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CÓMO SEMBRAR PARA COSECHAR BUEN FRUTO

La parábola del sembrador


Lectura Bíblica:
Lucas 8: El ejemplo de las semillas
4 Mucha gente había venido de distintos pueblos para ver a Jesús. Él
les puso este ejemplo:

5 «Un campesino salió a sembrar trigo. Mientras sembraba, unas


semillas cayeron en el camino. La gente que pasaba por allí las
pisoteaba, y los pájaros se las comían. 6 Otras semillas cayeron en un
lugar donde había muchas piedras. Las plantas nacieron, pero pronto se
secaron porque no tenían agua. 7 Otras semillas cayeron entre espinos.
Las plantas brotaron, pero los espinos las ahogaron y no las dejaron
crecer. 8 El resto de las semillas cayó en buena tierra. Las plantas
nacieron, crecieron y produjeron espigas que tenían hasta cien
semillas.»

Después, Jesús dijo con voz muy fuerte: «¡Si ustedes en verdad tienen
oídos, pongan mucha atención!»

¿Por qué Jesús enseña con ejemplos?


9 Luego, los discípulos le preguntaron:

—¿Qué significa ese ejemplo que contaste?

10 Jesús les respondió:

—A ustedes les he explicado los secretos acerca del reino de Dios. Pero
a los demás sólo les enseño por medio de ejemplos. Así, aunque miren,
no verán, y aunque oigan, no entenderán.

Jesús explica el ejemplo de las semillas


11 »El ejemplo significa lo siguiente: Las semillas representan el
mensaje de Dios. 12 Las que cayeron en el camino representan a los
que oyen el mensaje, pero cuando viene el diablo hace que se les
olvide, para que ya no crean ni reciban la salvación que Dios les ofrece.
13 Las semillas que cayeron entre piedras representan a los que reciben
el mensaje con alegría. Pero, como no lo entienden bien, en cuanto
tienen problemas dejan de confiar en Dios. 14 Las semillas que cayeron
entre espinos representan a los que oyen el mensaje, pero no dejan que
el mensaje cambie sus vidas, pues viven preocupados por tener más
dinero y por divertirse. 15 Las semillas que cayeron en buena tierra
representan a los que oyen el mensaje de Dios y lo aceptan con una
actitud obediente y sincera. Estos últimos se mantienen firmes, y
sus acciones son buenas.

INTRODUCCIÓN: La parábola del sembrador nos enseña mucho acerca de


nuestra “Misión de Vida” de buscar y salvar a los pecadores perdidos en sus
pecados.
•Nos enseña lo que hemos de buscar para saber si una
Conversión fue verdadera o falsa.

•Además, nos enseña unos principios importantes acerca de la manera de sembrar


que llevará mayor fruto.
Sólo tenemos que pensar en cómo un agricultor hace su obra para recibir una buena
cosecha.
•Ya entendemos que la semilla es la Palabra de Dios
(¡Entonces la semilla es buena!).

•Para recibir una buena cosecha, hay que preparar la tierra antes de sembrar
la semilla. La tierra Representa al hombre y su sistema. El sistema ola
sociedad no corrompe al hombre El hombre Corrompe la sociedad.

•En la parábola del sembrador, Dios nos enseña a cómo hacer esto...

I. Los principios del sembrador...(Luc 8.15)


La semilla que cae en buena tierra es el evangelio que cae en un corazón bueno y
recto
. (Mat 13.23)El de corazón bueno y recto es el que oye y entiende el mensaje del
evangelio.
A. Entonces, ¿qué tenemos que hacer?

1. ¿Buscamos sólo a los pecadores “buenos” y “rectos”, los que entienden la


Biblia y las cosas espirituales?

2. No. Porque... a....la Biblia dice en Romanos 3.11 que “no hay quien entienda” y
en Jeremías 17.9 que el corazón del hombre es engañoso más que todas las cosas y
perverso.

b. Por lo tanto, según Romanos 3.10, no hay nadie que es bueno, justo y
recto.

B. Entonces, estas calidades de bondad, rectitud y entendimiento tienen que


ser “cultivados” en el corazón del pecador.
•Nuestra primera tarea es la de preparar la tierra del corazón del oyente para
recibir la semilla.

II. La tierra del corazón se prepara por medio del “entendimiento”.

A. El problema con la tierra (con el corazón del pecador perdido):


1. (Os 4.6) 6 Mi pueblo fue destruido, porque le faltó
conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo
te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu
Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.

El problema con la gente durante mucho del Antiguo


Testamento era que le faltaba conocimiento, que olvidó la Ley de Dios.

2. (Mat 22.29) 29 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis,


ignorando las Escrituras y el poder de Dios

Era igual en los días de la primera venida de Jesucristo. La gente ignoraba


las Escrituras y por esto continuaba en sus errores (sus pecados).

3. (2Tim 4.3-4) Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina,


3

sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a


sus propias concupiscencias

Hoy en día es igual. La gente se ha apartado de la verdad de la Palabra de


Dios.
Por tanto, una tarea del siervo de Dios es enseñar a los que se oponen

B.(2Tim 2.24-26
Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para
24

con todos, apto para enseñar, sufrido;

que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les
25

conceda que se arrepientan para conocer la verdad,


26 y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él

—a los que necesitan arrepentirse para conocer la verdad de Dios y así escapar el
lazo del diablo.
•O sea, tenemos que “enseñarle” al pecador dándole un “entendimiento” de lo que
dice la Palabra de Dios (específicamente un entendimiento de “la cruz”).

C.(Gal 3.24) No es por casualidad que la Biblia dice que la Ley es el “ayo” que
lleva al pecador perdido a Cristo para que sea justificado por la fe
.
1.El diccionario define un “hayo” así
:
Hombre encargado de custodiar niños y jóvenes y de cuidar de su crianza y su
educación
. •El ayo imparte “educación” (o sea, da el conocimiento y el entendimiento de qué
hacer con dicho conocimiento).

2. La Ley es el hayo: Le dará al pecador perdido el entendimiento que necesita en


su corazón para recibir bien la semilla del evangelio de Cristo.

3. Tenemos que predicar la Ley de Dios primero, antes de anunciar las


“buenas nuevas” de la muerte sustituta de Jesucristo en la cruz.
•Si no, vamos a estar sembrando la buena semilla en dura tierra—en tierra que no
está preparada para recibirla. Y no habrá fruto.

D.(ROM 3.19-20) Cuando un hombre oye la predicación de la Ley de Dios...


1. entiende su pecado y entiende que ha pecado contra Dios (porque ha violado la
Ley de Dios).
E. (Rom 5.20) Por esto, su pecado “abunda” porque él entiende que Dios requiere
“la verdad en lo íntimo”. O sea...
1.(Mat 5.27-28)Entiende que adulterio (el 7omandamiento) no es simplemente el
acto físico sino también mirar a otra persona para conducirla.

2.(1Jn 3.15)Entiende que no tiene que matar a nadie físicamente (


el 6omandamiento) para que Dios lo vea como homicida porque con sólo aborrecer
lo es suficiente para ser culpable de homicidio.

3.(Mat 12.36)Entiende que el Señor no sólo le juzgará por haber tomado e


l nombre de Jehová en vano (el 3º mandamiento), sino también por cada
palabra ociosa que ha salido de su boca.
4. Entiende que hurtar (robar; el 8omandamiento) una sola cosa (y su valor es
irrelevante) lo convierte en un ladrón.

5. Entiende que con sólo una “mentirita blanca” o una “exageración” queda
condenado porque la Ley dice: “No hablarás contra tu prójimo falso testimonio”
(el 9omandamiento).
•Y este mandamiento le crea un temor santo en su corazón porque 21.8dice que
todos los mentirosos tendrán su parte en el lago de fuego.
6. Entiende que Dios ve todo
“lo íntimo” de su ser—su “vida secreta”. Él conoce hasta el más íntimo
pensamiento que tiene.
•Salmo 51.6; He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo,
Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría
Eclesiastés 12.14;
Romanos 2.16; 16 en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los
secretos de los hombres, conforme a mi evangelio
Lucas 8.17
7. Así que, el pecado “abunda” porque hay entendimiento debido a la
enseñanza de la Ley de Dios
.
F. Tenemos que empezar la obra de evangelista con la Ley.

1.(Jer 4.3) 3 Porque así dice Jehová a todo varón de Judá y de Jerusalén:
Arad campo para vosotros, y no sembréis entre espinos.

La Ley en la boca del evangelista es como el arado en la mano de un labrador.


2. Al enseñarle al pecador la Ley (al darle entendimiento de lo que la Ley de Dios
dice), el evangelista está quebrando la dura tierra del corazón del pecador.
3.El arado es duro y afilado. Se mete fácilmente en la tierra y la quiebra, la levanta
y le da vuelta suavizándola y preparándola para recibir al buena semilla.

4. Es entonces (y sólo entonces) cuando el pecador, ya con su nuevo entendimiento,


puede hacer su corazón “bueno y recto”.

III. La tierra del corazón se queda “buena y recta” por


Medio del arrepentimiento.

A. l arrepentimiento resulta en un corazón bueno y recto—tierra lista para


recibir la semilla del evangelio y dar el fruto de la salvación.
•Después de pasar el arado de la Ley por la tierra del corazón del hombre, se
descubren las piedras de pecado. Hay que quitarlas a través del arrepentimiento.

B.) Proverbios 28:13 Reina-Valera 1960 (RVR1960)


El que encubre sus pecados no prosperará;
13

Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.

Uno saca las piedras de pecado de la tierra de su corazón


Confesándolos a Dios (porque su pecado es contra Dios, no contra los hombres;
Sal 51.4) y apartándose de ellos.
•Este es el arrepentimiento y si el pecador hace esto, ya está preparado para recibir
la misericordia de su Creador para salvación (a través de la fe en el Señor
Jesucristo).
C.(Prov. 16.6) Con misericordia y verdad se corrige el pecado,
Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal

Si no preparamos la tierra del corazón con la predicación de la Ley, el pecador


nunca se apartará del pecado porque nunca llegará a entender las serias
consecuencias que le traerá.
•Sin embargo, el buen entendimiento de la Ley de Dios crea un temor santo en el
corazón del hombre y él se apartará de su maldad (su pecado) porque temerá el
justo juicio de Dios y el castigo que merece (el lago de fuego, la muerte segunda).

IV. La semilla que se siembra en el corazón preparado, bueno y recto llevará


buen fruto.
A.(Luc 8.15)Este, entonces, es el pecador que se convierte al Señor y nunca
mira hacia atrás.
Retiene la palabra oída y da fruto con perseverancia.
B .La razón por la cual vemos hoy en día tantos “creyentes” que se vuelven al
pecado y al mundo es que nunca se han convertido
. Han creído en vano porque no se arrepintieron
.
1. No se arrepienten porque no ven la necesidad de hacerlo.
2. Alguien les ofreció a Jesucristo como otra manera de mejorar su vida y
experimentar las bendiciones de Dios y la prosperidad.
3. Nadie tomó el tiempo para enseñarles y darles un en Rendimiento de la Ley de
Dios (los diez mandamientos; la ley moral escrita en su corazón).
4. Y sin la Ley, no había un “ayo” para llevarlos a Cristo y por esto, cuando
creyeron, creyeron en vano porque sin arrepentimiento no hay salvación

CONCLUSIÓN:
En la parábola del sembrador encontramos la clave para entender la tarea del
evangelismo.
Nosotros somos los sembradores.
•Dios nos ha dejado aquí en este mundo para sembrar la semilla del evangelio
en los corazones de los hombres (hablando con los inconversos).
Nosotros, los sembradores, podemos determinar la tierra en donde sembramos.
•Podemos decidir sembrar la semilla del evangelio sin pasar el arado de la Ley de
Dios primero, y produciremos un montón de falsas conversiones porque estaremos
sembrando en pedregales (corazones tan duros como una piedra).
•Podemos decidir enseñar la Ley antes de anunciar la cruz
. De esta manera preparamos la tierra para recibir la semilla. Es sentido común:
Hay que preparar la tierra para la semilla si se quiere ver una buena cosecha.
Por último, hemos de entender que la Ley sirve para llevarnos a Cristo, nada más.
No sirve para desarrollar la espiritualidad.

•El famoso evangelista Dwight Moody dijo: “La Ley puede perseguir a un hombre
hasta el Calvario, pero no más”. Tenía toda la razón.
•Dios nunca nos dio la Ley como una herramienta legalista para desarrollar la
espiritualidad de reglas externas. Ella sirve para llevar al inconverso a Cristo
para la salvación por fe.
•La ley es el espejo que nos muestra nuestra condición espiritual delante de Dios.
Pero, por favor, no quite el espejo de la pared para tratar de lavarse con él.
Entienda su condición viéndose en el espejo y corra Cristo y la cruz para lavarse de
todos sus pecados en la sangre del Señor