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Los hidrocarburos como tal no producen ningún impacto ambiental.

Es cuando
esos hidrocarburos son utilizados como combustibles que se tornan dañinos para
nuestro entorno.
Hidrocarburos Los hidrocarburos son compuestos orgánicos formados únicamente
por átomos de carbono e hidrógeno. La estructura molecular consiste en un
armazón de átomos de carbono a los que se unen los átomos de hidrógeno.

Hidrocarburos: Alquenos

Generalmente son utilizados por motores de combustión interna que producen


gran potencia y facilitan enormemente las actividades humanas pero como
consecuencia su carburación produce óxidos de carbono en forma de monóxido y
dióxido que se elevan a la atmosfera y contribuyen a acelerar el efecto
invernadero.

Abundan en la naturaleza

El etileno es una hormona vegetal que induce la maduración de las frutas (se
emplea como anestésico general y como catalizador acelerando la maduración de
los plátanos, naranjas, papas, limones y otros)

B-caroteno: Es un pigmento anaranjado que produce el color de las zanahorias y


una valiosa fuente dietética de vitamina A, también se cree que proporciona cierta
protección contra algunos tipos de cáncer. La principal fuente para la industria son
los procesos de “cracking” del petróleo natural.

El dióxido de nitrógeno es un gas no inflamable y tóxico, originado de forma


natural en procesos biológicos, tormentas y, por la oxidación del monóxido de
nitrógeno natural, se encuentra en la atmósfera en pequeñas concentraciones.

Las concentraciones altas de dióxido de nitrógeno afectan principalmente al


sistema respiratorio y provocan irritación nasal, incomodidad respiratoria y dolores
respiratorios agudos. Mientras, la presencia de monóxido de nitrógeno no se
considera peligrosa para la salud.
El dióxido de azufre procede de la combustión de carbón y derivados del petróleo
que contienen azufre en su composición, siendo las principales fuentes las
centrales térmicas, refinerías de petróleo, procesos de obtención de sulfúrico y,
por supuesto, los automóviles y las calefacciones a nivel urbano. A
concentraciones elevadas resulta irritante al transformarse en ácido sulfúrico en
los órganos respiratorios internos, afectando principalmente al sistema respiratorio
y a la conjuntiva.

El monóxido de carbono. Es un gas procedente principalmente de la combustión


incompleta del carbono presente en combustibles, siendo los principales focos
emisores las centrales térmicas, refinerías y los automóviles. Su presencia afecta
a la hemoglobina de la sangre, reduciendo la capacidad de transporte de oxígeno
por los glóbulos rojos, pudiendo incluso llegar a ser fatal a altas concentraciones.

el ácido sulfhídrico. Se trata de un gas incoloro, soluble en varios líquidos y de olor


penetrante. La mayor parte de este gas se encuentra de forma natural en la
atmósfera, pero resulta tóxico a altas concentraciones. Procede mayoritariamente
de la fabricación de pasta de papel, el refinado del petróleo y la industria textil. Su
presencia afecta de forma especial al aparato respiratorio produciendo irritación en
nariz, garganta y ojos, además de dolor de cabeza, mareos y vómitos.