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ESCUELA SUPERIOR POLITÉCNICA DEL

LITORAL

Facultad de Ingeniería en Mecánica y Ciencias de la


Producción

"Ética en la Industria”

Mantenimiento

Presentado por:
Danny Quimi Borbor

GUAYAQUIL - ECUADOR
Año: 2017-2018
LA ÉTICA
LA ÉTICA PROFESIONAL

Ética Profesional La profesión se puede definir como ʺla actividad personal, puesta de una manera
estable y honrada al servicio de los demás y en beneficio propio, a impulsos de la propia vocación y
con la dignidad que corresponde a la persona humanaʺ. En un sentido estricto esta palabra designa
solamente las carreras universitarias. En sentido amplio, abarca también los oficios y trabajos
permanentes y remunerados, aunque no requieran un título universitario. En virtud de su profesión,
el sujeto ocupa una situación que le confiere deberes y derechos especiales, como se verá:

• La Vocación: La elección de la profesión debe ser completamente libre. La vocación debe


entenderse como la disposición que hace al sujeto especialmente apto para una determinada actividad
profesional. Quien elige de acuerdo a su propia vocación tiene garantizada ya la mitad de su éxito en
su trabajo.

• Finalidad de la Profesión: La finalidad del trabajo profesional es el bien común. La capacitación que
se requiere para ejercer este trabajo, está siempre orientada a un mejor rendimiento dentro de las
actividades especializadas para el beneficio de la sociedad. Sin este horizonte y finalidad, una
profesión se convierte en un medio de lucro o de honor, o simplemente, en el instrumento de la
degradación moral del propio sujeto.

• El Propio beneficio. Lo ideal es tomar en cuenta el agrado y utilidad de la profesión; y si no se


insiste tanto en este aspecto, es porque todo el mundo se inclina por naturaleza a la consideración de
su provecho personal, gracias a su profesión. No está de más mencionar el sacrificio que entrañan
casi todas las profesiones: el médico, levantándose a media noche para asistir a un paciente grave; el
ingeniero, con fuertes responsabilidades frente a la obra, etc. La profesión también gracias a esos
mismos trabajos, deja, al final de cuentas, una de las satisfacciones más hondas.

• Capacidad profesional. Un profesional debe ofrecer una preparación especial en dos sentidos:
capacidad intelectual y capacidad moral. La capacidad intelectual consiste en el conjunto de
conocimientos que dentro de su profesión, lo hacen apto para desarrollar sus labores. Estos
conocimientos se adquieren básicamente durante los estudios universitarios, pero se deben actualizar
mediante las revistas, conferencias y las consultas a bibliotecas. Es responsabilidad del profesional
mantenerse actualizado en conocimientos.

La capacidad moral es el valor del profesional como persona, lo cual da una dignidad, seriedad y
nobleza a su trabajo, digna del aprecio de todo el que encuentra. Abarca no sólo la honestidad en el
trato, no sólo en el sentido de responsabilidad en el cumplimiento de lo pactado, sino además la
capacidad para abarcar y traspasar su propia esfera profesional en un horizonte mucho más amplio,
hacia la búsqueda y construcción de una sociedad más justa y equilibrada. El profesional debe ejercer
su función desde la más estricta honradez y fidelidad a los principios. Junto a los conocimientos y
habilidades para el buen desempeño, los profesionales deben caracterizarse por sus principios éticos
y morales, por su honestidad a toda prueba, por su incorruptibilidad, por su disciplina, su espíritu
colectivo, por su austeridad, modestia y estilo de vida sencillo. El ejercicio profesional demanda un
amplio campo de autonomía, tanto personal como del colectivo en su conjunto, cuyo correlato es la
asunción de las responsabilidades inherentes al desarrollo de la actividad.

La RESPONSABILIDAD PROFESIONAL

Es un caso paradigmático de responsabilidad moral que proviene del conocimiento especial que cada
uno posee. El profesional debe dominar una parte especial del conocimiento avanzado,
particularmente conocimiento que tiene que ver con el bienestar de los otros, que demarcan una
profesión. Como guardianes del conocimiento especial que influye en el bienestar humano, los
profesionales están obligados por responsabilidades morales especiales, que son requerimientos
morales, a aplicar a su conocimiento, de forma que beneficie al resto de la sociedad. Dicho lo anterior,
podemos hablar de la existencia tanto de una ética como de una deontología profesional. La primera
se centraría sobre todo en perfilar y definir el bien de una determinada profesión (no sólo el personal
del propio profesional, sino especialmente su aportación al bien social o común), mientras que la
segunda se ocuparía de las obligaciones propias de dicha actividad. En otras palabras: la ética
profesional sería la expresión de las diversas y plurales éticas de máximos existentes en todos y cada
uno de los profesionales de especialidad, mientras que la deontología expresaría la ética de mínimos
que todas las anteriores comparten y están obligadas a cumplir a pesar de sus diferencias.

ÉTICA PROFESIONAL DEONTOLOGÍA

Orientada al bien, a lo bueno. Orientada al deber (el deber debe estar en contacto con lo bueno). No
normativa. Normas y códigos. No exigible. Exigible a los profesionales. Propone motivaciones. Exige
actuaciones. Conciencia individual predominantemente. Aprobada por un colectivo de profesionales.

Amplitud: Se preocupa por los máximos y mínimos requisitos obligatorios establecidos. Parte de la
ética aplicada se ubica entre la moral y el Derecho. América Latina necesita profesionales
universitarios que tengan valor:

• Que tengan valor para ser lo que son y no pretendan lo que no son.
• Para vivir honradamente dentro de sus propios recursos y no deshonestamente a expensas de
otros.
• Profesionales que no quieran adquirir riqueza sin trabajar.
• Profesionales que desarrollen negocios con moral.
• Profesionales que tengan ciencia pero con amor a la humanidad
• Profesionales que aprendan a relacionarse con los demás, en un entorno en que sean unos
artífices de un trato de excelencia.
• Profesionales que se metan en política pero con principios. La experiencia ética en el campo
de la profesión se relaciona, fundamentalmente, con tres ideas:

 La idea del deber,


 La idea del bien y
 La idea del sentido.

Desarrollar una profesión es, de entrada, adquirir unos deberes y llevarlos a cabo mediante la
intervención en un determinado ámbito de la sociedad. En segundo lugar, es intentar hacer un bien a
un destinatario y, asimismo, a un conjunto social y, en tercer lugar, es construir prácticamente un
sentido con la propia actividad, con la propia vida. Trabajamos por algún motivo, para conseguir un
determinado objetivo, aunque no todos coincidamos en la razón o el motivo de nuestro trabajo. A
veces, la profesión tiene un sentido intrínseco, es decir, por sí misma tiene valor. En otras ocasiones,
la profesión tiene un sentido extrínseco, es decir, se le atribuye valor porque gracias a ella uno alcanza
determinados objetivos ajenos a la profesión, pero que no podría alcanzar sin ella. La experiencia de
la profesión, al igual que la experiencia ética, se relaciona en todo caso con estos tres conceptos: el
deber, el bien y el sentido. Ser profesional, sea del sector que sea, significa asumir unos determinados
deberes. La experiencia ética se refiere directamente a la experiencia del deber.

LA ÉTICA EMPRESARIAL

La ética empresarial es una rama de la ética aplicada. Se ocupa del estudio de las cuestiones
normativas de naturaleza moral que se plantean en el mundo de los negocios. La gestión empresarial,
la organización de una corporación, las conductas en el mercado, las decisiones comerciales, etc.

La ética empresarial se distingue, por un lado, de las ciencias empresariales o económicas puramente
descriptivas (sin pretensiones normativas) tales como la econometría o la historia económica. Por otro
lado, se diferencia de saberes con pretensiones normativas pero no de naturaleza moral, tales como la
economía política o la contabilidad. Todas las ciencias con pretensiones normativas han de confrontar
en algún momento sus supuestos normativos con preguntas como ¿cuál es el fundamento de la
pretensión normativa de esta ciencia? ¿En qué certezas basa su pretensión de proponer criterios
justificados para la decisión y la acción? ¿Son estos criterios universalmente válidos? etc.

La ética empresarial como disciplina académica suele abarcar uno o más de los siguientes temas: el
estudio de los principios morales aplicables a la vida económica y empresarial; el estudio y crítica de
los valores efectivamente dominantes en el ámbito económico en general y en cada una de las
organizaciones, el análisis de casos reales que ejemplifican la responsabilidad de las organizaciones
y de sus diversos constituyentes; el desarrollo de cuerpos normativos voluntarios o procedimientos
estandarizados de gestión basados en principios y valores éticos; el seguimiento y descripción de la
importación de estos códigos y procedimientos en organizaciones concretas, así como la observación
de sus efectos en las propias organizaciones y su entorno.

También se ocupa con frecuencia la ética empresarial del estudio de las virtudes personales que han
de estar presente en el mundo de los negocios. Se trata de mostrar que tales virtudes forman parte de
la correcta comprensión de lo que es una buena vida para un directivo, para el grupo de personas que
forman una organización o para la sociedad más amplia en que la organización misma se integra.

Se llevan a la práctica los principios éticos fundamentalmente dentro de la empresa a través de n


código ético.

CÓDIGO DE ÉTICA EMPRESARIAL

EJEMPLOS
FRENTE AL ESTADO

 Colaborar con el cumplimiento de mis obligaciones en materia laboral, tributaria,


administrativa, etc.
 Actuar con ética en los procesos de contratación, licitaciones, etc.

FRENTE A LOS EMPLEADOS

 Promover su desarrollo integral, capacitación y bienestar.


 Crear condiciones dignas de trabajo.
 Remuneraciones con justicia.

FRENTE A LA COMUNIDAD EMPRESARIAL

 Obrar con lealtad transparencia y buena fe.


 Apoyar la formación de una comunidad empresarial con valores éticos.

FRENTE A LOS ACREEDORES Y PROVEEDORES

 Informar con veracidad la situación económica y financiera de la empresa.


 Abstenerse de la realización de actos ilegales o anti éticos por terceros.

FRENTE AL MEDIO AMBIENTE

 Adoptar mecanismos empresariales para el desarrollo humano.


 Procurar la obtención de certificados de calidad del medio ambiente.