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capítulo

Ciencia e investigación científica

Introducción
Actualmente vivimos profundos cambios en todos los ámbitos de la vida social,
cultural y económica, con importantes transformaciones en las formaciones so-
ciales en los contextos mundial y nacional, que repercure en la vida cotidiana
de todos los seres humanos. Esto es debido en gran parte a los desarrollos cien-
tíficos logrados durante el siglo xx y a su aplicación tecnológica a todos los
imbitos de la vida.
Estos procesos también han repercutido en los procesos del conocimiento
han originado el derrumbe de certezas, verdades aceptadas, utopías, ideolo-
gías, mitos y paradigmas científicos hasta ahora intocables, como la epistemo-
.ogía y la teoría positivista, especialmente con su reconocido y clásico método
científico. Estas nuevas situaciones han desvanecido también con las tradiciones
de la enseñanza científica y generado problemas inéditos y la necesidad de en-
contrar formas de enseñar que sean originales y creativas. Lo interesante de
estos procesos consiste en la amplitud de los espacios de reflexión y creatividad
que se abren sobre las posibilidades de construcción del conocimiento científico
en el campo de las ciencias y especialmente en las disciplinas sociales.
En los horizontes de este nuevo milenio se vislumbran situaciones revolu-
cionarias a nivel del conocimienro científico y sus aplicaciones tecnológicas, por
lo cual debemos poner en práctica estrategias de enseñanza que permitan asi-
milar los cambios de esta nueva cultura científica. Es indudable que el cono-
cimiento —y su generación: la investigación- será el eje de la nueva educación
en la ejecución de los sistemas curriculares escolares. Aquellas sociedades que no
respondan a tales requerimientos se quedarán atrás en esta nueva realidad.
De lo anterior inferimos la necesidad de generar nuevas alternativas a la
enseñanza de la ciencia y la investigación para producir mentalidades abiertas
y creativas para este nuevo mundo que vivimos. Para visualizar el futuro tam-
bién es necesario conocer el pasado, que nos permite orientarnos en las tenden-
cias y procesos posibles, si bien el análisis debe partir de la estructuración del
presente para entender el pretérito, a la inversa de las típicas visiones y prácticas
educativas tradicionales.

Paradigma clásico de la ciencia occidental


Gracias a su racionalidad, el hombre ha generado un cuerpo de ideas denomi-
nado ciencia, que cuando es instrumentado para mejorar la vida cotidiana de
1
2 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

los seres humanos se denomina tecnología. Mario Bunge plantea: "La ciencia que
como actividad -como investigación- pertenece a la vida social; en cuanto se dos
le aplica al mejoramiento de nuestro medio natural y artificial, a la invención
y manufactura de bienes materiales y culturales, la ciencia se convierte en tecno- la c
logia". 1
dad
El Renacimiento nos heredó un modelo de ciencia que fundamentó todos ble,
estos avances científicos y tecnológicos, que posibilitaron el desarrollo de una el a
gran variedad de planteamientos teóricos, disciplinas y especialidades y culmi- tañí
naron con la actual explosión de conocimientos e información que vivimos. Sin mié
embargo, hoy día, este modelo tradicional de ciencia comienza a erigirse en un tem
obstáculo epistemológico que impide el desarrollo de la investigación científica. mee
Este paradigma clásico de la ciencia surgió en el siglo X V I I como una rup- ro-
tura revolucionaria con la filosofía y el pensamiento de la Europa medieval: se lo h
trata de un proceso de ruptura frente a la escolástica. El conocimiento se enfocó
a partir de ese momento en la realidad natural y transformó el entorno, con lo en <
cual se generaron las bases de la ciencia moderna. Estas importantes transicio- med
nes iniciadas en el Renacimiento han posibilitado su aplicación y transferencia nes
a otros ámbitos de la vida cotidiana.
Las bases para esta ruptura y nuevos desarrollos las producen un físico y un no (
filósofo: Isaac Newton y Rene Descartes. Newton, nació en 1642 (el mismo año
en que murió Galileo), estructuró una matemática que permitió conceptuar la tem]
naturaleza en forma mecanicista, logrando integrar las obras de Nicolás Copérnico si qi
y Johannes Kepler, por un lado, y los planteamientos de Francis Bacon y Rene
Descartes, por el otro. Su genial descubrimiento surgió cuando comprendió que
la fuerza que hacía que una manzana desprendida de su árbol fuera atraída cien<
hacia la Tierra era la misma que atraía los planetas hacia el Sol. Al trasladar esto para
a un lenguaje matemático fue configurado en la famosa ley que postula que dos culac
puntos materiales (dos cuerpos puntiformes) se atraen siempre con una fuerza com]
directamente proporcional a sus masas, e inversamente proporcional al cuadra- filos<
do de su distancia. creac
Con estos desarrollos se configuró una visión determinista del universo, tin h
como si fuera un inmenso sistema mecánico, en el cual el universo fuera un gi- texto
gantesco sistema de relojería, en el que todo lo material es explicado por medio con
de una cadena interdependiente de causas y efectos. I
Posteriormente, por medio del empirismo, los pensadores John Locke, bases
Thomas Hobbes, David Hume y George Berkeley aplicaron este modelo físico- todo
mecánico a la vida tanto animal como humana. Por otro lado, la filosofía dedo
cartesiana contribuyó a configurar este modelo clásico de la ciencia al plantear será <
un dualismo absoluto entre la mente (res cogitans) y la materia {res extensa), que >' N
permitió considerar que la realidad o el mundo material puede ser observado
y descrito objetivamente, sin que intervenga la subjetividad del observador. societ
Además, en su Discurso del método, su segunda máxima es configurada que g
como un elemento fundamental del pensamiento científico positivista, en la

Bunge, Mario, La ciencia, su método


1
y su filosofía. Editorial Siglo XX, Buenos Aires,
1981, p. 9.
PARADIGMA CLÁSICO DE LA CIENCIA OCCIDENTAL • 3

que dice: "...fragmentar todo problema en tantos elementos simples y separa-


dos como sea posible..." 2

En la antigüedad clásica predominaba una visión mágica del universo, con


la cual rompieron algunos filósofos griegos cuando fundamentaron la posibili-
dad que tiene el hombre de conocer por medio de la razón. Ante lo inexplica-
ble, es configurada una postura que sostiene que la realidad es cognoscible para
el ser humano por medio de su pensamiento racional. En este modelo destaca
tanto la figura del gran filósofo Aristóteles, que la influencia de sus plantea-
mientos perdurará alrededor de dos milenios en la historia de la ciencia. En el
terreno de la filosofía, sus ecos perduran hasta nuestros días. En el Occidente
medieval era tan sólida su importancia que en la manera de citar sus escritos
podía fundamentarse el principio de auroridad. En una palabra, si Aristóteles
lo había dicho, entonces era una verdad científica inapelable.
Sin embargo, con la obra de Copérnico en el siglo xvi y con la de Galileo
en el X Y I I emergió la crisis del modelo aristotélico. Estos dos científicos, por
medio de la observación sistemática de los fenómenos narurales y sus deduccio-
nes basadas en dichas observaciones, rompieron con el principio de autoridad
y demostraron a los intelectuales de su época que la fuente del conocimiento
no está en la Biblia ni en los escritos de Aristóteles, como se pensaba.
Alan Chalmers plantea: "El filósofo Francis Bacon y muchos de sus con-
temporáneos resumían la actitud científica de la época cuando insistían en que
si queremos entender la naturaleza, debemos consultar la naturaleza y no los
escritos de Aristóteles". 3

Francis Bacon es uno de los primeros filósofos que comienza a plantear la


ciencia experimental, al considerar fundamental la observación de la naturaleza
para comprender las leyes que la gobiernan y postula dejar a un lado las espe-
culaciones y meditaciones teóricas sobre la realidad como primer paso para
comprenderla. Esta ruptura del pensamiento del siglo X V I I con la tradición
filosófica de la Edad Media dio los fundamentos de la ciencia moderna y fue
creado un nuevo tipo de racionalidad; este proceso se realizó sobre dos ejes: por
un lado, se impone la observación de la naturaleza sobre la meditación de los
textos clásicos y, por el otro, el conocimiento disciplinar de la física en relación
con la metafísica.
En el siglo X V I I , Francis Bacon editó el Novum Organum (1620) que dio las
bases de la metodología empirista e inductiva y Descartes, en el Discurso del mé-
todo (1637), fundamentó la metodología racionalista, analítica, matemática y
deductiva. Estos dos tratados son los pilares del método científico, postura que
será examinada ampliamente en la Crítica de la razón pura de Immanuel Kant,
y Newton elaboró una síntesis e integración metodológica en su Principio.
Copérnico, Kepler, Galileo y Newton rompieron con la mentalidad de la
sociedad occidental cristiano-medieval de un cosmos perfectamente ordenado
que giraba alrededor de la Tierra; por ello desde entonces se intentó recuperar

2
Descartes, Rene, Discuno del método, Editorial Losada, Buenos Aires, 1974.
3
Chalmers, Alan R, ¿Qué es esa cosa llamada ciencia?, Siglo XXI Editores, México, D. E ,
1984, p. 11.
4 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

un nuevo imaginario social ya no mediante la fe religiosa, sino con la raciona-


lidad científica.
El pensador Miguel Martínez sostiene: "Si tuviéramos que sintetizar en
pocos conceptos el modelo o paradigma newtoniano-cartesiano, señalaríamos
que valora, privilegia, defiende y propugna la objetividad del conocimiento, el
determinismo de los fenómenos, la experiencia sensible, la cuantificación aleato-
ria de las medidas, la lógica formal y la verificación empírica . A

A partir de las bases que se fundamentaron en el siglo xvn, la filosofía de


la ciencia que se desarrolló durante los siglos xviii y xix consistió tanto en el
análisis de los fundamentos y métodos matemáticos como en el desarrollo y
perfeccionamienro del método experimental. Este proceso, que fundamenta las
bases epistemológicas del empirismo, dio paso en la segunda mitad del siglo xix
al positivismo. Auguste Comte desarrolla la filosofía positivista, así como la ge-
neralidad de sus planteamientos teóricos. El positivismo se estructuró paulati-
namente y no cuenta con una elaboración sistemática.
Los postulados cardinales de esta corriente filosófica se concentran en el
dominio absoluto de los hechos observados en la experiencia, en que las cien-
cias de la naturaleza son el ideal o la máxima expresión del saber positivo. De
aquí la constante lucha por encuadrar a las ciencias sociales con los criterios de
las ciencias naturales.
Si bien, independientemente de que la denominación positivismo es utili-
zada en forma muy vaga y amplia, el término designa una postura epistemológica
con definidos criterios en relación con la naruraleza del conocimiento humano.
El postulado central de esta corriente consiste en considerar conocimiento válido
aquel que podemos establecer con base en la experiencia; esta manera de com-
prender o delimitar el conocimiento científico de otros saberes lo analiza Popper
así: "Los antiguos positivistas estaban dispuestos a admitir únicamente como
científico o legítimo aquellos conceptos (o nociones o ideas) que, como ellos
decían, derivaban de la experiencia; o sea, los conceptos que ellos creían lógi-
camente reducibles a elementos de la experiencia sensorial, como sensaciones
(o datos sensibles), impresiones, percepciones, recuerdos visuales o auditivos,
etcétera.
"Los positivistas modernos son capaces de ver con mayor claridad que la
ciencia no es un sistema de conceptos, sino más bien un sistema de enunciados.
En consecuencia, están dispuestos a admitir únicamente como científicos o
legítimos los enunciados que son reducibles a enunciados elementales (o 'ató-
micos') de experiencia: a 'juicios de percepción', 'proposiciones atómicas', 'cláu-
sulas protocolarias' o como quieran llamarlos." 5

A partir de estos postulados es necesario que el investigador se desprenda


de todo tipo de prejuicios y presuposiciones para actuar o investigar en las cien-
cias sociales de la misma forma que en las ciencias de la naturaleza, y que separe
los juicios sobre los datos, hechos o fenómenos de los juicios de valor. En pocas
palabras: separar la ciencia de la ideología.

4
Martínez, Miguel, El paradigma emergente, Editorial Gedisa, Barcelona, 1993, pp. 71-72.
5
Popper, Karl R., La lógica de la investigación científica, Editorial Tecnos, Madrid, pp. 34-35.
CÍRCULO DE VIENA • 5

De acuerdo con J. M . Mardones y Ursúa, el positivismo es un concepto


escurridizo, porque se puede aplicar a una gama de autores muy amplia; así
se considera que el común denominador de esta corriente lo definen cuatro
puntos:

a. El monismo metodológico. Los objetos abordados por la investigación cien-


tífica pueden ser, y son de hecho, diversos, pero hay, como diría Comte,
unidad de método y homogeneidad doctrinal. Es decir, sólo se puede en-
tender de una única forma aquello que se considere una auténtica explica-
ción científica.
b. El modelo o canon de las ciencias naturales exactas. Para Comte y Mili, la
unidad de método, el llamado método positivo, tenía un canon o ideal meto-
dológico frente al cual eran confrontados el grado de desarrollo y perfec-
ción de las demás ciencias. Este regisrro lo constituía la ciencia físico-
matemática. Por él vendría medida la cientificidad de las nacientes ciencias
del hombre.
c. La explicación causal o erklaren como característica de la explicación cien-
tífica. La ciencia trata de responder la pregunta "por qué" ha sucedido un
hecho, es decir, responde la cuestión acerca de las causas o motivos funda-
mentales. Las explicaciones científicas son, por consiguiente, "causalistas",
aunque sea en un sentido muy amplio. Si nos remitimos a Comte y Mili,
tal explicación de carácter causal queda expresada también en la búsqueda
de leyes generales hipotéticas de la naturaleza que subsuman los casos o
hechos individuales. Hay un vocablo alemán que resume y condensa este
método científico: el erkláren{= explicar), erkldreni= explicación), en inglés
explanation (traducido a veces como explanación).
d. El interés dominador del conocimiento positivista. Desde Bacon hasta
A. Comte el énfasis recae en la predicción de los fenómenos. El control y
dominio de la naturaleza constituye el objetivo de dicho interés. La ame-
naza que le ronda es cosificar y reducir a objeto todo, hasta el hombre.
Cuando la razón es unilateralizada hacia este lado y absolutiza sus posicio-
nes, estamos ante lo que Adorno y Habermas denominan la razón instru-
mental.''

El desarrollo posterior de esta corriente es conocido como Positivismo lógico, el


cual aparece en los años veinte con el Círculo de Viena, escuela filosófica ini-
ciada en esta capital europea y con amplia repercusión en el siglo XX.

Círculo de Viena
En la Universidad de Viena fue creada la cátedra de filosofía de las ciencias
inducrivas en 1922, impartida por Moritz Schlick, y alrededor de ella se generó

Mardones, J. M. y N. Ursúa, Filosofía de las ciencias humanas y sociales, Anthropos Editorial,


6

Madrid, 1998, pp. 19-20.


6 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTIFICA

el reconocido e importante Círculo de Viena, que los historiadores consideran


la primera gran escuela en el mundo de la epistemología y teoría de la ciencia.
Este círculo de pensadores estaba compuesto por reconocidas personalidades
con formación científica, como Schlick, Carnap, Reichenbach, Neurath, Feigel,
Waismann, Krak, Menger, Hahn, Frank y Gódel, entre otros. Cuando este gru-
po hizo público un manifiesto en 1929, se les comenzó a denominar el Círculo
de Viena.
El auge del nazismo rompió con el Círculo en Viena, Berlín y Varsovia, de-
bido a que muchos de sus miembros eran judíos y/o socialdemócratas, por lo
que la mayoría emigró a Estados Unidos y a otros países, con lo cual ganaron
la difusión de las ideas de sus prestigiados miembros en otros lugares, y resultó
una rápida aceptación internacional de sus planteamientos.
Este éxodo permitió que dichos pensadores trabajaran con diferentes gru-
pos de filósofos analíticos anglosajones, produciendo lo que se denominó filo-
sofía analítica de la ciencia. Este grupo propuso la filosofía científica, opuesta a
la metafísica clásica. Sus críticas se dirigieron especialmente contra G.W. F. Fíegel
y Martin Heidegger. Consideraron que este tipo de filosofía estaba constituida
por seudoproposiciones sin correlato empírico. Para estos pensadores, la filosofía
científica necesitaba apoyo y sostén en la lógica, las matemáticas y, muy particu-
larmente, en la física.
El proyecto más destacado del Círculo de Viena consistió en elaborar la
Enciclopedia para la ciencia unificada. Defendieron con ello la idea de que el
programa positivista de Comte debía ser finalizado y configuraron la psicología,
la sociología y la filosofía en ciencias positivas. Ante este propósito, trabajaron
con cienríficos de diferentes disciplinas para tratar de cumplir con todas sus
implicaciones. Su proyecto fue estructurado por medio del fisicalismo, enuncia-
do por Otto Neurath y aceptado por Rudolf Carnap, que consistía en la sub-
ordinación de todos los enunciados científicos al lenguaje fisicalista, estricta-
mente empirista; por ello siempre se debía partir en toda ciencia de enunciados
empíricos atomistas o singulares y que fueran estrictamente observacionales.
La inducción y la lógica matemáticas permitirían posteriormente construir
teorías y enunciados generales o universales. Su proyecto integraba a todas las
ciencias y de esta forma podrían unificarse las diferentes disciplinas y conoci-
mientos por medio de proposiciones singulares, expresadas en lenguaje pura-
mente observacional y con un mismo formato lógico para todas las ciencias
empíricas o fácticas.
El Círculo diferenció la ciencia de la filosofía metafísica, apoyado en un cri-
terio epistemológico de significatividad cognoscitiva, esto es, entre la gran can-
tidad de enunciados posibles del lenguaje existen dos propiamente científicos:
las proposiciones analíticas o contradictorias y las que pueden ser confirmadas
por la experiencia. Las primeras son enunciados típicos de las matemáticas y de
la lógica, denominadas por esta escuela ciencias formales: tratan de entes ideales,
no dan información de la realidad y son figuras abstractas que sólo existen en
el pensamiento humano. Los enunciados analíticos de las ciencias formales no
aportan información de ningún tipo sobre el mundo y la materia prima que
emplean es ideal, no fáctica.
VISIÓN POSITIVISTA: EL M É T O D O CIENTÍFICO Ú N I C O • 7

Por el contrario, en las ciencias empíricas o fácticas, todos sus enunciados


deben ser confirmados por la experiencia. A decir de Kant, deben ser verdades
a posteriori. Por ello la verificabilidad es constituida en el criterio de demarca-
ción de las ciencias fácticas o empíricas de cualquier otro tipo de conocimiento.
Al decir de los pensadores del Círculo de Viena, un enunciado será científico
si es "verificable" y, por tanto, sus términos deben contar con significado empí-
rico, si bien a este criterio posteriormente se le hicieron algunas modificaciones.

Visión positivista: el método científico único

A la gran variedad de conocimientos de la vida cotidiana se puede acceder de


diferentes maneras, pero siempre que denominemos científico un conocimiento,
será porque suponemos que cuenta con una serie de características que lo dife-
rencian de aquel conocimiento al que podemos acceder por otro camino, como
el arte, la filosofía, la religión, el buen sentido común, entre otros.
La idea dominante de esta corriente consiste en caracterizar al conocimien-
to científico como una verdad irrefutable de la que no podemos dudar y que
está más allá de todo tipo de discusión. Supone que tal conocimiento es pro-
ducto del método científico, lo cual garantiza su veracidad.
El enfoque metodológico que sustenta estos planteamientos es sugerido por
la epistemología empírica y posteriormente por el positivismo y el neopositivismo.
El método es el hipotético-deductivo, es decir, considera que la investigación
científica inicia a partir de "hipótesis", en lo posible, en forma de leyes univer-
sales, que van a permitir comparar sus consecuencias deductivas con los resul-
tados de las observaciones y de los experimentos realizados.
La lógica del método es inductiva-deductiva. La primera parte del proceso
—inductiva— consiste en que mediante el examen de una serie de casos o afir-
maciones particulares es posible llegar a una afirmación general que expresa un
tipo de concepto.
El principio de inducción es definido del modo siguiente: si en una amplia
variedad de condiciones observamos una gran cantidad de A y todas las A
observadas poseen la propiedad B, entonces todas las A poseen la propiedad B;
o, lo que es lo mismo, la observación de un gran número de casos particulares
en los que A tiene siempre la propiedad B permite establecer la ley general
según la cual cualquier A posible tendrá siempre la propiedad B.
El desarrollo del razonamiento inductivo aplicado en el proceso de inves-
tigación se puede delinear de la forma siguiente: el investigador debe partir de
una "observación" lo más fiel posible de los hechos o fenómenos de la realidad
que estudia y, por tanto, sin prejuicios y sin introducir elementos subjetivos en
sus observaciones. Esto le permite recopilar enunciados observacionales verdade-
ros. Estos enunciados, por ser particulares de la situación que se estudia, son
denominados singulares. De esa manera, por medio de un proceso de observa-
ción directa de una gran cantidad de estos enunciados (en una amplia variedad
de condiciones y situaciones diferentes), siempre y cuando ninguno de estos
8 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

enunciados observacionales singulares esté en conttadicción con la ley universal


que se busca lograr, pasarán a ser "enunciados generales" o "leyes universales".
Karl Popper analiza este proceso de la forma siguiente: "El hombre de cien-
cia, ya sea teórico o experimental, propone enunciados o sistemas de enuncia-
dos y los contrasta paso a paso. En particular, en el campo de las ciencias
empíricas construye hipótesis - o sistemas de teorías- y las contrasta con la ex-
periencia por medio de observaciones y experimentos". Por ejemplo, suponga-
7

mos que el observador descubre gran cantidad de cuervos en una amplia varie-
dad de situaciones y condiciones diferentes y observa que en todos estos casos
son negros, entonces le parecería perfectamente válido inferir que todos los
cuervos son negros.
Aquí existen dos problemas fundamentales: por un lado, la justificación del
principio de inducción no puede ser una argumenración lógicamente válida.
David Hume, en la mitad del siglo xvill, lo demostró con lo que denominó el
problema de la inducción, que se constituyó en obstáculo insalvable.
Popper es reconocido por su total rechazo a cualquier forma lógica inductiva.
Al trabajar los métodos de las ciencias empíricas, comenta una tesis que cuenta
con mucha aceptación y a la que se opondrá, porque este tipo de ciencias se
caracteriza por emplear los denominados "métodos inductivos". Según su plan-
teamiento, la lógica de la investigación científica sería idéntica a la lógica in-
ductiva, es decir, al análisis lógico de tales métodos inductivos.
Es común llamar inductiva a una inferencia cuando pasa de enunciados
singulares (llamados, a veces, enunciados particulares), como descripciones de los
resultados de observaciones o experimentos, a enunciados universales, como
hipótesis o teorías. Además, Popper argumenta que desde el punto de vista ló-
8

gico no es posible justificar enunciados universales a partir de enunciados sin-


gulares, por más que estos últimos sean numerosos, debido a que cualquier tipo
de conclusión que se pueda obtener siempre cuenta con el riesgo de resultar en
algún momento falsa. Esto se debe a que la argumenración es tautológica y uti-
liza la misma argumentación inductiva que trata de justificar, es decir, a partir
de cierta cantidad de enunciados singulares exitosos, se produce un salro mortal
o, más bien, un salto lógico y se infiere un enunciado universal.
El argumento lógico es el siguienre: "El principio de inducción operó con
éxito en el momento x l , en el x2, en el x3, en el x4... xlOO, por lo que el
principio de inducción va a funcionar siempre".
Lo equivocado en esre ripo de planteamiento es notorio en el cuento del
"pavo inductivista" del gran matemático Beitrand Russell (1912) mencionado
por Chalmers: el citado pavo que era inductivista: "...descubrió que, en su pri-
mera mañana en la granja avícola, comía a las 9 de la mañana. Sin embargo,
como era un buen inducrivista, no sacó conclusiones precipitadas. Esperó hasta
que recogió una gran cantidad de observaciones de que comía a las 9 de la ma-
ñana e hizo estas observaciones en una gran variedad de circunstancias, en
miércoles y en jueves, en días fríos y calurosos, en días lluviosos y en días solea-

7
Popper, Karl R., op. cit., 5a. reimpresión, 1980, p. 27.
8
Ibidem, p. 27.
VISION POSITIVISTA: EL M E T O D O CIENTIFICO U N I C O • 9

dos. Cada día añadía un nuevo enunciado observacional a su lista. Por último,
su conciencia inductivista se sintió satisfecha y efecruó una inferencia inductiva
para concluir: 'Siempre como a las 9 de la mañana'. Pero, ¡ay!, se demostró de
manera indudable que esra conclusión era falsa cuando la víspera de Navidad,
en vez de darle la comida, le cortaron el cuello. Una inferencia inductiva con
premisas verdaderas ha llevado a una conclusión falsa." 9

Por ello, desde el punto de vista lógico es imposible de justificar el prin-


cipio de inducción. No podemos saltar de un número finito de enunciados
observacionales parriculares a un juicio infinito universal. Popper ejemplifica
esro en la forma siguiente: cualquiera que pueda ser el número de cisnes blancos
que hayamos podido observar, nunca podremos justificar la conclusión de que
"todos" los cisnes sean blancos; en cualquier situación futura puede aparecer un
cisne rosa o de cualquier otro color.
Podremos establecer la verdad de los enunciados universales si nos apoya-
mos en la experiencia; para muchos científicos positivistas, la verdad de esros
enunciados está basada en la experiencia, pero indudablemente todo discurso
científico que cuenta los resultados de un experimento u observación, solamen-
te es un enunciado singular y no podemos generalizarlo.
Otro fundador del empirismo lógico, Reichenbach, sostenía que no es
cuestión de lógica, sino de "acción prácrica"; pero la experiencia práctica tam-
poco puede justificar la validez del principio inductivo, ni siquiera como in-
tenta Reichenbach, de manera probabilística. Puede considerarse razonable apa-
renremente que, a medida que las observaciones aumentan en relación con una
ley universal, crece la probabilidad de que sea verdadera. Sin embargo, cual-
quier evidencia observacional tendrá en la realidad un número infinito de
posibles situaciones. Por ende, la probabilidad de que sea cierta la generaliza-
ción universal sería matemáticamente: un número finito dividido entre un
número infinito, por lo que el resultado es cero.
Otro problema de la inducción radica en que sus juicios son apoyados en
la observación, al considerar que partimos de la base segura que proporciona
el examen de los hechos. Sin embargo, ni los hechos o los datos, por más que
los observemos, permiten inferir por sí mismos nada y los daros sin teorías ca-
recen de significado. Los hechos o datos necesitan ser explicados, para lo cual
necesitamos alguna teoría que permita interprerarlos.
Cabe acotar que la observación instrumenral, por otro lado, es una
interacción del observador y de los instrumentos con aquello que pretendemos
observar, lo cual significa que esa observación perturba de alguna manera el fe-
nómeno observado, por lo que el método inductivo cuenta con gran cantidad
de contradicciones y dificultades, acaso imposibles de superar.
Prosiguiendo con el método científico o experimental, por medio de este
proceso de inferencia y generalización logramos establecer "leyes científicas"
que, estructuradas y relacionadas entre sí en referencia a un campo disciplinar
dado, van a conformar las teorías científicas. Cuando el científico positivista

9
Chalmers, Alan R, op. cit., pp. 28-29.
10 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

cuenta con leyes y teorías generales o universales puede ahora apelar al método
de la deducción lógica y realizar predicciones y explicaciones.
El enfoque metodológico que prosigue después de la inducción es el pro-
ceso hipotético-deductivo. La investigación científica será factible si formula-
mos hipóresis. En lo posible se trata, o es deseable, de que estas hipótesis sean
leyes universales, cuya verificación es realizada en la comparación de sus con-
secuencias deductivas o predictivas con los productos de las observaciones y
experimentos. Por ello esta parte del método experimental o científico se desa-
rrolla en tres fases de la manera siguiente:
Primer momento: Proponemos una hipótesis, lo que desde el punto lógico
es todo A es B y al adoptar un ejemplo tenemos: "todos los ácidos vuelven rojo
el papel tornasol". Segundo momento: deducción a partir de la hipótesis: "este
líquido vuelve rojo el papel tornasol", lo que lógicamente es: si todo A es B,
entonces C. Tercer momento: verificación de la deducción mediante observación
o experimentos, como: "este líquido es un ácido".
El primer y segundo momentos son las premisas lógicas y el tercero es la
conclusión. Hempel y Oppenheim fundamentan que el método científico y
la explicación científica están estrechamente relacionados, de tal manera que la
explicación científica se configura en dos partes: el hecho que queremos expli-
car o explanandum es la conclusión del argumento y sus premisas o explanans
están constituidas por un conjunto de leyes universales y un conjunto de enun-
ciados que informan o dan cuenta del evento, asociados al hecho que se desea
explicar (condiciones iniciales).
Así, la explicación o deducción lógica cuenta con lo siguiente:

1. Condiciones iniciales (C)


I . Explanans:
2. Leyes generales o causales (L)

3. Evento (E) y I I . Explanandum:


(Descripción del hecho que se explica)

Por tanto, explicar un fenómeno dado es demostrar que éste está cubierto por
una ley científica. Tal explicación puede ser de hechos singulares o de regula-
ridades empíricas o de leyes de alto nivel de generalidad.
Este tipo de explicación debe satisfacer ciertas condiciones lógicas y empí-
ricas, a saber:

1. Condiciones lógicas de adecuación.


1.1. El explanandum debe ser una consecuencia lógica del explanans.
1.2. El explanans debe contener leyes universales.
2. Condiciones empíricas de adecuación.
2.1. El explanans debe tener contenido empírico, esto es, que por lo menos en
principio sea posible de comprobarse mediante la observación.
2.2. Las oraciones que constituyen el explanans deben estar bien confirmadas.
VISIÓN POSITIVISTA: EL M É T O D O CIENTIFICO Ú N I C O • 11

Un razonamiento deductivo, de acuerdo con Irving Copi: "...es aquel de cuyas


premisas prerendemos que suministren pruebas concluyentes para afirmar la
verdad de su conclusión. Un razonamiento deductivo puede ser válido o invá-
lido: será válido si es imposible que sus premisas sean verdaderas sin que tam-
bién resulte verdadera su conclusión; en caso contrario será inválido." 10

La verdad o falsedad de un silogismo depende de su forma y es del todo


independiente del tema o de su contenido específico.
Los silogismos son, por ejemplo:

(1) Todo A es P
(2) Todo S es A
(3) Por lo tanto: todo S es P

en el que: (1) y (2) son las premisas y (3) es la conclusión, traducido, por
ejemplo, al conocido silogismo:

Todos los hombres son mortales.


Sócrates es hombre.
Por lo tanto: Sócrates es mortal.

Pero podemos realizar un silogismo correcto desde el punto de vista lógico


y no ser verdad en relación con la realidad. Por ejemplo:

Todos los conejos tienen seis patas.


Este es un conejo blanco.
Por lo tanto: este conejo tiene seis patas.

Esto demuestra que la lógica deductiva no opera como fuente de enuncia-


dos verdaderos acerca de la realidad. Solamente le preocupa la derivación correc-
ta de enunciados a partir de otros enunciados más generales. En una palabra, si
las premisas son verdaderas las conclusiones lo serán, pero si son falsas serán
inválidas, si bien el razonamiento resultará correcto. Por ello, la lógica y el
método deductivo no proporcionan la verdad o falsedad de enunciados fácticos.
Por eso, para un positivista, la fuente de la verdad está dada no por la lógica
sino por la experiencia. Por ende, debemos cumplir con ciertos requisitos o
condiciones:

a. La hipótesis debe contar con la posibilidad de permitir que sus consecuen-


cias sean observables.

Copi, Irving M., Introducción a la lógica, Eudeba Editorial, Buenos Aires, 1974, p. 167.
12 • CIENCIA E INVESTIGACION CIENTIFICA

b. Para que esta hipótesis sea correcta, las consecuencias deben ocurrir en la
realidad.
c. Si la predicción derivada de la hipótesis ocurre, no por eso demuestra que
sea cierta, sino solamente refuerza su posibilidad de que lo sea.

Por lo que el argumenro es el siguiente: la primera fase se ocupa de las leyes y


teorías; la segunda de las condiciones iniciales, que serían las premisas lógicas
y ello permite llegar a las conclusiones, y la tercera fase está dada por las pre-
dicciones y explicaciones.
El problema del mérodo radica en que para elaborar sus leyes y teorías fue
necesario partir de la inducción y de la observación, o sea, a partir —según los
positivistas- de la base segura que proporcionan los hechos observados.
Existen gran cantidad de elementos (como vimos) que demuestran que la
experiencia vivida por el observador, cuando percibe un fenómeno, nunca está
determinada exclusivamente pot las imágenes que recibe. Por el contrario, siem-
pre depende de sus experiencias anteriores, de su historia, educación y cultura,
de los conocimientos que posee y de sus propias expectativas.
Es imposible percibir la realidad con la objetividad que postula el positi-
vismo en el observador, ya que siempre opera su propia subjetividad. De ma-
nera permanente existe una perspectiva o punto de vista que define al ojo del
observador; esto es lo que diferencia al ser humano del animal: el primero está Teoría
inmetso en un mundo simbólico que lo define y no pertenece de una manera
inmediata al mundo; por el contrario, entre el humano y la realidad existe la
mediación de sus esquemas de conocimiento. La realidad existe para los seres
humanos como realidad construida, configurada y categorizada mediante un
lenguaje y, en última instancia, por una cultura.
Friedrich Nietzsche refutaba con ironía la postura de quienes piensan que
es factible observar de modo neutral, independienremente de cualquier juicio
de valor. En una palabra, a los pensadores empiristas o positivistas que asu-
men "la observación pura". Nietzsche afirmó que esto es como creer o "que
creían en el dogma de la inmaculada percepción". El filósofo afirmaba que "no
exisrían hechos, sino sólo intetpretaciones".
Por otro lado, así como los hechos sin teoría carecen de significado, lo
mismo pasa con la teoría sin hechos. Los seres humanos, en total contraposi-
ción con los animales, no están determinados, definidos o inmersos en la na-
turaleza. Por el contrario, son humanos porque viven y han construido un
mundo, en el cual la diferencia está constituida a partir de su contenido sim-
bólico. Es una realidad cultural que lo mediatiza de la realidad natural.
Así, ...la dinámica psicológica de nuestra actividad intelectual tiende a se-
leccionar, en cada observación, no cualquier realidad potencialmente útil, sino
sólo aquella que posee un significado personal. Este significado personal es
fruto de nuestra formación previa, de las expectativas teoréticas adquiridas y de
las actitudes, creencias, necesidades, intereses, miedos e ideales que hayamos asi-
d COOCM
milado. De este modo, podemos decir que tendemos a ver lo que esperamos
ver, lo que estamos acostumbrados a ver o lo que nos han sugerido que vere-
mos. De este modo, realmente no conocemos hasta dónde lo que percibimos
TEORÍA DEL FALSACIONISMO POPPERIANO • 13

es producto de nosotros mismos y de nuestras expectativas culturales y sugeren-


cias aceptadas.
"Por eso, en sentido técnico, diremos que en toda observación preexisten
unos factores estructurantes del pensamiento, una realidad mental fundante o
constituyente y un trasfondo u horizonre previo, en los cuales se inserta, que
le dan un sentido." Posteriormente, cuando abordemos a Kuhn veremos que
11

nuestra visión está definida por el paradigma cultural que asumimos.


De acuerdo con todo lo expuesto, el positivismo y su método científico
único cuentan con grandes dificultades para fundamentar su cientificidad. En
la actualidad, el positivismo se ha visto fuertemente criticado y en la bibliogra-
fía más relevante de la filosofía científica podemos encontrar gran cantidad de
objeciones a esta postura, por ejemplo: a la idea posirivisra de cómo accedemos
al conocimiento. Según esta posición, se integran sumatoriamente los nuevos
conocimientos con los viejos, con lo que su pretensión de objetividad y vera-
cidad ha sido blanco de sólidas críticas en una serie de trabajos desarrollados
desde la historia de la ciencia. Estos nuevos conocimientos históricos revelan
que los factores sociales y subjetivos de los investigadores que intervienen,
cuentan con un peso relevante en los procesos de producción del conocimiento.

Teoría del falsacionismo popperiano


Karl Popper es un representante central del racionalismo crítico, si bien, muchos
autores lo confunden con las posruras del Círculo de Viena, por su relación con
los filósofos más relevantes de este grupo y quizá porque la primera edición de su
libro La lógica de la investigación científica se realizó en una colección dirigida
por Schlick y Frank que editaba mayorirariamente obras de los integranres del
Círculo. Otro dato que confunde puede ser que los remas epistemológicos cen-
trales que abordó coincidían en gran parte con los del Círculo, aunque él reire-
ró continuamente su distanciamiento de los planteamientos del positivismo lógico.
Pero el pensamiento epistemológico de Popper es, sin duda, de gran pecu-
liaridad ranto en lo que se refiere a los contenidos iniciales como a su posterior
evolución. Este autor es especialmente crírico en relación con las resis básicas
del Círculo. Criticó de manera consrante la inducción como método cognoscitivo.
También fustigó a los positivistas por su rechazo indiscriminado de la metafí-
sica al tratar de eliminar los problemas filosóficos esenciales y planrearlos sólo
como problemas de análisis del lenguaje.
Quizá por su intento de recuperar el método científico por medio del
falsacionismo, Popper pudiera ser considerado un positivista disidente; sin em-
bargo, Otto Neurath (importante miembro del Círculo de Viena) lo calificó de
oposición oficial. En nuestra opinión, es un racionalista crítico al ubicar la
ciencia en un marco de análisis y colocar como criterio de demarcación entre
el conocimiento científico y el metafísico o seudocientífico la refutabilidad de
una estructura teórica.

" Martínez Migueles, Miguel, op. cit., p. 43.


14 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

Karl Popper nació en Viena en 1902, estudio ciencia y filosofía, se interesó


por la política, la labor social y la música, se ganó la vida como docente de
matemáticas y física en la enseñanza secundaria, por sus estudios y trabajos se
convirtió en uno de los epistemólogos más importantes del siglo xx, tanto por
su postura crítica del positivismo y del inductivismo, como por plantear un
nuevo criterio de demarcación científica: la falsabilidad.
En tazón de que sus escritos tardaron en ser publicados, producto de su
oposición a la tendencia científica predominante (el positivismo lógico), sus
ideas fueron difundidas por alumnos y discípulos que estudiaron en sus cursos
universitarios. En la década de los cincuenta y de los sesenta, su obra encontró
numerosos lectores en Estados Unidos y posteriormente en el resto de los gru-
pos intelectuales de diferentes universidades e institutos científicos del mundo.
En 1946 se trasladó a Gran Bretaña, donde vivió hasta su muerte; pasó los
últimos 23 años dedicado a la enseñanza universitaria en la London School of
Economics como catedrárico de lógica y método científico, de donde se retiró
en 1969, pero prosiguió con sus intereses filosóficos, científicos y políticos.
Editó gran cantidad de obras y realizó una intensa actividad intelectual. El 17
de septiembre de 1994, a los 92 años, después de una larga enfermedad, falleció
en Londres.
Sus trabajos más importantes en el área de la filosofía de la ciencia son: La
lógica de la investigación científica (1934), que en el otoño de 1959 apareció en
inglés, un cuarto de siglo después de su publicación; El desarrollo del conoci-
miento científico. Conjeturas y refutaciones (1963), traducido por Paidós en 1967;
Conocimiento objetivo. Un enfoque evolucionista (1972), traducido al castellano
en 1974; Búsqueda sin término. Una autobiografía intelectual (1976); Realismo
y el objetivo de la ciencia (1983), y El universo abierto. Un argumento en favor
del indeterminismo (1982).
La preocupación de Popper en su inicio consistió en el problema del al-
cance y los límites del conocimiento, coincidiendo con las preocupaciones de
los filósofos modernos más representativos. Sus estudios sobre la obra del gran
científico Albert Einstein ejercieron una influencia muy importante en sus
trabajos de filosofía de la ciencia; lo que en realidad le impresionó fue que
Einstein, al plantear su teoría de la relatividad, propuso una prueba crucial
que la desmintiera o corroborara y que, posteriormente fue confirmada con las
expediciones científicas para observar la desviación de la órbita de Mercurio.
Aquí se fundamenta su epistemología del conocimiento científico: es posible
contrastar las teorías científicas por medio de una prueba crucial que permita
su falsabilidad.
Popper afirma en su autobiografía: "Einstein buscaba experimentos cruciales,
cuyo acuerdo con sus predicciones en modo alguno establecería su teoría; mien-
rras que un desacuerdo, como él mismo fue el primero en señalar, mostraría que
su teoría era insostenible. Ésa, pensé, era la verdadera actitud científica". 12

Popper K., Búsqueda


12
sin término. Una autobiografía intelectual, Editorial Tecnos, Madrid,
1977, p. 52.
TEORÍA DEL FALSACIONISMO POPPERIANO • 15

Otro sustento importante para Popper consistió en las declaraciones de


Icnstein de que "...toda teoría debería señalar el camino de su propia supera-
ción". Tal vez el logro más importante de Karl Popper consistió en demoler el
método inductivo. En su Lógica de la investigación científica comenta que:
"...las diversas dificultades que acabo de esbozar de la lógica inductiva son
.^superables»; por ende, rechazó totalmente la concepción ortodoxa del mé-
13

todo científico y se esforzó en establecer una solución aceptable del problema


ce la inducción.
Los planteamientos de resolución de Popper empiezan al señalar éste una
¿simetría lógica entre verificación y falsación. Para tratar de comprenderlo desde
.os problemas sin solución del inductivismo, anteriormente expusimos la pro-
blemática del método, referente a que ningún número de enunciados singulares
ie observación referidos (por ejemplo, a observaciones de cisnes blancos) nos
permite derivar lógicamente el enunciado universal "todos los cisnes son blan-
cos"; pero basta un solo enunciado de observación particular o singular, referi-
do a un cisne rosa o de cualquier otro color que no sea blanco, para que
rodamos derivar lógicamente el enunciado: "No todos los cisnes son blancos".
Aquí está el eje del pensamiento de Popper, desde esta perspectiva lógica
correcta: las generalizaciones empíricas pueden no ser verificables pero resultan
ralsables. Por lo que las leyes científicas son contrastables a pesar de que no
podemos probarlas. Esto es, pueden ser contrasradas medianre intentos sistema-
ricos de refutación. En consecuencia, una ley científica no es verificable, pero
es perfectamente falsable desde el punto de vista de la lógica de los enunciados.
Desde este punto de vista podemos definir que toda proposición o teoría cien-
tífica debe ser enunciada de tal forma que pueda exponerse a la refutación.
Para Popper, el desarrollo del conocimiento se realiza por sucesivas refuta-
ciones buscando circunstancias diferentes y si descubrimos que parte de lo que
dice el enunciado no es así, esto será un nuevo descubrimiento que aumentará
el conocimiento y permirirá reanudar el proceso para mejorar o encontrar teo-
rías superiores. Contrastar una proposición, una hipótesis o una teoría requiere
ciertas condiciones, a saber:

a. Primeramente, es necesario analizar su coherencia lógica.


b. En segundo lugar, aclarar si se trata de un enunciado o teotía que pretende
plantear cosas sobre la realidad o si es del tipo (enunciado sintético de
Kant), es decir, si no pertenece a la ciencia fáctica y es formal -dirían los
positivistas—. Las verdades de la lógica o las matemáticas son verdades por
definición y no refutables; por eso, se las denomina formales en cuanto que
son creadas por los sujetos y no existen en la naturaleza.
c) En tercer lugar, contrastar las predicciones de la ley o la teoría, o sea, enun-
ciados generales de los que se deducen enunciados singulares, y estos últi-
mos contrastarlos por medio de observaciones, experimentos prácticos o
mediante enunciados observacionales.

Ibidem, p. 29.
16 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

Si la teoría en cuestión logra un resultado positivo, podemos afirmar que la


teoría ha pasado exitosamente la contrastación, o sea, por esta vez no hemos
encontrado evidencias para rechazarla.
En caso de que la teoría dé un resultado negativo a la contrastación, esto
es, si las conclusiones han sido refutadas o falseadas, ello indicará que la teoría
de la que hemos deducido lógicamente es posible que sea falsa. Por ende, el
falsacionista considera que la ciencia es un conjunto de hipótesis propuestas a
modo de ensayo con el propósito de describir o explicar de manera precisa el
comporramiento de algún aspecto del mundo o del universo. "Sin embargo, no
todas las hipótesis lo consiguen. Hay una condición fundamental que cualquier
hipóresis o sistema de hipótesis debe cumplir si el estatus de teoría o ley
científica. Si ha de formar parte de la ciencia, una hipóresis ha de ser falsable."
14

Más adelante el mismo autor explica: "Una hipótesis es falsable si existe un


enunciado observacional o un conjunto de enunciados observacionales lógica-
mente posibles que sean incompatibles con ella, esto es, que en caso de ser
establecidos como verdaderos falsarían la hipótesis." 15

El valor del falsacionismo radica en desarrollar nuevos conocimientos y


aumentar el existente. Bryan Magee, biógrafo de Popper, demostró por medio
de ejemplos estas posibilidades; por nuesrra parte, elaboremos uno: en la escuela
nos enseñan que el agua hierve a 100 grados centígrados. Ningún número de
hechos, por muy grande que fuera, podría corroborar esto, pero un alumno
aplicado podría contrastarlo tratando de encontrar circunstancias en que esto
no se produzca así. Variar las situaciones desarrolla la imaginación y permite
pensar en cuestiones novedosas. Lo primero que el estudiante va a descubrir es
que el agua no hierve a 100 grados centígrados en vasijas cerradas, por lo que,
es necesario limitar el enunciado primero y plantear: "el agua hierve a 100
grados cenrígrados en las vasijas abiertas". El estudiante continúa con sus
experimentaciones sistemáticas por refutar el primer enunciado y descubriría
que en la ciudad de México, a casi 2 000 metros de altitud sobre el nivel del
mar, tampoco hierve a 100 grados centígrados por más que la vasija esté abierta.
De ello deduciría que nuevamenre es necesario limitar su contenido empíríco
primero, y con esta tetcera contrastación se modificaría de la siguiente manera:
"el agua hierve a 100 grados centígrados en vasijas abiertas y a la altura o a la
presión atmosférica del nivel del mar." El estudiante podría continuar experi-
mentando en nuevas y diferentes circunstancias y, de tal forma, perfeccionaría
y aumentaría el conocimiento sobre el punto de ebullición del agua. Pero lo
interesante de este proceso es que permire encontrar nuevos problemas y plan-
tear preguntas diferentes verbigracia: el estudiante del ejemplo anterior está
ahora en condiciones de presentar un nuevo problema, como plantearse la
pregunta: ¿por qué el agua hierve a 100 grados centígrados, a la altura del mar,
en vasijas abiertas y por qué no hierve a la misma temperatura en vasijas
cerradas?

Chalmers, Alan R, op. cit., pp. 60-61.


Ibidem, pp. 61-62.
TEORÍA DEL FALSACIONISMO POPPERIANO • 17

Lo importante y lo que resulta recuperable del método es que de cada una


de las sucesivas formulaciones se derivan consecuencias que van más allá de los
datos o hechos conocidos; por ende, la teoría será verdadera y falsa y, siempre
por las sucesivas falsaciones, informará más sobre la realidad de lo que cono-
cíamos hasta ese momento.

Críticas al falsacionismo

Las limitaciones del falsacionismo están dadas porque en la práctica siempre es


posible poner en duda un enunciado observacional; por cuanto influye la visión
del obsetvadot, puede existir algún error en la observación registrada o que la
clasificación que se realiza del fenómeno a observar esté mal hecha, por ejem-
plo, que el cuervo o el cisne no sean tal y sean otro tipo de ave, etcétera. En
una palabra, tiene la misma dificultad que el método científico en lo referente
a los enunciados observacionales, en consecuencia, siempre es posible descartar
cualquier experiencia falsadora. Por otro lado, como plantea Chalmers, la his-
toria de muchas teorías importantes de la física o de otras ciencias naturales
demuestra que las primeras formulaciones de las nuevas teorías, que al principio
proponían nuevas concepciones no muy bien formuladas, a pesar de las aparen-
tes falsaciones fueron desarrolladas y no se abandonaron.
Adorno, en su trabajo Dialéctica negativa^ realiza la crítica siguiente a los
planteamientos popperianos:

a. Los métodos no dependen del ideal metodológico, sino del objeto de es-
tudio.
b. Los objetos de investigación en las ciencias sociales son creados por los su-
jetos, mientras que en las ciencias de la natutaleza los objetos son propios
de la naturaleza.
c. Los objetos de estudio de las ciencias sociales no pueden ser formalizados
por medio de sistemas lógicos o matemáticos, ni son uniformes ni sencillos.
d. La sociedad es contradictoria, al mismo tiempo que racional e irracional.
e. Los conceptos del sistema hipotético deductivo de verdad y falsedad y el
principio de contradicción no son aplicables a la sociedad, porque no
resultan aplicables a las ideologías; por ello, si una ideología existe, es real
y verdadera, surgirá de una necesidad social, aunque sus contenidos cuen-
ten con una falsa conciencia o puedan ser verdaderos.

Trabajemos la visión de Laicatos acerca de las teorías como programas de inves-


tigación.

Adorno, Theodor, Dialéctica negativa, Editorial Taurus, Madrid, 1984.


18 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

Lakatos: las teorías científicas como programas


de investigación

Imre Lakatos nació en Hungría en 1922 y vivió en su país hasta 1956, por lo
que estaba familiarizado con el marxismo en la orientación de Georg Lukács y
muy influido en su juventud por el filósofo Hegel. Su apellido originario era
Lipschitz, el cual tuvo que modificar en la época de los nazis en Hungría para
ocultar su origen judío. Después de la Segunda Guerra Mundial llegó a ser fun-
cionario del régimen comunisra en su país, pero sus disidencias con el gobierno
lo llevaron a la cárcel. Posteriormente pudo huir a Inglaterra, donde conoció a
Popper, y a partir de los 40 años de edad, ideológicamente, dio un acentuado
viraje que lo llevaron a posiciones popperianas. Muerto prematuramente a los
51 años, la gran mayoría de sus escritos han sido publicados por algunos discí-
pulos, como Elie Zahar, Gregory Currie, John Worral y otros.
La mayoría de sus trabajos están ttaducidos al español, como: Pruebas y
refutaciones; La metodología de los programas de investigación científica; Matemá-
ticas, ciencia y epistemología, editados por Alianza Editorial, y la importante
obra conjunta con Musgtave, La crítica y el desarrollo del conocimiento (1970),
de Editorial Grijalbo, que recoge las ponencias del Coloquio de Londres de
1965. Otro trabajo importante es Historia de la ciencia y sus reconstrucciones
racionales, de Editorial Tecnos (Madrid, 1987).
Lakatos, como discípulo de Popper, trató de superar las objeciones realizadas a
sus planteamientos; sin embatgo, su visión de la ciencia comienza con una críti-
ca al programa de Popper, que rechaza su postura un tanto ingenua del falsacio-
nismo -según vimos anteriormente—, por la cual toda teoría debe considerarse
falsa cuando comprobamos la existencia de una evidencia contraria a un enun-
ciado observacional y de acuerdo con tal comprobación debemos descartarla.
Lakatos parte de una posición más equilibrada y acorde con la historia de
la ciencia, la cual demuestra que no se abandona la teoría tan fácilmente y que
el rechazo ocurre como resultado de aplicar una serie de criterios metodológicos
y evaluat el desarrollo de la teoría en el tiempo.
Lakatos asume que los enunciados observacionales no pueden llegar a ve-
rificarse por la observación o mediante experimentos; lo mismo que su maestro
Popper, considera que estos enunciados son aceptados por acuerdo de la comu-
nidad científica, y extiende este planteamiento a todas las proposiciones que
componen las teorías. También está de acuerdo con Popper en que la observa-
ción es guiada por la teoría y, por tanto, la presupone, considerando que todos
los enunciados de la ciencia están cargados teóricamente.
Dicho autor postula el principio de que las hipótesis científicas no pueden
ser demostradas, por lo que no son verificables; en consecuencia, no podemos
probar que son verdaderas, pero sí refutarlas en ciertas condiciones y como
resultado de diferentes observaciones. El desarrollo histórico de la ciencia, co-
menta, es un proceso racional, por lo cual es necesario explicarlo con esta mis-
ma racionalidad; el análisis de tal proceso permite comprobar que existe un
crecimiento del conocimiento, por lo que hay un progreso científico.
LAKATOS: LAS TEORÍAS CIENTÍFICAS C O M O PROGRAMAS DE INVESTIGACIÓN • 19

En razón de todas estas consideraciones, Lakatos planteó que las teorías


científicas son entes complejos y esrructurados como programas de investiga-
ción; para este autor, una teoría es no sólo un conjunto de enunciados generales
logrados por un proceso de inducción o un conjunto de hipótesis sometidas
a un proceso constante de falsación, sino también una estructura compuesta
por un conjunto de hipótesis generales o "núcleo central" y por una serie amplia
de hipótesis auxiliares, supuestos subyacentes y enunciados observacionales o
"cinturón protector", encargados todos ellos de proteger el núcleo de las
falsaciones posibles.
Su metodología de los programas de investigación científica parte de con-
siderar que: "...los más grandes descubrimientos científicos son programas de
investigación que pueden evaluarse en términos de problemas progresivos y
estancados; las revoluciones científicas consisten en que un programa de inves-
rigación remplaza a otro (y lo supera de modo progresivo). Esta metodología
proporciona una nueva reconstrucción racional de la ciencia". 17

Lakatos empleó su esquema de programas de investigación científica para


evaluar el desarrollo de los trabajos de Popper y encontró una secuencia de teo-
rías en el filósofo vienes que denominó Popper-0, Popper-1 y Popper-2, o sea,
distinguió tres formas de falsacionismo: la primera es el falsacionismo dogmá-
tico (FD); si bien no publicó nada en esta etapa, más bien, lo construyó y fue
criticado por Ayer y por muchos otros epistemólogos. Se le puede caracterizar
como no inductivista pero estrictamente empirista, por cuanto afirma que debe
existir una base empírica sólida e irrefutable para la contrastación.
La segunda es el falsacionismo metodológico ingenuo (FMI), que se encuen-
tra desarrollado en La lógica de la investigación científica que supera graves
defectos del anterior y que parte de una postura parcialmente convencionalista.
Ahora Popper admite que todos los enunciados de la ciencia son teóricos, por
lo que sólo una decisión metodológica puede generar que algunos de ellos sean
considerados básicos. Este investigador deja a un lado el supuesto de que la
verdad o falsedad de los enunciados básicos puedan probarse por medio de
la experiencia, pues su aceptación o rechazo es producto de un acuerdo conven-
cional. Por ende, el criterio de demarcación del falsacionismo metodológico es
diferente del falsacionismo dogmático, por cuanto este último afirma que la
base empírica (entendida como un conjunto de falsadores potenciales verificables
por la experiencia), la cual sostenía que debía tener una reoría por parte del
falsacionismo dogmático, ahora no puede exisrir. Pero Lakatos apunta que la
historia de la ciencia demuestra que muchas situaciones refuran estos plantea-
mientos. El inicio de un programa de investigación no presta mayor atención
a las aparentes falsaciones que es posible realizar con la observación, y al prin-
cipio adquieren importancia las confirmaciones y no las falsaciones.
Por último, Popper arriba al falsacionismo sofisticado (FS), que según Lakatos,
representa su propia posición epistemológica. Un programa de investigación es

17
Lakatos, Imre, Historia de la ciencia y sus reconstrucciones racionales, Editorial Tecnos,
Madrid, 1987, p. 25.
20 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

una estructura con una serie de supuestos básicos y un núcleo central que cuen-
ta con un cinturón protector, de modo que no podemos modificar o rechazar
estos supuestos básicos. Tal programa sirve de guía a las futuras investigaciones,
por lo cual el núcleo central de un programa que se conforma por hipótesis
teóricas muy generales es infalsable. Las teorías no son descartadas como en los
dos planteamientos anteriores porque no han superado las contrastaciones em-
píricas, sino porque surgen programas de investigación rivales que las superan.
Por tales razones, Lakatos propone que el criterio de falsación pasa por
considerar que una teoría T está falsada sí y sólo si se ha propuesto otra teoría
" T , l " , con las características siguientes:

a. " T I " tiene más contenido empírico que T, o sea, predice nuevos hechos,
que no puede hacer T o que es improbable que haga.
b. " T I " explica los aciertos previos de T, esto es, todo el contenido no refu-
tado de T está integrado en " T I " .
c. Parte del contenido nuevo o excedente de " T I " está cotroborado.

Un programa de investigación estancado es abandonado por esta razón o por


sus anomalías que no pueden resolver los científicos, según Lakatos, y sólo lo
dejarán cuando cuenten con la alternativa de adoptar un programa nuevo y que
supere al anterior.
Por ello la ciencia progresa mediante la competencia entre programas de
investigación. Para todas estas demostraciones, Lakatos se apoyó en la historia
de la física; así, la crítica que podemos hacerle, es que, lo mismo que el posi-
tivismo, Lakatos asumió que la caracterísrica de la física es la ciencia y las
disciplinas o campo de estudio que no la asumen son racionalmente inferiores.
Existen muchas conrradicciones y aspectos muy confusos en el desarrollo teó-
rico de este autor. Kuhn comenta al discutir sus ideas: "Al igual que con algunos
de los primeros ensayos de Lakatos, he tenido dificultades con la interpreta-
cion , 18

Al decit de Gaeta y Lucero, la obra de Lakatos aborda, pues, un serio


desafío: conciliar los ideales de racionalidad propios de la epistemología orto-
doxa con la verdadera conducta que exhiben los científicos, cuyas desviaciones
de aquel modelo tan bien han sabido explotar Kuhn y Feyerabend. Lakatos no
parece haber convencido a ninguno de ambos bandos, pero, sin lugar a dudas,
su esfuerzo ha enriquecido el debate de un modo sustancial. 19

Un autor importante por sus investigaciones sobte la naturaleza del cono-


cimiento científico mediante un análisis histórico es Thomas Kuhn.

Kuhn, Thomas S., "Notas sobre Lakatos", en Lakatos. I. Historia de la ciencia, Editorial
18

Tecnos, Madrid, 1987, p. 81.


" Gaeta, Rodolfo y Susana Lucero, Imre Lakatos. El falsacionismo sofisticado, Oficina de
Publicaciones, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, 1996, p. 59.
K U H N Y EL C A M B I O REVOLUCIONARIO DE LAS TEORÍAS CIENTÍFICAS • 21

K::hn y el cambio revolucionario de las teorías científicas


Este autor analiza en su obra episremológica el proceso histórico del cambio de
ba teorías científicas con una visión diferente y crítica de la que tenían los
r»ositivistas y neopositivistas; también difiere de las posturas de Popper y Lakatos.
Este investigador inició su carrera como físico y posteriormente centró su
¿tención en la episremología y en la historia de la ciencia. Al hacer este proceso
de transformación profesional, descubrió que sus ideas preconcebidas (y de la
¿ran mayoría de sus contemporáneos) acerca de la naruraleza de la ciencia que-
daban pulverizadas por el desarrollo histórico real de la ciencia. Asimismo,
comprendió que las concepciones tradicionales de la ciencia, tanto de los induc-
:ivistas que operaban con el método científico como de los falsacionisras, no
cedían resistir una contrastación con las pruebas suministradas por la histotia.
Thomas Samuel Kuhn nació en Cincinnati el 18 de julio de 1922, realizó
5 us estudios de física en la Universidad de Harvard, en 1947 participó en uno
de los cursos de ciencia para no científicos, desarrollado y organizado por James
Conant, que le despertó su gran interés por la historia de la ciencia y en 1949
se graduó como PhD. en física teórica.
Al estudiar la física de Aristóteles Kuhn descubrió la ruprura que exisre con
la física de Galileo y Newton. Entonces comenzó a pensar y elaborar su teoría
de las discontinuidades de los desarrollos cienríficos. Entre 1948 y 1951 exploró
diversos trabajos del desarrollo del conocimiento científico de otras disciplinas
como psicología, lingüística y epistemología) y de historiadores de la ciencia
como Koyré, autor que resalta la no acumulación del conocimienro científico
en la historia y la discontinuidad entre los sistemas científicos.
Posteriormente, entte 1951 y 1956 Kuhn trabajó como docente de Harvard
en el área de educación general e historia de la ciencia; ingresó a la Universidad
de California, Berkeley y laboró de 1956 a 1964 en el Departamento de His-
toria de la Ciencia; de 1958 a 1959 pasó una estancia en el Center for Advanced
Study in the Behavioral Sciences de Stanford; se integró como catedrático de
filosofía e historia de la ciencia en 1964 en la Universidad de Princeron, y, por
último, ocupó la cátedra de filosofía e historia de la ciencia desde 1979 en el
Massachusetts Institute of Technology hasta 1992; un año antes fue nombrado
profesor emérito de esta institución y posteriormente se retiró de la docencia.
Además, logró gran cantidad de méritos y grados honoríficos de muchas uni-
versidades e instituciones científicas. Lamentablemente, enfermó de cáncer y
después de un largo padecimiento falleció el 17 de junio de 1996 a los 73 años.
Thomas S. Kuhn fue uno de los filósofos de la ciencia más influyente del
siglo XX, en razón que su postura da un enfoque novedoso para comprender la
ciencia. Es uno de los autores más discutidos y, analizando su texto La estruc-
tura de las revoluciones científicas (1962), podemos afirmar que es un clásico de
la episremología moderna. Traducido al castellano y editado por el Fondo de
Cultuta Económica, ha sido traducido del inglés a 19 idiomas y, desde su
publicación, aproximadamente se han vendido un millón de libros.
Para esrudiar y comprender la obra de este autor, conviene dividirla en tres
fases: la primera, la relacionada con los procesos históricos de la ciencia, diri-
22 • CIENCIA E INVESTIGACION CIENTIFICA

gida a los investigadores de la ciencia y desarrollada en el decenio de los años


cincuenta y principios de los sesenta. Una obta típica de esta etapa es La revo-
lución copernicana, 1957, que adelanta elementos de La estructura de las revolu-
ciones científicas. Aquí Kuhn también trabajó una serie de artículos sobre la his-
toria de la termodinámica.
En una segunda etapa están las publicaciones planteadas en los problemas
generales de la ciencia y que rratan de identificar sus características esenciales
que la hacen diferente de otro tipo de conocimiento. Esta etapa empieza a
partir de la década de los sesenta, y está constituida por los trabajos con los que
fue conocido esre autor, que aquí desarrolla sus ideas históricas y sociológicas
relacionadas con las ciencias sociales. Su libro La estructura de las revoluciones
científicas, como mencionamos antes, fue editado en inglés en 1962, así como
muchos de sus artículos sobre filosofía de la ciencia, historia y sociología se
integran en La tensión esencial (1977) y fueron publicados por el Fondo de
Cultura Económica en castellano en 1982.
La tercera etapa está relacionada con un cuidadoso trabajo que Kuhn de-
dicó a la historia de la mecánica cuántica: La teoría del cuerpo negro (1978), en
la que describe acontecimientos técnicos complejos de la física.
Indudablemente, la segunda etapa de la obta de este autor es la más cono-
cida y trabajada por los estudiosos de la filosofía de la ciencia y es rambién la
que nos interesa.
Muchos estudiosos que analizaron la obra de Kuhn enconrraron que nume-
rosas tesis postuladas en el trabajo, históricamente, ya habían sido planteadas
por filósofos, epistemólogos y científicos, como Koyré, Meyerson, Whorf, Quine,
Hanson y Polanyi, entre otros preocupados por los problemas epistemológicos
de la ciencia.
De acuetdo con Koch (1980), una correcta lecrura de la posición de Kuhn
demuestta que constituye un limitado y superficial desafío de la ortodoxia
positivista; este autor se pregunra por qué la valoración de aquél y el descono-
cimienro de Polanyi, quien desarrolló en profundidad los mismos planteamien-
tos de Kuhn y su oposición al positivismo, es mucho más clara. El mismo autor
responde que la amplia gama de intereses de Polanyi, además de su rica y per-
tinente prosa exigen al lector un gran esfuerzo y alto nivel de comprensión, por
lo que no impactó a los lectores ni logró la popularidad que obruvo Kuhn.
Para otros autores, el logro del filósofo estadounidense consiste en haber
integiado las diferentes tesis y haber elaborado una visión original, que indu-
dablemente llegó a satisfacer una gran necesidad de la filosofía de la ciencia para
ese momento histórico.
Kuhn, al analizar la historia de la ciencia, encontró que, a lo largo del des-
arrollo de las diferentes disciplinas científicas ha habido una serie de ciclos his-
tóricos. Esquemáticamente, la forma como avanza una ciencia podría resumirse
como sigue: preciencia-ciencia normal-crisis-revolución-ciencia revolucionaria-
nueva ciencia normal-nueva crisis y así seguiría el proceso.
Analicemos de qué modo describe Kuhn cada momento del proceso: como
comentamos, hay una fase inicial denominada preciencia, que comienza cuando
tiatamos de resolver determinado conjunto de problemas o de esttucturar un
K U H N Y EL C A M B I O REVOLUCIONARIO DE LAS TEORÍAS CIENTÍFICAS • 23

cuerpo de conocimientos teóricos acerca de algún aspecto específico de la rea-


lidad. En esre momento del proceso, las interpretaciones de los problemas que
se esrudian son muy variados y bastante desorganizadas; por otro lado, tampoco
hay metodologías coherentes. Esta fase finaliza cuando los profesionales de
dicha actividad, en su mayoría, se organizan en una comunidad científica que
asume un patadigma único o hegemónico; así empieza la ciencia normal, que
cuenra con cierto marco de referencia conceptual, que permite una interpreta-
ción específica de la realidad con el cual trabaja la mayoría de la comunidad de
investigadores. Por ende, el paradigma brinda modelos de investigación, nor-
mas, reglas de indagación y métodos con sus correspondientes técnicas. La tarea
de los científicos que trabajan los procesos de la ciencia normal es ajustar el
patadigma a la realidad.
La ciencia normal, considera Kuhn, es la actividad encaminada a resolver
problemas practicados según las reglas de un paradigma, sin cuestionar sus
fundamentos. Pero es obvio que la realidad siempre resulta superior al pensa-
miento humano y, por tanto, a la estructura paradigmárica, de modo que siem-
pre existen anomalías por resolver, si bien el paradigma implica formas de
resolución de ciertos enigmas, definidos pot el paradigma dominanre y según sus
parámetros encuentran solución. En esra tarea de solución de enigmas surgen
ciertos obstáculos que no pueden resolverse a la manera tradicional. Cuando
estos problemas se acumulan sin solución, aparece una situación de crisis, la
comunidad de investigadores detecta el problema y trata de buscar otro tipo de
soluciones, en cuyo caso empieza una polémica sobre las cuestiones fundamen-
tales. Aparecen otros paradigmas alrernativos que cuestionan al existente, el cual
es abandonado con tapidez por la élite científica, y progresivamente por el resto
de los científicos; se produce una revolución científica. El patadigma revolucio-
nario logra el apoyo y adhesión de los científicos y surge la "ciencia revoluciona-
ria". A l producirse este cambio paradigmárico, ocurren cambios en todos los
procesos de la investigación científica y se modifica radicalmente la forma de
ver la realidad, el marco conceptual, los modelos de investigación, sus normas
y reglas; en una palabra, todos los procesos científicos se revolucionan radical-
mente.
Para este autor, el cambio científico de paradigmas no esrá gobernado por
reglas racionales del pensamiento científico; "...es, más bien, un proceso his-
tórico que puede explicar la psicología social... un paradigma no gobierna un
tema de esrudio, sino, antes bien, un grupo de practicantes". 20

Como es notorio, toda la atgumentación de Kuhn gira alrededor del eje de


lo que denomina paradigma, por lo que resulta fundamental analizar este con-
cepto para entender sus argumentaciones. Dicho autor encontró lo que en un
principio denominó paradigma o modelo; posteriormente, con la idea de afinar
este concepto, habló de matriz disciplinaria y ejemplar, si bien el término más
conocido y difundido es el primero. Más adelante utilizó el concepto de "pa-

20
Kuhn, Thomas S., "Posdata: 1969", en La estructura de las revoluciones científicas, FCE,
México, 1999, p. 276.
24 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

radigma o "modelo" para designar los supuestos teóricos generales, las leyes y
las técnicas pata su aplicación, e incluso los supuestos metafísicos generales que
adoptan los miembros de determinada comunidad científica: "...el paradigma
vendría a ser una estrucrura coherente constituida por una red de conceptos a
través de los cuales ven su campo los científicos, una red de creencias Teóricas
y metodológicas entrelazadas que permiten la selección, evaluación y crítica de
temas, problemas y métodos, y una red de compromisos entre los miembros
de una comunidad científica, rodo lo cual implica una definición específica del
campo de la ciencia correspondiente, y se expresa en una tradición orgánica
de investigación científica". 21

Los paradigmas son centrales en los planteamientos de Kuhn, los cuales


permiren lograr la transición de la preciencia a la ciencia normal y son el eje
que posibilita las tevoluciones científicas. Por cuanto el paradigma es un logro
científico fundamental que integta, por un lado, el desarrollo teórico y algunos
resultados de las observaciones y experimentaciones, también cuenta con ejem-
plos o "ejemplares", que son soluciones a enigmas concretos que demuestran los
caminos a seguir en problemas semejanres o vinculados con ellos. Por orro lado,
siempre quedan tareas a desarrollar en futuras investigaciones, así como una
serie de creencias aprendidas y acepradas por un grupo de científicos que tra-
tarán de explotarla y extenderla.
En su trabajo La estructura de las revoluciones científicas, el autot utilizó el
término en una gran variedad de senridos, lo cual en parte demuestra que es
un libro que se escribió paralelo al pensamiento del autor. Masterman, en su 22

aporración al Coloquio del Bedford College, señaló que empleó el concepto


hasta en 21 formas distintas, si bien, como dice Kuhn y lo indicó la autora
mencionada, todos estos sentidos se pueden reducir a tres:

a. El aspecto cognitivo, que comprende las proposiciones teóricas y metodo-


lógicas y la base ontológica que llevan implícita: valores, creencias, etcétera.
b. El aspecto social del quehacer científico, que equipara al paradigma con
una comunidad científica concreta, por cuanto el modelo paradigmático
proporciona un educación y un lenguaje común a la comunidad.
c. La definición inicial que presenta a los paradigmas: ...como realizaciones
científicas universalmenre reconocidas que, durante cierto tiempo, propor-
cionan modelos de problemas y ejemplos de problemas y soluciones a la
comunidad cienrífica. 23

Posterior a las críticas del coloquio nombrado, Kuhn modificó el término al de


matriz disciplinar, por cuanto alude a una forma mejor de lo que desea indicar.
Este nuevo término incluye en una manera ordenada varios tipos de elementos:

21
Martínez Miguélez, Miguel, op. cit., p. 53.
22
Masterman, M., La naturaleza de los paradigmas, en Lakatos, Imre y Musgrave, Alan, La
crítica y el desarrollo del conocimiento, Editorial Grijalbo, p. 157.
23
Kuhn, Thomas S., La estructura de las revoluciones científicas, FCE, México, 1999, p. 13.
FEYERABEND O LA CRÍTICA DEL M É T O D O • 25

a. Las generalizaciones simbólicas o relaciones lógicas y empíricas establecidas


entre los diferenres elementos importantes de la matriz; también incorpora-
valores y principios metafísicos que dan sentido a los conceptos, las taxo-
nomías y, a la vez, fundamentan la construcción de los modelos explicati-
vos, las analogías y las heurísticas más utilizadas por cada grupo científico.
b. Implica el tipo de soluciones que son aceptadas en cada una de las prácticas
científicas.
c. Por último, lo que denomina ejemplares, que apatecen como soluciones de
enigmas concretos que demuestran la forma como debemos proceder en los
problemas iguales o semejantes. Por ende, quienes empiezan a estudiar el
área de la investigación aptenden en los procedimientos y definen su éxito
profesional al resolver los enigmas que les presentan. En lo referenre a "dis-
ciplinar", Kuhn lo considera la posesión común que el conjunro de prac-
ricantes de determinada disciplina hace de los elementos de la matriz.

Otro autot crítico importante que asume una crítica minuciosa a la epistemo-
logía de su tiempo es Feyerabend.

Feyerabend o la crítica del método


Paul K. Feyerabend nació en Viena, Austria, en 1924 y falleció en Genolier en
1994. Fue uno de los filósofos de la ciencia más conocidos y populares de las
últimas décadas. En marzo de 1938, Austria pasó a formar parte de Alemania,
donde este autor realizó el servicio militar y participó en la guerra, en la que
recibió tres heridas, una en la columna. En Londres fue alumno de Popper y
se concentró en estudiar la teoría cuántica y al filósofo Wittgenstein. Su forma-
ción como físico y como filósofo se consolidó en Londres, Bristol y Berkeley
v en esta última universidad fue profesor de filosofía desde 1958. Allí conoció
las teorías de Kuhn, si bien había estudiado a Popper, Mili y Brecht; además,
era compañero de trabajo y amigo de Lakatos.
Su fama surgió con la obra Contra el método, escrira en 1975, en cuyo pre-
facio dice: "El siguiente ensayo ha sido escrito desde la convicción de que el
anarquismo —que no es, quizá, la filosofía política más atractiva— puede procu-
rar, sin duda, una base excelente a la epistemología y a la filosofía de la ciencia".
No es difícil demostrar por qué: "La hisroria en general y la historia de las
revoluciones en particular son siempre más ricas en contenido, más variadas,
más mulrilaterales, más vivas y sutiles de lo que incluso el mejor historiador y
el mejor metodólogo pueden imaginar. Accidentes, coyunturas y curiosas yux-
taposiciones de eventos son la sustancia de la historia, y tanto la complejidad
del cambio humano como el carácter impredecible de las últimas consecuencias
de cualquier acto o decisión de los hombres su rasgo más sobresaliente. ¿Vamos
a creer verdaderamente que un racimo de simples e ingenuas reglas sea capaz
de explicar tal red de interacáonesV' 24

Feyerabend, Paul K., Contra el método, Editorial Ariel, Barcelona, 1974, p 7.


26 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

Por esa razón, dicho ensayo se constituyó en una corriente de aire fresco en
relación con pesadas y aburridas discusiones epistemológicas de la época.
Feyerabend impartió clases de filosofía y de filosofía de la ciencia en gran can-
ridad de universidades de Europa y Estados Unidos. Entre sus obras publicadas
en castellano se encuentran: La ciencia en una sociedad libre (1982), traducida
por Editorial Siglo XXI (México, 1982); Adiós a la razón (1984), traducida por
Editotial Tecnos (Madrid, 1984); ¿Por qué no Platón? (1985); Tratado contra el
método (Ariel, Barcelona, 1974); Límites de la ciencia (1989); Matando el tiem-
po, Autobiografía (Editorial Debate, Madtid, 1995).

Relativismo epistemológico

Paul Feyerabend es una figura cenrral del relativismo epistemológico radical,


que profundiza en el análisis histótico de la ciencia, si bien llega a la conclu-
sión de que ninguno de los modelos de ciencia propuestos es compatible con
tales análisis; además, plantea que, por la complejidad de las condiciones para
que haya el cambio cienrífico, resulra muy difícil establecer la validez universal
de cualquier tipo de regla, método o principio.
El deseo de contar con un método preciso y común a todas las disciplinas
o a la mayoría fue una aspiración de la ciencia moderna; históricamente, esta
idea se concretó en el método experimental o científico.
Si bien las tesis de Kuhn invalidaron tal aspiración, por lo cual hubo
inrensos debates en relación con los rrabajos de Kuhn, Feyerabend formuló una
serie de tesis que se oponían radicalmente a los intentos de concebir a la cien-
cia con un método único. Su postulado central parte del pluralismo metodológico
como posibilidad real de que la ciencia avance "La idea de un método que con-
tenga principios científicos, inalterables y absolutamente obligatorios que rijan
los asuntos científicos entra en dificultades al ser confrontada con los resultados
de la investigación histórica. En ese momento encontramos que no hay una sola
regla, por plausible que sea, ni por firmemente basada en la epistemología que
venga, que no sea infringida en una ocasión o en otra". 25

Feyerabend comenta en sus conferencias en la London School of Economics:


"El objetivo de mis conferencias consistía en demostrar que algunas reglas y
criterios muy sencillos y plausibles, que tanto filósofos como científicos consi-
deraban componentes esenciales de la racionalidad, eran violados en el curso de
episodios que estimaban igualmente esenciales (la revolución copernicana, el
triunfo de la teoría cinética y la aparición de la teoría cuántica, entre otros).
Más concretamente, trataba de demostrar lo siguienre:

"a. Que las reglas (criterios) eran realmente violadas y que los científicos más
perspicaces estaban conscientes de las violaciones.

Ibidem, p. 15.
RELATIVISMO EPISTEMOLOGICO • 27

"b. Que tenían que ser violadas. Insistir en las reglas no habría mejorado las
cosas, sino que habría interrumpido el progreso". 26

Lakaros, quien discutía muchas de estas ideas, reconoció que los criterios de ra-
cionalidad existentes eran demasiado restrictivos y obstaculizaban el desarrollo
de la ciencia.
Por otro lado, las revoluciones científicas siempre han conllevado grandes
cambios metodológicos. Estas razones históricas comprueban que la idea de un
método único, estable y fijo, así como el criterio de una racionalidad invariable
a lo largo de la historia de la ciencia son nociones equivocadas y deben ser
abandonadas. Para Feyerabend, las ciencias no poseen una estructura común ni
hay elementos comunes que ocurren en todo tipo de investigación científica.
La investigación con éxito no obedece a estándares generales, sino que es
apoyada en una regla o en otra, y no siempre son conocidos explícitamente los
movimientos que la hacen avanzar. Una teoría de la ciencia que apunta a están-
dares y elementos estructurales comunes a todas las actividades científicas y que
las autorice por referencia a alguna teoría de la racionalidad del quehacer cien-
tífico puede parecer imponente, pero es un instrumento demasiado tosco para
ayudar al científico en su investigación. 27

Feyerabend llegó a planteat en ciertos momentos que "todo vale"; no signi-


fica que no deba existir ningún método para investigar o desarrollar la ciencia,
sino que cualquier método es válido, sea científico o no; en el caso de los no
científicos, con el tiempo pueden pasar a ser científicos. La historia de la ciencia
demuestra que la mayoría de los descubrimientos son realizados por métodos
novedosos que posteriormente demuestran su condición de cientificidad.
Para concluir: la crítica central contra el método de dicho autor resulta to-
talmente correcta, por cuanto es contra un método científico único, contra una
camisa de fuerza en la ciencia a la creatividad y originalidad del pensamiento
científico.
Feyerabend postula que es una necesidad para la ciencia la multiplicidad de
corrientes y escuelas científicas. Lo mismo que Kuhn, defiende la inconmen-
surabilidad de las teorías opuestas en cada disciplina y la imposibilidad de com-
pararlas por sus consecuencias lógicas. De acuerdo con los planteamientos de
Kuhn: son situaciones extraordinarias en las que hay una lucha de paradigmas,
para Feyerabend, no son más que situaciones normales y cotidianas de los pro-
cesos de la ciencia para lograr el desarrollo del conocimiento.
Otro autor que aporta una interesante concepción del cambio de los con-
ceptos científicos es Stephen Toulmin, quien analiza la evolución de tales
conceptos.

más

26
Feyerabend, Paul K., La ciencia en una sociedad libre, Siglo XXI Editores, México,
1982, p. 9.
27
Feyerabend, Paul K., Adiós a la razón, Editorial Tecnos, Madrid, 1987, p. 20.
28 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

Toulmin o los procesos evolutivos del conocimiento


Este autor nació en Londres en 1922, ganó su bachillerato del grado de las artes
en matemáricas y de la física en el King College en 1942 y posteriormente su
doctorado en artes y en filosofía en Cambridge. Luego trabajó en muchas
universidades del mundo, pero especialmente enseñó en varias de Esrados Uni-
dos. Su ttabajo abarca un amplio campo de temas relacionados con psicología
cognoscitiva, retórica, análisis del discurso, filosofía de la ciencia, hisroria y evo-
lución de los conceptos, etcétera. Además, es un importante epistemólogo con-
temporáneo que ha escrito gran cantidad de libros, con interesantes plantea-
mientos teóricos que pueden generar y ser la base de creativos procesos de
investigación. Un trabajo importante en el área de filosofía de la ciencia lo
escribió en la Universidad de California en Sanra Cruz: La comprensión humana
(vol 1, 1972), publicado en castellano por Alianza Editorial (Madrid, 1977).
De la trilogía que piensa desarrollar, El uso colectivo y la evolución de los conceptos
es el primer tomo al cual vamos a referirnos es parricularmente interesante para
nuestra perspectiva de la investigación socio-educativa.
El eje de los cuestionamientos de este autor es el antiguo problema de la
filosofía occidental, que heredamos desde los filósofos griegos: ¿cómo podremos
contar con un punto de vista o perspectiva imparcial para comprender, analizar
y evaluar el conocimiento?, si tomamos en cuenta la gran cantidad y diversidad
conceptual que han desarrollado los seres humanos, desde una visión tanto his-
tórica como psicosocioanttopológica, considerando la enorme variedad de nor-
mas racionales existentes en los diversos medios sociales, culturales e históricos
que prevalecen.
Para comenzar a resolver este importante problema, Toulmin propone abor-
darlo operativamente en todos los ámbitos relevantes del conocimiento, como
la ttadición histórica de la Grecia clásica y la Europa del siglo xvii enfrentaban
los problemas epistémicos, esto es, no como problemas filosóficos o científicos.
Por el contrario, el autot comenta: "Por su misma naruraleza, el problema de
la comprensión humana -reconocer las bases de la auroridad inrelectual- no
puede ser abarcado por ninguna técnica o disciplina aislada... el campo de la
epistémica es necesatiamente un ámbito de indagación interdisciplinaria". 28

La búsqueda de un criterio de racionalidad imparcial ha generado dos pos-


turas: la que lo ubica en la razón exclusivamente y la que lo cataloga en los
hechos de la naturaleza, en una palabra: por un lado los racionalistas y por el
otro los empiristas y positivistas. Ante estas posturas, surge una tercera: el pen-
samiento relativista.
Toulmin propone ante estas tres posiciones una propia y muy original: el
concepto de ecología intelectual, y hace el planteamiento de que las cuestiones
referentes a la impatcialidad y al juicio racional deben ser formuladas en tér-
minos ecológicos y contextúales. Esto hace necesario abandonar las posturas de
que el conocimiento es organizado en conjuntos preposicionales estáticos y asu-

Toulmin, Stephen, La comprensión


28
humana, vol. I , El uso colectivo y la evolución de los
conceptos, Alianza Editorial, Madrid, 1977, pp. 22-23.
T O U L M I N O LOS PROCESOS EVOLUTIVOS DEL C O N O C I M I E N T O • 29

mir que las ideas de cualquier tipo constituyen poblaciones conceptuales en des-
arrollo histórico, tanto en lo colectivo como en lo individual.
Dicho autor rechaza los criterios formales y generales como paradigma de
racionalidad, pero desarrolla otros que están de acuerdo con su visión de los pro-
cesos conceptuales múltiples y que se configuran en poblaciones conceptuales.
La preocupación de Toulmin es entender lo que denomina poblaciones de
conceptos en desarrollo y analizarlo desde un enfoque imparcial. Para explicar su
perspectiva, este autor recurre a la concepción darwiniana desde el punto de vis-
:a metafórico, no como una analogía mecánica biologista. La teoría de la evo-
lución de las especies permite explicar dos hechos que podrían considerarse
contradictorios: por un lado, la relativa continuidad y estabilidad de las especies
v. por el otro, los cambios generados a lo largo de un proceso histórico. Esta
posibilidad explicativa de la teoría es apoyada en dos conceptos: variación y
selección natural.
En la naturaleza, en ciertos momentos históricos existen diferentes varieda-
des de una misma especie y, a la vez, se produce una serie de presiones y exigen-
cias del medio ambiente que seleccionan las variantes mejor adaptadas a los
nichos ecológicos disponibles. En lo que respecta al conocimiento, es posible
que también operen la variación y la selección natural en lo referente a los
conceptos.
Las preguntas básicas que debemos plantearnos en torno al conocimiento
son: ¿en qué ocasiones y por qué procesos y procedimienros un conjunto básico
de conceptos colectivos llega a desplazar a otros?, ¿por qué unos modos de
pensamiento, en ciertos campos, permanecen inmutables durante largos perío-
dos, mientras que orros a veces cambian rápida y drásticamente en otros cam-
pos?, ¿cuáles son los papeles, en ese desarrollo conceptual, de los procedimien-
tos racionales por un lado, y de los procesos causales por el otro?
Los planteamientos de Toulmin tratan de explicar el desarrollo conceptual
que permita considerar los cambios de cierta profundidad, pero también com-
prender los cambios ranto graduales como los rápidos y drásticos, influidos por
ios mismos factores que inciden de formas diferentes. Así, dicho autor consi-
dera que para entender este proceso es necesario partir de una explicación
evolutiva, que dé cuenta cómo se transforman progresiva o rápidamente las
poblaciones conceptuales. Para tal efecro, Toulmin parre del supuesto —como ya
ÍO comentamos— de que la evolución de los conceptos es similar a la de las es-
pecies, y estima que los modelos poblacionales orgánicos y conceptuales son
casos parriculares de un único patrón de desarrollo por innovación y selección.
Esto, traducido a las poblaciones conceptuales sugeriría que los conceptos evo-
.ucionan de la misma manera que las especies, con base en la competencia de
distintas variantes dentro de un conjunto poblacional dado y con la existencia
de mecanismos ambientales que, por presión exterior, también seleccionan las
mejores variedades en un contexto espaciotemporal dado o en una sociedad y
cultura específica.
Toulmin postula: "Dentro de una cultura y época particulat, las actividades
ntelectuales de los hombres no forman una gama continua desordenada sino
que caen en disciplinas más o menos separadas y bien definidas... Pero cada
30 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

disciplina, aunque mutable, normalmente exhibe una continuidad reconocible...


Una explicación evolutiva del desarrollo conceptual, por consiguiente, tiene que
explicat dos caracteres separados: por un lado, la coherencia y continuidad por
las que identificamos las disciplinas como distintas y, por el otro, los profundos
cambios a largo plazo por los que se transforman o son superadas". 29

De aquí colegimos que si aceptamos que los conceptos se modifican y evo-


lucionan, por qué no va a suceder lo mismo con los metaconceptos, o sea, los
conceptos sobre los conceptos. Por tanto, si el conocimiento se modifica his-
tóricamente, es necesario que los crirerios para evaluarlo también se modifiquen
en ese mismo sentido.
Toulmin rechaza los criterios estáticos y formales de evaluación del cono-
cimiento, pero recupera los criterios de evaluación del conocimiento que se
modifican de acuerdo con el momento histórico, acordes con la multiplicidad
conceptual. El conocimiento opera mediante procesos de diversidad y relatividad;
para comprenderlo, es necesario un pensamiento y un proceso de apertura mental.
Para dicho autor, las ciencias son entes en constante movimiento y cambio,
especialmente, desde el punto de vista conceptual, por cuanto los conceptos no
poseen fronreras estáticas, definidas y fijas. Pot el contrario, se caracterizan pot
tener una flexibilidad y plasticidad que hace que los términos sean entrelazados
y modificados por los especialistas que constantemente discuten y hacen redefini-
ciones de ellos.
Toulmin plantea que en cualquier circunsrancia existen siempre gran can-
tidad de personas creativas, curiosas e inquietas que hacen una serie de inno-
vaciones o variantes conceptuales que normalmente entrarán en competencia
intelectual con otras poblaciones conceptuales aceptadas y establecidas. Luego,
este autor examina el desarrollo de los conceptos en dos aspectos:

a. La innovación en la que estudia qué factores o consideraciones hacen que


quienes admiren una rradición teórica planteen formas de avanzar a partir
de la posición que sustentan.
b. La selección en la cual estudia qué factores o consideraciones hacen que los
sustentadores de una posición y tradición científica acepten algunas de esas
innovaciones específicamente sobre otras, de tal forma que modifican la
tradición conceptual colectiva.

Es importante considerar que, según Toulmin, las cuestiones de racionalidad


están dadas no por las doctrinas científicas particulares que una persona o un
grupo profesional adopta, sino por las condiciones y la manera como están
dispuestos a criticar y transformar esa doctrina en relación con el acontecer
histórico y temporal. Por ende, la racionalidad de una disciplina científica está
dada no por los sistemas teóricos, sino en los procedimientos que utilizan sus
sustentantes pata llevar a cabo indagaciones y cambios intelectuales con el
transcurso del tiempo.

Ibidem, p. 149.
T O U L M I N O LOS PROCESOS EVOLUTIVOS DEL C O N O C I M I E N T O • 31

Dicho autor no entiende la racionalidad en la forma habitualmente consi-


derada, sino que la redefine. Este punto es muy discutido por sus críticos. ¿Por
qué excluir las teorías científicas y sus estrategias metodológicas, así como la
dinámica crítica interna con la cual esa racionalidad se transforma? Toulmin
contesta que para lograr la racionalidad científica, son muchos los procedimien-
tos, concepros y métodos que solemos usar como medios para alcanzar los
objetivos disciplinarios propios de una ciencia. Por tanto, un análisis de la
racionabilidad de los científicos y de la racionalidad de los procedimienros
cienríficos exige considerar:
a. Las diversas relaciones no formales entre los conceptos, procedimienros ex-
plicativos y métodos de representación coexistentes, comunes en diversas
ciencias.
b. Los modos como los problemas conceptuales surgen en un campo particu-
lar de la ciencia y que son reconocidos como tales.
c. La naturaleza de las consideraciones racionales, por las que son modificados
o remplazados conceptos y métodos explicativos en el desarrollo de una
ciencia.
De acuerdo con Toulmin, los diversos concepros de una disciplina cienrífica no
son generados como un único sistema lógico, en que son incluidos todos a la
• ez, al mismo tiempo y con los mismos objetivos. Por el contrario: los diferen-
tes concepros y teorías son introducidos, por lo general, en forma independien-
re. en situaciones y momentos distintos y para cumplir con diferentes objetivos.
Algunos sobreviven por su utilidad o porque adquieren otras funciones nece-
sarias, mientras que otros son remplazados o modificados.
Los diferentes conceptos de una disciplina están pobre o flexiblemente re-
.acionados, a diferencia de lo que suponemos; desde esta perspectiva, una cien-
da comprende una población histórica de conceptos y teorías lógicamente
..-.dependientes, en los que cada uno tiene su propia hisroria, su esrructura y sus
implicaciones.
En relación con los conceptos, cabe distinguir tres aspectos en su uso,
según lo considera Toulmin: el lenguaje, las técnicas de tepresenración y los
procedimientos de aplicación. Los dos primeros elementos comprenden los as-
pectos simbólicos de la explicación científica y el tercero integra el reconoci-
miento de situaciones en que es apropiada la aplicación de esas actividades sim-
bólicas.
El primer elemento o lingüístico integra los términos técnicos o nombres
de conceptos y sus oraciones, que pueden ser tanto leyes naturales como gene-
ralizaciones.
Las técnicas de representación, o segundo elemento, consisten en todos los
variados procedimientos por medio de los cuales los científicos muestran las re-
laciones generales discernibles entre objetos, sucesos y fenómenos naturales. I n -
cluyen la utilización, de ser necesaria, de formalismos matemáticos, elaboración
de gráficas y diagramas, árboles taxonómicos y clasificaciones, y pueden inte-
grar programas de computación y todas las formas válidas para aplicar las téc-
nicas de representación.
32 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

Estos elementos simbólicos sólo tienen valor cuando disponemos de ade-


cuados procedimientos de aplicación (tercer elemento) que permitan identificar
las situaciones empíricas en que podamos usarlos y los modos de esa aplicación.
En los conceptos científicos es necesario explicitar su ámbito y dominio de apli-
cación. Por ello debemos explicar las condiciones de cómo someter a prueba
estos conceptos y contar con las fronreras del ámbito o rango de aplicación.
No es suficiente con especifica! a qué se refiere cada concepto, sino sólo deli-
mitar experimentalmente el ámbito en el cual su significación es plena, de tal
forma que permita comprender el ordenamiento, la inrervención, el control y
el dominio de su naturaleza instrumental. En su aplicación tecnológica, los
conceptos científicos adquieren su aceptación en las comunidades científicas y
podemos diferenciarlos del saber cotidiano o de las categorías filosóficas.
Toda empresa racional bien estructurada presenta dos fases, sostiene Toulmin:
una, concebida como una disciplina, con una tradición de procedimientos y
técnicas para abordar problemas teóricos o prácticos; y la segunda, ideada como
una profesión, con un conjunto organizado de instituciones, papeles y personas
cuya tarea es aplicar o mejorar esos procedimientos o técnicas.
Estudiar en términos disciplinarios su desarrollo temporal es un campo de
la historia de las ideas, por lo cual cabe preguntarnos: ¿cómo los conceptos
de una ciencia dada tienen la historia que posee?, ¿cómo, en un inicio, por
falta de bases científicas y de experiencia, comienzan siendo totalmente especu-
lativos?, ¿cómo estos conceptos logran cientificidad y pasan a estar bien fun-
dados? y, ¿cómo, con el tiempo, pierden su fuerza intelectual, llegan a ser
aproximaciones o supersticiones y son dejados a un lado o se les considera,
históricamente, errores del pasado?
Cuando ya existe una historia y un desarrollo de las disciplinas, éstas siem-
pre están relacionadas con un conjunto de problemas específicos no resueltos.
La necesidad de resolverlos genera una serie de exigencias teóricas y prácticas
a los científicos y a las poblaciones conceptuales que sustentan. Tal condición
se convierte en un mecanismo de presión selectiva sobre las variantes concep-
tuales relativas a tales problemas. Anre tal situación, habrá la aceptación de va-
riantes innovadoras y el rechazo de las variantes aceptadas, o la aceptación sin
cambios o la adaptación de las existentes. Aquí Toulmin concuerda con Kuhn
y plantea que todo esto depende del juicio crítico del medio intelectual que
opere con dichas poblaciones conceptuales.
Ese doble mecanismo de selección crítica y de producción de innovaciones
es el motor del desarrollo y la evolución conceptual. Por otro lado, estudiar el
desarrollo temporal de las disciplinas científicas, en términos profesionales,
comprende un campo de la historia de las organizaciones, instituciones y pro-
cedimientos científicos.
Toulmin afirma que una ciencia experimental es no sólo una población
histórica de conceptos y teorías lógicamente independientes, con sus procedi-
mientos y técnicas para analizar problemas teóricos, sino también un conjunto
organizado de instituciones y profesionales ocupados en mejorar esos procedi-
mientos y técnicas, por lo que es necesario contemplar la ciencia con esta
mirada holística. Las formas teóricas o principales patrones explicativos de una
GASTON BACHELARD • 33

disciplina científica son elaborados mucho antes que contemos con un claro
reconocimiento de sus alcances empíricos. Por esta razón, el desarrollo cien-
tífico ha operado por medio de dos registros: con el refinamiento analítico de
los patrones intelectuales y con el progresivo reconocimiento de su ámbito
empírico.
Estos desarrollos se producen por medio de cambios pequeños en periodos
cortos, que generan transformaciones lenras de las poblaciones conceptuales, u
ocasionalmente con grandes cambios que provocan modificaciones relativamen-
te rápidas de las poblaciones conceptuales.
Cada disciplina específica ha tenido sus objetivos que han determinado sus
estructuras y métodos propios. El eje central de su desarrollo histórico ha sido
producido por medio del progresivo refinamiento y clarificación de sus obje-
tivos y fines. Los planteamientos epistemológicos de Toulmin están muy cerca
de los postulados constructivistas, desde el punto de vista de que los seres hu-
manos, en sociedad, construyen representaciones sobre sí mismos, acerca de la
naturaleza y respecto a la sociedad, y de que estas construcciones las configuran
en estructuras conceptuales, metodológicas, actitudinales y axiológicas.
En lo referente a la empresa científica, esta actividad cognoscitiva de la
comunidad de científicos está ligada íntimamente a su contexto social, cultural,
institucional, económico, ideológico y político. A su vez, en la historia de la
epistemología científica existen aportes valiosos de científicos e investigadores
franceses.

Corriente epistemológica francesa


En relación directa con nuestro rrabajo, nos interesa recuperar de la corriente
francesa la visión de Bachelard (cuyo discípulo fue Canguilhen) y los plantea-
mientos de la complejidad desarrollados por Edgar Morin, así como las bases
epistemológicos y metodológicas que proporcionan Bourdieu, Chamboredon y
Passeron respecto a las ciencias sociales.

Gastón Bachelard
Nació el 27 de junio de 1884 en Bar-sur-Aube, pueblito de la campiña francesa.
Murió en París el 16 de octubre de 1962, cuando tenía a su cargo la cátedra
de historia y filosofía de las ciencias en la Sorbona. Pasó la primera parte de su
vida en su provincia natal, donde sus padres poseían un comercio de periódicos
y tabacos. El contacto con la vida campesina perduró en su sensibilidad, lo cual
manifestó en muchos de sus escritos. En 1913 trabajó en el servicio de correos
una vez concluido el bachilleraro; 10 años más tarde obtuvo la licenciatura en
matemáticas y en 1919 ingresa en la carrera del profesorado, en la que impartió
cursos de ciencia y posteriormente de filosofía. En 1922 obtuvo la licenciatura
en filosofía y en 1928 fueron publicadas sus dos tesis en París: Estudio sobre la
evolución de un problema de física (premiada por el Instituto de Ciencias) y Essai
34 • CIENCIA E INVESTIGACION CIENTIFICA

sur la connaisance approchée. Con estos trabajos, Bachelard comenzó una larga
lista de libros, ensayos y trabajos sobre temas de filosofía de la ciencia y, en un
segundo momento, con investigaciones acerca de la imaginación.
En 1930, Bachelard ingresó como docente en la Facultad de Letras de
Dijon, en 1940 se integró como catedrárico de la Sorbona, donde destacó;
en 1955 fue designado miembro de la Academia de Ciencias Morales y Po-
líticas, y en 1961 recibió el Gran Premio Nacional de Letras de Francia. La
actividad de reflexión y producción de Bacherlard se extendió por diversos
campos: análisis de las ciencias contemporáneas, hisroria de las teorías cienrí-
ficas, filosofía general, poesía y crírica literaria, estética y ética de la cultura,
ensayos sobre la imaginación, epistemología, etc. De las obras de este autor en
castellano, en relación con nuesrro tema, podemos mencionar las siguientes: La
formación del espíritu científico (Siglo XXI Editores, México, 1978), Psicoanálisis
del fuego (Alianza Editorial, Madrid, 1966), La filosofía del no (Edirorial
Amorrorru, Buenos Aires, 1973), El nuevo espíritu científico (Edirorial Nueva
Imagen, México, 1981) y El compromiso racionalista (Siglo XXI Editores, Méxi-
co, 1973).

Planteamientos espistemológicos de Bachelard


La obra de Bachelard es un constante análisis y contraposición a las ideas posi-
tivistas y al espiritualismo, ideas muy en boga durante la época que escribió sus
obras. El eje epistemológico que trabaja no consiste en alguna de las perspec-
tivas históricas reconocidas por la teoría del conocimienro: el objeto o el sujeto,
el desarrollo de su filosofía de las ciencias que él denominó: filosofía del no, pri-
vilegia como factor esencial el núcleo relacional entre el sujeto y el objeto.
De acuerdo con Bachelard, la ciencia no emerge de la experiencia: "Una ex-
periencia científica es, pues, aquella que contradice a la experiencia común. Por
orra parte, la experiencia inmediara y usual mantiene siempre una especie de
carácter tautológico, se desarrolla en el mundo de las palabras y de las defini-
ciones y carece de la perspecriva de errores rectificados que caractetiza, según
nuestro modo de ver, el pensamiento científico". 30

Por otro lado, tampoco es un producto de la aplicación de la razón tras-


cendenre, sino una creación que no acepta verdades primeras; las ciencias cons-
ttuyen su objeto como perspectiva de ideas y lo realizan a partir de la destruc-
ción de los objetos de la intuición: "...se conoce en contta de un conocimiento
anterior, que destruye conocimientos mal adquiridos o supera aquello que, en
el espíritu, obstaculiza a la espiritualización". 31

El desarrollo del saber se produce por el error, el cual no es un accidente


que debamos evitar, sino que es una parte natural del proceso del conocimiento;
la ciencia no parte jamás de una verdad primera, sino de errores primeros.

Bachelard, Gastón, La formación


30
del espíritu científico. Contribución a un psicoanálisis del
conocimiento objetivo, Siglo XXI Editores, México, 1979, p. 13.
Ibidem, p. 15.
31
PLANTEAMIENTOS EPISTEMOLÓGICOS DE BACHELARD • 35

Las verdades científicas son producto de una construcción y verdades cons-


:ruidas; para realizar tal elabotación, se necesita enfrentar o luchar contra una
:rama de errores positivos: "...no titubearemos en emplear a veces un tono
polémico o insistir en el carácter de obstáculo que presenta la experiencia, esti-
mada concreta, real, natural e inmediara". 32

Para investigar es necesario superar los obstáculos epistemológicos. Median-


te la rectificación del conocimiento llegamos al conocimiento científico. Estos
obstáculos los señala Bachelard de la manera siguienre:

1. La experiencia básica u observación básica, presentada mediante imágenes;


con sólo describirla pensamos que comprendemos lo real, cuando lo cierto
es que entre lo observado y lo experimenrado no existe una continuidad,
sino que, por el contrario, hay un ruptura.
"En la formación de un espíritu científico, el primer obstáculo es la ex-
periencia básica, la experiencia colocada por delante y por encima de la crí-
tica, que es necesariamente un elemento integrante del espíritu científico." 33

2. El conocimiento general es otro obstáculo al conocimiento científico,


Bachelard comenta: "Nada ha retardado más el progreso del conocimiento
científico que la falsa doctrina de lo general que ha reinado desde Aristóteles
hasta Bacon y que aún permanece, para tantos espíritus, como una docttina
fundamental del saber. La ciencia de lo general pertenece a la filosofía, pero
en el nivel de la ciencia lo general es una detención de la experiencia, el
conocimiento cienrífico es conocimiento de lo particular y específico; . . . la
búsqueda prematura de lo general conduce, la mayoría de las veces, a gene-
ralidades inadecuadas, sin vinculación con las funciones matemáticas esen-
ciales del fenómeno". 34

Por ende, "las [...] leyes generales bloquean actualmente el pensamien-


to", impiden el desarrollo del pensamiento y le hacen perder el valor de la
experiencia: "...la generalidad inmoviliza el pensamiento". 35

3. Otro impedimento al pensamiento científico es el obstáculo verbal en el


que: "...una sola imagen, hasta una sola palabra, constituye toda la expli-
cación". Por esta razón Bachelard plantea: "Pretendemos caracterizar de esta
manera, como obstáculos del pensamiento científico, hábitos puramente
verbales". 36

4. El conocimiento unitario y pragmático como obstáculo para el conocimien-


to. Bacherlard plantea al respecto: "Ahora se trata ya no de pensamiento
empírico, sino de pensamiento filosófico. Un dulce letargo inmoviliza aho-
ra a la experiencia; ...todas las dificultades se resuelven ante una visión
general del mundo, mediante una simple referencia a un principio general
de la naturaleza. Es así como en el siglo X V I I I , la idea de una naturaleza ho-

Ibidem, p. 16. '


Ibidem, op cit., p. 27.
Ibidem, p. 67.
Ibidem, pp. 68-69.
Ibidem, p. 87.
36 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

mogénea, armónica y tutelar anula todas las singularidades, contradicciones


y hostilidades a la experiencia".
5. El obstáculo sustancialista que pretende explicat las propiedades por la sus-
tancia: "...el espíritu precientífico centra sobre un objeto todos los cono-
cimientos en los que ese objeto desempeñe un papel, sin preocuparse por
las jerarquías de los papeles empíricos. Une directamente a la sustancia las
distintas cualidades, ya sea una cualidad profunda o una cualidad superfi-
cial, una cualidad manifiesta o una cualidad oculta. Sin embargo, cabría
distinguir un sustancialismo de lo oculto, un sustancialismo de lo íntimo,
un sustancialismo de la cualidad evidente". 37

La sustancialización de una cualidad inmediata, captada en una intui-


ción direcra, no traba menos el progreso ulterior del pensamiento científico
que la afirmación de una cualidad oculra o íntima, pues tal sustancialización
da lugar a una explicación tan breve como perentoria. Carece de rodeo teó-
rico que obliga al espítitu científico a criticar la sensación. En efecto, para
el espíritu científico, todo fenómeno es un momento del pensamiento teó-
rico, un esradio en el pensamiento discursivo, un resultado preparado, es
más producido que inducido. El espíritu científico no puede satisfacerse
sólo con asociar los elementos descriptivos de un fenómeno con una sus-
tancia sin esfuerzo de jerarquía, ni sin determinación precisa y detallada de
las relaciones con los demás objetos. 38

6. Otro obstáculo importante es el animista, que con "...la idea de sustancia


y de vida, concebidas ambas a la manera ingenua, introduce en las ciencias
físicas innumerables valoraciones que contradicen los verdaderos valores del
pensamiento científico". "La vida concebida como propiedad generalizada
39

conduce a una tesis filosófica, cuya seducción se mantiene siempre que no


sea precisada y se le deje como apoyo una oscura simpatía que una a todos
los seres del universo." Este obstáculo opera por medio de la noción de
40

vida, concebida como propiedad generalizada, de tal forma que los fenó-
menos biológicos sirven de explicación a los fenómenos sociales o físicos,
por ejemplo: el reduccionismo del funcionalismo, al plantear al hombre
como célula viva de la sociedad, los órganos del cuerpo como instituciones
y los procesos fisiológicos como los procesos sociales interinstitucionales.

Por tal tazón, el problema del conocimiento para dicho autor, se presenta
siempre como obstáculo a superar, pues el conocimiento de la realidad siempre
se hace en oposición a un conocimiento anterior. La hisroria de la ciencia es un
largo desarrollo de superaciones de los obstáculos epistemológicos, por lo cual
el conocimiento científico es una producción histórica. El desarrollo de la cien-
cia es la historia de las diferentes rupturas y la superación de los errores y re-
consideraciones que acercan el pensamienro humano a un conocimiento cada

37
Ibidem, p. 115.
38
Ibidem, p. 121.
39
Ibidem, p. 25.
40
Ibidem, p. 183.
EDGAR M O R I N Y EL PENSAMIENTO COMPLEJO • 37

vez más preciso de la realidad. La ciencia actual es una síntesis histórica de estas
superaciones, y en estas sucesivas rupturas y rectificaciones son conformadas las
formaciones progresivas de la verdad y la superación de los errores del pasado.
En Bachelard, como posteriormenre explica Toulmin, aparece una concep-
ción de progreso de los conceptos científicos; según él, de acuerdo con las
distintas fases de determinado concepto científico, corresponden en una rela-
ción directa diferentes filosofías científicas, que al producir conceptos generan
teorías. La dialéctica para este autor es una reorganización permanente o una
tectificación interminable de conceptos. Por ello, el conocimiento científico es
una producción histórica, si bien no es un conocimiento acumulado; pot el
contrario, la historia de las ciencias es una historia de luchas contra los errores,
un proceso de elaboración de aproximaciones hacia la verdad, una historia de
superación de errores. La ciencia contemporánea, cuando hace su balance, opera
como liquidación de un pasado y, a la vez, como una síntesis histórica, pero con
una dimensión diferente.
Edgar Morin es un pensador importante para nuestro trabajo por sus in-
vestigaciones acerca de la complejidad.

Edgar Morin y el pensamiento complejo


Morin es un riguroso y creativo pensador, que ha desarrollado una inmensa
obra científica en la que ha integrado una gran cantidad de campos del cono-
cimiento y disciplinas diferentes. Este científico contemporáneo nació en París
en 1921; luego estudió y obtuvo las licenciaturas en historia y derecho. En una
breve autobiografía que denomina Señas de identidad, comenta: "Cursé estudios
universitarios por curiosidad: quería conocer la sociedad, la economía, la his-
toria y la filosofía política. Así, al mismo tiempo que seguía cursos de ciencias
políticas y filosofía (moral, sociología y filosofía general), obtuve dos licencia-
turas separadas por las barreras insritucionales (histotia y derecho) para apren-
der la evolución de las sociedades y la ciencia económica". 41

Debido a la Segunda Guerra Mundial, Morin tuvo que abandonar sus


estudios, con la invasión nazi a su país. En 1942 formó parte de la Resistencia
Francesa y luchó contra el ejército hitleriano. Esta expetiencia marcó y confor-
mó en él un pensamiento liberador y renuente a todo tipo de dogma, injusticia
o autoritarismo "... expresándose tanto en su tendencia a no dejarse abarcar por
discursos totalizantes, como en sus enfrentamientos con los establishments de di-
versas disciplinas que lo han visro siempre como ajeno o exrraño, al no aceptar
su esrilo rransgresor de fronteras disciplinarias, de libre disposición de concep-
tos para ser usados en contextos diferenres, de rigor acompañado, como quería
Gregory Bateson, por una imaginación al servicio de su praxis cotidiana de
complejización de los discursos reóricos y las prácticas en el campo de las
ciencias sociales". 42

41
Morin, Edgar, Ciencia con conciencia, Anthropos Editorial, Barcelona, 1984, p. 7 .
41
Morin, Edgar, Introducción al pensamiento complejo, Editorial Gedisa, Barcelona, 1994,
p. 10.
38 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

Entre 1948 y 1950, Morin escribió el ensayo: "El hombre y la muerte",


desde la perspectiva de una antroposociología, en la que usó una amplia gama de
disciplinas: etnografía, historia de las civilizaciones, historia de las ideas, histo-
ria de las religiones, biología, sociología y psicoanálisis (con sus diferentes
corrientes: Freud, Rank, Ferenczi, Jung, Lacan, etcétera), así como Bachelard.
En 1951 ingresó como investigador en el Centre National de la Recherche
Scientifique (CNRS) y los años posteriores los dedicó a estudiar lo que denomina
el hombre imaginario o la relación existente entre lo real y lo imaginario. Entre
1962 y 1965, Morin reflexionó en diferentes trabajos acerca de la necesidad de
recurrir a una reflexión crítica sobre la ciencia: "Si la ciencia es el sector de la
vida humana donde todo se halla en revolución, también es el sector que puede
revolucionar roda la vida humana. Esto es lo que afirmaba ingenuamente el
marxismo cuando se decía socialismo científico. Actualmente nos vemos indu-
cidos a plantear el problema de la ciencia de la conciencia. Ante todo, sabe-
mos que la ciencia no lleva la conciencia en sus entrañas. Es la cabeza indagadora
que no sabe lo que busca ni lo que la mueve. Sin embargo, arrastra tras de sí
al planeta, puesto que entraña la gran y verdadera revolución de los tiempos
modernos y crea la civilización técnica.
"La revolución científica no entraña, sin embargo, ningún progreso huma-
no, aunque todo avance científico sea progreso. Puede consolidar los poderes
con mayor facilidad que favorecer las emancipaciones. La revolución científica
es débil en su radicalidad". 43

Morin luchó constantemente contra el pensamiento unidimensional, muti-


lante, reduccionista y mecánico. En la búsqueda de explicar la mulridimensio-
nalidad de los fenómenos sociales que trabajó, este autor estudió el problema
de la complejidad y comenta al respecto: "Trato de expresar las mil dimensio-
nes del fenómeno, de unir el análisis que lo descompone a la estructuración que
lo sintetiza, de indicar los vínculos e interacciones con los demás fenómenos, de
plantear sus ambivalencias, sus múltiples sentidos; quiero darle transparencia,
detectando al mismo tiempo la zona de sombra, el núcleo oscuro. Necesaria-
mente tengo que expresar en frases sucesivas la simultaneidad, en frases sepa-
radas las interacciones, plantear en el mismo movimiento de escritura los an-
tagonismos, etcétera". 44

Todos estos problemas le hicieron estudiat la biología (biología molecular,


genética y etología), la teoría de sistemas, la cibernética, la teon'a de la infor-
mación, la rermodinámica y los problemas epistemológicos de la complejidad.
Morin concluye que la organización debe convertirse en la columna vertebral
de una teoría que trate de explicar los seres, las cosas y lo existente. Los escritos de
Heinz von Foerster y Gottard Gunther influyen decididamente en los análisis
sobre la ciencia que Morin va construyendo y, por otro lado, comenta en rela-
ción con otros autores lo siguiente: "Me siento fuertemente estimulado por el
texto de Castoriadis Ciencia moderna e investigación filosófica y por el artículo
de Serres sobre la tanatocracia; descubro el admirable texto de Husserl sobre la

43
Ibidem, p. 15.
44
Ibidem, p. 18.
EDGAR M O R I N Y EL PENSAMIENTO COMPLEJO • 39

crisis de la ciencia europea, al mismo tiempo que a Popper, Kuhn, Lakatos,


Feyerabend, los problemas y debates abiertos por la filosofía analítica, los lími-
tes que aportan a la lógica Gódel y Tarsky, el debate Viena/Francfort. A partir
de ahí, mi preocupación por una observación que se observe a sí misma se des-
arrolla y meramorfosea en una preocupación permanente por un conocimiento
que se conozca a sí mismo: me encuentro, pues, planteándome el problema cen-
tral de un conocimiento del conocimiento y singularmente, de un conocimien-
to del conocimiento científico". 45

Invitado por Jacques Robin, dicho autor participó entre 1968 y 1975 en
un grupo multidisciplinar de científicos, denominado el "Grupo de los Diez",
lo cual le permitió desarrollar su vocación multidisciplinar y transdisciplinar.
Entre 1969 y 1970, Morin estudió los avances de la biología molecular y
la genética, así como otros desarrollos de las ciencias naturales en el Salk Institute
tor Biological Studies. A su vez, en 1973 publicó El paradigma perdido: ensayo
de bioantropologia, obra en la que estudia el proceso de humanización como
proceso histórico inacabado.
En la década de los setenta, específicamente a partir de 1973, Morin inició
la elaboración de su importante trabajo El método; en la presentación de su
primer tomo plantea: "Buscamos un conocimiento que traduzca la complejidad
de lo que se llama lo real que respete la existencia de los seres y el misterio de las
cosas, e incorpore el principio de su propio conocimiento.
Necesitamos un conocimiento cuya explicación no sea mutilación y cuya
acción no sea manipulación. Hoy, en que lo más oscuro de la evolución huma-
na actúa so capa de ciencia, en que lo más irracional se agazapa tras la cobertura
de la razón, lo más importante es plantear el problema de un método nuevo". 46

Este libro parte de la crisis del siglo xx y Morin la reconsidera: "La radicalidad
de la crisis de la sociedad de la crisis de la humanidad me ha impulsado a in-
vestigar el nivel radical de la teoría. Sé que la humanidad necesita una política.
Que esta política necesita una antroposociología. Que la antroposociología ne-
cesita articularse a la ciencia de la naturaleza, que esta arriculación requiere una
reorganización en cadena de la estructura del saber". 47

Aquí plantea el mencionado autor el objetivo de su obra, en la que trabajó


duranre los últimos 30 años, de la cual se han publicado cuatro tomos: El
método. La naturaleza de la naturaleza (1977), La vida de la vida (1980), El
conocimiento del conocimiento (1986) y Las ideas (1991). La visión de todo este
proyecto no consiste en considerarlo una obra finalizada, sino que es un trabajo
en construcción y en proceso para desarrollar un pensamiento de la com-
plejidad físico-bioantropológica desde una perspectiva filosófica y científica.
El camino hacia el pensamiento complejo es el conocimiento con el que
reflexionamos e intentamos conocernos a nosotros mismos.

45
Ibidem, pp. 20-21.
46
Morin, Edgar, El método, La naturaleza de la naturaleza. Editorial Cátedra, Madrid,
1993; presentación de la solapa.
47
Ibidem, p. 37.
40 • CIENCIA E INVESTIGACION CIENTIFICA

Propuesta de la complejidad
y crítica a la racionalidad occidental
Morin, en su contribución al coloquio organizado por el Consejo de Europa,
en colaboración con la Fundación Europea para las Ciencias, las Artes y la
Cultura -coloquio denominado "G. Orwell, Big Brother, un desconocido fami-
liar, 1984"- desarrolló una ponencia titulada: "La inteligencia ciega", en la cual
expresó: "Hemos adquirido conocimientos sin precedentes sobre el mundo
físico, biológico, psicológico y sociológico. La ciencia ha hecho reinar, cada vez
más, a los métodos de verificación empírica y lógica. Mitos y tinieblas parecen ser
rechazados a los bajos fondos del espíritu por las luces de la razón. Sin embargo,
el error, la ignorancia y la ceguera progresan por todas partes, al mismo tiempo
que nuestros conocimientos:
"Nos es necesaria una toma de conciencia radical:
"a. La causa profunda del error no está en el error de hecho (falsa percepción),
ni en el error lógico (incoherencia), sino en el modo de organización de
nuestro saber en sistemas de ideas (teoría, ideologías);
"b. Hay una nueva ignorancia ligada al desarrollo de la ciencia;
"c. Hay una nueva ceguera ligada al uso degradado de la razón;
"d. Las amenazas más graves que enfrenta la humanidad están ligadas al pro-
greso ciego e incontrolado del conocimiento (armas termonucleares, mani-
pulaciones de todo orden, desarreglos ecológicos, etcétera).
"Quisiera mostrar que esos errores, ignorancias, cegueras, peligros, tienen un
carácter común que resulra de un modo mutilante de organización del cono-
cimiento, incapaz de reconocer y de aprehender la complejidad de lo real". 48

Este investigador plantea, acorde con los planteamientos de Kuhn, que todo
conocimiento es regido por paradigmas o principios supralógicos que permiren
esrructurar las ideas y que, por tanto, posibilitan el pensamiento. Por esta razón,
el conocimiento opera al seleccionar datos importantes o significativos y des-
cartar datos secundarios o sin valor, organiza o centraliza por medio de un
núcleo central de principios o nociones fundamentales, que facilitan realizar la
operación, por un lado, de integrar o unir (identificar y asociar) datos y, por
el otro, rechaza o separa (desarticulat o distinguir) lo que considera datos no
significativos. Mediante el proceso lógico de jerarquizar lo principal de lo se-
cundario, centramiento, disyunción o idenrificación, la visión de un fenómeno
es modificado radicalmente. Estos procesos a nivel del sujeto permiten com-
prender la teoría psicogenética del pensamiento piagetano y los modernos plan-
teamientos de la teoría cognoscitivista.
El pensamiento científico de Occidente fue regido desde el siglo xvn por
los principios cartesianos de disyunción, reducción y absrracción, los cuales
favorecieron los progresos y avances cienríficos y técnicos de que actualmente

Morin, Edgar, Introducción


48
al pensamiento complejo. La inteligencia ciega, Editorial Gedisa,
Barcelona, 1994, pp. 27-28.
PARADIGMA DE LA COMPLEJIDAD • 41

. vamos, pero hoy día comienzan a emerger los obstáculos que este paradigma
;enera al desarrollo del conocimiento, partiendo de reducir lo complejo a lo
simple, de matematizar y formalizar la realidad, de su incapacidad para conce-
bir los conjuntos y las totalidades, de dividir la realidad y operar con campos
disciplinares aislados, entre la física, la biología y las ciencias del hombre, y de
¡u incapacidad para inregrar al observador con el objeto observado. En una
palabra, esre tipo de ciencia cartesiana-occidental desarrolló una visión mutilante
v unidimensional de la realidad y de los fenómenos sociales.
Con sus múltiples trabajos, Morin realizó una profunda crítica a esta pers-
pectiva científica, una visión que considera racionalizadora, formalizadora, hiper-
cspecializada y, por ranro, reduccionista y simplificadora. Para este investigador, la
reducción y la simplificación son realizadas cuando por medio de la distinción
eliminamos el contexto del objeto investigado, esto es, desaparece la relación en-
tre el objeto y su medio.
Por medio de la racionalización, es rechazada la complejidad de lo real, con
esros procedimientos lógicos perdemos y abstraemos lo empírico del fenómeno
concreto. Por otro lado, mediante la objetivación y abstracción eliminamos los
planteamientos y problemas realizados por el sujeto en la construcción del ob-
jeto de investigación. La explicación es configurada en un puro análisis, mien-
tras que el proceso de disyunción, al separar los elementos de la estructura y
operar con los elementos aislados sin considerar sus relaciones, desestructura al
todo en parres y, por tanto, hace desaparecer al objeto, debido a que lo impor-
tante de la estructura es la relación enrre las parres y no cada una de ellas por
separado. Morin denomina a este proceso unidimensionalidad, esto es, la reduc-
ción del objeto a una sola característica o aspecto. En su crítica al conocimiento
especializado, este autor parte de considerar que es un conocimiento abstracto
porque aparra al objeto de estudio de su campo o contexto, lo conceptualiza y
lo transforma en pura absrracción, lo separa de lo concreto y valora solamente lo
que podemos formalizar matemáticamente; además, por medio de este proceso,
dejamos a un lado el contexto, que es la relación básica para interprerar y com-
prender el fenómeno.

Paradigma de la complejidad
Para superar esas deformaciones científicas, Morin plantea que es necesario re-
currir al pensamiento complejo, en una primera aproximación entiende lo si-
guiente: "A primera vista, la complejidad es un tejido (complexus: lo que está
tejido en conjunto) de constituyentes heterogéneos inseparablemente asociados:
presenta la paradoja de lo uno y lo múltiple. Al mirar con más atención, la
complejidad es, efectivamente, el tejido de eventos, acciones, interacciones,
retroacciones, determinaciones y azares, que consrituyen nuestro mundo
fenoménico. Así es que la complejidad se presenta con los rasgos inquietantes
de lo enredado, de lo inextricable, del desorden, la ambigüedad, la incerridum-
bre..."49

Ibidem, p. 32.
42 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

Lo que intenta Morin es desarrollar simultáneamente una teoría, una lógica


y una epistemología de la complejidad que permita conocer al hombre y a su
entorno. Intenta situarse fuera de las dos posiciones antagónicas: "...uno que
boira la diferencia reduciéndola a la unidad simple, otro que oculta la unidad
porque no ve más que la diferencia: bien por afuera, pero tratando de integrar
la verdad de uno y otro, es decir, de ir más allá de la alternativa". 50

Esta nueva visión genera una reorganización en cadena del clásico concepto
de ciencia, los avances de las diferentes disciplinas científicas y sus teorías emer-
gentes, como es el caso del desarrollo y avance de la ecología, de la teoría de
los sistemas, de los principios de la termodinámica, la cibernética, la biología,
la teoría de la relatividad y otros desarrollos, permiten integrar todos estos nue-
vos conocimientos y construir un paradigma de la complejidad.
Morin considera que hay tres principios que pueden ayudar a pensar en la
complejidad:

1. El primero lo denomina dialógico: este principio facilita considerar la dua-


lidad en el seno de la unidad, esto es, integra o asocia dos términos a la vez
complementarios y antagónicos, como el orden y el desorden; si bien son
contradicrorios, la existencia de uno imposibilita la existencia del otro; sin
embargo, en ciertas circunstancias, colaboran y producen la organización y
la complejidad.
2. El segundo es el de recursividad organizacional. Morin lo explica con el
ejemplo del remolino, o sea, en cada momento del proceso del remolino es
producido y, al mismo tiempo, productor. Esto es: "Un proceso recursivo
es aquel en el cual los productores y los efectos son, al mismo tiempo,
causas y producrores de aquello que los produce", por ejemplo: "... los
individuos producen la sociedad que produce a los individuos. Somos, a la
vez, productos y productores. La idea recursiva es, entonces, una idea que
rompe con la idea lineal de causa/efecto, de producto/productor, de estruc-
tura/superestructura, porque todo lo que es producido reentra sobre aque-
llo que lo ha producido en un ciclo en sí mismo autoconstitutivo, auto-
organizador y autoproductor". 51

3. El tercer principio es el hologramático, o sea, así como la parte está en el


todo, el todo está en la parte. "En un holograma físico, el menor punto
de la imagen del holograma contiene la casi totalidad de la información del
objeto representado. [...] En el mundo biológico, cada célula de nuestro or-
ganismo contiene la totalidad de la información genética de ese organismo.
La idea, entonces, del holograma trasciende el reduccionismo, que no ve más
que las partes, y el holismo, que no ve más que el todo. Es, de alguna
manera, la idea formulada por Pascal: No puedo concebir al todo sin
concebir a las partes y no puedo concebir a las partes del todo sin concebir
al todo. Esta idea, aparentemente paradójica, inmoviliza al espíritu lineal.
Pero en la lógica recursiva sabemos muy bien que aquello que adquirimos

0
Ibidem, p. 39.
1
Ibidem, pp. 106-107.
PARADIGMA DE LA COMPLEJIDAD • 43

como conocimiento de las partes reentra sobre el todo. Aquello que apre-
hendemos sobre las cualidades emergentes del todo, todo que no existe sin
organización, reentra sobre las partes." 52

L _ . : Í tres principios esrán ligados estrechamente y cada uno interactúa en cada


rxoceso con los otros dos.
La relación del individuo y la sociedad es compleja, en razón de que el todo
--ra en la parte y esta última en el todo; de aquí que cualquier investigador
Siempre forma parte de una cultura y una sociedad y percibe mediante los
rcocesos que lo socializaron y que tienden a deformar su perspecriva. Todo
alterna de pensamiento siempre es abierto y, por tanto, tiene una brecha im-
cwsible de cerrar; además, ingún sistema puede autoexplicarse a sí mismo u
robar su verdad. Por ende, el pensamiento complejo tiene que integtar
üempre al observador o "...al conceprualizador en su observación y su concep-
t a , nación".
53

En su libro Ciencia con conciencia, Morin plantea con mucha razón que el
.ogo debe preguntarse continuamente cómo puede concebir una sociedad
que forma parte; a su vez, el antropólogo conremporáneo ya se dice:
mo puedo, portador inconsciente de los valores de mi cultura, juzgar una
cultura llamada primitiva o arcaica?, ¿qué valen nuestros criterios de raciona-
r e : A partir de ahí comienza la necesaria autorrelativización del observador,
quien se pregunta: "¿quién soy?, ¿dónde estoy?" El yo que aquí surge es el yo
modesto, el cual descubre que su punto de vista es necesariamente parcial y
relativo. Así, vemos que el propio progreso del conocimiento científico necesita
que el observador se incluya en su observación, que el concepto se incluya en
u concepción; en suma, que el sujeto se vuelva a introducir de forma autocrítica
v autorreflexiva en su conocimiento de los objetos. 54

En la cultura actual domina el paradigma de simplificación, o sea, disyun-


ción y reducción, que rompen y murilan las bases del pensamiento complejo,
rondado en el principio del predominio de la conjunción compleja. Esto es
reunir lo uno y múltiple, pero con la condición de no disolver lo uno en lo
múltiple o, a la inversa, disolver lo múlriple en lo uno. Por ejemplo, si nece-
áramos conocer un objeto, nos encontramos con tres fases o etapas típicas de
.a complejidad del conocimiento:
Primer momento, con los conocimientos disponibles de nuestra experien-
cia cotidiana que nos ayudan a conocer ciertas propiedades del conjunto, por
eemplo: cuando saboreamos un café, sabemos que el gusto, el aroma y la con-
sistencia son más que la suma de los diferentes granos que lo constituyen. El
rodo es más que la suma de las partes que lo componen.
Segundo momento, el dato de que haya un café dado hace que las cuali-
dades de tal o cual tipo de café no puedan explicarse plenamente en su tota-

Ibidem, p. 107.
Ibidem, p. 109.
Morin, E . , Ciencia con conciencia, Anthropos Editorial, Barcelona, 1984, p. 47.
44 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

lidad, sino que esas cualidades son inhibidas o virtualizadas, porque el todo es
entonces menos que la suma de las parres.
Tercer momento. Morin comenta que es más difícil de entender, debido a
nuestra formación en la lógica de la ciencia tradicional o pensamienro sim-
plificador. Esto es, el todo siempre es más y, por el contrario, al mismo tiempo
menos que la suma de las partes. En el ejemplo del café, como en toda estruc-
tura organizada, los elementos que lo componen no están dispuestos al azar,
sino organizados en función de los disrintos granos, producidos en cierras zo-
nas, con una alrura y características determinadas y las combinaciones de esos
glanos diferentes contribuyen al conjunro. Por ello, las características de este
café, que difiere de otros, son un fenómeno perceptible y cognoscible a los
sentidos, pero que no puede ser explicado por ninguna ley simple.
En este proceso se desarrollan tres tipos de causalidad; consideremos la or-
ganización que presupone la empresa producrora de café del que hablamos
anteriormente. La empresa tiene que situarse en un mercado (por ejemplo, el
mexicano), que produce la marca de café XX, como una mercancía que va al
mercado; pero al producir esta mercancía que va al exterior de su organización,
a la vez se autoproduce, esto es, produce todos los elementos necesarios para
subsistir, o sea, para su propia supervivencia, su organización y su desarrollo.
En una palabra, al producir, el productor se produce a sí mismo.
Aquí surge la complejidad: se producen objetos y se autoproduce al mismo
tiempo; el productor es su propio producto, de modo que aquí aparecen los tres
tipos de causalidad:

a. La causalidad lineal, que produce tales efectos, esto es, con estos tipos de
granos de café se produce el café XX, con tal gusto y sabor. Este tipo
de materias primas, por medio de cierto proceso de producción o transfor-
mación, produce dererminada mercancía u objeto.
b. La causalidad circular retroactiva. Producir ciertos objetos para una comu-
nidad o mercado dado puede retroacruar para estimular o hacer disminuir
la producción de esos objetos. Esto es una organización que necesita ser
regulada, cuya producción depende de las necesidades del mercado, de sus
capacidades internas, de su fuerza de trabajo, etcétera.
c. La causalidad recursiva, en el desarrollo del proceso aparece la recursividad,
mientras que los productos y efectos son necesarios para el proceso que los
genera. Al producir el café, el productor se reproduce y el producto es
productor de aquello que produce.

Morin comenta: "Estas tres causalidades se reencuentran en rodos los niveles de


organización complejos. La sociedad misma, como un todo organizado y orga-
nizador, rerroacrúa para producir a los individuos mediante la educación, el
lenguaje, la escuela. Así es que los individuos, en sus intetacciones, producen
a la sociedad, la cual produce a los individuos que la producen. Eso sucede
en un circuito espiralado a través de la evolución histórica". 55

Ibidem, p. 123.
PIERRE BOURDIEU Y LA INVESTIGACIÓN CULTURAL • 45

Como bien dice este autor, afortunada o desafortunadamente vivimos en


un universo que mezcla orden, desorden y organización; es una realidad en la
que no podemos eliminar lo aleatorio, el desorden y lo incierto, sino que
tenemos que vivir y rrarar con el orden y el desorden. El primero es todo lo que
presupone repetición, invariabilidad y constancia, encuadrado por una ley o
por parámetros de aira probabilidad. El desorden es caos, desviación e irregu-
laridad en relación con una estructura, azar e imprevisibilidad; aquí aparecen
nuevamente las relaciones complementarias y antagónicas. Morin plantea acer-
tadamente que: "El desorden constituye la respuesta inevirable, necesaria e in-
cluso, a menudo, fecunda, al carácter esclerotizado, esquemático, abstracto y
simplificador del orden." 56

Por ello el pensamiento complejo se esfuerza por interrelacionar el orden,


el desorden y la organización, para comprender en su especificidad y en sus
niveles los fenómenos físicos, biológicos y humanos.
Morin propone para toda investigación considerar los puntos siguientes:

a. Que los caracteres institucionales (tecnoburocráticos) de la ciencia no aho-


guen, sino que permitan desarrollar sus características aventureras y creativas
del pensamiento.
b. Que los científicos se capaciten para autoinvestigarse (en alguna forma que
asuman con modestia sus productos) y que la ciencia esté apta para auto-
estudiarse.
c. Que se ayude o estimule a los procesos que permitan que la revolución
científica en curso realice la transformación de las estructuras de pensa-
miento.

Este nuevo paradigma de la complejidad no lo considera Morin como un mo-


delo explicativo, sino que lo entiende como un marco orientador de las expli-
caciones del funcionamiento de lo real; su propósito es recuperar una dialógica
entre lo simple y lo complejo, lo fragmentado y lo integrado, e integrar las for-
mas del pensamiento simple en una concepción más abierta y amplia, como es
la racionalidad compleja.

Pierre Bourdieu y la investigación cultural


Pierre Bourdieu, pensador y científico contemporáneo, nació el 1 de agosto de
1930 en Denguin, Francia, región de los Pirineos atlánticos, y falleció en 2002.
Procedía de una familia modesta y su padre era un funcionario administrativo
de provincia; cursó estudios en la Facultad de Letras de París y se graduó en la
Escuela Normal Superior (1951-1954) y realizó en 1954 lo que en las univer-
sidades francesas denominan la agregación en filosofía. En 1955 rrabajó como
profesor del Liceo Molins y posteriormente de 1958 a 1960 como profesor
asisrente en la Facultad de Letras de Argelia, país donde inició sus primeras

Ibidem, p. 130.
46 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

investigaciones en sociología y antropología. Regresó a Francia, trabajó de 1960


a 1961 como asistente en la Facultad de Letras de París y pasó a la Faculrad de
Lettas de Lille como lecror, de 1961 hasta 1964. En este último año llegó a ser
profesor de la Escuela de Estudios Superiores de la Sorbona y en 1968 el
director del Centro de Sociología de Europa. En 1982 ingresó en el Colegio de
Francia en la cáredra de sociología.
Entre su gran canridad de obras, algunas que se han traducido al casrellano
son las siguientes: en colaboración con J. C. Passeron, Los estudiantes y la cul-
tura (Editorial Labor, Barcelona, 1967), en colaboración con Chamboredon y
Passeron, La reproducción. Elementos para una teoría del sistema de enseñanza
(Editorial Laia, Barcelona, 1977), El oficio de sociólogo (Edirorial Siglo XXI,
México, 1975), Campo de poder y campo intelectual (Editorial Folios, Buenos
Aires, 1983), La distinción (Editorial Taurus, Madrid, 1988), Cosas dichas (Edi-
torial Gedisa, Buenos Aires, 1988), Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción
(Editorial Anagrama, Barcelona, 1977), Sobre la televisión (Editorial Anagrama,
Barcelona, 1977), Meditaciones pascalianas (Editorial Anagrama, Barcelona, 1999),
La miseria del mundo (FCE, Buenos Aires, 1999) y en colaboración con P. Con-
trafuegos, Reflexiones para servir a la resistencia contra la invasión neoliberal
(Editorial Anagrama, Barcelona, 1999).
En general, Bourdieu es reconocido por sus planteamientos teóticos y sus
investigaciones empíricas tanto en el ámbito de la sociología como en el de la
antropología, en las que estudia la necesidad de superar diferentes tipos de con-
tradicciones o falsas dicotomías que, según él, exisren desde el origen de las
ciencias sociales.
En la obra de este investigador, el hilo conductor fue desarrollado sobre las
cuestiones cultutales y simbólicas de la sociedad, así como una gran cantidad
de investigaciones en el campo del arte, la cultura y la educación, Con temas
tan amplios como la política, la filosofía, la ciencia, el arte, las clases sociales,
el campesinado, el parentesco, la religión, la literatura, el deporte, etcétera.
Entre estos temas Bourdieu rrabajó los problemas de los procesos de consumo
social y elaboró sus planteamientos con autores que generaron teorías totalmen-
te opuestas, como Durkheim, Weber y Marx. Con influencia en su obra del
estructuralismo, el marxismo y el psicoanálisis, además de diferentes corrientes
del simbolismo, emprendió en el campo de la sociología y la antropología una
corriente de pensamienro original y en constante desarrollo.
Dicho autor se orientó a una construcción científica que superara el
metodologismo y el teoricismo, por medio de un pensamiento relacional que
permite al científico social integrar los planteamientos epistémicos, teóricos y
el autoanálisis en su trabajo práctico de investigación. Su teoría es apoyada en
dos conceptos centrales: campos y habitus. El primer concepto fundamenta el
presupuesto teórico y punto de inicio de todas sus investigaciones sociales, es
la instancia mediadora entre lo individual y lo social, entre la estructura y la
superestructura. En las sociedades modernas, la vida cotidiana se reproduce en
los campos económico, político, científico y artístico.
Dichos campos están constituidos por dos elementos: por un lado, la exis-
tencia de un capital común: capital económico y capital simbólico (el primero
PIERRE BOURDIEU Y LA INVESTIGACIÓN CULTURAL • 47

puede ser tanto financiero como bienes materiales, etc., y el segundo en cono-
cimientos, habilidades, creencias, etcétera) y, por el orro, la lucha por su apro-
piación. En relación con el capiral económico, existen dos posiciones: la de
quienes cuentan con el capital y la de quienes aspiran a poseerlo. El análisis
sociológico se configura en el estudio de la dinámica interna de cada campo, así
como en las relaciones que se establecen entre esos campos.
En la mediación entre lo social y lo individual (esto es, en los procesos
psicosociales en que se configuran las representaciones y las prácticas sociales de
los sujetos), el concepto de hábitus permite explicar estas relaciones. Al viejo
interrogante de las ciencias sociales ¿por qué la vida social se desarrolla de forma
tan regular?, Bourdieu contesta que mediante la internalización infantil de la
multiplicidad de estructuras externas inherentes al sistema concrero de relacio-
nes sociales, genera una lógica práctica que hace interprerar y responder adecua-
damente lo que esperamos del sujero en cada situación. En una palabra, el
hábitus es el proceso por medio del cual lo social se interioriza en los individuos
y permite que las estructuras objetivas concuerden con las subjetivas. Estos sis-
temas de hábitus configuran esquemas básicos de percepción, pensamiento y
acción en la conducta de los sujetos. Los gustos y las necesidades son el pro-
ducto de las elecciones que generan los hábitus; si bien éstos son generados por
las estructuras objetivas, al operar desde el interior de los sujetos, establecen
relaciones de sentido inconscientes.
Si bien los hábitus no determinan por sí solos las actitudes de los sujetos,
aunque proveen de un esquema básico de percepción y pensamiento para la ac-
ción, exisren otros elementos que proveen la integración social, así como la
lucha entre las clases sociales; es la esfera de lo simbólico. El poder existe física
y objetivamente, pero también simbólicamente.
Bourdieu recupera de Marx la concepción de que la realidad social es un
conjunto de relaciones de fuerzas entre clases sociales, históricamente en lucha
enrre ellas; y de la obra de Weber admite que la realidad social sea también un
conjunto de relaciones de sentido, y que toda dominación social, individual,
grupal, de clase, nación o imperio, etc., ante la imposibilidad de recurrir cons-
tantemente a la violencia armada, necesita teconocimiento, ser aceptada como
legítima, esto es, generar un sentido, preferentemente positivo, de tal forma que
los dominados acepten su dominación y exista un consenso positivo sobre el
orden establecido. Legitimar una dominación es dar toda la fuerza de la razón
al interés del más fuerte (el capital o la dictadura, etc.), lo cual supone la puesta
en práctica de una "violencia simbólica", que impone significaciones de "hacer
creer y hacer ver" para que los dominados asuman su situación. Además, las
relaciones económicas se hallan relacionadas estrechamente a formas de poder
que se desarrollan en la escena de lo simbólico, la reproducción y la diferen-
ciación.
Para Bourdieu, lo social existe en una doble forma: por un lado, objeti-
vamente y, por el otro, subjetivamente. En los diferentes trabajos que realiza
aparecen como dos momenros analíticos: una primera fase objetivista, en la cual
el investigador reconstruye la esrructura de relaciones que son independientes
de la conciencia y de la voluntad de los actores, y una segunda subjetivista, en la
48 • CIENCIA E INVESTIGACION CIENTIFICA

cual intentamos comprender o captar representaciones, percepciones y vivencias


de los protagonistas de las prácticas. De acuerdo con la metodología de Bourdieu,
estos dos pasos lógicos del análisis brindan mayores posibilidades de explicar y
comprender la realidad social.
En el libro escrito conjuntamente con Chamboredon y Passeron, El oficio
de sociólogo, Bourdieu plantea una enseñanza de la investigación que exponga
los principios de una práctica profesional que permita proporcionar los instru-
mentos para el tratamiento sociológico del objeto y su forma de utilizado y que
rompa con la rutina del discurso pedagógico, recuperando la fuerza heurística
de los conceptos y las operaciones generalmente neutralizados por el ritual de
la exposición canónica. En conecuencia, inicia con la reflexión de las impli-
caciones de toda práctica, tanto buena como mala, y desarrolla el principio de
la vigilancia epistemológica, si bien la tentativa de Bourdieu y su equipo de des-
arrollar una metodología sociológica a partif de una reflexión sobre la sociolo-
gía, como la realizada por Bachelard acerca de la historia de las ciencias natu-
rales, en La formación del espíritu científico, no tuvo éxito porque los métodos
y las técnicas de investigación utilizados son los mismos que los empleados para
investigat lo que se investiga. Un análisis de los métodos y técnicas sólo puede
realizarse en el contexto de un estudio de los conceptos utilizados por la socio-
logía contemporánea; por ranto, es necesario reflexionar en las teorías que in-
tegran estos conceptos.
En dicho libro, los autores plantean un procedimienro de investigación en
tres fases, cuyo orden debe respetarse y que ellos denominan jerarquía de los
actos epistemológicos: la ruptura, la estructuración y la comprobación o experimen-
ración.
Los principios fundamentales en que se apoyan los procedimientos efectua-
dos por tales autores parten de la perspectiva de Gastón Bachelard, quien
considera que el proceso científico se desarrolla de la siguiente forma: el hecho
científico es conquistado, construido y comprobado como sigue:

• Es conquistado sobre los prejuicios.


• Es construido mediante la razón.
• Es comprobado con los hechos.

Por ello, los autores mencionados concluyen que establecer, con Bachelard, que
el hecho científico es conquistado, construido y comprobado implica rechazar
al mismo tiempo el empirismo que reduce el acto científico a una compro-
bación y el convencionalismo que sólo le opone los preámbulos de la construc-
ción. A causa de recordar el imperativo de la comprobación, enfrentando la
tradición especulativa de la filosofía social de la cual debe liberarse, la comu-
nidad sociológica persiste en olvidar hoy la jerarquía epistemológica de los actos
científicos que subordina la comprobación a la construcción y la construcción
a la ruptura: en el caso de una ciencia experimental, la simple remisión a la
prueba experimental es tautología en tanto no sea acompañada de una expli-
cación de los supuestos teóricos que fundamentan una verdadera experimenta-
ción. Esta explicación no adquiere poder heurístico en tanto no se le adhiera la
PROPUESTA PARA U N A NUEVA ALTERNATIVA DE LA INVESTIGACIÓN... • 49

explicación de los obstáculos epistemológicos presentados con una forma espe-


c i f i c a en cada práctica científica.57

Estamos totalmente de acuerdo con este proceso y consideramos que a esas


:res grandes fases, cada una solidaria con las demás y estrechamente articuladas,
sustentan los pasos del proceso metodológico adecuado, aunque es necesario
cregar una serie de operaciones y procedimientos internos en cada una.
Con mucha razón, dichos autores rompen con el rigorismo tecnológico,
poique descansa en la fe en un rigor definido de una vez para siempre y para
:odas las situaciones, es decir, una representación fijista de la verdad o del error
como transgresión a normas incondicionales, se opone diametralmente a la
cúsqueda de rigores específicos, desde una teoría de la verdad como teoría del
error recrificado. "El conocer", agrega Gastón Bachelard, "debe evolucionar
unto con lo conocido", lo cual equivale a afirmar que es inútil buscar una
ogica anterior y exterior a la historia de la ciencia que estamos haciendo. Para
captat los procedimientos de la invesrigación, es necesario analizar cómo opera
esta, en lugar de encerrarla en la observancia de un decálogo de procedimien-
tos... 58

Conclusión
Ahora que abordamos las diferentes perspectivas epistemológicas en filosofía de
las ciencias, no cabe duda que es necesario un nuevo paradigma, que efectiva-
mente está surgiendo. Mienrras tanto, es necesario comenzar a trabajar con al-
:ernativas que le permitan surgir; por ello, nuesrro proyecto consiste en integrar
os procedimientos epistemológicos de Bachelard, los teóricos y metodológicos
de Bourdieu con perspecriva construcrivista, el desarrollo de Toulmin sobre los
concepros y la visión sisrémica, y los planteamientos de E. Morin acerca de la
complejidad de los sisremas sociales.

Propuesta para una nueva alternativa de la investigación


socioeducativa desde una perspectiva crítica y constructivista
Después de presentar y considerar las diferenres posturas epistemológicas exis-
tentes, es notoria la gran diversidad de paradigmas que sustentan puntos de
vista distintos referentes a la perspectiva epistemológica y teórica y a los enfo-
ques metodológicos que debemos aplicar en una investigación social.
De los diversos enfoques existentes para entender el planteamiento de la
investigación, podemos considerar que el problema en la investigación en cien-
cias sociales radica en la especificidad y peculiaridad del objeto de estudio, los

57
Bourdieu, Pierre, Chamboredon, Jean-Claude y Passeron, Jean-Claude, El oficio de sociólogo,
Siglo XXI Editores, México, 1978, p. 25.
58
Ibidem, pp. 21-22.
50 • CIENCIA E INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

fenómenos sociales y, a la vez, para desarrollar una estraregia de investigación


que permita recuperar su complejidad a la vez que asumir su naturaleza en sí,
sin distorsionarla. FJ modelo que hasta ahora ha predominado, como hemos
visto, es el positivista, que dio muchos logros a las ciencias naturales y exactas,
así como en sus aplicaciones tecnológicas. Pero actualmente, este modelo no
responde a las necesidades de los avances del conocimiento en general ni par-
ticularmente a los del conocimiento social.
La controversia epistemológica, teórica y merodológica no es reciente; por
el contrario, desde los autores clásicos, como Emile Durkheim en Francia y Max
Weber en Alemania, surgen posturas enfrentadas en relación con el objeto
propio de la sociología y la metodología con que se le debe estudiar. Para el
primero, el objeto son los hechos sociales y para el segundo la acción social. En
lo que respecta a la metodología, es necesario analizarla con estadística según el
primero y con la comprensión de su objeto de estudio (o verstehen), según el
segundo Durkheim aplicando el mérodo a los tipos sociales y Weber a los tipos
ideales.
A la pregunta sobre la posibilidad de construir una ciencia que podamos
aplicar tanto a las disciplinas naturales como a las sociales, la postura monista
naturalista considera que es posible, mientras que la postura dualista encuentra
diferencias fundamentales y parte de entender que es necesaria una fundamen-
tación específica en las ciencias sociohistóricas, denominada en general herme-
néutica. En el siglo xx la primera postura fue desarrollada por el positivismo
lógico, y la segunda postura se contradice totalmente con esta última corrien-
te: en la filosofía de la ciencia social, el término hermenéutica alude a un con-
junto de posiciones espistemológicas que comparten la tesis de que las ciencias
sociales tienen finalidades, metodología y fundamentación diferentes de las pro-
pias de las ciencias naturales. A diferencia de éstas, las ciencias sociales no bus-
can explicar y predecir las acciones sociales, sino interpretar su significado. En
oposición a la observación y experimentación de fenómenos externos e indepen-
dienres del sujeto {experiencia externa), las ciencias sociales recurren a la com-
prensión, que involucra una experiencia interna del sujeto {verstehen según
Dilthey), o procesos intersubjetivos como aprendizaje de reglas sociales (se-
gún Weber y Winch) o interacciones comunicativas (según Gadamer, Ricoeur
y Habermas). En contraste con los criterios empiristas de justificación, las cien-
cias sociales recurren fundamentalmente a criterios heurísticos, que escapan a la
lógica de la verificabilidad o de la refutabilidad empíricas.
No obstante que las diversas posiciones hermenéuticas contemporáneas com-
parten en términos generales las tesis anteriores, existen entre ellas importantes
diferencias respecro al significado de las acciones y al proceso de interpretación.
En función de las diferenres respuesras a estos problemas, se han caracterizado
de diversas maneras las corrientes hermenéuticas. 59

De acuerdo con lo que hemos presentado, históricamente, antes del surgi-


miento del constructivismo, los filósofos y las corrientes filosóficas considera-

Velasco Gómez, Ambrosio, Tradiciones naturalistas y hermenéuticas


59
en la filosofía de las
ciencias Sociales, UNAM, Campus Acatlán, México, 2000, p. 65.
PROPUESTA PARA U N A NUEVA ALTERNATIVA DE LA INVESTIGACIÓN... • 51

ron que el conocimiento en sí existía antes que cualquier actividad cognoscitiva;


por tanto, se buscaba un método que permitiera encontrar o descubrir ese
conocimiento. El medio eficaz fue el método científico, que facilitaba encontrar
cualquier clase de conocimiento.
La concepción constructivista que se opone a esta posición parte de enten-
der que existe un mundo como "cosa en sí", configurado en un soporte referencial
en última instancia de todo tipo de experiencia; pero la experiencia resulta del
ordenamiento que parte de la subjetividad de los individuos y organiza la
realidad exrrasubjeriva para constituirse como tal. Los objetos externos exisren
independientemente de los seres humanos, pero éstos utilizan dicha materia pri-
ma para realizar constructos conceptuales, metodológicos, actitudinales y axio-
.ógicos, que construyen o plasman a esa realidad y le dan significado. Los cons-
rructivistas están más preocupados por cómo se conoce que por aquello que se
conoce.
Nuestra postura en relación con la investigación en ciencias sociales está
apoyada en la perspectiva constructivista y hermenéutica, si bien consideramos
que para indagar la realidad social, son necesarios tanto los métodos cuantita-
tivos como los cualitativos o, de acuerdo con Bourdieu, la doble visión objetiva
v subjetiva del análisis social para comprender la realidad. (Por otro lado,
rechazamos el método científico, con su postura posirivista y visión totalitatia
o, como plantea Bourdieu en su cita de A. Comte: "El método no es susceptible
de ser estudiado separadamente de las investigaciones en que es empleado"; 60

pot ello, es necesario considerar que no hay un método único, sino que existen
muchos métodos y que debe ser estructurada la metodología de acuerdo y
conjuntamente con el objeto de investigación.) Recuperamos de forma crítica
las formulaciones de Lakatos, Kuhn y Toulmin y nos apoyamos en los plantea-
mientos de Bachelard, Bourdieu y Morin, para esrructurar el eje alrededor del
cual desarrollamos el trabajo.
La investigación está constituida en un proceso de producción de conoci-
mientos que se enfrenta a una realidad sociocultural con diferentes niveles de
complejidad. La investigación siempre tiene un doble registro; por un lado, los
procesos en el interior de la investigación (epistemológicos, teóricos y metodo-
lógicos) y, por el otro, el contexto institucional y sociocultural, que lo posibi-
litan, le fijan metas y límites, lo facilitan, bloquean o impiden.
En todo trabajo de invesrigación es planreada una perspectiva o visión
epistemológica que implica una definición teórica-metodológica, pero indu-
dablemente presupone en el campo de las ciencias sociales una opción ideo-
lógica-política. Toda investigación es inscrita dentro de ciertos paradigmas
científico-técnicos, al decir de Kuhn, pero en una perspectiva o fundamento
paradigmático epistemológico-ideológico-político.
El diseño es la estraregia y tácticas que el investigado! va a seguir para cons-
truir el proceso de investigación, lo cual implica decidir sobre la selección de
la parte de lo real-sociocultural por estudiar, la perspectiva epistemológica-
reórica y metodológica, la formulación del problema, los instrumenros especí-

Bourdieu, Pierre, Chamboredon, Jean-Claude y Passeron, Jean-Claude, op. cit., p. 12.


52 • CIENCIA E INVESTIGACION CIENTIFICA

fieos por construir y todo el procedimiento por seguir de intervención en la


realidad para recabar información y procesarla.
Cada investigador genera una forma única o estilo de relación con el objeto
de estudio que él construye; plantear un problema y problematizar lo sociocul-
tural es cuesrionar y reformular en un proceso de búsqueda de nuevas relaciones
posibles. Por tanto, el planteamiento del problema permite recuperar los con-
ceptos formulados por disrintos paradigmas y corrientes teóricas para estructu-
rar el objero de invesrigación que cada investigador construye.
Existe una estrecha relación en la consttucción del objeto de investigación:
la teoría y el método; en ella la teoría genera el sistema de conceptos que per-
mite producir conocimientos y la futura comprobación en el trabajo de campo,
lo que facilita ajustaría y adaptarla de acuerdo con los procesos de las situaciones
reales. El dato siempre es una construcción y no algo dado, a la vez que ad-
quiere senrido en función del problema de investigación. La teoría es el con-
junto de categorías y proposiciones articuladas que pretenden explicar determi-
nado sector de la realidad sociocultural. Investigar consiste en reconstruir las
articulaciones de los distintos niveles existentes de lo real en relación con un ob-
jeto de estudio específico.
El objeto de investigación, por tanto, es construido sistemática y metódica-
mente. La información que producen los datos está relacionada directamente
con las preguntas formuladas a la realidad sociocultural. La perspectiva francesa
bachelardiana considera que el sentido epistemológico va de lo racional a lo
real, de lo cual diferentes investigadores (en particular Bourdieu, Jean-Claude
Chamboredon y Jean-Claude Passeron) recuperan esta visión, al proponer que
lo "real sólo responde si es interrogado. A la vez, parten de considerar que la
sociología (agregaríamos cualquier disciplina social, como la psicología, la an-
tropología, la pedagogía, etcéteta), carece de un estatus epistemológico de excep-
ción. Y como los límites entre el saber común y la ciencia son en esta(s) disci-
plináis) más imprecisos que en cualquier otra(s), se impone el esfuerzo por
examinarla mediante los principios generales proporcionados por el saber
epistemológico.
Es necesario someter las operaciones de la práctica sociológica a la polémica
de la razón epistemológica para definir e inculcar una actitud de vigilancia que
encuentre en el conocimiento del error y de los mecanismos que lo generan,
uno de los medios para superarlo. Pero el error no puede desvincularse de las
condiciones sociales que lo hacen posible; por ello, sólo renemos una fe ingenua
en las virtudes de la predicación epistemológica podríamos omirir la pregunta
sobre las condiciones sociales que harían posible o aun inevitable la ruptura con
la sociología espontánea y la ideología, haciendo de la vigilancia epistemológica
una institución del campo sociológico (nosotros agregaríamos del campo de
61

las ciencias sociales).


Esra visión parte de entender que la investigación es una manera de concep-
tualizar, analizar, penetrar e interpretar lo sociocultural mediante el proceso de

Ibidem, presentación de la portada. Los plurales entre paréntesis en relación con las
diferentes ciencias sociales los eolopeó el autor.
PROPUESTA PARA U N A NUEVA ALTERNATIVA DE LA INVESTIGACIÓN... • 53

construcción y producción de conocimienros, por lo que se entiende la teoría,


.os mérodos y sus técnicas como componentes indisociables de un proceso de
investigación.
En el capírulo 2 analizaremos sintéticamente diversos diseños o planteamien-
:os de investigación y, a la vez, presentaremos nuestra propuesta por medio de
un proyecto operativo y flexible que precise las fases y actividades que permi-
ren llevar a cabo una investigación, a parrir de una estrategia compuesta por tres
grandes fases: la ruptura, la construcción del objeto y la comprobación. Inves-
ngar es siempre proceder con un proceso o estrategia (diseño) de producción
ce conocimienros, que recupera las articulaciones complejas entre diferentes
niveles de lo socio-cultural en relación con un objeto construido de investiga-
ción específico. En este proceso de reconstrucción, la construcción de la teoría
el método es conjunta.
La propuesta que sustentamos al ser el proceso una espiral reconsrructiva
es realizada de la forma siguiente:
Ruptura
Elegir el tema Preguntas iniciales
desde la situación
Informe del sujeto según el
final .sistema conceptual

Conclusiones

Exploración
entrevistas
Redactar

Reestructuración
de las preguntas
Analizar
los datos

Planteamiento
. del problema
Recolectar
los d a t o s .
Lecturas para
la investigación
Observación

Reflexionar
Comprobación sobre
o trabajo los métodos
de campo • seleccionados

Metodología Estructuración
o marco teórico

Figura 1.1. Proceso en espiral de la investigación socioeducativa.


PROPUESTA PARA U N A NUEVA ALTERNATIVA DE LA INVESTIGACIÓN... • 55

En el esquema siguiente presentamos las cuatro fases y sus procesos inter-


nos de acuerdo con nuestra propuesta, si bien no consideramos que estos pasos
sean etapas mecánicas, sino, como señalamos, la investigación es desarrollada en
espiral; pero nos parece importante presentar una primera aproximación al
diseño de investigación en sus fases como totalidad, a saber:

Etapas

Preguntas iniciales

Exploración
Entrevistas
Lecturas
1. Ruptura Exploración

Preguntas reestructuradas

Planteamiento del problema

Marco teórico o estructuración


2. Estructuración
del modelo de análisis

Observación
Recolección de datos
3. Comprobación
Análisis de la observación
Conclusiones

4. Elaboración del informe Articulación estructurada


de investigación de todo el proceso