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Análisis Criminológico y Psicológico

Forense de un caso de delirio


compartido entre padre e hijas
Publicado: Ago 2, 12 │ Categorías: Artículos │ 6 Comentarios

 Adriana Savio Corvino


Instituto de Criminología y Psicologia Forense del Uruguay
Montevideo, Uruguay

Se enfoca la reconstrucción de los hechos y análisis de las circunstancias desde


una mirada científica y criminológica. Se hace un análisis psicológico y forense de
los elementos presentes en la escena y una aproximación a los perfiles de los
implicados.

Del Incesto al Asesinato… El caso de las Hermanas Vázquez


Resumen
Estudio criminológico del caso citado, haciendo especial hincapié en la
reconstrucción de los hechos y análisis de las circunstancias a partir de una
mirada científica y criminológica.

Se hace un análisis psicológico y forense de todos los elementos presentes en la


escena y una aproximación a los perfiles de cada uno de lo implicados en el caso,
las dos hermanas y su padre.

Se lleva a cabo una Autopsia Psicológica Forense del hecho, y principalmente del
perfil psicológico implicado en la figura del padre de las hermanas Vázquez.

Se trata de un caso donde creemos que se debe especial atención a dicho hecho
ya que la muerte fue muy violenta y hay que ver las circunstancialidades que
llevaron a ello, en combinación con los perfiles de las hijas implicadas en el
mismo acto. Es así que amparamos nuestras hipótesis en el siguiente planteo:”El
método de la autopsia psicológica nació para ser aplicado a casos en los que la
manera de muerte resulta dudosa… este procedimiento puede servir como
instrumento de investigación de primer orden en áreas de psicología y
criminología. También puede aplicarse en estudios de victimología, con una
utilidad diversa.”

Palabras Clave: Incesto, folieau a deux, violencia doméstica, análisis


victimológico, psicologia forense, psicología criminológica, abuso sexual infantil,
autopsia psicológica.

“… para el Psicólogo Forense, la escena de la muerte emite señales, solo se


trata de interpretarlas, de decodificarlas” (1)

Introducción: la Historia de las Hermanas Vázquez


“La estaban matando entre los dos.
Marisa se quedaba despierta toda la noche, esperando,
hasta que los escuchaba. Inés abría la puerta de su
cuarto y lo dejaba pasar, cuando pensaban que mamá ya
estaba dormida. Pero mamá dormía menos que Marisa,
porque no podía descansar: tenía los pulmones cargados
de fluidos, el corazón pesado, la pierna que le quedaba
deformada por la hinchazón, la que le habían amputado
todavía presente con su dolor fantasma. Obesa,
mamá se quedaba sentada en la cama y los escuchaba
coger toda la noche, aunque ellos se esforzaban por ser
silenciosos. Cuando Marisa le llevaba el desayuno a la
cama todas las mañanas y la veía llorar, sabía que su
mamá había escuchado todo, cada gemido y cada gruñido,
las corridas en puntas de pie, las risas ahogadas. Y
que se callaba porque estaba demasiado horrorizada y
enferma y asqueada. A lo mejor también sabía, como
Marisa, que no tenían la culpa.
Era ese diablo del techo, pensaba Marisa. Había brotado
de una mancha del revoque. Papá siempre estaba
por terminar de arreglar las grietas del cielo raso, y subido
a una escalera las iba tapando con mezcla. Uno de los
arreglos quedaba justo sobre la cama de Marisa, y ella
había visto clarísimo cómo se transformaba: primero
parecía un pájaro con las alas extendidas, después fue
cambiando hasta que las alas se transformaron en cuernos
y las patitas se unieron en una nariz, y el cuerpo
formó la cara del diablo. Hacía mucho de eso; y cuanto
más se parecía la mancha al diablo, más gorda se ponía
su mamá. Tanto que hubo que dejarla sola en la cama:
papá ya no podía dormir con ella, que ocupaba toda la
cama; además la molestaba. Se mudó a la habitación al
lado de la de Inés, la de los cachivaches. Y cuando a la
mancha le salieron cuernos, papá empezó a ir todas las
noches a la pieza de Inés.” (2)

Buenos Aires. La menor de las hermanas Vázquez que hace 10 años fue detenida
en el barrio porteño de Saavedra en medio de un “ritual de purificación satánico”
en el que asesinó a su padre de 100 puñaladas. Posteriormente fue internada en
el neuropsiquiátrico; según las pericias posteriores habría sido declarada enferma
esquizofrénica con manejo a altos índices de peligrosidad.
Fuentes del Servicio Penitenciario Federal (SPF) confirmaron que Silvina Vázquez,
actualmente de 31 años, fue dada de alta el 18 de julio de 2003 de la Unidad 27
neuropsiquiátrica que funciona en el Hospital Moyano porteño, por orden del
Juzgado Nacional de Ejecución Penal número 3 de Capital Federal. Pese al
hermetismo judicial en torno al caso, fuentes vinculadas a la causa informaron
que al ser dada de alta, Silvina retomó sus estudios en la Facultad de Ciencias
Económicas de la Universidad de Buenos Aires, donde habría conseguido un título,
y que actualmente vive con una curadora en una residencia privada. El caso de su
hermana mayor, Gabriela, hoy de 39 años, es distinto.

Sólo estuvo en el Hospital Moyano seis meses y si bien en su momento también


fue declarada inimputable, la Justicia la sobreseyó no por ese motivo sino porque
no había pruebas para atribuirle una participación en el apuñalamiento de su
padre. El caso de las hermanas Vázquez es uno de los más emblemáticos de las
páginas policiales argentinas, y si bien se lo relacionó con un “crimen satánico” –
crimen de móvil religioso- , la Justicia concluyó que fue el corolario de un estado
psicótico de todo el grupo familiar que creía que el diablo estaba presente en esa
casa y particularmente en el cuerpo del padre, Juan Carlos Vázquez, viudo,
ferretero y de 50 años de edad.

Narración de los Hechos (3)


El 27 de marzo de 2000, los vecinos del loft ubicado en la calle Manuel Pedraza
5873, de Saavedra, donde habitaban los Vázquez llamaron a la Policía para
quejarse de una serie de gritos, cantos y rezos que surgían del lugar. Un
patrullero de la Comisaría 49 llegó a la casa y cuando los dos policías se asomaron
por la ventana del comedor para ver qué sucedía, se encontraron con una escena
dantesca. Los efectivos tardaron, pero lograron romper la puerta de reja y vidrio
y entraron a la planta baja del departamento, donde yacía en el piso, desnudo, el
cadáver del padre de las hermanas, sobre un charco de sangre y su hija menor,
también sin ropas, gritando con voz ronca y apuñalándolo con un cuchillo
tramontina.

La hija mayor observaba todo desde el pie de la escalera, vestida sólo con una
remera bañada en sangre y con el rostro con algunas heridas cortantes. “Váyanse,
esto no es real”, “sal Satanás” y “mamita, mamita, ahora papito se va a volver
bueno”, fueron algunas de las frases que los policías alcanzaron a escuchar de
boca de Silvina – hermana menor.

Por el grado de delirio que padecía, se necesitó la fuerza de dos uniformados


para poder quitarle el cuchillo y reducirla.

La autopsia de Vázquez determinó que el ferretero había recibido alrededor de


100 puñaladas, la mayoría de ellas agrupadas en la cabeza y el cuello y que la
herida mortal era un puntazo en la arteria carótida.

En el abdomen, Vázquez tenía dibujado con cuchillo un círculo que contenía un


triángulo y faltaban pedazos de carne de su mejilla izquierda que pudieron haber
sido quitados por mordidas dadas por ambas hermanas, hecho que pudieron ver
los policías. La junta médica del Cuerpo Médico Forense que evaluó a las
hermanas Vázquez llegó a la conclusión de que ambas eran inimputables.

Los hechos narrados de manera aislada


Cien puñaladas
El ferretero Juan Carlos Vázquez recibió de pie, inmutable y en absoluto silencio
las más de cien puñaladas de manos de su hija menor, Silvina. Gabriela,
impávida, miraba la escena. Todos estaban desnudos dentro del loft ubicado en
la calle Manuel Pedraza Nº5873, del barrio de clase media de Saavedra, que en
pocos segundos se transformó en una escena terrorífica.
– Los policías de la comisaría 49 llegaron al lugar advertidos por los alaridos que
salían del lugar y vieron la escena por la ventana.
– Cuando entraron, no podían creer el espanto que observaban.
– Silvina clavaba una y otra vez un cuchillo Tramontina en el cuello de su padre.
– Las dos mujeres estaban desnudas y había sangre y excrementos por todo el
lugar.
– El cuerpo del hombre estaba completamente acuchillado.
– Tenía cortes en la cara y el cuello. En el pecho le habían dibujado un círculo y
un triángulo.
– Gabriela observaba a su hermana inmóvil, cubierta de sangre.
– Ella también tenía un tajo en la cara.
– Entre cinco policías no podían sostener a Silvina.
– No la podían parar. “El diablo estaba en papito”, gritaba.
– Más tarde, Silvina declararía que había sido poseída por su espíritu guía.
– Las crónicas de los medios dijeron por ese entonces que el crimen se había
cometido durante un rito satánico y que había señales de incesto – aspecto que
nunca pudo ser debidamente esclarecido pues los indicios de semen, extraídos de
las pruebas forenses tambien podían ser producto del tipo de muerte violenta a la
que fue sometido el sujeto, y no necesariamente a que haya mantenido
relaciones sexuales con sus hijas antes del homicidio.
– Cuando entraron los policías, Silvina les gritó: “¿Qué quieren? Esto no es real,
váyanse”.
– “El diablo estaba en papá. Mamita, mamita, ahora papito va a volver bueno”,
siguió gritando la chica.

Los forenses descubrieron que cuando Juan Carlos recibió la primera cuchillada
estaba vivo, por lo que suponen que accedió a lo que el núcleo familiar
comprendía como la “purificación”, aspecto que sostuvo el “móvil” de acto
psicótico delirante compartido por los tres integrantes del núcleo. Aspecto que
podría ser comprendido desde el fenómeno de “Folie a deux”, delirio compartido
que “vincula” en este caso a tres integrantes que acceden a un acto de locura de
manera consentidora a razón del vinculo que mantienen con la estructura del
delirio que es el móvil que los une en el hecho que consuman. Igualmente el
concepto “Folie a deux” siempre ha sido visto en casos como el de las Hermanas
Papin – analizado por Jacques Lacan- y las Esclavas de la Unión -caso de
Montevideo Uruguay en la era colonial- conformándose con dos integrantes donde
la circulación edípica entre ambos involucrados es lo que la mayoría de las veces
asigna la “energía” psíquica necesaria para que dicha “unión” funcione y actúe
sobre la realidad. Lo que es muy llamativo en este caso es la presencia de un
Tercero, que sería la Hna mayor por “fuera” pero igualmente involucrada dentro
de la escena dantesca. Desde lo psicológico y seguramente aludiendo a ciertos
aspectos que refieren a la Autopsia Psicológica Forense, se podría llegar a
manejar la hipótesis de que en la percepción de la hermana menor, la presencia
de Gabriela, la hermana mayor, en pleno momento del acto homicida
seguramente fue “forcluida” por el Imago materno de Silvina. Gabriela en el
momento del hecho de muerte, se halló en el imaginario de la agresora,
posicionada en el lugar de su madre ya fallecida. Como imagen conciliadora, ante
la situación. Según narra los hechos la madre de las hermanas, era una mujer que
concilió la relación incestuosa que mantenía la hermana mayor con el padre de
las muchachas. Ahora era Gabriela, la hermana que Silvina posicionada en el
lugar de Madre, lugar y construcción imaginaria a la cual buscaba “mostrarle” de
qué forma era ella como hermana menor – e hija- que lograba “vengar” el hecho
y “sacarle de adentro el diablo” al padre. Es por esta razón que Silvina será
hallada acuchillando al cuerpo ya sin vida de su padre y diciendo: “Mamita
mamita, ahora papito ya es bueno…” ante la mirada desquiciada pero reservando
su accionar de parte de su hermana mayor Gabriela.

Por otra parte, ¿Cómo no se determinaron indicios de lucha por parte del padre
en defensa propia? En este sentido, pensamos que la Psicología Forense y los
análisis de la autopsia psicológica podrían aportarnos las siguientes hipótesis. Es
muy probable que se pudiera llagar a dicho acto de agresión extrema pues
tambien el padre participó de su propia matanza, siendo él mismo una “pieza”
fundamental en la mecánica infernal del Foix a Deux que protagonizó con su hija
Silvina. Mientras tanto su hermana mayor Gabriela, tambien era partícipe pero de
una forma mas “pasiva” y desde ese lugar, y sus connotaciones vinculantes con el
Imago materno; reafirmó el acto homicida de su hermana Silvina.

A la luz del psicoanálisis el Folie a Deux se conforma desde un participar de la


misma situación, un polo neurótico grave en confabulación compartida con otro
psicótico delirante. En este caso, el polo neurótico grave podría ser identificado
en el actuar del padre mientras que el otro, en el actuar y proceder en la
situación de la psiquis de Silvina. Sin embargo en este compartir “doble”, el polo
neurótico grave tambien pudo haber estado compartido por la posición y
aseveración de los actos por medio de estar presente, de la presencia de la
hermana mayor, Gabriela.- Lacan dice: “lo que no fue inscrito en lo simbólico, lo
forcluido, aparece desde el real en forma alucinatoria con el automatismo”. (4)

Análisis victimológico de los hechos


“…la victima es algunas veces la causa de la infracción,
y en todos los casos, el delito no puede
ser bien comprendido sin tomarla en cuenta”
Dennos Chapman.
Pensamos que la relación que existe entre victima-autor, en la eclosión del
evento delictivo, es importante para la criminología. De igual manera las
vinculaciones de la victima con el sistema penal, sea como denunciante o parte
civil.

Desde la perspectiva criminológica, son importantes algunas formas de relación


entre victima y victimario, que tienen especial incidencia en el fenómeno
delictivo. En estos casos desde el punto de vista victimológico, nos interesa el
grado en que la potencial victima favorece o incentiva el desencadenamiento del
acto criminal.

Según Benigno Di Tulio; “…el comportamiento de la víctima puede tener


particular importancia en las relaciones de la criminogénesis, por cuanto de ello
pueden partir estímulos capaces de reforzar y desencadenar el impulso y las
fuerzas crimino impelentes” y pensamos que este pensamiento encierra una de
las claves para poder reflexionar en torno al caso desde un mirar victimológico
propio de la criminología.

Con relación al caso: ¿Qué les sucedió a estas jóvenes para buscar un móvil
delirante que pusiera final a su vivencia con el padre de ambas? ¿En este sentido
cual es en tiempo real del hecho el verdadero agresor? ¿Era el padre de estas
jóvenes una víctima que “nada” había aportado para que se desencadenará sobre
él una situación como la desencadena donde incluso existe la hipótesis de
cooperación con el acto homicida?

Pensamos que la Psicología Forense en este aspecto conjuntamente con la


Criminología y la Victimología, amplían el horizonte de este terrible hecho que
comenzó con un incesto “naturalizado” no se sabe fehacientemente de cuanto
tiempo y al que se le puso fin de parte de ambas hermanas cometiendo
parricidio, pero que en un principio de la historia comenzaron siendo ellas las
víctimas. Aspecto que al final del hecho “cambia” un padecer por otro y termina
dándole muerte al que en un principio fue el agresor de ambas muchachas.

Con esto no deseamos hacer ningún tipo de apología en ningún sentido, pero
creemos y estamos de acuerdo con los planteos periciales forense y la
dictaminación judicial. En dicho caso creemos que la ininputabilidad y búsqueda
de “pena” piadosa y re-habilitadora ante las hermanas tambien tuvo que ver con
que el acto de extrema violencia en la que se vieron sumidas ambas, fue
producto de un “encegecimiento” violento – a pesar de incluir aspectos
psicóticos- como los que suelen dejar inimputables a sujetos que matan en
hechos como presencia adulterio de sus propias parejas.

Retornando a las conceptualización victimológica podríamos decir lo siguiente:


con respecto al padre, pensamos que probablemente pudiera tratarse de una
víctima voluntaria que cometió como tal, suicidio por adhesión a la causa – a
pesar de que en cierto aspecto tambien era victimario pues consumaba el incesto
con su hija mayor- Tambien fue parte de una “pareja criminal” conformada por
él y su hija menor – quien supuestamente estaba en conocimiento del incesto de
él con su hermana mayor Gabriela.

En este aspecto como integrante de la “pareja criminal” podríamos decir que el


padre estaba posicionado en el lugar de víctima provocadora aquella que por su
conducta incita al autor a cometer el hecho criminal. Acorde a la clasificación de
Fattah seria designado como Victima provocadora de tipo activa; puesto que en
este caso la victima desempeña un rol más relevante ya que es a su vez victima
no consciente: no incita al acto pero la provoca por sus acciones en este caso
inconscientes – al vincularse al acto delirante- pero tambien desde lo consciente
al haber provocado y participado en el pasado de actos incestuosos con su hija
mayor.- En este sentido según y acorde a la clasificación de Shaffer el padre de
las hermanas es a su vez una víctima participante.

A los hechos del interés criminológico, podríamos decir entonces que el padre de
las hnas Vázquez se calificaría como “victima provocadora” a razón del acto
delictivo (incesto) contra el potencial agresor (su hija menor Gabriela). A eso
aludimos con lo que respecto al acontecimiento de una reacción de venganza en
el futuro agresor al ser agraviado por un hecho criminal de la victima potencial.

Por otra parte según los hechos y la escena del crimen, no se habilitó de parte
del padre la agresión ilegitima que origina una legítima defensa, pues acorde a
los informes forenses los mismos constataron (Raffo ) (5) que el cuerpo se
mantuvo sin vida en pie hasta que las cien cuchilladas fueran propiciadas sobre el
mismo.
Sin embargo pensamos que tambien podría ser viable la hipótesis del padre como
victima provocadora por situación pasional; aspecto que debería ser analizado en
mayor profundidad. Pues en sí, en función de la naturalización acerca del incesto
entre el padre y Gabriela; es muy probable que Silvina cometiera el homicidio en
pro de razones celotípicas que auspiciarian de causas como la infidelidad en las
relaciones afectivas provocadoras de crímenes de orden pasional.

Análisis de los hechos a la luz de la Criminología


“La evidencia física, a diferencia del testigo y del confeso,
nunca olvida, no se confunde por la excitación del momento,
no está ausente porque el hombre da testimonio de su existencia,
es verdadera, no se equivoca, no engaña… sólo su interpretación puede estar
errada.”
Paul L. Kirk, 1974
Los forenses vinculados a la investigación del caso advirtieron que las más de 100
puñaladas que recibió el padre de las jóvenes, iban de la cara al cuello y
formaban una cruz. Este es el segundo aspecto del hecho que confirma los
móviles de orden Religioso que acompañaron el hecho criminal – no olvidar otro
tipo de heridas punzo-cortantes en el pecho y en el rostro del cuerpo con formas
geométricas alusivas a estrellas y lunas. (6) Aspectos que no permiten desechar
el móvil de crimen ritual-religioso que seguramente se vio agravado por
connotaciones del orden mas psicótico de los participantes del mismo, aspecto no
menor, pues habilitó a que se diera los hechos, se participará de los mismos de la
forma en que hasta la victima lo hizo y además se agravarán más al punto de
finalizar el episodio con un acto de canibalismo – cuando ambas hermanas comen
carne del rostro de su propio padre.
“La menor, encargada de surcar con tajos de sangre el cuerpo del papá, era
parte del alumnado de la fase II de Gran Operador de Alquimia. Aquel ícono
dibujado con un cuchillo en el estómago de Juan Carlos es el que Transmutar usa
como símbolo de purificación. El Purificador – Director del Centro- fue el nombre
gritado por Silvina cuando con voz ronca intentó sacarse a los policías de
encima” (7)
En cuanto al modus operandi y la forma de asesinar a la víctima; tambien se
sostienen ciertas pautas que según ideologías religiosas creyentes en la posesión
diabólica aseguran que el diablo ingresa al cuerpo por la cara. Por eso, la “cura”
apuntó a la cara del hombre. En este sentido tambien vemos como en el Caso
“Ramoncito” (Arg 2006)

Tambien de móvil ritual-religioso; donde emergen las siguientes similitudes: “La


muerte se habría ejecutado bajo los preceptos del libro “Puertos Satánicos”. La
“ceremonia” del crimen ritual incluyó un velatorio en vida de Ramoncito, abusos
físicos y cortes en distintas partes de su cuerpo. La investigación de los fiscales
determinó que Daniel Alegre, el único prófugo de la Justicia, lo decapitó. Y que,
luego, al cadáver le quitaron el cuero cabelludo y la piel de la cara. El cuerpo fue
abandonado junto a las vías del tren y en una determinada posición de acuerdo al
rito. El trabajo desarrollado por los médicos platenses dejó en claro que los
faltantes de labios, cuero cabelludo y oreja, entre otras partes del cuerpo, no fue
producto de alimañas -como se había informado en un primer momento- sino fue
provocado por un grupo especializado. La cabeza del pequeño fue hallada sin piel
ni ojos, a unos metros del cuerpo, clavada sobre una pica y en medio de despojos
de lo que se presume pudo ser un ritual satánico celebrado por cultores de alguna
secta pagana.” (8)
Por otra parte pensamos que en la mayoría de los casos de móvil ritual-religioso
se encuentran causales previas de vulnerabilidad ante dichas practicas que
responden al orden de lo psicótico y que frisa en la locura o insanía mental de los
involucrados. Aspecto que no solo aproxima a los actos de orden mas religioso
que implican homicidios y muertes, sino que la mayoría de las veces los
complejizan aún mas a razón de aspectos que refieren a la padecencia psíquica
de los implicados en los hechos.

Tal es así que en dicho caso tras la consumación del crimen, la Justicia descubrió
que Silvina frecuentaba un centro de esoterismo llamado “Transmutar” . (9)Fue
así como la primera hipótesis de los investigadores se centro en la
responsabilidad del acto inducido por el dueño de ese centro, donde según
informaron luego, ambas hermanas habían hecho el curso “Cómo Conocer a su
Ángel de la Guarda”.
Más tarde, se constaría que figuras esotéricas como el círculo y el triángulo eran
el símbolo del templo mencionado.

Pero la hipótesis de una inducción al homicidio se diluyó rápidamente y sostén


científico razón por la cual el móvil devino en que la emergencia de las causas
provenía de la psiquis de las hermanas. Por otra parte, nos e descarta la
posibilidad de que dicho acto de “religiosidad” y asiduidad al templo no haya sido
un “despertar” de las vulnerabilidades de las hermanas, aspecto que estaría
devolviendo la hipótesis de aspectos psicóticos que fueron vulnerados tambien a
razón de episodios de orden religioso que los supo “canalizar” y devolver a la
realidad corporizados en un acto homicida.- Cuando el principio de realidad es
fallante, todo tipo de “móvil” que implique una interacción con otro y una
posible realidad, es válido y útil; inclusive el Religioso-Místico.

Aquí pensamos muy pertinente poder implicar el concepto de “pasaje al acto”


“Automatismo mental” y “delirio” como tres aspectos involucrados de los cuales
tienden a emerger situaciones complejas.

“Al respecto un camarada de Lacan, Henri Ey, comenta en su manual de


Psiquiatría de 1980:5 “Es así como el síndrome de automatismo mental, está
centrado sobre la producción espontánea, involuntaria y en cierta manera
mecánica, de impresiones, ideas, recuerdos, que se imponen a la conciencia del
sujeto a pesar suyo, por así decirlo fuera de él aunque en el centro del mismo”.

Como se podrá notar, constantemente se hace referencia a este factor de


imposición que presenta el fenómeno de automatismo. A este respecto tenemos
el siguiente relato obtenido de un paciente que fue entrevistado por Lacan a
propósito de una pregunta que este último le formula acerca de la palabra
impuesta. Previo al delirio se instalaría el automatismo mental” (10) En el caso
de estas hermanas, el automatismo mental podríamos decir que quizás se vió
iniciado con el acceso de Silvina a un Templo donde la educaron a “buscar su
ángel guardián”; luego el “edifico delirante” se instaló a partir de esta
plataforma inicialmente mística. Pero no olvidemos que el delirio familiar se
llama Foix a deux, como delirio transgeneracional instalado en una familia.
Aspecto que en ambas hermanas fue el catalizador necesario para que lo místico
habilitara al pasaje al acto de todo el contenido delirante sobre el que se erguía
dicho núcleo familiar.

Principios Criminológicos aplicables a la escena del crimen

“Cuando dos objetos entran en contacto, siempre


habrá un traslado de material de uno a otro,
según la naturaleza de los objetos y el grado de contacto”.
Edmond Locar (11)
Como principio de uso nos hallamos ante un homicidio cometido por arma blanca
– cuchillo- empuñada en un acto de orden vengativo con el que se le da muerte al
padre de las muchachas, con 100 puñaladas dispuestas en forma de cruz sobre
todo el torso. Siendo la mortal, la sucedida sobre la carótida que da muerte al
hombre por desangramiento.

Como principio de producción se hallan entre otros, los amplios espacios


cubiertos de sangre de la víctima y ambas implicadas bañadas en sangre tambien.

La implicada homicida que es la que da muerte al padre es su hija Silvina, la cual


deja todos los indicios en la escena del crimen. De la misma no falta nada pues
nos e quita nada de la misma, únicamente se encuentra en un estado calamitoso
de orden y descuido con objetos rotos y dañados.

Las autoras dejan: huellas papilares, restos biológicos, huellas físicas, etc.

La víctima deja; restos biológicos, huellas papilares, restos de sangre.

Según el Principio de Correspondencia y acorde a que “La acción dinámica de los


agentes mecánicos vulnerantes sobre determinados cuerpos dejan impresas sus
características, reproduciendo la figura de su cara que impacta”. (12) El cuerpo
se encuentra en la escena del crimen de cúbito abdominal; cubierto por marcas
generadas por el instrumento punzante y cortante. Y sin ojos y con el rostro
rasgado a nivel epitelial, lo cual está hablando de indicios de correspondencia
con móviles de orden religioso-místicos.
Como otra evidencia biológica se hallan restos de semen en el miembro del
padre.

La investigación apuntaría entonces, hacia la psicosis.


“El caso de los Hnas Vázquez no se origina en el hecho consumado del parricidio
sino mucho tiempo antes, razón por la cual y tambien apoyándonos en la
victimología, podríamos aludir al concepto de -Tirano doméstico-” (Isabel
Monzón ) (13) para aludir al padre de ambas hermanas.
Lacan propone en 1938 “que la folie à deux no es una entidad clínica entre otras
sino la forma clínica que pone al desnudo las condiciones determinantes de la
psicosis”. Con esto se quiere señalar que más que pensar el automatismo como
único generador del delirio, es la folie à deux familiar la condición de la
producción de las psicosis.

En el caso de dicho núcleo familiar, nos encontraríamos con una posible folie a
deux familiar que luego deviene o hace “cuerpo” en uno de sus integrantes con
estructura mas esquizoide (Silvina) para derivar a partir de ella como integrante
en ideas propias de su automatismo mental referente a “Ángeles guardianes” y
aspecto esotérico-místicos, que harán que la implicada re-torne a su núcleo
familiar desatando un delirio que se infeta en la trama compleja filial ya
padeciente de un file a deux transgeneracional, lo cual desatará un desenlace
fatal y sórdido como el de parricidio con aspectos religioso-místicos de parte de
ambas hermanas.
Laségue y Falret, en 1873, admitirán la existencia de una posible “comunicación
de la locura” (14) . Sólo la posibilidad de la “transmisión” de la locura suscita
inquietud, pero es harto sabido el pasaje de la misma por medio de las
“herencias” transgeneracionales que atraviesa a los núcleos familiares.
Es así que previamente debe existir un campo paranoico, el campo que establece
la folie à deux. En el trastorno psicótico compartido o folie à deux una idea
delirante se desarrolla en un sujeto implicado en una relación estrecha con otra
persona que suele denominarse inductor o caso primario. En este caso, el caso
primario habría sido Silvina la cual comienza a transitar por una etapa de
“inquietud” (Magnam ) (15) Éste suele presentar un trastorno delirante, una
esquizofrenia o un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos. A pesar
de que lo más corriente es que se den relaciones de este tipo entre dos personas
– en este caso la situación incestuosa- el trastorno puede presentarse en un
número mayor de individuos, especialmente en situaciones familiares en la que
uno de los padres o de los abuelos es el caso primario o inductor y los hijos y/o
los nietos adoptan las creencias delirantes de los ascendientes – no tenemos
conocimiento de si la madre de las hermanas practicaba algún tipo de creencia
pero lo que si sabemos es que el padre comenzó a participar con ellas de las
prácticas religiosas-, en grado variable y a menudo en forma inconsciente y se
van transmitiendo de generación en generación. Allouch menciona que siempre
que se avanza sobre los casos se encuentra en el entorno del paranoico más
paranoicos de los que jamás se había osado pensar, como en el caso de la madre
de las hermanas Papin.
Tras permanecer algún tiempo en celdas híper seguras de la Unidad 27 del
Servicio Penitenciario Federal, las chicas fueron enviadas al hospital Moyano,
donde comenzaron a ser tratadas por profesionales.

En julio de ese mismo año, el juez Julio Corvalán de la Molina declaró


inimputables a las dos chicas y cerró la causa. No fueron presas.

Las sobreseyó y le dio intervención a la justicia civil para que las declare insanas
y cuide de sus bienes. Las declararon “peligrosas para sí y para terceros”, y
quedaron internadas.

Los integrantes del núcleo familiar delirante


Pese a que el parte oficial señala que ambas se estaban “lúcidas y clínicamente
estables”, Silvina en repetidas ocasiones imposta la voz como si fuera un hombre,
repitiendo: “Soy el Purificador, soy el Purificador. Papito, ahora estás bien”. En
sus conversaciones, Silvina también revela un pensamiento mágico que no
coincide con su capacidad intelectual. “Es obvio un severo trastorno de la
personalidad”. Por su parte, Gabriela pasa por frecuentes alucinaciones: dice que
ve al diablo y escucha ruidos producidos por Satán. Silvina la acusa de mantener
al diablo en el cuerpo: “El muñeco saltó a tu cuerpo”. Ambas deambulaban entre
picos de euforia y profundas depresiones. Durante la noche del jueves 30 de
marzo, Silvina despertó repitiendo el nombre Sergio. El nombre alude al de
Etcheverry, director de Transmutar, en donde Silvina figura inscripta en el curso
“Gran Operador de Alquimia Fase 2”. Además, ella y Gabriela aparecen
registradas como alumnas de “Cómo Conocer a su Ángel de la Guarda”.

Silvina -hermana menor- 21 años a la fecha del episodio


Se le diagnosticó Esquizofrenia habiendo sufrido un acceso de violencia extrema
que la condujo a ser la agresora principal del episodio violento que llevó la vida
de su padre.

Fue considerada inimputable por insania mental.

Aparentemente la Joven siendo la hermana menor era culpada por su madre


Aurora Gamarra de la relación incestuosa entre el padre y la hna mayor Gabriela.

Era así como a su vez Silvina culpabilizaba a su hermana Gabriela de este vínculo
de incesto. Aquí emerge claramente el “delirio familiar” al que alude Dultzin,
llamado “folie a deux” antiguamente.

Por otra parte estos datos emergen cuando se indaga a los allegados al núcleo
familiar que explican que anteriormente al fallecimiento de la madre, Gabriela
“Dormía con el padre” y que esto era lo que comprendían como la “explicación”
al terrible crimen.

Otro aspecto que nos induce a pensar en la hipótesis de que Silvina se hallaba
transitando la etapa de “anidación” de un delirio estructurado que desplegara
con posterioridad serán las alegaciones de sus compañeros de trabajo, luego de
sucedidos los hechos:

“Quedamos sorprendidos porque era una chica macanuda.” Christian Grabosch


compañero de trabajo de la muchacha. (16) Grabosch jefe de sección del
Supermercado donde trabajaba Silvina Vázquez, la cual trabajó como cajera
desde marzo de 1997 hasta enero de 1998. “Cuando entró a trabajar, se le
hicieron exámenes físicos, pero no psicológicos porque en ese momento no se les
practicaban a los que ingresaban. Los resultados estuvieron dentro de los
parámetros normales y su legajo está limpio, no figura ninguna observación”,
explicó el responsable del personal de la sucursal.
Una de las ex compañeras de trabajo de Silvina, Gabriela Gálvez, está tan atónita
como su jefe: “Me enteré por la televisión y, al principio, no lo creí, porque en la
foto que mostraban estaba muy diferente de como nosotros la conocimos”. La
cajera y Grabosch afirmaron que, superado el accidente, unos días después de
reincorporarse, renunció: “Presentó la renuncia y no dio explicaciones. Después,
no la vimos más”, dijo el responsable del personal.

Se cree que Silvina era la más apegada a su madre y sufrió mucho su repentina
muerte a causa de la diabetes.

Al día de hoy Silvina egresó de Contadora Pública de la Facultad de Ciencias


Económicas de la UBA, Argentina y vive con su curadora en un barrio residencial
argentino.

Gabriela -hermana mayor- 29 años a la fecha del episodio


Gabriela, hoy de 39 años sólo estuvo en el Hospital Moyano seis meses y si bien en
su momento también fue declarada inimputable, la Justicia la sobreseyó no por
ese motivo sino porque no había pruebas para atribuirle una participación en el
apuñalamiento de su padre.
Aparentemente tambien se supo que Gabriela era una adolescente con problemas
con drogas.
Siempre sostuvo que ellas no habían matado a su padre.

En un dictamen unánime, los psiquiatras Lucio Bellomo, Lidia Cortecci y Martín


Abarrategui y las psicólogas María Casiglia y Ana María Cabanillas, determinaron
que en el caso de Gabriela, padecía un “síndrome pseudoesquizoide con
intervalos semilúcidos”.
En el 2001, Gabriela aún vivía con su tío paterno.

Aurora Gamarra -madre-


Madre de ambas hermanas; sufría de un cuadro de diabetes grave que finalmente
se fue complicando. En las últimas épocas pasaba postrada en su cama
imposibilitada al movimiento. A su vez desplegó una obesidad muy incipiente y
finalmente murió a la edad de 38 años. Luego del tan sentido hecho por el padre
y las hermanas; la familia decide mudarse a la casa donde se darán todos los
hechos, luego de quemar y eliminar todos aquellos recuerdos de la madre
incluyendo sus fotos y efectos particulares.

Juan Carlos Vásquez – padre-


Padre de las muchachas. Trabajó toda su vida como ferretero. Hombre de
Profesión.
No se tienen mayores datos sobre su persona.

Margarita Fernández, madre de una de las mejores amigas de Gabriela Vásquez,


testimonia: “Gabriela dormía con el padre”. “Silvina le gritaba a Gabriela: „Por
tu culpa se murió mamá. Vos la mataste‟. La insultaba, le pegaba y la rasguñaba.
Después Gabriela aparecía en mi casa, cuando venía a visitar a mi hija”. Ella cree
que toda la tragedia se vincula con que “Gabriela dormía con el padre”.

Circunstancias
Aquel año los medios hablaron de una relación incestuosa de Gabriela y su papá.
Los vecinos de los Vásquez lo dijeron entre dientes en los medios y la madre de la
mejor amiga de Gabriela dio su explicación de los crímenes: “Dormía con el
padre”.

El padre y las hermanas vivían en Saavedra desde la muerte de la madre, Aurora


Gamarra, que sufrió una larga enfermedad y murió postrada en
1997.

Se supo que la mujer culpaba a su hija por la relación con su padre. Y a su vez,
Silvina culpaba a su hermana por eso y por la muerte de su mamá.

Análisis del Caso


“Suponiendo que
Vásquez haya abusado sexualmente de Gabriela, Silvina no podía aceptar
a su padre como el responsable de tal acto: todo era culpa del Diablo,
que se había posesionado de él para luego invadir el cuerpo de su
hermana. Con su delirio, la joven podría estar hablando de un diabólico
padre que cometía abuso incestuoso contra Gabriela y, tal vez, también
contra ella misma”. (17)
Se descubre a un hombre muerto por arma blanca cuchillo tramontina por una de
sus hijas de 21 años que mata ferozmente a este, incrustándole el corte mortal
en la carótida presentando más de 100 cortes en el cuerpo. A la recreación de la
escena del crimen sorprendentemente se constata que el hombre aguantó
estoicamente de pie, los cien cortes en el cuerpo recibidos por su hija Silvina.

Es así como se descubre a un hombre muerto por 100 puñaladas pero que en sí no
se resistió al ataque sino que lo soportó de pié hasta poder hacerlo. Muerte ultra
violenta que deja vestigios de semen en la escena del crimen razón por la cual se
manejan dos hipótesis. Existencia de relaciones sexuales previas al momento del
a muerte o a causa de la muerte violenta secreción de fluidos sexuales a razón
del impacto.

Cuando la policía está llegando al lugar y mientras logran derribar la puerta, la


hija se disponía a ataca a su hermana de 29 años y expresa a los gritos que les
estaba “sacando el diablo del cuerpo”.

Los policías rompen el vidrio esmerilado del puerta de entrada para ingresar tras
los alaridos que se oían en le interior, y pueden ver como la hija termina de
atacar a su padre y ambas hermanas comienza a rasgar tejido del rostro del
hombre ya sin vida.

Las chicas al igual que el padre estaban desnudas y bañadas en sangre.

Se hallaban en estado de trance y extraviadas, “…el diablo estaba en papá


mamita mamita ahora papito volverá a ser bueno…” decía Silvina.- Gritaba
vociferando en una voz que no era su voz habitual: “Aléjense esto no es
real….llamen al transformador ….al alquimista….yo soy el purificador”
Se necesitó toda la brigada de policías para poder controlarla por su fuerza
balbuceaba palabras en un idioma indescifrable incoherente.

Cerca del cadáver se hallaban indicios de un ritual de purificación, Biblia con


salmos marcados, recipiente con sangre diluida, velas, cuadernos de alquimia e
instrucciones para la purificación de las personas.

En el domicilio los policías con gran sorpresa hallaron: todas las canillas de los
baños abiertas, heces y vómitos de un tiempo de aproximadamente quince días
en el piso del cuarto de baño y las habitaciones en un entero y completo caos.-
Además todos los espejos de la casa se encontraban rotos en mil pedazos.

Al cuerpo se le habían extraído los ojos – aspecto que se repite al igual que en el
caso citado de “Ramoncito” muerto en un Rito-Místico Satánico- , y habían
indicios de canibalismo, como tambien ya mencionados cortes esotéricos sobre su
torso y círculos que encerraban un triangulo.

Aparentemente a los hechos criminológicos todos estos detalles no fueron


menores, pues aparentemente fueron acciones que se realizaron mientras el
padre estaba con vida el cual posiblemente lo habilitó y permitió.

La autopsia reveló que las cuchilladas mas violentas fueron hacia su cabeza y su
cuello y que la mayoría en el resto del cuerpo fueron en forma de cruz.
Tambien se supo que hacia mas de veinte días que no bebían agua de la casa pues
creían se hallaba “contaminada” o “envenenada” y tampoco salían de dentro;
habiendo quejas de los vecinos de las cercanías de oír durante cuatro días antes
del desenlace final, oír “cánticos” religiosos y gritos extraños.

Durante cuatro días, el kiosco del barrio, negocio familiar, que conducía Silvina
cerró sus puertas al público.

Aparentemente todo comenzó con un planteo de Silvina acerca de que la casa


donde actualmente Vivian se hallaba “endemoniada” razón por la cual comienza
a ir al Centro Transmutar con el objetivo de “limpiar” el problema.

Por lo que se pudo entrever de los estudios forenses, este “indicio” muy propio
de los pródromos de los delirios del tipo paranoide, comienza a “teñir” la
atmosfera de los tres integrantes del núcleo familiar, los cuales comienzan a
acceder a cumplir con las “acciones” místicas para “purificarse”.

A partir del análisis de la escena del crimen y los testimonios de los vecinos, se
pudo determinar que la familia había iniciado un ritual de purificación de la casa
desde el jueves anterior.

Los tres habían dormido en un mismo cuarto, todos los espejos estaban rotos
porque allí veían al demonio, había excrementos en el piso y la casa estaba
repleta de velas, frascos, imágenes religiosas y cuadernillos con un ritual de
“purificación” del Centro Alquímico Transmutar, donde Silvina y Gabriela
tomaron algunos cursos.

El fiscal de Saavedra José María Campagnoli y el juez de instrucción Julio


Corvalán de la Colina investigaron al director de dicho centro, Sergio Etcheverry,
pero nunca llegaron a imputarlo porque se determinó que sus cursos no fueron lo
que motivaron el parricidio.

La junta médica del Cuerpo Médico Forense que evaluó a las hermanas Vázquez
llegó a la conclusión de que ambas eran inimputables, es decir, que aquel 27 de
marzo de 2000 no comprendieron la criminalidad de sus actos ni pudieron dirigir
sus acciones.

Los Vásquez estaban convencidos de que algo maligno habitaba con ellos en el
departamento de Manuela Pedraza 5873. Mientras que, para los vecinos, esos
ruidos provenían simplemente de gatos, los Vásquez creían que su casa estaba
habitada por espíritus, relata la cronista Virginia Messi del Clarín. Los tres vivían
en el barrio porteño de Saavedra desde 1997, año en el que murió Aurora
Gamarra, madre de las jóvenes y esposa de Vásquez.

Como consecuencia de una denuncia que los vecinos hicieron por ruidos molestos,
los policías acudieron al departamento de los Vásquez. Escucharon gritos y voces
roncas y, como nadie les abría, tuvieron que romper los vidrios de la puerta. Allí
estaban: el hombre y las dos jóvenes, los tres desnudos. Silvina, mientras
acuchillaba todavía al padre, gritaba: “Esto no es real. Mamita, mamita, ahora
papito va a volver bueno”.

Cuando el delirio habla


“Los hechos no dejan de existir porque sean ignorados”
Aldeus Huxley
Freud compara al trabajo del psicoanalista con el del arqueólogo. El arqueólogo
encuentra restos; por ejemplo, pequeños pedazos de algo que, por su contextura
y forma, pudo haber sido una vasija. Es como armar un rompecabezas, sólo que,
en el caso de las piezas arqueológicas, son muchas las faltantes.

Es así que desde los psicológico forense pensamos que hay que estar dispuesto a
creer que quien delira dice su verdad como puede, y animarse a descifrar el
delirio. Tal desciframiento se vuelve imposible cuando el profesional que atiende
a una persona que delira considera que la psicosis tiene un origen genético.
Según el psicoanálisis, la psicosis consiste en una enfermedad mental sin
compromiso orgánico. A través del brote psicótico, se rompe el vínculo con la
realidad exterior y se crea, con alucinaciones y delirios, otra nueva realidad. Esta
enfermedad del alma es producto, entre otras cosas, de la desmentida, es decir
aquella defensa psíquica por medio de la cual se niega la percepción de la
realidad y su significado. Realidad y significados que tuvieron que ser,
forzosamente, siniestros. El único camino de ese yo desesperado es huir hacia la
locura.

Una señal anticipatoria es el “signo del espejo”:


En la escena del crimen se hallan todos los espejos de la casa completamente
rotos…
Aspecto que desde lo originario del Estadio del espejo de Lacan, se puede leer
como aquel yo que se está quebrando y por ende necesita ir, una y otra vez, a
mirarse en el espejo, en un último intento desesperado de conectarse consigo
mismo y con la realidad o lo Real.

En la casa de los Vásquez ya no había donde mirarse, todos los espejos habían
sido destruidos. Y esto va más allá de la metáfora.

Escuchemos a Silvina, cuando pocos días después del crimen, pedía que “se
investigue el caso como corresponde para salvar a otras familias”. Ella nos señala
claramente el camino. Miremos hacia esas otras familias en las que suceden
cotidianamente abusos y maltratos. Silvina también declaró que había visto cómo
un “muñeco” entraba y salía del cuerpo de su padre y quería penetrar en el de su
hermana. Aseguró que era el demonio. Silvina lo denuncia todo el tiempo y
claramente: “Esto no es real. Mamita, mamita, ahora papito va a volver bueno”.
Ella no podía aceptar a su padre como un abusador incestuoso (Imago de Tirano
Doméstico): todo era culpa del Diablo, que se había posesionado de él. Con su
delirio habla de un diabólico padre que cometía abuso incestuoso contra Gabriela
y, tal vez, también contra ella misma.

Aunque la psicosis produce un sufrimiento indecible, en los casos que el trauma


psíquico es muy grande y/o cuando una persona, por su fragilidad psíquica, no
tiene capacidad suficiente para elaborarlo, prefiere romper el vínculo con la
realidad a enfrentarla. Es el momento donde se pasa al acto o se cae en el
“acting out”, donde la acción media con la realidad porque existe una gran
imposibilidad de simbolización de aquello que acontece y está obturando la
comunicación sana con el principio de realidad.- Aquí habrá que analizar el
“Pasaje al Acto” como herramienta con la que se busca dar solución a una escena
que por los medios de concatenación y series complementarias de interpretación
los involucrados no pueden de-codificar.
Es simple poder pensar y realizar la hipótesis que Vásquez abusaba de sus hijas
desde pequeñas y que, como es frecuente, la madre veía con el rabillo de un ojo
lo que el otro le negaba. Entonces, Silvina también desmiente el haber tenido
una madre cómplice: peleaba con Gabriela, la acusaba de ser la responsable de la
muerte de Aurora Gamarra. No cuestiona a su madre sino que culpa a su
hermana. E incluso aquí se hace viable entonces el acto homicida donde la
hermana menor – tambien posible abusada o aún en ese momento ilesa- podría
haber intrincado en su complejidad delirante los efectos de un posible crimen de
móvil celotípico-pasional. Donde con su acción de sometimiento y homicidio del
padre no solo eliminaría al “demonio” sino que tambien al purificarlo haría
“justicia” por en ciertos casos no haberla elegido a ella para “poseerla”.

Ley del Padre y prohibición del incesto; ¿Qué sucede cuando el padre viola la
Ley?
El diario La Nación testimonia que “había una Biblia ensangrentada, con los
salmos 119 a 122 subrayados, y un cuadernillo de apuntes de Transmutar, donde
se explicaba cómo hacer una novena de purificación”. Es de hacer notar que el
salmo 119 , (18) Elogio de la ley del Señor, se distingue de todos los demás: es
muy extenso y monótono, en tanto repite incansablemente las mismas ideas y
palabras. En esa insistencia se recurre una y otra vez a la Ley del Señor, Ley que
es tanto fuente de consuelo y salvación para quienes la cumplen como repudio
para quienes la infringen. El salmo 120, muy breve en su extensión, se denomina
Súplica de aquel que sufre la traición y la mentira y refleja la situación de los
humildes y desposeídos “que viven en una sociedad dominada por la agresividad y
la mentira”.
Desde el punto de vista psicoanalítico, la sociedad humana se funda sobre una
ley: la prohibición del incesto. Ley que, si se ha instaurado, es para censurar la
trasgresión. Las jóvenes Vásquez tenían que acudir a la Ley Divina solicitando que
el Señor cuidara de ellas: su padre, al transgredir la Ley humana, de padre tenía
sólo el nombre. Y la madre, Aurora, las había abandonado hacía ya mucho
tiempo. Primero, con su enfermedad y segundo, con el maltrato que ejercía hacia
Gabriela. Un maltrato que tenía como excusas la drogadicción y promiscuidad
sexual de su hija mayor. ¿Qué hizo Aurora ante el abuso sexual de Juan Carlos
hacia la hija? Aurora desmentía la trasgresión de la ley. También ella, como
madre, tenía sólo el nombre. Además, acusaba a Gabriela de promiscua y la
echaba de la casa

Silvina, por su parte, se identificaba con Aurora, considerando a Gabriela la


culpable de su muerte. Mientras que, en su delirio, no era su amado padre el
autor de esta tragedia sino el mismísimo diablo.

El caso está cerrado.

__________________________

1. Dr. Jorge Núñez de Arco, Dra. Tatiana Huici Identidad Jurídica “El uso de la
autopsia psicológica forense” – Revista del Ministerio Publico de Bolivia
Noviembre 2005 Año 1 Nº 1, Pág. 235-241
2. Enríquez, Mariana Periodista “El Ángel de la Guarda” In fraganti 10/26/07 4:48
PM Arg Bs As. Pp 13.-Novela Basada en el Caso Real de las “Hermanas Vázquez”.-
3. Para informarme sobre el caso e investigar cómo los medios lo habían tratado,
trabajé con las notas publicadas por los Diarios Clarín, Nación y Página 12. Buenos
Aires Argentina.-
4. Lacan Jacques “El seminario III “Las estructuras freudianas de las psicosis”.
1955-1956. Paidós. México, 1984. 107-128.
5. La autopsia de Vázquez fue practicada por el más prestigioso médico forense
de Argentina, Dr. Osvaldo Raffo, quien determinó que el ferretero había recibido
alrededor de 100 puñaladas, la mayoría de ellas agrupadas en la cabeza y el
cuello y que la herida mortal era un puntazo en la arteria carótida.
6. Aparentemente también se trata del símbolo de Kali. Para Manuela Drunn
Mascetti, Kali es la diosa que derrota a los demonios. Es la madre buena y
terrible, la creadora y destructora, en su grandiosa forma de vida, amor, muerte
y destrucción. La sangre es una parte importante en el culto de Kali. Este mito
hindú sobrevive en nuestros días.
7. Farinelli Alejandro Art “Pág. 12” Periódico , “Psicopatología y Sectas”
Fundación Spes Argentina
www.denunciasgenerales.galeon.com/productos1894041.html
8. Tránsito Ramírez, Ramón Comisario Mayor Policía de Corrientes “El Crimen
Ritual de Ramoncito González. Enfoques de un aberrante asesinato.” Hecho
consumado en Octubre de 2006; Publicado el 12/10/2010
www.denunciasgenerales.galeon.com/productos1894041.html
9. Transmutar, local ubicado en avenida Córdoba 1590, “Centro de Estudios en
Ciencias Sagradas Arcángel Rafael”, pagina web del lugar
http://www.arcangelrafael.com.ar/programac.html. Sin embargo fue imputado y
los Jueces y peritos explicaron su no
implicancia ni auspicio de los hechos del caso.- En ese sentido, pensamos que si
bien no hubo una inducción al acto homicida de las hermanas, sí desde lo
psicológico forense se podría inducir una cierta propensión por medio del
acercamiento de estas muchachas ya insanas por otras causas, a temas que
tornaron mas vulnerables sus comportamientos hostiles y violentos.- Desatando
en cierto sentido la locura.
10. Dultzin Arditti Benjamín “La psicosis alucinatoria crónica Automatismo
mental, el campo paranoico familiar y la esquizofrenia Una psicoterapia de las
psicosis” siquiatra y psicoterapeuta egresado de la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM), recertificado por el Consejo Mexicano de
Psiquiatría. Artículo publicado en la revista LiberAddictus.
www.infoadicciones.net
11. SANTOS LOVATON JUAN E. PERITO CRIMINALISTICO “INTRODUCCION A LAS
CIENCIAS FORENSES Y LA CRIMINALISTICA” Pp 4.-
12. Ídem Ob Cit. pp 10.
13. Monzón, Isabel: “El diablo se llama incesto”. Revista Brujas. Año 19. N° 27.
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14. Allouch, J: El doble crimen de las hermanas Papin. Libros de Artefacto.
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15. Magnan, M, et Serieux, P: Les edifi ces du delire analítica. Navarín Editeur.
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16. El Clarín Diario Argentino. “Sorpresa en el trabajo de Silvina Vásquez” Sábado
1 de abril de 2000 |Publicado en edición impresa.-
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campo paranoico familiar y la esquizofrenia Una psicoterapia de las psicosis”
siquiatra y psicoterapeuta egresado de la Universidad Nacional Autónoma de
México (UNAM), recertificado por el Consejo Mexicano de Psiquiatría. Artículo
publicado en la revista LiberAddictus. www.infoadicciones.net

Dunn Mascetti: Diosas. La canción de Eva. Ediciones Robinbook. Barcelona. 1992.

El Clarín Diario Argentino. “Sorpresa en el trabajo de Silvina Vásquez” Sábado 1


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Tags: abuso sexual infantil, análisis victimológico, autopsia psicológica, folieau a


deux, Incesto, psicología criminológica, psicologia forense, violencia doméstica
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Para citar este artículo:
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Savio, A. (2012, 2 de agosto ). Análisis Criminológico y Psicológico Forense de un
caso de delirio compartido entre padre e hijas. PsicoPediaHoy, 14(4). Disponible
en: http://psicopediahoy.com/analisis-criminologico-psicologico-forense-caso-
delirio-compartido/