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UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA

CENTROAMERICANA

Internado Rotatorio - Actividad de Investigación


Científica
Beneficios de la Lactancia Materna/ The benefits of
breastfeeding

Elaborado por:
Alejandra Lara
Diana Torres
Fernando Cáceres
Ivonn Flores
Ivonee López
Julia Rivera
Karin Sarmiento
María José Rodríguez
Orfilia Moncada
Pamela García
Sandra Martínez
Sharon Pineda

Coordinador General: Dra. Reyna M. Durón, Dra. Sandra Gómez

Coordinador local: Dra. Karina Rodríguez

19 de Marzo del 2018


Resumen
La leche humana (LH) contribuye al bienestar del niño, principalemente por sus efectos
inmunológicos. En gran parte se debe a la Inmunoglobulina A, que inhibe la adherencia y
proliferación bacteriana en los epitelios, controla el ambiente microbiano de los sistemas
digestivo y respiratorio y por ende las infecciones respiratorias, neurológicas, digestivas,
reduce el riesgo de enterocolitis en los prematuros, aumenta la velocidad de ganancia de
peso y talla y favorece el desarrollo neurológico. Sin embargo, es poco el conocimiento de
estos beneficios en la población, principalmente en la zonas rurales. La contribucion al
bienestar y seguridad alimentacia de la LH es demostrada por un estudio que estima un
consumo promedio en lactantes bolivianos (menores de 24 meses de edad) de 437 ml de
LH al día, siendo una fuente importante de agua, representando 87% de su volumen lo que
para los niños se convierte en la mejor, y a veces única fuente de agua potable a su alcance.
La OMS en el 2006, promulga la Declaración De Innocenti, como meta mundial para la
optimizacion en la salud y nutrición de las madres y niños, la que prioriza a la LM
exclusiva hasta los seis meses de edad, complementaria hasta los dos años de edad y el
cumplimiento de la aplicación del código internacional de comercialización de sucedáneos
de la leche materna.
Palabras claves: beneficio de la lactancia materna, desarrollo infantil, protección contra
enfermedades, desarrollo inmunológico

Abstract
Human milk (HM) contributes to the well-being of the child by its immunological effects,
given in large part by Immunoglobulin A, which inhibits bacterial adhesion and
proliferation in the epithelia, controls the microbial environment of the digestive and
respiratory systems and thus prevents respiratory, neurological and digestive infections,
reduces the risk of enterocolitis in premature infants, increases the speed of weight gain and
height and favors neurological development, however there is little dissemination of these
benefits in the population, mainly in the communities of rural environments The
contribution to the well-being and food security of the HM, is revealed by a study, which
calculates an average consumption in Bolivian infants (less than 24 months of age), of 437
ml of HM per day, which means an important source of water, for representing 87% of its
volume, which for children becomes the best, and sometimes only source of drinking water
at your fingertips. The WHO, in 2006, promulgates the Innocenti Declaration, as a global
goal for optimal health and nutrition of mothers and children, which prioritizes exclusive
breastfeeding until six months of age, supplementary up to two years and compliance of the
application of the international marketing code of breast milk substitutes.
Keywords: benefit of breastfeeding, child development, protection against diseases,
immunological development
Beneficios de la Lactancia Materna para el Niño
La OMS define la lactancia materna exclusiva como la alimentación del lactante mediante
leche materna sin ningún otro suplemento solido o líquido incluyendo agua. Se ha visto que
la lactancia maternal exclusiva tiene un efecto protector sobre múltiples enfermedades para
el niño. Dentro de estas enfermedades tenemos las siguientes:
Enfermedades Infectocontagiosas
La lactancia materna tiene un efecto protector gastrointestinal, se ha visto una reducción del
64% en la aparición de infecciones gastrointestinales en lactantes. Incluso se ha visto que
este efecto protector continúa dos meses después de iniciado el periodo de alimentación
complementaria. Los lactantes que han sido alimentados con lactancia maternal exclusiva
presentan un 30% menos de riesgo de presentar diarrea por rotavirus, al contrario de los
lactantes que han sido alimentados con formula, que presentan 80% de aumento de riesgo
de presentar diarrea. En nuestro medio la neumonía es una de las principales causas de
muerte infantil, se ha visto que los niños que no han recibido lactancia materna presentan
15 veces más el riesgo de morir por esta enfermedad. La severidad de la bronquiolitis
también se ha visto reducida en niños que han recibido lactancia materna por al menos 4
meses, ya que reduce su severidad en un 74%.
Atopias, Alergias, Asma
Algunos estudios muestran una relación entre la lactancia materna y la disminución de
atopias, sin embargo esta relación todavía siguen en estudio. Se ha visto que en los niños
que no tienen antecedentes familiares de atopia y han sido alimentados con lactancia
materna por lo menos 3 meses, disminuyen en un 27% el riesgo de presentar asma, eczema
y dermatitis atópica.
Obesidad, Diabetes y Riesgo Cardiovascular
La lactancia materna exclusiva protege contra enfermedades aun en la adolescencia y
adultez tales como obesidad, dislipidemias, diabetes mellitus tipo 2 e hipertensión. Se ha
encontrado una reducción de hasta un 30% de presentar obesidad en la adolescencia en
aquellos que recibieron lactancia materna. “La duración de la lactancia está inversamente
relacionada con el riesgo de sobrepeso, cada mes extra de lactancia se asocia con un 4% de
disminución del riesgo.” La diabetes ha aumentado su incidencia en el último siglo,
estudios han demostrado que en aquellos niños alimentados con lactancia materna
exclusiva por al menos 3 meses existe una disminución del 30% de presentar diabetes
mellitus tipo 1, y una disminución del 40% de incidencia de diabetes tipo 2.
Enterocolitis Necrotizantes
La enterocolitis necrotizante es unas de las enfermedades más frecuentes y más peligrosas
en recién nacidos. Se ha comprobado que por cada diez niños alimentados con lactancia
materna exclusiva se previene una enterocolitis necrotizante. En prematuros la enfermedad
puede ser aún más seria, y estudios han demostrado que existe una disminución de hasta un
77% de presentar esta patología.

Beneficios Nutricionales de la Lactancia Materna en Menores de 6 meses


En un estudio realizado en el Hospital de La Paz en Bolivia, se observaron más de 300
casos de niños que asistieron a control de niño sano donde habían casos donde la madre
solamente alimentaba con lactancia materna exclusiva. El estudio demostraba que a pesar
de los esfuerzos de educar y compartir información con las madres solo un 77% de los
niños que deberían recibir LME reciben esta, y el 23% no se adhieren a esto, dato que
puede ser extrapolado también al medio hondureño ya que los diferentes factores que
influyen son el grado de escolaridad, creencias o tradiciones y estado económico.
Inicialmente el estudio analizo las gráficas de peso talla para la edad de la OMS en niños
con LME y con otros con uso de fórmula, solamente el 21% de los niños con LME se
encontraba por debajo de la desviación 2 de crecimiento a diferencia del 50% para aquellos
con alimentación complementaria solamente en el sexo femenino. En el sexo masculino la
relación fue menor ya que un 22% de los de LME se encontraban por debajo de la
desviación 2 y un 34% de los de alimentación complementaria. En relación a marcadores
de desnutrición aguda como ser el peso para la edad en sexo femenino el estudio demostró
que solamente un 18% de los pacientes con LME presentaba desnutrición aguda en
comparación con un 49% de aquellos que tenían alimentación complementaria.

La ganancia de peso es notoria en pacientes que reciben LME en comparación con los que
no, como evidencia el estudio en esta tabla:

Todos estos factores delinean claramente la importancia nutricional de la LME en el


crecimiento y desarrollo nutricional y físico de los lactantes menores de 6 meses y que
puede ser extrapolado al medio hondureño debido a lo parecido de las culturas, la población
y el nivel educativo.
Lactancia materna y enfermedades crónicas no transmisibles en la vida
adulta

Existe evidencia científica que sugiere que la lactancia materna (LM) tiene beneficios a
largo plazo, incluyendo un efecto protector contra la aparición de las enfermedades
crónicas no transmisibles (ECNT). Por lo tanto, el objetivo de esta revisión fue identificar
la evidencia generada sobre la relación de la LM y el desarrollo de las ECNT en la vida
adulta. Se realizó una búsqueda electrónica en PubMed de estudios que evaluaran los
efectos a largo plazo de la LM sobre los principales factores de riesgo para las ECNT. Se
revisaron artículos publicados hasta agosto de 2014. De 75 artículos revisados, 31 fueron
incluidos, los cuales fueron publicados entre los años 2001 y 2014. Algunos de los estudios
presentados en esta revisión sugieren que la LM podría tener un rol protector en el
desarrollo de las ECNT en la edad adulta o sus factores de riesgo, al igual que los
mecanismos biológicos plausibles por los que la leche materna podría actuar. La
disminución del riesgo de sobrepeso y obesidad es la que dispone de más evidencia, aunque
hay resultados contrarios, al igual que para los factores de riesgo de enfermedad
cardiovascular. En el caso de la disminución del riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y
estados de inflamación, la evidencia aún es muy escasa. A pesar de que la mayoría de
resultados provienen de estudios observacionales, lo que limita establecer causalidad, estos
resultados pueden utilizarse para dar apoyo a las políticas y programas de salud
relacionados con la promoción de la LM.

Algunos de los estudios presentados en esta revisión sugieren que la lactancia materna
podría tener un rol protector en el desarrollo de las enfermedades crónicas en la edad adulta
o sus factores de riesgo, al igual que los mecanismos biológicos plausibles por los que la
leche materna podría actuar. La disminución del riesgo de sobrepeso y obesidad es la que
dispone de más evidencia, aunque hay resultados contrarios, al igual que para los factores
de riesgo de enfermedad cardiovascular. En el caso de la disminución del riesgo de
desarrollar diabetes tipo 2 y estados de inflamación, la evidencia aún es muy escasa.
Aunque no se haya establecido una relación causal, los posibles beneficios que pueden
obtenerse en la prevención de las ECNT tienen relevancia a nivel poblacional.

Es necesario trasladar la evidencia científica sobre el posible rol protector de la lactancia


materna en la prevención del desarrollo de enfermedades crónicas en la vida adulta a los
tomadores de decisiones. De esa manera, se sumarán motivos a los bien conocidos
beneficios de la leche materna en términos de supervivencia al corto plazo y desarrollo
cognitivo, para lograr no solamente la promoción de la lactancia materna sino acción y
posicionamiento. De esta manera, se podría incidir en el sistema de atención primaria para
mejorar la promoción y sostenimiento de la lactancia materna, por medio de una consejería
guiada en nuevos aspectos de la lactancia materna. Además, el enfoque de las
intervenciones para reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas en la edad
adulta, podría incluir la mejora del estado nutricional de la madre durante el embarazo para
reducir el bajo peso al nacer, la mejora de la lactancia materna (incluida la duración de la
lactancia materna exclusiva y total) y la introducción oportuna de alimentos
complementarios.

Beneficios inmunológicos de la leche humana para la madre y el niño.


Las tasas de lactancia materna (LM) exclusiva se encuentran por debajo de los objetivos
fijados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que establece que las madres
deben dar el pecho de forma exclusiva durante 6 meses y suplementarla con otros alimentos
durante los dos primeros años. Si se llevan a cabo esas recomendaciones, las madres y sus
bebés se verían beneficiados. Pero tan solo un 35% de todos los lactantes son alimentados
con lactancia natural exclusiva durante los primeros 4 meses de vida; siendo la
malnutrición la causa del 60% de las defunciones registradas en el mundo cada año de
niños menores de 5 años
Por otro lado, existen diferencias en la concentración de anticuerpos de la Lactancia
Materna, entre los que se encuentran IgM e IgG, con valores más bajos, en los que la
Inmunoglobulina A secretora (IgAs) es el anticuerpo principal que proporciona inmunidad
al lactante, lo que indica la existencia de un vínculo inmunológico entre madre e hijo. En
este sentido, otro de los compuestos objeto de la investigación actual se centra en la
lactoferrina, secretada a través de la leche y cuya función consiste en conferir inmunidad en
la vida temprana, mientras el propio sistema inmune del bebé se hace competente.
El recién nacido tiene un sistema inmune inmaduro y está expuesto a gran cantidad de
microorganismos extraños desde el mismo momento de su nacimiento. El 90% de las
infecciones que afectan a los seres humanos utiliza las mucosas como puerta de entrada,
por lo que la capacidad inmunomoduladora que confiere la leche materna es de vital
importancia desde el periodo neonatal.
Otra importante población es la constituida por los recién nacidos pretérmino. Varios
estudios han demostrado los beneficios que obtienen estos bebés al ser alimentados con la
leche de su madre, ya que se absorbe mejor que la leche de fórmula y el vaciamiento
gástrico es más rápido. En algunas ocasiones, como en los bebés menores de 1.500 g de
peso, es necesario suplementar la leche humana, aunque se sabe también que la LM de
madres con hijos prematuros tiene cantidades significativamente mayores de grasas y
proteínas.
En un estudio prospectivo observacional, realizado en Estados Unidos el 2015 con una
muestra de 30 madres y 30 lactantes, en total 110 muestras de leche materna, se observó
que los niveles elevados de IgAs en la lactancia materna actúan como biomarcadores en los
niños sanos y el aumento de la lactoferrina es un biomarcador que señala la presencia de
enfermedades en el niño y que la IgAs tiene un efecto protector contras las enfermedades
infecciosas infantiles especialmente gastrointestinales.
En otro estudio, una cohorte observacional, realizada en Israel el 2012 se observó en una
muestra de 31 pacientes, lactantes con infecciones víricas, gastroenteritis, infección del
tracto urinario, infecciones respiratorias, neumonías, otitis agudas, meningitis y celulitis
periorbital, que durante la infección activa se produjo un aumento de las células
inmunológicas en la leche materna, ayudando a combatir los procesos infecciosos en los
lactantes.
Un estudio prospectivo observacional realizado por la OMS en el 2005 observo que los
bebes alimentados con lactancia artificial tenían mayor riesgo de morbimortalidad en
comparación con los que habían sido amamantados.
Otro estudio realizado en Japón en el 2015 demostró que la lactancia materna se asoció a un
menor riesgo de hospitalización por infecciones de las vías respiratorias, incluso después de
la infancia.
En un estudio prospectivo de cohortes realizado en Reino Unido el 2011 indico que la
lactancia materna es efectiva aun después de los 6 meses de edad, especialmente contra
episodios diarreicos.
Un estudio realizado el 2012 en Nueva Zelanda demostró que la lactancia materna protege
al niño contra el asma entre los 2 y los 6 años de edad.
Desde el inicio de la década de 1990 se ha descrito que la leche humana contiene citocinas
y factores inmunomoduladores. Los primeros en ser detectados fueron el TNF-α y la IL-6.
Posteriormente, también IL-10, IL-1α, IL-1β, IL-1RA e IL-8. En algunos casos el origen
parecía ser las células inmunes presentes en la glándula mamaria (monocitos y
macrófagos), aunque las células epiteliales también se han mostrado capaces de secretar
citoquinas a la leche materna. Asimismo, se ha observado que linfocitos procedentes de la
glándula mamaria en cultivo, y con la estimulación apropiada, producían IL-2, IL-3, IL-4,
IL-10, IFN-γ y TNF-α.
Además, la leche materna contiene oligosacáridos y glicanos, que ejercen un efecto
prebiótico y estimulador de la maduración del sistema inmune del neonato. Dos cepas de
probióticos, los lactobacilos L fermentum CECT5716 y L salivarius CECT5713, han sido
también encontrados en la leche humana y muestran efectos inmunomoduladores opuestos
(el primero es inmunoestimulador y el segundo, antiinflamatorio).
Otras células inmunológicas importantes son los leucocitos, que pueden constituir una parte
importante del contenido celular de la leche, en función de la etapa en la que se encuentre.
En el calostro humano, los macrófagos son el tipo de leucocitos predominantes (40-50% de
los leucocitos totales), seguido por los neutrófilos polimorfonucleares (40-50% de los
leucocitos totales) y linfocitos (5-10% de los leucocitos totales). Actualmente, varios
estudios tratan de determinar la relación existente entre dos moléculas de la LM que
parecen tener un importante papel en la protección inmunológica del lactante: la
lactoferrina humana y la inmunoglobulina A secretora (IgAs). La lactoferrina es producida
en las células epiteliares mamarias y secretada a través de la leche. La IgAs es producida
por las células B de la glándula mamaria.

BIBLIOGRAFIA
1. Brahm Paulina, Beneficios de la lactancia materna y riesgos de no amamantar.
SCIELO. 2017. vol.88 no.1.
2. Jimenez, Rodolfo. BENEFICIOS NUTRICIONALES DE LA LACTANCIA
MATERNA EN MENORES DE 6 MESES. Revista Medica La Paz, SCIELO.
2011. v.17 n.2.
3. Mazariegos Mónica, Ramírez Zea Manuel. Lactancia materna y enfermedades
crónicas no transmisibles en la vida adulta. ALAN [Internet]. 2015 Sep
[citado 2018 Mar 18] ; 65( 3 ): 143-151. Disponible en:
http://www.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0004-
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4. Aguilar MJ, Garcia L, Sanchez A, Barrilao R, Rodriguez E, Villar N, et al
Beneficios inmunológicos de la leche humana para la madre y el niño. Revisión
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http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-16112016000200046