Anda di halaman 1dari 49

Apuntes de Cátedra

SEMINARIO DE INVESTIGACIÓN
Unidad N° 1
Acerca de la noción de ciencia
Dr. Ezequiel Ander-Egg (Universidad Nacional de Cuyo - UNESCO)

Como en otras cuestiones similares, me parece oportuno hacer una primera aproximación a partir de la etimología de la
palabra; el término “ciencia” deriva etimológicamente del vocablo latino scientia, que significa “saber”, “conocer”. Esta noción
concuerda con su raíz scio, que deriva del griego isemi, verbo que también equivale a “saber” en toda la extensión de este término,
en el sentido de “tener noticia”, “estar informado”, “conocer”. En su sentido general, teniendo en cuenta su etimología, la palabra
“ciencia” alude a toda clase de saber. Sin embargo, en el sentido moderno del término, la ciencia es una forma de saber cuyas notas
esenciales explicaremos en este parágrafo.
Al intentar precisar la noción de ciencia, hay que tener en cuenta que esta palabra presenta lo que se llama la “ambigüedad
proceso- producto”. Usamos la palabra “ciencia”.

• Para designar un “conjunto de actividades” (trabajo que se hace), cuya esencia es investigar problemas; con este alcance, la ciencia
se entiende como proceso.
• Para referirse a los “métodos y procedimientos que emplean los científicos”; para un destacado epistemólogo contemporáneo —
Klimovsky—, la ciencia es, ante todo, una metodología cognoscitiva y una particular manera de pensar la realidad.
• Para aludir al producto o resultado de esas actividades, métodos y procedimientos a los que hemos hecho referencia; en este caso,
la ciencia se entiende como “producción de conocimientos” y “fuente de aplicaciones técnicas”.
• Para designar un “cuerpo sistemático de conocimientos, teorías y leyes”.
Las breves referencias que hemos hecho sobre el problema de la demarcación de la ciencia nos ponen de relieve que existen
no pocas cuestiones en debate. De ahí que no pretendamos una definición exhaustiva y suficiente; nuestro propósito es más
modesto: proporcionar una noción de ciencia a través de aquellos elementos que la caracterizan. Hoy, cuando se habla de ciencia, en
términos generales, se hace referencia a: un conjunto de conocimientos racionales, de tipo conjetural, que pueden ser verdaderos
o falsos (nunca se tiene certeza absoluta), y que se obtienen de una manera metódica y se verifican en su validez y fiabilidad
mediante la contrastación empírica. Este cuerpo de conocimientos, orgánicamente sistematizados dentro de cada ciencia, hace
referencia a hechos y fenómenos de una misma naturaleza. A medida que la ciencia evoluciona, ya sea por la adquisición de
nuevos conocimientos, la utilización de mejores métodos y técnicas de investigación, el cambio de paradigma o nuevas reflexiones
de los científicos, estos conocimientos se modifican y corrigen, lo que implica la posibilidad de biodegradahilidad de todo
enunciado científico. Toda ciencia, además, utiliza un lenguaje o vocabulario que le es propio y que es susceptible de ser
transmitido.
Esta noción, aun siendo insuficiente, a nuestro juicio contiene las notas esenciales de cualquier ciencia:
Conocimiento racional. El tipo de conocimiento propio de la ciencia es un conocimiento de determinado género que, como tal, exige
el uso de la razón o, dicho con más precisión, de la racionalidad. Esta consiste en la “aplicación de principios de coherencia a los
datos proporcionados por la experiencia”, según la define Morin.
Ahora bien, la racionalidad propia de la ciencia integra diferentes elementos que permiten su estructuración:
• Los datos de la experiencia (hechos, fenómenos, etc.), que pertenecen a la naturaleza propia de cada ciencia.
• Los métodos y técnicas utilizados para recoger y estudiar estos datos.
• El marco teórico referencial constituye el núcleo duro de una ciencia que orienta todo su discurso, ofreciendo un sistema de
clasificación y de categoría de análisis, y permitiendo incorporar los hechos y las hipótesis dentro de un cuerpo general que posibilita
la unificación sistemática del conocimiento científico.
• El paradigma que, como supuesto meta-teórico, configura una constelación de valores, creencias, problemas y técnicas que
proporcionan un modo de organizar la lectura de la realidad.
• La ideología, ética o filosofía que subyace en el investigador, no en la ciencia, que es un tipo de conocimiento interesado en el “ser”
de las cosas y que no incluye la dimensión axiológica (el “debe ser”), pero que el científico no puede dejar de lado, especialmente en
la aplicación y/o consecuencias de su trabajo. Si bien le ciencia se ocupa del ser de las cosas, no funciona en un contexto
completamente aséptico, sin implicaciones éticas.
Pero he aquí que estos cinco elementos que ayudan a la configuración de la racionalidad (datos, métodos y técnicas, teorías,
paradigmas y la filosofía, ideología o valores del investigador) evolucionan y cambian. Esto implica que lo que consideramos la
racionalidad también evoluciona de acuerdo con esos cambios.
Hemos de advertir que no todo conocimiento es conocimiento racional: existen otras formas de conocimiento (como es el
conocimiento poético o la aprehensión inmediata sin que medien razonamientos, &pie es propio del conocimiento intuitivo). Estas
formas de conocimiento pueden ser válidas en cuanto llevan a conocer algún aspecto de la realidad pero, cuando se trata de la
ciencia, el tipo de conocimiento propio es el conocimiento racional, en el que se da “la sistematización coherente de enunciados
fundados y contrastables”. Quizás habría que repensar la racionalidad como visión científica de la realidad desde la perspectiva que
nos propone Xavier Zubiri con su tesis sobre la “inteligencia sintiente” conforme con la cual “lo inteligible” y “lo sensible” están
fundidos en la misma actividad psíquica.
La ciencia no es la única manera legítima de conocer, ni tiene por qué excluir otras certezas, pero es la única manera de
conocer que se plantea expresamente el controlar/verificar de manera sistemática la veracidad de su conocimiento.
No hay que menospreciar los conocimientos que se obtienen fuera de la ciencia. El ser humano es razón, pero es también
sentimiento, emociones, risas y llanto, alegría y tristeza. Una mezcla de todo eso somos los humanos; desde ahí conocemos, desde
esa totalidad que somos, y no sólo desde la razón. Einstein decía que en “la construcción científica el estímulo que mueve al
investigador es tan subjetivo y tan condicionado psicológicamente como cualquier rama del esfuerzo humano”. Por oro lado, en
nuestra “penuria vital” —como diría Husserl—. la ciencia tiene poco o nada que decirnos.
De tipo conjetural y probabilístico que puede ser verdadero o falso.
La ciencia no es un conjunto de verdades totalmente estructuradas y definitivas; toda ciencia es un sistema que “aspira a una
verdadera descripción del mundo o de algunos de sus aspectos, y a una explicación verdadera de los hechos observables”, pero
“nunca puede saber con certeza si sus hallazgos son verdaderos, aunque a veces pueda demostrar con razonable certeza que una
teoría es falsa”. En la ciencia ninguna conclusión es definitiva; siempre es penúltima, puesto que ofrece conocimientos probables,
más que conocimientos totalmente demostrados.
El conocimiento que proporciona la ciencia no es un dogma que pretenda ser un conocimiento cierto, en el sentido de ser
una verdad inmutable e incuestionable. Es un conocimiento conjetural y probabilístico en cuanto contiene elementos de certeza que
se fundan en datos verificados empíricamente, aptos para proporcionar una descripción de determinados fenómenos y hacer
algunas predicciones concretas. Esta certeza relativa de cada enunciado científico es probabilística; tiene diferentes grados de
corroboración y diferentes posibilidades de refutación; es autocorrectiva y permeable a todo tipo de crítica. En la concepción actual
de la ciencia, los modelos deterministas han sido sustituidos por modelos probabilísticos. En las ciencias no hay teorías generales,
consideradas como un saber absoluto, cierto e indubitable.
Puesto que en la ciencia no hay, pues, certeza absoluta, sino sólo probabilidad inductiva, a veces comprobable y siempre
refutable. Consecuentemente, se trata de verdades parciales sujetas a corrección cuando nuevos datos o experiencias demuestran la
necesidad de rectificación o de rechazo.
Actualmente, entre los científicos, existe un acuerdo generalizado de que la ciencia no acepta dogmas, ni argumentos de
autoridad, sea cual fuere su procedencia. De ahí que los conocimientos científicos siempre se deban considerar como conjeturales,
provisionales y abiertos a la duda. Por eso, la ciencia no pretende ser una explicación última basada en esencias que describen de
manera verdadera un aspecto de la realidad.
Todo conocimiento científico considerado “cierto” lo es en cuanto no demuestra su falsedad. Por eso lo de “cierto” debe
tomarse con ese alcance y precaución. “Aunque pueda parecer una paradoja —como lo hace notar Bertrand Russell—, toda ciencia
exacta será dominada por la idea de aproximación”; y, en otro pasaje, precisa esta idea diciendo: “Si un hombre os dice que posee la
verdad exacta sobre algo, hay razón para creer que es un hombre equivocado... Ningún hombre de temperamento científico afirma
que lo que ahora es creído en ciencia sea exactamente verdad; afirma que es una etapa en el camino hacia la verdad exacta.” Las
aserciones definitivas son ajenas al campo de la ciencia. Toda conclusión científica considerada como absoluta y definitiva, es una
ilusión. Quienes hacen tal tipo de afirmaciones ignoran lo que es la ciencia actual.
Obtenidos mediante la aplicación del método científico.
Aunque los conocimientos científicos son conocimientos probables, la ciencia llene exigencias metódicas que ofrecen mayores
posibilidades de garantizar la verdad relativa del saber científico. No se trata de conocimientos adquiridos al azar o en la vida
cotidiana; es un modo de conocer sistemático y controlable mediante reglas lógicas y procedimientos técnicos que se integran según
convenciones científicas propias de una determinada disciplina. Es sistemático en cuanto desarrolla una serie de técnicas y
procedimientos para resolver problemas y dar respuestas a los interrogantes que se plantea, y es controlado porque pretende
justificar la validez de sus aserciones mediante un proceso de verificación empírica de la evidencia fáctica y de la coherencia interna,
de acuerdo con preceptos establecidos en cada dominio concreto del saber.
Verificados en su contrastación con la realidad.
La ciencia solo se ocupa de los fenómenos o hechos que son comprobables, constrastables y refutables; es decir, que son
susceptibles de ser contrastados empíricamente en el diálogo/intercambio con la realidad, a través de condiciones experimentales
precisas, de procedimientos rigurosos, y de un lenguaje claro y exacto. Las afirmaciones o enunciados que no pueden ser observados
de manera clara, repetible y bien definida, es decir, que no pueden ser sometidos a pruebas de verificación, confrontación o
refutabilidad empírica, no entran en el ámbito de la ciencia. No hay ciencia si se rechaza la experiencia, pero tampoco hay ciencia si
el conocimiento no es capaz de apartarse y trascender la experiencia inmediata, yendo más allá de los “hechos” y la “comprobación”.
Cuando hablamos de la “verificación empírica” como una de las características de la ciencia, no afirmamos que la ciencia
surge de la experiencia, en el sentido de que la ciencia se construye a partir de 10% datos y de las comprobaciones empíricas que se
realizan; sólo decimos que necesita de la verificación empírica y de la confrontación con la realidad. Pero la ciencia no se reduce a lo
observable y verificable en forma inmediata, es mucho más que el proceso empírico de observación/verificación.
Cuerpo de conocimientos orgánicamente sistematizados.
No se trata de conocimientos dispersos e inconexos, sino de un cuerpo tic conocimientos ordenado lógicamente, constituyendo un
sistema de generalizaciones y principios que relacionan los hechos entre sí, deduciendo leyes y constantes que explican
determinados acontecimientos. En la ciencia ningún conocimiento permanece aislado, sino que se incorpora como parte de un
sistema que tiene un eje de coordenadas tridimensional que contempla el hecho científico:
• fenoménicamente (empiria),
• analíticamente (lógica),
• temáticamente (themata).
Si bien la ciencia es consecuencia de una continua acumulación de los resultados de observación y de experimentos, esta
acumulación de material empírico, en sí misma, tiene escaso valor. La simple descripción de hechos no hace avanzar la ciencia; lo
esencial es la visión que percibe las relaciones y las interdependencias entre los fenómenos, y interpretación que se hace de los
“datos”, que es siempre una interpretación que el científico realiza a la luz de la teoría que organiza su saber. En este punto, conviene
recordar aquello que decía Poincaré: “El sabio debe ordenar; la ciencia se hace con los hechos como una casa se hace con ladrillos.
Pero una acumulación de hechos no es todavía una ciencia, lo mismo que un montón de ladrillos no es una casa.”
Relativos a hechos y fenómenos de una misma naturaleza.

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 2


Toda ciencia hace referencia a objetos pertenecientes a un determinado aspecto de la realidad, que guardan entre sí ciertos
caracteres de homogeneidad y acerca de los cuales se afirma “algo” de sus propiedades estructurales y relacionales. Y decimos
“algo” porque una explicación, clasificación o descripción científica no es una comprensión total de un aspecto de la realidad, sino
una explicación, clasificación o descripción de peltas propiedades o fenómenos de esa realidad.
Modificables, corregibles y biodegradables.
Esta modificación, corregibilidad y biodegradabilidad de la ciencia se dan en un diálogo/intercambio con la realidad abierta hasta el
infinito; nunca podemos decir que un conocimiento es cierto, en el sentido de que es definitivo. Más aún: lo verificado y verificable
hoy no necesariamente revela toda la verdad acerca de esa parte de la realidad expresada en un enunciado científico. Por otra parte,
cuanto más se avanza en la adquisición de certezas, más amplio es el horizonte de incertidumbres; ésta es, quizás, una de las
características más significativas del pensamiento actual: una conciencia clara y viva de su propia insuficiencia. En la ciencia, nunca se
puede hacer una afirmación como aquélla de Menéndez y Pelayo, cuando decía: “Hay principios de eterna verdad.., que no negará
ninguna metafísica futura.” La ciencia no es posesión de la verdad, es una frontera abierta al infinito; en ella, nada es eterna verdad y
nunca se puede afirmar que se ha alcanzado un punto en el que ya se sabe todo acerca de algo. Como bien decía lord Byron, “la
ciencia no es sino el cambio de una clase de ignorancia por otra”; es “búsqueda sin término”, como afirma Popper en el título de su
autobiografía. A modo de síntesis sobre este punto, podemos afirmar que el conocimiento científico y las ciencias, productos de esos
conocimientos, son siempre autocorrectivos.
Susceptibles de ser transmitidos.
Los conocimientos o contenidos de una ciencia deben ser transmisibles a través de un lenguaje o Vocabulario que le es propio y que
debe responder a todas las exigencias de rigor, coherencia y precisión de una exposición científica. La ciencia requiere un lenguaje
preciso, la expresión ajustada y el vocablo que mejor hace corresponder cada concepto con una clase bien determinada de objetos.
El desarrollo de la ciencia necesita de la circulación de las ideas y la transparencia de modo que posibiliten que sus
enunciados y aserciones puedan ser refutados. Esto no ocurre cuando se utilizan expresiones con una licencia poética y literaria más
o menos cautivante, pero que no tienen contenido o son un parloteo sin sentido en donde no existe ninguna preocupación por la
claridad y la exactitud exigidas por el trabajo científico. “Decir una palabra —afirmaba Berkeley— y no significar nada con ella es
indigno de un filósofo.” Si cambiamos la palabra “filósofo” por “científico”, la recomendación es igualmente válida
Acerca de cada una de estas características de la ciencia, podría hacerse un desarrollo y una explicación mucho más amplios.
Hemos tratado de ir al meollo de la cuestión, lo que consideramos suficiente para los temas subsiguientes que hacen al aspecto
sustancial de este traba., Sin embargo, haciendo un intento de recapitulación de lo dicho, y expresándolo de manera diferente,
podríamos afirmar que la ciencia
• Un ideal de racionalidad, es decir, la posibilidad de aplicar principios de coherencia a los datos de la realidad y expresarlos a través
de enunciados que tienen un fundamento razonado y que, además, se pueden constatar.
• Que tiene un componente artístico: la investigación científica consiste tanto en “responder preguntas” como en “formular
preguntas pertinentes”; el progreso del conocimiento científico, se mide mucho mejor, por la “historia de las preguntas”, que por la
historia de las respuestas
• La aceptación del falibilismo como un aspecto sustancial del conocimiento científico, habida cuenta de que los conocimientos son
siempre conjeturales e inciertos; no hay ciencia exacta, no hay episte (saber seguro y definitivo), sino doxa (opinión conjetural).
• Es una forma de conocer en donde la duda, la corregibilidad y la biodegradabilidad de los conocimientos no son obstáculos para el
progreso científico; por el contrario, estimulan la investigación y la búsqueda de nuevas formulaciones e ideas que den razón de los
hechos, fenómenos y procesos que se consideran insuficientemente explicados. Como se suele decir: la ciencia abre más
interrogantes que los que cierra.
• Es un esfuerzo riguroso y controlado para constatar los enunciados que hace de la realidad, y organizar sistemáticamente los
conocimientos que produce.
• Es un saber cuya nota distintiva o sustancial no es su objeto de estudio, sino el modo como opera (métodos, técnicas y
procedimientos utilizados) para adquirir los conocimientos, y su objetivo, es decir, los propósitos por los cuales se aplica dicho
método.
Para terminar, quisiera destacar un aspecto que no se puede deducir con la sola lectura de estos dos primeros capítulos, por
las limitaciones de nuestro análisis, pero que revela un hecho central para la comprensión de la ciencia en su concepción actual. Se
trata de lo siguiente: si hiciésemos un balance de lo que se entendió por ciencia desde Galileo hasta nuestros días, lo primero que
resalta es que nos hemos vuelto progresivamente menos pretenciosos y más cautos acerca de sus posibilidades. Desde afirmar que
la ciencia era un “conocimiento cierto por las causas”, se pasó a decir que era “cierto o probable”. Ahora, decimos que en el mejor de
los casos hacemos una “conjetura” posible de lo que puede ser. ¿Por qué ha pasado esto? Simplemente porque, a medida que
avanzaron los conocimientos científicos, nos hicimos más conscientes de nuestra ignorancia. ¿Quién puede decir qué son el tiempo,
el espacio, la materia, la fuerza, la energía, el átomo, las partículas, la luz...?
Sabernos que la realidad no es reflejada ni por la teoría ni por la experiencia, que en la ciencia no hay verdades eternas;
todos nuestros conocimientos son biodegradables... Razones existen, pues, para ser muy cautelosos y humildes. Hoy, todos tenemos
claro que la ciencia trabaja, sin certezas absolutas, sobre un segmento de lo cognoscible, entre extremos incognoscibles que, a veces,
nos llevan al límite mismo de misterios insondables.
“Al aceptar que la ciencia, como un dominio cognitivo constituido a través de la aplicación del criterio de validación de explicaciones
científicas, no trata con la verdad en un sentido trascendental, sino sólo como la explicación de la experiencia humana en el dominio
de las experiencias humanas” Humberto Maturana

ANDER-EGG, Ezequiel (2004), Métodos y Técnicas de la Investigación social II. La ciencia: su método y la expresión del
conocimiento científico, Lumen Hvmanitas, Buenos Aires

Capítulo 2. ¿Qué podemos decir de “esa cosa llamada ciencia”? - Punto 3.

Pensar la ciencia
Esther Díaz
1. investigación científica y desarrollo tecnológico
Etapas canónicas de la investigación científica:

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 3


1) Investigación básica pura. Es la investigación cuyo objeto de estudió es elegido libremente por el investigador con la finalidad de
producir conocimiento, sin proyecto de aplicación técnica. En nuestro ejemplo, esta categoría comprende tanto la clasificación
taxonómica de Linneo, como los estudios biológicos de Gould (en distintos momentos de su vida), siempre y cuando investigaran
libremente, aun cuando estuviesen subsidiados.
2) Investigación básica orientada. Corresponde a la indagación exenta de aplicación técnica pero que debe encausarse según la línea
requerida por una agencia de investigación patrocinante. Aunque los investigadores obtuvieran prebendas económicas o
institucionales continuarían en esta etapa.
3) investigación aplicada. Imaginemos que por intereses económicos, ecologistas o de cualquier otro orden, se estableciera la
consigna de intervenir técnicamente sobre las comunidades de lapas. En ese caso es obvio que deberán proyectarse planes de acción
para la transición hacia el uso concreto de las teorías. Los investigadores desarrollan entonces modelos teóricos que eventualmente
podrían convertirse en realidades materiales. Se diseñan prototipos. Se inventan planes de actividades y procedimientos para
obtener las modificaciones buscadas. En este caso y sin que se intervenga directamente en el objeto estudiado, se está
implementando investigación aplicada, no porque realmente se aplique, sino porque se instrumentan los medios para una aplicación
posible.
4) Tecnología. Si se decidiera actualizar los modelos diseñados y producir modificaciones sobre las lapas zapatillas, se aplicaría el
conocimiento. Esta es la etapa tecnológica. Requiere de personas bien entrenadas para instrumentar los medios establecidos por los
investigadores, es decir, personal capacitado para la técnica.
El desarrollo de la investigación forma parte de un complejo dispositivo pero con fines analíticos se puede desglosarse así:
Investigación básica pura

Investigación básica orientada

Investigación aplicada

Tecnología
El devenir tecno-científico no siempre reviste esa clara distinción en la práctica. De hecho, en el discurso cotidiano se denomina
“investigación básica” tanto a la pura como a la orientada; y “técnica”, “tecnología” o “ciencia aplicada” tanto a la investigación
aplicada como a la tecnología (técnica y tecnología operan como sinónimos).
El conocimiento científico se caracteriza por ser claro, preciso, provisorio, objetivo, controlable, metódico, sistemático, viable,
descriptivo, explicativo, predictivo, lógicamente consistente y fecundo. Pero lo tecno-científico se produce desde las entrañas mismas
de lo vital e histórico; donde la racionalidad no se escinde de los afectos, el conocimiento no se produce aislado de los dispositivos
económicos, la investigación no queda exenta de responsabilidad moral, y el respeto por la naturaleza sigue siendo una asignatura
pendiente.

Disciplinas científicas e imaginario social


El filósofo y matemático español Emmanuel Lizcano ha realizado un estudio comparativo y minucioso de tres culturas diferentes
entre sí, china antigua, griega clásica, y alejandrina tardía. Demuestra cómo la ciencia formal no está exenta de los prejuicios, tabúes
y ensoñaciones que afectan a todos los mortales, incluso a los científicos, esto obviamente se refleja en sus productos cognoscitivos.
Dice Lizcano que las matemáticas hunden sus raíces en los mismos imaginarios en los que se nutren los mitos que aspiran a
reemplazar. Cada matemática brota de los idearios colectivos y se construye al compás de los conflictos entre los modos de
representar (o inventar) esa ilusión que cada cultura denomina realidad. Las matemáticas se construyen desde ese saber que todos
los moradores de una cultura compartimos y aun cuando –como entre nosotros- se constituye en un saber ejemplar, está expresando
una concepción del mundo.
También en ciencias fácticas se detectan los rastros del imaginario social, de la autoridad y del poder. En los albores del siglo XX, Lord
Rayleigh, un científico que gozaba de reconocido prestigio, envió un paper a la Asociación Británica para su evaluación. Se trataba de
un documento sobre varias paradojas de la electromecánica. Por inadvertencia, cuando se despacho el artículo su nombre fue
omitido. El trabajo se rechazó con el despectivo comentario de que el autor era “un hacedor de paradojas”. Poco tiempo después, el
documento fue enviado nuevamente a la Asociación con el nombre del prestigioso científico, entonces el artículo no solo fue
aceptado, sino que se le ofrecieron al Lord toda clase de disculpas.
El conocimiento, como se ve en el episodio de Lord Rayleigh, necesita reconocimiento social. Por otra parte, el conocimiento no es
algo que exista antes que los sujetos de conocimiento, ni que se imprima en él como si los humanos fueran una hoja en blanco. Los
saberes surgen de las prácticas sociales y de los discursos, son construidos por los sujetos y -a la vez- producen modificaciones en
ellos.
Incluso algunas formas de buscar la verdad migran de una disciplina a otra, o de formas sociales a metodologías científicas. Por
ejemplo, la prueba, la indagación y el examen -métodos propios de la investigación científica- surgieron por analogía con formas
jurídicas antiguas, medievales y modernas, respectivamente, y actualmente persisten en ambas (la investigación científica y la
investigación judicial). Son dispositivos de saber que traspasaron los límites jurídicos y se instalaron como instrumentos de
conocimiento. Representan un modelo posible de interacción entre la investigación científica y las formas sociales. Este tema es
desarrollado por Michel Foucault en La verdad y las formas jurídicas.

Las ciencias sociales y el poder


¿Por qué la ciencia moderna hizo un baluarte de la medición? ¿Por qué si algo es medible puede aspirar a ser –eventualmente-
objeto de estudio calificado y, de lo contrario, se convierte en algo sospechoso para los tribunales científicos y epistemológicos? En la
entrada del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Chicago brilla un famoso aforismo que dice “Si no se puede medir, el
conocimiento será pobre e insatisfactorio”. Es obvio que todos recordamos el lema de la Academia de Platón “No puede entra quien
no es geómetra”. Pero no solo miles de años, sino una concepción totalmente diferente de ciencia se interponen entre la bandera
supuestamente enarbolada por Platón y el moderno eslogan de Chicago atribuido a William Thomson (lord Kelvin) que proclama, en
la entrada misma de un “templo” de las ciencias sociales, la necesidad imperiosa de la medición.
No olvidemos que la medición es uno de los grandes baluartes de las ciencias naturales. Pero si bien puede existir
transdisciplinareidad, no existe carácter transitivo de unas disciplinas a otras. Si los objetos de estudios difieren, otros serán los
medios de abordarlos. Sin embargo para ciertas posturas teóricas -que no suelen detenerse en consideraciones humanísticas- las
disciplinas sociales deberían regirse por el mismo método que las naturales. Esto es reduccionismo naturalista.
El conductismo social -de origen estadounidense- responde al imperativo naturalista. Pero en general las ciencias sociales se
manejan con pluralidad metodológica.

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 4


¿Dónde debe buscarse entonces el motivo de que las ciencias duras pretendan prevalecer sobre las llamadas (no ingenuamente)
“blandas”? Las ciencias sociales comparten con las formales y las naturales un dispositivo político-cultural en el que se expresan
ejercicios de poder, como subsidios para la investigación, cargos académicos, empresariales, estatales, multinacionales; difusión en
revistas científicas, canales televisivos y otros medios; invitaciones a eventos internacionales, instalaciones para desarrollar
investigación, reconocimientos simbólicos y económicos, patentes, convenios y contratos. Son espacios en los que las ciencias duras,
en general, tienen mayor presencia que las sociales.
De lo dicho se desprenden sin dificultad la comprensión de las luchas de poder que se enmascaran detrás del amor a la verdad, la
neutralidad ética y el mandato de que las disciplinas sociales se sometan a las naturales. Queda claro asimismo en qué tipo de
investigación prefieren invertir quienes apuestan a la tecno-ciencia. Se comprende también por qué las ciencias naturales se
desarrollan a pasos agigantados, mientras algunas de las sociales dan pasitos. La densidad del poder (los verdaderos aparatos de
poder tecno-científico) reside en la actividad de las ciencias naturales con su contundente eficacia económico-tecnológica; la
industria de drogas medicamentosas, para citar sólo un caso, moviliza más millones de dólares que la industria petrolera. Ante esta
situación es obvio –aunque injustificable- que se intente desacreditar la fuerza implícita en lo científico social que es más proclives a
la constatación de injusticias sociales y a brindar soluciones que requieren largos plazos y que, además, son poco o nada rentables. A
no ser cuando la tecno-ciencia social se pone al servicio de prácticas coercitivas alimentando aun más la máquina tecnocrática.

Ética de la investigación
- ¿Es un objetivo valioso la extensión de la vida humana siendo su destino ineluctable el geriátrico?
- ¿Es relevante crear bebés de diseño en un mundo en que los niños naturales mueren de inanición? - ¿Es pertinente fabricar
trabajadores robóticos en sociedades con alarmante tasa de desocupación?
La biología neo-evulocionista, los estudios sobre las micro-realidades, la informática y la robótica se retroalimentan e intensifican. A
partir de los espectaculares desarrollos en estas disciplinas, la ciencia más que nunca parece arañar la inmortalidad de las células y la
prolongación indeterminada de la vida humana, la fabricación artificial de hijos, el desarrollo de técnicas agrícolas transgénicas y la
construcción de robots multiusos son sólo algunos ejemplos.
En los países centrales existen legislaciones estrictas que controlan la liberación de organismos genéticamente modificados y
abundan instituciones no gubernamentales que multiplican sus cuestionamientos a las manipulaciones de la naturaleza. Pero el
mercado biotecnológico, que se alimenta de la experimentación sobre formas de vida, encontró la manera de salvar esos escollos. Se
comenzaron a realizar investigaciones empíricas en países periféricos que, en general, carecen de aparatos legales efectivos, ignoran
el avasallamiento del que están siendo víctimas o se manifiestan impotentes para impedirlo, sean cual fueren los motivos.
Sin embargo, a partir del derrumbe del imperio de los yuppies en las últimas estribaciones del segundo milenio, la ética comenzó a
gozar de mejor prensa. No por amor a la ética, sino por los inconvenientes que suelen traer aparejado carecer absolutamente de ella.
No obstante el estallido de la burbuja financiera de 2008 representa una prueba evidente de la carencia ética que suele imperar en el
mundo del poder. Los abusos detectados en algunos sectores de ese mundo impulsaron la reflexión ético-filosófica. Se comenzó a
imponer la noción de “ética aplicada”, que cumple metodológicamente el imperativo de las éticas universalistas, ya que según se
entiende comúnmente aplicar supone subsumir una particularidad en un concepto universal previamente determinado.
Ahí lo universal sale indemne de su encuentro con lo particular. Pues no existen términos de coordinación legitimados por prácticas
democráticas. Existe sometimiento y dominación entre quienes sufren el poder y quienes lo ejercen. Habría que imaginar una
inversión del clásico paradigma de la “aplicación” como orientador de la reflexión-acción, porque la aplicación distorsiona los
vínculos al presentarlos como recetas teóricas siempre en dirección descendente:
- de la universalidad de los principios teóricos a la singularidad de los casos concretos,
- de la omnipotencia de quienes ejercen poder a la impotencia de los que carecen de él. Por el contrario, si se construyeran marcos
valorativos
- desde prácticas concretas y deliberativas hacia la búsqueda de consensos, y
- desde las condiciones reales de vida a las finalidades consideradas valiosas, se lograría, si no justicia en sentido estricto, quizá
cooperación e intercambio. Siempre y cuando se logre otra inversión: que la reflexión ética comience antes de iniciarse una
investigación y que -en caso de llevarse a cabo- las consideraciones éticas acompañen el proceso investigativo hasta su consumación
o suspensión.
Desde hace varias décadas se instrumentan medios para la reflexión ético-tecnológica. Es decir, se producen innovaciones tecno-
científicas y luego -eventualmente- se debate si su utilización tiene o no connotaciones morales. Esa discusión debería darse en el
terreno de la investigación básica; es decir, con anterioridad a la consolidación de los proyectos y con participación de representantes
de diversos estratos sociales. La aplicación tecnológica es demasiado invasiva como para dejarla solamente en manos de expertos
comprometidos con la empresa o con la institución en la que se desempeñan, pues una vez que los productos están al alcance de la
industria son irremediablemente fagocitados por el hiperconsumo. Demasiado tarde para lágrimas.
La verdad desnuda es que el conocimiento es un valor de cambio.-Además, la ciencia se desarrolla más rápidamente que lo político-
social. En definitiva, a pesar de tantos análisis que intentan legitimar el conocimiento científico mediante formalismos
metodológicos, las teorías y las innovaciones tecno-científicas no se imponen por sus métodos ni por el manejo de la lógica, menos
aun de la ética, sino que, en gran medida, triunfan y se consolidan a partir de los intereses del mercado. Cabe agregar que de nada
valdrían los debates ético-científicos si faltara voluntad política para instrumentar las conclusiones.
Pero no por ello se debe relegar la incitación a la reflexión ética; el ser tiene en ella su morada. La ética existe en el cruce de fuerzas
entre la racionalidad y el deseo, y subsiste a pesar de la corrupción, la obsolescencia de los códigos y la ambición desenfrenada.
Ahora bien, si se tienen en cuenta los numerosos análisis que los expertos han realizado sobre la racionalidad científica, ¿no sería
pertinente acaso ocuparse también de los avatares del deseo y del poder en relación con esa racionalidad? ¿Por qué el discurso de la
filosofía de la ciencia, en general, se hace el distraído y mira para otra parte ante temas como “deseo”, “poder” o “discriminación”?,
¿cómo la intensidad deseante y los dispositivos de poder -sin los cuales nada sería posible- pueden ser elididos de las
consideraciones sobre la ciencia? El pensamiento sobre la racionalidad científica no se debería limitar únicamente a formalismos y
verificaciones empíricas, sino considerar también la incidencia del deseo, las implicancias éticas y los mecanismos de poder. He aquí
un desafío para seguir pensando y resistiendo, como cada día resistía Prometeo que, a pesar del suplicio, no se arrepintió de
habernos legado los beneficios y los riesgos del fuego.

DIAZ, Esther, Pensar la ciencia, (disponible en http://www.estherdiaz.com.ar/textos/pensar_ciencia.htm).

La clasificación de las ciencias y su relación con la tecnología


Lic. Eduardo Laso (Universidad de Buenos Aires)
Saber, conocimiento y ciencia
Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 5
Se entiende por conocimiento al conjunto de enunciados que denotan o describen objetos. Dichos enunciados, o
proposiciones, son llamados denotativos. Quedan excluidos del conocimiento cualquier otro tipo de enunciados, como por
ejemplo los valorativos, estéticos o directivos. El conocimiento es un conjunto de proposiciones como “Juan corre”, los metales se
dilatan con el calor”, “mañana lloverá” o “Cervantes escribió el Quijote”, que son susceptibles de ser declaradas verdaderas o falsas.
La ciencia constituye un subconjunto del conjunto de todos los conocimientos, vale decir que no todo conocimiento es
científico. O, si se quiere, no todo enunciado denotativo es un enunciado científico. Si bien el conocimiento científico está hecho de
enunciados que informan algo acerca de objetos o sucesos, éstos tienen que presentar además dos condiciones esenciales:
1. Los objetos a los que se refieren tienen que ser accesibles de modo recurrente, directa o indirectamente, en condiciones de
observación explícitas. Por ejemplo: “Dios existe” es un enunciado denotativo, pero se refiere a un objeto inaccesible a la
observación, por lo tanto no es una proposición de la ciencia; en cambio si lo son “las ballenas son mamíferos” o “el agua se congela
a cero grado de temperatura” porque son proposiciones que denotan objetos que se pueden conocer mediante observaciones
repetibles por cualquier investigador. y por lo tanto pueden validarse en la experiencia.
2. Se tiene que poder decidir si las proposiciones pertenecen o no al lenguaje considerado pertinente por los científicos. Cada
disciplina científica define la forma en que deben ser construidas sus proposiciones para que se consideren parte de ella, a la vez
que excluye las que no reúnen esos requisitos. Las matemáticas, por ejemplo, definen un determinado tipo de símbolos y
operaciones con las cuales construir sus enunciados. Dichas reglas permiten determinar, entre otras cosas, que la proposición “2 + 5
= 7” forma parte de su discurso, pero no la proposición “E = mc2”, enunciado que responde a las reglas del discurso de la física. Estas
reglas están sujetas a cambios históricos. Así, mientras que en la Edad Media los enunciados teológicos formaban parte del discurso
considerado científico, a partir de la modernidad se los excluye, al cambiar la concepción misma de la ciencia.
Se define al saber como un conjunto de enunciados más abarcador que el de los enunciados denotativos, sean éstos del
conocimiento en general o de la ciencia en particular. El saber comprende, entre otras cosas, criterios de belleza, de eficiencia o de
justicia, que trascienden el problema de la verdad o falsedad de las proposiciones Alcanza cuestiones tales como saber-vivir, saber-
hacer, saber-decidir, tal como son definidos en una cultura determinada. El saber hace a cada uno capaz de emitir buenos enunciados
(denotativos, prescriptivos, valorativos o de cualquier otro tipo), entendiendo por “buenos” aquellos conformes a los criterios de
verdad, justicia, belleza o eficiencia admitidos en el medio en el que vive el que “sabe”. Esto supone una formación amplia de
competencias que permita a los sujetos buenas actuaciones con respecto a conocer, decidir, valorar, transformar en el seno de su
sociedad. La cultura de un pueblo constituye así una especie de consenso que posibilita circunscribir saberes y diferenciar al que sabe
del que no.

Saber cotidiano y saber científico


Se puede diferenciar el saber que se produce y transmite a través de las costumbres de una cultura (saber cotidiano o
consuetudinario) del saber llamado científico.
El saber, en su estado consuetudinario se presenta en forma de relatos, tales como cuentos, mitos o fábulas. Estas formas
narrativas admiten los diferentes tipos de enunciados antes mencionados, y a través de su transmisión oral enseñan al oyente las
competencias propias de la cultura de pertenencia. Los avatares de los personajes de estos relatos ofrecen modelos positivos y
negativos de identificación a los sujetos que los escuchan, y otorgan legitimidad a las Instituciones en las que se producen,
definiendo así los criterios de competencia de la sociedad donde se narran.
Estos criterios permiten a su vez valorar las actuaciones que los individuos realizan en esa sociedad.
En este modo de transmitir el saber no hay necesidad de procedimientos especiales para dar legitimidad a esos relatos, pues
al ser ellos parte de la cultura misma y sus tradiciones se encuentran por eso mismo ya legitimados, y no tienen entonces necesidad
de recurrir a argumentos o pruebas acerca de lo que dicen. Son los relatos mismos los que determinan los criterios de competencia,
ilustran la aplicación y definen lo que se tiene derecho a decir y a hacer en la cultura de la que forman parte.
El saber científico, a diferencia del narrativo, se compone de enunciados denotativos, excluyendo los otros tipos de
enunciados, y el criterio de aceptabilidad de sus proposiciones se basa en su valor de verdad. La ciencia busca confirmaciones de su
saber, es decir, busca procedimientos argumentativos con los que demostrar sus enunciados, para lo cual establece corroboraciones
que prueben sus proposiciones como verdaderas.
Desde la perspectiva del saber científico, el saber cotidiano basado en relatos conforma un tipo de discurso propio de una
mentalidad más primitiva, mezcla de principio de autoridad, prejuicios e ideología, que no está sometido a argumentaciones y
pruebas.
En la ciencia se supone que el referente de la proposición científica es expresado en ella de manera conforme a lo que el
referente mismo es. Esto lleva al problema de probar la verdad de lo que afirman dichas proposiciones. La solución científica a esta
cuestión puede tomar la vía de la verificación (está permitido pensar que la realidad es como dicen las proposiciones científicas, en la
medida en que dichas proposiciones puedan demostrarse a través de hechos de la experiencia que las confirmen) o de la falsación
(se pueden descartar las proposiciones si son contradictorias con el referente).
La práctica científica requiere comunicación entre los investigadores para poder desplegar un espacio de debate que
aumente las posibilidades de contrastación y permita establecer acuerdos en cuanto a teorías, métodos, técnicas y hechos
establecidos. Por eso el científico tiene que pronunciar enunciados verificables respecto de referentes que sean accesibles a otros
científicos, para que éstos a su vez puedan verificarlos. Así, quien enuncia una proposición científica debe ser capaz de proporcionar
pruebas de lo que dice, y de refutar todo enunciado contrario respecto del mismo referente. De la misma manera, el sujeto a quien
se dirige esa proposición tiene que poder dar válidamente su acuerdo o rechazo al enunciado del que se ocupa. Para ello, ese sujeto
tiene que poseer conocimientos y competencias especiales que le posibiliten entrar en el debate. Esto implica que tiene que ser otro
científico.
Tanto la verdad del enunciado científico como la competencia del que lo enuncia están sometidas al asentimiento de una
colectividad de iguales: la comunidad científica. Para formar parte de dicha comunidad, sus miembros deben poseer conocimientos y
capacidades comunes que les posibiliten debatir y fijar consensos acerca de lo que se acepta o no como válido en el dominio del
saber científico. La consecuencia de esto es que el saber científico no puede ser un componente inmediato y compartido por la
sociedad (como es el caso del saber basado en relatos), sino que exige una enseñanza especializada que garantice la formación de
nuevos científicos. De esta manera, la investigación científica se convierte en profesión y da lugar a instituciones formadas por grupos
de pares: los “expertos”.
La base del planteo de la comunidad científica es el supuesto de que si bien el consenso entre científicos no garantiza la
verdad de las proposiciones, sin embargo la verdad de una proposición no podría dejar de suscitar consenso. Los acuerdos entre los
científicos definen entonces las teorías y métodos considerados aceptables en determinado momento para la práctica de la ciencia.
Estos acuerdos no son rígidos y son puestos en cuestión a medida que la investigación científica encuentra nuevos problemas.

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 6


El saber científico posee la característica de presentarse como una combinación de memoria y proyecto: cada científico
tiene conocimiento de las proposiciones científicas precedentes, y sólo ofrece una proposición nueva si difiere de las anteriores y
representa un progreso posible para el conocimiento.
Otra de sus características fundamentales es que sus enunciados nunca están a salvo de refutaciones. El saber acumulado
puede eventualmente ser desechado al confrontarse con nuevos hechos o pruebas que demuestran su falsedad. De ahi que la
ciencia revise constantemente sus supuestos, y los cambie. Es, en ese sentido, un saber crítico.

La ciencia, el arte y la religión


Arte Ciencia Religión
Se mueve en el mundo que nos rodea. Se mueve en el mundo que nos rodea. Toma el mundo como símbolo o alegoría
de “otro mundo”.

Crea un ámbito de posibilidad verosímil, Crea un ámbito de ideas interconexas Desdobla este mundo en otro en el cual
como un espacio aparte de la facticidad como un espacio aparte de la las producciones del discurso religioso
por donde discurre la ficción o se realiza facticidad, por donde discurren las (dioses, almas) consideradas reales,
la síntesis de formas (cuadro, estatua, teorías científicas. Dicho espacio es tengan cabida. Afirma un orden
etc.). Dicho espacio es símbolo del una vuelta explicativa respecto del supramundano que es considerado más
propio mundo. propio mundo. real que este mundo.

Recrea, por símbolos o ideas, el mundo, Explica, por conceptos e hipótesis, el Crea una demarcación entre lo sagrado y
develando lo que en él subyace, lo mundo. lo profano, siendo lo sagrado lo real y
esencial a él. verdadero.

Sabe que sus obras son ilusorias, pero a Sabe que sus teorizaciones son Ignora el carácter abstracto de sus
través de ellas dice la verdad. conjeturas, pero a través de ellas objetivaciones, y afirma decir la verdad.
aspira a decir la verdad.

Carácter crítico: cuestiona sus propios


Carácter ilusionista: sus productos son enunciados, los pone recurrentemente Carácter dogmático: sus enunciados son
ficciones que no se toman por la a prueba. juzgados verdaderos sin más.
realidad misma.

Ciencia pura, ciencia aplicada y tecnología


Se llama cientificismo a una concepción acerca de la ciencia que en nuestra sociedad es dominante. Esta concepción se
caracteriza por restringir la idea de lo que es científico a un solo tipo de teoría y práctica de la ciencia, basada en el modelo de la
física moderna: establecimiento de leyes universales, formalización de los fenómenos, experimentación y predicción. El cientificismo
idealiza el modelo científico ignorando sus límites, y exige que toda investigación que pretenda ser científica se adapte a dichos
parámetros.
La concepción cientificista distingue tajantemente la búsqueda de conocimientos científicos del ámbito de sus aplicaciones.
Por ejemplo, Mario Bunge (1919-) —destacado representante del pensamiento científicista— en su libro Ciencia y desarrollo
diferencia ciencia pura, ciencia aplicada y tecnología según esos criterios. Llama ciencia pura o básica a aquellas investigaciones
científicas en las que sólo se busca obtener conocimiento de un determinado sector de la realidad, sin otro interés que el de
enriquecer el bagaje del saber de la cultura. Califica como “pura” este tipo de investigación, en la medida en que no tiene otra
finalidad que la búsqueda del conocimiento por el conocimiento mismo, excluyendo intereses prácticos. También califica estas
investigaciones de “básicas” por constituir la base teórica de conocimientos sobre la que se apoya la ciencia aplicada o la tecnología.
Ejemplo de esto serían el virólogo que estudia las propiedades comunes de todos los tipos de virus, o el físico que estudia la
interacción entre la luz y los electrones, sin importarles ningún tipo de aplicación posible ni querer modificar la realidad. Para Bunge,
la ciencia pura es libre de elegir sus problemas y métodos y de decidir los planes de investigación o cambiarlos. No se planificaría de
antemano, en tanto sólo se rige por la búsqueda de explicaciones y el hallazgo de descubrimientos, para lo cual no es posible
anticiparse con algún objetivo teórico o práctico prefijado que limitaría o perturbaría dichas investigaciones.
Ciencia aplicada es el nombre dado a las investigaciones teóricas o experimentales que aplican los conocimientos de la
ciencia básica a problemas prácticos (por ejemplo, el virólogo que estudia los virus en tanto estos causan enfermedades humanas o
el físico que estudia la luz en tanto esta produce ciertos colores). Tanto la ciencia básica como la aplicada se proponen descubrir leyes
a fin de comprender la realidad. En ambas se plantean problemas cognoscitivos, y sus productos son “conocimientos”. Pero la ciencia
aplicada, en lugar de ocuparse de problemas generales, utiliza los conocimientos de la ciencia básica en vista a posibles aplicaciones
prácticas, aun cuando no emprenda ninguna investigación técnica. La ciencia aplicada estudia problemas de posible interés social y
por eso se la puede planificar, pero entonces ya no es libre de elegir sus problemas de Investigación, puesto que éstos surgirían de las
necesidades y demandas de la sociedad. Por ejemplo, los problemas asociados a la salud, al bienestar económico, al control social o
al mejoramiento de la productividad de un país.
Bunge llama tecnología al uso de las teorías científicas para su adaptación a determinados fines, a la producción de
artefactos útiles. Para la tecnología, el conocimiento científico es un medio para modificar la realidad. Desde el punto de vista
técnico, la ciencia como búsqueda de saber no constituye un fin en sí mismo. La tecnología se propone resolver problemas prácticos
y controlar sectores de la realidad con ayuda de conocimientos de todo tipo. No busca producir conocimientos —aunque a veces lo
haga sin proponérselo— sino artefactos o planes de acción, entre otras posibilidades. Ejemplo de lo primero son las computadoras,
las bombas H, las vacunas. las naves espaciales y la televisión: y ejemplos de lo segundo son las técnicas de enseñanza, las pautas
para sanear una economía y las estrategias psicoterapéuticas. Actualmente, técnica y tecnología se utilizan como sinónimos.
Otro factor Importante en este proceso es la industria, cuya finalidad es obtener ganancias produciendo determinados
artefactos. La industria, entre otras utilidades, aporta capitales para la financiación de la ciencia, condicionando su desarrollo.
Ciencia pura Ciencia aplicada

Industria Tecnología

Estas distinciones llevan a Bunge a sostener que la ciencia básica no está atravesada por intereses prácticos ni por una
ideología particular, y que su único fin es la búsqueda de la verdad. De donde concluye que la ciencia pura no tiene responsabilidades

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 7


éticas respecto de las consecuencias que resultan de las aplicaciones de lo que descubre o produce como saber. Cabe en este punto
la pregunta de si tal concepción no es en si misma ideológica.
Desde que en el siglo XVII Francis Bacon (1561-1626) enunció la nueva consigna que regiría la ciencia moderna: “El saber es
poder”, ésta se propuso como ideal la producción de conocimientos para aplicaciones y obras. La alianza así consolidada entre saber,
poder y economía se ha ido estrechando desde entonces. Sus más significativos resultados han sido el maquinismo, la revolución
industrial, el capitalismo, la era atómica y la nueva revolución tecnológica. Si la ciencia en la antigüedad se proponía como objetivo
principal conocer la naturaleza, dicha intención fue cambiando en la modernidad hacia la voluntad de dominarla o, dicho de otra
manera, de conocerla para dominarla, y actualmente se trata directamente de sustituirla (por ejemplo, creación científica de vida,
elaboración artificial de sustancias naturales y no naturales, etc.). Y si antes el saber científico tenía como ideal la búsqueda de la
verdad, actualmente, a partir de la alianza con el capital, la ciencia se integra en la lógica capitalista de maximizar ganancias a menor
costo. En dicha lógica, la ciencia deviene una fuerza de producción más, un momento en la circulación del capital. De suerte que es el
deseo de enriquecimiento y poder, más que el de saber, el que hoy impone a la ciencia y a la técnica el imperativo de mejorar sus
actuaciones y la realización de productos.
Contrastar las teorías científicas para establecer su verdad o falsedad ya no es en sí mismo un objetivo, sino un medio, un
“control de calidad” de las teorías con vistas a asegurar mejores instrumentos teóricos que permitan obtener mayor dominio sobre
las cosas. Se supone que una teoría, si pasa las pruebas de confirmación empírica, es mejor para poder predecir, controlar o aplicar.
Pero si en un primer momento la búsqueda de verificaciones formaba parte de la argumentación destinada a obtener la aprobación
de los destinatarios del saber científico (legitimación legal-racional), actualmente es reemplazada por una legitimación tecnocrática
que las creencias de la sociedad y la ética. Privilegia la eficiencia y desecha ineficiencia. Este criterio constituye una legitimación de
hecho que influye sobre el criterio de verdad. Al mismo tiempo, se abandonan las razones humanitarias para darle un sentido al
desarrollo de la ciencia, en favor del incremento del poder económico y político.
El capitalismo invierte en investigaciones y sostiene la actividad científica a cambio de la obtención de ventajas económicas.
Dicha inversión se hace de dos maneras. Una es directa, financiando los departamentos de investigación de las empresas, en las que
los imperativos de rendimiento y re-comercialización orientan los estudios hacia aplicaciones lucrativas. La otra es indirecta, creando
fundaciones de investigación privadas, estatales o mixtas, que dan créditos a laboratorios, universidades o grupos de investigadores.
De estas fundaciones no se espera un provecho económico inmediato. Se plantea el principio de que a veces es necesario financiar
investigaciones que dan pérdidas de fondos durante algún tiempo, para aumentar las oportunidades de obtener alguna innovación
rentable. Es a esto último a lo que Bunge llama “ciencia pura”. Sin admitir lo obvio: que dicha ciencia está incluida en una lógica
económica que la abarca ya la que en última instancia termina sirviendo.
Si en el siglo XVII la consigna de la nueva ciencia era “el saber es poder”, en nuestra época es el poder el que determina lo
que se considera saber y le presta o no legitimación. El conocimiento no sólo provee hoy en día dominio sobre las cosas, sino que
además ya no se considera conocimiento si no está al servicio de ese dominio. La lógica de maximizar ganancias e incrementar poder
orienta las financiaciones de aquellas investigaciones que lleven a dicho fin, soslayando aquellas otras que puedan perturbar o
denunciar dicha lógica. Con lo cual el poder termina produciendo y transmitiendo el tipo de saber que lo convalida.

Clasificación de las ciencias


La manera clásica de clasificar y delimitar las ciencias ha sido tomar como criterios el tipo de objeto que las disciplinas
recortan para su estudio, y el método empleado para abordar dicho objeto. Se supone que tiene que haber una adecuación entre las
características del sector de la realidad a estudiar y el método empleado para obtener un conocimiento de dicho objeto. Será la
concepción teórica previa que se tenga del objeto la que determine la forma que se considere más adecuada para su estudio. El
método no está desligado de la teoría que se tenga acerca del objeto de estudio. Importa asimismo el tipo de proposiciones que
utiliza cada ciencia.

Ciencias formales Ciencias fácticas


Objeto Entes formales que sólo tienen existencia ideal Entes materiales (hechos, objetos, procesos)
(números, figuras geométricas, conexiones que poseen existencia independiente de la
lógicas). No son entidades captadas por la mente humana y que son directa o
experiencia sensible sino por la mente humana, Indirectamente captables a través de la
la cual va descubriendo sus relaciones y experiencia.
propiedades.

Construye sus propios objetos de estudio: Elabora conceptos teóricos con los que explica
inventa entes formales y va descubriendo las los fenómenos. Formaliza la experiencia
relaciones y propiedades que se deducen entre mediante la interpretación de sistemas
ellos. Dichos entes y sus relaciones, al ser formales de la matemática y la lógica.
formales, pueden establecer correspondencias
con los hechos de la realidad cuando son
interpretados.

Formales: son relaciones entre signos vacíos de Denotativos: se refieren a sucesos y procesos
Enunciados o contenido empírico. Son tautológicos: su valor fácticos. Emplean símbolos interpretados, es
proposiciones de verdad se extrae del simple análisis de su decir, que remiten a un contenido empírico o a
forma gramatical (proposiciones analíticas). una realidad extralingüística. Su valor de verdad
necesita ser confrontado con la experiencia
(proposiciones sintéticas).

Demostración lógica: se muestra cómo un Confirmación o refutación: a través de


Método de puesta a enunciado se deduce de otros por inferencias observaciones y experimentos. Se contrastan
prueba de los lógicas. Los postulados, definiciones y reglas de los enunciados con los hechos para determinar
enunciados inferencia son necesarios y suficientes para la si dichos enunciados son verdaderos o falsos.
puesta a prueba de sus enunciados.

Coherencia del enunciado dado con el sistema Coherencia + verificación en la experiencia. La


Verdad de ideas admitido previamente. Un enunciado verificación de la hipótesis es incompleta y
es coherente cuando lo que afirma no entra en temporaria. Nunca se está seguro de la verdad

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 8


contradicción con otras proposiciones admitidas de la hipótesis, puesto que futuras
dentro de un sistema de ideas, y se infiere de observaciones pueden refutarla.
ellas. Es una verdad relativa al sistema de
proposiciones admitido previamente. Así, una
proposición que es válida en un sistema, puede
no serlo en otro. La demostración es completa y
final.

Ejemplos Matemáticas y lógica Ciencias naturales y sociales

Las ciencias fácticas se dividen en naturales y sociales. Las ciencias naturales (física, química, biología, y sus derivadas)
toman por objeto de estudio entes de materialidad física, donde la naturaleza es un referente mudo y constante, con respecto al cual
los científicos intercambian enunciados denotativos. Sus objetos están sujetos a leyes y establecen relaciones deterministas o
azarosas, pero en cualquier caso tales relaciones carecen de motivos o fines.
Las ciencias sociales (sociología, psicología, derecho, antropología y todas las que se ocupan del hombre en relación con la
sociedad) toman por objeto de estudio entes de materialidad simbólica (lenguaje, leyes, arte, decisiones, etc.), así como el
imaginario social e individual vinculado con dichos entes (formas de pensar, de sentir, de creer, de actuar). Estos son productos
hechos por el hombre, pero al mismo tiempo lo transforman, construyéndolos en un sujeto social. El orden de la cultura que el
hombre construye se diferencia del orden de la naturaleza, creando un nuevo hábitat al que arranca al individuo de su estado animal
y lo convierte en un sujeto, en un ser social, ordenado ahora por leyes consensuadas, convenciones, costumbres y creencias. Esta
materialidad simbólica no está sujeta a las leyes físicas de la materia, sino a las del lenguaje, del deseo, del poder. En estas ciencias el
referente es el hombre en tanto ser social (y sus productos culturales), el cual presenta un comportamiento estratégico e intencional
en donde están presentes motivos, deseos, valores y fines.
Actualmente existe un replanteamiento de estas delimitaciones clásicas de los diferentes campos científicos, al establecerse
fructíferas interrelaciones entre ciencias aparentemente alejadas, abriendo así nuevos campos de conocimiento. Tal es el caso de la
bioquímica, la sociobiología, la bioética y otras. Las fronteras entre las ciencias tienden a ser cada vez menos tajantes, en favor de
una concepción interdisciplinaria. Asistimos al desarrollo de investigaciones en donde los conocimientos dejan de estar encasillados
en las fronteras rígidas de cada disciplina, para formar una red en donde los límites se desplazan y posibilitan nuevos conocimientos.

DIAZ, Esther (editora) (1996), La ciencia y el imaginario social, Biblos, Buenos Aires
Capítulo I. El imaginario social y las características de la ciencia.

Unidad 4
El Proceso de la Ciencia. Una breve introducción a la investigación científica
Prof. Juan Samaja (Universidad de Buenos Aires)

1. El proceso de investigación científica


En esta monografía voy a exponer dos de las principales nociones con las cuales se puede comprender y organizar el proceso
de investigación científica: la noción de proceso de la ciencia y la de diseño del objeto científico.
Comenzaré, como es obvio, con la primera de estas nociones y de ella (de “el proceso de la ciencia”) trataré de desprender
el cuadro de las nociones en las que se inserta el trabajo del diseño.
La noción de “proceso” implica, en general, el significado de una serie de transformaciones que le comienzan a ocurrir a
cierta cosa hasta que finalmente se alcanza un cierto estado. Quien emplea la palabra “proceso” presupone, pues, esos significados
elementales: i.- un estado inicial de cierto asunto o cosa; ii.- una serie de operaciones de transformación que comienzan a suceder y
siguen sucediendo hasta que iii.- aparece un estado final: el producto en el que el proceso “se extingue”.
El “proceso de investigación científica” contiene a su manera estar tres nociones: i.- el asunto o sus condiciones de
realización: ii.-los cursos de acción; y iii.- el producto. Veámoslo en un diagrama:

Componentes del Proceso de Investigación


El proceso de investigación científica es algo que les sucede a los conocimientos que tienen los hombres. En principio,
entonces, el escenario o las condiciones de contorno de toda investigación científica particular es el conjunto de conocimientos o
creencias que los seres humanos tienen acerca de algún asunto en particular.
Sin duda, los conocimientos que los hombres tienen de las cosas poseen una importancia suprema para ellos: forman parte
constitutiva de la vida misma; de los recursos vitales de que disponen para sobrevivir. Igualmente es indudable que los
conocimientos humanos cambian: son inseparables de los procesos en que se han ido formando las sociedades humanas; es decir,
los conocimientos humanos han estado sometidos a procesos de nacimiento y transformación incesantes.
Sin embargo, debemos reconocer que los hombres toleran muy mal la diversidad y las variaciones de conocimientos. Lo que
es verdad para ciertas sociedades es falsedad para otras; lo que es cierto para una generación llega a ser falso para la siguiente... y
con gran frecuencia esta diversidad conduce a enfrentamientos verdaderamente trágicos.
¿Qué saben o creen saber los europeos de la conquista y colonización de América por parte de Europa? ¿Y qué saben los
descendientes de las etnias americanas de este mismo hecho? ¿Qué creen saber serbios y croatas acerca de sus derechos nacionales
sobre los territorios en litigio?
Es notorio que saben o creen saber cosas muy distintas. Ahora bien, la diferencia entre saberes sobre un mismo objeto no
puede sostenerse: si A es verdadero, no A no puede serlo. Alguien deberá cambiar su conocimiento. ¿Quién? El que esté en el error.
Pero, ¿cómo demostrar quién está en el error y quién en la verdad?
Las investigaciones de antropología y sociología del conocimiento nos muestran de manera convincente que los sistemas de
conocimientos de las sociedades no se cambian desde fuera ni tampoco se cambian de cualquier manera: esos sistemas poseen sus
propias pautas para evaluarse; para juzgar lo que es verdad o falsedad y para determinar lo que es una buena o una mala prueba. De
esa suerte, las diferencias que se pueden dirimir son solamente aquellas diferencias de carácter secundario, que no ponen en juego

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 9


el conjunto de evidencia de base sobre la que se asienta el saber. Los cambios que se pueden introducir en un sistema dado de
conocimiento (= de creencias) son sólo aquellos cambios que resultan compatibles con la conservación del sistema en su totalidad.
Esta función esencial del conocimiento le viene impuesto a la especie humana desde el fondo de su historia evolutiva: todo
conocimiento (todo contenido o acto de conciencia) supone un cierto carácter impositivo: el organismo que “sabe algo” (o que “cree
que sabe...”) se encuentra sometido a ese saber (o a esa “creencia de saber...”_. si un organismo “sabe” que delante suyo hay un
precipicio, queda ipso facto paralizado ante él, siendo completamente indiferente que ese saber sea verdadero o ilusorio. Tal es el
caso de una mariposa que cree saber que delante suyo se abre un espacio libre, aunque se encuentre aprisionada detrás de un
cristal: insistirá en querer volar en esa dirección tal como se lo impone “su saber” (3).
La Epistemología contemporánea ha mostrado que el mecanismo del conocimiento puede describirse como asimilación de
los datos del objeto a sus esquemas de conducta, como parte de sus mecanismos de autoregulación.(4) Aplicada esta teoría al acto
de comprensión humana, resultaría que ésta es el proceso por el cual los individuos de una cierta cultura asimilan los objetos de sus
experiencias a las evidencias o esquemas básicos de su cultura. Las experiencias exógenas son comprendidas o dotadas de
significación mediante una reelaboración endógena: el contenido representado de las experiencias externas es re-obtenido por
medio de un acto interno del sujeto mediante el cual éste genera el “mismo” contenido que el hecho externo, pero ahora como si
hubiera sido desprendido de sus propios presupuestos.
La comprensión es, entonces, un acto generativo, en el sentido de que algo queda comprendido o, en sentido amplio,
explicado para un sujeto cuando pudo ser derivado (= generado) imaginariamente de lo que es evidente para ese sujeto. Explicar
“para otro” será, entonces, derivar un contenido a partir de premisas evidentes para ese otro.(5)
Ahora bien, así caracterizada la explicación o comprensión humana, vale tanto para la conciencia mítica como para la
conciencia científica: estamos, como diría Piaget ante una necesidad general de la conciencia humana: el reemplazo de lo exógeno
por lo endógeno; la asimilación como momento esencial de las conductas adaptativas.
Sin embargo el ser humano adquirió -en algún momento de su historia- una cierta capacidad de liberarse de esta autoridad
omnipotente de las creencias (de las propias y de las comunes): mediante una operación reflexiva que le permite saber de su saber.
Una capacidad que se denomina “autoconciencia” (y que contiene la posibilidad de alcanzar una perspectiva crítica del propio saber,
por más compartido que sea). “El hombre conoce y también es consciente de que conoce. Adquirimos, poseemos y usamos nuestro
conocimiento; pero al mismo tiempo, somos conscientes de nuestras actividades como conocedores.” S. Toulmin [1977. T.1, 17].
En todas las formas de la conciencia específicamente humana hay ya un componente reflexivo, autoconciente, por el cual el
sujeto consciente siempre puede agregar a su representación el giro reflexivo: “Yo pienso... eso.” Es decir, que el conocimiento
humano es siempre doble: 1. sabe de algo [eso], y 2. sabe de sí como sujeto de ese saber [Yo pienso].
Esa capacidad reflexiva encierra una decisiva consecuencia: abre la posibilidad de examinar la fuente de la autoridad del
saber.
Sin embargo, esa posibilidad recién se actualizó de manera efectiva a partir del surgimiento de las sociedades civilizadas, a
partir de ciertas transformaciones profundas que se produjeron en los sistemas culturales.
¿Cómo se produjeron esas fisuras en el edificio de las representaciones y creencias de las sociedades primitivas?
De alguna manera la crisis del poder de las creencias “va de la mano” con la aparición de conflictos entre creencias.
Se comprende que si las creencias de la vida social, el litigio entre creencias debió de surgir en estrecha relación con la
aparición de litigios en la vida social misma.
La unidad de las comunidades primitivas fue sustituida, en el paso de la prehistoria a las sociedades civilizadas, por la unidad del
Estado como el órgano responsable de preservar la “comunidad” a través de las diferencias y luchas de las clases.
Las evidencias sociales que en las sociedades prehistóricas emergía de la vida comunitaria misma, al quebrantarse la unidad
de intereses sociales, como resultado de ciertas innovaciones tecnológicas (6), llegaron a ser asunto de litigio. Ahora bien, los litigios
se resuelven mediante el diálogo o mediante las armas.
En las sociedades con conflictos de clase, la cuestión de la validez del saber, presupone inexorablemente la búsqueda de
instancias de acuerdo último, de puntos de partida común a todas las partes en litigio, que en caso de faltar, tornará irremediable el
juicio de las armas.
Pero hablar de “juicio de las armas” no es más que una metonimia: en verdad las armas son instrumentos de los
agrupamientos de seres humanos ligados por intereses y representaciones comunes más o menos enérgicas. Ese complejo conjunto
de factores que decide el resultado de las batallas se transfiguró en la imaginación de las sociedades con Estado como un “Juicio de
Dios” que venía a darle la razón a esta o a esta otra clase social. En consecuencia, como se desprende de la teoría de Kelsen: todo
Estado existente, es el testimonio concreto de que ciertos grupos pudieron poner de su lado “el juicio de Dios” en los conflictos con
las otras fracciones sociales, logrando establecer su hegemonía; y, por lo mismo, es el testimonio de que lograron imponer un
conjunto suficiente de intereses y representaciones como “intereses comunes”, como fuente última de evidencia para interpretar la
verdad “común”(7), el bien “común” y el sentido “común” de belleza, para todos los individuos de esa sociedad (a pesar de sus
diferencias de clase). Estos presupuestos son “consagrados” como el Bien Supremo.(8)

Dos diferencias entre la “explicación” mítica y la explicación científica


Tanto la comprensión mitológica como la comprensión científica son mecanismos generativos, en el sentido en que los
caractericé en lo precedente. Sin embargo, entre ambos hay al menos dos diferencias esenciales: a.- por una parte, la actitud hacia
los supuestos y b.- por otra parte, la naturaleza de los mecanismos generativos mediante los cuales se desprenden consecuencias de
los supuestos.
a.- La actitud científica (o como la llamaron los griegos, “epistémica”) se diferencia de la conciencia mitológica por su disposición a
examinar la validez o autoridad que pretende un cierto saber engendrado conflictivamente ante otro saber. Dicho examen, aunque
se ve forzado por la vigilancia de los órganos estatales a detenerse ante los supuestos o puntos de partida alcanzados, está
permanentemente motivado (por la latencia del conflicto social) a ir más allá. El Estado no puede ya cerrar la brecha que el fin de la
comunidad primitiva dejó abierta para siempre: brecha por la que se desliza un incesante intento de re-examinar la fuentes de donde
se deriva en última instancia toda autoridad. Está en la naturaleza íntima de la lucha de las clases, el poner de nuevo en “tela de
juicio” el carácter “sacrosanto” de los presupuestos que el Estado pretende preservar (9).
b.- La otra profunda diferencia entre la comprensión mítica y la comprensión científica se refiere a la naturaleza de los mecanismos
que emplean para derivar consecuencias de los puntos de partida. Los mecanismos míticos son, por así decirlo, dramáticos, puesto
que sus elementos son seres espirituales dotados de conciencia que operan de manera libre y voluntaria. En cambio los mecanismos
de la explicación científica son resultantes de las propiedades internas de sistemas formales, los cuales producen esos resultados de
modo necesario una vez establecidas las premisas o puntos de partida.
Veamos cómo caracteriza esta diferencia un gran científico contemporáneo (creador de la Teoría de las Catástrofes): “La
relación entre magia y ciencia se manifiesta entonces esencialmente como la relación entre dos modos de controlar lo imaginario; en
el primer caso (la magia), lo imaginario de las pregnancias(10) está controlado por la voluntad de los hombres (o de ciertos hombres,
Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 10
los magos, expertos en prácticas eficaces); en el segundo caso (la ciencia), el control está definido por la generatividad interna del
lenguaje formal que describe las situaciones exteriores, generatividad sobre la cual el hombre ya no tiene dominio una vez fijadas las
condiciones iniciales.” René Tohm [1990,49].
En síntesis, el proceso de investigación científica es -en un sentido aún muy general- el conjunto de operaciones que ciertos
integrantes de las sociedades con Estado (los científicos) ejecutan sobre las representaciones de objetos relevantes de las
experiencias sociales, a fin de traducir dichas experiencias a un cuerpo de descripciones (una morfología o fenomenología)
susceptible de ser “cartografiadas”(11) sobre un cuerpo teórico que opera como un sistema formal.(12)
Los criterios de relevancia, los presupuestos teóricos, y las mismas operaciones que los científicos aplican a los objetos de
las experiencias están relacionados entre sí, de manera estrecha, de modo que el análisis que propuse anteriormente en: i.-
condiciones de realización; ii.- cursos de acción y iii.- producto, debe ser vista sólo como tres vías de entrada a un mismo recinto o
territorio.
Condiciones de realización: Esta dimensión del proceso remite al conjunto de creencias, contextos institucionales y técnicos
que preceden y ponen las condiciones de contorno de todo proceso de investigación. La experiencia social, con sus atravesamientos
económicos y políticos, constituye el marco general desde donde se extraen los criterios de relevancia con los cuales se visualizan
objetos, problemas, hipótesis, formas legítimas de descripción, etc., etc. Las condiciones de realización proveen la materia prima y
los medios para el proceso científico.
Cursos de acción: Esta dimensión del proceso hace referencia a los procedimientos que los científicos deben llevar a cabo
para lograr un doble objetivo: por una parte, los procedimientos destinados a descubrir aspectos desconocidos de los objetos, y por
otra parte, los procedimientos para demostrar la verdad de un conocimiento que ya se cree tener. Los cursos de acción o métodos de
la ciencia presentan, pues, dos modos de operación: 1.- el modo de descubrimiento (destinado a encontrar respuestas a nuevas
preguntas) y 2.- el modo de validación, (cuyo fin es encontrar, proveer y organizar las pruebas para validar ante la comunidad
científica (la corporación profesional) y ante la sociedad política las respuestas que se cree que son verdaderas. (En este componente
del proceso se encuentran los temas y conceptos específicos de la metodología, como disciplina científica).
El producto: Con esta dimensión del proceso se hace referencia a las descripciones y explicaciones que el científico pretende
lograr como resultado de sus operaciones de “investigación”. Este resultado de alguna manera pasará a integrar el acervo de
conocimientos consagrados como científicos y, en consecuencia, se transformará en punto de partida obligado para nuevos procesos
de investigación.

2. Los aspectos más generales del método


Ya dijimos que la explicación científica (nombre genérico que le podemos dar al producto final (13) que persigue un
investigador) es un resultado que se obtiene cuando se logra “cartografiar” una descripción sobre una teoría (es decir, cuando se
logra mostrar que los estados posibles del objeto pueden ser obtenidos mediante transformaciones formales de las premisas de la
teoría(14) y, por ende, prever sus comportamientos futuros).
El trabajo del científico no arranca de cero: antes de toda investigación el científico se encuentra, por un lado, con una
realidad que siempre está mediatizada por un conjunto de conocimientos que se suele denominar “conocimiento vulgar”, en cuya
trama se encuentran percepciones; prejuicios vulgares; representaciones religiosas; valoraciones éticas y estéticas, etc., etc. Por otro
lado, el científico, como integrante de una corporación profesional, también encuentra como un contexto previo diversas teorías
científicas de investigadores que le han precedido, y con las cuales se encuentra en relación de adhesión o disidencia.
Su trabajo, sea que se disponga a crear una nueva teoría o a demostrar la aplicabilidad de la vieja a un nuevo sector del
objeto, consistirá antes que nada en delimitar su objeto, del plexo de determinaciones que se muestran en la experiencias corrientes,
para traducirlo a datos que puedan ser interpretados mediante los conceptos de la teoría.
Todo objeto real puede ser determinado por un número infinito de atributos, relaciones y contextos. Siempre que un sujeto
se relaciona con un objeto semejante, opera de manera inevitable una drástica reducción de esa infinitud.
Igualmente opera un científico: reduce la infinitud de variables que constituyen a su objeto a alguna pocas que resultan
relevantes bajo el influjo de una cierta teoría: “Se advertirá, -escribió R. Ashby-, que toda ‘máquina’ real contiene un número de
variables no inferior a infinito, que han de pasarse necesariamente por alto salvo unas pocas. De este modo, si nos pusiésemos a
estudiar la oscilación de un péndulo en relación con su longitud, nos interesaría su desviación angular en diversos momentos,
mientras que no tendríamos en cuenta, en la mayor parte de los casos, la composición química del peso, el albedo de su superficie, la
conductividad eléctrica del hilo de suspensión, la densidad, forma y envejecimiento de la aleación de que estuviera formado el peso,
su grado de contaminación bactérica, etc. (la lista cuanto podría pasarse por alto es indefinidamente extensible). El experimentador,
que se enfrenta con este infinito número de variables, tiene que escoger para su examen un número definido de ellas (y, desde luego,
eso es lo que hace): dicho de otro modo, define un sistema abstracto.” [1965, 29 y 30] (El subrayado es de Ashby.)
En la literatura epistemológica contemporánea con frecuencia se denomina a este sistema abstracto que diseña el científico
“objeto modelo”(15). El “objeto modelo” es el objeto tal como resulta definido por el conjunto de atributos, relaciones y contextos
que se ha seleccionado como relevantes para su estudio. Esto que acabo de decir, será expresado más adelante de otra manera:
diciendo que el “objeto modelo” es el objeto tal como queda definido por el sistema de matrices de datos conque el científico
traduce su objeto a un cuerpo de enunciados descriptivos, susceptible de análisis y de interpretación teórica.
Algunos autores se han referido a esta construcción del “objeto-modelo” con la imagen de “espacio de atributos”. Esta
metáfora utiliza el potente artificio cartesiano de localizar un punto en el espacio infinito mediante un sistema de coordenadas, para
sugerir que un objeto real puede ser ubicado en el infinito “espacio” de sus determinaciones posibles mediante un conjunto reducido
de variables o clasificaciones, que se comportan como ejes cartesianos: asignándole al objeto una ubicación en una escala o clase de
una clasificación(16). Por ejemplo, se puede caracterizar a los niños de una escuela considerando a cada asignatura como una
dimensión de su “espacio de atributos” y al puntaje que cada niño obtiene en cada asignatura como la posición que el niño ocupa
respecto de ese eje. El conjunto de posiciones de un cierto niño nos proporciona la imagen del “lugar” que ocupa en ese “espacio”
de n dimensiones. Es una imagen del niño: pero no del niño como objeto real, sino como “objeto modelo” o -en términos de Ashby-
como sistema abstracto.
Pero el trabajo del científico no se detiene en lograr una morfología o descripción del objeto mediante esta reducción a
ciertos atributos, relaciones y contextos relevantes. Pretende, además, establecer cuáles regularidades se observan entre los valores
de esas variables, y, más aún, averiguar si esas regularidades se pueden vincular entre sí conforme a relaciones de implicación lógica.
“Un objeto modelo -escribe Bunge- (incluso ingenioso) servirá poco a menos que se lo encaje en un cuerpo de ideas en cuyo seno
puedan establecerse relaciones deductivas.” [1972,25].
Pero también vale la recíproca: a saber, un sistema de enunciados generales, organizados deductivamente como un sistema
formal, servirá de poco si no hay algún objeto modelo al cual se aplique. En palabras de Piaget: “Pero una deducción lógica
matemática, aún cuando fuera constructiva, no pasaría de ser lógica o matemática y no llegaría a tratar de los hechos, si no hubiera
un tercer paso, necesario para la explicación: es la construcción de un modelo adaptado a los mismos hechos y de un tipo tal que

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 11


permita poner en correspondencia las transformaciones deductivas con las transformaciones reales: el modelo es entonces la
proyección del esquema lógico matemático en la realidad, y, por consiguiente, consiste en una representación concreta que
encuentra en lo real modos de composición o transformación expresable en términos de este esquema.” [1982,110].
En consecuencia, el trabajo del científico debe afrontar esta doble tarea:
1.- traducir el objeto de la experiencia precientífica en una fenomenología o morfología que sea expresada en datos; estos datos
describen el objeto en término de los atributos, relaciones y contextos relevantes para una teoría; y
2.- proponer un conjunto de principios, que sean congruentes con las evidencias que rigen en las comunidades científicas, y de cuyas
relaciones se puedan obtener por medio de transformaciones puramente formales todos los estados relevantes o transformaciones
posibles del objeto.
El siguiente diagrama podrá ayudar a la imaginación del lector: Como se ve, los objetos reales son referenciados por medio
de esta conjunción de a.- un cuerpo descriptivo de enunciados (sobre los hechos particulares), y de b.- un sistema de premisas
generales de las cuales se pueden deducir nuevos enunciados particulares, como si estuvieran implicados en el juego formal de la
teoría.
La compleja relación que tienen las teorías con los objetos reales, a través de los objetos-modelos, ha sido tema de
enconados debates sobre cómo interpretar, ontológica y gnoseológicamente, la verdadera naturaleza y alcance de estos vínculos.

3.- Un paréntesis epistemológico


No es esta monografía el lugar adecuado para caracterizar las numerosas escuelas epistemológicas que están terciando con
beligerancia en este debate contemporáneo; sólo diré que se pueden identificar tres grandes vías regias por donde transitan las
principales soluciones: 1.- la del apriorismo (formalismo o racionalismo deductivista, representado por Descartes), para el cual los
cursos de acción de la ciencia arrancan de las ideas y teorías generales y progresan por vía de deducción; 2.- la del empirismo (o
positivismo, representado por J. Locke) para quien los cursos de acción de la investigación científica parten de los datos sensoriales y
siguen una dirección inductiva, generalizadora; y 3.- la del constructivismo(17) para quien el punto de partida es la acción, como
matriz desde donde se exportan las premisas teóricas y los esquemas de observación.
Quizás el autor que mejor represente el momento fundante de esta línea epistemológica es J. B. Vico(18) quien construyó su
epistemología en abierta rebelión contra el dilema “deducción/inducción” en que se habían enredado cartesianos y empiristas. Para
Vico, ambas tendencias epistemológicas comparten un mismo error: el olvido del proceso de génesis del sujeto de la ciencia.
El apriorismo de los cartesianos reduce el sujeto a un mero sujeto lógico; el empirismo, a un puro sujeto observante.
Ninguno incluye, como objeto de interés epistemológico al sujeto viviente: actuante, jurisdicente e histórico; es decir, al mero sujeto
protagónico, pre-intelectivo y pre-observante.
En la segunda mitad del siglo XX la crítica que K. Popper, dirigió a la inducción tuvo como consecuencia un retorno de las
tesis aprioristas, pero con una importante modificación: las premisas teóricas no pueden recibir ningún tipo de fundamentación, y
deberán permanecer indefinidamente en el estatus de “hipótesis infundadas”. Ellas irrumpen por un acto lógicamente arbitrario, y
sólo pueden ser, corroboradas como hipótesis o eliminadas, en caso de que resulten falsadas por los hechos (19).
Sin embargo, todo el razonamiento de Popper está asentado sobre una histórica confusión entre la inducción por
enumeración (20) y otras formas de inferencias constructivas más complejas, entre las que cabe mencionar a la analogía (Vico, Kant,
Hegel), la abducción (Peirce, Eco), la intuición eidética o formal (Husserl, Merleau-Ponty, Arheim) y la abstracción reflexionante de
Piaget.
Es cierto, como lo señaló D. Hume y lo retoma K. Popper, que las inferencias inductivas no pueden proporcionar ningún
fundamento a las premisas teóricas. Pero no sólo porque de premisas particulares verdaderas sólo puedo inferir conclusiones
problemáticas y no necesariamente verdaderas: también, y lo que es más importante, porque la observación de los hechos admite
un número infinito de recortes y de generalizaciones posibles. Dicho de otra manera: la inducción no contiene en sí ningún principio
que restrinja el área de generalizaciones que es posible obtener a partir de observar los “mismos hechos”.
Esta imposibilidad de recorrer inductivamente todas las combinaciones posibles de observables es conocida por los
investigadores en inteligencia artificial como “la explosión combinatoria” y constituye uno de los problemas principales de los
programadores: “No aparece sólo en el ajedrez -dice Haugeland-, sino en cualquier búsqueda en la cual cada nodo lleve a numerosos
nodos alternativos, y así sucesivamente, para un gran número de niveles -en otras palabras, en casi todos los casos interesantes.”
[1988, 169]
Es frecuente creer que la inferencia inductiva es el principal camino por el cual la razón humana puede aumentar el
conocimiento. Sin embargo, el problema antes señalado constituye una limitación decisiva de la inducción en cuanto a su pretensión
de dirigir la búsqueda teórica.
El gran lógico estadounidense, Ch. Peirce, a finales del siglo pasado señaló este aspecto de la inducción de la siguiente
manera: “Un físico, en su laboratorio, da con un fenómeno nuevo. ¿Cómo sabe que las conjunciones de los planetas no tienen nada
que ver con ello, o que no es quizá porque la emperatriz viuda de China se le haya ocurrido por la misma época, hace un año,
pronunciar algunas palabras con poder místico, o porque se encuentra presente algún genio invisible? Pensemos en los trillones de
trillones de hipótesis que pueden hacerse de las cuales sólo una es verdadera; y, con todo, el físico, después de dos o tres conjeturas,
o, todo lo más, de una docena, da muy cerca de la hipótesis correcta. Por azar no lo hubiera conseguido, probablemente ni en todo el
tiempo transcurrido desde que la tierra se solidificó.” [1988, 137] (Los subrayados son míos -J. S.]
Pero la inducción no es la única forma de invertir la deducción para dar lugar a nuevas síntesis cognoscitivas. El propio
Aristóteles reconoció los límites de la inducción por enumeración de casos, e identificó la existencia de otra vía para el
establecimiento de los principios de la ciencia: lo que él llamo la intuición formal.
Ch. Peirce igualmente sostuvo que la inducción no es la única manera de invertir el razonamiento inductivo para crear un
nuevo conocimiento y rescató el razonamiento “abductivo” (que también llamó “inferencia de hipótesis”), el cual ha sido
frecuentemente confundido con la inducción (21). Por medio de una inducción se infiere a partir de ciertos resultados que son casos
de ciertas especies, una regla universal. En cambio, mediante la abducción se infiere que un cierto resultado que se presenta es un
caso particular de una cierta regla: se infiere el Caso y no la Regla. Es decir, la abducción permite inferir un campo restringido de
hipótesis posibles, lo único que puede explicar que en la historia de las ciencias no haya habido los trillones y trillones de hipótesis
posibles para cada problema sino unas pocas (¡muy pocas!) hipótesis y, lo que es más extraordinario: que hayan sido descubiertas
simultáneamente en lugares distintos y sin comunicación entre sí.
Este hecho apoya la tesis epistemológica de G. Lukács (22) y L. Goldmann (23) de que en ciertas situaciones sociales no es
posible cualesquiera formas de conciencia, sino “cierta conciencia objetivamente posible”.
No me voy a extender en esta cuestión -que he desarrollado en otra parte (24)-; sólo agregaré que es un error de Popper
descartar la posibilidad de una lógica constructiva de las teorías científicas y postular que el ámbito de la creación de hipótesis es un
campo arrojado a la arbitrariedad y al azar (25)

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 12


El constructivismo resuelve el falso dilema deducción/inducción revalorando la abducción, la analogía y la historia: es decir,
la vida real humana como “cantera” de metáforas o modelos de los cuales los hombres extraen sus hipótesis teóricas y sus patrones
de observación.
Kant pertenece a esta tradición “analogista”: su tesis de la existencia de una síntesis originaria (26), cuya justificación remite
al Sujeto práctico constituye una versión “a la alemana” de la convertibilidad entre el factum y el verum de Vico.
A esta misma línea de soluciones epistemológicas pertenecen las propuestas de Hegel, Durkheim, Piaget, L. Goldmann, K.
Lorenz, R. Tohm, etc.
De todo lo dicho quisiera extraer la siguiente conclusión: si bien el trabajo del científico consiste en recortar el objeto real
del conjunto de determinaciones en que está inmerso en la experiencia corriente, para traducirlo a datos solidarios con una cierta
teoría, eso no significa que la elección de los tipos de objetos-modelo o de los modelos teóricos sean actos arbitrarios o carentes de
toda lógica: “...Tanto el sentido común como la ciencia -escribió Ashby- insisten en que para que un sistema sea susceptible de
estudio provechoso es menester que sus variables estén asociadas con cierta naturalidad.”
Surge inmediatamente esta pregunta, “Pero, ¿qué es lo natural?”; y él mismo contesta apelando a la “pericia” que se
presupone ya adquirida en todo científico: “Al experimentador perito se le ocurrirá inmediatamente un criterio, puesto que sabe que
si no observa o no regula una variable activa y pertinente, el comportamiento del sistema se vuelve caprichoso e incapaz de ser
reproducido a voluntad.” [1965, 39].
Es, pues, en el terreno de las imágenes, las abducciones y las analogías de la experiencia de donde emergen las hipótesis.
A esta capacidad de producir conjeturas acertadas, Peirce la llama a veces “la facultad de adivinar” y acertamente -según
creo- la entronca con el proceso evolutivo (27). Pero, a la deuda filogenética que la especie humana tiene con el reino de la biología
-y que constituye una de las tesis epistemológicas más importantes de este siglo (28), se debe agregar el desarrollo más reciente de
la historia social como contexto de la actividad del científico: en ella se encuentran las principales claves para comprender la lógica
de las “inferencias de hipótesis”. Piaget y García han aportado estudios luminosos para comprender la psicogénesis y la historia de las
hipótesis científicas, y su relación con las ideologías, “que, en última instancia, será de todos modos siempre de carácter político-
social.”(29)
En resumen y para concluir este apartado sobre los aspectos más generales del método: en el comienzo hay siempre una
primera reducción del objeto al a priori de nuestra praxis: “Es que todos aquellos que buscan, juzgan lo incierto comparándolo,
mediante algún sistema de proporciones con algo que se presupone como cierto”. Nicolás de Cusa. De la Docta Ignorancia.
Lo que siempre está presupuesto como cierto es “nuestro saber hacer”: nuestra praxis (en toda la extensión en que se la
quiera imaginar) (30)
A partir de esa extrapolación de los modelos de nuestra praxis a los objetos de la experiencia, se infieren abductivamente
(31) las premisas de una teoría (hipótesis) para la futura deducción, y los esquemas de observaciones, para los controles inductivos
de la teoría (32)
Pero, estos son los rasgos lógicos más generales del proceso de la investigación: en lo que sigue voy a presentar una
propuesta de análisis del proceso de la investigación científica a través de una lista de tareas particulares que normalmente el
investigador lleva a cabo.
Como anticipé en el primer apartado, el concepto metodológico más importante que voy a tratar acá será el de diseño y él
nos obligará a discutir una categoría que es al mismo tiempo instrumental y epistemológica: la categoría de “matriz de datos”.
Comenzaré por presentar un esquema del proceso para ubicar en él la función y la lógica del diseño y del conjunto de
matrices de datos en que cobra “realidad” tangible.

4.- Análisis del proceso de investigación.


Uso el término “proceso de investigación” para referirme -como lo he hecho en mi libro Epistemología y Metodología- a la
totalidad de las acciones que desarrolla el científico, en cualquier escala que se considere su producción. En esta acepción incluye
como componentes suyos las nociones de “diseño” y de “proyecto”. Dicho de otra manera: diseñar una investigación, y escribir y
presentar un proyecto son momentos integrantes del proceso de investigación.
Con el término “diseño de la investigación” me referiré de manera particular a las decisiones sobre el tipo de objeto modelo
que el investigador debe tomar antes de proceder a describir sistemáticamente su objeto y a las estrategias metodológicas que
seguirá para examinar sus datos y extraer pruebas que corroboren o falsen las hipótesis particulares de la investigación.
En cambio, uso la palabra “proyecto de investigación” para referirme al documento destinado a un organismo o instancia de
control, que contiene, además de la información central sobre el diseño, una información concisa sobre los objetivos, las metas en
tiempo y espacio, el plan de actividades, la estructura del presupuesto, etc. Es decir, contiene la información necesaria para el control
de gestión de la investigación.
Creo que las tareas del proceso de investigación pueden agruparse de acuerdo a dos criterios diferentes: 1.- según que las
analicemos desde el punto de vista del objetivo de validación, o 2.- que las analicemos desde el punto de vista del descubrimiento.

Las instancias de validación


Según el primer criterio, el proceso se desarrolla en cuatro grandes capítulos: 1.- el capítulo de la validación conceptual; 2.-
el de la validación empírica; 3.- de la validación operativa y 4.- de la validación expositiva.
Dado que esta clasificación se hace con vista en el modo de la validación, el cual contiene un perfil jurídico, llamaré a cada
uno de estos capítulos “instancia de validación”. En esta perspectiva se puede definir a todo el proceso de investigación como el
conjunto de operaciones por medio de las cuales el investigador intenta validar, “ante sus respectivas instancias”, cuatro tipos de
hipótesis diferentes: 1.- hipótesis sustantivas; 2.- hipótesis indicadoras o instrumentales; 3.- hipótesis de generalización y 4.- hipótesis
retóricas.
Veamos una breve caracterización de estas instancias:
1.- la instancia de validación conceptual es aquella cuya finalidad consiste en validar las hipótesis sutantivas mediante una doble
tarea: demostrando que las hipótesis constituyen una respuesta eficaz a la pregunta planteada y, además, que son coherentes con las
teorías y hechos que se consideran bien establecidos);
2.- la instancia de validación empírica es la que tiene a su cargo la tarea de argumentar a favor de las hipótesis instrumentales o
indicadoras, es decir, demostrar que los indicadores que se emplearán son válidos: han sido definidos por referencia a las
dimensiones más relevantes de las variables y, en consecuencia, miden realmente lo que se pretende medir (esta tarea se conoce
habitualmente como “establecer la validez de los datos”);
3.- la instancia de validación operativa es la encargada de validar las hipótesis de generalización, es decir, demostrar que los
procedimientos que se emplearán en los contextos(33) para observar las dimensiones escogidas arrojarán resultados que serán
representativos de los universos de mediciones posibles y que no están afectadas por los contextos de donde han sido extraídos.

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 13


(Esta tarea se describe corrientemente como la de “establecer la confiabilidad de los datos y la confiabilidad de la muestra”). Y por
último
4.- la instancia de validación expositiva. A esta instancia compete la difícil tarea de encontrar las mejores estrategias argumentativas
para lograr la persuasión de los lectores, mediante el empleo adecuado de los “lugares comunes” que imperan en la comunidad
científica. Esto pone en juego “hipótesis” que competen al plano de lo que Kuhn llama los “valores de la matriz disciplinaria”, y que
yo, siguiendo las investigaciones de Ch. Perelman [1988], denominé en [1993] “hipótesis retóricas”.

Las fases del proceso de investigación


De acuerdo con el segundo criterio de análisis, esto es, el que distingue las tareas conforme los propósitos del
descubrimiento, las actividades pueden agruparse según que admitan una relación de tipo “antes/después”, a las que llamaré
“Fases” y según que no admitan semejante relación: en este caso, hablaré de “momentos” en el interior de cada “Fase”.
El cuadro general del análisis propuesto puede verse en el siguiente diagrama: Esto es un esquema y por ende, de por sí
engañoso. El proceso de investigación avanza de una manera mucho más compleja.
El gran epistemólogo e historiador, L. Goldmann hacía el siguiente comentario, al respecto: “Pero esto es simplemente una
descripción del progreso de la investigación, que, cuando se trata del conocimiento de la vida humana, sólo puede andar en espiral,
dirigiéndose alternativamente de las partes al todo y del todo a las partes y progresando simultáneamente en el conocimiento de la
unas y del otro.” L. Goldmann [1985, 131]
Como en el proceso embriogénico, en la investigación científica las funciones que se desarrollarán en las fases más
avanzadas y complejas, ya están presentes desde las fases iniciales. Por eso el análisis de cada una de las fases presenta dificultades
no solamente en cuanto a cómo aislar las tareas, sino también cómo preservar las vinculaciones entre ellas.
Un gran número de componentes se comportan de manera semejante al anverso y reverso de una “hoja de papel”: por
ejemplo, no se puede plantear un problema sin implicar un conocimiento previo; es imposible definir un objeto sin implicar un
“espacio de atributos” que lo determinan como tal objeto, etc., etc.
Uso el término “fases” para referirme a las configuraciones de tareas que sí admiten una relación “antes/después” y el
término “momento” para los componentes inseparables que no admiten una relación “antes/después”.

El debate explicación - comprensión en ciencias sociales


Dr. Mario Roberto Villegas (Universidad Nacional del Nordeste)

La dicotomía explicación-comprensión en ciencias sociales


Es en este marco en donde se debería abordar también otra dicotomía que ha ganado el campo investigativo en ciencias sociales en
los últimos tiempos. Nos referimos a la separación entre investigaciones cualitativas y cuantitativas, como instancias metodológicas
antagónicas, señalando la contraposición entre dos lógicas de investigación: la lógica cualitativa que permite la “comprensión” de la
realidad social, y la lógica cuantitativa cuyo objeto es la “explicación” de los fenómenos sociales. Contraposición que, recordemos,
tiene su origen en la discusión acerca del status epistemológico de las ciencias sociales y su diferenciación con las ciencias naturales
que ha atravesado el pensamiento filosófico y científico durante los siglos XIX y XX. Situación que se corrobora con la actitud de
investigadores que sostienen que el llamado método científico, asociado a una lógica cuantitativa es apropiado para las ciencias
naturales. Mientras que una realidad multifacética como la social, necesita de propuestas metodológicas especiales, generando una
gran proliferación de técnicas cualitativas que se adoptan como las indicadas para las ciencias sociales. Esta postura puede
clarificarse a partir del siguiente cuadro comparativo, que permite entender cuáles serían los criterios que se toman en cuenta para
sostener dicha dualidad.

Cuantitativas Cualitativas
Supuesto lógico- Se basan en una lógica cuantitativa, que Se basan en una lógica cualitativa que tienen la intención de
epistemológico. tienen la intención de explicar la realidad comprender la realidad social
social.
Está más cerca de ser hipotética deductiva y Está más cerca de enfatizar la inducción analítica y de buscar la
Intención del de buscar explicación, verificación de la comprensión. Lo que se denomina “la caja negra” que supone
investigador teoría y generalizaciones estadísticas enunciados o supuestos generales de Anticipación de sentido. Se
enfatiza el contexto de descubrimiento

Las preguntas al objeto se realizan en Demanda preguntas que conduzcan a la flexibilidad y libertad para
términos de variables y sus relaciones, para explorar el fenómeno en profundidad. En tanto la pregunta inicial es
Problemas o preguntas establecer una relación causa- efecto. Las amplia, se vuelve progresivamente más focalizada durante el proceso
de la investigación preguntas orientan investigaciones de investigación. La pregunta es un estudio cualitativo es un
descriptivas, explicativas y/o predicativas interrogante que identifica el fenómeno a ser estudiado, focalizado en
el objeto y en lo que se desea saber sobre el tema. A lo largo del
trabajo en terreno se irá “ ajustando la lente” con preguntas
emergentes más específicas

Supone enunciados de asociación o relación Por lo general no se formulan hipótesis. Las mismas pueden aparecer
Función de las Hipótesis entre variables (independientes, una vez que se realice un primer análisis de la información. En muchas
intervinientes y dependientes, lo que se investigaciones se habla de “conjeturas” o “supuestos”
busca es verificar)
Se trata de poner a prueba una teoría. De La teoría orienta el trabajo en terreno con el propósito de generar
verificarla o refutarla teoría a partir del mundo empírico. La teoría pre existente es usada de
acuerdo a los manifestaciones del fenómeno en la realidad. Se busca
generar nuevas teorías es decir nuevos conceptos y relaciones
consistentes con las manifestaciones observadas. Se trabaja con la
Función de la teoría teoría para: 1) Descubrir categorías(o clases) sus propiedades y las
relaciones entre clases en la construcción de una trama diferente, que
hace a una unidad de sentido diferente; 2) Ir relacionando con las
teorías existentes a lo largo del proceso en terreno; 3) Comenzar con
teorías conocidas y abrirlas
Muchos casos a través de criterios del Pocos casos Seleccionados según: 1. Muestreo intencional: casos
Selección de los casos Muestreo estadístico. Se apoya en las seleccionados como punto de partida de mi trabajo en terreno. 2.
Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 14
que se van a considerar nociones básicas de la teoría de la Muestreo teórico: procesos progresivos y secuenciales de ampliación o
en la investigación probabilidad y la representatividad reducción de la muestra según las categorías teóricas que van
estadística. Conceptos de distribución emergiendo en el camino de la obtención y análisis de la información
“normal, nivel de significación y margen de
error
Relación teoría-empiria Lineal En espiral

La función del El investigador se mantiene a distancia del El investigador se introduce en la investigación. Se implicase sumerge
investigador objeto real en el objeto real. Las vivencias del investigador se convierten en datos
científicos

En los debates actuales, numerosos autores proponen una síntesis que supere estos dualismos metodológicos, a partir de la
superación de las polarizaciones entre sujeto-objeto, cantidad- cualidad, explicación-comprensión, por visiones integradoras o
totalizadoras. Las categorías de explicación y comprensión se implican mutuamente. Se dan como resultado de los procesos de
análisis, síntesis y de movimiento, de pasar de lo empírico a lo abstracto de este a lo concreto. Explicación y comprensión por lo tanto
se presentan como parte de un solo proceso, referidos a distintos niveles, pero articulados en la construcción del objeto. En relación
a los métodos cualitativos y cuantitativos, no se conciben como dicotómicos sino como lógicas complementarias en el proceso de
investigación. Los cambios cualitativos son resultados de ciertos cambios cuantitativos y viceversa, esta dinámica es importante a la
hora de abordar metodológicamente el movimiento. Por ejemplo, en numerosas investigaciones de las ciencias sociales es frecuente
el uso de resultados o datos expresados en números, sin embargo los mismos son indicadores que son interpretados y
contextualizados a la luz de una dinámica de comprensión del fenómeno estudiado, articulando de ese modo tanto la dimensión
cuantitativa como cuantitativa como categorías empleadas por los sujetos en la explicación y comprensión del objeto de estudio. En
síntesis, consideramos que los métodos cuantitativos y cualitativos no son incompatibles. Por lo contrario, pueden ser utilizados
ambos de manera complementaria en la investigación social, sin caer en contradicciones. El momento en la investigación en que se
utilizaran uno y otro se determinará en la práctica de la investigación a partir del objeto de investigación. La discusión epistemológica
acerca de la explicación o la comprensión y la dualidad presentada entre ambas formas de abordaje de la realidad social, puede ser
superada también a partir del reconocimiento de que la complejidad de la realidad social, necesitan de abordajes metodológicos que
pueden permitir explicar y comprender a la vez.

El diseño de la investigación científica


Esp. Marta Pérez - Lic. Rubén Correa (Universidad Nacional de Salta)

Según Rodríguez Gómez y otros (1999) por diseño de investigación puede entenderse en sentido amplio la “planificación de
actividades que deben llevarse a cabo para solucionar los problemas o contestar a las preguntas planteadas”. El diseño sirve para
situar al investigador en el mundo empírico y saber las actividades que tendrá que realizar para poder alcanzar el objetivo sugerido.
Con la intención de brindar una guía para la organización de un diseño de investigación, extenderemos los aportes realizados por
María Teresa Sirvent (1990).
Consideramos oportuno comenzar por un planteo previo acerca de la investigación en Ciencias Sociales. Al respecto,
sostiene Ruth Sautu (1997) que uno de los problemas más controvertidos de resolver en el ámbito de la investigación social es la
delimitación entre lo que podemos o no considerar como investigación científica. “La investigación social es una forma de
conocimiento que se caracteriza por la construcción de evidencia empírica, elaborada a partir de la teoría, aplicando reglas de
procedimientos explícitas. En su contenido la investigación es temporal –histórica, es acotada y acumulativa, está sujeta a
inexactitudes y, por lo tanto, es parcial o totalmente refutable”.
Compartimos la idea que la teoría es el punto de partida, el andamiaje de cualquier proceso de investigación. A partir de la
teoría se define un objeto, se establecen la hipótesis de trabajo, se definen los objetivos de la investigación, y se construye la
evidencia empírica.
En este sentido es importante remarcar que el método no es separable de la teoría, ya que no se trata de un recurso de carácter
externo que cualquiera que investiga puede utilizar, independientemente de su concepción teórica, de su compromiso con lo real.
De este modo la construcción de la evidencia empírica requiere de distintos tipos de métodos y de conceptos o categorías de
análisis que responden al enfoque teórico elegido.
Por otra parte, al sostener que toda investigación es temporal e histórica, se quiere expresar que la misma parte de un contexto,
se encuentra influenciado por ciertas condiciones históricas, por ciertas ideas predominantes en una época histórica determinada,
que a su vez se construye sobre lo ya conocido y en ese sentido es acumulativa.
A partir de la consideraciones previas ¿Que entendemos por metodología de la investigación?. Para responder a este
interrogante creemos importante el aporte que realiza María Teresa Sirvent, quien sostiene que es necesario superar una visión
restringida de la metodología, es decir, enumeración de técnicas de relevamientos de datos, y plantearlo como un proceso
tridimensional. Para ésta autora, el proceso metodológico es un “conjunto de procedimientos que posibilitan la confrontación entre el
material teórico conceptual y un material empírico. Estos procedimientos posibilitan la construcción de un dato científico“.
Conforme a éstas proposiciones se pueden distinguir tres dimensiones para la formulación de un Diseño de Investigación:
 La Dimensión Epistemológica: que hace referencia a las decisiones que el investigador realiza para la construcción del
objeto de investigación (el marco teórico: conceptos y categorías teóricas, objetivos, fuentes y antecedentes de la
investigación).
 La Dimensión de la Estrategia General de la Investigación: refiere a las decisiones que el investigador toma acerca de las
líneas generales previstas como sustento o andamiaje de la investigación, las cuales guardan coherencia con las decisiones
tomadas en la dimensión epistemológica y fundamentalmente con los objetivos de la investigación. Es decir, si el objetivo
general es explicar, comprender o interpretar los fenómenos sociales.
 La Dimensión de las Técnicas de recolección y análisis de la información científica: esto corresponde al conjunto de
decisiones que el investigador toma en relación con la elección y aplicación de técnicas de recolección y análisis de
información empírica.

Dimensiones Problemas a los que responde Momentos


 Se trata de responder: * Formulación del tema.
¿Cómo se justifica el tema-problema de investigación?

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 15


¿Por su vinculación con un programa de investigación existente, porque * Planteo del problema.
responde a la necesidad de un organismo, por que es un tema de
actualidad, por el deseo de resolver un problema transfiriendo
conocimiento, etc.?
 En cuanto al objeto
¿Qué objeto estoy construyendo? * Recorte del objeto.
¿Con qué categorías?
Dimensión ¿Respondiendo a cuáles interrogantes?
epistemológica  En cuanto a las fuentes del problema * Fuentes del problema.
¿Cuales son las fuentes o la fundamentación de los interrogantes?
¿Dan luz sobre la importancia o relevancia del problema? * Antecedentes.
 En cuanto a los objetivos de la investigación
¿Para qué quiere investigar el tema elegido?
¿Están claros los objetivos en cuantos orientadores de la intencionalidad * Objetivos de la Investigación.
de la Investigación?
 En cuanto al Marco Teórico:
¿Es coherente en su presentación y en relación con el problema? * Encuadre teórico conceptual.
¿Están los conceptos claramente definidos?
 En cuanto a las Hipótesis:
¿Son orientadoras en la búsqueda de conocimientos nuevos?
¿Ayudan a delimitar el objeto a estudiar?
¿Se relacionan con el problema planteado? * Formulación de hipótesis
¿Con quien o quienes?

 Se trata de responder: * Elección del tipo de Diseño.


¿Que estrategia o andamiaje general prevén para su trabajo de
investigación? * Selección del contexto, del
¿Cual es la estrategia que relaciona la información empírica, el problema terreno:
y el marco teórico? Universo de análisis
Dimensión de la ¿Es coherente la estrategia metodológica con el objeto, los interrogantes Unidades de análisis.
estrategia general y el marco teórico?
¿Aparece una clara relación entre los conceptos y los observables del Rol del investigador.
trabajo de campo?
¿Que decisiones se toman con respecto al diseño de investigación: Selección de casos.
cualitativo- cualitativo?
Diseño Cuantitativo
¿El diseño es coherente con la dimensión epistemológica? Diseño Cualitativo.
Diseño combinado (cuali-cuanti)
Se trata de responder:
¿Que instrumentos utilizarán para el relevamiento y análisis de la Elección e implementación de las
información? técnicas de relevamiento.

Dimensión de las La decisión sobre el uso de las técnicas se apoya y debe ser coherente Elección e implementación de las
técnicas con las decisiones acordadas en la Dimensión epistemológica y de la técnicas de análisis de la
de recolección y estrategia general. información.
análisis
de información Estas orientan sobre el tipo de información empírica que articule Trabajo de campo y reducción de
empírica conceptos y observables. la información.

Recordar que la técnica de recolección y análisis de la información cobra


sentido solo en relación a la lógica de la investigación.

UNIDAD 5
La dimensión epistemológica del proceso de investigación
Esp. Marta Pérez - Lic. Rubén Correa (Universidad Nacional de Salta)

Tomando como referencia a Dieterich, realizamos la siguiente síntesis del capítulo I y II de su libro Nueva guía para la
investigación científica.
 La tarea principal del científico consiste en producir nuevos conocimientos objetivos sobre la realidad.
 Conocimiento que explica causas, efectos y propiedades de los fenómenos tal como suceden en el mundo social y natural
 El investigador debe cumplir con 3 requisitos:
1. Método y ética científica
2. Preparación metodológica
3. Contar con los recursos necesarios.
 El método es un modo razonado de indagación, una estrategia, un procedimiento o un camino para llegar al objetivo.
 Éste camino no es lineal. Tiene pasos para adelante y para atrás, también desvíos. El investigador modifica su actividad a medida
que aprende de sus fracasos y éxitos durante el proceso.
 Las principales etapas del diseño planteadas por Dieterich son cinco. Nosotros solo referiremos a las tres primeras que
corresponden a la dimensión epistemológica, según el criterio organizativo que hemos tomado:
1. Planteamiento del problema
2. Composición del marco teórico

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 16


3. Formulación de las hipótesis
4. Contrastación de las hipótesis
5. Conclusiones y resultados.

0. Interés de conocimiento Me gustaría saber… / tengo que investigar…

Al decidirse investigar un interés de conocimiento, éste se convierte en

01. Tema de investigación y título de la misma

1. Planeamiento del problema


 Delimitación del espacio
 Delimitación del tiempo
 Delimitación semántica
 Oraciones tópicas
 Delimitación de recursos
(Eventualmente cambiar tema/título de la investigación)
2. Marco teórico
 Teorías
 Conceptos y conocimientos
 Métodos
 Descripción científica del objeto de investigación (presente o futuro)
(Eventualmente cambiar tema/título de la investigación)
3. Formulación de las Hipótesis
Definir si se usan
 Hipótesis de constatación
 Hipótesis causal
 Hipótesis de relación estadística
Se realizan
 Definciones de conceptos / variables
 Operacionalización de variables (cuando sea necesario)
(Eventualmente cambiar tema/título de la investigación)
4. Constatación de las hipótesis
 Se seleccionan los métodos de constatación
(Última posibilidad de cambiar tema/título de la investigación)
 Se aplica el método elegido
5. Conclusión y resultados
 Evaluación de datos obtenidos
 Inferencia si son consistentes con hipótesis y si la hipótesis fue comprobada
Reporte de Investigación

Delimitación del tema y objeto de investigación


Definición: El planteamiento del problema es la delimitación clara y precisa (sin ambigüedades) del objeto de investigación,
realizada por medio de preguntas, lecturas, trabajo manual, encuestas pilotos, entrevistas, etc.
 La delimitación se realiza mediante cinco pasos:
1. La delimitación del objeto en el espacio físico-geográfico
2. Su delimitación en el tiempo
3. El análisis semántico (de significado) de sus principales conceptos mediante enciclopedias y libros especializados
4. La formulación de oraciones tópicas
5. La determinación de los recursos disponibles.
 La función del planteamiento del problema consiste en revelarle al investigador, si su proyecto de investigación es viable dentro
de sus tiempos y recursos disponibles.
 Es preciso aclarar brevemente la relación entre el tema de investigación y el objeto de investigación, porque con frecuencia se
identifica el tema de análisis con su objeto, sin explicar su diferencia.
 El tema es un interés de saber de una (o varias) persona (s) que se expresa en una frase o
formulación (enunciado, proposición) Dicho enunciado constituye en rigor, el tema de investigación.
 El objeto de investigación, es en cambio, el fenómeno real, objetivo y comprobable, que existe
en el universo
 El tema de investigación es su extensión o referente simbólico (es decir, expresado en una frase, en un enunciado, palabras,
números, etc.) o si se quiere, el lazo, que vincula al investigador con esa parte de la realidad (el objeto).
 Definición: El objeto de investigación es una parcela (un aspecto) de la realidad, en la cual se concentra nuestro interés de
conocimiento y que no puede explicarse en forma inmediata o sin utilización de la materia. Del latín obicere contraponerse.

1. Delimitación en el espacio físico-geográfico:


 Concretizar el espacio físico-geográfico.
 Luego es necesario optar por delimitar el objeto de investigación.
2. Delimitación semántica:
 La delimitación semántica del tema/objeto resulta más complicada
 Se trata de aclarar los significados de los términos (palabras, conceptos, categorías, símbolos) usados en el tema de investigación
se debe, a que frecuentemente un término tiene diferentes connotaciones. Este problema es grave porque el interés de

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 17


conocimiento nace generalmente de manera espontánea y se expresa en términos del sentido común y del lenguaje cotidiano, que
se caracterizan por su falta de precisión y claridad.
 Para el investigador esto significa que ha de analizar y definir el sentido de las principales categorías que piensa utilizar.
 El primer paso es subrayar y enumerar los conceptos del tema de investigación
 El segundo paso en la delimitación semántica (después de haber subrayado y enumerado por grado de dificultad) es consultar
enciclopedias, diccionarios de teoría política, sociológica, etc. O en textos especializado en la temática, empezando por los conceptos
más sencillos
 Escoger aquella definición o conceptualización que más se adecua a sus objetivos de indagación. Frecuentemente, tal decisión
trascenderá su nivel de conocimiento y capacidad de decisión. Allí es necesaria la consulta al docente para que en diálogo lo asesore
sobre el problema en cuestión.
 Si no encuentra una definición que lo satisfaga, tiene que formular su propia definición para mejorar una definición deficiente,
tarea para la cual también puede requerir la colaboración del docente.
 Por último: es necesario la reflexión sobre las relaciones sintácticas posibles y permitidas entre las palabras y signos que forman
el tema (enunciado) de investigación.
3.- Las oraciones tópicas
 Definición: La oración tópica es un enunciado sobre el tema (topos:lugar) de investigación que expresa en forma breve cuál es la
intención de conocimiento científico del investigador, respecto al objeto de investigación.
 Ayuda al principiante a clarificar su interés o sus intereses de conocimiento. El texto debería comenzar así. El propósito de esta
investigación es, conocer/analizar/saber, etc…
 Luego es importante seleccionar entre los múltiples aspectos aquellos que son factibles de ser indagados durante el tiempo
y con los medios investigativos que tienen el estudiante a su alcance.
 Es posible ver que el tema/objeto de investigación –aún después de delimitado- tiene tantos aspectos potenciales de
investigación, que puede abarcar varios enunciados temáticos, tanto de primer grado como de segundo y tercer grado.
 El estudiante se da cuenta que el tema/objeto de investigación pierde cada vez más su extensión y generalidad, para
volverse cada vez más específico
 El estudiante inicia un diálogo con el objeto de investigación y como investigador aclara su verdadero interés en el objeto y
al mismo tiempo lo conceptualiza en forma concreta.

PEREZ, Marta y CORREA, Rubén (2007), Diseño de investigación científica, UNSa, Salta.
Capítulo II. La dimensión epistemológica

El papel de la teoría en la investigación social


Dra. Ruth Sautu (Universidad de Buenos Aires)

1. La articulación entre teoría, objetivos y metodología en la investigación


La investigación social es una forma de conocimiento que se caracteriza por la construcción de evidencia empírica
elaborada a partir de la teoría aplicando reglas de procedimiento explícitas. De esta definición podemos inferir que en toda
investigación están presentes tres elementos que se articulan entre sí: marco teórico, objetivos y metodología. Estas etapas se
influencian mutuamente, y en la práctica de investigación se piensan en conjunto.
El marco teórico constituye un corpus de conceptos de diferentes niveles de abstracción articulados entre sí que orientan la
forma de aprehender la realidad. Incluye supuestos de carácter general acerca del funcionamiento de la sociedad y la teoría
sustantiva o conceptos específicos sobre el tema que se pretende analizar. En el nivel más general de la teoría encontramos el
paradigma. Este constituye un conjunto de conceptos teórico-metodológicos que el investigador asume como un sistema de
creencias básicas que determinan el modo de orientarse y mirar la realidad. Estos principios no son puestos en cuestión por el
investigador en su práctica cotidiana: más bien funcionan como supuestos que orientan la selección misma del problema o
fenómeno a investigar, la definición de los objetivos de investigación y la selección de la estrategia metodológica para abordarlos.
La teoría general está constituida por un conjunto de proposiciones lógicamente interrelacionadas que se utilizan para
explicar procesos y fenómenos. Este marco conceptual implica una visión de la sociedad, del lugar que las personas ocupan en ella y
las características que asumen las relaciones entre el todo y las partes. Al llevar implícitos los supuestos acerca del carácter de la
sociedad, la teoría social, al igual que el paradigma, también influyen acerca de lo que puede o no ser investigado, condiciona las
preguntas que nos hacemos y el modo en que intentamos responderlas.
En un nivel menor de abstracción se encuentra la teoría sustantiva que está conformada por proposiciones teóricas
específicas a la parte de la realidad social que se pretende es| tudiar. A partir de ella se definirán los objetivos específicos de
investigación y se tomarán otras decisiones relevantes acerca de otras etapas del diseño, como por ejemplo aquellas referidas a la
técnica de recolección de los datos: la definición de las preguntas del cuestionario en el caso de una encuesta, o en la selección de
temas, ejes y conceptos sensibilizadores en una entrevista semi-estructurada o una guía de observación.

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 18


Los objetivos, por su parte, constituyen una construcción del investigador para abordar un tema o problema de la realidad a
partir del marco teórico seleccionado. En la práctica, los investigadores suelen distinguir entre objetivo/s general/es y objetivos
específicos. El primero es considerado el “foco” del estudio (Robson, 1994), del que se desprenden los objetivos específicos o
preguntas de investigación. King, Keohane y Verba (1994) plantean dos criterios para construir los objetivos: en primer lugar, estos
deben representar preguntas relevantes para comprender el mundo real, lo cual permitirá conocer más acerca de uno o varios
aspectos de la realidad; en segundo lugar, que impliquen una contribución al conocimiento acumulado en un área, es decir un aporte
a la teoría, a partir de inferencias descriptivas de nuevos conceptos, postulación de nuevas explicaciones causales, redefinición de
procesos, etc. A estos dos criterios deberíamos agregarle otro: los objetivos de investigación deben ser susceptibles de ser
contestados. Esto no implica que conozcamos la respuesta de antemano, sino que en el estado actual del conocimiento sea posible
alcanzarla al menos tentativamente. Las preguntas para las cuales ya conocemos las respuestas de antemano no son objetivos de
investigación; son enunciados prescriptivos o expresan opiniones ya formadas (que pueden o no ser muy interesantes e ilustrativas).
Los objetivos son formulados como proposiciones que contienen los conceptos teóricos fundamentales, en las que el
investigador postula una intención, generalmente explicitada por medio de un verbo (analizar, explicar, comprender, describir,
explorar, etc.), de abordar un sector de la realidad en un espacio y tiempo determinado. El recorte espacio-temporal es una
condición necesaria para encarar cualquier investigación; no se puede estudiar el mundo a lo largo de toda su historia. Este recorte
puede dar lugar a estudios transversales, es decir que se concentran en las características que asume un fenómeno o situación
determinados en un momento particular, o estudios longitudinales que indagan un fenómeno o proceso en el transcurso de un
tiempo también acotado. Por último, en los objetivos se hace referencia a las unidades de análisis o los casos y el espacio/ámbito en
el que se realizará el estudio. Las unidades o casos conforman el universo de estudio; las primeras se utilizan en investigaciones
cuantitativas, y los segundos en estudios cualitativos.
Como dijimos anteriormente, los objetivos de investigación se derivan de una determinada perspectiva teórica y deben ser
factibles de ser abordados por una metodología. Los objetivos constituyen el pilar de una investigación y sirven de nexo entre la
teoría y la metodología. De acuerdo con esta posición, los objetivos cumplen un papel preponderante en la medida en que a partir
de ellos se resuelven cuestiones teóricas y metodológicas. En una investigación es posible plantear y articular diferentes preguntas de
investigación que lleven implícitas diferentes perspectivas teóricas (mientras sean coherentes entre sí, es decir, que enuncien ideas
relacionadas) y se respondan con distintos métodos asociados a metodologías cuantitativas o cualitativas (Sautu, 2000: 4-10).

La metodología, por último, está conformada por procedimientos o métodos para la construcción de la evidencia empírica.
Esta se apoya en los paradigmas, y su función en la investigación es discutir los fundamentos epistemológicos del conocimiento.
Específicamente reflexiona acerca del papel de los valores, la idea de causalidad, el papel de la teoría y su vinculación con la
evidencia empírica, el recorte de la realidad, los factores relacionados con la validez del estudio, el uso y el papel de la deducción y la
inducción, cuestiones referidas a la verificación y falsificación, y los contenidos y alcances de la explicación e interpretación. En
ciencias sociales existen dos tipos de metodologías: cualitativas y cuantitativas, cada una con diferentes supuestos teóricos y
procedimientos para obtener la evidencia empírica.

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 19


En el uso cotidiano la noción de metodología aparece vinculada a la de métodos, pero ambos no son lo mismo. Mientras,
como dijimos, la metodología trata de la lógica interna de la investigación, los métodos constituyen “una serie de pasos que el
investigador sigue en el proceso de producir una contribución al conocimiento” (Diesing, 1972: 1). El mismo autor utiliza también el
concepto de “pautas de descubrimiento” en la medida en que los métodos tienen como meta la creación o el desarrollo de
conocimiento y no solamente su verificación. Si bien metodología y métodos son diferentes, se entrecruzan en forma no azarosa. El
método experimental y la encuesta, así como la utilización de técnicas estadísticas de análisis, se utilizan en el marco de una
metodología cuantitativa; mientras que las entrevistas (ya sean interpretativas o etnográficas), la observación, la narrativa y el
análisis del discurso, son utilizados en estrategias cualitativas.
Los métodos se sustentan sobre principios epistemológicos y metodológicos. Es por ello que no es posible utilizar cualquier
método en el marco de una metodología determinada. En la práctica, en la elección de un método se respetan los presupuestos de la
metodología en la que se encuadra, aunque con ciertos grados de libertad. Este margen de maniobra es necesario para resolver los
dos grandes desafíos que el método impone: primero, transformar el tema y la teoría en objetivos y preguntas de investigación, y
segundo traducir estas preguntas de investigación en procedimientos para la producción de la evidencia empírica. Estos
procedimientos basados en observaciones y mediciones constituyen también una construcción lógica y teórica interrelacionada con
las otras etapas del diseño. El argumento que se desarrolla en Todo es teoría (2003) es que toda investigación es una construcción
teórica, ya que la teoría permea todas las etapas del diseño: desde la construcción del marco teórico y la formulación de los
objetivos, hasta la implementación de la estrategia metodológica para la producción de los datos y su posterior análisis. Cada una de
estas etapas se conecta entre sí en forma lógica mediante una estructura argumentativa que también es teórica. En este sentido, la
teoría es el hilo conductor, el andamiaje que atraviesa todas las etapas de una investigación. Esto supone una conceptualización de
teoría no simplemente como marco teórico. En esta definición amplia, como describimos anteriormente, la teoría incluye los
supuestos del paradigma en el que trabaja el investigador, las teorías generales acerca de la sociedad y el cambio histórico, las
proposiciones y conceptos de la teoría sustantiva, las teorías y supuestos relativos a la medición, la observación y construcción de los
datos, y cuestiones vinculadas a la construcción de regularidades empíricas y la inferencia de proposiciones y conceptos teóricos.
En síntesis, los investigadores interrogan la realidad desde teorías y modelos de análisis sugiriendo preguntas e hipótesis
acerca de cómo contestarlas. Para responder a los objetivos de investigación se construye la evidencia empírica utilizando métodos
que dependerán del enfoque teórico elegido. Las diferencias y matices en las concepciones teóricas y metodológicas, sin embargo,
comparten el ethos de la investigación científica: producir conocimiento válido, generalizable a la clase de situaciones y procesos
tratados, que realice un aporte al conocimiento en el área y la teoría respectiva y que sea a la vez criticable y modificable.

2. Los supuestos de la investigación cuantitativa y cualitativa


El paradigma es la orientación general de una disciplina, que define el modo de orientarse y mirar aquello que la propia
disciplina ha definido como su contenido temático sustantivo. En ciencias sociales conviven diversos paradigmas, que compiten en su
modo de comprender sus disciplinas y problemas. Estos paradigmas tienen diferentes supuestos ontológicos, epistemológicos,
axiológicos y metodológicos, que dan cuenta del andamiaje que sustentará el desarrollo de la investigación. Asimismo, los
paradigmas en ciencias sociales aparecen asociados con determinadas metodologías: el Positivismo y Post-positivismo son
vinculados con las metodologías cuantitativas; mientras que al Constructivismo, naturalista e interpretativo, se lo relaciona a las
metodologías cualitativas (Creswell 1994; 1998; Denzin y Lincoln, 2005).
Cuadro 1.3
Características de los diferentes paradigmas de investigación social

Supuestos Paradigma Positivista/ Paradigma Constructivista


Post-positivista (metodología cualitativa)
(metodología cuantitativa)
Ontológicos - La realidad es objetiva. - La realidad es subjetiva y múltiple.
¿Cuál es la naturaleza de la
realidad?
Epistemológicos - Separación entre el investigador (sujeto) y el - El investigador está inmerso en el contexto
¿Cuál es la relación entre el objeto de estudio. La distancia frente a aquello de interacción que desea investigar. Se
investigador y aquello que que se pretende investigar es vista como condición asume que la interacción entre ambos y la
investiga? necesaria para alcanzar un conocimiento objetivo. mutua influencia son parte de la
investigación.
Axiológicos - El investigador busca desprenderse de sus - El investigador asume que sus valores
¿Qué papel juegan los valores propios valores, de su orientación político- forman parte del proceso de conocimiento y
en la investigación? ideológica, sus concepciones acerca del bien y el reflexiona acerca de ello (reflexividad).
mal, de lo justo y lo injusto, de lo que deseamos
para nosotros y los otros, etcétera.

Metodológicos - Utilización de la deducción en el diseño y la - Conceptos y categorías emergentes en


¿Cuáles son los inducción en el análisis. forma inductiva a lo largo de todo el proceso
procedimientos que se utilizan - Modelos de análisis causal. de investigación.
para construir la evidencia - Operacionalización de conceptos teóricos en - Múltiples factores se influencian
empírica, y cómo se términos de variables, dimensiones e indicadores mutuamente.
relacionan lógicamente con el y sus categorías. - Diseño flexible e interactivo.
resto de las etapas del diseño? - Utilización de técnicas estadísticas. - Se privilegia el análisis en profundidad y en
- Fuerte papel de la teoría en el diseño del estudio. detalle en relación al contexto.
- Generalizaciones en términos de predictibilidad. - Confianza y autenticidad.
- Confiabilidad en los resultados a partir de
estrategias de validación internas.

3. Los niveles de abstracción en la construcción de un marco teórico


Con el objetivo de ilustrar los diferentes niveles de abstracción presentes en un marco teórico utilizaremos como ejemplo el
estudio de la identidad colectiva de los participantes de un movimiento social, específicamente el movimiento piquetero en
Argentina. Si el énfasis está puesto sobre el proceso de construcción de la identidad en la interacción con los otros, es decir, en la
participación en las protestas colectivas y otras actividades del movimiento, podría comprenderse el problema de investigación
desde la perspectiva general del interaccionismo simbólico (Blumer, 1982) y tomar prestada de Melucci (1985) su idea acerca de la
Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 20
identidad colectiva de los movimientos sociales. Esto no significa que Melucci sea considerado interaccionista simbólico, sino que
podemos tomar conceptos, ideas y proposiciones de sus estudios sobre la construcción de la identidad en los movimientos sociales
en la medida en que son coherentes con la perspectiva conceptual general4. Alternativamente, el punto de partida puede ser
Melucci (1985) porque se vincula más directamente a nuestro interés, y podríamos incorporarle la conceptualización de “negociación
de ideas y orientaciones construidas en la acción cotidiana” del interaccionismo simbólico para analizar la evidencia empírica (las
interacciones entre participantes y la autoimagen de los manifestantes); esto es, cómo ellos van construyendo en la negociación
cotidiana una idea de identidad colectiva común de ser piquetero.
El objetivo de investigación se deriva de nuestros razonamientos teóricos. A veces empezamos a pensar desde lo empírico y
armamos el anclaje teórico; otras veces podemos reflexionar desde las teorías más generales. En el ejemplo aquí desarrollado
nuestro interés se centró en la construcción subjetiva y colectiva de la identidad de un grupo de participantes del movimiento
piquetero. Por otra parte, también podríamos plantear una investigación cuyo interés sea analizar de qué formas estos movimientos
trascienden o no a los partidos políticos y a las tradicionales expresiones de protesta del movimiento obrero. En un planteo como
este, no nos preguntamos acerca de cómo se construye la identidad piquetera sino por los aspec tos del conjunto societal y el papel
del movimiento piquetero en esta sociedad.
Todos los planteos teóricos son válidos. Sólo es conveniente reflexionar sobre ese vínculo teórico con el objetivo de
investigación (teoría sustantiva y general).

4. Regularidades empíricas en la investigación social


La regularidad empírica expresa una relación entre variables con un alto contenido observacional (menos abstractas). Estas
regularidades pueden formar parte del marco teórico de una investigación, o ser un hallazgo a partir del análisis de los datos. A su
vez, las regularidades resultantes de nuestra propia investigación pueden formar parte del sustento teórico de futuros trabajos. Uno
de los atributos principales de las regularidades es el testeo reiterado de estas con datos cuantitativos. Las mismas expresan
tendencias presentes en la sociedad analizada, como puede ser la regularidad: “a mayor nivel educativo mayor participación
económica femenina”. Esta regularidad en sí misma no nos dice mucho, ya que la interpretación de los datos es siempre teórica. En el
siguiente cuadro podemos observar las proposiciones teóricas más abstractas que podrían explicar la regularidad antes mencionada.

5. Estructura social y agencia humana


Como pudimos ver en la respuesta a la pregunta 1, el objetivo de investigación debe ser coherente con los postulados
teóricos de la investigación. El objetivo debe derivarse de la teoría y ser a su vez coherente con la propuesta metodológica. Teoría-
objetivos- metodología deben estar articulados entre sí. Por lo tanto, es necesario que los conceptos que se utilizan en el objetivo
estén definidos en el marco teórico. En tanto construcciones teóricas, los objetivos expresan en su formulación si se trata de un
recorte de la realidad microsocial o macrosocial y sus implicancias metodológicas; si están focalizados en el estudio de la estructura
social o de la acción social; y, finalmente, si la explicación del fenómeno corresponde al orden social o a la agencia humana. Estudios
típicos centrados en la estructura social son los que analizan la relación entre el desarrollo económico y la distribución del ingreso.
Las teorías macrosociales que los sostienen establecen (a veces implícitamente) que la magnitud y el estilo de desarrollo tienen
consecuencias sobre la manera en que el ingreso es distribuido en la sociedad. Por ejemplo, se postula que el desarrollo
manufacturero por sustitución de importaciones tiene mayores efectos redistributivos que un desarrollo apoyado en políticas de
apertura a las importaciones y de concentración económica. Otro ejemplo serían teorías que discuten las consecuencias de la
concentración de la propiedad agraria sobre la distribución del ingreso. Estas y algunas teorías más abstractas que las contienen son
consideradas macroestructurales, debido a que la distribución del ingreso en una sociedad es un aspecto crucial en la estructura
social, causa y a su vez consecuencia de otros procesos sociales.
Por otra parte, la agencia humana es definida como la capacidad autónoma que tienen los sujetos sociales de construir su
propia vida e influir en los procesos sociales en los cuales participan en interacción con otros sujetos. Algunas corrientes teóricas
consideran a la estructura y el sistema social como el resultado de esas interacciones. Otras, en cambio, aún aceptando un margen
para la agencia, privilegian en sus explicaciones los condicionamientos societales. El interaccionismo simbólico (Blumer, 1982) es una
de las perspectivas teóricas que enmarcan a los estudios centrados en la capacidad autónoma de las personas de crear su propio
mundo. Los estudios sobre la autoimagen de clase social analizan las construcciones subjetivas de las personas acerca de su
pertenencia de clase. Estas construcciones están basadas tanto en su experiencia subjetiva como en su propia interpretación de su
ubicación en la estructura social. Estos estudios comparten los supuestos del método biográfico en los cuales la historia personal –
agencia– se va entretejiendo con las circunstancias del entorno social (Denzin, 1989).

Teorías y métodos en investigaciones cualitativas y cuantitativas


1. Diseño metodológico y teoría social: marcos teóricos de investigaciones cualitativas y cuantitativas
Aunque ya ha sido mencionado, insistiremos con nuestro argumento central: la construcción del marco teórico constituye la
primera gran etapa de un proceso de investigación, y es la que impregna todo el diseño, tanto en estrategias teórico-metodológicas
cuantitativas como cualitativas. Lo que denominamos marco teórico de una investigación es en realidad un argumento en el que se
entretejen paradigmas (ideas acerca del conocimiento mismo y cómo producirlo válidamente), teorías generales (concepciones
generales de la sociedad), y teorías sustantivas (conceptos e ideas del tema específico a investigar). En el siguiente cuadro se

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 21


presentan las principales características de los marcos teóricos que dan lugar a investigaciones cualitativas y cuantitativas,
respectivamente.

En general, las investigaciones cualitativas enfatizan la discusión del paradigma y los principios que sustentan la posición
metodológica, mientras que las investigaciones cuantitativas se centran en la teoría sustantiva del problema a investigar, ya que de
ahí se derivan las proposiciones o conceptos que luego serán incorporados al objetivo de investigación. Los tres componentes
mencionados –paradigma, teoría general y sustantiva– condicionan a través de la formulación del objetivo las orientaciones
metodológicas y el método que es teóricamente pertinente utilizar en un diseño determinado, así como los criterios de muestreo en
la investigación cuantitativa, o la selección de los casos en la investigación cualitativa (Cuadro 1.6).
Los supuestos epistemológicos son aquellos relacionados con la postura del investigador frente a lo que desea investigar.
Para las investigaciones cuantitativas, el investigador (sujeto) debe separarse de su objeto de estudio para poder generar
conocimiento objetivo sobre él; hay una realidad de naturaleza objetiva, y los valores del investigador no deben influir en el proceso
de conocimiento. Esta imagen de la ciencia como a-valorativa heredada del positivismo que tomó este modelo de las ciencias
naturales ha dominado a las disciplinas sociales durante mucho tiempo, y aún hoy sigue vigente (Denzin, 2005). Los investigadores
cualitativos, en cambio, postulan que la realidad es subjetiva e inter-subjetiva, y ellos mismos, en tanto actores sociales
intervinientes, contribuyen a producir y reproducir el contexto de interacción que desean investigar. De acuerdo con este supuesto,
los investigadores cualitativos han insistido más en reflexionar acerca de las implicancias de su rol como investigadores, de los efectos
de sus propias prácticas de investigación sobre aquello respecto de lo cual se construye conocimiento. Asimismo, los investigadores
cualitativos, en tanto una corriente contrahegemónica en algunas disciplinas de las ciencias sociales, se vieron obligados en mayor
medida a fundamentar sus prácticas para legitimar sus formas de conocimiento. En la investigación cuantitativa, los supuestos
epistemológicos también son relevantes; sin embargo, no se reflexiona tanto sobre ellos debido a que se asumen como generales,
como parte constitutiva de la práctica de investigación.

2. Métodos y técnicas de investigación en diseños metodológicos cualitativos y cuantitativos


En el Cuadro 1.7 se presentan los principales métodos de investigación y las técnicas de producción de los datos en relación
al tipo de metodología utilizada. Como se señala en el cuadro, aunque exista alguna especialización, las técnicas pueden ser
utilizadas en relación al conjunto de métodos cualitativos o cuantitativos.

Perspectivas macro y micro sociales en investigación social


1. Marcos teóricos macro y microsociales
En el planteamiento teórico del proyecto, el investigador decide qué es lo que necesita saber de su problema de
investigación y cuáles son las teorías necesarias para plantear válidamente su diseño de investigación. Asimismo, esta decisión
teórica debe definir el recorte de la realidad que realizará la investigación, el cual está contenido ya sea en las teorías generales de la
sociedad, de la organización social y de su reproducción y cambio; o en las teorías de la interacción social o del comportamiento de
personas y su inserción social. Este recorte se basa en la distinción analítica entre perspectivas macrosociales y microsociales.
La perspectiva teórica definirá entonces el abordaje macrosocial o microsocial del estudio, o el intento de tener en cuenta
ambas dimensiones de la realidad social. La investigación macrosocial tiene como propósito abordar el estudio de la estructura
social, de las instituciones, las sociedades y sus culturas, incluyendo cuestiones vinculadas a los procesos históricos; mientras que el
enfoque microsocial tiene en cuenta la experiencia individual y la interacción social que son las fuentes de creación de significados y
de bases para la acción concertada y creación y recreación del orden social. Esta distinción entre abordajes define los objetivos y las
Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 22
estrategias metodológicas de una investigación: no hay temas macrosociales o microsociales; sino, por el contrario, un mismo tema
puede ser abordado desde diferentes perspectivas, dando lugar a diferentes investigaciones. En el Cuadro 1.9 se pueden observar
ejemplos de distintos temas que pueden ser abordados desde diferentes perspectivas analíticas (macro o micro), lo que da lugar a
diferentes problemas de investigación.

SAUTU, Ruth et al (2006), Manual de metodología, Clacso, Buenos Aires


Capítulo I. La construcción del marco teórico en la investigación social.

El marco teórico de la investigación


Dra. Mónica Anís – Dr. Mario Villegas (Universidad Nacional del Nordeste)

Las diversas concepciones de teoría tendrán influencias en la forma de interpretar la importancia del marco teórico en la
investigación científica social.
Rodríguez Gómez y otros (1999) destacan que el fin de la teoría es hacer coherente lo que de otro modo aparece como un
conjunto de hechos desconectados. La teoría es entendida como un conjunto de ideas que se utilizan para explicar el mundo.
Sostienen que en realidad en las ciencias sociales hay más enfoques o actitudes hacia la teorización que teorías en sí mismas.
Goetz y Le Compte (1988) consideran que en el caso de las Ciencias Sociales se pueden establecer tres niveles de teoría: la
gran teoría y sus modelos, la teoría formal de alcance intermedio y la teoría sustantiva. Las grandes teorías son sistemas fuertemente
interrelacionados de proposiciones y conceptos abstractos que describen predican o explican de forma exhaustiva grandes categorías
de fenómenos. Asociados a las grandes teorías, los autores sitúan los modelos teóricos entendidos como “conjunto de supuestos,
conceptos o proposiciones interrelacionados que configuran una visión del mundo”. Por ejemplo: el positivismo, marxismo,
estructuralismo, etc.
Por teoría formal entienden un rango intermedio de proposiciones interrelacionadas cuyo objeto es explicar una clase
abstracta de comportamiento humano. Por ejemplo: la teoría de los grupos de referencia, la movilidad social, la organización formal,
etc.
Con el concepto de teoría sustantiva hacen referencia a proposiciones o conceptos interrelacionados que se centran en
temas tales como las relaciones sociales, la socialización de los roles sexuales, la delincuencia juvenil, la estructura de parentesco, las
religiones populares, el colonialismo, etc.
Sautu Ruth y otros (2005: 34-35) sostienen que para construir el marco teórico de una investigación hay que diferenciar
entre teoría general y teoría sustantiva.
El marco teórico constituye un corpus de conceptos que tienen diferentes grados de abstracción que se encuentran
articulados de modo tal que orientan sobre la forma de aprender la realidad. En un nivel más genérico encontramos la teoría general
que está constituida por un conjunto de proposiciones lógicamente relacionadas que sirven para explicar procesos y fenómenos. Este
marco conceptual implica una visión de la sociedad, una teoría social, que influye sobre las decisiones que se toman sobre lo que
puede o no ser investigado, condiciona las preguntas que realizamos al objeto de investigación y el modo en que intentamos
responderlas.
En un nivel menor de abstracción se encuentra la teoría sustantiva que está conformada por proposiciones teóricas
específicas a la parte de la realidad social que se pretende estudiar. A partir de ella se definen los objetivos específicos de la
investigación y se toman decisiones sobre las técnicas de investigación que se utilizarán.
Por su parte Juan Samaja (1987: 11-31) sostiene que la teoría científica es el conjunto de enunciados de distintos tipos,
conectados por relaciones de compatibilidad e implicación que pretenden comprender y explicar un determinado dominio de la
realidad.
Para éste autor, las teorías no constituyen sistemas cerrados. Su alcance está de algún modo determinado por el conjunto de
fenómenos a los que hace referencia, los cuales se encuentran interconectados de múltiples maneras. Por lo que la explicación y
comprensión de esas múltiples relaciones está abierta a diversas interpretaciones.
El tratamiento exhaustivo de una teoría conduce al centro mismo de la Lógica y la Metodología de las Ciencias. Para que un
conjunto de conocimientos acerca de un objeto llegue a ser una teoría de ese objeto, debe exponerse mediante un sistema de
proposiciones y razonamientos en cuyas transiciones se reflejen el movimiento del objeto mismo. Esto no se consigue realizando
solo definiciones de los términos teóricos, sino estableciendo una red de interrelaciones entre los términos teóricos y empíricos.

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 23


Los elementos propios de las teorías son los conceptos o términos teóricos, pero no entendidos de manera intelectiva sino
como un conocimiento que explicita las transiciones, las vinculaciones lógicas y aspira a reflejar el movimiento del objeto real.
La función de la teoría en una investigación es dar cuenta, es decir, explicar e interpretar los hechos que observa. ¿Cómo
funciona la teoría en la investigación científica?
Es común que en la formación académica estudiemos teorías o las critiquemos y a menudo tomamos a las mismas como un
producto acabado. Pero cuando se trata de investigar, las teorías adquieren otra dimensión, de simples espectadores pasamos a ser
actores involucrados con la producción del conocimiento científico. Aparecen entonces algunos interrogantes que nos colocan ante
cierta incertidumbre:
 ¿Cómo abordar una teoría?
 ¿Cómo aplicarla?
 ¿Existen diferencias entre Marco Teórico y Teoría?
Algunos autores, establecen una analogía entre marco teórico y teoría, con un cuadro y su marco. La teoría sería algo así
como el cuadro mismo y el marco teórico como el marco de un cuadro. Si tenemos en cuenta la definición de marco como aquello
que refiere a “cerco que rodea, ciñe o guarnece alguna cosa” , nos llevaría a pensar que el marco envuelve y comprime a la teoría,
con lo cual la idea de teoría perdería su carácter dialéctico y orientativo.
Consideramos que ésta es una analogía figurativa no pertinente, ya que la relación que se establece entre el marco de un
cuadro y el cuadro, es de carácter extrínseco. Mientras que la del marco teórico y la teoría, es una relación intrínseca. Podríamos
decir entonces que cuando hablamos de marco teórico, estamos hablando de la teoría misma. (Samaja, 1987)
Realizada esta aclaración, cabe ahora preguntarnos:¿Qué vinculación hay entre el marco teórico y el objeto de estudio?
Podemos responder a éste interrogante afirmando que el marco teórico es el resultado de la selección de teorías conceptos,
métodos y procedimientos mediante los cuales el investigador explicita y describe el objeto de investigación. En esa explicitación y
descripción del objeto de investigación juega un rol preponderante el objeto mismo, ya que es él, el que” dice al investigador” cuales
son las teorías que ha de utilizar en el análisis. (Dieterich, 1999)
Al formular el investigador un objeto, nombra y escoge automáticamente un fenómeno entre la infinidad de fenómenos del
universo y lo hace resaltar. Esa parcela fenómeno o aspecto de la realidad corresponde a una o varias disciplinas científicas, que
contienen un procedimiento específico para explicarlo. Es decir, al determinar un objeto se determina al mismo tiempo una parcela
en el universo científico y al mismo tiempo también se determinan teorías, métodos, y técnicas necesarias para explicar o
comprender el objeto de investigación.
La selección de la disciplina o de las disciplinas requeridas y la teoría que permita la comprensión sistemática del objeto de
investigación escogido es compleja en el campo de las ciencias sociales, en donde compiten frecuentemente diversas corrientes
teóricas. Por lo que la decisión sobre cual sea la teoría más adecuada o los límites de la misma estará determinada por el objeto a
investigar.
Por ejemplo:

Objeto de investigación Disciplinas desde donde puede ser


La función de los intelectuales en la reforma abordado
neoliberal del Estado en Argentina (1990-2007) Derecho – Historia – Economía – Política -
Sociología

Marco Teórico: Teoría de Antonio Gramsci (materialismo histórico)


Conceptos teóricos- metodológicos: Hegemonía. Intelectuales. Estado. Poder.

Delimitación semántica
sentido de los términos intelectuales, hegemonía, Estado, Poder, etc.

Al delimitar un objeto de investigación se delimita también a ese objeto en el espacio, el tiempo y el significado de donde se
deriva el marco teórico. El investigador escoge entre las diversas teorías aquella que a su juicio tenga mayor fuerza explicativa o que
permita una mejor comprensión del objeto y a partir de ella se construye el marco teórico.
Para Dieterich el marco teórico es el resultado de la selección de teorías, conceptos y conocimientos científicos, métodos y
procedimientos, que el investigador requiere para describir y explicar o comprender el objeto de investigación.
Para el conocimiento profundo que queremos adquirir mediante el marco teórico, ya no son suficientes los datos y
aclaraciones que hemos tomado de las enciclopedias generales durante la delimitación semántica del objeto de investigación. Esta
representó una aproximación importante y nos sirvió de punto de partida, pero hay que pasar ahora a la literatura especializada, que
contiene el saber imprescindible para profundizar nuestro conocimiento del objeto de investigación.
¿De dónde voy a seleccionar las teorías que necesito? ¿Quién me indica cuales me sirven y cuales no? La respuesta es
sencilla es el mismo objeto de investigación le dice al investigador, cuáles son las teorías que ha de utilizar en el análisis.
El autor para ilustrar su concepción acerca de la creación o el desarrollo del marco teórico utiliza algunas gráficas que las
utilizamos adaptándolas de acuerdo a nuestras necesidades de trabajo en la cátedra:
1. El Universo= la totalidad de los fenómenos existentes.
2. Al seleccionar el alumno su tema de investigación, selecciona una parcela o un aspecto de la realidad mundial y la enfatiza.
3. La enunciación del tema de investigación resalta ipso facto el objeto de investigación, que es un fenómeno o una parcela del
universo.
4. El Universo científico = todas las teorías, métodos, conceptos y conocimientos científicos existentes. Multiplicidad de
disciplinas científicas.
5. El objeto de investigación determina el marco teórico
Cualquier objeto de investigación, es decir, que cada parcela o fenómeno… corresponden una o varias disciplinas científicas.
En otras palabras, al enunciar el sujeto cognoscente el tema de investigación determina no sólo automáticamente una parcela del
universo (objeto de investigación), sino al mismo tiempo una parcela del universo científico a saber, las teorías, métodos, conceptos y
conocimientos objetivos necesarios para explicar el objeto de investigación”. La variedad de temas y objetos de investigación en el
universo social abren áreas de especialización e hibridación entre especializaciones donde se formulan y se combinan distintas
teorías presentes en la propia disciplina, de otras disciplinas, y de las teorías construidas en las fronteras de varias disciplinas.
Dieterich sostiene: “En las ciencias sociales compiten frecuentemente diversas corrientes teóricas en la explicación de un
fenómeno, sin que se haya establecido todavía cuál es la más adecuada”. Seleccionar entre estos enfoques es una tarea que
Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 24
evidentemente trasciende las capacidades del estudiante que se inicia como investigador. Tiene que acudir, por ende, al maestro,
para que este le oriente y ayude en tal decisión”.
Respecto de los conceptos, hay que saber, que cada disciplina científica se especializa en el análisis de un solo sector del
universo con la finalidad de entender a fondo los elementos y las relaciones que lo constituyen y que determinan su comportamiento
y desarrollo. Para tal fin utiliza el método científico, múltiples técnicas particulares y un léxico o vocabulario especial. Aprender una
ciencia significa, por lo tanto, no sólo aprender el uso de método científico y de sus técnicas particulares, sino también el lenguaje o
discurso específico de conceptos y conocimientos que emplea.
Una característica fundamental de todas las ciencias: el uso de conceptos, conocimientos y definiciones propias, que son
diferentes al lenguaje común que el ciudadano habla cada día. Los lenguajes científicos, sobre todo en las ciencias de la naturaleza,
son en gran medida lenguajes artificiales, con términos, reglas y definiciones hechas especialmente para excluir ambigüedades
semánticas y contradicciones sintácticas o lógicas.
Los conceptos serían una especie de vehículos del conocimiento en la ciencia, porque antes de realizar un experimento, una
encuesta, una observación sistemática o una contrastación documental en la práctica, el investigador la lleva a cabo en su mente.
Construye la hipótesis, diseña la forma de contrastación, trata de adelantarse a determinados obstáculos, en suma, recorre el camino
de la investigación primero en su mente para después recorrerlo y ponerlo a prueba en la práctica.
Los conceptos que tienen un referente o correlato empírico, es decir, que representan a un fenómeno real, se llaman
conceptos empíricos. En cambio, los conceptos que no representan un ente real y que, por ende, no tienen un significado propio, se
llaman semánticamente vacíos. (“X” es un término semánticamente vacío). La capacidad de representar realidades objetivas y
manejarlas mediante símbolos (simbólicamente) le da su extraordinaria importancia a los conceptos.
Es importante, entender la relación entre el título o tema de la investigación y los conceptos. Si el tema nos sirve como guía
o instructivo general, los conceptos son los vehículos para desplazarnos hacia el punto final de la investigación. Cuando se escogen
mal los conceptos en una investigación, no llevarán al sujeto a conocer lo que le interesa.

Formulación de hipótesis
Según Sierra Bravo (1999) “... Las hipótesis científicas (...) son en general suposiciones (...) enunciados teóricos supuestos, no
verificados pero probables, referentes a variables o a relación entre variables...”.
Se puede entender también a las hipótesis como soluciones probables, previamente seleccionadas al problema planteado.
El científico podrá ver en curso de la investigación si éstas son o no confirmadas con los datos empíricos.
Las hipótesis representan una nueva concreción del objeto a investigar. Ayudan a precisar los objetivos de la investigación y
orientan en la búsqueda de explicación o comprensión del problema planteado. En toda acción de investigación está presente una
hipótesis, es decir hay un planteamiento de “qué“, “para qué” y “como investigar”.
Para Sautu y otros (2006) las hipótesis son respuestas tentativas al problema de investigación y se derivan de una teoría.
Ahora bien, las hipótesis pueden ser tomadas como supuestos que no son sometidos a testeo puesto que sirven de guía a la
exposición de las categorías que constituyen el marco teórico o referir a fenómenos o procesos a contrastar, en éste caso contienen
variables y relaciones entre las mismas.
En términos gramaticales, las hipótesis adoptan forma de oraciones de carácter tal que las unidades de observación son los
sujetos y las variables los atributos.
Se puede afirmar que las hipótesis expresan, mediante términos de unión, relaciones entre variables referentes a unidades de
observación determinadas.
Para Dieterich (1999) la formulación de hipótesis tiene que respetar ciertos parámetros más o menos estándar, entre ellos:
1. Es conveniente que las hipótesis no contengan palabras ambiguas o no definidas. Los significados de todos los términos que la
componen tienen que estar determinados. Corresponde que la definición del concepto se realice de modo que otros estudiosos
lo entiendan de la manera en que fue definido por el investigador.
2. Si las hipótesis contienen términos generales o abstractos, éstos tienen que ser u operacionalizables. Es decir debe que tener
referentes o correspondencias empíricas. Por ejemplo si formulo la hipótesis “La crisis económica del 2002 ha aumentado el
número de suicidios en la Argentina”, no queda claro lo que significa crisis económica en la práctica. Se operativiza éste concepto
desglosándolo en sus componentes: tasa de desempleo, tasa de inflación, devaluación de la moneda, déficit del presupuesto
nacional, etc.
3. No pueden formar parte de las hipótesis términos abstractos que no tengan referente empírico Por ejemplo si enuncio:” Dios es
la base de la sociedad y el estado”, en ésta conjetura, el término Dios es un conjunto vacío, no hay fenómeno real que lo
satisfaga.
4. Las hipótesis no deben contener términos valorativos, por ejemplo “el gaucho de la pampa fue un vagabundo por su falta de
espíritu de trabajo”. El término gaucho al ser conceptualizado mediante una definición persuasiva gaucho=vagabundo está
cargado de valoraciones subjetivas.
5. La forma sintáctica de las hipótesis debe ser la de una proposición simple (hipótesis de primer grado) o compuesta (hipótesis de
segundo y tercer grado) No puede tener la forma de una prescripción o interrogación.
6. La hipótesis causal debe constar solo de dos variables, para poder dar cuenta de la relación entre la variable independiente
(causa) y la dependiente (efecto). Por ejemplo: si formulo la hipótesis “la inflación produce desempleo, pobreza y criminalidad”,
la misma tiene una variable independiente (inflación) y tres variables dependientes (desempleo, pobreza y criminalidad). En éste
caso conviene realizar tres hipótesis: H 1 La inflación produce desempleo. H.2 La inflación produce pobreza. H.3 La inflación
produce criminalidad.
7. Las hipótesis deben excluir tautologías. Sería el caso de enunciar “La democracia produce la democratización del pueblo”.
8. Debe evitar el uso de disyunciones, por que reducen el valor informativo. Por ejemplo si se formula H.1. “Mañana de las 8 a las
12 habrá sol “. El valor informativo de esta proposición es alto. Pero si se agrega la disyunción “Mañana de las 8 a las 12 habrá sol
o lluvia”, entonces la hipótesis se vuelve más estéril
9. La hipótesis debe ser doblemente pertinente: en referencia al fenómeno real de investigación y en el apoyo teórico que la
sostiene.
Dieterich distingue entre hipótesis de constatación (primer grado), hipótesis de relación causal (segundo grado) e hipótesis
de relación estadística (tercer grado).
Una hipótesis de constatación (primer grado) es una proposición que con fundamento en el conocimiento científico trata de
establecer la presencia o ausencia de un fenómeno o una propiedad del fenómeno. A este fenómeno o propiedad se lo denomina
metodológicamente la variable contrastable. Ejemplo de hipótesis contrastable o descriptiva es: “En la actualidad el 20 % de la
población de la provincia de Salta se encuentra en la indigencia”.

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 25


La hipótesis causal (segundo grado) es un enunciado que trata de explicar una relación de dependencia causal entre dos o
mas variables del objeto de investigación.
De las dos variables de la hipótesis, una se denomina variable independiente y la otra variable dependiente. La primera es la que
entendemos como causa del fenómeno y la segunda es el efecto.
Este tipo de hipótesis debe tener la forma lógica de: “Si x...entonces y...”, es una proposición condicional en la que la causa o
variable independiente aparece después del SI y el efecto o variable dependiente después de entonces.
La hipótesis de relación estadística (tercer grado) es una conjetura que trata de explicar una relación de dependencia
estadística (o correlación) entre dos o más variables. La diferencia fundamental con la hipótesis causal es que la variable
independiente y dependiente puede invertir su lugar, lo que no es posible en la hipótesis causal. Por ejemplo: “A mayor nivel
educativo, mayor ingreso” o “A mayor ingreso, mayor nivel educativo”. Existe por lo tanto una relación asociativa o de co- varianza
entre ambas.
Cabe aclarar que las hipótesis serán distintas según el tipo de investigación que se este realizando. En los estudios
exploratorios, el objetivo puede ser obtener información sobre el objeto de estudio, en ese caso es frecuente que las hipótesis sean
poco precisas. Los trabajos de tipo descriptivo presentan hipótesis con la forma: “Todos los X poseen, en alguna medida, la
característica Y”. En ambos casos de investigaciones es posible omitir la hipótesis, ya sea porque éstas son muy amplias o porque, por
la naturaleza de la indagación, no es posible o necesario verificarlas.
Los elementos estructurales de las hipótesis son las unidades de observación, las variables y las relaciones que unen a
ambas.
Las unidades de observación refieren a: personas, grupos, objetos, actividades, instituciones y acontecimientos sobre los
que versa la investigación. Las modalidades y características (cualitativas o cuantitativas) de las unidades de observación, constituyen
las variables.
Las unidades de observación son las realidades que se pretenden observar, como tales constituyen en la investigación el
objeto global de estudio. De ellas, se obtienen los datos empíricos necesarios para contrastar las hipótesis o para la elaboración de
enunciados que permitan descubrir la teoría sustantiva.
En cuanto objeto de observación y fuente de datos, las unidades de observación son entidades sustantivas que forman
unidades de datos empíricos más o menos independientes. Poseen determinados atributos y propiedades, los cuales son
susceptibles de diversos cambios en cuanto a cada atributo o propiedad y las relaciones que se establecen entre ellos.
Es necesario distinguir entre “unidades de observación “y “unidades de análisis”. En la investigación social, la unidad de
observación puede ser un sujeto, pero, las unidades de análisis nunca son los sujetos tomados individualmente, sino un conjunto de
sujetos, formado por ejemplo por: “los que votan a un determinado partido”, por “los que están a favor o en contra de”, “los que
comparten las ideas positivistas” etc.
Como ya hemos dicho las hipótesis expresan mediante términos lógicos, relaciones entre variables referentes a unidades de
observación determinadas. De las hipótesis se derivan las variables y en ellas se fundan la determinación del campo de investigación,
las informaciones a recoger y los métodos a aplicar.
Por variable entendemos cualquier característica o cualidad de la realidad que es susceptible de asumir diferentes valores,
es decir, que puede variar, aunque para un objeto determinado que se considere pueda tener un valor fijo. Cuando nos referimos a
una característica estamos hablando de una cualidad que pueda tener el objeto de estudio, pero nunca del objeto mismo. Por
ejemplo: Una mesa no es una variable, pero si nos referimos a la altura de la mesa esta característica constituye una variable, que
puede tener diversos valores o que puede variar de un caso a otro.
Al hablar de valor, utilizamos el término en un sentido amplio y no reducido al de magnitud numérica, y en éste sentido se
distingue entre variables cuantitativas y cualitativas.
Las variables presentan las siguientes particularidades:
 Son características observables de algo.
 Son susceptibles de cambio o variación con relación al mismo u otro objeto.
 Se presentan a la observación vinculadas en su variación unas a otras, según diversos tipos de relaciones.
 La variable es un aspecto del objeto capaz de asumir diferentes valores, a los cuales se denominan categorías.
 El marco teórico guía la selección de atributos o variables, que no refieren a la totalidad del objeto de estudio sino a algunas
propiedades consideradas estratégicas.
 La construcción de un sistema de categorías dependen de las decisiones teóricas y empíricas que realiza el investigador. Un
sistema de categorías debe ser exhaustivo, contener categorías mutuamente excluyentes y ser pertinente para el universo
que se está estudiando.
Las variables pueden clasificarse de distintas manera. Un modo posible de clasificación es:
Según su naturaleza
 Cualitativas: sus elementos de variación no es susceptible de medición numérica. Ej. Sexo
 Cuantitativas: sus propiedades se presentan en diversos grados de intensidad y tienen un carácter numérico. Ej. Nivel de
ingresos, deserción escolar.
Por el tipo de unidad de análisis
 Individuales (ej. posición en la familia, sexo, edad, etc)
 Agregadas: porcentaje de votos, porcentaje de una clase social en una unidad geográfica
Por el nivel de abstracción
 Generales: se refieren a realidades no inmediatamente medibles
 Intermedias: expresan aspectos parciales de las variables generales pero más concretas y cercanas a la realidad.
 Indicadoras o empíricas: representan los aspectos más concretos y cercanos a la realidad.
Por la escala o nivel de medición
 Nominales: comprenden la distinción entre diversas categorías, sin implicar ningún orden entre ellas.
 Ordinales: implican orden entre sus categorías, pero no grado de distancia iguales entre ellas.
 De intervalo: suponen un orden y grado de distancia igual entre las diversas categorías, su origen es convencional no
natural. De razón; comprenden a su vez los aspectos de distinción, orden, distancia y origen natural.
Por su status teórico metodológico en las relaciones causales.
 Dependientes: reciben este nombre las variables a explicar, o sea el objeto de investigación que se trata de explicar en
función de otros elementos. Ej. Evaluación del sistema educativo sus partes y roles.
 Independientes: las variables explicativas o sea las partes o elementos susceptibles de explicar las variables dependientes.
Ej. Educación formal
 Intermedias o intervinientes: cuando en el análisis de la relación causa-efecto, se introduce una o más variables de enlace
interpretativo entre las variables dependientes e independientes. Están vinculadas funcionalmente a la variable
Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 26
dependiente e independiente y producen un efecto en la relación existente entre esas variables. Ej. Actitudes con respecto
a la educación formal
Las variables teóricas o conceptos pueden presentar distintos niveles de abstracción y en consecuencia diferentes
dificultades para su medición. El proceso de pasaje de las variables generales a las intermedias y de éstas a los indicadores con el
objeto de transformar las variables generales a inmediatamente operativas se denomina operativización de las variables.
En este procedimiento se pueden distinguir los siguientes pasos:
1. Representación del concepto de variable: implica la definición de la variable, de modo que resulten expresadas en una
noción teórica los rasgos principales que presenta el objeto a estudiar.
2. Especificación del concepto encontrado: involucra el análisis de los aspectos y dimensiones aplicadas en la representación
del concepto de la variable, es decir la especificación de los aspectos que aluden al contenido del concepto.
3. Elección de indicadores o circunstancias empíricas concretas: implica llevar la concreción hasta su límite máximo, buscando
todos los indicios que en la realidad se puedan considerar como muestra de la dimensión de que se trata. Por ejemplo: una
dimensión de la variable “clase social” es la “posesión de los medios de producción” y como indicadores de variable se
pueden tomar:” las fuentes de rentas” y”la acumulación de los medios de producción”.
4. Construcción de índices: una vez seleccionados los indicadores que parezcan mas importantes y aptos para la investigación,
es normal que no se pueda asignar a todos la misma importancia. De allí la necesidad de construir un índice que agrupe en
una medida común todos los indicadores referentes a una dimensión, mediante la asignación de un valor a cada uno de
ellos de acuerdo a su importancia. Para integrar varios indicadores a un índice, estos deben tener entre sí dependencia
teórica. Los instrumentos de medición que se utilizan generalmente en ciencias sociales son los índices sumatorios (nivel
económico) tipologías (tipos de hogar) escala para la medición de actitudes.

Formulación de objetivos
Los objetivos son los cimientos en los que se apoya una investigación, nos permite señalar hacia donde apunta nuestra
investigación. Para formular de manera adecuada los objetivos hay que tener presente:
 La diferencia entre objeto/ tema de investigación y los objetivos.
 Incluir en los objetivos solo los conceptos definidos en el marco teórico
 Tener en cuenta la delimitación espacio- temporal fijada en el objeto.
 Diferenciar entre objetivos generales y específicos
 No confundir los objetivos con los pasos a seguir –planificación de actividades- para llevar adelante la investigación.
 Elegir apropiadamente los verbos con los cuales se expresan los objetivos.
Esta última recomendación tiene mucha importancia ya que no todos los verbos que se pueden utilizar tienen el mismo
significado. Es un error común utilizar de modo distinto verbos como explicar, comprender, analizar, etc. , para no confundir el
sentido que tienen cada verbo en relación a las operaciones del pensamiento a los que ellos hacen referencia, recordemos que:

Reconocer Son operaciones de un grado de abstracción relativamente bajo que aluden a símbolos cuyos referentes son
Distinguir identificables, por lo general se utilizan para dar cuenta de los indicadores, sin embargo recordemos que
Enumerar requieren una esclarecimiento mínimo de las nociones involucradas.
Identificar
Describir significa caracterizar un fenómeno o acontecimiento haciendo referencia a sus distintas partes,
cualidades o atributos. La descripción científica no implica realizar un inventario de hechos datos e
Describir información, sino expresar ordenadamente los datos de lo más general a lo más particular o viceversa. Una
vez que se ha definido el objeto de investigación la descripción del mismo hace referencia a los aspectos
más relevantes en función de la perspectiva de análisis que se ha elegido. La descripción tiene que ser
expresada en un lenguaje lo más preciso posible, tratando de excluir afirmaciones valorativas o expresiones
vagas.
Significa fijar la atención en dos o más objetos para descubrir sus relaciones o discernir entre semejanzas y
diferencias.
Comparar La operación de comparar implica establecer semejanzas y/o diferencias. Se establecen semejanzas
cuando de los hechos u acontecimientos se hace resaltar lo similar. Se distingue cuando se destacan las
diferencias.
Es importante diferenciar entre equiparar, que hace referencia a lo igual e idéntico y expresa una relación
de identidad con comparar que expresa relaciones de analogías y diferencias.
La comparación que establece relaciones análogas entre los hechos acentúan las semejanzas, pero hay que
tener cuidado que las mismas sean adecuadas para que no caer en analogías no pertinentes o figurativas.
Clasificar implica ordenar o disponer por clase, lo que permite establecer tipologías y categorías. Puede
Clasificar considerarse como una extensión de la comparación en que uno busca las semejanzas y diferencias.
Clasificar es entonces agrupar objetos, discriminándolos de un conjunto, en subconjuntos de acuerdos a
ciertas similitudes, características, cualidades o propiedades en común. Los grupos pueden ser comparados
e incluidos en sistemas mayores. Un ejemplo de esta operación es el proceso taxonómico o el
establecimiento de tipologías.
Es importante tener en cuenta que una clasificación debe contar al menos dos requisitos. Primero, se debe
mantener un criterio de clasificación a lo largo de todo el proceso clasificatorio. Segundo, las clases
discriminadas deben ser mutuamente excluyentes y conjuntamente exhaustivas, todo elemento del
universo del discurso debe pertenecer a una y solo a una de las clases. Tener en cuenta estos dos requisitos
es imprescindible, para evitar confusiones e inconsistencias en la clasificación.
Analizar Significa la distinción y separación de las partes de un todo hasta llegar a conocer sus principios o
elementos.
Significa la composición de un todo a partir de la reunión de sus partes. En la investigación hace referencia a
Sintetizar discernir y evaluar para tomar decisiones sobre lo que se incluye y lo que se deja afuera, organizando los
conceptos principales.
Explicar es responder a la pregunta por qué algo es o se presenta de determinada manera. Explicar es
subsumir, incorporar un hecho bajo un enunciado general. Ya sabemos que hay diferentes tipos de
Explicar explicación. A veces, podemos pedir la explicación de un ley a veces preguntamos por sucesos, estados de
cosas o hechos, y tratamos de explicarlos. Hay hechos singulares y también hechos generales como los que
Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 27
describe una ley. O sea que podemos explicar tanto leyes como hechos singulares.
Interpretar Implica realizar referencias y generalizaciones, es añadir sentido, leer entre líneas, entender el material
Comprender dado comprender los datos, extraer conclusiones, extraer deducciones a partir de los datos.

Es importante entonces tener en claro el sentido con el que vamos a utilizar los verbos en una investigación. Por ejemplo
cuando utilizo el verbo comprender, este refiere a una disposición del investigador para captar lo subjetivo, la explicación se orienta a
la búsqueda de causas o razones y motivos que producen determinados hechos, analizar se utiliza para dar cuenta del “por que” o
“como”. Si el investigador cree necesario se puede en el objetivo dar cuenta de dos procesos que pueden llevarse a cabo
simultáneamente, por ejemplo “analizar comparativamente”.
Los objetivos constituyen una construcción del investigador, mediante los cuales se explicita el modo de abordaje de un
objeto de investigación y tiene que ser coherente con el marco teórico seleccionado.
Es importante distinguir entre objetivos generales y específicos, los primeros permiten focalizar la investigación y los
segundos se deducen de los generales y tienen que guardar conexión con los mismos.
Catalina Wainerman (1999) sostiene que los errores más comunes en la formulación de objetivos que se cometen al iniciarse
en investigación son:
 Formular un objetivo tan amplio que no es susceptible de ser investigado.
 Plantear objetivos específicos no incluidos en el general o que parecen pertenecer a otra investigación.
 Plantear objetivos que no son posibles de cumplir por que no existen datos, o no están disponibles.
 Confundir entre la producción de conocimiento científico y planes de acción.
 Plantear objetivos de corte explicativo sin haber planteado una descripción del fenómeno a investigar.
Nosotros agregamos, a partir de nuestra experiencia, que son frecuentes los errores de nuestros estudiantes en la
formulación de objetivos en relación a:
 Plantear objetivos que no responden a la delimitación del objeto de estudio, por lo que a menudo se produce un
“deslizamiento del objeto de estudio”.
 Plantear objetivos que no guardan relación con la dimensión epistemológica, principalmente con las preguntas realizadas al
objeto, con el marco teórico seleccionado, con las hipótesis planteadas.
 Plantear objetivos desvinculados de la dimensión metodológica y los procedimientos a llevar a cabo para alcanzar esos
objetivos en la investigación.
Por último es preciso recordar que los objetivos expresan la coherencia entre todas las dimensiones del diseño de
investigación.

UNIDAD 6
El método científico
Dr. Ezequiel Ander-Egg (Universidad Nacional de Cuyo - UNESCO)

1. Las primeras preocupaciones acerca de los métodos


Desde los comienzos del siglo XVII, los problemas metodológicos o —para ser más precisos— las cuestiones concernientes a
la metodología comenzaron a adquirir importancia. En ese entonces, como consecuencia de la gran expansión y progreso de las
ciencias, se hizo necesario desarrollar nuevos procedimientos e instrumentos para hallar caminos de acceso para un mejor
conocimiento de la realidad. Por ello, el problema que se plantearon algunas de las mentes más lúcidas de la época fue el siguiente:
¿cuáles son los procedimientos más adecuados para la adquisición de conocimientos científicos?
Precisamente fue éste uno de los problemas básicos que preocupó a Bacon y a Descartes cuando plantearon la cuestión “del
mejor camino para llegar a un conocimiento efectivo y a la vez riguroso de la naturaleza”, y para encontrar nuevos procedimientos e
instrumentos que fueran vías de acceso a la realidad. Bacon renueva el método de abordaje a la realidad; su libro Novum Organum
constituye una doctrina que procura encontrar las vías más seguras de acceso a la realidad, de ahí que su autor lo llamase un ars
inveniendi.
Descartes, al proponer la duda metódica como punto de partida de toda estrategia de conocimiento de la realidad,
cuestiona las vías tradicionales de abordaje de la realidad. Pero fue Galileo —siglo XVII— quien inauguró lo que en sentido estricto
hoy se denomina “método científico”, no tanto por lo que escribió sobre e tema, sino por su modo de proceder en el estudio de la
realidad. Bacon y Descartes fueron quienes problematizaron, por primera vez, las cuestiones concernientes al método de forma
expresa y sistemática.
Tradicionalmente, la metodología era una rama de la lógica encargada del estudio sistemático de los principios que guían la
investigación científica. En la actualidad, ha perdido ese carácter normativo como fundamentación teórica de los métodos, para
ceñirse al estudio de los procedimientos utilizados por los métodos y que han sido formulados explícitamente en orden a la
consecución de un objetivo; estudia, asimismo, los supuestos que subyacen en la formulación de los métodos.

2. Significado y alcance de la metodología en cuanto estudio de los métodos


Si antes la metodología era fundamentalmente una parte de la lógica, ahora es básicamente una praxeo-lógica. De ahí que,
cuando se hace referencia a la metodología (como estudio del método), se suele utilizar este término con dos alcances diferentes:
 En unos casos, se designa el estudio de los supuestos ontológicos, lógicos, gnoseológicos, epislernológicos, semánticos,
paradigmáticos o modelísticos que subyacen en la formulación de los procedimientos y los procesos que ordenan una
actividad establecida de manera explícita y repetible con el propósito de lograr algo.
 En otros casos, se alude al estudio formal de los métodos en sí, en cuanto procedimiento o reglas que deben seguirse en
una ciencia, praxis o arte. Se trata del estudio del conjunto de actividades intelectuales que, con prescindencia de los
contenidos específicos, establece los procedimientos lógicos, formas de razonar, operaciones y reglas que, de una manera
ordenada y sistemática, deben seguirse para lograr un fin dado o resultado. Aplicado el concepto de método en las ciencias
humanas, este fin o resultado puede ser el conocer y/o el actuar sobre un aspecto o fragmento de la realidad.

3. Los alcances principales de la palabra “método”


Etimología y definición de la palabra “método”
Si analizamos etimológicamente la palabra “método”, vemos que deriva de las raíces griegas “metá” y “odos”. Metá (“hacia”,
“a lo largo”) es una preposición que da idea de movimiento, y odos significa “camino”. Por esto, en su estructura verbal, la palabra
“método” quiere decir “camino hacia algo”, “persecución”, o sea, esfuerzo para alcanzar un fin o realizar una búsqueda. De ahí que el
Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 28
método pueda definirse como: el camino a seguir orientado por un conjunto de reglas y un orden de operaciones y procedimientos
de los que se vale una ciencia, praxis o arte para alcanzar determinados resultados.

La diversidad de métodos
La diversidad de los métodos se deriva de la naturaleza del fenómeno o hecho que se va a estudiar. Sin embargo, no hay que
incurrir en el error de pensar que, para estudiar cada hecho o fenómeno, existe un método único. Sí puede afirmarse, en cambio, que
entre todos los métodos hay uno más adecuado para el fin propuesto. Tampoco debe pensarse que los métodos son totalmente
transferibles como, por ejemplo, que los métodos de las ciencias naturales puedan utilizarse, sin más, en las ciencias sociales. Eso no
implica que no haya métodos y procedimientos que no sean válidos para diferentes disciplinas en el campo de las ciencias humanas,
como queda claramente expresado en el volumen IV de esta obra.
Ahora bien, la noción de “método” cubre varias significaciones. En primer lugar, se habla de “método” en sentido filosófico;
se trata de la acepción más general y global del término, y con ella se hace referencia al conjunto de actividades intelectuales que —
con prescindencia de los contenidos específicos— establece los procedimientos lógicos, reglas, formas de razonar, etc., que permiten
el acceso a la realidad que se quiere captar. A este nivel se habla de diferentes métodos: intuitivo, dialéctico, trascendental, histórico,
comparativo, fenomenológico, axiomático, reductivo, genético, formativo, por demostración, por definición, inductivo, deductivo,
formalista, analítico, sintético, experimental, etc. Según las escuelas filosóficas, los métodos son reducidos a algunos de los que
acabamos de mencionar: hermenéutico, lingüístico, empírico-analítico, fenomenológico, dialéctico, crítico-racional, etc.
Digamos —como otro aspecto a considerar para precisar el concepto de método— que éste también debe considerarse
como ligado con la naturaleza del hecho o fenómeno que se estudia, o sea, a un dominio específico o particular. Así, se habla del
método de la física, del método de la biología, del método de la sociología y, a nivel de las tecnologías sociales, del método o de los
métodos de trabajo social, de acción social, de animación cultural, etc. Cada uno de estos dominios comporta objetivos específicos y
una manera de proceder que le es propia. Ningún método es indiferente al objeto concreto que se aplica. De ahí que la aspiración de
un método científico aplicable a todos los fenómenos sea sólo eso, una aspiración. No obstante, puede afirmarse que los métodos
están emparentados entre sí y que existe una serie de principios y requisitos básicos a todo método que quiera ser científico.
Para una mejor comprensión de lo que son y no son los métodos, digámoslo una vez más: ellos ayudan a una mejor
utilización de los modos y los medios para acceder a un mejor conocimiento de la realidad, a fijar de antemano una manera de
actuar racional y eficaz, a operar sobre la misma realidad y a evaluar los resultados de la acción. Pero, por sí mismo, ningún método
lleva al conocimiento, a la acción más eficaz, ni a la manera de evaluar los resultados. Un método es una guía, un camino, un modo
de aproximación, y no un conjunto de certezas apodípticas, ya sea en relación con la producción de conocimientos o como
procedimientos que deben seguirse para llevar a cabo un conjunto de acciones de cara al logro de objetivos o resultados concretos.
Ningún método es un camino infalible; más aún, en ciertas circunstancias, es necesario buscar nuevos métodos para el progreso
científico. Si siempre se utilizaran los mismos procedimientos, se podría producir un estancamiento en el modo de adquirir
conocimientos. En otras palabras, es lo que los metodólogos expresan diciendo “que la relación método-objetivo, método-fin, no es
unívoca sino aleatoria”. En última instancia, como dice Popper, un método es un modo de “ensayar posibles soluciones para unos
problemas”.
Entendida la metodología con el segundo de los alcances antes indicados, la palabra “método” se puede utilizar con un
doble significado:
 Como estrategia cognitiva. En este caso, el método consiste en aplicar una serie de procedimientos lógicos, sistematizados
de tal manera que permitan estudiar —con una fundamentación científica— hechos, fenómenos, acontecimientos y
procesos acerca de los cuales se quiere tener un mayor conocimiento.
 Como estrategia de acción. El método hace referencia a reglas prescriptivas y a una serie de procedimientos operativos que
orientan las actividades prácticas traducidas en actividades humanas, cuya intencionalidad es la de transformar una
determinada situación social.
En el primero de los casos, se alude a los métodos de investigación social, y en el otro, a los métodos de intervención
social. Esta distinción y diferenciación no implica que no existan elementos que se entrecruzan en uno y otro de estos métodos. Así,
por ejemplo, no hay ninguna metodología de intervención (el método considerado como estrategia de acción) que no recurra a
métodos y procedimientos para adquirir conocimientos sobre la realidad, que sirven o son necesarios para proporcionar una mejor
comprensión de ésta con el propósito de realizar aplicaciones prácticas basadas en dichos conocimientos.
Por lo que se refiere al término “estrategia”, en ambos casos se utiliza en sentido lato, es decir, como arte de combinar,
distribuir y realizar acciones de cara al logro de determinados objetivos. En el caso de los métodos, este objetivo —como ya se dijo—
es para adquirir conocimientos o para actuar sobre la realidad social. Si afinamos el análisis acerca del modo de desarrollar una
intervención social, existe también (al menos en un momento o fase) una estrategia cognitiva, ya que para actuar se debe tener un
cierto conocimiento de esa parte o fragmento de la realidad que es objeto de intervención. Dicho en otras palabras: todo método de
intervención social supone o exige conocer para actuar. Pero el énfasis o propósito principal es el de actuar o intervenir con el fin de
introducir cambios, innovaciones o mantener una situación. Con esta matización nos parece válido hablar de métodos de
intervención social como estrategia de acción, ya que “el conocimiento es principalmente un medio que hay que aplicar para alcanzar
ciertos fines prácticos”; de ahí resulta la diferencia con las estrategias cognitivas, cuyo propósito principal es el de adquirir
conocimiento.
A lo largo de este libro —que es un texto sobre métodos y técnicas de investigación social— nos vamos a referir al método
—o a los métodos— en cuanto a estrategia cognitiva.

4. Las técnicas como procedimientos que hacen operativos los métodos


La palabra “técnica” proviene del griego technikós, que hace referencia a un arte, y del vocablo techne, que significa aquel
“saber” (habilidad o arte de hacer) que permite obtener o producir algo. Modernamente, la palabra ha evolucionado de la
concepción griega inicial, puesto que comporta otras dimensiones. La acepción corriente y más generalizada hoy alude al “conjunto
de procedimientos y recursos de los que se sirve una ciencia, un arte, un oficio o una actividad intelectual”.
Dentro del contexto del tema que estamos analizando, cabe señalar la relación que existe entre las técnicas y los métodos.
El método no basta ni lo es todo; se necesitan procedimientos y medios que “traduzcan” el método a nivel de reglas prácticas
aplicadas. Es lo que hoy se denominan (dentro de nuestro campo) las técnicas de investigación social. Éstas, como los métodos, son
respuestas al “cómo hacer” para alcanzar un fin o resultado propuesto, pero están al servicio de los métodos, a modo de dispositivos
auxiliares que permiten la aplicación del método por medio de elementos prácticos, concretos y adaptados a un objeto bien
definido. Nunca las técnicas se han de considerar aisladamente en su mero carácter instrumental; han de estar siempre articuladas y
al servicio de los métodos. Cuando las técnicas o procedimientos se utilizan de manera aislada, se corre el riesgo de caer en una
concepción tecnocrática de la investigación social o en una especie de fetichismo metodológico.

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 29


Ahora bien, si el método es un camino o procedimiento general del conocimiento científico, las técnicas son los
procedimientos de actuación preestablecidos que deben seguirse en un cierto orden para recorrer las diferentes fases del método
científico. El alcance que aquí le damos a la palabra “técnica” es el propuesto por el sociólogo Alfred Espinas, designando con esta
palabra —como lo hacían los griegos— las prácticas conscientes y reflexivas, en cierto grado en oposición con las prácticas simples o
costumbres que se establecen espontáneamente con anterioridad a todo análisis.2 De ahí que ciertas técnicas, cuando no son
utilizadas de forma rutinaria, lleguen a ser verdaderos instrumento de ruptura con el conocimiento espontáneo para la construcción
del conocimiento científico, mediante la utilización consciente de procedimientos derivados de los métodos, la teoría y la
experiencia.
Después de lo dicho precedentemente, cabe preguntarse: ¿cuál es la relación que existe entre método y técnica? Mientras
las técnicas tienen un carácter práctico y operativo, los métodos se diferencian de ellas por su carácter más global y de coordinación
de operaciones. Las técnicas se engloban dentro de un método y, a la inversa, un método comporta el uso de diferentes técnicas; sin
embargo, en la práctica de determinadas tecnologías sociales, no siempre resulta fácil delimitar claramente las fronteras que separan
los métodos de las técnicas. Lo que está bastante claro en el pensamiento actual es la estrecha relación que existe entre el método y
las técnicas, y entre las ciencias y la tecnología.
Podríamos resumir todo lo concerniente a la comparación y las relaciones entre metodología, método y técnica, en las
siguientes ideas:
 La metodología hace referencia al estudio de los métodos y de los supuestos subyacentes en éstos.
 El método puede expresarse como una forma de estrategia cognitiva (para adquirir conocimientos) o como estrategia de
acción (que oriente de manera práctica las formas de intervención social). En uno y otro caso son un conjunto de reglas,
procedimientos y actividades orientadas al logro de objetivos.
 Las técnicas son los procedimientos o conjunto de actuaciones que hacen operativos a los métodos; están siempre al
servicio de un método.
 Un método se basa en una serie de reglas o procedimientos generales de carácter abierto; las técnicas son un conjunto de
actuaciones pre-establecidas que tienen un carácter más rígido y cerrado.
Abundando en la idea ya expuesta acerca de la validez relativa de los métodos y las técnicas, recordamos con Bunge que
ningún método o técnica de investigación es “exhaustiva o infalible. No basta leerlas en un manual, hay que vivirlas para
comprenderlas. Ni dan resultado todas las veces. El que resulten depende no sólo de la táctica o método, sino también de la elección
del problema, de los medios (conceptuales y empíricos) disponibles y, en menor medida, del talento del investigador. El método no
suple el talento, sino que lo ayuda”.

5. Características del método científico


El modo de conocer y proceder que tiene la ciencia se ha dado en llamar método científico. Ahora bien, este método tiene
algunas características que suelen considerarse esenciales. A continuación señalamos las más importantes, entendidas cada una de
ellas en conexión y armonía con las otras.
a) Es fáctico en el sentido de que los hechos son su fuente de información y de respuesta. Sin embargo, aun cuando siempre
tenga una referencia empírica, el método científico va más allá de los datos empíricos, puesto que la interpretación de los
datos se hace desde un determinado marco o referente teórico que, a su vez, se apoya en supuestos meta-teóricos.
b) Trasciende los hechos: Si bien el método científico parte del conocimiento de los hechos particulares, no se detiene en
ellos: mediante un “salto del nivel observacional al teórico”, los trasciende. El científico no se aleja de los hechos y
fenómenos, pero los trasciende problematizándolos, de modo que puedan ir más allá de las simples apariencias. Se trata de
conocer, comprender y explicar los hechos, no de describirlos. Según la conocida y repetida frase de Huxley, “aquellos que
renuncian a ir más allá de los hechos raramente obtienen otra cosa que los hechos”.
c) Se atiene a reglas formalizadas por las que se articula un conjunto de operaciones y procedimientos establecidos de
antemano y que hay que realizar para alcanzar un resultado determinado. Si bien todo método tiene un fuerte énfasis en lo
procedimental, no por ello desecha o subestima la intuición y la imaginación a la que puede apelar el investigador.
d) Se vale de la comprobación empírica para formular respuestas a los problemas planteados y para apoyar sus propias
afirmaciones, exigiendo una constante confrontación con la realidad que lleva a la problematización aun de lo ya admitido.
La idea de verificación, estrechamente ligada con los principios empiristas, ha sido abandonada en la ciencia moderna. La
pretensión de verificar empíricamente todo enunciado científico, nos advierte Popper, llevaría a la muerte de la ciencia. Los
enunciados científicos sólo tienen un valor conjetural e hipotético y necesitan comprobación posterior. De ahí que no se
hable de verificación, sino de falsación. Todo enunciado científico tiene que ser contrastado de algún modo por la
experiencia, es decir, tiene que ser sometido a la comprobación empírica. “Ciertamente, sólo se admite un sistema como
empírico o científico si es capaz de ser contrastado por la experiencia... Un sistema empírico científico debe poder ser
refutado por la experiencia.”
e) Es objetivo, pero no como se había entendido: capacidad de captar la realidad en sí (la verdad fáctica), con prescindencia de
la escala de valores, la ideología y las creencias del científico, y de las condiciones temporo-espaciales en que se aplica el
método; la llamada objetividad en el uso del método se reduce —como dice Popper— “únicamente en la aproximación
crítica”. Expresado de otra manera, “la objetividad de la ciencia no es asunto individual de los diversos científicos, sino el
asunto social de su crítica recíproca”. Sin tener la petulante pretensión de corregir a Popper, he de manifestar que el
componente individual también tiene importancia en la objetividad, en la medida en que el investigador, como
sujeto/observador/conceptuador, debe alterar lo menos posible lo que observa, en cuanto su subjetividad también está en
juego.
f) Sus formulaciones son de tipo general. La cosa en particular o el hecho singular interesa “en la medida en que éste es
miembro de una clase o caso de una ley; más aún, presupone que todo hecho es clasificable y legal”. No se trata de que el
método científico “ignore la cosa individual o el hecho irrepetible; lo que ignora es el hecho aislado”,6 puesto que sus
enunciados son universales y expresan el comportamiento o la relación que guardan determinados fenómenos de una
manera regular e invariable.
g) Esta permanente confrontación hace que el método científico sea, además, autocorrectivo y progresivo; es autocorrectivo
en cuanto va rechazando, corrigiendo o ajustando las propias conclusiones en la medida en que nuevos datos demuestran la
existencia de algún error u omisión; en este sentido, la ciencia se construye también a partir del error y avanza cuando surge
una nueva teoría que supera la existente. Es progresivo ya que, al no tomar sus conclusiones como infalibles y finales, está
abierto a nuevos aportes y a la utilización de nuevos procedimientos y de nuevas técnicas. El método avanza por
aproximaciones sucesivas.

6. Pasos principales del método científico

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 30


Fundamentalmente, el método científico consiste en establecer unas reglas o procedimientos generales que, al formar parte
de una estrategia cognitiva, proporcionen una cierta garantía en la obtención de los resultados propuestos en la investigación.
Estos pasos operativos pueden resumirse —inspirados en Bunge— en los siguientes puntos:
 formular correctamente el problema;
 proponer una tentativa de explicación verosímil y contrastable con la experiencia;
 derivar consecuencias de estas suposiciones;
 elegir los instrumentos metodológicos para realizar la investigación;
 someter a prueba los instrumentos elegidos;
 obtener los datos que se buscan mediante la contrastación empírica;
 analizar e interpretar los datos y la información recogida;
 estimar la validez de los resultados obtenidos y determinar su ámbito de validez: hacer inferencias a partir de lo que se ha
observado o experimentado.
Debemos advertir que esta representación que acabamos de hacer no constituye una enumeración de todas las tareas que
comporta el proceso de investigación. Nunca el método científico se reduce a un orden cronológico de operaciones concretas. Los
pasos propuestos tienen, sobre todo, una finalidad pedagógica. En todo caso, se puede decir —a modo de resumen— que las reglas
del método científico “integran un sistema de normas basadas en, o al menos, compatibles con las leyes de la lógica y las leyes de la
ciencia, no sólo con los desiderata de la investigación”.

Lo que subyace en la formulación y aplicación de los métodos

1. Siete cuestiones fundamentales para comprender mejor la formulación y utilización de los métodos
Interesa destacar en este punto siete cuestiones fundamentales que hacen referencia tanto a la formulación de los métodos
como a su aplicación en cuanto forma de abordar la realidad. Veámoslo.
a. Todo método de investigación es, en su formulación, una reducción/simplificación de un proceso de estudio dentro de un
sector delimitado y determinado de la realidad social. Si el conocimiento, más que un “estado” (algo adquirido), es un “proceso”
(algo inacabado, en un hacerse permanente), tanto más lo es el método, que —como lo indica el origen de la palabra— es un
“camino hacia algo”. No es un camino errático o al azar, sino algo planeado en una determinada dirección, orientado al logro de un
objetivo, a través de una “estrategia útil para la frontera del saber”.
Esta direccionalidad formulada de antemano no se establece de manera rígida ni tampoco como un conjunto de fases
ligadas mecánicamente. Es un camino que hay que andar; por eso, en última instancia, el método de investigación que se aplica en
cada circunstancia es algo que se hace haciéndolo. Cuando se trata de un método de acción social, lo que éste ofrece es una
orientación constante para realizar acciones destinadas al logro de un objetivo, y no un conjunto de certezas prácticas apodícticas, es
decir, evidencias indiscutibles acerca de lo que se debe hacer.
Cuando se elabora un método, ya sea de investigación o de intervención social, se establecen los medios y los
procedimientos para alcanzar algo. Consecuentemente, esto supone formalizar un proceso considerado como válido para lograr el
objetivo propuesto. Sin embargo, como ya lo advertimos, la acción sobre la realidad, o el esfuerzo sistemático por tener un
conocimiento de ella, no tiene la simplicidad y la claridad de un proceso formalizado. Ésta es la razón por la cual decimos que el
método que se aplica en cada caso se formula y se realiza en su concreción, en el proceso mismo de actuación. Así, pues, por una
paradoja aparente, todo método de investigación o intervención social (que por su naturaleza es algo que preestablece cómo hay
que hacer) es —en su aplicación y en última instancia— un método emergente. Esto quiere decir que, a partir de los lineamientos
generales de actuación que se formulan cuando se elabora el diseño de investigación, lo que se hace realmente va surgiendo y
concretándose a medida que se van llevando a cabo las actividades. Y esto es así —entre otras cosas— porque la misma realidad
condiciona la aplicación del método y, como toda realidad social es cambiante, el método debe adaptarse a lo imprevisto, a lo
aleatorio, a las bifurcaciones que se presentan, y a la diversidad de nuevos hechos que pueden darse en cada coyuntura.
b. El tipo de abordaje (ap1oroach) de la realidad que tiene todo método de investigación social depende de cuatro factores
principales:
 De un marco de referencia que está más allá de la ciencia y del método, pero que da orientación e intencionalidad al
enfoque metodológico. Estos supuestos (ideológicos, filosóficos, paradigmáticos, etc.), que condicionan el modo de
abordaje de la realidad, se expresan en un sistema de ideas que dan una explicación de la sociedad, del hombre, del mundo
y del cosmos, y que apuntan a lo que debe ser. El cómo hacer de los métodos y las técnicas está orientado (explícita o
implícitamente) a los objetivos últimos, que no son otra cosa que la respuesta al para qué hacer.
 De los condicionamientos contextuales, según sea el campo de actuación y la circunstancia en que se aplica; ningún método
tiene una validez a-histórica y a-espacial. Esto significa que, en cada aplicación concreta, los métodos (sin perder lo que es
sustantivo en su enfoque) se adaptan y se re-crean según sea la circunstancia en que se aplican. Este adaptarse a situaciones
no predecibles, y a lo que surge de la aleatoriedad misma de la acción, exige la capacidad de combinar una direccionalidad
bien precisa y un aprender a andar a la deriva, pero sabiendo cuál es el puerto al que se quiere llegar. Ninguna metodología
(como tampoco ninguna teoría) se puede entender descontextualizada de los condicionamientos histórico-sociales y
culturales en la que surge y en la que se aplica.
 De la coherencia y la competencia (en lo humano, lo profesional, lo metodológico y lo ideológico) de quien o quienes aplican
el método. Conviene no olvidar, en ese punto, que el factor humano es “el instrumento de los instrumentos” de toda
metodología de investigación y de intervención social. No existen métodos, técnicas y procedimientos que estén más allá de
quienes lo aplican, que siempre son “participantes directos en los acontecimientos”.
 De la reacción de los actores sociales implicados: éstos, al expresar sus problemas, necesidades, centros de interés,
preocupaciones, etc., inciden en la aplicación concreta de los métodos y las técnicas, tanto más cuanto mayor es el grado de
participación que se da a la gente para llevar a cabo la investigación o una determinada acción social.
c. No existe —como lo advierte Miguel Beltrán— “algo que pueda ser llamado sin equivocídad el método científico, no sólo
porque la filosofía de la ciencia no ha alcanzado un suficiente grado de acuerdo al respecto, sino porque la práctica de la ciencia dista
de ser unánime; por otro lado, ‘al pluralismo cognitivo’ propio de las ciencias sociales..., corresponde un pluralismo metodológico”.
d. Este proceso de retroalimentación —entre los aspectos estrictamente metodológicos y la realidad concreta en que se
aplica— es tanto más fecundo cuanto mayores son la creatividad, el talento, la imaginación y el sentido de lo concreto que tiene
quien aplica el método, dando respuestas concretas a problemas concretos en situaciones concretas.
De ahí que plantear en abstracto el problema de “la mejor metodología para investigar o actuar” puede equipararse a la
pregunta a un maestro de ajedrez acerca de la mejor jugada que puede hacerse”. No se necesita ser un maestro en este juego para
saber que no existe “la mejor jugada”, si se la considera fuera de la situación de juego concreto y frente a un oponente concreto.

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 31


e. No tiene sentido pretender que un único método de investigación sea válido. No existe una metodología única; existen
diferentes propuestas metodológicas. Hacemos esta advertencia a modo de profiláctica de las pedanterías metodológicas de quienes
hacen gala de ofrecer la mejor receta o consideran tener la única propuesta válida. Por otra parte, los métodos de investigación —
como ya indicamos— están condicionados por la realidad histórica y espacial en que se aplican.
f. Del mismo modo que “la manera de conducir investigaciones científicas —como señala Bunge— no puede aprenderse
separadamente de éstas”,2 los métodos de intervención social no pueden formular- se separadamente de las prácticas concretas.
Cuando estos métodos se elaboran a partir de la pura consulta bibliográfica o como elucubraciones de gabinete, la
propuesta metodológica es una tarea de “corte y confección” de textos sobre epistemología, teoría revolucionaria y algo de ciencias
sociales. E) resultado de esta mezcla pseudocientífica, además de ser infecundo, sólo sirve para desorientar a quienes tienen
responsabilidades concretas y están en “la línea de fuego” en lo que a la aplicación de métodos de intervención se refiere. Quienes
están haciendo un trabajo social directo con la gente, al leer estas “metodologías” o “epistemologías”, experimentan su
“incapacidad” para aplicar esas “grandes formulaciones”, ignorando que quienes las proponen nunca las pusieron en práctica. El
papanatismo pseudocientífico y pseudo metodológico ha sido perjudicial para el desarrollo de los métodos y las técnicas de
intervención social. Tanto como las propuestas metodológicas de los que se limitan a decir que “el método de intervención social es
el método dialéctico...” y se quedan tan “frescos” como silo hubiesen explicado todo.
Otros, además, con no poca soberbia intelectual (que es lo más contrario a una actitud científica), se creen poseedores del
único y verdadero método... El basurero de la historia está repleto de grandiosas propuestas que jamás fueron llevadas a la práctica,
aunque hayan sido proclamadas como política, científica y epistemológicamente correctas.
g. Los métodos en las estrategias cognitivas no son ni prescripciones dogmáticas ni recetarios de actuación. Al ser este libro
sobre métodos de investigación social, quisiera hacer algunas reflexiones acerca de lo que implica, en la práctica, la aplicación de
estos métodos. Desearía, asimismo, que estas reflexiones sirviesen para evitar algunas formas de fetichismo metodológico que se
suelen encontrar con alguna frecuencia entre los “utilizadores” de métodos.
Ante todo, conviene tener en cuenta que nunca debe hacerse (o intentar hacer) tina aplicación “al pie de la letra” de ningún
método o técnica de investigación, puesto que ello no sirve para estudiar la realidad. La sumisión de lo real a lo metodológico (lo
mismo podríamos decir de la sumisión a una teoría y. peor aún, a una doctrina) conduce al desprecio de los hechos y los procesos
que se dan en esa realidad, y la realidad falsamente manejada siempre toma venganza. Por otra parte, no hay que ignorar la realidad
en su movimiento y en su dinámica, con todo lo que ella tiene de aleatorio, de azar y de incertidumbre; con todo lo que tiene de
desorden y de imprevisto. Toda aplicación rígida o mecánica de un método es un modo “no metodológico” de emplearlo. Entre el
método o los métodos utilizados —incluyendo las técnicas que comportan y la realidad en que se aplican—, existe siempre un hiato
o decalage que metodológicamente no se puede llenar. Para suplir este déficit, pueden ayudar la “imaginación sociológica” y la
“audacia en el conjeturar”.
La aplicación de un método, con todas las operaciones estratégicas que comporta (sean cognitivas o de actuación), nunca
puede aprehender la totalidad del porciúnculo o la parcela de la realidad en que se aplica. Como ya lo dijimos, el método que en
última instancia aplicamos es lo que hacemos recorriendo un camino para alcanzar determinadas metas y objetivos, pero el método
no asegura un camino infalible, aunque es el más seguro que conocemos.
De acuerdo con estas consideraciones, toda estrategia metodológica supone flexibilidad y adaptabilidad. Resulta de aquí
que los mismos procedimientos de actuación deben estar diseñados de tal forma que incluyan esa flexibilidad. No hay que quedar
aprisionados en reglas fijas. Ello, como diría Feyerabend, no sería realista y estaría viciado. No sería realista “puesto que tiene una
visión demasiado simple del talento de los hombres y de las circunstancias que lo animan”. Y estaría viciado “puesto que el intento
de fortalecer las reglas levantará indudablemente barreras a lo que los hombres podrían haber sido”. Por su parte, Bunge, desde otra
perspectiva epistemológica, nos advierte sobre “prescripciones metodológicas dogmáticas y estériles (y teóricamente injustificadas)”,
y nos sugiere lo que él llama la “única regla de oro del trabajo científico: audacia en el conjeturar, rigurosa prudencia en el someter a
contrastación las conjeturas”.
Un método no es una receta mágica. Más bien, es como una caja de herramientas, en la que se toma lo que sirve para cada
caso y para cada momento. Una herramienta se usa tanto cuanto se necesita para alcanzar determinados objetivos. Cuando una
herramienta no se utiliza, no se desecha por ese solo hecho; está ahí, como entre paréntesis, hasta nuevas circunstancias. Si una
herramienta nunca se utiliza, se puede presumir que es “descartable”. (Entre paréntesis, he de decir que eso es lo que pienso acerca
de muchas propuestas de métodos de investigación o de intervención social, muy sofisticadas, pero... que nunca se aplicaron.)
Seamos metódicos en nuestra forma de actuación, es decir, organizados, sistemáticos y lo más rigurosos posible, pero no
transformemos “los preceptos del método en recetas de cocina científica o en objetos de laboratorio”, como nos advierte Bourdieu,
para recomendamos luego: “Subordinemos el uso de las técnicas y los conceptos a un examen sobre las condiciones y los límites de
su validez, proscribamos la comodidad de una aplicación automática de procedimientos probados y señalemos que toda operación,
no importa cuán rutinaria y repetida sea, debe repensarse a sí misma en función del caso particular.”
A la luz de las consideraciones que hemos venido haciendo en diferentes partes de este trabajo, está claro que todo método
de investigación o de intervención social es una respuesta al cómo hacer. Síguese de aquí que lo básico es su carácter
instrumental/operativo. Esto es así pero, si nos quedásemos sólo en ello, daríamos consagración teórica a lo que Horckeimer llamó la
“razón instrumental” (preocupados tan sólo por resolver problemas técnicos de cómo hacer, sin detenerse a examinar la racionalidad
de los fines: el para qué hacer).
Tan importante corno saber investigar o actuar es saber para qué se investiga o actúa. Esto dista mucho de ser reconocido
por todas las metodologías. Para nosotros, no se pueden excluir los fines y la intencionalidad de la acción en ninguna metodología de
investigación o intervención social. Reivindicamos desde hace casi treinta años (y esta reivindicación la hemos compartido con otros)
la inclusión de los fines en el ámbito mismo de los métodos, especialmente los de intervención social. Toda praxis no sólo debe estar
orientada por una teoría sino también por valores. No hay asepsia valorativa en las técnicas y los procedimientos utilizados. Todo lo
referente a los fines humanos y a los valores forma parte y condiciona los métodos y las técnicas de intervención social.
Y, si hay un valor central que ha de orientar toda metodología de investigación y de intervención social, es que ésta se realiza
y operacionaliza a partir del respeto absoluto a la dignidad que toda persona tiene. Con esto queremos decir que podernos intervenir
—que debemos intervenir— en y sobre la realidad, dentro de un límite irrebasable: nada debe afectar o atentar la dignidad humana
de aquellos con quienes trabajamos. Nada, ni nadie, otorga al investigador, el derecho a utilizar a la gente corno conejillos de India.

2. El trasfondo oculto en la formulación y aplicación de métodos


Tanto en la formulación como en la aplicación de los métodos, existen una serie de trasfondos no siempre explícitos. Toda
metodología desborda los problemas propiamente metodológicos, pues lleva implícitas cuestiones de carácter epistemológico,
ontológico, lógico, paradigmático, así como una cosmovisión o filosofía subyacente, como también lo es la ideología del investigador,
en cuanto sistema de representaciones y significaciones. Quienes utilizan los métodos de investigación o de intervención social,
pocas veces son conscientes de ello. En este parágrafo, quisiera llamar la atención sobre estos aspectos que se “ocultan” detrás o

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 32


debajo (lo mismo da como queramos expresarlo), pero que tienen una influencia condicionante en la formulación y aplicación de los
métodos.
Hace más de medio siglo, John Maynard Keynes observaba que “muchos hombres prácticos... que se creen estar libres de
cualquier influencia intelectual, suelen ser esclavos de algún economista difunto”. Y, antes que Keynes, los tres grandes maestros de
la sospecha, Marx, Nietzsche y Freud, revelaban que, tras las pretendidas construcciones objetivas de racionalidad científica, se
ocultan la ideología de una clase, la moral de los sacerdotes o la estructura subyacente de algún mito personal o colectivo. Todas
estas interpretaciones son discutidas y discutibles, pero no es éste el lugar para analizarlas. Lo que nos importa señalar de manera
particular —y sobre esto creo que hay un acuerdo bastante generalizado— es que, subyaciendo a toda racionalidad científica y a
todas las formas de actuar, hay “marcos de referencia” que condicionan la forma de abordar los problemas, de proponer soluciones y
el modo de formular los métodos y técnicas utilizadas.
Si se me permite una digresión sobre este punto, viene al caso recordar lo que ocurre hoy en América latina, con los
políticos pragmáticos que se creen libres de ideología o de influencias filosóficas. Se dicen “realistas y prácticos”, pero su realismo y
practicidad son adaptarse a las situaciones tal como son y la forma en que se configura esta situación está pensada conforme con un
modelo o ideología. Por eso, sin saberlo, y hasta negándolo, son “esclavos” de modelos o supuestos de los que ni siquiera son
conscientes, que están subyaciendo e incidiendo en su manera de pensar y de hacer. Lo mismo ocurre, mutati mutandis, con todos
aquellos que realizan alguna práctica social y, al utilizar alguna metodología de intervención social, creen que su forma de actuar
tiene una objetividad aséptica.
Todos estamos condicionados en nuestro modo de ver la realidad y en nuestras prácticas concretas, como personas de una
época histórica determinada. También lo estamos por nuestras opciones apriorísticas de tipo ideológico y filosófico (es lo que a priori
llevamos en nuestro background, antes de realizar una investigación o de actuar sobre la realidad). En el trasfondo de nuestro pensar
y de nuestro actuar, está nuestra historia personal, nuestra biografía, siempre singular e incanjeable. Por otra parte, pensamos y
actuamos en un mundo o circunstancia en el cual nos movemos y somos y que, asimismo, nos comprende como vivencia. Como
seres humanos, hemos sido configurados por los códigos de civilización subyacente, que nos dan una manera de leer el espacio, el
tiempo, las relaciones persona-persona, persona-naturaleza y persona-trascendencia...
Como se puede advertir —y éste es el propósito central de nuestras consideraciones—, en toda nuestra manera de pensar y
actuar hay una especie de trasfondo oculto. Cuanto más lo desvelamos, mejor sabremos desde dónde interrogamos a la realidad y
desde qué presupuestos estamos actuando.
Aplicando todo esto a los métodos de investigación o de intervención social, hemos de señalar que, entre quienes los utilizan, muy
pocos saben o son conscientes de que su acción, su modo de hacer y su intencionalidad están afectados por cuestiones que no son
estrictamente metodológicas. Es lo que algunos denominan supuestos metateóricos (en el sentido de que subyacen a las mismas
formulaciones teóricas y metodológicas).
Estos elementos subyacentes pueden plantearse —de hecho se plantean— de maneras muy diferentes. Algunos lo hacen en
términos de ideología, otros de paradigma o de modelo, de cosmovisión o de supuestos filosóficos, o bien como trasfondo
ontológico, gnoseológico, lógico o epistemológico. Cualquiera sea la forma en que lo planteamos, estos elementos hacen referencia a
algún tipo de marco referencial o de trasfondo que iluminan (u oscurecen) nuestra cotidianidad, tanto en lo cognitivo como en la
práctica. Estos elementos organizan (o desorganizan), en el sentido que orientan (o desorientan) nuestra lectura de la realidad,
nuestro conocimiento empírico acumulado y sistematizado, y nuestra praxis.

a. La ideología como sistema de representaciones y significaciones


En América latina, cuando se alude a estos elementos subyacentes dentro de los métodos de intervención social, casi
siempre se hace referencia a la ideología, entendiéndose por tal el conjunto de creencias, opiniones e ideas que conforman la
conciencia social, bajo la forma de un sistema de representación mental y un conjunto de significaciones desde las cuales el individuo
filtra la percepción de la realidad. En cuanto sistema de representaciones y conjunto de significaciones, surge como respuesta a
cuestiones que los seres humanos se plantean en relación con sus intereses, aspiraciones e ideales ligados a sus condiciones de
existencia. Este sistema, que apunta a una interpretación global del mundo, orienta y justifica las acciones que se realizan, los
comportamientos prácticos, al mismo tiempo que proporciona normas de conducta.

b. La cosmovisión o filosofía subyacente


También se puede hablar de una o de la cosmovisión que subyace en los modos de pensar y que inciden en los modos de
actuar, aludiendo a los cinco elementos que la configuran: la idea que se tiene del hombre, de la sociedad, de la historia, del cosmos
y del principio y el fin de la cosmogénesis (esto último puede pensarse en términos de Dios, Tao, de alfa y omega, etc.). Según la
concepción que tengamos de cada uno de estos elementos, tendremos una forma de “ver” la realidad y de actuar sobre ella.
Con menos frecuencia se habla de filosofía subyacente, aunque esta expresión fue a veces utilizada en los años cincuenta y
sesenta. Cuando se habla de filosofía subyacente, se hace referencia a dos cuestiones diferentes: en un caso, se alude a valores,
derivando de ellos los postulados que dan intencionalidad normativa y pautas de actuación al propio quehacer profesional. Un
segundo alcance hace referencia a las formas profesionales de actuación social en su conjunto y a los principios que subyacen en
cada uno de los métodos de intervención en particular.

c. El paradigma como constelación subyacente o modelo de problemas y soluciones


En cuanto al paradigma, como elemento subyacente, el término suele utilizarse con los alcances más frecuentes que le da
Kuhn: como constelación de creencias, valores, técnicas, etc., que comparten los miembros de una comunidad científica, o bien
como modelo de problemas y soluciones.7 Con menos frecuencia, se utiliza con el significado que le da Morin, o sea, como un
“principio de distinciones! uniones/oposiciones fundamentales entre algunas nociones claves, que dirigen y ordenan el pensamiento,
es decir, la constitución de teorías y la producción de discursos”.8 El término “paradigma” se utiliza más bien entre los científicos
sociales o entre quienes tienen una mayor formación filosófica; es escasamente utilizado entre quienes están en el ámbito o campo
de la política social y de los servicios sociales, menos preocupados por los postulados o estructuras de racionalidad que subyacen en
sus prácticas profesionales.
El término “modelo” se emplea con más de un alcance: el más frecuente es para aludir al uso de un recurso e instrumento
útil que facilita la manipulación, interpretación y comprensión de una determinada clase de fenómenos o de contenidos complejos,
mediante la representación simplificada y global de los mismos. Pero también se lo emplea, y es el alcance que le damos en este
contexto, para designar un instrumento que se utiliza como recurso interpretativo del pensamiento y las prácticas de un determinado
cuerpo profesional con el fin de facilitar una descripción/explicación de las creencias, valores, técnicas, etc., que subyacen y
comparten los profesionales de ese campo de actuación, incluyendo los métodos de intervención que utilizan.

d. El trasfondo ontológico, gnoseotógico, lógico y epistemológico como aspectos implícitos de los métodos

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 33


Para ubicar el problema metodológico en un contexto de comprensión mucho más amplio, debemos tener en cuenta, por lo
menos, cuatro clases de implicaciones:
En primer lugar, existen implicaciones de carácter ontológico. Se refieren a la naturaleza del objeto social, o sea, a la clase de
realidad que es la realidad social; estas implicaciones condicionan todas las demás. “Si un método es, en efecto, un modo de
acercarse a la realidad, la concepción de la realidad será determinante para el método.”8 Esto es lo que hace Durkheim en su libro
Reglas del método sociológico, en el cual, antes de indagar el método que conviene para el estudio de los hechos sociales, establece
qué clase de realidad es un hecho social. Dicho brevemente, la cuestión ontológica consiste en establecer la naturaleza y la
especificidad de la realidad social.
También existen implicaciones de carácter gnoseológico o de teoría del conocimiento; éstas hacen referencia a las
posibilidades del conocimiento, su modo de producción y sus formas de validación, que establecen o determinan las relaciones entre
la realidad y el pensamiento o, más precisamente, entre el sujeto/observador/conceptuador y el objeto/observado/conceptuado, en
el acto mismo de conocer. También se trata de fundamentar aquello que permite decidir cuándo es posible aceptar una proposición
—o enunciado— como presumiblemente válido o, si se quiere, establecer cuándo un conocimiento está bien fundado. Para las
metodologías de investigación social, es de singular importancia —desde el punto de vista gnoseológico— establecer en qué forma
utilizar las diferentes modalidades de conocimiento (científico, intuición, sentido común, saber popular, etc.).
El trasfondo lógico hace referencia a los criterios que especifican las reglas y formas de razonamiento, y sirven de base
común para las formas del conocimiento en general y del conocimiento científico en particular. También, a las formas de
razonamiento que permite engendrar y hacer un discurso coherente, capaz de producir un conocimiento correcto.
Y, en cuanto al trasfondo de tipo epistemológico, hace referencia a los fundamentos de una ciencia o disciplina en particular
(su modo de producción, sus formas de validación y sus límites). Se establece cómo y cuándo puede generalizarse el conocimiento
científico, o formulaciones teóricas de una ciencia, examinando la legitimidad de sus postulados y no de sus resultados. El núcleo
central de la epistemología son los problemas referentes a la naturaleza, estructura y construcción de teorías científicas.

Digresión acerca de la importancia de los fundamentos en las ciencias sociales


En todas las ciencias las cuestiones básicas precedentemente señaladas son de gran importancia, siempre que haya
actividad científica real, como lo advierte Germani. De la respuesta que se dé a estas cuestiones depende la estructura de la ciencia,
sus límites, sus problemas, la conexión entre éstos, los métodos y, naturalmente, el progreso y los resultados científicos.
Durante siglos, muchas ciencias han trabajado sobre los mismos fundamentos hasta que —como lo indica Kuhn— tiene
lugar en su seno un cambio revolucionario, y el paradigma existente hasta ese momento es sustituido por otro nuevo.
Todas estas cuestiones referentes a los fundamentos, revisten una gran importancia. Si la sociología, por ejemplo, es todavía una
ciencia inmadura e inquieta, es porque no ha conseguido aún dar respuesta estable a estas cuestiones, y también —aunque parezca
paradójico— porque se han gastado muchos esfuerzos y energías en las “cuestiones previas”: en lugar de hacer sociología, se discutía
cómo se debe hacer sociología. En efecto, todo esto es útil cuando se aplica “a lo ya producido, al fruto de la experiencia científica tal
como se ha dado y se está dando en este momento. Se tratará siempre de un análisis crítico referido a un cuerpo que ya existe, y que
sólo en tanto existe puede ser tomado como objeto. Ahora bien, las discusiones epistemológicas que se realizan en ambientes
intelectuales en que existe ya una tradición y una actividad científica real, que ha alcanzado cierto volumen y que, sobre todo, posee
ya la capacidad de lo que podríamos denominar ‘desarrollo autosostenido’, adquieren un sentido completamente diferente del que
suelen recibir en aquellos lugares donde, por el contrario, la actividad científica concreta (productiva y no sólo crítica) no existe o es
apenas incipiente.
Todas estas cuestiones previas (en cuanto son anteriores o en cuanto subyacen como supuestos) a la formulación de los
métodos de investigación social no son un pasatiempo o entretenimiento que produce pura “metodologitis” (pasión desmedida por
los problemas del método), y que sólo sirve, corno consecuencia de sofisticaciones innecesarias para paralizar la investigación y/o la
acción. Por el contrario, si esto se hace con rigor, sería de gran utilidad para mejorar las formulaciones metodológicas, ya sea que
éstas se entiendan como estrategias cognitivas o estrategias de acción. En otras palabras: todos estos supuesto o trasfondos tienen
consecuencias directas en la formulación de los métodos y, obviamente, en la formulación de teorías.

ANDER-EGG, Ezequiel (2004), Métodos y Técnicas de la Investigación social II. La ciencia: su método y la expresión del
conocimiento científico, Lumen Hvmanitas, Buenos Aires

Capítulo 3. El método científico – Capítulo 4. Lo que subyace en la formulación y la aplicación de los métodos.

Dimensión de las técnicas de recolección y análisis de la información empírica


Dra. Mónica Anís – Dr. Mario Villegas (Universidad Nacional del Nordeste)

La construcción del dato científico


El dato científico es una construcción, una conjunción entre teoría empiria, representa una intencionalidad de análisis del
investigador. Su construcción se realiza desde la delimitación del objeto de investigación, a partir de la cual es conveniente
determinar de qué modo se efectuará la confrontación entre teoría y a la empiria.
Es importante tener presente que el dato científico enlaza un concepto (mediante la ejecución de procedimientos aplicable
a aspectos considerados observables de dichos conceptos) con un estado de cosas del mundo externo. Estos procedimientos de
enlace corresponde al conjunto de decisiones que el investigador toma en relación con la elección y aplicación de técnicas de
recolección y análisis de la información empírica.
Por ello, la decisión sobre el uso de las técnicas se apoya y debe ser coherente con la decisión acordada en la Dimensión
epistemológica que orienta sobre el tipo de información empírica que articula conceptos y observables. El uso de técnicas o
instrumentos para la recolección y análisis de la información tiene que guardar una correspondencia con el objeto, objetivo y
preguntas al problema de investigación. Hay que asegurarse que a través de las técnicas de obtención y análisis de la información se
puedan contestar las preguntas planteadas.

El análisis de datos

Por análisis de datos se entiende un conjunto de operaciones, reflexiones y comprobaciones que realizamos sobre los datos
en relación al problema de investigación.
Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 34
El carácter polisémico de los datos hace que el análisis sea dificultoso y complejo. No existen convenciones claras y
definidas que orienten sobre el modo de llevar a cabo éste examen, ya que el mismo es un proceso singular, creativo y dependiente
del objeto de investigación.
El análisis no constituye una fase final de la investigación posterior a la recogida de datos, sino que es un proceso de
progresiva construcción teórica. El análisis está presente cuando el investigador recoge datos en forma de notas, puesto que en ellas
suelen aparecer juicios, opiniones, dudas, reflexiones e interpretaciones que el investigador añade a la información descriptiva que
recoge. Las tareas y actividades en proceso de análisis se pueden nombran las siguientes:
Separación en unidades. Implica la segmentación en unidades de registro que resultan relevantes y significativas. Los criterios que
pueden tomarse para realizar esta segmentación pueden ser:
 Espaciales: líneas de texto, bloques de líneas páginas etc.
 Temporales: periodos temporales de minutos, horas y días.
 Temáticos: en función del tema abordado, considerando conversaciones, sucesos que ocurren en una situación estudiada.
Gramaticales: oraciones o párrafos. Conversacionales: declaraciones o turnos de la palabra cuando intervienen diferentes
sujetos en las entrevistas.
 Sociales: de acuerdo al rol social o status de los sujetos.
Identificación y clasificación de unidades. Es la actividad que realizamos cuando categorizamos y codificamos un conjunto de datos.
Consiste en examinar las unidades de datos para identificar en ellas determinados componentes temáticos que nos permitan
clasificarlas en una u otra categoría de contenido.
La categorización hace posible clasificar conceptualmente las unidades que son cubiertas por un mismo tópico. Las
categorías pueden referirse a situaciones, contextos, actividades, opiniones, métodos, estrategias procesos.
La codificación implica asignar a cada unidad un indicativo (código) propio de la categoría en la que la consideramos
incluida. El código sirve para indicar la categoría a la que pertenecen los datos, y pueden ser numerales o de palabras.
Las categorías pueden ser predefinidas por el investigador o surgir en la medida en que se analizan los datos. Por lo general,
se parte de categorías amplias definidas a priori, a partir de las cuales se van introduciendo modificaciones y ampliaciones que
permiten la adaptación al conjunto de datos al que están siendo aplicadas. Durante la codificación es posible constatar que
determinados códigos podrían haber sido agrupados en uno solo o por el contrario que cabría dividir uno de ellos en otros diversos,
que ciertas categorías podrían ser denominadas de otro modo o que podrían ser suprimidas.
Una recomendación para establecer un sistema de categorías es que la misma tenga los siguientes requisitos lógicos:
exhaustividad (cualquier unidad debe poder ser ubicada en alguna categoría), exclusión mutua (cada unidad se incluye en una sola
categorías) y un único principio clasificatorio (las categorías deben ser elaboradas desde un único criterio de ordenación y
clasificación).
Obtención de resultados y conclusiones. Llegar a conclusiones implica ensamblar en el análisis de nuevo los elementos diferentes
ciados en el proceso analítico para reconstruir un todo estructurado y significativo. Bajo la denominación de conclusiones aparecen
generalmente los resultados, los productos de investigación y la interpretación que de ellos hacemos.
Sin duda una de las principales herramientas intelectuales en el proceso de obtención de conclusiones es la comparación,
que permite destacar semejanzas y diferencias entre las unidades incluidas en la categoría y hace posible la formulación de sus
propiedades fundamentales, a partir de las cuales se puede llegar a una definición o verificación de esa categoría.

Principales técnicas de obtención y análisis de la información

La Encuesta
Permite la obtención de datos mediante la observación de los hechos, pero no directamente sino por manifestaciones de los
encuestados. Se trata de requerir información a un grupo socialmente significativo acerca del objeto o problemas de estudio, para
luego sacar las conclusiones que correspondan de los datos obtenidos. Se requiere para ello, un conocimiento profundo del
problema o contexto donde se aplica. El objetivo es obtener información estandarizada, sistemática u ordenada de las unidades de
análisis seleccionadas.
Las encuestas permiten agrupar datos en forma de cuadros estadísticos que hace accesible la medición de las variables
planteadas en la investigación. Resultan apropiadas para diseños de tipo descriptivos de aspectos estructurales, ya sea de
características sociodemográficas u opiniones acerca de un tema específico., pero son inapropiadas para profundizar aspectos
psicosociales o psicológicos. La lógica que utiliza es la verificación basada en la correlación estadística.
La información obtenida se restringe a la proporcionada por el individuo conforme a las opciones cerradas que brindan los
cuestionarios utilizados. Si bien permite abarcar un amplio abanico de cuestiones en un mismo estudio, posibilita la obtención de
grandes volúmenes de información y facilita la comparación de los resultados, la carencia de referencias contextuales por parte de
los individuos limita la interpretación de los datos.
En síntesis:

Características:
Son formularios de formato fijo. Implica pensar como traducir y operativizar los conceptos teóricos en preguntas
que permitan relevar información acerca del tema o cuestión de acuerdo al objeto de estudio.
Contiene: Las preguntas deben ser:
 Variables, referida a todo concepto capaz de asumir  Pertinentes al objeto de estudio
distintos valores de medición.  Exhaustivas, las respuestas deben incluir todos
 Dimensiones, aspectos de la variable que son los casos posibles de modo que ningún encuestado
importantes considerar para medirlas. pueda dejar de responder por no encontrar la
 Indicadores, variables que traducen a las primeras en respuesta.
el plano empírico.  Mutuamente excluyentes.
 Categorías. Diferentes grados o valores que pueden
asumir las variables.

Cuestionarios
Es un instrumento o técnica de información por excelencia en las investigaciones cuantitativa, puede usarse en la encuesta o en
las entrevistas formalizadas.
Su empleo es recomendable en aquellos casos en que es factible reunir de una sola vez un cierto número de personas (por
ejemplo, alumnos de una institución educativa, trabajadores de una empresa). También es recomendable cuando se trata de obtener

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 35


información sobre temas como problemas de sexo, experiencias con drogas, etc. en donde no es posible aplicar entrevistas ya que
la presencia de un entrevistador puede ocasionar omisiones o falsedades deliberadas. En síntesis, las preguntas pueden ser:
Según su función:
 Sustantivas: relacionadas directamente al terreno o cuestión central de la investigación.
 Filtro: previas para eliminar a los que no forman parte de la población seleccionada.
 De control o consistencia: para detectar la buena fe o tergiversaciones, fallos de memoria, exclusiones por estereotipos
dominantes. Preguntas similares en forma distinta.
 De alivio o amortiguadores: cuando el tema acarrea mucha tensión, formuladas de tal modo que reduzcan su brusquedad o
rudeza
Según su finalidad:
 Directas: las que indagan intenciones manifiestas.
 Indirectas: las que pretenden indagar intensiones no manifiestas, motivaciones o inconscientes
Según la contestación que admite el encuestado:
 Abiertas: se denominan también libres o no limitadas, el encuestado construye su respuesta con sus propias palabras,
diciendo lo que desea sobre la cuestión planteada y sin tener ningún limite en su respuesta.
 Cerradas: son las más básicas, generalmente dicotómicas y fáciles de preguntar, responder y tabular. En éste caso no hay
matices de respuestas ni posiciones intermedias. Se contesta por “si” o “no” y en último caso” no sé”.
 Categorizadas: son posibles cuando las respuestas pueden determinarse con anticipación. Presentan una serie de categorías
entre las cuales el encuestado debe elegir. Se excluye la categoría todos.
 Las categorías utilizadas pueden ser: nominales, ordinales o de jerarquía
Las categorías también pueden ser abiertas, se elaboran luego de haber obtenido la información. Se requiere de un trabajo
arduo de análisis de las respuestas obtenidas, es necesario clasificar las respuestas para obtener categorías homogéneas. Son
frecuentemente utilizadas en estudios exploratorios. Los encuestados son libres de responder como quieran, se privilegian sus
propias categorías, no se imponen modalidades de respuestas. Se necesita a posteriori la construcción de un código. Se obtienen de
las propias palabras de los encuestados son más difíciles de codificar. Las reglas básicas que deben cumplir son:
 No olvidar de analizar el significado de las no respuestas.
 Explicar la utilización de los datos
 Usar un lenguaje comprensible.
 Realizar un pre test antes de lanzar el cuestionario.

Muestreo Estadístico
En la aplicación en la investigación social se basa en la denominada Lógica de Lazarsfeld, que sostiene que los conceptos se
refieren a un conjunto complejo de fenómenos que explican regularidades observadas. Los componentes de un concepto pueden
llamarse aspectos o dimensiones, las cuales pueden medirse por un conjunto de indicadores entre los cuales pueden establecerse
correlaciones que indicarán en que medida afecta a cada a una.
En el muestreo estadístico la muestra puede tomarse al azar, puede ser al azar estratificada o puede tomarse una muestra
incidental.
Dentro del muestreo estadístico se puede trabajar con:
 El análisis lineal estadístico: a) Univariado: son medidas de tendencia central (media, mediana, modo) y de dispersión para
conocer el comportamiento de las variables. Se aplican según nivel de medición de las variables: nominal, ordinal, o de
intervalo; b) Bivariado: para el análisis de la asociación o correlación entre dos variable. Las medidas se seleccionan según el
nivel de medición de las variables c) Multivariado: por ejemplo el Path análisis o análisis de trayectorias.
 Análisis factorial: Método estadístico multivariado para determinar el número y naturaleza de un grupo de constructos que
están subyacentes en un conjunto de mediciones. Se entiende por constructo a un atributo para explicar un fenómeno que
se representan a través de variables artificiales construidas a partir de variables originales denominadas factores. Esta
técnica permite explicar fenómenos complejos en función de unas cuantas variables. Se trata de tener presente las múltiples
respuestas que pueden darse a una misma pregunta, cuando se seleccionan las respuestas en función a algo común se habla
de factores.
 Análisis Censal: Un censo puede utilizarse como fuente de datos agregados o para hacer cierta descripción. El análisis censal
puede llevar a un intento de comprensión de los datos a posteriori. En muchas investigaciones se usa para seleccionar algo
en base a criterios cualitativos. En este caso puede lograrse una lógica combinada cuanti- cuali, siempre que se entrelacen
los dos momentos de la investigación en los cuales se plantearon permanentemente diferentes objetivos del análisis censal
cuantitativo y de las trayectorias de vida de los personajes seleccionados puede surgir una combinación, también puede
darse que de un análisis cualitativo surjan preguntas cuantitativas. Se basan en los criterios de: Confiabilidad y Validación
estadística

La Entrevista
Supone una interacción entre entrevistador y entrevistado, que irá produciendo un relato en el cual están comprometidos
las subjetividades. Es una forma de interacción social, el investigador formula preguntas a las personas capaces de aportarle datos de
su interés, estableciendo un diálogo. Es una conversación sistematizada cuyo objetivo es obtener, recuperar y registrar las
experiencias de vida conservadas en la memoria de la gente. Su ventaja es que son los mismos actores sociales quienes proporcionan
los datos relativos a sus conductas, opiniones, deseos, expectativas. Cada investigador realiza una entrevista diferente según su
sensibilidad y conocimiento sobre el tema y según el contexto espacio temporal en la que la misma es realizada.
Podemos hablar de diferentes tipos de entrevistas:
 Estructuradas: son aquellas que predeterminan en mayor medida las respuestas a obtener. Se desarrollan en base a un
listado fijo de preguntas.
 No estructuradas o informales: discurren de un modo más espontáneo y libre, no se sujetan a un canon preestablecido.
Dentro de ellas podemos encontrar:
 Entrevistas abiertas: son aquellas que no se reducen a un esquema previo, se trata de hacer hablar al entrevistado de modo
de obtener la mayor información posible. Suele utilizarse en las fases iniciales de estudios exploratorios, recurriendo a
informantes claves que pueden ser expertos en el tema de estudio, líderes formales o informales, etc.
 Entrevistas focalizadas: es también libre y espontánea pero tiene la particularidad de enfocarse sobre un tema. Se emplea
normalmente con el objeto de explorar a fondo alguna experiencia vivida por el entrevistado o cuando nuestros
entrevistados son testigos presénciales de hechos de interés, o son actores principales de ciertos hechos históricos.
En síntesis:
Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 36
 Presentación: explicar claramente el objetivo de la entrevista.
 Aclarar que a información se realiza en forma anónima.
 Resaltar la importancia de su persona como informante.
 Ser responsable con el uso de la información.
 Dejar hablar al otro.
 Mostrar interés en lo que nos dice.
 Saber sondear profundizar los temas importantes.
 No inducir la respuesta.
 No abrir juicios, no agregar nuestras opiniones en el diálogo.
 Registrar lo mas fielmente la respuesta.
 Respetar los términos utilizados por el entrevistado.
 En el momento de terminar la entrevista, hay tratar de registrar todo lo que percibimos
 En cuanto a los Objetivos: hay que tener claro el objetivo de la entrevista (el para qué, y el qué). Saber lo que el otro piensa
del problema. Confrontar mi opinión con los otros.
 En cuanto a la selección de casos. La elección tiene relación con los objetivos.

La observación
La observación permite obtener información sobre un fenómeno o acontecimiento tal y como éste se produce. Es un
proceso sistemático mediante el cual el investigador recoge por sí mismo información relacionada con cierto problema. El problema
da sentido a la observación y es el que determina qué y cómo se observa, cuándo se registran las observaciones y cómo se analizan
los datos obtenidos.
Antes de iniciar la observación hay que tener alguna idea de lo que se va ha observar, ello ayuda a focalizar la atención. Por
ello, es conveniente clarificar el problema que guía la observación y tener presente que la misma forma parte de una estructura
teórica o esquema conceptual previo.
Entre las técnicas habituales de observación se puede distinguir entre: sistemas categoriales, sistemas descriptivos, sistemas
narrativos y sistemas tecnológicos de observación (Rodríguez Gómez y otros (1999: 154-165).
En los sistemas categoriales, la observación se realiza a partir del establecimiento de categorías que son prefijadas por el
observador. Para establecer un sistema de categorías el investigador define con claridad las categorías de estudio que se
corresponden con cada caso a estudiar, dichas categorías deben ser mutuamente excluyentes de forma que la asignación de un caso
a una categoría impida que pueda ser asignada a otra, debe ser exhaustiva es decir ningún caso puede quedar sin poder ser asignado
a una categoría y debe ser homogéneo es decir mantener una relación lógica con la variable categorizada.
Por lo general en un sistema de categorías el registro y la codificación se producen simultáneamente. Hay que considerar su
posibilidad de generalización, es decir si puede o no aplicarse a una variedad de situaciones.
El siguiente esquema sirve de guía para la construcción de un sistema de categorías.
 Preguntas al objeto: ¿Qué preguntas se desea responder?
 Marco Teórico: ¿Qué supuestos están en la base de la explicación con respecto al objeto?
 Objeto de Observación: ¿Qué comportamientos se pretenden observar?
 Sistema de categorías.
 En que consiste el comportamiento a observar?
 ¿Cuál es la unidad de registro?
 ¿Recogen las categorías comportamientos directos? Si no es así ¿se necesita realizar inferencias?
 ¿Se va ha observar y registrar al mismo tiempo? ¿Cómo se realiza la codificación?
 ¿Son específicas a una situación las categorías definidas? ¿Pueden extenderse a una generalidad de situaciones?
 ¿Cómo se registra
 ¿Cómo se codifica?
 Análisis: ¿Cómo se analizarán los resultados? ¿A partir de qué categorías?, ¿comparando sujetos o situaciones?,
¿Determinando diferencias o relaciones?
 Interpretación: ¿A que tipo de conclusiones llevan los resultados? ¿Para qué sirvió la observación?
Los sistemas descriptivos de observación son abiertos y en ellos la identificación del problema puede realizarse de un modo
explícito aludiendo a conductas, acontecimientos o procesos. Por lo general, se comienza con una observación descriptiva, aún no se
tiene en claro qué se observará, se prosigue con una observación focalizada, luego del primer análisis de los datos recogidos en la
observación, y se culmina con una observación selectiva, se ajusta el lente observando solo aquello que nos conduce a constatar las
hipótesis planteadas.
Los sistemas narrativos admiten la posibilidad de un registro exhaustivo del objeto de estudio. Permite obtener información
acerca de un comportamiento concreto o una práctica específica. Se trata de recoger información no sistematizada previamente, sino
del modo más natural posible. En éste tipo de procedimientos, por lo general, en un primer momento se registra todo lo que pueda
parecer de interés para el investigador. Se parte de un amplio registro las unidades de observación, determinando luego las más
específicas y posteriormente las unidades de análisis.
Los sistemas tecnológicos son sistemas abiertos y se caracterizan por que buscan dar respuesta a problemas salvando el
carácter relativo y temporal de la información recogida. Las unidades de observación son decisiones que el observador toma a
posteriori de la primera recogida de datos conforme al objeto y objetivos de la investigación, pueden ser frases, sonidos, imágenes o
una combinación entre ellas.

Observación participante
Es uno de los procedimientos mas utilizados en las investigaciones sociales. La definición del contexto, la selección de las
muestras, y las estrategias de registro son las mismas que las utilizadas en las observaciones no participantes.
Es un procedimiento interactivo de recogida de datos, en ella se requiere la implicación del investigador en el terreno de la
investigación. Dicha implicación requiere de la participación del investigador en la vida social y compartir las actividades
fundamentales que realizan las personas que forman parte de la unidad de observación.
En síntesis:
 Sistemas tecnológicos
No participante  Sistemas descriptivos
 Sistemas categoriales
 Sistemas narrativos

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 37


Características
 Se realiza un registro descriptivo muy amplio.
 Se registran todos los emergentes contextuales que pueden aportar a los problemas.
Participante  Se registran lugar, actores, tiempos, y toda circunstancia que se considere significativa para
identificar la situación de observación.
 El investigador se involucra con el objeto investigado

Los registros pueden ser escritos o grabados, ambos requieren notas de identificación para que se los pueda ubicar en tiempo y
contexto

Historias de vida
En primer lugar hay que diferenciar historia de vida de relato de vida. La primera refiere a una historia en donde no aparece
una sola vida, en el relato aparecen múltiples personas, cuyas vidas también se describen parcialmente.
Según Saltalamacchia “… La historia de vida es una técnica mediante la cual se pretende, consultando diferentes tipos de
documentos personales, reconstruir el acontecer completo parcial de la vida de un ser humano…” Dentro de las historias de vida se
suelen incluir autobiografías, cartas, diarios, relatos verbales obtenidos mediante entrevistas. Sin embargo en un sentido más
restringido se refiere al informe o testimonio oral que en forma espontánea ofrece sobre su vida un determinado sujeto.
Entre los usos más frecuentes de la técnica podemos destacar:
 Para la formulación de hipótesis, ya que el material recolectado puede servir para un reconocimiento del área a investigar.
 Para la captación de lo subjetivo, mediante ella se puede llegar a calar sobre las opiniones, juicios de valor, motivaciones de
los sujetos.
 Para la ilustración sobre la dimensión temporal de un proceso, en cuanto las preguntas biográficas pueden mostrar
secuencias de encadenamiento de acontecimientos.
Esta técnica presenta dos dificultades importantes, por un lado, la representatividad que puede tener los documentos
personales ya que se considera que los datos obtenidos mediante este procedimiento son demasiado individualizados. El problema
es ¿Cómo generalizar desde un material por definición tan singular?
Por otro, la baja confiabilidad de los datos obtenidos por éste medio, en particular las fallas de memoria en los entrevistados, las
tergiversaciones conscientes en la información. Por ello, se han ideado dos tipos de controles: internos, referidos a la coherencia y
consistencia del discurso del entrevistado y externos que se refieren a la confrontación de los datos obtenidos mediante las
entrevistas con otras fuentes, o con entrevistas repetidas a los mismos sujetos, en diversos momentos, sobre el mismo tema.
En síntesis, para trabajar con esta técnica, hay que tener en cuenta que tan importante como los datos son las omisiones, los
silencios, lo que no se dice. Lo que se oculta es esencial al análisis. La memoria es selectiva, la biografía no necesariamente es un
desarrollo lineal, sino el estudio de la repetición de pautas, procesos. Hay procesos individuales que no se enmarcan en un período
concreto. Por eso es importante construir historias de vida no cronológicas. Una biografía no es una serie de hechos puntuales o
momentos estelares de la vida, sino una reconstrucción. No importa tanto lo que se relata, sino como se relata el por qué y cómo se
lo hace. Lo importante son las explicaciones, juicios, justificaciones, propósitos.
Hay distintos tipos de historias de vida.
 Relato único (caso individual)
 Relatos cruzados (historias de vida cruzadas de varias personas de un mismo entorno)
 Relatos paralelos (son solo un punto de partida, delimita de análisis pero no el objetivo principal del trabajo)
Las fuentes de información para construir una historia de vida son:
 Los documentos personales.
 Registros biográficos por entrevistas.
El análisis de la historia de vida investigación puede centrarse en: casos, en temas, o en ambos, cuando se realizan
generalización de situaciones particulares.
Otras técnicas utilizadas en la investigación social son:
 Films
 Dramatizaciones
 Juegos
 Dibujos1
 Videos.
El uso de estas técnicas en investigación responden a las siguientes características: son instrumentos que intentan reflejar en
forma creativa la realidad estudiada, son instrumentos de análisis, se presentan como una estimulación de recuerdos.

El análisis de contenido

Según Sierra Bravo (1999), la observación engloba todos los procedimientos utilizados en las ciencias sociales no sólo para
examinar las fuentes donde se encuentran los hechos y datos objeto de estudio, sino también para obtener y registrar éstos.
Entendida de este modo la observación implica las siguientes fases de la investigación, recogida de datos, clasificación y análisis de
los datos.
La observación se puede clasificar de la siguiente manera:
a) Observación directa
a.1) Simple: si se observa un hecho producido naturalmente (observación cualitativa, observación participante, global, y
descriptiva)
a.2) Experimental: si hay una preparación y control del fenómeno estudiado.
b) Observación mediante encuestas
b.1) Por cuestionario
b.2) Por entrevista
b.3) Por escala de actitudes
c) Observación documental
c.1) Análisis primario de documentos: que puede ser pormenorizado o global. El pormenorizado se establece previamente
las variables empíricas y las categorías sobre las que necesitamos recoger información. Una vez establecidas las variables y

1
Ver. Sirvent Maria Teresa. Investigación participativa en educación popular
Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 38
categorías se examinan sistemáticamente los documentos, con el objeto encontrar los datos contenidos en ellos referentes a
cada categoría. En el global, los documentos constituyen por si hechos sociales y como tales pueden ser objeto, como un
todo global de diversos tipos de análisis sobre sus características, con la intención de obtener de ellas consecuencias de
interés social. Una modalidad especial de este tipo de análisis es estudiar el documento en sus diversos aspectos y deducir
de ellos las circunstancias sociales y económicas con las que pueden estar relacionados.
El análisis de contenido como técnica de investigación se inicia en la segunda Guerra Mundial y desde 1970 se distingue en él
tres rasgos principales:
 Es un recurso ordenador.
 Su interés se centra en las comunicaciones y la semiología.
 Es compatible con el desarrollo actual de la lingüística.
Bernard Berelson lo define como “...una técnica de investigación para la descripción objetiva, sistemática y cuantitativa del
contenido de las comunicaciones con el fin de interpretarlas...” Los estudios de análisis de contenido parten del supuesto de que el
hablar y escribir son también, por si mismos, una forma de conducta social. En lo que los hombres dicen o escriben se expresan
intenciones, actitudes, interpretación de situaciones, supuestos, conocimientos, etc. El análisis de contenido es una técnica de
recopilación de información que permite estudiar el contenido manifiesto de una comunicación, clasificando sus diferentes partes
conforme a categorías establecidas por el investigador.
El análisis de contenido puede ser de dos clases:
 De base gramatical: la unidad de análisis es la palabra, frase o párrafo en que se expresan las ideas, ya sean en libros,
diarios, revistas, discursos, carteles, textos, propaganda, etc.
 Sin base gramatical: el objeto de análisis está en expresiones no escritas tales como emisiones radiales, televisivas, anuncios
publicitarios, películas, etc.
Es una técnica útil para establecer comparaciones y estudiar en profundidad diversos materiales como: registros de entrevistas,
editoriales de periódicos, artículos periodísticos, discursos políticos, etc. Es una técnica para cuantificar datos secundarios: consiste
básicamente en el aislamiento y recuento de unidades e indicadores de los fenómenos en que estamos interesados. Su aplicación
permite realizar apreciaciones sistemáticas sobre el pensamiento político, encontrar diferencias y discrepancias en entrevistas, y en
general obtener un tipo de información bastante profunda sobre temas complejos y difíciles de estudiar.
El objeto inmediato de observación son los contenidos manifiestos. Pero esto no impide que se pretenda investigar asimismo a
través de ésta técnica, contenidos latentes. Para ello se utilizan indicadores que sean reflejo o expresión de los mismos. Se pretende
inferir de los contenidos no manifiestos consecuencias relevantes de naturaleza sociológica, política, histórica etc.
El objeto del análisis de contenido consiste concretamente en observar y reconocer el significado de los elementos que forman los
documentos (palabras, frases, etc.) y en clasificarlos adecuadamente para su análisis y explicación posterior.

Fases del análisis de contenido


El análisis de contenido comporta cuatro tareas fundamentales:
 Seleccionar una muestra del material de análisis.
 Establecer las unidades de análisis.
 Determinar categorías de análisis.
 Organizar el material obtenido para el análisis.
Para dar cuenta de las particularidades más destacadas del análisis de contenido, utilizaremos a modo de ejemplo el trabajo
de investigación de Mario Villegas denominado “La función de los intelectuales de los grupos y clubes políticos en la organización de
la Unión Cívica Radical de Salta (1880-1910)”.
Selección de la muestra. La utilización de la muestra en el análisis de contenido es indispensable en la investigación, dada la
multiplicidad de unidades documentales a observar. El muestreo aquí no se refiere a persona sino a fuentes documentales: números
o espacios en periódicos, ejemplares, etc., donde escribían los intelectuales. En este sentido, hay tres tipos principales de muestreo:
 De fuentes: consiste en la elección entre distintos títulos de periódicos. Por ejemplo tomar los títulos referidos a temas políticos,
culturales, filosóficos, científicos etc.
 De fechas: el muestreo se realiza entre los números de cada fuente. Por ejemplo, en nuestra investigación hemos tomado todos
los ejemplares de los periódicos desde el año 1880 a 1910 en relación a los temas políticos, partidarios y filosóficos.
 De espacios: dentro de un mismo documento se pueden distinguir espacios iguales, numerarlos y sortear entre ellos.
Merece especial atención el muestreo de números en el hay que tener en cuenta, que dado el carácter periódico de las
fuentes documentales. La base de la muestra que se elija no será homogénea y presentará diferencias según los meses, años,
estaciones, semanas y los días de la semana.
Determinación de las unidades de análisis. Son modalidades especiales y particularizadas de las unidades de observación. En un
análisis de contenido que verse sobre organización política, la unidad de observación genérica es el partido político, en nuestro caso
la Unión Cívica Radical de Salta.
Las unidades de análisis concretas dentro de cada grupo o club político pueden ser muy diversas, según el objeto de
investigación. Por ejemplo las ideologías, las ideas, la doctrina política, las frases de campaña, los artículos académicos y
periodísticos, etc. En nuestro caso, nuestra unidad de análisis fueron las concepciones políticas republicanas, democráticas y
libertarias del radicalismo en contraste a las posturas e ideas conservadoras, oligárquicas y de privilegios del autonomismo.
Las unidades de contexto están formadas por las partes o segmentos del contenido de los documentos necesarios para
comprender el significado de las unidades de registro. Puede ser el ámbito, espacio del texto entre dos puntos el párrafo, el
parágrafo, el capítulo, el documento entero.
La unidad de registro es la unidad de significación que se busca en el texto, se extrae del mismo y se codifica, estas unidades
pueden ser: afirmaciones sobre algo, asuntos generales tratados, personajes que intervienen en los mensajes, acontecimientos que
se narran o el documento mismo como un todo. Las unidades de registro se cuentan en el análisis de contenido de diversas maneras.
La mas frecuente es tomar en cuenta la frecuencia o número de veces que se repite la unidad de registro en la unidad de contexto, su
presencia o ausencia, el orden de aparición, etc.
Uno de los análisis de contenido más simple y empleado es el que versa sobre los temas o asuntos. Por ejemplo, es común
en el análisis de contenido de la prensa, clasificar su contenido según la importancia concedida y la extensión que ocupan en estos
medios informativos, cada clase de asuntos tratados: políticos religiosos, educativos, artísticos, etc. En este caso las unidades de
análisis suelen ser el artículo, la noticia, el comentario etc.
También es corriente establecer una lista de palabras claves en una ideología y sus contrarias como base de referencia y
comparación y luego contar la frecuencia con que se encuentran en los documentos estudiados. Aquí las unidades de análisis son las
palabras.

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 39


Otro tipo de análisis intermedio entre los dos anteriores es establecer un conjunto de proposiciones características de una
actitud, una doctrina ideología, partido, etc. Y revisar las ideas expuestas en el documento expresando numéricamente la frecuencia
de acuerdo o desacuerdo con ellas. En este caso las unidades de análisis son los párrafos.
En nuestra investigación se trabajó, primero estableciendo la unidad de contexto es decir el ámbito donde aparecían las
ideas políticas y filosóficas vinculadas al surgimiento del Radicalismo en Salta y su impacto en el seno de la clase dominante de la
Provincia representada por el autonomismo.
En la unidad de registro se trabajó con el tema de las concepciones ideológicas en relación al Radicalismo, codificando con
números distintos cuando la temática se relacionaba a ideas doctrinarias (democracia, República, elecciones libres, idea de progreso,
proceso de modernización). Luego se seleccionaron las frases más representativas y que se repetían dentro de las unidades de
registro.
Elección de categorías de análisis. Se llaman categorías a cada uno de los elementos o dimensiones que comprende una variable. Las
categorías representan elementos más concretos definidos y singulares que las variables o indicadores. Constituyen cada uno de los
elementos singulares que vamos a buscar en la investigación referente a determinadas variables. En el análisis de contenido se
llaman categorías a cada uno de los elementos o dimensiones de las variables investigadas, que nos van a servir para clasificar o
agrupar según ellas las unidades de análisis del texto. Los tipos mas frecuentes de categorías son:
 Categorías de materias o asuntos: se refieren a los temas tratados por el documento, por ejemplo políticos, económicos,
sociológicos laborales etc. En el caso que tomamos como ejemplo se trabajó como variable el concepto de organización
política, una de las dimensiones de análisis fueron las categorías de: democrática (UCR), oligárquica (PAN), de masa, de
vanguardia, de cuadros, de notables, etc..
 Categorías referidas al sentido de la comunicación en relación a alguna cuestión, por ejemplo, si el discurso es favorable,
desfavorable, neutral, en relación a la variable de organización política. En nuestro trabajo algunas categorías fueron:
discurso favorable y legitimador de la organización oligárquica (PAN), proyecto de modernización del sistema político con la
organización democrática (UCR).
 Categorías de valores lo que la gente desea o quiere o busca; por ejemplo: poder, vocación de servicio, reconocimiento etc.
 Categorías sobre formas de acción posible entre ellas se encuentran el análisis de los hechos, la propaganda, la negociación,
la organización, la utilización de medios económicos, etc. En nuestro trabajo una de las categorías vinculadas al concepto de
organización política fueron los acuerdos entre los distintos grupos y clubes para la creación de la UCR salteña durante el
período de análisis.
 Categorías referente a los actores, aquí se agrupan todas las categorías referentes a las variables básicas de identificación de
los sujetos humanos. Por ejemplo las referentes al sexo, estado civil, clase social etc. En nuestra investigación la categoría
referente a los actores o sujetos, si bien ha sido trabajada en relación al reconocimiento e identificación de algunos de los
relatores de los periódicos en relación a los grupos dominantes, aún queda establecer sus relaciones con los medios de
producción material concreta del cual forman parte.
Organización del material obtenido en la recogida de datos. La organización debe comprender todas las categorías sobre las que se
va a recoger información en los documentos.
Cada categoría ha de tener los espacios necesarios para anotar en ellos la intensidad, frecuencia y características que se
quieren registrar sobre cada una de ellas.
A cada unidad de observación o documento independiente se dedicará un cuadro, o mas si son necesarios, en el que se
consignarán los datos que identifiquen dicha unidad.
Si no se está seguro dónde clasificar un contenido se puede tomar nota de él y luego decidir a que categoría antigua o nueva
se atribuye.
Es recomendable anotar en cada contenido clasificado la categoría del que surgió, para que se pueda constatar la precisión
de la clasificación.
En nuestra investigación se construyó el siguiente cuadro:

Operaciones básicas
Para Santalamachia. Las operaciones básicas que se deben tener en cuenta para realizar el procesamiento de datos son; la
selección, la clasificación. La codificación, la entrada de datos, verificación y limpieza, combinación y cálculo.
 Selección. Consiste en intercalar los datos de modo tal que pueda ser clasificado para ser procesados. Se agrupan por
características comunes.
 Clasificación. Se ordena en clase o forma secuencial ascendente, o descendente. Puede dar origen a nuevas variables o a
una división de variables. Se puede hacer una clasificación, alfabética, numérica o mixta.
 Codificación. Cuando las categorías son traducidas a signos que permiten una referencia más rápida. Se puede codificar en
serie o de forma significativa.
 Entrada de datos. Traducir la información a un lenguaje comprensible para la computadora y permitir su procesamiento
 Verificación y Limpieza. Se asegura la inexistencia de errores. Para las entrevistas estructuradas hay programas que permiten
la verificación de la información. En las entrevistas abiertas, y cuestionarios hay que revisar la trascripción.
 Combinación. Se puede hacer cuando se entrecruzan dos categorías o series lo que da lugar a un nuevo dato.
 Cálculo. Búsqueda de relaciones lógicas o aritméticas se obtienen nuevos datos por medio de una rutina procesal, se
realizan cálculos mas primitivos, como relaciones lógicas, igualdad, comparación, etc.
 Asociación correlación. Consiste en el establecimiento de una relación entre dos órdenes diferentes. Agrupación de datos en
categorías más generales que permitan una mayor comprensión de los mismos
 Resumen. Informe procesado que se guarda de modo tal que sea de fácil acceso

Técnicas de selección de casos, informantes y muestras


Maria Teresa Sirvent (Universidad de Buenos Aires)

Selección de Casos
La selección de casos implica un análisis detallado, comprensivo sistemático y en profundidad del caso objeto de interés. Un
caso puede ser una persona, una organización, un programa de enseñanza, una colección, un acontecimiento particular, o un
documento. La única exigencia es que posea algún límite físico o social que le confiera entidad. Un caso se elige en la medida en que
aporte a nuestra comprensión del tema u objeto de estudio. Una clasificación posible sería:

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 40


Tipos de selección según:
número de casos, unidades de análisis y objetivos de estudio
Número de Modalidades Descripción Unidades de análisis Objetivos de estudio
casos
Estudio de Histórico Organizativo Se ocupa de la evolución de una Global Inclusivo Exploratorio
caso único institución
Observacional Se apoya en la observación participante Unidad Múltiples
como principal técnica de recogida de simple de unidades Descriptivo
datos análisis de Explicativo
Biográfico Buscan a través de entrevistas con una análisis
persona, una narración en primera Transformador
persona.
Comunitario Se centran en el estudio de un barrio o
comunidad Evaluativo
situacional Estudian los acontecimientos desde la
perspectiva de los que han participado de
los mismos.

Estudio de Inducción analítica Persigue el desarrollo y contrastación de Global Inclusivo Exploratorio


casos ciertas explicaciones en un marco general
Múltiples. representativo de un contexto más Unidad Múltiples Descriptivo
general. simple de unidades Explicativo
análisis de
Comparación constante Pretende generar teoría contrastando las análisis
hipótesis extraídas en un contexto dentro Transformador
de contextos diversos.
Evaluativo

La selección de casos únicos se fundamenta en que el mismo permite confirmar, cambiar, ampliar el conocimiento sobre el
objeto de estudio. Desde esta perspectiva puede tener una importante contribución al conocimiento. Este tipo de selección se utiliza
con mucha frecuencia en el método biográfico, donde cada caso es revelador de una situación concreta. Se puede utilizar también
cuando se realiza un primer análisis exploratorio de un estudio de casos múltiples.
En la selección de casos múltiples se utilizan varios casos únicos a la vez, para estudiar la realidad que se desea explorar,
describir, explicar, evaluar o modificar. En él es importante tener en cuenta que la selección de casos se realiza sobre la base de la
potencial información que el caso pueda aportar al estudio de la totalidad.
Cuando se opta por un estudio de caso único o múltiple, el mismo puede implicar más de una unidad de análisis. Al analizar
un objeto se lo puede considerar como una totalidad, en forma global o constituido por una serie de unidades o sub. unidades cuyas
características requieren de un tratamiento especial. Ejemplo:
 Objeto de estudio: una institución educativa (caso único)
 Unidades de Análisis: EGB, Polimodal, Superior No Universitario (varias unidades de análisis)
Si el estudio de caso se realiza considerando una institución educativa como única unidad de análisis, tenemos un ejemplo
de diseño global de caso único .El diseño global se realiza cuando no se pueden contemplar su unidades o cuando el marco teórico
es por sí mismo de carácter global.
El estudio de casos se basa en una lógica de tipo inductiva. Las generalizaciones, conceptos e hipótesis surgen a partir de un
examen minucioso de los datos. Se caracteriza por el descubrimiento de nuevas relaciones y conceptos, generar hipótesis y alcanzar
niveles explicativos de relaciones, conseguir mayor claridad sobre un aspecto teórico concreto, indagar sobre un fenómeno. Los
objetivos que orientan los estudios de casos son: explorar, describir, explicar, evaluar, transformar.

Selección de los informantes


En la investigación cualitativa, la selección de las personas que facilitan al investigador información para comprender el
significado y las actuaciones que realizan en determinado contexto, tienen características diferenciales a las investigaciones de tipo
cuantitativas. Frente el muestreo probabilistico se proponen estrategias de selección deliberada e intencional. Las personas no se
seleccionan al azar para completar una muestra, se eligen de acuerdo a los criterios o atributos que determina el investigador. Tiene
un carácter dinámico, ya que por lo general la elección del o los informantes puede continuar a lo largo de toda la investigación
conforme a las categorías que vayan emergiendo de la investigación. Por ello, la selección de casos solo puede establecerse en el
diseño de manera indicativa, no se puede fijar de antemano el número de informantes. Se caracteriza por ser un proceso de
contrastación continua, en el que los datos aportados por uno o varios informantes se replican a partir de la información que
proporcionan los nuevos grupos o personas seleccionadas.
Seleccionar a los informantes no es tarea fácil. Hay que tratar de identificar los informantes claves, es decir aquellos que se
destacan por el conocimiento en profundidad del contexto que se estudia
Dos son los grupos de estrategias utilizadas para seleccionar los informantes. Las primeras son las que permiten localizar un
grupo o un escenario inicial que estudiar o que hacen posible la selección de ciertos elementos considerados relevantes en las
primeras fases de la investigación: selección exhaustiva, selección por cuotas, selección por redes selección de casos extremos, de
casos únicos, de casos reputados, casos típicos o ideales, casos comparables. En un segundo grupo encontramos estrategias
progresivas y secuenciales como: la selección de casos negativos, el muestreo teórico, la selección y comparación de casos para la
comprobación de implicaciones teóricas.
La selección de casos típicos puede definirse como un procedimiento en el que el investigador idea el perfil del caso mejor,
más eficaz o más deseable y posteriormente encuentra un caso en el mundo real que se ajusta a esta forma óptima. Se trata de
establecer el perfil de los atributos esenciales que debe cumplir el sujeto a elegir y buscar una unidad que se adapte a ese perfil. La
ventaja de esta estrategia es que permite considerar la interrelación de un gran número de variables (rasgos) entre unas cuantas
personas, exige del investigador un exhaustivo conocimiento de los posibles candidatos y de las circunstancias asociadas a su
pertenencia a un grupo o institución. Esta estrategia suele utilizarse en la selección de caso único, en la que la recogida de datos
ronda sobre un informante clave.
 Selección exhaustiva: Cada caso o elemento de una población relevante. Se cubre la totalidad de una población.

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 41


 Selección por cuotas: Implica el uso de conceptos o de espacio de atributos. Se determinan dos o tres atributos y se
obtiene o bien un número arbitrario de cada casillero o bien un número según porcentaje o proporción en la población
total.
 Bola de nieve o selección por redes: Cada participante o grupo sucesivo es seleccionado por el grupo o individuo
precedente. Este procedimiento puede a su vez ser un procedimiento de selección y análisis de datos. Se accede al
entrevistado a la vez que se va descubriendo la trama. Se cierra con la saturación de la red.
 Selección de casos extremos: Se tensionan al máximo las diferencias entre los informantes y se toman dos casos que son
extremos.
 Selección de casos reputados: Se seleccionan los casos según lo que indica la población, entre los que tienen mayor
reputación dentro de la misma.
Las muestras
Nos parece oportuno comenzar por algunas aclaraciones terminológicas para dar cuenta de lo que se denomina en algunos casos el
“método del muestreo”. Una muestra es una parte o fracción representativa de un conjunto de la población, universo o colectivo que
ha sido obtenida con el fin de investigar ciertas características del mismo.
Las muestras tienen un fundamento matemático estadístico. Este consiste en que si la muestra es elegida correctamente y
en proporción adecuada, de los resultados obtenidos se pueden hacer inferencias o generalizaciones, fundadas matemáticamente.
Esos resultados son válidos, dentro de los límites de error y probabilidad, que se pueden determinar estadísticamente.
El muestreo es un conjunto de operaciones que se realizan para obtener una muestra. La unidad de la muestra está
constituida por uno o varios de los elementos de la población en la que se subdivide la parte de la muestra. Las unidades constituyen
todos y cada uno de los elementos que comprende su base y figuran numerados e individualizados, representan y remiten a las
unidades de observación. La base de la muestra es la población de la que se obtiene o se saca la muestra. Es el conjunto de unidades
individualizadas que forman el universo o población: puede ser un censo, un padrón electoral, un catálogo, un registro, una lista, un
fichero, etc. El universo, población o colectivo constituye la totalidad de un conjunto de elementos u objetos que se desee investigar
y del cual se estudiará una fracción que se pretende que reúna las mismas características y en igual proporción. El universo está
formado por toda la población o conjunto de unidades que se quieren estudiar y que podrían ser observadas individualmente en el
estudio. Por fracción del muestreo se entiende el porcentaje que representa la muestra respecto al universo, se obtiene dividiendo la
muestra por el universo. Por ejemplo, si en un universo de 10.000 unidades hemos elegido una muestra de 1.200 unidades, la
fracción de muestreo será el 12%.
El muestreo se basa en el cálculo de probabilidades. La probabilidad de un hecho o suceso es la relación entre el número de
casos favorables a ese hecho con la cantidad de casos posibles, suponiendo que todos los casos son igualmente posibles. El modo de
establecer la probabilidad se denomina cálculo de probabilidades. En términos estadísticos la muestra debe cumplir con ciertos
requisitos: ser representativa o reflejo general del conjunto o universo estudiado, reproduciendo lo mas exactamente las
características del mismo. Su tamaño debe ser estadísticamente proporcionado a la magnitud del universo. El error muestral se tiene
que mantener dentro de los límites permitidos.

Condiciones y elementos de la muestra


Una vez definido el problema a investigar, formuladas las hipótesis, determinadas las dimensiones e indicadores de las
variables y delimitado el campo de investigaciones preciso tomar decisiones sobre si las unidades objeto de observación van a ser
todas las que forman parte del universo, o únicamente se va a extender la indagación a una parte representativa o una muestra de
aquellas.
Una muestra es simplemente una parte representativa de un conjunto, población o universo, cuyas características se reproducen en
pequeña escala lo más exactamente posible.
De allí que las condiciones fundamentales de las muestras son:
 Que comprendan parte del universo y no la totalidad de éste.
 Que su amplitud sea estadísticamente proporcional a la magnitud del universo.
 Ausencia de distorsión en la elección de los elementos de la muestra.
 Que sea representativa, de tal modo que reproduzca las características básicas en orden a la investigación. Esto quiere decir
que si hay sectores diferenciados con características diferenciadas, la muestra también debe comprenderlos.

Tipos de muestras
Muestreo aleatorio o probabilístico Muestreo no aleatorio o empírico
Se basan en la teoría matemática y el cálculo de probabilidades No se basan en la teoría matemática estadística sino que dependen
del objeto de investigación.

Muestreo aleatorio simple: constituye la base de el muestreo Muestreo intencional: la persona selecciona la muestra procurando
probabilístico, todos los elementos tienen la misma probabilidad de ser que sea representativa, pero haciéndolo de acuerdo a su intención
elegidos directamente como parte de la muestra. Consiste en sacar por u opinión. En el muestreo intencional podemos distinguir: las
medio de un sorteo una serie de unidades de un universo, hasta completar muestras por cuotas y las muestras razonadas o intencionadas.
el tamaño de la muestra que hayamos fijado.
Para hacerlo se siguen los siguientes pasos: Las muestras por cuotas o proporcionales. Se utilizan
Se hace un listado de los elementos de la población y se le asigna números principalmente para realizar sondeos de opinión. Consiste en
consecutivos del 1 al n. establecer cuotas para las diferentes categorías del universo, que
Se decide el tamaño de la muestra. son réplicas del conjunto, quedando a disposición del encuestador
Se usa una tabla de números aleatorios y se eligen diferentes números que la selección de unidades. Por ejemplo si en una población hay un
caigan entre el 1 y n 60% de hombres y un 40% de mujeres, la muestra debe reflejar,
Los elementos listados en la población que tienen asignados estos varios pero además se tiene en cuenta categorías socio- profesionales. De
números al azar, forman la muestra. ordinario comprende la combinación de varias categorías.

Muestreo estratificado y por cuotas: se utilizan con el fin de mejorar la Muestras razonadas o intencionadas: supone un cierto
representatividad de la muestra, cuando se conocen ciertas características conocimiento del universo a estudiar. Su técnica consiste en que el
del conjunto o universo se procede a agrupar (en estratos, categorías, investigador escoge intencionalmente algunas categorías que él
clases) las unidades de las muestras homogéneas entre sí. Dentro de cada considera típicas o representativas del fenómeno a estudiar. Por
uno de esos estratos se realiza una selección al azar. ejemplo en el estudio de comunidades rurales, se estudian fincas
que se consideran típicas de lo que se quiere estudiar.
Muestras de áreas o superficies: Cuando el universo no es naturalmente Muestreo errático: también llamada circunstancial, se toman los
homogéneo, sino que está formado por estratos diferentes, que casos que se tienen a mano o que se seleccionan arbitrariamente.
constituyen categorías importantes para la investigación, la lección de la Por ejemplo en el estudio de una comunidad en la cual se quieren

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 42


muestra no se realiza de manera global, sino que se realiza una elección de averiguar las necesidades sentidas por la población, una muestra es
la muestra independiente para cada estrato. En muchos casos se recurre al aquella que se obtiene recogiendo información de las personas que
muestreo por cuotas, que consiste en asignar a cada entrevistador un vienen a mano, sin plan alguno.
número de entrevistas a realizar, indicándoles las que corresponden a cada
estrato y dejando al arbitrio la elección de las unidades de la población a
investigar.
Muestras de varios grados: puede considerarse una modalidad de la Muestra tipo: es una combinación de distintos tipos de muestras.
anterior, pero la técnica es diferente. Son sucesivas etapas que difieren en Consiste en seleccionar una muestra para ser usada por ejemplo
las muestras sucesivas en que la recopilación de información no se reitera seleccionado áreas que se consideran típicas y luego efectuar en
sobre la misma muestra, consiste en que en diversas etapas se realice una ella un sorteo de base probabilístico, o a la inversa, puede hacerse
encuesta, cada vez mas profunda de acuerdo al objeto de investigación. una elección aleatoria y seleccionar luego por cuotas los elementos
de la muestra.

En la investigación cualitativa también se puede hablar de muestreo intencional y muestreo teórico. Glasser y Straus, (1967)
plantean que se trata de una estrategia de selección meramente secuencial y vinculada al desarrollo de la fase de interpretación de
los datos de una investigación. Se trata de identificar información que permita contrastar diferentes hipótesis que van surgiendo a lo
largo de la investigación. Los datos dan origen a nuevas explicaciones que a su vez requieren de información que se descartar o
comprobar, verificar e integrar como parte de la interpretación del problema analizado. En función de ello, los autores distinguen
entre:
 Muestreo Intencional: Pocos casos seleccionados como punto de partida de mi trabajo en terreno.
 Muestreo teórico: Implica procesos progresivos y secuenciales de ampliación o reducción de la muestra según las
categorías teóricas que van emergiendo en el camino de la obtención y análisis de la información. El cierre se hace por
saturación.

SIRVENT, Maria Teresa (2005) Dimensiones del proceso de investigación, Seminario y Taller de investigación. U.B.A. Buenos Aires.

UNIDAD 8
Algunas ideas a tener en cuenta cuando se escribe una propuesta de investigación
Dra. Mónica Anís – Dr. Mario Villegas (Universidad Nacional del Nordeste)

El presente texto desarrolla algunas ideas relacionadas con el momento de la redacción del proyecto de investigación. Si
bien estas ideas se aplican a cualquier proyecto en ciencias sociales, tienen particular importancia para aquellos que se encuentran
en la etapa de redacción del proyecto de tesis o tesina. Como se sabe, todo proyecto de investigación debe articular coherentemente
la teoría, los objetivos y la metodología. Asimismo, un buen proyecto de investigación debe tener en cuenta una serie de pautas que
permitan una redacción clara y precisa, ya que muchas veces se confunde la importancia de escribir bien con el hecho de escribir
mucho. En este anexo resumiremos algunas pautas básicas relacionadas con la redacción de un proyecto de investigación. Estas
pautas no son exhaustivas, sino que intentan responder a una serie de preguntas que generalmente se le presentan al
estudiante/investigador en el momento de redactar el proyecto. En la respuesta utilizaremos una presentación esquemática que
permita resaltar los conceptos más relevantes en cada aspecto de la redacción del proyecto. Las preguntas que responderemos en
este anexo se enuncian a continuación.

1. ¿Cuáles deben ser las partes de una propuesta de investigación?


 Título: debe incluir a los autores, nombre de la tesis/proyecto, institución, e indicar “A ser presentado en…”
 Dedicatoria (si se desea)
 Epígrafe: fragmentos de textos citados al inicio de la tesis y/o de los capítulos (si se desea)
 Índice: se puede incluir sólo el título, o título y subtítulos
 Resumen: generalmente se escribe al principio
 Introducción
 Argumento/texto: puede consistir en varias secciones con título y subtítulo
 Resumen y conclusiones
 Apéndices:
 Tablas/cuadros/gráficos
 Procedimientos metodológicos detallados, cuestionarios, etcétera
 Ilustraciones
 Copias de documentos
 Glosario, lista de abreviaturas

2. ¿Hay requisitos formales para un proyecto? ¿Cuáles son?


 Los requisitos formales para la presentación de proyectos de investigación dependen de los
criterios de la institución receptora del proyecto. Esto mismo sucede con los artículos a ser publicados en revistas científicas.
Los requisitos formales mínimos que deben establecer las instituciones académicas o revistas científicas incluyen:
a) Número total de páginas
b) Tipo y tamaño de la letra, márgenes y espacios
c) Ubicación de las notas
d) Manejo de las referencias bibliográficas
 Estas instituciones también pueden establecer ciertos requisitos de contenido que son admisibles para los evaluadores.
Estos requisitos tienen que ver con el tipo de proyecto o artículo, a saber:
a) Estudio bibliográfico
b) Análisis histórico
c) Análisis de datos estadísticos, encuestas, etcétera
d) Análisis documental
e) Análisis cualitativo

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 43


3. ¿Cuáles son los criterios para la inclusión de abreviaturas y números en la redacción del texto?
 Es importante tener en cuenta que pueden ser incluidas en el texto aquellas abreviaturas ampliamente conocidas en la
disciplina o en la lengua (Ud. = usted).
 En el caso de que las abreviaturas no sean tan conocidas, o haya muchas, debe incluirse al final de la tesis o proyecto una
lista de las abreviaturas utilizadas.
 Es importante respetar las formas convencionales. Por ejemplo, abreviaturas como UN, OEA, USA, deben ser incluidas sin
puntos; mientras que otras abreviaturas deben incluir los puntos, tales como Ph.D., U.B.A.
 Nunca se deben abreviar las palabras Tabla o Cuadro.
 Hay abreviaturas y términos muy comunes en los proyectos de investigación, aunque es preferible incluirlas sólo en notas o
referencias. Estas son:
a) cf =compare
b) comp. = compilador
c) dir. = director
d) Ed. = Editorial
e) et al = otros
f) idem = igual, el mismo
g) infra = abajo
h) op. cit. = opción citada
i) p. = página
j) pp. = páginas
k) s/d = sin data
l) supra = arriba
m) t. = tomo
 También es importante seguir algunos criterios para la inclusión de números en el texto del proyecto:
a) Se escriben como tales (numerales), excepto al inicio de una frase.
b) Si son números elevados, incluimos: aproximadamente, alrededor, algo superior o algo menor de un millón y medio
de casos (sobre todo cuando el número exacto está en una tabla).
c) Porcentaje: se utiliza el signo (%) sólo si viene precedido de un número (20%).
d) Moneda: el signo ($) se utiliza sólo si precede al número ($ 3; u$s 3).
e) Intervalos: 101 a 124; 101-124.

4. ¿Cómo utilizar la puntuación?


 Los signos de puntuación son de suma importancia en la redacción de un proyecto de investigación. La utilización de signos
es necesaria para ayudar al lector a comprender el sentido de lo que queremos expresar de manera escrita. Sin su correcta
utilización, las oraciones pueden tener un sentido contrario al que intentamos otorgarle.
 A continuación se listan algunos consejos relacionados con los signos de puntuación más comunes:
 Coma: es una breve pausa que no interrumpe el argumento. Algunos de los usos que tiene la coma en el texto son:
» Permite intercalar aclaraciones o detalles.
» Cuando se utiliza para unir más de dos palabras o cláusulas (Juan, Pedro y José).
» La especificación de un nombre o suceso va entre comas.
» Los adverbios, cláusulas de conexión, van con comas (por ejemplo: sin embargo, esta posición, tal vez, es extraña
a nuestro pensamiento).
» Una forma de decidir sobre las comas que encierran una cláusula es leer la frase omitiéndola. Si se entiende igual,
sin leer la cláusula, la coma está bien puesta. Si en cambio al omitir la cláusula el significado cambia, va sin coma.
 Punto y coma: cuando dos cláusulas están conectadas, se utiliza para hacer una pausa en oraciones muy largas.
También puede utilizarse para separar oraciones o cláusulas de similar contenido.
 Punto y aparte: se utiliza cuando cambia el eje temático tratado. Si un párrafo temático resulta muy largo y se lo quiere
dividir, hacerle un fin a uno y un inicio al otro; como puede ser retomar el tema en dos palabras. Algunas revistas
científicas utilizan el punto y coma para separar párrafos. El punto también es utilizado cuando se enumeran oraciones
completas. Sin embargo, cuando se enumeran ítems del mismo contenido, no se escribe punto y aparte.
 Punto seguido: este signo permite respetar la continuidad del tema iniciando una oración completa. También se utiliza
cuando deseamos conectar dos oraciones utilizando alguna fórmula como sin embargo, no obstante, de la misma
manera, un contenido similar encontramos, conclusiones consistentes pueden inferirse.
 Puntos suspensivos: cuando omito una parte del párrafo o un nombre.
 Dos puntos: agrega, enumera, especifica. Luego viene siempre punto.
 Signos de interrogación: recomendamos no abusar de estos signos. Se los debe utilizar para dar énfasis:
» Con signo: ¿Cuál será la reacción de la gente cuando conozca...?
» Sin signo: Una cuestión que queda pendiente es conocer la reacción de la gente cuando…
 Exclamación: también se debe hacer un uso prudente. Usarlo para marcar algo positivo.
 Paréntesis: para incluir la bibliografía o alguna aclaración que alteraría la oración. Traducción de palabras o frases.
 Mayúsculas: después del punto y nombres propios.
 Bastardillas: transcripciones y el nombre de libros, periódicos, palabras en otro idioma.

5. ¿Cómo citar a otros autores?


 Siempre que se usa una idea de un autor, se debe lo citar en el texto aunque no sea en sus propias palabras.
 Hay diversos criterios para citar autores en un texto. Muchas veces, estos criterios dependen de la institución donde se
presenta el proyecto, o la revista donde se presenta el artículo. Los criterios que recomendamos son:
 Si se transcribe, poner entre comillas o en bastardillas y agregar entre paréntesis autor, año edición: página (por
ejemplo: Bidart Campos, 1999: 24).
 Cuando en las referencias bibliográficas una obra ya fue citada, se pone op. cit.
 Cuando se cita otra vez un autor en las notas, se pone íbid. (en el mismo lugar se pone id.).
 Estos pueden o no figurar en el texto (si son muchos autores, se puede poner Perez et al., 1992: 24), pero en las
referencias bibliográficas deben incluirse todos los nombres.
 En las referencias bibliográficas (al final) se incluyen los datos completos de los autores citados en el texto, ya sean
libros, capítulos, artículos, ponencias, documentos oficiales, documentos inéditos, etc.
Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 44
 Recomendamos, a modo de ejemplo, la siguiente forma: Bidart Campos, Germán (1999), Derecho constitucional, t.1,
Buenos Aires, Ediar
 Si se tratara de un artículo de revista especializada, aconsejamos: Bidart Campos, Germán “El control y la declaración de
inconstitucionalidad en sede administrativa”, ED, 21-209
 Y para el caso de artículos de revistas o libros de varios autores, recomendamos: : Bidart Campos, Germán “El control y
la declaración de inconstitucionalidad en sede administrativa”, en AA.VV (2000), La Constitución Nacional luego de la
Reforma de 1994, Astrea, Buenos Aires
 Los libros o artículos del mismo autor se transcriben ordenados por fechas. Si es la misma fecha se los enumera con
letras (a, b, c, etc.). Luego vienen las co-autorías.
 En los casos de Jurisprudencia, se deberá consignar los siguientes datos en el siguiente orden: Tribunal que dictó la
sentencia; fecha de la decisión; nombre del juicio; datos de publicación: CSJN, 3/10/88. "Fabris", LL, 1989-A-32.
 Si la sentencia cuenta con un comentario o nota, se indicará su autor y título. Así, tomando el ejemplo anterior se
establece: CSJN, 3/10/88. "Fabris", LL, 1989-A-32, con nota de Peyrano, Jorge W., “Un paso atrás en materia de exceso
ritual”.
 Cuando se analiza un gran número de casos, puede omitirse el nombre de los autos. De la misma manera, se puede
colocar: CSJN, Fallos, 302:418 y 286:330. Ello indicará que las sentencias se han publicado en el órgano oficial de la
Corte, en los tomos 302 y 286, respectivamente, en las páginas 418 y 330.
 Aun cuando en razón del número de fallos no se identifiquen los autos, al aludir a un “leading case” de gran
importancia, por lo común bastamente conocido por su nombre, convendrá indicarlo como una manera de facilitar la
comprensión del discurso. Así, por ejemplo, tendríamos: CSJN, 3/6/52, "Salaberry, Rubén e/Casa Voss", LL, 67-354.
 Cuando se citan sentencias de tribunales extranjeros, aconsejamos indicar el nombre completo del tribunal o utilizar
una abreviatura de fácil comprensión por los lectores. Así, por ejemplo, se citaría: Tribunal Supremo Social, España,
24/11/72, "Revista de Derecho del Trabajo", Madrid, 1972-547.

6. ¿Hay criterios establecidos para la presentación de tablas, gráficos y cuadros?


 Los cuadros y gráficos se insertan en el texto.
 Hay que intercalarlos en el texto luego de que se los menciona y antes de comenzar otro tema.
 Las tablas, por otra parte, se ubican en el apéndice. En general, las editoriales ponen normas precisas para los cuadros y
cómo y dónde incluirlos.
 A continuación desarrollamos algunas recomendaciones para la presentación de los cuadros/gráficos, con algunos ejemplos
tomados de investigaciones en ciencias sociales:
 El título del cuadro/gráfico debe incluir: las variables o ítems de información incluidos; el tipo de cálculo estadístico o
elaboración realizada; y el universo y fecha, si son datos censales o series estadísticas.
 La numeración de los cuadros y gráficos debe ser sucesiva; teniendo en cuenta el número de capítulo y el número de
cuadro. Por ejemplo, mientras que en el Capítulo 1 encontramos los Cuadros 1.1, 1.2 y 1.3 y los Gráficos 1.1 y 1.2; en el
Capítulo 2 encontraremos los Cuadros 2.1 y 2.2 y los Gráficos 2.1, 2.2 y 2.3.
 El tamaño ideal de un cuadro/gráfico/tabla es aquel que no ocupa más de la ½ o ¾ partes de la página. Puede ser toda o
incluso más de una; pero en ese caso conviene disponerlos en forma apaisada.
 Con respecto al contenido, hay que tratar de elaborar gráficos/cuadros/tablas simples, con encabezamientos breves y
claros. Los ceros a la izquierda se omiten (por ej: .78), y si no hay cifras en una celda poner guión o dejar en blanco. Si
son cifras muy pequeñas poner puntos suspensivos.
 Las notas ubicadas debajo del gráfico/cuadro/tabla deben especificar la fuente de datos, aclarar la probabilidad de
significación de los cálculos u algún otro aspecto importante de resaltar.
 Importante: se pueden elaborar cuadros con texto, en particular en la investigación cualitativa. Con respecto a los nombres,
proceder igual que con cualquier cuadro.

7. ¿Cómo comenzar a escribir?


 Quizás el paso más difícil en la redacción de un proyecto de investigación es comenzar a escribir. A continuación, le
brindamos algunos consejos que puede seguir para iniciar la redacción.
 Esto no es dogmático, respete su propio estilo de trabajo. Adapte las consignas a ese estilo.
 Confeccione una lista de ideas y palabras que considera que están relacionadas con el tema de su proyecto/tesis.
 Para cada una separadamente: escriba en qué consiste; cómo lo define, qué vínculos observa que existen entre su
idea/concepto y otras ideas/concepto.
 Resuma su trabajo en forma de proposiciones. Frases cortas que postulan o definen relaciones.
 Clarifique sus proposiciones por ejes temáticos o ideas que dieron origen al ejercicio.
 Lea cuidadosamente cada conjunto y escriba todas las dudas, agregue las preguntas que la lectura le sugiere.
 Busque bibliografía para cada conjunto de proposiciones/ conceptos.
 Trate de responder a sus preguntas derivadas de la lectura del conjunto.

8. ¿Cómo redactar el informe? ¿Cómo revisar esa primera redacción?


 Para escribir un informe del proyecto de investigación o tesis o tesina hay que trabajar con las diferentes secciones o
capítulos como si fueran unidades en sí mismas.
 Hay que comenzar escribiendo por lo menos diez páginas sin pensar en la gramática. Esta etapa de la escritura requiere ser
espontáneo.
 Puede utilizar como guía un índice elaborado, pero no se limite a él.
 Deje libertad a su imaginación. Mientras escribe debe imaginar a su lector-destinatario ideal, es decir, ¿a quién le escribe?
 En relación con ello, debe seleccionar también una forma de tratamiento y mantenerla durante todo el escrito. Si no lo
logra, al inicio utilice cualquier forma; luego de la corrección unificará el estilo.
 Para escribir en esta etapa inicial debe utilizar oraciones cortas. Ya tendrá tiempo para refinar sus textos; es preferible
comenzar respetando sujeto/verbo/predicado.
 Utilice los términos técnicos precisos. No busque sinónimos (esta tarea es para la revisión). Evite el sexismo propio de la
lengua castellana, en lugar del genérico escriba ella/él.
 Siempre que pueda utilice formas verbales simples.

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 45


 Es importante anotar en el texto el nombre y autor de obras citadas de manera que sean fácilmente ubicables las
referencias de dónde se extrajeron las ideas y las transcripciones de las citas. No olvide consignar el/los número/ s de
páginas.
 Practique integrar sus palabras con las de las citas/referencia.
 Una vez escrita la primera versión del documento, se debe realizar una revisión del mismo. Esta revisión se puede realizar
siguiendo el siguiente esquema:
 Lea lo que ha escrito sin mirar su índice o esquema y resúmalo con frases cortas en las cuales subraye los términos
principales.
 Reformule su índice o esquema de esa parte o capítulo utilizando el resumen anterior. Complete los puntos que lo
necesitan. Reordene las partes, elimine repeticiones y temas que parezcan irrelevantes al argumento.
 Rescriba el capítulo o sección; recuerde que debe tomarlo como una unidad que responda al esquema: a) anuncio lo
que voy a decir; b) lo digo; c) escribo un cierre. Es en la etapa de revisión que tiene que detenerse en esta trilogía. No
debe necesariamente ponerlo en forma explícita o evidente. Los puntos (a) y (c) sirven además de puente entre el título
y subtítulo anterior y posterior.
 Lea cada párrafo cuidadosamente y verifique que exprese lo que usted quiere decir. Recuerde que siempre es preferible
una forma de escribir directa. Si tiene dudas, mire artículos y compare la redacción. Tenga en cuenta las instrucciones
que las revistas dan a sus posibles colaboradores.
 Tome en cuenta las cuestiones formales. Evalúe si desea o cree necesario hacer una segunda revisión y reescritura. De
no ser así, tome las diferentes partes del capítulo o secciones del artículo y si lo desea puede integrarlas en un texto
único.

Algunas sugerencias acerca de los contenidos de una ponencia/artículo en ciencias sociales


Ruth Sautu (Universidad de Buenos Aires)

1. Pautas básicas para la redacción de la introducción


 Comenzar con el objetivo o propósito de la ponencia/artículo/ libro, o hacerlo en el segundo párrafo a más tardar.
 Resumir las orientaciones o enfoques desde los cuales se aborda el tema. A veces puede ser el campo disciplinar y otras una
teoría específica (no olvidar poner las referencias bibliográficas).
 Resumir los procedimientos utilizados para llevar a cabo el estudio/ensayo/etc. En la investigación científica se describe
someramente la metodología.
 Si se desea, y según el destino del trabajo, ubicarlo institucionalmente y señalar los principales antecedentes.
 Escribir una breve referencia a la organización de la presentación del trabajo.
 Longitud: depende de la extensión del trabajo. Si el total son veinte páginas, la introducción no puede tener más de dos.
 Algunas cuestiones a incluir en los primeros párrafos:
» Una estadística o dato revelador.
» Cuestionar algún supuesto o idea muy generalizada.
» Relatar una escena o anécdota reveladora.
» Transcribir un párrafo de un autor muy conocido.
» Apelar a la atención de sus lectores (Ustedes se preguntarán; La gente cada vez cuestiona más).
» Usar una analogía o comparación (La familia es un tapiz que con el paso del tiempo se valoriza; Cuando constatamos
que en veinte años de democracia algunos problemas sociales como la pobreza se han agudizado...).

2. Consejos útiles para la redacción de ponencias/artículos/libros basados en encuestas


 Capítulo o sección metodológica
» Descripción de la población (o universo) y su ubicación espacio-temporal.
» Especificación de las unidades que componen ese universo, los criterios de selección y el tipo de muestra utilizada
(aleatoria, intencional, etc.). Procedimientos para obtener la muestra, número de casos28.
» Descripción del cuestionario, referencia a los pre-tesis.
» Cuestiones vinculadas a la medición si se usan escalas o tests situacionales o instrumentos de medición más
complejos29.
» Modelo de análisis: consiste en las variables estudiadas y cómo se vinculan entre sí, se deduce del marco teórico. En el
Apéndice al Capítulo I y en el Capítulo II se ofrecen ejemplos de modelos de análisis.
» Mención de las técnicas de análisis estadístico a utilizar.
 Contenido del análisis de los datos de encuestas
» Establecer el núcleo/s del análisis y sus complementarios. Separar en capítulos o secciones los diversos ejes temáticos.
» Cada capítulo o parte debe tener unidad en sí mismo, con la siguiente estructura: presentación, desarrollo del análisis
(cuadros y gráficos), pequeño cierre del capítulo (reservar conclusiones más detalladas para el capítulo final).
» Una vez escrito cada capítulo o parte, hacer referencias cruzadas entre ellos.
» Hacer un resumen de las conclusiones que se infieren del análisis y buscar bibliografía de otros estudios similares30.
Repasar la que se había usado en el marco teórico e integrarla al análisis de los datos. Se puede comparar señalando
similitudes y diferencias dentro de nuestros propios datos.
» Cuando un punto o capítulo es muy largo, subdividirlo con subtítulos. No dejar subtítulos con muy poco texto (ni
tampoco con mucho). Temática: subdividir y juntar.
» Intercale gráficos y cuadros que sean de fácil lectura; deje las tablas más complejas por su tamaño y cantidad de
información para el anexo. No describa celda por celda; encuentre una o dos frases descriptivas y señale el número de
cuadro o gráfico. Destaque mencionando los números (porcentajes, correlaciones X2, etc.) y los datos más reveladores
(Mientras la correlación entre x e y es de .72, la correspondiente a x y j es menos de la mitad, .29).
» Seleccione los cuadros y/o gráficos a intercalar. No apabulle al lector. Verifique que estén bien titulados y diagramados.
Cuando reproduce o usa datos de otras fuentes, no se olvide de mencionarlo debajo del cuadro (Fuente: Encuesta
Permanente de Hogares, onda octubre). Tenga en cuenta que, en general, las magnitudes y frecuencias (porcentajes,
tablas, etc.) pueden figurar en un cuadro, gráfico de barras o circulares; las asociaciones pueden hacerlo en un cuadro o
en un gráfico que muestra los puntos en un diagrama; y el cambio en el tiempo puede graficarse con curvas.

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 46


» Siga un simple esquema de presentación de su análisis: i. descripción de lo que es, hay o hizo; ii. formulación de
regularidades estadísticas, comparaciones, contrastes, diferencias; iii. interpretación de los contenidos históricos (es
grande, es similar o diferente a..., es relevante, etc.); iv. inferencia de los contenidos o implicaciones teóricas.

3. Consejos útiles para la redacción de ponencias/artículos/libros basados en estudios de caso/casos


 Capítulo metodológico
» Descripción en general de la metodología: mencionar los múltiples métodos utilizados y la coherencia entre ellos.
» Descripción del/los casos, su naturaleza (personas, organizaciones, con rasgos específicos; ejemplo: migrantes) y su
ubicación espacio-temporal.
» Explicitación de los criterios de selección de los casos. Justificar por qué es válido su estudio y qué clase de situación o
problema representa.
» Definición de las razones para realizar un estudio de caso/s; que podrían ser: conocer en profundidad; dificultad o poca
relevancia de un estudio por encuesta; existencia de situaciones especiales (una patota, personas internadas en un
hospital psiquiátrico); describir una organización exitosa (una escuela); explorar un universo poco estudiado; evaluar en
profundidad un programa social.
» Descripción de la estrategia para acceder al caso; uso de informantes clave, dificultades y limitaciones.
» Descripción de las diversas estrategias para recoger datos, o la clase de datos recogidos. Número de visitas, entrevistas
(guía general), material documental, observaciones. A quiénes se entrevista además de aquel o aquellos directamente
implicados en el caso estudiado.

4. Consejos útiles para la redacción de ponencias/artículos/libros basados en análisis cualitativo de entrevistas y observaciones
 Capítulo metodológico
» Generalmente comienzan planteando cuestiones epistemológicas que encuadran al estudio en alguna corriente de
pensamiento o escuela teórico-metodológica31.
Aquí podrían destacarse las diferencias con los enfoques cuantitativistas al mismo tema, a menos que se desee darle más
espacio y tratarlo por separado.
» Si se desea destacar la orientación teórico-metodológica de la investigación, se puede dedicar un párrafo a esta
cuestión aquí o preferiblemente en el capítulo del marco teórico. Estos temas se discuten en el plano de las diversas
teorías que sustentan objetivos de investigación que se investigan con métodos apropiados (los que se suelen usar) a
ellas.
» Describir los métodos utilizados destacando al inicio el espacio-tiempo en que se llevó a cabo la investigación.

5. Generalidades
 Cada uno de los tipos de estudio destaca diferentes cuestiones. La mejor estrategia es realizar un esquema analítico usando
como modelo un texto de metodología y, a continuación, contestar cada punto, uno a uno, con nuestro propio estudio.
 Tal vez sea necesario redactarlo de nuevo para darle una secuencia más fluida. Por ejemplo, si realizamos un estudio que
requirió llevar a cabo entrevistas es necesario incluir:
» Cómo se seleccionaron los casos a entrevistar.
› El procedimiento para la elaboración de la guía de entrevista, con algún detalle sobre ella. Descripción del trabajo de
campo.
› Los procedimientos utilizados para analizar los datos (cómo se los sistematiza, vínculos entre sí. ¿Se usaron programas
de computación? ¿Se construyeron tipologías? ¿Cómo?).
› Qué limitaciones tiene el estudio. Por ejemplo: la memoria de sucesos pasados, el temor de la gente, el pudor. Sin
embargo, también explicitar cuánto aporta el estudio a esa comprensión. A veces se pueden poner estos temas al inicio
en la introducción y retomarlos en profundidad en las conclusiones
› Contenido del análisis de entrevistas
 La variedad de enfoques teóricos y estrategias metodológicas de la investigación cualitativa es muy grande.
 La mejor manera de abordar la presentación de los datos es dividir los ejes temáticos en conjuntos con una cierta unidad
(como hacemos con los datos que provienen de encuestas). Por unidad queremos decir que el contenido del subtítulo trata
un tema, una cuestión y sus nexos con otras cuestiones, pero no es una sopa de temas.
 En artículos y ponencias las diversas secciones y puntos tienen que seguir una línea argumental que puede no ser
totalmente secuencial, pero tal que finalmente, con el agregado de nexos, se pueda ver el hilo conductor.
 El libro da un poco más de libertad a esta idea de seguir líneas de argumentos; el capítulo final de conclusiones (que
contiene también un resumen) sirve para unir los argumentos.
 El análisis temático es una estrategia de análisis ampliamente utilizada en diseños cualitativos. El mismo consiste en analizar
cada una de las entrevistas como un todo, realizando una codificación de los contenidos de las mismas.
 En la incorporación al texto de transcripciones de testimonios, discursos, respuestas a entrevistas individuales o grupales, se
pueden usar varias estrategias. Aquellos trabajos basados en el análisis temático de datos deben:
› Individualizar la ubicación del párrafo o palabras transcriptas con un número, la página, el discurso o la entrevista. Por
ejemplo, 24: 1 (entrevista o documento 24, párrafo 1).
› No incorporar transcripciones muy largas. Acortarlas intercalando párrafos aclaratorios, los cuales van en letra común,
mientras las transcripciones generalmente van en bastardilla.
› Incluir conclusiones del investigador, inferir constantes, sistematicidad, significados que emergen del propio análisis.
Estos emergentes tienen contenido conceptual. Aquí se vuelve a la bibliografía teórica e incluso se la amplía sobre los
temas nuevos que aparecieron en los datos

6. Conclusiones
 Comenzar con un resumen de las principales conclusiones de los diversos puntos o capítulos. Rescatar el núcleo principal del
estudio.
 Hilvanar las conexiones entre las diversas partes (o las más importantes) para mostrar la existencia de un hilo conductor a lo
largo del escrito.
 En los trabajos más académicos conviene destacar cuál es la contribución del estudio a refinar/especificar/ampliar la/s
teorías utilizadas a lo largo del análisis.
 En algunas ocasiones corresponde señalar la contribución al conocimiento de esa realidad o comunidad, país, conjunto
humano.
Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 47
 Si se desea, se puede reflexionar sobre todo el proceso de investigación y de uno/a mismo/a en ese contexto. Se pueden
sugerir también nuevas líneas de investigación.

Tipos de trabajos científicos


Dr. Marcelo Breard (Universidad Nacional del Nordeste)

Dentro de la denominación genérica de “trabajo científico” existe una variable bastante grande de posibilidades, que surgen
de necesidades y circunstancias específicas. Los lectores seguramente habrán oído hablar de monografías y de tesis, de ponencias,
papers y artículos científicos, de tesinas, trabajos de ascenso e informes de investigación. Cada una de estas denominaciones se
refiere a un tipo particular de trabajo aunque, como decíamos, no se trata de una clasificación excluyente. Las características de cada
tipo suelen diferir según se sigan las normas de una u otra institución o las costumbre de cada país y, además, un mismo trabajo
podría adoptar formas diferentes o ser clasificado a la vez en más de una de esas categorías.
La longitud del trabajo, que depende directamente de la cantidad de conocimientos que se van a trasmitir, nos permite una
primera forma de clasificación. Así por ejemplo, una tesis es una disertación de cierta envergadura, que se propone aportar nuevos
conocimientos y que se presume posee un elevado rigor metodológico. Una monografía, en cambio, se distingue porque posee una
delimitación temática más estrecha y – en consecuencia- una extensión menor, lo mismo suele suceder con las ponencias y con los
artículos destinados a revistas científicas, que son de una dimensión relativamente reducida.
Otro aspecto que permite clasificar a los trabajos científicos es el relativo a los fines que se persiguen con los mismos. Es
diferente el caso de un investigador que busca, simplemente, dar a conocer sus resultados a la comunidad científica, que el de quien
presenta un informe ante la institución o empresa que lo a solicitado, es otro el caso, también, de quienes realizan investigaciones y
presentan trabajos para obtener algún grado académico o aprobar las materias de una carrera universitaria. Estas circunstancias
habrán de determinar el tipo específico de trabajo que se va a realizar encada ocasión y la forma concreta que habrán de adoptar en
consecuencia.
Para mayor claridad del lector, hemos creído oportuno incluir a continuación una breve caracterización de cada tipo de
trabajo científico. Describiremos brevemente lo que se entiende por cada una de las denominaciones más usuales, advirtiendo, una
vez más, que pueda existir variaciones – a veces significativas- según los usos prevalecientes en cada institución o país. En todo caso,
el lector interesado deberá consultar con las definiciones y normas específicas que existen en el ámbito en que se desenvuelva,
utilizando las siguientes informaciones solo como un punto de referencia de índole general.

Informe de investigación
Es una denominación genérica que sirve simplemente para indicar que lo escrito es exposición de una indagación científica
ya realizada. En tal sentido, no permite abrir juicio acerca del carácter de la misma, de su tipo de magnitud, ni de los propósitos a que
se encamina. Puede ser por lo tanto un simple documento de trabajo donde aparecer los resultados obtenidos en determinada fase
de alguna investigación, el informe final o el producto de un equipo parcial de trabajo.
El termino suele emplearse, pues, sin que se le asocien connotaciones más especificas, aunque en algunos casos se lo limita
para hacer referencia exclusivamente a investigaciones de campo, que utilizan datos primarios

Papel de trabajo
Es otro nombre genérico que indica que lo escrito no es definitivo si no una elaboración modificable que se somete a
discusión. Se utiliza para guiar una discusión, de equipos de investigación, también como forma de ir mostrando ante un tutor los
avances realizados. Su contenido es obviamente muy variable, no tiene el rigor formal que otros trabajos destinados a la edición o la
discusión pública.

Monografías
Tiene la particularidad de versar sobre un tema único, bien delimitado y preciso. Resulta un escrito breve en el que se
prefiere sacrificar la extensión de los asuntos en beneficio de la profundidad. Para algunos es productos de una investigación
bibliográfica y no de campo, desde el punto de vista practico es habitual que la evaluación e los estudiantes se realice por medio de
monografías de temas discutidos el la actividad docente. Conviene agregar que, a veces, se acepta que una monografía se desvíe un
tanto del rigor normal de los trabajos científicos.
Desde el punto de vista de la presentación formal, las monografías son trabajos, donde se valora claramente la buena
organización y el uso de un aparato crítico bien estructurado.

Articulo científico
Es un trabajo relativamente breve-muchas veces monográficos en cuanto a su contenido- que se destina a la publicación en
revistas especializadas. Los consejos directivos o comités de las mismas suelen definir, con bastante exactitud, las características de
contenido y de forma de los escritos que aceptan o encargan. Un artículo científico, debe ser cuidadosamente redactado, para evitar
digresiones innecesarias, para lograr expresar de un modo claro y sintético lo que pretende comunicar.
En muchas ocasiones los artículos científicos son síntesis de informes o tesis, puede ser mejor presentado ante un
determinada comunidad científica a partir de tal forma resumida que oriente así los esfuerzos de quienes puedan estar interesados
en consultar la obra original. La palabra inglesa paper tiene un sentido bastante semejante, aunque ligeramente mas amplio, que el
que atribuimos a esta denominación, pues ella incluye también a lo que se suele llamar una ponencia. Los artículos científicos
también se publican a veces como capítulos o partes independiente de ciertos libros, en los que algún estudioso, que asume el papel
de compilador reúne varios trabajos de autores diferentes pero que tratan una materia común.

Ponencia
Es la comunicación escrita que una persona presenta ante algún evento de tipo científico: seminario, congreso, simpósium.
Los organizadores definen el carácter que habrán de tener las mismas. Suelen ser trabajos breves, monográfico o no, que se destinan
además a la lectura y discusión colectiva. Es usual que las mismas se limiten a una extensión que varía entre diez y treinta páginas
escritas a espacio doble. Su organización interna es generalmente bastante libre y variada y en ellas no son tan decisivos los aspectos
de forma.
Resulta importante tener en cuenta todo aquello que facilite la rápida y efectiva comunicación oral: redacción clara y
atractiva, apoyos audiovisuales.

Tesina

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 48


Es una denominación no universalmente usada que sirve para designar a trabajos de corta o mediana extensión que son
presentados para su correspondiente evaluación académica. Desde el punto de vista pedagógico, cumple el mismo papel de las
llamadas monografías: conocer los conocimientos y habilidades metodológicas de los estudiantes respecto a un determinado tema
por medio de una disertación escrita. Sus características específicas dependen, pues, de lo que al respecto consideren conveniente
los departamentos, cátedras y profesores de cada asignatura.

Tesis
Por tesis, cuando nos referimos al uso original del término, una proposición que puede ser sostenida o demostrada
mediante pruebas y razonamientos apropiados. Por extensión, desde hace muchos siglos, se ha llamado así a la exposición escrita
que una persona presentaba ante una Universidad o colegio para obtener el título de doctor. Actualmente se llama tesis al trabajo
escrito que permite demostrar, a la conclusión de los estudios, que el graduando amerita el grado académico al que aspira.
Una tesis, por lo tanto, es un trabajo serio y bien meditado que sirve como conclusión a varios años de estudio,
demostrando aptitudes, del aspirante en el campo de a investigación y dándole oportunidad a éste para realizar por sí solo una
indagación científica. Las tesis por lo tanto, son trabajos científicos relativamente largos, rigurosos en su forma y contenido, originales
y creativos. Estas características solo se dan en tesis de máximo nivel, las que corresponden a los cursos de doctorados. En caso de
otros estudios de postgrado la exigencia de la originalidad puede atenuarse y más aún en las tesis de pregrado o licenciatura, donde
el rigor metodológico y la profundidad del trabajo suelen ser bastante menores.

Trabajo de grado o trabajo especial de grado


Cumple con la misma función académica que una tesis pero sin que se le exijan todos los atributos que a estas caracterizan.
Suelen aceptar trabajos que no son claramente originales, que no aportan conocimientos nuevos, o en los que el rigor metodológico
no se lleva demasiado lejos. Suelen ser relativamente amplios en sus dimensiones, superando con mucho las de las monografías y las
tesinas, y desarrollando en sus páginas algo más que resúmenes de ideas ajenas y opiniones personales.

Trabajo de ascenso
Muchas universidades poseen un sistema de ascenso para su personal académico según el cual éstos sólo se obtienen si,
además de otros requisitos, el profesor presenta un trabajo de cierta relevancia. Se exige que los mismos posean rigor metodológico
y que realicen una contribución al desarrollo de las ciencias, las humanidades o las artes. Son generalmente trabajos extensos y bien
documentados, comparables a tesis.

Ante-proyecto y proyecto de investigación


Se trata de documentos bastante diferentes, en esencia, de los descriptos hasta aquí, en ellos no se presentan resultados,
análisis o conclusiones, sino que se esbozan las líneas fundamentales de actividades de investigación para desarrollar en un futuro.
Por eso poseen una lógica interior y una estructura interna peculiar.
Actualmente, en casi todas las circunstancias, no se concibe que pueda emprenderse una indagación científica de cierta envergadura
que no vaya precedida de un proyecto en el cual se expresen los antecedentes, los objetivos, los fundamentos y las bases
metodológicas de la misma.

Reseña
Es un escrito breve que intenta dar una visión panorámica y a la vez crítica de alguna obra. Es frecuente que en revistas
científicas aparezcan reseñas de libros de la especialidad, que ayudan a los lectores a conocer mejor las posibles fuentes de
información existentes. Las reseñas sirven para motivar el interés de las personas que se desenvuelven en un área específica de
estudio y para evaluar la calidad de los trabajos que van apareciendo ante el público. Generalmente, la realizan personas
especializadas, de bastante experiencia en la especialidad
Ensayo
Obra relativamente libre en su estructura, en la que el autor expone razonadamente ideas y opiniones sin que, sin
embargo, se utilice plenamente una metodología científica. El término ensayo puede usarse de un modo bastante impreciso y
abarcante.

Resumen y también resumen analítico


Es un trabajo en que el investigador o un estudiante hace una síntesis – para sí- y del modo en que le resulte más
conveniente- de obras o informaciones que ha estudiado. Dado de que no se trata de materiales destinados al público, los requisitos
formales, dependen exclusivamente de las necesidades que el autor ha definido por su cuenta.

Seminario de Investigación – Selección de temas – Dr. Mario Villegas – Pág. 49