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EL ENDEMONIADO DE GERASA Lc 8,26-39

26 Kai. kate,pleusan eivj th.n 26 arribaron a la región de los gerasenos


cw,ran tw/n Gerashnw/n h[tij que está frente a Galilea.
evsti.n avntipe,ra th/j Galilai,aj
27 al saltar a tierra ,
27 evxelqo,nti de. auvtw/| evpi. Vino de la ciudad a su encuentro un hombre,
th.n gh/n poseído por los demonios
u`ph,nthsen avnh,r tij evk th/j Y que hacía mucho tiempo que no llevaba vestido,
po,lewj e;cwn daimo,nia Ni moraba en una casa, sino en los sepulcros.

kai. cro,nw| i`kanw/| ouvk 28 al ver a Jesús cayó ante él,


evnedu,sato i`ma,tion Gritando con gran voz:
kai. evn oivki,a| ouvk e;menen avll “¿qué tengo yo contigo Hijo de Dios altísimo?
evn toi/j mnh,masin Te suplico que no me atormentes”

28 ivdw.n de. to.n VIhsou/n 29 es que él había mandado al Espíritu inmundo


avnakra,xaj prose,pesen auvtw/| que saliera de aquel hombre;
kai. fwnh/| mega,lh| ei=pen Pues en muchas ocasiones se apoderaba de él;
Ti, evmoi. kai. soi, VIhsou/ ui`e. Le sujetaban con cadenas
Îtou/ qeou/Ð tou/ u`yi,stou Y grillos para custodiarle,
de,omai, sou mh, me basani,sh|j Pero rompiendo las ligaduras
Era empujado por el demonio al desierto.
29 Parh,ggellen ga.r tw/| pneu,mati
30 Jesús le preguntó:
tw/| avkaqa,rtw| evxelqei/n avpo.
¿cuál es tu nombre?
tou/ avnqrw,pou
polloi/j ga.r cro,noij sunhrpa,kei Y él contestó:
auvto,n “Legión”; porque habían entrado en él muchos
kai. evdesmeu,eto a`lu,sesin demonios.
kai. pe,daij fulasso,menoj
kai. diarrh,sswn ta. desma.
hvlau,neto avpo. tou/ daimoni,ou 31 Y les suplicaban que no les mandara irse al
eivj ta.j evrh,mouj abismo

30 evphrw,thsen de. auvto.n o` 32 había allí una gran piara de puercos que
VIhsou/j pacían en el monte;
Ti, soi o;noma, evstin Y le suplicaron que les permitiera entrar en ellos
o` de. ei=pen
Y se lo permitió
Legiw,n o[ti eivsh/lqen daimo,nia
polla. eivj auvto,n
33 salieron los demonios de aquel hombre y
entraron en los puercos
Y la piara se arrojó al lago de lo alto del precipicio,
31 kai. pareka,loun auvto.n i[na
mh. evpita,xh| auvtoi/j eivj th.n Y se ahogó.
a;busson avpelqei/n
34 viendo los porqueros lo que había pasado,
huyeron,
Y lo contaron por la ciudad
32 +Hn de. evkei/ avge,lh coi,rwn Y por las aldeas.
i`kanw/n boskome,nh evn tw/| o;rei\
kai. pareka,lesan auvto.n i[na 35 salieron, pues, lo que había ocurrido
evpitre,yh| auvtoi/j eivj Y, llegando donde Jesús,
evkei,nouj eivselqei/n\ Encontraron al hombre del que había salido los
kai. evpe,treyen auvtoi/j demonios, sentado, vestido
Y en su sano juicio, a los pies de Jesús;
33 evxelqo,nta de. ta. daimo,nia Y se llenaron de temor.
avpo. tou/ avnqrw,pou eivsh/lqon
eivj tou.j coi,rouj
kai. w[rmhsen h` avge,lh kata.
tou/ krhmnou/ eivj th.n li,mnhn 36 los que lo habían visto,
kai. avpepni,gh Les contaron cómo había sido salvado el
endemoniado.
34 ivdo,ntej de. oi` bo,skontej to.
gegono.j e;fugon 37 entonces toda la gente del país de los
gerasenos le rogaron que se alejara de ellos,
kai. avph,ggeilan eivj th.n po,lin Porque estaban poseídos de gran temor.
kai. eivj tou.j avgrou,j Él .subiendo a la barca, regresó.

38 el hombre de quien habían salido los


35 evxh/lqon de. ivdei/n to. demonios, le
gegono.j pedía estar con él;
kai. h=lqon pro.j to.n VIhsou/n pero le despidió diciendo:
kai. eu-ron kaqh,menon to.n
a;nqrwpon avf ou- ta. daimo,nia
evxh/lqen i`matisme,non 39 vuelve a tu casa
Y cuenta todo lo que Dios ha hecho contigo.
kai. swfronou/nta para. tou.j Y fue por toda la ciudad proclamando todo lo que
po,daj Îtou/Ð VIhsou/ Jesús había hecho con él.
kai. evfobh,qhsan

36 avph,ggeilan de. auvtoi/j


oi` ivdo,ntej pw/j evsw,qh o`
daimonisqei,j

37 kai. hvrw,thsen auvto.n a[pan


to. plh/qoj th/j pericw,rou tw/n
Gerashnw/n avpelqei/n avp auvtw/n
o[ti fo,bw| mega,lw| sunei,conto\
auvto.j de. evmba.j eivj ploi/on
u`pe,streyen

38 evdei/to de. auvtou/ o` avnh.r


avf ou- evxelhlu,qei ta. daimo,nia
ei=nai su.n auvtw/|\
avpe,lusen de. auvto.n le,gwn

39 ~Upo,strefe eivj to.n oi=ko,n


sou
kai. dihgou/ o[sa soi evpoi,hsen o`
qeo,j
kai. avph/lqen kaq o[lhn th.n
po,lin khru,sswn o[sa evpoi,hsen
auvtw/| o` VIhsou/j

Texto griego tomado de la edición crítica de Nestle-Aland, Novum Testamentum Graece, edición
27.2001, pp.182-183. Versión española, Biblia de Jerusalén,1975, pp.88-89.

CONTEXTO LITERARIO Y PUESTO DEL TEXTO EN LA OBRA

El autor

Según, Rafael Aguirre Monasterio,1 el Tercer Evangelio es atribuido a Lucas,


personaje citado en (Col4, 14) y Fil (v.24), donde se dice de él, que fue médico y compañero
de Pablo.. Según Aguirre (2006), Lucas es un cristiano de procedencia gentil, simpatizante
de la religión judía. Es un hombre culto, conoce bien la retórica griega y la exégesis Judía.
Pertenece a una clase social alta, ello se deduce del lenguaje correcto con el cual escribe.
Pertenece a la segunda o tercera generación cristiana.

Existen tradiciones de finales del siglo II, que atribuyen a Lucas la autoría del tercer
Evangelio y de los Hechos de los apóstoles. Además, la tradición, lo reconoce como su autor.

Ya en el prólogo (Lc 1, 1-4), se afirma que Lucas pretende poner todo en orden, dedica
su obra a Teófilo, quien es posible que haya sido un personaje simbólico. Su obra no es una
proclamación kerigmática, según lo afirma la finalidad de la misma: para que conozcas la

1
Aguirre M. (2009). La obra lucana en su contexto histórico, social y eclesial . p2
solidez de las enseñanzas que has recibido. De lo que se desprende, que Lucas escribe a una
comunidad de creyentes en la que pretende fundamentar su fe.
Según algunos autores como Rafael Aguirre Monasterio, afirma que la obra va dirigida a la
comunidad Lucana; sin embargo, en otros hablan de la Comunidad de Teófilo, su destinatario
(cf. Lc 1, 3; Hch 1, 1).2
Contexto Amplio. Dentro de la estructura general del Evangelio, el texto de (Lc8,26-39)
hace parte lo que se conoce como el Ministerio de Jesús en Galilea (Lc 4,14-9,50). El texto
programático de la acción de Jesús es (Lc 4, 16-30), en el cuál Jesús reinterpreta, actualiza
y asume como misión propia el texto de Isaías. En adelante Jesús se dedicará a sanar
enfermos y a anunciar la Buena Noticia a los pobres. Así, nuestro texto,( Lc 8,26-39 hace
parte de lo que algunos autores identifican como los signos de Jesús el Mesías que aparecen
en toda la sección de Lc 7,1-8,56).3
Contexto Próximo. Lucas (8,26-39) está ubicado justo después de que Jesús calma una
tormenta en el lago de Genesaret. Según Joseph A. Fitzmayer el texto está en relación directa
con la anterior pericopa en la que aparece el mal que se abalanza sobre el ser humano en
forma de desastre natural; en el texto de Lc 8,26-39, el mal afecta la condición psíquica de
un hombre.4
Este texto es narrado por Marcos (Mc 5,1-20) y Lucas lo hace más abreviado y omite ciertos
detalles que para Marcos son relevantes.

Segmentación y estructura narrativa del texto Lc 8.26-39


La segmentación permite evidenciar la estructura narrativa del texto y así mismo evidenciar
los centros, es decir, los énfasis principales de Lucas.

26 arribaron a la región de los gerasenos


que está frente a Galilea. v. 26-28. Encuentro con Jesús y descripción
27 al saltar a tierra , de situación deplorable en que se encuentra
Vino de la ciudad a su encuentro un hombre,
el hombre endemoniado.
poseído por los demonios
Y que hacía mucho tiempo que no llevaba vestido,
Ni moraba en una casa, sino en los sepulcros.

2
Arenks E. (1998). Destinatario del Evangelio de Lucas. Revista Bíblica, op. cit. p.1
3
http://www.claiweb.org/ribla/ribla44/estructura%20y%20claves.html
4
FitzmayerJ.(1987). El Evangelio según San Lucas. Tomo III. P.22
28 al ver a Jesús cayó ante él,
Gritando con gran voz:
“¿qué tengo yo contigo Hijo de Dios altísimo?
Te suplico que no me atormentes”
29 es que él había mandado al Espíritu inmundo v.29. presentación de la situación del
que saliera de aquel hombre; hombre endemoniado, desde la perspectiva
Pues en muchas ocasiones se apoderaba de él; del autor
Le sujetaban con cadenas
Y grillos para custodiarle,
Pero rompiendo las ligaduras
Era empujado por el demonio al desierto.
30 Jesús le preguntó: V.30-31. diálogo entre Jesús y los
¿cuál es tu nombre? demonios.
Y él contestó:
“Legión”; porque habían entrado en él muchos
demonios.
31 Y les suplicaban que no les mandara irse al
abismo
32 había allí una gran piara de puercos que pacían v. 32-33 permiso que da Jesús a los
en el monte; demonios de entrar en la piara de puercos y
Y le suplicaron que les permitiera entrar en ellos muerte de los mismos.
Y se lo permitió
33 salieron los demonios de aquel hombre y
entraron en los puercos
Y la piara se arrojó al lago de lo alto del precipicio,
Y se ahogó.

34 viendo los porqueros lo que había pasado, V,34-39 reacciones que se suscitan ante la
huyeron, liberación del endemoniado y el
Y lo contaron por la ciudad ahogamiento de los puercos.
Y por las aldeas.
35 salieron, pues, lo que había ocurrido
Y, llegando donde Jesús,
Encontraron al hombre del que había salido los
demonios, sentado, vestido
Y en su sano juicio, a los pies de Jesús;
Y se llenaron de temor.
36 los que lo habían visto,
Les contaron cómo había sido salvado el
endemoniado.
37 entonces toda la gente del país de los
gerasenos le rogaron que se alejara de ellos,
Porque estaban poseídos de gran temor.
Él .subiendo a la barca, regresó.
38 el hombre de quien habían salido los
demonios, le
pedía estar con él;
pero le despidió diciendo:
39 vuelve a tu casa
Y cuenta todo lo que Dios ha hecho contigo.
Y fue por toda la ciudad proclamando todo lo que
Jesús había hecho con él.
ANÁLISIS NARRATIVO DE Lc 8,26-39

2. HISTORIA Y ENUNCIACIÓN

Historia contada según Marcos 5,1-20. Partimos del relato de Marcos porque es el primer
evangelio y porque fue la fuente de la cual bebieron Mateo y Lucas. La historia aquí contada
tendría un episodio con 9 cuadros.

Marcos 5,1-20 Mateo 8,28-34


Lc8,26-39
5 1 Después llegaron al otro 28
Al llegar a la otra orilla, a 26
Arribaron a la región de
lado del mar, a la región de la región de los gadarenos*, los gerasenos*, que está
los gerasenos*. 2 Apenas vinieron a su encuentro dos frente a Galilea. 27 Al saltar
saltó de la barca, vino a su endemoniados* que salían a tierra, salió del pueblo a su
encuentro, de entre los de los sepulcros. Eran tan encuentro un hombre
sepulcros, un hombre con violentos que nadie se poseído por los demonios,
espíritu inmundo 3que atrevía a pasar por aquel que hacía mucho tiempo que
moraba entre los sepulcros. camino. 29 Se pusieron a no llevaba ropa, ni moraba
Nadie podía ya tenerle gritar: «¿Qué tenemos en una casa, sino entre los
atado, ni siquiera con nosotros contigo, Hijo de sepulcros.
cadenas, 4pues muchas Dios? ¿Has venido aquí para 28
veces le habían maniatado atormentarnos antes de Al ver a Jesús, se echó a
con grillos y cadenas, pero tiempo*?» 30 Había allí a sus pies y gritó con fuerte
él había roto las cadenas y cierta distancia una gran voz: «¿Qué tengo yo
destrozado los grillos, de piara de puercos contigo, Jesús, hijo de Dios
suerte que nadie podía paciendo. 31 Los demonios Altísimo? Te suplico que no
dominarlo. 5 Y siempre, le suplicaron: «Si nos echas, me atormentes.» 29 Lo decía
noche y día, andaba entre mándanos a la piara de porque Jesús había mandado
los sepulcros y por los puercos.» 32 Jesús les dijo: al espíritu inmundo que
montes, dando gritos e «Podéis ir.» Ellos salieron y saliera de aquel hombre. Y
hiriéndose con piedras.6 Al se fueron a los puercos. De es que en muchas ocasiones
ver de lejos a Jesús, corrió, pronto toda la piara se arrojó se apoderaba de él; y,
se postró ante él 7 y gritó al mar de lo alto del cantil, y aunque le sujetaban con
con fuerte voz: «¿Qué tengo perecieron en las cadenas y grillos para
yo contigo, Jesús, Hijo de 33
aguas*. Los porqueros custodiarlo, rompía las
Dios Altísimo? Te conjuro huyeron y, al llegar a la ligaduras, y el demonio lo
por Dios que no me ciudad, lo contaron todo, empujaba a lugares
30
atormentes.» 8 (Es que él le también lo de los inhóspitos. Jesús le
había dicho: «Espíritu endemoniados. 34 Entonces preguntó: «¿Cómo te
inmundo, sal de este toda la ciudad salió al llamas?» Él contestó:
hombre.») 9 Jesús le encuentro de Jesús y, en «Legión» (porque habían
preguntó: «¿Cómo te cuanto le vieron, le rogaron entrado en él muchos
llamas?» Le contestó: «Me que se retirase de su demonios). 31 Y le
llamo Legión, porque territorio. suplicaban que no les
somos muchos.» 10 Y le mandara irse al abismo*.
32
suplicaba con insistencia Había allí una gran piara
que no los echara fuera de la de puercos que pacían en el
región. 11 Había allí una monte. Ellos le suplicaron
gran piara de puercos que que les permitiera entrar en
pacían al pie del ellos. Jesús se lo
monte. 12 Ellos le permitió. 33 Los demonios
suplicaron: «Envíanos a los salieron de aquel hombre y
puercos para que entremos entraron en los puercos.
en ellos.» 13 Jesús se lo Entonces la piara se arrojó al
permitió. Entonces los lago de lo alto del cantil y se
espíritus inmundos salieron ahogó.
y entraron en los puercos, y 34
Cuando los porqueros
la piara —unos dos mil— se
vieron lo que había pasado,
arrojó al mar de lo alto del
huyeron y lo contaron en el
cantil y se fueron ahogando
pueblo y por las aldeas. 35 La
en el mar. 14 Los porqueros
gente salió entonces a ver lo
huyeron y lo contaron en el
que había ocurrido. Cuando
pueblo y por las aldeas. La
llegaron donde Jesús y
gente salió entonces a ver
encontraron al hombre del
qué había
que habían salido los
ocurrido. 15 Cuando
demonios, sentado, vestido y
llegaron donde Jesús y
en su sano juicio, a los pies
vieron al endemoniado, al
de Jesús*, se llenaron de
que había tenido la Legión,
temor. 36 Los que lo habían
sentado, vestido y en su
visto les contaron cómo
sano juicio, se llenaron de
había sido salvado el
temor. 16 Los que lo habían
endemoniado. 37 Entonces
visto les contaron lo
toda la gente del país de los
ocurrido al endemoniado y
gerasenos le rogaron que se
lo de los
17 alejara de ellos, porque
puercos. Entonces
estaban poseídos de gran
comenzaron a rogarle que
temor. Jesús subió a la barca
se alejara de su
18 y regresó.
término. Cuando subió a
la barca, el que había estado 38
El hombre de quien
endemoniado le pidió habían salido los demonios
quedarse con él. 19 Pero no le pidió quedarse con él;
se lo concedió, sino que le pero Jesús le despidió,
dijo: «Vete a tu casa, con los diciendo: 39 «Vuelve a tu
tuyos, y cuéntales lo que el casa y cuenta todo lo que
Señor ha hecho contigo y Dios ha hecho contigo.» Y
cómo ha tenido compasión recorrió el pueblo
de ti.»20 Él se fue y empezó proclamando todo lo que
a proclamar por la Jesús había hecho con él.
Decápolis todo lo que Jesús
había hecho con él, y todos
quedaban maravillados.
Primer cuadro: sale al encuentro de Jesús un hombre un espíritu inmundo que lo hace vivir
entre los sepulcros, en desasosiego día y noche, desarrolla una fuerza incontrolable y se
maltrata continuamente.

Segundo cuadro: el hombre con el espíritu inmundo sale corriendo hacia Jesús, se postra
ante él y entabla diálogo. Jesús lo obliga a Salir del hombre, pero este le suplica que nos los
echara fuera de la región.

Tercer cuadro: el espíritu que resulta ser una legión suplica que los envíe a una piara de
2000 cerdos y Jesús se lo permite.

Cuarto cuadro: al entrar en los cerdos, estos se lanzan al mar y se fueron ahogando.

Quinto cuadro: los porqueros salen a contar en los pueblos y ciudades lo que ha sucedido
y la gente sale a ver lo ocurrido.

Sexto cuadro: la gente reacciona con temor al ver al hombre endemoniado en sano juicio y
al escuchar lo sucedido a éste y a los cerdos.

Séptimo cuadro: la gente pide a Jesús que se marche de la región. El hombre que había
estado endemoniado intenta seguirle pero Jesús no se lo permite y lo envía a casa con la
misión de proclamar lo que Dios ha hecho por él.

Octavo cuadro: el hombre que había estado endemoniado se hace misionero proclamando
en diferentes lugares lo que Dios ha hecho en él.

LA ENUNCIACIÓN EN MARCOS. La enunciación contada por Marcos describe la difícil


realidad de deshumanización que vive el hombre endemoniado para lograr la empatía y
solidaridad de Jesús y del lector. Ante la descripción del narrador, la interrogación que hace
Jesús, la respuesta que recibe de los demonios y ante la cifra de cerdos a los que se les
permite entrar; el lector imagina el estado miserable y precario en el que se encuentra el
hombre ante la multitud de demonios que lo habitan. Pero además, ante la presencia de los
cerdos en esta región, del hombre endemoniado y de la reacción de sus habitantes, el lector
imagina que Jesús se encuentra en una región pagana.

Ante la reacción de los porqueros y de los habitantes de la región, el lector entra en conflicto
y está obligado a tomar una decisión estar a favor o en contra, pues el narrador presenta
con dramatismo la importancia que tiene la perdida de la piara para los porqueros y
habitantes de la región, frente a la liberación de aquel hombre. El hecho tiene tanta
importancia que piden a Jesús que se marche de la región.

Frente a la descripción que se hace del hombre que había estado endemoniado, el lector
se lo imagina en sano juicio, normal pero también totalmente trasformado, agradecido con
Jesús, al punto de querer seguirlo. Pero Jesús se lo impide y le da otra misión entre los suyos.
Ante este hecho, el lector se imagina a este hombre convertido en un comprometido
misionero.

LA ENUNCIACIÓN EN MATEO. La historia contada por Mateo es bastante breve, con


pocas descripciones y detalles. Difiere del texto de Marcos y Lucas en cuanto que la versión
de Mateo habla de dos hombres endemoniados, no habla de una legión de espíritus
inmundos, ni hay diálogo formal; Mateo presenta a los endemoniados hablándole a Jesús y
sugiriéndole que si van a ser expulsados que los envíe a una piara de cerdos que hay cerca y
así sucede. Mateo omite detalles de la situación de los hombres endemoniados antes y
después de ser liberados y de la reacción de estos. Sólo presenta la reacción de los porqueros
y de los habitantes de la ciudad, que le piden a Jesús que se marche.

En la enunciación breve y con pocos detalles, el lector no alcanza a identificarse con la


situación que viven los dos hombres endemoniados, además Mateo los presenta como
sumamente peligrosos, de allí que nadie pasaba por el lugar donde se encontraban. Pero
además, para Mateo y para los porqueros parece más importante lo que sucedió con los
cerdos, que la liberación acaecida a los hombres endemoniados, según lo afirma el v. 33:
“Los porqueros huyeron y, al llegar a la ciudad, lo contaron todo, también lo de los
endemoniados.” y en definitiva, el lector comprende el rechazo que hacen de Jesús.

LA ENUNCIACIÓN EN LUCAS. Es muy similar a la de Marcos. Sin embargo, Lucas


ofrece otros detalles que Marcos no. Como por ejemplo que el endemoniado vivía desnudo
y no moraba en una casa. Esto conduce a que el lector imagine que el hombre endemoniado
pertenece a una clase social acomodada y que por su situación ha sido despojado de todo
ello. También Lucas habla de que el demonio envía al hombre al desierto. Ello permite que
el autor imagine el desierto como lugar de la prueba, no propicio para la vida humana,
infértil, exclusión, etc. Señala la extrema situación de vulnerabilidad en que se encuentra. Y
parece que el rechazo a Jesús, de los habitantes de la región se debe principalmente el miedo
que les causó su actuación.

LAS DIVERSAS POSICIONES DEL NARRADOR

En Lucas 8, 26-39 encontramos un narrador extradiegético y Heterodiegético, es decir,


externo a la historia que cuenta y ausente de la historia que cuenta.

3. LIMITES DEL RELATO

Inicio.
La perícopa de Lc 8,26-39 tiene su inicio en el versículo 26, siguiendo los criterios de:
Lugar. Hay un desplazamiento de lugar. La perícopa anterior (Lc8,22-25) se desarrolla en
el mar. El v.26 nos ubica en tierra, más exactamente en la región de los gerasenos.
Personajes. Además de Jesús y sus discípulos(v.22), en Lc8, 26-39, aparecen otros
personajes como: el hombre endemoniado, la legión, la piara de puercos, los porqueros y los
habitantes de la ciudad y las aldeas.
Tema. La perícopa anterior (Lc8,22-25) desarrolla el tema del mal que se abalanza en el ser
humano en forma de catástrofe natural y en la perícopa de Lc 8,26-39, el tema es el mal que
afecta la condición psíquica del ser humano.

Final.
La perícopa termina en el v. 39 cuando Jesús despide del hombre que había estado
endemoniado y éste se marcha proclamando lo que Jesús había hecho con él. Se sigue el
criterio de Lugar, porque el v. 40 aparece un nuevo desplazamiento de Jesús, de regreso a
la otra orilla (v.22)
LOS CUADROS.
Cuadro 1 (v.26): Jesús y sus discípulos llegan a la región de los gerasenos.
Cuadro 2 (v.27-28): Sale al encuentro un hombre poseído por los demonios, se postra ante
Jesús y entabla un dialogo con él.
Cuadro 3 (v.29): intervención explicativa por parte del narrador de la situación en que se
encuentra el hombre endemoniado.
Cuadro 4(v.30-33): Jesús interroga al demonio, que resultan ser muchos. Ellos le suplican
que los deje entrar en una gran piara de cerdos que estaban cerca y Jesús, se lo permite. Y
entran en la piara de cerdos y estos a su vez se arrojan al precipicio y se ahogan.
Cuadro 5(v.34-37) : reacción de los porqueros que salen a contar todo los sucedido en la
ciudad y las aldeas y la gente va a observar lo ocurrido y al comprobarlo, con miedo, piden
a Jesús que se marche de la región.
Cuadro 6 (v.38-39): el hombre que había estado endemoniado quiere irse con Jesús, pero él
no se lo permite y le encomienda la misión de proclamar entre los suyos lo que Dios había
hecho con él.

4. LA TRAMA.- Esquema quinario


1. Situación inicial.

Arribaron a la región de los gerasenos que está frente a Galilea ( Lc 8,26)

Está constituida por la llegada de Jesús y sus discípulos (Lc 8,22) a la región de los gerasenos.

2. Nudo.

Al saltar a tierra, vino de la ciudad a su encuentro un hombre, poseído por los demonios y
que hacía mucho tiempo que no llevaba vestido, ni moraba en una casa, sino en los
sepulcros. Al ver a Jesús cayó ante él, gritando con gran voz: “¿qué tengo yo contigo Hijo
de Dios altísimo? Te suplico que no me atormentes”. ( Lc 8,27-28)

La llegada de Jesús resulta problemática por la aparición de un hombre poseído por los
demonios que entra en conflicto con Jesús. Se determina dos variables: el estado de la persona
poseída (desnudo, sin casa, vive entre los sepulcros) y su condición social
(discriminado de la comunidad)

3. Acción transformadora.

Es que él había mandado al Espíritu inmundo que saliera de aquel hombre; pues en
muchas ocasiones se apoderaba de él; le sujetaban con cadenas y grillos para custodiarle,
pero rompiendo las ligaduras era empujado por el demonio al desierto. Jesús le preguntó:
¿cuál es tu nombre? Y él contestó: “Legión”; porque habían entrado en él muchos
demonios. Y les suplicaban que no les mandara irse al abismo. Había allí una gran piara
de puercos que pacían en el monte; y le suplicaron que les permitiera entrar en ellos y se
lo permitió. Salieron los demonios de aquel hombre y entraron en los puercos y la piara se
arrojó al lago de lo alto del precipicio, y se ahogó. (Lc 8,29-33)

El diálogo que entabla Jesús con los demonios y la posterior salida de estos hacia la piara
de puercos. El hombre es liberado, es decir recobra la vida, en contraste con la muerte de los
puercos que se ahogan

4. Desenlace

Viendo los porqueros lo que había pasado, huyeron, y lo contaron por la ciudad y por las
aldeas. Salieron, pues, lo que había ocurrido y, llegando donde Jesús, encontraron al
hombre del que había salido los demonios, sentado, vestido y en su sano juicio, a los pies
de Jesús; y se llenaron de temor. Los que lo habían visto, les contaron cómo había sido
salvado el endemoniado. Entonces toda la gente del país de los gerasenos le rogaron que
se alejara de ellos, porque estaban poseídos de gran temor. (Lc 8,34-37)
A la situación de poseído (no llevaba vestido, ni moraba en una casa, sino en los sepulcros)
corresponde la situación de liberado (sentado, vestido y en su sano juicio). El hombre pasa
de un estado de muerte a un estado de vida.

También encontramos la reacción de los habitantes de la región, quienes parecen preferir la


anterior situación del hombre endemoniado a la actual situación, tras ser liberado.

5. Situación final.

El hombre de quien habían salido los demonios, le pedía estar con él; pero le despidió
diciendo: vuelve a tu casa y cuenta todo lo que Dios ha hecho contigo. Y fue por toda la
ciudad proclamando todo lo que Jesús había hecho con él. (Lc 8,38-39)

Encontramos el nuevo estado en el que se encuentra el sujeto tras ser liberado. Tal es el estado
de normalidad del sujeto que pide a Jesús ser su discípulo, pero Jesús lo hace misionero entre
los suyos.

OTRA APRÓXIMACIÓN A LA TRAMA:

El programa narrativo semiótico en Lc 8,26-39

I. Situación inicial: exposición de las circunstancias de la acción y enunciado del


estado de carencia.

El relato del endemoniado de Gerasa comienza por enunciar el estado inhumano en el que
se encuentra este hombre (Lc8, 27); este estado de carencia constituye la situación inicial,
siendo el estado humano el objeto-valor que se ha de adquirir.

II. Manipulación: instauración del sujeto operador (el autor de la acción


transformadora) en su potestad, haciendo obrar un deber-hacer; un querer-hacer
o ambas cosas.

Jesús interviene al constatar el estado inhumano en el que vive el hombre endemoniado


mediante el diálogo con la legión de demonios que lo habitan. (Lc8,28-30) Jesús adquiere un
querer –hacer, “devolver el estado humano al hombre endemoniado”

III. Competencia: adquisición por parte del sujeto operador de las modalidades
operacionales que son el poder-hacer y el saber-hacer.

El texto describe el poder-hacer y el saber hacer de Jesús ante el ruego de los demonios
de no ser enviados al abismo, al permitirles entrar en los puercos y ante su ahogamiento
(Lc 8,31-33). Con ello, Jesús se declara a favor de la liberación del hombre endemoniado.
IV. <<Performance>>: acción que acaba con la con la carencia señalada en la fase
I.

La constatación del milagro por parte de los habitantes de la región que encuentran al
hombre vestido, sentado, a los pies de Jesús y en sano juicio (Lc 8,34-35). El hombre
retorna a un estado de total normalidad.

V. Sanción: reconocimiento de la nueva situación creada: la sanción no consiste en


constatar el efecto de la performance, sino en pronunciarse sobre su valor.

El hombre que ha sido liberado reconoce a Jesús como Hijo de Dios (v.28) y pide ser su
discípulo. Jesús lo invita a ser misionero entre los suyos ( Lc 8,38-39).

Dentro de las diferentes combinaciones de tramas en el texto de Lc 8,26-39, encontramos


la trama de ENGASTE, por que:

 Lucas pone en consonancia dos textos que son: Lc 8,22-25 y Lc 8,26-39. En ambos
casos encontramos la presencia del mal: en forma de desastre natural que afecta al ser
humano y en forma de posesión demoniaca que afecta la condición psíquica de un
hombre.
 En ambos casos la presencia del miedo es falta de fe.
 Para Jesús, la liberación del ser humano es fundamental.
 En ambos casos Jesús manifiesta su poder sobre el mal y lo vence.

TRAMA UNIFICADORA DEL EVANGELIO DE LUCAS

Para Francois Bovon5 es claro que hay una trama unificadora en los textos de Lc 8,22-25 y
Lc 8,26-39. Estos textos conducen a revelar la identidad de Jesús, que para Lucas es el Hijo
de Dios que tiene poder sobre el mal y lo vence. Por tanto, también es una trama de
revelación porque está en orden a obtener un conocimiento sobre la identidad de Jesús. Pero
en el micro relato de Lc8, 26-39, es una trama de resolución porque está en orden al hacer,
esto es liberar al hombre endemoniado.

6. LOS PERSONAJES

Clasificación de los personajes en el relato de Lc8, 26-39

Jesús y el hombre endemoniado aparecen en el relato como protagonistas. Los dos son
personajes redondos. A Jesús se le describe con poder para atormentar, someter y decidir
la suerte de los demonios, pero también la del hombre poseído y recién liberado. Pero
no sólo eso, suscita tal temor entre los habitantes de la región que le piden que se marche.

5
PG. 620
En cuanto al hombre endemoniado es descrito en el relato como un hombre sometido
por los demonios y por tanto en condiciones inhumanas. Sale al encuentro de Jesús, pero
no tiene voz propia, ni voluntad propia. Aparece totalmente poseído por una legión de
demonios que lo dominan. Pero además, tan pronto sucede su liberación, el texto pasa
a describirlo en los siguientes términos: …. “encontraron al hombre del que habían
salido los demonios, vestido y sentado, a los pies de Jesús y en sano juicio” (v.35).
Los vecinos (habitantes de la región) son personajes planos. El único rasgo por el que
los destaca la narración es por su miedo. Los figurantes son los discípulos, los
porqueros. Los cordeles son también los habitantes de la región.

EL ESQUEMA ACTANCIAL DE Lc 8,26-39

Dios habitantes de la región el hombre


(Emisor) (Oponente) (Destinatario)

Jesús la Liberación
(Sujeto) (Objeto)

(Ayudante)
La legión de demonios

Aquí Jesús desempeña el papel de sujeto y el objeto de su actividad es la liberación del


mal. A este respecto, el destinatario es evidentemente el hombre que estaba
endemoniado; mientras que el emisor no es mencionado (se trata de Dios).
El relato precisa que la súplica de los demonios para que les permitiese entrar en los
cerdos, constituye el ayudante (v.31-32). En cuanto al oponente, aparece con los rasgos
de los habitantes de la región que temerosos por la acción liberadora de Jesús, le ruegan
que se marche.

ACTITUD QUE PROVOCA EL NARRADOR AL LECTOR RESPECTO A LOS


PERSONAJES PRESENTES EN Lc 8,26-39

El relato se toma tiempo para describir al hombre endemoniado. El narrador describe la


situación inhumana en la que se encuentra. Como segundo rasgo “la legión de demonios”
que tienen sometido a este hombre, reconocen una autoridad más alta y un poder más grande
en Jesús. El lector que se ha conmovido con este hombre y por ello, experimenta cierta
empatía.
El narrador conduce al lector para que se identifique con la escala de valores de Jesús y vea
con antipatía y escándalo, la reacción de los habitantes de la región ante la liberación del
hombre.

MODO DE EXPOSICIÓN DEL NARRADOR EN Lc 8,26-39

El evangelista Lucas escribe acerca del hombre endemoniado: …”llevaba bastante tiempo
sin ponerse una túnica y no vivía en una casa sino en los sepulcros”(8,27). “Es que Jesús
estaba mandando al espíritu inmundo salir de aquel hombre; ya que muchas veces se
apoderaba de él; y aunque lo ataban con cadenas y grillos, rompía las cadenas y el demonio
lo empujaba a lugares despoblados”(8,29). …”encontraron al hombre del que habían salido
los demonios, vestido y sentado, a los pies de Jesús y en sano juicio”(8,35).
En este caso concreto, el narrador presenta al hombre endemoniado, mostrando lo que hace,
mediante lo que la narratología denomina Showing.

LAS POSICIONES DEL LECTOR EN Lc 8,26-39

Lucas sitúa al lector en una misma posición a la del hombre endemoniado. La


información del hombre endemoniado y la del lector coinciden para apoyar la acción
liberadora de Jesús y reconocer su poder y autoridad sobre el mal y los demonios.
Pero también el narrador sitúa al lector en una posición inferior respecto a lo que contaron
en la ciudad los porqueros. Está retención de información causa escándalo y antipatía, ante
la reacción de los habitantes de la región.

EL JUEGO DE LAS FOCALIZACIONES EN Lc 8,26-39

El relato comienza por contar con focalización externa: Jesús arriba a la región de los
gerasenos y sale a su encuentro un hombre endemoniado. En seguida el narrador nos ubica
en la focalización cero: … “que hacía mucho tiempo no llevaba vestido, ni moraba en una
casa, sino en los sepulcros”. Y regresa a la focalización externa: Al ver a Jesús cayó ante
él, gritando con gran voz: “¿qué tengo yo contigo Hijo de Dios altísimo? Te suplico que no
me atormentes”. ( Lc 8-28)
De nuevo el narrador nos ubica en la focalización cero: Es que él había mandado al Espíritu
inmundo que saliera de aquel hombre; pues en muchas ocasiones se apoderaba de él; le
sujetaban con cadenas y grillos para custodiarle, pero rompiendo las ligaduras era
empujado por el demonio al desierto.
En seguida regresa a la focalización externa: Jesús le preguntó: ¿cuál es tu nombre? Y él
contestó: “Legión”; porque habían entrado en él muchos demonios. Y les suplicaban que
no les mandara irse al abismo. Había allí una gran piara de puercos que pacían en el
monte; y le suplicaron que les permitiera entrar en ellos y se lo permitió. Salieron los
demonios de aquel hombre y entraron en los puercos y la piara se arrojó al lago de lo alto
del precipicio, y se ahogó. (Lc 8,29-33)
De nuevo el narrador nos ubica en la focalización cero: Viendo los porqueros lo que había
pasado, huyeron, y lo contaron por la ciudad y por las aldeas. Salieron, pues, contaron lo
que había ocurrido…

Inmediatamente el narrador vuelve a la focalización externa: y, llegando donde Jesús,


encontraron al hombre del que había salido los demonios, sentado, vestido y en su sano
juicio, a los pies de Jesús;

Y de pronto, el narrador narra en una corta frase, una focalización interna: y se llenaron de
temor. La narración continúa con una focalización externa: Los que lo habían visto, les
contaron cómo había sido salvado el endemoniado. Entonces toda la gente del país de los
gerasenos le rogaron que se alejara de ellos, porque estaban poseídos de gran temor. (Lc
8,34-37)

El relato continúa con la focalización externa: El hombre de quien habían salido los
demonios, le pedía estar con él; pero le despidió diciendo: vuelve a tu casa y cuenta todo lo
que Dios ha hecho contigo.
Y finaliza con una focalización cero:Y fue por toda la ciudad proclamando todo lo que
Jesús había hecho con él. (Lc 8,38-39)

7. EL MARCO

EL MARCO TEMPORAL DE Lc 8,26-39

En el v. 27 encontramos la expresión “hacía mucho tiempo”. Hace referencia a un tiempo


indeterminado, centúando la situación permanente de deshumanización y precariedad del
hombre endemoniado.

EL MARCO GEOGRÁFICO DE Lc 8,26-39

El relato inicia con la oposición entre mar / tierra. Recordemos que la perícopa anterior
ubica a Jesús y sus discípulos amenazados en una barca por una fuerte tempestad. Algunos
ven en la alusión al mar, el poder del mal. Sin embargo parece que en este texto el mar, es
presentado como puente que une a Israel con tierra extranjera.

También encontramos la oposición de Galilea/ Gerasa. Aunque no es fácil determinar


el lugar exacto de la ubicación de Gerasa; se afirma que era una de las 10 ciudades
denominadas Decápolis. A Gerasa se le relaciona con “tierra de extranjeros.”

Casa/sepulcro (v.27). En el texto encontramos esta oposición. El endemoniado hace tiempos


que no habitaba en una casa como lugar de protección, de vida, de estrechos vínculos, etc.
Sino que habitaba en entre los sepulcros, es decir en el lugar de los cadáveres, de los sin vida.
Por tanto, llevaba una “no-vida.”
Lugar habitado/ desierto (v.29). El texto afirma que en ocasiones el endemoniado era
empujado por el demonio al desierto. Recordemos que el desierto tiene un valor simbólico
grande; es considerado el lugar de la prueba, es un lugar inhóspito, no acto para la vida
humana.

De tipo vertical monte-arriba/lago –abajo (v.33). La piara de cerdos, pacía en el monte y


los demonios piden entrar en ella. Luego todos caen al abismo y se ahogan. Puede significar
el vencimiento del bien, sobre el mal.

Campo /ciudad (v.34). Los porquerizos salen probablemente del campo, según las
características del lugar descritas en el relato, hacia la ciudad a contar lo que había acontecido
al endemoniado y a la piara de cerdos.

EL MARCO SOCIAL EN Lc8, 26-39.

Es importante señalar el eje temático principal: lo puro y lo impuro

Los demonios: Las estructuras sociales en el siglo I, eran controladas por personas humanas
y no-humanas. Es decir, la gente percibía que junto a la existencia humana habitaban otros
seres, entre ellos los demonios, que podían controlar e influenciar la vida de las personas.
Una persona con posesión demoniaca tenía una conducta en extremo desviada, peligrosa,
por tanto se le mantenía alejada de la vida social.

Los cerdos: para Bruce Malina, en el contexto del siglo I, los cerdos son considerados
animales impuros y abominables. Pero además, la expulsión del demonio llamado Legión
hace referencia a las fuerzas romanas de ocupación.6

Las relaciones patrón cliente: en el texto evidenciamos de alguna forma este tipo de
relación que es por lo general vertical, implica obligatoriedad recíproca, lealtad, solidaridad.
Este tipo de relación se establecía entre personas de diferentes status sociales. Los patrones
ofrecen favores y los clientes ofrecen lealtad, obediencia, honor y sumisión. Por ello, el
hombre que había sido liberado, se siente obligado con Jesús y desea quedarse con él, pero
Jesús no lo acepta.

LA RAPIDEZ DEL RELATO


En cuanto al tiempo narrativo en la perícopa de Lc 8,26.-39 encontramos la pausa
descriptiva o tiempo de la historia 0, en el v.29 se interrumpe la narración para
proporcionar al lector una doble información:
1. Atrae la atención sobre la gran influencia que tiene el espíritu inmundo sobre aquel
hombre.
2. Subraya el enorme poder del bien sobre el mal, tras la liberación del hombre

6
Malina Brus, el mundo del Nuevo Testamento. Pg 190
Pero también en el versículo 29 encontramos una elipsis, cuando el narrador dice: “es que
él había mandado al Espíritu inmundo que saliera de aquel hombre;” puesto que hasta ahora
Lucas viene a revelar que ya anteriormente Jesús había ordenado al espíritu que dejara en
libertad al hombre.

El orden de sucesión
En el texto encontramos una anacronía de tipo analepsis, en el v.29, permite hacer crecer
la tensión dramática presentando al Espíritu Inmundo como amenaza para la vida del hombre,
con ello, la liberación operada en el hombre será aún más significativa.

La frecuencia
En cuanto a la frecuencia, el relato del Endemoniado de Gerasa es un relato singulativo; es
decir, Lucas cuenta una vez, lo que pasó una vez.

La voz narrativa
En cuanto a las diferentes formas como puede aparecer el comentario explícito en el texto
de Lc 8,26-39 es el de la explicación, en el v. 29, pues el narrador quiere señalar el motivo
por el que el espíritu inmundo está siendo atormentado por Jesús, ya que este ha
atormentado en muchas ocasiones al hombre que tiene sometido.

Comentario implícito
Intertextualidad en los evangelios sinópticos respecto a la perícopa del endemoniado de
Gadara o Gerasa

Mateo 8,28-34 Marcos 5,1-20


Lc8,26-39
28 1
Al llegar a la otra orilla, a la 5 Después llegaron al otro lado 26
Arribaron a la región de los
región de los gadarenos*, vinieron del mar, a la región de los
gerasenos*, que está frente a
a su encuentro dos gerasenos*.
endemoniados* que salían de los 2
Apenas saltó de la barca, vino a Galilea.
sepulcros. Eran tan violentos que su encuentro, de entre los 27
Al saltar a tierra, salió del
nadie se atrevía a pasar por aquel sepulcros, un hombre con espíritu
pueblo a su encuentro un hombre
camino. inmundo
29 3 poseído por los demonios, que
Se pusieron a gritar: «¿Qué que moraba entre los sepulcros.
tenemos nosotros contigo, Hijo de Nadie podía ya tenerle atado, ni hacía mucho tiempo que no
Dios? ¿Has venido aquí para siquiera con cadenas, llevaba ropa, ni moraba en una
atormentarnos antes de tiempo*?» 4
pues muchas veces le habían casa, sino entre los sepulcros.
30
Había allí a cierta distancia una maniatado con grillos y cadenas, 28
Al ver a Jesús, se echó a sus pies
gran piara de puercos paciendo. pero él había roto las cadenas y
31 y gritó con fuerte voz: «¿Qué
Los demonios le suplicaron: «Si destrozado los grillos, de suerte
nos echas, mándanos a la piara de que nadie podía dominarlo. tengo yo contigo, Jesús, hijo de
puercos.» 5
Y siempre, noche y día, andaba Dios Altísimo? Te suplico que no
32
Jesús les dijo: «Podéis ir.» Ellos entre los sepulcros y por los me atormentes.»
salieron y se fueron a los puercos. montes, dando gritos e hiriéndose 29
Lo decía porque Jesús había
De pronto toda la piara se arrojó al con piedras.
mar de lo alto del cantil, y 6
Al ver de lejos a Jesús, corrió, se mandado al espíritu inmundo que
perecieron en las aguas*. postró ante él saliera de aquel hombre. Y es que
33
Los porqueros huyeron y, al 7
y gritó con fuerte voz: «¿Qué en muchas ocasiones se apoderaba
llegar a la ciudad, lo contaron tengo yo contigo, Jesús, Hijo de de él; y, aunque le sujetaban con
cadenas y grillos para custodiarlo,
todo, también lo de los Dios Altísimo? Te conjuro por rompía las ligaduras, y el demonio
endemoniados. Dios que no me atormentes.» lo empujaba a lugares inhóspitos.
34 8
Entonces toda la ciudad salió al (Es que él le había dicho:
30
encuentro de Jesús y, en cuanto le «Espíritu inmundo, sal de este Jesús le preguntó: «¿Cómo te
vieron, le rogaron que se retirase hombre.») llamas?» Él contestó: «Legión»
9
de su territorio. Jesús le preguntó: «¿Cómo te (porque habían entrado en él
llamas?» Le contestó: «Me llamo muchos demonios).
Legión, porque somos muchos.»
31
10
Y le suplicaba con insistencia Y le suplicaban que no les
que no los echara fuera de la mandara irse al abismo*.
región. 32
11
Había allí una gran piara de Había allí una gran piara de
puercos que pacían al pie del puercos que pacían en el monte.
monte. Ellos le suplicaron que les
12 permitiera entrar en ellos. Jesús se
Ellos le suplicaron: «Envíanos a
los puercos para que entremos en lo permitió.
ellos.» 33
13
Jesús se lo permitió. Entonces Los demonios salieron de aquel
los espíritus inmundos salieron y hombre y entraron en los puercos.
entraron en los puercos, y la piara Entonces la piara se arrojó al lago
—unos dos mil— se arrojó al mar de lo alto del cantil y se ahogó.
de lo alto del cantil y se fueron 34
ahogando en el mar. Cuando los porqueros vieron lo
14
Los porqueros huyeron y lo que había pasado, huyeron y lo
contaron en el pueblo y por las contaron en el pueblo y por las
aldeas. La gente salió entonces a aldeas.
ver qué había ocurrido. 35
15
Cuando llegaron donde Jesús y La gente salió entonces a ver lo
vieron al endemoniado, al que que había ocurrido. Cuando
había tenido la Legión, sentado, llegaron donde Jesús y
vestido y en su sano juicio, se encontraron al hombre del que
llenaron de temor. habían salido los demonios,
16
Los que lo habían visto les sentado, vestido y en su sano
contaron lo ocurrido al juicio, a los pies de Jesús*, se
endemoniado y lo de los puercos. llenaron de temor.
17
Entonces comenzaron a rogarle
36
que se alejara de su término. Los que lo habían visto les
18
Cuando subió a la barca, el que contaron cómo había sido salvado
había estado endemoniado le el endemoniado.
pidió quedarse con él.
37
19
Pero no se lo concedió, sino Entonces toda la gente del país
que le dijo: «Vete a tu casa, con de los gerasenos le rogaron que se
los tuyos, y cuéntales lo que el alejara de ellos, porque estaban
Señor ha hecho contigo y cómo ha poseídos de gran temor. Jesús
tenido compasión de ti.» subió a la barca y regresó.
20
Él se fue y empezó a proclamar
38
por la Decápolis todo lo que Jesús El hombre de quien habían
había hecho con él, y todos salido los demonios le pidió
quedaban maravillados. quedarse con él; pero Jesús le
despidió, diciendo:
39
«Vuelve a tu casa y cuenta todo
lo que Dios ha hecho contigo.» Y
recorrió el pueblo proclamando
todo lo que Jesús había hecho con
él.

Explicación:
En cuanto a los tres relatos sinópticos, Mateo registra que dos endemoniados se acercaron a
él; mientras Marcos y Lucas solo hacen mención de un hombre endemoniado que se le acerca.
Los tres evangelios afirman que vivían entre los sepulcros. Mt afirma que los dos
endemoniados eran violentos, Mc y Lc, describen el comportamiento inhumano del
endemoniado. Por su parte, Mc afirma que en ocasiones se hería a sí mismo y Lucas que era
empujado al desierto.
En los tres evangelios los hombres endemoniados llaman a Jesús Hijo de Dios, Mt suprime
la palabra “altísimo”. La pregunta que sigue es muy similar en Mc y Lc, en cuanto Mt
difiere un poco: «Hijo de Dios, ¿qué quieres con nosotros? ¿Viniste a atormentarnos antes de
tiempo?»
Marcos y Lucas contienen el nombre del endemoniado “legión” porque son muchos. Mt no
hace mención del nombre.
En los tres evangelios se habla de la gran piara de cerdos, pero Mc es el único que afirma que
eran como unos dos mil cerdos. En los tres evangelios los demonios entran en la piara de
cerdos y se lanzan de lo alto del candil y se ahogan. Mt y Mc hablan de que se ahogan en el
mar y Lc habla que se ahogan en el lago.
En Mc y Lc los porqueros salen a contar lo sucedido en los campos y en la ciudad, mientras
que en Mt, sólo en la ciudad.
En los tres evangelios, la gente después de constatar lo ocurrido, le ruegan a Jesús que se
aleje, pero sólo Mc y Lc afirman que lo hacen motivados por el temor.
Mc y Lc añaden que el hombre liberado quiso seguir a Jesús pero este se lo impidió y lo
envió a proclamar entre los suyos lo que Dios había hecho en él. En Mc se afirma que recorrió
la Decápolis y en Lc recorrió sólo el pueblo.
Conclusiones: El texto de Lucas es similar al de Marcos con algunas pequeñas diferencias.
Jesús vence el mal, restaura la dignidad del ser humano y paradójicamente es incomprendido
por los habitantes del lugar que lo perciben como una amenaza y piden que se marche. El
hombre que había sido endemoniado, quiere ser discípulo de Jesús y Jesús lo acepta para ser
misionero entre su pueblo, en su región.

La paradoja: el cerdo era un animal impuro en todo el mediterráneo del siglo I. Llama la
atención que los habitantes del lugar reaccionan en contra de Jesús que ha salvado la vida
del hombre endemoniado y ha destruido la legión de espíritus y con ellos a los cerdo
animales impuros.

El simbolismo: los cerdos, animales impuros


Los espíritus inmundos llamados legión: se refiere al ejército romano.

el humor en la perícopa se encuentra en la manera como es liberado el hombre poseído por


los demonios. En primel lugar la confrontación entre Jesús y los demonios, es un tanto
graciosa en cuanto los demonios le suplican que no los expulse fuera sino que los envié a la
piara de cerdos y Jesús se lo permite. Pero estos al entrar se precipitan al lago y se ahogan.
Jesús no acaba con ellos mediante el exorcismo, sino que lo hace de manera humorística.

La polisemia. en el texto encontramos la palabra legión que puede tener diferentes


significados,por ejemplo: (gr. leguion o legueon, ambas formas aparecen en los manuscritos;
del lat.legio).

1. En un sentido no militar y secundario -que había entrado no sólo al griego sino también
al hebreo rabínico- se refiere a una gran compañía. Así se la utiliza en el NT con referencia
a una hueste de ángeles (Mt. 26:53) y a una hueste de espíritus inmundos (probablemente
llamada de esa manera para enfatizar su número o su poder), una de cuyas víctimas fue
sanada por Jesús (Mr. 5:9, 15; Lc. 8:30).

2. En el uso romano no bíblico, un término militar para la principal división del ejército
romano en tiempos del NT, compuesta de unos 6.000 hombres, con una unidad menor de
caballería (unos 120 jinetes). Los soldados regulares eran ciudadanos romanos, pero a cada
legión se añadía un número más o menos similar de fuerzas auxiliares, compuesto por
provincianos. La legión estaba bajo el comando de un legatus (en Egipto, un praefectus), y
se dividía en 10 compañías; cada compañía* o cohorte se subdividía en 3 manípulos, y cada
manípulo en 2 centurias, al mando de un centurión (Mr. 15:39, 44, 45).

3. Inscripción sobre roca en el Nahr el-Kelb, Líbano, que registra la reparación del camino
por parte de la Tercera Legión Gálica. Sin embargo, el nombre de la legión fue borrado
poco después de un motín.7

26 arribaron a la región de los gerasenos


que está frente a Galilea.

27 al saltar a tierra ,
Vino de la ciudad a su encuentro un hombre, poseído por los demonios
Y que hacía mucho tiempo que no llevaba vestido,
Ni moraba en una casa, sino en los sepulcros.

28 al ver a Jesús cayó ante él,


Gritando con gran voz:
“¿qué tengo yo contigo Hijo de Dios altísimo?
Te suplico que no me atormentes”

29 es que él había mandado al Espíritu inmundo que saliera de aquel hombre;


Pues en muchas ocasiones se apoderaba de él;
Le sujetaban con cadenas
Y grillos para custodiarle,
Pero rompiendo las ligaduras

7
http://www.bibliaonline.net/dicionario/
Era empujado por el demonio al desierto.

30 Jesús le preguntó:
¿cuál es tu nombre?
Y él contestó:
“Legión”; porque habían entrado en él muchos demonios.

31 Y les suplicaban que no les mandara irse al abismo

32 había allí una gran piara de puercos que pacían en el monte;


Y le suplicaron que les permitiera entrar en ellos
Y se lo permitió

33 salieron los demonios de aquel hombre y entraron en los puercos


Y la piara se arrojó al lago de lo alto del precipicio,

Y se ahogó.

34 viendo los porqueros lo que había pasado, huyeron,


Y lo contaron por la ciudad
Y por las aldeas.

35 salieron, pues, lo que había ocurrido


Y, llegando donde Jesús,
Encontraron al hombre del que había salido los demonios, sentado, vestido
Y en su sano juicio, a los pies de Jesús;
Y se llenaron de temor.

36 los que lo habían visto,


Les contaron cómo había sido salvado el endemoniado.

37 entonces toda la gente del país de los gerasenos le rogaron que se alejara de ellos,
Porque estaban poseídos de gran temor.
Él .subiendo a la barca, regresó.

38 el hombre de quien habían salido los demonios, le


pedía estar con él;
pero le despidió diciendo:

39 vuelve a tu casa
Y cuenta todo lo que Dios ha hecho contigo.
Y fue por toda la ciudad proclamando todo lo que Jesús había hecho con él.