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FUERO COMUN Y FUERO FEDERAL

Fuero Común es la competencia local o Estatal, que tienen la autoridad para


conocer de determinados asuntos (ej. Delitos del fuero común en México: Robo,
lesiones, homicidio).

Fuero Federal, es las competencias que tiene la autoridad Federal para conocer
de determinados asuntos:( ej. Delitos del Fuero Federal: Narcotráfico,
Contrabando, Piratería, Secuestro).

Como otra diferenciación, en México los asuntos del fuero común en materia penal
lo manejan las Procuradurías Estatales, Ej. PGEEM del Edo Mex., PGJDF, en el
CDMX. Y los asuntos del fuero federal en materia penal los atiende la PGR
(procuraduría General de la República).
El fuero federal se refiere a la correspondencia de aplicación de leyes federales,
en un caso concreto a delitos cometidos en un territorio que se considera federal o
delito que se encuentra tipificados en los ordenamientos federales.
En el derecho procesal se utiliza la voz de fuero como sinónimo de competencia,
cuando se habla de fuero común, fuero federal y fuero de domicilio, como
sinónimo de jurisdicción. Históricamente la palabra fuero viene de latín forum que
significa recinto sin identificar, plaza publica, por extensión así se le denomina al
sitio en donde se administra justicia, al local del tribunal.
Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social
Las unidades administrativas y Órganos administrativos de la Secretaría de
Gobernación, dependientes del Comisionado Nacional de Seguridad, tienen por
objeto preservar la libertad, el orden y la paz públicos; así como salvaguardar la
integridad y derechos de las personas a través de la prevención en la comisión de
delitos.
Atribuciones
El Comisionado Nacional de Seguridad tendrá las siguientes atribuciones:

 Proponer al Secretario las políticas, programas y acciones tendientes a


garantizar la seguridad pública de la Nación y de sus habitantes, así como
coordinar y supervisar su ejecución e informar sobre sus resultados.
 Someter a consideración del Secretario las propuestas de políticas,
acciones y, en su caso, instrumentos de planeación, así como estrategias
en materia de seguridad pública, que se deban presentar al Consejo
Nacional de Seguridad, así como la política criminal que deba proponerse al
Presidente de la República.
 Presentar a consideración del Secretario las medidas que garanticen la
congruencia de la política criminal entre las dependencias y entidades de la
Administración Pública Federal.
 Administrar y resguardar las bases de datos criminalísticas y del personal
policial que custodie la Comisión y los órganos administrativos
desconcentrados.
 Proponer al Secretario las medidas necesarias que permitan coordinar la
vigilancia y protección de las instalaciones estratégicas.
 Establecer mecanismos de coordinación con las autoridades federales
cuyas atribuciones se relacionen con el órgano administrativo
desconcentrado Policía Federal.
 Someter a la aprobación del Secretario, por conducto del Oficial Mayor, la
propuesta de las políticas, criterios y lineamientos para la distribución del
gasto federalizado, asignado a las unidades administrativas y órganos
administrativos desconcentrados adscritos al Comisionado Nacional de
Seguridad y, una vez aprobados, proceder a su distribución y consolidar la
información reportada por las mismas sobre su ejercicio, de conformidad
con las disposiciones jurídicas aplicables.
 Coordinar el ejercicio de las funciones que en materia de seguridad pública
federal correspondan a las unidades administrativas y órganos
administrativos desconcentrados adscritos al Comisionado Nacional de
Seguridad, promoviendo entre ellos el ejercicio coordinado de sus
competencias.
 Supervisar la regulación de los servicios de protección, custodia y vigilancia
en materia de seguridad privada.
 Supervisar y coordinar el ejercicio de las facultades previstas para la
Federación en los artículos 39, Apartado A, y 48 de la Ley General del
Sistema Nacional de Seguridad Pública.
 Dictar, en congruencia con las políticas, mecanismos de planeación y
programas en la materia, y de conformidad con las instrucciones del
Secretario, las medidas tendientes a preservar las libertades, el orden
social y la paz públicos, así como salvaguardar la integridad y derechos de
las personas.
 Auxiliar al Secretario en el desarrollo de las funciones que deriven de su
participación en el Consejo Nacional de Seguridad Pública, el Gabinete de
Seguridad, y otras instancias deliberativas en la materia, así como dar
seguimiento a la instrumentación de las acciones acordadas en su seno
que correspondan a la Secretaría.
 Promover la realización de estudios e investigaciones en materia de
seguridad pública y prevención de los delitos.
 Coordinar, con la participación de la Procuraduría General de la República,
la elaboración de estudios sobre actos delictivos no denunciados y asegurar
se incorpore esta variable en el diseño de las políticas de su competencia
en materia de prevención del delito, en coordinación con la unidad
administrativa competente de la Subsecretaría de Prevención y
Participación Ciudadana.
 Implementar los mecanismos para:
a) La atención de denuncias y quejas ciudadanas en relación con el ejercicio de
las funciones del Comisionado Nacional de Seguridad, sus unidades
administrativas y los órganos administrativos desconcentrados adscritos al mismo,
con la participación que corresponda al Órgano Interno de Control de la
Secretaría;
b) La participación social en la vigilancia del desarrollo de las actividades del
Comisionado Nacional de Seguridad, sus unidades administrativas y los órganos
administrativos desconcentrados adscritos al mismo, coordinándose para ello con
la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana, y

c) La protección de los derechos humanos en el ejercicio de sus funciones de


seguridad pública, coordinándose para ello con la Subsecretaría de Derechos
Humanos;
 Establecer la forma en que las unidades administrativas y órganos
administrativos desconcentrados adscritos al Comisionado Nacional de
Seguridad participarán en las tareas de atención integral a víctimas;
 Definir el diseño, actualización, publicación y operación de la página
electrónica específica del registro de datos generales de las mujeres y
niñas que sean reportadas como desaparecidas en el territorio nacional;
 Coordinar las acciones necesarias para la debida administración y
funcionamiento del sistema penitenciario en relación con la prisión
preventiva y la ejecución de penas por delitos del orden federal, así como
del tratamiento de menores infractores, en términos de las disposiciones
legales aplicables;
 Instrumentar las medidas para el control del traslado de internos de los
centros federales de reclusión, conforme a la normativa aplicable;
 Proponer al Oficial Mayor la inclusión de objetivos, estrategias, proyectos y
acciones en materia de seguridad pública a las políticas, programas,
normas y lineamientos en materia de informática y telecomunicaciones de
observancia general en las unidades administrativas y órganos
administrativos desconcentrados de la Secretaría;
 Aprobar el sistema que permita la obtención, suministro, intercambio,
análisis, procesamiento y administración de la información que en materia
de seguridad pública se genere en el ámbito federal;
 Coordinar y supervisar las actividades de colaboración y auxilio con las
autoridades policiales, ministeriales y judiciales de los tres órdenes de
gobierno;
 Proponer al Secretario el nombramiento y remoción de los titulares de las
unidades administrativas y órganos administrativos desconcentrados
adscritos al Comisionado Nacional de Seguridad;
 Coordinar y supervisar las actividades de colaboración y auxilio con las
autoridades policiales, ministeriales y judiciales de los tres órdenes de
gobierno;
 Proponer al Secretario el nombramiento y remoción de los titulares de las
unidades administrativas y órganos administrativos desconcentrados
adscritos al Comisionado Nacional de Seguridad;
 Proponer al Secretario el nombramiento y remoción del servidor público
responsable del control, suministro y adecuado manejo de la información a
que se refiere el artículo 39, Apartado B, fracción VI de la Ley General del
Sistema Nacional de Seguridad Pública;
 Evaluar el cumplimiento de los objetivos y establecer las medidas tendentes
a detectar deficiencias, irregularidades o faltas en la aplicación de los
procedimientos de las unidades administrativas y órganos administrativos
desconcentrados que le sean adscritos;
 Someter a consideración del Secretario los proyectos de normativa tipo que
permita homogeneizar los esquemas operativos y funcionales de los
cuerpos de seguridad pública a efecto de que, en su caso, se sometan a
consideración de las instancias competentes;
 Aprobar, previa opinión del Oficial Mayor, las acciones y lineamientos en
materia de sistemas informáticos, telecomunicaciones, de equipo y
tecnología especializados, requeridos por las unidades administrativas y
órganos administrativos desconcentrados adscritos al Comisionado
Nacional de Seguridad;
 Proveer, en el ámbito de competencia de la Secretaría, lo necesario para
que se brinde la colaboración o auxilio con las autoridades policiales de
otros países, conforme a lo establecido en tratados, convenios y acuerdos
interinstitucionales en la materia, y
 Recibir en acuerdo a los jefes de unidad, directores generales, a los
titulares de los órganos administrativos desconcentrados adscritos al
Comisionado Nacional de Seguridad, así como al titular de la Unidad de
Asuntos Internos de la Policía Federal, para el despacho de los asuntos de
su competencia.
INSTITUTO VICTOR FRANKL

LIC. CRIMINOLOGIA Y
CRIMINALISTICA

MATERIA:

PROFESOR: ALEXIS TADEO


GUILLEN GUTIERREZ

ENSAYO: PENA EN PRISION Y SUS


ALTERNATIVAS

NOMBRE: CITLALI JARAMILLO


FLORES
La pena de prisión es la más grave de las sanciones que recoge nuestro Ordenamiento teniendo en cuenta
que supone una privación del derecho a la libertad. Actualmente es la pena por excelencia a pesar de los
intentos por limitar su utilización, ya que es la pena que produce mayores efectos intimidatorios. Sin embargo
la prisión no cumple con su función primordial: controlar la delincuencia impulsando reformas de las personas
en prisión y descendiendo las tasas de criminalidad. No existe castigo que reduzca significativamente los
índices de delincuencia y aumente los índices de rehabilitación de las personas presas. La prisión cumple
únicamente funciones de retribución, incapacitación y exclusión con el fin de inhabilitar y aislar a los reos de la
sociedad.

Mediante la prisión se restringe al reo de su libertad y se mantiene dentro de un sistema que coacciona, priva,
obliga y prohíbe. El hecho de privar sin libertad a un individuo siempre va ligado a esa función punitiva que
implica el dolor del cuerpo mismo, como por ejemplo, la asignación alimenticia, la privación sexual, los golpes,
la celda y la privación de movimiento que conlleva etc.

La prisión, como hemos dicho, no contribuye en la reducción de la delincuencia. Dispersando, incrementando


y modelando la prisión la tasa de delitos se mantendrá invariable o aumentará. Mediante la prisión aumentará
la cantidad de reincidentes ya que esta institución crea condiciones para la reincidencia incrementando las
probabilidades de volver a prisión después de haber sido excarcelado, la función de la prisión es rehabilitar y
re socializar al individuo distanciándolo de la sociedad para que durante este proceso no vuelva a cometer
delitos. Este distanciamiento entre el sujeto y la sociedad adquiere un carácter preventivo: alejar a los presos
de la vida delictiva sin alterar el funcionamiento de la convivencia social y sin comprometer la futura
reinserción social. Por consiguiente, en vez de poner en libertad a personas rehabilitadas y reformadas, se
devuelven a la sociedad los delincuentes considerados “peligrosos” por la sociedad; los delincuentes suelen
ser los menos favorecidos, sobre todo si se les representa como un peligro deliberado para la sociedad, más
que como inadecuados o desadaptados o simplemente como víctimas de la propia injusticia social. Además,
citando a la prisión para combatir la delincuencia, se centra únicamente en las personas delincuentes y sus
acciones, no en los factores que causan la propia delincuencia.

Con los términos “Reeducación”, “reinserción”, “resocialización del delincuente” se pretende establecer en las
penas y medidas privativas de libertad una función correctora y de mejoría del delincuente. Esta función re
socializadora de la pena de prisión es hoy en día indispensable en el actual sistema penitenciario. De esta
manera, mediante la función preventiva-especial de la pena se debe orientar la pena privativa de libertad a la
resocialización del penado.

Por tanto, se propone un sistema penal alternativo orientado a promover conductas disciplinadas y control
social poniendo énfasis no en castigar a los trasgresores, sino en impulsar políticas para socializar e integrar
a los jóvenes, trabajo de justicia social y educación moral.

Por ello, una manera de hacer posible la función rehabilitadora de la pena de prisión, sería prescindir tanto de
las penas largas privativas de libertad como de las penas excesivamente cortas. Este reproche hacia las
penas excesivamente largas y cortas se basa en el principio de ultima ratio de la pena: Las penas largas
suponen una completa desadaptación social del individuo y las penas cortas requieren la aplicación de
medidas alternativas a la prisión ya que no merecen mayor reproche penal debido a la escasa gravedad del
delito. Por otro lado, uno de los factores que imposibilitan en mayor medida dicho fin re socializador de la
pena constituye la politización de la justicia penal que se está dando actualmente: se ha politizado todo lo
referente al control del delito y al sistema penal, publicitando cada decisión adoptada y convirtiendo las
políticas penales públicas en temas politizados y populistas. Se valoran mayormente los beneficios políticos y
las reacciones de la opinión pública por encima de las valoraciones de los expertos y grupos profesionales,
dando lugar a una nueva corriente populista en la política penal. Ahora se tienen en cuenta principalmente las
reclamaciones de los afectados, de las víctimas y el público.
Es evidente el fracaso de las penas privativas de libertad, al quedar demostrado que las mismas no retribuyen
con justicia ni cumplen con la finalidad de prevención especial que pretende asignárseles. Las cárceles no
educan ni preparan al individuo para su reinserción social, constituyéndose en la realidad en verdaderas
escuelas de delito, en donde proliferan graves males como hacinamiento, promiscuidad, tráfico y consumo de
drogas, SIDA, por nombrar solo algunos.

Además, la condena a una pena privativa de libertad produce en el individuo una fuerte estigmatización que
opera limitando o condiciona su reinserción social y laboral. De ahí entonces, que ante este panorama y el
convencimiento acerca de la nocividad de la pena privativa de libertad para delitos menores o no graves, se
haya pensado en una gama de medidas alternativas, que no tengan tan fuerte impacto negativo sobre el
individuo, tales como la suspensión del juicio a prueba, medios electrónicos de control penal, prohibición de
concurrencia, prisión de fin de semana, multa reparatoria, entre otras.

Se pretende con ello impulsar la imposición de medidas alternativas, en el entendimiento de que las mismas
no son debe ser necesariamente suaves, puesto que incluyen la denuncia del acto e imponen apremiantes
exigencias al condenado. Sobre todo, se reconoce que es posible tanto castigar como rehabilitar a ciertos
sujetos que han cometido delitos sin enviarlos a la cárcel.

Como aspectos positivos de este tipo de medidas:

a) permiten al individuo permanecer en sociedad con su familia, no perder su trabajo y reparar el daño,

b) no utilizan la cárcel y en consecuencia se evita el hacinamiento en la misma, y los gastos al Estado para su
mantenimiento,

c) cambia la imagen que tiene la sociedad sobre los que infringen normas penales, al comprobarse que no
son forzosamente individuos "negativos" sino recuperables socialmente,

d) impide el aislamiento producido en la prisión y le permite al infractor continuar en la sociedad realizando las
tareas normales a que está acostumbrado,

e) evitan la negativa estigmatización social que importa el paso por una cárcel.

Pasaremos seguidamente a analizar brevemente las principales medidas alternativas ensayadas en la


legislación local y comparada.

PROBATION. (Suspensión del juicio a prueba - Art. 76 bis del Código Penal s/ Ley 24.316)

La probation consiste en un tratamiento de libertad que suspende el dictado de un pronunciamiento


jurisdiccional, quedando sometido el sujeto a un estatuto de control y vigilancia por parte de la autoridad
judicial.

Aquí debemos marcar una importante diferencia con otros institutos, tales como la condena de ejecución
condicional. Si bien ambos encuentran fundamento en el reconocimiento del carácter perjudicial y
criminógeno de las penas cortas privativas de libertad, la condenación condicional exige como requisito el
juicio de culpabilidad del imputado con base en el injusto penal acreditado. En cambio la probation no está
sujeta a reconocimiento de autoría o de culpabilidad por el imputado.

La suspensión del juicio a prueba (quien es puesto a prueba es el imputado), puede solicitarse a favor del
imputado de un delito de acción pública reprimido con pena privativa de libertad cuyo máximo no exceda de
tres años.

Requisitos para solicitarla:


a. Que se trate de un delito de acción pública reprimido cuya pena privativa de libertad cuyo máximo no
exceda de tres años.

b. El imputado debe ofrecer reparar el daño causado con el delito, dentro de sus posibilidades. Basta con
ofrecer reparar el daño, por cuanto si el ofrecimiento es insuficiente o no es captado por la víctima o
damnificados, estos conservan el derecho a intentar las acciones pertinentes ante el fuero civil.

Si el Juez o Tribunal acepta la solicitud, la sustanciación del proceso se suspenderá por un período que va
entre uno y tres años.

En ese período de tiempo el imputado deberá:

a. Observar las reglas de conducta que el Juez o Tribunal le imponga y que se encuentran enumeradas en el
art. 27 bis del Código Penal, las que pueden consistir en:

-Fijar domicilio y someterse al cuidado del patronato;

Abstenerse de concurrir a determinados lugares o relacionarse con determinadas personas;

-Abstenerse de usar estupefacientes o abusar de bebidas alcohólicas;

-Asistir a la escolaridad primaria;

-Someterse a tratamiento médico, sicológico, etc.

-Adoptar oficio, arte o profesión;

-Realizar trabajos no remunerados a favor del estado o instituciones de bien público, etc.

b. Abandonar a favor del Estado los bienes que presumiblemente resultarían decomisados en caso de
condena

Si durante el lapso de prueba el individuo no comete delitos, repara el daño en la medida ofrecida y cumple
con las reglas de conducta, se extingue la acción penal (es ese el efecto principal, extinguir la acción penal).

Caso contrario, si el imputado no cumple con tales reglas, se llevará adelante el juicio y la pena que se
imponga en el mismo, no podrá ser dejada en suspenso.

No se admitirá una nueva suspensión del juicio a prueba de quien hubiese incumplido las reglas de conducta
impuestas.

El imputado podrá volver a gozar de la suspensión de juicio a prueba por segunda vez, luego de
transcurridos 8 años contados a partir de la finalización del plazo de prueba de la primera.

CONTROL ELECTRONICO

Consistente en el seguimiento del imputado o condenado a través de dispositivos electrónicos -por ejemplo
pulseras o brazaletes-, que permitan su localización o monitoreo permanente, u otro tipo de control por medio
tecnología electrónica o informática que posibiliten el control de determinados actos.

Estos sistemas, también pueden utilizarse para la ejecución o control de otro tipo de medidas, por ejemplo
aquellas que ordenan al sujeto la prohibición de frecuentar determinados lugares o personas, impedir ciertos
contactos personales, etc. En nuestro país, la implementación de estos de dispositivos se encuentra en fase
experimental. En otros países, por ejemplo España ha sido objeto de expresa recepción en su legislación
penal. El Código Penal Español (Ley Orgánica 10/95) en su Artículo 48 establece:
1. La privación del derecho a residir en determinados lugares o acudir a ellos impide al penado residir o acudir
al lugar en que haya cometido el delito, o a aquél en que resida la víctima o su familia, si fueren distintos.

2. La prohibición de aproximarse a la víctima, o a aquellos de sus familiares u otras personas que determine
el juez o tribunal, impide al penado acercarse a ellos, en cualquier lugar donde se encuentren, así como
acercarse a su domicilio, a sus lugares de trabajo y a cualquier otro que sea frecuentado por ellos, quedando
en suspenso, respecto de los hijos, el régimen de visitas, comunicación y estancia que, en su caso, se
hubiere reconocido en sentencia civil hasta el total cumplimiento de esta pena.

3. La prohibición de comunicarse con la víctima, o con aquellos de sus familiares u otras personas que
determine el juez o tribunal, impide al penado establecer con ellas, por cualquier medio de comunicación o
medio informático o telemático, contacto escrito, verbal o visual.

4. El juez o tribunal podrá acordar que el control de estas medidas se realice a través de aquellos medios
electrónicos que lo permitan”.

DETENCION DE FIN DE SEMANA

Esta medida tiende fundamentalmente a evitar los efectos negativos que el encierro en prisión ocasionaría al
condenado, tanto en sus relaciones familiares como en la faz laboral. Consiste en cumplir la pena privativa de
libertad los fines de semana. El Código Penal Español dentro del título “De las penas privativas de libertad”
dispone que el cumplimiento de la pena de prisión se ajustara a lo dispuesto en las leyes y en el presente
Código. Una de las modalidades, precisamente es la prevista en su art. 37 “El arresto de fin de semana tendrá
una duración de treinta y seis horas y equivaldrá a dos días de privación de libertad, su cumplimiento tendrá
lugar durante los viernes, sábados o domingos en el establecimiento penitenciario más próximo al domicilio
del condenado”.

El Proyecto de Reforma al Código Penal Argentino, elaborado por la comisión designada por el Ministerio de
Justicia de la Nación, también consagra dicha medida (art. 19), limitándola para condenas que no superen los
tres años de prisión. En estos casos es facultad del Juez reemplazar la pena de prisión por detención de fin
de semana (art. 26).

Dicho proyecto, también prevé otras penas alternativas a la de prisión de hasta tres años, tales como la
prestación de trabajos a la comunidad, la obligación de residencia, por la prohibición de residencia y tránsito,
arresto domiciliario, el cumplimiento de instrucciones o reglas judiciales o la multa reparatoria.

También consagra el principio de oportunidad. El art. 49 del proyecto otorga la posibilidad al Ministerio Público
Fiscal de no promover o desistir de la acción penal, entre otras razones por la insignificancia del hecho;
cuando las consecuencias del hecho sufridas por el imputado sean de tal gravedad que tornen innecesaria o
desproporcionada la pena, por existir conciliación entre las partes, etc.

PROHIBICION DE CONCURRENCIA

Esta medida, consistente en impedir la concurrencia de determinadas personas a lugares que tengan relación
con el delito o contravención, se encuentra expresamente legislada en la Ley 23.184 (reformada por Ley
24.192) “Régimen penal y contravencional para la prevención y represión de la violencia en espectáculos
deportivos”.

El art.10 de la citada norma expresa “Los jueces impondrán como adicional de la condena, la inhabilitación de
6 meses a 5 años para concurrir al tipo de espectáculos deportivos que haya motivado la condena. El
cumplimiento se asegurará presentándose el condenado en la sede policial de su domicilio, en ocasión de
espectáculos deportivos como el que motivó la condena”, El último párrafo marcado en negrita fue observado
por el PE según Decreto 473/93.
PRISION ABIERTA

La pena de prisión ha sido muy cuestionada a partir del fracaso que su finalidad re adaptadora ha demostrado
en diversas partes del mundo, dando lugar a la evaluación y consagración legal de sustitutivos para las penas
privativas de la libertad de corta duración y al surgimiento de distintas modalidades para el cumplimiento de
dicha pena. Una de ellas es la prisión abierta, consistente en un régimen de salidas del establecimiento
carcelario durante el día para realizar tareas laborales o de de formación, con regreso durante la noche y fines
de semana.

Con este instituto, se persiguen diversos objetivos además de neutralizar el carácter nocivo de la
prisiónalización, tales como:

- Posibilitar que los penados brinden un servicio a la comunidad, mediante trabajos de interés para la misma;

- Evitar la superpoblación carcelaria;

- Posibilitar su efectiva readaptación al medio social;

- Acercamiento familiar;

- Formación educativa.

Ejemplos en legislación comparada: Código Penal para el Distrito Federal México.

El nuevo Código Procesal Penal de Santa Fe (Ley 12.734), consagra diversas normas que seguidamente se
transcriben. En los arts. 221 y 222, relacionados con la prisión preventiva; en el art. 420, con el cumplimiento
de la pena de prisión.

Artículo 221 - Alternativas a la prisión preventiva.- Siempre que el peligro de fuga o de entorpecimiento
probatorio, pudiera razonablemente evitarse con otra medida menos gravosa para el imputado, el Tribunal
impondrá ésta en lugar de la prisión.

Entre otras alternativas aún de oficio y con fundamento suficiente, podrá disponerse la libertad del imputado
sujeta a una o a varias de las condiciones siguientes de acuerdo a las circunstancias del caso:

La obligación de someterse al cuidado de una persona o institución, quien informará periódicamente a la


autoridad;

La obligación de presentarse periódicamente ante la autoridad que se designe;

La prohibición de salir de un ámbito territorial determinado, de concurrir a determinados lugares, o de


comunicarse con ciertas personas;

La prestación de una caución patrimonial por el propio imputado o por otra persona;

La simple promesa jurada de someterse al procedimiento penal, cuando con ésta bastara como alternativa o
fuera imposible el cumplimiento de otra.

Artículo 222 - Atenuación de la coerción.- El Tribunal, aún de oficio, morigerará los efectos del medio
coercitivo en la medida que cumplimente el aseguramiento perseguido.-

Con suficiente fundamento y consentimiento del imputado, podrá imponerle:

Su prisión domiciliaria con el control o la vigilancia que se especifique;


Su encarcelamiento con salida diaria laboral y/o salida periódica para afianzar vínculos familiares, bajo la
responsabilidad y cuidado de una persona o institución que se comprometa formalmente ante la autoridad y
suministre periódicos informes;

Su ingreso en una institución educadora o terapéutica, pública o privada, que sirva a la personalización del
internado en ella.

Artículo 420 - Orientación funcional.- En su cometido el Juez de Ejecución tenderá, en lo posible, a:

Mitigar los efectos negativos del encarcelamiento, promoviendo la aplicación del régimen abierto cuando
procediera; 4) favorecer la individualización del tratamiento de acuerdo a los medios científicos más
adecuados al caso para lograr el fin de la ejecución penal. En este sentido se inclinará por las modalidades
alternativas que gradualmente fueran reintegrando un espacio de autonomía al interno, fortificando su
capacidad de responsabilidad con el ejercicio, cada vez más exigente, de procesos positivos de aprendizaje
social; 6) fomentar, en cuanto la ley lo autorice, el contacto del penado con el medio adonde deberá retornar
una vez agotada su condena, facilitando así el objetivo de su reinserción social”.