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¿Cómo la sociedad de la información ha impactado e impactará en

el proceso de enseñanza y aprendizaje en los profesores y


estudiantes del Siglo XXI?

El mundo, por decirlo de alguna manera al referirnos a todas las áreas del saber, ha sufrido
grandes cambios, cambios que nosotros (los nacidos el siglo pasado) hemos tenido que
aprender, hemos tenido que auto instruirnos y, como leí en algún artículo hemos tenido
que desaprender para volver a aprender.

Estos cambios políticos, sociales, económicos y culturales, se les conoce como sociedad de
la información (Cool, 2008) y a esto también se le acuña otro término, que en algunos casos,
los tomas como sinónimos, me refiero a la sociedad del conocimiento.

El cambio, no ha ocurrido de la noche a la mañana. Como hemos revisado en este módulo,


desde el primer decenio de los noventa ya se han empleado términos “raros” que como una
película de ciencia ficción, a fines de los ochentas hacia adelante se han ido consolidando y
haciendo más evidentes. El término aldea global (Ayala, 2012) McLuhan afirma que la aldea
global es un mundo en el cual no necesariamente tienes armonía. Tienes extrema
preocupación por los asuntos de los demás y mucho compromiso con la vida de los otros.
Lo anterior no significa necesariamente armonía, paz y tranquilidad, pero sí significa un
enorme involucramiento en los asuntos de los demás y, por lo tanto, la aldea global es tan
grande como un planeta y tan pequeña como una oficina de correo.

Es así que nosotros, cuando tuvimos acceso a la red, teníamos el temor que se involucren
en nuestras vidas, que todo iba a ser público y que todos iban a saber de todos, esto fue el
temor inicial, pero analizando actualmente estos temores, nosotros mismos publicamos, a
través de las redes, todo lo que hacemos, cuando, donde, con quien, a que hora, etc., es
decir, ya nos sentimos “raros” si no publicamos algo de lo que hacemos durante día en una
red social.

Al integrarse la sociedad en un sistema cono información y conocimiento, los paradigmas


educativos no son ajenos a estos. Los cambios se evidencian en nosotros los docentes y en
los estudiantes. El proceso se ha adaptado al cambio y busca hacer al sistema educativo
más robusto y dinámica, integrados y colaborativo.

Desde el punto de vista de recursos de aprendizaje, le trabajo, que era individualista y giraba
en torno del docente, en esta nueva sociedad, el centro es el estudiante y entre ellos
elaboran colaborativamente los materiales, donde el docente es el tutor que ayuda y busca
incentivar el pensamiento crítico en ellos, por tanto la clase ya no es discursiva ni de catedra,
se torna más investigativa para que el estudiante analice,y sintetice la información.

Si antes la búsqueda de información era muy limitada, hoy la encontramos con un solo click,
pues un 90% cuanta con algún dispositivo electrónico vinculado a la red y a la búsqueda de
información.
El tiempo y espacio, han cerrado la brecha, pues para realizar cualquier actividad no se
necesita que los integrantes del equipo estén bajo un mismo espacio y al mismo tiempo. El
uso de las plataformas (espacios de cada institución educativa) permiten que estudiantes y
docentes permanezcan comunicados.

El video expuesto en este curso, plasma de un amanera muy explícita, como se sienten los
estudiantes en el colegio y como quieren que sean sus clases.

Según Prenksy (2001), en su texto “Digital Natives Digital inmigrants”, los estudiantes del
siglo XXI están experimentando cambios en relación a los que vivieron en el siglo XX. Con
eso no estamos aludiendo a temas de estética o de ornamentación personal. Estamos
refiriéndonos a una discontinuidad generada por la tecnología digital en las que estamos
incursionando. Creo yo que, el docente (en un alto porcentaje) se siente amenazado por
estos nativos digitales, ya que al ver que utilizan sus tablets, celulares, laptop, etc. Decide
prohibir su uso y el estudiante pierde interés.

Debemos, como docentes, buscar potenciar las habilidades tecnológicas que tienen
nuestros estudiantes y orientarlas a la investigación. Debo mencionar que, a mi parecer, las
habilidades van a ser diferentes en cada país, pues los sistemas educativos son diferentes,
en lo que si concuerdo es en las competencias y habilidades que se han plasmado en el
informe sobre las habilidades en el siglo XXI, con el título Education for life and Work:
Developing Transferable Knowledge and Skills in the 21st Century.

Para las competencias docentes quiero nombrar las propuestas por Tsisana Palmer, quién
manifiesta que estas son las competencias que no pueden faltar en un docente del siglo XXI:

1. Aprender nuevas tecnologías: Para Gómez Zermeño, saber utilizar las tecnologías de la
información y la comunicación (TIC) “es una competencia básica para la vida, al igual que la
lectura, la escritura y las matemáticas”. La buena noticia es que las nuevas herramientas y
aplicaciones son cada vez de uso más intuitivo y amigable para el usuario, por lo que ya no
es necesario ser un experto en informática para dominarlas. Experimentar con recursos y
redes sociales que nunca has probado antes te llevará a encontrar maneras innovadoras de
transmitir conocimientos.

2. Brindar instrucciones personalizadas: Los estudiantes son diferentes, aprenden de


manera distinta y poseen habilidades y talentos particulares. A esto se suma que, mediante
su celular, Tablet o computador, tienen acceso instantáneo a cualquier tipo de información.
Por este motivo, el docente debe, en la medida de lo posible, adaptar las instrucciones a las
necesidades de cada alumno. De esta manera, el estudiante se verá sentirá libre y motivado
respecto a sus tareas.

3. Globalizar el salón de clases: En este mundo interconectado y cada vez más pequeño,
tenemos la oportunidad de aprender sobre otras culturas de primera mano. Si en tu clase
deben estudiar a Japón, por ejemplo, no lo hagan a través de libros de texto. Utiliza
herramientas como Google Earth para “visitar” el país, utiliza las redes sociales para
encontrar a un japonés dispuesto a charlar con tus alumnos acerca de su cultura: las
posibilidades son infinitas.

4. Incentivar a los alumnos a producir contenido: Aunque los alumnos de hoy son
considerados nativos digitales, las instituciones siguen pidiendo tareas tradicionales en
papel. En su lugar, incentiva a tus estudiantes a crear y editar vídeos, infografías y blogs
creativos y dinámicos. Estas tareas son las que quedarán en su memoria y desearán
compartir con otros, en lugar de terminar en la papelera una vez calificadas. Una manera
eficiente de incentivar la producción propia por parte de los alumnos es el aprendizaje
basado en proyectos. De esta manera, los estudiantes son los encargados de llevar a cabo
su propia investigación.

5. Digitalizar el aula: Cada vez existen más plataformas destinadas a digitalizar el salón de
clases: Google Classroom, Google Groups, Wiki o Moodle son algunas de ellas. Insta a tus
alumnos que suban sus tareas, compartan materiales y participen en debates a través de
este medio. Otra manera de digitalizar el aula es aceptar del uso de dispositivos durante la
clase, ya que si son utilizadas de manera adecuada pueden constituir valiosas herramientas
de aprendizaje. En lugar de prohibir rotundamente el uso de los teléfonos inteligentes, por
ejemplo, puedes dejar que los alumnos los utilicen para buscar nuevo vocabulario y cuente
el resultado de su búsqueda.

Wilofredo Pacherres Garcia

04/2018