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Los 4 tipos de autoestima: ¿te

valoras a ti mismo?
Características básicas de las diferentes formas de autoestima.
por Jonathan García-Allen

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https://www.flickr.com/photos/jox1989/









Existen diferentes tipos de autoestima según si es alta o baja y estable o inestable.


La autoestima es uno de los factores más relevantes para el bienestar
personal y una clave para relacionarnos con el entorno que nos rodea de una
manera positiva.

Ya que los diferentes tipos de autoestima tienen sus peculiaridades, en el artículo


de hoy vamos a repasar sus características.
Autoestima y su relación con el bienestar
Pese a que el concepto de autoestima ha sido uno de los más confusos,
cuestionados y analizados a lo largo de la historia de la psicología, la mayoría
de expertos indican que se trata de un elemento que se halla de manera innata en
cada individuo y que está expuesta a múltiples modificaciones a lo largo de
nuestra vida.

La autoestima evoluciona y se desarrolla debido a la relación con el mundo, y


cambia constantemente ya que está ligada al cambio de la sociedad. Diferentes
contextos sociales y culturales corresponderán con distintas percepciones sobre
lo que consideramos que es una autoestima sana.

Los 4 tipos de autoestima


Como hemos comentado, la autoestima necesita ser alimentada, en grados
diversos, desde el exterior. Aunque las bases se construyen durante la infancia, la
autoestima no es inalterable en otras etapas de la vida.

Es importante destacar que no es lo mismo autoestima que la autoconfianza. La


autoconfianza (también llamada autoeficacia) está relacionada con los objetivos
y metas específicas que nos proponemos, mientras que la autoestima se refiere a
la valoración global que hacemos de nosotros mismos.

Ya que la autoeficacia se refiere a la confianza en la capacidad de uno mismo


por una meta tarea específica, alguien puede pensar que es muy bueno
practicando el tenis, sin embargo puede tener una autoestima baja: igual le
gustaría ser más alto o tener mejor físico, por el contrario, confía en su habilidad
para batir a sus rivales en un campo de tenis. La autoeficacia podría afectar de
manera positiva a la autoestima del individuo si considera que es una prioridad
en su vida.
Para saber más sobre la autoconfianza, podéis visitar nuestro artículo “La Autoeficacia de
Albert Bandura: ¿crees en ti mismo?”.

Factores que explican una buena (o mala) autoestima


Parece ser que existen 4 factores relevantes que afectan a la autoestima, son los
siguientes:

 La historia de triunfos y la posición alcanzada a través del reconocimiento que


los triunfos brindan.

 Las áreas asociadas a los distintos triunfos, siempre y cuando sean


significativos para la persona.

 El respeto, aceptación e interés que el individuo recibe de las personas que


considera importantes en su vida.

 El control y la defensa ante consecuencias e implicaciones negativas. Es decir,


la atribución interna o externa que hace la persona de los eventos negativos.

En su libro Autoestima e identidad. Narcisismo y Valores sociales, Luis


Hornstein propone 4 tipos de autoestima. Según el autor, los tipos de autoestima
varían debido a que la valoración de uno mismo puede ser más o menos alta y
más o menos estable.

A continuación se presentan los 4 tipos de autoestima:

1. Autoestima alta y estable


Las circunstancias externas y los acontecimientos de vida tienen poca influencia
sobre la autoestima. Las personas con este tipo de autoestima se desenvuelven
de manera abierta ya que no necesitan defender su imagen, se defiende sola.
Además, la persona es capaz de defender su punto de vista sin desestabilizarse.

2. Autoestima alta e inestable


Las personas con este tipo de autoestima, tienen una elevada autoestima pero son
incapaces de mantenerla constante. Los contextos competitivos pueden tener un
efecto desestabilizador. Responden con actitud crítica ante el fracaso, ya que
estos son percibidos como amenazas. El individuo mostrará convicción al
defender su punto de vista, pero no aceptará otros puntos de vista y tenderá a
monopolizar la palabra en una discusión.

La inestabilidad de la autoestima conduce a situar la autoestima como


preocupación central y exige preservarla a cualquier precio y apelar a una actitud
agresiva (para promoverla) o bien pasiva (para protegerla).

3. Autoestima baja y estable


En los casos en los que hay una autoestima baja y estable, los eventos externos
(sean favorables o no) no alteran la autoestima del sujeto, que no se esfuerza por
promover su imagen personal y se infravalora.

Los individuos con este tipo de autoestima son indecisos y tienen un gran
temor a equivocarse. Estas personas no defienden sus puntos de vista ya que la
valoración de sí mismos es siempre negativa, creen que no están a la altura.

Este tipo de autoestima es muy frecuente en personas con tendencias


depresivas, que a causa de su mentalidad pesimista no suelen percibir sus logros
personales como tal, asumiendo que son fruto de la suerte o la casualidad.

4. Autoestima baja e inestable


Las personas con este tipo de autoestima suelen ser sensibles e influenciables
por eventos externos. En cuanto se enfrentan a un evento exitoso, su autoestima
sube, pero en cuanto termina la euforia del momento, su nivel de autoestima
vuelve a bajar.

Es decir, que este tipo de autoestima está definido por su falta de solidez y la
inestabilidad que presenta, la cual hace que se altamente sensible a todo tipo de
eventos, por irrelevantes que puedan parecer desde un punto de vista racional.

Ciertas clases de personas narcisistas, por ejemplo, se caracterizan entre otras


cosas por tener una autoestima baja y muy dependiente de la opinión que
perciben de los demás.

Para saber más sobre esta clase de autoestima, te recomiendo que leas este
artículo: "¿Autoestima baja? Cuando te conviertes en tu peor enemigo"

Bonus: Autoestima inflada


Otros autores también hablan de un tipo de autoestima perjudicial para el
bienestar, la autoestima inflada. Pero, ¿qué es la autoestima inflada?

La persona con la autoestima inflada es incapaz de escuchar a los demás,


mucho menos de aceptar o reconocer un error. La percepción de sí mismos está
tan inflada que se creen mejor que el resto. Cuando las cosas se complican, no
reconocer los errores y enseguida culpan a los demás. Este tipo de actitud genera
conductas negativas ya que no son capaces de hacer autocrítica y corregir los
errores. En general, estos individuos menosprecian a los demás y adoptan un
comportamiento hostil hacia ellos.

https://psicologiaymente.net/psicologia/4-tipos-de-autoestima
LA AUTOESTIMA. ¿QUÉ ES LA
AUTOESTIMA?

La autoestima es el conjunto de
percepciones, imágenes,
pensamientos, juicios y afectos
sobre nosotros mismos. Es lo que yo
pienso y siento sobre mí. La satisfacción de cada uno respecto de sí mismo.

CARACTERÍSTICAS:
No es innata
Se desarrolla a lo largo de la vida
Podemos modificarla
Está influenciada por el contexto
COMPONENTES
Cognitivo: La descripción que tiene cada uno de sí mismo en las diferentes
dimensiones de su vida. Incluye la opinión que se tiene de la propia personalidad y
conducta, así como las ideas, creencias, etc. sobre sí mismo.
"Lo que pienso"
Afectivo: Es el resultado de la valoración que realizamos de la percepción de
nosotros mismos. Supone un juicio de valor sobre nuestras cualidades personales,
la respuesta afectiva ante la percepción de uno mismo.
"Lo que siento"
Conductual: Es el proceso final de la valoración anterior, que se plasma en la
decisión e intención de actuar. Lógicamente, nuestras acciones vendrán muy
determinadas por la opinión que tengamos de nosotros mismos.
“Lo que hago"
ÁREAS:
Autoconcepto laboral: Abarca la concepción de uno mismo como trabajador,
formado a partir de todas sus experiencias, éxitos, fracasos, etc.
Autoconcepto social: incluye sentimientos de uno mismo en cuanto a la amistad,
y es consecuencia de las relaciones sociales, de su habilidad para solucionar
problemas y de la adaptación y aceptación social.
Autoconcepto personal y emocional: el equilibrio emocional, la aceptación de sí
mismo y la seguridad y confianza en sus posibilidades.
Autoconcepto familiar: sentimientos como miembro de la familia.
Autoconcepto global: es la valoración general de uno mismo y se basa en la
evaluación de todas las áreas.

La autovaloración que hacemos del propio comportamiento puede hacer


referencia a:
1. Las competencias de nuestro comportamiento, es decir, que uno perciba que
sabe hacer las cosas
2. Nuestra competencia y control sobre el medio para obtener buenos resultados.
3. La aceptación, afecto, cambios, éxito social. Que producimos cuando
realizamos una tarea, nos relacionamos con los demás...
4. En la familia, en el trabajo, en las relaciones, en las actividades…
5. Si tenemos una buena autoestima nos sentiremos capaces, valiosos y con
confianza.
LOS ENEMIGOS DE LA AUTOESTIMA
CREENCIAS Y VALORES
¿Por qué son tan poderosos las creencias y valores? ¿Cuál es la naturaleza de
las creencias que hace que los hombres estén tan a menudo dispuestos a
entregar su comodidad, seguridad e incluso su vida por no sentirse culpables de
obrar mal?
Se ha dicho que a lo largo de nuestra historia vital hemos aprendido un conjunto
de valores dañinos, irracionales, imposibles de llevar a la práctica. Si generamos
expectativas desmesuradas, si nos comparamos continuamente con otros, si nos
planteamos las cosas de la vida en términos rígidos y absolutos donde no existen
excepciones y matices siempre nos sentiremos frutados, e insignificantes .
Por ejemplo:
Un cuidador podría torturarse continuamente con pensamientos del tipo ¿por qué
a mí, por qué me tiene que haber tocado a mí esta desgracia con lo bien que viven
los demás, hacen su vida , tiene sus aficiones y no tiene esta carga.
Muchas veces, evitaremos el reto que supone cumplir determinados objetivos
porque nos sentiremos demasiado inseguros y ansioso, otras veces nos
castigaremos por no cumplir el deber o ni siquiera intentarlo por considerar que
nuestra vida es insípida, que no hay nada importante en ella. Respondemos de
una manera más o menos estable ante determinadas situaciones con el fin de
satisfacer una necesidad.
Ejemplo: “Me hacen una crítica. Esto supone enfrentarme a lo que para mí es una
realidad, no soy válida porque no soy perfecta.”
Ante esto respondo: poniéndome tensa, reaccionando a la defensiva, atacando a
la persona que me hace una crítica, o puedo callarme porque realmente no sé qué
decir para derrotar a la evidencia de la realidad.
1. Todo esto tiene que ver con:
Las normas básicas de nuestra conducta: a veces son inadecuadas o excesivas.
Los errores y los fracasos echan por tierra una norma fundamental en nuestra vida
y esto no podemos tolerarlo. Ejemplo: “Debería ser perfecto, No puedo
equivocarme, Qué pensarán los demás...”
El control que hemos aprendido a ejercer sobre nuestra conducta. Cometer un
error supone castigarme con la crítica. Nunca supone reforzar un avance o
destacar las cosas positivas: no atendemos a las cosas positivas que tenemos.
Ejemplo: “Otra vez me he vuelto a equivocar, soy un negado, no valgo para
nada..”
2. Las normas dependen de:
- La cultura
- El grupo social de referencia.
- Las propias ideas.
- Las situaciones
Parte de las creencias que hemos adquirido de nuestros padres están cargadas
de compromiso, honestidad, generosidad…
Otro grupo de creencias está generado por la necesidad de sentir pertenencia y
aprobación de los amigos. Para asegurarse la aceptación de los amigos, uno
aprende a vivir de acuerdo con las reglas y creencias que rigen áreas como la
forma de relacionarse con el otro sexo. La aprobación de los amigos depende a
menudo de sus disposiciones a aceptar las creencias del grupo.
Hay otra tercera fuerza que ayuda a configurar sus creencias. Es la necesidad de
bienestar emocional y físico. Se trata de la necesidad de autoestima, la necesidad
de protegerse de las emociones dolorosas como el daño o la pérdida...
Un ejemplo. “Es el de una mujer que cree en el compromiso pleno a todas las
tareas y odia le menor signo de pereza. Trabaja muchas horas intentando cumplir
citas imposibles. Pero su regla de trabajo intenso ésta protegiendo en realidad su
frágil autoestima. Su necesidad de considerarse competente y de sentirse útil.
LOS “DEBERÍAS”
 - Debería ser el perfecto amante, amigo, padre, cónyuge...
 - Debería ser capaz de encontrar una rápida solución a cualquier problema.
 - No debería ser capaz de sentirme dolido. Siempre debería estar feliz y
sereno.
 - Debería ser totalmente competente.
 - Debería saber, comprender y preverlo todo.
 - Siempre debería estar ocupado descansar es perder el tiempo.
 - Nunca debería sentir emociones como celos, ira, angustia...
 - Nunca debería de cometer errores.
 - Debería de proteger a mis hijos de toda pena.
La tiranía de los deberes
Es la naturaleza absoluta del bien y el mal. Si uno no vive de acuerdo con sus
deberes, debe considerarse malvado e indigno. Esta es la razón por la que la
gente se tortura con los sentimientos de culpa, ésta es la razón por la que la gente
se siente paralizada cuando se ve forzada a elegir entre unas reglas y un deseo.
Ejemplo:
La crítica de una cuidadora de con una hija con discapacidad . Su crítica utilizaba
los deberes contradictorios para mantenerla en conflicto permanente. Por una
parte es pintora y goza de una buena reputación. Por una parte, la crítica le dice
que debe de dedicar todo su tiempo a su hija. Por otro, la crítica le exige que
dedique algunas horas a pintar, no con la misma dedicación que antes, pero sí,
dedicar algunas horas a la semana.
Los deberes lesionan su autoestima de dos maneras.
 - La regla de dar todo por mí hija.
 - Por otra, cuando pasa el tiempo y no había dedicado ningún tiempo a pintar,
se criticaba por no ponerse delante de un lienzo, despreciando su talento
LA VALÍA
Se basa en criterios culturales y personales por lo que varía en función del
momento histórico, del contexto en que nos encontremos y las características de
cada persona.
Por ejemplo:
Algo valioso para una familia puede ser que los hijos continúen la tradición familiar
y estudien lo mismo que el padre.
Tenemos que partir de la idea de que nadie vale más que nadie. Todos nos hemos
sentido valiosos en alguna situación aunque esta haya sido pequeña aunque haga
mucho tiempo que se realizó.
Por ejemplo:
Un cuidador muy exigente que busca la perfección en todo lo que realiza se siente
valioso si realiza una labor de cuidados perfecta si comete errores se castiga por
ello.
La baja estima ataca aquello que más valoramos. Si valoramos la inteligencia, la
baja estima pondrá en tela de juicio nuestra capacidad intelectual, si apreciamos la
belleza no podremos mirarnos al espejo sin ver nuestras imperfecciones…
Sin autoestima los refuerzos que recibimos de los demás pierden fuerza porque no
encuentran en nuestro interior “la caja de resonancia”
Es frecuente, que las personas con baja autoestima estén rodeadas de gente que
las valora positivamente pero esto no les sirve.
Por ejemplo:
Aquellas persona que rechazan los halagos es porque esconden un cierto miedo a
“despertar la caja de la vanidad que todos tenemos”.
LOS ERRORES (DEBERÍA HACERLO TODO BIEN)
¿Cómo aprenden los niños?
¿Cómo aprendemos cualquier actividad nueva?
¿En qué áreas nos permitimos errores y en qué áreas no?
Error:
Es el requisito indispensable para el aprendizaje. Mediante el error conseguimos
aprender las cosas nuevas, generalmente cuando uno realiza una tarea por
primera vez es muy difícil que salga bien. Es la siguiente vez o tras repetirlo
muchas veces, dependiendo de la tarea y de muchos factores más, cuando se
logra aprender a realizarla.
Existen personas con normas excesivamente rígidas, que les lleva a tener ciertos
temores y estos a cometer errores.
La crítica excesiva nos enseña a temer los errores, llevándonos a tener las
siguientes posibilidades:
1. El hiperfeccionismo nos lleva a:
 - Abandonar áreas de la vida importantes. Se centran sólo en el trabajo o sólo
en la pareja….
 - A estar en continuo estado de frustración e insatisfacción, pudiéndoles llevar
a un estado de ansiedad y ciertos problemas de salud.
2. La Evitación nos llevará:
 - A intentar conseguir los objetivos por la ansiedad e inseguridad que
producen las altas expectativas y el miedo al fracaso.
 - Entrar en un círculo de la inactividad.
3. El Hipercontrol nos llevará:
A mantener un estado constante de alerta para evitar los errores, lo cual produce
ansiedad y falta de espontaneidad y no disfrutar de las situaciones porque,
realmente, están pendientes de otra cosa
Sentirse bien con uno mismo no es algo que hacemos después de corregir todos
los errores sino algo que hacemos a pesar de los errores.
La perfección que aplicamos en diversos aspectos de nuestra vida, convierte los
errores en Pecados en lugar de avisos, para poder identificar estos, como un
advertencia para poderlo realizar de forma más efectiva. Se lo utilizamos
adecuadamente es una norma de discriminar que existe un simple error que
debemos de realizar de manera diferente, para cuando se vuelva a presentar la
situación de nuevo.
Es por lo que el Autoconcepto no se consolida para siempre se cambia en las
diferentes etapas de la vida de una persona.
Cuanto más POSITIVA sea nuestra autoestima:
- más preparados estamos para afrontar las adversidades.
- más posibilidades tendremos de ser creativos en nuestro trabajo
- más oportunidades encontraremos de entablar relaciones enriquecedoras.
- más inclinados a tratar a los demás con respeto.
- más contentos estaremos por el mero hecho de vivir.
NECESIDAD DE APROBACIÓN
Es posible que pierdas el tiempo en algunas ocasiones buscando la aprobación de
los demás incluso llegándose a convertir en un auténtica necesidad., siendo algo
muy importante en tú vida. A todos nos gusta que nos aplaudan y ¿Por qué
renunciar a esto? La búsqueda de la aprobación se convierte en un problema
cuando se convierte en una necesidad en vez de un deseo.
Si tienes este tipo de necesidad te expones a llevar muchas frustraciones en la
vida. Hay que deshacerse de ella si quieres buscar la realización personal.
Es imposible vivir en un mundo sin provocar la desaprobación de la gente, a
veces en forma grave.
La necesidad de aprobación se fundamenta en una sola suposición: “No confíes
en tí mismo; confirma todo con otra persona primero”
La concesión de apoyo puede llegar a convertirse en un gran medio de
manipulación. Como el sentimiento de lo que vales como persona, se encuentra
localizado en los demás y si ellos rehúsan alimentarte con su aprobación te
quedas sin nada. No vales nada.
Cualquier paso dado en dirección a la independencia y a la búsqueda de la
aprobación propia es un paso que nos aleja del control de los demás
Estrategias para evitar la dependencia de otros y la búsqueda de aprobación:
Pensamientos positivos sobre tú valía
Etiqueta la aprobación con nuevas respuestas que empiecen con la palabra
tú: la estrategia del tú produce resultados sorprendentes.
“Te das cuenta de que tú padre al que cuidas no está de acuerdo contigo y se está
enfadando”. En vez de cambiar de posición o defenderte, simplemente contesta
con “tú te estás enfadando y piensas que yo no debería pensar como pienso”
 Si piensas que alguien está tratando de manipular rebajando tu
autoestima, dilo. En vez de ablandarte con el propósito de lograr aunque
sea algo de aprobación, puedes decir en voz alta:
“normalmente yo modificaría mi posición para lograr que me aceptes y me quieras,
pero realmente creo en lo que acabo de decir tú tendrás que entendértelas con tus
propios sentimientos al respecto”. O “supongo que te gustaría que yo cambie de
opinión”
 Puedes agradecer a la persona que te está proporcionando datos que te
serán útiles para tu crecimiento y desarrollo, aunque sean cosas que no
te gusten. El acto de agradecer pone fin a cualquier tipo de búsqueda-de
aprobación
Ejemplo: “Te dicen que te estás portando de manera tímida y…de una forma que
no le gusta.”En vez de tratar de complacerlo se lo agradeces.
 Puedes buscar a propósito que te desaprueben y trabajar contigo mismo
para que eso no te moleste
 Puedes practicar técnicas para ignorar los actos de desaprobación y
para no prestar atención a los que tratan manipularte con acusaciones.
Por ejemplo: “estás hablando en público y alguien no le gusta lo que estás
diciendo. Éste se levanta y empieza a soltarte barbaridades. Tratando de que
caigas en la trampa y mantengas una discusión. Una técnica útil es utilizar una
respuesta como: de acuerdo y continuas
 Confía en ti mismo cuando compres ropa u otros efectos personales sin
consultar primero con alguien cuya opinión valoras más que la tuya.
 Deja de buscar respaldo para lo que dices buscando justificación y
apoyo de parte de tú cónyuge o cualquier otra persona con frases como:
“¿No es así? o ¿no es cierto que lo hicimos?
Estos son los primeros pasos para tratar de eliminar la necesidad de búsqueda de
aprobación en tu vida. Si no tratas de eliminar toda la aprobación externa, intenta
que esta pequeñez no te inmovilice.
Los aplausos son agradables y la aprobación es una experiencia satisfactoria. Lo
que buscas es la inmunidad ante el dolor cuando no logras los aplausos que
buscas.
La inmunidad ante la desesperación de enfrentarnos con la desaprobación de los
demás es como un billete que nos garantiza una vida llena de deliciosos
momentos presentes libres y personales.
Si te centras en las cosas buenas que haces y en tus grandes cualidades,
aprenderás a amarte y a aceptarte a ti mismo… ¡ingredientes principales para una
sólida autoestima! Incluso si aún puedes mejorar (y ¿quién no?), tu autoestima
brillará cuando te des cuenta de que eres una persona valiosa e importante.
http://www.cocemfecyl.es/index.php/cuidadores/71-la-autoestima-que-es-la-autoestima
Las fuentes de la
autoestima
Compartido por
Beatriz Cerezo

La autoestima se desarrolla gradualmente durante toda la vida, a medida


que vamos comprendiendo y aprendiendo del mundo que nos rodea,
adquiriendo experiencias que nos dictan cómo nos enfrentamos a las
situaciones y de ahí, cómo nos definimos a nosotros mismos.

Cada etapa aporta impresiones, sentimientos e incluso, complicados


razonamientos sobre el Yo. El resultado es un sentimiento generalizado
de valía (o de incapacidad) que se llama Autoestima.

Para desarrollar la autoestima positiva se necesita tener una actitud de


confianza frente sí mismo y actuar con seguridad frente a terceros, ser
abiertos y flexible, valorar a los demás y aceptarlos como son; ser capaz de
ser autónomo en sus decisiones, tener comunicación clara y directa, tener
una actitud empática, es decir, capaz de conectarse con las necesidades de
sus congéneres, asumir actitudes de compromiso, ser optimista en sus
actividades…etc.

También incluye aprender de los errores, cuando una persona se equivoca


y es capaz de reconocer y enmendar su equivocación, no se limita a auto-
culparse, ni culpar a los otros.

Tener actitud creativa y ser capaz de asumir los riesgos que implica una
nueva tarea y evitar la crítica destructiva nos preparará emocionalmente para
fortalecer nuestra Autoestima.

Por tanto, la autoestima se construye diariamente con nuestra propia


percepción y la interacción con las personas que nos rodean.

En muchas ocasiones los demás se encargan de validarnos o


desconfirmarnos la idea que tenemos sobre nosotros mismos, por lo que
pueden tener un aspecto positivo constructivo (nos analizamos, validamos
nuestras fortalezas, mejoramos nuestros defectos…) y un aspecto negativo
destructivo (nos comparamos, aceptamos la crítica sin cuestionar, nos
venimos abajo, desciende nuestra autoestima)

Tres son las dimensiones básicas que agrupan a los diferentes factores
que componen la autoestima:

Contenido del artículo [ocultar]


 1 1. Relación con uno mismo

 2 2. Relación con las experiencias vividas

 3 3. Relación con los demás o espejo social

o 3.1 Nota del Editor

1. Relación con uno mismo


Necesitamos conocernos, hacernos conscientes de nuestro potencial y
nuestras necesidades reales; conseguir amarnos incondicionalmente y
confiar en nosotros para lograr objetivos, hacer cambios positivos
independientemente de las limitaciones que podamos tener o de las
circunstancias externas que estemos viviendo:

 Autoconocimiento, ¿Qué piensas de ti? ¿Reconoces tus necesidades, habilidades,


cualidades, debilidades, limitantes, etc.?

 Autoaceptación, ¿Te aceptas tal y como eres? ¿Perdonas tus errores?

 Autovaloración, ¿Valoras tus cualidades? ¿Valoras tus esfuerzos?

 Autosuperación, ¿Lideras tu vida? ¿Sabes lo que quieres?

 Autorespeto, ¿Permites que te traten mal? ¿Aceptas tus emociones?

2. Relación con las experiencias


vividas
Estamos influidos por diversos factores a lo largo de nuestro crecimiento
(físico y emocional) por lo que cada experiencia cuenta, cada hecho y cada
persona aporta su grano de arena en la concepción que tenemos sobre el
mundo. Por lo que la relación que tengamos con nuestro pasado, presente, y
planes de futuro influirá en cómo somos actualmente, y en cómo nos
valoramos:

 Lo que se dice y se cuenta, ¿Cómo cuentas tu vida? ¿Cuál es tu carta de


presentación?

 Vive en lo mejor de ti, ¿Comparto más mis fracasos que mis éxitos? ¿Soy capaz de
ver el lado bueno de las cosas?

 Observa y rescata el aprendizaje de un pasado doloroso, ¿Tus experiencias dolorosas


condicionan tu presente? ¿Eres capaz de sacar un aprendizaje de ello?

 Revive el pasado triunfal, ¿Recuerdas tus logros? ¿Estás orgulloso/a de ellos?

 Observa de forma neutral, ¿Qué cambios quieres o necesitas? ¿Estás creciendo?

3. Relación con los demás o espejo


social
 Observa qué es tuyo y qué de los demás, ¿Quién puede llevar razón?

 Atrévete a recibir lo que hay bueno para ti, todos tenemos derecho a experiencias
positivas sin desconfiar o ponerlas en cuarentena por considerarlas “anormales para
nosotros”.

 Ser asertivo/a, tu comunicación también es importante

 Aprende a gestionar las críticas, algunas serán constructivas y otras destructivas, hay
que cuidarse de las últimas.

En definitiva, la autoestima está compuesta por una serie elementos que


pueden afectar más o menos a nuestra condición, y que tomados en
consideración harán que logremos su clara mejoría y en consecuencia un
mayor bienestar psicológico y personal con nuestra situación.

Nota del Editor


Completamos el artículo ofreciendo para su descarga en PDF el
documento “Autoestima”, firmado por Christian Dantart e incluido en la
colección “Cine y Salud”editada por el Gobierno de Aragón, en el que se
realiza un extenso recorrido por el término, poniéndolo en relación con el cine
y su poder de modelado sobre ésta y otras conductas.
Sirva la propia introducción realizada por el autor como ilustración de lo que
podemos encontrar en este excelente trabajo:

“No pretendemos hacer una tesis doctoral sobre la autoestima, ni realizar una
obra culta y dura, tampoco pretendemos realizar un manual de
autoayuda. Más bien pretendemosacercar de una manera clara, sencilla y
con palabras que se entiendan, el concepto de autoestima,
aproximándonos desde un lugar familiar a todos nosotros como es el cine, y
desde luego de una manera no especulativa, y siempre dentro de los
parámetros de la psicología”

http://psicopedia.org/4022/las-fuentes-de-la-autoestima/

Psicología Educativo en el
Siglo XXI y su objeto
de estudio
agosto 22, 2014Alina, Carla y Jorge
No es posible hablar de lo que es la Psicología Educativa en la actualidad sin antes hacer
referencia a sus orígenes. La noción de Psicología Educativa ha ido evolucionando con el
tiempo, sin dejar de lado las concepciones originales. Según lo indica Perelstein (1965),
desde esa época se hablaba de “psicología escolar”, la autora hace referencia a Wall quien
la define como “…la observación y el estudio de las condiciones y métodos los métodos
mas favorables a la adaptación, la educación y la orientación del niño normal” (p. 12). Es
evidente cómo se hacía una diferencia marcada entre los estudiantes regulares y los
estudiantes con necesidades especiales, fenómeno que no se vive hoy en día, por lo menos
no a nivel legal no como filosofía en los programas educativos. Aún así vale la pena
rescatar, la importancia que desde entonces se le ha dado a la observación y al estudio de
los factores que intervienen en el proceso de enseñanza y aprendizaje.

De acuerdo a las funciones que la autora antes citada le otorga a la psicología


educativa se identifican, primero la organización en cuanto a las relaciones interpersonales
originadas en la escuela y el aula. Estas vistas como una introducción a la interacción
escuela y mundo circundante (familia, trabajo, comunidad). Segundo en cuanto a la
elaboración y evaluación tanto de programas educativos como métodos. Tercero, en la
intervención hacia la orientación vocacional de los estudiantes. Cuarto, en como la
orientación en función a la prevención de problemas de conducta y aprendizaje. Y quinto,
en cuanto al reconocimiento de síntomas en estudiantes “técnicamente considerados como
inadaptados”. En este último punto queda en evidencia la realidad de los estudiantes con
alguna necesidad especial, en cuanto al aislamiento y trato diferente que recibían. Tal
situación se vivió desde épocas antiguas, sin embargo hoy en día, y en defensa en los
derechos humanos y de la igualdad de oportunidades, leyes como las 7.600 protegen este
trato discriminatorio y tanto educación como psicología deben ofrecer a todos y todas las
estudiantes (independientemente a sus habilidades cognitivas, físicas o emocionales). Lo
que se pretende rescatar aquí es el intento de delimitar las funciones de la psicólogo
educativo con las del docente ya que desde siempre ha existido una fuerte tendencia a
confundir los roles.

Por su parte y desde una realidad más actualizada, Urbina, citado por Hernández
(2008), define la psicología educativa como la disciplina que se ocupa de los procesos de
enseñanza y aprendizaje, ampliando los métodos y teorías de la psicología en general y
también fundamentando sus propias teorías en el ramo educativo (p.2).

Rafaghelli (2010) y su equipo de trabajo, diseñan un plan de estudio para la carrera


de Ciencias de la Educación en la que buscan la inserción de la Psicología Educativa y del
aprendizaje. Para lograr este objetivo, ellos consideran que la psicología educativa y del
aprendizaje deben “…articular su discurso, su práctica y su metodología de trabajo con las
disciplinas mencionadas, de manera tal de poder realizar un estudio profundo, comprensivo
e interpretativo de la dimensión psicológica presente en la complejidad de los procesos
educativos” (p.1). Esta premisa plantea una visión de psicología educativa como una
disciplina autónoma pero que no trabaja de forma independiente, todo lo contrario necesita
interactuar con otras disciplinas para lograr así comprender el fenómeno educativo.

En la sociedad contemporánea, se viven cambios sociales, económicos, culturales y


tecnológicos, con todo esto han surgido nuevos escenarios y contextos educativos. De la
Fuente (2010) señala con todo este dinamismo han surgido también “nuevos espacios y
para la intervención psicológica en la educación” (p.163). Desde un punto de vista
psicoeducativo, la educación es concebida como un proceso cuyo resultado se manifiesta en
acciones, diseños y desarrollo de procesos de enseñanza y aprendizaje. Su objetivo es
lograr impactar desarrollo integral de los sujetos, para así ayudarlos así a ser:

…competentes en sus ámbitos personal (autonomía y aprendizaje), interactiva (con


el medio físico y social) y comunicativa (desde los puntos de vista
lingüístico, matemático, las Tecnologías de la Información y la Comunicación, y
Culturalmente). Esta representación aporta elementos novedosos e indiscutibles al análisis
del ámbito psicológico de los procesos educativos (De la Fuente, 2012, p.164)

Surge la interrogante aquí, de ¿cuál es la función entonces de la psicología


Educativa frente a las corrientes del siglo XXI? Al respecto, De la Fuente (2010) señala
que:

…la Psicología Escolar es la encargada del ámbito institucional de la educación,


sin embargo, esta no se limita al ámbito escolar, sino que abarca el estudio de todos
aquellos factores implicados de alguna forma en los procesos de
desarrollo, aprendizaje y enseñanza, de las personas en los contextos educativos. La
Psicología Escolar se encarga, por lo tanto, del análisis, comprensión, explicación e
intervención de todos los aspectos y condiciones relacionados con los procesos
educativos en contextos escolares y académicos (p.165).

Respecto al campo de estudio, el autor antes citado incluye tanto la evaluación


psicológica, como el estudio de la naturaleza y el comportamiento humanos, así como
también la investigación sobre todos los fenómenos relacionados con el comportamiento en
situaciones educativas. También deben ser de su interés, “…los estudios epidemiológicos,
el desarrollo de programas preventivos, la evaluación psicoeducativa, y, sobre todo, un
amplio abanico de procedimientos de intervención” (p.165). En este punto la Psicología
Educativa debería abarcar desde el asesoramiento y consultoría, hasta los tratamientos
psicoeducativos.

De la Fuente (2010), propone un esquema innovador en cuanto a la Psicología


Escolar y Educativa. Le llamó “I+D+i en la Psicología del siglo XXI”. En esta explica
cómo las áreas de: actividad de investigación (I), el desarrollo (D), la innovación (i) están
interconectadas (I+D+i). Según el autor, la primera se refiere a la investigación centrada en
el conocimiento o problemáticas, básicas o aplicadas, la segunda a la generación o mejora
de los procesos, productos y servicios existentes y la tercera a la aplicación innovadora a
situaciones o demandas reales (p. 167).

El autor ante citado afirma que si se aplicara este esquema dentro del contexto
formal (pudiendo abarcar también el informal), daría como resultado cambios importantes
en las relaciones entre ciencia y tecnología dentro del ámbito psicológico (p.168).

Comunidad Educativa

De acuerdo a la lectura de comunidad educativa 2, esta viene a estar formada por el


conjunto del profesorado, los padres y madres, los alumnos y alumnas y personal de
administración y servicios. Todos ellos deben compartir un objetivo común: educar. (p.2)

Basándose en lo planteado anteriormente la comunidad educativa son todas aquellas


personas cuyo objetivo es la educación de los niños y adolescentes de cierto lugar, siendo
así comunidad educativa somos todos.

Ahora bien, si se descompone la palabra compuesta “comunidad educativa” y se


analiza la misma como tal y desde su sintaxis, el sitio de internet definiciónde.com indica
que esta palabra viene del latín communitas el cual hace referencia a las características en
común, por lo tanto la comunidad educativa definida desde este punto de vista, son aquellas
personas que tienen como característica en común la educación. Lo cual se plantea una
estrecha relación entre la definición del artículo y la sintaxis de la palabra como tal.
En relación a la definición planteada anteriormente se puede analizar que dentro del
contexto, el psicólogo educativo no es parte activa de la ejecución concreta del sistema
educativo, en termino del proceso de enseñanza aprendizaje (porque no es maestra, por lo
tanto no debería opinar con relación a los procedimientos metodológicos didáctico de la
enseñanza de los objetivos académicos) Pero sí es parte del sistema educativo potenciando
lo que está establecido para que se haga en el aula. Es su función, sabe que existe un
currículo oculto y debe tratar de insertarse en este para verificar que a puerta cerrada y a
puerta abierta lo que se planteó en el programa se esté haciendo; así como también
asegurarse que los estudiantes reciban la calidad de trato afectivo, el proceso académico en
termino de proceso de enseñanza aprendizaje que la institución establece se debe de dar.

El artículo de comunidad educativa 2, indica que para que “que un centro funcione
como una auténtica Comunidad Educativa, es necesario que todos sus miembros quieran
trabajar solidariamente, compartiendo el objetivo de lograr una mejora en la calidad de la
educación en su ámbito concreto de actuación” (p.2)

Haciendo referencia a lo mencionado, cada uno de los miembros que componen esta
comunidad tiene un papel, función y rol ya definido que permite la interacción entre los
mismo creando sinergia para lograr el objetivo. Se considera de suma importancia que cada
una persona tenga claro su rol, su tarea y campo de acción de tal manera que cada
profesional en su área, llámese personal administrativo, de limpieza, profesores entre otros,
pueda ejercer el mismo de la mejor manera sin invadir el espacio del otro.

Por ello el psicólogo educativo también tiene su rol establecido, el cual Ossa (2011)
plantea que:

…a partir de 1980, la psicología educativa comienza la búsqueda de


modelos alternativos basados en las teorías cognitivas, sistémicas, organizacionales,
ecológicas y en la psicología comunitaria intentando dar un giro al esquema tradicional
de atención individualizada a los casos problemáticos subrayando la importancia
del contexto, tanto instruccional como sociocomunitario. El comienzo de los años
ochenta marca el paso de una psicología educativa muy relacionada con modelos
clínicos y de psicología “escolar” tradicional a una progresiva especialización y
concreción en el objeto de trabajo, desde entonces el constructivismo se ha hecho
dominante (s.p.)

Siendo así, verse dos campos de acción, el primero que se desarrolla en el plano del
aprendiz fijándose en la conducta del individuo, y el segundo que se enfoca en las
diferencias determinadas por la herencia y el ambiente, y la capacidad de aprendizaje. Por
lo tanto tomando en cuenta lo planteado por el autor indiferentemente cuál de los dos
campos de acción sea el que se trabaje ambos llevan implícito de manera latente el análisis
que se debe de realizar a la persona con el fin de mejorar su aprendizaje.
No obstante siguiendo con lo señalado por el autor descrito anteriormente, en la
práctica diaria este rol no es ejercido con en la teoría se debería de dar.

Tropicalizando al día hoy lo expuesto por Perelstein de Braslavsky (1965) las


funciones que el psicólogo educativo debería de ejercer son:

1. Observación y estudio de las condiciones y los métodos más favorables a la adaptación, la


educación y la orientación del niño “normal” y Estudiantes con necesidades especiales. Del
estudiante en general.
2. Participa en la organización de las relaciones interpersonales que se determinan en la
escuela y en el aula, así como las que se van estableciendo sucesivamente entre la escuela y
el mundo circundante de la familia, del trabajo, de los niveles progresivos del sistema
educacional y de todas las otras formas de la vida social, que organizan a los hombres por
sus intereses culturales deportivos, cívicos, políticos etc.
3. En conjunto con docentes y personal administrativo, apoya en la elaboración y evaluación
de planes, programas y métodos.
4. El autor citado anteriormente, indica que el psicólogo educativo debe participar en la
orientación profesional contribuyendo a descubrir, a manifestar y formar las aptitudes de
los alumnos. Si embargo se considera que esta es una función que le compete al orientador
de la institución educativa (orientación vocacional) y el psicólogo educativo podría brindar
apoyo a estos profesionales en el proceso.
5. Participa en la orientación para prevenir y atender los problemas de conducta y aprendizaje.
Sin tener responsabilidad directa en las medidas disciplinarias que de estas se deriven.
6. Habilidad para trabajar interdisciplinariamente con otros profesionales tales como:
trabajador social, orientadores, psiquiatras, pedagogos, neurólogos etc). Fomentando la
inclusión.

También otro de los elementos que se deben tener en cuenta cuando se habla de un
psicólogo educativo es el de que para el mismo el sistema educativo es un elemento más de
la comunidad. Esto debido a que como se ha mencionado los psicólogos educativos
trabajan con lo macro de la comunidad educativa, es decir con todas las personas y partes
implicadas como ya se ha mencionado.

Por otra parte para el psicólogo el proceso de enseñanza y aprendizaje es un tema de suma
importancia y que ha variado con el paso del tiempo debido a que como lo menciona el
autor Pastor Hernández sobre el contexto del entendimiento del aprendizaje de la psicología
educativa “entendía al aprendizaje como una modificación de conducta. Así, el psicólogo
educativo realmente lograba especializarse tanto en ese paradigma que su visión y práctica
profesional respondía a esos elementos teóricos, en donde fundamentaba su quehacer
profesional y después, poco a poco, fueron apareciendo los otros paradigmas que
permearon la práctica profesional del psicólogo educativo y abrieron grandes visiones del
trabajo educativo” (Hernández, 2008, p.2)

El psicólogo educativo no es parte activa de la ejecución concreta del sistema educativo, en


termino del proceso de enseñanza aprendizaje no es el profesional encargado de dichas
funciones, Pero sí es parte del sistema educativo potenciando lo que está establecido para
que se haga en el aula pues como plantea el autor antes citado.

Los psicólogos educativos ayudan a los estudiantes a elegir sus estudios y su futura
profesión, diseñan programas educativos, fortalecen las herramientas de aprendizaje de los
alumnos, participa en el diseño planes y programas de estudio, en la formación docente, en
el diseño de programas en línea, entre otra muchas cosas más en las que puede participar y
contribuir en la calidad educativa (p.2). Es debido a esto que el psicólogo educativo debe
tratar de insertarse en el ámbito de la general de su lugar de trabajo para verificar que a
puerta cerrada y a puerta abierta lo que se dice que se está ofreciendo, se esté haciendo.

También es de suma importancia para el psicólogo educativo en este proceso de


aprendizaje la concepción que tenga con respecto al objetivo de la misma debido a que
como menciona la autor Carlos Ossa (2011) “Se puede señalar que la discusión acerca de la
simplicidad y la complejidad guardan relación con el conocimiento y la búsqueda de la
verdad, ya que se circunscriben dentro de las perspectivas con que los seres humanos nos
hemos explicado la realidad. (p.73). Es debido a esto que el psicólogo educativo debe ser
un profesional que logre fomentar en las demás personas con las que trabaja esa búsqueda
de la verdad y esa trascendencia en su diario vivir.

En esta misma línea este mismo autor citando a Londoño (2002) Plantea que:

…una institución educativa desde la complejidad requiere de una realidad difusa,


que acepte el caos y la variabilidad de los seres humanos, es decir sujetos que
enfrenten el desorden para buscar el orden, donde se acepte y fomente la tolerancia a
la ambigüedad, para criticar y reconstruir activamente el conocimiento. Una
institución que permita la flexibilidad tanto a nivel de decisiones de gestión como a
nivel curricular, permitiendo la libertad y la autoorganización como bases de
generar aprendizajes significativos y contextualizados para quienes integran
dicha comunidad (p.75).

Como se observa el psicólogo educativo tiene el conocimiento de que su contexto al ser tan
amplio y variado le permite abarcar muchas aristas de acción, sin dejar de lado la esencia
del mismo como psicólogo y agente de cambio, es decir como promotor de la salud del
alma, como esa persona que fomenta el bienestar en los demás, entendiendo que la persona
es una relación consigo misma y como psicólogo educativo le es otorgado la posibilidad de
abarcar mayor cantidad de personas en sus tareas diarias. Ese es la gran diferencia entre un
psicólogo educativo y otro profesional.

Referencias

De la Fuente, J., Vera, M. (2010). Psicología de la educación E I + D + i: Un programa


de acción estratégica para el siglo XXI. [Formato PDF]. Recuperado
de: http:// www.papelesdelpsicologo.es/pdf/1843.pdf

Hernández, P. (2008). Los campos de acción del psicólogo educativo. [Formato


PDF]. Recuperado de: http://psicopediahoy.com/psicologo-educativo-campos-de-accion/

Ossa, C. (2011). El rol del Psicólogo Educacional: La transición desde el paradigma de


la simplicidad al paradigma de la complejidad autor. Revista Pequén Escuela
de Psicología, 1, 72-82.
Perelstein, B. (1965). El psicólogo educacional y su función específica.
Memorias Académicas. Revista de Psicología HCE, 8, 17-36.

Rafaghelli, M. (2010). Programa de Cátedra 2010. Inserción de Psicología Educativa y


del aprendizaje e el plan de estudios de la carrera de Ciencias de la educación.
[Formato PDF]. Recuperado
de: http://fcecoordinacioneducacion.files.wordpress.com/2011/05/ psicologia-
educativa.pdf

http://www.surgam.org/articulos/502/1.%20CURSO%20DE%20EDUCADORES%20AMI
GONIANOS%202008/3.%20ELIJO%20SER%20EDUCADOR,%20TRABAJANDO%20
LA%20MOTIVACION/3.3.%20AUTOCONCEPTO%20Y%20AUTOESTIMA.pdf

Características De Personas Con


Autoestima Baja
Valoración: 5 (1 voto)
Ana M. Bastida de Miguel
El nivel de autoestima es variable a lo largo de la vida, es
decir, el nivel de amor propio no se define en la metáfora de
una línea recta. La autoestima es uno de los ingredientes más
importantes de nuestro desarrollo personal, por esta razón,
conviene escuchar aquellos síntomas que indican que no nos
queremos tanto como merecemos.
Por medio de la autoestima tomas conciencia de la relación
tan importante que mantienes contigo mismo ya que esta
relación es el pilar de tu vínculo con los demás, por este
motivo, en este artículo de PsicologíaOnline, vamos a
descubrirte cuáles son las características de una persona
con autoestima baja para que aprendas a reconocerlas y te
analices a ti mismo.
También te puede interesar: Características De Personas
Con Autoestima Inflada
Índice
1. Características De Personas Con Autoestima Baja
2. Discurso interior negativo, un síntoma de la baja autoestima
3. Miedo al qué dirán: signo clave de la autoestima baja
4. Falta de objetividad sobre uno mismo
Características De Personas Con
Autoestima Baja
 Son indecisos, tienen dificultades para tomar decisiones,
tienen miedo exagerado a equivocarse. Sólo toman una
decisión cuando están completamente seguros de obtener
resultados al 100%.
 Piensan que no pueden, que no saben nada, que no lo van a
conseguir.
 No valoran sus talentos ni sus posibilidades. Ven sus talentos
pequeños, en cambio los de los otros los ven grandes e
incluso exagerados.
 Tienen miedo a lo nuevo y evitan los riesgos.
 Son muy ansiosos y nerviosos, lo que les lleva a evitar
situaciones que les dan angustia y temor.
 Son muy pasivos, evitan tomar la iniciativa.
 Son personas aisladas, tímidas y casi no tienen amigos o
muy pocos.
 No les gusta compartir con otras personas sus sentimientos.
 Evitan participar en las actividades que se realizan en su
centro de estudio o de trabajo.
 Temen hablar con otras personas de cualquier tema, se
sienten continuamente evaluados.
 Dependen mucho de otras personas para hacer sus tareas o
realizar cualquier actividad.
 Se dan por vencidas antes de realizar o iniciar cualquier
actividad.
 No están satisfechas consigo mismas, piensan que no hacen
nada bien.
 No conocen sus emociones, por lo que no pueden
expresarlas.
 Debido a que no tienen valor, les cuesta aceptar que las
critiquen.
 Les cuesta reconocer cuando se equivocan.
 Manejan muchos sentimientos de culpa cuando algo sale
mal.
 Ante resultados negativos buscan la culpabilidad en otros.
 Creen que son los feos, los ignorantes y que todos los demás
lo hacen mejor que ellos.
 Se alegran ante los errores de otros porque así ellos se
sienten mejor.
 No se preocupan por su estado de salud.
 Son pesimistas, creen que todo les saldrá mal.
 Buscan líderes para hacer las cosas.
 Creen que son personas poco interesantes.
 Creen que causan mala impresión en los demás.
 Sienten que no controlan su vida.
 No les gusta esforzarse porque no creen en su capacidad.
 Les cuesta obtener sus metas.
Discurso interior negativo, un síntoma
de la baja autoestima
A lo largo de un solo día pasan por tu mente tantas ideas y
pensamientos que, al final de la jornada, solo recuerdas
algunos de ellos. Sin embargo, si algo define la esencia de la
baja autoestima es el tono negativo de ese diálogo interior.
Un diálogo interior que, a su vez, produce sentimientos y
emociones desagradables como la desconfianza, el miedo o
la inseguridad. Uno de los pensamientos que condiciona a
una persona con baja autoestima es "no puedo".
Es decir, el carácter de límite está muy presente en el
discurso psicológico de quien duda de su propia capacidad.
Si estás en este punto, esto te lleva a tirar la toalla incluso
antes de haber luchado por esos objetivos que son realmente
importantes para ti. El pensamiento negativo conduce a la
desmotivación inicial ante los nuevos retos porque la ilusión
se apaga pronto al compás del miedo.

Miedo al qué dirán: signo clave de la


autoestima baja
Otra de las características de una persona con autoestima
baja es tener demasiado en cuenta la opinión de los
demás. Una persona con autoestima baja pone gran parte de
su seguridad en la aprobación del entorno cercano, por esta
razón, uno de los temores más persistentes es el temor a qué
dirán los demás. El juicio ajeno se convierte en elemento de
vulnerabilidad. Una baja autoestima puede notarse en
aspectos tan sencillos como evitar mostrar ciertas opiniones
propias o quedar siempre a la expectativa de que los otros
tomen las decisiones del tiempo libre, por ejemplo, qué
película ver en el cine.
Las personas con baja autoestima también suelen
idealizar la actitud de quienes proyectan una mayor
seguridad en sí mismos. Caen en la idealización porque
personalizan los miedos en primera persona, y asignan al otro
unas cualidades de perfección absoluta. Todo ser humano
tiene temores y dudas, esto no es lo que determina la baja
autoestima, lo que realmente condiciona este nivel de amor
propio es el tipo de respuesta que la persona ofrece ante esta
situación emocional.
Falta de objetividad sobre uno mismo
Las personas con baja autoestima son
hipercríticas consigo mismas puesto que exageran sus
defectos e ignoran sus virtudes. Desde esta perspectiva, no
son conscientes de todo el potencial que tienen como seres
humanos únicos e irrepetibles.
La persona puede alimentar esta posición existencial al fijarse
en exceso en la huella de un fracaso previo, o simplemente,
busca la seguridad crónica en una zona de confort donde
todo resulta previsible pero poco emocionante; de este modo,
puede proyectar esta inseguridad en el entorno profesional. Al
buscar esta zona de confort de un modo casi crónico, no
asume retos importantes ya que el peso del miedo al
fracaso es un freno tan importante como ese "no puedo"
descrito anteriormente.
Sin embargo, esta actitud lleva a la persona a creencias
limitantes como "no tengo suerte" cuando en realidad, es ella
misma la que se condiciona con una actitud negativa ante
la realidad. Por esta razón, para salir de este círculo de
negatividad, es muy importante recordar que todo ser
humano puede, por medio de su inteligencia, voluntad y
creatividad, transformar las circunstancias externas gracias a
la capacidad de resiliencia. En este otro artículo te damos
algunos consejos para que puedas vencer la inseguridad y
ganar autoestima.
¿Cuáles son las otras características de una persona con
autoestima baja?
 Por ejemplo, le cuesta aceptar los elogios que recibe, tiene
una actitud de desconfianzaante estos mensajes positivos.
 En ciertos momentos, se comporta como si buscase la
invisibilidad social, es decir, adopta un rol de segundo plano
para no llamar la atención de los demás.
 Este hecho está provocado por ese miedo al fracaso y ese
temor al qué dirán descrito anteriormente.
La persona se comporta como si fuese un personaje
antagonista en su propia vida en lugar de ser protagonista en
mayúsculas de la película de la existencia en la búsqueda de
la felicidad.
Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online
no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar
un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que
trate tu caso en particular.
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Personas Con Autoestima Baja, te recomendamos que
entres en nuestra categoría de Personalidad.

¿Conoces los 3 tipos de


autoestima?
Raquel Lemos Rodríguez 26 julio, 2015
en Autoestima61 compartidos




La autoestima es un factor muy importante si queremos lograr
nuestro bienestar. Además, será clave para relacionarnos con nuestro
entorno de una forma positiva y sana. Pero, a pesar de esto, no todos
tenemos la misma.
“Todos sabemos que la autoestima viene de lo que tú piensas de ti mismo,
no de lo que los demás piensan de ti”
-Gloria Gaynor-

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Hoy descubriremos que existen 3 tipos de autoestima que nos


pueden definir. Esto no quiere decir que nos podamos encasillar en un
solo tipo, pues bien sabemos que a veces nos sentimos más eufóricos y
otras veces más depresivos. Todo depende de lo que esté pasando en
nuestra vida. Pero sí puedes saber cuál es el tipo que predomina en ti.
¿Cuál es la que más veces aflora?

1. Autoestima inflada
Las personas con autoestima inflada se creen mejores que los
demás y no dudan en infravalorar al resto. Es muy negativa, pues les
impide establecer relaciones afectuosas y sanas. La competitividad
siempre está presente y quieren estar siempre por encima de los demás.
Para estas personas, la felicidad reside en alcanzar el éxito, pero la
realidad es que no logran ser felices con esta actitud.
“Nos interesa una autoestima realista, sana y positiva, pero no una
autoestima inflada y vana”

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Esta clase de individuos se caracterizan por ser incapaces de


escuchar a los demás y de hacer autocrítica. No son capaces de corregir
sus propios errores y, por lo tanto, culpan a los demás constantemente.
Además, suelen menospreciar al resto de las personas adoptando un
comportamiento hostil hacia ellas. A estas personas les cuesta mucho
establecer relaciones sanas con los demás. Siempre ven al resto como
competencia.
Pero, ¡cuidado de que esto no sea una falsa autoestima! Quizás tras ese
afán de sentirse siempre el mejor haya una persona
muy insegura, con muchos miedos que la hacen mostrarse como algo
que en realidad no es. Si una persona con autoestima inflada es muy
superficial y materialista, probablemente tenga una falsa autoestima
inflada.

2. Autoestima alta
Quienes la tienen se aceptan y se valoran a ellas mismas. Es positiva,
pues logra hacer que la persona llegue a estar satisfecha con su
vida. ¿Esto implica que no habrá barreras y muros que saltar? En
absoluto, pero la confianza en uno mismo y la valentía de enfrentarse a los
problemas que puedan surgir hacen que todo sea mucho más fácil.
“Las personas con alta autoestima no se sienten superiores a los demás;
no buscan probar su valor comparándose con los demás. Disfrutan siendo
quienes son, no siendo mejor que los demás”
-Nathaniel Branden-

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Creer en uno mismo, confiar en tu persona es lo que caracteriza a las


personas que poseen este tipo de autoestima. Pero esto no las hace
arrogantes, ni se sienten mejor que nadie. Solamente tienen
la seguridad necesaria para evitar que las circunstancias y los
acontecimientos negativos las desestabilicen.
Pero, dentro de este tipo, existen las personas que sí se pueden ver
desestabilizadas. Es decir, no son capaces de mantener esta autoestima
alta de forma constante.
¿Qué caracteriza a estas personas que pecan de inseguridad? La actitud
agresiva o pasiva, la negativa a aceptar otros puntos de vista, etcétera…
Sobre todo, esto sucede en contextos competitivos en los que la
inseguridad se vuelve algo imposible de enfrentar.
3. Autoestima baja

Estas personas no se valoran, no confían en sus posibilidades y la


inseguridad que puedan sentir se traslada a casi cualquier situación. El
miedo al fracaso es algo que las atormenta y bloquea. Son el ejemplo de
las personas infelices.
“La necesidad de hablar mal del otro indica una baja autoestima, es decir,
yo me siento tan abajo que en vez de subir bajo al otro”
-Papa Francisco-

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Tienen momentos de euforia en los que todo les va bien, pero cuando las
cosas se empiezan a torcer su autoestima baja muy rápido. Son
personas muy influenciables y sensibles, que suelen mostrar su
opinión, pero sin defenderla.
Existen algunas personas dentro de este tipo que no son
tan inestables, es más, su problema es la indecisión. Confían tan poco en
ellas mismas, se infravaloran y tienen tanto miedo a equivocarse que
continuamente creen que no están a la altura de las circunstancias.
¿Qué tipo de autoestima es más habitual en ti? Piensa que de una
inflada o baja es difícil escapar, pero si estás entre las personas que tienes
una autoestima alta, aunque peques de inestabilidad en algunas
ocasiones ¡enhorabuena! Estás mucho más cerca de lograr la felicidad y
la satisfacción con la vida que tan dichosa te hará.
https://lamenteesmaravillosa.com/3-tipos-de-autoestima/

Los 9 Tipos de Autoestima y


sus Características
Por
Yolanda Cristina Sánchez Sánchez

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Los tipos de autoestima se pueden clasificar en varios niveles según los


modelos más conocidos y usados: el de Hornstein y el de Ross. La autoestima
es el aprecio y estima que alguien tienes hacia si mismo y es
extremadamente importante para llevar una buena calidad de vida y tener
éxito tanto personal como profesional.
La autoestima se encuentra de forma innata en cada individuo desde que
nace y va sufriendo modificaciones a lo largo de nuestra vida a medida que
nos desarrollamos.

No siempre tenemos la misma autoestima, ya que cambia debido a nuestra


relación con el mundo que nos rodea así como con la sociedad en la que
vivimos.

Por otro lado, la autoestima de una persona necesita ser “alimentada” de


forma externa continuamente para que se desarrolle de forma adecuada
desde etapas infantiles.
Clasificación de los tipos de autoestima: los
9 niveles
Los cinco primeros tipos que te presentamos pertenecen a la clasificación
de Hornstein y los últimos tres a la de Ross.

Hornstein se basan para clasificar los tipos de autoestima en lo estable o


inestable que perdura ésta en el tiempo tanto si es alta como si es baja.

1- Autoestima alta y estable

Este tipo podría corresponderse con el de autoestima fuerte o elevada, ya


que las personas con ese tipo de autoestima no se ven influidas por lo que
ocurra a su alrededor de forma negativa.

Además, es capaz de defender su punto de vista de forma calmada y se


desenvuelven de forma exitosa a lo largo del tiempo sin derrumbarse.
2- Autoestima alta e inestable

Estas personas también se caracterizan por presentar una alta autoestima


pero no por mantenerla en el tiempo.

No suelen tener las herramientas suficientes para enfrentarse a ambientes


estresantes y que los suelen desestabilizar, por lo que no aceptan el fracaso
ni tampoco aceptan posturas opuestas a las de ellos.

3- Autoestima estable y baja

Estas personas se caracterizan por infravalorarse en todo momento, es decir,


por pensar que no pueden hacer aquello que se propongan.

Por otro lado, se muestran muy indecisos y temen equivocarse, por lo que
siempre buscarán el apoyo de otra persona. Tampoco luchan por sus puntos
de vista ya que de forma general se valoran de forma negativa.

4- Autoestima inestable y baja

Podríamos decir que las personas que tienen esta autoestima son aquellas
que prefieren pasar desapercibidas en todo momento y que piensan que no
pueden conseguir nada.

Por otro lado, suelen ser muy sensibles e influenciables y prefieren no


enfrentarse a nadie incluso aunque sepan que la otra persona no lleva la
razón.

5-Autoestima inflada

Las personas con este tipo de autoestima se caracterizan por tener una
personalidad fuerte y creerse mejor que las personas que tienen a su
alrededor. Por ello, nunca suelen escuchar ni prestarles atención alguna.
También suelen culpabilizar a los demás en situaciones estresantes y tienen
un ego muy grande. No son capaces de corregir sus propios errores ni
tampoco criticarse a sí mismos. Se caracterizan por ser muy materialistas y
superficiales.

Clasificación de Ross

Según expone Ross una persona puede tener autoestima derrumbada,


vulnerable y fuerte.

1- Autoestima derrumbada o baja

Las personas que la tienen no se suelen apreciar a sí mismas, lo que les lleva
a no sentirse bien en su vida.

Esto les hace ser excesivamente sensibles a lo que los demás puedan decir
de ellas, de forma que si es negativo le dañará y si es positivo, hará que su
autoestima aumente.
También pueden sentir pena hacia ellos mismos e incluso vergüenza. Si un
adolescente presenta este tipo de autoestima en el instituto puede ser
víctima de bullying o acoso escolar por parte de sus compañeros e incluso
ser excluido.

2- Autoestima vulnerable o regular

En este tipo la persona tiene un buen auto-concepto pero su autoestima es


frágil ante situaciones negativas como: la pérdida de un ser querido, no
conseguir lo que quiere o se propone…

Esto le llevará a crear mecanismos de defensa con el fin de evitar este tipo
de situaciones o tener que tomar decisiones, dado que teme equivocarse y
hacer las cosas mal.

3- Autoestima fuerte o elevada

Consiste en tener una imagen y autoconcepto de sí mismo lo suficientemente


fuerte para que cualquier error que se realice no sea capaz de influir en la
autoestima.

Las personas con esta autoestima no temen a equivocarse y suelen


desbordar optimismo, humildad y alegría.

¿Cómo se explica el tener un tipo y no otro de


autoestima?
La autoestima se va formando a medida que vamos creciendo gracias a
nuestra relación con nosotros mismos y con el entorno y las personas que
nos rodean.

Son varios los factores que influyen en el tipo de autoestima que se tenga:
La familia y los amigos

Nuestros padres van a ser los encargados de forjar nuestra autoestima desde
que nacemos. Si ellos no lo tienen presente pueden afectar de forma negativa
con las etiquetas o comentarios que nos asignan al dirigirse a nosotros: “eres
tonto” o “eres un niño desobediente” son algunos ejemplos comunes.

Conforme el niño va creciendo, su autoestima se irá fortaleciendo o


debilitando en base a estas etiquetas, que al igual que sus padres le pondrán
sus profesores y amigos.

Alcance de metas y objetivos

Para gozar de una buena autoestima algo muy importante que tiene que
existir en nuestra vida son las metas y objetivos.

Conseguir algunos de ellos nos dará la confianza que necesitamos y además


aumentará la percepción positiva que las personas tienen de nosotros, lo que
a su vez influirá positivamente.

Atención que se recibe

El ser aceptado y respetado por las personas que nos rodean también nos
ayuda a desarrollar un tipo de autoestima, en este caso de tipo alto.

Por otro lado, el recibir interés por las personas que te importan también es
otro elemento a tener en cuenta y que ayudará a formar la autoestima.

¿Qué diferencia existe entre la autoconfianza


y la autoestima?
La autoconfianza se refiere a objetivos o metas que una persona se propone
y en su capacidad para conseguirlas, mientras que la autoestima se entiende
como una valoración global que se hace una persona de sí misma.

Un ejemplo sería: soy un excelente pintor y sé que voy a tener muchas


exposiciones por el mundo entero (autoconfianza) pero no me gusta mi
cuerpo ni como hablo e incluso la forma que tengo de coger el pincel, etc.

¿Cómo podemos mejorar nuestra


autoestima?
Si tienes una autoestima baja o regular y quieres mejorarla a continuación
te dejamos algunos consejos que puedes comenzar a aplicar en tu vida.

Quiérete

El quererse a sí mismo es una de las mejores medicinas que existen para


aumentar la autoestima. Si sólo nos fijamos en nuestros defectos y en lo que
no hacemos de forma correcta viviremos decepcionados y frustrados con
nosotros mismos.

Por ello, tenemos que prestar más atención a aquellos que nos hace especial
y únicos y que además se nos da fenomenal hacer.

No seas perfeccionista

La perfección no existe como tal, siempre habrá algo que no sepamos hacer
del todo bien. El ser extremadamente críticos no nos beneficiará y
entorpecerá nuestra autoestima y nuestro amor a nosotros mismos.

Tómate los fracasos de forma constructiva


Todo el mundo se equivoca y nosotros también nos tenemos que permitir
hacerlo, pues si no nos equivocamos jamás podremos aprender como es
debido. Hay que ver los errores como fuentes de aprendizaje y no como
ataques personales.

Ponte metas realistas

Tenemos que ser capaces de ponernos metas que sí son viables y que somos
capaces de cumplir tanto a corto como a largo plazo. Si no se hace de esta
forma sólo nos creará malestar y una vez más no estaremos contentos con
nosotros mismos.

Siéntete orgulloso

Hay que sentirse orgulloso de lo que somos y hemos conseguido en nuestra


vida porque ha sido fruto de nuestro esfuerzo y dedicación única y
exclusivamente.

Si quieres seguir profundizando en este tema no te puedes perder el artículo:


14 expertos mundiales opinan sobre cómo mejorar la autoestima.

En resumen
De forma general existen tres tipos de autoestima que a su vez pueden tener
diferentes subtipos. Por un lado, nos encontramos la autoestima alta que se
divide en alta y estable y alta e inestable. Por otro lado, tenemos la
autoestima media y la baja. Ésta última y al igual que la alta, se puede dividir
en baja e inestable y en baja y estable. En algunas clasificaciones también
se incorpora la autoestima de tipo inflada.

Una persona a lo largo de su vida puede presentar diferentes tipos de


autoestima dependiendo de la situación a la que se esté enfrentando o las
relaciones que tenga con las personas de su alrededor. Sin embargo desde
mi punto de vista la base de tener una buena autoestima siempre la vamos
a encontrar en la infancia.

Los primeros pasos para forjar la personalidad y el temperamento de una


persona así como su autoestima ocurre en la infancia, por lo que debe de ser
entendido como uno de los factores más importantes en el hecho de forjar la
autoestima de una persona.

Referencias

1. Branden, Nathaniel (1990) Cómo mejorar su autoestima (original


1987). Ediciones Paidós Ibérica.
2. Ellis, Albert (2005) The Myth of Self-esteem: how rational emotive
behavior therapy can change your life forever.Prometheus Books.
3. Hornstein, L. H. (2011). Autoestima e identidad: narcisismo y
valores sociales(No. 159.964. 2). Fondo de Cultura Económica,.
4. López Isasmendi M. (S/F). Los tres estados de la autoestima.
5. Ross, Martín. El Mapa de la Autoestima. 2013. Dunken.

https://www.lifeder.com/tipos-de-autoestima/

aracterísticas de la autoestima: ¿tienes autoestima alta o baja?

Definición de alta y baja autoestima

El concepto de autoestima es la idea que tenemos sobre nosotros mismos. Es cuanto usted se
valora. Conozca las principales características que permiten la definición de la alta y la baja
autoestima.

Qué es el autoestima

Autoestima alta y baja

Características de la alta autoestima

Características de la baja autoestima


Frases para aumentar el autoestima

Herramientas para mejorar el autoestima

¿Qué nivel de autoestima consideras que tienes?

sonrisa

Para comprender tus estados de ánimo, es imprescindible aprender la importancia del autoestima
en tu desarrollo y crecimiento personal como persona.

Lee también: ¿Cómo es una persona con autoestima alta?

Qué es el autoestima

Según la definición de autoestima del diccionario Merriam Webster, estos son los componentes de
la autoestima:

Confianza.

Un razonable o justificable sentido de valor o importancia hacia uno. Un frecuente injustificado


sentimiento de estar satisfecho con uno mismo o con una situación o logro.

Tener fe en uno mismo y sus propias habilidades.

Las tres oraciones se ligan al orgullo, a la satisfacción personal y a la confianza.

Veamos el significado de estas palabras:

Orgullo: Pensar altamente en uno mismo.

Satisfacción personal: calmo o seguro de sí. El sentimiento que uno tiene cuando está satisfecho
con uno mismo.

Confianza: Fe en uno mismo o en sus habilidades. El estado o la calidad de estar seguro: Tengo
toda la confianza en mi habilidad para tener éxito. Libertad de no tener dudas.

Lee también: Importancia de la autoestima

Autoestima alta y baja


La autoestima es la idea que tenemos sobre nosotros mismos y por lo tanto, según sea la
valoración personal que tienes de tu persona, existen diferentes niveles de la autoestima:
autoestima alta y baja.

Características de la alta autoestima

Seguro acerca de quién es y seguridad en sí mismo.

Capaz de tener intimidad en sus relaciones.

Capaz de mostrar sus verdaderos sentimientos.

Capaz de reconocer sus propios logros.

Habilidad de perdonarse y perdonar a los demás.

Personas que le dan la bienvenida a los cambios.

Características de la baja autoestima

Inseguridad acerca de quien es usted y falta de confianza en usted mismo.

Problemas de intimidad en relaciones.

Esconder los verdaderos sentimientos.

Inhabilidad de premiarse a usted mismo por los logros.

Inhabilidad de perdonarse a usted mismo y a los demás.

Miedo al cambio.

Lee también: 8 Técnicas para trabajar la autoestima

Frases para aumentar el autoestima

Si tu autoestima está baja, no te des por vencido. Aumenta tu autoestima con estas bonitas frases
de aliento:

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"Para establecer una verdadera autoestima nosotros debemos concentrarnos en nuestros éxitos y
olvidarnos de nuestros fracasos y negatividades en nuestra vida". Denis Waitley.

"Las personas nacen con motivación intrínseca, autoestima, dignidad, curiosidad de aprender y
alegría de aprender." Edwards Deming
"Hay una evidencia muy grande que de más alta es la autoestima, las personas van a tratar a otros
con respeto, bondad y generosidad". Nathaniel Branden.

sonrisa

Lee también: Qué es la autoestima: definición y signficado

Herramientas para mejorar el autoestima

La importancia de la autoestima es fundamental para llevar una vida feliz, en armonía contigo
mismo y con los que te rodean. Para elevar el autoestima la mayor parte del trabajo debes
realizarlo tú. Es por ello que aquí te comparto algunas herramientas que te ayudarán a encauzar tu
objetivo:

Test: ¿Qué tan alta es tu autoestima?: en primer lugar, para saber exáctamente qué medidas
tomar con respecto a tu autoestima, debes evaluar cuál es tu nivel de autoestima. Contesta el test
y descubre más sobre tu personalidad.

Ejercicios para aumentar el autoestima: tener un autoestima elevada es indispensable no solo


para estar de buen humor, sino también para el bienestar general de todo tu organismo. Realiza
estos sencillos ejercicios y aumentarás y mantendrás tu autoestima en un buen nivel.

Estrategias para aumentar la baja autoestima: cuando tienes muy baja autoestima, puede ser muy
complicado volver a estar bien. Se convierte en objetivo complicado de obtener y parece alejado.
Con estas estrategias, tu estima irá en aumento y notarás los cambios rápidamente.

Leer más en: http://crecimiento-personal.innatia.com/c-aumentar-la-autoestima/a-alta-y-baja-


autoestima.html

Tipos de autoestima
23 junio, 2016 por Mel
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El autoestima puede definirse como el grado en el que una persona se
valora y percibe a sí mismo. Son actitudes favorables o desfavorables que
el individuo tiene para consigo mismo.
La autoestima se compone de los pensamientos, sentimientos y opiniones
que sobre sí mismos. Cuando se tiene una buena percepción de sí mismo, y
se es capaz de darse el valor que merece como persona, se puede decir
que una persona tiene una buena autoestima, lo cual ayuda a mantener una
buena salud psíquica.

Hay tres tipos de autoestima: autoestima alta, autoestima media y


autoestima baja.
Baja autoestima o autoestima negativa
Generalmente las personas que presentan baja autoestima son pesimistas,
por tanto tienen un panorama negativo de la vida.
Este tipo de autoestima muestra una condición sin esperanza, en la que el
individuo se siente incapaz e inseguro y no puede desarrollar su
potencial.
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Son personas introvertidas, tímidas e inseguras, que evitan los riesgos por
miedo a ser dañados y tienden a preservar su estado mental huyendo de
cualquier situación que les resultase riesgosa . El estrés y los
acontecimientos difíciles, tales como enfermedades o la pérdida de un
familiar, pueden hacer fluctuar a una persona su autoestima. Aunque según
expertos, el tipo autoestima que presenta un sujeto procede desde la
infancia.
La posesión de poca autoestima puede llevar a las personas a
presentar depresión, trastornos de ansiedad, de alimentación y déficit
de atención. En ocasiones puede llevarles a tener problemas
de autoconfianza, tolerar situaciones de abuso y relaciones violentas, en las
cuales se sienten culpables y merecedores de lo ocurrido.
Dentro de la baja autoestima se suelen ver mas comúnmente dos maneras
en la que las personas eligen manejarse de acuerdo a lo que sienten de sí
mismo. Una de las formas es la baja autoestima depresiva, en la cual el
individuo entra en un túnel oscuro de depresión, tomando su vida como algo
negativo, un error.

Otra de las maneras que suelen usar algunas personas para manejar su
baja autoestima es la agresión; a menudo estas personas se sienten
atacadas por el resto, y al tener tan baja su autoestima se sienten
inferiores. A su vez tienen miedo de que el resto de las personas los vean
como ellos mismos se ven, por lo tanto usan la agresividad verbal o física y
soberbia como un mecanismo de defensa, para que las otras personas no
los vean como realmente ellos se ven.
Según la información proporcionada por nhs.uk , Chris Williams, profesor de
Psiquiatría psicosocial de la Universidad de Glasgow, afirma que “La baja
autoestima a menudo cambia el comportamiento de las personas, de tal
forma, que las personas actúan para confirmar que no son capaces de
hacer cosas o no son muy buenos para ello.”
Autoestima media
Es el tipo de autoestima que más se encuentra en las personas. Podemos
decir que es un tipo de autoestima balanceada y saludable.
La autoestima media depende de muchos factores y puede variar de
acuerdo a diferentes circunstancias, por ej: si se tiene un buen día o un mal
día en el trabajo, en su entorno social o de acuerdo a circunstancias
personales.

Quienes presentan este tipo de autoestima tienden a sentir cambios en


la misma muy a menudo; en ocasiones pueden pasar de sentirse certeros
a equivocados o de sentirse aptos a incompetentes, por tanto fluctúan al
pasar de tener un autoestima media a una alta o baja de acuerdo a los
factores que intervengan.
Alta autoestima o autoestima positiva
Las personas que tienen alta autoestima generalmente se desenvuelven
abiertamente, presentan menos emociones agresivas-negativas y
menos depresión que las personas con una autoestima baja.
Son personas seguras, optimistas, extrovertidas, enérgicas, ambiciosas y
capaces de alcanzar lo que se propongan. No le temen al fracaso, buscan
con gran ímpetu alcanzar sus objetivos y están dispuestos a defender sus
ideales aunque encuentren quien se les oponga.
También te puede interesar: ¿Qué hay que observar cuando un niño juega?
Quienes poseen este tipo de autoestima generalmente son personas que
conocen sus metas, saben donde están parados y a donde quieren llegar,
pero sin dejar de vivir en el presente. No atraen el pasado, ni se centran en
el futuro, simplemente se encuentran focalizados en el aquí y ahora.
Korman (1970), haciendo referencia al comportamiento organizacional,
postula que existe una correlación positiva entre la autoestima y el
desempeño, dado que las personas con una autoestima más alta es
probable que sean más grandes triunfadores en todas las tareas orientadas
al rendimiento que aquellos con baja autoestima.
Los empleados con alta autoestima poseen metas más elevadas de las que
presentan los empleados con baja autoestima, por ende quienes poseen
una autoestima alta desean desempeñarse a niveles más altos que los que
poseen baja autoestima.

Hay dos formas de manejar una alta autoestima, algunas personas lo


hacen con humildad y otras con soberbia o agresión. El segundo caso
generalmente se trata de personas que tienen un exceso de alta
autoestima.
Y a diferencia de quienes presentan baja autoestima y actúan con soberbia
para no salir lastimados, el exceso de autoestima alta, puede significar que
la persona presenta, un trastorno de personalidad narcisista, lo cual debería
de ser tratado por un especialista en la salud mental.

La baja autoestima y el bullying en niños


Los niños con baja autoestima usualmente son más propensos a
padecer bullying escolar. El bullying escolar o acoso escolar, es un serio
problema que afecta a más del 20 % de los niños en la mayoría de las
instituciones escolares. Éste es definido como un comportamiento negativo
y no deseado que se repite a lo largo del tiempo, el mismo es llevado a cabo
por un individuo o por un grupo en contra de una persona. Dicho
comportamiento intimidante puede ser verbal, psicológico o físico.
Los niños con baja autoestima a menudo pueden permitirse ser mal
tratados y tener dificultades para defenderse, son autocríticos y muy
duros consigo mismos, se sienten inseguros, o no tan bueno como otros
niños, se focalizan en sus fracasos en lugar de sus triunfos, no
tienen autoconfianza, se sienten inferiores y dudan de su capacidad para
hacer las cosas bien.
Al verlos indefensos y sumisos, sus victimarios tienden a aprovecharse de
ellos y extorsionarlos diciéndoles que si hablan con alguien sobre lo que
está sucediendo tomarán represalias. Según estudios se ha demostrado
que a medida que los jóvenes crecen, es menos probable que le cuenten a
alguien lo que está ocurriendo. ¡Esto es grave! pues se vuelven cada vez
más aislados, llegando a experimentar comportamientos
antisociales o comportamientos de evitación, también depresión y, en casos
extremos, pueden intentar hacerse daño para acabar con su tormento.
¿Cómo mejorar la autoestima en los niños?
La autoestima es el resultado de experiencias que ayudan a un niño a
sentirse capaz, efectivo y aceptado. Para ayudar a aumentar la autoestima
de un niño debemos dejarlo hacer las cosas por sí mismos, para que se se
sientan orgullosos de lo que pueden hacer y se sientan capaces.

Al igual que pasa con los adultos, los niños se sienten efectivos cuando ven
que las cosas buenas provienen de sus esfuerzos, eso los incentiva a
avanzar y les brinda autoconfianza. Sus buenos sentimientos hacia ellos
mismos se multiplican a medida que los padres o cuidadores elogian sus
buenos comportamientos; por eso, si queremos aumentar el autoestima de
un niño, no dudemos en reconocerle sus logros y sus buenas acciones del
día a día, de este modo reforzaremos su autoestima.

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