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La flecha del Tiempo Termodinámica

Resumen
Las leyes de la ciencia que gobiernan el comportamiento de la materia no se modifican al
invertir la dirección del tiempo. Sin embargo hay una gran diferencia sin embargo hay una
gran diferencia entre las direcciones “adelante” y “atrás” en el tiempo en la vida ordinaria.
No obstante, como plantea Stephen Hawking, ¿por qué recordamos el pasado y no el
futuro? Hay algo que distingue el pasado del futuro, dándole una dirección fija al tiempo, a
ese algo lo llamamos flecha del tiempo, y es posible distinguir tres: la psicológica, la
cosmológica, y la termodinámica. En este trabajo exponemos la idea, su relación con
algunas cantidades termodinámicas y algunas consecuencias sobre la existencia o no de
esta flecha del tiempo, concluyendo al final con una aparente respuesta definitiva, según
los resultados de un experimento.

Introducción
La mecánica clásica nos enseñó a dibujar el espacio real con tres dimensiones, y 6
direcciones: arriba, abajo, adelante, atrás, izquierda y derecha. Y no importa dónde nos
paramos, mientras el espacio sea “vacío”, siempre hallaremos esta posibilidad de
movimiento. No obstante, como bien nos enseñó la relatividad el universo consta de cuatro
dimensiones y siete direcciones, las mismas seis espaciales más una temporal, pero ¿es esto
realmente así?, ¿hay tan solo una dirección en el tiempo? Si la respuesta es afirmativa, es
entonces justo lo que significa la flecha del tiempo: que hay una propiedad unidireccional del
tiempo que no tiene su análogo en el espacio. Por supuesto esta dirección es del pasado al
futuro.
Más allá de su existencia, es posible distinguir entre tres flechas del tiempo:
1. La psicológica, que se relaciona con la forma como percibimos el tiempo; los
recuerdos se hallan en el pasado y el futuro son los sucesos que no podemos
recordar. Bajo esta definición la pregunta de S. Hawking sería obsoleta.
2. La cosmológica, que determina que el universo se expande en lugar de contraerse.
3. La termodinámica, que apunta en la dirección en la que aumenta la entropía.
Empero, las tres apuntan en la misma dirección. Primero, la psicológica está determinada
por la termodinámica, y esta apunta en la misma dirección que la cosmológica bajo las
condiciones necesarias para crear vida inteligente que plantee esta pregunta sobre la flecha
del tiempo, que son las condiciones actuales del universo.
Pero el objetivo de este trabajo no es hablar sobre la relación entre estas flechas, sino discutir
únicamente la flecha termodinámica, y para llevar a cabo dicha discusión es necesario
primero aclarar los conceptos pertinentes.
Entropía
Como se vio en el curso, la entropía es una función de estado cuyo cambio mide el
incremento de energía interna en forma de calor cuando se incrementa la temperatura:
∆𝑄
∆𝑆 =
𝑇
La energía interna es una cantidad microscópica, mientras la temperatura describe el estado
macroscópico, por tanto una definición equivalente sería que la entropía mide el número de
microestados que son compatibles con el macroestado de equilibrio, y es cierta medida
podemos decir que es la medida del desorden. Si cuantificamos el desorden con la
probabilidad de obtener ciertos estados, esto es, con un mayor número de maneras para
formar determinada configuración de átomos, podemos decir entonces que la entropía, que
es mayor para sistemas más desordenados, mide “qué tan fácil” se pueden llegar a organizar
un conjunto de átomos dado.

Entropía y reversibilidad
Por otro lado la entropía describe lo irreversible que es un sistema. Esto se puede entender
del hecho de que la entropía global de un sistema es la entropía del sistema concreto más la
entropía de los alrededores
∆𝑆𝑢𝑛𝑖𝑣𝑒𝑟𝑠𝑜 = ∆𝑆𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑚𝑎 + ∆𝑆𝑒𝑛𝑡𝑜𝑟𝑛𝑜
Ahora, si consideramos un proceso reversible, es decir, un proceso en el que sepamos que
podemos volver a la configuración inicial devolviéndole sus propiedades iniciales, vamos a
obtener que el cambio de calor será igual al trabajo realizado, por lo cual
∆𝑆𝑢𝑛𝑖𝑣𝑒𝑟𝑠𝑜 = 0
Sin embargo para que esto se lleve a cabo los procesos tienen que ser muy lentos, y en la
naturaleza los procesos son más bien espontáneos. Consideremos el ejemplo de la expansión
libre: Si fuera un proceso reversible todo el calor contenido (energía promedio de las
partículas) se transformaría en trabajo, (trabajo que al final es la suma del trabajo que puede
realizar cada partícula) y para ello las partículas tendrían que no interactuar una con la otra.
En este caso, efectivamente la entropía no cambiaría, pues el ordenamiento de las partículas
no cambiaría, además sería posible usar el mismo trabajo para devolver el sistema a su
estado inicial (el del sistema comprimido). Sin embargo lo que realmente sucede es que las
partículas chocan, cambian de dirección y pierden parte de la energía que llevaban en esas
colisiones, por tanto hay un cambio en el calor, una menor cantidad de trabajo respecto a la
energía inicial y un estado nuevo más desordenado, todo esto se resume en decir que hubo
un aumento en la entropía. De esta manera la entropía también se puede definir con la
energía que no puede ser usada nuevamente en trabajo, dado que en este caso se necesitará
más trabajo para regresar el sistema a su configuración inicial. Y esto es lo que hace a un
proceso irreversible. De hecho, definimos qué tan irreversible es un sistema como la
diferencia entre el trabajo del proceso reversible (también llamado trabajo máximo) y el
trabajo resultante en el proceso
𝐼 = 𝑊𝑟𝑒𝑣 − 𝑊

Segundo Principio de la Termodinámica


De lo anterior concluimos que, en procesos irreversibles, la entropía siempre aumenta. Este
es justamente el enunciado del segundo principio de la termodinámica (hecho por Carnot)
“La cantidad de entropía del universo tiende a incrementarse con el tiempo”
Matemáticamente escrito como
𝑑𝑆
≥0
𝑑𝑡
El enunciado es completamente compatible con los de Kelvin-Planck y Clausius, pues una
máquina que violara, por ejemplo, el enunciado de Kelvin-Planck, produciría una disminución
en la entropía, pues en un ciclo ∆𝑆𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑚𝑎 = 0, y teniendo solo una fuente que ceda calor la
entropía del entorno disminuye
𝑄𝑐
∆𝑆𝑢𝑛𝑖𝑣𝑒𝑟𝑠𝑜 = 0 − <0
𝑇
En el caso de un refrigerador que no requiere trabajo para aumentar la temperatura,
𝑄 𝑄
∆𝑆𝑢𝑛𝑖𝑣𝑒𝑟𝑠𝑜 = 0 − +
𝑇𝑐 𝑇𝐻

Pero como 𝑇𝐻 > 𝑇𝑐 , se tiene que


1 1
<
𝑇𝐻 𝑇𝑐

Y por tanto
𝑄 𝑄
− <0
𝑇𝐻 𝑇𝑐

O sea,
∆𝑆𝑢𝑛𝑖𝑣𝑒𝑟𝑠𝑜 < 0

Este nuevo enunciado trae consigo dos consecuencias ajenas a la flecha del tiempo: la
primera es que podemos asegurar el comienzo del tiempo (y por tanto el comienzo del
universo), en algún punto, puesto que tuvo que haber una cantidad mínima de entropía para
llegar a aumentarse hasta su valor actual, de lo contrario, no tendría sentido hablar de
entropía. La segunda consecuencia es la trágica predicción de una lenta muerte térmica para
el universo, dado que al haber mayor entropía, habrá en el universo cada vez más energía
que no pueda ser utilizada nuevamente para formar nuevas cosas.
En cuanto a la flecha del tiempo, se puede decir ahora que su dirección está asignada por la
segunda ley de la termodinámica; la flecha del tiempo apunta en la dirección en la que
aumenta el desorden, que es la misma dirección durante toda la historia del universo y que,
claramente, es la dirección hacia el futuro.

La Flecha del Tiempo invertida


Está claro que la existencia de una flecha del tiempo que apunta hacia el futuro es debida a
una asimetría que hay en el tiempo, y a la no existencia de procesos naturales reversibles,
que conllevan al siempre incremento en el desorden. Entonces, la pregunta que cabría
formular ahora es si es posible que la flecha del tiempo funcione en dirección opuesta.
El físico Lorenzo Maccone propone que hay eventos que se rigen por una flecha del tiempo
que apunta en dirección opuesta y en los que por lo tanto disminuye la entropía, sin embargo
estos procesos no pueden ser percibidos por nosotros, quizá porque la información de su
evidencia se encuentra en el futuro.
De acuerdo a esta teoría, podría en teoría ser posible “subirse” a esta flecha del tiempo
invertida y revertir los procesos en el tiempo, es decir, volver sucesos espontáneos
reversibles y disminuir entropía, ganando a la par energía. Hay varias posturas al respecto si
es posible revertir la flecha del tiempo para una “porción” del universo, para el universo
entero y si no es invertible en absoluto. Si fuera la segunda de estas opciones, que todo el
universo se dirigiera en una misma dirección al “pasado”, igualmente no sería perceptible
puesto que todos los sucesos ocurrirían con la misma lógica invertida.

Simetrías
Anteriormente hablamos de la evidencia termodinámica (y cotidiana) de una asimetría en el
tiempo, que nos permite distinguir claramente entre pasado y futuro. No obstante dicha
diferencia no existe cuando se estudian sistemas muy pequeños, pues si estos tamaños
tienen las dimensiones de las moléculas, la diferencia entre calor y temperatura desaparece
y no existen conceptos macroscópicos como el de temperatura o la misma entropía.
Similarmente se postula que para sistemas muy grandes como el mismo universo no existe
un aumento en la entropía, según esto la segunda ley no sería aplicable después de ciertos
límites superior e inferior.
En la física de partículas existe una teoría llamada Simetría-CPT, que postula que las leyes de
la física son invariantes bajo la aplicación de las simetrías CP sola y T sola, o la operación CPT
en conjunto. La simetría C quiere decir cambiar partículas por antipartículas, P es cambiar
izquierda por derecha y T es invertir la dirección de movimiento de todas las partículas, o lo
que es lo mismo, cambiar la dirección temporal. Ahora, según este modelo todas las
partículas tienen formas simétricas en el espacio, y ello conlleva a una simetría en el tiempo
(para partículas). De hecho hasta donde se tenía evidencia experimental los núcleos de los
átomos solo correspondían con tres formas distintas: esferas, discos y elipsoides. Todas ellas
invariantes bajo C. Pero recientemente se ha encontrado que el núcleo del isótopo Bario-
244 tiene forma de pera, una configuración bastante asimétrica y que, según sus
descubridores, si apunta en una dirección fija en el espacio (viola la simetría C), puede
extrapolarse a decir que apunta en una dirección fija en el espacio-tiempo, (viola T) por lo
cual fija, en el mundo cuántico, una dirección preferente para la flecha del tiempo, acabando
con las esperanzas de que sean posibles los viajes en el tiempo en cualquier dirección.
Conclusión
Si bien la flecha del tiempo es una cuestión abierta, las evidencias experimentales,
comenzando por la observación cotidiana del paso del tiempo, tienden a indicar que no es
posible que un proceso invierta su dirección temporal. Más allá de la idea intuitiva y la
concepción psicológica de esta flecha, la física, dentro de ella la termodinámica menciona la
existencia de una cantidad que puede caracterizar esta evolución temporal y asegura una ley
fundamental que le asigna una única dirección. Por otro lado, a pesar de que algunos autores
como Maccone proponen la posibilidad de una flecha del tiempo invertida, incluso para el
universo entero, no hay forma de comprobarla, y las cuestiones acerca del tema son
únicamente tratables desde la filosofía. Finalmente los recientes descubrimientos de la
forma asimétrica en los núcleos de algunos isótopos pueden tener implicaciones
fundamentales en la forma de comprender el universo, desde ayudar a resolver el problema
de la antimateria, hasta dar la prueba definitiva de que la única dirección de avance en la
coordenada temporal es hacia delante.

Referencias
[1] Historia del Tiempo, S.W. Hawking-Cap 9
[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Segundo_principio_de_la_termodin%C3%A1mica
[3] http://www.neoteo.com/la-paradoja-de-la-flecha-del-tiempo/
[4] https://www.fing.edu.uy/if/cursos/fister/apoyo/notas/irrev.pdf
[5] http://laplace.us.es/wiki/index.php/Enunciado_de_Kelvin-
Planck#Relaci.C3.B3n_con_el_teorema_de_Carnot
[6] http://www.sciencealert.com/physicists-just-discovered-a-new-nucleus-shape-and-it-
could-ruin-our-hopes-of-time-travel