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Gramática Española

1. EL LENGUAJE

Lectura
LENGUAJE MÍMICO O GESTICULADO.- LOS MANAMUNGA (tribu australiana) prohíben a las
viudas el que hablen, a veces hasta durante doce meses. Por todo ese tiempo no pueden, pues,
comunicarse con sus semejantes más que por gestos. Llegan a ser tan hábiles en su empleo que
prefieren el lenguaje de gestos, aunque nada les obligue a ello, al oral. Más de una vez, cuando
varias mujeres se reúnen en el campo, reina entre ellas un silencio casi perfecto y, sin embargo,
están conversando muy animadamente por medio de los dedos o, más bien, de las manos y los
brazos. Muchos de los signos que emplean consisten en poner sus manos, o sus codos, en
posiciones sucesivas diferentes.
SPENCER Y GILLEN.

Información Gramatical
I. EL LENGUAJE.- En qué consiste.- Todos los hombres poseen la preciosa facultad
de expresar lo que piensan, sienten o quieren y de comunicarlo o hacerlo saber a los
demás. A esta preciosa facultad se le denomina lenguaje.

Lenguaje es la facultad que tiene el hombre de expresar y comunicar lo que


piensa, siente o quiere.

II. Clases de lenguaje.- Pero, aunque todos los hombres poseen esa preciosa
facultad o poder, varían mucho los medios empleados de ponerla en práctica.

Para expresar lo que pensamos, sentimos o queremos podemos valernos de gritos,


gestos o diversos movimientos del cuerpo; de sonidos o signos orales, y de dibujos o
signos gráficos. Cuando nos valemos de los primeros, el lenguaje correspondiente se
llama mímico; cuando nos valemos de los segundos, recibe el nombre de oral o
fonético; cuando nos valemos de los últimos, el de gráfico o escrito.

El mímico suele aprenderse por simple imitación; el oral y el gráfico, por el contrario,
requieren cierto aprendizaje consciente o reflexivo.

Debido a esto, se considera que hay dos clases de lenguaje: natural y artificial.
Natural es el mímico; artificial, el oral y el gráfico.

III. Sus elementos.- De lo dicho se deduce que para que haya lenguaje se
necesita, cuando menos, dos elementos: un estado interior, lo que pensamos, sentimos
o queremos, y un medio de expresión, el signo.

El estado interior puede ser, según ya sabemos, un pensamiento, un sentimiento o


un deseo; el medio de expresión o signo, un sistema de sonidos o de dibujos.

Supongamos, por ejemplo, que tengo sed y deseo agua para aplacarla. Si este
deseo mío no pudiera exteriorizarlo o comunicarlo se quedaría dentro de mí y mi sed
no sería satisfecha. Entonces viene en mi auxilio el sistema de signos al que antes se

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hizo referencia y pronuncio las palabras dame agua. La persona a la que van dirigidas
las percibe y atiende mi deseo. De este modo, el ciclo del lenguaje queda cerrado y la
necesidad a que responde, satisfecha.

IV. Su relación.- Pero para que tenga sentido lo que decimos es preciso que la
cosa significada y el signo correspondiente estén en una relación determinada. En
otras palabras, se necesita saber por qué el signo nos dice o descubre la cosa
significada. Cuando digo, por ejemplo, pan, ¿Por qué se me aparece, sin que yo pueda
impedirlo, esa cosa tan necesaria y bien conocida de todos? Este es el problema
fundamental del lenguaje.

Sucede, a veces, que la palabra imita, cuando menos hasta cierto punto, el sonido
de la cosa representada por ella. Tal es el caso de las voces onomatopéyicas o
imitativas y el de las interjecciones. Pero como las palabras de esa clase son muy
escasas, la explicación que se tiene por más segura es que, en un principio, la relación
entre la cosa significada y el signo fue casual o arbitraria; pero que, después, se fijó y
perfeccionó, pasando así de una generación a otra. De aquí que las palabras tengan
una historia que nos explica su significación. La relación del signo con la cosa
significada es, pues, el resultado de un acuerdo, tácito o expreso, entre las personas o,
mejor, las sociedades que se valen de tan beneficioso instrumento.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del marca con una cruz, dentro del
trozo que encabeza la unidad. paréntesis, la que creas más adecuada.
2. Subraya las palabras desconocidas y ¿A qué clase de lenguaje pertenece el que
busca su significación en el Diccionario. se vale de sonidos?
3. Averigua la idea principal que encierra.
4. Distingue en diversos ejemplos la cosa ( ) mímico
significada, el signo y la relación que ( ) oral
hay entre ambos. ( ) gráfico
5. Escribe en tu cuaderno la siguiente
pregunta con sus respuestas posibles y

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2. LENGUA O IDIOMA

Lectura
La semejanza entre al andaluz y el hispanoamericano no se funda únicamente en la extensión
con que en uno y otro se dan el seseo y el yeísmo, sino en la evolución de las consonantes finales,
en la relación de la j, en la tendencia de determinadas vocales a tomar un timbre más abierto y en
cualidades menos concretas y aún no bien definidas que afectan al mecanismo total de la
articulación. No siendo uniforme la pronunciación entre todos los países americanos de la lengua
española, es claro que la semejanza indicada tampoco afecta a todos ellos en la misma medida. El
estudio del español en América va especificando el concepto y los límites de las importantes
diferencias fonéticas existentes dentro de lo que de un modo general se designa con el nombre de
pronunciación hispanoamericana.

NAVARRO TOMÁS.

Información Gramatical
I. LENGUA O IDIOMA.- El lenguaje, según ya sabemos, es un sistema de signos
con el que expresamos nuestros estados interiores o sea lo que pensamos, sentimos o
queremos. Pero no todos los hombres emplean el mismo lenguaje, el mismo sistema
de signos. Sabemos muy bien que cada pueblo o nación posee un sistema de éstos,
sistema que se denomina idioma o lengua.

Idioma o lengua es el conjunto de signos, hablados o escritos, de que se


valen los miembros de un pueblo o nación para comunicarse entre sí.

II. Nuestro idioma.- El idioma hablado por nuestro pueblo o nación es el español o
castellano. Se llama español porque es el que se habla en España, de donde nos lo
trajeron los conquistadores, y castellano porque comenzó a hablarse en una región de
dicho país llamada Castilla.
Aun hoy, el modo de hablarlo que tienen los habitantes de dicha región, los
castellanos, constituye un modelo al que se suelen ajustar todos los que lo usan.

III. Sus modalidades.- El español o castellano no se habla de la misma manera en


todas partes, pues experimenta ciertas modificaciones al pasar de un país a otro y
hasta de una región a otra. De aquí que presente diversas variantes, las principales de
las cuales son las siguientes:
1. Castellano, hablado en las dos Castillas. Como antes dijimos, sirve de modelo o
lengua principal.
2. Aragonés, hablado en los reinos de Aragón y Navarra.
3. Leonés, hablado en los reinos de León y Asturias.
4. Extremeño, en Extremadura.
5. Andaluz, en Andalucía, Murcia y Canarias.
6. Filipino, en las islas Filipinas.
7. Americano, en América del Sur, menos en Brasil, América Central y México.
8. Judío-español o sefardita, en el norte de África y los Balcanes.
Por el número de personas que lo hablan, el español es el quinto del mundo,
después del chino, el hindú, el inglés y el ruso (dic/1957). Lo hablan alrededor de ciento
cincuenta millones de personas.

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IV. Su origen.- El español no siempre fue la lengua hablada en España, pues, en


tiempos muy remotos, de los cuales se sabe muy poco, se hablaba, en dicho país, el
ibero, que algunos confunden con el vascuence o eúzcaro actual. Después, a este
idioma básico, se le incorporaron muchas palabras griegas y fenicias.

En una época posterior, todos esos elementos se combinaron con el latín vulgar, la
lengua hablada por las legiones romanas que conquistaron España alrededor del siglo
III a. de C., para formar el español primitivo, constituido, predominantemente, por voces
latinas o latinizadas. A este primer español, se le agregaron después gran número de
voces procedentes del godo y del árabe, con cuya aportación quedó definitivamente
constituido.

El español o castellano está, por tanto, formado por una gran mayoría de voces
latinas o latinizadas y una minoría de voces de origen godo o árabe, más algunas otras
procedentes de los idiomas modernos, como el francés, el italiano, el inglés, el alemán,
etc.

Lo dicho anteriormente se refiere, como es natural, al idioma hablado. El idioma


escrito, por su parte, se desarrolló mucho después. Parece que los primeros
documentos escritos en nuestro idioma son las Glosas Emilianenses, que proceden del
siglo X. La primera gramática castellana es la de Nebrija, escrita el mismo año que se
descubrió América, el 1492. El primer diccionario, el vocabulario de Alonso de Palencia,
es de fecha algo posterior.

De lo dicho se deduce que el idioma no es una cosa muerta sino viva y que, por
tanto, tiene una historia.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del 5. Explica en qué consiste el seseo y el


trozo que encabeza la unidad. yeísmo. Pon varios ejemplos de uno y
2. Subraya las palabras desconocidas y otro.
busca su significación en el Diccionario. 6. Di cuáles son las principales diferencias
3. Averigua la idea principal que encierra. que hay entre el español y la variedad
4. Di las variaciones del español que americana.
conozcas, la región o país en que se 7. El primer documento escrito en
hablan y el número de las personas que castellano es
las usan. ( ) El Quijote
( ) Glosas Emilianenses
( ) La Celestina

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3. LA GRAMÁTICA

Lectura
LA PRIMERA GRAMÁTICA.- La primera gramática de nuestro idioma la escribió, el mismo año
en que se descubrió América, o sea 1492. Antonio de Nebrija, el cual la dedicó a los Reyes
Católicos don Fernando y doña Isabel. A continuación se da un trozo de dicha dedicatoria con la
ortografía de aquella época.

Cuando bien conmigo pienso, muy esclarecida Reina; y pongo delante de los ojos la antigüedad
de todas las cosas: que para nuestra recordación y memoria quedaron escritas: una cosa hallo y
saco por conclusión muy cierta: que siempre la lengua fue compañera del Imperio: y de tal manera
lo siguió: que juntamente comenzaron, crecieron y florecieron, y después junta fue la caída de
entreambos…

ANTONIO DE NEBRIJA.

Información Gramatical.

I. LA GRAMÁTICA.- Aprendizaje del idioma.- Antes dijimos que los lenguajes


naturales se aprenden, espontáneamente, por simple contacto y que los artificiales, por
el contrario, requieren ser enseñados y aprendidos de manera consciente y deliberada.
Ahora bien, como el español es un lenguaje artificial, para aprenderlo habrá que
estudiarlo a fondo y ejercitarlo constantemente.

II. Partes de que consta.- Todo idioma o lengua se compone de un gran número de
signos, orales o escritos, que reciben el nombre de palabras. Luego, para conocer bien
un idioma, habrá que estudiar las palabras de que se componen y las múltiples
combinaciones que de las mismas pueden hacerse. Es decir, que hay que conocer su
estructura. Esta tarea está encomendada a una ciencia que se llama Gramática.

Por otra parte, para aprender bien un idioma no basta con conocer su estructura o
Gramática, pues, además, hay que ejercitarlo constantemente. Este ejercicio puede
llevarse a cabo de tres maneras: hablándolo, leyéndolo y escribiéndolo. Esto quiere
decir que, para emplearlo bien, no basta con saber Gramática, sino que, además, hay
que hablarlo, escribirlo y leerlo correctamente.

Ambos aspectos, el conocimiento y el ejercicio, están tan íntimamente relacionados


que no es posible separarlos, pues un idioma se estudia o se conoce para emplearlo,
es decir, para hablarlo y escribirlo correctamente, y se ejercita para conocerlo.

El hablarlo se logra casi siempre de manera espontánea, mediante la imitación. El


leerlo y escribirlo, por el contrario, requiere un aprendizaje bastante largo. Por su parte,
el estudio de la Gramática exige una atención y esfuerzo nada comunes.

III. La Gramática.- Para hablar y escribir correctamente un idioma es indispensable


conocer su estructura o Gramática.
La palabra Gramática se compone de otras dos, de origen griego, γραμμα, que
quiere decir letra, e ικος perteneciente a. De acuerdo a esta etimología, Gramática

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sería la ciencia que se ocupa de las letras; pero como éstas, por sí solas, nada dicen,
se amplió, después, dicho significado hasta comprender en él, no sólo las letras, sino
también los otros elementos del idioma: sílabas, palabras, frases y oraciones.

Gramática es la ciencia que estudia la estructura de los idiomas.

La Gramática es una ciencia y, por tanto, un conocimiento. No es un arte, como se


acostumbra decir; pero de este conocimiento pueden obtenerse reglas que luego
servirán de base al arte correspondiente.

IV. Sus partes.- Se habla con palabras y combinaciones de palabras, que son los
elementos fundamentales del idioma.
Ahora bien, las palabras pueden estudiarse aisladas o combinadas entre sí. De lo
primero se ocupa la Analogía y de lo segundo, la Sintaxis.
Por otra parte, como ya sabemos, la palabra puede ser hablada o escrita. De la
palabra hablada se ocupa la Prosodia y de la escrita, la Ortografía.
La Gramática constará, por tanto, de cuatro partes: Analogía, Sintaxis, Prosodia y
Ortografía.

Analogía es la parte de la Gramática que estudia las palabras aisladamente.

Sintaxis la parte de la Gramática que estudia sus diversas combinaciones.

Prosodia la que se ocupa de su recta pronunciación.

Ortografía la que nos enseña a escribirlas correctamente.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo a. Gramática ( ) estudia las palabras aisladas.
que encabeza la unidad. b. Analogía ( ) estudia el modo de
2. Subraya las palabras desconocidas y busca pronunciarlas.
su significación en el Diccionario. c. Sintaxis ( ) estudia el modo de
3. Averigua la idea principal que encierra. escribirlas.
Recuerda cómo aprendiste a hablar y a escribir. c. Ortografía ( ) estudia la estructura de los
¿Quién te enseñó una y otra cosa? idiomas.
4. Conjuga, de palabra y por escrito, el presente 6. Pon en orden debido las siguientes líneas, de
y el antepresente de un verbo de la 1ª modo que resulte un todo con sentido.
conjugación. Un lucerito se asoma
5. Pon a continuación de las palabras de la Son más negras que la nube
primera columna las definiciones de la segunda Las pestañas de tus ojos
que les correspondan Y entre pestaña y pestaña

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4. LAS LETRAS
Lectura
ALFABETO FONÉTICO. — El alfabeto fonético tiene por objeto presentar lo más exactamente
posible por medio de la escritura los sonidos del lenguaje. En la escritura fonética cada sonido
debe ir siempre representado por un mismo signo y cada signo debe siempre representar un
mismo sonido, no debiendo emplearse signo alguno sin un valor fonético determinado y constante.
El lingüista, el filólogo y el fonético necesitan este alfabeto para poder expresar breve y con-
cretamente los sonidos a que en cada caso se refieren; en la enseñanza de lenguas vivas el
alfabeto fonético sirve para facilitar el conocimiento de los sonidos de cada idioma y para
representar prácticamente la pronunciación que a cada palabra corresponde. La ortografía oficial
española, aunque más fonética que la de otros idiomas dista mucho de reflejar convenientemente
la pronunciación.
NAVARRO TOMÁS.
Información Gramatical
I. LAS LETRAS.- En qué consisten. —Antes dijimos que los elementos
fundamentales del lenguaje son las palabras. Ahora bien, si nos fijamos en una palabra
cualquiera, veremos que no se trata de una cosa simple, sino de algo compuesto de
elementos más sencillos. Si la palabra es hablada, estos elementos serán los
diferentes sonidos que la constituyen y si es escrita, las diversas figuras con las que se
las representa. Tanto unas como otras, sonidos y figuras, reciben el nombre de letras.

La letra es el elemento último e irreductible del idioma, pues, por debajo de ella, no
se puede descender; pero, a partir de ella, cabe reconstruirlo en la totalidad de sus
elementos. Por otra parte, la letra no dice nada ni significa nada. Será, por tanto, un
elemento, pero un elemento insignificativo del mismo.

Letra es el elemento último e irreductible del idioma.

La letra-sonido o fonema es el elemento fundamental del idioma, pues la letra-figura


o grafía no es más que su reproducción.

II. Abecedario o alfabeto.- El castellano contiene veintiséis de esos sonidos o


fonemas, que son los siguientes:
a, be, ce suave (ce), ce fuerte (ca), che, de, e, fe, ge suave (ga), ge fuerte (ge), i, le,
lle, me, ñe, o, pe, re (suave) (re), re fuerte (rre), se, te, u, ve, cse (x) y ye.

Al conjunto de todos los sonidos se le llama abecedario fonético.


El número de sus grafías es algo mayor, pues son veintiocho.
Mayores:
A, B, C, CH, D, E, F, G, H, I, J, K, L, Ll, M, N, Ñ, O, P, Q, R, S, T, U, V, X, Y, Z.
Menores:
a, b, c, ch, d, e, f, g, h, i, j, k, l, ll, m, n, ñ, o, p; q, r, s, t, u, v, x, y, z.

Al conjunto de todas ellas se le denomina abecedario ortográfico.

Como el número de grafías es mayor que el de sonidos, habrá que saber cuándo
deben emplearse estas últimas, cuestión que da lugar a la Ortografía.

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III. Clasificación fonética.- Las letras, en cuanto sonidos, pueden ser vocales o
consonantes. Se llaman vocales a las letras o sonidos puros, es decir, que no necesitan
del auxilio de ningún otro para ser pronunciados, consonantes a las que necesitan del
auxilio de las vocales para ser pronunciadas. Hay cinco sonidos vocales, que son los
siguientes: a, e, i, o, u. Todos los demás, veintiuno en total, son consonantes.

Las vocales, a su vez, por su fuerza o sonoridad, pueden ser fuertes y débiles,
según se pronuncien con más o menos fuerza. De acuerdo con esto, serán fuertes la a,
la e y la o; débiles, la i y la u.
Por otra parte, tanto las vocales como las consonantes reciben denominaciones
diversas de acuerdo con el órgano que interviene, de manera predominante, en su
pronunciación. Este órgano puede ser la garganta, el paladar, la lengua, los dientes, los
labios o la nariz. De acuerdo con esto, serán guturales aquellas en cuya pronunciación
interviene, como órgano fundamental, la garganta, palatales aquellas en que dicho
órgano es el paladar, linguales, cuando es la lengua; dentales, si son los dientes; labia-
les, si son los labios; nasales, si se trata de la nariz. Cuando, en vez de uno, son dos
los que intervienen de manera preponderante, se designa con los nombres de ambos.
A continuación puede verse un cuadro de dichas clases y de las letras incluidas en
cada una de ellas.

Gutural: a.
Palatal: i.
Vocales Labial: u.
Gúturo-palatal: e.
Palato-labial: o.

Guturales: j, g (fuerte), k, q, c (fuerte).


Linguales: r, rr.
Dentales: s.
Consonantes Labiales: b, m, p.
Nasales: n, ñ .
Linguo-dentales: d, t, z, c (suave).
Dento-labiales: I, II, ch, y,
La x (cs) es gutural y dental al propio tiempo.

IV. Clasificación ortográfica. —Las letras escritas o grafías no son todas de igual
tamaño, pues hay unas mayores y otras menores. A las primeras se les llama
mayúsculas y a las segundas, minúsculas.
Por otra parte, hay letras que se escriben con un solo signo y otras que se escriben
con dos. A las primeras se les llama simples y a las segundas, dobles. Son simples la l
y la z; dobles, la ll y la rr.

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Por último, hay letras que suenan y letras que no suenan. A las primeras se les
llama sonoras y a las segundas, mudas. En castellano sólo hay dos letras mudas: la h
y la u después de g y q; las demás son todas sonoras.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 5. Subraya una cualquiera de las palabras que
que encabeza la unidad. hay en dicha lectura y di cuántos sonidos o
2. Subraya las palabras desconocidas y busca fonemas contiene.
su significación en el Diccionario. 6. Di a la clase que pertenecen desde el punto
3. Averigua la idea principal que encierra. de vista fonético.
4. Conjuga, de palabra y por escrito, el presente 7. Di cuántas figuras o grafías contiene. ¿Más o
y el antepresente de un verbo de la 2ª menos que sonidos?
conjugación. 8. Di la clase a que pertenecen desde el punto
de vista ortográfico.

5. LAS SILABAS

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Lectura
EL IDIOMA ESPAÑOL PRIMITIVO. —Era entonces la de los españoles una lengua que
estaba muy lejos de poder aspirar a un cultivo literario, frente a la lengua latina, que era la
oficial en el imperio visigodo; y claro es que los mozárabes, por el estado de postración
en que cayeron, no podían llevar su idioma a un grado de desarrollo conveniente para
que, andando los siglos, se convirtiese en lengua escrita. A pesar de las exageradas
afirmaciones de Simonet, hemos de creer que la lengua de los mozárabes permaneció
estacionaria y pobre, figurémonos su estado comparándola al español que hablan hoy los
judíos hispanos, dispersados entre la población musulmana de Turquía por el decreto de
expulsión de 1492: conservan, sí, la lengua española, a pesar de cuatro siglos
transcurridos; mas aunque éste, en la época de la expulsión, florecía con el antiguo
cultivo literario, los judíos la conservan estancada y empobrecida.
MENÉNDEZ PIDAL.

Información Gramatical

I. LAS SILABAS.- Combinaciones de letras. — Las letras, que, como vimos en la


unidad anterior, son los elementos más sencillos e irreducibles del idioma, se combinan
entre sí para formar conjuntos más extensos y complicados.
Esos conjuntos pueden estar formados por vocales solas o por vocales y
consonantes. En el primer caso tendremos los diptongos y triptongos y en el segundo,
las sílabas.

II. Diptongos y triptongos. —Cuando las letras que se combinan son todas
vocales, el conjunto resultante se llama diptongo si contiene dos y triptongo si contiene
tres. Es preciso, además, que las letras combinadas se pronuncien de una sola vez.

Diptongo es la reunión de dos vocales en una sílaba.

Triptongo es la reunión de tres vocales en una sílaba.

Esto quiere decir que para que haya diptongo o triptongo es preciso que se cumplan
las siguientes condiciones:
1a Que se trate de dos o más vocales.
2a Que se pronuncien de una sola vez.

En el caso del diptongo se necesita, además, que cuando menos una de las
vocales sea débil, y en el del triptongo, que la vocal fuerte vaya entre dos débiles.
En los diptongos, el acento recae siempre sobre la vocal fuerte y en la segunda si
ambas son débiles; en los triptongos, sobre la fuerte o sea sobre la que va en medio.

En español sólo hay cuatro triptongos, que son los siguientes: iái, iéi, uái, uéi. En
México se admite, además, la existencia de un quinto: uáu.
Los diptongos y triptongos, por regla general, sólo forman silaba por sí solos en muy
contados casos.

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III. Sílabas. —Cuando las letras que se combinan son vocales y consonantes el
resultado es una sílaba. Hay, sin embargo, sílabas que están formadas por una sola
vocal. Lo que caracteriza a la sílaba es que el sonido o sonidos de que se compone se
pronuncian de una sola vez.

Sílaba es el conjunto de una o más letras que se pronuncian de una sola vez.

Luego, para que haya sílaba, serán precisas estas dos condiciones:
1a Una o más letras, vocal en el primer caso, vocales y consonantes en el segundo.
2a Que se pronuncien de una sola vez o sea en una sola emisión de voz.

IV. Sus clases. —Las sílabas pueden estar compuestas, según acabamos de ver,
por una o más letras, pero nunca por más de cinco. De ellas pueden ser vocales una,
dos o tres.
Ejemplos: o, ma, col, tras, trans, doy, buey.
De aquí que por el número de letras de que constan, pueden ser monolíteras si se
componen de una sola letra; bilíteras, si de dos, trilíteras, si de tres, y polilíteras si de
más de tres.
Por el orden de su colocación pueden ser directas, inversas y mixtas. Directas
cuando llevan una consonante delante y una vocal detrás: le; inversas cuando llevan
una vocal delante y una consonante detrás: el; mixtas cuando llevan una vocal entre
dos consonantes: del.
Tanto unas como otras pueden ser simples o compuestas, según que, en vez de
una consonante, lleven dos o más: bla, abs, trans.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 7. Di si hay diptongos o triptongos en las


que encabeza la unidad. siguientes palabras y por qué.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca Ciudad, cruel, viruela, apreciáis concluyáis,
su significación en el Diccionario. crujía, peor, ciruelo, bajío
3. Averigua la idea principal que encierra. 8. Escribe cinco sílabas directas, cinco inversas
4. Conjuga, de palabra y por escrito, el presente y otras tantas mixtas.
y el antepresente de un verbo de la 3ª 9. Escribe cinco directas compuestas, cinco
conjugación. inversas compuestas y otras tantas mixtas
5. Subraya una cualquiera de las palabras que compuestas
hay en dicha lectura y di de cuántas sílabas está 10. Forma palabras con unas y otras.
formada.
6. Di a la clase que pertenecen de las
enumeradas en la unidad.

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6. LAS PALABRAS
Lectura
En España, como en otros países de Europa, una admiración excesiva a la lengua y
literatura de los romanos dio un tipo latino a casi todas las producciones del ingenio. Era
esta una tendencia natural de los espíritus en la época de la restauración de las letras. La
mitología pagana siguió suministrando imágenes y símbolos al poeta; y el período
ciceroniano fue la norma de la elocución para los escritores elegantes. No era, pues, de
extrañar que se sacasen del latín la nomenclatura y los cánones gramaticales de nuestro
romance.
ANDRÉS BELLO.
Información Gramatical
I. LAS PALABRAS.- Combinaciones de sílabas.- Del propio modo que las letras se
combinan para formar sílabas, éstas, a su vez, se combinan para formar palabras.
Con la palabra hallamos un nuevo elemento del idioma, muy distinto de los dos
anteriormente considerados, las letras y las sílabas, porque estos últimos no dicen
nada ni significan nada mientras que la palabra siempre dice algo o significa algo. Se
trata, por tanto, de un elemento mucho más importante que las letras y las sílabas.

II. Idea y palabra.- Vamos a tomar en cuenta ahora ese elemento nuevo que es la
significación de la palabra. Parece como si las cosas, una vez percibidas, dejaran en la
mente del que las percibe una huella o imagen de las mismas, imagen o huella que
recibe el nombre de idea.

Esas ideas o imágenes se van acumulando en la mente y, cuando se quiere


comunicarlas o hacerlas ver a otros, se transforman en un conjunto de sonidos, que,
como dijimos antes, son las palabras.

Palabra es la reproducción oral de una idea.

Por otra parte, la relación existente entre la idea y la palabra es idéntica a la que
hay entre la cosa significada y el signo correspondiente. La cuestión de por qué un
conjunto determinado de signos orales representa o expresa una idea se identifica con
la del origen del lenguaje, a la cual dimos contestación con anterioridad.

III. Composición de las palabras.- Las palabras pueden estar compuestas de una
sola sílaba o de más de una sílaba. Cuando están compuestas por una sola sílaba, se
llaman monosílabas, bisílabas cuando lo están por dos, trisílabas por tres y polisílabas
por más de tres.
La palabra pan será, pues, monosílaba, paño, bisílaba, carreta, trisílaba, sacerdote,
polisílaba.

IV. Acento.- No es difícil darse cuenta de que, cuando la palabra consta de más de
una sílaba, no todas las que la forman se pronuncian con igual fuerza. Si consta de dos
o más, una de ellas se pronuncia con más fuerza que las otras. Cuando pronunciamos,
por ejemplo, la palabra mesa, que se compone de dos, es evidente que la primera, me,
se pronuncia con más fuerza que la segunda, sa.

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Gramática Española

Esa mayor fuerza con que se pronuncia una de las sílabas de que se componen se
llama acento, y la sílaba sobre la que recae dicho acento recibe la denominación de
dominante.

Acento es la mayor fuerza con que se pronuncia determinada sílaba de una


palabra.

No hay que olvidar que el acento de que aquí se trata es el llamado fonético o
prosódico, que conviene no confundir con el ortográfico. El primero lo llevan todas las
palabras de más de una sílaba; el segundo sólo lo llevan algunas.

V. Clases de palabras por el acento.- Acabamos de decir que todas las palabras
de más de una sílaba llevan acento prosódico, es decir, que una de ellas se pronuncia
con más fuerza que las otras.
Las palabras monosílabas, como no llevan acento, se llaman átonas y las de más
de una sílaba, como siempre llevan acento, tónicas. Estas últimas, a su vez, pueden
llevar acento en la última, en la penúltima, en la antepenúltima o en la anterior a la
antepenúltima. A las primeras se las llama agudas; a las segundas, llanas; a las
terceras, esdrújulas, y a las últimas, sobresdrújulas.

La palabra corazón será aguda porque lleva el acento en la última sílaba, la palabra
cadáver será llana o grave porque lo lleva en la penúltima; cítara, que lo lleva en la
antepenúltima, será esdrújula; habiéndosele, que lo lleva en la anterior a la ante-
penúltima, será sobresdrújula.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 6. Di cuáles, de entre las bisílabas, son agudas
que encabeza la unidad. o llanas.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca 7. Di cuáles, de entre las trisílabas, son agudas,
su significación en el Diccionario. llanas o esdrújulas.
3. Averigua la idea principal que encierra. 8. Di cuáles, de entre las polisílabas, son
4. Di las ideas que despierten en ti las agudas, llanas, esdrújulas o sobreesdrújulas.
siguientes palabras: agua, locomotora, 9. Conjuga, de palabra y por escrito, el
campesino, pastor, carpintero. copretérito y el antecopretérito de un verbo de la
5. Busca en dicha lectura las palabras 1ª conjugación.
monosílabas, bisílabas, trisílabas y polisílabas
que haya y escríbelas en cuatro columnas.

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7. FORMACIÓN DE LAS PALABRAS


Lectura
Había góticos terciopelos que se plegaban angulosamente, terciopelos acartonados y
finos del tiempo de Isabel y Fernando, donde una línea segura iba inscribiendo el tenue
contorno de una granada sobre el fondo verde o carmesí; donosas telas de plata que
parecían aprisionar entre la urdimbre un viejo rayo de luna; brocados y brocateles
amortecidos por el polvillo del tiempo, a modo de vidrieras religiosas. El resplandor del
poniente prestaba rara vislumbre a las sedas multicolores, cuyos tintes habían madurado,
como vinos añejos, en los cajones de las sacristías.
ENRIQUE LARRETA

Información Gramatical
I. FORMACIÓN DE LAS PALABRAS.- Raíz y terminación.- Sabemos que toda
palabra es la expresión de una idea. Ahora bien, esa idea principal, está expresada, no
por la palabra entera, sino por una parte de ella llamada raíz. Además de esta parte, la
palabra consta de otra que no expresa la idea principal sino tan sólo una modificación o
matiz de ella, una idea accesoria, la terminación.

Toda palabra consta, pues, de dos partes: raíz y terminación. La primera indica la
idea principal de la palabra; la segunda, una idea accesoria o modificación de la
principal. La raíz, por otra parte, no varía mientras que la terminación sí varía.

Raíz es la parte de la palabra que no varía y expresa la idea principal que


encierra.

Terminación es la parte de la palabra que varía y expresa una idea accesoria


de la principal.

En la palabra precio, por ejemplo, hay una parte, prec, que expresa la idea principal
de la misma y que será, por tanto, su raíz, y otra, io, que expresa una idea accesoria y
que será, por tanto, su terminación.

II. Afijos.- De acuerdo con lo dicho, cabe cambiar la terminación de una palabra
para obtener otra nueva, cuyo significado será un poco diferente del de la primera. Este
resultado puede también obtenerse variando, no su terminación, sino su comienzo. A
estas variaciones o aumentos que pueden experimentar las palabras se les llama
afijos.

Afijos son las variaciones o aumentos que pueden experimentar las palabras
para indicar ideas accesorias o modificaciones de la principal.

Los afijos por su parte, se llaman prefijos cuando van delante y sufijos cuando van
detrás. Estos últimos son a los que se suele llamar terminaciones.
III. Primer procedimiento para formar palabras nuevas: derivación.- Es, pues,
evidente que si a una raíz cualquiera le añadimos un prefijo o sufijo, tendremos otra
palabra distinta de la primera. A este procedimiento de formar palabras nuevas se le
llama derivación.

14
Gramática Española

Derivación es el procedimiento de formar palabras nuevas mediante la adición


o cambio de afijos.

Si tomamos, por ejemplo, la raíz, guerr de la palabra guerra y le añadimos el prefijo


pre, tendremos la palabra nueva preguerra. Lo mismo sucederá si le añadimos el sufijo
ero, en cuyo caso tendremos la palabra guerrero. Las dos se refieren a la guerra, idea
principal; pero la primera indica una época anterior a la guerra y la segunda un hombre
que guerrea o lucha.
Cabrá, pues, formar palabras nuevas anteponiendo prefijos o una determinada raíz
y añadiéndosele sufijos o sea cambiando su terminación.

IV. Palabras primitivas y derivadas.- Por la derivación, las palabras pueden ser
primitivas o derivadas, según que procedan o no de otra de nuestra idioma.

Palabras primitivas son las que no proceden de otra de nuestro idioma;


derivadas, las que proceden de las primitivas.

Así, la palabra precio de que antes nos valimos será primitiva y las que de ella
proceden, aprecio, sobreprecio, preciado y precioso, derivadas.

No se olvide que las palabras primitivas, por regla general, son más sencillas o
cortas que sus derivadas.

V. Familias de palabras.- Ahora bien, con una palabra primitiva y todas sus
derivadas, puesto que proceden de ella, se puede formar lo que se acostumbra
denominar familia de dicha palabra.

Examinando la familia de una palabra se verá que la idea principal es, en todas las
que la forman, la misma, y sólo varía la idea accesoria que los diferentes afijos le van
añadiendo.
Sea, por ejemplo, la familia de la palabra poner.

ante - pon – er
pro - pon - er
re - pon – er
sobre - pon - er
pon - er
pon - edor
pon - edero

Como puede verse con facilidad, todas esas palabras encierran la idea general de
poner, pero modificada o matizada por otras ideas accesorias.

VI. Segundo procedimiento: flexión.- Los cambios que hasta ahora hemos tenido
en cuenta son de cierta importancia porque las palabras derivadas, aunque sigan
expresando la misma idea general que la primitiva, la modifican, muchas veces, de tal

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Gramática Española

manera que la derivada correspondiente ya no ejerce la misma función que ella y, de


nombre, pasa a ser verbo, adjetivo, etc. Hay casos, sin embargo, en que sigue
ejerciendo el mismo oficio, pero su significación cambia aunque más ligeramente. La
derivada apreciar, en realidad expresa la misma idea que la primitiva precio, pero ya no
es nombre como ésta, sino verbo.

Hay otras variaciones todavía de menos importancia que son a las que ahora nos
vamos a referir. Si en vez de precio, dijéramos precios, esta segunda palabra, derivada
de la primera mediante la adición del sufijo s sigue siendo un nombre, pero ya no se
refiere a un solo precio, sino a más de uno. Además, en este caso lo que varía son los
sufijos o terminaciones. A este nuevo procedimiento de formar palabras nuevas se le
llama flexión.

Flexión es el procedimiento de formar palabras nuevas mediante la


agregación de sufijos.

Cuando se trata del nombre, la flexión recibe el nombre de declinación y cuando se


trata del verbo, el de conjugación.

VII. Palabras variables e invariables.- Pero no a todas las palabras pueden


afectar dichos cambios, pues hay algunas que tienen flexión y otras que no la tienen. A
las primeras se las llama variables y a las segundas, invariables.

Palabras variables son las que varían o tienen flexión; invariables las que no
varían o no tienen flexión.

Así, la palabra perro es variable porque se puede decir perra, perros, perras; la
palabra para es, por el contrario, invariable, porque no se puede decir de otra manera.

VIII. Tercer procedimiento: composición.- Cabe, por último, combinar dos o más
palabras para formar una sola. A este tercero y último procedimiento de formar palabras
nuevas se le denomina composición.

Composición es el procedimiento de formar palabras nuevas combinando dos


o más de ellas.

Por ejemplo, con las palabras piel y roja puede formarse otra, pielroja, cuya
significación nada o muy poco tiene que ver con la de las dos simples que la forman,
pues significa persona perteneciente a una determinada raza.

IX. Palabras simples y compuestas.- Debido a esto, las palabras pueden ser
simples y compuestas. Simples cuando se componen de una sola palabra; compuestas
cuando se componen de dos o más.
Las palabras piel y roja son simples; la palabra pielroja es, por el contrario,
compuesta.

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Gramática Española

Hay palabras, como picapedrero, que son, a la vez, derivadas y compuestas,


porque pedrero, la segunda de que se compone, no es primitiva, sino derivada de
piedra. A estas palabras que son a la vez compuestas y derivadas se les denomina
parasintéticas.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 7. Di las flexiones que conozcas de las
que encabeza la unidad. siguientes palabras: perro, jugar, azul,
2. Subraya las palabras desconocidas y busca campesino, cantar, bueno.
su significación en el Diccionario. 8. Formar palabras compuestas con las
3. Averigua la idea principal que encierra. siguientes simples:
4. Subraya las palabras primitivas y derivadas Padecer, con.
que encuentres en ella. Vergüenza, poca.
5. Distingue la raíz y la terminación en las Recta, línea.
primitivas, la raíz y los afijos en las derivadas. Viene, pre.
Distingue, en este último caso, los prefijos de Preciar, menos
los sufijos. Gloria, vana
6. Di las derivadas que conozcas de las 9. Conjuga, de palabra y por escrito, el
siguientes primitivas: luz, papel, tierra, fiesta, copretérito y el antecopretérito de un verbo de la
mina. 1ª conjugación.

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Gramática Española

8. ACCIDENTES GRAMATICALES
Lectura
Nadie era más a propósito para dirigir una matanza de cerdos. Salaba los jamones
con singular habilidad. El adobo con que preparaba los lomos antes de freírlos en
manteca era sabroso y delicadísimo, y teñía la manteca de un rojo dorado que hechizaba
la vista, daba delicado perfume y despertaba el apetito de la persona más desganada
cuando entraba por sus narices y por sus ojos. Sus longanizas, morcillas, morcones y
embuchados dejaban muy atrás a lo mejor que en este género se condimenta en
Extremadura. Y tenía tan hábil mano para todo, que hasta cuando derretía mantecas
sacaba los más saladitos y crujientes chicharrones que se han comido nunca.
JUAN VALERA.

Información Gramatical
I. ACCIDENTES GRAMATICALES.- En qué consisten.- Dijimos en la unidad
anterior que palabras variables son las que experimentan cambios en su terminación
para indicar una idea accesoria de la principal. Estas ideas accesorias reciben el
nombre de accidentes gramaticales.

Accidentes gramaticales son las variaciones que experimentan las palabras


en su terminación para indicar ideas accesorias o modificaciones de la principal
que encierra.

En realidad, sólo el sustantivo y el verbo deberían tener accidentes gramaticales;


pero el uso se los atribuye también a otras partes de la oración, que, por su naturaleza,
debían carecer de ellos.

El nombre o sustantivo tiene cuatro accidentes gramaticales: persona, género,


número y caso. Por su parte, el verbo tiene cinco: modo, tiempo, número, persona y
voz. Si eliminamos las repeticiones, el número de accidentes gramaticales será, por
tanto, siete: persona, género, número, caso, modo, tiempo y voz.

El paso del sustantivo por todos sus accidentes ya sabemos que recibe el nombre
de declinación; el paso del verbo por todos los suyos, el de conjugación.

II. Persona.- Algunas palabras experimentan cambios en su terminación para


indicar la persona de que se trata.
Las personas gramaticales, como ya sabemos, son aquellas que pueden intervenir
en una conversación o sea la que habla, la que escucha y aquella de quien se habla,
llamadas, respectivamente, 1a, 2a y 3a.

Persona es el accidente gramatical que indica si se trata de la 1ª, 2ª o de la 3ª.

Este accidente sólo corresponde al sustantivo, al pronombre y al verbo.

III. Género. —También hay palabras que experimentan cambios en su terminación


para indicar si se trata de machos o hembras. En realidad, sólo los nombres de

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Gramática Española

personas y animales deberían tener género porque sólo ellos tienen sexo, pero el uso
se lo atribuye también a los de cosas.

Género es el accidente gramatical que indica el sexo de las personas y


animales o el que se atribuye a las cosas.

Hay seis géneros: masculino, femenino, neutro, epiceno, común y ambiguo.

Masculino es el género que corresponde a los varones o animales machos.


Ejemplos: Rafael, sastre, ciervo.

Femenino el que corresponde a las mujeres o animales hembras. Ejemplo: Rafaela,


sastra, cierva.

Neutro el que se refiere, a los seres genéricos o abstractos: lo fuerte, lo bello. Va


acompañado del artículo lo.

Epiceno es el que corresponderá los nombres de animales que, sin cambiar de


terminación ni de artículo, sirven para el masculino y el femenino: perdiz, escarabajo,
águila.

Común el que se refiere a los nombres de personas que, con una sola terminación,
sirven para los dos géneros: el mártir y la mártir, el testigo y la testigo.

Ambiguo el que corresponde a los nombres de cosas que suelen emplearse en


ambos géneros: el calor y la calor, el puente y la puente.

En realidad, no hay más que dos géneros, el de los machos y el de las hembras, o
sea el masculino y el femenino.
El neutro se refiere a cualidades y no a seres, el epiceno sólo a animales, el común
sólo a personas y el ambiguo a cosas exclusivamente.

Este accidente es propio de todas las palabras variables menos del verbo; pero,
como antes dijimos, en realidad sólo debería corresponder a los nombres y a los
nombres de personas y animales.

IV. Número. —Igualmente, hay palabras que cambian su terminación para indicar si
se refieren a una o más de una persona, animal o cosa.

Número es el accidente gramatical que sirve para indicar si se trata de uno o


más de uno.

Habrá, por tanto, dos números, denominados, respectivamente, singular y plural.

Singular es el que se refiere a una sola persona, animal o cosa. Ejemplos: niño,
conejo, mesa.

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Gramática Española

Plural el que se refiere a más de una persona, animal o cosa. Ejemplos: niños,
conejos, mesas.
Este accidente es propio de todas las palabras variables.

V. Caso. — No todas las palabras ejercen el mismo oficio dentro de la oración. De


aquí que haya un accidente para indicar esos diversos oficios; pero este accidente no
se indica, por regla general, con cambios en la terminación, sino con preposiciones.

Caso es el accidente gramatical que indica el papel que ejercen las palabras
dentro de la oración.

Ahora bien, esos papeles son cuatro: sujeto, complemento directo, complemento
indirecto y complemento circunstancial. De acuerdo con esto, cuatro y nada más que
cuatro deberían ser los casos. Se admiten, sin embargo, dos más, con lo que su
número se eleva a seis, y son los siguientes: nominativo, genitivo, dativo, acusativo,
vocativo y ablativo.

Nominativo es el caso del sujeto. No lleva preposición.

Genitivo es el que denota posesión o pertenencia. Se indica con la preposición de.

Dativo es el caso del complemento indirecto. Se indica con las preposiciones a o


para.

Acusativo el del complemento directo. Va, por regla general, sin preposición; pero,
cuando se refiere a personas o cosas personificadas, lleva antepuesta la preposición a.

Vocativo sirve para llamar o exclamar. No lleva preposición; pero sí, en ocasiones,
la interjección ¡oh!

Ablativo es el caso del complemento circunstancial. Se indica con una preposición,


que puede ser cualquiera de ellas.

Este accidente sólo es propio del sustantivo y del pronombre.

VI. Modo. — Las palabras que indican acción, los verbos, pueden expresarla de
muy diferentes maneras, llamadas modos.

Modo es el accidente gramatical que indica las distintas maneras generales


de expresarse la significación del verbo.

Esto quiere decir que el modo sólo corresponde al verbo.

Hay cuatro modos: infinitivo, indicativo, subjuntivo e imperativo.

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Gramática Española

El infinitivo indica la idea del verbo de una manera abstracta o general, es decir,
como un nombre. Ejemplos: saltar, comer, escribir.

El indicativo la expresa como real o efectiva. Ejemplos: salto, comí, escribiré.

El subjuntivo, como pensada o posible. Ejemplos: salte, comería, escribiera.

El imperativo, como ordenada o impuesta. Ejemplos: salta, come, escribe.

VII. Tiempo. — La acción expresada por el verbo puede tener lugar en diversas
épocas, y esta es la razón de que, para expresar dichas épocas, experimente
modificaciones en su terminación.

Tiempo es el accidente gramatical que indica la época en que tiene lugar la


acción del verbo.

También este accidente es exclusivo del verbo.


Como la acción expresada por el verbo puede verificarse al propio tiempo que se
enuncia, haberse verificado ya o no haberse realizado todavía, tres serán dichos
tiempos, que se denominan presente, pretérito y futuro.

El presente indica que la acción se verifica al propio tiempo que se enuncia.


Ejemplos: salto, como, escribo.

El pretérito que se ha realizado ya. Ejemplos: salté, comí, escribí.

El futuro que está todavía por realizar. Ejemplos: saltaré, comeré, escribiré.

VIII. Voz. — También el verbo experimenta cambios para indicar si la acción


expresada por él es realizada o recibida por el sujeto. A este accidente se le llama voz.

Voz es el accidente gramatical que indica si la acción expresada por el verbo


es realizada o recibida por el sujeto correspondiente.

Como los dos anteriores, sólo corresponde al verbo.


De lo dicho se deduce que las voces son dos y nada más que dos, denominadas,
respectivamente, activa y pasiva.

La voz activa indica que la acción del verbo es realizada por el sujeto. Ejemplo: El
perro come carne. El sujeto, el perro, es el que realiza la acción de comer.

La voz pasiva indica que dicha acción es recibida por el sujeto. Ejemplo: La carne
es comida por el perro. El sujeto, la carne, recibe la acción de comer, pues es lo comido
y no el que come.

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Gramática Española

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 6. Di en qué género, número y caso están los
que encabeza la unidad. nombres y la razón de ello.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca 7. Di en qué modo, tiempo, número, persona y
su significación en el Diccionario. voz están los verbos y la razón de ello.
3. Averigua la idea principal que encierra. 8. Conjuga, de palabra y por escrito, el
4. Saca de dicha lectura cinco palabras copretérito y el antecopretérito de un verbo
variables y cinco invariables. cualquiera de la 3ª conjugación.
5. Completa las cinco variables, caso de ser
necesario, con otras cinco, de modo que haya
cinco nombres y cinco verbos.

9. SIGNIFICACIÓN Y OFICIO DE LAS PALABRAS

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Gramática Española

Lectura
Yo deseo, más que otro alguno, ver formar en América la más grande nación del
mundo menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria. Aunque aspiro a la
perfección del gobierno de mi patria, no puedo persuadirme que el Nuevo Mundo sea, por
el momento, regido por una gran república; como es imposible, no me atrevo a desearlo,
y menos deseo una monarquía universal de América, porque este proyecto, sin ser útil, es
también imposible. Los abusos que actualmente existen no se reformarían y nuestra
regeneración sería infructuosa. Los estados americanos han menester de los cuidados de
gobiernos paternales que curen las llagas y las heridas del despotismo y la guerra. La
metrópoli, por ejemplo, sería México, que es la única que puede serlo por su poder
intrínseco, sin el cual no hay metrópoli.
SIMÓN BOLIVAR.

Información Gramatical
I. SIGNIFICACIÓN Y OFICIO DE LAS PALABRAS.- Significación de las palabras.-
Las palabras, según dijimos, no son elementos insignificativos del idioma, sino
significativos; es decir, que expresan o dicen algo. Lo que expresan o dicen se llama
idea.

Habrá, pues, tantas especies de palabras, por su significación, como ideas. Estas,
por su parte, pueden indicar substancias, es decir, personas, animales o cosas;
acciones, lo que hacen las substancias; modificaciones o accidentes, es decir, los
cambios que pueden experimentar las substancias y acciones; relaciones, los diversos
modos de enlazarse o conexionarse unas palabras con otras.

De acuerdo con esto, tendremos cuatro clases de palabras: sustantivas, operativas,


modificativas y conexivas. Las primeras, de acuerdo con lo dicho, expresan sustancia;
las segundas acción u operación; las terceras modificación o accidente; las últimas
relación o nexo.

En realidad todas las palabras son conexivas porque todas enlazan. De aquí que se
les atribuyan dos valores: uno de significación o semántico y otro de relación o
conexivo.

II. Partes de la oración. — Además, dentro de la oración, cada palabra ejerce un


determinado oficio o función, aparte de los de carácter general mencionados en el
párrafo anterior. De aquí que a estos oficios o funciones se les denomine partes de la
oración.
En primer lugar, hay palabras que sirven para nombrar personas, animales o cosas
y palabras que sirven para nombrar acciones u operaciones. A las primeras se las llama
nombres y a las segundas, verbos.

Por otra parte, hay palabras que sirven para indicar los accidentes o modificaciones
de los nombres y de los verbos. Las primeras son los artículos o adjetivos; las
segundas, los adverbios.
Por último, hay palabras que sirven para enlazar otras entre sí, la preposición, y una
última clase que sirve para enlazar palabras u oraciones, la conjunción.

23
Gramática Española

Fuera de los tres grupos antes mencionados quedan dos partes de la oración, una
el pronombre, que no tiene otra misión que sustituir al nombre o ponerse en su lugar
para evitar su repetición y otra, la interjección, cuya tarea es la de expresar estados de
ánimo o sentimientos súbitos.

En total, las partes de la oración son nueve: artículo, nombre, adjetivo,


pronombre, verbo, adverbio, preposición, conjunción e interjección.

De ellas son substantivas, el nombre y el pronombre, operativas, el verbo,


modificativas, el artículo, el adjetivo y el adverbio, conexivas, la preposición y la
conjunción. La interjección, más que una parte de la oración, es un signo de afección.

III. Oficio gramatical. — En cuanto a su oficio gramatical, hay palabras que no


dependen de otras y palabras que dependen de otras. A las primeras se las llama
determinadas o principales y a las segundas determinantes o subordinadas.

Palabras determinadas o principales son las que tienen vida propia y pueden
ir y por tanto, solas.

Palabras determinantes o subordinadas, las que no tienen vida propia y


siempre van unidas a su principal.

La palabra casa, por ejemplo, no necesita de ninguna otra para expresar la idea que
encierra; la palabra grande, por el contrario, tiene que ir con otra, con casa, por
ejemplo, para que tenga sentido: casa grande.
Determinadas son el nombre, el pronombre y el verbo; determinantes, el artículo, el
adjetivo y el adverbio. La preposición y la conjunción no pertenecen a ninguna de esas
dos categorías por no ser más que simples nexos.

IV. Confusión de significaciones. — Sucede, a veces, que una misma palabra


tiene diversas significaciones y otras en que, por el contrario, dos distintas palabras
significan lo mismo. Así, tenemos la palabra sierra que significa, al propio tiempo, una
cadena de montañas y una herramienta de carpintero, las palabras abadejo y bacalao
significan lo mismo, un pescado bien conocido y muy sabroso. Otros casos, más o
menos complicados, pueden darse, como vamos a ver ahora.
Debido a esta confusión y complicación de significaciones, y para evitar los errores
correspondientes, se han clasificado las palabras en homónimas y parónimos,
sinónimas y antónimos.

Homónimas son las que, a pesar de escribirse y pronunciarse de igual


manera, tienen, sin embargo, distinta significación.

Ejemplos: vino, jugo de uva y vino, tiempo del verbo venir.

24
Gramática Española

Parónimas las que, a pesar de escribirse y pronunciarse casi de la misma


manera, tienen, sin embargo, significación muy distinta.

Ejemplo: barón; título de nobleza, y varón; hombre.

Sinónimas las que, a pesar de escribirse y pronunciarse de manera totalmente


diferente, tienen, sin embargo, igual significación.

Ejemplos: honor-honra, padecer sufrir.

Antónimas las que, además de escribirse y pronunciarse de manera distinta,


tienen una significación contraria.

Ejemplos: hombre- mujer, blanco- negro.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 7. Busca un sinónimo a las palabras de la


que encabeza la unidad. primera columna, un antónimo a las de la
2. Subraya las palabras desconocidas y busca segunda y un parónimo a las de la tercera.
su significación en el Diccionario. Socorres dulce hasta
3. Averigua la idea principal que encierra. Cariño salud ojos
4. Busca, de entre las palabras que comprende, Lengua pequeño uso
tres de cada una de las siguiente clase: Cima calor vacía
sustantivas, operativas, modificativas t Luchar morir aya
conexivas. Si no las hubiere, completa dicho 8. Explica los parónimos siguientes:
número con otras de tu invención. Balido, valido y válido; cenador, senador;
5. Di qué parte de la oración son las palabras de espirar, expirar; incipiente, insipiente; apodo,
las dos primeras líneas de dicha lectura. ápodo
6. Subraya las homónimas, parónimas, 9. Conjuga, de palabra y por escrito, el pretérito
sinónimas y antónimas que encuentres en ella. y el antepretérito de un verbo cualquiera de la 1ª
conjugación.

10. NOMBRE O SUSTANTIVO


Lectura

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Gramática Española

LA AURORA. — En esto ya comenzaban a gorjear en los árboles mil suertes de


pintados pajarillas, y en sus diversos y alegres cantos parecía que daban la enhorabuena
y saludaban a la fresca aurora, que ya por las puertas y balcones de oriente iba
descubriendo la hermosura de su rostro, sacudiendo de sus cabellos un número infinito
de líquidas perlas, en cuyo suave licor bañándose las hierbas, parecían asimismo que
ellas brotaban y llovían blanco y menudo aljófar. Los sauces destilaban maná sabroso,
reíanse las fuentes, murmuraban los arroyos alegrábanse las selvas y enriquecíanse los
prados con su venida.
CERVANTES.

Información Gramatical
I. EL NOMBRE O SUSTANTIVO. — Su naturaleza—El nombre es la palabra
principal de la oración, pues, con las que de él dependen, constituye el sujeto. Cuando
el sujeto de la oración está compuesto por dos o más palabras, el nombre es la
principal de él.

Nombre es la parte variable de la oración que sirve para designar o nombrar


personas, animales o cosas.

La palabra Josefina, puesto que sirve para nombrar a una persona, será un nombre;
igualmente lo serán las palabras gallo y mesa, puesto que designan, respectivamente,
un animal y una cosa.
El nombre es una palabra sustantiva porque sirve para nombrar substancias,
determinada o principal porque es susceptible de determinación y variable porque tiene
accidentes gramaticales.

II. Sustantivación.- Además del nombre, hay otras palabras que, sin serlo, pueden
hacer el oficio de nombres. Cuando decimos, por ejemplo: El escribir es conveniente, la
palabra escribir, que no es nombre sino un verbo, hace, en este caso, el oficio del
primero, puesto que es la palabra principal del sujeto. Cuando eso sucede se dice que
la palabra en cuestión ha sido sustantivada.

Palabras sustantivadas son las que, sin serlo, hacen oficio de nombres.

El procedimiento más corriente de sustantivar palabras es el de anteponerles un


artículo.

Pueden sustantivarse, no sólo palabras sueltas, sino también frases y oraciones.

III. Extensión del sustantivo. — Por su extensión, es decir, por el número de


personas, animales o cosas que comprende, el nombre o sustantivo puede ser común
o propio, colectivo o individual, partitivo o proporcional.

Nombre común es el que se refiere a todas las personas, animales o cosas de


la misma especie.

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Gramática Española

Nombre propio es el que se refiere a una persona, animal o cosa para


distinguirla entre las demás de su especie.

La palabra hombre es un nombre común porque con él se designan todos los


hombres; por el contrario, la palabra Juan es un nombre propio porque con él sólo se
designa a la persona que lleva ese nombre.

Pero, cuando se trata de personas, el nombre propio no logra determinar con


absoluta precisión aquella de que se trata, pues son muchos los hombres que pueden
llamarse Juan. De aquí que para lograrlo se le añadan otros nombres, llamados
apellidos, que indican la procedencia familiar. Si en vez de Juan, dijéramos Juan Ruiz
García, ya no habrá duda de a quién nos referimos. Los apellidos reciben la
denominación de nombres patronímicos. El primero indica la procedencia paterna y el
segundo, la materna.

Hay nombres, por otra parte, que, aun en singular, designan un conjunto de
personas, animales o cosas y otros que sólo designan una de ellas. A los primeros se
les llama colectivos y a los segundos, individuales.

Nombre colectivo es el que, aun en singular, designa muchedumbre de


personas, animales o cosas.

Individual es el que sólo designa a una persona, animal o cosa.

El nombre rebaño, que, aunque está en singular, designa a un conjunto de ovejas,


será colectivo; por el contrario, el nombre oveja, que sólo designa a uno de dichos
animales, será individual.

Hasta ahora sólo hemos tenido en cuenta los sustantivos que designan la totalidad
de la cosa a que se refieren. Hay, sin embargo, otros que se refieren, no a esa
totalidad, sino a una parte más o menos grande de ella o a un múltiplo de la misma. A
los primeros se les llama partitivos y a los segundos, proporciónales.

Nombres partitivos son los que designan una o varias de las partes en que
puede dividirse un todo.

Proporcionales los que indican un múltiplo o sea el resultado de multiplicar


un número por otro.

El sustantivo quinto, que no designa una cosa completa sino una parte de ella, o
sea el resultado de dividirla por cinco, será partitivo; por el contrario, el sustantivo
quíntuplo, que designa un múltiplo, o sea el resultado de multiplicar la unidad por cinco,
será proporcional.

Los partitivos, de acuerdo con lo dicho, resultan de dividir la cosa o unidad y los
proporcionales de multiplicarla.

27
Gramática Española

No se olvide que esta clase de sustantivos también pueden ser adjetivos, por cuya
razón conviene poner gran cuidado en distinguirlos.

IV. Calidad del sustantivo. — Por otra parte, los nombres pueden designar cosas
susceptibles de ser percibidas por los sentidos, cosas materiales, o cosas no
susceptibles de ser percibidas por los sentidos, cosas inmateriales. A los primeros se
les llama concretos y a los segundos, abstractos.

Nombre concreto es el que se refiere a cosas materiales.

Abstracto el que se refiere a cosas inmateriales.

El sustantivo común piedra es concreto porque designa una cosa que se puede ver,
oír, oler, gustar y tocar; por el contrario, el nombre justicia será abstracto porque la
justicia no se puede ver, ni oír, ni oler, ni gustar, ni tocar.

V. Composición y derivación. — Hay nombres que están formados por una sola
palabra y nombres que están formados por dos o más. A los primeros se les llama
simples y a los segundos, compuestos.

Nombre simple es el que se compone de una sola palabra.

Compuesto el que se compone de dos o más.

Los nombres boca y calle serán, por tanto, simples; bocacalle, por el contrario, será
compuesto.

Por otra parte, hay nombres que no proceden de otra palabra de nuestro idioma y
nombres que proceden de otra palabra. A los primeros se les llama primitivos y a los
segundos, derivados.

Nombres primitivos son los que no proceden de otra palabra de nuestro


idioma.

Derivados los que proceden de otra palabra de nuestro idioma.

El nombre calle, como no procede de otra palabra de nuestro idioma, será, por
tanto, primitivo; calleja será, por el contrario, derivado.
De entre los derivados hay algunos que aumentan la significación del primitivo y
otros que la disminuyen. A los primeros se les llama aumentativos y a los segundos,
diminutivos.

Nombres aumentativos son los derivados que aumentan la significación del


primitivo.

28
Gramática Española

Diminutivos los que la disminuyen.

El derivado casona será aumentativo puesto que aumenta la significación del


primitivo casa y el derivado casita será diminutivo porque la disminuye.

Por último, hay unos derivados que, sin aumentar ni disminuir la significación del
primitivo del cual proceden, se limitan a añadirle una idea de menosprecio o burla, por
cuya razón se denominan despectivos.

Despectivos son las derivadas que envuelven la idea de menosprecio o burla.

El derivado casuca, por ejemplo, será despectivo porque no se refiere al mayor o


menor tamaño del primitivo casa sino a su pobreza o mal estado.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 7. Di los colectivos, partitivos y proporcionales


que encabeza la unidad. que encuentres.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca 8. Conjuga, de palabra y por escrito, el pretérito
su significación en el Diccionario. y el antepretérito de un verbo de la 2ª
3. Averigua la idea principal que encierra. conjugación.
4. Subraya los nombres que encuentres en la 9. En la oración “El Zapatero cose zapatos”, la
misma. palabra subrayada es un nombre:
5. Escribe en una columna los propios y en otra ( ) patronímico
los comunes. ( ) colectivo
6. De entre estos últimos, distingue los ( ) común
materiales de los inmateriales. ( ) propio

11. ACCIDENTES DEL NOMBRE


Lectura

29
Gramática Española

No hay proa que taje una nube de ideas. Una idea enérgica, flameada a tiempo ante
el mundo, para, como la bandera mística del juicio final, a un escuadrón de acorazados.
Los pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse, como quienes van a
pelear juntos. Los que se enseñan los puños, como hermanos celosos, que quieren los
dos a la misma tierra, o el de casa chica, que le tiene envidia al de casa mejor, han de
encajar, de modo que sean una, las dos manos. Los que, al amparo de una tradición
criminal, cercenaron, con el sable tinto en la sangre de sus mismas venas, la tierra del
hermano vencido, del hermano castigado más allá de sus culpas, si no quieren que les
llame el pueblo ladrones, devuélvanle sus tierras al hermano.
JOSÉ MARTÍ.

Información Gramatical
I. ACCIDENTES DEL NOMBRE. —Cuáles son. — Sabemos que el nombre es una
parte variable de la oración y esto quiere decir que tiene accidentes gramaticales.

También sabemos que esos accidentes son cuatro: persona, género, número y
caso.

II. Persona. — Como antes dijimos, persona es el accidente gramatical que sirve
para indicar de cuál de ellas se trata. También dijimos que las personas gramaticales
son tres, denominadas, respectivamente, 1a, 2a y 3a, según se trate de la que habla, de
la que escucha o de aquella de quien se habla.

El nombre puede pertenecer a cualquiera de ellas; pero, como por regla general, los
sustantivos, dentro de la oración, constituyen el objeto o contenido de la conversación,
aquello de que se habla, están, casi siempre, en 3 a persona.

Por otra parte, el sustantivo no experimenta modificación alguna para expresar este
accidente gramatical y, por lo tanto, habrá que deducirlo del lugar que ocupa o de la
significación que le corresponde.

Puede, pues, decirse que el sustantivo, cuando no es vocativo, está, casi siempre,
en 3a persona.

III. Género. — Los nombres pueden pertenecer a uno cualquiera de los seis
géneros que ya conocemos: masculino, femenino, neutro, epiceno, común y ambiguo.
En nuestro idioma, los nombres pueden indicar el género de cuatro diferentes
maneras: 1a mediante cambios en su terminación: niño, niña; 2a mediante el empleo de
diferentes palabras: hombre, mujer; 3a por medio del artículo: el testigo, la testigo; 4a
con la designación macho o hembra: perdiz macho, perdiz hembra.

Cabe, pues, distinguir el género de los sustantivos de tres diferentes maneras:


atendiendo a su significación, a su terminación y al artículo que les corresponde.

a) Significación. — Pertenecen al género masculino los nombres de varones o


animales machos; al femenino, los de mujeres o animales hembras; al neutro, los de
cualidades.

30
Gramática Española

De acuerdo con esto, el nombre conejo será del masculino porque se refiere al
macho; por el contrario, el nombre coneja será del femenino porque se refiere a la
hembra. El nombre dulzura, como se refiere a una cualidad, será neutro.

Los nombres de animales, de personas o de cosas que sirven, a la vez, para el


masculino y el femenino pertenecen a los géneros epiceno, común y ambiguo,
respectivamente.

El nombre perdiz, por ejemplo, que es de animal y sirve para designar tanto al
macho como a la hembra, pertenecerá al epiceno; el nombre mártir, que se refiere a
persona y puede designar tanto al varón como a la hembra, pertenecerá al común; el
nombre puente, que se refiere a cosas y puede decirse tanto el puente como la puente,
pertenecerá al ambiguo.
El género de los nombres de personas y animales es de fácil determinación, pues,
como tienen sexo, su género sólo en contados casos ofrecerá dificultad. Lo contrario
sucede con los nombres de cosas, pues como no tienen sexo tampoco deberían tener
género; pero como el uso se lo atribuye, hay que arbitrar algún medio para averiguarlo.
Cuando se trata de nombres de esta clase habrá, pues, que tener en cuenta su
terminación y, sobre todo, el artículo que les corresponda. Este último procedimiento,
desde luego, es el más seguro y sencillo.

b) Terminación. — Por su terminación, pertenecen al femenino los nombres que


terminan en a, d o z. De acuerdo con esto serán femeninos los nombres mesa,
habilidad y coz.
También pertenecen al femenino los verbales terminados en ión, como
administración.
Pertenecen, por el contrario, al masculino los que terminan en una letra cualquiera
distinta de las antes mencionadas. Ejemplos: ejote, libro, corazón.
No hay que olvidar que estas reglas tienen todas muchas excepciones.

c) Artículo. —Es el modo más sencillo y seguro de averiguar el género de los


nombres, sobre todo cuando se trata de nombres de cosas, según ya dijimos.

Pertenecen al género masculino los nombres que llevan o pueden llevar delante los
artículos el, los, un, unos. Ejemplos: el olivo, los cuadernos, un lápiz, unos tinteros.

Pertenecen al femenino los nombres que llevan o pueden llevar delante los artículos
la, las, una, unas. Ejemplos: la piedra, las canicas; una muñeca, unas pelotas.
Al género neutro pertenecen los nombres que llevan o pueden llevar delante el
artículo lo. Ejemplos: lo bueno, lo hermoso.

IV. Número. —Los nombres pueden también pertenecer a los dos números que ya
conocemos: singular y plural.
Serán del singular los nombres que se refieren a una sola persona, animal o cosa.
Ejemplos: sastre, gallina, ventana.

31
Gramática Española

Del plural los que se refieren a más de una persona, animal o cosa. Ejemplos:
sastres, gallinas, ventanas.
Ahora bien, el plural se forma del singular de acuerdo con las siguientes reglas:

1a Si el singular termina en vocal no acentuada o en e acentuada, se le añade una


s. Ejemplos: niño, niños, café, cafés.

2a Si termina en consonante o en vocal acentuada distinta de la e, se le añade la


sílaba es. Ejemplos: candil, candiles; sermón, sermones; alhelí, alhelíes.

3a Los que terminan en s no experimentan variación alguna. Ejemplos: jueves, que


puede decirse el jueves y los jueves; tisis, que puede decirse la tisis y las tisis. El plural,
por tanto, siempre termina en s mientras que el singular puede terminar en otra letra
cualquiera.
De lo dicho se deduce que este accidente se indica mediante cambios en su
terminación.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 6. Escribe en una columna los que estén en
que encabeza la unidad. singular y en otra los que estén en plural. Di la
2. Subraya las palabras desconocidas y busca razón de ello.
su significación en el diccionario. 7. Pasa del masculino al femenino y del
3. Averigua la idea principal que encierra. femenino al masculino los nombres del número
4. Subraya los nombres que encuentres en 4.
dicha lectura, escribe en una columna los que 8. Pasa del singular al plural los nombres del
pertenecen al masculino y en otra los que número 6.
pertenecen al femenino. Di por qué pertenecen 9. Conjuga, de palabra y por escrito, el pretérito
a uno y otro género. y antepretérito de un verbo de la 3ª conjugación.
5. Di si hay alguno que pertenezca a cualquiera
de los otros géneros y por qué.

12. ACCIDENTES DEL NOMBRE (Continuación)

Lectura

32
Gramática Española

La educación de Águeda, la formación de aquel hermoso carácter de que ya hemos


oído hablar, fue la grande obra de su vida, tarea en que, de ordinario, tantos desvelos se
malogran por falta de tacto. Cera es la infancia, que así se deshace con el calor excesivo
como se endurece con el frío extremado. Conservarla en el grado preciso para que pueda
tomar la forma deseada, sin que se quiebre o se deshaga entre las manos, es el misterio
del arte de la educación. Con ese tino consiguió la discreta señora dirigir a su gusto el
corazón y la inteligencia de su hija hasta formarla por completo a su semejanza. Verdad
que se prestaba a ello la dócil masa de la despierta niña; pero en esa misma docilidad
estaba el riesgo cabalmente.

JOSÉ M. DE PEREDA

Información Gramatical
I. ACCIDENTES DEL NOMBRE. Caso. —El caso a que pertenece el nombre
depende del oficio que ejerce en la oración, de modo que, en primer lugar, tendremos
que conocer dicho oficio para después poder determinar el caso en que está.

II. Oficios. — Los oficios que el sustantivo puede ejercer dentro de la oración son
los siguientes:

1° Como sabemos, la palabra principal del sujeto es el sustantivo y, por tanto, el


primer oficio de esta parte de la oración será el de ser sujeto de la misma. Por ejemplo,
en la oración Josefa regala una casa a su madre, el sujeto, Josefa, es un sustantivo.

2° Además de sujeto, puede ser el atributo de la oración sustantiva. En la oración


José es albañil, la palabra albañil, que es el atributo de la misma, será también un
sustantivo.

3° Puede ser complemento directo. En la oración primero mencionada, Josefa


regala una casa a su madre, su complemento directo es casa, un nombre también.

4° Cabe, igualmente, que haga oficio de complemento indirecto. Dicho


complemento, en la oración anterior, es el nombre madre.

5° Por último, puede ser el elemento independiente de la oración que hemos


llamado vocativo. Por ejemplo, en la oración, ¡Oh! hijo, ven aquí, el vocativo hijo es un
nombre.
Otras funciones, no tan importantes como las indicadas, que puede ejercer son las
de complemento de otro nombre o de un adjetivo. En la frase: casa de Juan, el nombre
Juan es complemento del otro nombre, casa; en la expresión azul de Turquía; el
nombre Turquía es complemento del adjetivo azul.

III. Casos.- El nombre, puesto que, como acabamos de ver, puede ejercer todos los
oficios comprendidos en la oración, también puede estar en cualquiera de los casos
que ya conocemos.

33
Gramática Española

Estará en nominativo cuando sea sujeto o atributo, en cuyo caso, irá sin
preposición. En la oración Josefa regala una casa a su madre, el nombre Josefa, por
ser sujeto, estará en nominativo e irá sin preposición; en la oración José es albañil, el
nombre albañil, como es atributo, también estará en nominativo e irá igualmente sin
preposición.

Estará en acusativo cuando sea complemento directo, en cuyo caso tampoco


llevará preposición, por regla general. Así, en la oración anterior, el nombre casa, que
es su complemento directo, está en acusativo sin preposición. Lleva, sin embargo,
antepuesta la preposición a cuando se trata de un nombre de persona o de cosa
personificada. Ejemplo: Quiero a Rafaela. En esta oración el nombre Rafaela es
complemento directo y está en acusativo con a por ser nombre de persona.

En dativo estará cuando sea complemento indirecto, en cuyo caso siempre lleva
delante las preposiciones a o para. En la oración tantas veces mencionada, Josefa
regala una casa a su madre, el nombre madre es el complemento indirecto, debido a lo
cual estará en dativo con a.

Cuando es complemento circunstancial está en ablativo y va acompañado de una


preposición cualquiera. En la oración Josefa regala una casa de piedra a su madre,
piedra es complemento circunstancial de materia y, por tanto, estará en ablativo con
de.

Cuando es el elemento independiente de la oración que se llama vocativo, que,


como ya sabemos, es la persona, animal o cosa que se llama o invoca, estará en el
caso del mismo nombre. Este caso no lleva preposición, pero es corriente que vaya
acompañado de las conjunciones ¡ah! u ¡oh! En el ejemplo ¡Oh! hijo, ven aquí, la
palabra hijo está en vocativo con ¡oh!

IV. Casos dudosos. — Sólo en dos circunstancias cabe dudar del caso al que
pertenece un nombre: 1a cuando va sin preposición; 2a cuando va acompañado de la
preposición a.
Cuando va sin preposición, puede ser sujeto, complemento directo o vocativo.
Ahora bien, si prescindimos del vocativo, que es muy fácil de distinguir, puede caber la
duda de si es sujeto o complemento directo; pero, simplificada de este modo la
cuestión, es tanto como resolverla porque el sujeto y el complemento directo son tan
distintos que no es fácil confundirlos. Si es sujeto, estará en nominativo, si, por el
contrario, es complemento directo, estará en acusativo.
Cuando va acompañado de la preposición a puede ser acusativo o dativo. En tal
caso la cuestión es algo más complicada. Puede, sin embargo, asegurarse que si el
nombre de que se trata es de persona, seguramente estará en acusativo, si no lo es,
estará, por el contrario, en dativo.
V. Declinación.—Ahora bien, si hacemos pasar al sustantivo por todos los casos
antes mencionados, lo habremos declinado; luego declinar un nombre es hacerle pasar
por todos los oficios que puede realizar en la oración.

34
Gramática Española

Conviene tener presente que hay dos clases de declinación, una que se lleva a
cabo mediante cambios en la terminación y otra que se lleva a cabo mediante
preposiciones y que, por tanto, no es verdadera declinación. A la primera se la llama
desinencial y a la segunda, preposicional.
El nombre sólo tiene declinación preposicional, de la cual damos a continuación un
ejemplo.

Declinación del nombre mesa

Nominativo: la mesa
Genitivo: de la mesa
Dativo: a o para la mesa
Acusativo: la mesa
Vocativo: ¡oh! la mesa
Ablativo: con, de, por…la mesa

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 7. Con los nombres siguientes, construye
que encabeza la unidad. oraciones en las que realicen una función de las
2. Subraya las palabras desconocidas y busca seis antes mencionadas.
su significación en el diccionario. Capitán mesa
3. Averigua la idea principal que encierra. Árbol baúl
4. Subraya los nombres que encuentres en Zapatero pluma
dicha lectura. Di en qué caso están y por qué 8. Conjuga, de palabra y por escrito, el
5. Declina de palabra y por escrito sustantivos pospretérito y antepospretérito de un verbo de la
comunes y propios. 1ª conjugación.
6. Declina alguno de dichos nombres formando
parte de una oración.

13. EL ARTÍCULO
Lectura
LA NAVIDAD EN LAS MONTAÑAS.—El sol se ocultaba ya; las nieblas ascendían del profundo
seno de los valles; deteníanse un momento entre los oscuros bosques y las negras gargantas

35
Gramática Española

de la cordillera, como un rebaño gigantesco, después avanzaban con rapidez hacia las
cumbres; se desprendían majestuosas de las agudas copas de los abetos e iban por último a
envolver la soberbia frente de las rocas, titánicos guardianes de la montaña que habían
desafiado allí, durante millares de siglos, las tempestades del cielo y las agitaciones de la
tierra.
IGNACIO MANUEL ALTAMIRANO.

Información Gramatical
I. EL ARTÍCULO. Su naturaleza. — El nombre común lleva, casi siempre, delante,
una pequeña palabra que se llama artículo.
Cuando, por ejemplo, decimos perro, este nombre se refiere a todos los animales
de esa especie; pero cuando decimos el perro, ya no nos referimos a todos ellos, sino a
uno bien determinado y conocido de la persona a quien se habla. Esto quiere decir que
la pequeña palabra el, que va delante del nombre perro, determina o precisa su
significado. Además, indica que pertenece al género masculino y al número singular.

Artículo es la parte variable de la oración que va delante del nombre común


para determinar su significación y anunciar su género y su número.

El artículo es una palabra modificativa porque modifica la significación del nombre,


determinante o accesoria porque depende de otra y variable porque tiene accidentes
gramaticales.
II. Sus funciones.- De lo dicho se deduce que una función del artículo, la principal,
es la de determinar o precisar la significación del nombre.
Pero con esto no se agotan sus tareas, pues, además de esa función determinativa,
tiene otra que hasta ahora fue considerada como la principal: la de anunciar el género y
el número del nombre al que se une, razón por la cual va siempre delante de él.
Realiza, además, una tercera, a la que hasta ahora no se le ha concedido relieve
suficiente: la de sustantivar o dar carácter de sustantivo a cualquiera otra parte de la
oración y hasta a locuciones enteras. Ejemplo: el blanco, los del rancho.

III. Sus clases.- Ya sabemos que la función principal del artículo es la de determinar
o precisar la extensión del nombre al que se une. Pero no todos los artículos
determinan con igual fuerza, pues hay unos que determinan más y otros que
determinan menos el nombre al cual se unen. De aquí que haya dos clases de
artículos: determinados e indeterminados.

Artículo determinado es el que determina la significación del nombre de una


manera clara y concreta.

Artículo indeterminado el que determina la significación del nombre de una


manera vaga o general.

Cuando, por ejemplo, decimos silla, con este nombre nos referimos a todas las
sillas, pero si quisiéramos determinar o precisar más su significación podríamos
lograrlo diciendo la silla o una silla. En el primer caso es evidente que no nos referimos
a una silla cualquiera, si no a una bien determinada o conocida; en el segundo tampoco

36
Gramática Española

nos referimos a todas, pero tampoco a una determinada, sino a una cualquiera. La
será, por tanto, artículo determinado y una, articulo indeterminado.
El determinado se refiere a una persona, animal o cosa conocida de la persona que
habla; el indeterminado a una persona, animal o cosa desconocida de dicha persona.
IV. Sus formas.- Puesto que una de las funciones del artículo es la de ir delante del
nombre para indicar su género y su número, tal cosa quiere decir que debe adoptar
formas diferentes para expresar esos accidentes.

Las formas del determinado son las siguientes: el, la, lo, los, las.
Las del indeterminado: un, una, unos, unas.

V. Contracción.- Cuando el artículo el va delante de las preposiciones propias de o


a, para evitar el mal sonido resultante del choque de dos vocales, se combina con ellas
y se convierte en del o al.
A este fenómeno se le denomina contracción, y su misión no es otra que evitar el
mal sonido o cacofonía resultante del tropiezo de dos vocales entre sí.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo Veo la casa


que encabeza la unidad. Lupe lleva aretes de oro
2. Subraya las palabras desconocidas y busca Lupe lleva los aretes de oro
su significación en el diccionario. Lupe lleva unos aretes de oro
3. Averigua la idea principal que encierra. 7. Sustituye los puntos suspensivos por el
4. Subraya los artículos que encuentres en la artículo o contracción que requiere el sentido.
lectura. Escribe los determinados en y en otra ……león es .…… rey ……..bosque.
los indeterminados. Vamos ……. jardín de .…… ciudad.
5. Di si hay una contracción en la misma. …….perro sigue a ……..rata.
6. Di la diferencia que hay entre las frases u ……..amigos ……..vecino están muy ocupados.
oraciones siguientes: 8. Conjuga, de palabra y por escrito, el
Veo casas pospretérito y antepospretérito de indicativo de
Veo una casa un verbo de la 2ª conjugación.

14. ACCIDENTES DEL ARTÍCULO


Lectura
Se edifica la casa para estar en ella; se funda la ciudad para salir de la casa y
reunirse con otros que también han salido de sus casas. Un sentimiento de insuficiencia
dentro del círculo doméstico, un afán de romper éste, de hacer nuestra vida tangente a

37
Gramática Española

otras vidas, de convivencia, de trato, de sociabilidad ultradoméstica, engendra la urbe


antigua. Por eso, mientras el semita, que ignora propiamente la ciudad, pondera la virtud
de la hospitalidad, esto es, el arte de recibir a otro en nuestra casa, la virtud esencial de la
urbe es la "urbanitas”, la urbanidad; esto es, el arte de comportarnos fuera de la casa en
el trato que con otros tenemos sobre la vía pública.
JOSÉ ORTEGA Y GASSET.

Información Gramatical
I. ACCIDENTES DEL ARTÍCULO. Cuáles son.- Como acabamos de decir, el
artículo además de determinar al nombre con más o menos precisión, siempre va
delante de él para anunciar su género y su número. Tendrá, por tanto, que expresar
tanto el masculino, el femenino y el neutro como el singular y el plural.

Sus accidentes gramaticales serán, por tanto, dos: género y número.

II. Género.- En realidad, el artículo no puede tener género porque no se trata de


una persona ni de un animal, pero se considera que lo tiene al solo objeto de
determinar el del nombre al que se une.

Tanto el artículo determinado como el indeterminado se valen de diversas formas


para indicar los tres géneros fundamentales: masculino, femenino y neutro.
Al masculino pertenecen las formas el y los del determinado, un y unos del
indeterminado. Por tanto, siempre que encontremos una de dichas formas delante de
un sustantivo o, caso de no encontrarse, sea posible anteponérselas, el sustantivo en
cuestión pertenecerá al género masculino.

Pertenecerán, pues, al masculino los nombres vaso y libros porque puede decirse
el vaso y un vaso, los libros y unos libros; pero no la vaso y una vaso, las libros y unas
libros.

Al femenino pertenecen las formas la y las del determinado, una y unas del
indeterminado.

Pertenecerán, por tanto, al femenino los nombres muñeca y manzanas, porque se


puede decir la muñeca y una muñeca, las manzanas y unas manzanas, pero no el
muñeca y un muñeca, los manzanas y unos manzanas.
Por su parte, el neutro no tiene más que una forma, lo. Dicha forma sólo puede
anteponerse a nombres de cosas inciertas o indeterminadas. Ejemplos: lo bueno, lo
sabio.
III. Número.- Por la misma razón antes indicada, el artículo también tiene que
presentar diversas formas para indicar el número del nombre al que se junta. Aunque el
saber si un nombre pertenece al singular o al plural es bastante más fácil que averiguar
el género del mismo, también en este caso es el artículo el encargado de darnos la
respuesta deseada con toda seguridad.

Tanto el artículo determinado como el indeterminado poseen diversas formas para


indicar cuándo se trata del singular o del plural.

38
Gramática Española

Las formas del singular son el y la para el determinado, un y una para el


indeterminado. Esto quiere decir que siempre que encontremos una de ellas delante
del nombre y, caso de no encontrarlas se le pueda aplicar, estará en singular.

Pertenecerán, pues, al número singular los nombres vaso y muñeca, porque se


puede decir el vaso y un vaso, la muñeca y una muñeca; pero no los vaso y unos vaso,
las muñeca y unas muñeca.

Las formas del plural son los y las para el determinado, unos y unas para el
indeterminado.
Los nombres libros y manzanas serán, pues, del plural, porque se puede decir los
libros y unos libros, las manzanas y unas manzanas; pero no el libros y un libros, la
manzanas y una manzanas.

El neutro lo no tiene plural.

IV. Sus diferentes formas.- A continuación damos un cuadro comprensivo de todas


las formas que el artículo puede adoptar, con la debida separación entre las
pertenecientes al masculino, al femenino o al neutro y las pertenecientes al singular o
al plural.
Con esta tabla a la vista se pueden resolver todas las dificultades que presenta el
uso de esta parte de la oración.

Determinado Indeterminado
Masculino Femenino Neutro Masculino Femenino
Singular el la lo un una
Plural los las unos unas

V. Concordancia del artículo y el sustantivo.- De lo dicho se deduce que el


artículo y el nombre al cual se antepone tienen que estar en el mismo género y número,
pues estos son los accidentes gramaticales que tienen en común. Esto quiere decir que
el artículo y el nombre conciertan en género y número. Ejemplos: el gato y la gata, los
gatos y las gatas, un gato y una gata, unos gatos y unas gatas.
Sin embargo, hay casos en que, para evitar la cacofonía o mal sonido resultante del
encuentro de dos vocales, se antepone el artículo masculino el a nombres en femenino
cuando empiezan por a acentuada. Se dirá, por tanto, el hacha en lugar de la hacha, el
ave en lugar de la ave.

Por la misma razón, el artículo indeterminado una pierde su a final cuando va


delante de un nombre que comienza por dicha letra o por ha. Ejemplos: un ave y no
una ave, un hacha y no una hacha.

ACTIVIDADES

39
Gramática Española

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 7. Completa los siguientes refranes con el
que encabeza la unidad. artículo o la contracción que corresponda:
2. Subraya las palabras desconocidas y busca Rogar .…… Santo hasta pasar ……tranco.
su significación en el diccionario. Después …asno muerto ……cebada….rabo
3. Averigua la idea principal que encierra. …….cabra siempre tira …..monte.
4. Subraya los artículos que encuentres en la ……..que …….loba hace, …….lobo le place
lectura anterior. 8. Conjuga, de palabra y por escrito, el
5. Escribe los masculinos en una columna y los pospretérito y antepospretérito de un verbo de la
femeninos en otra. 3ª conjugación.
6. Escribe los singulares en una columna y los
plurales en otra.

15. EL ADJETIVO
Lectura
Cavando un labrador su corral, encontró recientemente debajo de su miserable casa
el pavimento de una habitación, indudablemente romana, hecho de un precioso mosaico,
en el cual asombra tanto la obra de la apariencia como el lujo que revela. Piedrecitas
iguales de media pulgada de diámetro, y de colores hábilmente combinados, forman
figuras simbólicas, cuya inteligencia no es fácil; algunas tienen un carácter egipcio, lo cual

40
Gramática Española

puede hacer sospechar si habrá pertenecido la casa a algún sacerdote o arúspice; a la


cabeza de la pieza se descubre, pero no se descifra, una inscripción en letras latinas, y a
los dos lados parece prolongarse el precioso mosaico a otras habitaciones no
descubiertas todavía.
LARRA.

Información Gramatical
I. EL ADJETIVO. Su naturaleza.- Además del articulo, hay otra parte de la oración
que también determina o modifica la significación del nombre; pero, en vez de ir delante
de él, va, por regla general, detrás. Esta parte de la oración es el adjetivo.

Adjetivo es la parte variable de la oración que se une al sustantivo para


calificarlo o determinarlo.

El adjetivo será, por tanto, una palabra modificativa porque determina o precisa la
significación del sustantivo, determinante o accesoria porque depende del nombre y
variable porque tiene accidentes gramaticales.

II. Sus clases.- Acabamos de decir que el adjetivo modifica siempre al sustantivo,
pero que unas veces lo hace calificándolo y otras determinándolo. De aquí que haya
dos clases de adjetivos: calificativo y determinativo.

Adjetivo calificativo es el que califica la significación del nombre.

Determinativo es el que determina la significación del nombre.

Ahora bien, calificar es decir cómo es el nombre y determinar es decir cuál es o


cuántos son. Cuando decimos, por ejemplo, perro grande, la segunda palabra, grande,
será un adjetivo calificativo porque dice cómo es el perro, cuando, por el contrario,
decimos este animal, la palabra este también será adjetivo, pero no calificativo sino
determinativo porque no dice cómo es sino cuál es el perro.
El primero indica, por tanto, cualidad y el segundo, cantidad o extensión, pero, tanto
en un caso como en el otro, lo que verdaderamente hace es determinar o modificar la
significación del nombre.

III. Adjetivos calificativos.- Los calificativos son una especie de nombres, puesto
que, al decir cómo son, lo que hacen es nombrar una cualidad. De aquí que convenga
estudiarlos con la debida separación de los determinativos.
De acuerdo con su origen, composición, terminación y apreciación cabe distinguir
diversas clases de adjetivos calificativos.
Por su origen, pueden ser primitivos y derivados según que procedan o no de otra
palabra de nuestro idioma. El calificativo blanco, por ejemplo, será primitivo y
blanquecino, por el contrario, derivado porque procede de blanco.

De entre los derivados conviene destacar la clase de los gentilicios, que son los
derivados de nombres de naciones, comarcas, ciudades, etc. El calificativo mexicano

41
Gramática Española

es gentilicio porque se deriva del primitivo México; poblano también es gentilicio porque
procede del primitivo, Puebla.

Por su composición, pueden ser simples y compuestos, según estén formados por
una sola palabra o por más de una. De acuerdo con esto los calificativos rojo y negro
serán simples; rojinegro, por el contrario, compuesto.

Por el modo de terminar, pueden ser de una o de dos terminaciones. Hay adjetivos,
como brillante, que no terminan más que de una manera, y otros, como ligero que
pueden terminar de dos: ligero y ligera. El primero será, pues, de una sola terminación
y el segundo, de dos.

Por el modo de apreciar la cualidad, pueden ser positivos, comparativos y


superlativos. A esta propiedad es a lo que se suele denominar grado de comparación,
accidente que sólo corresponde al adjetivo calificativo.

IV. Grados de comparación.- El calificativo puede expresar la cualidad de muy


diversas maneras. Cabe que la exprese de una manera corriente o general,
comparándola con otra o en el grado más alto posible. En el primer caso tendremos el
grado positivo, en el segundo el comparativo y en el tercero el superlativo.

Cuando, por ejemplo, decimos vaso pequeño, el calificativo pequeño indica la


cualidad en el grado corriente o general; cuando, por el contrario, decimos vaso menor,
entonces la expresamos comparándola con la de otro; cuando, por último, decimos
vaso mínimo, entonces la expresamos en el grado más bajo posible. Pequeño será, por
tanto, positivo; menor, comparativo, y mínimo, superlativo.

V. Comparativos y superlativos.- Por su parte, el comparativo y el superlativo


admiten subgrados porque la comparación o superioridad pueden ser mayores o
menores. Esto no sucede con el positivo porque su cualidad es invariable.

Al comparar una cualidad con otra cabe que sea igual, superior o inferior a ella. En
el primer caso tendremos el comparativo de igualdad, en el segundo el de superioridad
y en el último el de inferioridad.

Así, por ejemplo, del positivo bueno se pueden obtener el comparativo de igualdad
tan bueno como, el de superioridad más bueno que y el de inferioridad menos bueno
que.

El de igualdad se forma, pues, anteponiendo al positivo la partícula tan y


posponiéndole la partícula como; el de superioridad anteponiéndole más y
posponiéndole que; el de inferioridad, anteponiéndole menos y posponiéndole que.

También en el superlativo cabe distinguir grados porque se puede expresar la


cualidad en el más alto grado posible, comparándola o sin compararla con la de otro.
En el primer caso tendremos el superlativo absoluto y en el segundo, el relativo. En

42
Gramática Española

este último caso puede ocurrir que sea mayor o menor que aquella con la que se
compara, de modo que tendremos un superlativo relativo de superioridad y otro de
inferioridad.

Así, por ejemplo, del positivo bueno se forman el superlativo absoluto muy bueno o
buenísimo, el relativo de inferioridad el menos bueno y el de superioridad el más
bueno.

Como acabamos de ver, el superlativo absoluto se forma añadiéndole al positivo el


sufijo ísimo o anteponiéndole la partícula muy: buenísimo, muy bueno; el superlativo
relativo de superioridad, anteponiendo al positivo correspondiente la expresión el más y
al de inferioridad el menos; el más bueno y el menos bueno.

VI. Comparativos y superlativos sintéticos.- En nuestro idioma hay seis


calificativos que tienen comparativo de superioridad y superlativo absoluto constituidos
por una sola palabra, sin necesidad, por tanto, de ninguna partícula. Estos adjetivos
son los siguientes:

Positivo Comparativo Superlativo


bueno mejor óptimo
malo peor pésimo
grande mayor máximo
pequeño menor mínimo
alto superior supremo
bajo inferior ínfimo

Además, hay algunos adjetivos procedentes del latín que tienen un superlativo
absoluto terminado en érrimo, que son los siguientes:

celebérrimo de célebre
acérrimo de acre
libérrimo de libre
pulquérrimo de pulcro
integérrimo de íntegro
paupérrimo de pobre

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 4. Subraya los adjetivos que encuentres en
que encabeza la unidad. dicha lectura y distingue los calificativos de los
2. Subraya las palabras desconocidas y busca determinativos.
su significación en el diccionario. 5. Fíjate ahora sólo en los calificativos y di si
3. Averigua la idea principal que encierra. son primitivos, derivados o gentilicios; positivos,
comparativos o superlativos.

43
Gramática Española

6. Escribe cinco positivos seguidos de sus Jalapa, Córdova, Sevilla, Francia, Italia,
correspondientes comparativos (de igualdad, Guatemala.
superioridad e inferioridad) y superlativos 8. Conjuga, de palabra y por escrito, el futuro y
(absolutos y relativos). antefuturo de un verbo de la 1ª conjugación.
7. Forma los derivados gentilicios de los
siguientes nombres:

16. EL ADJETIVO (Continuación)

Lectura
No extrañará a ustedes saber que este hombre dedicó unos cuantos pliegos de su
testamento a precisar cómo había de ser enterrado. Pocos vanidosos se resisten a esta
preocupación. El de mi historia se preparó un entierro sensacional. Fatigó al morir a
mucha más gente de la que otros humanos pueden molestar en toda su vida. Primero se

44
Gramática Española

hizo meter en un féretro de maderas preciosas, y estuvo tieso y grave, envuelto en su


más hermoso uniforme, dejándose ver por todo el que quiso un día entero, como su
carroña fuese algo excepcional. A las diez de la noche, los primeros gases de la
descomposición conmovieron levemente su boca, e hizo “!puah!”. Precisamente acababa
de entrar en la cámara mortuoria el primer ministro y otros personajes de excepcional
categoría.

W. FERNÁNDEZ FLÓREZ

Información Gramatical
I. Adjetivos determinativos.- Todos estos adjetivos, así como el artículo, según ya
dijimos, determinan al nombre; pero hay unos que lo determinan diciendo cómo es, los
calificativos, mientras otros lo determinan diciendo cuáles o cuántos son, los de-
terminativos.

Cuando, por ejemplo, decimos estos niños, no nos referimos a todos sino sólo a
algunos de ellos; por tanto, el adjetivo estos será determinativo. Cuando decimos, por
el contrario, veinte niños, tampoco nos referimos a todos los niños sino a unos cuantos
de entre ellos, veinte precisamente. El adjetivo veinte será, por tanto, determinativo.

Consiste, pues, el determinar en decir cuáles son o cuántas son las personas,
animales o cosas incluidas en el nombre. Se refiere, por tanto, a la extensión y no a la
cualidad.

II. Sus clases.- Como acabamos de ver, la determinación puede hacerse en cuanto
al número o en cuanto al lugar. En el primer caso tenemos los determinativos
numerales y en el segundo, los demostrativos.

Cuando decimos, por ejemplo, veinte perros, el nombre perros queda determinado
por lo que hace a su número; cuando, por el contrario, decimos este perro, el nombre
perro queda determinado, no en cuanto al número, sino en cuanto al lugar, pues con el
determinativo este no nos referimos a uno cualquiera sino al que está más cerca de
nosotros. El determinativo veinte será, por tanto, numeral y el determinativo este,
demostrativo.

Adjetivos numerales son los que determinan al nombre por lo que hace al
número.

Demostrativos los que lo determinan por lo que hace al lugar o distancia.

Cabe, además, que lo determinen en relación con la persona a que pertenecen o de


una manera vaga, en cuyo caso tendremos los posesivos y los indefinidos.

Cuando decimos, por ejemplo, mi perro, el nombre perro queda determinado por lo
que hace a la persona que lo posee. Cuando, por el contrario, digo algún perro, el
nombre perro queda determinado, no con la precisión de antes, sino de una manera

45
Gramática Española

vaga o indefinida. El determinativo mi será, por tanto, posesivo y el determinativo


algún, indefinido.

Adjetivos posesivos son los que determinan al nombre por lo que hace a la
persona que es su dueño.

Indefinidos los que determinan al nombre de una manera vaga o indefinida.

De acuerdo con lo dicho tendremos cuatro clases de adjetivos calificativos:


numerales, demostrativos, posesivos e indefinidos.

III. Numerales.- Como acabamos de ver, adjetivos determinativos numerales son


los que determinan al nombre en cuanto al número. Pero al hacerlo así, cabe que lo
indiquen de una manera simple o de acuerdo con su orden de colocación. En el primer
caso tendremos los numerales cardinales y en el segundo, los ordinales. Los primeros
sirven para contar y los segundos, para ordenar.

Numerales cardinales son los que sirven para contar.

Numerales ordinales son los que indican orden.

Cuando decimos, por ejemplo, trece manzanas, el adjetivo trece determina al


nombre manzanas, indicando, simplemente, el número de las mismas; pero cuando
decimos naranja décima, entonces el adjetivo décima ya no indica simplemente el
número, sino el orden o lugar que ocupa la naranja en cuestión.

Además del número o del orden, también pueden indicar una o varias de las partes
en que puede dividirse un todo o el resultado de multiplicarlo por un número cualquiera.
En el primer caso tendremos los partitivos y en el segundo, los proporcionales.

Partitivo es el que indica las partes en que puede dividirse un todo.

Proporcional el que indica un múltiplo o sea el resultado de multiplicarlo por


un número cualquiera.

Cuando decimos, por ejemplo, media naranja, no nos referimos a toda ella sino a
una parte de la misma, la mitad precisamente; cuando decimos, por el contrario,
naranja triple, entonces no se refiere a una sola sino al resultado de multiplicarla por
tres.

IV. Demostrativos.- En vez de respecto al número, ya sabemos que la


determinación puede hacerse respecto al lugar, en cuyo caso tendremos los
determinativos demostrativos.

Cuando decimos, por ejemplo, este perro, con el determinativo este nos referimos al
que está cerca del que habla; cuando decimos, por el contrario, ese perro, con el

46
Gramática Española

determinativo ese nos referimos al que está cerca del que escucha; por último, cuando
decimos aquel perro, con el determinativo aquel nos referimos al que está igualmente
alejado del que habla y del que escucha.

De lo dicho se deduce que, mediante el empleo de las tres palabras este, ese,
aquel, o las que de ellas se derivan, cabe precisar la situación o alejamiento del
nombre respecto de la persona que habla o de la que escucha.

Las situaciones o alejamientos pueden ser infinitos, pero la lengua sólo se preocupa
de determinar esas tres, con exclusión de todas las demás.

Las formas del demostrativo son las siguientes:

Singular Plural
Masculino Femenino Masculino Femenino
este esta estos estas
ese esa esos esas
aquel aquella aquellos aquellas

V. Posesivos.- Cabe igualmente que al determinar al nombre el adjetivo no lo haga


ni respecto al número ni respecto al lugar sino en cuanto a la posesión o pertenencia.
En este caso tenemos determinativos posesivos.

Cuando digo, por ejemplo, mi casa, no me refiero a cualquiera de ellas, sino sólo a
aquella que me pertenece; cuando digo tu libro, tampoco me refiero a uno cualquiera
sino al que te pertenece; cuando digo, por último, su libro, es evidente que tampoco me
refiero a uno indeterminado sino al que le pertenece.

Es, pues, evidente que las palabras mi, tu, su han determinado o precisado la
significación de los nombres correspondientes; pero, al propio tiempo, han señalado la
persona a quien pertenecen.

También hemos visto que la posesión o pertenencia puede corresponder al que


habla, al que escucha o aquel de quien se habla o sea a la 1 a, a la 2a o a la 3a persona.

Cabe, por otra parte, que los determinativos posesivos se refieran a un solo
poseedor o a varios poseedores. Cuando decimos, por ejemplo, mi libro, es evidente
que se trata de un solo poseedor; cuando por el contrario, decimos nuestros libros, es
evidente que entonces se trata de varios poseedores.

Las diversas formas que toma el demostrativo posesivo son las siguientes:

Singular Plural
Masculino Femenino Masculino Femenino
mío mía míos mías

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Gramática Española

Un tuyo tuya tuyos tuyas


poseedor suyo suya suyos suyas
Varios nuestro nuestra nuestros nuestras
poseedores vuestro vuestra vuestros vuestras
suyo suya suyos suyas

VI. Indefinidos.- Por último, hay una clase de determinativos que no determinan al
nombre ni en cuanto al número ni en cuanto al lugar ni en cuanto a su poseedor,
limitándose, por el contrario, a hacerlo de una manera vaga o general. En este caso
tenemos los determinativos indefinidos.

Cuando decimos, por ejemplo, algunas ciruelas, no cabe duda que el nombre
ciruelas ha quedado, hasta cierto punto, determinado, pero no de una manera precisa,
sino de una manera más bien vaga, pues no se dice cuáles ni cuántas.
A esta clase pertenecen, entre otros, los siguientes: mucho, poco, harto, bastante,
tanto, cuanto, alguno, ninguno, cierto, todo, cualquiera, varios, cada, demás,
demasiado, etc.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo ………niño, ……….niña y ………joven son muy
que encabeza la unidad. amigos.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca ……….cabras, ……..ovejas y ………vacas son
su significación en el diccionario. de mi tío.
3. Averigua la idea principal que encierra. 8. Di los numerales ordinales correspondientes
4. Subraya los adjetivos que encuentres y a los cardinales siguientes:
separa los calificativos de los determinativos. 8 15 41 74 100
5. Di la clase a que pertenecen estos últimos. 10 23 59 80 400
6. En lugar de los puntos suspensivos, escribe 12 35 63 96 800
el posesivo que corresponda: 9. Pon delante de los sustantivos siguientes un
……,casa, ……..huerto y ………colmenar están indefinido:
muy cerca uno de otro. mujeres perros rosas
…….plumas, ……..lápices y ………cuadernos sembrados libro toro
están sobre la mesa. parque sillas guajolotes
7. En lugar de los puntos suspensivos, escribe 10. Conjuga, de palabra y por escrito, el futuro y
el pronombre demostrativo que corresponda: antefuturo de indicativo de un verbo de la 2ª
conjugación.

17. ACCIDENTES DEL ADJETIVO


Lectura
En una sociedad bien constituida y en la que se intenta destruir todos los abusos que
han perpetuado la existencia de un régimen arbitrario, es necesario acostumbrar a los
miembros que la componen a no pagarse de voces insignificantes, y sí ocuparse de la
realidad de las cosas. El abuso de las voces indefinidas, especialmente en materias

48
Gramática Española

políticas, ha sido, desde la extinción del feudalismo, el origen de todos los males de los
pueblos que no salieron del dominio de los señores sino para hacerse esclavos de los
gobiernos. La palabra LIBERTAD que tanto ha servido para la destrucción de su sentido
mismo, ha sido el pretexto ordinario de todas las revoluciones políticas del globo; los
pueblos se han conmovido con sólo oírla pronunciar, y han extendido las manos para
abrazar este genio tutelar de las sociedades, que sus conductores han hecho
desaparecer como un fantasma en el momento mismo que dejó de ser necesario para la
consecución y feliz éxito de sus miras ambiciosas.
DOCTOR MORA.

Información Gramatical
I. ACCIDENTES DEL ADJETIVO. Cuáles son.- El adjetivo es una palabra variable y
debe, por tanto, tener accidentes gramaticales.

Los accidentes gramaticales del adjetivo son dos: género y número.

II. Género.- Tampoco el adjetivo debería tener género porque las cualidades y
determinaciones, como las cosas, carecen de sexo; pero, a pesar de ello, el uso se lo
atribuye de acuerdo con su terminación. De aquí que, en lugar de género, se hable de
terminación genérica. Podrán, pues, pertenecer al masculino o al femenino, según se
refieran a nombres que estén en uno u otro género.
Cuando decimos, por ejemplo, vestido azul, como el adjetivo azul se refiere al
vestido, que es masculino, también pertenecerá a dicho género; cuando, por el
contrario, decimos bata azul, como el nombre bata es femenino, el adjetivo pertenecerá
entonces al femenino.

III. Terminación del adjetivo.-Como acabamos de ver, el adjetivo azul no varía al


pasar del masculino al femenino y tiene, por tanto, que servir para los dos géneros.
Pero no siempre sucede esto, pues, si en vez del adjetivo azul, tomamos el adjetivo
blanco, entonces veremos que al pasar al femenino se convierte en blanca.

De lo dicho se deduce que hay adjetivos que tienen una sola terminación y adjetivos
que tienen dos terminaciones. Los que tienen una sola terminación, como azul, sirven
para los dos géneros. Se dirá, pues, vestido azul y bata azul. Los que tienen dos
terminaciones, como blanco, se valen de una de ellas para el masculino y de la otra
para el femenino. Se puede, pues, decir vestido blanco y bata blanca, la primera para el
masculino y la segunda para el femenino.

Como puede verse, el femenino se forma del masculino haciéndolo terminar en a.

IV. Número.- Además de género, los adjetivos tienen también número. El número
del adjetivo, como en el caso del género, coincide con el del nombre al que se refiere,
de modo que si éste está en singular, el adjetivo correspondiente también lo estará y en
plural, si en dicho número está el nombre en cuestión.

Por lo que hace al número, no hay adjetivos invariables, de modo que todos varían
o modifican su terminación para indicarlo. De acuerdo con esto, el plural de los

49
Gramática Española

adjetivos se forma lo mismo que el de los sustantivos o sea añadiendo una s al


singular, si el adjetivo termina en vocal sin acentuar, o en é acentuada, o la sílaba es, si
termina en consonante. Ejemplos: malo, malos; azul, azules.

V. Regla.- Para averiguar el género y el número de los adjetivos bastará, pues, con
saber el nombre al que se refieren. Así, por ejemplo, cuando decimos hombre bueno,
como el sustantivo hombre está en singular, en singular estará también el adjetivo
bueno.

También puede averiguarse examinando su terminación. Por regla general, cuando


terminan en a, son del femenino y, cuando terminan en s, del plural. En otro caso,
serán del masculino y del singular.

VI. Concordancia de sustantivo y adjetivo. —El adjetivo, como ya dijimos, va


siempre con o junto al nombre del cual depende. Esta dependencia recibe el nombre
de concordancia o unión por la igualdad de los accidentes gramaticales que tienen en
común.

Ahora bien, como el sustantivo y el adjetivo sólo tienen en común el género y el


número, en género y en número tendrán que concordar. Se podrá, pues, decir hombre
activo y mujer activa, pero no hombre activa y mujer activo; hombres activos y mujeres
activas, pero no hombres activo y mujeres activa.

VII. Apócope.- Se llama apócope a la supresión de la letra o sílaba final de una


palabra.

Los adjetivos masculinos alguno, ninguno, uno, bueno, malo, primero, tercero y
postrero pierden su última letra cuando van delante del nombre. Ejemplos: algún niño,
buen hombre, primer cuadro.

Los adjetivos posesivos mío, tuyo, suyo, con sus femeninos y plurales, pierden su
última sílaba. Ejemplos: Tu sombrero, su paraguas. Lo mismo sucede con el calificativo
santo y el numeral ciento. Ejemplos: San José, cien gallinas.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 4. Busca los adjetivos que hay en la lectura y
que encabeza la unidad. escribe los de una terminación en una columna
2. Subraya las palabras desconocidas y busca y los de dos en otra. Si hubiere menos de cinco
su significación en el diccionario. de cada clase, completa hasta dicho número.
3. Averigua la idea principal que encierra. 5. Di el género y el número de cada uno de
ellos.

50
Gramática Española

6. Corrige las concordancias viciosas que se 7. Haz que concuerden los adjetivos de la
dan a continuación: segunda columna con los nombres de la
perro corredores primera:
mesa blanco pájaro grises
panes sabroso niño cantor
mujer hacendoso ardillas ovaladas
niño trabajadora mesas travieso
máquina sumadoras 8. Conjuga, de palabra y por escrito, el futuro y
antefuturo de un verbo de la 3ª conjugación.

18. EL PRONOMBRE

Lectura

¿Qué medio tomaré yo


Que saque bien esta mancha,
Pues a mejor negociar,
Si de mí quiero quitarla,
He de ponerla en mi hijo,

51
Gramática Española

Y diciendo que la causa


Fuiste tú, he de ser yo mismo
Pregonero de tu infamia?
Si algún cuidado amoroso
Te obligó a que me engañaras,
¿Qué enemigo te oprimía?
¿Qué puñal te amenazaba?

Ruiz DE ALARCÓN.
Información Gramatical
I. EL PRONOMBRE. Su naturaleza.- El adjetivo y el artículo tienen por función,
como acabamos de ver, modificar o determinar la significación del sustantivo, por cuya
razón van siempre con él. El pronombre, por el contrario, nunca va con él porque, en
vez de modificarlo, lo que hace es sustituirlo, es decir, ponerse en su lugar.

Pronombre es la parte variable de la oración que se pone en lugar del nombre


para evitar su repetición.

Se trata, por tanto, de una palabra sustantiva porque, al ponerse en lugar del
nombre, realiza las mismas funciones que éste, determinada porque puede serlo por
otras palabras y variable porque tiene accidentes gramaticales.

II. Sus funciones.- La principal función del pronombre es la ya indicada de sustituir


al nombre, por cuya razón se le llama así, pronombre, en lugar del nombre. El nombre
al que sustituye es su antecedente.

Por otra parte, también designa a un ser, como el sustantivo, pero sin nombrarlo.
Cuando digo, por ejemplo, él corre, la palabra él, que es un pronombre, designa al que
corre, pero sin decir quién es.
Con esto no se agotan las funciones correspondientes a esta parte de la oración,
pues designa, además, las personas gramaticales. Así, en el ejemplo anterior, el
pronombre él, además de sustituir al nombre y designar a un ser, aunque sin
nombrarlo, indica que ese ser es la 3a persona o sea aquella de que se habla.

III. Sus clases. — Los pronombres sustituyen, no sólo a nombres de personas, sino
también a nombres de animales o cosas. Pero, al hacer esta sustitución, pueden
expresar, además, relaciones de posesión, correlación, referencia o indeterminación.
De aquí que los pronombres puedan ser: personales, posesivos, correlativos e
indefinidos.
IV. Personales.- Los pronombres pueden ponerse en lugar de nombres de
personas o cosas personificadas en cuyo caso se llaman personales. Cuando digo, por
ejemplo, Tú eres mi amigo, el pronombre tú está en lugar de un nombre de persona,
cualquiera que este nombre sea. Será, por tanto, un pronombre personal.

Pronombres personales son los que se ponen en lugar de nombres de


personas o cosas personificadas.

52
Gramática Española

Como las personas gramaticales son, según ya dijimos, tres, la que habla, la que
escucha y aquella de quien se habla, denominadas respectivamente, 1a, 2a y 3a, los
pronombres personales podrán ser de 1a, 2a ó 3a persona.
Además, esta clase de pronombres pueden ser sujetos o complementos.
De aquí que tengan que adoptar diferentes formas, según pertenezcan a una u otra
persona o hagan, en la oración, el papel de sujetos o de complementos. A continuación
damos un cuadro de esas diversas formas.

Pronombre de primera persona.

SINGULAR PLURAL
Masc. y Fem. Masc. Fem.

SUJETO yo nosotros nos nosotras

me mi
COMPLEMENTO conmigo nosotros nos nosotras

Pronombre de segunda persona.

SINGULAR PLURAL
Masc. y Fem. Masc. Fem.
SUJETO tú vosotros os vosotras

te ti
COMPLEMENTO contigo vosotros os vosotras

Pronombre de tercera persona.

SINGULAR PLURAL
Masc. Fem. Neutro Masc. Fem.
él ella ello ellos ellas

él lo le ella la le ello lo le ellos los les ellas las les


COMPLEMENTO se sí se sí se sí se sí se sí
consigo consigo consigo consigo

La persona con quien se habla o 2 a se designa, además, con el pronombre usted


(Ud.) y su plural ustedes (Uds.). Este pronombre es una corrupción de vuestra merced,
que era el empleado antiguamente.
Las formas él, la, lo, los y las del pronombre personal pueden confundirse con los
correspondientes del artículo determinado; pero no es fácil cometer tal confusión si se
tiene en cuenta que, cuando son artículos, van siempre con el nombre y, cuando son
pronombres, nunca van con él, puesto que lo sustituyen.

53
Gramática Española

Tampoco deben confundirse las formas mí y tú, también de este pronombre, con los
adjetivos posesivos correspondientes. Para evitarlo vale igualmente la regla anterior.
Por otra parte, los pronombres él, mí y tú llevan siempre acento cuando son tales,
pero no cuando son artículos o adjetivos.

V. Posesivos.- Como ya sabemos, los pronombres, no sólo sustituyen a los


nombres, sino que, al propio tiempo, les añaden una idea especial. Los personales,
según acabamos de ver, les añaden la idea de la persona de que se trata. Por su parte,
los posesivos, además de indicar la persona, le añaden la idea de posesión o
pertenencia. Los pronombres posesivos sustituyen, en realidad, al genitivo de los
personales.

Pronombres posesivos son los que al sustituir al nombre le añaden la idea de


posesión o pertenencia.

Por ejemplo, en la oración La casa es mía y no tuya ni suya, las palabras mía, tuya
y suya son pronombres porque están en lugar del sustantivo casa; pero, además, dicen
que la casa no es de la 2a ni de la 3a persona sino de la 1a.
En el ejemplo antes mencionado, el pronombre posesivo mía es de 1a persona, tuya
de 2a y suya de 3a. Este pronombre adopta, por tanto, diversas formas para indicar la
persona.
Ahora bien, toda idea de posesión implica dos términos: el poseedor y la cosa
poseída. Esta última está indicada por el pronombre posesivo y el poseedor es su
antecedente sobrentendido. El pronombre posesivo adopta también diversas formas
para indicar si se trata de un solo poseedor o de varios. A continuación puede verse un
cuadro de todas estas formas.

Masculino Femenino Neutro


El mío (mi) La mía (mi) Lo mío (mi)
Singular
Primera El nuestro La nuestra Lo nuestro
Persona Los míos (mis) Las mías (mis)
Plural
Los nuestros Las nuestras
El tuyo (tu) La tuya (tu) Lo tuyo (tu)
Singular
Segunda El vuestro La vuestra Lo vuestro
Persona Los tuyos (tus) Las tuyas (tus)
Plural
Los vuestros Las vuestras
Tercera Singular Lo suyo (su) La suya (su) Lo suyo (su)
Persona Plural Los suyos(sus) Las suyas(sus)

Las formas mío, tuyo y suyo, con sus femeninos y plurales, pueden confundirse con
los adjetivos posesivos correspondientes. Tal confusión no tendrá lugar si tenemos en
cuenta que, como dijimos, antes, los adjetivos van siempre con los nombres y los
pronombres, no. Además, los pronombres, por regla general, llevan delante el artículo
determinado y los adjetivos, no.
La forma suyo, que corresponde a la tercera persona, se emplea, sin embargo, en
lugar de la segunda cuando el poseedor a quien se refiere y a quien se habla se haya

54
Gramática Española

representado por el pronombre personal usted o ustedes. Ejemplos: ¿Es mío o suyo
(de usted) este sombrero?

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo D. Lope:


que encabeza la unidad. ¿No sabéis que he reparado que ayer la cólera
2. Subraya las palabras desconocidas y busca vuestra …… debió de enajenar de vos?
su significación en el diccionario. Crespo:
3. Averigua la idea principal que encierra. Nunca …….. enajenen a ……..de nada
4. Subraya los pronombres que hay en la D. Lope:
lectura. Pues ¿cómo ayer, sin que…….. dijera que……
5. Escribe en una columna los personales y en sentarais ………..sentasteis y aun en la silla
otra los posesivos. Si falta alguno hasta llegar a primera?
cinco, completa su número. Crespo:
6. Di la persona a que pertenecen los Porque no ……….. dijisteis; y hoy que ………
personales y si son sujetos o complementos. decís quisiera no hacer ……….; la cortesía
7. Di los antecedentes de cada uno de ellos. tener …….. con quien ……….tenga.
8. Di la persona a que pertenecen los posesivos 10. Conjuga, de palabra y por escrito, el
y si se refieren a un solo poseedor o a varios. presente y antepresente de un verbo de la 1ª
9. Sustituye los puntos suspensivos por el conjugación.
pronombre personal que corresponda:

19. EL PRONOMBRE (Continuación)

Lectura
Pues la hermosura de algunos árboles cuando están muy cargados de fruta ya
madura, ¿quién no la ve? ¿Qué cosa tan alegre a la vista como un manzano o camueso
cargadas las ramas a todas partes de manzanas, pintadas con tan diversos colores y
echando de sí un tan suave olor? ¿Qué es ver un parral y ver entre las hojas verdes estar

55
Gramática Española

colgados tantos y tan grandes y tan hermosos racimos de uvas de diversas castas y
colores? ¿Qué son éstos sino unos como hermosos joyeles que penden de este árbol?
FR. LUIS DE GRANADA.

Información Gramatical
I. Pronombres correlativos.- Los pronombres de que nos hemos ocupado hasta
ahora designan, cuando sustituyen al sustantivo, la persona gramatical, bien de una
manera general, como los personales, bien en cuanto poseedora, como los posesivos.

Los pronombres de que ahora nos vamos a ocupar prescinden de la persona


gramatical, para atender, exclusivamente, a la relación que, en el habla, guardan entre
sí.

Pronombres correlativos son los que indican la relación que guardan entre sí
en la oración.

Esto quiere decir que los pronombres correlativos no pueden considerarse


aisladamente sino, por el contrario, en relación unos con otros.

II. Sus clases.- Esta relación puede ser entre quien pregunta y quien responde y de
referencia a una persona o cosa ya nombrada. De aquí que se clasifiquen en
interrogativos, demostrativos y relativos.

Cuando decimos, por ejemplo, ¿quién llama?, la palabra quién, que es un


pronombre puesto que está en lugar del nombre, será correlativo interrogativo porque
sirve para preguntar.

Cuando, a la pregunta anterior, respondemos, por ejemplo, ésta, dicha palabra, que
también es un pronombre, será correlativo demostrativo.

En la expresión El perro que ladra, la palabra que es un pronombre porque está en


lugar del nombre, pero, además, es correlativo relativo porque se refiere a dicho
nombre, que va delante de él y es, por tanto, su antecedente.

III. Clases de correlación.—La correlación que guardan entre sí puede tener lugar
entre sustancias o cualidades, ya consideradas en sí mismas, ya en relación a la
cantidad, intensidad, grado o cualquier otra circunstancia que en ellas concurra, como
puede verse en el cuadro siguiente:

Conceptos Interrogativos Demostrativos Relativos

Persona ¿Quién? Este, ése, aquél que, quien


Yo, tú, él
Cosa ¿Qué? Esto, eso, aquello Que
Cualidad ¿Cuál? Tal Cual
Posesión ¿Cuyo? Mío, tuyo, suyo Cuyo

56
Gramática Española

Cantidad
Intensidad ¿Cuánto? Tanto Cuanto

Para responder a la pregunta ¿quién?, pueden también usarse los indefinidos


alguien, cualquiera, nadie, etc.; para responder a ¿qué?, los indefinidos algo y nada.
Quien, interrogativo y relativo, es, siempre, sustantivo. Todos los demás pueden usarse
como sustantivos o como adjetivos.

IV. Interrogativos.- Si examinamos el cuadro anterior, no nos será difícil descubrir


que los pronombres interrogativos son precisamente, los mismos relativos, aunque
usados, no para unir la oración de que forma parte con la de su antecedente, sino sólo
y exclusivamente para interrogar.

Pronombres interrogativos son los que sirven para preguntar.

Sus formas y variaciones ya hemos dicho que son las mismas del relativo. Se
distinguen, sin embargo, de ellos, porque llevan acento, porque se pronuncian con más
fuerza y porque carecen de antecedente expreso.

V. Demostrativos.- Así como los posesivos indican posesión o pertenencia, los


demostrativos, además de responder a los interrogativos, denotan la situación o
distancia de la persona o cosa de que se habla respecto de la que habla o la que
escucha. En realidad, sustituyen al nombre acompañado del adjetivo demostrativo.

Pronombres demostrativos son los que sirven para responder.

Cuando, por ejemplo, contestamos Mí tío es éste, la palabra éste está en lugar del
sustantivo tío, que no es la persona que habla ni la que escucha, sino aquella de la que
se habla o 3a. Al propio tiempo, indicamos con ella que está cerca de la que habla o 1 a.
Si, en vez de éste, dijéramos ése, indicaríamos, por el contrario, que está cerca de la
que escucha o 2a; por último, si en vez de éste o ése, dijéramos aquél, con ello
indicaríamos que está, aproximadamente, a igual distancia de la que habla y de la que
escucha.

Las diferentes formas que reviste son las siguientes:

Masculino Femenino Neutro

éste ésta esto


Singular ése ésa eso
aquél aquélla aquello

57
Gramática Española

éstos éstas
Plural esos esas
aquéllos aquéllas

Este indica el objeto más próximo a la persona que habla, ése el más próximo a la
persona que escucha y aquél el que está igualmente alejado de ambas. Parece como
si, al pronunciarlos, hiciéramos un ademán con la mano para señalar objetos más o
menos próximos a la persona que habla.
Estos pronombres pueden ser también adjetivos demostrativos. Para distinguirlos
basta con saber que los pronombres nunca van con los nombres y los adjetivos, sí.
Además, los pronombres se acentúan y los adjetivos, no.

VI. Relativos.- Todos los pronombres se refieren, puesto que lo sustituyen, a un


nombre, que, según dijimos, es su antecedente. Pero dicho antecedente, por regla
general, no va nunca expreso más que en el caso de los pronombres relativos.

Pronombres relativos son los que hacen referencia a una persona, animal o
cosa ya nombrada, que es su antecedente.

Cuando decimos, por ejemplo, El perro que me regalaste, la palabra que será un
pronombre relativo porque está en lugar del nombre perro, que va inmediatamente
delante de él y que, por tanto, es su antecedente expreso. De modo que el pronombre
relativo, no sólo sustituye al nombre al que se refiere, sino que, además, une su
antecedente con la oración que empieza por él.

Sus principales formas son: que, cual, quien y cuyo. Que y cual pueden referirse
tanto a personas como a cosas, quien sólo se refiere a personas; cuyo denota idea de
posesión.

Todos estos pronombres pueden, además, ser interrogativos, en cuyo caso se


acentúan y llevan el signo de interrogación, como dijimos antes. Que puede ser,
también, conjunción. Para averiguar cuándo es pronombre o conjunción, basta con
fijarse si el que va o no después del verbo. En el primer caso será conjunción y en el
segundo, pronombre.

VII. Indefinidos.- Hay, por último, una clase de pronombres que sustituyen al
nombre, pero sin determinarlo con precisión. A esta clase de pronombres se les llama
indefinidos.

Pronombres indefinidos son los que al sustituir al nombre lo hacen sin


designarlo de una manera clara o concreta.

58
Gramática Española

Cuando decimos, por ejemplo, Todos están enfermos, es evidente que la palabra
todos está en lugar de un sustantivo; pero sin que sepamos, en concreto, de qué
sustantivo se trata. Designa, pues, al sustantivo de un modo vago o general.

He aquí sus formas principales: alguien, nadie y quienquiera, que se refieren


siempre a personas: algo y nada, que se refieren sólo a cosas; cualquiera, que puede
referirse tanto a personas como a cosas.

VIII. Concordancia de relativo y antecedente.- El pronombre, como sustituye al


nombre, debe ir en el mismo género, número persona que él. No se puede decir que
concierte con el nombre porque, según ya dijimos, no va expreso. Sin embargo, tiene
que ir en el mismo género, número y persona que dicho nombre o antecedente tácito.

Cuando se trata de pronombres relativos la cosa varía puesto que su antecedente sí


va expreso e inmediatamente delante de ellos. En el ejemplo, Vinieron los hombres a
los cuales se había dado el encargo, el pronombre cuales sustituye al sustantivo
hombres, que va inmediatamente delante de él y que es su antecedente expreso.

De lo dicho se deduce que el pronombre relativo concierta en género y número con


dicho antecedente. En el ejemplo anterior hay que emplear el relativo cuales, en
masculino y plural, porque su antecedente hombres está también en dicho género y
número. Por tanto, no puede ser sustituido por el cual, la cual, ni las cuales.

Hay un caso muy especial, que es el del relativo cuyo, que no concuerda con su
antecedente sino con la persona o cosa poseída. Habrá que decir, por ejemplo, La
casa cuyo dueño eres y no La casa cuya dueño eres, porque el relativo cuyo no
concierta con su antecedente, casa, sino con el nombre dueño, que es la persona o
cosa poseída.

Lo mismo sucede con los pronombres posesivos, los cuales tampoco conciertan
con la persona, animal o cosa cuyo lugar ocupan sino con la persona o cosa poseída.
Es ésta una desviación de la regla general que conviene tener muy presente.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 4. Subraya los pronombres que encuentres en
que encabeza la unidad. la lectura y di cuáles son sus antecedentes
2. Subraya las palabras desconocidas y busca expresos o tácitos.
su significación en el diccionario. 5. Di a qué clase de las mencionadas
3. Averigua la idea principal que encierra. pertenecen cada uno de ellos.

59
Gramática Española

6. Completa el siguiente canevá con el El libro cuyo dueño se desconoce. – El perro al


pronombre demostrativo que corresponda: cual diste de comer.- Las nueces cuyas
……… que ves aquí es mi hermano, ……..que cáscaras tan duras son.- ¿Qué es lo que pasa?
está a tu lado es mi primo, y …… que ves allí, Señala los antecedentes expresos de los
mi tío. mismos.
La cuadrilla se componía de hombre y mujeres, 8. Completa el siguiente canevá con los
………. vestidas de blanco y ……… de negro. pronombres indefinidos que corresponda:
Más vale padecer injusticia que hacerla, pues ……… oveja con su pareja.- ……….. querían ir
…… merece castigo y …… recompensa. al teatro.- Gritaban …….. y ………… se
Decir sus antecedentes tácitos o sea el entendía.- Cada ……… es hijo de sus obras.-
sustantivo al que sustituyen. Préciate de no deber ………. a ……….. y
7. Subraya los pronombres relativos e estarás contento
interrogativos de los ejemplos siguientes: 9. Conjuga, de palabra y por escrito, el pretérito
Este es el obsequio que os prometí.- ¿Quién 1ª forma y antepretérito 1ª forma de un verbo de
llama? - ¿A quien has dedicado tus desvelos? – la 1ª conjugación.

20. ACCIDENTES DEL PRONOMBRE


Lectura
Lucía, no llegando a distraerse lo bastante, dijo por último: "Tío, usted va a hacer de
mí una sabia. A veces me habla del Sol y de lo grande que él es, y de cómo atrae a los
planetas y cometas; y a veces me describe el abismo del cielo y me señala las más
hermosas estrellas y me declara sus nombres y la inmensa distancia a que ellas están de
nosotros y el tiempo que tardan los rayos alados de su luz en herir nuestras pupilas”.
VALERA.
Información Gramatical

60
Gramática Española

I. ACCIDENTES DEL PRONOMBRE. Cuáles son.- Ya sabemos que los


pronombres son palabras variables y, por tanto, que deben tener accidentes
gramaticales.

Por otra parte, la función del pronombre, como ya sabemos, es la de ponerse en


lugar del nombre, razón por la cual deberán tener los mismos, precisamente, que éste
o sea persona, género, número y caso.
II. Persona.- Ya sabemos que las personas gramaticales son tres: la que habla, la
que escucha y aquella de quien se habla, denominadas respectivamente, 1 a, 2a, y 3a.

Los pronombres personales son precisamente, como su nombre lo indica, los


encargados de representar a las diversas personas gramaticales, por cuya razón
pueden estar en cualquiera de ellas. No así los nombres, que, como ya dijimos, están
casi siempre en tercera persona. En el cuadro que se da a continuación figuran las
diversas formas adoptadas para expresar la 1 a, la 2a y la 3a personas.

1a persona: yo, me, mi, conmigo; nosotros, nosotras, nos.


2a persona: tú, te, ti, contigo; vosotros, vosotras, vos, os.
3a persona: el, lo, le, se, si, consigo; ella, la, le, se, si, consigo; ello, lo, le, si; ellos,
los, les, se, si, consigo; ellas, las, les, se, si, consigo.

También los pronombres posesivos adoptan formas diferentes según pertenezcan a


una o a otra de esas tres personas. Dichas formas pueden verse en el siguiente
cuadro.

1a persona: el mío (mi), la mía (mi), lo mío (mi); el nuestro, la nuestra, lo nuestro;
los míos (mis), las mías (mis); los nuestros, las nuestras.
2a persona: el tuyo (tu), la tuya (tu), lo tuyo (tu); el vuestro, la vuestra, lo vuestro;
los tuyos (tus), las tuyas (tus); los vuestros, las vuestras.
3a persona: el suyo (su), la suya (su), lo suyo (su); los suyos (sus), las suyas (sus).

Los demás pronombres carecen de formas para indicar este accidente gramatical.

III. Género.- El pronombre, como el nombre al que sustituye, puede pertenecer al


masculino, al femenino o al neutro.
Ahora bien, para expresar el género, los pronombres no sólo cambian su
terminación, sino que, en ocasiones, se valen de palabras completamente nuevas. De
aquí que presenten diferentes formas según se trate de uno u otro género.
Las del pronombre personal son las siguientes:

Masculino: yo, me, mi, conmigo; tu, te, ti, contigo; él, lo, le, se, si, consigo; nosotros,
nos; vosotros, vos, os; ellos, los, les, se, si, consigo.
Femenino: yo, me, mi, conmigo; tú, te, ti, contigo; ella, la, le, se, si, consigo; nosotras,
nos; vosotras, vos, os; ellas, las, les, se, si, consigo.
Neutro: ello, lo, le, se, si.
Las del posesivo, las que siguen:

61
Gramática Española

Masculino: el mío (mi), el nuestro, los míos (mis), los nuestros; el tuyo (tu), el vuestro,
los tuyos (tus), los vuestros; el suyo (su), los suyos (sus).
Femenino: la mía (mi), la nuestra, las mías (mis), las nuestras; la tuya (tu), la vuestra,
las tuyas (tus), las vuestras; la suya (su), las suyas (sus).
Neutro: lo mío (mi), lo nuestro, lo tuyo (tu), lo vuestro, lo suyo (su).

Como puede verse, las formas femeninas sólo se distinguen de las masculinas en
su terminación, que es a en lugar de o. Las del neutro son idénticas a las del
masculino.
He aquí las del demostrativo:

Masculino: éste, ése, aquél; éstos, esos, aquéllos.


Femenino: ésta, ésa, aquélla, éstas, ésas, aquéllas.
Neutro: esto, eso, aquello.

También aquí la terminación del masculino se ha convertido en a al pasar al


femenino y en o al pasar al neutro.
Los pronombres relativos presentan las siguientes formas:

Masculino: que, cual, quien, cuyo; cuales, quienes, cuyos.


Femenino: que, cual, quien, cuya; cuales, quienes, cuyas.

Esto quiere decir que sólo cuyo y cuya varían con respecto al género. Las demás
formas son invariables y pueden, por tanto, emplearse tanto para el masculino como
para el femenino.

IV. Número.- Por la misma razón antes expuesta los pronombres pueden
pertenecer al singular y al plural, según que sustituyan a nombres que estén en uno u
otro de estos números.
También para expresarlos se valen de diferentes formas, que son las siguientes:
Personales:
Singular: yo, me, mi, conmigo; tu, te, ti, contigo; el, lo, le, se, sí, consigo; ella, la,
le, se, sí, consigo; ello, lo, le, se, sí, consigo.
Plural: nosotros, nosotras, nos; vosotros, vosotras, vos, os; ellos, los, les, se, sí,
consigo; ellas, las, les, se, si, consigo.
Posesivos:
Singular: el mío (mi), el tuyo (tu), el suyo (su), el nuestro, el vuestro; la mía (mi),
la tuya (tu), la suya (su), la nuestra, la vuestra; lo mío, (mi), lo tuyo (tu),
lo suyo (su), lo nuestro, lo vuestro, lo suyo.
Plural: los míos (mis), los tuyos (tus), los suyos (sus), los nuestros, los vuestros;
las mías (mis), las tuyas (tus), las suyas (sus), las nuestras, las vuestras.
Demostrativos:
Singular: éste, ese, aquél; ésta, ésa, aquélla; esto, eso, aquello.
Plural: éstos, esos, aquéllos; éstas, esas, aquellas.
Relativos:
Singular: que, cual, quien, cuyo, cuya.
Plural: que, cuales, quienes, cuyos, cuyas.

62
Gramática Española

Como acabamos de ver, el plural se forma añadiendo al singular una s o la sílaba


es. La forma que es invariable. Los indefinidos carecen de número, lo mismo que de
género, y por la misma razón. Pero algunos de ellos, como cualquiera y quienquiera,
hacen el plural en cualesquiera y quienquiera.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo Esos duraznos son los …………y
que encabeza la unidad. aquellas…….. rosas las …….. .- …………. Eres
2. Subraya las palabras desconocidas y busca un buen amigo y ……….. una buena amiga.- Tu
su significación en el diccionario. pluma es …….. y ……… tu cuaderno.- El
3. Averigua la idea principal que encierra. hombre ……… tanto te gusta se fue a la feria.-
4. Subraya los pronombres que encuentres en …….. creen que ………. Sucedió.
la lectura y di el género y número al que 8. Pasa los del masculino al femenino y los del
pertenecen. femenino al masculino.
5. En lugar de los puntos suspensivos pon el 9. Sustituye los puntos suspensivos por el
pronombre que corresponda. pronombre que corresponda.
……… voy a la escuela y ……..al campo.- ……… me dijo que…… se lo habías contado.-
……… estáis muy contentos y ……….. muy Tus zapatos son……. y ………… los míos.- ..
atareadas.- Estos cuadernos son los ………. Y ……… sabe ……. Lo hizo, pero ……… se lo
aquellos……..los ……….. dicen en voz baja.- Vuestros abrigos son ……….
6. Pasa los de 1ª persona 2ª, los de 2ª a 3ª y los y sus botas ………..
de 3ª a 1ª. 10. Pasa los del singular al plural y los del plural
al singular.
7. En lugar de los puntos suspensivos pon el 11. Conjuga, de palabra y por escrito, el pretérito
pronombre que corresponda. 1ª forma y antepretérito 1ª forma de un verbo de
la 2ª conjugación.

21. ACCIDENTES DEL PRONOMBRE (Continuación)

Lectura
Ninguna comparación hay que más al vivo nos presente lo que somos y lo que hemos
de ser, como la comedia y los comediantes. Si no, dime, ¿no has visto tú representar
alguna comedia, adonde se introducen reyes, emperadores, pontífices, caballeros, damas
y otros diversos personajes? Uno hace de rufián, otro de embustero, este de mercader,
aquel de soldado, otro de simple discreto, otro de enamorado simple; y acabada la
comedia y desnudándose de los vestidos de ella, quedan todos los recitantes iguales.- Si,
he visto, respondió Sancho.- Pues lo mismo, dijo D. Quijote, acontece en la comedia y

63
Gramática Española

trato de este mundo, donde unos hacen de emperadores, otro de pontífices y, finalmente,
todas cuantas figuras se pueden introducir en una comedia; pero en llegando al fin, que
es cuando se acaba la vida, a todos les quita la muerte las ropas que los diferenciaban y
quedan iguales en la sepultura.
CERVANTES

Información Gramatical
I. Caso.- El caso al que pertenece un pronombre depende del oficio que puede
ejercer en la oración. Como, por otra parte, el papel del pronombre no es otro que el de
sustituir al nombre para evitar su repetición, esto quiere decir que, dentro de ella, podrá
ejercer los mismos, precisamente, que dicho nombre.

II. Oficios.- Los oficios que, dentro de la oración, puede realizar el pronombre son
los siguientes:
1o Sujeto. Ejemplo: Yo voy a la escuela.
2° Atributo. Ejemplo: Este sombrero es el mío.
3° Complemento directo. Ejemplo: Anita busca a alguien.
4° Complemento indirecto. Ejemplo: El albañil construye una casa para mí.
5° Complemento circunstancial. Ejemplo: Carmen va contigo a la feria.
6o Vocativo. Ejemplo: ¡Oh! tú, que vas al teatro.
7° Parte esencial del verbo reflexivo. Ejemplo: Mi sombrero se perdió.

Sin embargo, no todas las especies de pronombres pueden realizar todos esos
oficios. El de vocativo, por ejemplo, sólo pueden realizarlo los pronombres personales y
no todos, pues sólo al de 2a persona corresponde tal función. También el pronombre
personal puede constituir parte esencial del verbo reflexivo, sobre todo en su forma se,
que por esta razón, se denomina reflexiva. El pronombre relativo, por su parte, no
puede ser atributo.

III. Casos.- De lo dicho se deduce que el pronombre puede estar en cualquiera de


los seis casos que ya conocemos: nominativo, genitivo, dativo, acusativo, vocativo y
ablativo.
Está en nominativo cuando es sujeto. En la oración antes mencionada, Yo voy de
paseo, el pronombre yo está en nominativo porque es su sujeto. También está en dicho
caso cuando es atributo de la oración sustantiva. Cuando decimos, por ejemplo, Este
sombrero es el mío, el pronombre mío está en nominativo porque es el atributo de
dicha oración.
Está en genitivo cuando indica posesión o pertenencia, en cuyo caso suele llevar
delante la preposición de. En la oración Esta muñeca es de éste, el pronombre éste,
que lleva delante la preposición de, está en genitivo.
En dativo está cuando es complemento indirecto. En la oración El albañil construye
una casa para mí, el pronombre mí está en dativo porque es complemento indirecto
con para.

En acusativo cuando es complemento directo. En el ejemplo Anita busca a alguien,


el pronombre alguien está en acusativo porque es el complemento directo de dicha
oración.

64
Gramática Española

Será vocativo cuando sirve para llamar o exclamar. En el ejemplo ¡Oh! tú, que vas
al teatro, el pronombre tú está en vocativo por la razón antes mencionada.
Por último, estará en ablativo cuando sea complemento circunstancial. En el
ejemplo Carmen va contigo a la feria, el pronombre contigo está en ablativo porque es
complemento circunstancial de compañía con con.

IV. Declinación.- Declinar un pronombre es hacerlo pasar por todas las formas que
adopta para indicar los casos antes mencionados.
Antes vimos que el nombre, para indicarlos, se vale exclusivamente de
preposiciones, razón por la cual su declinación se denomina preposicional.
El pronombre, por el contrario, se vale, principalmente, no de preposiciones, aunque
también las emplee, sino de modificaciones en su terminación, de desinencias. De aquí
que su declinación se denomine desinencial.
No todas las clases antes mencionadas de pronombres tienen declinación
desinencial, pues ésta es un privilegio exclusivo de los pronombres personales, aunque
no de todos. Por esta razón la damos a continuación, aunque no sea más que a título
de curiosidad.

Primera Persona
Singular Plural
Nom. Yo Nosotros o nos
Gen. De mí De nos o de nosotros
Dat. A o para mí; me A o para nos o nosotros; nos.
Acus. A mí; me A nos, a nosotros; nos
Voct. Carece Carece
Ablat. De, en, por, sin, sobre, tras mí; conmigo Con, de, en, por, sin nos o
nosotros
Segunda Persona
Singular Plural
Nom. Tú. Vosotros o vos
Gen. De tí. De vos o de vosotros.
Dat. A o para ti; te. A o para vos o vosotros; os.
Acus. A ti; te. A vos; a vosotros; os.
Voct. Tú. Vos, vosotros.
Ablat. De, en por. . . ti; contigo. Con, de, en, por. .. vos o vosotros.

Las formas anteriores sirven para los dos géneros, salvo en el plural, que, en lugar
de nosotros y vosotros, se vale de nosotras.

Tercera Persona
Singular
Masculino Femenino
Nom. El. Ella.
Gen. De él. De ella.
Dat. A o para él; le, se. A o para ella; le, se.
Acus. A él; le, lo. A ella; la.

65
Gramática Española

Voct. Carece. Carece.


Ablat. Con, de, en, por…él. Con, de, en, por…ella.

Plural
Masculino Femenino
Nom. Ellos. Ellas.
Gen. De ellos. De ellas.
Dat. A o para ellos; les, se. A o para ellas; les, se.
Acus. A ellos; los. A ellas; las.
Voct. Carece. Carece.
Ablat. Con, de, en, por…ellos. Con, de, en, por…ellas.

Neutro
Nom. Ello.
Gen. De ello.
Dat. A o para ello.
Acus. A ello; lo.
Voct. Carece.
Ablat. Con, de, en, por…ello.

El pronombre indefinido se es considerado como personal de tercera persona,


llamándose también recíproco o reflexivo. Se declina de la siguiente manera:

En ambos géneros.
Nom. Carece.
Gen. De sí.
Dat. A o para sí; se.
Acus. A sí; se.
Vocat. Carece.
Ablat. De, en, por, sobre, tras…sí; consigo.

Como acabamos de ver, la forma se carece de nominativo y vocativo; las formas


yo y él, de vocativo, que, por el contrario, es propia de forma tú.
V. Modo de averiguarlo.- El caso de los pronombres, salvo el de los personales, no
es difícil de averiguar si tenemos en cuéntale oficio que ejerce y las preposiciones que
lleva delante.
El de los personales, como tienen declinación desinencial es algo más difícil; pero,
si se consultan o se aprenden de memoria las declinaciones antes mencionadas, la
cuestión podría resolverse con relativa facilidad.

VI. Uso de los pronombres personales.- He aquí las reglas más importantes:

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Gramática Española

1a Los personales de 1a persona Nos y Vos sólo en raras ocasiones se usan como
sujetos de la oración. Del primero se valen las personas de elevada jerarquía, cuando,
en calidad de tales, se dirigen a otras personas, como por ejemplo: Nos, el obispo de
Puebla. Vos, en lugar de vosotros, se usa en las formas arcaizantes y en el trato
familiar como la gente campesina: Vos, don Pablo.

2a Las formas V (usted) y VV. (ustedes) se emplean para dirigirse a las personas a
quienes se habla. Ejemplo: V. debería portarse mejor.

3a A veces, nosotros, nos, se usan con el mismo valor que yo, me, mi, en el caso
bastante corriente del escritor que habla en primera persona del plural en lugar de
hacerlo en la primera del singular. Ejemplo: Hemos dicho antes . . .

4a Las formas me, te, se, le, lo, la, nos, os, les, los, las, se unen al verbo cuando van
después de él. Ejemplos: Márchate, alabaos. Estas formas reciben el nombre de
pronombres enclíticos.

5ª Las formas mí, ti, si, van siempre precedidas de preposiciones. Ejemplos: a mi,
sobre ti, con si (consigo).

6a Las formas se, si, consigo, se llaman pronombres reflexivos porque siempre van
con verbos de esta clase.

7a La Academia tolera el empleo de le en lugar de lo para el acusativo masculino


singular. Se podrá, por tanto, decir, indistintamente Yo le vi o Yo lo vi tratándose de una
persona, y Yo le tengo o Yo lo tengo, de animales o cosas; pero casi todos los autores
rechazan el empleo de le en este último caso. Para evitar dudas, conviene, por tanto,
dar la preferencia al lo sobre el le.

8a Reprueba, por el contrario, el empleo de la para el dativo del femenino singular.


Por tanto, nunca deberá decirse la dije, sino le dije, aun tratándose de una mujer. Este
vicio, denominado, laísmo, es propio del habla popular madrileña.

9a Rechaza, igualmente, el empleo de les por los en el acusativo del masculino


plural. No se debe, por tanto, decir Yo les tengo, sino Yo los tengo.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 6. Usa el pronombre personal yo como sujeto,
que encabeza la unidad. atributo, complemento directo, complemento
2. Subraya las palabras desconocidas y busca indirecto y complemento circunstancial.
su significación en el diccionario. 7. Pon el pronombre que corresponda en lugar
3. Averigua la idea principal que encierra. de los puntos suspensivos:
4. Subraya los pronombres que encuentres en Antonio ……… vio pasar; pero Isabel …… dijo
la lectura y di a qué clase pertenecen. que no podía escuchar …….. Entonces Antonio
5. Di en qué caso están. ……. repitió que quería ayudar …….. en sus

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Gramática Española

estudios. Ambos se dirigieron al parque y allí ¿Con cuál otra puede confundirse? ¿Qué
……… cogió una terrible lluvia que ……. caló formas tiene el pronombre ellos en acusativo?
hasta los huesos. ¿Con cuál otra se le suele confundir?
8. Contesta las siguientes preguntas: 9. Conjuga, de palabra y por escrito, el pretérito
¿Qué formas tiene el pronombre yo en el 1ª forma y antepretérito 1ª forma de un verbo de
acusativo? ¿Cuál de ellas es la preferida? ¿Qué la 3ª conjugación.
formas tiene el pronombre ella en el dativo?

22. EL VERBO
Lectura
Para el salvaje no hay pasado, no hay historia, no hay artes, no hay ciencias. Su
memoria individual no alcanza a atesorar hechos más allá de la época de sus padres y de
sus abuelos, en el estrecho recinto de su tribu, que los trasmite por la tradición oral. Pero
el libro es la memoria de la especie humana durante millares de siglos: con el libro en la
mano nos acordamos de Moisés, de Homero, de Sócrates, de Platón, de Cesar, de
Confucio; sabemos palabra por palabra, hecho por hecho, lo que dijeron o hicieron:
hemos vivido, pues, en todos los tiempos, en todos los países y conocido a todos los
hombres que han sido grandes por sus hechos o por sus pensamientos o por sus
descubrimientos.
SARMIENTO.

68
Gramática Española

Información Gramatical
I. EL VERBO. Su naturaleza.- Terminado el estudio del nombre y de las partes de la
oración que de él dependen, vamos a emprender ahora el del verbo y el de las que a él
se refieren.
Ya sabemos que el verbo es la palabra principal del predicado y que su misión más
importante es la de nombrar acciones, o sea lo que hacen las personas, animales o
cosas.

Verbo es la parte variable de la oración que sirve para nombrar acciones.

Cuando decimos, por ejemplo. El zapatero cose zapatos, la palabra cose nombra o
dice lo que hace el zapatero. Será, por tanto, un verbo.

El verbo es una palabra operativa porque designa acciones u operaciones,


determinada porque puede serlo por otras y variable porque tiene accidentes
gramaticales.

II. Sus significaciones.- Pero con lo dicho no se agotan las significaciones de esta
parte de la oración, pues, además de nombrar acciones, puede indicar otras cosas de
las que nos vamos a ocupar ahora.

Cuando decimos, por ejemplo, Antonio es sastre, el verbo es no dice lo que hace el
sujeto Antonio sino lo que es. Lo que una cosa es se dice esencia.

Cuando, por el contrario, decimos El perro duerme, no indica ni lo que hace ni lo


que es el perro sino sólo cómo está. Los modos de estar se denominan estados.

Por último, cuando decimos, por ejemplo, Pedro ama a su padre, el verbo ama no
indica acción, esencia ni estado, sino simplemente lo que siente Pedro. Lo que siente
una persona se llama pasión.

De lo dicho se deduce que el verbo, además de acción, puede expresar esencia,


estado y pasión. Ahora podemos dar una definición más completa del mismo diciendo:

Verbo es la parte variable de la oración que expresa esencia, acción, estado o


pasión.

Se conoce que una palabra es verbo en que se le puede anteponer un pronombre


personal.

III. Sustantivos y predicativos.- Acabamos de ver que el verbo no sólo expresa


acción sino también esencia, o sea lo que es el sujeto. De aquí que los verbos puedan
ser sustantivos y predicativos.

Verbos sustantivos son los que expresan esencia o sustancia.

69
Gramática Española

Verbos predicativos o activos los que expresan acción.

Sólo hay un verbo sustantivo, el verbo ser, que, en realidad sólo sirve para unir el
sujeto con el predicado, por cuya razón se suele llamar copulativo, palabra derivada de
otra, cópula, que quiere decir unir o enlazar. También suele emplearse como sustantivo
el verbo estar.
Todos los demás son predicativos.

IV. Transitivos e intransitivos.- Por su parte, los activos o predicativos pueden ser
transitivos e intransitivos, según que la acción expresada por ellos pueda o no pasar a
otra persona o cosa. Esto quiere decir que la acción expresada por estos verbos, para
completarse, necesita del auxilio de una persona o cosa. Cuando decimos, por
ejemplo, El zapatero hace zapatos, la acción del verbo hacer pasa a los zapatos. Hacer
será, por tanto, un verbo transitivo.

Verbo transitivo es aquel cuya acción pasa o puede pasar a otra persona o
cosa.

La persona o cosa a la que pasa o en la que se completa la ac ción expresada por el


verbo transitivo se llama complemento directo.
Cuando decimos, por ejemplo, Juan duerme, la acción del verbo duerme no sale del
sujeto Juan y, por tanto, no necesita de nada para completarse. El verbo dormir será,
por tanto, intransitivo.

Verbo intransitivo es aquel cuya acción no pasa ni puede pasar a otra persona
o cosa.

Como la acción expresada por estos verbos se completa o acaba en el mismo


sujeto que la ejecuta, carecerán de complemento directo.

V. Reflexivos y recíprocos.- Los verbos transitivos pueden ser, a su vez, reflexivos


y recíprocos, según que la acción expresada por ellos salga del sujeto para volver al
mismo o se cruce entre dos o más sujetos.
Cuando decimos, por ejemplo, Pedro se divierte, la acción del verbo divierte sale
del sujeto Pedro para volver a él. El verbo divertirse será, por tanto, reflexivo.

Verbo reflexivo es aquel cuya acción es ejecutada y recibida por el mismo


sujeto que la ejecuta.

En este caso, el sujeto paciente está representado por un pronombre personal.


Cuando decimos, por el contrario, Juan y Pedro se tutean, la acción del verbo tutear
es realizada y recibida alternativamente por Juan y por Pedro, es decir, que Juan tutea
a Pedro y Pedro tutea a Juan. El verbo tutear será, por tanto, recíproco.

Verbo recíproco es aquel cuya acción es ejecutada y recibida alternativamente


por dos o más sujetos.

70
Gramática Española

De lo dicho se deduce que el sujeto en esta clase de verbos, tiene que ser, cuando
menos, doble.
Tanto los reflexivos como los recíprocos suelen llamarse pronominales porque se
conjugan con dos pronombres personales o con un nombre y su correspondiente
pronombre de 3a persona.

VI. Otras clases de verbos.- Además de las antes mencionadas, hay otras clases
de verbos, aunque de menor importancia, de las cuales vamos a ocuparnos ahora.
Por su origen, pueden ser primitivos y derivados, según que procedan o no de otra
palabra de nuestro idioma. Así, el verbo caballear será primitivo y el verbo caballerear
derivado porque procede del primitivo caballear.

Por su composición pueden ser simples o compuestos, según se compongan de


una sola palabra o de más de una. Así, tener seré simple y contener, compuesto.
Por su conjugación, pueden ser regulares e irregulares, defectivos y unipersonales.
Son regulares cuando no alteran la raíz ni las terminaciones que les corresponden,
como amar, e irregulares cuando alteran una u otras, como dormir. Defectivos cuando
carecen de algún tiempo o persona, como soler y abolir, y unipersonales cuando sólo
se usan en el infinitivo y en la tercera persona del singular de todos sus tiempos, como
llover, nevar.

Por último, reciben el nombre de pronominales cuando se conjugan con dos


pronombres personales, como refugiarse, arrepentirse.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 6. Forma verbos compuestos anteponiendo a


que encabeza la unidad. los que se dan a continuación los prefijos con,
2. Subraya las palabras desconocidas y busca pre o des:
su significación en el diccionario. fiar tener fluir
3. Averigua la idea principal que encierra. notar ver venir
4. Subraya los verbos que encuentres en la cifrar prender vertir
lectura y di a qué clase pertenecen de las ya 7. Sustituye los puntos suspensivos por la forma
antes mencionadas. del verbo ser o estar.
5. Marca con una t los transitivos y con una i los Al cabo de cien años todos ………. calvos.- Bien
intransitivos que encuentres entre los verbos ..…… San Pedro en Roma.- Dime con quién
siguientes: andas y te diré quién ………..- No …… oro todo
llover llorar encontrar lo que reluce.
aprender casar gritar
hervir caer servir

71
Gramática Española

8. Subraya los verbos pronominales que desgraciado.- Cobra buena fama y échate a
encuentres a continuación y di si son reflexivos dormir.
o recíprocos: 9. Conjuga, de palabra y por escrito, el pretérito
Rosa se lava la cara.- Pepe y Pancho se 2ª forma y antepretérito 2ª forma de un verbo de
cartean desde hace mucho tiempo.- Mis primos la 1ª conjugación.
y yo nos queremos mucho.- Compadécete del

23. ACCIDENTES DEL VERBO


Lectura
Lo historia se escribe casi siempre por complaciente, casi nunca por imparciales, y
cuando llega a ocuparse de un hombre que ha agotado una existencia entera en un fin
tan humano que no cabe en ningún molde nacional, no se cree imparcial si no le busca y
le encuentra o aparenta que le encuentra alguna culpa leve o alguna falta grave. Ante la
moral, Las Casas es tanto más digno de admiración y de respeto cuanto más imprudente
lo encuentre el juicio frío: ante la historia, Las Casas es tanto más imprudente cuanto más
inasequible es su designio humano.
EUGENIO M. DE HOSTOS.
Información Gramatical
I. ACCIDENTES DEL VERBO. Cuáles son.- El verbo es, no sólo una parte variable
de la oración, sino la más variable de todas. Esto quiere decir que tiene más accidentes

72
Gramática Española

gramaticales que cualquiera otra. En efecto, el nombre, que es la palabra más


importante de la oración, sólo tiene cuatro: persona, género, número y caso; el verbo,
por el contrario, tiene cinco, uno más que el nombre: persona, número, modo, tiempo y
voz. Carece, por tanto, de género y de caso.

II. Persona.- Ya sabemos que la persona es el accidente gramatical que sirve para
indicar si el sujeto del verbo pertenece a la 1a, a la 2a o a la 3a. También sabemos que la
1a es la que habla, la 2a la que escucha y la 3a aquella de quien se habla.
Para averiguar a qué persona pertenece una forma cualquiera, aparte de la
significación antes mencionada, bastará con anteponerle el pronombre personal que
corresponda. Si dicho pronombre es de 1 a persona, en ella estará dicha forma; pero si
es de 2a o 3a, en una de ellas, la que sea, estará en la forma correspondiente.
La forma verbal temo, por ejemplo, pertenece a la 1a persona porque el pronombre
que se le puede poner delante es yo; la forma temes, por el contrario, pertenece a la 2 a
porque el pronombre que le corresponde es tú.
También puede averiguarse atendiendo a su terminación o desinencia, como
veremos después.

III. Número.- Según dijimos, es el accidente gramatical que indica si el verbo se


refiere a un solo sujeto o a más de uno. En el primer caso estará en singular y en el
segundo, en plural.

Para averiguar si una forma verbal cualquiera está en singular o en plural, además
de su significación, podemos recurrir al pronombre que puede anteponérsele. Si éste
está en singular, también lo estará la forma correspondiente y en plural, caso contrario.
Cuando decimos, por ejemplo, tenemos, el pronombre que se le puede anteponer
es nosotros, que está en plural, por tanto, dicha forma estará en ese número.
También puede averiguarse atendiendo a su terminación o desinencia, como
veremos oportunamente.

IV. Voz.- Además de número y persona, el verbo puede tener voz. Este accidente
gramatical sólo corresponde a los verbos transitivos y sirve, como se dijo, para indicar
si la acción del verbo es producida o recibida por el sujeto. En el primer caso tenemos
la voz activa y en el segundo, la pasiva.
Cuando decimos, por ejemplo, El campesino labra la tierra, la acción del verbo
labrar es ejecutada por el sujeto, el campesino; si, por el contrario, dijéramos La tierra
es labrada por el campesino, entonces la acción de labrar ya no es ejecutada por el
sujeto, en este caso la tierra, sino recibida por él. En el primer caso el sujeto es agente
y en el segundo, paciente.
De acuerdo con esto, el verbo labra de la primera oración estará en la voz activa y
el verbo es labrada de la segunda, en la pasiva.
Este accidente no se indica por pronombres ni por desinencias sino por una
construcción especial., de la cual nos ocuparemos oportunamente.

V. Modo.- Dijimos al tratar de los accidentes en general que modo es el accidente


gramatical que indica las distintas manera de expresarse la significación del verbo.

73
Gramática Española

Cuando digo, por ejemplo, saltar, la acción está indicada de una manera general; si
digo, por el contrario, salto, entonces la acción se considera como efectiva, si dijera
saltara, la acción, en este caso, ya no es real o efectiva sino posible o pensada; por
último, si dijéramos salta, la acción ya no se indica como real ni como posible sino
como impuesta u ordenada. En el primer caso tendremos el modo infinitivo, en el
segundo el indicativo, en el tercero el subjuntivo y en el último el imperativo.

Modo infinitivo es el que indica la idea del verbo de una manera abstracta o
general.
Indicativo el que la indica como real o efectiva.
Subjuntivo el que la indica como pensada o posible.
Imperativo el que la indica bajo la forma de mandato o ruego.

El modo se deduce de la significación del verbo y de sus terminaciones o


desinencias, de los cuales nos ocuparemos después,

Esos son los cuatro modos que admite la Gramática de Bello. La de la Academia
Española incluye uno más, el potencial, que conviene distinguir, pues se trata del modo
correspondiente a la oración condicional. Seguiremos, sin embargo, la terminología de
Bello porque así está dispuesto.

VI. Concordancia de sujeto y verbo.- El verbo concuerda con el sujeto en número


y persona. Podrá, pues, decirse yo escribí pero no yo escribimos ni yo escribes.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 6. Di en qué número están las siguientes
que encabeza la unidad. formas verbales:
2. Subraya las palabras desconocidas y busca coso, cantaré, comeremos, saltaban, hablas,
su significación en el diccionario. viajáis, dibujas.
3. Averigua la idea principal que encierra. 7. Di qué verbos de los que contienen las
4. Subraya los verbos que encuentres en la siguientes oraciones están en la voz activa y en
lectura y di la persona, el número, la voz y el la pasiva:
modo en que están. Yo como pan.- El pan es comido por mí.- La
5. Di en qué persona están las siguientes chamaca lava la ropa. La ropa es lavada por la
formas verbales: chamaca. El perro caza perdices. Las perdices
comemos, saltaré, he recibido, escribiera, son cazadas por el perro.
cacen, han partido, vivir, dibujáis.

74
Gramática Española

8. Corrige las siguientes concordancias escuela. Ellas trabaja mucho. Yo escribimos una
incorrectas: carta.
El gato cazas ratones. Los pájaros canta en el 9. Conjuga, de palabra y por escrito, el pretérito
jardín. Tú escribo muy bien. Rafaela van a la 2ª forma y antepretérito 2ª forma de un verbo de
la 2ª conjugación.

24. ACCIDENTES DEL VERBO (Continuación)


Lectura
Es Mallorca una tierra bendita para vivir despacio y moderadamente y para trabajar
también despacio y moderadamente. Hay quien les llama a los mallorquines holgazanes,
mas es, sin duda, porque no padecen la febril ansia del trabajo, que podríamos llamar
económico, del que es castigo, del de concurrencia, del padre de las guerras, pero basta
ver sus campos y las obras de sus artífices para percatarse de que trabajan, y trabajan
bien. Trabajan con un trabajo que se podría decir estético. Más que trabajadores son
artesanos, en el más noble y puro sentido de esta palabra, que empieza a desusarse.
UNAMUNO.

75
Gramática Española

I. Tiempo.- Según ya sabemos es el accidente gramatical que sirve para indicar la


época o momento en que se verifica la acción expresada por el verbo.
Del propio modo que el verbo se va transformando para indicar si la acción
expresada por él es real, posible o impuesta, también se transforma y varía para indicar
si dicha acción se realiza en el momento mismo en que se habla, se ha realizado ya en
dicho momento o se realizará en un futuro más o menos próximo.

II. Tiempos fundamentales.- Las épocas en que puede verificarse la acción del
verbo son prácticamente infinitas. Debido a esto, se ha considerado conveniente
determinarlas a partir del momento preciso de su enunciación. Ahora bien, como dicha
acción puede coincidir con ese momento, ser anterior a ella o no
haberse verificado todavía, tendremos tres tiempos, denominados respectivamente,
presente, pretérito y futuro.
Cuando digo, por ejemplo, escribo, la acción de escribir se está realizando en el
mismo momento que la enuncio; escribo estará, por tanto, en presente. Por el contrario,
si digo escribí la acción se ha verificado ya en dicho momento; escribí estará, por tanto,
en pretérito. Por último, si digo escribiré, la acción no ha tenido lugar todavía cuando la
enuncio; escribiré está, pues, en futuro.

III. Tiempos accesorios.- El presente, como sólo es un momento del tiempo que,
apenas se enuncia, ha pasado ya, no admite distinciones en su desarrollo. Lo contrario
sucede con el pretérito y el futuro, que pueden ser más o menos largos y distar más o
menos del presente. De aquí que, tanto uno como otro, hayan sido subdivididos en
otros que, por esta razón, se denominan subordinados o accesorios.

Los tiempos accesorios indican la acción, no, como los anteriores, en relación con el
momento de ser enunciada, sino en relación con la indicada por los fundamentales,
respecto de la cual puede ser anterior, simultánea o posterior. De aquí que sus res -
pectivas denominaciones sean las mismas que las correspondientes a los tiempos
fundamentales, pero modificadas mediante los prefijos ante, co y pos, que, como es
fácil deducir de su significación respectiva, la indican como anterior, simultánea o
posterior respecto de ellos.

IV. Simples y compuestos.- Tanto el presente como el pasado y el futuro pueden


ser expresados con una sola palabra o con más de una. En el primer caso tenemos los
tiempos simples o imperfectos y en el segundo, los compuestos o perfectos. Ejemplos:
como, he comido.
Por otra parte, los imperfectos denotan que la acción todavía no ha terminado y los
perfectos que la acción ha terminado ya. Cuando digo, por ejemplo, como, la acción de
comer sigue realizándose cuando la enuncio; por el contrario, si digo he comido, la
acción se ha terminado ya.

V. Tiempos del indicativo.- El modo indicativo consta de diez tiempos, cinco


simples y cinco compuestos. Los simples son: presente, pretérito, futuro, copretérito y

76
Gramática Española

pospretérito; los compuestos: antepresente, antepretérito, antefuturo, antecopretérito y


antepospretérito.

La Academia Española forma con el pospretérito y el antepospretérito, a los que


llama, respectivamente, potencial simple y potencial compuesto o perfecto, un modo
nuevo, el potencial.

También asigna nombres distintos a los demás tiempos del modo indicativo. A los
tiempos simples —presente, copretérito, pretérito y futuro—, los llama presente,
pretérito imperfecto, pretérito indefinido y futuro imperfecto; a los compuestos —
antepresente, antecopretérito, antepretérito y antefuturo—, pretérito perfecto, pretérito
pluscuamperfecto, pretérito anterior y futuro perfecto.

VI. Tiempos del subjuntivo.- El subjuntivo consta de seis tiempos: tres simples y
tres compuestos. Los simples son: presente, pretérito (1a y 2a formas) y futuro; los
compuestos: antepresente, antepretérito (1a y 2a formas) y antefuturo.
La Academia llama al presente también presente, al pretérito (1a y 2a formas)
pretérito imperfecto y al futuro, futuro imperfecto; al antepresente, pretérito perfecto, al
antepretérito (1a y 2a formas) pretérito pluscuamperfecto y al antefuturo, futuro perfecto.

VII. Tiempos del imperativo.- El imperativo tiene un solo tiempo, denominado


presente, que no se conjuga más que en la segunda persona del singular y del plural:
come, comed.
La Academia Española lo llama también presente, pero lo conjuga, no sólo en la 2 a,
sino también en la 3a del singular y en las tres del plural.

VIII. Formas del infinitivo.- El infinitivo, como ya sabemos, indica la idea del verbo
de una manera tan general que carece de tiempos, números y personas. Comprende
los denominados nombres verbales, que son tres: el presente, el gerundio y el partici-
pio.
El presente, o infinitivo propiamente dicho, expresa la idea del verbo como un
nombre. En realidad, esta forma es el nombre del verbo. Puede terminar en ar, er o ir,
dando así lugar a las tres clases de conjugaciones a que nos referimos. Tiene, además,
una forma compuesta, el antepresente.
El gerundio la expresa como un adverbio. Termina en ando o iendo. También tiene
otra forma compuesta, llamada gerundio compuesto.

El participio como un adjetivo. Termina en ado o ido.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 4. Busca los verbos que hay en la lectura y di el
que encabeza la unidad. modo, tiempo, número y persona en que están.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca 5. Di cuáles de ellos son simples y cuáles
su significación en el diccionario. compuestos.
3. Averigua la idea principal que encierra.

77
Gramática Española

6. Compara las dos oraciones de cada grupo y Mañana quizás lloverá bastante.
di en qué se diferencian. Mañana quizás ya habrá llovido bastante.
Ahora llueve. 7. Escribe cinco verbos en presente, otros cinco
Ahora ha llovido. en pretérito y otros tantos en futuro.
Ayer, cuando llovió, salimos. 8. Pasa los de presente a pretérito los de
Ayer, cuando ya hubo llovido, salimos. pretérito a futuro y los de futuro a presente.
Esta mañana, cuando llovía, hemos salido. 9. Conjuga, de palabra y por escrito, el pretérito
Esta mañana, cuando ya había llovido, hemos 1ª y 2ª forma y antepretérito 1ª y 2ª forma de un
salido. verbo de la 3ª conjugación.

25. CONJUGACIÓN
Lectura
Las costumbres y el idioma extraño, desconocido, producen ya un comienzo de
antipatía en nosotros. No nos acostumbramos fácilmente a que los demás sientan y ha-
blen de una manera exótica. Si nos pudiéramos entender íntegramente, las causas de la
guerra habrían desaparecido, porque eso de que a uno le guste la lluvia y al otro el sol,
que uno prefiera el aceite a la manteca y el otro la manteca al aceite, que uno crea que
un sonido gutural es bonito y el otro crea que lo bonito es un sonido nasal, todos esos
pequeños gustos e inclinaciones que tenemos opuestos a los del vecino hacen que lo
veamos deformado.
Pío BAROJA.
Información Gramatical
I. CONJUGACION. En qué consiste.- Acabamos de ver que el verbo es la parte de
la oración que tiene más accidentes gramaticales: persona, número, voz, modo y

78
Gramática Española

tiempo. Para expresarlos, experimenta cambios o variaciones en su terminación, cuyo


conjunto constituye la conjugación.

Conjugar un verbo es hacerlo pasar por todas las variaciones de que es


susceptible para expresar sus diferentes accidentes gramaticales.

II. Raíz y terminación.- El verbo, como cualquiera otra palabra, se compone de dos
partes: una, la raíz que no varía y encierra la significación fundamental de la palabra;
otra, la terminación, que sí varía y no expresa más que un matiz o modificación de esa
significación principal.
La palabra comer, por ejemplo, que es un verbo, se compone de dos partes: com,
que es la raíz, y er, la terminación.
Al conjugarse el verbo comer, su raíz, com, permanece invariable; por el contrario, la
terminación, er, experimenta múltiples variaciones: comí, comeré, comería, coma, etc.
Cuando se trata del verbo, la raíz recibe el nombre de radical.

III. Los verbos por su terminación.- Ahora bien, si nos fijamos en las
terminaciones de los verbos descubriremos que no son más que tres: hay verbos que
terminan en ar, como amar, cantar, saltar, etc.; verbos que terminan en er, como temer,
saber, querer, etc.; verbos que terminar en ir, como partir, servir, requerir, etc.

Los que terminan en ar pertenecen a la 1ª conjugación y su modelo es amar; los


que terminan en er; a la 2ª y su modelo es temer; los que terminan en ir, a la 3ª y su
modelo es partir.
Esto quiere decir que hay tres conjugaciones, denominadas 1ª, 2ª y 3ª, cuyas
terminaciones respectivas son ar, er, ir.

IV. Formación de los tiempos simples.- De acuerdo con lo dicho, al conjugarse un


verbo, su raíz o radical permanece invariable; su terminación, por el contrario, va
cambiando para expresar los diferentes modos, tiempos, números y personas del
mismo. Es decir, que al radical se le van añadiendo nuevas terminaciones para poder
expresar todos esos accidentes. Esas nuevas terminaciones que se van añadiendo a la
raíz reciben el nombre de desinencias.
Así, por ejemplo, si a la raíz am, del verbo amar, se le añaden las desinencias o, as,
a, amos, áis, an, tendremos el presente de indicativo de dicho verbo: amo, amas, ama,
amamos, amáis, aman.
Esto quiere decir que los tiempos simples se forman añadiendo a su raíz o radical
las desinencias que les correspondan de acuerdo con su modo, tiempo, número y
persona.

V. Características.- Las terminaciones o desinencias constan, a su vez, de varios


elementos que conviene distinguir.
En primer lugar, tenemos la característica verbal o vocal temática, que es la vocal
que sigue inmediatamente a la raíz. Así, en el mencionado al principio, comer, la raíz es
com y la vocal temática la e. La vocal temática de la 1ª conjugación es la a, de la 2ª la
e y de la 3ª la i.

79
Gramática Española

La raíz con la vocal temática, forma el tema verbal, que, en el caso de comer, es
come.

Las letras que siguen al tema verbal constituyen la característica temporal que, a su
vez, sirve para indicar el tiempo y el modo. Por ejemplo, en la forma comeré, el tema
verbal es come y la característica temporal será re, que sirve para indicar que se trata
del modo indicativo y del futuro. Carecen de estas características el presente de todos
los modos y el pretérito de indicativo.

Por último, las letras finales integran la característica personal, que sirve para
indicar la persona y el número. Así, en la forma comeremos, el tema verbal será come,
la característica temporal re y la característica personal mos. Las características
personales del indicativo y del subjuntivo son iguales en todos los tiempos menos en el
pretérito del primero de los dos modos citados.

A continuación se da un cuadro de todas estas características, con la debida


separación entre las verbales, las temporales y las personales.

MODO INFINITIVO
a
1 Conjugación 2a Conjugación 3a Conjugación
Presente ar er ir
Gerundio ando iendo iendo
Participio ado ido ido

MODO INDICATIVO
PRESENTE
a a
1 Conjugación 2 Conjugación 3a Conjugación
1 o o o
S 2 as es es
3 a e e
1 amos emos imos
P 2 áis éis ís
3 an en en
PRETÉRITO (pretérito indefinido)
1a Conjugación 2a y 3a Conjugación
1 é í
S 2 aste iste
3 ó ió

80
Gramática Española

1 amos imos
P 2 asteis isteis
3 aron ieron
FUTURO (futuro imperfecto)
a
1 Conjugación 2a Conjugación 3a Conjugación
1 aré eré iré
S 2 arás erás irás
3 ará erá irá
1 aremos eremos iremos
P 2 aréis eréis iréis
3 arán erán irán
COPRETÉRITO (pretérito imperfecto)
1a Conjugación 2a y 3a Conjugación
1 aba ía
S 2 abas ías
3 aba ía
1 ábamos íamos
P 2 abais íais
3 aban ían
POSPRETÉRITO (potencial simple)
1a Conjugación 2a Conjugación 3a Conjugación
1 aría ería iría
S 2 arías erías irías
3 aría ería iría
1 aríamos eríamos iríamos
P 2 aríais eríais iríais
3 arían erían irían

MODO SUBJUNTIVO
PRESENTE
a
1 Conjugación 2a y 3a Conjugación
1 e a
S 2 es as
3 e a
1 emos amos
P 2 éis áis
3 en an
PRETÉRITO 1a forma (pretérito imperfecto)
1a Conjugación 2a y 3a Conjugación
1 ara iera
S 2 aras ieras
3 ara iera
1 áramos iéramos
P
2 arais ierais

81
Gramática Española

3 aran ieran
a
PRETÉRITO 2 forma (pretérito imperfecto)
a
1 Conjugación 2a y 3a Conjugación
1 ase iese
S 2 ases ieses
3 ase iese
1 ásemos iésemos
P 2 aseis ieseis
3 asen iesen
FUTURO (futuro imperfecto)
a
1 Conjugación 2a y 3a Conjugación
1 are iere
S 2 ares ieres
3 are iere
1 áremos iéremos
P 2 areis iereis
3 aren ieren

VI. Formación de los tiempos compuestos.- Los tiempos compuestos son todavía
más fáciles de formar, pues carecen de desinencias. Se forman con el tiempo
correspondiente del verbo haber y el participio del verbo de cuya conjugación se trata.

Así, si al presente de indicativo del verbo haber – he, has, ha, hemos, habéis, han –
le añadimos el participio amado, del verbo amar, tendremos el antepresente de
indicativo de este último verbo: he amado, has amado, ha amado, hemos amado,
habéis amado, han amado.

Luego los tiempos compuestos de un verbo cualquiera se forman con el tiempo


correspondiente del verbo haber y el participio de dicho verbo.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 7. Forma los tiempos compuestos del indicativo
que encabeza la unidad. de ese mismo verbo.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca 8. Sustituye los puntos suspensivos con las
su significación en el diccionario. desinencias que corresponda:
3. Averigua la idea principal que encierra. Corr….. la pascua cuando lleg…. a México.
4. Subraya los verbos que encuentres en la Tanto nos precipit…….. que nadie nos esper…..
lectura y di cuál es su terminación. Mi tío nos llev…. a ver la ciudad y nos
5. Escoge cinco de ellos, o completa dicho divert…….. mucho.
número si no hubiera tantos, y di cuáles son sus Todavía cre……. que march……. por aquellas
características verbal, temporal y personal. calles tan lindas.
6. Forma, de palabra y por escrito, los tiempos Hací….. muy buen tiempo y com……. en un
simples de indicativo de un verbo, de la 1ª jardincillo.
conjugación, añadiendo a su radical las
desinencias correspondientes.

82
Gramática Española

9. Conjuga, de palabra y por escrito, el futuro y


antefuturo de subjuntivo de un verbo de la 1ª
conjugación.

26. CONJUGACION AUXILIAR


Lectura
Cuando he visto, al regresar de Italia, los infelicísimos terrenos que producen los
vinos del Jura y los tan celebrados de Borgoña, la facilidad del cultivo de la vid, la resis-
tencia de esta planta a la sequía y, sobre todo, cuando he considerado el precio enorme
de los vinos entre nosotros, mi antiguo proyecto de hacer una buena plantación de viñas
ha nacido en mí; y creo que sin grandes costos, y con muy grandes esperanzas para el
porvenir, podré verificarlo sin que el tiempo que dedique a ello distraiga mi atención de los
cultivos ya conocidos y seguros de Pateo.
MELCHOR OCAMPO.
Información Gramatical
I. CONJUGACIÓN AUXILIAR. Verbos auxiliares.- Ya sabemos que los tiempos
compuestos se forman con los correspondientes de los verbos auxiliares y el participio
del que se conjuga. Luego hay unos verbos que sirven para formar los tiempos
compuestos, verbos que por esta razón reciben el nombre de auxiliares.

Verbos auxiliares son los que sirven para la formación de los tiempos
compuestos.

83
Gramática Española

Los principales de estos verbos auxiliaros son haber y ser. También se usan como
auxiliares tener, deber, ir, andar, venir, dejar, estar, etc.

II. Verbo haber.- Este verbo es tan importante, debido a los diversos oficios que
ejerce, que conviene conocer su conjugación cuanto antes.

Los principales de esos oficios son los siguientes:


1º En primer lugar, se usa como auxiliar para formar los tiempos compuestos de
todos los verbos, sea cualquiera la conjugación a que pertenezcan. Como auxiliar sólo
se conjuga en los tiempos simples.

2º Puede usarse, además, como transitivo y entonces tiene significación de tener o


poseer. Ejemplo: Los que han grandes bienes. En este caso se conjuga en todos sus
tiempos simples y compuestos. Con esta significación se usa ya muy poco.

3º También puede usarse como unipersonal con la significación de ser, estar, existir
o hacer. Ejemplo: Hay dos horas de camino. Como todos los impersonales, sólo se
conjuga en infinitivo y en la 3ª persona del singular de todos los tiempos.

MODO INFINITIVO
Tiempos simples Tiempos compuestos
Presente haber Antepresente haber habido
Gerundio habiendo Antegerundio habiendo habido
Participio habido

MODO INDICATIVO
Tiempos Simples Tiempos Compuestos
Presente Antepresente (pretérito perfecto)
Yo he he habido
S Tú has has habido
El ha ha habido
Nos. hemos o habemos hemos habido
P Vos. habéis habéis habido
Ellos han han habido
Pretérito (pretérito indefinido) Antepretérito (pretérito anterior)
Yo hube hube habido
S Tú hubiste hubiste habido
El hubo hubo habido
Nos. hubimos hubimos habido
P Vos. hubisteis hubisteis habido
Ellos hubieron hubieron habido

84
Gramática Española

Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)


Yo habré habré habido
S Tú habrás habrás habido
El habrá habrá habido
Nos. habremos habremos habido
P Vos. habréis habréis habido
Ellos habrán habrán habido
Copretérito (pretérito
Antecopretérito (pretérito pluscuamperfecto
imperfecto)
Yo había había habido
S Tú habías habías habido
El había había habido
Nos. habíamos habíamos habido
P Vos. habíais habíais habido
Ellos habían habían habido
Pospretérito Antepospretérito
Yo habría habría habido
S Tú habrías habrías habido
El habría habría habido
Nos. habríamos habríamos habido
P Vos. habríais habríais habido
Ellos habrían habrían habido
VERBO HABER

MODO SUBJUNTIVO
Presente Antepresente (pretérito perfecto)
Yo haya haya habido
S Tú hayas hayas habido
El haya haya habido
Nos. hayamos hayamos habido
P Vos. hayáis hayáis habido
Ellos hayan hayan habido
Pretérito 1a forma
Antepréterito 1a forma (pretérito pluscuamperfecto)
(pretérito imperfecto)
Yo hubiera hubiera habido
S Tú hubieras hubieras habido
El hubiera hubiera habido
Nos. hubiéramos hubiéramos habido
P Vos. hubierais hubierais habido
Ellos hubieran hubieran habido

85
Gramática Española

Pretérito 2a forma Antepréterito 2a forma (pretérito pluscuamperfecto)


(pretérito imperfecto)
Yo hubiese hubiese habido
S Tú hubieses hubieses habido
El hubiese hubiese habido
Nos. hubiésemos hubiésemos habido
P Vos. hubieseis hubieseis habido
Ellos hubiesen hubiesen habido
Futuro (futuro perfecto) Antefuturo (futuro perfecto)
Yo hubiere hubiere habido
S Tú hubieres hubieres habido
El hubiere hubiere habido
Nos. hubiéremos hubiéremos habido
P Vos. hubiereis hubiereis habido
Ellos hubieren hubieren habido

MODO IMPERATIVO
Presente
He tú
Habed vosotros

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 7. Separa el radical y las desinencias del futuro
que encabeza la unidad. de indicativo del verbo haber.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca 8. En lugar de los puntos suspensivos escribe la
su significación en el diccionario. forma del verbo haber que corresponda y di la
3. Averigua la idea principal que encierra. significación que tiene.
4. Subraya los verbos que encuentres en la El dar y el tener seso ……..menester.
lectura y di cuáles son auxiliares y cuáles no. El tiempo de higos no …….amigos.
5. Escribe las formas del verbo haber que haya Yo me …… arrepentido muchas veces de ……
entre los primeros y di el modo, tiempo, número hablado; de ………. Callado, nunca.
y persona a que pertenecen. 9. Conjuga, de palabra y por escrito, el futuro y
6. Di qué significación, de las que se han antefuturo de subjuntivo de un verbo de la 2ª
mencionado en el texto, tienen en la lectura. conjugación.

86
Gramática Española

27. CONJUGACIÓN AUXILIAR (Continuación)

Lectura
La llama es un animal utilísimo para los indios; será de grande como un asnillo, de
vara y media de alto, más delgado, de piernas delgadas y uñas hendidas; es ancho de
barriga, la cola corta, de un palmo, y siempre muy levantada, de cabeza larga y parecida
a la de oveja, y por esto la llamaron los primeros españoles carneros de la tierra, aunque
no tienen cuernos. Las hay de varios colores: pardas, blancas, pintadas, etc. Su carne es
parecida a la de la vaca y algo desabrida, mas la de sus corderos, regalada. Ya sea que
caminen o que estén paciendo, han de notar cuanto ocurra, mirándolo todo muy de
propósito con cierto aire de estupidez y de candor.
RICARDO CAPPA.

Información Gramatical

I. Verbo ser.- En la unidad anterior dijimos que también el verbo ser es auxiliar, pero
no para la formación de los tiempos compuestos sino para los que están en voz pasiva.
Cuando decimos, por ejemplo, Antonio ha amado a su padre, el tiempo compuesto
ha amado, se forma con el verbo haber; pero cuando decimos Su padre ha sido amado
por Antonio, que ya no está en forma activa sino pasiva, no basta el verbo haber y hay
que valerse de ser.

II. Sus oficios principales.- Pero no con esto se agotan los oficios que puede
ejercer en la oración verbo tan importante. Conviene, pues, que las conozcamos cuanto

87
Gramática Española

antes, pues así nos ahorramos muchas complicaciones. Las principales de estos
oficios son los siguientes:
1º Auxiliar, para la formación, según acabamos de decir, de la voz pasiva de los
verbos transitivos. Ejemplo: La tierra es labrada por el campesino. En este caso sólo se
conjuga en los tiempos simples.
2º Copulativo, para enlazar el sujeto con el predicado. Ejemplo: Antonio es
carpintero. Con esta significación se conjuga en todos los tiempos, simples y
compuestos.
3º Neutro, para denotar estado o acción, en cuyo caso equivale a existir. Ejemplo:
No fue en el mundo cosa semejante. También en este caso se conjuga en todos los
tiempos simples y compuestos.
4º Unipersonal, o sea con sujeto indeterminado. Ejemplo: Era de noche. Con esta
significación sólo se conjuga en la 3ª persona del singular de todos los tiempos.
III. Su conjugación.- A continuación se da la conjugación completa de este verbo.

MODO INFINITIVO
Tiempos simples Tiempos compuestos
Presente ser Antepresente haber sido
Gerundio siendo Antegerundio habiendo sido
Participio sido

MODO INDICATIVO
Tiempos Simples Tiempos Compuestos
Presente Antepresente (pretérito perfecto)
Yo soy he sido
S Tú eres has sido
El es ha sido
Nos. somos hemos sido
P Vos. sois habéis sido
Ellos son han sido
Pretérito (pretérito indefinido) Antepretérito (pretérito anterior)
Yo fui hube sido
S Tú fuiste hubiste sido
El fue hubo sido
Nos. fuimos hubimos sido
P Vos. fuisteis hubisteis sido
Ellos fueron hubieron sido
Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)
Yo seré habré sido
S Tú serás habrás sido
El será habrá sido
P Nos. seremos habremos sido

88
Gramática Española

Vos. seréis habréis sido


Ellos serán habrán sido
Copretérito (pretérito Antecopretérito (pretérito
imperfecto) pluscuamperfecto
Yo era había sido
S Tú eras habías sido
El era había sido
Nos. éramos habíamos sido
P Vos. erais habíais sido
Ellos eran habían sido
Pospretérito Antepospretérito
Yo sería habría sido
S Tú serías habrías sido
El sería habría sido
Nos. seríamos habríamos sido
P Vos. seríais habríais sido
Ellos serían habrían sido

VERBO SER

MODO SUBJUNTIVO
Presente Antepresente (pretérito perfecto)
Yo sea haya sido
S Tú seas hayas sido
El sea haya sido
Nos. seamos hayamos sido
P Vos. seáis hayáis sido
Ellos sean hayan sido
a
Pretérito 1 forma Antepretérito 1a forma (pretérito
(pretérito imperfecto) pluscuamperfecto)
Yo fuera hubiera sido
S Tú fueras hubieras sido
El fuera hubiera sido
Nos. fuéramos hubiéramos sido
P Vos. fuerais hubierais sido
Ellos fueran hubieran sido
Pretérito 2a forma Antepretérito 2a forma (pretérito
pretérito imperfecto) pluscuamperfecto)
Yo fuese hubiese sido
S
Tú fueses hubieses sido

89
Gramática Española

El fuese hubiese sido


Nos. fuésemos hubiésemos sido
P Vos. fueseis hubieseis sido
Ellos fuesen hubiesen sido
Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)
Yo fuere hubiere sido
S Tú fueres hubieres sido
El fuere hubiere sido
Nos. fuéremos hubiéremos sido
P Vos. fuereis hubiereis sido
Ellos fueren hubieren sido

MODO IMPERATIVO
PRESENTE
Sé tú
Sed vosotros

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo No hay nada que …….. imposible al que
con que se inicia la unidad. trabaja.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca El más poderoso hechizo pa ……. amado
su significación en el diccionario. ……. amar.
3. Averigua la idea principal que encierra. Un genio ….. una fábrica, un erudito ……. un
4. Subraya los verbos que encuentres en la almacén.
lectura y separa los auxiliares de los que no lo 8. Convierte los predicados de las siguientes
son. oraciones en otros de igual sentido mediante el
5. Escribe las formas del verbo ser que empleo del verbo ser.
encuentres entre estos últimos y di el modo, El carro vuelca
tiempo, número y persona a que pertenecen. Elvira cantaba
6. Di qué significación de las indicadas tienen en El rayo resplandece
la lectura. La locomotora silba
7. En lugar de los puntos suspensivos escribe la La gallina cacarea
forma del verbo ser que corresponda y di la 9. Conjuga, de palabra y por escrito, el futuro y
significación que tiene. antefuturo de subjuntivo de un verbo de la 3ª
conjugación.

90
Gramática Española

28. CONJUGACION AUXILIAR (Continuación)

Lectura
El salón de nuestra escuela estaba inconocible, salón de escuela de barrio que,
gracias a muebles alquilados, había perdido su aspecto lamentable de otras veces. El
heno y las ramas de ciprés, colocadas profusamente a lo largo de las manchadas
paredes, banderas tricolores de papel y águilas empleadas para fiestas cívicas, servían
de altar a grandes retratos de Hidalgo, Juárez y otros héroes, amén del Corazón de Jesús
iluminado, inmediatamente arriba de una esfera terrestre cubierta de crespón.
MICRÓS.

Información Gramatical
I. Verbo estar.- También el verbo estar puede emplearse, según dijimos, como
auxiliar, aunque con menos frecuencia y en casos más especiales que haber y ser.
Cuando decimos, por ejemplo, Está mandado que se haga, la forma está de dicho
verbo sirve para la formación del tiempo compuesto está mandado.

II. Sus oficios principales.- No con esto se han agotado los oficios que
corresponden al verbo estar, por cuya razón conviene que, cuanto antes, conozcamos
los diferentes que puede ejercer. Los principales de esos oficios son los siguientes.

1º Auxiliar, para la formación de tiempos compuestos, no sólo con el participio, sino


también con el gerundio. Ejemplos Tenemos comprometido nuestro concurso, Estoy
leyendo un libro. Además, se usa como tal, en la conjugación, perifrástica, como
después veremos.
Se conoce que es auxiliar, porque, si se suprimiera el participio o gerundio que lo
acompaña, desaparecería el sentido.
2° Copulativo, para enlazar, como el verbo ser, el sujeto con el predicado; pero, en
dicho caso, indica que la cualidad significada por el atributo sólo conviene al sujeto de

91
Gramática Española

una manera accidental o transitoria en vez de sustancial y permanente, como sucede


con el verbo ser.
Cuando decimos, por ejemplo. Pancho está sano, el estar sano sólo se dice de
Pancho de una manera temporal; por el contrario, cuando decimos Pancho es sano,
entonces dicha cualidad se atribuye a Pancho de una manera permanente.
3° Neutro, con la significación de permanecer o hallarse en. Ejemplos: Estuve en
Puebla, Estaré un año en Veracruz.

III. Su conjugación.- A continuación se da la conjugación completa de este


verbo.

MODO INFINITIVO
Tiempos simples Tiempos compuestos
Presente estar Antepresente haber estado
Gerundio estando Antegerundio habiendo estado
Participio estado

MODO INDICATIVO
Tiempos Simples Tiempos Compuestos
Presente Antepresente (pretérito perfecto)
Yo estoy he estado
S Tú estás has estado
El está ha estado
Nos. estamos hemos estado
P Vos. estáis habéis estado
Ellos están han estado
Pretérito (pretérito indefinido) Antepretérito (pretérito anterior)
Yo estuve hube estado
S Tú estuviste hubiste estado
El estuvo hubo estado
Nos. estuvimos hubimos estado
P Vos. estuvisteis hubisteis estado
Ellos estuvieron hubieron estado
Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)
Yo estaré habré estado
S Tú estarás habrás estado
El estará habrá estado
Nos. estaremos habremos estado
P Vos. estaréis habréis estado
Ellos estarán habrán estado
Copretérito (pretérito Antecopretérito (pretérito
imperfecto) pluscuamperfecto

92
Gramática Española

Yo estaba había estado


S Tú estabas habías estado
El estaba había estado
Nos. estábamos habíamos estado
P Vos. estabais habíais estado
Ellos estaban habían estado
Pospretérito Antepospretérito
Yo estaría habría estado
S Tú estarías habrías estado
El estaría habría estado
Nos. estaríamos habríamos estado
P Vos. estaríais habríais estado
Ellos estarían habrían estado

VERBO ESTAR

MODO SUBJUNTIVO
Presente Antepresente (pretérito perfecto)
Yo esté haya estado
S Tú estés hayas estado
El esté haya estado
Nos. estemos hayamos estado
P Vos. estéis hayáis estado
Ellos estén hayan estado
a
Pretérito 1 forma Antepréterito 1a forma (pretérito
(pretérito imperfecto) pluscuamperfecto)
Yo estuviera hubiera estado
S Tú estuvieras hubieras estado
El estuviera hubiera estado
Nos. estuviéramos hubiéramos estado
P Vos. estuvierais hubierais estado
Ellos estuvieran hubieran estado
Pretérito 2a forma Antepréterito 2a forma (pretérito
(pretérito imperfecto) pluscuamperfecto)
Yo estuviese hubiese estado
S Tú estuvieses hubieses estado
El estuviese hubiese estado
Nos. estuviésemos hubiésemos estado
P Vos. estuvieseis hubieseis estado
Ellos estuviesen hubiesen estado

93
Gramática Española

Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)


Yo estuviere hubiere estado
S Tú estuvieres hubieres estado
El estuviere hubiere estado
Nos. estuviéremos hubiéremos estado
P Vos. estuviereis hubiereis estado
Ellos estuvieren hubieren estado

MODO IMPERATIVO
Presente
Está tú
Estad vosotros

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo Ser bueno Estar bueno.


con que se inicia la unidad. Ser callado Estar callado
2. Subraya las palabras desconocidas y busca Ser sordo Estar sordo
su significación en el diccionario. Ser empleado Estar empleado
3. Averigua la idea principal que encierra. 8. Sustituye los puntos suspensivos por la
4. Subraya los verbos de la lectura y distingue forma del verbo estar que corresponda.
los auxiliares de los que no lo son. Rafael, que ……. sentado en una silla, dijo
5. Si hay alguna forma del verbo estar, di qué acto seguido: ……….. harto de recomendaros
oficio ejerce y en qué modo, tiempo, número y calma; pero como siempre …….. distraídos es
persona está. inútil toda advertencia.
6. Conjuga el indicativo de dicho verbo seguido No olvidéis que el …….. distraídos os perjudica
de un gerundio cualquiera. grandemente.
7. Di cuál es el sentido de las siguientes 9. Conjuga un verbo de la 1ª, de la 2ª y de la 3ª
expresiones: conjugación en el modo imperativo.

94
Gramática Española

29. CONJUGACIÓN REGULAR.


Lectura

En la variedad de las naciones es donde se aprueban y aun se apuran al contraste de


tan varios naturales y costumbres. Es imposible combinar con todas, porque ¿quién
podrá tolerar la aborrecible soberbia de ésta, la despreciable liviandad de aquélla, lo
embustero de la una, lo bárbaro de la otra, si no es que la conformidad nacional en los
mismos achaques haga gusto de lo que fuera violencia?

BALTASAR GRACIÁN.

Información Gramatical.

I. CONJUGACIÓN REGULAR.- En qué consiste.- Hay verbos que, al conjugarse,


además de conservar su raíz, toman todas las características o desinencias de que nos
ocupamos al tratar de la conjugación; pero hay otros que no siguen esa regla. De aquí
que haya una conjugación regular y otra, irregular.

Conjugación regular es aquella en que se sigue una regla general, conforme y


constante, conservando integra su radical y tomando las desinencias que le
corresponden.

II. Verbos regulares o irregulares.- De aquí que, debido a sus formas de


conjugación, los verbos se dividen en regulares e irregulares. Los primeros son los que
tienen conjugación regular y los segundos los que la tienen irregular.

Verbos regulares son los que al conjugarse conservan su radical y las


desinencias que les corresponden.

III. Clases de conjugación.- Los verbos regulares, así como también los irregulares
pueden ser de la 1ª, de la 2ª o de la 3ª conjugación, según terminen en ar, er o ir.

El modelo de la 1ª es amar, el de la 2ª temer y el de la 3ª partir.

95
Gramática Española

IV. Modelo de la 1ª conjugación.- Ya sabemos que todos los verbos de esta


conjugación se caracterizan porque terminan en ar. Su modelo es amar.

Su raíz será por tanto, am, su tema ama y sus desinencias las que pueden verse a
continuación:

Modo infinitivo:
Presente: ar
Gerundio: ando
Participio: ado

Modo indicativo:
Presente: o, as, a, amos, áis, an.
Pretérito: é, aste, ó, amos, asteis, aron.
Futuro: aré, arás, ará, aremos, aréis, arán.
Copretérito: aba, abas, aba, ábamos, abais, aban.
Pospretérito: aría, arías, aría, aríamos, aríais, arían.

Modo subjuntivo:

Presente: e, es, e, emos, éis, en.


Pretérito 1ª forma: ara, aras, ara, aramos, areis, aran.
Pretérito 2ª forma: ase, ases, ase, ásemos, aseis, asen.
Futuro: are, ares, are, áremos, areis, aren.

Modo imperativo:
Presente: a, ad.

Su conjugación resulta, pues, de añadir a su radical, am, las desinencias


anteriormente mencionadas.

VERBO AMAR

MODO INFINITIVO
Tiempos simples Tiempos compuestos
Presente amar Antepresente haber amado
Gerundio amando Antegerundio habiendo amado
Participio amado

96
Gramática Española

MODO INDICATIVO
Tiempos Simples Tiempos Compuestos
Presente Antepresente (pretérito perfecto)
Yo amo he amado
S Tú amas has amado
El ama ha amado
Nos. amamos hemos amado
P Vos. amáis habéis amado
Ellos aman han amado
Pretérito (pretérito indefinido) Antepretérito (pretérito anterior)
Yo amé hube amado
S Tú amaste hubiste amado
El amó hubo amado
Nos. amamos hubimos amado
P Vos. amasteis hubisteis amado
Ellos amaron hubieron amado
Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)
Yo amaré habré amado
S Tú amarás habrás amado
El amará habrá amado
Nos. amaremos habremos amado
P Vos. amaréis habréis amado
Ellos amarán habrán amado
Copretérito (pretérito Antecopretérito (pretérito
imperfecto) pluscuamperfecto
Yo amaba había amado
S Tú amabas habías amado
El amaba había amado
P Nos. amábamos habíamos amado

97
Gramática Española

Vos. amabais habíais amado


Ellos amaban habían amado
Pospretérito Antepospretérito
Yo amaría habría amado
S Tú amarías habrías amado
El amaría habría amado
Nos. amaríamos habríamos amado
P Vos. amaríais habríais amado
Ellos amarían habrían amado
VERBO AMAR

MODO SUBJUNTIVO
Presente Antepresente (pretérito perfecto)
Yo ame haya amado
S Tú ames hayas amado
El ame haya amado
Nos. amemos hayamos amado
P Vos. améis hayáis amado
Ellos amen hayan amado
Pretérito 1a forma (pretérito Antepréterito 1a forma (pretérito
imperfecto) pluscuamperfecto)
Yo amara hubiera amado
S Tú amaras hubieras amado
El amara hubiera amado
Nos. amáramos hubiéramos amado
P Vos. amarais hubierais amado
Ellos amaran hubieran amado
a
Pretérito 2 forma (pretérito Antepréterito 2a forma (pretérito
imperfecto) pluscuamperfecto)
Yo amase hubiese amado
S Tú amases hubieses amado
El amase hubiese amado
Nos. amasemos hubiésemos amado
P Vos. amaseis hubieseis amado
Ellos amasen hubiesen amado
Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)
Yo amare hubiere amado
S Tú amares hubieres amado
El amare hubiere amado
P Nos. amáremos hubiéremos amado

98
Gramática Española

Vos. amareis hubiereis amado


Ellos amaren hubieren amado

MODO IMPERATIVO
Presente
Ama tú
Amad vosotros

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 7. Di en qué modo, tiempo, número y persona
con que se inicia la unidad. están las formas anteriores.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca 8. Pon los tiempos subrayados en el que
su significación en el diccionario. corresponda:
3. Averigua la idea principal que encierra. Quiero un pueblo que enamorar
4. Subraya los verbos de la lectura y di a qué Qué cantar, más que instruirse
conjugación pertenecen. Qué fabricar, que construir,
5. Escribe los que haya de la primera Qué maniobrar y laborar.
conjugación y completa su número, hasta cinco, Querer un pueblo que trabajar,
si no hubiera bastantes. Y en su casa no aburrirse,
6. Descompón las siguientes formas en sus Que investigar, que discurrir,
elementos: radical, vocal temática y Que leer y hasta que viajar.
características (temporal y personal): amaba, 9. Conjuga, de palabra y por escrito, un verbo
amaríamos, saltad, salto; cantaremos, cantarás. cualquiera de la 1ª conjugación, formando parte
de una oración.

99
Gramática Española

30. CONJUGACIÓN REGULAR (Continuación)

Lectura

Las tierras que llamaban altepetlalli, o tierras de los pueblos, eran las que poseían el
común de cada ciudad o lugar, las cuales estaban divididas en tantas partes cuantos eran
los barrios de la población y cada barrio poseía su parte con entera exclusión e
independencia de los demás. Estas tierras no podían en manera alguna enajenarse.
Entre ellas había algunas destinadas para proveer de víveres al ejército en tiempo de
guerra, las cuales llamaban milchimalli y cacalomilli, según la especie de víveres que
debían contribuir.

CLAVIJERO.

Información Gramatical
I. Modelo de la 2ª conjugación.- Sabemos, igualmente, que todos los verbos de la
2ª terminan en er y su modelo es temer.

Esto quiere decir que todos los verbos de esta conjugación se conjugan como
temer.

La raíz de este verbo es tem, su tema es teme y sus desinencias las que se dan a
continuación:

Modo infinitivo:
Presente: er
Gerundio: iendo
Participio: ido

Modo indicativo:
Presente: o, es, e, emos, éis, en.
Pretérito: í, íste, ió, imos, ísteis, ieron.
Futuro: eré, erás, erá, eremos, eréis, erán.
Copretérito: ía, ías, ía, íamos, íais, ían.
Pospretérito: ería, erías, ería, eríamos, eríais, erían.

Modo subjuntivo:

100
Gramática Española

Presente: a, as, a, amos, áis, an.


Pretérito 1ª forma: iera, ieras, iera, ieramos, ierais, ieran.
Pretérito 2ª forma: iese, ieses, iese, iésemos, ieseis, iesen.
Futuro: iere, ieres, iere, iéremos, iereis, ieren.

Modo imperativo:
Presente: a, ed.

VERBO TEMER

MODO INFINITIVO
Tiempos simples Tiempos compuestos
Presente temer Antepresente haber temido
Gerundio temiendo Antegerundio habiendo temido
Participio temido

101
Gramática Española

MODO INDICATIVO
Tiempos Simples Tiempos Compuestos
Presente Antepresente (pretérito perfecto)
Yo temo he temido
S Tú temes has temido
El teme ha temido
Nos. tememos hemos temido
P Vos. teméis habéis temido
Ellos temen han temido
Pretérito (pretérito indefinido) Antepretérito (pretérito anterior)
Yo temí hube temido
S Tú temiste hubiste temido
El temió hubo temido
Nos. temimos hubimos temido
P Vos. temisteis hubisteis temido
Ellos temieron hubieron temido
Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)
Yo temeré habré temido
S Tú temerás habrás temido
El temerá habrá temido
Nos. temeremos habremos temido
P Vos. temeréis habréis temido
Ellos temerán habrán temido
Copretérito (pretérito
Antecopretérito (pretérito pluscuamperfecto
imperfecto)
Yo temía había temido
S Tú temías habías temido
El temía había temido
Nos. temíamos habíamos temido
P Vos. temíais habíais temido
Ellos temían habían temido
Pospretérito Antepospretérito
Yo temería habría temido
S
Tú temerías habrías temido

102
Gramática Española

El temería habría temido


Nos. temeríamos habríamos temido
P Vos. temeríais habríais temido
Ellos temerían habrían temido
VERBO TEMER

MODO SUBJUNTIVO
Presente Antepresente (pretérito perfecto)
Yo tema haya temido
S Tú temas hayas temido
El tema haya temido
Nos. temamos hayamos temido
P Vos. temáis hayáis temido
Ellos teman hayan temido
Pretérito 1a forma
Antepréterito 1a forma (pretérito pluscuamperfecto)
(pretérito imperfecto)
Yo temiera hubiera temido
S Tú temieras hubieras temido
El temiera hubiera temido
Nos. temiéramos hubiéramos temido
P Vos. temierais hubierais temido
Ellos temieran hubieran temido
Pretérito 2a forma
Antepréterito 2a forma (pretérito pluscuamperfecto)
(pretérito imperfecto)
Yo temiese hubiese temido
S Tú temieses hubieses temido
El temiese hubiese temido
Nos. temiésemos hubiésemos temido
P Vos. temieseis hubieseis temido
Ellos temiesen hubiesen temido
Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)
Yo temiere hubiere temido
S Tú temieres hubieres temido
El temiere hubiere temido
Nos. temiéremos hubiéremos temido
P Vos. temiereis hubiereis temido
Ellos temieren hubieren temido

MODO IMPERATIVO
Presente
Teme tú

103
Gramática Española

Temed vosotros

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo (temporal y personal): temes, temeríamos, leed,
con que se inicia la unidad. leeríamos, tosíamos, tosa.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca 7. Di en qué modo, tiempo, número y persona
su significación en el diccionario. están las formas anteriores.
3. Averigua la idea principal que encierra. 8. Pon los verbos subrayados en el que
4. Subraya los verbos que encuentres en la corresponda:
lectura y di a qué conjugación pertenecen. Quien deber y pagar, no deber nada.
5. Escribe los que haya de la 2ª conjugación y Como cantar el abad, responder el sacristán
completa su número, hasta cinco, si no hubiera No firmar carta que no leas, ni beber agua
bastantes. que no ves.
6. Descompón las siguientes formas en sus 9. Conjuga, de palabra y por escrito, un verbo
elementos: raíz, vocal temática y características cualquiera de la 2ª conjugación, formando parte
de una oración.

104
Gramática Española

31. CONJUGACIÓN REGULAR (Continuación)

Lectura

En su opinión, lo mejor que podíamos hacer era entrar en los talleres, recorrerlos
despacio y ver si distinguía entre las mujeres a la que buscaba. Preguntóme si quería
comenzar por el de pitillos, que era el suyo y el más numeroso. Ningún inconveniente
tuve. Al llegar a la puerta dióme en el rostro un vaho caliente, y percibí un fuerte olor acre
y penetrante, que no era sólo de tabaco, pues éste se siente apenas se pone el pie en la
fabrica, sino los sudores y alientos acumulados, la infección que resulta siempre de un
gran número de personas reunidas en el verano. Eran las once de la mañana y el calor
tocaba a su grado máximo.

PALACIO VALDÉS.

I. Modelo de la 3ª conjugación.- Los verbos de esta conjugación se conocen en


que su infinitivo termina en ir.

Esto quiere decir que todos los verbos de esta conjugación se conjugan como
partir.

La raíz del mismo es part, su tema es parti y sus desinencias ya tratadas


anteriormente.

Su conjugación se muestra a continuación:

VERBO PARTIR

MODO INFINITIVO
Tiempos simples Tiempos compuestos
Presente partir Antepresente haber partido
Gerundio partiendo Antegerundio habiendo partido
Participio partido

105
Gramática Española

MODO INDICATIVO
Tiempos Simples Tiempos Compuestos
Presente Antepresente (pretérito perfecto)
Yo parto he partido
S Tú partes has partido
El parte ha partido
Nos. partimos hemos partido
P Vos. partís habéis partido
Ellos parten han partido
Pretérito (pretérito indefinido) Antepretérito (pretérito anterior)
Yo partí hube partido
S Tú partiste hubiste partido
El partió hubo partido
Nos. partimos hubimos partido
P Vos. partisteis hubisteis partido
Ellos partieron hubieron partido
Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)
Yo partiré habré partido
S Tú partirás habrás partido
El partirá habrá partido
Nos. partiremos habremos partido
P Vos. partiréis habréis partido
Ellos partirán habrán partido
Copretérito (pretérito Antecopretérito (pretérito
imperfecto) pluscuamperfecto
Yo partía había partido
S Tú partías habías partido
El partía había partido
Nos. partíamos habíamos partido
P Vos. partíais habíais partido
Ellos partían habían partido
Pospretérito Antepospretérito
Yo partiría habría partido
S Tú partirías habrías partido
El partiría habría partido
Nos. partiríamos habríamos partido
P Vos. partiríais habríais partido
Ellos partirían habrían partido

106
Gramática Española

VERBO PARTIR

MODO SUBJUNTIVO
Presente Antepresente (pretérito perfecto)
Yo parta haya partido
S Tú partas hayas partido
El parta haya partido
Nos. partamos hayamos partido
P Vos. partáis hayáis partido
Ellos partan hayan partido
Pretérito 1a forma Antepréterito 1a forma (pretérito
(pretérito imperfecto) pluscuamperfecto)
Yo partiera hubiera partido
S Tú partieras hubieras partido
El partiera hubiera partido
Nos. partiéramos hubiéramos partido
P Vos. partierais hubierais partido
Ellos partieran hubieran partido
Pretérito 2a forma Antepréterito 2a forma (pretérito
(pretérito imperfecto) pluscuamperfecto)
Yo partiese hubiese partido
S Tú partieses hubieses partido
El partiese hubiese partido
Nos. partiésemos hubiésemos partido
P Vos. partieseis hubieseis partido
Ellos partiesen hubiesen partido
Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)
Yo partiere hubiere partido
S Tú partieres hubieres partido
El partiere hubiere partido
Nos. partiéremos hubiéremos partido
P Vos. partiereis hubiereis partido
Ellos partieren hubieren partido

MODO IMPERATIVO
Presente
Parte tú
Partid vosotros

ACTIVIDADES

107
Gramática Española

1. Lectura, conversación y comentario del trozo (temporal y personal): partamos, recibieron,


con que se inicia la unidad. salió, escribiré y perciba.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca 7. Di en qué modo, tiempo, número y persona
su significación en el diccionario. están las formas anteriores.
3. Averigua la idea principal que encierra. 8. Pon los verbos subrayados en el que
4. Subraya los verbos que encuentres en la corresponda:
lectura y di a qué conjugación pertenecen. De un pensamiento expresar secamente a otro
5. Escribe los de la 3ª conjugación que cubrir con una imagen feliz, ir la misma
encuentres y, si no hubiese bastantes, completa diferencia que de una bala tirar con la mano a
su número hasta cinco. otra con fusil.
6. Descompón las siguientes formas en sus 9. Conjuga, de palabra y por escrito, un verbo
elementos: raíz, vocal temática y características cualquiera de la 3ª conjugación, formando parte
de una oración.

32. CONJUGACIÓN IRREGULAR

Lectura

108
Gramática Española

La luz es el secreto de estas razas artistas y felices del mediodía; la suavidad de la


naturaleza, la templanza del clima, la hermosura del cielo, la alegría del sol, despiertan el
alma, estimulan el entendimiento, mueven la fantasía y sazonan delicadamente los frutos
del corazón. Tan copiosa es la luz en esta bendita tierra que parece brotar de las cosas
como si en ellas estuviese su divino manantial. Ella es la vida y hermosura del paisaje,
lengua dulcísima de los cielos, espléndida vestidura del mar.
RICARDO LEÓN.
Información gramatical
I. CONJUGACIÓN IRREGULAR—Verbos irregulares. — No todos los verbos
siguen en su conjugación las reglas dadas en los temas anteriores. Hay algunos, por el
contrario, que, al conjugarse, alteran sus raíces, sus desinencias o ambas cosas. Estos
verbos se llaman irregulares.

Por ejemplo, el verbo caber, cambia al conjugarse, su radical cab en quep y en cup,
pues se dice quepo y cupo, en lugar de cabo y cabí.
Hay que tener muy en cuenta que se consideran como regulares los verbos que,
aunque experimenten alguna alteración, ésta sea exigida por la ortografía, como, por
ejemplo, el cambio de c en z, de c en q, de g en j. Ejemplos: vencer, venzo; mascar,
masqué; proteger, protejo.

II. Sus clases.- De todo lo dicho se deduce que hay verbos irregulares, como
caber, antes mencionado, que lo son porque alteran su radical; hay otros que, en vez
del radical, alteran la desinencia que les corresponde; por último, hay otros que alteran
las dos cosas, el radical y la desinencia. A los primeros se les denomina irregulares
radicales, a los segundos irregulares terminales y a los terceros irregulares mixtos.
Los más numerosos son, con mucho, los irregulares radicales.

III. Tiempos primitivos y derivados.- Conviene tener presente, antes de


adentrarnos en las irregularidades, que, de los tiempos simples, unos tienen
irregularidad propia y otros la reciben de los primeros. Los que tienen irregularidad
propia se llaman primitivos y los que la tienen derivada o transmitida, derivados.

Son primitivos el presente, el pretérito y el futuro, todos del indicativo; derivados, los
demás tiempos simples.

Esto simplifica enormemente cuestión tan complicada porque basta con examinar
los tres tiempos primitivos antes mencionados para saber si un verbo es regular o
irregular y, en este último caso, en qué consiste dicha irregularidad.
El presente de indicativo transmite su irregularidad a los presentes de subjuntivo e
imperativo; el pretérito, al pretérito y futuro de subjuntivo, así como también, algunas
veces, al gerundio; el futuro, al pospretérito.

Cuando se trata del presente de indicativo pueden presentarse dos casos: 1° Que la
irregularidad sólo afecte a la 1ª persona del singular de dicho tiempo, en cuyo caso esa
irregularidad se transmite al presente de subjuntivo nada más. 2° Que dicha
irregularidad afecte a todas las personas del singular y a la 3ª del plural, en cuyo caso

109
Gramática Española

la irregularidad correspondiente se transmite a las mismas personas del presente de


subjuntivo y a la única del singular del presente de imperativo.
Cuando se trata del pretérito de indicativo también pueden darse dos casos: 1°
Que la irregularidad afecte a todo el pretérito, en cuyo caso la transmite al pretérito y al
futuro de subjuntivo: 2° Que dicha irregularidad sólo afecte a la 3ª persona del singular
y del plural de dicho tiempo, en cuyo caso se transmite, no sólo a los dos tiempos antes
mencionados, sino también a la 1ª y 2ª persona del plural del presente de subjuntivo y
al gerundio.

IV. Principales irregularidades.- La Academia Española divide los verbos


irregulares en doce clases, de acuerdo con su irregularidad. Cabe, sin embargo,
simplificar esa división hasta reducirla a sólo seis, si se prescinde de los casos menos
importantes.

V. Primera clase.- Comprende muchos verbos de la 1ª conjugación y algunos de la


2ª y 3ª que toman una i antes de la e radical; es decir, que cambian la e en ie. Esta
irregularidad la toman en todas las personas del singular y la tercera del plural del
presente de indicativo y sus derivados que, como sabemos, son los presentes de
subjuntivo e imperativo. Ejemplos de esta clase son los verbos acertar, perder,
discernir, etc.
Acertar
Presente de ind. acierto, aciertas, acierta. . ., aciertan.
“ “ subj. acierte, aciertes, acierte.. ., acierten.
“ “ imp. acierta tú.
Perder
Presente de ind. pierdo, pierdes, pierde..., pierden
“ “ subj. pierda, pierdas, pierda..., pierdan.
“ “ imp. pierde tú.
Discernir
Presente de ind. discierno, disciernes, discierne..., disciernen.
“ “ subj. discierna, disciernas, discierna..., disciernan.
“ “ imp. discierne tú.

VI. Segunda clase.- Pertenecen a ella muchos verbos de la 1ª conjugación y


algunos de la 2ª que cambian la o de su radical en ue, o lo que es lo mismo, toman una
ue delante de la c radical. Esta irregularidad aparece en las mismas personas y en los
mismos tiempos que los de la clase anterior. A ella pertenecen acordar, almorzar,
aprobar, etc.
Acordar
Presente de ind. acuerdo, acuerdas, acuerda..., acuerdan.
“ “ subj. acuerde, acuerdes, acuerde.. ., acuerden.
“ “ imp. acuerda tú.

VII. Tercera clase.- Se incluyen en ella los terminados en acer, ecer, ocer, ucir, los
cuales admiten una z antes de la c radical siempre que ésta tenga sonido fuerte o sea
en la 1ª persona del singular del presente de indicativo, irregularidad que sólo afecta al

110
Gramática Española

presente de subjuntivo, pero no al de imperativo. A este grupo pertenecen nacer,


apetecer, aborrecer, etc.

Nacer
Presente de ind. nazco.
“ “ subj. nazca, nazcas, nazcamos, nazcáis, nazcan.

VIII. Cuarta clase.- Está formada por los verbos acabados en uir, menos
inmiscuir, que toman una y después de la u radical delante de las vocales a, e, o. Esta
irregularidad se transmite a los mismos tiempos y personas mencionados en la clase
primera. Ejemplos: huir, atribuir, concluir, etc.

Huir
Presente de ind. huyo, huyes, huye..., huyen.
“ “ subj. huya, huyas, huya, huyamos, huyáis, huyan.
“ “ imp. huye tú.

IX. Quinta clase.- Pertenecen a ella los terminados en añer, iñir, unir, eller y ullir
que prescinden de la i de su terminación en el pretérito y sus derivados. Estos son,
según sabemos, el pretérito (1ª y 2ª formas) y el futuro de subjuntivo, además del ge-
rundio simple. Ejemplos: tañer, muñir, bruñir, etc.

Tañer
Pretérito ind. tañó. . .; tañeron.
Pret. 1ª y 2ª
Formas de subj. tañera o tañese, tañeras o tañeses, etc.
Futuro de subj. tañere, tañeres, tañere, etc.
Gerundio. tañendo.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo Abandonar, delinquir, encender, aprobar, coger,
con que se inicia la unidad. distinguir, crecer, conducir y deber.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca 8. Di en qué consiste esa irregularidad y a los
su significación en el diccionario. derivados que la transmiten.
3. Averigua la idea principal que encierra. 9. Contesta de palabra y por escrito al siguiente
4. Subraya los verbos que encuentres en la cuestionario:
lectura. a) La irregularidad de la 1ª persona del singular
5. Separa los regulares de los irregulares y di en del presente de indicativo, ¿a qué tiempos se
qué consiste su irregularidad. transmite? ¿Y la de todas las personas del
6. Di en qué consiste la irregularidad aparente u singular y 3ª del plural de dicho tiempo?
ortográfica de los siguientes verbos: b) La irregularidad del pretérito, ¿a qué
Marcar, vencer, distinguir, pagar, proteger, tiempos se transmite? ¿Y si sólo fuera irregular
averiguar, crecer, oír, unir, delinquir. en sus dos primeras personas?
7. Conjuga los verbos siguientes en el presente, c) La irregularidad del futuro, ¿a qué tiempos
pretérito y futuro de indicativo para ver si son se transmite?
regulares o irregulares:

33. CONJUGACIÓN IRREGULAR (Continuación)

111
Gramática Española

Lectura
Los cántabros, entendiendo por este nombre a todos los que hablan el idioma vizcaíno,
son unos pueblos sencillos y de notoria probidad. Fueron los primeros marineros de
Europa, y han mantenido siempre la fama de excelentes hombres de mar. Su país, aunque
sumamente áspero, tienen una población numerosísima, que no parece disminuirse con las
continuas colonias que envía a América. Aunque un vizcaíno se ausente de su patria,
siempre se halla en ella como se encuentre un paisano suyo.

JOSÉ DE CALDASO.

Información Gramatical.
I. CONJUGACIÓN IRREGULAR. — Verbos con irregularidad propia. —Además de
los irregulares anteriores que, como vimos, pueden reducirse a grupos, hay otros
irregulares que no pueden ser clasificados porque su irregularidad no la comparten con
ningún otro, siendo propia y exclusiva de ellos.
Los verbos con irregularidad propia o especial son los veinticuatro siguientes, dar,
andar, estar, caber, caer, haber, hacer, poder, poner, querer, saber, ser, tener, traer,
valer, ver, yacer, asir, decir, ir, oír, salir, venir y argüir
Como son tan numerosos, sólo nos ocuparemos de los más importantes.

II. Dar.- La 1ª persona del presente de indicativo es irregular porque toma una y.
Todas las personas del pretérito y sus derivados (pretérito y futuro de subjuntivo) toman
las desinencias de la 2ª y 3ª conjugación en vez de tomar las de la 1ª a la cual
pertenecen.
Su conjugación es la siguiente:
Presente de ind. doy.
Pretérito de ind. di, diste, dio, dimos, disteis, dieron.
Pret. 1ª y 2ª
forma de subjuntivo. diera o diese, dieras o dieses, etc.
Futuro de subj. diere, dieres, diere, diéremos, etc.

III. Saber.- En la 1ª persona del presente de indicativo pierde las letras a y b de la


raíz y toma la terminación e en lugar de o. Se dice sé en lugar de sabo. En los
derivados de este tiempo (presente de indicativo y subjuntivo) la irregularidad consiste
en cambiar por ep la ab del radical.
En el pretérito y sus derivados la ab radical se cambia en up. Además, la 1ª persona
del singular de dicho pretérito cambia la terminación i, que le corresponde, por e y la 3ª
io por o.
El futuro de indicativo y sus derivados (pospretérito) no toman la e con que
comienzan las desinencias regulares.
La conjugación de saber es como sigue:
Presente de ind.: sé.
Presente de subj.: sepa, sepas, sepa, sepamos, sepáis, sepan.
Pret. de ind.: supe, supiste, supo, supimos, supisteis, supieron.
Pret. 1ª y 2ª forma
de subjuntivo: supiera o supiese, supieras o supieses, etc.
Futuro de subj.: supiere, supieres, supiere, etc.

112
Gramática Española

Futuro de ind.: sabré, sabrás, sabrá, sabremos, sabréis, sabrán. Pospretérito de ind.:
sabría, sabrías, sabría.

Los verbos caber y poder tienen la misma irregularidad.

IV. Poner.- La 1ª persona del singular y del presente de indicativo y sus derivados
toman una g después de la n radical. El presente de imperativo singular no toma la
terminación e que le corresponde.
El pretérito de indicativo y sus derivados cambian on del radical en us.
El futuro de indicativo y su derivado toma una d en lugar de la e con la que
comienzan las terminaciones regulares.
He aquí su conjugación:
Presente de ind.: pongo.
Presente de subj.: ponga, pongas, ponga, pongamos, pongáis, pongan. Imperativo
pon tú.
Pretérito de ind.: puse, pusiste, puso, pusimos, pusisteis, pusieron.
Pret. 1ª y 2ª formas
de subjuntivo pusiera o pusiese, pusieras o pusieses, etc.
Futuro de subj.: pusiere, pusieres, pusiere, etc.
Futuro de ind.: pondré, pondrás, pondrá, pondremos, pondréis, pondrán. Pospretérito
pondría, pondrías, pondría, etc.
Participio puesto.

Igual que poner se conjugan sus compuestos anteponer, componer, deponer, etc.
También de manera idéntica o con muy escasas variaciones que él se conjugan tener,
valer, salir y venir.

V. Decir.- En la 1ª persona del singular del presente de indicativo y sus derivados


cambia ec en ig. Las otras personas irregulares de dicho tiempo debilitan la e en z. El
singular del imperativo experimenta también una debilitación; pero, además, deja de
tomar la c radical y la desinencia e que le corresponden.
En el pretérito y sus derivados cambia ec por ij y, además, no toma la i con que
comienza la terminación regular.
En el futuro de indicativo y sus derivados cambia en i la e radical, pierde la c radical
y no toma la i inicial de sus terminaciones regulares.

Presente de ind.: digo, dices, dice. . .dicen


Presente de subj.: diga, digas, diga, digamos, digáis, digan.
Imperativo di tú.
Pretérito de ind.: dije, dijiste, dijo, dijimos, dijisteis, dijeron.
Pret. 1ª y 2ª forma
de subjuntivo.: dijera o dijese, dijeras o dijeses, etc.
Futuro de subj.: dijere, dijeres, dijere, etc.
Futuro de ind.: diré, dirás, dirá, diremos, diréis, dirán.
Pospret. de ind.: diría, dirías, diría, etc.
Gerundio diciendo.
Participio dicho.
Iguales irregularidades presentan sus compuestos bendecir, contradecir y maldecir,
etc.

113
Gramática Española

VI. Hacer.- En la 1ª persona del singular del presente de indicativo y sus derivados
cambia la c de su radical en g. El singular del presente de imperativo no es irregular
porque cambie la c en z, sino porque deja de tomar la terminación e.
Todo el pretérito y sus derivados cambian en i la a radical. El cambio de la c en z de
la 3ª persona del singular no constituye irregularidad, según ya dijimos.
En el futuro de indicativo y su derivado pierde la ce radical.

Presente de ind.: hago. . .


Presente de subj.: haga, hagas, haga, hagamos, hagáis, hagan.
Imperativo haz tú.
Pretérito de ind.: hice, hiciste, hizo, hicimos, hicisteis, hicieron.
Pret. 1ª y 2ª forma
de subjuntivo hiciera o hiciese, hicieras o hicieses, etc.
Futuro de subj.: hiciere, hicieres, hiciere, etc.
Pospret. de ind.: haría, harías, haría, etc.
Futuro de ind.: haré, harás, hará, haremos, haréis, harán.
Participio, hecho.

Igual que hacer se conjugan sus compuestos contrahacer, deshacer, satisfacer, etc.
Por su parte, satisfacer tiene dos formas en el imperativo: satisfaz y satisface.

VII. Querer.- En el presente de indicativo y sus derivados convierte, en algunas


personas, la e radical en ie.
En el pretérito y sus derivados cambia la e radical en i y la r en s.
En el futuro y su derivado pierde la e radical.

Presente de ind.: quiero, quieres, quiere. . . quieren.


Presente de subj.: quiera, quieras, quiera..., quieran.
Imperativo: quiere tú.
Pretérito de ind.: quise, quiste, quiso, quisimos, quistéis, quisieron.
Pret. 1ª y 2ª forma
de subjuntivo: quisiera o quisiese, quisieran o quisieses, quisiera o quisiese, etc. Futuro
de subj.: quisiere, quisieres, quisiere, etc.
Futuro de ind.: querré, querrás, querrá, querremos, querréis, querrán.
Pospret. de ind.: querría, querrías, querría, etc.

Los compuestos bienquerer y malquerer se conjugan de la misma manera.


VIII. Ir.- Es el verbo más irregular de nuestro idioma, pues en ninguno de sus
tiempos ni personas se cumplen las leyes de la conjugación regular. Esto se debe,
principalmente, a que este verbo, que consta de tres diferentes raíces, ha quedado
reducido a la terminación en el presente de infinitivo.
A continuación se da su conjugación:
Presente de ind.: voy, vas, va, vamos, vais, van.
Presente de subj.: vaya, vayas, vaya, vayamos, vayáis, vayan.
Imperativo ve tú.
Pretérito de ind.: fui, fuiste, fue, fuimos, fuisteis, fueron.
Pret. 1ª y 2ª forma

114
Gramática Española

de subjuntivo fuera o fuese, fueras o fueses, etc.


Futuro de subj.: fuere, fueres, fuere, etc.
Copretérito iba, ibas, iba, íbamos, ibais, iban.

IX. Erguir.- Considerado por algunos como defectivo, la Academia lo conjuga en


todos sus tiempos. La peculiaridad del mismo consiste en que presenta dos formas en
muchos de ellos. Además, en una, cambia la e en i y, en otra, toma una i que se cambia
en y delante de la a.

Presente de ind.: irgo o yergo, irgues o yergues, irgue o yergue. . ., irguen o


yerguen.
Presente de subj.: irga o yerga, irgas o yergas, irga o yerga, irgamos o
yergamos, irgáis o yergáis, irgan o yergan.
Imperativo irgue o yergue tú.
Pretérito de ind.: él irguió. . ., ellos irguieron.
Pret. 1ª y 2ª forma
de subjuntivo irguiera o irguiese, irguieras o irguieses, etc.
Futuro de subj.: irguiere, irguieres, irguiere, etc.
Gerundio irguiendo.

X. Haber, tener y ser.-—La conjugación de estos verbos, muy irregular por


cierto, sobre todo la de ser, fue dada anteriormente.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 7. Di en qué consiste su irregularidad y a qué


con que se inicia la unidad. otros tiempos la transmiten.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca 8. Pon en lugar de los puntos suspensivos el
su significación en el diccionario. verbo que corresponda de los siguientes:
3. Averigua la idea principal que encierra. deben, dijo, preguntando, sean, lleguen,
4. Subraya los verbos que encuentres en la aprender, ser.
lectura y distingue los regulares de los …………. Aristipo qué cosas ………. …………
irregulares. los mancebos …………..: Las que les …………..
5. Di en qué consiste la irregularidad de los provechosas cuando …………. a ……….
segundos. hombres.
6. Conjuga los siguientes verbos en los tiempos 9. Pon los verbos en el tiempo que convenga:
primitivos para ver si son regulares o ¿Le hablas usted de tú? Si Señor. ¿Cómo se
irregulares: llamas? Señor, se llamas José Cayo de la
Pedir, apaciguar, andar, vencer, construir, Cadena; pero le decir por mal nombre Garfias.
obedecer, tronar, huir. No le pones ese apodo porque se incomodas.

34. CONJUGACIONES ESPECIALES


Lectura

115
Gramática Española

Del bohío parten muchos senderos. Para la labranza del maíz, que ya está en sazón.
Para las salinas lejanas, para las ferias remotas de Mequetá, para las ásperas tierras de
los Muzos. El imperio de los chibchas está cruzado por una estrecha malla de senderos.
Los indios trotadores, vistos desde los aires, aparecen como hormigas sueltas, y negrean
en torno de las salinas, a las ferias. Este indio alfarero que ha completado la hechura de
una olla, prende leña frotando palos secos. Pegado contra el suelo, sopla hasta que una
llamita azul se insinúa. Al fin, ya son las lenguas rojas que ciñen el contorno de la vasija.
Pronto, la columnita de humo que anuncia el triunfo de sus pulmones. Adentro, en el
bohío, la mujer muele maíz o hila en el huso que remata un tortero de barro cocido.
GERMÁN ARCINIEGAS.
Información Gramatical
I. CONJUGACIONES ESPECIALES. Cuáles son.- Además de las conjugaciones
regular e irregular que ya conocemos, hay otras conjugaciones que, por no ser de
empleo general, pueden denominarse especiales.
Entre ellas figuran la defectiva, la pronominal, la pasiva y la perifrástica.

II. Conjugación defectiva.- Ya sabemos que hay verbos que no se conjugan en


todos sus tiempos y personas sino sólo en algunos o algunas de ellos, verbos que se
llaman defectivos.
Pues bien, a las conjugaciones de esos verbos se les llama también defectivas por
la misma razón.

Ahora bien, los verbos defectivos pueden serlo por su estructura o por su
significado, según que carezcan de algún tiempo o persona debido al mal sonido que
produciría su conjugación o porque no lo permita la idea expresada por ellos.

Así, las formas del verbo soler: soleré, solerás, etc., no se usan por la primera
razón; las formas del verbo atañer: ataño, atañemos, tampoco se usan por la segunda.
Los principales defectivos por su estructura son soler, abolir, aguerrir, raer, roer,
loar, incoar, placer, garantir y manir; por su significado, atañer, concernir y todos los
unipersonales. Atañer sólo se emplea en las terceras personas, concernir sólo en las
terceras personas del presente y copretérito de indicativo, presente de subjuntivo y
gerundio.

III. Conjugación pronominal.- Sabemos, igualmente, que hay verbos que sólo se
conjugan acompañados de pronombres personales, verbos que, por esta razón, se
llaman pronominales.
Pues bien, a las conjugaciones de esos verbos se las llama pronominales por la
misma razón.
Ahora bien, los verbos pronominales pueden ser esencialmente pronominales o
accidentalmente pronominales, según que nunca puedan prescindir de esos
pronombres porque carecerían de sentido o alguna vez puedan prescindir de ellos,
conjugándose unas veces en forma común y otras en forma pronominal.

116
Gramática Española

El verbo refugiarse, por ejemplo, no permite que se diga yo refugio, tú refugias, sino
yo me refugio, tú te refugios; por el contrario, lavar permite que se diga yo lavo y yo me
lavo.

Los verbos reflexivos y recíprocos se conjugan todos en forma pronominal.

La conjugación pronominal se forma con la común interponiendo entre el pronombre


sujeto y la forma verbal correspondiente los pronombres personales me, te, se, nos, os,
se.
A continuación damos un modelo de esta conjugación.

CONJUGACIÓN PRONOMINAL

VERBO AMAR

MODO INFINITIVO
Tiempos simples Tiempos compuestos
Presente amarse Antepresente haberse amado
Gerundio amándose Antegerundio habiéndose amado
Participio amádose

117
Gramática Española

MODO INDICATIVO
Tiempos Simples Tiempos Compuestos
Presente Antepresente (pretérito perfecto)
Yo me amo me he amado
S Tú te amas te has amado
El se ama se ha amado
Nos. nos amamos nos hemos amado
P Vos. os amáis os habéis amado
Ellos se aman se han amado
Pretérito (pretérito indefinido) Antepretérito (pretérito anterior)
Yo me amé me hube amado
S Tú te amaste te hubiste amado
El se amó se hubo amado
Nos. nos amamos nos hubimos amado
P Vos. os amasteis os hubisteis amado
Ellos se amaron se hubieron amado
Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)
Yo me amaré me habré amado
S Tú te amarás te habrás amado
El se amará se habrá amado
Nos. nos amaremos nos habremos amado
P Vos. os amaréis os habréis amado
Ellos se amarán se habrán amado
Copretérito (pretérito Antecopretérito (pretérito
imperfecto) pluscuamperfecto
Yo me amaba me había amado
S Tú te amabas te habías amado
El se amaba se había amado
Nos. nos amábamos nos habíamos amado
P Vos. os amabais os habíais amado
Ellos se amaban se habían amado
Pospretérito Antepospretérito
Yo me amaría me habría amado
S Tú te amarías te habrías amado
El se amaría se habría amado
Nos. nos amaríamos nos habríamos amado
P Vos. os amaríais os habríais amado
Ellos se amarían se habrían amado
VERBO AMAR

118
Gramática Española

MODO SUBJUNTIVO
Presente Antepresente (pretérito perfecto)
Yo me ame me haya amado
S Tú te ames te hayas amado
El se ame se haya amado
Nos. nos amemos nos hayamos amado
P Vos. os améis os hayáis amado
Ellos se amen se hayan amado
Pretérito 1a forma
(pretérito imperfecto) Antepréterito 1a forma (pretérito pluscuamperfecto)
Yo me amara me hubiera amado
S Tú te amaras te hubieras amado
El se amara se hubiera amado
Nos. nos amáramos nos hubiéramos amado
P Vos. os amarais os hubierais amado
Ellos se amaran se hubieran amado
Pretérito 2a forma
(pretérito imperfecto) Antepréterito 2a forma (pretérito pluscuamperfecto)
Yo me amase me hubiese amado
S Tú te amases te hubieses amado
El se amase se hubiese amado
Nos. nos amasemos nos hubiésemos amado
P Vos. os amaseis os hubieseis amado
Ellos se amasen se hubiesen amado
Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)
Yo me amare me hubiere amado
S Tú te amares te hubieres amado
El se amare se hubiere amado
Nos. nos amáremos nos hubiéremos amado
P Vos. os amareis os hubiereis amado
Ellos se amaren se hubieren amado

MODO IMPERATIVO
Presente
Amate tú
Amaos vosotros

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 2. Subraya las palabras desconocidas y busca
con que se inicia la unidad. su significación en el diccionario.
3. Averigua la idea principal que encierra.

119
Gramática Española

4. Subraya los verbos que encuentres en la Los hombres …….. ser juguetes de las
lectura y di la clase a que pertenecen. circunstancias.
5. Distingue entre ellos los defectivos y Yo …… atengo a mis principios, tú ………
pronominales que haya. atienes a los tuyos.
6. Di por qué son defectivos y en qué tiempos A la mañana amanecimos ……….
los verbos placer, incoar, despavorir y atañer. Si en esto para el ocio y los regalos, al trabajo,
7. Conjuga de palabra y por escrito un verbo ………. atengo y a los palos.
pronominal.
8. Sustituye los puntos suspensivos por el verbo
defectivo o pronombre que corresponda:

35. CONJUGACIONES ESPECIALES (Continuación).

120
Gramática Española

Lectura
Y acertó en su vaticinio el padre Mariana, puesto que si el Laberinto, en su integridad,
no es leído más que por los eruditos, algunos versos de él viven en boca de todo el
mundo, y el nombre de su autor, considerado como jefe de escuela, ha sobrenadado en
medio del naufragio de casi toda la literatura del siglo XV y hasta los indoctos saben o
presumen que ese nombre marca una era de la poesía castellana; la era de transición
entre la Edad Media y el Renacimiento.
MENÉNDEZ Y PELAYO.
Información Gramatical
I. CONJUGACIONES ESPECIALES. Conjugación pasiva.- Ya sabemos que los
verbos pueden estar en la voz activa o en la pasiva, según que la acción expresada por
ellos sea realizada o recibida por el sujeto.
Las conjugaciones que hasta ahora hemos considerado son todas activas. Vamos a
ocuparnos ahora de la pasiva.
Esta conjugación se forma con el verbo ser, como auxiliar, y el participio del verbo
en cuestión. Es decir, que en vez del tiempo de dicho verbo se emplea el
correspondiente del verbo ser seguido, siempre, del participio de dicho verbo. Lo que
en este caso se conjuga es, realmente, el verbo ser.
Hay que tener muy presente que sólo los verbos transitivos pueden conjugarse de
esta forma.

A continuación damos la conjugación, en forma pasiva, del modelo de la 2ª


conjugación.

VERBO TEMER

MODO INFINITIVO
Tiempos simples Tiempos compuestos
Presente ser temido Antepresente haber sido temido
Gerundio siendo temido Antegerundio habiendo sido temido
Participio sido temido

MODO INDICATIVO
Tiempos Simples Tiempos Compuestos

121
Gramática Española

Presente Antepresente (pretérito perfecto)


Yo soy temido he sido temido
S Tú eres temido has sido temido
El es temido ha sido temido
Nos. somos temidos hemos sido temidos
P Vos. sois temidos habéis sido temidos
Ellos son temidos han sido temidos
Pretérito (pretérito indefinido) Antepretérito (pretérito anterior)
Yo fui temido hube sido temido
S Tú fuiste temido hubiste sido temido
El fue temido hubo sido temido
Nos. fuimos temidos hubimos sido temidos
P Vos. fuisteis temidos hubisteis sido temidos
Ellos fueron temidos hubieron sido temidos
Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)
Yo seré temido habré sido temido
S Tú serás temido habrás sido temido
El será temido habrá sido temido
Nos. seremos temidos habremos sido temidos
Vos. seréis temidos habréis sido temidos
Ellos serán temidos habrán sido temidos
Copretérito (pretérito Antecopretérito (pretérito
imperfecto) pluscuamperfecto
Yo era temido había sido temido
S Tú eras temido habías sido temido
El era temido había sido temido
Nos. éramos temidos habíamos sido temidos
P Vos. erais temidos habíais sido temidos
Ellos eran temidos habían sido temidos
Pospretérito Antepospretérito
Yo sería temido habría sido temido
S Tú serías temido habrías sido temido
El sería temido habría sido temido
Nos. seríamos temidos habríamos sido temidos
P Vos. seríais temidos habríais sido temidos
Ellos serían temidos habrían sido temidos
VERBO TEMER

MODO SUBJUNTIVO
Presente Antepresente (pretérito perfecto)

122
Gramática Española

Yo sea temido haya sido temido


S Tú seas temido hayas sido temido
El sea temido haya sido temido
Nos. seamos temidos hayamos sido temidos
P Vos. seáis temidos hayáis sido temidos
Ellos sean temidos hayan sido temidos
Pretérito 1a forma (pretérito Antepréterito 1a forma (pretérito
imperfecto) pluscuamperfecto)
Yo fuera temido hubiera sido temido
S Tú fueras temido hubieras sido temido
El fuera temido hubiera sido temido
Nos. fuéramos temidos hubiéramos sido temidos
P Vos. fuerais temidos hubierais sido temidos
Ellos fueran temidos hubieran sido temidos
Pretérito 2a forma (pretérito Antepréterito 2a forma (pretérito
imperfecto) pluscuamperfecto)
Yo fuese temido hubiese sido temido
S Tú fueses temido hubieses sido temido
El fuese temido hubiese sido temido
Nos. fuésemos temidos hubiésemos sido temidos
P Vos. fueseis temidos hubieseis sido temidos
Ellos fuesen temidos hubiesen sido temidos
Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)
Yo fuere temido hubiere sido temido
S Tú fueres temido hubieres sido temido
El fuere temido hubiere sido temido
Nos. fuéremos temidos hubiéremos sido temidos
P Vos. fuereis temidos hubiereis sido temidos
Ellos fueren temidos hubieren sido temidos

MODO IMPERATIVO
Presente
sé temido
sed temidos

II. Conjugación perifrástica.- Por último, tenemos otra forma de conjugación,


llamada perifrástica, palabra que quiere decir rodeo o perífrasis, porque dicha
conjugación se forma mediante un rodeo o perífrasis, como después se verá. Además,
esta especie de conjugación añade a la idea general expresada por el verbo otra de
obligación o mandato. Ejemplo: Yo he de cantar.
La conjugación perifrástica consta de los siguientes elementos: 1º del tiempo
correspondiente del verbo haber en forma simple; 2° de la preposición de; 3° del

123
Gramática Española

presente de infinitivo del verbo que se conjuga para los tiempos simples y del
antepresente del mismo modo para los compuestos. Ejemplo: Yo había de estudiar, Yo
había de haber estudiado.
También se forma con el verbo tener, en este caso auxiliar, la conjunción que y la
forma simple o compuesta del infinitivo del verbo en cuestión. Ejemplo: Yo tenía que
estudiar.
Hay que tener muy presente que esta conjugación carece de imperativo.
A continuación se da la conjugación de un modelo de la 3ª conjugación en forma
perifrástica.

VERBO PARTIR

MODO INFINITIVO
Tiempos simples Tiempos compuestos
Presente haber de partir Antepresente haber de haber partido
Gerundio habiendo de partir Antegerundio habiendo de haber partido
Participio carece

MODO INDICATIVO
Tiempos Simples Tiempos Compuestos
Presente Antepresente (pretérito perfecto)
Yo he de partir He de haber partido
S Tú has de partir has de haber partido
El ha de partir Ha de haber partido

124
Gramática Española

Nos. hemos de partir hemos de haber partido


P Vos. habéis de partir habéis de haber partido
Ellos han de partir han de haber partido
Pretérito (pretérito
indefinido) Antepretérito (pretérito anterior)
Yo hube de partir hube de haber partido
S Tú hubiste de partir hubiste de haber partido
El hubo de partir hubo de haber partido
Nos. hubimos de partir hubimos de haber partido
P Vos. hubisteis de partir hubisteis de haber partido
Ellos hubieron de partir hubieron de haber partido
Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)
Yo habré de partir habré de haber partido
S Tú habrás de partir habrás de haber partido
El habrá de partir habrá de haber partido
Nos. habremos de partir habremos de haber partido
P Vos. habréis de partir habréis de haber partido
Ellos habrán de partir habrán de haber partido
Copretérito (pretérito
Antecopretérito (pretérito pluscuamperfecto
imperfecto)
Yo había de partir había de haber partido
S Tú habías de partir habías de haber partido
El había de partir había de haber partido
Nos. habíamos de partir habíamos de haber partido
P Vos. habíais de partir habíais de haber partido
Ellos habían de partir habían de haber partido
Pospretérito Antepospretérito
Yo habría de partir habría de haber partido
S Tú habrías de partir habrías de haber partido
El habría de partir habría de haber partido
Nos. habríamos de partir habríamos de haber partido
P Vos. habríais de partir habríais de haber partido
Ellos habrían de partir habrían de haber partido

VERBO PARTIR

MODO SUBJUNTIVO
Presente Antepresente (pretérito perfecto)
Yo haya de partir haya de haber partido
S Tú hayas de partir hayas de haber partido
El haya de partir haya de haber partido

125
Gramática Española

Nos. hayamos de partir hayamos de haber partido


P Vos. hayáis de partir hayáis de haber partido
Ellos hayan de partir hayan de haber partido
Pretérito 1a forma (pretérito Antepréterito 1a forma (pretérito
imperfecto) pluscuamperfecto)
Yo hubiera de partir hubiera de haber partido
S Tú hubieras de partir hubieras de haber partido
El hubiera de partir hubiera de haber partido
Nos. hubiéramos de partir hubiéramos de haber partido
P Vos. hubierais de partir hubierais de haber partido
Ellos hubieran de partir hubieran de haber partido
Pretérito 2a forma (pretérito Antepréterito 2a forma (pretérito
imperfecto) pluscuamperfecto)
Yo hubiese de partir hubiese de haber partido
S Tú hubieses de partir hubieses de haber partido
El hubiese de partir hubiese de haber partido
Nos. hubiésemos de partir hubiésemos de haber partido
P Vos. hubieseis de partir hubieseis de haber partido
Ellos hubiesen de partir hubiesen de haber partido
Futuro (futuro imperfecto) Antefuturo (futuro perfecto)
Yo hubiere de partir hubiere de haber partido
S Tú hubieres de partir hubieres de haber partido
El hubiere de partir hubiere de haber partido
Nos. hubiéremos de partir hubiéremos de haber partido
P Vos. hubiereis de partir hubiereis de haber partido
Ellos hubieren de partir hubieren de haber partido

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 7. Conjuga de palabra o por escrito, en forma
con que se inicia la unidad. perifrástica, un verbo de la 2ª conjugación.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca 8. Sustituye los puntos suspensivos por la forma
su significación en el diccionario. pasiva o perifrástica que corresponda:
3. Averigua la idea principal que encierra. Los ratones …….. cazados por el gato.
4. Subraya los verbos que encuentres en la Tú tienes ……… ir a la escuela.
lectura y di a qué clase pertenecen. El queso …….. comido por los ratones.
5. Distingue entre ellos, los pasivos o Rafaela ………. de haber estudiado su
perifrásticos que haya. lección.
6. Conjuga, de palabra y por escrito, en forma
pasiva, un verbo de la 1ª conjugación.

126
Gramática Española

36. EL ADVERBIO
Lectura
Nuestro desprecio del trabajo manual se acentúa más de día en día, y, sin embargo,
en él está la salvación; él sólo puede engendrar el sentimiento de la fraternidad, el cual
exige el contacto de unos hombres con otros. Así, la guerra civilizada, que parece más
noble porque coloca a gran distancia a los que matan y a los que mueren., es una
guerra profundamente egoísta y salvaje porque impide que se muestre la piedad: el
que lucha desde lejos, mata siempre que acierta a matar; el que lucha cuerpo a
cuerpo, unas veces mata y otras veces se compadece y perdona.
ANGEL GANIVET.
Información Gramatical

127
Gramática Española

I. EL ADVERBIO. Modificadores del verbo.- El verbo, como el nombre, tiene sus


modificadores que vienen a ser, respecto de él, lo que el adjetivo respecto del segundo.
Son, por tanto, unos adjetivos del verbo. Ahora bien, estos modificadores del verbo no
se llaman adjetivos, sino adverbios, palabra que quiere decir junto al verbo.

II. Adverbio.- Pero el adverbio no modifica solamente al verbo, sino también al


adjetivo y, a veces, hasta a otro adverbio.
Cuando, por ejemplo, decimos trabaja bien, la palabra bien, que modifica al verbo
trabaja, será un adverbio. Por el contrario, cuando decimos relativamente trabajador, la
palabra relativamente, que es un adverbio, no modifica al verbo sino a un adjetivo,
trabajador. En la frase demasiado pronto, el adverbio demasiado, no modifica a un
verbo ni a un adjetivo, sino a pronto, que es otro adverbio.

Adverbio es la parte invariable de la oración que sirve para modificar la


significación del verbo, del adjetivo o la de otro adverbio.

Será, por lo tanto, una palabra modificativa, porque precisa o modifica la


significación de aquellas a que se une; determinante, porque delimita a otra, e
invariable, porque carece de accidentes gramaticales.

III. Sus clases.- Siendo un adjetivo, nada tiene de particular que, como éste, unas
veces califique y otras determine la significación del verbo o de las otras palabras a que
se une.
En efecto, cuando decimos, por ejemplo, trabaja bien; el adverbio bien califica o dice
cómo es el verbo trabaja; por el contrario, cuando decimos trabaja mucho, el adverbio
mucho no califica sino que determina o dice el cuánto de la acción del verbo.
Habrá, pues, dos clases de adverbios: calificativos y determinativos.

Adverbios calificativos son los que califican y determinativos, los que


determinan.

IV. Correlativos.- Por otra parte, si prescindimos de su función calificadora o


determinadora para sólo tener en cuenta la relación que guardan entre sí dentro de la
oración, tendremos los correlativos, que a su vez, pueden ser interrogativos,
demostrativos y relativos.
Los interrogativos sirven para preguntar, los demostrativos para responder y los
relativos para referir a estos últimos un concepto atributivo.
Ejemplos: ¿Dónde está el libro? Aquí, donde lo pusiste. El primer dónde es un
adverbio interrogativo y el segundo, relativo; por su parte, aquí es demostrativo.

A continuación damos el cuadro general de esta clase de adverbios:


Concepto Interrogativos Demostrativos Relativos

Lugar ¿Dónde?, ¿do? Aquí, ahí, allí, etc. Donde, do


Tiempo ¿Cuándo? Entonces, ahora, hoy, etc. Cuando
¿Cómo? Así, bien, mal, etc. Como

128
Gramática Española

Modo ¿Cuál? Tal. Cual


Cantidad ¿Cuánto? Tanto, tan, poco, mucho. Cuanto, cuan.
¿Cuán?
Duda ¿Sí? Si. Si.

V. Estructura de los adverbios.- Por su forma o estructura pueden ser simples y


compuestos, adverbios-frase y adverbios-oración.
Simples cuando se componen de una sola palabra. Ejemplo: bien, poco, así, etc.
Compuestos cuando se componen de dos o más, pero formando una sola.
Ejemplos: anteayer, encima, además, etc.

Adverbios-frase o frases adverbiales cuando constan de dos o más palabras,


ninguna de las cuales sea un verbo en forma personal. Ejemplos: a sabiendas, de
cuando en cuando, etc. A éstos se les suele denominar modos adverbiales.

Adverbio-oración cuando, constando de dos o más palabras, una de ellas es un


verbo en forma personal. Ejemplos: Lo sé como me lo enseñaron, Vino después que
cerré, etc.

VI. Significación de los adverbios.- Por su significación, o las circunstancias que


expresan, pueden pertenecer a las siguientes clases:

1a Lugar: aquí, allí, acá, allá, ahí, cerca, lejos, donde, enfrente, dentro, fuera, arriba,
abajo, delante, detrás, etc. Responden a la pregunta ¿dónde?

2ª Tiempo: hoy, ayer, mañana, ahora, después, luego, tarde, temprano, presto,
pronto, nunca, jamás, mientras, etc. Es fácil reconocerlos porque responden a la
pregunta ¿cuándo?

3ª Modo: bien, mal, como, cual, así, apenas, despacio, aprisa, buenamente,
malamente y todos los acabados en mente. Es fácil reconocerlos porque responden a
la pregunta ¿cómo?

4ª Cantidad: más, mucho, poco, muy, casi, bastante, tan, tanto, nada, demasiado,
etc. Responden a la pregunta ¿cuánto?

5ª Orden: antes, después, primeramente, sucesivamente, últimamente, etc.

6ª Afirmación: sí, cierto, ciertamente, realmente, también, etc.

7ª Negación: no, nunca, jamás, tampoco.

8ª Duda: quizá, acaso.

Cuando varios adjetivos, acabados en mente, tienen que ir seguidos, sólo el último
conserva dicha terminación: Habló clara, precisa y concisamente.

129
Gramática Española

VII. Modo de distinguirlos.- De lo dicho se deduce que los adverbios pueden


confundirse con los adjetivos. Convendrá, pues, saber cómo pueden distinguirse unos
de otros. La cosa no es difícil si se tiene en cuenta que el adverbio va siempre con el
verbo y el adjetivo, con el nombre.

VIII. Accidentes.- Como es una palabra invariable, el adverbio carece de


accidentes gramaticales.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo ………… grueso …….. aprisa


con que se inicia la unidad. paseamos ……. …….. alto ………mejor
2. Subraya las palabras desconocidas y busca 7. Pon, en lugar de los puntos suspensivos, el
su significación en el diccionario. adverbio que corresponda:
3. Averigua la idea principal que encierra. Quien ………. duerme ……… aprende
4. Subraya los adverbios que hay en la lectura y ……… por ……… madrugar amanece …….
di a qué clase de las mencionadas pertenecen. temprano.
5. Saca un adverbio de cada uno de los ………. canta Marta, …….. de harta.
siguientes nombres: 8. Di qué adverbios equivalen a las siguientes
fruto, precio, año, dolor, alegría, felicidad. expresiones:
6. Añade un adverbio apropiado a las siguientes Poco a poco, a gran distancia, en todo tiempo,
palabras: por casualidad, en voz baja
dormiré ……….. ………….. activo 9. Conjuga un verbo de la 1ª conjugación en
………… mal trabajo…………. forma perifrástica con tener en vez de haber.

37. LA PREPOSICIÓN
Lectura
Este es el aguador: comedido, entregado al trabajo, casi siempre buen padre y no tan
peor esposo, pasa la mitad de su vida con el chochocol a la espalda, como un emblema
de las penalidades de la vida, y la otra mitad semibeodo, pero sin zozobras y sin
accidentes. Hace de su miseria un escudo a sus necesidades, y como éstas son tan
pocas, lo son también sus exigencias. Si accidentalmente crecen sus gastos, como
cuando espera que su mujer lo obsequie con un nuevo hijo, el aguador halla medios de
subvenir a todos. Para ello toma a su cargo otras comisiones, como la de asear la calle
en ciertos días, algunos mensajes más o menos delicados y otros agregados a su
profesión. Se levanta con la aurora, pone sus ropas, cíñese sus cueros, carga con su
chochocol, como carga un marido con su contribución matrimonial, se cuelga por delante
al cantarito, cubierta antes la cabeza con coqueta gorrita, y encorvado como un elegante
con el peso de sus deudas, se dirige pian, pian, a la fuente más inmediata.

130
Gramática Española

FRÍAS Y SOTO.
Información Gramatical
I. LA PREPOSICIÓN. Palabras conexivas.- Además de las palabras nominativas,
sustantivas u operativas, y de las modificativas, de las que ya nos hemos ocupado, hay
otra clase, las conexivas, que sirven para unir o relacionar.
No se limitan simplemente a unir, puesto que, al propio tiempo, como veremos
después, indican la clase de relación que establecen.
A esta especie de palabras pertenecen la preposición y la conjunción. La primera
sirve para unir palabras y la segunda para unir, con preferencia, oraciones, pero
también palabras.

II. Preposición.- Cuando decimos, por ejemplo, Casa de Pancho, la palabra de une
las otras dos, casa y Pancho. Debe ser, por tanto, una preposición.

Preposición es la parte invariable de la oración que une unas palabras con


otras.

La preposición es una palabra conexiva porque sirve para unir e invariable porque
carece de accidentes gramaticales.
La preposición, por otra parte, sólo sirve para subordinar y nunca para coordinar.

III. Sus clases.- Hay preposiciones que siempre van separadas de las palabras a
que se refieren y preposiciones que no pueden separarse de ellas. A las primeras se
las llama separables y a las segundas, inseparables.
Cuando decimos, por ejemplo, Voy a Veracruz, Juego con la pelota, las
preposiciones a, de la primera, y con, de la segunda, no se unen a palabra alguna. Lo
contrario sucede, por ejemplo, con las preposiciones ad y ex, que siempre se emplean
unidas a la palabra correspondiente, como sucede, por ejemplo, en adjunto y
exdiputado. Estas últimas serán, por tanto, inseparables y las primeras, separables.
Las separables se llaman también propias y las inseparables, impropias.

IV. Cuáles son.- Propias son las diecinueve siguientes: a, ante, bajo, cabe, con,
contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, so, sobre y tras.

Las impropias más importantes: ad, des, ex, in, inter, infra, sub, super, trans, etc.

V. Expresiones prepositivas.- Por regla general, las preposiciones se componen


de una sola palabra. Ejemplos: a, cabe, por. Hay, sin embargo, preposiciones que están
formadas por dos o más palabras. Ejemplos: fuera de, antes de, etc.

Estas últimas reciben el nombre de expresiones prepositivas o frases


preposicionales.

VI. Su significación.- Pero, como dijimos al principio, las preposiciones no se


limitan a enlazar las palabras unas con otras sino que, al propio tiempo, indican la clase
de relación que entre ellas establecen. En el ejemplo antes mencionado, la partícula
de, no sólo enlaza la palabra casa con la palabra Pancho, sino que, al propio tiempo,

131
Gramática Española

indica que la primera pertenece al segundo. Es decir, que dicha partícula o preposición
envuelve la idea de posesión o pertenencia.

Nosotros ya conocemos algunas de estas significaciones. Sabemos, por ejemplo,


que la preposición a indica el complemento indirecto de la oración: El pastelero dio
caramelos a los niños. También indica el directo cuando se trata de personas o cosas
personificadas: Quiero a mi hermano. Por tanto, esta preposición puede pertenecer al
dativo y al acusativo. Por regla general, pertenece al primero; al segundo, sólo por
excepción, cuando se trata de personas o cosas personificadas.

VII. Sus oficios.- Con arreglo a dichas significaciones pueden distribuirse entre los
diferentes casos.
a) Preposiciones de acusativo. Este caso que, como sabemos, expresa el
complemento o término directo del verbo, no lleva, por regla general, preposición.
Lleva, sin embargo, cuando se trata de personas o cosas personificadas. Los dos
ejemplos antes mencionados ilustran lo que se acaba de decir.

b) De dativo. Pertenecen a esta clase de preposiciones a y para que siempre


acompañan al complemento o término indirecto del verbo. Ejemplos: El pastelero dio
caramelos a los niños, Estoy arreglando esta muñeca para mi hermana.

c) De genitivo. A este caso pertenece la preposición de, que como antes vimos,
envuelve la idea de posesión o pertenencia. Ejemplos: La casa de Pancho, La muñeca
de mi hermana.

d) De ablativo. Todas las demás, y hasta las anteriores en determinados casos,


pertenecen al ablativo. Este, como sabemos, es el caso del complemento circunstancial
y envuelve la idea de materia, instrumento, lugar, tiempo, etc. Ejemplos: Caballo de
madera, Trabajo con la azada, Voy a Puebla, Estamos en invierno, etc.

VIII. Uso de las principales.- El uso adecuado de las preposiciones es bastante


difícil, por cuya razón hay que poner gran cuidado en ello. A continuación damos el de
las principales:
La preposición a denota:
1° El complemento directo, en algunos casos, y el indirecto, siempre, según
acabamos de decir.
2° El complemento circunstancial en los verbos de movimiento: Marcho a Tijuana. 3° El
lugar y tiempo de un suceso cualquiera: Lo cogieron a la puerta, Pagaré a la cosecha.
4° El precio de las cosas: A treinta pesos.

Para, además del complemento indirecto, según ya dijimos, denota:


1° Destino o fin: Tinta para escribir, Estudia para ingeniero.
2° Movimiento: Salimos para Acapulco.
3o Proximidad: Está para llegar.
4° Tiempo: Lo dejaremos para la primavera próxima.

132
Gramática Española

Por, indica, además del sujeto agente en las oraciones de pasiva, como ya vimos,
las siguientes relaciones:
1° Lugar: Circula por la ciudad.
2° Modo: Trabaja por necesidad.
3o Precio o cuantía: Lo vendió por seis pesos
4o Favor o reemplazo: Abogar por los pobres, Concurrió por su jefe.
5o Distribución: Al diez por ciento, A mil pesos por uno

De, además del genitivo, que, como sabemos, indica posesión o pertenencia,
denota:
1o Origen o procedencia: Natural de Jalapa, Vino de España.
2° Modo o manera: Cargado de espaldas, Dibujo de pluma.
3o Tiempo: De día. De madrugada.
4° Materia: Mesa de madera.
5º Contenido: Vaso de vino.
6º Asunto: Libro de matemáticas.
7º Uso de parte de una cosa: Bebió el vino.
8º Naturaleza, condición o cualidad: Hombre de bien, Alma de cántaro, Entrañas
de fiera.

Con, denota:
1º Compañía: Paseo con mis amigos.
2º Medio o instrumento: Con paciencia todo se logra, Le pegué con un palo.
3º Modo o manera: Trabaja con ahínco, Come con ansia.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo …….conde …….morfosis


con que se inicia la unidad. …….enganche
2. Subraya las palabras desconocidas y busca …….. unir
su significación en el diccionario. ………tejer
3. Averigua la idea principal que encierra. 7. Completa el siguiente canevá con la
4. Subraya las preposiciones que encuentres en preposición que corresponda:
la lectura y di si son propias o impropias. ………orden no hay obediencia ……… las
5. Di la significación que tienen. leyes, y ……… obediencia ……… las leyes no
fruto, precio, año, dolor, alegría, felicidad. hay libertad, porque la libertad consiste …….
6. Sustituye los puntos suspensivos por la ser esclavo ……… la ley.
preposición impropia que corresponda: 8. Di la diferencia que hay entre las siguientes
…….hora ………..mar expresiones:
…….teatro ………alucinante Comunicar a uno Comunicar con uno

133
Gramática Española

Caer a la calle Caer en la calle Pasar de cruel Pasar por cruel


Cumplir por alguien Cumplir con alguien 9. Conjuga un verbo de la 2ª conjugación en
Dar la mano Dar de mano forma negativa.

38. LA CONJUNCIÓN
Lectura
Ni el parentesco con él emperador Honorio, ni los halagos de la reina Placidia, su
hermana, me han obligado a dejar a Italia y traeros a Francia y después a España, sino
solamente vuestra mayor conveniencia: porque si bien pudiera mantener el imperio de
Roma vuestro valor, ni fuera con justo título ni sin continuas guerras para acabar de echar
a Honorio de Italia y a su hermano Arcadia de Constantinopla; y aun entonces sería
forzoso emplearos en debelar los tiranos de ambos imperios y reducir a obediencia las
demás provincias con perpetuas fatigas y peregrinaciones en que podríais alcanzar
muchas victorias, pero sin tener asiento fijo donde rehacer las fuerzas.
SAAVEDRA FAJARDO.

Información Gramatical

134
Gramática Española

I. LA CONJUNCIÓN. En qué consiste.- Mientras que la preposición une sólo


palabras, la conjunción une, principalmente, oraciones, pero también palabras entre sí
y palabras con oraciones.
Cuando digo, por ejemplo, Juan y Antonio van a la feria, la palabra y, que une los
nombres Juan y Antonio, es una conjunción; cuando, por el contrario, digo La quiero
porque me gusta, la palabra porque, que une entre sí las oraciones La quiero y me
gusta, también es una conjunción.

Conjunción es la parte invariable de la oración que sirve para unir palabras u


oraciones entre sí.

Se trata, pues, de una palabra conexiva, porque sirve para unir, e invariable, porque
carece de accidentes gramaticales.
Además, la conjunción, no sólo sirve para subordinar, como la preposición, sino
también para coordinar, según veremos después.

II. Expresión conjuntiva.—Hay conjunciones, como y, ni, que no se componen


más que de una palabra, hay otras, por el contrario, como sin embargo, no obstante,
que se componen de dos o más.
Estas últimas reciben el nombre de expresiones o frases conjuntivas.

III. Sus clases. — Las conjunciones, como antes dijimos, no sirven sólo para
enlazar sino que, al propio tiempo, denotan el sentido o significación de la relación que
establecen.
Si digo Pedro lee cuando Luisa escribe, la conjunción cuando indica simultaneidad,
es decir, que el leer y el escribir se efectúan al mismo tiempo, pero si digo Pedro Lee y
Luisa escribe, entonces la relación establecida por la conjunción y es de copulación o
sea de simple unión o agregación del sentido respectivo de ambas acciones.
Tendremos, pues, tantas clases de conjunciones como clases de relaciones haya. A
continuación damos las principales.
1. Copulativas. Sirven simplemente para unir o sumar el contenido de una palabra u
oración a otras. Las principales son y, e, ni, que, después de verbo.
Hay que tener mucho cuidado de no confundir la conjunción que con el pronombre
relativo que. Este va siempre después de un nombre y aquélla, después de un verbo.
2. Disyuntivas. Indican separación, diferencia o alternativa. A esta clase pertenecen:
o, u, ya, ora, bien, sea.

3. Adversativas. Denotan la contrariedad o contraposición que hay entre dos


oraciones. Entre ellas, como más importantes, figuran las siguientes: mas, pero.,
cuando, aunque, sino, siquiera, sin embargo, no obstante, antes bien, etc.
Conviene no confundir la conjunción adversativa sino con la condicional si seguida
del adverbio negativo no. No es lo mismo decir No come sino trabaja, que No come si
no trabaja.

135
Gramática Española

4. Consecutivas. Expresan la ilación o consecuencia entre una oración y lo que


antes se ha dicho. Por esto se llaman también ilativas. A esta clase pertenecen las
siguientes: conque, luego y pues, por consiguiente, así que, ahora bien, etc.

5. Causales. Indican que la oración que va después de ellas es la causa o razón de


lo que se está diciendo. Entre ellas se cuentan las siguientes: que, pues y porque, pues
que, ya que y puesto que, supuesto que, en razón de que, etc.

6. Condicionales. Expresan la condición o circunstancia en que debe verificarse la


acción. He aquí las principales: sí, con tal que, siempre que, dado que, ya que, en caso
que, etc.

7. Finales. Denotan el fin u objeto de la acción, A esta clase pertenecen para que, a
fin de que, con objeto de, etc.

8. Comparativas. Denotan comparación entre unas oraciones y otras. A esta clase


pertenecen las siguientes: como, así, como que, así como, etc.

9. Continuativas. Indican que se continúa o confirma lo que se dice en la oración


anterior. Entre ellas figuran pues, así pues, además, así que.

10. Concesivas. Indican que se otorga o concede lo que se dice en la oración


anterior a pesar de estar en contradicción con la que le sigue. Las principales son: si,
así, si bien, siquiera, que, aunque, por más que, bien que, mal que, etc.

11. Temporales. Envuelven la idea de tiempo. A esta clase pertenecen después que,
tan luego, mientras que, cuando, antes que, etc.

12. Determinativas. Inician o encabezan las oraciones sustantivas o completivas.


Que y como, en ciertos casos, pertenecen a esta clase.

IV. Coordinativas y subordinativas. — De ellas, unas sirven para coordinar o unir


oraciones sin que queden supeditadas entre sí, mientras que otras sirven para
subordinarlas o unirlas mediante la supeditación de las accesorias a las principales.
Las primeras reciben la denominación de coordinativas y las segundas, la de
subordinativas.
Pertenecen al primer grupo las copulativas, disyuntivas, adversativas, consecutivas
y algunas causales; al segundo, todas las demás.
V. Accidentes gramaticales.- Carecen de ellos porque es palabra invariable.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 4. Subraya las conjunciones que encuentres en
con que se inicia la unidad. la lectura y di si son coordinativas o
2. Subraya las palabras desconocidas y busca subordinativas.
su significación en el diccionario. 5. Di, además, a qué clase de las mencionadas
3. Averigua la idea principal que encierra. pertenecen.

136
Gramática Española

6. Sustituye los puntos suspensivos por la Las pasiones son buenos instrumentos, pero
conjunción que corresponda: malos consejeros.
Temo …….. mañana no haya escuela. Ni Antonio ni Juan van a la escuela.
El aire no tiene olor …… sabor 8. Di las conjunciones que hay en el siguiente
Todos hemos de morir: seamos …….. verbo, separa las simples de las expresiones o
modestos. frases conjuntivas y di a qué clase pertenecen
Nada es tan difícil ……… dominarse a sí unas y otras.
mismo. Partimos cuando nacemos,
Napoleón fue un genio de la guerra, ……… Andamos mientras vivimos,
tuvo un triste fin. Y llegamos
Procura poner cara alegre, ……… sufras. Al tiempo que fenecemos;
7. Di las conjunciones y las palabras u Así que, cuando morimos
oraciones que enlazan. Descansamos
Los perros y los gatos no hacen buenas migas. 9. Conjuga un verbo de la 3ª conjugación en
El carruaje ha descendido al llano y camina forma interrogativa.
entre frescos matorrales.

39. LA INTERJECCIÓN
Lectura
El vecino era capaz de dar un buen consejo.
—Buenos días, don Hilarión.
—¡Hola! ¿Qué aires traen a su casa tan de madrugada al
señor don Juan Silenciario del Portal?
—¿Qué aires?. . . ¡El demonio!
—Aguarde usted, hombre, me vestiré: esas son palabras
mayores. . . ¡Qué! ¿ha hecho usted pacto?
—No, don Hilarión; pero deseo quejarme.. consultar;
quiero un consejo.

137
Gramática Española

—Bueno; pero tomaremos antes chocolate. ¿Lo toma


usted puro o champurrado?
—De cualquier manera.
JUAN DE DIOS ARIAS.

Información Gramatical
I. LA INTERJECCIÓN.- En qué consiste.- En realidad, la interjección no es una
parte de la oración sino una oración completa muy comprimida. Cuando decimos, por
ejemplo, ¡ay!, ¡oh!, lo que queremos decir con ellas es estoy admirado, estoy sorpren-
dido.

Interjección es la parte invariable de la oración que sirve para expresar, de una


manera impremeditada y repentina, un afecto del alma.

Debido a su carácter sintético antes ilustrado y a que no está formada, por regla
general, más que por una sola sílaba, la interjección puede, sin alterar el sentido,
colocarse o arrojarse entre los diversos elementos de la oración. De aquí su nombre
interjección, de ínter, entre, y jacere, echar, arrojar.
Constituye, por tanto, un elemento independiente de la oración.

II. Sus clases.- Hay interjecciones que nunca dejan de serlo e interjecciones que
son otras partes de la oración, pero que se emplean como tales en ciertas
circunstancias. A las primeras se las llama propias y a las segundas, impropias.
La palabra ¡ay!, por ejemplo, es siempre interjección; ¡bravo!, por el contrario,
puede serlo; pero, por regla general, es adjetivo.

III. Principales interjecciones. — Las verdaderas interjecciones castellanas, las


propias, por ser éste su oficio y constar de una sola palabra, son las siguientes: ¡ah!,
¡oh!, ¡uh!, ¡uha!, ¡ay!, ¡bah!, ¡ca!, ¡cáspita!, ¡caramba!, ¡chist!, ¡chito!, ¡chitón!,
¡ea!, ¡eh!, ¡guay!, ¡hola!, ¡ojalá! ¡ja, ja!, ¡ji, ji!, ¡uf!, ¡sus!, !puf!, ¡pum!, ¡hum!, ¡oy!,
¡quia!, ¡tate!, ¡zape!, etc.
De las impropias, merecen citarse: ¡anda!, ¡calla!, ¡vaya!, ¡ánimo!, ¡silencio!, ¡fuego!,
¡bueno!, ¡bravo!, ¡bien!, ¡abajo!, ¡afuera!, ¡arriba!, ¡cuidado!, ¡diablo!

IV. Frases interjectivas.- Además de las anteriores, todas formadas por una sola
palabra, hay otras que están formadas por dos o más. A estas últimas se las denomina
expresiones interjectivas o frases interjectivas.
Las más importantes de éstas son las siguientes: ¡Válgame Dios!, ¡Ay de mí!, ¡Qué
pena!, ¡Qué maravilla!, ¡Muy bien!, etc.

V. Su Significación.- Como los afectos del alma son tantos y tan variados, sería
muy difícil que a cada uno de ellos correspondiera una sola interjección, pues en tal
caso su número sería enorme. Afortunadamente, son muchas las que se emplean para
expresar varios de esos afectos.
Por ejemplo, las interjecciones ¡ahí!, ¡ay!, ¡oh!, se emplean, indistintamente, para
denotar pena, gozo, mofa, sorpresa, desprecio, ira o admiración. Ejemplos: ¡Ay de mí!,
¡Ay qué alegría!, ¡Ay si te agarro!, etc.

138
Gramática Española

¡Bah! indica que lo que vemos nos causa molestia, desdén o repugnancia.
¡Ca! o ¡quia! es indicio de negación o incredulidad.
¡Cáspita! sirve para expresar admiración o extrañeza.
¡Ea! unas veces se emplea para infundir ánimo, otras para meter prisa, a veces
para imponer silencio y en no pocos casos significa enojo o contradicción.
¡Eh! sirve para reprender, llamar, preguntar, despreciar o advertir.
¡Guar! para intimidar o amenazar.
¡Hola! para llamara a los inferiores, manifestando, a su vez, alegría o extrañeza.
¡Ojalá! indica vivo deseo de alguna cosa.
¡Sus! significa asco o desagrado.

VI. Su repetición.- Algunas de las interjecciones antes mencionadas suelen


repetirse para dar mayor expresión al sentimiento que indican. Ejemplos: ¡Ja, ja!, ¡Ji, ji!,
¡Hola, hola!

VI. Accidentes gramaticales.- Como es una palabra invariable, carece de ellos.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo …….. que mala suerte. ………. vamos por
con que se inicia la unidad. ellos. ……….., amigos ¿Cómo estáis? ……..
2. Subraya las palabras desconocidas y busca nos vemos pronto. ..……. qué asco
su significación en el diccionario. 7. Distingue las interjecciones que hay en los
3. Averigua la idea principal que encierra. párrafos siguientes y di qué sentimiento indican.
4. Subraya las interjecciones que encuentres en ¡Ay de ti!, si al Carpio voy. ¡Vamos!, acabe
la lectura y di si son propias o impropias. usted pronto. ¡Diantre!, he perdido el reloj.
5. Di qué significación que tienen. ¡Chist!, ¡silencio!, no hagáis ruido, que se
6. Sustituye los puntos suspensivos por la despertará el niño. Las gentes gritaban ¡fuego!
interjección que corresponda: sin cesar. ¡Dale, dale! Con la matraca.
8. Conjuga un verbo de la 3ª conjugación en
forma interrogativo-negativa.

40. COMBINACIONES DE PALABRAS


Lectura
Dos lagunas ocupan casi todo el valle: la una salada, la otra dulce. Sus aguas se
mezclan, con ritmos de marea, en el estrecho formado por las sierras circundantes y un
espinazo de montañas que parte del centro. En mitad de la laguna salada se asienta la
metrópoli, con una inmensa flor de piedra, comunicada a tierra firme por cuatro puertas y
tres calzadas, anchas de dos lanzas jinetas. En cada una de las cuatro puertas un
ministro grava las mercancías. Agrúpense los edificios en masas cúbicas; la piedra está
llena de labores, de grecas.
ALFONSO REYES.

139
Gramática Española

Información Gramatical
I. COMBINACIONES DE PALABRAS. — Modo de combinarse.- Del propio modo
que las letras se combinan para formar sílabas y las sílabas para formar palabras,
estas últimas se combinan, a su vez, para formar conjuntos más complicados.
Veamos ahora los modos como pueden hacerse esas combinaciones. Puede ocurrir
que las palabras, al combinarse, conserven su independencia sin que, por tanto,
tengan que someterse unas a otras o que, por el contrario, pierdan su independencia y
se sometan unas a otras. En el primer caso, tendremos la coordinación y en el
segundo, la subordinación.

Coordinación es el modo de combinar palabras sin que se sometan unas a


otras.

Subordinación es el procedimiento de combinar palabras sometiéndose unas


a otras.

Cuando decimos, por ejemplo, Antonio, Pedro y Juan, tenemos una combinación
de tres palabras —Antonio, Pedro y Juan— que no han perdido su independencia,
pues ocupan igual rango en el conjunto resultante hasta el punto de que si se
suprimiese alguna de ellas el sentido no desaparecería; cuando, por el contrario,
decimos Gato blanco, tenemos una combinación de dos palabras; pero, en este caso,
la segunda ha perdido su independencia para someterse a la primera. En la primera
frase, las palabras que la constituyen están unidas por coordinación y en la segunda,
por subordinación.

II. Su empleo respectivo.- En el ejemplo antes mencionado de coordinación, el


número de ideas sigue siendo el mismo, tres, que se han ido agregando unas a otras.
De aquí que este procedimiento se emplee para unir palabras que ejerzan el mismo ofi-
cio o sean idéntica parte de la oración. Servirá, pues, para unir sustantivos con
sustantivos, verbos con verbos, etc.
Por el contrario, en el de subordinación, el número de ideas, dos, se ha reducido a
una, pues la segunda se ha fundido de tal manera con la primera que, en realidad, no
constituye más que una modificación o matiz de la misma. De aquí que este procedi-
miento se emplee, no sólo para unir partes iguales de la oración, sino también
diferentes: nombres con adjetivos, nombres con artículos, etc.

III. Coordinación. — De acuerdo con lo dicho, coordinación será la unión de


palabras de igual oficio por medio de conjunciones coordinativas, que son, según
sabemos, las copulativas, disyuntivas, adversativas, consecutivas y algunas causales.
En la coordinación, las palabras que la forman van unas a continuación de las otras,
separadas por comas o por conjunciones coordinativas. Ejemplos: El gato. el perro, la
gallina; Ni el gato ni el perro ni la gallina.
Nótese que la coma sustituye, en realidad, a la conjunción correspondiente, razón
por la cual no se usa cuando va expresa.

140
Gramática Española

IV. Subordinación. — La subordinación, por su parte, puede unir partes iguales de


la oración, pero también diferentes. Lo que la distingue de la coordinación es que, tanto
en uno como en otro caso, pierden, alguna o algunas de ellas, su independencia para
someterse a otra, que será la que marque el tono.
De aquí que en el caso de la subordinación puede hablarse de palabras
subordinantes o principales y de palabras subordinadas o accesorias. Las primeras son
las que indican la idea principal; las segundas las que añaden una idea accesoria a la
principal.
En el ejemplo antes mencionado, Gato blanco, la palabra determinada o principal es
gato y la determinante o accesoria, blanco. El resultado de su combinación es una sola,
gato, aunque determinada en cuanto al color, blanco.
Las palabras unidas por subordinación van unas después de otras sin nada que Ies
separe o unidas unas veces por preposiciones y otras por conjunciones subordinativas.

V. Clases de subordinación.- Las palabras que se subordinan pueden estar unidas


de dos maneras: mediante ciertas palabras o mediante la igualdad de sus accidentes
gramaticales. En el primer caso tendremos la subordinación propiamente dicha, lo que
antes se llamaba régimen, y en el segundo, la concordancia.
Cuando decimos, por ejemplo, Casa de muñecas, los sustantivos casa y muñecas
están unidos por la preposición de y constituirán, por tanto, una subordinación
propiamente dicha. Cuando, por el contrario, decimos Casa grande, el nombre casa y
el adjetivo grande no están unidos por ninguna palabra, pero sí por la igualdad de sus
accidentes, ya que ambos están en femenino y singular, por cuya razón forman una
concordancia.

VI. Subordinación propiamente dicha.- Sabemos que la subordinación une


palabras de distinto oficio o del mismo, pero sometiéndose unas a otras por medio de
una preposición.
Para que haya subordinación propiamente dicha se necesitan cuando menos tres
palabras: una principal o subordinante, otra accesoria o subordinada y una tercera que
las ponga en relación. La principal suele también denominarse término terminante y la
subordinada, la que lleva la preposición delante, término terminado.
La palabra subordinante puede ser un sustantivo, un adjetivo, un verbo, un
pronombre, un adverbio y hasta una interjección; la palabra subordinada no puede ser
más que un nombre o una palabra que haga sus veces. Ejemplos: Casa de muñecas,
Azul de Prusia, Andar con recelo.

La preposición que debe utilizarse para enlazar ambos términos depende de su


significación; pero, como cada una de ellas presenta tantos y tan distintos, su uso
adecuado es muy difícil y no se presta al empleo de reglas. Hay, pues, que poner gran
cuidado al emplearlas y en los casos dudosos acudir a las listas que, con tal fin, da la
Gramática de la Academia o a los Diccionarios de Régimen.

ACTIVIDADES

141
Gramática Española

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 7. En lugar de los puntos suspensivos pon las
con que se inicia la unidad. conjunciones coordinativas que corresponda:
2. Subraya las palabras desconocidas y busca Ayer, hoy …….. mañana
su significación en el diccionario. ………. vengas ……… te vayas
3. Averigua la idea principal que encierra. Vendré ……… te encuentre mejor
4. Señala las combinaciones de palabras que Ciego …….. listo
encuentres en la lectura y di cuáles constituyen …….. alto ……… bajo
coordinación y cuáles subordinación. No vengas …….. quieres
5. Di qué palabras les sirven de nexo y a qué 8. En lugar de los puntos suspensivos pon la
parte de la oración pertenecen. preposición que corresponda:
6. Di el modo de unión de las siguientes Cielo …….. agua
combinaciones de palabras: Jugar ……… fuego
Ni perros ni gatos Abultado ……… facciones
Mesa redonda Amar …….. la patria
Buena para escribir Diestro ……… razones
Lámpara de hierro Acosado ……… las penas
Mañana y pasado 9. Conjuga un verbo de la 1ª conjugación en
Cortina roja forma pasiva.

41. COMBINACIONES DE PALABRAS (Continuación)

Lectura
El sabio, el poeta, el héroe, todos le deben la vida al “si”; al “si” le debe el mundo sus
héroes, y sus poetas y sus sabios. El “no” es el reino de la Nada, abismo que se está
tragando esa gran parte del género humano que deja de nacer por falta de voluntad. El
“no” es la muerte, vacío mezquino; la luz no halla elemento en sus espacios; ausencia
egoísta, no contiene simiente de ningún linaje. El “si” es vida, fuerza, poder; es el
Universo iluminado por la misericordia del Todopoderoso, que gira eternamente en la

142
Gramática Española

órbita de lo infinito, obedeciendo a la voluntad soberana, que es el inmenso “si”, figura del
Creador.

JUAN MONTALVO

I. COMBINACIONES DE PALABRAS.- Concordancia.- Acabamos de decir, que


cuando la subordinación utiliza como medio de enlace, no una palabra, sino la igualdad
de accidentes, se denomina concordancia.
La concordancia constituye, por tanto, un caso especial de la subordinación, el de la
unión directa o sin intermediarios de palabras que pierden su significación
independiente para añadirla a la de la principal que las domina.

Concordancia es la subordinación de palabras mediante la igualdad de sus


accidentes.

También en ella cabe la distinción entre palabras principal o subordinante y


accesoria o subordinada. La primera puede ser un nombre o pronombre y un verbo, las
palabras que hemos llamado determinadas; las segundas, el adjetivo, el participio, el
artículo y el adverbio, las que hemos llamado determinantes.

El medio de enlace ya sabemos que es la igualdad de los accidentes gramaticales


que unas y otras tienen en común.

II. Sus clases.- Como dos son las partes fundamentales de la oración, el nombre y
el verbo, dos serán las principales clases de concordancia, que cabría denominar
sustantivas y verbales.
Las primeras ligan al nombre con sus complementos o determinativos y las
segundas al verbo con su sujeto.
Hay, además, una tercera clase, la de relativo y antecedente.

III. Concordancias sustantivas.-En primer lugar, tenemos la del adjetivo con el


nombre, que conciertan entre sí en género y número. Se podrá, pues, decir hombre
bueno y no hombre buena u hombre buenos:, este hombre, pero no esta hombre ni
estos hombre.

Hay que tener en cuenta los siguientes casos especiales:


1° El adjetivo calificativo que se refiere a varios nombres en singular, todos del
mismo género, debe ir en el mismo género que ellos, pero en plural. Ejemplo: Hermano
y primo generosos.

2º Cuando se refiere a varios nombres en singular, pero de distinto género, debe


ponerse en masculino plural. Ejemplo: Hermana y primo generosos.

3º Si están en distinto número y distinto género, se pone en masculino plural.


Ejemplo: Hermano y primas generosos.

143
Gramática Española

El participio que, según sabemos, puede considerarse como un adjetivo concierta,


igualmente, con el nombre al que se refiere en género y número. Ejemplos: Niño
atrevido, Fortuna perdida.
También el artículo concierta con el nombre al que antecede en género y número.
Se puede decir el hombre, pero no la hombre ni los hombre.
Por su parte, los pronombres, como sustituyen al nombre, deben estar, igualmente,
en el mismo género y número que él. Ejemplo: El grupo se componía de niñas y niños;
éstos marchaban en fila y aquéllas en grupo, donde éstos está en masculino porque
sustituye a niños y aquéllas en femenino porque sustituye a niñas.
Un caso especial es el de los adjetivos y pronombres posesivos, los cuales no
conciertan con el nombre del poseedor sino con el de la persona o cosa poseída.
Ejemplo: Tú has visto a tus hermanos pero yo no he visto a los míos, donde el adjetivo
tus no concierta con el poseedor tú sino con la cosa poseída, hermanos; lo mismo
sucede con el pronombre míos, que no concierta con el poseedor yo, sino con la cosa
poseída, hermanos, que es su antecedente.

IV. Concordancias verbales.- El verbo concierta con el sujeto en número y


persona. Se dice, por ejemplo, Yo como, pero no Yo comemos ni Yo comes.

Hay que tener en cuenta los siguientes casos especiales:

1° El verbo se pone en plural cuando se refiere a dos o más sujetos, aunque todos
estén en singular. Ejemplo: Rafael y Antonio son muy buenos amigos.

2° Cuando los sujetos en cuestión pertenecen a personas diferentes, el verbo se


pone en 1ª si hay alguna de esta clase o en 2ª, caso contrario. Ejemplo: Yo, tú y él nos
veremos en el cine, donde el verbo veremos está en la persona a pesar de haber pro-
nombre de 2ª y 3ª.

Una excepción a la regla anterior la constituye el verbo ser, que, cuando se usa
como copulativo, no concierta con su sujeto sino con su predicado si es adjetivo
calificativo. Ejemplo: El resto de la tripulación son ingleses, donde el verbo no concierta
con el sujeto El resto de la tripulación, que está en singular, sino con el predicado,
ingleses, que está en plural.

Los pronombres personales ofrecen ciertas particularidades. Nos, por ejemplo, se


refiere a un solo individuo cuando se trata de personas constituidas en dignidad, pero a
pesar de ello exige el verbo en plural. Ejemplo: Nos, el Obispo de Puebla, ordenamos.
Lo mismo cabe decir de usted; pero, en este caso, hay que tener en cuenta el sexo
de la persona designada por él. Ejemplo: usted es bondadoso, Usted es bondadosa.
Vos exige el verbo en plural y el adjetivo en singular, pero concertado con el nombre
de la persona a que se refiere. Ejemplo: Vos, don Rafael sois un caballero respetable.

Cuando el sujeto es un nombre colectivo en singular, el verbo se pone también en


singular. Ejemplo: El rebaño se desbandó. No obstante, está permitido ponerlo en

144
Gramática Española

plural, debido a que el colectivo comprende una pluralidad de cosas. Ejemplo: Otra
mucha gente le predicaron, en lugar de le predicó.

V. Concordancia de relativo y antecedente. — El relativo y el antecedente


conciertan en género y número. Ejemplo: Vino Rafael, el cual ha estado ausente
mucho tiempo. El relativo cual está en masculino singular, como su antecedente,
Rafael.
El relativo quien, por su parte, hay veces que se emplea en singular aunque su
antecedente esté en plural. Ejemplo: Hay personas en quien no se puede confiar,
donde el antecedente, personas, de quien, está en plural.

CUYO no concuerda con su antecedente sino con el nombre de la persona o cosa


poseída. Ejemplo: El hombre cuya mujer buscáis, donde cuya no concierta con su
antecedente hombre sino con la persona poseída, mujer.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo Los pájaros (cantar)


con que se inicia la unidad. El niño (dibujar)
2. Subraya las palabras desconocidas y busca La maestra (enseñar)
su significación en el diccionario. La pluma y el lápiz (escribir)
3. Averigua la idea principal que encierra. La rosa y el clavel (oler)
4. Subraya las concordancias que encuentres Los niños y la niñas (jugar)
en la lectura y di en qué consisten. 7. Escribe conforme pida la concordancia los
5. Establece la concordancia que corresponda pronombres relativos en cursivas:
entre el adjetivo que va entre paréntesis y el Los amigos más seguros son los que menos
nombre que le antecede. adulan. Los niños cuyos madre tanto te quiere.
Mesa (grandes) pan (tierna) Busqué a tu amigo, los cuales me dijo te
Sombrero (negra) cines (sonoras) saludara en su nombre. La culpa no fue tuya
Relojes (seguro) libro (útiles) sino de quien te aconsejaron.
6. Haz lo mismo con los sujetos y los verbos 8. Conjuga un verbo de la 2ª conjugación en
que van entre paréntesis: forma perifrástica con haber.

42. LA FRASE
LECTURA
Pero la noche va llegando. Es preciso que retornéis al balneario. Una campana acaba
de tocar con un son persistente. Vosotros volvéis a recorrer los pasillos de la planta baja y
ascendéis a los del piso principal. Las luces han sido encendidas, y el largo reflejo de la
madera encerada, como una estrecha cinta de azogue, se pierde allá a lo lejos. Un rumor
sonoro de voces, algo como un coro susurrante y melódico llega a vuestros oídos; es que
en la capilla próxima los bañistas rezan, como todas las tardes, el rosario. Entonces dais
un paseo por el corredor, mientras escucháis esta mística salmodia, y vuestros ojos

145
Gramática Española

observan por primera vez las viejas y simpáticas campanillas colocadas encima de las
puertas, antecesoras venerables de los locos timbres eléctricos.
AZORÍN.
Información Gramatical
I. LA FRASE.- Frases y oraciones.- Las palabras, se combinan, como acabamos de
ver, mediante la coordinación, o la subordinación y el resultado de esas combinaciones
son nuevos conjuntos, que, unas veces tienen sentido completo y otras, no. Los prime-
ros se denominan frases y los segundos, oraciones.
Cuando, por ejemplo, combinamos las palabras jardín, rosa, la y del en el conjunto
La rosa del jardín, este conjunto parece como incompleto, como no acabado, hasta el
punto de que el que escucha o lee se queda como en suspenso en espera de que se
termine.

Frase es una combinación de palabras que no tiene sentido completo.

Por el contrario, cuando decimos La rosa del jardín está mustia, entonces el sentido
queda completo y acabado, sin que el que escucha o lee espere, en modo alguno, que
se continúe.

Oración es una combinación de palabras que tiene sentido completo.

II. En qué se diferencian. — Ambas, la frase y la oración constituyen una


combinación de palabras; pero mientras la segunda, la oración, tiene sentido completo,
la primera, la frase, no lo tiene.

El que el pensamiento esté o no completo depende de que la frase no contiene una


afirmación, mientras que la oración sí la contiene. La afirmación se expresa por un
verbo en forma personal, es decir, por un tiempo que puede llevar delante uno cual-
quiera de los pronombres personales.

En la frase antes mencionada, no hay ninguna de estas formas y por esto,


precisamente, es una frase, en la oración, por el contrario, existe una de dichas formas,
está, del verbo estar, que puede llevar delante el pronombre personal ella, y es, por
tanto, personal.
La frase se distingue, por tanto, de la oración en que no expresa un pensamiento
completo, no contiene ninguna afirmación y no incluye ningún verbo en forma personal.
Se parecen, no obstante, en que una y otra son combinaciones de palabras que se
emplean con el valor de una sola.
III. Oficios de la frase. — La frase puede ejercer, dentro de la oración, el oficio de
sujeto o de complemento. Debido a esto hay frases subjetivas y objetivas.
Así, en la oración El zapatero de la esquina hace zapatos muy bonitos, la frase El
zapatero de la esquina, que es el sujeto, será subjetiva y la frase zapatos muy bonitos,
que es complemento directo, será objetiva.
De entre los complementos puede expresar, como en el ejemplo anterior, el directo y
entonces será objetiva directa. Pero además de complemento directo, puede ser
complemento indirecto y circunstancial. Así en la oración. El zapatero hace zapatos
muy bonitos para su madre, la frase para su madre, que es complemento indirecto,

146
Gramática Española

será objetiva indirecta. Por su parte, la frase muy bonitos, que es un complemento
circunstancial, será objetiva circunstancial.

IV. Otros oficios de la frase. —Además de los anteriores que son los más
importantes, la frase puede ejercer otros también de gran importancia, aunque no tanto
como los anteriores, pues puede ponerse en lugar o ejercer el oficio de cualquiera de
las partes de la oración que ya conocemos, menos el artículo y el pronombre. De aquí
que haya frases sustantivas, adjetivas, verbales, adverbiales, prepositivas, conjuntivas
e interjectivas. De las cuatro últimas nos hemos ocupado en su lugar respectivo, por
cuya razón sólo dedicaremos nuestra atención ahora a las tres primeras.

V. Frases sustantivas. —Denominadas también sustantivos-frase, son aquellas


que hacen oficio de nombre y como éstos, según sabemos, pueden ser sujetos o
complementos, también podrán serlo las frases correspondientes.
Cuando decimos, por ejemplo, Decir mentiras es pecado, la frase Decir mentiras,
que es el sujeto, será sustantiva; cuando decimos, por el contrario, El general mandó
asaltar el fuerte, la frase asaltar el fuerte, que es el complemento directo, será también
sustantiva.
Además de sujeto y complemento directo, estas frases pueden ser, no sólo
complemento indirecto, sino también atributo, al igual que el nombre. Ejemplo: Antonio
es una buena persona, donde la frase una buena persona es atributo.

VI. Frases adjetivas. —Son las que hacen el oficio de adjetivos, por cuya razón
también suelen denominarse adjetivos-frase.
Como las funciones principales del adjetivo son modificar al nombre o servir de
atributo, esas dos serán también las que llevan a cabo las frases adjetivas.
Cuando decimos, por ejemplo, Rosa sin hojas, la frase sin hojas es un adjetivo y
equivale a deshojada; cuando decimos, por el contrario, Rafael es relativamente
bondadoso, la frase relativamente bondadoso es un atributo.

VII. Frases verbales. —Son las que hacen oficio de verbos, por cuya razón se las
suele denominar también verbos-frase.
Se acostumbra a calificar en tres grupos, según estén formados por un verbo
auxiliar seguido de un infinitivo, de un gerundio o de un participio.
Las primeras dan a la acción un carácter progresivo y con tendencia al futuro.
Ejemplo: Voy a escribir.

Las segundas dan a la acción carácter durativo y miran al presente. Ejemplo: Estoy
escribiendo.

Las últimas dan a la acción sentido perfectivo y miran al pasado. Ejemplo: Tengo
escrito.
Constituyen, pues, frases verbales tanto los tiempos compuestos como las
conjugaciones pasivas y perifrástica.

ACTIVIDADES

147
Gramática Española

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 6. Di las frases adjetivas que encuentres en las
con que se inicia la unidad. siguientes expresiones:
2. Subraya las palabras desconocidas y busca Rafael, el de Córdoba, llegó ayer. La torre sin
su significación en el diccionario. campanas se desmorona. La niña del vestido
3. Averigua la idea principal que encierra. blanco dibuja bien. El libro sin tapas se
4. Subraya las frases que encuentres en la deshace pronto. La hierba del espliego huele
lectura y di a qué clase pertenecen. muy bien. La calle mal cuidada deshonra la
5. Di las frases sustantivas que encuentres en ciudad.
las siguientes expresiones: 7. Di las frases verbales que hay en las
Después de comer será buena ocasión. Morir siguientes expresiones:
por la patria merece elogio. Antes de salir el sol Mi hermana estaba leyendo el periódico. La
estarás de vuelta. El mucho gastar trae muy batalla ha de haber sido muy sangrienta. El
malas consecuencias. Perdonar las ofensas es hombre ha de morir. He estado escribiendo toda
digno de aplauso. Este buque tiene muy buen la tarde. Juanito debía de haber pasado. Llevo
andar. Un buen libro es la mejor compañía. andados muchos kilómetros.

43. LA ORACIÓN
Lectura
Un reloj dio la hora. Ya debía de ser de día. Miró la ventana. Por las rendijas no
entraba luz. Dio un salto, saliendo del lecho; abrió un postigo Y. . . el sol había abando-
nado a la aurora, no la seguía; el alba era noche. Ni sol ni estrellas. El reloj repitió la hora.
El sol debía estar sobre el horizonte y no estaba. El cielo se había caído al abismo.
"¡Estoy ciego!” pensó Arial, mientras un sudor terrible le inundaba el cuerpo y un
escalofrío, azotándole la piel, le absorbía el ánimo y el sentido. Lleno de pavor, cayó al
suelo.
CLARÍN.
Información Gramatical

148
Gramática Española

I. LA ORACIÓN. —Conjuntos con sentido. —En el tema anterior se ha visto que las
palabras pueden combinarse para formar conjuntos sin significación completa, la frase,
o con significación completa, la oración. De aquí que hayamos definido la oración como
un conjunto de palabras que tiene sentido completo.
Por otra parte., podríamos considerar la oración como una combinación de frases,
puesto que los dos elementos fundamentales de que consta, como ahora veremos, no
son más que dos frases que, al combinarse, dan lugar a la oración.

II. El juicio. — Examinemos ahora la cuestión un poco más a fondo. Antes dijimos
que las palabras expresan ideas. También las ideas, al igual que las palabras, se
combinan entre sí para formar juicios. Sabemos, por otra parte, que el juicio consiste en
decir algo de alguien. Cuando decimos, por ejemplo, Antonio caza perdices, lo que
hacemos es decir de alguien, Antonio, algo, caza perdices. Esa expresión constituye,
pues, un juicio.

III. La oración. —Los juicios, por su parte, en la mayoría de los casos, no se hacen
o formulan para que se queden en nuestro interior o sin expresar sino que, por el
contrario, aspiramos a que los demás los conozcan, en cuyo caso hay que expresarlos
o comunicarlos de alguna manera. El medio más seguro y elocuente de expresarlos o
comunicarlos es, como sabemos, la palabra. Podemos, pues, dar ahora una definición
más exacta de la oración.

Oración es un juicio expresado con palabras.

Hay que tener buen cuidado de no confundir el juicio con la oración, pues el primero
pertenece al pensamiento y la segunda, al lenguaje, pero están tan íntimamente unidos
que la oración no es otra cosa que un calco o reproducción exacta del juicio.

La ciencia que se ocupa de los juicios se llama Lógica y la que trata de la oración.
Gramática.

IV. Sus elementos fundamentales. —Siendo, la oración, una reproducción exacta


del juicio y consistiendo éste en decir algo de alguien, es evidente que en toda oración
podrán distinguirse dos partes: el alguien del que se dice algo y el algo que de él se
dice. El alguien recibe el nombre de sujeto y el algo, el de predicado.
La oración constará, pues, de dos partes principales, sujeto y predicado.
Por otra parte, el sujeto, el alguien, puede ser una persona, un animal o una cosa;
el predicado, el algo, es tan variable que su estudio va a constituir nuestra principal
tarea.
En la oración El albañil construye buenas casas, el sujeto será El albañil, porque es
la persona de la que se dice algo, y el predicado, construye buenas casas, porque es lo
que se dice o atribuye al sujeto.

V. Predicados nominal y verbal.- Pero no todos los predicados expresan lo que


hace el sujeto. Cuando decimos, por ejemplo, Lupe es maestra o Lupe está delicada,
para nada nos referimos a lo que hace Lupe, el sujeto, y sí a lo que es o al estado en

149
Gramática Española

que está. En este caso el predicado estará formado por las palabras es o está seguidas
de un sustantivo, maestra, o de un adjetivo, delicada. De aquí que a este predicado se
le llame nominal para distinguirlo del primero, el que indica lo que hace el sujeto, que
recibe el nombre de verbal.

VI. Modo de conocerlos.- El distinguirlos no será difícil después de lo dicho. El


sujeto responde a la pregunta ¿quién?; el predicado a la pregunta ¿qué? —qué hace,
qué es o cómo está el sujeto.
En el ejemplo antes mencionado, si preguntamos ¿quién construye las casas? la
contestación, el sujeto, será, evidentemente. El albañil; si preguntamos ahora ¿qué es
lo que hace el albañil? la contestación, el predicado, será sin la menor duda construye
buenas casas. En el segundo y tercer ejemplos, en vez de qué es lo que hace se
preguntará qué es o cómo está.
Tanto el sujeto como el predicado, según sabemos, pueden estar constituidos por
una o más palabras, en el segundo caso, una de ellas será el verdadero sujeto o el
verdadero predicado, pues las demás no hacen más que completar o aclarar la
significación del uno o del otro.
También sabemos que la palabra principal del sujeto es el nombre y la del
predicado, el verbo.
No hay que olvidar que para que un conjunto de palabras forme oración es preciso
que entre ellas figure un verbo en forma personal. Esto quiere decir que en un párrafo
cualquiera habrá tantas oraciones como verbos en forma personal contenga.

VII. Unión del sujeto y el predicado.- El sujeto y el predicado considerados


aisladamente, como dijimos al principio, son simples frases y, por tanto, no expresan un
pensamiento completo. Esa tarea corresponde a la oración, que, como acabamos de
ver, está constituida por ambos. Deben, pues, unirse entre sí y perder su
independencia para que puedan formar una oración, ¿Cómo se lleva a cabo esa unión?

El sujeto y el predicado, o mejor todavía, el sustantivo y el verbo, que son las


palabras principales del sujeto y del predicado, se unen, como sabemos, mediante, la
subordinación del segundo al primero, que es, en realidad, la palabra fundamental del
lenguaje; pero esta subordinación no es la subordinación propiamente dicha sino la
concordancia o unión por igualdad de accidentes gramaticales.

Ahora bien, los accidentes gramaticales que el sustantivo tiene en común con el
verbo son el número y la persona. Luego la concordancia del sujeto y el predicado
tendrá lugar poniendo a uno y otro en la misma persona y en el mismo número.
En la oración Pedro va al circo, el sujeto es Pedro y va al circo el predicado. Por
tanto, como Pedro es la 3ª persona y está en singular, el verbo va, también deberá
pertenecer a la 3ª persona y estar en singular. De acuerdo con esto, no podremos decir
Pedro vas al circo, porque vas está en segunda persona; ni Pedro fueron al circo,
porque fueron está en plural.

ACTIVIDADES

150
Gramática Española

1. Lectura, conversación y comentario del trozo …….. cantan alegremente.


con que se inicia la unidad. …….. escriben a sus madres.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca …….. hacen zapatos.
su significación en el diccionario. …….. dibujan bien.
3. Averigua la idea principal que encierra. 7. Halla el sujeto que corresponda a los verbos
4. Subraya las oraciones que encuentres (tantas siguientes:
como verbos en forma personal) y distingue sus El ……… repica. Las ……….. pican.
sujetos y predicados respectivos. Los …….juzgan. El ………. Construye.
5. Da a los sujetos siguientes los predicados El ……… pelea. Los ……. esculpen
que corresponda: 8. En lugar del infinitivo (que va entre
El sombrero…….. Los niños …… paréntesis) póngase el tiempo que corresponda.
Juan …….. Algunas mujeres… Antonio y Rafael (ir) a Puebla
La casa ….. Los gatos …. Isabel (coser) un vestido.
6. Da a los predicados siguientes los sujetos El buey (labrar) la tierra.
que corresponda: Los payasos (divertir) a los niños.
…….. corre velozmente. Perros y gatos se (llevar) muy mal.
…….. trabajan en casa. Los libros mejores (ser) los que más enseñan

44. EL SUJETO
Lectura
Apenas había el rubicundo Apolo tendido por la faz de la ancha y espaciosa tierra las
doradas hebras de sus hermosos cabellos y apenas los pequeños y pintados pajarillos con
sus arpadas lenguas habían saludado con dulce y meliflua armonía la venida de la rosada
aurora, que, dejando la blanda cama, por las puertas y balcones del manchego horizonte a
los mortales se mostraba, cuando el famoso caballero Don Quijote de la Mancha, dejando
las ociosas plumas, subió sobre su famoso caballo Rocinante, y comenzó a caminar por el
antiguo y conocido campo de Montiel.
CERVANTES.

151
Gramática Española

Información Gramatical
I. EL SUJETO.- Sus complementos.- Tanto el sujeto como el predicado pueden
estar compuestos por más de una palabra. En tal caso, una de ellas será la principal.
La palabra principal del sujeto es el nombre y la del predicado, el verbo. Las demás que
las acompañan no hacen más que completar su significación respectiva, por cuya
razón reciben el nombre de complementos.
Tendremos, pues, dos clases de complementos: unos del sustantivo o subjetivos y
otros del verbo u objetivos.
Los del primero son mucho menos importantes que los del segundo y, tal vez por
esto han recibido la denominación especial de modificadores.

II. Partes de la oración que pueden ser sujetos.- No todas las partes de la
oración pueden ser sujetos. En realidad, sólo pueden serlo el sustantivo o cualquiera
otra palabra que haga sus veces. Las demás que se le unen, por coordinación o
subordinación, no hacen más que completar o aclarar su sentido. Unidas a el
constituyen, como ya dijimos, una frase.
Las palabras que pueden desempeñar la función de sujeto son las siguientes:
1º Un sustantivo, siempre en 3ª persona, con artículo o sin él. Ejemplos: Juan
estudia. La gallina cacarea.
2º Un pronombre de cualquier persona y sin artículo. Ejemplos: Yo juego, Ella
canta.
3° Toda palabra o conjunto de palabras que haga oficio de nombre. Ejemplos. El
ejercicio es bueno, La del sábado fue de aúpa.

III. Complementos del sujeto. —Los complementos del sujeto son los mismos del
sustantivo puesto que éste es su palabra principal.
Pueden ser complementos del sustantivo las siguientes palabras:
1º Un artículo, determinado o indeterminado. Ejemplos: El gato, unas niñas.
2o Uno o más adjetivos calificativos o determinativos. Ejemplos: El conejo blanco,
Una niña cualquiera.
3º Otro sustantivo con preposición. Ejemplo: La gorra de Pedro.
4º Otras palabras o conjuntos de palabras que hagan oficio de adjetivos o de
nombres. Ejemplos: El pájaro que canta, El árbol sin flores.

IV. Sus clases.- Estos complementos del sujeto pueden ser explicativos o
especificativos. Los primero si aclaran o explican la significación del sustantivo y lo
segundo si precisan o especifican el sentido del mismo, delimitando su extensión. Los
primeros equivalen a un adjetivo calificativo y los segundos, a uno determinativo.
Ejemplos: Las mansas ovejas, Fernando el Santo.
El explicativo puede suprimirse sin que el sentido padezca; el especificativo, no.

V. Epítetos.- Cuando el complemento explicativo es un adjetivo, como en el ejemplo


primero de los antes mencionados, entonces recibe el nombre de epíteto.
El epíteto se distingue del complemento especificativo en que el primero indica una
cualidad común o natural y el segundo una cualidad no común sino especial.

152
Gramática Española

En el ejemplo antes mencionado, Las mansas ovejas, el adjetivo mansas es un


epíteto porque expresa una cualidad característica de esos animales, en Perros
rabiosos, por el contrario, el adjetivo rabiosos no es un epíteto sino un complemento
especificativo porque dicha cualidad no es una característica de esos animales sino
sólo de algunos de ellos.

VI. Modos de unión.- Todas esas palabras que forman parte del sujeto giran
alrededor del sustantivo, que, como sabemos, es la principal del mismo,
subordinándose a él para aclarar o precisar su significación.
El artículo y el adjetivo se le unen por medio de la concordancia o sea por la
igualdad de sus accidentes, las demás palabras o conjuntos de palabras por medio de
la subordinación, o sea mediante preposiciones.
VII. Omisión del sujeto.- En nuestro idioma se omite el sujeto:
1° Cuando se trata de un pronombre personal, puesto que va incluido en la
desinencia verbal correspondiente. No se omite, sin embargo., cuando se le quiere
hacer resaltar. Ejemplos: Comemos, Tú lo has dicho.
2º Cuando se trata de verbos unipersonales y de los empleados como
impersonales. Ejemplos: Nieva, Dicen.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo El nombre ……….. merece plácemes. La


con que se inicia la unidad. mujer ………. es bien mirada. Los ……….
2. Subraya las palabras desconocidas y busca pajarillos picotean el grano. Las ……… gallinas
su significación en el diccionario. dan buena utilidad. Los alimentos ………
3. Averigua la idea principal que encierra. contribuyen a la salud. El agua…….. y ………
4. Averigua los verbos en forma personal u es muy apreciada.
oraciones que contiene la lectura y di cuáles son 8. En lugar de los puntos suspensivos pon el
los sujetos y predicados respectivos. epíteto u otro explicativo que corresponda:
5. Subraya los nombres que encuentres y La .......... paloma La ……… serpiente
complementos de los mismos. El ………. guerrero Las ……… abejas
6. Distingue los epítetos de los explicativos. La ………luna El ……… perro
7. En lugar de los puntos suspensivos pon el
especificativo que corresponda:

45. EL PREDICADO
Lectura
Resplandece también el artificio de la divina Providencia en las habilidades e
instrumentos que dio a las aves de rapiña para cazar y buscar con esto su mantenimiento.
En las cuales es muy artificioso el pico y muy diferente del de las otras aves mansas.
Porque la parte superior de él es aguda y corva para hincar en la carne y sacar pedazos de
ella. Y la inferior es como una navaja y viene a encontrarse y encajarse en la más alta: y así

153
Gramática Española

corta y troncha lo que el pico de la parte superior levanta. Tienen otrosí. . . un corazón
animoso y confiado.
FR. LUIS DE GRANADA.
Información Gramatical
I. EL PREDICADO.- Generalidades. — El predicado, como el sujeto, puede estar
constituido por más de una palabra. En este caso, también una de ellas será la
principal. La palabra principal del predicado es, según ya sabemos, el verbo, las demás
no hacen más que completar su significación, por cuya razón reciben la denominación
de complementos.
Los complementos del verbo son mucho más importantes y numerosos que los del
nombre. Tendremos, pues, que dedicarles una mayor atención.

II. Partes de la oración que pueden ser predicados. — No hay más que una
parte de la oración que pueda ser la palabra principal del predicado: el verbo. Todas las
demás que forman parte de él no hacen más que girar a su alrededor para calificarlo o
determinarlo. Se trata, pues, de verdaderos adverbios que, como sabemos, son los
adjetivos del verbo.

III. Verbos de predicación completa y de predicación incompleta.- Todo lo que


se refiere al predicado, como acabamos de decir, gira alrededor del verbo, que es su
palabra principal, y todo lo que se refiere al sujeto, alrededor del nombre, que es la
suya. Pero no todos los verbos exigen que se les complemente.
Cuando decimos, por ejemplo, Pedro salta o El relámpago brilla, el sentido de
dichas oraciones queda completo y parece como si no les faltase ni sobrase nada. No
sucede lo mismo con las oraciones Carlos es o El gato come.
En el primer caso, un verbo como predicado ha sido suficiente para completar el
sentido, por el contrario, en el segundo, no ha bastado y el sentido parece como
interrumpido o incompleto. Falta por decir lo que es Carlos o lo que come el gato.
De aquí que haya verbos de predicación completa y verbos de predicación
incompleta, según que exijan o no el que se les complemente.

IV. Palabras que pueden servirle de complementos. — Las palabras que pueden
servir de complementos al verbo son las siguientes:
1ª Un adjetivo usado como calificativo o como adverbio. Ejemplos: Rafael murió
pobre, El galgo corre mucho.
2ª Un adverbio o frase adverbial. Ejemplos: Vive lejos, Llegó al amanecer.
3ª Un nombre o pronombre, acompañado o no de preposición. Ejemplos: Tengo
cuadernos, Marcho a Veracruz.
4ª Un verbo en infinitivo o gerundio, con preposición o sin ella. Ejemplos: Quiero
cantar, Canto para gozar.
5ª Una oración. Ejemplo: Me gustaría que estudiaras para médico.

V. Clases de complementos.- Ya sabemos que sólo los verbos de predicación


incompleta llevan complementos. Veamos ahora de qué clase pueden ser. En la
oración Carlos es sastre, Carlos es el sujeto y es sastre, el predicado. Fijémonos ahora
en este último. Como podemos ver, está compuesto de dos palabras, es y sastre. La
primera es el verbo, el verdadero predicado; en cambio, la segunda no hace más que

154
Gramática Española

describir el sujeto, pues se limita a atribuirle una cualidad o condición, la de ser sastre.
Será, por tanto, un complemento atributivo.

Por el contrario, si decimos El gato come carne, el objeto sobre el que recae la
acción del verbo es carne. Para comer se necesita comer algo. Es decir, que esta clase
de verbos exige un objeto o cosa en que se termine o complete su acción. Debido a
esto, al complemento correspondiente se le llama complemento objetivo o
complemento objeto.

De lo dicho se deduce que hay dos clases de complementos: atributivos y objetivos.


Los primeros atribuyen al sujeto una cualidad o estado, los segundos indican el objeto
sobre el cual recae la acción del verbo. Los primeros se refieren al sujeto, el nombre, y
los segundos al predicado, el verbo; pero no debe olvidarse que tanto unos como otros
forman parte del predicado y no del sujeto.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 6. Da predicados convenientes a los sujetos que
con que se inicia la unidad. se dan a continuación:
2. Subraya las palabras desconocidas y busca El maestro……… El viento………
su significación en el diccionario. Los niños……… Los carpinteros……...
3. Averigua la idea principal que encierra. Las mariposas………. La justicia…….
4. Subraya los verbos que encuentres en la 7. Di cuáles de los verbos siguientes son de
lectura y di si son de predicación completa o predicación completa o incompleta:
incompleta. dormir, trabajar, morir, comer, soplar, querer,
5. Averigua los complementos de los segundos coger, retumbar, florecer.
y di si son atributos o complementos. 8. Di cinco complementos atributivos y otros
cinco objetivos.

46. LOS COMPLEMENTOS OBJETIVOS


Lectura
Harto sabes tú que soporta su desgracia con estoicismo admirable y que encubre su
miseria con arte exquisito. Nadie que le vea y le trate sospechará las procesiones que an-
dan por dentro. Viste bien y con esa fácil elegancia que es una cualidad antes que una
costumbre. Frecuenta, por hábito y necesidad espiritual, lo que llamamos bárbaramente el
gran mundo, y sabe distinguirse en él, siendo bien recibido en todas partes y es muy
echado de menos en sus ausencias.

155
Gramática Española

PÉREZ GALDÓS.

Información Gramatical
I. LOS COMPLEMENTOS OBJETIVOS. Generalidades.- Sabemos que
complemento objetivo o complemento objeto es el que se refiere al predicado o verbo y
no al sujeto o nombre. Conviene, sin embargo, tener muy presente que tanto uno como
otro forman parte del predicado, aunque el subjetivo, según acabamos de decir, se
refiera al sujeto.
Ahora bien, sólo tienen complemento objetivo los verbos de acción, es decir, los que
dicen lo que hace el sujeto, porque, como dijimos en la unidad anterior, únicamente las
acciones requieren un objeto sobre el cual puedan recaer. Los verbos substantivos o
copulativos, por el contrario, sólo requieren complemento subjetivo o atributo.

II. Complemento directo.- Sea, por ejemplo, la oración El ratón come queso. El
verbo, come, es de acción y exige, por tanto, que se le complete. Para comer, hay que
comer algo, queso en este caso. Es decir, que la acción del verbo comer pasa al
queso; y pasa de manera inmediata puesto que entre uno y otro término no hay ningún
intermediario. De aquí que a este complemento se le llame directo.

Complemento directo es la persona, animal o cosa sobre la que recae


directamente la acción del verbo.

Exteriormente puede reconocerse porque no lleva preposición. Sólo en algunos


casos, cuando se refiere a personas o cosas personificadas, va precedido de la
preposición a. El complemento directo está siempre en acusativo.

III. Complemento indirecto.- Pero no basta con esto. Hay verbos que no se
contentan con un solo complemento y exigen otro más para completar su significado.
Examinemos las oraciones siguientes:
Juan compró una pelota.
Juan compró una pelota a su hermanito.
Estas dos oraciones tienen, ambas, el mismo complemento directo, una pelota; pero
aquí nos tropezamos con un verbo que, además de requerir un objeto sobre el que
recae directamente su acción, exige también otro, que, a través o por el trámite del pri-
mero, recibe el daño o provecho de la misma. De modo que, así como en el primer
caso la acción expresada por el verbo pasaba sin intermediario alguno a su
complemento, en el segundo lo hace a través del primero o sea indirectamente. De
aquí que a este segundo complemento se le llame indirecto.

Complemento indirecto es la persona, animal o cosa que recibe el daño o


provecho de la acción del verbo.

Exteriormente se le reconoce porque siempre lleva delante las preposiciones a o


para.
El complemento indirecto está siempre en dativo.
Para distinguir si un complemento es directo o indirecto bastará con poner en pasiva
la oración correspondiente con el complemento en cuestión por sujeto. Si puede

156
Gramática Española

hacerse esa conversión, el complemento será directo y si no puede hacerse, indirecto.


La oración La niña regaló un traje a su amiguita puede ponerse en pasiva diciendo Un
traje fue regalado por la niña a su amiguita.

IV. Complemento circunstancial.- Por último, las dos oraciones antes


mencionadas pueden ser complementadas o precisadas todavía más si en ellas
intercalamos, por ejemplo, la frase muy bonita. Tendríamos entonces la oración
siguiente:
Juan compró una pelota muy bonita para su hermanito.

La frase muy bonita completa el sentido del predicado; pero sólo de una manera
circunstancial, pues no hace más que indicar cómo es la pelota. Denota, por tanto, una
circunstancia o modalidad de la acción del verbo.

Complemento circunstancial indica siempre una circunstancia o modalidad de


la acción expresada por el verbo.

Esta especie de complemento siempre lleva preposición, que puede ser cualquiera
de ellas.
El complemento circunstancial está siempre en ablativo.

V. Modos de unión.- El verbo y sus complementos están unidos por el


procedimiento que hemos denominado subordinación o régimen, que, como sabemos,
consiste en unir palabras de distinto oficio o valor por medio de preposiciones.

VI. A qué verbos corresponden.- Los verbos transitivos son los únicos que
pueden llevar las tres clases de complementos antes mencionadas.

Los demás sólo pueden llevar complemento o complementos circunstanciales.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 4. Averigua las oraciones que hay en la lectura
con que se inicia la unidad. (verbos en forma personal) y distingue sus
2. Subraya las palabras desconocidas y busca su diversos elementos.
significación en el diccionario. 5. Analiza las siguientes oraciones y di los
3. Averigua la idea principal que encierra. elementos de que constan:
Los perros del vecino cazan en el monte
conejos para su madre.

157
Gramática Española

El tren salió de México a las tres en punto. 7. Construye cinco oraciones que tengan las tres
Antonio escribió una carta a su tío para clases de complementos.
felicitarle. 8. Distingue los complementos directo, indirecto
Sor Juana Inés de la Cruz nació en Nepantla el y circunstancial en las siguientes oraciones:
año 1651. El carpintero hizo una puerta de madera.
Mi primo regaló a su madre un ramo de flores el Los pájaros cantan en la enramada.
día de su cumpleaños. Antonio regaló una caja de bombones a su
6. Di cómo están unidos los complementos con madre.
su verbo. Mi prima compró un vestido para su hermana.
La limosna alivia al pobre.

47. ELEMENTOS INDEPENDIENTES


Lectura
Pues Morelos con un puñado de insurgentes de la costa, apenas disciplinados todavía,
mal armados, desprovistos de artillería; que habían abandonado el día anterior los trabajos
agrícolas, se atrevió a asaltar el terrible castillo, llevando sus columnas hasta los fosos y
aunque ese primer intento, por demasiado temerario, no fue coronado por el éxito en 1810,
Morelos emprendió de nuevo en 1812 el sitio de la plaza y de la fortaleza de Acapulco, y
después de una serie de combates gloriosos obligó a la guarnición a rendirse y al

158
Gramática Española

gobernador español Vélez a poner en sus manos, de rodillas, el bastón de mando en el


glacis del castillo formidable.

ALTAMIRANO.

Información Gramatical
I. ELEMENTOS INDEPENDIENTES. Otros elementos de la oración.- Además de
los anteriormente mencionados, la oración puede contener otros elementos, que, por
estar como aislados o despegados dentro de ella, reciben el nombre de
independientes. Son cuatro: vocativos, interjecciones, paréntesis y apositivos.

II. Vocativos.- Examinemos las siguientes oraciones:


Pancho, te digo que vengas.
Te digo que vengas, Pancho.
Te digo, Pancho, que vengas.
En las tres oraciones anteriores el sujeto sobrentendido es yo; el predicado te digo
que vengas, comprende, además, una palabra, la palabra Pancho, que no se refiere ni
al uno ni al otro y hasta podría suprimirse sin que padeciese mucho el sentido. Esta
palabra indica, simplemente, la persona a la que estamos hablando. Por eso se llama
vocativo, palabra que quiere decir llamar o invocar.

Vocativo es la palabra o palabras que indican la persona o cosa a la que se


dirige el que habla.

Algunas veces va precedido de una interjección. Como puede verse en los ejemplos
antes mencionados, el vocativo va siempre entre comas. Si comienza oración, la coma
va después de él, si la termina, delante; si va en medio, delante y detrás.

III. Interjecciones.- Examinemos ahora esta otra oración: Este brazo ¡ay! me duele
mucho.
El sujeto de dicha oración es Este brazo y el predicado me duele mucho.
La palabra ¡ay! nada tiene que ver con el uno ni con el otro y parece como si
hubiera sido tirada o arrojada de cualquier manera dentro de la oración. Por eso se la
llama interjección, palabra que quiere decir insertar, arrojar. Por otra parte, no hay duda
de que expresa un sentimiento súbito.

Interjección es la palabra o palabras que expresan un sentimiento súbito.

Va siempre entre signos de admiración y alguna vez entre comas.


IV. Paréntesis.- Veamos ahora esta tercera oración: Dame, por favor, un vaso de
agua.
El sujeto, sobrentendido, de esta oración, es yo y el predicado, dame un vaso de
agua. Las palabras por favor no se refieren ni a uno ni a otro, pues sólo indica un
simple esfuerzo o aclaración. Podría suprimirse sin que el sentido se alterase. Esas
palabras constituyen un paréntesis, palabra que quiere decir puesto al lado.

159
Gramática Española

Paréntesis es la palabra o palabras que indican una observación o nota


añadida a la oración.

Va siempre entre el signo ( ), que también se llama paréntesis, o entre comas.

V. Apositivos.- Los elementos de que hasta ahora nos hemos ocupado no se


refieren, en realidad, al sujeto ni al predicado. Los apositivos, por el contrario, aunque
también independientes, no lo son tanto como los anteriores, pues sirven para precisar
o aclarar el sustantivo que es, como sabemos, la palabra principal del sujeto.
Examinemos la siguiente oración:

Benito Juárez, el Benemérito de las Américas, fue un gran patriota,

El sujeto de dicha oración es Benito Juárez y el predicado fue un gran patriota. Las
palabras entre comas. El Benemérito de las Américas, no forman parte ni del uno ni del
otro; pero es indudable que se refieren al sujeto, cuya significación amplían y precisan.
Es más, significan lo mismo y constituyen, por tanto, una repetición. Esas palabras son
un apositivo,

Apositivo es la palabra o palabras que se ponen junto a un sustantivo para


aclarar o reforzar su sentido.

También van entre comas.


Los apositivos pueden ser, a su vez, explicativos y especificativos, según que
expliquen o aclaren, especifiquen o precisen la significación del sustantivo.
Cuando decimos, por ejemplo, México, la ciudad de los palacios, es la capital de un
estado poderoso, el apositivo, la ciudad de los palacios, no hace otra cosa que explicar
o aclarar la significación del sustantivo México y puede, por tanto, suprimirse sin que
padezca el sentido. Será, por tanto, un apositivo explicativo.
Cuando decimos, por el contrario, Fernando el Santo conquistó Sevilla, el apositivo
El Santo precisa o especifica la significación del nombre Fernando hasta el punto de
que sin él no podría ser identificado con facilidad, por cuya razón no puede suprimirse
sin que el sentido quede indeciso. Será, por tanto, un apositivo especificativo,
Estos últimos se caracterizan, además, porque no van separados por comas como
los explicativos.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 4. Subraya los elementos independientes que
con que se inicia la unidad. encuentres en la lectura y di a qué clase de las
2. Subraya las palabras desconocidas y busca mencionadas pertenece.
su significación en el diccionario. 5. Construye cuatro oraciones que contengan
3. Averigua la idea principal que encierra. uno de dichos elementos.

160
Gramática Española

6. Subraya los apositivos que hay en las Todo, Señor, publica tu existencia.
siguientes oraciones y di la clase a que No temáis, muchachas, vuestra alegría.
pertenecen. Duerme, niño del alma, no tengas miedo.
Albohacén, noveno rey de Marruecos, poseía Ya esta firmada la sentencia, gran señor.
un anchísimo imperio. Amigo mío, conviene que te portes mejor.
Un sábado, víspera de San Juan Bautista, 8. Subraya los paréntesis e interjecciones que
llegaron a la vista de Granada. encuentres:
Aristóteles, sabio ilustre, fue el maestro de Recordad, por favor, vuestra promesa.
Alejandro. Eso, a decir verdad, está mal.
Diógenes el Cínico fue un filósofo popular. Suponía, válgame Dios, que fuerais más
Mérida, la ciudad blanca, es muy hermosa. discreto.
Rafael, el de la esquina no dibuja mal. Os daré, y no digo más, satisfacción completa.
7. Subraya los vocativos que hay en las ¡Hola!, ¿Qué hacéis aquí?
siguientes oraciones:

48. LAS ORACIONES


Lectura
— ¿Cuánto?
— Un peso, señor amo.
— ¡Un peso!
—Nada menos. Fue la condición.
No hay más que callar y pagar.

161
Gramática Española

No paran aquí sus ganancias, éstas siguen mientras sigue lloviendo: las calles están
convertidas en anchas lagunas, pero a guisa de buen piloto las surca rápida y hábilmente
nuestro cochero.
— ¿Llevas carga? —le pregunta un pobre viejo que con su mujer y sus ocho hijos se había
refugiado en un zaguán.
— Si, señor
— ¡Eso no es cierto, demonio! ¡Párate!
FRÍAS Y SOTO.

Información Gramatical
I. LAS ORACIONES. Diversas clases de oraciones. —Terminado el estudio de los
diferentes elementos que constituyen la oración, vamos a emprender ahora el de sus
diversas clases.
Sabemos que oración es la expresión de un juicio por medio de palabras. Ahora
bien, ese juicio puede ser expresado de muy diversas maneras, significar cosas muy
distintas y ser más o menos complicado. De aquí que las oraciones sean diferentes de
acuerdo con su calidad o modo del verbo, la índole del mismo y su composición.

II. Por su calidad o modo del verbo.- No todas las oraciones expresan, el juicio
que contienen de la misma manera. Unas veces lo hacen en un tono y otras en otro;
unas veces dicen una cosa y otras, cosa diferente. De aquí que haya diversas clases
de oraciones debido a la calidad y al tono con que se pronuncian.
Pongamos unos ejemplos que nos permitan distinguirlas de acuerdo con el criterio
antes mencionado.

Ignacio es estudioso.
Ignacio no es estudioso.
¿Es estudioso Ignacio?
¡Qué estudioso es Ignacio!
Ojalá que Ignacio sea estudioso.
Sé estudioso, Ignacio.

Los ejemplos anteriores contienen casi las mismas palabras combinadas de


diversos modos para formar oraciones que no significan lo mismo ni se pronuncian de
igual manera.
Con la primera nos limitamos a decir o afirmar algo de alguien, con la segunda a
negar, con la tercera preguntamos, con la cuarta mostramos nuestra admiración, con la
quinta expresamos un deseo y con la sexta ordenamos o mandamos algo.
Por otra parte, la primera y la segunda se pronuncian con el mismo tono; la de la
quinta y sexta no varían mucho; por el contrario, la tercera y la cuarta se pronuncian
con los tonos característicos de la pregunta y de la admiración.
De acuerdo con lo expuesto las oraciones podrán ser aseverativas, interrogativas,
admirativas, desiderativas y exhortativas.

III. Oraciones aseverativas.—En los dos primeros ejemplos antes mencionados


nos limitamos a afirmar o negar un hecho, en este caso real, pero que también puede
ser posible. De aquí que se las llame aseverativas.

162
Gramática Española

Oraciones aseverativas son las que sirven para afirmar o negar la realidad o
posibilidad de un hecho.

Tanto en un caso como en el otro, el verbo tiene que ir en modo indicativo, pero si lo
que se afirma es la posibilidad del hecho, sólo pueden emplearse el pospretérito y el
antepospretérito, mientras que si lo que se afirma es una realidad podrán emplearse
todos los tiempos del indicativo menos los dos antes mencionados. Ejemplos: Antonio
quiere escribir, Antonio querría escribir.
De lo dicho cabe deducir que las oraciones aseverativas pueden ser afirmativas o
negativas, según que digan sí o digan no, afirmen o nieguen. Ahora bien, para afirmar
basta con enunciar la oración sin más; pero para negar hay que anteponer al verbo el
adverbio de negación no. Ejemplos: Voy a la escuela, No voy a la escuela.

IV. Oraciones interrogativas. — En el tercer ejemplo de los enunciados al


principio, ya no nos limitamos a afirmar o negar sino que preguntamos. De aquí que a
esta especie de oraciones se las llame interrogativas.

Oraciones interrogativas son las que sirven para preguntar,

También en este caso el verbo tiene que ir en modo indicativo. Ejemplos: ¿Llegó
Juana? ¿Ha llegado Juana?
Como puede verse, la oración interrogativa indica un estado intermedio entre la
afirmativa y la negativa, pues tanto en uno como en otro de los dos ejemplos antes
mencionados ni afirmamos ni negamos que haya llegado Juana, pero si expresamos
nuestra ignorancia respecto de ese hecho.
Además de esta especie de interrogativa, llamada directa, hay otra, la indirecta,
mediante la cual nos preguntamos a nosotros mismos el porqué exteriorizamos nuestra
duda sobre lo preguntado. Ejemplo: ¿Será eso cierto?

V. Oraciones admirativas.- En el cuarto de los ejemplos ni afirmamos, ni negamos,


ni preguntamos, pues lo que hacemos es exteriorizar nuestra admiración. De aquí que
a esta especie de oraciones se las denomine admirativas.

Oraciones admirativas son las que sirven para expresar sorpresa o


admiración:

También piden el verbo en modo indicativo.


VI. Oraciones desiderativas.- En el quinto de dichos ejemplos, nos hemos limitado
a expresar un deseo. Esta es la razón por la que a esta especie de oraciones se las
llame desiderativas.

Oraciones desiderativas son las que sirven para expresar el deseo de que se
realice un hecho.

Requieren el verbo en modo subjuntivo.

163
Gramática Española

VII. Oraciones exhortativas.- Finalmente, en el último de los ejemplos a que nos


venimos refiriendo se exhorta, manda o prohibe. De aquí que a las oraciones
correspondientes se las denomine exhortativas.

Oraciones exhortativas son las que sirven para exhortar, mandar o prohibir.

La exhortación es el grado más atenuado de la orden, pues más bien se trata de un


ruego. Por esta razón se expresa con el presente de subjuntivo. Ejemplo: Andemos
derechos.
El mandato es una orden auténtica y, por tanto, sólo puede dirigirse a un inferior o a
un igual. De aquí que se exprese con el imperativo. Ejemplo: Andad derechos.
La prohibición es lo contrario del mandato, una orden negativa. Se expresa con el
presente de subjuntivo. Ejemplo: No andes derecho.

VIII. Transformación de unas en otras.- Si nos fijamos un poco en la estructura de


las oraciones antes mencionadas, no nos será difícil averiguar que sus diferencias no
son grandes. Se reducen al empleo de alguna palabra nueva, a la variación del orden
en que son empleadas y al cambio de entonación.
Si partimos de la primera, la afirmativa, que puede ser considerada como la normal,
la segunda, la negativa, sólo se diferencia de ella porque se ha intercalado la partícula
no. En cambio, si a esta última se le quita dicha partícula, quedará reducida a la
primera.
Para convertir una oración afirmativa en negativa se le añade la partícula no y para
convertir una oración negativa en afirmativa se le quita dicha partícula.
Por lo que hace a las oraciones interrogativas y admirativas, puede verse que sólo
se diferencian de las afirmativas y negativas en que el orden de sus diferentes palabras
no es el mismo y, además, en que se pronuncian con un tono diferente, tono que se
indica mediante unos signos especiales de los que hablaremos después.
La oración imperativa, por lo que hace al tono, apenas se diferencia de la afirmativa
y de la negativa, aunque, desde luego, se pronuncie con más fuerza; pero, por lo que
hace al verbo, la variación es bastante grande, pues el es se ha convertido en sé, es
decir, que ha habido cambio de modo. Lo mismo cabe decir de las desiderativas y
exhortativas.

IX. Signos que las distinguen.- Las oraciones afirmativas, negativas e


imperativas, como acabamos de ver, no llevan signo alguno que las distinga entre sí.
Las interrogativas y admirativas, por el contrario, llevan, al principio y al fin, unos signos
especiales, que se llaman signos de interrogación y de admiración, respectivamente.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 4. Averigua las oraciones que hay en la lectura
con que se inicia la unidad. (verbos en forma personal) y di a qué clase de
2. Subraya las palabras desconocidas y busca las mencionadas en esta unidad pertenecen.
su significación en el diccionario. 5. Di el modo y el tiempo en que están los
3. Averigua la idea principal que encierra. verbos correspondientes.

164
Gramática Española

6. Escribe cinco oraciones afirmativas y otras 7. Escribe cinco interrogativas y cinco


cinco negativas; transforma las afirmativas en admirativas; transforma las primeras en
negativas y las negativas en afirmativas. afirmativas y las segundas en negativas.
8. Escribe cinco desiderativas y cinco
exhortativas; transfórmalas en afirmativas.

49. LAS ORACIONES (Continuación).


Lectura
La Luna es segunda presidenta del tiempo, tiene a medias el mando con el Sol; si él
hace el día, ella la noche; si el Sol cumple los años, ella los meses; calienta el Sol y seca
de día la Tierra, la Luna de noche la refresca y humedecer; el Sol gobierna los campos, la
Luna rige los mares, de suerte que son las dos balanzas del tiempo. Pero lo más digno de
notarse es, que así como el Sol es claro espejo de Dios y de sus divinos atributos, la Luna
lo es del hombre y de sus humanas imperfecciones, ya nace, ya crece, ya mengua, ya
muere, ya está en su lleno, ya en su nada, nunca permaneciendo en un estado, no tiene luz
de sí, participa de la del Sol, eclípsala la Tierra cuando se interpone; muestra más sus
manchas cuando es más lúcida; es la ínfima de los planetas en el puesto y en el ser; puede

165
Gramática Española

más en la Tierra que en el cielo: de modo que es mudable, defectuosa, manchada, inferior,
pobre, triste, y todo se le origina de la vecindad con la Tierra.
GRACIÁN.

Información Gramatical
I. LAS ORACIONES. Por la índole del verbo.- Acabamos de estudiar las diferentes
clases de oraciones que resultan del modo empleado para expresar el juicio que
contienen. Ahora estudiaremos las que resultan de la índole del verbo, o sea por la
especie de acción que expresan. Este punto de vista es el más importante y por esto
nos detendremos algo más en él.

II. Sustantivas y activas.- Sabemos que el verbo, la palabra principal del


predicado, indica lo que hace el sujeto y lo que hace el sujeto es una acción. ¿Pero
todos los verbos indican acción? Examinemos las oraciones siguientes:
Los niños cantan.
El zenzontle es un ave.
La primera contesta a la pregunta ¿Qué hacen los niños?; la segunda, por el
contrario, no puede contestar a ella porque el zenzontle no hace nada y simplemente
es. El verbo en este último caso no indica la acción que lleva a cabo el sujeto sino
simplemente, lo que es, su esencia o sustancia.
Tenemos, pues, dos clases de verbo, de ser y de acción y, por tanto, dos clases de
oraciones: substantivas y activas.

Oraciones sustantivas son las que expresan esencia o sustancia.

Oraciones activas son las que expresan acción.

Pudiera también decirse que oraciones substantivas son las que se construyen con
un verbo sustantivo y activas las que se construyen con un verbo activo.
Las substantivas también se denominan copulativas y las activas, predicativas.

III. Transitivas e intransitivas.- Dejemos, por ahora, las substantivas para fijarnos
exclusivamente en las activas o predicativas. Como acabamos de decir, expresan
acción, lo que hace el sujeto, y responden a la pregunta ¿Qué hace?
Pero no todas las acciones son de la misma especie. Todas ellas suponen, desde
luego, una cierta actividad; pero la energía de esa actividad varía enormemente de
unas a otras. Hasta el dormir exige una cierta tensión del organismo; pero, como es
evidente, muchísimo menor que la exigida por el comer. De otra parte, el dormir no
necesita de nada para completarse y queda, por tanto, dentro del sujeto; el comer, por
el contrario, necesita, para resultar completo, de lo comido —no hay que comer sin algo
que se coma—. La acción correspondiente tiene, pues, que salir del sujeto. Esto quiere
decir que hay acciones que no salen o pasan del sujeto a otra persona o cosa y otras
que sí salen o pasan a otra persona o cosa. A las primeras se las llama intransitivas y a
las segundas, transitivas.

Oraciones transitivas son aquellas en que la acción realizada por el sujeto


pasa o puede pasar a otra persona o cosa.

166
Gramática Española

Oraciones intransitivas aquellas en que la acción realizada por el sujeto no


pasa ni puede pasar a otra persona o cosa,

También podría decirse que oraciones transitivas son las que se construyen con
verbos transitivos e intransitivas las que se construyen con verbos intransitivos.
Ilustremos lo dicho con unos ejemplos. Cuando decimos Pedro duerme, no cabe
duda que el sujeto está activo, porque el dormir exige ciertas funciones del organismo;
pero también es evidente que la acción de dormir la realiza el sujeto, Pedro, sin que
tenga que salir de él; en cambio, si dijéramos Pedro corta leña, la acción de cortar no
se concibe si no sale del sujeto y se traslada a la leña. En este caso ha habido tránsito
o paso y en la primera, no.

IV. Sus elementos.- Como las oraciones substantivas son las que dicen lo que es
el sujeto, tendrán que constar, cuando menos, de tres elementos: el sujeto, lo que se
dice de él o atributo y el verbo ser, que une al primero con el segundo. En la oración
antes mencionada, El zenzontle es un ave, el sujeto será El zenzontle, un ave el
atributo y es el verbo. El sujeto y el atributo conciertan en género, número y caso, pues
ambos están en nominativo.

La oración transitiva, por el contrario, hemos visto que, además de sujeto y verbo,
requiere un objeto sobre el que recaiga la acción expresada por el mismo, lo que
hemos llamado complemento directo. También lleva, a veces, otro complemento, el
indirecto, que indica la persona, animal o cosa que recibe el daño o provecho de la
acción. En la oración Pedro corta leña para su amo, estas tres últimas palabras, para
su amo, son el complemento indirecto. Constará, pues, de tres o cuatro, según lleve o
no complemento indirecto.

En la oración intransitiva, como la acción expresada por el verbo no sale del sujeto
y, por tanto, no necesita objeto alguno para completarse, sólo constará de sujeto y
verbo. En el ejemplo Pedro duerme, el sujeto es Pedro y duerme, el verbo.

Los elementos de la oración sustantiva serán, pues, tres: sujeto, verbo y atributo.
Los de la transitiva tres o cuatro: sujeto, verbo, complemento directo y complemento
indirecto.
Los de la intransitiva dos: sujeto y verbo.
Tanto unas como otras pueden, además, llevar un o varios complementos
circunstanciales.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 4. Subraya las oraciones que encuentres en la
con que se inicia la unidad. lectura (tantas como verbos en forma personal)
2. Subraya las palabras desconocidas y busca y di a qué especie de las indicadas pertenecen.
su significación en el diccionario. 5. Distingue, entre las siguientes, las sustantivas
3. Averigua la idea principal que encierra. y activas. Subraya sus elementos.

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Gramática Española

Los pájaros comen alpiste. 6. Escribe cinco oraciones sustantivas y


La niña teje un chaleco para su padre. distingue sus elementos.
La calumnia es un crimen odioso. 7. Escribe cinco oraciones transitivas y distingue
Los bueyes son muy trabajadores. sus elementos.
Rafael vive en el campo. 8. Escribe cinco oraciones intransitivas y
distingue sus elementos.

50. LAS ORACIONES (Continuación).


Lectura
Haz gala, Sancho, de la humildad de tu linaje, y no te desprecies de decir que vienes de
labradores, porque viendo que no te corres, ninguno se pondrá a correrte, y préciate más
de ser humilde virtuoso, que pecador soberbio. Innumerables son aquellos que de baja
estirpe nacidos han subido a la suma dignidad pontificia e imperatoria, y de esta verdad te
pudiera traer tantos ejemplos que te cansara. Mira, Sancho, si tomas por medio a la virtud,
y te precias de hacer hechos virtuosos, no hay para qué tener envidia a los que tienen
príncipes y señores por ascendientes, porque la sangre se hereda y la virtud se aquista, y
la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale.
CERVANTES.

168
Gramática Española

Información Gramatical
I. LAS ORACIONES. Oraciones reflexivas.- En las oraciones transitivas la acción
expresada por el verbo, como acabamos de ver, sale o pasa del sujeto para trasladarse
a otra persona o cosa. En las intransitivas, por el contrario, no sale o pasa del mismo.
Esto quiere decir que en las primeras la acción sale del sujeto y en las segundas se
queda en él.
Hay otra clase de oraciones en las que la acción sale también del sujeto, como en
las transitivas, pero para volver a él por una especie de rodeo. Cuando se dice, por
ejemplo, Vosotros os divertís, la acción de divertir sale del sujeto Vosotros para volver a
él, como indica la palabra os. Tiene, pues, sujeto y objeto o complemento directo, pero
los dos son una misma cosa.

Oraciones reflexivas son aquellas en que la acción del verbo puede recaer
sobre la misma persona que la ejecuta.

También podría decirse que son las que se construyen con un verbo reflexivo.
Como las transitivas, se componen de tres elementos: sujeto, verbo y
complemento, pero este último no es otro que el propio sujeto representado por un
pronombre personal.

II. Oraciones recíprocas.- En la oración reflexiva sólo se requiere un sujeto. Las


reciprocas, por el contrario, requieren dos cuando menos, pues la acción del verbo
correspondiente pasa de uno a otro, y a la inversa, o lo que es lo mismo, se cruza entre
ambos.
Cuando digo, por ejemplo, Pancho y Rosa se quieren, quiero decir, no sólo que
Pancho quiere a Rosa, sino que Rosa quiere también a Pancho. La acción de quererse
se cruza, pues, entre ambos o, lo que es lo mismo, rebota del primero a la segunda y
de la segunda al primero.

Oraciones recíprocas son aquellas en que la acción del verbo es ejecutada y


recibida alternativamente por dos o más personas,

Podría decirse, igualmente, que oraciones recíprocas son las construidas con un
verbo de dicha clase.
Los elementos de esta oración serán también tres: sujeto, verbo en plural y
complemento, el pronombre se, que indica esa reduplicación de la acción a que antes
nos hemos referido.
Esta especie de oraciones puede confundirse con la anterior, por cuya razón hay que
poner mucho cuidado en diferenciarlas.

III. Oraciones pasivas.- En todas las oraciones transitivas el sujeto, como vimos,
es el que realiza la acción y el complemento directo, el que la recibe. En la oración
Carmen bebe leche, el sujeto Carmen, es el que bebe y el complemento, leche, lo
bebido. Sin aumentar gran cosa las palabras de que consta y sin apenas alterar su
significado, cabe, sin embargo, cambiar su orden con el resultado sorprendente de que
entonces el sujeto pasa a ser complemento directo y este último a ser sujeto. Si en vez

169
Gramática Española

de Carmen bebe leche dijéramos La leche es bebida por Carmen, a pesar del cambio
experimentado por la oración, Carmen sigue siendo la que bebe y la leche, lo bebido;
pero el sujeto de la oración transformada ya no es Carmen sino leche. Ha habido, pues,
un trastrueque de elementos y el sujeto, el elemento activo, en vez de realizar la
acción, es ahora el que la recibe, el pasivo. Por eso a esta especie de oraciones se las
llama pasivas.

Oración pasiva es aquella en que la acción expresada por el verbo es recibida


por el sujeto en vez de ser realizada por él.

También podría decirse que es la que se construye con un verbo en forma pasiva.
Sus elementos serán, por tanto, los siguientes: sujeto paciente, en nominativo,
verbo en voz pasiva y ablativo agente, que siempre es un nombre precedido de las
preposiciones por o de.

IV. Oraciones impersonales.- Hasta ahora el sujeto de las oraciones que hemos
examinado es fácilmente reconocible. Hay, sin embargo, otras en que no sucede lo
mismo. Sean, por ejemplo, las oraciones Dicen que hubo tormenta. Se dice que hubo
tormenta. Si preguntamos quién dice o quiénes dicen, la contestación será la gente, los
hombres, etc. Esas palabras serán, pues, el sujeto, no expreso, desde luego, pero sí
sobrentendido; sujeto, además, impreciso o indeterminado porque no puede fijarse
concretamente en una persona conocida. Es decir, se sabe que alguien lleva a cabo la
acción, pero no es posible decir quién.
Oraciones impersonales son aquellas en que no se sabe exactamente quién lleva a cabo la
acción expresada por el verbo.

Podría decirse, igualmente, que son las que se construyen con un verbo
impersonal.
Por regla general, estas oraciones se refieren a hechos realizados por un sujeto
indeterminado.

V. Oraciones unipersonales.- Por otra parte hay acciones que no pueden


atribuirse a persona alguna y que, por tanto, carecen de sujeto. La acción de nevar no
podemos atribuirla a nadie en concreto y, como es natural, no puede tener sujeto. Lo
mismo sucede con las acciones de tronar, llover, granizar, etc. Todas las que indican un
fenómeno natural cualquiera están en este caso.

Oraciones unipersonales son aquellas en las que no hay ninguna persona que
pueda llevar a cabo la acción expresada por el verbo.

Son, por otra parte, las construidas con un verbo unipersonal.

Por regla general, estas oraciones se refieren a los acontecimientos meteorológicos


y al paso del tiempo.

ACTIVIDADES

170
Gramática Española

1. Lectura, conversación y comentario del trozo Llueve a mares.


con que se inicia la unidad. Se anuncia una huelga para el jueves.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca El niño fue castigado por su tío.
su significación en el diccionario. Cuentan que está muy enfermo.
3. Averigua la idea principal que encierra. Los amigos se pelean muy a menudo.
4. Subraya las oraciones que encuentre y di a 6. Escribe cinco oraciones reflexivas y cinco
cuál de las especies antes mencionadas recíprocas.
pertenecen. 7. Escribe cinco oraciones en la voz activa y
5. Di la clase a la que pertenecen las oraciones pásalas a la pasiva.
siguientes: 8. Escribe cinco oraciones impersonales y otras
Rafaela se lava con frecuencia. cinco unipersonales.

51. LA CLAUSULA
Lectura
Los árboles mostraban sus ramas cargadas de frutos. Doblegábanse los nispereros
con el peso de los amarillos racimos cubiertos de barnizadas hojas; asomaban los
albaricoques entre el follaje como rosadas mejillas de niño; registraban los muchachos
con impaciencia las corpulentas higueras, buscando codiciosos las brevas primerizas, y
en los jardines, por encima de las tapias, exhalaban los jazmines su fragancia azucarada
y las magnolias, como incensarios de marfil, esparcían su perfume en el ambiente
ardoroso impregnado de olor de mies.
BLASCO IBÁÑEZ.

Información Gramatical

171
Gramática Española

I. LA CLAUSULA. Combinación de oraciones.- También las oraciones simples se


combinan entre sí para formar conjuntos más complicados, las llamadas oraciones
compuestas o cláusulas. Así como las oraciones simples contienen un juicio, las
compuestas contienen más de uno. Examinemos las siguientes oraciones:
Juan come galletas.
Juan construye casas, Pedro ara la tierra y Pancho fabrica muebles.
Pedro fabrica muebles que venderá en el mercado.

Es evidente que en la primera oración no hay más que un juicio y que, por tanto, no
puede contener más que un sujeto y un predicado, en la segunda y tercera, por el
contrario, hay más de un juicio, tres en aquélla y dos en ésta; contendrán, por tanto,
más de un sujeto y más de un predicado.

La primera es una oración simple, la segunda y la tercera, compuestas.

Oración simple es la que contiene un solo juicio y no más de un sujeto y un


predicado.

Oración compuesta la que contiene más de un juicio y más de un sujeto y un


predicado.

La primera de las compuestas, Juan construye casas, Pedro ara la tierra y Pancho
fabrica muebles, contiene tres juicios o sea tres oraciones unidas por la coma y la
conjunción copulativa y; la segunda, dos juicios o sea dos oraciones unidas por el pro-
nombre relativo que.
Las oraciones compuestas también se llaman cláusulas.

II. Coordinadas y subordinadas.- Examinemos ahora más detenidamente las dos


cláusulas antes mencionadas.
Juan construye casas, Pedro ara la tierra y Pancho fabrica muebles.
Pedro fabrica muebles que venderá en el mercado.

Es evidente que en la primera hay tres oraciones separadas por comas y por la
conjunción y. Estas tres oraciones conservan su independencia hasta el punto de que
la cláusula resultante pudiera, sin gran trastorno, convertirse en otras tres simples. No
sucede lo mismo con la segunda, pues, de las dos que la forman, la última, que
venderá en el mercado, ha perdido su independencia para someterse o subordinarse a
la primera. Considerada aisladamente, carece de significación y de valor.
De aquí que haya dos clases de oraciones compuestas: coordinadas y
subordinadas. Las primeras son aquellas en que las simples que las forman conservan
su independencia y su significación; subordinadas aquellas en que las simples que las
forman pierden su independencia y carecen, por tanto, de significación propia. Las
coordinadas son separables e independientes; las subordinadas, inseparables y
dependientes.
Las coordinadas están unidas por conjunciones coordinativas y las subordinadas
por pronombres relativos, adverbios o conjunciones subordinativas.

172
Gramática Española

III. Coordinadas.- Acabamos de decir que esta especie de oraciones compuestas


está formada por dos o más simples unidas por conjunciones. Esto quiere decir que
esa unión puede revestir diversas modalidades y que, por tanto, habrá tantas clases de
oraciones coordinadas como especies de conjunciones de la misma clase. A
continuación damos las más importantes.
a) Si los diferentes miembros u oraciones simples no hacen más que añadirse unos
a otros o seguirse unos a otros, la oración compuesta resultante recibe el nombre de
copulativa, palabra que quiere decir copular o unir. Ejemplos:
La casa es bonita, la rosa bella y el bosque agradable.
La casa es bonita y la rosa bella y el bosque agradable.
Van unidas por conjunciones copulativas o por comas. Si son muy largas, en vez de
coma puede emplearse el punto y coma.
Cuando todas las simples que la forman son afirmativas, se usa la conjunción y; ni,
si todas son negativas; si la primera es afirmativa y la segunda negativa, y, ni; pero si la
primera es negativa, hay que emplear y o una adversativa.
b) Si sus miembros están enlazados de modo que haya que elegir entre ellos, la
cláusula se denomina disyuntiva, palabra que quiere decir separar, desunir. Ejemplo:
Comemos ahora mismo o me voy al campo.
Van unidas por conjunciones disyuntivas.
c) Cuando sus miembros están unidos de modo que indiquen contraste o
contradicción reciben el nombre de adversativas, palabra que quiere decir contrario,
adverso. Ejemplo:
Me gustaría ir de viaje, pero no tengo dinero.

Van unidas por conjunciones adversativas y separadas por comas cuando


son cortas o por punto y coma cuando son largas.

Conviene no confundir la adversativa sino con la condicional si seguida del adverbio


negativo no. Ejemplos: No come sino trabaja, No come si no trabaja.

d) Si sus miembros se enlazan para indicar que el segundo es la causa o razón del
primero, reciben el nombre de causales, palabra que quiere decir determinar, causar.
Ejemplo:

Me voy a mi casa, pero no quiero verte.

Van separadas por comas y unidas por conjunciones causales.

e) Si sus miembros se unen para indicar que el segundo es el efecto o


consecuencia del primero, se llaman ilativas, palabra que quiere decir inferencia,
ilación. Ejemplo:

Oigo la ronda, luego no estará lejos.

También van separadas por comas y unidas por conjunciones ilativas.

173
Gramática Española

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo Yo marcharé a Veracruz, tú a Acapulco y


con que se inicia la unidad. Rafael a Querétaro.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca Ni Pedro va a Guadalajara ni Pancho a
su significación en el diccionario. Cuautla.
3. Averigua la idea principal que encierra. Justicia pido que no gracia.
4. Averigua las oraciones que hay en la lectura y O vas a la escuela o te quedas en casa.
distingue las simples de las compuestas. No lo hizo Juan sino Luis.
5. De entre estas últimas, distingue las Algo le habrá pasado, puesto que no llegó.
coordinadas de las subordinadas. Di a qué clase Zumban las abejas, luego no están lejos.
de las antes mencionadas pertenecen las 7. Escribe una oración coordinada copulativa,
primeras. otra disyuntiva y una tercera adversativa.
6. Averigua a qué clase pertenecen las 8. Escribe una oración coordinada causal y otra
siguientes: ilativa.

52. CLAUSULAS SUBORDINADAS


Lectura
¡La procesión! Primero marchan cuatro muchachos que se turnan diariamente,
cargados con las andas en donde van los Peregrinos. Luego, los niños en tumultuoso
agrupamiento, encorvando la vela de cera para ver cómo gotea sobre la alfombra, o
serios y formales como alcaldes de villorrio en el día de fiesta. Siguen luego los jóvenes,
la polla de la casa que ha traído a las amigas, el gomoso que lleva a todos los iniciados
en su círculo y la correcta formación de los chicuelos que quieren ser ya hombres. Atrás;
caminan lentamente las señoras respetables: la mamá, que no se atreve a bajar las
escaleras; la tía, que con su devocionario abierto entona el canto.
GUTIÉRREZ NÁJERA.

174
Gramática Española

Información Gramatical
I. CLAUSULAS SUBORDINADAS.- Principales y accesorias.- Fijémonos ahora en
las subordinadas y veremos que se trata, de acuerdo con lo dicho, de dos oraciones
que, al unirse, pierden su significación independiente o propia para adquirir la resultan-
te de su combinación.

Por otra parte, las dos oraciones en cuestión no tienen el mismo valor. Hay una que
domina, que impone al conjunto su propia significación; otra que es dominada y no
hace más que especificar o precisar la significación de la primera, a la cual, como es
natural, queda supeditada o subordinada.
Es evidente que en la oración compuesta Pedro fabrica muebles que venderá en el
mercado; la primera de las dos simples de que se compone, Pedro fabrica muebles, es
la dominante; la segunda, no hace otra cosa que precisar su significación, añadiendo
algo que habrá de suceder más tarde, que venderá en el mercado.
La primera recibe el nombre de principal y la segunda, el de accesoria. La primera
será, por tanto, aquella de la que depende la accesoria y encierra la significación
fundamental de la cláusula; la segunda, aquella que modifica o precisa el significado de
la principal.
Téngase muy en cuenta que tanto la principal como la accesoria carecen de sentido
por sí solas y que, por tanto, no pueden separarse.

II. Papel de las accesorias.- Estas oraciones accesorias o subordinadas a la


principal desempeñan en la oración compuesta el mismo papel que los complementos
del nombre o del verbo en la simple.
Como dichos complementos pueden ser adjetivos, nombres o adverbios, las
oraciones subordinadas correspondientes podrán también ser adjetivas, substantivas y
adverbiales.

Examinemos las siguientes oraciones por parejas:


El perro vigilante vale mucho. El perro que vigila vale mucho.
Antonio lamenta la pérdida de Antonio lamenta que hayas perdido tu sombrero,
tu sombrero.
Sofía corrió apresuradamente Sofía corrió, como era natural a toda prisa, para para
salvar su madre. salvar a su madre
En la primera pareja, el adjetivo vigilante de la primera oración se convierte en la
oración adjetiva que vigila de la segunda; en la segunda pareja, el nombre pérdida de
la primera, con los modificativos que lo acompañan, se convierte en la oración subs-
tantiva que hayas perdido tu sombrero, de la segunda; en la tercera pareja, el adverbio
apresuradamente, se convierte en la oración adverbial como era natural a toda prisa.

Las oraciones subordinadas están unidas a la principal de que dependen mediante


pronombres relativos, adverbios o conjunciones subordinativas.

III. Adjetivas.- Equivalen a un adjetivo o participio. Se denominan adjetivos-oración,


así como también oraciones de relativo porque son introducidas por un pronombre de
esa clase.

175
Gramática Española

Pueden ser, a su vez, especificativas o determinativas y explicativas o incidentales,


según que tengan por objeto determinar, especificándolo, a su antecedente o expresar
alguna circunstancia del mismo.
En la cláusula Las casas que están al principio de la calle son muy hermosas, la
oración subordinada adjetiva o de relativo, que están al principio de la calle, es
determinativa porque determina o circunscribe la significación de su antecedente, Las
casas. No todas las casas son hermosas sino sólo las que están al principio de la calle.
Hacen, pues, el mismo papel que los adjetivos determinativos.
Por el contrario, en la cláusula Antonio, que es un niño muy aplicado, me trajo tus
libros, la subordinada adjetiva, que es un niño muy aplicado, indica cómo es el niño.
Califica, pues, en vez de determinar a su antecedente y hace, igualmente, el papel de
un adjetivo, pero no determinativo sino calificativo.
En las especificativas, la subordinada relativa se halla más íntimamente unida a su
antecedente que en las explicativas, hasta el punto de que si las primeras se suprimen
el sentido queda alterado, cosa que no sucede si se suprimen las segundas. Por esta
razón las explicativas o incidentales suelen ir entre comas y las determinativas, no.
Esta especie de subordinadas son introducidas o, lo que es lo mismo, llevan delante
un pronombre relativo: que, cual, quien, cuyo.

IV. Sustantivas.- Equivalen a un sustantivo y suelen denominarse sustantivos-


oración. También suele llamárseles completivas.
Habrá tantas clases de subordinadas substantivas como oficios puede ejercer éste
en la oración: substantivas que hacen el oficio de sujeto, de complemento directo, de
complemento indirecto, de complemento circunstancial y hasta de complemento de otro
nombre con de, o sea un genitivo. Ejemplos de todas ellas pueden verse a
continuación.
No importa que no vengas.
Dime quién te lo dijo.
Dijo al mozo que preparase el encargo.
Huí porque temía ser castigado.
Temeroso de que lo averiguaran.
Son introducidas por las conjunciones subordinativas que, como, a que, para que, a
fin de que, porque y la preposición de.
V. Adverbiales.- Equivalen a un adverbio y, como éste, califican o determinan al
verbo de la principal. Se las suele denominar adverbios-oración.
Habrá tantas clases de subordinadas adverbiales como de adverbios.
De lugar. Indican el lugar y se unen a su principal por el adverbio donde. Ejemplo:
Esta es la casa donde lo vi.

De tiempo. Denotan tiempo y se unen a la principal por cuando, cuanto, como y


que. Ejemplo: No vayas hasta que yo te avise.

De modo. Expresan modo y manera y van unidas a su principal por como, según,
que. Ejemplo: Me gustaría verlo según ya te dije.

176
Gramática Española

De comparación. Indican comparación y son introducidas por como, solo, cual,


tanto, cuanto, que. Ejemplo: Salta como si fuera un gato.

De causa. Denotan causa, razón o motivo y son introducidas por pues, porque, ya
que, etc. Ejemplo: No te obstines porque sin duda estás equivocado.

De concesión. Indican contrariedad, pero, al propio tiempo que dicha contrariedad


no perjudica lo dicho en la principal. Comienza por aunque, si, que. Ejemplo: Marcharé
a Puebla aunque llueva.

Las subordinadas adverbiales están, pues, introducidas por conjunciones


subordinativas o por adverbios.

VI. Condicionales.- Las condicionales son una clase especial de las adverbiales.
Ya sabemos que constan de dos oraciones enlazadas por la conjunción si. De ellas,
una, la prótasis, expresa la condición; la otra, la apódosis, la consecuencia. Esta última
es la principal. Ejemplo: Si quieres divertirte, deberás ir al circo.

La principal o apódosis es deberás ir al circo y la accesoria o prótasis, Si quieres


divertirte. La prótasis está introducida por si u otra conjunción condicional y separada
de la apódosis por una coma.

Esta clase de oraciones indican, pues, la relación de condición y condicionado.


Sobre las formas ra, ría y se en esta clase de oraciones, téngase muy presente, que
la forma se sólo puede emplearse en la prótasis y la forma ría en la apódosis; la forma
ra puede emplearse en ambas. No se puede decir Si comería; pero sí Si comiese o Si
comiera. Cuando en la prótasis se emplea la forma ra, en la apódosis no puede
emplearse más que la forma ría; pero si en ella se emplea la forma se, entonces en la
apódosis, podría emplearse, indistintamente, las formas ra y ría. No se puede decir Si
comiera, partiera, sino Si comiera, partiría; pero se puede decir Si comiese, partiera y
Si comiese, partiría.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 7. Di cual es la principal y cuál la accesoria de


con que se inicia la unidad. las siguientes oraciones. Di a qué clase
2. Subraya las palabras desconocidas y busca pertenecen.
su significación en el diccionario. a. Tu padre, que es su protector, conoce sus
3. Averigua la idea principal que encierra. defectos.
4. Averigua las oraciones que hay en la lectura y b. No es oro todo lo que reluce.
distingue las simples de las compuestas. c. El perro, que de ordinario es tan paciente, se
5. Entre estas últimas, distingue las coordinadas pone furioso cuando lo irritan.
y las subordinadas. d. Dichosa la madre cuyos hijos son
6. En las subordinadas, averigua cuál es la trabajadores.
principal y cuál la accesoria. e. El lirio, cuyo cáliz es de blancura
inmaculada, simboliza la pureza.

177
Gramática Española

8. Analiza las siguientes oraciones subordinadas Creo que lloverá esta tarde.
adjetivas. Distingue la principal de la accesoria y Me parece que Rafaela se burla de su amiga.
di cuáles son determinativas o especificativas. 10. Analiza las siguientes subordinadas
a. Las riquezas, tras las cuales corremos, son adverbiales y di a qué clase pertenecen.
muy engañosas. La escuela es el lugar donde se educa a los
b. El niño cogió el pájaro que se había niños.
escapado de la jaula. Antonio marchó al campo cuando su padre se
c. El albañil que le dije trabaja muy bien. lo mandó.
d. La niña que miente es despreciada de Si fueras bueno, no disgustarías a tus padres.
todos. Hablas mejor que escribes.
e. El cordero, que era inocente, fue devorado Obremos según nuestra conciencia.
por el lobo. 11. En lugar de los puntos suspensivos, pon la
9. Analiza las siguientes subordinadas que corresponda de las formas ra, ría o re.
sustantivas y di qué oficio ejercen: Si no durmie…… tanto, trabaja…. más.
Conviene que te vayas pronto. Si quisie….. venir, te da….. una manzana.
La razón nos dice que hay un Dios. Si cantases bien, te apaludie…..
Se dice que no vendrán. Si cataras bien, te aplaudi…..

53. CONSTRUCCIÓN
Lectura
Cuatro días no cabales tenía yo de llegado a esta capital. Una de las cosas que más
habían llamado mi atención fue la multitud de papeles pegados en las esquinas; y como
usted sabe que soy aficionado a leer cuanto se me pone delante de los ojos, desde luego
pasaba horas enteras leyendo los diversos anuncios que adornaban las paredes de la
culta México. Entre ellos llamó particularmente mi atención el anuncio de remate, ya por
el nombre que me era totalmente desconocido, ya también por la pésima ortografía que
sus frases ostentaban.
En efecto, no dejaba de ser curioso ver en letras de molde, y entre otras muchas
cosas, los siguientes desatinos:
Un vestidor de madera para señoras con tres puertas.
Una hermosa lámpara con veinticuatro luces de cristal.

178
Gramática Española

Un reloj de cuerda para quince días y música de bronce.


Un tocador para señoras de armar y desarmar.
Cuatro sombrillas para niñas usadas.
Dos docenas de calcetines para hombres sin costura.
Una mesa para tomar café de escayola.
Una caja con dos docenas de medias para señoras bordadas y caladas.
Una cama matrimonial.
José MARÍA RIVERA.

Información Gramatical
I. CONSTRUCCION.- En qué consiste.- Conocidos los diferentes elementos y
clases de la oración, examinaremos ahora la cuestión del orden en que deben
disponerse. Tal es el problema encomendado a la construcción.

II. Regular y figurada.- Hay dos modos de ordenar los elementos de la oración:
uno en el que dichos elementos siguen el orden natural, es decir, primero el sujeto,
luego el verbo y, por último, los complementos; otro que, para hacer resaltar una pa-
labra o para dar más energía a la expresión, altera dicho orden. Al primero se le
denomina construcción regular y al segundo, construcción figurada.

III. Construcción regular.- Por lo que hace a los elementos de la oración, ya


sabemos que, puesto que de lo que se trata es de decir de alguien, el sujeto, algo, el
predicado, es natural que en primer lugar vaya el sujeto y después el predicado.
Ejemplo: Antonio canta muy bien.
Por lo que hace a las demás palabras que forman parte del sujeto o del predicado,
es natural que las determinadas vayan seguidas de las que las determinan o
determinantes.
Debido a esto, los complementos del nombre deben ir detrás de aquel cuya
significación completan. Se exceptúan de esta regla el artículo y el adjetivo cardinal que
van, por el contrario, delante de él. También los adjetivos demostrativos e indefinidos
suelen preceder al nombre; los calificativos y el resto de los determinativos pueden
anteponérsele o posponérsele. Ejemplos: Perro negro, El perro, Los perros, Algún
perro, Este perro.
El epíteto suele preceder al nombre y el especificativo, seguirle; pero esta regla no
siempre se observa, sobre todo cuando se trata de composiciones poéticas. Ejemplos:
La cándida paloma, La casa de la esquina.
Los complementos del adjetivo, por regla general, van detrás de él; pero, si van
delante, la preposición siempre debe ir con ellos. Ejemplos: Azul turquí, Azul de Prusia.
Los complementos del verbo suelen ir inmediatamente después de él y en este
orden: primero el directo y después el indirecto. El circunstancial puede ir en cualquier
parte; pero siempre a continuación del elemento afectado por él. Ejemplo: La niña es-
cribe una carta de felicitación con máquina a su prima.
Los elementos independientes no tienen regla fija, pero deben colocarse después
del elemento al que se refieren. Ejemplos: Te ruego, amigo, que vengas; No me
engañes, pues sería inútil, con tus carantoñas.

179
Gramática Española

IV. Construcción figurada.- El orden anterior, que es el natural, puede alterarse


para, como antes dijimos, hacer resaltar uno cualquiera de ellos o dar más energía a la
expresión. Cabe, pues, alterar el orden de colocación de las palabras, omitiendo unas,
añadiendo otras o quebrantando las reglas de la concordancia. Todas estas
alteraciones constituyen las denominadas figuras de construcción, cinco en total:
hipérbaton, elipsis, pleonasmo, silepsis y traslación.

V. Hipérbaton.- Mediante esta figura se puede invertir el orden natural de las


palabras o de las oraciones. En vez de empezar por el sujeto, cabe hacerlo por otro
elemento cualquiera. Ejemplo:
Orden regular Orden figurado
Rafaela cose un traje para su Cose un traje Rafaela para su madre,
madre.
Un traje cose Rafaela para su madre.

Para su madre cose Rafaela un traje.

VI. Elipsis.- Mediante esta figura se pueden suprimir palabras que, si bien
constituyen elementos indispensables de la oración, cabe que sean suprimidas sin que
padezca el sentido. Ejemplo: Juan trabaja mucho; Pedro, poco.
En la segunda oración, Pedro, poco, se ha suprimido el verbo trabajar sin que el
sentido padezca; pero esa supresión se ha indicado con una coma.

VII. Pleonasmo.- Esta figura persigue una finalidad completamente distinta a la


anterior. Consiste en aumentar palabras que no son necesarias para el sentido, pero
que pueden prestarle fuerza y colorido. Ejemplo: Yo mismo lo vi.
En este caso, no sólo sobra o es redundante el adjetivo mismo, sino hasta el
pronombre yo, bastando, por tanto, con decir Lo vi.

VIII. Silepsis.- Por virtud de esta figura se permite ciertas concordancias anormales,
debido a que se tienen en cuenta principalmente de la significación y no la estructura
gramatical. Ejemplo: Vuestrad Majestad está enfermo.
El sujeto es femenino y, sin embargo, el atributo se pone en masculino porque se
sabe que se trata de un varón.

IX. Traslación. Por último, mediante esta figura, se autoriza a emplear ciertos
tiempos verbales con significación que, en realidad, no les corresponde. Ejemplo:
Mañana salgo de viaje.
En el ejemplo anterior se emplea el presente salgo en lugar del futuro saldré a pesar
de que la acción no se realiza cuando se habla y, por el contrario, se supone o se da
por seguro que se realizará después.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 2. Subraya las palabras desconocidas y busca
con que se inicia la unidad. su significación en el diccionario.

180
Gramática Española

3. Averigua la idea principal que encierra. 7. Di qué figuras de construcción contienen las
4. Subraya las figuras de construcción que siguientes expresiones y transfórmalas de modo
encuentres en la lectura y di a cuál de las clases que desaparezcan dichas figuras.
antes mencionadas pertenecen.
5. Pon en orden regular las siguientes El hombre valeroso se conoce en el combatir;
oraciones: el sabio en la cólera, y el amigo, en la
Una planta muy hermosa encontró Luis en su adversidad.
paseo. El vencerse a sí mismo constituye un hecho de
Como un gamo corría Rafael tras el conejo que verdadero valor.
se le escapaba. Vuestra Señoría sea servido.
Baila muy bien tu prima Lupe. Tu padre mismo lo manda.
6. Deshaz los equívocos, por mala construcción, Lo escribí y firmé de mi propia mano.
que hay en los anuncios de la lectura.
8. Escribe cinco oraciones en las que emplees
una distinta de las figuras antes mencionadas.

54. EL PERÍODO Y EL DISCURSO


Lectura
Salió Sigüenza por la orilla de los muelles,
Era una mañana inmensa, de oro. Lejos, encima del mar, el cielo estaba blanco, como
encandecido de tanta lumbre, y las paradas aguas, que de tiempo en tiempo hacían una
blanda palpitación ofrecían el sol infinitamente roto. Si pasaba una lancha, silenciosa y
frágil, los remos, al emerger, desgranaban una espuma de luz.
Gritaban las gaviotas delirantes de alegría y de azul. Y en las viejas barcas de carga,
los gorriones picaban el trigo y el maíz desbordado de los costales, y luego saltaban por
la proa, dejando en la marina una impresión aldeana muy rara y graciosa.
Bajo las palmeras paseaban los enfermos, los ociosos, los que llegan de las tierras
altas, hoscas y frías, buscando la delicia del templado suelo alicantino.
Olía el puerto a gentes de trabajo, a dinero y maderas, a vapores, a Mediterráneo, y
traspasaba todas las emanaciones una fuerte y encendida, como un olor de sol, de
semillas, de vida jugosa y apretada.

181
Gramática Española

De todos los barcos escogió Sigüenza para mirar un vapor negro, ancho, gordo,
reluciente en su misma negrura; el hierro de sus costados tenía arrugas, tacto, sustancia
de piel etiópica. Respiraban un hondo hervor de máquinas. Sus grúas eran palpos
gigantescos que se torcían sobre la tierra; bajaban sus cadenas oxidadas, y con dos uñas
terribles se llevaban cuévanos de hortalizas a las entrañas de las bodegas.
GABRIEL MIRÓ.

Información Gramatical
I. EL PERIODO Y EL DISCURSO.- Combinación de oraciones. —También las
oraciones, tanto simples como compuestas, se combinan entre sí para formar
conjuntos aún mayores de los hasta ahora estudiados: período, párrafo y discurso.

II. Modos de combinación.- Sus modos de combinación son los mismos hasta
ahora estudiados. O las oraciones se combinan conservando su independencia o
perdiendo dicha independencia y sometiéndose unas a otras. En el primer caso
tendremos una coordinación y en el segundo, una subordinación.
En la coordinación, los elementos coordinados agregan o yuxtaponen sus
significados, resultando, como es natural, tantos pensamientos como oraciones se
combinan, en la subordinación, en vez de agregarse, se funden, sometiéndose al
principal, que será el único efectivo.
Los diversos elementos —frases, oraciones y cláusulas— van unidos por
conjunciones o signos de puntuación que hacen sus veces.

III. El período.- Un conjunto de oraciones, simples o compuestas, coordinadas o


subordinadas, que tienen un sentido completo recibe el nombre de período. He aquí un
ejemplo:

El tigre, la pantera y el león tienen dientes poderosos y cortantes garras; el elefante


enormes colmillos y una trompa de incontrastable empuje; cuernos durísimos el
rinoceronte y el toro; la tortuga conchas y el erizo púas, que les sirven de escudo; los
reptiles su veneno y su fuerza contráctil.
El período anterior está compuesto de cinco oraciones, unas simples y otras
compuestas, separadas entre sí por punto y coma. Todas están coordinadas porque
sus sentidos se añaden o unen. El medio de unión es el punto y coma, que, en este
caso, sustituye a la conjunción copulativa.

IV. El párrafo.- Varios períodos que se refieren a una misma cuestión forman un
párrafo. El párrafo puede estar constituido por un período o por más de uno. En este
último caso, los períodos parciales van unos a continuación de los otros, separados
entre sí por punto y seguido, como acabamos de decir. Los párrafos, por el contrario,
van separados por punto y aparte. También es corriente que la primera palabra del
párrafo, además de escribirse con mayúscula, se meta un poquito dentro del renglón.
El cambio de párrafo indica que se van a decir cosas nuevas.

V. El discurso.- Un conjunto de párrafos referentes a un mismo tema constituye el


discurso u obra literaria.

182
Gramática Española

No hay que confundir el discurso de que aquí se habla con el discurso oratorio, que
es una de sus especies.
Para su mejor comprensión, el discurso suele ir dividido en capítulos, libros y partes.
El Quijote, por ejemplo, está distribuido en dos partes y, cada una de ellas, en
capítulos.
El discurso u obra literaria, de acuerdo con el asunto a que se refiere, puede
dividirse en diferentes clases, que constituyen lo que se llama géneros literarios.
Los principales de éstos son los siguientes: oratorio, histórico, didáctico, épico,
lírico, dramático y novelístico,
Para averiguar la distribución de una obra lo mejor es examinar su Índice o Tabla de
materias.

ACTIVIDADES

1. Lectura, conversación y comentario del trozo 5. Di de qué medios se ha valido el autor para
con que se inicia la unidad. distinguir los periodos y los párrafos entre sí.
2. Subraya las palabras desconocidas y busca 6. Examina una o varias obras, El Quijote, por
su significación en el diccionario. ejemplo, y di cuál es su distribución.
3. Averigua la idea principal que encierra. 7. Examina el índice o Tabla de Materias de una
4. Averigua los períodos y párrafos que o varias obras para averiguar su contenido y
contiene. distribución.

55. LETRAS DE USO DUDOSO

I. LETRAS DE USO DUDOSO.- Ortografía.- Dijimos al principio que la Gramática


nos enseña a hablar y a escribir correctamente el castellano. Al escribirlo, hay que
tener en cuenta el empleo adecuado de las letras y de los signos auxiliares de la
escritura. Esta es la tarea encomendada a la Ortografía.

II. Problemas ortográficos.- Si a cada sonido correspondiese una letra, y nada


más que una, el lenguaje escrito no presentaría apenas dificultades; pero,
desgraciadamente, no es este el caso. Hay, por el contrario, sonidos que pueden
representarse con letras diferentes y, por otra parte, letras que pueden pronunciarse de
diversas maneras. Sabemos, además, que hay dos clases de letras, mayúsculas y

183
Gramática Española

minúsculas. Deberemos, pues, conocer cuándo han de emplearse unas y otras. Este
problema da lugar a lo que se llama empleo de las letras de uso dudoso.

Por otra parte, tenemos el de la entonación y de las pausas. No todas las palabras u
oraciones se pronuncian con igual entonación ni de manera seguida. Unas reciben una
entonación y otras una diferente. Además, hay que hacer determinadas pausas o
silencios entre ciertas palabras u oraciones para que el lenguaje resulte más agradable
al oído. Este otro problema es el de los signos auxiliares de la escritura.

III. Principales letras de uso dudoso.- A continuación damos un resumen de las


letras ortográficas más importantes.
a) Uso de las mayúsculas.
1ª Se emplea letra mayúscula al comienzo de todo escrito y después de punto.
2ª En la primera letra de los nombres propios, de los apellidos y de los apodos.
Ejemplos: José Domínguez Gutiérrez, el Pípila.
3ª En los versos de más de ocho sílabas, al comienzo de cada uno de ellos; si
tuviesen menos, al comienzo de cada estrofa. Hay poetas, sin embargo, que emplean
la mayúscula en todos los versos, sean de la especie que sean.
4ª En los tratamientos y muy especialmente en sus abreviaturas. Ejemplos: S. M.,
Excm., Sr., Dr.
5ª Después de los dos puntos en el encabezamiento de las cartas y cuando se
anuncia una cita o párrafo textual. Ejemplos: Querida madre: Te ruego que... Dice el
autor: Cuando fui...
6ª En los nombres que denotan dignidad, poder o cargo importante. Ejemplos:
Presidente, Gobernador, General.
7ª En los nombres de las corporaciones o establecimientos de importancia.
Ejemplos: Suprema Corte, Seguro Social,
b) uso de la b. Aunque verdaderamente suena de modo distinto de la v, se las
confunde con gran frecuencia. Hay que saber, pues, cuándo deben emplearse una u
otra. La regla dice así:
1ª Se emplea la b en las sílabas bla, ble, bli, blo, blu y bra, bre, bri, bro, bru; es
decir, delante de las consonantes I y r. Ejemplos: blanco, blusa, brinco, brusco.
2ª En las sílabas inversas ab, abs, ob y en la mixta sub. Ejemplos: ábside,
abstracta, obvio, subdirector.
3ª En las palabras que empiezan por bu, bui, bur, bus, bibl. Ejemplos: butaca,
buitre, burdo, buscar, bibliografía.
4ª En las palabras que terminan en bundo, bunda y bilidad. Ejemplos: vagabundo,
abunda, contabilidad.
5ª En todos los tiempos de los verbos cuyo infinitivo termine en aber, eber y bir.
Ejemplos: caber, beber, concebir. Se exceptúan servir, hervir y vivir.
6ª En el copretérito de los verbos de la 1ª conjugación y del verbo ir. Ejemplos:
saltaba, cantaba, iba.
7ª Después de la m. Ejemplo: embajador.

c) Uso de la v. Se emplea la v en los siguientes casos:

184
Gramática Española

1° En las palabras que empiezan por vice, villa, villar. Ejemplos: vicecónsul,
Villalobos, Villarcayo.
2° En las voces que empiezan por la sílaba ad. Ejemplos: adviento, advenir.
3º Después de las consonantes b, I, n. Ejemplos: obvio, polvo, enviar.
4° En las terminaciones vira, viro, ívora, ívoro. Ejemplos: Elvira, decenviro,
carnívora, frugívoro.
5° En los adjetivos terminados en ava, ave, eve, evo, iva, ivo. Ejemplos: octava,
suave, leve, longevo, activo, fugitivo.
6° En muchos de los verbos terminados en evar, ervar, ivar, olver, over. Ejemplos:
nevar, conservar, privar, volver, mover.
7° En los presentes de indicativo, subjuntivo e imperativo del verbo ir. Ejemplos:
voy, vaya, ve.
8° En los pretéritos de indicativo y sus derivados de los verbos andar, tener y estar.
Ejemplos: anduve, tuvimos, estuve.

d) Uso de la c. La c tiene dos sonidos: uno fuerte con las vocales a, o, u, y otro
suave, con la e y la i. De aquí la dificultad de su uso adecuado. Las reglas que regulan
el sonido fuerte son las siguientes:
1ª Las silabas ca, co cu, se escriben con c (fuerte). Ejemplos: carreta, cochero,
cuchillo.
2ª Las sílabas que, qui, se escriben con q seguida de una u muda. Ejemplos:
querido, quimera.
3ª Con k sólo se escriben algunas palabras de origen extranjero, que también
pueden escribirse con qu. Ejemplos: kiosco, quiosco; kilogramo, quilogramo.
4ª Delante de consonante y al final de vocablo se emplea la c. Ejemplos: activo,
calmecac.
El sonido suave también presenta algunas dificultades, ya que puede escribirse,
además, con z. Sin embargo, la cuestión quedará muy simplificada si nos valemos de
las siguientes reglas:
1ª Las sílabas za, zo, zu, se escriben con z. Ejemplos: zamorano, zócalo, zurcir.
2ª Las silabas ce, ci, se escriben con c (suave). Ejemplos: cerilla, cigarro.

e) Uso de la z. Como acabamos de decir, sólo se usa en las sílabas za, zo, zu. Se
emplea, además, en las sílabas que terminan en dicho sonido. Ejemplos: diezmo,
arroz.

f) Uso de la h. Como esta letra es muda, su uso presenta graves dificultades. Se


usa:
1° Delante de los diptongos ia, ie, ue, ui. Ejemplos: hiato, hierro, hueso, huir.
2° En las palabras que empiezan por idr, iper, ipo. Ejemplos: hidrógeno, hipérbole,
hipódromo.
3º En los verbos haber, habitar, hablar, hacer, hallar, helar, heredar, huir, holgar,
hospedar, humillar, hurtar y algunos otros.

185
Gramática Española

g) Uso de la r en lugar de la rr. Esta letra también tiene dos sonidos, uno fuerte
(rra, rre, rri, rro, rru) y otro suave (ra, re, ri, ro, ru). El sonido fuerte se escribe, por regla
general, con rr (doble). Hay, sin embargo, dos casos en que se escribe con r (sencilla).
1º Al principio de palabra. Ejemplos: ramo, regla, risa, rojo, ruso.
2° En medio de palabra, después de las letras I, n, s (consonantes de la palabra
salón). Ejemplos: alrededor, enredo, israelita.
El sonido suave siempre se escribe con r (sencilla).

h) uso de la m y la n. La m se emplea en lugar de la n en los siguientes casos:


1° Antes de la b y p. Ejemplos: emblema, empuje.
2º Antes de la n. Ejemplos: columna, alumno.

i) uso de la g. La g tiene, como la c y la z, dos sonidos, uno fuerte v otro suave.


Suena fuerte con la e y la i; suave, con la a, la o y la u.
El sonido fuerte de la g se confunde con el de la j. Hay, pues, que saber cuándo se
deben emplear una u otra. Se escribe con g (fuerte):
1º Las sílabas ge, gi. Ejemplos: género, gitano,
2º Se exceptúan de la regla anterior las palabras terminadas en aje y las que
comienzan con eje. Ejemplos: paisaje, ejército.
El sonido suave no ofrece dificultad, pues no se confunde con ningún otro. Sólo hay
que tener presente que con las vocales e, i, hay que intercalar una u muda para que no
suene fuerte. Ejemplos: guerrero, guindas.

j) Uso de la j. Acabamos de decir que su sonido puede confundirse con el de la g


(fuerte). He aquí las reglas de su uso:
1ª Se escriben con j las silabas ja, jo, ju. Ejemplos: jarro, joroba, jugar.
2ª También se emplea en las voces que empiezan por adj, eje, obj. Ejemplos:
adjunto, ejemplar, objetivo.
3ª Las que terminan en je, jero, jería. Ejemplos: lenguaje, sonajero, relojería.

k) uso de la y. Esta letra suena unas veces como la i y otras de manera muy
parecida a la II. Puede, pues, confundirse con ambas. De aquí que debamos conocer
su uso. Se emplea esta letra:
1° En lugar de la i, al final de palabra, si forma diptongo, o triptongo; sola, cuando es
conjunción. Ejemplos: buey, mamey; perros y gatos.
2º En lugar de II, al principio de silaba. Ejemplos: yeso, raya.

ACTIVIDADES

1. Sustituye el guión por la letra que 2. Sustituye el guión por la palabra que
corresponda: convenga:
__irtud __astar __arbero Los componentes del agua son el oxígeno y el
enton__es pla__a a__straer __________.
a__mósfera puberta__ fa__orecer Se llama __________ al animal sin pies.
__ueno li__ros __acia El ahogado muere por __________.
lu__ o__stinado lá__teo Un remedio que calma el dolor se llama
________.

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Gramática Española

El médico hace la _________ al difunto para El esqueleto está compuesto de ______.


conocer las causas de su defunción. La guadaña de la muerte corta el _______ de la
La ______ es muy amarga. vida.

56. ACENTO

I. ACENTO.- En qué consiste. —Ya sabemos que acento es la mayor fuerza con
que se pronuncia determinada sílaba de una palabra. Cuando una palabra se compone
de dos o más sílabas, una de ellas siempre se pronuncia con mayor fuerza que las
demás. A esa sílaba se la denomina tónica y tónico el acento correspondiente.
También sabemos que las palabras por el acento pueden ser agudas, llanas y
esdrújulas y sobresdrújulas.

II. Sus clases.- Pero, además del acento tónico o prosódico, hay otras clases de
acento, de las cuales vamos a ocuparnos ahora.
En primer lugar, tenemos el acento ortográfico, que es una coma o rayita colocada
sobre la sílaba que lleva el acento tónico, aunque no siempre, para indicar éste.

187
Gramática Española

Hay otra clase de acento, el diacrítico, palabra que quiere decir distinguir, que sirve
para diferenciar los diversos oficios que puede ejercer una misma palabra. Por ejemplo,
la palabra el puede ser artículo y pronombre. Pues bien, para distinguir esos oficios se
acentúa cuando es pronombre y no se acentúa cuando es artículo.
Por último, tenemos el acento llamado enfático, que se emplea en las oraciones y
frases exclamativas o interrogativas para darles mayor energía.

III. Uso del acento ortográfico.- Las reglas por que se rige este acento son las
siguientes:
1ª Las palabras agudas se acentúan cuando terminan en vocal y en n o s. No se
acentúan cuando terminan en consonante distinta de n o s. Ejemplos: sartén, Moisés,
mamá.

2ª Las palabras llanas se acentúan cuando terminan en consonante distinta de n o


s. No se acentúan cuando terminan en vocal o n y s. Ejemplos: mármol, ámbar.

3ª Las palabras esdrújulas y sobresdrújulas se acentúan siempre. Ejemplos:


árboles, advirtiéndoselo.
La y final, aunque suena como vocal, se considera como consonante.
Téngase muy en cuenta que se consideran como agudas la 2ª persona del plural
del presente de indicativo, la 2ª también del plural del futuro de indicativo y la 2ª del
singular del presente de subjuntivo. Ejemplo: averiguaréis, comíais, averigüéis.

4ª También se emplea el acento para disolver diptongos, como, por ejemplo, en los
pronombres posesivos mío, mía, míos, mías.
En los diptongos, el acento debe caer sobre la vocal fuerte y en la última si las dos
son débiles; en los triptongos, sobre la fuerte.

IV. Uso del acento diacrítico.- Como acabamos de decir, se usa para distinguir los
diversos oficios de una misma palabra. Por regla general, llevan esta clase de acentos
las palabras que ejercen el oficio más noble o elevado.

Las reglas por que se rigen son las siguientes:


1ª Se acentúan los pronombres personales mí, tú y él para distinguirlos de los
adjetivos determinativos mi y tu y el articulo determinado el.

2ª Los pronombres demostrativos éste, ése y aquél, con sus femeninos y plurales,
para distinguirlos de los correspondientes adjetivos.
3ª Los relativos qué, quién, cúyo y cuánto se acentúan cuando van en
interrogaciones o se les quiere hacer resaltar.

4ª Se acentúan, igualmente, el pronombre y adverbio de afirmación sí para


distinguirlo de la conjugación condicional si; la forma sé de los verbos saber y ser para
distinguirla del pronombre reflexivo se; la forma dé del verbo dar para distinguirla de la
preposición de; el sustantivo té para distinguirlo del pronombre te; el adverbio más para
distinguirlo de la conjugación correspondiente.

188
Gramática Española

5ª Sólo se acentúa cuando es adverbio y aún cuando va después de verbo.

6ª También se acentúa la conjunción o cuando puede confundirse con el cero.


Ejemplo 3 ó 4.

ACTIVIDADES

1. Sustituye los puntos suspensivos por la 2. Decir a qué clase de palabras pertenecen,
sílaba, acentuada o no, que corresponda. por razon de su acento, las siguientes:
Llegaron Rafael y Antonio, ……..te cansado y 1. Balancín 9. Alegría
a……….. enfermo. 2. Hombre 10. Ciudadano
Debe…..as cuidar mejor tu hacienda. 3. Cardenal 11. Flamígero
……..veme de conductor porque no …….. por 4. Improvisar 12. Peste
donde debo pasar. 5. Enorme 13. Pestífero
No ha venido a …….. 6. Huésped 14. Continuo
El …….ter del vol……. hecha fuego. 7. Cómplice 15. Equívoco
El ……..coles próximo iremos a la feria. 8. Aceptásemos 16. Placer

57. SIGNOS AUXILIARES

I. Signos auxiliares de la escritura.- Ya dijimos que pueden ser de dos clases:


unos que marcan las pausas y otros la entonación. A los primeros pertenecen la coma
(,), el punto y coma (;), los dos puntos (:) y el punto final (.); a los segundos, el acento
('), del que ya nos hemos ocupado, la interrogación (¿?), la admiración (¡!), los puntos
suspensivos (. . .), la diéresis o crema (ü), el guión (-), el guión mayor (—), el paréntesis
( ), las comillas (“ “), la nota o llamada (1) y el asterisco (*).

II. Signos de puntuación.- Son los que marcan las pausas en la lectura. El punto
indica una detención o pausa prolongada; la coma una pausa breve; el punto y coma y
los dos puntos pausas de duración intermedia.

189
Gramática Española

a) Uso del punto. El punto puede ser de dos clases: punto y seguido y punto y
aparte.
El primero se usa para separar las diversas oraciones o cláusulas de un periodo,
que se escriben unas a continuación de otras sin interrupción.
El segundo se emplea para separar los diversos períodos. Al terminar uno de ellos,
se interrumpe la escritura y se pone punto para continuarla en el renglón siguiente;
pero, no al principio, sino un poco dentro del renglón.

b) Uso de la coma. Ya sabemos que la coma indica una pausa muy breve. A
continuación damos las reglas más importantes para emplearla bien:
1ª Se emplea para separar entre si los términos de una enumeración. Ejemplo: Los
días de la semana son: lunes, martes, miércoles y etc.

2ª Para separar las diversas frases u oraciones de una cláusula, independientes


entre sí. Ejemplo: Juan fue al campo, Antonio al circo, Pedro se quedó en casa.

3ª En las oraciones condicionales, para separar la prótasis de la apódosis. Ejemplo:


Si quieres comer, tendrás que trabajar.
4ª Para aislar los elementos independientes de la oración, como vocativos,
paréntesis, etc. Ejemplo: Te agradeceré, Gonzalo, que no hagas ruido.

5ª Para sustituir a un verbo sobrentendido. Ejemplo: Rosa estudia mucho; Carmen,


poco.

c) Uso del punto y coma. Indica una pausa intermedia entre el punto y la coma. Se
emplea:
1° Para separar las oraciones de una cláusula cuando son largas o contienen ya
alguna coma. Ejemplo: El lunes, martes y miércoles iremos a la escuela; el jueves y
viernes nos quedaremos en casa; el sábado y domingo iremos al campo.

2° Después de las conjunciones adversativas. Ejemplo: Quería ir a tu casa; pero mi


hermano no me deja.

d) Uso de los dos puntos. También indican una pausa intermedia entre el punto y
la coma. Las principales reglas de su empleo son las siguientes:
1ª En las enumeraciones, para separar éstas de la preposición general que va
delante de ellas y las anuncia. Ejemplo: Las estaciones del año son: primavera, verano,
otoño e invierno.
2ª Después del saludo o invocación de las cartas. Ejemplos: Querida tía:, Muy Sr.
mío:.
3ª Después de los vocativos. Ejemplo: Lupe: ven aquí. En este caso se suele
emplear, con preferencia, la coma.

e) Uso del signo de interrogación. El signo de interrogación se emplea en las


preguntas. Supone, pues, un cambio de entonación. Ejemplo: ¿Cuándo nos vamos?

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Gramática Española

f) uso de la admiración. También supone un cambio de entonación. Se emplea


cuando queremos expresar un sentimiento. Ejemplo: ¡Qué calor hace!

g) Uso de la diéresis. Se usa este signo para indicar que la u de las sílabas gue,
gui, no es muda y debe sonar. Ejemplos: antigüedad, argüir.

h) Uso de los puntos suspensivos. Se emplean estos puntos para indicar que se
ha interrumpido o se calla lo que se iba a decir. Ejemplo: Me gustaría decirle. . . pero...

i) Uso del guión. Se emplea el guión (-) al final de un renglón para indicar que la
palabra queda cortada y sigue en el siguiente. Hay que tener mucho cuidado en que el
corte se haga sin disolver sílabas ni diptongos.

j) Uso del guión mayor. Este guión (—), un poco mayor que el corriente, se emplea
en los diálogos para indicar el cambio de interlocutor.

k) Uso del paréntesis. Se emplea este signo ( ) para aislar dentro de la oración los
elementos independientes del mismo nombre. A veces se substituye por comas.

l) Uso de las comillas. Se usan estos signos para señalar las frases textuales de
un autor.

m) Uso de la nota o llamada. Se emplea para indicar que en la parte inferior del
escrito o en otro lugar se da una explicación o ampliación de la palabra o frase a cuyo
lado se coloca.

n) Uso del asterisco. Se emplea para llamar la atención, al igual que la llamada.

ACTIVIDADES

1. Pon los signos de puntuación que Rafaela dibuja muy bien pero Lupe bastante
corresponda. mal Podrá tu amigo ser lo que dices aunque
otra cosa parezca.
Los hombres las mujeres y los niños van de Que desdichado eres Dice Cervantes en el
excursión. Quijote Dichosa edad y siglos dichosos
Las razas humanas son tres blanca negra y aquellos a quien los antiguos pusieron el
amarilla. nombre de dorados.
Te digo Isabel que vengas.
Tu pariente que yo sepa no ha venido.

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