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1813: las primeras elecciones en el Perú

Pisoteadas hasta el olvido por el interés criollo y republicano, la verdad es que fueron
muy modernas y con voto indígena.

Efraín Trelles
Político.pe, 2-4-2017
Los invito a recorrer los vericuetos de tachas y exclusiones de las elecciones de
1813. Fueron realizadas al amparo de la Constitución de Cádiz (1812) que otorgó
el voto a los indígenas y convocó a elecciones de representantes peruanos en la
península y elecciones regionales para las Juntas Provinciales, antecedentes de
cualquier gobierno regional.
Las elecciones regionales del Cusco se realizaron en febrero de 1813 y votaron
todos los jefes de familia que tributasen al rey: o sea, criollos e indígenas sin
distinción. El ejercicio de la ciudadanía fue tan moderno que para constituir ese
gobierno regional se eligieron siete diputados con criterio demográfico, tres por
Puno y cuatro por Cusco. El estado colonial era un estado fiscal. El padrón de
tributarios estaba siempre actualizado y pasó a convertirse en padrón electoral.
El jefe político y mandamás de los organismos electorales era un indígena por
los cuatro costados y se llamaba Mateo Pumacahua. Claro que tenía enemigos
que lo atacaban políticamente, pero nadie lo cuestionó por ser indio.
Fueron tan modernas las elecciones que el astuto Pumacahua decidió excluir a
los dos más importantes candidatos del constitucionalismo, Arellano y Borda.
Había insatisfacción por la conducta de las autoridades electorales y se llamó a
presionar desde las calles. El mismo día de los comicios, en La Merced, el pueblo
cusqueño se negó a votar si no liberaban a Arellano y Borda. Luego, la propia
multitud los sacó del cuartel y recién se pudieron realizar los comicios.
Por cierto, los constitucionalistas barrieron. La Junta se instaló y funcionó a
plenitud (en un contrapunto con la Audiencia que anticipa la rebelión posterior) y
fue gobierno. Si después fue clausurada no se debió a no poder gobernar. Su
caída se debió a la derogación de la Constitución en España. Pero ese ejercicio
ciudadano de elecciones generales modificó para siempre la práctica política en
el Cusco.
Peruanos, nunca olvidemos que hubo elecciones democráticas y modernas ocho
años antes de la llegada de San Martín; once antes que Bolívar y su ambición
asomasen por estos lares y decidieran reescribir la historia, haciéndonos creer
que hasta la llegada de los redentores no éramos más que un país de oro y
esclavos.
Despertemos o el bicentenario no será más que otra parodia