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TRATAMIENTO BIOLÓGICO

DE LAS
AGUAS RESIDUALES
EDUARDO RONZANO
JOSÉ LUIS DAPENA

TRATAMIENTO BIOLÓGICO
DELAS
AGUAS RESIDUALES
Reimpresión 2002 corregida
© PRIDESA, 2002

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Ediciones Díaz de Santos, S. A.


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ISBN: 978-84-7978-202-3
Depósito legal: M. 8.929-1995

Diseño de Cubierta: Ángel Calvete


Fotocomposición: Fer Fotocomposición, S. A.
Impresión: Edigrafos, S. A.

Impreso en España
Presentación

En este libro hemos querido recoger parte de las numerosas notas y


apuntes que, a lo largo de muchos años de experiencia profesional, nos ha
proporcionado nuestro querido colaborador André Tichit, así como nues-
tro trabajo en el campo de la depuración.
El objeto de este libro es analizar diversos problemas desde el punto de
vista del Ingeniero, o precisar algunos aspectos que tienen gran interés para
un correcto dimensionamiento de un sistema de tratamiento biológico.
Hemos intentado proporcionar datos prácticos de los diversos pará-
metros que influyen en los cálculos, aportanto nuestra propia opinión sobre
los valores más recomendables que creemos deben adoptarse para un di-
seño razonable de un tratamiento biológico.
Es posible que, en ciertas cuestiones, nuestras propuestas no coincidan
con las de algunos técnicos especialistas, pero hemos procurado elegir los
valores de las variables que nos han parecido más razonables dentro de la
diversidad de datos existentes en la abundante literatura que trata sobre
este tema, y, de esta forma, facilitar a los técnicos la acometida al diseño
de un proyecto de depuración biológica.
En los cálculos de los fangos activados se utiliza el concepto de «edad
del fango», que a nuestro juicio es más útil que el de «carga másica», sobre
todo para el dimensionamiento de los procesos de nitrificación-desnitrifi-
cación; también se ha recurrido a la definición «DBO5 rápidamente degra-
dable», que es necesario utilizar tanto en la defosfatación biológica como
en la desnitrificación.
En el proceso de aeración prolongada se consideran parámetros de di-
seño adecuados para su utilización en España, y también para el cálculo de
VIII Tratamiento biológico de las aguas residuales

los lechos bacterianos se proponen los correspondientes parámetros para


tener en cuenta la latitud y condiciones climatológicas de nuestro país.
No hemos resistido a la tentación de completar este libro con unos ca-
pítulos dedicados a cálculos hidráulicos, a pesar del carácter monográfico
del tema tratado. Se incluyen las fórmulas de cálculo más usuales, con un
apartado dedicado al estudio de los registros de las redes de saneamiento,
y otro con el cálculo de tuberías de conducciones de fangos, aspectos que
no se encuentran muy frecuentemente en los manuales de Hidráulica.
Deseamos también llamar la atención sobre la amplia bibliografía con-
sultada, la cual está a disposición de los lectores que deseen detalles más
concretos sobre los temas de las referencias que se incluyen al final de este
libro.
Nuestro agradecimiento a todo el personal de PRIDESA que ha cola-
borado en la elaboración de este trabajo, y a todos los amigos que nos han
ayudado a realizarlo.

LOS AUTORES:

Eduardo Ronzano Llodra


Dr. Ingeniero de C. C. y P.
Presidente de PRIDESA

José Luis Dapena Baqueiro


Ingeniero Industrial
Profesor de la Universidad del País Vasco
Director de Proyectos de PRIDESA
Índice

Presentación ……………………………………………………………. VII

PARTE I
CONTAMINACIÓN DEL AGUA

Capítulo 1. Medida de la contaminación orgánica ................................ 3


Capítulo 2. Principios básicos de la oxidación biológica .................... 13
Capítulo 3. Características de las aguas residuales urbanas ................. 19

PARTE II
FANGOS ACTIVADOS

Capítulo 4. Fundamentos de los fangos activados ............................... 29


Capítulo 5. Eliminación de la contaminación orgánica ........................ 55
Capítulo 6. Eliminación de la contaminación nitrogenada ................... 89
Capítulo 7. Eliminación de fósforo en las aguas residuales ................. 135
Capítulo 8. Aeración prolongada ........................................................... 173
X Tratamiento biológico de las aguas residuales

PARTE III
DISEÑO DE LAS INSTALACIONES CON FANGOS ACTIVADOS
Y LECHOS BACTERIANOS

Capítulo 9. Cubas de aeración................................................................ 181


Capítulo 10. Reactores anóxicos .............................................................. 227
Capítulo 11. Sistemas de aeración .......................................................... 233
Capítulo 12. Recirculación...................................................................... 275
Capítulo 13. Decantación secundaria ..................................................... 283
Capítulo 14. Examen de los fangos activados......................................... 341
Capítulo 15. Problemas de explotación de los fangos activados ........... 345
Capítulo 16. Lechos bacterianos ............................................................ 371

PARTE IV
HIDRÁULICA

Capítulo 17. Definiciones diversas ......................................................... 431


Capítulo 18. Pérdidas de carga por rozamiento....................................... 437
Capítulo 19. Paso de un depósito a una tubería en carga o a un canal en
régimen libre ..................................................................... 441
Capítulo 20. Paso de una tubería en carga, o de un canal en régimen li-
bre, a un depósito .............................................................. 447
Capítulo 21. Orificios y vertederos ......................................................... 451
Capítulo 22. Codos, uniones y derivaciones .......................................... 461
Capítulo 23. Rejas .................................................................................. 479
Capítulo 24. Registros o arquetas .......................................................... 481
Capítulo 25. Pérdidas de carga en las conduciones de fangos .............. 489
Referencias bibliográficas .......................................................................... 497
I
PRIMERA PARTE
CONTAMINACIÓN
DEL AGUA
1
Medida de la
contaminación orgánica

Los métodos de medida de la contaminación orgánica pueden clasifi-


carse según los siguientes tipos de parámetros:
a) Métodos que determinan demanda de oxígeno (DBO, DQO, DTO).
b) Métodos que determinan contenido en C (COT).
A continuación se hace un estudio más en profundidad de estos distin-
tos métodos.

DEMANDA BIOQUÍMICA DE OXÍGENO (DBO)

Esta medida, que se viene utilizando desde hace unos cincuenta años,
es prácticamente la única conocida para determinar la contaminación del
carbono biodegradable. Aun así, su cálculo presenta algunos problemas,
por lo que la interpretación de los resultados debe utilizarse con mucho
cuidado. Para evitar equivocaciones, conviene realizarla en paralelo con
otras, tales como DQO, TOC, DOT.

Modelo cinético de la DBO


Generalmente se considera que la DBO varía con el tiempo según una
ecuación de primer orden, que puede escribirse:
4 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– DBOt: DBO a t días


– DBOu: DBO última
– t: tiempo de incubación en días
– k: constante cinética medida en d-1
Un agua residual bruta presenta un valor de k que puede variar entre
0,07 y 0,12 d-1. Normalmente se admite como valor medio: 0,10 d-1. Un
agua que sale de un tratamiento de alta calidad puede presentar valores de
k comprendidos entre 0,03 y 0,04 d-1.
Debido a la presencia de algunos componentes en las aguas residuales
industriales, el factor k puede presentar grandes variaciones.
Con k = 0,10 d-1 tenemos:
DB05/DBOu = 0,68
o
DB0u/DBO5 = 1,46
Se puede considerar que la DBO21 o la DBO28 representan la DBO úl-
tima, con un margen de error de un 1 %.
DBO21/DBOu = 0,99
La base de cualquier cálculo biológico es la DBOu; pero 21 días de in-
cubación es un espacio de tiempo demasiado largo para medidas de rutina.
Incluso muchas veces resulta difícil esperar tanto tiempo. En la práctica se
utiliza una incubación de 5 días (7 días en países nórdicos).
Para pasar de DBO5 a DBOu se toma un valor de k de 0,10 d-1, que es
prácticamente un valor normalizado. Pero si un agua residual presenta un
k distinto, el uso de este valor (k = 0,10) introducirá un error en la esti-
mación de DBOu. Por ejemplo, si k vale 0,035 d-1 (caso de un agua bien
tratada), tendríamos:
DBOu/DBO5 = 3,02
Así, si la DBOu de este ejemplo se estimase con el valor tipo de DBOu/
DBO5 = 1,46, se estaría tomando la mitad de su valor real.

Conclusión práctica: Si hay alguna duda sobre la composición de un


agua, en particular si la DQO vale más del doble de la DBO5, será nece-
sario medir con la misma muestra la DBO5 y la DBO21. Si los valores de la
razón DBO21/DBO5 son diferentes de 1,46, se continuarán haciendo me-
didas dobles para conocer correctamente el factor DBO21/DBO5.
En el dimensionamiento de un sistema biológico, las DBO5 medidas
deben afectarse de un factor corrector de:
F = DBO21/1,46 ⋅ DBO5
DBO21 y DBO5 son medidas de una misma muestra.
Medida de la contaminación orgánica 5

Curva real de DBO


Una curva de DBO es en realidad mucho más compleja que la resul-
tante de la ecuación 1 (ecuación de primer orden).
En realidad, la curva de DBO es la resultante de dos reacciones prin-
cipales:
A. Síntesis bacteriana: A partir de las materias orgánicas degrada-
bles. Generalmente se completa en 1 ó 2 días.
B. Crecimiento de bacterias: Utilizando la biomasa sintetizada an-
teriormente como sustrato.
Normalmente, entre las dos reacciones hay una cierta parada, y así la
curva presenta una «pausa».
La duración de la pausa y, algunas veces, su ausencia dependen de un
cierto número de factores: tipo y concentración de las bacterias en el agua,
concentración de la materia orgánica, inhibidores, pH, etc.
En el ejemplo de la Figura 1.1 se ve que la curva real difiere conside-
rablemente de la representada por la curva teórica de orden 1.
Algunas veces puede interferir la nitrificación (ver Capítulo 6,
pág. 92), además de otros factores que también pueden alejar la curva real
de la teórica y modificar la razón DBOu/DBO5. La Figura 1.2 representa
alguna de estas curvas modificadas, exageradas y simplificadas para una
mejor comprensión. A los factores que causan las desviaciones de las cur-
vas de la Figura 1.2 se puede añadir:

Figura 1.1. Ejemplo de curva real de DBO.


6 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 1.2. Interferencias en la medida de la DBO.

– Siembra de microorganismos insuficiente.


– Aclimatación de la siembra insuficiente.
– Presencia de algas (agua tratada por lagunaje).
(Referencias: L1; L11; 18; 1)

DBO total y DBO de elementos carbonados


En la medida de la DBO5 de un agua tratada por vía biológica sin ni-
trificación, el tiempo de incubación de 5 días no es suficiente para que co-
mience el desarrollo de una nitrificación. Por lo tanto, la DBO representa
únicamente la medida de la contaminación orgánica o carbonada.
Si en el agua tratada ha comenzado ya un proceso de nitrificación, una
cierta cantidad de las bacterias nitrificantes presentes continuará la nitrifi-
cación durante los 5 días de incubación, facilitada además por:
Medida de la contaminación orgánica 7

– una baja concentración de la contaminación orgánica, generalmente


de 5 a 10 mg/l de DBO5 soluble.
– una temperatura favorable de 20° C.
En este caso, para medir sólo la DBO de la materia orgánica sin nitri-
ficación, debemos anular los efectos de ésta utilizando un método norma-
lizado:
– Acidificar la muestra hasta un pH comprendido entre 2 y 3.
– Dejar la muestra en medio ácido durante 15 minutos.
– Neutralizar hasta un pH de 7 a 7,4.
– Preparar el agua de dilución con una siembra obtenida utilizando el
5/1.000 en volumen de agua residual recientemente decantada.
– Corregir el resultado con la DBO5 del agua de siembra.
En Estados Unidos y Gran Bretaña, esta DBO modificada se llama
BOD-ATU (del nombre del ácido utilizado: Ally Thio Urea).
Este problema es, probablemente, muy frecuente en España en verano,
ya que la nitrificación está favorecida por la elevación de temperatura y, al-
gunas veces, por una menor carga de contaminación debida a las vacacio-
nes, sobre todo en las grandes ciudades. Parece que la DBO del agua tra-
tada aumenta anormalmente y, al mismo tiempo, mejoran el aspecto y la
transparencia. Esto ocurre cuando la nitrificación no es habitual y la me-
dida de la DBO se realiza sin tener en cuenta el método modificado para
aguas en proceso de nitrificación.

DBO5 rápida y lentamente degradable


Las aguas residuales urbanas contienen dos grupos de componentes
químicos degradables fundamentalmente diferentes:
– El primero está compuesto esencialmente por ácidos volátiles y azú-
cares. Su velocidad de degradación es muy rápida. Queda represen-
tada por la DBO rápidamente biodegradable o DBO rápida.
– El segundo, que está compuesto por el resto de la materia orgánica
degradable, corresponde, en su mayor parte, a partículas y coloides.
Su degradabilidad tiene una cinética del orden de diez veces menor
que la anterior. Es la DBO lentamente degradable o DBO lenta.
La Universidad de Cape Town (Marais, Ref. 1, Apéndice 2), ha desa-
rrollado una metodología de medida de la DBO rápida que recomendamos
utilizar.
A falta de medidas reales, se puede usar la estimación que hace Marais
sobre las dos fracciones:
8 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– Agua bruta: DBO rápida = 22 % de la DBO total


– Agua decantada: DBO rápida = 33 % de la DBO total

Nota: Para facilitar la escritura, la DBO5 rápidamente degradable podemos represen-


tarla por DBO5r y la DBO5 lentamente degradable por DBO51.

DEMANDA QUÍMICA DE OXÍGENO (DQO)

DQO normalizada
La DQO normalizada, es decir, la medida realizada al dicromato potá-
sico en caliente durante 2 horas, sustituye, hoy en día, al antiguo método de
oxidación del permanganato potásico para la medida del contenido en ma-
terias orgánicas del agua residual.
La medida de la DQO es relativamente sencilla y puede automatizarse,
con algunas excepciones como son las siguientes:
– Interferencia de cloruros.
– Algunos componentes son resistentes parcial o completamente,
como el benceno, la piridina y el glicol.
– La DQO representa o traduce una oxidación química pero no una
oxidación biológica.
La DQO permite, por su relación con la DBO, una estimación rápida
de la degradabilidad del agua residual, como veremos a continuación (Re-
lación entre DQO y DBO).

DQO degradable
Fue estudiada, en el año 1975, por el profesor Marais, de la Universi-
dad de Cape Town, de Sudáfrica (Marais, Ref. 1). Tiene muchas ventajas
frente a la DBO, pero es difícil cambiar los hábitos existentes, y es un mé-
todo que prácticamente no se ha desarrollado fuera de su país de origen.
La medida de la DQO degradable se hace introduciendo la muestra que
hay que analizar en una planta piloto de fangos activados. La diferencia en-
tre la DQO de entrada y la de salida nos da la DQO degradable.

DQO rápidamente biodegradable


Es un método que utiliza un sistema muy parecido al de la DQO degra-
dable. Es una medida imprescindible en el estudio de la eliminación bio-
lógica de fosfatos, y muy útil en el de la eliminación de la contaminación
orgánica y la desnitrificación.
Medida de la contaminación orgánica 9

RELACIÓN DBO Y DQO

Veremos, en el Capítulo 2, pág. 17, que, para una materia orgánica


completamente degradable, la relación es:
DQO/DBOu =1,14.
La relación no es igual a 1 porque el 20 % de la masa activa no es de-
gradable biológicamente, pero sí lo es químicamente.
La eliminación de 1.000 g de DBO5 o de 1.460 g de DBOu produce una
biomasa de 711 g, de la cual 142 g no se oxidan biológicamente. Pero estos
142 g presentan una DQO de 1,48 × 142 = 210 g de DQO.
Esta DQO de 210 g representa la diferencia entre DQO y DBOu:
DQO/DBOu = (1,46 + 0,21)/l,46 = 1,14
En general, cuando no se trata de materia completamente degradable,
por ejemplo en el caso de un agua residual urbana, el 80% de la DQO lo
produce la materia orgánica degradable, y el 20% restante los inertes.
Es decir, que la relación normal entre DQO y DBO es:
– DQO degradable/DBOu = 1,14. Como DBOu = 1,46 DBO5
– DQO total/DBOu = 1,43. DQO degradable = 1,66 DBO5
– DQO total/DBO5 = 2,08.
Si la relación DQO/DBO5 es superior a 2,08, por ejemplo 3, pueden
darse dos posibilidades de forma independiente o conjunta.
– La fracción de DQO no degradable de esta agua es superior al 20%;
en este ejemplo la fracción es de:
– 1,14 × 1,46/3 = 0,55
– 100(1 − 1,14 × 1,46/3) = 45% ó 55%
– La relación DBOu/DBO5 no es 1,46 sino superior, debido a una ci-
nética de degradación inferior. En el mismo ejemplo, con una frac-
ción degradable de la DQO del 80%, la relación DBOu/DBO5 es:
– DQO/DBO5 = 3.
– DQO degr./DBO5 = 3 × 0,8 = 2,4.
– DBOu/DBO5 = 2,40/1,14 = 2,10.
Esta relación corresponde a k = 0,06 d-1
Existen, por lo tanto, todas las posibilidades de efectos conjuntos de
una menor fracción degradable y una menor k, o al contrario.
10 Tratamiento biológico de las aguas residuales

OTROS MÉTODOS DE MEDIDA

Existen otros métodos de medida que, por el momento, están muy poco
desarrollados en el campo de las aguas residuales urbanas, si bien se utili-
zan con alguna frecuencia en aguas residuales industriales.
Para una monitorización en continuo, el COT puede ser una alternativa
interesante en la progresiva automatización de las depuradoras de aguas re-
siduales.

DOT: Demanda total de oxígeno


Para esta medida, la muestra se oxida con oxígeno en un horno a alta
temperatura. Todos los compuestos de carbono, nitrógeno y azufre quedan
oxidados.
Presenta las ventajas de su rapidez (pocos minutos) y de permitir la au-
tomatización y el control en continuo, aunque con el retraso de esos mi-
nutos. Se presentan algunos problemas de oxidación, más o menos com-
pleta, de algunos compuestos de nitrógeno, según el exceso de oxígeno
utilizado. También presentan problemas las materias en suspensión de las
aguas residuales para la inyección o pulverización de las micro-muestras.

COT: Carbono orgánico total


La muestra se oxida con oxígeno en presencia de un catalizador en una
cámara de combustión. El dióxido de carbono producido se mide con un
analizador de infrarrojos no dispersivo, y se deduce de éste el carbono pre-
sente.
Al igual que la DOT, también puede adaptarse para el control auto-
mático y en continuo, con un pequeño retraso (5-10 min.). Asimismo, si lo
que se quiere medir es carbono, es más riguroso que la DQO, que no inclu-
ye algunos compuestos orgánicos complejos y sí algunos compuestos inor-
gánicos reducidos.
El método automático de COT presenta sobre el de DOT la ventaja de
un menor coste, a la vista de los materiales de los tubos reactores, de los
analizadores y del gas usado para el arrastre y combustión.
Para medir únicamente el carbono orgánico, se debe eliminar el car-
bono mineral mediante un pretratamiento. Si la determinación es instru-
mental, se obtienen medidas de carbono total y carbono mineral, y por di-
ferencia se calcula la medida de carbono orgánico.
En la determinación de COT también se presentan problemas de inyec-
ción de muestras con sólidos en suspensión (caso del agua bruta).
La relación entre el COT y la demanda de oxígeno depende de la com-
posición del agua; en concreto, de la presencia de compuestos difícilmente
oxidables por vía biológica o química, así como de sustancias inorgánicas
Medida de la contaminación orgánica 11

reductoras. Por lo tanto, para aguas residuales industriales es difícil esta-


blecer una correlación, dada la considerable variación en la composición
química. Pero, para aguas residuales urbanas se tienen correlaciones rela-
tivamente buenas como la siguiente:
DBO 5 = 1.87 COT − 17
2
Principios básicos
de la oxidación biológica

METABOLISMO MICROBIANO

El metabolismo es el conjunto de las actividades químicas de las célu-


las vivas.
Se divide en dos fases: catabolismo y anabolismo.

CATABOLISMO
En general se denomina catabolismo a una serie de reacciones bioquí-
micas que transforman la materia viva en desechos o residuos.
En primer lugar, la materia orgánica debe penetrar dentro de la célula a
través de la membrana citoplásmica. Si la materia orgánica está en forma
disuelta, puede penetrar directamente; si la materia orgánica está en forma
de materia en suspensión o coloidal, es decir en forma de partículas o gran-
des moléculas, éstas deben reducirse de tamaño e hidrolizarse por exoen-
zimas, producidas por la propia célula.
La propia penetración puede ser simple, es decir, directa, o necesitar la
ayuda de sistemas enzimáticos.
Una vez en el interior de la célula, puede oxidarse el sustrato, o materia
orgánica asimilable. Esta oxidación se produce en numerosas etapas y es
de una enorme complejidad, interviniendo cadenas de enzimas y coenzi-
mas que actúan de forma progresiva.
14 Tratamiento biológico de las aguas residuales

ANABOLISMO
Se define el anabolismo como el conjunto de fases del metabolismo,
que dan como resultado la síntesis de los componentes orgánicos del pro-
toplasma, necesarios para el crecimiento y la reproducción.
Estos componentes son polímeros simples que para su formación ne-
cesitan de energía y sustrato.
Como en el caso del catabolismo la formación de estos polímeros es
muy compleja.

METABOLISMO MICROBIANO EN EL TRATAMIENTO DE


LAS AGUAS RESIDUALES URBANAS (ARU)

Este metabolismo se desarrolla en cuatro etapas:


A) La DBO rápidamente biodegradable, es decir, soluble y constitui-
da por moléculas simples, pasa directamente a través de la membrana ce-
lular y se metaboliza a alta velocidad.
B) La DBO de las materias en suspensión y de los coloides, que re-
presenta la mayor parte de la DBO lentamente biodegradable, es adsorbida
sobre la célula con un efecto de almacenamiento sobre la membrana cito-
plásmica.
Estas materias almacenadas sufren un tratamiento de hidrólisis por ac-
ción enzimática para formar un sustrato asimilable.
La parte soluble de la DBO lentamente degradable no puede almace-
narse sobre la célula y debe transformarse en moléculas más simples, con-
tando con la ayuda de enzimas extracelulares segregadas por las bacterias.
Esta DBO lentamente biodegradable, una vez transformada en un sus-
trato asimilable, puede metabolizarse igual que la fracción rápidamente
biodegradable.
Pero esta transformación y preparación enzimática es relativamente
lenta, y constituye el factor límite de la reacción global de síntesis; su ve-
locidad es solamente la décima parte de la velocidad de síntesis de la DBO
rápidamente biodegradable.
C) Producción de masa activa. Una fracción de la DBO metabolizada
se transforma en materia del nuevo protoplasma celular; la fracción que
queda se utiliza para la producción de la energía necesaria para la síntesis,
o eventualmente perdida en forma de calor.
Esta energía se produce con un consumo de oxígeno, es decir, el oxí-
geno consumido está en relación directa con la DBO eliminada.
Existe una comprobación experimental que permite establecer una re-
lación en aguas residuales de composición similar. La masa activa produ-
Principios básicos de la oxidación biológica 15

cida con relación a la DBO consumida es constante; esta relación se llama


«coeficiente de crecimiento». En la literatura anglosajona se le denomina
Yield Coefficient o Sludge Yield Coefficient, y se representa por Y, simbo-
logía que adoptaremos en adelante.
D) Oxidación de masa activa. De forma simultánea a la oxidación y
producción de energía, hay una pérdida neta de masa activa llamada pér-
dida de masa endógena. Una parte de la materia asimilada, del orden del
80%, queda completamente oxidada en productos finales (CO2, H20); la
parte restante, el 20%, que no es degradable, queda como residuo.
La cantidad de oxígeno necesario es directamente proporcional a la
masa de materia volátil desaparecida.
En realidad, esta explicación de la pérdida de masa endógena es el re-
sultado final de una serie de mecanismos muy complejos, en los cuales in-
terviene en particular el crecimiento de organismos primarios (bacterias) y
de sus depredadores (protozoos).
Se puede interpretar la formación de residuos endógenos de dos ma-
neras distintas:
– La síntesis produce 1 g de masa activa; la desaparición o inactiva-
ción de esta masa se traduce por la oxidación completa de 0,8 g y la for-
mación de 0,2 g de residuos. En este caso el coeficiente de pérdida de masa
endógena b se aplica al gramo de masa activa.
– La síntesis produce 1 g de biomasa, de la cual:
• 0,8 g son masa activa degradable.
• 0,2 g son materia orgánica no degradable.
En este caso, el coeficiente b se aplica a 0,8 g y no a 1,0 g.
Hemos adoptado la primera interpretación, que es de Marais (Ref. 1) y
de algunos otros autores.

BALANCE: MATERIA ORGÁNICA Y OXÍGENO

DQO: Materia orgánica


Las fórmulas químicas teóricas y las relaciones estequiométricas nos
permiten determinar que la materia orgánica sintetizada, constituida úni-
camente por microorganismos, tiene una DQO de:
1,42 g de DQO/1,0 g de materia orgánica (2)
Pero en los fangos activados también hay otras dos fuentes de materia
orgánica:
16 Tratamiento biológico de las aguas residuales

–Las preexistentes en el agua.


– Los residuos de la endogénesis.
La proporción de las tres fracciones no sólo depende de la composición
del agua, sino también de la edad del fango «SRT» (Sludge Retention
Time). Para valores altos da poca materia activa y muchos residuos, y al
contrario para valores bajos.
Después de muchos estudios pilotos, con un amplio rango de SRT y
distintas aguas residuales, Marais (Ref. 1 - página 1-7) ha determinado un
valor medio para los fangos activados, con pocas desviaciones, de:
DQO/MO = 1,48 g de DQO/1,0 g de materia orgánica.
Entre el valor teórico y el experimental (ecuación 6), hemos elegido
este último.
Este valor de 1,48 también puede utilizarse para las materias orgánicas
preexistentes en el agua.

Coeficiente de crecimiento Y y coeficiente de necesidades de


oxígeno para la síntesis a
El coeficiente de crecimiento Y se puede definir en kg de materia or-
gánica producida por kg de DBO5 (o DQO) utilizada o eliminada:
Y: kg MO/kg DBO5 (o DQO).
El coeficiente de necesidades de oxígeno para la síntesis a' en kg de
oxígeno por kg de DBO5 (o DQO) eliminada:
a': kg O2/kg DBO5 (o DQO).
La DQO de un sustrato es la suma de:
—La DQO de la masa activa, es decir: Y = 1,48
—Las necesidades de oxígeno para la síntesis a', es decir:
1,48 Y + a ' = 1. (3)
Y y a' deben formularse en términos de DQO.
Como y varía según la composición del agua, se han publicado muchos
valores, y es necesario considerar únicamente los que se refieren a aguas
residuales urbanas. También hay que tener en cuenta que algunas veces Y
incluye las materias orgánicas no degradables contenidas en el agua.
a' es un coeficiente difícilmente evaluable porque, a alta carga, los fan-
gos en exceso pueden contener materia orgánica adsorbida pero no meta-
bolizada, es decir, materia orgánica que no ha gastado oxígeno.
Hemos tomado las referencias de:
– Marais: (Ref. L1): Y = 0,45 (DQO).
Principios básicos de la oxidación biológica 17

– Eckenfelder (Ref. L2): Y = 0,73 (DBO) con MO preexistentes.


– ATV (Ref. 10): Y = 0,60 (DBO).
a ' = 0,50 (DBO).
– Manual of Practice (MOP (Ref. L3)): Y = 0,5 a 0,7 (DBO).
a ' = 0,48 a 0,71 (DBO).
– Barnes (Ref. L8): Y = 0,70.
Adoptamos los valores siguientes que corresponden a los máximos.
Una infravaloración puede ser peligrosa y conducir a un infradimensiona-
miento de los fangos en exceso o de las necesidades de oxigenación, pero
no de los dos parámetros, ya que son complementarios:
Y = 0,71 (DBO) ó 0,43 (DQO) (4)
a' = 0,62 (DBO) ó 0,37 (DQO) (5)
La ecuación 3 se cumple: (1,48 × 0,43 + 0,37 = 1), comprobando que
los dos valores de «Y» y «a'» son compatibles.

Balance para una DBO5 de 1 kg


Establecemos este balance con los siguientes parámetros:
– Y = 0,71 g MO/g DBO5.
– a' = 0,62 g O2/g DBO5.
– l,48gDQO/g MO.
– Fracción inerte de la masa activa = 0,2
(Marais (Ref. 1) = 0,2, Mac Kiney: 0,17 a 0,20
Eckenfelder (Ref. 2) = 0,23).
– DBOu/DBO5 = 1,46.
Se puede ver que:
– DQO = DBOu/0,87.
(Eckenfelder (Ref. 2) = 0,90).
– DQO = DBOu + DQO residuos.
1670 = 1460 + 1,48 × 142
(Esta DQO es la de la materia orgánica degradable).
La Figura 2.1 representa este balance.
18 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 2.1. Balance. Materia orgánica oxígeno.


3
Características de las aguas
residuales urbanas

Hemos establecido las características de un agua residual urbana, que


puede considerarse típica, con objeto de que:
– Sirva de base para los cálculos posteriores.
– Sirva de referencia para estudiar un análisis de un agua residual y
deducir consecuencias sobre el dimensionamiento y/o, eventual-
mente, sobre las causas de la diferencia con el análisis de referencia.

CONTAMINACIÓN ORGÁNICA *

Las Tablas 3.1 y 3.2 se han confeccionado con los datos de la literatura
y teniendo en cuenta las relaciones establecidas en el Capítulo 1, pág. 9.
– DQO de 1 g de MO= 1,48 g (6)
– DBO de 1 g de MO = 0,89 g

DBO5
Las concentraciones en DBO5 varían generalmente de 200 a 400 mg/l.
Los valores más altos se encuentran en las ciudades de pocos habitantes y
los más bajos en las grandes ciudades.

* Denominamos contaminación orgánica a la de los compuestos orgánicos del car-


bono, por oposición a la contaminación de los nutrientes, que es la producida por el nitró-
geno y el fósforo.
20 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 3.1
CARACTERÍSTICAS DE UN AGUA RESIDUAL URBANA
CONTAMINACIÓN ORGÁNICA
AGUA «TIPO»

* En la práctica la MS no incluye las materias disueltas.


** No se considera para los cálculos la salinidad del agua.
Características de las aguas residuales urbanas 21

Tabla 3.2
AGUA TIPO. RESUMEN

Pueden encontrarse valores muy altos:


– En lugares con escasa aportación de agua potable o con limitación
de aparatos sanitarios, como en algunos terrenos de camping.
– En ciudades con industrias agroalimentarias importantes.
Se encuentran valores bajos:
– En ciudades con red de saneamiento en mal estado, ya que puede
drenar el terreno.
– En ciudades con industrias poco contaminantes, especialmente si
vierten aguas de refrigeración.
En los casos de bajas concentraciones se debe suprimir el origen de la
22 Tratamiento biológico de las aguas residuales

dilución: reparación de la red, recuperación de las aguas de refrigeración.


Una fuerte dilución encarece el costo de la planta o, si no estaba prevista,
conduce a una sobrecarga hidráulica con repercusión sobre la calidad del
agua tratada, creando, algunas veces, la necesidad de disminuir el caudal,
vertiendo el exceso bruto o solamente sedimentado directamente al cauce
receptor.

DQO
El valor absoluto de la concentración en DQO no tiene interés, siendo
lo importante su relación con la DBO5. El valor normal puede variar de 1,8
a 2,2. Sólo se presentan valores más bajos en el caso de productos rápida-
mente degradables, con una relación DBO21/DBO5 reducida (ver Capítu-
lo l, pág. 5).
Una relación superior a 2,2 puede presentarse en dos casos:
– La relación DBO21/DBO5 es normal, pero la DQO no degradable
representa más del 20 % de la DQO total, como en nuestra agua tipo
(Tabla 3.1). En este caso, con un tratamiento completo biológico,
produciendo agua tratada con una DBO5 de 10 a 20 mg/l, la DQO
puede ser muy alta a la salida. Estos casos no tienen remedio por vía
biológica. Es el ejemplo de aguas urbanas mezcladas con aguas re-
siduales de papeleras y de industrias textiles.
– La relación DBO21/DBO5 es superior a 1,46. Como ya hemos dicho
en el Capítulo 1, págs. 4 y 6, cuando la DQO es superior a 2,2 veces
la DBO5, es necesario buscar la causa, y en este caso la única solu-
ción consiste en medir la DBO21 o la DQO degradable:

CONTAMINACIÓN POR NUTRIENTES

Nitrógeno
Para suprimir los efectos de la dilución más o menos elevada de las
aguas residuales, es más exacto y más cómodo referir las concentraciones
de otros componentes a una de base, por ejemplo la DBO5.
El valor medio generalmente más frecuente es:
NTK = 0,22 DBO5.
Por ejemplo:
– Alemania; reglas ATV: 0,225.
– Sudáfrica; datos de Marais: 0,14 a 0,20.
– Estados Unidos:
• Manual of Practice (MOP): 0,25.
Características de las aguas residuales urbanas 23

• Metcalf: 0,20 a 0,28.


– Francia:
• Pueblos rurales: 0,21.
• París: 0,25.
Cuando se encuentran valores que varían en más de ± 20 % del valor
medio de 0,22, es necesario detectar las razones de estas anomalías, que
pueden ser las siguientes:
– En zonas rurales, la contaminación de las granjas de cerdos puede
aumentar la relación.
– Una fuerte contaminación orgánica, pobre en nitrógeno, puede bajar
el valor: lecherías o cervecerías. En este caso, la concentración en
DBO es generalmente más alta.
– Las industrias de abonos o explosivos pueden aumentar la relación
NTK/DBO5.
Formas del nitrógeno:
– Orgánico y amoniacal: Generalmente, la concentración en nitróge
no amoniacal es superior a la de orgánico. La diferenciación entre
las formas no tiene ningún interés práctico en nitrificación por fan-
gos activados, en la que la amonificación es completa. Con nitrifi-
cación sobre lecho bacteriano es distinto, ya que la amonificación es
prácticamente inexistente.
– Nitritos y nitratos: Las concentraciones de estas dos formas son ge-
neralmente inferiores a 1 mg/l-1. Valores superiores sólo pueden
deberse a origen químico: fabricación de nitratos, fabricación o uti-
lización de ácido nítrico, fabricación de explosivos, etc.

Fósforo
En este caso, también vamos a analizar la concentración de P en las
aguas residuales con relación a la DBO5. El valor más representativo es:
P = 0,05 DBO5
Por ejemplo:
– Estados Unidos:
• Recomendación de la EPA: 0,05
• Manual of Practice (MOP): 0,05
• Metcalf: 0,05 a 0,07
– Francia:
• Pueblos rurales: 0,044
• París: 0,037
24 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– Alemania:
• Estudio de 94 plantas: 0,060
– Suecia:
• Estudio numerosas plantas: 0,040
– Sudáfrica:
• Datos de Marais: 0,03 a 0,05
Cuando también se encuentran valores fuera del ± 20 % del valor me-
dio de 0,05, se debe investigar para conocer las razones de estas diferen-
cias:
– Pueden darse valores menores, como en el caso del NTK, debido a
una fuerte contaminación orgánica pobre en fósforo: cervecerías,
mataderos, industrias de síntesis, papeleras, etc.
– Pueden encontrarse valores mayores en casos raros de vertidos in-
dustriales que emplean, por ejemplo, grandes cantidades de deter-
gentes u otros productos con altos contenidos de fósforo.

MATERIAS EN SUSPENSIÓN

Generalmente, las materias en suspensión representan del 100 al 120 %


de la DBO5, con una proporción de volátiles del orden del 70 %.
Si las materias en suspensión están en mayor concentración y al mismo
tiempo la proporción de volátiles es inferior a la normal, es que hay una
fuente de materias minerales que llegan a los emisarios.
Una de las más comunes está constituida por productos arcillosos, in-
troducidos en los colectores unitarios por el drenaje de obras realizadas en
la ciudad. En este caso, es necesario eliminar las materias antes del vertido
al colector. En una planta de medio millón de habitantes, la construcción
del metropolitano en la ciudad aumentó la producción de fango en un
33%.
II
SEGUNDA PARTE
FANGOS ACTIVADOS:
FUNDAMENTO DE
LOS PROCESOS
Introducción

El sistema de tratamiento de las aguas residuales mediante fangos ac-


tivados, nació en 1882 con los primeros ensayos de aeración de efluentes,
pero no alcanzó la mayoría de edad hasta 1914, 32 años después, con la pu-
blicación de su definición por Ardern y Lockett, de Gran Bretaña. Desde
entonces hasta ahora, el sistema ha ido caminando tranquilamente, sin re-
voluciones técnicas y con un lento desarrollo, que solamente ha experi-
mentado una cierta evolución en los últimos veinte años.
El propósito de esta Parte II es doble: dimensionamiento y aplicaciones
del proceso, dejando para la Parte III la tecnología de aplicación y explo-
tación.
El método de dimensionamiento está integrado; es decir, se establecen
todas las relaciones entre los diversos parámetros, por ejemplo, entre la
producción de fangos en exceso y el consumo de oxígeno. Con la defini-
ción de cada parámetro o factor se da el valor que parece más representa-
tivo, no como en otros manuales, en los que se da un rango de valores tan
amplio que resulta inaplicable. Con la definición del agua típica indicada
anteriormente en el Capítulo 3, quedan establecidas las principales relacio-
nes con la edad del fango: producción de fangos en exceso, necesidades de
oxígeno, masa de fangos activados a utilizar, DBO del agua tratada, frac-
ción activa, etc.
Cada relación tiene su tabla de datos y su representación gráfica.
En el campo de la aplicación del proceso (Parte III), se estudian prin-
cipalmente los resultados de las investigaciones de estos últimos veinte
años: influencia del tipo de flujo sobre el índice de los fangos, conceptos
para favorecer una buena floculación antes de pasar a la decantación se-
28 Tratamiento biológico de las aguas residuales

cundaria, necesidad y concepto de la desnitrificación, nitrificación y dis-


minución de la alcalinidad, etc.
La tecnología insiste, particularmente, en los sistemas de aeración: ran-
go de aportación específica de oxígeno y factores que influyen en la mis-
ma, agitación de las cubas, ventajas e inconvenientes de cada sistema y
campo de aplicación.
También en la Parte III se estudian los principales problemas de explo-
tación, como bulking, espumas NOCARDIA, espumas blancas, etc.
4
Fundamentos de los fangos
activados

CARGA MÁSICA CM Y EDAD DEL FANGO SRT

La carga másica CM representa la DBO5 eliminada diariamente en re-


lación con la masa de fangos en el reactor.

La edad del fango SRT (Sludge retention time), representa la relación,


expresada en días, entre la masa de fangos en el reactor y la masa de fangos
eliminada del reactor diariamente. Coincide también, de acuerdo con la ex-
presión anglosajona, con el tiempo de retención del fango en el reactor.

Inconvenientes de trabajar sobre la base de la CM


– Como la carga másica es una relación en la que interviene la materia
en suspensión total del reactor y no la materia activa, sólo representa
una aproximación de la carga biológica real.
Debido a esto, la carga másica queda demasiado afectada por el con-
tenido en materias inertes, minerales o volátiles.
– En ocasiones, la carga másica se refiere a las materias en suspensión
volátiles. De esta forma se elimina la influencia de las materias mi-
nerales, pero todavía nos queda la influencia de los volátiles inertes.
– La carga másica está afectada por sí misma; es decir, que si, por
ejemplo, la multiplicamos por dos, la carga «real» biológica no se
multiplica por dos, sino que será menor, ya que, al aumentar la car-
30 Tratamiento biológico de las aguas residuales

ga, también aumenta la proporción de masa activa respecto a la


masa total.
– Para la determinación de la carga másica es necesario conocer:
• La concentración ponderada diaria de DBO5.
• El volumen diario de agua.
• La concentración media en MS de las cubas de aeración.
Como para medir la DBO5 se necesitan cinco días, las modificacio-
nes de las condiciones de operación de una planta no pueden hacerse
de forma rápida.

Ventajas de la CM
– La CM es un parámetro muy conocido, y existe mucha literatura y
datos de referencia sobre la misma.

Inconvenientes de la edad del fango


– Es un concepto relativamente nuevo, pero se está desarrollando
poco a poco en todos los países, ya que no se puede hablar de nitri-
ficación sin hacer referencia a la edad del fango.
Existe poca literatura y datos respecto a este parámetro, por lo que
su comprensión puede presentar alguna dificultad.

Ventajas de la SRT
– La edad del fango permite limitar la influencia de las materias iner-
tes; si aumentan, la extracción del fango aumentará y para conservar
la misma edad, habrá que aumentar la masa de fangos. Ejemplo:
Supongamos una planta con una determinada SRT, en la cual la pro-
porción entre materias activas e inertes es del 50%. Si las materias
inertes aumentan al doble, la masa de fangos a extraer por día de-
bemos multiplicarla por 1,5 (con respecto al valor anterior). La pro-
porción de masa activa ha cambiado, pero su valor absoluto es el
mismo, y se mantendrán las mismas condiciones biológicas que an-
tes del aumento de las materias inertes.
– Se puede comparar el tratamiento de dos aguas con fracciones iner-
tes muy diferentes.
– La extracción directa de los fangos en exceso de las cubas de aera-
ción, que se empieza a utilizar con el desarrollo de los flotadores,
permite un control muy simple de la edad del fango. Es suficiente
purgar diariamente un volumen de fangos, igual al volumen de los
tanques de aeración, dividido por el número de días de la edad del
fango, con una pequeña corrección debida a las materias en suspen-
sión del agua tratada.
Fundamentos de los fangos activados 31

– La edad del fango se utiliza en los demás procesos de tratamiento


biológico (a excepción de los sistemas de cultivo fijo): nitrificación,
desnitrificación, estabilización aerobia de los fangos y digestión
anaerobia cuando hay un espesamiento conjunto (Refs. 20 y 30).

SÍNTESIS

Hemos visto que la síntesis es el proceso por el cual la materia orgánica


del agua, representada por la DBO, se asimila y transforma, en parte, en
materia viva.
Los parámetros que nos interesan sobre este proceso son: el conoci-
miento de la parte que se transforma en materia viva, cuál es el consumo de
oxígeno o energía de este proceso, qué parte de DBO se elimina y cuánto
fango activo se produce.

Coeficiente de crecimiento Y
En el Capítulo 2 pág. 16, hemos estimado y en:

Necesidades de oxígeno para la síntesis


Ya hemos visto que las necesidades de oxígeno para la eliminación de
1 kg de DBO5 son:

Pero este valor supone que la totalidad de la contaminación, debida a


partículas o coloides adsorbidos sobre la membrana celular, sea más tarde
solubilizada y metabolizada, no quedando materia orgánica almacenada en
la membrana celular.
No obstante, este punto sólo se cumple con edades de fangos suficien-
temente altas, del orden de 12 días o más.
En periodos de alta carga, la membrana celular almacena materias or-
gánicas de partículas o coloides sin haberse metabolizado, es decir, sin
consumo de oxígeno. Así, es posible disminuir las necesidades diarias de
oxígeno, del orden de un 20% como máximo. Esto sólo se logra con cargas
muy altas, es decir, para edades del fango de un día o menos. Sin embargo,
esta economía va disminuyendo al aumentar la edad del fango, y desapa-
rece a los 12 días. Se puede admitir un decrecimiento lineal, con relación a
la edad SRT, y establecer la siguiente ecuación:
32 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Este concepto de almacenamiento de la contaminación, estudiado por


primera vez por Vosloo (Ref. 11), explica perfectamente la dispersión de
los valores de a' que se encuentran en la literatura, los cuales varían entre
0,50 y 0,62.

ENDOGÉNESIS

Evolución de la masa activa


Paralelamente a la síntesis se desarrolla la endogénesis, u oxidación de
la masa activa degradable.
Hemos visto, en la primera parte, que la eliminación de 1.000 g de
DBO5 produce, por síntesis, 711 g de masa activa; de esta masa, el 80% es
degradable, y el 20% inerte.
La endogénesis de 1 g de masa activa se traduce por:
– La oxidación completa de 0,8 g, produciendo en gran parte CO2 y
H2O, con consumo equivalente de oxígeno.
– La formación de 0,2 g de residuos orgánicos no degradables. Estos
residuos, aunque son todavía orgánicos, han perdido su actividad
biológica.

Fórmulas de la endogénesis
La evolución de la masa activa sigue una ley cinética de segundo orden
con respecto a la edad del fango SRT:

b: Coeficiente que representa la proporción de pérdida de masa por


respiración endógena, expresada en una fracción por día.
Según Marais (Ref. 1), el valor de b, para la temperatura de
referencia 15 °C, es de: 0,21 d-1, variando con la temperatura se-
gún:

En relación con otros datos que ofrece la bibliografía, es pruden-


te adoptar un coeficiente algo menor, que proporciona una mayor
seguridad para los cálculos. Adoptamos la misma ecuación, pero
con un coeficiente 0,16 d-1:
Fundamentos de los fangos activados 33

En la literatura especializada, pueden encontrarse otras formula-


ciones haciendo referencia a un coeficiente b, que se aplica a la
masa total en vez de a la masa activa.
De la ecuación 8 se puede deducir, para T = 15 °C

– Masa activa eliminada:

• parte por oxidación completa (80%):

• parte en residuos (20%):

– Masa activa residual + residuos o masa sintetizada residual:

Necesidades de oxígeno para endogénesis


La oxidación completa de 1 g de masa activa necesita 1,48 g de oxí-
geno (Capítulo 2, pág. 16).
Las necesidades de oxígeno para la endogénesis y para 1 g de DBO5,
calculados con la ecuación 11, son en g:

DBO APLICADA Y DBO ELIMINADA

En los cálculos de las necesidades de oxígeno y de la producción de


fangos, para obtener la DBO eliminada en el dimensionamiento de una ins-
talación de fangos activados, se multiplica la DBO aplicada por un rendi-
miento R. Generalmente, éste se calcula sobre la base de la DBO total del
agua depurada, es decir: DBO disuelta + DBO de las MS.
34 Tratamiento biológico de las aguas residuales

No se debe calcular así, porque:


– Para las necesidades de oxígeno, la mayor parte de las materias que
escapan del decantador secundario son en realidad flóculos de fan-
gos activados cuya síntesis ha consumido oxígeno.
– Para los fangos en exceso, no se puede deducir a la vez la DBO de
las materias en suspensión del agua tratada y las propias MS.

Ejemplo:
– DBO5 agua entrada ..................................... 200 mg/1.
30 mg/1 que se dividen
– DBO5 agua depurada................................... depurada
en 12 mg/1 de soluble
y 18 mg/1 de las mate-
rias en suspensión es-
timadas en 30 mg/1.

Supongamos:
– Necesidades específicas de oxígeno ........... 0,9 kg O2/kg DBO5.
– Producción específica de fangos.................. 0,8 kg MS/kg DBO5.

a) Cálculo habitual
– Rendimiento aparente:
– Necesidad de oxígeno:
– Producción de fangos:
– Fangos en exceso:

b) Cálculo exacto
– Necesidad de oxígeno:
– Producción de fangos:
– Fangos en exceso:
También podemos
razonar de esta otra manera:
– Rendimiento real eliminación DBO5:

– Necesidad de oxígeno: 0,9 × 200 × 0,94 = 169 mg/1


– Producción de fangos: 0,8 × 200 × 0,94 = 150 mg/1
Fundamentos de los fangos activados 35

El cálculo exacto da necesidades de oxígeno 10% más altas y fangos


en exceso 13 % más elevados que el cálculo anterior.
En los cálculos debemos utilizar únicamente la DBO5 disuelta del agua
depurada, sin preocuparnos de la de las materias en suspensión.
Generalmente, la fracción soluble de la DBO5 del agua depurada repre-
senta del 30 al 50% del total. Los rendimientos se presentan así:
– R sobre DBO5 total ............................... 8 5 − 9 0 − 9 5 %
– R sobre DBO5 soluble............................ 93 a 96 − 95 a 97 − 97 a 98 %
Los rendimientos así calculados son muy altos en general, y frente a la
incertidumbre sobre el valor de la fracción soluble, es preferible no tener
en cuenta el rendimiento y adoptar:
DBO ELIMINADA = DBO APLICADA

PRODUCCIÓN DE FANGOS Y FANGOS EN EXCESO

Producción de fangos
Los fangos activados se componen de:
– La masa activa residual más los residuos:

– La materia volátil no degradable preexistente en el agua bruta.


– La materia mineral preexistente.
De acuerdo con la composición hipotética adoptada para el agua resi-
dual urbana de la Tabla 3.1, la materia en suspensión se compone de:
– 50% de volátiles degradables metabolizados en el proceso biológi-
co.
– 30% de minerales.
– 20% de volátiles inertes.
Si llamamos MB al cociente entre el contenido en materias en suspen-
sión y la DBO5 (MS/DBO5), las materias inertes a añadir a la masa activa
residual, producidas por 1 g de DBO3 tratada, son:
– Minerales ........................................... 0,30 MB g
– Volátiles inertes ................................. 0,20 MB g
Totales ......................................................... 0,50 MB g
36 Tratamiento biológico de las aguas residuales

La producción de fangos que resulta de la eliminación de 1 g de DBO5


es entonces de:

Según la composición de la Tabla 4.1, los valores para MB son:


– AGUA BRUTA: 370/300 = 1,23
– AGUA DECANTADA: 146/200 = 0,73
Las ecuaciones 15 y 16 se pueden escribir con estos valores de MB:

– AGUA BRUTA:

Las producciones están calculadas en la Tabla 4.2 y representadas en la


Figura 4.1. Naturalmente, en un caso particular, deben calcularse los va-
lores reales de acuerdo con la correspondiente MB.
Las Tablas 4.2 y 4.3 permiten comparar nuestro método de cálculo con
las reglas aconsejadas en otros países: USA, Alemania y Gran Bretaña.
– Los resultados de ATV, WRC y el nuestro son muy cercanos; ATV
da de un 1 a un 7 % más que el nuestro y WRC de un − 13 a un +8 %.
– Los resultados del MOP (Manual of Practice, de la WPCF) son in-
feriores a los otros tres; la razón puede deberse a que los coeficientes
MB y la proporción de inertes son más bajos.
Fundamentos de los fangos activados 37

Tabla 4.1
PRODUCCIÓN DE FANGOS EN g
PARA 1 g DE DBO5 ELIMINADA

Fangos en exceso
De los fangos producidos, una pequeña parte sale con el agua decan-
tada, y el resto es retenido en los depósitos para un tratamiento posterior.
Estos fangos se denominan fangos en exceso.
Para obtener la masa de fangos en exceso que hay que extraer diaria-
mente de la masa producida, hay que descontar la masa arrastrada con el
agua tratada.
38 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 4.1. Producción de fangos.


Fundamentos de los fangos activados 39

Tabla 4.2
PRODUCCIÓN DE FANGOS EN g MS/g DBO5
COMPARACIÓN DEL MÉTODO DE CÁLCULO CON LAS CURVAS MOP
(Ref. 2 - Página 127)

Tabla 4.3
PRODUCCIÓN DE FANGOS EN g MS/g DBO5
COMPARACIÓN DEL MÉTODO DE CALCULO
CON LAS NORMAS ATV Y WRC
40 Tratamiento biológico de las aguas residuales

EDAD DEL FANGO Y CARGA MÁSICA

Para comparar los diferentes métodos de cálculo, es útil establecer una


relación entre la edad del fango SRT y la carga másica CM.
Llamando:
– CV = carga volumétrica kg DBO5 m-3 d-1
– CM = carga másica kg DBO5 kg MSA-1 d-1
– MSA = concentración de MS del licor en los tanques de aeración
kg m-3
– PE = producción específica de fangos kg MS/kg DBO5
Por definición tenemos:
SRT=MSA/(CV ⋅ PE) (17)
CM = CV/MSA (18)
SRT= 1/(CM ⋅ PE) (19a)
CM = 1/(SRT ⋅ PE) (19b)
La masa de fangos activados para tratar 1 kg de DBO5 es:
MSA/CV = 1/CM = SRT ⋅ PE (20)
La Tabla 4.4 y la Figura 4.2 dan CM para SRT de 1 a 30 días, para agua
bruta y agua decantada; y también la masa de fangos para tratar 1 kg de
DBO5 (MSA/CV).

FRACCIÓN ACTIVA DE LOS FANGOS

Para estudiar correctamente el proceso de los fangos activados, es ne-


cesario conocer la fracción activa del fango, es decir, la parte realmente útil
para el tratamiento biológico.
Tenemos*:

– Masa total:

* Recuérdese que los valores que se calculan a continuación se deducen a partir del
«Agua Tipo», con MB = 1,23 en agua bruta y MB = 0,73 en agua decantada.
Fundamentos de los fangos activados 41

Tabla 4.4
RELACIÓN DE LA EDAD DEL FANGO SRT EN DÍAS
— CON LA CARGA MÁSICA EN KG DBO5/KG MSA.d
— CON LA MASA DE FANGOS EN KG MSA/KG DBO5

La fracción ACTIVA/TOTAL es:


42 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 4.2. Relación de la edad del fango: Con la carga música. Con la masa de fangos.
Fundamento de los fangos activados 43

Figura 4.3. Fracción: activa/total de los fangos activados.


44 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Los valores de la fracción activa figuran en la Tabla 4.5 y la Figura 4.3.

Tabla 4.5
FRACCIÓN: ACTIVA/TOTAL DE LOS FANGOS ACTIVADOS

OXIGENACIÓN

Definiciones

– Necesidades de oxígeno
Es la masa de oxígeno realmente consumida por los organismos. Se
puede expresar:
– En kg de oxígeno por hora.
– En kg de oxígeno por hora y por m3 de cuba.
– En kg de oxígeno por kg de DBO5 eliminada.

Condiciones estándar
– Medio: agua limpia.
– Temperatura: 10o C (20° C en USA).
Fundamentos de los fangos activados 45

– Presión: normal, es decir:


• 760 mm de mercurio.
• 10,332 m de CA.
• 1,013 bar.
– Concentración en oxígeno: nula.

Capacidad de oxigenación CO
Es la masa de oxígeno disuelto por hora y por m3 de cuba en condicio-
nes normalizadas.

Aportación horaria AH
Es la masa de oxígeno disuelto por hora.

Aportación específica bruta AEB o ASB


Es la masa de oxígeno disuelta por kWh eléctrico consumido (medido
en el contador).

Aportación específica neta AEN (para los aeradores mecánicos)


Es la masa de oxígeno disuelto por kWh mecánico de un aerador (me-
dido con el freno PRONY).
Se pasa de la aportación neta a la bruta dividiendo por el rendimiento
del motor y del reductor.

Rendimiento de oxigenación RO (para sistemas de inyección de aire)


Es el porcentaje de la masa de oxígeno realmente disuelta en relación
con la masa de oxígeno inyectada por el sistema de aire a presión.

Transferencia de oxígeno
Las necesidades de oxígeno son el consumo real de oxígeno realizado
por la masa bacteriana.
La capacidad de los sistemas de oxigenación se mide en condiciones
normalizadas (Tabla 4.6).
Tabla 4.6
46 Tratamiento biológico de las aguas residuales

La aportación de oxígeno corresponde a las necesidades, pero medidas


en condiciones normalizadas. El paso de necesidades al aporte se hace me-
diante la aplicación de factores correctores.

A) La aportación de oxígeno es proporcional al déficit de saturación


– En condiciones Normalizadas: 11,33 − 0 = 11,33 mg/1
– En condiciones Reales: CS' − Cx
– CS' es la concentración de saturación en el tanque de aeración a la
temperatura T.
– Cx es la concentración media en oxígeno en el tanque de aeración.
Generalmente se puede adoptar:
Sin nitrificación = Cx = 2 mg/1
Con nitrificación = Cx = 3 mg/1
– CS es la saturación en agua clara, a temperatura T y a presión at-
mosférica normal. CS figura en la Tabla 4.10.
Para pasar del CS conocido, por la tabla, a CS' hay que efectuar tres
correcciones:
a) β: Tiene en cuenta las materias en suspensión del licor y su salini-
dad; en condiciones normales se puede adoptar:
β = 0,98. Para salinidad superior a 3 g/1, utilícese la Tabla 4.11.
b) CP: Tiene en cuenta las variaciones de presión debidas a la altitud.
Se puede escribir la corrección simplificada:
CP = 1 − 0,111 × ALT
(22)
ALT = altitud/1.000 metros
c) CA: Corrección que tiene en cuenta la altura del agua en el tanque
de aeración. Para determinar la concentración de saturación media:
Con sistemas de aeración superficiales, la concentración de saturación
media es la misma que en la superficie. No hay corrección. CA en este caso
es igual a 1,0.
Con sistemas de difusión de aire, la concentración es la media entre:
– La del fondo; que con la corrección de presión es:
CSF = CS × (10,33+p)/10,33 (23a)
(P es la profundidad de inmersión del difusor).
– La de superficie; que tiene en cuenta la disminución de la presión
parcial del oxígeno por disolución de la fracción E (E es el rendimiento de
transferencia de oxígeno). La concentración de saturación en este caso es de:
Fundamentos de los fangos activados 47

0,791 y 0,209 son las proporciones de nitrógeno y de oxígeno en el aire.


De las dos ecuaciones (23a) y (23b) obtenemos:

Con un buen difusor poroso, el rendimiento puede estimarse en un 5 %


por metro de inmersión (entre 3 y 6 metros). Así: E = 0,05 p. Podemos ob-
tener una ecuación mucho más sencilla, que da resultados muy próximos a
la ecuación anterior, con la expresión:

El error cometido es inferior al 3 °/oo; con la hipótesis de un rendimien-


to de un 5 % por metro, k vale: 0,28.

Tabla 4.7
Referencia: Eckenfelder
48 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Con las tres correcciones β, CP y CA, se puede determinar CS':

fórmula válida en las condiciones siguientes:


– Salinidad inferior a 3 g/1.
– Para turbinas de aeración, tomar una profundidad de agua nula.
La corrección A, proporcional al déficit de saturación, es:

B) La velocidad de disolución de oxígeno varía con la temperatura


Según:

C) Velocidad de disolución de oxígeno


Además, está influenciada por:
• La concentración en MS del licor.
• La calidad del agua intersticial.
• La concentración en tensoactivos.
• El sistema de oxigenación.
La acción de los tensoactivos es muy importante y además tiene un
efecto doble:
– Positivo: disminuyen el tamaño de las burbujas, aumentando así la
superficie de contacto aire-agua y como consecuencia, la disolución de
oxígeno.
– Negativo: por la creación de una barrera a la difusión de oxígeno.
Para los sistemas con turbinas de aeración o de inyección de aire con
burbujas gruesas o medias, la mejora por disminución del tamaño de las
burbujas puede compensar parcial o totalmente el efecto negativo de la ba-
rrera. Es decir, la influencia global puede ser nula o pequeña (en ocasiones
se ha notado una influencia positiva).
En los sistemas de inyección de aire con burbujas finas, el tamaño de
las burbujas es tan pequeño que es difícil mejorarlo por la acción de los
Fundamentos de los fangos activados 49

agentes tensoactivos. Pero la influencia negativa sobre la barrera perma-


nece y el efecto global es, generalmente, negativo e importante, hasta in-
cluso dividir por dos la transferencia.
La influencia de los cuatro factores señalados anteriormente, se traduce
por un único factor a, que representa:
α = TRANSFERENCIA: LICOR/AGUA LIMPIA
La estimación de a y su utilización es uno de los problemas más difí-
ciles en los cálculos de la oxigenación. Hemos señalado cuatro parámetros,
pero existen otros, como por ejemplo el grado de turbulencia.
– El Water Research Center, de Gran Bretaña, ha estudiado este pro-
blema en dos direcciones:
• Todas las medidas de aportación de oxígeno se hacen en el centro
del reactor y por duplicado: con agua limpia y con agua limpia
más 5 mg/1 de detergente. Así pues, se puede obtener una aproxi-
mación de la influencia de los tensoactivos.
• Medida de a, en un tanque de aeración con flujo pistón, en distin-
tos puntos del recorrido del licor, con relación a la calidad del
agua, a puede variar desde 0,4 a la entrada a 0,8 a la salida (Ref.
63).
Se pueden admitir los valores de a de la Tabla 4.8.
Tabla 4.8

D) El factor global es F

E) Influencia de la temperatura
La influencia de la temperatura sobre CS es muy próxima a la inversa
del factor corrector CT, y las dos se compensan prácticamente.
Calculando F con la ecuación 25, para las temperaturas de 10, 15 y
20° C, con los parámetros: p = 0; Alt = 0 ; Cx = 2 mg/1, se obtiene:
50 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tomando 15o C como referencia, el error cometido por esta aproxi-


mación con las temperaturas extremas de 10 y 20° C es de ± 1,2%, es de-
cir, mucho menos que el cometido en la estimación de a.
Los cálculos del factor global F pueden hacerse con la temperatura de
referencia de 15o C, cualquiera que sea la del diseño. La ecuación 25 puede
entonces expresarse:

Simplificando:

F) Tabla de valores de F
La Tabla 4.9 da los valores de F en las siguientes condiciones:
– Con Cx = 2 mg ⋅ l1 y Cx = 3 mg ⋅ l 1
– Para turbinas a = 0,90, y sin tener en cuenta la profundidad de agua.
– Para los sistemas de difusión de aire con burbujas finas, con α =
0,55 y α = 0,65, para profundidades de 4, 6 y 8 metros.
– Para los sistemas con difusores estáticos, con a = 0,80, para profun-
didades de 4, 6 y 8 metros.
– Calculada para presión atmosférica normal, no tiene en cuenta la in-
fluencia de la altitud.

Utilización directa del oxígeno libre


Muchas veces se ha observado que, en plantas de fangos activados, tra-
bajando con una oxigenación insuficiente, es decir con concentraciones en
oxígeno nulas o muy bajas, existe una discrepancia entre:
– La aportación efectiva de oxígeno, que resulta de la medida directa
de la respiración de los fangos.
– La aportación teórica, que resulta de las medidas en agua clara, con
todas las correcciones necesarias, teniendo en cuenta la incertidum-
bre sobre el factor a.
Fundamentos de los fangos activados 51

Tabla 4.9
FACTOR GLOBAL F DE APORTACIÓN DE OXÍGENO

Tabla 4.10
CONCENTRACIÓN DE SATURACIÓN EN OXÍGENO CS Y
FACTOR DE CORRECCIÓN DE TEMPERATURA CT

Referencia: Tabla de Whipple (Salinidad < 3 g/1)


52 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 4.11
SOLUBILIDAD DEL OXÍGENO
EN FUNCIÓN DE LA SALINIDAD DEL AGUA

Referencia: Whipple.

La aportación efectiva puede ser de 2 a 3 veces la aportación teórica.


La hipótesis formulada por Albertson y Digregorio (Ref. 12) es que los mi-
croorganismos utilizan en primer lugar todo el oxígeno disuelto disponible
en el tanque, y cuando no es suficiente, son capaces de tomar directamente
el oxígeno de las burbujas.
Según los autores, la transferencia directa puede superar de 2 a 3 veces
la transferencia por vía de disolución.
Eckenfelder (Ref. 2, página 181) señala la hipótesis de Albertson, pero
Fundamentos de los fangos activados 53

sin especificar que esta extraaportación necesita una concentración nula de


oxígeno.
Estudios recientes (Ref. 19) han demostrado que la influencia de la res-
piración de los fangos sobre la aportación de oxígeno también tiene lugar
con concentraciones de oxígeno positivas.
Este efecto de transferencia de oxígeno, en relación con la respiración,
es muy importante en un flujo pistón; permite obtener en cabeza de las cu-
bas de aeración una potencia de oxigenación suficiente, sin necesitar una
potencia instalada en relación directa con las necesidades de oxígeno.
5
Eliminación de la
contaminación orgánica

CINÉTICA DE LA ELIMINACIÓN DE LOS COMPUESTOS


ORGÁNICOS

Compuestos orgánicos solubles


Para un sustrato único, la eliminación sigue una ley cinética de orden
cero, incluso para bajas concentraciones de sustrato.
Un agua residual tiene varios componentes y no sólo uno. Según Ec-
kenfelder (Ref. L2, pág. 212), con un fango activado bien adaptado, todos
los componentes se eliminan simultáneamente, según una cinética de or-
den cero.
Tomemos un ejemplo con 3 componentes (Tabla 5.1):

Tabla 5.1

La Figura 5.1 representa la evolución de la DQO del compuesto con re-


lación al tiempo:
– de t = 0 a t = 1 h: degradación de A + B + C.
– t = 1 h: degradación de A terminada.
56 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 5.1. Eliminación de la DQO de un compuesto orgánico soluble.

– t = 1 h a t = 4 h: degradación de B + C.
– t = 4 h: degradación de C terminada,
– t = 4 h a t = 6h: degradación de B.
– t = 6 h: degradación total terminada.
En realidad, como la cinética de degradación disminuye algo para ba-
jas concentraciones de sustrato, el tiempo total es superior.
Con la degradación que hemos representado, se puede establecer un
modelo matemático aproximado, con una ley cinética de orden uno, de la
siguiente forma:
Eliminación de la contaminación orgánica 57

Cuando uno o más de los componentes del sustrato tienen una degra-
dabilidad mucho más baja que los demás, una ley de orden uno no repre-
senta correctamente la realidad y se debe utilizar una ley de orden dos:

A los tres componentes del ejemplo anterior les hemos añadido un


cuarto, D, con una concentración en DQO de 300 mg ⋅ 1-1 y una degrada-
bilidad de 10 mg DQO ⋅ h-1. Esta última es proporcionalmente muy baja,
de 5 a 20 veces inferior a la de los demás componentes.
En la Figura 5.2 se puede observar que, entre 5 y 10 horas (intervalo de
tiempo más interesante), la curva de orden dos sigue más fielmente las rec-
tas de degradación que la de orden uno.
Estas fórmulas de orden uno o dos no tienen ningún fundamento bio-
cinético; son simplemente aproximaciones de reacciones muy complejas.
Una ley biocinética sólo se puede aplicar a un sustrato único.

Figura 5.2. Eliminación de la DQO de un compuesto orgánico soluble con un componente de baja
degradabilidad.

Agua residual urbana

A. Fase rápida
Con los datos de la Tabla 5.2 y del Capítulo 3, puede dividirse porcen-
tualmente la DBO del agua a tratar en 4 fracciones.
Cuando el agua residual urbana permanece en contacto con el fango
58 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 5.2

activado, durante un espacio de tiempo muy corto, del orden de entre 15 a


30 minutos, prácticamente finalizan dos reacciones bioquímicas.
– Las materias en suspensión y las materias coloidales se eliminan por
adsorción en el floculo biológico.
– La DBO rápida, debido a su alta velocidad de degradación, se eli-
mina completamente.
La adsorción de materias en el floculo (Biosorción), no necesita oxí-
geno.
Como hemos visto en el Capítulo 3, puede adsorberse una fracción de
la DBO-disuelta, que son infracoloides. De esta forma, el rendimiento en
dicha fase rápida puede ser para un agua decantada:
33%.
– DBO5 rápida: 34% y superior.
– DBO5 eliminada por biosorción: 67 % y superior.
– TOTAL:

B. Fase lenta
¿Cómo evolucionan las tres fracciones de DBO durante la fase rápida
y cómo se presentan al comienzo de la fase lenta?
– DBO rápida: completamente eliminada y metabolizada.
– DBO de los coloides: completamente eliminada, con un comienzo
de metabolización.
– DBO lenta: poca eliminación y metabolización, correspondiente al
poco tiempo transcurrido.
En la Figura 5.3 hemos representado estas evoluciones de la DBO. Sin
embargo, es una interpretación teórica, en el supuesto de un flujo pistón
perfecto sin recirculación de fangos.
Eliminación de la contaminación orgánica 59

Figura 5.3. Evolución de las tres fracciones de DBO y de la DBO total.

Al final del recorrido del fango, a la salida del tanque de aeración, la


fracción de DBO de los coloides adsorbida por Biosorción, puede estar o
no completamente metabolizada:
– Con edades de fangos SRT de 12 días o superiores, la duración de la
fase lenta es suficiente para obtener una metabolización completa.
– Con edades de fangos medias puede ocurrir, o bien que, en períodos
de baja carga, la metabolización se complete, o todo lo contrario en
horas punta, en las que los fangos en exceso contendrán una parte
que no esté metabolizada.
– Con edades bajas es posible que la metabolización nunca llegue a su
término.
Más adelante veremos que esta metabolización incompleta puede dis-
60 Tratamiento biológico de las aguas residuales

minuir el consumo medio de oxígeno y también atenuar los efectos de las


puntas de contaminación.

Elección de la cinética de la eliminación


La duración de la fase rápida supone del 5 al 15 % del tiempo total, y
las reacciones bioquímicas durante todo este período son muy complejas.
Por lo tanto, no nos preocuparemos de la cinética de eliminación de esta
fase, pero sí del resultado final que es muy simple: eliminación completa
de la DBO rápida y de la DBO de los coloides.
Como es lógico, en la fase lenta importa únicamente la DBO lenta, y su
mejor representación es una ley de orden dos.
Los últimos estudios de Eckenfelder (Ref. L2, página 214) proponen la
ecuación:

– Lo y Le = DBO5 de entrada y salida mg ⋅ I-1.


– Xv = concentración de materia volátil de los fangos mg/1.
–t = tiempo de aeración en días.
–k = factor de degradabilidad en días-1.

Como Lo/Xv ⋅ t = CM, la ecuación 28 se puede escribir:

1/CM representa la masa de fangos en g, necesaria para tratar 1 g de


DBO5 por día; esta masa puede expresarse en materias totales o en mate-
rias volátiles ( como en la ecuación 28 ) y también en masa activa. En este
último caso:
– La producción de masa activa asociada a la eliminación de 1 g de
DBO5 es, en gramos:

La masa activa necesaria para tratar 1 g de DBO5 es, en gramos:

En la ecuación 29, 1/CM puede sustituirse por su valor dado anterior-


mente (30):
Eliminación de la contaminación orgánica 61

Es decir, con los valores adoptados para Y y b (Y = 0,71; b = 0,16),


tenemos que:

b es teóricamente constante hasta bajas concentraciones de sustrato,


pero si éstas tienden a 0, b también tiende a 0 y por consiguiente Le tam-
bién.
– Le/Lo queda limitado a un mínimo de 0,08 para tener una concentra-
ción en sustrato suficiente.
En la Tabla 5.3 y Figura 5.4 se expresan los valores obtenidos con la
ecuación 31.

Variación diaria de la eliminación de DBO5


Con los datos de un estudio del WRC (Ref. 13), hemos establecido un
gráfico (Figura 5.5) que representa:

– Carga horaria del reactor


En g DBO5/m-3 ⋅ h, en relación con el tiempo para un día entero. La
carga media ponderada es de 166 g/m3 ⋅ h.
– Con las necesidades horarias de oxígeno se puede calcular la frac-
ción correspondiente a la endogénesis. Como la carga es alta, CM
del orden de 1 kg DBO/kg d, estimamos que las necesidades para la
endogénesis representan el 28 % de las totales. Por otra parte, con la
base de 0,62 kg de oxígeno para la síntesis de 1 kg de DBO5 meta-
bolizada, las necesidades horarias de oxígeno para la síntesis (tota-
les menos las de endogénesis) nos permiten calcular la DBO5 hora-
ria metabolizada.
– Como el consumo de oxígeno para la metabolización de la DBO5 rá-
pida es prácticamente instantáneo, podemos deducir de la DBO5
metabolizada, calculado el tercio de la DBO5 del agua bruta, que re-
62 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 5.3
ELIMINACIÓN DE LA DBO5 LENTAMENTE DEGRADABLE
CON RELACIÓN AL FACTOR «K» Y A LA EDAD SRT

presenta la fracción rápida de la DBO5. De esta forma nos quedan la


DBO5 lenta y la de los coloides.
Cálculo para 1 m3 de tanque:
– Necesidades medias totales de oxígeno:
131 g/h
– Estimación para la endogénesis:
131 × o,28 = 36 g/h
– Necesidades para la síntesis: totales menos 36 g/h en valores me-
dios:
131 − 36 = 95 g/h
– DBO5 sintetizada: O2/0,62, es decir en valores medios:
95/0,62 = 153 g/h
– DBO5 rápida sintetizada: DBO5 total/3, es decir en valores medios:
166/3 = 55 g/h
– Por diferencia se obtiene la DBO5 lenta sintetizada; en valor medio:
153 − 55 = 98 g/h
– La carga media diaria es de 166 g/h, es decir que 166 − 153 = 13 g/h
Eliminación de la contaminación orgánica 63

Figura 5.4. Eliminación de la DBO5 lentamente degradable con relación al factor de degradabilidad
y de la edad del fango.
64 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 5.5. Variación diaria de la eliminación de DBO5 con estimación de la DBO¡ metabolizada
por el consumo de oxígeno.

no se metabolizan y se eliminan con los fangos en exceso. Esta frac-


ción no sintetizada representa el 8% del total en este caso.
Estos cálculos y estas curvas no son de gran precisión, pero proporcio-
nan una buena visión del problema del almacenamiento de la DBO5.
También se puede ver que la metabolización de la DBO5 de los coloi-
des lentamente degradables varía proporcionalmente poco: de 50 a 150 g/
h cuando la carga en DBO5 varía de 50 a 385 g/h.
En resumen, obtenemos:
– Variación de la carga de DBO5 del agua bruta; de 30 a 232% con
respecto a la media.
– Variación DBO5 rápida sintetizada; de 30 a 232%.
– Variación DBO5 lenta; de 53 a 160%.
El estudio de la variación de la DBO5 sintetizada es muy importante
para la oxigenación, como hemos visto en el Capítulo 2, pág. 16.

DBO5 DEL AGUA DEPURADA


Introducción
Llegamos al punto crucial para el dimensionamiento de un tratamiento
biológico por el sistema de fangos activados: ¿Cómo elegir la edad del
fango?
En un tratamiento de aguas residuales-industriales, si no tenemos
Eliminación de la contaminación orgánica 65

ejemplos de estudios piloto o de plantas en funcionamiento sobre aguas si-


milares, es conveniente realizar ensayos de tratamiento en instalaciones pi-
loto.
Para las aguas residuales urbanas, el dimensionamiento debe realizarse
aprovechando la experiencia de plantas en funcionamiento.
Por esta razón hemos utilizado los estudios y las normas de Alemania.
En este país se ha estudiado el funcionamiento de 161 plantas, con más
de 6.000 muestras diarias de media. Estos resultados permiten establecer
reglas de dimensionamiento para cuatro casos (Ref. 10):
a) Sin decantación primaria, con estabilización de fangos:
• DBO5 de salida ............................................................. 15 mg/1
b) Sin decantación primaria:
• DBO5 .............................................................................. 20 mg/1
c) Con decantación primaria:
• DBO5...................................................................................................................... 20 mg/1
d) Con decantación primaria:
• DBO5...................................................................................................................... 25 mg/1
Estas garantías se suponen para muestras medias diarias, y que se cum-
plen el 80% del tiempo.
Para entender bien el proceso de fangos activados y la influencia de va-
rios parámetros, hemos separado las dos fracciones de DBO5 del agua de-
purada: la disuelta y la de las materias en suspensión. Cada una se estima
independientemente y a continuación se comprueba que el total es igual o
aproximado a las normas de Alemania.
Es muy difícil la estimación, pero podemos pensar que la DBO5 media
anual es del orden del 60 al 80% del valor garantizado el 80% del tiempo.

Fracción disuelta de la DBO5


En el Capítulo 5, pág. 58 decíamos que la DBO5 del agua depurada es
la parte no metabolizada de la DBO5 lenta.
También se ha estudiado la eliminación de esta fracción con relación a
la edad del fango y al factor de degradabilidad, habiendo elegido para este
valor el de 3,0, de forma que la DBO5 total coincida con las normas de Ale-
mania.
La fracción lenta se estima en la Tabla 5.2 para:
– Agua bruta: 22 % de la DBO5 total.
– Agua decantada: 33 % de la DBO5 total.
Aplicando la ecuación de degradación 31 y a partir de la Tabla 5.3,
siendo K = 3,0, podemos calcular con la DBO5 lenta la DBO5 disuelta del
agua depurada.
66 Tratamiento biológico de las aguas residuales

La ecuación 31 se puede escribir:

Lol: DBO5 lenta en mg/1

Fracción de DBO5 de las materias de suspensión


En general, las materias en suspensión del agua tratada están formadas
por:
– La parte más ligera y más activa de los fangos activados, es decir,
generalmente flóculos filamentosos. Cada gramo representa apro-
ximadamente 0,8 gramos de DBO5.
– La parte más «vieja» de los fangos, que debido a una fuerte endo-
génesis, sufre desfloculación y de esta manera se escapa en forma de
«pinpoint». Su DBO5 suele ser baja.
– Materias en suspensión preexistentes en el agua a tratar y que no han
intervenido en la biofloculación.
La única certeza en este campo es que estas materias no reflejan la
composición de los fangos activados. Cuando se estudia la DBO5 de 1 g de
materia en suspensión, es prácticamente imposible establecer su relación
con la edad del fango. A este parámetro se le añaden otros, tales como: ín-
dice de fangos, concentración en filamentos, composición de las materias
en suspensión, etc.
Para ilustrar la dificultad de estimación de esta relación DBO5/MS, la
Figura 5.6 representa valores de DBO5/MS con relación a la DBO5 filtrada
del agua depurada.
Esta última puede representar la carga másica o la edad del fango, pues
cada referencia es sobre la misma agua y la misma planta. En estas condi-
ciones, adoptamos el valor que nos parece más probable, es decir:

Un estudio americano (Ref. 33) llega al mismo valor.


Para llegar a una cierta DBO5 total, no se puede elegir cualquier con-
centración en MS y disminuir la DBO5 disuelta por variación de la edad
del fango, ya que puede ser antieconómico y algunas veces imposible. Por
ejemplo, para obtener una DBO5 total de 20 mg/1, se puede elegir entre las
cuatro soluciones siguientes:
Eliminación de la contaminación orgánica 67

Figura 5.6. DBO5 de las materias en suspensión con relación a la DBO5 filtrada.
68 Tratamiento biológico de las aguas residuales

En este cálculo se ve que es teóricamente posible realizar un estudio de


optimización para las dos soluciones centrales. En la primera se presenta
una gran dificultad para garantizar una concentración de 10 mg/1 de MS,
pero es factible. La última solución necesita un SRT de 30 días, es decir,
un
volumen de tanque de aeración prohibitivo.
En la práctica, se puede utilizar esta regla:
«Sea cual sea la norma de vertido sobre las materias en suspensión,
para el dimensionamiento de las cubas de aeración y de los decantadores
secundarios, la concentración base de cálculo para las materias en suspen-
sión debe tener un valor igual a la concentración en DBO5, y nunca supe-
rior».

DBO5 total
La DBO5 total puede calcularse de la siguiente manera:
– Fracción disuelta, calculada con la ecuación 31a, asumiendo que la
fracción disuelta lenta tiene la misma concentración con y sin
decantación primaria.
– Fracción de las materias en suspensión: 0,6 × MS

– Lol: DBO5 lenta en mg/1 = 0,22 de la DBO5 del agua bruta ó 0,33
de la DBO5 del agua decantada.
– MS: concentración en materias en suspensión del agua tratada.
La ecuación 32 se expresa gráficamente en la Figura 5.7, y en la Ta-
bla 5.4 figuran los valores más utilizados.
Este cálculo de la DBO5 del agua tratada debe utilizarse con mucho
cuidado; podemos considerar que nos permite establecer un dimensiona-
miento razonable, pero sin pretender prever con exactitud la calidad del
agua depurada.
Dichos cálculos también pueden explicar la influencia de diversos pa-
rámetros sobre la calidad final del agua.

Variación diaria
Según un estudio del WRC (Ref. 13, Fig. 5.8), las variaciones usuales
de concentración y de caudal de un agua residual urbana afectan poco a
Eliminación de la contaminación orgánica 69

Tabla 5.4
ESTIMACIÓN DE LA DBO5 DEL AGUA DEPURADA
CON RELACIÓN: A LA EDAD SRT Y A LAS MS

la calidad del agua tratada, comparado con un funcionamiento a carga


constante.
La comparación se hizo en dos plantas iguales, tratando la misma agua.
El estudio consistía en comprobar la influencia de un almacenamiento re-
gulador, aguas arriba del tratamiento, y la necesidad de su instalación.
Con datos del mismo estudio, la Figura 5.9 representa la carga y con-
centración en DBO5 del agua tratada, cada una en relación con el valor me-
dio diario. Se puede ver que la influencia de la punta para una mezcla in-
tegral es inmediata, pero con una fuerte atenuación: una punta de carga del
240% produce una punta de la DBO5 del agua tratada de sólo un 145%.
Los demás ejemplos del mismo estudio dan resultados parecidos.

Variación con el tiempo a lo largo de un flujo pistón


Es interesante estudiar, en el recorrido del licor en un flujo pistón, la
disminución de la DBO5 del agua intersticial en función del tiempo o dis-
tancia recorrida por el flujo.
Con los datos de un estudio del WRC (Ref. 15), se representa en la
70 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 5.7. Estimación de la DBO5 del agua tratada.


Eliminación de la contaminación orgánica 71

Figura 5.8. Influencia de la variación de la carga sobre la calidad del agua tratada.

Figura 5.9. Variación diaria de la DBO5 del agua depurada filtrada con relación a la carga de
DB05.
72 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 5.10 la variación de la DBO5 del licor decantado a lo largo del re-
corrido del flujo pistón de dos plantas. Puede verse que las dos curvas ex-
perimentales tienen el mismo perfil que las curvas teóricas de la Figu-
ra 5.3.
Esta variación de la DBO5 en relación con el tiempo es importante para
el cálculo del reparto de las necesidades de oxígeno a lo largo de un flujo
pistón.

Figura 5.10. Variación de la DBO5 del licor decantado en un flujo pistón a lo largo del recorrido.

OXIGENACIÓN

Necesidades medias diarias de oxígeno


Las necesidades totales para tratar 1 kg de DBO5, se obtienen sumando
las de síntesis y las de endogénesis.

Las necesidades de endogénesis se deducen de la ecuación 14.


En la Tabla 5.6 se comparan con nuestro método de cálculo otros tres:
del MOP (Manual of Practice) (USA), del WRC (G.B.) y del ATV (Ale-
mania).
Los resultados son muy similares para edades de 2 a 8 días; para edades
Eliminación de la contaminación orgánica 73

Tabla 5.5
NECESIDADES OXÍGENO g O2/g

mayores, que se salen de nuestro objetivo, nuestros valores coinciden con


las del MOP; ATV y WRC dan valores más altos.

Necesidades máximas de oxígeno


La Figura 5.12 representa la variación diaria del consumo de oxígeno
con los datos de un estudio del WRC (Ref. 13). Se puede suponer que:
– La DBO5 rápida se metaboliza prácticamente de forma inmediata, es
decir, que el consumo de oxígeno sigue la concentración de esta
fracción de DBO5, estimada en un tercio de la del agua decantada.
– El consumo de oxígeno para la endogénesis es constante; no se pue-
den tener en cuenta las variaciones de la concentración de las mate-
rias en suspensión del licor.
Los datos del estudio del WRC permiten trazar:
– La curva de carga en DBO5, en g DBO5/m3 ⋅ h.
74 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 5.6
NECESIDADES EN OXÍGENO: COMPARACIÓN DEL MÉTODO
DE CÁLCULO CON LOS DEL MOP, ATV Y WRC

(1) Ref. L3; (2) Ref. 10; (3) Ref. L8

– La curva de consumo de oxígeno, en g O2/m3 ⋅ h.


Como la carga másica es alta, del orden de 0,9 kg DBO5/kg MS ⋅ d, el
consumo de la endogénesis se estima en el 28 % del total medio diario, es
decir:
131 × 0,28 = 37gO 2 /m 3 ⋅ h.
Del consumo total sin endogénesis, se puede restar el consumo de la
DBO5 rápidamente degradable para obtener la curva del consumo de la
DBO5 lenta y de los coloides.
De esta forma se separan las tres fracciones del consumo de oxígeno.
El examen de las curvas muestra que:
Eliminación de la contaminación orgánica 75

EDAD DEL FANGO SRT.días

Figura 5.11. Necesidades de oxígeno sin nitrificación.


76 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 5.12. Reparto de los consumos de oxígeno en relación con la carga en DBO5.

– El consumo correspondiente a la síntesis de la DBO5 lenta varía mu-


cho menos en amplitud que la carga; se produce una atenuación de
la punta:
• Carga en DBO5: 32 a 232% de la media.
• O2 síntesis DBO5 lenta: 53 a 180%.
– Además de la atenuación, un aspecto importante es el retraso de la
punta del consumo de la DBO5 lenta con respecto a la punta de carga
de DBO5. En este ejemplo el retraso es del orden de 5 horas.
– La no simultaneidad de las puntas de cada uno de los consumos per-
mite que el total varíe muy poco durante 9 horas (de 12 a 21 h).
Con los datos del mismo estudio del WRC (ref. 13) hemos establecido
las curvas de carga en DBO5 y de consumo de oxígeno para cuatro condi-
ciones distintas. En cada una se ha calculado una punta de oxigenación, su-
poniendo que la DBO5 rápida es la causante de la punta. Si P es la punta de
carga en %, como la DBO5 rápida representa un tercio del total, la punta de
oxigenación puede valorarse en:

– f: fracción del consumo total debido únicamente a la endogénesis.


Las curvas se representan en las Figuras 5.13 y 5.14; la Tabla 5.7 da,
para las cuatro condiciones, en % de la media ponderada, los valores punta
y mínimos de la carga de DBO5 y del consumo de oxígeno. Se calcula la
Eliminación de la contaminación orgánica 77

Figura 5.13. Variación del consumo de oxígeno con la carga de DBO5 a lo largo del día. Ejemplos
A y B.

Figura 5.14. Variación del consumo de oxígeno con la carga de DBO5 a lo largo del día. Ejemplos
C y D.

punta teórica de acuerdo con la fórmula (35), y los resultados se comparan


con la punta efectiva.
Para la punta se puede ver que los valores calculados se encuentran
muy próximos a los reales.
El cálculo para el mínimo no tiene alguna base teórica; es simplemente
para comprobar el resultado de la aplicación de una regla comúnmente uti-
78 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 5.7
RELACIÓN ENTRE LA CARGA DE DBOS Y EL CONSUMO DE OXÍGENO
EN CONDICIONES MÁXIMAS, MEDIAS Y MÍNIMAS

lizada. «Para calcular dicho consumo, adoptar el valor inverso de la pun-


ta». En realidad, el mínimo efectivo es más bajo que el calculado.
También puede observarse que el cálculo no queda afectado por la ni-
trificación (ejemplo C).
Los cálculos efectuados con la ecuación 35 nos aproximan bastante,
pero no ofrecen factor de seguridad.
El consumo de oxígeno para la DBO5 lenta puede afectarse por una
punta atenuada. Así pues, se puede utilizar:
– Punta de oxígeno sobre el consumo medio diario de la síntesis:

o más simplemente:

Muchos investigadores han desarrollado modelos matemáticos (Ref.


Eliminación de la contaminación orgánica 79

17 y 18) para seguir, a lo largo del día, las variaciones de los parámetros de
funcionamiento. Hasta ahora son de poca utilidad, tanto para prever las va-
riaciones a efectos de dimensionamiento, como para ayudar a seguir el fun-
cionamiento de una planta. Estos modelos son fundamentalmente más una
ayuda para la investigación que para la utilización práctica.

Necesidades de oxígeno en un flujo pistón


Hemos visto en la página 69 que se puede admitir que:
– Durante los primeros 20 minutos, la totalidad de la DBO rápida se
sintetiza.
– La disminución de la DBO lenta es prácticamente proporcional al
tiempo y, en consecuencia, al recorrido a lo largo del pistón.
De esta forma podemos deducir que las necesidades de oxígeno:
– Para la síntesis de la DBO rápida, deben satisfacerse en los prime-
ros 20 minutos.
– Para la síntesis de la DBO lenta y la endogénesis, pueden conside-
rarse constantes a lo largo del recorrido del licor.
Si consideramos un SRT de 3 días, las necesidades de oxígeno se pue-
den repartir de la siguiente manera:
– 2/3 para la síntesis, que se pueden dividir a su vez en:
• 2/9 para la DBO rápida.
• 4/9 para la DBO lenta.
– 1/3 para la endogénesis.
Considerando que la cuba de aeración de una línea independiente se di-
vide en n células (una célula corresponde a una turbina o es una división
ficticia en el caso de aeración por aire), las necesidades se podrán repartir
de la siguiente forma:
– En la primera célula: las totales de la síntesis de la DBO rápida más
las proporcionales a la síntesis de la DBO lenta y de la endogénesis, es de-
cir:

En las células siguientes: las proporcionales a la síntesis de la DBO


lenta y de la endogénesis, es decir:
80 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Así obtenemos:

Teóricamente, la primera célula debe tener una potencia de oxigena-


ción entre el doble y el triple de las demás células, pero como la primera
tiene una fuerte necesidad de oxígeno, su aportación específica es más alta,
como hemos visto en el Capítulo 4, pág. 50.

Prácticamente, podemos admitir:


– Que la potencia de oxigenación de la primera célula es del orden del
doble de las demás.
– Que en el caso de más de 6 células, entre 8 y 12, las dos primeras
tendrán una potencia doble.

INFLUENCIA DE LA TEMPERATURA

Influencia sobre la cinética


El estudio de la influencia de la temperatura sobre la cinética de eli-
minación de la contaminación orgánica es muy difícil, ya que depende de
numerosos factores.
Cuando aumenta la temperatura:
– La actividad bacteriana mesófila crece dentro de los límites de 4 a
30° C, según la relación:

– Algunas veces, el crecimiento de la actividad bacteriana puede li-


mitarse a causa de la difusión del oxígeno dentro del floculo bioló-
gico. Cuanto más denso es el floculo, más alta es la limitación, es
decir, que a baja carga, la limitación de la difusión será más fuerte
que a alta carga y, por lo tanto, menor la influencia de la tempera-
tura.
– La actividad de la endogénesis crece y contribuye a disminuir la
fracción activa de los fangos.
En consecuencia la influencia de la temperatura será:
– Baja en aeración prolongada.
Eliminación de la contaminación orgánica 81

– Media en media carga.


– Alta en alta carga, por ejemplo, en lagunaje.
A media carga, con una edad de fangos SRT de 2 a 6 días, podemos
adoptar: 6 = 1,04.
Es decir:

Influencia sobre el volumen del reactor


La ecuación de base 28, del Capítulo 5, pág. 60, era:

k: factor de degradabilidad.
Xv: concentración en materias volátiles de los fangos activados.
t: tiempo de aeración.
Para obtener el mismo rendimiento en la eliminación de la contamina-
ción orgánica, partiendo de las mismas concentraciones de Lo y Le, el pro-
ducto k Xv t debe ser constante. Es decir, que cualquier variación de k debe
compensarse con la misma variación, pero inversa de Xv o de t.
Cuando baja la temperatura, k disminuye y el tiempo de contacto (o el
volumen del reactor) o la concentración de los fangos debe aumentarse, y
viceversa.
Nuestros cálculos se han realizado con una temperatura de referencia
de 15° C. Para un valor diferente, la edad del fango SRT real debe ser la co-
rrespondiente a 15 °C, afectada de una corrección en razón inversa a k:

Temperatura de referencia
Se puede adoptar como referencia la temperatura media anual. Durante
el año, cualquier variación de temperatura se compensará con una varia-
ción de la concentración de los fangos. Si admitimos que la concentración
normal es de 3.000 mg/1 para 15° C, la concentración que debemos man-
tener será:

Cuando la carga recibida por la planta varía considerablemente a lo lar-


go del año, es mejor tomar como temperatura de referencia la del mes en
que la planta recibe más contaminación.
82 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Influencia de la temperatura en la decantación secundaria


Veremos posteriormente, en el Capítulo 13, pág. 294, que, al contrario
que la actividad bacteriana, la decantación secundaria necesita una dismi-
nución de la concentración MSA cuando baja la temperatura. También ve-
remos que los efectos de la temperatura sobre la decantación secundaria
son más graves que los que afectan a la eliminación de la DBO soluble.

OTROS FACTORES DE INFLUENCIA SOBRE LA CINÉTICA


DE ELIMINACIÓN DE LA CONTAMINACIÓN ORGÁNICA

Nutrientes

– Nitrógeno y fósforo
Contemplaremos, en el capítulo siguiente, que los fangos en exceso
producidos por la eliminación de 1 kg de DBO5 contienen:
• de 20 a 60 g de nitrógeno.
• de 3 a 9 g de fósforo.
El primer valor de los indicados es el correspondiente a una edad del
fango de 25 días, y el segundo de 1 día.
Es decir, que las aguas residuales deben contener como mínimo estas
concentraciones en forma asimilable; esta última representa, generalmen-
te, del 80 al 90% del total.
Las aguas residuales urbanas contienen mucho más nitrógeno y fósforo
que el necesario: de 150 a 250 g para el primero y de 40 a 60 g para el se-
gundo. Muchas aguas residuales industriales, generalmente de la industria
química y papelera, tienen concentraciones de nitrógeno y fósforo insufi-
cientes, por lo que deben acondicionarse.

– Oligoelementos
Para producir un crecimiento equilibrado de los fangos activados, las
aguas residuales también deben contener una serie de oligoelementos. Ge-
neralmente no hay problemas de insuficiencia, ya que las concentraciones
mínimas de los más raros son del orden de 0,1 mg ⋅ g-1 de DBO5. Puede
haber insuficiencia en aguas residuales industriales procedentes de aguas
de aportación, desmineralizadas o destiladas.

Inhibidores y tóxicos
Se pueden dividir en tres categorías:
a) Compuestos orgánicos tóxicos, en dosis elevadas, pero degradables
Eliminación de la contaminación orgánica 83

a bajas concentraciones, como por ejemplo el fenol. La concentración en el


agua residual puede ser muy alta, pero lo importante es su concentración
en contacto con el fango activado: con una mezcla integral y un volumen
suficiente, esta concentración puede ser inferior al nivel tóxico o inhibidor.
b) La casi totalidad de los metales pesados tiene un efecto tóxico o in-
hibidor, según la concentración. Algunos factores pueden influir en la to-
xicidad de estos metales:
• La capa exterior de las bacterias tiene un poder acomplejante para
la mayoría de los metales pesados. Este poder es variable, y po-
siblemente en función de la edad del fango y de la dureza del
agua.
• Algunos productos, presentes en las aguas industriales, pueden
tener un efecto acomplejante; el amoníaco, por ejemplo, tiene di-
cho efecto acomplejante con el cobre.
• Como estos efectos acomplejantes son muy variables, las concen-
traciones límites, de las tablas de los libros especializados, deben
utilizarse con mucha prudencia.
Una parte de estos metales pesados, variable con el metal mismo
y las condiciones de operación del tratamiento biológico, se eli-
mina con los fangos en exceso.
c) Fuertes concentraciones en sales disueltas pueden producir un
efecto inhibidor: 1,6 g/1 de amoniaco o 16 g/1 de cloruros.
Para aguas con concentraciones en cloruros inferiores al límite inhibi-
dor, pero superiores a 5 g/1, se produce generalmente una desfloculación
del fango activado y, como consecuencia, problemas en la decantación se-
cundaria.
Dentro de estos límites, de 5 y 16 g/1, si la salinidad varía mucho y rá-
pidamente, la velocidad de cambio de la presión osmótica puede producir
una rotura de la membrana celular. Este fenómeno ocurre algunas veces
cerca del mar, por la introducción accidental de agua salada en marea alta,
debido a que el vertedero de tormentas está a una cota insuficiente.
Los datos sobre las concentraciones de inhibición y de toxicidad se en-
cuentran en varias publicaciones, las cuales estudian el tratamiento me-
diante fangos activados.

pH
Para la eliminación de la contaminación orgánica, el pH óptimo de los
fangos activados se sitúa entre 6,5 y 8,5. Como para los tóxicos su regu-
laridad es tan importante como su valor absoluto, la actividad bacteriana
puede desarrollarse fuera de los límites anteriores, con una cierta dismi-
84 Tratamiento biológico de las aguas residuales

nución, pero a condición de una buena regularidad para conseguir una ade-
cuada aclimatación de la vida bacteriana.
Los pH bajos, inferiores a 7,5, producen condiciones más favorables al
desarrollo del bulking que los pH altos.
Naturalmente, el pH que hay que controlar es el del fango activado y
no el del agua residual. La actividad bacteriana también puede aumentar o
disminuir la alcalinidad.
– El CO2 producido por las bacterias con la alcalinidad origina bicar-
bonatos y, en consecuencia, una reducción del pH.
La eliminación de 1 g de DBO5 produce una reducción de alcalini-
dad de 0,5 g en CaCO3.
– Veremos posteriormente, en la página 106, que la nitrificación y la
desnitrificación disminuyen y aumentan, respectivamente, la alcali-
nidad.
– Los ácidos orgánicos que se transforman, en el curso de su elimi-
nación, en CO2 y H2O, producen un aumento del pH.
La reducción de la alcalinidad por el CO2 y la acidez de los ácidos or-
gánicos permiten el tratamiento de algunas aguas industriales con altos o
bajos pH. Es necesaria una buena mezcla integral, como para los tóxicos,
para conseguir un pH aceptable por efecto de la dilución.
En las aguas residuales urbanas, el pH suele variar desde 6,5 a 8,0. Ge-
neralmente no se presentan problemas respecto a la eliminación de la con-
taminación orgánica. Veremos posteriormente que, para la nitrificación de
algunas aguas residuales urbanas, la alcalinidad puede ser insuficiente.

VOLUMEN DE LAS CUBAS DE AERACIÓN

Conjunto: Cuba de aeración y decantador secundario

No se debe calcular de forma separada el volumen de las cubas de ae-


ración y la superficie de los decantadores secundarios, puesto que tienen
un parámetro común de dimensionamiento: la concentración de los fangos
activados.
Como debemos mantener la masa calculada de materias en suspensión
de los fangos activados, el volumen de las cubas de aeración estará en pro-
porción directa a la concentración.
Para concentraciones de fangos activados superiores a 2 g/1, que son
las más frecuentes, el parámetro de dimensionamiento de los decantadores
secundarios es la carga de materias en suspensión.
Para un cierto caudal de licor activado a decantar, la carga en MS es
Eliminación de la contaminación orgánica 85

proporcional a su concentración. Como la superficie del decantador es pro-


porcional a la carga, también es proporcional a la concentración.
Teóricamente se podría determinar la concentración por optimización
del precio total: cubas de aeración más decantadores secundarios, pero al-
gunos condicionantes limitan en realidad las posibilidades de fijar la con-
centración.

Optimización teórica de la concentración de los fangos activados


Bases de cálculo:

Volumen de cubas de aeración:


100 × 24 × 0,2/0,3 × MSA = 1.600/MSA.

Volumen de decantadores secundarios:


100 × 2 × MSA × 4/4,8 = 167 × MSA.
Cálculos:

De todas maneras, observamos, en la tabla de este ejemplo, que el vo-


lumen total es prácticamente independiente de la concentración cuando
ésta varía entre 2,5 y 4,0 g/1. Es decir, que las condiciones de funciona-
miento del proceso serán las que fijen la concentración de las materias en
suspensión.

Elección de la concentración
Una baja concentración de fangos obliga a un gran volumen de cubas
de aeración; como la potencia total de oxigenación es independiente del
volumen, la potencia específica es baja y pueden presentarse problemas
para la agitación correcta del licor.
86 Tratamiento biológico de las aguas residuales

El límite superior de concentración queda limitado por la concentra-


ción de extracción de los decantadores secundarios y por el grado de recir-
culación.
Veremos posteriormente, en el capítulo de recirculación, que la con-
centración de extracción de los decantadores secundarios puede estimarse
en:
MSR = 1.200/IVF (en g/1) (38)
También veremos que con aguas residuales urbanas no se puede tra-
bajar con seguridad, si el IVF es inferior a 200 y la recirculación superior
al 100%.
En estas hipótesis resulta:
MSR = 6 g/1 y MSA = 3 g/1
MSR = concentración en MS de los fangos en recirculación.
MSA = concentración en MS de los fangos en las cubas de aeración.

REPRESENTACIÓN GRÁFICA

La DQO POTENCIAL representa:


– La fracción degradable de la DQO del agua bruta antes de su trata-
miento; representa también, para cualquier grado de tratamiento
biológico, el total de:
• El oxígeno consumido para la endogénesis.
• El oxígeno consumido para la síntesis.
• La DQO de la fracción degradable de los fangos en exceso.
• La DQO de la fracción inerte de los fangos en exceso.
• La DBO soluble residual del agua tratada.
En la Figura 5.15 se puede seguir la evolución de las cinco fracciones
de la DQO potencial, cuyo valor es constante. La DQO potencial de
1.670 g es el equivalente de una DBO5 de 1.000 g.
Eliminación de la contaminación orgánica 87

Figura 5.15. Gráfico de eliminación de la contaminación orgánica.


6
Eliminación
de la contaminación
nitrogenada

NITRÓGENO EN LA VIDA BIOLÓGICA

El nitrógeno, tanto para las bacterias como para los demás seres vivos
evolucionados, es uno de los elementos esenciales para la vida biológica;
pero su exceso puede ser nefasto bajo el punto de vista ecológico, puesto
que vertido en un curso de agua produce los siguientes efectos:

En forma amoniacal
– Consumirá oxígeno para pasar al estado oxidado de nitratos: para
1 g de N-NH4 se necesitan 4,6 g de oxígeno, es decir, de 3 a 4 veces
más que para estabilizar 1 g de materia orgánica.
– Es tóxico para algunos peces.
– Plantea dificultades en el tratamiento del agua potable.

En forma de nitratos
– Contribuye a la eutrofización de los lagos, pantanos y cursos de
agua lentos.
– Puede ser perjudicial para la salud humana al pasar al agua potable.
90 Tratamiento biológico de las aguas residuales

NITRÓGENO DE LAS AGUAS RESIDUALES

Concentraciones
Como se ha indicado en el Capítulo 3, es muy útil relacionar las con-
centraciones de nitrógeno con las de DBO. Veremos posteriormente que la
relación NTK/DBO5 es indispensable para el estudio de la desnitrificación
y de la desfosfatación biológica.
La Tabla 6.1 da algunos valores, recomendaciones de algunos manua-
les o de resultados de estudios estadísticos. El valor 0,2 puede considerarse
representativo de este conjunto de datos. A falta de análisis más precisos,
podemos adoptar esta relación como buena para el cálculo de las instala-
ciones.
Aunque nuestro objetivo es el estudio del tratamiento de las aguas re-
siduales urbanas, es inevitable que éstas reciban una proporción más o me-
nos alta de aguas industriales. Estas últimas pueden modificar la relación
N/DBO, a veces aumentándola, pero normalmente la disminuyen.

Tabla 6.1
CONTAMINACIÓN DEL NITRÓGENO, RELACIÓN NTK/DBO5
Eliminación de la contaminación nitrogenada 91

Formas del nitrógeno y su evolución


Los nitritos y nitratos aparecen generalmente en concentraciones casi
siempre despreciables. Cuando la concentración de NH4 es elevada (puri-
nes de cerdos, por ejemplo), se produce una mayor acción inhibidora sobre
los nitrobacter (ver a continuación la página 97) que sobre los nitrosomo-
nas; debido a esto la nitratación no puede seguir a la nitritación, y por lo
tanto las concentraciones de nitritos son bastante apreciables.
El nitrógeno total KJELDAHL «N-NTK» (del nombre del método de
análisis) representa el total de nitrógeno en forma orgánica y amoniacal
(no incluye nitritos ni nitratos).
El nitrógeno orgánico puede ser inerte o degradable, con un orden de
magnitud del 12% (10% en suspensión y 2% soluble) y 88% respectiva-
mente.
Las dos principales fuentes de contaminación nitrogenada son los ver-
tidos de proteínas y urea; algunos autores clasifican esta última indepen-
dientemente (como forma orgánica). La fracción orgánica degradable se
transforma, por acción enzimática, en forma amoniacal, mediante el pro-
ceso denominado amonificación. La cinética de esta reacción es muy rá-
pida para la urea, pero inferior para las proteínas; aun así, se puede consi-
derar que al final del tratamiento no subsiste más que la fracción orgánica
inerte.
De lo dicho anteriormente se llega a la conclusión de que, con el tra-
tamiento por fangos activados, no es necesario conocer la proporción entre
las formas orgánicas y amoniacales. En cambio, en los sistemas de trata-
miento del tipo cultivos fijos (lechos bacterianos, discos biológicos, filtros,
etc), en los cuales el tiempo de retención en el reactor es muy corto, puede
no completarse la amonificación.
El nitrógeno amoniacal procede de la amonificación del nitrógeno or-
gánico que se efectúa en la red de colectores y que afecta a la práctica to-
talidad de la urea y de las demás materias orgánicas fácilmente degrada-
bles. Una parte de este nitrógeno se incorpora a la masa bacteriana (en la
constitución de las células); a este fenómeno se le denomina asimilación.
Cuando las condiciones ambientales son favorables, en particular la
edad del fango y la temperatura, el nitrógeno llega a oxidarse a la forma ni-
trato en el proceso biológico aerobio denominado nitrificación.
En un reactor anóxico en ausencia de oxígeno, algunas bacterias hete-
rótrofas son capaces de consumir oxígeno de los nitratos, los cuales se re-
ducen liberando nitrógeno libre. Este proceso se denomina desnitrifica-
ción.
Todos estos procesos se representan en el diagrama de bloques de la
Figura 6.1.
92 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 6.1. Ciclo del nitrógeno en el tratamiento.

NITRÓGENO DE LOS FANGOS

Fangos primarios
Como ya habíamos comentado, aproximadamente el 10% del nitróge-
no se encuentra como materia en suspensión en forma inerte. Por consi-
guiente, aparecerá formando parte de los fangos primarios o de los fangos
en exceso en ausencia de decantación primaria.

Fangos en exceso
La masa activa de los fangos, degradable e inerte, contiene una cierta
proporción del nitrógeno incorporado por asimilación. Se han propuesto
las siguientes estimaciones:
MASA ACTIVA MASA INERTE
Eckenfelder (Ref. L2-p. 235) 12,3% 7%
Marais (Ref. L1-4-9) 10% 10%
Edeline(Ref. Lll-p. 32) 12,3% 12,3%
Eliminación de la contaminación nitrogenada 93

Podemos adoptar el valor del 10%, propuesto por Marais, para las ma-
sas activa e inerte.
– La masa activa residual, producida por la eliminación de 100 g de
DBO5, se expresa por la relación ya utilizada:

De acuerdo con lo anterior, la masa de nitrógeno contenida en esta


fracción será:

La masa volátil inerte es a su vez la suma de:


a) Los residuos de la endogénesis, estimados en el 20 % de la masa ac-
tiva eliminada:

b) Las materias pre-existentes. En un agua decantada podemos esti-


mar MS/DBO5 = 0,73; el 20% de las materias en suspensión se consideran
volátiles inertes. Por lo tanto, a una DBO5 de 100 g se le asocia una materia
volátil inerte:

El conjunto a) + b) será:

De acuerdo con el valor tomado de Marais (10%), resulta:

Es indispensable diferenciar entre la masa activa e inerte, puesto que el


94 Tratamiento biológico de las aguas residuales

tratamiento de fangos posterior actuará de forma diferente sobre cada una


de las dos fracciones de la materia volátil:
– Inerte: Permanecen estables y el nitrógeno quedará incluido en los
fangos.
– Activa: Una estabilización aerobia o una digestión anaerobia pro-
ducirán una estabilización de la masa activa, de la cual sólo queda-
rán los residuos. En la estabilización aerobia, el nitrógeno desasi-
milado se nitrificará posteriormente. En la digestión anaerobia, el
nitrógeno amoniacal se devolverá a la fase líquida.
Observamos que para SRT, variando de 0 a infinito, la masa de nitró-
geno asimilada en los fangos por 100 g de DBO5 eliminada variará de la si-
guiente forma:
– Fangos frescos: N-MSAva + inertes = 8,6 ÷2,9 g.
– Fangos digeridos: N-MSAv inertes: 1,5 ÷ 2,9 g.
Los valores calculados figuran en la Tabla 6.2 y en la Figura 6.2.
Tabla 6.2
NITRÓGENO DE LOS FANGOS ACTIVADOS
g de N por 100 g de DBO5

Fangos frescos y digeridos


Estudiamos un ejemplo, con el agua «tipo» ya definida anteriormente:
DBO5 agua bruta = 300 mg/1
Eliminación de la contaminación nitrogenada 95

Figura 6.2. Nitrógeno de los fangos activados.


96 Tratamiento biológico de las aguas residuales

DBO5 agua decantada = 200 mg/1


N-NTK agua bruta = 60 mg/1
N-NTK agua decantada = 54 mg/1
MS sedimentables = 200 mg/1
Se utilizan las Tablas 6.2 y 4.1 para la producción de fangos en exceso.
Los cálculos se indican en la Tabla 6.3. Se realizan para una edad del
fango de 3 días (media carga) y 15 días (baja carga). La producción de
agua se refiere a 1 m3.
La recomendación suiza sobre la utilización de los fangos digeridos
fija una relación N/MS = 3,4% (Ref. 110). Un estudio sobre la composi-
ción de fangos (Ref. 111) presenta el siguiente intervalo:
– Fangos frescos: 3 a 5%
– Fangos digeridos: 2 a 5 %
Estos valores, en su mayoría, se refieren a instalaciones de media car-
ga, en las cuales SRT = 3 días.

NITRÓGENO DEL AGUA TRATADA, POTENCIAL DE


NITRIFICACIÓN

Nitrógeno del agua tratada


El nitrógeno del agua tratada, con relación al nitrógeno total del agua
bruta, es la suma de los siguientes términos:
a) N-orgánico soluble inerte. Puede estimarse en el 2% del NTK del
agua bruta, es decir, una concentración del orden de 1 mg/1.
b) N-NH4 (amoniacal). La nitrificación completa nunca es posible y
siempre subsisten en el agua tratada de 1 a 2 mg/1 de N-NH4, es de-
cir, aproximadamente de un 1,7 a un 3 % del NTK del agua bruta
(estimado en 60 mg/1).
c) N-orgánico inerte de las MS del agua tratada. Se puede estimar la
MS en 20 mg/1, es decir 14 mg/1 de MV, cuyo contenido en N se ha
estimado en el 10%. Es decir, una concentración de 1-1,5 mg/1, y
por lo tanto el 20% del NTK del agua bruta.
El total del NTK será del orden de 4 mg/1, es decir, el 7 % del NTK del
agua bruta.

Potencial de nitrificación
Se denomina potencial de nitrificación a la masa de N-NH4 que es po-
sible nitrificar. Se puede expresar en mg/1 o en % del N-NTK del agua bru-
Eliminación de la contaminación nitrogenada 97

Tabla 6.3

ta. Será por lo tanto este último, previa deducción de las fracciones conte-
nidas en el agua tratada y los fangos.
Aclaramos este aspecto a partir del mismo ejemplo, utilizado anterior-
mente; (ver Tabla 6.4).

NITRIFICACIÓN

Cinética de la nitrificación

A) RELACIÓN DE MONOD
Los microorganismos nitrosomonas y nitrobacter son los que produ-
cen la oxidación, primeramente del nitrógeno amoniacal a nitritos y a con-
tinuación a nitratos.
En el tratamiento de las aguas residuales urbanas, el crecimiento de los
98 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 6.4

nitrobacter es siempre más rápido que el de los nitrosomonas. Debido a


esto:
– La velocidad de crecimiento de los nitrosomonas es el factor crítico
o limitante, y servirá de base para el dimensionamiento de la nitri-
ficación.
– La concentración en nitritos siempre será muy baja.
Eliminación de la contaminación nitrogenada 99

La cinética del crecimiento de los nitrosomonas, así como la de todos


los microorganismos, puede expresarse por la relación de Monod:

Siendo:
Tasa de crecimiento para la concentración del sustrato S: en el
caso del NH4 la denominamos Ni.
Tasa de crecimiento máxima, obtenida cuando Ks/Ni es despre-
ciable.
constante de semisaturación, que representa la concentración de
NH4 para la cual µs es la mitad de µm.

Esta constante ks es difícil de medir y casi siempre es inferior a 1 mg/1,


valor que adoptaremos por seguridad.
La relación de MONOD, resulta entonces:

Teniendo en cuenta la dilución producida por la recirculación de fan-


gos, podemos estimar Ni = 20 mg/1. Cuando comienza a desarrollarse la
nitrificación, la eliminación de NH4 es despreciable, y su concentración en
el licor es prácticamente igual a Ni. En este caso, µs es prácticamente igual
a µm, puesto que:

Por el contrario, si se ha desarrollado la nitrificación, la concentración


en NH4 del licor será muy baja y del orden de 1 mg/1; por lo tanto:

B) IMPLICACIONES DE LA LEY DE MONOD EN LA VELOCIDAD


MEDIA DE CRECIMIENTO DE LOS NITROSOMONAS
Supongamos que el reactor aerobio está dividido en r compartimientos
de volúmenes desiguales; puesto que cada uno debe nitrificar la misma
cantidad de NH4, el volumen de cada uno de los «r» compartimientos será
100 Tratamiento biológico de las aguas residuales

inversamente proporcional a la tasa o velocidad de crecimiento. La dife-


rencia de concentración del NH4 entre la entrada y salida de cada compar-
timiento es idéntica para todos e igual a:

siendo R el rango o número de orden ocupado por el compartimiento, con-


tado en el sentido del flujo del licor.
Suponiendo una concentración de NH4 en el agua de 40 mg/l y despre-
ciando el NH4 de la recirculación de fangos, cuyo valor relativo es 1
(100% del caudal), se tendrá Ni = 20 mg/l.
Para una nitrificación completa, la concentración de NH4 en la salida
será del orden de 1 mg/l.
La concentración de salida de cada compartimiento resulta entonces:

En cada compartimiento, la tasa del crecimiento µ será proporcional


a:

En la Tabla 6.5 se dan las velocidades de crecimiento relativas, calcu-


ladas para 2, 4, 6 y 10 divisiones del reactor aerobio.
Las medidas del grado de crecimiento de cada uno de los 4 casos con-
siderados se han ponderado de acuerdo con el volumen teórico de cada
compartimiento, inversamente proporcional a su propia velocidad de cre-
cimiento.
En estos cálculos se trata de compartimientos que producen, teórica-
mente, mezclas perfectas.
En la práctica es suficiente considerar, por ejemplo, que el efecto teó-
Eliminación de la contaminación nitrogenada 101

Tabla 6.5
INFLUENCIA DEL FLUJO HIDRÁULICO SOBRE LA TASA
DE CRECIMIENTO DE LOS NITROSOMONAS

rico de 6 compartimientos se obtiene con un flujo hidráulico, con una re-


lación longitud/anchura igual o superior a 20, y dividido en 6 canales.
Para conseguir una tasa de crecimiento relativo igual a la unidad es ne-
cesario introducir un factor de seguridad inverso de la velocidad media de
crecimiento. Para un flujo pistón similar al descrito anteriormente, el factor
de seguridad Sfl puede estimarse en 1.25. Por razones económicas no es
posible contemplar un flujo del tipo mezcla integral.

Edad crítica
A partir de ahora, la única tasa o velocidad de crecimiento que utiliza-
remos es la máxima, tal como la hemos definido anteriormente, aplicada a
los nitrosomonas con la notación µn.
La edad crítica es la que permite el comienzo de la nitrificación ase-
gurando una producción de nitrosomonas que sea ligeramente superior a
su eliminación, es decir, en la práctica, que las dos sean iguales.

A) PRODUCCIÓN
Los nitrosomonas son bacterias estrictamente aerobias, y, por lo tanto,
su crecimiento se detiene en los reactores anóxicos o anaerobios. Además
del hecho de que la actividad endógena es muy pequeña, en estos últimos
102 Tratamiento biológico de las aguas residuales

no la tendremos en cuenta a la hora de calcular la eliminación del nitrógeno


y la contaminación carbonada.
Llamaremos fxan a la fracción de fangos del reactor anóxico con rela-
ción a la masa total de fangos: AEROBIA + ANÓXICA.
La producción puede por lo tanto estimarse en:

Siendo µnT: velocidad de crecimiento de los nitrosomonas a la tempe-


ratura T en d-1.

B) ELIMINACIÓN

a) Con los fangos en exceso


Recordemos la definición de edad del fango SRT: «Es la masa total de
fangos (aeración + anóxico), dividida entre la producción diaria de fan-
gos». Es decir, representa el tiempo de retención del fango en los reactores
biológicos (aerobio y anóxico).
La proporción de la masa de bacterias eliminada diariamente con rela-
ción a la masa total es:

b) Por endogénesis
La endogénesis se desarrolla tanto en los reactores aerobios como anó-
xicos. La eliminación diaria es:

bnT: tasa de endogénesis a la temperatura T


En el equilibrio:

y la edad crítica del fango para conseguir el equilibrio será:


Eliminación de la contaminación nitrogenada 103

Cuando no hay zona anóxica, al segundo término de la ecuación ante-


rior (fxan = 0)

se le denomina tasa de crecimiento relativo.


Como veremos posteriormente, µnT y bnT no varían de la misma forma
con la temperatura, por lo que su reagrupamiento en una única ecuación es
sólo una aproximación.

C) VALORES Y VARIACIONES EN FUNCIÓN DE LA


TEMPERATURA Y DE LA ENDOGÉNESIS
a) Velocidad de crecimiento µnT
A pesar de que las condiciones de oxigenación y pH sean las adecua-
das, los valores de µnT a la misma temperatura pueden variar sensiblemen-
te en los resultados obtenidos en las diversas medidas efectuadas por los
investigadores. Esto se debe, principalmente, a que los sustratos utilizados
en las observaciones varían mucho de un agua sintética a un agua residual
natural.
Sin tener en cuenta algunas aguas industriales que pueden contener
concentraciones sensibles de inhibidores, la tasa de crecimiento puede va-
riar de 0,25 a 0,77 d-1 a la temperatura de 20° C. Para realizar los cálculos
en un dimensionamiento práctico, deben tomarse los valores próximos al
mínimo. Sin embargo, hay algunos autores que adoptan el valor medio, in-
cluyendo la incertidumbre sobre la estimación de la velocidad de creci-
miento en un factor global de seguridad; éste es el caso del Manual of
Practice (Ref. L9).
La casi totalidad de los autores admiten una variación en función de la
temperatura de la forma:

En la literatura consultada, θ varía ampliamente (de 1,07 a 1,15), lo


cual es bastante, puesto que el exponente puede ser alto. Por ejemplo,
l,0710 vale la mitad que 1,1510.
En el MOP mencionado anteriormente (ref. L9) se da una variación li-
neal de µ en 2 zonas: entre 10 y 20° C y entre 20 y 30° C. El valor apro-
ximado de 6 corresponde a 1,07.
Indicaremos los valores siguientes:
1. Marais (ref. Ll) (absoluto)
104 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Las grandes variaciones de θ no son muy importantes desde el punto de


vista del dimensionamiento de una instalación, puesto que las temperaturas
mínimas varían poco. En efecto, se considera que garantizar una nitrifica-
ción completa por debajo de 12° C no es práctica económicamente hablan-
do. En el límite superior hay pocas instalaciones diseñadas para una tem-
peratura superior a 15° C.
La temperatura de referencia de 14° C que adoptamos está, por lo tan-
to, muy próxima a la temperatura mínima de diseño del proyecto.
Observando los valores propuestos por otros autores (además de los ci-
tados), parece razonable adoptar los propuestos por Marais:

b) Tasa de endogénesis b nT
Este valor es del orden de 1/5 de µnl4. La tasa de endogénesis bn14 ha
sido menos estudiada; en numerosos resultados experimentales la incluyen
en el valor de µn, que entonces será relativo. El valor bn14 = 0,034 d-1 es
representativo de la literatura, y coincide con el de Marais (Ref. Ll, pá-
gina 17).
Su dependencia con la temperatura es poco conocida y se adopta una
ecuación similar a la de los organismos heterótrofos con θ = 1 ,029.
En resumen adoptaremos:
bnl4 = 0,034 d-1
0 = 1,029

D) INFLUENCIA DE LA FRACCIÓN ANÓXICA DE LOS FANGOS


La ecuación 41 podemos escribirla de la siguiente forma:

Es decir, con los valores adoptados anteriormente (s/Marais):


Eliminación de la contaminación nitrogenada 105

De donde:

Edad mínima
– En régimen constante, debido a que la tasa de crecimiento varía a lo
largo del reactor, hemos visto que es conveniente aplicar un factor
de seguridad de 1,25 sobre la edad crítica del fango.
– En régimen variable, es necesario que la masa nitrificante presente
sea capaz de oxidar el nitrógeno amoniacal (dado normalmente en
concentraciones medias sobre 24 horas) durante las puntas de con-
taminación. Afortunadamente, estas puntas se atenúan en parte por
los largos períodos de retención, necesarios para los reactores aero-
bios, y también por la recirculación de fangos. Parece suficiente un
factor de seguridad de 1,20, teniendo en cuenta que a un aumento de
la concentración de NH4 le corresponde un aumento del factor de
crecimiento. Incluso si en los períodos de punta se admite en el agua
tratada una concentración de NH4 de 2 mg/1, en lugar de 1 mg/1, el fac-
tor de crecimiento medio aumenta del orden del 10%.
Los dos factores de seguridad reunidos dan un valor global del
orden de 1,5, aplicable a la edad crítica SRTC para obtener la edad
mínima SRTm, necesaria para conseguir en continuo una nitrifica-
ción completa.
Aplicando este factor a la ecuación 44 obtenemos:

Nitrificación incontrolada: límites de utilización


Cuando la edad del fango queda comprendida entre el valor mínimo y
el crítico, la nitrificación no puede garantizarse en los períodos de punta, al
menos de forma completa. A esta situación la hemos denominado incon-
trolada.
Debemos recordar que la aplicación de las ecuaciones 44 y 45 presenta
cierta incertidumbre para temperaturas inferiores a 10° C y superiores a
25° C.
Puede ocurrir que la tasa de crecimiento obtenida de los nitrosomonas,
debido a ciertas circunstancias favorables, sea superior a la estimada, y en
consecuencia producirse un comienzo de nitrificación para edades inferio-
res a la edad crítica; pero también puede ocurrir lo contrario. En el gráfico
106 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 6.6
NITRIFICACIÓN
EDAD MÍNIMA DEL FANGO SRT.
FUNCIÓN DE LA TEMPERATURA Y DE LA FRACCIÓN
ANÓXICA DE LOS FANGOS fxan

de la Figura 6.3 hemos trazado la recta correspondiente a una tasa de cre-


cimiento de nitrosomonas que es aproximadamente el doble de la admitida
para la edad crítica, dando por consiguiente una edad de fango mitad.

Influencia de diversos factores en el crecimiento


de los nitrosomonas

A) FLUJO HIDRÁULICO
Se ha visto que un flujo en mezcla integral necesita un volumen de de-
pósitos netamente superior al de un flujo pistón. Sin embargo, este flujo no
es fácil de realizar en pequeñas instalaciones que no llevan más que 1 ó 2
turbinas de aeración, por lo que para estos casos la solución más frecuente
suele ser una aeración prolongada, en la que la edad del fango es muy su-
perior a la necesaria para la nitrificación, compensándose de esta forma la
deficiencia en el flujo hidráulico.
Flujos del tipo: Contacto-estabilización no son recomendables, puesto
que en el reactor de estabilización, cuyo volumen puede representar 1 a 2
veces el de contacto, las bacterias nitrificantes no pueden desarrollarse
debido a la falta de NH4 y ausencia del circuito de recirculación. El único
volumen a tener en cuenta es de «contacto», ya que el reactor de estabili-
zación realiza un papel nefasto, agravando la endogénesis. Un estudio pilo-
to (Ref. 104) ha verificado estas conclusiones.
Eliminación de la contaminación nitrogenada 107

Temperatura en °C

Figura 6.3. Nitrificación y edad mínima del fango.


108 Tratamiento biológico de las aguas residuales

B) TEMPERATURA
Anteriormente hemos comprobado la gran influencia de la temperatura
sobre la cinética del crecimiento de los nitrosomonas.
Para elegir la temperatura mínima a considerar, es preciso tener en
cuenta:
– Principalmente el factor económico, puesto que tratar de obtener
una nitrificación completa para temperaturas inferiores a 12° C nos
parece muy poco realista.
– Las variaciones eventuales de carga y estudiar detenidamente la si-
tuación más crítica. Para esto, es suficiente multiplicar, en un cierto
período, la edad mínima dada por la temperatura por el factor de car-
ga recibido por la planta. Ejemplo:
Supongamos una instalación que funciona de la siguiente ma-
nera:
Verano: carga 100%, temperatura agua: 18° C
Invierno: carga 20%, temperatura agua: 10° C
Primavera: carga 50%, temperatura agua: 12° C
Se observa que el tercer período es el más desfavorable, puesto
que tenemos sucesivamente:
100 × 6,5 = 650; 20 × 19,5 = 390; 50 × 14,7 = 735
– La inercia del sistema. Una edad del fango de 15 días significa que
se necesita ese tiempo para producir una masa de fangos igual a la
almacenada en los reactores. Puede considerarse que la temperatura
mínima de cálculo es el valor medio, calculado durante las dos se-
manas más frías del año.
Esta inercia se verifica prácticamente:
• Para el comienzo de la nitrificación en el invierno, a temperaturas
próximas a las mínimas teóricas, son necesarios tiempos muy largos,
a veces superiores a dos meses.
• En una instalación en la que la nitrificación funciona correctamente,
no disminuirá su rendimiento hasta que transcurra un largo período a
temperaturas inferiores a las mínimas teóricas.

C) pH y ALCALINIDAD
a) El pH tiene una gran influencia sobre el grado de crecimiento de los
nitrobacter y principalmente sobre los nitrosomonas. El cálculo de esta in-
fluencia no es fácil, pues intervienen numerosos factores; la Figura 6.4
Eliminación de la contaminación nitrogenada 109

Figura 6.4. Influencia del pH en la velocidad de crecimiento de los nitrosomonas en los fangos ac-
tivados.

muestra cuatro resultados de ensayos. Se nota que difieren sensiblemente,


pero puede llegarse a una conclusión muy importante: «Es imprescindible
mantener en el licor un pH mínimo de 7,5». Por debajo de este valor la ve-
locidad de crecimiento baja netamente: a pH 7,0 es ya del 20 al 50%.
b) La alcalinidad influye en el pH, así como el CO2 libre, pero de una
manera menos sensible. La Figura 6.5 muestra las relaciones entre estos
tres factores: La concentración de equilibrio con la atmósfera del CO2 di-
suelto es de 0,6 mg/1, es decir 1,36 mg/1 en CaCO3; teniendo en cuenta el
efecto de stripping, debido a la agitación del depósito, el contenido en CO2
del licor no sobrepasa 2 ÷ 5 mg/1 (en CaCO3). Para mantener el pH de 7,5
que hemos considerado como mínimo a respetar, debe asegurarse una al-
calinidad mínima de 100 mg de CaCO3, es decir, 10° F de TAC.
c) Variaciones de alcalinidad en el licor. La eliminación de la materia
orgánica produce CO2, pero también puede hacer subir la alcalinidad por
destrucción de los ácidos volátiles. Sin embargo, la influencia preponde-
rante es la de la nitrificación-desnitrificación: la primera consume alcali-
110 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 6.5. Relación: Alcalinidad y pH. (Ref.: Marais L 1 -5.7.)

nidad y la segunda produce una recuperación parcial (Ref. L15, págs. 100
y 116):
– La nitrificación consume:
6,5 g en CaCO3/g de N-NO3 producido (valor práctico; siendo el
teórico 7,14) (Ver 46A).
– La desnitrificación recupera:
+ 3,5 g en CaCO3/g de N-NO3 reducido (ver 46a) (valor teórico
3,57).
d) Debemos tener en cuenta que la alcalinidad del agua residual es
igual a la del agua de alimentación, aumentada entre 100 y 200 mg/1. La al-
calinidad resultante es por lo tanto muy variable; no obstante, podemos
considerar que, salvo en casos muy excepcionales, estará comprendida en-
tre 200 y 400 mg/1 de CaCO3.
Ejemplo:
Consideremos un agua residual que contenga 60 mg/1 de NTK; el 75 %,
Eliminación de la contaminación nitrogenada 111

es decir, 45 mg/1 son nitrificables, y supongamos que se reducen 23 mg/1


de nitratos. Tendremos:
– Consumo: 45 × 6,5 = − 293 mg/1
– Recuperación: 23 × 3,5 = + 81 mg/1
– Balance: = − 212 mg/1
Para mantener una alcalinidad residual de 100 mg/1 en el licor, es pre-
ciso que la del agua residual sea al menos de 312 mg/1, y de 393 mg/1 si no
hubiese desnitrificación. Esto significa que:
− A menudo será necesario una desnitrificación, simplemente para
conservar una alcalinidad suficiente.
− Algunas veces será necesaria una alcalinización; muchos resultados
deficientes de nitrificación pueden explicarse por un déficit en la al-
calinidad del agua a tratar.

D) OXÍGENO
La influencia de la concentración de oxígeno del licor sobre el grado de
crecimiento µnT es poco conocida, puesto que interviene igualmente la ve-
locidad de difusión a través de la membrana citoplásmica.
Una concentración de 2 mg/1 podemos considerarla como un valor mí-
nimo a respetar en cualquier punto del reactor; 4 mg/1 no mejora la tasa de
crecimiento en más de un 10% (Ref. L15, pág. 87).

E) INHIBIDORES Y TÓXICOS
Como sucede con los organismos heterótrofos, las bacterias nitrifican-
tes son sensibles a los inhibidores y tóxicos, pero de forma más acusada,
debido a que es inferior la cantidad de especies que producen la nitrifica-
ción (véase Eckenfelder Ref. L2, pág. 243, 248 y 249 y Martin Ref. L15,
pág. 93).

Producción de fangos
El grado de conversión de las bacterias nitrificantes es muy bajo y poco
conocido. Según diversos autores (Ref. L15, pág. 83), la horquilla de va-
lores es la siguiente:
– Nitrosomonas: 0,05 a 0,13 g MV/g N-HN4
– Nitrobacter: 0,02 a 0,06 g MV/g N-NH4
El valor de 0,15 g MV/g N-NH4 para la suma de los dos, propuesto por
Eckenfelder (Ref. 12, pág. 246), parece suficientemente representativo.
– Para 100 g de DBO5 eliminada, la producción de fangos en exceso
puede estimarse en 68 g MS para SRT= 15 días; a esta DBO se aso-
112 Tratamiento biológico de las aguas residuales

cian 20 g de N, de los cuales 15 se nitrifican con una producción de


fangos de 2,25 g. Los fangos producidos por la nitrificación repre-
sentan por lo tanto el 3,3 % de los fangos en exceso, y pueden des-
preciarse.

Consumo de oxígeno
Según el cálculo estequiométrico adoptado, las necesidades de oxígeno
para la nitrificación varían de 4,2 a 4,57 g O2/g N-NO3 producido (Ref. Ll,
pág. 52 y L2, pág. 246). Experimentalmente los valores medios varían de
3,4 a 4,5 (Ref. L12,pág. 95).
Adoptando un valor conservador podemos tomar:
4,6 g oxígeno/g N-NO3 producido (47)

DESNITRIFICACIÓN

Definición, interés y microbiología

A) DEFINICIÓN
La desnitrificación heterótrofa es un proceso respiratorio microbiano
que suministra a los organismos la energía necesaria para su crecimiento;
se produce gracias a los nitritos y nitratos que se reducen a nitrógeno mo-
lecular. Éste es un gas inerte, que, al contrario del resto de los compuestos
del nitrógeno, no es utilizable para el crecimiento biológico.
Desde el punto de vista ecológico, esta desnitrificación transforma el
nitrógeno de formas perjudiciales a formas aceptables en el ambiente.
La desnitrificación autótrofa, que señalamos como recordatorio, re-
duce los nitritos y nitratos utilizando su oxígeno para oxidar el azufre que
se transforma en sulfatos. La reducción de 1 g N-NO3 necesita 2,5 g de
azufre y una alcalinidad de 5 g de CaCO3; y produce 7,5 g de SO4.
Se están realizando estudios sobre estos procesos, que pueden tener un
futuro en la desnitrificación del agua potable.

B) INTERÉS DE LA DESNITRIFICACIÓN
La desnitrificación presenta cinco campos de interés, los dos primeros
de los cuales pueden llegar a ser necesarios:
1. La desnitrificación consigue recuperar una parte de la alcalinidad
consumida por la nitrificación:
3,5 g CaCO3/g N-NO3 reducido.
2. La desnitrificación provocada voluntariamente, y por consiguiente
controlada, disminuye considerablemente los riesgos de la desnitri-
Eliminación de la contaminación nitrogenada 113

ficación incontrolada que puede desarrollare en la decantación se-


cundaria (Ref. 55).
3. La desnitrificación recupera una parte del oxígeno consumido por la
nitri ficación:
2,6 g de O2/g de N-NO3 reducido.
4. Un reactor anóxico en cabeza de la aeración baja el I.M. y mejora la
sedimentabilidad de los fangos (Ref. 20).
5. Un reactor anóxico en cabeza favorece la asimilación del fósforo en
los fangos activados y disminuye su concentración en el agua tra-
tada.

C) MICROBIOLOGÍA (Ref. L15)


Una veintena de especies aerobias facultativas, pero sin poder fermen-
table, tienen capacidad para producir la desnitrificación. Esto significa que
pueden crecer en medio aireado o anóxico, pero no en medio anaerobio.
Recordemos que anoxia significa sin oxígeno disuelto, pero con nitratos y/
o nitritos, y anaerobia sin ninguno de ellos.
Los términos aerobio y anaerobio se utilizan como adjetivos: los sus-
tantivos correspondientes serían aerobiosis y anaerobiosis.
Contrariamente al pequeño número de especies nitrificantes, el de des-
nitrificantes es mucho mayor. De ahí que resulten más aptas para su acli-
matación y, por consiguiente, tengan una mejor resistencia a las agresiones
del medio ambiente.

Equivalente en oxígeno de los nitratos y necesidades de carbono

A) EQUIVALENTE EN OXÍGENO
La comparación entre las cantidades de oxígeno suministradas por los
nitratos y el oxígeno la hacemos con relación a la transferencia de un equi-
valente en electrones. Se tiene (Ref. L15, pág. 111):

Para obtener 5 electrones se precisan por lo tanto: 1 NO3 ó 5/2 O2; es


decir, 1 NO3 corresponde a 5/2 O2, o a 1 g de N-NO3 corresponden:

B) NECESIDADES DE CARBONO
La asimilación de 1 g de DBO5 necesita 0,618 de oxígeno. Por lo tanto,
para reducir 1 g de N-NO3 se necesitan:
114 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Este valor está confirmado por los resultados experimentales: cuando


el tiempo no es limitante para conseguir una concentración de nitratos in-
ferior a 2 mg/1, es preciso un mínimo de 8 g de DQO soluble/g N-NO3 re-
ducido (Ref. L9, pág. 82).
Se puede considerar:
DQO soluble/DBO5 = 1,67/0,9 = 1,86, es decir, unas necesidades de
4,3 g DBO5/g N-NO3.
En la literatura, el intervalo de valores se sitúa entre 4,0 y 6,0.

Cinéticas
Mientras la desnitrificación exógena utiliza un sustrato externo, la des-
nitrificación endógena recurre a las reservas celulares como sustrato inter-
no.

A) DESNITRIFICACIÓN EXÓGENA
Para esta desnitrificación, Marais (Ref. Ll, págs. 6-8) considera una
doble cinética correspondiente a dos degradabilidades diferentes del agua
residual.
a) DBO rápidamente biodegraciable, DBO5r, sobre todo para los áci-
dos volátiles y azúcares. En forma soluble tiene una cinética de asimilación
muy rápida: representa aproximadamente el 22% de DBO5 del agua bruta
y el 33% de la del agua decantada; pero la banda de variación es bastante
amplia. Esa DBO5 será consumida en el reactor biológico anóxico por el
aporte de oxígeno parásito de las recirculaciones.
b) DBO lentamente degradable, DBO51, está compuesta por el resto
de la fracción soluble y de las materias en suspensión no sedimentables, las
cuales, precisamente, deben solubilizarse.
A estas dos fracciones de DBO corresponden dos velocidades de des-
nitrificación.
• k1 o de primera cinética, para la DBO rápidamente degradable.
• k2 o de segunda cinética, para la DBO lentamente degradable.
La velocidad de desnitrificación la expresamos en g de N-NO3 redu-
cido por g de masa activa y por día. La mayoría de los valores de la lite-
ratura se refieren a la masa volátil y algunas veces a la masa total de fan-
gos.
Eliminación de la contaminación nitrogenada 115

La cinética de desnitrificación puede escribirse:

Siendo:
N-N03r : concentración de nitratos reducida en la cuba de anoxia, mg/1.
k tasa de desnitrificación (k1 o k2), g de N-NO3r/g de masa activa
y día.
fa : fracción activa de los fangos.
t : tiempo de retención en el reactor anóxico, en días.

B) ESTUDIO DE LAS DOS CINÉTICAS DE DESNITRIFICACIÓN


EXÓGENA
a) Primera cinética. Debido a su alta velocidad de desnitrificación,
esta cinética es muy rápida y, en general, dura de 30 a 70 minutos; con
tiempos normales de retención se elimina la totalidad de la DBO5r.
Constituye esta última, en la mayoría de los casos, el factor limitante.
Por lo tanto, se podrá reducir:

Sin embargo, como veremos a continuación, es necesario contar con


un consumo del orden de 10 mg/1 de DBO5 por oxigenaciones parásitas. Si
llamamos fr a la fracción de DBO5 soluble (DBO5d), rápidamente degra-
dable, la expresión anterior la podemos escribir:

Utilizando la relación 48, podemos calcular el tiempo necesario para


esta cinética:

Adoptaremos el valor de la velocidad de desnitrificación dado por Ma-


rais, puesto que es el único investigador que ha definido correctamente esta
cinética (Ref. Ll, págs. 6-8).

El valor de 9 1,10 es más próximo a los datos de la literatura (media de


9 observaciones) que el de 1,20 dado por Marais.
b) Segunda cinética. Para esta segunda cinética, Marais propone para
k2T:

Es más lenta que la precedente, y en la mayoría de los casos el factor


116 Tratamiento biológico de las aguas residuales

limitante es el mismo tiempo. La reducción de concentración del N-NO3


será:

Se puede igualmente calcular el tiempo en función de la concentración


en nitratos:

En los dos casos es necesario comprobar que la concentración de


DBO5d es suficiente para alcanzar el objetivo de la reducción. Si esto no
ocurre, la DBO5d será el factor limitante y nos dará la concentración de N-
NO3 que es posible reducir.

C) CONSUMOS PARÁSITOS DE DBO


La DBO5 disponible es la DBO5 del agua decantada, disminuida en el
consumo debido al aporte de oxígeno parásito, producido por las recircu-
laciones de fangos o del licor. En el primer caso puede admitirse 1 mg/1, y
en el segundo 2 mg/1.
El agua decantada puede también aportar oxígeno: 1 mg/1. Si llamamos
«R» al valor relativo de la recirculación de fangos y «A» a la del licor, el
aporte de oxígeno será:

La DBO5 consumida será por consiguiente:


1,62(1 + R + 2A) mg/l
En los casos normales: R = 1; A = 2 y la DBO5 consumida será del or-
den de 10 mg/1. Este valor es aproximado, pero a falta de datos reales, po-
demos utilizarlo en los cálculos.

D) OBSERVACIONES SOBRE LA ELECCIÓN DE LAS CINÉTICAS


DE DESNITRIFICACIÓN
Es interesante comparar las velocidades de desnitrificación adoptadas
anteriormente con las propuestas en el MOP-FD7 Nutrient control
(ref. L9), que está considerado como una autoridad en la materia. Para que
las velocidades se expresen con los mismos parámetros, hemos supuesto
que la fracción activa de las materias volátiles MSAv es de 0,40.
Los valores del MOP reagrupan las dos cinéticas en una, y debido a
esto, son intermedias entre las de las dos cinéticas de Marais. Con rendi-
mientos de desnitrificación del 60 al 70% se puede estimar que las fraccio-
nes debidas a cada una de las cinéticas son del mismo orden de magnitud.
Eliminación de la contaminación nitrogenada 117

La curva del MOP para sólo una etapa de tratamiento se sitúa cerca de la
media de M1 y M2.
El MOP aporta indirectamente un argumento para el cálculo de la des-
nitrificación, al utilizar la estimación de la masa activa de los fangos acti-
vados. Según nuestro sistema de cálculo, podemos estimar, para una edad
de 20 días, la masa volátil de los fangos activados producidos por la eli-
minación de 1 g de DBO5.

Se observa pues que la fracción activa de los fangos en exceso, pro-


ducidos a partir del agua bruta, representa el 81 % de la producida por el
agua decantada, y esto para una masa idéntica de MSAv. Ahora bien, el
MP-FD7 mencionado anteriormente (Ref. L9, pág. 88) recomienda adop-
tar, en caso de ausencia de decantación primaria, una tasa de desnitrifica-
ción igual al 80% de la adoptada al haber decantación previa.
En lo concerniente a la primera cinética, el mismo manual da algunos
valores de la tasa de desnitrificación para aguas residuales de la industria
agroalimentaria (pág. 80). La casi totalidad de las indicadas, es decir 12 ca-
sos, dan velocidades de 0,16 a 0,33 g N-NO3/g MV/día para temperaturas
de 18 a 20° C. Para estas temperaturas, k1 es aproximadamente 0,16, es de-
cir, igual o inferior a los valores experimentales, con lo que quedan confir-
mados los valores adoptados.

E) DESNITRIFICACIÓN ENDÓGENA
Si situamos un reactor anóxico a continuación de la cuba de aeración
debido a que a la salida de ésta no hay apenas carbono libre en forma con-
taminante, el único consumo de oxígeno es debido a la autodestrucción de
las células por endogénesis.
Esta desnitrificación endógena necesita un conjunto de dos reactores
suplementarios, primero uno anóxico y a continuación otro aerobio, para
asegurar que el licor que entra al decantador secundario está suficiente-
mente oxigenado.
La lentitud de esta cinética limita el uso de la desnitrificación endógena
a un tratamiento de afino. En caso de altas exigencias en la calidad del agua
tratada se puede adoptar:
k
3
k3T = 0,034 × l,029T-14 (55)
118 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 6.6. Desnitrificación exógena. Comparación de las cinéticas.

El valor 0,034 adoptado en la ecuación anterior está muy próximo a los


del MOP.FD7 (Ref. Ll, pág. 78); el valor propuesto por Marais de 0,06
nos parece demasiado optimista para los cálculos.

F) FACTORES QUE AFECTAN A LA CINÉTICA DE


DESNITRIFICACIÓN
a) Concentración de nitratos. Las constantes de semisaturación rela-
tivas al nitrógeno son muy pequeñas, inferiores a 0,2 mg/1 de N. En con-
secuencia, el grado de crecimiento de las bacterias desnitrificantes no dis-
minuye con el contenido en nitratos.
b) Concentración de oxígeno. La determinación de la concentración
máxima de oxígeno, por encima de la cual puede comenzar la inhibición,
Eliminación de la contaminación nitrogenada 119

es difícil de realizar, y los resultados son casi contradictorios, pues se en-


cuentran valores desde 0,2 a 9,5 mg/l.
De todas formas, este valor límite no tiene importancia, puesto que el
oxígeno se limita siempre al valor minino posible para no consumir inútil-
mente contaminación carbonada, que en la mayoría de los casos es limitan-
te del proceso de desnitrificación.
c) pH. El pH óptimo es cercano al de la nitrificación, es decir, entre 7,5
y 9,0.
d) Inhibidores y tóxicos. Las bacterias desnitrificantes también son
sensibles, como todos los organismos heterótrofos, pero hay pocos estu-
dios sobre este aspecto.

Circuitos de desnitrificación

A) CIRCUITO WUHRMANN
El circuito Wuhrmann tan sólo presenta un interés histórico, puesto
que fue uno de los primeros en utilizarse.
No es competitivo, ya que solamente utiliza la desnitrificación endó-
gena con un reactor situado entre aeración y decantación secundaria.

B) CIRCUITO LUDZACK-ETTINGER (modificado)


Un reactor anóxico se coloca aguas arriba del aerobio, recibiendo el
caudal de agua a tratar y la recirculación de fangos; éstos arrastran los ni-
tratos a reducir formados en el reactor aerobio. Debido a que hidráulica-
mente la recirculación de fangos no debe ser superior a 1, solamente se tra-
taba el 50% de los nitratos. Esto era en el primitivo circuito L-E.
En el circuito L-E modificado se añade una recirculación de licor desde
aguas abajo del reactor aerobio hasta la cabeza del reactor anóxico, aumen-
tando así la masa de nitratos que puede reducirse.

C) CIRCUITO BARDENPHO
En 1973, con objeto de mejorar el proceso de desnitrificación, Barnard
tuvo la idea de añadir un segundo reactor anóxico a la salida de la cuba de
aeración, funcionando en desnitrificación endógena. Antes de entrar en la
decantación secundaria, otro pequeño depósito de aeración restablece las
condiciones de aerobiosis.

D) SISTEMAS DE CIRCULACIÓN
En este tipo de circuitos, el licor circula de continuo en los depósitos
con un caudal que presenta varias veces el del agua a tratar y recirculación
120 Tratamiento biológico de las aguas residuales

(del orden de 50 a 70 veces el conjunto de los dos). La aeración se hace en


uno o dos puntos del circuito del licor, muy aireado debido al enorme cau-
dal de recirculación; al alejarse el flujo del punto de inyección de aire, dis-
minuye el oxígeno, y el licor permanece en anoxia un cierto tiempo hasta
que vuelve a pasar por el punto de oxigenación.
Estos sistemas sencillos se adaptan bien a las pequeñas instalaciones
del tipo «canales de oxidación». El «ORBAL» (Ref. 114) y el «CARRU-
SEL» también se pueden utilizar en grandes instalaciones, pero en todos
los casos se presenta la dificultad de conseguir una zona anóxica bien de-
finida.

E) CIRCUITOS CON DEPÓSITOS ALTERNATIVOS


Modificando los circuitos del licor, se consigue que éste pase alterna-
tivamente de condiciones aerobias a anóxicas; los sistemas de oxigenación
producen, simultáneamente, la aeración y la agitación del licor. Estos sis-
temas se reservan sólo a pequeñas instalaciones (Ref. 109).

Recirculaciones
La recirculación de fangos R se limita, generalmente, al 100% del cau-
dal medio. Por encima de este valor, se produce un aumento en la carga de
materias en suspensión, que recibe el clarificador secundario y que puede
perturbar la sedimentabilidad. A continuación veremos que, en este caso,
la desnitrificación se limita el 50%, que con frecuencia puede ser sufi-
ciente.
Si queremos obtener una desnitrificación superior, se recurre a una re-
circulación auxiliar o aneja «A». Esta recirculación conduce, a cabeza del
reactor anóxico, licor tomado a la salida del reactor aerobio, que por lo tan-
to estará nitrificado.
Suponiendo que a la salida del reactor anóxico no existan nitratos, y
despreciando los contenidos en el agua a tratar (bruta o decantada), pode-
mos expresar el rendimiento de la desnitrificación por:

Siendo:

NO3r: nitratos reducidos en mg/1.


N03p: nitratos producidos en mg/l.
Eliminación de la contaminación nitrogenada 121

Figura 6.7. Circuitos de desnitrificación. (Se respetan los tamaños relativos de los reactores.)

Estableciendo un balance de masas en el reactor anóxico:


– Nitratos reducidos: (1 + R + A) NO3 r.
– Nitratos producidos: (R + A) NO3p
(1 + R + A) NO3r = (R + A) NO3p

o también:
122 Tratamiento biológico de las aguas residuales

La recirculación auxiliar «A» no debe sobrepasar el 300% por dos ra-


zones:
a) Una elevada recirculación reduce el efecto pistón del flujo hidráu-
lico de licor, y puede producir una influencia nefasta sobre la nitrificación.
b) Cuanto más alta es la recirculación, mayor es el riesgo de introducir
oxígeno parásito en el reactor por aumento de la turbulencia del flujo.
Por lo tanto, se deduce que el circuito L-E, desde el punto de vista de
la recirculación, tiene un límite práctico de desnitrificación de:
I+3
Rdn = ––––––––– × 100 = 80%
1+3+1

Para aumentar el rendimiento, el circuito L-E debe completarse con un


reactor anóxico endógeno y formar un circuito Bardenpho que puede con-
seguir rendimientos del 90 al 95 %.
Deben tomarse toda clase de precauciones para limitar al mínimo la in-
troducción de oxígeno. En especial, deben utilizarse bombas verticales o
sumergibles, en lugar de tornillos de Arquímedes, para realizar las recir-
culaciones.

Recuperación de oxígeno
Hemos visto en la página 113, que el equivalente oxígeno de los nitra-
tos era:
2,86 g de O2/g de NO3 reducido.
También, en la página 112, se ha determinado que las necesidades de
oxígeno de la nitrificación eran:
4,6 g de O2/g de NO3 reducido.
Por lo tanto, una simple desnitrificación rápida (de 1 a 1,5 h de reten-
ción), que reducirá aproximadamente del 35 al 40% de los nitratos, nos
permite recuperar del orden del 20 al 25 % del oxígeno necesario para la ni-
trificación. Además, el equipo de aeración no tiene que suministrar oxíge-
no en cabeza de la instalación, puesto que el reactor anóxico se encarga de
eliminar la DBO rápidamente biodegradable, que a su vez es la responsa-
ble de la fuerte demanda de oxígeno en cabeza de la instalación.
Eliminación de la contaminación nitrogenada 123

Desnitrificación rápida
La desnitrificación rápida consiste en utilizar toda la DBO rápidamente
degradable y no prolongar más la anoxia, con objeto de conseguir la mejor
relación eficacia-volumen de anoxia.
Como orden de magnitud, podemos considerar el efecto de las desni-
trificaciones siguientes:

Se comprueba que con 1 hora de anoxia se consigue una reducción


apreciable, con un gasto de inversión poco importante. Los cálculos ante-
riores se basan en una temperatura de 14° C. Una reducción del 35 al 45 %
puede considerarse normal. Puede conseguirse mejor rendimiento si la
fracción rápidamente biodegradable de la DBO es superior, o por el con-
trario disminuir si ésta es inferior al valor del 33 % de la DBO5d conside-
rada como normal.
Estudios realizados en Gran Bretaña anuncian el 50% de eliminación
con 1 hora de retención, lo cual sólo es posible si la relación NTK/DBO es
claramente inferior a 0,20.
Siempre que la eliminación de nitratos sea inferior al 50%, no es ne-
cesaria la recirculación auxiliar, siendo suficiente el circuito L-E sin mo-
dificación.

Influencia de la zona anóxica en la sedimentabilidad de los fangos


y la decantación secundarias
En el Capítulo 6, pág. 96, hemos señalado las ventajas de la desnitrifi-
cación sobre los dos puntos siguientes, que a continuación estudiaremos
con detalle.

A) ÍNDICE DE MOHLMANN
Diversos estudios pilotos y en estaciones de WRC en Gran Bretaña
(Ref. 20) muestran claramente que la introducción de un reactor anóxico
mejora sensiblemente el índice de fangos I.M. Las explicaciones dadas
para justificar este hecho son bastante menos claras que los propios resul-
tados.
Según algunos autores, el reactor anóxico (que también podría ser ai-
reado) funciona como un selector de microorganismos. De hecho, funcio-
na en alta carga másica, y por lo tanto, dificulta el crecimiento de las bac-
124 Tratamiento biológico de las aguas residuales

terias filamentosas. Estas últimas no tienen capacidad de almacenar


sustrato, al contrarío que las demás heterótrofas.
Para otros, los organismos filamentosos son aerobios estrictos y, como
en el reactor anóxico se encuentran en condiciones desfavorables de desa-
rrollo, no son capaces de asimilar la DBO rápidamente biodegradable.

B) DECANTACIÓN SECUNDARIA
Una elevada concentración de nitratos en el licor a decantar supone una
desnitrificación en el decantador; al principio, el nitrógeno gaseoso for-
mado se disuelve en el líquido, pero a partir de una cierta concentración se
desprende en forma de burbujas finas que producen un efecto de flotación
sobre los fangos, por lo que se da un aumento de las MS del agua tratada.
Cuanto más alta sea la concentración en nitratos, mayor será la desga-
sificación del nitrógeno, y, por lo tanto, también aumentará la flotación de
los fangos.
En una instalación de Gran Bretaña, Crabtree (Ref. 55), se estableció
una excelente correlación entre las MS del agua tratada y la concentración
en nitratos del licor a la entrada del decantador secundario. Para conseguir
una concentración media de MS de 20 mg/1, el contenido de N-NO3 no
debe superar los 17 mg/1. De todas formas, este ejemplo se refiere a un
caso particular, y los valores indicados deben considerarse relativos.

Reactor anóxico

A) FLUJO HIDRÁULICO
Con relación a los nitratos, la desnitrificación es una reacción de orden
cero, es decir, que la concentración de éstos no influye en la cinética. El
flujo del licor puede tender a pistón o a mezcla integral.
Para la puesta en marcha, o en casos de problemas particulares de fun-
cionamiento, es deseable, para conseguir una buena flexibilidad de funcio-
namiento:
—Dividir el reactor en varias células.
—Equiparlo como reactor mixto, con posibilidad de funcionar en ae-
robiosis o en anoxia, incluso prever la posibilidad de by-pass.

B) AGITACIÓN
Como es necesario conseguir una buena homogeneización del reactor,
se deben instalar agitadores de fondo.
Es suficiente una potencia específica de 10 W/m3. Valores mayores
pueden producir remolinos en la superficie, con el riesgo de introducir oxí-
geno.
Eliminación de la contaminación nitrogenada 125

NÚMERO DE ETAPAS EN EL PROCESO NITRIFICACIÓN-


DESNITRIFICACIÓN

Hasta este momento hemos considerado que el proceso nitrificación-


desnitrificación se efectuaba en una sola etapa de tratamiento biológico, en
la cual se eliminaban a la vez las contaminaciones debidas al carbono y al
nitrógeno. Sin embargo, es factible funcionar en dos etapas: la primera a
media o fuerte carga, para eliminar principalmente la materia carbonada
(DBO), y la segunda para eliminar el NTK (nitrificación).
Para comparar los dos sistemas o posibilidades, es necesario fijar en los
dos casos si se desnitrifica o no. En efecto, con el sistema de dos etapas, la
DBO5 se elimina prácticamente en la primera fase, y la desnitrificación tie-
ne que efectuarse forzosamente por endogénesis.

A) SIN DESNITRIFICACIÓN
Denominaremos por 2E dos etapas; y ÍE, 1 etapa.
– Construcción. A pesar de una cierta ganancia sobre el volumen total
de aeración, la decantación secundaria suplementaria hace que 2E
sea más costosa que 1E.
– Consumo energético. Con 2E, los fangos en exceso están menos es-
tabilizados y el gasto global de energía es menor que con 1E.
– Tratamiento de fangos sin digestión anaerobia. 1E produce menos
fangos, que además están más estabilizados.
– Tratamiento de fangos con digestión anaerobia. 2E produce más
fangos que contienen más materias volátiles y, por lo tanto, se obtie-
ne mayor producción de gas, pero a costa de un mayor volumen de
digestión.
– Explotación. 2E es más compleja, ya que puede producir fangos li-
geros que conllevará problemas de decantación secundaria.

B) CON DESNITRIFICACIÓN DEL 60 AL 70%


– Reactores. Si no es posible recurrir a una fuente de materia orgánica
exterior, la desnitrificación endógena necesita para 2E un volumen
de reactor demasiado grande para que sea económicamente factible.
– Energía. La desnitrificación con 2E, en lugar de recuperar oxígeno,
obliga a un gasto de metanol u otra fuente exterior.

CONCLUSIÓN
El sistema de dos etapas puede presentar un cierto interés, si no es ne-
cesario realizar desnitrificación.
126 Tratamiento biológico de las aguas residuales

VOLÚMENES DE LOS REACTORES ANÓXICO Y AEROBIO

Concentración del licor


La utilización de edades del fango relativamente altas, del orden de 12
a 20 días, y la presencia de una zona anóxica en cabeza, constituyen fac-
tores favorables para conseguir índices de fangos I.M. más estables y más
bajos que en una instalación de media carga convencional.
Se puede admitir un valor de 150 cm3/g para el I.M. de base de los
cálculos. Con este valor se pueden estimar concentraciones en los fangos
recirculados de 8 g/1; con una recirculación del 100%, la concentración
MSA del reactor biológico puede ser:
MSA = 4 g/1

Edad del fango. Volumen total


A partir de la temperatura de diseño y de una fracción anóxica estima-
da para los fangos, se calcula la edad del fango SRT (ver Tabla 6.5).
Para facilitar esta estimación previa, se recomienda utilizar:
– Para desnitrificación del 40%: fxan = 0,2
– Para desnitrificación del 50%: fxan = 0,3
Con esta edad del fango calculamos la producción específica de fangos
(Tabla 2) por kg de DBO5 eliminada. Conociendo la cantidad diaria de
DBO5 a eliminar, se determina la masa total de fangos necesaria, la cual,
dividida entre la concentración de MSA adoptada, nos proporciona el vo-
lumen total de los reactores.

Volumen del reactor anóxico

A) DESNITRIFICACIÓN MÁXIMA, NO LIMITADA POR LA


DBO5 DISPONIBLE
Sabemos que las concentraciones parásitas de oxígeno en el agua de-
cantada y en las recirculaciones producen un consumo de DBO5 del orden
de 10 mg/1.
Si llamamos DBO5d a la DBO5 del agua decantada, la concentración
de nitratos que es posible desnitrificar sin limitación de tiempo es:
N-NO3r = (DBO5d − 10)/4,6
Eliminación de la contaminación nitrogenada 127

B) POTENCIAL DE NITRIFICACIÓN N-NO3p


En la página 98 comprobamos que una nitrificación completa puede
nitrificar del 61 al 75% de NTK de agua bruta, pero en cada caso debe
efectuarse el cálculo completo.

C) RENDIMIENTO DE DESNITRIFICACIÓN
a) La DBO5 será limitante cuando el potencial de nitrificación sea su-
perior a las posibilidades de la DBO5:

En este caso, el rendimiento máximo posible es:

b) La DBO5 no es limitante. El rendimiento puede fijarse en este caso:


– Por la reglamentación medioambiental.
– Si no hay limitación del vertido con nitratos, puede necesitarse una
cierta eliminación de los mismos por facilidad o necesidad del tra-
tamiento biológico, como por ejemplo la recuperación de la alcali-
nidad, mejora de la decantabilidad, etc. (pág 96). En estos casos se
fija un tiempo nominal de anoxia de 1 hora y se calcula la cantidad
de nitratos que se pueden reducir.

D) REDUCCIÓN POR LA PRIMERA CINÉTICA


Las posibilidades de reducción eran:

El tiempo de retención para esta cinética es:

E) REDUCCIÓN POR LA SEGUNDA CINÉTICA


Con el rendimiento necesario determinaremos la concentración de
N-NO3 a reducir:
N-N03r2 = N-NO3p-Rdn − N-NO3r,
El tiempo de retención correspondiente será:
128 Tratamiento biológico de las aguas residuales

F) VOLUMEN NECESARIO
Es evidente que siendo t2 superior a t1 , será t2 el que determine el vo-
lumen.
A continuación se comprueba que la fracción anóxica estimada al prin-
cipio coincide aproximadamente con la obtenida con la ecuación 58; en
caso contrario hay que hacer un segundo cálculo.

Volumen del reactor aerobio


Se calcula simplemente restando del total el volumen del reactor anó-
xico.

RENDIMIENTO POSIBLE DE LA DESNITRIFICACIÓN EN


FUNCIÓN DE LA DBO5. FÓRMULA SIMPLIFICADA

Para estudiar rápidamente un problema de desnitrificación, hemos es-


tablecido una fórmula simplificada basada únicamente en la relación NTK/
DBO5; para el caso del agua bruta, la relación anterior la expresamos
como:
NB = NTKb/DBO5b
Para simplificar, hacemos abstracción del posible oxígeno disuelto en
el agua decantada y las recirculaciones.
Admitiremos un potencial de nitrificación del 72 % y un rendimiento
de la decantación primaria del 33 % sobre la DBO5. En estas condiciones
tendremos:
• DBO5 disponible: DBO5b × 0,66
• Nitratos reducibles: DBO5b × 0,66/4,6
– Potencia] de nitrificación:
NTKb × 0,72 = NB × DBO5b × 0,72
– Rendimiento posible con decantación primaria:

– Rendimiento posible sin decantación primaria:


Eliminación de la contaminación nitrogenada 129

Estos valores se representan en el gráfico de la Figura 6.8, el cual nos


permite:
– Conocer los límites de desnitrificación debidos a la DBO5 del agua
bruta. Para aguas con concentraciones normales de NTK, es decir,
para NB comprendido entre 0,15 y 0,25, la limitación sólo aparece a
partir de rendimientos superiores al 88 %.
– Prever el tipo de circuito a utilizar en función de los resultados de-
seados: L-E; L-E modificado; Bardenpho.

Figura 6.8. Rendimiento máximo de desnitrificación. Función de la DBO5 del agua bruta.
130 Tratamiento biológico de las aguas residuales

NITRIFICACIÓN-DESNITRIFICACIÓN SIN DECANTACIÓN


PRIMARIA

En todo lo precedente, con objeto de simplificar, hemos supuesto siem-


pre la existencia de una decantación primaria, que es el caso más frecuente.
La supresión de esta decantación sólo la consideramos factible en dos ca-
sos:
1. Cuando se quiere realizar una estabilización aerobia de los fangos
conjuntamente con el tratamiento del agua (aeración prolongada). En este
caso, la edad del fango necesaria, de 20 a 30 días, es superior al mínimo ne-
cesario para la nitrificación.
2. Si la DBO5d del agua decantada es insuficiente para asegurar un
rendimiento de desnitrificación imperativo.
Debemos tener en cuenta las implicaciones que supone la supresión de
la decantación primaria, la cual presenta los siguientes inconvenientes:
a) La edad del fango necesaria es la misma con o sin decantación pri-
maria, por ejemplo 15 días; sin embargo, la producción específica de fan-
gos pasa de 0,68 a 0,92 g MS/g DBO5, es decir, aumenta en un 35 %.
b) La DBO5 a tratar sin decantación primaria es 1,5 veces la resultante
de una decantación.
c) Como consecuencia de a) y b), la masa de fangos a mantener en los
reactores se multiplica por: 1,35 × 1,5 = 2,02, es decir prácticamente el
doble, lo que conduce a un doble volumen de tanques.
d) La disminución del índice de Mohlmann permite trabajar con una
concentración de 5 g/1. A pesar de este aspecto, el volumen de los reactores
debe multiplicarse por 1,6.
e) El consumo de oxígeno para eliminar la DBO5 aumenta en un 50 %.
f) Al mejorar el I.M., los fangos son más pesados y la potencia espe-
cífica mínima de agitación también debe elevarse, del orden de un 50%.
g) En definitiva, el consumo de energía aumenta aproximadamente en
un 30% y el volumen de los depósitos el 60%, con lo cual la potencia es-
pecífica disminuye y la potencia instalada viene determinada por condicio-
nes de agitación y no por la oxigenación.
h) Además, los fangos primarios frescos se espesan y deshidratan sin
dificultad, al contrario que los fangos en exceso de un tratamiento sin de-
cantación primaria.
Eliminación de la contaminación nitrogenada 131

OXIGENACIÓN

Necesidades medias de oxígeno


En la página 112 habíamos calculado las necesidades de oxigenación,
las cuales repetimos como recordatorio:
4,6 g O2/g de N-NO3 producido.
La recuperación posible es: (pág. 113)
2,86 g O2/g de N-NO3 reducido.
Estas necesidades, sumadas a las de la eliminación de la DBO5, nos
proporcionan las necesidades medias totales.

Necesidades en punta
Teóricamente deberíamos considerar dos casos: con y sin desnitrifica-
ción. Como este último caso es excepcional, no lo estudiaremos.
La DBO5 rápidamente degradable es la causa de la alta demanda de
oxígeno en cabeza de un flujo pistón. Ahora bien, esta fracción de la DBO5
es totalmente degradable en el reactor anóxico, suprimiéndose de esta for-
ma la causa principal de esta alta demanda. En el reactor aerobio, a lo largo
del recorrido del licor, la demanda de oxígeno varía poco; se puede, even-
tualmente, y por seguridad, reforzar del 15 al 20% la oxigenación del pri-
mer cuarto del recorrido.

Concentraciones de oxígeno
Las bacterias nitrificantes son más sensibles que las heterótrofas frente
a la falta de oxígeno, por lo que se debe mantener una concentración mí-
nima de 2 a 3 mg/1.

EJEMPLO

Datos base
– N.° de habitantes .......................................... 120.000
– Dotación ..................................................... 250 1/h día
– DBO5 ............................................................ 75 g/h día
– NTK ............................................................ 15 g/h día
– MS................................................................ 90 g/h día
132 Tratamiento biológico de las aguas residuales

CONCENTRACIONES
– DBO5 ........................................................... 300 mg/1
– MS................................................................ 360 mg/1
– NTK ............................................................ 60 mg/1

RENDIMIENTOS DE LA DECANTACIÓN PRIMARIA


– DBO5 ........................................................... 33 %
– MS................................................................ 60%

CAUDALES
– Diario .......................................................... 30.000 m3/día
– Medio........................................................... 1.250 m3/h
– Punta tiempo seco ........................................ 1,6

CONCENTRACIONES MÁXIMAS ADMISIBLES


– N-NH4.................................................................................... 2 mg/1
– N-NO3 ....................................................... 17 mg/1
– Temperatura mínima de diseño................ 13° C
– Concentración en MSA ........................... 4 g/1
– Tratamiento de fangos ............................. sin digestión anaerobia

Volumen de los reactores

A) VOLUMEN TOTAL
– Preestimación de la fracción anóxica de los fangos:
fxan = 0,30
– Edad del fango para nitrificación completa:
(s/Tabla 6.5; Figura 6.3)
para T = 13° C; SRTU = 20,2 días.
– Producción específica de fangos:
• Con agua decantada: 0,65 g MS/g DBO5d.
– Concentración en DBO5d:
300 × 0,66 = 200 mg/1.
– Masa de DBO5 a tratar:
0,2 × 30.000 = 6.000 kg/día.
– Producción de fangos en exceso:
0,65 × 6.000 = 3,900 kg/día.
– Masa de MS en los reactores:
3.900 × 20,2 = 78.780 kg.
– Volumen total de los reactores:
VT = 78.780/4,0 = 19.695 m3.
Eliminación de la contaminación nitrogenada 133

– Carga másica de trabajo:


6.000/78.780 = 0,076 kg DBO5/kg MS ⋅ día.
– Tiempo de retención hidráulico:
19.695/1.250 = 15,8 horas.

B) VOLUMEN DEL REACTOR ANÓXICO


– Nitratos reducibles con la DBO disponible:
• DBO5d agua decantada ................................................ 200 mg/1
• DBO5 disponible: 200 - 10.......................................... 190 mg/1
• Nitratos reducibles: 190/4,6 ........................................ 41 mg/1
– Potencial de nitrificación:
• NTK agua bruta.............................................................. 60 mg/1
• NTK agua decantada ................................................. + 54 mg/1
• NTK agua tratada ...................................................... − 4 mg/1
• NTK de los fangos: (s/Figura 6.2 o Tabla 6.1) sin digestión: SRT
= 20 días
200
4,3 × ≈ − 9 mg/l
100

• Potencial de nitrificación: 54 − 4 − 9 = 41 mg/1


– Rendimiento de desnitrificación:
• Máximo permitido por la DBO5: 41/41 = 100%
• N-NO3 máximo admisible: 17 mg/1
• N-NO3 a reducir: 24 mg/1
• Rendimiento necesario: 24/41 =58,5%
– Desnitrificación de primera cinética:
• k1,13 = 0,241 × 1,1-1 = 0,22 (51)
• DBO5 r disponible: 200 × 0,33 - 10 = 56 mg/1 (48)
• N-NO3r1 = 56/4,6 = 12 mg/1
• Fracción activa de los fangos: (59b)
fa = 0,26
• Tiempo de retención necesario:
t1 = 12/0,22 × 4.000 × 0,26 = 0,052 días = 1,26 h
– Desnitrificación de segunda cinética:
• Nitratos a reducir:
N-N03r2 = 2 4 − 1 2 = 12 mg/1
k2,13 = 0,063 × 1,1-1 = 0,057 (52)
• Tiempo de retención:
t2 = 12/0,057 × 4.000 × 0,26 = 0,20 días = 4,86 h
– Volumen reactor anóxico:
Vanx = 1.250 × 4,86 = 6.073 m3
134 Tratamiento biológico de las aguas residuales

C) REPARTO DE VOLÚMENES
– Total ................................................................. 19.695 m3
– Anóxico ........................................................... 6.073 m3

fxan = 6.073/19.695 = 30,8%

– Aerobio ........................................................... 13.622 m3 (69,2%)


La fracción anóxica de los fangos está muy cercana a la preestimada
del 30%, por lo que no es necesario repetir los cálculos.
7
Eliminación de fósforo
en las aguas residuales

INTRODUCCIÓN

El fósforo favorece la eutrofización. Se ha demostrado que la ausencia


de este elemento es más importante que la del nitrógeno para limitar el cre-
cimiento de las algas planctónicas, especialmente en algunos tipos (algas
«azules-verdes»), capaces de fijar el nitrógeno atmosférico.
En este capítulo pasaremos revista a los diferentes métodos de eliminar
el fósforo en las aguas residuales, así como a las condiciones de diseño de
las diversas técnicas utilizadas.

FÓSFORO EN LA VIDA BIOLÓGICA

El fósforo es un elemento esencial para la vida biológica, tanto para los


organismos inferiores como para los de estructuras más complejas. Ade-
más, el papel del fósforo en la vida es de gran complejidad, ya que inter-
viene en la formación de múltiples constituyentes de las células. En parti-
cular citaremos:
• La membrana citoplasmática, así como el ADN.
• Las enzimas denominadas transferasas: ADP (adenoxina-difosfato)
y ATP (adenoxina-trifosfato) que tienen la propiedad de almacenar o
devolver energía, pasando de una forma a otra:
136 Tratamiento biológico de las aguas residuales

• Las enzimas polifosfatasas-kinasas, las cuales pueden almacenar o


restituir los polifosfatos.

FÓSFORO DE LAS AGUAS RESIDUALES

Concentraciones
Con objeto de no tener en cuenta la dilución más o menos elevada de
las aguas residuales, es conveniente relacionar la concentración de fósforo
con la de la DBO5. Un examen de diversos estudios manifiesta que la re-
lación P/DBO5 varía del 3,2% al 6,6 %, en el caso de aguas residuales con
predominio de urbanas( ARU). Por ejemplo:
– USA (manual WPCF): ................................................. 5%
– Suecia: ......................................................................... 4%
– Alemania (media de 94 instalaciones): ........................ 6,6%
– Francia (media pequeñas instalaciones): ..................... 4,4%
– Francia (ciudad de París): ............................................ 3,7%
– Sudáfrica:...................................................................... 3,2-4,5%
Vemos que el valor más probable se sitúa alrededor del 4,5 %, dato que
podemos utilizar en ausencia de valores más precisos.
En consecuencia, la carga de fósforo aportada por habitante podemos
estimarla en 3 ó 4 g/día.

Origen y composición
Se estima que por lo menos el 85 % del fósforo vertido y aportado al
medio ambiente procede de la red de colectores de las ARU, suponiendo
un nivel de vida adecuado con instalaciones sanitarias completas. Esta
fracción proviene de los desechos humanos y de los detergentes. La agri-
cultura es la causante del 15 % restante, siendo su influencia relativamente
pequeña, debido a que, al contrario que en el caso de los nitratos, el fósforo
se absorbe y se almacena bien en el suelo.
El fósforo aparece como fosfato en las formas siguientes:
– Ortofosfatos solubles: Fácilmente precipitables, pueden proceder
directamente de los vertidos o del resultado de una degradación en
el proceso del tratamiento de los polifosfatos orgánicos o inorgáni-
cos.
– Polifosfatos: Orgánicos o inorgánicos, que pueden bien degradarse
en ortofosfatos, o bien permanecer inertes. A su vez pueden estar en
solución o en suspensión más o menos sedimentable.
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 137

La relación entre estas diversas formas es muy variable, y no se pueden


proporcionar datos demasiado concretos:
• En una ARU bruta, los ortofosfatos pueden representar del 15 % al
35 % de los fosfatos totales.
• En las ARU decantadas, la proporción aumenta en un 5 % a un 10%.
• En una ARU con tratamiento secundario (biológico), la fracción de
ortofosfatos llega a alcanzar el 50% o incluso el 90%.
• Si comparamos las formas inorgánicas y orgánicas, estas últimas re-
presentarían del orden de un 30%.

Fracción sedimentable
Sólo una reducida fracción de los fosfatos (en su mayoría de origen or-
gánico) es sedimentable. Esta fracción se estima normalmente entre el 5 y
el 15 % del total. En una primera estimación, podemos considerar el 10%
como valor razonable.

FÓSFORO DE LOS FANGOS

Fangos primarios
Anteriormente hemos estimado en el 10% la fracción del P sedimen-
table y por lo tanto incluida en los fangos primarios.

Fangos en exceso
La fracción del fósforo asimilada por los fangos activados se puede a
su vez dividir en dos partes:
a) Contenido en las materias volátiles inertes, bien como residuos de
la endogénesis o bien preexistentes en el agua decantada. Se puede admitir
para esta fracción:
P = l,5% MSAvi
Siendo MSAvi = fracción volátil de las materias inertes en suspensión
de la cuba de aeración.
b) Contenido en la masa activa:
P = Pa ⋅ MSAa
Siendo MSAa = fracción activa de las materias en suspensión de la ae-
ración.
Pa = Contenido en fósforo de la materia activa.
Según Marais, se puede estimar Pa en:
138 Tratamiento biológico de las aguas residuales

3 %: Para un reactor biológico completamente aerobio.


6%: Para un reactor biológico aerobio con zona anoxia en cabeza.
Del 6 al 35 %: Para un reactor aerobio con zonas anaerobia y anoxia en
cabeza.
Se admite que la asimilación del fósforo es normal para valores de Pa
comprendidos entre el 3 y el 6%; por encima de estos valores se la consi-
dera como una extra-asimilación (Luxury uptake), que veremos con detalle
más adelante.
La masa activa residual producida por la eliminación de 700 g de
DBO5 puede expresarse por la relación:

(siendo SRT la edad del fango en días)

La masa de fósforo contenida en esta fracción es por lo tanto:

La masa volátil inerte es la suma de:


a) Los residuos de la endogénesis, que se estiman en el 20% de la
masa activa eliminada:

b) Las pre-existentes. En un agua decantada se puede estimar que:

Consideramos que el 20% de estas materias son volátiles inertes. Por


consiguiente, a una DBO5 de 100 g se le puede asociar un MSAvi de:
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 139

Para el conjunto tendremos:

De acuerdo con el valor estimado del 1,5%, la fracción de fósforo en


las materias volátiles inertes es:

Es muy importante distinguir entre masa inerte y masa activa, puesto


que el tratamiento posterior de los fangos actúa de forma diferente sobre
las dos fracciones.
Inertes: permanecen estables y el fósforo queda incluido en los fangos.
Activas: una digestión anaerobia o una estabilización aerobia producen
la estabilización de la masa activa, de la cual sólo subsistirán los residuos
inertes. El fósforo desprendido retornará a cabeza de la instalación. En este
caso se puede considerar que SRT es igual a infinito.

Fangos frescos y digeridos


El fósforo realmente eliminado es el contenido en los fangos que salen
de la planta de tratamiento. Según haya o no retorno del fósforo a cabeza
de la estación, se pueden considerar dos casos.
Fangos frescos: no estabilizados o estabilizados o digeridos para su
utilización en forma líquida en agricultura, o bien deshidratados con reac-
tivos minerales (cal y cloruro férrico). En los dos casos no hay rebose de la
digestión a cabeza de la planta.
Fangos digeridos o estabilizados: con deshidratación mediante reacti-
vos orgánicos.
Para facilitar los cálculos se ha confeccionado la Tabla 7.2 en la que se
recogen la ecuaciones 60 y 61. Gráficamente se representan los resultados
en la Figura 7.1.
La ecuación 60 se plantea para los dos límites usuales para el contenido
en fósforo de la materia activa (3 % y 6 %). La relación MS/DBO se ha to-
mado 0,73.
140 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 7.1

EJEMPLO
Sea un agua de las siguientes características:
– DBO5 agua bruta: 300 mg/1, DBO5 agua decantada: 200 mg/1.
– P agua bruta: 13,5 mg/1, P agua decantada: 12,1 mg/1.
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 141

Tabla 7.2
CONTENIDO EN FÓSFORO DE LOS FANGOS ACTIVADOS
ASIMILACIÓN NORMAL

– MS agua decantada 200 mg/1.


El estudio se hace para dos posibles tratamientos biológicos, a baja car-
ga y a media carga. El cálculo de los fangos en exceso se realiza según los
valores de la Tabla 4.1. Se supone un volumen de agua tratada de 1 m3/día.
Las recomendaciones suizas (Ref. 110) para la utilización de fangos di-
geridos dan el valor:
P/MS = 2,4%(enP2O5)o
P/MS = 1,05% en P
Un estudio sobre la composición de los fangos dio los resultados si-
guientes:
142 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 7.1. Fósforo de los fangos activados.


Eliminación de fósforo en las aguas residuales 143

– Fangos frescos, P/MS .......................................... 1,3 ÷ 3,5%


– Fangos digeridos, P/MS ....................................... 0,9 ÷ 3 %
Estos valores proceden en su mayoría de instalaciones de media carga,
caracterizadas en general por una edad del fango de 3 días.

CONTENIDO EN FÓSFORO DEL AGUA TRATADA

La masa de fósforo contenida en el agua tratada es la del agua bruta de-


duciendo la fracción incorporada en los fangos, y «realmente» saliente de
la planta de tratamiento.
En el ejemplo anterior hemos visto que, para una DBO5 del agua bruta
de 300 mg/1, se podía estimar la concentración de P en el 4,5 % de dicha
DBO5, es decir 13,5 mg/1.
Según las diferentes soluciones estudiadas, los fangos pueden extraer
entre 2,2 y 8,1 g, es decir del 16 al 60 % con respecto a la concentración de
entrada. Para conseguir en el agua tratada una concentración de 1 a 2 mg/1
de P, exigida algunas veces en las condiciones de vertido al medio natural,
es necesario recurrir a un tratamiento especial, que es uno de los compo-
nentes del proceso denominado tratamiento terciario. Este tratamiento ter-
ciario puede realizarse:
a) Mediante precipitación química.
b) Por una extra-asimilación del fósforo en los fangos activos.
c) Por un procedimiento combinado de precipitación química y extra-
asimilación.

FACTORES QUE INFLUYEN EN LA ASIMILACIÓN DEL


FÓSFORO EN LOS FANGOS ACTIVADOS

Edad del fango


Anteriormente hemos visto que la cantidad de fósforo asimilada por los
fangos activados depende de la masa activa, la cual a su vez es función de
la edad del fango.

Concentración de fósforo en el agua


Según estudios efectuados por Morgan y Frun (Ref. 1), el contenido en
fósforo del agua a tratar influye en su asimilación por los fangos activados.
En el mismo estudio se muestra la influencia del contenido en fósforo so-
bre el rendimiento de depuración.
Hemos anotado los resultados, conviertiendo la DQO en DBO5 sobre
144 Tratamiento biológico de las aguas residuales

la base: DQO = 1,6 DBO5, puesto que se trata de un agua residual sinté-
tica, y admitiendo, por la misma razón, que los fangos son completamente
volátiles.
La Figura 7.2 muestra:
– El rendimiento de eliminación del TOC en %.
– La concentración del fósforo en los fangos en % de P/MV.
– La concentración de fósforo en el agua tratada en mg/1.
Todos estos valores se expresan para concentraciones crecientes de P
en el agua a tratar, dadas por la relación P/DBO5.
En la Figura 7.2 se pueden definir tres zonas, A, B y C:

Zona A: 0,1 < gP/100 g DBO5 < 0,7


• En esta zona no hay fósforo en el agua tratada.
• La proporción de fósforo en los fangos crece linealmente, pero no
en proporción del P en el agua bruta, puesto que también crece la
producción de fangos.
• La influencia sobre el rendimiento de eliminación del TOC es más
o menos importante, y los resultados son muy imprecisos.

Zona B: 0,7 <gP/100g DBO5 < 2,7


• La concentración del fósforo en el agua tratada crece linealmente.
• La concentración del fósforo en los fangos continúa creciendo, pero
cada vez menos, hasta hacerse casi asintótica al final de la zona.
• La influencia sobre el rendimiento en la eliminación del TOC es cada
vez menor, hasta que al final desaparece.

Zona C: gP/100g DBO5 > 2,7


• La concentración en fósforo del agua tratada continúa creciendo.
• La proporción de P en los fangos se mantiene constante.
• No hay influencia sobre el rendimiento de eliminación de la conta-
minación (TOC).
Se puede observar:
– El 2,5 % de P en las MSA volátiles corresponde aproximadamente al
3 % de P en la MSA activa, (la planta piloto funcional a alta carga;
SRT de 1 a 2 días). Este valor del 3 % es el que nosotros habíamos
adoptado en instalaciones sin desnitrificación.
– Los límites de las zonas consideradas se encuentran muy próximos
a los de otro estudio similar (Ref. 2).
– En un agua residual normal, en la cual P/DBO5 es del orden del 5 al
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 145

Figura 7.2. Asimilación del fósforo en los fangos activados. (Ref. 1 Morgan y Frun.)

7 %, el fósforo nunca es limitante para el rendimiento de depuración,


y su asimilación en los fangos es máxima.

Reactor anóxico
Ya habíamos comentado que un reactor anóxico en cabeza de la insta-
lación consigue aumentar la asimilación del fósforo (Ver pág. 137).

Índice de fangos IM
Algunos estudios han demostrado que existe una relación entre la asi-
milación del fósforo y el I.M. Un I.M. bajo aumenta la concentración del
fósforo en los fangos. Pero realmente es una relación de consecuencia,
puesto que los factores que favorecen la asimilación son los mismos que
producen la disminución del índice de fangos I.M.
146 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Asimilación normal y extra-asimilación


Hemos considerado que, en una instalación convencional, con o sin
reactor anóxico, la concentración de fósforo en los fangos activados, con
relación a la materia volátil, varía del 2 al 3 %.
En algunos casos muy particulares, debido a una cualidad especial del
agua residual o en las instalaciones previstas especialmente para la elimi-
nación biológica del fósforo, la relación anterior puede aumentar hasta el
10% o más. En estos casos favorables, casi la totalidad del fósforo puede
eliminarse con los fangos, consiguiéndose concentraciones muy bajas de P
en el agua tratada. De ahí que la asimilación del fósforo no pueda consi-
derarse normal y suele denominarse extra-asimilación (Luxury uptake en
la literatura anglosajona).

Condiciones para la obtención de una extra-asimilación

A) HISTORIAL
Hacia los años 1955-1960, las investigaciones demostraron que una
aeración intensa conseguía aumentar la asimilación del fósforo en los fan-
gos activados. Sin embargo, los altos tiempos de retención y consumos de
energía hacían inviable el proceso.
En 1974, Barnard demostró que una sucesión de anaerobiosis y aero-
biosis conseguía que el proceso fuese económicamente aceptable.

B) EXPLICACIÓN DEL FENÓMENO


Aun habiendo tantas hipótesis como institutos de investigación que
han estudiado el problema, el fenómeno descrito por Barnard está todavía
mal explicado y sin conocimiento claro.
Como recordatorio vamos a resumir la hipótesis denominada acineto-
bacter, que es la más aceptada actualmente por los científicos.
– La cepa bacteriana acinetobacter tiene dos particularidades que son
específicas de la misma:
• Su crecimiento se favorece por la alternancia de fases anaerobias y ae-
robias.
• Puede absorber ácidos grasos y almacenarlos bajo la forma PHB (poli-
B-hidroxibutirato).
En fase anaerobia, la energía necesaria para la síntesis es suministrada
por la hidrólisis de los polifosfatos con desprendimiento del fósforo al lí-
quido. En fase aerobia el pHB se metaboliza normalmente y la energía li-
berada sirve para almacenar los polifosfatos.
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 147

C) REACTOR ANAEROBIO
Este reactor no debe contener ni oxígeno disuelto ni nitratos, o al me-
nos si los contiene debe ser en concentraciones despreciables. En una ins-
talación convencional puede alimentarse directamente por el agua decan-
tada o bruta y por la recirculación de fangos activados (ausencia de
nitrificación). Sin embargo, en una instalación en la que se realice nitrifi-
cación, es preciso que los fangos activados recirculados hayan sufrido pre-
viamente una desnitrificación en un reactor anóxico. De aquí surge la ne-
cesidad de un circuito de recirculación auxiliar, con licor desnitrificado
obtenido a la salida de la cuba anóxica.

D) FACTORES QUE INFLUYEN EN LA EXTRA-ASIMILACIÓN


a) DBO5 rápida (DBO5r). «DBO5 rápida», es la abreviatura de «DBO5
rápidamente biodegradable»; cuanta más cantidad exista en el reactor
anaerobio, mayor será el fósforo que pueda ser asimilado por los fangos
activados y evacuado con éstos.

– Factor de propensión
Marais ha definido un nuevo factor:
Pf = Factor de propensión.
Entendemos por propensión la tendencia o propensión a asimilar el
fósforo. Este factor se utilizará posteriormente para determinar la fracción
del fósforo contenida en la masa activa de los fangos. Según los paráme-
tros de Marais, con conversión de DQO en DBO5 resulta:
Pf = (DBO5ran − 13) fxa.
Pf = factor de propensión en mg/1 de DBO5r.
DBO5ran = concentración de DBO5 rápidamente degradable contenida
en el reactor anaerobio en mg/1.
fxa = fracción de fangos activados en fase anaerobia con relación
a la masa total de fangos (anaerobia + anoxia + aerobia).

– Estimación de la DBO5ran
– La DBO5 rápida del agua decantada puede estimarse como valor
medio en:
DBO5r = 0,33 DBO5 (disuelta)
– La presencia de oxígeno y de nitratos, aun en bajas concentraciones,
arrastra un consumo de DBO5r que hay que deducirlo del que entra
en el reactor anaerobio. Se estima:
• 1 g de oxígeno consume: 1,6 g de DBO5r
• 1 g de nitratos consume: 4,6 g de DBO5r
148 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tomando adecuadas precauciones para limitar la entrada de oxígeno y


de nitratos en el reactor anaerobio, se pueden estimar las concentraciones
entrantes en:
• Oxígeno contenido en el agua decantada y en el licor recirculado:
2mg/l
• Nitratos en el licor recirculado: 1 mg/1
Por consiguiente, es preciso deducir de la DBO5r del agua decantada:
(tasa de recirculación = 1)
3,2 + 4,6 = 8 mg/1 (aprox.)
Considerando la tasa de recirculación R = 1, y debido a que el licor re-
circulado no contiene DBO5 rápida, la concentración en DBO5ran (en el
reactor) será por consiguiente la DBO5r del agua decantada, previa deduc-
ción de los consumos parásitos, dividida por 2, es decir:

El factor de propensión definido por Marais puede expresarse enton-


ces:

– Valor límite inferior de la DBO5 disuelta


Para que se produzca una extra-asimilación, es decir, superior a 0,06 g
de P por g de masa activa, es preciso que Pf sea positivo, aproximadamen-
te:
DBO5 > 125 mg/1 (recordamos que nos estamos refiriendo a DBO5
disuelta)
Este valor límite podrá ser inferior, si el agua decantada contiene una
fracción de DBO5r superior al 33 % que hemos admitido como valor me-
dio, o incluso superior por la razón opuesta.

– Aumento del factor de propensión


Es siempre útil, y a veces indispensable, aumentar la DBO5 rápida.
Uno de los procedimientos, sugerido por el profesor Marais, puede ser la
utilización de la «fermentación acida» de los fangos frescos primarios. En
efecto, esta fermentación transforma una parte de la fracción orgánica de
los fangos en ácidos volátiles y otros compuestos volátiles solubles. El fan-
go espesado se envía al tratamiento general de fangos, y el sobrenadante al
reactor anaerobio, previo tamizado o decantación.
Es posible, pero impensable económicamente, añadir contaminación
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 149

fácilmente degradable de origen externo como el metanol o ácido acético,


tal como se hace para la desnitrificación biológica del agua potable.
Una de las mejores fuentes de contaminación rápidamente degradable
es el agua residual agroalimentaria. Dichas aguas presentan generalmente
una fracción importante de este tipo de contaminación y muy poco conte-
nido en fósforo. Marais señala una referencia en que la conexión posterior
de un vertido, procedente de una fábrica de levaduras, mejoró notablemen-
te el funcionamiento de la estación depuradora, principalmente respecto a
la eliminación de nutrientes: medias de 0,36 mg/1 de P y de 4,3 mg/1 de N
total (NTK + NO3) en el agua tratada.

b) Fracción de fangos en anaerobiosis


En el supuesto de que el factor de propensión sea positivo, puede au-
mentarse actuando sobre fxa, es decir, sobre la fracción de fangos en fase
anaerobia.
Aparte de consideraciones económicas, la fracción de fangos en anae-
robiosis a añadir a la anóxica no debe sobrepasar el 50-60%.
En el sistema UCT que proponemos, y que estudiaremos posterior-
mente, el licor desnitrificado recirculado se mezcla con el agua a tratar, y,
debido a esto, la concentración de fangos activados en el reactor anaerobio
es del orden de la mitad que en los demás reactores de anoxia y nitrifica-
ción. Esto supone que una fracción de fangos del 15% significa en volu-
men una fracción del 30 %
Los valores recomendados por Marais son los siguientes:

E) FRACCIÓN DE FÓSFORO EN LOS FANGOS ACTIVADOS


Llamamos Pa a la fracción de fósforo contenida en la masa activa de
los fangos activados.
Pa = g P/g MSAa
Siendo MSAa las materias en suspensión activas en aeración.
Según Marais, Pa y Pf están relacionadas por la expresión:

Se observa que, para un factor de propensión alto, por ejemplo 10 mg/1,


Pa alcanza prácticamente su máximo valor de 0,35 g/g.
– Para Pf = 0; Pa es igual al mínimo valor de 0,06 g/g.
– Para Pf negativo se adopta un valor nulo.
150 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Podemos igualmente expresar la fracción del fósforo asimilado en los


fangos activos con relación a la DBO5 eliminada.
La producción de masa activa, teniendo en cuenta la endogénesis, se
expresa por:

en la que:
MSAa: g de MSAa/g DBO5.
SRT: edad del fango en días.
La relación 64 queda:

siendo:
PD: masa de fósforo asimilada en g por 100 g de DBO eliminada.
En la Figura 7.3 se representa la ecuación (65) en función de la edad
del fango y para diversos valores del factor Pf. También se indica la con-
centración normal de P en el agua decantada, basada en una relación del 4-
5 % de P/DBO en el agua bruta.
Observando dicha figura se deduce:
a) Con una edad del fango de 15 días y fxa = 0,15, para conseguir que
la totalidad del fósforo se incorpore a los fangos, es preciso que Pf esté
comprendido entre 3,0 y 6,0 mg/1 de DBO5. Ahora bien, estos valores de Pf
se consiguen sólo con aguas relativamente concentradas: de 220 a 235 mg/1
de DBO5 disuelta, o 330 a 500 mg/1 de DBO5 total.
b) La dilución de la contaminación y/o una baja fracción de la DBO5
rápida son los factores que impiden una correcta eliminación biológica del
fósforo.
c) Existe una oposición entre las condiciones necesarias para una bue-
na nitrificación (edad del fango alta) y una buena eliminación del fósforo,
que necesita una edad del fango baja. Ante esta contradicción, normalmen-
te se favorecen las condiciones de la nitrificación, puesto que siempre es
posible completar la eliminación biológica del fósforo con una adición de
reactivos.
d) Para simplificar, hemos despreciado el fósforo contenido en la ma-
teria orgánica inerte, como habíamos tenido en cuenta en la página 137.
Pero en el caso de extra-asimilación, este fósforo sólo representa del orden
de 0,4 g de P/100 g DBO5 con edades del fango de 15 a 20 días, es decir,
el 7 % del valor obtenido para estas mismas edades y un factor de propen-
sión de 3 a 4 mg/1 de DBO5.
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 151

Figura 7.3. Asimilación del fósforo en los fangos activados.


152 Tratamiento biológico de las aguas residuales

F) EJEMPLO DE CÁLCULO
Sea un agua residual de las siguientes características:
– DBO5 agua bruta: 300 mg/1
– DBO5 agua decantada: 200 mg/1
– P agua bruta: 13,5 mg/1
– P agua decantada: 12,2 mg/1

Es decir, para DBO5d = 200 mg/1


– P asimilado = 0,0511 x 200 = 10,22 mg/1
– Concentración de P en el agua tratada:
P agua tratada = 12,2 - 10,2 = 2,0 mg/1

G) CONCLUSIÓN
Se ha visto que la extra-asimilación del fósforo por los fangos activa-
dos es un fenómeno difícil y relativamente aleatorio, debido a la gran in-
fluencia de algunos parámetros (concentración en DBO5 y fracción rápi-
damente degradable) sobre los cuales no podemos actuar. En nuestra
opinión, debemos considerar los procesos de eliminación biológica del
fósforo como un medio de economizar reactivos de precipitación química,
pero no como el único medio para garantizar una norma de vertido a lo lar-
go del funcionamiento de una planta.
Debemos tomar reservas sobre los resultados de funcionamiento dados
por algunos investigadores, muy a menudo preocupados por los Royalties
que les puedan proporcionar sus patentes. Algunos resultados dan cifras
exactas pero «olvidan», por ejemplo, indicar si se han añadido reactivos y
en qué cantidad.
Por el contrario, los investigadores independientes como el profesor
Marais de la Universidad de Ciudad del Cabo, u organismos como el
WPCF de EE UU, recalcan el carácter aleatorio del proceso y la necesidad
de recurrir más o menos ocasionalmente a una precipitación química com-
plementaria.
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 153

PRINCIPALES PROCESOS PARA LA ELIMINACIÓN DEL


FÓSFORO

Los principales procesos para la eliminación o disminución del conte-


nido en fósforo de las aguas residuales son los siguientes:

Biológicos (4.7)
– Conjuntamente con el nitrógeno:
• Proceso PHOREDOX.
• Proceso UCT (Universidad de Ciudad del Cabo).
– Con o sin eliminación del nitrógeno:
• Proceso A/O.

Químicos (4.8)
– Pre-precipitación.
– Post-precipitación.
– Precipitación simultánea.
– Precipitación simultánea y post-precipitación.

Mixtos (biológicos + químicos) (4.9)


– Proceso PHOS-STRIP.
Tabla 7.3
EXTRA-ASIMILACIÓN DE P EN LOS FANGOS ACTIVADOS

g p/100 g DBO5 fxa = 0,15


154 Tratamiento biológico de las aguas residuales

PROCESOS BIOLÓGICOS

Condiciones generales para una correcta eliminación del fósforo


Existe un acuerdo general acerca de las condiciones adecuadas para
obtener una correcta eliminación del fósforo. Un resumen propuesto por
Barnard (Ref. 114) es el siguiente:
1. El depósito de aeración debe ser en flujo pistón, con una relación
longitud/anchura no inferior a 20.
2. Deben evitarse los procesos de mezcla integral y alimentación es-
calonada.
3. Introducir en cabeza del tratamiento los fangos y el agua, es decir,
no utilizar el proceso de contacto-estabilización.
4. No utilizar aeración escalonada, con objeto de limitar la concen-
tración de oxígeno aguas abajo del reactor; por el contrario, antes
de entrar en el clarificador, es deseable una concentración de 3 a
4 mg/1.
5. La tasa de nitrificación debe minimizarse (ya hemos mencionado el
conflicto entre buena nitrificación y buena eliminación de fósforo).
6. Retorno rápido de los fangos del decantador secundario. Las con-
diciones de anaerobiosis provocan la solubilización del fósforo.
7. El tratamiento de los fangos no debe dar lugar a la solubilización
del fósforo, ya que retornaría a cabeza de la instalación.
Además de estas condiciones generales, el mismo profesor Barnard
añade las siguientes:
– Paso del licor o fangos en retorno por un reactor anaerobio que per-
mita el desprendimiento del fósforo, y, a continuación, por una fase
aerobia que permita su precipitación o absorción por la masa bac-
teriana.
– En el reactor anaerobio, la presencia de nitratos tiene el riesgo de
aumentar el potencial de oxidación-reducción y hacer desaparecer
las condiciones de anaerobiosis.
Para satisfacer este último imperativo, Barnard ha desarrollado su sis-
tema PHOREDOX (BARDENPHO) de 4 reactores, el cual permite una
buena nitrificación-desnitrificación. De esta forma, la recirculación de fan-
gos, tomada del decantador secundario, aporta muy pocos nitratos al reac-
tor anaerobio.
Marais ha desarrollado su sistema UCT partiendo de una idea diferen-
te: una desnitrificación elevada no siempre es necesaria y a veces es im-
posible de conseguir cuando la relación NTK/DBO del agua a tratar es
muy alta; en este caso, es suficiente una nitrificación con dos reactores
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 155

(anoxia + aerobia). Para evitar la introducción de nitratos en la zona anae-


robia con los fangos recirculados, éstos se conducen al reactor anóxico, y
con otra recirculación complementaria se introduce licor desnitrificado en
cabeza del reactor anaerobio, en el que se mezcla con el agua a tratar.
Los dos sistemas pueden compararse de forma resumida de la siguiente
manera:
– Cuando es posible una alta desnitrificación, debido a que existe una
proporción suficiente de contaminación carbonada con relación al
NTK, los dos sistemas funcionan bien, pero el PHOREDOX es más
fácil de explotar. Además, el reactor anaerobio del proceso UCT re-
cibe licor desnitrificado y no fangos concentrados, con lo cual la
concentración del reactor es la mitad del método PHOREDOX; por
lo tanto necesita un volumen doble para la misma fxan.
– Cuando la desnitrificación no puede ser muy elevada, a causa de
una contaminación carbonada insuficiente, el sistema UCT es mu-
cho más apropiado que el PHOREDOX.
En efecto:
• Con el sistema UCT, si la tasa de recirculación principal (fangos)
es del 50 al 100% con respecto al caudal nominal, el agua inters-
ticial de los fangos sólo arrastra al reactor anóxico del 25 al 50 %
de los nitratos producidos, los cuales pueden reducirse antes de
alimentar con el licor al reactor anaerobio.
• Con el PHOREDOX hay pocas posibilidades de actuación, salvo
la posibilidad de limitar la nitrificación mejorando ligeramente la
desnitrificación, a base de convertir una parte del depósito de ae-
ración en cabeza en reactor anóxico.
• Ningún sistema es superior al otro, pero en circunstancias dadas,
uno de ellos puede adaptarse mejor a las condiciones del agua a
tratar.
En resumen, el criterio de elección puede ser:
– Posibilidad de alta desnitrificación en continuo: método PHORE-
DOX.
– Desnitrificación incompleta o aleatoria: método UCT.

Sistema PHOREDOX
Por razones de nombre comercial, particularmente en EE UU, el PHO-
REDOX se llama a veces BARDENPHO modificado. Se compone de los
4 reactores de un sistema BARDENPHO (anoxia-aerobia-anoxia-aerobia),
a los cuales se les añade un quinto reactor anaerobio y además la recircu-
156 Tratamiento biológico de las aguas residuales

lación principal, en lugar de enviarse al primer reactor anóxico, se conduce


a la entrada del reactor anaerobio.
El orden de magnitud de los volúmenes respectivos de los reactores, en
porcentaje del volumen total y los tiempos de retención para una desnitri-
ficación elevada, es:
– Anaerobio: 10%; t = 1 h.
– Anóxico: 26 %; t = 2,6 h.
– Aerobio: 45 %; t = 4,5 h.
– Anóxico: 14%; t = 1,4 h.
– Aerobio: 5 %; t = 0,5 h.
(Valores para una temperatura de 18 a 25° C).

Sistema UCT
El sistema original del UCT (University of Cape Town) fue desarrolla-
do por Marais y sus colaboradores. Se compone de tres reactores (anaero-
bio-anóxico-aerobio); la recirculación principal R (ver Figura 7.4), se con-
duce a la entrada del reactor anóxico; una recirculación anexa A permite
aumentar el grado de desnitrificación; una segunda recirculación auxiliar L
alimenta el reactor anaerobio con licor desnitrificado (tomado a la salida
de la cuba anóxica).
Si la contaminación carbonada es insuficiente, solamente es necesario
actuar sobre la recirculación A para limitar los nitratos aportados por esta
recirculación, incluso suprimiéndola.
El sistema puede continuar funcionando para grados de nitrificación
entre 25 y 50%, con recirculaciones de fangos del 50 al 100%.
Con objeto de evitar la regulación del caudal de recirculación A, en
función de la presencia o no de nitratos a la salida del reactor anóxico, Ma-
rais propone dividir en dos partes dicho reactor anóxico. La primera parte
se calcula con objeto de eliminar todos los nitratos aportados por la recir-
culación de fangos R, pudiéndose así alimentar el reactor anaerobio sin ni-
tratos. La segunda parte del reactor anóxico se diseña para reducir los ni-
tratos aportados por la recirculación del licor A, hasta el límite de
posibilidades del tiempo de retención o de la disponibilidad de contami-
nación carbonada.

Sistema A/O
Este sistema es muy sencillo y consta de un reactor anaerobio antes de
la cuba de aeración; el conjunto puede funcionar con o sin nitrificación.
Sin embargo, esta sencillez conlleva limitaciones en su utilización. En
efecto, la norma MOP FD-7 (Nutrient Control Ref. L9) indica:
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 157

Figura 7.4. Procesos PHOREDOX y UCT.

«La concentración en DBO5 soluble en el agua a tratar debe ser sufi-


cientemente elevada para asegurar la ausencia de cualquier aceptador
de electrones (oxígeno y eventualmente los nitratos aportados por la
recirculación)».

Problema de los fangos


Se han efectuado decenas de estudios, y otras tantas publicaciones apa-
recen todos los años en todo el mundo sobre el tema de la extra-asimilación
del fósforo.
Existen estudios detallados sobre los procedimientos a adoptar para
conseguir una asimilación máxima del fósforo en los fangos activados,
pero nada o casi nada se encuentra sobre la forma de conservar esta extra-
asimilación en el curso de la línea de tratamiento de los fangos.
Los fangos activados en exceso, mezclados o no con los fangos pri-
158 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 7.5. Proceso UCT modificado y A/O.

marios, nunca deben pasar de aerobiosis a anaerobiosis, debido al peligro


de que se produzca un desprendimiento de fósforo, que retornará a cabeza
de la instalación con los filtrados, centrados o reboses de los espesadores.
¿Qué podemos hacer para evitar esta desasimilación del fósforo?
A nuestro entender, deben tomarse las siguientes precauciones.
a) El espesamiento de los fangos en exceso debe efectuarse necesaria-
mente por el sistema de flotación con aire disuelto, con objeto de mantener
los fangos en condiciones aerobias.
b) El almacenamiento de los fangos frescos o fangos en exceso debe
ser lo más reducido posible. El tiempo de funcionamiento de la deshidra-
tación de los fangos frescos y el espesamiento de los fangos por flotación
deberá coincidir.
c) El acondicionamiento de los fangos frescos con sales metálicas y
cal resuelve el problema, puesto que el fósforo, eventualmente desprendi-
do de los fangos activados, se precipita con la cal o con el hidróxido me-
tálico.
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 159

Figura 7.6. Asimilación de fósforo. Deshidratación de fangos líneas posibles.

d) El acondicionamiento con polímeros no produce ningún efecto de


recuperación del fósforo desasimilado; por precaución, los filtrados o cen-
trados deben recogerse siempre a continuación de un proceso de precipi-
tación con cal a pH 11,0, antes de retornarlos a cabeza de la instalación.
e) La digestión anaerobia debe funcionar forzosamente sin rebose;
todo el fango digerido debe pasar a la deshidratación, con o sin espesa-
160 Tratamiento biológico de las aguas residuales

miento, pero los reboses eventuales deben tratarse con cal, como los filtra-
dos del acondicionamiento con polímeros.
La utilización agrícola por vía líquida de los fangos digeridos es el me-
jor medio de evacuar el fósforo, pero sin post-espesamiento después de la
digestión o con un tratamiento de los reboses como se ha indicado.

PROCEDIMIENTOS QUÍMICOS

Diferentes formas de eliminación


Como consecuencia de lo indicado en el capítulo anterior, los com-
puestos del fósforo en las aguas residuales se presentan en tres formas:
– Como MS sedimentable: eliminado por simple decantación prima-
ria.
– Como MS coloidal: En este caso, para su eliminación se necesita
una floculación, realizada de forma natural con los fangos activados
(desfosfatación simultánea) o bien provocada por la dosificación de
floculantes (pre o post-desfosfatación).
– Como MS soluble: A la solución que contiene fósforo se le añade
una sal de aluminio o de hierro o cal, de forma que se produzca un
compuesto insoluble (fosfatos metálicos o formaciones fosfato/cal-
cio), es decir, produciendo una precipitación del fósforo en forma de
sal.

Utilización de los reactivos precipitantes

A) SALES METÁLICAS

A-I: pH óptimo
El pH óptimo suele ser inferior (5,3 para Fe+3 y 6,3 para Al+3) al que se
encuentra normalmente en las ARU, y es diferente al óptimo para el trata-
miento biológico. Como no resulta práctico efectuar correcciones del pH,
es necesario suministrar una dosis de sal trivalente por encima de la rela-
ción molar teórica l/l y llegar hasta 1,5-2 Fe+3 o Al+3 por mol de P.

A-2: Sedimentabilidad
Las sales metálicas de P insolubles sedimentan con dificultad, por lo
que es necesario flocular con un exceso de coagulante y además añadir un
polímero orgánico como ayudante de floculación; esta operación también
es necesaria para eliminar los compuestos de fósforo presentes en forma
coloidal.
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 161

A-3: Dosificación
Como en otros tipos de tratamiento similares, la dosificación de reac-
tivos puede hacerse de forma más o menos sencilla, en función de la im-
portancia de la instalación y del grado de control deseado:
– En continuo.
– Dosificación programada en función de la hora del día, o incluso de
la clase de día.
– Dosificación proporcional al caudal de agua residual y dosis cons-
tante a lo largo del día.
– Dosificación proporcional al caudal de agua y a varias dosis, según
un programa preestablecido a lo largo de la jornada.
– Dosificación proporcional al caudal y a una dosis, función de la
indicación de un analizador del contenido en fosfatos del agua tra-
tada.

A -4: Principales reactivos utilizados


A priori, no existe ninguna razón técnica para elegir entre las sales de
aluminio o las de hierro. En los dos países más avanzados en el proceso de
desfosfatación química (Suecia y Suiza) se utilizan reactivos distintos: en
Suiza, prácticamente sólo utilizan sales de hierro, y en Suecia principal-
mente sales de aluminio.
El Fe se utiliza normalmente en forma trivalente a partir del cloruro fé-
rrico o del clorosulfato férrico. También comienza a utilizarse el sulfato fe-
rroso, cuyo precio puede ser del orden de la mitad del cloruro férrico. Este
último se consigue con un mejor grado de pureza que para el resto de los
reactivos, desde el punto de vista del contenido en metales pesados. Aun-
que es bivalente, se oxida de forma trivalente en los tanques de aeración,
consumiendo una pequeña cantidad de oxígeno: 1 mol de O2 por 4 moles
de Fe, lo cual supone del orden del 5 % de las necesidades de oxígeno para
el tratamiento biológico con nitrificación.
El sulfato ferroso se utiliza poco, pero la elección final depende de las
condiciones locales de suministro.
El sulfato de alúmina puede obtenerse en forma cristalizada o en solu-
ción; su precio normalmente es más elevado que el de las sales de hierro,
pero también puede ocurrir que unas condiciones locales especiales hagan
más ventajosa su utilización.

A -5: Almacenamiento
Si la diferencia de precio no penaliza demasiado el suministro en forma
líquida, debe utilizarse esta forma, puesto que simplifica extraordinaria-
mente la explotación y mantenimiento; incluso el almacenamiento puede
162 Tratamiento biológico de las aguas residuales

realizarse en las propias cisternas de transporte, evitándose el trasvase del


producto.
Deben tomarse precauciones en la época invernal, protegiendo las cis-
ternas, para evitar la congelación en caso de bajas temperaturas.
También hay que tener en cuenta la corrosión que pueda producir el
cloruro férrico.

A-6: Pureza
Un estudio realizado en Suiza (R-126) demuestra la presencia de me-
tales indeseables (cromo, zinc, cobre, cadmio y plomo) en los reactivos co-
merciales que se utilizan en las instalaciones de tratamiento de aguas resi-
duales. Una actuación de la Administración sobre los suministros
consiguió disminuir notablemente los contenidos en estos elementos in-
deseables.
Por lo tanto, no se deben utilizar reactivos sin un control previo efec-
tivo.

B) CAL
Para conseguir, con la dosificación de cal, una estabilidad suficiente de
los precipitados formados, se necesita trabajar a pH comprendido entre
10,5 y 11,5. En consecuencia, la dosis de cal es independiente de la canti-
dad de fósforo que se desea eliminar y es función de las características pro-
pias del agua (principalmente de su contenido en bicarbonatos).
Este elevado pH de funcionamiento limita la utilización de dicho reac-
tivo, y en la práctica sólo existen algunas instalaciones en USA y ninguna
que conozcamos en Europa.
Sin embargo, debemos mencionar el caso particular del procedimiento
PHOSTRIP, cuyo detalle veremos más adelante. En este proceso, una par-
te del circuito de recirculación de fangos se trata con cal a pH 11,0 y des-
pués se mezcla con el resto del caudal de fangos y con el agua a tratar bio-
lógicamente. El pH obtenido para el conjunto es adecuado para el
desarrollo biológico.
En los capítulos siguientes, solamente hablaremos de los métodos que
utilizan sales metálicas.

Pre y post-desfosfatación
En una planta de tratamiento de aguas residuales, el reactivo precipi-
tante del fósforo puede añadirse en tres puntos del proceso, de forma que
podemos definir tres procedimientos de desfosfatación:
a) Pre-precipitación: Antes de la decantación primaria.
b) Post-precipitación
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 163

b.l. Después del tratamiento biológico, realizando un proceso fí-


sico-químico en el agua tratada (tratamiento terciario).
b.2. Precipitación simultánea realizada en la etapa del tratamiento
biológico; es el procedimiento más interesante y uno de los
más utilizados. Lo veremos con detalle en la página siguiente,
c) Precipitación simultánea y post-precipitación combinadas

A. PRE-PRECIPITACIÓN
Este procedimiento realmente deriva de la necesidad de un tratamiento
fisico-químico, el cual se adopta por razones ajenas a la necesidad de eli-
minar fósforo. En este caso, el consumo de reactivos es como mínimo el
doble del necesario para realizar solamente la desfosfatación. Además, en
este tratamiento es casi siempre necesario recurrir a una dosificación com-
plementaria de un ayudante de coagulación.
La elección de este sistema debe tomarse por razones ajenas al proble-
ma del fósforo (condiciones de vertido, período estacional, para cubrir
puntas de contaminación etc.).

B. POST-PRECIPITACIÓN
Nos limitamos a citar este procedimiento, puesto que no presenta nin-
gún interés al necesitar las mismas dosis de reactivos que un sistema de
precipitación simultánea, y además el complemento de una instalación de
clarificación.
Podría justificarse el procedimiento si fuera necesario mejorar las ca-
racterísticas del agua tratada después de un tratamiento biológico, pero en
este caso es mejor solución recurrir a una filtración sobre material granu-
lar. Los resultados en la eliminación del fósforo no mejoran los de una pre-
cipitación simultánea. En Suiza existe una planta con este sistema (posi-
blemente, la única en todo el país) y lo ha abandonado para utilizar el
método de la precipitación simultánea.

C. PRECIPITACIÓN POSTERIOR Y SIMULTÁNEA COMBINADAS


Se trata de un procedimiento estudiado por Eawag en Suiza y aplicado
principalmente en la planta de Zurich. Su objetivo es obtener concentracio-
nes de fósforo en el agua tratada inferiores a 0,2 mg/1, sin incremento en el
consumo de reactivos y al mismo tiempo con una considerable mejora en
la calidad del agua tratada.
El procedimiento consiste en lo siguiente:
– En el proceso biológico se efectúa una precipitación simultánea con
objeto de conseguir en el agua tratada un contenido en fósforo in-
ferior a 1 mg/1.
164 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– El agua tratada pasa a continuación por un filtro, previamente mez-


clada con una pequeña dosis de reactivo.
Los resultados de un seguimiento de 37 días en la estación de Hoch-
dorf, que está realizando este procedimiento desde el año 1980, se
indican en la Tabla 7.4.

Tabla 7.4

Precipitación simultánea

A. INTERÉS DE ESTE PROCEDIMINENTO


Inversión: Muy baja. Sólo se precisa una instalación de almacenamien-
to de reactivos (muy a menudo realizada en las propias cisternas de trans-
porte) y un equipo de dosificación. Si se parte de productos sólidos es ne-
cesario añadir la correspondiente preparación de solución previa a la
dosificación.
Consumo de reactivos: Es el mismo que en el caso de una post-preci-
pitación.
Inconvenientes: Más adelante veremos que se presentan pocas inciden-
cias negativas desde el punto de vista de la actividad de los fangos activa-
dos, sedimentabilidad de los fangos y digestión de los mismos.

B. REALIZACIÓN PRÁCTICA

Dosificación
La dosificación del coagulante depende de la naturaleza del agua resi-
dual y de la concentración en fósforo deseada en el agua tratada.
Para conseguir una concentración de 1 mg/1 de P total pueden adoptar-
se los siguientes valores guía:
• Aguas residuales domésticas ............................. Al/P = 1,5/1,0
• Aguas urbanas, con mezcla importante de aguas
industriales........................................................... Al/P = 2,0/1,0
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 165

El Manual Nutrient Control (Ref. L9; pág. 145) indica:

Relación molar Fe Al
• Sobre P total................................................... 1,5 1,6
• Sobre P disuelto ............................................ 2,3 2,1
El Manual MOP (Manual of Practice, Ref. L3; pág. 181) da para el
caso de aluminio las relaciones molares siguientes:
Rendimiento de eliminación % 75 85 95
Al/P 1,38 1,72 2,3

La Figura 7.7 ilustra los datos anteriores, con la inclusión de un estudio


de Eawag (Suiza).
Debemos tener en cuenta que el fango activado y su recirculación de-
sempeñan un excelente papel de «tampón»: Una sobredosis de reactivos
producirá una cierta cantidad de hidróxido no utilizado en la precipitación,
pero este exceso retornará con los fangos activos a cabeza de la instalación
hasta que se consuma el exceso.

Punto de inyección
El reactivo debe inyectarse en el punto en el que se consiga la mejor
mezcla posible. En los casos en los que la precipitación química sea un
complemento de la desfosfatación biológica, debe inyectarse en el último
cuarto del depósito de aeración, y mejor en el floculador previo a la decan-
tación secundaria, excepto en el caso de utilizar hierro bivalente por la ne-
cesidad de éste de una previa oxidación a Fe+3.
El sistema de tuberías de distribución debe ser fácilmente accesible y
desplazable, de forma que se pueda cambiar el punto de inyección si es ne-
cesario.

C. INCIDENCIA SOBRE LA CALIDAD DEL AGUA TRATADA


– El contenido en Fe del agua tratada aumenta notablemente, pero sin
sobrepasar los límites impuestos para los vertidos. La concentración
de Fe varía entre 0,08 y 0,56 mg/1 con medias del orden de 0,2 mg/1
(Ref. 126, pág. 18).
– Se comprueba una ligera coloración del efluente en función del
reactivo: blanco-grisáceo para el sulfato de alúmina y amarillento
con el cloruro férrico.
– Podemos citar una pequeña ventaja a su favor. En algunas instala-
ciones aparecen en el agua tratada pequeños flóculos muy ligeros,
llamados por algunos «cabezas de alfiler» (Pinpoints); su único in-
166 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 7.7. Desfosfatación simultánea. Dosis de reactivos.

conveniente es que perturban la calidad visual del agua tratada,


puesto que al ser muy ligeros no afectan apenas al contenido en MS.
Con la precipitación química se reducen o desaparecen los Pin-
points.
– Estudios comparativos, con y sin precipitación, muestran que se
produce una mejora en la reducción del TOC, del orden del 15 al
20% y del 20-30% de nitrógeno orgánico (Ref. 126, pág. 18).
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 167

D. INFLUENCIA SOBRE LA CALIDAD DE LOS FANGOS


EN EXCESO
Debido a la presencia de Fe y fósforo suplementario en los fangos ac-
tivados, disminuye la fracción orgánica, y, en consecuencia, la fracción ac-
tiva.
En la Tabla 7.5 se indican los valores medios para un fango activo con
y sin precipitación.

Tabla 7.5

Como consecuencia, resulta una disminución del 23% de la fracción


volátil, lo que nos hace suponer que lo mismo ocurrirá con la fracción ac-
tiva. Pero, afortunadamente, esta disminución de la fracción activa viene
acompañada de un aumento de la sedimentabilidad del fango, que permite
aumentar la concentración de MS en la cuba de aeración, consiguiéndose
mantener la misma masa de organismos activos que en el caso de no existir
precipitación.

– También se observa una influencia sobre el grado de crecimiento de


los organismos nitrificantes: positivo para el Fe trivalente y negativo
para el Fe bivalente.

La causa de esta disminución para el hierro bivalente no se ha podido


explicar, puesto que, en definitiva, el Fe+2 pasa a Fe+3 en la cuba de aera-
ción.

E. INFLUENCIA SOBRE LA MASA DE FANGOS EN EXCESO


El precipitado producido en la desfosfatación con sales de hierro es un
fosfato de hierro hidratado: FePO4 8 (H2O). Es decir, que 1 g de P preci-
pitado produce 9,5 g de MS.
En el agua bruta, la fracción ORTO podemos estimarla en el 66%, pero
como en el tratamiento una parte de la fracción orgánica se transforma a su
vez en ORTO, la fracción de esta última se eleva hasta el 75 % aproxima-
168 Tratamiento biológico de las aguas residuales

damente, con una banda de variación bastante ancha, que oscila entre el 50
y el 90%.
A la formación de fosfatos de hierro calculada debemos añadirle la
fracción del fósforo orgánico restante, así como los compuestos férricos
formados, debidos a que la dosificación se efectúa por encima de la rela-
ción molar teórica de 1/1, por ejemplo 1,6 sobre el fósforo total.
Calculamos a continuación la MS formada a partir de 1 g de fósforo.

Es decir, redondeando, se producen «11 g de MS por g de P elimina-


do».
A continuación vamos a comprobar cómo afecta a la producción total
de fangos la eliminación del P por vía química.
Para mayor claridad seguimos considerando el «agua tipo» estudiada
hasta ahora:
– DBO5 decantada: 200 mg/1
– P agua decantada: 12,1 mg/1
– P agua tratada: 1,0 mg/1
Estudiamos la producción de fangos en dos supuestos de edad del fan-
go, 3 y 15 días. (Tabla 7.6.)
Los valores obtenidos del 47 % y 64 % coinciden con los que se men-
cionan habitualmente en las publicaciones técnicas. Normalmente se con-
sidera el valor del 50% (Ref. 129).
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 169

Tabla 7.6

F. INCIDENCIA SOBRE EL ESPESAMIENTO Y


DESHIDRATACIÓN DE LOS FANGOS
Las experiencias sobre este aspecto no proporcionan resultados claros.
El MOP8 (Waste Water Treatment Plant Manual of Practice), indica
que no hay influencia con la utilización del Al, y un aumento de la carga de
MS del 50% con Fe. Por el contrario, en Suiza algunos operadores han en-
contrado dificultades en el espesamiento, que se han solucionado mediante
adición de cal.
En el caso de la deshidratación ocurre lo mismo, pero frecuentemente
es necesaria la utilización de una sobredosis de floculante, así como una
disminución del rendimiento del sistema de secado.

G. INCIDENCIA SOBRE LA ESTABILIZACIÓN


Con digestión anaerobia, varios estudios comparativos muestran que
con la misma carga de MS no hay inhibición de la digestión. Pero debe te-
nerse en cuenta que la masa de fangos a tratar es mayor y se necesitaría ma-
yor volumen de digestión para mantener la misma carga de MS en el di-
gestor.
En pre-precipitación, con dosis de reactivos del orden del doble del sis-
tema simultáneo, se produce una reducción neta de eficacia de la digestión,
quedando limitada la eliminación de la MV al 40%.
En el caso de la estabilización aerobia se comprueba que la reducción
170 Tratamiento biológico de las aguas residuales

de MV no sobrepasa el 12%, y se deduce que la cuba de estabilización se


transforma en un simple depósito de almacenamiento de fangos (Ref. 129).

PROCEDIMIENTOS MIXTOS

El método PHOSTRIP es, según nuestra información, el único proceso


mixto (químico y biológico) que ha tenido algún desarrollo práctico.
Como puede verse en la Figura 7.8, una parte del circuito de recircu-
lación de fangos se deriva hacia un espesador anaerobio, en el cual las ma-
terias en suspensión son retenidas durante un período de tiempo del orden
de 10-12 h. En estas condiciones de anaerobiosis, se produce (como hemos
visto en los tratamientos biológicos) un desprendimiento del fósforo de la
masa activa, obteniéndose de esta manera:
a) Un sobrenadante: rico en fósforo disuelto, que se conduce a un
reactor de floculación-precipitación con dosificación de cal. A continua-
ción se pasa el líquido al decantador primario en donde se recoge el pre-
cipitado de fósforo. El pH de trabajo es del orden de 11.
b) Una extracción de fangos: pobre en fósforo, pero que contiene fan-
gos activos, que después de estar en anaerobiosis se ponen en fase aerobia
en la cuba de aeración. Este cambio de condiciones también produce una
extra-asimilación de fósforo por la masa activa.
El caudal del sobrenadante del espesador anaerobio sólo representa el
10-20% del caudal medio del agua bruta.
La alcalinidad que se aporta con el tratamiento con cal a pH 11, con un
efecto de descarbonatación, se soporta fácilmente por el tratamiento bio-
lógico, e incluso puede producir un efecto favorable si se está realizando
simultáneamente un proceso de nitrificación.
Eliminación de fósforo en las aguas residuales 171

Figura 7.8. Proceso PHOSTRIP.


8
Aeración prolongada

DEFINICIÓN DEL PROCESO

Cuando la edad del fango SRT es alta, la fracción activa de los fangos
disminuye lo suficiente como para producir una cierta estabilización.
El nombre de Aeración prolongada procede del tiempo de retención
hidráulico relativamente largo, generalmente entre 16 y 24 horas.
Habitualmente, este proceso se utiliza en plantas de un tamaño máximo
de 20.000 habitantes y, por simplificación, funciona sin decantación pri-
maria.

VENTAJAS E INCONVENIENTES

Ventajas
– Extremada sencillez de funcionamiento: el tratamiento del agua y la
estabilización de los fangos se hacen en la misma cuba de aeración.
– El largo tiempo de retención hidráulico y la baja actividad bacteria
na proporcionan una buena resistencia a los efectos de choques de
contaminación, variaciones de pH y efectos de inhibidores o de tó-
xicos.
– Cuando el suministro de oxígeno es suficiente, se produce nitrifi-
cación.
– Proporciona un buen almacenamiento de los fangos, por lo que una
174 Tratamiento biológico de las aguas residuales

purga semanal generalmente resulta suficiente para la extracción de


los fangos en exceso.

Inconvenientes
– La presencia de pequeños flóculos en el agua tratada (Pinpoint floc)
impide garantizar, desde el punto de vista de las materias en suspen-
sión, una calidad en continuo inferior a 20 mg-1 * de MS.
– El volumen de las cubas de aeración es del orden de 6 veces el de
una media carga:
• La carga volumétrica es del orden de 4 veces inferior.
• Como no hay decantación primaria, la contaminación orgánica a
tratar es 1,5 veces mayor.
– La potencia instalada de aeración es mayor que en media carga, por
las siguientes razones:
a) La falta de decantación primaria obliga a una potencia específica
del orden de 40 W ⋅ m 3 en lugar de 30 con decantación primaria,
y como el volumen de cubas es mayor, en el cálculo de la poten-
cia instalada, las condiciones de agitación (40 W ⋅ m-3) predo-
minan sobre las condiciones de oxigenación.
b) Con relación a una media carga con estabilización separada, el
consumo de energía es teóricamente idéntico, si no se tiene en
cuenta la nitrificación. Prácticamente es mayor por dos razones:
– Generalmente es difícil evitar la nitrificación disminuyendo sola
mente la concentración del oxígeno, y una nitrificación parcial au-
menta el consumo de energía.
– Es difícil conseguir una correcta optimización del consumo de ener-
gía de la aeración con una potencia sobredimensionada, por razones
de agitación.

VOLUMEN DE LAS CUBAS DE AERACIÓN

Las normas de diseño varían de un país a otro. Las cargas volumétricas


generalmente admitidas son:
Aeración prolongada 175

En España, con buenas condiciones climáticas (Sur, baja altitud) po-


demos adoptar la carga de:
0,35 kg DBO 5 ⋅ m -3 ⋅ d -1
En otras condiciones (Norte, montaña) es mejor disminuir la carga y
tomar:
0,30 kg DBO5 ⋅ m-3 ⋅ d-1
Esta carga volumétrica supone la concentración en MS más alta posi-
ble. En Alemania, la concentración admisible es de 5 g/1 y es bastante fácil
de conseguir. Una alta SRT favorece la disminución del índice de fangos,
el cual, asociado a un licor procedente de un tratamiento directo sin decan-
tación primaria, que da más peso a los flóculos, permite mantener el índice
de fangos IVF entre 50 y 100 ml ⋅ g-1.
Con una carga volumétrica de 0,35 kg DBO5 ⋅ m-3 ⋅ d-1 y una concen-
tración en materias en suspensión en aeración (MSA) de 5 g ⋅ l-1, se obtiene
una carga másica de:
0,07 kg DBO5 ⋅ kg-1 MSA ⋅ d-1
A esta carga másica corresponde una edad del fango SRT de 16 días.

OXIGENACIÓN

La edad del fango SRT de 16 días pemite una nitrificación controlada


con temperaturas superiores a 12°. Es decir que, con toda lógica, en todos
los casos, en el cálculo de las necesidades de oxígeno deberíamos tener en
cuenta las debidas a la nitrificación. Pero muchas veces, para ahorrar ener-
gía, no se tienen en cuenta estas últimas necesidades, contando con una
baja concentración de oxígeno, cerca de cero, para limitar la nitrificación.
En las normas del ATV de Alemania (Ref. 10), las bases de cálculo son:
– Concentración en las cubas en oxígeno: 0,5 mg ⋅ 1-1.
– Nitrificación: 70% de N-NTK.
– Desnitrificación: 90% del N-NO3 producido.
Se supone que una baja concentración de oxígeno y un funcionamiento
discontinuo de las turbinas de aeración permiten obtener este alto grado de
desnitrificación. Utilizaremos esta teoría en nuestros cálculos.
176 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Necesidades medias
De la Tabla 5.5 se obtiene:

– SRT: 16 días
– Necesidad de síntesis: 0,62 kg O2/kg DBO5
– Necesidad de endogénesis: 0,58 kg O2/kg DBO5
– Estimación de N-NTK del agua
bruta: 0,2 kg N-NTK/kg DBO5
– N-NO3 producido: 0,140 kg N-NO3/kg DBO5
– N-NO3 reducido: 0,126 kg N-NO3/kg DBO5
– Necesidades para nitrificación: 0,644 kg O2/kg DBO5
– Recuperación: 0,352 kg O2/kg DBO5 0,29
– Necesidades netas: kg O2/kg DBO5
– Necesidades totales
0,62 + 0,58 + 0,29: 1,49 kg O2/kg DBO2

Necesidades en punta
Admitimos una punta de contaminación del 300%, la cual se traduce
sobre la síntesis y la nitrificación en una punta de oxigenación calculada
con la ecuación 36:
0,45 × 300 + 55 = 190 ÷ 200%
– Necesidad de endogénesis: 0,58 kg O2/kg DBO5
– Necesidad de síntesis: l,24 kg O 2/kg DBO 5
– Necesidad de nitrificación: 0,58 kg O2/kg DBO5
– Necesidad total: 2,40 kg O2/kg DBO5
Podemos adoptar este valor de 2,40 kg O2/kg DBO5, muy próximo al
2,36 de la norma ATV.

FANGOS EN EXCESO

La producción de fangos, con una edad del fango de 16 días y sin de-
cantación primaria, puede estimarse en:
0,91 kg MS/kg DBO5 (Tabla 4.1)
Con una concentración del agua bruta de 300 mg-1 de DBO5 y una
concentración de materias en suspensión en el agua tratada de 30 mg -1 1,
la fuga de MS es de:
0,10 kg MS/kg DBO5
Aeración prolongada 177

Los fangos en exceso pueden estimarse en:


0,80 kg MS/kg DBO5
El cálculo del volumen de las cubas de aeración se basa en una concen-
tración de 5 g/1. Como la purga de fangos no es continua, la concentración
de 5 g/1 es un valor medio; en realidad, la concentración puede variar bas-
tante debido a la alta edad del fango y al tiempo de retención hidráulico, de
aproximadamente 24 horas.
Podemos admitir que la concentración de las materias en suspensión
MSA puede variar de 4 a 6 g/1, es decir, con una capacidad de almacena-
miento de 2 g/1, con una carga volumétrica de 0,35 kg DBO5/m3/d y una
producción de fangos en exceso de 0,8 kg MS/kg DBO5, el tiempo entre
dos purgas es de:
2,0/0,35 × 0,8 = 7,1 días.
Es decir, una purga semanal es suficiente, lo cual facilita mucho el
mantenimiento. No es necesario un almacenamiento de fangos; el mejor
almacenamiento es la propia cuba de aeración mantenida en buenas con-
diciones aerobias.
La gran inercia del proceso permite parar el sistema de aeración duran-
te 1 ó 2 horas para producir un espesamiento de los fangos, hasta 10 a 15
g/1, y limitar el volumen de líquido a evacuar.
III
TERCERA PARTE
DISEÑO DE LAS
INSTALACIONES CON
FANGOS ACTIVADOS Y
LECHOS BACTERIANOS
9
Cubas de aeración

FLUJOS DEL LICOR MIXTO

Flujos teóricos (Fig. 9.1)


Según la disposición adoptada para las cubas y el punto, o puntos, de
introducción del agua y la recirculación de fangos, se definen dos tipos teó-
ricos de flujos hidráulicos: mezcla integral y flujo pistón.
– Mezcla integral: En este tipo de flujo, el sistema de aeración se dis-
pone de forma que, tanto los fangos en recirculación como el agua a
tratar, se mezclen rápida e íntimamente con el licor del reactor.
– Flujo pistón: En este caso, el depósito de aeración se divide en va-
rios canales o celdas conectados en serie. La masa de fango en re-
circulación y el agua a tratar se conducen a cabeza del primer canal.
En un flujo pistón perfecto, el licor contenido en una sección tras-
versal sigue su camino sin mezclarse con el del resto de la cuba.

Realización práctica
Para que se pueda considerar un flujo pistón de características próxi-
mas al flujo teórico, es necesario, en caso de utilizar canales, que la longi-
tud total del recorrido sea por lo menos 30 veces la anchura. Si se disponen
células o celdas independientes, conectadas en serie, como mínimo debe-
mos prever 16.
Un flujo pistón se caracteriza por la expresión «FML»: Factor de Mez-
182 Tratamiento biológico de las aguas residuales

cía Longitudinal. Este factor se determina midiendo el tiempo de disper-


sión de un elemento «traza» o trazadores.
Se adopta por definición:
– Flujo pistón perfecto: FML = 0
– Mezcla integral ideal: FML = infinito
En un depósito de aeración, constituido por un número variable de cé-
lulas independientes en serie, comunicadas a través de orificios de fondo,
medidas experimentales (Ref. 21) dieron los resultados siguientes:
– 1 célula............................................... FML = infinito
– 4 células ............................................ FML = 1,06
– 8 células ............................................ FML = 0,17
– 16 células ........................................... FML = 0,033
Aeración con aire. La aeración con aire se adapta perfectamente a la
utilización de canales estrechos y largos, por lo que se obtienen valores de
FML bajos. Por el contrario, es muy difícil conseguir una correcta mezcla
integral, en depósitos clásicos, sin la ayuda de dispositivos auxiliares de re-
circulación de licor. En los aparatos combinados se consiguen mejor las
condiciones de mezcla integral, gracias a la repartición longitudinal del
agua y de la recirculación de fangos.

Aeradores superficiales
• Si se dispone de un solo aparato, se puede considerar que se obtienen
las condiciones de un flujo de mezcla integral casi perfecto.
• Con 16 aparatos separados por tabiques transversales, ó 32 sin éstos,
estamos próximos a las características de un flujo pistón ideal.
• Entre los dos casos, obtendremos un flujo mixto con tendencia más
o menos marcada hacia uno u otro tipo de flujo teórico.

Distribución escalonada (Fig. 9.1)


Si distribuimos el agua a tratar de forma escalonada, produciremos una
modificación del flujo pistón con factores FML intermedios. En este caso,
en lugar de que todo el caudal de agua entre en cabeza junto con los fangos,
se distribuye a lo largo del recorrido del licor mixto. Normalmente se li-
mitan las entradas de agua hasta los primeros 2/3 del recorrido, de forma
que la última fracción del agua a distribuir disponga de un tiempo de reten-
ción mínimo, del orden de la tercera parte del medio.
A continuación vamos a comparar la distribución escalonada y el flujo
pistón, desde el punto de vista de la masa de fangos existente en los de-
pósitos, para una misma concentración de salida:
Cubas de aeración 183

Sa = concentración del licor a la salida de la cuba.


Sr = concentración del fango recirculado.
R = grado de recirculación

– En flujo pistón tendremos:

– Con alimentación escalonada, en los dos primeros tercios del reco-


rrido:
• Concentración en cabeza: Sr

• Concentración al final de los 2/3 primeros:

• Concentración a la salida:

• Concentración media:

• Relación de las concentraciones medias escalonada/flujo pistón:

• Con una recirculación del 100%, la alimentación escalo-


nada proporciona una concentración media un 33 % supe-
rior a la del flujo pistón; con R = 50% el aumento sería del
66%.
Si comparamos el flujo pistón y la distribución escalonada, des-
de el aspecto de la oxigenación, con la distribución escalonada se
consigue el reparto de las necesidades de oxígeno a lo largo del re-
corrido del licor, de manera más sencilla que con el flujo pistón.

Otras disposiciones

A. CANAL DE OXIDACIÓN (Fig. 9.2)


El canal de oxidación consiste en un depósito alargado, provisto de una
pared mediana, que funciona en circuito cerrado. Algunas veces, la cuba
adopta la forma de corona alrededor del decantador secundario.
Los rotores tipo «cepillos» o rotores MAMOUTH realizan simultánea-
184 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 9.1. Flujos del licor en los depósitos de aeración.

mente la oxigenación y la circulación del licor. A veces se añaden dispo-


sitivos mecánicos para ayudar a la recirculación.
Normalmente, el canal de oxidación se utiliza en aeración prolongada
y en pequeñas instalaciones.
Cubas de aeración 185

Figura 9.2. Diversas disposiciones de tanques de aeración.


186 Tratamiento biológico de las aguas residuales

B. CARRUSEL (Fig. 9.2)


El carrusel consiste en una modificación del canal de oxidación para
medias y grandes instalaciones. Como se necesitan cubas más profundas
que en los canales, se utilizan aeradores de superficie para producir la oxi-
genación y circulación (además de utilizarse actualmente bombas acelera-
doras sumergibles tipo hélice).
Durante su circulación, el licor llega a alcanzar una concentración nula
o muy baja de oxígeno, produciéndose una desnitrificación parcial.
El carrusel se emplea, principalmente, con media y baja carga másica
en medianas y grandes instalaciones. Puede utilizarse cualquier aerador de
superficie e incluso aire, ayudado por aceleradores de flujo.

C. APARATOS COMBINADOS
En estos sistemas, la zona de aeración se sitúa entre dos decantadores
secundarios, estáticos o de rasquetas. El agua a tratar se distribuye mediante
una tubería más o menos sumergida, uniformemente a lo largo del de-
pósito. El fango activado, sedimentado en el fondo de la zona de decanta-
ción, se envía a la de aeración por medio de un conjunto de tubos
emulsores o Air-lift, espaciados entre 1,5 y 2,0 m. En general, las pendien-
tes de las paredes de la zona de decantación son suficientes (55 a 60°) para
que los fangos se deslicen al fondo; en algunas realizaciones se construyen
los decantadores secundarios con poca pendiente, por lo que debe instalar-
se un sistema de rasquetas.
La oxigenación se efectúa por medio de aire comprimido, difundido
por domos o discos porosos. Normalmente, la misma instalación de aire se
utiliza para el funcionamiento de los tubos emulsores que producen la re-
circulación de los fangos sedimentados.
El depósito o aparato combinado debe alimentarse siempre con agua
decantada. Se utiliza en medias y grandes instalaciones. Sin embargo, la
obra civil necesaria es complicada y aumenta considerablemente el costo
de construcción, por lo que prácticamente se ha abandonado el sistema.
Además, como su funcionamiento es en mezcla integral, no es posible rea-
lizar el proceso de desnitrificación.

D. SISTEMA CONTACTO-ESTABILIZACIÓN (Fig. 9.3)


Este proceso se basa en que la bioadsorción de la contaminación di-
suelta, floculación de los coloides y aglomeración de las materias en sus-
pensión, son reacciones muy rápidas, que sólo necesitan de 15 a 30 minu-
tos. Como se observa en el esquema, después de la decantación secundaria
los fangos recirculados pasan por una etapa de estabilización, en la cual se
Cubas de aeración 187

Figura 9.3. Disposiciones especiales de los depósitos de aeración.

produce la asimilación de las materias orgánicas adsorbidas en la fase de


contacto (agua bruta y fangos).
Resulta teóricamente, debido a que en la cuba de estabilización no se
diluyen los fangos, que, para un mismo volumen de cubas que en una ins-
talación clásica, la masa total de fangos es superior:
– Instalación clásica:

• Concentración media:
188 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– Contacto estabilización:
(volumen contacto = volumen estabilización)

• Concentración media:

– Relacióndeconcentracios:

– Con R = 100%, el contacto-estabilización funciona con un 50%


más de fangos que en una instalación clásica, con concentraciones
de fangos iguales, al final de la cuba de aeración.
El proceso contacto-estabilización es interesante cuando es elevada la
biosorción, es decir, cuando la contaminación orgánica se presenta, en su
mayor parte, en forma coloidal o di suelta rápidamente degradable, como
suele ocurrir con las aguas residuales urbanas.
Sin embargo, en la práctica no se consiguen las ventajas teóricas del
sistema. El rendimiento óptimo es del orden del 70 al 85 %, es decir, el
mismo de una biosorción, pero con cargas másicas relativamente mayores.

Ventajas e inconvenientes de cada tipo de flujo


A continuación compararemos los flujos tipo mezcla integral y pistón.
Para los demás sistemas, no clasificados exactamente en la definición de
alguno de estos flujos (distribución escalonada, carrusel, canal de oxida-
ción, etc.), podremos considerarlos más o menos próximos a cada uno de
ellos y tendrán sus ventajas e inconvenientes, también más o menos acen-
tuados, de acuerdo con su similitud con los flujos teóricos principales.
Excepto en el caso de depósitos de aeración, constituidos por células
independientes que funcionan en serie, no puede preverse el FML, factor
de mezcla longitudinal, antes de la construcción de la planta, puesto que se
trata de un dato experimental, pero, de todas formas, podremos realizar una
estimación bastante aproximada a la realidad.

A. SEDIMENTABILIDAD DE LOS FANGOS


En los últimos años, las numerosas investigaciones sobre microbiolo-
gía aplicada han permitido conocer algo mejor el fenómeno del bulking y
el crecimiento de las bacterias filamentosas. Una concentración anormal
de estas últimas es la responsable, en el 80% de los casos, del mal funcio-
namiento de un tratamiento con fangos activados.
Del conjunto de condiciones, que favorecen un desarrollo exagerado
de las bacterias filamentosas, destacamos las tres que consideramos más
importantes:
Cubas de aeración 189

a) Baja concentración del sustrato en contaminación orgánica, como


ocurre en una cuba de mezcla integral.
b) Las bacterias filamentosas tienen una velocidad de adsorción y una
capacidad de almacenamiento inferiores al resto de las bacterias heterótro-
fas. Es decir, que en cabeza de un flujo pistón o en un reactor-selector, una
alta carga de sustrato dificultará el crecimiento de bacterias filamentosas.
c) Falta de separación de las dos fases de adsorción y posterior asi-
milación, como ocurre en un flujo de mezcla integral. Por el contrario, en
un flujo pistón las dos fases pueden separarse fácilmente: adsorción y a
continuación asimilación (o absorción).
Numerosos estudios que se iniciaron en 1974, principalmente en Ho-
landa (Rensink Ref. 2), Gran Bretaña (WRC Ref. 22), USA (Jenkins,
Ref. 23, 24 y 27) y Francia (Cemagref Ref. 26), demostraron experimen-
talmente la influencia del tipo de flujo sobre la sedimentabilidad de los fan-
gos. Sin embargo, las explicaciones de esta relación son confusas e incluso
contradictorias, a pesar de que los resultados son muy claros.
El estudio de Chudoba (Ref. 21) demostró que el índice de sedimen-
tación de los fangos empeora cuando el factor de mezcla longitudinal
(Fig. 9.4) es superior a 0,20. Este valor puede obtenerse aproximadamente
con los diseños de cubas de aeración que se indican:

Figura 9.4. Influencia del factor de mezcla longitudinal «FML» sobre el índice de fangos I.M.
190 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– 8 celdas independientes comunicadas con orificios de fondo.


– 4 canales independientes con una longitud total de recorrido del li-
cor 16 veces superior a la anchura del canal.
En conclusión, desde el punto de vista de la sedimentabilidad, el flujo
pistón es netamente superior al de mezcla integral.

B. OXIGENACIÓN
Las necesidades totales de oxigenación, para condiciones de funcio-
namiento similares, son por supuesto independientes del tipo de flujo. En
un depósito con mezcla integral, las necesidades de oxígeno son las mis-
mas en cualquier punto; en un tanque con flujo pistón, las necesidades en
cabeza son del orden del doble que al final del recorrido.
Desde el punto de vista de la instalación y su control, la mezcla integral
conduce a soluciones más sencillas que el flujo pistón.

C. SENSIBILIDAD A LAS VARIACIONES DE LA CALIDAD


DEL AGUA
La sensibilidad de la biomasa de los fangos activados frente a las va-
riaciones de la calidad del agua a tratar (pH, temperatura, contaminación,
inhibidores, tóxicos) es mayor en un sistema de flujo pistón que en el caso
de mezcla integral.
En una mezcla integral, el agua a tratar que entra en la cuba se diluye
inmediatamente en todo el volumen del licor mixto. De esta forma se ate-
núan considerablemente los inconvenientes producidos por las variaciones
de la calidad del agua.
Como el flujo pistón tiene poco efecto de dispersión, se mezcla una
parte relativamente grande de agua a tratar con una pequeña de licor mixto,
con lo cual la capacidad de amortiguación frente a las variaciones de cali-
dad de agua es inferior al otro sistema.
Desde el punto de vista de la sensibilidad de la biomasa a las variacio-
nes de la calidad del agua (de corta duración), el flujo mezcla integral pro-
porciona más resistencia que el flujo pistón.

D. RENDIMIENTO DE ELIMINACIÓN DE LA CONTAMINACIÓN


ORGÁNICA
El crecimiento de las bacterias sigue la ley de Monod.
siendo:
velocidad de crecimiento máximo de los micro-
organismos, es decir, para una concentración de
sustrato no limitante.
Cubas de aeración 191

– µ = velocidad de crecimiento correspondiente a una concen-


tración de sustrato Se.
– ks = constante de Monod, en concentración de sustrato, para la
cual µ = µ/2. Esta constante sólo puede determinarse
con exactitud con un determinado tipo de bacterias y para
unas ciertas condiciones ambientales. En los fangos acti-
vados puede utilizarse un valor medio de 100 mg/1
de DBO5 (Ref. L11) para el conjunto de las bacterias au-
tótrofas del sistema. Sin embargo, este valor debe mane-
jarse con precaución y considerarlo solamente como un
valor relativo para hacer comparaciones.
Estudiamos dos depósitos que proporcionan un agua tratada de la mis-
ma calidad (DBO5 soluble: 10 mg/1), tratando un agua residual con 60 mg/1
de DBO5 soluble y un grado de recirculación del 100%.

Caso del flujo pistón


– En cabeza del depósito, teniendo en cuenta la recirculación, la con-
centración de sustrato expresada en DBO5 es:

y por lo tanto:

– Al final del depósito, la concentración de sustrato es la del agua tra-


tada, es decir, 10 mg/1; y:

Caso del flujo mezcla integral


– En este caso, las condiciones de crecimiento son idénticas a las del
final del recorrido del flujo pistón.
Por tanto, el crecimiento bacteriano es, por término medio, más rápido
con el flujo pistón que en mezcla integral, y, como consecuencia del cálcu-
lo teórico, el volumen del depósito de aeración en flujo pistón podría dis-
minuirse con relación al de una mezcla integral.
Pero, en las condiciones reales de funcionamiento, no se confirma esta
neta diferencia entre los tipos de flujo. Las razones pueden ser (Ref. L11):
192 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– Los flujos nunca son perfectos y el factor de mezcla longitudinal


nunca es cero (flujo pistón) o infinito (mezcla integral).
– La recirculación de fangos produce perturbaciones en los flujos.
– La gran variedad de la población bacteriana.
– El sustrato es de composición muy variable.
– Una edad del fango relativamente alta (3 a 5 días) proporciona al sis-
tema una inercia que hace más difícil la percepción de las diferen-
cias entre los dos flujos.
Varios estudios experimentales (Ref. 31) no han renunciado a la de-
mostración de las diferencias entre los flujos, pero cuando se logra encon-
trar algunas pequeñas diferencias, quedan siempre a favor del flujo pistón,
en los casos de cargas constantes o poco variables.
Al contrario, estudios experimentales referentes a la influencia sobre el
funcionamiento, frente a fuertes puntas de contaminación, demostraron
(Ref. 26) que el rendimiento de eliminación de DBO5 en un flujo de mez-
cla integral es aproximadamente un 10 % superior al del flujo pistón.
En conclusión, se puede decir que, desde el estricto aspecto de la eli-
minación de la contaminación orgánica:
– En aguas urbanas, en las que normalmente no existen grandes va-
riaciones de carga, ninguno de los dos sistemas presenta ventajas
determinantes.
– Con aguas industriales, que pueden recibir fuertes choques de con-
taminación, el flujo mezcla integral presenta algunas ventajas con
respecto al flujo pistón.

E. NITRIFICACIÓN

Sabemos que, por diversas razones, una desnitrificación es práctica-


mente indispensable cuando hay nitrificación. Por lo tanto, es necesario
que todo el volumen de agua a tratar y los fangos recirculados se introduz-
can en un reactor anóxico, a continuación del cual podremos utilizar uno u
otro flujo. Esta disposición elimina la posibilidad de una distribución es-
calonada.
Tampoco puede recomendarse el sistema de contacto-estabilización,
debido al poco tiempo de retención en la zona de contacto, que suele ser in-
suficiente para lograr la amonificación. Como en el caso de la eliminación
de la contaminación orgánica, los cálculos teóricos muestran una ventaja
neta del flujo pistón (Manual of Practice on Nutrients Control, Ref. L9,
pág. 41), pero, en la práctica, ningún estudio experimental (que nosotros
sepamos) ha podido demostrar las ventajas del flujo pistón.
Cubas de aeración 193

F. FÓSFORO
En el año 1972, varios estudios experimentales demostraron la existen-
cia de una relación entre la concentración de fósforo orgánico en las ma-
terias en suspensión de los fangos activados y el índice de Mohlman (Ref.
39). Los fangos con bajo IM tienen la facultad de absorber mejor el fósforo
que los de IM elevado, (Fig. 9.5). Esta propiedad es importante, pues nos
permite, sin consumir reactivos, mejorar la eliminación de fósforo y, por
tanto:
– Disminuir la concentración de fósforo en el agua tratada, limitando
las causas de la eutrofización de los cursos receptores.
– Aumentar la concentración en fósforo de los fangos en exceso, lo
que, en caso de reutilización agrícola, aumenta su valor.
Como los IM bajos se consiguen con FML también bajos, las condicio-
nes del flujo pistón tienen el interés primordial de mejorar tanto la sedi-
mentabilidad como la asimilación del fósforo en los fangos.

G. FLOCULACIÓN
Posteriormente veremos, en el estudio de la decantación secundaria,
que la potencia específica aplicada al licor mixto en las cubas de aeración,
antes del decantador, tiene una gran influencia sobre la calidad de la flo-
culación de los fangos y, por consiguiente, en la calidad del agua tratada.

Figura 9.5. Influencia del índice de fangos IM. sobre la concentración de fósforo en los fangos
activados.
194 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Normalmente, la potencia utilizada en aeración es mucho mayor que la


requerida para el desarrollo de una buena floculación. Este exceso de po-
tencia produce una cierta rotura del floculo, perjudicando la floculación.
Para un sistema dado, la potencia total es fija, así como el volumen de
aeración. En un depósito con mezcla integral, las necesidades de oxígeno
son constantes en todos los puntos y, por lo tanto, la potencia específica de
aeración es idéntica a lo largo del depósito. Por el contrario, en un tanque
con flujo pistón, las necesidades de oxígeno y la potencia específica son
menores al final del recorrido del licor que al principio. Como orden de
magnitud se puede contar con una potencia específica del 75 % al final del
depósito con respecto al valor medio.
Esta disminución de la potencia específica del flujo pistón no es sufi-
ciente para lograr las condiciones óptimas de una floculación, pero tienden
a mejorarla.
Tabla 9.1
Cubas de aeración 195

Elección del tipo de flujo

A. AERACIÓN PROLONGADA
Debido al gran tiempo de retención y la baja actividad bacteriana, no
queda favorecido ningún tipo de flujo especial. Se adoptan configuracio-
nes sencillas de depósitos, equipadas generalmente con aeradores de su-
perficie, con un número reducido de celdas, puesto que casi siempre se tra-
ta de pequeñas instalaciones.

B. MEDIA CARGA SIN NITRIFICACIÓN


En el tratamiento de aguas residuales urbanas o industriales, fácilmente
degradables, el problema más grave que se encuentra en la explotación de
los tanques de aeración es la aparición de altos valores del índice de fangos
IM, los cuales pueden llegar a producir un bulking tan importante que im-
pide el funcionamiento correcto de la planta. En este tipo de aguas, suelen
ser menores los problemas producidos por las variaciones de calidad y las
puntas de carga.
En el tratamiento de aguas residuales industriales, principalmente las
procedentes de la industria química y papelera, las materias orgánicas son
poco degradables y los índices de fangos relativamente bajos; a veces, una
acidez sulfúrica, neutralizada con cal, produce sulfatos que todavía contri-
buyen a disminuir el IM. Al contrario que en el caso anterior, los proble-
mas de variaciones de calidad y carga son muy importantes, y suele nece-
sitarse la instalación de depósitos de homogeneización y regulación.
En el primer caso debemos favorecer la disminución del IM adoptando
configuraciones de depósitos que produzcan factores de mezcla longitu-
dinal inferiores a 0,2 (flujo pistón). En el segundo, para atenuar las varia-
ciones de carga, es preferible recurrir a FML tan altos como sea posible
(mezcla integral).

C. BAJA CARGA CON NITRIFICACIÓN


Cuando la nitrificación se diseña para su funcionamiento continuo a le
largo del año, el flujo pistón consigue una mejor estabilidad y valores bajos
del índice de fangos. Desde el punto de vista de la nitrificación propiamen-
te dicha, el flujo pistón no ofrece ventajas claras, pero en ningún caso su
eficacia es inferior a la mezcla integral.
Si la nitrificación es estacional, el reactor anóxico debe poder aislarse
o transformarse en reactor mixto: aeración-anóxico.
En este último caso, su capacidad de oxigenación debe calcularse cor
generosidad, puesto que funcionará como «reactor-selector» (ver párrafo
siguiente).
196 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Selectores de fangos activados


En las instalaciones existentes, es siempre muy difícil modificar los
tanques para conseguir factores de mezcla longitudinal inferiores a 0,2. Por
esta razón, en USA ha comenzado a desarrollarse un proceso denominado
Selector de control de Bulking filamentoso (Ref. 23 y 25); en Francia (Ref.
27) también se han estudiado algunas modificaciones de ese tipo en insta-
laciones antiguas.
Lanzado por los estudios del Dr. Jenkins de la Universidad de Berke-
ley, este sistema consiste en instalar, en cabeza del depósito de aeración
(por el exterior o en el interior), un reactor aerobio de poco volumen rela-
tivo, de forma que trabaje con una muy alta carga másica. Por lo tanto, en
este reactor se producen las condiciones para el crecimiento de bacterias
heterótrofas no filamentosas. Por consiguiente, el objetivo de este nuevo
reactor consiste en seleccionar la microflora y atenuar el bulking; de ahí su
nombre.
En el estado actual de los estudios, parece que el interés del selector
queda limitado a depósitos que trabajan con edades de fango altas, de 12
días o superiores. Como estas condiciones aseguran una buena nitrifica-
ción, la adopción de un selector debe estudiarse como alternativa al reactor
anóxico.
El volumen del selector se calcula para una carga másica del orden de
8 kg DBO5/kg MS.día, lo que proporcionará normalmente un tiempo de re-
tención de 5 a 10 minutos (sin recirculación). Para asegurarlo se divide el
selector en 2 ó 3 compartimientos independientes, conectados en serie.
Es indispensable disponer de una fuerte oxigenación, con objeto de
mantener unas condiciones completamente aerobias, puesto que, en caso
contrario, la sedimentabilidad de los fangos puede degradarse en lugar de
mejorar. Como base de cálculo recomendamos considerar que toda la
DBO5 rápida se absorbe en el selector.

APORTACIÓN DE OXÍGENO

Necesidades
En una mezcla integral, las necesidades de oxígeno son las mismas en
cada punto de la cuba de aeración, y el reparto de la oxigenación debe ser
uniforme.
Al contrario, en las cubas de aeración que funcionan con bajo factor de
mezcla longitudinal, es decir, con flujos de tendencia pistón, el reparto de
las necesidades no es uniforme. Este reparto suele ser la tarea más difícil en
el diseño del sistema de aeración de una planta de fangos activados.
Este estudio, aunque difícil, es muy importante, puesto que una vez
Cubas de aeración 197

que la planta esté en funcionamiento, es muy complicado cambiar el re-


parto de oxígeno si éste no responde a las necesidades reales.
Para un buen funcionamiento, se necesitan unas buenas condiciones
aerobias, especialmente a la entrada y salida:
– A la entrada: una aportación insuficiente de oxígeno es una de las
principales causas de un desarrollo excesivo de organismos filamen-
tosos y, como consecuencia, de la formación del bulking.
– A la salida: inmediatamente antes de pasar a la decantación secun-
daria, debe limitarse el tiempo de anoxia, especialmente cuando se
realiza una nitrificación.
La mayor dificultad para conseguir un buen reparto de las aportacio-
nes, se debe a que el perfil de las necesidades de oxígeno cambia continua-
mente según la variación de los parámetros: caudal de agua, concentración
de contaminación, concentración de materias en suspensión y temperatura.
Además, este cambio no es proporcional para todos los puntos de recorrido
del licor.

Aportaciones para el diseño de la aeración


Hemos visto, en el Capítulo 5, pág. 79 (Parte II), que, en teoría, las ne-
cesidades pueden estimarse así:
– Con 4 células: 42% en la primera y 19% en las otras 3;
– Con 6 células: 35 % en la primera y 13 % en las otras 5.
Para pasar de necesidades a aportaciones, también debe tenerse en
cuenta que:
– En el cálculo teórico de las necesidades, se supone un flujo pistón
perfecto; en realidad, siempre existe una cierta mezcla longitudinal
que disminuye la diferencia de necesidades entre la entrada y la sa-
lida.
– En el Capítulo 4, pág. 50 (Parte II) indicábamos que una alta nece-
sidad de oxígeno puede mejorar la aportación específica por la uti-
lización directa del oxígeno del aire.
Por consiguiente, las aportaciones no tienen que estar en proporción di-
recta con las necesidades. Teóricamente, la segunda célula no necesita más
oxígeno que las siguientes, pero como hay una cierta mezcla longitudinal
inevitable, una pequeña parte de las necesidades de la primera célula pasan
a la segunda (con 4 células) y también a la tercera (con 6 células).
Con el cálculo teórico y las observaciones anteriores, se pueden indicar
los repartos orientativos siguientes. El reparto exacto puede ser un poco di-
ferente, porque depende de las posibilidades de los sistemas de aeración:
potencia de turbinas, número de filas de difusores, etc.
198 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– Con 4 células: 37%, 25%, 19%, 19%.


– Con 6 células: 26%, 19%, 16%, 13%, 13%, 13%.
Estas células son estrictamente teóricas, y pueden corresponderse con
un único depósito de aeración o con la agrupación de 2 ó incluso 3. En el
caso de canales alimentados con aire, una célula representa aproximada-
mente de 1/4 a 1/6 del recorrido del reactor. Si existen más de 6 turbinas,
deben agruparse en pares para formar 4 ó 6 grupos de ellas.

Aportaciones de oxígeno en la práctica


El sistema de aeración debe poseer la flexibilidad suficiente para adap-
tar las aportaciones de oxígeno a las necesidades reales y, por consiguien-
te, optimizar los consumos de energía. Una oxigenación superflua, por en-
cima de 2 ó 3 mg/1 de concentración, constituye un despilfarro de energía
y no mejora en absoluto el funcionamiento, incluso lo empeora, ya que un
exceso de O2 al final de la cuba de aeración puede perturbar la decantación
secundaria.
Cuando hay varias líneas independientes, pero dispuestas para funcio-
nar en las mismas condiciones de carga, recirculación y concentración de
fangos, es preferible instalar todos los aparatos de control, de medida de
oxígeno o potencial Redox, en una de las líneas, que se toma como piloto
del sistema, solución que es mucho mas útil que sólo una medida en cada
una de las líneas. Tres puntos de medida, colocados adecuadamente en la
línea piloto, proporcionarán un mejor control que uno en cada línea.
Tres puntos de medida son suficientes para controlar la oxigenación.
Por ejemplo (Fig. 9.6):
– Con 4 células: en el centro de la 1, en el centro de la 2 y entre las cel-
das 3 y 4.
– Con 6 células: en el centro de la 1, entre la 2 y la 3, y en el centro de
la 5.
Los aeradores superficiales funcionan normalmente a todo o nada, y
algunas veces con dos velocidades; se deben agrupar en tres unidades de
control por línea, con temporización y medida de oxígeno en la línea pi-
loto.
Con suministro de oxígeno, mediante aire, cada célula dispondrá de su
propia entrada de aire con válvula de reparto manual o automática. En este
caso, la conexión debe disponer de dos válvulas: una manual para mante-
ner el caudal mínimo de aire necesario para la agitación o para conservar
los difusores porosos en buen estado, y otra automática para proporcionar
el suplemento de caudal, con ajuste paso a paso.
La producción de aire debe regularse siempre a presión mínima para
disminuir el costo energético, por ejemplo de la siguiente forma:
Cubas de aeración 199

Figura 9.6. Aportaciones de oxígeno en un flujo pistón.


200 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– El control de funcionamiento de los compresores proporciona una


presión de aire constante, llamada de referencia, en la tubería prin-
cipal de alimentación.
– Para no perder inútilmente la presión, el valor de referencia debe
ajustarse hasta que una de las válvulas de distribución esté en má-
xima apertura, pero nunca dos a la vez. Si dos válvulas se ponen en
máxima apertura, la presión de referencia debe aumentarse hasta
que una de las dos válvulas se cierre parcialmente.
Debido a que la oxigenación de los fangos tiene una gran inercia, las
operaciones de ajuste pueden espaciarse cada 15 ó 20 minutos con aire y de
5 a 10 minutos con aeradores superficiales de una velocidad.
Volveremos a ver, en el estudio de la decantación secundaria, que, al
final del tanque de aeración, debe utilizarse una potencia específica baja
para favorecer la floculación de los fangos activados y, por tanto, mejorar
la decantación. Pero, por otro lado, los fangos deben mantenerse en buenas
condiciones de aerobiosis antes de entrar al decantador secundario. La úni-
ca solución para este doble imperativo consiste en instalar un control de
oxigenación al final del reactor, con su equipo de medida y automatismo.

AGITACIÓN

Flujos hidráulicos internos en las cubas de aeración

A. SISTEMAS DE INYECCIÓN DE AIRE CON FLUJO ESPIRAL


En estos sistemas, el licor gira alrededor de un nodo central (Fig. 9.12),
que se sitúa en el centro de la sección vertical, cuando la anchura del de-
pósito y su profundidad son iguales. Si la anchura es superior a la profun-
didad, el nodo se desplaza en dirección a la pared opuesta a la inyección de
aire.
Las velocidades del líquido varían de la siguiente forma:
– Velocidad en la superficie: 2,3 a 2,8 x velocidad media
– Velocidad en el fondo: 1,7 a 2,0 x velocidad media

B. SISTEMAS DE INYECCIÓN DE AIRE CON DISTRIBUCIÓN


UNIFORME
Con este sistema no existe un nodo de giro netamente marcado; por el
contrario, se crean zonas de flujos opuestos o zonas «conflictivas» entre
vectores de velocidad contrarios (Fig. 9.7).
Cubas de aeración 201

Figura 9.7. Flujo con un sistema de inyección de aire con distribución uniforme.

C. FLUJO CON AERADOR DE SUPERFICIE


El flujo del líquido en un depósito equipado con aerador de superficie
es más complejo que los producidos con inyección de aire. Podemos des-
componer el flujo en dos componentes principales (Fig. 9.8).
– Flujo de rotación transversal es el flujo en un plano vertical radial
similar al producido por la inyección de aire a lo largo de la pared
del depósito. Para simplificar el estudio, nos permitimos «inventar»
la expresión flujo de giración o «giración» para distinguirlo del si-
guiente:
– Flujo de rotación horizontal, o simplemente flujo de rotación, es el
flujo producido en un plano horizontal, con el centro en el eje del ae-
rador.
En un depósito de sección cuadrangular, también se producen otros
flujos o corrientes secundarías de poca energía en las cuatro aristas;
estas distribuciones son poco conocidas y muy difíciles de medir.
– Flujo de giración (Fig. 9.10)

• La velocidad superficial varía poco entre la salida del aerador y la


llegada a la pared, y es del orden de 2 veces la velocidad media.
• La velocidad sobre el fondo del depósito varía de 1 a 2 entre los
límites: cerca de la pared y cerca del centro es del orden de 1,5 ve-
ces la velocidad media.
202 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 9.8. Los flujos principales de un aerador de superficie.

Figura 9.9. Ejemplo de los vectores velocidad en el fondo de una cuba provista de un aerador de
superficie.
Cubas de aeración 203

Figura 9.10. Flujo de rotación transversal con aeradores de superficie ejemplo experimental.

• En la Figura 9.10, la distancia entre dos curvas del flujo represen-


ta un mismo caudal de líquido. En el caso de la figura, el caudal
total en rotación transversal o en giración es del orden de 7 a 8 ve-
ces el caudal bombeado o que atraviesa realmente al aerador. (En
la literatura se indican valores de 3 a 9 veces, Ref. 35).
• El nodo de giración se sitúa muy cerca de la pared. Por esta razón,
las velocidades en el fondo de esta zona son más altas de lo que
cabría suponer, a pesar de que su distancia al centro es máxima.
• Cuando se detiene el aerador, el flujo de rotación transversal de-
204 Tratamiento biológico de las aguas residuales

saparece en poco tiempo (2 ó 3 minutos). Esto significa que este flujo tiene
poca inercia, y que la energía necesaria para mantenerlo representa una
fracción importante de la total.

– Flujo de Rotación (Fig. 9.11)


• De la superficie al fondo, las velocidades varían poco.
• Cuando se detiene el aerador, al contrario que en el caso anterior, el
movimiento de rotación continúa durante 10 ó 15 minutos en un de-
pósito cuadrado, y llega hasta 30 minutos en un tanque cilíndrico.
Este fenómeno significa una gran inercia, demostrando que la ener-
gía del movimiento es mucho más importante que la necesaria para
mantener el flujo.

Problemas comunes a los tres sistemas

A. POTENCIA MÁXIMA Y FUNCIONAMIENTO CON CARGA


CONTAMINANTE REDUCIDA
La potencia de agitación que trataremos de calcular a continuación es
la potencia máxima instalada en la cuba de aeración.
– Con los aeradores de superficie que funcionan todo-nada, el tiempo
de parada en un ciclo de funcionamiento no es suficiente para que se
produzcan depósitos de sólidos en el fondo.
– Con los sistemas de difusión de aire, mediante elementos porosos, el
rango de caudales de aire es generalmente de 1 a 4, es decir que, en
caso de cargas de contaminación bajas, puede ocurrir que el funcio-
namiento del sistema, a caudal mínimo durante todo el día, sea su-
ficiente para satisfacerlas necesidades de oxigenación. En este caso,
es preciso que al menos 2 veces al día, durante 15 ó 20 minutos, fun-
cione el sistema al máximo caudal de aire posible para evitar depó-
sitos en el fondo. Además, veremos que, desde el punto de vista de
la conservación de los difusores porosos, debe efectuarse siempre la
anterior maniobra, si el funcionamiento en baja carga se prolonga
por encima de 18 a 24 horas.

B. VELOCIDAD MÍNIMA SOBRE EL FONDO


Estudios experimentales (Ref. 29) determinaron las velocidades míni-
mas en el fondo, necesarias con fangos activados, las cuales son:
– Puesta en suspensión: V = 0,07 m/s
– Mantenimiento de todos los sólidos en suspensión: V = 0,10 m/s
Sin embargo, estos estudios adolecen de su corta duración, y no son re-
Cubas de aeración 205

Figura 9.11. Flujo de rotación con aeradores de superficie. Ejemplo experimental.

flejo exacto de un tanque de aeración, que debe funcionar muchos días o


años antes de proceder a su limpieza.
Algunas materias en suspensión, más pesadas que los flóculos bioló-
gicos, pueden fugar de la decantación primaria, y también deben mante-
nerse en suspensión.
La experiencia con instalaciones en funcionamiento demuestra que,
206 Tratamiento biológico de las aguas residuales

para conseguir la agitación suficiente para el mantenimiento de los sólidos


en suspensión, las velocidades de fondo deben mantenerse en un mínimo
de 0,25 a 0,30 m/s (Ref. 34). Estas velocidades se suponen con decantación
primaria previa y referidas al funcionamiento con potencia máxima.
Si deseamos utilizar los resultados obtenidos con ensayos y medida de
velocidades con aguas limpias, debe tenerse en cuenta que los detergentes
del agua residual disminuyen la tensión superficial y, por tanto, las velo-
cidades. Al final del recorrido del circuito del licor mixto, donde la poten-
cia es mínima (flujo pistón), podemos encontrar concentraciones de deter-
gentes de 1 a 2 mg/1. Este valor puede reducir la velocidad del agua
residual, con respecto al agua limpia, en un 33 %. Por lo tanto, el objetivo
sería conseguir velocidades en agua clara del orden de 0,4 m/s.

Caudal mínimo de aire para agitación en un sistema con inyección


lateral (espiral)

A. RELACIONES TEÓRICAS
La Figura 9.12 representa el flujo de rotación transversal en un sistema
de inyección de aire lateral, también denominado por los anglosajones spi-
ralflow.
Cuando la profundidad y la anchura son iguales, los vectores de velo-
cidad varían poco en valor relativo.
Puede considerarse que existe una relación constante entre:
– La velocidad superficial: Vs
– La velocidad sobre el fondo: Vf
– La velocidad media: Vm
– La velocidad media ponderada, para el cálculo de la energía cinética
del flujo: Vp2 /2g
Igualmente podemos suponer que, en secciones homotéticas, la
fracción de la energía utilizada para compensar las pérdidas de carga
es constante con relación a la energía necesaria para el movimiento.
– La potencia necesaria para mantener el movimiento en una sección
del depósito de 1 m de longitud es:
Cubas de aeración 207

Figura 9.12. Flujo y potencias con un sistema de inyección lateral de aire.


208 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Siendo:
Vp = velocidad ponderada en m/s.
Vm = velocidad media en m/s.
P/2 = profundidad de paso del flujo en m.

– La potencia consumida puede expresarse por:

La constante A engloba:
• Los cambios de unidades.
• Las relaciones constantes entre las diversas velocidades.
• La relación constante de la potencia consumida y la potencia nece-
saria para el movimiento.
– La potencia neumática, suministrada por el sistema de inyección de
aire, en una sección del depósito de 1 m de longitud es:

QA = Caudal de aire inyectado a una profundidad P igual a la altura


del depósito. B = Constante de
cambio de unidades.

El último término de la fórmula anterior puede escribirse más sencilla-


mente, con un error máximo del 1,5%, para profundidades comprendidas
entre 2 y 8 m, como sigue:

– La potencia hidráulica es igual a la potencia neumática multiplicada


por el rendimiento del sistema AIR-LIFT. Este rendimiento varía
con el factor de inmersión, es decir, con la relación entre la altura de
elevación y la profundidad de inmersión. Como la altura de eleva-
ción es igual a la altura equivalente de la velocidad ascendente, que
podemos considerar constante para una velocidad sobre el fondo de-
terminada, sólo queda como variable la profundidad de inmersión.
Estudios experimentales sobre el sistema AIR-LIFT demuestran que,
pasando de una inmersión del 90 al 95%, el factor rendimiento aumenta
del 6 al 8 %. Este hecho equivale a decir que, duplicando la profundidad de
Cubas de aeración 209
Por consiguiente, el paso de la potencia neumática a potencia hidráulica
inmersión, el rendimiento pasa de 1 a 1,07 en valor relativo. Podemos es-
cribir:

debe incluir un factor corrector del rendimiento igual a P0'10. La potencia


hidráulica se puede escribir entonces:

El exponente de P se toma como 1 en lugar de 0,95, con un error infe-


rior al 7%.
La constante C agrupa:
• La constante B anterior.
• El factor 0,043.
– En régimen normal de funcionamiento, la potencia consumida para
vencer las pérdidas de carga debe ser igual a la potencia hidráulica sumi-
nistrada:

En consecuencia, en una sección de depósito de 1 m de longitud, el


caudal de aire a inyectar es solamente función de la velocidad. Es decir
que, para una velocidad dada, el caudal de aire es constante e independien-
te de la profundidad.

B. RELACIONES EXPERIMENTALES
– Cuando la anchura es distinta a la profundidad
(k = profundidad/anchura).
• Para una misma profundidad, la potencia consumida varía con el
ancho, pero de forma poco conocida; los resultados de diversos
ensayos muestran diferencias muy importantes.
Debido a este desconocimiento sobre la influencia de k en la velocidad,
es preferible limitar k entre 0,8 y 1,2 y no apartarse demasiado del valor
ideal k = 1. De todas formas, a pesar de esta limitación, utilizando el sis-
tema de doble flujo pueden diseñarse depósitos con una anchura de 2,4 ve-
ces la profundidad.
Un estudio de Roustan (Ref. 28) muestra que, para un mismo caudal de
aire, en un depósito de sección vertical circular, las velocidades en el fondo
son un 50% superiores que en un tanque de sección cuadrada. De este he-
210 Tratamiento biológico de las aguas residuales

cho nace la idea de «biselar» las paredes de las cubas cuadradas o rectan-
gulares para aproximarlas a la sección circular. En algunos casos, los ca-
nales de distribución de agua, licor o aire pueden utilizarse con este objeto.

C. RELACIONES ADOPTADAS
Con k = 1,0, las fórmulas de Roustan y de Harremoes (Ref. 92) pueden
escribirse, para Q en m3/h por m de longitud de depósito:

s/Roustan:

s/Harremoes:

En su estudio, Roustan indica las variaciones siguientes para la velo-


cidad en el fondo en función de k:
K:0,8 1,00 1,20
V:88% 100% 96%
Desgraciadamente, estos experimentos se realizaron en un depósito
muy pequeño, de 0,75 m de anchura, y no es demostrable que los resulta-
dos puedan extrapolarse a tanques de tamaño real, de 6 a 10 veces más an-
chos.
Los ensayos de Harremoes deben considerarse con gran prudencia: por
un lado existe una gran dispersión de resultados, y, por otro, el estudio se
refiere a valores de k comprendidos entre 1 y 2. Este límite no se refleja en
la fórmula que recoge los resultados de los ensayos, y sucede que, para va-
lores de k inferiores a 1, se obtienen velocidades de fondo superiores a las
correspondientes con k = 1.
En los resultados de Roustan se comprueba que la velocidad es máxi-
ma para k = 1, y disminuye tanto para valores superiores como inferiores.
Para conseguir velocidades de 0,40 m/s con agua limpia, equivalentes
a 0,27 m/s en licor mixto, los caudales calculados con las dos fórmulas son:
– Harremoes: 6,9 m3/h ⋅ m
– Roustan: 7,4 m3/h ⋅ m
Vemos que los dos resultados son bastante coherentes.
Cuando k es distinta de 1, el estudio de Roustan indica que debe corre-
girse el caudal, con un factor estimado en: k1,35 para k < 1,0; y k-0,5 para k
> 1,0. En los dos extremos, la corrección sería:
k = 0,8: corrección 0,74
k = 1,2: corrección 0,91
Cubas de aeración 211

Fijando un caudal único para cualquier valor de k, de 10 m3/h-m, se


obtienen las velocidades expuestas en la Tabla 9.2:
Tabla 9.2

La velocidad mínima de 0,27 m/s para el licor se consigue fácilmente


con el peor valor de k (k = 0,80) y, para los demás valores, la velocidad
es sólo ligeramente superior al mínimo recomendado.

Caudal mínimo de aire para agitación con un sistema de inyección con


distribución uniforme
Con este sistema (Fig. 9.7) no existe rotación alrededor de un nodo,
sino que se produce un flujo ascendente central, rodeado por un flujo des-
cendente; entre los dos se forma una zona conflictiva en contracorriente,
prácticamente en toda la altura.
En estas condiciones no existe conservación parcial de la energía de
circulación, que coincide prácticamente con la energía consumida; debido
a la poca inercia del sistema, cesa el movimiento casi en el mismo instante
en que se detiene la inyección de aire. Por este motivo, para conseguir ve-
locidades análogas a las obtenidas con una inyección lateral del aire, es ne-
cesario utilizar caudales superiores.
El caudal de aire mínimo es independiente de la forma de la cuba y,
concretamente, de la relación k (profundidad/anchura).
El único criterio a considerar es el caudal por metro cuadrado. Este va-
lor sólo puede determinarse con la experiencia de las instalaciones en ser-
vicio. Para conseguir velocidades de fondo del licor de 0,25 a 0,3 m/s, se
puede adoptar un caudal de aire:
Q = 4m3 /h ⋅ m2

Potencia mínima con aeradores superficiales

A. POTENCIA NECESARIA PARA EL GIRO TRANSVERSAL


Como en el caso del aire, en los aeradores de superficie se puede ad-
mitir una proporcionalidad constante entre las diversas velocidades, así
como entre la potencia de circulación y la consumida.
Tomaremos como sección de referencia la situada en la vertical infe-
rior del nodo de giro. Para toda la cuba, que momentáneamente suponemos
212 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 9.3
CAUDAL MÍNIMO DE AIRE CON UN SISTEMA
DE INYECCIÓN LATERAL

Figura 9.13. Velocidades de fondo para un caudal de 10 m3/h.m.


Cubas de aeración 213

de forma cilíndrica, la superficie de la sección de paso por debajo del nodo


es:

(Se ha supuesto que el nodo se sitúa a una distancia 0,75 R del centro;
ver Figura 9.4).
Llamando k a la relación profundidad-diámetro, la ecuación anterior
queda:

Si llamamos Vmg a la velocidad media del flujo, el caudal en circula-


ción será:

Si Vp es la velocidad ponderada a efectos de energía cinética, la poten-


cia para mantener la giración es:

Figura 9.14. Areadores de superficie, flujo de rotación y potencias.


214 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Si A' es una constante que engloba las anteriores, la relación entre las
velocidades y el cambio de unidades, la ecuación anterior puede escribirse:

Si hacemos A = A' x energía consumida/energía de circulación, la po-


tencia consumida para mantener el giro transversal es:

B. POTENCIA DE LA ROTACIÓN HORIZONTAL


La sección radial en el movimiento de rotación horizontal es:

Como en el caso anterior, admitimos una relación constante entre las


diversas velocidades, con lo cual el caudal en rotación es:

y la potencia consumida:

Las dos potencias de rotación, transversal y horizontal, se expresan de


la misma forma.

C. SUMA DE VELOCIDADES Y POTENCIA TOTAL


En una cuba cilíndrica, provista de tranquilizador central anti-vórtex,
en las proximidades del fondo las velocidades de las dos rotaciones son del
mismo orden; se produce una resultante que forma un ángulo de 45° con el
radio (flujo helicoidal).
En una cuba de sección cuadrada, en las 4 esquinas, la suma de los dos
flujos no se realiza bien, y se pierde una parte importante de la potencia de
rotación (horizontal). Con esta hipótesis, una cuba cilíndrica necesitará
menos potencia que una paralepipédica para producir la misma velocidad
de fondo.
La potencia total podemos escribirla:

La potencia hidráulica suministrada, Ph, será igual a la potencia me-


Cubas de aeración 215

canica absorbida por el aerador, Pw, multiplicada por el rendimiento de


bombeo del sistema r.

D. VALORES PRÁCTICOS
Para conseguir una velocidad mínima en el fondo, entre 0,25 y 0,30 m/s,
el valor de la constante D, debe calcularse a partir de resultados en plantas
y en funcionamiento.
Del estudio de Kalbskopf (Ref. 34), adoptamos un valor para la poten-
cia específica mínima de 30 W/m3 (para una cuba de 300 m3 de volumen y
k = 0,40).
En las condiciones anteriores, la relación teórica (67) puede quedar
para su utilización práctica como:

Otros resultados, derivados de la expresión anterior, se expresan en


la Tabla 9.4. La Figura 9.15 representa la relación más comúnmente uti-
lizada: potencia específica en W/m3 en función del volumen de la cuba
y el factor k.
Si se compara la ecuación 68 con la de Kalbskopf (Ref. 34 y L3), a par-
tir del punto común definido anteriormente (V = 300 m3 y k = 0,40), las
potencias disminuyen mucho más rápidamente que la propuesta cuando
aumenta el volumen. Las potencias calculadas por el método Kalbskopp
nos parecen demasiado optimistas. Por ejemplo, para un volumen de
2.000 m3.

Los métodos de cálculo que utilizan el concepto del radio de giro


(Ref. LIO) son erróneos, puesto que sólo tienen en cuenta las pérdidas de
carga producidas por los rozamientos y no las debidas a los cambios del
vector velocidad, y, como hemos visto, estas últimas son mayores que las
primeras. Este punto de partida (falso) da resultados opuestos a los nues-
tros y a los de Kalbskopf: cuando k crece, la potencia específica decrece y
viceversa, lo cual es contrario a lo que demuestra la experiencia. Éste es un
aspecto a tener en cuenta en la aeración de lagunas, con valores de k muy
216 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 9.15. Aeradores de superficie potencia mínima de agitación sin decantación primaria.
Cubas de aeración 217

bajos, en las que es suficiente instalar algunos W/m3, como veremos en el


párrafo siguiente, en lugar de las altas potencias específicas que se deducen
del cálculo por el método del radio de giro.
Tabla 9.4
POTENCIA MÍNIMA DE AGITACIÓN CON
AERADORES DE SUPERFICIE

F. COMENTARIOS SOBRE EL VALOR PRÁCTICO (Tabla 9.4)


Desde el punto de vista de agitación de tanques, es preferible utilizar
bajas profundidades de agua, siempre dentro de los límites de k.
Aunque se sale un poco del tema de los fangos activados, trataremos de
utilizar la Tabla 9.4 en un caso extremo de k: en las lagunas. Por ejemplo:
– Dimensiones en planta......................................................... 30 x 30
– Profundidad ....................................................................... 3m
– Potencia específica instalada ............................................... 2 w/m3
– Potencia específica necesaria para velocidad 0,27 m/s:
k = 3/30 = 0,10
W = 270 ⋅ P -1 ⋅ k = 9w/m3
3
– Como la potencia es proporcional a V , la velocidad real en el fondo
de la laguna será:

La experiencia demuestra que es posible conseguir velocidades de este


orden con potencias específicas tan bajas como 2 W/m3.
218 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Comparación de los métodos de cálculo de la potencia con aire


comprimido y con aeradores de superficie
En los depósitos con inyección lateral, el caudal de aire por m3 de cuba
es:

La energía de compresión de 1 m3 de aire varía con el rendimiento de


los compresores, y éste a su vez muy poco con la profundidad de inyec-
ción. Podemos considerar que esta energía es prácticamente proporcional
a la profundidad. La energía para 1 m3 de depósito será:

Con aeradores de superficie, la fórmula es similar:

Comparación de las potencias mínimas de agitación con aire


comprimido y con aeradores de superficie
Es muy interesante comparar las potencias mínimas necesarias en cada
sistema. Para ello estudiamos dos ejemplos: uno con un tanque relativa-
mente pequeño de volumen, 386 m3, y otro bastante mayor, 5.400 m3; el
primero con 3,5 m de profundidad y el segundo con 6,0 m.
El depósito con inyección lateral, se diseña con canales cuya anchura
es igual a la profundidad. Los depósitos tienen las siguientes dimensiones:
Pequeño Grande
2
– Sección: 10,5 x 10,5 m 30 x 30 m2
– Profundidad: 3,5 m 6,0 m
– Volumen: 386 m3 5.400 m3
Suponemos que el depósito pequeño se alimenta con un compresor de
250 Nm3/h y rendimiento 46%; el grande con un compresor de 1.200 Nm3/h
y rendimento 65 %.
Los resultados de los cálculos de las potencias manifiestan lo siguiente:
– Depósito de 386 m3. El aerador de superficie y el aire comprimido
con distribución uniforme utilizan potencias muy similares; el aire
comprimido con inyección lateral demanda solamente el 69 % de la
potencia de los otros dos sistemas.
– Depósito de 5.400 m3. Las diferencias entre los tres sistemas son
muy importantes. Traducidas en porcentajes son:
• Aire con inyección lateral .................................................. 100%
• Aerador superficial ........................................................... 145%
• Distribución uniforme de aire ............................................ 243%
Cubas de aeración 219

¿Por qué se producen estas diferencias?


La causa no se debe a los aparatos de aeración, sino a los propios de-
pósitos. El aire es un mal medio para producir energía hidráulica, puesto
que el rendimiento de compresión es bajo (45 a 65%), y además hay que
añadir el rendimiento de la transformación de energía neumática en hidráu-
lica. Los aeradores de superficie se diseñan para producir oxígeno disuelto
con el menor costo energético, y, por esta razón, son malos agitadores, so-
bre todo debido a que se sitúan en la superficie del líquido. Desde el punto
de vista de la producción de energía hidráulica, es difícil decir cuál es me-
nos malo de los dos sistemas.
El aire comprimido en inyección lateral produce un movimiento de cir-
culación muy sencillo y sin corrientes parásitas. En distribución uniforme,
el ascenso y descenso de las corrientes no ruedan sobre un nodo y se opo-
nen entre sí. Los aeradores de superficie producen dos flujos que se com-
binan mal en las cuatro esquinas del depósito.

Tabla 9.5
POTENCIAS MÍNIMAS DE AGITACIÓN EN
LOS TRES SISTEMAS DE AERACIÓN
220 Tratamiento biológico de las aguas residuales

La diferencia de potencia entre el aire con inyección lateral y los aera-


dores de superficie es la misma para los dos tanques. La disminución de la
potencia específica con el aumento del volumen se debe, en ambos casos,
al aumento de la profundidad, y en el caso de los aeradores superficiales, a
la disminución de k (Tabla 9.5).

PROFUNDIDAD DE LOS DEPÓSITOS


Dentro de los límites fijados por el sistema de aeración, la altura de los
tanques puede establecerse para conseguir un menor costo de la obra civil.
Pero esta optimización también debe contemplar la influencia de la profun-
didad en el precio de los equipos:
– Aeradores de superficie: prácticamente su precio no varía con la
profundidad.
– Aire comprimido: entre 3 y 8 m de profundidad, el rendimiento de
difusión es prácticamente proporcional a la altura de agua, y, por
consiguiente, el caudal de aire es inversamente proporcional, que
dando el consumo de energía invariable. Por lo tanto:
• El número de difusores y la longitud de la red de aire son inver-
samente proporcionales a la profundidad.
• La potencia de los motores es constante.
• El precio de las soplantes y de la red principal de aire disminuye,
pero no en proporción inversa a la profundidad.
Los límites de profundidad pueden definirse como sigue:
– Aeradores de superficie (sin chimeneas): La profundidad óptima de
pende de la potencia del aerador: del orden de 2,2 m para 10 kW y
de 4,6 m para 100 kW, es decir, aproximadamente:
Profundidad ideal = (Potencia en kW)1/3
Se recomienda que la profundidad elegida no oscile más del 20% al-
rededor de la óptima, calculada con la expresión anterior.
– Aeradores de superficie (con chimenea): Los aeradores axiales se
conciben casi siempre con chimenea. Los aeradores radiales sola
mente utilizan la chimenea cuando la profundidad se aparta dema-
siado de la óptima deducida anteriormente, es decir, generalmente,
en la remodelación de plantas existentes.
Con chimenea no hay límite de profundidad.
– Difusores de aire fijos: En los últimos años se han construido de-
pósitos de aeración de gran volumen y bastante profundidad (hasta
8,0 m). Están equipados con difusores porosos o estáticos.
En estos casos, las formas circulares pueden ser interesantes desde el
Cubas de aeración 221

punto de vista de obra civil, ya que se utilizan paredes interiores en forma


de anillo para producir el flujo pistón.
Actualmente se conocen correctamente los rendimientos de difusión
hasta profundidades de 8,0 m, tanto para los dispositivos porosos como
para los difusores estáticos.
Para profundidades por encima de 4 a 4,5 m, es obligatorio realizar una
buena desgasificación a la salida de las cubas, mediante la instalación de
una obra de refloculación.
– Difusores de aire extraíbles: En estos sistemas, para facilitarlas ma-
niobras de extracción, se limita la profundidad a 6 metros.

NÚMERO DE LÍNEAS INDEPENDIENTES

– Con aeradores de superficie, que pueden repararse o incluso cam-


biarse, sin necesidad de vaciar los depósitos, no existe ninguna con-
traindicación para disponer de sólo una línea, incluso hasta tamaños
relativamente importantes, equivalentes a varios cientos de miles de
habitantes; cuanto mayor sea el número de aparatos por línea, mejor
será el flujo pistón y en consecuencia se obtendrán mejores índices
de fangos IM.
También conseguiremos una mejor flexibilidad de oxigenación cuanto
mayor sea el número de aparatos. Además, podemos mencionar que, en
caso de avería de un aerador, éste puede quedar varios días sin funcionar,
siempre que uno o los dos más próximos funcionen de continuo durante la
reparación.
– Con difusores porosos deben disponerse al menos dos líneas inde-
pendientes, o alguna más, excepcionalmente en plantas muy impor-
tantes, para poder renovar el material de los difusores.
Notemos que, con un buen material poroso (mineral) y una explotación
que respete estrictamente las consignas de caudal mínimo y de sobre-in-
yección, se puede funcionar hasta 10 años sin incremento excesivo de la
pérdida de carga. Además, esta frecuencia de 10 años se corresponde con
la necesaria para el vaciado de los decantadores y proceder a su manteni-
miento.
En todos los casos, la selección del número de líneas debe hacerse cui-
dadosamente. Aumentar inútilmente el número de líneas independientes
complica innecesariamente los circuitos de agua, de fangos y licor mixto,
y multiplica las obras de reparto y recirculación, aumentándose la pérdida
de carga de la instalación y sobre todo su precio.
Algunas veces, en casos de cargas muy variables, como ocurre en lu-
222 Tratamiento biológico de las aguas residuales

gares turísticos, pueden necesitarse varias líneas independientes, incluso


de tamaños diferentes.
– Con difusores estáticos no existe riesgo de obstrucción, pero sí de
roturas. Debemos tomar las mismas precauciones que con los discos
porosos.
– Con los difusores de membrana elástica, que cada vez son más utili-
zados, deben tomarse precauciones similares a los difusores porosos.

DIMENSIONES DE LOS DEPÓSITOS


Una vez calculado el volumen total de los tanques y el número de lí-
neas, nos queda por definir el número de aeradores de superficie o el nú-
mero y longitud de los canales en el caso de difusión con aire.

– Aeradores de superficie
Excepto en pequeñas instalaciones con aeración prolongada, podemos
considerar que el número mínimo de unidades a instalar es de 4 y el óptimo
de 8 con cubas separadas, y de 16 para grupos de 4. En grandes instalacio-
nes, el número de aparatos puede ser muy superior, debido a que la poten-
cia unitaria de un aerador está limitada por construcción (máx. 75 kW). Sin
embargo, como ya hemos mencionado, el aumento del número de aparatos
mejora el factor de mezcla longitudinal y el índice de fangos.
– Como veremos en el Capítulo 11, el aumento de la profundidad fa-
vorece la aportación específica de oxígeno, siempre que se respeten
los límites indicados anteriormente en la página 220.
Desde el punto de vista de la agitación ocurre lo contrario, pues-
to que el aumento de la profundidad disminuye la velocidad de fon-
do, pero la influencia es relativamente pequeña.
Salvo el caso límite de la agitación, siempre será más convenien-
te utilizar la mayor profundidad posible compatible con la optimi-
zación de la obra civil.

– Sistemas de inyección de aire


Como veremos a continuación, la mayor parte de los sistemas de ae-
ración, excepto los extraíbles, pueden instalarse de dos formas principales:
• Inyección lateral: simple o doble. La anchura del canal debe oscilar
entre 0,8 y 1,2 veces la profundidad con flujo simple, y 1,6 a 2,4 ve
ces con doble flujo.
• Distribución uniforme: este sistema de aeración no impone limita-
ciones especiales a las cubas.
Cubas de aeración 223

• Número de canales: estando calculados el volumen, la profundidad y


la anchura, podemos calcular la longitud total necesaria de los cana-
les. Desde el punto de vista estricto de la obra civil, la forma de las
cubas debe aproximarse a un cuadrado. Pero otras condiciones,
como por ejemplo la optimización de la red de aire, pueden obligar a
apartarnos de la forma ideal.
224 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 9.16. Sección de canales de aeración con sistemas de inyección de aire.


Cubas de aeración 225

Figura 9.17. Depósito de aeración doble. Ejemplo de instalación con aeradores de superficie, flujo
pistón y/o alimentación escalonada (sin desnitrificación).
226 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 9.18. Depósito de aeración doble. Ejemplo de instalación, con inyección de aire. Flujo pistón
con desnitrificación.
10
Reactores anóxicos

DISPOSICIONES DE LOS DEPÓSITOS

Con nitrificación permanente


En una instalación diseñada para nitrificar durante todo el año, y con
desnitrificación parcial, es suficiente un reactor anóxico por línea.
Para una desnitrificación más completa, es prudente disponer 2 ó 3 cé-
lulas o celdas en serie, y la última de ellas con funcionamiento mixto, es
decir, equipada con sistemas de agitación y de oxigenación. En caso de
presentarse dificultades en la nitrificación, la última celda puede ponerse
en aerobiosis para ayudar a la oxidación del NTK.

Con nitrificación temporal


La nitrificación puede ser temporal en dos casos:
a) Se ha previsto nitrificar la mayor parte del año, pero no cuando las
condiciones de temperatura no lo permitan; este diseño estaría justificado
para evitar los grandes volúmenes de tanques que serían necesarios para
nitrificar a cualquier temperatura. También puede ocurrir que las condicio-
nes ecológicas del medio receptor no necesiten una nitrificación continua
(por ejemplo en invierno).
b) No se ha previsto nitrificación, ni es necesaria; sin embargo, se pro-
duce en el verano debido al aumento de la temperatura, favorecida además
por una disminución de la carga al coincidir con época de vacaciones y de
228 Tratamiento biológico de las aguas residuales

menor actividad industrial (caso que se presenta a menudo en las grandes


ciudades).
En ambos casos, basta con prever una desnitrificación parcial del 50%.
El reactor anóxico será enteramente de funcionamiento mixto, pero su di-
visión en dos células proporcionará una adecuada flexibilidad.

Reactores mixtos
A) Con aeradores de superficie no hay ningún problema en parar los
aeradores superficiales y poner en funcionamiento la agitación de fondo
para pasar a las condiciones anóxicas.
B) Con difusores de burbuja media, por ejemplo del tipo estático,
tampoco se presentan problemas al cortar la alimentación de aire. De todas
formas, es aconsejable prever un by-pass de los reactores anóxicos (si es
posible) para poder inspeccionar y realizar eventuales reparaciones.
C) Con difusores porosos fijos no es aconsejable dejarlos sumergidos
en el licor mixto sin alimentación de aire. Se conocen casos sobre el atas-
camiento completo de los difusores con menos de dos meses de funciona-
miento.
Para este caso tenemos dos soluciones:
• Equipar los reactores mixtos con sistemas de aeración de difusores
porosos extraíbles.
• Disponer un sistema de burbuja media, en sustitución de los porosos,
alimentado por la misma red de aire. Esta solución es correcta, a pe-
sar del peor rendimiento de difusión, si se tiene en cuenta que el reac-
tor mixto sólo representa el 15 ó 20% del volumen total.
• Equipar el reactor con difusores de membrana elástica.

OXIGENACIONES PARÁSITAS

Tres gramos de oxígeno, introducidos innecesariamente en un reactor


anóxico, representan un gramo menos de N-NO3 reducido.
Deben estudiarse detenidamente todos los puntos que puedan presentar
riesgos de introducción de aire:
– La conducción de agua por canales debe evitarse. En su lugar, se
utilizarán conductos en carga a baja velocidad. Los canales, en todo
caso, deben diseñarse para evitar agitación en su superficie: poca ve-
locidad, pocos cambios de sección o dirección, ramificaciones bien
estudiadas...
– En las recirculaciones, no utilizar tornillos de Arquímedes para la
elevación, puesto que constituyen una de las fuentes más importan-
Reactores anóxicos 229

tes de oxigenación; preferentemente utilizar bombas verticales o su-


mergidas, pero de forma que no produzcan agitación en la superfi-
cie. Puede utilizarse el tipo de bomba y esquema de montaje que
mostramos en la Figura 10.2.
– Para los agitadores de fondo deben seguirse las recomendaciones
del capítulo siguiente.

AGITACIÓN DEL REACTOR

Una buena agitación debe mezclar rápida e íntimamente los fangos ac-
tivados en recirculación y el agua a tratar, y además evitar la formación de
sedimentos. Pero esta agitación no debe producir oxigenación, por peque-
ña que sea.
Los agitadores se instalarán en el fondo, con una potencia específica
del orden de 10 w/m3 con agua decantada, y de 15 W/m3 con agua bruta.
Estas potencias constituyen un correcto compromiso entre las necesidades
de agitación y los riesgos de oxigenación parásita.

RECIRCULACIÓN AUXILIAR

La fórmula (57) nos proporciona el cálculo de la recirculación auxiliar:

(R = recirculación de fangos; A = recirculación auxiliar; RDN = ren-


dimiento de desnitrificación).
Incluso en los casos de alta desnitrificación, el factor de recirculación
debe ser inferior al 300%, ya que valores superiores producen tiempos de
retención efectivos demasiado cortos, y además se aumentan los riesgos de
introducción de oxígeno.
230 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 10.1. Reactores anóxicos. Ejemplo de circuitos con objeto de disminuir la introducción de
oxígeno.
Reactores anóxicos 231

Figura 10.2. Reactores anóxicos. Ejemplo de instalación. Bombeo diseñado para atenuar la intro-
ducción de oxígeno.
11
Sistemas de aeración

ASPECTOS COMUNES A LOS DIVERSOS SISTEMAS

Clasificación
La Figura 11.1 muestra una posible clasificación de los sistemas de ae-
ración, ya que se encuentran prácticamente todos los existentes, excepto
dos que son un poco especiales y de aplicación restringida: las rejillas
INKA y los difusores móviles. Posiblemente faltará algún sistema, pero se-
guramente será de muy poca utilización.

Definiciones
Recordamos las siguientes definiciones:
– Capacidad de oxigenación: CO. «Es la masa de oxígeno disuelta
por hora y por m3 de depósito, en condiciones normalizadas»:
kgO2/h ⋅ m3
– Aporte específico bruto: AEB o ASB. «Es la masa de oxígeno di-
suelta por kW ⋅ h eléctrico consumido» (medida en contador de ener-
gía):
kgO 2 /kW ⋅ h
– Rendimiento de oxigenación: RO (sólo para los sistemas de inyec-
ción de aire). «Es el tanto por ciento de la masa de oxígeno efecto-
vamente disuelta, con relación a la masa de oxígeno inyectada por el
sistema de aire».
234 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 11.1. Sistema de aeración.


Sistemas de aeración 235

Energía de compresión del aire


El rendimiento de oxigenación RO, nos permite comparar distintos sis-
temas de inyección de aire para una misma profundidad de depósitos. Para
compararlos a profundidades diferentes, o con aeradores mecánicos, de-
bemos utilizar el concepto de aporte específico bruto.
Sin embargo, las necesidades de energía, para una misma presión y
caudal, dependen del rendimiento del compresor y del motor.
En una compresión isotérmica, la energía en Wh necesaria para com-
primir 1 N ⋅ m3 de aire, desde una presión de 10,33 m C.A a la presión p'
en m C.A, es:

Siendo:
– log: logaritmo decimal.
– P': presión relativa de compresión en m C.A.
– Rc: rendimiento isotérmico de la compresión.
– Rm: rendimiento del motor a 3/4 de su carga.
– E: energía eléctrica consumida en Wh.
El rendimiento isotérmico de compresión puede variar:
– Desde un mínimo del 50%, para una máquina pequeña tipo ROOTS
de 100 N m3/h.
– Hasta un máximo del 70%, para un ROOTS de 6.000 ÷ 7.000 Nm3/h,
o un turbocompresor del mismo caudal o superior.
El rendimiento de un motor a 3/4 de carga varía asimismo:
– Desde el 92%, para una potencia de 30 kW.
– Hasta el 94%, para 100 kW o superior.

Debido a que los sistemas de inyección de aire se utilizan principal-


mente en medias y grandes instalaciones, podemos suponer que se utilizan
máquinas de gran caudal, con un rendimiento de compresión del 70% y del
motor del 94%, es decir, un rendimiento global:
r = 0,70 x 0,94 = 0,65 = 65%
236 Tratamiento biológico de las aguas residuales

La ecuación anterior, 69, la podemos

También podemos considerar que la pérdida de carga media entre la


aspiración de los compresores y la difusión es del orden de 0,70 m C.A, y
además, que el plano superior de los difusores se sitúa normalmente a
0,20 m por encima del fondo. Si llamamos P a la profundidad del depósito
en metros, podemos escribir:

En el caso de compresores pequeños, con un rendimiento de compre-


sión del 50%, del motor del 92% y global del 46%, la ecuación 70a sería:
E (Wh) = 148 (log (10,83 + P) − 1,014) (70 b)
A la energía de compresión de 1 Nm3 de aire se le denomina ESC,
Energía Específica de Compresión, expresándose en Wh/Nm3.
Aproximadamente un Nm3 de aire contiene 300 g de oxígeno, para un
rendimiento de oxigenación RO; 1 kg de oxígeno necesita el suministro de
un volumen de aire de:

En este caso, el aporte específico bruto, ASB, se expresa por:

En la Tabla 11.1 y Figura 11.2, indicamos el valor de la energía espe-


cífica de compresión para los dos rendimientos globales considerados an-
teriormente (65 % y 46%), y diversas profundidades de los tanques.
Tabla 11.1
ENERGÍA ESPECÍFICA DE COMPRESIÓN
Wh por Nm3 DE AIRE
Sistemas de aeración 237

Figura 11.2. Energía específica de compresión: ESC.


238 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Comparación de los sistemas en condiciones reales de


funcionamiento
La medida del aporte específico bruto de oxígeno siempre se efectúa en
agua limpia. Para pasar de este valor al que se obtendrá en el licor mixto,
se debe aplicar un factor a que varía, además de con las características del
licor, con las del sistema propio de oxigenación. Los valores utilizados
para a figuran en la Tabla 4.5.
Para comparar sistemas de aeración no pertenecientes a una misma fa-
milia, el aporte específico bruto, ASB, debe corregirse con el factor a.
A modo de ejemplo, comparamos, en la Tabla 11.2, los difusores es-
táticos y porosos:

Tabla 11.2

Se observa claramente que es indispensable tener en cuenta el factor a


en la comparación de cualquier sistema de aportación de aire.

Estudio de diversos sistemas


Veremos en primer lugar los sistemas menos difundidos y, a continua-
ción, y con más detalle, los tres procedimientos más utilizados:
– Aeradores de superficie lentos.
– Difusores estáticos.
– Difusores porosos.
Sistemas de aeración 239

SISTEMAS DE MENOR UTILIZACIÓN

Aeradores mecánicos de eje horizontal

A. DESCRIPCIÓN Y UTILIZACIÓN
Estos aparatos se clasifican en dos familias, según su tamaño: cepillos
o brochas y rotores Mamut.
Los cepillos tienen relativamente poco diámetro, del orden de 0,70 m,
y se utilizan, casi exclusivamente, en los canales de oxidación, con profun-
didades de 1,0 y 1,8 m. Han tenido un gran desarrollo, sobre todo en Ale-
mania y Países Bajos, pero últimamente parece que disminuye su implan-
tación.
Existen otros aeradores de eje horizontal como, por ejemplo, los discos
ORVAL. Consisten en una serie de discos planos provistos de unos salien-
tes perpendiculares al plano del disco. Se unen una serie de discos median-
te un eje horizontal. Los rendimientos de todos estos sistemas son simila-
res.
Los rotores Mamut se utilizan en grandes y medias instalaciones; su
diámetro es del orden de 3 a 3,60 m, y equipan canales de grandes dimen-
siones. Su desarrollo geográfico coincide con el de los cepillos.

B. VENTAJAS E INCONVENIENTES
Podemos comparar estos aparatos con los aeradores de superficie len-
tos, que son los más parecidos a estas familias.
a) Aporte específico bruto. Es del mismo orden, pero varía en sentido
inverso en función de la potencia específica; cuando ésta aumenta, el ASB
de los aeradores mecánicos de eje horizontal disminuye, y viceversa. Por
esta causa, este tipo de aparatos se adapta mal a los tratamientos con cargas
volumétricas altas. El valor óptimo de su rendimiento se encuentra com-
prendido, para potencias específicas, entre 10 y 30 W/m3 para los cepillos
y de 20 a 35 W/m3 para los rotores (Ref. L5).
b) Agitación. Para las mismas potencias específicas, las velocidades
de fondo son idénticas.
c) Aerosoles. Los primitivos cepillos presentaban muchos problemas
desde el punto de vista de los aerosoles, pero actualmente, con su carena-
do, se pueden reducir los aerosoles al mismo nivel que los aeradores me-
cánicos lentos.
d) Tanques de aeración. Debido a la limitación de su profundidad
(3,60 m máximo) y de su anchura, los aeradores mecánicos, de eje hori-
zontal, no proporcionan la misma flexibilidad que los aeradores de super-
ficie lentos.
240 Tratamiento biológico de las aguas residuales

e) Aporte específico bruto. Se pueden considerar los siguientes valo-


res:
– Cepillos:
de 1,3 a 1,6 kg 02/kW ⋅ h con medias de 1,4 kg O2/kW ⋅ h.
– Rotores:
de 1,4 a 1,9 kg O2/kW ⋅ h con medias de 1,6 kg O2/kW ⋅ h.

Aeradores de superficie rápidos

A. DESCRIPCIÓN Y UTILIZACIÓN
Un aerador rápido está formado por una hélice instalada en una chi-
menea corta, en el centro de un flotador circular relativamente plano. La
hélice se arrastra directamente con un motor situado encima, a una velo-
cidad de 750, 1.000 ó 1.500 r/m, es decir, sin mecanismo reductor de ve-
locidad.
Este aparato se utiliza poco con fangos activados, pero equipa el 90 %
de las lagunas aeradas. También se utilizan bastante para airear y homo-
geneizar los depósitos tampón de las aguas residuales, especialmente cuan-
do son de nivel variable.

B. VENTAJAS E INCONVENIENTES
Como con los cepillos y rotores, comparamos estos aparatos con los
aeradores superficiales lentos.

a) Ventajas
• Menor costo; especialmente si los comparamos con un aerador lento,
provisto de flotadores.
• Facilidad de instalación.
• Flexibilidad de utilización: cambio rápido de un aparato por otro.

b) Inconvenientes
Su mayor inconveniente es que el ASB es del orden de 1 kg O2/kW ⋅ h,
frente al 1,5 de los aeradores lentos.
Esto significa que, para un mismo aporte de oxígeno, el consumo de
energía es un 50% superior. La razón de esta diferencia reside en que las
velocidades periféricas, del orden de 3 a 6 veces más altas que en los ae-
radores lentos (comprendidas entre 3 y 5 m/s), son desfavorables para el
ASB.
– La capacidad de agitación es inferior debido a su mal rendimiento
Sistemas de aeración 241

como bomba y a la alta velocidad periférica. En lagunas, general-


mente de tipo facultativo, este inconveniente no es importante.
– La alta velocidad periférica «maltrata» los flóculos de los fangos
activados, pero esto tampoco es un inconveniente para las lagunas,
ya que funcionan con altas concentraciones de flóculos dispersos no
aglomerados, y no se les exige una garantía muy restrictiva en cuan-
to a las MS del efluente.

Turbinas de fondo con inyección de aire

A. DESCRIPCIÓN Y UTILIZACIÓN
En el fondo y en el centro de un depósito de aeración de sección hori-
zontal, cuadrada o circular, se inyecta aire algunos decímetros por debajo
de una turbina de flujo radial o axial. Esta turbina tiene una doble función:
– Producir la agitación, independientemente de la oxigenación.
– Mejorar el rendimiento de oxigenación: por «rotura» mecánica de
las burbujas y por la producción de un flujo descendente que alargue
la trayectoria de éstas.
En otro sistema, ligeramente diferente, una hélice de flujo axial se ins-
tala en una chimenea de gran diámetro apoyándola en el fondo del depósito
con unos pies soportes, y alimentándola por la superficie a través de gran-
des orificios.
La inyección del aire se realiza por debajo de la hélice, que a su vez
produce un flujo descendente del líquido.

B. VENTAJAS E INCONVENIENTES

a) Ventajas
– La más importante es la separación de las dos funciones de agitación
y de oxigenación. De esta manera, la agitación es constante y la oxi-
genación puede variar entre cualquier valor, según las necesidades
de oxigenación, e incluso hacerse nula en el caso de un reactor anó-
xico.
– No se presentan problemas con las heladas, ni de formación de ae-
rosoles.
– Pueden equipar depósitos profundos, no teniendo influencia la re-
lación lado-profundidad.
– Buena agitación.
– Insensibles a la obstrucción química o biológica.
242 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 11.3. Turbina rápida.

Figura 11.4. Cepillos.


Sistemas de aeración 243

b) Inconvenientes
– Demasiado equipamiento: se necesita a la vez un sistema de inyec-
ción de aire y una aeración mecánica. Por lo tanto, costos de insta-
lación y mantenimiento relativamente altos.
– Aporte específico bruto de oxígeno bastante bajo, del orden de 1 kg
O2/kW ⋅ h (aeradores de superficie lentos: 1,5).

c) Utilización
– Las ventajas mencionadas sólo presentan interés en el tratamiento
de algunas aguas industriales especiales: cargas muy variables, ries-
gos de precipitados y, en consecuencia, fangos activados muy pe-
sados (por ejemplo precipitación de sulfatos), y en estabilización
aerobia de fangos.

Cañas, orificios y «spargers»

A. DESCRIPCIÓN
Las cañas consisten en tubos verticales que distribuyen el aire por su
parte inferior; los orificios son tubos horizontales perforados.
Además, existe una serie de dispositivos muy variados que distribuyen
el aire por orificios, clapetas, ranuras, etc. Para este tipo, utilizaremos el
nombre americano de spargers. En la Figura 11.6 se representan tres tipos:
a) De lámina vibrante.
b) De clapeta.
c) De fondo en dientes de sierra.
Todos estos sistemas dan resultados del mismo orden, con un rendi-
miento máximo del 9%, para una profundidad de 4 m. La banda de varia-
ción es del 5,5 al 9%, lo que supone los ASB siguientes:
– Con rendimiento global 65 %: 1,0 a 1,6 kg 02/kW ⋅ h.
– Con rendimiento global 46%: 0,7 a 1,1 kg O2/kW ⋅ h.

B. VENTAJAS E INCONVENIENTES
a) Ventajas
– Bajo costo.
– Gran variación de caudal.
– Inatascables.
244 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 11.5. Rendimiento de disolución de oxígeno. Cañas y «Spargers».

Figura 11.6. «Spargers».


Sistemas de aeración 245

Figura 11.7. Difusores estáticos.

b) Inconvenientes
– ASB insuficiente, sobre todo en las pequeñas instalaciones con bajos
rendimientos de compresión.

C. UTILIZACIÓN
En algunos tanques de preaeración que utilizan caudales muy variables
y a veces elevados (incluso desarenadores), reactores mixtos anóicos y en
pequeñas instalaciones en las que la fiabilidad del sistema de aeración pre-
domina sobre los demás criterios.
246 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Eyectores

A. DESCRIPCIÓN
Consiste en un inyector de agua combinado con un dispositivo tipo
Venturi que produce la aspiración del aire. El inyector y el Venturi se unen
mediante una cámara anular que recibe aire. El licor bombeado dentro del
depósito de aeración se introduce a presión en el eyector a través del in-
yector, en la cámara se produce una depresión que aspira aire por encima
de la superficie del tanque y el aire se mezcla con el licor en el Venturi
(Fig. 11.8).
Cuando el eyector se coloca a una profundidad inferior a 2-2,5 m, la
depresión provocada por el Venturi es suficiente para aspirar el aire at-
mosférico; para inmersiones superiores, la depresión es insuficiente y el
aire debe suministrarse a presión.

Figura 11.8. Eyectores.


Sistemas de aeración 247

B. EYECTORES ATMOSFÉRICOS

a) Ventajas
– Bajo costo.
– Instalación sencilla.
– Sin problemas de ruidos y aerosoles.
– Sin problemas de obstrucción química o biológica.

b) Inconvenientes
– ASB muy bajo, del orden de 0,6 a 0,8 kg O2/kW. h.
– Riesgo de atascamiento, funcionando con agua bruta.

c) Utilización
Su simplicidad hace atractivo al eyector, cuando los gastos de energía
no son preponderantes.

C. EYECTORES A PRESIÓN

a) Ventajas
– No producen aerosoles.
– Pueden funcionar con depósitos profundos.
– Sin riesgos de atascamiento.
– Los ASB son buenos para profundidades de 5 a 8 m, del orden de
2,3 a 2,7 kg O2/kW ⋅ h. Las curvas M, de la Figura 11.9, proceden de
una documentación comercial; la zona B está realizada por un or-
ganismo independiente (Ref. L7).

b) Inconvenientes
– Para obtener valores altos de ASB, se deben optimizar las propor-
ciones de aire y licor. En la práctica esto no es posible, y el caudal
de licor se mantiene constante, variándose el de aire.
– Necesidad de dos tipos de equipos, bombas y compresores, y por lo
tanto, costo relativamente elevado de instalación y de manteen míen-
to.
– Algún riesgo de atascamiento por cuerpos extraños.
– Capacidad de agitación poco conocida.
– Mal conocidos, también, los efectos de las altas velocidades de in-
lección del licor sobre los flóculos de los fangos activados.
248 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 11.9. Eyectores. Aportes específicos brutos de 3 aparatos.

c) Utilización
Es un procedimiento cuyo desarrollo puede ser importante, aunque su
utilización se haya limitado a pequeñas plantas de aguas residuales urbanas
y a algunas aguas residuales industriales, sobre todo en el caso de utiliza-
ción de oxígeno puro que ya se encuentra a presión y no son necesarios
compresores.
Sistemas de aeración 249

También, aunque fuera del marco de este estudio, se utilizan como sis-
tema de oxigenación en el tratamiento aerobio termo filo de los fangos, con
excelentes resultados.

Bombas de aeración en depresión

A. DESCRIPCIÓN
Una hélice de eje vertical se arrastra directamente por un motor sumer-
gido; el eje está encerrado en un cuerpo comunicado con la atmósfera, me-
diante una tubería vertical (Fig. 11.10).
La rotación de la hélice provoca una depresión cerca del eje, y, por lo
tanto, una aspiración de aire exterior. Este último y el licor bombeado salen
íntimamente mezclados por el fondo.

B. VENTAJAS E INCONVENIENTES

a) Ventajas
– Bajo costo e instalación sencilla.
– Prácticamente sin ruidos ni producción de aerosoles.
– Sin problemas de obstrucción química o biológica.
– Producción de burbujas muy finas.

b) Inconvenientes
– ASB bajo, del orden de 0,8 kg O2/kW ⋅ h.
– Riesgos de atascamiento con fibras.
– Profundidad limitada a 3 m.

c) Utilización
Las ventajas e inconvenientes son similares a los de los eyectores at-
mosféricos. Sus campos de aplicación son los mismos: oxigenación de pe-
queños depósitos con poca aportación de oxígeno.

Chorros de aeración

A. DESCRIPCIÓN
Una bomba impulsa el licor a un colector horizontal provisto de orifi-
cios. Los chorros que salen producen en la superficie del licor una oxige-
nación y un movimiento horizontal (Fig. 11.11).
La bomba de alimentación de los chorros también puede utilizarse para
la recirculación de fangos.
250 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 11.10. Bombas de aeración en depresión.

Figura 11.11. Bombas: chorros de aeración.


Sistemas de aeración 251

B. VENTAJAS E INCONVENIENTES

a) Ventajas
– Las mismas que las bombas de aeración.

b) Inconvenientes
– ASB bajo, del orden de 0,8 kg 02/kW ⋅ h.
– Riesgos de atascamiento y profundidad limitada.

c) Utilización
– La misma que las bombas de aeración.

Sistemas especiales

A. DIFUSORES MÓVILES
En un depósito circular se instala un puente giratorio, que soporta, pró-
ximo al fondo, un sistema de inyección de aire generalmente de tipo po-
roso. El movimiento de rotación obliga a las burbujas a subir a la superficie
con una cierta pendiente, la cual aumenta el tiempo de contacto, y, por lo
tanto, el rendimiento de oxigenación. A partir de cierto tamaño, una parte
de los difusores suele ser móvil y la restante fija.
Un sistema de rasquetas impide la formación de depósitos, incluso a
bajos caudales de aire.
Las dos ventajas principales: mejora del ASB y sistema de rasquetas.
Éstas se consiguen a expensas de un costo muy alto, pensable únicamente
en tanques de diámetro pequeño.

B. REJAS DE DIFUSIÓN INKA


Este sistema, de origen sueco, comenzó a desarrollarse en los años cin-
cuenta en los países nórdicos y en Alemania. Actualmente parece un pro-
cedimiento abandonado.
El canal de aeración se divide en dos secciones desiguales, mediante
una pared que deja un paso libre en el fondo y en la superficie. En la sec-
ción más estrecha, cuya anchura es de 1,50 m, una reja cubre toda la su-
perficie dividiéndola en elementos de 1 m de longitud. Una reja se com-
pone de un tubo central de longitud 1 m, sobre el cual se ramifican, por los
dos lados, 15 tubos de distribución perforados, cada uno con 60 orificios
de 2,4 Mm. de diámetro. El conjunto se instala a una profundidad de 0,80
m y se alimenta con aire a través de una red principal de tuberías.
Las dificultades encontradas fueron:
252 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– Atascamiento de los orificios, que en algunas ocasiones tuvieron


que aumentarse hasta 4 Mm. de diámetro.
– Dificultad de equirrepartición del aire, debido a la baja presión, ya
que, por razones de economía, se limita la pérdida de carga.
– La baja inmersión también proporciona bajos rendimientos de oxi-
genación, por lo que son necesarios grandes caudales de aire y, por
lo tanto, utilización de grandes conductos que incluso se reemplazan
por canales de hormigón.
– Costo prohibitivo de instalación.
Las ventajas son las mismas que las de las burbujas medias, pero con
una mejora importante en el aporte específico bruto, que es del orden de
l,5al,9 kg O 2 /kW ⋅ h.

AERADORES DE SUPERFICIE LENTOS

Descripción
Los aeradores de superficie lentos están formados por un rotor de eje
vertical similar a la turbina o rueda de una bomba de gran caudal y baja al-
tura (de 0,30 a 0,50 m). Su velocidad periférica es baja: de 4 a 6 m/s.
Pueden ser de rueda abierta y, en este caso, casi siempre de flujo radial
o cerrados, siempre de flujo radial.
El aerador de flujo radial consta de un plato sobre el cual se fijan unas
palas (en los de flujo axial las palas se fijan directamente al eje).
En los aeradores cerrados o de canales, las palas quedan encerradas en
un cuerpo, formando canales que guían el líquido eyectado.

Instalación
Los aeradores lentos se instalan, generalmente, en un soporte fijo que
puede ser una pasarela o una plataforma. Los pilares soportes deben si-
tuarse a una distancia suficiente del aerador para no perturbar la salida del
líquido de la turbina.
Debajo del aerador es muy recomendable la colocación de un tranqui-
lizador anti-vórtice. Este dispositivo realiza dos funciones:
– Suprime la rotación del licor en el punto de alimentación del rotor, y
de esta forma se atenúan las variaciones de potencia absorbida de-
bidas a esta rotación. Una velocidad de rotación de 2 r/m en la ali-
mentación de un rotor que gira a 40-50 r/m, produce una reducción
de la potencia absorbida del orden del 10%.
– Orienta el flujo aspirado, facilitando la alimentación homogénea de
Sistemas de aeración 253

Figura 11.12. Turbinas lentas.


254 Tratamiento biológico de las aguas residuales

todas las palas, produciéndose una gran estabilidad de la potencia


absorbida.
Una chimenea de aspiración sólo es necesaria cuando la profundidad
del depósito es superior al lado o al diámetro.
Los aeradores lentos pueden montarse en una plataforma flotante para
su utilización en los depósitos de nivel variable. A pesar de que su ASB es
superior en más del 50% al de los aeradores rápidos, los aeradores lentos
se utilizan poco en lagunas, ya que su precio es considerablemente mayor.

Aporte específico bruto


Un estudio muy completo de Cemagref (Ref. L5) determinó el ASB de
143 conjuntos de «aerador lento-depósito de aeración». Los resultados
fueron:
– ASB medio, de todos los conjuntos probados: 1,47 kg O2/kW ⋅ h.
– El 90% de los resultados queda comprendido entre 1,2 y 1,9
kgO2/kW ⋅ h.
Hemos mencionado el conjunto o par: aerador-depósito, y no sola-
mente el aerador, puesto que el depósito influye considerablemente en el
ASB, tanto por parte de la potencia específica como de la geometría del
tanque.
Un mismo aparato, instalado en dos depósitos diferentes, puede dar
ASB notablemente distintos. Posteriormente comprobaremos la influencia
de diversos parámetros del tanque de aeración sobre el ASB.

Mecanismos de oxigenación de los aeradores lentos


Existe una teoría, relativamente reciente (1976, Ref. 33, 37 y L2), que
propone un doble mecanismo sobre la forma en que realizan la oxigena-
ción los aeradores rápidos y lentos, de eje vertical. Esta hipótesis nos per-
mite conocer mejor los fenómenos físicos de la disolución de oxígeno y,
sobre todo, las relaciones entre ASB y potencia absorbida.
Esta teoría supone dos mecanismos diferentes de oxigenación:
– La mayor parte se produce por la proyección de un caudal bombea
do Qp que sale a la velocidad Vp sobre la superficie del agua. Para
aeradores homotéticos, el caudal depende de la potencia, puesto que
el rendimiento es constante. La velocidad de eyección depende de la
velocidad periférica que, aproximadamente, también es constante
para un mismo tipo de aparato.
Por lo tanto, esta fracción de oxígeno disuelto, que es la más impor-
tante, depende únicamente de la potencia del aerador y de sus ca-
Sistemas de aeración 255

racterísticas constructivas, no teniendo ninguna influencia la


forma de la cuba.
– En menor parte, se produce una oxigenación sobre toda la
superficie del depósito debida a la renovación constante del
licor sobre dicha superficie y a la agitación. Esta renovación
en superficie es función únicamente del caudal bombeado y,
por lo tanto, de la potencia del aparato. La intensidad de la
agitación superficial depende de la potencia por unidad de
superficie.
Podemos decir que esta segunda oxigenación es proporcional a:
caudal x agitación = potencia x potencia/superficie
Como la primera oxigenación es únicamente función de la po-
tencia P, podemos escribir:
Aportación de oxígeno = A ⋅ P + B ⋅ P2/S (S = superficie)
Para obtener el aporte específico bruto ASB, dividimos los dos
miembros de la ecuación anterior por P:
ASB = C + DP/S
Si llamamos W a la potencia específica por m3 de depósito:
ASB = C + D ⋅ W ⋅ p (72)
ASB = aporte específico bruto en kg O2/kW ⋅ h.
W ⋅ p = P/S (p = profundidad).
C = constante que corresponde al ASB extrapolado
para W = 0.
D = constante, pendiente de la recta.
Los resultados experimentales han confirmado esta teoría:
• La constante C, es decir ASB para W nulo, se conoce desde hace
bastante tiempo (Ref. 26, 37 y L5). La Figura 11.13 representa al-
gunos valores; cada aerador tiene su propia constante.
• En lagunas con bajas potencias específicas, de 2 a 4 W/m2, el ASB
es prácticamente constante y del orden del 80% del correspon-
diente a un depósito de la misma profundidad que la laguna, pero
con una potencia específica de 30 W/m3.
• Cuando W varía, para una profundidad constante, se tiene la rela-
ción aproximada: ASB = constante + W ⋅ 10-2.
• Desgraciadamente, cuando p varía con W constante, no se conoce
bien la variación de ASB. Los estudios sobre esta cuestión sólo tie-
nen en cuenta el factor k (profundidad/lado). Se puede admitir con
ciertas reservas que: ASB = Conste + k (para W = coste).
256 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 11.13. Aeradores de superficie.

Influencia de algunos factores sobre la aportación específica


Varios factores afectan al aporte específico bruto de los aeradores len-
tos:
– Algunos comienzan a conocerse más o menos correctamente: poten
cia específica y forma de la cuba (relación profundidad/lado).
– Otros los conocemos solamente por la tendencia observada en una
serie de valores poco coherentes: velocidad periférica, diámetro e
inmersión.
– Y, finalmente, existen otros de los que no se conoce su influencia:
distancia del borde exterior del aerador a los muros del depósito.
Se han efectuado tentativas de modelación matemática (Ref. 35 y 37),
pero no presentan interés práctico, puesto que solamente tienen en cuenta
Sistemas de aeración 257

las características constructivas del aparato aerador propiamente dicho, y


se olvidan de la influencia del depósito.
El problema es muy complejo, puesto que los parámetros influyen en-
tre sí: la influencia de la inmersión sobre el ASB depende a su vez de la ve-
locidad de rotación, la influencia de la velocidad de rotación depende de la
forma de la cuba, etc.
La complejidad procede realmente del hecho de que los aeradores no
trabajan en un único fluido, como los agitadores sumergidos, sino que fun-
cionan en la superficie de separación aire-agua.
De esta manera, por ejemplo, una turbina sumergida tiene una potencia
absorbida que varía con el cubo de la velocidad; en un aerador superficial,
la potencia varía con un exponente de 2,4 a 2,8 según la inmersión.

A. POTENCIA ESPECÍFICA Y FORMA DE LA CUBA


Con la teoría anteriormente expuesta, el ASB depende exclusivamente
de W ⋅ p, es decir, de la potencia específica por unidad de superficie, y no
del volumen. La forma sólo se tiene en cuenta por el término p (profundi-
dad).
Como fórmula estándar, que representa los resultados medios de di-
versos aeradores lentos, podemos utilizar:

– Por ejemplo, para un depósito de 4 m de profundidad, con una po-


tencia específica W = 30 W/m3, tendríamos:

Este valor es prácticamente el medio obtenido por Cemagref (1,47 kg


O2/kW ⋅ h), como indicábamos en la página 254.
3
– En una laguna con W = 3 W/m y p = 2,0 m, obtendríamos:

Este valor coincide con el 80 % del anterior, tal como se expresaba en


el capítulo anterior (pág. 255).

B. VELOCIDAD PERIFÉRICA
Generalmente, para un mismo modelo de aerador, la velocidad perifé-
rica se mantiene igual para todos los tamaños. Se utilizan valores entre 4 y
6 m/s, siendo la velocidad más usual 5,0 m/s.
El estudio de Cemagref (Ref. L-5) propone, aproximadamente:
258 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 11.14. Aeradores superficiales: Aporte específico bruto ASB.

con:
K = 0,28 (depósitos prismáticos).
K = 0,47 (depósitos cilíndricos).
Fórmula válida para: 4,2 m/s ≤ Vp ≤ 6,2 m/s.
Si disminuimos la velocidad periférica de 6 a 4 m/s, el ASB aumenta
un 12% en depósitos paralepipédicos y un 21 % en los cilíndricos.
Roustan (Ref. 35) da para K el valor 0,86, el cual parece muy exage-
rado.
Sistemas de aeración 259

Sin embargo, como la utilización de velocidades altas supone una eco-


nomía, tanto en el aerador como en el reductor, algunos fabricantes sacri-
fican el aporte específico para obtener precios de venta más bajos.

C. DIÁMETRO
En un mismo modelo de aerador, los diámetros grandes son desfavo-
rables al ASB, pero la influencia no es muy acusada.
Según Zlokarnik (Ref. 37), la variación puede cuantificarse por:

De acuerdo con esta ecuación, un aerador de 2 m de diámetro tendría


un aporte específico bruto un 8 % inferior al de otro aparato homotético de
1,0 m de diámetro.

D. INMERSIÓN
Dentro de los límites recomendados por el constructor, la inmersión
tiene muy poco efecto sobre el aporte específico.

E. DISPOSITIVOS ANTIVÓRTICE
Con estos dispositivos se aumenta, de una forma sensiblemente igual,
el aporte total de oxígeno y la potencia absorbida; por tanto, el ASB se
mantiene constante.

Ventajas e inconvenientes. Campo de utilización


Los aeradores de superficie son de utilización sencilla y mantenimien-
to fácil, pudiendo alcanzar una larga vida, siempre que se haya elegido un
reductor de calidad y que esté bien dimensionado. Recordemos que el re-
ductor es el corazón del aerador.
Con estos aparatos no hay problemas de atascamiento, salvo en algu-
nos modelos cerrados, y pueden utilizarse tanto con agua bruta como con
agua decantada, e incluso en estabilización aerobia de fangos.
Comparado con los sistemas porosos de difusión de aire, el costo de la
instalación, incluida la obra civil, es inferior (del 25 al 40%), pero el con-
sumo de energía es superior (del 20 al 40%).
Desde el punto de vista de impacto ambiental, los aeradores superficia-
les tienen dos inconvenientes:
– Ruido: producido por el motorreductor y la agitación del agua. Una
cubierta parcial del depósito y el encapotado del motorreductor re-
ducen notablemente el problema.
– Aerosoles: la producción de aerosoles es un inconveniente grave,
260 Tratamiento biológico de las aguas residuales

puesto que pueden contener gérmenes patógenos. La cobertura de la


zona activa del aerador también puede reducir las emisiones de ae-
rosoles.
Comparados con los sistemas de difusión de aire, con los aeradores su-
perficiales no se consigue una variación continua de la aportación de oxí-
geno, ya que prácticamente funcionan siempre a todo o nada. La variación
de velocidad supone un sobrecosto importante que penaliza enormemente
la economía obtenida a velocidad constante.
En lagunas, comparados con los aeradores rápidos, se utilizan muy
poco, a pesar de que el ASB es claramente ventajoso: 1,5 contra 1,0 kg O2/
kW ⋅ h, pero no se compensa el costo de inversión, que es prácticamente el
doble.
En la actualidad, los aeradores de superficie lentos constituyen el sis-
tema más utilizado, tanto en pequeñas como en medianas instalaciones. En
las grandes, el sistema de inyección de aire es más utilizado, pero un por-
centaje notable de éstas también se equipa con aeradores superficiales.

DIFUSORES ESTÁTICOS

Un difusor estático (Fig. 11.7) se compone de un tubo vertical, gene-


ralmente de material plástico, abierto en cada extremo y con una altura
de 1,5 a 2,0 m. Normalmente se apoya en el fondo del depósito mediante
3 ó 4 pies de 0,3 a 0,5 m de altura.
El aire se distribuye a través de una serie de hileras paralelas de tubos,
que pasan por debajo de los difusores, convenientemente soportados. Para
garantizar la equirrepartición del aire se disponen orificios calibrados en la
generatriz inferior de los tubos.
Para mejorar el contacto aire-agua, facilitar la disolución del oxígeno
y, por lo tanto, aumentar el rendimiento, se recurre a varios artificios:
– Una hélice interior, simple o doble.
– Un conjunto de tabiques alternados.
– Un sombrero que cubre la parte superior del tubo y obliga al flujo
ascendente de aire a descender y aumentar su recorrido.

Instalación
Generalmente los difusores se implantan equidistantes, según una ma-
lla cuadrada de 1,2 a 4,5 m de lado; pero también pueden disponerse en
distribución lateral.
Sistemas de aeración 261

Mecanismos de oxigenación
Un estudio comparativo de tres difusores estáticos, realizado por el
Centro Experimental de Colombes (Ref. L-7), demostró claramente que el
rendimiento de oxigenación es proporcional a la altura de agua disponible
por encima de la parte superior del difusor. De este hecho, se puede emitir
la hipótesis siguiente acerca del mecanismo de oxigenación de estos difu-
sores:
– El tubo sólo sirve para asegurar una buena mezcla aire-agua, y la di-
solución del oxígeno dentro del tubo es prácticamente nula, debido
al escaso tiempo de contacto disponible (del orden de 1 segundo).
– La disolución del oxígeno se realiza, únicamente, entre la salida del
tubo y la superficie del agua.
Por consiguiente, cuanto mayor sea la profundidad del agua, menor
será la influencia relativa de la altura del tubo (sin disolución de oxígeno)
y mayor será el aporte específico. Para los difusores D y P de la Figura
11.15, pasar de 4 a 8 m de profundidad mejora el ASB en un 50%.

Rendimiento de oxigenación y aporte específico bruto


El rendimiento de oxigenación puede considerarse proporcional a la
profundidad del depósito, disminuida en la altura del aparato.
Los rendimientos son interesantes a partir de profundidades de 6 m.
Las curvas D y P de la Figura 11.15 son representativas de la mayoría
de los tubos difusores. Podemos considerar, para el RO y ASB, la banda de
variación siguiente:

Factores que afectan al rendimiento de disolución de oxígeno

A. PROFUNDIDAD
Ya hemos visto la influencia de la profundidad al explicar el mecanis-
mo de disolución del oxígeno.
262 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 11.15. Difusores estáticos. Rendimiento de oxigenación y aportación específica bruta.


(Datos de la Ref. L7, rendimiento de compr. 65%.)

B. CAUDAL UNITARIO DE AIRE


La influencia del caudal unitario depende del tipo de difusor, pero no
es importante en ningún caso; para caudales extremos, que pueden oscilar
entre 1 y 4, la diferencia de rendimiento es inferior al 10%.
Para los dos aparatos del estudio (Ref. L-7), mencionados anteriormen-
te, el rendimiento es constante para caudales de aire de 40 a 80 m3/h. Entre
20 y 40 m3/h, el rendimiento baja ligeramente (menos del 10%). Para estos
caudales se llega a observar visualmente que la nube de burbujas es menos
Sistemas de aeración 263

homogénea que a caudales superiores. El tercer aparato del estudio mostró


una disminución del 5% en las mismas condiciones que los anteriores.
En otro estudio (Ref. 38), la disminución del rendimiento fue del 3 al
4%, para caudales entre 80 y 20 m3/h, con profundidades de 4,5 a 6,0 m.
Curiosamente, para 3,0 m, la disminución fue del 20%.

C. CAUDAL TOTAL DE AIRE


Dentro de los límites de los caudales nominales, no se ha encontrado
ninguna influencia de la densidad de aparatos.

Ventajas-inconvenientes. Campos de utilización


Comparados con los difusores porosos, los difusores estáticos:
– No presentan problemas de obstrucción química o biológica.
– Tienen el inconveniente de que su ASB es inferior (Tabla 11.3):

Tabla 11.3

Los gastos de instalación son del mismo orden en ambos sistemas.


Los difusores porosos necesitan una buena estabilidad en el agua re-
sidual para que no se produzcan en el tanque de aeración depósitos
de carbonates y sulfates; además requieren una alimentación eléc-
trica muy fiable. En consecuencia, se deben utilizar difusores está-
ticos, en lugar de porosos, en los siguientes casos:
• Cuando hay riesgos de desequilibrio calco-carbónico, debido a
una alta alcalinidad en el agua.
264 Tratamiento biológico de las aguas residuales

• Si se realiza una neutralización previa del agua con hidróxido cal-


cico, a causa de una acidez sulfúrica.
• La acometida eléctrica no es fiable.
Los dos primeros casos sólo los encontraremos en aguas residuales con
un alto contenido de aguas industriales: lecherías, tenerías, industria quí-
mica, etc. El tercer caso puede afectar a las pequeñas o medianas instala-
ciones, las cuales disponen de una única acometida eléctrica sin posibili-
dad de doble alimentación.

DIFUSORES POROSOS

Los difusores porosos pueden clasificarse según la forma y el material


de fabricación:

A. FORMA
Existen dos grandes grupos o familias: planos y tubulares.
De forma plana son los domos y los discos. En su origen, la primera
forma utilizada fueron las placas porosas, pero actualmente han desapare-
cido del mercado.
De forma tubular tenemos: los tubos porosos.

B. MATERIALES
El material del difusor puede ser: mineral, plástico, mixto y elástico.
• Mineral: Este material es idéntico o muy parecido al utilizado en las
muelas abrasivas. Está formado por granos de corindón, unidos por un
cemento cerámico vitrificado a alta temperatura (aproximadamente
1.300° C). Este material puede considerarse perfectamente inerte frente a
los productos químicos que pueden contener las aguas residuales, y tam-
bién frente al ataque bacteriano.
• Plástico: Los primeros difusores de material plástico tuvieron graves
problemas de disgregación en los tanques de aeración, incluso en algunas
semanas. Actualmente, la calidad ha mejorado considerablemente, pero su
fiabilidad no puede compararse con la de los difusores porosos minerales.
• Mixto: Consisten en granos de corindón aglomerados con cemento
plástico. Su inercia, respecto al ataque químico, es similar a la de los mi-
nerales.
• Elástico: Es una nueva generación de difusores porosos consistentes
en una base de soporte con un orificio calibrado que alimenta una lámina
de goma con micro-orificios por los que se distribuye el aire. Existe nu-
merosa documentación comercial que asimila los rendimientos de estos di-
Sistemas de aeración 265

fusores al de los difusores cerámicos, con la ventaja de reducir los proble-


mas de atascamiento.

Atascamiento
Los difusores porosos deben considerarse como filtros finos, puesto
que el tamaño de los poros es de 100 a 200 mieras. Por lo tanto, pueden
atascarse si no se toman las debidas precauciones, tanto desde el punto de
vista de instalación como de explotación.
A continuación pasaremos revista a:
– Cómo se atasca un difusor y cómo se reduce este atascamiento.
– Cómo se puede desatascar un difusor poroso.
– Cuál es la vida de un difusor poroso.

A. ATASCAMIENTO DE UN DIFUSOR POROSO


Un difusor puede atascarse de dos formas: por el interior y por el ex-
terior.

a) Por el interior, el atascamiento puede ser a su vez físico o biológi-


co:
– Físico: Producido por el polvo contenido en el aire comprimido,
puede reducirse con una buena instalación de filtración del aire. Se
recomienda un contenido máximo de 15 mg de MS por 1.000 m3 de
aire; con un caudal por difusor de 2,4 m3/h, representa, durante los
10 años de vida normal de un difusor cerámico, un peso de materia
sólida retenida de aproximadamente 3 g.
También debe evitarse la contaminación del aire después de la fil-
tración, para lo que:
• La cámara de los filtros debe protegerse contra la formación de
polvo, debido al hormigón, con revestimientos plásticos adecua-
dos, y, por supuesto, lo mismo cuando el canal de aspiración e im-
pulsión principal se ejecute de hormigón armado.
• Los conductos de aire no deben oxidarse, y se utilizarán materia
les como: acero inoxidable, acero galvanizado o plástico.
– Biológico: El atascamiento interior también puede producirse por el
crecimiento de microorganismos en las paradas del suministro de
aire. En este caso, la presión baja bastante rápidamente en la red de
tuberías, y el agua penetra en las mismas después de filtrarse en los
difusores porosos. Una vez en el interior, el agua, aunque esté bien
filtrada, todavía contiene suficientes materias orgánicas disueltas
para producir, en presencia del aire residual que permanece en los
tubos, un rápido crecimiento de microorganismos. Cuando se resta-
266 Tratamiento biológico de las aguas residuales

blece el suministro y no se han previsto purgas automáticas de las


tuberías, el agua contenida en las mismas vuelve a refiltrarse, de
dentro hacia fuera, a través de los difusores; pero en esta segunda
filtración, el agua contendrá una cierta cantidad de materias sinteti-
zadas y, por lo tanto, puede producirse atascamiento en el interior
del difusor. El único remedio para evitar estos problemas consiste en
evacuar el agua contenida en el interior de la red de tuberías sumer-
gidas, a través de un sistema de purgas automáticas.

b) Por el exterior, el atascamiento puede ser mineral u orgánico.


– Mineral: Puede producirse por diversos motivos: depósitos de car-
bonates, cuando el agua es muy alcalina y el tratamiento biológico
produzca un desequilibrio calco-carbónico, por destrucción de áci-
dos volátiles o por el stripping del gas carbónico; también por pre-
cipitación de sulfates, después de una neutralización con cal de una
acidez de origen sulfúrico, y si la precipitación previa a la etapa bio-
lógica no es completa, que es el caso más frecuente. Pueden igual
mente depositarse sales de hierro por destrucción de algunos com-
puestos orgánicos.
– Orgánico: En las paradas de la impulsión de aire; ya hemos mencio-
nado que se produce entrada de agua a la red de tuberías a través de
los difusores, que actúan como filtros. Esta filtración deposita, sobre
la superficie exterior de los porosos, una capa de material principal
mente orgánica. Normalmente, estos depósitos se eliminan al volver
a poner en marcha la aeración, pero, por seguridad, se recomienda:
– Disminuir en lo posible las interrupciones de suministro de aire. En
algunas instalaciones se dispone un compresor de poco caudal,
arrastrado por un motor térmico, para asegurar un suministro míni-
mo de aire y evitar que entre agua a la red sumergida de tuberías.
– Efectuar, después de una parada, un suministro de aire al caudal má-
ximo posible, durante un tiempo igual al de parada con un mínimo
de 20 minutos. Por parada del suministro de aire debe entenderse la
parada de todos los compresores, aunque sea durante un período
muy corto, superior a un minuto.

c) Problemas particulares. Aceite y silenciadores.


– Aceite: El aire comprimido debe estar perfectamente exento de acei-
te. Con compresores centrífugos no existe problema alguno; los
compresores tipo ROOTS deben ser del modelo «exento de aceite»,
bien por triple prensaestopas o mediante juntas-laberinto. No pue-
den utilizarse compresores de paletas.
– Silenciadores: El material absorbente de los silenciadores está for-
Sistemas de aeración 267

mado muchas veces por lana de vidrio; este producto debe proscri-
birse, sobre todo en los compresores ROOT, ya que se producen ro-
turas de la lana en pequeños trozos, los cuales pasan a la red de aire
hasta llegar a los difusores porosos. Es mejor utilizar otro tipo de ab-
sorbente que no produzca estos problemas y, preferentemente, uti-
lizar silenciadores independientes de los compresores, antes de los
filtros de la red general.

B. LIMPIEZA DE LOS DIFUSORES


a) Difusores de plástico: Este tipo de difusor no posee la resistencia
mecánica y química suficiente para poder realizar un desatascamiento efi-
caz. La única solución es su sustitución, que no es demasiado costosa, de-
bido al precio relativamente bajo de estos equipos.
b) Difusores minerales: Estos difusores pueden limpiarse y desatas-
carse según dos métodos que han dado buenos resultados, y sobre los cua-
les se tiene suficiente experiencia.
– Método térmico: En este método se procede a la cocción de los di
fusores a una temperatura de 1.250° C con una precisión de ±
10° C. De esta forma se calcinan tanto las materias orgánicas como
las minerales. Se presenta el problema de conseguir la alta tempe-
ratura y la precisión en la misma, lo que obliga a utilizar hornos es-
peciales, de los empleados por los propios fabricantes de difusores o
de materiales cerámicos. Después de un buen cepillado del polvo re-
sultante de la calcinación, los difusores quedan en las mismas con-
diciones que los nuevos y recuperan la permeabilidad de origen.
– Método mixto: Este método fue desarrollado y empleado a gran es
cala por los servicios técnicos municipales de París. Consiste en in-
dependizar la limpieza de las materias orgánicas de las materias mi-
nerales.
Las materias orgánicas se calcinan en un horno a una temperatura de
650° C, sin necesidad de una gran precisión, lo cual es fácil de con-
seguir con un horno económico y de fácil utilización. A continua-
ción, las materias minerales parásitas se eliminan por inmersión en
un tanque de ácido clorhídrico al 10%-20%, durante 1 a 2 días. Des-
pués de un lavado final en varias etapas, los difusores recuperan la
permeabilidad inicial, la cual se controla en un banco de pruebas.
c) Difusores mixtos. Su resistencia mecánica es suficiente para poder
utilizar un chorro de agua a alta presión, para eliminar la materia orgánica.
El atascamiento mineral puede eliminarse en baños ácidos, siempre des-
pués de un ensayo previo de laboratorio; este tratamiento también ayuda a
eliminar el resto de materia orgánica que pueda subsistir. En ningún caso
268 Tratamiento biológico de las aguas residuales

se logran resultados equivalentes al método térmico o mixto, utilizado con


difusores minerales.
d) Difusores de lámina elástica. Dado lo reciente de este tipo de di-
fusores, hay poca experiencia sobre su vida útil o limpiezas necesarias.
Pero en cualquier caso será un problema de mejorar el tipo de goma con la
que se fabrican las láminas, ya que la concepción del difusor es la idónea
para resistir a posibles atascamientos biológicos o depósitos minerales.

C. VIDA DE LOS DIFUSORES POROSOS


Tomando todas las precauciones que hemos indicado, tanto de insta-
lación como de mantenimiento, los difusores cerámicos o minerales pue-
den funcionar 10 años, con un aumento de la pérdida de carga, desde la
puesta en marcha inicial, de 200 a 300 Mm. C.A, lo cual es aceptable.
Con difusores de plástico o mixtos, no puede contarse con una vida su-
perior a 5 años.
Poco se puede decir realmente sobre la vida media de los difusores de
lámina elástica debido a la escasa experiencia existente por el momento,
aunque se estima superior a los cuatro años.

Rendimiento de oxigenación
Los rendimientos de oxigenación varían mucho de un tipo de difusor a
otro. Cuanto más finos son los poros, mejor rendimiento de oxigenación,
pero más riesgos de atascamiento, y viceversa. El tamaño del poro debe
responder a un compromiso entre el rendimiento de oxigenación y el ries-
go de atascamiento.
Con una inmersión de 4,0 m, los rendimientos varían, al caudal máxi-
mo recomendado, del 15 al 20%. Pueden obtenerse mejores rendimientos,
pero el riesgo de atascamiento es muy elevado.

Instalación
a) Los tubos se instalan normalmente en bandas de 1 m de ancho, a lo
largo de una pared del depósito. La profundidad del tanque es igual al an-
cho o ligeramente inferior, y está comprendida entre 3 y 6 m (Fig. 11.17).
b) Los domos y discos pueden montarse con dos disposiciones:
– En inyección lateral, con simple o doble flujo (Fig. 9.16).
– Con reparto uniforme sobre el fondo, siguiendo normalmente una
distribución en malla cuadrada, con una separación entre las tube-
rías igual a la de los difusores en una misma línea. A veces, por ra-
zones económicas, la separación entre líneas es mayor que la de los
difusores en su línea.
Sistemas de aeración 269

Figura 11.16. Difusores porosos.

Comparando los dos sistemas:


– Desde el punto de vista de la agitación, hemos visto, en el Capítu-
lo 9, pág. 211, que la inyección lateral, con el mismo caudal, pro-
porciona velocidades de fondo superiores a las de la distribución
uniforme.
– Respecto a la oxigenación, veremos posteriormente que la distribu-
ción sobre el fondo proporciona un rendimiento de un 10 a un 20%
superior al de la inyección lateral.
Una disposición nunca es mejor que otra, en valor absoluto, sino que
puede estar mejor adaptada a las condiciones de funcionamiento. Por lo
tanto, debemos utilizar una inyección lateral cuando la capacidad de oxi-
genación necesaria es baja y el criterio de diseño es la agitación; mientras
que para altas capacidades de oxigenación, para las cuales la agitación no
es problema, es preferible una distribución uniforme. Otra razón suple-
mentaria para la elección es que una fuerte capacidad de oxigenación con-
lleva una alta densidad de difusores, los cuales se adaptan mejor a la dis-
tribución uniforme.
Por el contrario, una baja necesidad de oxigenación no permite una dis-
tribución uniforme, puesto que la distancia entre los difusores sería dema-
siado elevada.
270 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 11.17. Difusores de tubos porosos.

En un mismo depósito de aeración, pueden utilizarse los dos sistemas:


– En cabeza de la cuba de aeración se necesita una alta capacidad de
oxigenación; por lo tanto, utilizaremos la distribución uniforme.
– Aguas abajo se necesita poca oxigenación y, por consiguiente,
adoptaremos una inyección lateral.
Sistemas de aeración 271

Factores que afectan al rendimiento de oxigenación

A) INMERSIÓN
A caudal de aire constante, o aproximadamente a capacidad de oxige-
nación constante, el rendimiento de oxigenación es proporcional a la in-
mersión, con un exponente que oscila entre 0,76 y 1,0, según el tipo de di-
fusor y el caudal de aire (Ref. L-7: 0,85 y 1,0; Ref. 40: 0,76 y 0,82).
Pero como la energía de compresión es proporcional al logaritmo de la
presión absoluta y, por lo tanto, crece más lentamente que la inmersión, se
produce un efecto de compensación que proporciona aportes específicos
brutos casi constantes o ligeramente crecientes con la inmersión.

B) CAUDAL UNITARIO DE AIRE


Dentro de los límites normales de caudal, cuando éste aumenta, el ren-
dimiento baja. Entre los caudales extremos, el rendimiento puede dismi-
nuir de un 5 a un 20% (Ref. L-7, 41 y 42).

C) CAUDAL TOTAL DE AIRE


Para un caudal de aire por difusor constante, al aumentar el número de
difusores aumenta el caudal total de aire y ligeramente el rendimiento
(Ref. 41).

D) INYECCIÓN LATERAL Y DISTRIBUCIÓN UNIFORME


Entre una distribución uniforme y una inyección lateral, la diferencia
del rendimiento de oxigenación es del orden de un 10 a un 20% a favor del
primer sistema (Ref. 41, 42 y 15).

Ventajas e inconvenientes. Campo de utilización


La comparación entre difusores estáticos y porosos se ha presentado en
el la Tabla 11.3. También se han definido las condiciones de utilización
que impiden el empleo de difusores porosos.
Al contrario que con difusores estáticos, el aporte específico bruto de
oxígeno es prácticamente constante; se utilizan profundidades compren-
didas entre 3 y 8 m, que, en el caso de sistemas extraíbles, se reduce a 6 m
por razones prácticas.
Como todos los sistemas de inyección de aire, los difusores porosos se
utilizan, principalmente, en las medias y grandes instalaciones, quedando
limitada su utilización sólo por problemas especiales de atascamiento, aun-
que hoy en día con los difusores de lámina elástica este criterio está cam-
biando.
272 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Pérdida de carga
En caso de duda, y como mínimo dos veces por año, debe verificarse la
pérdida de carga de los difusores a tres caudales: mínimo, medio y máxi-
mo.
La medida de presión a la salida de los compresores es insuficiente por
no tener precisión adecuada, además de que el nivel de agua en los depó-
sitos influye sobre la medida. Recomendamos la utilización de un sistema
similar al de la Figura 11.18, ya que es fácil de instalar, preciso y fiable.
Sistemas de aeración 273

Figura 11.18. Dispositivo de medida de la pérdida de carga de los difusores porosos.


12
Recirculación

OBJETIVO E IMPORTANCIA DE LA RECIRCULACIÓN

En el proceso de fangos activados, después de la separación del agua


tratada y la biomasa, es necesario reintroducir esta última en las cubas de
aeración para mantener una concentración constante, con la deducción co-
rrespondiente de los fangos en exceso: éste es el objetivo de la recircula-
ción.
Veremos posteriormente que la decantación secundaria debe recibir
una carga superficial de materias en suspensión tan baja como sea posible,
compatible con el caudal a tratar y la concentración necesaria en las cubas.
Para lograr estos objetivos debe producirse una recirculación correctamen-
te controlada.

RELACIONES

Concentración de recirculación: MSR


En la medida en probeta del índice volumétrico de fangos (ver Capítu-
lo 13) IVF, la fracción sedimentada tendrá una concentración de:

Esta relación se deduce directamente de la propia definición de IVF:


volumen en cm3 ocupado por 1 g de MS, después de media hora de decan-
tación (o volumen en litros para 1.000 g).
276 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Sin embargo, entre el ensayo de la probeta y el decantador real existen


algunas diferencias:

En la probeta:
– La decantación es estática con gran influencia del efecto pared.
– La altura es de 40 cm.
– El tiempo de sedimentación es media hora.

En el decantador secundario:
– La decantación es dinámica, con flujos en contracorriente: licor a
tratar y fangos a extraer.
– La altura de licor es de 2 a 4 m.
– El tiempo de decantación es de 2 a 4 h.
– No existe efecto pared.
La ecuación 76 debe corregirse con un coeficiente, para tener en cuenta
estas diferencias:

MSR: Concentración en MS de los fangos en recirculación.


k es un factor adimensional que permite pasar de las condiciones de de-
cantación estática en la probeta a la decantación dinámica en el decantador,
dependiendo:
– Del caudal de licor que entra: cuanto más alto, más influencia de los
efectos dinámicos y disminución de k.
– De la altura de fangos en el decantador: Con más altura, mejor es el
espesamiento y mayor el valor de k.
– Del tiempo de retención: k crece con el tiempo.
Estudios experimentales muestran que k puede variar entre 0,5 y 2,0.
En Estados Unidos se adopta generalmente k = 1,0; en la República Ale-
mana, las reglas del ATV (Ref. 45) dan k = 1,2; comparando varios resul-
tados, este último valor parece más lógico. El factor k puede tomarse igual
a 1,2, respetando las siguientes condiciones:
– Carga hidráulica comprendida entre 0,50 y 1,50 m ⋅ h-1.
– Factor de recirculación entre 50 y 150%.
– Índice volumétrico de fangos entre 100 y 250 ml/g.
En estas condiciones podemos escribir:
Recirculación 277

Figura 12.1. Factor de recirculación.

Factor de recirculación
Considerando despreciables las materias en suspensión del agua a tra-
tar, un balance de mezclas da:
MSA =MSR ⋅ R/(R+ 100)
R: Factor de recirculación en %.
Con el valor de MSR de la relación 78, tenemos:

Con las limitaciones:


50<R< 150
100 < IVF < 250
De la relación 79 se puede deducir que:
– MSA es inversamente proporcional al IVF.
– Aumenta mucho cuando R pasa del 50 al 150%: del 100 al 180%.
– Aumenta muy poco cuando R pasa del 150 al 500% (que no son va-
lores reales): del 100 al 139%. Pero, en realidad, este aumento de R
se traduce en una disminución de k, y por el contrario disminuye
278 Tratamiento biológico de las aguas residuales

MSA. Esto muestra que R = 150% es un límite que nunca debe su-
perarse.

INFLUENCIA DEL DECANTADOR SECUNDARIO

En teoría, para extraer los fangos espesados al ritmo que sedimentan, el


factor de recirculación debería seguir las variaciones del caudal instantá-
neo del agua a tratar. Es decir, una punta de caudal de agua supondría
la misma punta de recirculación, y el decantador secundario soportaría la
suma de los efectos de las dos puntas.
Pero, afortunadamente, el decantador secundario puede y debe utilizar
su capacidad de almacenamiento de materias en suspensión.
Supongamos que, para el caudal medio, el decantador no almacena
fangos y que las materias en suspensión extraídas son iguales a las que en-
tran; el caudal de recirculación es constante, y suponemos que es igual al
caudal medio. Si llega una punta de caudal de agua de 2, como la recircu-
lación es constante en caudal, el decantador recibe una carga de materias
multiplicada por 1,50. De esta carga, 2/3 se extraen y el tercio restante se
almacena.
Este trasvase de materias, desde las cubas de aeración hasta el decan-
tador secundario, produce una disminución de la concentración de las cu-
bas y, por lo tanto, también de la carga que recibe el decantador hasta lo-
grar un nuevo equilibrio.
Por ejemplo:
– Equilibrio anterior (caudal medio):
• Concentración de MSA: 3g ⋅ 1-1.
• Caudal de agua: 100%.
• Caudal de recirculación: 100%.
– Nuevo equilibrio (caudal punta):
• Concentración MSA: 2g ⋅ 1-1.
• Caudal agua: 200%.
• Caudal recirculación: 100%.
La masa de fangos a extraer del decantador es constante:
(100+ 100) ⋅ 3 = (200+ 100) ⋅ 2
De esta forma, para soportar una punta de caudal de agua de 2, con una
recirculación constante, 1/3 de los fangos activados se trasvasa desde las
cubas de aeración hasta el decantador secundario. Pero, en realidad, el al-
macenamiento de fangos supone una altura mayor del lecho, un mejor es-
pesamiento y el aumento de k y de MSR. El caudal líquido de extracción
Recirculación 279

Figura 12.2. Relación: materias en suspensión en aeración MSA y caudal durante un día. (Curva
experimental; datos Ref. 13.)

es constante, pero la masa de materias aumenta, y la concentración del


nuevo equilibrio será superior a los 2 g ⋅ 1-1 teóricos.
Las normas alemanas del ATV (Ref. 45) calculan la profundidad de los
decantadores secundarios, dividiéndola en 4 zonas, de las cuales la inferior
es para el almacenamiento. Se admite, entre el caudal medio de tiempo
seco y el máximo de tiempo de lluvia, una variación de la concentración en
las cubas del orden de 1 g ⋅ 1-1. Con este método de cálculo, la altura de al-
macenamiento representa aproximadamente el 40 % de la profundidad to-
tal.
Para aprovechar mejor las posibilidades del almacenamiento de fan-
gos, la recirculación debe estar bien controlada, y seguir las variaciones de
caudal medio diario y del índice de fangos. Para comprobar si es suficien-
te, al terminar la punta diaria, el nivel de fangos debe ser suficientemente
bajo para no interferir en la calidad del agua.
En caso de recirculación superabundante, por no poderse reducir el nú-
mero de bombas en marcha, se puede funcionar en discontinuo.
El tiempo máximo de parada debe ser:
– En aeración prolongada: de 2 ó 3 horas.
– En media carga: inferior a 1 hora.
– En baja carga con nitrificación: inferior a 15 minutos.

SELECCIÓN DEL FACTOR DE RECIRCULACION

Es correcto disponer tres factores de recirculación: 50, 100 y 150% del


caudal medio. Pueden utilizarse 3 bombas o tornillos.
A) 100%. Factor normal: se obtiene una concentración de 3 g/1 con un
280 Tratamiento biológico de las aguas residuales

IVF de 200 ml/g, o de 4 g/1 con un IVF de 150 ml/g. Son las con-
centraciones adoptadas en el Capítulo 5. (Parte II).
En las normas alemanas del ATV (Ref. 45) se consideran los índices
volumétricos de fangos IVF indicados en la Tabla 12.1.

Tabla 12.1

B) 50%. Factor bajo: puede emplearse:


– En continuo: con buenos índices IVF:
inferior a 133 con concentración de 3 g ⋅ 1-1
inferior a 100 con concentración de 4 g ⋅ 1-1
– En discontinuo: por ejemplo de noche, empleando el 100% de día.
C) 150%. Factor excepcional: a utilizar con precaución y durante
tiempos cortos. Puede obtenerse con la bomba o el tornillo de re-
serva.

UTILIZACIÓN DEL FACTOR DE RECIRCULACIÓN

Decantadores secundarios con extracción de fangos por aspiración


central anular
No existe problema especial: el decantador suministra el caudal pedido
por el bombeo.

Decantadores secundarios con extracción de fangos por succión


En este sistema, es el decantador el que determina el caudal: depende
de la distancia vertical entre la salida de los tubos de succión y el nivel del
agua en el tanque. La modificación de la altura de los tubos debe conside-
rarse excepcional. Es un modo demasiado simple, que no constituye real-
mente un control. Debe operarse de la siguiente manera:
Recirculación 281

Recirculación del 100%: Sin problemas; los tubos se regulan para


extraer un caudal aproximado al 100%, con 2 bombas.
Recirculación del 50%: El bombeo, con una bomba, produce un
caudal del 50%; como los tubos pueden dar el doble, el caudal se re-
duce funcionando los tubos en inmersión o anegados.
• Si la duración de la marcha al 50 % es corta, no hay que tomar pre-
cauciones especiales, sino una vigilancia normal en la salida de
los tubos.
• Si es una marcha continua, cada 4 ó 6 horas es necesario, durante
10 ó 15 minutos, pasar al caudal del 100% para limpiar los tubos
de succión con un caudal mayor.
Recirculación del 150%: Sólo puede obtenerse con una modifica-
ción de la regulación de la altura de los tubos de succión. Puede ser
suficiente con modificar una parte de los mismos, los del interior o
los del exterior, según la altura del fango sobre el fondo.

EQUIPOS DE BOMBEO

Se pueden utilizar bombas y tornillos. Cada sistema tiene ventajas e in-


convenientes:
– Precio: Los tornillos son más caros que las bombas, y la obra civil
correspondiente también.
– Decantadores de succión: En este tipo de aparatos, como el decan-
tador es el que determina el caudal por la regulación de sus tubos de
succión, es preferible un bombeo a caudal variable, que puede efec-
tuarse con tornillos.
– Fangos activados con desnitrificación: Con objeto de disminuir la
introducción de oxígeno en el fango recirculado, es preferible em-
plear bombas en lugar de tornillos.
Cuando el sistema de bombeo sea común a varios decantadores, deben
tomarse las precauciones adecuadas para conseguir una buena equirrepar-
tición de la extracción de fangos.
13
Decantación secundaria

OBJETIVO E IMPORTANCIA DE LA DECANTACIÓN


SECUNDARIA
En el proceso de fangos activados, es necesario separar la biomasa del
agua tratada, siendo éste el objetivo de la decantación secundaria.
La función de esta etapa de tratamiento sirve tanto de clarificación,
para producir un efluente bien tratado, como de espesamiento, para obtener
una concentración suficiente en la extracción de fangos.
La importancia fundamental de la decantación es fácil de entender: es
el último eslabón de la cadena de tratamiento. Por ejemplo, unas cubas de
aeración sobrecargadas producirán un efluente con una contaminación di-
suelta más o menos alta, lo cual no es muy grave; pero una decantación se-
cundaria sobrecargada puede producir un fuerte escape de materias en sus-
pensión y, como resultado, una alta contaminación del agua tratada, que
incluso puede superar a la del agua bruta.
Generalmente, en funcionamiento normal, la DBO de las materias en
suspensión es superior a la disuelta, representando del 60 al 80% del total.
Cuando un agua tratada es de mala calidad, casi siempre la causa son las
materias en suspensión.
En el proceso de fangos activados, después de separar el agua tratada y
la biomasa, es necesario reintroducir ésta en las cubas de aeración para
mantener una concentración constante, con la deducción de la fracción en
exceso; éste es el objetivo de la recirculación.
Sin una recirculación bien diseñada y controlada, no puede optimizarse
la decantación secundaria.
284 Tratamiento biológico de las aguas residuales

En algunos casos muy especiales, como por ejemplo en el tratamiento


de aguas residuales, con alta concentración de contaminación, con oxígeno
puro, la separación de la biomasa y del agua tratada puede realizarse por
flotación. Generalmente, en estos casos constituye un pretratamiento, pre-
vio a un tratamiento completo convencional.

ÍNDICES DE FANGOS Y TEORÍA DE KYNCH

Índice volumétrico de fangos IVF


Este índice, desarrollado en 1934 y llamado también índice de Mohl-
man, se define como el volumen, en centímetros cúbicos, ocupado por 1 g
de fango activado después de sedimentar durante 30 minutos (1 hora según
algunos autores).
La utilización del índice IVF es muy sencilla, pero adolece de varios
inconvenientes (Ref. 44 y 56):
– Ensayos con el mismo fango, pero con concentraciones diferentes,
dan índices volumétricos de fangos también distintos.
– Con bajas concentraciones de materias en suspensión, un licor de-
canta más rápidamente en cilindros de pequeño diámetro que de
gran diámetro, debido a una cierta influencia variable de la pared.
Con altas concentraciones sucede lo contrario, ya que la formación
de puentes entre las paredes disminuye la velocidad de caída del flo-
culo.
– Esta medida estática pretende representar el desarrollo de la decan-
tación en un tanque en continuo, es decir con efectos dinámicos.
Desde hace algunos años, se recomienda espesar o diluir el licor a en-
sayar, hasta obtener un volumen sedimentado de 300 cm3 o de 200 cm3
(RFA, Ref. 49).

Índice volumétrico de fangos con agitación IVFA


Para suprimir, o al menos alternar, los inconvenientes del índice volu-
métrico de fangos, el Water Research Center de Gran Bretaña, de 1970 a
1975 desarrolló (Ref. 44) un nuevo método de medida que denominaron
SSVI (Stirred Sludge Volumic Index), es decir índice volumétrico de fan-
gos con agitación. Este método consiste en:
– Emplear una concentración inicial fija de 3,5 g. Para ello, se puede
diluir con sobrenadante o espesar el licor hasta obtener la concentra-
ción normalizada. También se pueden hacer dos medidas con con-
centraciones superiores e inferiores al valor normalizado e interpo-
lar el resultado entre las dos.
Decantación secundaria 285

– Emplear una probeta de 10 cm de diámetro exterior y de 50 cm de


altura de licor. El sistema de agitación, con una velocidad de 1 vuel-
ta/minuto, está constituido por dos hilos verticales de acero inoxi-
dable de 5 mm de diámetro.
Este índice empieza a utilizarse en Gran Bretaña por dos razones:
– El prestigio técnico del Water Research Centre.
– La fuerte centralización de los problemas del agua (en su momento)
en las Water Authorities.
Pero, desgraciadamente, la utilización de este nuevo índice es prácti-
camente inexistente en el resto del mundo.

Volumen de fangos de referencia VFR


Algunos métodos de cálculo de la decantación secundaria, especial-
mente el ATV de la República Alemana (Ref. 45), se basan en un índice
denominado volumen de fangos de referencia VFR:
VFR = MSA ⋅ IVF
– VFR: Volumen de fangos de referencia, en ml ⋅ T-1 .
– MSA: Concentración del licor en g ⋅ 1-1 .
– IVF: índice volumétrico de fangos en ml ⋅ g -1 .

Teoría de Kynch
En 1952, Kynch desarrolla su teoría sobre la sedimentación de partí-
culas floculadas compresibles, más conocida como decantación frenada.
Este investigador enuncia que la velocidad de sedimentación de las partí-
culas sólidas es función, únicamente, de su concentración local.
El fondo de la probeta o del tanque es un punto singular en el que se
impide la sedimentación libre. Kynch demuestra que esta discontinuidad
del fondo se transmite hacia la zona de decantación libre.
En la Figura 13.1 se representa una curva de decantación experimental
con coordenadas: altura de la separación fango/agua y tiempo. Se distin-
guen dos zonas separadas por otra de transición:
– Zona de «decantación libre», en la que no existe influencia de unas
partículas sobre otras. Corresponde a la parte recta inicial de la fi-
gura.
– Zona de «decantación frenada», en la cual las partículas ya sedimen-
tadas impiden más o menos la sedimentación de las que van llegan-
do a esta zona. A lo largo de dicha zona va creciendo la concentra-
ción uniformemente, en función del tiempo.
En un decantador convencional, alimentado con caudal constante,
286 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 13.1. Curva de decantación. Las tres zonas de Kynch.

Figura 13.2. Zonas de un decantador secundario.


Decantación secundaria 287

existen las mismas zonas, y el velo de fangos puede considerarse como la


parte superior de la zona de decantación (Fig. 13.2). A veces, cuando el
agua sobrenadante es muy clara, se puede observar perfectamente el velo,
si está cerca de la superficie.

FACTORES QUE AFECTAN A LA DECANTACIÓN


SECUNDARIA

Tiempo de permanencia del fango

A. SIN NITRIFICACIÓN
En los años 1960 se desarrolló, principalmente en Estados Unidos, un
concepto nuevo: la necesidad de rebajar al mínimo el tiempo de retención
de los fangos en decantación secundaria, porque un tiempo, aunque corto,
en fase anóxica, podría producir la anulación irreversible de la actividad
bacteriana. A pesar de los muchos intentos por demostrarlo, nunca se com-
probó este concepto.
Esta teoría dio origen al desarrollo de dos aparatos de tratamiento:
– En Estados Unidos: de un decantador de succión, cuyo objetivo era
obtener una fuerte recirculación; se llamó RSR (Rapid Sludge Re-
circulation).
– En Francia: diversos tipos de aparatos combinados, previstos para
funcionar en continuo con una recirculación del 200 al 300% del
caudal medio.
Pero algunos estudios de la misma época, e incluso más recientes, con-
tradicen el concepto de la necesidad de reducir el tiempo de retención de
los fangos:
– Okun (Ref. 54) expresa, en las conclusiones de su estudio de 1963:
«Largos períodos de anaerobiosis en el tratamiento por fangos acti-
vados, tanto convencional como a baja carga, no producen efectos
perjudiciales sobre la actividad biológica de los fangos, y tampoco
sobre el rendimiento global del proceso». Con carga convencional
(1,5 kg DBO5 ⋅ d-1 ⋅ m-3), el fango producido con un alto tiempo de
anaerobiosis es más compacto (menor índice volumétrico de fan-
gos). Debe observarse que, para caracterizar un período sin oxígeno,
se emplea el término anaerobiosis; actualmente se cambiaría por la
expresión anoxia, es decir, que no tiene oxígeno disuelto, pero que
tampoco ha comenzado ninguna fermentación anaerobia.
– En Alemania, con plantas equipadas con decantadores secundarios
profundos, se utiliza al máximo la capacidad de almacenamiento.
288 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Así, por ejemplo, al terminar la punta diaria o después de unas llu-


vias, la cantidad de materia en suspensión de los decantadores llega
a alcanzar un valor del mismo orden que el correspondiente a las cu-
bas de aeración. Esta forma de funcionamiento exige un gran tiempo
de almacenamiento de los fangos (de 6 horas o incluso más).
– En Francia, en los años 70, comenzó a cambiar el concepto de la re-
circulación en los aparatos combinados (prevista en el 200%-
300%): la capacidad de recirculación se mantuvo igual, del 200 al
300%, para asegurar una buena equirrepartición de la succión de los
fangos; pero el funcionamiento se pasó a discontinuo, del 15 al 30%
del tiempo, y de esta forma la recirculación media actual es del or-
den del 30 al 50%. En plantas remodeladas con el nuevo sistema,
que supone un almacenamiento de fangos, no se ha notado variación
de la actividad bacteriana; el índice volumétrico de fangos es menor
y los resultados de tratamiento mejores.
Hoy en día se tiende a realizar decantadores secundarios profundos,
concretamente en Estados Unidos, y a emplear la capacidad de almacena-
miento que ofrecen, sin preocuparse del tiempo de permanencia de los fan-
gos. En Alemania, el método de cálculo de los decantadores secundarios
incluye una zona de almacenamiento; se admite que la concentración en
las cubas de aeración pueda disminuir un tercio, en tiempo de lluvia, es de-
cir, que los fangos almacenados en la decantación secundaria puedan re-
presentar la tercera parte del peso total (aeración + decantación).

B. CON NITRIFICACIÓN
Hemos visto que, sin nitrificación, un cierto tiempo en anoxia no es
perjudicial para la decantación secundaria, y no afecta a la biología en los
fangos. Pero en el caso de que exista un cierto contenido en nitratos, en el
agua intersticial de los fangos, un período de anoxia puede producir una
desnitrificación, que llamamos incontrolada, que, debido al desprendi-
miento del nitrógeno producido, perjudicaría la decantación y empeoraría
la calidad del agua tratada.
El remedio a una desnitrificación incontrolada en la decantación se-
cundaria consiste en modificar las cubas de aeración, creando una zona
anóxica. Un estudio de Crabtree, de la Seven-Trent Water Authority, de
Gran Bretaña (Ref. 55), muestra que las dos causas principales de la des-
nitrificación incontrolada son: la temperatura y la concentración de nitra-
tos. Este autor muestra una excelente correlación entre las materias en sus-
pensión del agua tratada y la concentración en nitratos del licor a decantar
(Fig. 13.3). Puede verse que la influencia es importante para concentracio-
nes de 15 a 20 mg ⋅ 1-1 de nitratos. Con una producción de nitratos normal,
entre 30 y 40 mg ⋅ 1-1, una desnitrificación parcial del 50% es suficiente
Decantación secundaria 289

Figura 13.3. Influencia de la concentración en nitratos sobre la M.S. del agua tratada. (Según
Crabtree, Ref. 55.)

para disminuir las materias en suspensión del agua tratada a valores razo-
nables.
En este estudio de Crabtree se dan algunos consejos para la construc-
ción de los decantadores, pero sin demostración experimental:
– Con fondos de baja pendiente o sin ella:

• Las placas de las rasquetas deben tener una altura de 0,40 m y


apoyarse bien en el fondo.
• La velocidad periférica de las rasquetas debe ser del orden de 3
cm ⋅ seg-1. Pero los ensayos de Coleshill, con trazadores, no han
demostrado la influencia de la velocidad de rotación sobre el tiem-
po de retención de los fangos.
• Un sistema de succión o de extracción anular es preferible a una
salida central.
290 Tratamiento biológico de las aguas residuales

o
– El fondo con pendiente de 15 es el ideal desde el punto de vista de
extracción de fangos.
Finalmente puede verse que la construcción no presenta precauciones
especiales. La reducción del tiempo de permanencia es más un problema
de explotación que de construcción.
En caso de desnitrificación incontrolada debe reducirse el nivel de fan-
gos, actuando más sobre la disminución de la concentración de los fangos
activados que por el aumento de la recirculación, que es generalmente ilu-
soria.
Se ha comprobado (Ref. 55) que la desgasificación del nitrógeno co-
mienza a una profundidad de 2,60 m. Por lo tanto, para evitar la flotación
de los flóculos de fangos basta mantener el velo de fangos a una cota más
baja. Es un argumento más a favor de los tanques profundos.
A veces se afirma que, para reducir el tiempo de permanencia de los
fangos, se debe limitar la altura de agua. Es un razonamiento erróneo, y no
debe confundirse el tiempo de retención del agua y el del fango; este últi-
mo depende únicamente de la posición del velo de fangos, y es un proble-
ma de la explotación, no de la construcción. Un decantador de 3 m de al-
tura de agua puede tener 2 m de fangos; y uno de 5 m, solamente 1 m.

Profundidad de los decantadores


Una elevada profundidad del decantador constituye a la vez un factor
de calidad media del agua decantada y de estabilidad de dicha calidad.
Parker (Ref. 46) estudió el funcionamiento de 6 decantadores, con el
máximo de características comunes, pero con profundidades distintas; las
cargas hidráulicas eran parecidas.
En la Figura 13.4 se resume el estudio, y puede verse que, a partir de
una profundidad de 3,60 m hasta 5,40 m:
– La concentración media de MS pasa de 16 a 7 mg/1.
– La concentración máxima del 90% de las muestras pasa de 35 a 10
mg/1.
También se observa que la adición de un floculador central en un de-
cantador de 5,40 m de profundidad, produce una calidad de agua muy bue-
na, respecto a las materias en suspensión: 90% de las muestras inferiores a
8 mg/1.
El concepto de decantadores profundos procede de Estados Unidos y
es relativamente nuevo en este país. Las recomendaciones del mismo or-
ganismo (ASCE/WPCF) han variado con los años:
– En 1959: de 2,2 a 3,8 m.
– En 1977: de 3,3 a 4,5 m.
Decantación secundaría 291

Figura 13.4. Influencia de la profundidad de los decantadores secundarios sobre las materias en
suspensión del agua tratada. (Según Parker, Ref. 46.).

Hay una relación directa entre la calidad del agua y la distancia entre el
velo de fangos y la superficie del agua: cuanto mayor es la profundidad,
mayor será esta distancia.
La Figura 13.4 es válida para cargas hidráulicas parecidas. Veremos
posteriormente que la profundidad también interfiere sobre otros factores:
carga hidráulica y carga superficial de materias en suspensión.

Carga hidráulica superficial


La Figura 13.5 indica claramente la influencia de la carga hidráulica en
la calidad del agua. Dentro de la zona de velocidades aceptables, la con-
centración aumenta con la carga cada vez más rápidamente, hasta hacerse
exponencial. En este momento no puede hablarse de calidad, porque en
realidad estamos ante la imposibilidad del decantador para retener las ma-
terias en suspensión.
292 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 13.5. Influencia de la carga hidráulica sobre la calidad del agua: resultados experimen-
tales. (A: Ref. 46; B: Ref. 52.).

Además, en la Figura 13.5 puede verse que, para obtener una misma
calidad de agua, 20 mg ⋅ 1-1 por ejemplo:
– El índice volumétrico de fangos tiene una gran importancia: la carga
hidráulica admisible es, aproximadamente, inversamente proporcio-
nal al IVF: cuando éste baja a la mitad, la velocidad admisible es el
doble. También se observa que la influencia del IVF es superior para
bajas cargas hidráulicas.
– La profundidad del decantador es también muy importante. Para
Decantación secundaría 293

obtener una misma calidad de agua, la carga hidráulica es práctica-


mente proporcional a la profundidad.

Carga superficial de materias en suspensión e índice IVF


No pueden considerarse estos factores por separado. En la República
Alemana, las reglas del ATV (Ref. 45) para el dimensionamiento de los
decantadores secundarios utilizan un único parámetro que agrupa la con-
centración de fangos, MSA e IVF.
VR = MSA x IVF (VR en ml/1)
En Alemania, las normas expresan la carga hidráulica en relación con
la MSA y el IVF; en Estados Unidos dan la carga superficial (carga hi-
dráulica con recirculación x MSA) en relación con el IVF. La única dife-
rencia es que en Estados Unidos se tiene en cuenta la recirculación.
El estudio de Pflanz (Ref. 52) muestra claramente estas relaciones,
pero para decantadores muy poco profundos. Se observa que para obtener

Figura 13.6. Influencia de la carga superficial de materias en suspensión sobre la calidad del
agua tratada para varias:
— Concentraciones en MS de los fangos activados: MSA.
— Índice volumétrico de fangos: IVF.
294 Tratamiento biológico de las aguas residuales

la misma calidad de agua tratada, y para la misma concentración de fangos


en aeración MSA: «la carga superficial de materias en suspensión es, apro-
ximadamente, inversamente proporcional al índice de fangos IVF».
También se observa que, para obtener la misma calidad de agua, y para
el mismo índice de fangos IVF: «la carga superficial de materias en sus-
pensión depende de la concentración de los fangos; cuanto mayor es ésta,
mayor es la carga superficial admisible», pero no ha podido determinarse
una relación matemática.
Desgraciadamente, no existen estudios similares al de Pflanz en tan-
ques profundos; pero, de todas formas, no existe ninguna razón para que la
influencia de los parámetros sea distinta. El problema a resolver sería: en
dos decantadores idénticos pero de profundidades diferentes, ¿cuales son
las cargas admisibles para obtener la misma calidad de agua? Hemos visto,
en la Figura 13.5, que la carga hidráulica es prácticamente proporcional a
la profundidad. Existen probabilidades para que ocurra lo mismo con la
carga superficial.

Temperatura del licor


Cuando baja la temperatura, aumenta la viscosidad del licor (entre 14 y
2o C, pasa del 100 al 137%), lo que significa una decantación más difícil.
La Figura 13.7 muestra claramente la gran influencia de la temperatura
en la calidad del agua. Pero, afortunadamente, en nuestro país las tempe-
raturas de 2 a 3o C son muy poco frecuentes.
Cuando disminuye la temperatura, para conservar la misma concentra-
ción de materias en suspensión, podemos disminuir la concentración de
fangos del licor. Pero la disminución de temperatura también significa una
actividad bacteriana menor, y, para conseguir la misma DBO disuelta, de-
beríamos compensarla con una mayor concentración de fangos.
Por lo tanto, cuando baja la temperatura, hay una contradicción entre
los métodos para conservar la misma concentración de materias en suspen-
sión, del agua tratada por un lado y la misma DBO disuelta por otro. Ge-
neralmente, los problemas de materias en suspensión son más graves que
los de la contaminación disuelta, y con bajas temperaturas la mejor solu-
ción consiste en disminuir la concentración.
El MOP-8 (Ref. L-3) indica los valores de MSA recomendados en re-
lación con la temperatura y el índice de fangos. La Figura 13.8 reproduce
estas variaciones, pero adaptadas a los valores de MSA correspondientes a
la temperatura de referencia de 15° C. Por ejemplo, cuando la temperatura
baja de 15 a 6o C, en media carga se recomienda bajar la concentración un
10%. Estos valores y relaciones deben considerarse como guía para la co-
rrecta interpretación de los resultados.
Decantación secundaria 295

Figura 13.7. Influencia de la temperatura en la calidad del agua tratada. (Datos experimentales:
Ref. 52.)

Calidad de la floculación del fango


Es interesante comparar la diferencia de conceptos, referidos a la flo-
culación, en dos sistemas de tratamiento:
– En el físicoquímico: además de utilizar los tipos de floculantes y do-
sis adecuadas, se toman muchas precauciones para producir la mejor
floculación posible: tiempo de contacto, forma de la cuba, tipo y po-
tencia de los agitadores, etc.
– En el biológico: algunas veces, a la salida de la cuba de aeración se
instala un tanque de floculación con posible adición de floculantes;
pero solamente en casos muy raros de tratamiento de algunas aguas
residuales industriales, como las de tintorerías por ejemplo, debido
a que algunos compuestos producen una desfloculación.
Sin embargo, en los años 80, en Estados Unidos se empezó a tomar en
serio el problema de la floculación, sobre todo en los lechos bacterianos,
comenzándose a desarrollar un sistema de floculación biológica entre los
lechos y los decantadores (ver Capítulo 16).
296 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 13.8. Influencia de las temperaturas sobre MSA recomendadas.

A. FLÓCULOS Y PARTÍCULAS PRIMARIAS DE LOS FANGOS


ACTIVADOS
En un estudio sobre el tamaño de las materias en suspensión de un fan-
go activado, pueden definirse dos tipos de partículas:
– De 0,5 a 5 mieras: son partículas aisladas de bacterias.
– De 25 a 1.600 mieras, con un máximo entre 100 y 400 mieras: son
flóculos.
Las partículas aisladas sedimentan muy mal, mientras que los flóculos
todo lo contrario. Por ejemplo (Ref. 46), con una carga hidráulica de
0,85 m ⋅ h-1, el rendimiento de eliminación puede ser:
Decantación secundaria 297

– 100% (aprox.) para el tamaño de 75 mieras y superior.


– 14% para 25 mieras.
– 0,5 % para 5 mieras.
Pero las partículas pueden pasar de un tipo a otro y, en consecuencia,
modificar el rendimiento de eliminación:
– En las cubas de aeración, puede obtenerse una buena floculación
cuando la energía disipada es suficientemente baja, o en cubas in-
dependientes especiales, antes o dentro de los decantadores secun-
darios. De esta forma disminuye el número de partículas aisladas o
poco agrupadas, y aumenta el de los flóculos de buen tamaño.
– Una alta potencia en las cubas de aeración, por efecto de cizalla-
miento, puede disminuir el tamaño de los flóculos y bajar el rendi-
miento de eliminación de las MS.

B. EFECTO DE CIZALLAMIENTO DEL FLOCULO EN LAS CUBAS


DE AERACIÓN
Con un gradiente de velocidad de 20 a 50 s-1, se consiguen, general-
mente, los mejores valores de concentración de materias en suspensión en
el agua tratada. Es suficientemente alto para producir una buena aglome-
ración de las partículas y obtener así flóculos de buen tamaño; y suficien-
temente bajo para no producir efectos de cizallamiento perjudiciales.
Pero comprobaremos que este rango de valores del gradiente de velo-
cidad impide una oxigenación suficiente.
Para una temperatura de 10° C, las relaciones entre potencia específica
bruta y gradiente de velocidad son (Ref. L-3, págs. 202 y 208):
G = (W ⋅ 760)1/2
W = G 2 /760
G = gradiente de velocidad en s-1
W = potencia específica en Watt por metro cúbico de volumen.
Una capacidad media de oxigenación de 40 g de oxígeno por hora y
por metro cúbico de capacidad es típica de un tratamiento a media y baja
carga. Esto representa las potencias específicas (Tabla 13.1), en valor me-
dio:
298 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 13.1

Por tanto, los gradientes de velocidad necesarios para obtener una oxi-
genación suficiente son bastante más elevados que los valores óptimos
para producir una correcta floculación.

C. COMPARACIÓN ENTRE TURBINAS Y DIFUSORES FINOS


Los gradientes de velocidad de los difusores finos son aproximada-
mente el 70% de los correspondientes a las turbinas. Pero además de este
resultado favorable a los difusores finos, que es fácilmente medible, exis-
ten otros dos factores favorables que deben considerarse, aunque no son
cuantificables.
– Las turbinas funcionan a todo o nada con la máxima potencia ins-
talada, es decir, con un fuerte gradiente de velocidad.
– En el interior de la cuba, el gradiente varía mucho, con un máximo
elevado en la salida de la turbina; por el contrario, con un sistema de
difusión de aire, el reparto del gradiente es mucho mejor, y la pro-
ducción de energía es lineal en lugar de puntual como en las turbi-
nas.

D. CÓMO MEJORAR EL GRADIENTE FINAL DE VELOCIDAD


Desde el punto de vista de la calidad de los flóculos, no es importante
la existente en toda la cuba, sino la correspondiente al último cuarto del re-
corrido del licor (aproximadamente 1/2 hora).
Durante este tiempo, si se mejoran las condiciones, pueden corregirse
los efectos perjudiciales de una potencia específica demasiado alta.
Hemos visto, en el Capítulo 5, que la última zona de las cubas de ae-
ración puede calcularse con una aportación de oxígeno, correspondiente al
Decantación secundaría 299

Figura 13.9. Relación: gradiente de velocidad G y potencia específica W ⋅ m3

76% del valor medio. Por lo tanto, una aportación escalonada de oxígeno
facilita una disminución del gradiente de velocidad, durante un cierto tiem-
po, antes de pasar a la decantación secundaria.
Desde el punto de vista de la explotación, puede emplearse un mínimo
de energía en la última zona, con un automatismo que controle la marcha
de la turbina o la aportación de aire. Como la energía puede ser insuficiente
para impedir depósitos de fondo en esta última zona, 3 ó 4 veces por día y
300 Tratamiento biológico de las aguas residuales

durante un corto tiempo, de 10 a 15 minutos, se debe suministrar un alto


caudal de aire o mantener en marcha continua las turbinas.

E. FLOCULADOR
En lugar del decantador secundario clásico, puede utilizarse un aparato
del tipo clari-floculador con una zona de floculación central, tal como se
empieza a proceder en Estados Unidos (Ref. 46) y en Alemania (Ref. 49 y 6).
En la Figura 13.4 se contempla la influencia de un floculador central:
los dos decantadores, E y F, tienen la misma profundidad y dan muy bue-
nos resultados; pero el F, provisto de un floculador central, con una carga
hidráulica un 12% superior, da un 30% menos de materias en suspensión.

F. ENLACE DE LAS CUBAS DE AERACIÓN CON LOS


DECANTADORES SECUNDARIOS
Las mejoras introducidas en las cubas de aeración para aumetar la ca-
lidad de los flóculos no deben quedar anuladas por un diseño incorrecto de
las uniones de las cubas con los decantadores, si no que deben aprovechar-
se dichas uniones para seguir manteniendo o incluso aumentar la calidad
de los flóculos; por ejemplo:
– Con decantadores rectangulares, un canal general de alimentación,
a baja velocidad, para obtener una buena equirrepartición entre los
aparatos. Debe aprovecharse la necesidad de su aeración para me-
jorar la floculación, pero con precauciones. El caudal normal de aire
debe ser suficientemente bajo para obtener el gradiente ideal de 20 a
50 s-1, correspondiente a potencias específicas del orden de 0,5 a 3
W ⋅ m-3. En la zona final de las cubas de aeración, es necesario for-
zar la potencia 3 ó 4 veces al día, durante 10 ó 15 minutos, para po-
ner en suspensión algunas materias sedimentadas.
– Con decantadores circulares también podemos emplear un canal.
Otra solución puede consistir en una obra central de distribución,
muy útil con más de 3 ó 4 decantadores. Esta obra de reparto debe
tener el volumen adecuado para producir un tiempo de contacto mí-
nimo de 10 minutos y, además, estar provista de un floculador cen-
tral. Este aparato debe ser de dos velocidades, o mejor con variador
en continuo; la velocidad normal consigue el gradiente de velocidad
óptimo para la floculación, y la máxima se utilizará de vez en cuan-
do para poner en suspensión los fangos sedimentados.

Carga hidráulica lineal y posición de los vertederos


La carga hidráulica lineal y la posición de los vertederos pueden influir
en la calidad del agua, cuando facilitan la fuga de las materias en suspen-
Decantación secundaria 301

Figura 13.10. Ejemplos de obras de reparto para mejorar la floculación.


302 Tratamiento biológico de las aguas residuales

sión. No pueden considerarse realmente como parámetros, porque gene-


ralmente se diseñan para que no produzcan perturbaciones.
Existen muchas contradicciones sobre el valor límite del caudal lineal
del vertedero. Como indican las recomendaciones de la EPA (Ref. L-4 y L-
13): «Los Ten States Standares especifican una carga lineal media de
7,8 m3h-1m-1, con posibilidad de pasar a 10,3 m3h-1m-1, cuando el ver-
tedero esté fuera de la zona de influencia de las corrientes producidas por

Figura 13.11. Decantación secundaria. Posición de los vertederos.


Decantación secundaria 303

densidades diferenciales. Pero se han utilizado cargas hasta de 50


m3h-1m-1, sin problemas aparentes, como en la ciudad de Nueva York, en
donde los vertederos están separados de las influencias de las corrientes de
densidad».
La explicación sobre la dificultad de fijar un valor límite es que éste de-
pende mucho de la posición del vertedero, es decir, de su distancia al fondo
P y a la pared, I.
Ante la duda, pensamos que, por seguridad, es preferible respetar la re-
gla de los Ten States Standard, es decir:
—Simple vertedero contra la pared:
7,8 m3h-1m-1
—Doble vertedero sobre canal interior:
10,3 m3h-1m-1
En teoría, para que las velocidades de alimentación de los vertederos
sean iguales, las zonas correspondientes deben tener la misma superficie,
es decir, la corona de ancho E y el círculo central de radio R-E. Por ello:
2 (R − E)2 = R2
E = 0,29 R
Pero esta regla teórica significa distancias E prácticamente irrealiza-
bles. El doble vertedero, según la regla anterior de los Ten States Stan-
dards, comienza a ser necesario para diámetros del orden de 40 metros; es
decir que, en este caso, E debería ser del orden de 6 metros.
En algunas plantas, con distancias de 1,50 a 2,50 m y con decantadores
de 50 a 60 m de diámetro, al observar fugas de sólidos muy importantes en
la corona exterior, se suprimió el vertedero exterior. Este procedimiento es
un error por dos razones:
– La corona exterior es una zona muerta que reduce la superficie útil
de decantación.
– Se duplica la carga hidráulica lineal del vertedero que queda.
Es más razonable proceder de la siguiente manera:
– Adoptar para E el valor máximo realizable con costo aceptable, es
decir, del orden de 1,50 a 2,50 m, según el diámetro.
– Limitar el caudal del vertedero exterior para obtener la proporcio-
nalidad a las superficies correspondientes:
• Caudal del vertedero interior: (R − E)2/R2.
• Caudal del vertedero exterior: 1 − (R − E)2/R2.
Por ejemplo, para un diámetro de 40 m y un espacio anular E de
1,50 m:
• Caudal interior: 86%.
304 Tratamiento biológico de las aguas residuales

• Caudal exterior: 14%.


Sin embargo, después de algunos meses de marcha, es interesante
comprobar experimentalmente si se puede aumentar el caudal del verte-
dero exterior.
El MOP-8 (Ref. L-3) razona en el mismo sentido: «Debido a las limi-
taciones constructivas no debe esperarse mucho de un doble vertedero, ya
que para diámetros inferiores a 45 m su interés es dudoso».
Un estudio de la Thames Water Authority (Ref. 53), muestra claramen-
te el peligro del doble vertedero cuando el espacio E es insuficiente, y es
necesario, eventualmente, cerrar el exterior. Desgraciadamente, no se es-
tudió la reducción del caudal exterior, en lugar de anularlo completa-
mente.

Figura 13.12. Vertederos simples en decantación secundaria. Recomendaciones (Ref. 51).


Decantación secundaría 305

Con decantadores secundarios, provistos de vertedero sencillo:


– La construcción en el interior del canal de agua tratada da mejores
resultados: puede suprimir los efectos de subida del fango contra la
pared y mejorar las corrientes de alimentación.
– En Estados Unidos, varios autores (Ref. 51) recomiendan emplear
vertederos simples provistos de deflector horizontal.

Variaciones del caudal


Las variaciones del caudal de funcionamiento de una planta tienen tres
orígenes:
– La variación diaria normal, con una punta del orden de 1,5 a 2,0,
suele pasar del caudal medio al caudal punta en un tiempo de 2 a 4
horas.
– La variación debida a una aportación de aguas de lluvia puede ser
muy fuerte, y es posible pasar del caudal mínimo al caudal máximo
de tiempo de lluvia en un periodo muy corto, algunas veces en me-
nos de 30 minutos. Generalmente no se tiene en cuenta esta varia-
ción, la cual puede considerarse excepcional.
– La variación instantánea, debida a una alimentación discontinua a
causa de un bombeo.

A. VARIACIÓN DIARIA
La variación diaria afecta a la calidad del agua tratada, pero no exce-
sivamente. Un estudio en Gran Bretaña (Ref. 13) muestra que, comparan-
do dos líneas en paralelo, una a caudal constante y la otra a caudal variable,
del 40 al 200% del valor medio, los resultados medios de 4 meses en mar-
cha, variando las condiciones de carga 4 veces al día, son:
– Línea caudal variable, mg ⋅ 1-1 MS: 14-9-12-46.
– Línea caudal constante, mg ⋅ -1 MS: 10-7-11-46.
Algunos autores opinan (Ref. L-3) que la influencia de estas variacio-
nes es baja, siempre que la carga hidráulica sea inferior a 1,7 m ⋅ h-1. Tam-
bién en este caso la profundidad es un factor de estabilidad que contribuye
a disminuir los efectos de estas variaciones.
Como muestra la Figura 13.13, la concentración en MS del agua tra-
tada sigue las variaciones del caudal, pero con un cierto retraso, del orden
de una hora, con respecto a la punta principal diaria.
Estas variaciones normales de tiempo seco están incluidas en las cargas
medias superficiales previstas en los cálculos.
306 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 13.13. Variación de las MS del agua tratada en relación con el caudal. (Curvas trazadas
con datos experimentales de Ref. 13, mismo caudal los dos días.)

B. VARIACIÓN DEBIDA AL BOMBEO


Varios estudios (Ref. 50) comprobaron la influencia perjudicial de una
alimentación discontinua en la calidad del agua tratada. Se recomienda
adoptar todas las precauciones para alimentar la decantación secundaria
con la máxima uniformidad. Algunas recomendaciones son:
– Durante el período diurno, utilizar un caudal constante de recircu-
lación, y no uno proporcional al del agua a tratar.
– Emplear bombas de velocidad variable. En estas recomendaciones
(Ref. 50) no se habla de los tornillos, los cuales permiten obtener un
caudal más constante que una bomba. La razón es que estos aparatos
estaban poco desarrollados en Estados Unidos, al contrario que en
Europa.
Si no es posible emplear velocidad variable, es necesario prever un nú-
mero suficiente de bombas, a caudales distintos, para limitar la amplitud de
la variación con arranques escalonados.
– El pretratamiento, la decantación primaria y las cubas de aeración
proporcionan una cierta regulación del caudal instantáneo. Para me-
jorarla puede contemplarse:
• En los decantadores primarios, emplear vertederos con almenas
cuadradas y no en «V», para así limitar mejor el caudal cuando
sube el nivel.
• Aprovechar al máximo la capacidad de almacenamiento de las cu-
Decantación secundaría 307

bas de aeración con vertederos de salida adecuados, sobre todo en


el caso de oxigenación con aire.

MÉTODOS DE CALCULO

Método de los flujos


En 1967, Dick y Ewing comprueban la veracidad de la Ley de Kynch,
según la cual la velocidad de descenso de las partículas depende única-
mente de su concentración. Pero descubren que también es función de la
altura inicial del licor.

A A
Vd = +
R Vi

Vd: Velocidad de descenso.


A: Altura del licor.
Vi: Velocidad ideal función de la concentración.
R: Coeficiente de retardo.
En 1972, Dick publica su estudio sobre el dimensionamiento de los de-
cantadores secundarios por el «método de los flujos».
El método analiza el flujo total en un decantador, como suma de dos
componentes:
– Fd: es el flujo debido a la velocidad de descenso de las partículas Vd
a la concentración MS1:
Fd = Vd ⋅ MS1
– Fe: es el flujo debido a la velocidad de arrastre producida por la ex-
tracción de los fangos sedimentados:
Fe = MS 1 ⋅ Q e/S
• MS1: Concentración inicial del licor.
• Qe: Caudal de purga o extracción.
• S: Superficie del decantador.
El flujo total Ft es: Ft = MS 1 (Vd + Qe/S).
La Figura 13.14 representa los dos flujos y el flujo total. En éste: MSa
es la concentración normal de alimentación de 3 g/1. Suponiendo que la ex-
tracción de fangos es estrictamente la necesaria, la curva Ft presenta un
máximo seguido por un mínimo.
En muchas situaciones prácticas, cuando el licor debe concentrarse,
desde la concentración de entrada MSa hasta un valor MSe, superior a la
308 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 13.14. Curvas de flujos.


Decantación secundaria 309

concentración límite MSI (valor del mínimo de la curva Ft), el valor del
flujo total en este punto define el flujo máximo que puede aplicarse al de-
cantador.
Este método está siendo empleado en Gran Bretaña, por el Water Re-
search Center, por las Water Authorities (Ref. 44), y con una difusión me-
nor en Estados Unidos (Ref. L13). Su mayor interés, en las plantas existen-
tes, con un fango conocido, es anticipar las condiciones de marcha del
decantador cuando varían los dos parámetros principales, concentración
del licor y caudal de extracción. Es más un método de simulación de una
obra existente que de cálculo de una planta futura. El criterio de partida es
la velocidad de descenso, que es tan difícil de estimar como la carga su-
perficial de MS.

Método de la carga volumétrica superficial


Este método, desarrollado por el ATV de la República Alemana (Ref.
10, 45 y 49), agrupa en un mismo factor la concentración del licor MSA y
el índice de fangos IVF. Este factor se denomina carga volumétrica super-
ficial.
Dicha carga, CVS, representa la carga que recibe el decantador en vo-
lumen de licor por unidad de superficie.
El volumen específico, VE, de un licor, es el volumen en cm3 ocupado
por 1 litro de fango después de media hora de decantación. Por definición,
el índice volumétrico de fangos IVF es el volumen ocupado por 1 gramo
de MS; portante :
– VE = MSA ⋅ IVF.
– VE = Volumen específico ml ⋅ 1-1.
– MSA = Concentración del licor g ⋅ 1-1.
– IVF = Índice volumétrico de fangos ml ⋅ g-1.
La carga volumétrica superficial CVS, sería:
CVS = VE ⋅ CH en m 3 ⋅ m -2 ⋅ h-1
– CH = Carga hidráulica en m/h.
En el cálculo de la carga volumétrica superficial del ATV, no se tiene
en cuenta directamente la recirculación, pero sí indirectamente: CVS varía
con el volumen específico, es decir, en gran parte con el índice volumétri-
co de fangos IVF y en menor proporción con la concentración del licor
MSA.
310 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Así:

Estos datos se derivan de la curva del ATV (Figura 13.15), que da la

Figura 13.15. Cálculo de decantadores secundarios con el método A.T.V. (Ref. 45).
Decantación secundaria 311

carga hidráulica CH en relación con el volumen específico VE. El objetivo


de calidad es: 30 mg ⋅ 1-1 de MS en el agua tratada.
Por ejemplo, para IVF = 200 ml/g, MSA = 3 kg/m3, resulta:
VE = 3 x 200 = 600 1/m3
CVS = 0,28m3/m2 ⋅ 4

Cuando se calcula la superficie del decantador en las condiciones pun-


ta de tiempo seco, se debe comprobar que es suficiente en condiciones de
tiempo de lluvias. Se admite que, en tal caso, debido a la transferencia de
MS de las cubas de aeración a los decantadores secundarios, la concentra-
ción MSA pueda bajar del orden del 35 %, permitiendo una carga hidráu-
lica más alta. (Tabla 13.2).
Tabla 13.2

En este ejemplo se comprueba que las condiciones en tiempo de lluvias


dan una superficie ligeramente mayor que en las de tiempo seco.
Una vez terminado el cálculo de la superficie, la regla ATV continúa
calculando la profundidad. Para ello, supone el decantador dividido en
cuatro zonas horizontales, calculando la altura de cada una:
– h3: zona de agua clara: invariable de 0,50 m; sin justifica-
ción.
312 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– h2: zona de decantación: de 0,8 a 1,0 m; cuando la zona de


almacenamiento h4 tiene más de 1,0 m, h2 puede redu-
cirse a 0,50 m.
– hl: zona de espesamiento: se calcula con la fórmula: hl =
MSA ⋅ IVF/1000.
En condiciones normales de MSA = 3 g ⋅ 1-1 y IVF de
200 ml ⋅ g-1 (o respectivamente de 4 y 150 o 5 y 120): hl
= 0,6 metros.
– h4: zona de almacenamiento, sólo para redes unitarias. h4 =
DMSA ⋅ k ⋅ IVF/500.
– D MSA: diferencia de concentración del licor entre tiempo seco y
tiempo de lluvia (ver ejemplo anterior), en g/l.
– K: Volumen de las cubas de aeración dividido por la super-
ficie de decantación secundaria, en metros.
– IVF: Índice volumétrico de fangos: ml ⋅ g-1
h4 varía, generalmente, de 0,8 a 1,10 metros, según las condiciones
particulares; como h2 y h3 son prácticamente constantes y h l varía poco,
la profundidad total puede oscilar entre:
– 2,1 a 2,3 en red separativa.
– 2,6 a 2,8 en red unitaria.
De esta forma, este sistema de cálculo parece científico, pero en la
práctica da profundidades poco variables para cada uno de los sistemas
unitario y separativo. Parece más sencillo fijar la profundidad en cada tipo
de red.
Con este método, las profundidades se refieren al tercio exterior en los
decantadores circulares, y al centro en los rectangulares.
El método ATV se emplea, naturalmente, en Alemania, y muy poco en
los demás países. Pero en la propia Alemania algunos técnicos no están de
acuerdo con el mismo, y prefieren diseñar decantadores profundos, del tipo
de la Figura 13.11, con sus propios criterios.

Método de la carga superficial de materias en suspensión CSM


En este método se tiene en cuenta la carga hidráulica y la concentra-
ción del licor; en la carga hidráulica se incluye la recirculación. La carga
superficial de materias en suspensión CSM, resultante de los dos paráme-
tros anteriores, puede expresarse en función del índice de fangos IVF,
como en el MOP-8 (Ref. L3).
En el caso, muy particular, de concentraciones de licor inferiores o
iguales a 2 g ⋅ 1-1, no debe emplearse la carga superficial en MS, sino sim-
plemente la carga hidráulica.
Las dos principales reglas de cálculo de la decantación secundaria en
Decantación secundaria 313

Estados Unidos, las del MOP-8 (Ref. L3) y la del EPA (Ref. L4), dan re-
sultados muy próximos, que se complementan:
– El MOP-8 da la carga superficial media en relación con el índice vo-
lumétrico de fangos, sin valor máximo (Figura 13.16).
– El EPA da un rango para la media, sin especificar el índice de fan-
gos, y un valor máximo. Los dos valores del rango para la media,
CSM y IVF, corresponden a índices de fangos de 230 y 180 ml ⋅ g-1,
que son valores lógicos en media carga (hemos admitido 200
ml ⋅ g-1).
Los dos métodos también indican la profundidad recomendada:
– EPA: de 3,7 a 4,6 metros sin más precisiones.
– MOP-8: da las profundidades mínimas y las recomendadas en re-
lación con el diámetro (ver Figura 13.17 que representa
los datos de la Tabla del MOP-8).

Figura 13.16. Relación de la carga superficial en M.S. con el índice volumétrico de fangos.
(MOP-8, Ref. L3 y EPA, Ref. L4.).
314 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 13.17. Profundidad de los decantadores secundarios. Pendiente del fondo: 10%. (MOP-8.
Ref. L-3 y ATV, Ref. 45.)
Decantación secundaría 315

La carga máxima indicada es del orden del doble de la carga media.


Esto significa que, con una recirculación R del 100% del caudal medio, la
carga máxima es limitante, únicamente cuando la punta de caudal es su-
perior a 3,0, es decir, en muy pocos casos.
Cuando no pueden respetarse las profundidades indicadas, el MOP-8
recomienda la regla siguiente:
«Por cada metro de profundidad de menos, la carga hidráulica
debe disminuirse en un 40%».
Razonablemente, podemos pensar que esta regla también puede apli-
carse a la carga superficial.
Posteriormente, para simplificar, llamaremos a este método: Método
MOP (Manual of Practice).

Comparación de los dos métodos: ATV y MOP


Los dos métodos utilizan bases de diseño completamente opuestas, y
esto se traduce en profundidades muy diferentes, como se puede ver en la
Figura 13.17. Las superficies de decantación calculadas, según ATV, son
el doble o triple de las del MOP.
Las principales diferencias son:
a) En el cálculo MOP se tiene en cuenta la recirculación como criterio;
en el cálculo ATV no es un criterio directo, pero influye en la carga super-
ficial admisible. Esta diferencia no es importante.
b) En el cálculo ATV, la carga superficial admisible, para concentra-
ción MSA constante, es inversamente proporcional al índice de fangos. En
el cálculo MOP su importancia es mucho mayor, como lo demuestran los
datos siguientes, que dan, en tanto por ciento, la carga superficial admisi-
ble en los dos casos con relación al índice de fangos IVF.

c) Como se ha dicho anteriormente, las profundidades con el cálculo


MOP varían en relación al diámetro, pero independientemente del sistema
de saneamiento. Con el cálculo ATV no influye el diámetro; sólo debe te-
nerse en cuenta si la red es separativa o unitaria. Las variaciones son poco
importantes. En la Figura 13.17 pueden verse las diferencias extremas:
• Mínima: de 2,8 m a 3,3 m, es decir: de 100 a 120 %.
• Máxima: de 2,1 m a 5,3 m, es decir: de 100 a 252 %.
316 Tratamiento biológico de las aguas residuales

d) Los cálculos del MOP con las cargas del EPA dan una variación de
índice de fangos de 180 a 230 ml ⋅ g-1. Para el ATV puede variar de 100 a
200 ; el valor de 200 puede considerarse excepcional: para aguas urbanas,
con una fuerte proporción de contaminación orgánica de origen industrial,
es recomendable emplear 150 a 200 ml ⋅ g-1.
e) Las cargas superficiales e hidráulicas del cálculo MOP son las me-
dias; las cargas hidráulicas del cálculo ATV son las punta en tiempo seco,
generalmente calculadas en base a Q16, es decir, con una punta de 1,5. En
nuestra opinión existe, en los dos modos de cálculo, una diferencia de con-
cepto en la estimación de los parámetros:
• En el cálculo ATV, el índice de fangos IVF se estima al límite (de
100 a 200 ml ⋅ g-1 en media o baja carga), pero las cargas hidráulicas
correspondientes tienen un buen coeficiente de seguridad.
• Por el contrario, en el cálculo MOP, las cargas hidráulicas se estiman
lo más ajustadamente posible, pero los índices de fangos IVF em-
pleados son 180 a 230 ml ⋅ g-1, válidos en todos los casos. Corres-
ponden al máximo excepcional del ATV de 200 ml ⋅ g-1, y, por lo
tanto, introducen una buena seguridad. Se puede pensar que a un ín-
dice de fangos IVF de 200 ml ⋅ g-1 del MOP corresponde 150 ml ⋅ g-1
del ATV.
A continuación comparamos los dos modos de cálculo, en dos casos
distintos: de pequeños y grandes decantadores, para los mismos caudales,
la misma concentración y la misma recirculación:

CRITERIOS COMUNES
A B
3 -1
– Medio: m h ................................................ 1.000 100
– Punta T. S.: m3 h -1 ....................................... 1.500 150
– Recirculación: g ⋅ 1-1 ..................................... 1.000 100
– Concentración licor g ⋅ 1-1 ............................... 5 3

CÁLCULO MOP
– Índice de fangos IVF ml ⋅ g-1 ........................ 200 200
– Carga sup. media CSM:
-2 -1
– (Fig. 13.16) kg ⋅ m ⋅ h .............................. 5 5
– Carga hidráulica media:
• Con recirculación m ⋅ h-1 ............................ 1,67 1,67
– Superficie decantador m2................................. 1.198 120
– Diámetro m..................................................... 39 12,4
– Profundidad media (Fig. 13.17) m ................ 5,0 3,5
– Volumen útil m3 ............................................. 6.000 420
Decantación secundaria 317

CÁLCULO ATV
– Índice de fangos IVF ml ⋅ g-1 ......................... 150 150
– Volumen específico VE 1 ⋅ m-3 .......................... 450 450
– Carga hidráulica admisible en punta de tiem-
po seco y sin recirculación ............................. 0,64 0,64
– Superficie decantador m2................................. 2.344 234
– Diámetro m ..................................................... 54,6 17,3
– Profundidad media para red unitaria
– (Fig. 13.15) m ................................................. 2,70 2,70
3
– Volumen útil m ............................................. 6.329 633
Como conclusión de estos cálculos comparativos, puede decirse que,
para condiciones normales de media carga, (MSA = 3 g/1; IVF = 200
ml ⋅ g-1; R = 100% de caudal medio; punta de tiempo seco: 1,5):
– La superficie de los decantadores varía de simple a doble según los
cálculos del MOP y del ATV.
– Para un decantador de medio a gran diámetro, los volúmenes son del
mismo orden en los dos cálculos; para los pequeños, el cálculo ATV
da un volumen del orden de un 50% más que el del MOP.

Elección del método de cálculo


Como orden de magnitud, podemos considerar, comparando el método
del MOP con el del ATV, que:
– La profundidad es doble.
– La superficie es la mitad.
– El volumen es el mismo.
Con las dimensiones que proporcionan los cálculos ATV, se obtienen
decantadores muy planos, con precios, tanto de obra civil como de equi-
pos, más caros que los del cálculo MOP. Además, los decantadores de gran
diámetro necesitan más espacio y son más sensibles a los efectos del
viento.
Pero las profundidades que salen del cálculo MOP pueden presentar
problemas de construcción cuando el nivel freático es alto: grandes agota-
mientos con gastos de inversión, o necesidad de elevar la línea piezométri-
ca con gastos de energía. Pero a volumen igual, las grandes profundidades
parecen dar una mayor fiabilidad a la calidad del agua.
En conclusión, pensamos que es posible:
– Adoptar el modo de cálculo del MOP, cuando las profundidades ob-
tenidas no presentan grandes problemas de construcción.
Por seguridad, para todas las cargas másicas de media a aeración
prolongada, tomar la misma carga de MS. La razón es que cuando
318 Tratamiento biológico de las aguas residuales

crece la edad del fango SRT, baja el índice volumétrico de fangos


IVF, pero también baja, generalmente, la calidad de la floculación,
especialmente en aeración prolongada.
Una carga de 5 kg ⋅ m-2 ⋅ h-1 parece un valor razonable:
– Cuando, por razones de construcción, no sea posible respetar la pro-
fundidad recomendada por el MOP, ésta puede disminuirse, pero
manteniendo el mismo volumen.
En condiciones de caudal máximo, podemos adoptar las limitaciones
de la EPA:
– Carga hidráulica máxima:
• A media carga............................................................ 2,0 m ⋅ h-1.
• Con aeración prolongada .......................................... 1,4 m ⋅ h -1.
Podemos añadir:
• A baja carga............................................................... 1,5 m ⋅ h-1 .
-2 -1
– Carga superficial en MS ........................................ 10 kg ⋅ m ⋅ h
De las dos cargas, hidráulica o superficial, hay que adoptar la que dé la
menor superficie.

DECANTADORES SECUNDARIOS CIRCULARES

Extracción de fangos

A. EXTRACCIÓN POR ASPIRACIÓN CENTRAL


La mejor descripción de este tipo de aparatos sería: «Es un decantador
construido como primario y empleado como secundario». Prácticamente,
la única diferencia es el diámetro de la tubería de extracción de los fangos
de recirculación, que es mucho mayor que en uno primario.
Fue uno de los primeros aparatos empleados en decantación secunda-
ria. Actualmente equipa muchas plantas, tanto pequeñas como grandes, en
países en los que se utiliza poco el decantador de succión: Gran Bretaña,
Alemania, Holanda, Europa del Este y África del Sur.
Este tipo de aparatos tiene dos inconvenientes:
– En la parte inferior del decantador, situada debajo del deflector cen-
tral, se cruzan dos flujos.
• El correspondiente al licor a decantar, tanto a nivel del caudal
como de concentración.
• La totalidad del fango recirculado, también a nivel del caudal y de
concentración.
Decantación secundaria 319

Esta zona puede resultar conflictiva, y contribuye a disminuir el


espesamiento del fango. Para evitar este inconveniente hay varias
posibilidades:
• Prever una zona central muy profunda del tipo de la Figura 13.11.
De esta forma, con la gran altura disponible, es más fácil el cruce
de los dos flujos.
• Distribuir, sobre los dos tercios superiores del cilindro central, un
gran número de pequeños orificios equipados de deflectores del
tipo Stengelin u otro, para producir una corriente horizontal (Fig.
13.18).
Este sistema es muy empleado en Alemania.
• Prever un decantador de aspiración anular.
• Prever un decantador con alimentación periférica.
– Los fangos decantados en la parte periférica del decantador deben
conducirse hasta el centro, es decir, sobre una distancia igual al ra-
dio del depósito. Los decantadores de succión suprimen completa-
mente este problema; el decantador de aspiración anular reduce la
distancia de recorrido a un máximo de un tercio.

B. EXTRACCIÓN POR SUCCIÓN RADIAL O DIAMETRAL


Este aparato utiliza tubos verticales de succión sostenidos por un puen-
te giratorio radial o diametral, o por un sistema de arrastre central.
Este tipo se desarrolló, en el año 1940, con la idea de poder conseguir
un gran caudal de fangos en recirculación. En aquella época, el concepto
existente era (ver pág. 282) que los fangos debían permanecer el menor
tiempo posible en el decantador, aun a coste de un elevado caudal de re-
circulación. Para conseguirlo se desarrolló un aparato de succión diame-
tral, el RSR (Rapid Sludge Recirculation).
El criterio actual ha cambiado, pero el empleo de los decantadores de
succión se mantiene por su facilidad de recogida del fango. Posteriormen-
te, también se han desarrollado aparatos de succión con uno o dos tubos gi-
ratorios en el fondo.
Pero el concepto actual trata de obtener una concentración máxima de
extracción para limitar el caudal de recirculación, y, en consecuencia, la
carga de materias en suspensión del decantador.
En el fondo del decantador la concentración no es uniforme, y por cada
tubo sale un fango con una concentración distinta. Teóricamente, actuando
sobre el nivel superior del tubo, es decir, cambiando su caudal, podrían
asegurarse salidas de igual concentración. Pero un cambio del caudal de
entrada o de la recirculación es suficiente para modificar el reparto de las
320 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 13.18. Decantador secundario de aspiración central. Esquema funcional.

concentraciones en el fondo, y se necesitaría una nueva regulación de los


tubos, lo cual es impensable.
En realidad, se regulan los tubos de manera que nunca salga por ellos
una concentración excesivamente baja. Estas concentraciones, variables de
un tubo a otro, dan una concentración media, lógicamente inferior a la que
se obtiene en el mejor de ellos.
Ante la dificultad de obtener fangos con concentraciones óptimas en
los decantadores de succión, en Estados Unidos, cuna de estos aparatos, se
empieza a abandonar su uso (Ref. 51).

C. EXTRACCIÓN POR ASPIRACIÓN ANULAR


En este tipo de decantador secundario (Fig. 13.21 y Fig. 13.22), los
fangos sedimentados en el fondo se aspiran por los orificios de la cubierta
de un canal circular cerrado en un punto. De cada lado de este punto salen
dos tuberías equipadas con una válvula de apertura alternativa temporiza-
da. El canal está situado a una distancia del centro igual a un tercio del ra-
dio. El fondo tiene dos pendientes del 15 %, para permitir que las rasquetas
del puente giratorio conduzcan los fangos sedimentados hasta el canal de
aspiración.
– En el tercio central: Los fangos sedimentados y el licor a decantar
circulan en el mismo sentido, sin formación de la zona conflictiva
como en un decantador de aspiración central.
Decantación secundaria 321

Figura 13.19. Decantador secundario de aspiración central. Ejemplo de construcción.


322 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 13.20. Decantador secundario de succión radial. Ejemplo de construcción.


Decantación secundaría 323

Figura 13.21. Decantador secundario de succión radial. Esquema funcional.

– En los dos tercios exteriores: Los fangos y el licor a decantar circu-


lan en contracorriente, pero no es un grave inconveniente puesto
que:
• La energía del licor prácticamente se ha disipado, y las velocida-
des son mucho más lentas que en la zona central debajo de la cam-
pana.
• Ya ha sedimentado una parte importante de los fangos.
– Los fangos que sedimentan entre el canal de aspiración y la pared
tienen un trayecto medio mitad del de un decantador de aspiración
central: de 0 a 2 R/3 para el primero y R/3 a R para el segundo.
Este tipo de decantador de aspiración anular ofrece importantes ven-
tajas frente al decantador de aspiración central, y prácticamente con el mis-
mo costo. Las posibilidades de espesamiento de los fangos son iguales
para los dos tipos de aparatos, y mucho mejores que para un sistema de
succión.
324 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 13.22. Decantador secundario de aspiración anular. Ejemplo de construcción.


Decantación secundaría 325

El sistema de corrientes alternativas permite que el canal funcione en


cada punto, en un ciclo de apertura, con un caudal medio constante e igual
a la mitad del caudal total. Por ejemplo (ver Figura 13.20):
– En A: O y 100%; en B: 25 y 75%
– En C: 50 y 50%; en D: 37,5 y 62,5%
La aspiración a través de orificios de un diámetro de 60 mm no presen-
ta ningún riesgo de atascamiento; hay experiencias en particular en la plan-
ta de Ginebra, con treinta años en funcionamiento, sin problemas.

D. OTROS SISTEMAS DE EXTRACCIÓN


Seguidamente se describen, de forma breve por estar poco desarrolla-
dos, otros tipos de decantadores secundarios.

1. Cilindro-cónico o tipo Dortmund


Estos aparatos no tienen equipo mecánico, y el fango cae al fondo de-
bido a la fuerte pendiente de la pared, de 55 a 60°. El flujo vertical consigue
mejores rendimientos que el horizontal; las reglas del ATV en Alemania
(Ref. 45) admiten una carga hidráulica con flujo vertical del 30 % superior
al horizontal.
Como la profundidad es del orden del diámetro, este factor impide la
construcción de aparatos de diámetro superior a 6-8 m.

2. De gran pendiente de fondo


Estos decantadores tienen una profundidad cilíndrica de 1,5 a 2 y una
pendiente de fondo del orden de 30°. El sistema rascador es, generalmente,
muy sencillo, y puede ser una simple cadena apoyada en el fondo y arras-
trada por el puente. Estos aparatos fueron construidos en su mayoría en
Alemania y en Gran Bretaña, pero en la actualidad han desaparecido prác-
ticamente .

3. Combinados con la cuba de aeración


El decantador se construye en forma de corona alrededor de una cuba
de aeración cilíndrica o cilindro-cónica. Existe una multitud de pequeños
aparatos de este tipo, y casi todos tienen problemas de recirculación de fan-
gos. Los grandes, como el Aero-Accelator, prácticamente se han abando-
nado por dos razones:
– Necesitan un sistema de oxigenación mixto: aire y agitación mecá-
nica, con una inversión relativamente alta y un mantenimiento eos-
326 Tratamiento biológico de las aguas residuales

toso para obtener un rendimiento de oxigenación del 30 % inferior al


de las turbinas.
– Construcción complicada y costosa.

Entrada del licor mixto al decantador

A. ALIMENTACIÓN CENTRAL
Existen dos dispositivos principales de entrada: una con deflector cen-
tral y la otra con difusores.

Deflector central
Este dispositivo se llama también «CLIFFORD», por el apellido de su
inventor, y es prácticamente el único sistema empleado en Estados Unidos,
estando también muy desarrollado en el resto del mundo.
El licor entra por una tubería vertical u horizontal (en el caso de puen-
tes de arrastre central). En el segundo caso, el licor se distribuye dentro de
la cámara de entrada, formada por el deflector central (Fig. 13.23), con la
ayuda eventual de un pequeño deflector. En el primer caso, el licor pasa a
través de unas ventanillas estrechas verticales, que aseguran, con su pér-
dida de carga, una buena equirrepartición en el plano horizontal. El primer
sistema no da problemas, pero el segundo adolece de una asimetría en la
entrada que puede disminuir el rendimiento. La velocidad de salida por las
ventanillas debe ser al mismo tiempo suficientemente alta para obtener una
buena equirrepartición, y baja para no producir perturbaciones al disiparse
la velocidad.
Generalmente se adopta 0,25 m ⋅ s-1 a caudal máximo.
El deflector debe construirse suficientemente bajo para cortar las ve-
locidades superficiales, pero debe dejar un espacio adecuado para que no
se produzca un aumento de velocidad, al pasar de velocidades verticales
descendentes a horizontales. Existen recomendaciones muy diversas sobre
el valor de esta profundidad (Ref. L13); lo más razonable, y recomendado
por un gran constructor, consiste en dejar una superficie de paso debajo del
deflector igual a la interior y, por lo tanto, la altura libre será igual a la mi-
tad del radio de éste. La altura máxima puede fijarse en los 2/3 de la pro-
fundidad de agua correspondiente a la vertical de dicho deflector.

Multidifusores
Este sistema se emplea frecuentemente en la República Alemana y
Austria, mientras que en otros países de Europa no tanto (Fig. 13.24). En
la tubería vertical de llegada se amplía su diámetro para bajar la velocidad;
los orificios producen una equirrepartición por pérdida de carga, y los di-
Decantación secundaría 327

Figura 13.23. Decantadores secundarios. Entrada del licor con deflector central.

fusores forman un flujo horizontal. Cada constructor tiene sus propias nor-
mas sobre el caudal por unidad y la posición de los difusores.

B. ALIMENTACIÓN PERIFÉRICA
Con este tipo de decantador (Fig. 13.25), el licor a tratar se distribuye
por un canal periférico; la recogida del agua tratada es central o periférica.
El objetivo de esta disposición es lograr un mejor rendimiento que con
una alimentación central. Algunos ensayos comparativos (Ref. L13) de-
muestran una mayor calidad del agua tratada con alimentación periférica,
pero en otros no se han podido apreciar diferencias en favor de uno u otro
sistema.
En algunos aparatos se dispone una distribución muy complicada de
tuberías (Ref. L13), y en otros con tuberías y difusores.
En realidad, en Estados Unidos se escribe mucho sobre este tipo de
aparatos pero apenas existen realizaciones prácticas. En Europa no existen
fabricantes de estos modelos.
328 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 13.24. Decantadores secundarios. Entrada del licor tipo «Multi-difusores».

Por el momento, las ventajas de la alimentación periférica no están lo


suficientemente probadas como para compensar las complicaciones de su
construcción.
Decantación secundaría 329

Figura 13.25. Decantadores secundarios. Alimentación periférica.

Recogida del agua tratada


En las páginas 296 y siguientes, estudiamos la influencia de la posición
de los vertederos de recogida del agua tratada. La principal conclusión fue
que, en el caso de doble vertedero, el caudal del exterior debe reducirse en
relación con su capacidad real.
La solución con tubos perforados, empleada generalmente en países
nórdicos, tiene cuatro ventajas:
330 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 13.26. Decantadores secundarios. Recogida del agua tratada por tubos sumergidos.

– Permite el rascado y recogida de flotantes sin necesidad de placas


tranquilizadoras o sifoideas.
– Como el caudal, a través de un orificio, depende únicamente de su
superficie y de la diferencia de nivel de agua entre el decantador y el
canal de recogida, los tubos no necesitan gran precisión de coloca-
ción.
– Los vertederos circulares realizan una recogida lineal del agua; las
canaletas con doble vertedero o los tubos perforados instalados ra-
dialmente, producen una recogida superficial más uniforme.
Decantación secundaria 331

Por ejemplo, en un decantador de 40 m de diámetro, con tubos de 4 me-


tros de longitud, cubren una superficie que representa aproximadamente
un tercio de la totalidad.
– Menor influencia del viento.

Recogida de flotantes
En los decantadores secundarios, con decantación primaría previa, hay
pocas grasas y aceites en la superficie del agua cuando no existe decanta-
ción primaria, se debe efectuar una buena eliminación de grasas en el pre-
tratamiento.
Sin embargo, en el decantador todavía existe el peligro de que se pro-
duzca una desnitrificación incontrolada, a pesar de todas las precauciones,
que se traducirá en la formación de fangos flotados por las burbujas del ni-
trógeno liberado. Otra fuente de flotantes de origen biológico pueden ser
las espumas viscosas del tipo Nocardia que se escapan de la cuba de ae-
ración. Veremos este problema de las Nocardia en el capítulo siguiente,
que trata sobre problemas de explotación.
Frente a flotantes de origen tan diverso, en lugar de una evacuación di-
recta de los mismos tal como se recogen, es decir, una pequeña cantidad
con mucha viscosidad, es preferible su mezcla con un gran caudal de agua
que facilite el transporte y el bombeo eventual.
Si es posible, los flotantes deben evacuarse por dos sistemas distintos:

Figura 13.27. Decantadores secundarios. Evacuación sumergida intermitente de flotantes.


332 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– En marcha normal sin desnitrificación, es decir, con flotantes for-


mados únicamente por grasas, aceites, espumas de Nocardia o par-
tículas desfloculadas: evacuación a cabeza de la planta.
– En caso de desnitrificación: evacuación con los fangos en recircu-
lación.
Con una válvula de membrana se efectúa una evacuación intermitente,
siendo la posición del puente la que controla su apertura cuando el rasca-
dor de superficie llega a una distancia prefijada (Fig. 13.27).

DISEÑO DE DECANTADORES SECUNDARIOS


RECTANGULARES

Relaciones longitud-anchura y longitud-profundidad

A. RELACIÓN LONGITUD-ANCHURA
Esta relación se entiende para un decantador o parte del decantador,
efectivamente separado por paredes. Cuanto más alto es este cociente, me-
nores son los riesgos de cortocircuitos, pero también es mayor el costo de
construcción. Se recomienda una proporción mínima de 3:1 (Ref. L13); en
plantas existentes pueden encontrarse relaciones de 3 a 9, e incluso supe-
riores.

B. RELACIÓN LONGITUD-PROFUNDIDAD
De estas dos dimensiones depende la velocidad horizontal; las dos in-
fluyen en el mismo sentido para una carga hidráulica constante.
No existen muchas recomendaciones para fijar la relación longitud/
profundidad. Metcalf y Eddy (Ref. L-12) indican un valor de 10, pero al-
gunas plantas funcionan bien con relaciones mayores.

C. PROFUNDIDAD
Las normas americanas dicen muy poco sobre la profundidad de los
decantadores rectangulares, y las normas alemanas dan la misma profun-
didad que para la forma circular.
Creemos que es posible adoptar, como profundidad media en los de-
cantadores rectangulares, la profundidad externa de los circulares, puesto
que la energía a disipar en la entrada es mucho menor. También es lógico
adoptar decantadores rectangulares o circulares del mismo volumen y de la
misma profundidad recomendada, P, que puede calcularse por:
Decantación secundaria 333

– Circular: P = 2,8 + 0,04 D.


– Rectangular: P = 2,8 + 0,023 L.
Estos cálculos suponen que la longitud es cuatro veces la anchura; en
caso contrario debe mantenerse la misma relación. La proporción longitud-
profundidad varía en este cálculo de 6 a 14 para longitudes de 20 a 60 m;
el valor recomendado de 10 no se respeta para longitudes inferiores a 36 m.

Extracción de fangos

A. EQUIPOS DE EXTRACCIÓN

a) Rascadores de cadenas
En Estados Unidos es prácticamente el único sistema empleado; en Eu-
ropa apenas existen plantas con cadenas.
Este sistema tiene la ventaja esencial de producir un transporte conti-
nuo del fango, lo cual no es posible con un puente móvil. Como ventaja se-
cundaria, los equipos se limitan a un grupo motorreductor, lo que represen-
ta poco mantenimiento.
El mayor inconveniente es de orden económico, ya que los rascadores
de cadenas tienen un costo de inversión mayor que el de los sistemas de
puente, pero que no puede amortizarse en más de 15 ó 20 años, vida nor-
mal de las cadenas de buena fabricación, es decir, la mitad de la de un
puente.
El sistema puede ser sencillo o doble, con extracción de fangos al cen-
tro o en el primer tercio.

b) Puentes rascadores
Los puentes rascadores son de gran utilización en Alemania.
Sus costos de inversión y mantenimiento son menores que los de ca-
denas, pero su mayor inconveniente es el funcionamiento discontinuo.
La Figura 13.28 representa la variación de la concentración de extrac-
ción de los fangos, medida durante dos ciclos de marcha en la planta de
Viena (Ref. 4).
Se puede ver que:
– Hay una concentración mínima de extracción, del orden de 4 g/1;
este valor permanente representa el 60% de la masa total extraída
con los cuatro decantadores funcionando con el mismo ciclo, y el
70% con una marcha de cada decantador desplazada un cuarto de
ciclo.
– En el primer caso, la punta de concentración es del 220 % con reía-
334 Tratamiento biológico de las aguas residuales

ción a la media, y solamente del 150% con el funcionamiento des-


plazado.
Veremos, posteriormente, que una extracción intermedia en la mitad o
en el primer tercio de la longitud equivale a duplicar el número de apara-
tos. Es decir, con cuatro decantadores y una extracción intermedia, la con-
centración varía dentro de límites aceptables.
La construcción de estos puentes es similar a la de los decantadores
primarios, pero las rasquetas deben tener una altura del orden de 0,60 m.

c) Puentes de succión
Los puentes de succión en los decantadores rectangulares tienen las
mismas ventajas e inconvenientes que en los circulares.
Las formas de succión también son similares; pueden ser: varios tubos
verticales o un tubo único horizontal perforado con orificios de aspiración
que desembocan, mediante un sifón, en un canal lateral común a dos apa-
ratos.
Algunas veces, especialmente en pequeños decantadores, los tubos
verticales u horizontales se conectan a una bomba sumergida que impulsa
al canal lateral de recogida.

d) Tanques combinados
En estos aparatos (Fig. 9.2), los fangos sedimentados resbalan sobre
las paredes, construidas con una pendiente de 55 a 60°, hasta el fondo, des-
de donde pasan a la cuba de aeración mediante air-lifts.

B. PUNTOS DE EXTRACCIÓN
Los decantadores de succión extraen los fangos sobre toda la longitud
de la cuba; los decantadores equipados de cadenas o de puentes rascadores
tienen 1 ó 2 puntos de extracción que pueden situarse en varios lugares.

a) Extracción a la entrada
Al contrario que en los decantadores circulares, en los rectangulares la
velocidad horizontal no decrece progresivamente, sino que es constante en
toda la longitud. Esto significa que una parte importante de los fangos se-
dimentará en los primeros metros del recorrido. Para acortar el transporte
de fangos, es preferible extraerlos lo más cerca posible de la entrada. Pero
el problema es el mismo que para los decantadores circulares (ya descrito
anteriormente), es decir, que los dos flujos, fangos y licor a decantar, cir-
culan a contracorriente, con influencia de uno sobre el otro.
De todas formas, hasta el momento es el sistema más empleado.
Decantación secundaría 335

b) Extracción a la salida
Con este sistema desaparece el problema de los flujos a contracorrien-
te, pero la mayor parte de los fangos debe transportarse sobre casi toda la
longitud de la cuba, lo que da problemas no sólo de transporte propiamente
dicho, sino también de tiempo de permanencia de los fangos.
Como los inconvenientes superan a las ventajas, la extracción a la sa-
lida fue poco empleada, y actualmente se ha abandonado.

c) Extracción intermedia entre la entrada y la salida


Como ya hemos dicho en la discusión de los decantadores circulares
con extracción anular, una vez retirada la mayor parte de los fangos no se
presentan problemas de funcionamiento con los flujos a contracorriente.
La distancia de transportes es mayor que con extracción a la entrada, pero
la mitad que si es a la salida.
En Estados Unidos, este sistema se llama Gould, y se empleó en varias
plantas importantes; la extracción se sitúa a la mitad de la distancia entre la
entrada y la salida, y el transporte se hace con un doble equipo de cadenas
e igual longitud.
En Alemania, a veces se emplean dos puntos de extracción: uno a la
entrada y el segundo en el primer tercio (ver ejemplo en la Figura 13.31).

Figura 13.28. Decantadores secundarios rectangulares. Concentración de extracción de fangos


con cuatro aparatos.
336 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 13.29. Decantadores secundarios rectangulares. Alimentación en licor tipo «Stuttgart».


(Planta Viena-Simuering, Ref. 4; 16 decantadores de 74 x 24 m.

Entrada del licor mixto


El problema de introducción del licor es más importante que en los de-
cantadores circulares, ya que en éstos la velocidad teórica horizontal, cerca
del deflector es de 4 a 5 veces superior a la existente cerca de la pared. Con
decantadores rectangulares se pasa inmediatamente de una velocidad de
entrada del orden de 0,30 m ⋅ s-1 a la velocidad constante horizontal, del
orden de 0,006 m ⋅ s-1 es decir, 50 veces menor.
Hay varios sistemas de entrada; la Figura 13.29 representa uno de
ellos, que equipa algunas grandes plantas de Alemania y de Austria.
Cuando existe en cabeza una cuba de floculación, como en la Figu-
Decantación secundaria 337

Figura 13.30. Decantadores secundarios rectangulares. Ejemplo de recogida del agua tratada por
tubos sumergidos y de los flotantes por plano inclinado.

Figura 13.31. Decantadores secundarios de la depuradora del Emschermündung (Alemania).

ra 13.31, constituye ésta un perfecto medio de disipación de energía para


pasar de una alta velocidad de entrada por las compuertas y asegurar una
buena equirrepartición del licor a la velocidad de decantación.

Recogida del agua tratada


No vamos a discutir el sistema de recogida transversal del agua tratada
que necesita rasquetas con cadenas, sistema muy poco desarrollado en Eu-
ropa.
338 Tratamiento biológico de las aguas residuales

La recogida por tuberías o canaletas, con orificios sumergidos, presen-


ta las mismas ventajas que para los decantadores circulares.
Las recomendaciones americanas, acerca de la carga hidráulica de los
vertederos de los decantadores rectangulares, no son suficientemente cla-
ras para su utilización práctica.
En Alemania tampoco hay reglas precisas. En la planta de Emscher-
mündung, que por su tamaño (ver Fig. 13.31) fue estudiada con mucho
cuidado, la carga media es de: 3,5 m3 ⋅ h-1 m. El espacio entre dos verte-
deros es 5,6 m y la longitud es de 2/3 de la cuba.
La Figura 13.30 representa un ejemplo de recogida de agua tratada con
tubo sumergido. El sistema de salida con doble canal, separado por un ver-
tedero, es el mismo que para los decantadores circulares.

Recogida de flotantes
En los decantadores rectangulares, la recogida de los flotantes es mu-
cho más sencilla que en los circulares. El rascador de superficie empuja los
flotantes hacia un plano inclinado, donde se deslizan a un canal de reco-
gida. De este canal, diluidos con un fuerte caudal de agua, los flotantes se
conducen a cabeza de la planta, con la posibilidad de ir al pozo de bombeo
de recirculación en caso de desnitrificación. Es el mismo problema, y las
soluciones son idénticas que para los circulares.

Decantadores secundarios de Emschermündung (Alemania)


La razón de este capítulo, acerca de los decantadores rectangulares, es
la de proporcionar alguna información sobre una de las mayores (posible-
mente la mayor) instalaciones de decantación secundaria del mundo. Esta
instalación se encuentra en la planta del Emschermündung, de la Confe-
deración Hidráulica Emschergenossenschaft en Alemania.

DATOS GENERALES
– Cinco millones de habitantes.
– Caudal medio: 17 m3 ⋅ s-1.
– Caudal máximo: 30 m3 ⋅ s-1.
– Puesta en marcha: 1977.
– Los decantadores primarios son también rectangulares.

DECANTADORES (Fig. 13.31)


– Número unidades: 72.
– Dimensiones: 60 x 16,75 x 3,0 m.
– Superficie total: 72.000 m2.
– Volumen total: 216.000 m3.
Decantación secundaria 339

– Floculación con floculadores de eje horizontal, con un tiempo de re-


tención de 18 min. a caudal medio.
– Carga hidráulica: 0,9 m/h a caudal medio y de 1,5 m/h para caudal
máximo. Los cálculos siguen las reglas del ATV: el doctor K.H.
Kalbskopf, director técnico del Emschergenossenschaft, fue uno de
los asesores de la comisión que estableció las normas.
– Recogida de los fangos por puente rascador y extracción por dos
grupos de tres arquetas, uno a la entrada y otro en el primer tercio de
la longitud.
– Recogida de agua tratada mediante canaletas longitudinales; longi-
tud total de vertederos: 17.280 metros; carga: 3,5 m3/h/m.
14
Examen de los fangos
activados

EXAMEN VISUAL (Ref. L14)

– Fangos negros. Cuando los fangos presentan un color negro, a ve-


ces acompañado de un mal olor o simplemente de olor a confinado,
es señal de desarrollo de fermentaciones anaerobias. El origen pue-
de ser:
• Una oxigenación insuficiente que debe aumentarse. Si ya está al
máximo, la única solución es bajar el consumo de oxígeno, dis-
minuyendo la concentración.
• Algunos depósitos de fondo provocados por una agitación insufi-
ciente o fangos excepcionalmente pesados de origen industrial
(sulfato cálcico, polvo de cerámica, etc.), o producidos por arena
muy fina. Pero estos problemas suceden únicamente cuando no
existe una decantación primaria.
– Fangos desfloculados. En este caso los flóculos aparecen rotos en
forma de numerosas partículas pequeñas que sedimentan mal, de-
jando un sobrenadante con fuerte turbiedad. Las razones de esta des-
floculación pueden ser:
• Vertidos de residuos tóxicos o ácidos.
• Condiciones anaeróbicas.
• Alta carga másica.
• Desequilibrio nutricional.
• Efecto mecánico debido a una aeración inadecuada: turbinas de
gran velocidad, por ejemplo.
342 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– Flóculos diseminados: Esta inspección se hace en los decantadores


secundarios, cerca de los vertederos.
– A veces, pequeñas partículas sobrenadantes, casi transparentes, muy
ligeras, suben a la superficie de los decantadores secundarios, cerca
de los vertederos. Si estas partículas se observan cuando el agua tra-
tada es transparente, es debido generalmente a que son partes ligeras
de fangos nuevos. En este caso debe aumentarse la edad del fango,
disminuyendo la purga de fangos en exceso.
– Flóculos «cabeza de alfiler»: (Pin-Point). Estos flóculos son com-
pactos y muy pequeños, de un diámetro inferior a 1 mm, y se pueden
observar en decantadores secundarios con sobrenadante moderada-
mente turbio. La razón de este fenómeno puede deberse a:
• Edad del fango demasiado alta.
• Fangos sobreoxidados.
• Fangos rotos por exceso de potencia en aeración.
Para eliminar estos flóculos indeseables, puede reducirse la edad del
fango o la oxigenación al final del recorrido del licor, antes de pasar a la
decantación secundaria.
– Fangos ligeros o bulking (ver Capítulo 15).

EXAMEN MICROSCÓPICO

Interés de este estudio


El examen microscópico de los fangos es muy útil, ya que permite se-
guir el desarrollo del tratamiento y, eventualmente, detectar algunas ano-
malías producidas por la presencia de una determinada especie bacteriana.
Es indispensable que los operadores de una planta, aunque sea peque-
ña, tengan la posibilidad, al menos una vez, de ver por sí mismos la vida de
un fango activado a través de un microscopio. De esta forma, comprueban
que trabajan con un medio vivo y no con simples flóculos orgánicos, pro lo
que no debe esperarse que una modificación del funcionamiento produzca
un resultado inmediato, como ocurre en una reacción química.
En medias y grandes plantas, el microscopio es indispensable para de-
tectar con seguridad la causa de un problema determinado, como el bul-
king, las espumas Nocardia, etc.
Examen de los fangos activados 343

Microfauna de los fangos activados


El floculo biológico se compone de gran variedad de microorganis-
mos: bacterias, levaduras, hongos, algas, protozoos, rotíferos, nemátodos y
crustáceos.
Los microorganismos primarios son bacterias que metabolizan la ma-
yoría del sustrato orgánico. Los hongos, en condiciones normales, no pue-
den competir con las bacterias, y solamente lo pueden hacer en condicio-
nes muy especiales. Los protozoos y rotíferos actúan como depredadores y
purifican el agua consumiendo bacterias y materias orgánicas aisladas.
Los microorganismos responsables del bulking y de las espumas No-
cardia se estudiarán en los capítulos correspondientes.
Nuestro objetivo no consiste en una descripción de los diversos mi-
croorganismos, sino de los más característicos; puesto que hay suficientes
manuales que los describen con detalle, nos limitaremos a una simple enu-
meración con su significación ecológica.
Podemos llamarlos: microorganismos indicadores, puesto que cada
uno indica una circunstancia especial, como por ejemplo, una alta propor-
ción de vertidos industriales (Epistylis), o una anaerobiosis anterior (Rizó-
podos).
– Vorticella y aspidisca: buen funcionamiento a cargas bajas y me-
dias.
– Opercularia: fangos de crecimiento lento debido a vertidos indus-
triales especiales.
– Epistylis: aguas residuales urbanas con alta concentración de diver-
sos vertidos industriales, como fenoles y otros. En este caso reem-
plazan a las Vorticellas.
– Paramecium: organismo resistente que se encuentra en fangos mal
oxigenados.
– Linotus: es uno de los primeros organismos que aparecen al arrancar
una planta en buenas condiciones de oxigenación, incluso antes que
los ciliados pedunculados.
– Didinium: indica variaciones de carga importantes y frecuentes.
– Rizópodos: aparecen en los tratamientos con fangos activados, des-
pués de una metanización.
– Flagelados: poco frecuentes en aguas residuales domésticas; sola-
mente en presencia de muchas grasas y proteínas (mataderos, fabri-
cación de embutidos, etc). A veces es la única población en aguas
residuales con fenoles o residuos de síntesis orgánica.
– Rotíferos: bastante sensibles a los tóxicos y a las variaciones de car-
ga, se desarrollan con fangos en fase de envejecimiento con buena
oxigenación. A causa de estas características, también se desarrollan
en aeración prolongada con correcto funcionamiento.
344 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– Nemátodos: muy resistentes, se desarrollan en el límite de las con-


diciones aerobias, como ocurre muchas veces en estabilización ae-
robia.
Tabla 14.1
MICROFAUNA DE LOS FANGOS ACTIVADOS
15
Problemas de explotación
de los fangos activados

La explotación de una planta de depuración que utiliza fangos activa-


dos suele presentar algunos problemas de explotación inherentes al propio
sistema de depuración.
A lo largo de este estudio vamos a intentar definir y explicar estos pro-
blemas, y proporcionar algunos consejos, para atenuar sus efectos sobre la
calidad del agua y del medio ambiente. Contemplaremos por orden de im-
portancia:
– Modificaciones de la sedimentabilidad de los fangos (Bulking).
– Espumas nocardia.
– Detergentes.
– Aerosoles.
– Olores.
– Ruidos.

MODIFICACIONES DE LA SEDIMENTABILIDAD DE LOS


FANGOS

Formas de crecimiento de los microorganismos


Esquemáticamente, los microorganismos pueden crecer de tres formas:
– Crecimiento disperso: Ocurre cuando la concentración de sustrato
es muy baja o muy alta. En estas condiciones, las bacterias ocupan
346 Tratamiento biológico de las aguas residuales

el mayor espacio posible, y la superficie de la membrana celular po-


see cargas eléctricas negativas que facilitan la dispersión.
– Crecimiento floculento: Es el caso de un funcionamiento normal. La
concentración de sustrato es media, y es empleada por las bacterias
para sintetizar proteínas y reservas, formando un mucílago que ro-
dea la bacteria. Este mucílago tiene gran importancia en la flocula-
ción, puesto que modifica las cargas eléctricas facilitando su aglo-
meración, también ayudada por una acción química.
– Crecimiento filamentoso: El crecimiento y la multiplicación de los
microorganismos se efectúa según una dirección privilegiada, te-
niendo como origen una célula libre o fija.
En la realidad, las tres formas de crecimiento cohabitan en el licor; para
conseguir una buena calidad de agua, hay que disminuir las formas disper-
sas y filamentosas, y facilitar el desarrollo de la forma aglomerada o flo-
culante. Los organismos filamentosos y floculantes se diferencian por:
– Metabolismo distinto:
• Con los organismos floculantes el sustrato se metaboliza a reser-
vas nutritivas, que son principalmente azúcares polimerizados de
alto peso molecular. En condiciones límites pueden llegar a for-
marse lactatos. Los azúcares y lactatos necesitan mucha energía
para su síntesis, pero después constituyen una buena reserva ener-
gética para el desarrollo de las bacterias.
• Los organismos filamentosos, en condiciones límites, sintetizan
PHB (Poli-B-Hidroxibutirato), que no necesita energía de síntesis
y en consecuencia no constituye una reserva para su crecimiento,
sino únicamente para su respiración.
– Morfología distinta: los organismos filamentosos tienen una super-
ficie relativa (superficie/volumen) más alta que los floculantes.
En resumen, los dos tipos de microorganismos se diferencian, esque-
máticamente, por:
– Reservas: los organismos floculantes tienen la posibilidad de crear
reservas para su crecimiento; los filamentosos, no.
– Superficie relativa: la mayor superficie relativa de los filamentos les
facilita la adsorción de sustrato y de oxígeno, cuando éstos están en
concentración límite. Pero debido a su mayor superficie, son más
sensibles a los oxidantes y alcalinizantes.

Bulking
El bulking es actualmente un fenómeno suficientemente conocido a
causa de los problemas que causa en el tratamiento del agua, y su nombre
Problemas de explotación de los fangos activados 347

puede considerarse internacional, sin necesidad de traducirse a otros idio-


mas.
Estudios estadísticos (Ref. 65) demuestran que el 40% de las plantas
de depuración padecen bulking durante períodos de tiempo muy variables,
y a veces en continuo. En la industria agroalimentaria la situación es peor,
y casi todas las plantas han sufrido el bulking, en alguna ocasión.

Figura 15.1. Fangos activados. Influencia de los filamentos en la floculación.


348 Tratamiento biológico de las aguas residuales

La fuga de materias en suspensión es la responsable del 90 % de los ca-


sos de degradación de la calidad del agua, y casi siempre estas fugas son la
causa de la elevación del índice de fangos.
Puede considerarse que el bulking empieza cuando comienzan los pro-
blemas de decantación, debido a una insuficiente velocidad de sedimenta-
ción de los flóculos. Generalmente, los fangos activados se suponen en
bulking cuando el índice de fangos supera los 200 cm3/g.
En la Figura 15.2 puede verse la gran influencia de la longitud de los
filamentos sobre:
– La velocidad inicial de sedimentación.
– La reducción de volumen, que indica la aptitud del licor para su es-
pesamiento.

Figura 15.2. Fangos activados. Relaciones entre la longitud de los filamentos y:


• La velocidad de decantación.
• El índice volumétrico IVF:
• El volumen final (origen 10.4 I en 60 min.)
Problemas de explotación de los fangos activados 349

– El índice de fangos IVF.

Factores que afectan al crecimiento relativo de los


microorganismos filamentosos y floculantes
Existen más de 20 tipos de organismos filamentosos, morfológicamen-
te distintos (Ref. 57), con una sensibilidad propia a la influencia de diver-
sos factores, es decir, que solamente pueden darse algunas ideas generales,
complicadas además por la interacción de unos factores sobre otros. Por
orden de importancia podemos mencionar:

A. CARGA MÁSICA O EDAD DEL FANGO


La relación entre carga másica (o edad del fango) e índice de fangos
parecía clara hasta hace 10 ó 15 años, y en muchos manuales se encontra-
ban curvas del tipo de la de la Figura 15.3 (curva CHAO). Cuando una
planta de fangos activados de media carga se calcula con cargas másicas de
0,3 a 0,5 kg DBO ⋅ kg MS-1 ⋅ d-1, en operación, el índice de fangos puede
variar entre 100 y 600 cc ⋅ g-1.

Figura 15.3. Fangos activados. Relaciones entre:


• Carga másica.
• Índice de fangos.
350 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Otros estudios, como los de Chudoba (Ref. 59), muestran una relación
muy diferente con una influencia muy alta, función del tipo de flujo hi-
dráulico en la cuba de aeración.
La Figura 15.3 muestra estas relaciones; las dos rectas deben interpre-
tarse como indicación de tendencia y no como valor absoluto.
Es decir, que no es posible calcular una planta con una carga música
que permita obtener índices de fango favorables. De todas formas, aunque
fuese posible, las condiciones de carga reales son, generalmente, distintas
de las previstas.
Veremos a continuación que, en lugar de la carga másica, es más ade-
cuado el concepto de concentración de sustrato.

B. CONCENTRACIÓN DE SUSTRATO
La concentración de sustrato influye considerablemente en el creci-
miento relativo de los dos tipos de microorganismos: filamentosos y flo-
culantes, como muestra la Figura 15.5.
La consecuencia inmediata de esta influencia es que el tipo de flujo hi-
dráulico en la cuba de aeración es muy importante.
– Con mezcla integral: El sustrato disponible tiene la misma concen-
tración que la del agua tratada, es decir, muy baja: esta situación fa-
vorece el crecimiento de los organismos filamentosos.
– Con flujo pistón: A la entrada y en una parte importante del recorri-
do del licor, el crecimiento de los organismos floculantes es superior
al de los filamentosos, y después baja hasta igualarse, e incluso ha-
cerse inferior.
En cabeza de un flujo pistón, o en una cuba selector (ver Capítulo 9,
pág. 196), el bajo tiempo de retención y la elevada concentración de sus-
trato no influyen en el crecimiento, pero permiten que los organismos flo-
culantes se aseguren un buen almacenamiento de sustrato, que después
pueden utilizar cuando las condiciones de concentración se ponen a favor
de los filamentosos.

C. CONCENTRACIÓN DE OXÍGENO
Debido a que su superficie es relativamente mayor, los organismos fi-
lamentosos aprovechan mejor el oxígeno que los floculantes cuando su
concentración es baja.
En los organismos filamentosos, el oxígeno disuelto penetra fácilmen-
te hacia el interior de las bacterias. En los flóculos, la penetración es mu-
cho más difícil, y el doctor Jenkins (Ref. 3) descubrió que, para que el oxí-
geno no sea demasiado bajo en el centro de los flóculos, su concentración
en el licor debe tener un valor que depende de las necesidades de O2: cuan-
Problemas de explotación de los fangos activados 351

Figura 15.4. Fangos activados. Factores que afectan al crecimiento relativo de los microorganis-
mos filamentosos y floculantes.

to más elevadas sean éstas, mayor será la dificultad de penetración, y se ne-


cesitará una mayor concentración de oxígeno. Así, para una cierta carga
másica, corresponden unas necesidades de oxígeno determinadas, y a éstas
una concentración de oxígeno límite en el licor que permita su utilización
por las bacterias en las mismas condiciones que con los organismos fila-
mentosos.
La Figura 15.6 (Ref. 3) representa la relación entre la concentración lí-
mite de oxígeno y la carga másica. Esta relación experimental debe consi-
derarse variable según el tipo de agua residual, y no podemos adoptarla
como general. Además, este gráfico es muy «decepcionante», puesto que
indica un gasto importante de energía: a 15° C, mantener una concentra-
ción de oxígeno de 5 mg ⋅ 1-1 en lugar de 2 mg ⋅ 1-1 supone un 60 % más de
352 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 15.5. Fangos activados. Influencia de la concentración de DBO en el crecimiento relativo


de los organismos filamentosos y floculantes (Ref. 3).

energía. Sin embargo, la curva obtenida es interesante, ya que indica cla-


ramente la importancia fundamental de la concentración de oxígeno en la
lucha contra el bulking.

D. EQUILIBRIO NUTRICIONAL
Por razones todavía desconocidas, un desequilibrio en nutrientes fa-
vorece el crecimiento de los organismos filamentosos. Según diversos au-
tores, y dependiendo de la edad del fango, se considera un agua desequi-
librada cuando:
– N/DBO es inferior a: 0,035 a 0,050.
– P/DBO es inferior a: 0,007 a 0,010.
Normalmente, un agua residual urbana tiene siempre concentraciones
de N y P superiores a los mínimos necesarios.
Una deficiencia de hierro puede dar origen a algunas formas de bulking
Problemas de explotación de los fangos activados 353

Figura 15.6. Fangos activados. Concentración limite de oxígeno para evitar el Bulking en rela-
ción con la carga música.

(Ref. 3). En estos casos, se recomienda una concentración mínima de Fe =


2mg/l(Ref. Lll).

E. pH
Un pH ligeramente bajo, de 6 a 6,5, favorece el bulking; alto, de 8,5 a
9,5, disminuye el riesgo.
La influencia del pH sobre el bulking es una razón más para realizar
una desnitrificación cuando hay nitrificación. Una pequeña disminución
de pH, de 7 a 6,5, puede tener gran influencia en el crecimiento de los mi-
croorganismos filamentosos.
Una adición de cal del orden de 10 g por m3 de agua, en algunos casos
produce una disminución del índice de fangos.

F. OXIDANTES
Debido a su gran superficie específica, los microorganismos filamen-
tosos tienen una sensibilidad a los oxidantes mayor que los floculantes.
El cloro puede emplearse con dosis de 2 a 5 g por kilogramo de materia
354 Tratamiento biológico de las aguas residuales

seca. El agua oxigenada, en dosis de 100 a 400 g por kg de MS, da también


buenos resultados, pero a un precio prohibitivo.
En una fábrica de puré de patata se utilizó cloro con buenos resultados
para luchar contra un bulking muy fuerte, con IVF de 600 a 1000 cc ⋅ g-1.
Pero para su empleo es necesario tomar muchas precauciones. Es similar a
la quimioterapia. Deben emplearse dosis suficientes para eliminar los or-
ganismos nocivos, pero sin producir daños excesivos a los organismos úti-
les. Las dosis deben corregirse con oscilaciones muy suaves:
– Aumentando, cuando la proporción de microorganismos filamento-
sos sobrepasa el límite tolerable para la decantación.
– Disminuyendo, cuando en el examen microscópico baja la movili-
dad de los protozoos.

G. INHIBIDORES
El H2S produce, aparentemente, un efecto inhibidor más importante en
los microorganismos floculantes que en los filamentosos (Ref. 60). Pero,
en realidad, la producción de H2S causa una concentración de oxígeno in-
suficiente. El aumento de los organismos filamentosos, coincidente con
una mayor concentración de H2S, en realidad se debe a una baja oxigena-
ción.
El hierro tiene efecto inhibidor sobre cinco formas de organismos fi-
lamentosos (Ref. 66), y en especial sobre Sphaerotilus. Dos de estas for-
mas (1701 y 0041) se encuentran en las tres más frecuentes.
En Alemania se obtienen buenos resultados con dosis de 20 a 50 g de
Fe por m3 de agua. Generalmente se utiliza en forma de sulfato ferroso, que
es la de suministro más económico.

Resumen de las posibles soluciones

PLANTA NUEVA
Prever un flujo pistón con una oxigenación suficiente, especialmente
en cabeza de la cuba de aeración.

PLANTA EXISTENTE
– Si las cubas de aeración son de mezcla integral, o con un efecto pis-
tón insuficiente, construir un reactor anóxico selector de fangos uti-
lizando una parte de las cubas existentes o realizando una nueva.
– Si no es posible la modificación, o si el bulking persiste después de
realizarla, hacer pruebas con los productos químicos siguientes, y en
el orden indicado:
• Sulfato ferroso: de 20 a 50 g de Fe por m3 de agua.
Problemas de explotación de los fangos activados 355

• Cal: 10 a 30 g por m3.


• Cloro: 2 a 5 g por m3 a utilizar solamente con un bulking alto (IVF
> 600 cc ⋅ g-1) y persistente.

ESPUMAS NOCARDIA

Descripción del problema


Algunos fangos activados pueden producir, de forma continua o inter-
mitente, unas espumas persistentes, viscosas y de color marrón. Son com-
pletamente distintas de las espumas blancas que aparecen, principalmente,
en las caídas de agua tratada; no es posible eliminarlas, como éstas, con un
simple chorro de agua.
Estas espumas llegan a cubrir las cubas de aeración con espesores de
hasta 1 m, en casos extremos (Ref. 68), produciendo los siguientes incon-
venientes:
– Pueden permanecer en las cubas durante mucho tiempo, y al estar
constituidas únicamente por materias orgánicas, se desarrollan fer-
mentaciones ligeramente acidas con producción de malos olores, del
tipo «leche cortada» o «leche agria».
– Pueden llegar hasta las pasarelas, lo cual las hace resbaladizas y pe-
ligrosas para el personal. Una vez desaparecidas, las paredes y pa-
sarelas quedan sucias, con una costra seca muy difícil de eliminar.
– Cuando la cantidad de espumas es importante, una parte de ellas
puede pasar a la decantación secundaria, donde sobrenadan, perju-
dicando la calidad del agua tratada.

Formación de espumas
Existe una correlación muy estrecha entre la cantidad de espumas y la
concentración en la biomasa de algunos actinomicetos del género Nocar-
dia; el más común es una nueva especie descubierta por Lechevalier (Ref.
69 y 70), denominada Nocardia Amarae. Este microorganismo no es fá-
cilmente detectable en un estudio microscópico, ya que necesita un aumen-
to de 1 x 1.000 y una técnica especial de preparación (Ref. 69).
El Nocardia Amarae se presenta en formas muy cortas, con muchos fi-
lamentos de color blanco o gris.
Los Nocardia segregan una sustancia líquida, el Nocardomycolate,
que favorece la aglomeración de los microorganismos con el aire, de forma
que sobrenadan en la superficie formando espumas. Como los Nocardia
son predominantes en este tipo de espumas, a falta de un nombre especí-
356 Tratamiento biológico de las aguas residuales

fico, hemos adoptado, para caracterizarlos, la denominación de Espumas


Nocardia».

Factores que favorecen el crecimiento de los Nocardia


La primera observación de espumas Nocardia se hizo en 1969, en una
planta de Milwaukee, en Wisconsin (Ref. 68). Los primeros estudios serios
fueron los de Lechevalier en 1975 (Ref. 69). Actualmente, todavía se co-
noce poco sobre este tema.
El problema se complica, ya que, por un lado, tenemos el del creci-
miento de los Nocardia y, por otro, el de la producción de Nocardomyco-
late. Este puede segregarse en cantidades distintas con las mismas canti-
dades de Nocardia, lo cual también produce efectos variables.
Se conocen pocos factores influyentes, y, como ocurre con el creci-
miento de los organismos filamentosos, algunos factores interfieren sobre
otros con posibles efectos sinergéticos.

A. EDAD DE LOS FANGOS SRT. TEMPERATURA


El crecimiento de los Nocardia es relativamente lento en comparación
con la mayoría de los organismos heterótrofos. Se trata de un problema pa-
recido al de la nitrificación: para crecer, los Nocardia deben producirse en
cantidades superiores a las de su eliminación con los fangos en exceso.
Según Pipes (Ref. 68), se necesita una edad del fango de nueve días
para obtener una concentración significativa, de 100 unidades por mg. Los
problemas inducidos por los Nocardia empiezan a partir de 1.000 unidades
por mg, lo cual supone una edad del fango SRT de 12 días.
Contemplando únicamente este aspecto, el problema parece sencillo de
resolver; es decir, solamente con el control de la edad del fango. Pero apa-
recen otros tres problemas:
– La edad límite indicada es válida en el sentido del crecimiento; en
sentido contrario, esta edad tiene que disminuir hasta 3 días.
El efecto aparece después de 4 días, y una eliminación efectiva, sólo
después de 11 días (Ref. 7). La duración de la reducción de la edad
del fango debe ser como mínimo de 3 semanas; si no, los Nocardia
comienzan a crecer rápidamente con edades inferiores a los límites
anteriores, de 9 y 12 días. Los valores indicados son edades aproxi-
madas, y, en realidad, pueden variar de un fango a otro con la in-
fluencia de otros factores, como por ejemplo la temperatura.
– La edad límite, de 9 y 12 días, es superior al rango normal, de 3 a 6
días, necesario para la eliminación de la contaminación orgánica.
Una disminución provisional a 3 días aumentará la DBO soluble,
pero no lo suficiente como para constituir un problema importante.
Problemas de explotación de los fangos activados 357

En el caso de la nitrificación, la edad a mantener es del mismo orden


que la que produce un crecimiento de Nocardia, suficiente para dar
problemas.
Como la temperatura influye más en el crecimiento de los Nocardia
que en otros organismos heterótrofos, los crecimientos de Nocardia
y Nitrosomonas varían en el mismo sentido, con relación a la tem-
peratura. Con un crecimiento del mismo orden y una influencia de la
temperatura parecida, la purga de los indeseables (Nocardia) aca-
rrea la de los deseables (Nitrosomonas). Es decir, no se puede limi-
tar la concentración de los Nocardia sin perjudicar la nitrificación.
– Una parte importante de los Nocardia se encuentra en las espumas.
La disminución de la edad del fango solamente tiene efecto sobre la
fracción contenida en los fangos. Es decir, cualquier reducción de la
358 Tratamiento biológico de las aguas residuales

edad del fango debe ir acompañada por una purga de las espumas; si
no, para llegar al mismo resultado, sería necesario bajar a una edad
inferior. Ésta puede ser una explicación de los 3 días señalados an-
teriormente (Ref. 7).

B. GRASAS Y ACEITES
Algunos actinomicetos pueden degradar aceites y grasas más fácilmen-
te que otros organismos, y, de esta forma, la competición es a su favor. La
experiencia en plantas muestra que, efectivamente, altas concentraciones
de grasas favorecen el crecimiento de los Nocardia (Ref. 7).

C. SELECTOR
Como los Nocardia son aerobios estrictos, puede utilizarse con buenos
resultados un reactor anóxico. En el caso de una nitrificación no perma-
nente, este reactor debe ser mixto, anóxico y aerobio, y emplear el modo
anóxico en períodos de nitrificación o de problemas de Nocardia; el resto
del tiempo puede funcionar como selector aerobio.

D. DIGESTIÓN ANAEROBIA
En 1975, cuando Lechevalier descubrió la nueva especie de Nocardia
(Amarae), también realizó unas observaciones muy interesantes (Ref. 69 y
70):
– El aumento de las depuradoras que tienen problemas de espumas
coincide con la aparición de instalaciones sin digestión anaerobia,
que disponen de estabilización aerobia o tratamiento directo de fan-
gos frescos.
– Las plantas que tienen digestión anaerobia, y que envían los sobre-
nadantes de digestión o los filtrados de deshidratación a cabeza de la
instalación, no tienen problemas de espumas Nocardia; mejor di-
cho, tienen bastantes menos problemas, puesto que hay excepciones
como la señalada por Dhaliwal (Ref. 67).
– En una planta con alta concentración de Nocardia, éstos pueden re-
ducirse con una ligera adición de fangos digeridos, de aproximada-
mente 50 a 100 kg de MS por 1.000 kg de MS del licor, de forma
diaria hasta la desaparición de las espumas. Esta operación es muy
sencilla en una planta con digestión, pero en este caso, tampoco hay
muchas probabilidades de tener problemas con las espumas Nocar-
dia. Si la planta no tiene digestión anaerobia, y existe una próxima a
ella, esta operación precisa un transporte de 10 a 20 m3 de fangos di-
geridos diariamente, para una instalación de 50.000 habitantes.
Problemas de explotación de los fangos activados 359

E. AERACIÓN
La reducción al mínimo posible de la aeración, produce dos efectos
desfavorables en el crecimiento de los Nocardia:
– Menos energía utilizada, lo que significa una menor producción de
espumas.
– Como los Nocardia son aerobios estrictos, una baja concentración
de oxígeno reduce su crecimiento.
Pero, como se comprende fácilmente, este remedio es de uso muy li-
mitado.

F. pH
Los actinomicetos son muy sensibles (como los nitrosomonas) a los
pH bajos. Con un pH de 6,5, el crecimiento es del 66%, y con un pH de 5,
del 1 %.
Pero esta sensibilidad tampoco es de utilidad práctica, porque la aci-
dificación, además de su costo, favorece los organismos filamentosos. El
objetivo debe encaminarse a suprimir un problema y no a cambiarlo por
otro.

G. ADITIVOS
La adición de bacterias mutantes produce muy pocos efectos, a pesar
de las promesas de los fabricantes (Ref. 7).
Con una elevada cloración de los fangos en exceso, se han obtenido, al-
gunas veces, efectos nulos (Ref. 7), y otras, buenos efectos (Ref. 67), pero
en estos casos es muy difícil discernir los efectos producidos por métodos
distintos empleados al mismo tiempo.
Como el resultado es muy discutible y la aplicación difícil y costosa, la
cloración no se considera un remedio práctico.

H. SEPARACIÓN FÍSICA
La evacuación superficial de las espumas y envío a cabeza, con una
fuerte dilución, puede ser una solución si la planta dispone de un buen de-
sengrasador.
Con cubas provistas de turbinas, esta evacuación es más fácil, ya que
las espumas se concentran en las paredes, en el eje de simetría de dos tur-
binas.
360 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Resumen de posibles soluciones

PLANTAS NUEVAS
Prever un selector con posibilidad de funcionamiento aerobio y anó-
xico, dividido en 2 compartimientos de 8 minutos de tiempo de contacto
medio efectivo cada uno.

PLANTA EXISTENTE
Hay dos remedios prácticos que deben emplearse a la vez: separación
y eliminación de las espumas; y reducción de la edad del fango hasta 3
días, durante un tiempo de 3 semanas como mínimo.

ESPUMAS BLANCAS Y DETERGENTES

En este capítulo vamos a analizar los efectos de los detergentes sobre


la marcha de una planta de depuración y sobre el cauce receptor, y, en es-
pecial, del más visible y conocido: la formación de espumas blancas.
Los detergentes, o más exactamente su parte activa, representan sola-
mente una pequeña fracción (del 10 al 30%) de los productos comerciales
empleados para los lavados domésticos o industriales. El resto está for-
mado por aditivos que pueden ser involuntarios, como resultado de la fa-
bricación, tales como sulfato de sodio, o voluntarios, como polifosfatos
(secuestrantes y estabilizantes), silicato de sodio (anticorrosión), perborato
(agente de blanqueo), suavizantes, etc.
Existen varios detergentes de base que, mezclados entre sí y con los
aditivos, forman centenares de productos comerciales para todos los usos.
La fracción más importante de la producción, un 80%, es la de los lavados
domésticos; el resto se reparte en diversas industrias: textil, curtidos, me-
cánica, papeleras, separación de minerales, farmacia, etc.
La concentración en las aguas residuales urbanas puede variar entre
5 y 30 mg ⋅ 1-1.
Problemas de explotación de los fangos activados 361

Efectos de los detergentes

A. SOBRE EL TRATAMIENTO DE AGUAS RESIDUALES

a) Oxigenación
Desde el punto de vista de la oxigenación, los tensoactivos tienen una
acción muy importante y doble:
– Positiva: disminuyen el tamaño de las burbujas, aumentando así la
superficie de contacto aire-agua, y en consecuencia, también la di-
solución de oxígeno.
– Negativa: por creación de una barrera a la difusión del oxígeno.
En los sistemas de turbinas de aeración o de inyección de aire por bur-
bujas gruesas o medias, el efecto global puede ser nulo o muy pequeño.
En los sistema de inyección de aire con burbujas finas, la influencia
global es negativa.
Como no puede hacerse nada sobre estas interferencias, la única solu-
ción es tenerlo en cuenta en la determinación del factor a, de transferencia
de oxígeno.

b) Toxicidad sobre la masa activa


Hay algunos detergentes «antisépticos» catiónicos, pero representan
una pequeña parte de los detergentes fabricados. Para el resto, el poder
bacteriano es muy bajo: algunos empiezan a provocar una cierta inhibición
bacteriana con dosis de 30 mg ⋅ 1-1 y otros no tienen influencia hasta con-
centraciones de 500 mg ⋅ 1-1 (Ref. 72).

c) Decantación
La influencia es pequeña, pero negativa.

d) Cubas de aeración
Hemos visto, en el Capítulo 9, pág. 206, que los tensoactivos, como
disminuyen la tensión superficial, disminuyen también las velocidades. La
diferencia de velocidad relativa entre agua clara y licor es del orden del
100 al 65 %, lo cual influye sobre la energía de agitación.

e) Espumas
Veremos este punto posteriormente.
362 Tratamiento biológico de las aguas residuales

B. SOBRE LOS CAUCES RECEPTORES


a) La parte activa de los detergentes tiene unas toxicidades, directas e
indirectas, variables de un producto a otro.
• Directa: Algunos peces quedan afectados con concentraciones
de 3 mg ⋅ 1-1 , pero la mayoría de las especies pueden soportar de 7
a 8 mg ⋅ 1-1 (Ref. 72).
• Indirecta: Los detergentes favorecen la absorción de productos
por las mucosas, y, por lo tanto, de los tóxicos o de los hidrocar-
buros.
b) Los aditivos conocidos también producen cierto efecto. Los poli-
fosfatos constituyen una de las principales fuentes de fosfatos en las
aguas residuales, con los problemas ya conocidos que representan.
Los perboratos producen un efecto de acumulación en los fangos y
problemas en las aguas de consumo (Ref. 71 y 72).

Eliminación de detergentes

A. FÍSICO-QUÍMICO
– Por espumación: Empleando los equipos existentes de separación
de minerales, algunos experimentos han demostrado los buenos ren-
dimientos del sistema: del orden del 80 al 90% sobre los detergen-
tes, y del 50 % sobre las materias en suspensión. Pero este sistema es
inaplicable por su enorme consumo energético.
– Por floculación y cambiadores de iones, sistemas técnicamente po-
sibles, pero económicamente irrealizables.

B. BIODEGRADABILIDAD
Ante los problemas producidos por los detergentes, las autoridades de
algunos países, desde 1960, consideran que la única vía para resolver estos
problemas es la limitación de los detergentes en los cauces, mediante su
buena degradabilidad. Existen diversas soluciones técnicas para producir
detergentes con alta degradabilidad, pero los productos comerciales son
más caros y las nuevas fabricaciones necesitan grandes inversiones.
Los primeros países que realizaron un gran esfuerzo fueron Alemania
(Ley de 1964), Gran Bretaña (Ley de 1966) y U.S.A. (acuerdo de 1960 a
63); otros las han seguido poco a poco, como Francia (Ley de 1971).
El 6 de Mayo de 1968, el Consejo de Europa aprobó una Carta del
Agua: todos los países firmantes se comprometieron a respetar una biode-
gradabilidad del 80%.
Problemas de explotación de los fangos activados 363

Espumas blancas
Es curioso observar que una pequeña concentración, de 0,3 a 0,5 mg ⋅ 1-1 ,
puede producir montones de espumas cuando las condiciones son favora-
bles. En realidad, solamente es necesaria una pequeña fracción de esta con-
centración, siempre que pueda organizarse una concentración superficial
suficiente y que algunos compuestos aseguren la estabilidad.
Los detergentes y las grasas forman micelas cuando la concentración
micelaria es superior al valor crítico. Estas micelas pueden formar hojas
constituidas por capas sucesivas muy finas, del orden de 100 Angstrom
(100.000 capas producen un espesor de 1 mm), es decir, que una pequeña
cantidad de detergentes puede producir superficies de hojas enormes.
Los iones calcio y las proteínas facilitan la formación de las espumas,
y también aseguran su estabilidad.
Pero, para formarse, las espumas necesitan condiciones favorables: en
primer lugar, reposo para obtener una concentración superficial suficiente;
en segundo lugar, un buen contacto agua-aire-micelas, producido por una
pérdida de energía del agua, con el mejor contacto posible con aire. Estas
condiciones se producen, por ejemplo, en las caídas de los vertederos.
Las materias en suspensión del agua reducen la formación de espumas.
Esta limitación es suficiente para que, con agua bruta o decantada, y con
los bajos niveles de energía disipados, la producción de espumas no sea
muy elevada.
El problema de las cubas de aeración es distinto, puesto que en ellas se
produce una alta disipación de energía:
– Cuando comienzan a formarse fangos activados, el alto nivel de
energía disipada en la cuba, llena de agua decantada, produce gran
cantidad de espumas.
– Poco a poco la concentración del licor aumenta, provocando una
disminución de la producción de espumas, hasta hacerse muy baja y
estable cuando la concentración llega a 1 ó 1,6 g ⋅ 1-1. Esta mejora
procede, por un lado, del efecto de las materias en suspensión del li-
cor, y, por otro, del inicio de la degradabilidad de los detergentes.
Los vertederos de los decantadores secundarios producen una cierta
cantidad de espumas en función de la altura de caída, pero el mayor pro-
blema se presenta en la salida de agua tratada al cauce receptor, en donde
pueden ser importantes las diferencias de nivel de agua entre el último
364 Tratamiento biológico de las aguas residuales

punto fijo de la planta, es decir, los vertederos, bien de los decantadores se-
cundarios o bien de la cuba de cloración, y el cauce receptor.
Las caídas de 2 a 4 metros son muy frecuentes, pero en ocasiones pue-
den ser mayores. Se producen grandes cantidades de espuma, muy difíciles
de retener y que sobrenadan en la superficie del cauce.
La degradabilidad de los detergentes es una posibilidad para reducir la
formación de espumas, pero, como no es suficiente, queda una concentra-
ción residual que continúa la formación. Recordamos que una concentra-
ción de 0,3 a 0,5 mg ⋅ 1-1 es suficiente para producir espumas.
Hemos visto (Figura 15.8) que, para formar espumas, se necesita:

AGUA + DETERGENTE + ENERGÍA + AIRE

El único de estos cuatro elementos que puede reducirse completamente


es el aire. Es decir, la solución para limitar la producción de espumas con-
siste en perder la energía disponible en un punto en el que no sea posible
una introducción de aire.
La disposición de la Figura 15.9 permite perder la energía que corres-
ponde a una altura H sin que el vórtice, producido por la alta velocidad de
paso por la compuerta B, pueda producir una aspiración del aire.
Las dimensiones de la compuerta de control B se calculan para que, es-
tando completamente abierta, pueda pasar el caudal máximo con la míni-
ma pérdida de carga disponible. . La disipación de energía a la salida de la
compuerta debe estudiarse cuidadosamente.

CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA PRODUCIDA POR LOS


SISTEMAS DE AERACIÓN

Peligros para la salud


Todos los sistemas de aeración producen aerosoles muy ligeros que
pueden trasladarse fuera de las cubas de aeración, no sólo al interior de la
planta, sino también al exterior, a una cierta distancia, relacionada con la
velocidad del viento.
Un estudio de la Universidad de Carolina del Norte (Ref. 75), dio las
siguientes conclusiones:
– Es una realidad la producción y el transporte de aerosoles bacteria-
nos a lugares en los que se encuentran operadores de la planta y re-
sidentes próximos.
– Estos aerosoles contienen diversas bacterias patógenas virulentas,
Problemas de explotación de los fangos activados 365

Figura 15.8. Formación de espumas.

contenidas en partículas de un tamaño tal que pueden ser inhaladas


por las personas.
– No se llega a una conclusión, afirmativa o negativa, sobre el riesgo
sanitario de los aerosoles de las aguas residuales.
Un estudio sueco proporcionó conclusiones similares, en los casos es-
tudiados.
366 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 15.9. Reducción de la formación de espumas en la salida de agua tratada.

En nuestra opinión, en una planta debe reducirse al mínimo posible la


producción de aerosoles.

Emisiones de aerosoles
En 1976, el Instituto de Higiene y Fisiología del Trabajo de Zurich rea-
lizó un estudio muy completo (Ref. 76). Las medidas se efectuaron por fil-
tración muy fina, de 1 m de aire, y las materias filtradas se depositaron so-
Problemas de explotación de los fangos activados 367

Figura 15.10. Contaminación atmosférica por los medios de aeración. Comparación de sistemas.
368 Tratamiento biológico de las aguas residuales

bre una placa de siembra. Después se efectuó el recuento de las bacterias


formadas.
La Figura 15.10 presenta el resumen del estudio. Pueden hacerse al-
gunas consideraciones a partir del número de colonias, PC (placa de re-
cuento):
– En todos los casos, la contaminación a 1 m por encima del nivel del
agua (columna A) es mucho mayor que a 2 m en la parte lateral de
la cuba (columna B) (de 2,5 a 33 veces más).
– La aspersión del agua tratada para la eliminación de las espumas
produce gran riesgo de contaminación.
– El sistema que produce el mínimo de aerosoles es el de difusores fi-
nos.
– Al lado de la cuba, el peor de los sistemas es el de cepillos. Sin em-
bargo, estas medidas se realizaron sin cubiertas de protección, mien-
tras que actualmente es normal su utilización.

Conclusiones prácticas
Podemos resumirlas siguientes:
– Suprimir la aspersión de agua para la eliminación de las espumas;
sustituirla por chorros de gran caudal de funcionamiento intermiten-
te.
– En el momento de seleccionar un sistema de aeración, desde el pun-
to de vista de emisiones de aerosoles, debemos tener en cuenta que
los difusores finos son mucho mejores que los demás sistemas.
– Los cepillos no deben emplearse sin capotas.
– Las turbinas con sistema de cubierta también presentan menores
riesgos.

OLORES Y RUIDO
Deben tomarse todas las medidas necesarias para suprimir, o al menos
reducir, los malos olores y el ruido en la planta, tanto para los operadores
como para los residentes próximos, sin olvidar los visitantes.

Olores
En funcionamiento normal, el sistema de fangos activados no produce
olores. Las posibles emisiones pueden ser debidas a:
– La obra de llegada, bombeo, desbaste, desarenador y desengrase,
sobre todo si el efluente llega en estado séptico.
– Las espumas Nocardia que, al permanecer mucho tiempo en las cu-
Problemas de explotación de los fangos activados 369

bas, pueden empezar a fermentar y oler; generalmente estos olores


se pueden comparar al de la leche agria o derivados lácteos en mal
estado.
– Los residuos de las espumas blancas que, una vez secos, pueden
producir olores.
– En los pozos de recirculación equipados con bombas, puede produ-
cirse una acumulación de flotantes que, si fermentan, producen ma-
los olores. De vez en cuando debe bajarse el nivel del pozo todo lo
posible, cerrando las entradas hasta que caviten las bombas, y, me-
diante un chorro de agua, ayudar al bombeo de los flotantes.
– Los sistemas de extracción, espesado y secado de fangos.
En cualquier caso, la solución mas eficaz es la de cubrir las obras en
donde pueden producirse olores y ventilar los edificios u obras de cober-
tura en depresión, es decir, con flujo de aire del exterior al interior, envian-
do todo el aire de ventilación a un tratamiento especial del mismo para eli-
minar o reducir los productos causantes del olor como los mercaptanos, el
sulfhídrico y el amoniaco.

Ruido

– Producción y transporte de aire comprimido:


El edificio de compresores se debe construir completamente cerrado,
con una puerta estanca y aislada. La ventilación debe ser adecuada, con en-
tradas y salidas de aire, equipadas con buenas protecciones acústicas.
Cuando existe una filtración de aire, no es necesaria la protección acústica
de la aspiración de los compresores.
En un edificio con ventanas, la mejor solución será anularlas.
Es necesario impedir las vibraciones de las tuberías de aire; cuando es-
tán sobre las cubas, es mejor ponerlas en una canaleta llena de una mezcla
de arena y serrín. Las tuberías sumergidas no producen vibraciones, o, al
menos, son muy pequeñas.

– Turbinas:
Para reducir el ruido del motorreductor, éste debe instalarse dentro de
un cajón aislante con una buena ventilación. El ruido hidráulico se reduce
con una cubierta sobre la zona de acción de la turbina.

– Tornillos de recirculación:
En este caso, la mejor solución consiste en construir un edificio con
puertas y ventanas aislantes.
16
Lechos bacterianos

Los primeros lechos bacterianos se construyeron al final del siglo pa-


sado, es decir que este sistema, en estos momentos, es prácticamente cen-
tenario. Durante años, los progresos fueron muy lentos hasta llegar a 1950,
cuando aparecieron los primeros materiales plásticos: primera revolución
de este proceso, que empezaba realmente a envejecer. Pero estos nuevos
materiales, muy interesantes, no son de utilidad general, y sólo pueden em-
plearse, económicamente hablando, como primera etapa en un tratamiento
biológico de efluentes concentrados, o como etapa final para efectuar una
nitrificación.
De 1940 a 1970 una parte importante de las plantas construidas en todo
el mundo, se realizaron con tratamiento biológico mediante lechos bacte-
rianos; los resultados medios obtenidos eran de 20 a 40 mg ⋅ 1-1 de DBO5 y
de MS.
En 1973 se adoptaron en Estados Unidos las reglas nacionales de la
EPA, que fijan como concentraciones medias mensuales de DBO5 y de
MS:
– Tratamiento convencional: menos de 30 mg ⋅ 1-1.
– Tratamiento avanzado: menos de 10 mg ⋅ 1-1.
Al estudiar el problema que presentaba el cumplimiento de las reglas
de la EPA, en las plantas existentes, las investigaciones demostraron que
donde no se cumplían las normas, era debido, en casi todos los casos, a las
materias en suspensión, que aportaban una DBO5 mucho mayor que la de
la fracción disuelta. Para mejorar la eliminación de las materias en suspen-
sión, se consideraron dos tipos de soluciones:
372 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– Floculación química.
– Biofloculación, llamada en Estados Unidos sistema TF/SC (Trick-
ling Filter más Solids Contad).
Este último sistema, fácilmente adaptable a las plantas existentes, es de
poco coste de inversión y explotación; se obtienen muy buenos resultados
y, en algunos casos, se cumple la norma más estricta de la EPA: menos de
10 mg ⋅ 1-1 de DBO 5 y de MS.
La biofloculación puede proporcionar una segunda juventud a un cen-
tenario que todavía continúa dando buen servicio.

FUNDAMENTO DEL PROCESO CON LECHOS


BACTERIANOS

A. PRINCIPIO DEL LECHO BACTERIANO


En un lecho bacteriano, el agua residual, generalmente decantada para
evitar un rápido atascamiento, se derrama sobre un lecho de material: pie-
dra, puzolana y plástico. Éste se contiene mediante paredes en el interior de
un depósito, normalmente cilíndrico, y algunas veces paralepipédico; la
solera tiene un falso fondo que soporta el material, permitiendo que salga
el agua residual y que entre el aire.
A lo largo de la percolación del agua residual, a través del lecho, se eli-
mina gran parte de la materia orgánica, gracias a la biopelícula que se for-
ma sobre el material: el sustrato y el oxígeno se difunden a través de dicha
biopelícula, en donde se produce la metabolización; los residuos y el gas
carbónico se difunden en la dirección del líquido.
Durante su paso por la biopelícula, el oxígeno se consume como con-
secuencia de la respiración microbiana, quedando definida una zona de ac-
tividad aerobia. La penetración de oxígeno no llega hasta la superficie del
relleno, y por ello, se desarrolla una seguna zona, anaerobia, entre el ma-
terial de relleno y la zona aerobia.
Como consecuencia del crecimiento bacteriano, el espesor de la bio-
película va aumentando hasta un cierto límite, pasado el cual se separa y
los fragmentos se arrastran con el agua.

B. BIOPELÍCULA
Como la biopelícula está formada por un apilamiento irregular de cé-
lulas, se producen grietas por donde pueden hacerse los intercambios de
oxígeno y de sustrato (Ref. L-l 1). Debido a que la migración del sustrato
es de 3 a 5 veces menor que la del oxígeno, se desarrollan tres capas del ex-
terior al interior:
Lechos bacterianos 373

– Aerobia: recibe sustrato y, por lo tanto, crece.


– Aerobia: no recibe sustrato, no crece, pero está en respiración en-
dógena.
– Anaerobia: sin sustrato ni oxígeno, en fermentación.
En la capa anaerobia de color negro, las burbujas del gas de fermenta-
ción producen a su vez el desprendimiento de trozos de biopelícula que son
arrastrados por el agua. El espacio libre es ocupado rápidamente por nue-
vas colonias bacterianas. Este fenómeno es la esencia del mecanismo de
autolimpieza, que impide el atascamiento de los lechos.
La migración del sustrato constituye el factor limitante, es decir, que
las biopelículas gruesas no presentan interés, y, por el contrarío, pueden fa-
vorecer el atascamiento. Con un espesor de 100 mieras se obtiene el ren-
dimiento máximo.
El espesor depende de la concentración del agua que atraviesa el lecho
(agua a tratar más recirculación). Con una DBO5 de 100 mg ⋅ 1-1, un espe-
sor de 1 a 2 mm es más que suficiente.
Con materiales tradicionales es mejor limitar el espesor a unos 3 mm,
y prever una concentración de la mezcla a tratar de 100-150 mg ⋅ 1-1 de
DBO5. Los materiales plásticos pueden soportar espesores mayores, y, por
consiguiente, concentraciones de DBO5 superiores a las tradicionales.
La biopelícula se compone esencialmente de:
– Bacterias, en gran parte filamentosas.
– Protozoos (vorticellas y opercularias), que se alimentan principal-
mente de bacterias y contribuyen a una buena turbidez del agua.
– Gusanos: como los nemátodos y las lombrices.
– Insectos: como la psychoda.
Las bacterias nitrificantes, en un lecho de nitrificación de una sola eta-
pa, sólo pueden competir con las demás bacterias cuando la concentración
de DBO5 es suficientemente baja, del orden de 20 a 30 mg ⋅ 1-1, es decir,
aproximadamente en la cuarta parte inferior del lecho.
La concentración en materia seca de la biopelícula es de 35 a 40 g ⋅ 1-1,
y su formulación media simplificada es:
C5 H7 NO2

FAMILIAS DE LECHOS BACTERIANOS

A. BAJA CARGA
En este grupo de lechos, el cultivo microbiano se controla a base de re-
ducir su nutrición, no sobrepasando la carga orgánica, 300 g de DBO5 por
374 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 16.1. Esquema de la biopelícula de un lecho bacteriano.


Lechos bacterianos 375

día y metro cúbico de material. Debido a esto, los fangos producidos tienen
una masa relativamente baja y una estabilización bastante avanzada.
El agua depurada queda generalmente bien nitrificada; la DBO5 resi-
dual disuelta es prácticamente nula; la presencia de materias orgánicas co-
loidales, a pesar de una buena decantación secundaria, reduce el rendi-
miento de la DBO5 al 85-95 %.
Una decantación primaria precede siempre al lecho; los fangos que se
depositan en el decantador secundario se bombean al decantador primario.
Con objeto de que el sistema de riego pueda proporcionar un buen re-
parto del agua sobre toda la superficie del lecho, se asegura la alimentación
por intermitencia, con bombas o gracias a un sistema de sifón autocebante.
No se emplea recirculación.
La altura de tales lechos está comprendida generalmente entre 1,50 y
2,50 m.

B. MEDIA CARGA
En este tipo de lecho, la carga orgánica es del orden de 0,4 a 1,5 kg
DBO5 ⋅ día ⋅ m3. Como el crecimiento bacteriano no queda limitado, como
ocurre en los lechos de baja carga, puede darse el riesgo de atascamiento,
que se evita manteniendo sobre el lecho una carga hidráulica suficiente
para producir la autolimpieza, siendo del orden de 0,8 a 1,0 m3 ⋅ m-2 ⋅ h-1.
Pasando a una carga de 2 a 3 m3 ⋅ m-2 ⋅ h-1 se corre el riesgo de lavado del
material.
El caudal de agua residual no es suficiente para obtener la carga hi-
dráulica de autolimpieza; así pues, habrá que añadirle un caudal suplemen-
tario de recirculación. Ésta última puede realizarse de diferentes maneras.
Los circuitos fundamentales se estudiarán en el siguiente capítulo.
Al igual que en la baja carga, la carga media debe estar precedida por
una decantación primaria, salvo en el caso especial del tratamiento de
aguas industriales desprovistas de materias en suspensión sedimentables.
Los rendimientos de eliminación de DBO5 son del mismo orden que en
la baja carga, y también quedan disminuidos por la presencia de materias
orgánicas coloidales; generalmente se produce una baja o inexistente nitri-
ficación, aunque algunas veces pueda ser apreciable en ciertas condiciones
de carga y temperatura.
El bombeo, bien continuo o discontinuo, realiza la alimentación que
comprende el caudal nominal más la recirculación.
La altura de los lechos es generalmente de 2,0 a 3,0 m.

C. ALTA CARGA
Estos lechos bacterianos, con relleno de plástico, sólo resultan econó-
micos cuando se utilizan con carga elevada, de 2 a 8 kg DBO5 ⋅ m-3 ⋅ d-1,
376 Tratamiento biológico de las aguas residuales

con el fin de realizar un desbaste con un rendimiento de eliminación del 50


al 70%, antes de una segunda etapa de tratamiento por lechos bacterianos
a media carga o con fangos activados.
Se utilizan sobre todo en todas las aguas residuales industriales con
concentraciones elevadas de DBO y buena degradabilidad, como en el sec-
tor agroalimentario (lecherías, cervecerías, tenerías, conserveras, etc.). Es-
tas aguas presentan la característica común (salvo las tenerías) de poseer
una concentración relativamente elevada de contaminación orgánica fácil-
mente degradable. Esta alta contaminación produce riesgos de inflamiento
de los fangos activados (bulking) si se utiliza una única etapa con dichos
fangos. Si dicha etapa está precedida por un tratamiento sobre lecho bac-
teriano a alta carga, se elimina primeramente la contaminación fácilmente
degradable. Entonces, el tratamiento con fangos activados tratará una con-
taminación normalmente degradable, con mucho menos riesgo de bulking.
El alto índice de vacío, del 92 al 96% (comparado con el 50 al 60% de
los materiales naturales) permite una excelente ventilación, y, por ello, las
alturas pueden ser bastante grandes, hasta 12 metros. Se recomiendan car-
gas hidráulicas altas, de 2,0 a 4,0 m3 ⋅ m-2 ⋅ h-1 como mínimo, según el tipo
de material. No es imprescindible una decantación primaria previa; en su
ausencia, el desbaste se reforzará con un macrotamizado de 2 a 5 mm de
paso.

D. NITRIFICACIÓN
Después de una primera etapa de tratamiento biológico con lechos bac-
terianos o fangos activados, en una segunda podemos realizar la nitrifica-
ción. La primera etapa se destina a eliminar la mayor parte de la contami-
nación carbonada y a producir un agua tratada con concentraciones de
DBO5 y de materias en suspensión del orden de 20 a 30 mg/l.
Uno de los problemas importantes de la nitrificación con lechos bac-
terianos es que, contrariamente a lo que sucede con fangos activados, en
los que los tiempos de permanencia son relativamente largos (de 4 a 6 ho-
ras), los de los lechos son relativamente cortos, de 5 a 15 minutos. La fase
de amonificación, es decir, la transformación del nitrógeno orgánico en ni-
trógeno amoniacal, es función de la duración del tratamiento y tiene mu-
chas más posibilidades de no producirse en los lechos bacterianos que con
los fangos activados. Los compuestos fácilmente amonificables, como por
ejemplo la urea, se transformarán en amoníaco. Sin embargo, otros com-
puestos más complejos corren el peligro de no degradarse. Incluso con una
nitrificación completa, puede subsistir en el agua depurada del 60 al 80 %
del nitrógeno orgánico del agua bruta (Ref. 82).
El segundo problema importante de la nitrificación por lechos bacteria-
nos es la alta sensibilidad a la temperatura de las bacterias que producen la
Lechos bacterianos 377

nitrificación (Nitrobacter y Nitrosomonas). En un tratamiento con fangos


activados, la disminución de la temperatura del agua en las cubas de aera-
ción es relativamente pequeña (en el caso más extremo es, como máximo,
de 2 a 3o C). En cambio, en lechos bacterianos la reducción puede ser ma-
yor, aunque tomemos precauciones para reducir la circulación del aire.
A causa de que el agua a tratar en la segunda etapa contiene pocas
materias en suspensión, e igualmente, como la producción por síntesis
es escasa, se pueden utilizar materiales con mayor superficie específica.
La dimensión de los materiales clásicos puede disminuirse ligeramente,
y la superficie específica de los materiales plásticos puede llevarse hasta
300 m2 . m -3.

E. LECHOS SUMERGIDOS
En la década de los 70 se comenzó a investigar el comportamiento de
los lechos sumergidos para eliminar materia orgánica y para desnitrificar
agua potable. Aun cuando la base de la tecnología es muy antigua y han
existido innumerables referencias de lechos bacterianos sumergidos que
trabajaban por alternancia: (en una fase se inundaba el lecho y se provo-
caba el contacto de la película formada en el relleno con el agua a tratar, y
en segunda fase se vaciaba el lecho permitiendo la oxigenación de la pelí-
cula y esto de forma intermitente), la tecnología actual de los lechos su-
mergidos está enormemente mejorada.
En función de que se utilice el lecho para eliminar sólo materia orgá-
nica o también para nitrificar y desnitrificar, existen distintos tipos de re-
lleno, flotante o no, y distintos tipos de circuitos a corriente o contraco-
rriente con el aire necesario a la oxigenación.
Este proceso permite además, en algunos casos, combinar la elimina-
ción de materia orgánica con la filtración del agua a través del lecho y eli-
minar la decantación secundaria.
Al ser procesos nuevos, cuyos resultados y costos de explotación reales
no son todavía de dominio público y sobretodo están poco contrastados,
hemos excluido este tipo de lechos bacterianos en las descripciones pos-
teriores.
También se han descartado de este apartado los sistemas denominados
biodiscos o biocilindros, utilizados en pequeñas aglomeraciones, aunque
su cálculo es muy similar al de los lechos bacterianos de relleno artificial.
378 Tratamiento biológico de las aguas residuales

RECIRCULACIÓN

A. NECESIDAD DE LA RECIRCULACIÓN
La recirculación permite obtener, adicionándose al caudal que atravie-
sa la planta, la carga hidráulica suficiente para producir la autolimpieza, es
decir, de 0,8 a 1,0 m/h para los materiales clásicos. Realiza igualmente una
siembra en la superficie, y contribuye a la homogeneidad del filtro. Como
ya hemos dicho, la disminución de concentración en DBO, por efecto de la
dilución, baja el espesor de la biopelícula y reduce los riesgos de atasca-
miento.

B. CIRCUITOS
Con una única etapa de lecho bacteriano puede haber ocho circuitos de
recirculación. Nos limitaremos a describir los tres principales:

– Circuito A
Los fangos depositados en el fondo del decantador secundario, dilui-
dos por el caudal de recirculación, se bombean a cabeza del decantador pri-
mario.

– Circuito B

Las aguas depuradas, que salen del decantador secundario, se recircu-


lan en parte y, a continuación, se mezclan con las aguas decantadas para
alimentar el lecho bacteriano; los fangos del decantador secundario se en-
vían a cabeza del decantador primario.

– Circuito C

Una parte del licor, que sale del lecho bacteriano, se mezcla con las
aguas decantadas para alimentar el mismo lecho; los fangos del decantador
secundario se envían también a cabeza del decantador primario.
El circuito C proporciona mejores resultados que los circuitos A y B, y
además es más económico en el sentido de inversión; en efecto, no obliga
a sobredimensionar algunos decantadores para tener en cuenta el caudal
suplementario de recirculación, como en el caso del decantador primario
en el circuito A, o del secundario en el circuito B.
Debemos tener en cuenta que el caudal R', de recirculación de fangos
(o secundario), representa sólo un pequeño porcentaje de la recirculación
principal del licor R.
Lechos bacterianos 379

Figura 16.2. Los tres principales circuitos de recirculación de lechos bacterianos.

R' = 2 a 3 % de Q.
y
R = 50 a 300% de Q.
Adoptaremos el circuito C por su sencillez y economía.
380 Tratamiento biológico de las aguas residuales

C. CAUDALES DE RECIRCULACIÓN

a) Con aguas residuales urbanas y relleno natural


Muchos autores recomiendan que la DBO5 del agua residual a la entra-
da al lecho bacteriano no sobrepase de 100 a 150 mg/l. Puede considerarse
que un agua residual urbana decantada tiene una DBO5 media del orden de
200 mg/l-1. Una recirculación R del 100 al 150% es suficiente, en general,
para respetar esta regla, tanto en media como en punta.
La influencia de la recirculación sobre el rendimiento depende de la
fórmula utilizada (ver Anexo 1).
En las fórmulas señaladas, sólo las de NRC, Eckenfelder, Galler y Go-
taas tienen en cuenta la recirculación; las demás, no. En estas tres fórmu-
las, la influencia de la recirculación es del mismo orden:
– Alta del 0 al 100%, baja del 200 al 300%.
– Un aumento de la recirculación aumenta el consumo de energía, en
la proporción de R + 100.
– Con una recirculación del 300%, los consumos de energía son el do-
ble de los de una recirculación del 100%.
Parece razonable adoptar, como término medio, una recirculación del
100 al 150%, puesto que:
– La dilución es suficiente para poder alimentar el lecho con una con-
centración de DBO5 de 100 a 150 mg/l.
– Mejora netamente el rendimiento en relación con una recirculación
nula.
– Permite obtener una carga hidráulica de 1 m3 ⋅ m-2 ⋅ h-1.
– Los gastos de energía son razonables (del orden de 0,2 a 0,3 kWh
por kg de DBO5).
Estos valores se entienden para una DBO5 de agua decantada del orden
de 200 mg/l, y para una DBO5 de agua depurada próxima a 30 mg/l. Para
valores diferentes, la recirculación puede ser más alta, pero sin sobrepasar
el 300%.

b) Con aguas residuales industriales y material plástico


Con materiales plásticos, las condiciones de carga hidráulica son las
que imponen la recirculación.
En efecto, al contrario que los lechos bacterianos de relleno natural, en
este caso es posible jugar con la altura del lecho (de 3 a 12 m), ya que el
aumento de diámetro sólo tiene una pequeña influencia en el precio.
Las cargas hidráulicas dependen del material, y son aconsejadas por
los fabricantes, aunque éstos, debido a la fuerte competencia de los últimos
Lechos bacterianos 381

años, proponen cargas límites, algunas veces demasiado escasas, con el fin
de reducir los consumos de energía. Debemos ser prudentes si se postulan
cargas inferiores a 2 m3 ⋅ m-2 ⋅ h-1.

D. CAUDAL A BOMBEAR

a) Con aguas residuales urbanas y material natural


El caudal medio a bombear se basa en una carga hidráulica de
1 m3 ⋅ m-2 ⋅ h-2. En punta de tiempo seco será del orden de 1,5 m3 ⋅ m-2 ⋅ h-1;
en punta de tiempo de lluvias no se cambiará, debido a la disminución de
concentración de la contaminación (y a la recirculación).
En el límite, sin recirculación, el lecho bacteriano puede alimentarse
con un caudal de 3 a 4,5 veces el caudal medio de tiempo seco, cosa que
nunca es necesaria en la práctica.
Generalmente, se prevén tres bombas de un caudal unitario igual a
Qm (1 + R)/2. Para caudales pequeños inferiores a Qm/2, aunque baste
una sola bomba, siempre debe haber dos bombas en servicio, en marcha
discontinua, con objeto de asegurar la carga hidráulica de 1 m3 ⋅ m-2 ⋅ h-1.
Para caudales superiores a Qm, tendremos dos bombas en marcha con-
tinua y una tercera en discontinua. La carga hidráulica será entonces de
1 m3 ⋅ m-2 ⋅ h-1 en continuo, y de 1,5 en discontinuo.

b) Con aguas residuales industriales y material plástico


En este caso, cada problema necesita una solución adecuada. A me-
nudo, será suficiente con funcionar a un solo caudal, intermitente si es ne-
cesario, pero con períodos de parada que no sobrepasen los 15 minutos.
Cuando la industria tiene una marcha de 8 a 16 horas por día, lo más
frecuente será que funcione en continuo durante este tiempo, y en discon-
tinuo programado cuando se pare la fabricación.
En este caso, no hay que preocuparse de producir una recirculación en
proporción constante al caudal de agua a tratar.

E. REGULACIÓN DE LA RECIRCULACIÓN
Pueden utilizarse numerosos dispositivos para producir una recircula-
ción constante. Uno de ellos consiste en utilizar el canal de desagüe exte-
rior de salida de agua del lecho bacteriano; éste recibe un caudal propor-
cional a su longitud.
El canal se dispone con dos salidas:
– Una hacia el decantador secundario.
– Otra hacia el depósito de bombeo de la alimentación del lecho bac-
teriano, que recibe asimismo el agua residual decantada.
382 Tratamiento biológico de las aguas residuales

El agua que sale del lecho bacteriano se separa en dos caudales, según
la proporción deseada. Si, por ejemplo, el tabique separador se sitúa exac-
tamente en el extremo opuesto a la salida, se obtendrá una recirculación del
100%, dividiéndose el caudal de salida previamente por dos.
La sección del canal utilizado para la recirculación puede funcionar a
nivel variable, consiguiéndose así aumentar la capacidad de almacena-
miento y disminuir el número de arranques de las bombas.

CONSTRUCCIÓN DE LOS LECHOS BACTERIANOS

A. FORMA
El riego del lecho bacteriano con distribuidor rotativo es el sistema más
sencillo y eficaz para producir una buena equirrepartición del agua. Ade-

Figura 16.3. Dispositivo para mantener una recirculación constante en % del caudal a tratar.
Lechos bacterianos 383

más, en caso de que fuera necesario, se puede hacer un riego local intenso
bloqueando la rotación del distribuidor.
Cuando se adopta un distribuidor rotativo, también hay que adoptar
una sección circular. Una sección cuadrada necesitaría además distribui-
dores fijos en las esquinas, lo que complica la instalación y hace que re-
sulte más difícil su explotación.

B. ALTURA
Parece razonable una altura de 2,5 a 3,0 metros, utilizada habitualmen-
te en Alemania; en Estados Unidos son más pequeñas, pero esto es debido,
principalmente, al hecho de que las aguas están más diluidas que en Eu-
ropa.
Estos valores se entienden para materiales naturales que presentan un
índice de vacío del orden del 50%. Con materiales plásticos con un índice
de vacío claramente mayor, del 94 al 97 %, las alturas pueden ser mayores,
y de hecho, sólo se limitan por el problema del aplastamiento de las capas
inferiores del relleno, pudiendo alcanzar los 12 m.

C. MATERIALES NATURALES
Pueden utilizarse numerosos materiales: cantos rodados, morrillos, es-
coria, antracita y puzolana.
Todos ellos deben tener las siguientes cualidades:
– Homogeneidad.
– Que sean poco friables, con el fin de que no sufran deterioro en el
transporte y en la colocación.
– Limpios, sin polvo ni arena.
– Insolubles en el agua.
A pesar de tomar todas las precauciones posibles, es muy difícil evitar
que quede una cierta cantidad de materias finas. Durante las primeras se-
manas de marcha, sería conveniente equipar las salidas del canal de reco-
gida de las aguas con un vertedero de 20 a 30 cm de altura, destinado a re-
tener los finos que sedimentan y retirarlos manualmente.
En lo que concierne al tamaño de los materiales, deben considerarse
dos conceptos: tamaño y uniformidad.

Tamaño
Define la superficie específica. Ésta es inversamente proporcional a la
talla nominal. Así pues, debe encontrarse un término medio entre:
– Un tamaño nominal suficientemente pequeño para proporcionar una
buena superficie específica.
384 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– Una dimensión nominal suficientemente grande para que el lecho


bacteriano no se atasque rápidamente; por ello, la talla mínima no
deberá ser inferior a 40 mm.

Uniformidad
También es una característica muy importante; una perfecta uniformi-
dad produce un buen índice de vacío. Éste es verdaderamente importante
por dos razones:
– Para facilitar la recirculación del aire.
– Para atenuar el atascamiento.
En conclusión, hay que elegir un material en el que la talla nominal
esté comprendida entre 40 y 80 mm con la mejor uniformidad posible. Se
puede recomendar un material de calibre 50/63 mm; eventualmente puede
utilizarse un soporte de mayor talla, 80/100 mm por ejemplo. Un material
de calibre 50/63 tiene una superficie específica del orden de 55 a 65 m2/m3
y un índice de vacío del 50%.

D. MATERIALES DE PLÁSTICO
Los materiales de plástico se dividen en dos grandes grupos:
– Ordenados.
– A granel o desordenados.

Materiales ordenados
Se presentan, generalmente, en paquetes paralepipédicos, de hojas
conformadas y encoladas (por ejemplo, flocor o plasdek). También pueden
ser tubos de 80 a 100 mm de diámetro que llevan tabiques internos para au-
mentar la superficie específica; estos tubos se colocan a lo largo de la al-
tura del filtro (por ejemplo, Cloisonyl).

Materiales desordenados
Se componen de elementos individuales de un tamaño de 40 a 100 mm,
dispuestos directamente en el lecho sin ninguna combinación (por ejem-
plo, Surfpac).
Su índice de vacío es del 95 al 97 % y permite grandes alturas: el fabri-
cante indica el límite superior, que depende esencialmente de la resistencia
al aplastamiento de la capa inferior, que puede ser más resistente que las
superiores.
La superficie específica oscila entre 80 y 180 m2/m3. Se dispone de
materiales de mayor superficie, pero generalmente no se utilizan en el tra-
Lechos bacterianos 385

tamiento secundario, debido a los riesgos de atascamiento, sino en el ter-


ciario, por ejemplo en el caso de nitrificación.

E. CIRCULACIÓN DEL AIRE


La casi totalidad de los lechos bacterianos en funcionamiento o en
construcción en nuestros días, utilizan la ventilación natural.
Se comprueba que, cuando la temperatura del aire es 6o C superior a la
del agua, se produce una corriente de aire ascendente con una velocidad
del orden de 18 m/h. Si esta diferencia baja a 2° C no se produce corriente.
Si agua y aire están a la misma temperatura, también se produce una co-
rriente ascendente de 9 m/h. Esta anomalía puede explicarse por las varia-
ciones de la higrometría del aire.
Supongamos un lecho bacteriano con una altura de 2,70 m y carga de
1 kg DBO5/día/m3, y que el consumo de oxígeno sea de 700 g por kg de
DBO5 a tratar. Si admitimos una disminución de oxígeno del 10%, cada
m3 de aire que atraviese el lecho podrá suministrar 28 g de oxígeno. La ve-
locidad de paso del aire deberá ser:

Hemos visto que una diferencia de 6o C produce una corriente de


18 m/h; una simple diferencia de 0,6° C puede proporcionar una corriente
de aire suficiente para obtener el 10% de disminución de la concentración
de oxígeno en el aire.
Una velocidad del aire de 1 m/s, en los orificios de entrada del lecho,
provoca pérdidas de carga inapreciables, no aminorando el caudal. Una ve-
locidad en el lecho de 18 m/h (o 5 mm/s) produce una circulación de oxí-
geno mucho más importante que la que se necesita para el consumo. En es-
tas condiciones, las ventanas de ventilación deben tener al menos una
superficie total del 5/1.000 de la superficie del lecho bacteriano. General-
mente, sobre todo con un canal de salida con recogida exterior, la superfi-
cie total de las ventanas resulta superior al mínimo requerido.
Con bajas temperaturas, inferiores a –10° C, debe reducirse la circu-
lación del aire con objeto de no enfriar inútilmente el agua residual que
atraviesa el lecho bacteriano. Se podrán disminuir las entradas de aire me-
diante clapetas móviles provisionales.

F. FONDO DE LOS LECHOS BACTERIANOS


El canal de recogida de las aguas puede ser interior o exterior; situado
en el exterior, alrededor del lecho, es visitable y más fácil de limpiar. Una
386 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 16.4. Flujo del aire en un lecho bacteriano.

inclinación del fondo, al menos del 2%, proporciona una buena velocidad
de circulación del agua y evita los depósitos.

Materiales clásicos
Con el fin de no impedir la circulación del aire, los orificios del falso
fondo deben tener una superficie como mínimo del 10% de la superficie
total del lecho. La superficie de los apoyos al suelo, del sistema del falso
fondo, deberá ser lo más reducida posible, compatible con la facilidad para
ejecutar la inspección y la circulación del agua y aire. En los ejemplos de
Lechos bacterianos 387

las Figuras 16.5 y 16.6, la superficie de apoyo es del orden del 10% de la
superficie total.

Materiales plásticos
En los lechos bacterianos de material plástico ordenado, los paquetes
reposan en vigas de fondo que no ocupan más que una parte de la superfi-
cie total. En el caso de materiales a granel, se colocan unos enrejados me-
tálicos que se apoyan sobre las vigas.

G. PAREDES DE LOS LECHOS BACTERIANOS

Materiales
El esfuerzo que tienen que soportar las paredes depende de la altura y
del ángulo de talud del material empleado; sin embargo, un atascamiento,
aunque sea parcial, puede aumentar el empuje horizontal que debe calcu-
larse como si el lecho estuviera lleno de agua, si no sobre toda la altura, por
lo menos sobre los 2/3.
La coronación del muro debe situarse al menos 0,5 m por encima del
relleno, por dos razones:

Figura 16.5. Ejemplo de bloque de fondo.


388 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 16.6. Bloque de fondo. (Patentado). Dimensiones principales.

– Evitar proyecciones de gotas de agua al exterior del muro.


– Limitar los efectos eventuales de enfriamiento debidos al viento so-
bre la superficie.

Materiales plásticos
El esfuerzo que tienen que soportar las paredes es pequeño en el caso
de materiales en desorden, y prácticamente nulo en el caso de materiales
ordenados. Los muros pueden construirse con vigas verticales con un cié-
Lechos bacterianos 389

rre de placas, de materiales plásticos o de amianto-cemento, tal como se


realiza en algunas torres de refrigeración.

H. DISTRIBUIDORES
Hemos visto que los distribuidores más sencillos son los rotativos. Por
razones de autolimpieza, es necesario un caudal relativamente importante.
Los distribuidores a reacción pueden funcionar perfectamente sin necesi-
dad de tracción mecánica auxiliar.
La estanquidad de la cabeza de rotación se aseguraba, hasta hace poco,
con una junta hidráulica de mercurio; los progresos realizados en la ela-
boración de materiales plásticos permiten la utilización de juntas con una
duración de vida aceptable.
Los distribuidores deben funcionar por lo menos con dos caudales,
como hemos visto en la página 381.
Con objeto de no perjudicar el sistema de junta por una sobrepresión
accidental, debida a un atascamiento, incluso parcial, de los orificios de
distribución, una chimenea de equilibrio provista de rebose limita la pre-
sión, y además se puede instalar una alarma de nivel alto.

BASES DE DIMENSIONAMIENTO

A. AGUAS URBANAS SIN NITRIFICACIÓN CON RELLENO


NATURAL

a) DBO disuelta y materias en suspensión en el agua tratada


Las aguas tratadas con una carga volumétrica inferior a 0,4/0,5 kg
DBO5 ⋅ m-3 ⋅ d-1, tienen una DBO disuelta muy baja, y prácticamente la
mayor parte de la DBO total es debida a las materias en suspensión.
La concentración de materias en suspensión del agua tratada depende:
– Teóricamente de la carga hidráulica del decantador, pero en reali-
dad ésta influye poco. La mayor parte de las materias, a la salida del
lecho, sedimenta muy bien, quedando una parte poco importante, de
20 a 40 m g ⋅ l -1, en forma coloidal no sedimentable, cualquiera que
sea la carga hidráulica adoptada, dentro de límites razonables (Ref.
78).
– De la concentración de materias en suspensión del agua bruta, pues-
to que el aumento de MS total también aumenta la fracción coloidal,
y por lo tanto también aumentan las fugas.
– De la carga volumétrica del hecho (a carga hidráulica constante); es
el corolario del precedente (Ref. 77).
390 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 16.7. Modelo de lecho bacteriano. Sección convencional.

– Del material empleado (Ref. 77); con las mismas condiciones de


cargas orgánicas e hidráulicas, algunos rellenos producen más ma-
terias en suspensión que otros. Estas diferencias proceden de las di-
ferentes capacidades de floculación o de adsorción de coloides dis-
tintos.
En la Figura 16.9 puede observarse la influencia de la carga volumé-
trica y de la calidad del material sobre la concentración de materias en sus-
pensión del agua tratada. En los datos de la Figura 16.10 también se repre-
senta la relación hipotética que resulta de nuestros cálculos, y que coincide
aproximadamente con la anterior.
En funcionamiento normal, las variaciones de la concentración de las
materias en suspensión del agua tratada son menores con lechos bacteria-
nos que con fangos activados. Además, no existen los problemas de fugas
de MS debidas a fangos ligeros o en bulking.
En nuestros cálculos, para el rango de cargas volumétricas de 0,8 a 1,4
kg de DB05 ⋅ m- 3 ⋅ d - 1 , se puede admitir una concentración constante de
MS. Para una carga volumétrica de 0,4 a 0,8 kg de DBO5 ⋅ m-3 ⋅ d-1, tam-
bién podemos adoptar la misma concentración constante, lo que da de 2 a
3 mg ⋅ 11 de DBO5 menos y estamos del lado de la seguridad.

b) Estudio de los resultados del Ruhrverband


Este estudio (Ref. 78) es un análisis estadístico del funcionamiento de
44 plantas de depuración del Ruhrverband (Asociación del Ruhr). Los va-
lores de las concentraciones medias diarias de DBO5 se representan en la
Lechos bacterianos 391

Figura 16.8. Modelo de lecho bacteriano. Planta.

Figura 16.10, en la curva superior que define el 90 % de los resultados más


bajos.
Para estudiar la hipótesis de repartición entre las 2 formas de DBO5,
suponemos:
– Que la DBO5 soluble, con carga volumétrica de 0,2 kg
DBO5 ⋅ m-3 ⋅ d-1, es despreciable e inferior a 1 mg/1.
– Que la DBO5 disuelta es de 130 mg ⋅ 1-1 para una DBO5 total del
agua decantada de 200 mg ⋅ 1-1; todos los resultados del estudio se
calculan para esta concentración.
– Que la DBO5 de las materias en suspensión aumenta ligeramente
con la carga volumétrica.
La DBO5 soluble se puede expresar con la fórmula general:
Le= 130 ⋅ e -1,60/CV
La DBO5 de las materias en suspensión varía de 12 a 17 mg ⋅ 1-1 res-
pectivamente, para cargas volumétricas de 0,2 a 1,0 kg DBO5 ⋅ m-3 ⋅ d-1.
392 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 16.9. Lechos bacterianos. MS del agua tratada en relación con la carga volúmica. (Ref. 77 y 78.)

c) Conclusión de los resultados


Para simplificar la formulación, hemos visto que es posible considerar
constante la DBO5 de las materias en suspensión, adoptando el valor:
16 mg ⋅ 1-1 de DBO5
Se consideran dos condiciones de temperatura distintas para España:

INVIERNO
Para dimensionar las instalaciones del Norte y de la Meseta, supone-
mos 3o C más que para la cuenca del Ruhr. Con un factor corrector de tem-
peratura de 1.035, el coeficiente 1,6 del estudio puede aumentarse en
1.035 3 y pasar a 1,77.

VERANO
Suponemos 10° C más que las condiciones de invierno del RUHR, y el
coeficiente 1,6 pasa a 2,25.
Estas condiciones pueden utilizarse para:
– Dimensionar las instalaciones de la zona Sur de España.
– Prever las condiciones de funcionamiento en verano para las plantas
calculadas con las condiciones de invierno.
Lechos bacterianos 393

Figura 16.10. Lechos bacterianos. Resultados del Ruhrverband. Hipótesis sobre la repartición de
la DBO5 entre sus dos formas: MS y soluble. (Ref. 78).
394 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Con una concentración de DBO5, Lo, del agua a tratar proponemos


para el cálculo de Le, en el agua tratada, las siguientes fórmulas:

INVIERNO VERANO
Le = 16 + Lo ⋅ e-1,77/CV Le = 16 + Lo ⋅ e-2,25/CV
en mg ⋅ l - 1 en mg ⋅ 1 -1
(80 i) (80 v)

d) Parámetros de otras fórmulas


En el rendimiento de un lecho bacteriano puede influir un gran número
de parámetros. Pueden tenerse en cuenta, o no, en las fórmulas de aplica-
ción, dependiendo de la complejidad de éstas. La única variable sobre la
que se tiene un conocimiento completo es el volumen. El resto de los pa-
rámetros son condiciones de trabajo sobre las que no se puede actuar,
como la temperatura, o bien parámetros constructivos. Estos últimos pue-
den variarse, pero normalmente en límites muy estrechos, debido a restric-
ciones económicas (gastos de construcción, consumo de energía), o tec-
nológicas, como el límite de altura del lecho para circulación de aire, o
carga hidráulica mínima para autolimpieza.

TEMPERATURA
Influye en el desarrollo bacteriano, y en consecuencia en el rendimien-
to. Según las fórmulas, esta influencia puede ser directa o a través del coe-
ficiente de degradabilidad k.
Según algunos autores, la influencia sobre k sería de:
1,035T-20 a l,047T-20
En la fórmula de Galler y Gotaas (ver Anexo 1), la temperatura influye
directamente en el rendimiento, según:
1
T 0,15
ALTURA
Para un caudal dado, la altura influye en el rendimiento, ya que con-
diciona la superficie de la biopelícula.
Algunas fórmulas consideran un espesor de película constante en toda
la altura, y esta última interviene con exponente 1 (Velz); otros admiten
que el espesor decrece de arriba hacia abajo, y que la altura interviene con
un exponente inferior a 1 (Eckenfelder, Galler y Gotaas).
Lechos bacterianos 395

Figura 16.11. Lechos bacterianos. Dimensionamiento.


396 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Sin embargo, la altura no es un parámetro completamente libre, ya que


existen dos condicionantes: económico y técnico.
– Económicamente no es interesante construir lechos con una altura
inferior a 2,50 m; sólo se utilizan cuando lo obligan otras restriccio-
nes, como en el caso del tratamiento de aguas residuales muy dilui-
das, o cuando se busca un rendimiento bajo.
– Los lechos con altura superior a 3 m corren el riesgo de tener pro-
blemas de ventilación. Para evitarlos tendríamos que aumentar la ta-
lla del relleno, y, por lo tanto, habría una disminución de la super-
ficie específica. En consecuencia, un aumento de la altura nunca se
traducirá en un crecimiento correlativo de la superficie de la biope-
lícula.
Así pues, la altura del material estará comprendida entre:
– Un máximo de 3 m.
– Un mínimo económico de 2,5 m.
Como solamente es posible una pequeña variación, resulta más simple
fijar una altura normalizada de 2,70 m, por ejemplo. Así pues, no habrá
contraindicaciones tecnológicas para adoptar alturas menores en casos par-
ticulares.

CARGA HIDRÁULICA Y RECIRCULACIÓN


Una carga hidráulica media de 1 m3/h/m2 evita el atascamiento del le-
cho, define una cierta recirculación y además contribuye a mejorar el ren-
dimiento, pero:
– El aumento de caudal supone un gasto de energía suplementario.
– El aumento del rendimiento es considerable pasando de R = 0 a R
= 100%; después disminuye rápidamente.

CARGA VOLÚMICA
Como la altura del material y la carga hidráulica media son fijas, la car-
ga volumétrica es el único parámetro real; en efecto, podemos jugar con el
volumen del material, en la medida deseada, sin problemas, salvo los que
resulten del precio de la construcción.
El problema se reduce a establecer una relación entre el rendimiento de
eliminación de la DBO5 y la carga volumétrica.

DBO5 DEL AGUA RESIDUAL


Hasta ahora hemos supuesto una concentración media de agua decan-
tada de 200 mg ⋅ 1-1. En aguas urbanas las variaciones sobre este valor son
Lechos bacterianos 397

generalmente pequeñas. Valores inferiores significan una dilución por


aguas parásitas. Valores claramente superiores suponen la presencia de
aguas industriales, y normalmente agroalimentarias. Si éstas se encuentran
en proporción razonable, su excelente biodegradabilidad no produce pro-
blemas especiales.
En caso de valores elevados de concentración, habrá que vigilar que la
recirculación sea suficiente para obtener una dilución tal, que la DBO5 me-
dia del agua que alimenta el lecho bacteriano, sea del orden de 100 mg/1.
La influencia de la DBO5 del agua bruta en el rendimiento de depura-
ción es tan poco conocida como pequeña; así pues, no la tendremos en
cuenta.

e) Fórmulas empíricas y biocinéticas


Hemos seleccionado seis fórmulas entre las más utilizadas a nivel
mundial (ver el Anexo 1) (Ref. 90).
Estas fórmulas se dividen en dos grupos: empíricas y biocinéticas:
– Las fórmulas empíricas se basan en los resultados de explotación de
instalaciones, y están desarrolladas matemáticamente para reflejar
adecuadamente los resultados, sin preocuparse de los fenómenos
biocinéticos. Es el caso de las fórmulas NCR de Galler-Gotaas, Ran-
kin y Triebal.
– Las fórmulas biocinéticas se basan en fenómenos del mismo nom-
bre, y los resultados de las experiencias o de la explotación se utili-

Tabla 16.1
PARÁMETROS UTILIZADOS EN LAS FÓRMULAS DE
RENDIMIENTO DE DEPURACIÓN DE LOS LECHOS BACTERIANOS
398 Tratamiento biológico de las aguas residuales

zan para definir el valor de las constantes. Caso de las fórmulas de


Velz y de Eckenfelder.

f) Comentarios sobre las fórmulas


En el Anexo 1 hemos calculado, con las seis fórmulas y la propuesta
por nosotros (pág. 394), la DBO5 del agua depurada en función de 4 cargas
volumétricas (0,4; 0,6; 0,8 y 1,0 kg DBO5 ⋅ m-3 ⋅ d-1) con los siguientes pa-
rámetros constantes:
– DBO5 del agua decantada: Li = 200 mg/1.
– Temperatura: 15° C.
– Carga hidráulica: 1 m3 ⋅ m2 ⋅ h-1.
– Altura del lecho: 2,70 m.
A partir de la representación gráfica de los resultados (Fig. 16.12), po-
demos hacer los comentarios siguientes:
– 3 fórmulas (Propuesta, Galler-Gotaas y Eckenfelder) dan resultados
muy similares; para una misma carga volumétrica, la DBO5 del agua
depurada sólo se aparta un máximo de 5 mg.l-1; para carga volumé-
trica de 0,8 kg DBO5 ⋅ m-3 ⋅ d-1 muy empleada, la diferencia es so-
lamente de 3 mg ⋅ l-1.
– La fórmula de Rankin es muy próxima a las tres anteriores, salvo
para la carga volumétrica más pequeña.
– La fórmula NRC proporciona resultados claramente por encima de
las cuatro fórmulas anteriores. La empírica, como la de Galler-Go-
taas, se determinó con muchas menos observaciones (34 contra
322), sin considerar la temperatura ni la profundidad.
– La fórmula de Velz da un resultado aberrante, puesto que sólo inter-
vienen la altura y la temperatura.
– La fórmula de Triebal da valores de Le del orden de 8 mg/l inferio-
res a los de las tres primeras fórmulas.
En conclusión, tres fórmulas proporcionan resultados próximos:
– Una fórmula empírica americana (Galler-Gotaas).
– Una fórmula biocinética americana (Eckenfelder).
– La propuesta en este estudio, derivada de los datos de K. Imhoff,
que puede considerarse como empírica.

B. BASES DE DIMENSIONAMIENTO: AGUAS URBANAS SIN


NITRIFICACIÓN CON MATERIAL PLÁSTICO
Los lechos bacterianos con material plástico pueden alimentarse con agua
decantada o con agua bruta, previo desbaste en macrotamiz, de 2 a 5 mm
Lechos bacterianos 399

Figura 16.12. Lechos bacterianos. Comparación de 7 fórmulas.


400 Tratamiento biológico de las aguas residuales

de paso. El lecho bacteriano no hace nada sobre las materias sedimentables


que pasan sin ninguna transformación, hasta eliminarse en la decantación
secundaria. El rendimiento teórico global es el mismo con o sin decanta-
ción primaria. Si admitimos un rendimiento en decantación primaria sobre
la DBO5 del 33%, para pasar del rendimiento sobre agua bruta RB al de
agua decantada RD puede emplearse la ecuación:

Teóricamente, el rendimiento global es el mismo, con o sin decanta-


ción primaria, pero, en realidad, sin decantación el rendimiento práctico es
un poco menor, debido a la perturbación que producen las materias en sus-
pensión sobre los intercambios en la biopelícula.
Un estudio comparativo de cuatro materiales plásticos distintos (Ref.
77) muestra diferencias de rendimiento bastante importantes.
La Figura 16.13 representa los rendimientos de dos de ellos, con el
peor (anillos) y el mejor (ordenado 60).
En todos los casos deben solicitarse los rendimientos a los constructo-
res. La Figura 16.13 indica:
– Los rendimientos prácticos de un material tubular, indicados por el
fabricante (Ref. 80).
– Los rendimientos de los resultados del estudio comparativo,
(Ref. 77) que están hechos a temperaturas de 12 a 20° C. Práctica-
mente, los resultados indicados deben aminorarse, del 30 al 40%,
para su utilización en un dimensionamiento.
Desde el punto de vista económico, los lechos bacterianos con material
plástico sólo ofrecen interés, como pretratamiento, a cargas volumétricas
de 4 kg DBO5.m-3.d-1 o superiores. No son adecuados para obtener, en una
sola etapa, rendimientos del 85 al 90%; necesitan una segunda etapa, bien
con lechos bacterianos o bien con fangos activados.

C. BASES DE DIMENSIONAMIENTO: AGUAS INDUSTRIALES


CON MATERIAL PLÁSTICO

a) Principios
Al contrario que los lechos bacterianos con rellenos naturales, estos
equipos pueden tener alturas muy variables, de un mínimo de 2 m hasta un
máximo de 12 m. Esta variación de altura permite tratar aguas con medias
y altas concentraciones, conservando siempre caudales de bombeo razo-
nables.
Una vez conocida el agua, y después de estudios en planta piloto, pue-
de establecerse la ecuación rendimiento-carga, pero es más sencillo trazar
Lechos bacterianos 401

Figura 16.13. Lechos bacterianos. Materiales plásticos. Rendimientos de eliminación de DBO5


con y sin decantación primaria previa de aguas residuales urbanas.
402 Tratamiento biológico de las aguas residuales

simplemente las curvas de rendimiento. Conociendo la relación rendi-


miento y carga volumétrica, el volumen del lecho se determina con la car-
ga a tratar. Jugando con la altura y la recirculación, se establece la carga hi-
dráulica deseada.

b) Ejemplos
La Figura 16.14 expresa la relación entre el rendimiento de elimina-
ción de DBO5 y la carga volumétrica de DBO5 de un lecho bacteriano para
algunas aguas residuales:
– Mataderos de ganado mayor y mataderos de aves.
– Lecherías-queserías.
– Conservas de fruta y confituras.
– Conservas de legumbres.
Estos datos son válidos para temperaturas superiores a 12° C, y son re-
ferencias de fabricantes de material plástico (Ref. 80).

D. BASES DE DIMENSIONAMIENTO: NITRIFICACIÓN

a) Nitrificación
Ya hemos reseñado, en la página 376, que, debido al corto tiempo de
residencia del agua residual en los lechos bacterianos, la amonificación, es
decir, la transformación del nitrógeno orgánico en nitrógeno amoniacal, no
puede completarse, quedando limitada al 20 ó 40%.
La primera consecuencia es que no se puede ofrecer una garantía sobre
la concentración máxima en NTK del agua depurada, sino únicamente so-
bre la concentración en NH3.
La segunda consecuencia es que, para el cálculo de la carga en NH3 del
lecho bacteriano, no se puede razonar solamente con su concentración de
entrada. Hay que añadir la parte, difícil de estimar, del nitrógeno orgánico
que se amonificará. A priori, podemos estimar esta fracción en un 20%, y
si la temperatura es alta, 20° C o más, podemos subir hasta un 40%.
El rendimiento de nitrificación no se calcula en función de N-NH4 en-
trada y N-NO3 salida; hay que tener en cuenta la amonificación:
N-NO3 salida/N-NH4 salida + N-NO3 salida

b) Nitrificación en una sola etapa


Cumpliéndose la condición de que la relación N-NH4/DBO5 sea infe-
rior a 0,25, la carga volumétrica es el parámetro a tener en cuenta. En la
competición entre las bacterias nitrificantes autótrofas y las heterótrofas,
que eliminan la contaminación carbonada, son estas últimas las vencedo-
Lechos bacterianos 403

Figura 16.14. Lechos bacterianos. Materiales plásticos. Rendimiento de eliminación de DBO5 de


algunas aguas residuales industriales.
404 Tratamiento biológico de las aguas residuales

ras, con gran diferencia si la contaminación soluble es suficiente. Si ésta es


pequeña, del orden de 20 mg ⋅ 1-1 de DBO5, el crecimiento de las heterótro-
fas se aminora y las autótrofas pueden entrar en competición. Una de las
consecuencias de lo citado anteriormente es que la nitrificación sólo co-
mienza hacia la parte inferior del lecho bacteriano, donde la DBO soluble
residual es escasa.
El beneficio principal, obtenido con la recirculación, es la reducción
del cociente entre las concentraciones de N-NH4 a oxidar y la concentra-
ción de oxígeno. Logra también una mejor equirrepartición del caudal a
tratar.
Se recomiendan cargas hidráulicas de 1,7 a 2,4 m3 ⋅ m-2 ⋅ h-1, lo que su-
pone una recirculación del 300 al 400%.
La Figura 16.15 representa la curva de rendimiento de nitrificación re-
comendada por la EPA (Environmental Protection Agency). Los resulta-
dos deben utilizarse con precaución, debido a la sensibilidad de las bacte-
rias nitrificantes a numerosos inhibidores y a las condiciones del medio
ambiente (pH y concentración de oxígeno).
La curva es válida únicamente para aguas residuales urbanas con una
razón N-NTK/DBO5 de 0,15 a 0,25 antes de la decantación primaria; pue-
de utilizarse tanto para materiales plásticos como para naturales, ya que el
rendimiento se da en relación a la carga superficial del material, y no a la
carga volumétrica.
En el tratamiento sin nitrificación no pueden emplearse materiales
plásticos con una superficie específica superior a 100 m2 ⋅ m-3, excepto los
de tipo tubular de una sola pieza sobre toda la altura.

c) Nitrificación en dos etapas


En una primera etapa de tratamiento con lechos bacterianos o por fan-
gos activados, se elimina de un 80 a un 90 % de la contaminación carbo-
nada. La función principal de una segunda etapa con lecho bacteriano, de
material clásico o plástico, tiene por objeto la oxidación biológica del ni-
trógeno amoniacal. Como complemento, esta etapa realiza un pequeño tra-
tamiento de eliminación de materia carbonada.
La calidad del agua de alimentación, del orden de 20 a 40 mg/1 de
DBO5 y materias en suspensión, así como el bajo crecimiento de la bio-
película, hacen menos complicados los problemas relacionados con el
eventual atascamiento del relleno.
No es conveniente disminuir la carga hidráulica, y por el contrario se
debe:
– Disminuir ligeramente la talla del relleno para aumentar la superfi-
cie específica, cuando se trata de materiales naturales. Eventualmen-
te puede aumentarse la altura del lecho; sin embargo, no es aconse-
Lechos bacterianos 405

Figura 16.15. Lechos bacterianos. Nitrificación en una sola etapa. Rendimiento de eliminación de
NH4.
406 Tratamiento biológico de las aguas residuales

jable superar los 3,50 m. Se puede jugar con la talla nominal del
material o sobre la altura, pero nunca con los dos a la vez.
– Los fabricantes de materiales plásticos proponen, además de la ca-
lidad normal para un tratamiento de una sola etapa, con superficies
de 80 a 100 m2 ⋅ m-3, una calidad especial con una superficie mayor,
pudiendo alcanzar más de 200 m2 ⋅ m-3, que tiene como objetivo
principal la nitrificación o el tratamiento de algunas aguas residuales
industriales especiales.
Un estudio (Ref. 83) realizado por la EPA, sobre la nitrificación en dos
etapas con material plástico, proporciona una relación entre el rendimiento
de oxidación y la carga superficial de NH4 con la influencia de la tempe-
ratura. La Figura 16.26 representa esta relación con la carga superficial, y
no con la carga volumétrica como en el estudio de EPA.
La nitrificación en dos etapas es más económica que en una, tanto des-
del punto de vista de inversión como del de gasto de energía. Con una
primera etapa de fangos activados y una segunda con lecho bacteriano,
comparado con una etapa de fangos activados, la diferencia puede ser
(Ref. 88):
– Inversión: 100 y 177%.
– Explotación: 100 y 125%.

DECANTACIÓN SECUNDARIA

A. OBJETO DE LA DECANTACIÓN SECUNDARIA


La decantación secundaria tiene por objeto eliminar la mayor cantidad
posible de las materias en suspensión contenidas en el licor que sale del le-
cho bacteriano. Estas materias ya existían a la entrada del lecho bacteriano,
pero debido a la decantación primaria previa, están constituidas, principal-
mente, por materias no sedimentables, coloidales, no eliminadas en la de-
cantación previa. Hay que añadir a estas materias la producción de fangos
del lecho bacteriano, formados por los trozos de película que se han des-
prendido; la biopelícula absorbe una parte de los coloides de entrada, que
se convierten en sedimentables.
Contrariamente a los fangos activados, se produce muy poca flocula-
ción biológica natural, debido principalmente a los escasos tiempos de re-
sidencia del agua y a la baja concentración de las materias en suspensión.
Por ello, es imposible sedimentar las materias coloidales que no hayan sido
adsorbidas por la biopelícula.
Lechos bacterianos 407

Figura 16.16. Lechos bacterianos. Nitrificación en dos etapas. Rendimiento de eliminación de


NH4.
408 Tratamiento biológico de las aguas residuales

b) Dimensionamiento
En un tratamiento por fangos activados, las condiciones de carga de
materias en suspensión constituyen el principio básico; las concentracio-
nes del licor a decantar varían entre 1,5 y 6 g ⋅ 1-1. En un tratamiento con
lechos bacterianos, las condiciones de carga hidráulica son las únicas a te-
ner en cuenta como criterio de dimensionamiento, a consecuencia de la
baja concentración de las materias en suspensión del licor a decantar, de
0 , l a 0 , 5 g ⋅ 1-1.
En la decantación del licor de los fangos activados, el crecimiento de la
carga hidráulica siempre se traduce por un aumento de la concentración de
materias en suspensión, pero con el licor del lecho bacteriano el resultado
no es tan evidente.
Puede decirse que las materias en suspensión son de dos naturalezas:
– Trozos de biopelícula que sedimentan fácilmente y permiten cargas
hidráulicas elevadas.
– Coloides que no sedimentan, sea cual sea la carga hidráulica.
En la realidad se adoptan cargas más conservadoras. La EPA (Environ-
mental Protection Agency) indica en su manual Process Design for Sus-
pended Solids Removal las siguientes:
– Carga hidráulica media: 0,67 a 1,00 m ⋅ h-1.
– Carga hidráulica máxima en punta: 1,67 a 2,0 m ⋅ h-1.
– Profundidad lateral: 3,0 a 3,60 m.

c) Tipo de instalaciones
Debido a la pequeña cantidad de materias en suspensión a eliminar, en
general algo inferiores a las de una decantación primaria, los aparatos a uti-
lizar son idénticos, salvo la tubería o tuberías de recirculación.

PRODUCCIÓN DE FANGOS

A. ESTIMACIÓN DE LA PRODUCCIÓN
En la literatura, las indicaciones sobre la producción de fangos son
algo optimistas cuando dan valores de solamente 0,4 kg MS por kg de
DBO5 eliminada, es decir, menos que la fracción no degradable, que es del
orden de 0,5 kg para un agua decantada. Algunas experiencias más serias dan
valores del mismo orden que para los fangos activados; así, un estudio del sis-
tema TF/SC (ver capítulo siguiente) da una producción de 0,54 g de MV por kg
de DBO5 eliminado, para una carga volumétrica de 0,35 kg DBO5 ⋅ m-3 ⋅ d-1.
Lechos bacterianos 409

Figura 16.17. Lechos bacterianos. Producción de fangos.


410 Tratamiento biológico de las aguas residuales

En la norma de cálculos que proponemos, la producción es algo menor:


0,45 kg.
En todos los sistemas biológicos de tratamiento, tales como fangos ac-
tivados, discos biológicos y lechos bacterianos, el método de cálculo es el
mismo:
materias inertes + materias sintetizadas
– materias oxidadas por endogénesis.
Hemos estimado la producción con referencia a los fangos activados,
pensando que, a rendimientos de depuración iguales, corresponde una pro-
ducción de fangos similar.

B. EVACUACIÓN
Los desprendimientos de la biopelícula sedimentan perfectamente; las
extracciones de fangos del decantador secundario pueden enviarse direc-
tamente a cabeza del decantador primario. Esta solución también es válida
en el caso de utilizar una biofloculación.

C. ESPESAMIENTO
Los fangos en exceso de los lechos bacterianos espesan mucho mejor
que los fangos activados; grosso modo, pueden adoptarse cargas dobles,
teniendo en cuenta que se obtendrá una concentración de salida igualmente
doble.
Según las recomendaciones del Manual of Practice núm. 8 (Ref. L-3),
podemos adoptar:
– Carga diaria: 40 kg d-1 ⋅ m-2.
– Concentración de salida: 6%.
En estas condiciones, podemos comprobar que no es necesario recurrir
a una flotación; el espesamiento estático conjunto con los fangos primarios
proporciona excelentes resultados. Admitiendo un 55% de fangos prima-
rios y un 45 % de fangos en exceso del lecho bacteriano, puede tomarse
como criterio de cálculo:
– Carga diaria: 70 kg d-1 ⋅ m-2.
– Concentración de salida: 8 %.
Lechos bacterianos 411

MEJORAS EN LA CALIDAD DEL AGUA TRATADA

A. FLOCULACIÓN QUÍMICA
Ya hemos visto que las materias coloidales representan una buena par-
te de la DBO5 del agua tratada. Por lo tanto, una floculación previa a la de-
cantación producirá una apreciable mejora de la calidad del agua depurada.
Este sistema también es muy adecuado cuando se pretende eliminar el
fósforo. En este caso, la adición de una sal metálica en una cuba de flocu-
lación antes de la decantación consigue, además de eliminar de un 80 a un
90% de fósforo, una disminución de la DBO5 y de las materias en suspen-
sión, que pueden reducirse del 50 al 70%.
La dosis de partida para los reactivos es del orden de 1,5 mol de Al o
Fe por mol de P en el agua bruta.

B. BIOFLOCULACIÓN

Procedimiento TF/SC
Hasta 1973, en Estados Unidos la mayor parte de las instalaciones de
tratamiento de aguas residuales utilizaban lechos bacterianos. En general,
las concentraciones de DBO5 y de materias en suspensión variaban entre
2 0 y 4 0 mg ⋅ 1 -1.
En 1973 se crearon normas nacionales que fijaban:
– Una concentración media mensual de 30 mg ⋅ 1 -1 para la DBO5 y las
materias en suspensión, como regla general.
– Para tratamientos avanzados, en lugar de 30 mg/l, se fijó 10 mg/l.
– En algunos casos especiales se marcaban límites sobre el contenido
en fósforo y nitrógeno.
Los lechos bacterianos clásicos no responden, en general, a estos cri-
terios; debido a ello:
– Las nuevas instalaciones se orientan hacia el sistema de fangos ac-
tivados.
– En las instalaciones ya existentes se completan los lechos bacteria-
nos clásicos con diferentes procedimientos: floculación química fi-
nal, fangos activados antes o después de los lechos bacterianos, le-
chos bacterianos plásticos antes de la decantación primaría, etc.
De todas estas investigaciones, realizadas para mejorar la calidad, na-
ció un nuevo sistema: el TF/SC (Trickling Filter/Solids Contact), el cual se
inauguró en 1978 en Corvallis (Oregon). Permite obtener mejoras en la ca-
lidad del agua tratada, del orden de las de la floculación química, sin uti-
lizar reactivos y con unos gastos de inversión razonables (Ref. 85).
412 Tratamiento biológico de las aguas residuales

La clave de este nuevo sistema radica en la utilización de una recircu-


lación de fangos activados con aeración, acoplada a decantadores-flocula-
dores, para conseguir una buena eliminación de las materias en suspensión
por adsorción de los coloides. La recirculación de fangos produce la intro-
ducción, en el decantador secundario, de un licor con una concentración en
materias en suspensión suficiente, de 500 a 1.500 mg/1, para realizar una
perfecta floculación.
Si se quiere disminuir la concentración de la DBO5 soluble, se puede
integrar una cuba de aeración que recoja la mezcla de fangos recirculados
y del licor que sale del lecho bacteriano. El volumen de esta cuba de aera-
ción es mayor o menor, según el grado de eliminación deseado.

– Aplicación de la biofloculación
En el sistema americano TF/SC, el aspecto floculación es el más im-
portante; la disminución de la DBO soluble presenta más dificultades de
aplicación y requiere la adición de una fase completa suplementaria de fan-
gos activados. Esta es la razón por la que hemos delimitado la aplicación
del sistema a la floculación y la hemos denominado:
LECHOS BACTERIANOS CON BIOFLOCULACIÓN

Recirculación y oxigenación
En las instalaciones existentes, la experiencia muestra que, con una
tasa de recirculación del 30 % del caudal medio, se puede obtener un licor
con una concentración que puede alcanzar 1,5 a 2 g/1.
Una oxigenación calculada sobre la base de una capacidad en agua cla-
ra y condiciones normalizadas, de 10 mg/1 de oxígeno introducido, en rea-
lidad permite suministrar de 3 a 5 mg/1 de oxígeno, concentración suficien-
te para conservar unas perfectas condiciones de aerobiosis. Basta con un
tiempo de contacto de 10 minutos.

Floculación
Se pueden utilizar decantadores secundarios con floculación central in-
tegrada. Sin embargo, es más sencillo prever una cuba de floculación se-
parada con un tiempo de retención del orden de 15 minutos, calculado en
base a los caudales de fango recirculado y del licor. Esta cuba debe dis-
poner de floculadores lentos.

Decantador secundario
En lo que respecta al cálculo de la superficie, las bases de dimensio-
namiento pueden ser las de una decantación sin floculación. En efecto,
para concentraciones del licor a decantar, de 0,5 a 1,5 g ⋅ 1-1, siguen siendo
Lechos bacterianos 413

Figura 16.18. Esquema de flujos de lechos bacterianos con biofloculación.


414 Tratamiento biológico de las aguas residuales

las condiciones hidráulicas las que prevalecen sobre las de carga de mate-
rias en suspensión.
Con respecto a la profundidad, es preferible adoptar los valores utili-
zados en fangos activados.
Se aconseja utilizar aparatos de succión o de aspiración, aunque la con-
centración del licor sea demasiado pequeña.

Fangos en exceso
A partir del circuito de recirculación de fangos, un sistema de bombeo
envía los fangos en exceso a cabeza de la decantación primaria, con objeto
de mantener constante la concentración de licor deseada.

C. RESULTADOS
En Corvallis, la instalación de tratamiento se sometió a pruebas duran-
te 15 meses con lechos bacterianos sin el sistema TF/SC, y después se uti-
lizó el sistema TF/SC en dos períodos de 5 y 9 meses.
En el primer caso, la DBO5 media mensual variaba de 15 a 45 mg/1; en
los segundos siempre fue inferior a 10 mg ⋅ 1-1. La mejoría debida a la adi-
ción del sistema TF/SC es extraordinaria, pero se debe esencialmente a una
decantación secundaria especialmente cuidada.
– Carga hidráulica media: 0,8 m ⋅ h-1.
– Tiempo de floculación: 25 minutos.
– Altura de agua en la periferia: 5,5 metros.
Otros datos de funcionamiento son:
– Carga de los lechos bacterianos: 0,38 kg DBO5 ⋅ m-3 ⋅ d-1.
– Tiempo de aeración de los fangos: 9 minutos.
– Tiempo de contacto fangos y licor: 2 minutos.
La EPA financió el estudio de 4 instalaciones (entre ellas Corvallis)
para demostrar la eficacia del sistema TF/SC. La Tabla 16.2 ofrece un re-
sumen de los resultados (Ref. 84).
Teniendo en cuenta los resultados obtenidos en las cuatro instalaciones
y las bases de aplicación adoptadas en el capítulo precedente, pensamos
que es razonable esperar que la adición de una biofloculación sea capaz de
disminuir la DBO5 del agua tratada en 8 mg ⋅ l-1. En efecto, hemos visto
que la constante de 16 mg ⋅ l-1 de DBO5 era debida a las materias orgánicas
coloidales, las cuales podrán eliminarse del orden de la mitad, gracias a la
Biofloculación.
Por ello, las relaciones 80 (pág. 394) se convierten, gracias a la Bioflo-
culación, en:
Lechos bacterianos 415

D. FLOCULACIÓN MAS FILTRACIÓN CON NITRIFICACIÓN EN


DOS ETAPAS
En una nitrificación en dos etapas, la producción de fangos de la se-
gunda es baja. La concentración de materias en suspensión a la salida del
lecho bacteriano es solamente un 30% superior a la de la salida del decan-
tador secundario, precedente al filtro:
– MS preexistentes: 30 mg⋅l-1
– Eliminación de 10 mg ⋅ l-1 de DBO5 soluble: 6 mg⋅l-1.
– Oxidación de 40 mg ⋅ l-1 de N-NH4: 4 mg⋅l-1.
– Total: 40 mg⋅l-1.
Con estas concentraciones, una filtración sobre arena es posible y eco-
nómicamente interesante (Ref. 89)

OTROS PROCEDIMIENTOS

A. LECHOS BACTERIANOS Y FANGOS ACTIVADOS


Hemos visto que el sistema de lechos bacterianos, seguido de fan-
gos activados sin decantación intermedia, puede emplearse para tratar
aguas residuales industriales con gran concentración de DBO5 (1.500 a
3.000 mg ⋅ l-1), de la cual una fracción importante es rápidamente biode-
gradable. Generalmente, en el campo de la industria agroalimentaria es
donde se encuentran estas calidades de agua. Las ventajas de este sistema,
sobre estos tipos de aguas, son:
– La eliminación de la mayor parte de la contaminación rápidamente
biodegradable en el lecho bacteriano facilita que los fangos activa-
dos trabajen en mejores condiciones que directamente: índice de
fangos más bajo y más estable, y disminución de los riesgos de for-
mación de bulking.
– Los gastos totales de energía son menores que con una sola etapa de
fangos activados.
– Menor espacio necesario.
El mayor inconveniente se encuentra en la sensibilidad de los lechos a
un pH alto, aunque sea durante poco tiempo, lo que puede ocurrir en caso
416 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 16.2
RESULTADOS DE MARCHA DE 4 PLANTAS
FUNCIONANDO EN SISTEMAS TF/SC

de fallo de la neutralización, como en algunas industrias (lecherías y cer-


vecerías). Para evitar este inconveniente se recomienda una homogenei-
zación de 2 a 3 horas.
Este sistema también puede emplearse en los casos de concentraciones
de DBO5 un poco altas en aguas urbanas mezcladas con otras residuales in-
dustriales, de fuerte contaminación, que hacen difícil el cumplimiento de
las normas de vertido en una sola etapa con fangos activados. En este caso
también se mejora el índice de fangos y se disminuye el consumo energé-
tico. Este sistema puede añadirse fácilmente, en una planta existente, cuan-
do la contaminación real es mayor que la prevista en el dimensionamiento
original.
Con aguas residuales urbanas, sin problemas especiales, este sistema
produce buenos resultados (Ref. 79) cuando es necesaria una nitrificación.
Pero las ventajas, aparte de una mayor estabilidad del índice de fangos, no
son muy claras, concretamente en el aspecto de los gastos de inversión.
Lechos bacterianos 417

B. LECHOS BACTERIANOS ACTIVADOS


Existen dos procedimientos:
– En el sistema sencillo se produce una recirculación constante de los
fangos del decantador secundario, mezclada con el agua de alimen-
tación al lecho.
– En el segundo sistema, el lecho bacteriano se acopla a los fangos ac-
tivados, cuya recirculación también se mezcla con la alimentación
del lecho.
Un estadio (Ref. 86) contratado por la EPA, ha evaluado los rendi-
mientos de 19 plantas sobre la cincuentena existente en Estados Unidos.
La conclusión es que prácticamente todas las plantas tienen un funciona-
miento más estable y una mejor resistencia a los choques de contaminación
que con una planta convencional. No es posible decir más respecto a los
gastos de inversión y de energía; para ahorrarla, algunas plantas pararon la
recirculación de fangos y los rendimientos no se modificaron.
Estos dos sistemas patentados emplean, como material del lecho, lá-
minas de madera de Sequoia para evitar la obstrucción con los fangos. Pero
este material presenta dos inconvenientes:
– En ensayos comparativos (Ref. 77), con 6 materiales, se comprobó
que, con una superficie específica del orden del de la de la piedra
(46 m2 ⋅ m-3), las láminas de madera daban peores resultados, tanto
de eliminación de DBO5 como de concentración de materias en sus
pensión.
– Después de estar funcionando entre 6 y 8 años, algunas plantas tu
vieron problemas de destrucción del material por la acción de hon-
gos.
Estos sistemas no parecen tener más ventajas que una simple bioflo-
culación, con el mayor inconveniente de alimentar el lecho con un fango y
necesitar de un material especial.

C. TRATAMIENTOS MEDIANTE MEMBRANAS


En la actualidad se están investigando y desarrollando sistemas de tra-
tamiento de agua mediante membranas de filtración, permeables y semi-
permeables. Estos procesos no tienen nada en común con el tratamiento
biológico del agua, aun cuando puedan, en parte, sustituirlo.
La base de esta tecnología se basa en realizar una filtración tangencial
sobre una lámina filtrante permeable, sólo a ciertos tamaños de iones o mo-
léculas, con lo que se consigue obtener un caudal de agua filtrada (micro-
filtrada, ultrafiltrada u osmotizada), cuya calidad depende de la membrana
418 Tratamiento biológico de las aguas residuales

empleada como medio de filtración y un caudal de rechazo que contiene


toda la contaminación concentrada.
Este sistema que, sin duda, alcanzará un gran desarrollo e implantación
a medida que se mejoren y abaraten las membranas, no evita un tratamien-
to biológico del efluente concentrado, que podrá tratarse directamente en
la mayoría de los casos por vía anaerobia.
Dado que se separa de nuestro objetivo, que es el estudio del trata-
miento biológico de las aguas residuales, hemos excluido el profundizar en
este sistema de tratamiento del que existen referencias en perfecto funcio-
namiento e instalaciones en vías de construcción.
Anexo 1

BASES DE COMPARACIÓN

Cálculos de la comparación de 6 fórmulas (pág. 397 y Figura 16.12).


– DBO5 del agua decantada: Li = 200 mg ⋅ 1-1
– Altura de material: D = 2,70 (8.86 pies)
– Temperatura: 15° C
– Carga hidráulica media: • l m3 ⋅ m-2 ⋅ h-1
• 0,409 gpm ⋅ sq ⋅ fr -1
• 25,656 mgd ⋅ acre-1
– Recirculación: • mínima: 0,8
• máxima: 4,0
– Caudal de alimentación Q: 3.785 m3 ⋅ d-1 ó 1 mgd
– Cargas volumétricas:
• 0,4; 0,6; 0,8 y 1,0 kg DBO5 ⋅ m-3 ⋅ d-1
• 1 kg DB05 ⋅ m- 3 ⋅ d - 1 = 2.720 lb ⋅ acre-ft-1 ⋅ d-1 = 62,43
Ib ⋅ 1.000 m ⋅ f t ⋅ d - 1
• 1 acre-pie = 1.233,5 m3
420 Tratamiento biológico de las aguas residuales

FÓRMULA DE NRC (NATIONAL RESEARCH COUNCIL)

– E: rendimiento eliminación %
-1 -1
– W/V: carga volumétricalb ⋅ acre-ft ⋅ d
– F: número teórico de paso dado por
Anexo 1 421

FÓRMULA DE VELZ

– D: altura de material.
T-20
– k: constante de degradabilidad k = 0.15 × 1.047
Le = 200 × 0.088 = 18mg ⋅ 1 - 1

FÓRMULA DE RANKIN
Para una carga hidráulica inferior o igual a 1,13 m3 ⋅ m2 ⋅ h-1, la fórmula
admite que el rendimiento de eliminación de DBO5 sin recirculación es
66%; con recirculación es:
422 Tratamiento biológico de las aguas residuales

FÓRMULA DE ECKENFELDER

– Lo: concentración de DBO5 a la entrada, teniendo en cuenta la re-


circulación:

Para simplificar, suponemos que:

es decir que:

– k: constante 2,85
– m: constante 0,33
– n: constante 0,50
– D: altura de material en pies, es decir 8,86 pies
– Q: carga hidráulica con recirculación en mgd ⋅ h-1
La misma para las 4 cargas volumétricas:
1 m3 ⋅ m-2 ⋅ h-1 o sea 25.656 mgd ⋅ acre-1
Es decir que:
Q0,50 = 5,07
La fórmula primera se puede escribir:
Anexo 1 423

FÓRMULA DE GALLER Y GOTAAS

– i: caudal a tratar en mgd.


– r: caudal recirculado en mgd.
– Q: caudal de alimentación i + r.
– D: altura del material = 8,86 pies.
– T: temperatura 15° C
– A: superficie del lecho en acres.

La primera fórmula resulta entonces:


424 Tratamiento biológico de las aguas residuales

FÓRMULA DE TRIEBAL

E = 93 − 17 CV´ en %
-3 -1
– CV´ es la carga volumétrica con la recirculación en kg ⋅ m ⋅ d
CV´ = CV(1 + 0,15R)
– E el rendimiento en % se puede escribir:

o también:

con:
Anexo 2

Influencia de la recirculación sobre el rendimiento con las fórmulas de:


– NCR.
– Eckenfelder.
– Galler y Gotaas.

BASES DE CÁLCULO

Las bases de los cálculos son las mismas que para los anteriores del
Anexo 1, pero con las siguientes modificaciones:
– Única carga volumétrica: 0,8 kg DBO5 ⋅ m-3 ⋅ d-1.
– A esta carga volumétrica corresponde una carga hidráulica sin recir-
culación de: 0,45 m3 ⋅ m-2 ⋅ h-1.
– La carga hidráulica con recirculación es variable y depende de la re-
circulación.
– Recirculación de: 0; 1; 2; 3.
426 Tratamiento biológico de las aguas residuales

FÓRMULA DE NRC

FÓRMULA DE ECKENFELDER

Q = 11,55 (1 + R) mgd ⋅ acre-1


La fórmula general se transforma en:

FÓRMULA DE GALLER Y GOTAAS


Anexo 2 427

Q = (1 + R) mgd

Q/A = 11,55 (1 + R) mgd-acre"1

La fórmula general se puede escribir:


428 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura A.2.1. Lechos bacterianos. Influencia teórica de la recirculación en el rendimiento.


IV
CUARTA PARTE
HIDRÁULICA
17
Definiciones diversas

MASA ESPECÍFICA Y PESO ESPECÍFICO

Masa específica, o densidad absoluta, es la masa contenida en la uni-


dad de volumen.
Sus dimensiones son, por consiguiente, ML-3, expresándose en el S.I.
en kg/m3 y en el CGS en g/cm3.
La masa específica o densidad absoluta del agua es de 1.000 kg/m3 en
unidades del S.I., y de 1 g/cm3 en el CGS.
Peso específico es la fuerza que la gravitación ejerce sobre la unidad de
volumen, es decir, el peso de la unidad de volumen.
La ecuación de dimensión del peso específico es ML-2T-2. En el S.I.
se mide N/m3 y en el CGS en dina/cm3, pero normalmente se utilizan poco
estas unidades.
El peso específico W y la masa específica «me» están relacionadas por:

W = me ⋅ g

El peso específico del agua (4o C) es de 9810 N/m3 o 981 dinas/cm3.


La densidad relativa, o simplemente densidad, es la relación entre la
masa (o peso) de un cierto volumen de un cuerpo, y la masa (o peso) de un
volumen igual de agua. Es por lo tanto un número sin dimensiones. Tam-
bién puede definirse como el cociente entre las masas específicas de un
cuerpo (o pesos específicos) y del agua.
En consecuencia, la densidad del agua (relativa) es, naturalmente, 1.
432 Tratamiento biológico de las aguas residuales

VISCOSIDAD DINÁMICA Y CINEMÁTICA

Es un parámetro que refleja la existencia de fuerzas tangenciales en el


movimiento de los líquidos. Si consideramos dos láminas paralelas de su-
perficie S separadas, una distancia d, y que se mueven con una velocidad
relativa V, la fuerza necesaria para producir el movimiento viene dada por
la denominada Ley de Newton:

Al coeficiente de proporcionalidad /x se le denomina coeficiente de


viscosidad dinámica. Tiene por dimensiones:

La unidad correspondiente en el sistema CGS es el «POISE» (dina ⋅


⋅ s/cm2). En el S.I. la unidad sería el N ⋅ s/m2, que equivale a 10 poise, es de-
cir, 1 decapoise. No existe ningún nombre especial para esta unidad en el
S.I., y se utiliza el decapoise.
En la práctica, tanto el poise como el decapoise resultan demasiado
grandes, y se utiliza el centipoise.
La viscosidad cinemática v es la relación entre la viscosidad dinámica
y la masa específica me del fluido.

Sus dimensiones son L2T-1. En el S.I., por tanto, se mide en m2/s, que
tampoco tiene nombre especial. En el C.G.S. se mide en cm2/s; la unidad
recibe el nombre de stokes. Normalmente se utiliza el centistokes.
La viscosidad cinemática o dinámica varía considerablemente con la
temperatura. En el caso del agua, al pasar de 4 a 30° C, la viscosidad dis-
minuye a la mitad.

NÚMERO DE REYNOLDS

El número de Reynolds es un parámetro sin dimensiones que relaciona


la preponderancia de las fuerzas de inercia sobre las debidas a la viscosidad
en un flujo en carga. Su valor viene dado por:
Definiciones diversas 433

siendo:
V = velocidad media del flujo,
ν = viscosidad cinemática.
D = diámetro de la tubería
En los conductos no circulares, se define una magnitud, denominada
Radio Hidráulico, Rh, como el coeficiente entre la sección de líquido y el
perímetro mojado.
En el caso de los conductos circulares, el radio hidráulico equivale a
1/4 del diámetro D de la tubería.
Para calcular el número de Reynolds en los conductos no circulares, se
sustituirá el valor de D por 4 Rh.

FLUJOS LAMINAR Y TURBULENTO

FLUJO LAMINAR
Se considera que el derrame de un fluido es laminar o también regular
o filar cuando los filetes líquidos siguen trayectorias ordenadas y paralelas,
que no se entrecruzan unas con otras. En este movimiento, en que los fi-
letes fluidos se deslizan en capas o láminas, unos respecto a otros, y en el
cual la difusión es muy lenta y únicamente debida la agitación molecular,
las fuerzas tangenciales se deducen de la Ley de Newton, (página 132).

FLUJO TURBULENTO
El flujo turbulento se caracteriza por que las trayectorias de las partí-
culas son desordenadas y se entrecruzan formando remolinos, sin perjuicio
de conservar el movimiento del conjunto de la masa fluida. En este tipo de
derrame, al movimiento fundamental de cada partícula (movimiento de
transporte) se suma otro movimiento oscilante de carácter aleatorio, cuyo
valor varía desde cero a un máximo y no contribuye al desplazamiento de
la vena líquida. Este movimiento oscilatorio desordenado produce una
gran pérdida de la energía de la corriente, que se transforma en calor, por
lo cual las pérdidas de carga son considerablemente más elevadas que en el
caso del flujo laminar. La difusión es muy rápida y las capas líquidas se
mezclan entre sí íntimamente.
El paso de un régimen a otro se caracteriza por el número de Reynolds.
Aproximadamente se tiene:
434 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Para Re < 2.000: régimen laminar.


Para R > 2.500: régimen turbulento.
Entre 2.000 y 2.500 existe una zona de transición.
La distribución de las velocidades en una tubería, en régimen laminar,
sigue una ley parabólica. La velocidad es nula cerca de las paredes y má-
xima en el centro. En caso de tuberías circulares, la velocidad máxima es
el doble de la velocidad media.
La distribución de velocidades, en un régimen turbulento, cambia en
cada momento a consecuencia de la turbulencia; por lo tanto, sólo puede
hablarse de una velocidad media en el tiempo para cada punto. Las varia-
ciones de las cantidades de movimiento, debidas a los movimientos trans-
versales de las partículas, producen una tendencia hacia una velocidad uni-
forme. La relación entre la velocidad media y la máxima es más pequeña
que en el caso del régimen laminar, siendo la velocidad máxima del 10 al
25 % superior al valor medio.
Se puede comprobar que, aun en régimen turbulento, cerca de las pa-
redes de las tuberías aparece una capa denominada película laminar, en la
cual el régimen es viscoso o laminar. Esta capa es muy pequeña y del orden
de algunas décimas de mm. Su espesor varía en sentido inverso al número
de Reynolds.

RUGOSIDAD ABSOLUTA Y RELATIVA

La rugosidad absoluta es la obtenida midiendo el espesor de las rugo-


sidades de las paredes de las tuberías. La rugosidad relativa es el cociente
entre la rugosidad absoluta y el diámetro del tubo.
Cuando la rugosidad de las paredes (absoluta) es inferior al espesor de
la película laminar, no influye sobre la turbulencia y se suele decir que el
derrame se efectúa en tubo liso, y el régimen se denomina turbulento liso.
Si las irregularidades de las paredes penetran en la región turbulenta
del flujo, tienden a aumentar dicha turbulencia y en consecuencia a aumen-
tar las pérdidas de energía; se denomina derrame en tubo rugoso o régimen
turbulento rugoso.

LÍNEA PIEZOMETRICA Y LÍNEA DE CARGA (Fig. 17.1)

Línea piezométrica: Es la línea teórica que quedaría materializada por


el nivel líquido, marcado en una serie de tubos piezométricos repartidos a
lo largo del conducto en carga. En un derrame libre, la línea piezométrica
se confunde con el plano de agua.
Definiciones diversas 435

Figura 17.1. Línea de carga y línea piezométrica.

Línea de carga: Se deduce de la línea piezométrica sumándole, a sus


diversas ordenadas, la altura correspondiente a la energía cinética. A ve-
locidad nula, la línea piezométrica y la de carga coinciden.
La línea de carga sólo puede descender en el sentido de la corriente,
debido a las pérdidas de carga por rozamientos o singularidades.
La línea piezométrica, generalmente, desciende en el sentido de la co-
rriente; puede eventualmente ascender debido a una disminución de velo-
cidad.
El objetivo de esta nota de cálculos hidráulicos es el estudio de las va-
riaciones de la línea piezométrica, que denominaremos variaciones de al-
tura h. Estas variaciones de altura son normalmente negativas, debido a las
pérdidas de carga o aumento de velocidad, pero a veces son positivas,
como en los casos de disminución de velocidad con recuperación energé-
tica.
Pongamos un ejemplo:
Supongamos dos depósitos unidos por una tubería de pequeña longi-
436 Tratamiento biológico de las aguas residuales

tud, es decir, con rozamientos despreciables. Las entradas y salidas de la


tubería se suponen con ángulos vivos. Razonando en términos de alturas
(línea piezométrica) diríamos:
• En la entrada:
– Puesta en velocidad: v2/2g.
– Pérdida de carga debida a la puesta en velocidad: 0,50 v2/2g.
• En la salida:
– No existe variación de altura; la energía cinética se pierde.
• En total:
2
– Pérdida de altura = 1,5 v /2g.
Si razonamos con la variación de la línea de carga tendríamos:
• A la entrada:
2
– Pérdida de carga por la puesta en velocidad: 0,50 v /2g.
• A la salida:
2
– Se pierde totalmente la energía cinética, es decir: v /2g.
• En total:
2
– Pérdida de carga: 1,5 v /2g.
Todo estudio que siga las variaciones de la línea piezométrica debe si-
multanearse con el correspondiente cálculo de las velocidades. Cualquier
punto de un derrame queda caracterizado por dos parámetros:
– Su cota piezométrica.
– La velocidad de derrame.

Anotaciones

– h: variación de altura de la línea piezométrica.


– i: pérdida de carga debida a los rozamientos por m de obra.
– J: pérdida de carga por rozamiento o singularidad.
– k: coeficiente de pérdida de carga de la expresión general:

– m: coeficiente de caudal (generalmente se escribe con la letra grie-


ga µ) de la fórmula general:
V = m ⋅ (2gh)l/2
Se verifica además:
18
Pérdidas de carga
por rozamiento

RÉGIMEN LIBRE

Utilizaremos la fórmula de BAZIN, en la forma:

– i : pérdida de agua por m.


– V : velocidad media en m/s.
– A : coeficiente de derrame:

– Rh: radio hidráulico medio

– G: coeficiente de rugosidad. Se admiten los siguientes valores:

AGUA BRUTA ...................................................... 0,46


AGUA DESARENADA ........................................ 0,30
AGUA DECANTADA ........................................... 0,16
438 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 18.1
FÓRMULA DE BAZIN
VÁLIDA PARA CONDUCTOS CIRCULARES O CUADRADOS

RÉGIMEN FORZADO

Aunque puede seguir utilizándose la fórmula de BAZIN, para conduc-


tos en carga se utiliza más a menudo la fórmula de Colebrook. La pérdida
de carga viene dada por la expresión general:

siendo:

: pérdida de carga en m ⋅ ca/m de longitud.


: coeficiente de pérdida de carga.
: diámetro de la tubería o 4 Rh en los conductos de sección no cir-
cular.
: velocidad media en la tubería.

El coeficiente X es función del número de Reynolds y de la rugosidad


relativa, según la ecuación debida a Colebrook-White siguiente:
Pérdidas de carga por rozamiento 439

siendo a su vez:

– Re = número de Reynolds
– R = rugosidad relativa = rugosidad absoluta/diámetro

– Para agua y en el intervalo en que:

puede utilizarse la fórmula simplificada de Prandlt-Nikuradse:

En la tabla 18.2 se dan los valores de λ /D para las rugosidades de 0,05


− 0,1 − 0,5 y 1 mm.

APORTE O DISTRIBUCIÓN UNIFORMEMENTE REPARTIDA

Se presenta este caso en un canal de distribución de agua, con caudal


nulo en su extremidad aguas abajo, o también en el canal o canales de re-
cogida de agua de un decantador.
Este tramo de la conducción de distribución (o recogida) se puede cal-
cular suponiendo que el caudal circulante es el caudal máximo, pero apli-
cado a 1/3 del recorrido real. Es decir, adoptando:

También puede calcularse la pérdida de carga considerando la longitud


real y un caudal ficticio:
440 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 18.2
RUGOSIDADES EN m.m.

Valores de λ /D
19
Paso de un depósito a
una tubería en carga o
a un canal en régimen libre

TUBERÍA EN CARGA (Fig. 19.1)

Depósito de gran tamaño


Se considera que el nivel del depósito es constante y por consiguiente
la velocidad aguas arriba Vo es despreciable con respecto a la velocidad
aguas abajo V1.

Los valores de k son los siguientes:

a) Aristas vivas:
k = 0,5

b) Aristas redondeadas:
k es función de r/Rh, siendo:

r = radio de curvatura del acuerdo.


Rh = radio hidráulico.
442 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Los valores de k se indican en la Tabla 19.1:

Tabla 19.1

c) Aristas cónicas (achaflanadas):


Con aristas a 45°, K varía en función de 1/Rh siendo:

1 = longitud del chaflán.


Rh = radio hidráulico.

Los valores de k se muestran en la Tabla 19.2:

Tabla 19.2

d) Aristas vivas y tubería no perpendicular,


k es función del ángulo de incidencia.
Los valores se indican en la Tabla 19.3:

Tabla 19.3

Si V0 no es despreciable

Entrada brusca:
Paso de un depósito a una tubería en carga o a un canal en régimen libre 443

Figura 19.1. Paso de un gran depósito a una tubería en carga.

Pueden utilizarse los valores de k de las Tablas 19.1 y 19.2, aplicando


un coeficiente de corrección para obtener k':
444 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 19.4 (Ver Figura 19.2)

Entrada suave:
Existe una pérdida de carga singular como en el caso precedente (se-
paración de la vena líquida) pero hay que añadir la correspondiente a los
rozamientos:

Con objeto de simplificar, se calculará la pérdida de carga por roza-


miento a la vez que las correspondientes a la tubería, suponiendo que todo
el cono convergente tiene la velocidad aguas abajo V1.
En la Tabla 19.4 se dan los valores de k en función de:
– El ángulo en el vértice «A°».
– La relación:
longitud del cono/radio hidráulico aguas abajo
Rh: Radio hidráulico de la sección correspondiente a V1.

Ejemplo:

De la tabla k = 0,30; Js = k V 2 /2 g = 0,81 m (hay que añadir el roza-


miento).
Paso de un depósito a una tubería en carga o a un canal en régimen libre 445

Figura 19.2. Paso de un depósito a una tubería en carga con Vo > 0.


446 Tratamiento biológico de las aguas residuales

CANAL EN DERRAME LIBRE


Estas pérdidas de carga no se han estudiado bien y apenas existe infor-
mación sobre ellas. A falta de mejores datos, utilizaremos las mismas fór-
mulas y tablas de las conducciones en carga.
El cálculo se efectuará siempre, suponiendo el canal en régimen uni-
forme, con velocidades netamente inferiores a las del régimen crítico.
Aguas abajo se termina frecuentemente el cálculo con rotura de carga
en un depósito.
Si aguas abajo el nivel es libre, pero variable, por ejemplo en una salida
de agua tratada de un decantador secundario desembocando en un río, el
cálculo se considera de forma ficticia en régimen uniforme. Obtendremos
así, para el caudal máximo, una cota máxima en la desembocadura, que
debe ser compatible con las cotas del río.
20
Paso de una tubería en
carga, o de un canal en
régimen libre, a un depósito

TUBERÍA EN CARGA
Depósito de grandes dimensiones
La velocidad aguas abajo, V1, es despreciable con relación a la corres-
pondiente aguas arriba, Vo.
La energía cinética de Vo se pierde; la línea de carga baja en el valor
Vo/2g; la línea piezométrica no varía.

Con velocidad aguas arriba no despreciable


Salida con aristas vivas:

De donde:

En la Tabla 20.1 se indican los valores de k:


Tabla 20.1
448 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 20.1. Paso de un depósito a un canal en régimen libre.


Paso de una tubería en carga, o de un canal en régimen libre, a un depósito 449

Figura 20.2. Paso de una tubería en carga a un depósito.


450 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Salida con cono divergente:


Por analogía con lo que hemos dicho para una entrada con cono con-
vergente, a efectos de simplificar los cálculos, se consideran las pérdidas
de carga por razonamiento, incluidas en el cálculo de la tubería, suponien-
do que todo el cono divergente está con velocidad V0.
El valor de k es función de:
– El ángulo en el vértice «A».
– La relación de velocidades V1/V0.
Los valores de k se indican en la Tabla 20.2:
Tabla 20.2

CANAL EN RÉGIMEN LIBRE

La nota efectuada en el Capítulo 19, (pág. 446), es válida para este


caso, y, por consiguiente, utilizaremos las fórmulas y tablas de las conduc-
ciones en carga.
En el caso de una salida brusca, con Vo despreciable, no hay variación
de la línea piezométrica (h = 0) y, por tanto, no varía el nivel de agua.
En los demás casos, k es inferior a 1 (salvo muy raras excepciones con
divergentes), lo cual da una variación positiva de la línea piezométrica y,
en consecuencia, el nivel de la superficie del fluido, aguas abajo, puede ser
más elevado que en el canal.
21
Orificios y vertederos

ORIFICIOS

Los orificios utilizados en las plantas de depuración son normalmente


los practicados en una pared, equipada o no de válvula, y que realiza la co-
municación entre dos compartimentos o depósitos.

Orificios sumergidos
Un orificio se denomina «sumergido», o también «inundado», cuando
el nivel de líquido aguas abajo es superior al punto más alto del orificio.
Establecemos las siguientes anotaciones:
– Q : caudal a través del orificio.
– S : sección del orificio.
– V : velocidad teórica o a través del orificio: V = Q/S
– m : coeficiente de caudal.
– V/m : velocidad en la contracción.
– V1 : velocidad aguas arriba del orificio.
– V2 : velocidad aguas abajo del orificio.
Las fórmulas generales que utilizaremos son:
452 Tratamiento biológico de las aguas residuales

a) Aristas vivas
En la Tabla 21.1 se dan los valores de «m» para tres condiciones de en-
trada, en función de L/P, siendo:
L = Longitud de la comunicación o espesor de la pared.
P = Perímetro de la sección del orificio.
Los casos previstos son:
A. Aristas vivas en todo el perímetro.
B. Contracción suprimida en el fondo.
C. Contracción suprimida en el fondo y en los lados.
Una «contracción suprimida» significa que los lados del canal coinci-
den con el borde del orificio.
Puede observarse que, cuando L/P es elevado, por ejemplo superior a
1, el orificio puede asimilarse a una entrada brusca en un canal, con
m = 0,81, puesto que:
0,81 = (1/1,5)1/2 (casos A y B)
Tabla 21.1
Orificios y vertederos 453

Figura 21.1. Orificios sumergidos con aristas vivas.


454 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 21.2. Orificios sumergidos con aristas redondeadas.

b) Aristas redondeadas
Cuando las aristas tienen el borde redondeado con un radio r, y el es-
pesor de la pared es también r, pueden tomarse los valres de K y m, indi-
cados en la Tabla 21.2, en función de la relación r/Rh:

– r = radio de curvatura.
– Rh = radio hidráulico (S/P).
Orificios y vertederos 455

Orificios no sumergidos o libres


Denominamos orificios «no sumergidos» cuando sus aristas no están
completamente por debajo del nivel de agua.
Pueden utilizarse las fórmulas 9 y 10. Para m podemos tomar:
D: Contracción completa, lateral y sobre el fondo: m es función de L/P
(ver Tabla 21.1, caso A).
E: contracción completa lateral y suprimida en el fondo (utilizar Ta-
bla 21.1, caso B).
F: contracción lateral suprimida; m varía en función de h1/(h1 + P), de
acuerdo con la Tabla 21.3.
Cuando P = 0; m = 1 y h = 0; con V1 = V = V2

es decir, prácticamente igual al caso de contracción completa.

Tabla 21.2

Tabla 21.3
456 Tratamiento biológico de las aguas residuales

VERTEDEROS

Vertederos libres aguas abajo


Un vertedero se denomina Libre (aguas abajo) cuando la altura aguas
abajo, h2, es inferior a los 2/3 de la altura aguas arriba, h1. En este caso el
caudal sólo depende de h.
La fórmula general es:
Q = mh (2 gh)1/2 ⋅ l
con las siguientes anotaciones:
– Q : caudal en m3/s.
– m : coeficiente del caudal del vertedero.
– h : altura de agua en m; por encima del borde del vertedero, medida
a una distancia aguas arriba no inferior a 5h.
– 1 : longitud del vertedero.
– P : «pala» o altura del vertedero con relación al fondo de aguas arri-
ba del vertedero.
– L : anchura del canal de llegada.
Existe contracción lateral cuando 1 < L; el vertedero se denomina «sin
contracción» cuando su ancho es igual al del canal (1 = L).

Rectangular con pared delgada:


Se utiliza normalmente la fórmula SIAS (Societé des Ingénieurs et Ar-
chitectes Suisses), y puede aplicarse con o sin contracción lateral.

Cuando no hay contracción (1 = L) se simplifica la fórmula en:


Orificios y vertederos 457

Figura 21.3. Vertederos libres (h2 < 2/3 h).


458 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 21.4
VERTEDEROS SIN CONTRACCIÓN
FÓRMULAS SIAS
VALORES DE m

Tabla 21.5
VERTEDEROS TRIANGULARES
CAUDAL EN 1/s
Orificios y vertederos 459

Los límites de utilización son:

Triangular en pared delgada


Se utiliza en medidas de caudal o a la salida de los decantadores.
La fórmula simplificada es:

En la Tabla 21.5 se dan los caudales en función de la altura para


 = 90°, 60° y 45°.

Almenado en pared delgada


Se utiliza en toda clase de decantadores. Consiste en una serie de pe-
queños vertederos de longitud unitaria de 5 a 10 cm. En este caso se puede
considerar que el ancho del vertedero es despreciable frente al del canal.
Además, la altura de lámina h es muy pequeña con respecto a la pala p. En
la fórmula de SIAS podemos hacer:

obteniéndose:

Este valor de m es aproximado, puesto que los valores de los paráme-


tros están fuera del rango de utilización de la fórmula SIAS.

Vertedero sumergido aguas abajo


Un vertedero se denomina «sumergido» aguas abajo, cuando la altura
aguas abajo, h2, es superior a 2/3 de la altura aguas arriba, h1.
En este caso, el caudal depende, además de h = (h1 − h2) (aumentada
en la equivalencia a la velocidad aguas arriba V1), del valor de la altura
aguas abajo, h2.
460 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Puede utilizarse la expresión general:

con:

Para m pueden tomarse los mismos valores que para los vertederos no
sumergidos, de la fórmula de SIAS u otras similares.
22
Codos, uniones
y derivaciones

Todas las fórmulas y valores numéricos, indicados a continuación, se


han determinado para conducciones, circulares o no, en carga. No existen
datos similares para caudales en régimen libre; a falta de éstos, utilizare-
mos las fórmulas de las conducciones en carga.

CODOS

Aparte de las condiciones geométricas, las pérdidas de carga de los codos


dependen además de:
a) Número de Reynolds; admitiremos que este último es siempre su-
perior a 2 × 105, de forma que podamos eliminar el número de Reynolds
como variable.
Recordamos que el número de Reynolds es:

Siendo:
– V: velocidad media en m/s.
– Dh: 4 Rh (si es circular Dh = D).
– ν: viscosidad cinemática en m2/s.
462 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Para agua a 10° C obtenemos:


Re = V-Dh × 8 × 105

En nuestras aplicaciones, el producto V ⋅ Dh será, prácticamente, siem-


pre superior a 0,25; si es inferior, la pérdida de carga obtenida estará por
encima de la real (Re < 2 × 105).
b) De la rugosidad relativa, que hemos supuesto igual o superior a
0,001. Si el valor real es inferior a este valor, se obtendrán pérdidas de car-
ga también inferiores a las calculadas.
La pérdida de carga viene expresada por:

La variación de la línea piezométrica será:

con:
– k: coeficiente de pérdida de carga.
– V: velocidad media.

Codos bruscos

A. No biselados
k= k 1 ⋅ k 2
k1 : función de la relación h/1 (altura/anchura). Para sección circular o
cuadrada k1 = 1.
k2: función del ángulo Â, según Tabla 22.1.

Tabla 22.1
Codos, uniones y derivaciones 463

Figura 22.1. Biselados a 90°.


464 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 22.3. Compuestos.

B. Biselados a 90° (Fig. 22.1)

C. Compuestos (Fig. 22.3)

Codos redondeados (Fig. 22.2)


k = A⋅ B⋅ C
Codos, uniones y derivaciones 465

Figura 22.2. Codos redondeados.

Tabla 22.2
Codos redondeados
K = ABC
466 Tratamiento biológico de las aguas residuales

A: función del ángulo en el centro.


B: función de Rc/Rh (Rh = radio hidráulico).
C: función de a/b (igual a 1 para conductos circulares o cuadrados).
Ver valores de A, B y C en Tabla 22.2.

UNIÓN DE CONDUCTOS

Con aristas vivas (Fig. 22.4)


– Pérdida de carga en la rama lateral:

– Pérdida de carga en la rama rectilínea:

En ambos casos, la velocidad de referencia es la de la rama principal,


después del injerto «Vp».
En realidad, una pérdida de carga negativa significa que hay un au-
mento de la cota piezométrica por recuperación de la energía cinética de-
bido a la disminución de velocidad; hay una transferencia de energía desde
la rama a velocidad alta a la de velocidad baja.
– Las variaciones de la línea piezométrica son las siguientes:
• En la rama lateral:

Figura 22.4.
Codos, uniones y derivaciones 467

• En la parte rectilínea:

A. Fórmulas generales para  = 15°, 30°, 45°, 60°.

Los coeficientes B, Cl y Cr se indican en la Tabla 22.3:

Tabla 22.3

B. Fórmulas para  = 90°


a) Sr = Sp
468 Tratamiento biológico de las aguas residuales

A es función de Sl/Sp, según Tabla 22.4:


Tabla 22.4

b) Sr ≠ Sp siendo SI + Sr = Sp
Kl: se calcula según la ecuación general, 19 a, con B = 0 y Cl en fun-
ción de Sl/Sp con los valores de la Tabla 22.5:
Tabla 22.5

Kr: se dan sus valores en la Tabla 22.6:


Tabla 22.6
Codos, uniones y derivaciones 469

Figura 22.5 y Tabla 22.7

ALGUNOS VALORES NOTABLES DE LAS UNIONES


470 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 22.6. Aristas redondeadas con A = 90°.


Codos, uniones y derivaciones 471

Tabla 22.8. UNION A 90° CON ARISTAS REDONDEADAS


472 Tratamiento biológico de las aguas residuales

DERIVACIONES

Las fórmulas generales son análogas a las de las uniones.


– Pérdida de carga:

• En la rama lateral:

• En la parte rectilínea:

– Las variaciones correspondientes de la línea piezométrica son:

• En la rama lateral:

• En la rama rectilínea:

Aristas vivas
a) Sp = Sr (Fig. 22.7)
– Kl para  entre 15° y 60°

A´ = 1 para Vl/Vp ≤ 0,8


A´ = 0,9 para Vl/Vp > 0,8
– Kl para  = 90° y Vl/Vp ≤ 2 (ver Tabla 22.9):

Tabla 22.9
Codos, uniones y derivaciones 473

Figura 22.7.

Figura 22.8.
474 Tratamiento biológico de las aguas residuales

b) SI + Sr = Sp (Fig. 22.8)

B´ es función del ángulo  según Tabla 22.10:


Tabla 22.10

– Kr se da en la Tabla 22.11, en función de  , Sr/Sp y Vr/Vp:

Tabla 22.11
Codos, uniones y derivaciones 475

Algunos valores notables de las derivaciones (Tabla 22.12):


Tabla 22.12
476 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Tabla 22.13. ARISTAS REDONDEADAS CON A = 90°


Codos, uniones y derivaciones 477

Figura 22.9.

Figura 22.10. Aristas redondeadas para  = 90°.


23
Rejas

La fórmula general de las rejas sigue la conocida expresión:

– V = velocidad de aproximación en el canal.

CÁLCULO DE k1

k1 = 1/m2
– m = fracción de la sección de paso que queda libre con el atasca-
miento máximo (normalmente 0,7 a 0,8 con limpieza mecáni-
ca).
Se puede admitir 1/m2 = 2.0, que corresponde a m = 0,71.

CÁLCULO DE k2

k2 depende de la forma de las barrotes. Es máximo e igual a 1 para una


simple sección rectangular, y puede disminuir hasta 0,37 para formas es-
pecialmente diseñadas (ver Figura 23.1).
480 Tratamiento biológico de las aguas residuales

CALCULO DE k3

Este coeficiente depende de dos grupos de parámetros:

1er grupo:
a
; siendo:
a+e
a = espacio libre entre barrotes,
e = espesor de los barrotes.

2.° grupo:

h = altura sumergida de los barrotes.


L = ancho del perfil del barrote.
Supondremos que el espacio libre entre barrotes, «a», es igual o supe-
rior el espesor, «e».

OBSERVACIONES

– Con objeto de evitar el arrastre de los sólidos retenidos, la velocidad


real de paso debe ser inferior a 1,4 m/s, lo que suele suponer una ve-
locidad de aproximación del orden de 0,7 a 1 m/s.
– En las condiciones máximas de caudal y atascamiento, la pérdida de
carga es la prevista en la regulación del automatismo de puesta en
marcha del sistema de limpieza, en función de la diferencia de nivel
aguas arriba-aguas abajo. Generalmente, se suele admitir 70 mm
para las rejas gruesas y 100 mm para las finas.
Rejas 481

Figura 23.1.

Tabla 23.1
VALORES DE K3
24
Registros o arquetas

Estas obras se utilizan:


– Para inspección y limpieza de los conductos.
– En las formaciones de codos.
– En las uniones o derivaciones.
En la literatura técnica de hidráulica, hay muy pocos datos acerca de
las pérdidas de carga que producen este tipo de obras.
A continuación efectuaremos algunas estimaciones, basadas en las fór-
mulas teóricas.

FÓRMULA GENERAL

En un registro se produce:
– Un ensanchamiento brusco, para pasar de la velocidad Vo, en la tu-
bería, a la velocidad V1 en el registro.
– A continuación, un estrechamiento brusco para pasar de la veloci-
dad Vi del registro, a la velocidad V2 en el conducto o tubería que
sigue.
Las variaciones de la línea piezométrica serían (ver fórmulas 5, 6 y 8):
– En el ensanchamiento:
484 Tratamiento biológico de las aguas residuales

– En el estrechamiento:

– En el conjunto tendremos:

Aplicaremos esta fórmula a algunos casos muy frecuentes.

REGISTRO DE VISITA

Normalmente: Vo = V2
Tomamos: Vo = V2 = V
y Vi=B ⋅V
La ecuación 24 queda entonces:

Consideramos dos hipótesis:


– Registro circular, de 1,0 m de diámetro, o cuadrado, de 1,0 m de
lado.
– Una carga, sobre la arista superior, igual a la mitad del radio.
Se obtiene:

b) Para un conducto de 2,00 m de diámetro:

a) Para conductos de diámetro inferior o igual a 1,00 m:


NOTA: Debemos observar que, si efectuásemos los cálculos (caso frecuente), considerando
que el registro es un gran depósito, la variación de la línea piezométrica sería:

Es decir, un valor de 7,5 a 15 veces superior al de un registro bien diseñado y calculado.


Registros o arquetas 485

REGISTRO PARA CODOS

Las pérdidas de carga del codo, propiamente dicho, son las indicadas
en la fórmula 17, con los valores de k de la Tabla 22.2.
Hay que añadir las pérdidas correspondientes al ensanchamiento y es-
trechamiento brusco. Estas pérdidas de cargas son, para todos los diáme-
tros o lados, análogas a los de los registros de visita para tuberías de 1 m de
diámetro (o lado), es decir:

REGISTROS PARA INTERSECCIONES

Las pérdidas de carga de las uniones o derivaciones son las incluidas


en el Capítulo 23.
Para el ensanchamiento y estrechamiento bruscos, se debe añadir una
pérdida de carga suplementaria, que puede estimarse:

a) Con una aproximación rápida tomando:

b) En caso de duda, o para mayor precisión, se puede utilizar la fór-


mula general 24 con:

Vi = 0,7 V2 y k = 0,30
486 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 24.1. Registros de visita.


Registros o arquetas 487

Figura 24.2. Registros para codos.


488 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 24.3. Registros en intersecciones o en derivaciones.


25
Pérdidas de carga
en las conducciones
de fangos

DIAGRAMAS REOLÓGICOS

Si expresamos en un diagrama la ley de Newton, situando en el eje de


ordenadas las tensiones tangenciales y en el de abscisas el gradiente de ve-
locidad, también denominado velocidad de deformación angular, obten-
dremos una recta que representa el derrame de los líquidos viscosos de-
nominados newtonianos.
En la Figura 25.1 se representan los diagramas de diversos fluidos.
La recta 5 corresponde a los fluidos denominados plásticos o plásticos
Binghan, que es la que aproximadamente siguen los fangos procedentes de
las depuradoras de aguas residuales. En este tipo de fluidos, el diagrama
reológico corta al eje de ordenadas en un valor «Sy» denominado «Esfuer-
zo tangencial límite de ruptura o carga de ruptura», el cual nos indica que,
a velocidad nula, la pérdida de carga no es cero y es función de la fuerza de
cizallamiento del fluido.
La pendiente de la recta se denomina a su vez » Coeficiente de rigidez
«Rc», el cual representa la viscosidad dinámica en los fluidos viscosos
newtonianos.
La reología de un fango viene determinada por el conocimiento de es-
tos dos factores:
Sy: límite de ruptura.
Rc: coeficiente de rigidez.
El modelo de Binghan simplificado, también conocido como ecuación
de Buckinghan, relaciona la pérdida de carga de un fango en una tubería
490 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 25.1. Diagrama reológico.

conociendo los parámetros reológicos Sy y Rc. La expresión correspon-


diente es:
Pérdidas de carga en las comunicaciones de fangos 491

en donde:
J = pérdida de carga en m/m.
Sy = límite de ruptura en N/m2.
Rc = coeficiente de rigidez en N ⋅ s/m2.
d = densidad del fluido en kg/m3.
D = diámetro de la tubería en m.
V = velocidad en m/s.
g = aceleración de la gravedad en m/s2.
En los fangos de aguas residuales, el paso de régimen laminar a tur-
bulento se efectúa para un valor del número de Reynolds comprendido en-
tre 2.000 y 3.000, el cual, a su vez, proporciona las denominadas veloci-
dades críticas inferior y superior.
Babbit y Caldwell (Ref. 138) obtuvieron una excelente correlación en-
tre los valores observados y los predecibles para el cálculo de las veloci-
dades críticas superior e inferior, reemplazando el valor real de la viscosi-
dad cinemática del número de Reynolds por un coeficiente de viscosidad
aparente, obteniendo para dichas velocidades los valores siguientes (Sis-
tema Internacional):

siendo:
VUC = velocidad crítica superior.
VLC = velocidad crítica inferior.
Si, para un fluido plástico, representamos en el eje de ordenadas el lo-
garitmo de la pérdida de carga (m/m) y en el de abscisas el de la velocidad,
obtenemos el diagrama de la Figura 25.2.
En la zona de régimen laminar, las pérdidas de carga se deducen de la
ecuación 27; por encima de la velocidad crítica, el régimen es turbulento y
puede calcularse por los métodos normales (Colebrook, Hazen-Williams,
etc.).
El diagrama reológico para el cálculo de Sy, Rc y la pérdida de carga se
efectúan en una tubería de diámetro y longitud conocida (L/D > 500) me-
diante un viscosímetro de tubería, de aspiración o incluso con el de rota-
ción. Los resultados solamente son válidos para el diámetro utilizado en el
492 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Figura 25.2. Curvas tipo de flujo de fangos y agua.

ensayo. Para su extrapolación a otros diámetros, es necesario utilizar la


ecuación 27.

APLICACIÓN AL CASO DE LOS FANGOS

Régimen laminar
La heterogeneidad de los fangos y la variabilidad de su composición
hacen muy aleatoria la estimación de las pérdidas de carga y, por consi-
guiente, surge la necesidad de tomar algunas precauciones y coeficientes
de seguridad.
El estudio de las curvas de pérdida de carga muestra que su crecimien-
to es relativamente bajo entre los límites correspondientes a velocidad nula
y crítica; este aumento es todavía menor entre el 50 y el 100% de la velo-
cidad crítica.
Por consiguiente, introduciremos un error relativamente pequeño si se
considera constante la pérdida de carga a cualquier velocidad dentro del ré-
Pérdidas de carga en las comunicaciones de fangos 493

gimen laminar. Esta aproximación arrastra una pequeña seguridad para ve-
locidades inferiores a la velocidad crítica.
El coeficiente de rigidez y la fuerza de cizallamiento se han medido en
numerosos ensayos con fangos mixtos; los valores determinados fueron
los de dimensionamiento, es decir, aquellos que engloban la mayor parte
de los valores máximos, siendo los valores medios netamente inferiores.

Régimen turbulento
De la misma forma que para el régimen laminar, los valores para el
cálculo pueden tomarse de los deducidos de la fórmula de Colebrook para
una rugosidad de 2 mm.

Presentación de las bases de cálculo


Hemos fijado la siguientes bases de cálculo:
– La velocidad crítica varía muy poco con el diámetro; para cada con-
centración de fangos podemos adoptar una velocidad independiente
del diámetro.
– Para cada diámetro y para cada concentración, la pérdida de carga se
da (ver Tabla 25.1):
• Para la velocidad crítica.
• Para una rugosidad de 2 mm.
– Para velocidades inferiores a la velocidad crítica, se adoptará la pér-

Tabla 25.1
CONDUCCIONES DE FANGOS
VELOCIDADES CRÍTICAS Y PÉRDIDAS DE CARGA
494 Tratamiento biológico de las aguas residuales

dida de carga correspondiente a la velocidad crítica, cualquiera que


sea la velocidad.
– Para velocidades tomadas por encima de la velocidad crítica, la pér-
dida de carga se calculará proporcional al cuadrado de la velocidad,
a partir de los valores de la Tabla 25.1. Podemos observar que esta
aplicación es muy rara, y no se justifica más que para concentracio-
nes del 2% e inferiores.
– Estos valores de la Tabla 25.1 son válidos para fangos mixtos con un
40%-60% de fangos en exceso y frescos.
Para un estudio más detallado recomendamos la consulta de las refe-
rencias 137 y 138.

Valores para otros fangos


Para fangos de calidad diferente a los anteriores, pueden aplicarse, a la
Tabla 25.1, los coeficientes de corrección siguientes:
– Fangos primarios frescos....................................................... 0,5
– Fangos activados frescos ...................................................... 2,0
– Fangos mixtos digeridos ...................................................... 0,5
– Fangos primarios digeridos ................................................... 0,4

Velocidades prácticas
– Para concentraciones del 3% y superiores, pueden adoptarse velo-
cidades de 0,8 a 1,20 m/s; las pérdidas de carga se indican en la ta-
bla.
– Para concentraciones del 2 % e inferiores, también pueden tomarse
velocidades entre 0,8 y 1,20 m/s; las pérdidas de carga son las mis-
mas que las del agua limpia con rugosidad 2 mm (fórmula de Cole-
brook), con un amplio margen de seguridad.
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Ref. 39: CONTROL OF BULKING SLUDGES :FROM THE EARLY
INNOVATORS TO CURRENT PRACTICE
ORRIS E. ALBERTSON
JOURNAL WPCF, VOLUMEN 59, NUMBER 4
Ref. 40: OXYGEN TRANSFER EFFICIENCY IN DEEP TANKS
FRANK L. SCHMIT AND DAVID T. REDMON
JOURNAL WPCF, VOL. 47, N.° 11, NOVEMBER 1975
Ref. 41: FACTORS AFFECTING FINE BUBBLE DIFFUSED AERATION
GREGORY L. HUIBREGTSE, THOMAS C. ROONEY, DAVID C.
RASMUSSEN
JOURNAL WPCF, VOLUME 55, NUMBER 8
Ref. 42: PILOT PLANT DETERMINATION OF OXYGEN TRANSFER IN FINE
BUBBLE AERATION
MICHAEL L. DOYLE, WILLIAM C. BOYLE, THOMAS ROONEY,
GREGORY L. HUIBREGTSE
JOURNAL WPCF, VOLUME 55, NUMBER 12
Ref. 43: THICKENING PERFORMANCE OF ACTIVATED-SLUDGE
SETTLEMENT TANKS
BY DR. J.A. ANDERSON - SÉNIOR LECTURER IN CIVIL
ENGINEERING, COVENTRY (LANCHESTER) POLYTECHNIC
WAT. POLLUT. CONTROL 1981
Ref. 44: SETTLING OF ACTIVATED SLUDGE
M.J.D. WHITE, B.SC, PH.D, C.ENG, ML.CHEME.E
WATER RESEARCH CENTRE
Ref. 45: DIE BEMESSUNG DER NACHKLARBECKEN VON
BELEBUNGSANLAGEN
DR.-ING.K.H. KALBSKOPF (OBMANN), DIPL.-ING.G. ANNEN,
DR.RER.NAT.G. BAUMANN, DIPL.-ING.E. BILLMEIER, DIPL.-ING.K.
FROESE, DR.-ING.D. GROCHE, DR.-ING.F. SCHMIDT-BREGAS,
PROF.DR.-ING.C.F. SEYFRIED, DIPL.-ING.E. SICKERT, DIPL.-
ING.W. THEOBALD, DIPL.-ING.P. WOLF
ATV-FACHAUSSCHUSSES 2.5. ABSETZVERFAHREN
Referencias bibliográficas 503

Ref. 46: ASSESSMENT OF SECONDARY CLARIFICATION DESIGN


CONCEPTS
DENNY S. PARKER
JOURNAL WPCF, VOLUME 55, NUMBER 4
Ref. 47: COMPARISON OF FINAL CLARIFIER DESIGN TECHNIQUES
THOMAS E. WILSON, JONG S. LEE
JOURNAL WPCF, VOLUME 54, NUMBER 10
Ref. 48: FACTORS AFFECTING THE CLARIFICATION PERFORMANCE OF
ACTIVATED SLUDGE FINAL SETTLERS
MUNSIN TUNTOOLAVEST, ELI MILLER, C.P. LESLIE GRADYJR.
JOURNAL WPCF, VOLUME 55, NUMBER 3
Ref. 49: BASSINS DE DECANTATION SECONDAIRE POURINSTALLATION
DE BOUES ACTIVEES
DR.-ING. K.H. KALBSKOPF
COURS INTERNATIONAL D'EPURATION -P.H. BROUZES, J.L.
ALLIEZ.
Ref. 50: FINAL SETTLER PERFORMANCE DURING TRANSIENT LOADING
DAVID T. CHAPMAN
JOURNAL WPCF, VOLUME 57, NUMBER 3
Ref. 51: ACTIVATED SLUDGE CLARIFIER DESIGN IMPROVEMENTS
JOHN R. STUKENBERG, LEONARD C. RODMAN, JAMES E.
TOUSLEE
JOURNAL WPCF, VOLUME 55, NUMBER 4
Ref. 52: THE SEDIMENTATION OF ACTIVATED SLUDGE IN FINAL
SETTLING TANKS
PETER PFLANZ
WASTE WATER TREATMENT
Ref. 53: SETTLEMENT CHARACTERISTICS AND SETTLEMENT-TANK
PERFORMANCE IN THE CARROUSEL ACTIVATED-SLUDGE
SYSTEM
BY D.W.M. JOHNSTONE, B.SC, PH.D - DIVISIONAL SCIENTIST,
COTSWOLD DIVISIÓN, THAMES WATER AUTHORITY- A.J.
RACHWAL, B.SC, AND M.J. HANBURY, B.SC, PH.D. - RESEARCH
SCIENTIST AND SÉNIOR RESEARCH SCIENTIST, RESPECTIVELY,
DIRECTORATE OF SCIENTIFIC SERVICES, THAMES WATER
AUTHORITY
WAT. POLLUT. CONTROL 1979
Ref. 54: ANAEROBIOSIS IN THE ACTIVATED-SLUDGE PROCESS
W.C. WESTGARTH, F.T. SULZER AND D.A. OKUN - DEPARTMENT
OF ENVIRONMENTAL SCIENCES AND ENGINEERING SCHOOL OF
PUBLIC HEALTH UNIVERSITY
OF NORTH CAROLINA CHAPEL HILL-
SECOND INTERNATIONAL CONFERENCE ON WATER POLLUTION
RESEARCH
Ref. 55: SOME OBSERVATIONS ON DENITRIFICATION IN ACTIVATED
SLUDGE FINAL SETTLEMENT TANKS
504 Tratamiento biológico de las aguas residuales

BY DR. H.E. CRABTREE -SÉNIOR SCIENTIFIC OFFICER, SEVERN-


TRENT WATER AUTHORITY-
WAT. POLLUTION CONTROL 1983
Ref. 56: TOWARD A MORE MEANINGFUL INDEX OF SLUDGE QUALITY
BRYANT FITCH AND PETER KOS
JOURNAL WPCF, VOLUME 48, NUMBER 8, AUGUST 1976
Ref. 57: FILAMENTOUS ORGANISMS OBSERVED IN ACTIVATED SLUDGE
D.H. EIKELBOOM
WATER RESEARCH, VOL. 9
Ref. 58: URSACHEN, VERHINDERUNG UND BEKÁMPFUNG DER
BLÁHSCHLAMMBILDUNG IN BELEBUNGSANLAGEN
FRIEDRICH WAGNER
WASSERWIRTSCHAFT 72 (1982)
Ref. 59: CONTROL OF ACTIVATED SLUDGE FILAMENTOUS BULKING III.
EFFECT OF SLUDGE LOADING
J. CHUDOBA, J.BLAHA AND V. MADERA
WATER RESEARCH, VOL. 8
Ref. 60: ZUSAMMENHANG ZWISCHEN DER
SAUERSTOFFZEHRUNGSKINETIK,SCHWEFELWASSERSTOFF
UND DEM AUFTRETEN VON BLÁHSCHLAMM IN EINER
KLÁRANLAGE
GERNOT HUBER, KLAUS PETERS UND TONNIES FREVERT
WASSER ABWASSER
Ref. 61: HEAVY METALS-INDUCED DEFLOCCULATION OF ACTIVATED
SLUDGE
RONALD D. NEUFELD
JOURNAL WPCF, VOL. 48, N.° 8, AUGUST 1976
Ref. 62: SALT WATER DOMESTIC WASTE TREATMENT
M.A. KESSICK AND K.L. MANCHEN
JOURNAL WPCF, VOL. 49, N.° 9, SEPTEMBER 1976
Ref. 63: INFLUENCE OF PROCESS LOADING INTENSITY ON SLUDGE
CLARIFICATION AND THICKENING CHARACTERIST1CS
ALLEN C. CHAO AND THOMAS M. KEINATH
WATER RESEARCH, VOL. 13
Ref. 64: ACTIVATED SLUDGE
WATER RESEARCH CENTER -GREAT BRITAIN-
Ref. 65: THE CONTROL OF BULKING SLUDGES:FROM THE EARLY
INNOVATORS TO CURRENT PRACTICE
ORRIS E. ALBERTSON
JOURNAL WPCF, VOLUME 59, NUMBER 4
Ref. 66: MISE AU POINT SUR LE FOISONNEMENT DES BOUES -
TECHNIQUES ACTUELLES DE LUTTE-
MINISTERE DE L' AGRICULTURE CENTRE. NATIONAL DU
MACHINISME AGRICOLE DU GENIE RURAL, DES EAUX ET DES
FORETS (CEMAGREF)
Referencias bibliográficas 505

Ref. 67: NOCARDIA AMARAE AND ACTIVATED SLUDGE FOAMING


BHUPINDER S. DHALIWAL - RODEO SANITARY DISTRICT,
CALIFORNIA-
JOURNAL WPCF, VOL. 51, N.° 2
Ref. 68: ACT1NOMYCETE SCUM PRODUCTIONIN ACTIVATED SLUDGE
PROCESSES
WESLEY O. PIPES -DREXEL UNIVERSITY, PHILADELPHIA-
JOURNAL WPCF, APRIL 1978
Ref. 69: ACTINOMYCETES OF SEWAGE-TREATMENT PLANTS
HUBERT A LECHEVALIER
MUNICIPAL ENVIRONMENTAL RESEARCH LABORATORY,
SEPTEMBER 1975
Ref. 70: ACTINOMYCETES OF SEWAGE-TREATMENT PLANTS (SEGUNDA
PARTE)
HUBERT A LECHEVALIER
MUNICIPAL ENVIRONMENTAL RESEARCH LABORATORY,
SEPTEMBER 1975
Ref. 71: LE PROBLEME DES DETERGENTS
E.N.S.C. RENNES
Ref. 72: LES DETERGENTS
MONSIEUR C. ARMANGAU -MAITRE ASSISTANT A LA FACULTE
DES SCIENCES DE MONTPELLIER.
Ref. 73: LA POLLUTION DES EAUX NATURELLES PAR LES DETERGENTS
ET L'INFLUENCE DE LA STRUCTURE MOLECULAIRE SUR LEUR
BIODEGRADABILITE
PAR RENE R. DURAND -CHEF DE TRAVAUX A LA FACULTE DES
SCIENCES DE PARIS-
CHIMIE ET INDUSTRIE, VOL. 94
Ref. 74: ESTUDIO DE LA NITRIFICACION-DESNITRIFICACION DE LA
PLANTA DE VIENNE-BLUMENTAL
POR M. WUHRMANN
Ref. 75: HEALTH SIGNIFICANCE OF AIRBORNE MICROORGANISMS FROM
WASTEWATER TREATMENT PROCESSES
JOHN L.S. HICKEY AND PARKER C. REIST
JOURNAL WPCF, VOL. 47, N°. 12, DECEMBER 1975
Ref. 76: LUFTKONTAMINATION DURCH KLÁRANLAGEN
H.U. WANNER
H2O1977, Nü. 10
Ref. 77: A COMPARISON OF TRICKLING FILTER MEDIA
JOHN R. HARRISON, GLEN T. DAIGGER
JOURNAL WPCF, VOLUME 59, NUMBER 7
Ref. 78: BETRIEBSERGEBNISSE VON TROPFKÓRPERANLAGEN UND
BEMESSUNGSVORSCHLAGIM HINBLICK AU7 A WHG
KLAUS R. IMHOFF
WASSER ABWASSER
506 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Ref. 79: LONG-TERM PERFORMANCE OF A COUPLED TRICKLING FILTER-


ACTIVATED SLUDGE PLANT
R.J. STENQUIST, D.S. PARKER -BROWN AND CALDWELL,
WALNUT CREEK, CALIFORNIA-. W.E. LOFTIN - LIVERMORE
WATER RECLAMATION PLANT,CALIFORNIA-. R.C. BRENNER -
EPA MUNICIPAL ENVIRONMENTAL RESEARCH LABORATORY,
CINCINNATI, OHIO-
JOURNAL WPCF, NOVEMBER 1977
Ref. 80: CURVAS DE RENDIMIENTO DE RELLENOS PLÁSTICOS:
SOGECAN (CLOISONYLE)
Ref. 81: NITRIFICATION IN TRICKLING FILTERS
DENNY S. PARKER, TYLER RICHARDS
JOURNAL WPCF, VOLUME 58, NUMBER 9
Ref. 82: CARBÓN OXIDATION-NITRIFICATION IN SYNTHETIC MEDIA
TRICKLING FILTERS
RICHARD J. STENQUIST, DENNY S. PARKER AND THOMAS J.
DOSH
JOURNAL WPCF, VOL. 46, N.° 10, OCTOBER 1974
Ref. 83: PLASTIC-MEDIUM TRICKLING FILTERS FOR BIOLOGICAL
NITROGEN CONTROL
GLENN A. DUDDLES, STEVEN E. RICHARDSON AND EDWIN F.
BARTH
JOURNAL WPCF, VOL. 46, N.° 5. MAY 1974
Ref. 84: FULL-SCALE STUDIES OF THE TRICKLING FILTER/SOLIDS
CONTACT PROCESS
RAYMOND N. MATASCI, CHRISTOPHER KAEMPFER,
JAMES A. HEIDMAN
JOURNAL WPCF, VOLUME 58, NUMBER 11
Ref. 85: HIGH-QUALITY TRICKLING FILTER EFFLUENT WITHOUT
TERTIARY TREATMENT
DAN P. NORRIS, DENNY S. PARKER, MARVIN L. DANIELS, EBEN
L. OWENS
JOURNAL WPCF, VOLUME 54, NUMBER 7
Ref. 86: EVALUATION OF ACTIVATED BIOFILTRATION AND ACTIVATED
BIOFILTRATION/ACTIVATED SLUDGE TECHNOLOGIES
MADAN L. ARORA, MARGARET B. UMPHRES
JOURNAL WPCF, VOLUME 59, NUMBER 4
Ref. 87: ADVANTAGES AND DISADVANTAGES OF SOME FIXED
BIOFILTER CONSTRUCTIONS FOR NITRIFICATION
PROF. DR.-ING. IVAN SELOULOV - HEAD OF THE DEPT. OF
ENVIRONMENTAL SCIENCE AND TECHNOLOGY TECHNICAL
UNIVERSITY OF HAMBURG-
Ref. 88: NITRIFIKATIONIM TROPFKOERPER UND IM
BELEBTSCHLAMMVERFAGRENEINKOSTENVERGLEICH
VON EDWIN FISCHER, DIPL.ING. ETH, ELKTROWATT
INGENIEURUNTERNEHMUNG AG, ZÜRICH
VERBAND SCHWEIZERISCHER ABWASSERFACHLEUTE
Referencias bibliográficas 507

Ref. 89: PFLICHTENHEFT FÜR DIE FLOCKUNGSFILTRATION


INGENIEURBÜRO KROPF AND MORGENTHALER
KLÁRANLAGENZWECKVERBAND MITTLERES GLATTAL
WEITERGEHENDE ABWASSERREINIGUNG
Ref. 90: DESIGN OPTIMIZATION FOR BIOLOGICAL FILTER MODELS
BY HAROLD B. GOTAAS, F. ASCE AND WILLIAMS S. GALLER,
M.ASCE
JOURNAL OF THE ENVIRONMENTAL ENGINEERING DIVISIÓN
Ref. 91: TRICKLING FILTER/SOLIDS CONTACT PERFORMANCE WITH
ROCK FILTERS AT HIGH ORGANIC LOADINGS
R.N. MATASCI, D.L. CLARK, J.A. HEIDMAN, D.S. PARKER, B.
PETRIK, D. RICHARDS
JOURNAL WPCF, VOLUME 60, NUMBER 1
Ref. 92: DIMENSIONLESS ANALYSIS OF CIRCULATION, MIXING AND
OXYGENATION IN AERATION TANKS
P. HARREMOES - DEPARTMENT OF SANITARY ENGINEERING,
TECHNICAL UNIVERSITY OF DENMARK-
Ref. 93: EL FILTRO PERCOLADOR, COMO SISTEMA DE TRATAMIENTO DE
BAJO COSTO, EN LA DEPURACIÓN DE AGUAS RESIDUALES DE
PEQUEÑAS COMUNIDADES
POR: RAMÓN COLLADO LARA (PROF. TITULAR DE
TECNOLOGÍAS DEL MEDIO AMBIENTE), ROSA Ma DÍAZ IGLESIAS
(LDA. C. QUÍMICAS), Ma LUISA PILA ECHEVARRÍA (LDA. C.
BIOLÓGICAS), Ma MAR PRESMANES GARCÍA (LDA. C. QUÍMICAS)
TECNOLOGÍA DEL AGUA/51/1988
Ref. 94: NITRIFICATION IN TERTIARY TRICKLING FILTERS FOLLOWED
BY DEEP-BED FILTERS
M. BOLLER AND W. GUJER
WAT. RES. VOL. 20
Ref. 95: UTERSUCHUNGEN ZUR LEISTUNGSFÁHIGKEIT DES
TROPFKORPERFÜLLMATERIALS »SESSIL» BEZÜGLICH DER
NITRIFIKATION
DR. ING. CARL FRANZ SEYFRIED
INSTITUT FÜR SIEDLUNGSWASSERWIRTSCHAFT UND
ABFALLTECHNIK UNIVERSITÁT HANNOVER
Ref. 96: DESIGN OF A NITRIFYING TERTIARY TRICKLING FILTER BASED
ON THEORETICAL CONCEPTS
W. GUJER AND M. BOLLER
WAT. RES. VOL. 20
Ref. 97: NORMUNG IN DER KLÁRTECHNIK
DIPL. ING. L. FECHTER, AARBERGEN
KORRESPONDEZ ABWASSER
Ref. 98: REDUCTION D'UN FOISONNEMENT FILAMENTEUX PAR L'EAU
OXYGENEE DANS LE TRAITEMENT DES EAUX USEES URBAINES
B. VEDRY ET M. GOUSAILLES (CRITER), P. CASTEX (CEA/LEV)
L'EAU, LTNDUSTRIE, LES NUISANCES, N.° 122, OCTOBER 1988
508 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Ref. 99: PROGRESS IN ANAEROBIC DIGESTIÓN - HEATING, COOLING


AND THICKENING
CE. BRADE, DR. G.P. NOONE, J. WHYLEY
STABILISATION AND DISINFECTION OF SEWAGE SLUDGE
Ref. 100: DESIGN AND OPERATION OF ANAEROBIO SLUDGE DIGESTERS
IN GERMANY
DR. ING. K.R. IMHOFF
STABILISATION AND DISINFECTION OF SEWAGE SLUDGE
Ref. 101: CONTROL OF ACTINOMYCETE SCUM ON AERATION BASINS
AND CLARIFIERS
MESUT SEZGIN, PHILIP R. KARR
JOURNAL WPCF, VOLUME 58, NUMBER 10
Ref. 102: EVALUATION OF PLÁSTIC MEDIA IN TRICKLING FILTERS
TYLER RICHARDS, DEBRA REINHART
JOURNAL WPCF, VOLUME 58, NUMBER 7
Ref. 103: ONE-VERSUS TWO-STAGE NITRIFICATION IN THE ACTIVATED
SLUDGE PROCESS
ENOS L. STOVER AND DON F. KINCANNON
JOURNAL WPCF, VOL. 48, N.° 4, APRIL 1976
Ref. 104: NITRIFICATION IN HIGH-SLUDGE AGE CONTACT
STABILIZATION
JOHN ZOLTEK, JR., AND LUC LEFEBVRE
JOURNAL WPCF, VOL. 48, N.° 9, SEPTEMBER 1976
Ref. 105: PERFORMANCE OF SBR ACTIVATED SLUDGE PROCESSES WITH
NITRIFICATION/DENITRIFICATION
JOANN SILVERSTEIN, E.D. SCHROEDER
JOURNAL WPCF, VOLUME 55, NUMBER 4
Ref. 106: NITRIFICATION DENITRIFICATION D'EFFLUENTS DE PROCEDES
DE FERMENTATION
M. HELIOU, R. NICOL
INFORMATIONS CHIMIE N.° 240/241
Ref. 107: DENITRIFICATION OF CONCENTRATED NITRATE
WASTEWATERS
WILLIAM J. JEWELL AND ROBERT J. CUMMINGS
JOURNAL WPCF, VOL. 47, N.° 9
Ref. 108: NITRIFICAT1ON-DENITRIFICATION DES EAUX RESIDUAIRES
FORTEMENT CONCENTREES EN AZOTE
BENOIT (AFFINERIE SUCRERIE DE NASSANDRES), F. HEITZ
(GROUPEMENT TECHNIQUE DE SUCRERIES), G.M.FAUP (SOCIETE
DEGREMONT)
Ref. 109: DENITRIFICATION OF SEWAGE BY ALTERNATING PROCESS
OPERATION
M. HENZE CHRISTENSEN
WATER POLLUTION RESEARCH
Ref. 110: QUELQUES CONSIDERATIONS SUR LA QUALITE DES BOUES DES
STATIONS D'EPURATION DES EAUX ET SUR LEUR UTILISATION
EVENTUELLE EN AGRICULTURE
Referencias bibliográficas 509

PH. ROD (STATION FEDÉRALE DE RECHERCHES


AGRONOMIQUES DE CHANGINS)
REVUE SUISSE AGRIC. 7
Ref. 111: VALORISATION DES BOUES. UT1LISATION EN AGRICULTURE
MONSIEUR ALEXANDRE
CEBEDEAU. MARS 1979, N.° 424
Ref. 112: ORIGINES DES POLLUTIONS AZOTEES DANS LES EAUX
SUPERFICIELLES ET LES EAUX USEES. DEVELOPPEMENTS
RECENTS DES PROCEDES PERMETTANT L'ELIMINATION DE CES
NUISANCES
J. BEBIN (INGENIEUR INA ET EF. DEPARTEMENT RECHERCHE
BIOLOGIQUE A DEGREMONT, S.A.)
TECHNIQUES ET SCIENCES MUNICIPALES
Ref. 113: EFFECT OF SYSTEMS SOLIDS RETENTION TIME (SSRT OR
SLUDGE AGE) ON NITROGEN REMO VAL FROM ACTIVATED-
SLUDGE SYSTEMS
BY P.H. JONES, B.A.SC. M.S., PH.D. AND H. M. SABRÁ, B.SC,
M.A.SC.
WAT. POLLUT. CONTROL
Ref. 114: NUTRIENT REMOVAL IN BIOLIGICAL SYSTEM
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Ref. 115: THE EFFECTS OF THE COD:P RATIO ON LABORATORY
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WATER RESEARCH, VOL. 15
Ref. 116: EFFECTIVE PHOSPHORUS REMOVAL FROM SEWAGE BY
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A.R. MCLAREN AND R J. WOOD
WATER S.A., VOL. 2 N.° 1, JANUARY 1976
Ref. 117: PHOSPHATE INCORPORATION IN ACTIVATED SLUDGE
W.E. MORGAN AND E.G. FRUH
JOURNAL WPCF, VOL. 46, N.° 11, NOVEMBER 1974
Ref. 118: THE REMOVAL OF PHOSPHATES FROM SEWAGE
HAROLD MARSON
EFFLUENT AND WATER TREATMENT JOURNAL
Ref. 119: A REVIEW OF BIOLOGICAL PHOSPHORUS REMOVAL IN THE
ACTIVATED SLUDGE PROCESS
JAMES L. BARNARD
WATER S.A., VOL. 2, N.° 3, JULY 1976
Ref. 120: SIMULTANE PHOSPHORELIMINATION MIT KALK
NORBERT PESCHEN
WASSERWIRTSCHAFT 1981, 71, N.° 6
Ref. 121: THE ROLE OF PHOSPHORUS IN ACTIVATED SLUDGE
BY Y.C. WU AND M.S. OKRUTNY
WAT. POLLUT. CONTROL 1982
510 Tratamiento biológico de las aguas residuales

Ref. 122: PHOSPHATE RELÉASE AND UPTAKE IN ENHANCED BIOLOGICAL


PHOSPHORUS REMOVAL FROM WASTEWATER
YVES COMEAU, BARRY RABIONWITZ, KENNETH J. HALL,
WILLIAM K. OLDHAM
JOURNAL WPCF, VOLUME 59, NUMBER 7
Ref. 123: INTERNATIONAL NUTRIENT CONTROL TECHNOLOGY FOR
MUNICIPAL EFFLUENTS
EDWIN F. BARTH, H. DAVID STENSEL
JOURNAL WPCF, VOLUME 53, NUMBER 12
Ref. 124: NEW SYSTEM CUTS PHOSPHORUS FOR LESS COST
BY R.F. DRNEVICH AND L.M. LACLAIR
WATER AND WASTES ENGINEERING
Ref. 125: THE INFLUENCE OF EXTENDED ANAEROBIC RETENTION TIME
ON THE PERFORMANCE OF PHOREDOX NUTRIENT REMOVAL
PLANTS
Ref. 126: LA DEPHOSPHATATION
ECOLE POLYTECHNIQUE FEDÉRALE DE LAUSANNE
ASSOCIATION ROMANDE POUR LA PROTECTION DES
EAUX ET DE L'AIR (ARPEA)
Ref. 127: EXPERIENCES PRATIQUES DE DEPHOSPHATATION DES EAUX
USEES PAR FLOCULATION-FILTRATION
DR. MARKUS BOLLER-EAWAG DÜBENDORF
Ref. 128: THE KINETICS OF MICROBIAL NITRIFICATION
G.M. WONG-CHONG AND R.C. LOEHR
WATER RESEARCH, VOL. 9
Ref. 129: INFLUENCE OF PHOSPHORUS REMOVAL ON SOLIDS BUDGET
C. ROBERT BAILLOD, GARY M. CRESSEY, RICHARD T. BEAUPRE
JOURNAL WPCF, JANUARY 1977
Ref. 130: DIGESTIÓN AND DEWATERING OF PHOSPHORUS ENRICHED
SLUDGES
JAMES C. O'SHAUGHNESSY, JOHN B. NESBITT, DAVID A. LONG,
AND R. RUPERT KOUNTZ
JOURNAL WPCF, VOL. 46, N.° 8, AUGUST 1974
Ref. 131: PHOSPHORUS IN CHEMICAL AND PHYSICAL TREATMENT
PROCESSES
K.-A. MELKERSSON
WATER RESEARCH, VOL. 7
Ref. 132: PHOSPHORUS REMOVAL IN AN EXTENDED AERATION PLANT
BY CHARLES E. BOWMAN LEESBURG, FLA.
WATER AND SEWAGE WORKS, MARCH 1975
Ref. 133: CONTACT FILTRATION FOR PHOSPHORUS REMOVAL
MICHAEL KAVANAUGH, JAKOB EUGSTER, ANTÓN WEBER,
MARKUS BOLLER
JOURNAL WPCF, OCTOBER 1977
Ref. 134: DOBBINS, W.E., J. SAINT. ENG. DIV. AM. SOC. CIV. ENG., 90, SAS,
53 (1964)
Referencias bibliográficas 511

Ref. 135: WATER QUALITY ENGINEERING FOR PRACTICING ENGINEERS


ECKENFELDER, W.W., JR.
B ARNÉS & NOBEL, NEW YORK, 1970
Ref. 136: WOOD, E.D., PERRY, A.D., HITCHCOCK, M.C., AND SADLIER, M.E.,
PAP. 159th MEET., AM. CHEM. SOC, 1970
Ref. 137: DEVELOPMENT OF DYNAMIC HEAD LOSS CRITERIA FOR RAW
SLUDGE PUMPING
by G.A. CARTHEW, C.A. GOEHRING, J.E. VAN TEYLINGEN
JOURNAL WPCF - VOLUME 55, NUMBER 5
Ref. 138: PIPELINE FRICTION LOSSES FOR WASTEWATER SLUDGES
by M.C. MULBARGER, SAMUEL R. COPAS, JOHN R. KORDIC,
FREDERICK M. CASH
JOURNAL WPCF - VOLUME 53, NUMBER 8