Anda di halaman 1dari 3

Alcalde de Bucaramanga pidió al ministro reducir presupuesto Nacional para Defensa

Un par de sablazos bien puestos le atinó ayer en su propia cara el alcalde de Bucaramanga, Rodolfo
Hernández, al Ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, y a toda la cúpula del Comando General
de las Fuerzas Militares, a quienes les insistió en la posibilidad de reducir sustancialmente su
presupuesto de funcionamiento, el cual calificó de excesivo, dineros que deberían ser
redireccionados a combatir la inequidad y la miseria.

Por Camilo Ernesto Silvera Rueda


Redacción Política / EL FRENTE

Los que lo hemos visto ya sabemos cómo es. Con su estilo de abuelo regañón, una diatriba
beligerante y contestataria pero coherente con lo que el auditorio quiere escuchar, el magnate
mandatario realizó una vez más una de sus acostumbradas disertaciones en contra de la corrupción,
esta vez en el marco de un foro organizado por la Revista Semana y la Cámara de Representantes,
evento en el que se pretendía llegar a fondo sobre las diferentes alternativas que tiene el país para
superar el fenómeno de la inseguridad ciudadanía.

Pero esta vez había algo novedoso en el cuadro. El detalle está en los invitados. Todos de alto
turmequé, de esos que tienen la posibilidad de hablarle al oído al Presidente de la República, no una
sino varias veces al día, como Luis Carlos Villegas, ministro de Defensa Nacional; Rodrigo Lara,
presidente de la Cámara de Representantes; Álvaro Balcázar, exdirector de la Unidad de
Consolidación de la Presidencia de la República; General Juan Carlos Buitrago, director de la
Policía Fiscal y Aduanera (Polfa); Rafael Guarín, ex viceministro de Defensa, entre otras
personalidades.

Y ahí, en medio de los más graneado de los temas de seguridad y defensa nacional, Rodolfo
Hernández, realizó un sesudo recorrido por lo que ha sido su lucha contra la corrupción y, cuando
se acercaba al final de su discurso, traspapeló unos documentos para poner de primero uno que
había guardado con recelo antes y durante de su presentación.

Cuando lo encontró, sacó el dichoso papel al tiempo que afirmaba en la más conciliadora de sus
tonalidades paternales: “Y esto que voy a decir lo digo con mucho cariño, no es con el ánimo de
destruir ni obstaculizar a nadie, porque la única manera de resolver un lio es diciendo la verdad”,
dijo el magnate mandatario mientras que muchos en el auditorio se miraron con gesto de “y ahora
con qué irá a salir el alcalde”.

En el documento, Rodolfo Hernández, traía consigo los datos que conforman el presupuesto
nacional para el año 2018 y antes de entrar en detalle indicó que percibe la existencia de una
polémica sobre el gasto público que se invierte en seguridad, en el país.

“La segunda inversión de nuestros impuestos está dirigida al Ministerio de Defensa. ¿Cuánto es el
presupuesto para este año? 95 mil millones de pesos diarios, incluidos sábados y domingos,
festivos, jueves y viernes santo. Todos los días cobran”, ratificó Hernández Suárez y con el punto
de la frase las carcajadas del público.

Pero el tema no era para reírse ni mucho menos. El alcalde hablaba además de que todos los
contratos públicos debían reservar un 5 por ciento para destinarlo al gasto en seguridad, ítem que
iba dirigido al Ministerio de Defensa. Ahí las expresiones de mofa cambiaron rápidamente a
expresiones de asombro en el público.
Explicó Rodolfo Hernández que, para el caso de Bucaramanga, a la fecha se han destinado entre 5
mil y 6 mil millones de pesos, que por ley van para la cartera de Defensa. “Y ese 5 por ciento,
sumado a los 95 mil millones de pesos diarios no les alcanza”, recriminó el magnate mandatario
quien luego propuso: “Si la guerra pasó, como dicen que pasó, pues a la guerra hay que disminuirle
y aplicar la plata donde realmente toca”, sentenció el gobernante para luego referirse a lo que él
considera el público destino de ese capital.

“Si los pobres mejoran, la inseguridad se disminuye, automáticamente”, aseveró Rodolfo


Hernández, instante en el que una de las organizadoras del foro le tocó el hombro para decirle que
su tiempo había acabado.

“Les agradezco nuevamente por la invitación, muchas gracias, feliz mañana”, puntualizó el alcalde
para luego escucharse un aplauso de varios segundos (más largo de los habitual) que debió ser
silenciado casi a la fuerza por la maestra de ceremonia.

“La culpa es de la corrupción”

Rodolfo Hernández llegó al atril luego de que el presidente de la Cámara de Representantes,


Rodrigo Lara, hiciera uso de la palabra para trazar la hipótesis de que la seguridad ciudadana en el
país continuará siendo golpeada por cuenta del ingente incremento en los cultivos ilícitos y el
aumento del consumo doméstico de narcóticos, especialmente en la juventud.

Sin embargo, el Alcalde de Bucaramanga, antes de hacer la respetuoso pero temeraria sugerencia al
ministro de defensa de reducir el gasto público de la cartera, trazó una teoría que no es nueva para
los bumangueses y en la cual insiste que el verdadero motivo del incremento de la percepción de
inseguridad en las ciudades y municipios del país es la corrupción, más allá del nuevo auge de
bandas criminales, del apoderamiento de los antiguos territorios farianos por parte de las disidencias
de las Farc, del incremento de las actividades delictivas del Eln con la minería ilegal en varias zonas
del país, y del Epl con el narcotráfico en tantas otras.

“La inseguridad es un síntoma de la corrupción”

En palabras del alcalde Rodolfo Hernández, todos estos fenómenos delictivos no son el mal sino
que apenas son síntomas del verdadero cáncer de la sociedad: “La corrupción, esa que tiene
capturada a la ciudadanía y al Estado colombiano”, dijo Hernández Suárez para luego desplegar una
larga lista de argumentos con los cuales demostró que la sociedad es víctima de un cáncer que por
cotidiano se ha convertido en imperceptible, pero no por ello menos dañino.

“En el país hay más de 200 mil personas luchando contra la corrupción; integran los organismos de
control como Fiscalía General de la Nación, Contraloría de la República, Procuraduría, Personerías
Municipales, todos luchando, digamos que, de buena fe, contra la corrupción, y miren ustedes los
resultados: los pobres más pobres”, aseveró el mandatario local quien logra hábilmente reinventar
su retórica contra la corrupción para dejar a más de uno con la quijada colgando de la cara.

Y por ese mismo camino, el mandatario seccional insistió en que mientras que la corrupción
aumenta la pobreza no disminuye, como falsamente, dice el alcalde, lo quiere hacer ver el
Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE) con sus recientes índices de calidad
de vida, en los que supuestamente se da cuenta de una reducción de la pobreza en el país: “Ahora
dicen que disque el que gana más de 220 mil pesos al mes no es pobre”, dijo el alcalde bumangués
mientras hace un breve comparativo con los dineros que se han perdido por cuenta por cuenta de la
corrupción, solo mencionando casos como el de Odebrech, los Nule o los “Noños”, como él mismo
calificó a la clase dirigente corrupta.

“Si no atacamos las causas profundas de la violencia, que son primordialmente las que genera la
corrupción con su desigualdad y pobreza, de nada servirá una seguridad basada en apagar el fuego
con la gasolina. Estoy seguro que todos hoy comprenden el daño que ha hecho la corrupción, el
daño social que se ha hecho al enquistarse en nuestras instituciones, destruyendo la democracia”,
reclamó el burgomaestre bumangués, para luego recordar una vez más el saqueo de anteriores
gobiernos a las arcas municipales.

Burocracia = corrupción

“Se apropiaron de la plata de los bumangueses que juraron defender y con eso compraron votos”,
aseveró el magnate mandatario quien alegó que en esas circunstancias de corrupción era muy difícil
competir por una curul al concejo de Bucaramanga, “ya que los concejales de turno tenían repartida
la administración local”, dijo para luego recordar que su campaña fue transparente: “Sin comprar ni
un solo voto y sin hacer ni una sola promesa”.

Y el tema de los votos le sirvió al alcalde Hernández Suárez para hacer una pregunta a los actuales
candidatos presidenciales: “¿Van a entregar trozos de poder para llegar a la presidencia de la
república y seguir en lo mismo?”, indagó el alcalde bumangués para luego tomar como ejemplo una
situación que se discute con mucha frecuencia por estos días, en el marco de la carrera electoral a la
Presidencia de la República, refiriéndose a los llamados acuerdos programáticos entre algunos
partidos políticos que adhieren su capital electoral a uno u otro candidato.

“Dique acuerdo programático, esas son puras mentiras, lo que hay detrás es: aquí hay tantos votos y
a cambio de eso dígame qué voy a administrar. Y con esta burocracia instalada en el Estado es que
manipulan los contratos. Entregan un ministerio o un ente descentralizado y así una y otra vez hasta
que se vuelven negociantes de la política, una costumbre que ha sido histórica en Colombia y que
en Bucaramanga adquirió dimensiones críticas porque nos dejaron vaciados y con el presupuesto
hipotecado durante 4 años”, recordó Rodolfo Hernández, quien aseveró que, en retaliación a esa
lucha decidida contra las antiguas costumbres políticas, sus opositores acuden a la denuncia
mentirosa y a la calumnia.

Retaliación jurídica

“Tengo 100 demandas penales, administrativas, fiscales y disciplinarias. Me la paso en la


Procuraduría gastando calzones, escuchando que me impugnan por todo y que me demandan por
todo, porque la burocracia abarcó también los organismos de control, son los politiqueros los que
nombran los funcionarios allá”, reflexionó Hernández Suárez quien punto seguido recordó que el
Fondo Financiero de Proyectos de Desarrollo (Fonade), que le fue entregado a uno de esos “Noños
corruptos”, construyó con un costo de 6 mil millones de pesos el Colegio Villas de San Ignacio,
sobre un terreno inestable, y que luego de unos meses, la construcción se derrumbó.

“Hoy gastamos más de 30 mil millones de pesos al año trasladando esos niños hasta aun colegio”,
dijo para retomar su idea principal: la corrupción es la generadora de violencia e inseguridad
número uno en Colombia

“A los candidatos presidenciales hay que exigirles que nos hagan un compromiso serio de no
entregarse a la corrupción que ha sido lo que históricamente ha llevado a Colombia a la ruina.
Mientras que eso no se revierta Colombia no tiene salvación”.