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Intervenciones

Psicológico-Comunitarias
en Santiago de Chile

Editoras
Mariane Krause Jacob
Andrea Jaramillo Torréns
Profesoras de la Escuela de Psicología,
Facultad de Ciencias Sociales,
Pontificia Universidad Católica de Chile

PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE


FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES
Krause, M. y Jaramillo, A. (1998). Intervenciones psicológicas-
comunitarias en Santiago de Chile. Santiago: Pontificia Universidad
Católica de Chile.

Intervenciones
Psicoiógico-Comumtarias
en Santiago de Chile

Primera edición: 1998

9 Pontificia Universidad Católica de Chile


Vicuña Mackenna 4860. Santiago - Chile

Derechos reservados

ISBN: 956-14-0493-1

Editoras:
Mañane Krause Jacob
Andrea Jaramillo Torréns
Escuela de Psicología,
Facultad de Ciencias Sociales.
Pontificia Universidad Católica de Chile
emaü: mkrause@puc.cí

impresor:
Quickpnnt Ltda.
Julio, 1998
"Creo que sigue siendo válido que, para tra-
bajar en Psicología Comunitaria, hay que tra-
bajar primero desde la necesidad de la gente
y respondiendo a esas necesidades y desde ahí
ir incorporando otros elementos" (6:91).
"Entonees:educando y formando, más que
nada capacitando [...], porque el conocimien-
to es poder" (7:159).
índice

Prólogo 9

Introducción 13

CAPITULO I

Psicología Comunitaria e intervención


en comunidades 17
1. Desarrollo de la Psicología Comunitaria 19
2. Metas, valores e investigación en Psicología Comunitaria. 33
3. Intervención en comunidad 36
CAPÍTULO II
Objetivos y metodología de una investigación
sobre intervenciones psicológico-comunitarias
en siete comunas de Santiago de Chile 49
1. Propósito y objetivos de la investigación 51
2. Metodología utilizada 53

CAPÍTULO III
Catastro de los centros y programas de intervención
psicológico-cornunitaria de siete comunas de Santiago
de Chile . ___, 63
1. Comuna de Conchalí 65
2. Comuna de La Florida 77
3. Comuna de Macul 75
4. Comuna de Maipú 80
5. Comuna de Ñuñoa 85
6. Comuna de Peñalolén 93
7. Comuna de Pudahuel 97

7
ISTERVENCIONKS PslCOLÓGICll-CoMUNITARIAS UN SANTIAGO DE ClilLE

CAPÍTULO IV
Descripción y análisis de las principales características
de 94 centros y programas psicológico-comunitarios 105
1. Objetivos generales, específicos y focos de intervención 108
2. Aspectos financieros y administrativos 119
3. Caracterización de los destinatarios 127
4. Inserción comunitaria 135
5. Modalidades de intervención 143
6. Evaluaciones realizadas en los centros y programas 151

CAPÍTULO V

Análisis cualitativo de siete centros y programas


de intervención psicológico-comunitaria 161
1. Bases valóricas y conceptuales de las intervenciones
psicológico-comunitarias 163
2. Representaciones sobre las características de la población
destinatana . J69
3. Relación con la comunidad 179
4. Intervenciones realizadas desde los centros y programas . 183
5. Aspectos laborales de los agentes de intervención
comunitaria , 193

CAPÍTULO V!

Discusión crítica de la práctica, de intervención


psicológico-comunitaria en Santiago de Chile 203
1. Fundamentos del trabajo psicológico-comunitario:
valores, objetivos y metas , 205
2. Relación entre agentes de intervención y población
destinataria , , 208
3. La práctica de intervención psicológico-comunitaria 217
4. Planteamiento final:
Tensiones de ¡a práctica psicológico-comunitaria actual 225

Referencias bibliográficas 231


Anexo 1 237
Anexo 2 241

8
Prólogo

La historia de este libro comenzó en mayo de 1994, cuando una de sus


autoras, Mariane Krause, presentó una propuesta de Seminario de Título en la
Escuela de Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Chile. El tema
de dicho seminario eran las intervenciones comunitarias en Santiago de Chile.
El motivo principal para su proposición era la convicción de que se requería
urgentemente actualizar la información existente, ya que entre los colegas del
área había más claridad -globalmente hablando- sobre las intervenciones co-
munitarias de los años ochenta que sobre las de la década de los noventa. Acer-
ca de estas últimas sólo se disponía de fragmentos, que parecían indicadores de
importantes transformaciones, pero se carecía de una visión de conjunto. Esta
preocupación coincidió con el interés de 14 estudiantes de Psicología del últi-
mo año de la carrera, quienes decidieron unirse al proyecto y realizar sus semi-
narios de título como parte de él.
El objetivo del proyecto, que de este modo se estaba iniciando, era reali-
zar una investigación exhaustiva sobre la totalidad de los centros y programas
existentes en una muestra de comunas de Santiago de Chile, a fin de. producir
un catastro de lo existente, más un análisis de una serie de aspectos de relevan-
cia en intervenciones comunitarias, tales como sus objetivos, su población des-
tinatario, la composición de los equipos de trabajo, sus fuentes de financiamiento,
sus actividades de intervención, sus modalidades de evaluación, entre muchos
otros.
Para lograr este objetivo, los 14 tesistas y su profesora guía se confor-
maron en un equipo de investigación, el cual trabajó durante un año en el desa-
rrollo de la investigación. Eos tesistas trabajaron en parejas, cada una a cargo
de una comuna. Se diseñó la estrategia de recolección de información y se crea-
ron los instrumentos necesarios para recoger la información, que fueron dos
tipos de- entrevista. Una, estructurada, para ser aplicada a la totalidad de los

9
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

centros y programas y otra, semiestructurada, para indagar en profundidad


sobre algunos aspectos en particular, en una submuestra de programas y cen-
tros. La primera de estas entrevistas fue construida sobre la base del conoci-
miento teórico y empírico acumulado acerca de la intervención psicológico-
comunitaria y con importante participación de Loreto Martínez, otra de las
autoras de este libro.
Luego comenzó el trabajo en terreno para los tesistas. Esto significó, en
un primer momento, tomar contacto con los respectivos Municipios. Fue muy
valiosa la información entregada por ellos para contactar los primeros centros
y programas. Se fueron realizando las primeras entrevistas y las mismas perso-
nas entrevistadas fueron entregando nombres de otros centros y programas.
También se buscaron organizaciones en la guía telefónica y en catastros reali-
zados con anterioridad, verificándose si los lugares registrados continuaban en
funcionamiento y si tenían las características básicas para ser incluidas en el
estudio. Otra técnica que se utilizó en este rastreo de programas y centros psi-
cológico-comunitarios -y que dio buenos resultados- fue recorrer las calles,
observar si había alguna organización y preguntar directamente a los tran-
seúntes si conocían alguna. Este período fue bastante extenso y significó per-
manecer mucho tiempo en cada comuna, con horarios muy flexibles para poder
coordinar y realizar las entrevistas.
De manera paralela a las visitas a las comunas se mantenían reuniones
semanales de todo el equipo de investigación, para compartir los avances y
dificultades, para intercambiar información sobre la existencia de algún centro
o programa en otra de las comunas y, principalmente, para tomar decisiones
respecto a la inclusión o exclusión de centros y programas, analizando cada
caso en particular. Asimismo, en esta primera fase de la investigación se iban
haciendo modificaciones a la entrevista estructurada, hasta darle su forma de-
finitiva.
El paso siguiente fue el análisis de los resultados de la aplicación de la
entrevista estructurada, lo cual implicó un largo trabajo de generación de cate-
gorías de análisis a partir de la información recolectada. Los resultados gene-
rados en estafase sirvieron de base para el diseño del guión del segundo tipo de
entrevista, las entrevistas en profundidad semiestructuradas. La siguiente eta-

10
PRÓLOGO

pafue la realización de estas entrevistas en un centro o programa de cada co-


muna, seleccionado en función de los datos que se habían obtenido a través de
la primera entrevista. Posteriormente, las entrevistas en profundidad fueron
objeto de un análisis cualitativo.
Una vez finalizados los seminarios de título, el equipo de investigación
llegó a la conclusión que los datos y análisis contenidos en cada uno de los
seminarios de título eran lo suficientemente relevantes, como para darlos a
conocer más ampliamente. En ese momento se tomó la decisión de realizar un
análisis integratívo de la información de las siete comunas y publicarlo en for-
ma de libro. Realizar ésto significaba invertir nuevamente una gran cantidad
de trabajo en reanaliz.ar y sintetizar la información.
Las autoras de este libro decidimos asumir esa labor y así comenzamos a
integrar la información, generando nuevos análisis y conclusiones respecto a
la labor realizada por el conjunto de centros y programas en las siete comunas.
Sin embargo, fueron muchas las personas que durante todo este proceso
contribuyeron para que la investigación y el presente libro fueran posibles. Que-
remos agradecer en particular a los tesistas Alejandra Areco, Paola Arratia,
Rafael Barrera, Ximena Canelo, M. Loreto de la Paz, Paola Galaz, Julia Guzmán,
Ana María Larenas, Raúl Lizana, M. Mireva Miranda, Ricardo Salgado, Matías
Sanfuentes y Gricel Silva -todos psicólogos titulados en la actualidad- quienes
aportaron su trabajo teórico y práctico, dedicando muchas horas a las visitas
de las comunas, para identificar los centros y programas, contactar a las perso-
nas y realizar las entrevistas. Reconocemos lo ardua que fue su labor, en oca-
siones con largas esperas y más de alguna frustración. Ellos, además, son co-
autores de algunos de los subcapítulos de este libro.
Agradecemos a las Municipalidades de Conchalí, La Florida, Macul,
Maipú, Ñuñoa, Peñalolén y Pudahuel, por la información y orientación entre-
gada respecto a los programas y centros existentes y por facilitarnos los antece-
dentes respecto de la historia y los indicadores sociodemográficos de sus comu-
nas.
De manera muy especial queremos agradecer a las personas de los cen-
tros y programas de las diferentes comunas que cedieron parte importante de su
tiempo para ser entrevistados. Agradecemos también a nuestra colega Daniela

\\
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILELE

Bolívar, quien se incorporó ai trabajo en la etapa de elaboración del libro,


haciendo importantes aportes en diferentes secciones, en especial, en la siste-
matización y análisis de los resultados presentados en el capítulo IV.
Nuestra gratitud tiene también Patricia Friz, quien con mucha paciencia
transcribió los textos manuscritos de las entrevistas estructuradas y las graba-
ciones de las entrevistas en profundidad.
Así también expresamos nuestro agradecimiento a nuestras colegas
Marcela Cornejo, quien amable y desinteresadamente revisó todo el manuscri-
to y María Inés Winkler quien, con actitud apoyadora y el espíritu crítico pro-
pio de su vasta experiencia en el área, hizo la última revisión del texto.
Por último, queremos dar nuestro agradecimiento a todas aquellas per-
sonas de nuestros ámbitos laborales y personales que -creyendo en la relevan-
cia de nuestro trabajo- nos incentivaron y motivaron a seguir en esta labor.

Santiago de Chile, invierno de 1998

12
Introducción

El tema del presente libro es la Psicología Comunitana en su aspecto


aplicado, es decir, las intervenciones psicológico-comunitanas. Se presenta una
revisión actualizada de los tópicos de relevancia para la intervención comunita-
ria, con un énfasis en el desarrollo que ésta ha logrado en Latinoamérica. En lo
fundamental, el libro muestra los resultados de una investigación científica reali-
zada en siete comunas de Santiago de Chile. En estas comunas -seleccionadas
de tal modo que representan la variedad del conjunto de comunas de la capital-
fueron estudiadas la totalidad de los centros y programas psicológico-comunita-
rios existentes. En el análisis de estos datos empíricos se enfocan temáticas de
relevancia para la Psicología Comunitaria como disciplina y para la práctica de
intervención.
La Psicología Comunitaria se ha transformado, en la mayor parte del mundo
y a sólo tres décadas de su nacimiento, en una sólida disciplina, tanto científica
como aplicada. En el continente americano, especialmente en Latinoamérica, ha
tenido un importante desarrollo, el que le ha permitido trascender el ámbito aca-
démico, para ser integrada a las políticas de desarrollo social y de salud. Asimis-
mo, durante los últimos 15 años, diversas instituciones internacionales finan-
ciadoras de proyectos de desarrollo la incorporaron en sus programas, imple-
mentados a través de las llamadas "Organizaciones No Gubernamentales" (ONG).
A consecuencia de lo señalado existen actualmente en Latinoamérica nu-
merosos centros y programas de intervención comunitaria. Chile no es una ex-
cepción en este panorama. Particularmente en Santiago, todas las comunas cuen-
tan con este tipo de programas, realizados tanto desde Ministerios, Municipios y
Consultorios, como desde distintas ONG, fundaciones e instituciones eclesiásti-
cas.

13
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

Sin embargo, es insuficiente la información actualmente disponible acer-


ca de los centros y programas existentes, acerca de sus modos de acción, de los
objetivos que persiguen, o de las carencias que tienen, siendo afectados por esta
falencia tanto los beneficiarios, como los equipos de trabajo y las autoridades
relacionados con los programas de intervención comunitaria. Dicho vacío impli-
ca que los centros comunitarios trabajen descoordinadamente y que falte la in-
formación necesaria para que tanto desde el sector académico, como del político,
o en el ámbito local, se clarifiquen sus fortalezas y debilidades y se implementen
los cambios requeridos.
Este déficit en la retroalimentación, necesaria para regular o modificar las
intervenciones comunitarias, va en desmedro de un óptimo aprovechamiento de
los recursos humanos y materiales invertidos en el ámbito psicosocial. Es aquí
donde se inserta el presente libro, pretendiendo disminuir, al menos en parte, este
vacío.
En consecuencia, el objetivo fundamental de esta publicación es difundir
los resultados de la investigación realizada sobre intervenciones psicológico-
comunitarias, a fin de que la información obtenida y su análisis en relación a
elementos teóricos de la Psicología Comunitaria, tengan un impacto tanto en el
mundo académico y político, como en la práctica de intervención.
La información que se presenta a lo largo del libro permitirá visualizar
globalmente el panorama actual'de intervenciones comunitarias existentes en
siete comunas santiaguinas. A la vez, el análisis de dicha información revelará
las necesidades, fortalezas y problemas de estos centros y programas psicológi-
co-comunitarios, permitiendo visualizar posibilidades para el desarrollo de es-
trategias de intervención efectivas.
Este libro está dirigido a profesionales del área de las Ciencias Sociales y
de la Salud, que trabajan o se interesan en las intervenciones comunitarias; a
docentes universitarios que realizan cátedras sobre temas psicosociales; a alum-
nos universitarios de pre y postgrado y a diferentes organizaciones que trabajan
directa o indirectamente en el área de la intervención comunitaria, entre las cua-
les se encuentran el Ministerio de Salud, el Instituto Nacional de la Juventud, el
Servicio Nacional de la Mujer, el Servicio Nacional de Menores, Municipios,
Centros de Salud, Organizaciones No Gubernamentales, fundaciones, organiza-

14
INTRODUCCIÓN

ciones eclesiásticas y los diversos centros y programas de intervención comuni-


taria que de ellas dependen.
Se espera que la presente publicación permita a todos ellos acceder a in-
formación empírica actualizada sobre intervenciones psicológico-comunitarias
llevadas a cabo en nuestro medio y que, asimismo, apoye la formación de estu-
diantes e impulse la investigación en el área, a través de la puesta en evidencia de
aspectos de la intervención comunitaria que necesitan de mayor estudio y siste-
matización.
El libro está compuesto por seis capítulos. En el primero se presentan y
discuten aspectos teóricos relevantes. Esta presentación integra tanto el desarro-
llo histórico de la Psicología Comunitaria y sus elementos definitorios, como la
aplicación de ésta, enfatizándose la intervención comunitaria en Latinoamérica,
particularmente en Chile.
En el segundo capítulo se presentan los propósitos y objetivos de la inves-
tigación realizada, así como la metodología de investigación utilizada.
El tercer capítulo presenta un catastro de los centros y programas detecta-
dos en las siete comunas de Santiago, junto con una sintética descripción de cada
una de éstas, la que incluye una reseña de la historia comunal, más algunos datos
sociodemográficos de relevancia. El catastro de centros y programas psicológi-
co-comunitarios, además de tener un uso práctico en términos de orientar al lec-
tor en forma rápida respecto de la oferta de centros y programas existente en
cada comuna, permite tener-una visión general-de la muestra utilizada para los
análisis que se presentan en los capítulos posteriores.
El cuarto capítulo incluye la descripción y el análisis de la información
obtenida, dando así una visión general de la situación actual de las organizacio-
nes dedicadas al trabajo psicológico-comunitario. Está dividido en cinco
subcapítulos: objetivos generales y específicos de los centros y programas, as-
pectos financieros y administrativos, caracterización de los destinatarios, grado
de inserción comunitaria, modalidades de intervención y evaluaciones realiza-
das en los centros y programas.
En el quinto capítulo se presentan los resultados de una profundización de
la investigación por medio de metodología de investigación cualitativa, aplicada
a siete centros y programas seleccionados del total de los centros y programas

15
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

identificados. En este capítulo se abordan temas tales como las bases valoneas y
conceptuales de las intervenciones psicológico-comunitarias, la representación
que los agentes de intervención tienen sobre las características de la población
destinataria, su relación con la comunidad, las intervenciones realizadas desde
los centros y programas y aspectos laborales de los agentes de intervención co-
munitaria.
Por último, en el sexto capítulo, se desarrolla una integración crítica de
los resultados presentados en los capítulos previos, a la luz de conceptos clásicos
y desarrollos actuales de la Psicología Comunitaria. Este análisis integrativo está
organizado en torno a tres grandes temas: los fundamentos del trabajo psicológi-
co-comunitario en términos de sus valores, objetivos y metas, la relación entre
agentes de intervención y población destinataria y, finalmente, la práctica de
intervención. El capítulo concluye con una proposición acerca de las tensiones
centrales de la intervención comunitaria actual en Santiago de Chile.

16
CAPÍTULO I

Psicología Comunitaria
e Intervención en Comunidades
1. Desarrollo de la Psicología Comunitaria 19
1.1. Desarrollo de la Psicología Comunitaria en
América Latina , 21
1.2. Desarrollo de la Psicología Comunitaria en Chile 28

2. Metas, Valores e Investigación en


Psicología Comunitaria . 33

3. Intervención en Comunidad 36
3.1. El proceso de cambio social en la intervención
comunitaria 40
3.2. Contexto social de la intervención comunitaria 41
3.3. Participación y empowerment 43
3.3.1. Desarrollo Comunitario 44
3.3.2. Desarrollo Local 45
3.3.3. Educación Popular 46

17
CAPÍTULO 1

Psicología Comunitaria e Intervención en


Comunidades
María Loreto Martínez Guzmán

En este capítulo se presentan elementos conceptuales centrales de la Psi-


cología Comunitaria, los que constituyen un marco de análisis de las interven-
ciones psicológico-comunitarias de Santiago de Chile. Esta presentación integra
tanto el desarrollo histórico de la Psicología Comunitaria y sus elementos
definitorios, como la aplicación de ésta, enfatizándose la intervención comunita-
ria en Latinoamérica, particularmente en Chile.
1. Desarrollo de la Psicología Comunitaria
La Psicología Comunitaria nació entre fines de la década-del cincuenta y
comienzos de los años sesenta, como una postura crítica ante las prácticas psico-
lógicas, psiquiátricas y sociales tradicionales que permitiese encarar los grandes
problemas psicosociales con nuevas respuestas y soluciones más efectivas y hu-
manitarias. Los orígenes y cursos de desarrollo de la Psicología Comunitaria
difieren parcialmente en distintas partes del mundo. En algunos países fue
institucionalizada como una subdisciplina de la Psicología -como en Estados
Unidos de América- en tanto que en otros, especialmente en los países latinoa-
mericanos, se caracterizó por un fuerte énfasis práctico, relacionado concreta-
mente con las problemáticas sociales y políticas y con un compromiso con el
cambio social. Por otra parte, está el caso de Alemania, donde los psicólogos
comunitarios se resistieron a la institucionalización a fin de conservar una inde-
pendencia crítica, o lo que se ha denominado «una perspectiva psicológica co-
munitaria radical» (Keupp & Rerrich, 1982).
Desde mediados del siglo XX, la Psicología en E.E.U.U. fue incorporan-
do un rango más amplio de roles y de concepciones acerca de la naturaleza y de

19
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

los propósitos de la disciplina. Entre los antecedentes históricos del desarrollo de


la Psicología Comunitaria en este país se puede citar la convocatoria y el informe
de la Joint Commission on Mental Illness & Health (1961) y los movimientos
sociales de los años sesenta que pavimentaron el terreno para la así llamada «ter-
cera revolución en salud mental» (Sánchez Vidal, 1991). El gobierno de Kennedy,
que asumió el poder en enero de 1961, había sido avalado por un amplio consen-
so público de apoyo para el cambio social radical. La meta de tal cambio era
mejorar el estatus y la situación de vida de los pobres, de los discapacitados y de
los discriminados, a través de darles apoyo y acceso a las oportunidades y a los
beneficios de la sociedad. Estos hechos político-sociales prepararon la escena
para que se produjera un cambio profundo en las concepciones de enfermedad
mental y de bienestar social y psicológico.
Los psicólogos norteamericanos participaron activamente en el trabajo de
la Comisión Conjunta (Joint Commission on Mental Illness & Health) y en la
promulgación de la Ley sobre Centros Comunitarios de Salud Mental. Contribu-
yeron sustantivamente a la investigación, al entrenamiento y al diseño de los
programas que dieron forma a estas iniciativas, sin embargo, estaban desconten-
tos con el predominio del pensamiento médico. Los psicólogos participaron en
los Centros Comunitarios, lucharon para ampliar las concepciones en las cuales
éstos se basaban y comenzaron a forjar alternativas. Los esfuerzos dirigidos a
este último objetivo fueron diversos e involucraron una cantidad sustantiva de
diálogo, incluyendo la organización de varias conferencias a nivel nacional que
fueron apoyadas por distintos profesionales, incluida la Asociación Psicológica
Norteamericana (APA). La primera de éstas fue la Conferencia de Swampscott,
(Massachussets, 1965), que es considerada la instancia en la cual se formalizó el
nacimiento de la Psicología Comunitaria. Sus participantes fueron principalmente
psicólogos vinculados al trabajo de salud mental comunitaria y, en cinco días de
debate, estos pioneros de la Psicología Comunitaria definieron el campo y se
dieron una nueva concepción de sí mismos y de la tarea comunitaria (Bennet,
Anderson, Cooper, Hassol, Klein & Rosenblum, 1966).
El paradigma emergente de la Psicología Comunitaria que surgió en
Swampscott era un modelo interdisciplinano alternativo, que incorporaba los
métodos de la Psicología y los aplicaba a nuevos problemas. Enfatizaba el cam-

20
PSICOLOGÍA COMUNITARIA E INTERVENCIÓN EN COMUNIDADES

bio de las comunidades y el trabajo con las organizaciones sociales, a fin de


transformarlas de manera tai que ios individuos se beneficiaran, se desarrollaran
y se mantuvieran saludables. Los participantes definieron el rol del psicólogo
como el de un "conceptuaiizador-participante", es decir, como un participante
comprometido en las tareas y con las personas de la comunidad en donde trabaja.
Sin embargo, este rol contemplaba también contribuir con las habilidades con-
ceptuales y de investigación centrales en su formación como psicólogo.
La Psicología Comunitaria en E.E.U.U. puede ser caracterizada como un
esfuerzo por crear un paradigma emergente con tres características esenciales:
(a) está firmemente imbuida en las tradiciones conceptuales, metodológicas y de
compromiso social de la Psicología, (b) sus proponentes han forjado nuevos con-
ceptos, métodos, hechos y valores en su búsqueda por expandir el dominio de
conocimiento y de relevancia de la Psicología y (c) los actores implicados han
tratado de involucrarse en aplicar su trabajo a mejorar los enfoques individuales
y colectivos, a fin de abarcar una gama más amplia de problemas humanos y
sociales.
Los enfoques que caracterizan a la Psicología Comunitaria han mostrado
un potencial considerable para generar soluciones más satisfactorias -desde el
punto de vista individual y social- frente a una gama amplia de problemas socia-
les e individuales. La Psicología Comunitaria puede ofrecer, hoy día, enfoques
probados y cada vez más sofisticados para el análisis y la resolución de proble-
mas. También ofrece un conjunto de metodologías para la medición, el análisis y
la resolución de problemas que son relativamente simples de aplicar. Una varie-
dad de estos enfoques ha sido utilizada por trabajadores comunitarios y pueden
ser adaptados a casi cualquier contexto social. Estas contribuciones prosociales
indudablemente incorporan factores culturales que, hasta cierto punto, son espe-
cíficos del contexto estadounidense donde se han desarrollado, sin embargo, pue-
den ser usados o modificados en función de las condiciones imperantes en el
contexto donde se quieran aplicar.
1.1. Desarrollo de la Psicología Comunitaria en América Latina
En este punto se describen los hechos relacionados con el desarrollo de la
Psicología Comunitaria en Latinoamérica y las influencias que recibió, en se-

21
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

cuencia cronológica. E.s necesario destacar la importancia de analizar el desarro-


llo histórico de la Psicología Comunitaria dentro del orden social en que ésta se
inserta y comienza a funcionar como tal, incluyendo el contexto de la Psicología
como disciplina científica y como profesión de ayuda. Estas raíces son las que
confieren el carácter y marcan ¡a evolución de la disciplina. A este respecto, los
orígenes de la Psicología Comunitaria en América Latina tienen relación con los
cambios sociales ocurridos en E.E.U.U. en la década del sesenta, pero también
reflejan características particulares producto de un contexto histórico, social, po-
lítico y cultural diferente.
Desde fines de ¡a década dei 50 se venían realizando en América Latina,
particularmente en Brasil y en Colombia (Fals Borda, 1959), desarrollos comu-
nitarios interdisciplinanos, que adoptaron una estrategia metodológica basada
en la investigación-acción, orientada al cambio social y a la concientización.
Estas prácticas se dirigían al desarrollo de la participación comunitaria y consis-
tían en la movilización de un grupo particular o de una comunidad, para el en-
frentamiento y la solución de sus problemas (Montero, 1984). Los anteriores son
desarrollos comunitarios interdisciplinarios, en los cuales están presentes las ca-
racterísticas de participación y autogestión que, algunos años después, van a
definir a la Psicología Comunitaria. Son también la anticipación histórica (Fals
Borda, 1959) de una estrategia metodológica orientada al cambio social.
En Latinoamérica la Psicología Comunitaria como tal comenzó a desarro-
llarse a comienzos de la década del setenta, en el contexto de una serie de condi-
ciones sociales y políticas que creaban un clima propicio para su surgimiento.
Este período coincide con una agudización de la crisis económica, el desarrollo
de movimientos sociales en América Latina y un cuestionamiento de la validez
ecológica de la Psicología Social. Durante este período se generó una preocupa-
ción creciente por la aplicabilidad de la Psicología al proceso de reivindicación
de los grupos marginados desde el punto de vista social, político y económico
(Rivera-Medina & Serrano-García, 1991). Al igual que en E.E.U.U., estas pro-
puestas se manifestaron en una crítica al enfoque de la Psicología Clínica y, par-
ticularmente, a su énfasis en la búsqueda de factores individuales como explica-
ción de los problemas.

22
PSICOLOGÍA COMUNITARIA E INTERVENCIÓN EN COMUNIDADES

Varias influencias contribuyeron al desarrollo de la Psicología Comunita-


ria en América Latina. En cada país, sin embargo, también han operado influen-
cias específicas del contexto nacional. Una primera influencia surgió de la pre-
ocupación de los psicólogos por los graves problemas económicos y sociales que
afectaban a los países latinoamericanos. Esta preocupación se manifestó en el
desarrollo de movimientos comunitarios en respuesta a la frustración histórica
de amplios sectores ciudadanos, por falta de atención e interés de parte de las
agencias gubernamentales responsables de la solución de sus problemas y de las
organizaciones políticas que intentaban representarlos. Esta respuesta refleja la
creciente toma de conciencia de las comunidades sobre la importancia de
involucrarse activamente en el proceso de toma de decisiones que son claves
para la transformación de las condiciones ambientales (por ejemplo, luchas co-
munitarias por la redistribución de ¡a tierra, programas de vivienda, mejoramien-
to de los servicios de salud, conservación de los recursos naturales y la defensa
de los derechos humanos).
Una segunda influencia importante surgió de las críticas a la Psicología
Social. En lo fundamental, se consideraba que la Psicología Social latinoameri-
cana estaba desconociendo las características y los problemas de la realidad so-
cial sobre la cual debía actuar. La actitud crítica de algunos psicólogos llevó a
considerar que el desarrollo de la Psicología Social en Latinoamérica era una
emulación de la Psicología Social experimental estadounidense. Consecuente-
mente, como producto de su descontextualización de la realidad latinoamerica-
na, su potencial contribución a la solución de los problemas educacionales, de
salud y de empleo, que afectaban a los grupos de menores ingresos, fue cuestio-
nada por académicos y gobernantes. Justamente impulsando el desarrollo de la
Psicología Social en una línea coherente con el contexto social latinoamericano,
destaca Ignacio Martín-Baró, psicólogo social salvadoreño, quien relaciona ínti-
mamente la historia y los contextos y plantea como meta de la Psicología Social
la liberación de los pueblos (Martín-Baró, 1989).
La tercera influencia se relaciona con el desarrollo de enfoques concep-
tuales y metodológicos innovadores (Wiesenfeld & Sánchez, 1991). Ejemplo de
éstos son el aporte del educador brasilero Paulo Freiré (1974) sobre concien-
tización (creación de conciencia) y el trabajo del sociólogo colombiano Orlando

23
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

Fals Borda (1959) en investigación-acción. El concepto de problematización de


Freiré otorgó a los psicólogos comunitarios un procedimiento para promover la
idea de autogobierno en las comunidades. El método de Freiré cataliza el proce-
dimiento de creación de conciencia y ayuda, tanto en individuos como en gru-
pos, para identificar las características históricas y sociales de sus problemas, así
como también para crear estrategias colectivas de solución.
La investigación de Fals Borda contribuyó al desarrollo de la estrategia de
investigación-acción que se caracteriza por destacar la significación del sujeto
en el proceso de investigación y el rol que tiene el conocimiento en la acción. El
objetivo de la metodología basada en la investigación-acción, desarrollada por
Fals Borda, es la participación comunitaria. El procedimiento consiste en la mo-
vilización de una comunidad para el enfrentamiento y la solución de sus proble-
mas. A través de la intervención de agentes de cambio, los integrantes de la co-
munidad perciben ios problemas en sus dimensiones reales y en relación con el
medio en que se presentan. El trabajo de Fals Borda ha servido de inspiración
metodológica para el desarrollo teórico y para la transformación de la realidad
sobre la cual se actúa.
La Psicología Comunitaria emerge en América Latina como un esfuerzo
paralelo de diversos grupos de psicólogos latinoamericanos y de profesionales
de las Ciencias Sociales, quienes se enfrentaban a una serie de problemas que
surgían, en lo fundamental, de la realidad del subdesarrollo y de la condición de
dependencia de los países latinoamericanos (Montero, 1984). Marín (1988) plantea
que la labor de los psicólogos latinoamericanos en el área comunitaria es un
fenómeno reciente y que ha estado ligado al desarrollo de la Psicología Social y
a la experiencia de los psicólogos sociales en el proceso de cambio social. De lo
anterior se puede concluir que, si bien han pasado algunos años, la Psicología
Comunitaria en América Latina se encuentra aún en una fase temprana de su
desarrollo. Lo anterior se evidencia en un desarrollo relativamente limitado de
marcos conceptuales, con la consecuencia que las estrategias y ¡os programas de
acción elaborados con frecuencia no están orientados por una teoría y, a menudo,
resultan incompletos o incongruentes con la retórica utilizada (Rivera-Medina &
Serrano-García, 1991).

24
PSICOLOGÍA COMUNITARIA E INTERVENCIÓN EN COMUNIDADES

En la mayoría de los países latinoamericanos, la Psicología Comunitaria


nació en las universidades, a través de la iniciativa de investigadores que ligaron
la docencia e investigación con eL trabajo práctico en terreno, moviendo su base
de operación desde la sala de clases a la comunidad.
Para comprender adecuadamente el desarrollo de la Psicología Comuni-
taria en América Latina, es necesario examinar los modelos conceptuales de la
disciplina que se han formulado tanto en el norte, en el centro, como en el sur de
América.
Las metas que se trazó inicialmente la Psicología Comunitaria en
Latinoamérica, estaban íntimamente ligadas con sus orígenes en E.E.U.U. (Ri-
vera-Medina & Serrano-García, 1991). Como se mencionara previamente, en
dicho país surge'', en primer lugar, a partir del clima socio-político de la época,
relacionándose específicamente con demandas de justicia social para lograr la
reivindicación de grupos marginales y. en segundo lugar, de ¡a insatisfacción con
el enfoque individual de la Psicología Clínica. En oposición al enfoque clínico
centrado en el individuo, la Psicología Comunitaria se define en una perspectiva
psicosocial y utiliza procedimientos, técnicas, instrumentos y métodos prove-
nientes de la Psicología Social y otras disciplinas afines.
Las alternativas propuestas tres décadas atrás en E.E.U.U. continúan vi-
gentes hoy día y oscilan entre dos polos: (a) una Psicología Comunitaria cuya
meta ha sido proveer una alternativa para la intervención en salud mental, que
concibe esta última dentro delcontexto sociocultural de los individuos, grupos y
comunidades y que, en consecuencia, otorga importancia a los factores ambien-
tales en la intervención y (b) una Psicología Comunitaria orientada al cambio
social, que busca la justicia social mediante la intervención en los sistemas so-
ciales, la participación en el proceso de formulación e implementación de las
políticas públicas y la creación de formas alternativas de comunidad. En su ver-
tiente más radical, esta última corriente plantea el cambio total del orden social
imperante (Albee, 1984; Alinsky, 1971).
Dependiendo de las condiciones socio-políticas predominantes, en la ma-
yor parte de los países latinoamericanos la historia de la disciplina se ha caracte-
rizado por la oscilación entre estos dos polos y una dificultad para producir un
equilibrio eficaz entre ellos (Rivera-Medina & Serrano-García, 1991). La reali-

25
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

dad histórico-política de la década de los ochenta en algunos países latinoameri-


canos inclinó la balanza consistentemente hacia el polo más conservador de la
salud mental comunitaria.
Entre estos dos polos. Rivera-Medina & Serrano-García (1991) han iden-
tificado cinco marcos conceptuales desde el surgimiento de la disciplina en
E.E.U.U. Estos enfoques son: Salud Mental Comunitaria, Psicología
Organizacional o de Sistemas, Acción y Cambio Social, Enfoque Ecológico y
Enfoque Conductual-Comunitario. Los enfoques de Psicología Organizacional
y de Acción y Cambio Social se ubican más cerca del polo de salud mental co-
munitaria, mientras que el ecológico se acerca más al polo del cambio social.
Como se describiera anteriormente, la disciplina ha definido como uno de
sus principales propósitos el quiebre de la condición de dependencia de las co-
munidades y la estimulación de sus capacidades de autogobierno. En consecuen-
cia, el propósito de la disciplina no se limita al estudio, sino que incluye en forma
explícita la meta de intervención. Para lograr este objetivo se aviene una meto-
dología en la cual tanto sujetos como investigadores son protagonistas activos en
la búsqueda del conocimiento y del cambio social que genera la investigación.
Durante este proceso, los valores de los participantes cambian, particularmente
aquellos de los psicólogos profesionales, cuyo rol académico tradicional se mo-
difica en la medida que aprenden a compartir el proceso de toma de decisiones
con la comunidad y que enfrentan las interrogantes éticas acerca de qué es lo
bueno y bueno para quién (Maslach, 1975; O'Neill, 1989).
Las propuestas de acción de la Psicología Comunitaria en Latinoamérica
en general han concordado en la opción por vincular el quehacer psicológico a la
realidad de los grupos marginados de dos maneras principales: proveyendo ser-
vicios psicológicos hasta el momento no disponibles y participando en la movi-
lización social para promover el bienestar de estos sectores. El primer caso -
facilitar el acceso y aumentar la prestación de servicios a los grupos más poster-
gados- corresponde netamente a los objetivos del enfoque de salud mental co-
munitaria y se ilustra en múltiples programas implementados en diferentes paí-
ses latinoamericanos. Por ejemplo, en Cuba se ha implementado el modelo clíni-
co-comunitario con servicios de salud mental que enfatizan la intervención en
crisis, la terapia de grupo y el desarrollo de comunidades terapéuticas (Marín,

26
PSICOLOGÍA COMUNITARIA E INTERVENCIÓN EN COMUNIDADES

1985). También se ha descrito el desarrollo del enfoque clínico-comunitario en


México (Calderón, 1982), en la transformación de los servicios tradicionales
para incluir la creación de ambientes terapéuticos, de servicios de emergencia e
internación parcial, de hogares sustitutos, la coordinación con programas de sa-
lud física y la educación a la comunidad.
Gran parte de los psicólogos comunitarios ha hecho una opción por traba-
jar con los grupos más desaventajados desde el punto de vista social y económi-
co, de tal manera que directa o indirectamente trabajan con problemas de pobre-
za, de discriminación social y sus condiciones asociadas. En algunos casos, la
opción por los grupos más postergados se incluye en la definición del propósito
de la intervención comunitaria. Por ejemplo, Iscoe &Harris (1984) han señalado
que la meta de la intervención en Psicología Comunitaria es el mejoramiento de
la condición humana a través de esfuerzos dirigidos principalmente a la asisten-
cia de los grupos más pobres, menos privilegiados y dependientes, para enfren-
tarse con los problemas y mantener o mejorar su calidad de vida.
Es difícil presentar un panorama completo del desarrollo de la Psicología
Comunitaria en Latinoamérica, por la cantidad de países involucrados y por las
diferencias observadas en el desarrollo de la Psicología de un país a otro (Marín,
1988). Aun cuando podemos constatar que el trabajo en Psicología Comunitaria
en Latinoamérica se encuentra bajo diferentes rótulos, tales como Psicología So-
cial Comunitaria (Marín, 1988: Wiesenfeld & Sánchez, 1991), este trabajo se ha
centrado en la aplicación de los principios deia Psicología ai cambio social y
comunitario. Como consecuencia de las diferencias culturales y de contexto his-
tórico que han operado en cada país, se han dado diferentes orientaciones teóri-
cas y prácticas en la definición del objeto de estudio. A modo de ejemplo, se
puede describir el trabajo de Tecnología Social desarrollado por Várela (1971) en
Uruguay, que consistió en aplicar los principios de la investigación básica en
Psicología a la solución de problemas concretos. En Panamá, Escovar (1980) ha
sugerido enfatizar el desarrollo socioeconómico de los países, lo cual implica la
creación de una Psicología Social del Desarrollo. Marín (1988) y Serrano-García.
López & Rivera-Medina (1987) han propuesto la creación de una Psicología
Social Comunitaria que enfatice la aplicación de la Psicología Social en ámbitos
comunitarios. Por ejemplo, el modelo conceptual social comunitario propuesto

27
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

por Serrano-García. López & Rivera-Medina (1987) se basa en los trabajos de


Berger y de Luckmann (Berger & Luckmann, 1989) sobre la construcción social
de la realidad y. por tanto, utiliza la conceptuaiización de la realidad de los miem-
bros de la comunidad como parte del proceso de intervención.
Ante tal variedad de énfasis, no es sorprendente que las conceptualizaciones
también hayan variado. Sin embargo, desde una perspectiva científica, pocos
autores han propuesto un modelo conceptual susceptible de ser analizado desde
el punto de vista de su validez y aplicabilidad. Entre las excepciones se puede
citar a Serrano-García, López & Rivera-Medina (1987) en Puerto Rico, Marín
(1988) en California y Almeida, Sánchez, Soto, Félix, Pérez, Osorio & Morales
(1986) en México. En general, los psicólogos comunitarios comparten la creen-
cia en una aproximación interdisciplinaria (que incluya las contribuciones de la
Psicología. Antropología. Sociología, Epidemiología, etc.) y que integre los co-
nocimientos de las diversas áreas de la Psicología (Social, Evolutiva, Comunita-
ria, de la Salud, etc.).
El trabajo en Psicología Comunitaria en Latinoamérica, en general, ha
recibido escasa atención pública y poca sistematización. En América Latina la
investigación en Psicología Comunitaria ofrece desafíos importantes al investi-
gador, uno de los cuales es la limitada producción de publicaciones y la dificul-
tad para difundir los trabajos realizados por falta de recursos económicos y de
tiempo. Lo anterior se debe, en parte, a las condiciones económicas que enfren-
tan los investigadores en Latinoamérica, específicamente, a la escasez relativa
de fuentes de financiamiento y de medios de publicación y difusión profesional,
como también, a la falta de entrenamiento sistemático de los profesionales en los
aspectos conceptuales y de investigación de la disciplina. Esto último se traduce
en que muchas buenas iniciativas en Psicología Comunitaria sean concebidas e
implementadas intuitivamente y se repliquen o se discontinúen sin mediar una
evaluación de los procesos y los resultados logrados, como tampoco un análisis
de los factores que intervienen en el logro o no logro de las metas propuestas.

1.2. Desarrollo de la Psicología Comunitaria en Chile

Desde sus comienzos, el movimiento de la Psicología Comunitaria en Chile


identifica como uno de sus valores el hacer Psicología en forma más equitativa y

2S
PSICOLOGÍA COMUNITARIA E INTERVENCIÓN EN COMUNIDADES

adecuada a los recursos del país y prescribe al psicólogo un rol de agente de


cambio social (Asún, Krause Jacob. Aceituno. Alfaro, & Morales. 1995).
Los comienzos de la Psicología Comunitaria en Chile se pueden situar en
la década de los sesenta. Durante este período se desarrollan experiencias de
trabajo comunitario que aportan elementos conceptuales y diseños originales para
el abordaje de problemas de salud mental (op. cit.). Si bien estas iniciativas no
fueron ampliamente difundidas, ellas constituyeron un impulso para la interven-
ción comunitaria y se cristalizaron en dos propuestas de acción que, en la actua-
lidad, representan dos corrientes de la Psicología Comunitaria en Chile: Psiquia-
tría Comunitaria y Salud Mental Poblacional. Estas propuestas demostraron ser
estrategias eficientes para el abordaje de problemas psicosociales e ilustran los
valores que guiaron la intervención comunitaria de la época. Ambas iniciativas
integraron los factores sociales y culturales y enfatizaron el relativismo cultural
en la definición y abordaje de los problemas, coincidiendo con desarrollos actua-
les como el Movimiento de Educación Popular y la Psicología Social Comunita-
ria.
Es interesante destacar también que estas propuestas incluyen aspectos
contextúales y culturales de los participantes. Los profesionales de la época se
planteaban comenzar investigando la conciencia y la cultura de los potenciales
destinatarios de la intervención. A modo de ejemplo, en los programas de Psi-
quiatría Intracomunitaria se hicieron estudios de Psiquiatría Folklórica como base
para el diseño de las intervenciones (Marconi, 1976).
En términos metodológicos, una dimensión que aparece con claridad en
ambos modelos es la valoración de la participación e incorporación de la comu-
nidad en la intervención. Aunque los énfasis de las intervenciones en Psiquiatría
Comunitaria y Salud Mental Poblacional son distintos, ambos constituyen pro-
gramas de participación en salud mental. Ambos programas asumieron la parti-
cipación en forma amplia e integral y no sólo como una estrategia para generar
recursos humanos de bajo costo. La participación que desarrollaron estos pro-
gramas tiene un carácter cultural, es decir, buscó integrar a los sujetos mediante
un efectivo reconocimiento de los aportes que con sus prácticas cotidianas -su
cultura- hacen al desarrollo de la salud mental. En el modelo de Psiquiatría
Intracomunitaria esta valoración se expresó en los programas concebidos para

29
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

superar la barrera cultural existente entre las perspectivas de la organización de


salud (por ejemplo, el Servicio Nacional de Salud), las universidades y la comu-
nidad a la cual se dirige la intervención. En estos programas las alternativas de
solución eran entregadas por la comunidad. La responsabilidad de los profesio-
nales en la intervención comunitaria era estudiar las soluciones generadas por
los integrantes de la comunidad para luego, respetándolas y aprovechando su
propia dinámica social, enriquecerlas con el aporte científico-técnico.
Es así como, y en forma consecuente con los objetivos de la Psicología
Comunitaria, los programas de la Psiquiatría Intracomunitaria integraron en par-
te importante y significativa a las organizaciones y a los integrantes de la comu-
nidad (por ejemplo, líderes comunitarios, líderes religiosos, ex-pacientes, pobla-
dores, etc.) en tareas preventivas, curativas y organizativas de los servicios.
En los años setenta, con el golpe militar y sus consecuencias socio-políti-
cas, se produce un quiebre en la evolución de la Psicología Comunitaria chilena;
sin embargo, ésta reaparece durante los años ochenta, ligada a un proyecto polí-
tico. Surgió en el contexto del gobierno militar como una propuesta alternativa,
una expresión de esperanzas colectivas y de una práctica profesional que intentó
zafarse de métodos y modelos tradicionales, insertándose en la vida concreta de
las personas. En algunos casos estas intervenciones implicaban un compromiso
asistencial; en otros, se centraban en la participación, como conciencia crítica
(Aceituno, 1993).
Esta intervención comunitaria de los ochenta era llevada a cabo por Orga-
nizaciones No Gubernamentales, sujetas a las demandas de agencias extranjeras
(Aceituno, 1993). A diferencia de sus antecesores históricos -la Psiquiatría
Intracomunitaria y la Salud Mental Poblacional-, los proyectos de intervención
comunitaria auspiciados por las ONG nacieron desligados de las universidades y
de la profesión médica y sin acceso a fondos públicos para su financiamiento, el
cual era obtenido primordialmente a través de agencias extranjeras, principal-
mente europeas (Krause Jacob, 1991). Este tipo de financiamiento y apoyo per-
mitió el desarrollo de las ONG como una respuesta posible a la falta de proyectos
comunitarios durante el régimen militar.
El trabajo comunitario de las ONG abarcó una vasta gama de problemas.
En estas instituciones se desarrollaron labores de investigación, de asesoría, de

30
PSICOLOGÍA COMUNITARIA E INTERVENCIÓN EN COMUNIDADES

capacitación, de atención profesional y de organización de grupos poblacionales


fundamentalmente en los sectores populares. Sus iniciativas de intervención cu-
brían una amplio rango de problemas (desde las "'ollas comunes" o ''comprando
juntos" hasta la autoconstrucción de viviendas, desde los comités de salud a los
talleres de desarrollo afectivo) y utilizaban distintas modalidades de trabajo (desde
la investigación y reflexión política como actividad académica, hasta la asesoría
a sindicatos en negociación colectiva). La gama de actividades fue muy diversa
y constituyó una forma de "'mundo alternativo", paralelo a la institucionalidad
oficial, con identidad propia, visiones de conjunto particulares y tendencias es-
pecíficas en su interior.
Entre los aportes que esta práctica generó para el trabajo comunitario, se
puede señalar la revitalización del trabajo grupa! como alternativa de interven-
ción. Desafortunadamente, desde el punto de vista del análisis de los resultados
y de la evaluación y replicación de las experiencias, esta práctica estuvo caracte-
rizada por la falta de sistematización de las experiencias, por la ausencia de eva-
luaciones globales y por la inmediatez de su ejercicio (Aceituno, 1993). Por lo
anterior, es difícil evaluar su impacto y su eficacia en el logro de los objetivos
propuestos.
En forma simultánea con las iniciativas de las ONG se llevaban a cabo
aquellas provenientes de organismos de Iglesia. Éstas se desarrollaron funda-
mentalmente en el campo de la salud mental y en relación a la reparación de las
consecuencias psicosociales de las condiciones de exclusión social que caracte-
rizaron a este período político. El trabajo comunitario en salud mental se dirigía
preferentemente a los sectores de mujeres, jóvenes y cesantes, los grupos de
mayor inserción en las organizaciones de base. Las modalidades de intervención
comunitaria favorecían la participación y creaban espacios grupales e individua-
les.
Es importante señalar que más allá de las dificultades propias que pudie-
ran surgir del trabajo comunitario, las personas y equipos de algunas ONG y
organizaciones eclesiásticas, debieron enfrentarse al contexto sociopolítico de la
época, lo que en ocasiones significó trabajar de manera "clandestina" y ser vícti-
mas de persecusiones políticas (Asíin, Krause Jacob, Aceituno, Alfaro & Mora-
les, 1995).

31
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

Durante la segunda mitad de ios años ochenta aparecieron también inter-


venciones comunitarias impulsadas por servicios de salud, insertas en las políti-
cas municipales y de gobierno. Les caracterizó un énfasis más bien asistencial y
una situación de tensión entre los conceptos y valores propios de la Psicología
Comunitaria y su ligazón con la política oficial del momento (Krause Jacob.
1991).
Posteriormente, el proceso democrático de los años noventa supuso un
cambio en la concepción institucionalizada de la atención social, la cual comen-
zó a ser considerada un derecho de los ciudadanos. Los servicios de atención
social se configuraron como ios instrumentos económicos, técnicos y humanos
de los cuales se dota una sociedad para promover las condiciones que facilitan la
libertad y la igualdad de los ciudadanos, así como también el progreso social y
económico (Rozas. 1994-1995).
Con este cambio conceptual aparecen dos conceptos psicosociales claves
en el foco de la intervención comunitaria en Chile -presentes hasta hoy- y que
son la calidad de vida y las necesidades sociales.
El concepto de calidad de vida se entiende más allá de los indicadores
económicos de ingreso y acceso a bienes de consumo, incluyendo indicadores
tales como nivel de escolaridad, acceso a servicios de salud y disponibilidad de
zonas de esparcimiento. Calidad de vida se refiere, particularmente, a la satisfac-
ción personal y colectiva con las condiciones objetivas de vida y la de los grupos
sociales en los cuales se participa.
En cuanto a las necesidades sociales de grupos o comunidades, ellas de-
ben evaluarse según el contexto y en función de los diferentes grupos y procesos
implicados, puesto que las intervenciones comunitarias no implican aspectos pu-
ramente técnicos o de criterio profesional, sino juicios de valor y acciones cuyas
consecuencias pueden generar conflictos de intereses o implicancias políticas.
Para finalizar este punto, es importante destacar que la particularidad de
la historia de la Psicología Comunitaria en Chile, en relación al desarrollo que
tuvo en el resto de los países latinoamericanos -ligado a las universidades y la
iniciativa de sus académicos de unir la docencia e investigación con el trabajo
práctico- es que parte importante de su desarrollo, ocurrido en la década de los
ochenta, no se sitúa en las universidades, sino que surge del trabajo en comuni-
dad que realizan ONG y organizaciones eclesiásticas. Ésto, si bien significó un

32
PSICOLOGÍA COMUNITARIA E INTERVENCIÓN EN COMUNIDADES

menor grado de institucionalización del que gozó la Psicología Comunitaria en


otros países latinoamericanos, y con ello una mayor vulnerabilidad, también le
significó la posibilidad de desarrollar alternativas de intervención participativas
y comprometidas con el cambio social.

2. Metas, valores e investigación en Psicología


Comunitaria
Mann (1978) define tres áreas fundamentales dentro del objeto de la Psi-
cología Comunitaria: el análisis de los procesos sociales, el estudio de las
interacciones en un sistema social específico y el diseño de intervenciones socia-
les. Dos elementos constantemente mencionados en la definición del objeto de la
Psicología Comunitaria son la resolución de problemas y el cambio de los siste-
mas sociales. Para Montero (1984) el objeto de la Psicología Comunitaria es el
estudio de los factores psicosociales que permiten desarrollar, fomentar y mante-
ner el control y el poder que los individuos pueden ejercer sobre su ambiente
individual y social, para solucionar problemas y modificar cambios en los am-
bientes y en la estructura social. Esta perspectiva prescribe un rol de agente de
cambio para el psicólogo quien, al situar el centro de control y de poder en la
comunidad, enfatiza los aspectos de detección de potencialidades y los recursos
en la comunidad y el fomento de los mismos en el proceso de resolución de los
problemas.
Desde el comienzo los psicólogos comunitarios han debido enfrentarse
con el análisis de los valores. Tanto la investigación como la intervención en
comunidad requieren identificar, comprender y tratar de reconciliar sistemas de
valores diferentes, relacionados con los aspectos de la diversidad humana y con
el bienestar de las personas. A modo de ejemplo, se ha encontrado que existen
diferencias individuales y entre grupos asociadas con etnia, clase social, género
y edad. También se reconocen perspectivas y visiones de mundo distintas asocia-
das con la vida urbana versus la vida rural, con las sociedades modernas versus
las tradicionales, con las visiones de mundo científicas versus las religiosas o
humanistas. Al tratar de definir, de desarrollar o de evaluar comunidades, es ne-
cesario tomar decisiones acerca de cuáles patrones de convergencia, de diversi-
dad y de conflicto serán más beneficiosos, desde el punto de vista psicológico,
para utilizar en el proceso de intervención.

33
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

La pregunta acerca de quién tiene derecho a definir las realidades de otras


personas o de grupos sociales, incluyendo su bienestar, ha ocupado un lugar
central en la discusión acerca de las intervenciones sociales y comunitarias. La
respuesta de Rappaport (1977) a esta pregunta fue desarrollar la importancia de
dar poder (empower) a las personas de manera que ellas puedan actuar por sí
mismas para conseguir su propio bienestar. Puesto que las intervenciones comu-
nitarias tienen resultados mixtos en diferentes grupos y, al poner en marcha pro-
cesos de cambio social, frecuentemente generan consecuencias no planificadas
en la intervención, un criterio importante para decidir acerca del valor de un
programa comunitario es la evaluación que de éste hacen los propios integrantes
de la comunidad.
En un análisis exhaustivo, Rappaport (1977) propuso los valores
paradigmáticos centrales de la Psicología Comunitaria y destacó la importancia
de éstos en el quehacer de la disciplina. En la visión de este autor, la Psicología
Comunitaria propone un paradigma en el cual la intervención social se dirige a
lograr una distribución más equitativa de los recursos materiales y psicológicos
y debe estar basada en un sistema de valores de la relatividad cultural, la ecología
y la diversidad. Este cambio a un paradigma que cuestiona los valores y las me-
tas de las instituciones creadas por la sociedad, requiere que los psicólogos co-
munitarios se planteen preguntas y confronten asuntos que no se plantean desde
una perspectiva de salud mental comunitaria (Albee, 1984). La perspectiva de la
Psicología Comunitaria requiere que los psicólogos se planteen qué valores van
a apoyar, qué metas mueven a la sociedad en la dirección de lograr esos objetivos
y cómo se puede abordar el cambio de las metas de la sociedad y sus institucio-
nes. El cambio social requiere de transformaciones en las relaciones de'rol entre
las personas, como también entre las personas y las instituciones y viceversa.
De acuerdo a Rappaport (1977) es importante establecer si determinadas
condiciones sociales son el resultado de elecciones individuales que hacen las
personas, de defectos o de cualidades deseables de las personas o de las caracte-
rísticas del sistema relacionadas con factores sociales y económicos. Consecuen-
temente, el cambio constructivo debe ser dirigido al nivel de análisis de la orga-
nización social que corresponde abordar. De acuerdo a Ryan (1971), las defini-
ciones de problemas formuladas en términos de factores de la persona (por ejem-

34
PSICOLOGÍA COMUNITARIA E INTERVENCIÓN EN COMUNIDADES

plo: la conducta social desviada se atribuye a un malfuncionaminto biológico y a


un trastorno mental, lo cual conduce al etiquetamiento y a la delimitación del
problema ai nivel del individuo) son un ejemplo de "culpar a la víctima". Toda
vez que el problema se define como una característica patológica de los indivi-
duos, el rango de soluciones relevantes naturalmente se restringe a las interven-
ciones dirigidas a cambiar a los individuos. Culpar a las víctimas permite a ios
ciudadanos más aventajados de la sociedad reconciliar los valores humanitarios
de la sociedad con su interés personal. Con este tipo de concepciones, se pueden
tranquilizar las conciencias y afirmar que somos una sociedad que cuida a las
personas, mientras que, al mismo tiempo, evitamos definir los problemas socia-
les en los términos políticos y económicos que tienen implicancias para la inter-
vención (Levine & Perkins. 1987). Cuando las víctimas mismas aceptan la defi-
nición de problemas sociales centrados en la persona, se refuerza este proceso y
terminan también culpándose a sí mismas.
El respeto por la diversidad se refiere a que las definiciones y construccio-
nes de realidad, tanto internas como externas, deben considerar la naturaleza
psicosocial del ser humano y, por tanto, deben estar basadas no solamente en las
historias individuales, sino también en la vida comunitaria y cultural. Es decir,
hay que aceptar que las propias perspectivas frente a los problemas están
inherentemente limitadas por la propia naturaleza, por las experiencias y el ba-
gaje cultural. Esta perspectiva de la validez étnica ha sido elaborada comprensi-
vamente por Tyler. Brome & Williams (1991) como un marco de referencia
pluralista que permite comprender el funcionamiento de comunidades e indivi-
duos y definir desde esta perspectiva el concepto de competencia psicosocial.
Una de las razones para buscar soluciones políticas a los problemas socia-
les, es la limitada validez que tienen las intervenciones terapéuticas y preventi-
vas existentes y el reconocimiento de que puede que no existan soluciones per-
fectas para muchos problemas sociales en el sentido de que sean duraderas o que
permitan erradicarlos (Sarason, 1974). Según Rappaport(1981) más que buscar
soluciones definitivas a los problemas sociales, el rol de los psicólogos comuni-
tarios es confrontar un conjunto de paradojas, es decir, un conjunto de puntos de
vista aparentemente contradictorios, dado que los problemas sociales son intrín-
secamente inseparables de las diferencias humanas, por naturaleza son dialécticos

35
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

y como tales no tienen soluciones absolutas ni permanentes. Por tanto, pueden


ser entendidos de mejor manera cuando se examinan desde diferentes puntos de
vista y cuando se consideran múltiples y diversas soluciones que tienen en co-
mún la descentralización del poder y el empowerment de los ciudadanos a nivel
local.
En síntesis, los valores descritos anteriormente le dan el carácter particu-
lar a la intervención comunitaria. Esta intervención se apoya en tres ejes centra-
les: (a) el respeto por la diversidad de las personas y las comunidades y el valor
en la promoción de la autogestión; (b) la ubicación del locus del control y del
poder en la comunidad y (c) la unión inseparable entre teoría y práctica. Una de
las implicancias que tiene la adopción de estos valores es que la tarea de los
psicólogos comunitarios durante la intervención es la creación de comunidades
competentes. En términos de Iscoe (1974) las comunidades competentes se ca-
racterizan por poseer poder para generar alternativas y oportunidades, conoci-
miento acerca de dónde y cómo obtener recursos de diferente tipo y autoestima
en forma de orgullo, optimismo y motivación.
3. Intervención en comunidad
Puesto que la Psicología Comunitaria se define por su voluntad de actuar
sobre los problemas y los sistemas sociales, la intervención constituye uno de
sus objetivos centrales. Desde el comienzo, los psicólogos comunitarios pensa-
ron deshacerse de ¡a postura científica poco comprometida y adoptar una de com-
promiso participativo. Consecuentemente, enfrentaron.la necesidad de desarro-
llar patrones colaborativos de intervención social.
En América Latina la intervención ha sido la actividad principal de la
Psicología Comunitaria. Se espera, sin embargo, que este protagonismo de la
intervención comunitaria se complemente en el futuro con un mayor desarrollo
conceptual y de investigación en la disciplina (Sánchez Vidal, 1991).
La intervención comunitaria puede entenderse como una serie de accio-
nes o influencias -sean éstas planificadas o no planificadas- dirigidas a proble-
mas que se manifiestan dentro de los sistemas y procesos sociales de una comu-
nidad y cuyos objetivos incluyen la resolución de problemas y/o el desarrollo de
la comunidad, mediante la utilización de estrategias situadas en diferentes nive-
les.

36
PSICOLOGÍA COMUNITARIA E INTERVENCIÓN EN COMUNIDADES

En cuanto a estos niveles de intervención, Rappaport (1977), distingue


entre estrategias centradas en las personas, en el grupo pequeño, en la organiza-
ción y centradas en las instituciones y ¡a comunidad. Sánchez Vidal (1988), por
su parte, presenta una forma de clasificación de las técnicas y estrategias de
intervención según sus objetivos, llegando a conformar las siguientes categorías
clasíficatorias:
- Prestación de servicios humanos o personales: Incluye servicios dirigidos
al conjunto de la población, pero con pnorización de los sectores más
desfavorecidos. Se lleva a cabo en el entorno en que se producen los pro-
blemas.
- Desarrollo de recursos humanos: A partir del potencial con que cuentan
las personas y las comunidades para resolver sus problemas sociales, se
busca encontrar métodos adecuados para su desarrollo y optimización per-
sonal, mediante estrategias directas o con la ayuda de otros (estrategias
indirectas, que implican la ampliación del rol profesional).
- Prevención: Se incluyen aquí estrategias de prevención focalizadas en pro-
blemas específicos.
- Reconstrucción social comunitaria: Se caracteriza por el reestablecimiento
del sentido de comunidad y pertenencia, ante la desintegración de redes
de apoyo y grupos sociales primarios.
- Cambio social y comunitario: Intervención centrada en la modificación
significativa de la estructura social básica^ con efectos potenciadores en la
comunidad, ya sea para reformar un sistema social, o crear nuevos siste-
mas o instituciones sociales paralelas ante la imposibilidad de modificar
las existentes.
Cabe señalar, que la expresión "intervención comunitaria" puede prestar-
se a contradicción (Sánchez Vidal, 1991). El término "intervención" habitual-
mente connota una acción planificada y sistemática desde fuera del sistema y,
frecuentemente, desde arriba. En cambio, el término ''comunidad" se refiere a un
sistema natural de agrupación generado desde dentro, a partir de los aspectos
comunes que comparte un determinado colectivo y frecuentemente desde los
participantes. Consecuentemente, la "intervención comunitaria" habitualmente
se identifica con aquellas iniciativas generadas espontáneamente en la comuni-

37
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

dad, que están centradas en la acción social y en el desarrollo de los recursos


comunitarios, tales como la organización comunitaria y las organizaciones de
autoayuda. No obstante, es necesario recordar que la intervención comunitaria
puede darse a diferentes niveles de la organización social (comuna, vecindario,
grupo) y en diferentes modalidades, dependiendo de la postura teórica en que se
sustenta y la postura valórica y epistemológica que adoptan los actores del pro-
ceso.
La confusión con el término intervención comunitaria surge cuando se
confunde la unidad de análisis que constituye el objetivo de la intervención (por
ejemplo, la comunidad) con la postura metodológica que guía el proceso de in-
tervención (por ejemplo, metas y procedimientos impuestos desde fuera versus
generados desde la comunidad). En la realidad, estos dos enfoques -la imposi-
ción desde fuera o la generación desde dentro de la comunidad- constituyen los
extremos de una serie de posibilidades intermedias de colaboración entre inicia-
tivas comunitarias y acciones planificadas por organizaciones externas a la co-
munidad. En cualquier sociedad suficientemente desarrollada y diversificada,
ambos enfoques son necesarios y complementarios para abordar problemas so-
ciales que afectan a sectores amplios de la sociedad, como la pobreza, y a grupos
que ocupan posiciones de poder diferentes en el orden social.
En muchos casos es posible compatibilizar las metas del desarrollo de los
recursos de la comunidad con la intervención externa, cuando éstas se dirigen a
objetivos comunes y cuando las últimas generan oportunidades de participación
de ¡a comunidad en los procesos de cambio. Entre los valores que han guiado la
intervención comunitaria está el rol de sujeto activo que se asigna a los partici-
pantes de la comunidad, al mismo tiempo que constituyen objetos de la interven-
ción. El proceso de intervención supone el desarrollo de una relación de interacción
e influencia entre el equipo interventor y la comunidad, de tal manera que, como
resultado del proceso de colaboración mutua, cada parte modifique sus visiones
iniciales de la situación (Fried Schnitman & Fuks, 1994).
En sus comienzos, la intervención social era concebida con un carácter
preventivo, enfatizándose la creación de condiciones para impedir la aparición
de problemas o circunstancias sociales negativas (Cowen, 1973). Esta concep-
ción ilustra la influencia del modelo epidemiológico y encuentra expresión en el

38
PSICOLOGÍA COMUNITARIA E INTERVENCIÓN EN COMUNIDADES

enfoque de Salud Mental Comunitaria (Goodstein & Sandler, 1987). Años más
tarde. Kelly, Snowden & Muñoz (1977) van más allá de la prevención y plantean
que la meta de la intervención comunitaria es reducir o prevenir la desorganiza-
ción social y personal, como también promover el bienestar de la comunidad.
Así, la década de los ochenta termina con una noción de intervención comunita-
ria que incorpora el desarrollo potencial de la comunidad entre sus objetivos.
Este cambio de perspectiva se ve reflejado también en la posición de Bloom
(1980), quien plantea que la finalidad de cualquier intervención comunitaria -
sea esta preventiva o reparadora- es tener un impacto sobre el bienestar psicoló-
gico de un grupo definido. Bloom (1980) plantea que los programas de interven-
ción comunitaria deben basarse en un análisis de las necesidades reales de la
comunidad y que el proceso debe ser participativo, considerando la voluntad de
los integrantes de la comunidad. También sugiere ¡a necesidad de que las inter-
venciones se coordinen con programas elaborados desde otros sectores de la
administración que, directa o indirectamente, incidan sobre los problemas que
aborda el psicólogo. Posteriormente, Iscoe & Harris (1984) subrayan la necesi-
dad de desarrollar nuevos modelos conceptuales para la intervención comunita-
ria, que permitan analizar la realidad social y evaluar la eficacia de las interven-
ciones.
En una revisión posterior, Heller (1990) plantea críticamente que los psi-
cólogos comunitarios no han logrado las metas que originalmente se propusie-
ron para las intervenciones comunitarias. En lo fundamental, Heller opina que el
área de prevención está demasiado focalizada en ayudar a individuos a superar o
a resistir el impacto de determinados estresores. Si bien existe una necesidad
legítima para proveer cuidados psicológicos a individuos, en la literatura de la
Psicología Comunitaria se ve poca evidencia del compromiso por cambiar las
condiciones sociales negativas. A su modo de ver, una dificultad que todavía
prevalece es la inhabilidad de los profesionales de abandonar la tradición psico-
lógica de definir a los individuos como unidades independientes más que como
individuos interdependientes que conforman comunidades. Lo anterior puede
deberse, en parte, a que aún no se dispone de los esquemas metodológicos y
conceptuales para comprender, diseñar e implementar el cambio social que po-
dría facilitar tal enfoque.

39
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

3.1. El proceso de cambio social en la intervención comunitaria


La introducción o la implementación de nuevos programas comunitarios,
que intentan promover cambios, a menudo encuentra resistencia en el sistema
social. El elevado optimismo o entusiasmo de los científicos sociales que traba-
jan en la comunidad hace que a veces no se consideren las complejidades de la
organización social y se subestimen los recursos necesarios para la implementación
del cambio (Levine & Perkins, 1987). A veces también faltan marcos conceptua-
les para comprender la escala de tiempo en que se irá desenvolviendo el proceso
de cambio y las dificultades asociadas con cada una de estas etapas. De acuerdo
al principio de la interdependencia de los sistemas, cualquier intento de generar
cambios planificados va a estar influido necesariamente por las condiciones del
contexto social existente. Las mismas estructuras y los medios que hacen posible
la continuidad de las organizaciones crearán resistencia al cambio (Levine &
Perkins, 1987).
Para Sarason (1972) la creación de programas comunitarios equivale a la
creación de nuevos ambientes (settíngs). En términos de Sarason (1972), un am-
biente es cualquier instancia en que dos o más personas se juntan en una nueva
relación durante un período mantenido en el tiempo, con el fin de lograr ciertas
metas. Sus conceptos pueden aplicarse a ambientes tan diversos como el matri-
monio hasta la creación de una nueva sociedad. Cuando dos o más personas
concuerdan en la necesidad de crear un nuevo ambiente, su acuerdo a menudo se
basa en abstracciones verbales que reflejan la experiencia de los actores
involucrados o sus visiones acerca del nuevo ambiente. Y si bien el acuerdo en
los valores y una alta motivación para tener éxito en el logro de las metas son
ingredientes necesarios para la intervención comunitaria, no son suficientes para
tener acuerdo en las acciones específicas que se van a emprender. Las diferen-
cias de puntos de vista son intrínsecos; inevitablemente van a surgir problemas y
conflictos. El reconocimiento de que para cada problema siempre existe un uni-
verso de alternativas de solución o un rango potencial de soluciones, requiere
una mirada de apertura y de un clima social favorecedor de la generación de
soluciones apropiadas al nuevo contexto y al nuevo ambiente, algunas de las
cuales desafiarán los supuestos que forman parte de la definición de los proble-
mas.

40
PSICOLOGÍA COMUNITARIA E INTERVENCIÓN EN COMUNIDADES

Los contextos no se crean en el vacío, sino que tienen historia, lo que


Sarason (1972) llamó "antes del comienzo". Esto puede entenderse como el con-
texto preexistente de relaciones estructuradas, que incluye historias y visiones
acerca del futuro, que deben ser comprendidas y tomadas en cuenta en la inter-
vención. Puesto que los recursos disponibles siempre son limitados, los nuevos
ambientes creados entrarán en competencia con los antiguos, en lo que se refiere
a la asignación de recursos. Con frecuencia también existe una competitividad
ideológica en el sentido que la mera creación de un nuevo ambiente conlleva una
crítica implícita al antiguo. Al crear un nuevo setting siempre es necesario con-
frontar la historia. Dado que existe una historia de relaciones que ya está
estructurada, los creadores de nuevos ambientes deben tomar en cuenta de qué
manera el contexto existente puede alejar al nuevo setting de los valores y de los
conceptos que sus creadores intentaban implementar.
3.2. Contexto social de la intervención comunitaria
La urgencia con que se requiere implementar programas comunitarios, en
muchos contextos de la vida real que están aquejados por problemas sociales
apremiantes se contrapone, en la práctica, con la dificultad del proceso de cam-
bio comunitario y con la comprensión insuficiente de las etapas del proceso de
cambio. Un programa comunitario que se proponga el cambio, siempre funcio-
nará en un contexto social definido por un conjunto de posiciones y roles dentro
de una organización, y por las instituciones y las partes que conforman el am-
biente externo de la organización. El cambio puede requerir la modificación de
las relaciones entre los miembros o grupos dentro de una organización y al inte-
rior de, o entre los miembros de grupos externos.
El conjunto de intereses que puede verse afectado por el proceso de cam-
bio es amplio. Levine & Perkins (1987) describen diversas dimensiones que son
relevantes de consideraren la implementación de intervenciones comunitarias,
tales como: la energía requerida para el cambio, por ejemplo, los recursos econó-
micos, las horas de trabajo y la cantidad de trabajo requerida (el balance entre
inversión de energías y la obtención de gratificaciones tanto sociales como eco-
nómicas es especialmente importante para la mantención y el crecimiento de los
equipos de trabajo); la capacidad de influencia, el poder o estatus para lograr los

41
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

cambios propuestos; y la cultura (el proceso de cambio puede desafiar la ideolo-


gía imperante). Los sistemas de creencias, los valores, la ideología y las normas
de comportamiento características de un grupo son especialmente importantes
en el cambio institucional, pues prescriben el rango de comportamientos acepta-
bles dentro del sistema de relaciones existente.
Dos estrategias de acción que pueden resultar adecuadas para abordar
disparidades de poder que contribuyen a la mantención de problemas sociales
son: el desarrollo comunitario-una estrategia que implica el logro de consenso y
de cooperación- y la acción social -una estrategia que utiliza la confrontación y
el conflicto. Los profesionales y trabajadores de la comunidad que se proponen
el cambio de ciertos problemas psicosociales, localizan las causas de éstos en el
mundo social. Las definiciones de problema y los supuestos en que astas se ba-
san definen los objetivos de las intervenciones comunitarias. La propias percep-
ciones de problemas pueden estar tan profundamente enraizadas en ios supues-
tos de la propia visión de mundo (cosmovisión) que se puede no estar consciente
de la relatividad que ésta implica. Las definiciones de problemas tienen connota-
ciones valóricas, como también las tiene el propio enfoque para abordar los pro-
blemas, incluyendo las soluciones que se tratan de implementar y los métodos
que se escogen para lograrlo (Caplan & Nelson, 1973). Por estar basadas en las
propias cosmovisiones. las definiciones de problema pueden restringir el univer-
so de alternativas posibles de solución que se planteen en el diseño de la inter-
vención (Sarason, 1972).
La complejidad característica del proceso de intervención comunitaria con
frecuencia plantea desafíos y dilemas éticos a los profesionales involucrados.
Desde el comienzo, la intervención en comunidad plantea al profesional la deci-
sión de aceptar la invitación de la comunidad a intervenir. Esta decisión requiere
examinar los valores personales y profesionales, como asimismo la perspectiva
de la comunidad. Otras decisiones éticas que deben enfrentar los profesionales
durante el proceso de intervención comunitaria se refieren a la elección de metas
para la intervención, a la definición de los grupos a los cuales se dirige el cam-
bio, la elección de los medios para llevar a cabo la intervención y la evaluación
de sus consecuencias.

42
PSICOLOGÍA COMUNITARIA E INTERVENCIÓN EN COMUNIDADES

3.3. Participación y empowerment


La Psicología Comunitaria destaca el fenómeno de la participación como
una dimensión intrínsecamente ligada al desarrollo humano y social. Desde sus
inicios la Psicología Comunitaria suscribió el valor del poder psicológico y del
poder social y político como vías para el desarrollo de las personas. En este
sentido, la participación en los procesos sociales relevantes se asocia con el lo-
gro de empowerment y con el desarrollo de las competencias de las personas. Por
tanto, la participación es, al mismo tiempo, una meta, un valor, un proceso, una
técnica y una actividad en la intervención comunitaria (Sánchez Vidal, 1991). El
objetivo de la participación es el grado en que, a través de ella, un grupo o una
comunidad tiene acceso al poder o comparte el poder en un grupo social. El
significado último de la participación va a depender de la relevancia de la activi-
dad o del proceso en el sistema social o en la vida comunitaria.
El ejercicio de la participación está estrechamente ligado al proceso de
construcción de comunidad. Como ser social, el ser humano se convierte en tal
cuando se relaciona con otros, en un proceso colectivo de construir una sociedad
o microsociedad que le permite su sobrevivencia. Tanto el desarrollo del indivi-
duo como la construcción de comunidad tienen lugar en un medio ambiente, el
cual es transformado por las personas en el proceso de adaptación. Participar,
entonces, implica también una relación del individuo con el ecosistema, con un
entorno que plantea demandas y pone obstáculos a la adaptación, proceso, del
cual resulta también la construcción de la identidad. Este proceso, que se da
simultáneamente a nivel individual y colectivo, genera experiencia, conocimien-
to y praxis que se incorpora a la histona de la comunidad y forma parte de la
cultura. El proceso también favorece la autoidentificación con la comunidad en
función de su relación y mutua transformación con el entorno físico y social.
Si la comunidad se involucra activamente, y desde el comienzo, en el
proceso de desarrollo de la intervención, la participación se convierte en un pro-
ceso dinámico y dual de: (a) toma de conciencia de la situación o problemática
existente y de sus causas, así como de las acciones que pueden conducir a la
superación de la situación y (b) cambio de rol de la comunidad como protagonis-
ta en la dirección de la intervención, a través de su involucración activa en los
cambios que siguen a la toma de conciencia. Al implicar un cambio en la comu-

43
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

nidad que participa, toda participación auténtica conlleva una dimensión políti-
ca.
El proceso de participación está estrechamente relacionado con el de
empowennent. El concepto empowerment se refiere al proceso de toma de poder
y control de personas y comunidades sobre asuntos de importancia en sus vidas
(Rappaport, 1984). Aparentemente es un concepto simple, pero sus implicaciones
son profundas. Una de las más controvertidas se refiere a que debiera existir un
acceso equitativo a los recursos para cada persona, particularmente para aquellos
grupos que no han tenido acceso igualitario a los recursos en el pasado. Para
Rappaport (1981), el empowerment no se define en términos de resultados, sino
que es un constructo en el cual las metas están íntimamente ligadas con los pro-
cesos requeridos para obtenerlas.
De acuerdo al Proyecto de Empowerment de Cornell (Cornell Empo-
werment Project,1989), el empowerment es un proceso intencional, continuo y
centrado en la comunidad local, que implica respeto mutuo, reflexión crítica,
interés y participación grupal, a través del cual las personas que han carecido de
los recursos valorados ganan mayor acceso y control sobre éstos.

3.3.1. Desarrollo Comunitario


Las intervenciones tendientes a la facilitación de procesos de participa-
ción y empowerment se han implementado en Chile a través del Desarrollo Co-
munitario y del Desarrollo Local.
Se entiende por Desarrollo Comunitario el producto de la acción que sur-
ge cuando la comunidad se hace cargo de sus problemas y se organiza para resol-
verlos, desarrollando sus propios recursos y potencialidades (Hernández, 1992-
1993). Dentro de este marco el psicólogo comunitario asume un rol de facilita-
dor, motivador, orientador y reforzador del quehacer comunitario en dirección al
desarrollo. Por lo tanto, el desarrollo comunitario implica un proceso dirigido a
crear condiciones económicas y de progreso social, con la participación activa
de toda la comunidad y basándose fuertemente en la iniciativa de la comunidad.
Este enfoque se sostiene en el supuesto que la creación de organizaciones comu-
nitarias, de proyectos de vivienda, de negocios y de trabajo, van a mejorar la
calidad de vida de la comunidad.

44
PSICOLOGÍA COMUNITARIA E INTERVENCIÓN EN COMUNIDADES

Un segundo supuesto importante del desarrollo comunitario es que el cam-


bio social se va a lograr en forma más efectiva a través de la participación de los
ciudadanos, tanto en la fijación de las metas como en la acción.
Las intervenciones dirigidas al desarrollo comunitario pueden tener efec-
tos preventivos de dos maneras: (a) reduciendo la probabilidad de que las difi-
cultades económicas den como resultado eventos estresores y (b) ayudando a la
creación de recursos para promover la adaptación positiva, proveer apoyo y re-
ducir la desmoralización.

3.3.2. Desarrollo Local


En Chile, la intervención comunitaria está jugando un papel en el proceso
de modernización del Estado y de la extensión de la democracia, que requieren
de mayor participación en los procesos de toma de decisiones y de la imple-
mentación de programas sociales que consideren el punto de vista de los partici-
pantes (Rozas, 1994-1995). Dentro de este contexto, la intervención comunitaria
se dirige a generar habilidades de gestión (como el desarrollo de líderes) y de
acción social en la comunidad (como el fortalecimiento de redes comunitarias,
desarrollo de organizaciones y fomento de la identidad comunitaria), la capacita-
ción y la articulación de las instituciones de la comunidad (colegios, consulto-
rios de salud, sindicatos, juntas de vecinos y otras organizaciones) con el gobier-
no comunal en un plan de desarrollo común (como el Programa Nacional de
Superación de la Pobreza (Comité Interministerial Social, 1994)).
En la actualidad, gran parte de las intervenciones de desarrollo comunita-
rio son llevadas a cabo por las Corporaciones Municipales. Si bien en años ante-
riores la intervención comunitaria se había coordinado primariamente con la
institucionalidad desde su trabajo en el nivel de la organización comunal, el nue-
vo escenario de desarrollo social abre oportunidades para la intervención comu-
nitaria desde niveles más altos de la organización social, como son las institucio-
nes estatales. Como resultado de lo anterior observamos que algunas institucio-
nes estatales han redefinido sus estrategias de intervención. Así, por ejemplo, el
Servicio Nacional de Menores (SENAME) está incorporando recursos comuni-
tarios en la implementación de programas para el cuidado de los menores (por
ejemplo, en los Centros de Atención Diurna, el Sistema de Atención en el Medio
Libre, o el Programa de Libertad Asistida) para la rehabilitación y prevención de

45
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

la irregularidad social. Como segundo ejemplo, se pueden citar los programas


desarrollados por el Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS), dirigidos
al mejoramiento de problemáticas o condiciones asociadas con la pobreza (Apo-
yo a la Microempresa. Promoción y Desarrollo de Localidades Pobres, Apoyo a
Iniciativas de Desarrollo Social y Comunitario). Si bien estos programas tienen
aspectos específicos consecuentes con los objetivos que se proponen, la mayoría
de ellos busca la participación, el apoyo a la organización local y la vinculación
de los grupos a las instituciones formales. Por último, también se observa una
preocupación creciente por incorporar la participación comunitaria en los pro-
gramas de salud, específicamente en el marco de la Estrategia de Atención Pri-
maria en Salud Ministerio de Salud, 1993. 1997).
3.3.3. Educación Popular
El término Educación Popular se ocupa actualmente en un sentido especí-
fico y en uno general. En la Educación Popular específica, el objetivo más mar-
cado es la toma de conciencia. La tradición chilena en Educación Popular se ha
caracterizado, también, por trabajar con grupos ya organizados, con los que se
negocian objetivos y se busca la toma de conciencia, la movilización y la partici-
pación protagónica. Así, al menos en Chile, la Educación Popular no se ha inser-
tado en la articulación primaria de la población, sino en la formación o desarrollo
de poblaciones más organizadas (Krause Jacob, 1991). Las raíces conceptuales y
metodológicas de la Educación Popular chilena, entendida en esta forma especí-
fica, están constituidas por los planteamientos y prácticas de Paulo Freiré.
Por otra parte, hablar de Educación Popular en general significa hablar de
diferentes tipos de intervenciones educativas en sectores populares, sin que ellas
tengan necesariamente un apego explícito a los planteamientos de Freiré. A pe-
sar de la variedad de significados que se asocian al término, las intervenciones
desde la Educación Popular tienen en común las siguientes ideas: (a) el diálogo
y la relación horizontal entre educadores y educandos, (b) se rescatan las expe-
riencias y los conocimientos de los grupos de base, (c) hay una reflexión crítica
de la realidad y (d) se desarrollan acciones concretas que contribuyen a la solu-
ción organizada de los problemas que se identifican en los grupos particulares
(Martinic & Walker, 1988).

46
PSICOLOGÍA COMUNITARIA E INTERVENCIÓN EN COMUNIDADES

La Educación Popular puede conceptualizarse como experiencia en que


los involucrados establecen "conversaciones", que tienen la característica de cen-
trarse en las competencias de las personas para enfrentar sus problemas concre-
tos y así sobrevivir e integrarse a la sociedad. Estas conversaciones, que ocurren
en contextos y tiempos específicos, traen a la mano los conocimientos y expe-
riencias que tiene cada uno de los actores, frente a los problemas o temas que
constituyen el objeto de la experiencia educativa.
El rol de los educadores o promotores consiste en aportar «propuestas» de
trabajo, y los participantes escuchan, hablan e interpretan su participación a par-
tir de su propio lenguaje y realidad cultural. La conversación que establecen
promotores y participantes influye en sus conocimientos e interpretaciones y en
sus posibilidades de acción, lo que significa que los educadores cambien sus
formas de interpretar los problemas, incorporen nuevos elementos o varíen sus
estrategias de acción. Algo similar ocurre en los participantes, quienes pueden
cambiar sus interpretaciones, innovar en su pensamiento a partir de nuevas cate-
gorías y mayor información y ampliar su lenguaje e imaginar nuevas posibilida-
des de acción. Así, la experiencia educativa entre educadores y participantes
coloca a estos últimos como co-autores de acciones efectivas en el medio social
en el cual se realiza esa experiencia (Martinic & Walker, 1988).

47
CAPÍTULO 11

Objetivos y Metodología de la Investigación sobre


íntervenciones Psicológico-Comunitarias en Siete
Comunas de Santiago de Chile

1. Propósito y objetivos de la Investigación 51


1.1. Propósito de la investigación 51
1.2. Objetivo general de la investigación 52
1.3. Objetivos específicos T-?

2. Metodología Utilizada 53
2.1. Muestra _ 53
2.2. Procedimientos metodológicos Fase I 54
2.2.1. Centros y programas entrevistados 54
2.2.2. Recolección de datos 56
2.2.3. Sistematización y análisis de los datos 57

2.3. Procedimientos metodológicos.Fase II 58


2.3.1. Procedimiento de maestreo 59
2.3.2. Características de la muestra seleccionada . 59
2.3.3. Procedimiento de recolección de datos 61
2.3.4. Análisis de datos 62

49
CAPÍTULO II

Objetivos y Metodología
de la Investigación sobre
Intervenciones Psicológico-Comunitarias
en Siete Comunas de Santiago de Chile
Mariane Krause Jacob
Andrea Jaramillo Torréns

1. Propósito y Objetivos de la Investigación


En este capítulo se describen los objetivos y los procedimientos meto-
dológicos de la investigación sobre centros y programas psicológico-comunita-
rios existentes en siete comunas de Santiago, cuyos resultados son presentados y
analizados en los capítulos siguientes.
1.1. Propósito de la Investigación
En Chile existen numerosos centros y programas de intervención psicoló-
gico-comunitaria, realizados tanto desde Ministerios, Municipios y Consulto-
rios, como desde distintas ONG, fundaciones e instituciones eclesiásticas. Sin
embargo, el conocimiento sobre estos centros y programas y sus modos de ac-
ción, no es en absoluto accesible, ni para los destinatarios de estas iniciativas, ni
para los profesionales y las autoridades relacionadas con el tema, lo que va en
desmedro de un óptimo aprovechamiento de los recursos humanos y materiales
invertidos en el ámbito psicosocial.
En consecuencia, estudiar las intervenciones comunitarias que actualmente
se realizan en nuestro país es de relevancia porque: (a) permite el desarrollo
teórico de la disciplina, (b) impulsa futuras investigaciones y (c) nutre la genera-
ción de políticas sociales y de salud, todo lo cual es, finalmente, un aporte al
desarrollo de la práctica de intervención.

51
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

En el presente libro se consideró de importancia realizar una contrastación


entre los modelos teóricos de la Psicología Comunitaria y su aplicación concre-
ta, a fin de poner en evidencia el uso efectivo de la teoría y su utilidad para la
acción comunitaria, así como sus falencias y vacíos. Esta contrastación significa
un aporte a la construcción teórica de la Psicología Comunitaria.
Por otro lado, el libro muestra el panorama actual de intervenciones co-
munitarias en Santiago de Chile, a través de una revisión de las iniciativas exis-
tentes en siete comunas santiaguinas. Presentar esta revisión tiene como primer
propósito informar a las personas sobre el estado de las intervenciones que se
realizan en estos días y finalmente potenciar la coordinación de los distintos
agentes involucrados en la acción comunitaria, con el fin de aprovechar los re-
cursos invertidos y desarrollar una óptima práctica de intervención.
1.2. Objetivo general de la investigación
El objetivo general de esta investigación es describir y analizar las inter-
venciones realizadas en la totalidad de los centros y programas psicológico-co-
munitarios de siete comunas de Santiago.
1.3. Objetivos específicos
1. Confeccionar un catastro de los programas y centros psicológico-comuni-
tarios existentes en las siguientes siete comunas de Santiago de Chile:
Conchalí, La Florida, Macul, Maipú, Ñuñoa. Peñalolén y Pudahuel.
2. Describir y analizar la totalidad de los centros y programas comunitarios
de las siete comunas, en función de sus objetivos generales y específicos,
aspectos financieros y administrativos, caracterización de sus destinata-
rios, inserción comunitaria, modalidades de intervención y evaluaciones
realizadas.
3. Realizar un análisis en profundidad, por medio de metodología de inves-
tigación cualitativa, de siete centros y programas de intervención, en rela-
ción a los siguientes aspectos: bases valóricas y conceptuales de las inter-
venciones psicológico-comunitarias, representación sobre las caracterís-
ticas de la población destínataria, relación con la comunidad, intervencio-
nes realizadas y aspectos laborales de los agentes de intervención comu-
nitaria.

52
OBJETIVOS Y METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN
SOBRE INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

4. Analizar críticamente las características de los centros y programas en


relación a los conceptos relevantes de la Psicología Comunitaria y los
modelos de intervención comunitaria.

2. Metodología Utilizada
La investigación sobre centros y programas psicológico-comunitarios tuvo
dos fases. La primera fase estuvo enfocada a la realización del catastro de los
diferentes centros y programas de las siete comunas de Santiago y al registro, en
términos de frecuencias, de características y modos de funcionamiento de los
programas y centros entrevistados.
La segunda fase se abocó a profundizar esta información, por medio de
metodología cualitativa, en una submuestra de centros y programas.
2.1. Muestra

Se seleccionó una muestra de siete comunas: Conchalí, La Florida, Macul,


Maipú, Ñuñoa, Peñalolén y Pudahuel. Al interior de estas comunas fue estudiada
la totalidad de los centros y programas psicológico-comunitarios.
El criterio de selección para incluir en el estudio estas siete comunas fue
la variación de las siguientes características:
Nivel socioeconómico
Se incluyeron en el estudio comunas con diferente grado de pobreza, va-
riando éste desde un alto porcentaje de pobreza y extrema pobreza, hasta un
nivel socioeconómico medio1.
Historia .
Fueron incluidas comunas antiguas, y por lo tanto con una larga historia,
y comunas jóvenes o de reciente creación.
Ubicación geográfica dentro del Gran Santiago
Se seleccionaron comunas correspondientes a diferentes zonas de la Re-
gión Metropolitana, incluyéndose tanto comunas céntricas como periféricas.

Ver indicadores de pobreza en la descripción de cada comuna en el capítulo III.

53
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

Tradición de intervenciones
Fueron seleccionadas comunas con una larga y reconocida tradición en
cuanto a ia existencia de intervenciones comunitarias (en particular realizadas a
través de ONGs), junto a comunas de tradición media y comunas con una escasa
tradición de este tipo de iniciativas.
El siguiente cuadro muestra las comunas seleccionadas en función de es-
tas características:

Cuadro N° 1: Caracterización de las comunas de la muestra


COMUNA NSE ANTIGÜEDAD UBICACIÓN TRADICIÓN DE
PREDOMINANTE COMUNA GEOGRÁFICA INTERVENCIONES
Conchalí Baio Comuna antigua Norte Larga
La Florida Medio Comuna de mediana Sur-oriente Mediana
antigüedad
Macul Medio-bajo Comuna joven Centro-oriente Corta
Maipú Medio-bajo y Bajo Comuna antigua Surponiente Mediana
Ñuñoa Medio Comuna antigua Centro-oriente Mediana
Peñalolén Bajo | Comuna joven Centro-oriente Corta
Pudahuel Bajo ¡ Comuna antigua Norponienle Larga

2.2. Procedimientos metodológicos Fase I

2.2.i. Centros y programas entrevistados


La investigación buscó abarcar la totalidad de-Ios programas y centros
psicológico-comunitanos que se encontraban en funcionamiento en el período
comprendido entre agosto de 1994 y enero de 1995. Así, se incluyeron 94 pro-
gramas y centros comunitarios detectados en las siete comunas. En el cuadro
siguiente se detallan las comunas y el total de centros y programas identificados
en cada una de ellas:

54
OBJETIVOS Y METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN
SOBRE INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

Cuadro N° 2: Número de centros y programas identificados


COMUNA N* DE CENTROS Y
PROGRAMAS IDENTIFICADOS

Conchan' 13
La Florida 8
Macul 13
Maipú 10
Ñuñoa 21
Peñalolén 9
Pudahuel 20
TOTAL 94

Los criterios de inclusión de los programas o centros en la investigación


fueron tres:
I. El planteamiento explícito, en los objetivos, de intervenir -directa o indi-
rectamente- sobre el bienestar psicológico de las personas. Esto significó
incluir a aquellos centros y programas que se enfocaban a la salud mental,
al bienestar psicosocial o a resolver, mejorar o promover la calidad de
vida desde la perspectiva del bienestar psicológico. Se incluyeron, por lo
tanto, programas y centros cuyos objetivos abarcaban desde el tratamien-
to de determinados problemas psicosociales ya instalados, hasta la pro-
moción de la salud, en términos amplios2. Fueron excluidos programas y
centros que no contemplaban el bienestar psicológico entre sus objetivos,
por ejemplo, los dedicados exclusivamente a la capacitación laboral, aun-
que fueran comunitarios en su modalidad de trabajo.
II. La inserción geográfica en la misma comuna de su población destinataria.
III. La realización de actividades de intervención a nivel grupal o con la co-
munidad en general, de manera exclusiva o paralela a intervenciones a
nivel individual. Se excluyeron aquellos centros y programas que sólo
realizaban intervenciones individuales.

:
Ejemplos de centros y programas incluidos: Programas de atención a pacientes hipertensos que
tuvieran entre sus objetivos considerar e intervenir sobre variables psicológicas; organizacio-
nes, o clubes de niños que tuvieran la visión de prevenir problemáticas psicosociales a través de
la recreación: centros de atención psicológica.

55
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

La identificación de los centros y programas fue realizada por 14 tesistas


de la Escuela de Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, que
trabajaron en parejas. Cada pareja estudió una de las siete comunas incluidas en
el estudio. Fue un trabajo que duro un año y que finalizó con siete Seminarios de
Título a través de los cuales los tesistas obtuvieron su título profesional de psicó-
logos3.
El trabajo de identificación de los centros y programas fue exhaustivo; en
general, comenzó con un primer acercamiento a las Municipalidades correspon-
dientes a fin de obtener la nómina de programas y centros registrados por cada
Municipio. Posteriormente, se fue obteniendo información de otros programas y
centros, a partir de lo señalado por las propias personas entrevistadas y a partir
de recorridos del sector y preguntas a transeúntes. Es importante destacar el es-
fuerzo realizado por los tesistas para rastrear e identificar los potenciales centros
y programas, para contactar a los entrevistados y llevar a cabo las entrevistas.
Habitualmente, en forma previa a la entrevista propiamente tal, se recogió
información general sobre el centro y programa contactado, para aplicar los cri-
terios de selección (señalados anteriormente) y decidir su exclusión o inclusión
en la investigación. En caso de duda se realizaron entrevistas preliminares bre-
ves, para poder tomar la decisión.
2.2.2. Recolección de datos
La recolección de datos se efectuó mediante la aplicación de una entrevis-
ta estructurada de preguntas abiertas4, realizada a las personas responsables y/o
ejecutoras de los programas y centros identificados en las siete comunas. La
entrevista consta de cuatro puntos generales:
/. Identificación del centro o programa:
En este primer punto se preguntaba sobre datos formales del centro o pro-
grama (nombre, dirección, teléfono y la fecha de inicio y duración del progra-
ma), institución a cargo, organismo a cargo de su imple-mentación, persona res-
3
En dichos seminarios se puede encontrar información detallada de cada una de las comunas y
de los centros y programas existentes, en la sección de tesis de la Biblioteca de la Pontificia
Universidad Católica de Chile, bajo ei título ''Estudio descriptivo cuantitativo y cualitativo de
los programas y centros psicológico-comunitarios de la comuna de ... (nombre de la comuna
que interese buscar)".
4
La entrevista completa se encuentra en el anexo N° 1.

56
OBJETIVOS Y METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN
SOBRE INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

ponsable del proyecto y, por último, fuentes de financiamiento y costos aproxi-


mados de la iniciativa.

II. Definiciones generales, objetivos del centro o programa y actividades:


En esta segunda parte de la entrevista se incluyeron los objetivos genera-
les y específicos del centro o programa, una descripción de su ejecución (moda-
lidades de intervención, materiales usados, salidas a terreno o atención en un
local propio, trabajo con el individuo, grupos y/o la comunidad y la conexión
con otros organismos de la comuna), el foco de las intervenciones (promoción,
prevención, tratamiento, rehabilitación), la descripción del tipo de población aten-
dida o destinataria (características demográficas, requisitos de acceso, vías de
acceso y acciones para facilitar el acceso de la población destinataria). ubicación
geográfica del centro o del lugar de funcionamiento del programa en relación a
la comunidad destinataria y, por último, su definición explícita o no como centro
o programa comunitario.

///. Organización del centro o programa:


En esta parte de la entrevista se consignaban los datos referentes a la des-
cripción de los motivos para realizar el programa o crear el centro (apuntando
principalmente hacia las circunstancias en que nació, a qué necesidades respon-
día y cómo fueron definidas esas necesidades), la descripción del equipo de tra-
bajo (incluyendo profesionales y no profesionales) y ¡os responsables del diseño
del programa o centro en cuanto a elaboración de contenidos y materiales.
IV. Resultados del centro o programa:
En este cuarto y último punto se incluyeron preguntas dirigidas a la des-
cripción de logros (incluyendo los criterios de éxito), la descripción de sistemas
de evaluación (incluyendo quiénes realizan las evaluaciones, los instrumentos
que se utilizan y cuáles son los indicadores de cambio, consignando la existencia
de evaluaciones diagnósticas, periódicas y/o de resultados) y, finalmente, la exis-
tencia de sistemas de seguimiento de los resultados del programa o centro.

2.2.3. Sistematización y análisis de los datos


Las respuestas a las entrevistas estructuradas fueron categorizadas, regis-
trándose luego su frecuencia. Se generaron 17 tablas que incluyen información
de todos los programas y centros entrevistados en las diferentes comunas. Las
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

tablas consideran los siguientes aspectos: objetivos generales y específicos, foco


de intervención, fuentes de financiamiento, características demográficas de la
población destinataria. vías de acceso al programa o centro, acciones realizadas
para facilitar el acceso, lugar de la atención o intervención, composición de los
equipos de trabajo, modalidad de trabajo, actividades realizadas, formas de eva-
luación, aspectos evaluados, niveles de evaluación y momento en que se realizan
las evaluaciones.
Las tablas fueron confeccionadas mediante un ordenamiento de la infor-
mación recogida, a partir de las preguntas de la entrevista estructurada, tomando
los aspectos centrales para poder realizar el análisis de las intervenciones. A par-
tir de cada una de las respuestas dadas -en un proceso bastante largo y exhausti-
vo- se agruparon los antecedentes en categorías que fueron generadas a partir de
los datos5.

2.3. Procedimientos Metodológicos Fase II

Durante esta fase de la investigación se aplicaron los procedimientos de la


Grounded Theory (teoría con fundamento empírico) de Glaser y Strauss (Glaser
& Strauss, 1967; Glaser, 1978; Strauss, 1987; Strauss & Corbin, 1990). Esta
metodología es definida por sus autores como un método inductivo para el desa-
rrollo de modelos teóricos, cuyos procedimientos «han sido diseñados para desa-
rrollar un conjunto de conceptos bien integrado que provea una explicación teó-
rica detallada y precisa de los fenómenos sociales que se están estudiando» (Strauss
& Corbin, 1990, p. 5; trad. de las autoras).
Por estar orientada al "descubrimiento" y a la construcción de modelos a
partir de lo descubierto, esta metodología resulta muy idónea para estudios como
el de la segunda fase de la investigación aquí presentada, en la que interesa cono-
cer lo que las mismas personas perciben como característico de sus acciones
más, los significados que les atribuyen.

Por ejemplo, en cuanto a las actividades realizadas, se generaron las siguientes categorías: acti-
vidades y talleres recreativos, deportivos y artísticos; capacitación laboral y/o aprendizaje de
destrezas específicas; talleres y actividades rbrmativas (desarrollo personal); talleres o grupos
terapéuticos y de autoayuda; terapia (individual, de pareja, familiar) y/o intervención en
crisis; atención médica y/o diagnóstico médico; asistencia social; otras asistencias; actividades
con organizaciones formales e informales; labores de difusión, extensión y sensibilización; edu-
cación; monitores y liderazgo y, por último, la categoría "otros".

58
OBJETIVOS Y METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN
SOBRE INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

Los procedimientos de la Grounded Theory incluyen pasos y reglas clara-


mente estipulados, referidos a la selección de la muestra, la recolección de datos
y el análisis de los mismos. La regla más general del método se refiere a que la
selección de la muestra, la recolección de datos y su análisis deberán ser
implementados paralelamente, es decir, no habrán de constituir fases separadas,
sino integradas e interrelacionadas.

2.3.1. Procedimiento de maestreo


Siguiendo los procedimientos de la Grounded Theory, la muestra se selec-
cionó sucesivamente. Es decir, se eligieron los primeros centros o programas y
se aplicaron las entrevistas. Mediante el análisis de estos primeros datos se desa-
rrollaron conceptos, categorías conceptuales e hipótesis que fueron utilizados
para generar criterios mediante los cuales se seleccionaron los siguientes centros
y programas que se integraron a la muestra. Los datos obtenidos a través de las
nuevas entrevistas también fueron analizados de inmediato y comparados con
los anteriores.
2.3.2. Características de la muestra seleccionada
La muestra de esta segunda fase de la investigación estuvo compuesta,
finalmente, por siete centros y/o programas entrevistados, uno por cada una de
las siete comunas incluidas en el estudio, es decir, uno de Conchalí, uno de La
Florida, uno de Macul, uno de Maipú, uno de Ñuñoa, uno de Peñalolén y uno de
Pudahuel. A todos estos centros y programas ya se había aplicado la entrevista
estructurada en la Fase I de la investigación.
Siguiendo el procedimiento señalado en el punto anterior, la muestra re-
sultante es intencionada, habiéndose variado las siguientes características a lo
largo del proceso de selección sucesiva:
- Grupo etáreo de la población destinataria
- Nivel socioeconómico
- Foco de intervención (promoción, prevención, tratamiento, rehabilitación)
- Fuentes de financiamiento (Ministerios, Municipios, Iglesia, fundaciones,
dineros extranjeros, aporte de socios, cobro a usuarios)
En relación a los destinatarios, la muestra quedó finalmente constituida
por' dos centros dirigidos a mujeres, uno dirigido a jóvenes, uno para adultos

59
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

mayores, uno para todas las edades, uno para pacientes psiquiátricos y uno para
padres y madres de niños en edad preescolar. Dos centros se dirigen a mujeres,
teniendo los demás una población destinataria de ambos sexos. En cuanto al
nivel socioeconómico, tres se dirigen al nivel bajo, tres a los niveles bajo y me-
dio-bajo y uno a los niveles medio-bajo y medio. En relación al foco de interven-
ción, dos centros tienen como foco principal ¡a rehabilitación, tres la promoción
general del bienestar psicosocial y la prevención, uno comparte el foco entre la
promoción, la prevención y el tratamiento y uno se enfoca a la prevención y el
tratamiento. Por último, en cuanto a las fuentes de financiamiento, no es factible
agrupar dichas fuentes, ya que se buscó gran heterogeneidad en relación a esta
categoría.
El cuadro siguiente resume las características de los centros y programas
seleccionados:
Cuadro N° 3:
Caracterización de los centros y programas incluidos en la fase II
NUMERACIÓN COMUNA GRUPO NSE DE TOCO DE FINANCIAMIENTO
PROGRAMAS DESTINATARIO DESTINATARIO INTERVENCIÓN
Y CENTROS'
1 Maipú Jóvenes de ambos Bajo Rehabilitación Iglesia nacional y
sexos SEN AME
2 Macul Todas las edades y Bajo Prevención prima- Municipal y Di-
ambos sexos ria y tratamientos rección de Aten-
psicológicos ción Primaria sec-
tor oriente
3 Nuñoa Adultos mayores de Medio y Promoción e indi- Aporte socios y
ambos sexos medio-bajo rectamente pre- subvención muni-
vención cipal
4 La Florida Madres y padres de Medio-bajo y Promoción y pre- UNICEF y autofi-
preescolares bajo vención nanciamiento
5 Conchalí Mujeres Medio-bajo y Promoción, pre- Municipal
bajo vención y trata-
miento
6 Peñalolén Pacientes psiquiátri- Medio-bajo y Rehabilitación Comiié de Coope-
cos de ambos sexos bajo ración Italiano,
M1NSAL y usua-
rios y sus familias
7 Pudahuel Mujeres Bajo Promoción y pre- Postulación a pro-
vención de proble- yectos y aportes de
mas específicos socias

60
OBJETIVOS Y METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN
SOBRE INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

2.3.3. Procedimiento de recolección de datos


En esta segunda fase, la recolección de datos se realizó mediante entrevis-
tas de carácter semiestructurado; es decir, a partir de un guión de entrevista se
invitó a los entrevistados -las personas responsables y/o ejecutoras de los siete
programas o centros que conforman la muestra- a referirse a diferentes tópicos
relacionados con sus centros y programas y con su trabajo de intervención.
El guión de la entrevista semiestructurada fue elaborado en base a los
conceptos de mayor relevancia en Psicología Comunitaria y a algunos de los
resultados de la primera fase de la investigación, en los cuales se consideró im-
portante profundizar.
Los temas del guión de la entrevista semiestructurada7 fueron los siguien-
tes:
- Marco teórico al cual se adscribe —explícita o implícitamente- el centro o
programa
- Concepto de normalidad-anormalidad; definición de salud
- Criterios diagnósticos y clasificáronos que se aplican a la población des-
tín ataría
- Concepción general del ser humano y concepción específica de la pobla-
ción desünataria
- Percepción del propio trabajo
- Relación del programa o centro con la comunidad
- Estabilidad del programa o centro y de su equipo de trabajo
- Capacitación del equipo de trabajo
- Rol del psicólogo
- Preocupación por el cambio social
Las entrevistas fueron individuales y tuvieron una duración de entre 45 y
120 minutos. Fueron grabadas y posteriormente transcritas en forma textual, con
el objeto de realizar un análisis cualitativo exhaustivo de sus contenidos.

'' Sólo se mencionan las comunas, numerándose los centros y programas específicos porque, de
común acuerdo con los centros y programas entrevistados, se decidió mantener su anonimato en
esta segunda fase de la investigación.
7
La pauta completa de la entrevista semiestructurada se encuentra en el anexo N" 2.

61
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

2.3.4. Análisis de datos


El análisis de las entrevistas transcritas se realizó según los procedimien-
tos estipulados en la Grounded Theory. Para tal efecto, el primer paso fue la
"codificación" de los datos obtenidos. Codificar significa extraer pasajes, con-
ceptos o formulaciones "'claves", que permiten articular analíticamente el mate-
rial analizado. La codificación comprende tres etapas: codificación abierta, axial
y selectiva. La estrategia que se aplica a los datos codificados abiertamente es la
"comparación permanente". Durante la codificación abierta se revisaron las trans-
cripciones de las entrevistas con el propósito de identificar eventos particulares
en los datos, los que fueron examinados en detalle, buscando semejanzas y dife-
rencias y luego fueron "etiquetados" a través de conceptos. Posteriormente, se
agruparon los conceptos similares creando categorías descriptivas, de tal manera
de reducir las unidades con las cuales se trabajaría (Strauss & Corbin, 1990).
Durante ¡a codificación axial y selectiva se establecieron relaciones entre las
categorías generadas, las cuales se fueron contrastando con la información con-
tenida en las transcripciones de las entrevistas.
Los resultados que se fueron generando se registraron en forma verbal y
gráfica, constituyendo trozos que se iban desarrollando e integrando en unidades
mayores, en la medida que progresaba la investigación. Finalmente, se obtuvo
un modelo descriptivo y relaciona! de los diferentes tópicos estudiados en esta
fase de"la investigación. Los contenidos del Capítulo V del presente libro consti-
tuyen una síntesis de estos resultados8.

Una versión más detallada de estos resultados se encuentra en ios seminarios de título anterior-
mente citados.

62
CAPÍTULO III

Catastro de los Centros y Programas de


Intervención Psicológico-Comunitaria de
Siete Comunas de Santiago de Chile

1. Comuna de Conchalí ____ 65


1.1. Descripción de la comuna de Conchalí 65
1.2. Descripción centros y programas de Conchalí 68
2. Comuna de la Florida_____________________________71
2.1. Descripción de la comuna de La Florida:_____________71
2.2. Descripción centros y programas de La Florida_______73
3. Comuna de Macul________ 75
3.1. Descripción de la comuna de Macul 75
3.2. Descripción centros y programas de Macul 77
4. Comuna de Maipú 80
4.1.: Descripción de la comuna de Maipú 80
4.2. Descripción centros y programas de Maipú 82
5. Comuna de Nimba 85
5.1. Descripción de la comuna de Ñuñoa_ 85
5.2. Descripción centros y programas de Ñuñoa 86
6. Comuna de Peñalolén_______ 93
6.1. Descripción de la comuna de Peñalolén 93
6.2. Descripción centros y programas de Peñalolén 94
7. Comuna de Pudahue______________________________97
7.1. Descripción de la comuna de Pudahuel_______________97
7.2. Descripción centros y programas de Pudahuel__________98

63
CAPÍTULO l!I

Catastro de los Centros y Programas de


Intervención Psicológico-Comunitaria de Siete
Comunas de Santiago de Chile
Andrea Jaramillo Torréns

í ^ n este capítulo se presenta un catastro de los centros y programas de-


tectados en cada una de las siete comunas incluidas en la investigación, antecedi-
do por una breve descripción de las siete comunas.
La descripción de las comunas incluye una breve reseña histórica y la
fecha de fundación de cada una de ellas. Se indica su ubicación dentro de la
Región Metropolitana, señalando sus límites y se incluyen antecedentes socio-
demográficos, en relación al número de habitantes, la cantidad de viviendas, los
índices de pobreza y las principales fuentes de trabajo.
En relación al catastro, se presenta la totalidad de centros y programas
detectados en las comunas de Conchalí, La Florida, Macul, Maipú, Ñuñoa,
Peñalolén y Pudahuel. Cada centro o programa se describe señalando su nombre,
dirección y teléfono, la institución de la que depende y sus fuentes de finan-
ciamiento, sus objetivos y población destinataria, la modalidad de trabajo que
utiliza y, finalmente, una descripción de su equipo de trabajo.

1. Comuna de Conchalí9
1.1. Descripción de la Comuna de Conchalí

La comuna de Conchalí fue legalmente constituida el 30 de diciembre de


1927, bajo la presidencia del General don Carlos Ibáñez del Campo. Entonces se

El estudio de esta comuna estuvo a cargo de Paola Galaz v Matías Sanfuentes.


INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

fijaron los límites de la comuna y quedó con una superficie total de 5.240 hectá-
reas. Entre 1930 y 1950 se produjo en Conchalí un auge de la construcción de
viviendas populares, ubicándose éstas de preferencia en las proximidades de vías
de comunicación importantes, como Avda. Independencia, Recoleta y El Salto.
Esto dio cuenta de que el rol predominante de la comuna sería el habitacional,
creándose poblaciones como Lo Negrete, Chorrillos, María, etc. En 1949, la pe-
netración de la carretera Panamericana por Quilicura, Renca y Conchalí, trajo a
la comuna el gran movimiento generador de una red urbana para Santiago (Guar-
dia, Parraguez & Pergalo. 1985).
En el año 1960 se estipuló que Conchalí tendría un uso de suelo habitacional
y mixto (vivienda con industria inofensiva) para un gran porcentaje de la comu-
na. Desde 1964 hubo un gran crecimiento habitacional debido a políticas de vi-
vienda a nivel nacional, que incentivaron la construcción de grandes conjuntos
habitacionales de nivel medio, como la Población Juanita Aguirre, La Pincoya,
Eneas Gonel, Chacabuco, etc. Por otra parte, se dio la ocupación espontánea de
terrenos eriazos por parte de pobladores denominados «sin casa», lo que dio
origen a campamentos. Entre 1974 y 1979 se construyó en los escasos sitios
eriazos que aún permanecían en la comuna, lográndose una ocupación del suelo
urbano de casi un 100% y completándose su ciclo de crecimiento hasta la barrera
vial de la Avda. Aménco Vespucio.
En 1981 se fijaron los nuevos límites de la comuna. Del territorio que ésta
ocupaba se formaron 3 nuevas comunas: Huechuraba, Recoleta e Independencia
y se anexó parte de Quilicura al nuevo territorio de la comuna de Conchalí. Ubi-
cada en el sector norte de la Región Metropolitana, la comuna de Conchalí tiene
actualmente los siguientes límites: al norte limita con Quilicura y Huechuraba, al
sur con Independencia, al este con Recoleta y al oeste con Quilicura (Guardia,
Parraguez & Pergalo, 1985).
Su población es ele 154.271 habitantes, con una densidad de 145,5 hab/
has. Su tasa de crecimiento, comparando datos de 1982 a 1992 es de-0,3, por lo
tanto, Conchalí presenta actualmente menos población residente que hace diez
años(Plade, 1991).
En relación a la vivienda, en el año 1991 el stock de viviendas alcanzaba
a la cantidad de 36.266 unidades, con un 11,6% de crecimiento con respecto al

66
CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

año 1982. Muchas de las viviendas corresponden a instalaciones semi-perma-


nentes. El déficit total de viviendas corresponde aproximadamente a 5.647 uni-
dades, considerando tanto el déficit cuantitativo, como el stock de viviendas in-
adecuadas.
En cuanto a la magnitud de la pobreza en la comuna, se dispone de un
estudio realizado para Conchalí antiguo, es decir, incluyendo lo que actualmente
es Huechuraba y parte de Recoleta. Conforme a este estudio se contabilizó un
39,3 % de hogares en situación de indigencia, un 33,7% en situación de pobreza
y un 27% de hogares no pobres. Las cifras a nivel nacional en 1987 mostraban un
13% de hogares indigentes, un 23.6% de hogares pobres y un 63,4% de hogares
no pobres, por lo tanto, tomando como referencia esos datos, Conchalí se encon-
traba muy por debajo de la situación nacional. Aunque los principales bolsones
de pobreza se situaban principalmente en Huechuraba y Recoleta, estas caracte-
rísticas deben aún estar en gran medida presentes en la actual comuna de Conchalí,
predominando los hogares pobres, con una fuerte presencia de hogares indigentes
(Plade, 1991).
En Conchalí existe un total de 162 establecimientos industriales, con un
total de 3.978 trabajadores. Al interior de la comuna hay numerosos talleres que
corresponden a microempresas productivas y servicios que se localizan en forma
dispersa. Se estima que la comuna ofrece 20.660 puestos de trabajo, pero la par-
ticipación de sus residentes en estos puestos no supera el 60%. Probablemente, a
lo más 2 de cada 10 personas de la fuerza de trabajo de Conchalí estaría trabajan-
do en la comuna (Plade. 1991).

67
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

1.2. Descripción centros y programas ¿le Conchalí


NOMBRE, INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD COMPOSICIÓN
DIRECCIÓN A CARGO V POBLACIÓN DETRABA.IO EQUIPO DE
:
Y TELÉFONO FINANCIAMIENTO ' DEST1NATAR1A TRABAJO

1.Centro de ; Municipalidad [Ser un recinto abierto Diagnóstico en terreno de i -1 Persona con es-
Desarrollo | de Conchalí. Di-1 para los jóvenes, dándo- las inquietudes de Sos jó- • ludios no con-
Juvenil ! rección de Desa- \ les un espacio para que venes y a partir de él se \ clüidosde Psico-
Dorsal 1901 ! rrollo Comunita-: lo utilicen y se adueñen les invita a talleres artís- i logia
736 70 48 ' n0, de él. Se definen 4 áreas tico-culturales, recrean-j -2 Animadores de
anexo ""60 '• F' n a n c ' a do con 1 de trabajo: Educación. vos y de desarrollo perso- i terreno
1 fondos munici-1 psicosocial. recreativa y nal. Charlas informativas 1
! pales. ¡ artística-cultural. y educativas. Trabajo in-
i
dividual a través de con-!
versaciones.
2.Programa Fundación DEM | Lograr la reinserción \ Cada caso se atiende en -1 Antropólogo
Libertad (Defensa del Me- l prosocial de jóvenes el hogar dei menor una -1 Psicóloga
Asistida ñor). Financiado 1 que por alguna circuns- vez por semana, por el -8 Delegados de
Avenida El por SENAME . ¡ tancia han llegado al tri- ¡ delegado de libertad asis- Libertad Asistida
Guanaco 4430 [ bunal. a través de un di-1 tida y, si es necesario, se (3 Sociólogos.
:
625 18 10 seño de atención para i atiende al joven o aun fa- 3 Antropólogos,
cada caso según el área miliar en la oficina. 2 Profesores)
i que se necesite fortale- ¡ -2 Contadores
i cer - -1 Secretaria
3.EI Adulto Municipalidad Contribuir a elevar cua- Talleres y actividades re- -1 Psicólogo
Mayor, un de Conchalí, De- litativamente el nivel de creativas, artístico-cultu- -2 Asistentes
Potencial en partamento de vida de los adultos ma- rales, de capacitación la- Sociales
Desarrollo Asistencia So- yores y despertar la con- boral, de aprendizaje de -1 Administrativo
Sagitario 1655 cial. ciencia colectiva de la destrezas específicas y de
736 70 48 Financiado con comunidad organizada, desarrollo personal. La
fondos munici- para promover horizon- atención es básicamente
pales. tes estimulantes a ellos. grupal.
4.Centro de Unidad de Salud | Favorecer la manten- Diagnóstico y tratamien- -2 Psicólogos
Salud Mental Mental del Mi- j ción de espacios de de- to de adultos y niños con -1 Psiquiatra
(CESAM) nisterio de Salud j sarrollo y resolución de trastornos psicológicos y/ -2 Profesores de
Aliona 1S35 y Corporación | problemas de salud o psiquiátricos en aten- Educación Física
623 08 40 Municipal. j mental para los habitan- ción individual y grupal. -2 Terapeutas
Financiadoporel I tes y trabajadores de la Actividades y talleres re- Educacionales
Ministerio de Sa- i población Juanita Agui- creativos, artístico-cuitu-
!ud y la Munici- i rre. Promoción de nue- i ales, formativos y de de-
palidad de Con- ¡ vos espacios, sarrollo personal. Apoyo
chalí. escolar.
!

"' Servicio Nacional de Menores.

68
CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD | COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CAUCO Y POBLACIÓN DE TRABAJO EQUIPO DE
Y TELÉFONO FINANC1AM1ENTO ! DESTINATARIA TRABAJO

5.Proyecto Municipalidad Desarrollar un modelo Actividades y talleres for- i -1 Asistente


de Apoyo a de Conchalí. Ofi- de intervención social mativos, atención médica ; Social
Mujeres Jefas cina de la Mujer. contemplando 5 áreas a través de ios consulto- i -1 Psicóloga
de Hogar de Financiado por la de acción: Cuidado in- nos, asistencia legal y ar- | -1 Arquitecta
Escasos Municipalidad. fantil, capacitación la- quitectónica y capacita- ¡ -1 Abogado
Recursos FOSlS i ! ,JUNA- boral, mejoramiento de ción laboral. Labores de i -1 Procurador
EB12.SERNAM13 la vivienda, asistencia difusión, extensión y sen- 1
Avenida La
ySENAME. legal y salud, con el Fin sibilización. A través de j
Palma 17S0
de mejorar de manera otras organizaciones se
736 62 97
integral la calidad de vi- cuida a los hijos de las j
da de las jefas de hogar. mujeres mientras traba- i
jan. La atención es indi-
vidual y en ocasiones gru- j
Dal.

6.Casa de la Municipalidad Fortalecer y promover Talleres de tres meses de -1 Teólogo


Juventud ; de Conchalí e el "asociacionismo" ju- duración surgidos a partir -1 Animador
Diego Silva j (NjM venil y las iniciativas de de la demanda de los jó- Socio-cultural
los jóvenes a nivel cul- venes. Actividades men-
ijQQ | Financiado por
tural y formativo. Se suales como las deporti-
736 70 48 ambos organis-
mos
apoyan organizaciones vas y otras más esporádi-
anexo 260 - establecidas y se capa- cas, de acuerdo a la de-
cita a las en formación. manda de ios grupos.
7.Casa de la Instituto Carlos Humanizar al joven y Actividades y talleres re- -1 Asistente
Juventud Casanueva. ¡ volcarlo al mundo real. creativos, de aprendizaje Social
(Carlos Financiado por la ¡ para que sea constructor de destrezas específicas, -1 Orientadora
Casanueva) Fundación Per- j de su vida, capaz de desarrollo personal y ar- Familiar
José María sona y Cultura. | crear cambios y sensible tístico-culturaies (de un -1 Profesora
Caro 1851 i frente al entorno. Abor- mínimo de 12 sesiones). -I Monitor Social
736 70 48 i dar su desarrollo en ca- Labores de difusión y sen-
anexo 260 da una de sus áreas de sibilización y formación
| manera integral. de monitores.
«.Programa 1 FOSIS y la Mu- Incentivar, a través de Talleres grupales (recrea- -1 Profesor de
Local de ! nicipalidad de un trabajo en terreno, a tivos, artístico-culturales, Historia
Desarrollo j Conchalí a través
los jóvenes de zonas normativos y de desarro- -1 Agente Comu-
Juvenil | de la Direcciónmarginales y pobres pa- llo personal). Se trabaja nitario
Diego Silva i de Desarrollo ra que se autocon.slru- también individualmente. -l Estudiante de
1 T,09 1 Comunal. yan. potenciando sus Se financian iniciativas de Pedagogía '
624 01 79 • Financiado por propias iniciativas y va- grupos de jóvenes. -l Estudiante de
¡FOSIS. lorándose, a partir del Sociología
medio marginal, ante
sus iguales y la pobla-
ción general.

' Fondo de Solidaridad e Inversión Social. " Servicio Nacional de la Mujer.


: i4
Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas. instituto Nacional de la Juventud.

69
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

— - • — ¡ — • — •

NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD | COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO ¥ POBLACIÓN DE TRABAJO ¡ EQUIPO DE
Y TELÉFONO FINANCIAMIENTO DEST1NATAR1A TRABAJO
9.Centro de ' Ilustre Municipa- Promover un servicio i Se trabaja con la mujer en | -2 Asistentes
Orientación 1 üdad de Con- de orientación e mtor- terapia y orientación le- i Sociales
Psicológica. 1 chalí a través de , inación a mujeres mal- gal. con grupos en talle- -1 Abogada
Social y Le- ¡ la Oficina de la ; tratadas, en las áreas so- 1 res y terapia y se realizan -1 Procurador
gal a ¡a Mu- i Mujer. j cial. legal y psicológi- • charlas informativas y ca- -1 Psicóloga
jer Maltra- i Financiado con i ca. Promover y llevar a | pacitación. dirigidas a la
tada .Julieta 1 fondos munici-i cabo actividades de di- j comunidad en general y
Kirkwood j pales. ; fusión, sensibilización. í en particular a funciona-
Av. La Palma ; capacitación y preven- | nos de policía, salud, edu-
1880 i ción en violencia do-| cación y a organizaciones
736 62 97 i mastica. > sociales de la comuna.
10.Comunidad | Fundación DEM. Tratamiento en el área Se propone un trabajo -1 Antropólogo
y Prevención i Financiado por de la terapia familiar, menos clínico y más co- -3 Psicólogas
Secundaria en \ DEM y con familias de jóvenes munitario, localizado -3 Monitoras
Familias de \ SENAME. que hubieren cometido dentro del habitat de los Comunitarias
Alto Riesgo. alguna infracción a la beneficiarios, con una la-
("Programa j ley y remitidos por un bor de terreno asociada a
Familia y Co- Tribunal de Menores una labor de oficina. Te-
monidad") t para su tratamiento. rapia individual, de pare-
BerlindaAraya ja o familiar. Actividades
3917 interinstitucionales con
organizaciones formales
1 de la comuna.
11.Centro de Secretaría Regio- Hacer diagnóstico, ase- Se trabaja con la comuni- -1 Profesora
Diagnóstico nal del Ministe- soría técnica, trata- dad escolar, con grupos y -2 Psicólogas
Augusto Ossa rio de Educación. miento e investigación, en algunos casos a nivel -2 Asistentes
3069 Financiamiento con el fin de prevenir el individual. Actividades Sociales
Estatal. fracaso escolar, aten- de capacitación a educa- -3 Fonoaudió-
diendo desde preescola- doras de párvulos y de logos
res hasta jóvenes de 20 aprendizaje-de destrezas
años. específicas con los niños.
Talleres y actividades
formativas y en algunos
casos terapia individual.
12.Centro de ONG REOSS. Lograr un autocuidado Labores de prevención -1 Sociólogo
Redes Financiamiento en salud y mejorar la ca- vía charlas y orientación -1 Pedagoga
y Orientación parcial de la Or- lidad de vida de hom- grupal. Servicios indivi- -1 Médico
en Salud ganización Pana- bres y mujeres, en rela- duales como toma de -5 Agentes de
Social mericana de la ción a las enfermedades muestras y entrevistas de Difusión
(REOSS) Salud (OPS). sexuales. Implenientar ingreso. Se brinda aten- voluntarios
Melipilla 3432 un cambio de conducta ción médica, para pacien-
736 35 42 para prevenir enferme- tes contagiados, a través
dades de transmisión de otras instituciones.
sexual. Formación de monitores
juveniles en grupos de
¡ alto riesgo de contagio.

70
CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACIÓN DE TRABAJO EQUIPO DE
y TELÉFONO FINA NO AMIENTO DESTÍN ATARÍA TRABAJO
D.Centros Centro de estu- Atención de preescola- ¡ Se trabaja con ei niño, con -1 Psicóloga
Comunitarios dios y Atención res de sectores popula- i la familia como grupo y -1 Asistente
de Atención del Niño v la Mu- res. entre 2 y 5 años, con • con la comunidad. Tálle- Social
Pree.scolar jer (CEANIM). la participación activa i res de aprendizaje de des- -2 Educadoras
Santiago Financiamiento de la madre y la familia j trezas específicas a las -2 Agentes
Bueras IS2 de agencias ex- en la educación de los i madres y de desarrollo Comunitarias
632 61 10 tranjeras. hijos. i personal, además de apo-
¡ yo escolar, a sus hijos.

2. Comuna de la Florida15
2.1. Descripción de la comuna de La Florida
La comuna de La Florida fue fundada en el año 1938, teniendo en sus
inicios un carácter eminentemente agrícola. A partir de la década de los '70,
comienza a aumentar considerablemente su densidad poblacional. Ya en la déca-
da de 1980-1990 la comuna entra definitivamente en su período de consolida-
ción. En esta consolidación los principales gestores del desarrollo comunal co-
mienzan a ser el sector privado y la población inmigrante, formada
mayoritariamente por grupos socioeconómicos intermedios. La comuna de La
Florida se convierte así en uno de los mercados inmobiliarios más dinámicos del
área urbana de Santiago (SERPLAC, 1994), produciéndose un expansivo au-
mento de la población y, por ende, del comercio.
La comuna de La Florida se localiza al sur oriente de la Región Metropo-
litana. Sus límites actuales fueron definidos por el Decreto N° 4771 de 1938.
Limita al norte con las comunas Peñalolén y Macul, al sur con la comuna Puente
Alto, al este con la comuna San José de Maipo y al oeste con las comunas San
Joaquín, La Granja y La Pintana. En los últimos 20 años se ha producido un
dramático aumento en los porcentajes de áreas urbanizadas, lo que va unido a un
incremento significativo de las construcciones inmobiliarias en la comuna (I.N.E.,
1992a).

5
El estudio de esta comuna estuvo a cargo de Paola Arratia y Ximena Canelo.

71
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

Según el Censo de Población y Vivienda de 1992, la población total de la


comuna alcanza los 328.881 habitantes, los que ocupan 80.645 viviendas. En
consecuencia, la densidad de habitantes por vivienda es de 3,94 y la densidad
comunal es de 4.546 hab/knr. La población masculina asciende a los 157.529
habitantes, equivaliendo al 47,9% de la población total. La población femenina
alcanza los 171.352 habitantes, lo que corresponde a un 52,1% de la población
total comunal. La tasa de crecimiento poblacional -si bien ha disminuido alrede-
dor de un 50%- sigue siendo considerablemente mayor al experimentado, tanto
por la Región Metropolitana como por el país, en el último decenio (I.N.E., 1992a).
En cuanto a la situación de pobreza e indigencia de los hogares de la
comuna, un 6,1% es indi senté, un 14,8% es pobre no indigente y un 79,1% es no
pobre (los porcentajes para la Región Metropolitana son 5,6%, 17,3%, 77,1%
respectivamente (MIDEPLAN, 1994). De este modo, es posible apreciar que la
comuna de La Flonda posee una mayor cantidad de hogares en situación de
indigencia en comparación con la Región Metropolitana, revirtiéndose esta si-
tuación en lo que respecta a los hogares pobres no indigentes, es decir, la comuna
cuenta con un porcentaje superior al de la Región Metropolitana de hogares no
pobres.
En 1992, la fuerza de trabajo comunal era de 164.592 personas, corres-
pondiendo 106.172 a hombres y 56.420 a mujeres. Por otra parte, la tasa de
desocupación general en 1992 era de un 4,9%. En consecuencia, el total de ocu-
pados corresponde a 156.464 personas, quienes se desempeñan en: actividades
formales í 108.712 personas), actividades informales (38.100), servicio domésti-
co (8.636) y actividad agrícola (1.016) (I.N.E., 1992a). Es así como el mayor
número de ocupados se encuentra laborando en actividades formales, mientras
que el área agrícola, ele gran importancia hasta la década del '50, agrupa actual-
mente la menor cantidad de ocupados en la comuna.
CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

.2. Descripción centros y programas de La Florida

NOMBRE, INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACIÓN DETRABA.IO EQUIPO DE
Y TELÉFONO í F1NANC1 AMIENTO : DESTINATARIA TRABAJO

1.Familia i SEN AME. en ' Prevención de circuns- i Terapia individual y fami- -1 Psicólogo
Solidaria ! convenio con el tancias especialmente ; liar, orientación familiar. -1 Asistente
Los Áranos i Departamento de 1 difíciles (riesgo social) i intervención psicosocial Social
¡ggg i Psicología Co- mediante un sistema de j en crisis, apoyo escolar. -1 Terapeuta
^S4» 37 07 ! r n u r n t a n a de la : apoyo especializado, ¡ grupos de autoayuda a Ocupacional
i Universidad de j cercano a las familias ¡ madres, educación fami- -1 Profesor de
: Chile, imple- vulnerables e instalado j liar en salud materno-in- Gimnasia
! mentado por la | en el contexto. Dinami- ¡ fantil, organizaciones de -Monitores
• Unidad Raíces. zación de redes sociales ! madres cuidadoras de
Financiado por1 comunitarias e institu- • guarderías infantiles.
j SENAME. clónales. i Centro de lectura, foros
1 educativos, talleres artís-
i i ticos, campañas específi-
i cas. Gestión de redes so-
ciales.
l.Centro Parroquia Santa Reinserción social de Actividades de preven- -1 Médico Toxi-
Preventivo y Cruz de Mayo. 1 jóvenes y niños en situa- ción (deportivas, educac- cólogo (y Tera-
A s i s t c n c i a Financiado
1 por la j ción de alto nesgo y con tivas, organización comu- peuta Familiar)
para Niños y Parroquia, Cá- j daño psicosocial. nitaria), tratamiento médi- -1 Psicóloga
Jóvenes en ritas Holanda. co, psicológico y social. -1 Asistente
Situación de Asociación Ma- '• apoyo escolar, actividades Social
Alto Riesgo ría Ana Bruner y i de reinserción escolar (ta- -1 Profesor de
Angamos 9360 la ONG Juan) lleres de capacitación so- Educación Física
29 i 06 32 Diego. cial y terapéuticos preedu- -1 Profesor de
- cacionales) y actividades Educación Dife-
! de coordinación con orga- rencial
| nizaciones del sector. -2 Monitores
3. C o m n n i d a dMunicipalidad ¡ Lograr la reinserción Terapia individual, fami- -1 Terapeuta
Terapéutica de La Florida.! social de adictos y con- liar, controles médicos, ta- Ocupacionai
"Los Casta-1 C o r p o r a c i ó n sumidores de drogas y lleres de promoción de la -1 Psicólogo
ños" | Municipal. promover redes de sa- salud mental. Labores -1 Psiquiatra
D¡agonal Los Financiada con ' tud mental, de difusión, coloquios, -1 Profesor de
Castaños 5S20 fondos munici- asambleas, actividades Teología
283 30 55 pales. deportivas, talleres de ca- -1 Operador de la
anexo 21 pacitación y activación de Comunidad
redes sociales.

73
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

.NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD i COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACIÓN DE TRABAJO EQUIPO DE
:
Y TELÉFONO I-TNANCIAM1ENTO DF.ST1NATARIA TRABAJO

4. Proyecto , ONG Cordillera. ¡ Capacitación a poten- Trabajo estructurado en 1 -2 Asistentes


Escuela de ! inserto en un pro- cíales dirigentes y agen- torno a temas básicos de ] Sociales
Formación : grama de desa- (es vecinales de la co- organización social, poli- i -1 Psicólogo
Vecinal rrollo comunal j muntdadendiversos te- ticas sociales y estructu- [ -1 Sociólogo
El Mirador P ara e ' a r t : a s u r m ; i s ' dependiendo de ra municipal y de las in- ! -Monitores
onenIe
Azul 475 I de San- : los déficits observados quietudes de los propios | Populares
| tiago. por los participantes. dirigentes, realizándose I
| Financiado por ¡ actividades de capacita-
i tres agencias de ción, elaboración de diag-
| cooperación in- nósticos situacionales, i
1 ternacionaies, i oratoria, míe playing. ¡
5.Padres e Centro de Inves- Favorecer el desarrollo Se trabaja con programas -1 Educadora
Hijos. Jardín tigación y Desa- armónico e integral del de 8 sesiones, distribuidas de Párvulos
Infantil rrollo de la Edu- niño y ayudar a los pa- a lo largo de 3 meses, de -1 Auxiliar de
"Los Ositos" cación (CIDE) y dres en la labor de crian- 2 horas semanales. Cada Párvulos
Dr. Sótero del Corporación Mu- za de sus hijos, favore- sesión se estructura en
Río 980 nicipal de La ciendo su crecimiento torno a un objetivo e ¡dea
282 34 87 Florida. personal y el de sus hi- fuerza, a partir de la cual
rmanciamiento jos. Se trabaja con los se desarrollan las diferen-
de la UN1CEF16 padres de los menores tes actividades.
y fondos del pro- asistentes al jardín.
pio Jardín.
6.Casa de Organización au- Aportar al desarrollo Talleres de desarrollo per- -Directorio con-
la Mujer tónoma. Finan- integral de las mujeres sonal y capacitación formado por 8
(gasfitería, mecánica,
VI anutara 8791 ciada a través de y sus familias, ponien- socias (Agentes
291 01 14 aporte voluntario do un marcado énfasis electricidad), talleres de Comunitarias)
de sus socias. una en la problemática de! manualidades (pintura al -1 Psicóloga
subvención mu- género. óleo, tejido, costura), ac- -1 Asistente Social
nicipal y recursos tividades artístico-cultu- -I Abogado
del extranjero rales. Apoyo a mujeres
para determina- víctimas de violencia
dos provectos. intrafamiliar, individual o
en grupos de autoayuda,
junto con orientación le-
gal y social.


' Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

74
CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE, INSTITUCIÓN ORJETIVOSY MODALIDAD COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN \CARGO Y POBLACIÓN DE TRABAJO EQUIPO DE
Y TELÉFONO FINANCIAMIENTO DESTINATARIA TRABAJO

7.Agrupación Organización au- Proporcionar una edu- i Apoyo terapéutico indivi- -1 Psicóloga
de Mujeres tónoma. Finan- cación integral a la mu- dual, brindando atención - Profesores
Vicuña ciada por aportes jer de la comuna. ¡ a mujeres víctimas de vio- - Orientadores
Mackenna voluntarios de ¡ lencia intrafamiliar. Talle- - Monitores
10131 los usuarios. De- í res formativos que permi-
281 59 41 partamento de ten la revalidación de es-
Desarrollo Social tudios. Se estimula el cre-
de la Municipali- cimiento personal en ta-
dad de La Flori- lleres de desarrollo, enfo-
da y de algunas cados a temas como la
ONG nacionales. sexualidad, comunica-
ción, violencia, identidad
| femenina, relación madre -
1 hijo.
8. Casa de la Centro Nacional Convertirse en una ins- Atención terapéutica (fa- -2 Psicólogos
Familia San de la Familia tancia comunitaria de miliar, pareja, individual) -12 Orientadoras
José de la (CENFA). promoción de la salud y talleres formativos de 12 -22 Consejeras
Estrella Financiado con mental, proporcionan- a 16 personas, de 3 meses, -1 Secretaria
Turquesa aportes de los do atención terapéutica. 2 horas semanales, abar-
10461 usuarios, del Di- prevención a través de cando temas como comu-
281 53 26 rectorio Nacional talleres formativos y nicación padre-hijo, desa-
de CENFA. ONG formación de agentes rrollo humano, sexuali-
ADVENÍA y comunitarios capaces dad, etc.. según propon-
Beca Presidente de detectar problemáti- gan los usuarios.
de la República. cas familiares.

3. Comuna ele Maculll


3.1. Descripción de la comuna de Macul
El nombre "Macul" viene del quechua Mancuüln, que significa "dar a
otro la mano derecha, forma de juramento". Este nombre fue dado por los colo-
nos del Imperio Inca que ocuparon la denominada Comarca de Ñuñohue antes de
la llegada de los españoles. Posteriormente, con la llegada de don Pedro de
Valdivia, la tierra fue dividida, otorgándose encomiendas a los colonos españo-
les; las de Ñuñoa y Macul fueron concedidas en conjunto, en ei año 1546, a don
luán Jufré de Loaisa (Municipalidad de Macul, sin fecha).

El estudio de esta comuna estuvo a cargo de Alejandra Areco y Raúl Lizana.

75
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

Con el tiempo Macul se transformó en un pequeño pueblito indio y en


1708 se le concedió la encomienda de Macul al teniente Diego Jaraquemada. En
1773 la tierra fue traspasada a su hijo Agustín, que renunció a la encomienda por
su poca productividad. El pueblo terminó por desaparecer como tal a fines del
siglo XVIII. uniéndose a la jurisdicción de Santiago (Municipalidad de Macul,
sin fecha).
En 1891, con la creación de la Municipalidad deÑuñoa, Macul se integró
como parte del territorio de esa comuna. Los campos y fincas de las primeras
décadas de este siglo comenzaron a desaparecer, dando paso a las construcciones
de calles y villas. Este proceso de urbanización fue aumentando, al igual que en
el resto de Santiago, sobre todo en las décadas de los '70 y '80. Acorde a la
estrategia gubernamental de desconcentración de áreas amplias y densamente
pobladas de la Región Metropolitana -como era la situación de la comuna de
Ñuñoa, que contaba con aproximadamente 500.000 habitantes- se procedió a la
subdivisión de Ñuñoa en tres comunas: Nuñoa, Peñalolén y Macul (Municipali-
dad de Macul, sin fecha). Así, la comuna de Macul fue fundada en Octubre de
1984 de acuerdo al D.E.L. N° 1-3260. Se encuentra situada en el sector centro-
oriente de Santiago y sus límites son: al norte con la comuna de Ñuñoa, al sur
con La Florida, al este con Peñalolén y al oeste con San Joaquín.
La comuna posee una población exclusivamente urbana, que de acuerdo
al censo de 1992 es de 120.708 habitantes, de los cuales 57.139 son hombres
(47,34%) y 63.569 son mujeres (52,66%). Se sitúa así en un nivel de densidad
media con respecto a las demás comunas de la Región Metropolitana (Municipa-
lidad de Macul. sin fecha). Es un sector predominantemente residencial e indus-
trial, sin embargo, sus actividades se han ido incrementando y diversificando, lo
que la ha obligado a cambios en infraestructura, equipamiento y en el uso del
suelo. Se mantienen como tales los barrios residenciales y se han delimitado
zonas industriales, además de sectores comerciales, de servicios públicos y otros
(Municipalidad de Macul, sin fecha).
Aproximadamente 300 industrias componen el sector productivo, inclu-
yendo: textiles, plástico, laboratorios, confecciones, imprentas, vitivinícolas,
muebles, metalurgia, armamentos, productos para la minería del cobre, metal-
mecánica y otros. Esta área contribuye notablemente al progreso y desarrollo de
la comuna (Municipalidad de Macul, sin fecha).

76
CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

3.2.Descripción centros y programas de Macal

NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y .MODALIDAD COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACIÓN DETRABA.IO EQUIPO DE
VTELÉFONO FINANCIAMIENTO i DESTINATARIA i TRABAJO

¡.Centro Corporación de Prevención y fomento Se ofrecen seis progra- ! -2 Psicólogos


Comunitario Desarrollo Social de la salud mental de los mas: deporte y recreación, j -1 Psiquiatra
de Salud ! de Macul y Di- habitantes de la comu- adulto mayor, educación. ! -1 Terapeuta
Mental j rección de Aten- na. apoyo psicológico, orien- ¡ Ocupacional
Familiar ¡ ción Primaria. tación familiar y jóvenes ¡ -2 Asistentes
(COSAM) : Financiamiento consumidores de droga, ¡ Sociales
Sorrento352l municipal y de! en particular, pasta base, j -1 Prof. Educ.
271 99 77 : Departamento de En cada programa se rea- ¡ Física
: Atención Prima- lizan distintos talleres. , -1 Antropólogo
; na Sector Orien- i -1 Monitor
te. | -1 Secretaria
1 -1 Auxiliar
2.Programa Consultorio Mejorar la calidad de Exámenes médicos, trata- -i Asistente
de .Mujeres Félix de Amesti. vida de las mujeres cli- miento medicamentoso y Social
Climatéricas bajo la dirección matéricas. Reconocer trabajos de grupo una vez -5 Matronas
Consultorio programática y. las áreas de nesgo de es- por semana, en los que se -1 Moni tora
Félix de supervisión del tas mujeres, prevenir y hace educación, trabajo de
Amesti. Ministerio de Sa- ofrecer tratamiento psi- apoyo y de "ventilación"
El Líbano 5557 lud. cológico y físico. de problemas.
283 93 97 Financiado por
la Municipalidad
con fondos del
Ministerio de
Salud.
3.Programa del C o n s u l t o r i o Ayudar a mejorar la ca- Difusión dei programa en -1 Médico
Adulto Félix de Amesti. lidad de vida de los clubes de ancianos. Eva- -1 Asistente
.Mayor bajo la dirección adultos mayores, a tra- luaciones de cada profe- Social
Consultorio programática y vés de evaluaciones mé- sional, trabajos grupales y -1 Enfermera
Félix de supervisión del dicas y sociales, crea- paralelamente un ciclo de -1 Nutricionista
Amesti. Ministerio de Sa- ción de lugares de en- charlas educativas sobre -1 Monitor
temas como la muerte, el
El Líbano 5577 lud. cuentro y capacitación
Financiado por la en actividades manua- sueño y el autocuidado.
283 93 97
Municipalidad les.
con fondos del
Ministerio de Sa-
lud.

77
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD . COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACIÓN DETRABAJO EQUIPO DE
Y TELÉFONO FINANC1AMIENT0 : DESTINATARIO TRABAJO

4.Programa dé C o n s u 11 o r i o ¡ Realizar un diagnóstico ¡ Examen médico comple- -1 Pediatra


Adolescentes | Félix de Ainesti. i dirigido a detectar ai to, entrevista personal. -1 Asistente Social
Consultorio : bajo la dirección I aquellos jóvenes que ; grupos terapéuticos diri- -1 Psicóloga
Félix de programática y presentan nesgo de ad- : gidos a la toma de con-
Amesti. j supervisión del quirir dependencia al ciencia de su problemáti-
El Líbano 5 557 i Ministerio de Sa-: consumo de drogas y al- ca. En ocasiones se hace
283 93 97 ! 'uc'- i cohoi. capacitación en drogadie-
j Financiado por la i ción y alcoholismo a pro-
¡ Municipalidad ; fesores y alumnos.
j con fondos del í
i Ministerio de Sa- ¡
ilud.
5.Programa de C o n s u l t o r i o Rehabilitación de alco- Tratamiento médico (ad- -1 Médico
Alcoholismo Félix de Amesti. hólicos que presentan ministración de aversi- -1 Enfermera
Adultos. Con- bajo ¡a dirección dependencia. Preven- vos), desintoxicación y -1 Asistente Social
sultorio Félix programática y ción de alcoholismo en paralelamente trabajo -1 Auxiliar
de Amesti supervisión del bebedores en riesgo. grupal semanal de 2 ho- Paramédico
El Líbano 5557 Ministerio de Sa- ras, donde se hace educa-
283 93 97 lud. ción, trabajo de apoyo,
Financiado por "ventilación" de proble-
presupuesto mas y algunos talleres,
anual del consul- como pintura. Interven-
torio y aportes ción preventiva/informa-
municipales. tiva respecto a los riesgos
del alcoholismo.
6.Programa Consultorio San- Prevenir la drogadic- 15 sesiones grupales con -1 Técnico Social
"Quiero mi ta Julia y Corpo- ción en los escolares a los niños y una con los pa- -1 Asistente Social
Vida sin ración de Desa- través de la formación dres, realizándose diná-
Drogas" rrollo Social de la de monitores. micas y entrega de conte-
Consultorio Municipalidad nidos educativos. Final-
Santa Julia. de Macal. mente se les da un título
Sorrento 3521 Financiado por de monitor y tienen la ta-
271 99 77 fondos munici- rea de formar un grupo de
pales y Ministe- pares para transmitir lo
rios de Salud y aprendido.
Educación.
7.Programa Consultorio San- ¡ Rehabilitación de bebe- Aplicación de la "Escala -1 Médico
"Beber ta Julia, con su- ¡dores problemas con Breve del Bebedor Pro- -.1 Enfermera
Problema" pervisión y fi- j dependencia y detec- blema". Intervención pre- -1 Asistente Social
Consultorio nanciamientodel ción de bebedores en ventiva sobre los riesgos -1 Técnico Social
Santa Julia. Ministerio de Sa- j riesgo con el fin de pre- del alcoholismo y trata-
Sorrenlo 3521 lud y Ja Corpora- ¡ venir la dependencia, miento medicamentoso y
27 1 99 77 ción de Desarro- sesiones grupales sema-
lio Social de la j nales para los que pre-
Municipalidad sentan dependencia.
de Macul.

78
CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD ¡ COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y ; POBLACIÓN DETRABAJO EQUIPO DE
Y TELEFONO FINANCIAM1ENTO DESTINATARIA ¡ TRABAJO

8.Programa de Fundación de ; Contribuir a ¡a dismi- ; Se ofrecen charlas, cursos -2 Educadores


Prevención ' Ayuda Social de ¡ nución del consumo de ; y talleres de alcoholismo. Populares
Drogas y : las Iglesias Cris- i drogas y alcohol por! formación de monitores -4 Monitores
Alcoholismo ' tianas (FASIC). , parte de los jóvenes y ¡ de alcoholismo, asesoría
:
FASIC Financiado por el í facilitar su crecimiento ! en la organización y rea-
Calle 3 ~M70 ' Consejo Mundial ¡ personal. j lización de actividades
27| ^0 40 ^ Iglesias y al-. ; de prevención, material
i gunas organiza- ' • audiovisual y de consulta
i ciones de dere- i j para actividades colecti-
: chos humanos. | vas de prevención.
9.Programa Fundación de Difundir el programa y Difusión y promoción en -1 Asistente
Violencia y Ayuda Social de sus contenidos, realizar la comunidad, prevención Social
.Mujer. las Iglesias Cris- capacitación de moni- vía charlas, talleres y ac- -1 Psicóloga
FASIC tianas (FASIC). toras y asesorar a agen- tos públicos, talleres de -1 Abogado
Calle 3 2170 Financiado por ei tes de la comunidad. sensibilización, capacita- -1 Orientador
Consejo Mundial Dar atención a las mu- ción a monitoras y a agen- Familiar
271 20 40
de Iglesias y al- jeres que viven violen- tes multiplicadores. Asis- -1 Educador
gunas organiza- cia intrafamiliar. tencia psicológica, social Popular
ciones de dere- y jurídica a mujeres, tera- -6 Monitoras
chos humanos. pia individual y de pareja. -1 Secretaria
lO.Soliluna Soliluna es un Que hombres, mujeres y Talleres de desarrollo per- -5 "Terapeutas
Calle 6 4521 centro indepen- niños logren una vida sonal, de creatividad y de Humanos" o fa-
diente. Financia- mis plena y más sana fí- gimnasia para mujeres. cilitadores del
do por la agencia sica y psicológicamen- Terapia individual. desarrollo perso-
inglesa OXFAM te. nal (2 además
UKI. son profesores)
U.Centro de Fundación de Ser una instancia de Rutina diaria que contem- -l Religiosa
Atención Beneficencia de acogida y apoyo a los pla desayuno, almuerzo, -l Psicólogo
Diurna los Sagrados menores en extrema po- higiene y apoyo escolar. -1 Asistente
Calle 6 4584 Corazones. breza, acompañándolos Talleres para los niños, Social
271 57 36 Financiamiento en el proceso de desa- para las familias y la co- -4 jóvenes
del Ministerio de rrollo integral, a través munidad. Exámenes de capacitadas por
Educación, de múltiples interven- salud, atención psicológi- SENAME
SENAME. apor- ciones. ca y atención social in-
tes privados de dividual, a grupos y a la
países extranje- comunidad.
ros y de socios
chilenos.

79
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

•NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACIÓN DE TRABAJO EQUIPO DE
VTELÉFONO FINA.NCU MIENTO DESTINATARIA TRABAJO

12.CIub de Organización au- Atraer a la comunidad a Derivación a los progra- -5 Dirigentes


Rehabilitados tónoma. los programas imple- mas de prevención de al- (Agentes
Alcohólicos Financiado por la mentados, entregar in- coholismo de los consul- Comunitarios)
Nuñoa-Macul Municipalidad formación respecto al torios, labor educativa de -1 Terapeuta
(C.R.A.) de Macul. alcoholismo, realizar alfabetización, capacita- Ocupacional
Nva. Joaquín capacitación laboral y ción laboral, talleres de
ofrecer ayuda e infor- jardinería, charlas de ca-
Rodríguez •
3585 moción a la familia. pacitación, sesiones de
apoyo a la familia, sesio-
nes de grupo.
O.Aldea del Organismo Inter- Proporcionar atención Se abarcan distintas -2 Profesoras
Niño SOS nacional Aldea integral a los niños en áreas: Social, salud, de- -1 Asistente Social
Hogar del Niño. miras a que superen su porte y recreación, huer- -1 " M a m a " por
Madreselvas: Financiado por irregularidad para ser tos y talleres y educación. casa (20)
Ramón Cruz SENAME y por adultos capaces de auto- Talleres de crecimiento -10 "Tías"
3300 Organismos In- mantenerse y formar personal para los niños y -1 Jardinero
27! 99 73 ternacionales. sus propias familias. las "tías". -1 Auxiliar
Hogar Los -1 Secretario
Aromos: Contable
E! Líbano -1 Chofer
5414
221 42 35

4. Comuna de Maipú '8


4.1. Descripción de la comuna de Maipú
La historia de las tierras de esta comuna comienza cuando don Pedro de
Valdivia, al trazar la ciudad de Santiago, asigna a don Diego de Cáceres ei sector
poniente de la ciudad, que correspondía a una chacra comprendida entre el río y
la cañada y que serviría de limite a la ciudad por el oeste. Luego estas tierras
llegan a posesión de la familia Gutiérrez de Espejo, que le dan el nombre de Lo
Espejo (Téllez, 1981).
Estos terrenos se van dividiendo por las herencias y se devalúan por la
escasez de agua. Es don Pedro Villar García el que convierte el lugar en un gran
viñedo, compra ganado y cultiva grandes pastizales. El pueblo fue fundado el 16

'* El estudio de esta comuna estuvo a cargo de Ma Mireya Miranda y Gricel Silva.

80
CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

de Febrero de 1821, cuando el Presbítero don José Tomás Vargas y Arcaya. en-
cargado de la construcción de la primera capilla del lugar, envía a don Bernardo
O'Higgins un oficio en que pide que vendan 60 cuadras para el surgimiento de
una nueva población, necesaria, alrededor de la Capilla de la Victoria. El 22 de
Diciembre de 1891, se crea la Ilustre Municipalidad de Maipú: el lugar ya se
llamaba Maipú y contaba con un territorio conformado por cinco subdelegacio-
nes rurales.
La comuna de Maipú se ubica al sur poniente de la ciudad de Santiago.
Limita al norte con las comunas de Pudahnel y Estación Central, al sur con la
comuna de Peñaflor, al este con La Cisterna y San Bernardo y a/ oeste con
Pudahuel.
Entre 1970 y 1982, la tasa de crecimiento superó el 8% anual, con lo que
se duplicó la población; lo mismo ocurrió entre 1982 y 1991. En el año 1992 1a
población total de la comuna alcanzaba a 257.609 habitantes, según consta en el
último censo nacional realizado. Esta cifra en los últimos años debe haber au-
mentado considerablemente, dado el evidente aumento de la construcción de
nuevas villas en la comuna. En cuanto a la distribución de la población, se obser-
va una densidad de 105,55 habitantes por hectárea. Respecto de la composición
de la población según edad y sexo, en el año 1990 se observa una mayor concen-
tración entre los 20 y 39 años, o sea, de adultos jóvenes. Un 54,65% de la pobla-
ción total se encuentra entre los 20 y 59 años, por lo que es una comuna con una
importante proporción de su población en edad'adulta.
En cuanto a la distribución de la población según nivel socioeconómico,
el 61,9% del total de la población lo conforman niveles socio económicos me-
dio-bajo y bajo. El 22% se ubica en el nivel medio y el 16% corresponde al nivel
de menores ingresos (Municipalidad de Maipú, 1993).
Referente a la fuerza de trabajo, el 83,2% es absorbido por los servicios,
la industria, el comercio, la agricultura y el transporte. Respecto del comercio de
la comuna, éste ha experimentado un crecimiento proporcional al de la vivienda
(Municipalidad de Maipú, 1993).
Maipú ha estado ligada históricamente a la actividad agrícola y actual-
mente es considerada como la zona de suelos más fértiles y profundos del país
(Municipalidad de Maipú, 1993). Sin embargo, desde 1955 a 1975, la comuna ha

81
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

perdido 2.100 hectáreas de suelos agrícolas debido al crecimiento urbano. De


mantenerse esta tendencia, en el año 2050 se terminaría la actividad agrícola en
la comuna (Municipalidad de Maipú, 1993).
La industria se desarrolla especialmente al sur de la comuna, fundamen-
talmente por su buena accesibilidad, en una superficie de 410,43 hectáreas que
representa el 17,08% del área urbanizada, pero con grandes posibilidades de
expansión.
En los últimos dos años ha comenzado una tendencia a la baja en el des-
empleo, lo que, sin embargo, no ha tenido repercusiones notorias en los sectores
marginales de la comuna (SODEM Ltda., 1994). Por último, destaca que la po-
blación diariamente deja ¡a comuna para trabajar o estudiar en distintos lugares
de la región y volver sólo al atardecer, característica que le ha dado el apelativo
de ciudad dormitorio (Téllez, 1981).

4.2. Descripción centros y programas de Maipú


NOMBRE, \ INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD COMPOSICIÓN
DIRECCIÓN ACARCOY POBLACIÓN DE TRABAJO EQUIPO DE
Y TELÉFONO F1NANCIAMIENTO DEST1.NATARIA TRABAJO

1. CorporaciónMunicipalidad Contribuir a la disminu- Terapias individuales y -1 Psiquiatra


de Salud de Maipú y Ser- ción de la prevalencia grupales, talleres de capa- -2 Psicólogos
Mental vicio de Salud de trastornos de salud citación o aprendizaje de -1 Asistente Social
COSAM Metropolitano. mental en la población destrezas específicas y al- -1 Ter. Ocupacional
Ramón Freiré Financiada en un general de la comuna, gunas actividades recrea- -1 Profesor Edu-
790 70% con fondos vía la torna de concien- tivas, artísticas y cultura- cación Física
531 16 79 municipales y cia en la comunidad les. -3 Monitores de
30% por ei Mi- acerca de la importancia Manualidades
nisterio de Salud. de la salud mental a -Personal
todo nivel. administrativo
2.Escuela de Hogar de Cristo. Lograr que los jóvenes Sistema de talleres tera- -2 Psicólogos
Trabajo Financiada por el deprimidos socialmente péuticos y talleres de tra- -1 Ter. Ocupacional
I'adre Hogar de Cristo puedan llegar a hacerse bajo (mueblería, peluque- -Profesores
Hurtado y aportes del cargo de sus propias vi- ría, amasandería y estruc- -1 Asistente social
Av. San Martín SENAME. das, a través del desa- turas metálicas). -1 Técnico Social
3141 rrollo de condiciones -Grupo de egresa-
531 93 72 prelaborales. educación dos de la comuni-
531 46 31 para la salud y la ense- dad terapéutica
ñanza de algún oficio. "Manresa"
-Personal admi-
nistrativo

82
CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE, i INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD i COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACIÓN DETRABAJO EQUIPO DE
Y TELÉFONO ' F1NANCIAM1ENT0 DESTI.NATARIA TRABAJO

3.Programa de Corporación So- i Capacitación de 200 jó- 120 horas de formación -1 Psicólogo
Formación y dem. Ejecutado ! venes de ambos sexos personal distribuidas en -2 Profesores
Capacitación para FOSIS den- entre 14 y 24 años que cuatro sesiones semanales -Trabajador
Juvenil tro de! Programa se encuentren fuera del de 3 horas dianas y 200 Social
Av. Chile 575 Chile Joven. ' sistema escolar, de sec- horas de capacitación la- -4 Egresados de
531 49 92 Financiamiento ! tores populares de las boral, de lunes a viernes, Psicología
de FOSIS. ¡comunas de Maipú y de 3 horas diarias. Ade- -1 Instructor de
j Peñaflor. con caracte- más existe un taller si- Capacitación
! rísticas socioeconómi- mulado de 160 horas dis- -Personal
cas de inareinalidad y tribuidas en jornadas de 8 administrativo
j daño psicosocial. horas diarias durante un
mes.
4.Programa de . Corporación So- Elevar el nivel de par- Difusión del centro y con- -2 Psicólogos
:
Desarrollo dem. ticipación comunitaria y vocatoria de los jóvenes. -3 Trabajadores
Juvenil en ] Financiamiento social de los jóvenes, Autodiagnóstico juvenil, Sociales
Seis Comunas ¡ de ia Corpora- ademas de apoyar su de- generación de planes de -10 Monitores ju-
Urhanas y ' ción Sodem en sarrollo personal a par- trabajo con los jóvenes y veniles de la mis-
j conjunto con la tir del trabajo con su ejecución de lo planeado ma comunidad
i
Rurales
Av Chile 575 i Comunidad Eco- identidad, autoimagen y a través de talleres. donde se ejecute
531 49 91 nómica Europea. relación social comu- el programa
nitaria. -Personal
administrativo
5.Programa de i Escuela de Tra- j Brindar apoyo a los jó- Talleres de manualidades -1 Psicóloga
Apoyo a ; bajo Padre Hur-: venes que se encuentren y terapias individuales y -1 Asistente
Jóvenes con | tado. que a su vez i en situación de alto ries- grupales. Social
Alto Riesgo ! está a cargo del ' go social, a través de su -1 Técnico Social
Social \ Hogar de Cristo, reeducación y de su -2 Alumnos
Tinao 1750 ' F¡ nanc ¡ ac '0 c o n ! reinserción social, Practicantes de
sector N° 2 ¡ t o n d o s de ,a Es- Técnico Social
| cuela de Trabajo i -3 Educadores
i y algunos aportes Voluntarios
I de voluntarios. ¡
6.Programa de Centro de Educa- Favorecer el crecimien- Talleres de formación, de -2 Profesores
Formación y ción y Desarro- to integral de personas desarrollo personal y de -1 Ortopedagoga
Educación llo Integral "El que viven en sectores capacitación laboral (cor- -1 Enfermera
Integral para Trampolín". marginales, a través de te y confección, peluque- -1 Orientador
Adultos y Financiado con un centro de educación ría, repostería y cerámica -1 Estudiante de
Niños donaciones (co- y desarrollo integral que en frío). Pedagogía
munidad belga y permita el desarrollo -1 Técnico en el
La Candelaria
holandesa), do- personal y comunitario. Área Educación
1998
naciones de ali- -Monitores
532 21 II
mentos del Ho- -Pobladores
gar de Cristo y voluntarios
aportes de Cari-
tas Internacional.

83
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACIÓN DETRABAJO EQUIPO DE
Y TELÉFONO FINANCIAMIENTO} DESTINATARIA TRABAJO

7.Comunidad Hogar de Cristo. Rehabilitación de hom- Terapias grupales y talle- -6 Educadores


Terapéutica Financiamiento 1 bres jóvenes con pro- res de capacitación ¡abo- ¡ (3 de ellos
Alvaro Lavín del Hogar de blemas conductuales o ral en pintura, reparacio- egresados de la
Av. San Martín Cristo y SENA- de drogadiccion. apun- nes, jardinería, etc. Acti- comunidad
ME. tando al abandono de la vidades de mantención y terapéutica
314S
droga, la reeducación y hermoseamiento del cen- Manresa)
la modificación de sus tro y algunas actividades -1 Secretaria
sistema valórico en tor- deportivas y artístico-cul-
no a los valores huma- turales.
nista-cristianos.
8.Programa de Consultorio de Otorgar atención espe- Terapias individuales y -2 Médicos
Atención Maipú y Servicio cializada, diferenciada e grupales, talleres forma- -1 Psicólosa
Integral del Nacional de Sa- integral a los adoles- tivos y de desarrollo per- -4 Matronas
Adolescente lud. centes entre 10 y 20 sonal y actividades depor- -1 Enfermera
Av. Pajaritos Financiamiento años de edad. tivas y artístico-cultura- -2 Asistentes
municipal. les. Atención médica, Sociales
2490
consejería, control de em-
531 24 64
barazos, control sano de
niños hijos de madres
adolescentes.
9. Unidad Municipalidad Disminuir la prevalen- Terapias individuales y -1 Médico
"T5eber de Vlaipú y Ser- cia e impacto psicoso- grupales, ademas del con- -2 Asistentes
Problema" vicio Nacional cial de] alcoholismo en trol de la salud física de Sociales
de Salud. la comuna, abocado a sus destinatarios. -1 Enfermera
Av. Pajaritos
Financiamiento personas de ambos se- -1 Técnico
2470
municipal. xos de 15 a 65 años. Paramédico
Formación de monito- -1 Secretaria
res en prevención de al-
coholismo, entrega de
material educativo, de-
tección y educación,
tratamiento y control.
lO.Taller de Ca- Policlínico Esco- Capacitación a orienta- Talleres vivenciales, don- -1 Psicólogo
pacitación en lar y la Corpora- dores, a encargados de de se realizan dinámicas -1 Terapeuta
Salud Mental ción de Salud salud o a las personas grupales y ejercicios. En- Ocupacional
Dirigido a Profe- Mental de la Co- que los establecimien- trega de material didácti- -2 Asistentes
sores de la Cor- muna de Maipú. tos educacionales desig- co y de apoyo en relación Sociales
poración Muni- Financiamiento nen, en el manejo de a temáticas como auto-
cipal de Servi- municipal. técnicas básicas que les estima, comunicación, fa-
cios y Desarro- permitan desarrollar un milia, trabajo en equipo,
llo Educacional trabajo preventivo y el etc.
(CODEDUC) abordaje de algunos
Emiliano problemas leves en sa-
Liona 1857 B lud mental.
531 22 32 1

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CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

5. Comuna de Nuñoa19
5.1 Descripción de la comuna de Nuñoa

A la llegada de los españoles, !a comarca de Ñuñoa abarcaba una vasta


zona al oriente de Santiago en los faldeos cordilleranos, desde la ribera del río
Mapocho hasta la entrada del Cajón del Maipo. Su nombre mapuche era Ñuñohue,
en honor a la flor amarilla y roja que abundaba en la zona (Municipalidad de
Ñuñoa. sin fecha).
El creciente progreso de la comuna determinó que, al momento de la fir-
ma del decreto que creó la comuna en 1891, Ñuñoa contara con subdelegaciones
para el alivio y mejoramiento de sus múltiples responsabilidades administrati-
vas: ellas eran Las Condes. San Carlos, Apoquindo, Ñuñoa, Providencia, Santa
Rosa. Subercaseaux y el Mineral de Las Condes.
En 1981 se realizó en la región metropolitana la reformulación comunal a
través del D.F.L. 1 -3260, que afectó, entre otras, a la comuna de Ñuñoa, subdivi-
diéndola en tres comunas debido a su amplia extensión. Los límites actuales de
Ñuñoa, comuna ubicada ai centro oriente de la Región Metropolitana, son: al
norte con la comuna de Providencia, al sur con Macul, al este con Peñalolén y La
Reina y al oeste con la comuna de Santiago (datos proporcionados por SERPLAC,
Ñuñoa).
El censo de 1992 registró para Ñuñoa una población de 172.575 habitan-
tes, de los cuales 96.329 son mujeres y 76.246 hombres (Ministerio del Interior,
1993). Por otra parte, la comuna de Ñuñoa es la tercera comuna del país más
envejecida, siendo la característica más relevante de su población, que está en
proceso de envejecimiento, lo que determina los perfiles de mortalidad y
morbilidad (La Casa de Todos, 1992).
En cuanto a las viviendas, éstas son mayoritariamente de construcción
noble SERVIU, con una antigüedad promedio de 30 años. El principal problema
residencial se concentra en las poblaciones Villa Rebeca Matte y Exequiel
González Cortés, donde existen 2500 familias allegadas (La Casa de Todos, 1992).
En cuanto a sus características socioeconómicas, Ñuñoa tiene una pobla-
ción que incluye todos los estratos sociales, con pequeños porcentajes en los
E! estudio de esta comuna estuvo a cargo de Ana María Larenas y Rafael Barrera.
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

niveles más extremos (nivel alto 0,87c y extrema pobreza 7.3%). Los hogares de
ingresos medios predominan en esta comuna, constituyendo un total de 59,1%
de la población (Sectra,1992).
Sin embargo, en los sectores de ingresos más bajos y con mayor concen-
tración de habitantes existen graves problemas de cesantía y de venta y consumo
de drogas. £1 Reporte Estadístico Nacional publicado por el Ministerio del Inte-
rior en 1993 informa que los principales problemas de la comuna son la droga-
dicción, el alcoholismo y la delincuencia. Se suman a ellos déficits en vialidad,
recreación, cultura y la problemática de la contaminación (Ministerio del Inte-
rior, 1993).
Las principales actividades económicas de la comuna son los servicios
públicos, financieros y personales, el comercio de bienes y la pequeña y mediana
industria manufacturera.
Descripción centros y programas de Ñuñoa
NOMBRE, INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD COMPOSICIÓN
DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACIÓN DETRABAJO EQUIPO DE
Y TELÉFONO | FW ANO AMIENTO ] DEST1NATAR1A TRABAJO

1.Programa Centro de Desa- Promoción de procesos Distintos talleres de 8 se- -1 Educadora


Talleres de rrollo de la Mu- educativos encamina- siones de duración, reali- -4 Facilitadoras
Educación jer DOMOS. dos al desarrollo de la zados en los locales de las (1 Matrona.
Preventiva Fínanciamiento identidad, capacidades organizaciones solicitan- -1 Enfermera y
Chile España diferencial para y autovaloración de las tes. Se abordan temas 2 personas
485 sus distintos pro- mujeres, en especial de como: autoconocimiento. capacitadas en
204 13 77 yectos a través de escasos recursos, de 17 sexualidad, embarazo, DOMOS).
agencias de co- a 60 años. postparto, prevención de
operación inter- SIDA, prevención de vio-
nacional, concur- •
lencia intrafamiliar.
sos municipales,
FOSIS y/o SER-
PLAC2"
2. Unidad de Consultorio Ro-1 Los objetivos se dife- Seis programas divididos -4 Psicólogos
Salud Mental sita Renard. j rencian por programas, en Adultos, Niños y Ado- -1 Asistente Social
Consultorio Financiado con j pero comparten la fina- lescentes. Mujer, Adulto -1 Enfermera
Rosita fondos munici-1 lidad de responder a las Mayor, Escolares y Capa- -1 Matrona
Renard pales a través de | necesidades de preven- citación. Talleres de pre- -1 Nutricionista
Las Encinas la Corporación 1 ción y atención en salud vención, sensibilización, -1 Odontólogo
2801 Municipal de ! mental de la población atención individual, gru- -1 Pediatra
238 77 67 Desarrollo So-I destinataria. Se abarca pos de apoyo emocional, -1 Médico de
cial. I la totalidad de los gru- talleres de desarrollo, re- Adultos
pos cláreos. creativos y de capacita-
ción.
:
" Secretaría de Planificación y Coordinación Regional.

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CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE, INSTITUCIÓN ¡ OBJETIVOS Y MODALIDAD COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y 1 POBLACIÓN DETRABAJO EQUIPO DE
Y TELÉFONO FINANCIAMIENTO DEST1NATARIA TRABAJO

3.Centro de Corporación de Detección y tratamien-, Talleres de apoyo a pro- | -3 Médicos


Atención i Atención al Ado- ¡o de problemas de sa- fesores y padres en ios co- ' especialistas
integral de lescente. confor- lud física y mental de legios y tratamiento direc- I en adolescencia
Adolescentes , mada por socios los estudiantes de liceos to de problemas físicos y ¡ -1 Psiquiatra
CAÍA ; activos que íi- fiscales de !a comuna, psicológicos, mediante j -6 Psicólogas
Eduardo \ n a n c i a n e l c e m r o junto con el apoyo a su apoyo escolar, servicio j -3 Consejeras
Castillo ! con cuotas
men- proceso educativo. social, orientación fami- | Familiares
Velasco3241 suaira. junto con liar, atención psicope-1-1 Socióloga
| financiamiento dagógica. atención psi-! -2 Asistentes
1 municipal. quiátnca y psicológica. ! Sociales
; -6 Profesores
; -3 Secretarias
4.Programa de Centro de Diag- Transmisión de una Clases quincenales de 2 a -1 Fonoaudióiogo
Aplicación de nóstico 844 de práctica innovadora de 3 horas en los locales de -1 Psicólogo
Innovaciones Ñuñoa que a su enseñanza a los docen- cada colegio. Se utiliza -1 Psicopedagogo
Pedagógicas vez está a cargo tes. Dirigida a profeso- una metodología activa, -1 Asistente
en el Aula del Ministerio de res y apoderados de con reflexiones grupales Social
Carmen Educación. Kinder a 8o básico de sobre roles y metodolo-
Covarrubias Financiamiento colegios municipaliza- gías. También se trabaja
56 del Ministerio de dos o particulares sub- con los padres en forma
295 84 62 Educación. vencionados de Ñuñoa, grupa! resignificando su
Peñalolén y Macul. rol como agentes estimu-
ladores.
5.Centro Municipalidad Disminución de la inci- Se subdivide en progra- -1 Psiquiatra
Comunitario de Ñuñoa, Cor- dencia y prevalencia de mas dirigidos a distintos -3 Psicólogos
de Salud poración Munici- trastornos mentales de grupos (Infanto Juvenil, -1 Asistente
Mental pal. la población, junto con Adulto Mayor, Mujer, Social
Familiar Financiado por la -motivar la participa- Hombre. Capacitación y -1 Terapeuta
Municipalidad, ción de la comunidad en Pacientes Psiquiátricos Ocupacional
Pedro de
FOS1S y SEC- las actividades del cen- Crónicos), implementa- -1 Profesor
Valdivia 5 140
238 63 87 PLAC 2 '. tro a través de la crea- dos a través de talleres. -1 Administrativo
ción de talleres que res- Atención individual, char-
pondan a sus necesida- las, visitas y algunos talle-
des e intereses. res en colegios, unidades
vecinales.-jardines infan-
tiles, organizaciones so-
ciales y centros de ma-
dres.

Secretaría de Planificación y Coordinación Comunal.

87
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y j MODALIDAD COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACIÓN DESTINATA- i DETRABAJO EQUIPO DE
Y TELÉFONO K1NANC1AMIENTO ! RIA i i TRABA.IO

6.Corporación | Organización de Promoción y búsqueda Talleres de duración se- -2 Profesionales


Niño b e n e f i c e n c i a de cooperación integral mestral, dos veces por se- Área Trabajo
Levántate . C o r p o r a c i ó n a menores en situación mana. Social
Av. Irarrazabal ^ N l ñ o Levántate. de nesgo e irregularidad -1 Educador
QI. Se financia me- social (de 6 a 20 años -12 Agentes
341 T7 S4 1 diante cuotas de pertenecientes a la red Comunitarios
i los socios, apor- asistencial del SENA- (todos profe-
j te específico de ME). lmplementación sionales)
j empresas priva- del programa 'Talleres -4 Administrati-
i das y donacio- de Desarrollo Personal" vos
¡ nes esporádicas para menores y difusión
j de particulares y de la problemática de!
I empresas. menor en riesgo.
7. Formación de Pasiorai Soli-ua Proporcionar capacita- Cada Escuela se realiza -1 Asistente Social
Promotores ria. dependiente ción a los distintos gru- los días hábiles de 14:30 -1 Monitor
Sociales- de la Vicaria Pas- pos y organizaciones a 17:30 hrs. y dura 3 me- -1 Religiosa
Escuela de toral de la Zona que funcionan en la co- ses. Grupos de 12 a 20
Orientadores Oriente. Finan- munidad, especialmen- personas: se utiliza meto-
Sociales ciado por la Vica- te las ligadas a la Vica- dología de enseñanza pre-
ría y la agencia ría, en temáticas de in- ferentemente vivencial y
Los Alerces
española "Manos terés social. participativa. Los temas
2900
238 78 83 Unidas". son: atención de casos, di-
námicas grupales, violen-
cia intrafamiliar, alco-
holismo, salud mental de
la mujer y desarrollo per-
sonal.
i
S.TalIeres ¡ Consultorio Sal- Mejoramiento integral Atención individual y ta- -1 Odontóloga
Psicosociales ¡ vador Bustos, de la vida de los bene- lleres. Talleres con enfo- -2 Psicólogos
del ¡ Financiamiento ficiarios, empezando que biopsicosocial, en le- -i Médico
Consultorio j de los Ministe- por tomar la salud en mas como: prevención de -5 Profesionales
Salvador ; rios de Interior y sus manos, mejorar las embarazo en adolescen- Enfermería
Bustos | Hacienda, apor- redes de comunicación tes, promoción de lactan- -4 Profesionales
EsquinadeAv. i tes municipales a consultorio-comunidad cia materna, trastornos Paramédicos
Greca v Juan 1 , r a v ¿ s d e S E C " y aumentar las redes de emocionales, diabéticos, -1 Profesional
Moya ¡ PLACydefactu- comunicación entre los obesos, capacitación de Área Trabajo
271 68 35 ! r ; l c u ' n c ' e aten- beneficiarios, sus fami- monitoras de cáncer cér- Social
j ción médica per lias y su ambiente in- vico-utenno y mamas,
| capita. mediato. prevención de enferme-
dades de transmisión
sexual.

88
CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO V POBLACIÓN DE TRABAJO EQUIPO DE
Y TELÉFONO FINANCIAMIENTO DESTÍN ATARLA TRABAJO

!). Desarrollo C 0 r p 0 r a e i ó n Elevar la autoestima de Talleres trimestrales, a tra- - i Asistente


Personal a Cultural de Ñu- jóvenes, adultos y adul- vés de trabajo grupal. Social y
través de la ñoa. El programa tos mayores participan- Existen dos modalidades: Terapeuta
Expresión y la está inserto en el tes y desarrollar capaci- Una dirigida al público en Corporal
Creatividad "Programa Edu- dades expresivas, espe- general y otra que se -1 Profesor de
Av. Irarrázabal cación con la Co- cialmente no verbales. orienta a la formación de Música
4280 munidad". Integrar los distintos monitores en expresión -1 Profesor de
226 27 00 Financiamiento ámbitos de la persona corporal. Arte
municipal a tra- (mental, grupal y so- -1 Profesor de
vés de SEC- cial) a través del traba- Teatro
PLAG jo expresivo.
10.Colectivo de O r g a n i z a c i ó n Intervención en el área Talleres y atención indivi- -7 Psicólogos
Salud Mental alemana. de salud mental Je la dual, con temas ejes como -2 Terapeutas
Mujer Financiamiento mujer desde una pers- el comer compulsivo. Corporales
Tegualda 1832 de la organiza- pectiva y contenido de sexualidad, retorno del -1 Administrativo
225 27 14 ción alemana. género, proponiendo es- exilio, sanación a través
junto a cuotas tilos alternativos al mo- del cuerpo, abuso sexual.
que pagan las delo tradicional de sa- Talleres, asesorías y/o ca-
mujeres que par- lud. Dirigido a mujeres pacitación en organismos
ticipan en los ta- de cualquier edad y es- de la comuna.
lleres. trato social.
ll.TalIer Liga Chilena Incorporar a alumnos de 4 talleres laborales (cos- -5 Profesores
Diferencial contra la Epilep- 14 a 26 años, con epi- tura, repostería, calzado y -1 Psicóloga
Doctor sia. lepsia y deficiencia tejido) en tres niveles (for- -1 Terapeuta
Alfonso Financiado por la mental o sólo deficien- mación, capacitación y Ocupacional
Asenjo Liga y subven- cia, a la vida socio-labo- producción) y un multi- -2 Voluntarias
Irene Palma ción proveniente ral, desarrollando sus tailer, preparatorio para -2 Secretarias
263 del Ministeriode habilidades laborales. los talleres específicos.
209 14 51 Educación. sociales, comunicacio- Apoyo psicopedagógico,
nales y conduetuales. pedagógico y psicológico
para prepararlos en habi-
lidades sociolaborales.
manejo de dinero, contra-
tos, etc. Apoyo a las fami-
lias.

89_
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD 1 COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO \ POBLACIÓN DE TRABAJO EQUIPO DE
Y TELÉFONO FINANCIA.M1E.NT0> DESTINATARIA TRABAJO

12.Centro Parroquia Santo - Dar a los niños del pro-I Preparación de 60 mo- -1 Estudiante de
Vacacionai Tomás Moro. grama (de 5 a 12 años i nitores en pedagogía del Educación Física
para Niños de Financiamiento de la zona dentro dei! juego, metodología de -1 Seminarista
Escasos de la Vicaría : cuadrante Irarrázabal. planificación de activida- -60 Monitores
Recursos Pastoral Social ¡ Vespucio. Los Presiden- des, primeros auxilios,
Cevas Oriente, aportes; tes. Quilín) dos semanas manualidades. Dos se-
manas con los niños en
-Lo Plaza con de ¡a Parroquia. | de esparcimiento, rela-
colectas de misa y atención a sus ne- Enero, diariamente en jor-
Grecia j0

-Rodrigo de y venta de nonos > cesidades. Prevención nada completa, con al-
muerzo y once: realizan
Araya con Lo de cooperación. : temprana de patologías
1
sociales como drocadic- trabajos artísticos y ma-
Plaza
¡ ción v delincuencia. nuales: teatro, piscina, pa-
i seos y se trata un tema
¡ diariamente, subrayando
la evangelización.
13.Alcohólicos Cada Grupo es El proposito primordial Trabajo grupal con re- No hay un equipo
Anónimos autónomo. Exis- es que logren mantener- uniones diarias o 2 o 3 ve- responsable, sino
Grupos de te la Centrai de se sobrios y ayudar a ces por semana, de 2 ho- que todos tienen la
Ñuñoa Alcohólicos otros alcohólicos a es- ras de duración. Se imple- calidad de socios,
Grupo Plaza Anónimos como tarlo, definiéndose co- menta un programa de 12 sin jerarquías ni
Egana: instancia de co- mo una comunidad que pasos que incluye crea- implicaciones
Av. Ossa2IO ordinación, sus- comparte su mutua ex- ción de compromiso, res- profesionales o
Grupo crita a la Asocia- periencia, fortaleza y es- peto, fuerte apoyo espiri- funcionales, salvo
Serenidad: ción Internacio- peranza de poder re- tual y autorrevelación a el cargo de "Servi-
Francisco nal de A.A. solver su problema co- través de testimonios que dor", que corres-
Molina 140 Financiamiento a. mún y ayudar a otros a se comparlen y discuten. ponde a un socio
Grupo Ser o través de aportes recuperarse. Algunos grupos realizan de cada grupo que
no ser: voluntarios de visitas de apoyo a alcohó- se contacta con la
Av. Irarrázabal los socios. licos en hospitales y cár- Central.
4954 celes.

14.Corporación 1 Institución Autó- Atender niños agredi- Atención médica, trabajo -S Psicólogas
Sociedad moma. dos y sus agresores, in- con los niños agredidos -l Pediatra
Niño | Financiamientoa tentando ayudar a dis- en terapia psicológica y -1 Asistente Social
Agredido ; través de las cuo- minuir la incidencia del psico-pedagógica y traba- -2 Psicopeda-
Suárez Mujica \ t a s d e l o s v e l n t e fenómeno. jo con los agresores, in- gogas
21S6 1 mil socios co- dividual y grupalmente. -1 Detective en
239 47 47 | operadores y be- Asesoría legal, segui- retiro
1 nefactores. miento de los casos, labo-
res de difusión y estudios
respecto al tema.

90
CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN * CARGO Y ' I'OISLACION DE TRABAJO EQUIPO DE
Y TELÉFONO | FINANCIAMIENTO DESTÍN OTARIA i TRABAJO

15. Centro Fundación Orto- • Tratamiento didiferen- Se elabora una s í n t e s i s ; - ! Psicóioga


Interacción doxa San Nec- tes trastornos'infantiles diagnóstica de cada niño j -1 Fonoaudióloga |
Maratón 1670 tana. como disfasia. irastor- y se diseña el programa ¡ -! Educadora
Financiamiento ' nos de aprenaizaje. pro- individual a seguir. Se tra- ; Diferencial
23S 31 52
de la fundación y , blemas conductuales, baja con énfasis en lo psi- ! -2 Auxiliares Área
238 68 10
subvención de : problemas emocionales cológico-emocional y lo ¡ Educación
vanas Municipa- y habilitación de niños familiar y la modalidad | -1 Administrativo
lidades de donde ; autistas. buscando lo- más usada es la de com-
provienen los be- ; grar una evaluación y binar actividades de ta-
neticiarios. ; un programa adecuado lleres con tratamiento m-
para cada niño. dividual en las distintas
áreas terapéuticas.
16.La Casa Organización Pretende un cambio de Talleres en amplio espec- -Equipo
de Todos Autónoma. mentalidad en el adulto tro de temáticas, como Administrativo
de Ñuñoa Financiamiento a mayor, en busca Je ser envejecimiento exitoso, (7 personas)
través de aportes una persona auiovalente pintura, gimnasia educa- -Según los
Jorge Washing-
de los socios y y en constante creci- tiva, armonía integral, fi- talleres se
ton 191
una subvención miento. Se busca, ade- losofía y medicina indíge- contrata un
225 89 47
de la Municipali- más, modificar la acti- na, desarrollo vocal, tea- equipo de
dad. tud social hacia el adul- tro, derechos humanos, instructores
to mayor, en concor- turismo, recreación, fol-
dancia con la nueva clor. Se complementan
mentalidad propuesta. con charlas, paseos, tertu-
lias, lanzamientos de li-
bros y actividades coordi-
nadas con otras organiza-
ciones.
17.CEDAM Fundación Orto- Búsqueda de la revalori- Reuniones semanales en No existe un equi-
Av. Grecia doxa San Nec- zación del ser humano el local eclesial desde po responsable,
2461 tario. en su etapa de adulto Marzo a Diciembre. Gru- sino que todas las
238 68 10 Financiamientoa mayor, buscando la fe- po compuesto por 30 per- personas tienen la
través de dona- licidad, como corres- sonas: programan las ac- calidad de socios,
ciones volunta- ponde a esa etapa. tividades según sus in- sin jerarquías ni
rias. Orientado a personas de tereses, incluyendo onces. implicaciones
60 a 65 años prove- paseos, charlas de profe- profesionales o
nientes de distintos lu- sionales, deportes, etc. Se funcionales.
gares, pero culturalmcn- intenta complementar ac-
te similares (profesio- tividades de esparcimien-
nales). to con las de aprendizaje,
que los lleven a un mayor
autodesarrollo.

91
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS V MODALIDAD COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACIÓN DETRABA.IO EQUIPO DE
Y TELEFONO KINANCIAMIENTO DEST1NATARIA TRABA.10

18.Centro i Iglesia Metodista Desarrollo máximo de Los alumnos se dividen !


: -11 Profesionales |
Psicopcda- de Chile. ia.s potencialidades de en 5 niveles y un uJIer
gógico J u a n 1 Financiado por la : sus alumnos, niños y protegido. integrado por Área Educación
Wesley 1 Iglesia .Vletodis- aduitos con multidéfi- adultos que se ejercitan en -1 Terapeuta
cit. propendiendo a su el envasado de productos Ocupacional
Las Dalias ! ta - P a r a m a de
integración al medio y pañales desechables. -1 Kinesiólogo
¡o^-y i Menores de la
social en que les corres- Los niños son apoyados -1 Fonoaudióiogo
23S 65 93 República de -1 Administrativo
ponde actuar, e involu- por terapeuta ocupacio-
! Alemania y men-
crando a las familias en nal, kinesiólogo y fonoau-
I sualidad diferen-
este trabajo. dióiogo, según sus nece-
! ciada de los apo-
derados. sidades. Se realiza el
"Festival Nacional del
Niño La Esperanza".
19.Fundación Organización au- ; Velar por los derechos Tratamiento y rehabilita- 1 -2 Psicólogos
para la tónoma. ; de los niños, adoles- ción a través de 3 progra- ' -2 Asistentes
Protección de Financiamiento 1 centes y sus familias mas: Acogida. Asistencia | Sociales
la Infancia de una Funda- 1 que vivieron 0 viven al- Preventiva y Asistencia | -1 Médico
Dañada por ción finlandesa gana situación trau- Curativa. Actividades de -1 Enfermera
los Estados de mujeres y el ¡ mática a consecuencia extensión y difusión y la i -1 Profesor
de Emergen- gobierno finían-1 de algún hecho represi- mantención y desarrollo 1 -7Administrativos
cia PIDEE dés. 1 vo derivado de la situa- de un centro de documen- !
Holanda 3607 ! ción sociopolítica del tación. denuncia e inves-
204 27 35 i país a partir de 1973. ligación.
20.Centro de ONG CATEMU. Promover la igualdad Se realizan cursos y talle- -1 Psicóloga
Capacitación Financiada a tra- de oportunidades para la res durante todo el año, -3 Asistentes
Técnica de la vés de fondos mujer, especialmente de dirigidos a mujeres y jó- Sociales
Mujer concursables del aquellas que viven en venes de ambos sexos. -1 Abogado
CATEMU Estado (FOSIS. condiciones de pobreza Capacitación en oficios -Instructores
S E N C E " , y marginalidad. Desa- tradicionales y no tradi- capacitados en
Simón Bolívar
SERNAM)ycon rrollo integral de la mu- cionales para la mujer. áreas específicas,
1909
cooperación in- jer, con énfasis en el Además, se trabaja en contratados se-
104 86 63
ternacional de aprendizaje de destrezas modalidad individual v gún proyectos.
Alemania. Cana- y el aumento de con- con la comunidad en pro-
dá y Finlandia. fianza y seguridad en sí yectos de desarrollo co-
misma. munitario integral.
21.Al Habla i Programa inserto Ser un espacio de expre- Se atienden llamados te- -2 Orientadoras
Cuando no i en la Asociación sión para niños y jóve- lefónicos de todo el que -1 Abogado
hay Nadie j'Chilena para las nes y de este modo me- se comunique y se escu- -1 Profesora
Brown Norte | facones unidas jorar la calidad de vida cha, sea cual sea el tema. -4 Psicólogos
379 ACHNU. de los adolescentes, a También se reciben de- -1 Antropólogo
141 68 SI Financiainiento través de la comunica- nuncias de maltrato y -1 Sociólogo
! de la Comunidad ción telefónica. abuso y se orienta respec- -1 Relacionadora
i Económica Euro- to de posibles acciones a Pública
j pea y del PJJE:l. seguir. -2 Administrativos
::
Servicio Nacional de Capacitación y Empleo.
y
Procrama Interdisciplinario de Investigación en Educación.
CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

6. Comuna de Peñalolén24
6.1. Descripción de la comuna de Peñalolén

Antes de la llegada de los españoles al Valle del Mapocho. habitaban los


contrafuertes cordilleranos los indígenas Huaicanes, quienes llamaban a este lu-
gar "Peñalolén", palabra mapuche que significa "reunión de hermanos" (CIDE.
1991). Posteriormente, en el despojo y reparto de tierras entre los conquistado-
res, don Pedro de Valdivia, en 1546, entregó la posesión del lugar a don Jerónimo
de Larco, quien plantó viñas y chacras junto con la crianza de animales
(Campusano, sin fecha).
Por 1870 la actual comuna de Peñalolén estaba compuesta por tres gran-
des fundos: El fundo Peñalolén, el fundo Lo Hermida y parte del fundo Macul.
Estos tres fundos estaban dedicados a la agricultura y abastecían a la ciudad de
Santiago (CIDE, 1991). No es hasta i940, producto de las presiones migratorias
del campo, cuando Peñalolén comienza a poblarse más generalizadamente. Des-
de 1940 hasta 1960, la ocupación del suelo urbano en la zona se caracterizó por
la venta de sitios sin urbanizar a grupos de personas. Producto de este ¡oteo irre-
gular, se originaron diversas poblaciones.
A partir de los años '60 el estado normaliza los loteos irregulares y estruc-
tura cooperativas y comunidades, con especial impulso bajo el gobierno de don
Eduardo Frei Montalva. Bajo este mismo gobernante, se inicia en 1968 un pro-
ceso de urbanización asumido por el Estado; se efectúan programas habitacionales
que dan como resultado las "operaciones sitio" en los sectores de Lo Hermida 1
y 2, así como en La Faena (Corporación Municipal de Peñalolén, 1992).
A comienzos de la década del 70. se inicia un proceso de ocupación irre-
gular del suelo urbano de Peñalolén. a través de las "tomas de terreno", lo que
generó vastos sectores de campamentos. Paralelo a ésto, va desarrollándose una
paulatina integración de loteos acogidos al D.F.L. 2 (incluidas casas y departa-
mentos) al espacio urbano de Peñalolén. Con la ley 18.138, ocurre la erradica-
ción y saneamiento definitivo de los campamentos existentes en Peñalolén (Cor-
poración Municipal de Peñalolén, 1992).

;:
El estudio de esta comuna estuvo a cargo de Julia Guzmán y Ricardo Salgado.

93
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

La actual comuna de Peñalolén, ubicada en el sector oriente central dei


Gran Santiago, tiene su origen en la reformulación comunal de la región Metro-
politana, a través del D.F.L. 1-3260 del 6 de Marzo de 1981. Desde la creación
de Peñalolén como comuna independiente, el día 15 de Noviembre de 1984, es
posible destacar el saneamiento de todos los campamentos, la entrega de títulos
de dominio y la construcción de casi 7.800 viviendas hasta 1992, con una cober-
tura del 100% en redes públicas de alcantarillado, agua potable y alumbrado
público (1NE, 1992b).
Los límites de comuna son: al norte con las comunas de Las Condes y La
Reina, al sur con la comuna de La Florida, al este con la Provincia Cordillera y al
oeste con las comunas de Macul y Ñuñoa.
Peñalolén alberga una población de 178.728 habitantes, con una densidad
de 3.225,5 hab/kms2. En cuanto a la distribución por sexo, en la comuna viven
87.167 hombres, correspondientes al 48,77% de la población comunal y 91.561
mujeres correspondientes al 51.23%. En su mayoría, la población de la comuna
es joven: 91.455 personas tiene menos de 25 años de edad y 56.899 personas son
adultos jóvenes entre 25 y 44 años, con sólo 30.374 personas sobre los 45 años
deedad (INE, 1992b).

6.2.Descripción centros y programas de Peñalolén

NOMBRE, INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACIÓN DETRABAJO EQUIPO DE
VTELÉFONO FINANCIAMIENTO DESTINATARIO TRABAJO

1. Centro Fundación Na- Prevención de disfun- Actividades con progra- -1 Orientador


Familiar de cional de la Fa- ciones personales y fa- mación semestral. Talle- Familiar
Peñalolén milia. miliares a través del de- res intergeneracionales, -1 Asistente
Av. Grecia Financiamiento sarrollo de competen- información y orientación Social
6968 de la Fundación cias, generación de un en el área de la salud y fa- -Alumnos en
y parlicipación espacio de encuentro fa- milia, actividades de re- práctica de
en programas de miliar de recreación y creación familiar y talle- Trabajo Social
carácter nacio- formación de habilida- res de pareja y educación -Monitores
nal. des que favore7.can la para la convivencia.
unidad familiar.

94
CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE, INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD ¡ COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACION DETRABAJO EQUIPO DE
YTELÉFONO ¡FINANCIAMIENTO DESTINATARIA TRABAJO

2.Programa Corporación Mu- Fortalecer y ampliar las Acciones de formación en ¡ -1 Médico


Integral de nicipai de Desa- i actividades con los ado- salud, capacitación de lí- -Psicóloeos
Salud y rmilo y Cónsul- lescentes yjóvenesdela deres y agentes comunita- i -Terapeutas
Desarrollo torio La Faena. ¡ comunidad, brindar rios. integración de redes ! Ocupacionales
Juvenil Financiado por la atención especializada y en recursos comunitarios, \ -1 Psiquiatra
Los Orientales Municipalidad. facilitar el acceso a los incorporando la salud es- i -1 Enf. Salud
servicios hospitalarios. colar en la promoción, j Mental
7250
apoyo a centros hospita- i -1 Matrona
274 69 36
larios. programas de aten- ' -1 Médico
ción integral a la madre ¡ Obstetra
adolescente y a su hijo. ¡ -1 Antropólogo
-Estudiantes
3.Clun de Poblador rehabi- Entregar una alternativa Reuniones semanales en No existe un equi-
Rehabilita- litado, director y de rehabilitación a los horario nocturno. Apoyo po responsable,
ción de fundador del pobladores alcohólicos mutuo y acompañamien- sino que todas las
Alcohólicos Club. del sector, facilitando el to, convivencias, discu- personas tienen la
"Por un acceso a control médi- sión de temas y escucha calidad de socios,
mañana co (en el consultorio lo- de los problemas persona- sin jerarquías ni
mejor" cal) y brindando un les de los participantes. implicaciones
acompañamiento en el Trabajo grupal e indivi- profesionales o
Pasaje 474
proceso de rehabilita- dual. funcionales.
6010
ción.
4.O.N.G. Organización No I Desarrollo de un curri- Capacitación laboral, -1 Asistente
Ti.jeral Gubernamental. j culo alternativo para jó- orientada a mejorar la ca- Social
Andes 4590 Financiadaporla ! venes con irregularidad lidad de vida de los jóve- -1 Profesora
286 25 40 Comunidad Eco- ! escolar y desertores del nes, desarrollando compe- -Monitores
nómica Europea j sistema formal de edu- tencias y habilidades para -1 Secretaria
!
y FOSIS. cación, dotando de un acceder a sus propios re- Administrativa
I espacio de encuentro y cursos económicos. Se
! actividades alternativas forman grupos por nive-
j a las conductas de ries- les según necesidades ma-
i S°- nifestadas al ingreso.
5.Casa de la Depende del Otorgar un espacio a los Talleres trimestrales y se- -1 Psicólogo
Acogida Arzobispado de jóvenes de la comuna, mestrales diseñados de -1 Asistente
Río Claro 933 Santiago, espe- para procurar su forma- acuerdo a la detección de Social
cíficamente de la ción integral, como ciu- sus necesidades mis espe- - Agentes
279 50 26
Vicaría de la Es- dadanos libres y res- cíficas. Talleres cultura- Comunitarios
peranza Joven. ponsables de su rol so- les, encuentros y jornadas,
Financiamiento cial. Formación de líde- capacitación laboral, pro-
del Arzobispado. res en gestión y orga- gramas de capacitación
nización de iniciativas 1NFOCAP/FOSIS.
juveniles.

95
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD | COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y i POBLACIÓN DE TRABAJO EQU1TODE
Y TELÉFONO FINANCIAMIENTO DESTINATAR1A \ TRABAJO

6.Programa Taller Piret Ltda., Contribuir a la (temo- Talleres de análisis y ase- -1 Economista
para el Financiado por; cratización comunal.: soría directa a grupos que -1 Geógrafo
Desarrollo donaciones de por medio del apoyo a ! lo solicitan. Charlas en -Agentes
Local agencias de Esta- ; organizaciones sociales, i materia judicial y econó- Comunitarios
Sazié 2073 dos Unidos e In- ; a iravésde la entrega de mica.
698 ! 2 30 glaterra. • herramientas de análisis
. y negociación, que les
¡ permitan llevar a cabo
j las gestiones necesarias
j para elevar su calidad de
i vida.

7.Mujer Taller Piret Ltda. . Contribuir a la denio- • Talleres grupales. utili- : -1' Educadora
Historia y Financiado por la ¡ craiización comunal. ; zando técnicas teatrales. | Popular
Pobladora agencia inglesa i Crear un espacio de ! dinámicas y distintos mé-
Sazié 2073 OXFAM. ¡ apoyo e incentivo a mu- i todos de integración gru-
698 12 30 ¡jeres exdirigentes, con '• pal. Trabajo individual, i
| el fin de recuperar su j reconstruyendo la historia i
i potencial. i personal.
8.Unidad de Corporación Mu- Diagnóstico, deriva- Tratamiento psicológico -1 Médico
Atención nicipal, Servicio ción y tratamiento de tradicional, talleres gru- General
Psicosocial de Salud Metro- niños con problemas es- pales para el área mater- -1 Asistente Social
Consultorio politano Oriente colares, déficits emo- nidad y apoyo infantil. -1 Psicóloga
San Luis y Dirección de cionales, prevención de -1 Profesional
Calle 4 Atención Prima- dificultades en el desa- Área Enfermería
2S4 12 57 ria. rrollo infantil y proble-
Financiado por el mas en la relación ma-
Ministerio de Sa- dre-hijo.
lud y la Munici-
palidad.
9.Comunidad Institución crea- Defensa de los derechos Talleres de estampado, -1 Psicóloga
Terapéutica da por un conjun- humanos del usuario del ornamentales y carpin- -1 Asistente Social
PeñalolCn to de profesiona- sistema psiquiátrico, su tería.Apoyo medicamen- -1 Ter. Corporal
Lago Rosselot les. dignificación e integra- toso y terapia grupal e in- -1 Psiquiatra
1626 Financiada con ción a la comunidad. dividual. Se desarrolla un -1 Médico
205 S4 62 recursos del Co- programa de trabajo pro- General
mité de Coopera- tegido para usuarios en -Estudiantes de
ción Italiano. Mi- etapa de reinserción labo- Psicología
nisterio de Salud ral. -Estudiantes de
y de los usuarios Trabajo Social
y sus familias.

96
CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

7. Comuna de Pudahuel25
7.1.Descripción de la comuna de Pudahuel

La actividad agrícola caracterizó a Pudahuel a través de su historia. Ubi-


cada en el sector norponiente de la cuidad de Santiago, en sus inicios presentaba
una extensa zona con tranquilos campos, áreas de chacras y quintas, en la que
destacaron algunas propiedades de alto valor, fundos y haciendas (Comuna de
Pudahuel. 1994).
La comuna de "'Las Barrancas" fue creada por Decreto Supremo N° 516
en 1897, durante el gobierno de don Federico Errázuriz Zañartu. pero en Sep-
tiembre de 1975, bajo el D.F.L. Nc1208 se modificó ese nombre por el actual y es
así como la comuna pasó a llamarse "Pudahuel", que significa "lugar donde se
juntan las aguas" (Comuna de Pudahuel, 1994).
La pequeña comunidad de entonces fue desarrollándose lentamente en
torno a la agricultura. Durante 60 años no se produjeron grandes cambios, hasta
que en el breve lapso de dos décadas la comuna de Pudahuel acusó una acelerada
expansión urbana, producto de las masivas migraciones del campo a la cuidad.
También las "tomas de terreno", "operaciones sitio" y "loteos irregulares" influ-
yeron en un crecimiento descontrolado y una alta densidad poblacional, que se
tradujo en deficiencias económicas y sociales y en situaciones de extrema pobre-
za (Comuna de Pudahuel, 1994).
La fuerte expansión demográfica hizo que en el año 1984, bajo el D.F.L.
N° 1 -18294, se subdividiera Pudahuel en tres comunas: Pudahuel, Cerro Navia y
Lo Prado. La década de! '80 marca un cambio relevante en Pudahuel, ya que
además de esta división, es un período de gran construcción de viviendas, así
como de reordenamiento y completación de infraestructura -en especial pavi-
mentos- y también de regularización de casas levantadas informalmente, sanea-
miento de poblaciones y erradicación de campamentos (Boettiger, 1994).
La comuna de Pudahuel limita al norte con las comunas de Lampa y
Quilicura, al oriente con Renca. Cerro Navia, Quinta Normal, Lo Prado y Esta-
ción Central, al sur limita con Maipú y al poniente con Curacaví.

25
El estudio de esta comuna estuvo a cargo de ¡VI3 Loreto de la Paz y Andrea Jaramillo.

97
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

Ahumada & Gualter (1993), señalan que la comuna de Pudahuel tiene


196.071 habitantes, con un 48,8% de hombres y 5 1,2% de mujeres. Dicha cifra,
sin embargo, se encuentra sobredimensionada por un error metodológico come-
tido al calcular la proyección, siendo una estimación más real la de 186.000
habitantes (Comuna de Pudahuel, 1994).
La densidad poblacionalde la comuna es de 9,96 hab/hás. En lósanos '90
se produce una verdadera explosión urbana; en sólo tres años se construyeron
más de 10.000 viviendas en los terrenos al sur de la Ruta 68 (Boettiger, 1994). El
número de viviendas de la comuna es 40.040 (123,7% mayor que en 1982) y
viven 4,9 personas por casa, presentando un índice de hacinamiento de 10,9%
(Ahumada & Gualter, 1993).
En cuanto a la población en situación de pobreza, en la comuna existe un
42,3% de pobres, de los cuales son extremadamente pobres 8,5%. El cordón
límite norpomente de la comuna alberga a la mayor parte de esta población en
extrema pobreza.
Las diferentes actividades económicas que se desarrollan en la comuna
no ocupan más allá de! 18% de la población activa (76,7% hombres activos y
22,7% mujeres activas), siendo el pequeño comercio la actividad más relevante.
Una gran cantidad de personas tiene ocupaciones informales y se dedica a la
prestación de servicios en el barrio alto o al comercio en la vía pública en secto-
res céntricos de Santiago. Sólo un 27% corresponde a personas con empleos
formales (Comuna de Pudahuel, 1994).

7.2. Descripción centros y programas de Pudahuel


1 I
NOMBRE. j INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD COMPOSICIÓN
DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACIÓN DETRABAJO EQUIPO DE
Y TELÉFONO ! F1NANCIAMIENTO DEST1NATARIA j TRABAJO

l.Programa de Municipalidad de Realizar acciones co- Ciclos de reuniones inter- -2 Asistentes


Prevención y Pudahuel, Ofici- munitarias de corte pre- institucionales, charlas Sociales
Atención en na de la Mujer. ventivo-educativo y de informativas y capacita- -l Psicóloga
Violencia Financiado con investigación en el ám- ción a profesionales y or- -Mujeres
Intrafamiliar fondos munici- bito de la violencia in- ganizaciones femeninas, dirigentes
San Pablo pales. trafamiliar y ofrecer seminarios para funciona- -Man ¡toras
S444 asistencia a mujeres de nos públicos, preparación en Violencia
643 12 03 la comuna víctimas de de monitores, atención en Intrafamiliar
anexo 285 ella. crisis a mujeres agredi- -2 Administrativas
das.

98
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE. INSTITUCIÓN í OBIETIVOS Y MODALIDAD COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y POtLACtÓN DETRABAJO EQUIPO DE
Y TELÉFONO 1 FINANCIAM1ENTO DESTINATARIA TRABAJO

6.Apoyo ; Consultorio Pu- | Integrar actividades de ¡ Grupos de 12 personas | -1 Asistente Social


Emocional e i dahuei La Estre- salud mental en la aten- una vez por semana, con i -1 Médico
Incorporación lia. Equipo Pro- ción de pacientes hiper- siete sesiones divididas i -1 Enfermera
de Ejercicios i grama del Adul-1 tensos, e incorporar la en tres etapas: Primero se 1 -1 Nutricionista
;
Físicos en 1 to. actividad física ai trata- otorga apoyo emocional, ¡ -2 Auxiliares
Pacientes 1 No tiene financí-1 miento de la enferme- luego se entregan conté-1 Paramédicos
Hipertensos i miento específi- ¡ dad. nidos educativos y final-
La Estrella | co. utilizando re- \ mente se enseñan t é c - :
1115 1 cursos del con- nicas de relajación y ejer-
643 45 88 i sultono. cicios físicos.

7.Apoyo Consultorio Pu-; Generar entorno de re- Grupos con sesiones se- -1 Matrona
Emocional a dahuel La Estre- ¡ flexión oara enfrentar manales, otorgándose a- -1 Asistente
Adolescentes lia. Equipo Ma- i positivamente el emba- poyo emocional, técnicas Social
Embarazadas ;;rno y Servicio i razo y rol de madre. Lo- de relajación y ejercicios
La Estrella Social. ; grarautoconfianza y de- de respiración y prepara-
1115 No tiene finan- ¡ sarrollo de autoestima y ción para el parto.
643 45 88 ciamiento espe-1 capacitaren técnicas de
cífico. utilizando i relajación.
recursos del con- |
sultono.
8.Violencia Consultorio Pu- i Lograr espacio de inte- Dos talleres anuales de 8 -2 Asistentes
Intrafamiliar dahuel La Estre-1 racción y apoyo emo- sesiones cada uno. Traba- Sociales
y Apoyo lía, Área Servicio i cíonal entre mujeres jo grupal, consistente en -1 Médico
Emocional a Social. j maltratadas, generando sesiones educativas, con- -2 Auxiliares
Mujeres No tiene finan-1 un grupo de acogida, tención emocional y en- Paramédicos
Maltratada.s ciamiento espe- trevistas individuales en
La Estrella cífico, utilizando I profundidad si es necesa-
1115 recursos del con-1 rio.
643 45 88 sultorio.
9.Centro de Federación de Disminuir las patolo- Diagnóstico y detección -1 Director
Atención Estudiantes U. de gías sociales y menta- de necesidades, activida- Técnico
Psicológica Chile y Junta de les de la población de- des de promoción y pre- (Psicólogo)
de Pudaluiel Vecinos N"4 Sta. mandante de la comuna, vención en salud mental, -4 Psicólogos
(CAP) Corina Poniente. mejorando así la calidad atención psicológica (in- -(Educador
Santa Corma Financiado por la de vida de las familias dividual, familiar y/o Diferencial
8629 Municipalidad en situación de pobreza grupal) y educación dife- -1 Profesor
644 26 14 de Pudahuel, U. y extrema pobreza. rencial. Actividades re- Educ. Física
de Chile. Minis- creativas, deportivas y -1 Profesor
terio de Salud y trabajo corporal y capaci- Manualidades
Gobierno Ale- tación a mujeres en habi- -1 Director
mán. lidades manuales. Talle- Administrativo
res y charlas en escuelas -1 Secretario
a profesores, padres y Administrativo
apoderados. -1 Secretaria
Recepcionista

100
CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD 1 COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACIÓN DE TRABAJO EQUIPO DE
:
Y TELÉFONO FINANC1AMIENT0 DESTINATARIA , TRABAJO

10.Área de ' Municipalidad de 1 Crear alternativas que Talleres participativos de | - | Director


Apoyo ! Pudahuel. Cor- • brinden a los jóvenes desarrollo personal y for- '• (Profesor)
Psicosocial y poración Mumci- mayores oportunidades mación de monitores. |-i Subdirector
Capacitación j pal de Desarrollo 1 para el logro de su desa- Cursos de capacitación de 1 -1 Coordinador
de la Casa de ¡ Social. | rrollo humano, tendien- 4 meses, jornadas y char- -1 Orientador
la Juventud Financiado un • do a la prevención de las las educativas, trabajo j Familiar
La Fstrella 967 '• '""^ c o n 'ondO's ' problemáticas psicoso- grupal con alcohólicos en ! -Monitores
643 17 87 i r n u n i C 1 P a ' e s ,v i cíales existentes en la las unidades vecinales, i -Personal
10% con fondos 1 comuna. Actividades recreativas y i administrativo
i
| externos como j
|
culturales.
26
1 DIGEDER
11.Centro No depende di- Difundir la cultura en Talleres formativos, de- -1 Director
Cultural El rectamente de los sectores sociales portivos, de capacitación, -1 Mujer de la
Pehuén ninguna institu- mis postergados, crean- manualidades y alfabeti- comunidad
Serrano 111 ción, pero rinde do un espacio abierto y zación. Diversas activida- -1 Psicóloga
5 643 13 20 informes eco- administrado por la po- des artísticas y culturales. -1 Abogada
(recados) nómicos a una blación. Fomentar la or- Préstamo del local a otras -Monitores
fundación del ganización e imple- organizaciones comuna-
Gobierno Sueco. mentación de talleres. les. Información, asisten-
Autofinancia- cia y orientación psicoló-
miento vía mi- gica y legal.
croempresa de
publicidad.
12. Centro de Corporación de Lograr que la familia re- Entrevistas iniciales, -4 Psicólogos
Diagnóstico y Oportunidad y asuma sus capacidades diagnóstico de la situa- -4 Asistentes
Orientación Acción Solidaria y asuma sus dificulta- ción familiar vía entrevis- Sociales
Familiar. OPCIÓN. des, descubriendo sus tas y visitas domiciliarias, -1 Trabajador
COD Financiado con potencialidades y pro- determinando junto a la Comunitario
Ambulatorio fondos de la Co- pias soluciones. Validar familia las acciones a se- -1 Técnico en
guir: Intervención tera- Bienestar Social
Errázuriz 1050 munidad Econó- un método alternativo a
mica Europea y la internación de los ni- péutica psicosocial, tera- -2 Administrativos
643 13 32
SENAME.' ños. pias individuales y fami-
liares. Talleres para niños,
mujeres y jóvenes.
13.Programa Organización au- Desarrollar a través de Metodología de anima- -1 Animador
Ecuménico tónoma con apor- la cultura la identidad ción comunitaria. Talleres Comunitario
para el te económico juvenil a nivel local, de comunicación en base -1 Mujer del
Desarrollo belga y autofi- nacional y latinoameri- a experiencia teatral, bai- sector
Local nanciamiento cano. Espacio alternati- le, pintura. Poemas colec- -1 Psicólogo
(PREDEL) mediante la reali- vo a la calle, donde pue- tivos, grupos de baile, ban- -I Joven formado
zación de talleres dan expresarse y de- da y zanquistas. Se entre- en el trabajo
José Joaquín
con otras organi- mostrar su talento y ca- ga información, cursos comunitario
Pérez 905 1
zaciones y postu- pacidad. Fomentar y SENCE de moda y calzado. -1 Contador
654 17 53
lación a proyec- asesorar la organización Se trabaja con niños con pro-
tos. juvenil. blemas de aprendizaje.
Dirección General de Deportes y Recreación

101
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

.NOMBRE. INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACIÓN DE TRABAJO EQUIPO DE
Y TELÉFONO FINANCIAMIENTO DESTIN.ATARIA TRABAJO

14.Taller : Corporación de
Promoción y desarrollo 1 Participan 60 niños en 2 i -1 Antropóloga
Infantil de Oportunidad y.
de los niños, especial- > 0 3 grupos. Actividades -1 Psicólogo
Pudahuel Acción Solidaria ;
mente en situación de culturales, de expresión, -1 Asistente Social
La Estrella OPCIÓN, riesgo y responsabili- apoyo escolar y tiempo -1 Pedagogo
962 zar a las familias de sus
Financiamiento libre. Talleres de zancos, -2 Monitores
(Casa de la de UNICEF y propios hijos. música y sengrafía. Gru- (1 educador
Juventud) ONG danesa: pos de medio ambiente y popular y
643 77 87 "Solidaridad sin violencia. A cada niño se 1 músico)
fronteras". le hace un seguimiento in-
tegral.
15.Hogar | ONG francesa de Actuar en la prevención Reuniones/desayuno dia- -l Experta en
Escolar ¡educación popu- : de niños en riesgo por rias, salidas semanales Cuidado
Tren ai Sur lar y la Corpora- < estar soios. ya que sus con trasfondo cultural, ta- Penescolar
San Pablo 91841 ción de Educa- • madres trabajan. Cola- lleres de títeres, dramaü- -1 Apoderada del
(Escuela • ción de la Muni borar en el rendimiento zación, greda y huerto. Centro de
Na3S8) cipalidad escolar y apuntar al de- Los niños hacen sus ta- Padres de la
643 34 79 ; Financiamiento ¡ sarrollo integral de los reas escolares y se reali- Escuela
! francés, aporte ¡ niños. zan actividades que les
| municipal y a- i permitan aprender jusan-
i porte de las ma- do.
1 1
| dres.
16.Casa para Funcionamiento Promover el desarrollo Contactar a personas cla- -10 mujeres de la
el Desarrollo autónomo einde- integral de la mujer po- ves, programándose visi- comuna:
Integral de la pendiente, con bladora de la comuna. tas casa a casa 0 activida- 1 Psicóloga, 1
Mujer de personalidad ju- Lograr su integración al des masivas de sensibili- Matrona, 1 Téc-
Pudahuel rídica. campo económico labo- zación. Primera atención nico Social y las
Atiniña Financiamiento ral y su participación y derivación de casos de restantes no tie-
Serrano 1115 por postulación a más activa en el de- violencia intrafamiliar. nen un título pro-
(mientras se ter- proyectos y apor- sarrollo comunal. Ge- Prestan servicios y apo- fesional.
mina construc- te de las socias. nerar un movimiento y yo a juntas..de vecinos.
ción propia en El organización propia. Participación en activida-
Anillo con La Es- des comunales.
trella) 643 13 20
(recados)
17.Centro de Corporación de Ser centro de capacita- Talleres de mueblería pla- -1 Coordinador
Capacitación Educación y De- ción y formación de jó- na, juguetería en madera (Trabajo Social)
Ka i ros sarrollo Kairos. venes, entregando ca- y electricidad domicilia- -3 capacitadores
Lo Espejo 832 Financiamiento pacitación técnica, ele- ria. Reforzamiento esco- con formación
(Escuela casi totalmente mentos formativos y lar y actividades recreati- técnica
Cuidad extranjero de 3 desarrollo de una cultu- vas (deportes, videos y -1 Asesor
Educativa) agencias alema- ra del trabajo, viendo su paseos) a través de las Pedagógico
643 39 48 nas y diversos función dentro de la cuales se transmiten con- -1 Mayordomo
cooperadores ger- vida y la familia. tenidos de desarrollo y
manos. formación.
CATASTRO DE LOS CENTROS Y PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA-COMUNITARIA DE SIETE COMUNAS DE SANTIAGO DE CHILE

NOMBRE, INSTITUCIÓN OBJETIVOS Y MODALIDAD COMPOSICIÓN


DIRECCIÓN A CARGO Y POBLACIÓN DE TRABAJO EQUIPO DE
YTELÉFONO FINANCIAMIENTO DESTINATARIA TRABAJO

18-Centro Funcionamiento Educar a los niños vía Actividades recreativas y -1 Encargada del
Cultural autónomo. Apo- actividades recreativas artísticas al aire libre. centro
Artístico yado por el Mo- y culturales, otorgándo- Charlas educativas con -1 Encargada
Pachamama vimiento Nacio- les un espacio donde metodología participativa recreativa
nal de Niños y descubran sus potencia- sobre derechos de los ni- -4 Monitores
Guadalajara
Niñas Nuevas y lidades. Generar activi- ños, maltrato infantil, psi-
8492
por el Programa dades alternativas a pro- cología infantil y juvenil,
645 00 00
de la Infancia del blemáticas psicosocia- drogadicción, SIDA.
(casa responsa-
Municipio y rea- les como alcoholismo y
ble del centro)
lizando activida- drogadicción.
des para autofi-
nanciarse.

19.Grupo de Funcionamiento Que los niños de la co- Actividades artísticas, -1 Coordinadora


Recreación y autónomo. Apo- muna se recreen y ocu- culturales y recreativas y -1 Encargado de
Expresión yado por el Mo- pen el tiempo libre de apoyo escolar. Participa- seguridad y
Artística vimiento Nacio- manera sana, previnien- ción del equipo en char- protección
Pin Pon nal de Niños y do problemas como las y cursos referentes a su -1 Monitor de
Pudahuel Niñas Nuevas. consumo de alcohol y labor, para luego reprodu- folclor
Eclipse 6S3-B Autofinancia- drogas. Resaltar las po- cirlas con los niños. -1 Monitor de
(casa coordina- miento realizan- tencialidades de los ni- teatro
dora del grupo) do diversas acti- ños y fomentar su desa- -1 Monitor de
644 13 28 vidades. rrollo. Preparar moni- artesanía
tores. -Madres
monítoras de la
comunidad
20.Centro de la Fundación Orto- Entregar a los jóvenes Talleres semestrales de -1 Jefe de
Juventud doxa San Nec- con "trastornos del de- capacitación (repostería, Programa
CE.JU- tario. sarrollo psicoconduc- peluquería). Se realizan -1 Coordinador
Pudahuel Financiamiento tuai familiar" un siste- las prácticas en la comu- -4 Monitores
Pasaje Jazmín de Organismos ma de atención educa- nidad, de manera de otor- (2 Orientadores
1266 de Cooperación tiva y de capacitación gar servicios a la co- Familiares,
238 68 10 Internacional. integrada, fomentando munidad y reunir cliente- 1 Diseñador
(Fundación Municipalidad la creación de grupos de la. Talleres de crecimien- Gráfico y
Ortodo.xa San de Pudahuel y desarrollo personal. to personal. 1 Trabajador
Nectario) donaciones. Comunitario
-Personal
administrativo

103
CAPÍTULO IV

Descripción y Análisis de las Principales


Características de 94 Centros y Programas
Psicológico-Comunitarios
1. Objetivos generales, específicos y
focos de intervención 108
1.1. Objetivos generales . . ¡08
1.2. Objetivos específicos ///
1.3. Focos de intervención 114
2. Aspectos financieros y administrativos 119
2.1. Fuentes de financiamiento _ 119
2.2. Composición de los equipos de trabajo ___ 122
3. Caracterización de los destinatarios 127
3.1. Características sociodemográficas generales ________ 727
3.1.1. Edad de la población destinataria 1.29
3.1.2. Características socioeconómicas de la
población destinataria 131
4. Inserción comunitaria 135
4.1. Vías de accesó'a los centros y programas. __ 135
4.2. Acciones que realizan los centros y programas
para facilitar el acceso de la comunidad destinataria _ 137
4.3. Lugar de intervención , 139
5. Modalidades de intervención , 143
5.1. Unidad destinataria ¡43
5.2. Actividades realizadas ¡45
61 Evaluaciones realizadas en los centros y programas 151
6.1. Formas de evaluación 151
6.2. Aspectos evaluados 154
6.3. Niveles de evaluación • 156
6.4. Momento de la evaluación [ i57

105
CAPÍTULO IV

Descripción y Análisis
de las Principales Características
de 94 Centros y Programas
Psicológico-Comunitarios
Andrea Jaramilllo Torréns
Mariane Krause Jacob

este capítulo se describe y analiza la información obtenida a través


de la entrevista estructurada de preguntas abiertas aplicada a los 94 centros y
programas psicológico-comunitarios pertenecientes a las comunas Conchalí, La
Florida, Macul, Maipú, Nuñoa, Peñalolén y Pudahuel, de la ciudad de Santiago.
Dicha información fue organizada en función de los siguientes temas generales:
objetivos, aspectos financieros y administrativos, caracterización de los destina-
tarios, inserción comunitaria, modalidades de intervención y evaluaciones. Los
resultados sobre estos temas.se presentan en forma de tablas de frecuencias. Cada
tema incluye más de una tabla, dependiendo de los aspectos que hayan sido con-
siderados. Por ejemplo, en el primer punto, referido a los objetivos de los centros
y programas comunitarios, se incluye una tabla de frecuencias que expone los
objetivos generales, otra que trata los objetivos específicos y una tercera que
muestra los focos de intervención.
Las categorías de las diferentes tablas de frecuencias se generaron con
posterioridad a la realización de la entrevista y a partir de las respuestas obteni-
das (ver metodología), con la excepción de la pregunta sobre los niveles o focos
de intervención, la cual incluía categorías de respuesta determinadas a priori. En
las denominaciones de las categorías se buscó la cercanía a las propias expresio-
nes de los entrevistados. Estas expresiones se incluyen en las descripciones de
contenidos de categorías que anteceden a las tablas.

107
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

Cada tabla es seguida por un comentario verbal de la información presen-


tada numéricamente, destacándose los aspectos relevantes en relación al tema en
cuestión.

1. Objetivos generales, específicos y focos de intervención


Este subcapítulo presenta los resultados sobre objetivos generales, objeti-
vos específicos y focos de intervención de los centros y programas psicológico-
comunitarios pertenecientes a las siete comunas investigadas.

7. /. Objetivos generales

El primer aspecto analizado en la investigación corresponde a los objeti-


vos generales que se proponen los diferentes centros y programas de interven-
ción psicológico-comunitana. Conocer que es lo que buscan lograr mediante sus
intervenciones permite esclarecer los criterios con los que se planifica, intervie-
ne y evalúa.
La entrevista realizada en los diferentes centros y programas incluía una
pregunta sobre los objetivos generales, con cuyas respuestas se construyeron las
siguientes categorías: desarrollo comunitario, promoción general de la salud,
prevención, tratamiento, rehabilitación, diagnóstico e investigación. Para ma-
yor comprensión se detallan a continuación los contenidos incluidos en cada una
de estas categorías.
Bajo desarrollo comunitario se incluyeron objetivos relacionados con el
fomento de la capacidad de autogestión de la comunidad, tales como formación
de líderes o agentes comunitarios, aumento del nivel de participación de la co-
munidad, desarrollo de redes sociales, generación de cambio social, desarrollo
de identidad grupal o comunitaria, asesoría técnica a la comunidad, desarrollo
del vínculo entre instituciones y comunidad y fomento de la cultura local.
En promoción general de la salud fueron incluidos objetivos que busca-
ran el fomento del bienestar biopsicosocial y de la calidad de vida. Estos objeti-
vos son, por ejemplo, el crecimiento integral de los destinatarios, el desarrollo de
sus competencias, el mejoramiento de la calidad de vida, el fomento del apoyo
familiar, la generación de espacios de acogida, la capacitación laboral y la re-
creación.

IOS
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

La prevención se entendió como prevención de problemas específicos en


un sector de riesgo, como lo son. por ejemplo, el abuso de alcohol y drogas o las
disfunciones familiares. Se incluyeron, por tanto, objetivos como: entregar apo-
yo a grupos de nesgo, educar, entregar información y hacer difusión respecto ai
abuso del alcohol y drogas, en un caso y detectar familias vulnerables con el fin
de prevenir disfunciones familiares, en el otro.
Bajo tratamiento fueron categorizados aquellos objetivos relacionados con
la intervención específica sobre algún problema determinado que ya ha hecho su
aparición, con el fin de prevenir mayores consecuencias. Por ejemplo, ofrecer
atención a mujeres climatéricas, intervenir ante problemas de violencia
intrafamiliar. tratar trastornos emocionales, tratar a niños y jóvenes con proble-
mas psicosociales, realizar intervenciones en situaciones de crisis y frente a tras-
tornos escolares.
Como rehabilitación se categorizaron los objetivos referidos al mejora-
miento de las condiciones de vida de aquellas personas que presentan un proble-
ma biológico o psicosocial cronificado, atendiendo a las consecuencias colatera-
les de su problema y buscando la reinserción social y laboral, como en el caso de
los pacientes psicóticos, los enfermos alcohólicos y los delincuentes.
Se registró diagnóstico cuando los objetivos generales del centro o pro-
grama incluían explícitamente el diagnóstico de problemas determinados o de la
situación psicosocial de la población.
Por último, se generó la categoría investigación como un objetivo general
del centro o programa, para los casos en que éstos señalaron realizar estudios
relacionados con su temática de intervención.
En la tabla que se presenta a continuación se exponen los resultados de la
categorización descrita, para cada una de las siete comunas santiaguinas estudia-
das. Debido a que los centros y programas entrevistados por lo general mencio-
naron más de un objetivo general, las categorías no son exciuyentes, es decir, si
un mismo centro menciona más de un objetivo general, como por ejemplo, pre-
vención y tratamiento, dicho centro se incluye en ambas categorías. En conse-
cuencia, las frecuencias consignadas se refieren al número de centros y progra-
mas en que se mencionó el objetivo respectivo y los porcentajes están calculados
sobre el total de centros por comuna.

109
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

Si se toman como ejemplo ios primeros datos de ¡a tabla N° I, se observa


que en la comuna de Conchalí tres centros o programas incluyen el desarrollo
comunitario entre sus objetivos generales. Si se observa que el total de los cen-
tros y programas de Conchalí son trece, se deduce, entonces, que un 23% de los
centros y programas de esa comuna manifestaron tener el desarrollo comunitario
como objetivo general.
En cuanto a la última línea de la tabla, cabe señalar que las frecuencias
consignadas corresponden a la suma de las frecuencias parciales de las comunas,
es decir, a la sumatoria de los valores de la columna. Esto significa que los por-
centajes que aquí aparecen representan la proporción de esta suma sobre el total
de centros y programas entrevistados, es decir, sobre 94. Por ejemplo, si se to-
man ¡os primeros valores de dicha línea, se puede ver que 27 centros y progra-
mas, de un total de 94, presentan el desarrollo comunitario como objetivo gene-
ral. Esto significa, por lo tanto, que el 29% del total de los centros y programas
psicológico-comunitarios, pertenecientes a las siete comunas, tienen este objeti-
vo. Este formato se utilizará en la mayoría de las tablas que se presentarán, seña-
lándose las excepciones cuando corresponda.

TABLA N°l:
Objetivos generales de los centros y programas

ComunJ Desa rrollo 1 Promoción 1 Prevención Tratamiento Reabilitaucin Dfafü ósticti Invcsl ilición T.itnl
Conu nitnrio i centras y
General de i
Salud
- programas

r C
/0 i
r ¡ »j f % f % f % f % r %
Conchatí i 23 i S ; 62 | 2 3 23 1 3 i i s 13
15 1
La Florida 2 25 | 6 ]
75 l 13 0 0 2 25 0 0 0 0 8
2 i 0
Macul

Maipú
3
2
23 8 1 62
20 i 4 1 40 | 5
10 77

50 6
15

60
3
4
23

40 -I
15
10 0
°o 13

10
l
7 33; 2 21
Nuñoa 14 | 67 i 5 24 4 19 10 - 10 0 0

Peñalolén 6 67 9 i 100 5 56 3 33 2 22 1 11 0 0 9
i 1 i
Pu (Jahuel 4 20 j 13 j 63 | 9 45 5 25 o 0 0 o i 5 20

TOTAL 27 ¡ 29 62 | 66 j 37 39 23 24 14 15 7 7 2 2 94

110
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

La Tabla N°1 muestra que en las siete comunas estudiadas predomina,


como objetivo, la promoción general de la salud, con un porcentaje que alcanza
al 66% de! total de los centros y programas. La prevención de problemas especí-
ficos, como alcoholismo y drogadicción, representa la segunda mayoría, ya que
se realiza en un 39% del total de centros y programas, mientras que el desarrollo
comunitario es un objetivo general para el 29% de los centros. Pocos centros y
programas comunitarios incluyen el diagnóstico entre sus objetivos generales
(7%) y sólo dos señalan la investigación.
Por otro lado, al observar cada comuna por separado, se puede apreciar
que cinco comunas presentan una gran cantidad de centros y programas que men-
cionan la promoción general de la salud como objetivo genera!. En Peñalolén
por ejemplo, el 100% de los centros y programas busca promover la salud, en La
Florida el 75%, en Ñuñoa el 67%, en Pudahuel el 65% y Conchalí el 62%. El
porcentaje más bajo en esta categoría corresponde a la comuna Maipíí, con un
40%. Por lo tanto, y según la descripción de la categoría «promoción general de
la salud» señalada anteriormente, en las cinco comunas mencionadas primero, se
tiende a poner mayor énfasis en el mejoramiento de la calidad de vida y del
bienestar biopsicosocial de los destinatarios. En cambio, las dos comunas restan-
tes se centran en otros aspectos: Macul en la prevención (77%) y Maipú en el
tratamiento, con un porcentaje bastante más alto que el resto de las comunas
(60%).

1.2. Objetivos específicos

Analizar los objetivos específicos permite acercarse a la forma en que los


centros y programas operacionalizan sus metas, observando en qué aspectos más
específicos y concretos centran sus objetivos generales. La pregunta que hacía
referencia a los objetivos específicos en la entrevista realizada era, al igual que
en el caso de los objetivos generales, una pregunta abierta sin categorizaciones
previas. A partir de las respuestas se crearon categorías que incluyen los diferen-
tes objetivos específicos mencionados.
Las categorías construidas fueron: salud física, salud mental, educación,
capacitación y trabajo, recreación, arte y cultura, desarrollo organizacional,
desarrollo de organismos comunitarios y de la participación ciudadana, gene-

111
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

ración de un layar de encuentro v acogida, asistencia profesional, desarrollo y


potenciación de redes sociales, difusión y sensibilización en relación a proble-
mas específicos, e investigación v validación de intervenciones.
A continuación se indican los contenidos de cada una de estas categorías.
Cuando dichos contenidos se encuentran entre comillas, significa que la frase
fue expresada textualmente por alguno de los entrevistados.
En la categoría salud física se incluyeron objetivos como la atención mé-
dica, el condicionamiento físico y el "fomento de hábitos de alimentación y de
higiene".
En la categoría salud mental se integraron objetivos específicos relacio-
nados con temas como "tratamiento de déficit emocionales", "desarrollo perso-
nal y de la identidad", "tratamientos familiares"; así corno la prevención, trata-
miento y rehabilitación de problemas específicos y la "prevención de interna-
ción".
La categoría educación, capacitación y trabajo incluyó el apoyo escolar,
la educación diferencial, la prevención del fracaso escolar, el apoyo a los padres,
ei desarrollo de destrezas y habilidades, la capacitación laboral y el "brindar a la
comunidad la prestación de servicios de personas capacitadas".
Dentro de la categoría recreación, arte y cultura se incluyeron el uso del
tiempo libre y el desarrollo de habilidades manuales.
Por desarrollo orgamz.acional se entiende el "desarrollo de los equipos de
trabajo" y el "desarrollo a nivel de relaciones humanas dentro de la organiza-
ción".
Una sexta categoría la constituye el desarrollo de organizaciones cornu-
míarias y de la participación ciudadana. Aquí se integraron el "desarrollo de
líderes y agentes comunitarios" (formación de monitores), el "desarrollo de la
identidad grupa}", el fomento de organizaciones comunitarias, el apoyo a inicia-
tivas juveniles, el bienestar social, la "promoción de la solidaridad" y la promo-
ción de la participación de la mujer.
Dentro de la categoría llamada generación de un lugar de encuentro y
acogida, se incluyeron objetivos como el establecimiento de un lugar físico para
el encuentro de la comunidad, la consideración del centro como un lugar de

112
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

encuentro y el ser un lugar de acogida para llamadas de quienes necesiten hablar


de sus problemas.
En la categoría otras asistencias profesionales se incluyó, por ejemplo,
la asistencia legal y social, el cuidado infantil y la asesoría en el acceso a la
vivienda.
Como desarrollo y potenciación de redes sociales, se categorizaron los
objetivos de "'coordinación y relaciones interinstitucionales", "desarrollo fami-
liar", "desarrollo de redes primarias" y "coordinación interprogramas".
Dentro de difusión y sensibilización en relación a problemas específicos
se incluyó, por ejemplo, la promoción de cambios legislativos para la igualdad
de oportunidades para la mujer.
Por último, se creó la categoría investigación y validación ¿le intervencio-
nes para incluir objetivos como, por ejemplo, el de "generar y validar un método
de intervención alternativo a la internación de menores".

TABLA ¡Vo 2:
Objetivos específicos de los centros y programas
Salud Salud Educ, ! Recrea- Dts arro- Desarrollo cíe Genera- | Otra [tea r ro- Difusión Investi- Total
Física Mental capacita- ición, ;irte llo organismos ción lut^ar; asistencia llo y gación y
cen-
Comuna ctón y ; y cultura orL¡atiiza- a>m unitarios encuen- j profesio- pot en cia- seas ib Üi- valida- tros y
ira bajo | cional y de la parti- tro/acó- l nal ción 1. ación ción de p r o -
cipación "ida ; redes interven- g r a -
! ciudadana sociales ciones mas

f % f 1% r j %\ f j % r i % r; % f l % I f I % t % f °!o j f j %

Concha)/' 3 23 8 62 5 381 1 | S i i 8 5 i 38f 0 ¡ 0 | 2 | 15 3 123 i 8 ¡ ¡ ¡ 8 13


! ! i ! '
S
La Florida 1 13 6 75

Macul
3 I 38 1 2 i 25

6 46 11 | 85 4 31 4 i 31
°!i i 08 5 I 6 3 ! 1 | 13 0 i 0

2 15 2 1 5 | 4 31
3 38 0
7 54
0 | 1 | 13

6 4 6 ! 0 [ 0 13
Maipú 2 20 10)100 6 601 3 i 30 10í 3 ) 30J 1 j 10) 1 j 10 1 ¡ 10 l 10; 1 ¡ 10 10
1
> 10 3 14 5 ¡24 21
Nuñoa

Peñalolén 2 •y)
7 ) 33
6 ¡67
9 43 2 ! 10
! ! °! 0 1 ! 5 2 10 1

6 ¡ 67 | 2 j 22 0 ¡ 0 | 3 j 33 j 4 | 44 ¡ 3 ¡ 33 5 56 3 33
5 5 ¡24
i 11 9
!
Pudahuel 4 20 16 80 8 i 40 j 8 i 40 1 5i 9 45 1 4 1 20
• l
2 ¡ 10 3 15 2 10 i 5 20
TOTAL 20 21 641 68 41144¡ 22 ¡ 23 4 4 ¡ 28] 30i 14 i 15 J 13] 14 27 29 16 17)101 11 94
i

i n
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

La Tabla N° 2 permite observar que aproximadamente dos tercios (68%)


de los centros y programas incluyen salud mental entre sus objetivos específicos.
Le sigue en importancia el objetivo: educación, capacitación y trabajo, mencio-
nado por el 44% de los centros y programas. Las restantes nueve categorías tie-
nen frecuencias menores, aunque entre ellas también destacan el desarrollo de
organismos comunitarios y de la participación ciudadana (con un 30%), seguido
de cerca por el desarrollo y potenciación de redes sociales (29%). Poco frecuen-
temente mencionados son la investigación y validación de intervenciones (11%)
y el desarrollo organizacional (4%).
Al considerar las frecuencias de cada comuna, se puede ver que, a excep-
ción de Ñuñoa, todas tienen la salud mental como un objetivo específico en más
de la mitad de sus centros, en porcentajes que van desde un 62% en Conchalí,
hasta el caso de Maipú, que la ha integrado, sin excepción, en todos sus centros
y programas. Nuñoa. a diferencia del resto, tiene una mayor inclinación al área
de educación, capacitación y trabajo como objetivo específico (43%), después
del cual le sigue, en segundo lugar, la salud mental (33%). La educación también
está presente en un porcentaje bastante importante en las comunas de Maipú y
Peñalolén, en un 60 y 67% respectivamente.
1.3. Focos de intervención

El foco de intervención se refiere al nivel de acción que se enfatiza al


planificar e implementar las iniciativas. Es decir, se refiere a la focalización que
hace un centro o programa en la promoción, la prevención primaria, en el trata-
miento o en la rehabilitación. La pregunta para consultar este aspecto se realiza-
ba abierta en un primer momento (¿cuál es su foco de intervención?), pero según
las respuestas se explicitaban las cuatro posibilidades (promoción general del
bienestarpsicosocial, prevención, tratamiento y/o rehabilitación), vale decir, este
aspecto fue indagado teniendo una categorización previa y debiendo la persona
entrevistada responder, señalando una o más alternativas, correspondientes a las
cuatro categorías de la Tabla N° 3.
Bajo promoción general del bienestar psicosocial se entiende la acción
dirigida al fomento del bienestar biopsicosocial y aumento de la calidad de vida,
a través del desarrollo de competencias personales y grupales. En esta categoría

114
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

se integran, entre otras, actividades dirigidas a los jóvenes, para "desarrollar la


capacidad de autosostenerse y promover sus propias iniciativas"; a los adultos,
"para promover nuevas habilidades y conocimientos" y "lograr aumentar su
autoestima y capacidad de intervenir en la propia vida"; y a las personas mayo-
res, para "lograr el desarrollo de sus potencialidades con el fin de prepararlos
para las dificultades y desafíos que los esperan a futuro".
La prevención como foco de intervención, se refiere a la focalización por
parte del centro o programa en la realización de acciones para evitar la aparición
de problemas específicos en una población o grupo de riesgo. Las actividades
que se incluyeron en esta categoría se refieren a dos áreas principalmente. La
primera se relaciona con la prevención de enfermedades, por ejemplo mediante
el mejoramiento de la vivienda o, en el caso del SIDA, a través de la toma de
conciencia de riesgos y responsabilidades. La segunda área se refiere a la pre-
vención en el ámbito de los problemas psicosociales, como el caso de la violen-
cia intrafamiliar y la drogadicción.
El tratamiento corresponde a las acciones relacionadas con la interven-
ción sobre algún problema específico ya existente, con el fin de mejorar la situa-
ción y evitar mayores consecuencias. Ejemplos de este foco de intervención son
el tratamiento dirigido a apoyar a mujeres víctimas de violencia ¡ntrafamiliar o la
atención psicopedagógica a niños con problemas escolares.
La rehabilitación está referida a acciones específicas para revertir, lo más
posible, las consecuencias de un problema croñificado, jugando la reinserción
social y laboral un rol importante. Por ejemplo, esta categoría es el foco de inter-
vención de las comunidades terapéuticas para personas con trastornos psiquiátri-
cos, de programas de rehabilitación de jóvenes infractores a la ley y de rehabili-
tación de niños con trastornos serios de aprendizaje.
La tabla que se encuentra a continuación presenta los valores de la misma
forma que las tablas anteriores. En cada línea los porcentajes se han calculado
respecto a la cantidad total de centros por comuna, a excepción de la última, en la
cual las cifras y porcentajes fueron calculados en función del total de los centros
y programas. Las categorías no son excluyentes, pudiendo un centro o programa
tener más de un foco de intervención.

115
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

TABLA N° 3:
Focos de intervención de los centros y programas
Promoción ¡«ttrat del i l'vevti curn Tratamiento Rcahahüitaoón \ Total centros
Comuna
'• flitrnesiür *SÍCOMC¡fll j y programas

; f % <1 % f % ; f % 1
Conchalí 10 11 ¡ 10 11 4 31 3 23 13
!
La Florida 7 88 6 75 6 3 38 8
¡ i 75

Macul 5 38 12 92 5 38 3 23 13
Maipú 4 40 9 90 5 50. 40 10
*
Ñuñoa 13 62 ! 14 j 67 | 7 33 ! 7 33 21
Peñaiolén 6 67 ¡ 6 i 67 3 33 i 22 9
Pudahuc:! 15 75 i 15 75 8 40 i 5 2()
i
TOTAL 60 64 72 77 38 40 23 24 94
!

La prevención es el foco de intervención más frecuente en los centros y


programas psicológico-comunitarios incluidos en la investigación, siendo men-
cionada en el 77% de los casos. Esto significa que prevenir enfermedades y sus
complicaciones, así como prevenir problemas psicosociales -como la drogadic-
ción y la violencia en grupos de riesgo- constituyen el foco de intervención pri-
vilegiado.
El segundo foco más importante es la promoción general del bienestar
psicosocial, con un porcentaje del 64%, lo cual señala que una alta proporción de
centros y programas psicológico-comunitarios se preocupa de promover el bien-
estar y la calidad de vida, mediante el fomento de las iniciativas de los jóvenes,
la promoción de las habilidades y conocimientos en los adultos, el aumento de la
autoestima y de la capacidad de intervenir en la propia vida.
El 40% del total de centros y programas tiene como foco de intervención
el tratamiento. La única excepción es La Florida, pues la tabla indica que en
dicha comuna el 75% de los centros y programas tiene el tratamiento como foco
de intervención, pero al mismo tiempo enfatiza en igual grado la prevención y es
la comuna que tiene la frecuencia más alta en promoción del bienestar psicosocial,
con un 88%. Esta es, por lo tanto, la única comuna en la cual promoción, preven-

116
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

ción y tratamiento constituyen, homogéneamente, los focos de intervención más


comunes y frecuentes en sus centros y programas.
Al analizar la tabla también se puede ver que la rehabilitación es el foco
de intervención menos frecuente, según las respuestas de los centros y progra-
mas psicológico-comunitanos, ya que su porcentaje general es de 24%. Obser-
vando en detalle, la comuna de Pudahuel tiene la menor frecuencia, con sólo un
centro (5%) que se focaliza en la rehabilitación, a diferencia de Maipú, cuya
frecuencia en esta categoría es de 40%.

En este primer subcapítulo, sobre resultados de la investigación con 94


centros y programas comunitarios correspondientes a siete comunas de San-
tiago, fueron presentados y analizados sus objetivos generales y específicos
más el foco de sus intervenciones.
En cuanto a los objetivos generales, las categorías de análisis genera-
das a partir de las respuestas de los entrevistados son: desarrollo comunitario,
promoción general de la salud, prevención (entendida como prevención pri-
maria), tratamiento, rehabilitación, diagnóstico e investigación. Aparece con
la frecuencia más alta (un 667o) la promoción general de la salud. Le sigue la
prevención, con un 39%. En tercer lugar, con un 29%, se menciona el desa-
rrollo comunitario.
En los resultados sobre focos de intervención, si bien se confirma este
énfasis en la promoción y prevención, se invierte el orden, ocupando la pre-
vención el primer lugar (con un 77%) y la promoción el segundo, con un 64%
de menciones. Si se compara el porcentaje de la promoción en la pregunta
sobre objetivos con el de la pregunta sobre foco de intervención, se aprecia
que son relativamente similares (66% y 64%). En cambio, en los porcentajes
que obtiene la prevención se observan diferencias, ya que ésta aparece con
39% de menciones como objetivo general y un 77% como foco de interven-
ción. Esta discrepancia puede explicarse por diferencias en la forma de obten-
ción y sistematización de los datos (en el caso de los objetivos generales, las
categorías de respuesta fueron generadas con posterioridad a la recolección de
datos, mientras en el caso de la pregunta sobre foco de intervención se genera-
ron con anterioridad), pero también reflejan a un cierto grado de discrepancia

117
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

La Tabla N° 2 permite observar que aproximadamente dos tercios (68%)


de los centros y programas incluyen salud mental entre sus objetivos específicos.
Le sigue en importancia el objetivo: educación, capacitación y trabajo, mencio-
nado por el 44% de los centros y programas. Las restantes nueve categorías tie-
nen frecuencias menores, aunque entre ellas también destacan el desarrollo de
organismos comunitarios y de la participación ciudadana (con un 30%), seguido
de cerca por el desarrollo y potenciación de redes sociales (29%). Poco frecuen-
temente mencionados son la investigación y validación de intervenciones (11%)
y e! desarrollo organizacional (47o).
Al considerar las frecuencias de cada comuna, se puede ver que, a excep-
ción de Nuñoa, todas tienen la salud mental como un objetivo específico en más
de la mitad de sus centros, en porcentajes que van desde un 627c en Conchalí,
hasta el caso de Maipú, que la ha integrado, sin excepción, en todos sus centros
y programas. Nuñoa, a diferencia del resto, tiene una mayor inclinación a! área
de educación, capacitación y trabajo como objetivo específico (437o), después
del cual le sigue, en segundo lugar, la salud mental (337o). La educación también
está presente en un porcentaje bastante importante en las comunas de Maipú y
Peñalolén, en un 60 y 677o respectivamente.
1.3. Focos de intervención

El foco de intervención se refiere al nivel de acción que se enfatiza al


planificar e implementar las iniciativas. Es decir, se refiere a la focalización que
hace un centro o programa en la promoción, la prevención primaria, en el trata-
miento o en la rehabilitación. La pregunta para consultar este aspecto se realiza-
ba abierta en un primer momento (¿cuál es su foco de intervención?), pero según
¡as respuestas se explicitaban las cuatro posibilidades (promoción general del
bienestar psicosocial, prevención, tratamiento y/o rehabilitación), vale decir, este
aspecto fue indagado teniendo una categorización previa y debiendo la persona
entrevistada responder, señalando una o más alternativas, correspondientes a las
cuatro categorías de la Tabla N° 3.
Bajo promoción general del bienestar psicosocial se entiende la acción
dirigida al fomento del bienestar biopsicosocial y aumento de la calidad de vida,
a través del desarrollo de competencias personales y guípales. En esta categoría

114
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

se integran, entre otras, actividades dirigidas a los jóvenes, para "desarrollar la


capacidad de autosostenerse y promover sus propias iniciativas"; a los adultos,
"para promover nuevas habilidades y conocimientos" y "lograr aumentar su
autoestima y capacidad de intervenir en la propia vida"; y a las personas mayo-
res, para "lograr el desarrollo de sus potencialidades con el fin de prepararlos
para las dificultades y desafíos que los esperan a futuro".
La prevención como foco de intervención, se refiere a la focalización por
parte del centro o programa en la realización de acciones para evitar ¡a aparición
de problemas específicos en una población o grupo de riesgo. Las actividades
que se incluyeron en esta categoría se refieren a dos áreas principalmente. La
primera se relaciona con la prevención de enfermedades, por ejemplo mediante
el mejoramiento de ¡a vivienda o: en el caso del SIDA, a través de la toma de
conciencia de riesgos y responsabilidades. La segunda área se refiere a la pre-
vención en el ámbito de los problemas psicosociales, como el caso de la violen-
cia intrafamiliar y la drogadicción.
El tratamiento corresponde a las acciones relacionadas con ¡a interven-
ción sobre algún problema específico ya existente, con el fin de mejorar la situa-
ción y evitar mayores consecuencias. Ejemplos de este foco de intervención son
el tratamiento dirigido a apoyar a mujeres víctimas de violencia intrafamiliar o la
atención psicopedagógica a niños con problemas escolares.
La rehabilitación está referida a acciones específicas para revertir, lo más
posible, las consecuencias de un problema cronificado, jugando la reinserción
social y laboral un rol importante. Por ejemplo, esta categoría es el foco de inter-
vención de las comunidades terapéuticas para personas con trastornos psiquiátri-
cos, de programas de rehabilitación de jóvenes infractores a la ley y de rehabili-
tación de niños con trastornos serios de aprendizaje.
La tabla que se encuentra a continuación presenta los valores de la misma
forma que las tablas anteriores. En cada línea los porcentajes se han calculado
respecto a la cantidad total de centros por comuna, a excepción de la última, en la
cual las cifras y porcentajes fueron calculados en función del total de los centros
y programas. Las categorías no son excluyentes, pudiendo un centro o programa
tener más de un foco de intervención.

115
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

TABLA N° 3:
Focos de intervención de los centros y programas
Promoción (lentírjl del! Prevención Traía mi Bte Reahahil larión j Total centran
Cimiuna
| Bienestar Psícosocial : j y programas

f % r % f ¡ % f ?0 |
10 4
Conchalí 77 ¡ 10 77 |
1 31 3 23
í °
La. Florida l 7 88 6 ; 75 6 75 ¡ 3 38 8
i i
5
i i
Macul i 5 : * j 12 92
í 38 j 3 i
i
23 13
Maipú 4 40 9 i 90 5 1 50 J 4 40 10
Ñuñoa 13 62 ! 14 67 7 i 33 7 33 i
21

Peñaiolén 6 67 ¡ 6 67 ; 3 33 i 22 9
Pudahuel 15 : 7 15 75 8 40 1 5
' ! 20

TOTAL 60 64 72 77 38 j 40 23 24 94

La prevención es el foco de intervención más frecuente en los centros y


programas psicológico-comunitarios incluidos en la investigación, siendo men-
cionada en el 77% de los casos. Esto significa que prevenir enfermedades y sus
complicaciones, así como prevenir problemas psicosociales -como la drogadic-
ción y la violencia en grupos de riesgo- constituyen el foco de intervención pri-
vilegiado.
El segundo foco más importante es la promoción general del bienestar
psícosocial, con un porcentaje del 64%, lo cual señala que una alta proporción de
centros y programas psicológico-comunitarios se preocupa de promover el bien-
estar y la calidad de vida, mediante el fomento de las iniciativas de los jóvenes,
la promoción de las habilidades y conocimientos en los adultos, el aumento de la
autoestima y de la capacidad de intervenir en la propia vida.
El 40% del total de centros y programas tiene como foco de intervención
el tratamiento. La única excepción es La Florida, pues la tabla indica que en
dicha comuna el 75% de los centros y programas tiene el tratamiento como foco
de intervención, pero al mismo tiempo enfatiza en igual grado la prevención y es
la comuna que tiene la frecuencia más alta en promoción del bienestar psicosocial,
con un 88%. Esta es, por lo tanto, la única comuna en la cual promoción, preven-

116
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

ción y tratamiento constituyen, homogéneamente, los focos de intervención más


comunes y frecuentes en sus centros y programas.
Al analizar la tabla también se puede ver que la rehabilitación es el foco
de intervención menos frecuente, según las respuestas de los centros y progra-
mas psicológico-comumtanos. ya que su porcentaje general es de 24%. Obser-
vando en detalle, la comuna de Pudahuel tiene la menor frecuencia, con sólo un
centro (5%) que se focaliza en la rehabilitación, a diferencia de Maipú, cuya
frecuencia en esta categoría es de 40%.

En este primer subcapftuio. sobre resultados de la investigación con 94


centros y programas comunitarios correspondientes a siete comunas de San-
tiago, fueron presentados y analizados sus objetivos generales y específicos
más el foco de sus intervenciones.
En cuanto a los objetivos generales, las categorías de análisis genera-
das a partir de las respuestas de los entrevistados son: desarrollo comunitario,
promoción general de la salud, prevención (entendida como prevención pri-
maria), tratamiento, rehabilitación, diagnóstico e investigación. Aparece con
la frecuencia más alta (un 66%) la promoción general de la salud. Le sigue la
prevención, con un 39%. En tercer lugar, con un 29%, se menciona el desa-
rrollo comunitario.
En los resultados sobre focos de intervención, si bien se confirma este
énfasis en la promoción y prevención, se invierte el orden, ocupando la pre-
vención el primer lugar (con un 77%) y la promoción el segundo, con un 64%
de menciones. Si se compara el porcentaje de la promoción en la pregunta
sobre objetivos con el de la pregunta sobre foco de intervención, se aprecia
que son relativamente similares (66% y 64%). En cambio, en los porcentajes
que obtiene la prevención se observan diferencias, ya que ésta aparece con
39% de menciones como objetivo general y un 77% como foco de interven-
ción. Esta discrepancia puede explicarse por diferencias en la forma de obten-
ción y sistematización de los datos (en el caso de los objetivos generales, las
categorías de respuesta fueron generadas con posterioridad a la recolección de
datos, mientras en el caso de la pregunta sobre foco de intervención se genera-
ron con anterioridad), pero también reflejan a un cierto grado de discrepancia

117
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

entre lo propuesto por ios centros y programas en el nivel de sus objetivos y el


foco que efectivamente tienen sus actividades de intervención. Con algún gra-
do de cautela se podría afirmar que en el nivel de las intervenciones existe un
mayor énfasis en la prevención primaria que en el nivel de los objetivos gene-
rales. Este punto se retomará posteriormente en el análisis específico de las
actividades de intervención.
Los objetivos específicos, recogidos con preguntas abiertas, incluyen
contenidos vanados, tales como el fomento de la salud física, de la salud men-
tal, educación, capacitación y trabajo, asistencia profesional, desarrollo
organizacional, desarrollo de organismos comunitarios y de participación ciu-
dadana, generación de lugares de encuentro en la comunidad, desarrollo y
potenciación de redes sociales, difusión de información y sensibilización ante
algunas problemáticas e investigación y validación de intervenciones. Entre
todos estos tipos de objetivos específicos, el fomento de la salud mental es el
más frecuente (68%), siguiéndole la educación y capacitación (44%). En ter-
cer lugar, con un 30% de menciones, está el desarrollo de organismos comuni-
tarios y de la participación ciudadana.
En síntesis, promover el bienestar psicosocial o la salud de la pobla-
ción y prevenir la aparición de problemas específicos, a través del fomento de
la salud mental y la educación y capacitación de los destinatarios, resultan ser
los ejes programáticos principales de los centros y programas de intervención
comunitaria. Algo secundario en relación a éstos, pero no irrelevante en tér-
minos de su frecuencia de aparición, ya que al menos es mencionado por aproxi-
madamente un tercio de los programas entrevistados, es el desarrollo comuni-
tario.

118
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

2. Aspectos financieros y administrativos


Este subcapítulo está dividido en dos temas que dicen relación con los
aspectos administrativos de los centros y programas psicológico-comunitarios.
El primero trata de las fuentes de financiamiento de los programas de interven-
ción y el segundo, de la composición de los equipos de trabajo que integran
dichos centros y programas.
La fuente de financiamiento tiene gran importancia para los centros y pro-
gramas, no sólo porque permite el acceso a los recursos materiales, sino porque
también puede influir en su ideología e insertar mecanismos específicos para
controlar el uso de los recursos. Por lo tanto, las actividades pueden ser diferen-
tes, dependiendo si el organismo financiador es el Estado, la Iglesia o alguna
organización extranjera.
Por otra parte, la composición de equipos de trabajo muestra los,recursos
humanos con que se cuenta en los centros y programas, poniendo en evidencia
las profesiones que trabajan con mayor frecuencia en este tipo de programas y,
por lo tanto, el enfoque de trabajo que prevalece.
Estos dos temas pueden dar luces sobre el modo de funcionamiento de los
centros y programas de intervención psicológico-comunitaria. Cabe aclarar que
ambos fueron investigados mediante preguntas abiertas, creándose las catego-
rías con posterioridad al análisis de las respuestas.
Esta sección, al igual que la anterior, incluye tablas de frecuencias, acom-
pañadas de una descripción y análisis de sus contenidos.
2.1. Fuentes de financiamiento

Los datos obtenidos fueron agrupados en cinco categorías, las cuales son:
financiamiento nacional del Estado; financiamiento nacional privado o
se mi privado; financiamiento de Iglesia; financiamiento extranjero y
autofinanciamiento. Estas cinco categorías a su vez se subdividieron en dos a
cuatro subeategorías cada una, detalle que se señala a continuación:
Por financiamiento nacional del Estado se entendió el financiamiento en-
tregado por el Gobierno. Aquí se dividió en tres subeategorías, dependiendo del
organismo estatal administrador de los recursos: (1) Municipios, (2) Ministerios
y (3) Instituciones de Gobierno, tales como el Servicio Nacional de la Mujer

119
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

(SERNAM), Servicio Nacional de Menores (SENAME), Instituto Nacional de


la Juventud (INJ), Dirección General de Deportes y Recreación (DIGEDHR),
Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS) y Junta Nacional de Auxilio
Escolar y Becas (JUNAEB).
La categoría /mandamiento nacional privado o semiprivado incluye to-
das aquellas fuentes de financiamiento provenientes del sector privado y del
semiprivado. Fue necesario dividirla en cuatro subcategorías: (1) cooperadores
(todos aquellos voluntarios o socios que otorgan financiamiento vía donaciones
y/o cuotas y que no son beneficiarios de las acciones de intervención de los
centros y programas), (2) empresas, (3) fundaciones y organizaciones no guber-
namentales y ¡4) universidades.
Financiamiento de iglesia, como el nombre lo indica, es el financiamiento
que las Iglesias (de diferente credo) entregan a los centros y programas, divi-
diéndose en dos subcategorías según si es de Iglesia nacional o Iglesia interna-
cional.
En la categoría financiamiento extranjero se incluyeron los dineros pro-
venientes desde fuera del país. La categoría se subdividió en dos: (1) organismos
internacionales, tales como Organización Panamericana de la Salud (OPS), Fondo
de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Organismo Internacional
Aldea del Niño. Comunidad Económica Europea, Cantas Internacional y Orga-
nizaciones de Derechos Humanos y (2) países extranjeros, donde se incluyeron
los financiamientos que entregan otros países a través de sus gobiernos, agen-
cias, fundaciones y organizaciones.
Por último, se construyó la categoría autofinanciamiento para integrar to-
das aquellas actividades desarrolladas por los propios centros y programas para
autofinanciar.se, reciban o no algún otro tipo de financiamiento. Se dividió en (1)
usuarios, donde se consignó la obtención de financiamiento a través de cuotas o
aportes que deben hacer las personas beneficiarías de las actividades del progra-
ma o centro y (2) actividades, telendas al financiamiento a través de la ejecución
de actividades creadas especialmente para generar recursos, como por ejemplo,
la formación de microempresas, rifas, ventas de bonos de cooperación, servicios
a otras organizaciones y participación en proyectos concursables.

120
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

Resulta importante destacar que un mismo centro o programa puede con-


tar con más de una rúente de financiamiento. Por lo tanto, en la tabla aparecen
dichas categorías como no excluyentes. habiéndose consignando todas las fuen-
tes de financiamiento señaladas por los programas y centros entrevistados. De
esta manera, los porcentajes de cada línea se calcularon en relación al total de
centros de la comuna correspondiente. Por ejemplo, en la comuna de Conchalí, 6
centros reciben financiamiento de los Municipios, lo que corresponde a un 46%
de los centros y programas de esa comuna. La última línea presenta los porcenta-
jes de acuerdo al total de los centros y programas.

TABLA N° 4:
Fuentes de financiamiento de los centros y programas
Financi amiento Finanri jinic n(o ¡.iriuMiii o r n a d o Financiamiento Financi imie nto Ai Total Total
nacional del Estado o seininrivado | de Iglesia extranjero aliento fuentes cen-
Comunas Munt- ! Minis- ; Itisti- Coo (Mi- Ein- ¡Funda-; Im- Nació- j Inler- Países lisua- 1 Acti vi- finan- tros y
:
cipíos ¡ terios [ lucio- rado- presas i dones j \ersi- nal i nacio- extran- rios dades cia- pro-
! nes res I y ONG i dades | nal jeros 1 miento gra-
mas
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f % f % I r ¡ % f %\ í % f % 1 r; % f \% f I % f % f % f¡% f %
1 :
1 '
Conchalí 6 46 n 15 S : 62 0 ] 0 j 0 i 0 i2 llSlOj 0 0 01 0 0 1 8 1 8 0 í 0 1 0 i 0 20 13
1 1 1
La Florida 3 38 0 | 0 i 2 125 0 0 0 0 3 | 3 8 Í O : 0 1 13 0 0 2 25 6J75 3 38! 1 j 13 21 8
Macul 8 ¡62 4 131 i 2115 1 8 0 0 0 i 0 j 0 ¡ 0 0 0 2 15 3 23 2 15 0 i 0 ¡ 0 0 22 13
i I i
Maipú 4 40 1 |101 3 130 1 10! 0 0 ¡ 1 Í10Í Oí 0 4 40 0 0 2 20 2 ¡20 0 0 0 0 18 10
l i l i

Ñuñoa 8 38i 4 119] 7 |33 4 I9| 1- 5 2 jlOÍOiO 6 29 0. 0 1 5 9 ¡43 41191 11 5 47 21


,
Pcñalolén ? \T>\ I |r>| ~I ¡22 0 0 0 0 1 111 0 j 0 1 lili 0 0 1 11 4(44 2|22¡ 0| 0 15 9
i
Pu (Jahuel 1155 2 101 2 ¡10 1 5 ¡ 0 0 0 j ü j 1 ; 5 0 0 0 0 2 10 8 ¡40 2 ¡ 10| 5 ¡25 34 20
1 ¡ 1
T. Parcial 42 45 15 16126128 7 7Í 1 ¡ 1 ¡9 Il0| 1 j 1 T2[l3| 2 2 12 13 32 34 11 12 7 7 177 94
i ¡
T.Genernl 88% 18% í 19% 14% 15% 44% 47% 18% i 19% 177 94

En general, la tabla muestra que el Estado es quien financia la mayoría de


los centros y programas, con una frecuencia de un 88%, situación en la cual los
Municipios tienen el papel principal, ya que financian (o co-financian) un 45%
del total de los centros y programas psicológico-comunitarios. La segunda fuen-
te más importante la constituye el financiamiento extranjero, que apoya el 47%
de todos los centros y programas. Le siguen el autofinanciamiento y las fuentes
nacionales privadas o semiprivadas. ambas categorías con un 19%. La Iglesia

121
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

nacional e internacional es la fuente menos frecuente, en relación a la totalidad


de los centros y programas, ya que aporta recursos materiales sólo al 15% de
éstos.
Al observar cada una de las comunas en particular, queda en evidencia
que el Estado es la fuente más frecuente de financiamiento en cuatro de las siete
comunas: Conchalí, Maipú, Macal y Pudahuei. El resto, presenta el financiamiento
extranjero como el medio más común. En Maipú destaca que un 40% de los
centros y programas recibe financiamiento de Iglesia nacional, que junto al apor-
te municipal, en el mismo porcentaje, constituyen la principal fuente de
financiamiento de los centros y programas de la comuna. La Florida destaca
como la comuna con mayor financiamiento proveniente de países extranjeros
(75%), el más alto aporte de fundaciones nacionales y ONG (38%) y de
autofinanciamiento a través de los usuarios. Macul es ía única comuna que reci-
be financiamiento de Iglesias internacionales, específicamente en dos de sus cen-
tros. Pudahuei presenta dos particularidades: es la única comuna en que un cen-
tro recibe financiamiento de una universidad y es la que tiene el porcentaje más
alto de autofinanciamiento a través de actividades como rifas o microempresas.
Si se divide el total de fuentes de financiamiento (177) por el número total
de centros y programas (94), se observa un resultado de 1,8 que indica que en
general los centros y programas tienen más de una fuente de financiamiento.
2.2. Composición de los equipos de trabajo

Respecto a la composición de los equipos de trabajo que integran los cen-


tros y programas psicológico-comunitarios, el tema se indagó a través de una
pregunta abierta y, luego de analizar y listar las respuestas, se generaron once
categorías: psicólogo; médico y psiquiatra; área enfermería (enfermera, auxiliar
enfermería, matrona); otros profesionales de la salud (terapeuta ocupacional,
kinesiólogo, fonoaudiólogo, nutricionista, auxiliar paramédico); área trabajo
social (asistente social, técnico social, técnico en bienestar social, orientador fa-
miliar); antropólogo y sociólogo; área educación y educación especial (profe-
sor, educador diferencial, psicopedagogo, educadora de párvulos, auxiliar de pár-
vulo); alumnos en práctica y estudiantes (de diversas carreras); agentes comuni-
tarios (monitor, animador comunitario, animador de terreno, animador

122
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

sociocultural. educador popular); personal administrativo (contador, secretaria,


recepcionista. auxiliar, mayordomo! y finalmente ia categoría otros, que incluye
una variedad de personas cuyas profesiones o actividades no cabían en ninguna
de las categorías anteriores y entre sí tampoco tenían características comunes
que permitieran poner un nombre a la categoría, siendo generalmente casos úni-
cos. Algunos ejemplos de esta categoría son: un técnico automotriz, un músico,
una diseñadora gráfica, un teólogo, un seminarista, una religiosa, abogados, pro-
curadores, un geógrafo, un economista, una relacionadora pública, un detective,
un arquitecto y algunos que no consignaban profesión.
Para la tabla siguiente, en particular, es importante recordar que las fre-
cuencias consignadas corresponden a cantidad de centros en que se menciona la
existencia de tal o cual tipo de profesional. Por lo tanto, las cifras no reflejan el
número de profesionales, sino el número de centros en que se incluyen profesio-
nales de un determinado tipo. Por ejemplo, si en una comuna hubiesen dos cen-
tros que integran monitores, independientemente de que uno tenga 20 monitores
y el otro 3, esa comuna aportaría 2 menciones al total general registrado.

TABL\ N° 5:
Composición de los equipos de trabajo de los centros y programas
h Cl)l(>- Médicos Ara Otras i Atw Antropó- Educa- Alumnos Agentes Personal Otros Total
enferme- profesio-l trabajo logo! y ción y en comuni- adminis- ten-
Comunas ría nales de | «*"l J Sociólo- educa* práctica tarios y trativo tros)
tras la salud ¡ MÍaHa- gos ción y monitores pro-
cioo especial estudian- gra-
• familiar tes mas

f % "r f % r 1 % j f "» r 1% f ¡% f \% f \% f \% f 1*
' í

Conchalí 8 62 > 5 0 0 2 ! 13 | 6 4fi 3 ¡23 7 | 5 4 2 15 7 ¡54 2 ¡15 3 ¡23


1 13
' i !
i - ; IJ
7 88 3 38 0 0 1 i 13 5 63 1 ¡ 13 8
La Florida 2|23|6 75
i °;° 6 ¡75
i
1 I 13
i

Macul 4 31 5 38 4 31 4 ¡31 110 .77 1 í 8 3 23 0 0 S|62 3|23 i 23 13


'
7 70 •' 30 3 30 4 j40 i 9 90 0 i 0 30 5 ¡50 6 |60~ 1 l010
Maipú

Ñuñoa 12 57 6 29 4 19 8 ¡38 12 ¡57


1
5

2 i J 0 12 í 57
50 3

1 5 33 11 ¡52
1
¡43 21
• 1
Peñaioléri 4 44 3 33 i
22 2 | 22 5 156 1 1| 3 33 5 56 1 ¡11 1 1! 9
!
Pudahucl 10 50 2 10 « 20 2 i 10 13 • 65 1 5 5 25 1 5 II 55 9 i 45 4 ¡20 20
i i
TOTAL 52 55 24 2rt 17 18 24 | 26 61 165 9 10 38 40 10 11 49 52 33 135 22 !23 94
1
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

Los datos que aporta esta tabla indican que la mayoría de los centros y
programas cuentan con profesionales del área de trabajo social, es decir, asisten-
tes sociales, técnicos sociales, técnicos en bienestar social y/o orientadores fami-
liares. Esta frecuencia alcanza un 65%.
Los psicólogos son el segundo grupo de profesionales más frecuente en
los equipos de trabajo. La tabla indica que se encuentran presentes en un 55% del
total de los centros y programas de la investigación, lo cual significa que forman
parte de los equipos en un poco más de la mitad de los casos.
La tercera mayoría, en cuanto a integrantes de los equipos de trabajo, la
constituyen los monitores y agentes comunitarios, con una frecuencia de un 52%.
Esto implica que los miembros de la comunidad están formando parte activa de
los centros y programas, en algo más de la mitad de los 94 equipos de intervención.
Otras personas que componen los equipos, pero en porcentajes bastante
menores, son los sociólogos y antropólogos, señalados en el 10% de los centros
y programas, y los estudiantes de alguna carrera universitaria y alumnos en prác-
tica, que constituyen parte de los equipos de trabajo en el 11% de los casos,
teniendo mayor presencia en las comunas de Maipú y Peñalolén (en aproxima-
damente un tercio de sus centros y programas).
Considerando las frecuencias parciales, es interesante observar la presen-
cia de psicólogos en las diferentes comunas. La tabla muestra que Conchalí y La
Florida son las dos comunas que tienen más centros y programas que incluyen a
psicólogos, sobresaliendo especialmente la Florida, que en el 88% de sus inicia-
tivas cuenta con dichos profesionales. El resto de las comunas cuenta con una
mayor inclusión de profesionales del área trabajo social y orientación familiar
que de psicología, excepto la comuna de Ñuñoa, que tiene igual presencia tanto
de psicólogos, como de asistentes sociales y orientadores familiares y profesio-
nales del área educación. Apreciando los valores de la tabla de frecuencias, se
puede concluir que no hay comuna en la que no haya algún psicólogo, pero tam-
poco se da el caso de comunas que cuenten con uno en el 100% de sus centros y
programas.
Los agentes comunitarios y monitores presentan también una alta frecuen-
cia de inclusión en cada una de las comunas en particular. Todas las comunas, a
excepción de Nuñoa, tienen agentes comunitarios en frecuencias que van del 54

124
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

al 75%. La Florida se encuentra en el extremo superior, destacando como la


comuna que integra con mayor frecuencia los agentes y monitores comunitarios
a sus equipos de trabajo. Ñuñoa, en cambio, tiende menos que las otras comunas
a integrar personas de la comunidad, ya que en su caso el porcentaje de inclusión
es de un 33%.
Por último, los médicos y psiquiatras participan en un 26% del total de los
centros y programas, porcentaje que no es alto en comparación con otras catego-
rías, pero que se reparte equitativamente en las diferentes comunas estudiadas.
Es decir, en todas las comunas hay al menos un centro o programa que integra a
un médico o psiquiatra en su equipo de trabajo.

Los resultados presentadas en este subcapítulo contemplan aspectos


financieros y administrativos, mostrando las fuentes de financiamiento de los
centros y programas de las siete comunas santiaguinas seleccionadas, más la
composición de los equipos humanos de estos centros y programas.
En cuanto al financiamiento, los resultados ponen en evidencia, en pri-
mer lugar, la gran diversidad de fuentes de financiamiento existente y, en
segundo lugar, el hecho que la cantidad de fuentes casi duplica la cifra de
centros y programas (177 contra 94) constatándose que resulta habitual que
ellos obtengan financiamiento de más de una fuente a la vez.
En relación a la diversidad, coexisten en la mantención material de los
centros y programas de intervención comunitaria, financiamientos nacionales
estatales con financiamientos nacionales privados o semiprivados,
financiamiento nacional e internacional de Iglesia, financiamiento extranjero
y autofinanciamiento.
En cuanto a la preponderancia de estas fuentes, se aprecia la primacía
del financiamiento estatal, el cual aporta recursos materiales a un 88% de los
, centros y programas entrevistados. También resulta relevante, aunque en me-
nor grado que el anterior, el financiamiento extranjero, obteniendo el 47% de
los centros y programas recursos por esta vía. Las otras tres fuentes de
financiamiento son numéricamente de menor importancia. Un 19% de los cen-
tros y programas recibe financiamiento privado o semiprivado nacional, tam-
bién un 19% obtiene recursos a través de gestiones de autofinanciamiento y
un 15% se beneficia con el financiamiento eclesiástico nacional e internacio-
nal.
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

Respecto a la composición de los equipos de trabajo, los resultados


muestran una gama de profesionales que incluye a psicólogos, antropólogos.
sociólogos, médicos (generales y psiquiatras), profesionales del área enfer-
mería (enfermera, auxiliar de enfermería, matrona), otros profesionales de la
salud (terapeutas ocupacionales, kinesiólogos, fonoaudiólogos, nutncionistas,
auxiliares paramédicos), profesionales del área trabajo social (asistentes so-
ciales, técnicos sociales, técnicos en bienestar social, orientadores familia-
res), profesionales del área educación y educación especial (profesores, edu-
cadores diferenciales, psicopedagogos, educadoras de párvulos, auxiliares de
párvulo). Los equipos de trabajo también incluyen agentes comunitarios tales
como: monitores, animadores comunitarios, animadores de terreno, animadores
sociocuiturales y educadores populares. Asimismo tienen personal adminis-
trativo (contador, secretaria, recepcionista, auxiliar, mayordomo) y alumnos y
estudiantes en práctica de diversas carreras. También se mencionaron, aunque
sólo una o muy pocas veces: técnico automotriz, músico, diseñadora gráfica,
teólogo, seminarista, religiosa, abogados, procurador, geógrafo, economista,
relacionadora pública, detective y arquitecto.
El análisis de esta amplia gama de profesiones muestra, sin embargo,
un claro predominio numérico de la frecuencia de inclusión de algunas sobre
otras. Es así como un 65% de los centros y programas entrevistados incluye a
profesionales del área trabajo social y orientación familiar en sus equipos de
trabajo y un 55% tiene psicólogos, constituyendo éstas las profesiones mayor-
mente representadas. La presencia de profesionales del área educacional se da
en un 40%. Un 26% de los equipos de intervención comunitaria tiene médicos
generales y psiquiatras y otro 26% integra a otros profesionales de la salud.
Profesionales poco representados son los del área enfermería y los antropólogos
y sociólogos, existentes en un 18% y un 11% de los equipos, respectivamente.
Un 52% de los centros y programas integra agentes comunitarios y
monitores en sus equipos de trabajo. Esto último resulta particularmente inte-
resante, ya que los agentes comunitarios y monitores pueden ser considerados
intermediarios relevantes para la participación de la comunidad.
Por último, en el 35% de los centros y programas comunitarios se aprecia
la inclusión de personal administrativo y en el 11% la presencia de estudiantes
en práctica.

126
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

3. Caracterización de los destinatarios


Esta sección se ha destinado a la caracterización general de los destinata-
rios de las intervenciones psicológico-comunitarias en términos de tres variables
sociodemográficas: edad, sexo y nivel socioeconómico.
Cada una de estas variables fue preguntada a través de la entrevista, lo que
significa, que las categorizaciones de las tablas de frecuencia dependen exclusi-
vamente de la definición y percepción que tiene cada centro respecto a la pobla-
ción que atiende.
Por lo tanto, la población que se perfila a continuación, a través de las
tablas de frecuencia, no es la que efectivamente se atiende o participa de las
actividades que los centros o programas ofrecen, sino que corresponde a lo que
cada centro y programa definió corno su población objetivo.
Para poder analizar la información recolectada sobre este tema, de dife-
rentes maneras, se crearon tres tipos de tabla de frecuencias. La primera muestra
las tres variables en conjunto, con el fin de obtener una visión global de la pobla-
ción a la que se dirigen los centros y programas y se compone de categorías no
excluyentes. La segunda tabla, en cambio, se centra exclusivamente en la varia-
ble edad y registra la información considerando las categorías excluyentes una
de otra, a fin de poder identificar grupos etáreos específicos y analizar si hay
centros y programas que se dirigen a uno de esos grupos en particular. La tercera
y última tabla, generada con los mismos criterios de la segunda, está dedicada
solamente al nivel socioeconómico, para permitir una visión específica del sector
de la población definido como destinatario.
3.1 .Características sociodemográficas generales
La tabla N° 6 muestra las características sociodemográficas generales de
la población beneficiaría de los centros y programas entrevistados. Está dividida
en tres grandes categorías, las cuales se refieren al sexo, la edad y el nivel
socioeconómico. Cada una de ellas está dividida, a su vez, en subcategorías que
especifican con mayor exactitud dichas características. Esta tabla no presenta
categorías excluyentes, es decir, un centro puede estar incluido en más de una
subcategoría si atiende una población que abarca varias de ellas; si un centro
atiende a personas de todas las edades, se incluye en cada una de estas

127
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

subcategorías. Los porcentajes se han calculado en función del total de centros


por comuna. Por ejemplo, la primera línea índica que en Conchalí el 92% de los
centros y programas atiende a personas de ambos sexos, mientras un 8% atiende
un sólo sexo; que en el 389c de los centros y programas se atiende a niños de 0 a
12 años (aunque no necesariamente en forma exclusiva) y así sucesivamente.

TABLA N° 6:
Características sociodemográficas generales de
la población destinatario, de los centros y programas
Sexo Edad Nivel Socioeconómico Total
centros
Comuna
Ambos ' Seto o 12 13-24 25-59 Mj más Bu jo Medio Mi dio Medio y prn-
i un sexo Bajo Alto ;r.,mas

if| %j f % f % r; % f i % r % rl % rl % M % f %
! 1
Conchalí 112 92 1" 8 5 38 12 92 9 | 69 3 23 9 ! 69 9 | 69 i 8 0 0 13
La Ronda j 6 1 75 2** 25 2 25 7 j 88 8 100 4 50 7 ¡88 5 63 3¡ 38 0
o 8
Macul 12| 92 \" « 5 38 8 62 8 62 4 31 13 100 3 23 1 8 0 0 13
Maipú 9 90 l» ,0 4 40 8 80 5 50 2 20 9 90 3 30 0 0 0 0 10
Ñuñoa 19 90 2»» 10 10 48 16¡ 76 13 62 11 52 19 90 18| 86 10 48 6 29 21
Peñalolén 7 78 2**-- 22 3 33 7 i 78 6 i 67 1 11 9 100 3 33 0 0 0 0 9
Pudahuel 115 75 ¡5** 25 9 45 15 75 13 j 65 ó 30 20 100 2 1 10 0 0 o 0 20
TOTAL Í80 85 14 15 38 40 731 78 62! 66 31 33 86 91 43 46 15 16 6 6 94
! 1
* anende sólo hombres
** atiende sólo mujeres
***un programa atiende sólo hombres, el otra sólo mujeres

En esta tabla se puede observar que el 85% de los centros y programas


está destinado a una población de ambos sexos. También cada una de las comu-
nas, en particular, presenta una tendencia clara a dirigir sus intervenciones a
ambos sexos, en porcentajes que van desde un 75% en el caso de La Florida y
Pudahuel, hasta un 92% en Conchalí. No obstante, se puede observar que tam-
bién existen algunos centros y programas destinados a un solo sexo, siendo la
destinataria más frecuente en estos casos la mujer, ya que seis comunas tienen al
menos un programa destinado a la población femenina en forma exclusiva, su-

128
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

mando éstos, en total, doce. Para los hombres, en cambio, existen en las siete
comunas estudiadas, sólo dos centros dedicados exclusivamente a ellos.
Respecto de la edad, la totalidad de las comunas atiende, en su gran ma-
yoría (.78%), a personas que tienen entre 13 y 24 años. Le sigue, en segundo
lugar, con un porcentaje de 66%, la atención a personas entre 25 y 59 años. Es
decir, hay una inclinación a atender, en primer lugar, a jóvenes y, en segundo
lugar, a adultos. Los niños y los adultos mayores son considerados corno pobla-
ción destinataria en el 40% y 33% de los centros y programas, respectivamente,
conformando un sector que es considerado con menor frecuencia como pobla-
ción destinataria, en relación a los jóvenes y los adultos. Las frecuencias parcia-
les indican que Ñuñoa es la comuna en que mayor cantidad de centros y progra-
mas se dedican al trabajo con niños (48%) y con adultos mayores (52%). La
Florida presenta cifras similares en esta última categoría, con un 50% de centros
y programas dirigidos a la tercera edad.
En cuanto a nivel socioeconómico, la gran mayoría, el 91% de los centros
y programas, se dirige a una población de nivel socioeconómico bajo y el 46% a
la categoría medio-bajo. En Ñuñoa, sin embargo, casi la mitad de los centros y
programas (48%) se dirige a una población de nivel medio. Además, es esta la
única comuna en que existen intervenciones dirigidas un sector poblacional de
nivel medio-alto (en un 29% de sus centros y programas). La Florida es la otra
comuna en que se dirigen actividades de intervención a una población de nivel
medio, en un 38% de sus centros y programas.

3.1.1. Edad de la población destinataria


La siguiente tabla muestra en detalle la variable edad. En este caso, las
categorías son excluyentes entre sí. Esto implica que se especifica exactamente a
qué grupos etáreos está destinado cada programa. Por ejemplo, la primera co-
lumna incluye los programas destinados exclusivamente añinos (0a 12 años); la
segunda los que atienden sólo a jóvenes (73 a 24 años); la tercera los que atien-
den sólo a adultos (25 a 59 años) y la cuarta los que reciben exclusivamente a
adultos mayores (60 años y más).
Las siguientes columnas incluyen rangos de edad más amplios. Por ejem-
plo, la categoría de 0 a 24 registra a los centros que se dedican sólo a niños y
jóvenes; la categoría que sigue (0 a 59), incluye sólo programas que atienden a

17Q
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

niños, jóvenes y adultos, y la columna encabezada por la categoría de 0 a 60


años y más, registra sólo programas dirigidos a todas las edades.
Las últimas tres columnas también agrupan varios rangos etáreos, pero
con combinaciones diferentes a las columnas anteriores. La categoría de 13 a 59
significa que la atención del centro o programa está dirigida a niños, jóvenes y
adultos; la columna siguiente, 13 a 60 y más, incluye a los centros que atienden
a jóvenes, adultos y adultos mayores, excluyendo sólo a los niños. Por último, la
categoría de 25 a 60 y más, registra a todos los programas destinados sólo a
adultos y adultos mayores.
Esta tabla, por lo tanto, divide los centros y programas en relación a las
edades de sus destinatarios, registrándose cada centro y programa psicológico-
comunitano sólo en una categoría, la cual define exactamente la población a la
cual se dinse.

Tabla N° 7:
Edad de la población destinatario de los centros y programas

Rango de Edf d Tula!


centros
Comuna
0 13 -24 25 MI Ymás 0 24 1) 5» I) - SO 13 -59 13 - 611 25 - a y Pr<>-
- - y más Y más v más gramoi

1f % f % f % f % r %! f % f| % f % f % f %
0 !
Conchalí 1 0 0 15 0 0 1 8 i S12 15 2 j 15 5 38 0 0 0 0 13
! '
La Honda I 0 0 0 0 1 13 0 0 0 0 1 13 1 13 2 25 3 38 0 o 8

Macul 1 8 2 15 1 8 1 8 i 8 2* » 1 8- i 15 1 8 1 8 13

Maipú 0 0 3 30 1 10 0 0 2 20 1 10 l*Á 10 1 10 1 10 0 0 10

iÑuñoa 1 5 2 10 1 5 2 10 3 14 1 5 5 | 24 2 10 3 14 1 5 21

Peñalolén 0 0 2 22 2 22 0 0 1 II 1 11 i ! ii 2 22 0 0 0 o y

Pudahue! 1 2

TOTAL j 4
10

4
3

14
15

15
2

8
10 0

4
0

4
F
10
10 3 15

12
2
I
10 i

16
10
17
3
11
15

12
1 5 20

94
9 11 11 13 14 3 3

* En uno es de 0 a 12 y ds 25 a 59
** Todas las edades menos el rango 13-24 años

130
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

La tabla indica que los centros y programas psicológico-comunitarios tie-


nen como población destinataria una gran variedad de grupos etáreos. Asimismo
muestra que hay centros y programas destinados a personas de diferentes eda-
des, así como los hay dedicados a un grupo etáreo específico.
En casi todas las comunas hay centros y programas de este último tipo, es
decir, que están destinados a una edad específica. Respecto a ellos, se puede ver
que hay una inclinación por privilegiar como población destinataria a jóvenes
que tienen entre 13 y 24 años. En términos de porcentajes, hay un 15% de cen-
tros y programas, en relación a la totalidad de la muestra, que se dedica solamen-
te a la población juvenil, el 9% se dirige exclusivamente a adultos, un 4% se
dedica a los niños y otro 4% a los adultos mayores. La baja cantidad de centros y
programas dedicados a niños y a adultos mayores, se observa también en el he-
cho que, de las siete comunas, hay cuatro que no tienen una organización especí-
fica para niños (Conchalí, La Florida, Maipú, y Peñalolén) y también cuatro que
no registran centros y programas para adultos mayores (La Florida, Maipú,
Peñalolén y Pudahuel). En síntesis, de los centros y programas destinados a un
solo grupo etáreo, es más frecuente la existencia de iniciativas destinadas a los
jóvenes y en segundo lugar a los adultos.
Respecto a las tres columnas que siguen, las cuales agrupan diferentes
edades, se puede apreciar que hay un número importante de centros y programas
destinados a niños y jóvenes (en su conjunto), a niños, jóvenes y a adultos y,
finalmente, a personas de todas las edades. Entre estas tres categorías no existen
diferencias importantes entre las comunas, ya que las frecuencias se reparten en
forma equitativa, con un 11%, 12% y 14%, respectivamente.
En términos generales, se puede sostener que, existiendo una gran varia-
bilidad, hay una mayor dedicación de los centros y programas psicológico-co-
munitarios a jóvenes y adultos (17%), siguiéndole los centros y programas diri-
gidos específicamente a jóvenes (15%). El tercer porcentaje más importante co-
rresponde a la dedicación a personas de todas las edades, con un 14%.

3.7.2. Características socioeconómicas de la población destinataria


En la tabla que sigue se expone la caracterización socioeconómica de la
población destinataria. Se diferencia entre los niveles bajo, medio-bajo, medio y
medio alto, generándose, además de estas cuatro, categorías que engloban a va-

131
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

rios niveles. Todas esta categorías son excluyentes, siendo registrado cada centro
o programa sólo una vez en la tabla.

Tabla N° 8
Características socioeconómicas ele
la población destinatario, de los centros y programas

Nivel Socioeconómico Totilj


centra ¡
Comuna ¡
! bolo oa Bajo a Rajo a Sólo Medio bajo Medio bajo Sólo Medio j Sólo me- y pro-
! bajo medW bajo mérito medio alto medio bajo a meriío a m. alto medio medio uito dio alto gramas
fI % f | % f % f! % E| % f ¡ % f % f | % f % f1%
Conchalí 4 31 4 | 31 i 3 0 ; 0 4 \ 31 0 ' 0 0 0 0 : 0 0 0 0 0 13

La Flündaí 3 i 38 l 13 3 38 0 ;
0 T+Ts"1 0 j 0 0 0 0 : 0 0 0 0I 0 8

Macu! |10 77 21 15 [ 08 0 j 0 ol o 0 0 0 0 0 j 0 o 0 0 0 13

Maipú i 7 70 2 20 0 0 o; o 1 ¡ 10 0 0 ü 0 0 i 0 0 0 0 i 0 11)
1
Ñuñoa | 2 10 9 43 3 14 5 24 0 0 !j5 0 0 0 0 1 5 0 0 21
i
1
Pcñalolén] 6 67
*|
33 0 0 o 0 0 0 0 o 0 0 0 0 0 0 0 i 0 9

Pudahuel ¡18 90 2 10 0 0 0 '• 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 20


f

TOTAL ]50 53 23 24 8 9 : 5 j 5 6 I 6
i
1 [ 1) 0 0| 0 1 1 o D 94

En términos generales, el 53% de los centros y programas se dedica ex-


clusivamente a una población de nivel socioeconómicobajo. Lo sigue un 24%
dirigido a los niveles bajo, más medio-bajo. Mucho menos frecuentes (9%), son
los centros y programas destinados al grupo poblacional integrado por niveles
socioeconómicos desde bajo hasta medio. Esto indica que, en general, los cen-
tros y programas se dirigen preferencialmente a la población de bajos recursos.
Exclusivamente al nivel medio-bajo se dedica un 6% de los centros y
programas, destacando Conchalí, que tiene un 31% de sus centros y programas
dirigidos a esta población. Por último, también destaca Ñuñoa, que se caracteri-
za porque un 24% de sus centros y programas se dirige al grupo poblacional que
abarca desde el nivel socioeconómico bajo al medio-alto.

132
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

A continuación se presenta una síntesis de las características


sociodemográficas predominantes en los destinatarios de centros y progra-
mas de intervención psicológico-comunitaria. Al respecto se deberá recordar
que estos datos muestran la definición que cada centro o programa hace de su
población destinataria, no correspondiendo necesariamente a quienes de he-
cho resultan beneficiarios de las intervenciones.
En cuanto al sexo, en la gran mayoría de los centros y programas (el
85%) tanto hombres como mujeres son objetivo de las intervenciones comu-
nitarias. Sin embargo, en aquéllos dirigidos a un sólo sexo (15%), la mayor
parte (12 de 14) se dedica sólo a mujeres.
En relación a la edad, se aprecia que ¡os jóvenes entre los 13 y los 24
años son los más frecuentemente elegidos (por el 78% de los centros y progra-
mas) como población destinatana. Le siguen en frecuencia los adultos, a los
cuales se dedica un 66% de los centros y programas. Los niños (de 0 a 12
años) se definen como población destinatana en un 40% de los casos y los
adultos mayores en un 33%.
El análisis de los centros y programas que se dedican exclusivamente a
un determinado grupo etáreo confirma lo anterior, mostrando que existe un
15% de centros y programas exclusivamente abocado a la población juvenil,
luego un 9% dedicado exclusivamente a adultos, un 4% a niños y otro 4% a
adultos mayores. Sin embargo, estos datos también muestran que la mayor
parte de los centros y programas no se especializa en un grupo etáreo determi-
nado, dedicándose a un rango de edades más amplio. Es así como, a modo de
ejemplo, el 17% de los centros y programas está dedicado a una población que
va de los 13 a los 59 años y el 14% recibe personas de todas las edades. No
obstante lo señalado, también estos datos confirman que la juventud es un
sector de la población que recibe la mayor preocupación de parte de los cen-
tros y programas entrevistados.
Por último, en cuanto a su caracterización socioeconómica (caracte-
rización realizada desde los centros y programas entrevistados), se aprecia
que la población de bajos recursos es, definitivamente, aquella a la cual están
dirigidos los mayores esfuerzos. El 100% de los centros y programas entrevis-
tados realiza acciones de intervención para este grupo poblacional y, un 53%
está destinado en forma exclusiva a la población de bajos recursos. Otro 24%

13
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

se dirige a personas de nivel socioeconómico bajo más medio-bajo. Un 16%


recibe a sectores de nivel medio y un 6% los de sectores medios-altos, además
de los de niveles bajos que, como se dijera, son recibidos por todos los centros
y programas. Ninguno de los 94 centros y programas estudiados se dedica en
forma exclusiva a una población de nivel socioeconómico medio o alto.

134
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

4. Inserción comunitaria
Este tema tiene relación con ia forma en que los centros y programas
psicológico-comunitarios se insertan en la población a la cual se dirigen. Impli-
ca, por lo tanto, el tipo de contacto que ellos establecen con su población objeti-
vo. Específicamente, al hablar de inserción comunitaria, se está haciendo refe-
rencia a los modos o mecanismos que desarrollan los centros y programas para
facilitar el acceso de la comunidad a sus actividades, o bien, para facilitar su
propio acceso a la comunidad. El análisis dio origen a tres aspectos que se consi-
deraron relevantes: las vías de acceso que tiene el beneficiario para tomar con-
tacto con el centro o programa, es decir, a través de qué o quién llega; las accio-
nes concretas que los diferentes centros y programas realizan para acercar a la
población a sus actividades, vale decir, los medios que usan para darse a conocer
e invitar a los destinatarios a la participación; y, por último, el lugar en que los
centros y programas realizan sus actividades, con el objetivo de ver si utilizan un
local propio, o si por el contrario -o además de lo anterior- salen hacia la comu-
nidad, por ejemplo a través de visitas domiciliarias o actividades en la calle o
utilizando otros locales comunitarios para sus actividades.
En la entrevista, esta información fue recogida a través de tres preguntas:
"¿cómo acceden las personas?", " 0 qué acciones realiza el programa o centro
para facilitar el acceso de la población destinataria?" y "describa en qué medida
su equipo ''sale" hacia la comunidad o realiza la atención en su propio local".
Estos tres aspectos fueron preguntados en forma abierta, sin entregar a los entre-
vistados ningún tipo de categorización previa. Los investigadores posteriormen-
te clasificaron las respuestas, según la información recolectada, dando origen a
las categorías que conforman las tres tablas de frecuencias que se presentan a
continuación.
4.1. Vías de acceso a los centros y programas

La tabla que sigue muestra las diferentes vías que tienen las personas para
acceder a los centros y programas, es decir, responde a la pregunta "¿cómo acce-
den las personas'.'". Las categorías que se generaron en función de las respuestas
son: demanda espontánea, derivación institucional y acceso por exigencia de
otro programa o institución. Esto significa, respectivamente, que los destinata-

135
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

rios se acercan por sí mismos al programa o centro, de manera espontánea: que


son derivados desde otra organización: o que el integrarse a dicho programa es
un requisito para otra institución.
Al igual que en la gran mayoría de las tablas presentadas en este capítulo,
dichas categorías no son exciuyentes, porque para un mismo centro o programa
pueden coexistir distintas vías de acceso.
Los porcentajes parciales que aparecen en la tabla se calcularon en fun-
ción del total de los centros y programas de cada comuna; asimismo, la línea
final presenta los porcentajes calculados en función de! total de centros y progra-
mas que componen la muestra. Por ejemplo, en Conchalí, un 92% de sus centros
y programas tiene la demanda espontánea como vía de acceso, pero también
accede gente por derivación institucional, en un 38% de los centros y programas.
o por exigencia de otro programa o institución, en un S% de los casos.

TABLA N" 9:
Vías de acceso a los centros y programas
Comuna Demanda espontánea Derivación Acceso por exigencia de otro Tola! centros y
institucional programa n institución programas

! f % ! f % f i %
Conchalí i |2 i 92 i 5 38 1 i 8 13
8 | ioo !
La Florida
1 !2
6 75 0 í
[
0 8
Macul í ! 92 9 69 2 15 13
¡vlaipú 10 100 5 50 1 10 10
16 i 76 |
iÑuñoa i 15 71 5 24 21
9 ! i
Peñalolén I i
IOO 3 33 0 i 0 9
Pudahuel 15 ! 75 11 55 1 5 20
1
TOTAL 82 87 54 57 10 í 11 94
1

Al analizar la tabla, resulta evidente que la vía de acceso más frecuente-


mente mencionada por los centros y programas es la demanda espontánea, con
una frecuencia muy por sobre las demás (87%). Si se analiza esta información
por comunas, llama la atención que en Pudahuel y Nuñoa el acceso por demanda
espontánea es menos frecuente (75% y 76%, respectivamente) que en los centros
y programas de las otras comunas. En el otro extremo, se aprecia que dicha vía

136
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

resulta especialmente importante en tres comunas. La Florida, Maipú y Peñalolén,


en las cuales el 100% de sus respectivos centros y programas incluye la demanda
espontánea como forma de acceso.
La segunda vía de acceso más nombrada es la derivación institucional,
que es mencionada por un poco más de la mitad de las organizaciones (57%). Sin
embargo, esto también significa que hay un porcentaje importante (43%) que no
la utiliza, lo cual puede hablar de pocos contactos interinstitucionales, ya sea
dentro de la comuna o con organizaciones en general.
Cada una de ias comunas presenta grados distintos de utilización de la
derivación de otros organismos como forma de acceder a sus centros y progra-
mas. Dos de ellas. Conchalí y Peñalolén. son las que menos utilizan esta vía de
acceso, en un porcentaje que está muy por debajo de la demanda espontánea. No
pasa lo mismo con Macul, La Florida y Ñuñoa, comunas en las cuales la deriva-
ción es una vía importante de acceso en alrededor del 70% de sus centros y
programas. En Ñuñoa, la derivación incluso presenta un porcentaje similar al de
la demanda espontánea. En Pudahuel y Maipú la derivación institucional es men-
cionada por aproximadamente la mitad de sus centros y programas.
Por último, la llegada de los destinatarios a través de la exigencia de otra
institución, es una vía de acceso poco nombrada, ya que alcanza una frecuencia
de sólo un 11 %. Sin embargo, hay comunas en las que aparece con mayor fre-
cuencia. Por ejemplo, en Ñuñoa, esta vía de acceso se utiliza en un 24%, en con-
traste con La Florida y Peñalolén, donde no se menciona. Aquí llama la atención
que precisamente estas últimas comunas son dos de las tres que utilizan la de-
manda espontánea como vía de acceso en la totalidad de sus centros y progra-
mas.
4.2. Acciones que realizan los centros y programas
psicológico-comunitarios para facilitar el acceso de
la comunidad destinataria

Como ya se afirmó al comienzo del subcapítulo, este aspecto se indagó a


través de la pregunta ¿qué acciones realiza el programa o centro para facilitar el
acceso de la población destín ataría0 En función de las respuestas se crearon cin-
co categorías: promoción masiva en el entorno inmediato, promoción a través de
medios de comunicación masiva en el entorno general, promoción a través del

_ \M
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

contacto interinstitucional, contacto directo con destinatarios y, finalmente, la


categoría ninguna.
En la categoría promoción masiva en el entorno inmediato se incluyeron
actividades como la inserción de avisos en algún periódico comunal, el uso de
trípticos, afiches, lienzos y murales y la realización de espectáculos como, por
ejemplo, peñas.
La categoría promoción a través de medios de comunicación de masas en
el entorno general incluye la utilización de medios masivos de comunicación,
como son la televisión y la radio.
Por promoción a través del contacto interinstitucional se entienden acti-
vidades como, por ejemplo, visitas a otros centros o instituciones, talleres infor-
mativos y reuniones intennstitucionales.
La cuarta categoría, contacto directo con los destinatarios, incluye las
acciones de dar información, entregar invitaciones o citaciones directamente a
las casas y recorrer la población a fin de tomar contacto con sus habitantes.
También se creó la categoría ninguna, para consignar el caso de centros y
programas que no realizan tareas específicas de esta índole.

TABLA N° 10:
Acciones que realizan los centros y programas
para facilitar el acceso de la comunidad destinataria
Promoción masiva 1 Promoción a trav¿s Promoción i Irnvés1 Contacto directa Nin una Total centros
en el entorno de medios de del contii CIO con los y programas
Comuna inmediato i comunicación de ¡titerinstito cional I destinatarios
masas en el
] entorno general

f % 1 f I % ¡' %i f % f %
Conchalí 5 ¡ 38 8 3 i 23 7 ¡ 54 2 15 13
! '
La Florida 5 63 2 | 25 3 38 2
a 1 13 8

o
Macul . 7 54
° 5

5
| 38 5 38 3 23 13

Maipú 6 60 i
1
2 20 50 | 5 50
« 40 10

Ñuñoa 12 57 ; 7 33 ,6 | 76 7 33 -) 10 21

Peñalolén 5 56 1 0 0 4 ! 44 i 8 i 89 0
° 9

Pudahuel

TOTAL 53
13 I

|
65

56
' 1'
13 ! 14
9

45
!

i
45

48
| 5

39 1
25

41
0

12
o
13
20

94

! !

138
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

La estrategia más usada para acercar la población al centro o programa, es


la promoción masiva en el entorno inmediato, ya que se realiza en el 56% de los
centros y programas. Esto quiere decir que algo más de la mitad de los centros y
programas se da a conocer a la población mediante actividades como avisos en
diarios comunales, trípticos, afiches, lienzos, murales y espectáculos. Una se-
gunda estrategia, utilizada por cerca de la mitad de los centros y programas (48%),
es la promoción a través del contacto interinstitucional. En tercer lugar se en-
cuentran las actividades relacionadas con el contacto directo con los destinata-
rios, lo que equivale a decir, que un 41% del total de centros y programas realiza
acciones tales como entregar información, recorrer la comunidad o entregar in-
vitaciones en los hogares. Sin embargo, es necesario resaltar que ningún porcen-
taje resulta especialmente alto, lo que significa que no hay, entre las menciona-
das, ninguna estrategia que sea preferida por sobre las demás.
En cuarto lugar se encuentra la promoción a través de los medios de co-
municación masiva, utilizada por un 14% de los centros y programas. Este recur-
so es utilizado con mayor frecuencia en Ñuñoa (33%) y La Florida (25%).
Es relevante hacer notar que existen centros y programas que no realizan
ninguna acción para facilitar el acceso de la población destinatana, en un por-
centaje que no deja de ser importante (13%). Estos centros y programas se en-
cuentran repartidos en cinco comunas: Maipú, Macul, Conchalí, La Florida y
Ñuñoa. De éstas, Maipú es la comuna que presenta la más alta proporción de
centros y programas comunitarios que no realizan ningún tipo de estrategia de
acercamiento a la población, encontrándose esta situación en el 40% de sus cen-
tros y programas.
4.3. Lugar de la intervención

Este tema se indagó pidiendo a los entrevistados que describieran dónde


realizaban sus actividades de intervención, a fin de determinar en qué medida el
centro o programa "salía" a la comunidad, o las realizaba en su propio local. La
tabla que sigue muestra cómo se distribuyeron las respuestas de los diversos
centros y programas. Los lugares de atención mencionados fueron diversos y
para sistematizarlos y analizarlos se conformaron seis categorías: local propio,
otro local comunitario, domicilio de los destinatarios (visitas domiciliarias), otras

139
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

instituciones, calle, plazas y esquinas y, finalmente, lugares recreativos y/o cul-


turales de la comuna.
La. categoría local propio implica que-como su nombre lo dice-el centro
o programa tenga un local propio y que realice sus actividades de intervención
allí.
La categoría otro local comunitario, se aplicó en los casos que utilizaran
lugares de la comunidad (distintos del propio) para las intervenciones, así como,
por ejemplo, locales de Juntas de Vecinos.
El trabajo en terreno dio origen a dos categorías: domicilio de los destina-
tarios, cuando se realizaban visitas domiciliarias y calle, plazas y esquinas, cuando
el trabajo con la población se realizaba en este otro tipo de lugares.
Por lugares recreativos y culturales se entienden instalaciones que para
estos fines tiene la comuna, los cuales también son utilizados para la realización
de intervenciones comunitarias.
Por último, la categoría otras instituciones se refiere a la utilización, por
parte del centro o programa, de locales de otras instituciones para atender a sus
beneficiarios.
Estas categorías no son excluyentes, lo que significa, por ejemplo, que si
un centro utiliza su propio local y hace además visitas domiciliarias, se registra
tanto en la categoría local propio, como en la que se denominó domicilio de los
destinatarios.
La tabla revela que en un 86% de los centros y programas se reali-
zan actividades en locales propios. Analizando cada una.de las comunas, se ob-
serva que La Florida es la única en la cual se da esta situación en el 100% de los
casos. En el otro extremo se encuentra la comuna de Peñalolén, en la cual sólo el
56% de los centros y programas realiza intervenciones en el propio local.
Los espacios para realizar las actividades de intervención que siguen en
preferencia al local propio, son los locales de otras instituciones, utilizados por
un 37% del total de centros y programas, los otros locales comunitarios, con un
33% y las visitas domiciliarias, con un 28%, lo que sitúa a esta última categoría
en una posición intermedia respecto a todas las demás categorías.

140
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

TABLA N011:
Lugar de la intervención de los centros y programas
Local Otro local Don icílio de Otras Calle, p RUS, Lue;ü res Total centras )
Comuna propio comunitario dnü notarial instituciones esquit os recreati os y/o programas
culiut ales
1
f % f % f :% r % f % f ; %
Conchalí i 11 i 85 2 15 1 . S 3 : 23 10 | 77 : 0 0 13

La Florida 8 ¡100 ; 3 : 38 4 ! 50 2 i 25 i ! 13 0 8
! : 0 í

Macul 12 í 92 7 .54 7 i 54 7 ; 54 2 ¡ 15 S 13
; 1 :

Maipú ; 9 J90 2 ! 20 1 ; 10 4 ; 40 ' 10 \ 0 | 0 10


:
Ñuñoa 1 19 i 90 1 8 38 3 i 14 II 1 52 0 0 : 6 29 21

Psnalolén 5 I 56 1 i! - 1 22 4 ; 44 1 i 11 io 0 9

Pudahuel 1 17 i 85 8 i 40 8 i 40 4 1 20 3 15 6 30 20

TOTAL 81 ; 86 •31 i 33 2f> 28 35 ;


37 18 ! 19 ¡ 13 ! 14 94

Los lugares menos utilizados son las calles, plazas y esquinas (19%) y los
lugares recreativos y/o culturales (14%). Sin embargo, destaca Conchalí cuyos
centros y programas utilizan en un 77% las calles, plazas y esquinas y las comu-
nas Ñuñoa y Pudahuel, en las cuales seis de sus centros y programas (un 30%)
utilizan lugares recreativos y culturales de la comuna.

La inserción comunitaria es un tema que abarca diferentes aspectos.


Por un lado, implica las vías que las personas pueden utilizar para acceder a
los programas y centros comunitarios; por otro lado, incluye las acciones que
el centro o programa realiza para darse a conocer; y, por último, se refiere a la
manera en que "sale" hacia la comunidad a realizar actividades de intervención.
En cuanto al acceso, es notorio que la demanda espontánea es una vía
de acceso mencionada por el 87% de los centros y programas, lo cual muestra
que en la mayoría de éstos se espera que las personas se acerquen por sí mis-
mas para pedir ayuda; sólo en un 13% de los casos esta vía de acceso no se
señala. La derivación institucional es utilizada en un 57% de los centros y
programas. Por último, sólo un 11% de los centros y programas recibe perso-
nas que acceden con la exigencia de atención desde otra institución.

141
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

Respecto a las estrategias utilizadas para difundir las actividades


del centro o programa, los resultados muestran que no existe una preferencia
notoria por alguna estrategia en particular. La promoción masiva en el entorno
comunitario inmediato, por ejemplo, a través de avisos en dianos comunales,
afiches, lienzos, murales o espectáculos es utilizada por el 56% de los centros
y programas. El contacto mterinstitucional es una estrategia utilizada en un
48% de los casos. Por su parte, el contacto directo es utilizado en un 41% de
los casos, consistiendo en actividades tales como entregar invitaciones casa
por casa, recorrer la población o dar información directamente a los destinata-
rios. Un 13% de los centros y programas no utiliza ninguna estrategia para
difundir su labor.
En cuanto al lugar en que se llevan a cabo las intervenciones, se apre-
cia una predilección por el uso del local propio (S6% de los centros y progra-
mas). Con menor frecuencia se utilizan locales de otras instituciones (37%),
locales comunitarios (33%), el domicilio de los destinatarios (28%) y lugares
públicos, como calles, plazas y esquinas (19%) o lugares recreativos y/o cul-
turales de la comuna (14%).
En conclusión, se tiende más a atender en el propio local, recibiendo
allí a las personas que desean acercarse a las actividades ofrecidas por los
diferentes programas, que a '"salir" a la comunidad a buscar el contacto direc-
to con la población, en sus domicilios o en las calles y plazas. Sin embargo, un
87% de los centros y programas realiza algún tipo de difusión de su labor en la
comunidad. El contacto interinstitucional, ya sea como fuente de derivación o
como lugar de atención, es utilizado con frecuencia mediana, es decir, la posi-
bilidad de establecer redes institucionales es llevada a la práctica sólo por
aproximadamente la mitad de los centros y programas entrevistados, siendo,
en este sentido, un recurso subutilizado.
Los tres aspectos evaluados muestran la predominancia de la "modali-
dad de espera'' en relación al contacto con los destinatarios, la cual, como se
verá en los subcapítulos siguientes, se asocia a determinadas modalidades de
intervención. Sin embargo, en simultaneidad con esta modalidad pasiva, se
aprecian ciaros esfuerzos de difusión de la propia labor en el entorno comuni-
tario, a través de medios activos y no tradicionales, lo cual muestra la coexis-
tencia de diferentes estilos en cuanto a la inserción comunitaria de los centros
y programas estudiados.

142
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

5. Modalidades de intervención
Las modalidades de intervención se refieren a las forma en que los centros
y programas psicológico-comunitarios realizan sus actividades. Esto da origen a
dos áreas, que se incluyeron con el fin de conocer con especificidad la forma del
trabajo de intervención. La primera de ellas se refiere a la unidad destinataria. en
términos de si se realizan actividades individuales, grupales o comunitarias. La
segunda se refiere a las actividades concretas que cada centro realiza, entre las
que se encuentran, por ejemplo, los talleres o la psicoterapia.
El terna de la modalidad de intervención fue abordado en la entrevista
mediante las preguntas (a) "¿trabajan con el individuo9 6con grupos? 6con toda
la comunidad?" y (h) "describa la forma de llevar a cabo el programa (modalidad
de intervención, materiales, etc)". De esta forma se logró obtener una visión
general de los modos en que suelen trabajar los centros y programas y, por tanto,
del trabajo concreto que realizan para concretar sus objetivos generales y especí-
ficos, ya mencionados en el primer punto de este capítulo.

5.7. Unidad destinataria

En relación a este primer aspecto de la modalidad de intervención se crea-


ron tres categorías, ya anunciadas previamente: la modalidad de trabajo indivi-
dual, grupal y comunitaria. La modalidad individual comprende aquellos casos
en los cuales el centro o programa señala atender a las personas en forma indivi-
dual, independientemente del tipo de atención involucrada. La categoría modali-
dad grupal se utilizó cuando la organización refirió atender, en sus diferentes
actividades, conjuntos entre 5 y 15 personas aproximadamente. Por último, la
modalidad comunitaria se refiere, como su nombre lo indica, a la realización de
actividades con comunidades.
La tabla de frecuencias que se presenta a continuación contiene categorías
no excluyentes. Esto qtiiere decir que, si un centro o programa comunitario tra-
baja con diferentes modalidades a la vez, se integra a cada una de las categorías
correspondientes. Es por esto que cada porcentaje dice relación con el total de
programas de dicha comuna. Por ejemplo, Conchalí tiene en total 13 centros, de
los cuales 10 (el 77%) trabajan a nivel individual, 13 (el 100%) a nivel grupal y
3 (el 23%) a nivel comunitario.

143
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

TABLA N912:
Unidad destinatario en los centros y programas
Gummi ludirá Gr ion C( inanidad ¡ Total de centros y
programas
f % r °.'o f r
c

Conchalí lü 11 13 100 3 23 13
!
La Florida i 7 88 8 100 3 i 38 8

Macul 11 85 13 100 4 31 13
1
Maipú 6 60 10 100 -1
20 10
1
Ñuñoa 10 48 20 95 0 0 21

Peñalolén ' 6 67 5 56 0 : y
; '>
Pudahue! 8 40 20 100 14 70 20

TOTAL 58 62 89 95 26 ; 28 | 94

Los datos indican que un porcentaje muy alto, el 95% de todos los centros
y programas, trabaja con sus beneficiarios en forma grupal. Esto ocurre en el
100% de los centros y programas de las comunas Conchalí, La Florida, Macul,
Maipú y Pudahuei y en un 95% de los de Ñuñoa. Peñalolén es la excepción, ya
que sólo el 56% de sus centros y programas realiza trabajo grupal, encontrándo-
se una mayor inclinación por el trabajo individua] (67%) y no existiendo activi-
dades dirigidas al nivel comunitario.
En segundo lugar se encuentra el trabajo individual, el cual es utilizado en
el 62% de los centros y programas psicológico-comunitarios. Cada una de las
comunas utiliza la atención individual en diferentes grados. Por ejemplo, en La
Florida el 88% de los centros y programas realiza atención individual, en cambio
en Pudahuei, el otro extremo, sólo un 40% realiza este tipo de atención.
La modalidad de trabajo comunitario es la que aparece en la tabla como la
menos utilizada, con un porcentaje general del 28%, existiendo dos comunas en
las que no se trabaja a este nivel: Ñuñoa y Peñalolén. Sin embargo, destaca
Pudahuei, que presenta una frecuencia sobresaliente en esta última categoría,
alcanzando un 70%, lo que significa que la mayoría de los centros y programas
que pertenecen a esta comuna ocupan la modalidad de trabajo a nivel de comuni-

144
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

dades. Esto es interesante si se observa que Pudahue! es, a la vez, la comuna que
realiza con menor frecuencia atención individual. Ello sin duda dice relación con
su larga tradición de intervenciones comunitarias :7 .
5.2. Actividades realizadas

Un aspecto central para la comprensión de las modalidades de interven-


ción, lo constituyen las actividades que ejecutan, concretamente, los diferentes
centros y programas pertenecientes a las siete comunas incluidas en la investiga-
ción. Dichas actividades fueron indagadas mediante una pregunta abierta, confi-
gurándose las categorías de respuestas con posterioridad. Se generaron trece ca-
tegorías: actividades y talleres recreativos, deportivos v artísticos; capacitación
laboral y aprendizaje de destrezas específicas; talleres y actividades formativas
(desarrollo personal); talleres o grupos terapéuticos y de autoayuda; psicotera-
pia e intervención en crisis; atención médica; asistencia social; otras asisten-
cias; actividades con otras organizaciones formales e informales; labores de
difusión, extensión y sensibilización; educación; formación de monitores y
liderazgo; otros.
En actividades y talleres recreativos, deportivos y artísticos se incluyeron
actividades de recreación (como peñas y teatro) y talleres (como guitarra, karate,
aeróbica y merengue).
Bajo capacitación laboral y aprendizaje de destrezas específicas, se
categorizaron los talleres de cocina, maquetería y reutilización de desechos; co-
mida económica, vestuario, mueblería y creación de artículos de cumpleaños.
Como talleres v actividades formativas (desarrollo personal), fueron cla-
sificados los talleres de desarrollo y formación personal, autocuidado, '"envejeci-
miento exitoso", "armonía integral", "desarrollo del niño", "resolución de con-
flictos", un "taller intergeneracional", talleres de pareja, "taller existencial", "ju-
ventud" y "ser persona".
Los talleres o grupos terapéuticos v de autoayuda incluyen la terapia de
grupo, los grupos de autoayuda, un taller terapéutico para adolescentes embara-
zadas y uno para pacientes hipertensos.

-'" Véase capítulo II

145
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

En terapia e intervención en crisis fueron incluidas la terapia individual.


de pareja y familiar, así como también la atención en crisis ante problemáticas
como la violencia intrafamiliar.
Se generaron las categorías atención médica y asistencia social y bajo
otras asistencias se incluyó la asistencia legal, la asesoría económica y el cuida-
do infantil en salas cuna.
Las actividades con otras organizaciones formales e informales se refie-
ren a todas aquellas actividades que realizan los centros y programas en coordi-
nación con otras instituciones, por ejemplo, como el Municipio y otros progra-
mas o centros.
La décima categoría, denominada labores de difusión, extensión y sensi-
bilización, incluye todas aquellas acciones referidas a difundir el trabajo general
del programa o centro o alguna actividad en particular y/o a implementar accio-
nes de sensibilización de alguna problemática específica, como la violencia
intrafamiliar, derechos de la mujer, derechos de los niños, realidad juvenil, etc.
La educación incorpora todo tipo de actividades educativas, incluyéndose
también el apoyo escolar y la educación diferencial.
La categoría, monitores y liderazgo, incluye todas las actividades de ca-
pacitación y preparación de monitores en diferentes temáticas y la formación de
líderes que puedan tener luego un rol en la comunidad.
Finalmente, fue incorporada la categoría otros, en la que se consignó un
diagnóstico comunal de maltrato infantil, entrevistas individuales para posterior
inclusión en los distintos programas de los consultorios-y entrega de comida.
Al igual que en la tabla anterior, las categorías no son excluyentes, por lo
que cada centro y programa puede registrar actividades de las distintas catego-
rías de manera simultánea.

146
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

TABLA N° 13:
Actividades realizadas en los centros y programas
Actividu- Capaci-. Talleres; Talleres Terapia j Aten- Asisien-¡ Oirás Activida- Labores; Educa- ; Monilo- Otros To-
\ des v tacimila-, y activi-j o iindivi- ; ciiin cia social! asisten- des cotí de ciiin ; res y tal
1
H '
horal y/oi d a d e si grupos ; dual, ¡ médica i das organiza- difu- 1 Lide- cen-
; talleres
aprendí-; fnrmati- terapéu-í pareja, i v/o ciones sión. razi;o
Comuna ; r r c r E a l " tros
i \os, de- zaje dei*aside-¡ ticos y ¡ familia).i diagnós-' formales exten-
y
\ portivns destrezas! sarrollo I de auto-ilnterven-j [ico e infor- sión y ; pro-
¡ y ar- espían- perso- i ayuda j cuín en j médico! males sensihi- j gra-
Í tísticos cas nal) crisis ! lizadón | mas
r|% r j % | r j f t l r|%j i\%\ t\%\ u%\ r|%j r | * r|%| rJ'% f i %|r %
Conch. ¡ 6 i 461 5 j 38! 8 i 62 1 J 8 1 5 38 2 \ 15! 2 \ 15 2 15 7 ¡54 5 j 38! 4 1 31j 2 15 | 0 0 13
)
La F!or.| 5 ' 63i 2 • 251 6 ; 751 3 i 381 6 I 75| 2 ; 25¡ 3 I 38¡ 1 ! 131 5 í 63¡ 2 i 251 3 ! 38| 4 50 0 0 8
;
I 1 j ! ] 1 • ' ¡ ! 1 ! ' |
1 :
Macul 7 j54¡ 4 131 j 6 46J 3 I 62! 4 I 31 j 8 ' 62 S 62! 1 8 6 J46J 8 62 5 38 3 ¡23! I i 8 13
Maipú ! 6 60| 3 30! 4 ; 40¡ 7 70! 4 ; 40| 2 j 20! 3 j 3oj 0 0 i 0 ! 0 2 j 201 1 i 10! 1 | 1010 10 10
: l
Ñuñoa 9 43 I I 52¡ 13 62 8 | 38j 6 i 29j 4 j I9¡ 3 j 14¡ 5 ¡24 19 90 9 |43¡ 10 48
¡ 0 l 0 2 10 21
Penal. I 4 44 4 44i 5 ¡561 4 44 2 i 22! 3Í33I 2 i 22! 5 56 3 33 7 | 7 3 | 2 22 2 22 1 11 9
i i
Pudah. 1 1 i 551 10 50! 13165 4 20! 7 351 1 i 5 ! 3 ! 1251 2 10 15 75 10 50 8 40 8 40 2 10 20
I i ! !
! 1
TOTAL 48 51¡ 44 47l55l59l35|37|34 36122 23|24!26il6|l7 55 59 43|46l33 35 20 21 6 6 94
i !

Hay dos tipos de actividades bastante frecuentes: por un lado, los talleres
y actividades formativas, de desarrollo personal y, por otro, las actividades con
otras organizaciones -formales e informales-, ambas con una frecuencia del 59%.
Como segunda inclinación general, siguen las actividades recreacionales, depor-
tivas y artísticas, las cuales se realizan en el 51 % de los centros. La capacitación
laboral y el aprendizaje de habilidades específicas constituyen la tercera activi-
dad más realizada (47%), siendo seguida por las labores de difusión, extensión y
sensibilización (46%).
Con porcentajes casi idénticos, de 37%, 36% y 35%, se realizan (a) talle-
res o grupos terapéuticos y de autoayuda, (b) psicoterapia-en sus modalidades
individual, familiar y de pareja- e intervención en crisis y (c) actividades de
educación, respectivamente. En general, la tarea que se lleva a cabo con menor
frecuencia es la formación de monitores y liderazgo, realizada sólo en un 21 % de
los centros y programas.

147
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

El énfasis que cada una de las comunas coloca en diferentes tareas, es


diverso. Por ejemplo. Maipú se destaca por la alta frecuencia en que se realizan
actividades de capacitación (80%), siendo los grupos terapéuticos o de autoayuda.
la segunda actividad mas desarrollada (70%). En Conchalí el énfasis está puesto
en actividades formativas y de desarrollo personal (62%), al igual que en La
Florida (75%), sólo que en La Florida se enfatiza también con este mismo por-
centaje la terapia individual, de pareja, familiar y la intervención en crisis.
En la comuna de Peñalolén, en cambio, se tiende a realizar más labores de
difusión, extensión y sensibilización, con un porcentaje de 78%; en tanto que en
Pudahuel, la tendencia mayor se ha puesto en realizar actividades con organiza-
ciones formales e informales (75%), al igual que en Ñuñoa (90%). En cuanto a
¡Vlacul, destaca la repartición homogénea, con un 62%, en cada una de las cuatro
categorías siguientes: talleres o grupos terapéuticos y de autoayuda; atención
médica y/o diagnóstico médico; asistencia social; y labores de difusión, exten-
sión y sensibilización; todas ellas con porcentajes por sobre el promedio general
de la respectiva categoría.
Por último, destaca que la terapia individual se realiza en sólo una comu-
na en forma mayoritaria, La Florida, con una frecuencia del 75%, a diferencia de
las demás, que presentan porcentajes que van desde el 22% al 40%.

En los resultados obtenidos en esta sección fueron abordados dos te-


mas: la unidad destinataria de las intervenciones de los centros y progra-
mas (individuo, grupo o comunidad) y el tipo de actividades.
En cuanto al primero, resulta evidente que aquella unidad destinataria
que se impone sobre las demás es el grupo. El 95% de los centros y progra-
mas comunitarios realiza intervenciones grupales, en tanto el 627o practica
intervenciones individuales y sólo el 28% dirige su actividad a la comunidad.
En cuanto a las actividades de intervención, se aprecia una amplia gama
que incluye actividades y talleres recreativos, deportivos y artísticos; capaci-
tación laboral y aprendizaje de destrezas específicas; talleres y actividades
formativas (desarrollo personal); talleres o grupos terapéuticos y de autoayuda;
terapia e intervención en crisis; atención médica y asistencia social; activida-

148
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

des con otras organizaciones (formales e informales); labores de difusión,


extensión y sensibilización: educación y formación de monitores y líderes.
Estas actividades son practicadas en mayor o menor proporción (salvo
dos excepciones) en todas las comunas estudiadas. En cada centro o programa
existen varias de ellas, simultáneamente. Sin embargo, las practicadas mayor-
mente son los talleres, ya sea formativos (59%) o recreativos, artísticos y
deportivos (51%). También resultan relevantes en términos de frecuencia las
actividades con otras organizaciones (59%), la capacitación laboral y en des-
trezas específicas (47%) y la labor de difusión, extensión y sensibilización
(46%). En un poco más de un tercio de los centros se realizan talleres o grupos
terapéuticos y de autoayuda (37%), psicoterapia e intervención en crisis (36%)
y educación (35%). Menos frecuentes son la asistencia social (26%), la aten-
ción médica (23%) y la formación de monitores y líderes comunitarios (21%).
Algunos de estos datos invitan a una discusión más crítica. Por ejem-
plo, la baja frecuencia con que se realizan intervenciones que tienen a la co-
munidad por unidad destinataria. Aparentemente sólo un 28% de los centros y
programas estudiados realizan actividades directamente dirigidas a la comu-
nidad. Sin embargo, esto resulta incongruente con resultados previamente pre-
sentados, que mostraban que la promoción y prevención son mencionadas
muy frecuentemente como objetivos y focos de intervención. Por otra parte,
también es contradictorio con la frecuencia (más alta) de actividades tales
como la cooperación con otras organizaciones (existente en un 59% de los
centros y programas) o la difusión, extensión y sensibilización (realizadas por
el 46%). Al menos estas dos, y probablemente también la capacitación laboral
(47%), llevan implícita una "mirada" comunitaria, así como también la impli-
can los objetivos de prevención y promoción. Sin embargo, menos de un ter-
cio de los entrevistados menciona explícitamente la comunidad como unidad
destinataria. Esto puede ser indicativo de problemas con el concepto de comu-
nidad y constituye uno de los aspectos que serán retomados en el capítulo VI.
Siguiendo esta línea de análisis crítico, también resulta llamativo el
bajo porcentaje de centros y programas que incluye la formación de monitores
y líderes (21%). en especial, si se compara este dato con la información ante-
riormente expuesta, la cual señalaba que los monitores comunitarios forman
parte importante de los equipos que trabajan en estos centros. Ello hace pen-

149
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

sar que los agentes comunitarios son un recurso humano existente en las co-
munidades e incluido en muchos equipos de intervención comunitaria, pero
que es sólo parcialmente formado o fortalecido desde los centros y progra-
mas.
Por último, merece también una mención por separado el hecho que el
grupo sea la unidad destinataria favorita. Casi la totalidad de los centros y
programas entrevistados realiza intervenciones grupales tales como talleres,
grupos terapéuticos o de autoayuda. Ello puede ser indicador de la intención
de no realizar un trabajo asistencia! tradicional; sin embargo, tampoco se po-
dría calificar de intervención comunitaria propiamente tal, en tanto ia mayoría
de estas intervenciones se realiza con grupos artificialmente generados y se
ejecuta en el local del centro o programa (véase tabla N° 11). También este
punto se retomará posteriormente.
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

los propios usuarios sobre su avance, sus cambios o los aportes obtenidos a partir
de su participación en las actividades.
Una tercera categoría se refiere a la evaluación subjetiva de logros reali-
zada por el equipo, lo cual significa que es el mismo equipo el que evalúa, en
base a su experiencia, ios logros y dificultades de su desempeño.
Otra forma de evaluar es aplicar ciertos instrumentos de diagnóstico o de
evaluación, lo que dio origen a dos categorías: aplicación de instrumentos diag-
nósticos o evaluativos formales, cuando se utilizan instrumentos conocidos y
estandarizados y aplicación de instrumentos diagnósticos o evaluativos infor-
males, generados por el mismo centro o programa.
La sexta categoría, evaluación psicológica, médica o social en entrevis-
tas, se refiere a las evaluaciones que realizan los profesionales a través de entre-
vistas clínicas o de asistencia social.
La categoría registros de datos sociodemográficos de los destinatarios
incluye aquellos casos en los cuales la evaluación se realiza considerando los
datos demográficos de la población destinataria.
Finalmente, la categoría otros incluye algunos casos particulares que no
era atingente incluir en ninguna de las categorías anteriores y que eran demasia-
do heterogéneos entre sí como para poder poner algún nombre particular a la
categoría.
Los presentes valores indican que la forma de evaluación predominante,
en el 80% de los centros y programas, es la evaluación subjetiva realizada por el
equipo. El segundo mecanismo preferencial de evaluación lo constituye la eva-
luación subjetiva de los destinatarios, que se considera en el 54% de los casos.
Las estadísticas de asistencia se utilizan en un 50%. Otro instrumento evaluativo,
utilizado en el 40% de los casos, es la entrevista psicológica, médica o social.
Las estrategias de evaluación comparativamente menos utilizadas se re-
fieren a dos ámbitos: la aplicación de instrumentos diagnósticos evaluativos (es-
pecialmente los formales) y el registro de datos sociodemográficos de la pobla-
ción destinataria. La aplicación de instrumentos diagnósticos o evaluativos in-
formales se utiliza en un 31% de los centros y programas y los instrumentos
formales o estandarizados, en un 22%. En el caso de los registros
sociodemográficos, los resultados indican que el 17% los mencionó como una

152
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

técnica evaluativa. Por último, el 6% manifestó utilizar medios de evaluación


que no se integraban en las categorías previas.

TABLA N° 14:
Formas de evaluación en los centros y programas
Estadística Evaluación Evaíiüíciíííi A p/icarión Je ¡ A pÜCSOÓfl de ( E valuación Registro de Ol "OS Total
tic asistencia subjetiva de subjetiva de instrumentos ! instrumentos | psicológica, datos socio- ' LTiltrus
loaros rea- Inqrrw diagnostica! oidiacnóstieos oi médica o demográfi- y pro-
Comuna lizada por los realizad:] por evalúa ti vos ¡ evaluativos social en cos de ¡os ¡ n -
destiiiüiario.s el equipo formales ' informales ; entrevistas destinatarios | mas

f i % f '% r % f % f %: f % f % f %
0 8 62 10 77 2 15 3 23 8 0 0 13
Conchalí

I
i • 8

La Florida s ; 100 3 , 58 6 75 1 13 i 13 3 38 o 0 ; 0 0 8
77 2 ¡ | j 3 ¡ 23 3
.Macul 10 i 8 ' 62 23 ! 10 77 3 ! 23 l 0 0 13
Maipú 5 1 50 0 i 90 9 90 1 i 10 6 60
' 70 0 ! ° i 0 0 II
48 33 14
Ñuñoa 8 | 38 10 19 | 90 7 i 10 48 | 7 33 3 ! 14 j 3 21

'i ! 2
3 9 | 100 5 j 56 3 1 22 4 44 11 9
Peñaloien 33 ¡33 I 1
Pudahuel 13 | 65 ¡0 | 50 18 90 4 20 5 25 j 8 40 3< ! 25 i 2 10 20
TOTAL 47 ¡ 50 51 j 54 75
; 80 21 ¡22 29 31 I 38 40 16 :n! 6 6 94

Cada una de las comunas presenta como inclinación general la uti-


lización de evaluaciones subjetivas, tanto del equipo (en porcentajes en un rango
desde un 56% en Peñaloien, hasta un 90% en Maipú, Ñuñoa y Pudahuel), como
de los destinatarios (en el extremo inferior se encuentra Macul, con un 15% y en
el extremo superior, Peñaloien con un 100%-). No obstante, La Florida y Macul
presentan una predominancia de la utilización de estadísticas de asistencia, con
un 100%; y un 77% respectivamente. En el caso de Macul hay, además, una incli-
nación importante (77%) al uso de la evaluación médica, social y psicológica, a
través de entrevistas.
Maipú utiliza una variedad de medios de evaluación. El 90% de sus cen-
tros y programas realiza evaluaciones subjetivas desde el equipo y ¡os beneficia-
rios, el 70% evalúa mediante entrevistas médicas, psicológicas o sociales y es la
comuna donde se utilizan con mayor frecuencia (60%) instrumentos de evaluá-

i s
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

ción informales que han sido generados por los mismos centros o programas de
intervención psicológico-comunitaria.

6.2. Aspectos evaluados

Este tema se refiere a los aspectos que evalúa cada centro o programa, a
través de los medios mencionados en la tabla anterior. Es decir, se registra qué es
lo que cada organismo evalúa al momento de realizar dicha acción.
La tabla que se expone a continuación muestra las once categorías gene-
radas a partir del análisis de las entrevistas realizadas en los diferentes centros y
programas psicológico-comunitarios. Las respuestas se distribuyen en términos
de frecuencias, según las categorías dentro de las cuales fueron integradas.
Las respuestas se registraron como objetivos del programa o centro, cuando
el centro o programa manifestaba evaluar estos contenidos. La segunda catego-
ría se refiere a la evaluación de los objetivos de las actividades y talleres, e inclu-
ye la mención explícita de evaluar el cumplimiento o incumplimiento de los
objetivos establecidos para las diferentes actividades que el centro o programa
realiza. Las demás categorías incluyen la evaluación de la salud física de los
destinatarios, de la salud mental de los destinatarios, la situación social de los
destinatarios, la cobertura del programa o centro, la coordinación con otras
instituciones, el desempeño del equipo, el desempeño de los destinatarios, la
reinserción social, laboral o familiar de los destinatarios y, por último, la cate-
goría otros, que consigna una excepción a las categorías anteriores, en el caso de
Pudahuel.
El 65% de los centros y programas psicológico-comunitarios evalúa los
objetivos de las actividades o talleres y el 55% realiza evaluación de los objeti-
vos del centro o programa. Le siguen, en orden descendiente, la salud mental de
los destinatarios, presente en un 487o de los centros y programas, el desempeño
de los destinatarios (47%) y el desempeño del equipo (40%).
Los tres aspectos que se tienden a evaluar menos son la salud física
de los destinatarios (18%), su reinserción social, laboral y familiar (17%) y la
coordinación con otras instituciones (16%).

154
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

TABLA N" 15:


Aspectos evaluados en los centros v programas
Objetivos i Objetivos Salud Salud Situación Cobertu- Coordi- i Desern- Desem- Ríuromín 01 ros Total
del pro- de las ac- física de mental social de ra del nación ¡ peño dei peño de social, la- cen-
¡
grama o | lividades los des- de los bal progra- con otras j equipo los des- horato fa-
r tros V
Comuna centro • o talleres i limítanos destina- destina- ma o institu- ¡ tinatarios miliar de
tarios tarios centro C ion es los desti- pro-

; natarios ntas

fI%1fI%1r % f \% f \% f |% f i % 1 f I % f ¡% f ¡% f %
Conchalí 2 j 15 11 85 i 2 15 5 38 2 ¡15 , 8 0 0 1 j 8 3 ¡23 [ i8 0 0 13
1 !

La Florida 5 63 ¡ 5 63 i 0 0 4 ¡50 1 13 1 13 2 ;25 ¡ 7 ¡88 5 ¡63 3 :3S 0 0 8


Macul 0 ¡69 i 4 131 7 54 9 69 4 31 S ¡62 3 i 23 ¡ 3 123 S ¡62 4 ¡31 0 0 13
;
Maipú S 80 ; 6 ,60 * 2 20 6 60 5 ¡50 3 ¡30 0 0 3 ¡30 2 ¡20 5 ,50 0 0 10
Ñuñoa 8 ¡3S 16 76 ; 4 19 II ¡52 6 29 3 ¡14 0 ¡ 0 1! ¡52 13 ¡62 1 ;5 0 0 21
Peñalolén 6 ¡67 7 7S j 2 22 2 [22 3 ; 33 5 56 2 ¡22 ¡ 4 44 3 33 1 ¡11 0 0 9
Pudahucl 14 ¡70 112 ¡60 ¡ 0 0 8 40 4 20 12 ¡60 8 ¡40 9 45 10 50 1 j5 1 5 20
! ¡ I |

TOTAL 52 ¡55 ¡61 ¡65 i 17 18 45 48 25 ¡27 33 ¡35 15 116 ¡38 ¡40 44 47 16¡17 1 1 94
l i l i I

Al separar las comunas para analizarlas individualmente, destaca La Flo-


rida como la única en que se evalúa de manera muy frecuente -en un 88% de los
centros y programas- el desempeño del equipo. Por otra parte, destaca Conchalí,
que muestra una clara inclinación a evaluar los objetivos de las actividades o
talleres, teniendo el porcentaje más alto de esta categoría (85%) y evaluando los
restantes aspectos en porcentajes del 38% hacia abajo. También destaca Maipú,
donde en un 80% de los casos se evalúa principalmente los objetivos del progra-
ma o centro.
En cuanto a la evaluación de la salud física de los destinatarios, el porcen-
taje promedio es del 18%, aunque destaca Macul, donde la salud física se evalúa
en el 54% de sus centros y programas. Con otro valor que escapa del promedio
destaca la comuna de Maipú, en la cual la mitad de los centros y programas
evalúa en función de la reinserción social, laboral o familiar de los destinatarios,
siendo el promedio general de esta categoría un escaso 17%.

155
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

6.3. Niveles de evaluación

El nivel de evaluación se refiere a la unidad de análisis que se torna para


evaluar. Cada centro y programa puede evaluar de diferentes formas (por ejem-
plo usando instrumentos diagnósticos) y tomando distintos aspectos ('como la
salud mental de los destinatarios), pero además puede realizar la evaluación a
distinto nivel, según si evalúa de manera individual a cada participante, o si eva-
lúa un tallero actividad particular, o si la evaluación se dirige al nivel del funcio-
namiento general del programa o centro. Este tema dio origen a una tabla con
cuatro categorías, originadas a partir del análisis de las respuestas obtenidas por
medio de las entrevistas.
La categoría evaluación individual implica que la unidad de análisis es el
individuo; evaluación del taller o actividad significa que la evaluación se centra
en el funcionamiento de dichas intervenciones y la evaluación del programa o
centro implica que la organización toma como unidad de análisis el propio pro-
grama o centro, por lo que es un nivel más amplio que los anteriores. Por último,
la categoría otros se creó para consignar un caso en Ñuñoa que no cabía en nin-
guna de las categorías anteriores.
Estas categorías no son excluyentes, es decir, cuando un centro o progra-
ma manifestó realizar evaluaciones en distintos niveles, se consignó cada uno de
ellos. Es por esto que cada frecuencia indicada en la tabla, habla de la proporción
en relación al total de los centros de esa comuna.
Estos datos señalan dos niveles de evaluación bastante frecuentes. El pri-
mero es el de las evaluaciones individuales, en que se encuentra el 66% de los
casos y el segundo, casi con la misma frecuencia (un 65%), es la evaluación de
talleres o actividades realizadas por los centros y programas. Un poco más de la
mitad de los centros y programas psicológico-comunitanos, el 54%, tiene como
unidad de análisis el propio programa o centro.

'

156
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

TABL\ N° 16:
Niveles de evaluación de los centros y programas
Comuna Evaluación Evaluación del Evaluación del Olrns TiHal centras
individual tallero actividad programa o centro >' programas
; i' % f % E "a ' 1 %
Conchan' 6 j 46 11 85 3 ! 23 0 0 13
La Florida 7 88 5 63 i 3 38 0 0 .8
.Vlacul 10 ; 77 6 46 : 9 69 0 0 13
Maipú 8 80 8 80 4 40 0 0 10
1 ! !
Ñuñoa 15 71 14 67 ¡ 10 ; 48 ; i 5 21
Peñalolén 5 56 3 33 6 67 0 | 0 9
Pudahuel ¡ 11 55 14 70 16 80 0 1] 20
TOTAL 62 , 66 61 65 51 i 54 1 1 94

Esta inclinación general se repite, con ciertas variaciones, en cuatro co-


munas. La Florida, Macul, Maipú y Ñuñoa muestran una alta inclinación a tener,
como foco de análisis, al individuo (con un 88%, 77%, 80% y 71%, respectiva-
mente). En cuanto al nivel de análisis del taller o actividad, Conchalí y Maipú
presentan una gran cantidad de centros que consideran este nivel en sus evalua-
ciones, llegando al 85% y 80% en cada una de ellas.
Tres comunas muestran una clara inclinación a evaluar el propio centro o
programa: Pudahuel (80%), Macul (69%) y Peñalolén (67%). El resto de las
comunas presentan frecuencias variables en esta categoría, que van desde el 23%
(Conchalí), al 48% (Ñuñoa).
6.4. Momento de la evaluación

Este punto hace alusión al momento, durante la ejecución del programa,


actividad o intervención, en el cual se lleva a cabo la evaluación. Se puede eva-
luar en distintos momentos de la intervención, por ejemplo, en su comienzo, para
diagnosticar la situación de la cual se parte, en el transcurso de la actividad o
programa, para conocer cómo se lleva a cabo la intervención, al final, para eva-
luar sus resultados o después de algún tiempo, para evaluar su impacto a largo
plazo.

15Z_
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

En la siguiente tabla se aprecian las distribuciones de frecuencias de los


diversos centros y programas según el momento de la intervención en el cual
realizan sus evaluaciones. Los datos fueron categorizados en cinco grupos: eva-
luaciones diagnosticas, donde se integraron las menciones de los centros y pro-
gramas referidas a evaluar con fines diagnósticos: evaluaciones periódicas, que
incluyen los centros y programas que evalúan constantemente durante el proceso
de realización de la actividad; evaluaciones de resultados, que implican la eva-
luación del impacto de alguna intervención determinada; seguimiento informal,
que incorpora a aquellos centros y programas que realizan seguimiento después
de finalizar la intervención y, por último, la categoría otros, para integrar un caso
en Ñuñoa.

TABLA N° 17:
Momento de la evaluación en los centros y programas
Comuna En Evaluaciones Evaluaciones Seguimiento Ot M Total centros
nóstica Peri ildicas de Resultados Informal y programas

f | "o ! f % f j % f % f %
Conchalí 6 ! 46 i 5 38 13 100 4 31 0 0 13

La Florida S | 63 ; 7 88 6 : 75 4 50 o 0 8

Macul 8 ! 62 . 12 92 13 Í00 5 38 0 0 13

íVlaipú 9 90 7 70 3 SO 5 50 o 0 10

iÑuñoa 14 67 ¡ 17 81 18 | S6 14 67 1 5 21

Peñalolén 4 : 44 5
i
56 3 . 33 I . .. 11 o 0 9

Pudahuel 14 70 17 S5 18 1 90 3 15 o 0 20

TOTA I, 60 64 70 74 79 I 84 36 38 1 1 94

Esta tabla permite ver que la mayoría de los centros y programas,


específicamente el 84%. evalúa en el momento de término de sus intervenciones.
Las evaluaciones periódicas son también muy frecuentes, ya que el 74% de los
centros y programas psicológico-comunitarios señala llevarlas a cabo. La eva-
luación diagnóstica es la tercera a considerar, presente en un 64% de los centros
y programas, siendo el seguimiento informal la evaluación menos frecuente, pero
con un porcentaje que supera levemente el tercio de los centros y programas
(38%).

158
DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DE 94 CENTROS Y PROGRAMAS PSCICOLÓGICO-COMUNITARIOS

En las comunas de Conchalí y Macul, el 100% de ¡os centros y programas


realiza evaluaciones de resultado: siendo en el caso de Conchalí claramente el
momento más frecuente de evaluación. Macul. sin embargo, tiene un altísimo
porcentaje de evaluaciones periódicas (92%) y en un 62% de sus centros y pro-
gramas se realizan evaluaciones diagnósticas. Maipú destaca como una comuna
cuyos centros y programas realizan un alto porcentaje de evaluaciones en los
distintos momentos: 90% diagnósticas, 80% de resultados, 70% periódicas y un
50% realiza algún tipo de seguimiento. Otra comuna en la cual se realizan estos
tipos de evaluación en proporciones relativamente homogéneas -aunque en por-
centajes un poco más bajos-es Ñuñoa, donde se realizan evaluaciones de resul-
tados en un 86%, se evalúa en forma periódica en el 81 % y con un mismo por-
centaje, que alcanza el 67% de los centros y programas, se realizan evaluaciones
diagnósticas y seguimientos. Un panorama similar se da en Pudahuel, salvo por
el porcentaje menor de seguimientos, que alcanza sólo a un 15%.
En cuanto a los porcentajes más bajos, debe mencionarse Peñalolén, co-
muna cuyos centros y programas tienen los menores porcentajes en todas las
categorías, excepto en las evaluaciones penódicas, que son realizadas con aún
menor frecuencia por los centros y programas de Conchalí.

Un aspecto en general relevante dentro de las intervenciones psicoló-


gico-comunitanas es la evaluación de las iniciativas implementadas. Esta te-
mática fue consultada a los centros y programas a través de varias preguntas
abiertas. A partir del análisis de las respuestas se ordenó la información en
función de cómo se evalúan las intervenciones, es decir, a través de qué méto-
dos; qué aspectos son los evaluados (salud mental de los destinatarios, des-
empeño de los agentes, cobertura del programa, etc.); a qué nivel se realizan
las evaluaciones (a nivel del individuo, de una actividad particular o de todo el
programa) y cuándo se realizan, es decir, si son evaluaciones diagnósticas
previas a la puesta en marcha de un programa, si son periódicas, coincidiendo
con el desarrollo del programa, si son evaluaciones de resultados o si implican
un seguimiento posterior al término de una intervención.
Respecto de los métodos de evaluación, los resultados muestran que
el 80% de los 94 centros y programas estudiados evalúa a través de aprecia-

159
CAPÍTULO V

Análisis cualitativo de siete centros y programas


de intervención psicológico-comunitaria
1. Bases valónicas y conceptuales de las
intervenciones psicológico-comunitarias __ 163
1.1. Concepción de ser humano 163
1.2. Valores de ¡os agentes comunitarios, relativos a su trabajo 164
1.3. Enfoques y modelos teóricos 167
2. Representaciones sobre las características
de la población destinataria , 169
7.1. Normalidad, salud y necesidad de ayuda 169
2.2. Fortalezas de los destinatarios 17!
2.3. Problemas de los destinatarios 171
2.4. Origen de los problemas de la población destinataria 172
2.5. Clasificación de los problemas de la población destinataria 173
2.5.1. Evaluaciones diagnósticas realizadas en centros y programas 174
2.5.2. Aplicación de categorías diagnósticas tradicionales • 174
2.5.3. Clasificación en función de antecedentes sociodemogrúficos __. 175'
2.5.4. Clasificación en función de conceptos de. .->.
la Psicología Comunitaria 175
3. Relación con ¡a comunidad 179
3.1. Regulación del contacto de los centros y
programas con la comunidad 779
3.1.1, Tipo de contacto con la comunidad / 79
3.1.2 Reguladores del contacto , 180
3.2. injerencia de Ta comunidad en la elaboración y
evaluación de los programas • 181
4. Intervenciones realizadas desde los centros y programas ¡83
4.1. Objetivos y actividades de intervención 183
4.1.1. Actividades de mayor estabilidad 184
4.2. Efectividad de las intervenciones 186
4.2.1 Efectividad en el cambio individual y grupal 186
4.2.2 Efectividad para el cambio social 189
4.3. Rol del psicólogo en las intervenciones 191
5. Aspectos laborales de los agentes de intervención comunitaria 193
5.1. Capacitación de los agentes que intervienen en la comunidad 193
5.2. Fuentes de gratificación, estrés y costos personales
de! trabajo comunitario __ 195
5.2.1. Fuentes de gratificación ; 195
5.2.2. Fuentes de estrés generales y costos específicos del trabajo
psicólogico-comunitario , '96
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

cíones subjetivas realizadas por los miembros de los equipos de trabajo. En un


54% de los casos se incluyen evaluaciones subjetivas de los destinatarios.
Estas formas subjetivas de evaluación son bastante más frecuentes que la uti-
lización de instrumentos evaluativos formales (estandarizados nacional o
internacionalmente: 22%) e informales (desarrollados por el equipo de inter-
vención: 31%). Otros medios usados con frecuencia son las estadísticas de
asistencia, con ¡as que cuentan los centros y programas en un 50% y ¡as entre-
vistas psicológicas, médicas o sociales (40%).
El aspecto que los centros y programas evalúan con mayor frecuencia,
es el cumplimientos de los objetivos, tanto los específicos de las actividades o
talleres (65%) como los generales del centro o programa (55%). Otros aspec-
tos evaluados con relativa frecuencia son la salud mental de los destinatarios
(48%), el desempeño de los destinatarios (47%) y el desempeño del equipo de
intervención (40%).
En cuanto al nivel de evaluación, es decir, a la unidad de análisis que
se considera para realizar la evaluación (evaluación a nivel individual, del
taller o actividad específica y del programa o centro en general), las más fre-
cuentes son la evaluación individual -nivel en el cual realizan las evaluacio-
nes un 66% de los diferentes centros y programas- y la del taller o actividad
(65%). Un poco más de la mitad (54%), evalúa a nivel del centro o programa.
Por último, en relación al momento de la intervención en que se reali-
zan las evaluaciones, es decir, si se trata de evaluaciones diagnósticas, perió-
dicas, de resultados o de seguimientos posteriores a la intervención, el 84% de
los centros y programas evalúa una vez finalizadas las intervenciones, reali-
zando evaluaciones de resultados. Un 74% evalúa de manera permanente rea-
lizando evaluaciones periódicas y un 64% lo hace antes de implementar sus
intervenciones, a través de evaluaciones diagnósticas. El 38% de los centros y
programas manifestó realizar seguimientos.
En síntesis, se podría afirmar que la tendencia global es evaluar una
vez finalizada la intervención, utilizándose métodos más bien subjetivos, eva-
luándose principalmente individuos o actividades realizadas y focalizándose
preferentemente en el cumplimiento de los objetivos de estas últimas.

160
CAPÍTULO V

Análisis cualitativo de siete centros y


programas de intervención
Psicológico-Comunitaria
Mariane Krause Jacob
Andrea Jaramillo Torréns

LAS entrevistas en profundidad realizadas a agentes comunitarios de sie-


te centros y programas, uno por cada una de las comunas incluidas en este traba-
jo, arrojaron importante información que resulta tanto clarificadora como com-
plementaria en relación a los resultados presentados en el capítulo IV. Esta infor-
mación ha sido organizada en función de cinco grandes ejes temáticos, cuales
son: (}) las bases valoneas y conceptuales sobre las que los agentes comunita-
rios sostienen su acción, (2) sus representaciones sobre las características de su
población destinataria, (3) su relación con la comunidad, (4) el tipo de interven-
ciones que realizan y la evaluación de su efectividad y (5) aspectos laborales
propios de los centros y programas de intervención comunitaria.

1. Bases valoneas y conceptuales de las intervenciones


psicológico-comunitarias
Se ha optado por comenzar esta presentación de resultados por lo más
general, para luego ir centrándose paulatinamente en aspectos conceptuales más
específicos que subyacen a las intervenciones comunitarias. Por lo tanto, el pri-
mer tema a tratar es la concepción de ser humano que sostienen los agentes co-
munitarios.
1.1. Concepción de ser humano2*
La concepción de ser humano se refiere a la noción de los entrevistados
acerca de la naturaleza y características intrínsecas de las personas, en particular
:s
Colaboradores en este subcapítulo son: Ana María Larenas y Rafael Barrera.

163
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

sus destinararios. Ello tiene importancia para la intervención comunitaria, en


tanto influye en el tipo de intervenciones que se reaiizan; por ejemplo, define el
grado de participación que se ie otorgará a los destinatarios, o el mayor o menor
fomento de la autonomía de éstos.
En relación a la concepción de ser humano, se distinguen capacidades y
atributos. Las capacidades incluyen competencias, es decir, habilidades propias
del ser humano, susceptibles de ser actualizadas, más la capacidad de cambio y
desarrollo, referida a la posibilidad de movilizarse hacia un estado distinto y más
satisfactorio de ser.
Los atributos, por su parte, se refieren a la propiedades intrínsecas de los
seres humanos, distinguiendo los entrevistados cinco de ellas: la igualdad, que se
refiere a la similitud esencial entre los seres humanos, siendo las diferencias sólo
superficiales, con frecuencia sólo apariencias; la naturaleza ética, concepto que
apunta a una condición básica del ser humano como ente valórico; la naturaleza
afectiva, que otorga importancia a la dimensión emocional del ser humano; la
naturaleza gregaria, que define al ser humano como inserto en un sistema social
que le es indispensable; y el ser intrínsecamente valioso, que enfatiza el valor
fundamental de todo ser humano.
Como se puede apreciar en los párrafos anteriores, los agentes comunita-
rios sostienen una concepción de ser humano positiva, en la cual destacan la
confianza en sus capacidades y sus atributos.

1.2. Valores de los agentes comunitarios, relativos a su trabajo29

A partir de las entrevistas realizadas, se pueden destinguir tres tipos de


valores de ios profesionales en relación a su trabajo. Los motivacionales, es de-
cir, aquellos que inciden en su motivación hacia el tipo de trabajo que realizan;
los laborales propiamente tales, referidos al modo de ejercer su trabajo y los que
se refieren a la relación con los destinatarios.
Los valores motivacionaies son aquellos que han impulsado a los entre-
vistados a desarrollar y participar en la labor comunitaria. Estos valores son: el
amor: "la gente que trabaja en comunidad... tiene que amarse y quererse ella
como persona para poder amar a otras personas" (6:95); la honestidad: "ser
M
Colaboradores en este subcapítulo son: Paola Arratia y Ximena Canelo.

164
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

bastante honestas con nosotras mismas y con los demás, no ofrecer falsas expec-
tativas" (7:82)30: el esfuerzo: "todo se puede en la vida; yo pienso que hay que
ponerse las pilas, todo se puede" (3:30): la fe en el ser humano: "creo en las
personas y eso yo creo que es lo que mueve a trabajar en esto " (]: 70); la humil-
dad: "trabajar con la comunidad v para ¡a comunidad necesita de un trabajo
personal sobre la omnipotencia, sobre ia vanidad, sobre esto que te forman las
universidades, o sea, esta cosa como del sentirte que tu eres la acaparadora del
conocimiento y del mundo" (6:95); la solidaridad: "entonces se juntó todo este
equipo voluntariamente; nadie les pagó y se organizaron de tal manera que se
estuvo tres días allá... tú no te preguntas cuánto rato vas a perder o cuánto vas a
dejar, porque hay un principio básico, que es ayudar, solidarizar" (7:73) y la
igualdad: "empecé a ver que se podían hacer cosas y empecé a darme cuenta
que yo era igual a los drogadictos que atendía allí" (1:70).
Por su parte, los valores laborales corresponden a aquellos que son con-
siderados importantes y necesarios en el ejercicio de la propia labor. Se incluye
aquí el consenso o acuerdo en el equipo de trabajo: "aquí hay que ponerse con
un criterio de acuerdo, o sea: ¿cuáles van a ser nuestros principios?, para no
estar todas las veces revisando que esto sí, que esto no" (7:8); el trabajo en
equipo: "esa es una cuestión que para nosotras, yo creo, permite hacer trabajo
comunitario, o sea, trabajar en el centro comunitario; si no trabajáramos en
equipo no podríamos hacer ni la mitad de las cosas que hacemos, o seríamos
otra cosa" (2:28)', la eficiencia: "mira, nosotros estamos como bien
limitaditos...pero tratamos de hacer lo mejor" (4:44) y la innovación: "nosotros
hemos roto algunos esquemas, por ejemplo, trabajamos con proyectos del exte-
rior de aquí, de FOSIS, de otros lados; no nos han resultado la gran mayoría,
pero estamos rompiendo esas cosas cuadradas que te ponen; para nosotros es
muy importante ir a la punta y crear espacios" (2:79).
En el tercer grupo de valores, los referidos a la relación con los destina-
tarios, se incluye la empatia, el cambio social y el aprendizaje. La empatia es
destacada como relevante en este trabajo, en particular cuando las conductas de
los destinatarios la hacen más difícil: "no se trata de un monstruo que golpea
porque le gusta golpear, sino que hay toda una cosa de que él resuelve los con-

•"'" (7:82) significa: entrevista n"7, párrafo N" 82.

165_
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

flictos así, de que ha aprendido y de que él también tiene el problema; no es que


él sea intrínsecamente perverso ni mucho menos " (5:30). Una consecuencia de-
seada de la empatia es el respeto: "es un valor muy grande, el de no criticar, el de
no reírse del otro'' {3:81),
El cambio social considera diversos elementos, tales como: la integración
de la diversidad, tanto comunitaria, laboral, individual, temática y de expectati-
vas: "cada uno desarrolla un área distinta, aporta una idea distinta, una visión
distinta del problema" (2:234); la participación, a través de la formación de re-
des comunitarias y de la co-construcción de las intervenciones: "pero el trabajo
es con la comunidad, desarrollando desde su perspectiva lo que entienden ellos
por salud mental, lo que implica para ellos y que ellos se hagan cargo de esa
parte, como de diagnosticar, autocliagnosticarse en comunidad, de ejecutar y
después de evaluar" (2:4); la autonomía, entendida como no paternalismo, no
asisten-cialismo y autogestión: "como nosotras fuimos también mujeres que em-
pezamos a organizamos de la nada misma, entonces es un respeto por el creci-
miento de ellas, no de imposición" (7:58) y el compromiso, tanto con la vida
como con el cambio: "primero que nada yo creo que la gente cambia, yo creo
que tiene la posibilidad de cambiar" (2:74).
Por último, se señala la importancia de facilitar el aprendizaje en los des-
tinatarios, aprendizaje que incluye lo experiencial, la capacitación y la informa-
ción. El aprendizaje experiencial se enfoca tanto al conocimiento de otro como
de uno mismo basándose en la propia experiencia. En cuanto a la capacitación y
la información, se destaca que facilitan el aprendizaje en tanto se respete en ellas
la autonomía, experimentación y creatividad: "yo no hablo, en realidad, sino
que les entrego su material y ellas trabajan" (4:52), "entonces nosotros quere-
mos darle esa herramienta, capacitarlos para que ellos armen los talleres de
contenido, que ellos aprendan a hacer la metodología, a hacer el taller, a armar
el taller" (3:278).
Luego de esta revisión de los valores involucrados en el trabajo comunita-
rio, se expondrán los enfoques y modelos teóricos que sustentan dicho trabajo.

166
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

1.3. Enfoques y modelos teóricos31


En general, las personas entrevistadas en los centros y programas con-
cuerdan respecto de la necesidad de adscribirse a algún enfoque o modelo teóri-
co, mencionando diversos de éstos como sustrato conceptual de su trabajo. Por
otra parte, también existen actividades de desarrollo teórico en los centros de
intervención, tales como reuniones de estudio periódicas, discusiones teóricas o
lectura de textos. A continuación se describirán brevemente los diferentes enfo-
ques y modelos. En forma previa, sin embargo, cabe señalar que los modelos
teóricos no son considerados mutuamente excluyentes, pudiendo coexistir diver-
sos en un mismo centro o programa. La aplicación de uno. u otro dependerá del
tipo y contexto de las intervenciones particulares.
Uno de los modelos teóricos mencionado explícitamente es la Salud Men-
tal Comunitaria. Entre sus características se mencionan el trabajo directo con la
comunidad, las intervenciones en comunidad y la generación de programas des-
de y hacia la comunidad, tendientes a lograr la autogestión y el desarrollo local.
En cuanto a los profesionales o agentes interventores involucrados, este modelo
se caracterizaría por la multidisciplinariedad. El rol profesional predominante
sería el apoyo o asesoría a las personas en la solución de sus problemáticas.
Si bien los entrevistados valoran la diferencia de este modelo respecto del
modelo médico y los enfoques asistenciales,iambién resaltan algunas dificulta-
des en su aplicación, derivadas fundamentalmente de la contradicción entre los
postulados del modelo y algunas actitudes de la población, la que tiende a de-
mandar atención asistencia! y clínica. Ante esto, los profesionales adoptan una
posición intermedia, conciliadora, ofreciendo tanto servicios asistenciales como
programas comunitarios.
El Modelo Psicosocial es otro de los modelos teóricos mencionados por
los entrevistados. Le caracteriza la inclusión de factores sociales, culturales, del
medio ambiente y de la familia, en la comprensión de la problemática que un
individuo está viviendo, los cuales deben ser considerados también en las inter-
venciones. En cuanto a las estrategias de intervención ligadas a este enfoque, se
prioriza el trabajo con redes sociales.

Colaboradores en este subcapíttilo son: María Mireya Miranda y Gricei Silva.

167
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

Un tercer modelo que se encuentra en los centros y programas, que podría


ser denominado Modelo de Autoayuda, es definido por los profesionales entre-
vistados como "aprendizaje a través del compartir testimonios personales". De
esta concepción derivan estrategias de intervención tales como la iniciación y
apoyo a grupos de autoayuda con personas que comparten una problemática.
etapa de la vida o género y la formación de monitores o "guías" a través de la
realización de ''talleres vivenciales", en los cuales se comparten experiencias y
vivencias personales y se entrega material didáctico y de apoyo.
Otro de los mencionados es el Enfoque Sistémico el cual, según expre-
san los entrevistados, se aplica principalmente en el trabajo con la familia y en
intervenciones grupales.
Por último, los entrevistados también señalan la aplicación de la Psicolo-
gía del Desarrollo en sus intervenciones. Los conocimientos en Psicología del
Desarrollo han sido adquiridos tanto formalmente (a través de estudios y textos)
como informalmente, por medio de la experiencia personal.

En este primer subcapítulo fueron revisados la concepción de ser hu-


mano, los valores y los conceptos teóricos involucrados en el trabajo de inter-
vención psicológico comunitaria.
En cuanto a la concepción de ser humano, cabe destacar que ésta se
caracteriza por la confianza en las competencias de las personas y en la posi-
bilidad de desarrollo de sus potencialidades. Por otra parte, se las caracteriza
con atributos esenciales tales como la igualdad, una naturaleza ética, afectiva
y gregaria y se las considera intrínsecamente valioso.
Respecto a los valores de las personas que trabajan en los programas
y centros, relacionados con su labor, se pudo hacer la distinción entre valores
motivacionales. laborales y ele la relación con los destinatarios. Se pudo apre-
ciar que los valores motivacionales son aquellos que han movilizado a los
entrevistados a participar, promover y desarrollar la labor comunitaria, desta-
cando el amor, la honestidad, el esfuerzo, la fe en el ser humano, la humildad,
la solidaridad y la igualdad. Los valores laborales recogidos fueron el consen-
so o acuerdo, el trabajo en equipo, la eficiencia y la innovación, que hacen
referencia a aquellos aspectos que son percibidos como importantes y valio-
sos en el ejercicio de la propia labor. Los valores involucrados en la relación

I6S
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

¡ con ios destinatarios dicen relación con la empatia y respeto por el otro, el
énfasis en el cambio social y la facilitación del aprendizaje del otro.
Por último, en cuanto a los modelos teóricos presentes en el trabajo de
intervención, cabe destacar su uso flexible, es decir, su aplicación en función
del problema, más que una adscripción rígida o permanente a alguno de ellos.
Entre los mencionados se encuentran tanto algunos ya clásicos en Psicología
Comunitaria, como son la Salud Mental Comunitaria o el Modelo Psicosocial
y la Autoayuda, junto a otros, más transversales en Psicología, tales como el
Modelo Sistémico o la Psicología del Desarrollo.

2. Representaciones sobre las características


de la población destinatario.
Al interior de las representaciones que tienen los agentes de intervención
comunitaria sobre sus destinatarios, es posible distinguir características referidas
a conceptos de normalidad o salud y necesidad de ayuda, fortalezas y problemas
de los destinatarios y concepciones sobre el origen de los problemas.

2. /. Normalidad, salud y necesidad de ayuda32

Bajo este título se hará referencia a definiciones de normalidad y anorma-


lidad, de enfermedad y salud, incluyéndose asimismo la noción de "necesidad de
ayuda". En especial los esfuerzos conceptuales que realizan los entrevistados
para discriminar entre las personas que requieren de su apoyo y ayuda y las que
no la necesitan, aportan el contenido para este aspecto.
Generalmente no se define explícitamente el concepto de salud, men-
cionándose sólo excepcionalmente alguna adhesión al concepto actual de salud
de laOMS. Asimismo, surgen dificultades conceptuales a la hora de establecer el
límite entre salud y enfermedad (o normalidad y anormalidad). Ante ello, los
entrevistados prefieren la definición algo más pragmática de "necesidad de ayu-
da", la cual resulta de utilidad como concepto orientador de las propias interven-
ciones.
,;
Colaboradores en este subcapímlo son: María Mireya Miranda y Griccl Silva.

169
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

En relación a esta necesidad de ayuda se mencionan causas o fac-


tores que la definen, información que será presentada a continuación.
2.1.1. Factores que definen la necesidad de ayuda
Desde la perspectiva de los entrevistados, entre los factores definitonos
de la necesidad de ayuda se pueden distinguir cuatro tipos: riesgo psicosocial,
estigmatización social, presencia de síntomas y presencia de necesidades.
El riesgo psicosocial, que es el aspecto más profundamente analizado por
los entrevistados, es definido como tal en función de déficit ambientales a los
que se han visto sometidas las personas. Textualmente uno de los entrevistados
señala: "... y definimos nesgo psicosocial a partir de las instancias en las cua-
les, para este chico, los recursos protectores han fallado; recursos protectores
como familia, educación, información, trabajo... " (1:22). Además de lo anterior,
se relaciona el nesgo psicosocial con desconocimiento y falta de información,
abandono afectivo, estar en situación de dependencia, situaciones económicas y
familiares irregulares y el riesgo físico dado, por ejemplo, por una situación de
cercanía a un sujeto o pariente maltratador. Como consecuencias del riesgo
psicosocial se menciona el "daño psicosocial", expresado a través de problemas
tales como la drogadicción, delincuencia, prostitución y embarazo precoz. Por
último, cabe señalar que el riesgo psicosocial es percibido como una situación
generalizada en la población destinataria: "pensamos que la mayoría de la gente
que vive acá está en riesgo psicosocial" (2:58).
Un segundo factor señalado es la estigmatización social, entendida como
estigmatización negativa y generalizada de algún grupo social en particular como,
por ejemplo, el adulto mayor. En este caso, el ser víctima de una representación
de inutilidad o enfermedad y depositario de sentimientos de lástima sería genera-
dor de la necesidad de ayuda (ayuda para revertir e! daño causado por el estig-
ma).
En tercer lugar se menciona la presencia de síntomas como signo exter-
no de la necesidad de ayuda. Estos síntomas pueden ser de tipo psicológico o psi-
cosomático, tales como angustia o taquicardia.
Por último, los entrevistados también señalan la presencia directa de ne-
cesidades materiales y sociales en la comunidad como criterio para requerir de
intervención.

170
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

2.2. Fortalezas de los destinatarios-13

Las fortalezas se refieren a aquellos atributos que se convierten en venta-


jas para las personas, en cambio, las debilidades o problemas se refieren a aque-
llos factores que los entrevistados identificaron como disfuncionales o dañinos
de la condición de la población.
Son cuatro las fortalezas identificadas por los agentes entrevistados. La
primera se ha denominado potencia y competencia e intenta reflejar la fuerza y
capacidad de enfrentarse a desafíos en forma competitiva. En relación a ello
también se habla de igualdad en las competencias, es decir, se enfatiza que los
destinatarios tendrían aptitudes y talentos equivalentes a los del resto de la po-
blación. La segunda fortaleza es la capacidad de trabajo que, como su nombre
lo dice, denomina la posibilidad de realizar diferentes tareas con esfuerzo y dedi-
cación, a fin de conseguir un objetivo. En tercer lugar se menciona el saber y
experiencia que tienen los destinatarios, como resultado de su experiencia vital.
Por último, también se menciona su capacidad de goce, tanto en relación a acti-
vidades de la vida cotidiana (bailar, escuchar música, etc.) como en relación a su
disposición a disfrutar de nuevas experiencias.
2.3. Problemas de los destinatarios34
Además de las fortalezas, se mencionan problemas de la población desti-
nataria, es decir, aquellos factores que los entrevistados identifican como
disfuncionales o dañinos para la población. En la presentación de estos factores
se hará una división entre tipos de problemas y origen de los problemas, es
decir, la explicación que dan los entrevistados respecto de las causas de éstos.
Los problemas son agrupados en tres tipos: necesidades insatisfechas ('eco-
nómicas, educacionales y de información), problemas psicosociales (déficit en
redes sociales, delincuencia, maltrato, abuso sexual, violencia intrafamiliar y cons-
titución familiar irregular) y problemas de salud mental.
En cuanto a las necesidades de tipo económico, educacional y de infor-
mación, la primera es mencionada enfáticamente, lo que resulta consistente con
53
Colaboradores en esie subcapítulo son: Ana María Larenas y Rafael Barrera.
w
Colaboradores en este subcapítulo son: Ana María Larenas, Rafael Barrera, María Mireya Mi-
randa v Gricel Silva.

171
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

el tipo de población atendida mayoritariamente por los centros y programas en-


trevistados (véase capítulo IV).
Entre los problemas psicosociales, se destaca el funcionamiento defici-
tario de las redes sociales (tanto primarias como secundarias), el cual redunda en
fallas en el apoyo social y en la proliferación de delincuencia, maltrato, abuso
sexual, violencia intrafamiliar y constitución familiar irregular. Una especial
mención en relación a sus problemas psicosociales reciben, por una parte, ios
adultos mayores, mencionándose su segregación y aislamiento social (que re-
dunda en soledad), agravado por problemas de salud física, en especial las enfer-
medades crónicas. Por otra parte, se mencionan problemas específicos de la mujer,
entre los que destacan el maltrato, la desvalorización ('incluyéndose aquí la
autodesvalorización), los temores ante la posibilidad de participación y cambio y
la pasividad. Por último, en relación a la constitución familiar irregular, se men-
cionan tanto familias conformadas en forma distinta a la nuclear tradicional (lo
cual es necesario de tener en cuenta al momento de planificar intervenciones),
como familias consideradas disfuncionales para sus miembros.
Finalmente, la denominación problemas de salud mental agrupa cinco
problemáticas específicamente psicológicas (lo que no significa que no interven-
gan factores sociales en su producción o mantención). Se mencionan aquí, en
primer lugar, las adicciones, vale decir, el alcoholismo y el consumo abusivo de
drogas. Luego se mencionan las psicosis, particularmente la esquizofrenia y, fi-
nalmente, la depresión y los trastornos de personalidad.

2.4. Origen de los problemas de la población destinataria

Al hablar del origen de los problemas de la población destinataria, se está


haciendo referencia a la explicación que dan los entrevistados respecto a las cau-
sas de éstos. Como se verá a continuación, todas estas causas convergen en una
atribución de responsabilidad a lo que se ha denominado "'determinación
psicosocial", queriéndose con ello expresar que las dificultades y conflictos que
manifiesta la población destinataria son producto de los efectos del contexto en
el cual viven. Se distinguen efectos provenientes de dos niveles contextúales: la
cultura extensa (compartida con todo el resto de la sociedad) y la propia cultu-
ra (o subcultura), es decir, aquella en que los destinatarios desarrollan su vida
cotidiana.

172
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

Desde la cultura extensa se describen dos tipos de determinantes: la inci-


tación al consumismo y la discriminación social. La primera es definida como
la presión que ejerce la sociedad y los medios de comunicación hacia el consumo
innecesario. La segunda, la discriminación social, se refiere a la actitud y percep-
ción negativa de la que es objeto la población destinataria por parte de! resto de
la sociedad. Se distinguen aquí dos elementos: el contenido de la discriminación
y sus consecuencias. El contenido sería la desvalorización, como prejuicio social
negativo según el cual este sector de la población es percibido como distinto e
inferior. Las consecuencias de la discriminación son sus efectos sobre los desti-
natarios, entre los que se mencionan: la inhibición de competencias (efecto
incapacitante), ¡a marginación (y aislamiento) y la inseguridad, vale decir, la
pérdida de confianza en las propias habilidades.
En cuanto a los determinantes causales provenientes de la propia cultura,
es decir, del ambiente cercano en el que se desarrolla la vida de los beneficiarios
de cada centro o programa, se destinguen dos aprendizajes considerados noci-
vos: el aprendizaje de patrones de conducta social calificables como desvia-
dos y el aprendizaje de roles sexuales tradicionales y rígidos. En relación a
estos últimos, se subraya su diferenciación estricta, que implica la atribución de
características tales como ser activo, enérgico, propositivo y gregario para los
hombres, versus ser pasiva (poco propositiva), sumisa, dependiente y aislada
para las mujeres.
2.5. Clasificación de los problemas de la población destinataria-1''
Aun cuando, como se viera en el acápite anterior, las personas entrevista-
dos identifican los problemas de los destinatarios con situaciones sociales más
amplias, cuando se trata de focalizar sus intervenciones, se ven en la obligación
de clasificar estas problemáticas más específicamente. Para ello se sirven de eva-
luaciones diagnósticas (con o sin aplicación de instrumentos formales); de ca-
tegorías diagnósticas, incluyéndose entre estas últimas también algunas de las
categorías ya tradicionales en Psicología y Psiquiatría; de antecedentes
sociodemográficos y de clasificaciones en que aplican conceptos de la Psicolo-
gía Comunitaria.
iS
Colaboradores en este subcapítulo son: Alejandra Areco y Raúl Lizana.

173
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

2.5.1. Evaluaciones diagnósticas realizadas en centros y programas


Respecto de las evaluaciones diagnósticas, se puede distinguir entre crite-
rios para la aplicación de la evaluación, tipos de evaluación y niveles en que
éstas son utilizadas.
Entre los criterios de aplicación se encuentra la "duda diagnóstica".
Como lo ejemplifica la cita incluida a continuación, la duda diagnóstica está
referida a la posibilidad de estar frente a alguna problemática grave, por ejemplo
de tipo psiquiátrico: "Nosotros única y exclusivamente utilizamos medios ¿le eva-
luación concretos cuando tenemos dudas, dudas, por ejemplo de alguna defi-
ciencia severa y cuando hay duda desde el punto de vista psiquiátrico" (1: 40).
En cuanto a las evaluaciones diagnósticas se distinguen dos tipos: las
realizadas en el contexto de las actividades del centro o programa y las realiza-
das externamente. Dentro de las primeras se nombran la evaluación subjetiva
hecha por los destinatarios, la evaluación subjetiva realizada por el equipo profe-
sional, la evaluación en entrevista y la aplicación de instrumentos. Estos últimos
incluyen tanto encuestas (con frecuencia elaboradas por el propio equipo) como
pruebas psicométricas. Por su parte, las evaluaciones diagnósticas que no son
realizadas por los profesionales ni los destinatarios del centro o programa, son
solicitadas a instancias externas, a través de interconsultas (por ejemplo, al
COSAM), o bien la persona consultante llega con la evaluación, porque viene
derivada desde otra institución (tal como un COD, cárcel u hospital.)
Por último, el nivel de la evaluación está referido al número de sujetos a
los cuales está dirigida la evaluación, vale decir, si es individual, de pareja, fami-
liar o comunitaria. Dentro de este último nivel, el comunitario, se distingue una
forma particular de evaluación: el diagnóstico participativo, el que se caracteriza
por la inclusión de la comunidad en su planificación y ejecución.
2.5.2. Aplicación de categorías diagnósticas tradicionales
Se entenderá por categorías diagnósticas tradicionales aquellas que gozan
de un consenso dentro del ámbito de las Ciencias Sociales. A través de los datos
obtenidos en las diversas entrevistas, se aprecia que, en cuanto a las categorías
diagnósticas tradicionales, resulta relevante distinguir su tipo y la valoración de
su uso. Son cuatro los tipos de categorías mencionados: diagnósticos bio-médi-
cos (por ejemplo: diabetes, hipertensión), psiquiátricos (psicosis, neurosis, tras-

174
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

tornos psicosomáticos), psicológicos (dificultades de la etapa del desarrollo) y


psicosocíales (violencia intrafamiliar).
En cuanto a la valoración del aso de estas categorías diagnósticas, ¡os
entrevistados les atribuyen un valor positivo en tanto cumplen una función
focaíizadora, organizadora y orientadora de las intervenciones. A modo de ejem-
plo, facilitan la planificación y realización de talleres, puesto que éstos se pueden
dirigir específicamente a la categoría diagnóstica en la cual la población destina-
taria ha sido clasificada: "esa es una cuestión importante para nosotros que
hacemos los talleres; entonces tú te armas el cuadro de cómo es una persona
deprimida, o qué se yo, lo tratas como deprimido y le haces el taller en función
de eso" (2:164).
No obstante, se atribuye también un valor negativo a las categorías
diagnósticas tradicionales, en particular cuando se aplica exclusivamente un tipo
de categoría, por ejemplo, sólo las de tipo psiquiátrico. Consecuentemente, los
entrevistados abogan por el uso de diversos tipos de categorizaciones.

2.5.3. Clasificación en función de antecedentes sociodemográficos


En segundo lugar, resulta importante señalar que los centros y programas
también clasifican a su población destmataria en función de antecedentes
sociodemográficos tales como: estrato socio-económico, ocupación, edad y sexo.
También este tipo de clasificación cumple una función focaíizadora y organiza-
dora de las intervenciones. Más aún, si se la combina con la categorización seña-
lada en el punto anterior, permite potencialmente detectar grupos de riesgo
psicosocial en los cuales focalizar más precisamente las intervenciones: "yo te
digo que, por ejemplo, en el taller de autoayuda de drogas, la mayoría de los que
vienen son cabritos jóvenes, son cesantes; cuando salen del colegio no tienen
nada que hacer; entonces tú te armas el cuadro: los drogadictos son cabros
entre tal y tal edad, tal condición económica... " (2:164).

2.5.4. Clasificación en función de conceptos de la Psicología Comunitaria


En este caso, lo que se aplica no son categorías de clasificación, como en
los dos puntos anteriores, sino más bien conceptos de la Psicología Comunitaria
como indicadores, los cuales, en combinación con las categorías anteriores, per-
miten diagnosticar más finamente algún subgrupo de la población destinataria. A

175
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

continuación se presentan los conceptos de la Psicología Comunitaria señalados


por las personas entrevistadas.
Recursos
Un primer criterio conceptual proveniente de la Psicología Comunitaria
es la presencia o ausencia de recursos en los destinatarios. Por recursos se
entiende la posibilidad que tiene la persona o grupo de contar con ciertos medios,
ya sean de su ambiente o personales, que le permitan enfrentar las dificultades
que se presentan en su vida. Estos recursos pueden ser sociales, económicos y
psicológicos.
El gran recurso social que es destacado por los entrevistados son las re-
des sociales. La definición de red social que se aprecia corresponde a la clásica
de la Psicología Comunitaria, es decir, se entiende por ella la interacción con
personas o grupos de personas que constituyen fuentes potenciales de recursos
de información y de apoyo. Asimismo, se hace la distinción entre redes persona-
les, en las que se incluyen la familia, la pareja y los amigos y redes institucionales.
Además de este recurso social, se evalúan los recursos económicos y los
psicológicos. Entre estos últimos se mencionan la capacidad de enfrentamiento
de situaciones problemáticas, autonomía, autoconocimiento, responsabilidad per-
sonal y seguridad.
Adaptación
La adaptación es otro criterio originario de la Psicología Comunitaria
que se utiliza para diagnosticar o evaluar a la población destinataria. Se entiende
por adaptación la mayor o menor capacidad que tiene la persona o grupo de
responder flexible y eficazmente a las exigencias que le impone el medio social
en el que se desenvuelve. En las entrevistas se hace referencia a diversos tipos de
adaptación, así como también a ciertos criterios para definir el grado de adapta-
ción de los individuos y la valoración de este criterio para la clasificación de la
población.
Entre los tipos de adaptación se encuentran la adaptación laboral, acadé-
mica y social. La adaptación laboral es definida en función de la presencia de
destrezas manuales e intelectuales; la académica, en relación a destrezas intelec-^
tuales y la social está referida al cumplimiento de roles sociales (dirigente, moni-
tor) o familiares (madre, hijo, esposa).

176
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

El grado de adaptación es definido según el criterio ''manejo de estrés".


Por manejo de estrés se entiende la forma en que el sujeto modula las exigencias
del medio.
Demanda
Por último, la población destinataria también es clasificada en función de
la demanda de ayuda que solicita. Ello es concordante con una concepción de ser
humano autoresponsable y autodirigido, propia de la Psicología Comunitaria. En
este caso es el tipo de petición de ayuda el criterio clasificatorio y los entrevista-
dos señalan que la población solicita desarrollo individual, desarrollo de redes
sociales y aprendizaje de destrezas específicas.
En del desarrollo individual hay una petición específica referida a la
comprensión de la propia problemática y al conocimiento de los propios dere-
chos.
El desarrollo de redes sociales puede estar referido a las redes persona-
les o a la mayor vinculación con las redes institucionales. El desarrollo de redes
sociales personales se refleja en la búsqueda de una mejoría de la comunicación
con otros y en un deseo de lograr un mayor desarrollo familiar. El deseo de
mayor vinculación con redes sociales institucionales incluye el interés por parti-
cipar en instituciones educacionales y culturales.
El aprendizaje de destrezas específicas constituye la tercera de las de-
mandas específicas de la población. Al respecto señalan los entrevistados que los
destinatarios de sus intervenciones solicitan adquirir destrezas manuales y labo-
rales, tales como, por ejemplo, aprender a poner inyecciones o a escribir a máquina.

177
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

En el presente subcapítuio se revisaron las representaciones de los agen-


tes comunitarios sobre las características de los destinatarios de sus interven-
ciones.
En primer lugar se desarrolló su concepción de salud versus enferme-
dad, llegándose a la conclusión que lo que los orienta en sus prácticas es el
concepto de "necesidad de ayuda". En cuanto a los factores definitorios de la
necesidad de ayuda, destacan los de tipo psicosocial, tales como el riesgo
psicosocial y la estigmatización social, pero también se atribuye importancia
a la presencia de síntomas y a las necesidades materiales y sociales de la co-
munidad.
Por otra parte, los agentes comunitarios se refieren a fortalezas y pro-
blemas de sus destinatarios v al origen de estos últimos. La fortalezas
percibidas están estrechamente relacionadas con su concepción positiva de
ser humano, expuesta en el subcapítuio anterior, mencionándose en el presen-
te subcapítuio la potencia y competencia, la capacidad de trabajo, el saber y la
experiencia y la capacidad de goce. Los problemas de los destinatarios, por su
parte, son vistos primordialmente como sociales, tanto en sus modalidades
como en su origen. No son, por lo tanto, inherentes a las personas, sino a los
sistemas sociales a los cuales éstas pertenecen. En términos de contenidos, los
problemas son clasificados en necesidades insatisfechas, problemas
psicosociales y problemas de salud mental. En cuanto al origen de estos pro-
blemas, se enfatiza el efecto nocivo del contexto sociocultural amplio, desde
el cual se impulsaría al consumismo y se ejercería la discriminación social y
los problemas que conlleva el propio contexto microcultural, que favorecería
el aprendizaje de conductas sociales desviadas y de roles sexuales tradiciona-
les y rígidos.
Por último, se mostró que los agentes comunitarios realizan clasifica-
ciones de los problemas de sus destinatarios, para las cuales utilizan tanto
categorías diagnósticas tradicionales de la Psiquiatría y Psicología como ante-
cedentes sociodemográficos y conceptos de la Psicología Comunitaria.

178
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

3. Relación con la comunidad36


La relación con la comunidad destinatariaes uno de los aspectos centrales
en las intervenciones psicológico-comumtarias. Por ende, resultaba de impor-
tancia indagar sobre este aspecto en los centros y programas santiaguinos entre-
vistados en profundidad. Como resultado de esta indagación, se obtuvo informa-
ción sobre dos grandes temáticas: la regulación de los centros y programas para
entrar y permanecer en contacto con la comunidad y la injerencia de esta última
en la elaboración de los programas de intervención.

3.1. Regulación del contacto de los centros y programas


con la comunidad

La información recogida muestra dos aspectos básicos en relación al con-


tacto con la comunidad: tipo de contacto y reguladores del contacto.
3.1.1. Tipo de contacto con la comunidad
El tipo de contacto se refiere al modo en que el programa o centro se
acerca a la comunidad, el cual puede ser directo o indirecto. El contacto directo
ocurre sin intermediarios, en cambio en el contacto indirecto intervienen instan-
cias mediadoras.
Los distintos centros y programas entrevistados utilizan diferentes estra-
tegias para establecer contacto directo con la comunidad, tales como: incluir la
colaboración de los destinatarios, realizar diagnósticos participativos en salud
mental y desarrollar talleres. Por inclusión de la colaboración de los destinata-
rios, se entiende un acercamiento con ellos a través de su integración a algún
trabajo concreto como, por ejemplo, la construcción del centro comunitario. En
el diagnóstico participativo en salud mental, se les incluye en procesos de inves-
tigación sobre sus problemas más relevantes, dándose importancia a su conoci-
miento acerca de salud y enfermedad mental. Este tipo de diagnóstico permitirá,
posteriormente, desarrollar modalidades de intervención cercanas a las necesi-
dades de la población (véase punto siguiente). En tercer lugar, a través de la
realización de talleres, se consigue establecer un contacto cara a cara con miem-
bros de la comunidad, en la realización concreta de actividades.
w
Colaboradores en este subeapítulo son: Paola Galaz y Matías Sanf'uentes.

179
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

Las modalidades de contacto indirecto con la comunidad descritas por


los entrevistados son, por una parte, el enlace con oirás instituciones tales como
centros de madres, centros de salud, ONGs, juntas de vecinos, colegios y, por
otra, la intervención de mediadores, que pueden ser dirigentes de organizaciones
existentes en la comunidad o personas capacitadas por e! centro o programa como
"monitores" en algún tema específico.

3.1.2. Reguladores del contacto


Bajo el concepto reguladores del contacto se han agrupado los factores
facilitadores y los obstaculizadores de! contacto entre el centro o programa y la
comunidad.
Entre los facilitadores se pueden distinguir condiciones estructurales y
acciones. Las primeras son aquellas que están dadas por las características geo-
gráficas e institucionales del programa o centro como, por ejemplo, estar ubica-
do cerca de una institución de importancia para ¡a comunidad o el hecho de
pertenecer a una organización mayor de relevancia. Por su parte, las acciones
facilitadoras del contacto son todas aquellas labores que realizan los centros o
programas a fin de intercambiar información con la comunidad. Ellas incluyen:
visitas domiciliarias, conversar con dirigentes comunales, pegar carteles, enviar
invitaciones, entregar becas a los usuarios y realizar labores de difusión a través
de medios de comunicación comunal (diario comunal).
Los obstaculizadores se dividen en aquellos provenientes del centro o
del programa y otros que tienen su origen en los destinatarios. Los que provienen
del centro o programa se relacionan, principalmente, con la ubicación geográfica
de éste. Esta puede, o bien ser poco conocida en la comunidad (poco visible), o
muy lejana al lugar en que se llevan a cabo las intervenciones o del lugar en que
residen los destinatarios de éstas. Entre los obstaculizadores provenientes de los
destinatarios, se señalaron características tales como pasividad, poca constancia,
o bien, autodiscriminación de algunos destinatarios por sentirse pertenecientes a
una realidad socioeconómica diferente a la de la mayoría de los participantes de
un programa. La pasividad y la poca estabilidad son obstaculizadores del contac-
to en tanto dificultan la continuidad de la participación en las actividades que se
realizan. Por su parte, la barrera socioeconómica está constituida por sentimien-
tos de minusvalía que tienen algunos de los participantes frente a otros.

180
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

3.2. Injerencia de la comunidad en la elaboración


y evaluación de los programas
La injerencia de la comunidad en la elaboración de los programas se
refiere a la participación que tienen ¡os destinatarios y la comunidad más amplia
a la cual pertenecen, en la gestación de objetivos y actividades de los programas
de intervención. Si bien se podría distinguir teóricamente entre una injerencia
total o parcial, refiriéndose la primera a la participación de la comunidad en
todo el proceso de elaboración del programa o actividad (definición de objeti-
vos, de temas, operacionalización, etc.), se aprecia que -al menos en la práctica
de intervención de los centros y programas entrevistados- sólo se dan formas de
injerencia parcial, es decir, participación de la comunidad en sólo una parte de la
elaboración o puesta en marcha del programa.
Esta injerencia parcial puede ser previa a la realización de la actividad o
posterior. Formas de injerencia previa son la petición de ayuda o cooperación a
otra institución existente en la comunidad (colegio, consultorio), el diagnóstico
participativo (véase punto anterior), la planificación de contenidos para las acti-
vidades de intervención a partir de los intereses de los destinatarios y la decisión
de los destinatarios sobre qué actividades implementar, a partir de un abanico de
alternativas propuestas por el centro o programa. Sin embargo, se aprecia en las
entrevistas realizadas que, en general, la participación de la comunidad en la
elaboración de programas es bastante restringida, estando habitualmente sólo
presente a través de una evaluación de necesidades realizada por los profesiona-
les y en sugerencias de los destinatarios respecto de actividades y temas a tratar.
La injerencia de la comunidad, posterior al inicio de la intervención, dice
relación con la evaluación de los resultados de ésta. Su función es retroalimentar
a los responsables de la elaboración y puesta en marcha de los programas, sin
embargo, también en este caso su inclusión efectiva es poco habitual.
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

En síntesis, respecto de la relación de los centros comunitarios con la


comunidad destinatana fueron mencionados diversos aspectos de relevancia.
En primer lugar cabe destacar que el contacto con la comunidad es un aspecto
esencial para la sobrevivencia de cualquier programa comunitario. Por io tan-
to, en este punto no está en cuestión el que se realicen esfuerzos por establecer
este contacto, sino mas bien el tipo de esfuerzo, los facilitadores y
obstaculizadores del contacto, la forma de inclusión de la comunidad en el
desarrollo de los programas y el poder o influencia de ella sobre los mismos.
En cuanto al tipo de esfuerzo para establecer estos contactos, se
distinguió entre contacto directo a través de actividades conjuntas de diferente
tipo y contacto indirecto a través de intermediarios, tanto instituciones, como
personas mediadoras ^ por ejemplo, dirigentes) de la comunidad.
En relación a ¡os facilitadores y obstaculizadores de! contacto, se
observó que las características estructurales del centro, en particular su ubica-
ción geográfica, influyen en importante medida en el contacto con la comuni-
dad. Asimismo resulta destacable la importancia que tienen las acciones con-
cretas que se realizan desde el centro o programa para establecer un contacto
más expedito y fluido con la comunidad. También existen algunas caracterís-
ticas de la comunidad que, cuando están presentes, actúan como
obstaculizadores del contacto, porque dificultan las acciones realizadas desde
ios centros o programas. Ellas son: la pasividad, la poca constancia y los sen-
timientos de minusvalía a raíz de condiciones socioeconómicas desmejora-
das.
Por último, la injerencia de la comunidad en la elaboración y evalua-
ción de los programas se trató en un acápite separado, por ser aquí donde se
pone en evidencia la posibilidad de influencia efectiva de ésta. Las entrevistas
muestran que la injerencia es siempre parcial, es decir, en ninguno de los ca-
sos la comunidad participa en todo el proceso de elaboración, puesta en mar-
cha y evaluación de los programas. Esta injerencia parcial en algunas ocasio-
nes se da en forma de diagnóstico participativo, en otras como colaboración
en la planificación, o bien como participación en la ejecución o evaluación
final.

182
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

4. Intervenciones realizadas desde ios centros y programas


A continuación se presentan las intervenciones realizadas a través de los
centros y programas, desde ¡a perspectiva de los agentes entrevistados. Se en-
tiende por intervención cualquier acción de los agentes dirigida a ayudar ante
dificultades, a satisfacer necesidades o a facilitar el desarrollo de las personas,
grupos y comunidades definidas como destinatarios. Para efectos de la presenta-
ción de la información sobre las intervenciones que se realizan, se hizo una dis-
tinción entre objetivos y actividades de intervención, evaluación de su efectivi-
dad y rol del psicólogo en las intervenciones.
4.1. Objetivos y actividades de intervención37

Entre los objetivos de las intervenciones se mencionan la salud, la adap-


tación y el logro de autonomía. En cuanto a la salud, ésta se entiende como salud
psicológica, compuesta por la capacidad de solucionar problemas, resolver ta-
reas cotidianas, expresar necesidades, sentimientos y emociones: «nosotros que-
remos guiar a las personas a que se relacionen en lo cotidiano, como cualquiera
de nosotros, demostrando sus sentimientos, sus emociones, el expresar sus nece-
sidades» (6: 12). Por su parle, la adaptación está referida a tener valores claros
y a poder sobrellevar situaciones problemáticas de la vida, como por ejemplo
una enfermedad crónica. En cuanto al logro de autonomía, éste incluye el ha-
cerse cargo de la propia vida,mo ser manipulativo en las relaciones interpersonales,
ser responsable y ser capaz de tomar decisiones.
A estos tres objetivos principales de las intervenciones psicológico-co-
munitaria se agregan otros, cuales son: satisfacción de necesidades, eliminación
de síntomas, aumento de la autoestima, la reinserción social, familiar y laboral y
el término de la violencia.
Las modalidades de intervención, en cuanto al tamaño de la unidad des-
tinataria, son -de menor a mayor- la intervención individual, de pareja, familiar,
grupal y social o comunitaria, siendo las cuatro actividades de intervención ma-
yormente mencionadas los talleres grupales, los grupos de autoayuda, la terapia
grupal y la terapia individual. A continuación se analizarán más detalladamente

57
Colaboradores en este subeapítuio son: María Mireya Miranda y Gricel Silva.

183
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

aquellas actividades de intervención que gozan de mayor estabilidad en los cen-


tros y programas comunitarios.
4.1.1. Actividades de mayor estabilidad38
Cabe señalar, en primer lugar, que la estabilidad es conceptualizada por
los entrevistados como permanencia en el tiempo de las actividades, considerán-
dose cuántas, cuánto tiempo y desde cuándo permanecen. Las personas entrevis-
tadas señalan que, por lo general, las actividades que se realizan se mantienen en
el tiempo, ya sea en su totalidad o mayoritariamente. Sin embargo, varias de
estas actividades pueden ser planificadamente periódicas, es decir, realizarse en
forma bimestral, trimestral o semestral y por lo tanto ejecutarse en el trascurso
del año en reiteradas oportunidades, o bien llevarse a cabo sólo una vez dentro de
ese pe-ríodo. También se mencionan actividades que no tienen una duración de-
finida y otras que se desarrollan durante todo el año. Cabe reiterar, en todo caso,
que estas duraciones diferentes corresponden a lo programado, no siendo ellas
azarosas.
Más allá de lo señalado, la estabilidad de un centro o programa es
percibida como tal en función de dos elementos: la permanencia en el tiempo
de las actividades y la existencia de líneas centrales de acción que guíen las
actividades hacia el logro de los objetivos esenciales. En relación a lo primero,
se valora positivamente la existencia de actividades presentes desde la gestación
misma del centro o programa. En cuanto a lo segundo, se enfatiza, por ejemplo,
la existencia de áreas de acción claramente definidas y mantenidas con una pla-
nificación de actividades acorde con éstas, cuyo cumplimiento también constitu-
ye un indicador de estabilidad. Por último, también es parte de la percepción de
estabilidad el hecho que un centro tenga la disposición permanente de atender a
los miembros de su población destinataria.
Los factores determinantes de la estabilidad, segundo aspecto central
señalado en relación a ésta, dicen relación con los destinatarios ycon caracterís-
ticas de las actividades mismas.
Respecto de los primeros, resulta esencial para su estabilidad la recepción
que las actividades tengan en la comunidad. El hecho que las actividades sean

3,1
Colaboradores en este subcapítulo son; María Loreto de ¡a Paz y Andrea Jaramillo.

184
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

acogidas por la comunidad, se relaciona con la consideración que se haya tenido


de las características, intereses y necesidades del grupo destinatario al cual están
dirigidas (véase subcapítuio anterior).
Las características específicas de su puesta en marcha y los resultados de
las actividades, son también factores determinantes de su estabilidad. Dentro de
las características, uno de los aspectos determinantes es la temática de las activi-
dades, aspecto que se relaciona directamente con la acogida que éstas tengan en
la comunidad (aspecto señalado en el punto anterior), ya que las temáticas que
más aportan a la estabilidad son las que consideran las características del grupo
destinatario y las demandas de la población. Otro punto relacionado con las ca-
racterísticas de la actividad es la flexibilidad en su ejecución, lo que significa
poder modificar la modalidad de la actividad para -en caso de ser necesario-
adaptarla a los recursos internos del centro o programa o a las demandas exter-
nas.
Dentro de los factores relacionados con los resultados de las actividades,
se menciona el logro de efectos positivos, evaluados principalmente a través del
logro de participación de los destinatarios y de la generación de sentimientos de
identidad grupal, sentido de comunidad y defensa de los propios derechos.
Finalmente, respecto a las actividades más estables de los distintos pro-
gramas o centros comunitarios, los agentes comunitarios entrevistados distin-
guen diferentes tipos, entre ellas las "de enganche", las "exclusivas", los talleres
grupales, la atención terapéutica, las actividades de capacitación laboral, las de
desarrollo personal y la asistencia en casos de violencia intrafamiliar.
Las actividades "de enganche" tienen la cualidad de atraer un grupo espe-
cífico de destinatarios para luego hacerlo partícipe de otras actividades. Un ejemplo
de actividad "de enganche" es la gimnasia para mujeres. Otro tipo de actividades
estables son las denominadas por los entrevistados "exclusivas", refiriéndose a
que no son realizadas por otras organizaciones del sector. Este tipo de activida-
des se mantienen estables, porque responden a necesidades no cubiertas en la
vida cotidiana de las personas. Un ejemplo de ello son las actividades recreativas
y del uso de tiempo libre para adultos mayores. Otro tipo de actividad estable son
los talleres grupales. En especial en aquellos con objetivos de prevención, se
plantea la importancia de que sean "abiertos", es decir, que tomen en cuenta la

185
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

rotativa de participantes y, a partir de esto, prevean la incorporación de nuevas


personas. La atención terapéutica -a pesar de que es criticada por algunos- tam-
bién se describe como una actividad estable. Su mantención se asocia a la de-
manda permanente por parte de la población destinatana. Por último, también
son mencionadas como estables las actividades en el área de capacitación laboral
y las que se refieren a la atención y prevención de la violencia intrafamiliar.
í9
4.2. Efectividad de las intervenciones

Uno de los temas relevantes en las entrevistas en profundidad fue la dis-


cusión sobre la efectividad de las intervenciones. Los entrevistados entregaron
su visión sobre tipos de estrategias efectivas y no efectivas, la cual será presenta-
da a continuación. La efectividad o no efectividad de las estrategias fue clasifica-
da por los entrevistados en función del cambio, distinguiéndose entre cambio
individual, grupal y social.

4.2.1. Efectividad en el cambio individual y grupal


Se contemplarán, en primer lugar las características favorecedoras de la
efectividad, para luego mencionar algunas relacionadas con la inefectividad. En
la caracterización de las estrategias efectivas e inefectivas para el cambio indivi-
dual y grupal se puede distinguir dos aspectos: tareas de los destinatarios y tareas
de los agentes. Además, se tratarán por separado algunos elementos que, desde la
perspectiva de los entrevistados, se asocian a intervenciones inefectivas.
Tareas de los destinatarios
Las tareas de los destinatarios son las acciones que se espera realicen los
beneficiarios de los centros y programas para el logro de los cambios. Los inter-
ventores entrevistados distinguen cuatro tareas principales. Una de éstas es la
toma de conciencia, en relación a las propias acciones, sus consecuencias o sus
implicancias: "Algunas veces no saben que están haciendo cosas malas y ahí se
dan cuenta y aprenden " (4:70). Otra de estas tareas ha sido llamada asumir res-
ponsabilidad de sí mismo y se refiere al hacerse cargo de las propias necesida-
des, sin esperar que la respuesta a éstas provenga de otros: "chiquillos capaces
de hacerse cargo de sus vidas responsablemente" (1:26). Una tercera tarea de
w
Colaboradores en este subcapítulo son: Ana María Larenas y Rafael Barrera.

186
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

ios beneficiarios se ha denominado recuperación de la identidad, en e! sentido de


fortalecer la propia idiosincracia: "Yo siempre digo: 'no importa que se rían, si
no importa, pero esto me va a dar fuerza; y la personalidad tenemos que crearla
de nuevo; nosotros habíamos perdido nuestra personalidad'" (3: 65). Por últi-
mo, también se menciona la participación, como tarea a cumplir de parte de los
destinatarios, a fin de que se logren intervenciones efectivas. La tarea de partici-
par incluye asimismo las nociones de trabajo y la necesidad de compromiso:
"ellos también tienen que hacer cosas, o sea, que la solución está y que entre las
dos la vamos a buscar, porque si no, no sirve de nada" (5:36).

Tareas de los agentes comunitarios


En cuanto a las tareas de los agentes, también se mencionan una serie de
exigencias en favor de la efectividad. En primer lugar, los interventores deben
promover la autovaloración en sus destinatarios: "hacerlos sentir que son perso-
nas que valen" (3:65). También deberán valorar y potenciar lo positivo en ellos,
lo que significa estimular los aspectos más saludables en vez de luchar contra los
disfuncionales: "Por mi enfoque, yo enfatuó el trabajo con lo sano, más que el
trabajo con la parte dañada" (6:10). La siguiente tarea ha sido denominada
fortalecimiento de redes sociales y se refiere a la potenciación del ámbito social
cercano de los destinatarios, para que éste pueda responder a sus necesidades y
auxiliarlos en caso de dificultades: "Yo. por ejemplo, hago un taller de las redes
sociales de apoyo" (6: 10). Otra tarea de los interventores es el fortalecimiento
de las competencias cotidianas en sus destinatarios, a fin de que éstos se desen-
vuelvan exitosamente en lo diario y habitual: "Nosotros queremos guiar a las
personas a que se relacionen en lo cotidiano como cualquiera de nosotros, de-
mostrando sus sentimientos, demostrando su emoción, el expresar sus necesida-
des /.../ pretendemos eso, que la persona se contacte con ellas y funcione en lo
más cotidiano, lo más regular posible" (6:12). Conceptualmente muy cercana a
la anterior, está la tarea de estimular el desarrollo de las potencialidades, definida
por los entrevistados como la labor de ayudar a los destinatarios a sacar a luz sus
recursos no utilizados, o subtitilizados: "por lo tanto salimos y decimos que ellos
diagnostiquen, que ellos ejecuten, que ellos evalúen" (5:186).
Sin embargo, en simultaneidad con las tareas mencionadas, se debe tam-
bién considerar las necesidades de los beneficiarios, es decir, basar las interven-

1S7
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

ciones en las demandas de la población y no en las creencias apnorísticas de los


interventores: ''Creo que sigue siendo válido que, para trabajar en Psicología
Comunitaria hay que trabajar primero desde la necesidad de la gente y respon-
diendo a esas necesidades y desde ahí ir incorporando otros elementos " (6:91).
También se mencionaron dos tareas de carácter más general, de las cuales
una es el énfasis en ia prevención, en particular la prevención primaria, y la otra,
la optimización de recursos, es decir, la máxima y más efectiva utilización de los
recursos disponibles.
Finalmente, en lo que respecta algunas características globales de las in-
tervenciones individuales que se relacionan con su efectividad, se mencionó la
importancia del manejo flexible de éstas y la consideración de la necesaria lenti-
tud de todo cambio.

Estrategias no efectivas
En cuanto a las estrategias no efectivas, los agentes comunitarios entre-
vistados mencionaron las siguientes: el trabajo de tipo asistencial y el énfasis
teórico.
El trabajo asistencial sería inefectivo si los interventores asumen un rol
activo de ayuda, mientras los destinatarios reciben esta ayuda en forma pasiva:
"crear esa dependencia de nosotros, eso no sirve en ningún caso, es una visión
paternalista o asistencialista" (5:36).
El énfasis teórico, en tanto, se refiere a una excesiva distancia de algunos
interventores en relación a la realidad de sus destinatarios: "Yo creo que la gente
que trabaja en Psicología Comunitaria está trabajando desde muy de la teoría y
muy de la aplicación de los principios de la Psicología Comunitaria. Yo diría
que falta mucho -a la gente que está trabajando en terreno- trabajar desde y
con la gente; yo creo que hay un mal entendido de querer aplicar programas
desde los profesionales hacia los pobladores o hacia el sector donde se esté
trabajando" (6:91).
Por último,.también hay algunos entrevistados que rechazan la psicotera-
pia, considerándola una estrategia no efectiva entre las intervenciones realizadas
desde centros o programas comunitarios.

188
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

4.2.2. Efectividad para el cambio social


Al hablar de cambio social se está haciendo referencia a intervenciones de
tipo estructural, que implican la acción sobre el contexto externo más general y
sus instituciones. Se distinguen tres dimensiones en las que se pueden detectar
aspectos favorecedores de la efectividad de las estrategias de cambio social: la
actitud frente a ¡a intervención, las tareas de los gestores y las características de
la intervención.

Actitud frente a la intervención


La actitud frente a la intervención se refiere a la disposición con que ésta
debe enfrentarse para que llegue a ser exitosa, mencionándose tres característi-
cas. En primer lugar, los entrevistados señalan ei compromiso y responsabilidad:
"Eso nos falta en la comuna {...], yo creo que está muy desprestigiada esta cosa
del deber, de la responsabilidad que te corresponde a tí, eso no se nos ha enseña-
do" (7:159). Luego mencionan la necesidad de una actitud crítica y autocrítica:
"cCómo se enfrenta uno? Lamentablemente tratando de vivenciar cuáles son
las deficiencias de esa legislación [...]. Haciendo el trabajo lo mejor posible y
cuestionando constantemente lo que se hace" (1:102-103). En tercer lugar, des-
taca la resolución, denotando una postura activa y segura frente a lo que se desea
lograr: "La peleamos, por eso hemos logrado lo que tenemos [...]. Y no [...] que
uno es dependiente, esperando siempre que alguien le solucione, que alguien
haga algo. No, yo voy y pido no más" (7:159).

Tareas de los gestores


En cuanto a las tareas de los gestores, es decir, las acciones que deben
realizar quienes buscan producir el cambio, fue mencionada, en primer lugar, la
sensibilización, entendida como la tarea de mostrara la sociedad y sus institucio-
nes tanto las problemáticas de los destinatarios como sus realizaciones: "Elpri-
mer año tuvimos una capacitación a Carabineros v a Investigaciones, para
sensibilizarlos [...] para que algo se pudieran sensibilizar, con resultados bue-
nos en algunos casos" (5:38). Una segunda tarea es la coordinación con otras
instituciones, a fin de facilitar o potenciar el enfrentamiento conjunto de las ac-
ciones: "Ahora, en los consultorios [...} nos citan a reunión y nosotros damos
sugerencias, ideas: nosotros aportamos en lo que podamos, digamos, con el tiempo

189
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

que tenemos, con la capacidad que tenemos. Siempre estamos moviéndonos: o


nos llama la Municipalidad, porque tienen problemas con ...no sé, con las muje-
res golpeadas, entonces nosotros sugerimos tal cosa" (2:380). La tercera tarea
ha sido llamada seguir conductos regulares y se refiere a utilizar las vías estable-
cidas para conseguir los objetivos, utilizando los recursos existentes en vez de
intentar imponer nuevas vías: "Ya llevábamos más de un mes persiguiendo a los
gallos, nos peloteaban para todos lados, hasta que dijimos: 'ya, vamos a seguir
los conductos regulares que ellos tienen, hay que respetarla organización'. Bueno,
mandamos la carta formal a quien correspondía, nos contestaron y vamos a
tener la reunión" (2:368).- Otra tarea necesaria es la negociación: "el aprender a
hacer demandas, pero demandas 'mira, yo pido ésto, pero también ofrezco esto
otro" (7:159). Una quinta tarea de los gestores que facilitaría el cambio social es
la educación y capacitación a la comunidad: ''Entonces: educando y formando,
más que nada capacitando [...], por ejemplo, que la comunidad aprenda a hacer
propuestas /.../, que se usen esos canales que todo el mundo tiene, porque el
conocimiento es poder" (7: 159).

Características de la intervención
En esta tercera dimensión de la efectividad de las estrategias de cambio
social, se distinge un aspecto descriptivo, referido al nivel en el cual se debe
intervenir para la generación del cambio social, y uno normativo, que incluye
sugerencias de los entrevistados en términos de precauciones que es necesario
tornar al implementar intervenciones que apunten al cambio social.
Descriptivamente, se distinguen tres tipos de estrategias en función de su
nivel, todas ellas necesarias y potencialmente efectivas. Al primer tipo corres-
ponden las estrategias microsociales, a través de las cuales se buscan cambios de
menor escala o bien, "a pasos pequeños". El segundo tipo está constituido por
estrategias de nivel intermedio, las mesosociaies, que incluyen la influencia so-
bre quienes implementan programas o acciones sociales, como por ejemplo el
Municipio. El tercer tipo de estrategias es aquel que apunta al nivel macrosocial,
es decir, el nivel en que se deciden las políticas y las legislaciones.
En cuanto a lo normativo, los entrevistados distinguen cuatro cualidades a
tener presentes en este tipo de intervenciones. En primer lugar, recomiendan
utilizar estrategias no-confrontativas, evitando la oposición directa al sistema.

190
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

En segundo lugar, recalcan la representatividad necesaria en las intervenciones,


en el sentido de que los gestores de éstas sean vehículo de inquietudes y necesi-
dades efectivamente sentidas por los destinatarios. A estas dos sugerencias se
agregan otras dos, referidas a ciertas dificultades que resulta necesario tener en
cuenta; éstas son la dificultad de implementación de cualquier cambio sociai y
la lentitud del mismo.

4.3. Rol del psicólogo en las intervenciones40

Si bien en los centros y programas comunitarios trabajan agentes con di-


versas formaciones y profesiones, en el siguiente punto se abordará particular-
mente el rol del psicólogo.
Ser psicólogo en un centro o programa de intervención comunitaria puede
significar el ejercicio de roles tan diversos como el ser educador o clínico, ejecu-
tivo o auxiliar.
Como educadores, los psicólogos realizan actividades formativas con di-
ferente tipo de destinatarios, tales como policías, personal de consultorios, pro-
fesores, escolares, adultos mayores y mujeres. Los contenidos de estas activida-
des formativas giran en torno a temas tales como la autoestima, redes sociales,
violencia, entre muchos otros.
En el rol clínico, los psicólogos realizan intervenciones dirigidas a tres
tipos de destinatarios: el propio equipo de agentes del centro o programa, grupos
de participantes de la población destinataria y personas individuales de la pobla-
ción destinataria. En cuanto a la atención al equipo de agentes comunitarios, sus
intervenciones pueden ser de apoyo, aporte clínico, de evaluación y diagnóstico
o de facilitación grupal. Cuando el psicólogo comunitario atiende a grupos de la
población destinataria, su rol implica la realización de talleres recreativos, talle-
res psicosociales, grupos de crecimiento personal y terapia grupal. Por último,
cuando asiste a individuos, realiza psicoterapia o intervención en crisis.
En términos de la definición del rol en la polaridad planificación-direc-
ción versus ejecución de tareas auxiliares, los entrevistadores señalan la ausen-
cia de una adscripción rígida del psicólogo a alguna posición en particular. Es
decir, un psicólogo puede ejercer un rol de planificador, director y relacionador

•"' Colaboradores en este subcapítulo son: Julia Guzmán y Ricardo Salgado.

191
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

público, como también puede ejecutar tareas de pintor o carpintero. Esto requie-
re de flexibilidad y tolerancia a un cierto grado de indefinición.
En cuanto a su adscripción a un área profesional mayor, los psicó-
logos comunitarios se definen, ya sea. como profesional de la salud, profesional
de la educación o, más específicamente, como profesional de la salud mental o,
como educador de la salud.

En el presente subcapítulo fueron analizadas las intervenciones reali-


zadas desde los centros y programas psicológico-comunitarios, abordándose
i temas tales como objetivos y actividades, efectividad y rol del psicólogo.
En cuanto a los objetivos, se pudo apreciar que los de mayor impor-
tancia para ios agentes de la intervención son la salud, la adaptación y el logro
de autonomía, aunque también les resultan relevantes la satisfacción de nece-
sidades, la eliminación de síntomas, el aumento de la autoestima, la reinserción
social, familiar y laboral y el término de la violencia. Si se comparan estos
resultados con aquellos referidos a valores y concepción del ser humano, se
puede apreciar una importante concordancia.
En relación a las actividades de intervención, en especial las de ma-
yor estabilidad, resalta la importancia de la consideración de los destinatarios,
en cuanto a sus características y demandas, ya que de ésto depende finalmente
la acogida o rechazo de una determinada intervención. En cuanto a su tipo, las
actividades de mayor estabilidad son las llamadas "de enganche", las "exclu-
sivas" -es decir, no cubiertas por otras intervenciones-, los talleres grupales,
la atención terapéutica, la capacitación laboral y las acciones referidas a la
violencia intrafamiliar.
La efectividad de la.s intervenciones fue analizada en función del cam-
bio, distinguiéndose el de tipo individual, grupal y social. Los entrevistados
enfatizan ciertas "tareas" que tanto los destinatarios como los agentes deberán
cumplir en pos de la efectividad de las intervenciones. Los destinatarios debe-
rán aportar la toma de conciencia (en relación a las propias acciones, sus con-
secuencias e implicancias), asumir responsabilidad de sí mismos, recuperar
su propia identidad y participar (comprometidamente). Los agentes interven-
tores, en tanto, deberán promover la autovaloración en sus destinatarios, valo-
rar y potenciar lo positivo en ellos, fortalecer sus competencias cotidianas,
estimular el desarrollo de sus potencialidades y fortalecer sus redes sociales.

192
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

Asimismo deberán, en todo momento, considerar las necesidades explícitas


de los beneficiarios de su acción. En un plano más global, deberían darle prio-
ridad al trabajo preventivo y optimizar los recursos disponibles. Con respecto
al cambio social se sugiere intervenir con una actitud de compromiso, respon-
sabilidad, resolución y autocrítica. Las tareas propiciadoras de la efectividad
en este caso son la sensibilización de la sociedad frente a los problemas y
fortalezas de sus destinatarios, la coordinación con otras instituciones, el res-
peto por los "conductos regulares" y la educación y capacitación de la comu-
nidad.
Los agentes comunitarios entrevistados también hacen una adverten-
cia frente a estrategias no efectivas, tales como el trabajo asistencial que
involucre una relación de verticalidad entre los implicados, o el excesivo én-
fasis teórico, con desconocimiento de la realidad cotidiana de los destinata-
rios. Frente a acciones que buscan facilitar el cambio social, ellos sugieren
utilizar estrategias no-confrontativas, respetar la representatividad (de las ne-
cesidades de la población) y no minimizar la lentitud de los procesos de cam-
bio.
Por último, se destaca la diversidad de roles del psicólogo comunita-
rio, el cual puede ejercer como educador o clínico, como director o personal
auxiliar, dependiendo de las necesidades de la situación.

5. Aspectos laborales de los agentes de intervención


comunitaria
A continuación se presentarán los resultados referentes a aspectos labora-
les relacionados con las intervenciones psicológico-comunitarias. En relación a
este punto aparecen dos áreas temáticas de relevancia: la capacitación de los
agentes interventores y la percepción que ellos tienen sobre aspectos más y me-
nos gratificantes de su trabajo.
5.J. Capacitación de los agentes que intervienen en la comunidad4¡

Las actividades forrnativas destinadas a fortalecer las habilidades, cono-


cimientos y destrezas de los ejecutores de programas comunitarios, pueden ser

" Colaboradores en este subcapítulo son: Julia Guzmán y Ricardo Salgado.


INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

descritas -desde la perspectiva de los entrevistados- en función de cuatro ejes


temáticos: su valoración por parte de los agentes comunitarios, los lugares don-
de se ofrecen, las características del acceso a ellas y sus contenidos.
En cuanto al primer eje temático, se aprecia que la capacitación es valo-
rada positivamente en tanto corresponda a la percepción de necesidades insatis-
fechas, sin embargo, recibe un valor negativo cuando conlleva la sobrevaloración
del título o ¡a descalificación de la experiencia práctica.
En el segundo eje temático, referido a la información sobre lugares en los
que se imparte la capacitación, es posible distinguir entre aquella que se realiza
al interior de los centros comunitarios y aquella otra para la cual se acude a
centros especializados. En los mismos centros se realizan actividades de capaci-
tación para agentes comunitarios tales como: talleres, seminarios, exposiciones,
estudios de casos y reuniones de estudio teórico. Los ejecutores de estas modali-
dades de capacitación son los pares, profesionales voluntarios o bien los jefes.
En cuanto a los centros de capacitación especializados, se mencionan algunos
nacionales, tales como la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Sociedad
Chilena de Salud Mental, el Instituto Chileno de Terapia Familiar y el Servicio
Nacional de la Mujer. Fuera del ámbito nacional, se mencionan centros de capa-
citación extranjeros en Italia, Inglaterra y Colombia. Las modalidades de capaci-
tación que ofrecen los centros especializados son post-títulos, programas inten-
sivos, congresos y foros.
Respecto del acceso a las actividades de capacitación se enfatiza, sobre
todo, las limitaciones a las cuales se ven enfrentadas los.agentes comunitarios y,
como consecuencia de ello, las alternativas paliativas que han intentado imple-
mentar frente a estas dificultades. Entre las limitaciones se mencionan las de tipo
económico (alto costo de la capacitación), las laborales (extensión de la jornada
laboral) y la falta de información sobre las ofertas de capacitación existentes.
Ante estos impedimentos, las alternativas paliativas son asumir el costo de la
capacitación personalmente, adoptar un procedimiento de capacitación
autodidacta, o bien, recurrir a la ''buena voluntad" de profesionales dispuestos a
realizar capacitaciones en forma gratuita.
Los contenidos de las capacitaciones que reciben los agentes comunita-
rios incluyen tanto "tecnologías de intervención social", como la formación en

194
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

torno a problemas psicosociales. Lo primero se refiere a la capacitación en técni-


cas de planificación, de formulación de proyectos y de evaluación de los mis-
mos, en tanto los temas específicos relacionados con problemas psicosociales
son: salud mental, familia, violencia intrafamiliar y derechos humanos.
No obstante se constata la existencia de ciertas actividades de ca-
pacitación, se las considera insuficientes, tanto cuantitativamente como en lo
que se refiere a la presencia de contenidos relevantes en relación a sus necesida-
des. Con respecto a estas últimas, los entrevistados manifiestan necesidades in-
satisfechas respecto a un mayor ''soporte profesional" para los equipos de inter-
vención, que incluya temas de desarrollo personal, instancias de terapia y de
apoyo. Por otra parte, señalan la falta de capacitación en el tema de la drogadic-
ción y su rehabilitación.
5.2. Fuentes de gratificación, estrés y costos personales del trabajo
comunitario
Otro de los aspectos centrales señalados por los entrevistados en relación
a su trabajo, es su percepción de las fuentes de gratificación, de frustración y de
estrés y los costos personales del trabajo comunitario.
5.2.1. Fuentes de gratificación12
Las fuentes de gratificación están constituidas por aspectos valorados por
los agentes comunitarios en forma positiva, como motivadores y estimulantes en
su trabajo. Ellos distinguen entre fuentes de gratificación personales, laborales y
comunitarias.
Las fuentes de gratificación personales señaladas por los entrevistados
incluyen la fe en el ser humano, la motivación por el trabajo con personas, la
valoración de las propias capacidades y la participación en procesos de cambio
tanto individuales como comunitarios.
Por su parte, las fuentes de gratificación laborales dicen relación con
condiciones de trabajo que resultan motivadoras. Estas son las buenas relaciones
¡nterpersonales al interior del equipo de trabajo, incluyéndose aquí la confianza
y e! apoyo mutuos, la valoración positiva del propio trabajo de intervención y el
cumplimiento de los objetivos propuestos.
i:
Colaboradores en este subcapítulo son: Paola Arratia y Ximena Canelo.

195
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

Las fuentes de gratificación comunitaria corresponden a aspectos valo-


rados positivamente en el contacto con la población destinatana e incluyen la
retribución afectiva, la confianza de los destinatarios hacia el equipo de inter-
vención y el logro de cambios. Entre estos últimos, los entrevistados subrayan
como gratificantes tanto ¡a resolución de problemas específicos ("conseguir una
pensión", 6:77), como la activación de redes sociales y la efectiva integración
social, por ejemplo, de mujeres o de personas discapacitadas.

5.2.2. Fuentes de estrés generales y costos específicos del trabajo psicólogico-


comunitario
Así como señalan las fuentes de gratificación, los entrevistados también
refieren fuentes de estrés y costos asociados a su labor. Se distinguirá entre fuen-
tes de estrés generales y costos específicos del trabajo del psicólogo comuni-
tario.
Fuentes de estrés4'
Las fuentes de estrés son aspectos de la labor de intervención comunitaria
identificados como desagradables, poco gratificantes y potencialmente nocivos
en términos psicológicos. Se distinguen fuentes de estrés emocionales, labora-
les, comunitarias, gubernamentales y sociales.
Las fuentes de estrés emocionales dicen relación con sentimientos de frus-
tración, de sobreinvolucramiento afectivo y temores personales producidos por
el tipo de trabajo, altamente demandante en lo afectivo y de elevada exigencia de
compromiso personal, que realizan los agentes comunitarios. Estas condiciones
frecuentemente llevan a la vivencia de desgaste emocional.
En el ámbito estrictamente laboral, las fuentes de estrés dicen relación
con dos aspectos: las condiciones de trabajo y la efectividad de la propia acción
de intervención. En cuanto a las condiciones de trabajo, el estrés se asocia con
características poco gratificantes de las condiciones de trabajo, tales como la
inestablidad laboral (producto de la ocasional ausencia de contratos de trabajo y
de las habituales bajas remuneraciones), la restringida proyección laboral y la
falta de recursos, sean estos económicos o humanos (se incluye aquí también la
escasa capacitación y la comunicación deficiente al interior del equipo, con otros
43
Colaboradores en este subcapítulo son: Paola Arratia y Ximena Canelo.

196
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

centros y programas o con la comunidad). En cuanto a la efectividad de las pro-


pias acciones, el estrés se asocia, por ejemplo, ai no cumplimiento de los objeti-
vos de algún programa.
Las fuentes comunitarias de estrés se refieren a aquellos aspectos de la
relación con los usuarios que resultan poco gratificantes. Aquí se incluyen la
poca motivación, la dependencia y la sobreexigencia con la cual las comunida-
des a veces enfrentan a los centros comunitarios y a las personas que trabajan en
ellos. También resultan estresantes la baja motivación ("no quieren comprome-
terse y eso te causa mucho dolor a ti, porque tú has estado entregando todo"
3:97), y el exceso de demanda hacia el programa ("no tenemos espacio y los
talleres se hicieron pocos, entonces todo el mundo [...] quiere participar en al-
gún taller y no hay cabida" (3:31).
Las fuentes de estrés gubernamentales señaladas por los entrevistados di-
cen relación con aspectos de las políticas macrosociales que dificultan la labor
de los centros o programas. Se mencionan la falta de apoyo gubernamental, el
exceso de burocracia, la legislación deficiente y los sistemas penales inadecua-
dos.
Finalmente, las fuentes de estrés sociales son aquellas que los agentes
comunitarios indican como más desagradables, refiriéndose con ello espe-
cíficamente a la discriminación y marginación que ciertos sectores de la socie-
dad demuestran hacia quienes participan, ya sea como agentes o como destinata-
rios, en actividades de intervención comunitaria.
Costos específicos para los psicólogos comunitarios44
Los entrevistados también destacan costos asociados a la labor de inter-
vención psicológico-comunitaria. Entre éstos se distinguen las limitaciones la-
borales (como causa), el costo emocional (como el tipo de costo más importan-
te), necesidades generadas por el trabajo comunitario (como condición agravan-
te de la situación) y la deserción (como consecuencia).
Con respecto a las limitaciones laborales, específicamente referidas al
psicólogo comunitario, cabe señalar que .éste trabaja en jornadas reducidas, debi-
do a los recursos insuficientes ("actualmente hay una psicóloga que está con un

" Colaboradores en este subcapítulo son: Julia Guzmán y Ricardo Salgado.

197
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

cuarto de jornada, que es prácticamente la nada", 5:75). Asimismo, su perma-


nencia en los centros o programas está sujeta a la variación del recurso económi-
co ("de repente se terminaban los recursos para la psicólogo" (5:93). Por otra
parte, el tiempo disponible resulta con frecuencia insuficiente para la amplitud
de la tarea ("El último acuerdo era que entregara dos horas de atención gratuita
a la gente una vez a la semana [...], gratuita, mientras no hubiera algún proyec-
to [...], ahora todo es voluntariado" (7:140).
En relación al costo emocional, los entrevistados señalan experi-
mentar desgaste, sensación de abandono y deterioro, propios de la actividad ejer-
cida en estas condiciones. A ello se suman necesidades generadas por este tipo
de trabajo, que requiere de un alto nivel de involucramiento emocional, tales
como necesidad de apoyo (a los agentes), posibilidad de descarga, desintoxicación
y tener acceso a instancias de terapia. Estas necesidades se satisfacen escasa-
mente: "llorar con ella no sirvió, entonces eso también va desgastando [...],
después de algún tiempo uno necesita parar" (5:38). Se agrega, finalmente, la
dificultad para lograr intervenciones efectivas: "Estás super feliz, porque vamos
en el diez y de repente te quedas en el cero y tienes que empezar todo de nuevo;
entonces ese empezar siempre de nuevo, a mi a veces me dan ganas de arrancar-
me y de no querer seguir empezando de nuevo" (6:79).
Como expresa la cita anterior, la consecuencia de esta situación es con
frecuencia la deserción. Según señalan los entrevistados, el psicólogo comunita-
rio estaría siempre en peligro de desertar de su trabajo. La deserción se produci-
ría cuando un desgaste emocional demasiado alto, o prolongado en el tiempo, se
combina con nuevas ofertas laborales, de jornada más amplia, de mayor proyec-
ción, más seguras, o simplemente cuando el psicólogo ve la posibilidad de dedi-
carse al ejercicio privado de la profesión: "Hasta hace poco tuvimos [psicólogo]
... y ahora tiene un horario completo en la Municipalidad, y con otro compañero
van a poner una consulta" (3:19).

La rotación de integrantes en los equipos de trabajo como costo4^


En el punto anterior se habló de fuentes de estrés y costos de la labor de
intervención psicológico-comunitaria y de que justamente una consecuencia de

45
Colaboradores en este subcapttulo son: María Loreto de la Paz y Andrea Jaramillo.

198
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

ellos era la deserción. A raiz de esta última se produce la rotación de integrantes


en los equipos de trabajo. En cuanto a la rotación en los equipos, se distingue
entre la descripción de la rotación misma y el análisis de los factores que la explican.
La rotación, es decir, la no permanencia estable de uno o más integrantes
en un equipo de trabajo, se puede describir según sus características, conside-
rando magnitud, frecuencia, actitud de los propios agentes comunitarios y las
explicaciones que de ella ofrecen. La magnitud de la rotación es variable entre
los programas, existiendo desde aquellos, en los que un ochenta por ciento del
equipo se ha renovado en un periodo de dos años, hasta aquellos otros en los que
casi no existe la rotación de personal. La no rotación absoluta existe particular-
mente en casos en que las personas que constituyen el equipo son las únicas
capacitadas para desempeñar la labor. En cuanto a la frecuencia, la rotación pue-
de ser periódica, es decir, ocurrir con cierta reguralidad ("casi todos los meses",
2:320) o en forma eventual, en casos y situaciones específicas.
En cuanto a la manera en que los equipos se enfrentan y responden a la
retirada de alguno de sus miembros, se aprecia que algunos de los progranas o
centros tienen una actitud positiva ante la incorporación de nuevos integrantes,
mientras otros prefieren no incluir a nuevos miembros. Esto último se explica,
por una parte, por el temor a las consecuencias que el cambio de agente comuni-
tario podría tener sobre la población destinataria, por ejemplo, cuando una per-
sona nueva debe hacerse cargo de una intervención que ya está siendo ejecutada
y, por otra parte, por lo complejo que resulta para el equipo preparar nuevos
agentes de intervención, ya que esta preparación a veces implica largos procesos
de capacitación y socialización en relación a las tareas a realizar.
En cuanto a los factores explicativos de la rotación, las entrevistas reali-
zadas entregan explicaciones tanto de la rotación misma, como de su opuesto, es
decir, de las razones para la mantención de los miembros en un equipo de traba-
jo.
Como causas de la rotación se atribuyen las malas condiciones de trabajo
ya mencionadas en el punto anterior, es decir, las bajas remuneraciones, la inse-
guridad en cuanto a la mantención de la fuente laboral, la inestabilidad de las
fuentes de financiamiento y, en general, la escasez de recursos disponibles. Se
agrega a ellos el desgaste emocional, también mencionado anteriormente.

199
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE

Por su parte, los factores que explican la permanencia de las personas en


los equipos de trabajo dicen relación con la valoración personal que los agentes
comunitarios hacen de su labor (véase punto 1.2. en este capítulo). Además de
esta valoración personal, se mencionan el compromiso y la responsabilidad, ya
sea con la iniciativa global o con el trabajo pactado a realizar: "Acá nos compro-
metemos, o sea que si empezamos, lo vamos a terminar; por último, si yo me voy,
tendría que venir tal día a hacerlo, porque me comprometí a hacerlo " (4:7/5).
El reconocimiento de la propia capacidad y de la de los demás miembros del
equipo, traducida en confianza mutua, el acuerdo entre ellos respecto de la meta
final que se quiere alcanzar, más la ausencia de conflictos interpersonales, con-
forman la tercera condición influyente en la mantención de las personas en sus
equipos de trabajo.

En este último subcapítulo fueron presentados los resultados sobre ca-


pacitación y aspectos laborales de los agentes comunitarios.
En el análisis de la capacitación se observan cuatro ejes descriptivos
principales. En primer lugar, resalta la valoración de tal actividad, en cuanto
se percibe como relevante para satisfacer necesidades que surgen del mismo
trabajo de intervención. Al mismo tiempo, sin embargo, se percibe en ella el
riesgo potencial de un excesivo énfasis teórico o de una descalificación hacia
la experiencia práctica. En segundo lugar, llama la atención la existencia de
limitaciones al acceso a ofertas de capacitación. Estas limitaciones son de tipo
económico, laboral y de información. En tercer lugar, destaca el hecho que
parte importante de la capacitación ocurre dentro de los mismos centros, in-
cluso en el mismo grupo de pares. Sin embargo, también existe capacitación
formal, en centros nacionales y extranjeros. En cuarto lugar, y en cuanto a los
contenidos de las capacitaciones, se puede apreciar que éstos versan princi-
palmente sobre tecnología de intervención social y sobre problemas
psicosociales específicos.
En relación a lo laboral, se revisaron las fuentes de gratificación, de
estrés y los costos del trabajo de intervención psicológico-comunitaria. Las
gratificaciones provienen principalmente de la alta motivación que sienten los
agentes comunitarios por su trabajo, de su fe en el ser humano, de la valora-
ción de sus propias fortalezas, de las buenas relaciones interpersonales, de sus

200
ANÁLISIS CUALITATIVO DE SIETE
CENTROS Y PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO COMUNITARIA

logros como agentes de intervención, de la relación afectivamente gratificante


con la población destinataria y de la confianza que ésta tiene en la acción de
los centros y programas.
Una parte de las fuentes de estrés dice relación con el incumplimiento
de los mismos aspectos que en el párrafo anterior se mencionaron como
gratificantes. Vale decir, cuando el propio trabajo se percibe como inefectivo
o cuando algún aspecto de las relaciones interpersonales no resulta satisfacto-
rio, se convierte en fuente de estrés. A estos aspectos se agregan condiciones
de contratación insatisfactonas (en cuanto ajornada laboral, remuneraciones
y estabilidad), escasez de recursos materiales y humanos y desgaste emocio-
nal. También la relación con los destinatarios, cuando se caracteriza por ras-
gos de dependencia o por demanda excesiva, se convierte en elemento
estresante. Finalmente, resultan motivos adicionales de estrés la burocracia,
la legislación inapropiada y la discriminación social.
Para el psicólogo comunitario se plantean costos específicos que di-
cen relación con la combinación entre limitaciones propias de este tipo de
trabajo (jornada de contratación, remuneraciones, etc.), por una parte, y la alta
demanda de compromiso emocional, por otra. Ante esta realidad es frecuente
la renuncia a este rol profesional, luego de un tiempo de ejercicio, en especial
cuando se presentan posibilidades laborales alternativas.
Lo anterior incide en la rotación de integrantes en los equipos de
trabajo (tanto de psicólogos, como de otros agentes de intervención), la cual
es explicada por los entrevistados a partir de las ya mencionadas condiciones
laborales y el desgaste. Por su parte, la mantención de los integrantes en el
equipo se ve relacionada con la valoración del tipo de trabajo, el compromiso
y la responsabilidad, más la percepción de la existencia de acuerdo, confian-
za, reconocimiento mutuo y ausencia de conflictos interpersonales entre los
asentes de intervención.
CAPÍTULO VI
Discusión crítica de la práctica de intervención
psicológico-comunitaria en Santiago de Chile
1. Fundamentos del trabajo psicológico-comunitano:
valores, objetivos y metas _______________ 205
1.1. Valores de la intervención psicológico-comunitaria 206
1.2. Objetivos y metas de las intervenciones .207
1.2.1. Promoción general del bienestar psicbsocial
y prevención primaria 207
2. Relación entre agentes de intervención y
población destinatario. 208
2.1. Representaciones acerca de la población.destinataria 209
2.1.1. Caracterización general de la población
destinataria _209
2.1.2. Definición de los problemas de la población
:
destinataria: 209
;
2.2. Selección de la población destinataria 211
2.3. Inserción comunitaria de los programas y centros :
de intervención: 213
2.4. Participación de la población:destinataria 215
3. La práctica de intervención psicológico-comunitaria 217
3.1. La intervención psicológico-comunitaria hoy
en Santiago de Chile 218
3. ]. 1 Fin andamiento de las intervenciones 218
3.1.2 Agentes de intervención: 219
3.1.3. Principales modalidades, de intervención ___ 220
3.1.4. Problemas propios del trabajo de intervención 222
3.1.5. Evaluación de las intervenciones- 223
4. Planteamiento final :Tensiones de la práctica
psicológico-comunitaria actual 225
4.1. Definición de unidad destinataria y su relación con el
cambio social 225
4.2. Desarrollo chileno (y latinoamericano)
versus extranjero (estadounidense y europeo) 227
4.3. Intervención gubernamental versus no gubernamental 227
4.4. Promoción versus asistencia 228
4.5. La progresiva institucionalización , 230

203
Discusión crítica de la práctica de
intervención psicológico-comunitaria
en Santiago de Chile

Mariane Krause Jacob

El objetivo de este capítulo es realizar una integración crítica de los


resultados de la investigación sobre intervenciones psicológico-comunitarias,
presentados en el libro “Intervenciones psicológico comunitarias en Santiago
de Chile”, a la luz de conceptos clásicos y desarrollos actuales de la Psicología
Comunitaria. Este análisis integrativo está organizado en torno a cuatro grandes
temas. El primero de éstos son los fundamentos del trabajo psicológico-
comunitario en términos de sus valores, objetivos y metas. El segundo gran
tema es la relación entre agentes de intervención y población destinataria. Aquí
se discutirán las representaciones acerca de la población destinataria, la
selección que los centros y programas comunitarios hacen de sus destinatarios,
la inserción comunitaria de los programas y centros de intervención y la
participación de la población destinataria. En tercer lugar se analiza
críticamente la práctica de intervención psicológico-comunitaria chilena actual,
incluyéndose en este análisis aspectos tales como el financiamiento de las
intervenciones, los agentes de intervención comunitaria, las principales
modalidades de intervención, problemas propios del trabajo comunitario y la
evaluación de las intervenciones. El capítulo concluye con la formulación de lo
que -sobre la base de los resultados de la investigación realizada- se considera
son las tensiones centrales del momento de desarrollo actual de la intervención
comunitaria en Santiago de Chile.

l. Fundamentos del trabajo psicológico-comunitario:


valores, objetivos y metas
En el primer capítulo del libro indicado, se señala la existencia de dos
polos entre los que oscila la intervención comunitaria actual: (a) una Psicología
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

Comunitaria cuya "meta es proveer una alternativa para la intervención en


salud mental, que concibe esta última dentro del contexto sociocultural de los
individuos, grupos y comunidades y que, en consecuencia, otorga importancia
a los factores ambientales en la intervención y (b) una Psicología Comunitaria
orientada al cambio social, que busca la justicia social mediante la intervención
en los sistemas sociales, la participación en el proceso de formulación e
implementación de las políticas públicas y la creación de formas alternativas de
comunidad. En su vertiente más radical, esta última corriente se plantea el
cambio total del orden social imperante (Albee, 1984; Alinsky, 1971).
Siguiendo a Rivera-Medina & Serrano García (1991) se afirmó, asimismo, que
en la historia de la mayor parte de los países latinoamericanos se podía apreciar
una oscilación entre estos dos polos, con dificultades para encontrar un
equilibrio entre ellos.
Como se verá a lo largo de este capítulo, el caso chileno no constituye
una excepción a esta regla, sino, muy por el contrario, tanto históricamente,
como en su realidad actual, manifiesta esta oscilación (y, a veces,
contradicción) entre ambos polos de la intervención comunitaria.

1.1. Valores en la intervención psicológico-comunitaria

El tema de los valores ha tenido una presencia permanente en la historia


de la intervención comunitaria. Esta afirmación es válida para distintos países
del mundo, incluido Chile. En nuestro país, la preocupación ética acompañó el
trabajo de intervención comunitaria en sus orígenes históricos (véase Marconi,
1976) y, como muestran los resultados expuestos en los capítulos precedentes,
también está presente en la actualidad.
El sustrato más profundo de esta aproximación ética al trabajo
comunitario es el concepto de ser humano. Sobre éste se construirá la
concepción ética de la praxis de intervención y, en último término, la
modalidad de ejecución de ésta y los criterios para la evaluación de su
efectividad.
En cuanto a la concepción de ser humano, los resultados de la
investigación realizada muestran que los agentes comunitarios caracterizan al
ser humano con atributos esenciales, tales como la igualdad, una naturaleza
ética, afectiva y gregaria y que se lo considera intrínsecamente valioso.
Íntimamente ligado a esta noción aparece un respeto ante las diferencias
culturales, complementado por la fe en las competencias de hombres y mujeres
DISCUCIÓN CRÍTICA DE LA PRÁCTICA
DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

y en la posibilidad de desarrollo de sus potencialidades.


Es éste el sustrato ético básico en el cual los agentes comunitarios
sustentan aquellos otros valores, más estrechamente ligados a su trabajos de
intervención y que son los que, de hecho, constituyen las fuentes de motivación
esencial para el ejercicio de su labor. Estos valores son: el amor, la honestidad,
el esfuerzo, la humildad, la solidaridad, la empatía y el respeto por el otro,
siendo coincidentes con los que han inspirado a la Psicología Comunitaria a lo
largo de su historia (Rappaport, 1977; Levine & Perkins, 1987; Martín
González, Chacón Fuertes & Martínez García, 1988; Montero, 1984).

1.2. Objetivos y metas de las intervenciones

1.2.1. Promoción general del bienestar psicosocial y prevención primaria

Promover el bienestar psicosocial o la salud de la población y prevenir la


aparición de problemas específicos, a través del fomento de la salud mental, la
educación, la capacitación de los destinatarios y el desarrollo comunitario, son
los ejes programáticos principales de los centros y programas de intervención
psicológico-comunitaria estudiados.
Se aprecia aquí la presencia de los conceptos actuales de salud y de
intervención comunitaria. La primera se entiende tanto en sus dimensiones bio-
psicosocial, como en términos positivos; es decir, no solamente como ausencia
de enfermedad, sino como bienestar general (compárese definición de salud de
la Organización Mundial de la Salud, WHO, 1978, 1984). Y, de hecho, es
necesaria una definición de este tipo para sostener la noción de promoción. En
cuanto al concepto de intervención comunitaria, hay una coincidencia con lo
que Sánchez Vidal (1988) definiera como sus tres objetivos centrales: El
desarrollo humano integral y la reducción de los problemas psicosociales que
lo impiden; la promoción del sentido de comunidad y una perspectiva positiva
de autodirección y fortalecimiento personal y comunitario.
Asimismo, los agentes comunitarios coinciden, en términos de las metas
de sus intervenciones, con uno de los propósitos básicos de la Psicología
Comunitaria, cual es la disminución (e-idealmente- el término) de la condición
de dependencia de las comunidades y la estimulación de sus capacidades de
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

autogobierno. Es así como ellos ponen el logro de la autonomía de su pobla-


ción destinataria entre las metas principales de su labor.
Sin embargo, a la vez de visualizar esta meta general, la cual puede ser
reconocida como un eje de la promoción del bienestar psicosocial, ellos no des-
conocen la existencia de múltiples necesidades insatisfechas y de problemas in-
dividuales, familiares y sociales. Por lo tanto, la meta ideal del logro de la auto-
nomía se conjuga con objetivos más específicos, correspondientes tanto a pro-
moción, como a prevención y tratamiento.
Estos objetivos específicos de la intervención comunitaria incluyen el
fomento de la salud física y mental, la educación, capacitación e inserción
laboral, la asistencia profesional ante problemas y síntomas específicos, el
desarrollo de redes sociales, de organismos comunitarios y de participación
ciudadana y la disminución de la violencia en la sociedad, de las desigualdades
en la distribución de oportunidades y recursos materiales y, también, de la
discriminación social.
En síntesis, en relación a las metas y objetivos de la intervención
comunitaria se aprecia una conjugación de la promoción general del bienestar
(fomento de la autonomía y la participación), con la búsqueda de mejoras en
las condiciones de vida y la disminución o eliminación de problemas
individuales, comunitarios y sociales. La tensión que puede implicar esta
conjugación de elementos será retornada en el último punto de este capítulo.

2. Relación entre agentes de intervención y población


destinataria
A continuación se discutirá la relación que los agentes comunitarios
establecen con su población destinataria, tomando como base los tres conjuntos
de resultados de la investigación que dicen, relación con este aspecto. En
primer lugar, se analizará la representación que los agentes comunitarios tienen
acerca de su población destinataria, tanto en términos generales como, en
particular, sobre los aspectos que requieren de intervención. En segundo lugar,
se prestará atención a la selección que los centros y programas hacen de su
población destinataria. En tercer lugar, se evaluará críticamente su inserción
comunitaria, es decir, las acciones que realizan para mantener el contacto con
la comunidad.
DISCUCIÓN CRÍTICA DE LA PRÁCTICA
DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

2.1. Representaciones acerca de la población destinataria

Es ya parte del conocimiento básico de la Psicología Comunitaria que las


definiciones de los problemas y los supuestos en que éstas se sostienen,
determinan los objetivos de las intervenciones. Las definiciones de problemas
tienen connotaciones valóricas, como también las tienen los enfoques para
abordar los problemas, las soluciones que se tratan de implementar y los
métodos que se escogen para lograrlo (Caplan & Nelson, 1973). De esta
manera, dependiendo del modo en que se definan las características de los
destinatarios, en particular de cómo se definan sus problemas, se tendrá un
universo de alternativas posibles de solución -más o menos limitado- al
momento de plantearse el diseño de una intervención (Sarason, 1972).

2.1.1. Caracterización general de la población destinataria

Al describir su población destinataria, los agentes comunitarios lo hacen


en términos de fortalezas y problemas, incluyéndose conceptualizaciones del
origen de los últimos. Las fortalezas percibidas están estrechamente
relacionadas con su concepción positiva de ser humano, mencionándose la
potencia y competencia, la capacidad de trabajo, el saber y la experiencia y la
capacidad de goce. Los problemas de los destinatarios, por su parte, son vistos
primordialmente como sociales, tanto en sus modalidades como en su origen.
No se visualizan, por lo tanto, como inherentes a las personas, sino como
propios de los sistemas sociales a los cuales éstas pertenecen. Sin embargo,
aunque se definan como sociales, en el sentido de obedecer a causas sociales y
porque son comunes a todo un sector de la población, se entiende que los
problemas se expresan, también, en el nivel individual.

2.1.2. Definición de los problemas de la población destinataria

Aun cuando la representación acerca de los destinatarios incluye tanto


fortalezas como problemas, en la medida en que son estos últimos los que -en
primer término- justifican el trabajo de intervención, se obtuvieron sobre ellos
resultados más detallados y profundos.
Un primer resultado de relevancia en relación a la temática en discusión
es que los agentes comunitarios, más que centrarse en definiciones de salud y
enfermedad, toman como punto de orientación de su trabajo un concepto
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

relevante para su praxis, que es la "necesidad de ayuda". En cuanto a los


factores involucrados en la definición de necesidad de ayuda, se da énfasis a
los de tipo psicosocial, tales como el riesgo psicosocial y la estigmatización
social, pero también se atribuye importancia a la presencia de síntomas y a las
necesidades materiales y sociales de la comunidad.
En cuanto al origen de estos problemas, se subraya tanto el efecto nocivo
del contexto sociocultural amplio, desde el cual se impulsaría al consumismo y
se ejercería la discriminación social, como los problemas que conlleva el
propio contexto microcultural, que favorecería el aprendizaje de conductas
sociales desviadas y de roles sexuales tradicionales y rígidos.
Más allá de estas conceptualizaciones, los resultados también indican
que los agentes comunitarios requieren de sistemas de clasificación de los
problemas de sus destinatarios. La función de estas clasificaciones es
primordialmente la orientación y estructuración de la propia acción de
intervención. Así, los problemas son clasificados según si corresponden a
necesidades insatisfechas, a problemas psicosociales o a problemas de salud
mental. Los primeros dos se especifican más detalladamente, tanto a través de
la utilización de antecedentes sociodemográficos, como de conceptos propios
de la Psicología Comunitaria. Y, para precisar los últimos (los problemas de
salud mental), en algunos casos se aplican categorías diagnósticas tradicionales
de la Psiquiatría y Psicología Clínica.
En conclusión, se aprecia en relación a las representaciones sobre la
población destinataria y sus problemas un fenómeno similar al analizado en
relación a los objetivos y metas de la intervención comunitaria: coexisten
elementos de una visión psicológico-comunitaria más vanguardista
(caracterizada por el énfasis en sus recursos y competencias, o en la producción
social de los problemas) con elementos más conservadores, propios de una
aproximación asistencial (como el atribuir importancia a la presencia de
síntomas o utilizar categorías diagnósticas clásicas). También los resultados
sobre la atribución causal que hacen los agentes comunitarios en relación a los
problemas de sus destinatarios muestran que, aun cuando utilizan parcialmente
conceptos psiquiátricos y psicológico-clínicos para la clasificación de los
problemas, al momento de ser consultados sobre sus causas, las radican en el
contexto socioeconómico y cultural.
DISCUCIÓN CRÍTICA DE LA PRÁCTICA
DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

Este hecho es de relevancia para el entendimiento de la intervención


comunitaria chilena actua1.
Recuérdese lo planteado por Ryan (1971) -uno de los autores clásicos de
posición más radical en Psicología Comunitaria- quien señalaba que las
definiciones de problemas formuladas en términos de factores de la persona
eran un ejemplo de "culpar a la víctima" y que, toda vez que el problema se
definía como una característica patológica de los individuos, el rango de
soluciones relevantes naturalmente se restringía a las intervenciones dirigidas a
cambiar a los individuos.
En cambio, cuando los problemas se definían en términos económicos,
sociales o culturales, es decir, cuando sus causas se atribuían a las condiciones
contextuales de la persona individual, las soluciones coherentes eran de otro
tipo, tendiéndose a las intervenciones comunitarias, sociales o políticas y, con
el1o, al cambio socia1.
Esta conceptualización socioeconómico-cultural de las causas de los
problemas de los destinatarios no ha tenido una presencia continua en la
historia de intervenciones comunitarias en Chile. Habiendo estado presente en
sus comienzos (Marconi, 1976) sufrió un vuelco importante hacia lo individual,
en las intervenciones realizadas desde el Estado, durante la década de los '80
(Krause, 1991) (no así en las intervenciones realizadas desde las ONG), para
luego, en los '90, volverse nuevamente hacia lo social (Asún, Krause, Aceituno,
Alfaro & Morales, 1995; Rozas, 1994-95).

2.2. Selección 1 de la población destinataria

Gran parte de los psicólogos comunitarios de distintas partes del mundo


ha optado por trabajar con grupos poblacionales desaventajados desde un punto
de vista económico, social o cultural. Es así como Iscoe & Harris (1984)
señalan que la meta de la intervención psicológico-comunitaria debe ser el
mejoramiento de la condición humana a través de esfuerzos dirigidos
principalmente a la asistencia de los grupos más pobres, menos privilegiados y
dependientes, para apoyarlos en la solución de sus problemas y para mejorar su
calidad de vida.
1
Resulta necesario precisar que el termino “selección” alude al hecho que
efectivamente se trata de una definición a priori desde los centros y programas acerca
de las características sociodemográficas de la población destinataria a la cual
prioritariamente destinarán sus esfuerzos de intervención.
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

Pareciera ser ésta también la convicción de los agentes de intervención


comunitaria chilenos. Los resultados sobre la procedencia socioeconómica de
sus destinatarios muestran que la población de bajos recursos es,
definitivamente, aquella que recibe la mayor atención por parte de los
programas y centros comunitarios.
En cuanto al sexo, se aprecia que los programas y centros se dirigen, en
su gran mayoría, tanto a mujeres como a hombres, sin embargo, de aquellos
que se especializan en un sólo sexo, la mayor parte (doce contra dos) se dedica
al trabajo exclusivo con mujeres. También en este último hecho se aprecia una
opción por un grupo social desaventajado, tratándose en este caso -
evidentemente- de una desventaja culturalmente construida.
Con respecto a la edad, los resultados muestran que, si bien el rango de
edad de la población destinataria es, en general, relativamente amplio, se da
una preferencia por dirigir las acciones hacia la población joven. El segundo
lugar es ocupado por los adultos, siendo los niños y adultos mayores un grupo
de destinatarios focalizado con menor frecuencia.
En síntesis, la tendencia es dirigir la acción de intervención
preferentemente a jóvenes de ambos sexos y de bajos recursos económicos. Por
lo tanto, la selección parece incluir dos criterios básicos: la desventaja
socioeconómica y la "inversión" social; esta última como criterio implícito en
el hecho de privilegiar la población joven.
El hecho que los niños sean definidos menos frecuentemente como
población destinataria puede ser explicable por su inserción escolar, en el
sentido de "que existen otras instituciones del sistema social de las cuales
pueden recibir apoyo. Sin embargo, que los adultos mayores reciban poca
atención por parte de los centros y programas de intervención psicológico-
comunitaria debe ser destacado críticamente, al ser este un grupo económica,
social y culturalmente desventajado, con importantes necesidades psicosociales
insatisfechas y desprotegido en términos del apoyo de las grandes instituciones
sociales formales (Barros, 1996).
DISCUCIÓN CRÍTICA DE LA PRÁCTICA
DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

2.3. Inserción comunitaria de los programas y centros de intervención

Cuando se habla de inserción comunitaria, se está haciendo referencia a


los modos o mecanismos que utilizan los centros comunitarios para facilitar el
acceso de la comunidad a sus programas de intervención o bien, para impulsar
su propio acercamiento a la comunidad. Para analizar este aspecto fueron
consideradas tres fuentes de información: (a) las vías de acceso que tiene el
beneficiario al centro o programa, es decir, a través de qué o de quién "llega" la
persona, grupo o comunidad; (b) las acciones concretas que los centros o
programas ejecutan para acercar la población a sus actividades, como por
ejemplo, los medios que usan para darse a conocer e invitar a la participación y
(c) el o los lugares que los centros y programas utilizan para realizar sus
actividades de intervención, es decir, la utilización de instalaciones propias o la
"salida" hacia otros locales comunitarios o lugares públicos.
Estos tres aspectos son de relevancia en Psicología Comunitaria y han
sido objeto de investigación. Por ejemplo, el acceso ha sido estudiado a través
de la derivación de personas al interior de redes institucionales (Bergold &
Filsinger, 1993), evaluándose tanto el apoyo social institucional recibido, como
el control social implicado (Bergold, 1993; Bergold, 1994); o bien, se han
estudiado las vías de acceso a instituciones psicológico-comunitarias desde la
perspectiva subjetiva de los usuarios (Krause, 1993; Krause, Uribe, Winkler &
Avendaño, 1994).
El segundo aspecto, las acciones de difusión realizadas desde los centros
y programas, también han sido objeto de estudio. Particularmente una
investigación chilena (Krause, Avendaño, Winkler, Cornejo, Soto, Uribe &
Rozas, 1995) puso en evidencia que -al menos en Conchalí y Huechuraba- la
difusión de los programas y, por ende, su conocimiento por parte de la
población, eran muy escasos.
El tercer aspecto -el grado en que los agentes comunitarios “salen”
hacia la comunidad- ha sido motivo de crítica en diferentes partes del mundo,
porque, si bien se sostiene que este "salir" es un deber ser de la intervención
comunitaria, muchos centros y programas se dejan llevar por la pasividad del
"modelo de espera", el cual termina limitando su rango de acción y fomentando
una actitud asistencialista (Rappaport, 1977; Schürmann,1992).
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

En cuanto al acceso, la gran mayoría de los centros y programas


comunitarios sostiene su contacto con la comunidad, al menos parcialmente, a
través de la demanda espontánea de asistencia o la llegada espontánea de
interesados a sus actividades de intervención. Sin embargo, también la mayoría
de ellos utiliza ciertas estrategias para difundir sus actividades, tales como la
promoción a través de afiches, lienzos, peñas o rayados en las calles, el
contacto con otras instituciones o el contacto directo con personas de la
comunidad circundante. Sólo una pequeña proporción de los centros y
programas no utiliza ninguna estrategia para difundir de alguna manera su
labor.
No obstante lo anterior, en cuanto al lugar en que se llevan a cabo las
intervenciones, se aprecia una alta predilección por el uso del local propio,
utilizándose con mucho menor frecuencia otros locales comunitarios o
instalaciones de otras instituciones, el domicilio de los destinatarios y los
lugares públicos existentes en la comunidad circundante; 1o cual va en la línea
del modo de intervención tradicional.
En conclusión, los agentes comunitarios realizan la mayor parte de su
labor en el propio local, esperando que los destinatarios acudan a ellos. Sin
embargo "salen" a promocionar estas actividades, cuestión sin duda relevante
para su sobrevivencia. Asimismo, al menos la mitad de los centros y programas
entrevistados establece contacto con otras instituciones; ya sea a través de
derivaciones de sus destinatarios o bien por el uso compartido de recursos, por
ejemplo, locales de reunión. Sin embargo, el que la otra mitad no establezca
este tipo de contacto muestra que las redes institucionales se encuentran menos
desarrolladas de lo que hipotéticamente podrían estar. Esta apreciación se vio
confirmada, en el transcurso de la recolección de información para esta
investigación, por el hecho que en muchos centros y programas se desconocía
la existencia de otras instancias de intervención comunitaria, radicadas en la
misma comuna 2 .
Los tres aspectos evaluados muestran que en estos centros y programas
psicológico-comunitarios chilenos predomina la "modalidad de espera", en

2
Por esta razón los investigadores decidieron entregar a los entrevistados un catastro de los
centros y programas de intervención comunitaria existentes en su comuna, como una forma de
contribuir a superar este déficit
DISCUCIÓN CRÍTICA DE LA PRÁCTICA
DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

relación a la inclusión de personas de la comunidad destinataria en sus


actividades. Sin embargo, e1lo se refiere específicamente al momento de
ejecución de éstas, momento en que se privilegia el local propio y se confía en
la demanda de participación por parte de los potenciales interesados, porque
esta actitud ciertamente pasiva se ve matizada por el esfuerzo evidente que
realiza la mayoría de los centros y programas por difundir sus actividades en la
población circundante. Existe, por ende, una preocupación activa por darse a
conocer a la comunidad y por motivada a participar. La participación de la
comunidad, específicamente en la planificación, ejecución y evaluación de los
programas de intervención, es materia del punto siguiente.

2.4. Participación de la población destinataria

El tema de la participación de la población destinataria es otra de las


preocupaciones actuales más destacadas en Psicología Comunitaria,
participación que ha sido definida como "la capacidad real y efectiva del
individuo o de un grupo de tomar decisiones sobre asuntos que directa o
indirectamente afectan su vida y sus actividades en la sociedad" (Gyarmati,
1992, p. 3).
Subyace a la preocupación por la participación una consideración ética,
que se puede sintetizar a través de la pregunta: ¿Quién debe definir los
problemas ante los que habrá que intervenir; cuál es el tipo de estrategias de
intervención a utilizar y desde qué perspectiva habrá de ser evaluada su
efectividad?, o bien, más radicalmente formulada: ¿Tiene alguien derecho a
definir las realidades de otras personas o grupos sociales, incluyendo su
bienestar?
Ante estas preguntas la Psicología Comunitaria actual ha tomado
posición, asignándole el rol de sujeto activo a los participantes de la
comunidad, al mismo tiempo deconstituirlos en objetos de la intervención. Esto
sin duda alguna constituye una paradoja, explicitada elocuentemente por
Rappaport (1981) cuando afirma que "no podremos continuar viendo a las
personas simplemente como niños con necesidades o solamente como
ciudadanos con derechos, sino que tendremos que considerados seres humanos
completos, que tienen tanto derechos como necesidades. Tendremos que
enfrentar la paradoja que incluso las personas más incompetentes, necesitadas y
aparentemente incapaces de funcionar, requieren (...) más y no menos control
sobre sus propias vidas y que, fomentar este mayor control no necesariamente
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

implica ignorados" (p. 15, traducción de las autoras).


Las consecuencias prácticas de lo planteado hasta aquí son: que los
programas de intervención comunitaria deben basarse en un análisis de las
necesidades de la comunidad, análisis que debe ser participativo, considerando
la voluntad de los integrantes de la comunidad (Bloom, 1980); que la
comunidad destinataria debe participar activamente en el desarrollo de la
intervención, aumentando, idealmente, su poder y control sobre ésta durante el
proceso y, que la evaluación de su efectividad debe contemplar su punto de
vista, es decir, debería ser una evaluación también participativa.
Armados con estos planteamientos ideales se puede, entonces, avanzar
hacia el análisis de la participación efectiva de la comunidad en las
intervenciones que se realizan en Santiago de Chile.
Los resultados obtenidos destacan dos aspectos: los momentos de
participación, es decir, si ésta se da en la fase diagnóstica, de ejecución o una
vez finalizada la intervención y los facilitadores y obstáculos a la participación.
En cuanto a los momentos, se aprecia que -salvo en aquellas iniciativas
en que no existe diferenciación entre agentes interventores y destinatarios
(como, por ejemplo, en los grupos de autoayuda o en cualquier otra
intervención autogestionada)- la participación de la comunidad siempre es
parcial. O toma la forma de un diagnóstico participativo, o se da como
injerencia en la ejecución de una intervención, o en la generación de la
infraestructura necesaria para su implementación, o en la decisión sobre
contenidos de las actividades, o a través de la evaluación de lo realizado, pero
rara vez es una participación continua y estable.
Una excepción a lo señalado la constituye una forma de participación
"mediada", recurrentemente utilizada por los centros y programas y que es la
inclusión de monitores, como eslabón intermedio entre los agentes formales de
intervención y la comunidad destinataria. Los monitores, que son participantes
en los equipos de intervención y a la vez representantes de la comunidad, a tra-
vés del estatus que ocupan en ella (con frecuencia coinciden con el rol de diri-
gentes comunitarios, formales o informales), son los que en las intervenciones
comunitarias estudiadas dan mayor continuidad y solidez a la injerencia de la
comunidad en los programas.
DISCUCIÓN CRÍTICA DE LA PRÁCTICA
DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

Existen también otros elementos favorecedores de la participación de la


comunidad y que son, por ejemplo, la ubicación geográfica del local del centro
o programa, más las acciones concretas de acercamiento que realicen los
agentes comunitarios, tales como las conversaciones con dirigentes vecinales,
visitas domiciliarias y las diversas actividades de difusión en el medio local.
Sin embargo, también aparecen elementos obstaculizadores de la partici-
pación, cuyo análisis resulta de relevancia para futuras acciones participativas.
En primer jugar, así como una buena ubicación geográfica del local es un ele-
mento favorecedor, una mala, es decir, poco accesible o poco visible, impide o
al menos dificulta la participación comunitaria. También son elementos
obstaculizadores, según señalan los agentes de intervención entrevistados,
ciertas características que en ocasiones presentan sus destinatarios, tales como
la pasividad, la poca constancia o los sentimientos de minusvalía a raíz de su
situación socioeconómica desmejorada. Esto último dice relación con rasgos
culturales asociados a la pobreza y descritos exhaustivamente en diversos
trabajos (Lewis, 1969; Gissi, 1990, 1995; Krause & Winkler, 1995; Leithtiuser,
de Carvalho Lins & Brasil, 1995).

3. La práctica de intervención psicológico-comunitaria


Siguiendo lo expuesto en el primer capítulo de este libro, la intervención
comunitaria puede entenderse como una serie de acciones o influencias -sean
éstas planificadas o no planificadas- dirigidas a problemas que se manifiestan
dentro de los sistemas y procesos sociales de una comunidad y cuyos objetivos
incluyen la resolución de problemas y/o el desarrollo de la comunidad,
mediante la utilización de estrategias de acción en varios niveles (Sánchez
Vidal, 1991).
Rappaport (1977), distingue entre estrategias centradas en las personas,
centradas en el grupo pequeño, centradas en la organización y centradas en las
instituciones y la comunidad. Sánchez Vidal (1988), por su parte, clasifica las
técnicas y estrategias de intervención según sus objetivos y habla de cinco cate-
gorías: (1) Prestación de servicios humanos o personales, (2) Desarrollo de re-
cursos humanos, (3) Prevención, (4) Reconstrucción social comunitaria y (5)
Cambio social y comunitario.
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

A continuación se analizarán y discutirán los resultados sobre la práctica de


intervención en Santiago de Chile.

3.1. La intervención psicológico-comunitaria hoy en Santiago de Chile

En primer lugar, y con anterioridad a la descripción de las actividades de


intervención mismas, se expondrá y discutirá la información recogida sobre las
fuentes de financiamiento de la intervención psicológico-comunitaria y sobre
los agentes comunitarios que conforman los equipos de intervención.

3.1.1. Financiamiento de las intervenciones

Las fuentes de financiamiento son de gran importancia para un centro o


programa comunitario, no sólo porque aseguran su supervivencia, sino también
porque pueden definir su modalidad de trabajo, influyendo en sus valores y
objetivos, e insertando mecanismos evaluativos específicos para controlar el
buen uso de los recursos. Por lo tanto, la modalidad de la actividad de
intervención puede variar, dependiendo si la institución financiadora es el
Estado, la Iglesia o alguna organización extranjera.
En relación al financiamiento de los centros y programas santiaguinos,
los resultados muestran tres hechos generales de relevancia. En primer lugar, se
constató que la gran mayoría de las iniciativas tiene más de una fuente de
financiamiento.
En segundo lugar, quedó en evidencia una amplia gama de instituciones
financiadoras, las que, para fines de análisis, fueron categorizados según si co-
rrespondían a financiamiento nacional del Estado, financiamiento nacional pri-
vado o semiprivado, financiamiento nacional e internacional de Iglesia, finan-
ciamiento extranjero y autofinanciamiento.
Un tercer resultado de relevancia es la preponderancia del
financiamiento estatal. La gran mayoría de los centros y programas
santiaguinos se financia, al menos parcialmente, a través de recursos estatales,
en tanto sólo la mitad de ellos recibe financiamiento extranjero.
Numéricamente de menor importancia son el financiamiento privado o semi
privado nacional, el autofinanciamiento y el financiamiento de Iglesia, nacional
e internacional.
DISCUCIÓN CRÍTICA DE LA PRÁCTICA
DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

Si se compara esta realidad actual con la de los años' 80 en Chile, se


aprecia que en 15 años de historia ha habido un tránsito, desde un predominio
del financiamiento de Iglesia y de agencias y organismos internacionales, hacia
el actual mayor financiamiento estatal de las intervenciones psicológico-
comunitarias (compárese antecedentes históricos en Winkler & Prado, 1986;
Krause, 1991; Olave & Zambrano, 1993; Asún, Krause, Aceituno, Alfaro &
Morales, 1995).

3.1.2. Agentes de intervención

A fin de determinar quiénes -en términos de su profesión o capacitación-


son los agentes de intervención psicológico-comunitaria, se analizó la composi-
ción de los equipos de trabajo de los centros y programas. Un primer hecho
general es que, evidentemente, quienes hacen intervención psicológico-
comunitaria, no necesariamente son psicólogos. Y, si bien éstos constituyen
uno de los grupos profesionales mayormente representados, los resultados
muestran una gama de profesionales que, además de ellos, incluye a
profesionales del área de trabajo social (asistentes sociales, técnicos sociales,
técnicos en bienestar social, orientadores familiares), profesionales del área
educación y educación especial (profesores, educadores diferenciales,
psicopedagogos, educadoras de párvulos, auxiliares de párvulos), médicos
(generales y psiquiatras), profesionales del área enfermería (enfermera,
matrona, auxiliar de enfermería), otros profesionales de la salud (terapéuticos
ocupacionales, kinesiólogos, fonoaudiólogos, nutricionistas), antropólogos y
sociólogos.
De estos profesionales, los mayormente presentes en los equipos
comunitarios son los del área de trabajo social (dos tercios de los centros y
programas los incluyen) y los Psicólogos (presentes en algo más de la mitad de
los equipos). Le siguen numéricamente los profesionales de la educación. Una
representación más baja tienen los médicos generales y psiquiatras, los
profesionales del área de enfermería, los otros profesionales de la salud y los
antropólogos y sociólogos.
En cuanto a los agentes comunitarios que no tienen formación
profesional, resulta destacable que más de la mitad de los centros y programas
incluye a monitores, animadores comunitarios, animadores de terreno,
animadores socioculturales y educadores populares. Esto es de relevancia en
relación al tema de la participación comunitaria, discutido anteriormente,
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

puesto que estos agentes comunitarios son intermediarios relevantes entre la


comunidad y los equipos profesionales de los centros y programas, facilitando
la comunicación y el trabajo conjunto y coordinado entre ambas partes.
Por último, cabe aclarar que en el trabajo comunitario las funciones de
los distintos tipos de profesionales y no profesionales no están rígidamente
delimitadas, existiendo sólo algunas funciones exclusivas (por ejemplo la
asistencia psicológica, o el diagnóstico médico) entre muchas otras (tales como
la realización de talleres de diferente tipo, la difusión, etc.), que pueden ser
ejecutados por agentes comunitarios con diferente formación.

3.1.3. Principales modalidades de intervención

En cuanto a las modalidades de intervención comunitaria se


distinguieron dos ejes de análisis. Uno de ellos se refiere a la unidad
destinataria, en términos de la cantidad de personas que la componen, es decir,
si las actividades se dirigen a individuos, grupos o comunidades (recuérdese la
clasificación de Rappaport, 1977, en función de los niveles de intervención). El
otro eje de análisis es la descripción de las actividades propiamente tales, por
ejemplo, si se realizan talleres recreativos, si existe atención psicológica, si hay
actividades educativas, etc.

Unidad destinataria

El tema de la unidad destinataria es de relevancia general para la


intervención comunitaria, pues es aquí donde se juega parte importante del
carácter "comunitario" de una intervención.
Los resultados muestran al respecto, que la unidad destinataria favorita
es el grupo. De hecho, casi la totalidad de los centros y programas
entrevistados realizan intervenciones grupales. Le sigue numéricamente el
individuo como unidad destinataria, con dos tercios y, finalmente, la
comunidad, que sólo es unidad destinataria de las intervenciones en un poco
más de la cuarta parte de los centros y programas incluidos en esta
investigación.
Sin duda esto plantea nuevamente el problema de qué tan "de vanguar-
dia" son las intervenciones comunitarias chilenas, tema ya mencionado en sec-
ciones previas de este capítulo, pero ahora visualizado con mayor nitidez. La
dificultad para definir a la comunidad como unidad destinataria (por sobre el
DISCUCIÓN CRÍTICA DE LA PRÁCTICA
DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

individuo o el grupo) es, sin embargo, un problema generalizado. De hecho se


plantea que una dificultad que todavía prevalece, en diferentes partes del
mundo, es la inhabilidad de los profesionales para abandonar-la tradición
psicológica de definir a los individuos como unidades independientes más que
como individuos interdependientes que conforman comunidades (Heller,
1990).
En el caso chileno, el hecho que sea el grupo la unidad destinataria
preferida, podría ser signo de una posición intermedia entre una intervención
psicológica tradicional, preferentemente individual y una intervención
propiamente comunitaria, que implique una focalización en conjuntos sociales
de mayor magnitud.

Actividades de intervención
Las intervenciones realizadas en los centros y programas santiaguinos
incluyen una amplia gama de actividades, tales como: talleres de diverso tipo,
actividades de capacitación y educación, actividades formativas psicosociales,
psicoterapia, intervención en crisis, autoayuda, atención médica, asistencia
social, colaboración con otras organizaciones, difusión, extensión y
sensibilización y formación de monitores y líderes.
Sin embargo, un análisis más detenido muestra la predilección por algu-
nas de estas actividades en particular. Es así como los talleres, ya sea los de
tipo formativo, recreativo, artístico o deportivo son el tipo de actividad
preferida.
La realización de talleres lleva implícita la noción de responder a alguna
necesidad insatisfecha o suplir alguna carencia de los destinatarios, carencias
que pueden incluir desde aspectos psicológicos hasta el uso del tiempo libre,
entre muchas otras. Es esta misma noción la que subyace tanto a las actividades
de capacitación laboral y al desarrollo de destrezas específicas, también
bastante frecuentes: como a la psicoterapia) la intervención en crisis y la
educación, presentes, estas últimas, en un tercio de los centros y programas,
aproximadamente.
Se puede apreciar, entonces, que las actividades que implican un apoyo a
los destinatarios -ante una necesidad o déficit- están entre las más utilizadas.
Sin embargo, también son relevantes numéricamente algunas actividades
cuya noción implícita es diferente. Entre ellas encontramos-la coordinación con
otras organizaciones, presente en más de la mitad de los centros y programas y
las labores de difusión, extensión y sensibilización, realizadas por casi la mitad
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

de ellos.
En cuanto a la coordinación con otras organizaciones, ella lleva
implícita la valoración del desarrollo de redes institucionales, aspecto de
relevancia actual en intervenciones comunitarias (véase, por ejemplo, Arón, de
la Fuente, Llanos & Machuca, 1995). Por su parte, la labor de difusión,
extensión y sensibilización puede encerrar -al menos parcialmente- una
motivación ya discutida y que es la de abogar por los intereses y necesidades
de los destinatarios, dándolos a conocer a la sociedad.
Por otra parte, también resulta necesaria una mirada crítica ante otros
resultados sobre actividades de intervención. En particular, resulta
potencialmente problemática la poca importancia numérica dada a la formación
de monitores y líderes, los cuales, sin embargo, son frecuentemente integrados
como recurso humano a los equipos. Ellos son un eslabón importante entre los
agentes profesionales y la comunidad, tanto en términos de facilitar la
participación de ésta, como para labores formativas y de difusión. Asimismo
constituyen un importante recurso para la organización y autogestión de la
comunidad. Por lo tanto resulta de gran valor para la intervención comunitaria
no sólo incluirlos en la gestión -como actualmente se hace- sino invertir en su
formación.

3.1.4. Problemas propios del trabajo de intervención


El balance entre inversión de energías y obtención de gratificaciones,
tanto sociales como económicas, es especialmente importante en la mantención
y el crecimiento de los equipos de trabajo psicológico-comunitario. A la vez, es
importante señalar que la intervención comunitaria es una labor altamente
demandante de energía (Levine & Perkins, 1987), en términos de recursos
económicos, horas de trabajo, calidad del trabajo e inversión emocional.
Los agentes comunitarios entrevistados -si bien refieren fuentes de grati-
ficación en su trabajo, que derivan principalmente de sus valores, de su alta
motivación, de la fe que tienen en las capacidades y posibilidades de desarrollo
de sus destinatarios y de las buenas relaciones interpersonales, tanto con éstos
como con sus colegas- también describen diversos costos y fuentes de estrés.
Una parte del estrés proviene de condiciones laborales insatisfactorias en
cuanto a remuneración y jornadas de contratación, o precarias en cuanto a la
seguridad de mantener el puesto de trabajo. Asimismo, los recursos materiales
y profesionales, escasos en relación a la tarea realizada, constituyen fuentes de
estrés.
DISCUCIÓN CRÍTICA DE LA PRÁCTICA
DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

A esto se agrega, como importante costo, el desgaste emocional que im-


plica trabajar con personas que presentan problemas psicosociales de enverga-
dura, a los que frecuentemente no es posible dar una respuesta satisfactoria,
porque dependen de condiciones generales sobre las que no se tiene influencia
directa.
Este desgaste, que ha sido descrito en la literatura con el concepto
"burnout" (Maslach, 1982, Enzmann & Kleiber, 1989; Arón, de la Fuente, Lla-
nos & Machuca, 1995), es propio de este tipo de trabajo e implica una especial
necesidad de cuidado de los equipos de intervención. Esta necesidad es
señalada por los propios entrevistados, quienes desearían tener momentos de
catarsis, de distracción, de apoyo mutuo, de apoyo psicológico. Estos deseos,
sin embargo, son escasamente satisfechos, constituyéndose en un déficit que
pone en peligro la estabilidad de los equipos. De hecho, en muchos de éstos se
observa una alta rotación de los agentes comunitarios.

3.1.5. Evaluación de las intervenciones


La evaluación es probablemente uno de los talones de aqui1es de la
intervención comunitaria. Es también el aspecto en que se aprecia la mayor
distancia entre la tecnología desarrollada desde el ámbito académico y la
aplicación práctica desde los centros y programas no vinculados con
universidades.
Coincide con lo señalado lo observado en los centros y programas estu-
diados, los cuales, si bien realizan algún tipo de evaluación; en general no apli-
can técnicas sofisticadas ni cumplen con la rigurosidad dictada desde las
esferas académicas.
La gran mayoría de los equipos de intervención comunitaria evalúa en
función del cumplimiento de los objetivos de sus intervenciones.
Preferentemente una vez finalizada la intervención, los propios agentes
comunitarios estiman-en función de criterios generados en el equipo- el grado
de cumplimiento de sus objetivos. Esta evaluación puede referirse a un solo
individuo, por ejemplo consistir en una estimación de su avance en la
adquisición de ciertas destrezas, o bien a una actividad. En este último caso se
evaluará el cumplimiento de lo programado, al término de ésta. Si bien estas
evaluaciones son realizadas por los miembros del equipo de intervención, con
frecuencia son participativas, en el sentido de incluir la apreciación que tienen
los destinatarios.
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

Especificando en relación a los métodos de evaluación, los resultados


muestran que, además de las evaluaciones realizadas por los miembros de los
equipos y los destinatarios, en la mitad de los centros y programas se utilizan
las estadísticas de asistencia como sistema de evaluación y, en más de un
tercio, las entrevistas (diagnósticas o evaluativas) de tipo psicológico, médico o
social. En menor proporción se aplican instrumentos evaluativos formales (test)
o informales (por ejemplo, encuestas generadas por los propios interventores).
La anterior heterogeneidad incluye "herencias" de distintos ámbitos de
intervención. La evaluación a través de entrevistas parece provenir de la
Psicología Clínica y la Psiquiatría, con el consiguiente predominio de las
evaluaciones individuales. La tradición médica, en especial la ligada al sistema
público, aporta la utilización de estadísticas de asistencia. De la Psicología
Psicométrica se ha incorporado la utilización de instrumentos diagnósticos; de
la Educación la evaluación por cumplimiento de objetivos y, por último, de la
Psicología Comunitaria la necesidad de incluir la perspectiva de los
destinatarios.
Evidentemente, lo anterior constituye una simplificación; sin embargo
muestra cómo la evaluación de la intervención comunitaria se nutre de
diferentes fuentes y cómo los métodos de distintos ámbitos son adaptados para
responder a una necesidad de evaluar que es sentida por los agentes
comunitarios. De hecho, ello es ratificado por los entrevistados, quienes
consideran que la evaluación es uno de los aspectos débiles de su labor.
Queda entonces en evidencia la necesidad de capacitación en este
ámbito. Sin embargo, para ello es también importante generar técnicas
efectivamente aplicables, concordantes con la realidad cotidiana de los centros
y programas de intervención y congruentes con los valores de la Psicología
Comunitaria, particularmente el de cogestión. Esto es relevante de subrayar,
porque buena parte de la tecnología evaluativa existente es de alta sofisticación
metodológica (y por ende de alto costo en términos económicos, de tiempo y
de formación de recursos humanos) y se rige por una epistemología diferente a
la que prima en la Psicología Comunitaria actual, es decir, pretende a través de
la medición "desde fuera" llegar a resultados objetivos (Krause, 1994). A
diferencia de esta posición, en la Psicología Comunitaria actual se busca la co-
construcción, tanto de las intervenciones como de sus evaluaciones,
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DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

incluyéndose en las últimas la perspectiva subjetiva de los participantes (Fried


Schnitman & Fuks, 1994; Krause, 1994).

4. Planteamiento Final:
Tensiones de la práctica psicológico-comunitaria actual

Finalizada la presentación de los resultados sobre intervenciones


psicológico-comunitarias en Santiago de Chile, es posible proponer un núcleo
de tensiones básicas que ha ido emergiendo a través de los diferentes aspectos
analizados. Este núcleo se puede descomponer en diversas "tensiones
específicas" que cruzan el quehacer psicológico comunitario actual.

4.1. Definición de unidad destinataria y su relación con el cambio social

La primera de estas tensiones específicas se refiere a la unidad destinata-


ria, y se da en un doble sentido, presentándose tanto como conflicto entre la
teoría y la práctica del agente comunitario, como entre la actualidad y la tradi-
ción histórica de la intervención comunitaria en Chile. Los resultados de
investigación presentados en este libro mostraron que, en los centros y
programas de intervención comunitaria estudiados, priman definiciones de
unidad destinataria de tipo individual y grupal. En relación a esto se produce el
primero de los conflictos señalados, porque, al no ser la comunidad la unidad
destinataria de la acción, sino los individuos (aunque se los agrupe para fines
de intervención), la intervención que se realice no actuará sobre aquellas causas
que los mismos agentes comunitarios atribuyen a los problemas de sus
destinatarios (recuérdese que ellos atribuyen causas principalmente sociales);
esto porque una intervención que tenga por unidad destinataria al individuo
restringe notablemente su espectro de acción, no pudiendo, por ejemplo, ser
realmente preventiva o promover el bienestar psicosocial, aunque así se defina
formalmente. A modo de ejemplo: si se realiza un taller con mujeres, con el
objetivo de aumentar la autoestima y la competencia social de las participantes,
se puede estar previniendo el desarrollo de posteriores trastornos afectivos,
pero no se estará actuando sobre las causas primarias de su déficit, radicadas
en la estructura social y en los patrones culturales de su contexto de vida.
Cuando se quiere transformar el trasfondo causal básico de los problemas
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psicosociales de los destinatarios, la unidad destinataria debe ser definida


mucho más ampliamente, como comunidad o como estructura social. Intervenir
en este nivel, sin embargo, conlleva plantearse, como meta, el cambio social.
El cambio social es un tema importante en la intervención psicológico -
comunitaria. Corresponde al último de los niveles de intervención de las
clasificaciones de Rappaport (1977) y de Sánchez Vidal (1988). Para este
último autor, el cambio social se refiere a "la modificación de la estructura de
un sistema social dado, es decir, la alteración de los sistemas normativos,
relacionales y teleológicos (fijación de metas institucionales) que lo gobiernan
y que afectan a la vida y relaciones (horizontales y verticales) de sus
miembros" (Sánchez Vidal, 1988, p. 175). El verdadero cambio social sería un
cambio cualitativo, estructural o cultural, que lleva implícito un proceso básico
de cuestionamiento cultural o "problematización", tras el cual se genera el
cambio profundo, evolucionista o rupturista (Sánchez Vidal, 1988).
La búsqueda del cambio social también ha sido -históricamente hablan-
do- uno de los ejes conformadores de identidad de la intervención comunitaria
latinoamericana. Fue el norte para la acción de líderes históricos del
movimiento comunitario tan importantes como Orlando Fals Borda (1959),
Paulo Freire (1974) e Ignacio Martín-Baró (1989) y se encuentra en la
definición de Psicología Comunitaria de Maritza Montero (1984), una de más
citadas en Latinoamérica 3 .
En Chile, el trabajo de la Psiquiatría Comunitaria de los años sesenta,
base histórica para la posterior Psicología Comunitaria, también contenía esta
búsqueda del cambio social (Marconi, 1976), énfasis que luego siguió aumen-
tando con las acciones de intervención comunitaria de los años ochenta,
realizadas desde las ONG, con financiamiento de agencias extranjeras y de
Iglesia (Winkler & Prado, 1986; Krause, 1991; Alfaro, 1993; Asún, Krause,
Aceituno, Alfaro & Morales, 1995). Hacia los días actuales, sin embargo, el én-
fasis en el cambio social de las iniciativas no gubernamentales de entonces se
ha debilitado, fenómeno que lleva al segundo punto de tensión de este análisis.

3
En 1984 Maritza Montero definió como objeto de la Psicología Comunitaria el estudio de los
factores psicosociales que permitirían desarrollar, fomentar y mantener el control y poder que los
individuos pueden ejercer sobre su ambiente individual y social, para solucionar problemas y
generar cambios en los ambientes y en la estructura social
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DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

4.2. Desarrollo chileno (y latinoamericano) versus extranjero


(estadounidense y europeo)

Para visualizar esta segunda tensión, es necesario mirar las tendencias


mundiales en Psicología Comunitaria, distinguiendo el desarrollo histórico lati-
noamericano -y en particular el chileno- del europeo y estadounidense porque,
si se revisa solamente la situación actual, se puede constatar más confluencia
que tensión. Como ejemplo de esto último, algunos de los conceptos hoy más
nombrados y aplicados en intervención comunitaria, como participación social,
empowerment, autoayuda, promoción del bienestar psicosocial, desarrollo de
competencias, constituyen actuales puntos de encuentro de los diferentes desa-
rrollos de la Psicología Comunitaria mundial, provenientes de E.E.U.U.,
Europa y Latinoamérica (Krause, 1997).
Sin embargo, a pesar de la existencia de estos conceptos comunes, el ca-
mino para llegar a ellos ha sido distinto, casi inverso; y es esto lo que
constituye la tensión señalada. Mientras en E.E.U.U. hubo un progreso desde
posiciones más conservadoras hacia otras más vanguardistas (basta revisar
definiciones de Psicología Comunitaria en diferentes momentos históricos para
ver lo evidente de este desarrollo), en Latinoamérica ha estado sucediendo lo
contrario. En el subcontinente latinoamericano, particularmente en Chile, la
acción comunitaria más vanguardista, en el sentido de su compromiso con el
cambio social, se encuentra en el pasado, en los años sesenta y luego, en los
años ochenta, a raíz del impulso dado por las ONG. Es decir, en Chile se ha
evolucionado desde una intervención comunitaria de orientación rupturista en
su relación con la institucionalidad vigente, hacia un tipo de intervención
comunitaria institucionalizada, aceptada tanto en esferas gubernamentales,
como en círculos académicos. Esta evolución «inversa» por cierto está
íntimamente ligada al desarrollo político del país y no se explica sólo por
elementos intrínsecos a la Psicología Comunitaria.
Sin embargo, independientemente de dónde radique la causa del fenóme-
no, se produce actualmente esta tensión entre el desarrollo chileno, que ha ido
desde lo vanguardista en la intervención psicológico-comunitaria hacia lo con-
servador, y el extranjero, que ha manifestado un desarrollo inverso. De este
modo, los psicólogos comunitarios chilenos (y los latinoamericanos, en
general) pueden apreciar la similitud que tienen los conceptos actualmente en
boga a nivel mundial con aquellos que inspiraban la intervención comunitaria,
décadas antes, en sus propios países mientras, al mirar su práctica actual,
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

constatan que los elementos de antaño han cedido el paso a un quehacer más
adaptado a los sistemas sociales imperantes. Esta tensión tiene tanto
consecuencias favorables como problemáticas para el desarrollo de la
Psicología Comunitaria nacional, siendo quizás la más problemática el
problema de identidad que implica para la disciplina el quiebre entre la
tradición ideológica, heredada de períodos anteriores, y su acción de
intervención actual.

4.3. Intervención gubernamental versus no gubernamental

En cuanto a la tensión entre las intervenciones realizadas desde las ONG


y las realizadas desde organizaciones gubernamentales, se trata -a diferencia
del caso anterior- de una tensión del pasado (Winkler & Prado, 1986; Krause ,
1991; Olave & Zambrano, 1993; Asun, Krause, Aceituno, Alfaro & Morales,
1995) la que, a raíz de los desarrollos actuales, ha ido disminuyendo. De hecho,
se ha minimizado a tal punto que -como 10 muestran los resultados de inves-
tigación aquí expuestos- en los mismos centros y programas coexisten fuentes
de financiamiento gubernamentales con no gubernamentales. Y este
acercamiento no se aprecia sólo en la dimensión administrativa y financiera,
sino también en las modalidades de intervención, las cuales en los años ochenta
eran dos polos extremos en el quehacer comunitario (Winkler & Prado, 1986) y
actualmente se entremezclan. Sin embargo, esta tendencia a la unificación entre
las iniciativas no-gubernamentales y gubernamentales ha traído dos nuevas
tensiones consigo, las cuales se analizarán a continuación.

4.4. Promoción versus asistencia

La intervención comunitaria chilena, al menos la que se lleva a cabo en


la ciudad de Santiago, se ve enfrentada al dilema de tener que combinar la
respuesta, a las condiciones deficitarias de sus destinatarios, con la confianza
en sus competencias y la promoción de su bienestar. Así, se encuentra en
medio de la paradoja de Rappaport (1981), señalada previamente en este
capítulo.
Las condiciones de déficit de sus destinatarios tienen dos aspectos. Por
una parte están sus problemas específicos, a los cuales los centros y programas
dan respuestas tanto asistenciales como de formación y capacitación, las prime-
ras más orientadas al individuo y las segundas al grupo. En este aspecto, su tra-
DISCUCIÓN CRÍTICA DE LA PRÁCTICA
DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

bajo de intervención corresponde a los primeros dos niveles de la clasificación


de Rappaport (1977) y a los primeros tres tipos de intervención comunitaria se-
ñalados por Sánchez Vidal (1988). Por otra parte, las condiciones de déficit de
los destinatarios dicen relación con el contexto económico y sociocultural en
que viven. Esto es claramente percibido por los agentes comunitarios
entrevistados, sin embargo, no se traduce a su práctica con la fuerza esperable.
Como ya se dijera, esta última se caracteriza por una focalización excesiva en
lo individual, limitándose así las posibilidades de influencia sobre contextos
sociales más amplios. En el nivel conceptual y valórico, en cambio, se aprecia
la existencia de elementos de la Psicología Comunitaria, que son más bien
progresistas, tales como la orientación hacia el desarrollo de competencias, el
fomento del poder y la autonomía en los destinatarios de las intervenciones y el
cambio de las condiciones sociales más amplias, los cuales coexisten con estas
prácticas más conservadoras. Se da entonces, actualmente, una tensión entre la
dimensión de las ideas y la de la práctica.
Sin embargo, los aspectos asistenciales de la práctica de intervención no
son meramente atribuibles a los agentes comunitarios, sino que también
provienen de los destinatarios y de la inserción de los centros y programas en el
contexto nacional más amplio. En cuanto a lo primero (lo segundo será tratado
bajo el punto siguiente) resulta de importancia subrayar que lo asistencial es en
parte fomentado por los mismos destinatarios de las intervenciones, como
demanda directa, o bien a través de actitudes de dependencia ante la experticia
del agente de intervención. Por otra parte, aunque se sepa que el excesivo
énfasis asistencial va en desmedro de la prevención y la promoción, resulta
difícil y en muchos casos éticamente inviable para los agentes de intervención,
sustraerse a la demanda asistencial, dado que las necesidades a partir de las
cuales los destinatarios buscan asistencia, resultan más que evidentes. Con este
último aspecto se está haciendo alusión el contenido del punto siguiente, puesto
que la (auto)exigencia de responder a las necesidades asistenciales también
proviene de condiciones contextuales más generales.
INTERVENCIONES PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

4.5. La progresiva institucionalización

Una segunda consecuencia de la transformación actual de la pola-


ridad gubernamental - no gubernamental en la intervención comunitaria chilena
es que, al diluirse los límites entre las iniciativas gubernamentales y no
gubernamentales, se produce una progresiva institucionalización de al menos
uno de los antiguos polos, el de las iniciativas impulsadas desde las ONG. Parte
de esta institucionalización se plasma en el mayor financiamiento estatal de las
iniciativas, que se observa actualmente en Chile, en comparación con la
situación de los años ochenta (Winkler & Prado, 1986).
Es justamente el mayor financiamiento estatal el que también acarrea
mayores obligaciones a los centros y programas de intervención comunitaria,
en el sentido que los hace ser parte del sistema de asistencia social y de salud
del país, lo que -a su vez- tiene implicancias para su modalidad de trabajo (por
ejemplo, ciertas obligaciones en términos de lo asistencial).
Por otra parte, la mayor institucionalización (expresada a través del ma-
yor financiamiento estatal) también ha llevado a un claro aumento cuantitativo
de los centros y programas psicológico-comunitarios. Si se compara la
información aquí presentada con la que aporta el estudio de Winkler & Prado
(1986), se puede constatar que el número de iniciativas existentes se ha
duplicado en la década que distancia una investigación de la otra.
En conclusión, hoy en día el panorama de la intervención comunitaria en
Santiago de Chile es otro, en relación al existente en los años ochenta. Se han
diluido los límites entre lo institucionalizado y lo rupturista, produciéndose un
encuentro en un purito medio, el cual, sin embargo, se ve cruzado por las
diversas tensiones aquí expuestas, dando así lugar a un equilibrio dinámico. En
este equilibrio, si bien la intervención comunitaria chilena actual no parece
otorgar al cambio social la relevancia que le asignara en momentos históricos
previos, su creciente institucionalización no le ha impedido mantener algunos
elementos del polo más vanguardista, tales como la búsqueda de la
participación de la comunidad y la valoración positiva de su autonomía y
poder.
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DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICO-COMUNITARIAS EN SANTIAGO DE CHILE………

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Sánchez Vidal, A. (1991). Psicología Comunitaria. Bases conceptuales y


operativas. Métodos de intervención. Barcelona: PPU.
Sarason, S. (1972). The creation of settings and the future societies. San
Francisco: Jossey-Bass.
Schürmann, I. (1992). Psychosoziale Hilfe in Notfallen und bei Alltagssorgen.
Wiesbaden: Deutscher Universitáts-Verlag.
Winkler, M. I. & Prado, M. T. (1986). Actividad Psicológica en Sectores
Populares. Proyecto DIUC 18 F / 86. Santiago de Chile: Pontificia
Universidad Católica de Chile.
Entrevista Estructurada

I. Identificación del Centro o Programa

1. Nombre:
2. Institución a cargo (incluir también inserción institucional cuando se trate de un área
0 sección del organismo a cargo):
3. Dirección:
4. Teléfono:
5. Organismo a cargo de su implementación:
6. Fecha de inicio y duración del centro o programa:
7. Financiamiento y costos (incluir procedencia de fondos económicos para el centro o
programa y organismos involucrados, exigencias y mecanismos de control de la fuente
de financiamiento):
8. Responsable del centro o programa:

II. Definiciones Generales, Objetivos del Centro o Programa y Actividades

1. Objetivo(s) general(es):
2. Objetivos específicos:
3. Descripción de la implementación del programa:
3.1. Descripción de la forma dé llevar a cabo el programa (modalidad de
intervención, materiales, etc.):
3.2. Describir en qué medida "sale" hacia la comunidad o realiza la atención en su
propio local (p.ej. si se realizan visitas domiciliarias, salidas a terreno, etc.):
3.3. ¿Trabajan con el individuo?. ccon grupos?, ¿con toda la comunidad?
3.4. Conexión con otros organismos de la comunidad (con cuáles y de qué tipo ):
4. Foco de la intervención (Promoción general del bienestar psicosocial, prevención,
tratamiento y/o rehabilitación):
5. Descripción del tipo de población atendida y/o destinataria:
5.1. Características demográficas de la población destinataria:
5.2. Prerrequisitos para acceder al centro o programa:
5.3. ¿Cómo acceden las personas (por qué vía)?:
5.4. ¿Qué acciones realiza el centro o programa para facilitar el acceso de la
comunidad destinataria?:

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6. ¿El centro o programa está ubicado geográficamente en la comunidad destinataria?

No
Sí, pero además atiende otras comunas

7. ¿Se define explícitamente como centro o programa comunitario?



No
Parcialmente

III. Organización del Centro o Programa


1. Descripción breve del motivo para crear el centro o realizar el programa:
1.1. Fechas y frecuencia de aplicación:
1.2. Responsable de la aplicación:
1.3. ¿Por qué se inició?:
1.4. ¿Bajo qué circunstancias nació?:
1.5. ¿A qué tipo de necesidades responde'?:
1.6. ¿.Cómo se definieron éstas? (detección de necesidades realizada):
1.7. ¿Se inserta en algo ya existente o crea algo nuevo?:
2. Descripción de la composición del equipo responsable del centro y/o ejecutor del
programa, incluyendo profesionales y no profesionales (contemplar profesión, cargo,
tareas realizadas y la jerarquía existente):
3. Descripción de las personas responsables del diseño del centro o programa en los
siguientes aspectos (si corresponden):
3.1. Elaboración de los contenidos:
3.2. Elaboración del material:

IV. Resultados del Centro o Programa


1. Descripción de logros obtenidos basta la fecha (i ncluir indicadores o criterios del
éxito):
2. Descripción de sistemas de evaluación (considerar responsable de la evaluación,
instrumentos utilizados, indicadores de cambio, etc.):
2. 1. Existencia de evaluaciones diagnósticas (de qué tipo):
2.2. Existencia de evaluaciones periódicas (de qué tipo):
2.3. Existencia de evaluación de resultados (de qué tipo):
3. ¿Existe un sistema de seguimiento de los resultados del centro o programa?. Si
existe describir brevemente:

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Guión de Entrevista en Profundidad

1. Marco teórico al cual se adscribe -explícita o implícitamente- el programa


o centro
- ¿Se basan en algún tipo de enfoque en particular?, ¿cuál?
- ¿Las diferentes personas tienen distintos enfoques o prima alguno?, ¿se impone alguno
al equipo?
- ¿Existe algún tipo de lectura de material bibliográfico o discusiones de textos en
reuniones?, ¿han escrito algún material, artículo o texto?

2. Concepto de normalidad-anormalidad. Definición de salud


- ¿Cómo definen cuáles o qué tipo de personas necesitan su apoyo o ayuda?
- ¿Qué persona está más mal o mejor?
- ¿Cómo se considera el alta o cómo se determina que alguien ya no necesita seguir
asistiendo?
- ¿Qué entienden por salud?
- ¿Se adscriben a algún modelo de salud (modelo médico, biopsicosocial, etc.)?
- ¿Hacia dónde promocionan a la gente?
- ¿Qué es riesgo psicosocial?, ¿cómo lo definen?
- ¿Cómo sería un grupo social sano o que goza de bienestar psicosocial?. Y al contrario,
¿cómo es alguien que está muy mal, qué área estaría mal o afectada?

3. Criterios diagnósticos y clasificatorios que se aplican a la población


destinatario

- ¿De qué modo «diagnostica» el equipo los problemas de su población destinataria?


- ¿Hay énfasis en la adaptación social o la norma imperante?, 6se utilizan categorías
psiquiátricas, psicosociales, médicas, legales, u otras?
- ¿De qué modo clasifican a los clientes o destinatarios?, ¿qué criterios utilizan?
- ¿Se agrupan los destinatarios de alguna manera (por ejemplo, edad, características de su
problemática, rótulos diagnósticos, etc.)?

243
4. Concepción general del ser humano y concepción específica de la población
destinatario
- ¿Conceptuliizan al ser humano de una determinada manera (por ejemplo, guiado por
instintos, o por cómo es socializado, dependiente del contexto sociocultural donde
nació, con necesidades superables o no, etc.)?
- ¿Consideran al ser humano con competencias o como necesitado de ser asistido7
- ¿Cómo concilian diversidad con igualdad en cuanto a necesidades y derechos de sus
destinatarios?
- ¿Cómo conceptualizan y describen a la población que atienden?
- ¿De qué manera se lleva a la práctica, con las personas que atienden, la concepción de
ser humano que tienen?
- ¿Surgen algunos conflictos o contradicciones entre las ideas que tienen como equipo
y
la posibilidad de ponerlas en práctica con las personas que trabajan?

5. Percepción del propio trabajo


- ¿Cuáles son las características del tipo de personas que trabajan en el centro o
programa?
- ¿Qué les resulta particularmente importante en el modo de hacer el trabajo que
realizan?
- ¿Cuál es la motivación personal que los llevó a hacer este trabajo?, ¿cómo ven la
motivación en los otros?
- ¿Qué perciben como más gratificante y como más difícil o estresante del trabajo?
- ¿.Qué los hace ser efectivos en el trabajo?

6. Relación del centro o programa con la comunidad


- ¿Cómo se regula el centro o programa para estar en contacto con la comunidad?
- ¿Qué contacto tienen con la población circundante?
- ¿La interacción con la comunidad es a través de agentes intermediarios, comunidad
directamente, a través de instituciones?
- ¿Hasta qué punto se permite que las personas de la comunidad tengan injerencia en la
creación o implementación de los programas?, ¿qué tipo de participación tienen?
- ¿Cómo se gestan los programas?, ¿los destinatarios tienen alguna injerencia en la
gestación de los programas?
- ¿Cómo se definen y deciden las actividades nuevas que van a realizar?
- ¿Se realizan reuniones con personas de la comunidad para que opinen sobre temas
relacionados al funcionamiento del programa o centro?

7. Estabilidad del centro o programa y de su equipo de trabajo


- ¿Son estables las actividades que se gestan?, ¿a qué lo atribuyen?
- ¿Las iniciativas que se gestan permanecen en el tiempo?

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- ¿Cuánto duran las actividades?
- ¿Qué iniciativas y actividades se mantienen más en el tiempo y cuáles son abortadas?
- ¿Hay estabilidad o rotación de los integrantes de los equipos de trabajo?. Si hay rotación
¿cada cuánto se produce'?
- ¿A qué se atribuye la estabilidad?, ¿a qué se atribuye la rotación?
- (¿Existe alguna relación entre la rotación de los miembros de los equipos y la estabilidad
del centro o de los programas?, ¿cuál?

8. Capacitación del equipo de trabajo


- ¿Existe capacitación para los miembros del equipo de trabajo?
- ¿Se les paga la capacitación o debe financiarse individualmente?

9. Rol del psicólogo


- ¿Qué actividades hacen los psicólogos en ese lugar?, ¿cómo definen el trabajo de los
psicólogos?
- ¿Se definen como profesionales de la salud, como educadores u otro?
- ¿Cómo es percibida la labor del psicólogo dentro del equipo?, ¿cómo es percibida su
labor en la comunidad?
- ¿Hay alguna diferencia o discrepancia entre lo que Ud. cree debería hacer un psicólogo
y la labor que desempeña?

10. Preocupación por el cambio social


- ¿Tienen como objetivo o ven alguna relación entre la labor que realizan en el centro o
programa y cambios más amplios en la sociedad?
- ¿Qué hacen cuando se enfrentan a un problema o a obstáculos y barreras existentes
fuera de la comunidad (leyes, burocracia, mecanismos de derivación, etc.) que impiden
llevar a cabo sus actividades?
- ¿Es para ustedes un objetivo facilitar el cambio social?

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