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Ocho aspectos que debes cuidar

para respirar y espantar el estrés


Los ejercicios de respiración son una gran herramienta -buena, bonita y barata- para reducir los
niveles de estrés que se acumulan en cada uno de nosotros por el ambiente, la ciudad, el
trabajo, las relaciones interpersonales, el estudio y más.

Primero, concéntrate en tu respiración actual. Si es rápida y superficial es respuesta a alguna


situación estresante. La hiperventilación es angustiante, sobre todo para personas propensas a
la ansiedad.

Respirar ordenadamente puede ayudar a relajar y reducir los efectos del estrés, ya que es
capaz de controlar el sistema nervioso y estimular el cuerpo para relajarlo, mejorando o
previniendo problemas de salud.

Ahora, lo primero que debes hacer es cuidar la postura de tus piernas. Siéntate en un lugar
cómodo, cruza las piernas en una postura cómoda, lo ideal es en flor de loto, pero flexiónalas
hasta donde tu flexibilidad te lo permita. El punto es permanecer cómodo por un periodo
prolongado.

Luego cuida que las rodillas estén lo más pegadas al suelo, toca la superficie, estíralas y
relájalas. Las manos puedes dejarlas reposar sobre tus rodillas o sobre el abdomen, esta
segunda opción te ayudará a sentir cómo se llena de aire tu cuerpo.

La respiración inicia por la nariz, toma una bocanada de aire y mantenlo un instante ahí. Luego
éste inundará tu abdomen y se hinchará. Trata de retener el oxigeno por un instante antes de
soltarlo. Cada bocanada debe de ser lo más profunda posible. Debes sentir el aire llenando
tus pulmones y trasladarlo a tu estómago. Ahí radica la profundidad.

Los brazos y los hombros deben de permanecer relajados, para conseguirlo imagina que te
pesa y déjalos caer.

Cierra los ojos, mantenerlos así durante el tiempo en que realices el ejercicio de respiración. Al
bloquear tu entorno visual lograrás una mayor concentración.