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Alvarado Barrera Mariana ITZEL.

Evaluación e intervención en Psicología Clínica y de la Salud.

Grupo 2652 E.

El silencio de Oliver.
La película trata acerca de una familia disfuncional, conformada por Martín, que es médico y Hanna,
que es enfermera. Ambos han tenido problemas desde que comenzó su matrimonio, al grado en que
parece que él sólo se casó por compromiso y sin estar completamente seguro de hacerlo. Pero la
situación detonante para que ellos decidieran divorciarse fue el descubrimiento de la homosexualidad
de Martin. A partir de ese momento ambos deciden continuar con sus propias vidas y vivir con sus
respectivas parejas; Martin vive con Tom, y Hannah con Frank. Ella gana la custodia de su hijo, Oliver.
Oliver es un chico de nueve años, parece ser tímido y retraído, desde el principio se muestra distante
con Frank, quien lo golpea bajo la excusa de que lo que está haciendo es para disciplinar al
muchacho, y para que no cometa los “errores” de su padre biológico.
Hannah trabaja por jornadas muy largas por lo que no tiene mucho tiempo para cuidar o hablar con
Oliver. Cuando interroga a Oliver acerca de los golpes, él no le dice la verdad porque piensa que su
madre es feliz con este hombre, en su lugar revela que lo han hecho otros niños, que se ha golpeado
con la puerta de un coche, etc. Y ella, simplemente le cree y no indaga más al respecto.
El padre de Oliver, Martin, deduce que quien golpea a su hijo es Frank, y trata de advertirle a Hannah.
Ella le guarda mucho resentimiento a él y a su nueva pareja. Se siente traicionada y abandonada, por
lo que no da cuenta ni valor a estas advertencias.
Tal resentimiento es alimentado con comentarios hirientes de Frank, quien posee muchos prejuicios
hacia los homosexuales, lo cual se demuestra cuando se expresa de manera despectiva hacia Martin y
su nueva pareja. Comentarios que son escuchados de manera constante por Oliver, de manera que el
maltrato ya no es solamente físico, sino psicológico. Y quizá son estos comentarios los que influyen en
que el menor no sepa con exactitud si desea quedarse con su padre.
Una de las escenas más decepcionantes de la película es cuando Hannah descubre que,
efectivamente, Frank golpea a Oliver, así que lo corre de su casa. Por la noche, Frank entra a
escondidas a la casa y logra que Hannah lo perdone. Para conseguirlo, la manipula emocionalmente,
con unas lágrimas de cocodrilo le dice lo que ella quiere escuchar en el momento en que ella quiere
escucharlo (Hannah: No puedo creer que me haya equivocado otra vez. Frank: Tú no tienes la culpa
de nada. Eres una mujer encantadora. No sabes lo que me has dado. Antes de conocerte yo no sabía
lo que es amar y eso me lo has enseñado tú. Tú Hannah. Yo te amo, te amo, lo siento), y le promete
que no va a volver a pasar. Frank se queda a dormir y a la mañana siguiente está desayunando en la
cocina como si nada hubiese ocurrido. En la expresión de Oliver puede notarse incredulidad y
desconcierto, dado que se había ido a dormir con la idea de que ese hombre no regresaría a su vida,
así como decepción y desconfianza hacia su madre.
El padre de Oliver intenta ganar la custodia de su hijo, pero sus intentos se ven frustrados debido a los
prejuicios y estereotipos que existen hacia las personas homosexuales. Una de las cosas que más me
causó conflicto en estas escenas fue el hecho de que Hannah no dijera la verdad acerca del maltrato
hacia su hijo, y que esto se debiera, por una parte, para conservar la custodia, pero por otra, quizá
oculta y socialmente menos aceptada, para mantener su relación con Frank.
Me pareció que el final de la película era relativamente positivo para casi todos los personajes, dado
que, en México y Latinoamérica, estos casos de maltrato infantil, en ocasiones llegan al extremo de la
muerte. Sin embargo, dejaba muchas interrogantes; si Hannah terminó totalmente su relación con
Frank, y en caso de que esto hubiese ocurrido si terminó con él por decisión libre y autónoma o porque
se dio cuenta de que todos sus vecinos descubrieron su comportamiento violento, e incluso si el niño
es completamente feliz con su padre, o si logra reconciliarse con su madre.