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CS acoge recurso de nulidad interpuesto por la defensa, La conducta desplegada por

el Juez de Garantía resulta agraviante para la igualdad de posiciones que debe existir
entre los litigantes. (CS 04.11.2009 Rol 6165-2009)

Norma asociada:CPR ART 5º INC 2°;CPR ART 19 N° 3°;CPP ART 159;CPP ART 160 ;CPP
ART 359:CPP ART 372;CPP ART 373 letra a);CPP ART 384;CPP ART 385 .

Tema; Delitos contra la propiedad;Garantías constitucionales; Recursos.

Descriptores; Debido proceso; Garantías; Nulidad del juicio; Recursos de nulidad;


Sanciones penales adolescentes.

SINTESIS: La conducta desplegada por el Juez de Garantía resulta agraviante para la


igualdad de posiciones que debe existir entre los litigantes, puesto que suple o corrige
deficiencias en la actividad del Ministerio Público, sumando a su cometido de órgano
jurisdiccional objetivo e imparcial, una actividad ajena al mismo, como la incorporación de
oficio de información que debió ser producida legalmente en el proceso por quien soporta esa
carga. Esa posición desfavorable o desventajosa en que deja sumida a la defensa, afecta el
debido proceso, toda vez que priva a esa parte de la posibilidad de obtener en el ejercicio de
sus derechos como interviniente, una decisión jurisdiccional favorable, cuestión que en
definitiva constituye la trascendencia del perjuicio requerido por la nulidad procesal, con
quebranto de las normas relativas a la garantía ya aludida consagrada en el artículo 19, N° 3°,
inciso 5°, de la Constitución Política de la República

Texto Completo:
Santiago, cuatro de noviembre de dos mil nueve.
Vistos:
En el Juzgado de Garantía de Iquique se condenó a los menores G.R.N.J. y a G.P.E.Q.,
como autores del delito de robo con intimidación en la persona de Felipe Romero, ocurrido el
23 de octubre de 2008, a cumplir tres años de libertad asistida especial y a pagar las costas
de la causa.
Esa sentencia fue impugnada por la defensa a través del recurso de nulidad, invocando en
forma conjunta las causales del artículo 373 letra a) y 374 letra e), ambos del Código
Procesal, con el objeto de obtener la nulidad del juicio y de la sentencia.
A fs. 48 se ordenó pasar los antecedentes al Sr. Presidente de esta Corte para que fijase
fecha para el conocimiento del antes referido recurso, lo que se cumplió a fs. 49, rolando a fs.
55 el acta de la audiencia.
CONSIDERANDO:
PRIMERO: Que por la primera causal esgrimida por la recurrente, la del artículo 373 en su
letra a), se ha denunciado la infracción de derechos y garantías establecidos en la
Constitución Política y en tratados internacionales vigentes, lo que se relacionó con los
artículos 329 inciso 4° del Código Procesal, 19 N° 3 de la Constitución Política; 10 de la
Declaración Universal de Derechos Humanos; 14.1 del Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos; 8.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos; y los artículos
1 y 3 del Código Procesal Penal.
La violación denunciada a través de esta causal, se ha hecho consistir en el hecho que el
tribunal infringió el debido proceso y el derecho a ser juzgado por un tribunal imparcial, puesto
que hizo uso indebido de la facultad que le confiere el artículo 329 inciso 4° del Código
Procesal al realizar un interrogatorio directo e inductivo a la víctima del hecho: Felipe Romero,
con lo cual se establecían elementos del tipo penal por el que fueron acusados los imputados.
Agrega haber preparado el recurso, porque formuló incidentes de nulidad en aquéllos
casos en que el tribunal se excedió de sus facultades.
SEGUNDO: Que en lo que respecta a la causal del artículo 374 letra e), que invoca en
forma conjunta con la anterior, se asevera por la defensa que el tribunal no señaló
considerandos en su resolución; que hizo un nuevo análisis de la prueba, agregando
circunstancias que no fueron establecidas por los medios de prueba legal; y, que no existe
exposición clara y lógica de los hechos y de cómo ellos fueron acreditados. En la parte
resolutiva resulta difícil establecer procesos lógicos de interpretación de la prueba rendida,
donde la exposición de los hechos y de las razones jurídicas, son ininteligibles.
A consecuencia de ello, se viola el artículo 342 letra c) en cuanto a la "exposición clara,
lógica y completa de cada uno de los hechos y circunstancias que se dieran por probados,
fueren ellos favorables o desfavorables al acusado".
Se vulnera también el artículo 342 en su letra d), respecto de las "razones legales o
doctrinales que sirvieren para calificar jurídicamente cada uno de los hechos y sus
circunstancias y para fundar el fallo."
TERCERO: Que para la acreditación de las circunstancias de las causales invocadas, la
defensa ofreció prueba de audio que se rindió en la audiencia, consistente en las pistas
0810022401-2-993-04, desde el minuto 19:31 a 20:56; del minuto 26:47 al 27:09 y desde el
28:12 al 28:31. También, la pista 0810022401-2-993090818 -00-01, en las secciones 06:08 a
09:58; 11:41 a 13:18 y 15:00 a 16:02. Además, la pista 0810022401-2-993090818-00-05
desde el minuto 00:00 al 13:10. Se escuchó, asimismo, la pista
0810022401-0-993090818-00-07 desde el minuto 40:34 a 58:33; y, finalmente, la pista
0810022401-2-993090818-00-08 en el tramo 00:00 a 14:08.
CUARTO: Que, por su parte, el Ministerio Público solicitó, argumentando en base al
artículo 336 inciso segundo del Código Procesal, por haberse rendido una prueba no íntegra,
que se escuchara otras partes del audio, a lo que se accedió por el tribunal procediéndose
adicionalmente entonces, a escuchar de la pista 0810022401-2-993-04, los tramos 7:59 a
10:38; 12:10 a 12:15; 12:57 a 13:07; 14:04 a 14:14; 15:22 a 15:56 y 16:17 a 16:46.
QUINTO: Que en los señalados audios fue oído, en primer término, parte del interrogatorio
de la víctima de autos, tanto en lo referido a la parte en que era examinada por el Ministerio
Público a través del Juez de Garantía, como de aquéllas donde este último formuló preguntas
aclaratorias.
SEXTO: Que, además, en el escrito del recurso, se transcribieron algunas de las
preguntas realizadas también por el ente persecutor y de las aclaratorias formuladas por el
tribunal, a las que también aludió en su alegato, la representante del Ministerio Público.
SÉPTIMO: Que de la revisión de esos pasajes, así como de lo escuchado en la audiencia
de conocimiento del recurso, es posible tener por establecidas las circunstancias en que se
fundamenta la causal de infracción de garantías constitucionales, toda vez que resulta
efectivo, que el magistrado no sólo intermedió en las preguntas que formuló el fiscal, sino que
agregó en ellas facilidades o elementos que propendían a la respuesta de la víctima, así
como además, al tiempo de formular las aclaraciones, agregó circunstancias al punto de
haberse puesto en situación de acoger un incidente que formuló la defensa, precisamente al
constatar su falta de imparcialidad.
OCTAVO: Que son demostrativas de tales excesos, las siguientes preguntas e
intervenciones del Sr. Magistrado:
a) El Fiscal pregunta: Que diga cuáles son los rasgos que recuerda de esas personas.
El Tribunal: "Cuáles son, a ver tómese el tiempo, aquí la respuesta tiene que ser de su
parte de acuerdo a lo que Ud. sabe, por lo tanto, haga memoria hay" genéricamente parta por
la estatura, por el color, por la dimensión, por la obesidad,"alguna a los colores de ojos, tez de
la piel, básicamente eso podría""
b) Víctima: "A ver los dos eran delgados eran un poco más grandes que yo, pero como de
mi edad, si no me equivoco uno tenía el pelo largo y el otro tenía el pelo rubio de ojos claros el
otro sí que tenía el pelo largo""
El Tribunal: "largo era rubio".
c) Fiscal: "Para que el testigo describa en primer lugar a la persona que él señaló que
estaba con polera blanca, qué otras características tenía, donde se encuentra situado y qué
fue lo que hizo"
El Tribunal: "A ver, la persona que se encuentra con chaqueta oscura azul y polera blanca
según Ud. describió como más a la izquierda, cuál fue la conducta que esta habría
desplegado".
NOVENO: Que como ya ha sido resuelto en ocasiones anteriores, en las causas números
de ingreso 4954-08, 1414-09 y, más recientemente, 4164-09, constituye un derecho
asegurado por la Constitución Política de la República, el que toda decisión de un órgano que
ejerza jurisdicción debe fundarse en un proceso previo legalmente tramitado y el artículo 19,
N° 3°, inciso quinto, le confiere al legislador la misión de definir siempre las garantías de un
procedimiento racional y justo.
"En torno a los tópicos que contempla el derecho del debido proceso, no hay
discrepancias en aceptar que a lo menos lo constituye un conjunto de garantías que la
Constitución Política de la República, los tratados internacionales ratificados por Chile y en
vigor y las leyes le entregan a las partes de la relación procesal, por medio de las cuales se
procura que todos puedan hacer valer sus pretensiones en los tribunales, que sean
escuchados, que puedan reclamar cuando no están conformes, que se respeten los
procedimientos fijados en la ley, veredictos motivados o fundados, etc.; en tanto que, por la
imparcialidad del tribunal, se comprenden tres garantías individuales de que gozan las
personas de cara a la organización judicial del Estado, a saber, el derecho al juez indepen
diente, imparcial y natural, referidos principalmente a que los asuntos criminales deben ser
conocidos por los tribunales señalados por la ley con anterioridad a la perpetración del hecho
punible, sin que otro poder del mismo Estado pueda avocarse a esa función, y a la forma de
posicionarse el juez frente al conflicto, de modo que no medie compromiso con los litigantes o
el asunto, desde que en todo proceso penal aparece comprometido el interés público de la
comunidad en el esclarecimiento de los sucesos y el castigo de los delitos, como también la
absolución del inocente; ese interés debe ser tutelado exclusivamente por el Ministerio
Público como órgano predispuesto por el Estado precisamente con ese propósito, que incluye
por cierto la exclusiva y excluyente promoción de la acción penal y la carga de probar la
culpabilidad del incriminado, al mismo tiempo que el tribunal debe actuar con neutralidad y
objetividad, que no puede conducirlo a abandonar su posición equidistante de las partes y
desinteresada sobre el objeto de la causa."
DÉCIMO: Que de lo expuesto, aparece evidente la prohibición impuesta al tribunal, en
orden a incorporar pruebas de cargo o descargo de forma oficiosa, toda vez que sólo puede
ejercer la actividad que el artículo 329 del Código Procesal Penal expresamente les faculta,
en el sentido que los miembros del tribunal pueden formular preguntas al testigo o perito con
el fin de aclarar sus dichos, ya que "el supuesto de la norma es que la prueba testimonial o
pericial respectiva, ya fue presentada por uno de los intervinientes en la controversia, sin
tener en su producción ninguna injerencia el tribunal ante el cual se rinde, y por otro lado sus
preguntas aclaratorias sólo se producen luego de ejecutado el examen y contraexamen
pertinente, potestad que, sin lugar a dudas, en los casos que se decida ejercerla -como ya se
ha tenido oportunidad de advertir, deberá serlo con la mayor prudencia posible, recordando
los jueces siempre como coto, que es función exclusiva de las partes incorporar la evidencia
en juicio, y mantenerse ajenos al debate adversarial entre ellas." (Rol 4164-09)
UNDÉCIMO: Que en la forma que ya antes se dejó consignada, producto de lo estipulado
en el cuerpo del mismo recurso y de lo que fue posible escuchar en la audiencia, a través de
la prueba de audio rendida por la defensa y completada por el Ministerio Público, es efectivo
que el Sr. Juez Ricardo Leyton Pavez, no se limitó a dar cumplimiento a la norma del artículo
310 respecto de la víctima, menor de edad, sino que de la prueba rendida aparece
claramente que excedió a lo pedido por el fiscal, agregando antecedentes y datos no sólo a
las preguntas que hacía al testigo, sino que incluso realizando algunos aditamentos a sus
respuestas.
Del mismo modo, al tiempo de proceder a las aclaraciones, a las que se encontraba
expresamente facultado por la ley en el artículo 329 del Código Procesal, requirió mayor
información a la que ya había sido vertida en el juicio, de modo que no sólo aclaró dichos, sino
que facilitó la incorporación de nuevos datos al juicio, lo que constituye producción de prueba
por parte del tribunal.
DUODÉCIMO: Que, en consecuencia, la denuncia que formula la defensa de los
imputados a través de la causal a) del artículo 373 del Código Procesal, es efectiva, porque el
tipo de preguntas practicadas se alejan totalmente de los términos que contiene y faculta el
artículo 329 del Código Procesal Penal, cuestión que fue representada al Sr. Juez, al menos
en dos oportunidades, siendo una de ellas acogida, precisamente porque el juez consideró
que había incurrido "en la ausencia de imparcialidad necesaria".
DECIMOTERCERO: "Que esta Corte -en cuanto a la garantía constitucional del debido
proceso-, como ya se anticipó, condiciona la legitimidad de la decisión jurisdiccional, desde
luego a la existencia de un órgano dotado de la prerrogativa de conocer y juzgar una causa
civil o criminal, en los términos del artículo 73 de la Carta Magna y, en seguida, a que el
pronunciamiento sea corolario de un proceso previo, que en el sentir del constituyente, esté
asegurado por reglas formales que conformen un racional y justo procedimiento e
investigación, cuya regulación deberá verificarse a través de la ley, que prevea una fase
indagatoria que no se aparte de las normas de actuación del ministerio público, de un
oportuno conocimiento de la acción, una adecuada defensa y la producción de la prueba
pertinente en las audiencias realizadas ante el Juzgado de Garantía o ante el Tribunal del
Juicio Oral en lo Penal." (Rol 4164-09)
El principio contradictorio que rige en el nue vo sistema penal, constituye un elemento del
derecho a defensa y, asimismo, del debido proceso, por cuanto la neutralidad del tribunal se
asegura y garantiza a través del veto a su iniciativa probatoria.
"En este entendido, cuando el tribunal decide de propia iniciativa llevar a cabo un
improcedente interrogatorio, en el que no sólo excede los márgenes de lo legalmente
permitido que son las preguntas aclaratorias, sino que lo que hace en realidad es suplir
eventuales insuficiencias en la información lograda transmitir por el persecutor y-o de la
defensa, de suerte que se entromete en el debido desarrollo del proceso, transgrede el
principio de contradicción y, de paso, afecta su propia imparcialidad, y en algunos pasajes
derechamente manifestando su dictamen sobre la cuestión pendiente, lo que no puede ser
tolerado." (Rol 4164-09)
DECIMOCUARTO: Que la conducta desplegada por el Juez de Garantía resulta
agraviante para la igualdad de posiciones que debe existir entre los litigantes, puesto que
suple o corrige deficiencias en la actividad del Ministerio Público, sumando a su cometido de
órgano jurisdiccional objetivo e imparcial, una actividad ajena al mismo, como la
incorporación de oficio de información que debió ser producida legalmente en el proceso por
quien soporta esa carga.
Esa posición desfavorable o desventajosa en que deja sumida a la defensa, afecta el
debido proceso, toda vez que priva a esa parte de la posibilidad de obtener en el ejercicio de
sus derechos como interviniente, una decisión jurisdiccional favorable, cuestión que en
definitiva constituye la trascendencia del perjuicio requerido por la nulidad procesal, con
quebranto de las normas relativas a la garantía ya aludida consagrada en el artículo 19, N° 3°,
inciso 5°, de la Constitución Política de la República. Lo anterior, toda vez que no resulta
posible separar la prueba producida con la intervención del magistrado, de aquélla que fue
legalmente introducida al juicio por las partes, habiéndose pronunciado en este escenario una
decisión de condena.
DECIMOQUINTO: Que el artículo 373, letra a) del Código Procesal Penal exige que el
atropello de derechos o garantías sea sustancial, lo que encuentra su correlato en el artículo
160 del Código Procesal Penal, cuando presume de derecho la existencia del perjuicio, si la
anomalía ha impedido el pleno ejercicio de las garantías y de los derechos reconocidos en la
Carta Magna, o en las demás leyes de la República.
DECIMOSEXTO: Que el vicio constatado aparece revestido de la relevancia necesaria
para acoger el remedio procesal propuesto, precisamente porque impidió el pleno ejercicio
del derecho a defensa amparado en el debido proceso, razón por la cual, se invalidará el
juicio reponiéndose el procedimiento al estado de celebrarse una nueva audiencia de juicio
oral ante tribunal no inhabilitado que corresponda.
DECIMOSÉPTIMO: Que siendo, además, en nuestro sistema procesal penal relevante la
consagración del principio de igualdad de armas entre los intervinientes, resulta a lo menos
necesario dejar establecido que en la especie existe una vulneración del estatuto procesal
penal, en el sentido que uno de los intervinientes ha resultado vulnerado por la intervención
en las audiencias reseñadas por el juez respectivo.
DECIMOCTAVO: Que en lo que atañe a la causal invocada en forma conjunta, esto es, la
del artículo 374 letra e) del Código Procesal, se asevera por la defensa que el tribunal no
señaló considerandos en su resolución; que hizo un nuevo análisis de la prueba, agregando
circunstancias que no fueron establecidas por los medios de prueba legal; y, que no existe
exposición clara y lógica de los hechos y de cómo ellos fueron acreditados. A consecuencia
de ello, se viola el artículo 342 letra c) en cuanto a la "exposición clara, lógica y completa de
cada uno de los hechos y circunstancias que se dieran por probados, fueren ellos favorables
o desfavorables al acusado"; y se vulnera también el artículo 342 en su letra d), respecto de
las "razones legales o doctrinales que sirvieren para calificar jurídicamente cada uno de los
hechos y sus circunstancias y para fundar el fallo."
DECIMONOVENO: Que para la revisión de estas alegaciones, es necesario remitirse a la
sentencia recaída en autos, la que se encuentra agregada desde fs. 5 a 7 de este legajo y que
consiste en la transcripción de la sola parte resolutiva de ella, precedida de los recuadros
correspondientes a las actas de la audiencia.
VIGÉSIMO: Que sin perjuicio de lo que desde ya se advierte, se escuch f3 también
durante la audiencia, partes del audio ofrecido por la defensa, donde consta la extensa
relación que hizo el juez durante la audiencia de juicio y que excedió al simple veredicto
condenatorio y que habría correspondido propiamente a la sentencia que se pronunció
verbalmente y que se registró en el sistema de audio que se emplea en el tribunal para la
recepción de las actuaciones.
VIGESIMOPRIMERO: Que en el artículo 396 del Código Procesal, se señala que después
de recibida la prueba y, en su caso, la declaración que hubiese querido agregar el imputado,
"el juez pronunciará su decisión de absolución o condena, y fijará una nueva audiencia, para
dentro de los cinco días próximos, para dar a conocer el texto escrito de la sentencia."
VIGESIMOSEGUNDO: Que, en consecuencia, no es procedente que el juez libre su fallo
de inmediato en la audiencia de juicio, oportunidad en la que sólo debe dar a conocer su
veredicto, sea este de condena o absolución, debiendo fijar una nueva audiencia, que podría
ser en el tiempo inmediato y hasta cinco días después, para la comunicación de su sentencia,
que deberá constar por escrito.
VIGESIMOTERCERO: Que sobre la motivación de una sentencia, como lo ha señalado
esta Corte Suprema, se ha resaltado la importancia que todo fallo cumpla con los
fundamentos de claridad, congruencia, armonía y lógica en los razonamientos que deben
observar los fallos (Revista de Derecho y Jurisprudencia Tomo XXV, Sección 1ª., pág. 156,
año 1928).
En este contexto surge la distinción racional sobre lo que constituye en efecto el
fundamento del fallo por parte de los jueces, distinguiendo lo que son las motivaciones,
fundamentaciones, justificaciones y argumentaciones, problema resuelto por la
jurisprudencia comparada al señalar que hay ausencia de fundamento tanto cuando este se
encuentra ausente, como cuando la ausencia es parcial o son insuficientes los expresados, al
igual que en el evento de existir incoherencia interna, arbitrariedad y falta de razonabilidad.
La motivación de las sentencias constituye una faceta o cariz de un "justo y racional
procedimiento" como exige nuestra carta fundamental, que debe cumplirse, por ser esta la
ocasión en que el Estado, por medio del órgano jurisdiccional, responde al derecho de
petición y especialmente a la a cción intentada en el proceso, lo cual, sin duda, debe tener en
consideración el tribunal superior al revisar eventualmente la decisión.
VIGESIMOCUARTO: Que como se advierte en el caso en estudio, no existe una sentencia
escrita que cumpla con sus partes expositiva y considerativa, sino sólo la resolutiva, fallo que
se encuentra agregado a fs. 5, 6 y 7 de este legajo, de cuya observación aparece evidente
que no cumple los requisitos señalados en los literales b), c), d) y g) del artículo 342 del
Código Procesal, en circunstancias que la omisión de los requisitos señalados en la letra c) y
d) son constitutivas del vicio de invalidación absoluta que contempla el artículo 374 e) del
código mencionado, defecto que también conduce a la anulación del juicio y la sentencia en el
recaída.
Podemos señalar que el Derecho en sí constituye una serie de decisiones- en relación con
ciertos problemas prácticos- cuya justificación requiere la producción de argumentos, esto es,
de razones en favor de esas decisiones.
Ahora, de entre esos argumentos, algunos tendrán carácter interpretativo, pero otros no,
ya que serán argumentos deductivos que justificarán internamente la decisión, e incluso,
habrá argumentos de calificación o de relevancia.
VIGESIMOQUINTO: Que la fundamentación de las sentencias, en este caso, de la
exposición clara, lógica y completa de cada uno de los hechos y circunstancias que se dieron
por probados, favorables o desfavorables a los acusados, y de la valoración de los medios de
prueba que fundamentan dichas conclusiones de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 297
del Código Procesal; y además, de las razones legales o doctrinales que sirvieron para
calificar jurídicamente cada uno de los hechos y sus circunstancias y para fundar el fallo,
constituyen exigencias del debido proceso.
VIGESIMOSEXTO: Que habiendo sido incumplida por parte del sentenciador su
obligación de motivar el fallo, resulta procedente declarar la ineficacia de dicha resolución,
sustentado que estamos en presencia de un acto jurídico, como lo es la sentencia, el que no
alcanzó a tener entidad o ser jurídico, transformándose en un acto ineficaz por incapacidad
operativa, esto es, por tratarse de un acto jurídico procesal que carece de sustancia, al estar
falto de la motivación suficiente que le permita tener co mo fundamento o fuente de su
decisión las argumentaciones y reflexiones que, a su vez, le permitan al sentenciador arribar
a su decisión conclusiva.
Por estas consideraciones y visto, además, lo prevenido en los artículos 5º, inciso
segundo, y 19, N° 3°, de la Constitución Política de la República y 159, 160, 359, 372, 373,
letra a), 384 y 385 del Código Procesal Penal, SE ACOGE el recurso de nulidad formalizado
por el Defensor Penal Juvenil, Sr. Cristián Calvo Gatica, en lo principal del libelo de fojas 8, en
representación de los imputados G.R.N.J. y G.P.E.Q., en contra de la sentencia de dieciocho
de agosto de dos mil nueve, dictada por el Juzgado de Garantía de Iquique, la que aparece
transcrita de fojas 5 a 7 de este legajo, y se declara que se anula dicho fallo y el juicio oral de
que es objeto bajo el RUC Nº 0810022401-2, RIT Nº 11834-2008, debiendo la causa
retrotraerse al estado de celebrarse una nueva audiencia, ante el Tribunal de Garantía
competente y no inhabilitado que corresponda.
Regístrese y devuélvase.
Redacción del Abogado Integrante Sr. Nelson Pozo Silva.
Rol Nº 6165-2009.
Pronunciado por la Segunda Sala integrada por los Ministros Sres. Nibaldo Segura P.,
Jaime Rodríguez E., Rubén Ballesteros C. y los abogados integrantes Sres. Nelson Pozo S. y
Domingo Hernández E. No firma el abogado integrante Sr. Pozo, no obstante haber estado
en la vista de la causa y acuerdo del fallo, por estar ausente.
Autorizada por la Secretaria de esta Corte Suprema Sra. Rosa María Pinto Egusquiza.
En Santiago, a cuatro de noviembre de dos mil nueve, notifiqué en Secretaría por el
Estado Diario la resolución precedente.