Anda di halaman 1dari 9

1

45. Las transformaciones del Extremo Oriente desde 1886 a 1949.

2. Corea de la unificación a la división.


2.1 La rivalidad ruso-japonesa.
La península coreana, situada en la costa oriental de Asia, fue la encruci-
jada de intereses expansionista de tres grandes países: China, Rusia y Japón. A
lo largo de su turbulenta historia el pueblo coreano ha tenido que luchar por
mantener su propia identidad cultural y política.
Su estructura social era, antes del siglo XX, extremadamente rígida. El
vértice de la pirámide social lo ocupaba la aristocracia, a la que seguía la clase
media (artesanos, comerciantes), los campesinos (masa de población), militares
(reclutados entre los campesinos) y, por último, profesiones tradicionalmente
infravaloradas. Todo ello en le marco de un pensamiento confuciano que regu-
laba todos los aspectos de la vida.
Económicamente, Corea, forma parte de la “cultura de arroz”, al igual que
China y Japón, por constituir este producto la base alimentaria. La población se
concentraba, antes del siglo XX, en las aldeas. y ésta fuerte densidad rural, así
como la necesidad de alimento, implicá un mayor apego campesino a la tierra,
que será explotada intensivamente mediante la utilización de numerosa mano
de obra. Complemento de esta actividad era la pesca y el trabajo artesanal.
a) El movimiento Dong Jak. En la segunda mitad del siglo XIX surge un
movimiento renovador conocido como Dong Jak (saber oriental), que se basaba
en la doctrina de la igualdad de todas las gentes. Bajo su aspecto religioso, su
principal objetivo era la estabilidad del Reino y la seguridad de la nación. Pese a
la ejecución de sus líderes en 1884, muchos campesinos golpeados por la mi-
seria se incorporan a sus filas con posterioridad. En 1894, pese a la represión, se
organizó un numeroso contingente armado, llevando a cabo una serie de le-
vantamientos. Las armas eran unos pocos rifles, lanzas y espadas, pese a ello
inflinjieron dos importantes derrotas a las tropas gubernamentales.
Los principales puntos del programa de reformas exigían el término de la
persecución de que eran objeto, que se eliminase la explotación de los campesi-
nos, la abolición de toda discriminación, el juicio a los colaboradores de los ja-
poneses, la distribución equitativa de la tierra cultivable, y que se dejasen sin
efecto las deudas privadas o públicas.
Después del triunfo logrado, los líderes del movimiento Dong Jak acepta-
ron inexplicablemente el cese de hostilidades, sin concesión alguna a cambio. El
monarco Ko Chong solicito a sus amigos chinos ayuda en hombres para doble-
garles, actitud que sirvió de excusa a los japoneses para enviar tropas a Corea.
Las aspiraciones japoneses se pusieron de manifiesto cuando, en 1876, le
impuso a Corea un tratado sobre cuestiones mercantiles, que favorecía a los co-
2

45. Las transformaciones del Extremo Oriente desde 1886 a 1949.


merciantes japoneses en la Península. El gobierno imperial estimuló a los corea-
nos partidarios de introducir en su país reformas de tipo occidental. Esta situa-
ción provocó el alineamiento de los diferentes estamentos sociales en dos ten-
dencias: una conservadora y tradicionalista favorable a China y otra reforma-
dora y modernista partidaria de Japón.
El conflicto chino-japonés (1894-1895) acabó con un tratado que reafirma
la independencia coreana, pero que realmente era una advertencia a la derro-
tada China para que se abstuviese de cualquier intervención en Corea.
El movimiento Dong Jak resurgió para oponerse al avance nipón, pero
fueron aniquilados por los invasores. El gobierno coreano fue impulsado a eli-
minar del gabinete a todos los elementos prochinos y a aceptar un grupo de
asesores militares que entrenaran al contingente coreano encargado de la vigi-
lancia del palacio real. Este grupo de asesores asesinaron a la reina Min por es-
tar en contactos secretos con China. Esta acción provocó una rebelión popular
que obligó a los japoneses a repatriar a la mayoría de sus militares.
Los rusos aprovechan estas manifestaciones antijaponesas para enviar un
contingente de soldados, bajo el pretexto de proteger su legación, en realidad
secuestraron al rey Ko Chong durante una año. Ahora la represión se dirige
contra los elementos projaponeses y el gabinete favorece la intervención rusa.
El pueblo coreano una vez más se rebeló ante esas acciones lesivas a la
dignidad y soberanía de su patria. El rey es liberado, pero los cambios espera-
dos por la opinión pública nacional no se produjeron, manteniéndose las conce-
siones económicas a las potencias extranjeras. A partir de 1895 Francia, Alema-
nia, Inglaterra y EE.UU se disputan con Rusia y Japón el mercado coreano.
b) Círculo de la Independencia. Ante la creciente perdida de soberanía di-
versos grupos de intelectuales, imbuidos de las ideas del liberalismo occidental,
dieron vida a organizaciones de diversas tendencias aunque siempre bajo una
bandera afianzar la independencia; la más trascendente fue el Círculo de la In-
dependencia, fundada en 1896, sus proyectos despertaron la simpatía popular y
obtuvieron el apoyo de la familia real. Con un diario propio, vocero de las ideas
liberales, desarrolla sus actividades en torno a tres cuestiones básicas:
• Crear un movimiento de protección y salvaguarda de la independencia ante la
agresión económica y militar extranjeras.
• La exigencia del ejercicio incondicional de los derechos individuales: libertad
de expresión, igualdad entre los hombres, soberanía popular…
• Crear un sistema educativo centrado en la vida aldeana, que propiciase el de-
sarrollo industrial y comercial y la modernización de las fuerzas armadas.
Por primera vez en Corea una entidad civil forjaba un movimiento a favor
de la democracia política y del sistema parlamentario. El rey promete aplicar las
3

45. Las transformaciones del Extremo Oriente desde 1886 a 1949.


medidas propuestas por este grupo, pero lo que realmente promueve es la
disolución del Círculo de la Independencia bajo la acusación de intentar crear un
sistema republicano y presidencial. Su ilegalización supuso la multiplicación de
las organizaciones que mantenían las mismas revindicaciones.
c) El conflicto ruso-japonés. La guerra ruso-japonesa (1904-1905) confir-mó
la elevación de Japón al rango de gran potencia en Extremo Oriente. Japón,
además de los derechos rusos en China, obtiene el reconocimiento de su protec-
torado sobre Corea. Ya durante el transcurso de la guerra los japoneses exigie-
ron al gobierno coreano que aceptara sus “sugerencias” sobre reformas admi-
nistrativas y el derecho a intervenir en el caso de rebeliones internas o inje-
rencia de un tercer país. A partir de agosto de 1904 Japón nombraba un asesor
financiero y uno de relaciones exteriores, sin cuyo consentimiento no podrían
firmarse tratados, posteriormente fueron enviados asesores para esferas mili-
tares, asuntos del Palacio Real y Educación, en esencia eso significaba la trans-
ferencia de la autoridad administrativa de Seúl a Tokyo. Desde noviembre de
1905 se nombra un gobernador general nipón que ocuparía un rango inmedia-
tamente inferior al emperador coreano.
Enseguida surge la resistencia encabezada incluso por el propio rey que
fue depuesto y sustituido por un principe. En 1907 fueron disueltos los dife-
rentes cuerpos del ejército del país, privada de su fuerza armada, de su autono-
mía administrativa, del manejo de sus relaciones exteriores y de su propio rey,
Corea se convirtió en un país titere sin capacidad de autodeterminación.
2.2 La ocupación japonesa.
a) De protectorado a colonia. El plan para la anexión del territorio, acari-
ciado durante varios años por los sectores expansionistas japoneses, se pone en
práctica a partir de 1910, el ministro residente prapara los términos del plan con
el primer ministro coreano cuya única preocupación es preservar el bienes-tar
personal de su familia, la familia real y su colaboradores. El plan se impuso
mediante la represión de la disidencia en 1918 se detuvo a 50.000 personas.
A partir de la conversión de Corea en colonia se incrementa el pillaje de la
tierra por medio de un “estudio catastral”, los propietarios tenían que decla-rar
sus posesiones agrarias, el tipo de terreno, su uso, dimensiones, bajo pena de
perder la titularidad. La declaración servía para la posterior expropiación de las
tierras, de tal forma que en 1930 la Gobernación General japonesa era pro-
pietaria del 40% de la superficie total de Corea.
Pronto se consuma la explotación por grandes empresas y conglomerados
japoneses de los yacimientos mineros. La producción extractiva aumentó y aun
más durante la Primera Guerra Mundial, en la que Japón se convirtió en el
principal abastecedor de los países aliados.
4

45. Las transformaciones del Extremo Oriente desde 1886 a 1949.


b) Corea: mercado de productos japoneses. La primera manifestación de la
política colonial japonesa fue la política de pillaje de alimentos, por cuanto Ja-
pón carecía de suficientes productos alimenticios en un momento de desarrollo
del sistema capitalista. El gobierno colonial dispuso la adopción de una serie de
medidas tendentes al incremento de la producción de arroz, para la década de
los treinta Japón absorbe más del 50% de la producción total coreana. La pobla-
ción coreana complemento su dieta con mijo, sorgo y soja traidos de Manchuria.
Tokyo no sólo le asignaba a Corea un papel como abastecedor de produc-
tos alimenticios sino también como mercado consumidor de sus artículos. En
1920 se eliminará el sistema de aranceles, en 1931 las exportaciones coreanas a
Japón constituían el 95% de sus envios al exterior, y las importaciones de pro-
ductos japoneses suponían el 80% de mercancias de origen extranjero. La ex-
portaciòn coreana son sobre todo productos alimenticios y materias primas,
mientras las importaciones son productos manufacturados.
Además Tokyo se proponía crear un mercado inversor de capitales, dado
que el costo de la mano de obra en Corea era apenas la mitad de lo que se pa-
gaba en Japón. El volumen de inversiones aumentó en los años treinta, cuando
los japoneses invaden Manchuria. El sector manufacturero empezó a crecer, la
producción agrícola cedió su primacia a la industria fabril, especialmente a la
química, Corea se convirtió en la base logística de la invasión de China.
Las guerras chino-japonesa y la II Guerra Mundial supusieron un decreto
japonés de movilización total de la población, complementad en Corea con una
política de aniquilación de la identidad nacional, “Japón y Corea son un sólo
cuerpo”. Setecientos mil coreanos fueron enviados por la fuerza a trabajar en las
minas, industrias de guerra, bases militares y fronteras; las mujeres solteras
fueron incorporadas a Brigadas de Voluntarias y obligadas a servir como pros-
titutas en las guarniciones. Miles de coreanos murieron en la guerra, muchos
desertaron y pasaron a engrosar las fuerzas aliadas.
2.3 La resistencia nacionalista.
a) El movimiento del 1º de marzo. La represión japonesa obligó a exiliarse
a muchos activistas nacionalistas, que se dividieron en dos tendencias, los si-
tuados en zonas cercanas a la frontera de la península, partidarios de la lucha
armada; los situados en Sanghai o Hawai partidarios de la acción diplomática.
La doctrina de autodeterminación de las naciones, expuesta por Wilson
durante y al final de la Primera Guerra Mundial, impulso las actividades de la
resistencia. En enero de 1919 los patriotas exiliados se reunieron en Sanghai y
formaron el Nuevo Parido Coreano de la Juventud. Fueron enviados delegados a
la Conferencia de Paz de Versalles para pedir la independencia coreana, pero no
se admitió tratar el tema en los debates.
5

45. Las transformaciones del Extremo Oriente desde 1886 a 1949.


El movimiento independentista se desarrolla especialmente en el ámbito
de organizaciones religiosas, cristianismo y budismo. Sus 33 figuras más impor-
tantes firmaron un declaración de independencia y convocaron a una manifes-
tación el 1º de marzo de 1919, fecha del funeral del rey Ko Chong. Los firman-tes
fueron detenidos para las manifestaciones se extendieron por otras ciuda-des,
los japoneses se vieron sorprendidos, pero reaccionaron con una dura re-presión,
más de 7500 muertos. La diplomacia mundial prestó escaso eco a las demandas
de los resistentes, Japón era una potencia de primer orden y como nación
victoriosa de la Primera Guerra Mundial recibió su zona de influencia.
El Movimiento del 1º de marzo dio vida a varios gobiernos provisionales en
el interior del país y en el exilio, pero se carecía de un organismo centraliza-do
que expresara con mayor coherencia y nivel de representatividad el propó-sito
final de la independencia. Era imprescendible un gobierno unificado.
En 1919 se conforma en el exilio el gobierno provisional de la república de
Corea, con sede en Sanghai. Era la primera institución política coreana basa-da
en principio democráticos, rompiendo con la continuidad imperial. Este go-bierno
provisional tenía representantes en todas la provincias, aldeas y distri-tos. Inició
incluso una actividad diplomática, contó como un periódico como ór-gano oficial
y realizó actividades guerrilleras desde las fronteras rusa y china.
La actividad del Movimiento 1º de marzo obligó a Japón a introducir cam-
bios en su política colonizadora y traza una nueva que recibe el nombre de
“Culturización”, se trataba en teoría del abando del gobierno militar policíaco, se
podían designar funcionarios civiles, se permitía una cierte libertad de prensa, el
sistema educativo coreano fue equiparado al japonés, se creaba un cuerpo de
policia no militarizado. En realidad eran cambios formales, hasta 1945 ni un só-lo
funcionario civil fue designado gobernador general de Corea, se incrementó la
represión policial, se mantuvo la discriminación educativa y la censura, las
multas, la confiscación y las suspensiones de los periódicos.
b) Actividades de la Sin Gan Joe. Tras el Movimiento del 1º de marzo, las
actividades en favor de la independencia de Corea se diversificaron a través de
varios canales. Uno de ellos fue la vinculación con la revolución bolchevique
triunfante en Rusia. Lenín apoyaba explicitamente la independencia de los
países de Africa y Asia colonizados, pronto se fundo el Partido Comunista Co-
reano, con sede en Sanghai. Los anarquistas también iban consiguiendo adeptos
entre los coreanos residentes en Tokio.
Ante el surgimiento de estos movimientos extremistas, los nacionalistas
democráticos intentaron crear una estructura política propia. Pero fracasó ante el
rechazo de la población a todo movimiento que no fuese insurgente y diese
visos de negociación con los ocupantes japoneses.
6

45. Las transformaciones del Extremo Oriente desde 1886 a 1949.


En 1926 muere el último rey de la dinastía coreana, lo que es aprove-
chado para manifestar el repudio contra la ocupación. Los socialistas preten-
dieron llevar a cabo una manifestación contra Japón el mismo día del funeral del
difunto monarca, el 10 de junio. La policia descubrió el plan y advertida por lo
ocurrido el 1º de marzo de 1919 con los funerales del anterior rey, se incau-tó de
la propaganda, detuvo a sus líderes más destacados y prohibió la llegada de
ciudadanos del resto del país a Seúl para asistir al funeral.
En 1927 los nacionalistas democráticos y socialistas hicieron un frente co-
mún, conformando la Sing Gan Joe (Organización Unica del Pueblo), incluso la
Gobernación General japonesa reconoció este movimiento. Los principios gene-
rales de la organización estaban expuestos en esta triple propuesta:
• Facilitar el despertar de la conciencia política y económica del pueblo coreano
• Fortalecimiento de la solidaridad nacional.
• Rechazo de todo tipo de oportunismo, colaboración con los japoneses.
Pese a haber sido fundada con el consentimiento de la Gobernación Gene-
ral sus postulados la colocaban en la resistencia a la colonización. Entre sus de-
mandas inmediatas figuraba la abolición de los organismos japoneses que ex-
plotaban a los coreanos, el rechazo de la política nipona de inmigración, la orga-
nización de un sistema educativo al servicio de los coreanos, donde se incluya el
idioma coreano y la abolición de todo el sistema de leyes y reglamentos re-
presivos contra el pueblo. En 1931 tras la invasión japonesa de Manchuria la
organización fue disuelta, a petición de los socialistas, paso a la clandestinidad.
Entre los movimientos de oposición exterior merece ser destacado el de
las Fuerzas de Independencia que actuó desde Manchuria. Desde las aldeas
manchurianas, en las que vivían un millón de inmigrantes coreanos, se produ-
jeron acciones de guerrilla contra la ocupación japonesa. Las acciones termina-
ron con la ocupación japonesa de Manchuria en 1931.
El estallido de la guerra chino-japonesa en 1937, atenuó las diferencias
entre los grupos independentistas coreanos y se produjo un sentimiento de
unidad acentuado con ocasión de la guerra entre Estados Unidos y Japón.. A
medida que la Segunda Guerra Mundial se agudizaba, fuerzas coreanas incorpo-
radas al comando de la Restauración de la Independencia fueron destacadas a
Birmania y la India, donde llevaron a cabo operaciones conjuntas con los britá-
nicos. Lo mismo ocurría en las unidades militares chinas y norteamericanas, se
ampliaba el frente de combate y las posibilidades de victoria sobre los
japoneses.
2.4 La división de Corea.
a) La liberación de Corea. Con la rendición de Italia en junio de 1943, las
perspectivas de victoria para los aliados se hicieron más seguras. En una cum-
7

45. Las transformaciones del Extremo Oriente desde 1886 a 1949.


bre celebrada en El Cairo en diciembre de 1943, en la que participaron los je-fes
de estado de EE.UU., Gran Bretaña y China, se acordó que Corea sería libera-da
e independizada en el momento oportuno.
El 15 de agosto de 1945 Japón se rindió incondicionalmente, Corea se vio
liberada de treinta y seis años de dominio imperialista japonés, los coreanos es-
taban convencidos de que la liberación implicaba independencia inmediata. En-
tre los líderes políticos había quienes esperaban una ocupación aliada del terri-
torio y que el gobierno provisional, residente en Sanghai, retomase la conduc-
ción; otros estiman necesario la creación de un organismo representativo popu-
lar mientras los aliados llegasen, esta fuerza organizó el Comité para la Prepa-
ración de la Independencia Coreana, donde los comunistas tenían más fuerza.
b) La división de Corea. Mientras se acentuaba la confrontación entre na-
cionalistas y comunistas, los ejércitos de ocupación americanos y soviéticos en-
traron en escena. La Unión Soviética cruzó la frontera coreana tras la rendición
japonesa, ocupando Pyongyang y otras importantes ciudades del norte. Los
americanos desembarcaron en la parte sur de la península y entraron en Seúl.
La línea divisoria entre ambos ejércitos fue trazada a la altura del paralelo 38
grados de latitud norte.
En el norte las autoridades soviéticas instruyeron a los activistas de la
independencia para ejercer la administración gubernamental de Corea del Nor-
te. Crearon un Comite popular, en el que en un principio contaron con naciona-
listas, pero no pasó mucho tiempo antes de que los soviéticos organizarán el Co-
mité Provisional del Pueblo de Corea del Norte, presidido por Kim Il Sung, diri-
gente de los comandos militares durante la II Guerra Mundial, sin nacionalistas.
Las fuerzas norteamericanas establecieron un gobierno militar negándose
a reconocer a la llamada República Popular y al Gobierno Provisional, se permi-
tió la actividad política sin restricciones, incio de una profusión de partidos.
La parte surcoreana se veía perturbada no sólo por la confusión política,
sino también por graves problemas económicos El desarrollo industrial había
estado centrado en las necesidades bélicas japonesas, además la división del te-
rritorio separó a la industria liviana y la agricultura, ubicadas en el sur, de la
industria pesada establecida en el norte. La gran emisión monetaria del gobier-
no colonial provocó una ola inflaccionaria. Dos millones de personas regresaron
al sur de Corea desde China, Japón y el norte de la península.
Con la intención de solucionar la división de la península se reunieron en
Moscú, diciembre de 1945, los ministros de Asuntos Exteriores de EE.UU., Gran
Bretaña y la URSS, adoptándose un plan de fideicomiso por cinco años que ten-
dría como garantes a los tres países, el plan contó con la oposición popular.
8

45. Las transformaciones del Extremo Oriente desde 1886 a 1949.


El Partido Democrático Coreano reaccionó mediante la organización de un
Cuartel Nacional para la Unificación con el propósito de establecer un gobierno
autónomo, proponía la desaparición de la división, del fideicomiso y establecer
un gobierno independiente. Este partido propuso un acuerdo entre izquierdis-tas
y nacionalistas a fin de alcanzar la unificación de la península. Los modera-dos
de ambos sectores llegaron a formar, con el apoyo norteamericano que traspaso
los más altos puestos administrativos a los coreanos, la Asamblea Le-gislativa
Interina Coreana. Los partidos de izquierdas formaron el llamado Frente Nacional
Democrático, apoyando el fideicomiso.
Al no llegarse a una acuerdo en la Comisión Conjunta Americano-Soviética
los norteamericanos llevaron el tema a la ONU. La Asamblea General de la Na-
ciones Unidas decidió que se celebrasen elecciones generales en todo Corea
bajo la supervisión de la Naciones Unidas con el fin de establecer un gobierno
unifi-cado, después de lo cual las fuerzas de la URSS y EE.UU. abandonarían la
zona.
Los soviéticos mostraron su desacuerdo con el plan y no permitieron que
las elecciones se supervisaran al norte del paralelo 38, las elecciones se cele-
braron en el sur, el 10 de mayo de 1948, dejando vacantes los escaños del nor-
te. La Asamblea Nacional redactó una constitución y se convocarón nuevas
elecciones, que fueron ganados por Syngman Rhee. La ONU, EE.UU. y cincuenta
países reconocieron la nueva república. El 25 de agosto se convocaron eleccio-
nes en el norte ganadas por Kim Il Sung. Dos estados se disputaban y se decla-
raban legítimos representantes de una nación.
c) La guerra de Corea. Los dos estados estaban convencidos de que el
usurpador era el otro, esto unido a la tensión entre Estados Unidos y la URSS,
iba a culminar en una guerra que estalla en 1950. En el proceso bélico pueden
señalarse varias fases: de junio a septiembre de 1950, la ofensiva norcoreana;
de septiembre a octubre de 1950 ofensiva aliada; de octubre de 1950 a marzo
de 1951, la contraofensiva china y de marzo a julio de 1951, estabilización.
Las tropas norcoreanas de Kim Il Sung cruzan el paralelo 38, avanzando
hacia el sur. Ante la rapidez de la ofensiva Truman ordena a Mac Arthur el envió
de material y asesores, y finalmente la intervención del VII Ejército. Tras el
desembarcó, la guera dio un giro completo.
La nueva fase se produjo con la intervención China en apoyo de los comu-
nistas. Las razones hay que buscarlas en las pretensiones hegemónicas regio-
nales chinas y una manera de proteger estratégicamente Manchuria y la Repú-
blica Popular. La nueva ofensiva comunista devolvió la guerra a a la situación
anterior a la intervención norteamericana.
9

45. Las transformaciones del Extremo Oriente desde 1886 a 1949.


Mac Arthur planteó extender la guerra contra China e incluso emplear
bombas atómicas, esto supuso su destitución. El nuevo comandante en jefe se
aplicó a contener el avance del comunismo, pero no exportar la guerra más alla
de la frontera coreana. En mayo de 1951 la frontera volvía a situarse en el pa-
ralelo 38. El agotamiento de ambos bandos llevó a un alto el fuego.
Para la propia Corea, la guerra confirmará la situación surgida en 1948,
quedará dividida en dos Estados irreconciliables: una República Popular al norte
y una República de Corea del Sur. División que todavía pervive.
La situación en Asia oriental sufrirá igualmente cambios. La participación
china en el conflicto coreano señala el surgimiento de una nueva potencia apo-
yada masivamente por la URSS para frenar el expansionismo norteamericano.
Razón más que suficiente para que los EE.UU. opten por incorporar al Japón a su
estrategía anticomunista.