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Breve estudio sobre el juego Purépecha “KUILLICHI CHANAKUA”

por Miguel Ángel Hernández 2002 -2013

En el año 1994 tuve mi primer contacto con el juego del Kuillichi, en la comunidad de Angahuan el
día patronal de su fiesta de la virgen de la asunción

Dos años después regrese a Michoacán a un torneo de Uarukua Chanakua en Tirindaro y tuve la
oportunidad de aprender también el juego del Tembini lumu, y platicar con algunos señores
acerca de estos 3 juegos, lo que me recomendaron para saber más sobre el Kuillichi fue que
buscara más información en las piedras marcadas con tableros o patollis, en el fuego y en el
movimiento de las estrellas y los planetas.

A partir de ahí comenzó la búsqueda por saber más sobre este maravilloso juego. Al año siguiente
regrese a caltzontzin a un torneo de uarukua chanakua

Siguiendo el consejo de los Abuelitos de Tirindaro, comparamos el tablero del Kuillichi con el
tablero que aparece en el códice Borgia.

Tablero observado en Angahuan

http://www.famsi.org/spanish/research/graz/borgia/img_page62.html

nos sorprendió el gran parecido de los dos tableros y nos daba una guía para empezar a estudiar
este juego antiquísimo.

En el 2002 ilustre una pequeña publicación llamada Kuillichi Chanakua “juego de los palitos que
suenan” de libros del rincón. El contenido fue la descripción del juego tal como lo aprendió Jorge
años antes de una entrevista que tuvo con la familia Soto en Angahuan.

En los siguientes años, seguimos estudiando otros juegos tradicionales de varios estados de la
república que utilizaban palitos como dados, aprendimos un poco más del pensamiento indígena,
con el anciano Inocente Morales Baranda Teuctli , estudiamos la manera de contar indígena, un
poco de sus calendarios y sus ritmos del tiempo, profundizamos en la lengua náhuatl con su
relación directa con los códices y nos dedicamos a enseñar el kuillichi con otros juegos en talleres
para niños para su aprendizaje.

Pasados 5 años volvimos a comparar el tablero del Kuillichi de Angahuan con otros tableros de
códices y petroglifos, que encontramos en ese tiempo.

http://www.famsi.org/spanish/research/graz/vaticanus3773/img_page67.html

http://www.famsi.org/spanish/research/graz/borbonicus/img_page17.html

http://www.famsi.org/spanish/research/graz/vindobonensis/img_page20.html

http://www.famsi.org/spanish/research/graz/vindobonensis/img_page13.html

http://www.famsi.org/spanish/research/loubat/Tonalamatl/page_19.jpg

en la búsqueda de más información encontramos en la web una foto maravillosa de un petroglifo


que muestra muy claramente el tablero del kuillichi con el trazo de casillas más parecido al del
códice Borgia, el lugar que se menciona en el mensaje de donde obtuvimos la foto dice:
petroglifo en Manantitlan, a 3 horas de ahí caminando, un texto anterior decía Colima y fue
borrado de la web.
La comparación me llevo a observar lo siguiente:

Cada imagen de los patollis encontrados en los códices y petroglifo es diferente entre sí, pero la
constante que muestran los 7 tableros, es que en lugar de líneas y puntos (como se traza en
Angahuan), son casillas las que le dan la estructura al tablero, pienso que por cuestiones de ahorro
y facilidad en el trazo, el tablero de Angahuan utiliza líneas delgadas y puntos en lugar de casillas,
la falta de estas nos hace perder un poco la perspectiva de los símbolos que dejaron inscritos
nuestros abuelos en el juego.

Con esta primera observación decidimos retrasar el tablero de Angahuan y esto fue lo que
obtuvimos.

Nuevo trazo del tablero de Angahuan


Otra constante que encontramos en 6 de los 7 tableros fue el símbolo que se encuentra
exactamente en el centro del tablero, y que es un Nahui Ollin, o símbolo de movimiento; en dos de
los tableros se observa el ideograma del movimiento en el centro y los otros 4 nos indican un
amarre en donde una de las cuerdas pasa por debajo de la otra y viceversa, esto nos dio la pauta
para identificarlo y marcarlo dentro del nuevo tablero.

Lo que observamos es un amarre de dos fuerzas, una pasa por debajo de la otra y en donde en dos
casillas existe un cruzamiento entre las 2 fuerzas que están marcadas por 2 puntos negros
centrales, si contamos el número de casillas de este amarre sin repetir el cruzamiento nos da 20.

a simple vista podemos observar que el tablero contiene 2 figuras básicas, el símbolo del
movimiento en el centro y un cuadro externo con 4 amarres en las esquinas.
Si contamos las casillas externas nos da otro número sagrado que es el 52, pero debemos de
poner atención al contar, porque la casilla que pisamos 2 veces en las esquinas, la segunda vez no
se cuenta.

En las reglas del juego cuando la ficha ya dio la vuelta por las esquinas, si la ficha cae de regreso
en esa casilla se tiene que poner la ficha en el punto negro que esta fuera del cuadro externo
unido por una línea, y así nos indica que la ficha va de regreso, esto nos enseña que estos puntos
negros no fueron puestos al azar, sino que la instrucción que dejaron marcada dentro del tablero
es que solo se cuenta una vez la casilla.
Los cruzamientos de las esquinas internas las marcamos en negro para visualizarlas mejor, al
revisar de nuevo el tablero con el de los códices nos dimos cuenta que los puntos negros tanto del
centro como los de las esquinas están indicando cruzamientos (cruce del plano vertical, con el
horizontal) y que si encontrábamos todos los cruces en el tablero y los marcábamos de negro
obteníamos un tablero muy parecido al del códice Vaticano B.
podemos observar una coincidencia muy cercana en los cuadros negros, solo las esquinas externas
no coinciden con el grafico del códice vaticano B.

el numero de casillas de los espacios en blanco es la mitad de la del tablero de Angahuan, mas los
rebases en la figura del centro que tiene el tablero de Angahuan simulados por los pies de salida,
lo curioso es que el número de casillas del tablero del códice Vaticano B es de 52, un ideograma a
menor proporción que el kuillichi (en sus casillas blancas internas), su relación crece en esas
casillas a un 2 es a cuatro.

http://www.famsi.org/spanish/research/graz/vaticanus3773/img_page67.html

pensando en las esquinas del porque tienen una marca negra en dicho códice, comenzamos a
buscar la respuesta en los astros como nos lo indicaron los ancianos de Tirindaro.

Al conectar el nahui ollin con el cuadro externo del tablero, cada fuerza del amarre tiene 13
casillas, 13 casillas rojas con un cruzamiento por la parte de arriba en la casilla 6 roja y 13 casillas
azules también con un cruzamiento por la parte de arriba en la casilla 6 azul. (en el juego estas
casillas 6 tienen la función de regresar la ficha al inicio del juego ).
El otro número que ocupa las casillas centrales es el 7, si sumamos las casillas centrales rojas
pensando que existe una casilla roja oculta debajo de la azul nos da el numero 13= 6+7 y de igual
forma las casillas centrales azules nos da 13, las cuatro casillas nos da la suma de 26, que es un
numero fractal del 260, es curioso observar que el cambio de dirección en la línea roja nos lo da la
casilla 7 y de igual forma en la línea azul el cambio de dirección nos la da la casilla 7, que dentro de
la filosofía nahua, el 7 representa el centro, el ojo del huracán, el punto de equilibrio, si
levantáramos el kuillichi en tercera dimensión nos daría una pirámide de 6 escalones y en el
centro el 7.
Así que observando que el centro y las esquinas del kuillichi contienen la misma figura, intentamos
llevar el 7 a las esquinas, y cuál fue nuestra sorpresa que si seguimos la cuenta desde el conector
con el cuadro externo contando de 13 en 13 y marcando el numero 7, este siete queda marcado
en cada esquina de manera natural, sirviendo de punto de equilibrio para las vueltas en el tablero.

Esto nos llevo a relacionar que 13 semanas de 7 días nos da una estación del año, así que le dimos
un valor semanal a cada casilla y un calendario solar y lunar de 364 días se descubrió.
Lo interesante es la instrucción que dejaron con las líneas con puntos negros radiando al centro,
que quiere decir que esas casillas de regreso no se contabilizan. para que las cuentas se den.
Este es un pequeño trabajo que está en construcción y es una síntesis de otro más grande que
aún necesita muchas horas de trabajo, seguimos buscando y estudiando otros juegos de
diferentes partes de la Republica, así como conectando con trabajos relacionados con este tema,
pero pensamos que esto que venimos observando en varios tableros tradicionales, como el patolli,
el tembini y el temalacachtli, nos da una constante en 2 puntos que queremos compartir:

1.- Los tableros que son indígenas contienen como principio en su construcción algunos de los
números sagrados 4, 5, 7, 13, 15. 20, y 52.

2.- De los 4 juegos estudiados, si los levantamos en 3 dimensión obtenemos una pirámide. El juego
en si son pirámides en 2 planos.

En el transcurso de la redacción de este pequeño documento, pude conocer el maravilloso trabajo


de Alejandro Gregorio Olmos Curiel en su tesis llamada Los petrograbados de Tzintzuntzan,
Michoacán, un sistema de comunicación grafica. y que de manera personal nos da una visión
nueva sobre el juego del Kuillichi,
mkhernandez1@gmail.com 54407794

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