Anda di halaman 1dari 12

Auxiliares e Intermediarios del Comercio

1. De los Auxiliares y de los Intermediarios del Comercio

En el ejercicio del comercio no toda la actividad recae sobre los comerciantes directamente en el intercambio o mediación de
bienes y servicios. Así como el Estado interviene en el comercio como parte en los actos de comercio y como organismo público regulador
en la actividad comercial; los industriales y fabricantes en la producción de bienes; la población como consumidor de los bienes y
servicios; y los comerciantes en la mediación e intercambio de bienes y servicios entre el productor y el consumidor, existen organismos
auxiliares que sirven de intermediarios, de protectores, facilitadores y promotores del comercio y de quienes intervienen en él. Estos
organismos son: la Cámara de Comercio, la Bolsa de Valores y las Ferias y los Mercados. Son organismos integrados por particulares,
que revisten la forma de personas jurídicas de carácter privado, pero de interés público por la participación de la sociedad como
consumidor y adquirente de los bienes y servicios en el mercado, a la cual hay que proteger de la especulación y de los daños y
perjuicios. Es decir, por razones de orden público.

1.1. La Cámara de Comercio

La Cámara de Comercio es una Asociación Civil integrada por propietarios o jefes de establecimientos industriales,
comerciantes por mayor, capitanes de buques, corredores y venduteros de carácter público, que tiene por objeto la protección de los
intereses mercantiles de los afiliados, la protección y promoción del comercio en general y de servir de interlocutor entre la sociedad y
el Estado en materia mercantil. Sólo la ley reconoce una Cámara de Comercio en la Capital de la República, una en cada Estado y en
los Puertos habilitados para la importación y exportación; y dada su personalidad jurídica, dicta su propio reglamento en el cual
determinará lo relativo a su administración, funcionamiento y complementación de sus funciones que sutilmente le señala el Código de
Comercio. En ese sentido, puede establecer otras condiciones de admisibilidad de comerciantes, luego de constituida con el mínimo de
diez (10) comerciantes con las características indicadas y que no estén impedidos legalmente (Art. 45,46 y 47 C.Com).

Las Cámaras de Comercio tienen su origen en la Corporaciones de la Edad Media, donde tuvo su impulso fundamental el
Derecho Mercantil. Durante la Colonia se crearon los Consulados como gremios de comerciantes, que ejercían funciones privadas y
públicas, y los cuales formaban parte de la administración real española. La primera Cámara de Comercio fundada en Venezuela fue la
de Caracas el año 1893, la cual se instaló ellO de enero de 1894 presidida por Henry Lord Boulton, durante el Gobierno del General
Joaquín Crespo. Luego se fundaron las Cámaras de Comercio de Maracaibo, instalada en junio de 1895, y después la de Puerto Cabello
y Valencia. La Cámara de Comercio, como institución mercantil, fue incorporada al Código de Comercio de 1904.

Las Cámaras de Comercio se integraron con otros gremios de empresarios y fundaron el año 1944, durante el gobierno del
General Medina Angarita, la Federación de Cámaras de Comercio y Producción (FEDECAMARAS). En el año 1960 se fundó la
Federación Nacional de Agricultores (FEDEAGRO); en 1962, la Federación Nacional de Ganaderos (FEDENAGA); y en el año 1969, el
Consejo Nacional de la Industria (CONINDUSTRIA) y el Consejo Nacional de Comercio y Servicios (CONSECOMERCIO). Estas
asociaciones están integradas hoy en día a FEDECAMARAS.

La Cámara de Comercio, entre otras funciones, tiene las siguientes:

1° Organizar el centro de Arbitraje, según lo dispuesto en el artículo 11 de la Ley de Arbitraje Comercial.

2° Designar los delegados trimestrales de la Bolsa de Valores (Art. 62 C.Com).

3° Presentar mediante tema a la Asamblea de la Bolsa de Valores el representante de la Cámara de Comercio, junto con
FEDECAMARAS, que los representará en la Junta Directiva de la Bolsa de Valores (Art. 100 LMC).

4° Dar su opinión a la municipalidad respectiva sobre el establecimiento de las Ferias y Mercados (Art. 63 C.Com).

5° Presenta el informe requerido por el Juez de Comercio a los efectos de la autorización para el ejercicio de venduteros y
corredores públicos (Art. 75, 83 C.Com. y 75 LMC).

6° Revisión de los asientos de los Libros de Corredores Públicos sobre las manifestaciones que deben hacer respecto a
determinadas operaciones de Bolsa (art. 80 C.Com).

7° Dictar su propio Reglamento y remitir copia a las Cámaras de Comercio del país y al Ministerio de la Producción y el Comercio
(art. 48 C.Com).

1.2. Las Bolsas de Comercio

Las Bolsas de Comercio son instituciones privadas, controladas por la COMISION NACIONAL DE VALORES (Art. 9, numeral
21 y 22), que revisten la forma de compañías anónimas (C.A o SACA), las cuales constituyen centros de operaciones mercantiles
relativas al mercado de títulos valores (Art. 86 LMC), regidas por el Código de Comercio y la Ley de Mercado de Capitales, cuyas normas
reemplazan casi todas las disposiciones del referido Código (Art. 150 LMC), y por las normas y resoluciones que dicte la Comisión
Nacional de Valores, a las cuales debe ajustarse su Reglamento (Art. 92 LMCJ).

Los Antecedentes Históricos que se conocen son las “Casas de Lonja” o Bolsas de Comercio, que se crearon en las ciudades
más importantes de Europa, donde se reunían los comerciantes para realizar transacciones mercantiles bajo nuevas técnicas de
compraventa. En Venezuela se instituyó la Bolsa de Comercio en el Código de Comercio de 1873, pero la Bolsa de Valores de Caracas
se instaló, propiciada por la Cámara de Comercio, en el año 1947. Antes de esta fecha, las operaciones bursátiles se llevaban a efecto
en la esquina de San Francisco de Caracas, en la cual se reunían grupos de comerciantes para realizar transacciones mercantiles con
títulos valores a través de técnicas distintas a las efectuadas en el mercado ordinario. La Bolsa de Valores incorporada como institución
mercantil en el Código de Comercio, pasó a ser hoy en día una institución privada totalmente intervenida por el Estado. Las normas del
Código de Comercio que la regulaban, perdieron su vigencia al quedar derogadas en su mayor parte por las previstas en la Ley de
Mercado de Capitales. La Ley actual fue promulgada el 22 de octubre de 1998, la cual deroga la de fecha 22 de mayo de 1975 y, ésta a
su vez, deroga la primera Ley de Mercado de Capitales promulgada 1973.

Las Bolsas de Valores para constituirse, deben cumplir con los requisitos siguientes (Art. 87 LMC):

1° Forma de compañía anónima (C.A) o sociedades de capital abierto (SACA).

2° Debe mediar autorización de la Comisión Nacional de Valores.

3° El capital inicial no puede ser menor de doscientos millones de bolívares (Bs. 200 Millones), totalmente pagado en efectivo,
dividido en acciones comunes nominativas que otorguen los mismos derechos, sin que ninguna persona pueda tener más de una acción.

4° El número de socios constituyentes no puede ser menor de veinte (Art. 88 LMC).

Para ser miembro de la Bolsa de Valores, de acuerdo a lo establecido en el Artículo 89 de la Ley de Mercado de Capitales, se
requiere:

1° Estar autorizado por la Comisión Nacional de Valores para ejercer la actividad de corredor público de valores.

2° Otorgar una garantía a juicio de la Junta Directiva de CNV.

3° Los demás requisitos que señalen las normas internas de la Bolsa de Valores.

No serán aceptados: los funcionarios públicos, los que se hayan acogido al beneficio de atraso o de quiebra, los fallidos no
rehabilitados, los expulsados de las bolsas de valores, los que incurrieren en delitos y faltas contra la propiedad, la fe pública o el fisco
nacional y los que incurrieren en delitos tipificados por la Ley Orgánica de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas (Art. 91 LMC).

Las Obligaciones de los Miembros de la Bolsa de Valores se reducen al cumplimiento del Reglamento, a los usos y costumbres
en vigor en la bolsa de valores respectiva, a permitir la inspección de sus Libros por la CNV y por la Junta Directiva de la BV, a presentar
semestralmente a la CNV y a la Junta Directiva de la BV, los balances y los estados de los resultados y cambios de su situación
financiera, dictaminados por contadores públicos en ejercicio independiente de la profesión, y suministrar a dichos organismos los
informes que le sean requeridos (Art. 94 LMC).

La Junta Directiva de la Bolsa de Valores está integrada por cinco miembros y sus respectivos suplentes: tres en representación
de la Bolsa de Valores electos por mayoría simple, uno por FEDECAMARAS y la Cámara de Comercio, y otro por la CNV (Art. 100 LMC).

La Bolsa de Valores tiene por objeto negociar los valores que estén previamente inscritos en el REGISTRO NACIONAL DE
VALORES, que lleva la Comisión Nacional de Valores. La Bolsa de Valores, también, lleva el Registro en el cual se inscriben los valores
a los fines de su cotización. Por lo tanto, la Bolsa de Valores negocia los valores inscritos en su Registro, previamente inscritos en el
Registro Nacional de Valores.

No obstante, los títulos de la deuda pública y de crédito, emitidos conforme a la Ley del Banco Central de Venezuela, Ley
General de Bancos y Otras Instituciones Financieras y la Ley del Sistema Nacional de Ahorro y Préstamo están exceptuados del ámbito
de aplicación de la Ley de Mercado de Capitales, por lo que para su cotización en la Bolsa de Valores basta con que estén inscritos en
su propio registro (Art. 1°, numeral 3 Art. 101 y 102).

Los Títulos Valores Objeto de las Operaciones Bursátiles son las acciones de las sociedades, las obligaciones y demás valores
emitidos en masa que posean iguales características y otorguen los mismos derechos dentro de su clase. En caso de duda, la Comisión
Nacional de Valores determinará cuáles son los valores regulados por la ley (Art. 22 LMC).

En la Bolsa de Valores también se podrán negociar bienes distintos a los referidos valores (títulos valores), con la previa
autorización de la CNV y en base a las normas que dicte la Bolsa de Valores respectiva (Art. 105 LMC).
En las Operaciones Bursátiles Intervienen Varios Factores, a saber: la bolsa de valores como centro de operaciones, los
propietarios o tenedores de títulos, los adquirentes o inversores, los mediadores o agentes de comercio como los corredores públicos
de valores y las sociedades de corretaje, y las acciones, obligaciones y títulos objeto de las operaciones bursátiles.

En este sentido, la Comisión Nacional de Valores (CNV) lleva el REGISTRO NACIONAL DE VALORES, en el cual se registran:

1 ° Las personas que deseen poner en oferta pública sus acciones o títulos.

2° Los títulos valores que serán objeto de las operaciones bursátiles.

3° Los corredores públicos de valores y las sociedades de corretaje.

4° Los adquirentes de los títulos valores.

Y, de la misma manera, la Bolsa de Valores llevará los registros de cada uno de los factores intervinientes en las operaciones
bursátiles y de las respectivas operaciones. Cada uno de esos registros y los vínculos entre sí de los distintos factores intervinientes,
generan consecuencias jurídicas, que quedan reguladas por la Ley de Mercado de Capitales, el Código de Comercio y el Código Civil.

1.3. Las Ferias y Mercados

Las Ferias y Mercados son centros de negociación o intercambio de bienes y servicios, a través de la mediación de particulares
a instancias de las municipalidades, para satisfacer necesidades de abastecimiento de la población. Son abastos públicos reducidos a
espacios y a establecimientos divididos en puestos conformados por negocios independientes de distintos productos y de variada
naturaleza, cuyos comerciantes o intervinientes están vinculados a la administración municipal por medio de contratos administrativos
(Art. 63 C.Com).

Aparte de estos Mercados propiamente dichos, existen las Ferias que se promueven por los particulares o por la municipalidad,
periódica u ocasionalmente, para procurar en espacios determinados y acondicionados especialmente al efecto el comercio de bienes y
servicios y, a la vez, el abastecimiento en interés de las necesidades generales o especiales de la población. En ese sentido, la
municipalidad requiere la opinión previa de la Cámara de Comercio respectiva, con el objeto de estimular el comercio y de evitar la
competencia desleal con los negocios establecidos (Art. 63 C.Com).

Las municipalidades designan un REGIDOR que ordena, controla, vigila y supervisa la legalidad de las operaciones, la licitud
de los productos, el orden interno y el cumplimiento de las Ordenanzas Municipales sobre la materia (Art. 64 C.Com).

Estas Ferias y Mercados son regidos por normas que dictan los Consejos Municipales en cuanto a su organización, adjudicación
de locales o espacios, sobre la comercialidad de los productos, contratación administrativa con los adjudicatarios de puestos y espacios,
y el nombramiento y funciones de los Regidores que tendrán a su cargo velar por el cumplimiento de las normas que las rigen en atención
a la legalidad y mantenimiento del orden interno (Art. 65 C.Com).

2. Los Agentes y Mediadores de Comercio y sus Obligaciones Respectivas

Los comerciantes, como mediadores en el intercambio de bienes y servicios entre el productor y el consumidor, requieren de
los servicios de personas que ejecuten y faciliten determinadas operaciones mercantiles bajo su responsabilidad y provecho, es decir,
sin que se comprometan o involucren personalmente en los derechos y obligaciones del comerciante.

Por el contrario, sus acciones comprometen la responsabilidad del comerciante ya que actúan bajo sus órdenes y están a su
servicio. Están vinculados con el comerciante por una relación laboral regulada por la Ley Orgánica del Trabajo. Estas personas se
conocen como Factores Mercantiles y dependientes u operarios.

Por otra parte, existen los corredores y venduteros, que no están vinculados con el comerciante por un contrato laboral, sino
mercantil. En todo caso, son agentes y mediadores de comercio que, en virtud de las relaciones que los vinculan al comerciante, se
generan derechos y obligaciones que interesan al Derecho Mercantil.

2.1. Los Corredores

Entre las personas que sirven a los comerciantes para facilitar la conclusión de un negocio, están los corredores. Sus
operaciones están determinadas como actos de comercio objetivos a tenor de lo dispuesto en el Ordinal 15 del Artículo 2 del Código de
Comercio, que se refiere a “Las operaciones de corretaje en materia mercantil”. Al efecto, el Artículo 66 del Código de Comercio, los
define, así: “Los corredores son agentes de comercio que dispensan su mediación a los comerciantes para facilitarles la conclusión de
sus contratos” (Art. 66 C.Com). Por tanto, el corredor no está autorizado para recibir o hacer pagos, o exigir el cumplimiento de
obligaciones privativas de las partes contratantes. El corredor es apenas un facilitador de operaciones (Art. 69 C.Com).
Para ejercer la Correduría se requiere tener capacidad para contratar, es decir, ser mayor de edad, no ser objeto de interdicción
civil o inhabilitado por atraso o quiebra, y no haber sido destituido del cargo de corredor o vendutero. No se podrá conceder la habilitación
de edad para ser corredor. El menor emancipado no puede ser habilitado para ser corredor. Es un caso de excepción (Art. 67 C.Com).

La relación entre el comerciante y el corredor es contractual y se denomina Contrato de Corretaje. Es de naturaleza mercantil.
No es laboral porque el corredor conserva su autonomía e independencia, ya que se trata de una profesión libre. No es de la naturaleza
jurídica del mandato o de la representación, porque el corredor no actúa en nombre del comerciante. Y no es de la naturaleza jurídica
del contrato de comisión porque, si bien obtiene una comisión como remuneración de su trabajo, el comisionista actúa por cuenta del
comitente.

El comerciante que se sirve de los servicios de un corredor, que le facilite la conclusión de un negocio, está en la obligación de
retribuirlo mediante una comisión si la operación se lleva a efecto, la cual se denomina Corretaje (Art.71 C.Com). Si el negocio es para
el vendedor y para el comprador, ambas partes están en la obligación de remunerar el trabajo del corredor. Por su parte, el corredor
responde por la identidad y capacidad de las personas que contraten por su intermedio; de la realidad de las negociaciones en que
intervenga; y de la realidad de los endosos, si se trata de títulos de crédito endosables. (Art.68 C.Com). El corredor no compromete su
responsabilidad con ninguno de los contratantes, salvo que no le comunique a uno de ellos la identidad del otro, en cuyo caso, se
subroga en los derechos y obligaciones de éste (Art. 70 C.Com).

Los Corredores suelen ser de Carácter Privado o Público. En el primer caso depende de su personalidad, conocimientos y
experiencia. En el segundo caso, comprobadas sus cualidades antes dichas, debe ser autorizado por el Juez de Comercio, previo
informe favorable de la Cámara de Comercio. Debe constituir una garantía para responder por su encargo. La autorización judicial debe
ser inscrita en el Registro de Comercio, fijada y publicada (Art.75 C.Com). Los corredores públicos son los competentes para ejecutar
aquellos actos propios de su profesión requeridos por la ley o por sentencia, como es el caso de la venta de las acciones suscritas y no
pagadas (Art. 74 Y 295 C.Com).

Como comerciante está en la obligación de llevar los libros de comercio que el Código de Comercio determina. Además, están
en la obligación de llevar dos libros de comercio, en uno, los asientos de manera sucinta de todas operaciones realizadas; y, en el otro,
los asientos de manera detallada y explícita de las operaciones diarias llevadas y concluidas (Art. 72 C.Com). En este sentido, el Juez
de Comercio puede exigir la exhibición de los Libros para confrontar las operaciones con las copias que expidan a las partes (Art. 73
C.Com).

El Corredor puede retirarse de la profesión, en cuyo caso debe solicitar la extinción de la fianza que garantiza su responsabilidad
por los trabajos ejecutados. En este sentido, se fijará y publicará la solicitud a los efectos de que los interesados hagan valer los derechos
que estimen afectados. Transcurridos tres meses de la publicación sin que haya oposición, el Tribunal declarará la cancelación de la
fianza. Si hubiere oposición, se mantendrá la fianza hasta tanto sea retirada o decidida sin lugar la oposición (Art. 79 C.Com).

Existen Corredores Públicos de Bolsa, cuya constitución, ejercicio, prohibiciones, derechos y obligaciones están reguladas por
la Ley de Mercado de Capitales, los cuales deben estar inscritos en el Registro Nacional de Valores llevados por la Comisión Nacional
de Valores (CNV), quien autoriza su ejercicio y somete la correduría a la autoridad de sus normas, en términos semejantes a los
anteriormente expuestos.

Las acciones que se deriven de los contratos de corretaje prescriben a los dos años contados a partir de la fecha de conclusión
del contrato que facilitó el corredor (Art. 81 C.Com).

2.2. Los Venduteros

Los Venduteros, también conocidos como rematadores o martilleros, son las personas que se dedican a vender en pública
subasta toda clase de bienes muebles en el estado en que se encuentren (Art.82 C.Com). También existen venduteros que rematan
bienes inmuebles, como ocurre con los bienes de las instituciones financieras en proceso de liquidación, que realiza FOGADE como
ente público liquidador, para lo cual ha dictado sus normas internas. En el Banco Central de Venezuela se realizan subastas de títulos
valores públicos (BDP), que el Estado coloca de esta manera para drenar la liquidez bancaria y, a la vez, evitar la fuga de divisas.
También, diariamente, subasta un monto considerable de divisas, en virtud de que el valor del dólar respecto a la moneda nacional está
sometido al sistema de flotación y su valor depende de la oferta y la demanda. Tales actos están sometidos a normas especiales.

No pueden ser venduteros quienes no tengan capacidad para comerciar, los inhabilitados y entredichos, y los que hayan sido
destituidos de los cargos de corredores o venduteros. Es una profesión libre. Pueden ser venduteros privados y públicos. Estos últimos
son los competentes para vender en pública subasta los bienes que requieran de realización mediante remate por imposición de la ley
o de una sentencia. Para ser vendutero público se requiere autorización del Juez de Comercio y constitución de garantía a juicio del
Tribunal para responder por su gestión frente a terceros. Está garantía afecta con privilegio los créditos que garantiza como resultantes
de su gestión. La garantía permanecerá vigente durante el tiempo que se mantenga en el ejercicio de la profesión. La autorización debe
ir precedida del informe favorable de la Cámara de Comercio, y estar inscrita y fijada en el Registro Mercantil y debidamente publicada.
Todos estos aspectos jurídicos sobre prohibiciones, autorizaciones, garantías y ejercicio relacionados con los venduteros, son las
mismas que rigen para los corredores en los Artículos 67, 74, 75,77 y 78 del Código de Comercio, por remisión que ordena el Artículo
83 del Código de Comercio.
Los venduteros deben llevar tres libros: El Primero, para asentar en orden sucesivo las fechas de entrada de las mercancías y
los bienes en su cantidad, calidad, peso, medida y estado, así como la identificación de la persona de quien los recibe y de aquella por
cuya cuenta deben ser vendidas y su precio. El Segundo, para asentar los bienes vendidos, el precio, la identificación de la persona por
cuya cuenta fueron vendidos y de la persona del comprador. Y en El Tercero, llevará la cuenta corriente con cada uno de sus comitentes,
con referencia de los asientos respectivos en los libros de entrada y de salida, antes mencionados. Todos estos libros están sometidos
a los mismos requisitos previstos para los Libros de Comercio regulados por los Artículos del 36 al 44 del Código de Comercio.

Los venduteros deben participar mediante Carteles publicados en la prensa y fijados en lugares públicos con suficiente
antelación, el lugar, fecha y hora del acto de remate, con indicación pormenorizada de los bienes objetos del mismo y las demás
características y condiciones que estimen convenientes, así como el lugar y establecimiento donde se encuentran depositadas para que
sean inspeccionadas por los interesados en los días y horas que se señalen al efecto (Art.86 C.Com).

El Artículo 87 del Código de Comercio prohíbe, especialmente, a los venduteros, darle efectos a la puja que el postor no haya
expresado en voz clara e inteligible; participar por sí mismo o por interpuesta persona en la licitación del bien objeto de remate; y adquirir
el objeto del remate de quienes hayan resultado sus adjudicatarios por la venta que haya hecho. La violación a esta prohibición acarrea
multa y suspensión o destitución del oficio de vendutero, aparte del resarcimiento de los daños y perjuicios que dicha conducta pudiere
haber causado a los terceros intervinientes en el acto de remate.

El acto de venta en almoneda no podrá suspenderse después de iniciado, y se adjudicará el bien al mejor postor, salvo que no
hubiese ofertas por el precio base fijado (Art. 88 C.Com). Toda venta en almoneda es de contado (Art.89 C.Com).

Podrá haber un nuevo acto de subasta sobre el mismo bien cuando ocurran los siguientes supuestos: primero, cuando existiere confusión
respecto a la persona del adjudicatario y a la conclusión del remate, en cuyo caso no hay lugar a reclamación; y, segundo, cuando
transcurrido el plazo de cuarenta y ocho horas de verificado el remate el adjudicatario no hubiese pagado el precio. En este caso, el
adjudicatario que no pagó, será responsable de los gastos ocasionados en el remate frustrado y del bajo precio del bien en el nuevo
acto, en cuyo caso, podrá obligarse al causante del daño a adquirir el bien rematado y a pagar el precio (Art. 91 C.Com).

El vendutero queda obligado con la persona por cuenta de quien hizo la venta en almoneda en rendirle cuentas de la gestión
dentro del plazo de cuatro días de verificado el acto. En este sentido, entregará al interesado el saldo del precio que resulte a su favor
después de deducirse los gastos del remate y la comisión del vendutero. En caso de mora del vendutero en rendir cuentas y pagar el
precio que resulte a su favor al interesado, el vendutero perderá la comisión y responderá por los daños y perjuicios que resulten de su
incumplimiento (Art. 92 C.Com).

Estos hechos determinan la naturaleza jurídica de la relación comercial entre el comitente y el vendutero. Se trata de un contrato
de comisión. Por esta razón, cualquiera otra situación no prevista se rige por las disposiciones relativas al contrato de comisión (Art. 93
C.Com).

2.3. Los Factores Mercantiles

Los Factores Mercantiles son personas dependientes del comerciante con quien están vinculados por una relación laboral. Son,
prácticamente, los gerentes, las personas a quien el principal, como se le llama al comerciante que constituye factor mercantil,
encomienda el manejo de un negocio en particular con amplias o limitadas facultades. En sus relaciones con los terceros, el factor
mercantil es un mandatario del principal, puesto que actúa en su nombre y lo compromete con sus actos. Para comprometer la
responsabilidad del principal y evitar que el factor mercantil se exceda en los límites de su mandato, debe indicar cuando contrata que
actúa con poder. Si no lo hace se obliga personalmente a cumplir el contrato y en los límites de su exceso. (Art. 94,96 y 97 C.Com).

El Factor Mercantil se constituye por medio de documento registrado en el Registro Inmobiliario, luego se inscribe en el Registro
de Comercio y después se fija en la cartelera de la sala de dicho registro mercantil, por cuanto se trata de un mandatario especial que
ejerce actos de administración y de disposición de bienes muebles, inmuebles, derechos, acciones y títulos propiedad de la empresa o
del comerciante en ejecución de los negocios que le han sido confiados (Art. 95 C.Com).

No obstante, los factores mercantiles están exentos de responsabilidad personal y, por tanto, se entiende que han contratado
para el principal, en los casos siguientes (Art. 97 C.Com):

1° Cuando el contrato corresponda al giro ordinario del establecimiento que administran.

20 Si hubieren contratado por orden del principal, aunque la operación no esté comprendida en el giro ordinario del
establecimiento.

30 Cuando el principal hubiere ratificado expresa o tácitamente el contrato, aunque lo haya celebrado sin su orden.

40 Si el resultado de la negociación se hubiese invertido en provecho del principal.


En caso de que los terceros que han contratado con el factor mercantil que no indicó que actuaba con poder del principal, se
vean en la necesidad de promover juicio con fundamento en causa del convenio, podrán promover la acción alternativamente contra el
factor mercantil o el principal, en cuyo caso deberán demostrar los supuestos de hecho que contemplan los ordinales mencionados.

2.4. Los Dependientes de Comercio

Aparte de los Factores Mercantiles, existen otras personas que el comerciante principal emplea para que le sirvan bajo sus
órdenes y subordinación y el pago de un salario, en la realización de sus negocios en un establecimiento determinado. Estas personas
son los Dependientes u Operarios sin facultades de administración ni de disposición. Se reducen a ser mediadores de bienes y servicios
del comerciante. Son sus ayudantes. En consecuencia, están vinculados con el principal por medio de una relación laboral y, frente a
los terceros, actúan como mandatarios del principal reducidos a un campo de acción de servicios determinados (Art. 101 C.Com). En
este sentido, la actuación del dependiente, debe entenderse como si fuera hecha por el mismo principal (Art.102 C.Com).

Por lo tanto, los contratos celebrados a título personal por los dependientes no compr-ometen la responsabilidad del principal.
No obstante, el principal, para facilitar el desenvolvimiento de sus negocios, puede conceder autorización expresa a los dependientes
para ejecutar determinados actos, con lo cual compromete el principal su responsabilidad (Art. 99 C.Com). Pero cuando se trate de
ejercer actos de disposición de bienes y de títulos de crédito, el dependiente requiere de mandato expreso autenticado o registrado,
según el caso, que se inscribirá en el Registro Mercantil, sometido al régimen de fijación, publicación y agregado (Art. 100 C.Com).

2.5. Normas Comunes

Les está prohibido a los factores mercantiles y a los dependientes, salvo que estén expresamente autorizados por el principal,
celebrar por cuenta propia o ajena negocios u operaciones mercantiles semejantes al ramo comercial que explota el principal en el
establecimiento en que sirven. Se trata de una competencia desleal. Y, en el supuesto de que hicieren caso omiso y actuaren en
contravención de esta prohibición, el principal aplicará en su provecho las utilidades del negocio y cargaría las pérdidas a los factores o
dependientes que hubiesen actuado deslealmente (Art. 98 C.Com).

Así como el principal autoriza expresamente por carta, circular o escritura pública al factor mercantil o al dependiente para la
realización de determinados actos independientes de sus operaciones habituales, y se revisten de la publicidad del caso para el
conocimiento público, de la misma manera debe revocarlos y darle publicidad para el conocimiento de los terceros interesados. Es decir,
debe hacerse la revocatoria de la misma forma como se confirió el mandato. Por consiguiente, el principal no puede eludir su
responsabilidad o sustraerse de su obligación, oponiendo a los terceros de buena fe la revocación del poder del factor o dependiente
con ocasión de los actos celebrados por éstos después de la revocación si ésta no se hubiere hecho de la misma forma que revistió la
autorización o el poder otorgado (Art. 106 C.Com).

En virtud de que el factor mercantil y los dependientes están vinculados al principal por medio de una Relación Laboral, la cual
la rige la Ley Orgánica del Trabajo de preferente aplicación, toda consecuencia jurídica relativa al cumplimiento, interpretación y
resolución del contrato laboral escapa de las regulaciones del Código de Comercio, salvo que dichas normas establezcan mejores
beneficios a favor del trabajador (Art. 103, 104 Y 105 C.Com).

AUXILIARES DE COMERCIO

AUXILIARES, INTERMEDIARIOS Y LOS AGENTES Y MEDIADORES DE COMERCIO

Los comerciantes consiguen ejercer las actividades mercantiles por sí mismos, siempre y cuando el volumen de su negocio sea
de poca actividad, pero frecuentemente ha de necesitar de otras personas que le presten su ayuda en la tarea de dirigir un
establecimiento comercial y lo complementen en el ejercicio de sus actividades.
La colaboración que recibe de los auxiliares es de diversa naturaleza, como también son diversos los vínculos contractuales
que unen al comerciante con sus colaboradores.

El comercio se encuentra en constante crecimiento ampliando nuevos segmentos de mercado, llevando esto a la diversidad de
actividades adjuntas o accesorias y para las cuales existen personas que la realizan de manera profesional por lo tanto se im pone el
uso de figuras auxiliares.

Los auxiliares de comercio son los que ejercen sus actividades con el propósito de realizar negocios comerciales ajenos o
facilitar su conclusión.

También podemos agregar que son aquellas personas que realizan como profesión habitual actividades que no suponen su
participación en la intermediación por cuenta propia entre la oferta y demanda de mercancía, pero que cumplen una función accesoria
en dicha intermediación.

AUXILIARES E INTERMEDIARIOS DEL COMERCIO

Son organismos que sirven de intermediarios, protectores, facilitadores y promotores de la actividad comercial y de quienes
intervienen en ellas. Formados por particulares, que revisten la forma de personas jurídicas de carácter privado, pero de interés público
por la participación de la sociedad como consumidor y adquirente de los bienes y servicios en el mercado. Estos organismos son:
La Cámara de Comercio

La Bolsa de Valores y

Las Ferias y los Mercados

La Cámara de Comercio: Es una Asociación Civil integrada por propietarios o jefes de establecimientos industriales,
comerciantes por mayor, capitanes de buques, corredores y venduteros de carácter público, que tiene por objeto la protección de los
intereses mercantiles de los afiliados, la protección y promoción del comercio en general y de servir de interlocutor entre la sociedad y
el Estado en materia mercantil.

La ley reconoce una Cámara de Comercio en la Capital de la República, una en cada Estado y en los Puertos habilitados para
la importación y exportación; y dada su personalidad jurídica, dicta su propio reglamento en el cual determinará lo relativo a su
administración, funcionamiento y complementación de sus funciones que sutilmente le señala el Código de Comercio.

Fundamentos legales: Artículos 45, 46,47 del Código de Comercio.

Funciones de la cámara de Comercio y sus fundamentos legales:

 Organizar el centro de Arbitraje, según lo dispuesto en el artículo 11 de la Ley de Arbitraje Comercial.

 Designar los delegados trimestrales de la Bolsa de Valores (Art. 62 C.Com).

 Presentar mediante tema a la Asamblea de la Bolsa de Valores el representante de la Cámara de Comercio, junto con
FEDECAMARAS, que los representará en la Junta Directiva de la Bolsa de Valores (Art. 100 LMC).

 Dar su opinión a la municipalidad respectiva sobre el establecimiento de las Ferias y Mercados (Art. 63 C.Com).
 Presenta el informe requerido por el Juez de Comercio a los efectos de la autorización para el ejercicio de venduteros y
corredores públicos (Art. 75, 83 C.Com. y 75 LMC).

 Revisión de los asientos de los Libros de Corredores Públicos sobre las manifestaciones que deben hacer respecto a
determinadas operaciones de Bolsa (art. 80 C.Com).

 Dictar su propio Reglamento y remitir copia a las Cámaras de Comercio del país y al Ministerio de la Producción y el Comercio
(art. 48 C.Com).

Las Bolsas de Comercio: Son instituciones privadas, controladas por la Comisión Nacional De Valores (Art. 9, numeral 21 y 22), que
revisten la forma de compañías anónimas (C.A o SACA), las cuales constituyen centros de operaciones mercantiles relativas al mercado
de títulos valores (Art. 86 LMC).

La Bolsa de Valores tiene por objeto negociar los valores que estén previamente inscritos en el Registro Nacional De Valores, que
lleva la Comisión Nacional de Valores. La Bolsa de Valores, también, lleva el Registro en el cual se inscriben los valores a los fines de
su cotización. Por lo tanto, la Bolsa de Valores negocia los valores inscritos en su Registro, previamente inscritos en el Registro Nacional
de Valores.

Fundamentos legales:

El Código de Comercio (C.Com) y la Ley de Mercado de Capitales, (LMC), (Art. 150 LMC), y por las normas y resoluciones que
dicte la Comisión Nacional de Valores, a las cuales debe ajustarse su Reglamento (Art. 92 LMCJ), al igual que las normativa de la
Comisión Nacional De valores(CNV).

Requisitos para la constitución de La Bolsas de Valores: (Art. 87 LMC):

 Forma de compañía anónima (C.A) o sociedades de capital abierto (SACA).

 Debe mediar autorización de la Comisión Nacional de Valores.

 El capital inicial no puede ser menor de doscientos millones de bolívares (Bs. 200 Millones), totalmente pagado en efectivo,
dividido en acciones comunes nominativas que otorguen los mismos derechos, sin que ninguna persona pueda tener más de
una acción.

 El número de socios constituyentes no puede ser menor de veinte (Art. 88 LMC).


Para ser miembro de la Bolsa de Valores, de acuerdo a lo establecido en el Artículo 89 de la Ley de Mercado de Capitales, se
requiere:

 Estar autorizado por la Comisión Nacional de Valores para ejercer la actividad de corredor público de valores.

 Otorgar una garantía a juicio de la Junta Directiva de CNV.

 Los demás requisitos que señalen las normas internas de la Bolsa de Valores.

Las Ferias y Mercados: Son centros de negociación o intercambio de bienes y servicios, a través de la mediación de particulares a
instancias de las municipalidades, para satisfacer necesidades de abastecimiento de la población.
Los Mercados son abastos públicos reducidos a espacios y a establecimientos divididos en puestos conformados por negocios
independientes de distintos productos y de variada naturaleza, cuyos comerciantes o intervinientes están vinculados a la administración
municipal por medio de contratos administrativos (Art. 63 C.Com).

Las Ferias son promovidas por los particulares o por la municipalidad, periódica u ocasionalmente, para procurar en espacios
determinados y acondicionados especialmente al efecto el comercio de bienes y servicios y, a la vez, el abastecimiento en interés de las
necesidades generales o especiales de la población. En ese sentido, la municipalidad requiere la opinión previa de la Cámara de
Comercio respectiva, con el objeto de estimular el comercio y de evitar la competencia desleal con los negocios establecidos (Art. 63
C.Com).

Las Ferias y Mercados son regidos por normas que dictan los Consejos Municipales en cuanto a su organización, adjudicación de
locales o espacios, sobre la comercialidad de los productos, contratación administrativa con los adjudicatarios de puestos y espacios, y
el nombramiento y funciones de los Regidores que tendrán a su cargo velar por el cumplimiento de las normas que las rigen en atención
a la legalidad y mantenimiento del orden interno (Art. 65 C.Com).

Fundamentos legales: Código de Comercio, ordenanzas municipales referidas a la materia.

AGENTES Y MEDIADORES DE COMERCIO

Existen personas que ejecutan y facilitan diversas operaciones mercantiles bajo su responsabilidad y provecho, es decir, sin
que se comprometan o involucren personalmente en los derechos y obligaciones del comerciante, pero sus acciones si comprometen la
responsabilidad del comerciante ya que actúan bajo sus órdenes y están a su servicio. Están vinculados con el comerciante por una
relación laboral regulada por la Ley Orgánica del Trabajo. Estos son los Factores Mercantiles y dependientes u operarios. También
nombraremos a los corredores y venduteros, los cuales están relacionados con el comerciante de manera mercantil y no por un contrato
laboral .Independientemente son considerados agentes y mediadores de comercio que, en virtud de las relaciones que los vinculan al
comerciante, se generan derechos y obligaciones que interesan al Derecho Mercantil.

LOS CORREDORES:

Sus operaciones están determinadas como actos de comercio objetivos a tenor de lo dispuesto en el Ordinal 15 del Artículo 2
del Código de Comercio, que se refiere a “Las operaciones de corretaje en materia mercantil”.

El Código de Comercio, los define: “Los corredores son agentes de comercio que dispensan su mediación a los comerciantes
para facilitarles la conclusión de sus contratos” (Art. 66 C.Com). Deduciendo que el corredor no está autorizado para recibir o hacer
pagos, o exigir el cumplimiento de obligaciones privativas de las partes contratantes. El corredor es apenas un facilitador de operaciones
(Art. 69 C.Com).

Requisitos para ejercer como corredores:

 Tener capacidad para contratar, es decir, ser mayor de edad.

 No ser objeto de interdicción civil o inhabilitada por atraso o quiebra.

 No haber sido destituido del cargo de corredor o vendutero.

 No se podrá conceder la habilitación de edad para ser corredor. El menor emancipado no puede ser habilitado para ser
corredor. Es un caso de excepción (Art. 67 C.Com).

Relación Laboral entre el Corredor y el Comerciante


 Se denomina Contrato de Corretaje la relación contractual entre el comerciante y el corredor.

 Es de naturaleza mercantil. Más no laboral porque el corredor conserva su autonomía e independencia, puesto que se refiere
a una profesión libre.

 No es de la naturaleza jurídica del mandato o de la representación, porque el corredor no actúa en nombre del comerciante.

 No es de la naturaleza jurídica del contrato de comisión porque, si bien obtiene una comisión como remuneración de su trabajo,
el comisionista actúa por cuenta del comitente.

Retribución de los corredores

El comerciante que se sirve de los servicios de un corredor, que le facilite la conclusión de un negocio, está en la obligación de
retribuirlo mediante una comisión si la operación se lleva a efecto, la cual se denomina Corretaje (Art.71 C.Com).

Si el negocio es para el vendedor y para el comprador, ambas partes están en la obligación de remunerar el trabajo del corredor.

El corredor responde por la identidad y capacidad de las personas que contraten por su intermedio; de la realidad de las
negociaciones en que intervenga; y de la realidad de los endosos, si se trata de títulos de crédito endosables. (Art.68 C.Com).

El corredor no compromete su responsabilidad con ninguno de los contratantes, salvo que no le comunique a uno de ellos la
identidad del otro, en cuyo caso, se subroga en los derechos y obligaciones de éste (Art. 70 C.Com).

Tipos de corredores:

Pueden ser carácter privado y público.

Carácter Privado: depende de su personalidad, conocimientos y experiencia.

Carácter público: debe ser autorizado por el Juez de Comercio, previo informe favorable de la Cámara de Comercio.

Debe constituir una garantía para responder por su encargo.

La autorización judicial debe ser inscrita en el Registro de Comercio, fijada y publicada (Art.75C.Com).

Los corredores públicos son los competentes para ejecutar aquellos actos propios de su profesión requeridos por la ley o por
sentencia, como es el caso de la venta de las acciones suscritas y no pagadas (Art. 74 Y 295 C.Com).

Existen Corredores Públicos de Bolsa, cuya constitución, ejercicio, prohibiciones, derechos y obligaciones están reguladas por
la Ley de Mercado de Capitales, los cuales deben estar inscritos en el Registro Nacional de Valores llevados por la Comisión Nacional
de Valores (CNV), quien autoriza su ejercicio y somete la correduría a la autoridad de sus normas, en términos semejantes a los
anteriormente expuestos.

Libros llevados por los corredores:

Están en la obligación de llevar dos libros de comercio:

En uno los asientos de manera sucinta de todas operaciones realizadas.

Y en el otro, los asientos de manera detallada y explícita de las operaciones diarias llevadas y concluidas (Art. 72 C.Com).

En este sentido, el Juez de Comercio puede exigir la exhibición de los Libros para confrontar las operaciones con las copias
que expidan a las partes (Art. 73 C.Com).

Retiro de los corredores: puede retirarse de la profesión, en cuyo caso debe solicitar la extinción de la fianza que garantiza su
responsabilidad por los trabajos ejecutados. En este sentido, se fijará y publicará la solicitud a los efectos de que los interesados hagan
valer los derechos que estimen afectados. Transcurridos tres meses de la publicación sin que haya oposición, el Tribunal declarará la
cancelación de la fianza. Si hubiere oposición, se mantendrá la fianza hasta tanto sea retirada o decidida sin lugar la oposición (Art. 79
C.Com).

Las acciones que se deriven de los contratos de corretaje prescriben a los dos años contados a partir de la fecha de conclusión
del contrato que facilitó el corredor (Art. 81 C.Com).

LOS VENDUTEROS:

También se le conocen como rematadores o martilleros, y son las personas que se dedican a vender en pública subasta toda
clase de bienes muebles en el estado en que se encuentren (Art.82 C.Com).
También existen venduteros que rematan bienes inmuebles, como ocurre con los bienes de las instituciones financieras en
proceso de liquidación.

No pueden ser Venduteros:

Quienes no tengan capacidad para comerciar, los inhabilitados y entredichos, y los que hayan sido destituidos de los cargos de
corredores o venduteros. Aplica el mismo efecto del (Art. 74 C.Com.)

Tipos de Venduteros:

Pueden ser carácter privado y público.

Pueden ser venduteros de carácter privado: Es una profesión libre. Aplica el mismo efecto del (Art. 67 C.Com.)

Carácter público: son los competentes para vender en pública subasta los bienes que requieran de realización mediante remate
por imposición de la ley o de una sentencia.

Requisitos para ser vendutero público: se requiere autorización del Juez de Comercio y constitución de garantía a juicio del
Tribunal para responder por su gestión frente a terceros. Está garantía afecta con privilegio los créditos que garantiza como resultantes
de su gestión. La garantía permanecerá vigente durante el tiempo que se mantenga en el ejercicio de la profesión. La autorización debe
ir precedida del informe favorable de la Cámara de Comercio, y estar inscrita y fijada en el Registro Mercantil y debidamente publicada
los Artículos 67, 74, 75,77 y 78 del Código de Comercio, por remisión que ordena el Artículo 83 del Código de Comercio.

Libros llevados por los Venduteros:

Los venduteros deben llevar tres libros:

El Primero, para asentar en orden sucesivo las fechas de entrada de las mercancías y los bienes en su cantidad, calidad, peso,
medida y estado, así como la identificación de la persona de quien los recibe y de aquella por cuya cuenta deben ser vendidas y su
precio.

El Segundo, para asentar los bienes vendidos, el precio, la identificación de la persona por cuya cuenta fueron vendidos y de
la persona del comprador.

Y en El Tercero, llevará la cuenta corriente con cada uno de sus comitentes, con referencia de los asientos respectivos en los
libros de entrada y de salida, antes mencionados. Todos estos libros están sometidos a los mismos requisitos previstos para los Libros
de Comercio regulados por los Artículos del 36 al 44 del Código de Comercio.

Participación de los Venduteros:

Los venduteros deben participar mediante Carteles publicados en la prensa y fijados en lugares públicos con suficiente
antelación, el lugar, fecha y hora del acto de remate, con indicación pormenorizada de los bienes objetos del mismo y las demás
características y condiciones que estimen convenientes, así como el lugar y establecimiento donde se encuentran depositadas para que
sean inspeccionadas por los interesados en los días y horas que se señalen al efecto (Art.86 C.Com).

Prohibiciones para los Venduteros:

ü Se prohíbe, especialmente, a los venduteros, darle efectos a la puja que el postor no haya expresado en voz clara e inteligible

 Participar por sí mismo o por interpuesta persona en la licitación del bien objeto de remate;

 Adquirir el objeto del remate de quienes hayan resultado sus adjudicatarios por la venta que haya hecho.

 La violación a esta prohibición acarrea multa y suspensión o destitución del oficio de vendutero, aparte del resarcimiento de
los daños y perjuicios que dicha conducta pudiere haber causado a los terceros intervinientes en el acto de remate. (Art.87
C.Com.)

Realización de la Venta por medio de los Venduteros:

El acto de venta en almoneda no podrá suspenderse después de iniciado, y se adjudicará el bien al mejor postor, salvo que no
hubiese ofertas por el precio base fijado (Art. 88 C.Com). Toda venta en almoneda es de contado (Art.89 C.Com).

Podrá haber un nuevo acto de subasta sobre el mismo bien cuando ocurran los siguientes supuestos:

1.- cuando existiere confusión respecto a la persona del adjudicatario y a la conclusión del remate, en cuyo caso no hay lugar a
reclamación.

2.- cuando transcurrido el plazo de cuarenta y ocho horas de verificado el remate el adjudicatario no hubiese pagado el precio. En
este caso, el adjudicatario que no pagó, será responsable de los gastos ocasionados en el remate frustrado y del bajo precio del bien
en el nuevo acto, en cuyo caso, podrá obligarse al causante del daño a adquirir el bien rematado y a pagar el precio (Art. 91 C.Com).

Retribución de los Venduteros:


El vendutero queda obligado con la persona por cuenta de quien hizo la venta en almoneda en rendirle cuentas de la gestión dentro
del plazo de cuatro días de verificado el acto. En este sentido, entregará al interesado el saldo del precio que resulte a su favor después
de deducirse los gastos del remate y la comisión del vendutero. En caso de mora del vendutero en rendir cuentas y pagar el precio que
resulte a su favor al interesado, el vendutero perderá la comisión y responderá por los daños y perjuicios que resulten de su
incumplimiento (Art. 92 C.Com).

Contrato de los Venduteros:

Estos hechos determinan la naturaleza jurídica de la relación comercial entre el comitente y el vendutero. Se trata de un contrato de
comisión. Por esta razón, cualquiera otra situación no prevista se rige por las disposiciones relativas al contrato de comisión (Art. 93
C.Com).

Los Factores Mercantiles:

Son personas dependientes del comerciante con quien están vinculados por una relación laboral. Son, prácticamente, los gerentes,
las personas a quien el principal, como se le llama al comerciante que constituye factor mercantil, encomienda el manejo de un negocio
en particular con amplias o limitadas facultades.

Relaciones con terceros:

El factor mercantil es un mandatario del principal, puesto que actúa en su nombre y lo compromete con sus actos. Para comprometer
la responsabilidad del principal y evitar que el factor mercantil se exceda en los límites de su mandato, debe indicar cuando contrata que
actúa con poder. Si no lo hace se obliga personalmente a cumplir el contrato y en los límites de su exceso. (Art. 94,96 y 97 C.Com).

Constitución del Factor Mercantil:

Se constituye por medio de documento registrado en el Registro Inmobiliario, luego se inscribe en el Registro de Comercio y después
se fija en la cartelera de la sala de dicho registro mercantil, por cuanto se trata de un mandatario especial que ejerce actos de
administración y de disposición de bienes muebles, inmuebles, derechos, acciones y títulos propiedad de la empresa o del comerciante
en ejecución de los negocios que le han sido confiados (Art. 95 C.Com)

Responsabilidad Personal de los Factores Mercantiles:

Están exentos de responsabilidad personal y, por tanto, se entiende que han contratado para el principal, en los casos siguientes
(Art. 97 C.Com):

 Cuando el contrato corresponda al giro ordinario del establecimiento que administran.


 Si hubieren contratado por orden del principal, aunque la operación no esté comprendida en el giro ordinario del
establecimiento.
 Cuando el principal hubiere ratificado expresa o tácitamente el contrato, aunque lo haya celebrado sin su orden.
 Si el resultado de la negociación se hubiese invertido en provecho del principal.

En caso de que los terceros que han contratado con el factor mercantil que no indicó que actuaba con poder del principal, se vean
en la necesidad de promover juicio con fundamento en causa del convenio, podrán promover la acción alternativamente contra el factor
mercantil o el principal, en cuyo caso deberán demostrar los supuestos de hecho que contemplan los ordinales mencionados.

LOS DEPENDIENTES DE COMERCIO:

Son operarios sin facultades de administración ni de disposición, es decir, personas que el comerciante principal emplea para
que le sirvan bajo sus órdenes y subordinación y el pago de un salario, en la realización de sus negocios en un establecimiento
determinado.

Están vinculados con el principal por medio de una relación laboral de ser mediadores de bienes y servicios del comerciante.
Y, frente a los terceros, actúan como mandatarios del principal reducidos a un campo de acción de servicios determinados (Art. 101
C.Com).

En este sentido, la actuación del dependiente, debe entenderse como si fuera hecha por el mismo principal (Art.102 C.Com).

Contratos celebrados por los dependientes:

Los contratos celebrados a título personal por los dependientes no comprometen la responsabilidad del principal. No obstante,
el principal, para facilitar el desenvolvimiento de sus negocios, puede conceder autorización expresa a los dependientes para ejecutar
determinados actos, con lo cual compromete el principal su responsabilidad (Art. 99 C.Com)

Constitución de los Dependientes:


Cuando se trate de ejercer actos de disposición de bienes y de títulos de crédito, el dependiente requiere de mandato expreso
autenticado o registrado, según el caso, que se inscribirá en el Registro Mercantil, sometido al régimen de fijación, publicación y agregado
(Art. 100 C.Com).

Medidas Generales para los Factores Mercantiles y los Dependientes

Los factores mercantiles y a los dependientes, se le está prohibido salvo que estén expresamente autorizados por el principal,
celebrar por cuenta propia o ajena negocios u operaciones mercantiles semejantes al ramo comercial que explota el principal en el
establecimiento en que sirven. Se trata de una competencia desleal. Y, en el supuesto de que hicieren caso omiso y actuaren en
contravención de esta prohibición, el principal aplicará en su provecho las utilidades del negocio y cargaría las pérdidas a los factores o
dependientes que hubiesen actuado deslealmente (Art. 98 C.Com).

Así como el principal autoriza expresamente por carta, circular o escritura pública al factor mercantil o al dependiente para la
realización de determinados actos independientes de sus operaciones habituales, y se revisten de la publicidad del caso para el
conocimiento público, de la misma manera debe revocarlos y darle publicidad para el conocimiento de los terceros interesados. Es decir,
debe hacerse la revocatoria de la misma forma como se confirió el mandato. Por consiguiente, el principal no puede eludir su
responsabilidad o sustraerse de su obligación, oponiendo a los terceros de buena fe la revocación del poder del factor o dependiente
con ocasión de los actos celebrados por éstos después de la revocación si ésta no se hubiere hecho de la misma forma que revistió la
autorización o el poder otorgado (Art. 106 C.Com).

En virtud de que el factor mercantil y los dependientes están vinculados al principal por medio de una Relación Laboral, la cual
la rige la Ley Orgánica del Trabajo de preferente aplicación, toda consecuencia jurídica relativa al cumplimiento, interpretación y
resolución del contrato laboral escapa de las regulaciones del Código de Comercio, salvo que dichas normas establezcan mejores
beneficios a favor del trabajador (Art. 103, 104 Y 105 C.Com).