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Génesis del Estado en Colombia: 1810-1831.

'
\'eni'~iHes del ideario catÓlico, liberal y socialista. La hibridación entre .j
conc¿pciones propias del antiguo régimen y concepciones de la moder-. El proceso de unificación
nidad política en los' rrabajos de Madiedo demuestran la supervivencia
durante todo el siglo XIX de las diferen/es formas dé producción de lo \
=1<Y?"JbFCÁ
público-político en los proyectos de las elites intelectuales. Al mismo lG'é/7e5P5dd ~do e/J c:/e Leopoldo M 1Ínera Ruiz'
tiempo que la oposición entre barbarie y civilización permite que pre- I / BI O - I f3331',.CI ?,ro ce.>'c
domine una antropología posesiva individualista como elemento central '[ .Vnf>r-PCocPo/?, .
EJ':: ¡e:'c;~,)"Y>en-ro~'de lo. p,.J¿!,/PCC? - pC?/~,?<",co
para justificar formas de dominación social, económica\' cultura\. c:.o/C?...,.,p,t?~ . :5~~'3lo x/ ~ . ¿ec?~/dc> ;-1'c.-;""'era,'
Madiedo surge así como un arquetipo de las elites postcolorúales que The only plausible altemative 1 cQn see W wking the state for granted is
logran combinar la tradición católica con la modernidad política y w understand it as historically constn<cted.
conformar un orden social que incl uye al puebloy a la plebe comoelemen to
Philip Abrams, .1988: p. 80.
de legitimación política, pero lo excluye como sujeto activo de la esfera
pú~ica.. . . .
Además de los autores del libro FragmentOs de lo público-político.
Colombia siglo XIX, participaron en la investigación los siguientes estu-
diantes, alguno de ellos egresados en la actualidad, de los Departamentos 1. El Estado: entre la historiografía y la teoría política
de Ciencia política e Historia de la Universidad Nacional de Colombia
La historia de la formación del Estado en Colombia ha estado
'-sede de Bogotá-: Christian Ángel, Óscar Vargas, Juan Felipe Calderón,
dominada por un enf~ql1e teleológico y normativo. La génesis estatal
Óscar Castro, Nicolás Jaramillo, Daniel Álvarez, Claudia Lancheros,
Melissa Vera y Daniel Gómez Uribe. También los profesores Alejandro ha sido juzgada, en términos 'generales, de acuerdo con un resultado
Lozano, Edgar Novoa y Farid Benavides, de los Departamentos de final deseado, imaginado, o materiali¡ado en instituciones O aparatos
'Derecho y Ciencia política de la misma institución. Sus aportes cons- que se ajustan en mayor o menor medida a un deber ser teórico o
tituyen un elemento importante de la reflexión individual Y colectiva práctico. Por consiguiente, los tipOs idéales o los marcos teóricos uti-
reflejada en los artículos que hoy publicamos. lizados para la explicación y comprensión del Estadose han converti-
Los profesores Y las profesoras Ingrid Bolívar y Arlene Tickner, de do en referentes para su concreción o para su ai:lecu3ción analítica.
la Universidad de los Andes; Cristo Rafael Figueroa, de la Universidad Características del Estado moderno elaboradas dentro de la teoría
Javeriana; Víctor Manuel Uribe Urán, de la Universidad Internacional política como matrices interpretativas nucleares, por ejemplo, la de
de la Florida ; Alfonso M únera, de la Universidad de Cartagena; y Osear constituir un instituto que mantiene con éxito la pretensión al mono:
Mejía,'Mauricio García, Mario Aguilera y Jvjaría Himelda Ramírez, de polio de la coacción física para la conservación del orden vigente, o
la Universidad Nacional de Colombia-sede de Bogotá- contribuyeron la de representar la forma de org~ni1ación política de la clase domi-
a la elaboración y reelaboraci6n de los textos que conforman este libro nante, han adquirido funciones lietamente tiormativas: de adecua-
con l~lectura y comentarios' críticOs de las versiones preliminares de' ción del ser histófiCo est~tal al deber ser teórico o práctico. En virtud
álgunos 'deellos, sin quetengan ninguna responsabilidad en las tesis de::talesfunciones, onas.car.3cterísticas del Estado colombiano han
.sosi~niaas en los mismos: A ellos y ellas nuestro agradecimiento público:
Asiinisino,a:,los otros miembros del Grupo de Investigación' en Teoría
. Política Ccintemporánea(TEOPOCO) ,a los furicion:ariosdel Instituto de . * Abogado de la Universidad del Rosario, Magístef en Filosofía Jurídico,'Política Y
Moral de '\a Universidad de Roma, Magíster en Desarrollo Económico y 'Social de la '
Investigaciones Socio-Jurídicas "Geraido Molina"de la Universidad
Universidad Católica de Lovaim'1 y Doctor en Ciencias Políticas de la misma ii1stituci6n,
NaciC!nalde COlombia ya la Facultad de perecho, Ciencias 'Políticas Profesor asociado de h'Urliversidad Nacional de Colombia, Facultad de Derecho, Ciencias
ySociales'~ láque'pértenecenpor el apoyo académico,adniinistrativo P~líticas y'Sociales; y' co()rdina'dor del Grupo de Investigaci6n en Teoría Pol,ítica Contc:m-
o fmilnciáb~úe:nos bfindúcin:. .; .. poránea (TEO?OCO) de \<'1 misma universidad,'
.' "._." .p.' '." ",1" ," o,.';,
"." ". ",'.
,1
,
I
claves para entender la formación del Estado. Esta manera de expli-
sido ignoradas, relegadas" un segundo plano analítico o subc:.r:dlna~ I car la gépesis estatal ha contribuido a darle forma al Esrado colom-
I bi~nol el;" la medida en que la historiografía es una parte escI1cial de
das a la matriz principal.
1,:.n la historiografía política r, t3rHO en la tradi,cional como en la los discursos ~)olíticos, que al ser aceptados socialmente contribuyer,
revisionista y la innovadora, h3 predominado una narra~iva line~l que a la estructuración misma del Estado] Más aún cuando des31"rollan y
siguiendo trayectorias crr8ticas, pero supuest3rncnte determinadas por refuerzan los discursos y los imagir,arios de los cuadros dirigentes de
el wrso de la historia de Occidente, noS h" cOl,ducido necesariamente, Lis burocracias estatales de las elites o grupos que se disputan el
como guiadas por un destino ineluctable, hacia un Est3do' moderno control del Estado para poner en marcha sus proyectos sacie tales.
defectuoso. Los marCOS teóricos desde los cuales se lee y construye In José Manuel Restrepo, padre de esta historiografía política
historiografía estatal, elnborados casi siempre en contextos históricos teleológica y normativa en Colombia y a la vez dirigente estatal du-
y culturales diferentes al colombiano o al hisparl0amcricano, funda- ralltC la primera mitad del siglo XIX, parecía tener conciencia plcnH
mentalmente en el europeo, han adquirido así la doble función de de la importancia del dis¡;urso historiográfico para la construcción
matrices interpretativas Y nornuHivas. En relación con estas matrices
del Estado, al encabezar sir Historia de la Revolución de la Re¡lliblica dc
son seleccionados los hitos históricos que definen la formación del Colombia con este epígrafe bien conocido.
Estado en Colombia y conder,ados a la penumbra los hechos O acon-
tecinüentos que se apartan de la norma teórica O prác[ica~.
Ne dites a la postérité
que ce qui eSI: digne de la posrériré
La ¡)atria boba, el legalismo santanderista, el idealismo radical o la (Voltaire, Hist De Pierre le Grand, Préface)
illLlión federalista, son términos utilizados'recurrcntemente para refe- (Restrepo, tomo i, 1969: p. 7).
vs rirse al siglo XIX colombiano y descalificar las desviaciones con respec-
to a la norma escogida o al fin político imaginado. En sentido contra-
No digas a la posteridad sino lo que es digno de la posteridad

rio, la centralización del poder político, la constitución de monopolios


. mllitares. fiscales o monetarios, O la funcionalidad de las institucio- Según Restrepo, el sujeto que elabora el relato histórico no solo
nes políticas con respecto a los intereses de las clases sociales, son selecciona los hechos que se deben narrar del pasado, sino que presu-
resaltadas desde diferentes ángulos ideológicos Y teóricos como las pone las interpretaciones que son dignas del futuro. La historiografía
es a la vez memoria y allticipación, relato del pa;~do y construcción
del porvenir. En este ejercicio hermenéutico, el futuro deseado por
::",:.1. U t~lizoe1ténllill0 historiografía en su sentido c1ási~o'com61aproducciÓI'\ de textos quien ejerce el poder de la narración se convierte: en el destino inevi-
escritos de his"toria, no nece'sarial1lcnte por investig3dores profesionales, Yno elÚU sentido
reflexivo; como el análisis critico de'dichos téxtos . .v éase al respecto (Berancourt 2007: pp. table' del pasado narrado'.
No importa si el marco teórico de referencia está inspirado en
13-16) .
-2. "Alexander Bet311court sintetiza bien los efectos de los análisis teleológicos en lo Suárez, Rousseau, Montesquieu, Marx, Weber, Elías o Tilly, en otros,
relaciOl1<ldo con: la democracia,' el popuH~mo y el nacionalismo: Olla, consecuencia de un en varios autores combinados o en todos los posibles, el resultado es el
an~lisisreaiiz~dode esta ~a'nera, j'ustifican "una'éa~ificación' ne'gativa, de'lo~ pro'cesoslaünoa- mismo para la historiografía teleológica y normativa: la teCOnstrUC-
meric~ri6sl's¡'se tiene cc;rno criterio url final ideal predeterminado. Las conc1usiones:éondu ..
ción lineal de las trayectoria~históricas que llevan al fin político o a
cen alá 'inclusi6n de 111uchos de, 165 fen6n)eil0S Y'procesos 'latinoán~cric;mo~ de¡;tro del
, despec'tiv'ci ~angode 'exp¿rici1Cias de culturíls precapit"alistas\-Estas conclusiones logradas á la matriz interptetativa predeterminados por el histofiador. La génesis
partir de la a'plicación sistem<Ítica de las ciencias sociales a las realidades latinoamericanas del Estado es reducida a los procesos sociales y políticos que permiten
es meramente subjetivo?
( .. ,J.ca"r.é'c~nde una mirada histórica que precis~ el. empleo político de 'lo popular'.dentro
~eIFonte~,tode ,la.sc.Ol~diciotleS pe~l?CUlt,~ra política de,~ada país laül\o,americ:an<?Y las 3. Abrams fesClltCl.esta característica del Estado como un produc[Q dcl,irnagimuio
condiciot~~s más get~em\esdC)ljclusión y exclusión de estas.experiencias na~iona1esen un polLtico, como una idca q uc toma fOffila en los discursos estatales aceptados soci::dmcntc.
co~teX:to:',nuindial~~>(B~'tancourt, 2007,:. pp., ,234 ...235).: Est~ perspectiva :tc.leqlógica .e.stá Sin embargo, la absolutiza como su rasgo esencial y exclusivo (Abrams 1988: pp."58 89).
presente en otrOSámbitos dela hiStoriografía política; po(eje'nlplo' en lo"relacionado."con la " 4. La importa.nciay los límites hennenéuticos que le impone la o~rade Restrepo ala
indcp'endcnci<l 'd~:H¡sp<moan~érica ,(Guerra ,2003: 'pp.12,O::122) ,y e.n, geL~~ralcp.n la hi~toriografíasobre Colombia.en Colmen,a.res 'p986).. ..
historiogmfia política sobreColo~1bia (Calderón y Thtbaud 200hpp. 136 y ss.).
13
i .
/ el tránsito hacia una modernidad definida de antemano y tomada de Incluso: si se acept¡¡ el tipo iclearwebcriano como (mico referen-
otras c;xperiencias I!isróricas. La contingencia de las acciones colecti ... te teórico p¡¡;¡¡ interpretar la formación del Estado en Colombia \'
vas que lIe'varona la formación estatal es ignorada y la especificidad como la matriz nLicleat y exclusiva par¡¡ caracteri,¡¡r el Estado moder-
no, Pérez dejA en el ¡¡ire todas las pregUntas históricas sobre su géne- '.
política' de la sociedad colombiana trarada como ,ina anomalía o en-
ce"rrada demro de las resistencias premodernas al cambio, al progreso sis. La formadión del Estado no se define por su ¡¡decu¡¡cióI1fin¡¡1 a
. . l. .
o a la ~volución históricas. Dos ejemplos conte"mporáneos, coi1 111arCOS una matnz ln~erprcrat1va, por muy comprensiva. que esta sea) sino por
teóricos diferenres, permiten ilustrar este tipo de relato histórico. los procesos que históricamente le v¡¡n dando form¡¡ a una organiza-
En primer lugar, HesperPérez, utilizando un.modelo weberiano, ción política y; que en un determinado corre sincrónico permiten cons~
considera que entre la Independencia y la Regeneración, «el poder mmr si puedelser comprendid¡¡ o no como estatal. Du;ante los más de
del Estado se fragmema y durante la mayor parte del siglo XIX no sesent¡¡ ¡¡nos ,comprendIdos entre la Independenci¡¡ y I¡¡ Regenera-
funcionan en ellos Estados nacionales, al estilo, por ejemplo del Esta- ción se fueron definiendo las carflcterísticas propi¡¡s de la organiza-
do francés que le era contemporáneo, sino Estados definidos jurídica- ción estatal c'omo «instituto político de ¡¡ct¡vidad cOI,tinuada •• que
mente pero sin control efectivo sobre el territorio y la población y ejerce su pod~r sobre un territorio y una población, y los referentes de
disgregados también en múltiples unidades autónomas", tal como en legitimid¡¡d para m¡¡ntener con éxito el monopolio legítimo ele la coac-
la misma época sucedió, de acuerdo cOn Pérez, en Alemania e Italia ción física y el «orden vigente •• sobre el que supuesmmente se consti-
(Pérez Rivera 2007: p. 17) Solo la acción de un líder de «cualidades tuye el «Esmdp moderno •• en el p¡¡ís;. Las relaciones políticas y milit¡¡-
extraordinarias" a partir de 1880, como Rafael Núñez, al igual que res durante las]déc¡¡d¡¡s ignorad¡¡s por Pérez le otorgaron l¡¡especificid¡¡d
Julio A. Roca en Argentina y Porfirio Díaz en México, permitiría fi- históric¡¡ al Es,t¡¡do colombi¡¡no, sin la cual las característic¡¡s teóric¡¡s
nalmente la formación de un Estado moderno, de acuerdo con una terminan sien~o un c"sc¡¡rón vacío que solo .sirve par¡¡ re¡¡lizar ¡¡de-
matriz interpretativa y normativa que establece como requisitos bási- cu¡¡ciones noim¡¡tiv¡¡s abstractas. Adicionalmente, I¡¡ organización:'
cos para su existencia, la transición de la fragmentación a la centra- polític¡¡ en CÓlomb¡'¡ durante la m¡¡yor p¡¡rte del siglo XIX, no puede
lización política, el monopolio de la violencia físic¡¡ y la formación del ser reducida a~un¡¡ simple. existencia jurídica por, no corresponder al ¡;
merc¡¡do interno y el sentimiento nacion¡¡l (lbíd., pp. 19 y 28)'. tipo ideal weqeri¡¡no. Los ,procesos políticos que vivió la comunidad;'
características
.....'.
'. favorecientes a la historiografía teleologíca y normativa. que hoyes Cblombi¡¡ en el tmnscurso de estos ¡¡ños, construyeron':
(\';'"5, Becancourr resalta el p~cdon'linio de este tipo de historiografía durante todo el siglo trayectorias. n¿ line¡¡les que ¡¡yudan a explicar la génesis del Estado,
XIX.)' las.primerf:¡s décadas del xx: ..Las pretensiones de los escritOs históric9s del sigla.X1X más allá de su' adecuación ¡¡I.m¡¡rco teórico utilizado. . ,,;..
eral)' o~~as:c,?llSt(uir un espacio de comprensión homogéneo que instaurara los elementos . En seguhdo lugar y dentro de un¡¡ narrativa más complej¡¡,que
donde' podrían inscnarse las redes de pertenencia y legitimidad que cubrieran' por igual a
sigUe diferent~s trayectod¡¡s históric¡¡s d~mnte el siglo XIX, Fr¡¡nciscol\\
todas las regiones geográficas y culturales que abarcab;:tel país. Su labor consistió en creú
uria úll;¡gen colectiva de peccenencia y orígenes comunes que debía imponerse sobre la
Leal Bumago propuso una lectura m¡¡rXlsta heterodoxa' de l¡¡form¡¡-\
. realidad de un'asociedad plural. ' . ción del Est¡¡clo en Colombia. Su modelo interpretativo y analítico \
. " '.~«Elesfuerzounificador resultó mucho más preciso'a raíz del triunfo del proyecto de la parte deconsi~er¡¡r que l¡¡sexplic¡¡ciones sobre .los contenidos:políti-
. R)gen~.r~F!ó.~ ~n los ali9.s ochenta del siglo XIX, 'lue perduraría ~n el poderco~ la hegemoní~ cos de los múltiples capit¡¡lismos en el mundo deben tener como meta
, delP.~"rtidotoilse.f\'adorhas'ta 1930. Conestc 'triunfo'sc'insú,uraron'l~s bases,~e la integrn~ l¡¡s mterpreta9iones del. Est~dg.-y que:espor medio de este.que sé "'.'
.',ciÓii¡;~dóna.¡"que,se manru,:,'ier6nincóhimes durante cási iodo el siglo'.Xxvse COftsmly6una
.. :r'.," ,..... :~., ~, '< '.
icrie:deTn;~geneS'"sobre d periOdo liberal radical"que rcs'ultó de"rrotádéieÍl la 'püg'n'a'por el . : ..' _ .-"::!!"''''". "

p~.er/~tlib~ralismo como"t~ndencia política quedó relegado con signos negadvos.y aban, ferente weberiano 40ilsidera a la Rege(~eraciÓn como ~l fenómeno político que ~ons(~'tu~'e ~l
do'nado al ostracismo de la m'emori"B .nacional hasta los aii.os treinta del siglo XX; aunque ello Estado moderno ei, Colombia (Laguado Duca 2001 y 2004). .
no irrlplié6 ja'superació¡,'de muchos de los lu!pre's comunes consagrados por la Regenera- 7.< Ltl.scarac;~eriza'ciol~es más 'C'o~lPre.nsiVtlSd~1Est'ado que,E7!abora W~qersC!~'Lla~
ci6n .•{Be[ancciurr2007:p.44).- ... , .... _., ' .. ' '." ,',,". , ".','. "'. siguicnt~s:.",-Uninstiw[Q político de actividad continuada, cuando y en la medida en q'ue su
fqrrna' ,~luch~más'nWUz'adñ,
;""-t;'-::"6!~~n pues reconoce ¡á existenci~ q~:un:Estad~"pre!nodemo cuadro administra!tiv,? mantel,lga COn éxito', la pretensión al monopolio legítimo de"la
y:no aéja:er~ la'pénumbra el estúdio de los ~líi.oscomprendidos e~~reJa:primera y.la; segunda coacCión '(í~icapar~ el mantenimiento del orden ~igentc» y ...El Est,aclo es aquella cón1uú'{.
'iq.depel~dencia; Arturo Laguado sigue 'e'sta misrúa'línea de'interpretaClón 'que'~e'sdé'un're~ _ dad humana que el~el interior de un determinado territofio..:..el concepto de ..territorio;' es
!
.'
i4 15
,;


política interregiona\ erare sus grup'os dirigentes 8. la vez que alimen~ \,
defincn "las particularidades históricas de las formas de producción» \ 1

tó la inestabilidad del país, permitió que éste no se desmembrara I


(Leal Buitrago 1989: p. 44). Por consiguiente, el régimen político se
convierte en fundamental para desentra1"lar 1" concreción del capital
I administrativamente. Y, cuando se fue planteando un proceso de dis-
en sociedades específicas. A partir de estas precisiones conceptuales,
l' gregación regional con el federalismo, surgió el bipartidismo como
factor de cohesión ideológica nacional, inclusive alentando mayores
Leal comprcnde el Estado como un sistema de dominación política
conflictos como fueron las guerras civiles de la segunda mitad del
cuya función básica es «la mediación e insütucionalización de los
siglo. Dentro de estas condiciones surgió el ;novimiento de la Rege-
intereses de clases que se manifiestan en las fuerzas de poder presen-
neración, como proyecto politico de la clase dominante, proyecto que
tes en la sociedad". Gracias a él. diferentes tipos de relaciones de
se hizo viable, .entre otros factores, por efecto de la fuerza nacional
poder están integradas orgánicamente, entre ellas las políticas y las
que estaba adquiriendo el bipartidismo. De esta manera, un cuarro
económicas, a pesar de su separación formal (lbíd., p. 45). .
de siglo de conflictos alrededor de la Regeneración permitió imponer
Dentro de esta óptica general, el Estado institucional, el con-
a la sociedad colombiana un proyecto político con visos nacionales, lo
junto de las instituciones del Estado, representa "formalmente la en-
que facilitó la estabilidad en la orgánización política, bajo la égida de
tidad que se coloca a modo de arbitro por encima de la sociedad para
los terratenientes como clase dirigente (Ibíd., p. 108).
personificar la separación entre la economía y la política. En otras
La mayoría de los temas y procesos históricos tratados en su
palabras, constituye la objetivación formal de la separación entre lo
público y lo privado para racionalizar la ausencia de coacción texto son irreductibles a esta tesis central, con excepción de la impor-
extraeconómica en la relaciones capitalistas de producción; solamen- tancia para el Estado del control de la fuerza de trabajo. La finalidad
te el mercado regula estas relaciones y las iristituciones del Estado, predeterminada de la formación del Estado por los terratenientes como
externas a ella, son centinelas permanentes que garantizan la igual- clase dominante o el marco teórico utilizado por Leal no tienen mayor
dad entre las dos partes" (Ibíd., p. 47). Sin embargo, esra separación fuerza explicativa para comprender fenómenos analizados por él como
formal entre la política y la economía encubriría la objetivación real la ruptura del centralismo connatural al régimen colonial español en
del Estado con respecto a las relaciones de poder, en la medida en la Independencia y su reemplazo por un proyecto ideológico político
que el Estado institucional sería una continuación "condensada de de naCionalidad; el carácter patrimonial de la administración del Es-
los" poderes presentes en la sociedad" (Ibíd., p. 50). Al mismo tiempo tadocomo gran empleador y distribuidor de las tierras baldías; 'Ia uni-
gozaría de una autonomía administrativa que conttibuiría a la sepa- dad política del' Estado, d~rivada al mismo tiempo, según Leal, de la
ración fotmal en el capitalismo entre la economía y la política, pues administracióú colohial española, la construc~ión deun ene~¡"goex-
cumpliría la función de dirimir los enfrentamientos entre los distintos
terno', la inca¡:>acidadd~ las regiones para i~poneis~ sobre las otras
poderes sociales, de acuerdo con sus corr~laciones de fuetza (Ibíd., p.
regiones y la mediacÍón 'dela actividad comercial; o la integración
. 51) .. Por' ende, el Estado institucional formalizaría las telaciones de
política de la sociedad mediante la articulación de un proyecto na;
producción, cohesionaría la sociedad capitalista mediante la ideolo-
cional desdeeI Estado por parte de lOs"partidos, el cual sirvió como
gía. y .le-.ofrecetía una. forma de articulacióú orgánica (Ibíd., pp. 54-
"65). ,." ", :". .,: sustituto ideolÓgicodelmercadonacioúal que no llegÓ a canstituirse
; ..... 'No obstante, el relato histórico de Leal desborda por ..tpdos la- en el. siglo :m:. Para solon1~ncicinaralguno¡ pGntos tratados en su
dos su marco teórico y la tesis central que elabora para el siglo XIX: . obra:'Éliritento ¡Jororieníarlosháeia el marta ánalítico y la tesiscen-
:',::.EI caos político cQlombiano del siglo XIX reflejó en términos mi.l de su irabajo,y'porajustar1os a la úormade interprétaCiónutiliza-
amplios .los sucesivos fiac~sos de la única clase' dOminante, losterra- da en el'misn10; solo sírviÓ parad~bilitar su importancia en la génesis
tenientés; para gerter"ar un proyecto polrtico viable.' La competencia del Estado y para oscurecer la explicación de la especificidad de los
<:,~';:'-l, ',': , •.".."'- .,',,' . (,,':;'.".,:" ' ':' procesos históricos en lasque tuvieron lugar; . ".,.,. ' •.,; .•
"",- . o", •.•.. :••. :_>,:.:,:-,~,:,:~:'
.. ,;: __: . ,'o .,: .. - "0"';:."'::"""""""'";:,'::"':::"::
'." Másall,ídel relatohis\óricoque selimita a registrar la suc~sión
erdadefinicJól:\- rcdalna para S! (con éxito) el..monopoH.o qe la coacció'0 ~sica
fU,nc;l,aTTIe!ltal
"SImple. de fenómenos políticos durante el si~lo XIX, estos dos ejempl()s
Icgítima~.(Webcr 2002: 1'1'..,4).44 y lO56). .' ::,,:"

17
111
paradigmáticos dentro de la historiografía política nacional permiten
, teoflca
-, lid
exp l'lCatIva y muc 10 menos a una '
enva el-a el e l as característi~
' '
resaltar una tendencia general que se encuentra en la mayoría de los cas generales"delI (Estado moderno)', como'si este ,
fuera wia abstrac~
textos destinados a' explicar la formación del Estado en Colombia, La ción, univers~1 oilinipresente O realizable en todas las sociedades,
relación necesaria entre la historia y las otras ciencias sociales para A pesar dF la continuidad cronológica, los diferentes procesos que
comprender y explicar el proceso genético estatal ha llevado a la bús- formaron el Estado coltiíl1biano no pueden ser comprendidos y expli-
queda de una clave teórica única, derivada' de las caracterizaciones cados desde una sola matriz interpretativa. El' umbral de la lndepen-
i"
generales de! Estado, particularmente del Estaelo moderno, en la cien- d encia, constituido por elementos provenientes tanto de! antiguo ré-
'cia, la filosofía, la teoría o la sociología políticas. Sin embargo, ha gimen, como ¡de las modernidades imaginadas por los actores que se
obviado el carácter necesariamente histórico de los procesos de pro- relacionaron ,:,n él, implicó procesos políticos, económicos y sociales,
ducción ele tales teorías y su estrecha relación con la formación de temporal y estructuralmente diferenciados de los que caracterizaron
modelos estatales que las elites y contraelites políticas colombianas, la implemendción de la gobernabilidael o gubernamentabdidael, como
en diferentes épocas de nuestra historia, han querido imitar, replicar mecanismo p¿lítico ele estabdización de la sociedad granadina, a par-
o criticar, 'tanto en su materialización como ei1 su idealización, a par- tir de la constitución de la Gran Colombia. Asimismo, de los procesos
tir de marcos teóricos similares a los que son útilizados en términos que Configurai'on e! evidente conflicto de cla'ses durante la dictadura
analíticos y explicativos. , de Mela, la I\lcha ideológica y de legitimación en la que se vio en-
, De esta forma, la historiografía sobre el Estado en Colombia ha vuelto el Estapo a raíz de la denominada Revolución de Medio Siglo
caídd en una serie de anacroni'smos que le han impreso el carácter y durante el p~riodo radical, o la imposición definitiva de un proyecto
teleológico y 'normativo no solo al relato histórico, sino a la acción de nación y EStado entre la Regeneración y la guerra de los mil días.
colectiva de los actores estatales. Se ha escrito más en función de la Además, la inCidencia de los procesos anteriores sobre los posteriores
construcción o deconstrucción de un tipo de Estado moderno imagi- no fue lineal ~ sucesiva, sino que obedeció a saltos temporales, de
nado o deseado, que de la explicación y conlprensión de su proceso acuerdo con lps 'cuales, los conflictos O problemas que quedaron la-
de formación. La urgencia por resolver los problemas del Estado, an- tentes o contiolados en un determinado periodo, eme'rgierori dos o
tes y después de la Regenúación, en tétminos de legitimidad, violen- 1
¡ tres periodos qespués con manifestaciones o expresiones nuevas.
ci~, indusion, institucionalización o de otros' del n1Ísmo gériero; 1 .. ,. En cons:ecuencia, con respecto a la génesis, del EstadCl, no se,
percibidos por las elites gubernamentales o POt los historiadores ti :otros trata solo de periodos ,históricos diferentes por su temporalidad,sino
científi~os sociaies desde inatrices intetpretativas y notmatiyas, ha de procesos atticúlados-álie'dedor de lógicas sociales diversas que,
esÚú'alizaClo la historiografía: la ha vuelto direc't'amente 'funcional a por tal razón, exigerirriarcos de ariálisis 'e interpretación polivalentes,
'en virtud de I?s cuales, las claves que nucleán lainterpretaCiony la
los difer~~tes proyectos sócietales que han entrado en conflicto por el
¿oinj:>rensión die un proceso adquieren una funCión secuildaria ~ri, ocro
controltotal o parcial de las i~stitucionesCestatales. ",'" ' I .' '_
u otros, es decir un valor interpretativo diferente; de la misma mane'-
:,:' Sirl~mbárgo,lahisroriografíapolític~ .YsOelal si:>bré_Colo;n~ia e ra queelos 'ejesl de articulaciónen-la práctiCa política van cambiando
Hi;p~nCiaméric'a ~o ha estado reducida a hi comp;ensiónmás o ,me- ysemuevenehtre lo institucional, lo econÓmico; lo militar, lb bélico
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'tendeJ;~Ceri6, il;'p~i~~~Cí~'efr~~é'tJral.dé- una uotia dinle¡{sl~n'~ 'e~-
"dad..o]osmarcosteóricQs utilizados por sus autores.La,~istoriografía ' ,f~ra social, si~pi~mentetesalta laprevale~cia;etnporalde una uCi~;~,
','cCln~~i;1p~~á~~a~Clbr~j~s .dife~~ntes procesos. políticos ,qllc vivió, Co- de acuerdo con los diferentes procesos históricos.' Evita así reemplaz~t
,lqrn\,i¿' ~~elsigl() ~IX:ponee~,e"idencia la, heterogeneid~dde -las ~Iestudio de Id formación'dél'Estado colombiano por su adecuación ,a
, lógicas:SClciales q~e co~cu.rren en lá, génesis estatil]y,.e~'generalen la ,úria matriz nort'j1ativa, de tipote~r¡¿06piáCtico8 :Los tipos ideales, los
". " i '," .,.'.. ': ...", ~.- ';'; ':,:';:, ""," .,' :,' :!,: ": ;":,"; " ' ..::; ::,: "-' ;': ::-::F';",'

, pmdu'¿é ión 'etilee tiva '.de; lo 'pú bl iCo-político:' Además/il usttari cómo .. ~"":'8. En su ~teorta del 'embrolló~', MichaeI"M<lnn; medi<~nte lJll'diálooQ Ú\tn~ la his'toria .
la.corTiprensión' del Esia'd6 no'puede ser' reducídaauna sola clave y las ciencias social¿s, ilustra la pertinencia de los marcos téóricos"Polival:nces'para 'e'Stúdi'ar
, '1 '
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19
f
i
.,f .,
.1
rnarcos y los referentes teóricos adquieren de esta l11anera ulla perti~ cal de lo púhlico-político. De igual manera sucedió en el conjunto
nencia analítlca independiente de la finalidad que se le pretenda ;1 del Reino de Espai1a que entró en una etapa d~ fragmenración y di\'i-
adjudicat al Estado, o a la organización política considerada como sión. Incluso, Franc;oise Xavier Guerra llega a afirmar que tanto en In
;1
estatal por quienes fueron construyéndola en medio de relacIones revolución liberal espat"\ola, como en. la Independencia hispanoame-
sociales y políticas conflictivas. En el presente texto intentáremos .,:
",,: ..,.,1 ricana, lo realmente novedoso y revolucionario fue la irrupción de
analizar el primero de los procesos que llevaron a la génesis del Esta- una «escena pública» que abrió un lluevo horizonte de .senrido im.
pregnado de modernidad, el.cual posibilitó la. emergencia de la ;obc-
do, el de unificación política, utilizando como referente analítico la JI
producción social de lo público-político en la Nueva Granada y la tanía monista de la nación o del pueblo soberano, en contraste con la
Gran Colombia, debido a su amplio espectro interpretativo y a la po- soberanía pluralisra de los pueblos, las corporaciones y la monarquía,
sibilidad. que ofrece para comprender la simultaneidad de propia del Antiguo Régimen'O .

temporalidades históricas cronológicamente diferentes que se pre- A partir deI vacío de gobierno y de'la crisis de soberanía y uni-
sentó en la Independencia y que definió la formación del Estado en ficación política generadas en 1808 por la invasión napoleónica a Es-
paña. y las abdicaciones de Bayona, y por las mutaciones políticas ori-
Colombia'-
ginadas en la Junta Central Suprema y Gubernativa del Reino y el
Consejo de Regencia de Espa¡'\a e Indias, empezó a gestarse el Estado
en la Nueva Granada, al ritmo de los cambios que se fueron dando en
2. Lo público-político [a esfera de lo público político, cada vez más renovada y heterogénea.
Empero, en Hispanoamérica, la transformación de lo púhlico-político
no siguió las mismas trayectorias que desde comienzos del siglo XVIII
La independencia en la Nueva Granada, desde los primeros venían siendo trazadas por la hurguesía en Inglaterra, Francia y Ale-
ensayos autonomistas en 1810 hasta el regreso de Bolívar de la cam- mania, de acuerdo con el análisis realizado por Jürgen Habermas
pana en el Perú en 1826, estuvo marcada por la transformación radi- '';:
(2004), La esfera pública política burguesa, fundamentada en la au-
tonom.ía del individuo y en la constitución correlativa de un ámbito
privado estr.echamente ligado a la propiedad de los medios de pro-
Estados .que por su nawraleza son ..funcionalmente promiscuos ..;'apartir del análisis de las
que él considera las cuatro fuentes estructurales dd poder social: la ideológica, la económi.~ ducción social, al tráfico mercantil ya la división social del ¡rabaj.o,.
ca, la militar y la política (Mann 1991 y 1997). Sin que se acepte necesariamente el ca.mcter resulta extrat"\a a la mayor parte d.e las relaciones sociales.y p~lítitas
estructural de dichas fuentes, la ..teoría del embrollo» ofr.ece una clara imagen de los retos en el momento de la independencia de la Nueva Granada y, en gene-
. . ., .
q'ue enfrent~ la historia al tratad? géné.sis del Estado, si tene.mos en cuenta que en .~l
confluyen diversos procesos políticos, con diferentes ardcuhiciones tempotales, D~sde otra
:.per'spe<tiva teórica, Foucault plantea la poli valencia de las relaciones de poder que crista~
. 10;. «Lo radicalmente nuevo no es tamp~'~ la existencia d~u~ nuevo s;sten~aolobal
.lizaÍl en el Estado al explicar la concepción reticular del mismo: ..Me parece que por poder
. hay que comprender",primero, la.multiplicidad de las relaciones de fuerza-inl'nanentes y de rderencias en el que se con1b¡nan las ideas, imaginarios sociales, valores y com~orta .
:mientos que deb~n configurar: al nuevo hombre y a la.nueva sociedad. En gran medida,
propias del dominio'en que se ejer<;.cn,y q'fc son consti~utivas de su o~gal~iza~i.ón;eljuego
todas estas novedades había ido surgiendo a te largo del siglo XVI! en grupos restringidos de
.qt;~P?r'l11e.di?d~_~uchas );,~n.frentamientos inces~ntes las t.ransfprrp.a)~s.,re,(~~r~a~ las
hombres rtgrupados en nuevas fonnas.desoCiabilidad. Lo realmente nuevo es la creación de
"tnviertedós ap~)'ós que dichas Í'elaciOllcs de fuerza'énc~erltran' la's uná~.en 1,a*otras, ~e
-modo que' ro-nllall cadená o sisrema, 0, al cont~arlo, los corrim.ientos, las.éot:imidicciones una escena pública cuando este nuevosistema de referencias deja los círculos privados en
q"lk'aíslan.a-unas de otras";las estrategias; por últill1O.que las"toman efecdvas.y c\lYo dibujo los que hasta entonces había estado recluido, para irrumpir en plena luz, Triunfa entonces
.una nueva legitimidad -la de la nación C? pueblo soberanO:-, u~lanueva política con actores
.~gcneral~ cristalización institucionahoma formá el~los aparatos e~tatales,en la formulación
de una clase nueva que, por primera vez, pueden ser llamados políticos, en tanto que se
,de,!a ley, el) las hegemon[associale!" (Foueaultl987: p. 113), " .. ,. ':. .., ,
_,..;,., 9;. ~erltrodeh filosi;>((ade)ahistoti,á conten:poránea es~acqnflUet1cia~~ te,lllporalidaqes constituyen precisamente para conquistar esa nueva legitimidad .. (Guerra 1993: p.,U). En
"éÜrererltes ha sidó 'tr"aE:¡,dá conlo la"«sirnulraneid<ld de lo no;simültáneo>l:Véa'.se Bloch. la misma Irnea Jercmy,Adelman analiza la importancia de la .emergencia de la opinión
(Z004) , Koselleck (1993) y elensayo de Koselleek titulado Historia y.Hennenéutica en pública y de una esfera pública parata Independenda en Hispanoamérica (Adelillan 2006:
pp. 181-185),
:Koselleeky Gadamer (199hpp. 65-94).,; .u

'21
20

I
ral, de Hispanoamérica ". Por mi razón, la definición habermasiana [es, muy limit:ado durante el siglo XVIII en la Nueva Granada, y por la'
de lo público-político como la esfera de la publicidad-política bur- formación simultánea del Estado como esfera específica 'del poder
guesa", en la cu'al los i"dividuos producen comunicativamente el público. Has~a tal punto que en Hispanoamérica, la distinción mo-
poder legítimo y simultáneamente manipulan 10$ medios de comuni- derna entre lo:público y lo privado, como dos esferas institucionalmente
cación para conseguir "la lealtad de las masas, las demandas de los separadas del"\tro del ordehamiento jurídico, 'solo se consolida a partir
consumidores y la camplíance con los imperativos sistémicos» (Ibíd., p. de la Indepe_n1deúcia y de las múltiples constituciones políticas que la
32), tiene grandes limitaciones .analíticas para el estudio de la histo- aCOlnpaii.a.nl).[ . '. '. .
ria de Hispanoamérica. . La lmp\lstbdtdad de aplicarle a In sociedad hispanoamericana
El análisis de Habermas parte del supuesto de la separación en el siglo xc,;, el concepto de lo público-político elaborado para la
entre la sociedad civil y el Estado en la sociedad burguesa, funda- sociedad europea del siglo XVIII, sin caer en anacronismos insalvables
mentalmente en la europea durante el siglo XVIlI, y de la formación exige desarrollar. una categorización más atÍlplia y comprensiva qu~
dentro de la burguesía de una opinión pública autónoma con respec- permita anali~ar las diferentes temporalidades históricas que conflu-
to al poder político, constituida por dos tipos de publicidad: la litera- yen en la independencia política de la Nueva Granada. Para tal efec-
ria y la política". En Hispanoamérica, en cambio, la emergencia de lo to, lo público-!político debe ser entendido, en una forma más general,
público-político a partir de la Independencia,'implica la estructuración como la prod~cción social de los referentes comunes de una asocia-
de una publicidad híbrida, en términos de clases, grupos sociales y ción O comul~idad políticas, a partir de la generalización y legitima-
corporaciones, alrededor de las villas y ciudades, por medio de la cual ción, parcial 9
total, de los referentes particulares de los grupos, sec-
diferentes cuerpos, estamentos y clases, especialmente los dominan- tores, corporaqiones o individuos que la confórman. Como todo proceso
tes, transforman sus intereses particulares en públicos". La diferen- social de prodpcción, el de 10 público-político, en su naturaleza múl-
ciación misma entre la burguesía y las clases provenientes de la Colo- tiple, encierraltres momentos: las relaciones de poder entre.losdife-
nia es tOdavía precaria, al tien;po que los voceros de los estamentos y rentes sujetos ~ actores sociales, dominantes ysubordinados, que par-
los cuerpos sociales tienen una gran relevancia política que no puede ticipan en él; la transformación de lo particular en lo común mediante
. l' .'. . . , .
ser limitada ala pertenencia clasista. Esta publicidad política fue acom-
paóadapor
', .. ;""
~l desarrollo acelerado de un mercado de bienes cultura-
; . i . .
comprendido entr~ 1760 y 1808 e"oh Nueva Chanada, Renán Silva analiza 'col~'pr~cisi6n'l,a
se
". ,'; 11, :Para Habermas la esfera públicb~política burguesa construye como una esfera forrpa en que esta dpinión pública se centró funda"mentalmeilte e~ lo público literario, pues
'intermedia (la de.la publicidad literaria y política, el mercado de bienes culturales y la los intento~ que seihicieron para (armar un público político fUe~~I'ldllfam"eme casdgados
'ci~dad)~~tre la esfera del Poder político confoml~'dapor la Corte, la sociedad aristocrático- mediante la censu~a y las sanciones penales (Silva 2002), Por coilsiguientc,'como sostiene
cortesana y el Estado, y el ámbito privado que comprende el tráfico mercantil y el trabajo Francisco.Xavi~r guerra, 3t:J,tesde la Independencia ~opolíti,cOqued6, elúérminos genera.
social (Habermas 2004: pp. 65-68) En Facricidaa y validez, Habermas desarrolla este con. les, confinado al ámbito de lo privedo y con frecuencia de:lo secreto (Guerra 1993 y'1994).
'cep[~para las sociedades contemporáneas en la tensi6n,entre el sistema social y el mundo
" '15 .. ~Referenbas a la ~i~oto.inr~ de lo públicoy lo privado comiel~zan' a aparec~r por
dela vida (Habermas 1998: pp.407-468) .. -, .. , j"
lo ':llenos de.sde 18111. La Constitución monárquica expedida ese' ailó en CUilditlamarca' la
.::-12".".,',E!
~::,i"~~¡ término publicidad se utiliza en el ,sentido que le dio Habermas. como la provincia"ce~1.tr~r~~ ¡~"Nuev~ Granada, indicaba que la r~Hgi61~ cat6li~a seria el úni~odredo".
"':práctica de comunicar en"la ~s(era'plJblica los discursos producidos en'el ámbito privado." A
,:;'pe:~a:rd~,,~u3fl;1bigüedad e~ el español. lo prefier~ a "pl4blificación".',' ',' ~:,t",:':,:, .... , '.'"
, ~~misiblee.n el Es~ado;queno,sé toleraría ningún Otro 'culto púb.lico'o 'privado'. És'ta y '~tras
"o

constituciones pioyiriciaies' cOlúení~l)'provisiOllespaf(l'pro'teg~rla libért'ad pública e ii1di~


::, La p'ubhcidad .literaria o:'impolítica «constituye el campo de,acCi6n de un 'racio~
,;')",::~~,(:.ip vidual, 'e .incluícln 'pasajes ~elacionados con la obHga.ci6n del gobierno 'de ,serVir "el bien
:ciuio público q1e se mueve ,aún.alrededor de sí mismo, en proceso
un de autoilustraci6n de común ['".J la protección, segúrided y felicidad del pueblo, y no para provecho, honor o
..la{pei~9nas p~,~adas}espectode~las genuinas experiencias de su privacidad .•' (Habermas i~1terésprivado', Hapía s~ccion,esenteras ~,ed¡cadasa desarrollar lasreglas de funciona~~ien'•
.:'2004:p>67);'."3."':.,::,'C;¡,,""';:.'I;"<é.,,, .. ' ." >, ....
,.,.,' .,. ~.,,' ",',.' púbti~bjy a 'gUj¡l~la 'educa,Ci6n pdb.lica,',[. ~,:'
~'?9.t;l:,!"~e,~oro r~st"asnoéioncs,> ~(m' sU''con(l9t~~
"::-!.. :.14../-Ví¿t~r Mar{üe! Uri~:.urárl. (2000) resalta la ¡ncipicnt~, fort1~acJón"de'u,n~,opinión cióri mooema, parec,ía~ irrumpirpor primera vei' en el ál11bito'delNuevo Mundo. ConÚnuArÍ~<rl'
en,
:'púbIi6i" ,d 'siglo XVIII hispahoamerieano y su extraordinar{c{ desa'rfollo"después' de. la ..ap~reciendo, ~ircct4 o 'indire'cramente, en varias de las'da'sdocenas de constitucicmes y'"leyes
'Independen"cia"con la prolifcrncióo"d{:jmpresos y medios de co'~l.únicaci6nindepél~dienú5 funda7ionalei emitidas :en la década revolucionaria de 1810. (Uribé Urán 2006:pp:283-
d~l~a~~~inistraci6npúb~iC~., Véase. también Uribe Urán (20.0.6). Con respectO al pe'riodo 284):,;,: . ';:;~",';I:"" :.i ....'. "';¡;,' ',"" . '..;'::::-,'iO'.' ::\~li:j
I
22

diferentes formas de publicidad y de institucionalizac,án políticas; y gica (Uribe Urán 2000: pp. 448-453). De igual manera, entrc 1810 y
el producto mismo del proceso: los referentes comunes del conjunto o
1815, elementos de lo público-político burgués se constituyen en ejes
de articulación de las constíruciones adoptadas por las difercntes re-
de una parte de las comunidades y asociaciones políticas. Estos refe-
giones o ciudades-Estado, en las cuales la herencia del Anriguo Ré-
rentes 'constituyen valores, imaginArios, bienes n"13teriales y sinlb~li~
gimen y dc la escolástica espat'lOla resalrada por algun'os autores
cos, ánlbitos espaciales, nOflY'l.3S) decisiones colectivamente
(Uprimny 1952-1954 y C6mez Hoyos 1962)", no logra ocultar la sepa-
vinculantes, organizaciones como el Estado O las asociaciones políti-
ración clara de lo público y lo privado rípica de la sociedad burguesa,
cas parciales, y representaciones culturales de la misma comunidad o
las pretensiones de universalidad jurídica, la garantía de los derechos
asociación política, como' en el caso de la nación.
individuales, entre ellos principalmente el de propiedad y expresi6n,
Asimismo, el proceso implica las formas de consumo o apropia-
ción de los referentes comunes, la legitimación propiamente dicha, y y la consagración, en algunas de ellas; de formas modernas de sobera-
la distribución de los sujetos sociales y políticos dentro de la esfera nía basadas en l. voluntad individual (Ocampo 1999: pp. 294 308)"
pública, mediante mecanismos de exclusión e inclusión, o de inclu~ No obstanre, al lado de lo público-político burgués que se ma-
sión excluyente, como lo ilustra la noción de ciudadanía paslva du- nifiesta en la conformación de la opinión pública y en el rexto de l<Js
rante la independencia hispanoamericana: la inclusión de determi- constituciones, se conservan elemeneos importantes de lo público-
nados sujetos como parte de la asociación política, pero la exclusión político característico del Antiguo Régimen, específicamente en las'
de su participación en la adopción de las decisiones colectivamente prácticas políticas y en las form<Js de asociación. La importancia del
;,
vinculantes. En síntesis, lo' público-político encierra los procesos de esta tus social y de su escenificación pública en la vida del Virreinato,
producción social de una comunidad o asociación políticas, en sus el cual comprende simultáneamente el ámbito de lo doméstico y las
dimensiones particulares y. generales, por parte de su miembros y me- redes de relaciones sociales y políticas del pacer familiae, dificulra el
diante la transformación de los referentes particulares en referentes desarrollo de la esfera pública moderna, pues copa su espacio con
comunes. «asociaciones formalmente no-políticas», como las relativas a la ha-
En la N ueva Granada, la producción social de lo público-polí-
tico obedece a procesos sociales que tienen diferentes temporalidades
históricas, irreductibles a las de la sociedad burguesa o a las de la 16". En el esfuerzo de Leopoldo Uprimny por refutar ia estirpe calvinista de las institucio-
modernidad europea. Desde luego, la publicidad específicamente nes después de la Independencia, sostenida por López Michclsen, niega en forma radical los
burgues'a empieza a estructurarse en medio de la hibridaci6n social elementos modemos de las mismas. Cuando analiza las primerascdnsti~uciones concluye: '..No .?'-
había, pues, revolución en la Nueva Granacia,.sino defensa del'ordei1 establecido enlo"político, ,-
señalada'con anterioridad, dentro de üna esfera público-política orien-
religioso y moral. Las ideas generadoras de la Independencia, no s~ derivaban ni de la Revolu-
tada a garantizar la autonomía de un ámbito privado, articulado alre-
ción Francesa, niclel caivi¡{ismo¡ sino tentan estirpe es~olástica.Eran la vieja idea medieval de
dedor del individuo y la familia nuclear. Se fundamenta en la doble y la supremacía de la leYi la superioridad del derecho natural sobre el positivo; la soberanía
difícil diferenciaci6n de la sociedad civil:' frente a las esferas pública popular; el origen conrractuali.sta de la autoridad¡ el derecho de resistencia contra la ley injusta
y privada'; como esfera política int~rmed;á donde tiene lugar la publi- y de rebelión contra la tiranía. (Uprimny 1952-1954, nO 6: pp. 241). Sin duda, las primera,
cidad,'yen. la au to organización política. de 'la sociedad. mediante cOI~ritucioncs; unas más que 0!Ia~,contienen mucho elementos derivados del Anriguo Régi-
m~cahis¥nosrepubli¿~Í1ús y forinas de repie~enrad6n' delegádas, M en
~en, pero tal ~onstataci6'n ~o niega l~ preserici~ ella, de.u~1agran ~a:ntid~dd~elementos
loilustia lá 'expaÍ1siÓri;delaes(erapúbHca a partir de )81 O,mediante ,modernl?sconn~turalesalop'úblico'P9.lítico'burgués.' _ "-. l' , '. . .'

la proliferación de peri6dicos; libros, .folletos; pasquines,' panfletos, 17. A este respecto la Constitución de la República' de Tunja del9 de dicicn;bre de
1811., no deja lugar a dudas con su clara impronta rousseaul1¡~na:. .
grupospolíticos"debates públicos o tertulias, donde la opini6n indivi-
.... Sección prcU.minar, capí~lo 1, "Artícul? 18. La soberf.l11'íáreside originaria y ~~cnciai-
dual y gnipalsobie"'d destino delaNueva Granada va formando una men~een el pueblo; cs una, indivisible, imprcscriptible e incnajcnable. ' .. _...
seÍ'iéde,iefe~entei¿pi6unes; pa~;J.el conjunto de la sociedad granadi- , .. «Artículo 19. La universalidad de los dudada nos constituye el pueblo soberano.
na y ¡íára e1grupo:cIé,letradosq ue de'cide pupliéitar sus intereses '. «Artículo 20. La soberanía consiste ei1 la facultad de dicún leyes, en la d~ hacerlas
particulares,. presentándolos. como generales, y que Jograde esta ma- .eJecutar Yaplica.das a los casos particulares que ocurran a los ciudadanos, o en los poderes
nera construir diferentes gr~dos de homogeneidad política e ¡deoló- ~egisl~tivo,Ejccutiv,? y Judicial. ' . ' ..

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24
• i
cienda, o intermedias, como el caciquismo y el c1ientelismo (Guillén I Aunqu~ en el tránsito hacia la Independencia, la monarquía se
2006). Por tal razón, estructura una zona donde lo público y lo privado desdibuja hasta desaparecer, no sucede lo mismo conalgu!ias formas
no logran difere!lciarse plenamente el uno del otro. En ella, durante de producciól~ de lo público-político en el Antiguo Régime!~. Así por
el Antiguo Régimen, la corona, la corte, las corporaciones y los' go- ejemple;, lap!,~liCidad representQ[iva!', caraclerizada por la escenificación
biernos de ultramar se confundían con el ámbito privado de la monar- del esta tus social por parte de quie!1eS ejetceO"elpoder dentro'de una
quía y los cuerpos sociales; la vida personal de quienes aspiraban a sociedad c1anlmente estratificada y jerarquizada, mantiene su vigen-
cargos de elección en los cabildos se volvía "pública y nocoria»; la cia. Guillermb Sosa resalta la relevancia de este tipo de publicidad
religión católica era una fe que invadía todos los ámbitos de vida entre 1814 y i815 en el Congreso de las Provincias Unidás,y su utili-
I _

social y política; o los derechos y libertades de la persona eran consi- zación conscip1te al servicio del poder de la confederación, ejercido
derados como asuntos supeditados a las necesidades de la monar- .por muchos & quienes en el Virreinato habían.exhibido su esta tus en
quía!'. los cabildOs yl
en, la administración municipal". La publicidad:repre-
,
I
.'

:1 i;1terés común. Lo~que distingue esta actitud esencialment¡; cristiana haciá la política de la
•..Artíctilo 21. Ning'ún illdividuo, ninguna clase, o "rcuniQI1 parcial de ciudadanos, .~' realidad moderna ha es tanto el reconocimiento de un ••bien comúnll como la exclusividad
puede atribuirse la soberanía¡ <lsí una parte de la nación, no debe ni tiene algún derecho para de la esfera'privada y la tI~lsencia de esa esferfl' curiosamellte híbrida donde los intereses
dominar al resto de ella. privados adquiereh significado público, es decir, lo que llamamos sociedad ••(Arend [ 1996:
••Artículo 22. Ninguno puede sin una delegación legítima de los ciudadanos ejercer p. 46). En el casa! de Hispanoamérica durante el siglo XViiI, Víctor Manuel Uribe Urán
autoridad, l.1i dcspeú,n algunas (uncio'ncs 'públicas: Estas no deben ser concedidas como describe con preci~i6n esta 'Wn<l de indiferencifl entro lo público y lo priv;a'do,'en la relación
distinc'io¡~~"s'ó'recompensas, sino como cargas y obligaciones. . entre el mercado ye! Estado; ..Durante la mayor p<lne de la era preindependcntista, por el
-cAnÍCuló 23. Todas las elecciones deben ser libres, y cada ciudadano tiene un derecho contrario. el mcrdado estaba fundado en nociones mIes como el bieri;común o el juSto
igual de céil\curri~ mediata o inmediatamente, a la formación de las leyes, al nombramitnto precio, y su (uncioI1amiemo)' dinamismo dependían de las regulacione~'; inrer./enciones y
de los representanres o funcionarios públicos. (Uribe Vargas 1977, tomo 1: pp. 389.390). suministros estaraip -trabajo indígena y mercurio, por ejemplo-. Cqmo lo demostró Polanyi
Los mismo~iarrículos se reproducen en la Constitución del Estado de Antioquia de121 en el caso de Euro~a Ocddental, la economía dc mercado autorrcgutada,arrib6 tardíamen-
de mano dcI812; título 1,sección 11,artículos 19.24 (lbíd., pp. 424.425). El preámbulo de te, y aun cuando s6puesramente ya se le consideraha una. realidad haciacáffiienzos del siglo
la Constitución'del Estado de'Cartagena del15 de junio de 1812 es aún más claro en su XIX, las interverici6nes políticás cOl1tinuaron sie'ndo bastante frecuentes e ineludibles. Es
connocacip,n inélY~'idualista:••El clferpo'políticose fonna por la voluntaria asociación de los más, las 'Ii~ertad~s¡-libertad religiosa o de ¿o,nCienda; li.~ert~~ de, ex~re~~~6.i1 y p,riva:~id~d-
individuos¡:es'ull.;pacto socia! en que la totalidad del pueblo estipula con cada ciudadano, que hoy dla damo's, por supuestas eran completamente ajenas a la Ideolog13 y a las pracncas
y cad~'ci.udadan'B' can la totalidad de!p'ueb!o, que todo se'rá goJ>emado Por ciertas ley~s para del Aritiguo Régin)e'n. Estas libenades';.:.qüe proi1t~ se erigiríai1 ei1dúechos y prerrogativas
. el bien común. Por tanto1 es el debe'f de un pueblo reunido para constituir su gobierno, 'privadas\ 'enaquel1a época eran m3"terüide ,p~eoCupaci6n.'públic~', sujetas a una esr'~echa
proyeerle de! modomás jl.isroy equitativo 'de hacer leyes, de su interpreta~i6n inlparcialj fiel in'terVénci6n,' intetfer~ncia', 'control y"censu'ra estatal. En'resumen el periodo anrehor a
l
en
. 'y exactá ejecución, para que todo ciudadano en cualquier tiem'po encuentre en ellas' su .
aPoYoy iuiéguridad" (lbid., p. 473) ... '. .. .<. -. . la Irídependencia,¡e¡ ~~bi[o público sé enc6t:t~~ba {ueri:e~~nt'e 'privatiza~.~l'.v..el án~bit~
privado :era interfe'rido"en fom13 intensa por lo"'público'. ,~ra' difícil distinguir una esfera de
:.~,;,~
iB.,':,..Con 'respe'cto al Medioevo en Europa' afirma Harlnah Arendc «Propio de este la otra. (Uribe Urán 2006: pp. 272) .'... . •., ......• . .' ....
c're~:i~i~nto de ,la esfera p~v~da, e incidentat~ente de la diferenCia entre el a[l,riguo jefe de 19. ..La pubÚcidad repre.sentativa no se constituye com'o un ánlbito social,'como una
.fat:ni.lia~¡~~.señorfeudal, .esque éste podría administrar ju~.t~ciaen s~te~t?ri~, ~~~.l'ct:a.~:gu.e de
'. esfe'ra' la pubHci~a:d; es más bien'l si se 'permite utilizar el término en este conte'xto, algo
..,~l.prim,e~o;.si bien, tenía','el derech(l de aplicar unas normas más.,duras ():más sua,:es, no , aÚ'cdmo'una cara¿terística del . statu.s.EI.staiu.s del señor (eudal, siempre encaramado a su
"cánoc.i9.,leyes ~¡ justiei;l al margen 'de ,la .esfeni públicfi. El copo' de, toda:s:tafac'~!yi~,á~es .. jerarquía; :es'neutdl frente '8 los'crite'rios 'público' y,'pri ..•.• ado'j perod poseedor de'este statu.s
D'u't,n~n~spOr la e.s.fe.ra"priyáda y el rnodel~do de todasla's';élacionesae los h,o.~bres; ~aj6 él . lore'presenta"públicameflte: se miJestra,-se presenta como la~corporéización de ¡m-.poder
c

:patr6n 'doméstiéo alcanz6 a'las organizaciones profesiorú~les en las~p'ro'p'iás'i:¡li:aadesl:3los . siempte 'elevadé'¡>':(Haberfuas)004: p:' 46):' _.~i, " '! •.... ;,:.::';;,:;.;, ',::,:,.,' '. .' ;'¡ . ',: .

gre,ITl!os,'confreries y C~Pi2grions, e incluso a.las primerasfompatHas n1ercándle~' donde ••la -. t,:"", ,:, ',,' _:', .:-i:" :" , "., .', ; .- " .. ,' "'.' ",:'-' : , " ' . .'
.... -. 20. ' .'~EI eje¿utivój como -ocurrÍó con'.!a Alta Corre' de'Justicia,' (ue revestido 'de
original ~ris~mbladur'~. fa~jil¡ar'pareda quedar ~éñalada' con la' ml.Sma'palabra'(c0nipañía'
(cOmpGnis) .•..':y'con fra'secom~: 'h6mbúiqúe comen el mismo p,anj;:'h<?~b¡'es'qué,.tienefi'un '~~'~9,~.:t~.~it~!1:
".'.i.~ír.~9?~.q~.;'~:~~).~,~j:~'~P'~:9f.~~:~.
'b~~.i~}1di~f¡,~.~~.~,'p,ail~~r
d.~. d..t~,9s
e~e,7a.I.~~~i.I,?~:
dos 'nu,em~ros de1itnunvtrato l1evaran"lba~t6n y ,~anH~...tftColor, porque lmpOrt~, aar .al
mi,sffi?:'pan'y ún'o\lsá\.o ,~~Ilo.'~: :?I'cÓliC'~pt?'m~di~~al de' «bien 'c6mp'ri;;)i~jo~,~,~'s~tlatar la p,'ú:bli~,oiá' )cle'{q ..~'!
~'I~idad Y, 'pé'~,a;~~~,Ci"a:e'~~el g~bie'~i~'a,(,",]" El Congreso,se'.pr¿:~'~,so
ix'~~t'én'crá.de '~'tii1aes.£~'r'á;:,iP¿Üt'i¿á;"sbl~,,'rec~il?c"e
'q,ue 'Ios ind\vid ~O~i.p~~r~i¿uhi"ie(tienen
'g~r~:~~F,b;riHai1z~"~~1~:~blaci6n;'la '~~,~I,creyÓóbtei1er hacie'ldo ¡que' el gobiei.í1~ gé'nen~J'
irúerese's en 'corúún;' tanCto'materiá'lc's'.'corno e'sp'¡ri'tuales";'y' qi.ie'solo"p"uedeii conserV'ar su
tnt!~1id~~, y áte'nder a'su"pr9pió -n~gocio si uno de ellos toola'sobre 'sílatarea'~e'cuidar'este
i~~¡eia .tdda lia '~e~:~és~rita"¿i6~1~1
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q~~ 'e'*¡gÚi'~u'altá'~Ügnidad.'la" noción de represer\taci~i1
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1,' 27
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. sentativa no se reduJo a la escenificación del poder de las organiza- por parte del Virrey. Estas elecciones podían ser objetadas por los miem-
ciones protoestatales y del estatus social de los funcionarios públicos, 'bros de la comunidad, pues tenLan la connotación de ser asuntos "pCi-
sino que, como el mismo Sosa lo documenta para los alias comprendi- blicos y notorios", COnllll1eSa los habitaútes de una ciudad, tina villa
dos entre 1810 y 1816, siguió jugando un papel importante dentro.de o un pueblo. Las peticiones o reclan10s ante la autoridad competente
las formas dé representación política: en la elección de los patricios podían ser presentados coi, base en errores en el procedimiento elec-
criollos que habían ejercido un poder social y político en la segunda toral o en la falta de cualidades personales de los funcionarios nom-
mitad del siglo XVIII, o de sus herederos económicos y políticos. En brados. Sin embargo, la diferencia entre lo público y lo privado era
palabras de Sosa, la acción de votar era individual, pero el contexto muy débil. Para ser elegido, la pobreza inhabilitaba absolutamente y
de la votación conservaba una fuerte incidencia de las' formas de además se exigían una serie de condiciones personales que excluían
representación del Antiguo Régimen (Sosa 2006: p. 197). . a la mayoría de la población: la pureza de sal'(gre, la calidad de letra.
La existencia de esta publicidad representativa a finales del do O al menos de firmante, la hontadez entendida como la ausencia
siglo XVIII, de acuerdo con el análisis de Margarita Garrido, estuvo de deudas con el gobierno o de malversación de sus fondos, e! 110
acompai'iada por otro tipo de formación de lo público-político, propio estar. acusado de un crime'n infamatorio, o de una falta contra la ley o
de la administración municipal espaliola. En el Antiguo Régimen gra- :;. la moral, o el ganarse la vida con un trabajo no-manual. Al mismo
nadino, los vecinos21 elegían en los cabildos a los alcaldes, los regidores tiempo, y en sentido contrario, los funcionarios debían actuar en fun-
no vitalicios, el procurador general y e! fiel ejecutor, mediante un ción del bien común, es decir, separar el ámbito de lo personal del
sistema de ternas presentadas a los gobernadores de la provincia. En ámbito de lo "público local", sin sacrificar los fines' particulares liga-
el caso de los alcaldes ordinarios, se necesitaba además la ratificación dos a la ostentación de! estatus propio del cargo (Garrido 1993: pp.
113-153). Dentro de esta especial connotación, muy diferente de la
como delegación de la voluntad popular se mezcló con la que aludía al acto de escenificar moderna, las ciudades, las villas y los pueblos conformaban el princi-
una detemlinada condición hacia los ouos, producto de la construcción de imágenes y pal ámbito de existencia de lo público-político ene! Antiguo Régi-
dispositivos que buscaron unos efectos específicos. El ejecutivo represencaba al pueblo, men22.
pero ademM representaba ante élla grandeza y la dig¡lidad del poder. Los diputados eran
.,Durante la Independencia, tanto en la primera como en la se-
conscie.ntes de que estas manifestaciones habían sido pieza central en la"dominación colo#
nía1 y se excusab~n argumcn(lndo el 'estado actual de las costumbres públicas' que hacían gunda, y en buena parte de! siglo XIX, 'este tipo de representación
~üles,y-.hasta necesarias esas exhibiciones. Al,tiempo que l,osdignatarios ~e los poderes
púbÜcos se investían con estos signos, la.república, como ente abstracto, e instancia general o
ha vivido y ha estab(e~id~ atÍí su hogar durarlre diez aClos: que ha hecho ~n ese sitio su
-que abarcaba el conjunto de los procesos c0l11promclidos en la renovación política, asumía servicio m¡litar, o que ha adquirido esa calidad por sentenc"ia ejecutoriada, o ha sido admi-
los'suyos y revertía sus efecros sobre los primems. Proceso que se adelant? una yez que las tido corno tal en la forma acostumbrada en dicha localidad, ya que los usos relativos a la
expresiones simbólicas de la monan:Íuía fuéron elimin.?das en jornadas que por igual desttu# admisión no son los mismo en todas partes ..... [AMAE, Espagne, correspondancepolitique,
yeronlos escudos del Rey y silenciaron las fórmulas que ~ pronuncia~a~ ~n 1a.sce.r~monia5 vol. 577, 1775, f. 318] De hecho correspond[a a los curas, encargados del censa y siempre
religiosas2 favor de sus armas- (Sosa 2006, pp. 77-78).. .... . .....,.c. ,. presentes en las elecciones"definido que era un vecino»- (Demélas 2003, p.16Z,.cita 134) .
..:' 21 ..; tlU;S vecin'~s.~onstituían un.rango panicular de moradores, en prime'rlugar los . 22 ... Con referencia al A~ltigUORégiinen, Francisco-Xavier Guerra afirma: ..La ciudad
f~ndadores (generalmente los conquistadores) luego sus descendientes yquienes llenaban
I
~s el (ugar 'natural' ~~ la pol,ít,ic;:~.~ ciudad propiamel~te dicha y ~.sas otras comunidadés de
el requis~to de ,ser pr~pietarios y terratenientes en la población y sus alrededor~~..Los r:,¡ngornet~o~.queson c.of!u?su re~ejo: la's villas y los pueblos, i.il~lu¡dos!os púebl?s de in~ios.
l ... ] La ciudad és el espacio público por "excelenCia, en. el sentido estricto y at1tiguo del
comerciantes inicialmente eran considerados vecinos de segunda clase pero poco.a poco
fueron ganando' mayo'r.reconocirniento social" (Garrido 1993: p. 118). De acuerdo con -té"rmiilo:el iugar.de la deliberaciqn y de decisión-de los:miembros de la c~,:nUtlidad, los
K6nig.el ve"cinoen el ~er~cho~spaf\Olera O(elhabitante d.e Ut1ciudad, am~.~~c~sa,y elegible vecinos. Lugar igualmente del gobierno de lo 'públic()', del pueblo, a la vez gobernado y
.para e.lc,,¡'ildo' (K6nig 1994,p'L)6). Deméla;, por su parte, intentaaclarare.l signifiead~ .origen. primero de las autoridades que lo gobieman. Alin:que la.mayoría de I~sciudades
de..v~c~n9.:'tlCOlwj~fl~.'p¡ed5~rlo qu~'estapalabra designa:&: podía, residir.en l:lú si~io bajo
estén bajo' la tutela de los agentes del rey -.corregido"res',ointendentes- y muchos de los
tres títul9s, el dé ..tranú:ún"ie:: de habitante (un resjdente, ,a. veces d~ larga .dat~,,pero Cl:lYos .cargos municipales no se provean ya por elec¿~ónqe los vecinos,.ello,no es.ó.b,icepa~aque
eri
'int~r~sés.sehallal~ btra.¡;arté)"'y dc..vecino. Una i.::o~sul{a efectuada por la Ert:\bajádade. ,la ciudad y los pueblos.sean coilc~b¡dós'con.ló.co.munidades q:>rnple"t"as y.autogobernadas.
Franda en "Ma~rid,en 1 775-, á,ju~i~tás'de'la~óite, dio lugar a esta definición de lJ~dn~... .Laciudad es una pequeii.a r~pública y p<?r ~soei1 mu~h?s lugares'los re'gidoresson lI~n,ad'os
A.veciridizdo' (; vecino .es 'áqu~l_qú.eha i1aci~oen un l.u'garo que ha sido bautiz~do allí, o que 'republicanos', (Guerra 1998,p. 114) . . .. . . .

29
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1

I
propio de los reinos americanos de España, mutó hacia un proceso nes adoptadas en el SIglo XIX en Europa y Améllca, la mcluslón polítI-
\',;;
clásico de formación de lo púb[ico-político, similar al modelo de [a ca de las mu~eres estaba por fuera del debate político''. En conse-
polis griega estudiado por Hannah Arendt", En el seno de la mayoría cuencia, la esfera pública-política de tipo burgués, COL) radas sus
de las constituciones de inspiración moderna, se estableció que' solo hibridaciones! s~fusionó coi, la publicidad representati,va del antiguo
los hombres libres podían participar activamente en las elecciones, es régil;,en y COI\ la esfera' clásica, mediante un mecanismo ele'craral de "
decir, los varones cabeza de familia que eran propietarios o tenían inclusión ret~rica y simbólica del «pueblo» y de exclusión práctica de i
resueltas sus necesidades materiales, gracias a un trabajo, oficio ° 'los actores su.bordinaclos por motivos económicos, socinles o raciales. ¡
profesión independientes, Esta fórmula política estaba destinada a De esta nlabera volvieron institucionalmente invisibles los';
excluir de los procesos elecrorales y de la adopción de la's decisiones contrapúblico~o públicos subalternos y sus formas de publicidad, olvi-
colectivamente vinculantes, a los miembros de las castas, es [amentos dados por Habermas en el plano analítico, que en la Nueva Granada
o clases sociales que fueran dependientes, asalariados o desempleados, tuvieron manifestaciones tan relevantes como la de la población ne-
y a equipararlos con los hombres considerados como incapaces políti- gra y mulata ~n Cartagena entre la primera y segunda independen-
cos: los esclavos; los vagos, los delincuentes, los denominados cias O la de IJs indígenas en Pasto en la misma época", .
discapacitados mentales, algunos de los físicos y hasta de los separa- ~ i '
{' .'
dos sin justa causa", Desde luego, como sucedió en las constitucio- «Artículo 2°.INO gozan del derccho de sufmgio los qúe ticnen causa criminal pendien~
te, ni los que hay¡an sufrido pena infam~ltoria, ni los fallidos volunr<l.rios o. alzados con
hacienda ajena, ni los deudores demandCldos aI Tesoro público, ni los s9rd6mudos! demen,
2.3.-"be'a~»'erd.ocon Arendt e.n la ciudad-estado griega lo"público eS[(Ibacflracrerizado tes y mentecaros, ¡{¡ los que sin jUSUl:causa están separados de sus ll1ujerei~,;o;li
los que esrando
l. -'"
como n:¡ e's(era de 18polis y de las actividades relacion(ldas con un mundo común, mientr<ls a servicio de otro ¡viven de ajenas expensas, n'i.los vagos a tmnscúntes; rodas los que se
que lo privado.:'hacía referencitl a la esfera de la Familia y a las actividades relativas a la hallaren con algulla de la notas dichas en eHe artículo carecen de voz ~ctiv<ly pasiva en
conservación dc'la vida, En lo privado tenían lugar, en ténninos generales, la labor y el todas las elecciOl+' (Uribe Vargas 1977, tomo 1: p. 577), . .... .
trabajo, yen 1o::público la acción,. parciculamlente la vinculada con la vida política (bios 25. ..A conliemos del siglo XIX, existían resrricciones al voto en ,todos los países
polítikos). En cdúsecuencia, lo privado se derivaba de la comunidad natural de la familia occidentales, Los ~anceses habían experiínentado con las elecciones popuia'res tras la revo,
donde ~,(oshom?resvivían jU(1["ls'llevadospor sus I'iecesidades yexigencias» (Arendt 1996: lución, pero solo por un corto periodo. Los movimientos revolucíon::lrios,europeos de 1848
p, 43),':,y [o púbJi,co, de la asociación polític<l, entendida como una esfera de Ia.libertad l abraiaron el sufragio universal masculino! púo con reveses posteriores ~'i1muchos países.
dOl)d~sef'1ibr'e'~,ignificaba"no estar sometido a la necesidad de la vida ni bajo el mando de En efecto, su esrab:lecimienro fue en Europa más bien uí1a conquista de fines del siglo xix y
alguien y no mandar sobre nadie, es decir, ni gobernar, ni ser gobernado» (lbíd., p. 44), de comienzos d,elv~inrc: 1890 en España, 1912 en Iralia, 1918 en la Oran Brera'ña, 1919 en
,.' ,':,24, A continuación transáibo dos ejemplos arquetípicos de las ~ormas que consagra~ Bélgica, El varo fe¡nenino fue arra conquista del siglo xx y la delantera la llevaron Nueva
ban 'esta forma' clásica de producción de 10público. político, textos similares se encuentran Zelanda (1890) y Australia (1902) -aunque allá los aborfgenes fueron excluidos del voto
erl ~asi rodas las 'cartas pÓlíticas en el periodo que estarúos analizando: " . hasta 1962...::La a~éptación del sufragio universal en los Estados Vnidos fue"así mismo
..-",'ConstituCión del Estado de Cartagena de Indias (15 de junio de 1812) ,'titulo IX: tardía; 'dada la exclusión 'de una -parte signifidHiva de it1dígenas y ne'gros -impedidos 'p~r
'~Artíc~lo 1~,.Todo ciudadano que tenga las cualidades prescritas por la Constitución tiene barreras legales qu~ solo se levantarían finalmente despuéS, del Voting Rights ACL de 1964-
públicós., . . .....
o
,derecho' a'concurrir' por',sí," Por medio de s.uapoderadó •.a"lti elecCión de los funcionarios
..•... .,... .
',; (Posada Carhó 2606: pp, '1S5~156), Este ripo de cons raraciones sobre las restricCiones en
.'elvoró en Oc¿iden~te duranre el siglo XIX; solo confirman' la naturaleza híbrida de la'produc"
r. 4~:~¿ü~lida~e's necesarias pará 'tener eú. ejúciCio eSte derecho sO,n:la de
::,':':'~/~~'f\rÚc~lo, :. ci6n de lo público':pó[ítiCo en América y Europa 'y las limitaciones sociales y políticás 'de la
",:h~m~'re ~ibre,':~~dúo!"p~~re':6:~abe'za 'de' familia 'O'que' teilgiI'casa poblada yVivil de
l süs modernidad prombvida'po~ la l~iurguesra-'i las' élires doniinantes, -Además; 'de'muestra el
. -:rci1'~as~ó~tf.i,~ajo'"sj¡;,',.aepe,~aen~ia'de
otro;' y s'erán exclui'dos los'ddavos, lo~~¡"s:ahlriados;los earáctéÍ' exch.iyeil~é 'del proyecto ei'¡¡líi~torio' y del discUrso democrátito qLie'le'sirve:de
';vagós;'I~s.q,~e'tengarlcá'~sa'c~~inal peri'dienre', o qUld,ayan in~'umd~ en ~ml~deliro~o caso Las cáracterlsricasde'este proyecto reste disdj.fsoen la Nueva Gránada en Rójas:(2001),:
C!~'i~famh1;'lo's'queen s'h'~i::6n'rpade¿en defecto co'núa'rio al disce~i1iiniento! y, finalménte, .' ... "'.';.' ... ,:'.:.' 1_,:, .. :1'".:, ,~,", ,...." .',;.:,,"~': .".;'::,.', . ':, ;... ' :>,; ,"'.~;"". : '-:;r,'.,:; !,:,-"

',aq'~'~119s~é'quienes' ,c'ollst~habe7vendido.o coinprad(~ varas en.la"s,ele~ciones:preséhtes'o ..;>.. 26,. En su crírica a Habermas, ,Nancy .Fraser caracrerizaAe la manera siguiente los
'¡'as~dá"'(UribeVargat1977; ,cimai pS17) ,.,' •.• ":';')'", '.' •.•,....: ". 'col1trapáblicos den1tro de b'histo~i~gr~ffa ,re~si~'nista so~~~la esfera públic~: .~E.5ta'histo~ia
."'.'C"nslituci6o;déIa Rei'l\biiéa de Cundiriamarca( 18 dejiiÚó'de181Z) ,título Xi: . reglstra.:q'ue. !qs, ~jcm,~.ros .deJg~.'.gr~PC?s'~o,~,ia¡'~,s'
su.b~tdi;~~dqs -mujeres¡ 'trab,aja~q~~~;
. ~;,A,rn¿u.lo~J~ :'Ocian d~rpré~2io~'ó¡dere'ého de'si;(r'ágio 'é'11'la:s'eleéciond,s'.prim~'tÚ~sé?dos Jos .. per~onas qe .color, gays, le~bjanas-: ,ha.l~c9mp.r.opa.~o.repetidament,e gue resulra y~nt~jo.~p
:c(udad.a~.<>úr¡~yÓres' deye,intiÚ,~'á:'\ds-que están' iriscrites: en' la lista "cívica y los',qué',"áun ;'0 .&?i)stiruir públicos:'alre~nativ.os, ProPOI~gOllamar a estos públicos! contrapúbUcos subalcer;
,.te~iel1d9 dicha edad, se'h~lI~.ii c~sados y yelados y vive'n'de su 'r~ritá'Y"trabafof ;:,'l:': .. " nos para..il~d,i~a~q~e se' erata q.~~spa.cios.~{sC;:,~~si~~s p~ra!e1os ~0~1dc)9S m¡~I:l1b.r~,~,d~)o.?
. l' .
'.". ,! .
JO' :31
Estas tres formas de producción de lo público-político conflu- las primeras constituciones, en las cUcdes la leyes consagrada COn10

yeron con la emergencia del Estado como esfera del poder público, expresión de la volui1tad general, con objetivos universales mientras l

como República, en el lenguaje moderno de la .i1ustración. Desde el los privilegios particulares son proscritos';. Al tiempo que se establece
punto de vista jurídico político, este proceso de producción implicó el carácter inviolable de .Ia propiedad privada, la protección de 1,,'
establecer una doble dicotOmía alrededor del proyectO de construc- libertad pública e individual contra los abusos del poder \' la necesi-
ción de Estado moderno (Bobbio 1997). La primera pareja dicotómica dad de establecer un Código civil que regule las relaciones entre los
partió de la diferenciación entre lo público, entendido como lo refe- particuI8res~8. Aunque la mayoría de estos principios no vinieron a ser
rente al Estado y sus instituciones y a la colectividad en general, y lo materializados sino a finales del siglo XIX \' comienzos del XX, y fueron
privado, lo perteneciente a los miembros específicos o a los «grupos
menores,; de la sociedad, como la familia. Por consiguiente, 'esta pri-
mera dicotomía de lo público/privado comprendió, o en ella conver- 27. P(lr2.ilusrr?r esta emergcnci(l del Estado corno esfera públicí1 se puede tomar
cUCllquier<lde las Constituciones represenwtiv(ls de l<tprimera Independencia e'¡\ la N tle\'0
gieron, otras dicotomías como las constituidas por la sociedad de los
Gml1'lda. Qlli:~s la que sirvió m,Mdc modelo es la de la RepClblicclde Tunja, la cual estClblece
desiguales, el Estado y los súbditOs, y la sociedad de los iguales, los lo siguiente con respec(Q a estos dos puntos:
ciudadanos; la ley y el contrato; o la justicia distributiva {la justicia Sección preliminar, capítulo 1. ••Artículo 26. Todo gobiemo se ha esmblecido pClr<lel
conmutativa, respectivamente (Bobbio 1997: pp. 11 22). Lo público- bien común, p<lra la protección, seguridCld y felicidad del pueblo, y no pam el provecho.
político adquirió un nuevo significado, como lo colectivo y 10 estatal, .'j honor o ineerés paniculClrde ningllll hombre, f"milia o clase de hombres; así el pueblo solo'
eielle un incontestable, innegable c.imprescriptible derecho para esmblecer su gobierno,
mientras lo privado fue definido con respecto a la relación entre los
sujetos particulares. Ambas esferas incluyeron sus propias .formas de ',' °
para reformarle, C\Iterarle, absolutamente variarle, cU(lndo lo exija su defensa, su seguri-
'::. dad, propiedad)' felicidad. Una generación no puede sujetar a sus I~ycs la voluntad esencial-
organización, articulación y sentido, en virtud de una extrapolación y ':1'. menee libre de [as generaciones fue'uras" (Uribe VargC\s 1977, tomo 1: p. 390).
'.:.
generalización jurídicas, por medio de la cual la sociedad empezó a Sección 1, capítulo m, ••Artículo 5° Siendo la ley expresión de lClvolunefld gencr(ll,
ser concebida desde la perspectiva del derecho romano en su recep- (Odas ellas deben ser unas. reglas, cuyos objetos sean universales, y que \la miren a un
hombr~ como illdivid uo, o a una acción deeenninada. Por t3nto siempre que la legislatura
l
ción moderna. ~cincro9uzca a decidir en un ca50:0 sobre,un3 acción particular, traspasa los límites de su
. La emergencia del Estado como espacio por excelencia. de lo .'poder, y usurpa d Ejecutivo o Judidal, a no ser alguno de los decretos o autOs de magisera-
pÍ:íblico:político moderno e~ la Nueva Granada, se manifiesta desde tura que expresamente se le délcgan por esta Constltu'cióll~ (Ibrd., p. 400/
. Sección preliminar, capítulo 1, ••Artículo 4° Ningún hombre,ningüna corpo[Clción o
.- asociación de hombres tiene algún eítulo pClraobtener vencajas particulares o exclusivos
grupos sociales subordinad~s inventan y hacen circular contra,discursos lo que a su vez les privilegios distintos de los que goza la comunidad, sino es aquel que se derive de la cOl1side-
permite formular interpretaciones opuestas de sus identidades, intereses y necesidades» raci9n que le den sus virtudes, sus taleneos y los se~icios 'que haga, o haya hecho al público.
(Fraser 1997, p. 115). En el prefacio de 1990 a Historia y critica de la opinión pública, y no s'iendo este tíeulo por su naeuraieza hereditario no transmisible a los hijos, descendien-
Habermas reconoce las llmitáciol1cs de su trabajo en relación con este tema: ••La exclusión 'test '0' c6n~anguíneos, la idea' de ~n hombre que naz~a Rey, Magistrado, Legislad~r o Juez, es
de las.~apas bajas, movilizadas cultl.;lral y polídcamente, provoca una pluralización d~la 'absurda y contraria a la naturaleza. (1bíd., p. 388).
publicida.d ~n el mismo. pr~)Ceso de su surgimiento. Juntoa la pU,blicidad hegemó~'üca" y 28 .. Constitución de la República de Tunja (9 de diciembre de 1811), sección
éntrecr~ada con e1Ía,se fonna una publicidad plebeya (... ). Contado, ha sidola granobra preliminar, capítulo l. oMArrículo14. Siendo las propiedades un derecho inviolable y sagra-
.dc,Mija.i.1Baj'tin,Rabel~is y su. ml:tl1do,l~pri~l.era que me ha abierto lo~.ojos a la:di~1ámi~~ qo; ningu~~o;'sin s'u,con'sentitl,ie'nto, pu~.de se~ privado de la menor pordó.n de éllas, sino es
ült~m~,de,'una cultura pop.uJar. Es,obvio que ésta no era solo un n"l.~ro
basti90~'.es~~cir,un en el caso 'qué .10 'exij~da riécesidad' p'ública"teg~l~lence acredieada y bajo la ,condición
marco,pasiyo de la cultura dQminante. E.ra, antes ,bien, la r~vuelta rep~tida periódicamente implícita de una justa y precisa indemnizaci6n» (Uribe Vargas 1977, tomo [: p. 388) .
. y~violentamentc reprimida'deunJ;ontraproye,cto al mundo jerárquiCo de la dominación, con ,.Artículo r~ ley debe proteger!:J libertad pública e individual contr~ la opresión de
y sus
sus fiestas qficiales: ~disdplinas cotidial~as. Solo esa mirada estc're~séópica permite .Iosque gobiernan.:(Ibíd., p.388). .
reconocefel modo como'un ni.ecanisrilo de exclusión, que deslinda y reprim'e, provoca al Sección 1, capítulo m .••Artículo 9° Lu~go que lo pcmiitan las circunstancias, deberá
. mismo" tie~\pÜ"c¿'i\Úa'efe~t~'~'''tl~'.netJtrali~'ables.'Si a
ahora' dirigim.os leí misma 'iTtirada la ocuparse en' la formación de un sabio Código civil, y otro'crimin<ll, para 'que l(ls pen<J.s
publidd3d bürguesá,' la' e'xc1u'siÓ~'de las ~nujeres en uri n1undo dominado por h~mbres 'guarden exacta proporción con los delitos, los delincuentes sean justa y brevem~nte casti-
aparec'é de manera '~i.stint.~'~"~omo l~~pcrCibí el~ sumoment~~ (Habennas 2~4: p'P: 6 y 7). ,'gados, y ninguno sufra privaciones, violencias ni vejacioiles Rotes de 'ser sentenciado» (lbíd.,
Un aná.lisls amplio s.obre,btc:lación en:.tre públicos 't' contrapúblicos,eh Warner (2002)." p. 401)' ' .....,.... . ...., . ". : . .

37 33
. . I
acompaúados por el esrablecimienro de la religión católica como una rrespondenci:a con él; por ejemplo, en los c"sos _de! principado, la
{e invasora de rodas las ámbiros políticos y sociales, ajena a la libenad monarquía derivada dd derecho divino o las diversas formas del des-
de creencias", el Estado imentó ser moldeado como una es{era públi- potismo, "cu~o.método de gobierno contempla el recurso a los arcana
ca neramenre diferenciada de la privada, en medio de las contradic- irnp~rii, es depit, aisecretode Estadoqüe en, U1). Estado de derecho
ciones generadas por ladormas clásicas y amiguas de lo público-polí- modérno solamente está previsto como remedio excepcional", y a su
tico y por la naruraleza híbrida de la opinión pública. Por tal razón, vez genera cdrrel3tivamente en loscontrapoderes.los arcana seditionis,
aspecros connaturales a lo público-estatal moderno como la separa- "la conjura dk palacio tramada en secreto en el mismo lugar donde se
ción y el equilibrio de poderes, la ciudadanía plena para rodas los oculta el podkr soberano" (Bobbio 1997. pp. 33 36). En tales casos lo
individuos o la autonOmLa potencial del Estado, se refundieron desde público-estat$l, las instituciones estatales, de acuerdo con la primera
la independencia misma en las zonas de indiferencia ente lopúblico y definición 'qu~ la identifica con lo colectivo, se opone a la segunda
lo privado o en el carácter oligárquico de lo público-político clásico. definieian, a la publicidad de las decisiones que tienen efectos obli-
Désde su misma génesis, el Esrado en la Nueva Granada se configuró gatorios sobre una determinada colectividad. Bobbio le atribuye el
. simultáneamente como una es{era pública diferenciada del ámbito origen modef\~o de esta segunda acepción de lo público a Kant.y a su
privado del individuo, pero funcional a él y a di{erentes. formas de trabajo titulado. Zum elUigen Frieden. Ein philosophischer EntlUurf (Kant
apropiación privada de los medios de producción social, y como el 1965. pp. 283f335) yen consonancia con sus planteamienros cone!uye_! __
espacio de intersección y condensación de las diferentes {armas de lo que "la repúb'lica democrática -res pública no solo enel sentido pro- :
I , _ ,
público-político y de los.procesos de producción social que ellas im- pio de la palabra, sino en el sentido de expuesta al público-- exige que
plic.ahan. Qentro de tal espacio y de acuerdo con el orden jerárquico el poder sea visible» (Bobbio 1997: p. 36). Sinembargo, resalta que la
de ola sociedad, los intereses paniculares de los grupos, cascas y elites visibilidad y la invisibilidad del poder política conviven en una ten-
• , I JO
sociales dominantes encontraron su realización y se anicuIaron en un SlOn permanente .: ---\
nUevo tipOlde hegemonía política de cone republicano. En Cjlnse.- Este significado de lo público estatal como lo manifiesto y 10--\
cuencia, la;íésfera pública. estatal no obedeció solo alas imperativos visible tiene tina particular relevancia en las .primeras constituciones
I •
¡
,
clasist~s, tci9:avía difusosyfragmentados territorialmente, sino a otros que se adoptaron en la Nueva Granada y es uno de los puntos centra-
niec-a,nismos'Sde jerarquización social, como los fundamentados en los les de la conc~pción republicana que las in'spira total o parcialmente.
podé;es loáies y regionales, en la supervivencia de las castas o en la ,.En términos generales, las constituciones establecen que las sesiones
.importancia del estatus social, los cuales no solo no desaparecieron,
sin() 'qué seadaptároÍia la nueva síntesis de '10 público;politico
. ,i

]
- . .

---
30 . ..:Así COTl~O al proceso de pub licitación de 10 privado,.jamás conc1ui,do definitiva-
\

.>,:.Una segi.úldaparejadicotórnica del Estado como esfera pública


mente, corresponde el proceso inverso de privatización de lo público! así también la victo-
re;;;i'iea ()tra -distigciÓn:~n lacj~e.Io¡iiJb¡ico se prese~ta como lo : ria del poder visiblel. sobre el ,invisible jamás se concluye .definhivamente. El poder invisible
.
..• manifiesto, ¡¿ r~ali'¡ído' freÍite' alas espectadores;, y Iq privado como resiste el avance del visible, reinventa (on1l8s para ocultarse y para esconder; para ver sin ser
'.Ir:l'que'se"dice'o' hace en'un cíi'ct,jÍo restringido de'personas, en se- visto. La (onna idbal del poder es la del poder que se le atribuye a Dios, el omnividente
cietó»; Estesigriificado,'de acuerdo con Bobbio, surgecbmo inde¡)en- Los arcaha imperii se transfoml.aron en elsecreto (le Escado que en la legislación
Estado fnodemo de derecho se concreta en castigar la 'publicación de actas y documen~
égi.~m~, u1.t~'L~~::tip~~:e i~~.I~s6 eu~,pg(),~r/t!ene
~,,;tB~!IT,í~r9.;Y)::,s .co- reservados; perllo demás, con esta.di(erencia sustancial-:que contra el arcanum [secre-
.,;"'"'<:~~'(f~;.~,t
:t; . :,",.f:,;,.~.,_~:;';-;~~,:~';",
t:¡¡:..:-~,i ;:: .' :.•:'- .'1}~:"ji":":-,: . ".\: ;:': ... considerado como instrumentó esencial d~l poder, y por tar~to necesario-<el secreto de
.•••. _ ;, •. ;,i_\:, ••,~:::i,h;,,_L.'?:'~¡'~,'. '";",::'.'¡ :>,'~ ",," '.~~,,'." ""~." ", '.'. <X':C',.," Estado.es legitima~o solamente en los casos excepcionares previstos por 'Ia ley. De igual
./::(-29 .. Constitución de la República de Tunja (9 dediciembre de 1811);-sección 1, ,~'mancra jamás ha d~caído la práctica del ocultamiento .,',"
mcdiflOte la influencia que el poder
.' I
':':C:3pítulQUI. ~A~tículo6~,Gi,legislatura tendrá plena y prjvativa,~cult,~d,paw ,has;er leyes en puede ejercer sobre la prensa a través de la mono.pÓlizaci6n de los medios masivos
1

"tod.~~,.los.;.ramos;,.:'en~t09',a,s:}a~.materiasi.Y sobre ,todqs los.ob.je,[()s".9~'la,Je~gislac~ón:Cil/il y' . comunicación, sobre todo mediante el ejer~i.cioilimitado. del poder ideológico, siendo la
;oC I}m j"n~-l~;.lb¡d,,"p: Ao.o) ..t'~'~i;';!;~;:'?,:i.,"":"»>! :~;¡ ('..
); !¡{,/1 .;:1.' hT\ (~.j,;'/~'>&'~'~;.;,,~{:i
j' ,~''-:;/'~;: tl~':');X':,:".~'.!,i: ,',''";, (unción de las ,ideplogías la de cubrir con velos o .manto.s las,motivaciones reales que
(h:",I,~ ~Artrculo rSu'p.¿,rriery subli11ie.objeto será mantener' p:or:mediode lás leyes sabias
1 m'1Jevcn,el poder1~orma pública ,y lícita de la 'mentira piadosa! de origen platónico o del
la santaReligión Caióliéa,Apostólica, Romana en toda su pureza e integridad- (Ibld.) ... Iícito'de l~, teórico, de la razón de Estado_ (Bobbio 1997: pp.J7-38). ";,.

'. . , ¡
'34 "

35
del poder legislativo deben ser abiertas y con libre acceso del pueblo primea misión la de publicar la norma. Ambas constituciones consi.
o los ciudadanos, y los deliberaciones cerradas y secretas son reserva- deran que ,en este caso se presenta una usurpación de funciones y se
das a casoS en principio excepcionales, como la admisión de los,pro- rompe el equilibrio entre los poderes pl,b[icos, pues entienden la pu-
yectos de ley; los asuntoS relativos al honor de las personas, ,la salúd blicidad de las leyes como Ul1a condición indispensable para la vida
pública, o a «materias graves de Estado); o la discusión de otroS te~ ':
republicanal'.
mas que se dejan al criterio de los legisladoresl'. Es decir, al menos en Como puede observarse, la génesis del Estado en la Nueva Gra-
el texto de las normas, la regla general es la publicidad y la excep- nada se da en el cruce problemático de estos cuatro procesos sociales
ción, reglamentada y restringida, el secreto. En lo relacionado con la de producción de lo público-político y no en la simple producción de
visibilidad de las leyes, las constituciones son mucho más estricras e una esfera pública-política burguesa. La unificación política de la so-
incluso algunas, como la de Cundinamarca en 1812 y la de Mariquita ciedad granadina va a tener lugar en el cuadrivio de estas esferas
en 1815, le destinan un título o una sección completa al tema. Llegan
provenientes de diferentes temporalidades históricas: la emergencia
a contemplar la destitución del titular del poder ejecutivo, si en últi-
de una opinión pública híbrida en términos sociales que se va cons-
ma instancia se niega 'a publicar una norma aprobada por los legisla-
truyendo en la disputa por el control de una organización política
dores, y su reemplazo por un nuevo titular, al que se le aSigna como
:;:"' estatal aún incipiente; el mantenimiento, de la publicidad represen-
tativa del Antiguo Régimen como escenificación del poder estaral y
31. Estos son los tres modelos básicos de publicidad durante ¡tlS legislaturas en b
del estatus social, y su articulación, dentro de un contexto republica-
primera consútucioncs adoptadas en la Nueva Granada-entre 1810 Y1815:
Constitución de Cundinamarca (JO de mar'Zo de 1811, promulgada el4 de abril no moderno, con un tipo de representación polrtica propia de lo pú-
del mismo año) , titulo VI, ••.Artículo 8" Todos los miembros del Poder Legislativo tienen blico-político clásico; y finalmente, el propósito común de formar un
derecho a hacer mociones y proponer proyectos de ley en las materias.en que consideren Estado a partir de la doble dicotomía entre lo colectivo y lo indivi-
haber necesidad de resolución: el Cuerpo Legislativo, ti. puerta cerrada) recibirá estas mo,
ciones, y examinará si deben o,no discutirscr reduciendo cste punto a votac,ión que deberá dual, y entre lo visible y lo secreto. Por consiguiente, dicha unifica-
h;:¡ccrsc por cada miembro con las simples'voces: adm{tese o no sf'C:uImite¡ y la pluralidad ción queda sometida a un juego político donde la intersección de
decidi~á su admisión o i1ül.dmisión". ' estos procesos no es sino la manifestac'ión' de una imbricadaied terri-
••Artículo 9° Una vez admitida la moción, las discusiones se l13rán a puerta abierta, con
torial de relaciones sociales y de poder que se van tejiendo y
libre acceso del pueblo; y cualquiera discusión que no se haya'heehode este modo, será nula,
de ningún v.lor ni eiectoo (Uribe Varg.s 1977, tomo 1: p. 328) destejiendo alrededor de las formas de producción de 16 público-po-
Constitución de Antioquia (21 de marzo de 1812), título n~ sección 1, -Artículo 4°
,::".
Las sesiones de la Legislatura serán diarias, yen las mañanas: también serán públicas las
discusiones de las leyes, para que todo ciudadano'que quiera pueda presenciarlas, pero 32. Conslitución del Estado de Mariquita (21 de junio de 1815), título IX,
aquellas en que se examinen algunos decretos y materias graves de Estado, en que se •..Areículo 10 Todo acto o Reglamento de la Législatur~ será pasado <llGobernador
necesite de sigilo, se harán a puerto cerrad •• (lbid., p. 428). para su publicación" (/bíd., p. 615).
••Ártículo IB ..A petición de la cuarta parte de sus miembros presentes, cada uná de las '" .: .I!Artí~u!o 2~ S{ el Goberp'a,dor .el~contr~se algún inconve~ie~~~ en su publicación,
cámaras puede erigirse en conlisión genera! y secreta; para examinar y discutir un proyecto' Pod¡'~ 6bjeci'onarlo dentro del mismo térrninolt.' .. .
de ley: en cuyo caso'no estará obligada a observar las reglas del debate que se haya prescrito. «Artículo)O Si ldd<ls las objecioJ1es por'la Legislatura reunlda:.conceptúa: que 'ellas 1\0
Debatido el proyccto bastantemente a juicio de la Cámara para deJ¡~rar, cesará la comisi~n obstan pam su publicación, to volverá a pasar)' se publica"rá irimcdiatanlente",
Reneral y volverá a su modo ordinario de proceder .• (lbíd., p. 43q). . ••Artículo 4° Pero si él pesar de lo dicho en 105 artículos anteriores, el Oobernfldor se
Constitución del Estadode Cartagena de Indias (15 dejuruo de 1812), título VlI, denegase a la publicación, la Legislatura convocará al Senado, y reunidos, le pasarán."un
••ArÚc"ulo )0 Recibidas las mociones a puerta abierea o cerrada,'a arbitrio del motor, se .m:~:ll1itoricipara que dentro de otros tres días perentorios se publique; y no verificándolo,
eratará de su admisión o in'admisión a ser discuridas, reduciendo el punto a simple votación' quedará de'puesto el Gobern<'1dorpor este he'cho;y la fuena armada estúá a disposición de
" por sí o por no, que decidirá l. pluralidad •. 'dicho cuerpd'p<tra sostener esui providencia •• (lbíd., p. 616) ....'.
••Artículo 4° Admieida la moción, las discusion.es se harán en pLlblico,'con libre acceso :. -La Constitución de Cundinamarca contempla disposiciones similares, aunque con Ui1
s'e
del pueblo, y serán nuias las que no hicieren de este modo, a menos que la naturaleza del , ,'mayor nivel de complejidad, en una s'ección específica del título IV, dedicado al poder
-negocio o algun<l particular c;rcünstancia pid<lque se<ldiscutida en secreto»' (lbíd., p. 496). legislativo (lbid.; pp, 551 y ss.). '

37
,

I _' \
lítico. La amalgama res,tltanre genera una caleidoscopio político La unificación política de lo que hoyes Colombia sobre un te- '1
I .
asimétrico que no puede ser explicado con la simple dicotomía entre rritorio delimjtado con claridad y la construcción de un centro políti-
tradición y modernidad, pues en él los procesos modernos de produc- COdesde e,I ,Cr,JaIse adOPta,r,on decisiones ,cole'c,tivamente, vinculantes \
ción de lo público-político coexisten con los 'c1ásicos y con los del . para li' pobla~ióngranad¡na ,o colombiana, solo fue el resultado de un
Antiguo Régimen y dan lugar a modernidades diferentes a 'las euro- largo y azaroso proceso de formació,i del Estado y uno de los mayores
peas. retos para las ¡elites políticas a partir de invasión napoleónica.a Espa;:...'
ña y la prodJmación de las juntas locales de gobierno]ó. En el mo-
I
mento de la i,ndependencia, al igual que durante toda la vida colo-., ..
nia!, la unidail política alrededor de Santa Fe de Bogotá era de una (
3. La unificación política extraordinarial fragilidad, pues a pesar de ser la capital del Virreinato
desde 1739, tia garantizaba ni una efectiva centralización del poder
Algunos autores han sostenido que entre la Independencia y la político, ni el bontrol de la población en la mayor parte del territorio;
Regeneración no cambió sustancialmente el territorio que tenía el por el contra~io, la fragmentación política, económica y cultural de
Virreinato de la Nueva Granada en 1777, si tenemos en cuenta la las regiones y.la rivalidad entre la capital y ciudades como Cartagena
autonomía de la Capitanía General de Venezuela y la Real Audien- y Popayán reflbjaban más tendencias centrífugas que centrípetas y no" .
cia de Quito a finales detsiglo XVIII (Laguado Duca 2001: pp. 6 y 7, y i '
Pérez Rivera, 2007: p. 107)33 Sin embargo, entre el Virreinato y la
Regeneraci~n, entre el 'comienzo y el fin supuestos de la formación
del Estado:Nacional en Colombia, no existió una unidad política te- ,:.'~::,J~,.:::.
~' GIS Capdequi, lanual del derechoespa,iol de lasdetermina'memeÍli:e
./ '::~~..:;.".:'indiano, Buenos ~¡res, '19,45, p. 357J, contribuyó
Indias, el dei'eeho propiamente
a que aquellos
rritorial que'sin solución;de continuidad se hubiera mantenido desde .~;J\.. grupos que en eUas competían por sus reclamos se constituyeran',en unidades
la administración colonial hasta la Constitución del886, pasando por ':~~~~,.:..., políticas funcion~les y posteriortncnte sus límites jurisdkcionales;y terr~tbriales en
la Indepengencia yIa mayor parte del siglo XIX (Laguado Duca 2001: los de las nacionbs. ElIó justifica' la escogencia del territo'rio bajdla Audiencia de
r~',(\::'~;:~~.¡"

p. t'y.8). li¡eluso,cornoJo señala Margarita Garrido, el territorio de ....... .


Fe
;;:¡¡,;:Santa como e1paciohisrórico_ (Garrido 1993' pp. 15.16).
1,
;; .'.
"
. .. ,:
.
;;

refe'renciasobre el cualse realizó la unificación política no fúe éxac- •• > 36.


..Uno de los problemas más graves a que se tuvieron que enfrentar las elites
. tamente el «territorio £rnaginado»dél Virreinato14, sino el de la Real
:j~~';,
neogranadinas desbués de la proclamación,de las juntas locales de gobierno, en el curso d.e
;i';t~i~J()s meses de mayq a julio de 1810, fue el de la desarticuladótl territ9rial. El prine;ipio
Audiencia de Santa Fe, que constituía un ámbito jurídico-político de ~{~~<~"prodamado pór cÚas juntas, establecidas según el modelo peninsular; era el derecho de
articulación administrativa y resolución de conflictos]',.... ... ii;>':8utogobierno de laÁprovincias del Imperio mient~s durara ~I cautiverio del rey Fernando
, :."-' " ,.." ! ....,'. ,:,;'?'-~'!,;-,-,:; ':':'>;:' '.....:.. '.'::--,0::. ';- ',;.j.; ',',: ":':: _'0-' s: :::. .-,' ",; , ' '.' i' .,) . .' , : 'o, .
"':J~':;VII.'Peronada precisaba la naturaleza o los [ímites o las modalidades de esta autonomía de
j

.'.' 33 Tomocomorefeiencia 1777 y n01717, ¿o'~;ohac,,'LagJado,p~esde;de .fi1.?j;:{~j./:;J~spueblos. Así, ~l!problemá de esas l(so~.e.raníasien luc~a"l'seg.ún e'xpresión ..de Ant~mio
1739 y' ha'sta' hl'conúH'Uc'(6~('d¿' I~lC'~pitanYa'-'qer,ú'~I_"y~ne'zuda'es[u~O'
subOrdina~ ;,.~:t?:~f,r{\9-~,~n?, se presentla e~1~!=ls
n~vel~~ .~ifcre¡'ltes.COi) l~si~st¡tuci~l1~s¡mpe.riaIe~ ha.b,í~~~s~
.~n\.¡lp~r~CI~o I~.~ás p41e,rosa ?rtlc,ulac~~n.e~,tre la.sproV1ncms. Puesto qu~ la.ldea.nap~:)(~~.~n!J
..~alt;r~::~r:~1¡,~~1~~~I~Ji~~if:~~,~~:~;;~~'~~';}:'~¡
:.
.~:..:.J5. ,,~~,f(En
L"Ji'\' :;~,;~
...::',;::.•..•.
'.
I~ historia colonia1,hisparlOamerkaná, encontramos a las .audiencias
~~~,~e,ha~ía extendidoien gran medida,.lc6mo preservar.la unidad.de la,Audienda,.pa.ra:no
.'}hablar',de la~delV¡rr~inaro; fuera dc"la,pertene'lci~ 'a.'~na.unidad abarcadora.como" la'
t'con~olos esp;~iosdor{d~',~~'.qi~imía~.'ia de'~.~i~',Cº~1Pe~C~~i'~s:y ~~~yo.~'p;~t'e.
.re~Ja.mRs
~,;,f1~~r6Da?"i~.'s Ju~tasjdé gobier~o, al dc~lararsé desligadas del.Co';1s~jo de Regen~¡"a espa'fi~i.
,cuando ellossobrepasaban los estre,choslímitesdel'cabildo.o se,quería apelir a las
,:WS;; ~'~'t';verdanen tetritori'os'f\Utónomos de hecho. Pero ~u~gfaentonces Ufl proble'mainsol~~
. \p~ei,l.quién podía cqnstituirse .Iegítin~arn~[~te eú gobi<:~nq,¡)"~d~pe;1.~¡~nte?En una' p~~~,b!.~"
~ecisiones de éste o de.l~g~be;naci¿n ..Lacons[ata~ión d~.qu~lasfronte;~~ de.los ~,~prn~. evitar la ,:disgregación del. Reino ,én .una ,ca.ntidad .de pueblos? La ausencia, real
'países contemporáneos'corresponden a las de las audiencias.coloniales.y no a las,de .
!Ios .virre~nato5,.'refuerza, e'st~..p~nto de -partida por .cuaI'!co.tids \tld¡~~,que,
'su:papel
~;f;pr~uJOul~adesarti~ulac!6n'd~las 'c.orpora~i.~~nes ..[erri[Qrialesde extraordit~ari~ ~~~p'I.~~~
..
;i.¡(rhipaud.yCalder~~2006:pp.369} 70). En la mismalíneadcintcrpretación,p"ro pro:.
:;com~:«(ribunales ordinarios de a'pelación ante .los cual~s se.se"ti'te'nci~ban'losrecursos ' S::fyeH~doshacia la 'in~ependencia y el conjunto del sigl~XIX, y.cr,p~r c;jcl).lpl'2~'acio~J2.qQ2:
interpuestos por las partes COntra' los fallos dictados por~.justiéia:s'jnferiores» U..,lv1. ,;:"pp.2?J9), y ~alac\o~.y ~afford(Z006:W Z71-Z81) .;.... ...,.,
~:~:

r39
ofrCCÍéll1 elementos como par;:¡ pensar en una unidad política predefinida ticas y económicas tejidas durante la colonia por los criollos \' lo,
por fuera de la corona espallol,,", desarrolladas o transformadas posterionnel1teJ', En 1811, las provin-
No obsta'nte, de una u orr" forma quienes proclamaron la inde- cias) incluida la de Cundinamarca. no entendían la unidad polítis:a
pendencia granadina consideraron al territorici de la Real Audiencia como 'previa,' sino como programática) como up objetivo a conseguir
de Santa Fe, que constituía el núcleo del Virreinato de la Nueva desde la soberanía revertida de los pueblos, pues no existía "la nación
Granada, como el referente estable de unificación política ele las pro- como espacio político dd Estado" (Uribe de Hincapié y Álvarez 1987:
vincias]', poniendo en evidencia la solidez de las redes sociales, polí- p, 68), El texto de la Constitución de Cundinamarca, promulgada el
4 de abril de 1811, es muy diciente a este respecto:
37, Los estudios sobre l<lsprovinciCls en vísperas de IClIndependencia no ofrecen Título 1, Artículo 19. La provincia cundinamarquesa, con el fin de efectuar la
ningunCl evidcnciCl sobre la supuestCl unidad nacional garcll1ti:ada por l¡:¡(Idmini~tr~ción importante y deseada unión de (odas las provincias que antes componían el
colonia!, IClcual t<lmb¡én es ddendida por KGnig en su estudio sobre la n"ción colombiona :,," Virreinato de Saneafé) y de las dem~s de la Tierra Firme que quieran agregarse a
(KGnig"1994 ), En su trabCljo sobre el CClribccolombiano, Aliollso Múner<l sostiene no 5010
esta asociación y están comprendidas entre el mar dd Sur yel Océano Atlántico,
1<-1 fragment"ción de! poder antes de l<lindepcndencia"sino la multiplicid<19 de proyectos
el río Amazonas yd Istmo de Panamá, ha convenido y conviene en el estableci-
nacionales que surgieron de ella (Múnera 1998), María Teresa Uribc y Jesús Alv(\rez incluso
miento de un Congreso Nacional compuesto de r'odos los representantes que
afiml<.m: ••Queda mu~' "claro, tanto <:;nlos documentos de la época preindependiente como
en los posteriores, que el ámbito t~rritorüd en el cUcdlos intelectuales org{l11icospiens(\ll la envíen las expresadas provindas, adoptando para su justa proporción la base) o de
Nación, es el !país 3l1tioqucl'l0'; para ellos, 1<1
Nueva GrClllada es pnkticamente una absu8,c- territorio ocle populación, o cualquiera arra que el mismo Congreso estime oportu-
ción sobre la cuc\\ no se pronuncian, a lo sumo, plcu\te<m fomlas de rel:lción económica y na¡ pero que por ningún caso se extienda a oprimir a una o muc~as provincias a
lazos de articu}(\ción que consideran como ICl instaurCIción de un régimen político confede. favor de otra ti otras (Uribe Vargas 1977: p. 31l),
rada" (Uribe de Hinc(lpié y ÁlvfHcz 1998: p" 303), Desde UI18 perspectiva histórica diferen-
tc, Sirther, analiza la fOffil(\como en 1810 los c<lb¡ldosde Santa Marta, Rioh"cha, Valledupar El mismo texto es mantenido en.]a Constitución de la Repúbli-
y Ocai1a desconocen 1::1unidad alrededo~ de S::¡nta Fe)' procl<ll1\<1n su lealtad al Consejo de ca de Cundinamarca del 18 de julio de 1812, Tampoco es muy dife-
Regencia y desde luego a la COTona csp<l(iola (Srether 2005). Asimismo, Jairo Gutiérre: . rente el sentido otorgado a la confederación en el Acta de las Provin-
rclara con precisión las luchas en Pasto que llevan en 1814 a proclamflr 13soberanía plena
de Fe"rnando VII y con ella su pertenencia a la Corona cspaí10la (Gutiérrez R3mos 2007). das, aunque frí3mente y.sin manifestar su "opinión, 'n1recomendarlo, como parecía debido a
Estos dos últimos casos, ignorados por la historiografía tradicional por no ser favorables"a la'- la impoúancia del í1egocio. La provincias conú~staron de conformidad, Pero con cxtrema
Independencia, muestran ,la ftagilidad de la tesis:sobre una unidad política alrededor de lentitud; demódo que nada se ~oncluyó durante..la segunda época de la República de
Santa Fe y la conn.m1ación ¡x>ralgunas provincias de la articulación alrededor de una unidad Venezuela •• (Restrepo tomo 1, "1969: p. 306), El mismo tema fue'discutido en el Congreso
: política Ínás amplia como la ofrecida por la Corona espai1013, Finalmente, desde una vi~ión de las Provincifls Unidas al ailo siguiente, pero tanto la situaci6n política, como el proyecto
más genera], Safford; aunque reconoce el valor simbólico de la proclamación de la indereri. :'""de Carragena de constituir una confederaci6n de las provincias litorales desde ••la emboca-
ciencia en Santa Fe,' a 'renglón seguido resalta la 'fragmentación del poder político que se ""dura del Orinoco, hasta el Cabo de Gracias a Dios en la tosta de Mosquitos,., impidieron
evidencia con ésta (Palacios y Safford 2006), su realizaci6n (lbld" pp, 352-355).'
38. Hasta la disgregación de"la Gran Colombia, el territorio del V¡~rein~(Q fue el " 39. «Así. este nuevo estamento -que denominaremos los criollonico~se configuró
>

-tc'rotodo imaginado" de la unificación política, pero no el territorio efectivo, "salvoen los alrededor del desarrollo de ramas de la actividad productiva muy diferentes entre sí y sobre
años posteriores a 1<1segund~ independerl.cia, en que debido a la guerra contra Esp~ii.a se "procesos de trabajo que iban desde las fOITn(lstradicionales de ~aesclavitud y la servidumbre
"mantuvo vivo el sueño baBv'ariano. Según relata José Manuel Restrepo,"eI28 de mayo de 'hasta formas de trabajo relativamente independientes y autónomas";,
1811 se .hallaba en Sant.fé el can6nigo natural de Chile, don José Cortés Madarriaga, " «La inexistencia de una e"spedalizadó!l productiva en el periodo colonial,' resultado de'
enviádo de la junta "de"Cam'cas,'con el objeto de felicitar a'la de Santafé y concluir un tratado " "la aplicación de un régimen de restritdories generalizadas e inespecíficas", posibilitó que
de amistad, alianza y confederación ••(Restrepo tomo 1, 1969: p: 166), el cual efectivamente 'desde muy variadas "actividades se fuera construyendo una suerte de red de relaciÓt1CS
se firn16, peronunc" se' materializ6 (Ocampo 1999, p: 365), Lúego, a finales de 1813, 'sociales, si bien fraccionada y discontinua,' controlada en forma'directa por este' estamento
"~Bolívar intenta impulsar nuevilnerite la'confederación entre la Nueva Granada y Venewe. ¡'de los criollos ricos los cuales, con intereses 'diferentes y" a vec'es con'rradktoriosi lograron
la: ••El general Bolívar consultó pocos díCl.Sdespués de su entrada c'n'Caracas "alciudadano" 'acumul.r alguna fOm1ade capital dinero" (Uribe de Hincapié y Álvarez 1987,p.29), Véase
Fra"nc"iscoJaviei"Us"tárii"5~bre 'I<lforma de gobiernp que "convendría adoptar en Veúezue"la "_i la importancia de las -redes soCiales, políticas y econ6micas para el proceso de lmifitación
"."durante la guerra: Ust~riz le presento un plan"cuya base princip::Il'era: -<}ue se fomlase "un::l" política: aunqueanalizadas"solo'clesde"la perspectiva de las' élites y no del coi'ljunro de
sola confeder<1ción"de Veriezllcla"'y'de Nueva Granada-. Bolívar dirigió,'el p~?yecto al " .:.relaciones sociales que permitían íHtic~lar, en Calderón y Thibaud (2002) y Uribe Ur,án
congreso, apoyándolo con razones poderosas, Este cuerpo lo"drculó a las ~rovinciás Uni. ':(1992 y 20001), Sobre las redes protonacionales vé.se Garrido,(1993, pp, 27-35)," ...

'40 41
i .
cias Unidas de la Nueva Granada, firmada siete meses después, el 27 ..provincia de ~und;na1l1a.r.p, le propuso a las otras provincias.la reor.
de noviembre de 1811, por los diputados de Antioquia, Cartagena, ganización tfrritorial en cuatro grandes, departamento~ (Quito,
Neiva, Pamplóna y Tunja, en la cual figura como secretario José Ma- Popayan, Caljlmarí O Cartagena y Cundinamarca), que no solo impli-
nuel Restrepo, con excepción de la parte relátiva a la proporcionali- . caba el descpnocimiento de' la :Juronomía .de Antioquia,Choc6,
dad de larepresentadón de las pro;'incias. En el artículo 10 del Acta .Pamplona, N:eiva, Tunja, Socorro, Casanare y Mariquita, reciente-
no se. adopta una representación proporcional con respecto al territo- . 'menteanexa4a a Cundinamarca, sino la prevalencia política de San-
rio en el Congreso de la Federación, como se había hecho en la Cons- ta Fe. De esta'I forma, Lozano hizo caso omiso del fracaso del Congreso
titución de CundinaÍl1'arca, sino una representación equitativa de (tuno Nacional qu~ había intentado realizar Cundinamarca en diciembre
o dos individuos por' cada una de las provincias con perfecta igualdad de 1810, inv~cando los (ueros deSanta Fe como antigua capital del
y en lo' sucesivo con arreglo a la población según la base que se adop- Virreinaro, d~bic!O a la oposición franca deCartagena y Antioquia.
te, pero sin que .en ningún caso ninguna provincia por pequel1a que La propuesta )e ororgaba grandes extensiones terriroriales al departa-
sea deje de tener una voz en el Congreso" (lbíd., p. 368). menro de Quiro (compuesro por las provincias al sur del río Carchi) y
Este consenso en torno a los criterios para la unificación alre- a Cundinamafca (las provincias de Neiva, Santa Fe, Tunja, Socorro,
dedor de una forma federal o confederal de estructuración del poder Santa Marta, iRiohacha, Llanos de Casanare y San Martín) y mucho
público era totalmente aparente y solo reflejaba el proyecto de las , más pequeñasl a Cartagena (aparre de su propio territorio, Antioquia
Provincias, Unidas. Para:estas, el federalismo no constituía una simple ( (•.,,;.i....,'... ' y el istmo de, Panamá) y a Popayán que quedaría inYegrada por su
fofma de :gobierno o decorganización del Estado, sino el núcleo de su ' ',' . . propia gobern~ción y las provincias del Chocó (Gilmoré';-;romo 1, 1995:
estructuración como pa'rte de la esfera pública-política, la forma de , .. ~;;.'~' pp. 15-17 y Rdstrepo, tomo 1,1969: pp. 165-168). Aunq8e el proyecto
. .

articular él. todo y las pártes en un orden público que representara a ~ :¡f,;.\~Fde Lozano se:a considerado con10 sensato desde una perspectiva
la colecti~ídad y conservara la diversidad de los tertitorios y los pue- ;J;i.;¥I:;,'. ,teleológica" y ¡de acuerdo con su autor equilibrado, pues le 'garantiza-
blos bajo"ik unidad de .Estado". Rápidamente en Santa Fe se esbozó ';. '!¡ji¡fii,.ba
a cada dep~rtamento uno o dos ríos navegables y el.f'cceso a puer-
otr:o proyétódé Unificación, otra forma de entender la esfera estatal. 'j¡;!{••. :(:,'"tos marítimos ¡'propios (razón por la cual, incorporaba Santa Marra.y .
y
El ...7'de:mi ode )81 1, JÓrgeTad~.o Lozano,enroncespresidénté
'-',. ,. - ,.' . .
de la
'
.¡;"-~ ,> ,

:¡!I.f,';;Riohacha a C:undinamarca) , y absolutamente necesario (rente.a la


. ""explosión de las soberanías en 1811'.', la división en los cuatro depar-
',40. : Esta div~~~.'\d'~.d
::',:_;~ ~~.~.rasol~ p~1i.t.ica.'-~inoiu~dament~[mente ~.co~¿~lic~' social,
y .•... .
" ..;.C' ,'" ... ,"
. l.
. l' ,
. .....
, .', .. ' ,
'.
'." .
.'
. ., _, .'
.'
. , ,._
. e in:tplicaba u~ gran variedad de (ormas de control. de la fuerza,de ~rabajo, diferemes, tipos.
de relaciones de producción con combinaciones heterogéneas. 'Losargumencosp~ra susten~
.t::~,", .41. A pesar de reconocer losddeccos de la propuesta, Jos'é Manuel Restrepo comi.'

[at eSta forola de estructuración, del E,s~adoiba~'aesde .la'diversidad' ~c~nómica y social


,,:>i-~':'dé~.~' el pensamiento q~e la su'stenta ..excelcri[~ en:~1foí1dó); digno de haberse adoptado,. .
.¡,-.(\:"'(Remepo, tomor,¡1969.pp, 165.166) •. . ." ... ... o,. "
.~asta.la ,cHn.l~tica,como, se puede aprecia,r.~n est.e c:!?ment~rio del Argos Ameri~o dellZ
'.d~t~p'vie~~b~e de 1810,.a4ot:n.ado ..cC?tluna pi.ncelada dt: iron(acaribci1a COlltra la pureza d'e .
~~tl:';,(J,. 42. 'OlLospue~!os han reasumido sus derechos, SC,OYÓ po.r todas partes¡ ellos son libres
'l> X,,:~:;:
..t:~::dedarse la fOnTIade gobierno que quieran; y ellos amat\ concentraTse en sí mismos; toda la
las c~stumbres en los Andes: OlUrífilósofo hablandodeRusia ha dicho: ¿Un'imperio tan' '~;jf!,'~t~:~~"dependencia les~~odiosa, de 'nada necesitan para existir. En hora buena }pero por qué
";e:tt~o tJU,eobrara todo g~er¡; 'de'clim~,desdeel rnásfrio hd.sta el más' calieni~n'~.~pond~á ~n
;:;~!<':;:r'esistirse de concu'rrir a un PUiÚO para deliberar sobre tan grandes objctqs? Aún.lasmás
. "p<?derq~o obstáculo aJleg¡slado~'? ¡Po'drá u~ ~i~~~ .código c~,ven¡;atandiversas ;egionesl El
'!~'~p'~'lüe'~a~ 'Provi,ll'cjas d~J.Réino' (si se ,'pu~'dcí.¡'tooas'lla'iilar as~,Muni,cipalidadés y Aldé,as,
: ..:~,~~y'C!~~i~l~' de G~ar~!l.d.~~;e .~J.I~ei\igual S¡t~~d9;1: te~~r~~'e!1~9~
,sus op~~s~os.il~n~'Y~11 ve no
;:'!qüis'it;;fon:erigirse'é,~Est~dós inqePé'~)dien"res:Ya se q~~':esta' e'rala voluÍ1t.~dcoinún'~e
. ::.1~u8:1~e~,~te. ~.l}.elcarác.t~r.de sus ffi.9radores; y ~l,ojo.menos"pe.rsp,ic~zp,erc,ibe'~.1~lq~e.~lt'? la );:;.:slis gentes: hbmbre~ que se prevalían de su ast'el~dicnte e'influjo sobre ellas, desfigurnbai1:,s'~s
._;.dlf~r~n,claque,h~y en~r.eel.h9m~reque ha,~i,tal.p-cin~a .nevada.d~l~s A.-n4r~s., y ~lqu~ y!ve el ;.\r:,';Je.r~,ade'ro~, de~eo5'if"inte'néic)nes (. :',). Que se compar~,.ést,a :conducta, human:á, lib.éral,:y
:}::H~~p~a~f9?r,de: n~~stra~ .costas., iCóm.9.I,pqcs, sed posihle,qu.c)a.',ri~i~I!1~,.ley ~on.venga a -:r~~",'pacífica; "con las m~didas de' DÚOS pueblos 'COÍlsu's'hermanos disiden tés, y ia'dífcreilciá s'in
;.u_I~.oshi?.I}~~~.es.ºe ~os.~u~br~sil~pcentes, que 'a.o~ros.que l.a:~,,~'ie.0,~'f~"~lás,~qr,rcm.~pida.s?» ,~l r~:f:'duda será más ~lofiosa para Saneafé. Si sus arnlas se cmplearoá alguna vez ,a (a'vói'déIa
, ;,~~'.f\rg~~~.rr~.rj~o: ..pape,l,poJit_ic.o,..ecqnórnico 'Y l¡te,raTio 'de Carta¡;e~a ..4e:lfld.i'u.! 1.~l<O~J~,l.ln"
r.~.ICartagenade Indias, 12 de noviembre'de 1810. 'Biblioteca Naclollal, H'em~roteca,tollo
i0},li~rtadcOÍ11ún,'e1I~s no se hari dirigido áú~ conti.a los pueblos pr'eocupadcis pOrlai.supe:rs-
.;,.:,~'
:ri'¿¡éineS'del egoís~o,'6':por '~Ia"ambición de" sus' antiauos tiranos: ha sido con'ha' e)~ú)s
VFDU¡)96.' .'''[-;1.",.'."" .•. : ', ..•......'.',. le' .• ' •••.......
~':!i:'Ynismos.• Jorge Tad~o Lozano, docunlcntos important;s sobre las,negociacio~es q¿é'ii¿rie
.~~:~( ." i ':43 ..'
mn1entos encerraba UI1 dCScollocimicnro total de las soberanías pro~ adultos y un 11i110,publicado en uno de los suplementos de La Bagate-
clRmadas por las otrRS provincias y una clara afrenta a Popayán y la:
Cartagena. Así lo hizo saber el Argos Americano: Tío Valerio, dijo entonces el muchachiw, sabes a Jo que se me parece
Es preciso que el Sr. Presidente tenga a las Provincias no solo po.rdébiles, Carragena, Ahora verán, dijo el Viejo, la para de vaca con la que sale: diga a
que se le parece:
sino también por dema::;iadoignorantes, ó que de intento cierre los ojos para no
ver la luz. Una de las principales razones por lrtsque claman las Provincias por Se me parece, dijo el chico, a aquel Padre Capuchino que pedía limosna
en Charalá.
la Unión es porque no quieren ser subyugadas en ca.so de enemigos, lo que
sucedería 'necesariamente si las encontraran divididas y abandonadrts a su Todos tres solearon la risa a carcajadas, y el Viejo dijo: no lo anuncié yo, que
había de salir con una patochada'
impotencia. ¿Se le ocultará al Sr. Lozano que entre las Htribucioi,es del Congre-
so la.primcra es la defensa y la seguridad del Reino, y así ninguna Provincia por Pues en qué se parece CRrragena al Padre Capuchino? Pregunto Antonio.
miserable que sea deja de contar con los recursos de las otras? [." J. Unámonos, y el muchacho diJO' no se acuerda Tío Valerio que ese padre pedía a todos
porque unidos seremos invencibles. Nuestras divisiones domésticas es la espe~ limosnas para a(eirars~? Y lo que dijo mi Tía Úrsula cuando llegó a pedir a casa,
y lo que el Padre le respondió'
ranza de los viles enemigos del hombre Americano. Si eltos triunfan desgracia~
dos de nosotros, desgraciados de nuesrros hijosH. Qué fue lo que Úrsula le dijo al Padre' Replicó el Viejo.
Mi tía Úrsula le dijo que para qué pedía limosna para afeitarse, sino se
La iniciativa de Lozano tampoco fue bien acogida en Santa Fe podía raer las barbas, y el Padre le respondiÓ: yo no le pido a nadie limosna para
en donde Nariúo, quien había regresado de prisión, proponía desde quitanTle la barba, sino para hacerme la corona [... ]. Valerio, vos que estuvisre
por allá, laque se pareció Santa Marta' Cuando estuve allí refugiado y desco-
La Bagatela una república centralista, unificada alrededor de la capi-.
nocido me parecía una puerta falsa por donde entran los que no quieren ser
tal antigua del Virreinato y fundamentada en una aristocracia electi-
vistos; pero ahora se me representa (por lo que cuentan) a una galera de
va, cuya legitimidad se derivaba de una convención de diputados. forzados en la que todos están con el corazón triste, pero con la cara alegre por
elegidos por las provincias, de acuerdo con una fórmula proporcional: miedo al Comiere.
«uno por cada diez mil almas depoblación« (Restrepo, tomo 1, 1969: Yo no he visto esas galeras, dijo el Viejo, ni sé lo que dices Valerio, ni yo
tampoco dijo el muchacho, pero Santafé a que se le parece Tío Valerio?
p. 183). El proyecto centralista de Nariúo conllevaba el reconoci-
..Santafése me parece, respondió Valerio,.por el conocimiento de que ella
miento generalizado de Santa Fe como el núcleo de la unificación por . tengo, al Capón de mi suegra, .
parte. de las otras. provincias y la estructuración de lo público-estatal Saltó a la risa el Viejo, y preguntó ¿que tiene que ver Santafé con el Capón
alrededor de una soberanía única que tuviúa como referente esen- de tu suegra?
cial a la provincia de Cundinamarca. Además, había sido orquestado . Cada seis meses será cinco, dijo Valerio, que mi suegra le pela la pechuga
al Capón, y se le azota con ortigas para que culeque, y empolle huevos de otros
mediante una campaúa permanente de desprestigio de las otras pro-
gallos: el Capan los empolla, los cría, y estando ya grandes se vuelven con era el
vincias y de loas a las bondades de la capital del Virreinato,lá cual es . pobte Capón, y lo picotean a su gusto: y lo peor es que no escarmienta.
bien ilustrada en este diálogo ficticio entre un hoinbre mayot, dos .. . Si yo fuera Capón, dijo Antonio, había de dejar, que cada Gallina calenta-
rasus huevos. .
'.-" "'
Si tal había de ser e1agradecimiento yo en cáscara no más, los rompiera:
pendientes el Estado de CUI;dl~anmca ~~r~que sedividael R~ii;oen.depártá~enws: ..' dijo el Viejo. .. .. .
1811, folio 510, en Documentos sobre la [onTIación del premaiuro'Congresa de 181 L Aréhivo ,..
"
No, taita, dijo Valerio: basta que todos sean huevos de un gallinero, para
Histórico José Manuel Restrepo, Serie Revolución de la Nueva Gr~rada, rol!o JI volumen que el Capón los mire como propios: a bien de que no son hijos de gallo inglés,
4; ff. 441.613. Yaen ese momentQ la posición de Cund¡namarca~parecía como ~inenaza~te . ni dcotra parte. . . .:. . . ...
para las otras provinc¡ás bajo la advertencia de que las armas aúrl no'se habían dirigido ... EI muchacho que había estado en silencio prortumpió diciendo ¿a qué no
contrá ellas ,. . . '.. .'
adivinan a qué se me parece Santafé? 1". ) Se me parece a la casa de ñoa
. .43 ..,:El ATg~S A~e~i~ano:papcl políti~o;econ61.T1ico,Y
¡ite1a~iode'Car~ai~~'d-d~'Jndid.s, Casilda en el pie de la cueSta [ ... ] Porque allí, continuamente llegan a'pasar,
1810-181 L Suplemento, 27 de maxo de 1811, Biblioteca Nacional, Hemeroteca, Rollo pero nada guisan para los de esta [ ... J.
VFDUI,396...., .....

44
45
~ ..;.\I.gllnO~o algunos de ~<lsa sacaran provecho, dijo el Viejo; no hables mál
I .
de Il.-lJIC. A .le, que no es <151 en Girón, úi en Pc1mplonn, ni en Tunja ni en otras Tras el discurso centralista y concentrador del poder, .que en la
partes, prosiguió Anwnio; porque el que allí ["iene de comer: a l~inounolie historiografía keleológica y n'órm8tiva ha sido resaltado COI;'O'el-m'ás
f ucra.kd"nn,da wdo loqlc"" / e .. "
'. , , " • J St: gUl:::.aes para a lamdla¡ y si viene aloún., orientado ha2Ja la creación del Estado moderno, Cundinanlarca se
hue'ped, o /lega.I'lSlt",se salechupando los labio' [ I y d,e ISaCOrro que d"',
¡ .- ? poS....
....' ",
lee _ . comportaba como todas las demás provincias,en medio del va'c'ío po-
e 111110. regunto Antonio: Se,me parece, dijo el nit10, al entremés que vimos lítico dejado Jor la COtona espai1ola: defendía 'su soberanía particular,
represemar en Puente Real f I d '/ " .
. '.. e aque enrrcmcs en que regañaba a todos que en este c9s0 iniplicaba la 'conservaciÓn' de las prertogativas políti-
un h ombre desde un zarzo' y tod h " .
I . os pensa .an, por el vozarrón que sería ui1: cas y adminisfrativas que había tenido en la.coI01\ia<;. Sin embargo,
lombro.nazo, como un gigante. y de ahí se desengrularon quera l;n Pi~lCO tan
grandeCitocomo Felito,el hijitode mi h~m,ana Polonia[ ] Ea d" "VI . en el conflictd entre Santa Fe y las Provinci'as Unidas el debate entre
.11'
unja, y p.amp Iona,.a que se le parece al nitlo? ". ,IJO a eno ' y federalistas y bentralistas adquirió nuevas connotaci~nes: al entrar 3
_ No piensen en esa majadería, d!jo el Vi~jo: esa si era Pampina pensar en
formar parte de l!n jue'go de posicionaniiento estratégico de algunos
eS<l.:spartes. Eso no.merece que perdamos el sucño-H. pueblos y villal con respecto a las ciudades que pretendían constituir-
i
. Ef desprecio por las ciudades y provincias diferentes a Santa F . 105 «pateadores .• liderados por su pariente político, José Mnrí;¡ eMboncll, miencras Camilo
les eVIdente, así como el carácter protector, sacrificado y maternal d: Torres como vocerh del federalismo era el representanee de.los hacendados. Crea de esefl
da capital dd Virreinato, fa cual toma la figura de un macho priv~do manera unas identjdades peregrinas, de los cornerciances centralistas, pQr un bdo, y-de los
e ~uL,ascullnldad: .el Capón de la suegra, que simboliza la presiden_o h,cendados feder~listas,por el Ofro (Guillé" 2006, pp, 245.257),'.Esrahipóresis"
conemevidente en la medid8 en que Nmiílo hacín paree de úi,~' de lfls fan\Hias imegradas en '1.:"
.,(1 a c::ozano, Ef texto fue escrito unos Cuarenta y cinco días antes de una ,red social a la q1ue-pcrtcnecían comerci,mtcs, hacendados y fUllcion~:rios de.la Ai.tdien-
que est~llara la revuelta en Santa Fe que obligó a Lozano ' cias,' espali.oles y an\ericanos, y que los federalistas euvieron "poyos muy';_i;nportantes entre
y llevó .~.N .- l" . a renuncI,-r
1 . . . arlno a a preSidenCIa. Los ataques a las otras provincias y los comerciantes q~e dominaban Antioquia, Santilnder y Cartagena. Asimi~mo el apoyo
inicial a las tesis'ce¡\tralista de Nariilo de supuestos ~epresentalltes de 16s.,h3cendados o de
s~ ~rop:~:~sta Centra liga. alrededor de Santa Fe no ponían en juego la oligarquía' granadina como Santander, Ca1d;u, Ricaurte o José:Ayala/no puede ser vista
I n ple~&,nte la personalIdad de Nariño, como sugiere Restrepo", sino' como simple oporrJnismo. Tampoco el de hacendados COlllOlos Caycedo, Luis y Domingo,
JosIInt~~I,~espartlc~lares de la provincia de Cundinamarca como sede o [os Lozano, José María y Jorge. El federalislllO y el centra¡¡smo~,n la Nlieva Granada son
irreductibles al con(llctQ clasista. '.
e g~ .I~~no colonial; centro de la actividad burocrática y máxima
benef,clana de la Casa de 1 M d ,'. b -47. José Man~el Restrepo escribe en 1825, 'cuando valor~ba él federalismo como el
I '. " a one a; Sintetiza an, adicionalmente, principal error de la!••Patria Boba ••, lo siguiente sobre Nariilo, lo cual puede ser aplicado a
e pro:ecto de un¡{lcaclOn poIftica defendido por la aristocracia que quienes apoyaban 5(1 proyecto centralistay atacaban el Congreso de las Provincias Unidas:
se ha~la formado al amparo de la administración virreinal y que ahora ••La-principal obosición contra el Congreso nacía_d~l presidente Nariilo y de La Baga-
<' tela que Continuaba haciendo la guerra a las provincias ya-la federación. Narii10 qúería que
sIe99v2elaamenazada por las élites de las otras provincias (Uribe Urán se estableciera un gobierno central en Saneafé, y ninguna consideración le apartaba de
:pp,149yI73)<6. . : • r' •. -
semejante smema ••.¡ . . . '. . ,
, .••Decía que en el taso de entrár Cundinamarca en la federacióri, tendría que ceder la
44. Suplementoa La Bagatela nº 4 4 d' d . . , . " casa de mOlieda, la' rbnta de correos y otros ramos de hacienda, sin los cuales 'era imposible
J:!emcro~eca,rollonoVFDUl~1709 '. ' e .ag?sro e 1811. BlbJ¡o~eca .Na~ional,
'q:ue s~stuviera su ratigo de provincia independiente, De aqur infería ser preciso adoptar uno
45, Al referirsea La Bagatela afirni' '.Es .i , "'0 e', " '"
d
. . - I .

de losdos partidos o mantenerse aislada en el ce.ntro de las demás provincias confederadas,


~acernG'ás
divergeútcslasopinionessobr:~1Sistt:~~d~g~~~~fó~?/d:bCt~~ld60:
frutos~e perder su soberanía\ y que el congreso ejercería la autoridad en todos los.r:mlosde la
ueva ranada, de fomentar ochos mu durade c...- p arse en a
administración públ'ica. Tales extremosque fueron propuestos por Nariño como únicos e
- cias y de' d' - : . Y
'o,' ros entre '_undl11amarca y las otras provin-
'- tan;o a ~.n:aega,[;ef:~~Om,~lgUle~tela Ui(\RiÓ~.
Algun_~sde-e,stas co~sec0el~cia.'.sse debieron no iilevitables eran fal~ps, pues habr? el medio de disminuir,,!os gast~s del gobicmo provincial
l

. .." auto;"
su estrepo,tomo" 1969,p.I83). ': . de~~ndinamarca, Y:l1o.sostener un tren de empleados igl.1alesa'los que existían en Santafé
46. En unodc'lostrab' .á " , .., .... " cuan'doeracapita(d~lvirreinato ••:.. . "'. . .. '. . . _.....
.-, Colombia, Fernando GuÜléna~~~s~ltsa sl~g~~CI;os,.y~f~pl~ios.sobre', ~'Ipoder político en
.'. ..Narií1o tambié;n decía que eritraría 'en la confederación. luego que hubiese reunido la
proyectC?"cen.tralista representabCl a los come:~i~:~ts:: ~eal~~auesevga"G¡n
la cdualNarinl~o Con su provinci'a legal de Santafé, que se extelidía a los corregimientos deTunja, Socorro, Pan1plona,
. .' rana a, con e apoyo de
M~'riquitayNeiva (1.. )' (Restrepo1969,tomo 1: pp.,213-214). ".. ..
46 . !
i 47
se como capitales de los nClevos Estados provinciales, tal y como lo ricano de CanagenQ ilustra la manera como la publicidad ele las elite.,
analizar.emos con posterioridad. En estos términos el federalismo per- rcoiona!es, incluidas las de Santa Fe estaba, como lo V8 (1 estar ia del
o .
mitió la reivindicación de las autonomías provínciales y locales frente conjunto de la elites políticas durante el siglo XIX, rotalmeL1te onell'
a Santa Fe, al tiempo que el centralismo permitió la reivindicación de. tada hacia la construcción y' el control del aparato y las instituciones
autonomías locales..frente a algunas cabeceras provínciales. Además,' estatales. Tal estatalización de la opinión pública elesele el nacimien-
en los años siguientes, fundamentalmente elurante la segunda inde- ro mismo ele la república va a poner a la sociedad civil en función ele
pendencia, la discusión entre federalistas y centralistas entraría a hacer las luchas por el poder del Estado, y a eL1torpecer la formación de
parte de otro juego estratégico y discursivo, donde la cercanía o leja-
publicidades autónomas y la articulación ele los públicos subalternos.
nla política del eje ele articulación del Estado definiría las posiciones Los periódicos y los otros medios de comunicación adquirieron una
con respecto a la estructuración de lo público-estatal". Por tal razón, función muy clara dentro ele la producción del orden público: permi-
líderes políticos como Naril10 y Santander fluctuaron entre los dos
tir un tránsiro inmediato del ámbito de lo privaelo a la esfera estatal;
discursos en diferentes épocas, no en virtud de principios abstractos o por ende, quedaron supeditados a la estructuración y el desarrollo de
de la lucha por las autonomías locales y provinciales, sino de sus res-
lo público-estatal. Con frecuencia en el siglo XIX, los gobiernos crea-
pectivos lugares dentro de las relaciones de poder político".
ron sus propios medios para hacer públicas las ideas privadas de quie-
El conflicto entre federalistas y centralistas durante la primera
independencia refleja también la relación particular entre dos di-
~>:'" nes ejercieron el poder estatal. La autonomía de la sociedad civil con
¡'ji respecto al Estado, la función crítica de la misma desde un ejercicio
mensiones de la esfera pública-política: la de la publicidad y la de lo
"'Ó' libre y razonado de la opinión pública por .medio de la comunicación,
público-estatal. El debate realizado en La Bagatela y en el Argos Ame- :./< que según el análisis ele Habermas constituyó la esencia de la esfera
~iJI;.,.:. pública política en Francia, Inglaterra y Alemania, no tiene lugar en
48,. Véanse las características de este debate donde se pusieron enjuego al mismo
,.,". la formación de la República en la Nueva Granada, pues la opmión
tiempo las concepciones sobre el Estado y las estrategias políticas hegemÓnicas y ,;.,i(" pública se caracteriza por ser uno de los instrumentos fundamentales

1)~i!~;f~r:;{,~f1:]#;f¡g:~~::;~:~:
iªE!;;~[~~
contnlhegem6nicas dentro del Congreso de Cúcuta de 1821 yen la Convención de Ocai13
de 1828, en Banco de la Repúbliea (i971) y Luis Javier Caicedo, Alicia Trujillo.de.Epps,
María Victoria Anzola de Pineda (1993).
49. Santander retrata con precisión estas tluctuacioi1es en-retación con su posición
pot[tica; ~Yohe seguido constantemente una misma línea de conducta: yo no he sido hoy
patriota, mañana godo, deSpués otra vez patriota, (uego centralista. federalista, dictatorial,
monarquista, republicano¡ etc. Siempre he sido republicano y fui amigo entusiasta del
general Bolívar, Msta que vi que no se trataba de buena fe de plantear y conservar instruc~
;;•.h',.,
4,.Los proyectos de unificación
ciones republicanas análogas al siglo y los sacrificios de Colombia. En 1813 fui federalista,
lo fui en 1819 y 1821, cua"ndose reunió el congreso constituyente de Cúcuta; después fui
centralista por "deber, porque en calidad de'vicepresidente debía someter mis opiniones
~~~:>
'.. El proy'ecto polftico de u~ificaciónde laNuev~Granadap~o-
privadas al código que debía haber recibido de la nación, y si CQnlO él fue central, hubiera
'f,i":/rhovido por Cundinamatca era bastante vago, pretendía crear una
sido federal lo habría'también sostenido con calor como debe sosr'ener el jefe de Venezuela ~t;i:república centralizada y unificada alrededor de 'una soberanía nacio-
el que (os pueblos acuerden y proclamen. En la convención de Ocaña fui federal.ista, porque '.'>halrntiderna, producto de un~convención de diputados, una especie
allí debía d<lr la opinión libremente; pero en todas estas épocas, constanteni.e~te he'sido
amigo de.la libertad.y he puesto el mayor cuidado en gobernar, respetando las leyesi los
~h~,":'e',~'cubre los intereses de los c'~merciatu"es y las vicjas generaciones santaferei1as despojadas
derechos y las garantías de! pueblo,.. De Santander a Martín Tovar (Gilmore, toritO 1, 1995;
'p. IX). Con.respecto al debate e~.;treSanrande~ y Narii\o a partir del Congreso' de Cdcuta, "}.'{,'dcl poder por esa extratla combinaci6n de militares y hacendados que ahora parece tener la
!.::~~::aprobación y la simpatía de Bo!ívar, a quien :ímportaba que talesdisputas se cortasen en
GuiHén, dentro de su análisis exclusivamente clasista, retrata el cambio de opinión de uno
:~.+:.be,l~eficiode sus proyectos~ vastos y ••mq~emos,. de e.rtgrandecimi~nto.de la NueV3 Golom~
-Yotro.: ,«La polénlica 'tomo apariencias realmente absurdas. Santander, el antiguo federalista
".:.:¡;ia; (Gu¡lIén 2006: p: 280). Un a"áli,is 'másamplio de eita disputa entre Santander y
de-1813. se había hechócéntralista, como sus amigos, al tener el poder ensus,manos.
:':;'>Naoií.oque parte, sin embárgo, de la apreciación equivocada del cClltralismo de este último
Narii'l.o,
.
entotfces,
.
se'convierte ei"l'-eldefensor de un vago federalis,mo que. en realidad
.'
":'en el Congreso de Cúcuta en Bushnell (i985, pp. 282.289). . .. .. .

48.
'49
':¡. !
de asamblea constituyelite, elegidos por las provincias y articulados i\ Los arg:umentos para defender este tipo de proyecto de unifica-
alrededor dbe ~1l1pa~:an~endto compuesto por una aristOcracia electiva,:ili . ción partían de la naturaleza heterogénea de los pueblos, la pérdida
que evoca a a pLi ici a representativa del Antiguo Régimen, Sust de la eficacia ¡de la ley a medida que se aleja.de su centro de produc-
característkas estaban inspiradas en los modelos republicanos de la' J,Ción en un Pi'ís tan vasto como Colombia y la dificultad para creu
ilustración mezclados con elementos propios de la experiencia ingle-""'\i identidades cpn un Estado lejano, Na'ril10, por su parte, atacaba el
sa, aunque en La Bagatela .Jos detalles no resulten muy claros.' .jj proyecto por !la falta de personas capacitadas en las provincias para
f Por el contrario, el modelo de referencia para el proyecto de ji administrarlo,! el costo de la burocracia, la debilidad frente a la agre-
uni icación de las Provincias Unidas es descrito con precisión por. ,., sión exterior y la derivación de modelos como .el estadounidense que
Mlguel de Pamba en el Discurso Preliminar sobre los Principios y Venta-} no respondíart.a la idiosincrasia de los granadinos. En cualquier cir-
jas del Sistema Federativo que sirvió como presentación a la traducción:~ constancia, u~os y otros fundaban la legitimidad de sus proyectos en
de la Constitución de los Estados Unidos de América. La concepción.; motivos social,es inmanentes: el reconocimiento por parte del pueblo
del Estado tenía rasgos típicos del orden público connatural a la orga- ." . éomo suma de individuos y de los pueblos como comunidad (a partir
nización política moderna: "El nombre de Estado supone una admi- ";'.... de formas de representación políticns que mezclaban lo público clási-
nistración fixa, una autoridad que tiene un centro, un poder executivo, ca con lo motlerno y con la publicidad-representativa del Antiguo
rentas ~slgna 'd as para d elensa
f d e la nación &c» (De Pamba 1811: p. Régimen)" y frnnscendentes: la irivocac. ión de la religión", Sin em-
XXII). Sm embargo, su estructuración es un 'ejemplo claro del encuen- bargo, los límites territoriales para el nuevo Estado no .estaban defini-
tm entre.Ia publicidad del Antiguo Régimen y la publicidad burgue- I .' .
sa fl' '. . d d 1 1
,con u..,encla.m. splra ...a.. en 1110 e os c a's'l'cos y modernos. el "Conse- . so. El sisteOU'1
I
electora! de (<Ida uno de los Estados o rcpúbIÚ:'<ls
d cvidcnciab?d 1la
". - . - complejidad de la representación. Si tomarnos el ejemplo del Esmdo ,e~Antioquia y e a
jO Anfictiónico de las doce ciudades Griegas, las Dietas de los Suizos, Constitución del mismo del21 de marzo de 1812,encontramos que encada parroquia se
las de lo~, Baravos y el Congreso General de la América del Norte" "i:/'c.. debían reunir el último miércoles de noviembre, y los dosdías siguienre, los ciudadanos
(lb'd ",,) E I b aS..'e.',como titulares de una soberan'la de decI'sl'o-n \(;.'.~~.iF.~::'.. _á'p{Ospara votar d,e acuerdo con los requisitos exigidos en virtu..d de u..iu fonna pública-
I ., P"~,I.II. n a .... ( lb d d d d b d' 1 "d
" 'lí(;,f,}::~:clásica varones i res mayores e e a pa res o ca ezas e lami la, qüe VlVleran e sus
I

estaban l~~ pequeños E,stados, constituidos mediante un contrato de ,,,:P_~~;:3;!;:'rentas u ocupacioi~essin ser dependientes, que no tuvi.eracausa criminal.¡..nidiscapacidades
co.~fte ind.•.!
.v,.'
•.
....
i~ualis.ta. 'Es,t'Ús se reunirían luego en un gran' .Estado en .i1k~!\~( ..~l~ntales o a[guna~sfísicas... ) para elegir a los apoderados parroquial~.s.Luego el tercer
l

. . " "::~Ah':.,lunesde diciembrellos apoderados provincialesse debífln reunir para nombrar a loselecto-
~i,rtud deAwn pacto. recíproco para crear un cuerpo Central Soberano, .. ;\\res y a un Síndico p¡r~curadorGeneral, quienes junto con losa[¡;:.aldes ordinarios"nombrados
mular de la soberanía nacional, entendida como una soberanía dele-.;', porlosregidores eonsrituian el Cabildo, con todasu publicidad representativa, y el Cuerpo
ga d a d e ul1lon.y
." representación del conJ'unto de los pueblos, y desti- "c:( Electoral
_. del distri~o.Finalmente, el tercer lunes de enero, los
'. electores debían nombrar a
d .;\~J9s..senadores. los represen.tantes a la dmara, y escos conjunramcllte debían e1egir.con
na a a garantizar la defensa común, promover el bien general y ase' :.':.'posterioridad al prJsidente y a losdiputados al Congreso general de las Provincias Unidas.
gurar los bienes de la liberta. d, La coexistenCia d.e estos deis tip'os de .:::'i': "'eada cargo, de ~cuerdo eon la publicidad representativa del Antiguo Régimen, se le
b ~ .,. .'>~:,~:asi~aba un tratan~iento especial, a lasdos cámaras separa~as; muy)luslre, juntas: Excelen.
S? erama, una,origü1aria, la dedecisiém, y otra' delegada, la riacional, ,.\ cia, lo mismo que JI Presidente, a los consejeros, al Supremo Tribunal de )usticiay a sus
tenía como f~ndary\e~~o una concepción ..orgánica' y sistémica del rn-Íinisúos: Señor{a,ly en el trato familiar a todos 'los'funcion;úios públicos er4e Merced
mun~~ y el univ~.r~(J,~ezcla de los círcul~sconcéntricos de B~rke y < (UrlfieVargas 1977: pp. 421-467). .' .... ... ..
de la flSlca de latlustración. En consecuencia, el, Estado sería una xti •..si:' El Áctad~ Federación de las Provincias Unidas empieza rezando: ;El~eln~mbre
. .... . !;i~;,;;dela Sal~tísirnaTrit)idad, pad~e,hijo"yespíritu santo. Amén», rrúentras la Con¡tituci9~ de
. gran máquina política, compuesta de pequeh~;'círc'~¡~;','de los cuales :,e, Cundinamarca delllb de marzode 1811se esiableei6•.•usandó de la Facultad queconeedió
c~da uno tiene el movtI!1ien[~ de su '~otación'polítiCa sobre su propio exe, y está ""1":'W~" DiásaI hombre de teunir en sociedad con S'usserriejan~~$,.I'.bajo,'pactos
y condiciones que le
. : dls~Uesto para u~irse ~ nuevos c(rculos, mientras'q'ue,"u~Yinfluxo'general presi.:.' "\;'!-~'J.afi~~cen el goce y tonselVación de los sagrados e imprescriptibles derechos de libe.rtad,
.¡,

de sobretodos, pre~ervando la arman fa de su giro, y iestririgiendoá cada unó . i:' s~guridad y propie~ad.(Uribe Vargas 1977, tomo l. pp,'307 Y 365). Esta hibridación
. ~en,:ro ~e l~..~rbi~'a'p'rescripta por la c?á~~,~~~i6~1.,si_~.F~~~i-
p.a.raobstruir o inju~ ::é~.políticaentre el catÓlicismoy la institucionalidad mode,ma,especialmente en su proyección
fiar a ~~ng~no.de'e1los [Ib~Lp. XIV):' 1,., -. ," .. ~'" ,',',' " .:Y:..:hadalavida cotidi~na, es llamada por Carlos Fornlenr «catolicismocívico.•y considerada
. ,',' '. 1: ~.r~~1;~:;.'c~~o'el camino de ~ispanoamérica hacia su modenlidad propia (Fom1enr2006).
50 I~;! .' 51
dos con claridad, ib"n desde el núcleo del Yirreinato, la Nueva Gra-
nada propiamente dicha, hasta todo el conjunto del mismo, incluida desconocido hasta ese momento en Hispanoamérica y (avoreció la
formación de una nueva esfera pública;),'
la Capitanía General de Yenezuela y la Presidencia de Qui(Q,
De acuerdo con esta Ínrerpretación monista, entre 1808 y 1810,
El destino de esta lucha por la unificación del país no (uedefi,.
. antes de la fragmentación del imperio y de la irrupción de múltiples repú-
nido por el triunfo de uno u arra proyecto, o por un pacto constituyen-
blicas con pretensiones soberanas, la rebelión contra la invasión (rancesa
te, sino por la reconquisra española y por la guerra por la independen- en la España peninsular y ultramarina fue parte de una misma moviliza-
cia, La existencia di: un enemigo exterior, como ya estaba sucediendo ción social y política, deteni1inada por los peninsulares, que dio lugar,
en 1815 y 1816, completaría el proceso de unificación", Empero, la como una causa inmanente, a una revolución liberal con consecuencias
tensión entre el universo de lo público-estatal y el pluriverso de las disímiles a uno y otro lado del Atlántico, debido a las distancias geográfi-
provincias, derivado de las soberanías revertidas y de los órdenes eco- cas, las diferencias en la eStructuración del poder político y los diversos
nómicos y sociales que las sustentaban, dejarla su impronta en la gé- desafíos que estas. implicaban en términos de la esfera públicaH, Incluso,
nesis del Estado y reaparecería durante todo el siglo XIX. Guerra sostuvo que en estos arios la independencia solo hizo referencia al
invasor francés y no a la monarquía española",

5, Soberanias e independencia
53. "A pesar de \<l desilusión y del resentimiento provocados por la real orden en
buena parte de Ins élites americanas, 1<1convocClcoria a elecciones representaba una extraor-
diruuia novedad para América, Ilamad::l por primem vez en su historia a enviar a sus
El proceso de unificación política en la Nueva Granada no es
diputados al centro de 13Monarquí3, no solo para representarla, sino para p"rticipar en el
comprensible sin establecer la relación entre la proliferación de repú- mismo poder soberano. Por esto, y al mismo tiempo que se protestaba y se intent<lb<l
blicas soberanas y la formación de 10 público-estatal, que tiene como , obtener una mejor represcraación, se Ponía también en marcha un proceso electoral que ib<l
punto de partida .Ia crisis de la monarquía de los Barbones en 1808, a movilizar a todas las regiones y a todos los actores políticos de América, del norte de
México a Chile y al Río de la Plata. (Guerra 1993, p. 190).
En la historiografía contemporánea, Fran<;ois-Xavier Guerra puso el
énfasis en el carácter unitario entre la .independencia hispanoameri- .54. Al comparar la continuidad de las Cortes de Cádiz COnla Monarquía Espaiiola
dentro del sistema político peninsular con.la situación en Hispai'lOamérica, Guerra afirma;
cami y la revolución liberal española que.la antecedió y acompañó,
«La situación era totalmente distinta en la América insurgente y la solución de continuidad,
como diferentes manifestaciones de un mismo fenómeno político de~; evidente. En primer lugar, porque la négación del vínculó con el gobierno central de la
tro de la monarquía o el imperio español (Guerra 2003), Asimismo, Monarqura -con el Consejo de Regencia y las Cortes primero, con el rey'después- equivalía
resaltó el rechazo generalizado en la población de los virreinatos, es: ,,~también a la disolución de los vínculos de los pueblos americanos entre sí, pues h"sta
pedalmente entre las elites criollas, al ([¡¡tamiento discriminatorio ~? 'entonces su unidad resultaba no de vínculos horizontales sino verticales. En segundo lugar,
'/t::' porque no existían en América instituciones represenrativas del reino o de la provincia que
h~cia lo~ americanos en lo relacionado 'conla representación política ~;~;,hubiesen podido sustituir inmediatamente al rey",
en la Junta Central Suprema y Gubernativa del Reino y en el Consejo , .",:,,;:,-. ~Deahí que, aunque el acto reflejo de convocar primero una Junta y luego las Corteso un
de Regencia de España e Indias; y su relación causal con el tránsito >:: Congreso general del reino fúese coherente con d imaginario político tradicional de los ame.
del juntismo a la IndependenCia,' Dentro de la misn1a línea deariáli- {~:.ricanos e incluso con lo previsto en las leyes de Indias, faltaran precedentes para esta reunión
~,;"y.reinaseuna gran incertidumbre sobre los ..pueblos .. que de,bían participar en ellas (... )>>
sis, Guerra evidenció que en forma concomitante y paradójica', la
~:'::_'.',,,
,.'," -55, ••El problema americano era)déntico al de, la Península: ausente el rey, cesaban
convocatoria general a' eleccionés para p~rticip~r ~ri~1gobierno'cen- _;::i~:ta~lbiéntodas las autoridades delegadas y babía que constitui~juiU3S que el)carnaranla
tral español permitió la apertura de un horizonte político de sentido ':~T's~beranía reas'umida po.rel PL!eblo": . ;'" . . .
", ' ..Es en este con,texto de aspiración a poderes dotados de una .legitimidad indiscutible
." ~,'; ':::~~s donde hay que situar la Independencia de l(lque se hab,!acon frecuencia entonces y que
52. De acue~do con 'la _te~inología tomada prestada por.Thibaud del Menéxeno de :;~:1)0 hay que confundir con la de los tÚ10S posteriores. La Ifldependencia de la que habJan lo~

.Platón, la unificación política .no se produjo mientras la guerra se mantuvo en el struis, entre ::>Aocun.,entos de esta prime'ra época n'a es una t~ntativa' de sec'esión del conjunto dc.lfl
pueblos henn~nos, Si~lOcuando se cQnvirtió cn'poknlOs guerra a muerte contra elenemigo ~"':!-:'10onarquía, sino, al contrario, una manifestación de patriotismo hispánico, la manera de
1

externo, convertido en tal dentn? del rnisn10 conflicto bélico (Thiba"ud 20~2 y 2003)., . ~~',librarsede la dominación francesa, en la que se piensa'que está, a puntode caer la Pcnínsula~
';'(Guerra 1993, p, 127) . ..' '. ...

52
t,;, ,
'-~:i':"¡.
" ! ~~ch~ CRr8ct~r l~nit8ri.,? entre la independencia americana y [a ~,}::-)~,,~
esta soberaní~ revertida te,nían una existencül social y territorial cla~
re' oluclOn liberal e'pRnola tiene en su base un elemento indudable. '~~i.'~;:~'
ra, aunque Ids límites físi'éos"TIO'- estuvieran rou:llmcntc est"ableeid6s.
mente común R la Península y a los reinos de ultramar. L8s Abdica. ' En la Nueva ,Granada estaban ubicaaos en los ámbitos de innuencia

.i~:l~~;~
J~E ~~~~~~i:f~ .~I\••
;~~:Ii~~i~:~
:~lS~~:~:i:I~~~r~~~
~:
reglO¡ no tuvIeron ya ~na. aU,to,ri,dad reconocida») (Annino 2003: p'.
161); Tanto en la penll1sula Ibenea como en Hispanoamérica se in.
~I'~:~:;~'~:~;~

:';¡';,.:,;f
'-:'i;:~:.
e
:a s~o:!ri:~;~:i~f~:~~~r~~~~~i:r~1~"0
nica y corpof$tiva
I
p~:::' ~e ~~I~I::¡I~
de la sociedad!
~~a~l,e~~~~~i~ít~:;~Srg~~
de 'acuerdo con la cual «(e!cuerpo
político se COrcibe como un conjunto de cuerpos y estamentos -los
rento Henar e:te doble vacío de poder recurriendo a la concepción ;¿"'O." diversos estados- dotados de sus derechos proPiOS(sus lIIra), El poder
~radlcl~nal PdolItlcaespaóola, heredada del periodo de los Habsburgos ,.:,.•.
..•.'.;.i.•.,",,'" real, como un:a jurisdicción suprema encargada de velar por el respe.
lie c,anlormi ad con la cual en caso de vac<1tio regis, la soberanía re~' ro y la conseryación de esos derechos; un poder, pues, limitado tanto
ver¡:la a hlos pueblos, Esta idea había sido transiormadaen la cultura i,'~,r,:. \.'.,'.',.,.'.~.'.'.'.~...'.'.'.',.," por la existenCia dé esos jura como por la ley divina y la ley natural"
po ItIca asta convertirla en un imaginario generalizado" y en el mo- _' (Guerra 1998: p, 124), En consecuencia, la soberanía revertida se

~~el~:,~ ~~i~~u~:ls~~I~~ ti~aI~~;'~~~l:;~t~~~o~~II~~I~,~e~~:~~~c~~:;~:e~~~~~ '.~ :'\:j'. :;i~,~e;;~~~a~b ~~~;IC~~~1~~~r::~i\~~:~~t~le~nA:~~~~~g~~g~:~~s ~~a~i~


por Jovellanos, la escolástica espal101a y el iusnaturalismo derivado' ,.r,,;..,... ,.•.'.•..•.,•.(,' ••. soberanías plJrales y comunitarias, y no en la lógica contractual e
partlcul~nl1ente de la'obra de Puiiendorf'i, Los «pueblos» titulares de' "individualista Ide la soberanía monista del Estado moderno, Los pac-

5~. ''''~o. hac: (a![(l iri:t.";busc<l[ el origen de 1<1


~pogr~n ~~s.
reversión de 1" sobcr;míFl en la que ~e
cluda~.es.d: Alh~~ica para (omlar en 1809 y 1810 j untas de gobie~no, en obr~s -
.~;'1~,f' ~~se~ ~~::e~~ :t~~6;~
r~~~~~ r~~I~,~snd
j
¡
:~::q~ i~~d~~I~,I~ tra~~~~a
~:~~::'~;
individuos, y 6ntre estos y el Rey, iunci0l1an dentro d;(una pirámide
e 1 O~O(I,t-en fe~llnl~cel:~I(lS de );15doctrinas de Suáre: o de orfOS aU[Qres de la en la cual el hlOnarca no es «una potestad uniiícada"absolura, no
n~~eslcolát,~~_:ae5pan~la d~l.sl~lo XVI! ~ en l~ influencia de los filósofos de las Luces-, sino I . '.
q e lo ~e,~~1C~ a un Imagm~f1o POhtlCOy Jurídico profundamente enraizado en todo el
"~o ,(dé,. limitada por r:adie y de la cual procede toda autorielad»,. como el
mundo hISP,~nlco'ymás parfi.~,ulannente ell AmériCH" (Guerra 1998: p, 113) 'J"(r;¡1,~.soberano modFrno, sino el cuerpo superior y la última ,instancia den-
; ''', 5~. ~:;;:acuerdo con Al~_1,11ll0, la transición del autogobiemo soberano de las juntas a la '+trO de los meqanismos de justicia.arbitraje (Ibíd" p, l31),
,mal~clpacl,on~e la Corona',r~~o Como fundamento el DejuTe natuTae ec gentú~mde Puftendorf ,,': .. ' Al dars9 la vacario regis y la vacario legidocal,.Ios pueblos no solo
~~o a ~eon~~t: la neoescol.a,~tI~aeSp<lllo!¡:\. Sin duda Puffcndorf tuvo una influencia clara en ' ""X..récuperanpleilamente su 'soberanía, enconsohancia con el ilnagina.
Isp.anoamenca,.como lo demuestra Stoetier (1966) y fue bien conceidaen la Nueva Grana. '
da, s~no.satene~los a la nlención explícita que hace de él Finestrad en el Vasallo Instruido, al
.s'rio pactista, siho que deben construir un nüévo marco de referencia
con~ld~rar sus libros como Ulla lectura daúina para los granadinos y a él COmo uno de ••.105 ;.~¡/para la sobera~ía en su conjunto, dentro del unlbral entre el AiHiguo
e~~r~~Je~~s~asmás ce1~brado: que escribieron con 'poco respeto y sobrada avilantez Contra la 0ii~:Régimeny el tstado moderno, en el cual los mismos fenómenos poli-
re IglOn) a e~~ldencla~ segun Olmeda,. (Fincsrrad 2()(X): p. 42). No obstante, la influencia . :;~+!;_tic6s que se p~esentaban en la Colonia empiezan a ser redeiínidos en
dieNla neoeGscolas[¡caespanola sobre la gene~ación de la independencia, al menos en el caso de 'e',t.relación con la nueva articulación del conjunto de relaciones socia-
a ueva ranada esclaral'IlOpu d 'd d ' t ....
lo ha ,,' . e .cser,const era acamo una slmp e ,reminiscencia, Como ;¡;."¡J,sycon,los nÚevos reierentes desentido. La vida política se abre de
ce ~n,lllnO, S1110 como unelemento ceneral de la (onnación del amplio grupos de abogados
que PjrtlClparon en la lucha por la independcncia (UprimI,lY1952#1954). La combinación "'est~manera a' diferentes combinaciones entre lo nuevo y lo viejo,

~
::"H~ ovell~nos, los ne~scol.áticos espaii.oles y amores cori1o"P~ffen'dorf.nó:aebé'extrallaren
g po de d.us~radosque desde finales de la segunda mitad del siglo xv[][ había adoptado un
(iihirela püblididad representativa, lo públicoCIásico y la publicidad
':i,,'/'. ..1 .., .
. . I .
••método eclectlco>l! el cualle.permitía adecuar las tt~oríasa una vida sOcií31tan'diferente a la .".,::;;:~:'
58. «El pueb'lo de los teólogos españoles del sigI6,xvl,.era un ente abstracto, era un
europea COmala de la Nueva Granada: .;rodo indica que los il~strados han hecho suyo desde~: \:f'9~plemento teÓri:co de una concepción metafísica de l~-'~ÚgnidadreaL El pueblo de que se
muy te,n.lp~n.~..ell!amado 'método ecléctico', que se encucntra en
tados ellos y que constituí~ ,.<;:,l#ibla'en 1808 es c~ncreto; los cabildos, las corporaciones, las juntas, en fin eran los cuerpos
~:~acntlca In,lclal,.~r?imPortal~[e, del prin.dpio de autor y del 'texto cari6nicó\ y por esa vía, ".~~:jrrtenned¡os de la sOciedad. En 1808 y 1809 se afirmó una concepción concreta y pluralística
1 pasaden d.lre.cclon del ,reclamo de la lectura "detextos múltiples, y en fin',de la libertad de . "0Y:Cle'.iasoberanía qud condicionaría no solo la crisis del Imperio sino ttlmbién la independen.,
ectura, eeSCntura y de lnlprenta. (Silva 2002: p, 626), .' "': Cláde las nuevas r~púbtlCas. (Anl1lno 2003: pp 163 Y 164),
" , I
54 !
I
55
bl;rgucsa, entre 18 soberanía de 18 nC\ción y la soberrlnía de los pue- la independencia de HisP811oClllléric8., can bien ilustrados por Guerra,
blos, entre la rcpresentnc'ión política ele los individuos y la procuración Annino y la historio.grafía que se deriva de sus trabajos, no pueden
de las comunidades, entre 1" vida de las cilllhdes y las villas y la de la ocultar las diferencias entre los dos procesos derivadas de elementos
nación. Por consiguicnte, en América, en palabras de Annino, al lado endógenos, particularmente en vitreinatos como el de la Nueva Gra-
de la revolución.de los criollos se da la revolución de las cOlúiihid~- ..nada donde la proclamación de la independencia fue precoz con res-
deslocaJes (Annino 2003: p. 160).
pecto al conjunto de los reinos de América. Estas diferencias le em-
No obstante, esta sugestiva explicación de Guerra y Annino piezan a dar un carácter particular al Estado en Hispanoamérica.
encuentra sus límites en un causali.smo eurocéntrico. Ambos, para A partir del entramado de acciones colectivas que caracteriza
contrastar la historiografía patriótica que supone la preexistencia de a la Independencia ele la Nueva Granada, el análisis de lo público-
las naciones hispanoamericanas con respecto al movimiento de inde- político \' de la génesis del Estado exige la superación de los dos
pendei1cia y el claroscuro entre una América progresistas .1'una Espa- causalismos simples, dominantes en las corrientes historiográficas que
11a retardataria, ponen de relieve el carácter unitario de los cambios lo interpretan como un cambio estrucwral: el teleológico, promovido
que sucedieron dentro de la monarquía espar10la, en Europa y en
por la historiografía patriótica, que. pretende encontrar un inexisten-
América, y tienden a minimizar o a subvalorar los efectos que sobre l."'"
i{iY te proceso continuo de emancipación nacional desde la colonia hasta
Hispanoamérica tuvieron los procesos intelectuales internos, los le-
la independencia, y el eurocéntrico, característico de una revisión
vantamientos populares, la independencia de los Estados Unidos y la
Revolución Francesa; especialmente en los imaginarios y las prácticas .
.o,''.
;;.:.
- historiográfica inspirada en la noción de las revoluciones atlánticas
políticas, y en las expectativas de los americanos. Así como hoy en día ..' .. de Godechot y Palmer, que sitúa todas las causas en la crisis de la
es imposible sostener, sin caer en ar1álisis contraevidentes y '""i::' Monarqura Espat101a y en la revolución liberal acaecidas en la Penín-
teleológicos, que la Independencia en Hispanoamérica es el resulta- sula. La emergencia de una nueva esfera pública a partir de 1810 \' de
do de un proceso acumulativo de emancipación, tampoco resulta cla- e.~ los proyectos de construcción de un Estado moderno en la Nueva
ro que la causa resida en las transformaciones internas de la monar- Granada tuvieron su origen simultáneamente en la rebelión conjunta
quía española y en la falta de reconocimiento en pie de igualdad de
las juntas americanas. Si acogemos esta tesis; la especificidad yorigi-
;~g:J;".:'¿~'.participantes con tos de la Europa en una lucha ~omún contra el absolutismo de las
nalidad de las revoluciones hispanoamericanas terminarían refundi- ~7':,~~'i,~~iéjas monarquías. Acaso prescindimos de esa í'lmplií'lperspectiva. Podemos confinarnos,
das en la simple desintegración de la monarquía, como consecuencia ~t:~,:.: ..por contraste, al mundo ibérico y preguntar si los movimientos hispanoamericanos fom1a#
de la invasión napoleónica y de .Ios desaciertos en lo atinente a la 'N~i;:,'.rónparte de un proceso de reajuste dentro de la monarquía éspaii.o!a en su totalidad. £Sto
representación política americana de la Junta Central Suprema y \;:;,/~:',q.uieredecir que Hispanoamérica compartía con Espail.a los mismos problemas: desde los
i"?:,nobles de la facción de los Condes de Aranda)' Montijo, hasta los sublevados de Valencia
Gubernativa del Reino y del Consejo_de Regencia de Espar1a e In;
dias". Los elementos comunes entre la revolución liberal española y
:~):d:~ 1801, clamaron en Espai1a por la reforma, Fue cviqenre el declive .de la monarquía
\~>'dura:nte las décadas de 1790 y 1800, Agustín Argüclles y otros dirigentes liberales en las
{i:\"Cortes de Cádiz argumentaron de esta manera en los aii.os '181O~1813. A su juicio; Espal\a
. .59. HeUllnect pOllc de presence ¡f1~lagunas de "este tipo de interpretaciones, luego de ;8::~:i'Y.Américarequerían la~misma~ soluciones, o sea, la constitucionalizaci6n de la monarquía
mencionar las evidentes transformaciones en el contex[Q intemacional y, dentro de ellas, el ,Xn.:entera y una serie de reformas ¡¡bera les. La representación americ~na en los procesos polí#
colapso de la monarquía borbónica de 1808 y la crisis de legitimidad en la Peninsul ••: .Esta :r_i~:;,:~,:,ticos de (a monarquía en su totalidad sería la manera de resolv.er léltensión".
dimensión internacional nqs cond uce a preguntar si las revoluc"io;1ds ¡beroanl'eri'canas (or. . .. «S¡ aceptamos estas interpretacia""nes, perderemos todo el semido de que,las revolucio#
mar~n parte esencia! de la supuesta revolución atlántica del periodo, 1770.1830, ur; con. '.':::.nesamericanas fueron movimientos opuestos a todos los regímenes y sistemas europeos, no
..cepro ~esarrollado por Jacq ue5_Godec.hot y f\. R.,'palmer, o sea, «The Age.of bcmocra tic "{i,:<importa si fueron absolutis[3s o constitucionales. La experiencia de la América española y
Re:'olu.liori» [R.R. l?alrn~(The' Age ~fDcmocratic RetJo/ulion, vaL t, The '.Challeng~ _:/:!:::deBrasil durante los periodos constitucionales entre 1819 y 1823 bastaría para convencer#
(Pnnceton, 1959) ;J~squc.,Gadechat, La Franee.'1 la Révo/,'tiolÍ AdaTlliqJ<e, 1770-1799 .1,\2/:005 de este último sentimiento. Prefiero considerar las revoluciones americanas como una
", (Pa.ns" 1962) J, Si <ldoptam~s ,~~te CC)IlCepro, que es Ii1UY sed Licior;:pisan.,~.s 'te.rrel~'~s'.aren~: . :0L_::re~cción anticolonial compartida por las colonias ingl~sas, espai10las y portugLiesas e"n
ses. Inmedi;:ltamente
~
perdernos el sentido de tél odoin<llid<ld
o
de los'movil1lientos a'merica- Y<;formas y épocas distintas, pero unidas con este común sentimiento anticolonialista. Aquí
nos, .Además, se nos invita a co-nsider;:¡rlos como movim'i~ilt~s corresp~nd¡entcs";y :}~':;,:.:pr.~cisamente está su verdadera originalidad» (Hamnet 1995: pp, 57 -58).

56
57
. :~'!.;::_c:~',:'
iI
en los diferentes reinos con,tra la invasió,n napoleónica, j)leiJeyos dlartidarios.
comenzada,;,,¡,.~.i?;';~'\,j,:;'l'oS de la, independencia"~ Adl tiempo que estols
en", la Penll1sula y conttnuada
. , . y en la lenta
en Amenca, maduraclOn" :<'i .t/;r
,. :,')16Iti111osperCl~en.c entre. 1808 ) ,1810
63 la oportunlua
. precisa para unp" '
J
. IIos d e un Imagll1ano
entre ~s .crro. . '. 'd
y u~,a lea. d'e autogo b'lemo, j'b'.
I re. ,."c,.
:~i:;,~arsus . proyecitos
'1' emancipadores
. ,"' . .
de los lunltes Impuestos por la monarqula espanola, pero no vll1culado',; ,:;fif\';',r . '. I . . lid I b
"
necesanamente . ".
c.o.n la separaC10I1' -
de .Espana. '.
Pa.ra no caer en '>",-:.
u.n :;,~ Jl-,i;'-
~"0:h)'. 62. '11
VlctGr " 'IU'bU'~
al.Hle n e rl~ll)
'1l111. -1 I'~' ~pllrticil),Honen eos<1og<1-
li~adei<\siolliel1tem(ll1en1e'p;1pe 1",Indepen-
.
causallsmo
. ,'.
eclectlco,.
. '.
que unplrque la
".
combinación
'.
IndIferenclada
' "*1'" . l )Ortante de 1" e ,res SOCIaes y po mc" que,
im
de .:t" "i,<,i;:,/!dOpar~~,I~~'~uel,lélllamadesdesu estudio prosop~gráfico la .revolueión~e~de
S ,
.
arnba:"
los dos causallsmos Simples, esta confluencIa entre elementos propIos )\ .,,:r:¡e,dencLa, '1 d ellbs oétipaban una posición estrateg'c, en la sociedad que, les pen"",.
. del conJunto . di'e ll1)peno. espano - lId' ye ementos en ogenos a 1 V"Irremato, .~~ ~;;:f i;¿;',~,:.'::~'
;~:;i';i'\~,'; ••PorUI1 a 0,
tuallllcntell~oviliz<lrC\
I 1ase ¡".
ItCSYSUSSLlbord'In,'! . dos' '1'
por el otro , ellostenlanl<lcapac¡,
. I .' I '''1do
puede ser explrcáda . y comprend,da .... mediante el recurso a dos con-'},l ,..¡¡l~/;rd,dde .rucular
. ",'&- -~'r';,~~,'.:".~ven . U\'"
l' I'dCODo"
lo' popu ¡"[ " • l' ,u(I<l.tr<lcracodos .oS$ectorcSSOclae~,lllCU)t:1 .
d II d I
ceptos esarro a os en as teonas'd e la aCClOn"
co l'ectlva y Ios 1110VI- . '.~~:¡ ,,. 7("'X~~,'/
;"'Ii'"...
os popu lares
,
<ise nece",aba.
~'.! d I "bogado,; contra las autoridades coloniaks fue <lelIt;=¡o, en-
( .[. d
' ' .' ',. "" ,"''';"., ..: .Elmovnl11ento e os" " '.. '.[ ,
mlentos SOCiales: las estructuras de oportul1ldad polrtlca y los marcos :¡i'~~;;;,'::.,. or varioi (actores: las e"'echas redes (,m,hares, que ellos perteneCLan, as co
lIe
J sentl
. 'd O60',e, ..,!.I. .".. ,,:.. [onees,
,,{':"::.,:.' . esP 0'," bleCI Idas entre abog", "do' de diqinws
, , rCOlOnes
o' cUélndo ellos . eSClldlaron bl Junco::> 1
En términos generales, las estructuras de oportunidad ;¡;¡ ':Vi:,.':'".; ....
, neXlOn,
pOlítica <" !,~{',:,.en loseolegio de ~ogota S1~VLerOn , ° ,.. " ~e
¡UlHO,.~, I 1110 b urócrat<lsen el mismo
'd d de los CAbildosde lospuc 0.0 en <1
que los
.
l
. d . "l' d' I . 'd d ~~ l.,'.!•.•..• -:,.::~;:..• _. . esr:uíll.)', m~sImp0rGlntcqUlZ<b, a C<lp8CI._ (l , ,
conSlsten como Su enommaclOn O m lcal en as oportunl a es po. ;'::,::\:.,'[;;;'\Ú',,'; "mlsmaagenclCI "'1' . h b' 'd d" ,al"e' ntc micmbros c.l<lves,p::UCl movilizClr8 10$
, "
¡mcas ofreCidas a los reales o potenc¡ales . .
msurgentes por las transfor- 'i' ;''il.\' a ga os y,
,"~O """",""" bO d <l" (anll las a Jan SI o era 'C'OI, I
I 'al s de sus localid"dcs y par" coordinar ClCClones '. ~OIeC[tVClS con 1O:l'
maciones oc Urridas . en los sistemas políticos y de poder y en las insti-. ,"""' \:í X~k';/'d' •. 'd'",nms g'upossoc, e,
m,s Cabildosde!regionesdistantes, Estad.etoresse sumaron a 1'" a gr""~;"IS1S po1"',~,cad e la,
tuciones, dentro de una determinada asociación o comunidad. Es'.,~ ).,!¡;¡r;"":'~nínsulapata pe:m1itira los abogados el partiCIpar en la eoordmaclo", del mOl,"lIenm
,decir, e't,1los cambios,',',',en la estructura del campo político que permi- :~ ,";':' "¡:'separatista. (Uri~e Ur,n 1992: p 141). I t 14 de íebr:ro del mismo a,jo
ten eh,:I,.esarrollo de,:,una acción colectiva contestataria ' (McAdam (; ".'''-,~
',,; ',',¡;, ' 6.3 E119d' h blrago stode C 1811 ' antce
lde(ellsaamotman\1en
del Rey losoeeditores del Argos Amencano
1998)61,.' La crisis deja monarqufa española en 1808 constituye un;,
. .; -, d I unos om es en Clrragenael
': e alg b d 1 'gluelltem'nera lastendene,as polLtleaseonrespecto. la In epen en", y,
, 'd d
caso rípico de estruct,uras de oportunidad política. La vacatio regis y la 'l'!
' ' : rAí' J'"ana
/ IZ(lan e a Sil,
ontr.ste con lbs .enenllgos. de la .eausa patnota" resunll'nsu postura al' favor de la
vacarlO:~g¡S.../'. a Ias que. hace referenCia '. Annmo rtacu Itan a 1os espano. l'es' ",en c
"'emanClpacl6nqueposelmllta baa lid Slmpe e,encan tD a' 1teunadpamc'pacJón d' poco 'gua !tarJa
u, Imag1l1ano
de Am~I:,ica ....
l .. :-'.';. inconforI}les . con el gobierno hisp, ánico de ultramar y con -
;en el gobierno cCi[ltra e rDem ,I 1dio smo que era e pro ucto e, una 1 ea y
ldedI1Uestra¡ustísln,a t;ansformaclón seI
~.' ". . ~ 'd d el tlempo.« es e os pnnClplOS
la,s 1011~,ªclOnes poIttlcas y econonllcas Impuestas por la nlona,rqUla a ;ma ura o con 1 d saberd patrIotas antl,Amencanos, y tibiOSo moderanus[(\s.
. . :,'1'" , ':", , . '. , 'Í11amfes,"rontrespartL oS,a" '1 ',,1
matena Izar la Idea y el Imaglnano del autogobierno cnollo, InICIal. :S ellte esto's han SIdo y son los más pe,¡udlC,.le, 'Sena por O nusmo muy u
mente baJO . la (,gura
. -de la autonomla ~. de las Juntas . y luego baJO . la úitarIes 1, máscab, para que los pueb Ios l.os ,ean en to.el a su, de eo rm Idad¡y conozcan
""'q'eguram o el1 a
.
lforma de la. independencIa. . " . . ". . ~ .
Las elrtes SOCIales y pol,t,cas que estaban fondo sus mal,gna,s mtenclOnes. ay os,especldes,H d . de tibIOS' os unos no o son
os mdolentes que no qUieren sm
.19ad as d e una u otra manera a Id" a a rnmlstraclOn" ,
Vlrrema . 1 y para Ias . ,.
~panenCla,y a JluzgarIes po, el l'exteno, se os ten na po'con
ás obsérveseles unatenCión, y CUidado,y se verá
"1 I I 'h . "tomarparteen oSrnegoclOSpOltlCOS,m
Cua es. a uc a por el autogobierno resultaba demasiado Costosa, en.. ~ b devoranmtenonnencc (... ) abramos los OJos,(lúnexlstenentre nosotrhos
cuentran enla crisis y en la proclamación .. de 'las juntas '. españolas ., la que se a de
muchos estosy h6mb,es od,osos y ennunales; sostenemos, f¡omen(tamose n Id
razan ,uestro
d ( pec )Io
OpOrtunl 'd a d' 1l1stltuclOna
". " 1 ',.
y slstenuca para a l'larse con Ios pacnclOs
. . ,
víbotas que nos dar,n
I Ia muerte en e I momen toque recobren
"d sus uerzasper I as
as ón nos .,' os
pronostl'
..... . . ""'-u~procuran desa¿redltar nuestro goblemo. los que cOdna e ct8 atomp bll losque debían
.-.~.60 .. La interpretación' integral de la relación entre la{pd~pend,enci~:y.I~emergencia can nuestrosdesasttesl losque Vlvlande la O1lSenay se!\-, um bre ed os pue os, .
de lo público político y la (omación de la Nueva Granada 'desde' estoi.dos conceptos ia representación ~ prepondenmcI3 al despotismo del gobl~rno at~btl~uO y se ha VI~.to¡de ,
reqUIerede un anáhslSm~cho más detallado y profundo que el que se puede r~aluar dentro ;e nte nivelados clonel resto de sus CIUdadanos,los que hablan recI 1 o o espera cmtItu os b
~ de los límlCesde este artículo Sin embargo, en (orma general planteo en este texto -lfeglble-de la eorie de Espalla, los que se opuSIerona los pnnClp'os\ trata,~n de al;ga, los
. posibilidades <;:tnalíticas que ofrecen y las'perspectivas hermenéudcas y comprensivas que ~,léglble- de nuestra trans(om1ación,todos ellos, SIPO'otra parte no ha~ da ~ prue ;s mu;
dejan abiertas: ' ~laras y posItivasdd su adheSiónal nuevo orden de tosas deben ser.tem OS): etest~ os po
:.'~;'::'::,6l.:.:Unan~¡¡sis de~de esta perspectiva teórica con respecto a la disoluCión de ,los de
'~;,em¡gosocultos la Patna. Muy sab,. era sin duda la leyde Colon que aSIloex:g~:;;I~de
imperios en.Europa del Este en Comisso (2006), . "", .Hay otra elale de tibiOSmenos crimmales pues lo son por temperamento . ( )
1

..á,q-'u~llos tmbéel1es~uyo
, corazón Jamás ha lat1doal oír el dulce n01l1,brede la patna ,., .
58
59
~".>.-,
:,,;":i"
La madur¡1ción d~ la idea y el imaginario de autogobierno en Gracias al proces.o de enJHa)"cQmien(Q de las acciones colectivas
los criollos ha sido ampliamente esrudiada en la historiografía sobre la . que empieza a gestarse entre 1808 y 1810, la idea y el imaginario ele
Nueva Granada. pero con much" frecuencia ha est8do vinculada al .. autogobierno son trc1t1sformados en una idea y un imaginaría de eman#
causalismci teleológico. como un elememo de la formación
ción granadina ¡¡¡ltes de la Independencia O como un eslabón
,,' .. .'"------
. henllfl.l1::lbkmente; y al que in te llCclfeseilorear:;e y "delant<use a 1ll~Sde lo que le corre~pon-
de la cadena evolutiva que condujo a la emancipación. No obstante, .de a la iguald"d, pare! mismo hecho sefl sepflr<ldo de nuestra soci"bilidad .• (lbid., p~';.84-
el autogobiern"o no presupone necesariamente la independencia o la 85). Como puede observ(lrse b solicitud de a1Hcponer y privilegiar a tos nacionales ele
emancipación, pues 'también puede ser entendido, como en efecto lo Américtl en lo.s empleos de primera, segunda)' tcrcer<! plan", encierrf'l 1", pretensión de
controlar el gobiemo del Virreinato, sin producir ninguna ruptur8 con la Corona Esp"llol<l.
fue con frecuencia, como una mayor participación de los criollos de la
En el C<lSO de l<lhO}'<1 del Río Magd"lenn, después de las capitul"ciol1cs y h<lst<1octubre ,de
administración colonial) especialmente en los cargos con mayor po- . 1781, los "plebeyos» radicalizan lClprotestan)' se arciculan 81rededor d~ dos proyectos
der decisorio. o como la autonomía para gobernar los reinos de Amé-. políticos claros: "Por .una p"rte, el de desb:1f<ljustar el orden econórnico y socia! vigente, y.
rica dentro de la concepción plural de la monarquía espa110Ia6'. .por otm, el de proclamar la subordinación C11 rey inca Túpac AméHl1. El ~'rimero se expresó
~.~> en la práctica de la liberación de lps eSc!<Ivos,la LOmade ticrras, el C1wque" los hacend;ldos
yel rech:uo fl los blanc05. En el segundo, o sea el anhelo de! est"blecimiento de la monarqllj~l
.lnc8p8ccS de Cl1tr<Hen sí rnismos, inútil sería qucr~rles manifestar su ab"t~miel1to y oprobio:
';'.:. incásica, tuvo uni'! cobertura y un8 dosis subversiv~ insospechada. Tal objetivo no fue en
autálll,H,.IS il1clllil1lados y CStllpidos como las beslias con quienes se confunden; past.u y..
.manera algun<l un hecho aisl<1do,puesto que recorrió de none fIsllr la hb)'fl.del río M8gd<1-
dormir 5011sus Llnicas necesidades ( ... ). Así es que muchos pcnn,meCCI1 todavLll sorprendi.
:;;,;.... lena) y, adem<Ís era una idc" compartida por toJas lflscastas oprimid;:¡s ... " (Agu¡[er;:¡ 1985.
dos y como estácicos, vieron una escena tan nueva y tan extraila a sus ojos. No es esto solo,
p. 143), La conclusión de Aguiler8 también es ci<lr<lcon respecto a líls elites que en 1784
lo más lastimoso ('s que haya espíritus tan preocupados y fanáticos que crían al Ser supremo
'.-;. apoY8ron e! proyecto emancipador y establecieron contactos en ¡nglaterffl para tal propó-
prO[eccor de los ti[<lIlOS,persuadiéndose que nuestra.santa religión favorece su inhumana
sito, Vicente Aguiar, la f<lmili'aMorales de Cura:ao y Francisco Mirand8, con la mediación
crueldad, y condena al put'blo que promueve su bienest<lr sacudiendo las cadenas de!
..,,' dd cOH1.erciante italiano Luis Vidalle y Vilhdba, vecino de Martinica: "Graci8s a un feliz
despotismo. No hace muchos días que un eclesiástico respetable me renrió que varias.
halla¡go de nucvos documentos que repos:m en diversos fondos del Archivo Histórico
personns en 'el confesion::¡rio se acusaban de ser patriotas. iGrRn Dios! ¡Hasta donde ha
Nacional, hoy podemos demostrar que un sector del grupo acaudalado que p<lrticipó cnla
llegado nuestra degr<ldación! ...Gracias a la política tenebrosa del Antiguo Régimen». .
rebelión comunera, continuó alimentando la idea de romper la dependencia política con el
. •.Esta es la verdadera sa.usa de la tibieza y aún aversión d~ muchos¡ pero lo repetimos . imperio c'pa"ol. (lbíd., p. 211). ._
Con placer, su númeco.disminuye'prodigiosamente, y de la rápida propagación oe las' luces, ...;)'"~,~. ,~.: María Teresa Uribe y ]esLlsMaria Alvarez al anali..i:a.resta idea de autogobiemo antes de
perspicaci3 de estos pueblos,y justicia ele nuestra causa son de esperarse efectos más favora#' ~X.'?181O en los escritos de José Manuel Restrepo y Juan del Corral ven en ellos incluso un
bies,,:, El Argos Americano: papel político, económico y literario de Cartagena de Indias, 1810- 'f.::,:,::' proyecto emancipador, lo mismo que en otr.o~ textos escritos entre 1807 y 1809: -"Aunque
1811, Cartagena de Indias, nO 48, 19 de agosto de 1811. Biblioteca Nacional, Hemeroteca, "(~,~;. e,Stos textos !los escritos por Restrepo y derC~rralJ 110preseritan una alternativa política
rollo VFDU 1-396.
", ~.dara, se nota en ellos un cambio de postuf8, un sentimiento patriótico y regional y un
64. En reacción contrn la historiografía patriótica con frecuencia se subv::dóra el peso 'i;, . inusitado interés por ::lsumir la dirección política; se proponen. ambiciosos programas)
dc la idea y el imaginario del autogobierno antes de la proclamación absoluta de indepen- ;refom13s atrevidas y revel<ln que ya existe en Antioquia un proyecto político para desarro-
dencia, mediante interpretaciones que tienden a ocultarlos por el temor a caer en lecturas .'. llar, del cllalla ipdcpendencia es la precondición", Posterionnente comentan en rel(lción
teleológicas o pma reforzar las tesis eurocéntricas. Tres ejemplos dentro de la historiografía :},>:.con.documentos similares escritos en otras provincias del Virreirlato por Joaquín Camacho,
conten1podne8 resultan muy ilustmtivos. El movimiento de los comuneros de i781 inclu ';;>'jorge Tadeo Lozano. José María Cabal, josé Ignacio de Pamba. josé Fernández Madrid y
ye el autogobierno desde su documento inicial: •.Nuestra Cédula», el "Superior Despacho •• :;~.,,'Pedro Fem\ín de Vargas:<l •••• se.seilalan estos documentos como la base política e ideológica
o la «Santísima Gaceta .• (Aguilcra 1998: pp. 36.37), posteriormente'Berbeo) como repre- :,,,,}}\'de la emancipaci6n porque, si bien en sí mismos no contienen propuestas políücas o
. sentante de las elites'que parti~¡paron eh e 1mismo, la incluy6 en las cap'itulaCiones del5 de <. , ....;t1?¿'~proyectos que conduzcan a tal An, suponen. la aprehensión clara de los procesos productivos
j un¡o'en los siguientes témlilios:. «2 2º. Vigésim8 segunda-o Que .en los empleos de prirriera, "~:~; ,$1.\t.~j.i,;::."de'sarrollados en las diferentes regiones, de la existencia dé recursos naturales que podrían
segunda y tercerB plana, hayan de ser antepuestos y privilegiéldos los nacionales de esta
.:"CI.'~ .t.'~1.}:.,.:.;.'f.:.:...:;.:! expl~tarse., de 185cara~:crísticas básicas: el p~tencial ppbl~c~on~1 que ~nciefra~'1,.y d.e los
..'~America a los europeos,.por:cúanto diarial)lente manifles"tan la. áiuipatía.qúe cont~a las '''¡I'fu;f.:... ~;,:::"obstaculos a (a expanslon de la economla. Ex(ste pues una malllfestaclón expliCita de 18
gerit:~~de acá conse'n'an;"s.il'l"'q(ie baste ~ co~ci!iarles" c'círrespondida voluritad, pues "están .,~~ ~ts~y;F:'~:;:::é:a:paCidad para dirigi~ y controlar el espacio ~crritorial interno; un sentido de patria eVlden-
.creyendo ignoramem'ente que ellos son los amos y los americanos todos sin excepción StlS ,:.!~~!
~:~rR~i}L>',,~e,por el conocimientocada.vez más prec.iso de sus ~rec.ursos y potencialidades y~lo más
inferiores criados;, y púa queJlO se perpetúe este ciego discurso) solo en cáso de necesidad, {~ ::~~;3?><;"lm~ortante, por I.ademostra.Cl6n ante propios y.extran?s de sab,er lo ~~e e~ necesano h~cer
scg~,n su ~.a¡?ilida'd,buena inclinad.;?n. y ~dhercl1Cia a los .ame.dcanos: pued<ln ser igualmente
los' JI i1J;
':'li ,¡y;.;:",. ,\' como hacerlo sm el tutelaJe de la Madre Parn •• (Unbe dc Hmcap,e y Alvarc, 1998. pp.

r ;11;;.
ocupados, como qu~ t.odos que cstall10s sujetos a uli mismo Rey y Señor debemos vivir i5'¡:353 y 354, cita a pie de página 12). .

'60 61
't < ~,!~ifS)"

cipación, ampliamente aceptado en muchas de las provincias de la I,¡!¡'f'i(':'raníasrevertibas y la soberanía nacional o popular no es simplemente
Nueva Granda (Oca mI'o 1999), Es decir, la Independencia vista des. :i( S":(fi,('"elresultado de un movimiento inmanel1te de la monarquía,espal'iola,
de esta perspectiva, es el resulrado del proceso de interpretación, ,'~,'(y;,;(,,"cenrrado en la península, sino de la emergencia de Ul1a nueva esfero
atnbución y construcción social que los criollos hacen sobre la sirua-~~ ;;;¡'£i:~k 'blica desd~ la especificidad de la Nueva Granada,
ción política y económica de la Nueva Granada, e! cual permite :el<~ ¡6;0'~(.S~u Dentr~de la historiografía eurocéntrica se invoca (011 mucha
trán,\I[O de las estructuras de oportunidad surgidas debido a' la crisis ::{ ,":iJi<fecuencia corno ejemplos clmos de la fidelidad al Rey de España y la
de la monarquía española a las acciones colectivas emancipador~s:i~ ",íj:~f(,:";ertenencia ~ la nación espat1ola, aún a cOI~1ienzos'de la indepen.den.
(McAda:n, McCarrhy y Zald, 1999), De esta manera, la idea y eL~ ",ii!;';"cia, aconteCil~1lentos como el Ca~ddo Extraordmano de Santa~e del
Imagmano de autogoblerno entran a formar parte de los marcos de ?~ 1:,;;:'/:,.20 de julio ~e ISIO, la adopclon de la primera Constltuclon de
sentido emancipadores, los cuales pueden ser definidos, parafraseando ,~ ,:!''f¿;!: Cundinamarc'a, promulgada el 4 de abril de ISI 1, y la redacción por
a Antonio Rivas, como el conjunto de creencias y sign'i(icados orien- ':~ ;};é;;" Camilo TorreJ del llamado "Memorial de Agravios» en IS09, Un aná.
tados a una praxis de emancipación que inspiran y legitiman las ac. ,;'15(",:
',¡isis detallad~ del Acta de! Cabildo y la Constitución de lS11, y la
ciones colectivas, dan sentido al mundo social de los participantes en' ::~ ,5;:):;:
comparación del Memorial de Agravios con la carta enviada por Ca.

~~I~~t):v~es(~~~::"1~~~n~or~~~)
o
sr:
f:~sl;~:~i~~~~~~~~e:r~~~~~I~";;e;o~ ,~~;;: ;:;~i~~r~e:s;eis~r;~OmI;~t~i; :;eO~i~, e~/~:~c~: ~~~t~~~:l~eS~;a;é~~~~:
i:ú" .
orientado haolia la acción, del proceso de enmarcamie1nto y e! mar~o
En obtenel r 'dmalrepresenración equitativa en el gobierno e'entral de ';~,!,',
.spaña y a i eo ogía de la revolución liberal española dejan de ser las, ',} 'i';,'",: de sentido de, la independencia, En el Acta, con un.~nguaje proPiO
: causas/inmanentes a la monarquía que ocasionan la Independencia, :'i ',"',:,,' del Antiguo ~égimen que es el más comprensible par~,Ja mayoría de
para p~sar a ser un(), de los elementos del marco de sentido de las '1, I'f.'~':P,
la población en el umbral entre la Colonta y I? IndependenCia, son
accioneS colectivas de emancipación, al lado de la idea y el imagina- "~\.:i"
incorporados b idea y el imaginario de autogobierno ,de los criollos
rlode~utogobierno, inspirados en un sentimiento anticolonial produ'!~Jdentro de un~ noción de sobetanía revertida e interir~ de los pue-
cldo pq~ los movImIentos de protesta y las rebeliones a finales del siglo':"'blos, mientrasl vuelve a remar Fernando VII. Las condICIones macep-
XVIII V:$n las transf~rmaciones intelectuales de las elites ilustradas, y;:; tablespara la¡Corona española que se le establécen al,mOl,:arca, go.
del hor1"Onte de sentido que para la construcción de un nuevo Esta- 'bernar en la Nueva Granada de acuerdo'con la "ConstituclOn que se
:do imp!1can tanto la 'Revolución Francesa como la Independencia de " I
,Otléel pueblo» y bajo un sistema federativo que garantice la libertad e
los Estados Unidos';, Por consiguiente, la combinación entre las sobe.i'ndependencid de las provincias, están impregnadas, bajo su fidelismo
~parente, de ¿n sentido emancipador indudable",
, . _~inalmente, K~nig, con un trabajo documental rig'uroso que, sin embargo, inte;lt~ forzar :~'::', ¡ • ,',
,a~labttcamente para probar la fomlación de un nacionalisn1o granadino y de uú anhelo eman~
~::~!Torres
y Antonio ~flriño donde demuestra no solo la influencia de una y otra en algunos de
~I~ador antes de la In~ependencia, ~finn,acon respecto a la segunda mitad del siglo XVIII: ••Los
.,lt)suscscri[Qs, sino dt la forma como la Independel1Cia de los Esrados Unidos fue interpretada
cnollos neogrnnadipos reaccionaron a Is>s,problemasde.la participaci6n política y la legirimi_
'~:énFrancia (Ufllcf~a 2(07). . '0

da~, .los cuales los esp~~oles no podían.,solucionar. ~ .Ia característica de esta concienci~
po lrlca, como. .se.~.xp'~~s~~ª,cadB:Xez '!lás.en el pa~nQtlsmo de.aquel entonces, que esraba :,t;:~:~,,~Ú)"El apart~
pertinel~~~ del Acta es el siguiente: ••E~l~egu¡da se manifestó .al mismo
.ma.rc;;¡dapor una 0poslcl.6':l cpn~rq el llirado espaii.ol exisrente. Este. Estado encarnaba lo 'pueblo la lista de I.ossujetos que había proclamado antenormente, para ,que unidos ,a los
:ext~anieTD,el poder que se?~nía'!3i ~.es~nvolvimiento de~s:pr!?pja~ (X??i~i\id~9~S, prim9rdiai~ .:!:'~, m'i~'mbros.lcgítim~s de este cuerpo (. ~,);'se-deposite en todá la Junta el Gobierno Supremo
n~ente en el ~ampo econOmlC~>l(~onlg 1994: p. 183). Aunqué en Jos dos últimos ejemplos /" tde este Reino inter\namente, mientras la misma Junta fomla la Constitución que afiance la
~lt~d.os ~o. siempre resulta eVIdente la idea emancipadora, sí son muy claros la idca y el ,:.r" ':~(elicidad pública, dontando con las nobles Provincias, a las que en el instante se les pedirán
llllagl.nano ~e auto_gqbiemo.que gracias a la estructur~ de oportunidad.o~ecida por la.crisis de': iL t~'~s-
Diputados, fim{ando este Cuerpo el reglamento pa~a:'¡as.elecciones en dicha's provincias,
.' la nl9narqula espanola ~ transfomla en función de la Independencia. " .:,'. '. : '.'".x !~NYántoéste como la Constirucióú de Gobierno dcbúán fomlruse sobre las bases de libertad
.. 65.' Frente a las corrientes historiográficas .que tienden a desvirtuar la importancia de :y ~':eindependencia rbpectiva de ellas, ligada~ únicamenre por un sisrema federativo, cuya
¡~. Rt:volu~jón Francesa y li'independencia de los Estados Unk~os en la primera independen- .~ik 1\~:'~:'f~'preSentación
de~erá residir en esta capital, p,ua que vele por la scguridad de la Nueva
cl¡:¡de la Nueva Granada, Jaime Uru~lir1 realiza un (rabajo exhaustlvoalre"dedor'de Camilo ::.ir ~ /~9r.anada, que prot~sta no abdicar los derechos imprescindibles de la soberanía del pueblo a
. '~. ::-?,;ptrapersona que a:la de su augusto y desgraciado Monarca Don Femando VII, siempre que
,1"'-~- i ~
62
I 63
L~lConstitución ele Cundinam;1J"ca de lS11 es m<Í.sclara al res~ de la conformación de las J untas y los defensores de la Independencie
pecto. Después de ser promulgada a nombre de Femando VII, «Rey se hacían cada vez l1lás notorias. Por la misma época, unos meses an-
de tos cundinamarqucses¡), y de f8ti(icar su reconocimiento en el ar~ tes, el 29 de mayo de 1809, Camilo Torres le escribe una carta a su tío
tículo 2° dcl Título 1, consagra una monarquía constitucional el Oidor de 'Quito, Francisco Tenorio, en la que le manifiesta sus
modera la autoridad del rey mediante una Representación . diferencias en lo relacionado con la concepción de la soberanía de los
lo obliga a jurar sostencr y cumplir la Constitución y comidera cual- pueblos de América. Torres radicaliza la tesis de la soberanía revertt-
quier infracción a la 1nisl118. sin la previa revisión y consentiiniento de da al afirmar la soberanía plena de los pueblos libres y al rechazar la
la Representación .N;:\Clonal como una renuncia (1 la Corona. Asimis~ «ley de particla" en la que se deseaba fundar el gobierno de regencia
mo, estable-ce que el monarca solo puede 'ejercer su poder cuando para América:
esté en el territorio de la Provincia y contempla la incompatibilidad
Además, yo no puedo conciliar la independencia de América que
de la Corona de Cundinamarca con cualquier otra, salvo «aquellas
usted confiese; perdida la Espaf\a, con la necesidad que se quiere imponer
que componían el Imperio espat101" en 1808, siempre y cuando exista'
a las Cortes de que nombre una Regencia y con la necesidad también d?
un «gobierno tepresentativo que modere el poder absoluto del Rey». que ésta gobierne a nombre de Fernando VII. ¿Serán compatibles estas
Finalmente, contempla una estricta separación y equilibrio de pode- restricciones con los derechos sagrados de un pueblo libre que se reúne por
res, dejándole al monarca solo el ejercicio del poder ejecutivo, como. medio de sus representantes para formar y org,mizar el gobierno que mejor
en una república se hace con el Presidente (Uribe Vargas 1977: pp. le convenga a sus más preciosos intereses~ Si Fernando VII existe para
307-364). Esta monarquía constitucional simplemente anticipa, en el nosotros, si vivimos todavía bajo su imperio, entonces que no se altere el
lenguaje cauteloso de quienes no consideraban maduras las condi- . orden de cosas, que continúen las autoridades y demás funcionarios públi-
ciones políticas para una proclamación 'absoluta de la Independen- cos; y no diga usted que estos han cesado en. sus funciones; y no proponga
usted medios para,evitar!a anarquía. Pero si Fernando VII no existe para
cia, la Constitución de 1812 que establece una república con un gobier-
nosotros, si su monarquía se ha disuelto, si se han roto los lazos que nos
no popular representativo. En el Acta del Cabildo de Santa Fe y en la
unían con la Metrópoli, y ú!rimameme,si en lugar de la dinastía que
Constitución de Cundiúamarca de 1811, el fidelismo está totalmente su- habíamos jurado, entra a reinar otra a quien detestamos, ¿Por qué quiere
bordinado a la idea e imaginario del autogobierno criollo, y a ¡a creación usted'que nuestras deliberaciones, huestras juntas, nuestros congresos y el
de las condiciones .para la emancipación y' la Independencia'.'; . sabio gobierno que elegimos se hagan a nombre de un duende o un fantas-
El "Memorial de Agravios» redactado por Camilo Torres en 1809 ma? Si somos libres e independientes, no necesitamos cubrirnos con el
. en su calidad de asesor del Cabildo de Santa Fe, es un documento. nombre de un Rey para formar la mejor, la más conveniente Constitución,
destinado a ser enviado por este cuerpo, conformado por criollos y .: . ni mucho menos necesitamos para esto de una ley bárbara hecha en tiem-
peninsulares, a la Suprema Junta Central. Por consiguiente está re- .. pos bárbaros yque no'es aplicable al caso presente, como lo han demostra-
'. do el señor Mollino y 'la J unta de Valencia. La ley de partida habla de
dactado en un tono que al mismo tiempo no hiera a los fideli~tas y '.
" minoridad o fatuidad del Príncipe y no de un caso como el presente, en
ref1ejelos reclamos de los criollos frente a la Corona Española. A'
que se disolviÓ la monarquía, en que la dinastía reinante ha sido arrojada
pesar de ello, nunca fue enviado a España, pues tuvo una fuerte opo- ... ; de' España. En este caso I~ soberanía que reside esencialmente en la masa
sición y fue sometido a una dura crítica en el seno del Cabildo, en .Y la nación la ha.resumido ella y puede depositarla en quien quiera, y
. donde las dibendas entre los miembros leales al Rey, lospartidarios:' . admi~istrúla como mejor acomode a St,sgrandes intereses. Perosería des-
. ,'" "'. . . , . " . '-,
. rruir .esta libertad y este derechosagrado de la n'aciól; convoc'arla para
\;'1 . cierta y determinada .cosa y precisarla a nombrar necesariamente_una re#
~ VCtlga a reinar entre no'50[[05: quednndo por ~hora sujeto este nuevo Gobicmo,a la S~Per¡or.
.. Ju~~.tade ~eg~nci.a,~ntcrÍl~e~ista e~ la Península, y sobre la Constitución que le'd~el pueblo
/~I
'{;~¡
gencia, es decir a que elija un gobierno ,qu(ta[ vez no se acomoda a sus
t

..' intereses que siempre han sido fU'lesros a las naciones como lo manifiesta
yen los 'ennmos d,chos.". (UribeVargas1977, como1, pp. 293-294). '.:
l

ji "su historia (Urueña 2007: pp. 167'168)". .....


.67. "En'1~09,~IVirr~yAmar y Borb.ól: y3 percibí~en,las propuestas d~ establec~r \i~1
una Junta en Bogara e lnStltucloncs representativas en el Vmell1ato, las pretensiones de los . ~; "... ~ .
'
criqllos al autogobicn.lo y la independencia (Gilmore 1960: p. 24) . . Véaseellexlo completode looarraen UruetÍa(2007: pp. 163-175).

64 65
, . '.
0~~&t~ i
Como lo analiza Úrueúa en deralle, el contraste entre el pactismo
de la tradición espaúola y la teoría moderna del poder constituyente sus-
r.
..;:'::"".:
;.;.;.:.;
.•...
¡E/...
..'"na d as, Sl'no piara la
.y",J;:,>,'.
I
guerra, manifestación normal del pluriverso políti-

e surge ¡con ¡as soberanías revertidas de los pueblos.


.

tentada por Torres no puede ser más evidente (Urueúa 2007: pp. 92 yss) .
En su coújunto, el documento rescatado analíticamente por Urueúa
muestra como antes de 1810, en el proceso de enmareamiento yen la
ifJi¡E qu ¡
trucción de los marcos de sentido, se va dando la transición argumentativa
'~;:'}~i6El pluriverso político
de la soberanía plural de los pueblos a la soberanía 'monista de la naciór;,
aungue no se abandone definitivamente la primera gue se conserva bájo.
la nueva fonl18 del federalismo".
;¡¡~~~~rf'~
. El plurlverso político, la existencia plural de unidades políticas
i'~;j~.r';'~e pretende\' ser soberanas, no puede ser ana"zado con las herra-
Cuando se comienza a pasar en algunas provincias de la jumas ~~~('~ientas que ;e utilizan para comprender la vida interna de las nacio-
a la Independencia, las difetentes lógicas de lo público-político em-
"'ii""'. s pues su '¡'naturaleza esrá más ligada a lo intereseaeal que a lo
piezan a mezclarse: la representación política oscila entte la
;;netr~eseataFl. Sin embargo, en el caso de las soberanías revertidas, el
escenificación del poder social propia de los cabildos, las formas de
ciudadanía ac'tiva cercanas a la esfera público-político clásica, y la \;i~:~;,~t;;
. '
da el1carnad a por el Rey, Su búsqued<1 'desesperada de"un poder superior alrern<Hi\'o
aspi'ración a una representación política de tipo modern070; el Estado ~t:/i¡>~itaentonces
J" oo. "gra,
hacia la nueva.~comunida
d d d d . I bl P a
e,ciu a anos;'c pue o .. ero ese, ~l~I íl
td d

pretende ser construido bajo la figura del orden público moderno de {~~t/,:><"íli.orgánica, según ¡'atona N3rma, l'lOp(lrece digna de ordenar la COl1)Unltad po!LtlC<I: Los
corte republicano, sin que se abandone la idea de una monarquía.
}:~;~/r, -actores nO COhl¡)r~l'l.den que el paso de 1::1majestad real a 1í1sobe,ranía popu ar no constItuye
';_;¡~:>.~t~,'una:, sitilple (ransfe!~ncia de legitimidad, sino un profundo cambiO en la n~turdlezadel poder.
constitucional. o de fórmulas intermedias con mandatarios vitalicios y :5~;;::i\; Agteguerllos a esrb que 13s cabezas visibles del orden pol,ítico no SOn ya ~rson~~de carne y
sucesió~hereditaria.:del poder estatal; la retórica política se impreg- P"~.::ir:,:,,~ h"utsó,lo que, d(ld~ la cultura política ,de la época, c~nsrt[uye ~nobS[á~~Jo casI Insuperable

na del.'.ienguaje de li ilustración, mientras el arde]) social se resiste ,,;.r: par~ 'su eficacia simb9lica. La neceSidad del caudll!o se .esboza ya e_l\~sta d.emanda de
con todas sus.bateríá's a ser cambiado; y, en fin, aparece una zona ,i:i¡isibilidaddel poder. Esta no depende sino marginalmentc de 'un Rrcalsn.l~ socml, como se
::'aflrnlaCOI'I frecuel\cia. ¿No es el.perso118li.smo de la vida política indepel~,diente una de las
variopi,tra donde los límites entre la tradición y la modernidad que ,herencias del dere~ho público antiguo'. (Thibaud y Calderón 2006. p. 390). No es que los
pretenr¡'fconstruir la; historiografíateleológica no existen 71. En este. ~úiollos no compr¿lldan los problemas que implican la transiCión de la «~laJestad rea.l~a la
umbralJt10 solo hay lúgar para la política con sus temporalidades va-
0", ',~., •
!?sobtrnnía popullld sino que culturalmente el tránsito es muy difícil si se pretende legl~l~lar
~:::~I hu~"oorden'político, como lo deri10stróla cautela de BoI.ívarcon el tema de la rehgl6n
~~-dul'antela segund~ indepeildencia y laproyección que hicieron vastos sectores de la pobla-
'éión de l. majeSta~ en el Libertador (Tovar 1986. pp. 379-389)..
},~:). ,72. Cad Schtnitt describe la naturaleza del pluriversq ..con respecto a los Estad?s
.tii~emos en el áMbito interestatal: ..Del rasgo conceptual de lo político deriva el pluralls-
'~~'ino en él mun.do 'de los Estados. La unidad política presupone la posibilidad rea.l del
:!:~n~migoy con ella'la'existencia simultánea de otras Uhid,~desp?!ícicas, De ahí que" mienn:as
C,;'~yásobre la tiel'rá!I:th Estado, habrá también otros, y I~Opuede haber un ..Esta.dolOmundml
/tiu~ abarque toda ~~etr:t ya toda la humanidad. El ~undo~lític,o ~sun p(unvers0 n~ un 1

:'uni{,er~,En ~ólú~ilencia, toda teorí~ del Estado esplura!,tS,ta, SI bien esto posee aqlll u,n
:;.;eiltido diferente d~Í de la teoría pluralista intraestatal comen rada más arri~a. Por su esenCIa
":-¡<i\r~idadpolítica' ~o puede ser u'nivers'a-Ie'11 el sentido de una unidad que 'comprend~ese el
~t.~.njuntode la hurknidad y de I~ tierr~,Y si la tota,lidad de los.diversos pueblos, religIOnes l

:~I,~,ses soc¡ales y grypos huma.nos en generalllegara.a ~ull,ir~e '! <l..acordarsehas[~ el ex.tremo


:(tU~,hiciese itrtposi~,le.e impensable una,l~cha en~re ellos,'. ~l,e~1el seno de un lmper~o que
~~~iqiJe' roda lá [ie,~a se hiciese efectivamente imposible~, lmpensa~le para tod? t.I~I~~
.. 'i.iiú guerra civili si! en consecuenCia, desapareciese hasta !~ .eventuahdad
. d~ la dl,stlnclOn
";}:ritreamigo y enerr}igo, en tal caso lo que habría sería una acepción del,mundo, u~a.culqJra,

'una civilización1 uná economíal una morall Uli derecho, Ul~ arre, un octal etc'l qumucamen.
d,e libres de polftic~, pero no habría ni polftica, ni Estado.' (Schmitt 2002. pp. 82-83).
66 I
i
i
67 J
,
pluriverso estaba orientado hacia [a construcción
de un Estado sobre .¡,. con soberanía revertida que después de las declaraciones de inde-
un territorio compartido )', por consiguiente] siTnllltánea~ :;~:}f!
comprendía pendencia conforman el pluriverso politlco de la Nueva Granada: el
mente la probabilidad de la guerra y de los pactos entre los pueblos Jt,¡' nacimiento, el autorrcconocimiento de la «tierra nativa}) y la juris~
soberanos. De 1810 a 1816 en la Nueva Granada, los cabildosasumie.' .. ,¡.m dicción polítiCa (Martínez G. 1998: p. 26). Asimismo describe y tipifica
ron la tarea de ca'nstruir un Estado desde un pluriverso sil11iÍar ai .~t, las unidades políticas y jurisdiccionales que sirvieron de referencia
interestatal. Por ende, la guerra se convirtió en un mecanismo de para proclamar la soberanía de los pueblos: las provincias supremas
unificación política, al lado del pactismo entre colectividades repre- del Virreinato (Ibíd., PP: 34 52), los corregimientos (Ibíd., pp. 54 74) y
sentadas en virtud de principios propios de lo público clásico, pero los cabildos (Ibíd., pp. 74-]04). Empero, de las cuatro provincias su-
cuyo fundamento de legitimación política residía con frecuencia en premas que mcnciona y que coinciden con el proyecto de división
un discurso contracrualista e individualista derivado de la ilustra- departamental impulsado por Jorge Tadeo Lozano (Santa Fe, Quito,
ción. La existencia de una soberanía múltiple exigía el reconocimien- Popayán y Cartagcna), solo Santa Fe intentó erigirse realmente como
to mutuo entre los diferentes pueblos para que los pactos fueran via- provincia suprema dentro del proceso de. unificación de la Nueva
bles y la flgura del cpntrato tuviera una aceptación generalizada dentro Granada. Quito se mantuvo celosa de su autonomía polírica y por
de relaciones estables de mando y obediencia con respecto a la auto- fuera del proceso de unificación, al tiempo que Cartagena tuvo un
ridad central del Estado. No obstante, a diferencia de los Estados en comportamiento más cercano al de los corregimientos y Popayán que-
el pluriverso de Schmitr, "los pueblos» no estaban claramente deflni; . dó supeditada al conflicto bélico permanente entre realistas y crio-
dos y tenían en las comunidades locales una referencia muy. llos, aunque relacionado con la unificación en una nueva república
heterogénea. La existencia de este pluriverso político condiciona la siguió las directrices de Santa Fe y se comportó como un
I
comparación de .Ja génesis del Estado en la Nueva Granada entre corregimientoH,
1808 y 1816 con la europea a partir del año 990. Para tal efecto, no se Los corregimientos, que se estructuraron como producto de las
puede seguir el. modelp de los imperios preceptores .de tributos y de su reformas borbónicas básicamente en el nororiente de la Nueva Gra-
crisis, ni el del Estado Nacional, como pretende la historiografía nada, constituían agrupaciones de cabildos bajo la autoridad superior
teleológica, tampoco la mezcla de ambos, como pretende la de un corregidor en una cabeceraprovil1cial. Así, por ejemplo,
historiografía eurocéntrica, sino el de las soberanías fragmentadas,. Pamplona quedó con autoridad y jurisdicción sobre cabildos con pre-
propio de las ciudades estado y las federaciones urbanasJJ. tensiones autonómicas tan importantes como los de Girón, la Villa
Armando Mardnez caracteriza mediante tres elementos. bási- del Rosario y San José de Cúcuta; Socorro sobre San Gil y Vélez; y
cos la territorialidad y los referentes de identidad de estos pueblos Tunja sobre Chiquinquirá, Sogamoso y Muzo., En contraste con ellos,
provincias como las de Antioquia lograron ma'ntener su unidad. Fi-
.73. «Tres tipos de Estado han proliferado en diversas partes de Europa durante nalmente, cabildos como el de la Villa de Mompós, Vélez, Socorro,
grandes fragmentos del periodo que arranca en el ailo 990: imperios preceptores de tribucos¡ San Gil, Cali, Mariquita oSogamoso reivindicaron durante la' prime-
sistemas de soberanía frag~entada como las ciudades estado y las federaciones urba"nas,y los
ra independencia su soberanía en .el mismo nivel que los
Estados nacionale~,Con el primero se construía un gran apara to militar'y extractivo, pero
,
, la mayor pane de la aqministraciónlocal quedaba en mallOS de poderosos regionales que corregimientos.
. . Otros como Santa Marta, Pasto o Riohacha
. lucharon
conservaban una gran áutonomía. En los sistemas de soberanía fragntentada; las coalici.olles por su autonomía mediante el niantenimiento de la lealtad a la mo-
transitorias y las instituciones consultivas desempei'l.aban una parte significativa en la guerra narquía.
y la extr~cción, pero cr?_escas9 el.aparato de Esc.adoduradero que surgía a escala nacional.
En este mapa, que es ya complejo visto desde una perspectiva
Lqs Estados naciona.les.uneñ-Sllstanciales o"rganizaciones militares, exmictivas administra~
l

tivas .y,-en. ocasion~s,.lnc1uso productivas .en una estructura central rc¡ativa~ente bien macrorregional, el proceso de unificación política se centró en una
c0rdinada. La prolongada: pervivencia y coexist~ncia de los tres tipos es un argumento en doble dinámica que estuvo. al vaivén de los. conflictos bélicos y .los
' .

contra de cualquier idea sobre la {onnación del Estado:europeo como un solo proceso
unilineal, o del Estado nacibnal..:q"ueen efecto predominó al fin, como forma inherentemente 74. Martínez, curiosamente, lélmenciona como tina de las cuatro provincias supre-
superior de gobierno:. •.'(Tilly 1992. p. 47).' . mas, per"ola analiza en el cap[tulo sobre los corregimientos (M~rtínez G. 1998; pp. 70- 74),

68 .. _ •.. 69
'''-.-:. I
pactos entre pueblos: en primer lugar, los corregimientos y las'.~;;-:
:Aú' diente o ~salariado le fueron dando durante el Virr,eit~aro un per-
gobernaciones de Popa)'án y'Cartagena, articulados en las Provincia¿]!:~
,Pf~efinido a 110 que María Teresa Uribc y Jesús Marla Alvarez han
'Unidas de la Nueva Granada, trataron de mantenerse como referen_\.f'k
tes de las soberaníés revertidas de los pueblos, en Contra de los cabil_';i~
'.}~nominado Ih«pueblos históricos" ", En el mamen (O ele la indepen-
1'",ene,,'a la NJeva Granada estaba fragmentada en una pluralIdad de
dos que al mismo tiempo la reivindicaban; simultáneamente y ens:¿~)ll' I . ".. •

""d . es sociales y econóniicos' heterogéneos, legItImados tundamen_


gundo lugar, Cundinamarca sometió o firmó pactos Con los cabild6¡" r en .'. . ., 'l' 1 I
,_,"":'ll11entemecjiante el recurso a la reltglon .cato lCa, en os cua es se
rebeldes)' con las provincias bajo su influencia paradar/es ..una parti:~
I~ibrmaban rerrftorialmente las identidades yl?s intereses de los grupos
cipación igualitaria en la formación de una república centralista, COlnoi"
•....• C/áses sociales, las castas, los estamenros, las profeSIones, los ofICIOS
afirma Clémenr Thibaud, la guerra que se libra entre 1812 y 181+" , .
.'las fraccionesI po 1"mcas. 76 .
entre Cundinamarca y las Provincias Unidas, sobre todo con la más'1~,
.....,,'. Esta te¿ritorialización de los órdenes económicos y sociales no
cercanas, y que enfrenta estas dos dinániicas, tiene las 'características W.~
'~':~pedía la COI~stf.l~CCiÓn de algunas redes que se extendían a lo larg~
de un conflicto de baja intensidad, fundamentalmente político y des-';¡¡;'
k;""ancho del '{Irremato, como. las de los abogados O el clero, pero SI
tmado a cambiar los términos de los pactos y los reconocimientos en:'~j
\.)~ificultaba la formación de un orden político estatal sobre la base de
tre los pueblos, más que a aniquilar al adversario (Thibaud 2003: pp,'JiíÍ
{).f'oa mínima homogeneización socio econ61nica. En consecuenCIa,
215 y ss,), Portal razón, no resulta extraño que Nariño, después de ;,,~
}'independiente:mente de los elementos específicos del pluriv,rso pol,í-
enfrentarse a la federación a finales de 1812 sea comisionado al man-'(;ii
'i(E~ico,como lalubicación de las comunidad~s dentro d~ la Jera,rqula
do de las tropas unificadas para realizar la segunda y tercera campa, ~!,l
t;e.organizativa d~ la confederación o federaclOn o la rep,;sentaclon de
ñas del,sur, o que cUando es hecho prisionero después de sus derrota':~;~
';~,I~selites en ellgobierno central, este result~ba cond,~!onado por el
en el páramo de Taeines se rompa el pacto entre las Provincias Uni-<~l
Cfnantenimientb de un orden que lo antececlta y por el ~control de la
das y (;undinamarca ysu tío, Manuel Bernardo Álvarez del Casal % "(fuerza de trab~jo yde la «plebe" en general que, como en el movi-
dirijal~ resistencia'inútil contra las tropas de Simón Bolívar, ESto;./i~ i!'niento de los !comuneros de 1781, podla desbordar los cauces políti-
~vatar~~: Son sImplemente el reflejO de un proceso de unificación po- )~, -,
"~~';~: . : '.,~ ~
htlca az~roso y contingente que no estuvo gobernado por ningún tipo)
de evol;~pón necesafia ~ predeterminada. Entre la guerra y los pactos.j;:
:'i;~
75:, ..Este proiceso de asunción de la soberanía te~ricorials~:'d~saITol(~.máso men.os en
.,¡ ~tnisl'nosentido éll la Nueva Granad<l: los pueblos reconocen como territorio sus regiones
de los ,p,ueblos, caractensticos del antiguo régimen, empezó la forma;"?: J{¡$t6ric~nlentedefinidas y no, como podría esper3~scy como lo rec~mienda la Jun~a Supre;
ción del Estado mod~rno en Colombia, dentro de una' tensión perma_:Ji ""'tnil"de Bogotá, la .ántigua división po\[tico adm¡tiis'trativa del vil!"jovirreinato que tenía
nente entre el universo político deseado y el pluriverso concreto de".;: ¡!¿btl\oCentto la cadital, Santaíé de Bo~otá.. . .
las provincias, Como lo ha resaltado la historia económica y social, eU"
:,~::;:." ~ranto la unidad I'olítico;administrativa como la ccntralidaddel Escado durante la
"'Cólonia 'no (uerori más que f6nnulas legales de control político sobre un territOtio de
entramado político-administrativo de este' pluriverso se 'superponía:~ ultrainar, pero oc s!ecorrespOi1den con el proceso sociohist6rico que ha definido espacios
sobre redes políticas estables con sus cacicazgos' y clientelas y, articu- f. d¡(e~entes lo cual bs evidehte en la coyuntura política de la emancipación. Por esto, las
ladas a ellas, sobre las redes económicas y sociales diferenciadas en}, £e'ndencia~(ederalds en la organización del Estado no obedecert únicamente, como'algünos
virtud de fornias específicas de producción, extracción de la riqÚezay'[~ :~Jo"crcen, a la influJrlciá de los Estados Unidos de' Norteamérica, sirlo también, eh buena
~'edida,~ la existencia real de pueblos históricos distintos que:se reconocen en su particu-
control de la fuerza de trabajo. Unas y otras definían territorios eco, ',;\ ;'iaridad y pretendeA (undar nac.iones independientes, a la,vez que aceptan solo un lazo de
n,~hlicos,y sociales específicos que excedíaif'l.os:-límités dé Iaor¡¡aniza- ':' ~'ónfedcración máJ no'la unidad territorial del viejo virreinato» (Uribe de Hincapié y
Clan polmco-admmlSttatlva y presionaban por su transformación. La .{,Alvaro,1998:p.340). . .. ' . '.' .'
preponderancia de la -hacienda,' la minería o el comercio'en una ':':;~~:\i . 76.' Las características específ1cí'ls de estos órdenes:~coílómicos y soda les exceden los
.',L!óbjetivosde este artículo. Para estudiar el pro~esode unificación políticaentTc ~81OY1830
otra provincia; las características particulares y 'territoriales d~ '~ada
;;?:tJ6 rei~~ante es dest~car la heterogeneidad y autarquía que los'éar~cterizay la d¡(¡cultad para
una de estas formas de. extracción de la riqueza y control de la fuerza '::~lóg:rar la homogeniz:ación f!\ínima requerida para construir mi Estado Nacional! centr~li~ad.o
de trabajo; o la importatlcia de la escla~itud, el trabajo servil, inde- /porel camino de la homogeneización políticí'l y jurídica de los intereses socia es y econ mi.
j~;c.os.Una visión gel~eralde estos órdenes heterogéneos puede ser consultada en Jaramillo
70 ~.' i .
I 71
c--~~~~~~~~~~-~ ••••••••••

::~K~!,.¿/~y::t:
. ~
J

'cos y subvertir la organ¡'zación social y económica de los territorios. distinción amigo/enemigo entre los patriotas y los realistas, diferon_
Aunque la Independencia y la génesis del Estado en la Nueva Gran~-
,, ...., .. ciación bipolar netameme bélica a pesarde la extrapolación que Cml
da, a diferencia de la Capitanía de Venezuela, no tuvieron en su
origen y desarrollo un conflicto manifiesto de clases, castas o estratos,
~!,t,f' Schmitt hace de ella al mundo de la política, agrupa y unifica a los
.~,;)};bandos que habían impulsado los dos proyectos de unificación desde
Con excepción de expresiones localizadas en territorios .com0 "I-de
Cartagena, el Patía o Narit10, la conservacion o transformación pau-
:~Ji"HnO en un solo cuerpo político y conviene al ejército en el referente
.'.) fundamental de la unidad política, la cual solo puede ser conquista-
latina del' orden socio económico plural proveniente de la colonia se
da mediante la victoria militar (Thibaud 2003). El ejército va dándo-
convirtió en el sustento 1118terial del pluriverso político y en la mayor
dificultad para for;nar desde la esfera público-política el Estado Na- ',:_;'iiJ/.' le forma a/proceso
'.;• ,
• '" de unificación política sobre un territorio que se
'k., aproxima al del antiguo Virreinato de la Nueva Granada, al tiempo
cional centralizado que buscaba el sector de las elites a cuya cabeza
que le permite a Bolívar impulsar su proyecto de la Gran Colombia".
estaba Bolívar. Solo la guerra contra la monarquía espaúola y lo públi-
Más aCm, en palabras de Thibaud, en las elecciones de 1818 para
co bélico permitiría superar en forma parcial y limitada esta autarquía
;lOmbrar representantes al Congreso de Angostura, realizadas en me-
tcrrit~rial que hada depender el pluriverso político de los órdenes
sociales y econ'ómicos. dio de la guerra y con la mayor parte del territorio en poder de las
fuerzas realistas, los ciudadano's soldados de la primera etapa de la
resistencia se transforman. en soldados ciudadanos, mediante el ejer-
cicio del derecho al sufragio y en buena medida sustituyen al pueblo,
en su mayor parte bajo el dominio esp",1ol, y reconfiguran [Otalmente
7. La guerra, el ejército y el carisma.
el territorio de referencia para el Estado".
La guerra yel ejército producen una esfera pública-política tran-
La reconquista espaI10la entre 1815 y 1816 vuelve inoficiosos sitoria, una esfera pública-política bélica supeditada a los tiempos de
los dos proyectos de unificación y "desterritorializa» su proceso, lo la guerra, en la cual las .proclamas, los bandos, las declaraciones y las
lleva a un territorio. que no está limitado internamente por la frag- mismas órdenes militares configuran una publicidad que a pesar de la
mentación de los pluriversos políticos, de la misma forma como lo ¡¡¡: 'h ,J verticalidad del ejército y gracias al carácter irregular de muchas de
hace en forma generalizada con el ejército. En medio de -la guerra, ¡:i" ,r,~' sus fuerzas permite una pluralidad de liderazgos. Asimismo, al ser el
entre las guerrillas de los llanos y los dirigentes en el exilio se va

~~~;~~cu~.e~doomuon
l~r~~l::~a d:n u~~~i~aaCi~;t~f~~~c~~~:~~t n~á~i~~:~~eI~ .1i~fI'_.__' _
;';if ':.;~':: ejército la institución que permite el mayor ascenso social en este

';';.~~':~~~!E:::.
: 77 ..• El ejérc:ito libertador comandado por Bolívar, configurado en el momento de la
.j~ :~*id:i\;'::guerra, también es el primer elemento de unidad territorial del antiguo virreinato y piamea,
Uribc (1987) Tovar (1987) y Kalmanovitz (1988: pp. 93-168). Kalmanovtiz destaca la
I .H~f:r~J~;'';:'(o ~:: mismo que el ejército antioquei1o, un espacio territorial amplio, equivalente a la delimi.
heterogeneidad incluso de las formas de trabajo en las haciendas en las diferentes regiones. ~ ;~~~:ji;~-:,~, ración de la Gran Colombia; es decir, del Estado que surge después de la Independencia .•.
Alfonso Münera divide la Nueva Granada a finales del siglo XV[[[ y comienzos del XIX en .-:';W: '?7"t,?i'f..::,i •• Así, tanto en Antioquia como en la Gran Colombia, ese aparara primigenio de poder
cuacro regiones claramente diferenciadas C(ll1radesde el punto de vista productivo como de! .}~~ ~.ltS:\;(:: que denominamos ejército libertador .se propone como base territorial la cpnfiguración de
étnico: la de la Cordillera Oriental (Sanca Fe, Tunja, Girón, Neiva y Pam.plona), la Sur ~.~ ~~-=?""un espacio opuesto al localismo de los cabildos» (Uribe de Hincapié y Alvarez 1998: p.
Occidental (Popayán,Cali,Chocó,el vallerropiealdelCauca,el vallecálidodel Patíay las .lit.: t~1;L.395).
, tierras frías de Pasto), la de Antioquia (Santa Fe de Antioquia, Medellln. Río Negro y Santa. %~"j) .:t~~';;,.:~. 78...La ,descerritorialización de las fuerzas patriotas'"dura¡úe la pequeña guerra cutmi~
. Rosa de Osos) y el Caribe (R1ühacha, Cartclgena, Santa Marca y Mompox de loba), aparte .,,:tJ! ~Wff.:,
na e~ lé'l predominal~cia de una fomla abscra~.~a (la repúbljca) sobre el espacio ~¡v¡do. de [os
de los Llanos Orientales (Múnera 1998 pp. 32AO). Sin embargo, dentro de ellas pueden .'ll
~N::~>:'-:: pueblos. Por este medio indirecco, los jefes militares hacen tab.la rasa de las Identidades
ide.ntificarse subrcgiones 'muy bien detem1inadas como la de la hoya del Río Magdalena, la ::i~,~~~}:,?!,provi.nciales.para remoclelar la geografía insütucional del a~ltiguo,Reino. Oc .esce modo la,

unidadespolíticasque reivindicabanla soberanía. .~Ii~0:':.


de Pasto o la de Socorro y Pamplona que Cllvieron una incidencia importante sobre las .~:1r¡,~~;Ii.~:? gucITIllale diOcuerpo a un concepto moderno de la soberanla; aquel que relaCiona todos 10;-,
actoresdel poderpúblicocon un centro institucional.
.,.:¡:;. ".,::;;'!".
72
....._~s~H 73
,,\¡
,periodo, genera una s~rie de públicos o. contrepCJblicos subalternos'z:J' '\:!f"k . d' 1'1 Gran Colombia" y obtiene lealtades en cada uno ~e los
alrededor de las milicias y las guerrillas, que no han sido suficiente_Yi1i '::~~plto e a'erados, ,como lo demostraría cuando se proelamo Icta-
mente tratados en la historiografía colombiana;9 JUnto a esta esf~rai{~¡ ,:t,er",fltonOS
'",,,, d' anos _It~ d espues,
' con Ln I gran'apoyo
, político, en los tres departa-
rransitoria', las elecciones de 1818,' destinadas a concederle la '''~n'~,\i ,odór ,ez
>,,", :" I
S De ',lgua maneta,
'cada
en uno de' estos departam~ntos
'd'f, se
ción representativa" a los gobernantes de excepción, implican el ":t'e; '~fu,ento
nen '¡'d I s políticos y' caudillos'carismátiéos que congregan 1 c-
curso a mecanismos electorales en los cuales se' estructura, como h'~:' ',ellteS rupos1 erle d' 'Ll'dores Y'de c1ientela's, Santander en la Nueva
'r' ' e seg I '1 S
bía sucedido durante la 'primeen Independencia, uí,a fusión entre ,Ia;.:~ .,ren g p'l~\e.zen. Venezuela ( especialmente en los lanas, ucre y
,~.Granada, 1 •
publicidad representativa, en cabeza de los oficiales, y el sufragio in-"t~
"~o

dividual (Ibíd., p. 404) y entre los diferentes públicos políticos que: ,,':t¡ .•. ?p"¡" es en el Ecuador. d d d 1 ecto de
,",',",or
',',., , La um.If" Icaclo'n mediante la guerra y"daire e or d e proy es la
habían confluido en la primera Independencia, La predominancia de,',
la forma abstracta de la república Se ve compensada por el carismade'"
ti"':: , ~I e'ército no estaba destina a a urar, pu
'i"",Boitvar
""'d' Y !
'totialtzaclon,J, d I
e proceso p 1od'a darse 'mientras contlnuaran
Id' las
los dirigentes militares que se manifiesta en el ejercicio mismo de I~s :')\, estem
' •.c¡.:. '. I , , I
11'adas y e cansma ' f ue lln elel1,ento articu a or nllentras
1
acciones bélicas y en la importancia simbólica que adquieren para la *:aCClone~ an x,'terno fIle una amenaza. En tiempos de paz, Cllando os
independencia. Bolfvar, envuelto en su carisma de Libertador, corno ,'¡ nemlgo e .. ha
;ee, 1 !a udillos volvieron a asentarse en los terntoflos que _
el personaje extraordinario encargado de lograr la Independencia, se ,-¡rdetes y o~ T . loen los que habían constrUido con la
"b' d . do para lr a a guerra " ' ,
convierte en el referente básico para la unidad sobre el territotio'
;v';!¡ lde;~~dencia, emergió una nueva territorializ~ció~ p~l'tl~~d eco~~;
;f~i:~ica y sOciall!Sin sens'obca,ragIOes' lyaJ:epr~decro:~n~~J: \~nOa,~: ~~Sld:zp:rta_
•. d de re aCLOne '" d C'
..Esta geografía, prodlicto de las circunstancias, abarca [res zonas de contornos vagos.
El primei'círculo compre,;de las ZOllaspa triotas que han h,llado cien, normalidad y que
t:r~ e:os y a dÜinir su especificidad. Incluso en el ~ong;~so del ~uta
;;JOen
d e1821 dodde realmente adquirió 'forma la un,flcaclon e aran
Votan por'parroquias (sobc'raníaconsolidada). Laszonas de combate, donde lucha el pueblo
en el seno del EjérCito, constituyen el segundo círculo (soberanía de excepción). A estos'!' ;t c 1 , b'~ se teeditaron las discusiones sobre el federalismo y el centra-
conjunC6~sé ai1éide el esp'acio que queda por conquistar, también representado por dos":. 'ir''''' o
" o omde1,la primeta I IndependenCia,'r y a maYOfla 'de losconstltuyentes
,', I ', d 1
dipuradQ)" de Caracas Jsoberanía proyectada).'No se puede resumir el proyecto'.' '/¡,n' sb referencia por la forma federal de" artlCU aClon e
grancolorríbiano en un 'asÚrltode elecciones, pero nos parece que esta integración espacial.\ "e~presaron I p r la central debido a las'exigenCias de la gue-
'es. unod¿)ós oñgenes concretos de la unión de la Nueva Granada y Venezuela, bauclzada el~: Estado, pero votaron po _ ' d 'b;l' de Bolívar. No obs-
17 de di2iétnbre de 1819 en'la Ley Fundamental de la República de Colombia. (Thibaud,'
";;" a la dorona espanola y el po er slm o ICO ,
2003: pp.'405-406). '; ,tra.contr ' . d ' " ' f d da se habían Ido
':-"''''''f ,las unitlades políticas destlna as a ser e era, s 'b' ' .
79.' GuilleimoSosa realiza uno de los pocos tratamientos sistemáticos sobre las] ~~J1,~idl de las ciudades y las,provincias,Estado a am Itas tern-
implicacíones políticas de'las milicias (Sosa 2006: pp. 207-245): -Quienes ingresaron a las '" ,f~:~sIarman hts más amplios como el de Venezuela y la Nueva Grana-
milicias formaron parte de Un orden cetemonial.que tuvo en la dinámica política su motOr ~ .9D,a
' a'o es másmue 1
extensas y re presenta tivas de los ordenes , . económicos
d ¡ E y dso-
ya la vez su beneficiaria. El cuerpo de milicias adquirió elememos de identidad propios Y'" ',,,,'1' , las unid~des del proyecto confederativo e os sta os
como tal se representó ante sus miembros y ante la ci~'dad. Por Otro lado, se dio un orde'n,:'-", la es, como , d ' ' "h de las antiguas
simbólico que trascendió la dinámica del grupo que lo comprometió y le exigió su conrribu.:j:', ''''''''iloécialesl' de Colombia,'aunque to aVla muc as "
ción., El entusiasmo iniciaLde la población del que nos,hablan las crónicas se resignificó y"':,: ,,~~\ 'as o fr'agmentos de 'ellas estaban en podet de la Corona espa-
rovmcl
',', I ,," de ,,'sus "bl
" p'o"rt'ante, " seg u'an fleles a ,Fer-
fortaleció simbólicamente a través de su participación en estos cuerpos'que le asignaban un .~{~~, ,b'1""',
a y una p~rte 1", 'm" po aClones
", '
I ,
papel fundamental. Por medio de estas estructuras, la p091~,.ción'se:ii}rroduJo en un campo .~~J "~ndo VI'! 'o,
transformado de símbolos, eri los que nuevos términos, nuevas.. .instancias
...
de poder y nueyos .,.~~.
d , •.,+:;, i
I

refetentes ideológicos pretendían inaugurarse. El solo hecho de su participación en el:{¡ I


reconocimiento -escenificado en los reiterados actos de juramento- de nuevas autoridade:S/~ . !
no autorizadas por la Corona, alistó a los milicianos en un contexto diferente al que habíal1. ~'f.¿.
'~'I;::':';:" . -i .' '" . ",d ,". ores abai1derados de In (amia federa! en
estado acoslumbrados". (Ibíd, ,p. 2!J), Algo similar, pero dentro de una lógica dejj' :~~k_':.~<80.José I~nTclo
de Marqllcz~ uno s~c~;[~~:~o pueden Venezuela y Nueva Granada
COntrapúblicos con respeCto al ejército libertador, sucedió con las milicias rcgentistas ([b(d.;'?~ .. :(~-',C€?~gresode C~cuta, resume as! su po. . 'ble formar un rodo de tan vastos terrico-
pp. 239-244). :'ifi. üri.iise en un Gobllcrno central; porque es Impos~. I cuerpo político ~ extiende'más '
-:ó's:La naturaleza,ha fijado sus lít:nires¡a proporClon que e: '.
74 . I '. 75
. Fondo tv'lunicipalid<ldcs Prefeccura y Policía
Jv1il1is(erio del E:\[i~rior
CUQernacj(.1\1CS
De fronteras, .
bárbaros
Construyendo nación en Co!or:nbia
..
y ci"UiÚidos

2. Stcción CoJoni<l
Fondo Miscel~nea Unió!}. nacional, ciudadanía y dif\:'l'cnciación
,t.
Fondo Curas y Obispos
Fondo Cabildos
'1810-1850 . h~
.
I
tondo Colegios ,,>
,.,j, ....••..•.
,
Fondo Caciques e Indió,
Nac/u"¡, Rodriguez SiÍnchcz'
Fondo Ncgro~ y EsclClVOS
Fondo Empleados Públicos/Antioquia
..
Fondo Crinüi1a!es O uicios) En las pos[rin~eiÍa$ del siglo XVlI-¡, rondaj~ exitos'.!ll~e[itc 'por eLmundo
Fondo Pobl<lciones las ideas ilustradas sobre la 'mejor forma de org"niza'ción polític8 que
Fondo Resguardos deben darse las comunidades humanas. Múltiples cont~pros'y 'nueva,
Fondo ¡",lédicos y Abogados defiiliciones forman el fuerte caudal de legitimación 'del Estado.m-
Fondo Censos de Población eión. Oportunamente los pensadores europeos se dierot1a la tarea de.
Fondo Historia definirlo, ditúeneiándolo por su "bondad" de los regímenes absolutistas
o proto'.absolutistas que decaían frente a la procl"l1lada mod~rnidaJ
Biblioteca Nacional
ciclas sociedades europeas y finalmente recomendando 'como el siste-
.Fondo Amiguo
Hemeroteca M~nüel dclS9COífO Rodríguez
ma de organiz,3ción apto para los civilizados. Fre-.i1tc~",a la más
áprehensible, casi palpable, realidad del Estado lllOderno, la respues-
en ;, la pregunta.sobre ¿qué es una nación! ,parece estru2iurarseen un
espacio más abstracto, para algunos quizás más oscuro; así, en el te-
rreno de lo intangible, en el espacio' en donde surgen los lazos de
i '.
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"".,, .