Anda di halaman 1dari 4

Ejemplos del papel de la tecnología actual

La tecnología se propone mejorar u optimizar nuestro control del mundo real, para que responda de
manera rápida y predecible a la voluntad o el capricho de la sociedad, aunque no siempre sea en su
beneficio. La tecnología es también la provincia de la industria y de la empresa comercial; para nada
sirve si sus productos no responden a las necesidades de los consumidores.

La tecnología ha estado a la vanguardia en muchos campos que posteriormente adquirieron una sólida
base científica. Se dice que los efectos la tecnología constituyen un "impacto". La tecnología derrama
sobre la sociedad sus efectos ramaficadores sobre las practicas sociales de la humanidad, así como
sobre las nuevas cualidades del conocimiento humano.
Desde los primeros tiempos de la agricultura o desde fines de la Edad del Hierro, la cultura humana ha
tenido una tecnología, es decir, la capacidad de modificar la naturaleza en un grado u otro. Se
considera que la tecnología proporciona estimables beneficios a corto plazo, aunque a largo plazo han
engendrado graves problemas sociales. Algunos autores consideran que los problemas que ha
generado la tecnología son indirectamente provocados por la ciencia, ya que si no contáramos con los
avanzados conocimientos científicos, no tendríamos una tecnología tan adelantada.
Los beneficios que trae consigo la tecnología moderna son muy numerosos y ampliamente conocidos.
Una mayor productividad proporciona a la sociedad unos excedentes que permiten disponer de
más tiempo libre, dispensar la educación y, de hecho, proseguir la propia labor científica.

Ciencia
La ciencia es uno de los factores esenciales del desarrollo social y está adquiriendo un caráctercada vez
más masivo.
Al estudiar los efectos de la ciencia en la sociedad, no se trata solamente de los efectos en la sociedad
actual, sino también de los efectos sobre la sociedad futura. En las sociedades tradicionales estaban
bien definidas las funciones del individuo, había una armonía entre la naturaleza, la sociedad y el
hombre. Ahora bien, la ciencia trajo consigo la desaparición de este marco tradicional, la ruptura
del equilibrio entre el hombre y la sociedad y una profunda modificación del ambiente. Aunque no
debemos culpar directamente a la ciencia.
Los progresos de la ciencia han sido muy rápidos en los países desarrollados; en cambio, en los países
subdesarrollados su adquisición es tan lenta que cada día la diferencia entre dos tipos de países se hace
más grande. Dicho retraso contribuye a mantener e incluso a agravar la situación de dependencia de
los países subdesarrollados con respecto a los desarrollados.
Como la ciencia ha pasado a formar parte de las fuerzas productivas en mucho mayor medida que
nunca, se considera ya que hoy se trata de un agente estratégico del cambio en los planes de desarrollo
económico y social.
La ciencia ha llegado al punto de influir sobre la mentalidad de la humanidad. La sociedad de hoy no
esta cautiva en las condiciones pasados o en las presentes, sino que se orienta hacia el futuro. La
ciencia no es simplemente uno de los varios elementos que componen las fuerzas productivas, sino
que ha pasado a ser un factor clave para el desarrollo social, que cala cada vez más a fondo en los
diversos sectores de la vida.
La ciencia trata de establecer verdades universales, un conocimiento común sobre el que exista un
consenso y que se base en ideas e información cuya validez sea independiente de los
individuos. Hay algo que pienso que es de gran importancia resaltar y es que el papel de la ciencia en la
sociedad es inseparable del papel de la tecnología.

Cultura global

es difundida por medio de la tecnología de las comunicaciones e impone valores, costumbres, criterios,
estándares y estilos de vida homogéneos en el mundo. La cultura global puede ser una herramienta que la
sociedad y los individuos pueden usar para su beneficio propio más que para perder en los procesos de
globalización. La ciudad global es multinodal y policéntrica, guiada y coordinada por un punto de una red
flexible que se interrelaciona en forma complementaria con otros niveles regionales, dando lugar a una
sociedad red de la era de la información. Al mismo tiempo que la cultura se vuelve más homogénea en las
ciudades globales, también ocurren procesos de diferenciación cultural, dando lugar a procesos de
desterritorialización de culturas con el florecimiento de culturas locales.

Las ciudades globales son lugares de creación de nuevas identidades culturales y políticas para sus habitantes
que comparten una cultura masiva global sofisticada, como parte de un proceso de McDonalización del
mundo paralelo a la polarización socioeconómica. Los procesos de mundialización son inherentes a la creación
y transformación de una cultura internacional cuyas características se muestran en una estandarización y
homegeneización alentada por hábitos de consumo similares que desafían nuestras experiencias cotidianas y
las complican. La tecnología producida por el aparato científico militar impulsa la homogenización cultural de
hábitos, costumbres, valores, etc.

Los procesos de producción globalizados se estandarizan para integrarse a un solo sistema global, supeditando
la "lógica de la geografía a la lógica de la producción" en una "compresión espacio-temporal". La
estandarización y homogeneización de las normas es un paso ineludible para profundizar los procesos
culturales de globalización. En los mercados globales, las interacciones entre las empresas y los consumidores,
culturas y capitalismos, transforman las preferencias hasta homogeneizarlas, lo que provoca que la gente
reaccione positiva o negativamente en las expresiones de fundamentalismos. Para otros la divergencia y la
heterogeneidad es una forma válida de reacción frente a la mercadización de la vida social y la integración
comercial y financiera.

Los impactos transculturales de los procesos de globalización se manifiestan en la estandarización universal


de comportamientos y valores que se reproducen y adaptan localmente con los identificados con los patrones
de la cultura occidental: cosmopolita, capitalista, urbana, moderna, empleo del idioma Inglés como lenguaje
universal, etc. La globalización universaliza los valores de la cultura Anglosajona. Aunque en términos
generales se puede sostener que el aparato institucional cultural está en crisis.

Pero esta realidad está modificando también la realidad supranacional, esto es, se está cayendo en una hiper
realidad manipulable, altamente virtualizada y tecnologizada. La liberalización de las economías va montada
en la retaguardia y bajo el cobijo de los avances de la tecnología de la información, la cual facilita la
comunicación de una cultura global entre los ciudadanos.

Local

l conjunto de rasgos distintivos, materiales y espirituales, intelectuales y afectivos que caracterizan a


una localidad, así como artes y letras, modos de vida, valores, tradiciones y creencias, que a la vez la
insertan en el conjunto nacional.
El conocimiento sobre la cultura local es de gran importancia para la formación de la identidad local. Al
respecto Gloria López Morales expresa:
"En el mundo de hoy, tan marcado por los rasgos más agresivos de la globalización, en que las ciudades
y los pueblos se parecen más cada día; en el que sus habitantes consumen bienes de manera cada vez
más uniformes, existe primordialmente un elemento que sirve para anclarnos en la realidad propia y
remitirnos a nuestros rasgos identitarios. Ese elemento es la cultura". Y añade:
"La herencia cultural, la memoria colectiva, habita en cada uno de nosotros y se manifiesta en los
modos de vida de un determinado grupo humano, se deja de ver de manera ostensible e indirecta en la
visión del lugar que habitamos, en las casas, en las edificaciones, en las fachadas, en los modos de
construir y en los espacios públicos de los núcleos urbanos.
Durante milenios y centurias las aldeas, los poblados y ciudades han sido el receptáculo de
la creatividad acumulada de sus pobladores y de la continuidad cultural que va conformando y
haciendo evolucionar la vida sin perder de vista los referentes fundacionales del conjunto urbano y del
conjunto social.

Relaciones interculturales e interculturalidad

A pesar de tantas discusiones teóricas, todavía nos seguimos preguntando ¿qué es la


interculturalidad? o ¿qué es el multiculturalismo?, preguntas que a pesar de su
simpleza nos hacen cuestionarnos sobre lo que sabemos y lo que ignoramos. Parecería
que podríamos contestar con definiciones, enunciados que contengan los conceptos
precisos; sin embargo, esto no es así, cada que ensayamos una posible respuesta,
encontramos contenidas nuevas rutas de reflexión.

Aun cuando somos testigos de la presencia y cambio de personas en diversas latitudes,


no deja de ser necesario pensar en la reconfiguración del mundo y, con esto, de todos
los procesos que le son intrínsecos; la globalización, la migración, la
transnacionalización del capital y la pobreza, pero también el exotismo, la presencia de
los medios de comunicación y el cambio cultural, procesos que cada día se nos
presentan casi como naturales.

El mundo actual nos da muestras de crisis y conflictos, de movimientos poblacionales y


de complejas formas de relaciones entre personas y culturas.

El resultado es siempre un conjunto de relaciones entre personas que pueden ser


analizadas por las ciencias sociales, que a través de teorías y conceptos pueden
plantear interrogantes como ¿cuáles son las relaciones entre globalización y
expresiones culturales?, ¿cómo impacta a las personas el hecho de convertirse en
migrantes?, ¿cuáles son las problemáticas sociales que traen consigo los movimientos
poblacionales?, ¿cómo analizar teóricamente situaciones de naturaleza cambiante?,
¿qué categorías analíticas se han de construir para dar cuenta de esos cambios y
contradicciones?, etcétera.

Si bien las interrogantes parece que parten del presente y nos encausan al futuro, este
texto plantea una revisión al origen antropológico de los referentes teóricos en torno a
la cultura y las relaciones humanas. Se inicia exponiendo una premisa que será el eje
de la argumentación: las relaciones entre culturas son siempre relaciones
interculturales.
De tal forma, es posible señalar que los movimientos poblacionales, sea cual fuere su
motivación, siempre generan relaciones entre culturas. Esta cuestión ha sido atendida
por la antropología desde sus inicios decimonónicos, lo que no indica que dichas
relaciones sean idénticas a las que actualmente se presentan, sin embargo su
referencia y observancia son necesarias hoy en día.