Anda di halaman 1dari 2

Derecho Procesal Penal

El Derecho procesal penal es el conjunto de normas jurídicas correspondientes al derecho


público interno que regulan cualquier proceso de carácter penal desde su inicio hasta su fin
entre el estado y los particulares. Tiene un carácter primordial como un estudio de una justa
e imparcial administración de justicia: la actividad de los jueces y la ley de fondo en la
sentencia. Tiene como función investigar, identificar y sancionar (en caso de que así sea
requerido) las conductas que constituyen delitos, evaluando las circunstancias particulares
en cada caso y con el propósito de preservar el orden social. El derecho procesal penal
busca objetivos claramente concernientes al orden público.

Concepto de principios procesales


Son los valores y los postulados esenciales que guían el proceso penal y determinan su
manera de ser, como instrumento para realizar el derecho del Estado a imponer las
consecuencias jurídicas, derivadas de los actos humanos tipificados en la ley como delitos o
faltas. Son también criterios orientadores de los sujetos procesales y constituyen elementos
valiosos de interpretación, facilitan la comprensión del espíritu y los propósitos de la
jurisdicción penal. Por sus características estos pueden dividirse en generales y especiales.

Objetivo del código procesal penal


La justicia es mucho más que la decisión de los órganos jurisdiccionales sobre hechos
controvertidos sometidos a su conocimiento, es un valor moral, una vivencia individual y,
desde luego, un propósito social, es el principio de acuerdo al cual los seres humanos deben
ser tratados de igual modo.

La justicia es por tanto: La actividad del estado a través de los órganos jurisdiccionales que
se dirige a proteger los bienes, derechos y obligaciones de las personas y asegurar el
cumplimiento de los deberes de las mismas, mediante la aplicación de la ley. Un valor que
cohesiona a una sociedad, cuya voluntad es constituir una comunidad pacífica y democrática
Una responsabilidad moral.

La justicia provoca el encuentro solidario entre grupos sociales, permitiendo que las
relaciones sociales se desenvuelvan lo menos conflictivamente posible y crea mecanismos
ágiles para hacer cumplir el derecho, ya que busca aplicar la ley por razones de convivencia
social, así como de reciprocidad –no hacerle al otro lo que no se quiere para sí.

La justicia es una característica necesaria de una sociedad moderna y por tanto el fin
esencial del Código Procesal Penal es realizar la justicia penal, partiendo que un buen
sistema penal evita se condene a inocentes.