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INTRODUCCION

Los grandes líderes no se formaron de la noche a la mañana, todo cambio implica un


proceso permanente, sin embargo es necesario reconocer que existen personas que cuentan
con las habilidades requeridas para hacerse escuchar y seguir por una gran cantidad de
gente, que convencidas por éstas, encuentran lo que necesitan para alcanzar metas en
conjunto y que al mismo tiempo se sienten identificadas entre sí.

Ejercer un liderazgo en una institución por ejemplo, implica involucrar a todo el personal
docente, es decir, influir de manera positiva en cada uno de ellos y trazarse metas con fines
comunes y con la firme convicción de lograrlas. Influir en todo el personal docente de una
escuela no siempre resulta una tarea fácil, pues la forma de actuar y de pensar de cada
individuo no siempre es la esperada, por lo tanto, el líder al frente debe contar con la
capacidad de comunicación y anteponer los valores para lograr una misión a futuro, lo que
significa que si el líder logra que el grupo de gente con la que se trabaja se apropie de los
mismos ideales y se tiene la capacidad de guiarlos sin perder de vista las creencias y los
valores y se es congruente en lo que se habla con lo que se hace entonces existirá la
confianza y la inspiración para lograr la visión de un equipo de trabajo
Se dice que un líder es la persona que influye en otras, que tiene la capacidad de involucrar
a infinidad de gente y logra que esas personas se apropien de una misma visión a futuro con
grandes y mejores resultados en lo que desean obtener.

Sin embargo, como ya se ha mencionado anteriormente, no todas las personas tienen la


capacidad de lograr un liderazgo visionario y asertivo, puesto que careceré de las
habilidades necesarias para influir en otras gentes, o bien necesita desarrollar sus
capacidades, destrezas y habilidades principalmente mentales y conversacionales. Por
ejemplo, en el ámbito laboral de manera personal se considera que se cuenta con la
capacidad de comunicar aún con sus limitantes, y se considera una fortaleza que es
necesario incrementar y al mismo tempo mejorar porque en esa comunicación aún hace
falta brindar al colegiado mayor confianza, persuasión e inspiración para lograr una visión
de una mejor escuela a futuro.

Una característica personal que se considera una debilidad es que en la comunicación que
existe en el colegiado, se presta uno a engancharse con determinado compañero cuando se
habla de determinado tema y no se está de acuerdo, pero que de acuerdo a los valores que
uno tiene es necesario trabajar en ello y saber escuchar la opinión de cada persona, así
mismo el compromiso es modificar dichas actitudes y ser congruente en lo que se habla con
lo que se hace.

Uno de los recursos que valoro en las personas es el saber escuchar que aunque se tiene no
siempre se practica con constancia, ser inteligente e inspirar a los compañeros a depositar la
confianza en uno mismo, pero no solo en lo que se habla, sino también reflejada en los
hechos, en el trabajo, en el cumplimiento y ser un ejemplo, es decir, ser congruente en lo
que hablo con lo que hago.

Luego entonces, ser un buen líder requiere responsabilidad, compromiso etc.; entre los
retos de liderazgo que como docente me comprometo a potencializar son sacar a la gente
del confort en que viven y fomentar la responsabilidad, asimismo, despertar la pasión en las
actividades laborales que realizan. Los compromisos medibles a realizar en estas dos áreas
serán precisamente detectar la responsabilidad en el cumplimento de las tareas
encomendadas y la actitud con que realiza dichas actividades.
Por otra parte para lograr las acciones de mejora en mi liderazgo, es necesario lograr influir
positivamente en mi equipo de trabajo, así mismo generar compromisos a favor del logro
para poder hacer un equipo fuerte y con una visión a obtener.

Los indicadores de logro en estas acciones serán valorar las acciones que se realizaron,
actitudes empleadas y la retroalimentación para así mejorar el desempeño del equipo con
que se trabaja.

Definitivamente ser un buen líder no es una tarea fácil, sin embargo tampoco imposible,
siempre que exista una comunicación asertiva, directa, en confianza, eliminando
pensamientos negativos y facultando a los colaboradores del equipo a demostrar que
pueden lograr lo que se propongan y que se puede mejorar siempre que se tenga la
intención de hacerlo y salir victoriosos ante cualquier reto.