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Desgrabado Castells, Katz y Deleuze

Katz cuestiona varios de los planteos que hace Castells. El punto de ataque no son las tres
consecuencias, sino ciertas inferencias que hace Castells. Esta polemizando con textos posteriores, en los
que tiene una modificación respecto a su punto de vista.
El funcionamiento en red propio del modo de desarrollo informacional contagia a la sociedad de una
cualidad reticular, hacia una sociedad de red en donde los procesos económicos, políticos, culturales, se
resuelven en un funcionamiento en red, no jerárquico o digital. Con menor influencia del Estado.
Katz, economista político. La economía política se defina porque la observación de todos los
procesos sociales, políticos y culturales se realiza desde las determinaciones histórico sociales que tienen
estos procesos, objetos, temas. Katz enfoca cuáles son las determinaciones histórico sociales de los procesos
(en este caso tecnológicos).
Katz le cuestiona a Castells la desatención que tiene el tema de la propiedad. Sería un error confundir
modo de desarrollo con el modo de producción. Castells hace una distinción medular entre ambos: modo de
producción refiere a las relaciones sociales de producción, a un contrato/pacto social, mientras que el modo
de desarrollo refiere a las fórmulas tecnológicas. Esas fórmulas tecnológicas no aparecen en el vacío social.
Como Castells habla principalmente del modo de desarrollo, desatiende la cuestión de las relaciones de
propiedad en las relaciones sociales de producción. Castells no da cuenta en su análisis la determinación
capitalista que tiene la sociedad que analiza.
La existencia de centros que irradian y controlan es una idea del modo de desarrollo del capitalismo
tradicional. La sociedad red apela a un imaginario que desdibuja la idea de centro. La idea de Castells es que
no hay centro. Castells dice que hay una oportunidad por parte de la sociedad civil para eludir la
intervención del centro (el Estado), de la institucionalidad, dado que vivimos en la sociedad red. Hay un
empoderamiento de los distintos nodos, y cada ciudadano se convierte en un nodo. Entonces, si nos
abstraemos de que hay relaciones de propiedad y relaciones sociales de producción, de que existe poder y
propietarios en las redes, vamos a una lectura ideal de nodos interconectados, horizontal, dialógica,
desprovista de la coerción que ejerce tradicionalmente el poder.
Katz lo tilda a Castells de determinista tecnológico. Katz se ubica en la perspectiva del determinismo
histórico social. Katz dice que los recursos, que en el modo de desarrollo informacional es la información,
no es un bien público, no es gratuito, no está disponible para cualquier usuario, no se autogenera, no circula
automáticamente.
Katz ironiza acerca de la denominación de “modo de desarrollo informacional” o “sociedad de la
información”. Katz se pregunta en qué momento la sociedad no fue una sociedad de la información. Lo que
distingue a nuestra especie del resto del mundo animal ha sido la capacidad de la especia humana de ir
procesando y comunicando información. Entonces, según Katz, la sociedad de la información es una
tautología, ya que toda sociedad procesa información.
Según Katz, Castells separa capital especulativo que fue potenciado por la revolución informacional,
de capital productivo. Katz dice que la idea de mirar en forma separada al capital especulativo financiero del
capital productivo es también un error de Castells. El capitalismo de fines de siglo XX es un capitalismo que
alterna su presencia en el mundo financiero o en el productivo porque son distintas estrategias de
organización del capital.
Esta idea de que todas las sociedades son informacionales y que por lo tanto carece de fundamento
apelar a la idea de información para designar la sociedad, es un planteo que Katz luego va a matizar. En el
texto “Mito o realidad de la revolución informática”, Katz le reconoce a Castells que hay algo nuevo en el
salto tecnológico convergente en información y comunicación a partir de los años 70. No es la misma
sociedad informacional que la sociedad que inventó la maquina de vapor. Dice Katz: “el desarrollo de
aparatos que potencian el uso económico de la información mediante la generación y retroalimentación de
los datos utilizados en la actividad laboral, ese es el eje del cambio tecnológico actual”. Acá hay una
coincidencia con Castells: el impacto es productivo y será en los procesos productivos. La transformación
comienza con la miniaturización de la informática, que permitió acelerar el procesamiento de la información
y el manejo de datos. Ese perfeccionamiento dio lugar a la aparición de productos digitalizados como la PC,
la telefonía móvil, y también a la modificación de los procesos productivos para incorporar lo que en general
se llama Toyotismo: una nueva forma de organización del trabajo que tiene una forma más flexible
(deslocalizar la producción, just in time, monitoreo de la producción).

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Katz subraya la importancia de la propiedad de la red. La red no es un bien público, no es gratuito,
no está a disposición de todos, el recurso no por casualidad reproduce otras fracturas sociales. La sociedad
red es una sociedad reticular.
¿Qué plantea Deleuze?
En este cambio entre modo de desarrollo industrial y modo de desarrollo informacional también se
produce un cambio histórico, entre un formato de producción de producción de relaciones de poder que en la
sociedad industrial se correspondía con una sociedad disciplinaria, a un formato que (siguiendo a su maestro
Foucault) designa como sociedad de control. La sociedad disciplinaria son las sociedades de la escuela, la
fábrica, el sindicato, el ejercito, de las grandes concentraciones humanas que sirven para producir y que
además requieren dispositivos de control de cuerpos: lo que se controla en las sociedades disciplinarias es el
cuerpo porque controlando el cuerpo se controla el comportamiento, porque los cuerpos funcionan
convocados en un mismo recinto. El control del espacio físico es el control de lo físico. En la sociedad de
control se desterritorializa la estrategia de control y de vigilancia: se controla el medio y no el cuerpo. La
fábrica se convierte en empresa. De aquel espacio físico que contenía en turnos a cientos o miles de personas
agrupadas, se reemplaza por la empresa. Tiene un formato más flexible, se entronca con los procesos de
producción propias del toyotismo, la empresa se deslocaliza. Incluso no tiene una sede física. Las sociedades
disciplinarias, al mismo tiempo que ejercían un poder de forma vertical y jerárquica, permitían estrategias de
resistencia que se basaban en esa concentración de muchos cuerpos en un mismo lugar. Las acciones de
resistencia en las sociedades de control son más difíciles. Fragmenta la convivencia y la concentración de la
fuerza laboral en un mismo lugar. Los procesos económicos en la sociedad reticular también requieren de
cooperación, pero al mismo tiempo facilitan la deshumanización y el aislamiento. Es la sociedad de la
“contraseña”. En la sociedad disciplinaria teníamos un pasaporte, un DNI, tenía valor (Lessig). Siempre que
hay un proceso de producción hay resistencia, porque el proceso implica jerarquía. Las formas de organizar
las resistencias también cambian. Negociación colectiva de salarios pasa a ser individual.
El ámbito de la producción que en las sociedades disciplinarias estaba representado por bienes
físicos, se va desmaterializando.
Castells dice que uno de los objetivos del modo de desarrollo informacional es la erosión de la
sindicalización.