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LA FORMA ¿SIGUE A LA FUNCION?

La función utilitaria es la principal razón de origen de los edificios y esta resuelve


gran número de problemas. En la arquitectura la forma representa a la función por
que la forma construye, vence al tiempo, recorre los siglos y llega a nosotros, es en
la que se ejerce el uso , la función como uso es la existencia y el porqué del edificio
pero su resultado siempre va a ser una forma. La forma arquitectónica expresa un
contenido, un significado e incorpora la idea primordial de la materia. Si esta no
tuviera un porque entonces no existiría ni significaría para nadie nada es por eso
que la búsqueda de la forma es también una introspección en el contenido. Cada
vez que el arquitecto consagra a la forma de la arquitectura, las necesidades
prácticas le dan forma a los bocetos de las plantas, elevaciones y cortes. Es el
partido el que incorpora todos los designios del arquitecto tales como la orientación,
la ubicación de los locales y sus accesos, así como sus dimensiones e interacciones
de las superficies. El funcionalismo se puede definir como el ajuste entre los medios
y los fines, la función puede ser utilitaria o simbólica. En la búsqueda de la forma
arquitectónica y tomando en cuenta el contenido, su significado a expresar e idea
de la materia Charles Moore le encuentra una salida inteligente al dilema de la forma
y función definiendo las palabras y concluye que la forma sigue a la función al
delimitar una superficie donde los objetos obtienen los formatos, presenta un
ejemplo muy práctico para el entendimiento de forma y formato sobre una cuchara
la cual tiene la parte cóncava que sirve para retener los líquidos, esta parte depende
de una más que es el mango que facilita para sostenerla y proteger a la mano que
la toma. Las leyes de precepción propuestas por Gestalt tienen como base la
estadística, intuitiva y congruente, las impresiones que llegan a nuestra retina
ordenan los objetos en patrones que poseen estructura para seleccionar lo más
agradable según su proximidad, semejanza, repetición, continuidad, sencillez y
tamaño. Esto facilita el gusto a la crítica y la lectura de los elementos. El edificio no
es aislado ya que se relaciona con otra u otras y son complementarias unas de otras
La función utilitaria es la principal razón de origen de los edificios y esta resuelve
gran número de problemas. En la arquitectura la forma representa a la función por
que la forma construye, vence al tiempo, recorre los siglos y llega a nosotros es en
la que se ejerce el uso , la función como uso es la existencia y el por qué del edificio
pero su resultado siempre va ha ser una forma. La forma arquitectónica expresa un
contenido, un significado e incorpora la idea primordial de la materia. Si esta no
tuviera un porque entonces no existiría ni significaría para nadie nada es por eso
que la búsqueda de la forma es también una introspección en el contenido.

Cada decisión del arquitecto consagra a la forma de la arquitectura, las necesidades


prácticas le dan forma a los bocetos de las plantas, elevaciones y cortes. Es el
partido el que incorpora todos los designios del arquitecto tales como la orientación,
la ubicación de los locales y sus accesos, así como sus dimensiones e interacciones
de las superficies. El funcionalismo se puede definir como el ajuste entre los medios
y los fines, la función puede ser utilitaria o simbólica. En la busca de la forma de
arquitectónica y tomando en cuenta el contenido, su significado a expresar e idea
de la materia. Charles Moore le encuentra una salida inteligente al dilema de la
forma y función definiendo las palabras y concluye que la forma sigue a la función
al delimitar una superficie donde los objetos obtienen los formatos, presenta un
ejemplo muy práctico para el entendimiento de forma y formato sobre una cuchara
la cual tiene la parte cóncava que sirve para retener los líquidos, esta parte depende
de una mas que es el mango que facilita para sostenerla y proteger a la mano que
la toma.

Las leyes de precepción propuestas por Gestalt tienen como base la estadística,
intuitiva y congruente, las impresiones que llegan a nuestra retina ordenan los
objetos en patrones que poseen estructura para seleccionar lo mas agradable según
su proximidad, semejanza repetición, continuidad sencillez y tamaño. Esto facilita el
gusto a la crítica y la lectura de los elementos. El edificio no es aislado ya que se
relaciona con otra u otras y son complementarias unas de otras.
ARQUITECTURA Y ESTÉTICA
“(…) La belleza es parte integrante de la experiencia humana; es palpable e
inequívoca (…)”
Discípulo de Christian Wolff y de Gottfried Leibniz, Alexander Gottlieb Baumgarten
es conocido por ser el creador de la estética como una rama de la filosofía. Existen
diversos tipos de estéticas y la de la arquitectura es una de ellas.
Alexander Gottlieb Baumgarten definió la estética como la “ciencia del conocimiento
sensible”. Se basó en la filosofía racionalista con que Descartes se propuso estudiar
el arte y la poesía. Baumgarten fue, sin embargo, criticado por Kant por su
“fracasado” intento de llevar a la estética a categoría de ciencia, por querer
comparar el juicio estético con juicios racionales.
Baumgarten aclaran que aisthesis, raíz de estética, significa percepción o
perteneciente a la percepción sensorial. Paul Vrilio, revela que el término griego
significa “no medido”, traducción que, correcta o no, ilustra bien la naturaleza
inconmensurable de la estética, así como la filosofía.
La estética casi no trata de percepción, y es necesario examinarla desde muchos
otros puntos de vista. Comentar problemas de una forma de arte cualquiera y
explorarlos hasta donde sea posible es uno de los objetivos de la estética.
Especular es un término adecuado porque da idea del proceso
pregunta/respuesta/pregunta característico de la reflexión, del diálogo frente al
espejo, característicos del método platónico.
Estética es el territorio del pensamiento crítico y no más como durante mucho
tiempo se afirmó del juicio de lo bello. Estético es un pensamiento acerca del arte
cuyo primer propósito es justamente definir su objeto de investigación.
“El arte de nuestros días tiene por finalidad servir de objeto al pensamiento” dice
Hegel.
Al aceptar que el arte es una forma de lenguaje, la estética surge como unos de sus
metalenguajes. La estética no puede ser normativa, si lo fuera, estaría coartando la
libertad del objeto de estudio.
La arquitectura es un caso particular entre las artes: la regla de la libertad ilimitada
no se aplica a una actividad con tantos vínculos. Toda construcción nace de una
necesidad práctica. La estética hegeliana, registro de una especulación sobre arte
y belleza, pertenece a la historia del pensamiento pero no es un programa de arte,
y aquí es válido el sentido etimológico de teoría como contemplación.
Luigi Pereyson, dice que “no puede confundirse la estética con la teoría de un
determinado arte, dirigida a definir lo que le es específico, a establecer sus límites,
a instituir sus reglas técnicas, a distinguir y fijar su lenguaje”. Si la investigación
estética es genérica, no habrá entonces una estética particular de la arquitectura.
La estética no va directamente al objeto de arte: esto lo delega a la crítica, que tiene
sus propios métodos.
Es conveniente un comentario acerca de la idea de Baumgarten de que la estética
es una ciencia. La ciencia trata al universo- que es su objeto y asunto- elaborando
conceptos, y alcanza objetivos por medio del método. El arte se realiza en la acción,
solamente existe con el hacer y, en ese hacer, la idea del objeto de arte propiamente
dicho se confunden se identifican. Arte como forma de conocimiento excluirá, sin
embargo, muchas otras definiciones también pertinentes.
La finalidad del arte es la producción de objetos de arte (objeto estético), entendidos
como aquellos que sólo se complementan con la percepción (o experiencia) por
parte del sujeto, de alguna (o varias) de las infinitas formas de una cualidad muy
particular y de difícil definición que esos objetos poseen, a la que se le da el nombre
genérico de belleza.
En la villa Savoye, en Poissy, Francia (1929- 1931).Le Corbusier expresó bien los
cinco puntos básicos que consideraba esenciales para la arquitectura moderna: los
pilotis, la planta y fachadas