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Unidad didáctica 4

Mecánica básica

¿Qué aprenderemos?
Cuáles son los materiales más utilizados en las operaciones de mecani-
zado y qué características tienen.

Cuáles son las operaciones de mecanizado más habituales para la rea-


lización de cuadros eléctricos y qué herramientas necesitaremos para
realizarlas.

Q ué tipos de uniones se utilizan para la construcción y el montaje de


cuadros eléctricos.

Cómo hay que representar, interpretar y medir las piezas que deben
mecanizarse con el nivel de precisión exigido.
Umdad drdactica 4. Mecánica básica

Opera(iones de me(anizado
Cuando hablamos de automatismos y cuadros eléctricos y, en general, de cualquier
tema relacionado con la electricidad y la electrotecnia, pensamos rápidamente en
conductores eléctricos, conectores, elementos de mando y regulación, etc., pero
rara vez nos planteamos donde están colocados físicamente.

Obviamente no están colocados al azar ni de forma arbitraria a lo largo y ancho d e


una insta lación, sino que están colocados, protegidos y confinados en armarios o
cuadros eléctricos seguros. Todo esto es necesario, entre otras cosas, para evitar
peligrosos accidentes de trabajo por parte de los operarios de las instalaciones.

Según el material uti lizado en su construcción, se pueden distinguir dos tipos de


armarios o cuadros:

Los armarios metálicos. Están construidos con aleaciones o combinaciones de me-


tales, básicamente con chapa de acero soldada. Se instalan en forma de cofre
estanco o con armarios de fijación mural o apoyados en el suelo.

Los armarios aislantes. Están construidos con material d e plástico. Suelen ser tipo
cofre o armarios de fijación mural bien empotrada o en superficie.

Como puedes ver, el primer problema que hay que afrontar es el de elegir los ma-
teriales más adecuados según la función que tengan que realizar, el lugar donde se
emplacen y las propias características de la instalación. Así pues, la primera parte de
la unidad la dedicaremos a estudiar los materiales y sus propiedades.
Fig. 4.1 .
El montaje e instalación de Elegidos los materiales, el paso siguiente será el diseño y la representación gráfica
cuadros eléctricos requiere de las piezas, de modo que su interpretación no d é lugar a dudas. Veremos breve-
el conocimiento de algunas mente algunas pautas sobre cómo hay que dibujar e interpretar dichas representa-
operaciones de mecánica básica. ciones.

En el montaje, el mantenimiento o la reparación de instalaciones eléctricas, estos


armarios o cuadms deben ser mecanizados con multitud d e operaciones que nos
hace falta conocer: trazado, cortado, serrado, doblado, roscado, taladrado, trepana-
do, roblonado, entre otras muchas. Por esta razón, en esta unidad nos centraremos
en las operaciones mecánicas básicas, así como en las herramientas o las máquinas
empleadas para su ejecución.

Para llevar a cabo estos procesos correctamente serán necesarias otras operaciones,
como la medición de los objetos y las piezas con los instrumentos adecuados. A
ellas nos referiremos en la última parte de la unidad.

Materiales para me(anizado y sus propiedades


Los materiales utilizados en la construcción de automatismos y cuadros eléctricos
son diversos y de diferente natura leza. Si n embargo, en general, la mayoría de ellos
son elementos metálicos y combinaciones o aleaciones entre ellos. De todos los
metales, sin duda, el más recurrente es el hierro. Tanto es así que acostumbramos a
clasificar los metales en dos grandes grupos: meta/es férricos y metales no férricos
en función d e si es éste o no el principal elemento.

Además, tenemos el grupo de los plásticos que, en los últimos años, está teniendo
una p resencia cada vez mayor, no solamente en innumerable cantidad de objetos
utilizados en nuestra vida diaria, sino también en los que se usan para la fabricación
de elementos y componentes eléctri cos y electrotécnicos. A continuació n, estudia-
remos las propiedades básicas de los materi ales más utilizados para la construcción
de cuadros eléctricos.
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Los metales férricos


En la naturaleza el hierro no se encuentra como elemento solo y aislado, sino que
aparece mezclado en diferentes minerales, por lo que el hierro puro o dulce es cos-
toso de conseguir.
Además, en estas condiciones, el hierro posee una baja resistencia mecánica y una
alta tendencia a la corrosión, razones que lo convierten en un material con pocas
aplicaciones industriales en estado puro. Sin embargo el hierro se convierte en un
material fundamental una vez sometido a tratamientos especiales como el acero y
la fundición.
En general, los metales férricos presentan excelentes y variadas propiedades mecá-
nicas, además de un relativo bajo precio.

Los a(eros
El acero es una aleación férrica que contiene cantidades pequeñísimas de carbono,
manganeso, fósforo, azufre y silicio. Actualmente, disponemos en el mercado de
una elevada gama de aceros especiales, que incorporan, además de los elementos
citados, otros como el aluminio, el níquel, el cromo, el molibdeno, el vanadio, el
tungsteno, el cobalto, el selenio, el titanio y el zirconio.
El acero en sus diversas formas presenta dos ventajas respecto al hierro dulce que lo
hace mucho más útil: alta resistencia mecánica y baja corrosión.
Fig. 4.2.
Los derivados del hierro presentan Según su composición, podemos diferenciar entre diferentes tipos de aceros:
excelentes y variadas propiedades Aceros bajos en carbono. Estos aceros contienen menos del 0,25 %en peso de car-
mecánicas. bono. Son aceros blandos y poco resistentes, pero con extraordinaria ductilidad
y tenacidad. Además, son de fácil soldado, mecanizables y baratos.
Aceros medios en carbono. Tienen porcentajes en carbono comprendidos entre el
0,25% y 0,60 %. Estos aceros tratados térmicamente son más resistentes que
los aceros de bajo carbono, pero menos dúctiles.
Aceros altos en carbono. Normalmente contienen entre un 0,60% y un 1,9 % en
carbono. Son más duros y resistentes y aún menos dúctiles que los otros carbo-
nos vistos. Son especialmente resistentes al desgaste.
Aceros inoxidables. Son aceros basados en la adición considerable de cromo y ní-
quel como elementos de aleación, además de otros elementos como el molib-
deno.
Aceros para herramientas. Son aceros de alta aleación utilizados en la fabricación de
herramientas que contienen cantidades importantes de cromo, níquel, vanadio
y wolframio. Van acompañados de tratamientos térmicos que les dan caracterís-
ticas muy particulares de dureza y resistencia al desgaste y a la deformación por
el calor.

Las fundidones
Podemos definir las fundiciones como aleaciones férricas con un porcentaje de
carbono superior al 1,76 % e inferior al 6,67 %. Las principales propiedades que
presentan son las siguientes:
Tienen un amplio intervalo de resistencias mecánicas y durezas.
Aunque tienen una resistencia al desgaste, a la abrasión y a la corrosión relativa-
mente elevada, presentan una débil resistencia al impacto.
No admiten laminaciones ni deformaciones por forja.
Son frágiles y quebradizas.
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Los metales no férricos


Los metales industriales no férricos y sus aleaciones son, en general, resistentes a
la oxidación y la corrosión atmosférica, y son recomendables para muchas aplica-
ciones porque se caracterizan por su facilidad de moldeo y mecanizado, la elevada
resistencia mecánica de algunas aleaciones, su gran conductividad térmica y eléc-
trica o incluso un bello acabado. Normalmente estos metales son más caros de
obtener.
Algunos de los metales no férreos más utilizados en la industria eléctrica y electro-
técn ica son los siguientes:
El cobre. Es, sin duda, el material más utilizado en la industria eléctrica para la fa-
bricación de dispositivos y componentes, especialmente cables e hilos. Es muy
dúctil y maleable, de modo que se le puede dar forma tanto en frío como en
caliente. Además es resistente al aire, al agua y a la agresión de los ácidos. T am-
bién es un buen conductor del calor.
Los latones. Son aleaciones del cobre. Actualmente existen diferentes tipos de
latón: los llamados latones ordinarios, que contienen cobre y cinc, y los latones
especiales, que además incorporan otros metales como aluminio, hierro, plomo
o estaño. El latón es buen conductor eléctrico, ya que es más duro y fáci l de
trabajar que el cobre.
Los bronces. También son aleaciones del cobre. Tradicionalmente se ha llamado
bronce a las aleaciones de cobre y estaño, aunque actualmente se llaman bron-
ces a las aleaciones binarias (es decir, que contiene solamente dos elementos)
del cobre con todos los metales excepto el cinc (que, ta l como hemos visto,
forma el latón). Los bronces tienen, en general, una elevada resistencia mecáni-
ca y una buena resistencia a la corrosión, ambas mayores que en los latones.
El aluminio. Debido a su ligereza, resistencia a la corrosión y abundancia en la
naturaleza, el aluminio es uno de los elementos más empleados hoy en día para
la fabricación de cajas, carcasas, armarios, contenedores, etc., de aparatos e
instalaciones eléctricas, automáticas y electrónicas. Además, en líneas eléctricas
de distribución de energía, se utiliza en forma de cables e hilos eléctricos.
El estaño. Es un material muy blando y maleable. Posee un punto de fusión bas-
tante bajo (232 °(). Por eso, en electricidad y electrónica, se utiliza como metal
base para realizar soldadura blanda y en la fabricación de fusibles eléctricos.
Debido a su resistencia a la corrosión se emplea como recubrimiento electrolíti-
co de otros metales.
El plomo. En estado puro es muy blando y poco resistente. Su punto de fusión es
relativamente bajo, de 327,5 oc. Además, presenta una baja conductividad tér-
mica y eléctrica. Otras características del plomo son: su gran densidad (muy pe-
sado) y la elevada resistencia que tiene a la corrosión de los ácidos fuertes, como
el clorhídrico, el sulfúrico o el nítrico.
Fig. 4.3. El cinc. Es un metal frágil y relat ivamente blando, que posee una resistencia me-
El aluminio es uno de los cánica baja. El acero recubierto de cinc se denomina acero galvanizado, y se
elementos más empleados hoy utiliza para la obtención de chapas, alambres, etc., altamente resistentes a la
en día para la fabricación de oxidación.
cajas, carcasas y armarios para las
instalaciones eléctricas, debido a El cromo. Es un metal muy duro y muy resistente a la oxidación y a la corrosión .
su ligereza y su resistencia a la Debido a su gran resistencia a la corrosión frente a los agentes atmosféricos y a
corrosión. otros agentes químicos, se emplea para el recubrimiento electrolítico de otros
metales (lo que se conoce como cromado).
El níquel. Rara vez se utiliza en estado puro, sino que se utiliza normalmente para
aleaciones con otros metales a los que confiere el carácter inoxidable, aumenta
la resistencia a la corrosión y mejora las propiedades magnéticas y mecánicas.
De hecho, los materiales que se obtienen resultan muy resistentes a la acción de
los agentes atmosféricos y de los agresivos químicos.
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El tungsteno o volframio. Dispone de un buena conductividad eléctrica y una tem-


peratura de fusión muy alta: 3.380 oc, por lo que su principal aplicación es la de
la fabricación de filamentos de lámparas de incandescencia y de resistencias de
hornos eléctricos. Con el carbono, forma el carburo de volframio, que es muy
duro y por ello se emplea en la fabricación de herramientas de corte (widia).

Plásticos
Los plásticos son polímeros de compuestos químicos orgánicos constituidos, prin-
cipalmente, por carbono, hidrógeno y oxígeno. Normalmente se añaden determi-
nadas sustancias (aditivos) que les proporcionan propiedades características que los
hacen más útiles para determinados usos. Las sustancias que forman los p lásticos
son derivados del petróleo y se obtienen en indust rias pet roquímicas.
Podemos decir que, en líneas generales, los plásticos se dividen en tres grandes
grupos, con características y propiedades muy diferenciadas: termoplásticos, ter-
moestables y e/astómeros.
Termoplásticos. Estos plásticos se funden fácilmente a temperaturas relativamente
bajas (entre 100 oc y 130 oq y, cuando desciende la temperatura, vuelven a
solidificarse y endurecerse. Esta característica permite que sean conformados,
es decir, que puedan moldearse para darles la forma deseada . Son los plásticos
más utilizados comercialmente, entre ellos se encuentran el policloruro de vinilo
(PVC), el poliestireno (PS), el polietileno (PET}, etc.
Termoestables. Estos plásticos no pueden ser conformados una vez fabricados, ya
que la adición de calor produce cambios irreversibles en su estructura y, por lo
tanto, en sus propiedades físico-químicas, por lo cual no se funden al calentarlas
nuevamente. Una vez concluido el proceso de fraguado, sólo pueden mecani-
zarse (cortar, hacer orificios, unir a otras piezas, etc.). A lgunos de los plásticos
termoestables más conocidos son las me/aminas, la baque/ita, las si/iconas, etc.
Elastómeros. Más conocidos como cauchos, tienen un aspecto de goma. Se carac-
terizan por su gran capacidad elástica.
Fig. 4.4.
Muchos de los componentes En particular, en la industria eléctrica, el consumo de plástico es enorme, ya que se
eléctricos actualmente se fabrican fabrican conductores con aislamiento plástico capaces de soportar grandes tensio-
con plásticos. nes y malas condiciones ambientales. Por estas razones, también se emplean para
fabricar cajas y carcasas para la protección de aparatos de mando, y en la construc-
ción de cuadros y automatismos eléctricos, tubos aislantes, soportes para mecanis-
mos, carcasas para motores y un larguísimo etcétera.

Actividades
1. Indica qué significan las diferentes propiedades de los materiales. Para cada propiedad, indica un material que
sirva de ejemplo para explicarla.

Resistencia mecánica. Fragilidad. Resistencia a la corrosión.

Ductilidad. Dureza. Conductividad eléctrica.

Tenacidad. Elasticidad. Conductividad térmica .

l. Haz una lista de diferentes elementos y herramientas eléctricas del ta ller d e prácticas que utilicen algún tipo de
plástico. Indica de qué tipo de plástico se trata.

3. Entre el cobre y el latón, d i qué metal crees q ue es más adecuado para realizar los contactos de un interrup-
tor.
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Métodos de representación gráfica


~J ~ Planos y croquis
En el tal ler de montaje, el trab ajo suele efectuarse a partir d e unos esquemas, cro-
quis y planos desarrollados por técnicos especialist as. En ellos se representa n con
sus formas y dimensiones los trab ajos y las piezas q ue hay q ue hacer. En general,
pod emos hablar d e d os tipos d e documentos para estas representaciones graficas
de las piezas con q ue se va a trabajar:
Los planos representan g ráficamente, de manera exacta y en una determinada
proporció n, un objeto real. Se realiza con utensilios clásicos de dibujo: reg las,
cartabones, escuadras, pl umas estilog ráficas, etc., o mediante prog ramas de
ordenad or especiales p ara estos usos.
El croquises una rep resentación hecha a mano alzada y, por lo tanto, menos exac-
ta q ue los planos.

Escalas
Generalmente, las figuras y piezas d ibujadas en planos y croquis no se representan
a tamaño natural, a no ser q ue sean objetos de red ucido tamaño, si no que se suelen
dibujar sobre el papel en un tamaño menor, p ero conservando en tod o momento las
formas y sus proporciones. Incluso, si las piezas son de tamaño muy pequeño, se
dibujarán sobre el p apel en un tamaño mayor. En estos casos, decimos que los dibu-
jos están realizados a escala.

La escala es la relación matemática que existe entre las dimensiones reales y las del
dibujo que representa la realidad sobre un p lano o un mapa.

Las escalas se escriben en forma d e fracción, donde:


El numerador indica el va lor de un segmento linea l cualquiera de la pieza sobre
el plano.
El d enominador representa el valor real del mismo segmento de la pieza.
Por ejemplo la escala 1:500, signif ica que 1 cm del plano equiva le a 500 cm (es decir,
5 m) en la realidad. O tros ejemplos de escalas son 1:1 (esca la real o natural), 1:1 O,
1:50,5:1,50:1, etc.

~ :3 Vistas y proyecciones de una pieza


Normalmente, las piezas no se rep resentan en tres d imensiones tal y como las ve-
mos a simple vista, como si fueran fotografías. En efecto, en los dibujos industriales
se emplea generalmente un sistema de representación denominad o sistema de pro-
yecciones ortogonales.
En ocasio nes, p ara p iezas de difícil mecanizado, se añade alguna perspectiva de las
mismas. Además, en los planos y croquis se indicarán todas las aclaracio nes p erti-
nentes p ara la completa y fácil interpretación, así como p ara la correcta ejecución del
trabajo .
Lo más importante es que viendo el p lano (dibujo en dos dimensiones), la persona
que tenga que hacer el trabajo se haga una idea exacta d e la pieza representada, tal
y como si la estuvi ese viendo realmente en tres dimensio nes.
Mirando la pieza desd e arriba, obtenemos sobre el plano horizontal la planta.
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Mirando la pieza de frente, obtenemos sobre el plano vertical el alzado o la eleva·


ción.
Mirando la pieza desde un lado obtenemos sobre el plano de perfil la vista co-
rrespondiente, llamada vista lateral o perfil (figura 4.5).

Estas tres vistas, llamadas diédricas (alzado, planta y perfil), son las que debidamente
relacionadas (y eliminando el cuerpo del espacio), ofrecen la adecuada representa-
ción en dos dimensiones de dicha pieza sobre la lámina de dibujo (figura 4.6).

Fig. 4.5.
Proyecciones de las
caras de una pieza
de madera sobre
los tres planos de
proyección: alzado,
Fig. 4.6. planta y perfil.
Proyecciones de las caras de un
sólido sobre los tres planos de
proyección: alzado, planta y perfil.

Q ~
1 1 1 1

A fin de mostrar todas las cara cterísticas físicas de una pieza, en el sistema de pro-
yecciones ortogonales se dibujan todas o sólo algunas de sus caras. El número de
vistas dibujadas depende de la complejidad de la pieza, aunque casi siempre se
escogen las tres que hemos comentado (alzado, planta y perfil). Sin embargo, en
ocasiones es necesario que haya más de tres.
Observa que si introducimos la pieza en el interior de un cubo, y utilizamos todos los
planos de proyección posibles, obtendremos las seis vistas totales (figura 4.7).

d e f

o /

Fig. 4.7.
nao
Fig. 4.8. Número total de vistas posibles de una pieza.
Representación en tres
dimensiones de una pieza y En casos de piezas muy simples o con ejes de simetría, como por ejemplo el caso
representación de dos de sus mostrado en la figura 4.8, es suficiente con solamente una o dos caras para represen-
vistas. tar sobre el papel dicha pieza.
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ilmportante!
Acotado
Nunca tomes medidas so-
bre el dibujo con la regla, El dibujo de una pieza no es suficiente para que ésta p ueda fabricarse si no va acom-
puesto que si está realizado pañado de la indicación de sus medidas reales sobre el di bujo o plano.
a escala, el valor será erró-
neo. La acotación es la operación de indicar numéricamente las dimensiones reales de una
pieza en el dibujo, de acuerdo con una serie de reglas normalizadas, con indepen-
dencia de que el dibujo esté o no a escala.

Para que una acotación se pueda considerar buena es imprescindi ble que sea fácil-
mente interpretable y que ofrezca la máxima claridad. La figura 4.9 muestra un ejem-
plo sencillo de acotación. Algunas reglas básicas de acotado son:
Las cotas se colocarán de forma clara y perfectamente visible.
Se colocarán flechas de cota que limitan el alcance de las medidas.

·~~
No se omitirán medidas, pero tampoco se repetirán innecesariamente.
Las cotas se repartirán por las d iferentes vistas de las caras d e la p ieza , teniendo
en cuenta la claridad del dibujo , y no amontonando cotas en una sola vi sta.
1' 25 :::¡ t:=i= 25 •Jl2 Las cotas se colocarán preferentemente por el exterio r de las piezas.
Fig. 4.9. En d ibujos técnicos, las medidas se expresan siempre en mi límetros.
Dos ejemplos sencillos de
Observa que las puntas de las flechas deben d ib ujarse dentro de los límites de la lí-
acotación.
nea de cota, pero si el espacio no lo permite, se pueden añadir fuera.

Actividades
4. Dibuja un croquis de una herramienta del taller (unos alicates o unas tijeras po r ejemplo) o una pieza del taller
que te entregue el profesor. Una vez realizado, añade al croquis sus correspondientes acotaciones.

S. Dibuja un croquis de un mueble del aula o taller (una silla, archivador, mesa, etc.). Una vez realizado, añade al
croquis sus correspondientes acotaciones.

6. Dibuja las tres vistas diédricas nece-


sarias para representar las siguientes
piezas.

7. Dibuja las tres vistas necesarias para


representar las siguientes piezas.

8. Dadas las siguientes vistas de una


pieza, intenta levantar un croquis a
mano alzada que la represente en
tres dimensiones.
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Operaciones de mecanizado
Las operaciones de mecanizado son todos aquellos procesos mecánicos destinados a
transfo rmar ciertos materiales en una p ieza funcional (es decir, que sea útil); en nues-
tro caso, se concreta en la creación de armarios o cuadros.

Además, el mecanizado permite conseguir una terminación óptima del objeto o la


pieza, sin producir ninguna deformación que pudiera dar lugar a su deterioro o mal
acabado.
Todos los materiales que hemos visto pueden ser mecanizados, aunque lógicamen-
te no con todos ellos se trabaja con la misma facil idad. Por ejemplo, es mucho más
fácil mecanizar una caja de aluminio o de cobre que una de titan io o acero.
Para mecanizar un objeto o una pieza usaremos unas herramientas manuales o unas
máquinas herramientas. Para que el mecanizado sea correcto, la herramienta que se
utilice debe ser más dura que el material que hay que mecanizar. A continuación,
estudiaremos las operaciones de mecanizado usadas comúnmente en la industria y
en la elaboración de cuadros eléctricos.

~1;~ Operaciones de marcar y trazar


Las operaciones de trazado y marcado consisten en la señalización del contomo, las lí-
La tarea de trazado ha pa- neas, los ejes de simetría de los agujeros o las ranuras que hay que realizar sobre la
sado hoy en día a un se- superficie exterior d e una pieza.
gundo plano, puesto que
las modernas máquinas de Generalmente, el marcado y el trazado es una operación previa al ajuste y mecani-
mecanizado, la incorpora- zado de la pieza. Piensa que, de la correcta realización de este trabajo, depende la
ción de ordenadores indus- exactitud de las operaciones restantes. Las herramientas y los útiles más empleados
triales y las últimas técnicas
para el trazado son los siguientes:
de trabajo, muchas veces
basadas en la informática, La punta de señalar otrazar. Es una varilla de acero terminada en punta cónica tem-
hacen casi innecesario el plada y muy afilada. La punta de traza r debe conservarse afi lada y no emplearse
trazado a mano. para otros usos.
El granete. Es un cilindro de acero terminado en punta. Se emplea para señalar o
marcar puntos de apoyo o guía, para el compás o la punta de la broca.
El compás de trazar. Se utiliza para el trazado de arcos de círculo, determinar per-
pendicularidades, transportar distancias y marcar divisiones equidistantes. El
más empleado es el compás de puntas, sencillo o con un muelle.
Las escuadras. Las llamadas escuadras lisas son instrumentos que tienen un ángu-
lo fijo (90° o diferente) entre dos superficies planas. También existen otros tipos
como las escuadras de solapa, las falsas escuadras (o transportadores de ángu-
los) y la escuadra universal (también conocida como goniómetro).
Reglas. Utilizadas para la medida de distancias de forma d irecta, aunque co n es-
casa precisión.

Fig. 4.10. ·
Procedimiento de trazado.
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Operaciones de sujeción
Otra de las operaciones previas que se realizan antes de mecanizar es la de sujetar la
pieza. Así pues, una vez el material esté sujeto y no se mueva podremos cortarlo, limar-
lo, agujerearlo, etc., con las herramientas correspondientes y con la máxima precisión.

Las operaciones de sujeción siNen para mantener un material en una determmada posi-
ción para que se pueda trabajar con él con otras herramientas.

Las principales herram ientas de sujeción son: los alicates, el tornillo de banco, los
sargentos y las pinzas y agarradores.

Los alicates
Como ya sabes, son herramientas muy versátiles. Además de sujetar siNen para do-
blar piezas y cables, cortar hilos, etc. Están formados por un mango, recubierto de
material aislante y una mandíbula. Los hay de diferentes tipos, los más importantes
son los siguientes:
Alicantes universales. Son los más extendidos, ya que se uti lizan para múltiples
usos. Tienen una constitución bastante robusta.
Alicates cortaalambres. Se utilizan para cortar conductores eléctricos y alambres.
Para conseNar siempre su zona cortante en buenas condiciones, deberán man-
tenerse bien engrasados.
Alicates de punta redonda. Empleados para cuNar hi los y chapas y hacer terminales
de conexión.
Alicates de puntas planas. De aspecto parecido a los universales, son más finos y
menos robustos que éstos. Se emplean para doblar conductores y alambres rí-
gidos y pequeños trozos de chapa.
Alicates de puntas dobladas. Se utilizan en casos semejantes a los anteriores, pero,
por la forma de sus puntas, cuNadas unos 90°, son apropiados para trabajar en
Fig. 4.11. sitios inaccesibles.
Diferentes tipos de alicates.
El tornillo de banco
El tornillo de banco es una herramienta de sujeción acoplada al banco de trabajo.
Su función es la de inmovilizar piezas sobre el banco. Está formado por dos bocas
o mordazas, una fija y otra desplazable a través de un eje roscado, que se acciona
mediante el giro de una manivela. Se caracterizan por la medida de las mordazas, la
forma de las guías, la longitud de las bocas y el tipo de base, fija o móvil.
Al utilizar el tornillo hay que tener en cuenta las propiedades de los materiales, pues
si son frágiles podrán deformarse o romperse si se aprietan demasiado. Por otra
parte, la pieza debe estar lo suficientemente apretada para evitar que se mueva o se
caiga durante las operaciones que se realicen.

Los sargentos o gatos


Los sargentos son inst rument os de sujeción o presión. Están formad os por dos
brazos, uno fijo en un extremo y el otro móvil que se d esliza sob re una gu ía. Este
último lleva aparejado un tornillo que se acciona al girar el mango al que va unido y
es el que ejerce la presión sobre la pieza.

Fig. 4.12. Las pinzas y agarradores


Tornillo de banco.
Las pinzas son herramientas muy útiles para la sujeción y la colocación de placas de
circuito impreso, tomillería fina y piezas muy pequeñas. Los agarradores son útiles
porque se cierran firmemente para sujetar cables cuando se desea soldar o permi-
ten llegar a piezas p equeñas de difícil acceso.
Unidad d1dact1ca 4. Mecánica básica

!J.d~}$ Operationes de torte


Las operaciones de corte son las destinadas a d ividir un material en dos o más tro-
zos.

Estas operaciones se realizan a través de diferentes procedimientos, según la he-


rramienta utilizada: cizallado, aserrado y cincelado y burilado. Veremos también las
operaciones de cortado y manipulación de cables.

Cizallado
El cizallado incluye las operaciones que cortan el material sin desprender vi-
rutas.

Estas operaciones se realizan con máquinas de corte manuales o accionadas con


motores.
Las máquinas de corte manuales son las tijeras de sobremesa y las cizallas de pie.
Entre las impulsadas a motor tenemos las cizallas-guillotinas, y las tijeras y cizallas
mecánicas o a motor.
Fig. 4.13.
Tijeras de sobremesa y
procedimiento de corte de plancha.

Aserrado
El aserrado es el corte de un material con desprendim iento d e viruta.
~~--~--'

Tiene la ventaja sobre el cizallado que se puede


aplicar a espesores mucho mayores. El aserrado se
realiza con la sierra de mano o con sierras mecáni-
cas. Esta última la estudiaremos en el apartado de
máquinas herramientas.

La sierra de mano consta del arco de la sierra, que


sirve para sujetar y tensar la hoja de sierra, y de la
hoja, que es la parte activa de la operación.

La forma correcta de manejo de la sierra se mues-


tra en la figura 4.14. La sierra tiene que formar un
ángulo entre 20 y 30° con la superficie de la pieza.

Fig. 4.14.
Sierra de mano y detalle del procedimiento de serrado.
Unidad didáctica 4. Mecánica básica

Cincelado y burilado
El cincelado y burilado tienen como objetivos:
Trocear o cortar chapas o perfiles delgados sin desprendimiento de viruta.
Rebajar material sobrante en una parte determinada de la pieza a trabajar por
desprendimiento de virutas (cincelado exterior).
Ranurar en desbastes superficies interiores (cincelado interior).

El dn(el o (Ortafrío
El cincel es un útil cortante en forma de barra rectangular terminada en cuña y fabri-
cada en acero duro templado en la punta. Se suele fabricar en diferentes tamaños
según el trabajo al que se destine. Consta de tres partes: la cabeza, sobre la que se
golpea el cincel; el cuerpo, de sección rectangular u oval para agarrarlo, y el filo o
cortante.

Fig. 4.15.
Cincel y proceso de cincelado.
Material sobrante

Pieza para cmcelar

El buril y las gubias


Ambos tipos de herramientas son formas especiales de cinceles y se emplean para
trabajos más específicos, como abrir canales rectos o curvos.
Buril. Tiene la arista cortante en sentido transversal a la sección de cuerpo. Tiene,
por consiguiente, la longitud del filo mucho menor, por cuyo motivo se emplea
para abrir canales o ranuras.
Gubias. Son útiles muy semejante al buril o al cincel plano, pero su boca o filo
suele ser redondeado o curvado. Pueden ser de formas muy variadas, según el
trabajo al cual sean destinadas.

Cortado y manipulación de cables


Ya hemos hablado del carácter versátil de los alicates para los trabajos de electricista
y concretamente para la manipulación y cortado de cables. Pero, como ya sabes,
existen otras herramientas específicas para realizar estas funciones: las tijeras y nava-
jas de electricista y el pelacables.
Fig. 4.16.
Pelacables y cortado de cables con
las tijeras de electricista.
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Operaciones de desbastado
y limado
Las operaciones de desbastado y limado consisten en rebajar o pulir la superficie d e una
pieza, arrancándole o erosionando pequeños trozos de la misma, con el empleo de
una lima adecuada.

El limado se realiza por frotación, deslizando suave y acompasadamente la lima so-


bre la superficie que hay que rebajar.

Fig. 4.17.
Dos tipos diferentes de limas.

Fig. 4.18.
Detalle de la
operación de limado.

En el limado se pueden d istinguir estas tres operaciones básicas siguientes:

El desbastado. Se realiza empleando una lima de picado basto, que arranca mate-
rial en grandes limaduras. Este limado deja profundas rayas en la superficie de la
p1eza.

El afinado oaplanado. Se hace empleando, prime-


ramente, limas de picado entrefino y, a conti-
nuación, limas finas, lo que hace que la superfi-
cie de la pieza que se está trabajando quede
libre de huellas apreciables a simple vista.
El pulido o acabado de las piezas. Se logra con una
lima fina sobre la que se deposita tiza. La tiza se
hace pasar entre los dientes de la lima, hasta
que queden rellenados. El pulido debe realizar-
se ejerciendo poca presión sobre la lima y guar-
dando especial atención en que ésta se man-
tenga sin limaduras adheridas al picado, ya que,
de lo contrario, éstas podrían rayar la superficie
que se tiene que pulir.

Cuando se desea limar materiales muy duros como


el hierro o el acero, deben emplearse limas de pica-
do fino, y para materiales blandos como el cobre, el
aluminio, etc., limas de picado basto. Para el plomo
y la madera se emplean limas especiales llamadas
escofinas.

Fig. 4.19.
Fíjate en la postura correcta para limar, especialmente
en la posición de los pies.
Un1dad d1dáct1ca 4. Mecánica básica

! d ~ Operaciones de doblado y curvado


El doblado o plegado es una operación mecánica q ue modela una chapa, un perfil, un
tubo o una pieza mecánica en varias caras o secciones con un cierto ángulo entre
ellas.

Por su parte, el curvado de chapas es una operación mecánica que consiste en do-
minar la chapa sobre un soporte cilíndrico de modo que ésta adquiera la misma
curvatura.

El ejemplo más claro de curvado es el de


la obtención de tubos cilíndricos a partir
de una plancha completamente plana.

El doblado y el curvado pueden realizarse


manualmente y en frío si los materiales
son de poco espesor. Para realizar estas
operaciones necesitaremos, además de
las herramientas de sujeción que ya he-
mos visto, las herramientas de percusión.

Para chapas o perfiles gruesos se necesi-


tará el empleo de máquinas de prensado
y, además, en muchas ocasiones, con-
vendrá realizar un calentamiento previo
del material para poder llevar a cabo el
trabajo con mayor facilidad.

Fig. 4.10.
Procedimiento de doblado de una Herramientas de penusión
chapa.
Son aquellas herramientas que sirven para golpear un material o una herramienta.
Esta acción es muy habitual en las operaciones de corte con el cincel (que ya hemos
visto), de doblado, de aplastamiento, de clavado, etc.
Las herramientas de percusión más importantes son el martillo y la maza. Ambas
están formadas por dos piezas: el mango y la cabeza. En el mercado existen muchos
tipos según el uso al que irán destinados. La diferencia fundamental está en el tama-
ño y, sobre todo, en la forma y el material de la cabeza.

Attividades
9. Elabora un esquema o mapa conceptual con todas las o peraciones de mecanizado y las herramientas implica-
das que hemos visto en este apartado.

10. El "pico de loro" es un tipo de alicates q ue no hemos visto. Busca información sobre esta herramienta, dibújala
e indica que tiene de especial respecto de unos alicates universales.

11. Explica las diferencias que hay entre los procesos de cizallado, serrado o cincelado para cortar un material. Indi-
ca para qué materiales y situaciones está recomend ado cada uno de ellos.

12. Busca información sobre los diferentes tipos de limas q ue existen para t rabajar con el hierro y clasifícalas ade-
cuadamente según: la forma de la lima, el tamaño y las características del p icado. Indica para qué trabajos está
recomendada cada una.

13. Explica las técnicas, las herramientas y el proceso q ue seg uirías para hacer un pliegue de 90° en una plancha de
hierro de 2 mm de espesor.
Untdad dtdacllca 4. Mecánica básica

Forma parte de las operaciones de mecanizado la unión de diferentes piezas o


elementos para formar un conjunto. Las uniones se pueden d ividir en dos grand es
grupos: las desmontables y las fijas.
Las uniones desmontables. Son aquellas q ue se pueden montar y desmontar varias
veces sin modificar el tipo de unión y sin que sus piezas resulten dañadas. Las
uniones roscadas son las más impo rtantes y las trataremos a cont inuación. Sin
embargo, es conveniente saber que hay otros tipos no roscados como los pasa-
dores (o clavijas), las chavetas, las lengüetas, los ejes estriados y las guías.
Las uniones fijas. Son aquellas que una vez realizadas no se pueden desmontar sin
riesgo de romper las piezas que componen el conjunto. Hay de va rios tipos: re-
bladas, soldadas, pegadas o clavadas. Por su im portancia en los procesos de
mecanización en este libro veremos las dos primeras.

Uniones roscadas
Ros(as, tornillos y tuertas
El elemento fundamental de este tipo de uniones es la rosca.
Una rosca es una hélice construida sobre un cilind ro, con un perfil determinado y de
una manera continua y uniforme. Si la hélice es exterior, tenemos el conocido tornillo,
si, por el contrario, la hélice es interior, tenemos una tuerca.

La parte saliente de la hélice recibe el nombre de filete o hilo, mientras que el canal
Fig. 4.21.
que queda entre ellos se llama entrada.
Tornillos y tuercas de diferentes
tipos y tamaños. Para permitir la estandarización universal de tornillos y tuercas, independientemente
de su fabricante, las roscas se normalizan según diferentes sistemas internacionales,
en la actualidad los sistemas más empleados son los siguientes:
El sistema de roscado ISO métrico (adoptado en España por UNE).
El sistema Whit worth (BSW).

Herramientas para atornillar y destornillar


Los destornilladores
Se usan principalmente para sujetar, apretar y aflojar torni-
llos con ranura en su cabeza. Tienen tres partes: el mango,
el vástago y la boca o punta. Los destornilladores deberán
estar siempre provistos de mango aislante, generalmente de
p lástico.
El tamaño del destornillador debe ser apropiado al tamaño y
al tipo del tornil lo que hay que apretar o aflojar. La punta pue-
de adoptar en su extremo d iversas formas: plana, Phillips o es-
trella, Posidriv o de 6 ranuras, Al/en o hexagonales, Torx, etc.
Los destornilladores deben mantenerse siempre afilados y
no tienen que utilizarse para otros usos que los mencionados
aquí. Además, cuando se t rabaja en circu itos bajo tensión no
d eberemos tocar nunca el vástago ni la boca.

Fig. 4.22.
Diferentes tipos de destornilladores y detalle de sus puntas.
Umdad d1dact1ca 4 Mecánica básica

Las llaves
Son herramientas de acero o acero al cromo-vanadio (material muy resistente) que
sirven para apretar y aflojar tuercas y tornillos. En el montaje de automatismos y cua-
dros eléctricos son imprescindibles. Las más conocidas son las siguientes:
Llaves fijas planas. Son las más empleadas y pueden ser de una o dos bocas. Sir-
ven para tornillos y tuercas de cabeza hexagonal o cuadrada.
Llave inglesa o ajustable. Llave extensible y muy utilizada, cuya cabeza se ajusta a la
d) medida de la tuerca o tornillo mediante un torni llo sinfín.
Llaves de estrella. Empleadas sólo cuando es posible un pequeño desplazamiento
de la llave.
Llaves de tubo. Son llaves fijas para tuercas hexagonales. Se emplean en lugares
inaccesibles para otras llaves.
Destornillador-llave. Es un destornillador especial con la boca hexagonal y hueca
que permite colocar tuercas y tornillos con este tipo de cabeza.

Fig. 4.23. Llaves Allen. Sirven para tornillos con cabeza hexagonal interior.
Llaves fijas de diferentes tamaños:
a) Llave acodada de estrella;
b) Llave fija plana;
e) Llave inglesa;
Uniones roblonadas o remachadas
d) Destornilladores-llave o de
El roblonado es un procedimiento de ensamblaje por el cual se realiza una unión fija
vaso;
e) Llaves Allen. de dos o más piezas mediante roblones, más conocidos como remaches.

Los remaches deben colocarse en materiales resistentes al martilleado, que no sean


frágiles. Los remaches son varillas cilíndricas, generalmente de acero dulce, cobre,
aluminio o algunas de sus aleaciones, con cabeza en uno de sus dos extremos. Es-
tán compuestos del cuerpo cilíndrico, llamado vástago o espiga, y d e la cabeza.
El procedimiento de remachado se puede realizar de estas dos formas:
Introducimos el cuerpo del remache en los agujeros de las chapas que se tienen
que unir y martilleamos la parte sobrante de modo que quede una nueva cabe-
za que garantice la unión. Para diámetros superiores a los 10 mm esta operación
suele realizarse en caliente.
Mediante remachadoras automáticas. Introducimos la cabeza del remache en
los agujeros de las chapas que deben unirse y mediante la remachadora se ex-
trae la espiga de la cabeza. Así pues, la cabeza del remache se deforma y se
hace más ancha y corta, consolidando la unión.

Fig. 4.24.
Remachadora y remaches.
Un1dad didact1ca 4. Mecánica básica

~ Uniones soldadas
El soldado o la soldadura es la unión física de dos o más piezas metálicas para formar
una sola pieza por medio de la aplicación de calor. Generalmente, se incorpora al-
gún metal que, fusionado con las piezas, da resistencia mecán1ca a la unión.

Podemos diferenciar entre diferentes tipos de soldadura, los más importantes son:
la soldadura blanda, la soldadura fuerte y la soldadura oxiacetilénica.

Soldadura blanda
Es muy utilizada para sold ar hilos, cables y componentes eléctricos, pero también se
utiliza para la unión d e chapas, piezas d e latón, hojalata, cobre o bronce y en sold a-
dura de tubos, por ejemp lo en instalaciones de fontanería y gas.
Se basa en el aprovechamiento del efecto Joule junto con la aportación de otro
material de fácil fusión, normalmente estaño, plomo o aleaciones de ambos meta-
les. Este tipo de soldadura se emplea generalmente para soldar piezas empleando
temperaturas inferiores a unos 200 oc.
Las herramientas típicas para fundir el estaño o el plomo son la lamparilla (lámpara),
normalmente de butano, y el soldador eléctrico.
Lámpara de butano. Es de bajo peso, económica, y fácil de emplear. Está formada
por una pequeña bombona de gas y un mechero. El mechero lleva incorporad a
una llave d e paso para regular la salida del gas y de la llama. Para encenderl a, se
aplica la llama de una cerilla a la boca del mechero y se abre lentamente la llave
hasta que el gas se inflame.
Soldador eléctrico. Aunque tenemos de diferentes tipos y formas, todos ellos se
basan en una resistencia eléctrica alojada en una pieza tubular refractaria. Una
punta de cobre, insertada en el extremo de la pieza refractaria, se calienta al
conectar el soldador a la red eléctrica. Así se consigue en la punta la temperatu-
ra necesaria para la fusión del estaño. La pieza refractaria que contiene la resis-
tencia va recubierta con un mango aislante térmico y eléctrico para poder coger
el soldador sin problemas.
Existe un tipo de soldador eléctrico, llamado soldador rápido, que va provisto de un
transformador con el secundario conexionad o a una punta especial que, al ser re-
corrida por la corriente eléctrica, se calienta rápidamente prod uciendo la fusión del
estaño. La forma d el soldador es d e pistola, con un gatillo que permite encenderlo.
El tamaño y la potencia del soldad or deben ser adecuados a la pieza q ue se tiene
q ue soldar.
Fig. 4.25.
Soldador eléctrico y rollo
de estaño.

Soldadura fuerte
También se basa en la producción d e ca lor por efecto Joule. En este caso, el mate-
rial que se aporta suele estar en forma de varillas metálicas de composición parecida
a los metales que hay que unir. Básicamente son dos los tipos de soldadura eléctrica
fuerte: por arco y por puntos.
Untdad dtdacttca 4. Mecánica básica

Soldadura por arco


Se utiliza un transformad or q ue p roporcione una gran cantidad de corriente en su
secundario (reduciendo la tensión). En la salida del transformador se conectan dos
cables flexibles.
Un cable se une con la p ieza metálica q ue hay q ue soldar gracias a una p inza con
mango aislante.
El otro se une a otra pinza, a la cual se fija un electrodo o varilla con revestimien-
to especial.
Al separar ligeramente este electrodo, se forma un arco luminoso que engendra ca-
lor suficiente para fundir el material de las piezas en el punto de unión y de la propia
Fig. 4.26. varilla, d e modo q ue se soldan las piezas. De esta forma, la varilla se va gastando
Soldadura por arco voltaico. progresivamente.

Soldadura por puntos


Es un método similar al anterior y muy utilizado en la industria automovilística. El
principio d e funcionamiento está basado en el calor producido por la corriente eléc-
t rica en los puntos d e contacto.
Se emp lea una máquina con unos b razos metálicos, rematados en unas puntas
de cobre aleado con cadmio, cromo, t ungsteno, etc. Los brazos son articulad os
manualmente por el operario o automát icamente mediant e ordenador o autómata
p rogramable, de forma que abren o cierran las p untas, oprimiendo entre éstas las
piezas que se sueldan. Las corrientes oscilan entre los 1.000 A y los 100 kA.

Soldadura autógena u oxia(etiléni(a


Emplea como fuente de calor para fundir los metales que hay que soldar la llama
de un soplete alimentado por una mezcla de oxígeno con un combustible, general-
mente acetileno, que se quema con é l. El acetileno se inflama a los 350 oc
y produ-
ce una llama muy luminosa al arder en el ambiente.
Tanto el oxígeno como el acetileno se suministran independientemente en bom-
bonas o botellas, equipadas con válvulas de abertura y manómetros indicad ores de
presión. El dispositivo que utiliza el operario para realizar la soldad ura, y por d onde
sale la llama, es conocido como soplete. Los gases en combust ión son capaces de
alcanzar temperat uras del o rden d e 3.160 oc.
Actividades
14. Pon el nombre que corresponde a cada tipo de boca para

1S.
los siguientes destornilladores.
*8 @
~ R 00
Haz un listado exhaustivo de la tornillería habitual en t raba-
jos de mecanizado para electricistas: tipos de torn illo, tuer-
cas, arandelas, etc.

16. Explica el principio de funcionamiento de los diferentes a o e d e


tipos de sold adura que has estudiado en este apartado. Am-
plia un poco tu información e indica algunas aplicaciones de cad a uno de ellos.

17. En la construcción y en el montaje de un cuadro eléctrico, indica las d iferentes un iones q ue realizarás. Señala
para cada una de ellas el tipo de unión de q ue se trata y cómo se ejecuta.

18. Si como futuro técnico en electricidad debes montar tu caja de herramientas, indica aq uellos utensilios que
deberías tener en tu caja. Haz una lista con las herramientas q ue serían imprescind ibles y otra con aq uéllas de
las que podrías prescindir, aunque es aconsejable tenerlas.
Umdad didactica 4. Mecánica básica

Operaciones con máquinas herramientas


Hoy en día, muchas de las operaciones de mecanizado expuestas en los apartados
anteriores pueden realizarse utilizando unas máquinas herramientas.

Las máquinas herramientas son las que llevan incorporada una herramienta que es mo-
vida por acción de un motor.

Estas máquinas tienen como objetivo sustituir el trabajo manua l por el trabajo
automático en la fabricación de piezas, o llevar a cabo operaciones que son p rác-
ticamente imposibles o muy difíci les de rea lizar a mano (trabajos pel igrosos, de
mucha precisión, etc.).
En nuestro trabajo como montadores de cuadros eléctricos, la operación más habi-
tua l que realizaremos con una máquina herramienta es el talad rado. Sin embargo,
existen otras operaciones, más propias del entorno industrial, que debemos cono-
cer: el torneado, el fresado, la rectificación y el aserrado.

Operaciones de taladrado
El taladrado tiene como objetivo la realización d e agujeros por corte de virutas sobre
un determinado material.

La herramienta con la que se realizan los taladros es la broca. Consiste en una barra
de acero templado con una hélice a lo largo de su superficie, afilada de tal manera
por un extremo de la hélice que, al girar, penetra en el cuerpo que hay que ta ladrar,
de modo que va cortando pequeñas porciones (virutas).
Hoy en día, las brocas más generalizadas son las llamadas brocas helicoidales. Las
demás pueden considerarse brocas especiales (brocas helicoidales de más de dos
ranuras, de pezón, fresas, brocas para avellanar, brocas con ranuras, b rocas de agu-
jeros para lubricación, etc.).

La taladradora
Para realizar la operación de taladrado, hay que dar a la broca dos movimientos
básicos: un movimiento principal de rotación, para obtener la velocidad de corte
adecuada, y otro de avance o penet ración, en la dirección de su eje. Estos dos mo-
vimientos los obtenemos por medio de una máquina herramienta llamada taladra-
Fig. 4.27. dora o simplemente taladro.
Broca helicoidal típica.
Las taladradoras se dividen en diferentes tipos, en función de su constitución y com-
plejidad. Las más comunes son las siguientes:
Taladradoras de columna. El armazón principal está constituido por una columna
redonda, en la cua l se apoya el brazo, capaz de deslizarse vertica lmente y girar
sobre ella.
Taladradoras de sobremesa. Parecidas a las anteriores, tienen menor tamaño, y per-
miten colocarlas encima de un banco o mesa.
Taladradora portátil. La más estandarizada, ya que por su bajo precio es una herra-
mienta imprescindible, no solamente en el tal ler mecánico o eléctrico, sino tam-
bién en casa.
Las brocas suelen sujetarse a las taladradoras por medio d e unas pinzas llamadas
porta brocas.
Un1dad d1dactica 4 Mecánica básica

La colocación de la broca debe hacerse de forma que no oscile ni resbale o patine


durante el taladrado. Ésta debe quedar bien fijada y centrada, y el porta brocas debe
estar siemp re limpio para evitar que una posible acumulación de suciedad o virutas
haga que la broca quede mal posicionada. Jamás deberá golpearse ni forzarse el
porta brocas.

Fig. 4.28.
Proceso de taladrado con taladradora
de sobremesa.

Es muy importante en el proceso de taladrado seleccionar la broca adecuada según


el material que hay que ta ladrar, elegir la velocidad de taladrado correcta y refrige-
rar la broca, si fuera necesario.

Las operaciones anteriores, como el uso del taladro o de una sierra automática, son
muy comunes y realizadas a menudo por aficionados al bricolaje. A pa rte de las
operaciones presentadas, existen otras que necesitan una g ran destreza por parte
del operario: el torneado, el fresado y la rectificación. También veremos la opera-
ción de aserrado con sierra automática.
Aunque algunas de estas operaciones se pueden realizar con máquinas herramien-
tas portátiles, hoy en día, existen máquinas controladas por ordenador, denomina-
das máquinas herramienta con control numérico o máquinas herramienta con CNC
(computer numerical control/e() para realizar estas operaciones.
El control numérico es un sistema de gobierno automático de máquinas que, bá-
sicamente, consiste en transmitirles una serie de órdenes de trabajo (secuencia de
operaciones) por medio de un programa de ordenador.

El torneado
Es la operación mecánica que consiste en trabajar o mecanizar una amplia variedad
de cuerpos de revolución (cil indros, conos, esferas, etc.) y practicarles roscas de
diferentes tipos y formas utilizando una máquina-herramienta llamada t orno. Las
operaciones principales del torneado son las siguientes:
Cilindrado. Obtención de superficies cilíndricas de revolución.
Roscado. Obtención de roscas, tornillos y espárragos en el caso de roscado exter-
no, y de tuercas en el caso de roscado interno.
Taladrado.
Unidad didacttca 4. Mecánica básica

El fresado
Es la operación mecánica que consiste en trabajar o mecanizar cuerpos prismáticos
mediante el arranque de viruta, como por ejemplo el mecan izado de superficies pla-
nas, la realización de ranuras, los dientes en piezas y engranajes e, incluso, el t rabajo
en superficies curvas y alabeadas.
Estas operaciones se efectúan mediante herram ientas de corte especia les llamadas
f resas, montadas sobre una máquina herramienta conocida como fresadora.

La redificación
Es una operación de conformación de piezas en la cual el material sobrante que se
encuentra sobre la superficie de una pieza es eliminado por granos abrasivos de una
herramienta denominada mola.
Las máquinas herramientas sobre las cuales se monta la mola reciben el nombre de
rectificadoras.

Fig. 4.29. El aserrado


La rectificación permite un mejor
acabado de las piezas. Al hablar de las operaciones de serrado hemos hecho referencia a la uti lización de
sierras mecánicas. Las hay de varios tipos:
Circulares. La herramienta de corte es un d isco metálico.
De vaivén. Consiste en una hoja d ispuesta en una máquina que realiza unos mo-
vimientos similares a la serrada manual.
De cinta. El corte lo realiza una cinta cerrada que se mueve siempre en el mismo
sentido.
De todos modos, como hemos comentado, su utilización se concentra en el entorno
industrial, por lo que para el montaje de cuadros emplearemos habitualmente la
sierra manual.

Actividades
19. Con la taladradora se realiza a menudo una operación d enominada achaflanado. Indica qué es, cómo se realiza
y para qué sirve.

20. Infórmate en una tienda especializada en material mecánico o en Internet sobre los tipos de broca existentes:
tamaños, materiales de fabricación y aplicaciones.

21. Imagínate que debes realizar un agujero de 8 milímetros d e diámetro en una p lancha de hierro de 10 centíme-
tros de grosor. Indica lo siguiente:
El tipo de taladradora y de broca (material, diámetro y forma) que necesitarías.
Si te haría falta alguna pieza de sujeción.
El proceso de realización de la operación.
El equipo de protección necesario.

22. Como futuro técnico en electricidad, realiza una lista con aquellas operaciones de mecanizado estudiadas en
esta unidad didáctica que creas que son necesarias para el montaje de automatismos y cuadros eléctricos.

23. Los términos siguientes se refieren a diferentes tipos operaciones de mecanizado hechos con máquinas herra-
mientas. Indica en qué consisten: el cilindrado, el refrentado, el roscado, el cajeado o ranurado, el taladrado, el
moleteado, el mandrinado, el afinado.
24. ¿Qué mejoras aporta la aplicación d el control numérico en las operaciones de mecanizado hechas con máqui-
nas-herramienta?
Un1dad d1dáct1ca 4. Mecánica básica

~ =¡¡ La seguridad en las operaciones


de mecanizado
d)J ·] Normativa mar(o
de seguridad laboral
A nivel nacional, la política de seguridad y salud laboral viene descrita en la Ley de
Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), de 8 de noviembre de 1995. Esta ley se
sustenta sobre el artículo 40.2 de la Constitución y en la Directiva marco europea
89/391/CEE y, también, en los compromisos adquiridos con la Organización Interna-
cional del Trabajo sobre la seguridad y salud de los trabajadores.

La Constitución en su artículo 40.2 dice: «Asimismo, los poderes públicos fomenta-


rán una política que garantice la formación y readaptación profesionales; velaran por
la seguridad e higiene en el trabajo y garantizarán el descanso necesario, mediante
la limitación de la jornada laboral, las vacaciones periódicas retribuidas y la promo-
ción de centros adecuados».

Por otro lado, la Directiva marco europea 89/391 /CEE establece las medidas que
deben aplicar los países miembros para la mejora de la seguridad y salud de los
trabajadores

Los objetivos que pretende conseguir esta ley son:

Prevenir los riesgos profesionales para la proteger la seguridad y la salud.

Eliminar o reducir los riesgos derivados del trabajo.

Informar y fomentar la participación de los trabajadores en la prevención de acciden-


tes y enfermedades profesionales.

Además de esta normativa básica, hay que añadir la gran cantidad de legislación en
función del sector empresarial o industrial. También existe normativa de ámbito de
aplicación autonómico y local, y una gran variedad de normas que detallan las carac-
terísticas que deben cumplir y la forma de ensayo de una gran variedad de equipos
y elementos de protección (individuales o no).

El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo publica unas guías orien-


tativas, de interpretación y aplicación de los diferentes reglamentos que aplican y
desarrollan la LPRL. Por ejemplo, es importante para este ciclo formativo conocer la
publicación de la Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relacio-
nados con la protección frente al riesgo eléctrico, donde podrás encontrar mucha
más información sobre seguridad en trabajos eléctricos.

En esta unidad vamos a centrarnos en relacionar los riesgos laborales a los que como
trabajador puedes estar expuesto en las operaciones de mecanización, en la siguien-
te unidad nos referiremos a los riesgos en los trabajos eléctricos. Después, vamos a
estudiar los diferentes equipos de protección que puedes encontrar en el mercado
para protegerte de aquellos riesgos que no puedan ser eliminados o reducidos, por
otros medios.
Unidad d1dactica 4. Me,áni(a básica

~ )1 '""' La responsabilidad de empresas y


trabajadores
En su artículo 14, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales exige que la empresa
garantice la seguridad y la salud de los trabajadores a su servicio en todos los aspec-
tos relacionados con el trabajo. Así, en el marco de sus responsabilidades, la empre-
sa promoverá la prevención de los riesgos laborales y adoptará las medidas que
sean necesarias para la protección de la seguridad y la salud de los trabajadores.
El artículo 17 establece la obligación de las empresas de proporcionar Equ ipos de
Protección Individual (EPI) adecuados a los trabajadores, para la realización de sus
funciones y, además, de velar por su uso correcto según el t ipo de tareas.

El artículo 29 especifica que los trabajadores deben velar, mediante sus posibi lida-
des y el cumplimiento de las medidas d e prevención que se adopten en cada caso,
por su propia seguridad y salud en el trabajo y también por el de las personas o
trabajadores a los cuales afecta la actividad profesional. Los trabajadores están obli-
gados a:

Utilizar y cuidar correctamente los equipos de protección individual.

Colocar, después de usarlo, el equipo de p rotección individual en el lugar indi-


cado para ello.

Informar de inmediato a su superior jerárquico directo de cua lquier defecto, ano-


malía o daño apreciado en el equipo de protección individual utilizado que, a su
juicio, pueda entrañar una pérdida de su eficacia protectora.

Contribuir al cumplimiento de las obligaciones establecidas por la autoridad


competente con el fin de proteger la seguridad y la salud en el trabajo.

Cooperar con el empresario para que éste pueda garantizar unas condiciones
de trabajo que sean seguras y no entrañen riesgos para la seguridad y la salud
de los trabajadores.

~h1 !3 Origen de los accidentes con


herramientas y máquinas-herramienta
portátiles
En la mayoría de las operaciones de mecanizado que vayas a ejecutar en tu vida
profesional como técnico para el montaje de instalaciones de automatización y de
cuadros eléctricos usarás herramientas manuales y con máquinas-herramienta portá-
tiles eléctricas (taladros, fresas, destornilladores, radiales, sierras de calar y circulares,
etc.) como has estudiado en el apartado anterior.

La mayoría de los accidentes en el uso de las herramientas manuales, y también de


las máquinas-herramienta, tienen su origen en tres factores:

Utilización no adecuada de la herramienta. Se usa para una fun ción para la cual no fue
diseñada o bien, aunque corresponde la función, la herramienta no tiene las di-
mensiones adecuadas a la tarea. Podríamos encontra r una gran variedad de
ejemplos de uso inadecuado:

Utilización de destornilladores o limas para hacer palanca o como cincel.

Utilización de destornilladores con la punta no adecuada o bien de tamaño no


adecuado a la tarea.
Unidad dtdáctica 4. Mec~nica b~slca

Utilización de destornilladores sin aislamiento en trabajos eléctricos.

Utilización de llaves fijas o bien alicates para golpear, en lugar de un martillo.

Utilización de llaves fijas de dimensiones no acordes con el esfuerzo, y de tu-


bos sobre llaves para incrementar el par.

Golpear con el mango de la herramienta, por ejemplo, de un martillo.

Utilización de cinceles demasiado largos o demasiado cortos, o bien con un


temple no adecuado al material sobre el que se trabaja.

Utilizar cinceles para hacer palanca o como destornilladores.

Escoger una hoja de sierra no adecuada, en material y tipo de dientes, al ma-


terial que se debe cortar.

Herramienta en mal estado o mal mantenida: Por ejemplo:

Destornilladores con la punta en mal estado, mellada o sin filo o bien con
mango rajado.

Martillos u otras herramientas con el mango flojo, rajado, desportillado o con


astillas.

Cinceles con rebabas o con filos mellados, o bien faltos de afilado.

Alicates o tenazas con las puntas degastadas, holguras en el eje, filos de la


boca mellados o deformados, cuadriculado o estrías desgastados (en alicates
de agarre).

Llaves fijas con las mordazas desgastadas, deformadas o melladas, husillo con
exceso de holgura o desgastado.

Limas sin mango, con mango rajado o sin la correcta sujeción a la lima, dientes
muy gastados o embotados, o bien engrasados.

Desconocimiento de la técnica de trabajo. Por ejemplo:

En el uso de martillos: Coger el mango demasiado cerca de la maza, golpear


con exceso de violencia o sobre una pieza o herramienta templada no prepa-
rada para ello.

En el uso de destornilladores: Atornillar o desatornillar oblicuamente, sostener


la pieza sobre la que se trabaja con la mano o utilizar una llave para aumentar
el esfuerzo.

En el uso de alicates y tenazas: Sujetar de forma incorrecta la pieza, golpear


sobre las mordazas con un martillo para cortar, apretar poco o en exceso.

En el uso de llaves fijas: utilizar tubos prolongadores para aumentar el par, usar
la llave al revés, empujar en lugar de tirar.

En el uso de limas: sostener la pieza sobre la que se trabaja con la mano, lim-
piarla golpeando con otros objetos.

En el uso de sierras: rozar con objetos metálicos si las hojas son para madera,
utilizar demasiada fuerza, no sujetar adecuadamente la pieza y no utilizar un
ángulo de serrado adecuado.

En el uso de cincel y el buril: golpear de forma oblicua sobre él, utilizarlo en


distancias cortas, hacia las personas.
·• Unidad d1dact1ca 4. Mecánica básica

Cuando las herramientas no se estén utilizando se deberán ordenar y guardar en si-


tio adecuado, caja o carro de herramientas, por ejemplo, evitando el riesgo de lesio-
nes por dejarlas en sitios peligrosos (pueden ocasionar caídas si se tropieza con ellas,
o caer sobre alguien, etc.).

Los accidentes con máquinas-herramienta eléctricas, tienen los mismos tres factores,
que acabamos de ver, como origen de accidentes. Piensa que éstas consisten en un
motor eléctrico cuya fuerza motriz del eje acaba manejando una herram ienta: hoja
de sierra, broca, fresa, cincel, tija y punta de destornillador, etc.

Ejemplo 4.1
Indica para las siguientes má-
Máquina- Utilización Herramienta Desconocimiento de la
quinas-herramienta un ejemplo
herramienta no adecuada en mal estado técnica de trabajo
de utilización no adecuada, he-
rramienta en mal estado o con Elegir una broca Utilizar un taladro No tener en cuenta el diámetro
un mantenimiento inadecuado para acero cuando con el cable en mal de la broca y el material para
y de desconocimiento de la téc- Taladro
queremos agujerear estado: perdida de fijar el número de revoluciones
nica de trabajo. una pared de ladrillo. aislamiento. de la broca.
Elegir una hoja no
No mantener vertical la
adecuada al tipo de Sierra sin resguardo
Sierra de sierra de calar e imprimir un
material y al grosor de protección o con el
calar esfuerzo en el sentido del corte
de la pieza que se va resguardo roto.
excesivo.
a cortar.

Riesgos que generan las herramientas


y las máquinas-herramienta portátiles
Algunos de los riesgos que generan el empleo de las herramientas y máquinas-he-
rramienta son los siguientes:

Proyección de fragmentos, que pueden provocar lesiones oculares y quemadu-


ras (partículas incandescentes), entre otras.

Sobreesfuerzos que pueden ocasionar lesiones musculares y óseas.

Golpes, erosiones y cortes, sobre todo en extremidades superiores.

Ruidos y vibraciones.

Generación de polvo.

O Quemaduras.

Además, las máquinas-herramienta portátiles, casi todas eléctricas, presentarán ries-


gos de t ipo eléctrico como los contactos directos e indirectos.

En el uso de soldadores, existe el riesgo de lesiones oculares y de quemaduras, por


las partículas incandescentes y por contacto con el soldador.

ilmportante!
Cuando el diseño de la herramienta -o bien de la máquina-herramienta-, los sistemas de protección colectiva y los procedi-
mientos y métodos de trabajo no sean suficientes para eliminar los riesgos, los trabajadores deberán utilizar los Equipos de
Protección Individual que sean necesarios.
Los EPI deben ser el último recurso en la eliminación de los riesgos y siempre se deben utilizar como medida de protección
complementaria a las anteriores.
Untdad didacttca 4. Mecánica básica

!.11 ~ Medidas para evitar riesgos en las


operaciones de mecanizado
Las medidas necesarias para reducir o suprimir riesgos se pued en d educir al analizar
el origen de los accidentes (apartado 4.4.3) y se pueden resumir en las sig uientes:

Se deberá utilizar la herramienta o máquina adecuada al trabajo.

El operario realizará siempre una inspección visual pa ra com probar el estado de


mantenimiento de la máquina o herramienta.

Se deberá utilizar la herramienta o máquina según las instrucciones o proced i-


mientos de trabajo establecidos.

En ningún caso debe eliminar ni inutilizar ningún de sistema de protección que


incorpore la máquina: por ejemplo, quitar la protección de una amolad ora o ra-
dial, manipular interruptores de las máquinas, utilizar f ijaciones no proporciona-
das por el fabricante para máquinas portátiles, etc.

J1if t Equipos de Protección individual


Se define un Equipo de Protección Individual (EPI) como cualquier equipo destinado a ser
llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que
pued an amenazar su seguridad en el trabajo, así como cua lquier complemento o
accesorio destinado a tal fin (RD 773/ 1997).

Clasificación y tipos de EPI


Los EPI d eben responder a las condiciones existentes en el lugar de trabajo, ser
adecuados a los ri esgos a proteger y adecuarse a la pa rte del cuerpo del trabajad o r,
mediante los ajustes adecuados.
Los podemos clasificar en función de la parte del cuerpo que protegen.

Parte del cuerpo que protegen Ejemplos de EPI


Protección de la cabeza (en su totalidad o sólo el Cascos, gafas, pantallas, cascos auditivos,
cráneo, cara, ojos, oídos y vías respiratorias). tapones, mascaras, etc.
Tronco: (en su totalidad o sólo pecho, espalda,
Ropa de seguridad, fajas, mandiles, etc.
hombros, abdomen o cintura).
Extremidades superiores: dedos, manos, muñecas, Guantes, manoplas, manguitos, dedales,
brazos y codos. etc.
~tremidades inferiores: pies, tobillos, rodillas y Zapatos y botas de seguridad, etc.
p1ernas.
Piel Ropa y guantes de seguridad.

También se pueden clasificar, en función del riesgo del cual p rotegen, en tres cate-
gorías:

O EPI de categoría 1o de riesgo mínimo. Son aq uellos cuya eficacia la pued e el usuario
juzgar directamente, así como percibir sin peligro para su integridad los efectos
de los riesgos cuando éstos son graduales. Son EPI de categoría 1, los que pro-
tegen al su usuario d e:

o Agresiones mecánicas d e efectos superficiales.


Umdad d1dactica 4. Mecánica básica

Productos de mantenimiento poco agresivos o nocivos que provoquen efec-


tos fácilmente reversibles (guantes de protección contra soluciones detergen-
tes diluidas, etc.).

Riesgos derivados de la manipulación de piezas calientes con temperaturas


de exposición para el operario que no superen los 50° C (guantes, delantales
de uso profesional, etc.).

Agentes atmosféricos que no tengan la consideración de excepcionales ni


extremos (gorros, ropas de temporada, zapatos y botas, etc.).

Pequeños golpes y vibraciones que no afecten a las partes vitales del cuerpo
y que no puedan provocar lesiones irreversibles (cascos ligeros de protección
del cuero cabelludo, guantes, calzado ligero, etc.).

La radiación solar (gafas de sol).

EPI de categoría 11 ode riegos medio ograve. Son aquellos que no pertenecen a la ca-
tegoría 1ni a la 111, que a continuación se detalla.

EPI de categoría 111 o de riesgo alto, muy grave o de muerte. Son aquellos que deben
proteger de accidentes muy graves con posibles consecuencias de muerte o de
lesiones importantes y que no se pueden descubrir a tiempo. Son EPI de cate-
goría 111, los siguientes:
ilmportante! Mascarillas con fi ltros, que protegen contra aerosoles sólidos y líquidos o con-
Para asegurarte de que tra los gases irritantes, peligrosos, tóxicos o radiotóxicos.
un EPI cumple con las exi-
gencias esenciales de se- Equipos de protección respiratoria, completamente aislantes de la atmósfera,
guridad y salud, deberás incluidos los destinados a la inmersión.
comprobar que lleva el
Equipos de protección temporal limitada contra las agresiones de tipo quími-
marcado CE. Además, le
deberá acompañar un fo- co o contra radiaciones ionizantes.
lleto informativo en el que
Equ ipos de intervención en ambientes cálidos, equiparables a una tempera-
figurarán las instru cciones
tura ambiente igual o superior a los 100 °C, independientemente de la exis-
de uso, mantenimiento,
revisión, resultados de los tencia de llama o de emisión de infrarrojos.
ensayos realizados, refe-
Equipos de intervención en ambientes fríos, equiparables a una temperatura
rencias a normativas que
cumple, etc.
ambiente igual o inferior a -50 oc.
Equipos destinados a la protección de las caídas desde altura.

Equipos destinados a proteger contra los riesgos eléctricos (los veremos en la


siguiente unidad).

EPI más comunes para la protección


en operaciones de mecanizado
Los equipos de protección individuales que más vas a utilizar, como técnico de ins-
talaciones electrotécnicas e industriales, son los siguientes:

Casco de seguridad (categoría 11). Se util izará siempre que exista, en realización con
el trabajo, riesgo de impactos en la cabeza. Ya sea porque caigan materiales u
objetos sobre el operario, o bien porque él mismo se caiga. En estos casos su
uso es personal y obligatorio.

Gafas opantallas faciales (categoría 11). Se utilizan cuando exista el riesgo de choque
o impacto con partículas o cuerpos sólidos, proyección o salpicadura de líquidos,
productos cáusticos o metales fundidos, polvo y humos, sustancias gaseosas
irritantes, y radiaciones o deslumbramientos.
Untdad dtdácttca 4. Mecánica básica

Guantes, manoplas y manguitos (categoría 11). Se utilizarán en la manipulación de


materiales y herramientas para reducir el riesgo de los golpes, erosiones, cortes,
etc. También para protegernos de los efectos corrosivos de productos quími-
cos.

Zapatos y botas de seguridad (categoría 11). Ya sea con plantilla o puntera reforzada
nos protege de golpes, cortes y pi nchazos en los pies. El calzado d e seguridad
debe ad ecuarse al medio de trabajo existente (por ejemplo, si debe ser aislante,
conductor, no debe dejar penet rar el agua, etc.).

Estos EPI pueden pasar a ser de categoría 111si incorporan propiedades que prote-
gen de los riesgos eléctricos.

Fig. 4.30. ,
Pantalla facial, gafas, guantes,
tapones y casco

Señalización indi(ativa de la obligación de usar EPI


En los lugares de trabajo en que sea necesario el uso de EPI existirán las señales
correspondientes para indicarlo. En la figura 4.31 se indican los p ictogramas o seña-
les que indican la obligatoriedad de EPI más habituales para la protección co ntra
riesgos eléctricos.

Fig. 4.31.
Señales que indican la
obl igación de utilizar EPI.

Actividades
25. Haz una tabla de 3 columnas, en la p rimera debe figurar cada una d e las máquinas- herramienta presentadas al
apartado 4.6.; en la segunda, los riesgos d erivados d el uso de cada máquina y, en la tercera, los EPI más ade-
cuad os para protegerse d e ellos.
Un1dad d1dact1ca 4 Mecánica básica

iJ Metrología y operaciones de medida


Durante el proceso de fabricación de una pieza o cualquier otro objeto es necesario
controlar aspectos como las dimensiones que tiene, el estado de su superficie, etc.
La metrología realiza el estudio de estas mediciones.
La metrología es la ciencia
que estudia la medida de Medir es la operación mediante la cual establecemos cuántas veces una magnitud es
las diferentes magnitudes,
mayor o menor que otra tomada como unidad o referencia.
los sistem as de un idades
y establece los requisitos
Podemos efectuar multitud de mediciones: longitud , superficie, volumen, ángulos,
para la fabricación de los
peso y masa, fuerza, tiempo, temperatura, diferentes magnitud es eléctricas, etc.
instrumentos de medida.

La medidón y los errores


Al efectuar mediciones es inevitable cometer errores. A nivel general, los podemos
clasificar en dos tipos:
Errores accidentales. Se deben a la manera en cómo efectuamos la medida.
Errores sistemáticos. Se producen a causa de las características d el instrumento
empleado.

a) Errores aleatorios o acddentales


Se cometen por la forma de efectuar la medida y pueden ser, principalmente, de

TT
paralaje y de apreciación. Ambos vienen dados en instrumentos analógicos que
tienen agujas indicadoras.
Error de paralaje. Se comete en instrumentos de aguja cuando, al observar la aguja
indicadora del aparato, la visual no es perpendicular a la escala y se lee una des-
~ ~ viación mayor o menor q ue la real.
Lectura correcta Lectura errónea
Error de apreciación. Depende de la dificultad con la que se aprecie la lectura cada
b) _ _ _ _ _ ___
vez que la aguja indicadora se detiene entre dos divisiones de la escala.
o 10 20 30 40
1 1 1 1 1 Errores sistemáticos
Se cometen al realizar una medición como consecuencia de las cualidades intrínsecas
d e los instrumentos utilizados para la medida y el método empleado. Sólo pueden
ser corregidos empleando aparatos más precisos o modificando las condiciones o
los métodos de medida. Básicamente, podemos hablar de dos tipos de errores:
Error absoluto (E.). Se define como la diferencia entre el valor obtenid o en la medi-
Fig. 4.32. da (Xm) y el valor verdad ero o convencional (Xa) de la magnitud.
Error de paralaje (a) y error de
apreciación (b ). Ea =Xm -Xo
Si no se conoce el verdadero valor, d ebemos tomar varias medidas y aceptar
como valor la media aritmética de los valores medidos. Observa que este error
puede ser positivo o negativo dependiendo de si Xmes mayor o menor que X0 •
Error relativo (E,). Se define como el cociente entre el error absoluto y el valor con-
vencional de la magnitud ()(,).
_ Ea _
E - -
Xm- X0
- -'-"-:--:---"-
' Xo Xo
Observa que este error es un valor adimensional. También suele expresarse en
tanto por ciento (error relat ivo po rcentual); es decir:

E=~ · 100= Xm- Xo ·100


r Xo Xo
Un1dad d1dact1ca 4 Mecánica básica

Ejemplo 4.2
Al medir la longitud de una pieza se obtienen los valores siguientes: 23,1; 23,6; 22,8; 23,5 cm. Indica qué valor debemos esco-
ger como valor real de la longitud de la pieza.
Solución:
Como desconocemos la longitud exacta de la pieza, el valor más probable de la medida será la media aritmética de los valores,
y éste será considerado el valor real de la medida.

Valor medio= 23 •1 + 23 •6 + 22 ·8 + 23 •5 = 23,25 cm


4
El error en cada medición es la diferencia entre cada medida y la media:
23,1-23,25 =-0,15
23,6-23,25 = 0,35
22,8- 23,25 =- 0,45
23,5- 23,25 = 0,25

El valor absoluto de los errores de cada medición es el siguiente: O, 15; 0,35; 0,45; 0,25.
El valor medio de todos los valores absolutos es el error absoluto:
O, 15 + 0,35 + 0,45 + 0,25 = 0,3 cm
4

En el ejemplo anterior, se ha calculado también la media de los errores absolutos de


las medidas efectuadas respecto de la media calculada. Los errores ab solutos nos
d an una idea de la calidad de la medida. Por ejemplo, en una superficie d e 3 metros
de largo y 60 centímetros de ancho no es lo mismo cometer un error d e 6 cent íme-
tros en la medida de la anchura que de la longitud.

El error relativo es el cociente del error absoluto y el valor que se asigna a la medi-
6
da. En el caso anterior, en 60 cm el error relativo es de = O, 1 y en 3 m,
60
30
~ = 0,02. Los errores relativos se expresan en tanto por ciento, que en este caso
son los siguientes:
O,1 x 100 = 1O% de error en anchura
0,02 x 100 = 2% de error en longitud
A continuación estudiaremos aquellos instrumentos de medida para magn itudes
lineales y angulares. Algunos son sobradamente conocidos, como la cinta métrica;
otros, por lo contrari o, no tanto, y conviene conocerlos.

Metros y reglas graduadas


Fig. 4.33.
Los metros y las reglas graduadas son instrumentos que p ermiten medir magnitu-
Metro, cinta métrica y regla
graduada. des lineales (longitudes, espesores, etc.).

Los metros son cintas o varillas graduadas en centímetros o


milímetros, construid os en madera, acero, latón o aleacio-
nes d e aluminio. Por comodidad, el más utilizado es el
metro arrollable, de hasta unos 5 m, y cuya cinta va introdu-
cida en el interior de una cajita.
La cinta métrica, de más longitud que el metro arrollable,
generalmente de 20 m o 50 m, suele estar realizada de
fibras textiles reforzadas o plástico.
La regla graduada es una barra ríg ida d e plást ico, d e made-
ra, de aluminio, de acero, etc., de sección rectangular. La
longitud oscila entre los 1O cm y los 2 m. Conviene indicar
que en todos estos instrumentos, la precisión obtenida
nunca podrá ser mayor que la menor división de ellos.
Un1dad d1dact1Ca 4. Mecánica básica

El pie de rey o calibrador


Estructura del pie de rey
El pie de rey es un instrumento muy útil para la medida de magnitudes lineales
como pequeñas longitudes, profundidades, espesores, diámetros, etc. Consta bási-
camente de dos partes:

Una regla de acero graduada en sus bordes en milímetros y pulgadas, y doblada


en escuadra por un extremo, de modo que constituye la boca fija.

Una regla menor, también doblada a escuadra, llamada cursor o corredera, que se
desliza por frotamiento suave sobre la primera y constituye la boca móvil.

El desplazamiento de la corredera se logra presionando sobre un pulsador, que lle-


va unido de forma solidaria. En la figura siguiente se observan estas tres zonas:

Con las bocas de exteriores podemos medir espesores y diámetros exteriores.

Con las bocas de interiores podemos medir diámetros interiores.

Con la varilla podemos medir profundidades.


Fig. 4.34.
Tipos de medidas con
el pie de rey:
1) medidas de espesores
y diámetros exteriores;
2) medidas de diámetros interiores;
3) medidas de profundidades.

El pie de rey lleva los bordes biselados, en uno de los cuales tiene una graduación
auxiliar especial llamada nonio, no nius o vernier que, al desplazarse, lo hace solida-
riamente al cursor o la corredera. La lectura se realiza en la regla fija, pero el nonio
nos permite apreciar una fracción de la unidad impresa en la regla fija.

El nonio generalmente está dividido en 1O unidades (aunque, para aumentar la


precisión, existen también de 20 y 50 divisiones). El valor de una de sus unidades se
calcula viendo la longitud que abarcan sobre la regla superior las diez unidades de
la reglilla y dividiendo ese valor en 1O partes.

Bocas interiores

Fig. 4.35.
Partes del pie de rey.
Untdad d1dact1ca 4. Mecánica básica

Procedimiento de medida
Para conocer el valor de una medida escribiremos el número tomando las primeras
cifras de la regla fija y la última cifra (generalmente el primer decimal), y la ca lculare-
mos por medio de la reglilla auxiliar (el nonio). Fíjate en la medida de la figura 4.36.

Lee en la regla fija (la superior) la distancia que va entre su cero y el cero del
nonio. En este caso será de 12 mm.

A continuación, la sigu iente cifra de la medida (las décimas) búsca la en la escala


del nonio (la inferior) y será la del número de ésta cuya posición coincida justamente
con una división de la regla. Como la cifra que coincide con una división de la
escala superior es 65, la medida será de 12,65 mm.

El resultado se expresa con una incertidumbre, igual a una división del nonio; en
este caso 0,05 mm. Por lo tanto, la medida se dará como 12,65 ± 0,05 mm.

Fig. 4.36.
Medida realizada con el pie de rey:
12,65 mm.

Ejemplo 4.3
Determina la lectura de los pies de rey de las figuras adjuntas:

2 3 4
1 ~ 1)1/1#(1) 1,1 y1,11,11) \' ~II,.,....,...~~....
o 1 .2 3 4 5 6 7

Solución: 20,00 mm y 20,45 mm.

Tipos de pie de rey


Actualmente, en el mercado existen multitud de pies de rey, como el pie de rey con
indicador comparador, el digital, el de tipo Torner, para la medida de regatas, para
trazar, etc.
Un1dad d1dact1ca 4 Mecánica básica

~J Micrómetro y pálmer
En medidas de longitudes o espesores de mucha precisión y pequeño valor se em-
plea el tornillo micrométrico o, simplemente, micrómet ro. Es un instrumento de pre-
cisión que toma medidas con más exactitud que el pie de rey (del orden de micras).

Los usados para medir exteriores se llaman pálmer.


Estos instrumentos constan de:
Un cuerpo principal, en forma de herradura que
lleva una tuerca graduada en sentido longitudi-
nal. Está graduado con divisiones cortas (0,5
mm) y largas (1 mm).
Un tornillo micrométrico graduado en centésimas de
milímetro, con un mango que se ajusta en la tuer-
ca y que representa un tambor graduado con
50 divisiones. El valor de cada vuelta del tornillo
es de 0,50 mm .
Cerrado el micrómetro, el cero de la tuerca y del
tambor coinciden. Por cada vuelta del tambor, el
tornillo micrométrico avanza 0,5 mm. Para utilizar el
micrómetro, se coloca entre las dos bocas o puntas
la pieza cuya longitud o espesor desea medirse, de
modo que se cierran las puntas hasta que se vea
que la pieza queda ajustada. Nunca debe forzarse.
Fig. 4.37.
La lectura se obtiene al añadir a las divisiones de la parte fija las centésimas indica-
Micrómetro.
das en el tambor. Cuando la vuelta no es completa (menos de 0,5 mm) la medida se
aprecia observando las divisiones del tambor.

Ejemplo 4.4
Observando la lectura del micrómetro de la figura, indica las medidas en cada caso.

Solución:

En el primero queda al descubierto en la escala longit udinal la marca situada entre el milímetro 4 y el 4,50. Así pues, indica que
la longitud buscada es 4,00 mm y algo más. Sobre el tambor circular del tomillo queda señalada la marca correspondiente al
número 49, entonces las centésimas buscadas que hay que añadir a la cifra serían de 0,49 mm. De esta forma, la medida de
longitud completa queda de la forma siguiente: 4,00 mm + 0,49 mm = 4,49 mm.

En la lectura del segundo, podemos leer que la indicación en la escala horizontal es de 8,50 mm y algo más. Ese
algo más lo concretamos a partir de la escala circular del tornillo, y es de 0,22 mm. La lectura, por lo tanto, será de
8,50 mm + 0,22 mm = 8,72 mm.
Un1dad didact1ca 1. Mecánica básica

Actividades
26. Al medir el espesor de una pieza se han tomado las medidas siguientes: 4,32; 4,31 ; 4,35; 4,29; 4,33; 4,35 mm.
Calcula el valor real del espesor, el error absoluto y el valor relativo.

27. Determina la lectura que indica cada uno de los pies de rey siguientes.

28. Determina la lectura que indica cada uno de los micrómetros siguientes.

29. Actividad práctica. Una plancha de chapa de 1,5 a 2 mm


de espesor, 250 mm de ancho y 300 mm de alto simulará la
puerta de un pequeño armario eléctrico. Esta puerta debe
mecanizarse de modo que en ella se ubiquen tres pulsado-
res, un voltímetro y un amperímetro analógico.
Para los pulsadores se deberá realizar unos agujeros de
DO
diámetro de 26 mm y para el voltímetro y el amperímetro
mecanizar la plancha hasta conseguir dejar unos agujeros de -·--&e-a
forma cuadrada de 60 x 60 mm. La ubicación en la puerta del 1 ' '

cuadro se indica en el croquis.


Un1dad d1dáct1ca 4 Mecánica básica

____A_u_to_a_v_al_u_a_d _ó ____~r~-----------------
1. Las aleaciones del cobre son denominadas: b) Alicates universales.

a) Latones. e) Alicates de puntas dobladas.

b) Galvanizados. d) Alicates cortaalambres.

e) Niquelados. 7. El cizallado es una operación que se ejecuta con:


d) Bronces. a) Las tijeras de sobremesa.

2. Llamamos acero galvanizado al: b) La sierra de mano.

a) Acero aleado con grandes porcentajes de ero- e) El cincel.


moy níquel.
d) El buril o la gubia.
b) Acero con tratamientos térmicos que le dan
características muy particulares de dureza. 8. Las escofinas realizan funciones de:

e) Acero recubierto de cinc. a) Sujeción.

d) Acero recubierto de estaño. b) Corte.

e) Limado.
3. Los cauchos son:
d) Taladrado.
a) Termoplásticos.

b) Termoestables. 9. ¿Cuál de los siguientes tipos de uniones se clasifi-


ca como desmontable y no roscada?
e) Elastómeros.
a) Las realizadas con tornillo-tuerca.
d) No son plásticos.
b) Las realizadas con pasadores (clavijas).
4. Respecto a las formas de representación pode-
e) Las soldadas.
mos decir que:

a) En un plano que representa una pieza las cotas d) Las clavadas.


indican las medidas del dibujo.
10. Para atornillar tornillos con cabeza hexagonal inte-
b) Un croquis se deberá realizar a escala. rior utilizaremos:

e) En un plano, independientemente de la escala, a) Un destornillador.


las cotas indican las medidas reales de la pieza
u objeto que se representa. b) Llaves fijas o de tubo.

d) Un fabricante proporcionará la información téc- e) Unos alicates.


nica sobre sus aparatos, piezas, etc., mediante d) Llaves Al len.
croquis de éstos.
11. El soplete es un dispositivo que se utiliza para:
5. El granete es:
a) La soldadura blanda.
a) Una herramienta para marcar y trazar.
b) La soldadura por arco.
b) Una herramienta para perforar.
e) La soldadura por puntos.
e) Una herramienta para cortar.
d) La soldadura oxiacetilénica.
d) Una herramienta para desbastar.
12. La mola es la herramienta que se acopla:
6. Para doblar conductores y alambres rígidos y pe-
queños trozos d e chapa, es conveniente utilizar: a) Al tomo.

a) Alicates de puntas planas. b) A la fresadora.


Umdad d1dact1ca 4. Mecánica básica

e) A la rectificadora. d) El empresario debe realizar una evaluación de


los riesgos y poner medios materiales y forma-
d) A la taladradora. ción para reducirlos al máximo. No es suficien-
te con comprar EPI.
13. Un error de apreciación en la medida es:
17. Indica los motivos principales que originan los ac-
a) Un error sistemático.
cidentes en la utilización de herramientas:
b) Un error accidental. a) El precio de las herramientas: cuanto más caras
e) Un error de paralaje. más seguras.

b) Desconocimiento de la técnica de trabajo.


d) Un error absoluto.
e) Uso no adecuado al trabajo.
14. Con el pie de rey podremos medir profundida-
d) Mal estado o deficiente mantenimiento.
des:

a) Con las bocas interiores. 17. Indica cuáles de las siguientes situaciones pueden
ser origen de un accidente por usar una herramien-
b) Con las bocas exteriores. ta no adecuada.

e) Con la varilla. a) Utilizar un tubo extensor para reducir el esfuer-


zo que hay que hacer al aflojar una tuerca.
d) Con el pie de rey no se pueden medir profun-
didades. b) Utilizar un destornillador sin aislamiento en tra-
bajos eléctricos.
15. Para medir el diámetro interior de un tubo utiliza-
e) Colocar un disco de corte en una amoladora
remos:
para desbastar una pieza.
a) El micrómetro.
d) Eliminar la protección en una radial.
b) Las bocas exteriores del pie de rey.
18. De los siguientes equipos de protección indica
e) Las bocas interiores del pie de rey. cual de ellos no es un EPI

d) La varilla del pie de rey. a) Un casco.

b) Unos guantes.
16. En el trabajo, necesitas disponer de EPI para com-
plementar la protección contra los riesgos mecáni- e) Una señal de uso de EPI.
cos existentes. Indica la respuesta adecuada:
d) Una pantalla para soldadura.
a) El empresario sólo tiene la obligación de com-
prar los EPI y comunicar al trabajador que los 19. Indica cuáles de las siguientes afirmaciones son
tiene a su disposición. correctas:

b) El trabajador decidirá si le va bien utilizarlos o a) Unas gafas de sol, para un vigilante de la playa,
no. Algunos a veces le pueden resultar incómo- no constituye ningún EPI.
dos y puede decidir no utilizarlos.
b) Unas gafas de sol, para un vigilante de la playa,
e) El trabajador no tiene ninguna responsabilidad constituye un EPI d e categoría l.
si no utiliza los EPI que el empresario ha puesto e) Una máscara de protección para un pintor que
a su disposición, después de haber realizad o trabaja con aerosoles tóxicos, constituye un EPI
formación en seguridad e higiene en el traba- de categoría 11.
jo y de encargar inspecciones periódicas para
comprobar que los operarios siguen las medi- d) Unas botas de segurid ad que proporcionan
das de seguridad. aislamiento eléctrico, son de categoría 111.