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FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIA POLÍTICA

ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE DERECHO

“CUESTIONES DE COMPETENCIA”

DOCENTE: Dra. Meili Kuong Morales

CURSO: Derecho Procesal Penal

INTEGRANTES:

 Argote Ccasani, Mabel


 Choque Valdivia, Denisse
 Diaz Valderrama, Lucero
 Fierro Salinas, Patricia
 Herencia Macero, Gino
 Nuñez Mamani, Agustin
 Romero Castillo, Lohana
 Ticona Gaona, Milagros
 Zuñiga Solis, Valery

SECCIÓN: 1

CICLO: VI

AREQUIPA – PERÚ
INTRODUCCIÓN

En nuestro contexto se presentan diariamente problemas en el ámbito social


que necesitan una respuesta firme y justa, por tanto, uno de los principales
motivos para realizar el presente trabajo es evaluar los conflictos que pueden
existir o nacer en base a la competencia que se le otorga a uno o más jueces.
Para empezar podemos decir que la competencia surge con la necesidad de
aliviar la carga procesal, con el objetivo de obtener una justicia, especializada,
oportuna y eficaz. Quizás esta definición de competencia resulta demasiado
simple y debiéramos de profundizar en ella.

Podríamos mencionar entonces que la jurisdicción y competencia se


encuentran estrechamente ligadas ya que la primera es el género y la segunda
viene a ser la especie. Todos los jueces tienen jurisdicción, pues tienen el poder
de administrar justicia, pero cada a la vez, sólo tienen competencia para
determinados asuntos. Sin embargo, hay aspectos importantes que mencionar
al respecto y con el presente trabajo pretendemos analizar cada aspecto que
involucra la competencia pues por ella se precisa e identifica a los órganos
jurisdiccionales que deben conocer el proceso.

Como se ha visto anteriormente, la jurisdicción se considera como


el poder genérico de administrar justicia, dentro de los poderes y atribuciones
de la soberanía del Estado. Competencia es precisamente el modo o manera
cómo se ejerce esa jurisdicción por circunstancias concretas de territorio, turno,
conexión y por competencia objetiva y funcional.

Entonces podemos afirmar que la competencia es la facultad de uno o más


jueces para conocer un determinado asunto, además del deber de sanear el
procedimiento a fin de llegar al correcto dictado de una sentencia; debiendo
velar por que los derechos y garantías constitucionales de las partes no se vean
afectadas o vulneradas, lo que permite a las partes intervinientes en dicho
proceso el poder apartarse o pedir el apartamiento en razón a la competencia

1
cuando surgen dudas jurídicas sobre a qué órgano concreto le corresponde
conocer de unos hechos o de una determinada materia jurídica. Ya que el
principio de juez natural está vinculado con estos conceptos, porque significa la
imposibilidad de que hechos futuros varíen la radicación de una causa. Las
partes no pueden elegir al Tribunal competente y tampoco un juez puede
arrogarse esa facultad de ser competente solo por una decisión individual, ésta
deberá estar motivada y fundamentada de acuerdo a ley.

Es evidente, que en muchos procesos se vulnera esta facultad que tienen las
partes de poder apartarse o pedir el apartamiento de un juez, por no darse la
motivación y fundamentación adecuada que se necesita para dichos conflictos
en razón a la competencia facultada a un juez. Esperamos lograr un reflexión
sobre la problemática social que vivimos día a día en nuestra sociedad a fin de
lograr los cambios necesarios para lograr el correcto funcionamiento de la
administración de justicia.

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INDICE
CAPITULO I

1. LA COMPETENCIA ..................................................................................... 4
1.1 LA IMPRORROGABILIDAD: .................................................................. 4
1.2 LA EXTENSIÓN: .................................................................................... 4
1.3 EXCLUSIVIDAD: ................................................................................... 5
2. CUESTIONES DE COMPETENCIA ............................................................. 5
2.1 CLASES DE CUESTIONES DE COMPETENCIA ................................. 7
2.1.1 DECLINATORIA: ............................................................................. 7
2.1.2 INHIBITORIA: .................................................................................. 8
2.1.3 DECLINATORIA DE COMPETENCIA........................................... 10
2.1.4 TRANSFERENCIA DE COMPETENCIA ....................................... 11
2.1.5 LA CONTIENDA DE COMPETENCIA.- ........................................ 13
2.1.6 ACUMULACIÓN DE PROCESOS................................................. 14
2.1.7 RECUSACIÓN E INHIBICIÓN ...................................................... 15
2.1.7.1 FUNDAMENTO.- ....................................................................... 16
2.1.7.2 PRINCIPIO DE IMPARCIALIDAD .............................................. 16
2.1.7.3 CAUSAS DE INHIBICIÓN Y RECUSACIÓN.............................. 17
2.1.7.4 LA INHIBICIÓN O ABSTENCIÓN .............................................. 22
2.1.7.5 LA RECUSACIÓN ...................................................................... 22
CONCLUSIONES

WEBGRAFIA

BIBLIOGRAFÍA

ANEXOS

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CAPÍTULO I

1. LA COMPETENCIA
Partiendo de la base de que la Jurisdicción es el poder del Estado de juzgar o
de ejercer la función judicial, la competencia es la medida en que ese poder del
Estado le es dado a un tribunal determinado.

La competencia es la aplicación práctica de la jurisdicción, porque las reglas de


competencia indican la capacidad de un órgano estatal para ejercer el poder de
juzgar. La razón de ser de estas reglas reside en la cantidad de asuntos que
deben tramitar y juzgar los tribunales, por eso la misión de la competencia es
ordenar la jurisdicción.

La distancia, la cantidad de asuntos y la diversidad de la índole de los mismos


llevan a que la función jurisdiccional, se multiplique a través del ejercicio de
diversos órganos, que se dividen la tarea según criterios de diferente
naturaleza.

Esa división funcional se concreta a través de la noción de competencia que fija


el ámbito y modalidades dentro de los cuales cada órgano jurisdiccional ejerce
sus facultades, por lo que puede entenderse como la aptitud del juzgador para
el ejercicio de la jurisdicción en los casos que corresponden. En consecuencia,
la competencia delimita la zona de conocimiento, intervención, decisión y
ejecución del juez o tribunal, determinando el espacio, materia y grado de los
asuntos que le incumben.

Según José Tome Paule tres son los principios que rigen la competencia penal:

1.1 LA IMPRORROGABILIDAD: la función jurisdiccional no puede


cederse.
1.2 LA EXTENSIÓN: los jueces y tribunales que tengan competencia para
conocer de una causa determinada la tendrán también para todas sus

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incidencias, para llevar a efecto las providencias de tramitación y para
la ejecución de las sentencias.
1.3 EXCLUSIVIDAD: corresponde a la jurisdicción ordinaria el
conocimiento de todas las causas y juicios penales.

Dentro de la República Argentina y como consecuencia directa del


sistema federal de gobierno, encontramos la competencia ordinaria,
normal o habitual, como facultad no delegada de las provincias a la
Nación y la federal, que es excepcional, limitada y circunscripta a
determinado ámbito territorial, personas y cosas en relación con el
Estado Nacional, y a algunas materias específicas.

La competencia penal tiene características propias que la diferencian de


otras competencias judiciales:

a) Es improrrogable por simple voluntad de los sujetos de un


procedimiento.
b) Es inalterable: el único parámetro para atribuir competencia a un
tribunal es la ley.
c) Es absoluta.

El principio del juez natural está vinculado con estos conceptos, porque
significa la imposibilidad de que hechos futuros varíen la radicación de
una causa. Las partes no pueden elegir al Tribunal competente y
tampoco un juez puede arrogarse esa facultad de ser competente solo
por una decisión individual.

2. CUESTIONES DE COMPETENCIA
Las Cuestiones de Competencia tienen lugar, en Derecho Procesal Penal,
cuando surgen dudas jurídicas sobre a qué órgano concreto le corresponde
conocer de unos hechos o de una determinada materia jurídica. Por ejemplo: un
Juzgado de lo Penal está llevando un asunto, pero resulta que la sala de lo

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penal de la Audiencia Provincial del territorio donde radica ese juzgado se cree
competente para conocer de ese asunto concreto.

Las Cuestiones de Competencia pueden ser:

a) Positivas: En las primeras, dos órganos de la misma jurisdicción


(estamos hablando de la Penal) pretenden conocer de un mismo asunto.
b) Negativas: En la segundas, ambos órganos se consideran
incompetentes. Estas cuestiones pueden promoverse de oficio (por el
órgano que corresponda según el caso) o a instancia de parte. Es decir,
una de las partes del proceso puede solicitar que se declare competente
a otro órgano distinto del cual está conociendo el caso.

El juez o tribunal que se considere competente requerirá la inhibición al que


esté conociendo. Y, a la inversa, el juez o tribunal que se considere
incompetente acordará la inhibición a favor de los que considere competente.

Estas Cuestiones de Competencia que se suscitan de oficio (se impulsan por un


órgano) podrán resolverse o solucionarse:

a. Mediante Acuerdo: Si el requerido acepta la inhibición.


b. Por el órgano superior común: Si ambos sostienen o rechazan la
competencia.

Dirimida la cuestión o aceptada la competencia por resolución firme, se


remitirán los autos originales y las piezas de convicción al Juez o Tribunal que
resulte competente y continuará con el proceso.

Son los problemas que se presentan durante el desarrollo del proceso, sobre la
determinación de la competencia y se conocen:

1º.- La Declinatoria de Competencia

2º.- La Transferencia de Competencia

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3º.- La Contienda de Competencia

2.1 CLASES DE CUESTIONES DE COMPETENCIA


La cuestión de competencia puede ser declinatoria o inhibitoria.

2.1.1 DECLINATORIA:
Se propone ante el juez o tribunal a quien se considera
incompetente, pidiéndole que se separe del conocimiento del
asunto y que remita los autos al juez competente. Un
procedimiento que se presenta como excepción previa a través
del cual se pide al juez que deje de conocer el caso porque se
cree que no se tiene competencia.
Declinatoria significa perder competencia. Es una petición para
quedar al margen de un caso. En procedimientos antiguos se
denominaba: “artículo inhibitorio”.
La declinatoria es la petición en la que no se reconoce la aptitud
del juez para conocer un asunto y se indica que lo remita al
competente.
La declinatoria es una cuestión de competencia que se plantea
para que juez o tribunal que está conociendo de un proceso se
declare incompetente.
La declinatoria lo promueve quien, citado a proceso, alega la
excepción de incompetencia, por considerar que el juez o tribunal
carece de atribuciones para intervenir en el asunto, y pidiéndole
que se separe del conocimiento del negocio que a otro órgano
judicial pertenece.
La declinatoria es un procedimiento que se presenta como
excepción previa, a través del cual se pide al juez que deje de
conocer el caso porque se cree que no se tiene competencia.

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2.1.2 INHIBITORIA:
Antiguamente se le conocía como una prohibición. Se presenta
ante el juez o tribunal que se consideran competentes, pero que
no están conociendo el caso, con petición formal de que dirija el
oficio al que se estime no serlo, para que se inhiba y remita los
autos. Librar una Orden Instruida a un juez para que se abstenga
de conocer e iniciar el proceso, y remita el expediente y
diligencias practicadas al tribunal competente.
La inhibitoria es una cuestión de competencia que promueve de
oficio un órgano jurisdiccional o el ministerio fiscal o los
interesados ante el tribunal que consideren competente. La
inhibitoria se presenta ante un juez o tribunal, a quien se
considera competente, para que así lo declare y reclame las
actuaciones al órgano judicial que hubiese estado actuando
hasta ese momento.
La inhibitoria se intenta ante el juez o tribunal a quien se
considere competente, pidiéndole que dirija una Orden Instruida
al que se estime no serlo, para que se abstenga y remita las
diligencias practicadas.
No puede proponer la inhibitoria la parte procesal que
expresamente o tácitamente se haya sometido al juez o tribunal
que conozca el proceso.
La inhibitoria es una cuestión de competencia que se traduce en
un procedimiento mediante el cual un juez requiere a otro, que
conoce el proceso, para que deje de actuar en él, y pase los
antecedentes al juez requirente (CPC, Art. 12; antigua LEC Art.
26 y ss.).
Si el juez requerido mantiene su competencia, es decir, no
acepta el pedido del otro juez, la divergencia, la controversia se
resuelve por tribunal superior.

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2.1.2.1 FORMAS DE PROCEDER

Se tramita como excepción dilatoria. La declinatoria se suscita


ante el mismo juez o tribunal que entiende del pleito o causa, a
diferencia de la inhibitoria promovida ante el tribunal que se
estima competente.

En la inhibitoria se acude a otro juez, que creemos que es


competente para que solicite todo el expediente del juez que
está viendo nuestro caso y que creemos que es incompetente.
En la declinatoria se dirige directamente al juez que creemos
que no tiene competencia.

2.1.2.2 EFECTOS

 Si el juez se inhibe, pierde la competencia para el proceso que


conoce, o sea, para el caso.
 Si el juez acepta la petición de declinación, pierde la
competencia para el caso.
 Si el juez no se inhibe o no declina no pierde la competencia
hasta que la controversia sea resuelta por tribunal superior.
 Si el juez no se inhibe o no declina su competencia aún
prosigue, pero sólo hasta antes de sentenciar.
 En la jurisdicción civil, una vez propuesta la declinatoria, el
proceso queda en suspenso hasta que la competencia
planteada se resuelva.
 Ambos procedimientos (la inhibitoria y la declinatoria) son
incompatibles. Cuando se hayan sometido varias excepciones
dilatorias el juez se pronunciará en primer término sobre la
declinatoria, de admitirla no tendrá que resolver sobre las
demás.

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Son los problemas que se presentan durante el desarrollo del
proceso, sobre la determinación de la competencia y se
conocen:

1º.- La Declinatoria de Competencia

2º.- La Transferencia de Competencia

3º.- La Contienda de Competencia

2.1.3 DECLINATORIA DE COMPETENCIA


Su fundamento se encuentra en el principio de juez natural. La
declinatoria puede ser planteada por el imputado, el actor civil y
el tercero civil, con el fin de que el juez penal que conoce el
proceso (que es incompetente por razón de la materia, jerarquía
y territorio) se aparte del mismo y remita lo actuado al juez que
ellos consideran competente.

El Juez, ante esta petición, tiene dos alternativas:

a. Considerar fundada la petición y remitir todo lo actuado al


juez competente.
b. Sin suspender el proceso, elevar todo lo actuado a la Sala
Penal Superior acompañando un informe en el que expone
las razones en las que funda su competencia. La Sala Penal
resolverá la declinatoria sin más trámite que la audiencia
Fiscal.

Los actos procesales realizados hasta antes de la declinatoria


conservan su valor, siempre que no exista una causal de nulidad.
A diferencia del Código anterior que permitía plantear la
declinatoria de competencia en cualquier momento de la
instrucción y hasta tres días antes de iniciada la audiencia en

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procesos ordinarios, en el nuevo código se establece que se
puede plantear dentro de los diez días de formalizada la
investigación.

Procede cuando el imputado, el Actor Civil, o el 3ro. Civil


Responsable, solicitan individual o colectivamente al Juez de la
Investigación Preparatoria , dentro de los 10 días de formalizada
la investigación, que decline competencia a favor de otro Juez ,
por no ser el competente por razón de la materia, de jerarquía o
de territorio; en cuyo caso el juez dentro del tercer día , señalará
fecha y hora para la realización de una audiencia y oído el
Ministerio Público y a las partes; oportunidad en el cual mediante
resolución fundamentada resolverá; si el juez declara fundada la
petición, remitirá lo actuado a quien corresponda , con
conocimiento de las partes, una vez de consentida dicha
resolución .

La resolución a dictarse, es susceptible de ser impugnada,


mediante recurso de apelación, ante la Sala Penal Superior que
la resolverá en última instancia.

Los actos procesales válidamente realizados, antes de la


declinatoria conservan su eficacia, según Art. 38 del C.P.P., sin
embargo, esta disposición debe interpretarse , que solo será
tratándose de la competencia por razón del territorio, por cuanto
no sería posible si la incompetencia es por razón de MATERIA O
JERARQUÍA .

2.1.4 TRANSFERENCIA DE COMPETENCIA


La norma general señala que cada delito debe investigarse y
juzgarse en el lugar o territorio donde se cometió; sin embargo

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por la existencia de circunstancias especiales, autorizan la
transferencia de competencia a Autoridad Jurisdiccional distinta;

El Art. 39 del C.P.P., identifica como sigue:

a. Cuando circunstancias insalvables impidan o perturben


gravemente el normal desarrollo de la investigación o del
juzgamiento. - Está referida a la afectación de las garantías
procesales de las partes, puede darse, que por la
transferencia puedan generar manifestaciones colectivas o
de los medios de comunicación por la importancia, que
pongan en peligro la imparcialidad a la independencia de los
fiscales y jueces que conocen del proceso. Cuando hay
intereses políticos, morales, religiosos o de circunstancias
similares en los cuales la publicidad del juzgamiento puede
afectar la seguridad de los sujetos procesales o que resulte
inconveniente que se debatan aspectos éticos que en esa
localidad pudieran tener una especial repercusión negativa
en los miembros de la comunidad.
b. Cuando sea real o inminente, el peligro incontrolable, contra
la seguridad del procesado o su salud; o se puedan dar los
supuestos en que el imputado sea víctima de venganza o de
personas que quieran “silenciarlos“, cuando esté en serio
riesgo la salud del procesado sea por razones de clima, por
la altitud de la sede del proceso o por la falta de recursos
médicos de la zona y que originen el padecimiento del
imputado poniendo en peligro su integridad física.
c. Cuando sea afectado gravemente el orden público .- Debido
a la presencia de circunstancias objetivas que importen una
profunda y efectiva alteración de la paz y seguridad en una
circunscripción territorial en concreto, y que las condiciones

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impidan la investigación “Juzgamiento adecuado,
lesionándose el debido proceso“.

La transferencia podrá ser solicitada por el fiscal, el imputado y


las demás partes, mediante solicitud fundamentada
acompañando la prueba pertinente; Con el cual se forma el
cuaderno incidental poniéndose en conocimiento de los demás
sujetos procesales quienes en el término de 5 días , pueden
exponer lo conveniente y concluido este trámite , conforme lo
prevé el Art. 40 y 41 del C.P.P., el cuaderno se eleva a la Sala
Penal Superior, cuando se trata de la transferencia de
competencia del Juez dentro del mismo Distrito Judicial; en
cambio si la transferencia se trate del juez de distinto distrito
judicial o de la sala penal superior se elevará a la Sala Penal
Suprema, quienes resolverán en el plazo de 3 días.

2.1.5 LA CONTIENDA DE COMPETENCIA.-


Existen dos modalidades de conflicto o contienda de
competencia:1

a. Contienda positiva de competencia o por requerimiento, que


se presenta cuando dos o más jueces penales del mismo
fuero o fuero distinto desean conocer una causa o proceso
determinado. En este caso, el juez requerido se niega a
acceder al pedido, sosteniendo tener competencia sobre el
proceso que viene tramitando, caso en el cual se elevará a la
Sala Superior en el término de tres días.
b. Contienda negativa de competencia o por inhibición, que se
produce cuando los jueces desean abstenerse de intervenir.
El juez que viene conociendo el proceso se inhibe y remite a

1Ana C. Calderón Sumarriva, El Nuevo Sistema Procesal Penal: Análisis Crítico, pagina 115,
editorial GEGACAL.

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otro juez que considera competente y este juez también se
niega a asumir competencia. En ese caso, en el término de
un día hábil, se elevará el incidente al Superior a fin de que
resuelva.

Este conflicto no se presenta cuando se trata de órganos


jurisdiccionales de distinta jerarquía. Si un juez penal se ha
enterado de que el Superior conoce los hechos que son materia
del proceso que viene tramitando, debe comunicárselo
inmediatamente, consultándole si debe remitirle todos los
actuados y, viceversa, el Superior puede solicitar la remisión de
actuados. Cuando la contienda de competencia se produce entre
jueces de investigación preparatoria o jueces (unipersonales o
colegiados) del mismo distrito judicial resuelve la Sala Penal
Superior que corresponda según el distrito judicial. Si son de
distinto distrito judicial, resuelve la Sala Penal del distrito judicial
al que corresponda el Juez que previno corresponderá dirimir la
contienda a la Sala Penal Suprema sólo si se tratasen de jueces
que corresponden a fueros distintos (común y militar). También
corresponde a la Sala Penal Suprema resolver la contienda entre
Salas Penales Superiores.

2.1.6 ACUMULACIÓN DE PROCESOS


Para intentar asegurar la coherencia de las resoluciones
judiciales, cuando se presentan casos de conexidad, la ley
procesal prescribe la intervención en todos esos casos de un
mismo juez o tribunal, para lo cual se dispone la acumulación de
causas, es decir la unificación de la documentación de los actos
de investigación y la realización de un solo juicio. Para ello debe
tratarse de delitos ocurridos en una misma jurisdicción (es decir

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ocurridos en la misma provincia) y debe tratarse de delitos de
acción pública o dependientes de instancia privada.
Sin embargo, si la unificación de procesos (sea por la cantidad
de imputados, sea por la complejidad o variedad de los hechos,
etc.) puede ser un factor de complicación, puede procederse en
el transcurso de la investigación con las actuaciones en trámites
separados.

Además, la acumulación de procesos no será dispuesta si con


ello se genera un “grave retardo” para alguna de las causas. Esto
hace alusión a los casos en que existe una investigación muy
avanzada respecto de un delito, en tanto existe otra que recién
comienza. Si esto puede influir negativamente en la situación del
imputado (por ej. si está detenido y ello implica demora de la
llegada del juicio o si hay varios imputados detenidos en el
proceso que está avanzado y la conexidad se refiere a uno solo
de ellos). De todos modos, aun cuando no se disponga la
unificación, como consecuencia de la competencia por conexidad
deberá ser el mismo juez o tribunal el que intervenga.

2.1.7 RECUSACIÓN E INHIBICIÓN


En tanto la recusación viene a ser la facultad conferida a las
partes procesales para apartar del conocimiento de un proceso al
juez, por concurrir alguna causal que afecte su imparcialidad, la
inhibición es un derecho-deber que tiene el Juez para apartarse
del conocimiento de un proceso cuando advierte la existencia de
alguna circunstancia o causa suficiente que afecte su
imparcialidad2.

2
Ana C. Calderón Sumarriva, El Nuevo Sistema Procesal Penal: Análisis Crítico, pagina 119,
editorial GEGACAL.

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2.1.7.1 FUNDAMENTO.-
La Recusación e Inhibición, son instituciones del Derecho
Procesal Penal que permiten garantizar el derecho fundamental a
un debido proceso de manera imparcial y justa.

La imparcialidad está vinculada a la independencia jurisdiccional


, si bien no deben ser confundidas por afectar a 2 momentos
diferentes del ejercicio de la función jurisdiccional, por cuanto la
independencia es una característica esencial de la jurisdicción
como potestad y la imparcialidad es la nota característica que
afecta a la jurisdicción como función; entonces la independencia
es una garantía constitucional y la imparcialidad una garantía
procesal y por otra parte la independencia viene a ser un
requisito y una condición de la imparcialidad , necesario pero no
suficiente; entonces existe la necesidad de que estén
garantizadas en el derecho constitucional tanto la imparcialidad
real de los jueces como la confianza de los ciudadanos en dicha
imparcialidad , por ser este una convicción absolutamente
necesario en una sociedad, por ser de interés público , por lo que
deben tomarse en cuenta los supuestos de la existencia probable
de una sospecha razonable de imparcialidad .

2.1.7.2 PRINCIPIO DE IMPARCIALIDAD


Las garantías de imparcialidad real del juez (objetiva - subjetiva
), e inexistencia de motivos que puedan generar en el justiciable
desconfianza sobre la imparcialidad del juez, se establece un
sistema de numerus clausus , por el cual legalmente se enuncia
las causas de Recusación e Inhibición, incluyendo situaciones de
diversa índole que tienen en común la capacidad de generar,
conforme a las reglas de la experiencia influencia sobre el
sentido de una decisión en el ánimo de un hombre normal , por lo

16
que ha de conllevarse que también incidirá en el ánimo del juez,
motivando una relevante dificultad para resolver con serenidad,
objetividad, ponderación y total desapasionamiento , así como
desinterés por cualquiera de las partes, la cuestión controvertida
que se le somete a consideración .

2.1.7.3 CAUSAS DE INHIBICIÓN Y RECUSACIÓN


Las causales se refieren a:

a) Circunstancias relativas a la vinculación del juzgador con


la causa.
Tales como los casos en que el juez ha sido testigo del hecho o
lo ha denunciado o ha intervenido como perito, acusador o
defensor o ha manifestado opinión que implique pre-
juzgamiento.
La circunstancia más notoria y sencilla de entender es aquella
en la cual, en actos anteriores del procedimiento, un actual
integrante del órgano jurisdiccional que debe pronunciarse
sobre la cuestión ha tenido una neta intervención de parte. De
ahí que la regla sea que quien ha actuado en actos anteriores
del procedimiento ya sea como juez, fiscal, defensor,
querellante, etc., no puede posteriormente entender como
miembro de un tribunal de sentencia, de apelación, casación o
constitucional en relación al mismo caso, toda vez que su
precedente intervención se concretó en posiciones que
trasuntaron una postura partiva o que implicaron análisis de
mérito sobre lo investigado.
Los encargados de pronunciarse en el tribunal de instancia o de
grado no pueden haber tenido una actividad o intervención
anterior en la misma causa, pues ello, responde al esquema
constitucional de lograr el juzgamiento por un tribunal neutral,

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imparcial en todos los sentidos e implicancias del término, cuyo
paradigma es el jurado.
b) Supuestos en que el juzgador aparece comprometido en
relación a la prueba.
Tal es el caso derivado de un conocimiento de los hechos
investigados por haber sido testigo, resulta obvio que el
magistrado debe apartarse. En primer lugar, porque en su
carácter de testigo es imprescindible su intervención como tal
dentro del proceso y en segundo lugar porque el conocimiento
sobre el que debe pronunciarse debe surgir de las constancias
y actividades procesales y no de un conocimiento personal,
fuera de la relación procesal y por lo tanto incontrolable. Lo
mismo ocurre en la situación de que se hubiese expedido o
actuado como perito.
c) Supuestos de posible prejuzgamiento.
Este es el caso de que se haya emitido opinión sobre el litigio.
Prejuzgamiento es una forma del prejuicio, es decir, la
manifestación de una idea o valoración sobre algo con
antelación a su completa demostración, y antes del momento
en que corresponde explicitarla.

Ahora bien: es evidente que la opinión debe concernir al caso


sobre el que se emitirá resolución. Expresar lo que se piensa
sobre un caso similar o sobre un aspecto teórico de índole
general no hace incurrir en la causal de apartamiento, como
tampoco los precedentes en torno a la cuestión. Como ha sido
antigua y mantenida doctrina judicial, la tacha por
prejuzgamiento se refiere a la opinión manifestada antes de la
oportunidad establecida por la ley, respecto del pleito mismo, y
no a la que fundamenta el fallo en otra causa (J.A. 1923-X-123)

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Es obvio que la acción de aconsejar a alguno de los directa o
indirectamente involucrados en la resolución de la causa implica
un grave apartamiento de la imparcialidad del juzgador, ya que
significa no solo revelar indebidamente lo que se piensa sobre
el tema antes de la oportunidad legal de manifestarse, sino que
es también un favorecimiento hacia una de las partes o
interesados.

Lo que puede presentar algunos motivos de dudas


interpretativas es cuando las manifestaciones sobre el proceso
se efectúan no de manera directa a dichos interesados, sino
ante terceras personas o público en general, como es el caso
de declaraciones periodísticas.

d) Circunstancias relativas a la vinculación del juzgador con


las personas involucradas dentro del proceso
Se trata de motivos derivados de lazos de índole afectiva y
vínculos de parentesco con quienes intervienen dentro del
proceso. Resulta de elemental lógica pensar que si el juzgador
se encuentra emotivamente relacionado o presentare lazos de
intereses con uno de los involucrados, su decisión será
sospechable de parcialidad, según las reglas normales de
experiencia. Como ha sido reiteradamente señalado, el juez no
sólo debe ser justo, sino también parecerlo y no deben darse ni
tan siquiera motivos objetivos de sospecha, con independencia
de que en la realidad y en cada caso concreto esos motivos de
parcialidad operen efectivamente.
Se trata de situaciones que, de modo objetivo, llevan a suponer
que el juzgador puede no actuar en el caso con la ecuanimidad
inherente a la función jurisdiccional.

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Respecto de las vinculaciones de índole familiar, la cuestión aparece
como nítida, pero resulta de más difícil apreciación la relativa a la
amistad o enemistad, ya que es difícil medir los grados de afectos y
establecer parámetros lo suficientemente claros y objetivos como para
brindar un criterio general, aplicable a las muy diversas situaciones que
pueden presentarse en la vida de relación. Criterios como la frecuencia
de trato, compañerismo, concurrencia a iguales instituciones, etcétera,
pueden ser indicadores de la amistad, así como también, en lo que atañe
a lo opuesto, el haber protagonizado discusiones o enfrentamientos
públicos.

La cuestión se hace aún más compleja en asientos judiciales ubicados


en ciudades pequeñas, en las que dentro de ciertos ambientes ocurre el
trato habitual y la frecuentación de idénticos lugares y relaciones. De
todas maneras, el criterio que debe imperar es el de que la existencia del
impedimento afectivo sea de tal naturaleza que afecte la imparcialidad
del juzgador y no genere ni en él ni en los involucrados una violencia
moral o una nítida inclinación favorable o desfavorable.

Otra arista del tema que ha ofrecido elementos para la duda es la de si


los referidos motivos se extienden también hacia los profesionales que
actúan dentro del proceso, ya fuere como fiscales, defensores
particulares o de oficio y apoderados de las partes querellantes y civiles.
De acuerdo con las ideas expuestas y teniendo en cuenta que la
intervención de estos sujetos es permanente y aún más notoria que la de
los propios directamente involucrados, la respuesta debe ser afirmativa,
ya que obviamente la situación de parcialidad que pueda producirse
repercutirá sobre éstos y resentirá la simetría de la relación procesal. Sin
embargo, tanto en el CPP actualmente vigente (art. 46) como en el CPP
nuevo (art.61) a la hora de identificar a las personas que han de entrar
dentro de la categoría de “interesados” con posibilidad de reclamar la

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inhibición de un magistrado no se enumera a los letrados de las partes.
De todos modos, con el inc.13 del art.61 del nuevo CPP podría cubrirse
esta alternativa. La existencia de fórmulas amplias o abiertas no es
aconsejable en la regulación de algunos institutos procesales, pero en
este caso, donde es evidente que resultaría muy difícil prever todas las
causales de posible excusación y/o recusación de un magistrado, es
apropiada la fórmula ya que, no podemos desconocer que es imposible
prefijar las múltiples situaciones de vida que podrían llevar a que la
imparcialidad de un juez se viera afectada. Esto es en definitiva, lo que
se debe garantizar y por lo tanto, nos parece acertada la incorporación
de ese inc.13, al art. 61 del CPP (principal diferencia entre el art. 45 del
actual CPP y el art. 61 del nuevo CPP).

El calificativo de «imparcial» respecto al juez debe entenderse como


neutral. La imparcialidad no es un elemento inmanente a cualquier
organización judicial, pues requiere ser construida o lograda.

Existen dos tipos de imparcialidad:

a) Imparcialidad subjetiva o funcional: que atañe a algún tipo de


compromiso que el juez pueda tener con el caso.
b) Imparcialidad objetiva o estructural: referida a la influencia negativa
que pueda incidir en el juez la estructura del sistema, restándole
imparcialidad, es decir, el sistema no ofrece suficientes garantías
para desterrar cualquier duda razonable.

Frente a un hecho que genera dudas sobre la imparcialidad del


magistrado, pueden presentarse dos situaciones que tienen en común el
alejamiento del juez del conocimiento del proceso.

21
2.1.7.4 LA INHIBICIÓN O ABSTENCIÓN
Se presenta cuando el juez reconoce que existen motivos para
que se dude de su imparcialidad y que pueden entorpecer el
desarrollo normal del proceso. En este caso se aparta
voluntariamente del mismo. Los motivos de la inhibición son las
razones por las que el juez podría ser recusado. Se ha previsto
vínculos de parentesco, relaciones civiles o comerciales (con el
imputado, la víctima o sus representantes) y la participación
anterior en el mismo proceso. La norma procesal prevé un
sistema numerus apertus para cualquier otra razón que afecte la
imparcialidad. La inhibición debe constar por escrito y en ella
deben indicarse las razones de la decisión. Le corresponderá
resolver a la Sala Penal Superior, pero con el previo
conocimiento de las partes.

2.1.7.5 LA RECUSACIÓN
Estamos frente a una institución procesal de relevancia
constitucional, puesto que es el mecanismo que permite
garantizar la imparcialidad subjetiva o funcional (al igual que la
inhibición). La recusación es un acto procesal de parte dirigido a
obtener el reemplazo del magistrado que conoce del proceso
debido a la existencia de dudas respecto a su imparcialidad. Las
partes son las que solicitan al juez que se aparte del proceso
porque existen motivos para dudar de su imparcialidad y el
magistrado no admite tener impedimento alguno. El Ministerio
Público puede pedir al juez que se inhiba, pero no puede
recusarlo. GOLDSCHMIDT señala que «uno de los principios
básicos del proceso es la imparcialidad. Esta imparcialidad
consiste en poner entre paréntesis todas las consideraciones
subjetivas del juzgador». El recusante es la persona que solicita

22
al magistrado o auxiliar de justicia que se aparte del proceso
(artículo 58). El recusante debe señalar detalladamente los
hechos en los que funda su recusación y debe acreditarlos. La
recusación puede fundarse en las causas taxativamente
establecidas en la Ley o en aquellas que no estén previstas, pero
que constituyan razones fundadas para dudar de su
imparcialidad. Cabe indicar que sobre este punto el Código de
Procedimientos Penales presentaba un mejor desarrollo, puesto
que contemplaba situaciones de parentesco, cargo (tutor o
curador) y situaciones concretas de interés (ser víctima o
testigo).
Sin embargo, encontramos que el artículo 53° establece de
manera genérica un “interés directo o indirecto” del juez o de sus
parientes consanguíneos, adoptivos y por afinidad; “amistad
notoria o enemistad manifiesta o un vínculo de compadrazgo”; la
relación de acreedor o deudor con alguna de las partes y la
participación en el proceso en calidad de abogado, fiscal o juez
en otra instancia. Es relevante que en el nuevo Código Procesal
el legislador considera no sólo el vínculo que surge a partir del
matrimonio, sino también el que genera la convivencia. Además
de señalar expresamente que todas las causales de recusación
deben ser alegadas al mismo tiempo. A pesar de la amplitud que
puedan tener las causales indicadas es importante citar lo
señalado por la Corte Suprema: “la imparcialidad subjetiva se
presume salvo prueba en contrario; en consecuencia, no basta la
sola afirmación de la interposición de la demanda o queja ni la
presentación del documento en cuestión para estimar lesionada
la imparcialidad judicial. Se requiere, por consiguiente, indicios
objetivos y razonables que permitan sostener con rigor la
existencia de una falta de imparcialidad.” (A.P. 3-2007).

23
Se declarará inadmisible o se rechazará de plano la
recusación en los siguientes supuestos:

a) Cuando no se indique de manera clara la causal invocada.


b) Cuando no se acompañen los elementos de convicción.
c) Cuando se plantee de manera extemporánea.

El plazo para plantear la recusación es el siguiente:

a) Dentro del tercer día hábil de conocida la causal que


invoque.
b) Si se encuentra para audiencia, hasta tres días hábiles antes
de la fecha fijada para el inicio de ella (se debe resolver
antes de que aquella inicie). Si iniciada la audiencia se
advierte una causal, deberá declararse de oficio.
c) Si estuviera en fase recursiva, será interpuesta dentro del
tercer día hábil del ingreso de la causa a dicha instancia.

Una vez admitida a trámite la Recusación, el juez puede


tomar las siguientes determinaciones:

a) Aceptar la Recusación. En este caso, se excusa y remite el


expediente al juez llamado por ley. Contra la resolución que
contiene la aceptación de la recusación se puede interponer
apelación y, en ese caso, se debe remitir el incidente a la
Sala Penal competente.
b) No aceptar la Recusación (tanto si la rechaza de plano como
si no conviene en la Recusación, expresamente previsto en
el artículo 56°).

En este caso se forma el incidente de Recusación, y en el día


se eleva a la Sala Penal competente que puede resolver
declarando:

24
a) Fundada la Recusación y disponer se remitan los autos al
juez que debe continuar conociendo el proceso.
b) Infundada la Recusación. Contra lo resuelto no procede
recurso alguno.
Tratándose de la Recusación de Jueces de Paz Letrados,
consideramos que al ser recusados le corresponderá al Juez
Penal Unipersonal resolver dicho incidente y, en el caso de
Jueces de Investigación Preparatoria o Jueces Penales
Unipersonales, la Sala Penal Superior. Tratándose de órganos
jurisdiccionales colegidos (Juzgados penales colegiados, Salas
Penales Superiores o la Sala Penal Suprema) será resuelta por
el mismo órgano, pero integrándose por otro magistrado.
Mientras se encuentre en trámite la Recusación se podrá realizar
todas las diligencias urgentes, está permitido resolver sobre la
libertad o su privación, pero entiéndase que no es posible
sentenciar o poner fin al proceso.

Tampoco se prevé, como en el Código de Procedimientos


Penales, la posibilidad de suspender el trámite del proceso por
motivos razonablemente graves. Los miembros del Ministerio
Público no son recusables. Sin embargo, los fiscales tienen la
obligación de excusarse si se encuentran comprendidos en
alguna de las causales de inhibición (artículo 61°.4). El nuevo
Código Procesal Penal establece la exclusión del fiscal,
institución por la que el superior jerárquico de oficio o a instancia
de la parte afectada podrá reemplazarlo cuando no cumpla
adecuadamente con sus funciones o incurra en irregularidades, y
también cuando el fiscal incurra en las causales de recusación
establecidas.

25
CONCLUSIONES

PRIMERA: Concluimos que la competencia puede ser considerada desde dos


puntos de vista; objetiva y subjetiva. En la primera, es el ámbito dentro del cual
el juez tiene y puede ejercer válidamente la jurisdicción. En la segunda, es el
poder-deber del juez que lo habilita y obliga a ejercitar la jurisdicción que le es
propia, con relación al caso penal.

SEGUNDA: Se concluye que cada uno de los órganos principales que


conforman el Estado Peruano tiene su propia competencia y como tal cada uno
tendrá su propia jurisdicción. Por tanto, la evolución y el grado de desarrollo
alcanzado en la continua delimitación de la competencia, otorga autonomía.

TERCERA: Los jueces se rigen bajo el principio de juez natural; siendo que, a
pedido de las partes qué se debe la declinatoria o apartamiento del juez por
algún motivo este puede admitir o Elevar los actuados sin dilatar el proceso ni
que este Se vea afectado

CUARTA: Para evitar la desconfianza en la administración de justicia en un


proceso existen métodos que prevé el legislador, buscando garantizar una
imparcialidad por parte del juez. Por lo que, ante la amenaza de incumplimiento
de la imparcialidad del juez o magistrado en un proceso, la sociedad puede
aplicar de estos métodos protegiendo sus derechos y la democracia social.

QUINTA: Se concluye que, los derechos de Recusación e Inhibición que


tienen las partes procesales participantes dentro de un proceso son de mucha
importancia para que no se fracture la imparcialidad de un Juez. Y por tanto, no
se afecte al debido proceso, tomando en cuenta que éstas deben ser motivadas
de acuerdo a ley.

SEXTA: Sobre la transferencia de competencia, ésta se presenta como un


recurso válido y como excepción a la norma constitucional, con el fin de
garantizar el normal desarrollo del proceso para que cuente con las garantías

26
procesales necesarias en un debido proceso; así como la contienda de
competencia, cuyo fin será garantizar una actuación objetiva e imparcial del
juez, y que éste está facultado a acumular procesos o casos que tengan
conexidad con el claro objetivo de promover el proceso y dar celeridad a los
mismos.

SÉTIMA: Tanto la Inhibición como la Recusación son mecanismos para


preservar la imparcialidad de los funcionarios judiciales, que intervienen en un
proceso y que éste no se vea afectado en su desarrollo. Así también las causas
de estos derechos deben de ser fundamentadas.

OCTAVA: En Derecho Procesal Penal, las Cuestiones de Competencia tienen


lugar cuando surgen dudas jurídicas sobre a qué órgano concreto le
corresponde conocer de unos hechos o de una determinada materia jurídica.

27
BIBLIOGRAFÍA

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2. Schönbohm Horst, Mixan Mass Florencio, Rodríguez Hurtado Mario, Burgos
Mariños Victor, Teoría y Práctica para la Reforma Procesal Penal, Ediciones
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Lima, 2009.
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6. CASARINO VITERBO, Mario. “Manual de Derecho Procesal”
7. OBERG, Héctor y MANSO, Macarena. “Manual de Derecho Procesal”.
8. ORELLANA TORRES, Fernando. “Manual de Derecho Procesal Orgánico”
9. DIEGO PALOMO VELÉZ, “ Ideas Básicas sobre la Jurisdicción Bases o
Principios del Ejercicio de la Función Jurisdiccional”.
10. Apuntes del profesor, Dr. Diego Palomo Vélez para el módulo Organización
y Atribuciones del Poder Judicial, año 2010.g.
11. SÁNCHEZ VELARDE, Pedro. El Nuevo Proceso Penal, Idemsa, Lima, 2009
12. SCHÖNBOHM HORST, Mixan Mass Florencio, Rodríguez Hurtado
Mario,Burgos Mariños, Victor. Teoría y Práctica para la Reforma Procesal
Penal, Ediciones BLG, Trujillo,2007.l.
13. ROSAS YATACO, Jorge. Manual de Derecho Procesal Penal, Jurista
Editores, Lima, 2009.m.
14. COUTURE, Eduardo, Fundamentos de Derecho Procesal Civil, Buenos
Aires Argentina, 1985.o.
15. GOLDSMITH, Werner, Conducta y Norma, Edit. Librería Jurídica Valerio
Abeledo, Buenos Aires, 1955

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WEBGRAFIA

1. QUISBERT, Ermo, "Inhibitoria y Declinatoria ", Apuntes Juridicos™, 2012


http://jorgemachicado.blogspot.com/2012/04/id.html, Consulta: Martes,
13 Septiembre de 2016.

2. Revista online, “Principio De Imparcialidad”, Ciencias Penales


http://www.cienciaspenales.net/portal/page/portal/IDP/REVISTAONLINE
Consulta: Martes, 13 Septiembre de 2016.
3. Blog PUCP, “Estructura Del Proceso Penal”, nuevo código procesal
penal, http://blog.pucp.edu.pe/blog/derysoc/2008/06/03/la-estructura-del-
proceso-penal-comun-en-el-nuevo-codigo-procesal-penal/, Consulta:
Martes, 13 Septiembre de 2016.
4. SPIJ, contenidos de “Cuestiones de Competencia”, Nuevo Código
Procesal Penal,
http://spij.minjus.gob.pe/CLP/contenidos.dll?f=templates&fn=default-
nuevocodprocpenal.htm&vid=Ciclope:CLPdemo, Consulta: Martes, 13
Septiembre de 2016.

29
ANEXOS

ANEXO 1

Sala Penal Liquidadora de Bagua se declara incompetente para llevar los


juicios del Baguazo

Autor(a): Juan José Quispe Capacyachi

Perú 14-03-2013

Mediante Resolución de fecha 08 de marzo del presente año, publicada en la


página web del Poder Judicial de Amazonas, la misma que hasta la fecha no ha
sido notificada a las partes procesales, la Sala Penal Liquidadora Transitoria de
Bagua resolvió declararse incompetente para seguir conociendo y realizar el juicio
oral del caso denominado “La curva del diablo”. En consecuencia, dispuso remitir el
expediente a la Sala Penal Nacional para que se avoque al conocimiento de dicho
proceso. El sustento jurídico esgrimido es el artículo 16.2 del Código de
Procedimientos Penales, y la Resolución Administrativa Nro. 194-2012-CE/PJ del
05 de octubre del 2011.

Adicionalmente, anoche apareció colgada una nota en el portal web del Poder
Judicial bajo el título ”Sala Penal Nacional asumirá investigación del caso
Baguazo”, donde entre otras cosas se señala que: (…) “La Sala Penal asumirá el
proceso judicial del caso conocido como ¨Baguazo¨ ocurrido en junio del año 2009,
luego que la Sala Penal Liquidadora Transitoria de Bagua se declaró no
competente para investigar esta causa (…)” .

En ese sentido, es pertinente y necesario analizar si los argumentos esgrimidos por


la Sala Penal Liquidadora Transitoria de Bagua para perder competencia y
jurisdicción sobre este caso tienen sustento legal, y si ciertamente corresponde que
asuma competencia la Sala Penal Nacional. O si, por lo contrario, nos encontramos
frente a un caso que por su envergadura y características, es una suerte de “piedra
en el zapato” para los integrantes de la Sala de Bagua.

30
Nosotros consideramos que la resolución del 08 de marzo del 2013 tiene graves
inexactitudes y linda con lo prevaricante por las siguientes consideraciones:

1.- En la Audiencia de Control de Acusación, la Sala Liquidadora de Bagua no


corrió traslado a las partes sobre su intención de declinar competencia, por tanto es
NULA de pleno derecho.

En el mes de diciembre último, la Fiscalía Superior de Bagua emitió el Dictamen


Acusatorio sobre el caso denominado “La curva del diablo”. Aquí, el Ministerio
Público acusó a 53 personas, entre miembros de las comunidades indígenas y
mestizos, por la comisión de 8 delitos. A 9 personas acusó con la pena más grave
de nuestro ordenamiento penal, cadena perpetua por instigación y autoría directa
de la forma agravada del delito de arrebato de armas de uso oficial.

El 07 de marzo del presente año, los abogados de los acusados fuimos notificados
por la Sala Penal Liquidadora en Bagua para participar en la diligencia denominada
“Control de la Acusación”. En ella, se debía verificar que dicha acusación fiscal
cumplía y respetaba los requisitos establecidos en el artículo 225° del Código de
Procedimientos Penales, el Acuerdo Plenario 6-2009/CJ-116 y el artículo 92° de la
Ley Orgánica del Ministerio Público. Luego de casi 6 horas de debates la causa
quedó al voto, lo que implicaba que la Sala debía resolver en un plazo razonable si
devolvía el expediente a la Fiscalía, si emitía una resolución de sobreseimiento o si
daba paso al juicio oral.

La Sala Penal Liquidadora no resolvió nada, y decidió unilateralmente patear el


tablero declarándose incompetente para seguir viendo el caso. En su resolución,
señala que en dicha diligencia también se podía “analizar si se cumplían los
presupuestos procesales de la jurisdicción (jurisdicción y competencia)”.

Sin embargo, el órgano jurisdiccional no tomó en cuenta el artículo 11° del Acuerdo
Plenario 6-2009, que textualmente dice: “El Alcance del control de la acusación
también puede comprender aquellos ámbitos o instituciones procesales que el
antiguo código autoriza al Juez su control o ejercicio de oficio (…) referido a la
jurisdicción y competencia (…) el órgano jurisdiccional puede instar de oficio el
trámite para su decisión, pero antes debe conceder a las partes la oportunidad para

31
que se pronuncien al respecto. Resolver de oficio no significa hacerlo
sorpresivamente, sino propiciar judicialmente su discusión para su ulterior
decisión”. (El subrayado y las negritas son nuestras).

Lo señalado en el párrafo precedente ha sido incumplido por la Sala. Nunca corrió


traslado a las partes sobre su voluntad de apartarse del juzgamiento del caso, y
resolvió de oficio de manera sorpresiva, revistiendo de ilegalidad, arbitrariedad y
nulidad su resolución de fecha 08 de marzo del 2013, por vulneración expresa del
derecho de defensa de los justiciables.

2.- El artículo 16.2 del Código de Procedimientos Penales es básicamente para


tipos penales distintos a los casos de conflictividad social

Si bien es cierto, conforme lo dispone esta norma procesal, corresponde al Consejo


Ejecutivo del Poder Judicial poder instituir un sistema específico de competencia
penal en los casos de delitos especialmente graves y particularmente complejos y
masivos, y siempre que tengan repercusión nacional o que sus efectos superen el
ámbito del distrito judicial o que se cometan por organizaciones delictivas.

En estos supuestos podrá instaurar un sistema de organización territorial nacional o


que comprenda más de un distrito judicial. También podrá establecer una
integración funcional de juzgados y salas superiores penales de los diversos
distritos judiciales de la república a los de competencia nacional, en los asuntos de
competencia de estos últimos, o asignar el conocimiento de otros delitos a los
órganos jurisdiccionales de competencia nacional.

Sin embargo, este tipo de casos por su trascendencia, complejidad y magnitud


estuvo diseñado para delitos especialmente graves, tales como tráfico ilícito de
drogas, lavados de activos y delitos de secuestro y extorsión que afecten a
funcionarios del estado. Así lo establece el último párrafo del citado inciso 16.2 del
Código de Procedimientos Penales.

En consecuencia, no podemos expandir a otros tipos penales, como los derivados


de conflictividad social, la competencia de un determinado órgano con alcances a
nivel nacional.

32
3.- La Resolución Administrativa Nº 194-2012-CE/PJ no establece claramente si
los casos en trámite o pendientes de iniciarse juicio oral serán derivados a la Sala
Penal Nacional para juzgamiento

En efecto, esta Resolución Administrativa no precisa en forma clara y directa si los


procesos en trámite contra personas que habrían cometido presuntos delitos contra
los medios de transporte, comunicación y otros servicios públicos antes del 5 de
octubre del 2012, fecha en que fue publicada la citada Resolución Administrativa y
que se encuentren con acusación del Fiscal Superior o pendientes del
señalamiento de fecha y hora para iniciar juicio oral, serán remitidos a la sala Penal
Nacional para su juzgamiento.

4.- Hace casi 3 años, la Resolución Administrativa Nº 257-2010-CE/PJ del propio


Consejo Ejecutivo del Poder Judicial ya había establecido la competencia de la
Sala Penal Liquidadora de Bagua para ver todos los procesos derivados del
“Baguazo”

Lo resuelto por la Sala Penal Liquidadora de Bagua en su resolución de fecha 7 de


marzo del 2013, en el sentido de declararse incompetente para seguir conociendo
el caso denominado “La curva del diablo”, colisiona gravemente con lo ya resuelto
por la Corte Suprema. Esto, toda vez que esta instancia máxima de la justicia
peruana determinó que el órgano jurisdiccional competente para conocer todos los
casos derivados de los hechos sucedidos el día 5 de junio, son exclusiva y
precisamente los magistrados de la Sala Penal Liquidadora de Bagua.

En efecto, el artículo segundo de la Resolución Administrativa Nº 257-2010-CE,


expedida por el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial establece claramente que:
“(...) es la Sala Penal Liquidadora Transitoria de Bagua, actualmente en
funcionamiento, la competente para conocer sobre los procesos judiciales que se
siguen al amparo del sistema procesal penal anterior, y que provienen tanto de
dicha ciudad como de Utcubamba, motivo por el cual, corresponderá de ser el
caso, a dicho órgano jurisdiccional asumir competencia con relación a los procesos
judiciales mencionados…”.

33
En tal sentido, el tema de la competencia de la Sala Penal Liquidadora de Bagua
ya fue materia de examen y consenso por el propio Consejo Ejecutivo la Corte
Suprema, en ese entonces conformado por Javier Villa Stein, Robinson Gonzáles
Campos, Jorge Solís Espinoza, Flaminio Vigo Saldaña y Darío Palacios Dextre. En
consecuencia, la declinatoria de competencia –hoy asumida por la sala de Bagua–
deviene en nula.

5.- Vulneración de principios

Sin perjuicio de todo lo señalado, de aceptarse la declinatoria de competencia


formulada por la Sala Penal Liquidadora Transitoria de Bagua, se vulnerarían los
derechos fundamentales de los miembros de las comunidades indígenas que
vienen siendo procesados por los hechos del 05 de junio del 2009 tales como: (i) el
acceso a la justicia de aquellas poblaciones alejadas y en situación de extrema
pobreza, (ii) el principio del juez natural, puesto que habiéndose cometidos los
ilícitos penales en la localidad de Amazonas (Bagua y Bagua Grande), corresponde
su titularidad al juez del lugar donde se perpetró el hecho delictivo.

6.- El caso de la ex ministra Mercedes Cabanillas

Llama poderosamente la atención que en el sexto considerando de la resolución


emitida por la Sala se considere que los hechos “… tienen repercusión no sólo
nacional sino también a nivel internacional, por la forma como ocurrieron los
hechos, las muertes producidas y por las peticiones que originaron el paro
amazónico en razón a que (…) se cuestionó a funcionarios de primer nivel como es
el caso de la ex ministra del interior Mercedes Cabanillas Bustamante, como
responsable política de los hechos…”. (Las negritas son nuestras).

Es inexplicable que se consigne este hecho, si tenemos en cuenta que la ex


ministra no ha sido citada como testigo para el caso denominado “La curva del
diablo”. Pareciera más bien que esta Sala Penal Liquidadora de Bagua no quisiera
pronunciarse, en grado de apelación, sobre el pedido de investigar a la ex Ministra
Cabanillas por la muerte de nativos y mestizos justamente por muertes y lesiones
ocurridas en “La curva del diablo” y en la localidad de Bagua Grande, resolución
aún pendiente de resolver por el juez de Utcubamba.

34
Conclusiones

En primer lugar, en la diligencia de Control de Acusación realizada el día 07 de


marzo nunca se discutió el tema de la competencia de la Sala de Bagua; en tal
sentido, dicho acto procesal debe ser declarado NULO. En segundo lugar, el tema
de la competencia y jurisdicción de la Sala Penal Liquidadora Transitoria de Bagua
ya fue resuelto por el Consejo Ejecutivo de la Corte Suprema de la República
mediante Resolución Administrativa Nº 257-2010-CE/PJ del 13 de julio del 2010.
En tercer lugar, la Incompetencia resuelta por la Sala Penal Liquidadora Transitoria
de Bagua mediante Resolución de fecha 8 de marzo del 2013, resulta nula por
carecer de sustento normativo y, en tal sentido, debe seguir conociendo éste y
todos los proceso derivados del “Baguazo”. Teniendo en cuenta todo ello,
corresponderá a la Sala Penal Nacional pronunciarse en los siguientes días, y en
ese sentido, determinar que el caso lo siga conociendo la Sala Penal de Bagua
porque así lo determina la ley.

ANEXO 2

VILLA STEIN Y JOSÉ NEYRA DEBERÍAN INHIBIRSE EN CASO BENEDICTO


JIMÉNEZ

Señala Carlos Rivera, coordinador del Área Legal de IDL

12:09.
Lima, oct. 20. Los magistrados Javier Villa Stein y José Neyra, integrantes de la
Sala Penal Permanente de la Corte Suprema, deberían ser recusados o inhibirse
de resolver el recurso de casación presentado por Benedicto Jiménez, opinó hoy
Carlos Rivera, coordinador del Área Legal del Instituto de Defensa Legal (IDL).
Ayer, un medio de comunicación difundió un audio en el cual se escucha a
Jiménez, investigado por lavado de activos y asociación ilícita para delinquir, como
parte de la red de Rodolfo Orellana, mostrarse satisfecho al conocer que su pedido
para revocarle la prisión preventiva de 18 meses será vista por esa sala.
“Si la parte que representa al Estado no presenta una recusación, creo que
por lo menos sería muy interesante que ellos mismos pudieran inhibirse por

35
decoro, una figura que suele ser utilizada para este tipo de casos”, indicó en
Ideele Radio.

Refirió que los magistrados que van a decidir una causa, sea en el fondo o los
incidentes procesales como la apelación del mandato de detención, deben estar
exentos de cualquier sospecha que pudiera cuestionar su independencia e
imparcialidad.

Rivera Paz señaló que la reacción de Jiménez, quien califica de "buena noticia" el
anuncio de su abogada acerca de su recurso de casación, podría interpretarse
como una aparente cercanía y una previsibilidad sobre el resultado de determinado
proceso.

“Da que pensar esa expresión de algarabía. Creo que no se está refiriendo a
la lectura de imparcialidad e independencia que debe tener cualquier
magistrado, sino pareciera ubicar algún tipo de cercanía y previsibilidad
sobre el resultado que tendría una decisión", precisó.
Consideró que este hecho es preocupante por tratarse de personas a quienes se
les imputa haber sido parte de una red mafiosa que tenía como uno de sus
principales ámbitos de actuación el sistema de justicia, sobre todo por su injerencia
en el Poder Judicial y el Ministerio Público.
“Precisamente por eso los jueces que ventilan esos casos deben tener una actitud
pulcra y transparente respecto de las decisiones que se vayan a tomar”, concluyó.

ANEXO 3

Juez que es investigado por prevaricato puede ser recusado


Proceso penal por presunto delito de prevaricato, iniciado con anterioridad al
nuevo proceso, es suficiente para que se considere perturbada la función de
administración de justicia del magistrado. Un reciente fallo de la Sala
Superior del Cusco evidencia las razones de este criterio.

Un juez puede ser recusado si, por un proceso anterior que involucra al
demandante, se le ha iniciado investigación en su contra por el delito de

36
prevaricato. Esto es así en aplicación del inciso 6 del artículo 307 del Código
Procesal Civil, en la medida que la función jurisdiccional del magistrado se ve
perturbada en dicho contexto.

Esta decisión fue emitida en grado de consulta por la Sala Civil del Cusco en la
causa N° 264-2014, por la cual se aprobó la procedencia de la recusación
formulada contra el magistrado del Juzgado Mixto de La Convención de la Corte
Superior del Cuzco.

De acuerdo con los hechos, el demandante en un proceso de nulidad de acto


jurídico iniciado el 23 de mayo de 2014 recusó al juez del proceso indicando que
desde el 14 de marzo de 2014 (dos meses antes) por disposición fiscal se le había
iniciado investigación preliminar por el delito de prevaricato debido a la sentencia
emitida en un proceso anterior que afectó los derechos del ahora demandante. Por
esta razón, este arguyó que el juez no podía ejercer sus funciones con la
imparcialidad necesaria.

La causal invocada por el recusante fue el inciso 1 del artículo 307 del Código
Procesal Civil, el cual indica que: “Las partes pueden solicitar que el juez se aparte
del proceso cuando: 1. Es amigo íntimo o enemigo manifiesto de cualquiera de
las partes, demostrado por hechos inequívocos”.

El juez recusado declaró procedente el pedido y remitió los autos al juez de


Echarati. Este último decide elevar el incidente a la sala superior, pues a su criterio
la situación denunciada no perturbaba la función jurisdiccional.

Para la Sala Superior, en el caso presentado “no solo existe una denuncia, sino
que la misma ya se encuentra en una etapa de investigación preliminar en sede
fiscal”, al mismo tiempo que resalta que la denuncia es con anterioridad a la
interposición de la demanda donde es promovida la recusación, con lo cual se
cumpliría la exigencia legal que la denuncia deba ser previa al proceso. Además
precisó que la norma aplicable a la recusación debía ser el inciso 6 del artículo 307
del Código Procesal Civil: “Las partes pueden solicitar que el Juez se aparte del

37
proceso cuando: (…) 6. Exista proceso vigente entre él o su cónyuge o concubino
con cualquiera de las partes, siempre que no sea promovido con posterioridad al
inicio del proceso”.

Finalmente, la Sala Superior, siguiendo lo expresado en la Casación N° 2246-04-


Piura, reitera cada uno de los mecanismos existentes para preservar la
imparcialidad del juez en un proceso determinado: “Por el impedimento, la ley, de
forma expresa y determinante aparta al Juez del conocimiento de determinado
proceso por estar vinculado al mismo por lazos ineludibles. Por la recusación, son
las partes quiénes cuestionan la intervención del magistrado por hechos que, no
configurando causales de impedimento, consideran que pueden influenciar en su
decisión. Finalmente, por la abstención es el Juez quien de oficio, sin requerírselo
las partes procede a apartarse del proceso en los casos que: a) advierta que
concurre alguna causal de impedimento, o b) por existir motivos que
considera perturban su función jurisdiccional”.

38