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Jesús Antonio Cervantes Godínez.

3° Semestre.

Grupo 9422.

Derecho Internacional Público.

Unidad 6, Actividad.

Actos unilaterales del Estado.

I, - Concepto de acto unilateral

Además de los actos tradicionales por los que un Estado puede contraer responsabilidades,
que están delimitados por la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, y se
nutren de las fuentes que contempla el Artículo 38 del Estatuto de la CIJ, existen otros actos
que se escapan del control de la Convención por su naturaleza unilateral, esto es, que no
requieren de la venia de otro Estado para surtir efectos jurídicos, como si lo requieren los
tratados tradicionales.

La codificación de estos actos fue una tarea que ocupó a juristas de la Comisión de Derecho
Internacional en la década de los 90’s, si bien los actos unilaterales han sido ejercidos durante
siglos por los Estados, no existía una delimitación clara sobre qué es un acto unilateral, los
distintos tipos de actos, su validez y las diferencias existentes entre actos unilaterales del
Estado y actos unilaterales de organizaciones internacionales, por ejemplo.

Para darnos una primera idea y de forma muy abstracta y general, un acto unilateral consiste
en la declaración pública por parte de un representante del Estado sobre una intención clara
y dirigida hacia los demás miembros de la comunidad internacional. Ahora bien, no todas las
declaraciones de representantes del Estado se pueden considerar actos unilaterales pues para
que lo sean se requiere que la declaración produzca efectos jurídicos de carácter obligatorio
para el Estado, como lo es una promesa. Además, para ser considerados actos unilaterales se
deben dar de forma autónoma, tanto en la voluntad del Estado para formular la declaración,
como en la autonomía de no requerir normas previas para poder formularse.

Tipificación de los actos unilaterales


La variedad de los actos unilaterales y su división en grupos para poder estudiarlos mejor, ha
ocupado a distintos juristas del Siglo pasado. Todos sus análisis partieron de la acepción
formal de los actos unilaterales:

“(…) consiste en una manifestación única de voluntad de origen individual o colectivo que
produce efectos por sí misma. (…) un grupo de actos de naturaleza jurídica formulados por uno o
varios sujetos, que nacen y pueden producir efectos a partir de su formulación, y cuyos efectos
jurídicos no resultan condicionados por la aceptación o por la conducta posterior de otro Estado.1

Ya delimitado qué es un acto unilateral, lo que ocupaba a los juristas era la forma en que se
podían dividir los actos. Algunos establecían una división material, es decir, en base al
contenido del acto, pero esto ampliaba el número de actos al considerar el reconocimiento de
jurisdicción de la CIJ como un acto aparte. Otros juristas establecían la división en base a los
efectos jurídicos que produce, y es esta división la que se aceptó en los trabajos de la CDI.
Así, los actos unilaterales se pueden dividir entre actos por los que el Estado asume
obligaciones, y actos por los que el Estado reafirma un derecho.2

Dentro del primer grupo están la promesa, la renuncia y el reconocimiento. La promesa es el


acto mediante el cual el Estado se compromete a adoptar cierto comportamiento. Para que
una promesa sea vinculante se debe dar de forma pública y con una intención clara, además,
la promesa posee un carácter peculiar pues puede originar derechos en beneficio de los
Estados a los que va dirigido el acto.3

Por medio de la renuncia, un Estado abandona derechos o pretensiones y al mismo tiempo


adquiere la responsabilidad de no intentar recuperar esos derechos. Si bien han existido
innumerables casos de renuncia contenidos en Tratados, estos no pueden ser considerados
actos unilaterales pues se deben dar de forma autónoma.4

Mediante el reconocimiento, el Estado adquiere responsabilidades al reconocer una


pretensión jurídica, una competencia o un poder, y se compromete a adoptar cierto

1
Guerrero Peniche, Nicolás & Rodríguez Cedeño, Víctor. (2003). Los actos unilaterales de los Estados en
derecho internacional: los trabajos de codificación en la comisión de derecho internacional. En Anuario
Mexicano de Derecho internacional. vol. III. p. 207.
2
Ibíd., p. 214.
3
Ibíd., p.211.
4
Ibídem.
comportamiento para que estas entidades a las que reconoce puedan “actuar contra él”.5 El
adherirse a la jurisdicción de la CIDH es un claro ejemplo de un acto unilateral de
reconocimiento. Finalmente, la protesta es el acto mediante el cual el Estado reconoce que
sus derechos están en peligro de ser violados, o ya han sido violados, y no reconocerá más la
situación que lo está vulnerando.6

III.- Validez e interpretación de los actos unilaterales.

Para que un acto unilateral sea considerado válido se aplican criterios semejantes a los que
expone la Convención de Viena, solo que, en el caso de los actos unilaterales por su misma
naturaleza al tratarse de declaraciones, se requiere que estas sean hechas por individuos
acreditados por el Estado, o séa funcionarios que tengan la facultad para hacerlas. Además,
al igual que todos los Tratados que se basan en las disposiciones de la Convención, un acto
unilateral se vería anulado al contener disposiciones contrarias a las normas fundamentales
del derecho interno del Estado que se pronuncia, o por contener disposiciones contrarias a
los principios de las Naciones Unidas o a las resoluciones del Consejo de Seguridad.
Respecto a su interpretación, los actos unilaterales deben ser leídos de buena fe y
considerando no solamente la declaración, sino el contexto completo de la situación que llevó
a un Estado a pronunciarse, pues así se puede conocer de forma clara la intención del Estado
y se evitarían malas interpretaciones.

Referencias:

Guerrero Peniche, Nicolás & Rodríguez Cedeño, Víctor. (2003). Los actos unilaterales de los
Estados en derecho internacional: los trabajos de codificación en la comisión de derecho
internacional. En Anuario Mexicano de Derecho internacional. vol. III. pp. 195-223..

5
Ibíd., p. 212
6
Ibídem.