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UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE

SAN MARCOS
(UNIVERSIDAD DEL PERÚ, DECANA DE AMÉRICA)

FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES

ESTADISTICA APLICADA A LAS CIENCIAS


SOCIALES
PROFESOR: ADAN ALMIRCAR TEJADA CABANILLAS

FACTORES SOCIALES QUE INFLUYEN EN LA TOLERANCIA DE


MICROMACHISMOS EN LAS RELACIONES SENTIMENTALES DE LAS
ESTUDIANTES MUJERES DEL 4TO Y 5TO AÑO DE SECUNDARIA DE
LA I.E. JOSÉ CARLOS MARIATEGUI – COMAS

ALUMNAS:

Baldera Colán, Astrid Merilyn 14150354 Trabajo Social


Pajuelo Maguiña, Ada Gabriela 14150088 Trabajo Social
Helen Ramos, Helen Ricardina 14150346 Trabajo Social
Sanchez Rios, Lizbeth Nicole 14150095 Trabajo Social

Ciudad Universitaria, 02 de diciembre del 2015


A todas y cada una de las personas en el
mundo, varones y mujeres, que luchan día a
día por defender la igualdad de género y el
respeto a la dignidad de todas y todos.
“En la violencia olvidamos quiénes somos.”

Mary McCarthy (1912-1989)


Novelista y ensayista estadounidense
SUMARIO

Todos los días, alarmantes titulares muestran la vigencia del ejercicio de la

violencia en todas sus formas y dimensiones, en particular, la violencia hacia la mujer. El

Registro de Feminicidio del Ministerio Público indica que, en promedio mensual, doce

mujeres mueren a manos de su cónyuge o pareja sentimental.

Frente a tales sucesos resulta necesario problematizarnos sobre este tema,

específicamente sobre los “micromachismos” por ser uno de los principales factores de

riesgo. Por ello, este proyecto de investigación pretende seguir y, en cierto modo,

comprobar las investigaciones previas respecto a este tema, tomando teorías explicativas

de la violencia como son los modelos sistémico y ecológico y centrándose, por primera

vez, en las estudiantes mujeres de 4to y 5to de secundaria de la I.E. José Carlos Mariategui

– Comas.

Finalmente, consideramos que los estudios sobre micromachismos deben tener

mayor incidencia para lograr frenar las actitudes machistas, empezando desde los

comportamientos más sutiles.

Palabras clave: micromachismo, violencia de género, actitud


ÍNDICE

SUMARIO ............................................................................................................................ 5

ÍNDICE GENERAL ............................................................................................................ 6

INTRODUCCIÓN ............................................................................................................... 8

CAPÍTULO I: PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA ................................................ 9

1.1.Formulación del problema ........................................................................................... 9

1.2.Objetivos .................................................................................................................... 11

1.2.1. Objetivo general ............................................................................................... 11

1.2.2. Objetivos específicos ........................................................................................ 11

1.3.Justificación ............................................................................................................... 11

CAPÍTULO II: MARCO TEÓRICO .............................................................................. 13

2.1.Antecedentes del estudio............................................................................................ 13

2.1.1. En el extranjero ................................................................................................ 13

2.1.2. En el Perú ......................................................................................................... 15

2.2.Bases teórico científicas ............................................................................................. 18

2.2.1. Antecedentes de los micromachismos en la relación de pareja........................ 18

2.2.2. Machismo ......................................................................................................... 20

2.2.3. Actitudes machistas .......................................................................................... 20

2.2.4. Micromachismos .............................................................................................. 22

2.2.5. Tipos de violencia ............................................................................................ 25

2.2.6. Teorías explicativas de la violencia.................................................................. 27

2.2.7. Ciclos de violencia ........................................................................................... 29

2.2.8. Género .............................................................................................................. 30


2.2.9. Familia .............................................................................................................. 32

2.2.10. Mitos sobre la violencia ................................................................................... 34

2.3.Definición de conceptos ............................................................................................. 36

CAPÍTULO III: VARIABLES E HIPÓTESIS .............................................................. 38

3.1.Definición de las variables ......................................................................................... 39

3.2.Operacionalización de variables ................................................................................ 40

3.3.Hipótesis..................................................................................................................... 40

3.3.1. Hipótesis general .............................................................................................. 40

3.3.2. Hipótesis específicas ......................................................................................... 40

CAPÍTULO IV: METODOLOGÍA ................................................................................. 41

4.1.Tipo de investigación ................................................................................................. 37

4.2.Diseño de investigación ............................................................................................. 38

4.3.Población y muestra ................................................................................................... 39

4.4.Técnicas e instrumentos de recolección de datos ....................................................... 39

4.5.Plan de análisis estadísticos de datos ......................................................................... 39

4.6.Procesamiento estadístico y análisis de datos ............................................................ 39

CAPÍTULO V: RESULTADOS ....................................................................................... 40

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA ................................................................................. 40

ANEXOS ............................................................................................................................ 40

ANEXO 1.- Cronograma de actividades ................................................................. 40

ANEXO 2.- Presupuesto .......................................................................................... 40

ANEXO 3.- Encuesta ............................................................................................... 40

ANEXO 4.- Matriz de consistencia ......................................................................... 42


INTRODUCCIÓN

El presente proyecto de investigación lleva por título “Factores sociales que

influyen en la tolerancia de micromachismos en las relaciones sentimentales de las

estudiantes mujeres del 4to y 5to año de secundaria de la I.E. José Carlos Mariategui –

Comas”. En su contenido se quiere dar a conocer los tipos de micromachismos presentes

en la sociedad que arrastran a los jóvenes estudiantes a este prototipo de violencia.

Este proyecto de tipo descriptivo - correlacional tiene como objetivo informar

respecto a los tipos de micromachismos que persisten en la sociedad, para lo cual hemos

tratado de recopilar toda la información de diversos autores como son: Bonino, Ferrer,

Yugueros, Oblitas, etc.

Este estudio está dividido en cinco capítulos. En el primero, se plantea el problema,

se formulan los objetivos de la investigación y la justificación de nuestro proyecto. En el

segundo, se presenta el marco teórico conceptual, con los antecedentes del estudio, así

como las bases teórico científicas de los tipos de “micromachismos” presentes en las

relaciones de pareja y la definición de términos básicos. En el tercer capítulo se definen y

operacionalizan las variables y se formulan las hipótesis. En el cuarto capítulo, se

presentará la metodología que se utilizará para desarrollar el estudio y, para finalizar

agregaremos una amplia gama de referencias dedicadas al estudio de la violencia de

género “micromachismos” junto con la matriz de consistencia de nuestro trabajo.


CAPÍTULO I

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

1.1. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA

En los últimos cinco años las denuncias y rechazos a las conductas abiertamente

machistas dan cuenta de que en la actualidad las mujeres están más conscientes de que no

deben tolerar malos tratos por parte de sus parejas; sin embargo, sabemos que existen

ciertas conductas sutiles naturalizadas denominadas “micromachismos” (Bonino, 1998),

los cuales, al igual que los otros tipos de violencia de género según el Estudio

epidemiológico metropolitano en salud mental del Instituto Especializado de Salud Mental

Honorio Delgado – Hideyo Noguchi (2002), se manifiestan con mayor frecuencia en el

ámbito de la relación de pareja y, según las características que presenten, pueden ser de un

tipo u otro.
Adicionalmente, las investigaciones reportan que las creencias y actitudes más

tolerantes hacia la violencia contra la mujer en la relación de pareja constituyen uno de los

factores de riesgo socioculturales para la ocurrencia de esta forma de maltrato (Ferrer,

Bosch, Ramis, Torres y Navarro, 2006) y que está presente en los diversos niveles de la

sociedad, la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro de la Mujer Peruana

Flora Tristán y la Universidad Peruana Cayetano Heredia – UPCH (2002), señalan que se

encuentra y reproduce en todo estrato social y económico.

Teniendo en consideración lo planteado, entendemos que estos micromachismos

están presentes en todas partes y que para combatirlos es necesario primero identificarlos,

por lo que nosotras, como estudiantes sanmarquinas de la Facultad de Ciencias Sociales,

formulamos las siguientes preguntas de investigación:

 ¿Influyen los factores sociales en la tolerancia de micromachismos en las

relaciones sentimentales de las estudiantes mujeres del 4to y 5to de secundaria de

la I.E. José Carlos Mariátegui - Comas?

 ¿Qué tipos de micromachismos son más tolerados en las relaciones sentimentales

de estudiantes mujeres del 4to y 5to de secundaria de la I.E. José Carlos Mariátegui

– Comas?

 ¿Existen diferencias entre los tipos de micromachismos que se toleran en las

relaciones sentimentales de las estudiantes mujeres del 4to y 5to de secundaria de

la I.E. José Carlos Mariátegui – Comas según el tipo de familia al que pertenecen?
1.2. OBJETIVOS

1.2.1. OBJETIVO GENERAL

Identificar si los factores sociales influyen en la tolerancia de micromachismos en

las relaciones sentimentales de las estudiantes mujeres del 4to y 5to de secundaria

de la I.E. José Carlos Mariátegui – Comas

1.2.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS

 Diferenciar los tipos de micromachismos más tolerados en las relaciones

sentimentales de las estudiantes mujeres del 4to y 5to de secundaria de la

I.E. José Carlos Mariátegui – Comas

 Diferenciar los tipos de micromachismos más tolerados en las relaciones

sentimentales de las estudiantes mujeres del 4to y 5to de secundaria de la

I.E. José Carlos Mariátegui – Comas según el tipo de familia al que

pertenecen.

1.3. JUSTIFICACIÓN

La tipificación de micromachismos que se presentan en las relaciones de parejas

son un tipo de violencia muy poco conocida, por lo que consideramos de suma importancia

explicar, dar a conocer y comprender estrategias de poder y dominación de estos tipos de

violencia que son considerados como algo normal en nuestra sociedad.


Para este estudio de micromachismos en la relación de parejas de estudiantes

mujeres de 4to y 5to de secundaria de la I.E. Jose Carlos Mareategui- Comas es preciso

centrarnos en dos aspectos importantes: primero, es necesario identificar los tipos de

micromachismos más recurrentes en las relaciones sentimentales; y segundo, conocer las

diferencias entre los tipos de micromachismos que son más recurrentes en las relaciones

sentimentales según el tipo de familia al que pertenecen.

Diferenciar la tolerancia de micromachismos según el tipo de familia es importante

porque podremos acercarnos a hallar si hay correlación entre la manifestación de estas

conductas y la estructura familiar.

El no conocer o no percibir estas violencias sutiles contribuye a perpetuarlas. Por

ello, la importancia de revelar los mecanismos en el ejercicio de esta violencia invisible, a

través de un análisis de la tolerancia de micromachismos que se dan en las relaciones

sentimentales frecuentemente; para así transformar la relación de dominación y violencia

que ejerce el varón sobre la mujer y, del mismo modo, hacer visibles los micromachismos

y dejar de considerarlos como algo normal o natural.


CAPÍTULO II

MARCO TEÓRICO

2.1. ANTECEDENTES DEL ESTUDIO

2.1.1. EN EL EXTRANJERO

Bonino (1998) escribió un artículo evidenciando los comportamientos “invisibles”

de violencia y dominación que casi todos los varones realizan cotidianamente en sus

relaciones de pareja, los cuales fueron definidos como "micromachismos" y descritos,

clasificados (coercitivos, encubiertos o de crisis) y analizados sus efectos sobre la

autonomía y psiquismo de las mujeres. Para este trabajo tomó como base descriptiva a la

pareja heterosexual de convivencia con hijos(as), sin negar la existencia de dichas

prácticas en otras formas de pareja. Concluyó que para favorecer la igualdad de género, los
varones deben reconocer y modificar aquellas actitudes que ya están grabadas firmemente

en el modelo masculino. Este artículo fue escrito en Madrid, España.

Moreno Marimon, Sastre y Hernández (2003) realizaron un estudio, empleando el

enfoque psicogenético, para intentar hallar los orígenes de ideas y conductas que puedan

sustentar y/o favorecer determinadas asimetrías en las relaciones de género que pueden ser

el origen, en ambos sexos, de la tolerancia a situaciones de maltrato físico o psíquico.

Trabajaron con una muestra de 118 adolescentes de clase media, que cursaban estudios en

un centro de la ciudad de Barcelona, España; distribuidos en tres grupos de 12, 14 y 16

años y cada grupo estaba compuesto por el mismo número de varones y de mujeres. El

instrumento utilizado fue un conflicto real escrito por una adolescente. Las respuestas se

analizaron teniendo en cuenta el tipo de estrategias propuestas y las razones en las que las

sustentaban. Los resultados indicaron que el 14,4% consideró que la mujer debe someterse

a la voluntad del varón sin importar su arbitrariedad; el 17% indicó que el agresor necesita

ayuda de la agredida y que ella es, de cierto modo, la responsable del bienestar de la

relación; el 52,5% de la muestra femenina se inclinó por terminar la relación, aunque esta

tendencia caía conforme aumentaba la edad de los entrevistados, la diferencia con la

muestra masculina no fue estadísticamente significativa. Asimismo, el 55,5% consideró

que es posible resolver el problema propuesto conversando de común acuerdo, esta última

cifra se caracteriza por ignorar las dificultades y creer que sin más que desearlo se pueden

resolver los problemas. Se concluyó que el instrumento utilizado permitió que afloraran

respuestas vinculadas a modelos inconscientes de acción que incitan a respuestas

pronunciadamente sexistas, develando así que dichos modelos inconscientes, bastante

conservadores y retrógrados, se encuentran aún vigentes y que la idea del amor romántico

y sacrificado es considerado válido por ambos sexos solo para las mujeres.
Ferrer, Bosch, Navarro, Ramis y García (2008) realizaron un trabajo con el objetivo

de evaluar las actitudes hacia las formas encubiertas de violencia contra las mujeres en la

pareja (micromachismos) y su aceptación social. El método empleado fue un diseño

seccional descriptivo, es decir, limitado a realizar una sola observación de un solo grupo

en un único momento del tiempo. Para ello elaboraron un cuestionario de 25 ítems,

administrado telefónicamente a una muestra representativa de 1351 personas (659 varones

y 692 mujeres), en el rango de edad entre 18 y 93 años; también tomaron como variables el

nivel socioeconómico, el nivel de estudios, situación laboral, lugar de residencia, lugar de

nacimiento y tiempo de residencia en España (extranjeros). Los resultados indican que el

cuestionario elaborado está constituido por cinco factores que explican el 43.53% de la

varianza total y evalúan las actitudes hacia comportamientos del varón hacia la mujer en

pareja como la invasión de espacios físicos y simbólicos, la generación de inseguridad y

temor, la relegación de la mujer hacia el rol femenino tradicional y las maniobras de

control e infravaloración. Este estudio analiza el nivel de aceptación de estos

micromachismos entre la población estudiada, en general y diferenciada por género y

edad.

2.1.2. EN EL PERÚ

Oblitas (2009), como trabajadora social egresada de la Universidad Nacional

Mayor de San Marcos, realizó un estudio sobre el machismo y la violencia contra la mujer

mediante la aplicación de encuestas individuales durante los meses de julio y agosto del

2008, las cuales tenían como objetivo descubrir las experiencias individuales y subjetivas

que cada entrevistado tuvo con respecto a las problemáticas en mención. Para ello, en
dicha encuesta se realizaron preguntas con los siguientes enfoques: concepciones sobre

ser hombre y ser mujer, ejercicio del poder, percepción de los cambios entre hombres y

mujeres, machismo y violencia en el hogar. Se encontró que en el Perú, el 41.2% de

mujeres entre 15 y 49 años ha sufrido alguna vez violencia por parte de su pareja. Un

ejemplo específico, es la Región Lima cuya cifra es de 39.8%. La búsqueda de ayuda

institucional de estas mujeres que sufrieron violencia por parte de su esposo o compañero

u otras personas, sólo representó el 18,1%, el 81,7% no buscó ningún tipo de ayuda. Las

principales razones para no hacerlo basan en que estas personas no saben dónde buscar

ayuda (9,9%); asimismo se obtuvo que una de las limitantes fue el factor vergüenza

(10,7%) sumado a que muchas mujeres creen merecer al castigo físico (15,8%).

Finalmente se determinó que un 6,1% no busca ayuda por temor a las represalias y ser

víctima de mayor agresión. Teniendo ello, dicha investigación concluye en que el

machismo y la violencia contra la mujer está asociada estrechamente al sistema patriarcal o

sistema machista, que es un sistema que justifica, reproduce y tolera una serie de

imaginarios y prácticas entre hombres y mujeres, que partiendo de la desigualdad y

discriminación de géneros, termina afectando la vida familiar.

Delgado, Escurra, Atalaya, Pequeña, Cuzcano, Álvarez y Rodríguez (2013)

llevaron a cabo un estudio descriptivo comparativo sobre las actitudes hacia la violencia

contra la mujer en la relación de pareja en estudiantes de cuarto grado de secundaria de

Instituciones Educativas estatales y no estatales de las siete UGEL de Lima Metropolitana.

Para determinar la muestra se aplicó un muestreo probabilístico que consistía en dos

etapas, en la primera etapa en cada una de las UGEL se eligieron de manera aventurada los

centros educativos a ser incluidos en el estudio y los 716 estudiantes que fueron evaluados.

Se realizó el estudio descriptivo e inferencial de las variables estudiadas. Se encontró


diferencias estadísticamente significativas en las actitudes hacia la violencia contra la

mujer en la relación de pareja entre los estudiantes de instituciones educativas estatales y

no estatales, siendo los estudiantes de instituciones educativas no estatales quienes

presentan una actitud más favorable hacia la violencia contra la mujer en la relación de

pareja, asimismo, se encontró diferencias estadísticamente significativas en las actitudes

entre varones y mujeres, en donde las estudiantes obtuvieron puntuaciones más elevadas

que los varones frente a temas como: Violencia como medio, negación a la libertad,

imposición de autoridad, machismo, desconsideración y roles de pareja.

Un estudio más reciente es el ejecutado por Pacheco (2015), estudiante de

Psicología de la UNMSM. Investigó la actitud hacia la violencia contra la mujer en la

relación de pareja y el clima social familiar en adolescentes con el objetivo de determinar

si existe relación entre la actitud hacia la violencia contra la mujer en la relación de pareja

y el clima social familiar con sus dimensiones “relación”, “estabilidad” y “desarrollo” en

adolescentes del 4to año de secundaria. El método que se utilizó fue no experimental y

transeccional de tipo correlacional. Se evaluó a 63 estudiantes de 4to año de secundaria de

la I.E. 1182 localizado en San Juan de Lurigancho, en el cual 44.4% fueron varones y

55,6% mujeres de un total de 63 estudiantes encuestados, a través de la Escala de actitud

hacia la violencia contra la mujer en la relación de pareja (VM), y la Escala de clima social

familiar de Moos (FES). Finalmente, no se encontró correlación estadísticamente

significativa entre la actitud hacia la violencia contra la mujer en la relación de pareja y las

dimensiones del clima social familiar. Sin embargo, tal investigación ha intentado marcar

un precedente importante en el estudio de las actitudes hacia la violencia de género en

nuestro medio y su interacción con otros factores como el clima familiar, así como

también, permitir tener una visión más amplia de dicha problemática social e incentivar
una intervención basada en conocimientos sólidos que traiga consigo consecuencias

favorables en mejorar la calidad de vida de las personas.

2.2. BASES TEÓRICO CIENTÍFICAS

2.2.1. ANTECEDENTES DE LOS MICROMACHISMOS EN LAS RELACIONES

SENTIMENTALES

Desde hace veinte años aproximadamente, gracias a los movimientos de mujeres,

los países de la región de América Latina y el Caribe han empezado a trabajar en pro de

erradicar la violencia de género. Esta larga lucha ha involucrado un trabajo paralelo en la

construcción de redes sociales y de tramas institucionales para la reformulación de marcos

jurídicos, la creación de normas e instituciones, el diseño de metodologías, la capacitación

de operadores de políticas, la sensibilización de los medios de comunicación y un

permanente debate para incorporar a múltiples actores en la prevención y erradicación de

este flagelo calificado como una violación a los derechos humanos (Alméras, Bravo,

Milosavljevic, Montaño y Nieves Rico, 2002).

Sin embargo, los estudios realizados por instituciones y profesionales que han

investigado sobre la violencia contra la mujer concuerdan en el hecho de que esta continúa

siendo un delito oculto debido a que ciertos tipos, en particular sexual y psicológica,

permanecen invisibilizados por aceptación social o la ignorancia de los derechos del

agredido, entre otras razones; todo esto en una sociedad de tipo patriarcal que avala y
contribuye a la permanencia de la violencia de género (Ferrer, Bosch, Navarro, Ramis y

García, 2008).

Actualmente, estos comportamientos machistas sutiles y socialmente aceptados,

denominados micromachismos, son reconocidos por las organizaciones encargadas de

luchar contra violencia hacia la mujer, por lo que son incluidos ya en sus planes de trabajo.

En ese sentido, en nuestro país, organismos públicos, como el MIMP (Ministerio

de la Mujer y Poblaciones Vulnerables), el Ministerio de Educación y el Ministerio de

Salud trabajan conjuntamente desde el 2002 en el PNCVHM (Plan Nacional contra la

Violencia Hacia la Mujer) teniendo entre sus principales objetivos el promover la toma de

conciencia acerca de la problemática y contrarrestar las creencias y prácticas que toleran la

violencia. Asimismo, organizaciones tales como el CEM Flora Tristán, DEMUS - Estudio

para la Defensa de los Derechos de la Mujer, el Movimiento Manuela Ramos, el CAPS

(Centro de Atención Psicosocial), entre otros, también participan del debate internacional y

los considera ya violencia de género; de manera que forman parte de los discursos

informativos y de concientización del tema.

Como parte de la labor y el compromiso de los organismos e instituciones

mencionados se encuentra organizar charlas, dictar talleres, facilitar asesoría legal y apoyo

psicológico a la población en general a través de los diferentes programas con los que

cuentan para así poder prevenir y curar a la sociedad de la heterogeneidad del sistema de

géneros, en la que el varón siempre tiene derechos sobre la mujer, sobretodo en el ámbito

de las relaciones de pareja.


2.2.2. MACHISMO

En la sociedad existe una imagen de lo que es lo masculino y ser hombre, lo cual

se ha dado de generación en generación, inclusive en nuestros días, en donde la igualdad

de géneros es sumamente importante y el desarrollo de las mujeres en diversas áreas que

antiguamente eran prohibidas han tratado de demostrar su capacidad y valor, pero aún con

todo eso prevalecen las ideas erróneas de que el hombre es el sexo fuerte y de que puede

sentirse por encima de cualquier mujer.

En muchas ocasiones el machismo se ha visto inherente a nuestra sociedad, aunque

no es privativo de ella, con lo cabe señalar que la mujer ha sido vista como objeto sexual,

maltrato físico, psicológico, en lo cual sus derechos han sido pisoteados por el hombre.

Los estudios disponibles señalan que la persistencia de la violencia y la discriminación


contra la mujer son favorecidas por la tolerancia social. Una sociedad que en el discurso
castiga estas expresiones pero que en la realidad se muestra indiferente, valida, mantiene y
reproduce situaciones de violencia que favorece la inequidad de género en el espacio
público y privado. La violencia hacia la mujer, que generalmente se da en el ámbito de las
relaciones conyugales o de pareja, se sustenta en un conjunto de concepciones y modelos
de ser hombre y de ser mujer que se denominan comúnmente «machismo». (OBLITAS,
2009)

2.2.3. ACTITUDES MACHISTAS

A qué se refiere Bonino:

¿Qué pensamos cuando vemos a ese varón que se dice “progre”, eludir o esquivar con
justificaciones su quehacer en el hogar? ¿Y ese “tío majo”, que dice que puede hacer pocas
cosas en casa porque llega tarde y cansado del trabajo, pero que tiene tiempo para sentarse
dos horas frente al ordenador? ¿Y cuándo al que dice que es muy compañero porque
“ayuda” en todo a su pareja? O ¿que sentimos ante el que, cuando su pareja le reclama algo
justo, se queja del “estilo” que ella emplea descalificando así dicho reclamo? Y ¿Qué
opinamos del que comenta que él no es machista porque disfruta bañando, preparándole la
comida y jugando con su niña? O, ¿de ese otro que se dice de izquierda pero se enfada
silenciosamente si su pareja le pide consejo y luego ella hace a lo aconsejado? (2009, p.
89)

Con estas interrogantes, ¿A qué hacemos referencia? ¿A dónde queremos llegar?,

son solo unas preguntas que nos hacemos diariamente cuando tenemos una relación de

pareja por días, por unos meses o unos años compartidos. Las mujeres muy sumisas hoy,

caemos en las palabras dulces de los varones que nos enamoran, y cuando llegamos a una

relación de pareja de enamorados, nos damos cuenta que esos detalles con los que nos

comenzaron a enamorar van cambiando. A pesar de que nos damos cuenta no somos

capaces decir: “sabes esto no es así” o,” no me gusta que me mires así”, “no alces tan

fuerte la voz” y por ultimo “no me ignores de esa manera”.

Estos tipos de actitudes que se muestran en la relación de pareja hoy en día, desde

el año de 1990 se llaman micromachismos. Aún no es tan conocida por la sociedad porque

no lo aceptan como un tipo de machismo, pero cabe resaltar que en todas las relaciones de

pareja existen; sobre todo en estudiantes. Cabe resaltar que las mujeres también somos

participes de este tipo de violencia cuando nuestras parejas nos dicen algo que no nos

gusta, y simplemente los ignoramos con las miradas o con las palabras, diríamos entonces,

que las actitudes machistas se muestran como un poder ejercido por varones pero que los

encontramos también en mujeres con un menor porcentaje. Este poder que desarrolla el

hombre no solo se va a ver reflejado en sus actitudes sino también en su conducta.


Bonino, ha realizado muchos estudios sobre este tipo de “violencia”, en los cuales

va a dividir que el poder que ejercen los hombres sobre las mujeres en tres diferentes

aspectos, así tenemos:

En las relaciones de pareja, y desde hace siglos, este poder adjudicar a los varones y no a
las mujeres y su ejercicio determina prácticas abusivas sobe la individualidad femenina y
permite además a los varones monopolizar el llamado poder de microdefinicion que
consiste en la capacidad y habilidad de una persona en imponer sus propios intereses,
creencias y percepciones.
El poder de dominios es diferente al poder de actuación y autoafirmativo, que es la
capacidad de hacer y transformar, es la fuerza es la fuerza personal de existir, decidir y
autoafirmarse, es el poder para ser y hacer. Sirve para disponer de uno mismo(a), ejercer la
autonomía, evitar ser esclavos de otros y decir “yo” y “no”. Permite la colaboración con
otros, o ejercer la autoridad delegada democráticamente. Quienes lo ejercen deben tener
una legitimidad social que los autorice (y esta legitimidad solo la han obtenido hasta hace
muy poco los hombres).
Existe otro poder, el poder heteroafirmativo – diferente al autoafirmativo-, que es la
capacidad de cuidado y dedicación a otros(as), necesaria para que las personas cuidadas
crezcan, se afirmen y sean autónomas. Está legitimado para las mujeres en nuestra cultura,
y no para los hombres, quienes deben rebelarse al modelo de masculinidad tradicional para
ejercerlo (2009, p. 94)

2.2.4. MICROMACHISMOS

El término micromachismo fue propuesto por el psicólogo Luís Bonino (1995,

1996), para referirse a aquellas conductas sutiles y cotidianas que constituyen estrategias

de control y microviolencias que atentan contra la autonomía personal de las mujeres y que

suelen ser invisibles o, incluso, estar perfectamente legitimadas por el entorno social,

refiriéndose a las prácticas de dominación masculina en la vida cotidiana. Estos se

manifiestan como formas de presión de baja intensidad más o menos de manera sutil, con

las que los varones intentan en todos o en algún ámbito de la relación imponer y mantener
el dominio y su supuesta superioridad sobre la mujer que vendría a ser objeto de la

maniobra. Pues estos mM son microabusos y microviolencias que procuran que el varón

mantenga su propia posición de género creando una red que sutilmente atrapa a la mujer,

atentando contra su autonomía personal si ella no las descubre porque estas a veces pueden

pasar años sin que lo haga.

Estos son la base y el cultivo de las demás formas de la violencia de género

(maltrato psicológico, físico, sexual y económico) y son las “armas” masculinas más

utilizadas con las que intenta imponer sin consensuar el propio punto de vista o razón.

Comienzan a utilizarse desde el principio de la relación y van moldeando lentamente la

libertad femenina posible.

Los mM pueden no parecer muy dañinos, incluso pueden resultar normales o

intrascendentes en las interacciones, pero su poder, devastador a veces, se ejerce por la

reiteración a través del tiempo, y puede detectarse por la acumulación de poderes de los

varones de la familia por largos años. Un poder en ese sentido es el de crearse y disponer

de tiempo libre a costa de la sobreutilización del tiempo de la mujer. Por ello, suelen

producir, sobre todo en las relaciones de larga duración, diversos efectos de malestar

psicofísico que frecuentemente son motivo de consulta a los dispositivos de salud, y que al

invisibilizarse su producción intersubjetiva suelen atribuirse a ciertas características

femeninas. Estos mM a veces son considerados comportamientos normales y se realizan en

combinaciones complejas. Sin embargo, una vez alertados sobre su existencia y atentos a

los comportamientos masculinos se pueden ir descubriendo diferentes agrupaciones de

mM con características particulares que pueden ser descriptas y evidenciadas con mayor

precisión.
Dichas categorías son:

 Utilitarios

Son estrategias que tratan de forzar la disponibilidad femenina aprovechándose de

diversos aspectos “domésticos y cuidadores” del comportamiento femenino

tradicional.

 Encubiertos

Estos incluyen aquellos en los que el hombre oculta su objetivo de dominio. Se

caracterizan por su índole insidiosa, encubierta y sutil, razón por la que son muy

efectivos. Aunque el objetivo del varón que los ejerce es claro -dominio,

imposición de las “verdades” masculinas y forzamiento de disponibilidad de la

mujer para mantener las cosas en la dirección elegida por él-, estos ocultados tras

otras razones. Llevan a la mujer a limitar sus deseos y a hacer lo que no quiere.

Estos mM son los más manipulativos, y por sus características de encubiertos, la

mujer no suele percibirlos, aunque es “golpeada” psicológicamente por ellos con

diversas intensidades.

 De crisis

Estos mM suelen utilizarse en momentos de desequilibrio en el estable desbalance

del poder en las relaciones, tales como aumento del poder del varón por razones de

pérdida laboral o de limitación física. Generalmente estos cambios se acompañan

de reclamos por parte de la mujer de mayor igualdad en la relación. Suelen ser

útiles no solo para impedir que la mujer sea más autónoma o para no sentirse

dependiente de ella, sino también para impedir los reclamos de la pareja respecto a
la necesidad que el también cambie modificando sus hábitos de superioridad. El

empleo de estos comportamientos tiene por objetivo evitar el cambio de status quo,

retener o recuperar poder de dominio, eludir el propio cambio o sosegar los propios

temores a sentirse impotente, inferiorizado, subordinado o abandonado (que son los

temores con los que los varones, desde la socialización genérica, suelen reaccionar

ante las relaciones igualitarias con las mujeres).

 Coercitivos

En estos mM, el varón usa la fuerza (no la física sino la moral, psíquica, la

económica o de la propia personalidad) de un modo directo, para intentar doblegar

a la mujer, limitar su libertad y cambiar el pensamiento, el tiempo o su espacio, y

restringir su capacidad de decisión. La hacen sentir sin la razón de su parte y

ejercen la acción porque provocan un acrecentado sentimiento de derrota cuando

comprueba la perdida, ineficacia o falta de fuerza y capacidad para defender las

propias decisiones. Todo esto suele promover inhibición, desconfianza en sí misma

y disminución de la autoestima.

2.2.5. TIPOS DE VIOLENCIA

 Violencia física

Es cualquier conducta que implique la utilización intencional de algún instrumento

o procedimiento para afectar el organismo de otra persona, de modo que encierre

riesgo de lesión física, enfermedad, daño o dolor, con independencia de los

resultados de dicha conducta. Abarca conductas tanto “activas”, por ejemplo,

abofetear, empujar, golpear, dar puñetazos, patadas, estrangular, utilizar objetos,


armas o sustancias químicas con el fin de causar una lesión, etc., como conductas

“pasivas”, entre ellas la privación de cuidados médicos durante una enfermedad.

Este tipo de maltrato es el más evidente y el más fácil de identificar, por eso suele

ser al que se le da más importancia, tanto en el ámbito personal como en el social y

en el legal, aunque no suele existir de forma aislada.

 Violencia psicológica

Es cualquier conducta física o verbal, activa o pasiva, que trata de producir en las

víctimas intimidación, desvalorización (desprecio de las opiniones, tareas o incluso

de su cuerpo, exigencia de obediencia), sentimientos de culpa o sufrimiento,

ridiculizaciones tanto en público como en privado, aislamiento social y económico,

amenazas de maltrato, daño físico o tortura, destrucción o daño a propiedades

valoradas por la víctima (objetos o animales), amenazas repetidas de divorcio o

abandono, etc. Estos son componentes frecuentes de la conducta violenta hacia las

mujeres que pueden tener consecuencias para su bienestar psíquico o emocional.

Toda violencia física o sexual repercute también sobre el estado mental de la

víctima.

 Violencia sexual

Se define como cualquier conducta sexual, directa o indirecta, que ocurra en

espacios públicos y privados e contra de la voluntad de la otra persona o cuando

esta no está en condiciones de consentir. Esta incluye tocamientos de los genitales,

manoseos, frotamiento, exhibición de genitales y penetración anal, vaginal u oral.

Generalmente este aparece acompañado de agresión física y/o psicológica.


 Violencia económica

Son todas aquellas acciones u omisiones que afectan la economía y subsistencia de

las mujeres, a través de limitaciones encaminadas a controlar el ingreso de sus

percepciones económicas, en la restricción, limitación y/o negación injustificada

para obtener recursos económicos.

2.2.6. TEORÍAS EXPLICATIVAS DE LA VIOLENCIA

 Modelo sistémico

Se considera de suma importancia este modelo, puesto que es capaz de explicar los

fenómenos interaccionales que se dan entre personas que viven dentro de un mismo

sistema (Osso, 2003), en este caso las relaciones de parejas.

Según este modelo, la violencia es el producto de la interacción en la relación de

pareja, es decir, la violencia no recae solo en el agresor, sino también en la persona

maltratada por mantener ese tipo de relación; por lo tanto, la responsabilidad de la

violencia recae sobre todos los miembros que interactúen en esta y no solo en el

agresor.

En conclusión, se ha podido observar que la violencia, según la perspectiva

sistémica, se explica a partir de los factores relacionales y es resultado de un

proceso de comunicación particular entre dos personas (Alencar-Rodríguez y

Cantera, 2012).

 Modelo ecológico

Se utiliza este modelo como herramienta para la investigación y comprensión de

los orígenes de la violencia de género en las relaciones de pareja, en el cual el


individuo forma parte de un conjunto de sistemas en el que se visualice la

interrelación entre factores a través de tres círculos concéntricos de nivel

individual, microsistema, exosistema y macrosistema.

Nivel individual

Intervienen los factores biológicos personales que determinan e influyen en el

comportamiento de una persona, lo cual determina que esta se convierta en víctima

o perpetrador de actos de violencia.

Microsistema

Intervienen las relacione sociales cercanas, ya sean familia, amigos o la pareja, lo

cual incrementa el riesgo de ser víctima o ejecutor de la violencia. En el caso de las

relaciones de pareja la interrelación cotidiana es más probable que se dé lugar a la

violencia, es por ello que esta teoría explica que los conflictos conyugales giran en

torno a la división del trabajo, los problemas de drogas y la mayor formación

académica de la mujer (Alencar-Rodríguez y Cantera, 2012), lo cual genera

conductas violentas al combinarse los factores de riesgo con otros determinantes.

Exosistema

Se observan las relaciones sociales a nivel de la comunidad como vecindario,

escuela, trabajo o redes sociales, regulando los tipos de interacciones que las

personas establecen. Sin embargo, las comunidades aquejadas por problemas

como el tráfico de drogas el desempleo elevado o el aislamiento social

generalizado (...) es también más probable que experimenten hechos de violencia.

(Revista Futuros, s/f).


Macrosistema

Observamos los factores sociales más generales como normas culturales, actitudes

o normas, que operan dentro de los ámbitos sociales, culturales, ideológicos y

económicos más amplios que influyen en el microsistema y exosistema. Algunas de

ellas son las que legitiman el uso de la agresión en una sociedad y se transmiten

por medio de los procesos de socialización. (Alencar-Rodríguez y Cantera, 2012)

2.2.7. CICLOS DE VIOLENCIA

Según Walker la violencia tiene un carácter cíclico, el cual se desarrolla de la

siguiente manera:

a) Fase de acumulación de tensión es cuando se da agresiones, cambios repentinos en

los estados de ánimos o ciertos actos de violencia menores, en el cual el agresor

culpabiliza a factores externos para que la víctima minimice la agresión y espere

que el trato mejore.

b) Fase de explosión o agresión, en esta etapa el agresor ejerce la violencia contra su

pareja ya sea psicológica, física o sexual a modo lección.

c) Fase de reconciliación o luna de miel, cuando agresor muestra arrepentimiento por

lo que pide perdón a la víctima, prometiendo que no volverá a suceder, sin

embargo esto no dura mucho ya que el ciclo comenzará nuevamente con mayor

tensión.

d) Escalada de la violencia, en esta fase la agresión es cada vez más frecuente, por no

decir cotidiana, en la cual incluso llega a desaparecer la reconciliación, en este caso


la violencia no es cíclica, aparece de repente y no necesita justificación ni ritmo,

en esta ocasión es más apropiado hablar de espiral de violencia (Yugueros, 2014).

2.2.8. GÉNERO

 Teoría de género

El enfoque de género es clave para la comprensión de las relaciones entre hombres y

mujeres y facilita la visibilidad teórica y práctica de la violencia del hombre hacia la

mujer.

Lo que propone esta teoría para entender la violencia contra la mujer no es solo hacer

una previa diferenciación biológica entre el hombre y la mujer, sino también considerar

la existencia de una relación jerárquica de poder entre ellos (Matos y Cordano, 2006;

Ramos, 2007; Guesmos y Loli, 2000), en la que por lo general la mujer siempre se ha

visto en desventaja frente a los varones que desde muy pequeños crecen en una cultura

que le atribuye características de superioridad y autoridad y, que por lo contrario, a las

mujeres; características de inferioridad (Ramos 2007).

Desde esta perspectiva la violencia contra la mujer se observa como un fenómeno que

tiene su origen en la cultura, es decir, en las formas de sentir, comportarse y pensar que

la sociedad enseña a hombres y mujeres, según el género (Ruiz Bravo, 2001), razón

por la cual la prevalencia del hombre por sobre la mujer, de lo masculino frente a lo

femenino como lo manifiesta esta teoría hace que una problemática como la violencia

no solamente pase por alto, sino que también sea aceptada como algo normal y

cotidiano (Ramos, 2007).


Definición de género

Según Ruiz Bravo (1991) es un constructo socio- cultural que se originó a partir de las

diferencias biológicas, organiza las relaciones sociales, define el comportamiento, las

funciones, oportunidades y valoración de mujeres y varones de un determinado grupo

humano, constituyéndose así lo que se conoce como género masculino y género

femenino.

Asimismo tenemos, que este constructo es resultado de un proceso histórico que nos

da cuenta de la simbolización cultural de la diferenciación anatómica que se va

reproduciendo a través de las prácticas, ideas, discursos y representaciones sociales que

condicionan la conducta objetiva y subjetiva de las personas en función a su sexo. Por

lo tanto, se descarta que los hombres y mujeres sean producto de una realidad natural;

por el contrario y al igual que las relaciones jerárquicas de poder, son producto de una

interpretación histórica y cultural.

Finalmente podríamos decir al igual que Amorós (1997) el concepto de género remite

al de patriarcado, lo que refiere a que las relaciones de género son relaciones de poder,

pues si fuera una sociedad igualitaria no produciría marca de género alguna.

Identidad de género

La identidad de género está estrechamente relacionado con factores biológicos y el

entorno socio-cultural al que pertenece un niño (Velásquez, 2002). Lo que nos permite

deducir que la identidad de género se construye socialmente, o por influencia social,

luego de que cada individuo haya recibido un conjunto de características respecto a lo

que es ser hombre o mujer y que, según Ruiz Bravo y otros, ese conjunto de rasgos
están definidos por oposición, de tal manera que lo que es permitido y aceptado para

uno, no lo es para el otro.

Las expresiones del género

Los roles de género

Son un conjunto de comportamientos particulares construidos social, cultural e

históricamente que se adscriben a hombres y mujeres, constituyendo así lo que se

conoce como género masculino y género femenino (Hurtado, 2009; Ramos, 2007).

Teniendo ello, se puede ver claramente que una sociedad establece roles respecto a la

masculinidad y feminidad, que cada persona debe asimilar o asumir de acuerdo a su

sexo, para luego tener como resultado la constitución de una identidad psicológica de

lo que es ser hombre o mujer. Claro ejemplo de eso es que para la mujer, la asignación

de un rol reproductivo va ligado desde el cuidado del hogar, las tareas domésticas,

hasta la expresión abierta de sus sentimientos a los demás; en oposición al hombre que

se lo vincula con un rol productivo de proveedor económico de la familia, de director

del aspecto familiar, del que toma las decisiones por los demás, de aquel que debe ser

fuerte, competitivo, agresivo (Ruiz Bravo, 1991).

Por otro lado, esta diferenciación de roles, que son totalmente discriminativos contra la

mujer, conduce a estereotipos de género. Y en la actualidad, se toma como principal

pretexto argumentativo para justificar la violencia contra la mujer que generalmente se

ha venido dando en el ámbito de las relaciones conyugales o de pareja y se sustenta en

un conjunto de concepciones modelos de ser hombre y de ser mujer que se denominan

comúnmente «machismo».
La relaciones de género

Paralelamente al proceso de construcción socio-cultural de los roles de género; se

empieza a establecer relaciones que se construyen en la esfera doméstica, social y

laboral entre hombres y mujeres. En esta relación se le atribuye una mayor importancia

y valor a uno de ellos que por lo general es el hombre; a quien se le otorga poder real y

simbólico sobre la mujer, produciendo así las relaciones desiguales e inequitativa

(MINSA, 2006; MIMDES, 2008).

El sistema de género

Se refiere al conjunto de normas y valores a través de los cuales la sociedad ha

establecido la manera en que el conjunto social, incluyendo a hombre y mujeres, debe

funcionar. De esta manera el género organiza la vida de las personas, pero también de

las instituciones y las representaciones colectivas, señalando la forma en que se debe

organizar la sociedad y la forma en que ejerce el poder (Ruiz Bravo, 1991; MINSA,

2006). Un ejemplo claro es la manera cómo se favorece la presencia de varones en los

cargos de mayor peso en cuanto a forma de decisiones y manejo de recursos.

2.2.9. FAMILIA

Hoy en día, el uso cotidiano del término “familia” se refiere a la organización más

importante de la sociedad. Esta institución es el conjunto de personas unidas por

lazos parentales que pueden ser de dos tipos: una vinculada a la afinidad surgida a

partir del desarrollo de un vínculo reconocido a nivel social (como sucede con el

matrimonio o una adopción) y de consanguinidad (como ocurre por ejemplo con la

filiación entre una pareja y sus descendientes directos).


Dentro de cada familia existen diversos grados de parentesco, razón por la cual no

todos sus integrantes mantienen las mismas relaciones de cercanía. Así

encontramos los diferentes tipos de familia.

Para el estudio realizado solo tomaremos en cuenta las cuatro más importantes:

familia extensa, familia nuclear, familia mono parental y familia reconstruida.

Tipos de familia

 La familia nuclear: Es la familia conviviente formada por los miembros de un

único núcleo familiar, el grupo formado por los miembros de una pareja y/o sus

hijos. Las definiciones más amplias consideran en un núcleo familiar tanto a los

grupos formados por dos adultos emparejados, con o sin hijos, como a los

formados por un adulto con uno o varios hijos. Algunas definiciones más

restrictivas la reducen a los casos en los que están presentes los dos progenitores.

Una persona no puede pertenecer a dos núcleos familiares a la vez. Si los hijos

forman parte de otro núcleo (si están casados o si tienen hijos) no forman parte del

núcleo inicial, con independencia de que convivan o no.

 Familia extensa: Constituida por una agrupación numerosa de miembros, en la

que junto a los padres e hijos, se incluyen abuelos, tíos, primos etc., abarcando dos

o más generaciones. Sus miembros suelen mantener lazos afectivos muy intensos,

respetando las decisiones de la pareja de más edad (los abuelos), que dirigen la vida

de la familia y ordenan el trabajo del hogar.


 Familia monoparental: Es la constituida por un solo cónyuge (padre o madre) y

sus hijos. Tiene su origen en la muerte, separación, divorcio o abandono de uno de

los cónyuges. La pérdida de uno de los padres puede ser motivo de serios

problemas económicos, afectivos y de crianza, acompañándose además de cambios

sustanciales de los papeles de todos sus componentes.

 Familia ensamblada o reconstruida: Este tipo de familia aún no está muy bien

definida, por lo que se entiende en la actualidad la existencia de al menos un hijo

de una relación anterior. Esto descarta incluir dentro de las familias reconstituidas a

las parejas sin hijos que se vuelven a casar. Los problemas son muy distintos si no

hay hijos de matrimonios/relaciones anteriores. Así pues una familia reconstituida

es la formada por una pareja adulta en la que al menos uno de los cónyuges tiene

un hijo de una relación anterior.

2.2.10. MITOS SOBRE LA VIOLENCIA

Las actitudes de rol de género se entienden como las creencias sobre qué roles son

apropiados para hombres y mujeres. Se ha observado que las creencias sobre los roles

tradicionales, sobre la subordinación de las mujeres a los varones, sobre la restricción de

los derechos femeninos, en apoyo a la dominación masculina, están asociadas con la

tendencia a culpabilizar a la víctima, a legitimar las actitudes y comportamientos de los

maltratadores y a sostener mitos acerca de la violencia de género (Ferrer et al., 2006).


Lo mitos a los cuales haremos referencia, son los mencionados en La voz de las

invisibles de Bosch y Ferrer, quienes persiguen el objetivo de cuestionar los mitos en torno

al maltrato.

 De los mitos sobre los hombres que maltratan a las mujeres

1. Los hombres que maltratan a las mujeres han sufrido a su vez maltrato por parte de

sus padres

El Informe Mundial sobre la Violencia y la Salud (Heise y García-Moreno, 2003)

señala que aunque puedan darse estos antecedentes no puede establecerse una

relación causal entre un pasado de violencia y violencia actual.

2. Los hombres que maltratan son enfermos mentales y/o alcohólicos en porcentajes

muy altos de los casos

El Informe Mundial sobre la Violencia y la Salud (Heise y García-Moreno, 2003)

concluye que “la proporción de las agresiones por la pareja vinculadas con

trastornos psicopatológicos suele ser relativamente baja en entornos donde este

tipo de violencia es común” (p. 108).

3. Los malos tratos ocurren por los celos

Los celos no son causa de la violencia, son una de las estrategias que los

maltratadores usan para controlar a su pareja y los actos tendentes a controlar o

aislar a la mujer constituyen violencia psicológica (ONU, 2006).

 De los mitos sobre la responsabilidad de las mujeres en aguantar la situación

1. Mito del masoquismo o de la personalidad de autoderrota

Según este mito “si las mujeres no abandonan la relación, será quizás porque les

gusta”. Ésta es una consideración individualista del problema ha ido siendo


sustituida por nuevos modelos explicativos que desculpabilizan a las víctimas para

situar en un punto central su miedo y sus intentos por sobrevivir a una situación de

violencia estructural.

2. Si las mujeres son maltratadas algo habrán hecho para provocarlo

La Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer (Resolución de

la Asamblea General 48/104, ONU, 1994) colocó la violencia contra las mujeres en

el marco de los Derechos Humanos, explicitando que las mujeres tienen derecho a

disfrutar de los derechos y libertades fundamentales y a que éstos sean protegidos,

y que las diferentes formas de violencia contra las mujeres son violaciones de los

derechos humanos (Heyzer, 2000).

2.3. DEFINICIÓN DE CONCEPTOS

Machismo: Acción tomada por los varones donde abusan de su fuerza de poder para

subordinar a las mujeres.

Actitud: Predisposición de la persona para actuar de manera favorable o desfavorable

hacia ciertos objetos.

Género: construcciones sociales de las funciones, comportamientos, actividades y

atributos que cada sociedad considera apropiada para los hombres y las mujeres.

Violencia de género: Violencia ejercida hacia el sexo opuesto, generalmente hacia el

género femenino, en la cual encontramos violencia física, psicológica, sexual y económica.

Relación de pareja: Compromiso que asumen dos personas al vincularse

sentimentalmente de manera romántica.


Micromachismos: Sutiles e imperceptibles maniobras y estrategias de ejercicio del poder

de dominio masculino en lo cotidiano, que atentan en diversos grados contra la autonomía

femenina.

Micromachismos coercitivos: Tipo de violencia de dominación que ejerce el varón sobre

la mujer a través de la fuerza psíquica, moral, económica o de personalidad.

Micromachismos encubiertos: Tipo de violencia que pasa desapercibida por considerar

el comportamiento del varón como normal.

Micromachismos de crisis: Tipo de violencia que fuerzan la permanencia en el statu quo

desigualitario cuando este se desequilibra, ya sea por aumento del poder personal de la

mujer, o por disminución del varón.

Micromachismos utilitarios: Forzar la disponibilidad de la mujer aprovechando y

explotando la tendencia a hacerse cargo del ámbito de lo doméstico y el cuidado

inoculado.

Rol de género: Tareas asignadas a los hombres y mujeres, de acuerdo a su sexo, en una

comunidad o grupo social determinado.


CAPÍTULO III

VARIABLES E HIPÓTESIS

3.1. DEFINICIÓN DE LAS VARIABLES

 VARIABLE DEPENDIENTE: Y

Tolerancia de micromachismos en las relaciones sentimentales

 VARIABLE INDEPENDIENTE: X

Factores sociales

X1: Tipos de familia

X2: Tipos de micromachismos


3.2. OPERACIONALIZACIÓN DE VARIABLES

Y: Tolerancia de micromachismos en las relaciones sentimentales: Variable dependiente

que estará en función de dos factores sociales (tipos de familia y tipos de

micromachismos).

X: Factores sociales que influyen en Y. Estos son dos:

X1: Tipos de familia: Mediante esta variable identificaremos los tipos de familia y

diferenciaremos su influencia en la tolerancia de micromachismos en las relaciones

sentimentales de estudiantes mujeres de 4to y 5to de secundaria de la I.E José

Carlos Mariátegui.

Entre los indicadores de esta variable encontramos:

a) Integrantes del hogar

b) Grado de parentesco

X2: Tipos de micromachismo: Mediante esta variable identificaremos y

diferenciaremos los tipos de micromachismos más recurrentes en las relaciones

sentimentales de estudiantes mujeres de 4to y 5to de secundaria de la I.E José

Carlos Mariátegui.

En este caso vamos a tomar en cuenta la participación de las experiencias en las

relaciones sentimentales de las estudiantes, sobre:

a) Intimidación

b) Toma repentina del mando

c) Insistencia abusiva
d) Creación de falta de intimidad

e) Paternalismo

f) Seudocomunicación

g) Hipercontrol

h) Aprovechamiento y abuso de las capacidades femeninas de servicio

i) No responsabilizarse de lo doméstico

j) Desconexión y distanciamiento

k) Dar lástima

3.3. HIPÓTESIS

3.3.1. HIPÓTESIS GENERAL

Los factores sociales tipos de familia y tipos de micromachismo sí influyen en la tolerancia

de micromachismos en las relaciones sentimentales de las estudiantes mujeres del 4to y 5to

de secundaria de la I.E. José Carlos Mariátegui – Comas.

3.3.2. HIPÓTESIS ESPECÍFICAS

H1: Existe una diferencia significativa entre los tipos de micromachismos que se

toleran en las relaciones sentimentales de las estudiantes mujeres del 4to y 5to de

secundaria de la I.E. José Carlos Mariátegui – Comas según el tipo de familia al

que pertenecen.

H2: Los tipos de micromachismo más tolerados en las relaciones sentimentales de

las estudiantes mujeres del 4to y 5to de secundaria de la I.E. José Carlos Mariátegui

– Comas son los encubiertos.


CAPITULO IV

METODOLOGÍA

4.1.Tipo de investigación

 Descriptiva: Método científico que implica observar y describir el

comportamiento de un sujeto sin influir sobre él de ninguna manera.

 Correlacional:

4.2.Diseño de investigación:

No experimental: Observaremos los fenómenos tal y como ocurren

naturalmente, sin intervenir en su desarrollo.

4.3.Población y muestra
La población está constituida por todas las estudiantes mujeres del 4to y 5to de

secundaria de la I.E. José Carlos Mariátegui – Comas matriculadas durante el

periodo 2015, lo cual constituye un total de 103 estudiantes. Este dato ha sido

recabado de la nómina de estudiantes matriculados al periodo 2015.

4.3.1. Muestra inicial

Esta muestra se determina aplicando la fórmula:

Dónde:

n0  Primera aproximación del tamaño de muestra

N  Tamaño de la población

z  Valor calculado usando la Tabla de Distribución Normal Estándar, según el

nivel de confianza asignado.

p  Campo de variabilidad de aciertos o éxitos

q  Campo de variabilidad de desaciertos o fracasos

e  Error relativo

Relacionando los términos estadísticos con los instrumentos de recolección

de datos para determinar el tamaño de la muestra inicial con el 95% de límite de

confianza y 5% de límite de confianza (error), recurrimos a los valores

considerados en la Tabla: “Distribución Normal Estándar de Áreas Bajo la Curva”

Tipificada de cero a zeta (0 a “ z ”), precisamos que el valor de z es de 1.96.


Para los campos de variabilidad, estimamos:

Imagen N°1

Curva de la Tabla: Distribución Normal Estándar de Áreas Bajo la Curva

Como se puede ver en la gráfica, para el 95% de confianza, z = 1,96

Al no existir una investigación igual a la presente, llevamos a cabo una

muestra piloto como ayuda en la determinación del tamaño de muestra, para ello

nos acercamos a 20 estudiantes preguntándoles si el factor tipo de familia (cómo

está estructurada la familia a la que pertenecen) influye en la tolerancia al

machismo de sus enamorados, obteniendo los siguientes resultados:

 14 manifestaron que si influyen. (Entonces p = 0,70)

 6 manifestaron que no influyen. (Entonces q =0,30)

El error relativo con el que realizamos el estudio es de 3%, es decir; e  0,03

Reemplazando valores, tenemos:

103*1,962 *0,70*0,30
n0   92, 4768824
0,032 (103  1)  1,962 *0,70*0,30
La muestra inicial es de 92,4768824 estudiantes, cifra que será sometida a factor

de corrección finita para determinar la muestra representativa de la población.

4.3.2. Muestra ajustada

La muestra inicial (92,4768824) será sometida al factor de corrección finita

para obtener la muestra ajustada mediante la fórmula:

n0 92, 4768824 n
  0,8978338097087379  0, 05  n  0
N 103 n
1 0
N

Reemplazando valores tenemos que:

92, 4768824
n  48, 72759771  49
92, 4768824
1
103

De las 103 estudiantes de la población, solo se investigará a 49, quienes

forman la muestra representativa de la población seleccionándolas en forma

aleatoria, de tal modo que la muestra sea probabilística.

4.3.3. Técnicas e instrumentos de recolección de datos

La técnica e instrumento a utilizar será la encuesta, la cual se realizará a las

estudiantes de 4to y 5to de secundaria de la I. E. José Carlos Mariátegui

.
4.3.4. Plan de análisis estadísticos de datos

Para obtener el número de encuestados se tomará la muestra de la población

mediante la determinación del tamaño de muestra probabilístico.

Se realizará la encuesta a nuestra muestra ajustada poblacional (49

estudiantes de 4to y 5to de secundaria de la I. E. José Carlos Mariátegui).

Se analizará detalladamente las encuestas para definir las variables, las

cuales serán introducidas al programa SPSS para su respectivo análisis.

Captados los datos se identificará cada una de las variables con el propósito

de lograr los objetivos propuestos y contrastar las hipótesis planteadas.


+

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

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MATRIZ DE CONSISTENCIA
FACTORES SOCIALES QUE INFLUYEN EN LA TOLERANCIA DE MICROMACHISMOS (mM) EN LAS RELACIONES SENTIMENTALES DE LAS
ESTUDIANTES MUJERES DEL 4TO Y 5TO AÑO DE SECUNDARIA DE LA I.E. JOSÉ CARLOS MARIATEGUI – COMAS

DISEÑO TEÓRICO
PROBLEMA OBJETIVO HIPÓTESIS VARIABLES DIMENSIONES INDICADORES METODOLOGÍA
GENERAL: GENERAL: GENERAL: Tipo de
¿Influyen los factores Identificar si los factores Los factores sociales tipos investigación:
Variable
sociales en la tolerancia sociales influyen en la de familia y tipos de mM sí Descriptiva
dependiente
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Y: Tolerancia de
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micromachismos en
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las relaciones
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Mariátegui - Comas? de la I.E. José Carlos la I.E. José Carlos experimental
Mariátegui – Comas Mariátegui – Comas
ESPECÍFICOS: ESPECÍFICOS: ESPECÍFICAS: X1: Tipos de - Integrantes del hogar Población:
familia - Grado de parentesco Estudiantes
P1. ¿Qué tipos de mM O1: Diferenciar los tipos H1: Existe una diferencia mujeres del 4to y
son más tolerados en las de mM más tolerados en significativa entre los tipos 5to de secundaria
- Intimidación
relaciones sentimentales las relaciones de mM que se toleran en de la I.E. José
- Toma repentina del
de estudiantes mujeres sentimentales de las las relaciones Carlos Mariátegui
mando
del 4to y 5to de estudiantes mujeres del sentimentales de las – Comas
- Insistencia abusiva
secundaria de la I.E. José 4to y 5to de secundaria estudiantes mujeres del - Creación de falta de
Carlos Mariátegui – de la I.E. José Carlos 4to y 5to de secundaria de Muestra:
Variables intimidad
Comas? Mariátegui – Comas la I.E. José Carlos Muestreo
independientes - Paternalismo
Mariátegui – Comas según probabilístico:
- Seudocomunicación
P2. ¿Existen diferencias O2: Diferenciar los tipos el tipo de familia al que 49 estudiantes
X: Factores X2: Tipos de - Hipercontrol
entre los tipos de mM que de mM más tolerados en pertenecen. mujeres del 4to y
sociales micromachismo - Aprovechamiento y
se toleran en las las relaciones 5to de secundaria
abuso de las
relaciones sentimentales sentimentales de las H2: Los tipos de mM más de la I.E. José
capacidades femeninas
de las estudiantes estudiantes mujeres del tolerados en las relaciones Carlos Mariátegui
de servicio
mujeres del 4to y 5to de 4to y 5to de secundaria sentimentales de las – Comas.
- No responsabilizarse
secundaria de la I.E. José de la I.E. José Carlos estudiantes mujeres del de lo doméstico
Carlos Mariátegui – Mariátegui – Comas 4to y 5to de secundaria de - Desconexión y
Comas según el tipo de según el tipo de familia la I.E. José Carlos distanciamiento
familia al que al que pertenecen. Mariátegui – Comas son - Dar lástima
pertenecen? los encubiertos.