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PARTE I: “RELACIONES INTERNACIONALES COMO DISCIPLINA CIENTÍFICA”

UNIDAD 1:
- Origen y evolución disciplinaria: la construcción del objeto de estudio.
- Epistemología de las relaciones internacionales.

Las RR. II. Como disciplina científica tiene sus orígenes luego de la Segunda
Guerra Mundial. Los cambios estructurales experimentados por la sociedad
internacional, a consecuencia del desarrollo tecnológico e industrial, la influencia
creciente que en las relaciones internacionales tienen los movimientos sociales y
políticos, la heterogeneidad de la sociedad internacional a partir de la revolución
bolchevique, los horrores de la Primera Guerra Mundial y el deseo de instaurar un
orden de paz y seguridad, la responsabilidad que en ese mundo cambiante y
complejo recae sobre las grandes potencias, la toma de conciencia del papel que
juegan los factores ideológicos, económicos y sociales y del protagonismo
internacional de otros actores distintos de los Estados, el hecho del desarrollo
cada vez más intenso de la cooperación entre los Estados, consecuencia de la
creciente interdependencia entre los mismos, la acentuación de la interrelación
entre la política interna de los Estados y su política exterior, los problemas vitales
a que se enfrenta la humanidad, y la preocupación científica que origina la
elaboración de una teoría de la sociedad, son algunos de los factores que
contribuyen a generar la necesidad de individualizar el estudio de las relaciones
internacionales y de desarrollar una disciplina que se ocupe de la sociedad
internacional en cuanto tal. La incapacidad de las disciplinas tradicionales para dar
cuenta adecuadamente de tales transformaciones y de la propia sociedad
internacional y la perspectiva parcial o sectorial de las mismas respecto de la
sociedad internacional, unido al desarrollo de la ciencia política y de la sociología,
que tratan de dar respuesta a los nuevos problemas en el seno de las sociedades
estatales, irán haciendo patente la necesidad de una nueva disciplina que aborde
globalmente la problemática internacional.
El tardío desarrollo de las RR. II. es debido a lo tardío de la toma de conciencia del
proceso de cambio acelerado que experimenta la sociedad internacional desde principios
del siglo XIX.

’20 Idealismo:

Es la Sociedad de las Naciones y su proyecto de sociedad internacional la que, al menos


en la década de los veinte, actúa como el elemento más determinante del desarrollo de
los estudios internacionales.

En consecuencia, las dos perspectivas dominantes en los estudios internacionales de los


años veinte son, de un lado, un enfoque predominantemente descriptivo de los
acontecimientos internacionales de la época, en el que la historia diplomática sigue
desempeñando un papel importante, y de otro lado, un enfoque normativo, en el que pesa
fuertemente el derecho internacional. Lo que caracteriza a estos estudios es que están
dominados por un sentido de ilimitado optimismo; segundo, que la investigación y el
interés académico está centrado en la esfera del derecho internacional y de la
organización internacional; y tercero, que se manifiesta en ellos una clara tendencia a
emitir juicios morales a favor de todo desarrollo internacional. El análisis de las RR. II.
debe hacer un a contribución directa a la paz y la seguridad. Ahora ya no es la
perspectiva del Estado la que domina, sino que a ella se superpone una perspectiva que
parte de la existencia de una sociedad internacional en la que los Estados están
condenados a convivir y en la que existen unos intereses colectivos que satisfacer.

Con todo, es en la década de los treinta cuando las RR. II. se afirmas como disciplina
científica. La inestabilidad y las conmociones económicas, políticas e ideológicas, internas
e internacionales acentuarán el proceso de renovación de los estudios internacionales. El
realismo político será la que proporcione a la disciplina de las RR. II. los rasgos
definitorios de su carácter autónomo frente al derecho internacional y a la historia
diplomática. El concepto de poder se transformará en la clave para entenderlas y
explicarlas. De esta forma, la concepción formal y descriptiva en el estudio de la realidad
internacional deja paso progresivamente a una concepción socio-política que abre un
inmenso campo de indagación, adoptando un carácter netamente interdisciplinario.

La Segunda Guerra Mundial y la posguerra acentúan esta dinámica produciéndose la


generalización de las RR. II. como disciplina científica ampliándose la indagación teórica.
Esto se debe, a demás, a la aparición de las armas nucleares y su impacto revolucionario
en las consecuencias de la guerra, al desarrollo de las OIGs y ONGs, a la bipolarización
del sistema internacional, a la descolonización y nacimiento de nuevos estados, a la
creciente desigualdad entre países industrializados y países en vías de desarrollo, a la
aparición de nuevos actores, sobretodo económicos, y a la interdependencia cada vez
más acusada entre política interior y política exterior.

¿Por qué ciencia americana?

El hecho de que se halla hablado de ciencia americana responde al espectacular


desarrollo que las RR. II. han tenido en los EE.UU. Desde finales de la Primera Guerra
Mundial. Casi todas las aportaciones que se han producido en nuestro campo se pueden
decir que han tenido lugar allí.

¿Por qué ciencia anglosajona?

La participación, desde sus primeros pasos, del Reino Unido, y el hecho de la existencia
de una lengua en común que permitió una comunicación científica fácil y fluida entre este
país y EE.UU. y con otros desarrollados de habla inglesa, ha llevado a algunos estudiosos
a hablar de las RR. II. como una empresa anglosajona y han señalado la existencia de un
condominio intelectual británico-americano, con clara hegemonía estadounidense.

Mientras en Europa se sigue al día los avatares teóricos-metodológicos de la RR. II., en


los Estados Unidos, en este país se ignora prácticamente todo lo que se aporta a ese
campo que no esté en inglés. Se han desarrollado como ciencia en un contexto
absolutamente exclusivista y cerrado por la decisiva dependencia que han tenido y tienen
en relación con la propia política exterior de los EE.UU. y por la ignorancia que esos
estudiosos tienen de otras lenguas y de otros mundos científicos y culturales.

Origen y desarrollo de las Relaciones Internacionales:


Las “relaciones internacionales” son tan antiguas como la necesidad del hombre de
comunicarse y relacionarse, comienzan a ser reguladas y tratadas desde diferentes
disciplinas a partir de la consolidación del Estado moderno (1648). La Filosofía Política, el
Derecho Internacional, la Historia Diplomática, el Derecho de los Tratados y más
recientemente, la Historia de las Relaciones Internacionales y la Sociología, van
conformando un corpus teórico que sientan las bases de un cierto carácter
interdisciplinario.
Pero aunque es posible pensar que en las relaciones internacionales no existe una
pirámide jerarquizada entre las diferentes disciplinas y fuentes de conocimiento donde
una valga o pese más que las otras, creemos con Miranda (1988,17), que las relaciones
internacionales tienen una naturaleza política, porque los actores internacionales aunque
de diferente identificación por sus intereses y por sus objetivos, al producir efectos han
adoptado -explícita o implícitamente- decisiones que responden a intenciones políticas.
Es a partir del siglo XX y más precisamente luego de la segunda guerra mundial, que
junto a la estructuración de un nuevo orden se sientan las bases científicas de la disci-
plina, adquiriendo sistematización y entidad propia, a través de un aparato conceptual y
un marco teórico propios.
No queremos entrar aquí en el debate no saldado aún, sobre si las RRII son una ciencia
autónoma o una rama de la ciencia política, pero cualquiera sea la respuesta queda claro
la relevancia de su estudio e importancia en el ámbito de las ciencias sociales
contemporáneas.
Para entender y explicar el orden de la segunda posguerra y la forma de relacionarse de
los principales actores -llamada guerra fría- los estudios sobre las relaciones internaciona-
les se centraron en el poder, en el poder de los Estados en el ámbito político-estratégico-
militar. Las cuestiones internacionales quedaron “pegadas” a los temas de “seguridad”, en
lo que fue el conflicto Este-Oeste.
El primer punto de inflexión va a producirse a principios de la década del 70, cuando una
serie de hechos se conjugan para dar lugar a nuevas reglas de juego en “la distensión”. El
relajamiento de tensiones en la disputa entre Estados Unidos y la Unión Soviética
favoreció el ascenso en la agenda internacional de otras cuestiones, de índole económica,
ecológica y social. Aparecen nuevos actores en la escena internacional que comienzan a
tener un importante peso en las cuestiones globales. Por una parte, en la esfera de
influencia de los EEUU, se consolidan Japón y los Estados de la Comunidad Europea,
que comienzan a disputarle espacios económicos. Por la otra, se va a producir un
incremento en el número de Estados, producto del proceso de descolonización de los
sesenta, que reclaman un orden internacional más justo.
Con el proceso de transnacionalización se incorporan además actores privados,
particularmente en el área económica, quienes, cobijados en la expansión capitalista de
la segunda postguerra, adquieren un rol predominante en el destino de las relaciones
económicas internacionales; ellos son las empresas transnacionales y la banca privada
internacional de capitales.
Si bien el Estado nacional mantiene su supremacía en las cuestiones de política exterior,
la creciente importancia de las relaciones económicas internacionales favorece la
aparición de numerosas redes de contactos privados que forjan una telaraña de vincu-
laciones de todo tipo que comienzan a escapar del control estatal.
A partir de los 70 y de forma cada vez más creciente, el poder, que hasta entonces había
estado recluido en la esfera estratégico militar, se vuelve más difuso. Las cuestiones es-
tratégicas bajan su perfil y deben convivir ahora con los temas económicos, sociales,
culturales y ecológicos. El potencial militar no permite resolver todos los conflictos, y se
revela muy costoso para dirimir contiendas económicas.
En los 80, con el ascenso de Reagan al gobierno de los EEUU, se produce un intento de
recuperación hegemónica y un regreso a la disputa político-estratégica en un período que
fue denominado “nueva guerra fría”, intentando recuperar su rol hegemónico frente a las
desestructuraciones políticas y económicas -crisis de la deuda-. A mediados de la década,
la glasnost y la perestroika en la ex Unión Soviética traen como consecuencia no querida
la caída de los socialismos reales. A fines de los 80 la caída del muro de Berlín simbolizó
el fin de la guerra fría y con el fin de la bipolaridad y la disputa ideológica tal como era
concebida a lo largo de ese período.
En el escenario internacional de los noventa se observaron dos tipos de cambio. Aquí‚el
que se venía produciendo desde la década de los setenta -cambio del modelo clásico a
los tableros de la interdependencia- con el ascenso de nuevos actores y temas y que
reaparece, profundizado, en esta última década del siglo y los cambios producto del
colapso del sistema soviético -implicando cambios en un actor principal del sistema- que
afectaron la dinámica y las reglas de juego internacionales.
En cuanto a los actores estatales se ha incrementado su número, no ya por el proceso de
descolonización (década del sesenta y setenta) sino como consecuencia del colapso de la
URSS y el bloque oriental (“proceso de desovietización”) lo que trajo aparejado un mayor
activismo internacional de los países que integraban este último. Por otra parte, si bien no
se ha incrementado el número de organismos internacionales gubernamentales, pareciera
que el rol de algunos colectivos estatales se ha motorizado, con especial referencia a la
participación de la ONU en situaciones de crisis, como por ejemplo la guerra del Golfo y la
guerra civil somalí y en operaciones de mantenimiento de la paz, pudiendo incluso
hablarse de un nuevo derecho de injerencia que pareciera contar con el aval de un
importante número de Estados miembros.

El predominio de los temas económicos en la agenda internacional y un mayor consenso


en cuanto a la aplicación de un modelo de economía liberal traen aparejado el creciente
rol de actores no estatales. Pero cada vez se hace más dificultoso aprehender la dinámica
de los actores privados tanto nacionales como internacionales. Por ello, a pesar del
reconocimiento académico sobre su existencia y su poder e influencia, así como de su
capacidad para ejercer control sobre los resultados, son escasos los trabajos a ellos
dedicados si los comparamos con los estatales.

Desde la perspectiva estratégico-militar, podemos marcar el abandono de la disputa Este-


Oeste, tal como la conocimos en la Guerra Fría y la consecuente necesidad de rediscutir
las nuevas nociones de seguridad en función de las actuales percepciones de amenazas.
En este sentido es importante remarcar que en el tablero estratégico diplomático
(HOFFMAN, 1988) aparecen nuevos y preocupantes ejes de la arquitectura en la que
sustenta la seguridad la postguerra fría.

Aún cuando con el fin de la Guerra Fría se esperaba que los conflictos armados
desaparecieran incrementándose los conflictos comerciales, ese optimismo respecto a la
desaparición del uso de la fuerza no se vio reflejado en la realidad. Han resurgido viejos
conflictos inter e intra estatales que demuestran que el tablero estratégico diplomático
coexiste con el modelo comercialista, continúa la posibilidad del conflicto violento y el uso
de la fuerza, pero también hay muchos sistemas funcionales en el dominio no estratégico
y no es fácil producir un inventario de ellos. La unidad del sistema internacional contiene
una asombrosa diferenciación.

Por otra parte, el renacer de los nacionalismos ha generado que las actitudes
secesionistas de diversos grupos étnicos se conviertan en un hecho cotidiano y que las
guerras civiles ocupen crecientes espacios, no sólo en las regiones periféricas, sino
también en los países centrales. El terrorismo, el narcotráfico y sus transitorias
conjugaciones a través de lo que se ha dado en llamar narcoterrorismo, presentan una
gran cuota de inseguridad en los países que sufren estos flagelos hasta el punto de llegar
a poner en peligro la estabilidad de los sistemas políticos vigentes.
Además, la aparición de fenómenos preocupantes a nivel de la agenda global (SIDA,
calentamiento terrestre, deterioro de la capa de ozono, etc.) traen aparejado la necesidad
de encontrar respuestas conjuntas a problemas globales que no serán resueltos sino en el
marco de una acción generalizada que, a su vez, comprometa política y económicamente
a los estados más poderosos para encontrar una solución.

Todo esto se desarrolla en el marco de un creciente multilateralismo en el que se


destacan tres grandes centro de poder: Estados Unidos, Japón y Europa, que compiten
por la defensa de sus intereses políticos, económicos y de seguridad en función de
obtener una mejor posición en el esquema de liderazgo compartido.

Aunque, el nacimiento de las Relaciones Internacionales como disciplina científica esta


unido a la preocupación que durante el siglo XX, se reconoce por la existencia de
conflictos bélicos entre Estados, preocupación que en este siglo alcanza un nivel elevado
tras la experiencia de las dos guerras mundiales.

Si bien, antes de 1914, el fenómeno de la guerra había sido tratado por filósofos,
historiadores, juristas, estadistas y diplomáticos (Rousseau, Hobbes, Maquiavelo, etc.) el
aporte de estos pensadores no constituye un conjunto sistemático de conocimientos; no
existe un planteamiento científico.

Por eso hablamos de que la teoría de las Relaciones Internacionales es nueva, Hoffmann
afirma que la teoría de las relaciones internacionales es el “estudio sistemático de
fenómenos observables que intenta descubrir las variables principales, explicar el
comportamiento y revelar los tipos característicos de relaciones entre unidades
internacionales”.

Tal como la describe Hoffmann, es decir como conjunto sistemático de conocimientos, la


consideración de las Relaciones Internacionales se inicia en los Estados Unidos y Gran
Bretaña, a partir de la Primera
Guerra Mundial, lo tardío del desarrollo de las Relaciones Internacionales como disciplina
científica en relación a los factores que están en su origen es debido a:
- la concepción del Estado como clave al hacer referencia al análisis de la realidad
internacional, concepción vigente hasta fecha muy reciente;
- el protagonismo académico y científico de la Historia Diplomática y el Derecho
Internacional, monopolizando el estudio de los fenómenos internacionales;
- el escaso interés de la opinión pública por los asuntos internacionales hasta 1914,
debido sobre todo al tradicional secreto y elitismo con que los gobernantes habían tratado
antiguamente las cuestiones internacionales.
- Con el fracaso de la diplomacia internacional en el sistema europeo de Estados, se pone
de manifiesto la necesidad de una nueva aproximación a los asuntos internacionales,
sobre todo en Estados Unidos, que se eleva ahora a la categoría de Gran Potencia.

A partir del siglo XX, y más precisamente luego de la segunda guerra mundial, junto a la
estructuración de un nuevo orden internacional se sientan las bases científicas de la
disciplina, adquiriendo sistematización y entidad propia, a través de un aparato conceptual
y marco teórico propios.

Existe el debate sobre si las Relaciones Internacionales son una ciencia autónoma o una
rama dependiente de la ciencia política, pero sea cual sea la respuesta es destacable el
estudio de las mismas y su importancia en el ámbito de las ciencias sociales
contemporáneas.

Etapas en el desarrollo de las Relaciones Internacionales:


1- El período denominado Balance de poder, que abarcaría desde la Paz de
Westfalia (1648) hasta la Primera Guerra Mundial, las relaciones internacionales
estaban confinadas los diplomáticos y a una reducida aristocracia de Estados.
2- Período de Guerra Fría: comienzan a plantearse políticas estatales a escala
global, particularmente desde la perspectiva de las superpotencias. Es el momento
en que las relaciones internacionales comienzan a afirmarse como disciplina,
especialmente en los Estados Unidos, a partir de la vinculación entre los decidores
de política y el mundo académico. Son los académicos quienes brindan a los
políticos y diplomáticos las respuestas que necesitaban para manejarse en un
mundo complejo de compromisos globales.1 La especialización temática se

1
Hoffmann, 1987.
convierte en una característica de los diplomáticos, por entonces comienzan a
crearse instituciones que apuntan a la profesionalización de la carrera.
3- A partir de los 70´, crece la importancia de las relaciones internacionales,
acompañando los cambios operados a nivel del sistema internacional. La
influencia de los cambios científicos y tecnológicos se acentúa, incrementándose
el papel técnico y profesional de los hacedores de política exterior. El espacio de
las relaciones internacionales trasciende las cancillerías, interviniendo en el
proceso decisorio otras agencias gubernamentales ( Ministerio de Economía,
Ministerio de Defensa, entre otros) y actores importantes del sector privado,
particularmente económicos.
Estas tendencias mencionadas van acentuándose en los ´90, si bien el Estado nacional
continúa ejerciendo sus responsabilidades en el diseño e implementación de la política
exterior (con la diversificación mencionada a nivel ejecutivo), también las provincias y
municipios comienzan a vincularse con el exterior.

Conceptos a tener en cuenta:


-Relaciones Internacionales: conjunto de interacciones de diferentes actores en el sistema
internacional. Según del Arenal las RR.II abarcan el conjunto de relaciones sociales que
configuran la sociedad internacional, tanto las de carácter político, como económicas,
culturales, las que se producen entre los Estados como las que se producen entre otros
actores de la sociedad internacional y entre estos y los estados. Relaciones
Internacionales. Incluye relaciones de carácter político entre Estados, económicos,
sociales, culturales, etc. La ciencia política es parte de la ciencia sociológica entendida
como ciencia de las sociedades humanas.

Las relaciones internacionales estudian las vinculaciones entre los diferentes actores
internacionales bajo las diferentes reglas de juego y bajo diferentes dimensiones
(económica-comercial, política-diplomática y estratégica-militar). Hay varias definiciones al
respecto (Ver Del Arenal, distintas definiciones que propone)
-Actores Internacionales: son los actores que participan en el sistema internacional, son
todas aquellas entidades (Estados, ONGs, Organizaciones Internacionales (primer intento
fue SdN), Empresas trasnacionales capaces de influir o modificar con su accionar directa
o indirectamente en el ámbito internacional. Hay actores con diferente tipo de poder y con
diferentes grados de poder; por ejemplo Estados desarrollados, subdesarrollados, en vías
de desarrollo. Los estados fueron durante muchos tiempos los actores más importantes
del sistema internacional.
Las organizaciones internacionales son un asociación de estados pero que no tienen
cesión de soberanía de los actores para conformar un estado supranacional ( UE,ONU)
-Sistema Internacional. Es anárquico y jerárquico a la vez, no hay una entidad
supranacional que determine un orden.
-Orden internacional: Existencia de ciertas reglas de juego que hace que todos los actores
lo adhieran y pedan mantenerse.
-Poder: ¿Como medimos el poder? Tiene que ver con las principales capacidades que
tiene el país, se miden diferentes variables durante el trasncurso de la historia, antes se
valoraban más los recursos
militares, hoy son los económicos.
-Política exterior. Parte de la política general de un estado; forma en que un Estado
conduce sus relaciones con otros Estados. No atiende al sistema internacional en su
conjunto. Debe entender el estudio de la forma en que un Estado se proyecta hacia el
exterior, se refiere a la formulación, implementación y evaluación de las opciones
exteriores desde el interior de un Estado, vistas desde las perspectivas del estado, sin
atender a la sociedad internacional como tal.
-Política internacional. Su objeto de estudio es el sistema internacional en su conjunto, no
tanto las relaciones individuales. Del Arenal define a la política internacional como el
conjunto de las relaciones interestatales que constituyen el sistema de Estados, aquí la
perspectiva no es la de un estado sino la del sistema en su conjunto.
Texto Hoffmann: Un ciencia social norteamericana:
El autor reconoce que las RR.II son una ciencia autónoma de la ciencia política. Y
considera que fue en EE.UU. donde las RR.II se convirtieron en una disciplina, debido al
ascenso de EE.UU. como potencia mundial luego de la primera guerra, marcado por el
idealismo que Wilson intenta impulsar por estos tiempos.
Tucidides era un historiador, pero sus escritos pueden ser considerados como el primer
antecedente de las relaciones internacionales en la filosofía política, pero esto no incitó a
los filósofos a ocuparse del tema.
La democratización se extendió en el SXX a los asuntos externos, las cuestiones
diplomáticas se desplazaron de los cálculos de unos pocos a las pasiones de muchos.
Aun la 1º Guerra Mundial, no fue suficiente para provocar el debate sobre las relaciones
internacionales, fue en EE.UU. donde las RR.II se convirtieron en disciplina, Morgenthau,
un refugiado de Europa fue quien introdujo la preocupación por buscar leyes en el
comportamiento internacional de los Estados.
El desarrollo de las RR.II en EE.UU se debe a tres factores: predisposiciones intelectuales
(por la idea de que todos los problemas podían ser resueltos, circunstancias políticas
(ideología que llamaba a la búsqueda de soluciones sobre escasez) y oportunidades
institucionales.
El crecimiento de la disciplina no puede separarse del rol norteamericano en los asuntos
mundiales después de 1945, porque estudiar a EE.UU como superpotencia era más
interesante, así el estudio del comportamiento de EE.UU en el mundo se mezcló con el
estudio de las RR.II. y la necesidad de EEUU. de poder justificar su intervencionismo en
el mundial también contribuyó al desarrollo de la disciplina. Los escritos de Morgenthau,
Kissinger sentaron las bases.

Attiná “El sistema político global”: Pág. 19-27.


Las relaciones internacionales nacieron en un periodo. El hecho tuvo lugar entre la
Primera y Segunda Guerra Mundial, algunos decenios antes, la segunda revolución
industrial había preparado el terreno para este acontecimiento acelerando la velocidad de
las comunicaciones y el transporte, haciendo explotar y florecer la economía capitalista y
la competición imperialista.
Los cambios ocurridos antes de la primera guerra mundial, desembocaron en el
interrogante sobre si era posible gestionar las relaciones internacionales como se había
hecho en el pasado. Wilson sintetizó en 14 puntos los conocimientos disponibles para
gobernar un mundo que, sometido al empuje de todos aquellos cambios regidos de
manera inadecuada, precipitaron la 1º Guerra Mundial.
En ninguna ciencia se puede ser ordenado y sistemático cuando se describen las
diferentes partes y se representa la acumulación de conocimientos indicando las partes o
elementos que, según la terminología arquitectónica, podemos denominar fundamentos y
primeros pasos.
El caso de las relaciones internacionales no son una excepción, sino todo lo contrario.
Desde la Segunda Guerra Mundial hasta los años setenta, la disciplina se desarrolló en
torno a la teoría realista, pero no sólo en torno a ella. Desde un punto de vista teórico y
metodológico se puede decir que los científicos, contemplaron otras propuestas, y así fue
aumentando las propuestas metodológicas.
La teoría realista se impuso como base inicial de la disciplina a causa de los que se había
extraído como lección tanto de la primera como de la segunda Guerra Mundial. Las
relaciones internacionales del periodo de entreguerras, estaban consideradas con un
mínimo de acuerdo un rol organizativo en el sistema internacional.
El modo en que se organizó un sistema internacional basado sobre las reglas del poder
militar y económico se convirtió en el principal objeto de estudio de los cursos de
Relaciones Internacionales, en este periodo se destaca la obra más influyente que es
Polítics among Nations, de Hans Morgenthau (1948) su obra inspiró a los estudiosos y
políticos norteamericanos en los cruciales años de la guerra fría y del inicio de la carrera
armamentística nuclear.
Sin embargo, para el gobierno norteamericano la inspiración teórica e ideológica no fue
suficiente, siempre ha necesitado un conocimiento aplicado. No necesitaba saber que al
poder se le responde con poder, a las alianzas y a la disuasión con disuasión.
El campo de las relaciones internacionales si bien surgió por la necesidad de información
sobre las opciones y el comportamiento de los estados en un sistema internacional en
proceso de cambio, no está constituido solo por las relaciones entre los Estados y sus
gobiernos, hay otros sujetos individuales y colectivos, institucionales, organizados o no,
que son fundamentales para el sistema internacional, ya no se trata de un sistema
internacional, sino de un sistema trasnacional, de un sistema global, un sistema en el cual
los límites entre lo internacional y lo interno es muy tenue.
Hoy en día el objeto de estudio de las relaciones internacionales, ya no son sólo los
decisiones y comportamientos de los gobiernos como hace ya 50 años, sino lo que más
interesa es como van evolucionando las reglas y las políticas globales, en definitiva las
relaciones internacionales son una ciencia política global, es decir de la política entre
Estados y de la política que va más allá de los estados, en tanto que analizan y explican
quién decide y quién obedece, cómo y respecto a qué, en el sistema mundial. Como
veremos, quien decide y quien obedece son Estados o bien actores no estatales que
desempeñan roles diferentes en el proceso político. Cómo se forman y se aplican las
decisiones y la política depende de reglas e instituciones que organizan la vida colectiva y
los procesos decisionales. Los bienes y objetos del sistema constituyen el objeto de las
decisiones y de la política. Estos comprenden también exigencias y problemas,
necesidades individuales y colectivas de los sujetos del sistema y existen como
productos o outputs políticos bajo la forma de decisiones y políticas públicas aceptadas
como vinculantes para todos o para la mayoría de los sujetos del sistema.
Barbé: Relaciones Internacionales. Pág. 19-40
El término Relaciones Internacionales, designa en primer lugar un sector de la realidad
social, el de aquellas relaciones humanas que se caracterizan precisamente por su
calidad de “internacionales”; pero la misma expresión designa, a su vez, la consideración
científica de dichas relaciones. Barbé, pasa revista a diferentes autores que exponen su
definición sobre las relaciones internacionales, para detenerse en la definición que Arenal
plantea sobre este concepto: como el sector de la realidad social objeto de estudio de
nuestra consideración, pero con un precisión, la de que el objeto de estudio de nuestra
disciplina es el resultado de esas relaciones, la sociedad internacional: Desde esta
posición, las expresiones relaciones internacionales y sociedad internacional sirven en
sus respectivos niveles para designar el sector de la realidad que estudiamos.
Para Barbé el objeto de estudio de las Relaciones internacionales, será la sociedad
internacional, asimismo reconoce la falta de consenso al momento de hablar de política
internacional mundial, etc.
El origen de las relaciones internacionales como destaca Barbe, tuvo lugar en 1919
cuando se creó la
Cátedra Wodron Wilson, el nacimiento de la misma está directamente asociado a la recién
finalizada Primer a Guerra Mundial.
Las referencias a Wilson (14 puntos) y Lennin (Informe sobre la Paz) se convierten en
referentes entre las corrientes liberales y marxistas, el presidente Wilson fue
directamente influido por pacifistas que abocaban un orden mundial pacífico, Lennin se
formó en el pacifismo internacional de la Segunda Internacional.
La historia diplomática y el derecho internacional constituyen el marco académico
establecido del que surgen las relaciones internacionales en pleno siglo XX, Hoffmann,
considera que el análisis metódico de las relaciones entre los estados ha estado durante
largo tiempo, por decirlo de alguna manera, ahogado por la historia de estas relaciones y
por el estudio de las normas jurídicas que tratan de ordenarlas.
Así, el estudio sobre la Guerra del Peloponeso de Tucídides, es el primer estudio
científico de la historia y el primer análisis objetivo de las relaciones internacionales.
Las relaciones internacionales, nacen por la historia diplomática (conocida como historia
de los tratados) y el derecho internacional. El nacimiento de la historia diplomática está
ligado al sistema de estados europeos surgidos de la Paz de Westfalia, y adquiere gran
significación a raíz de la primera guerra mundial y el estudio de sus causas, tanto en la
Europa continental como en los países anglosajones, por tanto el término historia de las
relaciones internacionales, comienza a sustituir al de historia diplomática luego de la 1º
guerra mundial.
La impronta del derecho internacional, que desde la Paz de Westfalia hasta la primera
guerra mundial ha monopolizado el estudio de la sociedad internacional, es muy fuerte en
la nueva disciplina.
Entre el Tratado de Versalles, y la caída del muro de Berlín, nace y se desarrolla el nuevo
espacio científico, que constituye la disciplina de las relaciones internacionales. Teorizar
sobre la sociedad internacional y sus problemas (la guerra de manera destacada) nos
remonta hasta Tucídides. De ahí de distinguir entre el pensamiento clásico, que ofrece un
sustrato filosófico-normativo para la nueva disciplina, y la moderna teoría de las relaciones
internacionales, entendida como estudio sistemático de fenómenos observables, que
intenta descubrir variables principales, explicar el comportamiento y revelar los tipos
característicos de relaciones entre unidades nacionales, el nacimiento pleno de la teoría
de las relaciones internacionales surge a partir de la segunda guerra mundial.

Ortiz: Objeto de Estudio de las Relaciones Internacionales:


El objeto de estudio de las relaciones internacionales es la sociedad internacional. Esa
sociedad internacional es un ente complejo constituido por una trama de relaciones que
se componen del accionar externo de los estados-naciones, es decir, de las acciones
derivadas del ejercicio de su soberanía exterior, pero también de acciones individuales y
colectivas de particulares o entidades de esos Estados –Naciones cuando éstas tienen un
significado internacional. También, dentro de la sociedad internacional se desarrollan
foros multilaterales, organizaciones internacionales, organismos comunitarios, espacios
económicos o culturales internacionales.
El campo de estudio está formado por tres círculos concéntricos formados por la política
exterior, la sociedad internacional y la comunidad internacional, así cualquier actividad
que lleva a personas, entes o agentes internacionales más allá de las fronteras o límites
del Estado-Nación, sea actual o figuradamente, corresponde al campo del las relaciones
internacionales.
Dentro de un Estado, el orden es mantenido y la violencia controlada a través de la
presencia de al menos seis condiciones o instituciones:
1- leyes escritas o no escritas que reflejan el juicio moral de la comunidad
2- una maquinaria política para cambiar estas leyes cuando el cambio es necesario
3- un cuerpo ejecutivo que administre estas leyes
4- tribunales que resuelven las disputas de acuerdo con la ley
5- una fuerza pública superior que controle la violencia de individuos o subgrupos.
6- Un estado de bienestar público suficiente como para que la gente sea razonable y
no se deje conducir por el sentido de la desesperación al que siguen las vías
violentas.
En el plano internacional muchas de estas condiciones existen solo en una forma precaria
o embrionaria. Por otra parte, el ámbito de la política internacional es un espacio en
construcción y es posible concebir un tiempo futuro en que la sociedad mundial llegué a
ser una organización universal de naciones en la impere la lógica política.
Este escenario corresponde a un orden cuyas explicaciones fueron dadas por Hobbes y
Maquiavelo. La aparición de unidades políticos llamadas Estados se produce por la
desintegración de una realidad que envuelve al mundo europeo occidental y que es el
Imperio Romano unido a la Iglesia Catolica. Hobbes, describe en lo interno un estado de
naturaleza en que los individuos viven un estado de guerra permanente que termina
debido al establecimiento de un poder ordenador representado por el Príncipe o
soberanos. De la misma manera como los individuos luchan entre sí en una condición
entendida com
deplorable, los príncipes harán lo propio en el plano exterior.
Ambos autores, consideran que la anarquía reinante en el plano interno se resuelve por la
imposición de un gobierno único de tipo universal que corresponde a una tradición de
pensamiento enteramente diferente.
El uso de la teoría hobbesiana llevó a los cultores del estudio de relaciones
internacionales a estimar que el objeto de estudio de su disciplina estaba constituido por
un estado de cosas que correspondía en lo básico a aquel que Hobbes, y otros como él,
describían como el estado de naturaleza. Ese estado de naturaleza en lo interno se
caracterizaba como es sabido, por un estado de guerra de todos contra todos,
entendiéndose a ésta no sólo con enfrentamiento efectivo, sino también como la
disposición a hacerlo. Esta anarquía llega a su fin con el establecimiento de un gobierno
ejercido por el príncipe soberano. El mismo Hobbes, se encargó de establecer el símil
entre el estado de naturaleza interno y las relaciones internacionales al decir: En todas las
épocas, los reyes y personas revestidas con autoridad soberana, celosos de su
independencia, se hallan en estado de continua enemistad…
Quienes asumieron que esta postura es válida, se diferencian de aquellos que estiman
que así como el caos hobbesiano termina, en lo interno por la imposición del Príncipe
soberano, el estado de naturaleza internacional deberá terminar por el establecimiento de
un gobierno universal, Kant en un referente de esta postura, no sin antes asumir como
válido que el estado de naturaleza no termina por un acto de fuerzas (tesis de Hobbes)
sino por un acto de consenso o pacto (tesis de Locke).
En suma, el objeto de estudio de las relaciones internacionales es, primordialmente, la
Política internacional entendida como el accionar externo de los Estados modernos en un
campo en el que una situación de anarquía originaria ha sido regulada por las normas del
derecho internacional o, cuando ello no es posible, balanceada por el equilibrio de
poderes, conduciendo a una sociedad internacional. Esta podría, en la aspiración de
algunos, convertirse en el futuro en un estado universal basado en la comunidad universal
del género humano.

Del Arenal: Introducción a las Relaciones Internacionales:


Solo después de la 1º Guerra Mundial, surge en las ciencias sociales las relaciones
diplomáticas porque el sistema de estados que funcionaba desde el siglo XVI da paso a
otro, con nuevas grandes potencias. Estados Unidos tendrá una gran importancia en el
desarrollo de las Relaciones Internacionales. Por un lado se pasa de la sociedad
internacional a la mundial, y de la idea de conflicto a la cooperación. Con el paso de la
sociedad internacional a la mundial se pasa de una sociedad con los países como
referentes prácticos de las Relaciones Internacionales, a una sociedad mundializada con
problemas que superan el ámbito de los Estados. En esta nueva etapa la cooperación es
la base de la supervivencia mundial. Se da una creciente mundialización, la crisis del
modelo estado-Nación, el debilitamiento de las fronteras entre lo interno y lo internacional,
la emergencia de actores no estatales.
Con el paso de la idea de conflicto a la cooperación se trata de que ya no sea necesaria la
violencia como forma de solucionar los conflictos. Se impone considerar a las relaciones
internacionales como la ciencia que se ocupa de la sociedad internacional y de todos sus
problemas. Problemas que se presentan actualmente y son los que afectan al campo de
las relaciones internacionales: las armas nucleares, el desarrollo desigual de los estados,
la opresión, las privaciones socio económicas y el problema ecológico.
Así mismo, por ser una ciencia relativamente nueva, tiene problemas metodológicos y
terminológicos, será distinto el análisis si hablamos de RR.II, de sociedad mundial, de
sociedad internacional, de política interestatal.
En relaciones internacionales desde su creación ha dominado el paradigma realista-
estatocéntrico que dirige su atención hacia el Estado y el poder. Pero desde finales de la
década del ´70 han surgido nuevo s paradigmas.
Se entiende aquí el paradigma como las “suposiciones fundamentales que hacen a los
especialistas sobre el mundo que están estudiando”. Estas suposiciones fundamentales le
dicen lo que es conocido sobre este mundo, lo que es desconocido, como debería verse
el mundo para conocer lo desconocido y lo que merece conocerse.
La mayoría de los paradigmas giran sobre estas tres cuestiones:
las causas de la guerra y las condiciones de la paz-seguridad-orden.
los actores esenciales y/o unidades de análisis.
Las imágenes del mundo-sistematización del campo de estudio. Generalmente se
reconocen tres paradigmas:
Paradigma tradicional: heredero de Hobbes y Maquiavelo, cuyos postulados básicos
son separación rígida entre política interna e internacional, los estados y los estadistas
son los actores fundamentales, las relaciones internacionales son luchas de poder y la
paz.
Paradigma de la sociedad mundial: el mundo es interdependiente, y tiene importantes
factores culturales, tecnológicos y económicos más que los estrictamente políticos. Se
debilita el Estado y aparecen actores intergubernamentales y no gubernamentales. No se
distingue entre esfera interna e internacional.
Paradigma de la dependencia: la consideración del mundo como un solo sistema
económico con dependencia, la unidad de análisis es el sistema internacional. Siempre
hay un perdedor y un ganador, hay dependencia.
El autor define a las relaciones internacionales como aquellas relaciones entre individuos
y colectividades humanas que configuran y afectan a la sociedad internacional en cuanto
tal. Puede decirse que la teoría de las relaciones internacionales es una teoría de la
sociedad internacional.
La realidad internacional muestra que los problemas del mundo son problemas de todos
los estados, acerca al mundo a la idea de comunidad mundial. Consideramos que
estamos ante una sociedad internacional en proceso de transformarse en comunidad
internacional.
Sociedad: conjunto de relaciones sociales e interdependencias que constituyen un todo.
Hay cuatro características a subrayar en esa sociedad internacional: pluralidad de
miembros son solo estatales. Un cierto grado de aceptación a las reglas e instituciones
comunes para la regulación y ordenación de esas relaciones; la existencia de un elemento
de orden, precario e imperfecto, que hay que mejorar, esas relaciones sociales configuran
un todo complejo que es más que la suma de las partes.
Si bien se siguen analizando las cuestiones desde el ámbito del Estado Nación,
actualmente los problemas superan la barrera interna, existe una heterogeneidad de
intereses, con una sociedad internacional de naturaleza global y multidimensional. El
nuevo orden internacional no puede ser impuesto por los Estados, pues reduciría la
dimensión social de los hombres. No se puede pretender el análisis de todas las
relaciones internacionales, se necesita establecer un criterio de relevancia.

Unidad nº 1 B:
Unidades de análisis en el estudio internacional: el sistema internacional y sus
actores.

El concepto de sociedad internacional se utiliza generalmente para conceptualizar y


delimitar el objeto de las relaciones internacionales. Desde esta perspectiva, cuatro serían
las características básicas para establecer el alcance de la sociedad internacional:
a) existencia de una pluralidad de miembros que mantienen entre sí relaciones estables y
no esporádicas; b) un cierto grado de aceptación de reglas e instituciones comunes para
la regulación y ordenación de esas relaciones;
c) la existencia de un elemento de orden precario e imperfecto, lo que significa que es
posible y deseable buscar nuevas formas de convivencia social a través del cambio de las
estructuras actuales; y
d) el hecho de que esas relaciones sociales configuren un todo complejo que es más que
la suma de las mismas.
Las relaciones internacionales estudian las vinculaciones entre los diferentes actores
internacionales, bajo diferentes reglas de juego y bajo diferentes dimensiones.

Entre los actores que participan en el escenario internacional se destacan todos aquellos
capaces de incidir en el sistema internacional:

-El estado, es el actor más importante, en algunas épocas se consideraba al estado


como el único actore dentro del sistema internacional. Se crean entre el 1500 y 1600, se
termina de consolidar en 1648 con la Paz de Westfalia. Los estados no son homogéneos,
son diferentes sus formas de gobierno, su PBI, su armamento, su política, su ubicación
geográfica, todos estos indicadores van a dar nacimiento a estados más poderosos o
estados débiles. Los estados son las unidades máximas del sistema internacional, que es
anárquico, a pesar de esto se maneja con diferentes reglas de juego que han ido
variando, estas hacen que exista algún orden (que dependerá de la posición de los
estados). Quien establece el orden internacional, se da por el poder que ejercen los
estados, la lucha por el poder fue una constante en el sistema internacional, el objetivo
central de los actores centrales es el poder, quienes tienen más poder son los que
establecen las reglas de juego, aquí aparece la corriente idealista que considera que hay
que tratar de buscar un consenso, hay que hacer un pacto social entre los diferentes
estados. Mientras que la corriente realista considera que la política internacional es un
juego de pocos, ambos coinciden en que las relaciones internacionales son anárquicas.
Para los realistas el estado es el actor monopólico de las relaciones internacionales, ya
que los conflictos se resolvían a través de la fuerza y era el único que detentaba el poder.

-Organizaciones internacionales: surgen en el siglo XIX, con la idea de una asociación


de estados que cedían una porción de soberanía. Dado que la guerra por estos tiempos
era una constante entre los estados se pensó en SdN, primer intento de organización
internacional con el fin de mantenerse la paz en el sistema internacional. 2º gran
construcción fue: Naciones Unidas, a partir de su creación han surgido una gran cantidad
de organizaciones gubernamentales.
Se define a la OOII como una asociación de estados que deberían tener un carácter
supranacional, pero que no hay tal cesión de soberanía de los actores para conformar un
estado supranacional (o sea un Estados internacional). Algunos ejemplos de OOII: UE,
ONU, OIT, OEA, OPEP. Lo que diferencia a un estado de una OOII es que está última
esta formada por diferentes estados, tiene una sede, una voluntad propia que es la que la
diferenta a la suma de las voluntades de los diferentes estados y con un objetivo en
común. La primera organización con carácter político fue SdN, inspiración de Wilson, pte.
de EEUU., luego este país no participa y fue una de las cuasas de su fracaso. En general
en todas las organizaciones hay órganos La única organización que por estos tiempos se
puede considerar con carácter supranacional es la UE, grupo de estados que llevan
desde la década del 50 procesos de integración y cooperación, primero empezó siendo de
coordinación de políticas comerciales, hoy ya se habla de justicia común, porque hay
instancias en que los estados miembros han cedido algunos aspectos de su soberanía.
-Empresas trasnacionales/multinacionales; surgen con comercio internacional

Para Pereria Castañares el Estado, actor central que goza del doble derecho de ser
sujeto y órgano de la sociedad. Así mismo, hay organizaciones internacionales, empresas
multinacionales y organizaciones no gubernamentales (grupos religiosos, internacionales
de partidos y sindicatos).
Dentro de la sociedad internacional no existe un poder central o supremo, sino que el
poder se ha ido descentralizando, distribuyendo entre grupos que lo monopolizan en sus
respectivos territorios y por la propia necesidad de la convivencia de los Estados; se han
ido estableciendo a través del dialogo y el consentimiento, reglas e instituciones comunes
para mantener dichos acuerdos, un orden jurídico internacional como el de respetar la
soberanía de los estados o la declaración de independencia. Los Estados al mismo
tiempo que cooperan con las Organizaciones internacionales utilizan la diplomacia como
medio de resolución de conflictos.
¿Que entendemos por sistema internacional?
Merle Barbé Aron
Conjunto de relaciones entre Esta constituído por un Conjunto constituído por una
los principales actores que conjunto de actores cuya serie de unidades políticas
son los estados, las relaciones generan una que mantienen entresí
organizacione configuración de poder relaciones regulares y que
sinternacionales y las fzas (estructura) dentro de la cual son todas susceptibles de
trasnacionales, su entorno se produce una red compleja verse implicados en una
está constituído por le de vinculaciones (procesos) guerra general.
conjunto de factores ( natural, deacuerdo a determinadas
económico, tecnológico, reglas.
ideológico) cuy combinación
influye en la estructura y
funcionamiento del sistema.

De estas tres definiciones podemos definir al sistema internacional como un conjunto de


elementos en interacción que constituyen una totalidad y manifiestan una cierta
organización, el sistema internacional es una forma de organizar a la sociedad
internacional, un modelo que nos permite abordar la realidad internacional en un período
de tiempo determinado atendiendo a 3 componentes: actores, estructura y procesos de
relacionamiento.
Durante muchos años los teóricos de las RRII han discutido acerca del concepto del actor
internacional. El peso de la teoría realista hizo que también durante un largo período
dominara la visión estatócnetrica que hacia del estado el actor nato de las relaciones
internacionales.
Desde el siglo XX y aun en el período de entreguerras el estado ocupó un papel
privilegiado; sin embargo desde1995. la escena internacional se ha visto poblada de una
gran diversidad de actores que llegaban a competir con el propio estado, que venía
acrecentando su número.

Definimos al actor internacional como toda autoridad, organización, persona o grupo


susceptible de jugar un papel destacado en la vida internacional. Puede ser:
-ESTADOS
-ACTORES GUBERNAMENTALES INTERESTATALES
-ACTORES NO GUBERNAMENTALES
-ACTORES GUBERNAMENTALES NO CENTRALES
-ACTORES INTERESTATALES NO GUBERNAMENTALES.
-INDIVIDUOS

-ESTADOS, 4 elementos constitutivos: territorio (delimitado por fronteras), población


estable, gobierno con plena autoridad, soberanía nacional e independencia frente al
exterior.
Para será admitido en la sociedad internacional se exige el reconocimiento por los otros
estados. El gran aumento desde 1960 del nº de estados ha hecho necesario proceder a
elaborar una clasificación o tipología de los estados, de acuerdo al reparto de poder ya
sea militar, económica, tecnológica y cultural. Se pueden dividir en superpotencias,
grandes potencias, potencias medias, pequeñas potencias y microestados.
-ACTORES GUBERNAMENTALES INTERESTATALES: asociaciones establecidas
mediante un acuerdo internacional por 3 o más estados para la consecución de objetivos
en común y dotadas de una estructura administrativa permanente Hasta 1914 el nº de
organizaciones varía entre 24y37; y en le siglo XX las organizaciones pasan a convertirse
en uno de los raagos básicos de las relaciones internacionales.
Hasta 1939: 80
En 1972: 280
En 1984: 337
En 1995: 263
Este crecimiento ha obligado a establecer una clasificación de las mismas según su
vocación geográfica, su actividad, y las funciones que ejercen y los poderes que poseen.
SdN, llegó a contar con 63 estados. ONU, 188 estados.

ACTORES NO GUBERNAMENTALES: Empresas trasnacionales y organizaciones no


gubernamentales (cruz Roja, actualmente hay más de 5000)
Los actores no gubernamentales interestatales también llamadas fuerzas trasnacionales
son los movimientos y las corrientes de solidaridad de origen privado que tratan de
establecerse a través de las fronteras y que tienden a hacer valer o imponer su punto de
vista en le sistema internacional. Las ONG a través de la sociedad civil ha ido adquiriendo
una papel destacado en el proceso de toma de decisiones de carácter internacional,
introduciendo temas como medio ambiente, DD.HH.
Las empresas trasnacionales, son un fenómeno del siglo XX, estas tienen mucho más
recursos y poder que algunos estados y su influencia va creciendo por le desarrollo de la
tecnología y el proceso de globalización económica.

-ACTORES GUBERNAMENTALES NO CENTRALES, se incluye el personal d elos


gobiernos locales, regionales y municipales de un estado.

-ACTORES INTERESTATALES NO GUBERNAMENTALES; individuos o grupos no


gubernamentales que ubicados en una estado mantienen relaciones directas con otros
actores autónomos distintos a su gobierno, estos grupos se han creado para defender
sus intereses e influir en la acción gubernamental. Reincluyen aquí, las internacionales de
los partidos, las internacionales sindicales, el papel de los grupos religiosos.

-ACTORES INTERESTATALES NO GUBERNAMENTALES.

-INDIVIDUOS: actores secundarios para algunos especialistas en RRII, pero no para los
historiadores que reivindican cada vez con mayor fuerza el papel del individuo, de los
líderes, de las personalidades relevantes con capacidad de influencia y poder para decidir
las políticas o las acciones en el contexto internacional: Stalin, Lennin, Napoleón.
Todos los actores intervinientes en le sistema internacional establecen un orden
internacional, que definimos como el conjunto de normas y reglas a través de las cuales
se trata de buscar y alcanzar un funcionamiento regular, una estabilidad internacional, un
equilibrio entre las potencias y seguridad en el sistema internacional, pues sin seguridad
no hay estabilidad y sin estabilidad no hay paz.

La formulación y aplicación de este orden será el objeto principal de interés de los


encargados de llevar adelante la diplomacia internacional a través de conferencias o
congresos internacionales (Westfalia, Viena, Berlín, Paris, Yalta, Postdam) u
organizaciones internacionales como SdN o UN, al plantear cual va hacer la estructura de
poder, que mecanismos deben utilizarse para su mantenimiento y que medios se
emplearían en caso de ruptura del orden establecido.
Poder, también es un tema importante ya que el establecimiento de una nueva estructura
del sistema internacional viene derivado del desigual reparto de poder entre los actores
del sistema, el poder desde el punto de vista de la escuela realista nos indica que es la
capacidad de un actor p obligar al otro a realizar un acto determinado.
6 criterios definen el poder de un estado:
-recursos económicos
-características del territorio
-factores demográficos
-capacidad científica-tecnológica
Capacidad de influencia cultural e ideológica.
El desigual reparto del poder entre los actores, principalmente los estados conducirá a
una jerarquización de los mismos.

Para Wilhelmy son actores internacionales las entidades capaces de modificar en


algún grado el funcionamiento del sistema internacional mediante la participación en los
proceso del mismo. Los actores más importantes son:
-Estado,
-las organizaciones internacionales,
- y los procesos trasnacionales.
Estado: La evolución del sistema internacional en los últimos siglos perfila al Estado
como actor principal del sistema internacional, y considera que hay múltiples definiciones
del concepto de estado según la perspectiva en la que la analice, pero concentrándonos
en los rasgos que caracterizan al estado como actor internacional podemos decir:
- es una entidad política en cuanto es regido por un conjunto de relaciones de
poder, que se traducen en una determinada estructura de gobierno y en políticas
destinadas a regir los asuntos que interesan a la colectividad.
- Es una entidad soberana en la medida que sostenga exitosamente la pretensión
de resolver los asuntos que define como de sus competencia, y en el ámbito
externo el reconocimiento del carácter soberano del estado da lugar a la
independencia.
- Es un ente territorial en cuanto existe en un espacio geográfico determinado, que
es el ámbito físico en que ejerce su jurisdicción, comprendiendo los espacios
propiamente terrestres y otros espacios como el mar territorial y el espacio aéreo
estatal.
- Es un ente demográfico y social al estar conformado por una población que
desarrolla diversas formas de sociabilidad en el ámbito territorial del estado, sin
prejuicio de las relaciones sociales en el ámbito externo.

La política exterior es el conjunto de actividades políticas mediante las cuales cada estado
promueve sus intereses frente a otros estados. Desde que las organizaciones
internacionales de tipo gubernamental han comenzado a tener roles de cierta significación
en el sistema internacional se ha entendido que la política exterior comprende también las
relaciones de cooperación y conflicto con esas entidades.
El autor considera que en el sistema internacional existe una cierta estratificación en
donde en la cúspide se encuentran las grandes potencias, que se caracterizan sobre todo
por la amplitud de sus intereses.

Las organizaciones internacionales: han modificado la estructura de la política


internacional contemporánea, ejerciendo una gravitación importante aunque no decisiva
en el funcionamiento de los procesos mundiales o regionales. La cooperación e
integración económica en gran medida se debe al impulso que han puesto en ellas
algunos órganos intergubernamentales; también es evidente, aunque insuficiente, el papel
asumido por estos en la mantención de la paz y estabilidad entre las naciones.

La experiencia indica que a fin de compatibilizar la estructura y el funcionamiento de las


organizaciones internacionales con el sistema internacional, y viceversa, deben
satifacerse entre mabos ciertas exigencias mutuas, en el sentido de que los actores
internacionales deben demandar a éste el cumplimiento de ciertas funciones esenciales
para l estabilidad del sistema. Debe existir una articulación de los requerimientos que se
le formulan este papel hoy lo asume la Asamblea de las Naciones Unidas, y en su tiempo
también lo intento la Asamblea general de SDN
Las organizaciones internacionales son asociaciones de estados establecidas e
integradas por estos para desarrollar funciones de interés común mediante una
estructura orgánica permanente.

Sociedad de Naciones:
Un hito determinante en el nacimiento de las Organizaciones internacionales fue la
creación de SDN en 1919.Esta organización se inspiró en los famosos “14 puntos de
Wilson” de paz propuestos por el presidente de EE.UU., quien buscaba establecer una
organización multilateral permanente basada en los principios de autodeterminación,
independencia, e igualdad jurídica.SDN entró en vigencia en 1920, fue una organización
de orientación universalista con una asamblea que agrupaba a todos los miembros (27
estados soberanos, además de dominios y colonias como la India.) Pero debido a la
negativa del senado norteamericano de autorizar la ratificación del Tratado de Versalles
que puso fin a la 1º Guerra Mundial y creó la SDN, EEUU no se incorporó. La SDN
terminó su existencia legal en 1947, aunque en la realidad se puede decir que su
existencia se anula al comenzar la segunda guerra mundial, septiembre de 1939. La SDN
logró solucionar algunas controversias menores, aunque los conflictos más graves
sobrepasaron su capacidad de acción, lo más notorio fue la violación del Tratado de
Versalles por parte de Alemania (1935 y 1936), ni cuando ocupó la ciudad de Danzig en
1939.
Estructura institucional:
-Asamblea: integrada por representantes de los estados partes.
-Consejo: miembros permanentes y elegidos.
-Secretaria
-Tribunal permanente de Justicia Internacional.
Naciones Unidas: durante la segunda guerra mundial las potencias aliadas buscaron
crear una nueva organización multilateral cuyos principios están parcialmente contenidos
en la Carta del Atlántico de 1941, suscrita por los gobiernos británicos y norteamericano,
este documento alude a la seguridad colectiva, a la renuncia del uso de la fuerza, al
acceso igualitario a las materias primas, y la necesidad de impulsar el progreso
económico y la seguridad social a nivel mundial. La Conferencia de Moscú de 1943
recoge en cierta forma el espiritu de los “Catorce puntos de Wilson”, en 1944 se reúnen
en Dumbarton, EE.UU. China, URSS y trazan los lineamientos básicos de la futura
organización fundada en la igualdad soberana de todos los estados, y que serán
retomados en la Conferencia de Yalta de 1945 donde se fija la fecha de la Primer
Conferencia de Naciones Unidas , en San Francisco, por tanto la carta de UN esta en
vigencia desde octubre de 1945, aunque la carta se aproxima al espiritú . La calidad de
miembro de UN es otorgada a a los Estados pacíficos que aceptan las obligaciones que
impone la Carta y que están en condiciones de cumplir sus exigencias. La Carta establece
un doble control de admisión: por un lado la Asamblea General debe pronunciarse
favorablemente por dos tercios, previa recomendación del Consejo de Seguridad. En este
último los miembros permanentes pueden ejercer el veto, por lo que toda candidatura
debe necesariamente contar con su aceptación antes de acceder al status de miembros.
Los postulados básicos que enuncia la carta de UN son:
-igualdad soberana,
-no intervención en los asuntos internos de otros estados
-prohibición del uso de la fuerza contra la integridad territorial..
Los órganos principales de las NU son:
-Asamblea General: reúne a todos los miembros de la organización, constituyendo el
principal foro político mundial. Aquí se discute la generalidad de los asuntos de interés
internacional. Sus decisiones se adoptan con mayoría simple, salvo en caso de materias
definidas como importantes (relativo a la paz, seguridad, presupuesto, admisión,
suspensión y expulsión de los miembros), que se aprueban por dos tercios de los
miembros presentes y votantes.
- Consejo de Seguridad compuesto por 15 miembros, cinco de los cuales son
permanentes (China, EE.UU. Francia, Gran Bretaña y URSS) y diez son no permanentes,
elegidos anualmente por mitades siguiendo un criterio de representación geográfica. El
Consejo es el órgano político por excelencia, su competencia comprende todo lo relativo a
la paz y seguridad internacional. Por eso sus resoluciones tienen mayor peso que las de
la Asamblea. Las resoluciones del consejo de seguridad se aprueban por mayoría (nueve
miembros) en las cuestiones que no son de procedimiento, o sea materias de fondo, y la
mayoría debe incluir a los cinco miembros permanentes del CS, por tanto el voto negativo
de cualquiera de estos es suficiente para que no hay resolución, esta regla es conocida
como derecho de veto de los miembros permanentes, y ha sido puesta en práctica en
numerosas oportunidades, principalmente durante la Guerra Fría.
-Secretaria General: es nombrado por la AG a proposición del CS, y es el funcionario de
UN con mayor rango, además de sus funciones administrativas, el SG reúne funciones
políticas y diplomáticas muy importantes.
-Consejo económico y Social: bajo jurisdicción de la AG, coordina la labro económica y
social de la ONU y de los organismos especializados.
Paralelamente a las organizaciones de corte universal, existe una extensa variedad de
organizaciones regionales, producto de su propio contexto y obedece a procesos
históricos y políticos. La carta de Naciones Unidas permite el establecimiento de
organizaciones de alcance regional, y se clasifican en 4 grupos:
- competencia política:Consejo de Europa, OEA, OUA (organización de unidad
africana) y la Liga Arabe.
- Corte militar: TIAR, OTAN, ANZUS (Australia, Nueva Zelandia y EEUU, SEATO
(Sudeste Asiatico)
- De cooperación económica. CEPAL; ALADI; BID, CEE.
- De actividad cultural, social y técnica. (CIME, organización intergubernamental
para las Migraciones)

Actores no estatales: se pueden clasificar en tres grupos: Organizaciones no


gubernamentales, organizaciones internacionales, y empresas multinacionales.
La vulnerabilidad de los Estados ha aumentado lo que ha generado oportunidad para que
en forma creciente la interdependencia se constituya en una de las características
fundamentales de la realidad internacional al incrementarse la gran cantidad de actores
que interactúan en la esfera internacional.
Las ONG, no son establecidas por acuerdos intergubernamentales, aumenta la cantidad
de ONG después de la 2º Guerra Mundial, pero presenta periodos de declinación en los
años de conflictos mundiales ( 1914-1918, 1938-1945)
Desde la posguerra se ha producido un auge de la actividad de las empresas
trasnacionales que han llegado a ser agentes significativos en el contexto internacional.
El enfoque trasnacional permite identificar una amplia gama de actores no estatales, así
como analizar la proyección hacia el sistema internacional de una variedad creciente de
asuntos cada vez más interrelacionados debido al estrechamiento de las comunicaciones
entre los estados y las sociedades.

Para Barbé los Actores Internacionales: unidad del sistema internacional (entidad,
grupo, individuo) que goza de habilidad para movilizar recursos que le permitan alcanzar
sus objetivos, que tiene capacidad para ejercer influencia sobre otros actores del sistema
y que goza de cierta autonomía.
Tipología de actores internacionales, según Merle
-Estados
-Organizaciones Intergubernamentales
Fuerzas trasnacionales: - Organizaciones no gubernamentales
-Firmas multinacionales
- Opinión pública internacional
Estado: actor privilegiado de la escena internacional para los realistas como Morgenthau.
Pero asimismo la consolidación del Estado como forma de organización política es una
evidencia en términos numéricos, por ejemplo UN pasó de 51 miembros firmantes de la
Carta de San Francisco en 1945 a 185 en 1995. La aparición del estado en su forma
actual es relativamente reciente, en términos internacionales el Tratado de Westfalia de
1648 supone el puno de partida de un nuevo mundo. Los elementos constitutivos del
Estado moderno son: territorio, población y gobierno (con autoridad para gobernar sobre
los otros).
Las organizaciones internacionales: el autor distingue entre las organizaciones
intergubernamentales (representación de los gobiernos) y las ONG (compuestas por
individuos y grupos de carácter privado). Existen múltiples definiciones sobre
organizaciones internacionales, por eso es conveniente antes que presentar una
definición presentar los rasgos característicos de las mismas:
-carácter interestatal
-base voluntario
-órganos permanentes
-Voluntad autónoma
- competencia propia
-cooperación entre sus miembros a efectos de la satisfacción de los intereses comunes.
Así pues sumando los rasgos anteriores podemos definir a la organización internacional
como una asociación de estados establecida mediante un acuerdo internacional por tres o
más estados, para la consecución de unos objetivos comunes y dotados de una
estructura institucional con órganos permanentes, propios e independientes de los
estados miembros.
¿Cuando surgen?
Las organizaciones internacionales no nacen ligadas a cuestiones de paz y guerra, sino
que es la revolución industrial y las necesidades que la misma genera en todos los
terrenos (comunicación, comercio) lo que va a impulsar la aparición de las primeras
organizaciones. En 1815 se crea la Comisión Central para la Navegación del Rin.
El terreno más común es de caracter técnico-económico:
1865: Unión Telegráfica Postal
1873: Organización Metereológica Postal
1874: Unión Postal Universal
1890: Unión Internacional de las Repúblicas Americanas, antecedente de la OEA, creada
en 1948, ambas con sede en Washington.
1959, más de 263 organizaciones.
El autor reconoce tres tipos de tipologías:
-Por su composición: pueden ser 1-universales o 2-restringidas.
1- Abiertas a la participación de todos los estados, existen 34 organizaciones con carácter
universal, ONU (185 países), más los 16 organismos especializados de UN, y otras como
la OIEA Organización Internacional de Energía Atómica, OMT Org. Mundial de Turismo,
UPU, Unión Postal Universal, UNESCO Organización de Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura.
2-228 en la actualidad, se limitan a un mismo ámbito geográfico o funcional. A veces el
nombre mismo determina su alcance geográfico como ASEAN. Muchos definen a las
organizaciones de carácter restringida como regionales, demostrándose escalas
geográficas variables como la OPEP (creada en 1960 formada por 13 estados: países
arabes, como Irak o Argelia, africanos como Nigeria y americanos como Venezuela y
Ecuador.
Las organizaciones regionales también se pueden dividir entre fines generales, con
capacidad para abordar todo tipo de temas Ej: ONU; OEA; OUA. O Específicos o
limitados, aquellas con competencias concretas: tales como muchos organismos del
sistema de Naciones Unidas, OMS. También están las organizaciones regionales con
finalidad económica, militares, sociales y culturales, técnicos o científicos.

Tipología de Organizaciones Internacionales


ORG. UNIVERSALES ORG. REGIONALES
Fines generales ONU OEA/OUA
Fines Económicos OMC/ BIRD MERCOSUR
Fines Sociales UNESCO/ OIT Consejo Nórdico
Fines Militares CS de UN SEATO/ TIAR
Fines Técnicos OMI OMM ESA (agencia europea del espacio)

También se pueden clasificar según la estructura institucional: 1- el modelo básico,


compuesto por un plenario (órgano político) y un secretariado (administración). Ej. OTAN
2-El modelo de estructura institucional, muy extendido entre las organizaciones de
alcance universal. Compuesto por el plenario, órgano restringido, y un secretariado. Es el
caso de Naciones Unidas, CS, órgano restringido, AG, órgano plenario y SG.
3-Modelo, es habitual en las organizaciones surgidas en Europa Occidental, donde se
aprecia junto al papel de los representantes gubernamentales que conforman el órgano
plenario, el papel de los parlamentarios nacionales. Ej Consejo de Europa creado en
1949.
4-Modelo de la Unión Europea que va entre la lógica institucional de la división de
poderes dominantes en el estado y la lógica intergubernamental de las organizaciones
internacionales. Interés comunitario: -Comisión Europea, Parlamento Europeo, Consejo
de Ministros, Tribunal de Justicia.

Fuerzas trasnacionales: Según Keohane y Nye, la trasnacionalidad aparece cuando


relativizamos la premisa de que los estados son los únicos actores del sistema y
centramos nuestra atención en los canales múltiples que conectan las sociedades a
través o por encima de las fronteras estatales. Es decir, todos aquellos flujos que no
parten de una iniciativa pública (gubernamental), sino privadas, y que, como corresponde
a todo actor internacional, influyen en el sistema internacional.
Según Merle; entendemos por fuerzas trasnacionales los movimientos y las corrientes de
solidaridad de origen privado que tratan de establecerse a través de las fronteras y que
tienen a hacer valer o imponer su punto de vista en el sistema internacional.
Dos tipos de fuerzas:
- las organizaciones no gubernamentales (ausencia de intereses económicos)
- las empresas trasnacionales (lucro objetivo de las mismas)

ONG: (Amnistía Internacional, Cruz Roja, Médicos sin Fronteras) Los años ´80 se pueden
calificar como la década de las ONG, y en los ´90 continuaron con su crecimiento. Hoy
casi 5000 ONG.
Según Merle, se entiende por ONG, todo grupo, asociación o movimiento constituido de
forma duradera por particulares pertenecientes a diferentes países con la finalidad de
alcanzar objetivos no lucrativos. Los ámbitos de actuación que más sensibilizan a las
sociedades occidentales, creadoras de ONG en los últimos años son: ayuda humanitaria,
defensa del medio ambiente, ayuda al desarrollo, promoción de los derechos humanos.
Empresas trasnacionales: constituyen un fenómeno de primer orden en la vida del
sistema económico internacional surgido de la segunda guerra mundial. Se considera
empresas trasnacionales a aquellas que incluyen entidades en dos o más países sean
cuales fueran las fórmulas jurídicas y las esferas de sus actividades, actúan en varios
países según formulas diversas (grupos de empresas, filiales, sucursales, adquisición de
empresas nacionales) pero no tienen una lógica común de actuación.
Las implantaciones en el extranjero tienen como objetivo: tratar de reducir los costos de
producción, beneficiándose de las condiciones fiscales, geográficas, sociales, más
rentables; diversificar la actividad de la firma, topográfica y sectorialmente a fin de poder
maximizar su beneficio y repartir los riesgos en distintos tipos de producción.

LAS EMPRESAS MULTINACIONALES: Orígenes y evolución en el seno de la


Sociedad Internacional
En el siglo XIX, a favor de la doctrina del laisser-faire, laisser-passer, muchas empresas
europeas (especialmente británicas, francesas, holandesas y alemanas) y
norteamericanas se implantaron en numerosos territorios para asegurar el control de
materias primas y el de las salidas necesarias para el excedente de su producción. En
esta perspectiva hay que situar el debate sobre la colonización: los defensores de la
ortodoxia liberal consideraban como un obstáculo al crecimiento y al progreso económico
toda apropiación del espacio por las grandes potencias. A la inversa, los empresarios
capitalistas, atentos a protegerse de la concurrencia extranjera, presionaron
frecuentemente sobre sus gobiernos para que tomasen el control de algunos territorios
asegurándoles de esta forma una situación de monopolio.
El triunfo de esta segunda solución contribuyó, al mismo tiempo, a enmascarar el
fenómeno: una empresa francesa, por ejemplo, cuando implantaba una filial o una
sucursal en varias dependencias coloniales, no aparecía como un elemento de origen
extranjero, sino como una entidad nacional que realizaba libremente sus actividades en el
interior de un espacio jurídico único e integrado. La soberanía ejercida por la metrópoli
sobre su imperio colonial tenía, pues, por efecto no sólo proteger las empresas
metropolitanas instaladas en ultramar contra la concurrencia extranjera, sino también
servir de cobertura a la movilidad de los capitales y a los flujos de intercambios que se
consideraba tenían lugar en el marco de un solo Estado. Fue precisa la descolonización,
es decir, la ruptura de los lazos de dependencia, para que las actividades de las firmas
coloniales se considerasen extranjeras.
Hoy día el número de firmas multinacionales se ha multiplicado, el campo de sus
actividades se ha extendido y diversificado, el volumen de su cifra de negocios se ha
crecido e incluso la crisis les ha afectado menos que a las empresas nacionales. No
obstante, la hostilidad frente a las firmas multinacionales no obedece solamente a la
enormidad de sus recursos y a la sospecha que hace pesar sobre ellas el carácter oculto
de su actividad, sino a la acusación que se les dirige de servir de instrumentos de
dominación al servicio de ciertos Estados y contra otros Estados.
El problema de la definición de las firmas multinacionales es uno de los más discutidos.
Sin embargo, se pueden precisar algunos puntos:
- una firma multinacional no es necesariamente una sociedad cuyo capital pertenece a
ciudadanos de distintos países; la composición del capital es un elemento secundario;
- el calificativo de “multinacional” debe reservarse para las firmas que desarrollan sus
actividades en varios países extranjeros y que, con este objeto, proceden a
implantaciones bajo formas diversas;
- generalmente, estas firmas son sociedades privadas, pero también pueden ser firmas
nacionalizadas (ej. Renault) o empresas estatales;
- tanto en uno como en otro caso, los objetivos de la firma no consisten únicamente en
extender sus actividades más allá de las fronteras. Las implantaciones en el
extranjero tienen como objetivo: a) tratar de reducir los costes de producción,
beneficiándose de las condiciones fiscales, geográficas, sociales, más rentables; y b)
diversificar las actividades de la firma, tipográfica y sectorialmente, a fin de poder
maximizar su beneficio y repartir los riesgos en distintos tipos de producción.
Se trata, por tanto, de una estrategia transnacional cuyos ejes directores están
controlados y gestionados por los dirigentes de la sociedad-matriz. Pero este mismo
resultado puede alcanzarse mediante una “cartelización” que coordine las actividades de
varias sociedades nacionales y adquiera una posición dominante en el mercado (e.g. el
“cartel” del petróleo reagrupando, en 1929, a las siete sociedades petroleras mayores).
En cuanto al lugar de origen de las firmas multinacionales, se sitúa, naturalmente, en los
países capitalistas regidos por la economía de mercado. Estados Unidos figura
cómodamente en cabeza, ocupando exactamente el lugar detentado por Gran Bretaña
antes de la guerra de 1914. La lista de los países se solapa, en lo esencial, con la de los
grandes países industrializados.
Las modalidades de implantación de las firmas multinacionales revisten formas muy
diversas. Se puede tratar, simplemente, de la instalación en el extranjero de una sucursal,
que ofrecerá sobre el terreno un determinado número de prestaciones, pero que no
disfrutará de ninguna autonomía con respecto a la sociedad-matriz. Se puede tratar de
que la sociedad-matriz cree en el extranjero filiales que adaptarán las formas jurídicas
vigentes en el país de implantación, consiguiendo con ello una mayor flexibilidad de
adaptación a las condiciones del mercado nacional. Se puede tratar, también, de que la
implantación se realice por la vía de la inversión, gracias a la cual puede absorberse una
empresa existente o adquirir el control mediante una participación mayoritaria en el capital
(ésta es la fórmula más corriente entre los países industrializados). Finalmente, las firmas
más poderosas disponen de toda una amplia panoplia de medios de penetración en el
extranjero: las “joint-ventures” (asociación en el capital al nivel del 50 por ciento), la
concesión del monopolio de fabricación de un determinado producto, o la concesión del
monopolio de explotación de una patente.
Cuantitativamente, la cifra manejada, por lo general, es de 10.000 firmas multinacionales
en todo el mundo, aunque se trata de una cifra meramente indicativa. Algunas filiales
reinvierten sus beneficios sobre el terreno y, si es necesario, contraen créditos en el
mercado de capitales del país de acogida; otras repatrían sus beneficios a la sociedad-
madre; otras, incluso, domicilian sus beneficios en la sede de sociedades ficticias
implantadas en “paraísos fiscales”. Por lo tanto, debe imponerse la prudencia cuando se
examinan cifras utilizadas con fines propagandísticos.

Relaciones con los Estados: control e influencia


Las relaciones entre estos dos tipos de actores dependen de saber si hay o no
concordancia entre la estrategia de la firma y la de las autoridades del país donde se
encuentra instalada la sociedad-matriz o sus filiales. Pueden distinguirse varias
situaciones.
En los países de sede (donde las sociedades-matrices dirigen sus actividades) puede
haber tanto complicidad como hostilidad. La complicidad es evidente en el caso límite en
que el gobierno está dispuesto a defender, por las armas si es necesario, los privilegios
que la firma ha sabido obtener en el extranjero. Este fue el caso de los intereses de la
poderosa compañía norteamericana United Fruit, instalada en América Central y en el
Caribe. No es menos evidente la complicidad en el caso en que el gobierno se sirve de los
capitales privados para asegurar el control sobre los recursos más valiosos situados fuera
de su territorio. También existe complicidad cuando las actividades en el extranjero son
emprendidas por firmas nacionalizadas (e.g. Renault). Finalmente, existe una complicidad
tácita cuando un gobierno presencia, sin reaccionar, las inversiones en el extranjero de
sus propias firmas, con la esperanza de que estas operaciones serán beneficiosas para el
interés nacional.
Sin embargo, toda inversión en el extranjero se traduce en una salida de capitales, en un
descenso de la capacidad nacional de producción y en una reducción de los puestos de
trabajo. Aunque la firma estime que, a la larga, se obtendrán beneficios, los gobiernos y
los sindicatos pueden considerar que la estrategia de la firma va en contra del interés
nacional, sobre todo en períodos de recesión económica. La realidad es que las firmas
multinacionales, más que un instrumento de un imperialismo orquestado por los gobiernos
extranjeros, antes que nada, trabajan para ellas mismas. Según las circunstancias, su
estrategia puede favorecer o contrariar los intereses de los gobiernos.
En los países de acogida, se da una situación de dependencia, de tipo colonial o
neocolonial, cuando una sola firma extranjera controla la parte esencial de los recursos de
un país, como ocurrió en América Central en la época de la citada United Fruit. El
gobierno local estaba sometido a la buena voluntad de una firma que dominaba toda la
actividad económica del país. Un medio de defensa contra este fenómeno es el de
entregar una indemnización equitativa para proceder a la nacionalización de la empresa
extranjera. Así, la producción de petróleo de los países de la OPEP está entre las manos
de los gobiernos locales, por intermedio de las sociedades nacionalizadas o por la
participación mayoritaria en aquellas sociedades en las que aún subsisten capitales
extranjeros. Otras medidas consisten en el control y limitación de las inversiones,
prohibición del repatriamiento de los beneficios y obligación de reinvertirlos en el país, etc.
Finalmente, los gobiernos pueden atraer capitales de otro origen para equilibrar y
neutralizar las influencias extranjeras.
Las firmas multinacionales son, para lo bueno y para lo malo, un parásito del sistema
interestatal. Mientras que el espacio permanezca recortado en unidades políticas
soberanas e independientes de derecho, pero desiguales de hecho, subsistirán firmas que
explotarán, frecuentemente con la complicidad de los gobiernos, las facilidades de todo
tipo (geográficas, aduaneras, fiscales, sociales) que les son ofrecidas por la disparidad del
terreno sobre el que ejercen su acción. Los Estados no son unas víctimas inermes de las
medidas adoptadas por las firmas multinacionales. Más que sus adversarios, son sus
colegas habituales con los cuales están obligados a vivir. Las firmas multinacionales se
han convertido en actores de pleno derecho y su desaparición no es en absoluto
previsible.

LAS NACIONES UNIDAS


La Carta de San Francisco: principios, propósitos, órganos y funcionamiento
En 1945, San Francisco, tres grandes compromisos políticos posibilitaron el nacimiento de
la Organización de las Naciones Unidas. En primer lugar, el papel preeminente y la
responsabilidad primordial de las Grandes Potencias en el mantenimiento de la paz y
seguridad internacionales. En segundo lugar, la división de trabajo con respecto de la
cooperación internacional en materias económicas y sociales. Finalmente, respecto a los
pueblos y territorios sujetos a dominación colonial, la consagración de un delicado
equilibrio entre la aspiración a la independencia y los intereses estratégicos, políticos y
económicos de las potencias coloniales.
De todos estos compromisos, sólo ha sobrevivido el relativo a la responsabilidad
primordial de las Grandes Potencias y del Consejo de Seguridad en lo que respecta al
mantenimiento de la paz y seguridad internacionales; los otros dos, en cambio, han sido
impugnados e incluso barridos como consecuencia de los cambios experimentados en la
comunidad internacional y en las Naciones Unidas. Este hecho permite dividir la historia
de las Naciones Unidas en varias etapas, cada una dominada por una idea-eje y
presidida, por tanto, por una determinada concepción de la ONU y de las distintas
Organizaciones Especializadas del sistema de las Naciones Unidas, de sus funciones y
objetivos prioritarios en la vida internacional.
Los organismos principales de la ONU, son:
- La Asamblea General. Representa el supremo órgano deliberante, y está compuesta por
los representantes de Estado miembros. Celebra una reunión ordinaria al año y sesiones
extraordinarias cuando las circunstancias lo aconsejan. Funciona en comisiones que
estudian y preparan los asuntos que se han de someter a debate en reunión plenaria.
Entre sus amplias competencias figuran todas las relativas a la consecución de la paz y
seguridad, las aportaciones correspondientes a los miembros y el presupuesto anual, la
admisión y exclusión de países, la elección de algunos consejeros, etc. Como cada
Estado dispone de un voto en la Asamblea, ésta adopta “decisiones” por mayoría simple.
Pero no tiene competencia para obligar a los Estados al cumplimiento de las resoluciones
acordadas.
- El Consejo de Seguridad. La ONU no dispone de un poder ejecutivo semejante al de un
gobierno nacional. El organismo más dotado de poder es el Consejo de Seguridad, a
cuyas amplias competencias pertenecen los asuntos más importantes. El Consejo de
Seguridad se compone de 15 miembros, 5 de ellos permanentes y 10 de renovación por
turno cada dos años. Los cinco primeros -EE.UU., Reino Unido, Francia, Rusia y China
popular- tienen la calidad de poner veto a las decisiones, que para ser aprobadas, deben
contar al menos con 9 votos a favor. El Consejo de Seguridad celebra reuniones
ordinarias cada quince días y como está abierto a las demandas de los Estados, si la
cuestión es grave, se reúne lo antes posible, con carácter de urgencia, para adoptar las
medidas oportunas. Sus decisiones deben aceptarse y cumplirse por los estados
implicados, aunque no lo hacen siempre.
- El Secretariado permanente. Se constituye por varios Vicepresidentes y su Secretario
General. Éste es el más alto cargo personal de la ONU. Lo elige la Asamblea cada cinco
años. Desempeña funciones administrativas y, además, a él se le confían las misiones
políticas y diplomáticas más trascendentales.
- El Consejo Económico y Social. Lo integran 54 miembros, pero va renovándose
anualmente una tercera parte de los mismos. Como su nombre indica, atiende a los
innumerables problemas de tipo económico y social -hambre, viviendas, sanidad,
marginación-. Se ocupa de los derechos humanos, para lo que se auxilia de una comisión
específica.
- El Tribunal Internacional de Justicia. Tiene su sede en la Haya (Holanda), por lo que
suele ser conocido como el Tribunal de la Haya. Se compone de 15 jueces, elegidos cada
9 años. Desempeña dos funciones: a) resuelve los conflictos de carácter jurídico, e
incluso de carácter económico, que surgen entre los Estados; y b) responde a las
consultas que se le formulen con relación a cuestiones de derecho internacional.
- El Consejo de Administración Fiduciaria. En su día se le encomendó la tutela de las
colonias de los países vencidos en las Guerras Mundiales. Su actuación iba encaminada
a lograr el desarrollo de esos territorios hasta que se consiguiera un grado tal que les
permitiera el autogobierno; mientras tanto se encargaba a un Estado de la ONU su
administración.
Además de éstos, existe una serie de organismos internacionales que, aunque
independientes y autónomos, se hallan ligados a la ONU, colaborando subsidiariamente
en los fines de la misma, con la que establecen acuerdos de vinculación. Buena parte de
sus objetivos se podrían resumir en la lucha contra la pobreza de todo tipo (nutricional,
cultural, monetaria, etc.) o, dicho de otro modo, en dar apoyo a la salida del subdesarrollo
donde quiera que exista, por medio de la cooperación internacional. Los principales
organismos son:
- FAO (Organización para la Alimentación y la Agricultura), cuyos objetivos principales son
el desarrollo agrario y la alimentación de las poblaciones, especialmente las del
mundo subdesarrollado.
- La UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura).
Trabaja en la elevación del nivel cultural de las gentes, erradicación del analfabetismo,
capacitación de jóvenes, conservación de costumbres y folklore, etc.
- OMS (Organización Mundial de la Salud). Su campo de actuación consiste en todo lo
relativo a la prevención y cura de enfermedades, vacunas, higiene, medicinas,
atenciones sanitarias, investigación científica sobre medicina y farmacia, etc.
- FMI (Fondo Monetario Internacional), para garantizar el intercambio y el valor de las
monedas nacionales y de las divisas.
Otros organismos son el GATT (Acuerdo General sobre Aranceles, Aduanas y Comercio),
y UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia).

La etapa de la Guerra Fría


En un primer momento, la vida de la ONU estuvo dominada por la guerra fría y el
enfrentamiento bipolar, ideológico, político y estratégico entre las dos superpotencias, Los
Estados Unidos y la URSS. El centro de gravedad de la vida de la Organización estuvo
entonces en el Consejo de Seguridad, frecuentemente paralizado por el ejercicio del
derecho de veto por parte del miembro permanente que se sentía en minoría, la URSS, e
ineficiente en tanto en lo relativo a la admisión de nuevos Estados Miembros. La dinámica
interna de la vida de la Organización se centró en esta primera etapa en la polémica
acerca de las competencias y funciones del Consejo de Seguridad, la Asamblea General
y el Secretario General en orden al mantenimiento de la paz y seguridad internacionales.
La inviabilidad del sistema de seguridad colectiva previsto en el Capítulo VII de la Carta,
como consecuencia de la parálisis del Consejo de Seguridad que la falta de unanimidad
entre los miembros permanentes trajo consigo, explica la tendencia a sustituir el Consejo
de Seguridad por la Asamblea General, donde el derecho de veto no opera, con la
posterior adopción por la Asamblea General de la Resolución 377 (V), "Unidos para la
Paz". Según ésta, partiendo de la base de la falta de unanimidad entre las Grandes
Potencias, los Estados occidentales e hispanoamericanos, mayoritarios en la Asamblea
General, intentaron organizar un sistema de seguridad colectiva destinado a funcionar en
los supuestos de conflictos en los que las Grandes Potencias estuviesen directamente
enfrentadas, dotando así a las Naciones Unidas de un mecanismo de acción militar
colectiva en aquellos supuestos en los que una Gran Potencia quedase comprometida en
una agresión, un quebrantamiento de la paz o una amenaza a la paz y paralizara al
Consejo de Seguridad mediante el ejercicio de su derecho de veto.
Al conferir a la Asamblea General competencias para recomendar una acción colectiva en
orden al mantenimiento de la paz y seguridad, la Resolución "Unidos para la Paz" rompió,
efectivamente, los equilibrios institucionales previstos en la Carta de las Naciones Unidas,
y sumergió a la Organización en la guerra fría y en una grave crisis política, institucional y
jurídica, que tuvo su momento culminante en la XIX sesión de la Asamblea General, en
1964. La Asamblea General, por otra parte, es un órgano que por su misma naturaleza
deliberante y su carácter plenario resultaba poco idóneo para asumir funciones ejecutivas
en orden al mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, por lo que cuando quiso
ejercer tales funciones, las exigencias de la realidad hicieron que el Secretario General de
las Naciones Unidas adquiriese una relevancia y un protagonismo estructurales que iban
más allá de las competencias político-diplomáticas que la Carta atribuye.
Al final, fue un compromiso político el que, a partir de 1965, permitió encontrar un cauce
de solución: en virtud de dicho compromiso, las Naciones Unidas podrían organizar
operaciones preventivas para el mantenimiento de la paz; pero el órgano competente para
ello sería el Consejo de Seguridad, y no la Asamblea General, con lo que el Secretario
General tendría que actuar en el marco del mandato que le diera el Consejo de
Seguridad.

La etapa de la descolonización
Una segunda etapa en la historia de las Naciones Unidas es la de la descolonización
como idea-eje. Impulsada por el proceso de universalización como consecuencia del fin
de los imperios coloniales, y facilitada por el proceso de distensión entre las
superpotencias, sus grandes hitos podrían simbolizarse en la adopción por la Asamblea
General de una Resolución en la que se contiene la Declaración sobre la concesión de la
independencia a los países y pueblos coloniales, y en la inclusión del principio de la
igualdad de derechos y de la libre determinación de los pueblos.
La adopción la Resolución 1.514 estuvo facilitada por el hecho de que dieciséis Estados
africanos fueron admitidos en 1960 como nuevos Miembros de la Organización, con lo
que con toda razón ha podido hablarse de 1960 como el año de África en las Naciones
Unidas. La relevancia política y jurídica de esta Resolución es tan intensa que
acertadamente ha sido calificada de "Carta Magna de la Descolonización": adoptada sin
votos en contra, aunque con nueve abstenciones. A partir de ella, la descolonización fue
adquiriendo no sólo una velocidad progresiva en el sentido de que cada país que lograba
su independencia venía a constituir un voto más en la Asamblea General de las Naciones
Unidos, sino que se convirtió, además, en un principio de legitimidad. Al proclamar que la
dominación colonial compromete la causa de la paz, la libre determinación de los pueblos
se transformó en un principio de legitimidad del orden internacional.
Íntimamente vinculado con la realidad de los pueblos sujetos a dominación colonial que
luchan por su independencia política y libre determinación está el hecho del status
internacional que en estas últimas décadas han ganado los Movimientos de Liberación
Nacional, no sólo en el seno de Organizaciones Internacionales regionales, sino también
en las Naciones Unidas. Algunos de tales Movimientos de Liberación, como la OLP, por
ejemplo, disponen de representaciones con rango diplomático o cuasi-diplomático en un
amplio número de Estados, y la práctica pone de manifiesto cómo participan en
Conferencias diplomáticas internacionales. En el Seno de las Naciones Unidas les ha sido
reconocido un estatuto jurídico de observadores desde 1974. La libre determinación de
los pueblos es proclamada como uno de los principios estructurales del Derecho
internacional contemporáneo.
Etapa de una nueva percepción de fines y funciones de las Naciones Unidas
La década de los setenta supuso el inicio de una tercera etapa en la historia de las
Naciones Unidas, dominada por la toma de conciencia del abismo existente entre
desarrollo y subdesarrollo (conflicto Norte-Sur, que se añade y en ocasiones desplaza al
conflicto Este-Oeste, propio de la guerra fría), y presidida por dos ideas-ejes: de una lado,
la responsabilidad de la Organización de las Naciones Unidas en orden al mantenimiento
de la paz y seguridad internacionales al margen del sistema de seguridad colectiva
previsto en el Capítulo VII de la Carta; del otro lado, la responsabilidad del sistema de las
Naciones Unidas como instancia de legitimación colectiva de las aspiraciones y
expectativas de los nuevos Estados Miembros de las Organizaciones del sistema,
surgidos de la descolonización y en su inmensa mayoría en situación de subdesarrollo.
La Organización de las Naciones Unidas fue establecida en 1945 con una finalidad
básica, el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, y de ahí que fuese
concebida, ante todo, como un foro en el que plantear los conflictos internacionales y
como un sistema de seguridad colectiva respecto de aquellas crisis internacionales en las
que los miembros permanentes del Consejo de Seguridad no estuviesen enfrentados
directa o indirectamente. En ambas materias, arreglo pacífico de conflictos y paz y
seguridad, la Carta reconoció la competencia de los acuerdos y organismos regionales,
pero subordinados al control del Consejo de Seguridad. El mundo se ha hecho ante todo
más pequeño, porque los intereses de las superpotencias son mundiales, y no sólo
regionales, con la consecuencia de que aquéllas se han encontrado implicadas y
enfrentadas, directa o indirectamente, en todas las crisis internacionales, dondequiera que
éstas se hayan dado. El resultado ha sido que el compromiso político básico sobre el que
en 1945 se construyó el sistema de seguridad colectiva de la Carta de las Naciones
Unidas -la unanimidad de las Grandes Potencias- ha resultado inoperante. Esto no ha
sido así en función de los intereses mundiales de las superpotencias, y de ahí el frecuente
recurso al derecho de veto y el fracaso de las negociaciones, privando al Consejo de
Seguridad de operatividad y de medios de acción.

Por otra parte, la mayoría de los conflictos y de las crisis que han tenido lugar en la
historia de las Naciones Unidas han sido conflictos internos que, en principio, y en virtud
de la Carta, escapan a las competencias de la Organización por tratarse de asuntos que
son esencialmente de la jurisdicción interna de los Estados. Tampoco la Organización
estaba dotada de los medios necesarios para hacer frente a estas crisis, que han sido y
acaso seguirán siendo las más frecuentes en número.

Fue un compromiso político el que permitió en 1965 salir de la crisis constitucional y


política en que la ONU había quedado sumergida como consecuencia de los
desequilibrios constitucionales y políticos ocasionados por las competencias que la
Asamblea General y el Secretario General habían asumido para el mantenimiento de la
paz. En función de dicho compromiso político, que en realidad significó volver a una
interpretación más estricta de la Carta de San Francisco y, en definitiva, a la primacía del
Consejo de Seguridad en todo lo relativo al mantenimiento de la paz y seguridad
internacionales, las Naciones Unidas podrían organizar operaciones preventivas para el
mantenimiento de la paz distintas de las acciones coercitivas previstas en el Capítulo VII
de la Carta; pero el órgano competente para ello sería el Consejo de Seguridad, y no la
Asamblea General.

Los rasgos característicos de las Operaciones de las Naciones Unidas para el


mantenimiento de la paz son los siguientes:
- Voluntariedad, pues el sistema se basa en el consentimiento de los Estados que
participen en las Operaciones así como en el consentimiento del Estado en cuyo territorio
la acción pacificadora y preventiva se lleve a cabo.
- Aspiración a asegurar una cierta presencia de las Naciones Unidas en las crisis
internacionales, a fin de amortiguarlas y reducir la tensión, sin la menor pretensión de
imponer sanciones o de aplicar un sistema de seguridad colectiva.
- Disponibilidad de las Grandes Potencias a no intervenir directamente en una
determinada crisis, consintiendo sin embargo en una cierta presencia pacificadora y
preventiva de las Naciones Unidas.
En la práctica, se abandonó la idea de seguridad colectiva y el Consejo de Seguridad no
aparece como un órgano de coerción, sino como una instancia de acción amortiguadora y
pacificadora, y ello cuando tal acción sea posible, ya que muchas crisis ni siquiera serán
planteadas ante las Naciones Unidas.

Pereira Castañares:
Sociedad internacional: Estado, actor central que goza del doble derecho de ser sujeto y
órgano de la sociedad, hoy hay actualemente 227 estados. Así mismo, hay
organizaciones internacionales, empresas multinacionales y organizaciones no
gubernamentales (grupos religiosos, internacionales de partidos y sindicatos).
Dentro de la sociedad internacional no existe un poder central o supremo, sino que el
poder se ha ido descentralizando, distribuyendo entre grupos que lo monopolizan en sus
respectivos territorios y por la propia necesidad de la convivencia de los Estados; se han
ido estableciendo a través del dialogo y el consentimiento, reglas e instituciones comunes
para mantener dichos acuerdos, un orden jurídico internacional como el de respetar la
soberanía de los estados o la declaración de independencia. Los Estados al mismo
tiempo que cooperan con las Organizaciones internacionales utilizan la diplomacia como
medio de resolución de conflictos.
PARTE II: “TEORÍA Y REALIDAD INTERNACIONAL”
UNIDAD 2 A: Una aproximación a las concepciones teóricas sobre las relaciones
internacionales.

A lo largo de la historia del moderno sistema de Estados pueden distinguirse tres


tradiciones o líneas de pensamiento:

1. La tradición Realista o Hobesiana: Considera la política internacional como un


estado de guerra. Sus características más generales son considerar que las RR. II.
representan un puro conflicto entre Estados y se asemejan a un juego que es
totalmente de suma cero, estimar que la clave de la actividad internacional es la
guerra, de forma que la paz es simplemente un período de recuperación entre una
y otra guerra, que cada Estado es libre de perseguir sus fines en relación con otros
Estados, sin restricciones morales o legales superiores a las que quiera imponerse
el propio Estado, con lo que los únicos límites a su acción derivan de los principios
de prudencia y conveniencia.
2. La tradición Universalista o Kantiana: Considera que la naturaleza esencial de
las RR. II. descansa no en el conflicto entre los Estados, sino en los lazos sociales
transnacionales que une a los seres humanos que son sujetos de los Estados.
Existen imperativos morales o legales que, derivados del interés común de todos
los hombres, limitan la acción de los Estados.
3. La tradición Internacionalista o Grociana: Describe las RR. II. en términos de
sociedad de Estados o de sociedad internacional. Considera que los Estados no
están en situación de continua y desnuda lucha, sino limitados en sus conflictos
por reglas comunes e instituciones. Sin embardo, acepta la premisa hobbesiana
de que los inmediatos miembros de la sociedad internacional son los Estados
antes que los individuos. Lo que más adecuadamente tipifica la vida internacional
son los intercambios económicos y sociales entre los Estados.
Cada una de estas tradiciones abarca una gran variedad de doctrinas sobre las RR. II.

Etapas en la teoría de la Relaciones Internacionales


No debemos olvidar que el hecho de que se hable de fases no significa que el paso de
una a otra suponga la desaparición de las orientaciones científicas características de la
anterior, por cuanto esas orientaciones perduran con mayor o menos fuerza en todas o y
cada una de las fases, sino simplemente que se producen a nivel general un cambio en la
orientación científica dominante.

Desde la Primera Guerra Mundial el estudio de las RR. II. ha pasado a través de cuatro
etapas. La primera, idealista y normativa, llega hasta la década de los treinta; la segunda,
realista y empírico-normativa, alcanza la década de los cincuenta; la tercera, de
behaviorista-cuantitativa, caracteriza la década de los cincuenta y los sesenta; y una
cuarta, posbehaviorista, se inicia a los finales de los sesenta llegando hasta finales de los
años setenta.

Fase Idealista Normativa

Responde tanto al contexto internacional intelectual que provoca la Primera Guerra


Mundial, como al carácter insipiente de la nueva disciplina de las RR. II.

La Primera Guerra Mundial había demostrado la fragilidad de la diplomacia europea


internacional como medio para asegurara el orden y la paz internacional. Las enormes
pérdidas humanas y materiales habían creado una opinión publica a nivel internacional
que era partidaria de la erradicación de la guerra como instrumento de la política de los
Estados y del establecimiento de un sistema global de seguridad colectiva capaz de evitar
futuras contiendas. La creación de la Sociedad de Naciones contribuirá aún mas a
acentuar el optimismo de cara al futuro de la sociedad internacional.

La teoría internacional dominante se orienta por los caminos del idealismo, de los
proyectos de organización internacional, de puesta en marcha de mecanismos tendentes
a la solución pacífica de los conflictos y de planes de desarme.

La década de los treinta, caracterizada por una creciente estabilidad internacional, y por la
constatación del fracaso del sistema ginebrino abrirá en el campo de la teoría
internacional el debate entre idealistas y realistas.

Fase Realista
La segunda fase se inicia en los años cuarenta y llega hasta finales de los cincuenta. El
debate entre idealistas y realistas ha terminado, imponiéndose éste último.

Se trata de una reacción de los especialistas a las insuficiencias teóricas de los idealistas,
que las convulsiones internacionales de los años treinta y la propia Segunda Guerra
Mundial han puesto de manifiesto.

Para los realistas, las llamadas a la razón y a la opinión pública se han demostrado
incapaces para prevenir la guerra, por lo que se hace necesario volver a las ideas de
seguridad nacional y de fuerza militar como soportes de la diplomacia. Sólo a través de un
poder efectivo los Estados pueden asegurar la paz internacional y el arreglo pacífico de
las controversias.

Enlazan, de esta forma, con la tradición realista o hobesiana.

El movimiento se produce a los dos lados del Atlántico, pero su mayor desarrollo se
produce en los Estados Unidos.

La concepción realista, que pretende comprender el mundo tal como es y no cambiarlo,


es la que proporciona a las RR. II. los rasgos definitorios de su carácter científico y
autónomo, haciendo del poder la clave para entender y explicar esas relaciones.

Fase Behaviorista

A principios de los cincuenta se replantean los postulados del realismo político,


basándose en el carácter impreciso e intuitivo de los mismos para el análisis de la
realidad internacional, y buscan un enfoque de carácter “científico”.

La perspectiva behaviorista o conductista se basa en la aplicación de métodos


cuantitativos-matemáticos.

Suponía desplazar el centro de preocupación de la prescripción, la indagación ética y la


acción hacia la descripción, explicación y verificación. Justifica este desplazamiento sobre
la base de que sin la acumulación de conocimiento verificable, los medios para la
consecución de los objetivos serían tan inciertos que convertían la acción en un juego
fútil. El objetivo último que persigue es establecer una “ciencia” de las RR. II.

Características:
1. Mantiene que únicamente deben formularse generalizaciones basadas en una
evidencia empírica y deben ser probadas de acuerdo con un método científico.
2. Aspira a una teoría de las RR. II. cuyas proposiciones estén basadas en pruebas
lógicas y matemáticas y en estrictos y empíricos procesos de verificación.
3. En la conducta política hay uniformidades con valor explicativo o predictivo.
4. Se necesita medir y cuantificar sólo cuando sean posibles, relevantes y
significativos a la luz de otros objetivos.
5. Nada impide a un estudioso de la conducta política enunciar proposiciones basadas
en evaluaciones éticas o empíricas, siempre y cuando no las confunda.
6. La investigación debe ser sistemática, la teoría e investigación se deben considerar
partes entrelazadas de un cuerpo coherente y ordenado de conocimientos.
7. Considera que las RR. II. son tan amplias que deben ser interdisciplinarias. Si la
investigación científica prescinde de los hallazgos de otras disciplinas, corre peligro
de reducir la validez de sus propios resultados.
8. A pesar de su metodología cuantitativa no puede evitar los juicios personales en la
selección de los problemas y en la formulación de hipótesis.
9. No se excluye el valor del conocimiento histórico.
Responde a la tradición internacionalista, o grociana, en cuanto niegan la especificidad de
las RR. II. respecto de la sociedad estatal, rechazando la tesis de la anarquía
internacional, propia de idealistas y realistas, y al afirmar que la política tiene el mismo
carácter tanto en la esfera interna como en la internacional.

El desarrollo de la corriente behaviorista provoca a mediados de los años sesenta un gran


debate teórico metodológico entre el enfoque realista y el científico. Este debate
constituye un cuestionamiento de los planteamientos y métodos behavioristas.

Fase Posbehaviorista

La fase Posbehaviorista o “nueva revolución de la ciencia política se produce debido a la


insatisfacción con la investigación política y enseñanza de los behavioristas, por los logros
y resultados concretos alcanzados en la década anterior, alejados de cualquier posibilidad
de aplicación a la realidad y desconectados de la misma y por la crisis generalizada en
que entra el sistema internacional y la propia sociedad norteamericana.
En el plano mundial, la existencia de un arma apocalíptica, una imparable explosión
demográfica, una peligrosa polución, una concentración creciente de los recursos técnicos
y del bienestar de unos pocos países favorecidos, y una creciente distancia a todos los
niveles entre los países ricos y pobres. En el plano de los Estados Unidos, la aparición de
serios conflictos internos de origen económico y racial, una guerra no declarada en
Vietnam que viola la conciencia moral del mundo.

Ente ello el posbehaviorismo reclama una investigación más relevante, acorde con
criterios humanos.

Las dos banderas que levanta son relevancia y acción, sin abandonar el énfasis científico.
Dirige su atención a la conducta humana en cuanto tal, a los problemas reales del mundo,
a las motivaciones y valores subyacentes en toda conducta. De lo abstracto se tiende a
descender a lo concreto, a lo real, en busca de una investigación relevante de cara a la
solución de los graves problemas del mundo.

Fase Neorrealista

Paralelamente, a partir de los años sesenta el realismo ha vuelto a adquirir gran


importancia.

En ello ha influido poderosamente el contexto interno e internacional de los Estados


Unidos. De un lado, el “regeneracionismo” o la superación del síndrome de Vietnam que
ha dado lugar a una revaloración de los postulados realistas, y, de otro, el fracaso de la
política de distensión y la apertura de una nueva “guerra fría”.

De esta manera, el neorrealismo o “realismo estructural”, versión remozada y puesta al


día del realismo, aparece hoy con fuerza en el campo de las RR. II.

Debates

Idealismo vs. Realismo

Idealismo Realismo
1. No reconocen los problemas que surgen del 1. Es un pensamiento que toma en
dilema seguridad y poder. consideración los factores de seguridad y
2. Fe en el progreso. poder que son inherentes a la sociedad
3. Creencia en la eficacia del cambio a través humana.
de la acción humana. 2. Dado su pesimismo antropológico, niega la
4. Considera que los Estados son capaces de posibilidad de progreso.
comportarse entre sí de una forma racional y 3. Consideran a la política como una lucha por
moral. el poder.
5. Entiende los intereses de los Estados como 4. Los intentos de perfeccionar el sistema
complementarios más que antagónicos. están condenados al fracaso.
6. Rechaza que el poder político sea un 5. Tiene una visión más determinista del
fenómeno natural proceso histórico, por lo que reconoce
7. Ningún modelo de conducta es inmutable ya menos margen de actuación al obrar
que el hombre tiene la capacidad de humano. Se puede tratar de entender el
aprender, de cambiar y de controlar su proceso de cambio histórico, pero no
conducta. controlarlo.
8. Manifiesta una visión optimista de la 6. No existe una armonía natural de intereses
naturaleza humana y de la posibilidad de entre los Estados. Son vistos como en un
solución pacífica de los conflictos políticos. estado de competición constantes.
9. Considera al realismo como una corriente 7. Existe una clara distinción entre los códigos
reaccionaria, cínica y pesimista. de moral del individuo y del Estado.
8. Únicamente, la prudencia y la oportunidad
deben actuar como límites de la acción.

Tradicionalismo vs. Cientificismo

Tanto los partidarios del enfoque clásico como los del enfoque científico pueden
inscribirse en una perspectiva idealista o realista, y viceversa.

Se centra en la perspectiva teórica y metodológica y habría que situarlo en la década de


los cincuenta, al producirse la reacción behaviorista contra el realismo político, sin
embargo, cuando el debate se institucionaliza es a mediados de los sesenta, sobre todo,
de la mano de los tradicionalistas que se enfrentan a los excesos y carencias del
behaviorismo.

Es el “modo de análisis”, no la materia objeto de estudio, lo que está en el centro del


debate. Aunque los distintos métodos de análisis llevan en mucho casos implícitas
diferentes visiones o concepciones del mundo y de la sociedad internacional. Puede,
entonces, decirse que existe una importante divergencia en cuanto al modelo mismo de
sociedad internacional que es objeto de estudio.
Tradicionalismo Cientificismo

1. Es el enfoque teórico que deriva de la 1. Mantiene que únicamente deben


filosofía, la historia y el derecho y formularse generalizaciones basadas en
manifiesta confianza en el ejercicio de la una evidencia empírica y deben ser
razón. probadas de acuerdo con un método
2. Considera que las proposiciones científico.
generales deben derivarse de un proceso 2. Aspira a una teoría de las RR. II. cuyas
de percepción o intuición científicamente proposiciones estén basadas en pruebas
imperfecto. lógicas y matemáticas y en estrictos y
3. Hacen su análisis basado en el contexto empíricos procesos de verificación.
histórico. 3. La manera de explicar la realidad según el
4. Hay una diferencia entre la política interna realismo, es muy dura. Reconoce que hay
e internacional: ciertos grados de cooperación.
Pol. Interna: Acción dentro del Estado 4. No hay diferencia entre lo interno y lo
para resolver determinado problema externo porque hay cooperación.
interno. 5. Hay otros actores, como OIGs o ONGs,
traducidos desde movimientos individuales
Pol. Exterior: Accionar que busca un y que hasta traspasan las fronteras
Estado hacia fuera. estatales.
6. Acepta la idea de que el campo de las RR.
Pol. Internacional: Acciones o II. debe ser objeto del conjunto de las
interacciones que se dan entre todos los ciencias sociales y puede inspirarse de sus
Estados en el contexto internacional. métodos y resultados porque no considera
que ese campo sea diferente
5. La Sociedad internacional es anárquica y sustancialmente del medio estatal.
no existe la cooperación.
6. Los tradicionalistas estiman que es
vano querer aplicar los métodos modernos de
las ciencias sociales a las RR. II. debido a la
naturaleza anárquica del objeto estudiado.

Críticas:

Al enfoque Tradicional Al enfoque Científico


1. Tienen sólo una limitada utilidad en 1. Al abstenerse del empleo del
la identificación y análisis de los “enfoque intuitivo” o de la
problemas importantes, porque los “sabiduría” literaria”, los científicos
instrumentos de investigación son se mantienen alejados de la
demasiados toscos. sustancia de la política
2. Se han basado en sistemas internacional.
internacionales y modelos que 2. Lo que hay de valor en su trabajo
difieren fundamentalmente del actual consiste esencialmente en juicios
sistema internacional. que no son establecidos por los
3. La capacidad explicativa y predictiva métodos matemáticos o científicos
es limitada, con lo que se tiene que que emplean.
acudir a soluciones pragmáticas 3. Están muy alejados de hacer la
para los problemas específicos e clase de progreso al que aspiran.
inmediatos. Su alegación es que su enfoque no
4. Las RR. II: están llenas de debe juzgarse por los resultados,
proposiciones implícitas y no sino por las promesas de progreso
verificables. que conlleva.
5. La ausencia de un acuerdo 4. Han construido y manipulado los
ampliamente aceptado en el uso de llamados “modelos”, que son
la terminología impide el desarrollo metáforas más que sistemas
de una literatura acumulativa sobre deductivos de axiomas y teoremas.
las RR. II. 5. El trabajo es distorsionado y
empobrecido por el fetiche de la
medición.
6. La precisión en la teoría de las RR.
II. que admite el objeto de estudio
puede encontrarse dentro del
enfoque clásico.
7. Al prescindir de la historia y de la
filosofía, se han desprovisto de los
medios de autocrítica y, en
consecuencia, tienen una visión del
objeto y de sus posibilidades de
estudio aventurada y estrecha.

Relevancia vs. Abstracción

Este debate marca decisivamente las RR. II y se da a partir de finales de los sesenta. La
base de su argumentación es que la preocupación con las teorías y los modelos ha
llevado a un esfuerzo alejado de la realidad y de la sustancia de las cuestiones
relevantes. En consecuencia, la reacción Posbehaviorista levanta dos banderas que son
relevancia y acción. Sin embargo no debe entenderse como contrapuesto radicalmente a
la teoría, sino simplemente como una reacción contra los excesos de abstracción del
behaviorismo. La cuestión es cómo realizar estudios rigurosos que produzcan resultados
relevantes y significativos.

Críticas al behaviorismo:

1. Es más importante ser relevante respecto de los urgentes problemas sociales, que
ser sofisticado en la investigación.
2. La clave de la investigación behaviorista es la abstracción y el análisis y ello sirve
para ocultar las crudas realidades de la política.
3. La investigación sobre los valores y el desarrollo constructivo de los mismos son
parte necesaria de la política.
4. El intelectual, como científico, tiene la obligación de emplear en la práctica su
conocimiento.

Globalismo vs. Realismo

Este debate surge a finales de los setenta en el marco de la reacción posbehaviorista,


caracterizadas por su visión globalista y transnacional de la realidad internacional, y los
planteamientos neorrealistas. El enfrentamiento con las concepciones globalistas se basa
en las insuficiencias del modelo transnacional, que si, por un lado, ha reducido al máximo
el papel del Estado coma actor de las RR. II. y ha acentuado la influencia de los aspectos
cooperativos en cuanto fenómeno dinámico que ha transformado la sociedad internacional
tradicional en una sociedad mundial o global, por otro, sin embargo, en opinión de los
neorrealistas, no ha sido capaz de proporcionar un marco teórico capaz de aprehenderlo.
Ello porque las estructuras y dinámicas claves del sistema internacional no han cambiado
sustancialmente hasta el punto tal que sea necesario un nuevo modelo o paradigma de
análisis.

Globalismo Abstracción
1. Considera que al Estado se le han 1. Niegan que el sistema internacional
sumado nuevos actores. se haya globalizado.
2. Reconoce conflicto pero también
cooperación en el sistema 2. Reconocen que hay que separar la
internacional. política interna de la internacional.
3. No hay diferencias entre la política
interna e internacional.

CONCEPCIONES “CLÁSICAS”

Cuando hablamos de concepciones clásicas, nos estamos refiriendo a aquellas


consideraciones teóricas de las RR. II. tienen como común denominador el considerarlas
como el estudio de las interacciones entre los Estados y del propio sistema internacional
que ellos constituyen, desde una óptica en que la guerra y la paz se explican en función
de una serie de características propias de una sociedad internacional que se diferencia
significativamente de la sociedad estatal, por cuanto aquélla se encuentra en “estado de
naturaleza”, en “estado de guerra”, en situación de anarquía más o menos efectiva.

Realismo Político

El realismo político hunde sus raíces en una larga corriente de pensamiento que partiendo
de Mencio, Kautilya y Tucídides alcanza todo su esplendor en la Edad Moderna europea
de la mano de Maquiavelo y Hobbes, hasta llegar al siglo XX.

También se ha denominado “política de poder”. Es una teoría normativa orientada a la


política práctica, que deriva sus postulados tanto de esa misma política práctica, como de
la experiencia histórica. El estudio de la historia sirve al realismo político tanto como una
fuente de inspiración para sus hipótesis, como para mostrar lo acertado de las mismas.
En su concepción late un pesimismo antropológico que determina toda su teoría. El
hombre es considerado como pecador, deseoso siempre de acrecentar su poder. La tarea
del hombre de Estado es modelar el marco político dentro del cual la tendencia humana
hacia el conflicto quede minimizada. Concentra su atención en el “hombre político” que
vive para el poder.

El poder es la clave de la concepción realista. Dado lo conflictivo y anárquico del mundo


internacional, la tendencia natural del Estado y su objetivo central es adquirir el mayor
poder posible, ya que lo que el Estado puede hacer en la política internacional depende
del poder que posee. La política internacional se define en última instancia como la lucha
por el poder. El poder es, de esta forma, tanto un medio para un fin como un fin mismo.

La otra clave es la noción de interés nacional, que viene definida en términos de poder o
que se identifica con la seguridad del Estado.

Considera que en un sistema internacional, caracterizado por la ausencia de un Gobierno


común, cada Estado necesita buscar su seguridad basándose en su propio poder y
considerando con alarma el poder de sus vecinos.

Según Carr, el poder político puede dividirse en tres categorías que son íntimamente
interdependientes: poder militar, poder económico y poder sobre la opinión. El tipo de
poder más importante es el militar ya que la última ratio del poder en las RR. II. es la
guerra. Así, la guerra potencial se transforma en el factor dominante de la política
internacional y la fuerza militar en el criterio reconocido de los valores políticos.

La política de poder significa un tipo de relaciones entre los Estados en le que predominan
algunas reglas de conducta: armamentos, aislacionismo, diplomacia del poder y de la
guerra. Puede definirse como un sistema de relaciones internacionales en que los grupos
se consideran a sí mismos como los fines últimos; emplean, al menos con propósitos
vitales, los medios más efectivos a su disposición y son medios de acuerdo con su peso
en caso de conflicto.

Mantiene que los principios morales en abstracto no pueden aplicarse a la acción política.

Morgenthau
La formulación de su modelo realista responde a la realidad internacional de la guerra fría.
Sobre esa base formula los seis principios fundamentales que constituyen el “credo del
realismo político” y que son la base de toda su teoría internacional.

1. Cree que la política es gobernada por leyes objetivas que tienen sus raíces en la
naturaleza humana. La operatividad de estas leyes es indiferente a nuestras
preferencias; el hombre las desafiará sólo a riesgo de fracasar. Cree también que
es posible desarrollar una teoría racional que refleje estas leyes objetivas.
2. Se presume que los estadistas piensan y actúan dentro de los términos de un
interés definido como poder que proporciona continuidad y unidad a las distintas
políticas exteriores de los diferentes Estados y proporciona la posibilidad de
formular una teoría racional de la política internacional. Cualesquiera que sean sus
fines últimos, el poder es siempre el fin inmediato.
El poder es el dominio del hombre sobre las mentes y las acciones de otros
hombres. Por poder político se entiende las relaciones de dominio entre los que
detentan la autoridad pública y entre éstos y la gente en general. Es una relación
psicológica entre aquellos que lo ejercen y aquellos sobre los cuales es ejercido.

3. La clase de interés determinante de las acciones políticas en un período particular


de la historia depende del contexto político y cultural dentro del cual se formula la
política exterior. El interés nacional puede identificarse con la supervivencia del
Estado contra los ataques de otros Estados. Sólo una vez asegurada la
supervivencia, el Estado puede perseguir intereses de menor rango.
4. En su persecución del interés nacional, los Estados están sometidos a una
moralidad diferente a la de los individuos en sus relaciones personales. No puede
haber moralidad política sin prudencia, y ésta ha de entenderse como la
consideración de las consecuencias políticas de una acción aparentemente moral.
La ética política juzga las acciones humanas de acuerdo con sus consecuencias
políticas.
5. El realismo político se niega a identificar las aspiraciones morales de una nación
particular, con las leyes morales que gobiernan el universo.
6. Afirma la autonomía de la esfera política, ya que las acciones políticas deben
juzgarse por criterios políticos.
Esa lucha constante y perpetua por el poder que caracteriza la política se puede
materializar a través de tres tipos de política internacional:
Política de statu quo: Si se busca conservar el poder. Es aquella acción que a través de
la política exterior de un Estado va a intentar frente a otros países mantener el poder
evitando el cambio. Es una buena política cuándo un país no tiene el poder real para
enfrentar a otro y por eso busca mantener el equilibrio.

Política imperialista: Si se busca incrementar el poder. Es aquella acción orientada a


adquirir el mayor poder posible por medio de un cambio de la distribución de poder.

Política de prestigio: Si se pretende demostrar el poder. Depende más de la imagen que


los Estados tengan de otro que del poder político. Es la política exterior de un Estado que
tiende a demostrar un cierto poder que puede llegar a no existir en la realidad. No es
intrínseco, viene de afuera.

La política imperialista y de statu quo dependen del poder real.

Su noción del orden internacional va íntimamente unida a su noción de interés nacional, y


a su afirmación de que la persecución de intereses nacionales que no son esenciales a la
supervivencia del Estado contribuye a acentuar los conflictos internacionales.

La paz puede mantenerse solamente por dos artificios. Uno, el mecanismo


autorregulatorio de las fuerzas sociales: el equilibrio de poder. El otro consiste en
limitaciones normativas bajo las formas del derecho internacional, moral internacional y
opinión pública mundial.

Sin embargo, considera que no es el equilibrio de poder mismo, sino el consenso


internacional sobre el cual está basado, el que preserva la paz internacional. Las naciones
competidoras tuvieron, primero, que restringirse a sí mismas, aceptando el sistema de
equilibrio de poder como el marco común de sus esfuerzos. Tuvieron que admitir, por así
decirlo, un pacto tácito.

Pero hoy, ese consenso ya no existe, dado que los cambios estructurales que se han
producido en la sociedad internacional impiden su correcto funcionamiento.

Tampoco las limitaciones normativas, tal como están establecidas en la actualidad, son
eficaces para mantener la lucha por el poder dentro de los límites pacíficos.
El camino a seguir sería la paz por medio del acuerdo, única vía, en su opinión, que
permite pensar optimistamente en el futuro de la sociedad internacional. Para ello es
necesario la revitalización de la diplomacia entendida en sus formas tradicionales.

Una diplomacia revivida tendrá la oportunidad de mantener la paz sólo cuando no sea
usada como el instrumento de una religión política que pretenda la dominación universal.

La diplomacia debe cumplir ciertas reglas:

1. Debe despojarse de su espíritu de cruzada.


2. Los objetivos de la política exterior deben definirse en términos de interés
nacional.
3. Debe observar el escenario político desde el punto de vista de otras naciones.
4. Los Estados deben estar conformes en negociar.
Sólo cuando las naciones hayan sometido a una autoridad superior los medios de
destrucción que la tecnología moderna ha puesto en sus manos, podrá la paz
internacional ser tan segura como la paz doméstica.

NEORREALISMO Y PLURALISMO PARADIGMÁTICO

Contexto histórico: Por un lado, las debilidades y limitaciones conceptuales y analíticas de


los paradigmas de la interdependencia y de la dependencia, la fragmentación del campo
de estudio en función de los distintos paradigmas y la escasa capacidad que han
mostrado hasta el presente los nuevos paradigmas para demostrar que los cambios que
se han producido en la sociedad internacional son de tal envergadura que no han
supuesto la demostración de que la actual sociedad internacional haya experimentado un
cambio radical frente al pasado, de forma que se justifique la diferente conceptuación e
interpretación de esa sociedad internacional, y, por otro lado, los cambios internos e
internacionales que se han producido en los Estados Unidos y el la política internacional,
desde finales de los años setenta, como la superación del síndrome de Vietnam, y la
agudización de los enfrentamientos entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, que ha
originado una nueva guerra fría.

EI rechazo que los neorrealistas hacen del paradigma de la interdependencia se basa en


sus insuficiencias. La razón de este fracaso del paradigma de la interdependencia está,
en opinión de los neorrealistas, en que las estructuras y dinámicas clave del sistema
internacional no han cambiado sustancialmente, como lo demuestra la realidad
internacional de nuestros días, en la que los Estados y el poder siguen siendo elementos
esenciales de las relaciones internacionales. Admiten que nuevos actores y fuerzas
actúan en la sociedad internacional, pero rechazan que su protagonismo haya
desvirtuado la acción del Estado y haya dado lugar a una sociedad mundial no
interestatal, hasta el punto de que sea necesario un nuevo paradigma.

El realismo es un componente necesario en un análisis coherente de la política mundial


porque su concentración, intereses y racionalidad son cruciales para cualquier
comprensión de la materia.

Este neorrealismo presenta nuevos elementos teóricos y metodológicos respecto del


realismo tradicional, derivados del behaviorismo y de los nuevos paradigmas.

Los nuevos realistas, también llamados “realistas estructuralistas” prestan una especial
atención a las influencias y condicionamientos de la estructura del sistema internacional
tiene sobre la política internacional de los Estados, lo que, en paralelo con su acento en
los métodos cuantitativos-matemáticos, ha proporcionado a la reformulación del
paradigma tradicional un renovado vigor científico.

Sin embargo, la concepción estatocéntrica continúa siendo el eje de sus planteamientos.


Lo mismo cabe decir de sus consideraciones sobre el poder, sobre la no-aplicación de los
principios morales universales a la acción exterior de los Estados y sobre la distinción
entre lo interno y lo internacional. Aunque no se desconoce la existencia y el papel
internacional de otros actores no estatales, sólo se atribuye relevancia política en la
conformación de la estructura del sistema político internacional a los Estados.

Cada uno de los paradigmas, con su énfasis exclusivo en determinadas dimensiones de


la realidad internacional, se basa en una dimensión importante de las RR. II., pero tiende
a olvidar otras dimensiones igualmente importantes. En este sentido, los distintos
paradigmas serían en la realidad más complementarios que opuestos, pues mostrarían
las distintas dimensiones de una sola y única realidad, que es a la vez cooperación y
conflicto, interdependencia y dependencia, continuidad y cambio.
CONCEPCIÓN MARXISTA DE LAS RELACIONES INTERNACIONALES

Principios:

Su consideración de que es la clase social y no el Estado el actor clave de las RR. II. y la
unidad fundamental de las mismas. Es, pues, un actor secundario, producto del
antagonismo entre las clases, lo que supone desconocer su papel en la política
internacional como instrumento de acción. Desde esta consideración, se derivan dos
hechos: el carácter transnacional de las clases, sobre todo del proletariado, y la
interdependencia entre los Estados.

El nivel de análisis adoptado por el marxismo es el de la sociedad mundial. Su acento se


centra en la idea dela realidad social considerada globalmente. Todo lo anterior debe
entenderse desde la perspectiva del materialismo histórico.

Su perspectiva es dinámica y progresista, proporcionando una teoría del cambio social.


Ve a la sociedad en perpetuo cambio, en constante evolución.

Los Estados aparecen como instituciones al servicio de la burguesía, como instrumento


de la clase social dominante. La sociedad internacional aparece, en consecuencia, como
una sociedad en la que los principales actores son las clases sociales y no los Estados,
en la que las RR. II. se encuentra dominada por la lucha de clases.

El rasgo fundamental de la metodología de Marx y Engels para investigar las RR. II.
consiste en haber valorado esa esfera como una parte integrante del complejo organismo
social que va desarrollándose según las mismas leyes que las relaciones sociales en su
conjunto y no como un sistema autárquico basado en los contactos netamente externos
con el régimen social y con el carácter clasista del Estado.

El triunfo de la revolución en Rusia hacía que las RR. II. ya no fuesen explicadas en
términos exclusivamente de relaciones interclasistas, sino que aparecía la lucha
interestatal como elemento auxiliar del proceso revolucionario contra el sistema
capitalista.

Lenin apunta una teoría de las RR. II. en las que éstas aparecen dominadas por el
conflicto entre clases, Estados y naciones, pero con el común denominador de su carácter
progresivo en el proceso de evolución de la humanidad hacia una sociedad más justa.
Cuando asume Stalin se produce un importante cambio en la concepción marxista
2oficial” de las RR. II. El conflicto de clases a escala internacional quedaba supeditado al
proceso de consolidación del Estado soviético. Ello suponía el abandono de la visión de la
sociedad internacional como una sociedad en la que los conflictos interestatales no eran
sino un epifenómeno de la lucha de clases, es decir, se anteponían los nacionales a los
internacionales, privilegiándose al Estado como actor internacional en detrimento de las
clases sociales.

Es a partir del XX Congreso del PCUS, en 1956, cuando se inicia en este país el estudio
científico de las RR. II.

Se consideran las RR. II. como el conjunto de lazos económicos, políticos, ideológicos,
legales, diplomáticos, militares, y las relaciones entre los pueblos, entre los Estados y
sistemas de Estados, entre las fuerzas fundamentales sociales, económicas y políticas y
las organizaciones que actúan en la arena mundial.

Desde ese momento, la atención de los especialistas se va a dirigir principalmente a los


problemas metodológicos de las relaciones internacionales, sobre todo en lo que se
refiere a las técnicas y métodos de investigación empírica.

En la Unión Soviética se considera que el sistema internacional tiene tendencia a la


autoconservación y al desarrollo. La primera se materializa mediante la formación de un
equilibrio estable de fuerzas, mientras que la segunda se abre camino mediante los
cambios cuantitativos y cualitativos en la política, la economía, las relaciones sociales, la
ciencia y la técnica y mediante la influencia de las masas sobre la política internacional.
El objetivo último que tiene la teoría de las RR. II. es adquirir la posibilidad de
pronosticar con mayor grado de probabilidad el curso de los acontecimientos
internacionales, como clave segura para elaborar la concepción marxista-leninista
de la solución de los problemas globales contemporáneos.

El objeto de estudio de las relaciones internacionales como disciplina científica es el


sistema de vínculos y relaciones económicas, políticas, ideológicas, jurídicas,
diplomáticas, militares y otros entre los Estados y grupos de Estados, incluidos los que
pertenecen a distintas formaciones socioeconómicas, entre las clases principales, las
fuerzas sociales, económicas y políticas, movimientos y organizaciones sociales que
actúan en el ámbito mundial. Paralelamente al estudio de los aspectos internacionales,
debe analizarse a fondo y en todas sus facetas la distribución de las fuerzas de clase y los
intereses políticos, dado que todos los elementos de las relaciones internacionales tienen
un contenido político determinado. Con todo, la atención principal debe dirigirse a las
relaciones interestatales, pues los Estados son los sujetos fundamentales de las
relaciones internacionales.

Los problemas que merecen una atención más urgente, desde la perspectiva soviética
son:
- El concepto de sistema internacional y su génesis.
- Los factores económicos, sociales y culturales, y las leyes del desarrollo de las
relaciones internacionales.
- El papel de los intereses de clase y nacionales en la formación de la política
mundial y el derecho internacional.
- El equilibrio de fuerzas y la coexistencia pacífica de Estados con distinto
régimen social.
- El tipo nuevo socialista de RR. II.
- Los problemas globales y las vías de la consolidación de la paz mundial.
- La naturaleza socioeconómica de las guerras y la posibilidad de evitar la
guerra termonuclear mundial en la época contemporánea.
- La internacionalización, la integración y el problema de la soberanía.
- El nacionalismo y su influencia en el desarrollo internacional.
- El hegemonismo y la agresión.
- La distensión y el progreso social de los pueblos.
- La limitación de la carrera de armamentos.
- Los métodos para arreglar los conflictos.
Los actores de las relaciones internacionales son de muy distinta índole, pero pueden
caracterizarse como “comunidades sociales” Son los siguientes: pueblos, gobiernos,
clases sociales, y fuerzas y organizaciones sociales, políticas y económicas. Sin
embargo, sólo algunos de dichos actores juegan un papel decisivo en las relaciones
internacionales; las clases sociales, los pueblos y varios grupos sociales no tienen una
participación inmediata en los asuntos internacionales. Pero los pueblos en cuanto
sujetos integrados, los gobiernos y el aparato del Estado, los partidos políticos, las
organizaciones sociales y políticas, los monopolios y las personas individuales tienen un
papel muy importante.
El análisis del modo de producción permite enumerar los elementos de las fuerzas
motrices de las RR. II. :
1. Clases.
2. Fuerzas revolucionarias, progresivas, socialistas y reaccionarias.
3. Necesidades.
4. Intereses.
En orden a la predicción en las RR. II., los más significativos son las necesidades e
intereses de las clases dirigentes. Su comprensión permite desarrollar una estrategia
general de la política exterior suficientemente exacta como para percibir sus objetivos
finales y evaluar las posibilidades objetivas de su realización.
El marxismo-leninismo proporciona las bases para una real y efectiva teoría de las RR. II.
Da la clave para investigar y comprender la esencia, la especificidad de las RR. II., su
verdadera naturaleza, su lugar y papel en la vida de la sociedad humana. Esta clave está
en la aplicación de los postulados fundamentales del materialismo histórico, que parte del
carácter material, la regularidad y la cognoscibilidad de los procesos del desarrollo social,
al campo de las RR. II.
La política exterior se diferencia de la interior en que se aplica en un ambiente social
distinto, muy complejo, más heterogéneo y mucho menos sujeto al control. En este
terreno la noche se sostiene no directamente entre los explotadores y los explotados, sino
entre las clases dominantes de los distintos país. Con la diferencia de que en el campo de
la política exterior no disponen del monopolio del poder, de los medios de coerción, y, en
este sentido, en las RR. II. se halla en igual situación que sus socios, aunque esto no
descarta distintos grados y variantes de dependencia y sometimiento efectivo, cuando se
trata de las relaciones de las potencias imperialistas con los países más débiles y
económicamente atrasados.
A pesar del papel teórico que atribuye a las clases sociales, adopta una perspectiva
eminentemente estatal que mira a reforzar el papel internacional del Estado y a hacer
vales sus intereses específicos en la esfera internacional. Sobresale el énfasis que se ha
puesto, sobre todo en la década de los setenta, tanto a nivel oficial como académico, en
los estudios que abordan los problemas de la paz y del desarme.
En occidente y en el Tercer Mundo, la concepción marxista de las RR. II. todavía continua
presente, avanzando por caminos de revisión y renovación, que pueden aportar nuevas o
renovadas perspectivas teóricas de la realidad internacional.
La Teoría de las Relaciones Internacionales ante la Década de los Noventa

Las tendencias generales que guían la investigación son las siguientes:

- La consideración de que las RR. II. deben superar el limitado paradigma del
Estado y del poder para adoptar también el paradigma de la política mundial o
transnacional.

- La necesidad de prestar una particular atención a los lazos y relaciones


existentes entre los varios niveles de análisis, desde el individuo, y grupos de
individuos, pasando por las unidades políticas, hasta llegar al sistema
internacional.

- La afirmación de que el estudio de las RR. II. debe orientarse principalmente


hacia los problemas substantivos, relevantes de nuestro mundo, elaborando
teorías tanto de análisis cuantitativo como cualitativo.

Los acelerados procesos de cambio que se están produciendo en la sociedad


internacional como consecuencia de la democratización de los países de la Europa
Central y del Este y de la desaparición progresiva de la tensión y los conflictos en las
relaciones Este-Oeste, obligan más que nunca a renovar los modelos teóricos de las RR.
II., avanzando por las líneas abiertas por el posbehaviorismo y por el pluralismo
paradigmático.

La llamada hasta ahora low politics, marcada principalmente por las relaciones
económicas, tecnológicas, culturales y las cuestiones ecológicas, será la que esté en el
centro de los problemas y conflicto. Y dentro de esa low politics serán, sobre todo, los
problemas derivados de las relaciones Norte-Sur, el subdesarrollo en todas sus
manifestaciones, las relaciones desiguales y de dependencia, y los problemas a
consecuencia de la contaminación y degradación del medio humano.

Unidad 2 B.: Evolución del sistema internacional: desde el Congreso de Viena hasta
la Segunda Guerra Mundial. (1815-1945).

El origen del sistema internacional (SI) es inseparable del concierto europeo de los
últimos 4 siglos. El SI terminaría de unificar el mundo principalmente en el curso del S.
XIX e influiría decisivamente en el advenimiento del SI de nuestros días. Por tanto, para
hablar de RRII hoy es necesario dar una mirada rápida hacia algunas situaciones del
pasado.
1) Guerra de los Treinta Años-------------------------------- Paz de Westfalia
2) Revolución Francesa y Expansión Napoleónica------ Congreso de Viena
3) 1ºGuerraMundial- ------------------------------------------ Tratado de Versalles/SdN
4) 2º Guerra Mundial-------------------------------------------- Conf. De San
Francisco/ONU
5) Guerra Fría------------------------------------------------------ NOI

Guerra de los 30 años (1618-1648) conflicto civil y religioso surgido en los estados
alemanes y que llegó a ser una guerra europea general, se encontraba en su primera
década. En 1635, cuando parecía que los Habsburgo (que detentaban el poder del Sacro
Imperio Romano Germánico) podían unificar toda Alemania bajo su mandato, Richelieu
introdujo a Francia en la guerra como aliada de los protestantes suecos y holandeses
contra los Habsburgo católicos.
Paz de Westfalia: conjunto de acuerdos basados en la soberanía del estado nación
consolidando el poder en contra de los príncipes locales y repudiando cualquier sumisión
a una autoridad superior de carácter religioso.

La historia de las RRII, comienza en 1648 con la Paz de Westfalia que pone fin a la
guerra de los 30 años, dando origen al SI como consecuencia del surgirmiento de los
Estados. A partir de este período, y durante casi todo el S.XVIII abundaron las guerras,
pero limitadas, por tanto la idea de “equilibrio de poder” y del concierto europeo que
impedía la hegemonía de una estado tendría a poner límites a los encuentros bélicos. Las
alianzas cambiantes ponían freno a los odios insuperables y la paulatina vigencia del
derecho internacional se vio favorecida por el clima de las ideas “ilustradas”. Nació una
creciente conciencia acerca del deseo de paz y de la necesidad de desterrar a la guerra
como instrumento de “intercambio” entre las naciones. Estas ideas sirvieron de
antecedentes a Kant en su obra “La Paz perpetua” de 1795. Durante este período aunque
la opinión pública comienza a tener influencia en las formulaciones de política
internacional, el proceso de decisiones esta todavía concentrado en muy pocas manos, la
diplomacia, nacida de la aristocracia.
Revolución Francesa:
El año 1789 desempeña un papel importante dentro de la historia destacable del mundo
contemporáneo. En este año se despunta un movimiento interno revolucionario, que
estaba destinado a trastocar un antiguo modelo y a adaptarse a una nueva realidad
social, económica y política. La Revolución Francesa fue el intento de implantar un
régimen parlamentario frente a la Monarquía absoluta de Luis XVI [1]. Fue el empeño de
derrocar un modelo antiguo de sociedad y hacer ondear en lo más alto la bandera con los
colores de la libertad y la igualdad: "Liberté, Égalité, Fraternité" ("Libertad, Igualdad,
Fraternidad").
La Monarquía absoluta moderna era anacrónica, fuera de su tiempo, e incapaz de
adaptarse a las nuevas circunstancias y a las trasformaciones producidas en la sociedad
y a la aparición de un nuevo baluarte dentro de ella: la burguesía.
La Revolución Francesa y expansión napoleónica2 podrían compararse a una gigantesca
explosión que dentro de su radio deja pocas huellas que la continúen en cuanto tal, esto
logra ser detenido en 1815 cuando se restaura el mundo y el sistema internacional de
1789.
Las Guerras Napoleónicas son aquellas que tuvieron lugar durante el reinado en Francia
de Napoleón Bonaparte. Fueron en parte una extensión de los conflictos que estallaron a
causa de la Revolución Francesa, y continuaron durante todo el Primer Imperio Francés.
No existe consenso sobre el momento exacto en que comenzaron estas guerras. Hay
quien considera que empezaron cuando Napoleón alcanzó el poder en Francia, en
noviembre de 1799. Otras versiones sitúan el periodo bélico entre 1799 y 1802 en el
contexto de las Guerras Revolucionarias Francesas, y consideran la declaración de
guerra entre Inglaterra y Francia en 1803, que siguió al breve periodo de paz del Tratado
de Amiens en 1802 como el punto inicial de las Guerras Napoleónicas. Las Guerras
Napoleónicas finalizaron el 20 de noviembre de 1815, tras la derrota final de Napoleón en
la Batalla de Waterloo y el Segundo Tratado de París de 1815. En conjunto el casi
continuado periodo de guerras comprendido entre el 20 de abril de 1792 y hasta el 20 de

2
Napoleón estableció en 1804 el Imperio Francés y se coronó emperador. Esto confirmó sus ambiciones de
extenderse más allá de los límites de la Francia de los Borbones y, en 1805, se reanudaron las Guerras
Napoleónicas. En los dos años siguientes venció a Austria, Prusia y Rusia, y se convirtió en el dueño de la
mayor parte de Europa. Gran Bretaña se mantuvo en guerra contra él, segura de su control sobre el mar tras
la destrucción de la flota francesa, aliada de la española, en 1805 en la batalla de Trafalgar. Napoleón se
dispuso entonces a aplicar un bloqueo comercial sobre Gran Bretaña, conocido como el Sistema Continental,
lo que en cierta medida le llevó a realizar acciones que serían fatales para el Imperio: las invasiones de
España y Rusia.
noviembre de 1815 es llamado con frecuencia La Gran Guerra

Aunque mirándolo en retrospectiva, no fue más que una breve pausa con consecuencias
en lo interno y en lo externo. Desde el punto de vista del interior de los sistemas políticos,
los años de la revolución y de proyección napoleónica dejaría una huella importante que
se enmarca en la evolución de los sistemas políticos modernos y quebrarían la legitimidad
del antiguo régimen. Desde la perspectiva externa, en 1815 se intenta volver al concierto
europeo, aunque la revolución impulsaría nuevas evoluciones.
¿En que consistió el impacto revolucionario para el sistema europeo?
En primer lugar, puso fin al carácter homogéneo del concierto europeo, ya que la Francia
revolucionaria implicaba un peligro para el orden interno de los diferentes estados. Los
revolucionarios querían exportar sus principios revolucionarios, lo que terminaría por
convertirse en una poderosa ventaja diplomática para la proyección internacional de
Francia. La expansión y cuasi dominio napoleónico sobre Europa se vieron facilitados,
cuando muchos europeos se vieron identificados con el programa que Napoleón les
ofrecía.
Desde el punto de vista cronológico la Europa de la Restauración abarca un periodo
corto, desde la caída de Napoleón en 1814 hasta las revoluciones europeas de 1830.
Durante estos dieciséis años se intentó, por parte de muchos gobiernos europeos,
reaccionar frente a los logros de la Revolución Francesa y volver a los presupuestos del
Antiguo Régimen. De ahí, deriva la denominación Restauración, es decir, borrar las
transformaciones de las monarquías y estados del XVIII, así como los cambios
revolucionarios que había expandido Napoleón por Europa.

Se trata de una época compleja. Gran parte de esta complejidad se explica por la
heterogeneidad de las fuerzas que vencieron a Napoleón: unos luchaban contra el intento
imperial de romper el equilibrio de occidente; otros, los nacionalistas, se levantaron contra
el proyecto unitario que suponía; por último, estaban los que se oponían al ideal girondino
napoleónico de extender los principios revolucionarios por toda Europa .

Estas fuerzas eran contradictorias entre sí, pero la política del equilibrio europeo consistirá
en no permitir la formación de una gran potencia territorial europea. La Restauración
interpretó que la Revolución Francesa y el Imperio Napoleónico habían roto ese equilibrio
y era necesario volverlo a construir. Las potencias debían ayudarse para mantener a sus
gobernantes legítimos y abortar cualquier conato de revolución.

Principios sobre los que se asienta la Restauración.

La política internacional europea de la época queda configurada por los principios de


legitimidad, equilibrio e intervención. En virtud del principio de legitimidad se restaurarán
las dinastías del Antiguo Régimen, recuperando los territorios que antes le pertenecían.
Sin embargo, el nuevo mapa político no se configuró exactamente como antes de la
Revolución Francesa. Los espacios alemán e italiano fueron discutidos y repartidos
buscando compensaciones. Rusia se fortaleció por el Este y Prusia por el Oeste. También
se crearon estados-tapón. Se entendía que la Revolución Francesa y el Imperio
Napoleónico habían roto el equilibrio europeo y había que reconstruirlo. Así entraba en
juego el segundo principio: el del equilibrio.

La clave de la política europea acabó siendo la aplicación del principio de intervención.


Consistía en el compromiso entre las potencias de intervenir en cualquier país donde
surgiera un estallido revolucionario.

Las victorias de las tropas francesas dieron lugar a la expansión de una nueva forma de
organización y legitimación social. Lo que Francia por momentos perdió en organización y
disciplina lo compensó como potencia de conversión, en irradiación ideológica y en
modelo para muchos grupos que en aquella Europa miraban hacia París como frente de
inspiración política. Pronto Francia comenzaba a ser vista como la amenaza seria en
siglos al principio del equilibrio de poder, y no era una visión errónea ya que Napoleón,
busca imponer una hegemonía francesa en el continente.

Ante la amenaza francesa, media docena de coaliciones de Estados europeos se


levantarían con ese intento. En dos momentos parecía que Francia alcanzaría su objetivo
en 1802 Paz de Amiens3 y en 1807 Tratado de Tilsit4, en ambos momentos no existía una

3
Tratado de Amiens puso fin a la guerra entre Gran Bretaña y Francia más sus aliados. El tratado dejó sin
solucionar cuestiones muy importantes, por lo que la paz duró tan sólo un año. En dicho tratado se
estableció:La retirada francesa y británica de Egipto y su devolución a Turquía. La restitución por parte de
Gran Bretaña de todas las conquistas de Francia y sus países aliados, excepto Ceilán (actual Sri Lanka),
Gibraltar y la isla de Trinidad. La isla de Menorca sería devuelta a España. La evacuación de Nápoles y los
Estados Pontificios por parte de Francia. La devolución de la isla de Malta a los Caballeros Hospitalarios.
hegemonía pero si una clara preeminencia francesa, en el camino se eclipsado Austria,
Prusia y España. Pero una potencia irreductible en su tenacidad antinapoleónica:
Inglaterra, Londres siempre se consideró en guerra o en hostilidad con la Francia
Revolucionaria y Napoleonica, con un fuerte poder marítimo y su creciente superioridad
económica pudo imponer sucesivos bloqueos comerciales al continente y animó
constantemente a los rivales potenciales de Napoleón.

El Congreso de Viena ha tenido una importancia capital en la historia de las relaciones


internacionales, se puede comparar con Westfalia y con Utrecht, la nostalgia por su huella
se ha hecho fuerte ante la incapacidad de lograr la paz, de firmar tratados efectivos. El
Congreso de Viena tuvo un sesgo doctrinario, casi ideológico fue la paz de las potencias
victoriosas, pero además la paz de los restauradores que la quería por la paz misma,
porque pretendían estabilizar al antiguo regimen frente al espectro revolucionario.

OTROS CONGRESOS
El segundo congreso, después del de Viena, fue el de Aquisgrán. Se celebró en los
últimos meses de 1818. El principal tema del congreso fue regularizar la situación de
Francia, excluida inicialmente de la Cuádruple Alianza. En Aquisgrán se facilitó a Francia
el pago de las reparaciones de guerra en cómodos plazos e ingresó en el Directorio, es en
este momento cuando la Cuádruple se convierte en Pentarquía.
El panorama europeo de aquel momento era tranquilizador aunque comenzaban a aflorar
ciertas diferencias ideológicas, aunque dichas diferencias no afectaban a la unidad, según

4
Los Tratados de Tilsit fueron dos acuerdos firmados por el Emperador Napoleón I de Francia en
la localidad de Tilsit en julio de 1807. El primero de los acuerdos fue firmado el 7 de julio de 1807
entre el Zar Alejandro I de Rusia y Napoleón I de Francia, terminando con la guerra entre Rusia y
Francia e iniciando una alianza entre ambos países, lo cual dejaba al resto de países europeos en
una posición más débil aún. Ambos países acordaban en secreto la ayuda mútua en los conflictos.
Francia prometía ayudar a Rusia contra los turcos, mientras Rusia acordaba unirse al Bloqueo
Continental contra el Reino Unido. Este tratado también daba lugar a la creación del Gran Ducado
de Varsovia. La cooperación entre Rusia y Francia se rompió en 1810, cuando el Zar comenzó a
permitir a barcos neutrales comerciar en puertos rusos. En 1812, Napoleón invadía Rusia,
terminando con cualquier vestigio de alianza.El segundo tratado de Tilsit, firmado dos días más
tarde (9 de julio de 1807), se firmaba entre Prusia y Francia, poniendo fin a la guerra entre ambos
países, aunque con unas condiciones extremadamente duras para Prusia, que perdía
prácticamente la mitad de su territorio nacional.
el propio Metternich, había dos bloques con el mismo fin .De un lado estaban las
potencias absolutistas (Austria, Rusia y Prusia); y de otro las de régimen constitucional
(Gran Bretaña y Francia).

En los primeros meses de 1819 hubo agitaciones promovidas por las asociaciones
estudiantiles alemanas. Metternich convocó la conferencia pangermánica de Carlsbad a la
que asistieron representantes de los principales Estados; esta conferencia sirvió para que
los príncipes germánicos reforzaran su autoridad y para frenar las revueltas en Alemania,
que no volverán a darse hasta 1848.

En 1820 la revolución liberal resurgía en los reinos de España, Portugal, Nápoles y


Piamonte con gran fuerza. Los monarcas tuvieron que aceptar regímenes
constitucionales.
La conferencia de Troppau se continuó en Laybac (Liubliana) en enero de 1821, la
habilidad de Metternich se puso de manifiesto y mientras Austria recibía plenos poderes
para intervenir en Italia y restaurar los regímenes de plena soberanía, Francia e Inglaterra
que no estaban de acuerdo con la resolución, tampoco se opusieron.

En 1821, los planes revolucionarios italianos y españoles dieron lugar a otra gran reunión
de la Pentarquía en Verona a finales de 1822 en la cual se decidió redactar una nota a las
Cortes españolas, amenazando con la intervención si no se producía un cambio
sustancial. Si la nota de las potencias se rechazaba, entraría en España un ejercito
francés, respaldado por la Pentarquía.

Después de Verona prevalecería la política individual de cada potencia sobre la global. La


nueva oleada revolucionaria de 1830 dará al traste con el Sistema Metternich.
De ahí el acuerdo paralelo de la Santa Alianza (regimenes conservadores) entre Rusia,
Prusia y Austria estos dos últimos reasumieron su status antes confiscado por la
expansión napoleónica. Más tarde se sumaría Francia y pasaría hacer la Cuádruple
Alianza.

El Congreso de Viena, debía operar como una salvaguardia institucional en lo interno,


pero Inglaterra impidió esto hasta que se aísla de los asuntos continentes, y así el
equilibrio de poder vuelve a reinar en los asuntos continentales.
Rusia seguía siendo parte de los actores más importantes pero debido a su atrasado
económico y su vulnerabilidad institucional queda opacada.
En este contexto surge en Inglaterra la llama de la Revolución Industrial (1775-1825) pero
luego se expandiría hacia Europa occidental y América del Norte. Europa tenía una
superioridad material inalcanzable para el resto del mundo lo que le permitiría incorporar
al SI europeo en el transcurso del S XIX, los SI periféricos a Europa denominados
subsistemas o sistemas de seguridad regionales, y así lo que pasaría en cualquier parte
incidiría en el equilibrio del concierto europeo.
Al interior de Europa, la consecuencia más importante fue que comenzaría una nueva
estratificación de poder, siempre fue importante la capacidad tecnológica para la
manifestación de poder en las Relaciones Internacionales.

El Congreso de Viena, supo incluir el desarrollo de las nuevas circunstancias, y durante


un siglo no se desarrolló otras guerra en el escenario europeo y se adaptó a los cambios,
permitiendo solamente guerras limitadas y civilizadas. Pero varios elementos
convergerían y sentarían las bases para un fin relativamente caótico de este sistema
internacional:
-El nacionalismo: que al llevar a la fundación de nuevos estados, a veces por la vía de
deslegitimar algunos ya existentes (Turquía, el Imperio Austro-Húngaro) o a costa de
otros estados (Francia). Su expansión tendría consecuencias desestabilizadoras en el SI,
por ello no deja de ser una merito que recién hasta 1914 no hubiera una guerra mundial.
La fundación del Imperio Alemán (1871-1918) constituyó una transformación decisiva del
equilibrio de poder, el imperio se basó en una Prusia renovada, en una industrialización
que haría de Alemania la 1 potencia europea.

Bajó Bismarck, se produce la unificación de Alemania bajó 3 guerras cortas:


-1864, contra Dinamarca Las fuerzas austriacas y prusianas invadieron la península de
Jutlandia y se inició así la guerra de los Ducados (1864). En el mes de agosto de ese año,
Dinamarca resultó derrotada por el ejército del mariscal Helmuth von Moltke y se vio
obligada a entregar los territorios en disputa a Austria y Prusia. De acuerdo con lo
establecido en la Convención de Gastein que puso fin a ésta, el ducado de Holstein quedó
bajo dominio de Austria, y los de Schleswig y Lauenburg bajo el de Prusia, pero ninguno
de los dos países quedo satisfecho con el acuerdo.La derrota dejó profundas huellas en la
identidad nacional danesa. Tras ella, Dinamarca adoptó una política de neutralidad que
mantuvo durante la Primera Guerra Mundial. El canciller Bismarck entorpeció
deliberadamente la gestión de la administración austriaca de Holstein y envió tropas a ese
ducado cuando Austria protestó ante la Dieta de Fráncfort. La situación desencadenó la
Guerra de las Siete Semanas entre las dos potencias germanas.
-1866, contra Austria y los Estados del sur de Alemania..Esta guerra tuvo su base en
la rivalidad entre estos dos poderes que pugnaban por conseguir el liderazgo de la
Confederación Germánica. En 1864, Austria y Prusia estuvieron aliadas en la Guerra de
los Ducados. De acuerdo con lo establecido en la Convención de Gastein que puso fin a
ésta, el ducado de Holstein quedó bajo dominio de Austria, y los de Schleswig y
Lauenburg bajo el de Prusia, pero ninguno de los dos países quedó satisfecho con el
acuerdo.En octubre de 1865 (Biarritz), el canciller prusiano Otto von Bismarck obtuvo de
Napoleón III que Francia se mantuviera al margen de un previsible conflicto austro-
prusiano, mientras que Prusia se comprometía a apoyar al Reino de Italia para conseguir
la anexión de Venecia. Napoleón III pensó que el conflicto sería largo y le brindaría la
oportunidad de actuar de mediador y tal vez conseguir ventajas territoriales. El emperador
se comprometió a mediar ante los italianos, lo que se consiguió con la alianza ofensivo-
defensiva contra Austria firmada en abril de 1866. El canciller Bismarck entorpeció
deliberadamente la gestión de la administración austriaca de Holstein y envió tropas a ese
ducado, cuando Austria protestó ante la Dieta de Fráncfort (asamblea de la
Confederación) después de asegurarse la neutralidad de Rusia, y contando con su
alianza con el reino de Italia. Baviera, Hannover, Hesse-Kassel, Sajonia, Württemberg y
otros estados, apoyaron a Austria. Austria declaró la guerra el 14 de junio de 1866 y el
ejército de Prusia conquistó Hannover y Hesse-Kassel, invadió Bohemia y Sajonia, para
luego, el 3 de julio derrotar al ejército austriaco en la batalla de Sadowa (hoy territorio
Checo) gracias a la maniobra del general Helmuth von Moltke. La movilidad de tropas
prusianas, gracias a la red ferroviaria, resultó decisiva para la obtención de la victoria.
El 23 de agosto de 1866 quedó disuelta la Confederación Germánica, Prusia se anexionó
Hannover y Hesse-Kassel; Austria cedió Holstein a Prusia, pagó indemnización de guerra
y entregó Venecia al Reino de Italia. Prusia constituyó la Confederación de Alemania del
Norte y Austria unió sus restantes territorios en el Imperio Austrohúngaro instaurado en
1867.
-1870-1871 contra Francia,
De aquí surge la unificación de Alemania, formándose una nación demográfica fuerte, 1
potencia industrial de continente hacia fines del siglo.Tras la victoria de Prusia en la
Guerra franco-prusiana y consiguió la unificación de los diferentes estados alemanes en
torno a Prusia excluyendo a Austria. Bajo el liderazgo del canciller Otto von Bismarck,
quien fuera el verdadero artífice de la unificación, se inicia un período de gran desarrollo
de la nación alemana en todos los campos; económicamente, geográficamente,
políticamente y militarmente.A partir de ese momento Alemania se transforma junto al
Reino Unido en una de las dos grandes potencias mundiales, si bien la presencia colonial
de Alemania es muy inferior a la de los británicos.A partir de este punto y durante las
siguientes dos décadas se establecen los llamados "sistemas bismarkianos", que
dominan la política europea en ese período. Entre 1884 y 1885 Bismarck convoca la
conferencia de Berlín en la que las potencias establecen las pautas para el reparto
colonial de África.
Esto, tendría profundas injerencias en el SI, mientras Bismarck estuvo en el poder hasta
1890 logró reprimir los intentos de desestabilización, pero luego de sus destitución,
durante el mandato de Guillermo II (1888-1918) Alemania jugaría un rol arriesgado y
amenazador en el escenario europeo.
El derrumbamiento de los sistemas bismarckianos y la formación de las alianzas
enfrentadas
Bismarck había construido una compleja red de tratados internacionales cuyo elemento
clave era la Triple Alianza o Tríplice (1882) que ligaba a Alemania con Austria-Hungría e
Italia. El principal objetivo del canciller alemán era el mantenimiento de un status quo que
él consideraba beneficioso para Alemania.El delicado edificio diplomático construido por
Bismarck se vino abajo con la nueva Weltpolitik impulsada por Guillermo II. Esta nueva
actitud de Alemania, ambiciosa y agresiva, desencadenó un proceso de competencia y
desconfianza del que nacieron dos bloques de potencias: El primer resultado de la política
del nuevo Káiser fue lo que más temió Bismarck, el fin del aislamiento de Francia: en
1893 se firmó la Alianza franco-rusa, acuerdo que suponía un compromiso de ayuda
militar en caso de guerra contra Alemania. En 1905, ante la sorpresa mundial Rusia es
derrotada en la guerra que le enfrentó contra Japón. Este fracaso hizo que Rusia
abandonara sus ambiciones en el Extremo Oriente y centrase su atención en los
Balcanes, lo que llevó inevitablemente al choque con Austria-Hungría.
Empujadas por la creciente agresividad y ambición colonial de Alemania, Francia y Gran
Bretaña pusieron fin a sus diferencias coloniales y firmaron la Entente Cordiale en 1904.
Por último, animadas por Francia y tras resolver sus problemas en Asia Central (Persia,
Afganistán), en 1907 se firmó el Acuerdo anglo-ruso. Se ponían así las bases de la
denominada Triple Entente entre Francia, Gran Bretaña y Rusia. En definitiva, en los años
previos al conflicto se había configurado dos grandes alianzas en torno a las que van a
pivotar los bloques enfrentados en la Gran Guerra: la Triple Entente y la Triple Alianza.
Europa Oriental y los Balcanes eran otro escenario en donde el nacionalismo cultural y
político echaría profundas raíces. La agonía del Imperio Turco crearía un eventual vacío
de poder, por el que rivalizarían Rusia y Austria-Hungría, esto constituiría una frente de
interminables conflictos y sería la chispa que llevaría a la confrontación de 1914.
Entre 1871-1914 no existen guerras generales y solo algunas guerras limitadas en
Europa, como la de los Balcanes, pero la atmósfera general aparecería como una
preparación para una gran ruptura en el escenario de Europa Central, el nacionalismo a
medida que se acercaba a 1914, tenía otra virtud desestabilizadora del sistema. El
Imperio Austro-Húngaro constituía una rareza multinacional en la era de las
nacionalidades. El derrumbe del imperio turco acentuaría este peligro, ya que algunos de
sus segmentos tendían a unirse con toros que estaban bajo el dominio de Viena.
También se exageraba la rivalidad con Rusia, de este modo Alemania y Austria-Hungría
comenzaban a formar una estrecha alianza, pero quería reunirse contra ella una
coordinación de estados potencialmente más poderosos.

Las crisis que precedieron al conflicto


En un contexto de creciente enfrentamiento entre las potencias, durante la década
anterior a la guerra tuvieron lugar cuatro crisis internacionales que marcaron la evolución
hacia el conflicto generalizado:
-Primera crisis marroquí (1905-1906) Guillermo II, aprovechando una visita a Tánger,
proclamó que Alemania no permitiría que Marruecos pasara a ser dominado por una única
potencia. Esta advertencia iba claramente dirigida a Francia, cada vez más presente en el
reino norteafricano. Este desafío precipitó la convocatoria de la Conferencia de Algeciras
(1906), a la que fueron convocadas todas las potencias europeas. Alemania quedó
aislada y Francia recibió el claro apoyo británico.La principal consecuencia fue la
ratificación de la buena salud de la Entente Cordiale, lo que aprovechó Francia para
propiciar el acercamiento entre Gran Bretaña y Rusia. La creciente agresividad germana
disipó las diferencias entre Londres y San Petersburgo. En 1907 se firmó el Acuerdo
anglo-ruso, nacía así la Triple Entente.
-La anexión austriaca de Bosnia-Herzegovina (1908) Aprovechando la revolución de
los Jóvenes Turcos en Turquía, Austria-Hungría se anexionó Bosnia. Alemania apoyó a
su aliado y Rusia se vio forzada a ceder ante la agresión austríaca. Ni Francia ni Gran
Bretaña se mostraron dispuestas a apoyar a Rusia en un eventual conflicto.La única
buena noticia para San Petersburgo fue que, aprovechando la debilidad turca, Bulgaria
proclamó su independencia plena, rompiendo los lazos teóricos que aún la unían a
Turquía. Los búlgaros, como los demás eslavos de la región, veían a Rusia como la gran
potencia protectora eslava.
El ambiente en los Balcanes se enrareció aún más en un año en el que la pugna por la
hegemonía naval entre Alemania y Gran Bretaña daba una escalada.
-El incidente de Agadir en Marruecos (1911) El envío de un buque cañonero alemán a
Agadir en un claro desafío a Francia provocó una grave crisis que concluyó con la firma
de un acuerdo franco-alemán por el que Alemania daba manos libres a Francia en
Marruecos a cambio de una parte importante del Congo francés. Mientras la tensión
internacional se agudizaba, la alianza franco-británica salió fortalecida al apoyar Londres
resueltamente al gobierno de París.
-Las guerras balcánicas (1912-1913) Dos sucesivas guerras de los estados balcánicos,
la primera contra Turquía y la segunda interna entre ellos (Serbia y Grecia y Montenegro
contra Bulgaria) concluyeron con el Tratado de Bucarest (1913). Las guerras balcánicas
provocaron un vuelco en la situación en la zona:
-Turquía quedó reducida en los Balcanes a la región en torno a Estambul.
-Serbia (aliada de Rusia y defensora de los derechos de los eslavos en el imperio austro-
húngaro) se consolidó como el principal estado de la región:
-Austria-Hungría, alarmada por el fortalecimiento serbio, llegó a la conclusión de que solo
una guerra preventiva impediría que Serbia encabezara un levantamiento general de los
eslavos en el Imperio de los Habsburgo, alentado por la gran potencia eslava, Rusia.
-Alemania estaba resuelta a apoyar a su aliado austro-húngaro en caso de conflicto.
Rusia estaba decidida a intervenir en el caso de que Austria-Hungría atacase a Serbia.
Francia, a su vez, era mucho más proclive a apoyar a Rusia en caso de guerra que en
1908.
El ambiente bélico se extendía en las diversas capitales europeas.
-La crisis definitiva: el atentado de Sarajevo (verano de 1914)
En este ambiente de tensión, el 28 de junio de 1914 fue asesinado el Archiduque
Francisco Fernando, sobrino del Emperador Francisco José I y heredero al trono austro-
húngaro, en Sarajevo (Bosnia). Un activista serbobosnio, Gavrilo Princip, miembro de la
organización nacionalista serbia "La Mano Negra", fue el autor del magnicidio. Este
atentado desencadenó una fatal serie de acontecimientos que desembocó en la
guerra.Las potencias cumplieron fielmente sus alianzas. He aquí resumida la sucesión de
hechos que llevó a la guerra:
28 junio Atentado de Sarajevo
Tras asegurarse el apoyo alemán, Austria-Hungría lanza un
23 julio
ultimátum a Serbia
28 julio Austria-Hungría declara la guerra a Serbia
30 julio Rusia inicia la movilización general
Alemania declara la guerra a Rusia. Francia inicia la movilización
1 agosto
general.
3 agosto Alemania declara la guerra a Francia
Alemania invade Bélgica, lo que provoca que el Reino Unido le
4 agosto
declare la guerra.

Además del nacionalismo, existían otros factores profundos que afectarían al sistema
internacional, el imperialismo y las disputas coloniales daban un rasgo conflictivo en los
actores del sistema internacional y cargaban la atmósfera internacional con un aire de
enfrentamiento irreversible, en este ambiente de crisis se articularon dos grandes bloques:
-Triple Alianza5: Alemania, Austria-Hungría e Italia (se retira en 1914).
-Triple Entente6: Rusia, Francia e Inglaterra que sale del aislamiento.

5
La coalición inicialmente integrada por Alemania y Austria por iniciativa de Otto von Bismarck, y
que invitó a Rusia a formar parte de ella. Cuando Rusia unió fuerzas con Inglaterra y Francia para
formar la Triple Entente, Alemania y Austria buscaron a Italia como reemplazo, por lo que los
integrantes de esta coalición pasaron a ser conocidos como los "imperios centrales", en alusión a
su situación geopolítica en Europa. Una vez que estalló la Primera Guerra Mundial, en 1915 Italia
abandonó la Triple Alianza para pasarse a la Triple Entente, mientras que el Imperio Otomano se
unió a los imperios centrales. La guerra terminó con la derrota de la Triple Alianza, que se disolvió
para siempre.

6
Triple Entente, Coalición conformada por la alianza franco-rusa de 1893, la Entente Cordiale franco-británica
de 1904 y el acuerdo anglo-ruso de 1907.La nueva política mundial alemana iniciada por Guillermo II en 1890
consiguió que potencias que tenían importantes diferencias entre sí se aproximaran y terminaran por
coaligarse frente a la Triple Alianza.En 1907, no nos hallamos aún ante una alianza en sentido estricto, los
británicos, en especial, trataron de mantenerse libres de obligaciones. Sin embargo, las sucesivas crisis que
De esta manera a pesar de la paz, se ve la desaparición de un sistema multipolar por una
tendencia bipolar.
Además de estos dos bloques se da la aparición de EE.UU (1º potencia mundial desde
1900, pero con una política exterior aislacionista).Recién en 1912 Wilson rompe el
aislacionismo e ingresa en la política mundial dispuesto a participar de la configuración del
sistema internacional.
Japón que comienza a desarrollar una política con la ambición de crear un imperio como
el de algunas potencias europeas y ser aceptado como par por aquellos.

La 1º Guerra Mundial, apareció como el resultado de tendencias y tensiones que se había


acumulado por largo tiempo, también constituyó para la clase política el quiebre en la
confianza y en el inapelable avance y triunfo del progreso.
Estados Unidos, ya en 1914 se había comprometido económicamente con el conflicto
como los aliados estaban agotados en 1917, se puede decir que la intervención
norteamericana decidió el resultado de la guerra. Por primera vez una potencia
extraeuropea fue decisiva para la resolución de un conflicto en el sistema internacional.

El año 1917 se caracteriza por tres acontecimientos: la intervención de los Estados


Unidos en el conflicto, la retirada de Rusia después de la revolución, y una crisis profunda,
de cansancio, que afecta a todos los países. En enero el presidente Wilson rompe sus
relaciones diplomáticas con Alemania, y Estados Unidos declara la guerra. Este cambio
de actitud fue provocado por el bloqueo alemán a las costas inglesas y francesas,
amenazando con hundir a los neutrales que transportaban mercancías con este destino.
El comercio de los Estados Unidos con Inglaterra y Francia era muy intenso: la guerra
submarina suponía una amenaza para muchas empresas de exportación
norteamericanas. La intervención de los Estados Unidos supuso el fin de la angustia
financiera inglesa y francesa, un bloqueo más eficaz contra Alemania, el apoyo de los
Estados de la América Latina, y un aumento de reservas demográficas e industriales.

En Rusia, los sufrimientos de la guerra contribuyeron a la caída del régimen zarista, y los
rusos se retiran. Los alemanes, sin embargo, no muy confiados, mantuvieron aún un

fueron jalonando el camino hacia la guerra fueron haciendo cada vez más sólida la Entente. La crisis definitiva
del verano de 1914 demostró el funcionamiento de la alianza al terminar implicando en el conflicto a las tres
potencias.
millón de hombres en el frente oriental. La desaparición del frente del Este permite a
Alemania disponer de más efectivos e iniciar una gran ofensiva en el Oeste. Es entonces
cuando Alemania se da cuenta de la debilidad de sus líneas: el nuevo material de guerra
norteamericano había producido ya la inferioridad germana, y su hundimiento es muy
rápido. El 11 de noviembre de 1918 se firma el armisticio; dos días antes ha huido
Guillermo II y se proclama la República en Berlín.

La guerra mundial no fue en absoluto el resultado directo de la voluntad de Alemania de


incorporarse a la política mundial, o de la lucha competitiva entre los diversos
imperialismos europeos; la guerra fue desencadenada más bien por un conflicto que
hacía tiempo que estaba latente en el interior del sistema tradicional de las potencias
europeas, aunque bien es verdad que los contrastes en el campo de la política mundial
contribuyeron a agudizar la situación. Una vez desencadenada la guerra, las energías
nacionalistas e imperialistas de los pueblos se abrieron paso en una explosión
incontrolada, una lucha sin cuartel cuyo único fin legítimo era la destrucción del enemigo.
Al final de la I Guerra Mundial, la vieja Europa de las cinco grandes potencias se había
transformado tanto que resultaba irreconocible. Europa tuvo que ceder su función
hegemónica en el mundo a los dos grandes bloques opuestos, los Estados Unidos y la
Unión Soviética, esta última impotente en aquel momento, pero no por mucho tiempo.
La Paz de París (1919) constituyó una serie de tratados que los vencedores firmaron con
cado uno de los vencidos, pero es más conocida como Tratado de Versalles
(firmado entre Alemania y los Estados Vencedores).La paz de París estaba formada
por:

-Tratado de Versalles con Alemania.

-Tratado de St. Germain con Austria.

-Tratado de Trianón con Hungría. Desintegración del Imperio austro-húngaro.

-Tratado de Neuilly con Bulgaria. Pérdidas territoriales, Pago de reparaciones y


limitaciones en el ejército

-Tratado de Sèvres con Turquía. Posteriormente rectificado en Lausana (1923)


mandatos de la Sociedad de Naciones
Entros los aliados, al finalizar la guerra, se hallaba firmemente arraigada la convicción de
que Alemania era la culpable de todo. Para Francia, Inglaterra y América, Alemania había
sido el principal y más formidable enemigo, y se concluyó, sin más, que la contribución de
Austria-Hungría al estallido de la guerra había sido tan escasa como su participación a lo
largo de la misma. Por consiguiente, en el tratado de Versalles, los aliados consideraron a
Alemania como la responsable de las consecuencias de la guerra y que, por tanto, estaba
obligada a ofrecer una reparación económica a estos países. Para los que redactaron el
tratado, se trataba de algo razonable; para los alemanes suponía una flagrante
tergiversación de la verdad. Así, para los alemanes, la justicia implicaba diferentes
contenidos que para los aliados. Esto es importante, ya que, antes de que se firmara el
armisticio en noviembre de 1918, al gobierno alemán le fue hecha la promesa de que la
paz sería justa; éste fue el mensaje del presidente de los Estados Unidos. Woodrow
Wilson, que se erigió en árbitro entre los dos campos al ser el primero en recibir la oferta
de armisticio. Con anterioridad, Wilson había realizado públicamente un programa de paz
preciso que se conocería como “los catorce puntos del presidente Wilson”.El tratado de
Versalles, para Alemania, significo el casi total desarme, enormes reparaciones
económicas de los vencedores ocupación parcial de sus fronteras y reconocimiento de su
culpabilidad.

Sociedad de Naciones se pensó como una instancia conciliadora pero la ausencia de


Estados Unidos, la potencia inspiradora, la convirtió en sus primeros y cruciales
años(1920-1923) en un mero instrumento de la política francesa, mucho menos dispuesta
a la concesiones que la inglesa y la norteamericana, al comienzo Alemania estuvo
excluida de la organización, pero más tarde participa de la misma.

De esta manera, el sistema internacional se articuló en dos sectores:

- Los estados del staquo: Francia, e Inglaterra.

- Los estados revisionistas Alemania y URSS

Al interior de Alemania había unanimidad acerca de la necesidad de revisar Versailles y


devolver al país el status anterior; había divergencias sobre el método y los alcances de la
revisión. En Francia, había unanimidad en el uso del tratado y de la Sociedad de
Naciones como instancias de congelación de la situación del momento. Se percibía el
futuro como evolucionando en contra de las probabilidades de poder de París. El dato
clave por ese momento y que permite entender el vacío de poder en el sistema
internacional lo constituye la política internacional de los EE.UU. El presidente Wilson fue
el gran impulsor de la Sociedad de Naciones, que recogía variadas tendencias
internacionalistas del S XIX, y que estaba pensada en su origen como una organización
mediadora y conciliadora entre vencedores y vencidos, pudiendo ser un efectivo agente
de paz en el mundo de posguerra, pero el Senado norteamericano-guardián de sus
prerrogativas constitucionales y de la tradición aislacionista- rechaza la adhesión de
EE.UU a la organización, respondiendo así las tendencias más profundas de la política
exterior de su país. De esta manera EE.UU, regresa a una actitud aislacionista y no
intervendrá en la política europea, salvo en aspectos relativamente marginales. No se
trata de que EE.UU. no intervenga en el mundo, sólo que lo hará de acuerdo con una
definición estrecha de sus intereses, como en la región de América Central y el Caribe,
como en el Pacífico, al punto de enfrentar una creciente rivalidad, tensión y
enfrentamiento con Japón que culminaría en Peral Harbor, Hiroshima y Nagasaki.
La aparición de la URSS en 1917, es el otro gran acontecimiento, termina una revolución
de nuevo cuño en la historia europea, que termina con el gobierno radical de un partido, y
no como antes, con una síntesis entre lo antiguo y lo nuevo. Después de triunfar la
revolución en Rusia, pero fracasar en el resto de Europa; Lenin y los bolcheviques
trasladan la concepción revolucionaria al plano internacional hasta prefigura el resultado
de esa revolución mundial en un conflicto entre estados.
La posguerra presenció el nacimiento de una serie de estados nacionales nuevos,
productos de la desintegración y/o derrotas de otras mayores. La Primera guerra mundial,
debilita la capacidad europea de emplear recursos en el dominio o influencia de las
regiones colonizadas o hegemonizadas. Además, como la guerra se ideologizó desde un
primer instante, y ello se intensifica con el ingreso de EE.UU y la Revolución Rusa, las
doctrinas con que se combate en Europa no se dejan limitar al continente europeo.
-Espiritú de Locarno (1924-1930), se trata de un intento de parte de los principales
actores europeos (Francia, Inglaterra, Alemania, Italia) por trasnformar el orden de
Versalles, herramienta de hegemonía y de congelamiento del statu quo, en instrumento
de revisión gradual y consensual de ese orden, de modo de admitir e interesar a los
derrotados en las ventajas del nuevo orden internacional. Tras el rechazo de las medidas
punitivas por parte de Francia, y de la resistencia activa de parte de Alemania en 1923, se
abre paso en ambos países con la actitud moderadora de Inglaterra y el apoyo
norteamericano, (interesado en el arreglo de las deudas).
Fruto del Tratado de Locarno, en 1925, Alemania ingresa a Sociedad de Naciones (1926),
paralelamente se produjo un acuerdo en torno de los pagos de reparaciones y deudas de
guerra (planes Dawes 1924 y Young 1928) y una serie de estipulaciones sobre la
evacuación de zonas ocupadas en Alemania. Más que los logros mismos, lo importante
es que los actores del sistema internacional en Europa lograron percibir a éste como un
campo legítimo en el cuál desempeñar su puesto en el mundo, y que un cambio legítimo
en el cual desempeñar su puesto en el mundo. Pero el principal actor europeo lo percibiría
exactamente a la inversa en la década siguiente, y con ello naufragaría la posibilidad del
“Espiritú de Locarno”.

Tratados de Locarno: 1925 Conjunto de acuerdos por los que Alemania, Francia,
Bélgica, Gran Bretaña e Italia garantizaban el mantenimiento de la paz en Europa
Occidental. El acuerdo se negoció en Locarno en octubre y fue finalmente firmado en
Londres el 1 de diciembre de 1925. Los acuerdos firmados fueron los siguientes:

Un tratado de garantía mutua con respecto a las fronteras franco-alemana y germano-


belga (firmado por Alemania, Francia y Bélgica, actuando Gran Bretaña e Italia como
garantes)

1930- La gran depresión, que se inició en 1929, tuvo profundas consecuencias


económicas, sociales y culturales. Más no se puede decir lo mismo de los componentes
del sistema internacional en cuanto tal. Sin embargo, existe una gran excepción en el
caso alemán. La gran depresión origina una crisis política que se prolongó de 1930
a1933, y que finalmente culminó en el acceso al poder de un partido político
comprometido con una alteración radical del orden internacional existente. Aquí está el
origen fundamental de la Segunda Guerra Mundial.

Aún sin el espíritu de Locarno, una guerra mundial era improbable, suponiendo un mundo
con revisionismos desenfrenados. El cansancio de la guerra, la sensación percibida por
casi todos los actores de la escena política interna de los respectivos estados acerca de
su propia vulnerabilidad, hacían improbable el estallido de una nueva guerra de caráter
mundial.

Pero en la agitada atmósfera ideológica-cultural de los años veinte no se podía impedir el


surgimiento de revisionismos radicales, tal como sucede con el nacionalismo alemán, se
trata de un sistema político salido del ambiente revolucionario y contrarrevolucionario de
la Europa de la Primera Posguerra.

Mediante una serie de golpes espectaculares, Hitler pudo romper con las restricciones de
Versailles y Loscarno, rearmar a Alemania, recuperar territorios perdidos o en discusión,
anexarse Austria y Checolosvaquia, está última en al “crisis de los Sudetes”, en 1938 que
concluyó con el Tratado de Munich.

Así, hacia 1939, Alemania proyectaba una ya larga hegemonía sobre Europa Oriental, y
poseía un poder militar no inferior al de los países occidentales, Francia e Inglaterra.

El tratado de garantía mutua, sin lugar a dudas el principal de los firmados, establecía que
las frontereas occidentales de Alemania, con Francia y Bélgica, eran inviolables; que
Francia, Bélgica y Alemania nunca se atacarían mutuamente exceto en caso de "legítima
defensa" o como consecuencia de una obligación de la Sociedad de Naciones; que
resolverían sus disputas por medios pacíficos; y que, en el caso de que alguno de los
firmantes rompiera estos acuerdos, los demás firmantes acudirían en ayuda del atacado
según lo que acordara la Sociedad de Naciones.

Los tratados entre Francia, Checoslovaquia y Polonia suponían la ayuda mutua en caso
de un ataque no provocado.

El gran problema de los Tratados de Locarno fue que Stresemann y ningún gobierno
alemán posterior se avino a reconocer las fronteras orientales de Alemania. No hubo un
"Locarno del este", donde, a la larga, se hallara el origen de la segunda guerra mundial.

Como resultado indirecto de estos tratados, Alemania ingresó en la Sociedad de Naciones


el 8 de septiembre de 1926 y los aliados evacuaron Renania en 1930, cinco años antes
del calendario previsto en el Tratado de Versalles.

Estos Tratados fueron definitivamente rotos por Hitler con la remilitarización de Renania
en 1936.

La Sociedad de Naciones fue un privilegiado escenario en el desarrollo de las relaciones


internacionales del periodo de entreguerras. Su trayectoria estuvo, en consecuencia,
profundamente mediatizada por las tensiones que convulsionaron la sociedad
internacional: la dialéctica entre los defensores del statu quo y las potencias revisionistas
contra el diktat (‘imposición’) de la paz; el antagonismo entre la fuerza revolucionaria del
marxismo-leninismo y el mundo capitalista; las tensiones derivadas del profundo cambio
en el equilibrio de fuerzas en la economía mundial a tenor de la emergencia de nuevos
actores económicos y la nueva situación de Europa; así como la tensión entre las nuevas
fórmulas y valores de la diplomacia abierta auspiciada desde Ginebra y las inercias de los
comportamientos “realistas” (pragmáticos) inherentes a la tradición internacional. En el
decurso de la Sociedad de Naciones se pueden diferenciar una serie de etapas
ilustrativas del devenir de las relaciones internacionales del periodo. La creación de la
Sociedad durante la posguerra mundial (1919-1924) Tras la celebración de su
Asamblea en 1920, la andadura del nuevo organismo internacional se inició en el delicado
contexto de la posguerra. Su estrecha vinculación con los tratados de paz y los cometidos
para los que fue creada le depararon una comprometida posición para hacer frente a los
flecos y el cumplimiento de los acuerdos de paz. La amplia transformación del mapa de
Europa generó múltiples problemas fronterizos en los que la Sociedad de Naciones
asumió responsabilidades de muy distinta naturaleza, ya fuera para someterlos a un
sistema de administración internacional, como sucediera en la región del Sarre o en la
ciudad de Danzig (la actual ciudad polaca de Gdańsk); para la fiscalización indirecta de
territorios de ultramar, anteriormente dependientes del II Imperio Alemán o del Imperio
otomano, mediante el sistema de mandatos; o bien para promover la solución pacífica de
disputas fronterizas, como transcendiera de la resolución del conflicto de las islas Åland
entre Finlandia y Suecia, en 1921, o de la partición del territorio de la Alta Silesia entre
Alemania y Polonia, en 1922. Cuestiones a las que habría que añadir los oficios de la
Sociedad de Naciones ante el emergente problema de las minorías nacionales en los
nuevos estados.

Los indiscutibles logros de la Sociedad de Naciones no pueden ocultar, sin embargo, su


total supeditación a la voluntad de las grandes potencias, de quienes dependió, en última
instancia, la eficacia de los mecanismos para promover la solución pacífica de las
disputas. Dependencia manifiesta en las soluciones de fuerza impuestas en 1923 por
Italia en Corfú o por Francia en la región del Ruhr. De dichas potencias dependió,
igualmente, el debate y el alcance real de los trabajos para perfeccionar el sistema de
seguridad colectiva, polarizados en gran medida entre las tesis francesas sobre la
primacía de la seguridad y las anglosajonas reticentes a cualquier ampliación de sus
compromisos y partidarias de la promoción del desarme. En este sentido, las diferencias
entre los gobiernos británico y francés fueron insalvables a la hora de llevar a buen
término la aprobación del ambicioso Protocolo de Ginebra en 1924.

En el transcurso de aquellos difíciles años, la Sociedad de Naciones se embarcó en


multitud de iniciativas orientadas a la promoción de la cooperación técnica internacional,
no sólo en el ámbito de la actividad económica para reactivar el progreso material, como
aconteció en las conferencias de Bruselas, en 1920, y de Génova, en 1922, sino también
en otras esferas de acción, como las comunicaciones o las tareas humanitarias

Sin duda alguna, los avances en materia de seguridad colectiva fueron los que mejor
ilustraron el “espíritu de Ginebra”, en expresión del escritor Robert de Traz. Tras el
fracaso del Protocolo de Ginebra, la reconducción de los trabajos para reforzar la
seguridad colectiva se fue perfilando a partir de la iniciativa británica de concluir garantías
regionales, más explícitas, entre estados con intereses comunes.

El ámbito sobre el que se fraguó la nueva inteligencia regional fue la frontera del Rin. Los
Tratados de Locarno, firmados en octubre de 1925, consagraron el clima de
entendimiento entre alemanes, británicos y franceses. Esos acuerdos no sólo supusieron
una garantía sobre las fronteras occidentales de Alemania (que se encontraba bajo el
régimen de la llamada República de Weimar), sino que fueron el salvoconducto para el
ingreso de ésta en la Sociedad de Naciones en 1926.

A pesar de las sombras de los pactos a los que se llegó en Locarno, puestas de
manifiesto en las limitaciones con que Alemania se insertó en la nueva legalidad
internacional, el nuevo clima mundial impulsó las iniciativas y los trabajos a favor de la
seguridad colectiva en distintos frentes: la dinamización de los trabajos tendentes a la
celebración de una conferencia para la limitación y reducción de armamentos, a raíz de la
creación en 1925 de la Comisión Preparatoria de la Conferencia del Desarme; la mejora
en los procedimientos para la solución pacífica de las controversias internacionales, a
tenor de la aprobación por la Asamblea en septiembre de 1927 del Acta General de
Arbitraje; el simbólico hito político de la firma del Pacto Briand-Kellogg o Pacto de París,
acordado el 27 de agosto de 1928, por el que los estados asumían el compromiso moral y
el principio de renuncia a la guerra; y la presentación, en mayo de 1930, del Memorándum
para la Unión Federal de Europa a iniciativa del ministro de Asuntos Exteriores francés,
Aristide Briand.

Este cúmulo de actividades no puede ocultar los oficios tradicionales de la Sociedad de


Naciones en la solución pacífica de los litigios entre los estados, como sucediera con
motivo de los problemas limítrofes entre Grecia y Bulgaria en 1925, ni el afianzamiento
que la cooperación técnica internacional fue alcanzando al calor de la mejora
experimentada en las relaciones internacionales. En esta última dirección se orientaron
los esfuerzos por optimizar las relaciones económicas entre los estados, condenando el
nacionalismo económico, a partir de la celebración de una conferencia económica
general, que finalmente tuvo lugar en mayo de 1927 en Ginebra, y los trabajos para
potenciar la socialización de los avances técnicos, como las conferencias sobre
comunicaciones y tránsito o las conferencias internacionales de prensa.

Los desafíos a la seguridad colectiva (1931-1936)

El viraje que se produjo en las expectativas internacionales en el tránsito entre las


décadas de 1920 y 1930, se fraguó a la estela de la crisis económica surgida en 1929 y
de los efectos disolventes de ésta sobre el optimismo que había calado en los años
precedentes tanto en los estados como en las instituciones centrales del sistema
internacional. El retorno a las políticas de poder frente a la moralidad de la diplomacia
pública o la creciente bipolaridad entre los defensores del statu quo y los estados
revisionistas son un fiel reflejo del cuestionamiento de las bases de la legalidad
internacional de posguerra.

Los desafíos a la seguridad colectiva, protagonizados por grandes potencias reticentes a


los valores de Ginebra, secuencian los capítulos de un periodo crítico en la historia de la
Sociedad de Naciones. El primero de ellos se inició con la alteración del equilibrio de
fuerzas en el Extremo Oriente. La agresión japonesa, materializada en la ocupación militar
de Dongbei Pingyuan (Manchuria) en septiembre de 1931 y que culminó con la creación
del Estado títere del Manchukuo en marzo de 1932, supuso no sólo el incumplimiento del
Pacto Briand-Kellogg, sino también la violación del llamado Tratado de las Nueve
Potencias (acordado en la Conferencia de Washington), por el que Japón había
reconocido el principio de la política de puertas abiertas en China y el respeto de la
integridad territorial de ese país. La reacción de la Sociedad de Naciones, fundamentada
en el informe elaborado por la Comisión Lytton, no pasó de una mera condena moral por
la alteración del statu quo.

Los otros dos capítulos decisivos tuvieron como escenario Europa. Dos grandes
potencias, Alemania e Italia, radicalizaron sus políticas revisionistas hasta el extremo de
agotar el crédito de la Sociedad de Naciones. El revisionismo alemán de las relaciones
internacionales, más agresivo y grandilocuente desde el ascenso de Adolf Hitler y el
nacionalsocialismo al poder en 1933, ya fue puesto de manifiesto, en las tesis defendidas
por la delegación alemana en torno a la paridad de armamentos, en la Conferencia para el
Desarme Mundial iniciada en febrero de 1932. La retirada temporal alemana de aquel foro
en septiembre de 1932 y su abandono definitivo de la Sociedad de Naciones en octubre
de 1933 ilustran no sólo las dificultades para llevar a buen término la utopía desarmista de
la Conferencia, sino también el cambio de actitud en la política revisionista germana.
Aquella escalada se materializó en nuevos actos, plenos de simbolismo, como la violación
de las cláusulas militares del Tratado de Versalles mediante el restablecimiento del
servicio militar obligatorio en marzo de 1935 o la disolución de las garantías adoptadas en
Locarno mediante su denuncia y la remilitarización de Renania en marzo del siguiente
año.

Por su parte, la Italia gobernada por Benito Mussolini, que siempre se manifestó reacia al
encorsetamiento moral de la Sociedad de Naciones, se sumó a esta oleada revisionista.
Ya su propuesta para crear y formalizar el llamado Pacto de los Cuatro o, posteriormente,
el Frente de Stresa (creado en 1935 en la Conferencia de Stresa), situaban a Italia más
próxima a las fórmulas tradicionales de la diplomacia que a los ideales de Ginebra. La
escenificación del revisionismo italiano ante la sociedad internacional tuvo lugar con
motivo de la consumación de sus ansias expansionistas en Africa oriental. La crisis de
Abisinia, iniciada en diciembre de 1934, fue una auténtica prueba para la seguridad
colectiva. La invasión italiana de Etiopía (nombre oficial de Estado abisinio) dio comienzo
en octubre de 1935. El fracaso de las fórmulas de mediación y arbitraje, auspiciadas
desde Ginebra, y de los mecanismos punitivos (la aplicación de las sanciones) en 1935 y
1936 agotó el crédito político de la Sociedad de Naciones.

El ocaso de la Sociedad de Naciones (1936-1946)

A partir de 1936 la organización internacional entró en una creciente parálisis. La


Sociedad de Naciones, en realidad, se comportó desde entonces no como un actor
central sino como un testigo de excepción del desmantelamiento del orden establecido en
Versalles. La quiebra de la seguridad colectiva fue un hecho conscientemente asumido
tanto en el ánimo de sus miembros como en el de sus detractores. Un síntoma ilustrativo
del pesimismo que cundió en Ginebra fue el hecho de que en la Asamblea celebrada en
julio de 1936 se iniciara el debate oficial sobre la reforma del pacto fundacional y el
ejercicio de autocrítica se polarizara en torno a la crisis de la seguridad colectiva.

La fosilización de las instituciones de Ginebra discurrió paralela a la impotencia con que la


Sociedad de Naciones asistió al desarrollo de las crisis prebélicas. El raquitismo de su
proyección política se hizo evidente en su inoperancia ante la Guerra Civil española,
iniciada en julio de 1936, y ante la nueva agresión japonesa contra China en el transcurso
del siguiente año. En el tramo final de las crisis prebélicas (la crisis austriaca, plasmada
en el Anschluss, y la de la región de los Sudetes), la mayor parte de los miembros de la
Sociedad de Naciones acabaron por renunciar de forma explícita a las obligaciones del
artículo 16 (que estipulaba los mecanismos sancionadores) en la Asamblea de septiembre
de 1938. Aquel momento, sin duda, representó la quiebra definitiva de la autoridad política
del Consejo y de la Asamblea. Desde mediados de la década de 1930 y a medida que se
confirmaba el colapso político de la Sociedad de Naciones, el entramado técnico y la
cooperación, como esfera de acción, se convirtieron en los albaceas de la institución.
Efectivamente, las instituciones técnicas fueron cobrando un dinamismo y una autonomía
crecientes.

En 1938, la mayor parte de las delegaciones se pronunciaron a favor de la preservación


del funcionamiento institucional de la Sociedad de Naciones, reducida desde entonces a
la esfera técnica (es decir, a los aspectos económicos, sociales y humanitarios). Su
adaptación a las excepcionales circunstancias de la II Guerra Mundial, iniciada en
septiembre de 1939, potenciarían esta línea de actuación (tecnicidad y neutralidad). En
estas precarias circunstancias se prolongaría la pervivencia de la Sociedad de Naciones
hasta su última Asamblea, celebrada una vez finalizada la II Guerra Mundial, entre el 8 y
el 18 de abril de 1946, aunque su disolución legal no tuvo lugar hasta el 17 de julio del
año siguiente.

El legado de la Sociedad de Naciones

Las valoraciones a corto plazo sobre la eficacia de la Sociedad de Naciones coinciden en


su fracaso a la hora de evitar en 1939 un nuevo conflicto de la magnitud del que ya había
asolado al mundo en 1914. Sin embargo, una reflexión más sosegada sobre la proyección
histórica de aquella experiencia internacional depara un panorama más complejo y sin
duda menos sombrío.

Se puede concluir, a la luz de las investigaciones más recientes, que la Sociedad de


Naciones: constituyó una experiencia de inestimable valor en la construcción de la
sociedad internacional contemporánea; institucionalizó la multilateralización de las
relaciones internacionales; canalizó una profunda reforma del sistema internacional,
aunque mantuvo constante su lógica interestatal; anticipó los objetivos básicos (paz y
seguridad) y las estructuras de la futura Organización de las Naciones Unidas (ONU); e
impulsó de forma decisiva la codificación del Derecho internacional y la toma de
conciencia sobre la dimensión internacional de los derechos humanos. Invertido el
argumento inicial, bien se podría afirmar que la II Guerra Mundial no fue tanto una prueba
de la inutilidad de la Sociedad de Naciones, sino al contrario, un signo de la necesidad de
la existencia de una organización internacional similar

1930- La gran depresión, que se inició en 1929, tuvo profundas consecuencias


económicas, sociales y culturales. Más no se puede decir lo mismo de los componentes
del sistema internacional en cuanto tal. Sin embargo, existe una gran excepción en el
caso alemán. La gran depresión origina una crisis política que se prolongó de 1930
a1933, y que finalmente culminó en el acceso al poder de un partido político
comprometido con una alteración radical del orden internacional existente. Aquí está el
origen fundamental de la Segunda Guerra Mundial.

Aún sin el espíritu de Locarno, una guerra mundial era improbable, suponiendo un mundo
con revisionismos desenfrenados. El cansancio de la guerra, la sensación percibida por
casi todos los actores de la escena política interna de los respectivos estados acerca de
su propia vulnerabilidad, hacían improbable el estallido de una nueva guerra de caráter
mundial.

Pero en la agitada atmósfera ideológica-cultural de los años veinte no se podía impedir el


surgimiento de revisionismos radicales, tal como sucede con el nacionalismo alemán, se
trata de un sistema político salido del ambiente revolucionario y contrarrevolucionario de
la Europa de la Primera Posguerra.

Mediante una serie de golpes espectaculares, Hitler pudo romper con las restricciones de
Versailles y Loscarno, rearmar a Alemania, recuperar territorios perdidos o en discusión,
anexarse Austria y Checolosvaquia, está última en al “crisis de los Sudetes”, en 1938 que
concluyó con el Tratado de Munich.

Así, hacia 1939, Alemania proyectaba una ya larga hegemonía sobre Europa Oriental, y
poseía un poder militar no inferior al de los países occidentales, Francia e Inglaterra.

EL PERÍODO DE ENTREGUERRAS

Para Europa, los años veinte son los de la estabilización y reconstrucción, de la


experimentación de nuevos regímenes políticos, y de un lento acostumbrarse al nuevo orden
creado por la guerra, por la revolución bolchevique y por la expansión económica
norteamericana. Para los Estados Unidos es “la era de la prosperidad”; son años en los que
cosecha los frutos del inmenso aparato industrial, de las infraestructuras construidas durante
los cincuenta años anteriores, y del dominio financiero conquistado durante la guerra. La gran
república americana se convierte en el centro del capitalismo mundial y en el ejemplo de una
sociedad industrial madura que inaugura la era del consumo masivo. Para ello se producen
cambios considerables en el mundo del trabajo y en la articulación social de la clase obrera:
mayor productividad del trabajo, trabajo fragmentado y sometido al ritmo de la máquina, se
amplían y revalorizan las tareas de los técnicos, desde los dirigentes hasta los ingenieros, y
crecen las capas intermedias, los “cuellos blancos”, separados del verdadero trabajo manual.
La producción en serie y la cadena de montaje se afirman como el sistema capaz de elevar la
productividad, reducir los costes y mantener el consumo masivo.

Hacia finales de la década de los veinte, el alza de las cotizaciones de los títulos bursátiles en
Nueva York atraía capitales de todo el país y del exterior. Más de cinco millones de acciones
cambiaban de manos todos los días; la facilidad del crédito favorecía la especulación. El 24
de octubre de 1929 la tendencia se invirtió, las cotizaciones disminuyeron, y en un solo día se
liquidaron trece millones de títulos. En un mes, las cotizaciones cayeron un promedio del 50
por ciento. Había terminado la época de la prosperidad, cuyo símbolo era Wall Street, la sede
de la Bolsa. Su quiebra supuso una drástica reducción del crédito que había alimentado el
mecanismo del mercado de la nueva sociedad de consumo, y el resultado fue el
estancamiento de la producción y las ventas, y un paro masivo. En el lapso de un mes esta
crisis se propagó por todo el mundo capitalista con una violencia y una duración sin
precedentes. A partir de 1931 ningún país pudo sustraerse a sus repercusiones. La situación
contradecía la fe en el progreso, la confiada exaltación del poder económico y militar, y el
desarrollo del comercio internacional. La situación política y económica sólo se había
estabilizado durante algunos años.
El motivo de una propagación tan amplia de la crisis está, ante todo, en las gigantescas
dimensiones asumidas por la producción industrial de Estados Unidos, que por sí sola cubría
el 45 por ciento de la mundial. Las importaciones norteamericanas representaban más del 12
por ciento del intercambio mundial. La caída de los precios agrícolas y de las materias primas
fue uno de los elementos propagadores de la crisis. De esta manera, se recurrieron a
medidas de protección aduanera para atajar la crisis, disminuyendo más aún el intercambio
entre 1929 y 1930. La crisis monetaria fue la última etapa de la descomposición de la
economía mundial.

Los vanos intentos por encontrar un acuerdo que regulara las transacciones internacionales
mostraron hasta qué punto también se había deteriorado la situación política: Japón trataba de
resolver sus problemas haciendo la guerra a China; Alemania confiaba su suerte a Hitler; Italia
anuncia el nuevo evangelio de la economía corporativa; Gran Bretaña abandonaba el libre
cambio y creaba un “área de preferencia imperial”; Estados Unidos experimentaba el New
Deal; la Unión Soviética imponía la colectivización forzada de las empresas y se comprometía
en un imponente esfuerzo de industrialización. La crisis acentuaba las divisiones del mundo,
inspiraba el egoísmo y los antagonismos nacionalistas, reabría las heridas de la reciente
guerra, ponía fin a toda esperanza de restauración pacífica, y preparaba las condiciones para
el futuro conflicto.

Los años treinta en Europa, La subida de Hitler y las potencias europeas

Una de las condiciones que favorecieron el rápido ascenso del nacionalismo en Alemania
fueron los siete millones de parados que la crisis provocó en la república de Weimar, ligada
económicamente a Estados Unidos más que otros países europeos. El fracasado golpe de
Estado promovido por los nazis en Munich en 1923 fue una experiencia decisiva. Así, Hitler
aprendió que el poder debía conquistarse con una “revolución legal”, evitando golpes de
Estado y, sobre todo, enfrentamientos con el ejército. Asimismo, debía obtener una amplia
adhesión de las masas a través de la organización y la propaganda. A esta tarea se dedicó
Hitler después de la experiencia de 1923 y durante los pocos meses siguientes que pasó en
prisión. El juicio sirvió para que su fama se extendiera. Desde entonces Hitler fue el jefe
autorizado de las tendencias nacionalistas y revisionistas que nunca habían aceptado el
tratado de Versalles y rechazan la república de Weimar, detestada como fruto del fracaso, la
derrota y la rendición.

Sin embargo, precisamente entre 1924 y 1929, una vez superado el momento más grave de
la crisis desatada por la inflación, se consolidaba el régimen democrático; fueron los años de
la recuperación económica y de la política exterior de Stresemann. La muerte de éste en 1929
coincidió con el crecimiento político del partido nacionalsocialista, que en esos años dejó de
ser un partido esencialmente de cuadros para transformarse en un partido de masas y en el
grupo más dinámico de la “oposición nacional”. En este contexto, Hitler tomó contacto con
hombres influyentes de las finanzas y de la industria, y comenzó a ser considerado un
instrumento eficaz para luchar contra la democracia de Weimar. La incomparable habilidad
oratoria del Führer, y la disciplinada organización de su partido calaban profundamente en la
opinión pública. La defensa de los valores nacionales y la lucha contra el comunismo eran las
vías de penetración más fáciles. La invocación a las masas, la búsqueda del consenso sobre
bases ideológicas, las estructuras organizativas y el activismo propagandístico son aspectos
que luego confluirían en el concepto de regímenes totalitarios, con un esquema político
monopartidista.

Entre las particularidades del nacionalsocialismo hay que subrayar sus componentes
populares y racistas, que caracterizan de una manera muy especial el nacionalismo alemán,
su agresividad y su política de potencia. El llamamiento a la unidad del pueblo alemán de raza
aria concordaba con el antiguo proyecto de la “gran Alemania” por el que había trabajado
Bismarck y que incluía también a los alemanes de Austria. Pero los presupuestos de la
ideología nazi, que establecían la diferenciación biológica de la raza, el antisemitismo, la
eliminación física de los judíos y el sometimiento de los pueblos eslavos juzgados inferiores,
hacía que el proyecto hitleriano y los cuadros de que se alimentaba ya no fueran los mismos.
Las clases rurales y la pequeña y mediana burguesía provincianas fueron inicialmente los
sectores más sensibles a la propaganda nazi. La prédica “anticapitalista” junto con la
obstinada lucha contra el bolchevismo destructor, la defensa de los valores tradicionales y la
aversión a los judíos, la exaltación de la patria y la denuncia de la “puñalada por la espalda”
que representaban las sanciones impuestas tras la I Guerra Mundial, encontraron eco
propicio en los campesinos propietarios temerosos de cualquier alteración del orden territorial,
y en las clases burguesas, dramáticamente castigadas por la inflación y por la nueva jerarquía
de valores económicos y sociales establecida por la república democrática.

El peso de los sindicatos y la influencia de la socialdemocracia habían crecido mucho,


asegurando a los obreros y a las fuerzas del trabajo organizado un prestigio nunca alcanzado
hasta entonces, así como la posibilidad de hacer valer sus reivindicaciones económicas. El
extremismo radical y violento también se apoderaba de los jóvenes, que constituían el 40 por
ciento del partido nazi (mientras que sólo representaban el 20 por ciento de la
socialdemocracia). También la profunda fractura de la izquierda, entre socialdemócratas y
comunistas, contribuyó a la debilidad de la república. Por último, la gravedad de la crisis
económica de 1929, en una Alemania ligada económicamente a Norteamérica, favoreció la
difusión del nacionalsocialismo, que atraía a una enorme cantidad de parados. Así, en el
verano de 1932, el Estado estaba en plena descomposición, la crisis económica se
agudizaba, y campeaban los grupos de choque nazi.

El 30 de enero de 1933 Hitler fue nombrado canciller, el Reichstag fue disuelto, y se limitó la
libertad de prensa y de opinión. Poco después se convocaron elecciones y Hitler tomó el
poder legal. Se disolvieron todas las organizaciones democráticas y los partidos políticos, se
proclamó la fundación del Estado con un partido único, y se concluyó el concordato con la
Iglesia católica, asegurando al régimen el apoyo de sus fieles. En el otoño de 1933 los nazis
controlaban firmemente todo el poder. La estrategia de Hitler de evitar un enfrentamiento con
el ejército estaba dando sus frutos. La “noche de los cuchillos largos”, el 30 de junio de 1934,
en la que fueron eliminados a un tiempo los exponentes de la corriente “reformista” del
nacionalsocialismo, marcó un acuerdo más o menos tácito entre Hitler y los sectores
dirigentes del ejército, cuya tradición militarista buscaba la militarización de las masas, la
supremacía racista, la expansión nacionalista, la conquista por el “espacio vital”, y la lucha
contra la democracia y el comunismo.

Con respecto a Rusia, las condiciones eran muy diferentes. La dictadura del partido
bolchevique se había levantado sobre la quiebra total del Estado y de la sociedad civil,
trastornada por el esfuerzo bélico. El partido era el punto de apoyo del nuevo Estado, dando
sus cuadros a la nueva burocracia, refundando el ejército, y constituyendo las estructuras de
una elemental sociedad civil. En la revolución radical ninguna institución tradicional había
conservado un mínimo de autonomía y de poder: la monarquía había sido destruida, la
aristocracia eliminada o emigrado, y el ejército disuelto. La dictadura bolchevique había
dispersado y eliminado físicamente a la clase política liberal, populista y socialdemócrata.
Sólo la Iglesia ortodoxa conservaba una notable influencia, especialmente en las áreas
rurales, pero carecía de peso político. La identificación del partido con el nuevo Estado fue,
por lo tanto, casi total.

En cambio, el régimen de partido único instituido en Italia se apoyaba en otros fundamentos.


En primer lugar, no nacía de una revolución radical. Mussolini dirigía una coalición que tenía
mayoría parlamentaria, pero que coexistía con antiguas instituciones, tales como la
monarquía, el parlamento, el ejército, la burocracia, los partidos y la Iglesia. Sólo en 1925
comenzó la construcción del Estado con partido único, y se concibió el proyecto de un Estado
totalitario. Se suprimió la libertad de expresión y de las organizaciones políticas y sindicales,
pero el partido permaneció siempre subordinado a los órganos del Estado: la monarquía
representaba un obstáculo a la plena aplicación del Estado totalitario; el ejército y la
burocracia permanecían autónomos; la Iglesia conservó su autonomía en el campo doctrinal y
dogmático, así como su presencia en la educación, y mantuvo sus propias organizaciónes
(Acción Católica).

La prueba de fuerza del fascismo

Después de tres años de gobierno hitleriano, cuando se desarrollaron en Berlín las


Olimpiadas de 1936, Alemania presentaba un nuevo rostro al mundo: reinaba el orden, el
paro casi había desaparecido, el nivel de vida tendía a aumentar y la producción estaba en
franca recuperación. Las grandes democracias occidentales, desde Estados Unidos a Gran
Bretaña, todavía sufrían las consecuencias de las crisis. Graves tensiones sociales agitaban a
Francia, y España era víctima de una guerra civil.

Una de las principales misiones de la Sociedad de las Naciones era promover el desarme y la
seguridad colectiva. Así, en febrero de 1932 se inauguró en Ginebra, sede de la organización,
una gran conferencia que contaba con la asistencia de países como Estados Unidos y la
Unión Soviética, que no eran miembros de la sociedad. Sin embargo, la conferencia se
prolongó durante un año sin resultados importantes. Entretanto, Hitler había asumido el
gobierno de Alemania e instaurado su dictadura. En octubre de 1933 decidió retirar la
delegación alemana de la conferencia y abandonar la Sociedad de las Naciones. Las
posiciones de los vencedores estaban divididas y muy distantes, cada uno persiguiendo sus
fines particulares y esperando preservar la paz mediante la confianza en la buena fe de Hitler.

En 1934 Alemania firmó el tratado de no agresión con Polonia, lo cual causó la alarma en el
gobierno francés, que estimó que esta alianza era el eje de un nuevo sistema de control en
Europa oriental. Por ello, un año más tarde, Francia buscó un punto de apoyo en el este
suscribiendo una alianza con la Unión Soviética, ante la hegemonía de Alemania en los
Balcanes. Por otro lado, también el canciller austriaco Dollfuss puso fuera de la ley al partido
comunista, aniquiló la socialdemocracia, y se aproximó al modelo corporativo y fascista. Sin
embargo, también fue ilegalizado el partido nazi, que amenazaba la independencia de
Austria, lo cual dificultó la expansión nazi. Cuando Hitler decidió restablecer el servicio militar
obligatorio e iniciar abiertamente el rearme, en 1935 se celebró una conferencia anglo-franco-
italiana para garantizar la integridad territorial de Austria y propugnar la creación de un frente
antialemán (pacto de Stresa). Se trataba, no obstante, de un acuerdo plagado de
malentendidos que no tardó en demostrar su debilidad. De hecho, Gran Bretaña violó las
cláusulas de Versalles al firmar con Alemania un acuerdo naval por el que se permitía a
Alemania la construcción de una flota de guerra con la condición de que no superase el 35
por ciento de la flota británica.

En 1936, Italia desafió a la Sociedad de Naciones conquistando Etiopía, y las tropas


alemanas entraron en Renania que, según los tratados, debía ser una zona desmilitarizada.
Se presentaron algunas notas de protesta, pero no se emprendió ninguna acción, con lo que
la Sociedad de Naciones quedó desautorizada. La condena de Francia y Gran Bretaña hacia
Italia por la agresión contra Etiopía hizo que el gobierno italiano se acercara a Hitler, que no
dejaba de estimular el orgullo de Mussolini, demostrándole su respeto y reconociéndole como
precursor de muchas posiciones ideológicas de los nazis.

A partir de 1936, la influencia de Alemania creció con la consolidación del nacional-socialismo


y la recuperación económica. Uno a uno fueron cayendo los fundamentos en los que se
apoyaba la política francesa en Europa oriental, y sólo Checoslovaquia resistió con un
régimen democrático parlamentario. La Polonia del mariscal Pilsudski prefería a su vecino
alemán a la Rusia soviética. Yugoslavia adoptó el modelo fascista tras el prestigio de
Mussolini con la empresa etíope. Hungría se sumó a los movimientos antisemitas. Austria fue
anexionada al Reich nazi en 1938. Así, los regímenes democrático-parlamentarios no
encontraron un terreno apto para desarrollarse, y los autoritarios y “totalitarios”, modelados
según el ejemplo fascista y nazi, parecían tener un porvenir prometedor. La solidaridad de la
nación, siempre pronta a levantarse en armas, superaba la lucha de clases; el orden
jerárquico y la voluntad del jefe sustituían la representación política; las masas eran
encuadradas y adiestradas política y militarmente en este nuevo movimiento nacionalista.

La guerra civil española

España había permanecido neutral durante la I Guerra Mundial, pero no por ello había
encontrado soluciones a los graves problemas que aquejaban su vida interna. Fuertes
tensiones sociales agitaban el país, cuya unidad política y territorial estaba amenazada por la
diversidad de sus regiones y las reivindicaciones autonómicas. Cataluña era económicamente
la región más avanzada; en Barcelona se habían desarrollado los movimientos de izquierda
más aguerridos, y prosperaban tendencias autonomistas fundadas en antiguas tradiciones.

En septiembre de 1923, el general Primo de Rivera, que había tomado el poder con el apoyo
del rey Alfonso XIII, constituyó un régimen autoritario basado en el respaldo del ejército,
aunque no sin ciertas resistencias. Tras su muerte en 1930, no fue posible mantener la
dictadura, y la monarquía misma fue arrollada por el voto popular en 1931, que dio una amplia
mayoría a los republicanos guiados por Alcalá Zamora. El nuevo Estado republicano, nacido
de un arrebato del espíritu radical y anticlerical, pretendía asentar la nueva administración
sobre bases laicas, separando al Estado de la Iglesia y limitando la influencia que tenían la
enseñanza religiosa y el clero en la vida social del país. También proyectaba una reforma
agraria y la nacionalización de los servicios públicos. Pero el país estaba profundamente
dividido, y las mismas fuerzas de la izquierda estaban muy lejos de coincidir, de modo que se
sucedieron revueltas importantes en Sevilla, Barcelona y el País Vasco.En las elecciones de
1933 los socialistas perdieron casi la mitad de los escaños y se afirmó el grupo de las
derechas autonomistas encabezados por Gil Robles. El enfrentamiento entre el jefe de la
mayoría parlamentaria, Gil Robles, y el presidente de la república, Alcalá Zamora, determinó
la parálisis del gobierno y la disolución de las Cortes. Estallaron motines anarquistas en
Barcelona, y hubo levantamientos en el País Vasco. Por esta razón, se formó el Frente
Popular, una coalición de todas las fuerzas de la izquierda, que venció en las elecciones de
abril de 1936. No obstante, tanto las fuerzas de izquierda, en las que prevalecían los
comunistas y los anarquistas, como los de derecha, mantenían posiciones muy radicales,
dividiendo profundamente al país. Los grandes propietarios -caso toda la Iglesia católica y las
jerarquías militares- veían una amenaza mortal en la victoria del frente, por lo que algunas
unidades del ejército se rebelaron con el fin de apoderarse de las mayores ciudades
españolas. La resistencia popular y la fidelidad de algunas guarniciones a la república
impidieron que el golpe tuviera un éxito completo. El general Francisco Franco fue nombrado
jefe de la rebelión “nacional”, y marchó con las tropas estacionadas en Marruecos sobre
Sevilla. El gobierno republicano, en cambio, contaba con el apoyo de Madrid, Barcelona y
Valencia, contrarias al programa centralista y autoritario de los nacionales.En agosto, Franco
fue proclamado “Caudillo”, título que indicaba la orientación filofascista del régimen. La
exaltación de la unidad y de las tradiciones nacionales lo acercaba al fascismo contando,
además, con el apoyo de la Iglesia. Alemania e Italia apoyaron a los nacionales, y la Unión
Soviética a los republicanos; pero la balanza de las fuerzas se inclinó finalmente a favor de
los primeros y a finales de marzo de 1939 ya habían caído todas las principales bases
republicanas. El éxito de Franco reforzó la convicción de que el avance del fascismo y de sus
aliados en Europa y en el mundo era imparable.

UNIDAD 3:
A. La Guerra Fría y las políticas exteriores de la URSS y EE.UU: Contención,
Coexistencia Pacífica, Distensión, Nueva Guerra Fría, Neo Distensión.
B. Guerra Fría y Orden Internacional. El nacimiento del Tercer Mundo. Organización
de Naciones Unidas (1945-1989)
C: El nuevo orden económico internacional: los acuerdos de Bretton Woods,
evolución del comercio y del sistema monetario y financiero internacional.

El complejo proceso que llevó a los tratados de paz


La negativa experiencia de los tratados de paz firmados tras la primera guerra mundial y
la evidencia de la victoria aliada al menos desde 1943 provocaron que los vencedores
empezaran muy pronto a preocuparse por construir un marco jurídico en el que se
diseñase el mundo de posguerra. Estos fueron los principales documentos y compromisos
adoptados por los Aliados:
 La Carta del Atlántico firmada el 14 de agosto de 1941 por Churchill y Roosevelt.
Este documento fue incluido en la Declaración de las Naciones Unidas
aprobada el 1 de enero de 1942.
 Las decisiones tomadas por los Tres Grandes recogidas en las actas de las
diversas conferencias que se celebraron a lo largo de la guerra: Moscú (octubre
de 1943), El Cairo (noviembre de 1943), Teherán (diciembre de 1943), Yalta
(febrero de 1945), y, finalmente, Potsdam (julio-agosto de 1945).
 La Carta de la Organización de las Naciones Unidas, cuyo primer borrador fue
diseñado en la Conferencia de Dumbarton Oaks y finalmente aprobada en la
Conferencia de San Francisco en junio de 1945.
 Las Actas de Capitulación incondicional firmadas por Alemania el 7 y 8 de
mayo de 1945 y por Japón el 2 de septiembre de ese mismo año.
Este conjunto de acuerdos crearon dos instituciones que debían ser las
encargadas inmediatas de la construcción de la paz:
 Lo que se vino a denominar el Directorio de los Tres Grandes. Nacido en la
Conferencia de Moscú en octubre de 1943 en la que Estados Unidos, Gran
Bretaña y la URSS se comprometieron por medio de sus ministros de asuntos
exteriores a mantener la unidad de acción "para mantener la paz y la seguridad
internacional" por medio del denominado Consejo de Ministros de Asuntos
Exteriores con sede en Londres. Este compromiso de actuar juntos se reafirmó en
las conferencias de Yalta y Potsdam. En la primera de ellas se acordó que los
"Ministros de Asuntos Exteriores se reunirán en el futuro tan a menudo como sea
necesario y, en cualquier caso, cada tres o cuatro meses."
 La Organización de las Naciones Unidas, nacida en Conferencia de San Francisco
en junio de 1945.
Este fue el aparato jurídico elaborado por los vencedores para construir la paz. Sin
embargo, todo lo que había sido minuciosamente preparado por las diplomacias de los
Aliados se derrumbó estrepitosamente al romperse la unidad de los vencedores tras el fin
del conflicto y desencadenarse el conflicto de intereses. Finalmente la organización de la
paz se convirtió en un proceso anárquico marcado por el inicio de la guerra fría.
El complejo desarrollo de la segunda guerra mundial hace que debamos detenernos en
detallar algo que en principio debía de ser obvio: quiénes fueron los vencidos y quiénes
los vencedores.
En Europa los vencidos fueron Alemania, Italia, Finlandia, Rumania, Hungría y Bulgaria.
Alemania fue ocupada por las tres potencias vencedoras, Gran Bretaña, EE.UU. y la
URSS, a las que se unió Francia; Rumania, Hungría y Bulgaria fueron ocupadas por la
URSS e Italia por EE.UU. y el Reino Unido. Finlandia tras firmar el armisticio con la URSS
en 1944 no fue ocupada militarmente.
En Asia los vencidos fueron Japón y Tailandia (Siam). Japón fue ocupado por los
norteamericanos, Tailandia por los británicos y Corea, antiguo territorio dominado por
Japón, fue dividida en dos zonas de ocupación: los soviéticos al norte y los
estadounidenses al sur.
Respecto a las antiguas colonias europeas en Asia liberadas del dominio japonés se
dieron múltiples situaciones: la URSS ocupó Manchuria, además del norte de Corea, e la
antigua Indochina francesa quedó ocupada la norte del paralelo 16º por China y al sur por
los británicos. La guerra civil china y el ulterior triunfo comunista en 1948 vino a complicar
aún más la situación. De cualquier manera, los antiguos colonialistas franceses y
holandeses tuvieron grandes dificultades para recuperar el control de sus antiguos
territorios de Indochina e Indonesia respectivamente.
Un caso particular fue el de Austria. En Potsdam, se acordó que, pese a ser reconocida
como víctima del nazismo y reconocida su independencia, el país debía ser ocupado por
los aliados bajo una Comisión aliada. Pese a las elecciones que tuvieron lugar en
noviembre de 1945, el país continuó dividido en zonas de ocupación y la Comisión aliada
siguió al cargo de diversos funciones, esencialmente la de la desnazificación, hasta la
firma definitiva de un tratado.
Los Tratados de Paz
En aplicación de los acuerdos alcanzados en Potsdam, los cinco ministros de asuntos
exteriores de Gran Bretaña, EE.UU., la URSS, Francia y China se constituyeron en
Consejo Permanente y se reunieron en Londres en septiembre de 1945 a fin de redactar
los tratados de paz con los vencidos. La reunión fue fracaso lo que llevó a una reunión en
diciembre en Moscú de los ministros de EE.UU, Byrnes, URSS, Molotov, y Gran Bretaña,
Bevin. Allí se acordaron los procedimientos para redactar los tratados de paz.
En 1946 se reunió en París una conferencia de los ministros de asuntos exteriores de
Gran Bretaña, URSS, EE.UU. y Francia y posteriormente de julio a octubre de ese mismo
año se encontraron en lo que se denominó Conferencia de Paz los representantes de los
veintiún estados miembros de las Naciones Unidas que habían luchado realmente en la
guerra contra el Eje: Gran Bretaña, URSS, EE.UU., Francia, China, Bélgica, Grecia,
Noruega, Países Bajos, Polonia, Checoslovaquia, Polonia, Yugoslavia, Australia, Canadá,
India, Nueva Zelanda, Unión Sudafricana, Brasil, Chile, Etiopía y la Rusia Blanca y
Ucrania, repúblicas soviéticas que se vieron reconocidas individualmente.
El proceso culminó en Europa con la firma de los Tratados de París el 10 de febrero de
1947 entre los vencedores y los países satélites de la Alemania nazi (Italia, Rumania,
Hungría, Bulgaria y Finlandia).
En el caso de la firma del tratado de paz con Japón, la revolución china y el triunfo de
Mao Zedong complicaron el proceso que finalmente culminó con la firma del Tratado de
San Francisco en 1951 con Japón. Este tratado fue firmado por cuarenta y nueve países,
entre los que no se hallaban presente la URSS, India y China y redujo a Japón a sus
fronteras de 1854. La denominada declaración de Moscú de 1956 firmada por los
primeros ministros Hatoyama y Bulganin puso fin al estado de sitio entre la URSS y
Japón.
En 1955 se firmó el Tratado de Viena que acabó con la ocupación de Austria, país que
recuperó su independencia por primera vez desde el Anschluss de 1938. Tras la
capitulación sin condiciones del 7 y 8 de mayo y la ocupación de su territorio Alemania
sufrió duramente las consecuencias de la guerra de destrucción iniciada por Hitler: fuertes
pérdidas territoriales, pago de indemnizaciones. Sin embargo, como veremos más
adelante, el estallido de la guerra fría llevó a unos resultados no previstos por los Aliados
vencedores. La partición del país en dos estados, la RFA y la RDA, enfrentados y
alineados con las dos superpotencias enfrentadas tras la segunda guerra mundial impidió
la firma de un tratado de paz entre los vencedores y Alemania. Habrá que esperar a la
firma ¡el 12 de septiembre de 1990! del llamado Tratado 4+2 entre las cuatro potencias
vencedoras (URSS, EE.UU., Gran Bretaña y Francia) y la República Federal y la
República Democrática de Alemania. El tratado que otorgó la plena independencia a una
Alemania reunificado fue firmado 45 años después de la derrota.
Los pasos posteriores se dieron en la Declaración de las Naciones Unidas
aprobada en Washington el 1 de enero de 1942, en la que los participantes, siguiendo
un proyecto elaborado por la Secretaría de Estado norteamericana, se comprometían
a elaborar un sistema de paz y de seguridad para la posguerra, en el viaje de Cordell
Hull a Moscú en 1943 en el que obtuvo el apoyo soviético a esa idea y en la
Conferencia de Teherán, donde se reafirmó la idea crear una organización
internacional.
En la Conferencia de Dumbarton Oaks en otoño de 1944, representantes de EE.UU.,
la URSS, Gran Bretaña y China aprobaron un borrador de proyecto para esta nueva
institución internacional. Las grandes naciones, las que "habían vertido su sangre en
beneficio del resto del mundo" según se afirmó en sus resoluciones, se reservaban el
derecho de poner las bases de la nueva organización. En Dumbarton Oaks se acordó
que los cuatro participantes en la Conferencia más Francia serían los miembros
permanentes del futuro Consejo de Seguridad.
En la Conferencia de Yalta se solventaron algunos de los puntos de fricción entre las
potencias:
 Se acordó que Ucrania y Bielorrusia, además de la URSS, fueran
consideradas miembros de pleno derecho de la organización.
 Se resolvió que los miembros permanentes del Consejo de Seguridad (EEUU,
Reino Unido, la URSS, Francia y China) tuvieran siempre derecho de veto en
todo tipo de resoluciones, exceptuando las de procedimiento.
Los "Tres Grandes" en Yalta acordaron que "una conferencia de las Naciones Unidas
fuera convocado en San Francisco, en los Estados Unidos, el 25 de abril e 1945, para
preparar la Carta de esta organización".
Origenes de la Guerra Fría

La Gran Alianza que había derrotado al Eje en una cruenta guerra de casi seis años se
rompió en el corto plazo de unos meses. La guerra fría entre Estados Unidos y el bloque
que dirigirá y la URSS y sus aliados marcará la escena internacional por casi medio siglo.
La efímera concordia
La ruptura no fue sin embargo inmediata ni inevitable. Roosevelt había soñado en Yalta
un mundo en el que las dos superpotencias que surgían de la guerra, los EE.UU. y la
URSS, pudiera colaborar pese a representar sistemas económicos, políticos e ideológicos
tan diferentes. Stalin necesitaba la cooperación de las otras grandes potencias para
reconstruir su país y contaba con la colaboración norteamericana para la cuestión de las
reparaciones alemanas.
Además, el espíritu general de los pueblos europeos era de un profundo anhelo de
renovación y justicia social. El triunfo de los laboristas de Atlee en el Reino Unido y el que
los comunistas obtuvieran más del 25% de los votos en Francia e Italia o el 38% en
Checoslovaquia mostraban a las claras la popularidad de las fuerzas de izquierda que en
las zonas ocupadas por los nazis habían llevado el peso de la resistencia.
Por un momento se pensó que la colaboración era posible. El mejor lo constituía
Checoslovaquia: tras las elecciones de 1946, el presidente de la República, Edvard
Benes, representante de la mejor tradición liberal y demócrata europea, formaba un
gobierno de unión nacional en el que un tercio de los ministros eran comunistas.
Las potencias vencedoras mantuvieron también por poco tiempo diversas acciones
comunes: los Juicios de Nüremberg que significaron el juicio y condena de los altos
dignatarios nazis acusados de crímenes contra la humanidad o los tratados de paz de
París firmados en 1947 con los antiguos aliados de Alemania e Italia son ejemplos de ello.
1946: el creciente enfrentamiento
El ambiente enrarecido que ya se había empezado a respirar en la Conferencia de
Potsdam terminó por aflorar claramente en 1946.
En enero se produjo un primer encontronazo en la ONU cuando la delegación iraní
protestó por la prolongación de la ocupación soviética de sus provincias septentrionales,
continuación que violaba un acuerdo firmado por los Aliados durante la guerra. La dura
reacción norteamericana consiguió que la URSS se retirara a los pocos meses.
En febrero, además de descubrirse una red de espías soviéticos en Canadá, Stalin
pronunció un duro discurso en Moscú en el que no dudó en afirmar que el capitalismo y el
comunismo eran "incompatibles" y que la URSS debía prepararse para un período de
rearme.
Dos semanas después, George Kennan, experto en asuntos soviéticos del Departamento
de Estado norteamericano, envió un telegrama a Washington. Este telegrama de dieciséis
páginas contenía un análisis demoledor: la Unión Soviética era un estado
irrevocablemente hostil a Occidente que continuaría con su política expansionista.
El 5 de marzo de 1946, Churchill visitó los EE.UU. y pronunció un célebre discurso en la
universidad de Fulton, en el estado de Missouri. El veterano político británico consagró la
expresión "telón de acero" para referirse a la frontera que separaba a la Europa
dominada por el ejército soviético del resto.
Como una réplica al telegrama de Kennan, el embajador soviético en Washington,
Nikolai Novikov, envió también un largo telegrama a Moscú en septiembre. En él afirmaba
que los EE.UU. buscaban dominar el mundo y estaban preparando una guerra para ello.
Los telegramas de los enviados diplomáticos eran una buena prueba del creciente
deterioro de las relaciones entre los antiguos aliados.
El año 1946 supuso el fin del entendimiento entre los aliados. Aunque los partidos
comunistas occidentales participaban aún en gabinetes de coalición en países como
Francia y como Italia, dos cruentas guerras civiles enfrentaban a comunistas y
conservadores en Grecia y China, y la tensión entre las administraciones de ocupación
occidentales y soviética en Alemania era creciente.
1947: El año de la ruptura
El año 1947 marca el fin definitivo de la antigua alianza. En un Europa en la que la
reconstrucción no ha comenzado aún, el hambre y el descontento social son el contexto
en el que crece y crece la desconfianza entre antiguos Aliados. Mientras los países
occidentales desconfían del expansionismo soviético en las zonas donde el Ejército Rojo
se ha asentado, los soviéticos se quejan de que los occidentales no envían a la URSS la
parte correspondiente de las reparaciones que debían extraerse en sus zonas de
ocupación, dificultando la recuperación de una URSS en ruinas.
El año se inició con una clara violación soviética de los acuerdos de Yalta en lo referido a
Polonia. Las elecciones se celebraron en enero tuvieron lugar en un ambiente de falta de
libertad y arbitrariedad que permitió el triunfo de los candidatos comunistas.
La Doctrina Truman
En febrero de 1947 una alarmante nota del gobierno británico llegó a Washington. En ella
se informaba a Truman y a su nuevo Secretario de Estado, George Marshall, de que el
gobierno de Londres era incapaz de continuar apoyando al gobierno conservador de
Atenas en su lucha contra las guerrillas comunistas griegas. También comunicaba que la
nota que Gran Bretaña era incapaz de seguir ayudando financieramente a Turquía.
Los norteamericanos reaccionaron vivamente a esta nueva amenaza. Conscientes de que
las zonas bajo dominio soviético eran "irrecuperables", optan por implicarse activamente
en la defensa del sur y del oeste del continente. En un discurso pronunciado el 12 de
marzo en el Congreso, Truman no solo demandó la aprobación de una ayuda de 400
millones de dólares para Grecia y Turquía, sino que se sentó una verdadera doctrina de
política exterior, la Doctrina Truman. Afirmando que EE.UU. ayudaría a cualquier
gobierno que hiciera frente a la amenaza comunista, el presidente norteamericano
proclama la voluntad de su país de aplicar una política de contención del comunismo
("containment").
Esta nueva voluntad estadounidense tenía su principal desafío en Europa occidental. Aquí
la recuperación tras la devastación de la guerra estaba siendo muy lenta o inexistente lo
que favorecía la agitación y la propaganda comunista. Francia e Italia tenían poderosos
partidos comunistas que podrían ser la base de la expansión soviética al occidente del
continente. El nuevo ambiente de enfrentamiento provocó la expulsión de los ministros
comunistas que participaban en gobiernos de coalición en París, Roma y Bruselas en el
período de marzo a mayo de 1947.
El Plan Marshall
Esta medida no era, sin embargo, suficiente. Para contener al comunismo era necesario
poner las condiciones económicos que impidieran su expansión. Así, el 5 de junio de 1947
en un discurso en la universidad de Harvard, el secretario de estado, George Marshall,
anunció el Programa de Recuperación Europeo (European Recovery Program),
conocido popularmente como el Plan Marshall.
Se trataba de un masivo programa de generosa ayuda económica para Europa. Aunque
el Plan servía claramente a los intereses diplomáticos y de potencia de EE.UU., lo que
Churchill calificó, quizá exageradamente, como "el acto menos sórdido de la historia",
supuso una extraordinaria inyección de ayuda económica que permitió la acelerada
recuperación de Europa occidental.
Washington ofreció la ayuda a todos los países europeos, aunque determinó que para
recibirla era necesario crear mecanismos de colaboración económica entre los
beneficiarios. Este hecho precipitó la negativa de Stalin a aceptar el Plan, forzando a los
países que habían caído bajo su esfera de influencia a rechazar la ayuda. El Plan
Marshall vino a dividir a Europa en dos: la occidental que va a iniciar un rápido
crecimiento económico y la oriental, sometida a la URSS, y que va a tener grandes
dificultades de desarrollo. La excepción a esta regla fue la España de Franco, a la que se
negó la ayuda por el carácter fascista de su régimen político.
A la vez que EE.UU. lanzaba estaba masiva operación de ayuda, la administración de
Truman creó los instrumentos institucionales de la guerra fría al aprobar en julio de 1947
la Ley de Seguridad Nacional por la que se creaban la CIA y el Consejo de Seguridad
Nacional.
La respuesta soviética
La URSS, que había obligado al gobierno checoslovaco a renunciar al Plan Marshall tras
haberlo aceptado, reaccionó en septiembre de 1947 creando la Kominform (Oficina de
Información de los Partidos Comunistas y Obreros). Este organismo tenía como finalidad
coordinar y armonizar las políticas de los partidos comunistas europeos.
En la reunión constitutiva de la Kominform, el representante soviético, Andrei Jdanov,
emite lo que se ha venido en conocer como la Doctrina Jdanov: en ella se constata la
división del mundo en dos bloques y la necesidad de que los países de lo que el
denominó el "campo antifascista y democrático" siguieran el liderazgo de Moscú.
La ruptura se había consumado.
La guerra fría comienza en Europa
El año 1948 constituyó el primer año de la guerra fría. El continente europeo, que aún
apenas había iniciado a restañar las heridas de la guerra, fue el escenario de una
importante crisis internacional.
Las "Democracias Populares"
La Doctrina Jdanov había marcado el punto de no retorno en la conversión forzada de la
Europa central y oriental al modelo configurado por Stalin en la URSS. Una tras otra las
naciones dominadas por el Ejército Rojo fueron constituyéndose en lo que se vino a
denominar "democracias populares": partido único, colectivización de la tierra,
planificación económica centralizada, prioridad a la industria de base,. persecución de
cualquier tipo de disidencia... La URSS extendía su modelo en su área de influencia.En
ese rápido proceso que duró pocos meses, el momento clave lo constituyó el Golpe de
Praga en febrero de 1948. El líder comunista Gottwald, con la aprobación de Stalin, hace
un llamamiento a la huelga general que se ve apoyada por "milicias de trabjadores" que
frenan cualquier resistencia de las fuerzas democráticas. En pocos días, la democracia
checoslovaca se vio convertida en otra "democracia popular". En los meses siguientes
La repercusión en Europa occidental del Golpe de Praga fue inmensa y aceleró las
medidas occidentales que precipitarán la crisis de Berlín.
Mientras tanto, Stalin se encontró con un problema inesperado en su propósito de alinear
férreamente a los "países satélites" bajo la férula de Moscú. La Yugoslavia de Tito, un
país en el que las guerrillas comunistas habían expulsado a las tropas del Eje con muy
escasa ayuda soviética, practicó una política exterior independiente que vino finalmente a
chocar con la posición del Kremlin. A la condena de la Kominform en junio de 1948, le
sigue la ruptura de relaciones diplomáticas de la URSS en agosto. El gobierno de Tito
resisitió el envite con el apoyo de una población multinacional unida bajo la idea de la
independencia ante Moscú. El cisma yugoslavo fue un duro golpe para Stalin y reforzó
sus tendencias paranoicas respeto a los demás líderes comunistas. A partir del verano de
1948, las purgas se extendieron en las filas comunistas de las nuevas "democracias
populares".
La crisis de Berlín y la partición de Alemania
La antigua capital del Reich había sido dividida en cuatro zonas de ocupación y se hallaba
situada en el corazón de la zona de ocupación soviética. Las crecientes discrepancias
entre los antiguos aliados hicieron de la cuestión de Berlín uno de los temas clave de la
guerra fría.
El Golpe de Praga aceleró el enfrentamiento ya iniciado anteriormente sobre la cuestión
alemana. Abandonadas las negociaciones para acordar un status político común a la
Alemania ocupada tras el fracaso de la Conferencia de Londres en 1947, los
representantes de EE.UU., Gran Bretaña y Francia se reunieron y alcanzaron los
Acuerdos de Londres (abril-junio de 1948) para iniciar un proceso constituyente en sus
zonas de ocupación.
El 18 de junio de 1948, los aliados occidentales dieron un paso más creando una nueva
moneda para sus zonas de ocupación: el Deutschemark. Los soviéticos reaccionaron
aplicando una reforma en su zona en la que incluyeron a la ciudad de Berlín, a la que
consideraban parte integrante de la zona soviética. Cuando los occidentales trataron de
introducir el Deutschemark en sus zonas de ocupación de Berlín. Las protestas soviéticas
se tornaron en actos: se inició el bloqueo de Berlín. Mediante la interrupción de toda
comunicación terrestre entre las zonas de ocupación occidentales y Berlín occidental,
Stalin confiaba en que Berlín oeste caería como una fruta madura en sus manos.
La reacción occidental sorprendió al dictador soviético. Los norteamericanos, con una
pequeña ayuda británica, organizaron un impresionante puente aéreo que durante once
meses y mediante más 275.000 vuelos consiguió abastecer a la población sitiada. Al
mismo tiempo, la Casa Blanca hacía saber al Kremlin que no dudaría en usar la fuerza
para hacer respetar los "corredores aéreos" que unían Berlín con la Alemania occidental.
Stalin había subestimado las posibilidades del transporte aéreo y la resolución occidental
a hacerle frente: el 12 de mayo de 1949 levantó el bloqueo de Berlín.
La crisis de Berlín creó un sentimiento fuerte de solidaridad entre los alemanes
occidentales y los norteamericanos. Esta situación facilitó la culminación de la partición de
Alemania: las tres zonas occidentales se constituyeron en la República Federal de
Alemania que se dotó de una Ley Fundamental el 8 de mayo de 1949. Esta constitución
establecía una sistema liberal democrático y contó con el visto bueno de las potencias
occidentales. La URSS reaccionó en octubre con el establecimiento en su zona de
ocupación de la República Democrática de Alemania, un estado creado siguiendo el
modelo de las "democracias populares".
Esta partición de Alemania era la concreción en el corazón de Europa de la división
bipolar del mundo: sólo unos días antes, el 4 de abril de 1949, se firmaba el Washington
el Tratado del Atlántico Norte que daba nacimiento a la OTAN. Nos ocuparemos más
adelante del nacimiento de esa estructura bipolar que caracterizó al mundo durante el
período de la guerra fría.
La guerra fría se extiende a Asia
La primera bomba atómica soviética
El revés que había supuesto para la URSS el fracaso del bloqueo de Berlín se vio
compensado por un acontecimiento que cambió de forma decisiva el equilibrio estratégico
mundial: el 29 de agosto de 1949 la URSS experimentó su primera bomba atómica. De
repente, el monopolio atómico norteamericano había desaparecido, mucho antes de lo
que la mayoría de los analistas habían pronosticado.
La revolución comunista china
Una "segundo bomba" se abatió muy pronto sobre el equilibrio entre los nacientes
bloques enfrentados: tras dos años de renovada guerra civil, el 1º de octubre de 1949 las
tropas comunistas de Mao Zedong entraban victoriosas en Pekín, proclamando la
República Popular China. Las tropas nacionalistas de Chiang Kai Chek huyeron a la isla
de Taiwan donde establecieron un régimen dictatorial pro-occidental protegido por EE.UU.
En 1950, Mao viaja a Moscú donde concluye diversos acuerdos con la URSS, entre ellos
una alianza militar por treinta años "contra Japón o cualquier agresor unido a Japón". El
paso del país más poblado del mundo al campo comunista traumatizó al mundo
occidental y especialmente a la opinión norteamericana. No obstante, la concordia entre
Moscú y Pekín será efímera, abriéndose en el medio plazo un nuevo cisma en el mundo
comunista mucho más importante que el que habían protagonizado Tito.
La guerra de Corea 1950-1953
La primera víctima de la guerra fría fue el pueblo coreano. Por primera vez, el
enfrentamiento entre el bloque occidental y el bloque comunista vino a concretarse en
"una guerra caliente".
La guerra de Corea hunde sus orígenes en el reparto en dos zonas de ocupación de este
antiguo protectorado japonés tras la derrota del régimen de Tokio en 1945. Separadas por
el paralelo 38º, la ocupación soviética y norteamericana dio lugar al nacimiento de dos
regímenes radicalmente enfrentados. Corea del Norte, una dictadura comunista pro-
soviética bajo la mano de hierro de Kim il Sung y Corea del Sur, una dictadura de
derechas pro-norteamericana bajo la dirección de Syngman Rhee. Cuando las potencias
ocupantes se retiren en 1948, la URSS, y en 1949, EE.UU., dos estados antagónicos
quedaron frente a frente.
El conflicto se inició con la agresión norcoreana en junio de 1950 a la que respondió la
intervención norteamericana en septiembre de ese mismo año. En octubre, tropas chinas
entraron en la península en ayuda de Corea del Norte, lo que finalmente llevó una
estabilización de los frentes a partir de 1951.
Para romper este empate táctico, el general MacArthur, al frente de las tropas
norteamericanas que luchaban bajo el pabellón de la ONU en Corea, llegó a proponer el
uso de la bomba atómica y el ataque a China. Estas propuestas precipitaron la reacción
del presidente Truman y fue sustituido por el general Ridgway en abril de 1951. Se asistía
así de nuevo a lo que ya se había visto en el bloqueo de Berlín: a lo largo de la guerra
fría, las dos superpotencias fueron prudentes cuando se entrevió la posibilidad de un
enfrentamiento directo entre ambas.
Finalmente, poco después de la muerte de Stalin, en julio de 1953, se firmó el Armisticio
en Panmunjong. Se acordó una nueva línea de demarcación que serpentea en torno al
paralelo 38º.
La guerra de Corea dio dimensión mundial a la guerra fría y convirtió a Asia en uno de sus
escenarios principales. En adelante, conflictos de tipo colonial como la guerra de
Indochina, comenzada en 1946 y en la que la guerrilla del Vietminh luchaba contra la
potencia colonial francesa, se transformaron en conflictos insertos en la guerra fría.
Estados Unidos, donde el conflicto había alentado la histeria anticomunista orquestada
por el senador McCarthy, inició un importante rearme ante el convencimiento del carácter
expansionista del comunismo y la evidencia de que los soviéticos poseían la bomba
atómica.
Los orígenes del conflicto árabe-israelí
Los antecedentes del contencioso árabe-israelí se remontan a fines del siglo XIX con el
nacimiento del movimiento sionista. El holocausto nazi precipitó la afluencia de judíos a
una tierra que había estado poblada durante siglos por árabes palestinos. Dos pueblos
competían por el control del territorio de la, en aquel momento, colonia británica de
Palestina: 1.250.000 árabes contra 560.000 judíos, venidos en su mayor parte de Europa
y, por consecuencia, con un nivel tecnológico y económico más desarrollado.
Tras meses de sangrientos disturbios, la ONU acordó un Plan de Partición de Palestina el
29 de noviembre de 1947. El territorio de Palestina se dividiría en tres partes: un Estado
judío, un Estado árabe y Jerusalén, internacionalizada y bajo el control de las Naciones
Unidas.

La primera guerra árabe-israelí (1948-1949)


El 14 de mayo de 1948, el líder hebreo Ben Gurion proclamó el nacimiento del Estado de
Israel en los territorios que les habían sido adjudicados por la ONU. La reacción árabe fue
inmediata, cuando las tropas británicas abandonaron la colonia el 15 de mayo tropas de
los estados árabes que circundan a Israel atacaron al recién nacido estado hebreo.
La primera guerra árabe-israelí (mayo 1948-junio 1949) concluyó con la victoria israelí. El
nuevo estado judío pasó a ocupar el 78% de la antigua Palestina en lugar del 55%
asignado por el reparto de la ONU. Los territorios árabes quedaron que quedaron fuera de
su control fueron controlados por los estados árabes vecinos: la franja de Gaza pasó a
manos de Egipto y la Cisjordania y la ciudad antigua de Jerusalén quedó en poder del
reino de Jordania (la antigua Transjordania). La guerra fue una catástrofe para la
población palestina que fue expulsada masivamente de los territorios israelíes y se refugió
en los estados vecinos. Los árabes palestinos quedaron como una población sin estado.
El bloque occidental
Este bloque está conformado y dirigido por países de economía capitalista con un alto
nivel de desarrollo y sistemas políticos democráticos. El levantamiento de las trabas al
comercio mundial patrocinado y gestionado por instancias internacionales como el Fondo
Monetario Internacional (FMI) o el GATT propiciaron los intercambios comerciales y
monetarios, lo que evitó tendencias aislacionistas.
Sin embargo, la gran cuestión que va a llevar a que EE.UU. se lance, contrariando sus
tradiciones históricas, a la constitución de un bloque constituido en torno a alianzas será
reforzar a una Europa Occidental, totalmente necesaria para no perder la guerra fría.
La Doctrina Truman y, sobre todo, el Plan Marshall constituyeron los dos primeros pasos
de la nueva postura norteamericana. La reconstrucción de las economías europeas y la
consecución de una cierta estabilidad social fueron elementos clave de la "contención" del
comunismo en Europa. El European Recovery Program, más conocido como Plan
Marshall, hizo que EE.UU. planteara la necesidad de una coordinación económica
europea. Así, en 1948, nació la Organización Europea de Coordinación Económica
(OECE), embrión de la futura Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE). La conclusión de este proceso de conformación del bloque
occidental concluyó en 1949 con la firma del Pacto Atlántico y la constitución al año
siguiente de la OTAN, la gran alianza militar occidental.

Una red mundial de alianzas


La guerra fría y la experiencia histórica del período de entreguerras llevaron a los EE.UU.
a dar un giro histórico en su tradicional aislacionismo. Más allá de los lazos trasatlánticos
con la Europa Occidental, la Secretaría de Estado norteamericana se lanzó a la
construcción de una serie de alianzas internacionales que consolidaran al bloque
occidental:

Ya en tiempos de Truman se firmó en 1947 el Tratado de Rio con veinte países


latinoamericanos. Esta iniciativa concluyó en 1948 con la fundación de la Organización de
Estados Americanos (OEA). Esta institución ha estado siempre basada en un
desequilibrio de fuerza patente entre la potencia norteamericana y el resto de los países
del continente.
La guerra de Corea llevó en 1951 a la constitución de una alianza militar en el Pacífico: el
ANZUS (Australia, New Zealand, United States) y la firma del Tratado de San Francisco
con Japón, antiguo enemigo con el que EE.UU. concluía un tratado de defensa.
El presidente Eisenhower y su Secretario de Estado Foster Dulles completaron y
sistematizaron la red de alianzas occidental: en 1954 nació la SEATO (siglas en inglés
para la Organización del Tratado de Asia del Sureste) con Gran Bretaña, Francia,
Australia, Nueva Zelanda, Filipinas, Tailandia y Pakistán; en 1955 se firmó el Pacto de
Bagdad, alianza de seguridad en el Próximo Oriente en el que agrupaban Gran Bretaña,
Turquía, Irak, Pakistán e Irán. Al retirarse de la alianza Irak en 1959, este pacto se
tranformón en el CENTO (siglas en inglés para la Organización del Tratado del Centro).

El bloque comunista
La segunda glaciación stalinista en la URSS

Durante los años treinta, Stalin instauró un sistema totalitario fundado en el control de la
población, la represión contra cualquier disidencia, algo que fue especialmente
significativo en el cruento proceso de la colectivización agraria, la planificación económica
centralizada y la primacía de la industria pesada. Si bien la URSS consiguió una rápida
industrialización, el coste humano fue enorme: el sistema de campos de concentración o
Gulag es el mejor ejemplo de los sufrimientos del pueblo soviético.

Durante la guerra, a fin de suscitar la unidad patriótica contra el invasor alemán la


represión disminuyó y miles de prisioneros fueron liberados. La victoria de 1945 llevó a
Stalin al cenit de su popularidad, era el "Padre de la victoria".

Sin embargo, en cuanto aparecieron de nuevo las dificultades en la posguerra, como el


hambre de 1946, el viejo dictador volvió a sus prácticas de terror: las deportaciones
masivas al Gulag llevaron a que más dos millones y medio de personas fueran detenidas
en muy corto tiempo.

Las "democracias populares"


El estallido de la guerra fría tuvo como resultado en las zonas ocupadas por el Ejército
Rojo la organización de nuevos estados "satélites" de la URSS.
Exceptuando en Albania y Yugoslavia donde la triunfante guerrilla comunista autóctona
llevó a los comunistas directamente al poder, el establecimiento de las "democracias
populares" se realizó en un rápido proceso que culminó en 1948 con el golpe de Praga.
El proceso fue similar en todos los países:

En primer lugar, la "desnazificación", es decir, purga de los colaboradores con el Eje que
a menudo redundaba también en la represión contra una parte importante de las clases
más acomodadas.
Formación de "Frentes Nacionales" en los que los PC colaboran con diversas fuerzas
democráticas, aunque se reservan los puestos clave -Interior, Defensa, Economía,
Justicia- en los gobiernos.
Eliminación de las fuerzas no comunistas y completa "satelización" del nuevo régimen. La
represión contra cualquier disidencia se veía acompañada por la completa dependencia
de Moscú.
En el terreno económico, los soviéticos desmontaron y transfirieron a su país fábricas
completas, así como productos de todo tipo. En general, en los países conquistados se
tendió a organizar las actividades económicas siguiendo las directrices y los intereses de
Moscú. Acuerdos bilaterales entre la URSS y los diversos países del bloque oriental
regularon las relaciones económicas mutuas.
El cisma yugoslavo en 1948 constituyó la primera fisura en el bloque que se estaba
formando en torno a la URSS.

La organización del bloque comunista


La articulación de la Doctrina Jdanov y la creación de la Kominform en 1947 fueron la
primera reacción de la URSS tras la ruptura con las potencias occidentales. La Kominform
jugó un papel importante en la movilización ideológica y en la propaganda en los países
comunistas. Tras el cisma yugoslavo, la Kominform pasó a centrarse en la lucha contra
Tito ante el temor de Stalin a un "contagio" en el resto de las "democracias populares".

Otro elemento clave de la labor de la Kominform fue la organización del Movimiento por la
Paz, esta organización centró sus críticas en el armamento nuclear norteamericano y
lanzó grandes campañas recogiendo firmas que pedían la prohibición de las armas
atómicas. Estas campañas consiguieron el apoyo de un gran número de intelectuales.

Paralelamente en los "países satélite", una nueva oleada de purgas (1948-1952) marcó
los últimos años de la dictadura de Stalin. Cualquier intento de iniciar una "vía nacional" al
socialismo que no siguiera al pie de la letra el modelo soviético fue acusado de
"desviacionista" y tildados de "trostkistas" o "titistas". La realidad fue que
aproximadamente un cuarto de la militancia comunista, muchas veces los militantes más
veteranos y con mayor experiencia de lucha, fueron juzgados, encarcelados o ejecutados.
La represión se convirtió en adelante un rasgo esencial de las "democracias populares".

En 1949, nació el COMECON (Consejo de Ayuda Mutua Económica), instituto


multinacional que agrupaba a la URSS y a los países del Este con la excepción yugoslava
que buscaba el fomento y la planificación de los intercambios comerciales entre los países
del bloque. Hubo que esperar hasta 1960 para que este organismo funcionara con
plenitud.

La URSS fue creando una red de alianzas que diera coherencia a su bloque. No obstante,
esta red fue mucho menos densa y tardó más en consolidarse. El gobierno de Moscú fue
firmando Acuerdos bilaterales con las "democracias populares" y con la China comunista
de Mao.

Hubo que esperar a que pasaran dos años de la muerte de Stalin para que, con la
ocasión del ingreso de la RFA en la OTAN, naciera en 1955 el Pacto de Varsovia, alianza
militar que unió a la URSS con todos los países europeos del bloque comunista con la
excepción de Yugoslavia. Se calcula que las fuerzas militares del Pacto ascendían a 6
millones de soldados con un armamento altamente homologado. El mando unificado de
estas tropas quedó en manos de un general soviético.
La crisis de los Imperios coloniales
El nacimiento de los nacionalismos

La Gran Guerra abrió el camino para el despertar de los pueblos colonizados. Las nuevas
elites indígenas, educadas en Occidente e impregnadas de las ideas de democracia y
libertad y a la vez excluidas de los cargos administrativos y políticos, formarán los cuadros
de los primeros grupos nacionalistas. Esta naciente idea nacional estará representada en
diferentes figuras que jugarán el papel de símbolos: Gandhi apelará a la conciencia
religiosa hindú, Burguiba se inspirará en el laicismo transformador de Kemal Ataturk,
mientras que Ho Chi Minh planteará la revolución comunista junto a la emancipación
nacional.

La modernización económica -infraestructuras, hospitales, escuelas- que llevaron las


metrópolis a las colonias tuvo un doble resultado contradictorio, de progreso y de
desequilibrio. Los adelantos médicos, unidos al mantenimiento de una alta tasa de
natalidad, provocó en el período de entreguerras el inicio de la explosión demográfica.
Este aumento de la población se produjo en sociedades que no experimentaron un
crecimiento económico significativo. Paro en el campo y hacinamiento en las ciudades
fueron los resultados de una sociedad dislocada en la que el descontento social fue
pronto aprovechado por los nacionalismos anticolonialistas.

El efecto de la Segunda Guerra Mundial


El conflicto bélico trajo una fuerte aceleración al proceso de crisis de los sistemas
coloniales. Los factores que lo explican son varios:
La rápida derrota de Francia, Bélgica y Holanda supuso un fuerte desprestigio de las
metrópolis en sus respectivos imperios coloniales. También el imperialismo inglés
derrotado en gran parte de Asia sufrió una situación parecida. Las potencias del Eje
trataron, evidentemente, de aprovecharse de esta situación. El ejemplo más claro es la
apelación que los japoneses hicieron a los pueblos que conquistaron para unirse y
rebelarse contra el dominio de los blancos europeos.
El Reino Unido y la Francia Libre enrolaron en sus ejércitos a muchos habitantes de las
colonias. Un ejemplo lo constituye los más de dos millones de hindúes fueron movilizados
por el Imperio Británico, o la mayoritaria presencia de magrebíes en el ejército francés que
luchó en Italia junto a los Aliados. La sangre derramada legitimó las reivindicaciones de
los pueblos colonizados.
Las dos grandes superpotencias surgidas de la guerra, EE.UU. y la URSS, defendían
posturas anticolonialistas e impulsaron su proceso de emancipación. Los
norteamericanos, además de recordar su propio origen nacional, apoyaron la apertura de
mercados para sus capitales y productos y el consiguiente fin de las trabas coloniales. Los
soviéticos lo hicieron desde su propia ideología anticapitalista y antiimperialista.
El acuerdo de las dos superpotencias, al que pronto se fue uniendo el voto de los países
que iban naciendo en el proceso de descolonización, hizo que la ONU jugara un papel
impulsor del proceso descolonizador.
Los modelos de descolonización
Podemos distinguir diversos tipos de descolonización, atendiendo a dos variables. Con
respecto a la violencia del proceso nos encontramos con:
Descolonización sin guerra de independencia. Fue el caso cuando las metrópolis
comprendieron la inutilidad de resistirse a un proceso histórico ineludible. La ausencia de
guerra no implica que no hubiera disturbios importantes, como fue el caso de Marruecos o
Túnez, o de gravísimos conflictos o guerras civiles entre comunidades indígenas rivales,
como sucedió en la India entre hindúes y musulmanes
Descolonización con guerra de independencia. Cuando la metrópoli se negó a aceptar el
cambio. Los ejemplos más claros fueron en Argelia e Indochina en el Imperio francés y en
Indonesia en el holandés.
Si tenemos en cuenta los dos grandes imperios coloniales, podemos distinguir entre:
Descolonización a la francesa. Tras la humillación de 1940, Francia no estaba preparada
para aceptar lo que se veía como una nueva derrota. Pese a que en 1946 sustituyó el
término "imperio" por el de Unión Francesa en 1946, el gobierno de París trató de retener
por la fuerza el imperio lo que dio lugar a un proceso descolonizador traumático.
Descolonización a la inglesa. Sin el sentimiento de frustración francés, con cierta
experiencia descolonizadora en el período de entreguerras (los "Dominios" e Irak y
Egipto), y con la creación de la Commonwealth en 1931 como fórmula para mantener
lazos con las antiguas colonias, el modelo inglés fue menos traumático. No obstante, en
algunos casos el proceso descolonizador fue un absoluto fracaso, dejando tras de sí
guerras entre poblaciones enfrentados que han continuado hasta el siglo XXI. Es el caso
de hindúes y musulmanes en la antigua colonia de la India, hoy prolongado en el conflicto
entre India y Pakistán; y, sobre todo, el caso de la colonia de Palestina, origen del largo y
sangriento conflicto de Oriente Medio

La India: la independencia y la partición


El movimiento nacionalista en la India es uno de los más antiguos y originales que
aparecieron en las antiguas colonias. Organizado en torno al Partido del Congreso,
fundado en 1885, desde la Primera Guerra Mundial fue liderado por Gandhi, defensor de
la no violencia. Junto a su discípulo y principal líder político del movimiento, Nehru,
reclamó insistentemente la independencia, concretando esta demanda en la resolución
"Quit India" de 1942.
La victoria de los laboristas de Atlee en 1945 facilitó las negociaciones que se iniciaron
ese mismo año. Muy pronto surgieron dos posturas enfrentadas, mientras que Gandhi y
Nehru defendieron el mantenimiento de un único estado multireligioso, el líder de la Liga
Musulmana, Ali Jinnah, planteó la partición de la colonia en dos estados, uno hindú y otro
musulmán.
Tras una guerra civil que desgarró al país (1946-1947), Nehru finalmente se avino a la
idea de la partición reuniéndose en junio de 1947 la Conferencia de Nueva Delhi con
Jinnah y Lord Montubatten en representación del gobierno de Londres.
El resultado fue el nacimiento de dos estados independientes el 15 de agosto de 1947: la
Unión India, de mayoría hindú y dirigida por el Partido del Congreso de Nehru y Pakistán,
de mayoría musulmana. Las transferencias de población que acompañaron esta partición
se convirtieron en un brutal baño de sangre.

La independencia de Indonesia

Los japoneses derrotaron y desalojaron a los holandeses en 1942, favoreciendo el


desarrollo del movimiento nacionalista dirigido por Sukarno. Poco antes de retirarse las
tropas niponas, el 17 de agosto de 1945, se proclamó la independencia de Indonesia.

Tras el fin de la guerra, el gobierno de los Países Bajos intento por dos veces, en 1947 y
en 1948, retomar el control del archipiélago por la fuerza. La resistencia indonesia y las
presiones de la ONU y EE.UU., que llegó a amenazar con retirar a Holanda la ayuda del
Plan Marshall, hicieron que finalmente, a fines de 1949, Indonesia alcanzara su
independencia bajo la presidencia de Sukarno.

La guerra de Indochina
El conflicto que desangró a Indochina de 1946 a 1954, lo que conocemos como la guerra
de Indochina, fue la primera fase de un desgarrador conflicto que se prolongará en la
guerra de Vietnam.

Los franceses, como los holandeses, fueron desalojados por Japón durante la Segunda
Guerra Mundial de su colonia en Indochina. El 2 de septiembre de 1945, Ho Chi Minh,
líder del Viet-minh, guerrilla comunista y nacionalista, proclamó la independencia.

Francia también fracasó en su intento de restaurar por la fuerza su dominio y, tras la


derrota de Diem Bien Fu, firmó los Acuerdos de Ginebra en julio de 1954. En ellos se
acordó la independencia de Laos y Camboya y la partición en dos estados de Vietnam,
uno comunista al norte y otro pro-occidental al sur.

Tras la guerra de Corea, la guerra colonial se había convertido en un conflicto de la guerra


fría. En ese marco, los Acuerdos de Ginebra fueron una simple tregua. Las elecciones
previstas que debían servir para la reunificación democrática de Vietnam nunca se
llegaron a celebrar.

La descolonización de África
Las independencias en la región del Magreb

Burguiba, líder del tunecino partido Neo-Destur (Nueva Constitución), planteó una
estrategia negociada por etapas. Interrumpidas las negociaciones por el gobierno de París
en 1951, la respuesta armada de los tunecinos llevó a que en 1954 Túnez obtuviera la
plena autonomía política y en 1956 la independencia.

En Marruecos, el partido Istiqlal (Partido de la Independencia) trataba de conseguir la


independencia bajo la soberanía del Sultán Mohamed Ben Youssef, que gozaba de
poderes teóricos bajo la administración francesa. La tensión finalmente estalló con graves
disturbios brutalmente reprimidos en Casablanca en 1952. La respuesta francesa fue
deportar al sultán a Magadascar lo que provocó la insurrección general (1954-1955).
Finalmente los franceses tuvieron que ceder. El sultán, que pronto sería el rey Mohamed
V, retornó triunfalmente en noviembre de 1955 y el reino de Marruecos alcanzó la
independencia el 2 de marzo de 1956. La España de Franco no puso ningún impedimento
para conceder la independencia en la zona norte que controlaba y cedieron a las nuevas
autoridades de Rabat el control del conjunto del territorio.

El proceso de independencia en Argelia constituyó uno de los episodios más sangrientos


del proceso descolonizador. La presencia de una fuerte minoría europea llevó a que el
gobierno de París se negara a aceptar las demandas nacionalistas. La guerra de Argelia
(1954-1959) fue un episodio enormemente traumático tanto para la metrópoli como para
la colonia. El enfrentamiento entre el Frente de Liberación Nacional (FLN) argelino y el
ejército francés provocó que casi medio millón de argelinos musulmanes y 25.000
soldados franceses perdieron su vida en el conflicto.

La gravedad de la situación llevó a que en Francia se llegara al borde de la guerra civil. La


vuelta al poder de De Gaulle salvó al país del conflicto y trajo una nueva constitución para
Francia. Con respecto a Argelia, De Gaulle, que llegó al poder como abanderado de la
defensa de la "Argelia francesa", tuvo que ceder finalmente e iniciar negociaciones con el
FLN. Los Acuerdos de Evian abrieron el camino a la proclamación de la independencia en
julio de 1962.

El despertar del África negra:

En muchos casos aquí la descolonización se realizó de forma progresiva y sin grandes


problemas por parte de las metrópolis para su concesión.

En el África anglófona la figura pionera fue N'Krumah, quién consiguió la independencia


para la antigua Costa de Oro que pasó a llamarse Ghana en 1957. El resto de las colonias
se independizaran en el período 1960-1965.

Un caso particular es el de Rodhesia del Sur, territorio rico en minerales, donde los
colonos blancos declararon unilateralmente la independencia en 1965, estableciendo un
régimen de apartheid, comparable al vigente en Sudáfrica. Hubo que esperar a 1979 para
que fueran desalojados del poder y para que ese territorio alcanzara una verdadera
independencia. En adelante se llamó Zimbabwe.

En el África francófona destaca la figura de Sedar Senghor, líder nacionalista senegalés.


Aquí, pese a los intentos de agrupar a las colonias en una Comunidad Francesa, a partir
de 1960 las colonias alcanzaron la independencia, estableciendo relaciones de
cooperación con la antigua metrópoli que en muchos casos son casos evidentes de
neocolonialismo.

El caso del Congo belga nos muestra un ejemplo de descolonización convertido en


drama. Nada más producirse la independencia en 1960 bajo la dirección de Patrice
Lumumba, la rica provincia minera de Katanga proclamó su independencia dirigida por
Moise Tshombé y con el apoyo de los colonos belgas. Tras una larga guerra civil, en la
que Lumumba fue asesinado, el general Mobutu se convirtió en el dictador del país. Con
la ayuda de los "cascos azules" de la ONU consiguió reintegrar a Katanga en el país.

Todos estos jóvenes estados se agruparon en la Organización para la Unidad Africana


(OUA), fundada en 1963. Su principal preocupación fue evitar los conflictos fronterizos y
secesionistas que daban lugar a brutales guerras civiles como la de Katanga o la de
Biafra que asoló Nigeria en 1966-1970. Uno de los grandes problemas africanos es que
las fronteras fueron decididas en Londres o París, sin tener en cuenta la realidad tribal
existente previamente. Tras las descolonización, los conflictos entre estados que no
responden a realidades nacionales o las guerras civiles entre grupos étnicos o tribales
dentro de un mismo estado se han convertido en una triste costumbre en el continente.

La última etapa descolonizadora tuvo lugar en los años setenta y afectó a las colonias
ibéricas. España cedió precipitadamente el Sahara Occidental a Marruecos y Mauritania
en 1975. La agonía de Franco aceleró un proceso en el que no se contó con la población
saharaui. Un poco antes, la "revolución de los claveles" portuguesa precipitó la
independencia de Angola y Mozambique. La descolonización de las colonias portuguesas
se produjo en un marco internacional caracterizado por el recrudecimiento de la guerra
fría, lo que explica en gran medida las largas guerras civiles que se abatieron sobre estos
países, en especial en el caso de Angola.
El Movimiento de los Países No Alineados
Los países del Tercer Mundo, muchos de ellos recién llegados a la independencia tras el
período colonial, estaban abocados a una escena internacional en la que tenían un
escaso protagonismo y en la que la dinámica del enfrentamiento entre los bloques les
llevaba a un forzoso alineamiento con uno u otro.

La Conferencia afro-asiática de Bandung en 1955

La iniciativa de su convocatoria provino de los cinco primeros países descolonizados en


Asia: Pakistán, India, Indonesia, Ceilán y Birmania. La figura impulsora fue Nehru. El líder
hindú asistía alarmada a la extensión de la guerra fría al continente asiático tras el
conflicto de Corea y quería evitar a toda costa que Asia se dividiera en bloques
enfrentados tal como la formación de la SEATO o la alianza chino-soviética parecía
anunciar.
Los cinco países decidieron convocar una Conferencia en la ciudad indonesia de
Bandung en abril de 1955. Veintinueve países acudieron: 23 asiáticas, de los que 14
procedían del Asia oriental, y 6 africanos, de los que 4 pertenecían al África negra. Ni la
China nacionalista ni Israel fueron invitadas para evitar el boicot de la China Popular y de
los países árabes respectivamente, ni tampoco lo fue África del Sur, condenada por su
política de apartheid. Representantes de los países del Magreb (Marruecos, Argelia y
Túnez), que aún no habían alcanzado la independencia, enviaron observadores a la
Conferencia.

El "espíritu de Bandung"

En la Conferencia, como no podía ser menos, hubo una unánime condena del
colonialismo que aún dominaba en África y el sistema racista del apartheid. También fue
unánime la llamada al mundo desarrollado para que cooperase en la lucha contra el
subdesarrollo y la pobreza. Por último, en lo que se refería a las relaciones entre estados,
se acordaron cinco principios, concebidos por Sukarno y popularizados por Nehru, que
vendrían a convertirse en las ideas clave del movimiento de los países no alineados:
 Respeto a la soberanía y la integridad territoriales
 Igualdad entre las razas y las naciones
 No agresión
 No injerencia en los asuntos internos de cada país
 Coexistencia pacífica
Sin embargo, pese a estas demandas comunes, fue desde un principio muy evidente la
existencia de tres grandes corrientes enfrentadas:
Los No Alineados, con Nehru y Nasser a la cabeza, condenaban la política de bloques
militares enfrentados.
Los Pro-Occidentales (Turquía, Irak, Pakistán, Ceilán...) defendían la posibilidad de que
cada país se integrara en alianzas militares regionales como la SEATO o el Pacto de
Bagdad. Estos países intentaron que la Conferencia aprobara una resolución condenando
todos los imperialismo, incluido el soviético, pero fracasaron en su empeño. El prestigio de
la URSS y el reciente pasado colonial eran aún muy fuertes.
Los dos Países Comunistas (China y Vietnam del Norte). Zhou Enlai, el representante
chino, fue enormemente hábil en frenar las iniciativas de los países pro-occidentales y
obtener un gran prestigio para la China de Mao.
En definitiva, la Conferencia de Bandung supuso un momento clave en el proceso de
descolonización y en el intento de emancipación del Tercer Mundo. En el terreno de las
relaciones internacionales fue el origen del movimiento de los países no alineados

La "coexistencia pacífica" de Kruschev


La muerte de Stalin el 5 de marzo de 1953 abrió una nueva fase en la historia de las
relaciones internacionales. Tras un complejo proceso sucesorio, Kruschev consiguió
asentarse en el poder del Kremlin, muy especialmente tras eliminar a Beria, jefe del
aparato represivo stalinista, en junio de 1953.

El nuevo líder soviético lanza una nueva política exterior que va a denominar coexistencia
pacífica. Este nuevo concepto significaba básicamente que la URSS no solo negaba el
recurso a las armas para extender la revolución comunista por el mundo, sino que
rechazaba la idea de que la guerra con el capitalismo era inevitable. El bloque comunista,
que en ese momento ya se veía lo suficientemente fuerte para disuadir al adversario de
un posible ataque, concentraría en el futuro todas sus fuerzas en la competición pacífica
con el Oeste.

La realidad de la política soviética no fue, sin embargo, tan pacífica. Como veremos,
Moscú no dudó en tomar medidas, en algún caso arriesgadas, que pusieron en grave
peligro la paz mundial.

La reacción norteamericana: la doctrina de las "represalias masivas"


La visión de Washington no se vio muy influenciada por la nueva política del Kremlin. En
EE.UU. primaba una situación de inseguridad propiciada por el acceso de la URSS al
arma atómica y sus ensayos con misiles intercontinentales. El lanzamiento del Sputnik en
1957, el primer satélite al espacio por parte de los soviéticos vino a reforzar ese
sentimiento.

El candidato norteamericano Eisenhower había criticado duramente la política de


"contención" de Truman y Foster Dulles, el que luego sería su Secretario de Estado, había
propuesto durante la campaña electoral de 1952 el roll back, el hacer retroceder a los
Soviéticos a sus posiciones de partida.
Tras el triunfo republicano, la nueva administración afirmó lo que se vino a denominar la
doctrina de las "represalias masivas". Washington amenazaba a la URSS con el uso
masivo del arma nuclear en el caso de que adoptara una política exterior muy agresiva.

Afortunadamente, como los hechos vinieron pronto a confirmar, la política exterior


norteamericana fue mucho más moderada. Algunos historiadores hablan de una política
de "contención" reforzada para subrayar la continuidad que hubo ente la diplomacia de
Truman y la de Eisenhower. En definitiva, se iniciaba un nuevo período en el que las
palabras una vez más no correspondían exactamente con los hechos. Ni la política
exterior soviética fue tan pacífica, ni la norteamericana fue tan belicosa.

El deshielo 1953-1956
Más allá de las formulaciones de la política exterior de las grandes potencias, la muerte
de Stalin abrió un período en el que aparecieron signos de distensión entre Moscú y
Washington: la firma del Armisticio en Panmunjong en 1953, que ponía fin a la guerra de
Corea, los acuerdos de Ginebra que ponían fin a la guerra de Indochina en 1954, la
reconciliación entre la URSS y Yugoslavia que culminó con la visita de Kruschev a Tito en
1955 o la firma del Tratado de Paz con Austria en 1955, que significó la evacuación de las
tropas de ocupación y su neutralización.

Estos signos de distensión no impidieron que las superpotencias afirmaran, de forma


brutal si era necesario, su hegemonía en sus respectivas áreas de influencia. La brutal
represión de las protestas obreras en Berlín y Alemania oriental en 1953 por parte del
ejército soviético de ocupación o las intervenciones de la CIA para derrocar por la fuerza
los gobiernos progresistas de Mossadegh en Irán en 1953 o Arbenz en Guatemala en
1954, muestran bien a las claras la complejidad de la nueva fase de las relaciones
internacionales.

No debemos de olvidar tampoco que en 1954 la República Federal de Alemania se


rearmaba en ingresaba en la OTAN y que, como contestación, la URSS y las
"democracias populares" fundaban en 1955 el Pacto de Varsovia.

Europa: las fisuras del bloque oriental


La muerte de Stalin trajo signos de distensión en el interior del bloque dirigido desde
Moscú. La evolución no fue evidente: en julio de 1953 los carros de combate soviéticos
reprimieron duramente las protestas obreras en Berlín. Pese a todo, la reconciliación del
Kremlin con Yugoslavia de Tito o la evacuación soviética de Austria mostraban un cambio
de talante.

Este nuevo talante no hacía, sin embargo, presagiar lo que se vio en el XX Congreso del
PCUS, celebrado en febrero de 1956. Ante los atónitos delegados comunistas, Kruschev
denunciaba los crímenes de Stalin y el "culto a la personalidad" que había caracterizada
hasta ese momento a la dictadura soviética. La nueva política exterior de coexistencia
pacífica, implicaba también la aceptación en el terreno teórico de la existencia de diversos
caminos para la construcción de un sistema socialista.

Esta relativa apertura tuvo su primer reflejo en Polonia. Impulsado por las manifestaciones
obreras, Gomulka, un comunista que había purgado por Stalin en 1948 retornaba al
poder. Su manifiestamente reiterada fidelidad a la URSS y a las bases del sistema
comunista de las "democracias populares" permitió que Moscú aceptara el nuevo giro en
la política polaca.

La tragedia de Hungría (1956)

La situación fue bien distinta en Hungría, donde se constató trágicamente las limitaciones
de la nueva política de Kruschev.

La resistencia de los dirigentes más stalinistas hizo que las protestas populares
degeneraran en una verdadera insurrección popular el 24 de octubre de 1956. Un
comunista abierto y liberal, Imre Nagy, accedió al poder y se puso al frente de la
revolución húngara. Enfrentado a un levantamiento que se extendía por el país, Nagy
decidió encabezarlo y dio dos pasos decisivos: la aceptación de la libertad de asociación
política, lo que destruía el monopolio comunista del poder, y, lo que fue mucho más grave,
la proclamación de la neutralidad de Hungría y su abandono del recién creado Pacto de
Varsovia.

La respuesta del Kremlin fue inmediata: las tropas soviéticas ahogaron en sangre tras
duros combates la revolución húngara de 1956. La dirección soviética había puesto
claramente los límites a los que podía llegar el proceso de desestalinización.

La construcción del Muro de Berlín (1961)

De 1951 a 1958 la República Democrática Alemana había sufrido una verdadera


hemorragia demográfica: más de dos millones de alemanes orientales había huido hacia
la República Federal. Las diferencias de nivel de vida y de libertades provocaban este
éxodo de población.

La segunda crisis de Berlín se inició en 1958. Para detener la salida de población,


Kruschev lanzó un ultimátum a las potencias occidentales: les daba seis meses para
aceptar que Berlín-Oeste se convirtiera en una ciudad libre, fuera de su control; en caso
de negativa, Moscú daría a la RDA plena soberanía sobre el Berlín-Este y los accesos a
la ciudad.

Tras momentos de fuerte tensión, la amenaza no se llegó a materializar. Hubo que


esperar tres años para que el 13 de agosto de 1961, ante los ojos atónitos de los
berlineses se iniciara la construcción de un muro infranqueable que rodearía todo el Berlín
occidental. Se ponía así fin al éxodo de alemanes orientales. Lo que se denominó en
Occidente, el "muro de la vergüenza" se convirtió en el gran símbolo de la guerra fría.

Paradójicamente, el muro del Berlín sirvió para estabilizar la situación en la RDA,


calmando las inquietudes soviéticas y suprimiendo uno de los mayores focos de tensión
de la guerra fría.

La ruptura chino-soviética:

El triunfo en 1949 de la revolución comunista en China y el establecimiento de la


República Popular dirigida por Mao Zedong supuso un giro espectacular en la recién
nacida guerra fría. El paso al bloque comunista del país más poblado del mundo parecía
anunciar una gran victoria para la URSS. En 1950 la firma del Tratado chino-soviético de
amistad, alianza y mutua asistencia despertó gran ansiedad y preocupación en EE.UU. y
el bloque occidental.
Sin embargo, bajo una fachada de amistad se desarrollaba una áspera pugna basada en
viejas rivalidades nacionales y basada en la búsqueda del liderazgo del mundo comunista.
Cuando en 1958 Mao Zedong lanzó su programa de reformas conocido como el Gran
Salto Adelante, China estaba lanzando un desafío al liderazgo soviético en el bloque
comunista. La catástrofe que trajo este programa, se habla de treinta millones de muertos
por hambre en China, no impidió que Mao Zedong mantuviera una posición desafiante en
el escenario internacional, una posición que chocaba con la nueva política de Kruschev:
desestalinización y coexistencia pacífica.

El distanciamiento y las críticas chinas contra el "revisionismo" del Kremlin terminaron por
afectar a las relaciones entre los dos colosos comunistas. En 1959 la URSS denunció el
Tratado militar secreto que unía a ambos países y en 1960 retiró a sus consejeros y
técnicos de China.

En 1962, Moscú apoya a la India en su conflicto fronterizo con China a propósito del Tibet
y Pekín denuncia tras la crisis de los misiles en Cuba la actitud "capitulacionista" de la
dirección soviética ante el imperialismo americano.

El "frío" y el "calor" 1959-1962:

El equilibrio del terror, la certeza de la mutua destrucción en caso de una "guerra caliente"
entre las superpotencias, se hizo más evidente a partir del lanzamiento del primer satélite
artificial por parte soviética: el Sputnik y la inicial superioridad de Moscú en la "carrera
espacial" mostró a Washington la capacidad del enemigo para atacarle en su propio
territorio. Robert McNamara, secretario de Defensa del nuevo presidente norteamericano
John F. Kennedy, planteó la necesidad de modificar la estrategia de "represalias masivas"
por otra de "respuesta flexible" que impidiera una catástrofe nuclear mundial provocada
por un accidente menor.

Tras el período de "deshielo", las relaciones internacionales entraron en un período


contradictorio en el que los primeros balbuceos de la distensión se alteraron con
momentos de gran tensión.
En 1959 Kruschev viaja a Estados Unidos y se encuentra con Eisenhower. Es el primer
viaje de un líder soviético a Norteamérica y se abre un espejismo de distensión.
En 1960 un avión espía norteamericano U2 es sorprendido y abatido sobre territorio
soviético. En octubre de ese mismo año, el mismo Kruschev que había repartido sonrisas
un año antes, viaja a Nueva York y no duda en protestar contra EE.UU. golpeando con su
zapato en la mesa en la Asamblea General de la ONU.
La llegada a la presidencia de Kennedy parece suavizar de nuevo la situación. El
encuentro Kennedy-Kruschev en 1961 en Viena parece anunciar un nuevo período de
distensión.
La crisis de los misiles de Cuba en 1962 llevó a las superpotencias al momento en que
más cerca se estuvo a lo largo de la guerra fría del enfrentamiento directo entre ambas.
Las crisis periféricas
El nuevo marco de coexistencia pacífica no significó ni mucho menos el fin del
enfrentamiento entre los EE.UU. y la URSS en el Tercer Mundo. El período de la
coexistencia pacífica se abre con la segunda guerra del largo conflicto del Oriente Medio y
concluye con una crisis en el Caribe que a punto estuvo de llevar a la "guerra caliente" a
soviéticos y norteamericanos.

Oriente Medio: La crisis de Suez (1956)

En 1954, Gamal Abdel Nasser llega al poder en Egipto dando un giro espectacular a la
política exterior del principal país árabe. Apoya la FLN argelino, propone una política de
unidad árabe contra Israel y, tras participar en la Conferencia de Bandung se une al
Movimiento de los Países No Alineados, jugando a la equidistancia entre el Este y el
Oeste. La reacción norteamericana fue inmediata poniendo fin a las negociaciones que
debían financiar la gran obra de la presa de Assuan en el Nilo.

La respuesta de Nasser no se hizo esperar: el 26 de julio de 1956 anunció la


nacionalización del canal de Suez. Francia y Gran Bretaña, principales accionistas y
beneficiarias del uso del canal deciden intervenir militarmente. Israel, inquieta ante las
amenazas de Nasser decide ayudar en la intervención.

El 29 de octubre, Israel ataca la península del Sinaí que ocupa en pocos días. El 31 de
octubre tropas franco-británicas inician los ataques que culminan con el control por parte
de grupos de paracaidistas de Port-Said y el desembarco de tropas.

Esta acción de las dos antiguas potencias coloniales se encontró con la reacción
inmediata de las dos superpotencias. El 5 de noviembre, la URSS amenaza a los
agresores con represalias atómicas. Los EE.UU., que temen que el mundo árabe y todo el
Tercer Mundo bascule hacia el bloque soviético, presionan a París y Londres para que
cesen en su intervención.

Las dudas del premier británico, Anthony Eden, se disipan cuando los norteamericanos
ponen masivamente en venta libras esterlinas. La caída de la divisa británica hizo que
Londres convenciera a París para acabar con la intervención. Tras la retirada franco-
británica e israelí, la crisis de Suez trajo importantes consecuencias:

El Reino Unido y Francia toman finalmente conciencia de que han dejado de ser grandes
potencias. Es más, Washington y Moscú no han dudado en dejárselo claro a las dos
antiguas potencias coloniales.
Nasser se convierte en el gran vencedor. Consigue transformar una derrota militar en una
victoria política. La nacionalización del canal se mantiene y el prestigio del líder egipcio
aumenta de forma espectacular.
La URSS consigue iniciar su influencia en el conflicto del Oriente Medio. En adelante, su
apoyo a los países árabes contrastará con la cerrada alianza que EE.UU. mantendrá con
Israel.
El Tercer Mundo consigue su primera victoria. Norteamericanos y soviéticos son
conscientes de que en adelante deben de contar con la influencia de esos jóvenes
Estados.

La crisis de los misiles de Cuba (1962)


La toma del poder por Fidel Castro en 1959, tras derrocar la dictadura pro-americana de
Batista, va a desencadenar una dura reacción en Washington. Una de las primeras
acciones de Kennedy en la presidencia fue el fallido intento de invasión de Bahía de
Cochinos o Playa Girón.

Una revolución que, en principio no era comunista, acabo alineándose con el bloque
comunista. La agresividad norteamericana hace que el dictador cubano pida a la URSS el
despliegue de misiles nucleares en su territorio.

Cuando los aviones espías norteamericanos detectaron las rampas de misiles, Kennedy
reaccionó decretando el bloqueo de la isla y anunciando el 22 de octubre que la Armada
norteamericana impediría el paso a cualquier nave soviética que se encaminara a la isla.
El mundo guardó la respiración ante la posibilidad de un incidente que llevara a la fatal
escalada nuclear.

Finalmente, tras negociaciones y encuentros en los que participó activamente el ministro


de asuntos exteriores Gromiko, el 29 de octubre Kruschev cedió y dio orden de dar media
vuelta a sus barcos. La URSS acordó retirar los misiles de Cuba a cambio del
compromiso norteamericano de no invadir la isla y de la retirada de misiles similares que
EE.UU. tenía desplegados en Turquía.

Tras estar "al borde del abismo", Kennedy y Kruschev deciden iniciar una nueva política
de distensión de forma más sistemática y duradera. Se abría así un nuevo período en la
larga historia de la guerra fría.

La distensión entre las superpotencias


¿Cuáles fueron las razones que llevaron a EE.UU. y la URSS a adentrarse en un período
de relativa distensión en sus relaciones? Esencialmente podemos señalar tres motivos:

La crisis de los misiles en Cuba en 1962 hizo tomar conciencia a las superpotencias del
peligro mortal de la posesión y multiplicación de su arsenal nuclear.
Las dos superpotencias consideraron por diferentes motivos que una relajación de las
tensiones favorecía a sus objetivos a largo plazo. Podemos hablar en ese sentido de la
distensión como un medio para obtener los fines a largo plazo de cada superpotencia.
Ambas potencias atravesaron un período de contestación en sus respectivos bloques. La
URSS, debilitada por el conflicto chino-soviético, tuvo que hacer frente entre otros
conflictos a la Primavera de Praga en Checoslovaquia. EE.UU. vio como la Unión
Europea se consolidaba como una potencia económica y como en el seno de la OTAN
surgió la disidencia concretada en la Francia de De Gaulle.

Los acuerdos Este-Oeste


El teléfono rojo

Uno de los elementos más célebres de la nueva situación fue el establecimiento de lo que
se vino a denominar el "teléfono rojo" entre la Casa Blanca y el Kremlin en septiembre de
1963. Era una consecuencia de la crisis de los misiles en Cuba y de la necesidad de
establecer una comunicación directa entre Washington y Moscú que pudiera frenar una
crisis antes de que se produjera una escalada en la tensión.

La paridad nuclear

Esta nueva relación no supuso en absoluto el fin de la carrera armamentística. EE.UU.


había quedado conmocionado a fines de los cincuenta por el liderazgo soviético en la
"carrera del espacio": el lanzamiento del Sputnik fue un verdadero aldabonazo en la
conciencia de seguridad norteamericana. Nada más llegar al poder, Kennedy lanzó el
programa "Apollo" para recuperar el retraso acumulado en el terreno de los ingenios
balísticos ("Missile gap"). Los norteamericanos pronto sobrepasaron a la URSS en ese
terreno, en 1963 había 500 misiles intercontinentales norteamericanos por 100 soviéticos,
y consiguieron poner al primer hombre en la luna en 1969. Sin embargo, la guerra de
Vietnam hizo que los EE.UU. consagraran su gasto militar en otra dirección lo que
permitió que la URSS recuperara el terreno perdido. En 1971 se había establecido la
paridad nuclear.
Los acuerdos de control armamentístico

Los sucesores de Kennedy y Kruschev continuarán la política de distensión. Tras el


asesinato de Kennedy en 1963, el demócrata Lyndon B. Johnson y el republicano Richard
Nixon, elegido en 1968. dirigirán la política norteamericana; en la URSS, tras la
destitución de Kruschev en 1964, motivada parcialmente por sus fracasos en política
exterior, Leonid Breznev dirigirá la potencia soviética.

En 1968, EE.UU., la URSS y el Reino Unido firmaron el Tratado de no proliferación de


armas atómicas, tratado al que no se unieron las otras dos potencias nucleares: China y
Francia.

Lo que aún fue más importante, en 1969 se iniciaron negociaciones sobre limitación de
armas stratégicas (SALT - Strategic Arms Limitation Talks), que finalmente llevaron a la
firma en Moscú del Acuerdo SALT I. Este tratado ponía límite a la construcción de
armamentos estratégicos, y fijaba un número para los misiles intercontinentales (ICBM) y
los lanzadores de misiles instalados en submarinos (SLBM) que poseían la URSS y los
EEUU. También prácticamente prohibía el establecimiento de sistemas de defensa
antimisiles. Era el mayor ejemplo, llevado al absurdo, del "equilibrio del terror": la única
forma de mantener la paz era que ninguna de las superpotencias se sintiera segura. La
"mutua destrucción asegurada" era la única forma de impedir el conflicto.

El desarrollo del comercio entre los bloques

Este desarrollo comercial partió de la situación de debilidad soviética. La URSS


necesitaba importar tecnología occidental y, a la vez, necesitaba comprar cereales
norteamericanos para garantizar la alimentación de su población. La crisis de la
agricultura soviética era de tal calibre que ¡necesitaba del grano de su enemigo para que
su población no pasara hambre! Por supuesto, estas exportaciones cayeron como del
cielo a unos agricultores norteamericanos que tenían creciente dificultades para vender
sus productos en el mercado mundial.
Un mundo multipolar
Los nuevos polos en el Oeste

La situación de hegemonía abrumadora norteamericana surgida de la segunda guerra


mundial, comenzó a ser modificada por el surgimiento en el bloque occidental de dos
nuevos polos de poder económico:

Japón de derrotado en la guerra pasó a convertirse en la segunda potencia económica


mundial. Los productos Made in Japan pronto comenzaron a inundar los mercados
norteamericano y europeo.
La Comunidad Económica Europea, nacida por el Tratado de Roma en 1957, fue un gran
éxito económico de tal nivel que el Reino Unido, que se había negado a adherirse en su
nacimiento, solicitó su ingreso en 1961.
Esta diversificación del poder económico no se concretó, sin embargo, en un desafío
político. Este, aunque muy matizado por la desproporción de fuerzas, vendrá de la Francia
de De Gaulle. El general francés tras volver al poder en el marco de la crisis provocada
por la guerra de Argelia se lanzó a una política nacionalista y de grandeza nacional,
Francia accedió a la bomba atómica en 1960, frente al aliado norteamericano.

Se negó a admitir la entrada del Reino Unido en la C.E.E. por dos veces, en 1963 y 1967.
Para el general francés, el Reino Unido, con su "special relationship" con Washington,
significaba un verdadero "caballo de Troya" norteamericano que hubiera desnaturalizado
un proyecto europeo independiente.
A la vez, De Gaulle se negó a ceder ni un ápice de soberanía nacional en favor del
proyecto europeo lo que provocó una seria crisis, la denominada "crisis de la silla vacía"
en 1965-66 en la C.E.E.
Finalmente, en marzo de 1966 Francia se retiró del mando integrado de la OTAN y De
Gaulle pronunció un discurso en Phnom Penh en agosto de ese año condenando la
intervención norteamericana en Indochina.
La República Federal de Alemania también inició una cierta autonomía diplomática,
aunque en este caso su fidelidad a la alianza norteamericana y a la OTAN nunca se puso
en cuestión. Willy Brandt, líder de la socialdemocracia alemana, accedió a la cancillería de
Bonn en 1969 e inició una política de apertura hacia el este, conocida como la Ostpolitik.
La nueva actitud de la RFA de aceptación de las fronteras surgidas de la segunda guerra
mundial llevó a la firma de tratados con la URSS, Polonia y Checoslovaquia.

En ese contexto de acercamiento, el 1971 el estatuto de Berlín fue acordado por las
cuatro potencias ocupantes y las dos Alemanias, la RFA y la RDA, se reconocieron
mutuamente en 1972, ingresando al año siguiente en la ONU.

Las fuerzas centrífugas en el Este

La ruptura chino-soviética se consolidó y agudizó trascendiendo del ámbito ideológico y


llegando al territorial. En 1969 tuvieron lugar violentos combates en el río Ussuri en la
frontera común entre ambos países. Esta ruptura se verá acompañada por el
acercamiento chino-norteamericano que culminará con la visita de Nixon a Pekín en
febrero de 1972.

En Europa oriental asistimos a diversos movimientos que tratan de huir de la ortodoxia


impuesta por Moscú:

Janos Kadar, dirigente húngaro impuesto tras la invasión soviética de 1956, si bien se
mantiene fiel en el terreno diplomático a la URSS y al Pacto de Varsovia, ensaya en el
terreno económico reformas liberales que alejaron a su país del modelo ortodoxo soviético
y permitieron un relativo bienestar de la población.
El papel de país agrícola reservado a Rumanía en el COMECON precipitó la disidencia de
este país frente a las directrices del Kremlin. El dictador rumano Nicolae Ceaucescu
emprendió una política de independencia respecto a Moscú que culminó con su negativa
a participar en la invasión de Checoslovaquia en 1968.
En 1970, las protestas obreras precipitaron la dimisión de Gomulka, quien fue sustituido
por Gierek.
No obstante, el gran desafío a la dominación soviética vino desde Checoslovaquia. El
líder comunista Alexander Dubcek emprendió un amplio programa de reformas que
liberalizaran el régimen e instauraran lo que el denominó el "socialismo de rostro
humano". Se inició así en 1968 un corto período de libertades e ilusión conocido como la
Primavera de Praga. La reacción soviética no se hizo esperar: el 21 de agosto tropas del
Pacto de Varsovia, con la ausencia de Rumanía, invadieron Checoslovaquia y pusieron fin
al experimento normalizador. El líder soviético proclamó la Doctrina Breznev que
consagraba el dominio soviético sobre las "democracias populares".

Las relaciones Norte-Sur

Junto a las relaciones Este-Oeste que caracterizaron la guerra fría, en los años sesenta
surge claramente la conciencia de la existencia de unas relaciones Norte-Sur: relaciones
entre el Norte desarrollado y el Sur o Tercer Mundo.

El Sur había iniciado su afirmación política en la Conferencia de Bandung y con el


movimiento de los países no alineados. Pronto estas relaciones contradictorias tuvieron
su reflejo en el terreno económico.

En 1960 nacía la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que buscará


imponer un alza de los precios del "oro negro". En 1964 se reunió en Ginebra la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo. Su falta de
resultados llevó a que en 1973 en la Conferencia de Argel, las naciones agrupadas en el
movimiento de los países no alineados proclamaran que los países pobres, más que
confiar en la ayuda de los países desarrollados, debían de tratar de aumentar su propia
capacidad para organizarse y conseguir imponer unas nuevas reglas del juego económico
a nivel mundial.
Conflictos en la era de la distensión
La distensión no puso fin a la competición entre los dos bloques enfrentados. Esta
competencia se concretó en dos grandes conflictos armados que han marcado la segunda
mitad del siglo XX: el conflicto del Próximo Oriente, que aún en los inicios del siglo XXI
sigue siendo uno de los mayores focos de tensión en el mundo, y el conflicto de en la
península de Indochina que tuvo su mayor exponente en la guerra de Vietnam, la gran
derrota americana durante la guerra fría.

Las guerras árabe-israelíes

Las guerras que enfrentaron a árabes e israelíes en 1967 y 1973 ilustran bien las reglas
de la distensión: los dos grandes se enfrentan mediante pequeños estados interpuestos
pero controlan perfectamente su competencia sin poner en riesgo la paz general entre las
superpotencias.

Tras la crisis de Suez en 1956, el Egipto de Nasser y con él los países árabes refuerza
sus lazos con la URSS, mientras que Israel se convierte en el aliado estratégico de
EE.UU. en la región.

Envalentonado por el éxito diplomático de 1956 y el apoyo militar soviético, Nasser


multiplica sus acciones amenazadoras contra Israel, entre ellas destaca el bloqueo del
golfo de Akba para todo navío que se dirigiera al puerto israelí de Eilath.

La respuesta militar israelí fue fulgurante. el 5 de junio de 1967 desencadena la Guerra de


los Seis Días. En ese corto tiempo, los israelíes ocupan los Altos del Golán en Siria, la
península del Sinaí en Egipto, la banda de Gaza, Cisjordania y la ciudad vieja de
Jerusalén. La aplastante derrota árabe trajo consigo importantes cambios en la escena
internacional y estratégica:
Israel pasa de país asediado a potencia ocupante. Se niega a devolver los territorios
ocupados y, mediante una dura política de represión, trata de expulsar al mayor número
posible de palestinos hacia los países vecinos. Proclama unilateralmente la reunificación
de Jerusalén, anexionándose el Jerusalén árabe.

Paradójicamente, los palestinos ganan en autonomía política frente a los estados árabes
de la región. La OLP, creada en 1964, se convierte bajo la dirección de Yasser Arafat en
la organización representante del pueblo palestino bajo la ocupación israelí o hacinado en
los campos de refugiados de los países vecinos. Fracasado el sueño de Nasser de
victoria militar convencional sobre Israel y de unidad de la nación árabe, Arafat trata de
animar a sus compatriotas a la lucha armada contra Israel.

La diáspora palestina y el enfrentamiento de esta con Israel van a desequilibrar a los


países vecinos:

Desde Jordania, la guerrilla de Al Fatah ("La Conquista"), organización dirigida por Arafat
y mayoritaria en la OLP, emprendió ataques contra Israel. Las represalias hebreas y el
creciente poderío de las organizaciones palestinas llegaron a poner en cuestión el
equilibrio interno del reino jordano. El rey Hussein de Jordania no va a dudar en
enfrentarse a los palestinos y en septiembre de 1970 expulsa brutalmente a gran parte de
los refugiados y a las guerrillas de la OLP que huyen hacia el Líbano. Es lo que los
palestinos denominan el "Septiembre Negro".

Desde sus bases en el Líbano Arafat y la OLP continúan sus ataques contra Israel y
consiguen ser reconocidos como "únicos representantes del pueblo palestinos", primero
en 1973 por el movimiento de los países no alineados en su Conferencia de Argel y al año
siguiente por la ONU a cuya Asamblea General se dirige Arafat en 1974. Sin embargo, la
llegada masiva de palestinos rompió los delicados equilibrios de una sociedad tan
compleja como la libanesa y en 1975 se inició una brutal guerra civil.

Anuar el-Sadat, el nuevo líder egipcio que había sucedido a Nasser en 1970, ante la
negativa israelí a cualquier concesión en lo referente a los territorios ocupados, comenzó
a preparar junto a Siria una nueva guerra que permitiera a ambos países árabes
recuperar lo perdido en la Guerra de los Seis Días. Así el 6 de octubre de 1973, tropas
egipcias y sirias atacaron por sorpresa a Israel. Se iniciaba la Guerra del Yom Kippur o
del Ramadán, según se utilice la festividad religiosa judía o el mes santo musulmán en el
que comenzó el conflicto.

El factor sorpresa permitió importantes avances árabes: los egipcios cruzaron el Canal de
Suez y los Altos del Golán volvieron a manos sirios. Sin embargo, diez días más tarde los
israelíes contraatacaron recuperando el terreno perdido. Las dos superpotencias que
habían armado masivamente a sus respectivos aliados, buscaron una solución al conflicto
que no engendrara mayor inestabilidad en la zona. Kissinger viajó a Moscú donde se
acordó las bases de una resolución de la ONU pidiendo el alto el fuego a los
contendientes. El 25 de octubre de 1973 cesaron las hostilidades.

La Guerra árabe-israelí de 1973 tuvo enormes consecuencias. No solo abrió una nueva
fase en el conflicto del Oriente Medio que vendrá a concretarse en 1979 con la firma de
los Acuerdos de Camp David, sino que tuvo una enorme repercusión en la economía
mundial: la crisis del petróleo que marcará el fin de una larga etapa de expansión del
sistema capitalista en los países desarrollados.
La guerra de Vietnam

La guerra de Indochina concluyó con los Acuerdos de Ginebra de 1954 que preveían que,
tras la retirada francesa, el Vietnam del Norte comunista dirigido por Ho Chi Minh y
Vietnam del Sur, bajo una dictadura pro-occidental dirigida por Dinh Diem, debían
reunificarse mediante elecciones libres. La negativa del régimen del sur, apoyada por
EE.UU., se apoyó en la certeza de la victoria comunista.

En 1956 se creó en el sur el Frente Nacional de Liberación (el Vietcong), organización


guerrillera que con el apoyo de Vietnam del Norte inició las hostilidades contra el gobierno
de Saigón.

El presidente Kennedy decidé la intervención militar norteamericana en favor de Vietnam


del Sur: entre 1961 y 1963, 17.000 "consejeros militares" son enviados a Indochina. En
1964, su sucesor Johnson se lanza a la intervención abierta: un cuerpo expedicionario
que en 1967 alcanzó la cifra de 500.000 soldados practica una guerra en la que no se
duda en utilizar armas químicas ("agente naranja") y en la que se lleva a cabo brutales y
masivos bombardeos sobre Vietnam del Norte y las posiciones del Vietcong.

La gran superpotencia, sin embargo, no pudo derrotar a un contrincante armado por la


URSS. Las grandes protestas de la juventud norteamericana y los éxitos militares del
Vietcong (ofensiva del Tet en 1968) hicieron que en 1969 el nuevo presidente
norteamericano, Richard Nixon, decidiera reducir rápidamente la implicación
norteamericana en el conflicto. A la vez que los efectivos estadounidenses se reducían
drásticamente, de 500.000 pasaron a 50.000, se organizaba un gran ejército survietnamita
que con más de 1.800.000 hombres no dudó en extender el conflicto a Camboya y Laos.

Todos los esfuerzos norteamericanos fueron baldíos. La gran ofensiva norvietnamita de


1972 y el fracaso de los bombardeos en respuesta llevó a la firma de la paz en París, el
23 de enero de 1973. Los EE.UU. se retiraron de Vietnam. La retirada de sus tropas trajo
el inmediato derrumbamiento del régimen de Vietnam del Sur . La ofensiva final comunista
llegó en la primavera de 1975. El 17 de abril, Phnom Penh caía en manos de los Khmers
Rojos y el 30 los norvietnamitas y el Vietcong tomaban Saigón y Vietnam se reunificaba
bajo un sistema comunista. La guerra había terminado.

Se había producido la primera derrota militar de la historia de EE.UU. En adelante,


Washington, siguiendo la posición marcada por Henry Kissinger, principal figura de la
diplomacia estadounidense durante la presidencia de Nixon, huirán de la implicación
directa con tropas en los diversos conflictos armados que siguieron surgiendo por doquier.

Aprovechando las disensiones internas del bloque comunista, la administración de Nixon


reforzó su posición mediante un acercamiento espectacular a la China de Mao. Con la
aquiescencia americana la China Popular ingresa en la ONU como miembro del Consejo
de Seguridad, y tras una larga labor negociadora de Kissinger, el presidente Nixon visitó
China en febrero de 1972.

El fin de la distensión:

No hay acuerdo entre los historiadores en señalar un único factor como el detonante que
provocó el fin de la época de distensión y el inicio de un nuevo período de
recrudecimiento de la guerra fría.
Aunque el año 1975 es a menudo señalado como el inicio de este nuevo período de
tensión, paradójicamente ese año tuvo lugar uno de los símbolos de la distensión la
Conferencia de Seguridad y Cooperación en Europa celebrada en Helsinki. El Acta de
Helsinki significó el reconocimiento de fronteras, el estrechamiento de la cooperación
económica y vagos compromisos de respeto de los derechos humanos.

Sin embargo, la desconfianza creada tras la Guerra del Yom Kippur en 1973, la crisis
económica internacional de ese mismo año, el escándalo Watergate en 1974 o la derrota
norteamericana en Vietnam en 1975 crearon una dinámica favorable a una nueva
expansión soviética que inmediatamente agudizó la tensión internacional.

Los avances soviéticos:

El último período en la dirección soviética de un anciano Leonid Breznev va a ser testigo


de una engañosa expansión soviética.
En el Extremo Oriente, las victorias de los comunistas vietnamitas en 1975, unificando
Vietnam bajo un gobierno comunista, y en 1978, conquistando la Kampuchea (Camboya)
de los Khmers rojos hicieron que la URSS y su aliado Vietnam fueran los únicos
beneficiarios de la nueva situación en Indochina. Por un lado, los EE.UU. perdieron todas
su influencia en la región, mientras que, por otro lado, el gobierno chino perdía el
gobierno aliado de Pol Pot en Camboya.
En América Central, la revolución sandinista derrocaba al dictador pro-norteamericano
Somoza en 1979. Se establecía así en Nicaragua, en una región que EE.UU. siempre
había considerado de su completa influencia, un régimen revolucionario que contaba con
el apoyo de Moscú y La Habana.
En África fue donde tuvo lugar una más rápida expansión soviética. En 1974, en Etiopía,
uno de los países más pobres del mundo, se produce una revolución que derroca la
monarquía y que llevará a su líder Mengitsu a instalar en 1977 un régimen que se
proclama marxista y aliado de la URSS. Tras la "revolución de los claveles" en Portugal,
en 1975 sus antiguas colonias africanas acceden a la independencia. En el marco de
guerras civiles se instauran en Angola y Mozambique, regímenes revolucionarios y
favorables a los soviéticos. En la guerra angoleña, la Cuba de Fidel Castro envía tropas
que lucharán contra las incursiones del ejército sudafricano que apoyaba al contendiente
anticomunista.

El momento clave: la invasión soviética de Afganistán en 1979

Este pobre país, que durante el siglo XIX había sido terreno de disputa del imperialismo
ruso y el inglés, volvió en los años setenta a convertirse en un territorio clave en las
relaciones internacionales.

A partir del derrocamiento del rey Zaher Shah en 1973 se abrió un período de
inestabilidad en el que finalmente se disputaron el poder diversas facciones comunistas
enfrentadas a su vez con guerrillas islámicas. Moscú decide intervenir para imponer un
gobierno que garantizase el orden y mantuviera al país en la esfera de influencia
soviética: el 24 de diciembre de 1979 las tropas soviéticas invaden el país, se iniciaba la
guerra de Afganistán.

La reacción occidental fue inmediata. Considerando que la anexión de Afganistán llevaba


la influencia soviética más allá del territorio tradicional del Pacto de Varsovia, EE.UU. y
sus aliados organizan inmediatamente la contraofensiva. La ONU y los Países No
Alineados condenaron la invasión y la Casa Blanca, junto a otra serie de medidas
destinadas a frenar el expansionismo del Kremlin, decidió ayudar a la guerrilla islámica
que se enfrentaba a las tropas soviéticas.

La invasión soviética de Afganistán y la consiguiente reacción occidental desencadenó un


nuevo período de tensión internacional tras la época de la distensión: una nueva guerra
fría.

La respuesta americana al desafío soviético


Jimmy Carter (1976-1980)

Jimmy Carter (1976-1980) llevó a la Casa Blanca una nueva política internacional muy
influida por cuestiones morales y humanitarias. Ese impulso recordaba al presidente
Wilson, también miembro del partido demócrata. El elemento central de la nueva política
exterior norteamericana debía ser la defensa de los derechos humanos. La cínica política
mantenida en América Latina por tantos años en los que Washington no había dudado en
apoyar a brutales dictaduras subyacía bajo esta nueva preocupación.

En un principio, Carter obtuvo importantes éxitos. Tras arduas negociaciones consiguió


que el Senado aprobara en 1977 el acuerdo para retornar a Panamá, en el año 2000, la
soberanía del Canal, lo que significó un gran cambio en la tradicional política
norteamericana hacia América Latina. El año siguiente, 1978, contempló su mayor éxito
diplomático: la firma de los Acuerdos de Camp David por parte de Menajem Begin, primer
ministro de Israel, y Anuar el Sadat, presidente de Egipto. Sus éxitos culminaba en 1979
con el establecimiento de relaciones diplomáticas entre EE.UU. y la República Popular de
China y la firma en junio de 1979 en una cumbre con Breznev en Viena de los Acuerdos
SALT II. Estos acuerdos de desarme fueron, sin embargo, severamente criticados por la
opinión más conservadora norteamericana que consideraba que permitían a la URSS
situarse en una posición de ventaja. Entre estos críticos destacaba un político de la
derecha republicana, Ronald Reagan.

Todos los éxitos de la política internacional de Carter se vieron eclipsados por el triunfo de
la revolución islámica en Irán en enero de 1979. El acceso de Jomeini y los clérigos
chiítas al poder en Teherán marcaba la aparición de un fenómeno, el del islamismo, que
en aquel momento nadie, ni la propia administración americana ni el Kremlin, fue capaz
de valorar en su verdadera importancia. La humillación que sufrió el "Gran Satán", en
palabras de Jomeini , con el asalto a la embajada norteamericana y el mantenimiento
durante 444 días de los rehenes capturados supuso un durísimo golpe para el prestigio de
Carter y, en gran medida, le costó su fracaso en las elecciones de 1980.

No obstante, en aquel momento la invasión soviética de Afganistán fue el acontecimiento


clave que precipitó un nueva fase en la política internacional y en la guerra fría.

La reacción de Carter fue inmediata. Congeló el debate en el Senado de los Acuerdos


SALT II, anunció una drástica reducción de venta de grano y de productos de alta
tecnología a la URSS, y, viendo en la invasión de Afganistán una amenaza en una región
tan sensible como la del Golfo Pérsico anunció lo que se vino a denominar la Doctrina
Carter: el compromiso norteamericano de usar la fuerza si fuera necesario para acceder a
los recursos petrolíferos del Golfo Pérsico. El boicoteo de los Juegos Olímpicos de Moscú
de 1989, al que la URSS y sus aliados contestarían no acudiendo a los Juegos de Los
Angeles en 1984 fue el triste resultado en el terreno deportivo de esta agudización de las
tensiones entre los bloques.

Cuando Carter abandonó la Casa Blanca, derrotado por el republicano Ronald Reagan,
las relaciones soviético-norteamericanas se hallaban en una situación de deterioro,
desconocida desde hacía muchos años.

Ronald Reagan (1980-1988):

La postura del nuevo presidente Reagan (1980-1988) quedó definida en su célebre


discurso pronunciado el 8 de junio de 1982 en la Cámara de los Comunes británica
durante una visita a una Gran Bretaña dirigida por una política muy próxima a sus puntos
de vista: Margaret Thatcher. En ese discurso el presidente norteamericano calificó a la
URSS lisa y llanamente de "Imperio del Mal".

Ronald Reagan representó la nueva voluntad americana de combatir a la URSS hasta


doblegarla y ganar así la guerra fría. Inspirado en una ideología neoliberal fuertemente
marcada, este antiguo enemigo de la distensión, va a tratar de devolver a EE.UU. la
confianza en su poder, confianza bastante mermada desde Vietnam.

Sin reparar en el enorme déficit con el que tuvo que cargar la administración
norteamericana, Reagan se lanzó al mayor rearme de la historia de su país desde la
segunda guerra mundial. Este programa de rearme tuvo dos elementos clave: el
mantenimiento de la "doble decisión" adoptada en 1979 por la OTAN desplegando los
denominados "euromisiles" en Europa occidental a partir de 1983, y su propuesta,
también en 1983, de la Iniciativa de Defensa Estratégica que de llevarse a cabo hubiera
significado el fin del "equilibrio del terror" y la posibilidad para EE.UU. de ganar una guerra
nuclear.

Junto a la política de rearme, la nueva administración lanzó lo que se vino en denominar


Doctrina Reagan: los EE.UU. en adelante usarían todo tipo de medios, incluyendo la
fuerza militar si fuera necesario, para socavar cualquier régimen pro-comunista en el
Tercer Mundo.
Esta doctrina se aplicó principalmente en tres países:

La invasión de Granada, pequeña isla caribeña, donde existía un régimen izquierdista al


que Washington acusó de ceder su territorio para ser utilizado por cubanos y soviéticos.

La ayuda a la guerrilla islámica que luchaba contra los soviéticos en Afganistán. Aquí los
EE.UU. aplicaron una política que años después se volvería en su contra de forma
espectacular. La ayuda militar masiva a la guerrilla islámica fortaleció las posturas más
extremas del islamismo que posteriormente constituirán el mayor problema al que se
enfrente EE.UU. y el mundo occidental. Un simple dato: Osama bin Laden luchó en la
guerra de Afganistán en una guerrilla islámica armada y apoyada por Washington.

Tras derrocar en 1979 la corrupta dictadura de Somoza, los sandinistas buscaron el


apoyo cubano y soviético, y no apoyaron a la guerrilla izquierdista en El Salvador. La
respuesta de Reagan dio lugar a uno de los episodios más oscuros de la política
norteamericana en la guerra fría. La administración norteamericana armó a un ejército
guerrillero, conocido como los Contras, formado en su mayor parte por antiguos soldados
de la dictadura somozista que no dudó en utilizar todo tipo de medios para atacar al
gobierno de Managua. La abierta oposición interna a estas tácticas llevó a que el
Congreso norteamericano prohibiera el apoyo a los Contras, lo que desencadenó un
importante escándalo político en Washington: el escándalo Irán-Contra. El gobierno de
Washington vendió armas secretamente a uno de sus supuestos enemigos, Irán, y el
dinero pagado se canalizó para, sin saberlo el Congreso, financiar a los Contras. Un
período que se había iniciado en Washington con el idealismo de Carter, concluía con
este máximo ejemplo de cinismo político.

La compleja política norteamericana frente a Irán nos muestra un nuevo elemento que
debemos comentar para conseguir una mejor imagen de conjunto: la aparición de
conflictos que iban más allá de la lógica de los bloques enfrentados.

Los nuevos conflictos:


El final de la década de los setenta y los inicios de los ochenta forman un período clave en
el que viejos y nuevos fenómenos internacionales interactuaron de forma compleja. En un
contexto caracterizado por una crisis económica internacional aguda, la "crisis del
petróleo" iniciada en 1973, y por el inicio de la crisis final del sistema soviético, el Tercer
Mundo va a ser escenario de la aparición de nuevos conflictos que van a trascender la
lógica del enfrentamiento entre bloques, del conflicto entre EE.UU. y la URSS.

El polvorín del Oriente Medio y los movimientos islámicos


La paz entre Egipto e Israel (1979)

El presidente egipcio Anuar el Sadat rompió en 1976 la alianza que Nasser había tejido
con la URSS y, con el patrocinio norteamericano, firmó en 1978 con el líder israelí
Menajem Begin los Acuerdos de Camp David que llevaron a la firma del tratado de paz
entre Egipto e Israel en 1979.

Esta paz por separado no trajo, sin embargo, la solución al conflicto. Los territorios
palestinos continuaron bajo la ocupación israelí y Egipto fue condenado y aislado en el
mundo árabe. Sadat , considerado por muchos árabes como un traidor, murió asesinado
en 1981 por un grupo integrista musulmán.

La guerra del Líbano (1975-1990)

El mosaico de pueblos y religiones que conforma el Líbano no pudo aislarse de la


conflictividad de la región y durante más de quince años se enfrentó en una guerra civil
cruenta entre las múltiples facciones contendientes: falangistas cristianos, milicias chiítas
pro-iraníes, guerilleros palestinos de la OLP, milicias drusas...

Miles de palestinos se habían asentado en el Líbano y desde él lanzaban incursiones


contra el norte de Israel. La respuesta del gobierno de Tel Aviv fue la ocupación del sur
del país en 1978, y el ataque y bombardeo de Beirut en 1982 hasta el abandono de la
ciudad de los guerrilleros de la OLP y su líder Yasser Arafat.

La revolución islámica en Irán (1979)

La aparición del islamismo, movimiento de fronteras difusas y difícil definición que también
se viene en denominar fundamentalismo o integrismo islámico, es, sin lugar a dudas, la
gran novedad del paisaje político mundial en la fase final del siglo XX.
Aunque sus primeras manifestaciones aparecen en la primera mitad del siglo, el mejor
ejemplo son los Hermanos Musulmanes en Egipto, es en el conflictivo marco del Oriente
Medio donde el islamismo va alcanzar sus primeros éxitos.

Tras cinco meses de cruentas manifestaciones el régimen pro-occidental del Sha de Irán
es depuesto por una revolución islámica. El ayatollah Jomeini, máxima autoridad del clero
chiíta accede al poder político y establece una brutal dictadura en la que impone a la
población iraní los principios más rigurosos del Islam. En el terreno internacional, el Irán
islámico se enfrenta a la vez con las dos superpotencias: EE.UU. "El Gran Satán" y la
URSS comunista y atea. Humilla a Carter con el asalto a la embajada de EE.UU. en
Teherán y la retención por más de un año de una cincuentena de rehenes y no duda en
enfrentarse a Breznev deteniendo y fusilando a militantes comunistas.

La guerra Irán-Irak (1980-1988)

No es de extrañar que las potencias occidentales y Moscú miraran hacia otro lado e
incluso apoyarann con armas a Irak, cuando su dictador, Saddam Hussein, decidió atacar
a su vecino Irán. La guerra Irán-Irak (1980-1988), además de una de las más crueles del
siglo XX, fue un buen ejemplo de los nuevos conflictos que sobrepasaban el marco
estricto de la guerra fría y adelantaban las nuevas líneas de fractura que caracterizarán al
mundo tras el fin del conflicto entre el bloque occidental y el soviético.

Los conflictos entre las potencias comunistas en Indochina


El abandono norteamericano de la península Indochina trajo un doble triunfo comunista en
abril de 1975. Con pocos días de diferencia, las tropas de Vietnam del Norte ocupaban
Saigón y establecían un régimen comunista, aliado de la la URSS, en todo el país; y las
tropas de la guerrilla pro-china de los Khmers rojos, dirigida por Pol Pot , entraban en la
capital de Camboya, Phnom Penh, y establecían una brutal dictadura.

Los conflictos entre estos dos países comunistas se multiplicaron en adelante. El conflicto
chino-soviético se vino a concretar en la península indochina. Finalmente, las tropas
vietnamitas con apoyo soviético conquistaron en 1978 la Kampuchea (Camboya) de los
Khmers rojos. Posteriores enfrentamientos fronterizos entre China y Vietnam fueron la
última fase de esta pugna entre las dos grandes potencias comunistas por la hegemonía
en la península indochina.

El repliegue soviético
Por unos años el panorama internacional había mostrado de forma engañosa un avance
de las posiciones soviéticas en el gran tablero de la guerra fría. Estos éxitos fueron
efímeros y muy pronto el Kremlin comprendió que le era absolutamente necesario iniciar
reformas que sólo podían triunfar en un marco internacional menos crispado. ¿Cuáles
fueron los factores que llevaron al ascenso de Mijaíl Gorbachov a la secretaría general del
PCUS y al inicio del fin de la guerra fría?

Factores externos

La dureza de las posiciones de Reagan fueron sin lugar a dudas un elemento clave que
llevó a la dirección soviética a reconsiderar la escalada ene el enfrentamiento con EE.UU.
Por muy discutible que fuera su aplicación inmediata, la Iniciativa de Defensa Estratégica
puso en el tapete la superioridad tecnológica y económica de EE.UU. y la debilidad
soviética en esos dos terrenos clave de la pugna entre potencias.

La dirección soviética se enfrentó también a la decidida resolución del bloque occidental


de hacer frente a su desafío en Europa. Pese a las grandes protestas que tuvieron lugar
en muchas capitales de Europa occidental, los "euromisiles" fueron desplegados en 1983.

Factores internos

El desafío al Kremlin no solo vino de su gran adversario. En el seno del bloque soviético
se inició en 1980 la primera de las grandes protestas que culminarán en 1989 con el
derrumbe de las democracias populares. En Polonia, el sindicato Solidaridad dirigido por
Lech Walesa organizó una oleada de protestas que culminó con los Acuerdos de Gdansk,
por los que, por primera vez en la historia de los países comunistas, el gobierno de
Varsovia reconocía un sindicalismo independiente y libertad de expresión. Esta
experiencia democratizador duró poco y, para evitar una intervención soviética, el general
Jaruzelski declaró el estado de guerra y acabó con las reformas en 1982. Sin embargo,
era evidente las crecientes dificultades de Moscú para controlar a sus estados satélite.
La situación era aún más complicada en la propia URSS. La economía tenía graves
problemas estructurales. No sólo dependía de las importaciones de grano norteamericano
para alimentar a su población, sino que se hallaba muy rezagada en diversos aspectos
tecnológicos clave con respecto a la economía occidental. El estancamiento económico y
el progresivo deterioro del nivel de vida de la población soviética hacían evidente la
imposibilidad de aceptar el desafío militar norteamericano y extendían el desaliento y la
desmoralización entre la población.

A esta crisis social y económica se le vino a unir una grave crisis política. En un sistema
en el que poder desde tiempos de Stalin se había concentrado en el Politburó del Comité
Central del PCUS y, especialmente, en la figura del Secretario General del partido, la
muerte de Breznev a los 76 años en 1982 puso en evidencia el anquilosamiento del
sistema político soviético. El poder se hallaba en manos de una verdadera gerontocracia:
a Breznev le sucedió Yuri Andropov, de 68 años, que murió dos años después en 1984. A
Andropov le vino a sustituir Chernenko, un anciano que murió un año después en 1985.

Hasta el fin de la guerra de Vietnam en 1975, la imagen de EE.UU. había sido muy
negativa y la URSS llevaba la delantera en lo que podemos denominar "la batalla de la
imagen" entre las dos potencias. A partir de esa fecha la situación cambió. Los factores
fueron múltiples: la publicación en 1974 de "Archipiélago Gulag" de Alexander Soljenitisin
en el que el escritor ruso ponía al desnudo el horror del sistema de campos de
concentración soviéticos, la invasión de Afganistán en 1979 o el lamentable espectáculo
de la gerontocracia soviética con las sucesivas muertes y sustituciones de Breznev,
Andropov y Chernenko llevaron a la URSS a una situación en la que la necesidad de
cambio era evidente.

El 11 de marzo de 1985, Mijaíl Gorbachov, de "sólo" 54 años, era elegido Secretario


General del PCUS. Nadie podía esperar la magnitud del proceso de cambios que
desencadenó.
La llegada de Mijaíl Gorbachov al Kremlin fue el elemento clave que desencadenó un
rápido proceso que acabó con la guerra fría. Para aplicar las reformas de la perestroika,
Gorbachov necesitaba una nueva política exterior que pusiera fin a la carrera
armamentística acentuada bajo la presidencia de Reagan. Esta nueva actitud de Moscú
implicó el fin de las tensiones del período anterior. No obstante, fue el fracaso de las
reformas de Gorbachov en su país y las revoluciones democráticas de 1989 las que
llevaron al colapso del bloque soviético y al fin de la URSS. La guerra fría terminaba por la
implosión de uno de sus contendientes.

El "nuevo pensamiento político" de Gorbachov


Mijaíl Gorbachov fue nombrado Secretario General del PCUS el 11 de marzo de 1985. La
situación a la que se enfrentaba el nuevo líder del Kremlin era en general lamentable: tras
largos años de estancamiento, la economía se hallaba al borde de la bancarrota y la
sociedad soviética se encontraba inmersa en una verdadera crisis moral caracterizada por
la falta de compromiso ideológico y el escepticismo general. Era imposible que la URSS
mantuviera por más tiempo la ficción de "paridad" con los EE.UU.

El desafío de Reagan y su Iniciativa de Defensa Estratégica había hecho conscientes a


los dirigentes soviéticos de sus posibilidades reales de hacer frente a la competencia
tecnológica y militar de EE.UU. Con un gasto de defensa que, según las fuentes, oscilaba
entre el 16 y el 28% de su presupuesto, la URSS necesitaba urgentemente reducir sus
gastos militar y enfocar sus inversiones a paliar sus múltiples carencias y deficiencias de
la econmia soviética. Para Gorbachov la necesidad de un acercamiento a los EE.UU. era
evidente y urgente.

La reforma en la política exterior llegó antes que la perestroika (reestructuración) o la


glasnost (transparencia) en la política interna. En julio de 1985, el sempiterno ministro de
asuntos exteriores sovoiético Andrei Gromiko fue sustituido por Eduard Shevarnadze. En
octubre, el telegénico Gorbachov iniciaba lo que algunos denominaron una "ofensiva de
encanto" visitando diversas capitales occidentales. En su primer encuentro con el
presidente Reagan en Ginebra en noviembre de 1985, el líder soviético planteó la
necesidad de la distensión y de la reducción de armamentos nucleares.

La postura de Gorbachov iba más allá de un mero repliegue táctico. Consciente de la


imposibilidad de conjugar la guerra fría y la solución de los graves problemas que
aquejaban a la economía y la sociedad soviética, el líder soviético, mediante su principal
consejero en política internacional, Dobrinin, proclamó en el XXVII Congreso del PCUS en
1986 lo que denominó un "nuevo pensamiento político" (Novy Myshlenie): el nuevo mundo
se caracterizaba por la "interdependencia global", en adelante, había que olvidarse de la
lógica de la guerra fría y buscar la cooperación y el consenso en la dirección de las
relaciones internacionales. Se trataba de buscar "una acción recíproca, constructiva y
creador al mismo tiempo (...) para impedir la catástrofe nuclear y para que la civilización
pueda sobrevivir".

La URSS se preparaba para un gran repliegue, tanto en su competencia con los EE.UU.
como en los compromisos internacionales que había ido adquiriendo a lo largo de la
guerra fría.

La tendencia apuntada por Gorbachov desde el inicio de su mandato se vio acrecentada


por una serie de acontecimientos que hicieron absolutamente evidente la necesidad de
reformas:

La catástrofe nuclear de Chernobil en Ucrania el 26 de abril de 1986 provocó un escape


radioactivo doscientas veces superior al de las bombas atómicas de Hiroshima y
Nagasaki, según fuentes de la Organización Mundial de la Salud, y obligó a la evacuación
de más de medio millón de personas. Chernobil incrementó la consciencia general de las
carencias y limitaciones del sistema económico soviético.
El fracaso y la incompetencia del en otros tiempos poderoso ejército soviético se veía
corroborado en la guerra de Afganistán. La desmoralización que provocaba el "Vietnam
soviético" fue acrecentada por episodios rocambolescos como el aterrizaje en la Plaza
Roja de Moscú de un joven adolescente alemán, Mathias Rust, en mayo de 1987 sin que
la defensa aérea soviética fuera capaz de evitarlo.
Estos ejemplos de crisis y decadencia tuvieron una resonancia multiplicada en la opinión
pública soviética por la nueva política de glasnost (transparencia) impulsada por
Gorbachov.

Las revoluciones de 1989


El proyecto de Gorbachov implicaba la imposibilidad de mantener por la fuerza a los
regímenes de las "democracias populares" tal como se habían configurado tras las
sucesivas intervenciones soviéticas. La perestroika y la glasnost tuvieron una inmediata
consecuencia en los estados satélite de la Europa del Este. La forma en que Gorbachov
puso en marcha el desmoronamiento del "imperio soviético" fue simple: no hacer nada
para defender los regímenes del Este europeo. Sin la intervención soviética, estos
gobiernos fueron barridos con extraordinaria facilidad en el corto plazo de unos meses.

Ya en septiembre de 1988, Gorbachov había clausurado el Comité de Enlace con los


países socialistas en el PCUS, un señal de que el Kremlin abandonaba la Doctrina
Breznev. En diciembre de ese mismo año anunció solemnemente en la Asamblea General
de la ONU un recorte unilateral de más de medio millón de soldados, de los que la mitad
se retirarían con más de cinco mil tanques de la Europa del Este. La actitud de Moscú era
cada vez más claramente conciliadora hacia la reforma en las "democracias populares"

Aunque el objetivo de Gorbachov era que estos países aplicaran su propia perestroika,
manteniéndose en el Pacto de Varsovia, muy pronto la realidad desbordó sus esperanzas.

Polonia

Polonia fue el país que inició el proceso revolucionario. Tras una serie de huelgas en el
verano de 1988, el gobierno comunista, dirigido por el general Jaruselzski, tuvo que
sentarse a negociar con el sindicato Solidaridad. Los acuerdos de abril de 1989
significaron el reconocimiento legal del sindicato y la apertura de un proceso de transición
democrática. El partido comunista fue duramente derrotado en las elecciones de junio y
no tuvo otro remedio que permitir la formación de un gobierno presidido por un
Mazowiecki, dirigente de Solidaridad. Se formaba así el primer gobierno no comunista en
Europa Oriental desde 1945. La rápida descomposición del régimen comunista, permitió
que Lech Walesa fuera elegido presidente del país en 1990.

Hungría

En Hungría fueron los propios reformadores comunistas, como Imre Pozsgay, los que
desmontaron con gran celeridad el sistema. Tras expulsar al viejo Janos Kadar en 1988,
en la primavera de 1989 se estableció el multipartidismo y en octubre de ese año el
Partido Socialista Obrero Húngaro (nombre oficial del partido comunista) se disolvía y se
aprobaba una constitución democrática. Las elecciones del primavera de 1990 llevaron al
poder a fuerzas democráticas anticomunistas.
República Democrática de Alemania

El cambio en Hungría tuvo una enorme repercusión exterior. La decisión de las


autoridades de Budapest de abrir su frontera con Austria en septiembre de 1989 abrió una
"brecha" en el telón de acero por el que decenas de miles de habitantes de la República
Democrática de Alemania huyeron hacia la República Federal de Alemania, atravesando
Checoslovaquia, Hungría y Austria. Al éxodo de la población se le unió pronto una oleada
de manifestaciones a lo largo de toda Alemania Oriental.

El líder de la RDA, Eric Honnecker, que acababa de felicitar públicamente al embajador


chino por la represión en la plaza de Tiananamen, se planteó la solución represiva. Fue
en ese momento cuando la actitud de Gorbachov disipó las últimas dudas. A fines de
octubre de 1989 hubo tres declaraciones de enorme importancia política:

El 23 de octubre, ante la proclamación solemne en Budapest de Hungría como república


soberana independiente, Eduard Shevarnadze manifestó que la URSS no debía interferir
de ningún modo en los asuntos de la Europa oriental
Ese mismo día, Gennadii Gerasimov, portavoz de Gorbachov en asuntos de política
exterior, enunció de manera bastante frívola que la Doctrina Breznev había sido sustituida
por la Doctrina Sinatra. El portavoz se refería a una célebre canción del cantante
norteamericano y venía a proclamar que la URSS permitía que los países del este
hicieran las cosas "a su manera" (to do things their way). Esto significaba que el Kremlin
ratificaba los cambios en Polonia y Hungría, y animaba a los demás países a seguir
adelante.
Por si las cosas no estuviesen suficientemente claras, el día 25 Gorbachov, de viaje en
Finlandia, condenó inequívocamente la Doctrina Breznev.
A partir de aquí los acontecimientos se precipitaron, Honnecker fue sustituido por un
comunista reformista, Egon Krenz, quién tomó la histórica decisión de abrir el Muro de
Berlín el 9 de noviembre de 1989.

El rápido derrumbamiento de la RDA abrió un proceso de negociación entre las cuatro


potencias vencedoras de la segunda guerra mundial y la RFA, dirigida por un canciller,
Helmut Kohl, que era muy consciente de la oportunidad histórica que se le abría a
Alemania. Finalmente el denominado Acuerdo 4+2 (EE.UU, Reino Unido, Francia y la
URSS más la RFA y la RDA) posibilitó la reunificación de Alemania el 3 de octubre de
1990. Esta reunificación fue más bien una absorción de la antigua Alemania comunista
por la República Federal de Alemania: a cambio de un compromiso de limitación del poder
militar alemán, del no estacionamiento de tropas de la OTAN en el territorio de la antigua
RDA y de jugosas ayudas económicas, la Alemania reunificada siguió siendo miembro de
la OTAN y de la Comunidad Económica Europea

El fin de la guerra fría


Las revoluciones de 1989 en la Europa oriental habían supuesto un acontecimiento
histórico de múltiple resonancia. Por un lado, constituyeron el derrumbe de los sistemas
comunistas construidos tras 1945, por otro, significaron la pérdida de la zona de influencia
que la URSS había construido tras su victoria contra el nazismo y que muchos no
dudaban en denominar "imperio soviético".

La guerra fría, el enfrentamiento que había marcado las relaciones internacionales desde
el fin de la segunda guerra mundial, va a terminar de una forma que nadie se hubiera
atrevido a pronosticar unos años antes, por el derrumbe y desintegración de uno de los
contendientes. El fin de la guerra fría y la desaparición de la Unión Soviética son dos
fenómenos paralelos que cambiarán radicalmente el mundo.

Los historiadores no se ponen de acuerdo en señalar el momento en el que la guerra fría


concluyó. Veamos los principales acontecimientos diplomáticos que jalonaron los años
1989, 1990 y 1991:

Para muchos, la Cumbre de Malta entre el presidente norteamericano George Bush y


Gorbachov marcó el fin de la guerra fría. Ambos líderes se reunieron en el buque Máximo
Gorki fondeado en las costas de Malta el 2 y 3 de diciembre de 1989. Pocas semanas
después de la caída del Muro de Berlín los dos mandatarios se reunieron para comentar
los vertiginosos cambios que estaba viviendo Europa y proclamaron oficialmente el inicio
de una "nueva era en las relaciones internacionales" y el fin de las tensiones que habían
definido a la guerra fría. Bush afirmó su intención de ayudar a que la URSS se integrara
en la comunidad internacional y pidió a los hombres de negocios norteamericanos que
"ayudaran a Mijaíl Gorbachov". Este proclamó solemnemente que "el mundo terminaba
una época de guerra fría (...) e iniciaba un período de paz prolongada".
Otros señalan que el fin del conflicto tuvo lugar el 21 de noviembre de 1990, cuando los
EE.UU., la URSS y otros treinta estados participantes en la Conferencia para la Seguridad
y la Cooperación en Europa firmaron la Carta de París, un documento que tenía como
principal finalidad regular las relaciones internacionales tras el fin de la guerra fría. La
Carta incluía un pacto de no agresión entre la OTAN y el Pacto de Varsovia. El presidente
Bush manifestó tras firmar el documento: "Hemos cerrado un capítulo de la historia. La
guerra fría ha terminado."
Sólo dos días antes se había firmado Tratado sobre Fuerzas Convencionales en Europa
que suponía una fuerte reducción de tropas y armamento no nuclear en el continente.
Tras entablar negociaciones en Viena en marzo de 1989, se llegó al acuerdo de que
ambas superpotencias debían reducir sus tropas en Europa a 195.000 hombres cada una.
Se partía de la presencia de 600.000 soldados soviéticos y 350.000 norteamericanos.
El 16 de enero de 1991 la coalición internacional dirigida por EE.UU. inició su ataque para
desalojar a los invasores iraquíes de Kuwait. El apoyo soviético a las sanciones de la
ONU que finalmente llevarían al desencadenamiento de la Guerra del Golfo fue acordado
en la cumbre de Helsinki, celebrada el 9 de septiembre anterior entre Bush y Gorbachov.
Este apoyo era un ejemplo palpable del fin del antagonismo y de la supremacía
norteamericana.
El 1 de julio de 1991, tras las revoluciones de 1989 y en pleno proceso de
descomposición del estados soviético, el "Tratado de amistad, cooperación y asistencia
mutua" firmado en Varsovia en 1955, el Pacto de Varsovia, desapareció. La OTAN
quedaba como la única gran alianza militar en el mundo.
Finalmente, el 31 de julio de 1991, Bush y Gorbachov firmaban en Moscú el Tratado
START I de reducción de armas estratégicas. Este acuerdo fue rápidamente superado al
año siguiente, el 16 de junio de 1992, por la firma de Bush y el nuevo líder ruso Yeltsin del
Tratado START II. Los dos antiguos contendientes acordaron importantes reducciones en
sus arsenales nucleares.
En un proceso enormemente rápido la URSS y los EE.UU. pusieron fin al largo
enfrentamiento que habían iniciado tras el fin de la segunda guerra mundial El orden
establecido en Yalta se derrumbó ante la mirada atónita del mundo en unos pocos meses.

El fin de la Unión Soviética


La guerra fría terminó por el derrumbe de uno de sus contendientes. El proceso de
reformas iniciado por Gorbachov en 1985 precipitó una dinámica que terminó llevándose
por delante la propia existencia del estado fundado por Lenin.

En medio de una profunda crisis económica, con una población gracias a la glasnost cada
vez más consciente de la crueldad y la corrupción que había caracterizado la dictadura
soviética, el nacionalismo vino a actuar como factor incontenible de disgregación del
estado soviético, heredero del Imperio zarista.

El movimiento centrífugo se inició en las repúblicas bálticas, que durante el otoño de 1989
dejaron claro su intención de romper los lazos con un estado al que se habían unido como
víctimas del Pacto que firmaron Molotov y Von Ribbentrop en 1939. Paralelamente el
nacionalismo aparecía en las repúblicas caucásicas, azuzado por el enfrentamiento entre
armenios y azeríes en Nagorno-Karabaj en 1988.

Cuando en febrero de 1990, Gorbachov dio un paso adelante en su perestroika


renunciando al monopolio político del PCUS y convocando elecciones parcialmente
pluralistas, se encontró con que en Lituania, Letonia, Estonia y Moldavia ganaban las
fuerzas políticas independentistas. Lituania declaró inmediatamente su independencia,
sentando un precedente para las demás repúblicas que constituían la URSS.

La desintegración de la URSS no vino, sin embargo, motivada por las reivindicaciones de


los pequeños pueblos bálticos. El movimiento que definitivamente derrumbó la URSS
vino... de Rusia, la nación que había construido el imperio zarista, antecesor del estado
soviético. En mayo de 1990, Borís Yeltsin, quien había sido expulsado del PCUS en 1987,
fue elegido presidente del Parlamento ruso. Desde esa posición de poder, Yeltsin impulsó
medidas que precipitaron el fin de la Unión Soviética.

En julio de 1990, el XXVIII Congreso del PCUS constató la acelerada decadencia del
partido que había aglutinado al estado soviética durante décadas. El propio ministro de
asuntos exteriores Eduard Shevarnadze dimitió en diciembre de 1990 en protesta por lo
que el veía como un inminente golpe de estado que devolvería al país a la época de
Breznev.

Acorralado entre las fuerzas comunistas conservadoras que buscaban una vuelta atrás en
el proceso de reformas y las fuerzas reformistas y nacionalistas, Gorbachov trató de
negociar un nuevo Tratado de la Unión que reconstruyera sobre nuevas bases de mayor
libertad nacional la antigua URSS. Sin embargo, los comunistas ortodoxos trataron de
imponer una solución de fuerza, el 19 de agosto de 1991, Gorbachov era secuestrado en
su residencia de veraneo en el Mar Negro y un grupo de comunistas de la línea dura se
ponían al frente de un golpe militar. La falta de unidad en el ejército y las acciones de
protesta popular en Moscú hicieron fracasar el golpe. Fue el momento de Borís Yeltsin,
quién se puso al frente de la protesta contra el golpe en la capital del país.

El golpe militar frustrado fue como la señal de alarma que precipitó la huida precipitada de
todas las repúblicas de una Unión Soviética que a nadie ya interesaba. Mientras el PCUS,
el instrumento político que había aglutinado a la URSS, era prohibido.

El 1 de diciembre de 1991, el 90.3 % de los ucranianos votaron por la independencia. El 8


de ese mes, en una solución improvisada sobre la marcha, los líderes de Rusia, Ucrania y
Bielorrusia, Borís Yeltsin, Leonid Kravchuk y Stanislav Shushkevich, se encontraron cerca
de Brest-Litovsk y acordaron la denominada Declaración de Belovezhskaya Pusha: las
tres repúblicas eslavas abandonaban la URSS y formaban una así llamada Confederación
de Estados Independientes. El 21 de diciembre, en un encuentro celebrado Almá Atá,
ocho de los doce repúblicas restantes de la URSS (Estonia, Letonia, Lituania y Moldavia
habían optado por la independencia pura y simple) siguieron el ejemplo de Rusia, Ucrania
y Bielorrusia.

Impotente y abandonado por casi todos, Gorbachov dimitió como Presidente de la URSS
el día 25 de diciembre de 1991. La bandera roja soviética era arriada en el Kremlin de
Moscú. La bandera rusa la sustituía. Rusia tomaba el relevo de la URSS en la escena
internacional: las embajadas, el puesto permanente en el Consejo de Seguridad, el control
del armamento nuclear soviético... Sin embargo, el mundo bipolar de la guerra fría había
tocado a su fin. Anunciado por el presidente Bush a principios de 1991, nacía un "nuevo
orden mundial".

El fin de la Unión Soviética


La guerra fría terminó por el derrumbe de uno de sus contendientes. El proceso de
reformas iniciado por Gorbachov en 1985 precipitó una dinámica que terminó llevándose
por delante la propia existencia del estado fundado por Lenin.

En medio de una profunda crisis económica, con una población gracias a la glasnost cada
vez más consciente de la crueldad y la corrupción que había caracterizado la dictadura
soviética, el nacionalismo vino a actuar como factor incontenible de disgregación del
estado soviético, heredero del Imperio zarista.

El movimiento centrífugo se inició en las repúblicas bálticas, que durante el otoño de 1989
dejaron claro su intención de romper los lazos con un estado al que se habían unido como
víctimas del Pacto que firmaron Molotov y Von Ribbentrop en 1939. Paralelamente el
nacionalismo aparecía en las repúblicas caucásicas, azuzado por el enfrentamiento entre
armenios y azeríes en Nagorno-Karabaj en 1988.

Cuando en febrero de 1990, Gorbachov dio un paso adelante en su perestroika


renunciando al monopolio político del PCUS y convocando elecciones parcialmente
pluralistas, se encontró con que en Lituania, Letonia, Estonia y Moldavia ganaban las
fuerzas políticas independentistas. Lituania declaró inmediatamente su independencia,
sentando un precedente para las demás repúblicas que constituían la URSS.

La desintegración de la URSS no vino, sin embargo, motivada por las reivindicaciones de


los pequeños pueblos bálticos. El movimiento que definitivamente derrumbó la URSS
vino... de Rusia, la nación que había construido el imperio zarista, antecesor del estado
soviético. En mayo de 1990, Borís Yeltsin, quien había sido expulsado del PCUS en 1987,
fue elegido presidente del Parlamento ruso. Desde esa posición de poder, Yeltsin impulsó
medidas que precipitaron el fin de la Unión Soviética.

En julio de 1990, el XXVIII Congreso del PCUS constató la acelerada decadencia del
partido que había aglutinado al estado soviética durante décadas. El propio ministro de
asuntos exteriores Eduard Shevarnadze dimitió en diciembre de 1990 en protesta por lo
que el veía como un inminente golpe de estado que devolvería al país a la época de
Breznev.

Acorralado entre las fuerzas comunistas conservadoras que buscaban una vuelta atrás en
el proceso de reformas y las fuerzas reformistas y nacionalistas, Gorbachov trató de
negociar un nuevo Tratado de la Unión que reconstruyera sobre nuevas bases de mayor
libertad nacional la antigua URSS. Sin embargo, los comunistas ortodoxos trataron de
imponer una solución de fuerza, el 19 de agosto de 1991, Gorbachov era secuestrado en
su residencia de veraneo en el Mar Negro y un grupo de comunistas de la línea dura se
ponían al frente de un golpe militar. La falta de unidad en el ejército y las acciones de
protesta popular en Moscú hicieron fracasar el golpe. Fue el momento de Borís Yeltsin,
quién se puso al frente de la protesta contra el golpe en la capital del país.

El golpe militar frustrado fue como la señal de alarma que precipitó la huida precipitada de
todas las repúblicas de una Unión Soviética que a nadie ya interesaba. Mientras el PCUS,
el instrumento político que había aglutinado a la URSS, era prohibido.

El 1 de diciembre de 1991, el 90.3 % de los ucranianos votaron por la independencia. El 8


de ese mes, en una solución improvisada sobre la marcha, los líderes de Rusia, Ucrania y
Bielorrusia, Borís Yeltsin, Leonid Kravchuk y Stanislav Shushkevich, se encontraron cerca
de Brest-Litovsk y acordaron la denominada Declaración de Belovezhskaya Pusha: las
tres repúblicas eslavas abandonaban la URSS y formaban una así llamada Confederación
de Estados Independientes. El 21 de diciembre, en un encuentro celebrado Almá Atá,
ocho de los doce repúblicas restantes de la URSS (Estonia, Letonia, Lituania y Moldavia
habían optado por la independencia pura y simple) siguieron el ejemplo de Rusia, Ucrania
y Bielorrusia.

Impotente y abandonado por casi todos, Gorbachov dimitió como Presidente de la URSS
el día 25 de diciembre de 1991. La bandera roja soviética era arriada en el Kremlin de
Moscú. La bandera rusa la sustituía. Rusia tomaba el relevo de la URSS en la escena
internacional: las embajadas, el puesto permanente en el Consejo de Seguridad, el control
del armamento nuclear soviético... Sin embargo, el mundo bipolar de la guerra fría había
tocado a su fin. Anunciado por el presidente Bush a principios de 1991, nacía un "nuevo
orden mundial".

El fin de la guerra fría y sus repercusiones en el mundo


El derrumbe de la URSS dejó a EE.UU. como la única superpotencia mundial. La victoria
en la guerra fría borró los recuerdos de la derrota en Vietnam. En adelante, Washington
podrá ejercer el papel de "gendarme mundial" sin miedo a la concurrencia de otra
superpotencia.

El Oriente Medio
La guerra del Golfo (1990-1991)

Cuando Saddam Hussein invadió el 2 de agosto de 1990 el pequeño y rico estado de


Kuwait para tratar de paliar las enormes pérdidas ocasionadas por la guerra que había
enfrentado a Irak con Irán no tuvo en cuenta la nueva situación creada con el fin de la
guerra fría.

La ONU, siguiendo las propuestas de EE.UU. condenó la agresión, decidió sanciones


económicas y, finalmente, autorizó la intervención militar. La URSS, tradicional aliada de
Irak, no tenía fuerza suficiente para vetar en el Consejo de Seguridad las directrices de la
política norteamericana. Así, el presidente Bush pudo articular una gran coalición
internacional. Además de sus aliados tradicionales en la OTAN, la URSS y los nuevos
regímenes de Europa oriental, Egipto y una mayoría de los países árabes, Japón y los
nuevos países industrializados de Asia buscaron la alianza y la amistad con la
superpotencia.

El desenlace la guerra era previsible. Saddam Hussein apenas pudo lanzar algún misil
Scud sobre Israel, en su mayoría interceptados por los misiles antimisiles
norteamericanos Patriot. Tras un intensísimo bombardeo iniciado el 15 de enero de 1991
cuando concluía el ultimátum lanzado por la ONU, las tropas de la coalición liberaron con
gran facilidad el territorio kuwaití. Para la sorpresa de muchos, las tropas norteamericanas
no continuaron su camino hacia Bagdad y permitieron que Saddam continuara en el
poder. El 28 de febrero se acordó un alto el fuego en un conflicto inacabado que no iba a
concluir aquí.

El proceso de paz árabe-israelí

Tras el estallido de la Intifada (revuelta palestina contra la ocupación israelí) en 1987 en


Gaza y Cisjordania, la OLP y su líder Yasser Arafat consiguieron consolidarse en la
dirección de la resistencia palestina. En ese contexto, se reunió el Consejo Nacional
Palestino en Argel en 1988 y acordó la proclamación de la independencia del Estado
Palestino, aceptando el acuerdo de la ONU de noviembre de 1947 que decidió la partición
de Palestina en dos estados, lo que implicaba el reconocimiento del Estado de Israel.
Gorbachov había recibido a Arafat en abril de 1988 y le había solicitado que tomara en
consideración "los intereses de la seguridad de Israel".

El fin de la guerra fría facilitó que EE.UU. y la URSS convocaran una Conferencia sobre la
Paz en Oriente Próximo en Madrid en octubre de 1991. En la capital de España se abrió
un difícil proceso de paz basado en el principio de "paz por territorios". Tras arduas
negociaciones secretas en Oslo, en septiembre de 1993 se firmó en Washington la
"Declaración de principios sobre los arreglos provisionales de autonomía" que daba el
pistoletazo de salida a un proceso de paz que desgraciadamente terminará fracasando.

Europa
En nuestro continente el fin de la guerra fría provocó básicamente dos reacciones
contrapuestas:

En el occidente se acentuaron los procesos de integración. Tras la firma del Acta Única en
1986, los doce países asociados en la Comunidad Económica Europea firmaron el
Tratado de Maastricht de 1992 que daba nacimiento a la Unión Europea. Tres años
después la Unión se ampliaba a Suecia, Finlandia y Austria.
Mientras en la Europa central y oriental, el derrumbamiento de los sistemas comunistas y
de la URSS abrió un período de disgregación política. En algún caso fue un proceso
pacífico como el "divorcio amistoso" entre la República Checa y Eslovaquia en 1993, en el
caso de Yugoslavia abrió un proceso desgarrador que trajo de nuevo la guerra a Europa
tras un período de paz iniciado en 1945. La caída del régimen comunista organizado por
Tito despertó los enfrentamientos nacionalistas entre los pueblos de la Federación
Yugoslava. La política ultranacionalista del líder comunista serbio Slobodan Milosevic
produjo la reacción de las otras repúblicas yugoslavas. Así en 1991, Eslovenia y Croacia
declararon su independencia lo que provocó una cruenta guerra entre serbios y croatas.
La situación se hizo aún más dramática cuando un año más tarde la guerra se trasladó a
la vecina Bosnia-Hercegovina. El conflicto étnico entre serbios ortodoxos, croatas
católicos y bosnios musulmanes trajo de nuevo a Europa los fantasmas del nacionalismo
radical y la "limpieza étnica".
Otras zonas del mundo
La situación mundial en los inicios de la década de 1990 era claramente contradictoria.
Por un lado, conflictos como el árabe-israelí, el del Líbano o el de Camboya entraban
aparentemente en vías de solución y se producían avances espectaculares en el respeto
de los derechos humanos como el fin del régimen del apartheid en Sudáfrica en 1990-
1991 y la convocatoria de las primeras elecciones democráticas y multirraciales en 1994.
Por otro lado, conflictos localizados como la brutal guerra entre las comunidades Hutus y
Tutsis en Ruanda y Burundi (1990-1994) hacen patente las dificultades de la comunidad
internacional y la ONU para instaurar un "nuevo orden mundial" que permitiera avanzar
hacia un futuro basado en el respeto de los derechos humanos, la solidaridad
internacional y los valores democráticos.

DISTENSIÓN
En 1969, la primera administración NIXón inaugura un nuevo período en la estrategia
norteamericana de posguerra, conocida cómo detente o distensión internacional,
relajación de tensiones.
¿Cuáles fueron las razones que llevaron a EE.UU. y la URSS a adentrarse en un período
de relativa distensión en sus relaciones? Esencialmente podemos señalar:
La crisis de los misiles en Cuba en 1962 hizo tomar conciencia a las superpotencias del
peligro mortal de la posesión y multiplicación de su arsenal nuclear.
Las dos superpotencias consideraron por diferentes motivos que una relajación de las
tensiones favorecía a sus objetivos a largo plazo. Podemos hablar en ese sentido de la
distensión como un medio para obtener los fines a largo plazo de cada superpotencia.
Ambas potencias atravesaron un período de contestación en sus respectivos bloques. La
URSS, debilitada por el conflicto chino-soviético, tuvo que hacer frente entre otros
conflictos a la Primavera de Praga en Checoslovaquia. EE.UU. vio como la Unión
Europea se consolidaba como una potencia económica y como en el seno de la OTAN
surgió la disidencia concretada en la Francia de De Gaulle.

Los acuerdos Este-Oeste. El teléfono rojo

Uno de los elementos más célebres de la nueva situación fue el establecimiento de lo que
se vino a denominar el "teléfono rojo" entre la Casa Blanca y el Kremlin en septiembre de
1963. Era una consecuencia de la crisis de los misiles en Cuba y de la necesidad de
establecer una comunicación directa entre Washington y Moscú que pudiera frenar una
crisis antes de que se produjera una escalada en la tensión.

La paridad nuclear
Esta nueva relación no supuso en absoluto el fin de la carrera armamentística. EE.UU.
había quedado conmocionado a fines de los cincuenta por el liderazgo soviético en la
"carrera del espacio": el lanzamiento del Sputnik fue un verdadero aldabonazo en la
conciencia de seguridad norteamericana. Nada más llegar al poder, Kennedy lanzó el
programa "Apollo" para recuperar el retraso acumulado en el terreno de los ingenios
balísticos ("Missile gap"). Los norteamericanos pronto sobrepasaron a la URSS en ese
terreno, en 1963 había 500 misiles intercontinentales norteamericanos por 100 soviéticos,
y consiguieron poner al primer hombre en la luna en 1969. Sin embargo, la guerra de
Vietnam hizo que los EE.UU. consagraran su gasto militar en otra dirección lo que
permitió que la URSS recuperara el terreno perdido. En 1971 se había establecido la
paridad nuclear.

Los acuerdos de control armamentístico


Los sucesores de Kennedy y Kruschev continuarán la política de distensión. Tras el
asesinato de Kennedy en 1963, el demócrata Lyndon B. Johnson y el republicano Richard
Nixon, elegido en 1968. dirigirán la política norteamericana; en la URSS, tras la
destitución de Kruschev en 1964, motivada parcialmente por sus fracasos en política
exterior, Leonid Breznev dirigirá la potencia soviética.

En 1968, EE.UU., la URSS y el Reino Unido firmaron el Tratado de no proliferación de


armas atómicas, tratado al que no se unieron las otras dos potencias nucleares: China y
Francia.

Lo que aún fue más importante, en 1969 se iniciaron negociaciones sobre limitación de
armas stratégicas (SALT - Strategic Arms Limitation Talks), que finalmente llevaron a la
firma en Moscú del Acuerdo SALT I. Este tratado ponía límite a la construcción de
armamentos estratégicos, y fijaba un número para los misiles intercontinentales (ICBM) y
los lanzadores de misiles instalados en submarinos (SLBM) que poseían la URSS y los
EEUU. También prácticamente prohibía el establecimiento de sistemas de defensa
antimisiles. Era el mayor ejemplo, llevado al absurdo, del "equilibrio del terror": la única
forma de mantener la paz era que ninguna de las superpotencias se sintiera segura. La
"mutua destrucción asegurada" era la única forma de impedir el conflicto.

El desarrollo del comercio entre los bloques

Este desarrollo comercial partió de la situación de debilidad soviética. La URSS


necesitaba importar tecnología occidental y, a la vez, necesitaba comprar cereales
norteamericanos para garantizar la alimentación de su población. La crisis de la
agricultura soviética era de tal calibre que ¡necesitaba del grano de su enemigo para que
su población no pasara hambre! Por supuesto, estas exportaciones cayeron como del
cielo a unos agricultores norteamericanos que tenían creciente dificultades para vender
sus productos en el mercado mundial.

Un mundo multipolar.
Los nuevos polos en el Oeste

La situación de hegemonía abrumadora norteamericana surgida de la segunda guerra


mundial, comenzó a ser modificada por el surgimiento en el bloque occidental de dos
nuevos polos de poder económico:

Japón de derrotado en la guerra pasó a convertirse en la segunda potencia económica


mundial. Los productos Made in Japan pronto comenzaron a inundar los mercados
norteamericano y europeo.
La Comunidad Económica Europea, nacida por el Tratado de Roma en 1957, fue un gran
éxito económico de tal nivel que el Reino Unido, que se había negado a adherirse en su
nacimiento, solicitó su ingreso en 1961.
Esta diversificación del poder económico no se concretó, sin embargo, en un desafío
político. Este, aunque muy matizado por la desproporción de fuerzas, vendrá de la Francia
de De Gaulle. El general francés tras volver al poder en el marco de la crisis provocada
por la guerra de Argelia se lanzó a una política nacionalista y de grandeza nacional,
Francia accedió a la bomba atómica en 1960, frente al aliado norteamericano.

Se negó a admitir la entrada del Reino Unido en la C.E.E. por dos veces, en 1963 y 1967.
Para el general francés, el Reino Unido, con su "special relationship" con Washington,
significaba un verdadero "caballo de Troya" norteamericano que hubiera desnaturalizado
un proyecto europeo independiente.
A la vez, De Gaulle se negó a ceder ni un ápice de soberanía nacional en favor del
proyecto europeo lo que provocó una seria crisis, la denominada "crisis de la silla vacía"
en 1965-66 en la C.E.E.
Finalmente, en marzo de 1966 Francia se retiró del mando integrado de la OTAN y De
Gaulle pronunció un discurso en Phnom Penh en agosto de ese año condenando la
intervención norteamericana en Indochina.
La República Federal de Alemania también inició una cierta autonomía diplomática,
aunque en este caso su fidelidad a la alianza norteamericana y a la OTAN nunca se puso
en cuestión. Willy Brandt, líder de la socialdemocracia alemana, accedió a la cancillería de
Bonn en 1969 e inició una política de apertura hacia el este, conocida como la Ostpolitik.
La nueva actitud de la RFA de aceptación de las fronteras surgidas de la segunda guerra
mundial llevó a la firma de tratados con la URSS, Polonia y Checoslovaquia.

En ese contexto de acercamiento, el 1971 el estatuto de Berlín fue acordado por las
cuatro potencias ocupantes y las dos Alemanias, la RFA y la RDA, se reconocieron
mutuamente en 1972, ingresando al año siguiente en la ONU.
La ruptura chino-soviética se consolidó y agudizó trascendiendo del ámbito ideológico y
llegando al territorial. En 1969 tuvieron lugar violentos combates en el río Ussuri en la
frontera común entre ambos países. Esta ruptura se verá acompañada por el
acercamiento chino-norteamericano que culminará con la visita de Nixon a Pekín en
febrero de 1972.

En síntesis, en 1969 el sistema ya presentaba síntomas que lo diferenciaban del estricto


bipolarismo característico de los `50.

- URSS estaba más consolidad en su carácter de superpotencia, su capacidad de


armamentos había aumentado.
- Tercer mundo se da un proceso de descolonización, aumenta el nº de países
deseosos de aumentar sus demandas en pos de un orden mundial que les
permitiera un mayor desarrollo económico y político plasmado en NOAL, G77.
- China, tras la ruptura con la URSS se presentaba como un poder creciente en el
este asiatico.
- Europa y Japón: habían resuelto la crisis económica de posguerra, alcanzando un
grado de desarrollo que los convertiría, desde el punto de vista económico en los
competidores más importantes par EE.UU.
- Economía capitalista mundial evidenciaba una agudización de sus problemas, se
reflejaban síntomas de una crisis generalizada con sus efectos globalizadotes
dentro del sistema.

La suma de estos cambios demostraba una tendencia a la multipolaridad.


Además EEUU a través del desarrollo de la estrategia de contención los había llevado
a la necesidad de estar preparados militarmente para enfrentar dos guerras y medias:
- confrontación nuclear directa en Occidente
- una en Oriente
- una guerra convencional.
Pero en la medida en que Vietnam se salía completamente de proporción, la
necesidad de variar los supuestos de la política exterior de EEUU poniendo fin a la
guerra se hacía evidente.
Así la administración Nixón –Ford con la importante presencia del secretario de
Estado, Kissinger cuestionó los supuestos de la contención, inaugurando una nueva
era en la política exterior de EEUU.

La línea de distensión apuntaba a reemplazar una estrategia en crisis y a consolidar la


hegemonía de los EEUU ante las nuevas realidades internacionales.
Se introducen 2 cambios fundamentales respecto a la contención:

- el hecho de que la URSS sea una gran potencia mundial no debe ser
necesariamente un factor de inestabilidad, en la medida que ella puede ser llevada
a la fuerza y la negociación, a asumir plenamente un papel estabilizador. La URSS
ya no podía contar con el monopolio en su propio campo, las nuevas formas de
socialismo, el conflicto con China, eran similares a los problemas que Estados
Unidos enfrentaba ante sus aliados.

- El otro cambio era el reconocimiento de la tendencia hacia la multipolaridad.


Según Nixon y Kissinger esta tendencia revestía un triple carácter: en términos
globales era un factor de inestabilidad que implicaba la necesidad de una
estructura de poder que incluyera estas nuevas fuerzas ( esquema pentagonal de
Kissinger compuesto por Estados Unidos, URSS, Japón, China y CEE).

En relación a la URSS era un factor positivo para inducirla a interesarse en una estructura
estable, dentro del bloque occidental permitía el traspaso de algunos compromisos para
que sean asumidos por sus aliados y exigía mayor atención a la homogeneidad en
aquellas regiones que constituían la propia zona de influencia.

La política de Kissinger constituyó un planteamiento novedoso que dio lugar a una serie
de iniciativas que el propio Kissinger se encargó de implementar, utilizando el estilo
diplomático sutil, pragmático, calculador y personalista que contribuyó a su fama.
Kissinger logró poner en marcha el histórico acercamiento político con China y conjurar
situaciones de alto riesgo estratégico entre Israel y sus vecinos.

Empíricamente la détente se evidencia en hechos de notable trascendencia como ser:

1- el viaje de NIxón a la URSS y la firma de los acuerdos de Moscú del 26 de mayo


de 1972 que incluyeron: medio ambiente, ciencia médica, salud, cooperación
espacial, ciencia y tecnología, prevención de accidentes marítimos, relaciones
comerciales y Tratado sobre limitación de armas estrategicas SALT I
2- apertura de China
3- fin de la guerra de Vietnam.
4- Firma de tratado de limitación de cohetes antibalísticos ABM

Esta política de distensión fue apoyada por el canciller Willy Brant, y su propuesta de
Ost politik es una muestra clara de lo sostenido anteriormente en su apertura al Este.

No obstante, los resultados negativos y las omisiones del enfoque de Kissinger en


diversos aspectos opacaron los mencionados logros. Primero, su estilo diplomatico
altamente secreto, socavó la solidaridad de los aliados, toda vez que la retórica de
Washington insistía en el abandono del antiguo manejo verticalista de las alianzas a
favor de una política horizontal y coordinada.

El esquema de cinco polos de poder en el mundo simplificó en exceso la realidad


internacional. La crisis del pretroleo de 1973, tomó por sorpresa a EEUU, afectando
sus intereses políticos y económicos de actores hasta ese momento considerados
marginales como la OPEP.

En general, el esquema de Kissinger sobrestimó la gravitación internacional de


Washington, Moscú y Pekín, así como sus posibilidades de cooperación, al tiempo
que probablemente subestimó las diferencias que separaban a las superpotencias.

Después de la 2º Cumbre Nixón-Breznev, la URSS no trató de impedir la guerra


arabe-israelí de octubre de 1973, y de hecho llegó a amenzar con intervenir en el
conflicto.
En 1975 la aprobación del acta de Helsinki, sobre cooperación y seguridad europea,
estableció que las fronteras surgidas de la 2º Guerra Mundial nos serían alteradas por
la fuerza, el régimen soviético demostró luego que no tenía intenciones de suavizar o
relajar su control interno. Así se frustró otro intento de distensión en la rea Kissinger.
Además la crisis derivada del fracaso norteamericano en Vietnam y la renuncia del
presidente Nixón, consecuencia del escandalo watergate, contribuyeron a producir la
percepción de un retroceso internacional de EEUU.

La administración Carter adhirió en sus principios a la política de distensión, pero ante


el desarrollo que la URSS iba adquiriendo y frente a la realidad negativa por los
EEUU, el presidente reaccionó durante la parte final de su mandato, retomando el
viejo concepto de la contención global. El cambio de gobierno en Irán, el avance del
socialismo en Angola y por último la invasión soviética en Afganistán fueron
interpretados como signos de debilidad norteamericana. En tal sentido el Congreso de
los Estados Unidos, y con referencia al último de los acontecimientos mencionados
anteriormente, se negó a ratificar el nuevo Tratado para Limitación de Armas
Estrategicas ( SALT II).

La interpretación soviética sobre la crisis de la detente, según Domínguez Reyes,


atribuía la culpa al resurgimiento de fuerzas reaccionarias en el interior de los Estados
UNIdos que se expandían sobre diferentes grupos sociales del Congreso y la opinión
pública a través de medios de comunicación. Esto se debía a que la política
americana de distensión había sido incompleta y frustrante porque ninguna de las
administraciones norteamericanas durante los setenta había querido o podido seguir
esta via de manera consecuente.

De esta manera, la década del ´80 se inaugura bajo el signo de la crisis de la détente.
Ambas superpotencia revisaron los alcances y limitaciones de esta política pero, es a
partir del accionar de la administración Reagan y su visión neoconservadora, que la
política de la distensión tropezó con un obstáculo más importante.

La postura del nuevo presidente Reagan (1980-1988) quedó definida en su célebre


discurso pronunciado el 8 de junio de 1982 en la Cámara de los Comunes británica
durante una visita a una Gran Bretaña dirigida por una política muy próxima a sus puntos
de vista: Margaret Thatcher. En ese discurso el presidente norteamericano calificó a la
URSS lisa y llanamente de "Imperio del Mal".

Ronald Reagan representó la nueva voluntad americana de combatir a la URSS hasta


doblegarla y ganar así la guerra fría. Inspirado en una ideología neoliberal fuertemente
marcada, este antiguo enemigo de la distensión, va a tratar de devolver a EE.UU. la
confianza en su poder, confianza bastante mermada desde Vietnam.

Sin reparar en el enorme déficit con el que tuvo que cargar la administración
norteamericana, Reagan se lanzó al mayor rearme de la historia de su país desde la
segunda guerra mundial. Este programa de rearme tuvo dos elementos clave: el
mantenimiento de la "doble decisión" adoptada en 1979 por la OTAN desplegando los
denominados "euromisiles" en Europa occidental a partir de 1983, y su propuesta,
también en 1983, de la Iniciativa de Defensa Estratégica que de llevarse a cabo hubiera
significado el fin del "equilibrio del terror" y la posibilidad para EE.UU. de ganar una guerra
nuclear.

Junto a la política de rearme, la nueva administración lanzó lo que se vino en denominar


Doctrina Reagan: los EE.UU. en adelante usarían todo tipo de medios, incluyendo la
fuerza militar si fuera necesario, para socavar cualquier régimen pro-comunista en el
Tercer Mundo.

Esta doctrina se aplicó principalmente en tres países:


La invasión de Granada, pequeña isla caribeña, donde existía un régimen izquierdista al
que Washington acusó de ceder su territorio para ser utilizado por cubanos y soviéticos.
La ayuda a la guerrilla islámica que luchaba contra los soviéticos en Afganistán. Aquí los
EE.UU. aplicaron una política que años después se volvería en su contra de forma
espectacular. La ayuda militar masiva a la guerrilla islámica fortaleció las posturas más
extremas del islamismo que posteriormente constituirán el mayor problema al que se
enfrente EE.UU. y el mundo occidental. Un simple dato: Osama bin Laden luchó en la
guerra de Afganistán en una guerrilla islámica armada y apoyada por Washington.

Tras derrocar en 1979 la corrupta dictadura de Somoza, los sandinistas buscaron el


apoyo cubano y soviético, y no apoyaron a la guerrilla izquierdista en El Salvador. La
respuesta de Reagan dio lugar a uno de los episodios más oscuros de la política
norteamericana en la guerra fría. La administración norteamericana armó a un ejército
guerrillero, conocido como los Contras, formado en su mayor parte por antiguos soldados
de la dictadura somozista que no dudó en utilizar todo tipo de medios para atacar al
gobierno de Managua. La abierta oposición interna a estas tácticas llevó a que el
Congreso norteamericano prohibiera el apoyo a los Contras, lo que desencadenó un
importante escándalo político en Washington: el escándalo Irán-Contra. El gobierno de
Washington vendió armas secretamente a uno de sus supuestos enemigos, Irán, y el
dinero pagado se canalizó para, sin saberlo el Congreso, financiar a los Contras. Un
período que se había iniciado en Washington con el idealismo de Carter, concluía con
este máximo ejemplo de cinismo político.

La compleja política norteamericana frente a Irán nos muestra un nuevo elemento que
debemos comentar para conseguir una mejor imagen de conjunto: la aparición de
conflictos que iban más allá de la lógica de los bloques enfrentados.

El final de la década de los setenta y los inicios de los ochenta forman un período clave en
el que viejos y nuevos fenómenos internacionales interactuaron de forma compleja. En un
contexto caracterizado por una crisis económica internacional aguda, la "crisis del
petróleo" iniciada en 1973, y por el inicio de la crisis final del sistema soviético, el Tercer
Mundo va a ser escenario de la aparición de nuevos conflictos que van a trascender la
lógica del enfrentamiento entre bloques, del conflicto entre EE.UU. y la URSS.
LA "COEXISTENCIA PACÍFICA" DE KRUSCHEV

La muerte de Stalin el 5 de marzo de 1953 abrió una nueva fase en la historia de las
relaciones internacionales. Tras un complejo proceso sucesorio, Kruschev consiguió
asentarse en el poder del Kremlin, en junio de 1953.

El nuevo líder soviético lanza una nueva política exterior que va a denominar coexistencia
pacífica. Este nuevo concepto significaba básicamente que la URSS no solo negaba el
recurso a las armas para extender la revolución comunista por el mundo, sino que
rechazaba la idea de que la guerra con el capitalismo era inevitable. El bloque comunista,
que en ese momento ya se veía lo suficientemente fuerte para disuadir al adversario de
un posible ataque, concentraría en el futuro todas sus fuerzas en la competición pacífica
con el Oeste.

La realidad de la política soviética no fue, sin embargo, tan pacífica. Como veremos,
Moscú no dudó en tomar medidas, en algún caso arriesgadas, que pusieron en grave
peligro la paz mundial.

La visión de Washington no se vio muy influenciada por la nueva política del Kremlin. En
EE.UU. primaba una situación de inseguridad propiciada por el acceso de la URSS al
arma atómica y sus ensayos con misiles intercontinentales. El lanzamiento del Sputnik en
1957, el primer satélite al espacio por parte de los soviéticos vino a reforzar ese
sentimiento.

El candidato norteamericano Eisenhower había criticado duramente la política de


"contención" de Truman y Foster Dulles, el que luego sería su Secretario de Estado, había
propuesto durante la campaña electoral de 1952 el roll back, el hacer retroceder a los
Soviéticos a sus posiciones de partida.

Tras el triunfo republicano, la nueva administración afirmó lo que se vino a denominar la


doctrina de las "represalias masivas". Washington amenazaba a la URSS con el uso
masivo del arma nuclear en el caso de que adoptara una política exterior muy agresiva.

Afortunadamente, como los hechos vinieron pronto a confirmar, la política exterior


norteamericana fue mucho más moderada. Algunos historiadores hablan de una política
de "contención" reforzada para subrayar la continuidad que hubo ente la diplomacia de
Truman y la de Eisenhower. En definitiva, se iniciaba un nuevo período en el que las
palabras una vez más no correspondían exactamente con los hechos. Ni la política
exterior soviética fue tan pacífica, ni la norteamericana fue tan belicosa.
Más allá de las formulaciones de la política exterior de las grandes potencias, la muerte
de Stalin abrió un período en el que aparecieron signos de distensión entre Moscú y
Washington: la firma del Armisticio en Panmunjong en 1953, que ponía fin a la guerra de
Corea, los acuerdos de Ginebra que ponían fin a la guerra de Indochina en 1954, la
reconciliación entre la URSS y Yugoslavia que culminó con la visita de Kruschev a Tito en
1955 o la firma del Tratado de Paz con Austria en 1955, que significó la evacuación de las
tropas de ocupación y su neutralización.

Estos signos de distensión no impidieron que las superpotencias afirmaran, de forma


brutal si era necesario, su hegemonía en sus respectivas áreas de influencia. La brutal
represión de las protestas obreras en Berlín y Alemania oriental en 1953 por parte del
ejército soviético de ocupación o las intervenciones de la CIA para derrocar por la fuerza
los gobiernos progresistas de Mossadegh en Irán en 1953 o Arbenz en Guatemala en
1954, muestran bien a las claras la complejidad de la nueva fase de las relaciones
internacionales.

No debemos de olvidar tampoco que en 1954 la República Federal de Alemania se


rearmaba en ingresaba en la OTAN y que, como contestación, la URSS y las
"democracias populares" fundaban en 1955 el Pacto de Varsovia.

En el XX Congreso del PCUS, celebrado en febrero de 1956. Kruschev denunciaba los


crímenes de Stalin y el "culto a la personalidad" que había caracterizada hasta ese
momento a la dictadura soviética, comenzaba una etapa de desestalinización. Fue en
esos momentos que Kruschev anunció su política de coexistencia pacífica, repudiando la
doctrina de Lenin de la guerra inevitable entre las sociedades comunistas y capitalistas y
declarando que el comunismo llegaría a la victoria demostrando pacíficamente su
superioridad.

Según Hoffman la coexistencia pacífica se entiende cómo relaciones contrapuestas e


implica sólo la renuncia a la guerra, pero no a la expansión mediante la lucha económica,
política e ideológica.

La “coexistencia pacífica” sólo existió para algunos aspectos puntuales, ya que tanto la
administración Einsehower como la Kennedy mantuvieron los esquemas de contención
que recibieron su correspondiente respuesta de la parte de la URSS.

Entre esos hechos puntuales podemos mencionar los siguientes:


- la visita en septiembre de 1959 de Kruschev a EEUU y su entrevista con
Eisenhower que concluyó con una declaración en la que ambos países
manifestaban su aspiración de liquidar la guerra fría.
- La firma del tratado antártico en 1959
- Tratado que prohibe las pruebas nucleares en la atmósfera, cosmos y aguas en
1963.
- Tratado sobre los principios que deben regir las actividades de los Estados en la
explotación y utilización del espacio extraterreste, incluso la luna y otros cuerpos
celestes en 1967.-
- Tratado sobre prohibición de situar armas nucleares y otras armas de destrucción
masiva en los fondos marinos y oceánicos y su subsuelo en 1970.

La Conferencia afro-asiática de Bandung en 1955

Durante el período de coexistencia pacífica entre Estados Unidos y la URSS, se reunen


29 países afrosiaticos en Bandung en Indonesia en 1955-. El comunicado final de esta
conferencia termina con enunciado de diez principios de la coexistencia.
La iniciativa de su convocatoria provino de los cinco primeros países descolonizados en
Asia: Pakistán, India, Indonesia, Ceilán y Birmania. La figura impulsora fue Nehru. El líder
hindú asistía alarmada a la extensión de la guerra fría al continente asiático tras el
conflicto de Corea y quería evitar a toda costa que Asia se dividiera en bloques
enfrentados tal como la formación de la SEATO o la alianza chino-soviética parecía
anunciar.
Los cinco países decidieron convocar una Conferencia en la ciudad indonesia de
Bandung en abril de 1955. Veintinueve países acudieron: 23 asiáticas, de los que 14
procedían del Asia oriental, y 6 africanos, de los que 4 pertenecían al África negra. Ni la
China nacionalista ni Israel fueron invitadas para evitar el boicot de la China Popular y de
los países árabes respectivamente, ni tampoco lo fue África del Sur, condenada por su
política de apartheid. Representantes de los países del Magreb (Marruecos, Argelia y
Túnez), que aún no habían alcanzado la independencia, enviaron observadores a la
Conferencia.

En la Conferencia, como no podía ser menos, hubo una unánime condena del
colonialismo que aún dominaba en África y el sistema racista del apartheid. También fue
unánime la llamada al mundo desarrollado para que cooperase en la lucha contra el
subdesarrollo y la pobreza. Por último, en lo que se refería a las relaciones entre estados,
se acordaron cinco principios, concebidos por Sukarno y popularizados por Nehru, que
vendrían a convertirse en las ideas clave del movimiento de los países no alineados:

1- Respeto a los DDHH fundamentales, conforme a los principios de la carta de UN.


2- Respeto a la soberanía y la integridad territoriales
3- Igualdad entre las razas y las naciones
4- No intervención no injerencia en los asuntos internos de cada país.
5- Respeto a los derechos de cada nación a defenderse individual y colectivamente.
6- Rechazo a todo de defensa colectiva destinado a servir a los intereses particulares
de las grandes potencias.
7- Abstención de actas o de amenazas de agresión o empleo de la fuerza.
8- Arreglo de todo los conflictos por medios pacíficos.
9- Estímulo a los intereses mutuos y la cooperación.
10- Respeto de la justicia y de las obligaciones.

Sin embargo, pese a estas demandas comunes, fue desde un principio muy evidente la
existencia de tres grandes corrientes enfrentadas:

Los No Alineados, con Nehru y Nasser a la cabeza, condenaban la política de bloques


militares enfrentados.
Los Pro-Occidentales (Turquía, Irak, Pakistán, Ceilán...) defendían la posibilidad de que
cada país se integrara en alianzas militares regionales como la SEATO o el Pacto de
Bagdad. Estos países intentaron que la Conferencia aprobara una resolución condenando
todos los imperialismo, incluido el soviético, pero fracasaron en su empeño. El prestigio de
la URSS y el reciente pasado colonial eran aún muy fuertes.

Los dos Países Comunistas (China y Vietnam del Norte). Zhou Enlai, el representante
chino, fue enormemente hábil en frenar las iniciativas de los
países pro-occidentales y obtener un gran prestigio para la China de Mao.

En definitiva, la Conferencia de Bandung supuso un momento clave en el proceso de


descolonización y en el intento de emancipación del Tercer Mundo. En el terreno de las
relaciones internacionales fue el origen del movimiento de los países no alineados

Este movimiento continuó con el encuentro celebrado en el Cairo en 1957, en esta


conferencia los países se manifestaron en contra del sistema implantado por las
superpotencias que implicaba colonialismo, neocolonialismo, discriminación racial y
armamentismo.

El movimiento de países NOAL, se creó en Belgrado en 1961.

GUERRA FRÍA
La guerra fría corresponde a un período de aprox. 25 años, desde el fin de la 2
GM, en donde el SI adquirió características bipolares, registrándose profundas divisiones
en todo orden entre los 2 bloques occidental y soviético.
Rasgos distintivos del SI durante la GF:
La política internacional tiene como eje central la estructura de bloques, las RR al interior
de los bloques se desarrollan en función del imperativo de fortalecimiento de las
posiciones comunes políticos y económicas frente al bloque rival, entre los, las RR son
casi exclusivamente de carácter conflictivo.
El enfrentamiento es ideológico entre los bloques, la PI se planteó en términos de
modelos alternativos y excluyentes de organización política, social y económica. Las
grandes potencias miran con abierta desconfianza cualquier planteamiento intermedio
entre sus posiciones, o que se pretenda disminuir o desconocer la importancia de la
división política-ideológica global.
La dinámica de la PI consiste fundamentalmente en una sucesión de crisis que dan lugar
a fundados temores de estallido de una guerra entre los bloques. Entre las crisis tienen
lugar algunos períodos de relajación de tensiones.
La disuasión nuclear se percibe como el factor que evitar el estallido de una guerra en
gran escala entre los bloques. No obstante, las potencias principales no lograron alcanzar
un entendimiento político- estratégico tendiente a mantener una relación estable de
disuasión mutua.

1946: El creciente enfrentamiento


George Kennan, experto en asuntos soviéticos del Departamento de Estado
norteamericano, envió un telegrama a Washington. Este telegrama de dieciséis páginas
contenía un análisis demoledor: la Unión Soviética era un estado irrevocablemente hostil
a Occidente que continuaría con su política expansionista. El 5 de marzo de 1946,
Churchill visitó los EE.UU, consagró la expresión "telón de acero" para referirse a la
frontera que separaba a la Europa dominada por el ejército soviético del resto.

El año 1946 supuso el fin del entendimiento entre los aliados. La tensión entre las
administraciones de ocupación occidentales y soviética en Alemania era creciente.

1947 es el año simbólico en que suele ubicarse el inicio de la doctrina de la


contención por coincidir con el discurso de Harry Truman al Congreso (12 de marzo) y
por la publicación del artículo “X” de George Kennan.

Ante la política expansionista que inmediatamente después de la 2º GM comenzó


a desarrollar la URSS, la acción norteamericana terminó configurando el sistema
internacional: sólo dos grandes poderes regían en el mundo, Estados Unidos y la Unión
Soviética. Para Estados Unidos, fortalecer a aquellos países amenazados por la agresión
comunista, contribuía a su seguridad y finalmente a la libertad.

La doctrina de la contención fue seguida y desarrollada por Estados Unidos con


distintos grados de energía, imaginación y éxito por más de 50 años. Es necesario
recalcar que la contención no fue interpretada ni implementada de la misma forma a lo
largo de sus 50 años de vida. Ciertamente, cada administración, de acuerdo al ala
política a la que respondió (aún dentro del mismo partido) se acercó más o menos a la
“primera” versión de George Kennan.
Originariamente, el denominado padre de la contención identificaba al comunismo
como una amenaza ideológico-política.

En su artículo “X” describe al régimen soviético en esa clave: “...la ideología les
enseñó que el mundo exterior era hostil y que era su deber llegar a derrocar las fuerzas
políticas situadas más allá de sus fronteras...”; “...es parte de la naturaleza del mundo
mental de los dirigentes soviéticos, y del carácter de su ideología, la incapacidad de
reconocer oficialmente que cualquier oposición a ellos tenga mérito o justificación alguna.
Esta oposición sólo puede emanar, en teoría, de las fuerzas hostiles e incorregibles del
capitalismo moribundo...”. “...Estas características de la política soviética, al igual que el
postulado del que emanan, son inherentes a la estructura interna del poder soviético y
estarán con nosotros, en primero o último plano, hasta que la naturaleza interna del poder
soviético cambie...”.

Así, la contención pretendía lograr una modificación de la conducta soviética que


terminara con sus ambiciones expansionistas. Esta política tenía un lado bastante
idealista: se esperaba que la combinación de cooperación comprensiva, paciencia y
firmeza haría que, tarde o temprano, la Unión Soviética adoptara una posición más
razonable y menos agresiva (desafortunadamente esto se redujo a una expresión de
buenos deseos).

Los medios para hacer frente a la amenaza comunista no estaban muy


especificados inicialmente. Sin embargo, se insinuaba que el empleo de instrumentos
diplomáticos, económicos o militares dependía de las circunstancias. En la realidad,
fueron más los primeros dos los que efectivamente se utilizaron en un principio. Subyacía
a la estrategia una concepción más conciliadora que confrontativa.

El primer instrumento elegido para la contención, el Plan Marshall, proporcionó una


manera notablemente efectiva de reconciliar los intereses geopolíticos norteamericanos
con sus ideales.
Esta coincidencia no duró mucho. Como señala John Lewis Gaddis, “...una
estrategia originariamente ideada para contener una amenaza no militar por medios no-
militares enseguida se tornó pesadamente militarizada, no porque Washington esperara
en realidad que los rusos invadieran Europa Occidental, sino porque los mismos europeos
demandaban seguridad, incluso ante la posibilidad de amenazas poco probables...”. En
1946, el aspecto militar de la relación Estados Unidos-Unión Soviética no parecía pesar
tanto, sin embargo, eso se fue modificando (con alzas y bajas) a lo largo del tiempo hasta
terminar en una escalada exacerbada: la carrera armamentista de los ’80.

El primer revés a esta visión no-militarizada de la contención fue un documento de


1950, el NSC-68. Aquí se presentó a la Unión Soviética como una fuerza del mal
agresiva y expansionista y, en base a esto, se recomendaba una inmediata y masiva
recomposición militar de Estados Unidos para contraatacarla.

La Unión Soviética alcanzó, de esta manera, la categoría de amenaza militar que


se “institucionalizaría” cuando aquélla concretó su capacidad nuclear. El NSC-68 se
convertiría en el programa de lucha en la Guerra Fría y establecería el curso de ésta. La
invasión de Corea del Norte aceleró los planes de su implementación, brindando la
oportunidad justa.
La contención es una estrategia pasiva. Se caracteriza por dejar la iniciativa al
adversario. Es más defensiva que ofensiva. Fundamentalmente, confinaba a Estados
Unidos a reforzar a los países ya de su lado. Fue muy creativa en lo referido a la
construcción de posiciones de fuerza tanto en lo económico como en lo militar (Plan
Marshall y OTAN).

Si bien la contención sugiere más defensa que ofensa, el alcance de esa defensa ha
variado inmensamente (Europa y Japón, en un primer momento, hasta incluir todo el
planeta). Las distintas administraciones a lo largo de los 50 años de vida de la contención
han hecho su propia interpretación de “defensa”, de manera que hay que tener en cuenta
tanto enfoques más estrechos (como el de Kennan y algunos demócratas) como más
expansivos (como el de los hombres del NSC-68, los conservadores y casi todos los
republicanos).

El famoso “Long Telegram” fue enviado por George Kennan desde la embajada
norteamericana en Moscú el 22 de febrero de 1946. Planteaba a la URSS como una
amenaza para Estados Unidos y occidente por las características de su ideología,
fundamentalmente. Un año después, Kennan publicaría el artículo “The sources of soviet
conduct” bajo el seudónimo “X”, donde explicaba más claramente el funcionamiento del
sistema soviético y su amenaza para el mundo libre. Foreign Affairs, N°25 (julio 1947).

La contención se basaba en dos presupuestos:


la existencia de un peligro claro y evidente (la amenaza soviética)
y la idea de que sólo el poder norteamericano podía enfrentar (o contener) esta amenaza.

Hoy en día, mientras el segundo presupuesto está más vigente que en la Guerra
Fría (para cualquier amenaza militar), el primero es el que hace obsoleta la contención.

4 variantes de contención sucesivas:

1- Contención selectiva ( 1946-1949)


2- Contención global ( 1950-1952)
3- Contención Asimétrica (1953-1960)
4- Contención Simétrica ( 1960-1968)

1- Contención selectiva ( 1946-1949)


Primer diseño estratégico de contención, busca ser coherente con el tipo de amenaza.

2 objetivos:
Restaurar el balance de poder a través del fortalecimiento de las naciones y áreas
amenazadas. Doctrina Truman, Plan Marshall, y Acuerdos Bilaterals con Japon.

Reducir poder de maniobra soviético. Aislamiento de las fuerzas comunistas en Europa


Occidental.

1947: LA DOCTRINA TRUMAN

Londres incapaz de continuar apoyando al gobierno conservador de Atenas en su


lucha contra las guerrillas comunistas en Grecia y Turquía.

EEUU reaccionó ante esta nueva amenaza. Truman no solo demandó la aprobación de
una ayuda de 400 millones de dólares para Grecia y Turquía.

Doctrina Truman. Afirmando que EE.UU. ayudaría a cualquiergobierno que


hiciera frente a la amenaza comunista, el presidentenorteamericano proclama la voluntad
de su país de aplicar una política de contención del comunismo.

La contención se haría principalmente en Europa occidental. Aquí la recuperación tras


la devastación de la guerra estaba siendo muy lenta o inexistente lo que favorecía la
agitación y la propaganda comunista.

El Plan Marshall

Paralelamente a la doctrina Truman, EEUU, lanzó el Plan Marshall


Programa de ayuda económica para Europa. Aunque el Plan servía claramente a
los intereses diplomáticos y de potencia de EE.UU, supuso una extraordinaria inyección
de ayuda económica que permitió la acelerada recuperación de Europa occidental.

Washington ofreció la ayuda a todos los países europeos, aunque determinó que
para recibirla era necesario crear mecanismos de colaboración económica entre los
beneficiarios.

Este hecho precipitó la negativa de Stalin a aceptar el Plan, forzando a los países
que habían caído bajo su esfera de influencia a rechazar la ayuda.

El Plan Marshall vino a dividir a Europa en dos: la occidental que va a iniciar un


rápido crecimiento económico y la oriental, sometida a la URSS, y que va a tener grandes
dificultades de desarrollo.

La crisis de Berlín y la partición de Alemania

Alemania dividida en 4 zonas de ocupación.

El 18 de junio de 1948, los aliados occidentales crearon una nueva moneda para
sus zonas de ocupación: el Deutschemark. Los soviéticos reaccionaron aplicando una
reforma en su zona en la que incluyeron a la ciudad de Berlín.

Así, se inició el bloqueo de Berlín. Mediante la interrupción de toda comunicación


terrestre entre las zonas de ocupación occidentales y Berlín occidental. Pero los
norteamericanos, organizaron un puente aéreo. El 12 de mayo de 1949 se levantó el
bloqueo de Berlín.

La crisis de Berlín, creó un sentimiento de solidaridad entre los alemanes


occidentales y los norteamericanos. Esta situación facilitó la culminación de la partición de
Alemania: las tres zonas occidentales se constituyeron en la República Federal de
Alemania.

La URSS reaccionó con el establecimiento de la República Democrática de


Alemania, un estado creado siguiendo el modelo de las "democracias populares".

Primer bomba atómica soviética:

El revés que había supuesto para la URSS el fracaso del bloqueo de Berlín se vio
compensado por un acontecimiento que cambió de forma decisiva el equilibrio estratégico
mundial: el 29 de agosto de 1949 la URSS experimentó su primera bomba atómica.
De repente, el monopolio atómico norteamericano había desaparecido, mucho antes de lo
que la mayoría de los analistas habían pronosticado.

Una "segundo bomba" se abatió muy pronto sobre el equilibrio entre los nacientes
bloques enfrentados: tras dos años de renovada guerra civil, el 1º de octubre de 1949 las
tropas comunistas de Mao Zedong entraban victoriosas en Pekín, proclamando la
República Popular China.

Las tropas nacionalistas de Chiang Kai Chek huyeron a la isla de Taiwan donde
establecieron un régimen dictatorial pro-occidental protegido por EE.UU.

En 1950, Mao viaja a Moscú donde concluye diversos acuerdos con la URSS,
entre ellos una alianza militar por treinta años "contra Japón o cualquier agresor unido a
Japón". El paso del país más poblado del mundo al campo comunista traumatizó al
mundo occidental y especialmente a la opinión norteamericana. la concordia entre Moscú
y Pekín será efímera, abriéndose en el medio plazo un nuevo cisma en el mundo
comunista mucho más importante que el que habían protagonizado Tito.

2- Contención global ( 1950-1952):


La nueva estrategia fue sistematizada en el memorandun NSC 68 del Consejo de
Seguridad Nacional.
2 puntos centrales del nuevo esquema de contención:

La extensión del conflicto con la URSS a nivel mundial.


El llamado a un rápido desarrollo económico, político y militar para hacer frente a una
amenaza inminente.

Una derrota en cualquier parte es considerada ahora cómo una derrota en todas partes.
Kennan.

La guerra de Corea dio dimensión mundial a la guerra fría y convirtió a Asia en


uno de sus escenarios principales. En adelante, conflictos de tipo colonial como la guerra
de Indochina, comenzada en 1946 y en la que la guerrilla del Vietminh luchaba contra la
potencia colonial francesa, se transformaron en conflictos insertos en la guerra fría.

Estados Unidos, donde el conflicto había alentado la histeria anticomunista


orquestada por el senador McCarthy, inició un importante rearme ante el convencimiento
del carácter expansionista del comunismo y la evidencia de que los soviéticos poseían la
bomba atómica

GUERRA DE COREA:

Dividida en dos zonas de ocupación, tras la derrota del régimen de Tokio en 1945.
Separadas por el paralelo 38º, la ocupación soviética y norteamericana dio lugar al
nacimiento de dos regímenes radicalmente enfrentados.

Corea del Norte, una dictadura comunista pro-soviética y Corea del Sur, una
dictadura de derechas pro-norteamericana, cuando las potencias se retiren en 1948, la
URSS, y en 1949, EE.UU., dos estados antagónicos quedaron frente a frente.

El conflicto se inició con la agresión norcoreana en junio de 1950 a la que


respondió la intervención norteamericana en septiembre de ese mismo año. En octubre,
tropas chinas entraron en la península en ayuda de Corea del Norte, lo que finalmente
llevó una estabilización de los frentes a partir de 1951.

Para romper este empate táctico, el general MacArthur, al frente de las tropas
norteamericanas, llegó a proponer el uso de la bomba atómica y el ataque a China. Estas
propuestas precipitaron la reacción del presidente Truman y fue sustituido por el general
Ridgway en abril de 1951.

1953, se firmó el Armisticio en Panmunjong. Se acordó una nueva línea de


demarcación que serpentea en torno al paralelo 38º.
.

3- Contención Asimétrica (1953-1960)


“ roll back”, no sólo se debía frenar a la URSS en aquellos lugares donde pretendía
ganar terreno, sino intentar liberar a los pueblos que ya estaban bajo el dominio soviético.

2 principios de esta nueva estrategia, llamada new look:


Represalia masiva, notable aumento del gasto militar.
Seguridad colectiva, formación de alianzas militares.

El presidente Eisenhower y su Secretario de Estado Foster Dulles completaron y


sistematizaron la red de alianzas occidental: en 1954 nació la SEATO (siglas en inglés
para la Organización del Tratado de Asia del Sureste) con Gran Bretaña, Francia,
Australia, Nueva Zelanda, Filipinas, Tailandia y Pakistán;
en 1955 se firmó el Pacto de Bagdad, alianza de seguridad en el Próximo Oriente en el
que agrupaban Gran Bretaña, Turquía, Irak, Pakistán e Irán. Al retirarse de la alianza Irak
en 1959, este pacto se tranformó en el CENTO (siglas en inglés para la Organización del
Tratado del Centro).

UNA RED MUNDIAL DE ALIANZAS:

La guerra fría y la experiencia histórica del período de entreguerras llevaron a los EE.UU.
a dar un giro histórico en su tradicional aislacionismo. Más allá de los lazos trasatlánticos
con la Europa Occidental, la Secretaría de Estado norteamericana se lanzó a la
construcción de una serie de alianzas internacionales que consolidaran al bloque
occidental:

Ya en tiempos de Truman se firmó en 1947 el Tratado de Rio con veinte


paíseslatinoamericanos. Esta iniciativa concluyó en 1948 con la fundación de la
Organización de Estados Americanos (OEA). Esta institución ha estado siempre basada
en un desequilibrio de fuerza patente entre la potencia norteamericana y el resto de los
países del continente.

La guerra de Corea llevó en 1951 a la constitución de una alianza militar en el


Pacífico: el ANZUS (Australia, New Zealand, United States) y la firma del Tratado de San
Francisco con Japón, antiguo enemigo con el que EE.UU. concluía un tratado de defensa.
El presidente Eisenhower y su Secretario de Estado Foster Dulles completaron y
sistematizaron la red de alianzas occidental: en 1954 nació la SEATO (siglas en inglés
para la Organización del Tratado de Asia del Sureste) con Gran Bretaña, Francia,
Australia, Nueva Zelanda, Filipinas, Tailandia y Pakistán; en 1955 se firmó el Pacto de
Bagdad, alianza de seguridad en el Próximo Oriente en el que agrupaban Gran Bretaña,
Turquía, Irak, Pakistán e Irán. Al retirarse de la alianza Irak en 1959, este pacto se
tranformón en el CENTO (siglas en inglés para la Organización del Tratado del Centro).

El equilibrio del terror, la certeza de la mutua destrucción en caso de una "guerra


caliente" entre las superpotencias, se hizo más evidente a partir del lanzamiento del
primer satélite artificial por parte soviética: el Sputnik y la inicial superioridad de Moscú en
la "carrera espacial" mostró a Washington la capacidad del enemigo para atacarle en su
propio territorio. Robert McNamara, secretario de Defensa del nuevo presidente
norteamericano John F. Kennedy, planteó la necesidad de modificar la estrategia de
"represalias masivas" por otra de "respuesta flexible" que impidiera una catástrofe
nuclear mundial provocada por un accidente menor.

4- Contención Simétrica ( 1960-1968)


Guardaba relación con el tipo de ameneaza. Complejidad de la misma qe
implicaba una respuesta de proporciones inmensas.

2 estrategias:

- Mantener y ampliar la capacidad de respuesta nuclear de EEUU.


- Estar preparados para enfrentar las subversiones o la agresión indirecta.

LA ORGANIZACIÓN DEL BLOQUE COMUNISTA:

La creación de la Kominform en 1947 fueron la primera reacción de la URSS tras


la ruptura con las potencias occidentales. La Kominform jugó un papel importante en la
movilización ideológica y en la propaganda en los países comunistas.

En 1949, nació el COMECON (Consejo de Ayuda Mutua Económica), instituto


multinacional que agrupaba a la URSS y a los países del Este con la excepción yugoslava
que buscaba el fomento y la planificación de los intercambios comerciales entre los países
del bloque. Hubo que esperar hasta 1960 para que este organismo funcionara con
plenitud.

La URSS fue creando una red de alianzas que diera coherencia a su bloque. No
obstante, esta red fue mucho menos densa y tardó más en consolidarse. El gobierno de
Moscú fue firmando Acuerdos bilaterales con las "democracias populares" y con la China
comunista de Mao. Hubo que esperar a que pasaran dos años de la muerte de Stalin para
que, con la ocasión del ingreso de la RFA en la OTAN, naciera en 1955 el Pacto de
Varsovia, alianza militar que unió a la URSS con todos los países europeos del bloque
comunista con la excepción de Yugoslavia.

La réplica comunista: El Pacto de Varsovia


Desde el punto de vista geopolítico, este sistema de alianzas procuraba cercar a la
unión Soviética y a la República Popular China.

La réplica comunista se concretó en el pacto de Varsovia (mayo de 1955), integrado por


Albania (separada en 1962), Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, República Democrática
Alemana, Polonia, Rumania y Unión Soviética. La República Popular China, Corea del
Norte y Vietnam del Norte tenían delegados observadores.

LA "COEXISTENCIA PACÍFICA" DE KRUSCHEV


….La muerte de Stalin el 5 de marzo de 1953 abrió una nueva fase en la
historia de las relaciones internacionales. Tras un complejo proceso sucesorio, Kruschev
consiguió asentarse en el poder del Kremlin, muy especialmente tras eliminar a Beria, jefe
del aparato represivo stalinista, en junio de 1953.

El nuevo líder soviético lanza una nueva política exterior que va a denominar
coexistencia pacífica. Este nuevo concepto significaba básicamente que la URSS no solo
negaba el recurso a las armas para extender la revolución comunista por el mundo, sino
que rechazaba la idea de que la guerra con el capitalismo era inevitable. El bloque
comunista, que en ese momento ya se veía lo suficientemente fuerte para disuadir al
adversario de un posible ataque, concentraría en el futuro todas sus fuerzas en la
competición pacífica con el Oeste. La realidad de la política soviética no fue, sin embargo,
tan pacífica. Como veremos, Moscú no dudó en tomar medidas, en algún caso
arriesgadas, que pusieron en grave peligro la paz mundial.

La visión de Washington no se vio muy influenciada por la nueva política del


Kremlin. En EE.UU. primaba una situación de inseguridad propiciada por el acceso de la
URSS al arma atómica y sus ensayos con misiles intercontinentales. El lanzamiento del
Sputnik en 1957, el primer satélite al espacio por parte de los soviéticos vino a reforzar
ese sentimiento.

El candidato norteamericano Eisenhower había criticado duramente la política de


"contención" de Truman y Foster Dulles, el que luego sería su Secretario de Estado, había
propuesto durante la campaña electoral de 1952 el roll back, el hacer retroceder a los
Soviéticos a sus posiciones de partida.

Tras el triunfo republicano, la nueva administración afirmó lo que se vino a


denominar la doctrina de las "represalias masivas". Washington amenazaba a la URSS
con el uso masivo del arma nuclear en el caso de que adoptara una política exterior muy
agresiva.

La “ coexistencia pacífica” sólo existió para algunos aspectos puntuales, ya que


tanto la administración Einsehower como la Kennedy mantuvieron los esquemas de
contención que recibieron su correspondiente respuesta de la parte de la URSS.

Entre esos hechos puntuales podemos mencionar los siguientes:


la visita en septiembre de 1959 de Kruschev a EEUU y su entrevista con Eisenhower que
concluyó con una declaración en la que ambos países manifestaban su aspiración de
liquidar la guerra fría.
La firma del tratado antártico en 1959
Tratado que prohibe las pruebas nucleares en la atmósfera, cosmos y aguas en 1963.
Tratado sobre los principios que deben regir las actividades de los Estados en la
explotación y utilización del espacio extraterreste, incluso la luna y otros cuerpos celestes
en 1967.-
Tratado sobre prohibición de situar armas nucleares y otras armas de destrucción masiva
en los fondos marinos y oceánicos y su subsuelo en 1970.

La reacción norteamericana: la doctrina de las "represalias masivas"


La visión de Washington no se vio muy influenciada por la nueva política del
Kremlin. En EE.UU. primaba una situación de inseguridad propiciada por el acceso de la
URSS al arma atómica y sus ensayos con misiles intercontinentales. El lanzamiento del
Sputnik en 1957, el primer satélite al espacio por parte de los soviéticos vino a reforzar
ese sentimiento.

El candidato norteamericano Eisenhower había criticado duramente la política de


"contención" de Truman y Foster Dulles, el que luego sería su Secretario de Estado, había
propuesto durante la campaña electoral de 1952 el roll back, el hacer retroceder a los
Soviéticos a sus posiciones de partida.
Tras el triunfo republicano, la nueva administración afirmó lo que se vino a
denominar la doctrina de las "represalias masivas". Washington amenazaba a la URSS
con el uso masivo del arma nuclear en el caso de que adoptara una política exterior muy
agresiva.

DESCOLONIZACIÓN:

El conflicto bélico trajo una fuerte aceleración al proceso de crisis de los sistemas
coloniales. Los factores que lo explican son varios:

La rápida derrota de Francia, Bélgica y Holanda supuso un fuerte desprestigio de


las metrópolis en sus respectivos imperios coloniales. También el imperialismo inglés
derrotado en gran parte de Asia sufrió una situación parecida. sangre derramada legitimó
las reivindicaciones de los pueblos colonizados.

Las dos grandes superpotencias surgidas de la guerra, EE.UU. y la URSS,


defendían posturas anticolonialistas e impulsaron su proceso de emancipación. Los
norteamericanos, además de recordar su propio origen nacional, apoyaron la apertura de
mercados para sus capitales y productos y el consiguiente fin de las trabas coloniales. Los
soviéticos lo hicieron desde su propia ideología anticapitalista y antiimperialista.
El acuerdo de las dos superpotencias, al que pronto se fue uniendo el voto de los
países que iban naciendo en el proceso de descolonización, hizo que la ONU jugara un
papel impulsor del proceso descolonizador.

LA CONFERENCIA AFRO-ASIÁTICA DE BANDUNG EN 1955

….La iniciativa de su convocatoria provino de los cinco primeros países


descolonizados en Asia: Pakistán, India, Indonesia, Ceilán y Birmania. La figura impulsora
fue Nehru. El líder hindú asistía alarmada a la extensión de la guerra fría al continente
asiático tras el conflicto de Corea y quería evitar a toda costa que Asia se dividiera en
bloques enfrentados tal como la formación de la SEATO o la alianza chino-soviética
parecía anunciar.

Los cinco países decidieron convocar una Conferencia en la ciudad indonesia de


Bandung en abril de 1955. Veintinueve países acudieron: 23 asiáticas, de los que 14
procedían del Asia oriental, y 6 africanos, de los que 4 pertenecían al África negra. Ni la
China nacionalista ni Israel fueron invitadas para evitar el boicot de la China Popular y de
los países árabes respectivamente, ni tampoco lo fue África del Sur, condenada por su
política de apartheid. Representantes de los países del Magreb (Marruecos, Argelia y
Túnez), que aún no habían alcanzado la independencia, enviaron observadores a la
Conferencia.

En la Conferencia, como no podía ser menos, hubo una unánime condena del
colonialismo que aún dominaba en África y el sistema racista del apartheid. También fue
unánime la llamada al mundo desarrollado para que cooperase en la lucha contra el
subdesarrollo y la pobreza. Por último, en lo que se refería a las relaciones entre estados,
se acordaron cinco principios, concebidos por Sukarno y popularizados por Nehru, que
vendrían a convertirse en las ideas clave del movimiento de los países no alineados:
Respeto a la soberanía y la integridad territoriales
Igualdad entre las razas y las naciones
No agresión
No injerencia en los asuntos internos de cada país
Coexistencia pacífica
Sin embargo, pese a estas demandas comunes, fue desde un principio muy evidente la
existencia de tres grandes corrientes enfrentadas:
Los No Alineados, con Nehru y Nasser a la cabeza, condenaban la política de bloques
militares enfrentados.
Los Pro-Occidentales (Turquía, Irak, Pakistán, Ceilán...) defendían la posibilidad de que
cada país se integrara en alianzas militares regionales como la SEATO o el Pacto de
Bagdad. Estos países intentaron que la Conferencia aprobara una resolución condenando
todos los imperialismo, incluido el soviético, pero fracasaron en su empeño. El prestigio de
la URSS y el reciente pasado colonial eran aún muy fuertes.
Los dos Países Comunistas (China y Vietnam del Norte). Zhou Enlai, el representante
chino, fue enormemente hábil en frenar las iniciativas de los países pro-occidentales y
obtener un gran prestigio para la China de Mao.
En definitiva, la Conferencia de Bandung supuso un momento clave en el proceso de
descolonización y en el intento de emancipación del Tercer Mundo. En el terreno de las
relaciones internacionales fue el origen del movimiento de los países no alineados

LA INDIA: LA INDEPENDENCIA Y LA PARTICIÓN:

El movimiento nacionalista en la India es uno de los más antiguos y originales que


aparecieron en las antiguas colonias. Organizado en torno al Partido del Congreso,
fundado en 1885, desde la Primera Guerra Mundial fue liderado por Gandhi, defensor de
la no violencia. Junto a su discípulo y principal líder político del movimiento, Nehru,
reclamó insistentemente la independencia, concretando esta demanda en la resolución
"Quit India" de 1942.
La victoria de los laboristas de Atlee en 1945 facilitó las negociaciones que se
iniciaron ese mismo año. Muy pronto surgieron dos posturas enfrentadas, mientras que
Gandhi y Nehru defendieron el mantenimiento de un único estado multireligioso, el líder
de la Liga Musulmana, Ali Jinnah, planteó la partición de la colonia en dos estados, uno
hindú y otro musulmán.
Tras una guerra civil que desgarró al país (1946-1947), Nehru finalmente se avino
a la idea de la partición reuniéndose en junio de 1947 la Conferencia de Nueva Delhi con
Jinnah y Lord Montubatten en representación del gobierno de Londres.
El resultado fue el nacimiento de dos estados independientes el 15 de agosto de
1947: la Unión India, de mayoría hindú y dirigida por el Partido del Congreso de Nehru y
Pakistán, de mayoría musulmana. Las transferencias de población que acompañaron esta
partición se convirtieron en un brutal baño de sangre.

LA INDEPENDENCIA DE INDONESIA

Los japoneses derrotaron y desalojaron a los holandeses en 1942, favoreciendo el


desarrollo del movimiento nacionalista dirigido por Sukarno. Poco antes de retirarse las
tropas niponas, el 17 de agosto de 1945, se proclamó la independencia de Indonesia.

Tras el fin de la guerra, el gobierno de los Países Bajos intento por dos veces, en
1947 y en 1948, retomar el control del archipiélago por la fuerza. La resistencia indonesia
y las presiones de la ONU y EE.UU., que llegó a amenazar con retirar a Holanda la ayuda
del Plan Marshall, hicieron que finalmente, a fines de 1949, Indonesia alcanzara su
independencia bajo la presidencia de Sukarno.

LA GUERRA DE INDOCHINA:

El conflicto que desangró a Indochina de 1946 a 1954, lo que conocemos como la


guerra de Indochina, fue la primera fase de un desgarrador conflicto que se prolongará en
la guerra de Vietnam.
Los franceses, como los holandeses, fueron desalojados por Japón durante la
Segunda Guerra Mundial de su colonia en Indochina. El 2 de septiembre de 1945, Ho Chi
Minh, líder del Viet-minh, guerrilla comunista y nacionalista, proclamó la independencia.

Francia también fracasó en su intento de restaurar por la fuerza su dominio y, tras


la derrota de Diem Bien Fu, firmó los Acuerdos de Ginebra en julio de 1954. En ellos se
acordó la independencia de Laos y Camboya y la partición en dos estados de Vietnam,
uno comunista al norte y otro pro-occidental al sur.

Tras la guerra de Corea, la guerra colonial se había convertido en un conflicto de


la guerra fría. En ese marco, los Acuerdos de Ginebra fueron una simple tregua. Las
elecciones previstas que debían servir para la reunificación democrática de Vietnam
nunca se llegaron a celebrar.

El proceso de independencia en Argelia constituyó uno de los episodios más sangrientos


del proceso descolonizador.

La presencia de una fuerte minoría europea llevó a que el gobierno de París se


negara a aceptar las demandas nacionalistas. La guerra de Argelia (1954-1959) fue un
episodio enormemente traumático tanto para la metrópoli como para la colonia. El
enfrentamiento entre el Frente de Liberación Nacional (FLN) argelino y el ejército francés
provocó que casi medio millón de argelinos musulmanes y 25.000 soldados franceses
perdieron su vida en el conflicto.
La gravedad de la situación llevó a que en Francia se llegara al borde de la guerra
civil. La vuelta al poder de De Gaulle salvó al país del conflicto y trajo una nueva
constitución para Francia. Con respecto a Argelia, De Gaulle, que llegó al poder como
abanderado de la defensa de la "Argelia francesa", tuvo que ceder finalmente e iniciar
negociaciones con el FLN. Los Acuerdos de Evian abrieron el camino a la proclamación
de la independencia en julio de 1962.

LA TRAGEDIA DE HUNGRÍA (1956):


La situación fue bien distinta en Hungría, donde se constató trágicamente las
limitaciones de la nueva política de Kruschev.

La resistencia de los dirigentes más stalinistas hizo que las protestas populares
degeneraran en una verdadera insurrección popular el 24 de octubre de 1956. Un
comunista abierto y liberal, Imre Nagy, accedió al poder y se puso al frente de la
revolución húngara. Enfrentado a un levantamiento que se extendía por el país, Nagy
decidió encabezarlo y dio dos pasos decisivos: la aceptación de la libertad de asociación
política, lo que destruía el monopolio comunista del poder, y, lo que fue mucho más grave,
la proclamación de la neutralidad de Hungría y su abandono del recién creado Pacto de
Varsovia.

La respuesta del Kremlin fue inmediata: las tropas soviéticas ahogaron en sangre tras
duros combates la revolución húngara de 1956. La dirección soviética había puesto
claramente los límites a los que podía llegar el proceso de desestalinización.

LA CONSTRUCCIÓN DEL MURO DE BERLÍN (1961)

La segunda crisis de Berlín se inició en 1958. Para detener la salida de población,


Kruschev lanzó un ultimátum a las potencias occidentales: les daba seis meses para
aceptar que Berlín-Oeste se convirtiera en una ciudad libre, fuera de su control; en caso
de negativa, Moscú daría a la RDA plena soberanía sobre el Berlín-Este y los accesos a
la ciudad.
Tras momentos de fuerte tensión, la amenaza no se llegó a materializar. Hubo que
esperar tres años para que el 13 de agosto de 1961, ante los ojos atónitos de los
berlineses se iniciara la construcción de un muro infranqueable que rodearía todo el Berlín
occidental. Se ponía así fin al éxodo de alemanes orientales. Lo que se denominó en
Occidente, el "muro de la vergüenza" se convirtió en el gran símbolo de la guerra fría.
Paradójicamente, el muro del Berlín sirvió para estabilizar la situación en la RDA,
calmando las inquietudes soviéticas y suprimiendo uno de los mayores focos de tensión
de la guerra fría.

LA RUPTURA CHINO-SOVIÉTICA
El triunfo en 1949 de la revolución comunista en China y el establecimiento de la
República Popular dirigida por Mao Zedong supuso un giro espectacular en la recién
nacida guerra fría. El paso al bloque comunista del país más poblado del mundo parecía
anunciar una gran victoria para la URSS. En 1950 la firma del Tratado chino-soviético de
amistad, alianza y mutua asistencia despertó gran ansiedad y preocupación en EE.UU. y
el bloque occidental.

Sin embargo, bajo una fachada de amistad se desarrollaba una áspera pugna
basada en viejas rivalidades nacionales y basada en la búsqueda del liderazgo del mundo
comunista. Cuando en 1958 Mao Zedong lanzó su programa de reformas conocido como
el Gran Salto Adelante, China estaba lanzando un desafío al liderazgo soviético en el
bloque comunista. La catástrofe que trajo este programa, se habla de treinta millones de
muertos por hambre en China, no impidió que Mao Zedong mantuviera una posición
desafiante en el escenario internacional, una posición que chocaba con la nueva política
de Kruschev: desestalinización y coexistencia pacífica.

El distanciamiento y las críticas chinas contra el "revisionismo" del Kremlin terminaron


por afectar a las relaciones entre los dos colosos comunistas. En 1959 la URSS denunció
el Tratado militar secreto que unía a ambos países y en 1960 retiró a sus consejeros y
técnicos de China.

EL "FRÍO" Y EL "CALOR" 1959-1962:

La certeza de la mutua destrucción en caso de una "guerra caliente" entre las


superpotencias, se hizo más evidente a partir del lanzamiento del primer satélite artificial
por parte soviética: el Sputnik y la inicial superioridad de Moscú en la "carrera espacial"
mostró a Washington la capacidad del enemigo para atacarle en su propio territorio.

Robert McNamara, secretario de Defensa del nuevo presidente norteamericano


John F. Kennedy, planteó la necesidad de modificar la estrategia de "represalias masivas"
por otra de "respuesta flexible" que impidiera una catástrofe nuclear mundial provocada
por un accidente menor.
Tras el período de "deshielo", las relaciones internacionales entraron en un
período contradictorio entre momentos de distensión y otros de gran tensión.
En 1959 Kruschev viaja a Estados Unidos y se enuentra con Eisenhower. Es el
primer viaje de un líder soviético a Norteamérica y se abre un espejismo de distensión.

En 1960 un avión espía norteamericano U2 es sorprendido y abatido sobre


territorio soviético. En octubre de ese mismo año, el mismo Kruschev que había repartido
sonrisas un año antes, viaja a Nueva York y no duda en protestar contra EE.UU.
golpeando con su zapato en la mesa en la Asamblea General de la ONU.

La llegada a la presidencia de Kennedy parece suavizar de nuevo la situación. El


encuentro Kennedy-Kruschev en 1961 en Viena parece anunciar un nuevo período de
distensión.

La crisis de los misiles de Cuba en 1962 llevó a las superpotencias al momento en


que más cerca se estuvo a lo largo de la guerra fría del enfrentamiento directo entre
ambas.

La crisis de los misiles en Cuba en 1962 hizo tomar conciencia a las


superpotencias del peligro mortal de la posesión y multiplicación de su arsenal nuclear.

Las dos superpotencias consideraron por diferentes motivos que una relajación de
las tensiones favorecía a sus objetivos a largo plazo. Podemos hablar en ese sentido de
la distensión como un medio para obtener los fines a largo plazo de cada superpotencia.

Ambas potencias atravesaron un período de contestación en sus respectivos


bloques. La URSS, debilitada por el conflicto chino-soviético, tuvo que hacer frente entre
otros conflictos a la Primavera de Praga en Checoslovaquia. EE.UU. vio como la Unión
Europea se consolidaba como una potencia económica y como en el seno de la OTAN
surgió la disidencia concretada en la Francia de De Gaulle.

LOS ACUERDOS DE CONTROL ARMAMENTÍSTICO

Los sucesores de Kennedy y Kruschev continuarán la política de distensión. Tras


el asesinato de Kennedy en 1963, el demócrata Lyndon B. Johnson y el republicano
Richard Nixon, elegido en 1968. dirigirán la política norteamericana; en la URSS, tras la
destitución de Kruschev en 1964, motivada parcialmente por sus fracasos en política
exterior, Leonid Breznev dirigirá la potencia soviética.

En 1968, EE.UU., la URSS y el Reino Unido firmaron el Tratado de no proliferación


de armas atómicas, tratado al que no se unieron las otras dos potencias nucleares: China
y Francia.

Lo que aún fue más importante, en 1969 se iniciaron negociaciones sobre


limitación de armas stratégicas (SALT - Strategic Arms Limitation Talks), que finalmente
llevaron a la firma en Moscú del Acuerdo SALT I. Este tratado ponía límite a la
construcción de armamentos estratégicos, y fijaba un número para los misiles
intercontinentales (ICBM) y los lanzadores de misiles instalados en submarinos (SLBM)
que poseían la URSS y los EEUU. También prácticamente prohibía el establecimiento de
sistemas de defensa antimisiles. Era el mayor ejemplo, llevado al absurdo, del "equilibrio
del terror": la única forma de mantener la paz era que ninguna de las superpotencias se
sintiera segura. La "mutua destrucción asegurada" era la única forma de impedir el
conflicto.

UN MUNDO MULTIPOLAR
La situación de hegemonía norteamericana, comenzó a ser modificada por el
surgimiento en el bloque occidental de dos nuevos polos de poder económico:

Japón de derrotado en la guerra pasó a convertirse en la segunda potencia


económica mundial.

La Comunidad Económica Europea, nacida por el Tratado de Roma en 1957, fue


un gran éxito económico de tal nivel que el Reino Unido, que se había negado a adherirse
en su nacimiento, solicitó su ingreso en 1961.

Esta diversificación del poder económico no se concretó, sin embargo, en un


desafío político.
La República Federal de Alemania también inició una cierta autonomía
diplomática, aunque en este caso su fidelidad a la alianza norteamericana y a la OTAN
nunca se puso en cuestión. Willy Brandt, líder de la socialdemocracia alemana, accedió a
la cancillería de Bonn en 1969 e inició una política de apertura hacia el este, conocida
como la Ostpolitik. La nueva actitud de la RFA de aceptación de las fronteras surgidas de
la segunda guerra mundial llevó a la firma de tratados con la URSS, Polonia y
Checoslovaquia.

DISTENSIÓN:

En 1969, la primera administración NIXón inaugura n nuevo período en la estrategia


norteamericana de posguerra, conocida cómo detente o distensión internacional,
relajación de tensiones.

¿Cuáles fueron las razones que llevaron a EE.UU. y la URSS a adentrarse en un


período de relativa distensión en sus relaciones? Esencialmente podemos señalar:

-La crisis de los misiles en Cuba en 1962 hizo tomar conciencia a las
superpotencias del peligro mortal de la posesión y multiplicación de su arsenal
nuclear.
- Las dos superpotencias consideraron por diferentes motivos que una relajación
de las tensiones favorecía a sus objetivos a largo plazo. Podemos hablar en ese
sentido de la distensión como un medio para obtener los fines a largo plazo de cada
superpotencia.

Ambas potencias atravesaron un período de contestación en sus respectivos


bloques. La URSS, debilitada por el conflicto chino-soviético, tuvo que hacer frente
entre otros conflictos a la Primavera de Praga en Checoslovaquia. EE.UU. vio como
la Unión Europea se consolidaba como una potencia económica y como en el seno
de la OTAN surgió la disidencia concretada en la Francia de De Gaulle….

En síntesis, en 1969 el sistema ya presentaba síntomas que lo diferenciaban del


estricto bipolarismo característico de los `50.

-URSS estaba más consolidad en su carácter de superpotencia, su capacidad de


armamentos había aumentado.

-Tercer mundo se da un proceso de descolonización, aumenta el nº de países


deseosos de aumentar sus demandas en pos de un orden mundial que les permitiera un
mayor desarrollo económico y político plasmado en NOAL, G77.

-China, tras la ruptura con la URSS se presentaba como un poder creciente en el


este asiatico.
-Europa y Japón: habían resuelto la crisis económica de posguerra, alcanzando un
grado de desarrollo que los convertiría, desde el punto de vista económico en los
competidores más importantes par EE.UU.

- Economía capitalista mundial evidenciaba una agudización de sus problemas, se


reflejaban síntomas de una crisis generalizada con sus efectos globalizadotes dentro del
sistema.

La suma de estos cambios demostraba una tendencia a la multipolaridad.

Además EEUU a través del desarrollo de la estrategia de contención los había


llevado a la necesidad de estar preparados militarmente para enfrentar dos guerras y
medias:

confrontación nuclear directa en Occidente


una en Oriente
una guerra convencional.

Pero en la medida en que Vietnam se salía completamente de proporción, la


necesidad de variar los supuestos de la política exterior de EEUU poniendo fin a la guerra
se hacía evidente.

Así la administración Nixón –Ford con la importante presencia del secretario de


Estado, Kissinger cuestionó los supuestos de la contención, inaugurando una nueva era
en la política exterior de EEUU.

La línea de distensión apuntaba a reemplazar una estrategia en crisis y a


consolidar la hegemonía de los EEUU ante las nuevas realidades internacionales.

Se introducen 2 cambios fundamentales respecto a la contención:

- el hecho de que la URSS sea una gran potencia mundial no debe ser
necesariamente un factor de inestabilidad, en la medida que ella puede ser llevada a la
fuerza y la negociación, a asumir plenamente un papel estabilizador. La URSS ya no
podía contar con el monopolio en su propio campo, las nuevas formas de socialismo, el
conflicto con China, eran similares a los problemas que Estados Unidos enfrentaba ante
sus aliados.
El otro cambio era el reconocimiento de la tendencia hacia la multipolaridad. Según Nixon
y Kissinger esta tendencia revestía un triple carácter: en términos globales era un factor
de inestabilidad que implicaba la necesidad de una estructura de poder que incluyera
estas nuevas fuerzas ( esquema pentagonal de Kissinger compuesto por Estados Unidos,
URSS, Japón, China y CEE).

ESQUEMA PENTAGONAL DE KISSINGER

En relación a la URSS era un factor positivo para inducirla a interesarse en una


estructura estable, dentro del bloque occidental permitía el traspaso de algunos
compromisos para que sean asumidos por sus aliados y exigía mayor atención a la
homogeneidad en aquellas regiones que constituían la propia zona de influencia.

La política de Kissinger constituyó un planteamiento novedoso que dio lugar a una


serie de iniciativas que el propio Kissinger se encargó de implementar, utilizando el estilo
diplomático sutil, pragmático, calculador y personalista que contribuyó a su fama.
Kissinger logró poner en marcha el histórico acercamiento político con China y conjurar
situaciones de alto riesgo estratégico entre Israel y sus vecinos.
Empíricamente la détente se evidencia en hechos de notable trascendencia como
ser:

el viaje de NIxón a la URSS y la firma de los acuerdos de Moscú del 26 de mayo de 1972
que incluyeron: medio ambiente, ciencia médica, salud, cooperación espacial, ciencia y
tecnología, prevención de accidentes marítimos, relaciones comerciales y Tratado sobre
limitación de armas estrategicas SALT I
apertura de China
fin de la guerra de Vietnam.
Firma de tratado de limitación de cohetes antibalísticos ABM
Esta política de distensión fue apoyada por el canciller Willy Brant, y su propuesta de Ost
politik es una muestra clara de lo sostenido anteriormente en su apertura al Este.

No obstante, los resultados negativos y las omisiones del enfoque de Kissinger en


diversos aspectos opacaron los mencionados logros. Primero, su estilo diplomatico
altamente secreto, socavó la solidaridad de los aliados, toda vez que la retórica de
Washington insistía en el abandono del antiguo manejo verticalista de las alianzas a favor
de una política horizontal y coordinada.

El esquema de cinco polos de poder en el mundo simplificó en exceso la realidad


internacional. La crisis del pretroleo de 1973, tomó por sorpresa a EEUU, afectando sus
intereses políticos y económicos de actores hasta ese momento considerados marginales
como la OPEP.

En general, el esquema de Kissinger sobrestimó la gravitación internacional de


Washington, Moscú y Pekín, así como sus posibilidades de cooperación, al tiempo que
probablemente subestimó las diferencias que separaban a las superpotencias.

Después de la 2º Cumbre Nixón-Breznev, la URSS no trató de impedir la guerra


arabe-israelí de octubre de 1973, y de hecho llegó a amenzar con intervenir en el
conflicto.

En 1975 la aprobación del acta de Helsinki, sobre cooperación y seguridad


europea, estableció que las fronteras surgidas de la 2º Guerra Mundial nos serían
alteradas por la fuerza, el régimen soviético demostró luego que no tenía intenciones de
suavizar o relajar su control interno. Así se frustró otro intento de distensión en la rea
Kissinger.

Además la crisis derivada del fracaso norteamericano en Vietnam y la renuncia del


presidente Nixón, consecuencia del escandalo watergate, contribuyeron a producir la
percepción de un retroceso internacional de EEUU.

Fin de la Distensión:

No hay acuerdo entre los historiadores en señalar un único factor como el


detonante que provocó el fin de la época de distensión y el inicio de un nuevo período de
recrudecimiento de la guerra fría.

Aunque el año 1975 es a menudo señalado como el inicio de este nuevo período
de tensión, paradójicamente ese año tuvo lugar uno de los símbolos de la distensión la
Conferencia de Seguridad y Cooperación en Europa celebrada en Helsinki. El Acta de
Helsinki significó el reconocimiento de fronteras, el estrechamiento de la cooperación
económica y vagos compromisos de respeto de los derechos humanos.

Sin embargo, la desconfianza creada tras la Guerra del Yom Kippur en 1973, la
crisis económica internacional de ese mismo año, el escándalo Watergate en 1974 o la
derrota norteamericana en Vietnam en 1975 crearon una dinámica favorable a una nueva
expansión soviética que inmediatamente agudizó la tensión internacional.

La administración Carter adhirió en sus principios a la política de distensión, pero


ante el desarrollo que la URSS iba adquiriendo y frente a la realidad negativa por los
EEUU, el presidente reaccionó durante la parte final de su mandato, retomando el
viejo concepto de la contención global. El cambio de gobierno en Irán, el avance del
socialismo en Angola y por último la invasión soviética en Afganistán fueron
interpretados como signos de debilidad norteamericana. En tal sentido el Congreso
de los Estados Unidos, y con referencia al último de los acontecimientos
mencionados anteriormente, se negó a ratificar el nuevo Tratado para Limitación de
Armas Estrategicas ( SALT II).

La interpretación soviética sobre la crisis de la detente, según Domínguez Reyes,


atribuía la culpa al resurgimiento de fuerzas reaccionarias en el interior de los
Estados UNIdos que se expandían sobre diferentes grupos sociales del Congreso y
la opinión pública a través de medios de comunicación. Esto se debía a que la
política americana de distensión había sido incompleta y frustrante porque ninguna
de las administraciones norteamericanas durante los setenta había querido o
podido seguir esta via de manera consecuente.

De esta manera, la década del ´80 se inaugura bajo el signo de la crisis de la


détente. Ambas superpotencia revisaron los alcances y limitaciones de esta política
pero, es a partir del accionar de la administración Reagan y su visión
neoconservadora, que la política de la distensión tropezó con un obstáculo más
importante.

Las guerras árabe-israelíes


Las guerras que enfrentaron a árabes e israelíes en 1967 y 1973 ilustran bien las
reglas de la distensión: los dos grandes se enfrentan mediante pequeños estados
interpuestos pero controlan perfectamente su competencia sin poner en riesgo la paz
general entre las superpotencias.

Tras la crisis de Suez en 1956, el Egipto de Nasser y con él los países árabes
refuerza sus lazos con la URSS, mientras que Israel se convierte en el aliado estratégico
de EE.UU. en la región.
Envalentonado por el éxito diplomático de 1956 y el apoyo militar soviético, Nasser
multiplica sus acciones amenazadoras contra Israel, entre ellas destaca el bloqueo del
golfo de Akba para todo navío que se dirigiera al puerto israelí de Eilath.

La respuesta militar israelí fue fulgurante. el 5 de junio de 1967 desencadena la


Guerra de los Seis Días. En ese corto tiempo, los israelíes ocupan los Altos del Golán en
Siria, la península del Sinaí en Egipto, la banda de Gaza, Cisjordania y la ciudad vieja de
Jerusalén. La aplastante derrota árabe trajo consigo importantes cambios en la escena
internacional y estratégica:
Israel pasa de país asediado a potencia ocupante. Se niega a devolver los
territorios ocupados y, mediante una dura política de represión, trata de expulsar al mayor
número posible de palestinos hacia los países vecinos. Proclama unilateralmente la
reunificación de Jerusalén, anexionándose el Jerusalén árabe.

Paradójicamente, los palestinos ganan en autonomía política frente a los estados


árabes de la región. La OLP, creada en 1964, se convierte bajo la dirección de Yasser
Arafat en la organización representante del pueblo palestino bajo la ocupación israelí o
hacinado en los campos de refugiados de los países vecinos. Fracasado el sueño de
Nasser de victoria militar convencional sobre Israel y de unidad de la nación árabe, Arafat
trata de animar a sus compatriotas a la lucha armada contra Israel.

LA GUERRA DE VIETNAM
La guerra de Indochina concluyó con los Acuerdos de Ginebra de 1954 que
preveían que, tras la retirada francesa, el Vietnam del Norte comunista dirigido por Ho Chi
Minh y Vietnam del Sur, bajo una dictadura pro-occidental dirigida por Dinh Diem, debían
reunificarse mediante elecciones libres. La negativa del régimen del sur, apoyada por
EE.UU., se apoyó en la certeza de la victoria comunista.

En 1956 se creó en el sur el Frente Nacional de Liberación (el Vietcong),


organización guerrillera que con el apoyo de Vietnam del Norte inició las hostilidades
contra el gobierno de Saigón.

El presidente Kennedy decidé la intervención militar norteamericana en favor de


Vietnam del Sur: entre 1961 y 1963, 17.000 "consejeros militares" son enviados a
Indochina. En 1964, su sucesor Johnson se lanza a la intervención abierta: un cuerpo
expedicionario que en 1967 alcanzó la cifra de 500.000 soldados practica una guerra en la
que no se duda en utilizar armas químicas ("agente naranja") y en la que se lleva a cabo
brutales y masivos bombardeos sobre Vietnam del Norte y las posiciones del Vietcong.

La gran superpotencia, sin embargo, no pudo derrotar a un contrincante armado


por la URSS. Las grandes protestas de la juventud norteamericana y los éxitos militares
del Vietcong (ofensiva del Tet en 1968) hicieron que en 1969 el nuevo presidente
norteamericano, Richard Nixon, decidiera reducir rápidamente la implicación
norteamericana en el conflicto. A la vez que los efectivos estadounidenses se reducían
drásticamente, de 500.000 pasaron a 50.000, se organizaba un gran ejército survietnamita
que con más de 1.800.000 hombres no dudó en extender el conflicto a Camboya y Laos.

Todos los esfuerzos norteamericanos fueron baldíos. La gran ofensiva


norvietnamita de 1972 y el fracaso de los bombardeos en respuesta llevó a la firma de la
paz en París, el 23 de enero de 1973. Los EE.UU. se retiraron de Vietnam. La retirada de
sus tropas trajo el inmediato derrumbamiento del régimen de Vietnam del Sur . La
ofensiva final comunista llegó en la primavera de 1975. El 17 de abril, Phnom Penh caía
en manos de los Khmers Rojos y el 30 los norvietnamitas y el Vietcong tomaban Saigón y
Vietnam se reunificaba bajo un sistema comunista. La guerra había terminado.
Se había producido la primera derrota militar de la historia de EE.UU. En adelante,
Washington, siguiendo la posición marcada por Henry Kissinger, principal figura de la
diplomacia estadounidense durante la presidencia de Nixon, huirán de la implicación
directa con tropas en los diversos conflictos armados que siguieron surgiendo por doquier.
Aprovechando las disensiones internas del bloque comunista, la administración de Nixon
reforzó su posición mediante un acercamiento espectacular a la China de Mao. Con la
aquiescencia americana la China Popular ingresa en la ONU como miembro del Consejo
de Seguridad, y tras una larga labor negociadora de Kissinger, el presidente Nixon visitó
China en febrero de 1972.

Los avances soviéticos


El último período de Breznev va a ser testigo de la expansión soviética.En el
Extremo Oriente, las victorias de los comunistas vietnamitas en 1975, unificando Vietnam
bajo un gobierno comunista, y en 1978, conquistando la Kampuchea (Camboya) de los
Khmers rojos hicieron que la URSS y su aliado Vietnam fueran los únicos beneficiarios de
la nueva situación en Indochina. Por un lado, los EE.UU. perdieron todas su influencia en
la región, mientras que, por otro lado, el gobierno chino perdía el gobierno aliado de Pol
Pot en Camboya.

En América Central, la revolución sandinista derrocaba al dictador pro-


norteamericano Somoza en 1979. Se establecía así en Nicaragua, en una región que
EE.UU. siempre había considerado de su completa influencia, un régimen revolucionario
que contaba con el apoyo de Moscú y La Habana.

En África fue donde tuvo lugar una más rápida expansión soviética. En 1974, en
Etiopía, uno de los países más pobres del mundo, se produce una revolución que derroca
la monarquía y que llevará a su líder Mengitsu a instalar en 1977 un régimen que se
proclama marxista y aliado de la URSS. Tras la "revolución de los claveles" en Portugal,
en 1975 sus antiguas colonias africanas acceden a la independencia. En el marco de
guerras civiles se instauran en Angola y Mozambique, regímenes revolucionarios y
favorables a los soviéticos. En la guerra angoleña, la Cuba de Fidel Castro envía tropas
que lucharán contra las incursiones del ejército sudafricano que apoyaba al contendiente
anticomunista.

LA INVASIÓN SOVIÉTICA DE AFGANISTÁN EN 1979

Este pobre país, que durante el siglo XIX había sido terreno de disputa del
imperialismo ruso y el inglés, volvió en los años setenta a convertirse en un territorio clave
en las relaciones internacionales.
A partir del derrocamiento del rey Zaher Shah en 1973 se abrió un período de
inestabilidad en el que finalmente se disputaron el poder diversas facciones comunistas
enfrentadas a su vez con guerrillas islámicas. Moscú decide intervenir para imponer un
gobierno que garantizase el orden y mantuviera al país en la esfera de influencia
soviética: el 24 de diciembre de 1979 las tropas soviéticas invaden el país, se iniciaba la
guerra de Afganistán.

La reacción occidental fue inmediata. Considerando que la anexión de Afganistán


llevaba la influencia soviética más allá del territorio tradicional del Pacto de Varsovia,
EE.UU. y sus aliados organizan inmediatamente la contraofensiva. La ONU y los Países
No Alineados condenaron la invasión y la Casa Blanca, junto a otra serie de medidas
destinadas a frenar el expansionismo del Kremlin, decidió ayudar a la guerrilla islámica
que se enfrentaba a las tropas soviéticas.

La invasión soviética de Afganistán y la consiguiente reacción occidental


desencadenó un nuevo período de tensión internacional tras la época de la distensión:
una nueva guerra fría.
JIMMY CARTER (1976-1980)

Jimmy Carter (1976-1980) llevó a la Casa Blanca una nueva política internacional
muy influida por cuestiones morales y humanitarias. Ese impulso recordaba al presidente
Wilson, también miembro del partido demócrata. El elemento central de la nueva política
exterior norteamericana debía ser la defensa de los derechos humanos. La cínica política
mantenida en América Latina por tantos años en los que Washington no había dudado en
apoyar a brutales dictaduras subyacía bajo esta nueva preocupación.

En un principio, Carter obtuvo importantes éxitos. Tras arduas negociaciones


consiguió que el Senado aprobara en 1977 el acuerdo para retornar a Panamá, en el año
2000, la soberanía del Canal, lo que significó un gran cambio en la tradicional política
norteamericana hacia América Latina. El año siguiente, 1978, contempló su mayor éxito
diplomático: la firma de los Acuerdos de Camp David.

Sus éxitos culminaba en 1979 con el establecimiento de relaciones diplomáticas


entre EE.UU. y la República Popular de China y la firma en junio de 1979 en una cumbre
con Breznev en Viena de los Acuerdos SALT II. Estos acuerdos de desarme fueron, sin
embargo, severamente criticados por la opinión más conservadora norteamericana que
consideraba que permitían a la URSS situarse en una posición de ventaja. Entre estos
críticos destacaba un político de la derecha republicana, Ronald Reagan.

Todos los éxitos de la política internacional de Carter se vieron eclipsados por el


triunfo de la revolución islámica en Irán en enero de 1979. El acceso de Jomeini y los
clérigos chiítas al poder en Teherán marcaba la aparición de un fenómeno, el del
islamismo, que en aquel momento nadie, ni la propia administración americana ni el
Kremlin, fue capaz de valorar en su verdadera importancia. La humillación que sufrió el
"Gran Satán", en palabras de Jomeini , con el asalto a la embajada norteamericana y el
mantenimiento durante 444 días de los rehenes capturados supuso un durísimo golpe
para el prestigio de Carter y, en gran medida, le costó su fracaso en las elecciones de
1980.
No obstante, en aquel momento la invasión soviética de Afganistán fue el
acontecimiento clave que precipitó un nueva fase en la política internacional y en la
guerra fría.

La reacción de Carter fue inmediata. Congeló el debate en el Senado de los


Acuerdos SALT II, anunció una drástica reducción de venta de grano y de productos de
alta tecnología a la URSS, y, viendo en la invasión de Afganistán una amenaza en una
región tan sensible como la del Golfo Pérsico anunció lo que se vino a denominar la
Doctrina Carter: el compromiso norteamericano de usar la fuerza si fuera necesario para
acceder a los recursos petrolíferos del Golfo Pérsico.
Cuando Carter abandonó la Casa Blanca, derrotado por el republicano Ronald
Reagan, las relaciones soviético-norteamericanas se hallaban en una situación de
deterioro, desconocida desde hacía muchos años.

RONALD REAGAN (1980-1988)


La postura del nuevo presidente Reagan (1980-1988) quedó definida en su célebre
discurso pronunciado el 8 de junio de 1982 en la Cámara de los Comunes británica
durante una visita a una Gran Bretaña dirigida por una política muy próxima a sus puntos
de vista: Margaret Thatcher. En ese discurso el presidente norteamericano calificó a la
URSS lisa y llanamente de "Imperio del Mal".

Ronald Reagan representó la nueva voluntad americana de combatir a la URSS


hasta doblegarla y ganar así la guerra fría. Inspirado en una ideología neoliberal
fuertemente marcada, este antiguo enemigo de la distensión, va a tratar de devolver a
EE.UU. la confianza en su poder, confianza bastante mermada desde Vietnam.

Sin reparar en el enorme déficit con el que tuvo que cargar la administración
norteamericana, Reagan se lanzó al mayor rearme de la historia de su país desde la
segunda guerra mundial.
Este programa de rearme tuvo dos elementos clave: el mantenimiento de la "doble
decisión" adoptada en 1979 por la OTAN desplegando los denominados "euromisiles" en
Europa occidental a partir de 1983, y su propuesta, también en 1983, de la Iniciativa de
Defensa Estratégica que de llevarse a cabo hubiera significado el fin del "equilibrio del
terror" y la posibilidad para EE.UU. de ganar una guerra nuclear.

Junto a la política de rearme, la nueva administración lanzó lo que se vino en


denominar Doctrina Reagan: los EE.UU. en adelante usarían todo tipo de medios,
incluyendo la fuerza militar si fuera necesario, para socavar cualquier régimen pro-
comunista en el Tercer Mundo.

Esta doctrina se aplicó principalmente en tres países:

La invasión de Granada, pequeña isla caribeña, donde existía un régimen


izquierdista al que Washington acusó de ceder su territorio para ser utilizado por cubanos
y soviéticos.

La ayuda a la guerrilla islámica que luchaba contra los soviéticos en


Afganistán. Aquí los EE.UU. aplicaron una política que años después se volvería en su
contra de forma espectacular. La ayuda militar masiva a la guerrilla islámica fortaleció las
posturas más extremas del islamismo que posteriormente constituirán el mayor problema
al que se enfrente EE.UU. y el mundo occidental. Un simple dato: Osama bin Laden luchó
en la guerra de Afganistán en una guerrilla islámica armada y apoyada por Washington.

Tras derrocar en 1979 la corrupta dictadura de Somoza, los sandinistas buscaron


el apoyo cubano y soviético, y no apoyaron a la guerrilla izquierdista en El Salvador. La
respuesta de Reagan dio lugar a uno de los episodios más oscuros de la política
norteamericana en la guerra fría. La administración norteamericana armó a un ejército
guerrillero, conocido como los Contras, formado en su mayor parte por antiguos soldados
de la dictadura somozista que no dudó en utilizar todo tipo de medios para atacar al
gobierno de Managua. La abierta oposición interna a estas tácticas llevó a que el
Congreso norteamericano prohibiera el apoyo a los Contras, lo que desencadenó un
importante escándalo político en Washington: el escándalo Irán-Contra. El gobierno de
Washington vendió armas secretamente a uno de sus supuestos enemigos, Irán, y el
dinero pagado se canalizó para, sin saberlo el Congreso, financiar a los Contras. Un
período que se había iniciado en Washington con el idealismo de Carter, concluía con
este máximo ejemplo de cinismo político.

La revolución islámica en Irán (1979)

La aparición del islamismo, movimiento de fronteras difusas y difícil definición que


también se viene en denominar fundamentalismo o integrismo islámico, es, sin lugar a
dudas, la gran novedad del paisaje político mundial en la fase final del siglo XX.

Aunque sus primeras manifestaciones aparecen en la primera mitad del siglo, el


mejor ejemplo son los Hermanos Musulmanes en Egipto, es en el conflictivo marco del
Oriente Medio donde el islamismo va alcanzar sus primeros éxitos.

Tras cinco meses de cruentas manifestaciones el régimen pro-occidental del Sha


de Irán es depuesto por una revolución islámica. El ayatollah Jomeini, máxima autoridad
del clero chiíta accede al poder político y establece una brutal dictadura en la que impone
a la población iraní los principios más rigurosos del Islam. En el terreno internacional, el
Irán islámico se enfrenta a la vez con las dos superpotencias: EE.UU. "El Gran Satán" y la
URSS comunista y atea. Humilla a Carter con el asalto a la embajada de EE.UU. en
Teherán y la retención por más de un año de una cincuentena de rehenes y no duda en
enfrentarse a Breznev deteniendo y fusilando a militantes comunistas.

La guerra Irán-Irak (1980-1988):

No es de extrañar que las potencias occidentales y Moscú miraran hacia otro lado
e incluso apoyaran con armas a Irak, cuando su dictador, Saddam Hussein, decidió atacar
a su vecino Irán.
La guerra fue un ejemplo de los nuevos conflictos que sobrepasaban el marco
estricto de la guerra fría y adelantaban las nuevas líneas de fractura que caracterizarán al
mundo tras el fin del conflicto entre el bloque occidental y el soviético.
La dureza de las posiciones de Reagan fueron sin lugar a dudas un elemento
clave que llevó a la dirección soviética a reconsiderar la escalada ene el enfrentamiento
con EE.UU.

Por muy discutible que fuera su aplicación inmediata, la Iniciativa de Defensa


Estratégica puso en el tapete la superioridad tecnológica y económica de EE.UU. y la
debilidad soviética en esos dos terrenos clave de la pugna entre potencias.

La dirección soviética se enfrentó también a la decidida resolución del bloque


occidental de hacer frente a su desafío en Europa. Pese a las grandes protestas que
tuvieron lugar en muchas capitales de Europa occidental, los "euromisiles" fueron
desplegados en 1983.

El desafío al Kremlin no solo vino de su gran adversario. En el seno del bloque


soviético se inició en 1980 la primera de las grandes protestas que culminarán en 1989
con el derrumbe de las democracias populares. En Polonia, el sindicato Solidaridad
dirigido por Lech Walesa organizó una oleada de protestas que culminó con los Acuerdos
de Gdansk, por los que, por primera vez en la historia de los países comunistas, el
gobierno de Varsovia reconocía un sindicalismo independiente y libertad de expresión.
Esta experiencia democratizador duró poco y, para evitar una intervención soviética, el
general Jaruzelski declaró el estado de guerra y acabó con las reformas en 1982. Sin
embargo, era evidente las crecientes dificultades de Moscú para controlar a sus estados
satélite.

La situación era aún más complicada en la propia URSS. La economía tenía


graves problemas estructurales. No sólo dependía de las importaciones de grano
norteamericano para alimentar a su población, sino que se hallaba muy rezagada en
diversos aspectos tecnológicos clave con respecto a la economía occidental. El
estancamiento económico y el progresivo deterioro del nivel de vida de la población
soviética hacían evidente la imposibilidad de aceptar el desafío militar norteamericano y
extendían el desaliento y la desmoralización entre la población.
A esta crisis social y económica se le vino a unir una grave crisis política. En un
sistema en el que poder desde tiempos de Stalin se había concentrado en el Politburó del
Comité Central del PCUS y, especialmente, en la figura del Secretario General del partido,
la muerte de Breznev a los 76 años en 1982 puso en evidencia el anquilosamiento del
sistema político soviético. El poder se hallaba en manos de una verdadera gerontocracia:
a Breznev le sucedió Yuri Andropov, de 68 años, que murió dos años después en 1984. A
Andropov le vino a sustituir Chernenko, un anciano que murió un año después en 1985, la
necesidad de cambio era evidente.

El 11 de marzo de 1985, Mijaíl Gorbachov, de "sólo" 54 años, era elegido


Secretario General del PCUS. Nadie podía esperar la magnitud del proceso de cambios
que desencadenó.

La llegada de Mijaíl Gorbachov al Kremlin fue el elemento clave que desencadenó


un rápido proceso que acabó con la guerra fría. Para aplicar las reformas de la
perestroika, Gorbachov necesitaba una nueva política exterior que pusiera fin a la carrera
armamentística acentuada bajo la presidencia de Reagan. Esta nueva actitud de Moscú
implicó el fin de las tensiones del período anterior. No obstante, fue el fracaso de las
reformas de Gorbachov en su país y las revoluciones democráticas de 1989 las que
llevaron al colapso del bloque soviético y al fin de la URSS. La guerra fría terminaba por la
implosión de uno de sus contendientes.

El "nuevo pensamiento político" de Gorbachov

La situación a la que se enfrentaba el nuevo líder del Kremlin era en general


lamentable: tras largos años de estancamiento, la economía se hallaba al borde de la
bancarrota y la sociedad soviética se encontraba inmersa en una verdadera crisis moral
caracterizada por la falta de compromiso ideológico y el escepticismo general. Era
imposible que la URSS mantuviera por más tiempo la ficción de "paridad" con los EE.UU.

El desafío de Reagan y su Iniciativa de Defensa Estratégica había hecho


conscientes a los dirigentes soviéticos de sus posibilidades reales de hacer frente a la
competencia tecnológica y militar de EE.UU. La URSS necesitaba urgentemente reducir
sus gastos militar y enfocar sus inversiones a paliar sus múltiples carencias y deficiencias
de la economia soviética. Para Gorbachov la necesidad de un acercamiento a los EE.UU.
era evidente y urgente.
La reforma en la política exterior llegó antes que la perestroika (reestructuración) o la
glasnost (transparencia) en la política interna. En julio de 1985, Gorbachov iniciaba lo que
algunos denominaron una "ofensiva de encanto" visitando diversas capitales occidentales.

En su primer encuentro con el presidente Reagan en Ginebra en noviembre de


1985, el líder soviético planteó la necesidad de la distensión y de la reducción de
armamentos nucleares.

La postura de Gorbachov iba más allá de un mero repliegue táctico, proclamó en el


XXVII Congreso del PCUS en 1986 lo que denominó un "nuevo pensamiento político": el
nuevo mundo se caracterizaba por la "interdependencia global", en adelante, había que
olvidarse de la lógica de la guerra fría y buscar la cooperación y el consenso en la
dirección de las relaciones internacionales. Se trataba de buscar "una acción recíproca,
constructiva y creador al mismo tiempo (...) para impedir la catástrofe nuclear y para que
la civilización pueda sobrevivir".

La URSS se preparaba para un gran repliegue, tanto en su competencia con los


EE.UU. como en los compromisos internacionales que había ido adquiriendo a lo largo de
la guerra fría.

Estos ejemplos de crisis y decadencia tuvieron una resonancia multiplicada en la


opinión pública soviética por la nueva política de glasnost (transparencia) impulsada por
Gorbachov.

Las revoluciones de 1989


El proyecto de Gorbachov implicaba la imposibilidad de mantener por la fuerza a los
regímenes de las "democracias populares" tal como se habían configurado tras las
sucesivas intervenciones soviéticas. La perestroika y la glasnost tuvieron una inmediata
consecuencia en los estados satélite de la Europa del Este. La forma en que Gorbachov
puso en marcha el desmoronamiento del "imperio soviético" fue simple: no hacer nada
para defender los regímenes del Este europeo. Sin la intervención soviética, estos
gobiernos fueron barridos con extraordinaria facilidad en el corto plazo de unos meses.
Ya en septiembre de 1988, Gorbachov había clausurado el Comité de Enlace con los
países socialistas en el PCUS, un señal de que el Kremlin abandonaba la Doctrina
Breznev. En diciembre de ese mismo año anunció solemnemente en la Asamblea General
de la ONU un recorte unilateral de más de medio millón de soldados, de los que la mitad
se retirarían con más de cinco mil tanques de la Europa del Este. La actitud de Moscú era
cada vez más claramente conciliadora hacia la reforma en las "democracias populares"
Aunque el objetivo de Gorbachov era que estos países aplicaran su propia perestroika,
manteniéndose en el Pacto de Varsovia, muy pronto la realidad desbordó sus esperanzas.

EL FIN DE LA GUERRA FRÍA:

Las revoluciones de 1989 en la Europa oriental habían supuesto un


acontecimiento histórico de múltiple resonancia. Por un lado, constituyeron el derrumbe
de los sistemas comunistas construidos tras 1945, por otro, significaron la pérdida de la
zona de influencia que la URSS había construido tras su victoria contra el nazismo y que
muchos no dudaban en denominar "imperio soviético".

La guerra fría, el enfrentamiento que había marcado las relaciones internacionales


desde el fin de la segunda guerra mundial, va a terminar de una forma que nadie se
hubiera atrevido a pronosticar unos años antes, por el derrumbe y desintegración de uno
de los contendientes. El fin de la guerra fría y la desaparición de la Unión Soviética son
dos fenómenos paralelos que cambiarán radicalmente el mundo.

Veamos los principales acontecimientos diplomáticos que MARCARON EL FIN DE


LA GUERRA FRÍA ENTRE 1989-1991:
Para muchos, la Cumbre de Malta (1989) entre el presidente norteamericano
George Bush y Gorbachov marcó el fin de la guerra fría, ya había caído el Muro de Berlín
y los dos mandatarios se reunieron para comentar los vertiginosos cambios que estaba
viviendo Europa y proclamaron oficialmente el inicio de una "nueva era en las relaciones
internacionales" y el fin de las tensiones que habían definido a la guerra fría. Bush afirmó
su intención de ayudar a que la URSS se integrara en la comunidad internacional y pidió a
los hombres de negocios

Otros señalan que el fin del conflicto tuvo lugar el 21 de noviembre de 1990,
cuando los EE.UU., la URSS y otros treinta estados participantes en la Conferencia para
la Seguridad y la Cooperación en Europa firmaron la Carta de París, un documento que
tenía como principal finalidad regular las relaciones internacionales tras el fin de la guerra
fría. La Carta incluía un pacto de no agresión entre la OTAN y el Pacto de Varsovia. El
presidente Bush manifestó tras firmar el documento: "Hemos cerrado un capítulo de la
historia. La guerra fría ha terminado."

El 16 de enero de 1991 la coalición internacional dirigida por EE.UU. inició su


ataque para desalojar a los invasores iraquíes de Kuwait. El apoyo soviético a las
sanciones de la ONU que finalmente llevarían al desencadenamiento de la Guerra
del Golfo fue acordado en la cumbre de Helsinki, celebrada el 9 de septiembre
anterior entre Bush y Gorbachov. Este apoyo era un ejemplo palpable del fin del
antagonismo y de la supremacía norteamericana.

El 1 de julio de 1991, tras las revoluciones de 1989 y en pleno proceso de


descomposición del estados soviético, el "Tratado de amistad, cooperación y
asistencia mutua" firmado en Varsovia en 1955, el Pacto de Varsovia, desapareció.
La OTAN quedaba como la única gran alianza militar en el mundo.

Finalmente, el 31 de julio de 1991, Bush y Gorbachov firmaban en Moscú el


Tratado START I de reducción de armas estratégicas. Este acuerdo fue rápidamente
superado al año siguiente, el 16 de junio de 1992, por la firma de Bush y el nuevo
líder ruso Yeltsin del Tratado START II. Los dos antiguos contendientes acordaron
importantes reducciones en sus arsenales nucleares.

En un proceso enormemente rápido la URSS y los EE.UU. pusieron fin al


largo enfrentamiento que habían iniciado tras el fin de la segunda guerra mundial.

EL FIN DE LA UNIÓN SOVIÉTICA

La guerra fría terminó por el derrumbe de uno de sus contendientes. El proceso de


reformas iniciado por Gorbachov en 1985 precipitó una dinámica que terminó llevándose
por delante la propia existencia del estado fundado por Lenin.

En medio de una profunda crisis económica, con una población gracias a la


glasnost cada vez más consciente de la crueldad y la corrupción que había caracterizado
la dictadura soviética, el nacionalismo vino a actuar como factor incontenible de
disgregación del estado soviético, heredero del Imperio zarista.

Cuando en febrero de 1990, Gorbachov dio un paso adelante en su perestroika


renunciando al monopolio político del PCUS y convocando elecciones parcialmente
pluralistas, se encontró con que en Lituania, Letonia, Estonia y Moldavia ganaban las
fuerzas políticas independentistas. Lituania declaró inmediatamente su independencia,
sentando un precedente para las demás repúblicas que constituían la URSS.

La desintegración de la URSS no vino, sin embargo, motivada por las


reivindicaciones de los pequeños pueblos bálticos. El movimiento que definitivamente
derrumbó la URSS vino... de Rusia, la nación que había construido el imperio zarista,
antecesor del estado soviético. En mayo de 1990, Borís Yeltsin, quien había sido
expulsado del PCUS en 1987, fue elegido presidente del Parlamento ruso. Desde esa
posición de poder, Yeltsin impulsó medidas que precipitaron el fin de la Unión Soviética.

En julio de 1990, el XXVIII Congreso del PCUS constató la acelerada decadencia


del partido que había aglutinado al estado soviética

Acorralado entre las fuerzas comunistas conservadoras que buscaban una vuelta
atrás en el proceso de reformas y las fuerzas reformistas y nacionalistas, Gorbachov trató
de negociar un nuevo Tratado de la Unión que reconstruyera sobre nuevas bases de
mayor libertad nacional la antigua URSS. Sin embargo, los comunistas ortodoxos trataron
de imponer una solución de fuerza, el 19 de agosto de 1991, Gorbachov era secuestrado
en su residencia de veraneo en el Mar Negro y un grupo de comunistas de la línea dura
se ponían al frente de un golpe militar. La falta de unidad en el ejército y las acciones de
protesta popular en Moscú hicieron fracasar el golpe. Fue el momento de Borís Yeltsin,
quién se puso al frente de la protesta contra el golpe en la capital del país.

El golpe militar frustrado fue como la señal de alarma que precipitó la huida
precipitada de todas las repúblicas de una Unión Soviética que a nadie ya interesaba.
Mientras el PCUS, el instrumento político que había aglutinado a la URSS, era prohibido.

El 1 de diciembre de 1991, el 90.3 % de los ucranianos votaron por la


independencia. El 8 de ese mes, en una solución improvisada sobre la marcha, los líderes
de Rusia, Ucrania y Bielorrusia, Borís Yeltsin, Leonid Kravchuk y Stanislav Shushkevich,
se encontraron cerca de Brest-Litovsk y acordaron la denominada Declaración de
Belovezhskaya Pusha: las tres repúblicas eslavas abandonaban la URSS y formaban una
así llamada Confederación de Estados Independientes. El 21 de diciembre, en un
encuentro celebrado Almá Atá, ocho de los doce repúblicas restantes de la URSS
(Estonia, Letonia, Lituania y Moldavia habían optado por la independencia pura y simple)
siguieron el ejemplo de Rusia, Ucrania y Bielorrusia.

Impotente y abandonado por casi todos, Gorbachov dimitió como Presidente de la


URSS el día 25 de diciembre de 1991. La bandera roja soviética era arriada en el Kremlin
de Moscú. La bandera rusa la sustituía. Rusia tomaba el relevo de la URSS en la escena
internacional: las embajadas, el puesto permanente en el Consejo de Seguridad, el control
del armamento nuclear soviético... Sin embargo, el mundo bipolar de la guerra fría había
tocado a su fin. Anunciado por el presidente Bush a principios de 1991, nacía un "nuevo
orden mundial". El derrumbe de la URSS dejó a EE.UU. como la única superpotencia
mundial. La victoria en la guerra fría borró los recuerdos de la derrota en Vietnam. En
adelante, Washington podrá ejercer el papel de "gendarme mundial" sin miedo a la
concurrencia de otra superpotencia.
LA GUERRA DEL GOLFO (1990-1991)

Cuando Saddam Hussein invadió el 2 de agosto de 1990 Kuwait para tratar de


paliar las enormes pérdidas ocasionadas por la guerra que había enfrentado a Irak con
Irán no tuvo en cuenta la nueva situación creada con el fin de la guerra fría.
La ONU, siguiendo las propuestas de EE.UU. condenó la agresión, decidió
sanciones económicas y, finalmente, autorizó la intervención militar. La URSS, tradicional
aliada de Irak, no tenía fuerza suficiente para vetar en el Consejo de Seguridad las
directrices de la política norteamericana. Así, el presidente Bush pudo articular una gran
coalición internacional. Además de sus aliados tradicionales en la OTAN, la URSS y los
nuevos regímenes de Europa oriental, Egipto y una mayoría de los países árabes, Japón
y los nuevos países industrializados de Asia buscaron la alianza y la amistad con la
superpotencia.
El desenlace la guerra era previsible. Saddam Hussein apenas pudo lanzar algún
misil Scud sobre Israel, en su mayoría interceptados por los misiles antimisiles
norteamericanos Patriot. Tras un intensísimo bombardeo iniciado el 15 de enero de 1991
cuando concluía el ultimátum lanzado por la ONU, las tropas de la coalición liberaron con
gran facilidad el territorio kuwaití. Para la sorpresa de muchos, las tropas norteamericanas
no continuaron su camino hacia Bagdad y permitieron que Saddam continuara en el
poder. El 28 de febrero se acordó un alto el fuego en un conflicto inacabado que no iba a
concluir aquí.

1967: Guerra de los seis días, en el curso de la cual Israel ocupó los altos de Golán, la
franja de Gaza, la península del Sinaí y la Cisjordania, con la ciudad de Jerusalén. Esta
última había quedado repartida entre judíos y palestinos, durante un conflicto anterior.

1969: el líder palestino Yasser Arafat crea la Organización de Liberación de Palestina


(OLP), con la que unifica los diversos movimientos árabes.

1973: Guerra del Yom Kippur, los árabes avanzaron sobre Israel, pero fueron
nuevamente vencidos gracias a la intervención de EE.UU., que ayudaron a los judíos a
obtener una nueva victoria. Ante esta realidad, los países árabes decidieron llevar a cabo
una guerra económica embargando el petróleo de los países que ayudaron a Israel, al
mismo tiempo que reducían sus ventas con el propósito de lograr un aumento de los
precios. Consiguieron desequilibrar la economía internacional y los EE.UU. y la URSS
acordaron, con la intervención de la ONU, un “alto al fuego”.

LA GUERRA DE LOS SEIS DÍAS


Tras la crisis de Suez (1956), cascos azules de la ONU separaron a las tropas egipcias
e israelíes en un marco de paz muy inestable. Mientras las dos superpotencias
consolidaron sus posiciones en el Oriente Próximo. El 18 de mayo de 1967, Nasser pidió
al entonces secretario general de la ONU, U Thant, la retirada de las fuerzas de la ONU
estacionados en territorio egipcio. En un ambiente de creciente tensión, Egipto recibió el
apoyo soviético y de los demás países árabes, mientras que EE.UU. apoyó firmemente a
Israel.
Israel acabó con la tensión lanzando un ataque por sorpresa el 5 de junio de 1967.
La guerra fue un paseo militar para el Tsahal, el ejército hebreo. El Sinaí egipcio, la franja
de Gaza, Cisjordania, la ciudad vieja de Jerusalén y los Altos del Golán sirios cayeron en
solo seis días en manos de Israel. El territorio ocupado por el estado hebreo pasó de poco
más de 20.000 kilómetros cuadrados a 102.400. Pese a las protestas de la ONU y el
desacuerdo de las grandes potencias, el Parlamento israelí acordó el 23 de junio la
anexión de la parte árabe de Jerusalén.

Las reacciones a la derrota árabe no se hicieron esperar:


En la conferencia de jefes de estado árabes celebrada el 28 de agosto en Jartún (Sudán)
se constituyó el "Frente del Rechazo": los participantes se comprometieron a no
reconocer y a no negociar ni concluir la paz con Israel. Mientras la OLP comenzaba a
tratar de obtener su propia autonomía, dirigiendo la batalla contra el ocupante israelí.

Las Naciones Unidas adoptaron el 22 de noviembre de 1967 la resolución 242: en ella se


estipula que Israel debe de retirarse de los territorios ocupados, según la versión francesa
del texto, y de ciertos territorios ocupados, según la inglesa, y se afirma el derecho de
cada nación en la región de vivir "en paz en el interior de fronteras seguras".

La gran victoria de Israel en 1967 inicia el elemento esencial del problema israelo-
palestino hasta nuestras días: la situación de los territorios ocupados de Gaza,
Cisjordania y la parte árabe de Jerusalén.

GUERRA DEL YOM KIPPUR


La guera árabe-israelí de 1973, también conocida por el nombre de la festividad
religiosa judía Guerra del Yom Kippur y musulmana Guerra del Ramadán, enfrentó a
Israel contra Egipto y Siria. Fue la cuarta de las guerras que enfrentaron al estado hebreo
con los países árabes.

Dos factores principales explican su desencadenamiento.


-En primer lugar, el fracaso en la resolución de los problemas surgidos de la guerra de
1967. La negativa israelí a devolver los territorios arrebatados a Siria (los altos del Golán)
y a Egipto (la península del Sinaí) y el fracaso de las propuestas de paz de Anuar el
Sadat, el nuevo líder egipcio llevaron la situación a un punto muerto.
La resolución 242 del Consejo de Seguridad de la ONU pedía en términos vagos la
retirada de Israel de los territorios ocupados en 1967. Fue votada por 13 miembros, China
se abstuvo y EE.UU. la vetó. Egipto cada vez se hallaba más decidido a lanzar una guerra
limitada. En segundo lugar, Israel era consciente de su superioridad militar. Esa confianza
le llevó a negarse a cualquier cesión de territorios, pero también hizo que el ataque árabe
de 1973 cogiera por sorpresa a sus fuerzas armadas.

El ataque árabe por sorpresa empezó el 6 de octubre de 1973 (el día del Yom Kippur,
la festividad religiosa judía más importante). Los avances egipcio y sirio fueron
fulgurantes. Los egipcios cruzaron el Canal de Suez y los sirios tomaron los Altos del
Golán. Sin embargo, a partir del 10 de octubre se inició el contraataque israelí. En ese
momento tanto la URSS como EE.UU. organizaron puentes aéreos masivos llevando
armas a sus aliados. Las tropos israelíes reconquistaron los Altos del Golán y volvieron a
cruzar Suez.

Las dificultades egipcias hicieron que Moscú advirtiera sobre la posibilidad de enviar
tropas a ayudar al régimen de Sadat. Henri Kissinger, Secretario de Estado
norteamericano, viajó a Moscú para negociar una solución. Finalmente las partes
enfrentadas siguieron una resolución de la ONU que pedía el inmediato alto el fuego. El
25 de octubre de 1973 callaron las armas.
La guerra de 1973 tuvo importantes repercusiones: el alineamiento de los países árabes
de la URSS se hizo más estrecho, la imagen de invencibilidad del ejército israelí fue
destruída, Israel se hizo más dependiente de EE.UU y, sobre todo, la guerra propició que
la OPEP, donde los estados árabes tenían un peso decisivo, decidiera una brusca subida
del precio del petróleo que desencadenó una espiral inflacionista que llevaría a una gran
crisis económica.

ACUERDOS DE CAMP DAVIS

Estos acurdos fueron firmados por el Rais egipcio Anuar al-Sadat, el presidente
norteamericano Carter y el primer ministro israelí Begin en la residencia del presidente de
EE.UU. en Camp David, no lejos de Washington, el 17 de septiembre de 1978.

Tras la política de "pequeños pasos" iniciada por Kissinger, estos acuerdos suponían
el éxito de los esfuerzos de Washington por acercar a El Cairo y Tel Aviv e intentar
resolver el problema palestino. El primer paso lo dio de forma espectacular el líder egipcio
con su viaje a Jerusalén el 19 de noviembre de 1977. Para llevar a Begin, un nacionalista
furibundo jefe del partido Likud, a la mesa de negociaciones fue necesaria toda la presión
norteamericana.

Los Acuerdos estaban formados por dos acuerdos-marco. El primero, que tenía como
objetivo la consecución de una paz general en el Oriente Medio, no pasó de ser un
documento de intenciones. El segundo, que buscaba la firma de un tratado de paz entre
ambos países, fructificó con la firma del Tratado de Paz entre Egipto e Israel el 26 de
marzo de 1979. En aplicación de sus disposiciones el ejército israelí se retiró de la
península del Sinaí en abril de 1982. Egipto recuperó la soberanía sobre el conjunto de su
territorio e Israel finalmente consiguió firmar la paz con un país árabe.

Los Acuerdos de Camp David revolucionaron el panorama político de Oriente Medio.


Estados Unidos consiguió un importante triunfo diplomático, pero, sin embargo, Egipto fue
condenado y aislado por mundo árabe y Sadat, considerado por muchos árabes como un
traidor, fue asesinado por un comando islamista en 1981.

POSGUERRA FRÍA Y EL NUEVO ORDEN INTERNACIONAL

ACONTECIMIENTOS Y PROCESOS DE CAMBIO HACIA FINES DE LOS AÑOS 80

1918: Tras la I Guerra Mundial nace el Reino de los Serbios, los Croatas y los Eslovenos,
con el serbio Peter I Karadjordjevic como monarca.

1929: El Reino pasa a llamarse Yugoslavia.

1945 Abolida la monarquía por el régimen comunista de Josep Broz 'Tito', y sustituida por
el estado federativo de seis repúblicas (Eslovenia, Croacia, Bosnia, Serbia, Montenegro y
Macedonia).

1980: Muere Tito, presidente vitalicio de Yugoslavia desde el fin de la II Guerra Mundial.
Una presidencia colectiva de ocho miembros (seis de cada república y dos de las
provincias autónomas serbias de Kosovo y Voivodina) asume el poder.
1981: Protestas de estudiantes albaneses en Kosovo para exigir que la provincia se
convierta en República.

1989: El Parlamento serbio enmienda la Constitución para recortar la amplia autonomía


de que gozaba la provincia meridional de Kosovo, habitada por una mayoría albano-
kosovar desde 1974.

1990: - Junio: Disuelto el gobierno y el Parlamento autonómico de Kosovo, abolida la


autonomía.
- Diciembre 88,5% de la población eslovena vota en un plebiscito a favor de la
independencia.
1991
■Marzo: Los serbios de la región croata de la Krajina declaran su separación de Croacia
tras tensiones en esa república.
■Mayo: El 94% de los 4,5 millones de croatas votan en plebiscito a favor de la
independencia y los serbios, que representan más del 12% de la población, lo boicotean.
■Junio y Julio: Eslovenia y Croacia declaran su independencia de Yugoslavia. El ejército
federal yugoslavo de retira de Eslovenia tras una corta guerra. Comienzan
enfrentamientos en Croacia.
■Septiembre: El 95,09% de los macedonios se pronuncia a favor de la independencia. El
mismo mes, más del 90% de habitantes de Kosovo, de mayoría albano-kosovar, votan en
un plebiscito clandestino a favor de la "independencia y soberanía de la República de
Kosovo".
■Octubre: El parlamento bosnio vota por la independencia en votación boicoteada por
diputados serbios. La población serbobosnia se muestra partidaria de permanecer en
Yugoslavia. El censo yugoslavo de 1991 establece que un 43% de la población de Bosnia
es musulmana, un 31 por ciento serbio y un 7% croata.

1992:
■Enero: Macedonia declara su independencia de Yugoslavia al retirar a su representante
de la Presidencia colegiada, y pide su reconocimiento internacional.
■Febrero y marzo: El 63% de los bosnios vota a favor de la secesión y la república
declara su soberanía. Los serbios proclaman la "República serbia de Bosnia".
■Abril: Empieza la guerra en Bosnia.
Se proclama en Belgrado la República Federal de Yugoslava que engloba a las repúblicas
Montenegro y Serbia, con 10,5 millones de habitantes y 102.173 kilómetros cuadrados de
superficie.

■Mayo
: Eslovenia y Croacia admitidas en la ONU.

1993
■Abril: Macedonia reconocida por la ONU.

1995
■Julio: Tropas serbobosnias toman Srebrenica, unos 8.000 varones musulmanes son
asesinados en ese enclave oriental declarado por las Naciones Unidas como "zona
protegida".
■Agosto
: Croacia recupera Krajina en la 'Operación Tormenta'. Se produce un éxodo de 200.000
serbios que huyen del avance croata. La OTAN comienza a bombardear objetivos serbios
en Bosnia.

■Noviembre: Rubricado el acuerdo de Dayton (EEUU) para lograr la paz en Bosnia, que
un mes más tarde será firmado en París.
■Diciembre: La OTAN despliega a 60.000 soldados en Bosnia y 5.000 cascos azules de la
ONU lo hacen en Eslavonia (Croacia).
1996
En la provincia meridional de Kosovo surge la organización separatista armada albano-
kosovar denominada Ejército de Liberación de Kosovo (UCK).

1998
■Febrero: Comienza el conflicto entre el UCK y las fuerzas de seguridad de Serbia, cuya
presencia fue reforzada entonces en Kosovo por el presidente yugoslavo, Slobodan
Milosevic.
■Octubre: Milosevic firma un acuerdo de pacificación de Kosovo tras la mediación del
estadounidense Richard Holbrooke. La OTAN suspende amenazas de bombardear
Yugoslavia por la crisis de Kosovo.
1999
■Febrero: Comienza en Rambouillet (Francia) la Conferencia internacional sobre la
pacificación de Kosovo.
■Marzo: Continúa en París la Conferencia sobre Kosovo, pero queda suspendida tras
rechazar Milosevic el despliegue de tropas aliadas en Kosovo. El día 24 la OTAN lanza
ataques aéreos durante 78 días sobre Yugoslavia.
■Mayo: El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), con sede en La
Haya, acusa a Milosevic de crímenes de guerra en Kosovo.
■Junio: Yugoslavia y la OTAN firman un acuerdo en la base militar de Kumanovo
(Macedonia), que supuso la retirada de todos los efectivos serbios y yugoslavos de
Kosovo y el despliegue la fuerza de pacificación KFOR, bajo mando aliado.
El acuerdo internacional sobre Kosovo recogido en la Resolución 1.244 incluyó también la
retirada de la Administración serbia y estableció en la provincia la administración interina
de la ONU hasta la decisión sobre su estatuto final.

2000
■Septiembre: Milosevic pierde las elecciones presidenciales yugoslavas ante el candidato
de la oposición reformista serbia Vojislav Kostunica.
■Octubre: El Tribunal Constitucional ordena repetir la primera vuelta de las presidenciales,
a petición de Milosevic. Comienzan protestas multitudinarias en Serbia: se declara huelga
general, una multitud asalta el Parlamento y la televisión estatal, la policía y el ejército se
suman a los manifestantes. Milosevic se ve obligado a dimitir.
2001
■Abril: Milosevic es detenido acusado de corrupción y abuso de poder.
■Junio: Milosevic es entregado al TPIY, en La Haya, acusado de crímenes de guerra. En
el posterior juicio, se amplió la acusación y fue inculpado también por crímenes en Bosnia
y Croacia.
2003
■Marzo: Serbia y Montenegro reforman la República Federal de Yugoslavia y forman la
unión estatal de pocas competencias comunes, con la intención de aplacar las exigencias
independentistas montenegrinas.
2006
■21 de mayo: un 55,5% de los montenegrinos vota a favor de su separación de Serbia en
un referéndum sobre la independencia de la pequeña república de poco mas de 600.000
habitantes.
■3 de junio: el Parlamento de Podgorica celebra una sesión solemne para proclamar la
independencia de Montenegro de acuerdo con el resultado del referéndum.

NUEVO ORDEN ECONÓMICO

El inicio de la Guerra Fría, y el argumento de la amenaza comunista logró un


consenso favorable a la transferencia de recursos desde EE.UU al resto del mundo
capitalista desarrollado, a través del Plan Marshall primero y del rearme después.

Estableciendo contradictoriamente las bases para su perdida relativa de hegemonía en


los ´60 cuando Europa y Japón cuestionan la supremacía industrial norteamericana.

A fines de la segunda guerra mundial se reúnen en New Hampshire 44 representantes


de países aliados con la finalidad de adoptar un sistema común en materia política
monetaria y financiera.
Se presentaron dos propuestas fundamentales:
Plan Keynes: Gran Bretaña
Plan White: EEUU.

GB proponía el Plan Keynes, plan ambicioso, conservador pero que marcaba


claramente reorganizar el orden monetario internacional pero con evidentes ventajas para
su país, con lo que pretendía mantener una posición estratégica superior en el nuevo
sistema. Pero la falta de fuerza política y económica replegaron a los ingleses a una
segunda posición, detrás de EU, Bretton Woods fue el triunfo total de los norteamericanos
expresado en el Plan White.

El Plan White consistía en establecer el oro como instrumento de reserva internacional,


argumentándose que había escasez de oro se determino que toda moneda nacional
podía adquirir un estatuto de medio de pago internacional si era convertible en oro.
Esto suponía una igualdad teórica de las monedas, si hubiese equilibrio en las
balanzas de pago y distribución del oro entre los países, sin embargo EE.UU, poseía la
mayor parte del oro existente, por tanto el único que podía mantener la convertibilidad de
su moneda en oro volviendo al dólar la divisa clave.
ACUERDOS DE BRETTON WOODS

Fondo Monetario Internacional (FMI)


Banco Mundial (BM).

Este fenómeno puso de manifiesto la clara hegemonía norteamericana después de


la 2º GM, lo que se tradujo en la consiguiente definición del reordenamiento financiero
internacional bajo la dirección de la naciente nueva potencia internacional, EU.

Por otra parte gestó un código de conducta para las políticas económicas de los
países con problemas de balanza de pagos e institucionalizo varias modalidades de
préstamo y mediación financiera entre los organismos creados.

Bretton Woods institucionalizaba de esta manera respaldado por el FMI un patrón


monetario conveniente a EE.UU, confirmando la hegemonía estadounidense pero que
más tarde, por las contradicciones ya vistas llevarían a la crisis del sistema financiero.

El sistema monetario internacional se reorganizó con Bretton Woods, sobre la base


del poder económico, político y financiero de Estados Unidos, extendiendo
internacionalmente la hegemonía de su moneda y políticas.

FMI

Creado en 1947 por la Conferencia de Bretton Woods. Inició sus actividades en


marzo de 1947.

FMI, fue creado para promover la estabilidad en los tipos de cambio, y así facilitar el
comercio internacional y apoyar financieramente a los países con déficit de corto plazo en
su balanza de pagos. Limitando el acceso de los países a los recursos financieros
(máximo un 25% de su cuota anual.

En el convenio constitutivo del FMI se propicia que éste sea básicamente una fuente de
cooperación monetaria internacional para facilitar la expansión y crecimiento equilibrado
del comercio
internacional.

Debía evitar depreciaciones cambiarias competitivas coadyuvando al establecimiento


de un sistema multilateral de pagos para las transacciones corrientes, eliminando las
restricciones cambiarias que dificultasen la expansión del comercio internacional y acortar
el desequilibrio de las balanzas de pago de los países miembros.

BM

BM se creó con anterioridad al FMI, junto con la:

-Corporación Financiera Internacional (CFI)


-Asociación Internacional de Fomento (AIF).
-Centro Internacional de Arreglos de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI)

Originalmente fue pensado para otorgar créditos para proyectos de infraestructura con
el objetivo de ayudar a la reconstrucción de las economías desvatadas por la guerra
Entre cuyos fines se encuentra la promoción del crecimiento equilibrado de largo
alcance del comercio internacional y el mantenimiento del equilibrio de la balanza de
pagos, el fomento a las inversiones internacionales para el desarrollo de los recursos
productivos de los asociados y aumentar la productividad y nivel de vida de los países que
participan del sistema.

El Grupo del Banco Mundial está formado por las siguientes instituciones:

El Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), llamado el Banco


Mundial, fue creado en marzo de 1946, cumpliendo la decisión adoptada en las
conversaciones de Bretton Woods, de 1944. Su principal objetivo en los primeros años de
su actividad fue la reconstrucción de los países que habían sufrido los efectos de la
guerra, pero más adelante, especialmente a partir de 1961, se dedicó exclusivamente a la
ayuda a largo plazo a los países atrasados.
GRUPO BANCO MUNDIAL
Ofrece préstamos y ayudas al desarrollo a países de renta media y baja.
En estos países, los capitales captados por la iniciativa privada son insuficientes para las
necesidades de financiación del desarrollo y los capitales obtenidos por los gobiernos
suelen ser concedidos con criterios políticos; es por ello que el Banco Mundial se ofrece
como una vía de financiación independiente que quiere complementar y no substituir a los
anteriores.

El BIRF obtiene sus fondos mediante emisiones de títulos de crédito en los


mercados financieros internacionales, a intereses competitivos, por lo que también cobra
tipos de interés muy próximos a los del mercado.

La Corporación Financiera Internacional (CFI), creada en 1956, promueve el


crecimiento en los países en desarrollo apoyando la iniciativa privada. En colaboración
con otros inversores, la CFI invierte en empresas comerciales mediante préstamos y
participaciones en el capital. En este caso, la participación será siempre minoritaria y sin
intervenir en la gestión.

La Asociación Internacional de Fomento (AIF), fue creada en 1960, como respuesta a


las críticas de los criterios conservadores del BIRF. Ofrece préstamos a los países más
pobres, sin interés y a plazos muy largos, 35-40 años, con diez de carencia. Los criterios
para la concesión son el efecto impulsor del desarrollo del proyecto que se financie. Los
fondos se obtienen principalmente mediante contribuciones voluntarias de los países más
ricos por lo que resultan siempre insuficientes.

El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADRI),


creado en 1966, promueve la inversión internacional ofreciendo servicio de conciliación y
arbitraje para pleitos internacionales entre inversores extranjeros y los países de acogida.
El Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (AMGI), creado en 1985,
estimula la inversión extranjera en los países en desarollo ofreciendo garantías frente a
las pérdidas generadas por riesgos no comerciales. También ofrece servicios de asesoría
a gobiernos que deseen atraer inversiones privadas y publicita las oportunidades de
inversión en los países en desarrollo.
GATT
GATT, General Agreement on Tariff and Trade, es fue instituíd en 1947, con el objetivo
de favorecer el desarrollo del comercio internacional; este organismo ha admitido uniones
aduaneras y zonas de libre comercio instituidas por estados miembros.
Los acuerdos se han llevado a cabo a través de “rondas” de negociaciones comerciales
multilaterales.

2 premisas del GATT


La reciprocidad, es decir, que todos los países miembros deben acordar concesiones
arancelarias a las importaciones de magnitud similar a las que reciben

No discriminación, se establece que toda concesión otorgada por una parte contratante a
otra se deberá hacer extensiva a todas las demás
(cláusula de la nación más favorecida)
DEL GATT A LA OMC
Bretton Woods, había previsto la constitución de un tercer organismo económico
mundial, la Organización Internacional de Comercio.
En 1948 se aprobó en Cuba la "Carta de la Habana", el documento constituyente de la
OIC, pero la necesaria ratificación por los distintos gobiernos, especialmente el de los
EEUU, no se produjo.

1995: Se crea la Organización Mundial de Comercio, OMC. Durante ese medio siglo el
intercambio mundial de mercancías estuvo regido por un conjunto de normas comerciales
y concesiones arancelarias acordadas entre un grupo de países, que se llamó Acuerdo
General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT, General Agreement on Tariffs
and Trade) firmado en 1948.
Durante ese medio siglo, el texto básico del GATT se mantuvo casi idéntico. La secretaría
general del GATT, con sede en Ginebra, convocó una serie de rondas de negociaciones
que permitieron acuerdos "plurilaterales", es decir, de participación voluntaria, que
permitieron importantes reducciones arancelarias.

El éxito logrado por el GATT en la reducción de los aranceles a niveles tan bajos,
unido a una serie de recesiones económicas en el la década del `70 y en los primeros
años de 1980, incitó a los gobiernos a idear otras formas de protección para los sectores
que se enfrentaban con una mayor competencia en los mercados exteriores.

Las elevadas tasas de desempleo y los constantes cierres de fábricas durante las
crisis de aquellos años impulsaron a los gobiernos en Europa Occidental y EEUU a crear
nuevos tipos de barreras comerciales no arancelarias, a tratar de concertar con sus
competidores acuerdos bilaterales de reparto del mercado y a emprender una carrera de
subvenciones para mantener sus posiciones en el comercio de productos agropecuarios.
Estos hechos minaron la credibilidad y la efectividad del GATT.

En primer lugar, este comercio era mucho más complejo e importante que 40 años
atrás: estaba ya en curso la "mundialización" de la economía, el comercio de servicios -no
abarcado por las normas del GATT- era de gran interés para un número creciente de
países, y las inversiones internacionales se habían incrementado.

La expansión del comercio de servicios estaba también relacionada con nuevos


incrementos del comercio mundial de mercancías. Se estimaba que las normas del GATT
resultaban deficientes también en otros aspectos. Por ejemplo, en el sector de la
agricultura, en el que los puntos débiles del sistema multilateral se habían aprovechado
abundantemente, y los esfuerzos por liberalizar el comercio de productos agropecuarios
habían tenido escaso éxito.

El problema no se limitaba al deterioro del clima de política comercial. A


comienzos del decenio de 1980, el Acuerdo General no respondía ya a las realidades del
comercio mundial como lo había hecho en el decenio de 1940.

Estos y otros factores persuadieron a los miembros del GATT de que debía
hacerse un nuevo esfuerzo por reforzar y ampliar el sistema multilateral. Ese esfuerzo se
tradujo en la Ronda Uruguay y en la creación de la OMC

La Ronda Uruguay duró siete años y medio, casi el doble del plazo
previsto. Participaron 125 países. Se negociaron temas referidos a productos industriales
o agrícolas, textiles, servicios financieros, problemas de la propiedad intelectual y
movimientos de capital; abarcó la casi totalidad del comercio, incluyendo los productos
biológicos más novedosos, el software o los tratamientos médicos del SIDA. Fue la mayor
negociación comercial que haya existido en la historia de la humanidad.

En algunos momentos pareció condenada al fracaso, pero finalmente la Ronda


Uruguay dio origen a la mayor reforma del sistema mundial de comercio desde la creación
del GATT. El 15 de abril de 1994, los Ministros de la mayoría de los 125 gobiernos
participantes firmaron el Acuerdo en una reunión celebrada en Marrakech (Marruecos).

La demora tuvo algunas ventajas. Hizo posible que algunas negociaciones


avanzaran más de lo que parecía posible, por ejemplo, algunos aspectos de los servicios
y la propiedad intelectual, y la propia creación de la OMC. La dificultad de lograr acuerdo
sobre un conjunto global de resultados que incluyera prácticamente toda la gama de
cuestiones comerciales actuales hizo que algunos pensaran que una negociación en esta
escala nunca sería nuevamente posible. Ahora bien, los Acuerdos de la Ronda Uruguay
incluyen calendarios para la celebración de nuevas negociaciones sobre diversas
cuestiones.
Y en 1996, algunos países exhortaron abiertamente a que se celebrara una nueva
ronda a comienzos del próximo siglo. Las respuestas fueron variadas; sin embargo, el
Acuerdo de Marrakech por el que se creó la OMC, contiene efectivamente compromisos
de reabrir las negociaciones sobre diversos temas hacia el final del siglo.
OMC: es el único órgano internacional que se ocupa de las normas que rigen el
comercio entre los países. Su núcleo está constituido por los Acuerdos de la OMC, que
han sido negociados y firmados por la mayoría de los países que participan en el
comercio mundial. Estos documentos establecen las normas jurídicas fundamentales del
comercio internacional. Son esencialmente contratos que obligan a los gobiernos a
mantener sus políticas comerciales dentro de límites convenidos.

Aunque son negociados y firmados por los gobiernos, su objetivo es ayudar a los
productores de bienes y de servicios, los exportadores y los importadores a llevar
adelante sus actividades.

El propósito primordial del sistema es ayudar a que las corrientes comerciales circulen
con la máxima libertad posible, siempre que no se produzcan efectos secundarios
desfavorables. Esto significa en parte la eliminación de obstáculos. También significa
asegurar que los particulares, las empresas y los gobiernos conozcan cuáles son las
normas que rigen el comercio en todo el mundo, dándoles la seguridad de que las
políticas no sufrirán cambios abruptos. En otras palabras, las normas tienen que ser
"transparentes" y previsibles.

Como los acuerdos son redactados y firmados por la comunidad de países comerciantes,
a menudo después de amplios debates y controversias, una de las funciones más
importantes de la OMC es servir de foro para la celebración de negociaciones
comerciales.

El tercer aspecto importante de la labor de la OMC es la solución de diferencias. Las


relaciones comerciales a menudo llevan aparejados intereses contrapuestos. Los
contratos y los acuerdos, inclusive los negociados con esmero en el sistema de la OMC, a
menudo necesitan ser interpretados. La manera más armoniosa de resolver estas
diferencias es mediante un procedimiento imparcial, basado en un fundamento jurídico
convenido. Este es el propósito que inspira el proceso de solución de diferencias
establecido en los Acuerdos de la OMC.
La ronda DOHA
En noviembre de 2001, la Cuarta Conferencia Ministerial celebrada en Doha (Qatar),
abrió una nueva ronda de negociaciones sobre diversos temas y cuestiones relativas a la
aplicación de los actuales Acuerdos. Se estableció 1º de enero de 2005 como fecha límite
para concluir todas las negociaciones, pero esa fecha ha pasado sin que se hayan
conseguido los acuerdos necesarios.

Las negociaciones están bloqueadas a pesar de los intentos de relanzamiento


promovidos en las conferencias interministeriales de Cancún en 2003, Ginebra en 2004 y
Hong Kong en 2005.

Cuando la mayor parte de los países industrializados de occidente volvieron al patrón


oro, la política norteamericana de hegemonía y la confianza mundial en el dólar hicieron
que quedase configurado un patrón oro-dólar.

Todas las paridades monetarias se fijaron en relación con el dólar, que mantenía desde
1934 su paridad respecto al oro.

En la década del ´60, cambiaron las condiciones económicas de los distintos países,
CEE y Japón alcanzaron una alto desarrollo industrial, este reparto de poder económico
en el mundo perjudicó a EE.UU, perturbando su balanza de pagos.

Para mantener su liderazgo económico, EE.UU debía soportar permanentes déficit


causados por gastos estatales, gastos militares en el exterior y ayuda a los países
subdesarrollados.

La financiación de la guerra de Vietnam y los nuevos programas de bienestar social


promovidos por EE.UU, así como el rechazo del congreso norteamericano a aumentar los
impuestos desencadenaron un proceso inflacionario; por otra parte mantener el precio fijo
de 35 U$S por onza de oro determinó una sobre valoración creciente de la moneda
estadounidense, que provocó un mayor desequilibrio en la balanza de pagos.
La crisis política y económica se expandió nuevamente: el abandono árabe de la libra, el
auge del conflicto árabe-israelí, la guerra de Vietnam, la pugna de GB por su ingreso a la
CEE, demostraron que el sistema, muy rígido en su estructura, no se ajustaba más a la
compleja economía mundial, sumida en un proceso de rápida expansión.

Las tensiones se agudizaron a punto tal que Nixon, declaró la no convertibilidad en oro
del dólar. Con esta medida el sistema de BW llegaba a su fin, al suprimirse el patrón oro-
dólar, cayó también el orden monetario internacional proyectado por EE.UU.
En adelante los gobiernos tendrían que negociar constantemente rangos
aceptables de las paridades norteamericanas.

Como consecuencia se produce una masiva y si precedentes especulación contra el


dólar; las empresas trasnacionales, los bancos e inversores comienzan a mover fuertes
sumas de dinero fuera del mercado del dólar en otro tipo de monedas, perdiendo de
alguna manera los estados el control de las políticas mayoritarias.
Otro hecho fue el primer shock petrolero de 1973 y la posterior recesión en 1974/75,
que pudo ser paliada por los bancos norteamericanos gracias a sus ganancias del exterior

Esta situación cambió radicalmente debido a la aparición de dos nuevos actores en el


escenario internacional.

1.OPEP: Organización de Países Exportadores de Petróleo

2.OPAEP: Organización de Países Arabes exportadores de Petróleo

1. Fue fundada en 1960 por un grupo de países árabes, Irán y Venezuela,


correspondiendo a este último una destacada importancia en su concepción y proceso de
gestación. Indignados por los recortes de precios unilaterales llevados a cabo por las siete
grandes compañías petroleras, los gobiernos de los principales países exportadores de
petróleo formaron la OPEP para intentar evitar mayores recortes en el precio que recibían
por su petróleo.
2. Fundada en 1968 por los Ministros árabes de Finanzas y de Petróleo, en una reunión
celebrada en Baghdad, compuesta únicamente por países exportadores árabes de
petróleo Se formó por Arabia Saudta, Kuwait y Libia, como consecuencia de la derrota
árabe en la Guerra Árabe-Israelí de junio de 1967:Guerra de los Seis Días. Más tarde se
suma Argelia, Bahrain, Quatar, Dubai en 1970, y Egipto, Irak y Siria en 1972. Algunos
Estados son miembros, simultáneamente, de la OPEP.

1973: Marca el final de la era del petróleo barato. En octubre, como resultado de la la
Guerra de Israel contra Egipto y Siria de septiembre de 1973 “Guerra de Yon Kipur” los
exportadores árabes vieron una singular oportunidad para radicalizar su política, así la
OPAEP dispuso un embargo de petróleo contra EE.UU, los Países Bajos y otros que
apoyaron a Israel en la guerra
Fin a la era del petróleo barato y abundante, dejando en evidencia la vulnerabilidad de
los países industrializados a la disminución o interrupción de ese recurso.

Aunque el recorte árabe representaba una pérdida de menos del 7% del suministro
mundial, provocó el pánico de las compañías petroleras, los consumidores, los
operadores del petróleo y algunos gobiernos.

A partir de la crisis del petróleo se generó una nueva situación en la economía mundial,
que se caracterizó por el estancamiento del crecimiento económico unido a fuertes
presiones inflacionarias (estanflación).

En 1978 comenzó una segunda crisis del petróleo cuando, como resultado de la
revolución que acabó destronando al Sha de Irán, la producción y exportación iraní de
petróleo cayeron hasta niveles casi nulos. Como Irán había sido un gran exportador, el
pánico volvió a cundir entre los consumidores.

Una repetición de los acontecimientos de 1973, incluidas las pujas desorbitadas, volvió
a provocar la subida de los precios de crudo durante 1979. El estallido de la guerra entre
Irán e Irak en 1980 dio un nuevo impulso a los precios del petróleo. A finales de 1980 el
precio del crudo era 19 veces superior al de 1970.

El panorama petrolero mundial se calmó gradualmente, ya que la recesión económica


mundial provocada por el aumento de los precios del petróleo recortó la demanda de
crudo. Entretanto, la mayoría de los gobiernos de la OPEP se hicieron con la propiedad
de los campos petrolíferos situados en sus países.

ACTORES ECONÓMICOS
-ESTADOS
-ORGANIZACIONES INTERNACIONALES
-EMPRESAS MULITNACIONALES/TRASNACIONALES: empresa de gran tamaño
originaria de un país desde el cual es controlada a través de sus sede central o casa
matriz, y opera en una pluralidad de países donde mantiene sucursales o filiales
productivas.

- ASOCIACIÓN DE GRUPOS DE PAÍSES: países que se asocian para mejorar sus


condiciones a fines, y defender posiciones comunes. Estos generalmente se reconocen
por el número de sus estados.

G´7: tiene su origen en el G´5, instancia de discusión de los ministros de Finanzas y


directores de bancas centrales de Francia, EE.UU RFA, Gran Bretaña y Japón. Se
establece en marzo de 1973, cuando, a petición del Secretario de Tesoro estadounidense,
George Shultz, se reunieron los ministros de finanzas de los 5. En el foro de 1975, en
Rambouillet, se produjo la entrada de Italia y, dos años más tarde, en 1977, en la cumbre
de San Juan, Puerto Rico, se unió a ellos Canadá. Tras este último se formó el G-7

La intención es realizar reuniones “cumbres” para considerar la agenda económica,


analizar el estado de la política y la economía internacional e intentar aunar posiciones
respecto a las decisiones que se toman en torno al sistema económico y político mundial.
A partir de 1998, con la integración de Rusia, se denominó lógicamente G-8.
G´77: fue establecido en 1964 por los 77 países en desarrollo firmantes de la
"Declaración conjunta de los 77 países" aprobada al concluir la primera sesión de la
Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) en Ginebra.

Iniciándose con la primera reunión ministerial del Grupo de los 77 en Argelia en 1967,
la cual adoptó la Carta de Argelia, una estructura institucional desarrollada gradualmente
que dirigió la creación del capítulo del G´77. La membresía del G-77 se ha incrementado
hasta los 133 países, pero se ha mantenido el nombre debido a la significación histórica
del mismo.

Como la mayor coalición del Tercer Mundo en Naciones Unidas, el G-77 ofrece la razón
para que los países en desarrollo articulen y promuevan sus intereses económicos
colectivos y aumenten sus capacidades de negociación en las dependencias económicas
más importantes del Sistema de Naciones Unidas, además de promover la cooperación
económica y técnica entre los países en vías de desarrollo.

LA GUERRA FRÍA- CRONOLOGÍA.

1946
9 Febrero - Duro discurso de Stalin: el mundo capitalista y el comunista son incompatibles

22 Febrero - "Largo Telegrama" de Kennan


5 Marzo- Discurso de Churchill en Fulton ("Telón de Acero")

Septiembre - Se inicia la guerra civil en Grecia

19 Diciembre - Las fuerzas comunistas de Ho Chi Minh inician su lucha contra la


dominación colonial francesa

1947
12 Marzo - Discurso de Truman ante el Congreso pidiendo ayuda para Turquía y Grecia
("Doctrina Truman")

5 Junio - Discurso de G.Marshall en Harvard proponiendo un plan de ayuda a Europa


("Plan Marshall")

Diciembre - Comienza la guerra civil en China entre las fuerzas comunistas de Mao
Zedong y las nacionalistas de Chiang Kai Chek

1948
25 Febrero - Golpe de estado comunista en Praga

17 Marzo - Tratado de Bruselas

14 Mayo - Proclamación del estado de Israel. Comienza la primera guerra árabe-israelí

24 Junio - Inicio del bloqueo de Berlín

28 Junio - Yugoslavia es expulsada de la Kominform

1949
4 Abril - Firma del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)

12 Mayo - Fin del bloqueo soviético de Berlín


23 Mayo - Adenauer proclama el nacimiento de la República Federal de Alemania

29 Agosto - Primera bomba atómica soviética

1 Octubre - Mao Zedong proclama la República Popular China

1950
14 Febrero - Tratado chino-soviético de Amistad, Alianza y Mutua Asistencia

25 Junio - Corea del Norte ataca Corea del Sur

Septiembre - Las tropas norteamericanas de MacArthur recuperan el territorio conquista


por los norcoreanos

Noviembre - Intervención de tropas chinas en favor de Corea del Norte

1951
11 Abril - Truman destituye a MacArthur al frente de las tropas en Corea

8 Septiembre - Tratado de San Francisco entre Japón y Estados Unidos

1952
3 Octubre - Gran Bretaña hace estallar su primera bomba atómica

4 Noviembre - Dwight Eisenhower elegido presidente de EE.UU.

1953
5 Marzo - Muerte de Stalin

27 Julio - Armisticio en la guerra de Corea

1954
7 Mayo - Derrota francesa de Diem Bien Phu en Indochina
18 Junio - Un golpe organizado por la CIA derroca al presidente Arbenz en Guatemala

19 Agosto - Un golpe organizado por la CIA derroca al presidente Mossadegh en Irán

8 Septiembre - Firma del Tratado del Sudeste de Asia (SEATO)

1955
Febrero - Kruschev asienta su liderazgo en el PCUS y la URSS

5 Abril - Tratado de Bagdad (Tratado del Oriente Medio) que posteriormente en 1959 se
denominará Tratado del Centro (CENTO)

5 Mayo - La RFA recupera su soberanía, cinco días después se une a la OTAN

14 Mayo - Constitución del Pacto de Varsovia

1956
25 Febrero - Kruschev denuncia a Stalin en su "discurso secreto" ante el XX Congreso del
PCUS

26 Julio - Nasser nacionaliza el Canal de Suez

29 Junio - Protestas obreras en Polonia

21 Octubre - El Kremlin acepta a Gomulka como líder polaco

23 Octubre - Inicio de la revolución en Hungría

29 Octubre - Inicio de la crisis de Suez: Israel, apoyada por Francia y Gran Bretaña, ataca
a Egipto

4 Noviembre - Invasión soviética de Hungría


1957
25 de Marzo - Los Seis (Francia, RFA, Italia, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo) firman
los Tratados de Roma que establecen la Comunidad Económica Europea (CEE)

4 Octubre - La URSS lanza el Sputnik I al espacio, el primer satélite artificial

1958
31 Enero - Primer satélite artificial norteamericano

21 Diciembre - De Gaulle se convierte en el primer presidente de la V República francesa

1959
1 Enero - Fidel Castro toma el poder en Cuba

15-27 Septiembre - Visita de Kruschev a EE.UU:

1960
5 Mayo - Kruschev anuncia el derribo en cielo soviético de un avión espía norteamericano
U-2

16 Mayo - Fracaso de la cumbre Kruschev- Eisenhower en París

19 Octubre - Embargo comercial norteamericano a Cuba

8 Noviembre - John F. Kennedy es elegido presidente de EE.UU.

1961
3 Enero - Estados Unidos rompe relaciones diplomáticas con Cuba

12 Abril - Yuri Gagarin, el primer cosmonauta soviético en el espacio

17 Abril - Fracaso de la invasión organizada por la CIA de Cuba (Bahía de Cochinos o


Playa Girón)
Mayo - EE.UU. envía sus primeros consejeros militares a Vietnam

3-4 Junio - Cumbre entre Kruschev y Kennedy en Viena

13 Agosto - La RDA inicia la construcción del Muro de Berlín

1962
14 Octubre - Un avión espía norteamericano U-2 descubre misiles soviéticos en Cuba -
Se inicia la Crisis de los Misiles en Cuba

1963
29 Enero - Francia veto el ingreso del Reino Unido en la CEE

Marzo - Tras momentos de grave tensión, la URSS retira los misiles desplegados en Cuba

20 Junio - Se establece el "teléfono rojo" entre la Casa Blanca y el Kremlin

1 Noviembre - El presidente de Corea del Sur Ngo Dinh Diem es derrocada y asesinado
en un golpe militar

22 Noviembre - John F. Kennedy es asesinado en Dallas

1964
14 Octubre - Kruschev es destituido y reemplazado por Breznev en la secretaría general
del PCUS

16 Octubre - La China popular estalla su primera bomba atómica

3 Noviembre - Lyndon B. Jonhson gana las elecciones presidenciales en EE.UU.

1965
7 Febrero - Primer bombardeo norteamericano en Vietnam

8 Marzo - Llegan las primeras tropas de combate estadounidenses a Vietnam


28 Abril - EE.UU. interviene militarmente en la República Dominicana

1966
9 Marzo - Francia su retirada de la estructura militar de la OTAN, aunque se mantiene en
la alianza

1967
5 Junio - Guerra de los Seis Dias (Israel contra Egipto, Siria y Jordania)

21 Octubre - Grandes protestas ante el Pentágono en Washington contra la guerra del


Vietnam

1968
30 enero - Tropas comunistas inician la ofensiva del Tet en Vietnam

Marzo - Dubcek inicia la "Primavera de Praga"

16 Marzo - Tropas norteamericanas cometen la matanza de My Lai en Vietnam

20 Agosto - Tropas del Pacto de Varsovia invaden Checoslovaquia

5 Noviembre - Richard Nixon, nuevo presidente de EE.UU

1969
2 Marzo - Primer choque militar en el río Ussuri entre la URSS y China Popular

20 Julio - Astronautas norteamericanos llegan a la Luna

25 Junio - Tras haber retirado 25.000 soldados, Nixon anuncia que en adelante los países
asiáticos deberán defenderse por sí mismos ("Doctrina Nixon")

1970
30 Abril - Tropas norteamericanas y de Vietnam del Sur invaden Camboya. Grandes
protestas anti-guerra en EE.UU.

12 Agosto - La RFA y la URSS firman un pacto de no agresión por el que la RFA acepta
las fronteras interalemanas y de la RDA con Polonia. ("Ostpolitik" de Willy Brandt)

1971
2 Agosto - La China Popular ingresa en las Naciones Unidas como miembro permanente
del Consejo de Seguridad

1972
22 Enero - La Europa de los Nueve: el Reino Unido, Dinamarca e Irlanda ingresan en la
CEE

21 Febrero - Visita de Nixo a la China Popular

26 Mayo - Firma de los tratados SALT I en Moscú

17 Junio - Inicio del escándalo Watergate

1973
27 Enero - Se firma el Tratado de Paz sobre Vietnam en París. Fin de la intervención
norteamericana, aunque la guerra continua.

11 Septiembre - Golpe militar apoyado por la CIA contra el presidente chileno Salvador
Allende

6 Octubre - Guerra del Yom Kippur o del Ramadán (Israel contra Egipto y Siria)

1974
9 Agosto - Como resultado del escándalo Watergate, Nixon renuncia a la presidencia. Le
sustituye su vicepresidente Gerald Ford

23 Agosto - Breznev y Ford se encuentran Vladivostok y acuerdan un borrador del tratado


SALT II
1975
17 Abril - Los Khmers rojos conquistan Phnom Penh, capital de Camboya

30 Abril - Tropas de Vietnam del Norte toman Saigón. Fin de la guerra del Vietnam.

1 Agosto - Firma del Acta de Helsinki

1976
2 Julio - Reunificación de Vietnam del Norte y del Sur

2 Noviembre - Jimmy Carter es elegido presidente de EE.UU.

1977
17 Marzo - Carter anuncia que los derechos humanos serán la mayor preocupación de la
política exterior de EE.UU.
19 Noviembre - El presidente egipcio Anuar el-Sadat visita Israel

1978
27 Abril - Militares pro-soviéticos toman el poder en Afganistán
5-17 Septiembre - Carter, Begin y Sadat firman los Acuerdos de Camp David
25 Diciembre - Tropas vietnamitas invaden Camboya y derrocan el régimen de los
Khmers Rojos

1979
1 Enero - EE.UU. y la China Popular establecen relaciones diplomáticas
16 Enero - Revolución islámica en Irán
27 Febrero - China ataca el norte de Vietnam como represalia por la invasión vietnamita
de Camboya
8 Junio - Carter y Breznev firman los acuerdos SALT II en Viena
26 Marzo - Israel y Egipto firman en Washington el Tratado de Paz entre ambos países
17 Julio - Las tropas sandinistas derrocan la dictadura de Somoza
4 Noviembre - Asalto a la embajada norteamericana en Teherán y toma de rehenes (La
crisis de los rehenes durará 444 días)
27 Diciembre - Invasión soviética de Afganistán

1980
3 Enero - Carter retira el tratado SALT II de la consideración del Congreso como
respuesta a la invasión de Afganistán
24 Enero - Carter anuncia que EE.UU. usará la fuerza en caso de que otra potencia
amenace su acceso al petróleo del Golfo Pérsico ("Doctrina Carter")
24 Abril - Fracasa un intento norteamericana para rescatar a los rehenes
Julio-Agosto - EE.UU. y otras 40 naciones boicotean los Juegos Olímpicos de Moscú
31 Agosto - Lech Walesa firma el acuerdo que significa el reconocimiento legal del
sindicato Solidaridad
4 Noviembre - Ronald Reagan es elegido presidente de los EE.UU.

1981
6 Octubre - Oficiales fundamentalistas egipcios asesinan a Anuar el-Sadat durante un
desfile militar
13 Diciembre - Golpe militar en Polonia. Se decreta la ley marcial y Walesa es
encarcelado.

1982
6 Junio - Israel invade el sur del Líbano para evitar los ataques guerrilleros de la OLP
10 Noviembre - Breznev muere. Es sustituido por Yuri Andropov

1983
23 Marzo - Reagan anuncia el lanzamiento de la Iniciativa de Defensa Estratégica (IDE)
18 Abril - Ataque terrorista contra la embajada norteamericana en Beirut - 63 muertos
23 Octubre - Ataque terrorista suicida contra un cuartel de Marines norteamericanos en
Beirut - 241 muertos
25 Octubre - Invasión norteamericana de la isla de Granada
23 Noviembre - Se inicia el despliegue de los "Euromisiles"

1984
9 Febrero. Muere Yuri Andropov. Es sustituido por el anciano Constantin Chernenko
24 Mayo - El Congreso norteamericano prohibe continuar con la ayuda a la Contra
nicaragüense
Julio-Agosto - La URSS y sus aliados (excepto Rumania) boicotean los Juegos Olímpicos
de Los Angeles
26 Septiembre - Acuerdo chino-británico para la devolución de Hong-Kong en 1997

1985
6 Febrero - Reagan anuncia que EE.UU. apoyará a los rebeldes que luchan contra
regímenes comunistas en el Tercer Mundo ("Doctrina Reagan")
11 Marzo - Mijaíl Gorbachov es elegido Secretario General del PCUS
11 Junio - Gorbachov propone una reforma en profundidad de la economía soviética
19 Noviembre - Primera cumbre entre Gorbachov y Reagan en Ginebra

1986
25 Febrero - Gorbachov defiende la necesidad de emprender un proceso de grandes
reformas (perestroika) en el XXVII Congreso del PCUS
26 Abril - Accidente nuclear de Chernobil en Ucrania (URSS)
10 Octubre - Cumbre de Reagan y Gorbachov en Reikiavik (Islandia). No se alcanza un
acuerdo de reducción de armamentos.
13 Noviembre - Estalla el Escándalo Irán-Contra
16 Diciembre - Gorbachov libera al disidente Sajarov

1987
14 Junio - Visita del Papa Juan Pablo II a Polonia. La multitud que le recibe apoya
fervientemente al sindicato Solidaridad
8 Diciembre - Tratado de Washington - Gorbachov y Reagan firman un acuerdo que
prohibe los misiles nucleares de alcance intermedio

1988
8 Febrero - Gorbachov anuncia la retirada soviética de Afganistán
29 Mayo - Cumbre Reagan-Gorbachov en Moscú. Intercambio de las ratificaciones del
Tratado de Washington
8 Noviembre - George Bush (padre) es elegido presidente de los EE.UU.
7 Diciembre - Gorbachov en un discurso ante la Asamblea General de las Naciones
Unidas anuncia un importante desarme unilateral
1989
19 Enero - El gobierno polaco acuerda legalizar el sindicato Solidaridad
14 Febrero - El gobierno sandinista de Nicaragua acuerda celebrar elecciones libres
15 Febrero - Las tropas soviéticas terminan su retirada de Afganistán
26 Marzo - Primeras elecciones con un pequeño margen de libertad en la URSS: muchos
disidentes consiguen un escaño en el nuevo Congreso del Pueblo
3 Junio - Matanza de Tiananmen en Pekín. Brutal represión contra los manifestantes
demócratas.
4 Junio - Abrumadora victoria de Solidaridad en las primeras elecciones libres en Polonia
24 Agosto - Primer gobierno mayoritariamente no comunista en Polonia desde la Segunda
Guerra Mundial
18 Octubre - Erich Honecker es sustituido por Egon Krenz en la dirección del Partido
Comunista de la RDA
25 Octubre - Gorbachov rechaza públicamente la Doctrina Breznev
9 Noviembre - Caída del Muro de Berlín
2 Diciembre - Cumbre de Bush y Gorbachov en Malta
25 Diciembre - El dictador comunista rumano Ceaucescu es ejecutado
29 Diciembre - Tras la denominada "Revolución de Terciopelo", Vaclav Havel es
nombrado presidente de Checoslovaquia

1990
11 Marzo - Lituania declara su independencia de la URSS. El proceso de desintegración
de la Unión Soviética empieza a acelerarse.
13 Marzo - El Partido Comunista de la Unión Soviética pierde el monopolio del poder
político
30 Mayo - Cumbre de Bush y Gorbachov en Washington
3 Octubre - Reunificación de Alemania
18 Noviembre - Los 34 miembros de la OCSE, OTAN y Pacto de Varsovia firman el
Tratado de Fuerzas Convencionales en Europa que limita su número en ambas alianzas
21 Noviembre - Esos mismos países firman la Carta de París, que pone fin formalmente a
la guerra fría

1991
1 Julio - Fin del Pacto de Varsovia
31 Julio - Bush y Gorbachov firman en Moscú el Tratado START I de reducción de armas
estratégicas
19-21 Agosto - Fracasa un golpe de estado de los comunistas de la línea dura contra
Gorbachov
25 Diciembre - Gorbachov renuncia a la presidencia de la URSS
31 Diciembre - La URSS deja oficialmente de existir, siendo sustituida por 15 estados
independientes. Rusia es el heredero de la URSS en el terreno internacional.
PARTE III: “ANÁLISIS DE LA POLÍTICA MUNDIAL”

UNIDAD 4:
A. Pos Guerra Fría y Nuevo Orden Internacional: la modificación de las agendas y
de los escenarios.
B. La hegemonía norteamericana después del 11-S.
C. El ascenso de nuevas potencias regionales.

Cuando el presidente Bush, anunció el 16 de enero de 1990 el inicio de las operaciones


militares contra Irak, justificó su decisión en base a un objetivo mayor: “ la oportunidad de
edificar un nuevo orden mundial”.

A partir de allí el tema del nuevo orden pasó a ser el punto de referencia obligado de la
agenda internacional.
Desde la perspectiva teórica se advierte acerca de la necesidad de distinguir según
BULL entre:

Nuevo orden mundial: pensado al servicio de la resolución de las necesidades


básicas de la humanidad.

Nuevo orden internacional: se interesa por la atención de las necesidades de


los Estados, destácandose la seguridad.

El mundo posguerra fría se enfrenta a diferentes conjeturas que analizan el nuevo orden
internacional.
SISTEMA UNIPOLAR
A través de la Pax Americana afirma la consolidación y profundización de la hegemonía
mundial de Estados Unidos.

SISTEMA MULTIPOLAR
No se trata de creyentes de un orden logrado a través de instituciones multilaterales sino
de “realistas” que postulan la necesidad de asumir el mundo tal cual es: una estructura
donde el poder esta diseminado

ORDEN UNIPOLAR
Provienen de la escuela realista de las RR.II. Para ellos la paz, o mejor dicho la
ausencia de guerra solo puede ser garantizado por la ausencia de un estado hegemónico.
En tal sentido, el concierto europeo del Siglo XIX, la fracasada experiencia de SDN y le
orden de la guerra fría habrían sido precarios en la medida que el equilibrio de poder
estuvo basado en un lógica objetivamente inestable, faltó un estado ordenador.

Afirman que sólo la hegemonía garantiza la paz: en lo militar porque nadie esta en
condiciones de desafiar al poder hegemónico; y en las demás esferas porque la
cooperación que ellos requieren es facilitada por la existencia de un hegémono.

Esta visión simplificada del orden internacional de los Unipolaristas, al priorizar las
relaciones interestaduales y la dimensión estratégico-militar llevó a identificar unipolarismo
con Pax
Pax Americana
ORDEN UNIPOLAR
De esta manera, el resultado directo de la Guerra del Golfo. Superioridad militar
norteamericana constituiría el basamento de un orden mundial hegemónico, donde EE.UU
impondría la genda internacional, y determinaría las reglas del funcionamiento del sistema
y definiría las amenazas.

Tesis débil, dado que difícilmente puedan volver a darse todas las condiciones que sí
estuvieron presentes en 1990.
EE.UU se involucró porque el Golfo forma parte de sus intereses estratégicos (petróleo).
Esfuerzo bélico de EE.UU, se obtuvo tras el financiamiento externo de Alemania y Japón.
La legitimidad de las acciones bélicas fue lograda por EE.UU a través de las sucesivas
resoluciones de UN; contando con la benevolencia sovietica, la abtención china y el apoyo
de GB y Francia.
Pesó el factor Hussein, tras su fama hecha en base a todo tipo de atrocidades, que venía
de guerrear contra Irán.

FRANCIS FUKUYAMA
Fukuyama es conocido sobre todo por haber escrito el controvertido libro El fin de la
Historia y el último hombre de 1992,
El autor defiende la tesis de que la Historia humana como lucha entre ideologías ha
concluido, ha dado inicio a un mundo basado en la política y economía liberal que se ha
impuesto a las utopías tras el fin de la Guerra Fría.

Inspirándose en Hegel, afirma que el motor de la historia, que es el deseo de


reconocimiento, se ha paralizado en la actualidad con el fracaso del régimen comunista,
que demuestra que la única opción viable es el liberalismo democrático, que se constituye
así en el llamado pensamiento único: las ideologías ya no son necesarias y han sido
sustituidas por la Economía. Estados Unidos sería así la única realización posible del
sueño marxista de una sociedad sin clases.

HUNGTINGTON
El autor reconoce que los actores políticos principales del siglo XXI serían las
civilizaciones y que los principales conflictos serían los conflictos entre civilizaciones (ni
entre ideologías, como durante la mayor parte del siglo XX ni entre estados-nación).
Aparentemente, este artículo era una respuesta a las tesis de Francis Fukuyama que
sostenía que el mundo se aproximaba al fin de la historia (en sentido hegeliano) en el que
la democracia occidental triunfaría en todo el mundo. Citando el artículo de Huntington:
Los estados-nación seguirán siendo los actores más poderosos del sistema
internacional, pero los principales conflictos de la política global ocurrirán entre naciones y
grupos de naciones pertenecientes a diferentes civilizaciones. El choque de civilizaciones
dominará la política global. Las fallas entre las civilizaciones serán los frentes de batalla
del futuro.
Desde el final de la Guerra Fría los conflictos mundiales han ocurrido a lo largo de los
límites de las civilizaciones, con escasos conflictos en el interior de aquellas. Pone como
ejemplo las guerras que acompañaron la desintegración de Yugoslavia, la guerra de
Chechenia o los conflictos recurrentes entre India y Pakistán.

Las 8 civilizaciones que el autor reconoce son:


Occidental
Confuciana
Latinoamérica
Japonesa
Islámica
Hindú, localizada fundamentalmente en la India
Ortodoxa-eslava.
Y posiblemente la africana.

Esta construcción teórica concluye con una tesis relativamente pesimista, y considera
que en el futuro las guerras sería entre “Occidnete vs el resto”. Y en ese resto le otorga
una alta probabilidad a una alianza entre la civilización confuciana y la islámica.

TEÓRICOS INSTITUCIONALISTAS
Desde esta perspectiva, sin conflicto este-oeste la política internacional requiere de
mayor cooperación. En virtud de la nueva conformación internacional, la mayor parte de
organismos internacionales debería ser repensada y muchos de los regímenes también
sufrirían en sus respectivas agendas, particularmente en la dimensión estratégica, motivo
de conflicto durante la GF. Por ejemplo, Reforma de la Carta de Naciones Unidas, y la
ampliación de los miembros del Consejo de Seguridad.
Robert Kehoane, exponente de esta perspectiva “las acciones estatales dependen
considerablemente de los acuerdos institucionales” a fin de mantener el orden en el
mundo. Defina a las instituciones como un conjunto de reglas formales e informales que
prescriben papeles de conductas, restringen la actividad y configuran las expectativas.
Pueden ser: OO.II, Regímenes Internacionales, y Convenciones.

GADDIS
Para este autor, el conflicto estará dado en términos de procesos y los define como la
pugna entre las fuerzas pro-integración vs. El proceso paralelo de fragmentación.
El enfoque de Gaddis permite avanzar más allá y hacer aparecer múltiples
posibilidades de análisis al hacer interactuar ambos polos. En efecto, el proceso de
integración no es ajeno al de fractura que en los hechos lo alimenta en una doble
dimensión.
La fragmentación es la resultante del proceso de exclusión que se genera en el ámbito
de la economía y de la política globalizada.

NUEVAS AMENAZAS:
Terminada la guerra fría resulta casi obligado referirse a la existencia de una nueva
agenda internacional, entre las que se encuentran los principales temas:
Amenazas no militares.
Proliferación armas de destrucción masiva.
Proliferación de armas convencionales.
Medio ambiente.
Inmigración.
Crimen organizado (mafias).
Narcotráfico.
Terrorismo
Medio ambiente
No obstante también es preciso analizar en este nuevo escenario , el papel de
Naciones Unidas, los intereses de las grandes potencias, la tensa confrontación entre
Norte y Sur, y la emergente globalización.

LA PROLIFERACIÓN-CONFLICTOS BÉLICOS
La proliferación constituye la prioridad ya que sin el desafío de una ideología con
pretensiones universales y ante la ausencia de una potencia capaz de encarnar nuevas
amenazas de destrucción masiva en manos de poderes perturbadores (Irán, Irak, Corea
del Norte).

Los conflictos bélicos ayudan a definir la naturaleza de agenda internacional. Durante la


guerra fría se registraron numerosas guerras de menor o mayor cuantía, y también hubo
casos donde las superpotencias, través del juego de presiones, evitaron que muchos
conflictos se trasnformaran en guerra. Pero desde 1989, la lista de conflictos y de guerras
es extensa, entre los que se destacan: Guerra del Golfo, Guerra de Medio Oriente, Guerra
de los Balcanes, Guerra de Irak.

MEDIO AMBIENTE
Los desafíos que introduce la cuestión del medio ambiente hacen destacar la dimensión
internacional de un problema que aqueja al futuro del planeta.
Detrás de las posiciones y los compromisos de los Estados puede sostenerse que el
debate mundial acerac del futuro del planeta es una cuestión que básicamente se inscribe
en la lógica Norte-Sur, esto quedó demostrado en la Cumbre de Río de 1992, este evento
que nació gracias a la preocupación por el efecto calor, rápidamente se transformó en una
conferencia sobre mediod ambiente y desarrollo
A la Cumbre de Río (1992) le siguieron Berlín (1995) y Kyoto (1997).

GUERRA DEL GOLFO


También llamada Operación Tormenta del desierto, fue la guerra entre Iraq y una
coalición internacional, compuesta por 34 naciones, debido a la invasión iraquí del emirato
de Kuwait.

El inicio de la guerra comenzó con la invasión Iraqui a Kuwait el 2 de agosto de 1990, la


cual fue inmediatamente sancionada económicamente por las Naciones Unidas. Las
hostilidades comenzaron en enero de 1991, dando como resultado una crucial victoria
para las fuerzas de la coalición, lo cual condujo a que las tropas iraquís abandonaran
Kuwait dejando un saldo muy bajo de víctimas humanas.
La guerra del golfo, exige algunas precisiones:
Se trató de una violación de los principios jurídicos más elementales. Fue una invasión
por parte de Irak, y nada justifica sus argumentos esgrimidos.
El país invadido era y es un aliado estratégico de EE.UU, forma parte del perímetro de
seguridad establecido en la región.
Irak, país que desde hace tiempo figura como en una especie de zona gris por varias
razones: Hussein, y las sospechas de posesión de armas nucleares y químicas, búsqueda
de liderazgo regional, vocación expansionista del régimen.

Invasión de EE.UU en 2003.

GUERRA DE LOS BALCANES


La implosión de la ex Yugoslavia en 1991, tras la muerte de Tito en 1980.
Producida la crisis, la guerra en la ex Yugoslavia fue vista como la nueva modalidad de
conflicto; sin enfrentamiento Este-Oeste las guerras intraestaduales iban a proliferar
debido a la falta de contención.( Esto se repitío luego en la ex URSS y el continente
africano).
1991 Eslovenia y Croacia declaran su independencia y hasta noviembre de 1995 se
vivió en guerra.
Las raíces del conflicto se remontan a mayo de 1986, cuando tras la muerte de Tito,
Milosevic fue elegido presidente de la Liga Comunista Serbia.
Rol de EE.UU y Europa
Europa no demostró lo acordado en Maastrich, si bien se trató de una guerra europea
donde la política exterior y de defensa común debieron jugar un papel central, no fue así.
EE.UU, buscó apartarse del conflicto, primero Bush y después Clinton, pero en 1994
buscó incrementar su protagonismo en busqueda de una slaida positiva al conflicto (
Acuerdos de Dayton)

NARCOTRÁFICO

Este tema ha pasado a cobrar una especial magnitud desde la década del ´90. Por
dos razones:
Vinculación con el terrorismo, en su versión guerrillera, ej. Sendero Luminoso en Perú, y
narcotraficantes en Colombia.
Supone observar el fenómeno de la droga desde la economía, destacándose una
relación directa entre deterioro de las economías en desarrollo y el incremento de los
cultivos de drogas.

GLOBALIZACIÓN
En términos generales, la globalización expresa un proceso histórico y dialéctico que se
caracteriza por el creciente poder de capital y mercado respecto al trabajo y al Estado.
(Tokatlian,2000). Si bien en la actualidad, el núcleo globalizante se ubica en la tecnología,
y se revela con mayor nitidez en el plano de la economía, el proceso globalizado abarca
diversas dimensiones políticas, legales, culturales y militares.

Produce vastas oportunidades comerciales y financieras, extiende el aprovechamiento


productivo de nuevas tecnologías en diversos campos, acrecienta el intercambio cultural
de los pueblos, aumenta el acceso a las sociedades de conocimiento , favorece una
mayor integración entre países, facilita los proyectos de desarrollo regional.

GLOBALIZACIÓN
No obstante, la globalización deriva en nuevos problemas y prácticas que afectan de
manera novedosa y notable a las naciones: por ej. La revolución informática y de las
comunicaciones condiciona la capacidad tradicional de los estados para controlar las
múltiples redes de interrelación entre actores no gubernamentales ( Beck, 1998).

Refuerza el tránsito de la autoridad en las relaciones internacionales, desde el estado


hacia nuevas configuraciones no estatales (corporaciones trasnacionales, conglomerados
financieros, instancias supra-gubernamentales, macro-organizaciones legales y
criminales).

GLOBALIZACIÓN
En consecuencia, es un proceso contradictorio y complejo que mientras más busca
integrar a las diversas sociedades a su lógica, desintegra pautas y parámetros sociales
existentes en las naciones. Mientras aspira a una mayor inclusión territorial, desata una
evidente exclusión ciudadana, y al tiempo que pretende una estandarización en los
postulados económicos e institucionales, produce graves desequilibrios regionales y
políticos.
Asimismo, que promueve una ideología presuntamente igualitaria en cuanto a los
beneficios deseables para su desarrollo, en la práctica genera una enorme desigual entre
individuos y países.
La globalización es un proceso económico pero también político, se presenta como si
fuera automático y apolítico, cuando en su desarrollo actual promueve, a través de sus
agentes trasnacionales, instituciones y discursos ( FMI, BM) la aplicación de una forma
singular, más no la única posible de las leyes del mercado (política económica neoliberal).
GLOBALIZACIÓN
Frente a un proceso con estas características, es preciso distinguir 2 modelos según
Tokatlián.

GLOBALIZACIÓN EFECTIVA: que se produce en los contextos en los que se


manifiestan preferentemente los elementos positivos del proceso señalado. Países
centrales.

GLOBALIZACIÓN DEFECTIVA: que se concreta en los contextos en que predominan


sus elementos negativos: como erosión de la soberanía política, independencia
económica, autonomía externa, debilitamiento del desarrollo económico nacional con más
inequidad social y polarización política, mayor precariedad del Estado y fragmentación de
la sociedad. Países Periféricos.

Tras la finalización de la 2º GM. EE. UU contó con una hegemonía prácticamente


absoluta en el orden político y económico y militar lo que le permitió diseñar y administrar
ese orden internacional.

EE. UU necesitaba pasar de una economía de guerra a una de paz sin recesión: la
formula era incrementar el comercio a través de un mercado global integrado, creando
liquidez internacional y generando una demanda externa a través de la reconstrucción de
las economías europea y japonesa, desvastadas por la guerra.
El nuevo escenario internacional quedo marcado por 2 grandes acontecimientos:

1- la caída del Muro de Berlín en 1989.


2- Los atentados a EEUU el 11S de 2001.

1- La caída del Muro de Berlín simbolizó el fin de la guerra fría que caracterizó a la
política mundial durante la 2 mitad del S XX, esto además aceleró la globalización
económica como fenómeno dominante de la post guerra fría.

2- La caída de las torres gemelas producto de los atentados terroristas, representó


un hito de cambio en las RRII y en las políticas de seguridad de EEUU. Por
primera vez, una agresión externa equivalente al estallido de una guerra golpeó el
territorio continental norteamericano.

La política de defensa norteamericana, orientada a establecer un escudo espacial


antinuclear, se vio cuestionada por una amenaza terrorista no convencional y EEUU
orientó su política exterior en función de una guerra contra el terrorismo.

Los atentados del 11S dejaron en claro que estabamos en presencia de una guerra no
convencional que se sumó a las nuevas amenazas de carácter planetario puestas en
evidencia con el fin de la guerra fría.

El gran desafío pasó a ser como combatir la “ amenza asimétrica del terrorismo” Así a
pocas horas del ataque terrorista del 11S, Bush definió que su administración sería en
adelante un gobierno de guerra, puesto que el ataque al WTC era visualizado como el
equivalente de Peral Harbor.

Doctrina Bush: atacar no sólo a los terroristas sino también a los Estados que alberguen,
protejan o ayuden a los movimientos terroristas. A partir de esto el 1º objetivo fue AlQaeda
y los talibanes. 2º Objetivo: Irak.

De esta manera, luego de derrocar al gobierno talibán en Afganistán, y con Al Qaeda en


retirada, el objetivo de Washington pasó a ser Irak.
El triunfo militar de EEUU sobre el régimen de Hussein reforzó la tesis predominante en
la política exterior norteamericana: en casos de países que pudiesen poseer armas de
destrucción masiva, es necesario actuar preventivamente e imponer el cambio de
règimen, pues ellos representan una amenza para EEUU mediante la combinación entre
tecnología y apoyo al terrorismo, el concepto de guerra preventiva es el resultado de
dicho razonamiento.

Detrás de la visión estrategica del gobierno norteamericano convergen 2 motivaciones


fundamentales:

- el ataque terrorista del 11S que según una autoridad norteamericana “ no


sólo inclinó la política exterior de EEUU en una dirección marcadamente
marcial, sino que además ha hecho que los norteamericanos vean al
mundo de manera muy distinta de muchos de los países aliados.
- El indiscutido peso político de un grupo de neoyorquinos agrupados en el
“Proyecto para un nuevo siglo norteamericano” (PNAC) organización
creada en 1997 para promover una visión conservadora estrategica del
papel de liderazgo de EEUU en el mundo para moldear un nuevo siglo
favorable a los intereses y principios de Washington.

Existe una clara sintonía entre las posturas de las principales autoridades de la adm. Bush
y la política que promueven los integrantes del proyecto desde 1997.

Hay que dar cuenta de que el tratamiento de la situación de Irak en el CS de las UN


provocó una fuerte tensión en los lazos trastlánticos, especialmente en los vínculos en
EEUU y países como Francia y Alemania. Asimismo, al política exterior común de la UE
sufrió un fuerte golpe que puso en evidencia el devenir del proceso de unidad europea.
Asimismo la OTAN sintió los efectos de la discrepancia interna.

Por otro lado, el fracaso del CS al no lograrse una política consensual respecto al uso de
la fuerza en Irak produjo un debilitamiento de la organización.

Dicha situación se vio en parte superada por la Res. del 21 de mayo de 2003 del mismo
CS que levantó las sanciones con Irak, otorgó una papel central a las UN en la
reconstrucción política , económica y humanitaria de ese pais, y que fue producto de una
solución de transacción alcanzada por EEUU y los aliados que presentaron el proyecto de
resolución y el resto de los miembros del CS.

UN tiene el desafío de retomar el ejercicio de restructuración pendiente desde hace


algunos años, para ajustar una instuticonalidad creada en la 2º post guerra del S XX y
adaptarla a las realidades del poder en el S XXI.

Lo nuevo es que después del 11S, EEUU sufrió un profundo trauma que lo ha llevado a
priorizar su seguridad frente al terrorismo, evaluando con mucho mayor intensidad y
atención quienes están a favor o en contra de las posiciones de EEUU.

A partir del 11S el poder es un tema esencial cuando se habla de EEUU, nadie puede
negar que este país es la potencia hegemónica luego de su victoria en la guerra fría. Sin
embargo, esa omnipresencia no ha sido suficiente para que EEUU sea aceptada por el
resto del mundo, todo lo contrario, su actitud ha creado más reacciones en su contra,
como la ola de terrorismo que sacudió al mundo.

En este contexto, Joseph Nye en su artículo sobre “ realismo progresivo” considera que lo
que necesita EEUU es usar más su poder blando, y no su poder duro que depende
básicamente de su fuerza militar.

Nye recoge este argumento en su obra “La paradoja del poder americano”, cuya tesis
fundamental es no negar el rol hegemónico norteamericano, pero este deber ser ejercido
usando sus recursos culturales, económicos, de cooperación, diplomáticos ( poder
blando) y no tanto sus recursos militares (poder duro) buscando que EEUU utilice la
persuasión y no la fuerza.

Nye considera que una política exterior realista progresiva comenzaría con al
comprensión de la fortaleza y los límites del poder estadounidense: EEUU es la ùnica
superpotencia, pero preponderancia no es sinónimo de imperio o hegemonia. EEUU
puede influenciar pero no controlar otras partes del mundo.
El poder depende siempre del contexto y hoy el contexto de la política mundial es como
un juego de ajedrez tridimensional:

Capa superior del poder militar es unipolar (EEUU).


Capa media relaciones económicas, es multipolar (China, Japón, UE, EEUU)
Capa inferior, problemas como el cambio climático, las drogas ilegales, terrorismo.

El poder esta distribuído caóticamente. El poder militar es una pequeña parte de la


soluciòn para responder a las amenazas en la capa inferior de las RRII. Estas exigen
cooperación entre los gobiernos y las instituciones internacionales. Incluso en la capa
superior donde EEUU representa cerca de la mitad del gasto militar mundial. El ejercito
tiene un lugar supremo en los espacios comunes, globales, aereos marinos y del espacio
exeterior, pero esta más limitado en su capacidad de controlar poblaciones nacionalistas
en las areas ocupadas.

Una política progresista realista también enfatizaría la importancia de desarrollar una


estrategia global de gran alcance que continue el poder militar “ duro” con el poder de
atracción “ blando” para poder crear un poder inteligente del tipo que permitió ganar la
guerra fría.

Una política realista progresiva debe fomentar la promesa de “vida, libertad y la búsqueda
de la felicidad” consagrada en la tradición estadounidense a través de 4 pilares:

- proporcionar seguridad para EEUU y sus aliados.


- Sustentar una sólida económia nacional e internacional.
- Evitar desastres de medio ambiente
- Estimular a nivel nacional la democracia liberal y los DDHH, esto no
significa imponer los valores estadounidenses por la fuerza. La promoción
de la democracia se logra mejor por la atracción que por la coerción.

Amenazas de EEUU:
- terrorismo, por eso es necesario fomentar la no proliferación, una mejor
protección de los materiales nucleares, la estabilidad en el Oriente Medio, y
una mayor atención de los estados fallidos.
- Surgimiento de una hegemonía hóstil, a medida que la participación de
Asia en la economía mundial gradualmente llega a coincidir con las 2/3 de
la participación mundial que representa por tanto EEUU debería integrar a
China como un actor mundial responsable, pero que compense esto
manteniendo estrecha relación con Japón, India, además de otros países
de la región.
- Depresión en la economía, posiblemente impulsada por una mala gestión
financiera, o por una crisis que interrumpa el flujo de petroleo desde el
golfo pérsico que contiene 2/3 de las reservas mundiales. Esto exigiría que
reduzcan gradualmente la dependencia del petroleo, y reconocer al mismo
tiempo que la economía estadounidense no puede estar aislada de los
mercados energeticos mundiales.
- Medio ambiente, desastres ecológicos.
Una política realista progresiva debe dirigir la mirada hacia la evolución en el largo plazo
del orden mundial y hacer realidad la responsabilidad del país más poderoso del sistema
internacional de producir bienes públicos o comunes a nivel global.

escribió este libro para tratar de hacer "una llamada de atención a los estadounidenses",
sobre cómo usar su poder cara el futuro y para aprovecharlo de manera efectiva partiendo
de los valores nacionales (individualismo, libertad, capitalismo, etc.). Sin embargo, la
paradoja del poder norteamericano es que ese poder es demasiado grande como para
que otro país se pueda enfrentar a él, pero no lo suficiente como para resolver el
terrorismo internacional o la proliferación nuclear.

Contexto

La paradoja del poder norteamericano discurre en un contexto que hay que explicar para
entender la obra: la primera administración Bush. Hay siete elementos importantes por lo
que respecta a la política exterior de los EEUU desde el 11-S que describe muy bien G.
John Ikenberry en un artículo del Foreign Affairs titulado La ambición imperial de Estados
Unidos. Los elementos son los siguientes:
mantener un mundo unipolar: no se permite que ninguna coalición alcance una posición
hegemónica si no incluye a los EEUU.
análisis de las amenazas globales y de cómo deben ser atacadas: los grupos terroristas
que no son Estados ni se ajustan a las reglas del juego, que los demás aceptan, no
pueden ser apaciguados ni disuadidos, por lo que deben ser eliminados.
pérdida de vigencia del concepto de disuasión por los grupos terroristas, por lo tanto la
única opción es tomar la ofensiva, y por tanto se prefiere errar de exceso que de omisión.
Esto va en consonancia con las palabras dichas por Donald Rumsfeld al comienzo de la
guerra contra el terror, esto es, "la falta de elementos de prueba no es prueba de la falta
de armas de destrucción masiva". Recordemos que esto va totalmente en contra de los
principios de legítima defensa y de la carta de Naciones Unidas.
redefinición de soberanía: si los terroristas no respetan las fronteras, EEUU tampoco tiene
por qué hacerlo, por lo tanto los países que acojan a terroristas pierden su soberanía.
depreciación general de las reglas, de los tratados y de las asociaciones de seguridad
internacional, ya que no son más que obstáculos para la política exterior estadounidense,
por lo tanto EEUU debería operar bajo sus propias condiciones.
Estados Unidos necesita actuar de manera directa y sin limitaciones en respuesta a las
amenazas.
por último, la estabilidad internacional no tiene un gran valor.

Ideas generales

Dentro de este marco es donde Joseph Nye escribe La paradoja del poder
norteamericano, que comienza advirtiendo de que aunque Estados Unidos sea elpaís con
mayor poder, éste encierra peligros y se deben hacer las cosas mejor, como no actuar de
forma unilateral o ser arrogantes, ya que la preeminencia estadounidense disminuirá.

Por ello EEUU debe hacer un esfuerzo por cooperar con otros países. Lo primero que
deben hacer los dirigentes es definir el interés nacional de manera que incluya los
intereses globales, que hará alargar la primacía estadounidense en el tiempo.

Pero no sólo la primacía militar es el aspecto a destacar del liderazgo, sino que hay
indicios de que el poder blando es cada vez más importante en la era de la globalización,
donde los grupos muy pequeños pueden hacer que algunos Estados-nación se
tambaleen. Es lo que ocurre con el terrorismo internacional. EEUU no debe actuar de
modo unilateral porque necesita la cooperación de otros países en términos de logística o
información para atrapar a esos grupos violentos.

Dicho esto, en el primer capítulo del libro Nye nos habla del coloso estadounidense, que
mantendrá su posición de número uno en la política internacional hasta bien entrado este
siglo, "pero sólo si aprendemos a utilizar nuestro poder sabiamente" (pág. 23), dice el
autor. Hay que aprender a no caer ni en el triunfalismo, que podría generar una ausencia
de contención y una gran arrogancia que minaría la influencia norteamericana, ni en el
derrotismo, que podría producir un comportamiento demasiado cauto.

La tesis del autor está centrada en que si Estados Unidos quiere conservar su poder
deberían prestar más atención a su poder blando, una forma indirecta de ejercer el poder:
"un país puede obtener los resultados que desea en política mundial porque otros países
quieran seguir su estela, admirando sus valores, emulando su ejemplo, aspirando a su
nivel de prosperidad y apertura" (pág. 30). Es decir, que es más sutil hacer que otros
Estados quieran seguirte que hacer que te sigan por otras vías como la militar, esto es, la
utilización del poder duro. Según Nye, Estados Unidos tiene un gran poder blando gracias
a los valores de la sociedad norteamericana, su cultura, que son admirados por todo el
mundo porque son valores globales.

Pero tanto el poder duro como el blando son importantes para ejercer el liderazgo y se
complementan entre sí. No se puede ser líder si no se tiene alguno de estos dos poderes.
Y los unilateralistas defienden el poder duro frente al blando, lo que hace disminuir la
influencia de EEUU en el mundo. Incluso si se comporta de modo que beneficie a otros
países, las coaliciones antihegemónicas pueden tardar en aparecer y eso también
beneficia a los Estados Unidos por medio de su mayor estabilidad internacional.

A continuación, Nye señala una serie de candidatos potenciales a enfrentarse a la


hegemonía estadounidense.

China
A partir de su gran población y la actitud del gobierno chino se considera a este país como
un posible candidato a la confrontación con EEUU. Sin embargo, el mismo Nye subraya
que el auge chino es un "concepto erróneo" ya que la anomalía china es el período de la
colonización en la que perdió su puesto de gran potencia.

Por otro lado, el gran potencial chino tiene muchos problemas por el incontrolado
crecimiento poblacional, la migración, el medio ambiente y los conflictos internos.

Asimismo, un enfrentamiento entre China y Estados Unidos haría que el esfuerzo militar
fuese demasiado grande como para que beneficiase a alguno de los dos países, como un
enfrentamiento probablemente por Taiwán.

Además, para contrarrestar al poder chino, Estados Unidos ya tiene una gran baza en la
región, que es Japón.

Japón

Japón es una nación que compite sólo económicamente con Estados Unido, ya que el
gran crecimiento económico se dio gracias a que su gasto militar fue muy bajo. No
obstante, la actitud etnocéntrica japonesa y su política naciona, como la restricción de las
emigraciones, ayudan a amortiguar su poder blando.

Por lo tanto, el futuro de Japón pasa por su alianza geoestratégica con EEUU, según el
autor.

Federación Rusa

"Se tendría que dar un comportamiento estadounidense muy torpe para [...] llevar a Rusia
y China a caer uno en los brazos del otro" (pág. 50), y según Nye, esto se produciría si
EEUU se orienta hacia el autoritarismo.

Rusia sigue siendo considerada como una amenaza por el autor gracias a su gran arsenal
militar y su renuncia a acabar con las cabezas nucleares y misiles. Sin embargo, la
posición de Rusia actualmente no es la de un actor internacional que lidere una coalición
en contra de Estados Unidos, sino la de un país con graves problemas internos, aunque
poco a poco los vaya solventando.

India

Debido a su potencial militar y su democracia le puede parecer a algunos un posible rival,


pero todavía se tienen que producir mejoras para solucionar su subdesarrollo. Además,
en lugar de convertirse en un rival de Estados Unidos, es probable que quiera
contrarrestar el poder chino.

Europa

Según Nye, es "lo más parecido a un igual que tiene antes sí Estados Unidos" (pág. 55), y
ya ha limitado el papel norteamericano en el comercio, en su infliencia dentro de la OMC
(Organización Mundial del Comercio), en asuntos monetarios y en el FMI (Fondo
Monetario Internacional).

Los límites que ve Nye al poder de Europa residen en el grado de unidad dentro de la
Unión Europea, que no se puede comparar al de un país. En lo relativo a la economía el
autor cree que los dos actores internacionales están avocados a la cooperación. Y en lo
relativo a la cultura, las distintas visiones sobre el mundo entre norteamericanos y
europeos, producidas por el punto de vista unilateral norteamericano, producirán un
alejamiento más que una confrontación.

Así que Estados Unidos no tiene por qué preocuparse por los enemigos estatales que
puedan surgir a corto plazo.

El ajedrez tridimensional

Por lo que respecta al poder estadounidense, éste habría que encuadrarlo en la metáfora
que utiliza Nye de la partida de ajedrez tridimensional. En el tablero superior está el poder
militar, que tiene Estados Unidos.
En el tablero central, el poder económico está sostenido por Estados Unidos, Europa y
Japón, y una probable China. En el tablero inferior, de fondo, están las relaciones
transnacionales, con el poder muy disperso en la era de la globalización, en donde
quedan fuera los controles gubernamentales.

Estas relaciones transnacionales han tenido un gran crecimiento en los últimos años
gracias a la revolución de la información, a la disminución de los costes de la
comunicación y a su enorme difusión. Esto ha hecho que los gobiernos hayan perdido
parte de su control tradicional sobre la información, como en China o Rusia.

Esto hace que haya nuevos desafíos a partir de las amenazas de agentes privados, como
los terroristas internacionales. Pero la globalización no hace que los países grandes
pierdan ventajas militares aunque sigan existiendo estos grupos terroristas, sino que son
algunas vulnerabilidades como lo eran otros aspectos en otras épocas.

Además, el poder blando adquiere mayor importancia en comparación con el poder duro y
ayudará a que estos grupos terroristas tengan menos facilidades. Pero para llegar a una
solución, Estados Unidos no debe actuar de forma unilateral, sino en cooperación con
otros países, coordinando actividades para mantener la estabilidad mundial.

A Joseph Nye también le parecen interesantes las pruebas de que Estados Unidos esté
avocado a la decadencia, pero según él, "aunque Estados Unidos tenga problemas
sociales -y siempre los ha tenido-, no parece ir directo a la catástrofe a toda velocidad"
(pág. 160). Esto viene dado por la tendencia de los medios de comunicación a hacer
hincapié en los sucesos relacionados con las malas noticias, por lo que el nivel de
optimismo es bajo.

Con todo, Nye no cree que esto sea decisivo para influir en el poder blando, ya que el
pesimismo es una característica del pueblo estadounidense. La inmigración para Nye es
favorable a largo y corto plazo (aumenta el atractivo de la sociedad norteamericana y
tiene ventajas en sectores que necesitan inmigrantes cualificados, respectivamente).

Política exterior
En lo relativo a la visión de la política exterior del gobierno de EEUU, el problema principal
que ve Nye es el de la indiferencia y el de la preocupación por la realidad doméstica, ya
que es una dificultad a la hora de utilizar el poder. Por lo tanto, Nye no cree que las
dificultades se arreglen volviéndose hacia dentro, hacia el aislacionismo que tantas veces
han asumido los norteamericanos.

En resumen, Nye critica a los aislacionistas y unilateralistas, ya que los unos creen ser
invulnerables al terrorismo internacional volviéndose sobre el país y los otros debilitan el
poder blando animando a otros a crear coaliciones que acabarán debilitando el poder duro
de EEUU, que a partir de unos supuestos objetivos globales pretenden influir en cualquier
elemento que les suponga un obstáculo.

Por lo tanto, Nye propone una "definición amplia de nuestro interés nacional, que tenga en
cuenta los intereses de terceros, y corresponde a nuestros políticos incluir este asunto en
los debates populares" (pág. 192). Esto va dirigido claramente a la primera administración
Bush, por su política de "si no estáis con nosotros estáis contra nosotros" en el plano
internacional, y su discurso interno de hacer que todos los acontecimientos tengan que
estar relacionados con el terrorismo y las actualizaciones unilaterales.

Por ello propone que el debate político sea la forma de determinar el interés nacional, con
la participación de los ciudadanos. Además, no se pueden resolver muchos de los
conflictos sin la cooperación de terceros.

Según Nye, lo que EEUU debe hacer es lo mismo que Reino Unido en el siglo XIX:
mantener los equilibrios regionales de poder (equilibrio de poder de Kissinger) y
desanimar los intentos locales de emplear la fuerza para alterar las fronteras, fomentar un
sistema económico internacional de carácter abierto y mantener los bienes
internacionales comunes abiertos a todos. Además debería también mantener las normas
e instituciones internacionales, cooperar en el desarrollo económico y servir como
impulsor de coaliciones y mediador de disputas.

Por último, el enfoque que propone Nye para las relaciones internacionales es el
multilateralismo, que aunque a corto plazo parezca que supone un coste alto, a largo
plazo es lo que va a favorecer a EEUU a conseguir sus objetivos.
Aunque sea improbable que Estados Unidos vea peligrar su hegemonía a no ser por su
propia arrogancia, y que la única entidad con capacidad para que se produzca un desafío
sea la Unión Europea, "Estados Unidos no sólo debe conservar su poder duro, sino saber
entender su poder blando y cómo combinar ambos para desarrollar sus intereses
nacionales y globales" (pág. 233).

Conclusiones

Según mi opinión personal, hay varios elementos en el libro que chocan. Uno de ellos es
la visión que tiene Nye sobre su cultura, la estadounidense. Según él, es advertida como
un ejemplo para todo el mundo y admirada más que ninguna otra. Está claro que debido a
que la globalización hace que la información sea más dinámica que en otras épocas, los
tanteos sobre Estados Unidos y su política exterior han hecho que las percepciones tanto
en Asia, Europa y América Latina hagan caer del pedestal al gobierno norteamericano.
Sus actuaciones en Vietnam, Panamá, Sudán, Corea, Irak, y tantos países hacen que el
poder blando de EEUU, según la terminología de Nye, sea cada vez menor.

Otro aspecto que me sorprendió del libro cuando lo leí fue su forma de hablar de la
Federación Rusa como potencia. Nye se refiere a Rusia como una potencia "reacia a
renunciar a su estatus nuclear" (pág. 51), cuando en numerosas ocasiones el gobierno
ruso ha avivado el debate sobre el desarme nuclear y es clara su impotencia relativa a la
salida de EEUU del tratado ABM de misiles antibalísticos de 1972. Y no parece que los
norteamericanos vuelvan a dar un paso adelante a favor de la no proliferación nuclear.

Por lo que respecta a la UE, Nye hace referencia a que no está clara una unión fuerte y
que los países individualmente serán reacios a que se les corte su soberanía. Sin
embargo, hay hechos que sitúan a la UE como un actor internacional incluso antes de su
formación como "Estado". Asimismo, está visto que el euro apareció de forma dubitativa
pero a corto plazo se ha impuesto como moneda fuerte frente al dólar, lo que hace que el
poder económico de EEUU mengüe a favor de Europa de manera irremediable.

En resumen, La paradoja del poder norteamericano me parece un libro que sintetiza muy
bien las ideas norteamericanas sobre la política exterior y lo que debe ser la continuidad
en un futuro donde la globalización y la información transnacional son los aspectos más
importantes dentro del poder de cada Estado.

Globalización:

En términos generales, la globalización expresa un proceso histórico y dialéctico que


se caracteriza por el creciente poder de capital y mercado respecto al trabajo y al
Estado. (Tokatlian,2000). Si bien en la actualidad, el núcleo globalizante se ubica en la
tecnología, y se revela con mayor nitidez en el plano de la economía, el proceso
globalizado abarca diversas dimensiones políticas, legales, culturales y militares.

Produce vastas oportunidades comerciales y financieras, extiende el


aprovechamiento productivo de nuevas tecnologías en diversos campos, acrecienta el
intercambio cultural de los pueblos, aumenta el acceso a las sociedades de
conocimiento , favorece una mayor integración entre países, facilita los proyectos de
desarrollo regional.

No obstante, la globalización deriva en nuevos problemas y prácticas que afectan de


manera novedosa y notable a las naciones: por ej. La revolución informática y de las
comunicaciones condiciona la capacidad tradicional de los estados para controlar las
múltiples redes de interrelación entre actores no gubernamentales ( Beck, 1998).

Refuerza el tránsito de la autoridad en las relaciones internacionales, desde el


estado hacia nuevas configuraciones no estatales (corporaciones trasnacionales,
conglomerados financieros, instancias supra-gubernamentales, macro-organizaciones
legales y criminales).

Vivimos en una nueva era en la que se diluyen las fronteras y las diferencias entre
los Estados nacionales y que ese escenario exige una nueva mirada, la mirada
cosmopolita, para comprender la realidad en la que se vive y se actúa.

Según Beck: La globalización es muchas cosas. Una de ellas es la creciente


interconexión que existe en asuntos políticos y económicos, por lo cual el Estado-
nación o la sociedad nacional ya no es la unidad exclusiva de interacción social y
comunicación.

Otro significado, que es más radical, es que la globalización es un nuevo juego de


poder mundial que implica redefinir las reglas del poder entre los Estados-nación, el
capital y los movimientos de la sociedad civil. El capital fue el primer actor que
abandonó la prisión del Estado-nación y desarrolló nuevas estrategias de poder en el
espacio global. Los capitales son capaces de usar la tecnología de la información para
reorganizar la división de la mano de obra a escala global y de usar mano de obra
barata en todo el mundo como un recurso para maximizar sus ganancias.

El Estado-nación hasta el momento sigue siendo el paradigma de la política, pero no


tiene demasiado poder estratégico frente al capital móvil. La globalización ha
desarrollado un nuevo grupo de actores: los movimientos de la sociedad civil, como
Attac, Greenpeace, Amnesty International, etc..

Estos grupos tienen un poder especial en base a múltiples recursos. Uno de ellos
es la información que utilizan para denunciar a las acciones del capital y del Estado en
temas como falta de respeto a derechos humanos o al medio ambiente.
La globalización no es algo que se remite solamente a cuestiones globales. La
globalización cambia la importancia de la relación con lo local, y cambia la relación de
la gente con lo local. Es al mismo tiempo un proceso de redefinición de lo local.

La globalización significa que estamos a la vez actuando a nivel local pero


tenemos que anticipar y reaccionar en base al proceso que está desarrollándose en la
esfera global. Diría que necesitamos una visión cosmopolita, lo que implica utilizar una
metáfora: tener raíces y alas a la vez.

Beck sostiene que con la globalización la política no se termina sino que comienza. Y
su visión es optimista porque rescata la posibilidad de actuar. Esta contrasta con la
mayoría de las visiones respecto de la globalización, que son muy pesimistas y
teñidas de resignación, de adaptación pasiva.
Visión activa de la globalización. y una de sus ideas principales es que los actores
políticos deben comenzar a aprender cómo organizarse a sí mismos e identificarse
con políticas transnacionales, construyendo, como el capital global ya lo hizo, un
nuevo espacio para la política a nivel transnacional. Inventando nuevas formas de
cooperación entre los Estados, entre la sociedad civil, actores que incluyan contextos
nacionales diferentes para tener una visión de mundo globalizado y localizado al
mismo tiempo. El término apropiado para definir esto sería "soberanía incluyente".

¿Qué significa?
Que la soberanía ya no puede definirse como autonomía, porque en condiciones de
globalización e interconexión, muchos problemas ya no tienen soluciones nacionales,
como los problemas de migración, medio ambiente, etc. De todos modos no se puede
olvidar que la cultura del Estado-nación existe.
Es decir, cuando habla de globalización no esta hablando de olvidar la nación.
Pero para darle fuerza a la nación hay que abrirse, el Estado-nación tiene que abrirse
y ser incluyente para otros países. Por ejemplo, para afrontar problemas como el
cambio climático o la situación del estado benefactor, cada Estado necesita cooperar
con otros Estados. En América Latina quizá, podría ser una unión de Estados
sudamericanos similar a la Unión Europea. Alemania coopera en esa Unión, pero no
pone fin a la soberanía del Estado individual sino que fortalece la soberanía del
Estado para solucionar los problemas nacionales que se registran en un mundo
interconectado. De allí que mis últimos libros se hayan centrado mucho más en el
concepto de cosmopolitismo (ciudadano mundial o del mundo)

En consecuencia, es un proceso contradictorio y complejo que mientras más busca


integrar a las diversas sociedades a su lógica, desintegra pautas y parámetros
sociales existentes en las naciones. Mientras aspira a una mayor inclusión territorial,
desata una evidente exclusión ciudadana, y al tiempo que pretende una
estandarización en los postulados económicos e institucionales, produce graves
desequilibrios regionales y políticos.

Asimismo, que promueve una ideología presuntamente igualitaria en cuanto a los


beneficios deseables para su desarrollo, en la práctica genera una enorme desigual
entre individuos y países.

La globalización es un proceso económico pero también político, se presenta como


si fuera automático y apolítico, cuando en su desarrollo actual promueve, a través de
sus agentes trasnacionales, instituciones y discursos ( FMI, BM) la aplicación de una
forma singular, más no la única posible de las leyes del mercado (política económica
neoliberal).

Frente a un proceso con estas características, es preciso distinguir 2 modelos según


Tokatlián.

GLOBALIZACIÓN EFECTIVA: que se produce en los contextos en los que se


manifiestan preferentemente los elementos positivos del proceso señalado. Países
centrales.

GLOBALIZACIÓN DEFECTIVA: que se concreta en los contextos en que


predominan sus elementos negativos: como erosión de la soberanía política,
independencia económica, autonomía externa, debilitamiento del desarrollo
económico nacional con más inequidad social y polarización política, mayor
precariedad del Estado y fragmentación de la sociedad. Países Periféricos.

En consecuencia, tanto el impacto de la globalización como las transformaciones


económicas-sociales promovidas por este proceso al interior de las sociedades
nacionales, están planteando la necesidad de una reestructuración profunda del
Estado.

No obstante para algunos autores: los atentados del 11S dieron lugar a una nueva
configuración internacional. Más allá de las características de los atentados y de sus
consecuencias, quedo claro que el sistema estatocéntrico volvió a cobrar la
importancia que había perdido desde el inicio de la posguerra fría. (Ver Miranda,
2003).

Desde el comienzo de la posguerra fría se había planteado un debate en torno a la


crisis del estado nación. Por un lado, porque la expansión del mercado mundial le fue
adjudicando al actor estatal una impronta comercialista vinculada la gloabalización real
( económica según Rosecrance), basada en la búsqueda del poder económico. El
sustento del “Estado comercialista” le fue quitando sustento a la noción de territorio al
mismo tiempo que el concepto de soberanía se relativizaba y el de seguridad pasaba
a segundo plano.

Pero el golpe a los Estados Unidos provocó numerosos efectos internacionales y uno
de ellos fue la vuelta al sistema estatocentrico. Esto significó reflotar categorías y
conceptos del realismo, obviamente a partir de las necesidades y objetivos de los
países centrales. La amenaza puso al actor estatal como actor clave de las relaciones
internacionales. La agenda mundial, de una mayor horizontalidad de sus asuntos pasó
a jerarquizarse a través de temas como terrorismo, migraciones, narcotráfico.

El nuevo escenario internacional quedo marcado por 2 grandes acontecimientos:

3- la caída del Muro de Berlín en 1989.


4- Los atentados a EEUU el 11S de 2001.

3- La caída del Muro de Berlín simbolizó el fin de la guerra fría que caracterizó a la
política mundial durante la 2 mitad del S XX, esto además aceleró la globalización
económica como fenómeno dominante de la post guerra fría.

4- La caída de las torres gemelas producto de los atentados terroristas, representó


un hito de cambio en las RRII y en las políticas de seguridad de EEUU. Por
primera vez, una agresión externa equivalente al estallido de una guerra golpeó el
territorio continental norteamericano.
La política de defensa norteamericana, orientada a establecer un escudo espacial
antinuclear, se vio cuestionada por una amenaza terrorista no convencional y EEUU
orientó su política exterior en función de una guerra contra el terrorismo.

Los atentados del 11S dejaron en claro que estabamos en presencia de una guerra no
convencional que se sumó a las nuevas amenazas de carácter planetario puestas en
evidencia con el fin de la guerra fría.

El gran desafío pasó a ser como combatir la “ amenza asimétrica del terrorismo” Así a
pocas horas del ataque terrorista del 11S, Bush definió que su administración sería en
adelante un gobierno de guerra, puesto que el ataque al WTC era visualizado como el
equivalente de Peral Harbor.

Doctrina Bush: atacar no sólo a los terroristas sino también a los Estados que alberguen,
protejan o ayuden a los movimientos terroristas. A partir de esto el 1º objetivo fue AlQaeda
y los talibanes. 2º Objetivo: Irak.

De esta manera, luego de derrocar al gobierno talibán en Afganistán, y con Al Qaeda en


retirada, el objetivo de Washington pasó a ser Irak.
El triunfo militar de EEUU sobre el régimen de Hussein reforzó la tesis predominante en
la política exterior norteamericana: en casos de países que pudiesen poseer armas de
destrucción masiva, es necesario actuar preventivamente e imponer el cambio de
règimen, pues ellos representan una amenza para EEUU mediante la combinación entre
tecnología y apoyo al terrorismo, el concepto de guerra preventiva es el resultado de
dicho razonamiento.

Detrás de la visión estrategica del gobierno norteamericano convergen 2 motivaciones


fundamentales:

- el ataque terrorista del 11S que según una autoridad norteamericana “ no


sólo inclinó la política exterior de EEUU en una dirección marcadamente
marcial, sino que además ha hecho que los norteamericanos vean al
mundo de manera muy distinta de muchos de los países aliados.
- El indiscutido peso político de un grupo de neoyorquinos agrupados en el
“Proyecto para un nuevo siglo norteamericano” (PNAC) organización
creada en 1997 para promover una visión conservadora estrategica del
papel de liderazgo de EEUU en el mundo para moldear un nuevo siglo
favorable a los intereses y principios de Washington.

Existe una clara sintonía entre las posturas de las principales autoridades de la adm. Bush
y la política que promueven los integrantes del proyecto desde 1997.

Hay que dar cuenta de que el tratamiento de la situación de Irak en el CS de las UN


provocó una fuerte tensión en los lazos trastlánticos, especialmente en los vínculos en
EEUU y países como Francia y Alemania. Asimismo, al política exterior común de la UE
sufrió un fuerte golpe que puso en evidencia el devenir del proceso de unidad europea.
Asimismo la OTAN sintió los efectos de la discrepancia interna.

Por otro lado, el fracaso del CS al no lograrse una política consensual respecto al uso de
la fuerza en Irak produjo un debilitamiento de la organización.

Dicha situación se vio en parte superada por la Res. del 21 de mayo de 2003 del mismo
CS que levantó las sanciones con Irak, otorgó una papel central a las UN en la
reconstrucción política , económica y humanitaria de ese pais, y que fue producto de una
solución de transacción alcanzada por EEUU y los aliados que presentaron el proyecto de
resolución y el resto de los miembros del CS.

UN tiene el desafío de retomar el ejercicio de restructuración pendiente desde hace


algunos años, para ajustar una instuticonalidad creada en la 2º post guerra del S XX y
adaptarla a las realidades del poder en el S XXI.

Lo nuevo es que después del 11S, EEUU sufrió un profundo trauma que lo ha llevado a
priorizar su seguridad frente al terrorismo, evaluando con mucho mayor intensidad y
atención quienes están a favor o en contra de las posiciones de EEUU.

A partir del 11S el poder es un tema esencial cuando se habla de EEUU, nadie puede
negar que este país es la potencia hegemónica luego de su victoria en la guerra fría. Sin
embargo, esa omnipresencia no ha sido suficiente para que EEUU sea aceptada por el
resto del mundo, todo lo contrario, su actitud ha creado más reacciones en su contra,
como la ola de terrorismo que sacudió al mundo.

En este contexto, Joseph Nye en su artículo sobre “ realismo progresivo” considera que lo
que necesita EEUU es usar más su poder blando, y no su poder duro que depende
básicamente de su fuerza militar.

Nye recoge este argumento en su obra “La paradoja del poder americano”, cuya tesis
fundamental es no negar el rol hegemónico norteamericano, pero este deber ser ejercido
usando sus recursos culturales, económicos, de cooperación, diplomáticos ( poder
blando) y no tanto sus recursos militares (poder duro) buscando que EEUU utilice la
persuasión y no la fuerza.

Nye considera que una política exterior realista progresiva comenzaría con al
comprensión de la fortaleza y los límites del poder estadounidense: EEUU es la ùnica
superpotencia, pero preponderancia no es sinónimo de imperio o hegemonia. EEUU
puede influenciar pero no controlar otras partes del mundo.

El poder depende siempre del contexto y hoy el contexto de la política mundial es como
un juego de ajedrez tridimensional:

Capa superior del poder militar es unipolar (EEUU).


Capa media relaciones económicas, es multipolar (China, Japón, UE, EEUU)
Capa inferior, problemas como el cambio climático, las drogas ilegales, terrorismo.

El poder esta distribuído caóticamente. El poder militar es una pequeña parte de la


soluciòn para responder a las amenazas en la capa inferior de las RRII. Estas exigen
cooperación entre los gobiernos y las instituciones internacionales. Incluso en la capa
superior donde EEUU representa cerca de la mitad del gasto militar mundial. El ejercito
tiene un lugar supremo en los espacios comunes, globales, aereos marinos y del espacio
exeterior, pero esta más limitado en su capacidad de controlar poblaciones nacionalistas
en las areas ocupadas.
Una política progresista realista también enfatizaría la importancia de desarrollar una
estrategia global de gran alcance que continue el poder militar “ duro” con el poder de
atracción “ blando” para poder crear un poder inteligente del tipo que permitió ganar la
guerra fría.

Una política realista progresiva debe fomentar la promesa de “vida, libertad y la búsqueda
de la felicidad” consagrada en la tradición estadounidense a través de 4 pilares:

- proporcionar seguridad para EEUU y sus aliados.


- Sustentar una sólida económia nacional e internacional.
- Evitar desastres de medio ambiente
- Estimular a nivel nacional la democracia liberal y los DDHH, esto no
significa imponer los valores estadounidenses por la fuerza. La promoción
de la democracia se logra mejor por la atracción que por la coerción.

Amenazas de EEUU:

- terrorismo, por eso es necesario fomentar la no proliferación, una mejor


protección de los materiales nucleares, la estabilidad en el Oriente Medio, y
una mayor atención de los estados fallidos.
- Surgimiento de una hegemonía hóstil, a medida que la participación de
Asia en la economía mundial gradualmente llega a coincidir con las 2/3 de
la participación mundial que representa por tanto EEUU debería integrar a
China como un actor mundial responsable, pero que compense esto
manteniendo estrecha relación con Japón, India, además de otros países
de la región.
- Depresión en la economía, posiblemente impulsada por una mala gestión
financiera, o por una crisis que interrumpa el flujo de petroleo desde el
golfo pérsico que contiene 2/3 de las reservas mundiales. Esto exigiría que
reduzcan gradualmente la dependencia del petroleo, y reconocer al mismo
tiempo que la economía estadounidense no puede estar aislada de los
mercados energeticos mundiales.
- Medio ambiente, desastres ecológicos.
Una política realista progresiva debe dirigir la mirada hacia la evolución en el largo plazo
del orden mundial y hacer realidad la responsabilidad del país más poderoso del sistema
internacional de producir bienes públicos o comunes a nivel global.

escribió este libro para tratar de hacer "una llamada de atención a los estadounidenses",
sobre cómo usar su poder cara el futuro y para aprovecharlo de manera efectiva partiendo
de los valores nacionales (individualismo, libertad, capitalismo, etc.). Sin embargo, la
paradoja del poder norteamericano es que ese poder es demasiado grande como para
que otro país se pueda enfrentar a él, pero no lo suficiente como para resolver el
terrorismo internacional o la proliferación nuclear.

Contexto

La paradoja del poder norteamericano discurre en un contexto que hay que explicar para
entender la obra: la primera administración Bush. Hay siete elementos importantes por lo
que respecta a la política exterior de los EEUU desde el 11-S que describe muy bien G.
John Ikenberry en un artículo del Foreign Affairs titulado La ambición imperial de Estados
Unidos. Los elementos son los siguientes:

mantener un mundo unipolar: no se permite que ninguna coalición alcance una posición
hegemónica si no incluye a los EEUU.
análisis de las amenazas globales y de cómo deben ser atacadas: los grupos terroristas
que no son Estados ni se ajustan a las reglas del juego, que los demás aceptan, no
pueden ser apaciguados ni disuadidos, por lo que deben ser eliminados.
pérdida de vigencia del concepto de disuasión por los grupos terroristas, por lo tanto la
única opción es tomar la ofensiva, y por tanto se prefiere errar de exceso que de omisión.
Esto va en consonancia con las palabras dichas por Donald Rumsfeld al comienzo de la
guerra contra el terror, esto es, "la falta de elementos de prueba no es prueba de la falta
de armas de destrucción masiva". Recordemos que esto va totalmente en contra de los
principios de legítima defensa y de la carta de Naciones Unidas.
redefinición de soberanía: si los terroristas no respetan las fronteras, EEUU tampoco tiene
por qué hacerlo, por lo tanto los países que acojan a terroristas pierden su soberanía.
depreciación general de las reglas, de los tratados y de las asociaciones de seguridad
internacional, ya que no son más que obstáculos para la política exterior estadounidense,
por lo tanto EEUU debería operar bajo sus propias condiciones.
Estados Unidos necesita actuar de manera directa y sin limitaciones en respuesta a las
amenazas.
por último, la estabilidad internacional no tiene un gran valor.

Ideas generales

Dentro de este marco es donde Joseph Nye escribe La paradoja del poder
norteamericano, que comienza advirtiendo de que aunque Estados Unidos sea elpaís con
mayor poder, éste encierra peligros y se deben hacer las cosas mejor, como no actuar de
forma unilateral o ser arrogantes, ya que la preeminencia estadounidense disminuirá.

Por ello EEUU debe hacer un esfuerzo por cooperar con otros países. Lo primero que
deben hacer los dirigentes es definir el interés nacional de manera que incluya los
intereses globales, que hará alargar la primacía estadounidense en el tiempo.

Pero no sólo la primacía militar es el aspecto a destacar del liderazgo, sino que hay
indicios de que el poder blando es cada vez más importante en la era de la globalización,
donde los grupos muy pequeños pueden hacer que algunos Estados-nación se
tambaleen. Es lo que ocurre con el terrorismo internacional. EEUU no debe actuar de
modo unilateral porque necesita la cooperación de otros países en términos de logística o
información para atrapar a esos grupos violentos.

Dicho esto, en el primer capítulo del libro Nye nos habla del coloso estadounidense, que
mantendrá su posición de número uno en la política internacional hasta bien entrado este
siglo, "pero sólo si aprendemos a utilizar nuestro poder sabiamente" (pág. 23), dice el
autor. Hay que aprender a no caer ni en el triunfalismo, que podría generar una ausencia
de contención y una gran arrogancia que minaría la influencia norteamericana, ni en el
derrotismo, que podría producir un comportamiento demasiado cauto.

La tesis del autor está centrada en que si Estados Unidos quiere conservar su poder
deberían prestar más atención a su poder blando, una forma indirecta de ejercer el poder:
"un país puede obtener los resultados que desea en política mundial porque otros países
quieran seguir su estela, admirando sus valores, emulando su ejemplo, aspirando a su
nivel de prosperidad y apertura" (pág. 30). Es decir, que es más sutil hacer que otros
Estados quieran seguirte que hacer que te sigan por otras vías como la militar, esto es, la
utilización del poder duro. Según Nye, Estados Unidos tiene un gran poder blando gracias
a los valores de la sociedad norteamericana, su cultura, que son admirados por todo el
mundo porque son valores globales.

Pero tanto el poder duro como el blando son importantes para ejercer el liderazgo y se
complementan entre sí. No se puede ser líder si no se tiene alguno de estos dos poderes.
Y los unilateralistas defienden el poder duro frente al blando, lo que hace disminuir la
influencia de EEUU en el mundo. Incluso si se comporta de modo que beneficie a otros
países, las coaliciones antihegemónicas pueden tardar en aparecer y eso también
beneficia a los Estados Unidos por medio de su mayor estabilidad internacional.

A continuación, Nye señala una serie de candidatos potenciales a enfrentarse a la


hegemonía estadounidense.

China

A partir de su gran población y la actitud del gobierno chino se considera a este país como
un posible candidato a la confrontación con EEUU. Sin embargo, el mismo Nye subraya
que el auge chino es un "concepto erróneo" ya que la anomalía china es el período de la
colonización en la que perdió su puesto de gran potencia.

Por otro lado, el gran potencial chino tiene muchos problemas por el incontrolado
crecimiento poblacional, la migración, el medio ambiente y los conflictos internos.

Asimismo, un enfrentamiento entre China y Estados Unidos haría que el esfuerzo militar
fuese demasiado grande como para que beneficiase a alguno de los dos países, como un
enfrentamiento probablemente por Taiwán.

Además, para contrarrestar al poder chino, Estados Unidos ya tiene una gran baza en la
región, que es Japón.

Japón
Japón es una nación que compite sólo económicamente con Estados Unido, ya que el
gran crecimiento económico se dio gracias a que su gasto militar fue muy bajo. No
obstante, la actitud etnocéntrica japonesa y su política naciona, como la restricción de las
emigraciones, ayudan a amortiguar su poder blando.

Por lo tanto, el futuro de Japón pasa por su alianza geoestratégica con EEUU, según el
autor.

Federación Rusa

"Se tendría que dar un comportamiento estadounidense muy torpe para [...] llevar a Rusia
y China a caer uno en los brazos del otro" (pág. 50), y según Nye, esto se produciría si
EEUU se orienta hacia el autoritarismo.

Rusia sigue siendo considerada como una amenaza por el autor gracias a su gran arsenal
militar y su renuncia a acabar con las cabezas nucleares y misiles. Sin embargo, la
posición de Rusia actualmente no es la de un actor internacional que lidere una coalición
en contra de Estados Unidos, sino la de un país con graves problemas internos, aunque
poco a poco los vaya solventando.

India

Debido a su potencial militar y su democracia le puede parecer a algunos un posible rival,


pero todavía se tienen que producir mejoras para solucionar su subdesarrollo. Además,
en lugar de convertirse en un rival de Estados Unidos, es probable que quiera
contrarrestar el poder chino.

Europa

Según Nye, es "lo más parecido a un igual que tiene antes sí Estados Unidos" (pág. 55), y
ya ha limitado el papel norteamericano en el comercio, en su infliencia dentro de la OMC
(Organización Mundial del Comercio), en asuntos monetarios y en el FMI (Fondo
Monetario Internacional).
Los límites que ve Nye al poder de Europa residen en el grado de unidad dentro de la
Unión Europea, que no se puede comparar al de un país. En lo relativo a la economía el
autor cree que los dos actores internacionales están avocados a la cooperación. Y en lo
relativo a la cultura, las distintas visiones sobre el mundo entre norteamericanos y
europeos, producidas por el punto de vista unilateral norteamericano, producirán un
alejamiento más que una confrontación.

Así que Estados Unidos no tiene por qué preocuparse por los enemigos estatales que
puedan surgir a corto plazo.

El ajedrez tridimensional

Por lo que respecta al poder estadounidense, éste habría que encuadrarlo en la metáfora
que utiliza Nye de la partida de ajedrez tridimensional. En el tablero superior está el poder
militar, que tiene Estados Unidos.

En el tablero central, el poder económico está sostenido por Estados Unidos, Europa y
Japón, y una probable China. En el tablero inferior, de fondo, están las relaciones
transnacionales, con el poder muy disperso en la era de la globalización, en donde
quedan fuera los controles gubernamentales.

Estas relaciones transnacionales han tenido un gran crecimiento en los últimos años
gracias a la revolución de la información, a la disminución de los costes de la
comunicación y a su enorme difusión. Esto ha hecho que los gobiernos hayan perdido
parte de su control tradicional sobre la información, como en China o Rusia.

Esto hace que haya nuevos desafíos a partir de las amenazas de agentes privados, como
los terroristas internacionales. Pero la globalización no hace que los países grandes
pierdan ventajas militares aunque sigan existiendo estos grupos terroristas, sino que son
algunas vulnerabilidades como lo eran otros aspectos en otras épocas.

Además, el poder blando adquiere mayor importancia en comparación con el poder duro y
ayudará a que estos grupos terroristas tengan menos facilidades. Pero para llegar a una
solución, Estados Unidos no debe actuar de forma unilateral, sino en cooperación con
otros países, coordinando actividades para mantener la estabilidad mundial.

A Joseph Nye también le parecen interesantes las pruebas de que Estados Unidos esté
avocado a la decadencia, pero según él, "aunque Estados Unidos tenga problemas
sociales -y siempre los ha tenido-, no parece ir directo a la catástrofe a toda velocidad"
(pág. 160). Esto viene dado por la tendencia de los medios de comunicación a hacer
hincapié en los sucesos relacionados con las malas noticias, por lo que el nivel de
optimismo es bajo.

Con todo, Nye no cree que esto sea decisivo para influir en el poder blando, ya que el
pesimismo es una característica del pueblo estadounidense. La inmigración para Nye es
favorable a largo y corto plazo (aumenta el atractivo de la sociedad norteamericana y
tiene ventajas en sectores que necesitan inmigrantes cualificados, respectivamente).

Política exterior

En lo relativo a la visión de la política exterior del gobierno de EEUU, el problema principal


que ve Nye es el de la indiferencia y el de la preocupación por la realidad doméstica, ya
que es una dificultad a la hora de utilizar el poder. Por lo tanto, Nye no cree que las
dificultades se arreglen volviéndose hacia dentro, hacia el aislacionismo que tantas veces
han asumido los norteamericanos.

En resumen, Nye critica a los aislacionistas y unilateralistas, ya que los unos creen ser
invulnerables al terrorismo internacional volviéndose sobre el país y los otros debilitan el
poder blando animando a otros a crear coaliciones que acabarán debilitando el poder duro
de EEUU, que a partir de unos supuestos objetivos globales pretenden influir en cualquier
elemento que les suponga un obstáculo.

Por lo tanto, Nye propone una "definición amplia de nuestro interés nacional, que tenga en
cuenta los intereses de terceros, y corresponde a nuestros políticos incluir este asunto en
los debates populares" (pág. 192). Esto va dirigido claramente a la primera administración
Bush, por su política de "si no estáis con nosotros estáis contra nosotros" en el plano
internacional, y su discurso interno de hacer que todos los acontecimientos tengan que
estar relacionados con el terrorismo y las actualizaciones unilaterales.

Por ello propone que el debate político sea la forma de determinar el interés nacional, con
la participación de los ciudadanos. Además, no se pueden resolver muchos de los
conflictos sin la cooperación de terceros.

Según Nye, lo que EEUU debe hacer es lo mismo que Reino Unido en el siglo XIX:
mantener los equilibrios regionales de poder (equilibrio de poder de Kissinger) y
desanimar los intentos locales de emplear la fuerza para alterar las fronteras, fomentar un
sistema económico internacional de carácter abierto y mantener los bienes
internacionales comunes abiertos a todos. Además debería también mantener las normas
e instituciones internacionales, cooperar en el desarrollo económico y servir como
impulsor de coaliciones y mediador de disputas.

Por último, el enfoque que propone Nye para las relaciones internacionales es el
multilateralismo, que aunque a corto plazo parezca que supone un coste alto, a largo
plazo es lo que va a favorecer a EEUU a conseguir sus objetivos.

Aunque sea improbable que Estados Unidos vea peligrar su hegemonía a no ser por su
propia arrogancia, y que la única entidad con capacidad para que se produzca un desafío
sea la Unión Europea, "Estados Unidos no sólo debe conservar su poder duro, sino saber
entender su poder blando y cómo combinar ambos para desarrollar sus intereses
nacionales y globales"
Unidad nº 6: COOPERACIÓN Y CONCERTACIÓN LATINOAMERICANA.
VIEJOS Y NUEVOS PROCESO DE INTEGRACIÓN DESDE ALALC A MERCOSUR

NUEVO REGIONALISMO EN LOS ´90.


A partir segunda mitad de los `80 el surgimiento y la reactivación de procesos y
proyectos de integración regional ha sido una de las dinámicas más destacadas en la
sociedad internacional. Aunque se viene manifestando a nivel mundial, en América Latina
se presenta con especial intensidad y variedad.

La oleada de integración regional en la que se ha visto envuelta la economía política


internacional durante los ´90 ha dado paso, aunque no exclusivamente, a regiones
formadas por Estados.

La manifestación institucional se produce mediante la adopción de tratados regionales y


la creación de organizaciones internacionales gubernamentales.

La integración regional es un proceso


de cooperación intensa y prolongada entre actores de una misma región sobre
cualquier ámbito material, si bien es cierto que se produce particularmente en las
relaciones económicas y, con menor frecuencia, en las relaciones políticas y
sociales.

En el ámbito de la integración económica, suelen distinguir varias etapas en función


del alcance del régimen que regula las relaciones:

Áreas de libre comercio y acuerdos de liberalización comercial.


Uniones aduaneras.
Mercados comunes, uniones económicas
Integración económica total

Regionalismo Regionalización
(como proyecto) (como proceso)

Regionalización: conjunto de procesos de integración que se dan de forma efectiva en


el interior de uno o varios ámbitos geográficos regionales.

La intensificación de las relaciones entre actores estatales y no estatales que forman


parte de una misma región pero, a diferencia del regionalismo, el carácter político o el
referente institucional de estos procesos no siempre está presente ni es necesario.

Es la intensidad de las interacciones sociales, y especialmente de las interacciones


económicas, permite hablar de la existencia de procesos de regionalización, en los cuales
subyacen tanto intereses económicos como elementos ideológico-culturales.

Regionalismo: englobaría las iniciativas políticas de representantes gubernamentales


para estrechar la cooperación política y económica entre Estados y actores que forman
parte de una misma región.
Conjunto de proyectos políticos que surgen de la interacción entre actores
gubernamentales estatales, y actores no gubernamentales estatales y transnacionales
(fundamentalmente empresas nacionales, grupos de presión y empresas
transnacionales).

“Nuevo regionalismo”( MCCA, Comunidad Andina, G´3, MERCOSUR, ALCA,


CARICOM, NAFTA) tanto en sus causas como por sus características.

Origen del nuevo regionalismo latinoamericano se encuentra en la combinación de


factores mundiales que han modificado las estructuras de la economía política
internacional y de factores regionales o que han dado a la integración regional en
América Latina unas características específicas.

Pueden englobarse en dos fenómenos que se precipitan en los años ochenta: la


globalización económica y el fin de la guerra fría.

La favorable disposición de EEUU a consentir las iniciativas regionalistas, y a


potenciarlas con propias propuestas. Además del giro neoliberal que sufrieron las
políticas económicas.

La globalización económica y algunos de los factores que la determinan (el cambio


tecnológico, las políticas estatales pro -mercado, las nuevas dinámicas económicas)
fomentan los proyectos regionales que surgen durante los ´80 y ´90

1. La reducción de las dimensiones espacio-temporales en las que se desarrollan las


actividades (económicas) que tiene como consecuencia que los actores económicos
tiendan a ampliar sus sus mercados.
2. Los beneficios económicos potenciales que se encuentran al alcance de las
empresas con la ampliación de la escala geográfica de los mercados llevará a los Estados
a adoptar medidas de liberalización comercial, de eliminación de controles a la entrada de
capital productivo y financiero, y de desregulación económica.
En este sentido, los proyectos de integración económica regional
son una más de las opciones con que cuentan los Estados para potenciar el desarrollo
económico y al mismo tiempo gestionar la actividad de los mercados a nivel regional.

Fin del mundo bipolar de la guerra fría relajará la rigidez ideológica y diplomática
que caracterizó las relaciones entre países de bloques diferentes y entre estos y países
no alineados. Desde la perspectiva del regionalismo, esto es relevante en muchos
aspectos, todos ellos relacionados entre si.

Se produce una ampliación de las percepciones y dimensiones de la seguridad estatal y


una pérdida del peso relativo de las cuestiones militares en favor de cuestiones
económicas. El nuevo regionalismo tiene un contenido fundamentalmente económico,
vinculado a estas nuevas percepciones y dimensiones de la seguridad.

Surgen nuevos escenarios geopolíticos de competencia interestatal, diferentes de los


escenarios anteriores de confrontación territorial y militar vinculados a la división entre
bloque capitalista de democracias liberales y bloque socialista de democracias populares.
Tenderán a ser económicos, articulados en torno a bloques o polos diferentes de los
característicos de la guerra fría.

Se destaca la ausencia de opciones ideológicas en esencia dispares en cuanto a política


económica estatal. Pese a los diferentes modelos de capitalismo que podría identificarse
en la actualidad, la economía de mercado es la norma en cuanto a organización político-
económica de los Estados.
Factores regionales, la favorable disposición de Estados Unidos no sólo a
consentir las iniciativas regionalistas, sino incluso a potenciarlas con propuestas propias
para todo el continente americano.

2 procesos externos: 1. las dificultades que encontraba el desarrollo de la Ronda


Uruguay del GATT, que no concluiría hasta finales de 1994, generaban frustración entre
los negociadores comerciales estadounidenses.
2. los progresos de la integración europea (Acta Única Europea
en 1986 y Tratado de la Unión Europea en 1992) y las perspectivas de ampliación
suscitaban una gran inquietud vinculada a la idea de la “fortaleza Europa”.

1990 Iniciativa para las Américas (Bush), y 1º Cumbre de las Américas celebrada
en Miami en 1994. Con la llegada de Bill Clinton se reforzó entre los responsables de
Estados Unidos la percepción de América Latina como una región que podía ofrecer
oportunidades interesantes para el sector empresarial estadounidense.

Otro factor regional es el brusco giro neoliberal que sufrieron las políticas económicas
de todos los países latinoamericanos, dada en parte por el evidente fracaso de las
políticas económicas anteriores, pero sobre todo por la imposición de los planes de ajuste
estructural a los que se condicionaban los créditos multilaterales para hacer frente a la
crisis de la deuda.

Estas nuevas políticas económicas estaban formadas por una serie de recetas:
“Consenso de Washington”.
En su dimensión comercial, estas políticas eran claramente aperturistas y diferían
radicalmente de las que caracterizaron los modelos de integración regional de los años
sesenta y setenta,orientados hacia el interior para fomentar la industrialización por
sustitución de importaciones.
La integración económica regional pasa a ser percibida como
a) una estrategia para mejorar la inserción económica internacional y la adaptación a las
condiciones de competencia impuestas por los procesos constitutivos de la globalización
(las exitosas experiencias de las economías emergentes de América Latina hasta la crisis
mexicana en 1995 habían reforzado esta percepción.
b) una estrategia de desarrollo económico al otorgar preferencia al comercio regional,
pero sin menoscabar la liberalización multilateral (el llamado “regionalismo abierto” ya
había demostrado durante los años ochenta su contribución al crecimiento de algunas
economías asiáticas en desarrollo)

c) un mecanismo de defensa ante amenazas externas (potencias económicas, situaciones


de crisis, etc.) en la medida en que formar parte de un proyecto regional puede
incrementar el poder de negociación y, con él, la seguridad a los Estados participantes;

d) un mecanismo que garantiza estabilidad y credibilidad económicas, pues la


participación en proyectos regionales exige de los responsables gubernamentales de los
Estados participantes el mantenimiento de los compromisos para con políticas
económicas rigurosas.

IMPULSO GUBERNAMENTAL. Atendiendo a la secuencia con que se producen


regionalización y/o regionalismo, suele distinguirse teóricamente entre integración
inducida por el mercado e integración inducida por políticas.

En América Latina los procesos de integración regional han surgido de iniciativas


gubernamentales y han sido las instancias estatales las que han conducido los procesos (
a diferencia de lo ocurrido en Asia Oriental).

Las agrupaciones regionales surgen precisamente para fomentar estas relaciones


económicas poco desarrolladas entre vecinos geográficos. Caso particular es quizá el
TLCAN, pues en las regiones fronterizas de Estados Unidos y México tal
interdependencia económica fue seguramente uno de los acicates para la formalización
de la integración norteamericana. Pero al igual que ocurrió con las iniciativas de los años
sesenta, el regionalismo latinoamericano de los ´90 es impulsado y conducido por
iniciativas políticas.

DIVERSIDAD: Los proyectos políticos que componen el nuevo regionalismo


latinoamericano divergen sustancialmente en cuanto a objetivos, institucionalización y
participación estatal. Si bien se trata generalmente de proyectos de integración
económica, según la agrupación regional el fin al que
se aspira es muy variable: el ALADI, el TLCAN, el G-3 o el futuro ALCA tienen como
objetivo la creación de zonas de libre comercio, la Comunidad Andina aspira a la unión
aduanera, y otras agrupaciones sitúan sus expectativas en el establecimiento de
mercados comunes, como el MCCA, el CARICOM o el MERCOSUR.

El nivel y forma de institucionalización también son muy variables según la agrupación


regional, no sólo por la estructura orgánica adoptada en cada caso, sino sobre todo por
las competencias que los Estados.

PARTICIPACIÓN MULTIPLE: Un mismo Estado participa en varias agrupaciones


regionales. Salvo la excepción cubana, todos los Estados americanos participan en al
menos 2 proyectos de integración, y en algún caso 4 o 5. Así, además de participar en el
ALCA, todos los miembros del MERCOSUR y de la Comunidad Andina también son
miembros del ALADI, alguno de ellos forma parte del G-3, y entre éstos México es
miembro del TLCAN; por otro lado, países con costas en el Pacífico como Chile, México o
Perú también participan en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).

Esto es una circunstancia que añade complejidad al funcionamiento de las


agrupaciones regionales, pero al mismo tiempo tiende a acelerar el ritmo de
desmantelamiento de las barreras comerciales y a los movimientos de capitales.

PROTAGONISMO EMPRESARIAL. Pese al papel de los gobiernos de la región en los


inicios del nuevo regionalismo, el sector privado ha tenido una participación activa en el
impulso y desarrollo de las iniciativas de integración. Esta implicación de las fuerzas del
mercado explica el aumento no sólo de los intercambios comerciales, sino sobre todo de
los flujos de inversión extranjera directa.

El apoyo de las empresas a la ampliación geográfica de los marcos geográficos en los


que desarrollan sus actividades ha sido especialmente destacado en agrupaciones como
el MERCOSUR y la Comunidad Andina.

Incluso en Norteamérica, pese al rechazo de algunos sectores industriales, los lobbies


empresariales se han decantado mayoritariamente por la vía de la regionalización,
comenzando por el Área de Libre Comercio Canadá-Estados Unidos (1988) y el TLCAN
hasta el establecimiento del ALCA.

REGIONALISMO ABIERTO: Se plantea en base a la compatibilidad con el


multilateralismo, tal y como ésta fue entendida en las formulaciones del “regionalismo
abierto” que a principios de los años ´90 realizó la CEPAL; que destacaba las virtudes que
para el desarrollo equitativo podían comportar los procesos de integración regional que
fomentasen, entre otros aspectos, la liberalización comercial intrarregional, la apertura
comercial selectiva hacia el exterior, el fortalecimiento de la base institucional y la
participación de actores públicos y privados en los procesos de toma de decisiones.

El regionalismo abierto latinoamericano no impulsa el multilateralismo, sino que se


limita a complementarlo. La prioridad se asigna a la preferencia para las economías de la
región, lo cual comporta necesariamente una discriminación con respecto a las
economías exteriores. Se trata de un regionalismo abierto a las economías
intrarregionales: sólo si avanza la liberalización multilateral se mantendrá la compatibilidad
con el multilateralismo (preferencia regional y liberalización multilateral) subrayan el
carácter defensivo de este regionalismo abierto latinoamericano.

MERCOSUR
El MERCOSUR es la unión aduanera creada por cuatro países de América del Sur:
Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, el 26 de marzo de 1991,que son miembros
plenos.
Cuenta, además, con seis países asociados: Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y
Venezuela.
Tres años más tarde, en diciembre de 1994, esta unión aduanera fue dotada de
personalidad jurídica internacional, con la aprobación del Protocolo de Ouro Preto, por
el que se establece además, la estructura institucional del MERCOSUR

Su propósito es promover el libre intercambio y movimiento de bienes, personas y


capital entre los países que lo integran, y avanzar a una mayor integración política y
cultural entre sus países miembros y asociados.

El 30 de noviembre de 1985 los presidentes de Argentina y Brasil suscriben la


Declaración de Foz de Iguazú, piedra basal del Mercosur.

El 29 de julio de 1986 se firma el Acta para la Integración Argentina-Brasileña.


Mediante este instrumento se estableció el Programa de Integración y Cooperación entre
Argentina y Brasil (PICAB) fundado en los principios de gradualidad, flexibilidad, simetría,
equilibrio, tratamiento preferencial frente a terceros mercados, armonización progresiva de
políticas y participación del sector empresario. El núcleo del PICAB fueron los protocolos
sectoriales en sectores claves.

El 6 de abril de 1988 se firma el Acta de Alvorada, mediante el cual Uruguay se suma


al proceso de integración regional.

El 29 de noviembre de 1988 se celebra el Tratado de Integración, Cooperación y


Desarrollo. El Tratado fijó un plazo de 10 años para la remoción gradual de las asimetrías.
El 6 de julio de 1990 se firmó el Acta de Buenos Aires, acelerando el cronograma de
integración y fijando la fecha de 31 de diciembre de 1994 para conformar el mercado
común.

El 29 de marzo de 1991, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay firman el Tratado de


Asunción, que adopta el nombre Mercosur, le da una estructura institucional básica y
establece un area de libre comercio.

En junio de 1992, en Las Leñas, se estableció el cronograma definitivo hacia la


constitución del mercado común.

El 17 de diciembre de 1994 se firmó el Protocolo de Ouro Preto que puso en marcha


el Mercosur y lo constituyó como persona jurídica de Derecho Internacional.

El 25 de junio de 1996, se firmó entre los países miembros la Declaración presidencial


sobre la Consulta y Concertación Política de los Estados Partes del Mercosur, y junto a
Chile y Bolivia la Declaración Presidencial sobre Compromiso Democrático en el
Mercosur. Estos instrumentos se relacionan con los intentos de golpe de estado en abril
en Paraguay y el decisivo rol jugado por el Mercosur para evitarlo.

El 24 de julio de 1998 los cuatro países miembros junto a Bolivia y Chile firman el
Protocolo de Ushuaia sobre Compromiso Democrático.

El 10 de diciembre de 1998 los cuatro presidentes firman la Declaración Sociolaboral"


del Mercosur.

El 29 de junio de 2000 se aprueban las Decisiones referidas al "Relanzamiento del


Mercosur".

El 18 de febrero de 2002, mediante el Protocolo de Olivos para la Solución de


Controversias se crea el Tribunal Permanente de Revisión del Mercosur. Se instaló en
2004 con sede en Asunción.

El 6 de diciembre de 2002, los miembros plenos del Mercosur, más Bolivia y Chile,
firman el Acuerdo de Residencia para Nacionales estableciendo la libertad de residencia y
trabajo en todo el ámbito de los seis países.

En 2003, por Decisión CMC Nº 11/03, se creó la Comisión de Representantes


Permanentes del Mercosur (CRPM) con su Presidente. El Presidente de la CRPM
representa al Mercosur ante terceros, y dura dos años en su cargo, pero el CMC puede
extender el mismo por un año más. Eduardo Duhalde fue el presidente entre 2003-2005, y
Carlos "Chacho" Alvarez, ha sido designado para el período 2005-2007.

En diciembre de 2004, en la Cumbre de Presidentes de Ouro Preto:


-Se estableció el Fondo para la Convergencia Estructural del MERCOSUR (FOCEM)
(Decisión CMC Nº 45/04), con el fin de financiar programas de convergencia estructural,
competitividad, cohesión social, e infraestructura institucional;

- Se creó el Grupo de Alto Nivel (GAN) para la formulación de una Estrategia


MERCOSUR de Crecimiento del Empleo (Grupo de Alto Nivel para el Empleo);

- Se encomendó a la Comisión Parlamentaria Conjunta la redacción de una propuesta


de Protocolo Constitutivo del Parlamento del MERCOSUR.

- El 6 de julio de 2005 se firmó el Protocolo de Asunción sobre Derechos Humanos del


MERCOSUR.

- En la Cumbre de Presidentes de Montevideo de diciembre de 2005, se creó el


Parlamento del MERCOSUR.

En la Cumbre de Presidentes de Córdoba de julio 20 al 22 de 2006:


- Se integró Venezuela como miembro pleno del Mercosur; se aprobó la Estrategia
Mercosur de Crecimiento del Empleo (Decisión CMC Nº 04/06).

Se creó el Observatorio de la Democracia del Mercosur (Decisión 24/06); se estableció


que Argentina será sede permanente del Mercosur Cultural; se creó el Instituto Social del
Mercosur.

Con base en el Protocolo de Ouro Preto, firmado el 17 de diciembre de 1994 y


vigente desde el 1 de enero de 1995, el Mercosur tiene una estructura institucional
básica compuesta por:

El Consejo del Mercado Común (CMC), órgano supremo del Mercosur, creado en 1991.

El Grupo Mercado Común (GMC), órgano ejecutivo, creado en 1991.

El Parlamento del Mercosur, constituído en 2005, comenzará a funcionar en el segundo


semestre de 2006 y reemplazará a la Comisión Parlamentaria Conjunta.

La Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur (CRPM) y su Presidente,


creada en 2003. El Presidente de la CRPM representa al Mercosur frente a terceros.

La Comisión de Comercio del Mercosur (CCM), órgano encargado de la gestión


aduanera y arancelaria, creado en 1994.

El Tribunal Permanente de Revisión del Mercosur (TPRM), con sede en Asunción,


creado en 2002 e instalado en 2004.

Este Mercado Común, implica:

Libre circulación de bienes, servicios y factores productivos (capital y trabajo), a través de


la eliminación de los derechos aduaneros y restricciones no arancelarias a la circulación
de mercaderías.

El establecimiento de un Arancel Externo Común (A.E.C.) y la adopción de una política


comercial común con relación a terceros Estados o agrupaciones de Estados, y la
coordinación de posiciones en foros económico-comerciales, regionales e internacionales.

La coordinación de políticas macro-económicas y sectoriales de los Estados Partes, en


materia de: comercio exterior, agrícola, industrial, fiscal, monetaria, cambiaría y de
capitales, de servicios, aduanera, de transportes y comunicaciones y otras que se
acuerden, a fin de asegurar condiciones adecuadas de competencia entre esos países.

El compromiso entre los Estados Partes de armonizar sus legislaciones en los sectores
pertinentes, para lograr el fortalecimiento del proceso de integración.

UNIÓN EUROPEA
¿Por qué la Unión Europea?
Tras la Segunda Guerra Mundial quienes se habían opuesto al totalitarismo durante la
guerra estaban decididos a poner fin, de una vez por todas, a los antagonismos entre las
naciones de Europa, creando las condiciones de una paz duradera entre los antiguos
enemigos.
Entre 1945 y 1950, un puñado de estadistas, entre los que se cuentan Konrad
Adenauer, Winston Churchill, Alcide de Gasperi y Robert Schuman, emprende la tarea de
persuadir a sus pueblos de la necesidad de entrar en una nueva era, la de la
estructuración de Europa Occidental en torno a una nueva organización basada en los
intereses comunes de sus pueblos y naciones y consagrada por unos tratados que
garanticen el Estado de Derecho y la igualdad de todos los países.

Robert Schuman (Ministro francés de Asuntos Exteriores) propuso la creación de una


Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) en el año 1950, es decir situar bajo
una autoridad común, la producción de carbón y acero de países en otro tiempo enemigos
contenía una enorme carga simbólica: los materiales de guerra se transformaban en
instrumentos de reconciliación y de paz.

Esta idea fue el comienzo de más de medio siglo de cooperación pacífica entre los
Estados miembros de las Comunidades Europeas. Con el Tratado de Maastricht de 1992
nace la Unión Europea (UE) sobre la base de unas instituciones reforzadas y dotadas de
más amplias responsabilidades.

La UE favoreció la unificación de Alemania después de la caída del muro de Berlín en


1989. Tras la descomposición del imperio soviético en 1991, los países de Europa Central
y Oriental, durante décadas sometidos a la tutela totalitaria de Pacto de Varsovia,
decidieron con absoluta naturalidad que su futuro se encontraba junto a las naciones
europeas democráticas.

La UE de hoy es el resultado del esfuerzo y de las realizaciones concretas de los


impulsores de la Europa comunitaria. Constituye el ejemplo más avanzado del mundo de
integración de un conjunto de países que ejercen conjuntamente su soberanía en ámbitos
de decisiva importancia para los ciudadanos: moneda única, libre circulación de personas,
servicios, mercancías y capitales, progreso social e igualdad de condiciones de
competencia para aprovechar al máximo un mercado interior abierto y dinámico.

Las bases constitucionales de este conjunto son las siguientes:


Tratado de París constitutivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero
(CECA) de 1951;

Tratados de Roma constitutivos de la Comunidad Económica Europea (CEE) y la


Comunidad Europea de la Energía Atómica (CEEA) de 1957.

Estos tratados fundamentales se han modificado posteriormente:


1986: Acta Única Europea
1992: Tratado de la Unión Europea, firmado en Maastricht.
1997 por el Tratado de Ámsterdam.
2001 por el Tratado de Niza.
Estos tratados han creado entre los Estados miembros unos estrechos vínculos
jurídicos. La UE genera por sí misma una legislación que se aplica directamente a los
ciudadanos europeos y crea unos derechos específicos en favor de éstos.

Limitada en su primera realización a la apertura del MCCA del acero entre los seis
Estados fundadores (Bélgica, RFA, Francia, Italia, Luxemburgo y Países Bajos), la
Comunidad ha sido ante todo una empresa de paz, puesto que consiguió asociar en un
conjunto institucional regido por el principio de igualdad a los vencedores y a los vencidos
de la última guerra intraeuropea.

Estos 6 Estados miembros decidieron construir una Comunidad Económica Europea


(CEE) basada en un mercado común que abarcara una amplia gama de bienes y
servicios. Los derechos de aduana industriales entre los seis países se suprimieron
definitivamente el 1 de julio de 1968 y las políticas comunes, especialmente la política
agrícola y la política comercial, se implantaron a lo largo de dicha década.

El éxito de los Seis impulsó a Dinamarca, Irlanda y al Reino Unido a unirse a ellos
(Primera ampliación) en virtud de la cual las Comunidades pasaron de seis a nueve
miembros en 1973, tuvo lugar al mismo tiempo que se llevaba a cabo una profundización
de las tareas y se implantaban nuevas políticas, como la política social, la medioambiental
o la regional, con la creación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) en
1975.

La creación en 1979 del sistema monetario europeo (SME) contribuyó a estabilizar las
relaciones de cambio y a inspirar a los Estados miembros una política de rigor que les
permitiera mantener entre sí los vínculos de solidaridad y la disciplina de un espacio
económico abierto.

En 1981 y 1986, las adhesiones de Grecia, España y Portugal reforzaron el flanco


sur de la Comunidad, haciendo al mismo tiempo más necesaria la puesta en práctica de
unos programas estructurales, como los primeros programas mediterráneos integrados
(PIM), destinados a reducir las disparidades de desarrollo económico entre los Doce.
Tras la finalización de la Guerra Fría, los Estados miembros negociaron un nuevo
Tratado de la Unión Europea, cuyas líneas directrices fueron fijadas por el Consejo
Europeo (es decir, los Jefes de Estado o de Gobierno) reunido en Maastricht los días 9
y 10 de diciembre de 1991.

El Tratado entró en vigor el 1 de noviembre de 1993.


La CEE se rebautizo Comunidad Europea (CE). Se suma al sistema comunitario un
sistema intergubernamental en algunos ámbitos, el Tratado crea la Unión Europea (UE).

Fija a los Estados un programa ambicioso: Unión monetaria para 1999, nuevas políticas
comunes, ciudadanía europea, política exterior y de seguridad común (PESC), seguridad
interior.

Este nuevo impulso y la evolución de la geopolítica del continente llevaron a 3 nuevos


países Austria, Finlandia y Suecia a entrar en la Unión el 1 de enero de 1995.
Unión de los 15.

Por otro lado, la sustitución de sus monedas nacionales por el euro. El 1 de enero de
2002 la moneda europea entraba en circulación en los 12 países de la zona del euro y
adquiría el estatuto de gran moneda de pago y de reserva junto al dólar.

Recién constituida, la Europa de los 15, se da una nueva ampliación sin precedentes.
A mediados de los ´90 llaman a la puerta de la UE las antiguas «democracias populares»
del bloque soviético (Bulgaria, la República Checa, Hungría, Polonia, Rumanía y
Eslovaquia), los tres Estados bálticos que una vez formaran parte de la Unión Soviética
(Estonia, Letonia y Lituania), una de las Repúblicas de la antigua Yugoslavia
(Eslovenia) y dos países mediterráneos (Chipre y Malta).

Dando inicio a las negociaciones de adhesión con los 12 países candidatos en


Luxemburgo en diciembre de 1997 y en Helsinki en diciembre de 1999. La Unión se
dirigía a la ampliación más importante de toda su historia. Para diez de estos países, las
negociaciones finalizaban el 13 de diciembre de 2002 en Copenhague. Se dibujaba en el
horizonte la Europa de los 25, efectiva en 2004.

Copenhague: una cumbre histórica


Con el Consejo Europeo reunido en Copenhague el 13 de diciembre de 2002 el
proceso de Unificación europea franqueó una de las etapas más importantes de su
historia. Al decidir la adhesión de diez nuevos países a partir del 1 de mayo de 2004, los
15 no sólo han ampliado la superficie geográfica o aumentado el número de ciudadanos
de la Unión, sino que han puesto fin a la brutal fractura del continente dividido desde 1945
entre mundo libre y mundo comunista.

En virtud de los Tratados de adhesión, firmados en Atenas el 16 de abril de 2003,


los pueblos de los nuevos Estados miembros pueden participar en las mismas
condiciones que sus socios en las elecciones europeas de junio de 2004.

PRINCIPALES ETAPAS DE LA QUINTA AMPLIACIÓN DE LA UE

19 de diciembre de 1989: creación del programa Phare para proporcionar asistencia


financiera y técnica a los países de Europa Central y Oriental.

3 y 16 de julio de 1990: candidaturas de Chipre y Malta.

22 de junio de 1993: el Consejo Europeo de Copenhague fija los criterios de


adhesión.31 de marzo y 5 de abril de 1994: candidaturas de Hungría y Polonia.

1995: candidaturas de Eslovaquia (21 de junio), Rumanía (22 de junio), Letonia (13 de
octubre), Estonia (24 de noviembre), Lituania (8 de diciembre) y Bulgaria (14 de
diciembre).1996: candidaturas de la República Checa (17 de enero) y de Eslovenia (10 de
junio).

12-13 de diciembre de 1997: el Consejo Europeo de Luxemburgo decide iniciar el


proceso de ampliación.

10-11 de diciembre de 1999: el Consejo Europeo de Helsinki decide la apertura de las


negociaciones de adhesión con doce países candidatos. Turquía se considera «un Estado
candidato llamado a ingresar en la Unión».

13 de diciembre de 2002: acuerdo sobre la adhesión de diez países candidatos el 1 de


mayo de 2004.

16 de abril de 2003: firma en Atenas de los diez Tratados de adhesión.

1 de mayo de 2004: la Unión europea acoge diez nuevos Estados miembros.

Diciembre de 2004: decisión sobre la candidatura de Turquía y la eventual apertura


de negociaciones.

2007: año fijado por el Consejo Europeo de Copenhague para la adhesión de Bulgaria
y Rumanía.

Hacia una Constitución europea

El Consejo Europeo reunido en Salónica el 19 y 20 de junio de 2003 recibió con


satisfacción el proyecto de Tratado Constitucional
El proyecto propone, entre otras cosas:

Elección del Presidente del Consejo Europeo por mayoría cualificada para un mandato de
dos años y medio, renovable.

Elección del Presidente de la Comisión por el Parlamento, por mayoría simple, previa
propuesta del Consejo Europeo, «teniendo en cuenta el resultado de las elecciones al
Parlamento».
Creación del puesto de Ministro de Asuntos Exteriores de la Unión, vinculado al Consejo
Europeo y, al mismo tiempo, Vicepresidente de la Comisión.
Incorporación de la Carta de los Derechos Fundamentales al Tratado.
Atribución de personalidad jurídica a la Unión Europea.
Ampliación del voto por mayoría cualificada en el Consejo.
Fortalecimiento del poder legislativo y presupuestario del Parlamento Europeo.
Una formulación más clara del reparto de competencias entre la Unión y sus Estados
miembros.
Otorgamiento de un papel a los Parlamentos nacionales a la hora de velar por el
cumplimiento del principio de subsidiariedad.

Grandes etapas del euro


7 de febrero de 1992: firma del Tratado de Maastricht se acordó El Tratado de la
Unión Europea y la unión económica y monetaria. Entró en vigor en noviembre de 1993.
Las monedas nacionales habrán de ser reemplazadas por una moneda europea única
bajo ciertas condiciones. Para poder participar en la moneda única los países deben
cumplir varios criterios económicos.

Enero de 1994: creación del Instituto Monetario Europeo Se crea el Instituto


Monetario Europeo (IME) y se introducen nuevos procedimientos de supervisión para
impulsar la convergencia económica.

Junio de 1997: pacto de estabilidad y crecimiento El Consejo Europeo de


Ámsterdam aprueba el pacto de estabilidad y crecimiento y el nuevo mecanismo de tipos
de cambio (SME bis) destinado a garantizar la estabilidad entre el euro y las monedas de
los Estados miembros no participantes en el euro. También se acuerda el diseño para la
cara europea de las monedas euro.

Mayo de 1998: 11 países se califican para el euro:

1 de enero de 1999: nacimiento del euro Se convierte en la divisa común (moneda


escritural: los billetes y monedas aún no circulan) de Bélgica, Alemania, España, Francia,
Irlanda, Italia, Luxemburgo, los Países Bajos, Austria, Portugal y Finlandia. (Grecia se
añade a ellos el 1 de enero de 2001.) El Banco Central Europeo sustituye al IME y es en
adelante el responsable de la política monetaria, que se define y aplica en euros. Las
operaciones de cambio en euros comienzan el 4 de enero de 1999, con un curso de
aproximadamente 1,18 dólares. Es el comienzo del período transitorio, que durará hasta
el 31 de diciembre de 2001.

1 de enero de 2002: introducción de las monedas y los billetes euro: Se ponen en


circulación los billetes y las monedas en euros. Comienza el plazo para la retirada de los
billetes y las monedas nacionales, que finaliza definitivamente el 28 de febrero de 2002. A
partir de entonces solo el euro tiene curso legal en los países de la zona del euro.

Parlamento Europeo (PE), elegido por los ciudadanos de la Unión, es


la asamblea parlamentaria y único parlamento plurinacional elegido por
sufragio universal directo en el mundo.

Consejo de la Unión Europea (CUE), antes llamado Consejo de Ministros, es el principal


órgano legislativo y de toma de decisiones en la UE. Representa a los Gobiernos de la
Estados miembros.

Comisión Europea (CE), institución políticamente independiente que representa y


defiende los intereses de la Unión en su conjunto, propone la legislación, políticas y
programas de acción y es responsable de aplicar las decisiones del PE y el CUE. Es el
órgano con poder ejecutivo, y de iniciativa
.
Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), garantiza el cumplimiento de la ley de
la Unión, y a él están supeditados los poderes judiciales de los Estados miembros.

Tribunal de Cuentas Europeo (TCE), efectúa el control de la legalidad y la regularidad


de la gestión del presupuesto de la UE.
Además cuenta con seis importantes órganos: el Banco Central Europeo, el Comité
Económico y Social Europeo, el Comité de las Regiones, el Banco Europeo de
Inversiones, la Defensoría del Pueblo Europeo y la Europol.

Comunidad Andina o Comunidad Andina de Naciones (CAN) es una organización


regional económica y política con entidad jurídica internacional creada por el Acuerdo de
Cartagena el 26 de mayo de 1969. Tiene sede en Lima, Perú

Está constituida por Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela (en proceso de
desvinculación), junto con los órganos e instituciones del Sistema Andino de Integración
(SAI). Antes de 1996, era conocida como el Pacto Andino o Grupo Andino.
Chile originalmente fue miembro entre 1969-1976, pero se retiró durante el Régimen
militar de Augusto Pinochet debido a incompatibilidades entre la política económica de
ese país y las políticas de integración de la CAN. Al volver a la democracia en 1990 se
iniciaron inmediatamente las conversaciones para que Chile se reintegrara a la CAN, cosa
que se concretó el 20 de septiembre de 2006.

ALADI: A diferencia de su antecesor, la ALALC, no se tiene como meta en un


plazo determinado crear una zona de libre comercio sino un sistema de preferencias
económicas o mecanismos similares. El objetivo es crear un mercado común por medio
de una serie de iniciativas multilaterales flexibles y diferenciadas de acuerdo al nivel de
desarrollo de cada país. Los mecanismos del Tratado son el marco básico para los
convenios y tratados para las negociaciones. Eso si todas las iniciativas deben concurrir a
la complementación o cooperación económica y promoción el comercio en la zona. La
ALADI tiene una estructura más abierta al posibilitar la integración o negociación con
países fuera de la zona.

Los mecanismos de integración son (según el Capítulo II del Tratado):


Preferencia Arancelaria Regional: Los países miembros se otorgarán recíprocamente una
preferencia arancelaria regional, que se aplicará con referencia al nivel que rija para
terceros países y se sujetará a la reglamentación correspondiente:
Acuerdos de alcance regional: ... son aquéllos en los que participan todos los países
miembros; y
Acuerdos de alcance parcial: con la participación de dos o más países del área. Se
pueden referirse al intercambio de bienes en las áreas de la educación, cultura e
investigación y desarrollo científico.
Los acuerdos de la ALALC conforman en patrimonio histórico de la ALADI y los países
miembros.

Grupo de los Tres: Nombre dado a los integrantes del Tratado de Libre Comercio entre
México, Colombia y Venezuela. Firmado el 13 de junio de 1994 en Cartagena de Indias.
Entrando en vigor el 1 de enero de 1995, creó un extenso mercado de 149 millones de
consumidores combinado un con PIB (Producto Interior Bruto) de 486,5 mil millones de
dólares. El acuerdo establece un 10% de reducción de tarifa durante unos 10 años
(empezando en 1995) por el comercio de bienes y servicios entre sus miembros. El
acuerdo es de tercera generación, no limitado al libre comercio, pero incluye puntos como
la inversión, servicios, compras gubernamentales, regulaciones a la competencia desleal,
y derechos de propiedad intelectual.

La Comunidad del Caribe (Caricom) nació el 4 de julio de 1973 con la firma del
Tratado de Chaguaramas por los primeros ministros de cuatro naciones (Barbados,
Guyana, Jamaica y Trinidad y Tobago) con el fin de fortalecer sus lazos e integrar un
mercado común en la región del Caribe. Actualmente cuenta con 15 miembros plenos y 5
miembros asociados, la mayoría de los cuales pertenecen a la Mancomunidad Británica
de Naciones. Los máximos órganos de gobierno son la Conferencia de Jefes de Estado y
el Consejo de Ministros.
Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA:North American Free
Trade Agreement), es un tratado económico entre Canadá, Estados Unidos y México que
establece una zona de libre comercio. Entró en vigor el 1 de enero de 1994. A diferencia
de tratados o convenios similares (como el de la Unión Europea) no establece organismos
centrales de coordinación política o social. Existe sólo una secretaría para administrar y
ejecutar las resoluciones y mandatos que se derivan del tratado mismo. Tiene tres
secciones. La Sección Canadiense, ubicada en Ottawa, la Sección Mexicana, en México,
D.F.; y la Sección Estadounidense, en Washington, D.C..
GRUPO CONTADORA
El Grupo de Contadora fue creado en 1983 para hacer frente a la situación
explosiva que reinaba en América Central y responder de manera ejemplar a una triple
preocupación, a saber, poner fin a los terribles sufrimientos que padecían los pueblos de
América Central a causa de los conflictos militares de sus países, defender el derecho de
cada uno de ellos a la independencia y contribuir a la solución de una crisis cuyas
repercusiones implicaban graves riesgos para la paz en el mundo.

Los Ministros de Relaciones Exteriores de Colombia, México, Panamá y Venezuela se


reunieron en la isla de Contadora, donde decidieron aunar sus esfuerzos y firmaron el
Acta de Contadora para la Paz y la Cooperación en Centroamérica. Este plan de paz
recibió el respaldo del Consejo de Seguridad, de la Asamblea General de las Naciones
Unidas y de numerosos organismos regionales e internacionales. En 1985 se crearon
Grupos de Apoyo en Lima, Argentina, Brasil, Perú y Uruguay en torno a los consejeros del
Grupo de Contadora que a partir de entonces se reunieron conjuntamente.

A finales de 1996 se crearon el Grupo de los Ocho (G8) y el MPCC (mecanismo de


consulta y concertación) con miras a proseguir su papel de mediación y pacificación.

En marzo de 1997 el Grupo de Contadora, el Grupo de Apoyo, las Naciones


Unidas y la OEA se asociaron para gestionar el acuerdo de paz, que fue firmado en
agosto por los presidentes centroamericanos en la cumbre de Esquipulas II.
El Grupo de Contadora probó de este modo que todavía existen en el mundo
pueblos que asumen por sí solos la plenitud de su destino contra viento y marea.

El Grupo de Apoyo a Contadora fue una instancia multilateral establecida en


1985 por los gobiernos de Argentina, Brasil, Perú, y Uruguay, con el fin de ampliar la
acción multilateral establecida por el Grupo Contadora en 1983, para promover la paz en
los conflictos armados de Centroamérica, y en especial Nicaragua, El Salvador y
Guatemala. Ambos grupos fueron conocidos como el Grupo de los Ocho.

Si bien el Grupo Contadora no logró establecer una fórmula de paz aceptable para
todas las partes involucradas, sentó los fundamentos para que emergiera dicho plan en
los años siguientes El llamado Acuerdo de Paz de Esquípulas, surguió de los esfuerzos
de Contadora y permitió reformular completamente la política centroamericana.

Grupo de los Ocho también trató temas como: la situación de las Islas Malvinas
(exhortando a la negociación entre Argentina y Gran Bretaña), la deuda externa y el
proteccionismo de los países desarrollados.

A partir de 1990 el Grupo Contadora adoptó el nombre de Grupo de Río.

Grupo de Río, es el Mecanismo Permanente de Consulta y Concertación Política


de América Latina y el Caribe, creado el 18 de diciembre 1986, por la Declaración de Río
de Janeiro, suscrita por Argentina, Brasil, Colombia, México, Panamá, Perú, Uruguay y
Venezuela. Se realiza anualmente en alguna ciudad predefinida de América Latina en la
cual se reúnen los Jefes de Estado y de Gobierno, y los Ministros de Relaciones
Exteriores de los países integrantes. Las decisiones del Grupo son adoptados por medio
del consenso entre sus integrantes.

Unión Europea
¿Para qué sirve la Unión Europea? ¿Por qué y cómo nació? ¿Cómo funciona? ¿Qué ha
logrado para sus ciudadanos y a qué nuevos retos se enfrenta hoy? En vísperas de su
ampliación a 25 países, ¿qué transformaciones debe experimentar la Unión? En la era de
la globalización, ¿puede la Unión Europea competir con otras grandes economías?
¿Seguirá Europa desempeñando un papel importante en el mundo?

Éstas son algunas de las cuestiones clave abordadas en esta interesante publicación de
Pascal Fontaine, antiguo colaborador de Jean Monnet y profesor del Instituto de Estudios
Políticos de París especializado en temas europeos. Con abundantes explicaciones de
gran claridad y completamente puestas al día, las Doce lecciones sobre Europa suceden
a las Diez lecciones sobre Europa, del mismo autor, que han conseguido un gran éxito.

Doce lecciones sobre Europa

Índice

1. ¿Por qué la Unión Europea? ..


2. Las grandes etapas históricas ..
3. La ampliación ..
4. ¿Cómo funciona la Unión? ..
5. ¿Qué hace la Unión? ..
6. El mercado interior ..
7. La unión económica y monetaria y el euro ..
8. Hacia una sociedad de la información y del conocimiento ..
9. La Europa de los ciudadanos ..
10. Una Europa de libertad, seguridad y justicia ..
11. ¿Cuál es el papel de la Unión Europea en el mundo? ..
12. ¿Qué futuro para Europa? ..

Cronología de la construcción europea ..


1. ¿Por qué la Unión Europea?

Paz

Durante mucho tiempo la idea de una Europa unida solo existió como un sueño en las
mentes de filósofos y visionarios. Víctor Hugo, por ejemplo, imaginó unos pacíficos
«Estados Unidos de Europa» impregnados de ideales humanistas. Las dos terribles
guerras que asolaron el continente durante la primera mitad del siglo XX desmintieron
brutalmente dicho sueño.

Sin embargo, de los escombros de la Segunda Guerra Mundial surgió un nuevo brote de
esperanza. Quienes se habían opuesto al totalitarismo durante la guerra estaban
decididos a poner fin, de una vez por todas, a los antagonismos entre las naciones de
Europa, creando las condiciones de una paz duradera entre los antiguos enemigos. Entre
1945 y 1950, un puñado de estadistas llenos de coraje, entre los que se cuentan Konrad
Adenauer, Winston Churchill, Alcide de Gasperi y Robert Schuman, emprende la tarea de
persuadir a sus pueblos de la necesidad de entrar en una nueva era, la de la
estructuración de Europa Occidental en torno a una nueva organización basada en los
intereses comunes de sus pueblos y naciones y consagrada por unos tratados que
garanticen el Estado de Derecho y la igualdad de todos los países.

Robert Schuman (Ministro francés de Asuntos Exteriores) recogió una idea originalmente
concebida por Jean Monnet y, el 9 de mayo de 1950, propuso la creación de una
Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA). Situar bajo una autoridad común, la
Alta Autoridad, la producción de carbón y acero de países en otro tiempo enemigos
contenía una enorme carga simbólica: los materiales de guerra se transformaban en
instrumentos de reconciliación y de paz.

Esta idea generosa y audaz se vio coronada por el éxito. Fue el comienzo de más de
medio siglo de cooperación pacífica entre los Estados miembros de las Comunidades
Europeas. Con el Tratado de Maastricht de 1992 nace la Unión Europea (UE) sobre la
base de unas instituciones reforzadas y dotadas de más amplias responsabilidades.
La Unión Europea favoreció la unificación de Alemania después de la caída del muro de
Berlín en 1989. Tras la descomposición del imperio soviético en 1991, los países de
Europa Central y Oriental, durante décadas sometidos a la tutela totalitaria de Pacto de
Varsovia, decidieron con absoluta naturalidad que su futuro se encontraba junto a la
familia de naciones europeas democráticas.

Seguridad

La Europa del siglo XXI sigue enfrentada a los retos de la seguridad, que nunca será un
bien definitivamente alcanzado. Cada etapa del desarrollo mundial entraña no sólo
oportunidades sino también riesgos. La UE tiene que tomar medidas eficaces para
garantizar la seguridad de sus 15 (y próximamente 25) Estados miembros. Ha de
colaborar de manera constructiva con las regiones situadas al otro lado de sus fronteras:
el sur del Mediterráneo, los Balcanes, el Cáucaso, el Oriente Medio. Los trágicos
acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 de Nueva York y Washington pusieron
claramente de manifiesto para todos la fragilidad de la vida humana ante el fanatismo y el
espíritu de venganza.

Las instituciones de la UE han desempeñado un papel decisivo en el éxito de Europa al


concebir y aplicar un sistema que ha traído una paz genuina y duradera a esta importante
zona del planeta. Sin embargo, la UE debe también proteger sus intereses militares y
estratégicos a través de sus alianzas —especialmente la de la OTAN— así como
mediante el desarrollo de una auténtica política europea de seguridad y defensa (PESD).

Seguridad interior y seguridad exterior son las dos caras de una misma moneda. La lucha
contra el terrorismo y la delincuencia organizada impone una estrecha cooperación entre
las fuerzas de policía de los Estados miembros. Uno de los nuevos retos de Europa es
hacer de la UE un espacio de libertad, seguridad y justicia, en el que todos los ciudadanos
estén protegidos por la ley y tengan idéntico acceso a la justicia. Para ello, los Gobiernos
de la UE han de cooperar más intensamente y órganos como Europol (Oficina Europea de
Policía) y Eurojust, que coordina la acción judicial de los Estados miembros, deben
desempeñar un papel más activo y efectivo, dotándose de mayores medios de
intervención.

Solidaridad económica y social

Si bien la Unión Europea se ha construido a partir de objetivos políticos, han sido sus
bases económicas las que le han dado dinamismo y determinado su éxito: el gran
mercado interior integrado por todos los 15 Estados miembros y la moneda única (el euro)
compartida por 12 de los mismos constituyen el fundamento de la Unión Europea.

Los países de la UE suponen un porcentaje cada vez más pequeño de la población


mundial. Deben, por lo tanto, continuar uniéndose si quieren mantener el crecimiento
económico y hacer frente a la competencia global de otras importantes economías.
Ningún país de la UE en solitario es lo bastante fuerte como para incidir con suficiente
peso en el comercio mundial en defensa de sus intereses. Del mismo modo, las
estrategias comerciales y las inversiones de las empresas europeas requieren espacios
más vastos que el mercado nacional para aprovechar las economías de escala y obtener
nuevos clientes. La Unión Europea ha favorecido la apertura de un gran mercado único,
suprimiendo los obstáculos a los intercambios y las rigideces administrativas que dificultan
el libre juego de los operadores económicos.

El necesario corolario de este gran espacio europeo de libre competencia es la solidaridad


a escala igualmente europea, que se traduce, en la práctica, en la ayuda a los ciudadanos
corrientes: por ejemplo, cuando resultan víctimas de inundaciones y otras catástrofes
naturales, los europeos reciben ayuda del presupuesto de la UE. Por otro lado, el amplio
mercado continental de 380 millones de consumidores debe aprovechar al mayor número
de personas posible. Los Fondos Estructurales, gestionados por la Comisión Europea,
fomentan y respaldan los esfuerzos de las autoridades nacionales y regionales de la UE
por reducir las diferencias de desarrollo entre los distintos territorios europeos. La Unión
Europea, a través tanto del presupuesto comunitario como de los créditos del Banco
Europeo de Inversiones, favorece la mejora de las infraestructuras de transportes (por
ejemplo, redes de autopistas y ferrocarriles de alta velocidad), facilitando el acceso a las
regiones periféricas e impulsando los intercambios comerciales transeuropeos.
Colaborar más estrechamente para promover el modelo europeo de sociedad

Las sociedades postindustriales de Europa cada vez son más complejas. Aunque su nivel
de vida ha experimentado un crecimiento continuo, sin embargo subsisten diferencias
que, incluso, pueden incrementarse con la adhesión de los antiguos países comunistas.
Por ello, es importante que los Estados miembros de la UE colaboren para resolver los
problemas sociales.

A largo plazo, cada uno de los países de la UE se beneficia de esta cooperación. Medio
siglo de integración europea ha demostrado que el conjunto comunitario tiene un peso
mucho mayor que la mera suma de los Estados miembros desde los puntos de vista no
solo económico, social, tecnológico y comercial, sino también político. Sin duda, existe un
valor añadido europeo en la actuación común con una sola voz.

¿Por qué? Porque la UE es la primera potencia comercial del mundo, que desempeña,
como tal, un papel determinante en las negociaciones internacionales. Porque, con todo
su peso comercial y agrícola, ejerce una influencia decisiva en la Organización Mundial
del Comercio y en la aplicación del Protocolo de Kioto sobre la contaminación atmosférica
y el cambio climático. Porque presentó importantes iniciativas en la Cumbre de
Johannesburgo de agosto de 2002 sobre el desarrollo sostenible. Porque adopta una
posición clara en los problemas que preocupan especialmente a los ciudadanos, tales
como la protección del medio ambiente, las energías renovables, el principio de cautela
en la seguridad alimentaria, los aspectos éticos de la biotecnología y la necesidad de
proteger las especies en peligro de extinción.

El antiguo adagio «la unión hace la fuerza» conserva hoy en día toda su pertinencia para
los europeos. Esta fuerza se basa en una capacidad de actuación común gestionada por
instituciones democráticas: Consejo Europeo, Parlamento Europeo, Consejo de Ministros,
Comisión Europea, Tribunal de Justicia, Tribunal de Cuentas.

La UE propugna una concepción humanista y progresista del hombre, que no debe


simplemente padecer los efectos de la globalización y los cambios tecnológicos, sino que
ha de asumir una posición central en dicha revolución, controlándola y encauzándola. Las
simples fuerzas del mercado o la acción unilateral de un país no bastan para satisfacer las
necesidades de los ciudadanos.

La UE es portadora de un mensaje y un modelo de sociedad a los que la gran mayoría de


sus ciudadanos se adhiere. Los derechos humanos, la solidaridad social, la libertad de
empresa, la distribución equitativa de los frutos del crecimiento, el derecho a un medio
ambiente protegido, el respecto de la diversidad cultural, lingüística y religiosa y una
síntesis armoniosa de tradición y progreso constituyen el auténtico patrimonio de valores
de los europeos.

La Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, proclamada en Niza el 7 de diciembre


de 2000, enumera todos aquellos derechos en los que se reconocen hoy en día los 15
Estados miembros de la UE y sus ciudadanos. Los europeos gozan de una variedad de
culturas nacionales y locales que los distingue entre sí. No obstante, el patrimonio común
de valores los aproxima frente al resto del mundo.

El «principio de subsidiariedad», consagrado en los textos de Maastricht, es un principio


fundamental del ejercicio de las competencias de la Unión. Significa que la UE y sus
instituciones intervienen sólo en la medida en que una acción comunitaria es más eficaz
que una acción nacional o local. Garantiza que no se produzcan injerencias inútiles en la
vida de los ciudadanos. La identidad europea es un activo valioso que debe preservarse:
nunca debe confundirse con la uniformidad, fuente de frustaciones y de rechazo de los
pueblos.

2. Las grandes etapas históricas

La Unión Europea de hoy es el resultado del esfuerzo y de las realizaciones concretas de


los impulsores de la Europa comunitaria. Constituye el ejemplo más avanzado del mundo
de integración de un conjunto de países que ejercen conjuntamente su soberanía en
ámbitos de decisiva importancia para los ciudadanos: moneda única, libre circulación de
personas, servicios, mercancías y capitales, progreso social e igualdad de condiciones de
competencia para aprovechar al máximo un mercado interior abierto y dinámico.
Las bases constitucionales de este conjunto son las siguientes:
el Tratado de París constitutivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero
(CECA) de 1951;
los Tratados de Roma constitutivos de la Comunidad Económica Europea (CEE) y
la Comunidad Europea de la Energía Atómica (CEEA) de 1957.

Estos tratados fundamentales se han modificado posteriormente:


en 1986 por el Acta Única Europea;
en 1992 por el Tratado de la Unión Europea, firmado en Maastricht;
en 1997 por el Tratado de Ámsterdam;
en 2001 por el Tratado de Niza.

Estos tratados han creado entre los Estados miembros unos estrechos vínculos jurídicos.
La Unión Europea genera por sí misma una legislación que se aplica directamente a los
ciudadanos europeos y crea unos derechos específicos en favor de éstos.

Limitada en su primera realización a la apertura del mercado común del carbón y del
acero entre los seis Estados fundadores (Bélgica, República Federal de Alemania,
Francia, Italia, Luxemburgo y Países Bajos), la Comunidad ha sido ante todo una empresa
de paz, puesto que consiguió asociar en un conjunto institucional regido por el principio de
igualdad a los vencedores y a los vencidos de la última guerra intraeuropea.

Estos seis Estados miembros decidieron construir una Comunidad Económica Europea
(CEE) basada en un mercado común que abarcara una amplia gama de bienes y
servicios. Los derechos de aduana industriales entre los seis países se suprimieron
definitivamente el 1 de julio de 1968 y las políticas comunes, especialmente la política
agrícola y la política comercial, se implantaron a lo largo de dicha década.

El éxito de los Seis impulsó a Dinamarca, Irlanda y al Reino Unido a unirse a ellos. Esta
primera ampliación, en virtud de la cual las Comunidades pasaron de seis a nueve
miembros en 1973, tuvo lugar al mismo tiempo que se llevaba a cabo una profundización
de las tareas y se implantaban nuevas políticas, como la política social, la medioambiental
o la regional, con la creación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) en
1975.

Desde comienzos de la década de los setenta, se impuso la necesidad de la convergencia


de las economías y de la unión monetaria cuando la suspensión de la convertibilidad del
dólar en oro daba paso a una era de gran inestabilidad monetaria mundial, agravada por
las consecuencias de los choques petrolíferos de 1973 y 1979. La creación en 1979 del
sistema monetario europeo (SME) contribuyó a estabilizar las relaciones de cambio y a
inspirar a los Estados miembros una política de rigor que les permitiera mantener entre sí
los vínculos de solidaridad y la disciplina de un espacio económico abierto.

En 1981 y 1986, las adhesiones de Grecia, España y Portugal reforzaron el flanco sur de
la Comunidad, haciendo al mismo tiempo más necesaria la puesta en práctica de unos
programas estructurales, como los primeros programas mediterráneos integrados (PIM),
destinados a reducir las disparidades de desarrollo económico entre los Doce.

Paralelamente, la Comunidad Económica Europea se afirma en el plano internacional, al


reforzar los vínculos contractuales establecidos con los países del sur del Mediterráneo y
con los de África, del Caribe y del Pacífico (conocidos como «países ACP»), asociados
gracias a los sucesivos Convenios de Lomé (1975-1989: Lomé I, II, III y IV) y al Acuerdo
de Cotonú, firmado en junio de 2000, relativos a los intercambios comerciales y la ayuda
al desarrollo. Primera potencia comercial mundial, Europa de dota de los instrumentos
que le permitan afirmar su identidad en la escena internacional y se fija como ambición la
aplicación de una política exterior y de seguridad común.

El «europesimismo» reinante al inicio de los años ochenta se nutría de los efectos de la


crisis económica mundial. No obstante, la esperanza de relanzamiento de la dinámica
europea surgió de nuevo en 1985 cuando la Comisión presidida por Jacques Delors
decide completar la construcción del gran mercado interior para el 1 de enero de 1993.
Esta fecha movilizadora y las disposiciones legislativas que hicieron posible la concreción
de un objetivo tan ambicioso quedaron consagradas en el Acta Única Europea, firmada en
febrero de 1986 y que entró en vigor el 1 de julio de 1987.

La caída del muro de Berlín, a la que siguió la reunificación alemana, el 3 de octubre de


1990, y la democratización de los países de Europa Central y Oriental liberados de la
tutela de la Unión Soviética, también enfrentada a su propia disolución en diciembre de
1991, han transformado profundamente la estructura política del continente.

Mientras tanto, las Comunidades Europeas se encontraban, por su parte, en plena


evolución. Los Estados miembros negociaron un nuevo Tratado de la Unión Europea,
cuyas líneas directrices fueron fijadas por el Consejo Europeo (es decir, los Jefes de
Estado o de Gobierno) reunido en Maastricht los días 9 y 10 de diciembre de 1991. El
Tratado entró en vigor el 1 de noviembre de 1993. La CEE se rebautizo «Comunidad
Europea» (CE). Al añadir al sistema comunitario un sistema intergubernamental en
algunos ámbitos, el Tratado crea la Unión Europea. Fija a los Estados un programa
ambicioso: unión monetaria para 1999, nuevas políticas comunes, ciudadanía europea,
política exterior y de seguridad común (PESC), seguridad interior.

Este nuevo impulso y la evolución de la geopolítica del continente llevaron a tres nuevos
países —Austria, Finlandia y Suecia— a entrar en la Unión el 1 de enero de 1995. La
Unión de los 15 sigue avanzando hacia el proyecto más espectacular que pueda ofrecer a
sus ciudadanos: la sustitución de sus monedas nacionales por el euro. El 1 de enero de
2002 la moneda europea entraba en circulación en los 12 países de la zona del euro y
adquiría el estatuto de gran moneda de pago y de reserva junto al dólar.

Con la entrada en siglo XXI, los europeos deben hacer frente conjuntamente a los
desafíos de la globalización. La aceleración de las nuevas tecnologías y la revolución de
Internet impulsan la modernización de las economías. Las profundas mutaciones del
entramado económico, sin embargo, entrañan asimismo fracturas sociales y choques
culturales. En la «estrategia de Lisboa» adoptada por la Unión en marzo de 2000 se fijó
como objetivo adaptar la economía europea a las nuevas condiciones de la economía
mundial. Es preciso hacer frente juntos a la competencia de los Estados Unidos y los
países recientemente industrializados. Hay que liberalizar los sectores todavía protegidos,
favorecer la innovación y la inversión en las empresas, adaptar los sistemas educativos a
las tecnologías de la información.

Las reformas son tanto más necesarias cuanto que los retos del desempleo y del coste
creciente del sistema de pensiones presionan sobre las economías de los Estados
miembros. La opinión pública espera cada vez más de sus gobernantes que aporten
soluciones prácticas a estos problemas.

Recién constituida, la Europa de los 15 inicia su andadura hacia una nueva ampliación sin
precedentes. A mediados de los años noventa llaman a la puerta de la UE las antiguas
«democracias populares» del bloque soviético (Bulgaria, la República Checa, Hungría,
Polonia, Rumanía y Eslovaquia), los tres Estados bálticos que una vez formaran parte de
la Unión Soviética (Estonia, Letonia y Lituania), una de las Repúblicas de la antigua
Yugoslavia (Eslovenia) y dos países mediterráneos (Chipre y Malta).

La UE acogió con satisfacción esta oportunidad de contribuir a la estabilización del


continente europeo, extendiendo los beneficios de la unificación europea a estas jóvenes
democracias. Se iniciaron las negociaciones de adhesión con los 12 países candidatos en
Luxemburgo en diciembre de 1997 y en Helsinki en diciembre de 1999. La Unión se
dirigía a la ampliación más importante de toda su historia. Para diez de estos países, las
negociaciones finalizaban el 13 de diciembre de 2002 en Copenhague. Se dibujaba en el
horizonte la Europa de los 25, que será efectiva en 2004 y seguirá extendiéndose a lo
largo de la década a otros países de nuestro continente.

Más de medio siglo de construcción europea ha marcado profundamente la historia de


Europa y la mentalidad de sus habitantes. Los Gobiernos de los Estados miembros, con
independencia de la tendencia política, son conscientes de que se ha superado la era de
la soberanía nacional absoluta y saben que solo mediante la conjunción de fuerzas y la
concepción de «un destino en adelante compartido» (según la expresión del Tratado
CECA) pueden las antiguas naciones seguir avanzando económica y socialmente y
mantener su influencia en el mundo.

El método comunitario, basado en un diálogo permanente entre intereses nacionales e


interés común, respetuoso de las diversidades nacionales al tiempo que generador de una
identidad propia de la Unión, conserva intacto su valor inicial. Dicho método, ideado para
superar los antagonismos seculares y eliminar el espíritu de superioridad y el recurso a la
fuerza que habían caracterizado las relaciones entre Estados ha permitido la cohesión de
la Europa democrática comprometida con los valores de libertad a lo largo de la guerra
fría. El fin del antagonismo Este-Oeste y la reunificación política y económica del
continente constituyen la victoria del espíritu europeo, ese espíritu que los pueblos
necesitan más que nunca para construir su propio futuro.

La Unión Europea constituye la respuesta más adecuada al gigantesco desafío de la


globalización. Significa, sobre todo, la mejor «póliza de seguros» para un futuro de paz y
libertad.

3. La ampliación

Copenhague: una cumbre histórica

Con el Consejo Europeo reunido en Copenhague el 13 de diciembre de 2002 el proceso


de unificación europea franqueó una de las etapas más importantes de su historia. Al
decidir la adhesión de diez nuevos países a partir del 1 de mayo de 2004, los Quince no
sólo han ampliado la superficie geográfica o aumentado el número de ciudadanos de la
Unión, sino que han puesto fin a la brutal fractura del continente dividido desde 1945 entre
mundo libre y mundo comunista.

Esta quinta ampliación tiene un calado político y moral ya que permite a países que son
decididamente europeos por su situación geográfica, su cultura, su historia o sus
aspiraciones, como la República Checa, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría,
Letonia, Lituania, Malta y Polonia, unirse a la familia democrática europea y compartir el
gran proyecto de los padres fundadores. En virtud de los Tratados de adhesión, firmados
en Atenas el 16 de abril de 2003, los pueblos de los nuevos Estados miembros pueden
participar en las mismas condiciones que sus socios en las elecciones europeas de junio
de 2004.

La larga marcha hacia la adhesión

La trayectoria de esta ampliación se remonta a 1989, fecha de la caída del muro de Berlín
y del telón de acero. Muy rápidamente, la UE instauró el programa de asistencia
financiera Phare para ayudar a estas jóvenes democracias a reconstruir sus economías y
facilitar la reforma política. El 22 de junio de 1993, el Consejo Europeo de Copenhague
adoptó una decisión estratégica al acordar por primera vez que «los países asociados de
la Europa Central y Oriental que lo deseen se conviertan en miembros de la Unión
Europea». Al mismo tiempo, el Consejo Europeo fijaba tres criterios importantes que los
países candidatos debían cumplir antes de la adhesión:

en primer lugar, un criterio político: el país candidato debe haber alcanzado una
estabilidad de sus instituciones que garantice la democracia, el Estado de Derecho, los
derechos humanos y el respeto y protección de las minorías;

en segundo lugar, un criterio económico: la existencia de una economía de mercado en


funcionamiento, así como la capacidad de hacer frente a la presión competitiva y las
fuerzas del mercado dentro de la Unión;

en tercer lugar, el criterio de la incorporación del acervo comunitario: la capacidad del


país candidato de asumir las obligaciones de adhesión, incluida la observancia de los
fines de la unión política, económica y monetaria.

Sobre la base de las recomendaciones de la Comisión y los dictámenes del Parlamento,


los Consejos Europeos de Luxemburgo, de diciembre de 1997, y de Helsinki, de
diciembre de 1999, iniciaron las negociaciones con los 10 países de Europa Central y
Oriental, así como con Chipre y Malta.

Los Tratados de Ámsterdam (firmado el 2 de octubre de 1997) y de Niza (firmado el 26 de


febrero de 2001) tienen como objetivo consolidar la Unión y flexibilizar sus mecanismos
de adopción de decisiones con carácter previo a la ampliación.

Las negociaciones, finalizadas en Copenhague el 13 de diciembre de 2002, concedieron a


los 10 nuevos Estados miembros los mecanismos y períodos transitorios necesarios para
hacer frente a todas sus obligaciones. Antes de la adhesión, cada uno de dichos países
debe aprobar la correspondiente legislación por la que se incorpore en el ordenamiento
jurídico nacional el acervo comunitario, lo que supone la incorporación de 26 000 actos
jurídicos o el equivalente de 80 000 páginas. Esta legislación debe no sólo aprobarse sino
también aplicarse en la práctica.
Sin duda, esto significa un enorme esfuerzo por parte de los Parlamentos nacionales y los
restantes órganos de unos países en los que apenas acaban de reconstruirse las
instituciones, esfuerzo que cuenta con la solidaridad activa de los quince Estados
miembros ya que es imprescindible para el normal funcionamiento del mercado interior y
las restantes políticas de la Unión.

En junio de 2003 finalizaron los trabajos de la Convención sobre el futuro de la Unión


Europea presidida por Valéry Giscard d’Estaing, cuya finalidad era aprobar un
Constitución para la nueva Unión Europea de veinticinco miembros. Los esfuerzos de la
Convención responden a la preocupación de evitar que una ampliación de esta
envergadura desembarque en una zona de libre cambio, de modo que la Unión se
propone reforzar la cohesión interna y garantizar el funcionamiento eficaz de este
conjunto de naciones de dimensiones continentales.

El Consejo Europeo de Salónica de 20 de junio de 2003 consideró el proyecto de Tratado


Constitucional una buena base de trabajo para la Conferencia Intergubernamental.

Los nuevos Estados miembros han participado plenamente en la Convención. Cada uno
de ellos designará un Comisario que asumirá sus funciones el 1 de mayo de 2004 cuando
los Tratados de adhesión entren en vigor. Tras las elecciones europeas de junio de 2004,
y después del voto de investidura, una nueva Comisión asumirá sus funciones el 1 de
noviembre de 2004.

El Presidente de la Comisión, Romano Prodi, ha señalado que la Unión, al respetar su


compromiso con los candidatos, no solo pone fin a las injusticias y la brutalidad del siglo
precedente, marcado por los totalitarismos y la guerra fría, sino que se muestra capaz de
aplicar concretamente una nueva filosofía de las relaciones internacionales: unidad y
multiplicidad, comunidad de valores y diferencias deben ser considerados más que nunca
los rasgos constituyentes de nuestra Unión. «Europa, su historia reciente, es el
reconocimiento de las identidades y las diferencias. La Europa ampliada constituirá la
primera tentativa de creación de un nuevo tipo de ciudadanía a escala continental. Será el
multiplicador más poderoso de los derechos de los ciudadanos y del poder de los
Estados.» (Discurso de Presidente Prodi al Parlamento Europeo en Estrasburgo, el 6 de
noviembre de 2002).
Los 75 millones de nuevos ciudadanos de la UE disponen de una renta media que
representa el 40 % de la de los Quince. Por ello, las condiciones de adhesión, que
incluyen la incorporación del acervo comunitario, se acompañan de una ayuda financiera
por un valor de 10 000 millones de euros en 2004, 12 500 millones en 2005 y 15 000
millones en 2006. Esta ayuda ha de facilitar la aproximación progresiva de las economías
de los 10 nuevos países de la UE, algunos de los cuales presentan índices de crecimiento
sostenidos. La integración comercial entre los Quince y los Diez en gran medida ya se ha
alcanzado, gracias a la liberación de los intercambios decidida en los años noventa y a las
medidas de reforma interna adoptadas por los Gobiernos de los Diez.

Los créditos asignados en el presupuesto de la Unión a los diez nuevos países (40 000
millones de euros de créditos de compromiso para 2004-2006) se destinan principalmente
a medidas estructurales y regionales, al apoyo a gastos agrícolas y al desarrollo rural, a
políticas internas y gastos administrativos. El acuerdo financiero concluido en
Copenhague en diciembre de 2002 entre la Unión y los diez países candidatos respeta el
marco financiero fijado hasta 2006 por el Consejo Europeo de Berlín de marzo de 1999.

¿Hasta dónde puede llegar la Unión Europea?

A los 454 millones de ciudadanos de la Unión ampliada a veinticinco Estados se unirán,


en 2007, los rumanos y búlgaros, según los objetivos fijados en Copenhague. El Consejo
Europeo recordó asimismo su decisión adoptada en Helsinki en 1999 según la cual
«Turquía es un Estado candidato llamado a ingresar en la Unión atendiendo a los mismos
criterios que se aplican a los demás Estados candidatos». El cumplimiento de los criterios
políticos y democráticos constituye una condición previa de la apertura de negociaciones.
El Consejo Europeo ha fijado en diciembre de 2004 la fecha en la que, sobre la base de
un informe de la Comisión, se podría iniciar formalmente las negociaciones.

Turquía, miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte y del Consejo de
Europa, país asociado a la Comunidad Europea desde 1964 y candidato a la adhesión
desde 1987, suscita, por su situación geográfica, algunos interrogantes sobre los límites
de la Unión. ¿Cuáles son las últimas fronteras de la Unión Europea? ¿Basta con reunir los
criterios políticos y económicos de Copenhague para presentar la candidatura e iniciar la
negociación? ¿Pueden los países de los Balcanes Occidentales, como Albania, la Antigua
República Yugoslava de Macedonia, Bosnia y Hercegovina, Croacia, Serbia y
Montenegro, presentar, a su vez, su candidatura una vez que se reúnan las condiciones
de estabilidad política y se cumplan los criterios de Copenhague? La Unión tiene
efectivamente interés por favorecer la estabilidad regional en zonas que le son cercanas
desde los puntos de vista geográfico y geopolítico. La dinámica de la ampliación empuja y
extiende las fronteras de la Unión. En 2004 ésta entrará en contacto directo con
Bielorrusia y Ucrania y su frontera con Rusia será más extensa, países con los que será
preciso intensificar la cooperación transfronteriza y regional no solo en los ámbitos de los
transportes y del medio ambiente, sino también en los de la seguridad interior, la lucha
contra la inmigración clandestina y la delincuencia internacional.

¿Podría esta estrategia, que se ha implantado con éxito en los países que constituyen el
conjunto geográfico europeo, aplicarse a la ribera meridional del Mediterráneo? Plantear
la cuestión permite, en cualquier caso, abrir el debate, fundamental para los ciudadanos
europeos, de su identidad, de los objetivos finales de la integración europea y de los
intereses de la Unión como interlocutor de la escena internacional. Es hora de redefinir y
reforzar, desde la óptica más amplia posible, los acuerdos preferenciales con los países
que constituyen el «entorno cercano de la Unión».

Principales etapas de la quinta ampliación de la UE

19 de diciembre de 1989: creación del programa Phare para proporcionar asistencia


financiera y técnica a los países de Europa Central y Oriental.

3 y 16 de julio de 1990: candidaturas de Chipre y Malta.

22 de junio de 1993: el Consejo Europeo de Copenhague fija los criterios de adhesión.

31 de marzo y 5 de abril de 1994: candidaturas de Hungría y Polonia.


1995: candidaturas de Eslovaquia (21 de junio), Rumanía (22 de junio), Letonia (13 de
octubre), Estonia (24 de noviembre), Lituania (8 de diciembre) y Bulgaria (14 de
diciembre).

1996: candidaturas de la República Checa (17 de enero) y de Eslovenia (10 de junio).

12-13 de diciembre de 1997: el Consejo Europeo de Luxemburgo decide iniciar el proceso


de ampliación.

10-11 de diciembre de 1999: el Consejo Europeo de Helsinki decide la apertura de las


negociaciones de adhesión con doce países candidatos. Turquía se considera «un Estado
candidato llamado a ingresar en la Unión».

13 de diciembre de 2002: acuerdo sobre la adhesión de diez países candidatos el 1 de


mayo de 2004.

16 de abril de 2003: firma en Atenas de los diez Tratados de adhesión.

1 de mayo de 2004: la Unión europea acoge diez nuevos Estados miembros.

Diciembre de 2004: decisión sobre la candidatura de Turquía y la eventual apertura de


negociaciones.

2007: año fijado por el Consejo Europeo de Copenhague para la adhesión de Bulgaria y
Rumanía.

4. ¿Cómo funciona la Unión?


Más que una confederación de Estados, menos que un Estado federal, la Unión Europea
es una construcción nueva que no encaja en ninguna de las categorías jurídicas clásicas.
Constituye un sistema político original, en permanente evolución desde hace cincuenta
años. Los Estados que han suscrito los Tratados de París y Roma, en los años cincuenta,
y los de Maastricht, Ámsterdam y Niza, en los noventa, han consentido una delegación de
soberanía en beneficio de las instituciones comunitarias representativas, a un mismo
tiempo, de los intereses nacionales y del interés comunitario.

Los Tratados (que constituyen el Derecho originario) se encuentran en el origen de


numerosos actos jurídicos (conocidos como Derecho derivado) que tienen una incidencia
directa en la vida cotidiana de los ciudadanos europeos. Es el caso de los reglamentos,
directivas y recomendaciones adoptados por las instituciones comunitarias.

Estas «leyes», y en general las políticas de la Unión Europea, son el resultado de las
decisiones adoptadas por el triángulo institucional integrado por el Consejo, representante
de los Estados, el Parlamento Europeo, representante de los pueblos, y la Comisión,
órgano independiente de los Estados y garante del interés general de los europeos. Este
triángulo solo puede funcionar sobre la base de una estrecha y leal cooperación entre las
tres instituciones. «Para el cumplimiento de su misión, el Parlamento Europeo y el
Consejo conjuntamente, el Consejo y la Comisión adoptarán reglamentos y directivas,
tomarán decisiones y formularán recomendaciones o emitirán dictámenes, en las
condiciones previstas en el presente Tratado.» (artículo 249 del Tratado CE).

Consejo de la Unión Europea

El Consejo de la Unión Europea es la principal institución de adopción de decisiones de la


UE. Originariamente se llamaba «Consejo de Ministros», aunque suele denominarse
simplemente «Consejo». Cada país de la Unión ejerce la Presidencia del Consejo, por
rotación, durante un período de seis meses. Está compuesto por los Ministros de los
países miembros responsables de la materia que figure en el orden del día: asuntos
exteriores, agricultura, industria, transporte, medio ambiente, etc. Existen hasta nueve
formaciones diferentes del Consejo. El Consejo de Ministros de Asuntos Generales y
Asuntos Exteriores ejerce una función de coordinación y programación de los trabajos.

Las reuniones del Consejo se preparan por el Comité de Representantes Permanentes


(Coreper) de los Estados miembros, asistido por grupos de funcionarios de los ministerios
nacionales. El Consejo cuenta asimismo con una Secretaría General, con sede en
Bruselas, que se encarga del trabajo administrativo.
El Consejo dispone del poder legislativo, que comparte con el Parlamento Europeo.
Ejerce igualmente con el Parlamento Europeo el poder presupuestario. El Consejo
también concluye los acuerdos internacionales negociados por la Comisión. De
conformidad con los Tratados, las decisiones adoptadas por el Consejo se acuerdan por
mayoría simple, por mayoría cualificada o por unanimidad.

En cuestiones importantes tales como la adhesión de un nuevo Estado, la modificación de


los Tratados o la puesta en marcha una nueva política común, el Consejo debe decidir por
unanimidad.

En la mayor parte de los demás casos, el Consejo debe decidir por mayoría cualificada,
es decir, una decisión del Consejo solo es válida si recibe un número preciso de votos
favorables. El número de votos de que dispone cada país se pondera en virtud de la
dimensión relativa de su población. Hasta el 1 de mayo de 2004, los votos son los
siguientes:

Alemania, Francia, Italia, el Reino Unido 10


España 8
Bélgica, Grecia, Países Bajos, Portugal 5
Austria, Suecia 4
Dinamarca, Irlanda, Finlandia 3
Luxemburgo 2
TOTAL 87

El número mínimo de votos requeridos para alcanzar una mayoría cualificada es de 62 de


un total de 87 (es decir, el 71,3 %).

Durante seis meses a partir del 1 de mayo de 2004 (fecha de la adhesión a la Unión de
los nuevos Estados miembros), se aplicarán unas disposiciones transitorias. A partir del 1
de noviembre de 2004, le número de votos atribuido a cada país es el siguiente:

Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido 29


España y Polonia 27
Países Bajos 13
Bélgica, República Checa, Grecia, Hungría y Portugal 12
Austria y Suecia 10
Dinamarca, Irlanda, Lituania, Eslovaquia y Finlandia 7
Chipre, Estonia, Letonia, Luxemburgo y Eslovenia 4
Malta 3
TOTAL 321

Se requerirá un mínimo de 232 votos (el 72,3 %) para alcanzar la mayoría cualificada.
Además,
cualquier decisión debe ser aprobada por la mayoría de los Estados miembros (en
algunos casos los dos tercios), y
cualquier Estado miembro puede solicitar que se compruebe que los votos
favorables representan como mínimo el 62 % de la población total de la Unión.

Consejo Europeo

El Consejo Europeo nació de la práctica, iniciada en 1974, de reunir regularmente a los


Jefes de Estado o de Gobierno de la Comunidad Europea. Dicha práctica quedó
institucionalizada por el Acta Única Europea en 1987. Desde entonces, el Consejo
Europeo se reúne al menos dos veces al año, bajo la presidencia del Jefe de Estado o de
Gobierno que ejerce la Presidencia del Consejo de la Unión, y cuenta, como miembro de
pleno derecho, al Presidente de la Comisión. En todos los Consejos Europeos se escucha
al Presidente del Parlamento Europeo.

La creciente importancia de los asuntos comunitarios en la vida política de los Estados


justificaba el que se diera a los Presidentes y Primeros Ministros la oportunidad de
reunirse y de estudiar juntos los asuntos europeos más importantes. El Tratado de
Maastricht consagró el papel del Consejo Europeo, que es al mismo tiempo el centro
impulsor de las principales iniciativas políticas de la Unión y el órgano de arbitraje de las
cuestiones conflictivas sobre las que no haya podido alcanzarse un acuerdo en el Consejo
de la Unión Europea (Consejo de Ministros).

El Consejo Europeo adquirió rápidamente una dimensión pública, gracias a la notoriedad


de sus miembros y a la extraordinaria importancia de algunos de los temas de los que ha
tenido que ocuparse. El Consejo Europeo aborda asimismo los problemas de actualidad
internacional a través de la política exterior y de seguridad común (PESC), mecanismo de
aproximación y de expresión concertada de la diplomacia de los Quince.

El Consejo Europeo encarna la legitimidad política suprema de la Unión. Algunos Estados


miembros desearían que se transformara en un auténtico Gobierno de Europa y se
confiriera a uno de sus miembros la función de representar a la Unión en el exterior. Sigue
abierto el debate entre los defensores de un «señor Europa» que bien se nombraría por el
Consejo Europeo, bien sería automáticamente el Presidente de la Comisión Europea. El
Tratado de Ámsterdam ha creado el puesto de Alto Representante de la política exterior y
de seguridad común, que acumula sus funciones con las de Secretario General del
Consejo. Para este puesto se nombró en 1999 a Javier Solana.

Parlamento Europeo

El Parlamento Europeo es el órgano de expresión democrática y de control político de las


Comunidades Europeas, que participa también en el proceso legislativo. Desde junio de
1979, sus miembros son elegidos por sufragio universal cada cinco años.

Hasta les elecciones de 2004, el Parlamento Europeo cuenta con 626 diputados. Después
de dichas elecciones, esta cifra aumentará con las sucesivas ampliaciones de la Unión. El
número de diputados por país miembro será el siguiente (por orden alfabético según el
nombre del país en su propia lengua):

1999-2004 2004-2007 2007-2009


Bulgaria — — 18
Bélgica 25 24 24
República Checa — 24 24
Dinamarca 16 14 14
Alemania 99 99 99
Estonia — 6 6
Grecia 25 24 24
España 64 54 54
Francia 87 78 78
Irlanda 15 13 13
Italia 87 78 78
Chipre — 6 6
Letonia — 9 9
Lituania — 13 13
Luxemburgo 6 6 6
Hungría — 24 24
Malta — 5 5
Países Bajos 31 27 27
Austria 21 18 18
Polonia — 54 54
Portugal 25 24 24
Rumanía — — 36
Eslovenia — 7 7
Eslovaquia — 14 14
Finlandia 16 14 14
Suecia 22 19 19
Reino Unido 87 78 78
Total (máximo) 626 732 786

El Parlamento celebra normalmente sus sesiones plenarias en Estrasburgo y las sesiones


suplementarias en Bruselas. Sus 17 comisiones, que preparan los trabajos de las
sesiones plenarias, así como los grupos políticos, se reúnen la mayoría de las veces en
Bruselas. La sede de su Secretaría General se encuentra en Luxemburgo.

El Parlamento ejerce conjuntamente con el Consejo el poder legislativo, mediante tres


procedimientos (que se añaden a la simple consulta):
— A través del procedimiento conocido como «de cooperación», introducido por el
Acta Única Europea de 1986, el Parlamento participa en la elaboración de las directivas y
reglamentos comunitarios, pronunciándose sobre las propuestas de la Comisión Europea,
a la que se invita a modificar dichas propuestas de acuerdo con la posición del
Parlamento.

— Desde 1986 igualmente, el procedimiento conocido como «de dictamen conforme»


somete a ratificación por el Parlamento la celebración de acuerdos internacionales
(negociados por la Comisión), así como cualquier nueva ampliación de la Unión. Este
dictamen conforme se ha ampliado a otros ámbitos importantes, incluido el de la ley
electoral uniforme.

— El Tratado de Maastricht, firmado en 1992, instituye el procedimiento conocido


como «de codecisión», que refuerza el papel del Parlamento junto al Consejo en
importantes ámbitos: libre circulación de trabajadores, mercado interior, educación,
investigación, medio ambiente, redes transeuropeas, salud, cultura, protección de los
consumidores, etc. En ejercicio de este poder, el Parlamento Europeo puede rechazar,
por mayoría absoluta de sus miembros, la posición común de adoptada por el Consejo y
poner fin al procedimiento. Sin embargo, el Tratado prevé un Comité de Conciliación.

El Tratado de Ámsterdam añadió 23 nuevos ámbitos a los que se aplica el procedimiento


de codecisión y el Tratado de Niza otros siete.

El Parlamento comparte también con el Consejo el poder presupuestario al aprobar el


presupuesto de la Comunidad. El Parlamento tiene también la posibilidad de rechazarlo,
tal como ha ocurrido ya en varias ocasiones. En tal caso, debe volver a empezarse todo el
procedimiento presupuestario. El presupuesto, preparado por la Comisión, va y viene
entre el Consejo y el Parlamento. El Parlamento ha utilizado plenamente sus poderes
presupuestarios para influir en las políticas comunitarias. No obstante, una parte
importante de los gastos agrícolas siguen escapando a su control.

La función de impulso político del Parlamento resulta esencial. Foro europeo por
excelencia y crisol de las sensibilidades políticas y nacionales de los Quince, es,
naturalmente, fuente de iniciativas. La vida parlamentaria está presidida por el papel
preponderante de los grupos políticos, los principales de los cuales son el Grupo del
Partido Popular Europeo (democristianos) y Demócratas Europeos (PPE-DE) y el Grupo
Parlamentario del Partido Socialista Europeo (PSE).
El Parlamento ha desempeñado un papel clave en la elaboración de la Carta de los
Derechos Fundamentales de la Unión, que fue promulgada en diciembre de 2000, y la
puesta en marcha de la Convención sobre el futuro de la Unión tras el Consejo Europeo
de Laeken de diciembre de 2001.

El Parlamento es el órgano de control democrático de la Unión: dispone del poder de


derribar a la Comisión aprobando una moción de censura por mayoría de dos tercios.
Controla la buena marcha de las políticas comunitarias, basándose sobre todo en los
informes del Tribunal de Cuentas. Asimismo, controla la gestión cotidiana de las políticas,
en particular planteando preguntas orales y escritas a la Comisión y al Consejo. El
Presidente en ejercicio del Consejo Europeo informa al Parlamento de los resultados
conseguidos por dicho órgano.

Pat Cox es el Presidente del Parlamento Europeo desde enero de 2002.

Comisión Europea

La Comisión es uno de los órganos clave del sistema institucional comunitario. Hasta el 1
de mayo de 2004 se compone de 20 miembros (dos miembros por Francia, Alemania,
Reino Unido, Italia y España, y uno por cada uno de los demás países), nombrados por
cinco años de común acuerdo por los Gobiernos de los Estados miembros después del
voto de investidura del Parlamento.

A partir del 1 de mayo de 2004, cuando los nuevos Estados miembros entren a formar
parte de la UE, habrá un Comisario por país.

La Comisión Europea goza de una gran independencia en el ejercicio de sus atribuciones.


La Comisión encarna el interés comunitario y no debe someterse a ninguna orden de
ningún Estado miembro. La Comisión, guardiana de los Tratados, vela por la aplicación de
los reglamentos y de las directivas aprobadas por el Consejo y puede recurrir
judicialmente ante el Tribunal de Justicia para hacer aplicar el Derecho comunitario.
Dispone del monopolio de la iniciativa legislativa y puede intervenir en cualquier momento
para facilitar un acuerdo en el Consejo, o entre éste y el Parlamento.

Como órgano de gestión, la Comisión ejecuta las decisiones adoptadas por el Consejo,
por ejemplo en el sector de la política agrícola común. Dispone de amplios poderes para
la gestión de aquellas políticas comunes cuyos presupuestos se le encomiendan, tales
como la de investigación y tecnología, la de ayuda al desarrollo, la de cohesión regional,
etc.

La Comisión está obligada a presentar su dimisión colectiva cuando el Parlamento


Europeo, ante el cual es responsable, aprueba una moción de censura. Bajo la amenaza
de una moción de censura, el Presidente Jacques Santer presentó, el 16 de marzo de
1999, la dimisión colectiva de la Comisión. Romano Prodi se convirtió en Presidente de la
Comisión para el período 1999-2004.

La Comisión está asistida por una administración, compuesta de 36 Direcciones


Generales y diversos servicios, cuya sede se reparte principalmente entre Bruselas y
Luxemburgo. A diferencia de las secretarías de las organizaciones internacionales
clásicas, la Comisión dispone de autonomía financiera y ejerce sus prerrogativas con total
independencia.

Tribunal de Justicia

El Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, con sede en Luxemburgo, está


compuesto por un juez por Estado miembro y asistido por nueve abogados generales,
nombrados de común acuerdo por los Gobiernos de los Estados miembros por un período
de seis años prorrogable. Su independencia está garantizada. La función del Tribunal es
garantizar el respeto del derecho en la interpretación y aplicación de los Tratados.

A tal fin, el Tribunal puede comprobar el incumplimiento por parte de un Estado miembro
de alguna de las obligaciones que le incumben en virtud de los Tratados, controlar la
legalidad de los actos de las instituciones a través del recurso de nulidad o constatar los
casos de omisión del Parlamento Europeo, del Consejo o de la Comisión.
El Tribunal de Justicia es también el único órgano competente para pronunciarse, a
petición de los órganos jurisdiccionales nacionales, sobre la interpretación de los Tratados
y la validez y la interpretación de los actos adoptados por las instituciones. Así, cuando se
plantea una cuestión de este tipo ante los órganos jurisdiccionales de los Estados
miembros, dichos órganos pueden, y en algunos casos deben, solicitar al Tribunal de
Justicia que se pronuncie sobre esa cuestión. Este sistema garantiza la interpretación
uniforme y la aplicación homogénea del Derecho comunitario en toda la Comunidad.

Los Tratados permiten explícitamente al Tribunal de Justicia declararse competente para


comprobar que los actos comunitarios respetan los derechos fundamentales. Asimismo,
amplía sus competencias en el ámbito de la libertad y de la seguridad de las personas.

Por su parte, el Tribunal de Primera Instancia —creado en 1989 y compuesto por un juez
por Estado miembro— es competente para conocer, sin perjuicio de un recurso de
casación ante el Tribunal de Justicia limitado a las cuestiones de derecho, de los recursos
contra la Comunidad interpuestos por personas físicas o jurídicas y en materia de litigios
entre la Comunidad y sus funcionarios y agentes.

Tribunal de Cuentas

El Tribunal de Cuentas, creado en 1977, está compuesto por un miembro por cada país
de la Unión, designados por unanimidad por el Consejo cada seis años, previa consulta al
Parlamento Europeo. Dicho Tribunal verifica la legalidad y la regularidad de los ingresos y
los gastos de la Comunidad, así como la correcta gestión financiera. El Tratado de
Ámsterdam le reconoce el derecho a recurrir al Tribunal de Justicia para defender sus
prerrogativas y amplía su poder de control a los fondos comunitarios administrados por
organismos externos.

Comité Económico y Social Europeo

El Consejo y la Comisión están auxiliados por el Comité Económico y Social Europeo para
los asuntos de la Comunidad Europea y Euratom. Este Comité está formado por
miembros, que representan a los distintos estamentos de la vida económica y social,
nombrados por el Consejo para un período de cuatro años. Debe ser consultado
obligatoriamente antes de adoptar numerosas decisiones (empleo, Fondo Social Europeo,
formación profesional, etc.) y además puede emitir dictámenes por propia iniciativa.

Comité de las Regiones

El Comité de las Regiones instaurado por el Tratado de la Unión Europea está compuesto
por representantes de las entidades regionales y locales nombrados por el Consejo a
propuesta de los Estados por un período de cuatro años. Es un órgano consultivo del
Consejo o de la Comisión en los casos previstos por el Tratado y también puede emitir
dictámenes por propia iniciativa.

Banco Europeo de Inversiones

El Banco Europeo de Inversiones (BEI), con sede en Luxemburgo, es competente para


conceder préstamos y garantías para el desarrollo de las regiones más atrasadas y la
reconversión de empresas.

Banco Central Europeo

El Banco Central Europeo (BCE), con sede en Frankfurt, es responsable de la gestión del
euro y la política monetaria de la UE (véase el capítulo 7, «La unión económica y
monetaria y el euro»).

La Convención Europea, instaurada a raíz del Consejo Europeo de Laeken en diciembre


de 2001, bajo la presidencia del antiguo Presidente de la República Francesa Valéry
Giscard d’Estaing, ha tenido como misión la proposición a los Estados de una nueva
arquitectura para la Unión Europea ampliada. La Unión debe hacer frente a un doble reto:
—El reto del número, vinculado a las previsibles ampliaciones de las próximas décadas,
que elevará a más de 30 o 35 el número de Estados miembros de la Unión Europea. ¿Es
imaginable mantener la unanimidad en el seno del Consejo en un conjunto de esta
naturaleza sin peligro de parálisis completa? ¿Cómo será el Gobierno del Unión? ¿Quién
hablará en nombre de Europa? ¿Cuáles serán las últimas fronteras de la Unión Europea,
teniendo en cuenta que el Consejo de Europa (que no es una institución de la UE) tiene
ya 45 Estados miembros, incluidos Rusia, Ucrania, Turquía y los países del Cáucaso?

—El reto democrático, lanzado por los ciudadanos de la UE, que quieren participar más
intensamente en la vida pública y comprender un sistema europeo que se ha convertido
en algo extremadamente complejo y se percibe como demasiado alejado de sus vidas. De
ahí la necesidad de una Constitución de la Unión Europea que establezca claramente el
reparto de competencias y responsabilidades entre los niveles europeo, nacional y
regional.

Los imperativos de esta «nueva forma de gobernanza» que debe inventarse para los
ciudadanos europeos son simplificación, legitimidad y proximidad. La Convención,
compuesta de 105 miembros representantes de los Gobiernos de los Estados miembros y
países candidatos, los Parlamentos nacionales, del Parlamento Europeo y de la Comisión,
presentó en junio de 2003 un proyecto de Constitución que responde a estas
aspiraciones. Este texto, de capital importancia para el futuro de la Unión constituye la
base de la Conferencia Intergubernamental (CIG) que se inauguró el 4 de octubre de
2003 y centrará el debate político de las elecciones europeas de junio de 2004.

CAJA DE TEXTO

Hacia una Constitución europea

El Consejo Europeo reunido en Salónica el 19 y 20 de junio de 2003 acogió con


satisfacción el proyecto de Tratado Constitucional presentado por Valéry Giscard
d’Estaing, Presidente de la Convención. Los Jefes de Estado o de Gobierno consideraron
el proyecto «una buena base para iniciar la Conferencia Intergubernamental» en octubre
de 2003.
El proyecto propone, entre otras cosas:

Elección del Presidente del Consejo Europeo por mayoría cualificada para un
mandato de dos años y medio, renovable.

Elección del Presidente de la Comisión por el Parlamento, por mayoría simple,


previa propuesta del Consejo Europeo, «teniendo en cuenta el resultado de las elecciones
al Parlamento».

Creación del puesto de Ministro de Asuntos Exteriores de la Unión, vinculado al


Consejo Europeo y, al mismo tiempo, Vicepresidente de la Comisión.

Incorporación de la Carta de los Derechos Fundamentales al Tratado.

Atribución de personalidad jurídica a la Unión Europea.

Ampliación del voto por mayoría cualificada en el Consejo.

Fortalecimiento del poder legislativo y presupuestario del Parlamento Europeo.

Una formulación más clara del reparto de competencias entre la Unión y sus
Estados miembros.

Otorgamiento de un papel a los Parlamentos nacionales a la hora de velar por el


cumplimiento del principio de subsidiariedad.

5. ¿Qué hace la Unión?

Los autores del Tratado de Roma asignaron a la Comunidad Económica Europea la


misión de «promover, mediante el establecimiento de un mercado común y la progresiva
aproximación de las políticas económicas de los Estados miembros, un desarrollo
armonioso de las actividades económicas en el conjunto de la Comunidad, una expansión
continua y equilibrada, una estabilidad creciente, una elevación acelerada de nivel de vida
y relaciones más estrechas entre los Estados que la integran».

Este objetivo global se ha logrado en gran parte gracias a la libre circulación de


mercancías, personas, servicios y capitales y a la política de competencia que vela por el
comportamiento competitivo de las empresas y la protección de los intereses de los
consumidores. Sin embargo, la creación del mercado único, ultimado en 1993, y la
circulación del euro, iniciada en 2002, deben ir acompañadas, para que se puedan
beneficiar de ellas todos los sectores de actividad y todas las regiones, de políticas de
carácter estructural y voluntarista que se lleven a cabo y financien en el marco
comunitario. Pronto se hizo evidente que era preciso reforzar la cohesión económica y
social o, lo que es lo mismo, reducir las diferencias entre las regiones más ricas y las más
pobres en aras de la solidaridad, que, de este modo, se tradujo en la implantación de una
política regional y una política social, cuya magnitud no ha dejado de incrementarse con
cada ampliación sucesiva de la UE.

Acción regional

La política regional de la UE consiste esencialmente en transferencias del presupuesto de


la UE a las regiones y los sectores de población menos favorecidos. La cantidad total
asignada en 2000-2006 asciende a 213 000 millones de euros. Las transferencias se
destinan al desarrollo de las regiones menos desarrolladas, la reconversión de
determinadas zonas industriales, la asistencia al desempleo de larga duración y la
inserción profesional de los jóvenes, a la modernización de las estructuras agrícolas y a
las zonas rurales menos favorecidas.

A través de fondos específicos como el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER),


el Fondo Social Europeo (FSE), el Instrumento Financiero de Orientación de la Pesca
(IFOP) y el Fondo Europeo de Orientación y de Garantía Agrícola (FEOGA), las sumas
transferidas vienen a completar o estimular los esfuerzos de los Estados, las regiones o
las inversiones privadas.

Con objeto de racionalizar y reforzar el efecto de dichas transferencias financieras, se han


fijado tres objetivos prioritarios:

El objetivo nº 1 es promover el desarrollo de aquellas regiones cuyo producto


interior bruto (PIB) per cápita (es decir, la riqueza producida dividida por el número de
habitantes) sea inferior al 75 % de la media comunitaria. La dotación correspondiente a
este objetivo, que asciende a 135 000 millones de euros, representa los dos tercios de la
suma total asignada a la política regional en 2000-2006 y beneficia a unas 50 regiones,
representativas del 22 % de la población de la UE. Se destina a apoyar el despegue
económico de estas regiones, al dotarles de las infraestructuras de que carezcan, elevar
el nivel de formación de sus recursos humanos y favorecer la inversión en las empresas
locales.

El objetivo nº 2 se concentra en otras regiones con deficiencias estructurales, ya


se trate de zonas que estén experimentando transformaciones socioeconómicas, zonas
rurales en declive, zonas urbanas en situación difícil y zonas dependientes de la pesca
que se encuentren en crisis.

El objetivo nº 3 se centra en la lucha contra el desempleo favoreciendo la


modernización de los sistemas de formación y promoción del empleo.

Entre las acciones específicas actualmente en curso cabe citar Interreg, para promover la
cooperación transfronteriza e interregional, y Urban, a favor del desarrollo sostenible de
las ciudades y las periferias urbanas en crisis.

Además de estos Fondos Estructurales existe un Fondo de Cohesión, que financia


infraestructuras de transporte o de protección del medio ambiente en aquellos países de
la UE cuyo PIB per cápita sea inferior al 90 % de la media de la UE. Los países
concernidos hasta ahora han sido Grecia, Irlanda, Portugal y España.

Las acciones estructurales financiadas por la Unión Europea y la adopción de programas


de reformas nacionales encaminados a cumplir los criterios establecidos por la unión
económica y monetaria han hecho posible una mayor convergencia de las economías de
los Estados miembros.
Ampliación de la política estructural a los futuros Estados miembros

La próxima adhesión a la Unión de 10 nuevos Estados miembros planteará un reto


importante a la cohesión económica y social, habida cuenta del considerable retraso de
desarrollo de algunas regiones de estos países. La ampliación intensificará la
heterogeneidad de la Unión, exigiendo nuevos esfuerzos de ajuste sectorial y regional.

En este sentido ya se están aplicando diversos instrumentos en beneficio de los países


candidatos. En primer lugar, el programa Phare, que canaliza la ayuda a los países de
Europa Central y Oriental, dispone de 10 900 millones de euros para la ayuda de
preadhesión entre 2000 y 2006. En segundo lugar, ISPA (instrumento de política
estructural de preadhesión) financia proyectos en los sectores medioambientales y de
transportes con un presupuesto de 7 200 millones de euros. En tercer lugar, Sapard
(programa especial de adhesión para la agricultura y el desarrollo rural) cuenta con 3 600
millones de euros. Después de la adhesión, los programas de los Fondos Estructurales y
los proyectos del Fondo de Cohesión tomarán el relevo de la ayuda de preadhesión.

Dimensión social

La Comunidad intenta corregir los desequilibrios más flagrantes mediante una política
social voluntarista. En 1961 se creó el Fondo Social Europeo (FSE) para fomentar el
empleo y la movilidad profesional y geográfica de los trabajadores. En el presupuesto de
la Unión para 2003 se han consignado 4 800 millones de euros de créditos de
compromiso para financiar el FSE.

La ayuda financiera no es el único instrumento a través del cual se concreta la vocación


social de la Comunidad. Dicha ayuda no bastaría para solucionar las distintas situaciones
originadas por la crisis o afectadas por un retraso de desarrollo. Los efectos dinámicos del
crecimiento, que se esperan tanto de las políticas nacionales como de las comunitarias,
deben favorecer, con carácter prioritario el progreso social. Este va asimismo
acompañado por una legislación que garantiza en los Quince una «plataforma» de
derechos mínimos. Este espacio social está constituido tanto por normas que se
contemplan en el Tratado, tales como la igualdad de remuneración por un trabajo igual
entre hombres y mujeres, como por las directivas relacionadas con la protección de los
trabajadores (higiene y seguridad en el trabajo) y el reconocimiento de las normas básicas
de seguridad.

Al adoptar, en diciembre de 1991, la Carta comunitaria de los derechos sociales


fundamentales de los trabajadores, el Consejo Europeo de Maastricht estableció los
derechos de los que gozará en toda la Comunidad el mundo del trabajo: libre circulación,
remuneración justa, mejora de las condiciones de trabajo, protección social, asociaciones
y negociaciones colectivas, formación profesional, igualdad de trato a hombres y mujeres,
información, consulta y participación de los trabajadores, protección de la salud y de la
seguridad en el trabajo, protección de los niños, de las personas mayores y de los
minusválidos, etc. En Ámsterdam, en junio de 1997, esta Carta se integró en el cuerpo del
Tratado y es aplicable a todos los Estados miembros.

Política de empleo

A lo largo de la última década del siglo XX los Estados miembros han tomado conciencia
de las crecientes expectativas de los ciudadanos de la Unión respecto de una política más
activa en favor del empleo. ¿Cómo conciliar la confianza de los europeos en los
beneficios y el futuro de la construcción europea, mientras los Quince sufren un
desempleo que, hasta 1997, afectaba aún a más del 10 % del población activa de la
Unión?

Los negociadores del Tratado de Ámsterdam introdujeron un nuevo capítulo sobre el


empleo, que lo convierte en una prioridad de la política económica de la Unión. En el
Consejo Europeo de Luxemburgo, de 20 y 21 de noviembre de 1997, los Quince
definieron una estrategia común destinada a reforzar la política de los Estados miembros,
en particular, en los ámbitos de la formación profesional, la ayuda a la creación de
empresas y la mejora del diálogo social. Se fijaron algunas directrices para el empleo
cuya realización controlarán regularmente los Estados miembros y las instituciones
comunitarias, siguiendo un procedimiento común de evaluación de los resultados.
La «estrategia de Luxemburgo» se reforzó y amplió por el Consejo Europeo de Lisboa de
marzo de 2000, convirtiéndose en la «estrategia de Lisboa», por la que se fijaba a la UE
un ambicioso objetivo para la próxima década: «convertirse en la economía basada en el
conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de crecer económicamente
de manera sostenible con más y mejores empleos y con mayor cohesión social» (véase el
capítulo 8, «Hacia una sociedad de la información y el conocimiento»).

Financiación de las políticas comunes

En marzo de 1999, el Consejo Europeo de Berlín aprobó, bajo la denominación de


«Agenda 2000», el marco presupuestario de la acción de la Unión para el período 2000-
2006. El objetivo del acuerdo de Berlín es asegurar los recursos financieros suficientes
para el desarrollo de las políticas de la UE y la preparación de la ampliación.

Dicho acuerdo se propone asimismo responder al imperativo de la disciplina


presupuestaria y a la preocupación de los contribuyentes europeos por verificar la eficacia
y la justificación del gasto público europeo. El límite global de los «recursos propios» de la
UE (fundamentalmente los recursos procedentes del IVA y de una contribución basada en
el producto nacional bruto) se fijó en el 1,27 % del PNB de la Unión para el período 2000-
2006.

Este esfuerzo de disciplina presupuestaria debería permitir a la UE cubrir los costes de la


ampliación durante el período de referencia sin cuestionar las políticas de solidaridad ya
aplicadas ni reducir el alcance de nuevas acciones de la Unión. El presupuesto total de la
UE para 2003 asciende a menos de 100 000 millones de euros, bien por debajo del límite
acordado en Berlín.

Reforma de la política agrícola común

El Consejo Europeo de Berlín de marzo de 1999 aprobó, en el marco de la Agenda 2000,


una reforma de la política agrícola común (PAC) para tratar de reducir gastos
manteniendo la competitividad.

El Tratado de Roma establecía para la PAC unos objetivos que se han alcanzado
ampliamente: garantizar un nivel de vida equitativo para la población agrícola, estabilizar
los mercados, garantizar unos precios razonables para los consumidores y modernizar las
estructuras agrícolas. Otros principios progresivamente implantados han funcionado
correctamente. Los consumidores han tenido garantizada la seguridad de abastecimiento
y han gozado de unos precios estables, a resguardo de las fluctuaciones erráticas del
mercado mundial. El éxodo rural y la modernización de la profesión agrícola han permitido
que el porcentaje de la población agrícola entre la población activa de la Unión haya
pasado del 20 % a menos del 5 %, creando así un sector de producción competitivo.

La política agrícola, víctima de su propio éxito, se ha visto obligada a volver a definir sus
métodos para limitar un crecimiento de producción que supera ampliamente el crecimiento
del consumo y que genera unos costes considerables a cargo del presupuesto
comunitario. En 2002, las subvenciones agrícolas pagadas en el marco de la PAC todavía
representan 45 400 millones de euros, es decir, el 40 % del presupuesto de la Unión. El
objetivo esencial de la reforma consiste en separar las ayudas del volumen de producción,
a fin de estimular la calidad, conseguir una mayor correspondencia entre la producción y
la demanda y desalentar la producción intensiva dañina para el medio ambiente.

La reforma prevista en la Agenda 2000 está comenzando a dar frutos: la PAC ha sabido
controlar su producción. La Unión Europea es uno de los principales exportadores e
importadores mundiales de productos agroalimentarios. Se impulsa a los agricultores a
participar en una agricultura sostenible que salvaguarde el medio ambiente y el medio
rural. El nuevo papel del mundo agrícola es garantizar cierta actividad económica en cada
territorio y mantener la diversidad de los paisajes de Europa. Esta diversidad y la relación
armoniosa entre el hombre y la tierra, así como el reconocimiento de los valores de una
«civilización rural», son ingredientes importantes de la identidad de Europa.

Para la Comisión Europea, responsable de la gestión de la PAC, los intereses de


agricultores y consumidores deben converger aún más. El consumidor tiene derecho a
una alimentación de calidad, conforme a las exigencias de la salud pública. La
insuficiencia de las políticas europeas es lo que favoreció en los años noventa la
propagación de la enfermedad conocida como de las «vacas locas» (encefalopatía
espongiforme bovina) o la fiebre aftosa a comienzos de 2000. Mediante los embargos que
se decidieron para reducir los riesgos se consiguió finalmente limitar la propagación de
dichas enfermedades.

Asimismo, la Comisión prevé en sus propuestas de reformas, presentadas en 2002, que


pueda influir en la elaboración de las normas de la Organización Mundial del Comercio
(OMC) para hacer hincapié en la calidad de los alimentos, el principio de cautela y el
bienestar animal. Del mismo modo, la Unión Europea ha iniciado una reforma de su
política de pesca, cuyo objetivo es reducir el exceso de capacidad de las flotas pesqueras
y proteger los recursos marinos, al tiempo que proporcionar ayuda financiera a las
personas que abandonen el sector.

Desarrollo sostenible

Las políticas comunitarias complementarias del gran mercado se ampliaron


progresivamente a otros sectores. La dimensión europea afecta ya a la vida cotidiana del
ciudadano, al incidir en los desafíos concretos de la sociedad: la protección del medio
ambiente, la salud, los derechos del consumidor, la competencia y la seguridad en los
transportes, la educación, el acceso a la cultura.

La dimensión de determinados problemas hace que éstos no conozcan fronteras, y exige


soluciones concertadas que, en la mayoría de los casos, encuentran en el marco
comunitario el nivel de eficacia y los medios financieros adecuados. Con el fin de
responder a las preocupaciones de los ciudadanos, las disposiciones del Tratado relativas
a la salud pública y a la protección de los consumidores fueron muy reforzadas por el
Tratado de Ámsterdam.

Es sin duda en el sector del medio ambiente donde la interacción de la opinión pública y
las instituciones ha sido más espectacular. La opinión pública ha tomado conciencia de
que la contaminación no tiene fronteras. Es preciso proteger las riquezas naturales y
elevar el nivel de protección del individuo en su consumo y en su marco de vida. Se ha
llevado a la Unión a intervenir en sectores concretos: normas comunes contra la
contaminación atmosférica, reducción de los clorofluorocarbonos que merman la capa de
ozono, tratamiento de las aguas residuales urbanas, vigilancia de los productos químicos,
tratamiento de los residuos, disminución de los niveles sonoros de los vehículos, etc.

El refuerzo de las normas y leyes que protegen el medio ambiente no tiene sólo carácter
coercitivo. La Comunidad ha utilizado también determinados recursos financieros para
fomentar proyectos o ayudar a los agentes económicos a ajustarse a la legislación
comunitaria.

En marzo de 2002, en vísperas de la Cumbre Mundial de Johannesburgo de agosto de


2002, el Consejo Europeo de Barcelona definió claramente la prioridad de la Unión
Europea: dar una dimensión global a la política de desarrollo sostenible. Dicha política
debe referirse tanto a la ayuda oficial al desarrollo, con el objetivo de llevarla hasta el 0,7
% del PNB, como a la conservación y gestión sostenible de recursos naturales y
medioambientales, la gobernanza medioambiental internacional o el fomento de la
capacidad y la cooperación tecnológica.

Los retos son considerables. ¿Cómo impulsar el imprescindible crecimiento económico de


los países en vías de desarrollo sin dañar el medio ambiente? ¿Cómo gestionar los
recursos hídricos? ¿Cómo acceder a fuentes renovables de energía? ¿Cómo salvar a
África de las hambrunas y las epidemias? En este tema la acción concertada de los
europeos estará sin duda en mejores condiciones de responder a dichos retos que la
mera adición de las políticas nacionales.

Innovación tecnológica

Convencida de que el futuro de Europa reside en la capacidad de los europeos de ocupar


el nivel que les corresponde en la carrera tecnológica, la Comunidad europea evaluó
desde el principio en su justa medida el efecto movilizador y el valor, en términos de
inversión para el futuro, de la investigación común. En 1958 se puso en marcha, junto a la
CEE, la CEEA o Euratom, dedicada a la explotación en común de la energía atómica para
uso civil. La Comunidad dispone de su propio centro de investigación, el Centro Común
de Investigación (CCI), compuesto por nueve institutos repartidos entre cuatro lugares:
Ispra (Italia), Karlsruhe (Alemania), Petten (Países Bajos) y Geel (Bélgica).
Pero la aceleración de la carrera por la innovación ha hecho preciso ir más allá y provocar
la mayor interrelación posible de científicos, descompartimentando las investigaciones,
multiplicando las aplicaciones industriales y superando las rigideces administrativas y los
bloqueos financieros. La intervención comunitaria ha querido ser complementaria de las
políticas nacionales, favoreciendo los proyectos que agrupan a varios laboratorios de
distintos Estados miembros. Tal intervención estimula los esfuerzos realizados tanto en el
campo de la investigación fundamental, tal como la fusión termonuclear controlada, fuente
de energía potencialmente inagotable para el siglo XXI [programa JET (Joint European
Torus)], como en las industrias más estratégicas, amenazadas en el plano industrial, tales
como la electrónica y la informática.

El Sexto Programa Marco de Investigación y Desarrollo Tecnológico adoptado en junio de


2002 para el período 2002-2006 tiene una dotación de 17 500 millones. Financia un
variada gama de programas en los que participan miles de investigadores en todos los
Estados miembros.

Este programa marco ha de suponer asimismo un estímulo para los programas de


investigación de los Estados miembros individuales e impulsar el esfuerzo financiero de
los Quince hasta el 3 % del PIB, frente al 1,9 % actual. Sus prioridades incluyen las
ciencias de la vida (genómicas y biotecnologías), el tratamiento de enfermedades graves,
las nanotecnologías, la aeronáutica y la investigación espacial, los sistemas energéticos
sostenibles, el cambio ambiental global y el ecosistema.

6. El mercado interior

El artículo 2 del Tratado CE establece como objetivo «promover un desarrollo armonioso


de las actividades económicas en el conjunto de la Comunidad, una expansión continua y
equilibrada, una estabilidad creciente, una elevación acelerada del nivel de vida y
relaciones más estrechas entre los Estados que la integran».

A este objetivo respondían dos medios complementarios: la apertura de las fronteras, lo


cual implica la libertad de circulación de las personas, los bienes y los servicios, y la
organización de la solidaridad, a través de la adopción de políticas comunes y de
instrumentos financieros.

Desde la apertura del gran mercado, el 1 de enero de 1993, el contrato se ha cumplido, o


casi. ¿Por qué han sido precisos más de cuarenta años para conseguir dicho resultado
cuando los derechos internos de aduana y los contingentes fueron ya suprimidos en julio
de 1968, 18 meses antes de lo previsto? Porque es más fácil armonizar los aranceles
aduaneros que la fiscalidad, porque las profesiones liberales están sometidas a normas
que difieren de un país a otro, porque la conjunción de un fuerte proteccionismo con la
multiplicación de normas técnicas contribuyó, paradójicamente, a reforzar, al inicio de los
años ochenta, la compartimentación de los mercados.

Algunos Estados miembros especialmente afectados por la crisis económica a que dieron
lugar las dos crisis del petróleo de 1973 y de 1980, recurrieron a medidas de protección
para preservar su mercado del aumento de la competencia mundial.

Al publicar su Libro Blanco en 1985, la Comisión, presidida por Jacques Delors, le dio un
vuelco a la situación, ya que se habían acumulado demasiados retrasos y todavía
persistían demasiados obstáculos para la realización de ese espacio de expansión que
podría representar un mercado de más de 300 millones de consumidores. La situación es
conocida: el «coste de la no Europa», que se debe, entre otros factores, a los tiempos de
espera en las fronteras, a las barreras técnicas y a la compartimentación de los contratos
públicos, se aproxima a los 200 000 millones de euros.

Así pues, al firmar, en febrero de 1986, el Acta Única Europea, en la que se establecen
las etapas y el calendario de unas 270 medidas necesarias para la realización del
mercado interior, los Doce fijaron «una nueva frontera», cuyos efectos se hicieron sentir
rápidamente. Los empresarios, los profesionales, los sindicatos, etc., se anticiparon
espontáneamente a 1993, adaptando su estrategia a las nuevas reglas de juego. Todo el
mundo, en su vida cotidiana, dispone ahora de una más amplia gama de opciones para
consumir, circular o trabajar.

El proceso iniciado con la apuesta del «círculo virtuoso», en el que se asocian las
libertades de circulación, la competencia y el crecimiento, es ya irreversible. Las fronteras
físicas, fiscales y técnicas desaparecen una tras otra, incluso si, en determinados sectores
especialmente sensibles, tales como la armonización de la fiscalidad sobre el ahorro, no
ha sido posible llegar aún a un acuerdo.

En el marco del mercado único es preciso regular la competencia para que no se falsee la
libre circulación de mercancías, servicios, personas y capitales. La Comisión desempeña
en este marco un papel crucial, al velar por que los Estados y el sector privado respeten
las normas del Tratado en materia de competencia: la Comisión puede, por ejemplo,
imponer sanciones en caso de violación del artículo 81 del Tratado CE, que prohíbe los
acuerdos entre empresas que tengan por objeto o efecto impedir, restringir o falsear el
juego de la competencia dentro del mercado común, o el artículo 82 que, a su vez,
prohíbe la explotación abusiva, por parte de una o más empresas, de una posición
dominante. Tal es el poder de la Comisión en este campo que puede incluso prohibir una
operación entre empresas no comunitarias si esa operación pudiera afectar al mercado
único. La Comisión ejerce asimismo un control sobre las ayudas otorgadas por los
Estados a las empresas.

La situación

El balance es globalmente satisfactorio.

El trabajo realizado afecta principalmente a los siguientes sectores:

La apertura de los contratos públicos, mediante la mejora de las directivas sobre


los contratos de obras y suministros, acentuando su transparencia y su control.

La supresión de las disparidades fiscales, mediante la aproximación de las


disposiciones nacionales en materia de fiscalidad indirecta, impuesto sobre el valor
añadido (IVA) e impuestos sobre consumos específicos.

La liberalización de los mercados de capitales y de los servicios financieros.

La normalización, mediante el mutuo reconocimiento de textos y certificados


nacionales y, en general, mediante el reconocimiento del principio de equivalencia de las
normas nacionales, junto a determinadas medidas de armonización en materia de
seguridad y de ruidos.

La supresión de los obstáculos técnicos (libre ejercicio de las actividades


profesionales y equivalencia de las formaciones) y físicos (controles en las fronteras) a la
libre circulación de las personas. Así, por ejemplo, la Directiva adoptada en noviembre de
1997 sobre la profesión de abogado facilita el ejercicio de esta profesión en el conjunto de
la Unión Europea.

La creación de un marco favorable a la cooperación industrial mediante la


armonización del Derecho de sociedades y la aproximación de las legislaciones en
materia de propiedad intelectual e industrial (marcas y patentes.

Sin embargo, la libre circulación de personas dista mucho de haberse logrado. En efecto,
determinadas categorías de trabajadores que desean residir o ejercer su actividad en otro
Estado miembro se enfrentan a múltiples obstáculos. Basándose en las observaciones del
grupo de trabajo de alto nivel sobre la libre circulación de personas, presidido por Simone
Veil, la Comisión ha adoptado iniciativas para favorecer la movilidad de estos activos, en
particular por medio del reconocimiento de títulos o cualificaciones para los oficios
(fontanero, carpintero, etc.).

El mercado único existe, y funciona en general de manera correcta; pero representa una
«creación continua» y puede, y debe, completarse y mejorarse continuamente. La
introducción del euro en la vida cotidiana de los consumidores a partir del 1 de enero de
2002 ha incrementado aún más la transparencia de los mercados, estimulando la
competencia. De un país a otro cualquiera puede comparar los precios de cada producto
al amparo de una misma moneda.

Tareas en curso de realización

La liberalización de los servicios, que representan el componente mayoritario del producto


interior bruto de la Unión Europea, progresa de manera desigual.
En el sector de las telecomunicaciones, la disminución de los precios de las
comunicaciones es ya considerable. La liberalización ha permitido una reducción en los
precios de las llamadas de larga distancia del 11 %, sólo durante el año 2001, y del 45 %,
desde 1998.

La realización de un auténtico mercado interior del gas y de la electricidad, actualmente


en curso, se inscribe en el contexto más amplio y delicado del mercado de la energía.
Este mercado ha de tener en cuenta las garantías que deben ofrecerse a los
consumidores, es decir, abastecimiento energético seguro, asequible y de acceso
universal.

En noviembre de 2000, la Comisión presentó un documento de trabajo (Libro Verde) en el


que se establecían las líneas directrices de una auténtica política energética europea, que
ha de tener en cuenta la diversificación y seguridad de abastecimiento: de no tomar
medidas, de aquí a veinte años, la Unión Europea cubrirá sus necesidades energéticas
con productos importados en un 70 %, frente al 50 % en la actualidad. En términos
geopolíticos, el 45 % de las importaciones de petróleo proceden del Medio Oriente y el 40
% de las importaciones de gas natural de Rusia.

Por lo demás, los países de la UE son interdependientes en cuanto al abastecimiento


energético y están solidariamente comprometidos a disminuir las emisiones de gas de
efecto invernadero y luchar contra el cambio climático. El desarrollo de energías nuevas y
renovables, incluidos los biocombustibles, es uno de los objetivos de los europeos, que,
de aquí a 2010, desean duplicar, del 6 al 12 %, la parte de estas energías blandas en el
balance energético.

La política de transportes a escala europea se justifica por un doble motivo: su objetivo es


disminuir el consumo de energía (preferencia del ferrocarril y la navegación fluvial a la
carretera) y responder a las exigencias de movilidad de personas y mercancías que cada
vez son más apremiantes en un gran mercado y una economía sin fronteras. En Europa,
el 50 % del transporte de mercancías y el 80 % del de personas se efectúan por carretera.
Algunas zonas urbanas están totalmente saturadas y la contaminación atmosférica
alcanza en ellas niveles alarmantes. Es preciso, por lo tanto, llevar a cabo con mayor
resolución la liberalización del mercado ferroviario, lo que supone la armonización de las
normas técnicas por las que se rige la utilización de las vías férreas y unos derechos de
acceso a las redes nacionales más abiertos y competitivos. Se calcula que 25 000
aviones cruzan diariamente el cielo de la Unión, sometidos a múltiples sistemas
nacionales de control, que conducen a retrasos para los pasajeros. La Comisión propone
desde hace tiempo un «cielo único europeo».

La liberalización de los servicios postales comunitarios progresa por impulso de la


Comisión y del Parlamento como parte de un debate, más amplio y político, sobre los
«servicios de interés general». El Tratado de Ámsterdam reconoce la importancia de los
servicios públicos para suplir las insuficiencias y carencias del mercado. Todo el mundo
debe poder tener acceso a servicios básicos (tales como agua, electricidad, energía,
sanidad, servicios postales, etc.) a precios asequibles. Efectivamente, esta accesibilidad
es esencial para la cohesión económica y social de la Unión. Por ello, las instituciones de
la UE están elaborando una normativa que se propone conciliar el respeto de las normas
del Tratado sobre competencia y mercado interior con el mantenimiento de un nivel
elevado en los servicios de interés general, como parte del «modelo europeo de
sociedad» que ha de ofrecerse a los ciudadanos europeos.

La plena realización del mercado interior afecta, hoy en día, a sectores que han estado en
algunos países protegidos durante mucho tiempo. Su progresiva apertura a la
competencia debería contribuir a la creación de empleo y al incremento de la
competitividad de la economía europea.

7. La unión económica y monetaria y el euro

Desde el 1 de enero de 2002, más de 300 millones de ciudadanos europeos utilizan el


euro en su vida diaria. Entre el Tratado de Maastricht firmado en febrero de 1992, que
estableció irrevocablemente el principio de una moneda europea única, y la circulación de
monedas y billetes en doce países de la Unión sólo han transcurrido 10 años, plazo
extraordinariamente breve para llevar a cabo una operación única en la historia monetaria
mundial.
El euro, que ha venido a reemplazar monedas que habían sido para los países europeos
los símbolos e instrumentos de su soberanía nacional, ha impulsado considerablemente la
unificación económica de Europa, al tiempo que representa un factor de aproximación e
identificación de los ciudadanos europeos, que, a partir de ahora, pueden viajar por
prácticamente toda la Unión sin cambiar de moneda.

¿Cómo surgió la idea de una moneda europea única? Ya en 1970, el informe de Pierre
Werner, Primer Ministro de Luxemburgo de la época, proponía la convergencia de las
economías y monedas de la Europa de los Seis. La primera medida en esta dirección no
se tomaría, con todo, hasta marzo de 1979, cuando se implantó el sistema monetario
europeo (SME). El SME se creó para reducir con carácter permanente las variaciones de
cambio entre las diferentes monedas de los Estados miembros, fijando entre las mismas
unos márgenes de fluctuación que oscilaban entre el 2,25 % y el 6 %. Sin embargo, las
diferentes crisis vinculadas a la inestabilidad del dólar y la debilidad de determinadas
monedas, objeto de ataques especialmente en períodos de tensión internacional,
debilitaron repetidamente los mecanismos del SME.

La necesidad de una zona de estabilidad monetaria se impuso a medida que iba


avanzando el mercado único. La convergencia de las economías europeas y la reducción
de los riesgos de cambio respondía, en efecto, a la lógica del Acta Única Europea,
firmada en febrero de 1986: ¿cómo podría funcionar un mercado único, basado en la libre
circulación de personas, mercancías y capitales, si esta o aquella moneda pudiera ser
objeto de una devaluación competitiva que falseara el libre juego de los intercambios y la
competencia?

La Comisión, presidida por Jacques Delors, presentó, en junio de 1989, al Consejo


Europeo de Madrid un plan escalonado en etapas que debía culminar en la unión
económica y monetaria (UEM). Este plan se consagró posteriormente en el Tratado
firmado en Maastricht en febrero de 1992, en el que se estableció una serie de criterios
que debían cumplir los Estados miembros para poder participar en la UEM. Todos estos
criterios responden a las exigencias de la disciplina económica y financiera: reducción de
la tasa de inflación, de los tipos de interés, del déficit presupuestario (3 % del PIB) y de la
deuda pública (60 % del PIB) y estabilidad de los tipos de cambio.
En protocolos anexos al Tratado, Dinamarca y el Reino Unido se reservaron el derecho de
no pasar a la tercera etapa de la UEM (es decir, la adopción del euro) aun cuando
cumplieran los criterios establecidos (cláusula conocida como del opting out). Tras un
referéndum, Dinamarca anunció que no tenía intención de adoptar el euro. Suecia
organizó otro referéndum en septiembre de 2003, cuyo resultado fue negativo para la
adopción del euro.

Los padres de la moneda única han querido garantizar su estabilidad ya que la inflación
hace menos competitiva la economía, mina la confianza de los ciudadanos y reduce su
poder adquisitivo. Con este ánimo han consagrado la independencia del Banco Central
Europeo (BCE), cuya sede se encuentra en Frankfurt y cuyos estatutos le asignan la
misión de actuar sobre los tipos de interés para mantener el valor del euro.

En Ámsterdam, en junio de 1997, el Consejo Europeo adoptó dos resoluciones


importantes.

Por la primera, conocida como «pacto de estabilidad y crecimiento», los Estados


miembros se comprometen a mantener la disciplina presupuestaria, que se garantiza
mediante una supervisión multilateral y la prohibición de déficits excesivos.

La segunda resolución se refiere al crecimiento económico. En la misma se


declara que los Estados miembros y la Comisión están firmemente comprometidos en dar
un nuevo impulso para mantener el empleo en un primerísimo lugar entre los temas de la
agenda política de la Unión.

En el marco de la resolución sobre la coordinación de las políticas económicas que


adoptó en Luxemburgo, en diciembre de 1997, el Consejo Europeo tomó una importante
decisión, al prever que «los Ministros de los Estados que participen en la zona del euro
tendrán la facultad de reunirse entre ellos de modo informal para debatir cuestiones
relativas a las responsabilidades específicas que comparten en materia de moneda
única». Los Jefes de Estado o de Gobierno de los Quince abrieron de este modo la vía a
un proceso de refuerzo de una pertenencia común que, más allá de la unión monetaria,
puede aproximar aún más aquellos países que han adoptado el euro en cuanto a sus
políticas coyunturales, presupuestarias, sociales o fiscales.
La progresiva realización de la UEM ha facilitado y consolidado la apertura del mercado
interior. A pesar de los conflictos económicos y financieros que han conmocionado al
mundo (guerra de Irak, crisis bursátiles, atentados terroristas), la zona del euro ha
disfrutado de la estabilidad y predictibilidad que necesitan inversores y consumidores. El
éxito de la introducción de las monedas y billetes, más rápida de lo previsto, desde el
primer trimestre de 2002, confirma la adhesión al euro de los ciudadanos europeos, que
ahora pueden comparar más fácilmente los precios de un país a otro.

El euro se ha convertido en la segunda moneda del mundo y se está afirmando cada vez
con mayor fuerza como moneda de reserva y de pago junto al dólar. El ritmo de la
integración de los mercados financieros en la zona del euro se ha acelerado claramente,
con agrupaciones no solo entre intermediarios sino también entre bolsas de valores. La
Unión Europea ha fijado en 2005 el plazo para la aplicación de un plan de acción para los
servicios financieros.

Grandes etapas del euro

7 de febrero de 1992: firma del Tratado de Maastricht

El Tratado de la Unión Europea y la unión económica y monetaria se acordaron en


Maastricht en diciembre de 1991. El Tratado se firmó en febrero de 1992 y entró en vigor
en noviembre de 1993. Conforme a este Tratado, las monedas nacionales habrán de ser
reemplazadas por una moneda europea única bajo ciertas condiciones. Para poder
participar en la moneda única los países deben cumplir varios criterios económicos. El
más importante de estos «criterios de Maastricht» es que el déficit presupuestario no
puede exceder continuadamente del 3 % del producto interior bruto (PIB). La deuda
pública no debe ser superior al 60 % del PIB. Los criterios prevén asimismo una
estabilidad a largo plazo de precios, tipos de interés y tipos de cambio entre las monedas
afectadas.
Enero de 1994: creación del Instituto Monetario Europeo

Se crea el Instituto Monetario Europeo (IME) y se introducen nuevos procedimientos de


supervisión para impulsar la convergencia económica.

Junio de 1997: pacto de estabilidad y crecimiento

El Consejo Europeo de Ámsterdam aprueba el pacto de estabilidad y crecimiento y el


nuevo mecanismo de tipos de cambio (SME bis) destinado a garantizar la estabilidad
entre el euro y las monedas de los Estados miembros no participantes en el euro.
También se acuerda el diseño para la cara europea de las monedas euro.

Mayo de 1998: once países se califican para el euro

Entre el 1 y el 3 de mayo de 1998, en Bruselas, los Jefes de Estado o de Gobierno


deciden que once Estados miembros están calificados para participar en la zona del euro
y anuncian los tipos de cambio bilaterales, irrevocables y definitivos, entre las monedas
participantes.

1 de enero de 1999: nacimiento del euro

El 1 de enero de 1999, el euro se convierte en la divisa común (moneda escritural: los


billetes y monedas aún no circulan) de Bélgica, Alemania, España, Francia, Irlanda, Italia,
Luxemburgo, los Países Bajos, Austria, Portugal y Finlandia. (Grecia se añade a ellos el 1
de enero de 2001.) El Banco Central Europeo sustituye al IME y es en adelante el
responsable de la política monetaria, que se define y aplica en euros. Las operaciones de
cambio en euros comienzan el 4 de enero de 1999, con un curso de aproximadamente
1,18 dólares. Es el comienzo del período transitorio, que durará hasta el 31 de diciembre
de 2001.

1 de enero de 2002: introducción de las monedas y los billetes euro

El 1 de enero de 2002 se ponen en circulación los billetes y las monedas en euros.


Comienza el plazo para la retirada de los billetes y las monedas nacionales, que finaliza
definitivamente el 28 de febrero de 2002. A partir de entonces solo el euro tiene curso
legal en los países de la zona del euro.

8. Hacia una sociedad de la información y del conocimiento

A comienzos de la última década del Siglo XX dos grandes cambios empezaron a


transformar la economía y la vida cotidiana de todas las regiones del mundo, incluida
Europa. Por un lado, la globalización: las economías de todo el mundo se hacen cada vez
más interdependientes y se asiste al nacimiento de una «economía global». Por otro, la
revolución tecnológica: la llegada de Internet y las nuevas tecnologías de la información y
la comunicación.

La revolución tecnológica nació en Estados Unidos y principalmente benefició a la


economía de este país. Al efectuar sus transacciones vía Internet, las empresas
norteamericanas incrementaron considerablemente su eficacia y productividad. Entre
1995 y 2001, la economía de Estados Unidos conoció un índice de crecimiento medio
anual del 3,6 %, frente al 2,4 % de Europa durante el mismo período. El PIB per cápita
europeo representa solamente el 69 % del de Estados Unidos y la productividad laboral
media de Europa equivale al 78 % de la cifra americana.

Los responsables políticos de la Unión Europea se dieron cuenta de que era preciso
modernizar en profundidad la economía europea si se quería mantener su productividad
frente a Estados Unidos y otros grandes actores de la economía mundial. Reunido en
Lisboa en marzo de 2000, el Consejo Europeo se fijó el ambicioso objetivo convertirse
entre esa fecha y el 2010 en «la economía basada en el conocimiento más competitiva y
dinámica del mundo, capaz de crecer económicamente de manera sostenible con más y
mejores empleos y con mayor cohesión social».

El Consejo Europeo adoptó asimismo una estrategia concreta para alcanzar dicho
objetivo: la «estrategia de Lisboa», que abarca acciones en una amplia serie de ámbitos,
investigación científica, educación, formación profesional, acceso a Internet y las
transacciones en línea, e incluye igualmente la reforma de los sistemas de protección
social europeos. Aunque ciertamente estos sistemas pueden asumir sin dificultades la
imprescindible evolución estructural de nuestras sociedades, deben modernizarse para
ser sostenibles de modo que las generaciones futuras puedan beneficiarse de ellos.

Cada primavera, el Consejo Europeo se reúne para pasar revista a los avances realizados
en la aplicación de la estrategia de Lisboa.

A la petición del Consejo, la Comisión ha presentado un plan de acción titulado «eEurope


2005», cuyo propósito es incrementar la conectividad a Internet en la Unión Europea.
Para 2005, Europa debería contar con servicios públicos en línea modernos, incluidos la
administración electrónica, el aprendizaje por medios electrónicos y la sanidad en línea.
Los usuarios deben disponer de conexiones de «banda ancha» de manera generalizada y
a precios competitivos, es decir, deben poder enviar datos, mensajes e imágenes de
vídeo a través de líneas de alta capacidad o enlaces por satélite. Al mismo tiempo, han de
contar con infraestructuras de información seguras, en las que se garantice la
confidencialidad de los mensajes.

Aún queda mucho por hacer para que Europa aproveche plenamente su potencial
electrónico y facilite a empresas y ciudadanos acceso a redes de comunicación poco
costosas de alcance mundial y a un amplio abanico de servicios en línea. Por ejemplo,
todos los establecimientos escolares de la Unión deberían tener conexión a Internet y los
profesores deberían estar preparados para su utilización. Asimismo deberían ser objeto
de una normativa europea materias como el marco jurídico del comercio electrónico, los
derechos de autor, los pagos electrónicos y la contratación de servicios financieros en
línea.

Uno de los objetivos de Lisboa era reforzar el espacio europeo de la investigación. Una
red transeuropea de alta velocidad para las comunicaciones científicas por vía electrónica
enlazará los institutos de investigación y las universidades, así como las bibliotecas
científicas y paulatinamente los establecimientos escolares. Se suprimirán los obstáculos
que se oponen a la movilidad de los investigadores en Europa y se adoptarán las medidas
de estímulo necesarias para impulsar a los investigadores de alto nivel a venir a trabajar y
quedarse en Europa.
Las pequeñas y medianas empresas (PYME) son la columna vertebral de la economía
europea. Su competitividad y dinamismo dependen con demasiada frecuencia de
normativas rígidas que varían de un país a otro. La estrategia de Lisboa prevé la
elaboración de una carta europea para las pequeñas empresas y el incremento de los
medios financieros necesarios para la creación de empresas de alta tecnología.

Las personas y su formación son la principal riqueza de Europa en la que hay que invertir
con carácter prioritario. La Unión reconoce la importancia de la educación y formación a lo
largo de toda la vida y la necesidad de aprender varias lenguas extranjeras y obtener
competencias tecnológicas. La falta de personal cualificado supone una desventaja para
las telecomunicaciones y los servicios de Internet de Europa. La Unión Europea desea
estimular la movilidad de estudiantes, profesores e investigadores mediante un mejor uso
de los programas comunitarios existentes (Sócrates, Leonardo y Juventud) y el
reconocimiento de los títulos y períodos de formación.

Por último, la estrategia de Lisboa aborda uno de los problemas más delicados en
relación con la población europea: el de su envejecimiento y las consecuencias en el
empleo y la financiación de los sistemas de protección social, en particular, los regímenes
de pensiones. El mercado de trabajo se caracteriza por una tasa de empleo baja y una
participación insuficiente de mujeres y trabajadores de mayor edad. Al mismo tiempo, el
desempleo estructural es endémico en determinadas regiones de la UE y, en general, las
tasas de desempleo varían considerablemente de una región a otra.

El Consejo Europeo de Lisboa, por lo tanto, se fijó el objetivo de aumentar la tasa de


empleo de una media del 61 % en 2000 a la del 70 % a más tardar en 2010 e incrementar
la proporción de mujeres empleadas del 51 % al 60 % en el mismo período.
Profundizando más aún en las consecuencias que deben extraerse de los costes sociales
que el envejecimiento de la población impone a las sociedades, el Consejo Europeo de
Barcelona de marzo de 2002 invitó a Gobiernos de la UE a reducir los incentivos a la
jubilación anticipada así como a la creación de mecanismos de jubilación anticipada en
las empresas. «Para 2010 deberá intentarse elevar progresivamente en torno a cinco
años la edad media en que se produzca el cese efectivo de actividad de las personas en
la Unión Europea».
9. La Europa de los ciudadanos

¿Europa de los pueblos o Europa de los mercaderes? La construcción comunitaria nació


de una visión política, la de los padres fundadores deseosos ante todo de crear unas
condiciones que hicieran imposible el retorno a las guerras intestinas que habían
ensangrentado el continente. Pero, en aras de la eficacia y a fin de establecer las bases
de un edificio sólido, los promotores de la Comunidad decidieron emprender la vía
pragmática de las solidaridades concretas: el carbón y el acero, el mercado común, la
política agrícola, la competencia, etc.

Así nació una Europa que algunos califican de tecnocrática porque recurre a los expertos,
a los economistas o a los funcionarios. Pero el objetivo inicial no hubiera visto nunca la luz
si no lo hubiera apoyado constantemente la voluntad política de las instituciones
comunitarias.

Europa en la vida de cada día

Actualmente, se han alcanzado la mayoría de los objetivos establecidos en los Tratados:


el espacio europeo está libre de las restricciones aduaneras, fiscales y reglamentarias que
frenaban la actividad de las personas y la circulación de los capitales y los servicios. Todo
el mundo goza, en su vida cotidiana, sin ser siempre consciente de ello, de las ventajas
que representa la realización del gran mercado: acceso al consumo de productos
variados, una competencia que limita el alza de los precios, una política que protege a los
consumidores y el medio ambiente, unas normas armonizadas y que tienden a alinearse
con los criterios más exigentes.

Asimismo, los habitantes de las regiones periféricas se benefician de los Fondos


Estructurales, especialmente a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional. Los
agricultores han sido quienes más se han beneficiado de los mecanismos de apoyo a los
precios que ha mantenido durante veinte años el FEOGA (Fondo Europeo de Orientación
y de Garantía Agrícola).
La casi totalidad de los gastos que se consignan en el presupuesto de la Unión, que se
aproximan a 100 000 millones de euros en 2003, se dedican a medidas que influyen
directamente en la vida cotidiana de los europeos.

Desde la entrada en vigor del Tratado de Roma en 1958, el legislador europeo ha querido
dar un contenido a las disposiciones que favorecen la libre circulación de los asalariados y
la libre prestación de servicios, así como la libertad de establecimiento de las profesiones
liberales. Para un ciudadano de un Estado miembro que busca empleo en la Unión, no se
admite restricción alguna vinculada a la nacionalidad. Las profesiones liberales han sido
objeto de una reglamentación que armoniza, a través de distintas directivas, las
condiciones de acceso a las actividades reglamentadas. Este fastidioso trabajo de
aproximación de las disposiciones legislativas ha dado lugar al reconocimiento mutuo de
los diplomas de médicos, enfermeras, veterinarios, farmacéuticos, arquitectos, corredores
de seguros, etc.

Pero todavía quedaban tantas actividades sujetas a normativas nacionales diferentes que
los Doce aprobaron el 21 de diciembre de 1988 una directiva por la que se establece un
sistema de reconocimiento mutuo de los diplomas de enseñanza superior. Dicho texto se
aplica a todas las formaciones universitarias de una duración de por lo menos tres años y
se basa en el principio de la mutua confianza en la validez de los sistemas de enseñanza
y de formación.

El primer derecho del ciudadano europeo consiste, pues, en poder circular, trabajar y
residir en todo el ámbito de la Unión. El Tratado de Maastricht confiere un carácter
solemne a ese derecho en el capítulo que dedica a la ciudadanía.

Aparte de las actividades que implican determinadas prerrogativas de los poderes


públicos (policía, ejército, asuntos exteriores) los servicios de sanidad, la enseñanza y los
servicios públicos comerciales podrán abrirse a cualquier ciudadano comunitario. Así,
sería completamente normal contratar a un teacher (maestro) británico para que enseñara
inglés a los alumnos en Roma o que un joven francés que acaba de obtener su
licenciatura probara su suerte en una oposición administrativa en Bélgica.
Pero el europeo no es solamente un consumidor o un actor de la vida económica y social.
Es ya un ciudadano de la Unión. La Europa de los ciudadanos dio un salto cualitativo en
Maastricht con la decisión de conceder el derecho a voto y la elegibilidad en las
elecciones municipales y en las elecciones europeas a todo ciudadano de la Unión que
resida en un Estado miembro cuya ciudadanía no posee. El Tratado CE consagra este
principio en su artículo 17: «Se crea una ciudadanía de la Unión. Será ciudadano de la
Unión toda persona que ostente la nacionalidad de un Estado miembro. La ciudadanía de
la Unión será complementaria y no sustitutiva de la ciudadanía nacional.»

Derechos fundamentales

El Tratado de Ámsterdam representa un avance en el refuerzo de los derechos


fundamentales. Un procedimiento de sanciones permitirá suspender los derechos del
Estado miembro que viole los derechos fundamentales. En Ámsterdam, se amplió
asimismo el principio de no discriminación, hasta entonces aplicado únicamente a la
nacionalidad, al sexo, a la raza, a la religión, a la edad y a la orientación sexual. Este
principio de no discriminación también se reforzó por lo que se refiere a la igualdad entre
hombres y mujeres.

Por último, el Tratado de Ámsterdam implica mejoras en la política de transparencia y el


acceso de los ciudadanos a los documentos de las instituciones europeas.

El compromiso de la Unión Europea con los derechos de los ciudadanos se confirmó de


manera solemne en Niza, en diciembre de 2000, por la proclamación de la Carta de los
Derechos Fundamentales de la Unión Europea. Esta Carta fue elaborada por una
Convención integrada por parlamentarios nacionales y europeos, representantes de los
Gobiernos nacionales y un miembro de la Comisión. Contiene, agrupados en seis
capítulos —«Dignidad», «Libertades», «Igualdad», «Solidaridad», «Ciudadanía» y
«Justicia»— 54 artículos en los que se definen los valores fundamentales de la Unión
Europea y los derechos civiles y políticos, económicos y sociales del ciudadano de la UE.
Los primeros artículos están consagrados a la dignidad humana, al derecho a la vida, a la
integridad de la persona, a la libertad de expresión y de conciencia. El capítulo
«Solidaridad» supone una innovación al incorporar derechos sociales y económicos, tales
como

el derecho a la huelga;
el derecho a la información y consulta de los trabajadores en la empresa;
el derecho a conciliar vida familiar y vida profesional;
el derecho a las prestaciones de seguridad social y a los servicios sociales dentro
de la Unión Europea o a la protección de la salud.

La Carta promueve la igualdad entre hombres y mujeres e instaura derechos como la


protección de los datos, la prohibición de las prácticas eugenésicas y de la clonación
reproductora de seres humanos, el derecho a la protección del medio ambiente, los
derechos del menor y de las personas mayores y el derecho a una buena administración.

La Europa de los ciudadanos prefigura la Europa política en una fase de su realización


que todavía está por definir. ¿Cuáles son los valores y las ambiciones colectivas que
están dispuestos a compartir los pueblos en una Unión Europea de, como mínimo, 25
miembros?

La Europa de la cultura y la educación

El sentimiento de pertenecer a una misma colectividad, de compartir el mismo destino, no


puede crearse artificialmente. De ahora en adelante, la Europa cultural debe tomar el
relevo de la Europa económica y contribuir a la formación de una conciencia común.

Los programas educativos y de formación, que fomenta la Comunidad a través de


Erasmus (programa de acción de la Comunidad Europea para la movilidad de los
estudiantes universitarios), Comett (programa de cooperación entre la universidad y la
empresa sobre formación en el campo de las tecnologías) y Lingua (promoción del
conocimiento de lenguas extranjeras) apuntan en ese sentido. Más de un millón de
estudiantes han podido estudiar en el extranjero gracias al programa Erasmus.
La Unión Europea se ha fijado el objetivo de que el 10 % de los estudiantes pueda seguir
un curso universitario en otro país europeo, para lo que será preciso destinar más fondos
de la UE a la política de educación. Los nuevos programas Sócrates, Leonardo da Vinci y
«La Juventud con Europa» impulsarán los progresos en este sentido.

La Directiva «televisión sin fronteras» facilita el acceso de los espectadores a los


programas de televisión producidos en Europa, al tener los órganos de radiodifusión
europeos que incluir determinado porcentaje de programas europeos en sus parrillas de
programación. La Directiva refuerza la protección de los espectadores más jóvenes y
apoya las obras europeas y las producciones independientes, al tiempo que regula la
publicidad y la telecompra.

El programa «Cultura 2000», programa marco para 2000-2004, tiene como objetivo
impulsar la cooperación entre los operadores culturales (creadores, promotores,
distribuidores, redes e instituciones culturales).

El programa MEDIA Plus (2001-2005) aporta su apoyo a la industria audiovisual con el


propósito, por un lado, de colmar el déficit de producciones audiovisuales europeas frente
a la oferta de Estados Unidos y, por otro, de fomentar la distribución intraeuropea de
dichas películas y programas.

¿Cómo lograr la adhesión de los ciudadanos europeos?

La Europa de los ciudadanos, que apenas acaba de nacer, ha de basarse también en la


multiplicación de los símbolos de identificación común, tales como el pasaporte europeo,
en circulación desde 1985, el himno («Himno a la Alegría» de Beethoven) y la bandera
(un círculo de doce estrellas doradas sobre fondo azul). Desde 1996 se expide en los
Estados de la Unión un permiso de conducir europeo.

La elección directa del Parlamento Europeo desde 1979 ha establecido un vínculo de


legitimidad directa entre el proceso de unificación y la voluntad popular. Debe
profundizarse la Europa democrática, mediante el incremento del papel del Parlamento,
mediante un mayor compromiso de los ciudadanos a través de las asociaciones y las
formaciones políticas y mediante la creación de verdaderos partidos europeos.

La puesta en circulación de la moneda única el 1 de enero de 2002 tiene un efecto


psicológico decisivo. Los consumidores gestionan sus cuentas bancarias en euros.
Gracias a la fijación de los precios de los bienes de consumo y de los servicios en la
misma moneda en la mayor parte del territorio de la Unión, los consumidores tienen una
visión completamente transparente del mercado. La supresión de los controles de policía
en las fronteras intracomunitarias de los países miembros de los acuerdos de Schengen
(a los que se irá adhiriendo progresivamente el conjunto de los países de la Unión) ya
está incrementando la conciencia de pertenecer a un espacio unificado.

Para acercar la Unión Europea al ciudadano europeo, el Tratado de la Unión Europea ha


creado la figura del Defensor del Pueblo Europeo. El Parlamento Europeo designa al
Defensor del Pueblo Europeo, también llamado mediador u Ombudsman según la
tradición escandinava, para el período de tiempo de su legislatura. Su mandato le habilita
para recibir las quejas contra las instituciones o los organismos comunitarios. Todos los
ciudadanos de la Unión y todas las personas físicas y jurídicas que residan o tengan su
sede social en un Estado miembro pueden acudir al Defensor del Pueblo Europeo.
Cuando se le presenta una denuncia, el Defensor del Pueblo Europeo intenta resolver de
mutuo acuerdo el litigio con las instituciones comunitarias.

Además, la práctica establecida del Parlamento Europeo consistente en aceptar


peticiones de todas las personas residentes en un Estado miembro sigue siendo un
vínculo importante entre los ciudadanos y las instituciones.

«No coaligamos Estados, unimos hombres», decía ya en 1952 Jean Monnet. La adhesión
de la opinión pública a la idea europea sigue siendo el gran reto al que deben hacer frente
las instituciones.

10. Una Europa de libertad, seguridad y justicia


Los ciudadanos europeos tienen derecho a vivir en libertad, sin temor a sufrir persecución
o violencia, dondequiera que se encuentren en la Unión Europea. Sin embargo, la
delincuencia internacional y el terrorismo se cuentan entre los fenómenos que más
preocupan a los europeos de hoy en día.

Ha llegado el momento de actuar rápidamente a escala europea. La Unión Europea


necesita claramente una política en los ámbitos de la justicia y los asuntos de interior,
particularmente ahora que la ampliación aporta una nueva dimensión a la seguridad
interior de Europa.

La integración en el ámbito de la justicia e interior no se contemplaba en el Tratado


constitutivo de la Comunidad Europea. El artículo 3 del Tratado de Roma contiene
simplemente una referencia a las medidas relativas a la entrada y circulación de personas
entre las finalidades proclamadas de la Comunidad. No obstante, con el devenir del
tiempo, se ha puesto de manifiesto que la libertad de circulación implica una misma
seguridad y un mismo acceso a la justicia para todos en todo el territorio de la Unión
Europea. La creación de un espacio de libertad, seguridad y justicia se ha impuesto al
cabo de los años a través de sucesivas modificaciones de los Tratados, introducidas por
el Acta Única Europea, el Tratado de la Unión Europea (Tratado de Maastricht) y el
Tratado de Ámsterdam (en vigor desde mayo de 1999).

Circular libremente

La libre circulación de las personas plantea a los Estados miembros problemas de


seguridad derivados de la supresión de los controles en las fronteras. Para compensar
esta pérdida de control se requieren medidas de seguridad que hagan hincapié en las
defensa común de las fronteras exteriores y la cooperación policial y judicial en la lucha
contra la delincuencia que, ahora, puede moverse por todo el territorio de la Unión.

Los tres conceptos de libertad, seguridad y justicia están estrechamente ligados. La


libertad pierde gran parte de su sentido si no es posible disfrutarla en un entorno seguro
basado en un sistema judicial en el que todos los ciudadanos y residentes de la Unión
puedan confiar.

El Consejo Europeo reunido en una sesión especial en Tampere (Finlandia) los días 15 y
16 de octubre de 1999 para tratar las cuestiones de justicia e interior transformó el
impulso que se había dado en Ámsterdam en unas orientaciones operativas muy
precisas, que debían realizarse antes de 2004.

Los principales temas abordados en Tampere se refieren a:


una política de asilo y migración común de la Unión Europea;
un auténtico espacio europeo de justicia;
la lucha contra la delincuencia a escala de la Unión;
una acción exterior más firme.

Una de las iniciativas más importantes para facilitar los desplazamientos de los
ciudadanos en la Unión Europea tiene su origen en un acuerdo intergubernamental
firmado entre Alemania, Francia y los países del Benelux en la pequeña ciudad fronteriza
luxemburguesa de Schengen en 1985, por el que dichos países acordaron suprimir los
controles sobre las personas, con independencia de la nacionalidad, en sus fronteras
comunes, armonizar los controles en sus fronteras con países no pertenecientes a la UE e
introducir una política común de visados.

De este modo se creó un espacio sin fronteras interiores, el espacio Schengen, en cuyas
fronteras exteriores los ciudadanos de la UE solo están obligados a presentar su
documento de identidad o pasaporte.

Hoy en día, el acervo de Schengen, es decir el Acuerdo de Schengen de 1985 y su


Convenio de aplicación de 1990 y todo su Derecho derivado, se ha integrado plenamente
en los Tratados de la UE. El espacio Schengen se ha ido progresivamente ampliando.
Desde marzo de 2001, 13 países de la UE (Bélgica, Dinamarca, Alemania, Grecia,
España, Francia, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Austria, Portugal, Finlandia y Suecia),
así como Islandia y Noruega, aplican íntegramente las disposiciones de Schengen.

Lejos de tener como objetivo la creación de una fortaleza, estas medidas, de hecho,
facilitan la entrada y circulación en la Unión Europea de aquellas personas que se
encuentren en situación legal, al tiempo que contrarrestan las actividades de
organizaciones criminales que explotan a seres humanos.

Política de asilo e inmigración

Europa está orgullosa de su larga tradición de acogida de extranjeros y asilo a refugiados


amenazados y perseguidos. Los Gobiernos de la UE se enfrentan a la cuestión
apremiante de cómo reaccionar, en un espacio sin fronteras interiores, a un número
elevado de inmigrantes, tanto legales como ilegales.

Los Gobiernos de la UE han acordado armonizar sus normas para que las solicitudes de
asilo se examinen de conformidad con un conjunto de principios de base uniformemente
reconocidos en la Unión Europea. En Tampere se fijaron el objetivo de dotarse de un
procedimiento de asilo común y un estatuto uniforme, válido en toda la Unión, para las
personas a las que se concede asilo. La UE otorgará a los inmigrantes derechos y
obligaciones comparables a los de los ciudadanos europeos. La amplitud de estos
derechos y obligaciones variará en función de la duración de su residencia legal en la
Unión Europea.

Combatir la delincuencia internacional

Como contrapartida, es preciso contar con una gestión eficaz de los flujos migratorios y
los controles en las fronteras exteriores y luchar contra la inmigración clandestina. Es
necesario un esfuerzo de coordinación para combatir las redes clandestinas de
inmigración que trafican con seres humanos, especialmente mujeres y niños.

La delincuencia organizada resulta cada vez más sofisticada y utiliza normalmente redes
europeas o internacionales en sus actividades. El terrorismo ha demostrado claramente
que puede actuar, con gran brutalidad, en cualquier lugar del mundo.

En este contexto se ha creado el Sistema de Información de Schengen (SIS), que es una


base de datos compleja, mediante la que las fuerzas del orden y autoridades judiciales
pueden intercambiar datos a efectos de investigar sobre personas o bienes, por ejemplo,
personas buscadas para su arresto o extradición o vehículos u obras de arte robados.

Una de los mejores métodos para capturar a los criminales es seguir la pista de los fondos
ilegales. Por esta razón, así como para impedir la financiación de las organizaciones
criminales, la UE está elaborando una legislación sobre blanqueo de dinero.

Con todo, el mayor progreso realizado estos últimos años en la cooperación entre fuerzas
del orden ha sido la creación de Europol, órgano perteneciente a la UE e integrado por
funcionarios policiales y aduaneros, cuya misión es hacer cumplir la ley en la Unión
Europea. La Unión ha ampliado las responsabilidades de Europol para incluir la lucha
contra el tráfico de drogas y vehículos robados, la trata de seres humanos y las redes de
inmigración clandestina, la explotación sexual de mujeres y niños, la pornografía, la
falsificación, el tráfico de materias radiactivas y nucleares, el terrorismo, el blanqueo de
dinero y la falsificación del euro.

Hacia un espacio judicial común

En la actualidad existen más de 15 sistemas judiciales diferentes compartimentados por


las fronteras nacionales. Las personas que residen en un Estado miembro del que no son
nacionales pueden verse enfrentadas a problemas familiares o profesionales que han de
dirimirse por sistemas judiciales con los que no están familiarizados, lo que les dificulta la
vida de cada día. Si se pretende que los ciudadanos que viven en la Unión compartan un
mismo sentido de la justicia, los sistemas jurídicos han de facilitar la vida de los
ciudadanos.

Se han creado programas de la UE para reunir a los profesionales del Derecho de los
distintos Estados miembros. El programa Grotius, por ejemplo, ha contribuido a que
abogados y jueces se familiaricen con los sistemas judiciales de los restantes Estados
miembros de la UE. El programa Falcone ha servido para desarrollar contactos entre
jueces, fiscales, funcionarios de policía y aduaneros en el conjunto de la Unión Europea.

Pero el ejemplo más significativo de cooperación operativa en este ámbito es el trabajo


realizado por Eurojust, una estructura central de coordinación, cuyo propósito es facilitar
que los órganos nacionales de investigación y procesamiento colaboren en las
investigaciones criminales en las que estén implicados varios Estados miembros de la UE.

La naturaleza transfronteriza de la delincuencia exige la implantación progresiva de una


política penal común de la Unión puesto que la cooperación judicial puede verse
obstaculizada por las diferentes tipificaciones de las conductas delictivas. El objetivo es
dotar a la Unión de un marco jurídico común para luchar contra el terrorismo, garantizar a
sus ciudadanos un elevado nivel de protección y reforzar la cooperación internacional en
este ámbito.

Hasta 1997, temas como el asilo y la inmigración, los controles en las fronteras exteriores
(visados) y la cooperación judicial en materia civil y mercantil eran objeto de cooperación
directa entre los Gobiernos de la UE. El Tratado de Ámsterdam transfirió estos temas del
ámbito intergubernamental al comunitario para poder abordarlos de manera más eficaz,
aplicándoles el método comunitario. Sin embargo, el enfoque sigue siendo prudente:
período transitorio de cinco años, con el derecho de iniciativa compartido entre la
Comisión y los Estados miembros, decisiones adoptadas por unanimidad, simple consulta
del Parlamento Europeo y competencia del Tribunal de Justicia limitada.

Un ámbito sigue siendo exclusivamente intergubernamental: el ámbito de la cooperación


policial y judicial en materia penal. De conformidad con el Tratado de la Unión Europea, el
Consejo coordina la acción de los Estados miembros en este ámbito, que continúa
estando muy próximo de la soberanía nacional. En este caso también, la Comisión
comparte el derecho de iniciativa con los Estados miembros.

Los Estados miembros y los Jefes de Estado o de Gobierno solicitaron en Tampere que el
espacio de libertad, seguridad y justicia se implantara para finales de 2004.

11. ¿Cuál es el papel de la Unión Europea en el mundo?

La Unión Europea ha alcanzado el rango de gran potencia en los niveles económico,


comercial y monetario. Se ha dicho de ella que se ha convertido en gigante económico
pero que sigue siendo un «enano político». La expresión es exagerada. La Unión Europea
tiene un gran peso en las instancias internacionales, tales como la Organización Mundial
del Comercio (OMC), los organismos especializados de Naciones Unidas (ONU) y en las
cumbres mundiales sobre medio ambiente y desarrollo.

Sin embargo, a los Estados miembros les queda mucho camino por recorrer, en los
niveles diplomático y político, para poder hablar con una sola voz sobre los problemas
cruciales del planeta: la paz y la estabilidad, las relaciones con los Estados Unidos, el
terrorismo, Oriente Medio y el papel del Consejo de Seguridad de la ONU. Más aún, los
sistemas de defensa militar, núcleo duro de la soberanía nacional, siguen en manos de
los Gobiernos nacionales vinculados entre sí únicamente por compromisos contraídos en
el marco de pactos como la Alianza Atlántica.

Una política de defensa común embrionaria

La política exterior y de seguridad común (PESC) y la política europea de seguridad y


defensa (PESD), contempladas en los Tratados de Maastricht y Ámsterdam, definen las
principales tareas de la UE en el ámbito de la defensa. La Unión ha desarrollado
efectivamente un «segundo pilar», en el que predomina la concertación
intergubernamental y sólo marginalmente intervienen la Comisión y el Parlamento. El
modo de decisión se basa en el consenso, con la posibilidad para los Estados de
abstenerse.

En 2003, el panorama político y estratégico de la UE es el siguiente:

La adhesión casi simultánea de las antiguas democracias socialistas a la OTAN y


a la UE y la orientación de amistad hacia Occidente adoptada por Rusia han puesto fin a
más de medio siglo de guerra fría.

El continente europeo se está reunificando pacíficamente y los países europeos


colaboran entre sí en la lucha contra la delincuencia internacional, la trata de seres
humanos y la inmigración clandestina y el blanqueo del dinero sucio. La UE ha instaurado
una asociación institucionalizada con sus grandes vecinos, como Rusia y Ucrania, que no
están llamados, por lo menos a medio plazo, a entrar a formar parte de la Unión Europea.

Los Estados miembros de la UE, que desean establecer una política europea de
seguridad y defensa de conformidad con los Tratados, se fijaron en diciembre de 1999, en
el Consejo Europeo de Helsinki, un objetivo específico: estar en condiciones de
desplegar, antes de 2003, en el plazo de un mes una fuerza de 60 000 hombres,
movilizables durante un año y asistidos por apoyo aéreo y naval. Aunque esta fuerza de
reacción rápida no constituye todavía un auténtico ejército europeo ya que se compone de
contingentes de las fuerzas armadas nacionales, no obstante, la creación de un Comité
Político y de Seguridad (CPS), un Comité Militar (CM) y un Estado Mayor (EM) situados
bajo la autoridad del Consejo con sede en Bruselas dota a la Unión de un instrumento
político-militar para llevar a cabo las tareas cuyo cumplimiento se ha fijado: acciones
humanitarias fuera del territorio europeo, misiones de paz y de interposición.

Los Estados Unidos han aceptado que las fuerzas europeas comprometidas en
acciones militares en las que no participen soldados norteamericanos puedan utilizar
determinados medios logísticos (inteligencia, comunicaciones, capacidad de mando y
transporte) de la OTAN.

Las auténticas capacidades de defensa y disuasión, como las armas nucleares


poseídas por Francia y el Reino Unido, siguen bajo control nacional. El elevado precio y la
sofisticación creciente de la tecnología militar hacen cada vez más necesaria la
cooperación en materia de industria del armamento entre los Estados miembros de la
Unión. Del mismo modo, la eventual intervención conjunta de las fuerzas armadas
europeas en escenarios exteriores requiere avances en la estandardización e
interoperabilidad de los materiales.

El terrorismo que asola el planeta desde los atentados de Nueva York del 11 de
septiembre de 2001 ha alterado profundamente el panorama estratégico. Los países
europeos deben cooperar más estrechamente en la búsqueda de información que facilite
la neutralización de los autores de los atentados y sus inductores. La cooperación con los
Estados Unidos y los países comprometidos con la democracia y la defensa de los
derechos humanos supera el marco de las alianzas defensivas tradicionales.

Ante esta situación estratégica en proceso de evolución, la Unión Europea persigue el


correcto equilibrio entre las diversas tradiciones nacionales en materia de política de
seguridad y defensa.

«Si quiero hablar con Europa, ¿a quién debo llamar por teléfono?»

La Convención sobre el futuro de Europa se propone franquear un paso decisivo en la


construcción de la identidad europea. Varios países apoyan la idea de un Presidente de la
UE que esté facultado para hablar en nombre de la Unión desde el punto de vista
diplomático. Se trataría de otorgar a un miembro o antiguo miembro del Consejo Europeo
un mandato más largo que la actual presidencia semestral de la Unión. De este modo,
esa pregunta formulada por el ex Secretario de Estado americano Henry Kissinger en los
años setenta obtendría respuesta.

Sin embargo, numerosos interrogantes siguen sin respuesta. ¿Cómo se designaría dicho
Presidente de la Unión? ¿Cuáles serían sus poderes reales? ¿Qué pasaría con el actual
Alto Representante de la PESC? ¿El Presidente de la UE tendría autoridad sobre el
Estado Mayor común en formación y la fuerza de reacción rápida? ¿A qué controles
democráticos estaría sujeto el Presidente? Antes de adoptar cualquier decisión
importante, ¿tendría el Presidente que obtener el acuerdo de cada miembro del Consejo
Europeo? ¿Cuáles serían sus relaciones con el Presidente de la Comisión Europea y con
el Comisario para Relaciones Exteriores?

El Tratado de Ámsterdam asimismo ha intentado instaurar un procedimiento para


introducir cierta flexibilidad en el ámbito de la PESC: la cooperación reforzada, por la que
un grupo de países decididos a realizarla pueden llevar a cabo una acción en la que otros
Estados miembros no desean participar, por ejemplo, por razón de su tradición de
neutralidad. Esta solución, aparentemente pragmática, presenta, no obstante, un fallo ya
que se minarían la cohesión global de la Unión y su credibilidad exterior si la política
exterior de los europeos se caracterizara por una especie de geometría variable. Por otro
lado, el riesgo de disociación entre las políticas internas de la Unión (gestión del mercado
interior, política de competencia, unión económica y monetaria, seguridad interna, etc.) y
sus políticas exteriores (política comercial, ayuda al desarrollo, diplomacia y política de
defensa) no haría sino aumentar. Cara al futuro, lo que resulta de vital importancia para
los europeos es la unidad de acción y la definición de políticas de gran visibilidad para los
ciudadanos. Los países de la Unión Europea deben hablar con una sola voz, mostrar
determinación a la hora de defender sus intereses fundamentales y afirmar decididamente
su solidaridad cuando lo que esté en juego sea el propio destino de los pueblos europeos.

Una Unión Europea abierta al mundo

La realización del mercado interior en 1993 ha supuesto la profundización de la política


comercial común; así, se han suprimido progresivamente las restricciones a la importación
que los Estados estaban autorizados a mantener, así como el reparto interno de
productos «sensibles»: automóviles y aparatos electrónicos procedentes de Japón,
textiles y acero. La constitución de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que ha
sido uno de los logros más significativos de los Acuerdos de Marrakech, permite, a
instancias de Europa, disponer de un marco permanente de solución de diferencias
comerciales a escala multilateral.

El porcentaje medio ponderado de los derechos de aduana de los productos industriales


que entran en la Unión es inferior al 5 %. En 1994, la Unión ha formalizado con sus socios
del GATT nuevas normas para los intercambios de servicios y los productos agrícolas.
Las discusiones sobre la agricultura han puesto de relieve las divergencias entre los
productores de ambas orillas del Atlántico. Al presentarse unida, la Unión ha estado en
condiciones de defender eficazmente el punto de vista de cada uno de sus miembros.

Un espacio de consumo de 380 millones de personas (casi 500 millones después de la


ampliación), que disponen de un alto nivel de renta, convierte a la Unión en un socio
especialmente atractivo para los exportadores de terceros países. La Unión tiene ya la
capacidad de obtener que sus socios respeten las reglas del juego que garantizan una
sana competencia y unas condiciones equivalentes de acceso recíproco a los mercados.
Un socio importante en el mundo industrializado

Para Estados Unidos, la Europa en construcción es tanto un aliado que comparte los
mismos valores como un competidor tecnológico y comercial. La alianza política y
estratégica que une a numerosos países de la Unión y a Estados Unidos en el marco de
la OTAN ha contribuido a relativizar el alcance de los conflictos comerciales que han
tenido lugar en relación con los productos agrícolas, el acero o la aeronáutica.

Tras las profundas convulsiones que ha sufrido el panorama internacional al final de este
siglo, y en particular el final de la guerra fría, los aliados se encuentran ante la necesidad
de una nueva definición del vínculo transatlántico. La cooperación euroamericana debe
fijarse nuevos objetivos y coordinar los esfuerzos para hacer frente a los nuevos riesgos
vinculados a la proliferación nuclear, al terrorismo internacional, al desarrollo de la
delincuencia internacional, al tráfico de drogas y a las presiones migratorias. La Unión
Europea es, en términos de intercambios y de inversión, el primer socio de Estados
Unidos y el único con el que las relaciones están equilibradas. Debe, sin embargo, hacer
frente a determinadas tentaciones del Congreso de los Estados Unidos de recurrir a
medidas unilaterales que amenazan los intereses europeos en el mundo.

Relaciones entre la UE y los países del Mediterráneo

Con respecto a los países del sur del Mediterráneo, que, por su proximidad geográfica,
sus afinidades históricas y culturales y los flujos migratorios existentes y potenciales,
representan unos socios de importancia fundamental, la Unión ha llevado a cabo,
tradicionalmente, una política de integración regional denominada «enfoque global
mediterráneo».

Los vecinos mediterráneos de la Unión estuvieron entre los primeros en establecer con
ella relaciones económicas y comerciales particulares. Estos países constituyen socios
importantes para la Unión. No sólo son socios comerciales de primer fila, sino que
además, lazos históricos y culturales especiales vinculan a algunos de ellos con
determinados Estados miembros.
En noviembre de 1995 la Unión Europea sentó las bases de la nueva asociación
euromediterránea en la Conferencia de Barcelona, en la que participaron todos los
Estados miembros de la UE y los Estados ribereños del Mediterráneo (con excepción de
Libia, Albania y los países de la antigua Yugoslavia). Esta conferencia permitió definir las
bases de una nueva asociación que incluía:

Un diálogo político y una asociación de seguridad entre los países participantes,


basada, en particular, en mecanismos de solución pacífica de conflictos y el control de
armamentos.

La intensificación de las relaciones económicas y comerciales interregionales. El


aspecto principal es la realización de una zona de libre comercio euromediterránea de
aquí al año 2010, de conformidad con las normas de la Organización Mundial del
Comercio. Con ello, los productos fabricados podrán circular exentos de derechos en el
mercado transmediterráneo, que se convertirá en la mayor zona de libre comercio del
mundo, con quizá 800 millones de consumidores.

Una asociación en los ámbitos social, cultural y humano.

Se concedió una ayuda financiera de 5 300 millones de euros para el período de 2000-
2006 a los países mediterráneos, a raíz de la aprobación del Reglamento MEDA II.

África

La relación entre Europa y el África subsahariana es antigua, ya que data de la


concepción misma del Tratado de Roma en 1957, que convertía en asociados a los
países y territorios de ultramar de determinados Estados miembros. El proceso de
descolonización iniciado al comienzo de los años sesenta transformó dicho vínculo en una
asociación de carácter diferente entre países soberanos.

El Acuerdo de Cotonú, firmado en junio de 2000 en la capital de Benín, marca una nueva
etapa en la política del desarrollo de la UE. El Acuerdo entre la Unión Europea y los
países de África, del Caribe y del Pacífico (ACP), es el más ambicioso y amplio entre
países desarrollados y países en vías de desarrollo. Ha sucedido al Convenio de Lomé,
firmado en 1975 en la capital de Togo y actualizado posteriormente a intervalos regulares.

El objetivo básico de este amplio acuerdo de asistencia e intercambio comercial sigue


siendo el mismo que el del Convenio de Lomé: «promover y acelerar el desarrollo
económico, cultural y social de los Estados ACP y de profundizar y diversificar sus
relaciones [con la Unión Europea y sus Estados miembros] con espíritu de solidaridad y
de interés».

El nuevo Acuerdo introduce cambios cualitativos notables con respecto a sus


antecesores, ya que pasa de relaciones comerciales centradas en el acceso a los
mercados a unas relaciones de un alcance más amplio.

Se han establecido nuevos procedimientos para hacer frente a los problemas de violación
de derechos humanos.

La Unión ha acordado concesiones comerciales especiales para todos los países menos
desarrollados, 39 de los cuales son signatarios del Acuerdo de Cotonú. A partir de 2005,
prácticamente todos los productos procedentes de estos países tendrán acceso libre al
mercado de la Unión.

El Fondo Europeo de Desarrollo utilizado para financiar los programas ACP cuenta con un
presupuesto de 13 500 millones de euros para siete años. A esta cifra se suman 9 500
millones de euros remanentes de fondos previos y 1 700 millones de euros en préstamos
del Banco Europeo de Inversiones.

12. ¿Qué futuro para Europa?

«Llegará un día en que todas las naciones del continente, sin perder su idiosincrasia o su
gloriosa individualidad, se fundirán estrechamente en una unidad superior y constituirán la
fraternidad europea. Llegará un día en que no habrá otros campos de batalla que los
mercados abriéndose a las ideas. Llegará un día en que las balas y las bombas serán
reemplazadas por los votos.»
Más de un siglo ha tenido que transcurrir para que este discurso premonitorio y profético
de Víctor Hugo, pronunciado en 1849, pasara de la utopía a la realidad. Dos guerras
mundiales, innumerables conflictos intraeuropeos y millones de muertos han jalonado ese
lapso de tiempo, habiendo hecho perder hasta la mínima esperanza. Hoy en día, la
primera década del siglo XXI se anuncia bajo mejores auspicios. No obstante, los riesgos
y los peligros, aún habiendo cambiado de naturaleza, siguen presentes.

La ampliación de la Unión a 25 Estados miembros se ha desarrollado según el calendario


establecido por las instituciones de la UE. Como un político de uno de los nuevos Estados
miembros ha señalado: «Europa ha podido por fin reconciliar su historia y su geografía».
Entre 2007 y 2015 la Unión deberá continuar ampliándose. Para esta última fecha deberá
haber definido, de acuerdo con la opinión pública, sus últimas fronteras, que serán
geográficas, políticas y culturales.

El pacto fundacional entre naciones soberanas resueltas a compartir un destino común y


ejercer conjuntamente una parte cada vez mayor de su soberanía guarda relación con las
aspiraciones más profundas de los pueblos: la paz, la seguridad, la democracia
participativa, la justicia y la solidaridad. Este pacto se está consolidando en el conjunto del
continente: casi 500 millones de seres humanos han decidido vivir bajo el imperio del
Estado de Derecho y de conformidad con valores seculares en cuyo centro figura el
hombre y su dignidad.

Surgen otros retos, procedentes de la revolución tecnológica actualmente en curso, que


está transformando radicalmente el entorno en el que los europeos, como el conjunto del
mundo industrializado, está abocado a evolucionar. Lo fundamental es comprender que
dichos retos presentan una dimensión que supera las fronteras tradicionales. El desarrollo
sostenible, el equilibrio demográfico, el dinamismo de la economía, la solidaridad social,
las respuestas éticas ante los avances de las ciencias de la vida ya no pueden abordarse
eficazmente en el marco nacional. La contaminación de los océanos por barcos cisterna o
el riesgo de accidente nuclear del tipo del de Chernobil exigen medidas preventivas
colectivas, que garanticen el respeto del «bien común europeo», habida cuenta de que lo
que está en juego igualmente es la solidaridad para con las generaciones futuras.
La Europa en construcción, que abarca ya al conjunto del continente, forma parte de un
mundo en profunda transformación. El planeta se encuentra en un proceso de búsqueda
de nuevos puntos de equilibrio. El resurgimiento del sentimiento religioso en el mundo
islámico, las epidemias y hambrunas en África, las tentaciones de unilateralismo de
Estados Unidos, los fracasos económicos en América Latina, la explosión demográfica en
Asia o la deslocalizaciones de la industria son fenómenos que también afectan a Europa,
que debe, a un mismo tiempo, concentrarse en su propio desarrollo y sumergirse en la
globalización. Más allá de la política comercial, que es una realidad, la Unión Europea aún
tiene mucho camino que recorrer para poder hablar con una sola voz y ser un actor
creíble en la escena diplomática estratégica del mundo.

Las instituciones de la UE han acreditado su valor, pero deben adaptarse para poder
hacer frente al número cada vez mayor de tareas que deben llevarse a cabo por una
Unión cada vez más amplia. Cuanto mayor es el número de Estados miembros de la UE,
más se intensifican las fuerzas centrífugas. Los intereses nacionales a corto plazo deben
ceder paso a las prioridades comunitarias a largo plazo. Los protagonistas de esta
aventura sin precedentes deben sopesar sus responsabilidades para actuar de manera
que el sistema institucional de la UE continúe funcionando eficazmente. Cualquier reforma
decisiva del actual sistema debe garantizar la pluralidad y el respeto de las diferencias
que constituyen la riqueza de Europa. Deben asimismo centrarse en el proceso de
adopción de decisiones. La búsqueda sistemática de la unanimidad conduce
necesariamente a la parálisis. Sólo podrá funcionar un sistema político y jurídico dotado
de pesos y contrapesos, de «checks and balances», y basado en el voto mayoritario.

El proyecto de Constitución presentado por la Convención Europea responde a una


exigencia de simplificación de los Tratados y de mayor transparencia del proceso de
adopción de decisiones en el seno de la UE. Los ciudadanos de la UE necesitan saber
quién hace qué en Europa para sentirse implicados, participar en las elecciones europeas
y apoyar la idea comunitaria. La Constitución clarifica las competencias de la Unión, los
Estados y las regiones. Establece que la integración europea se basa en una doble
legitimidad: la de los pueblos, cuya voluntad se expresa directamente por los ciudadanos,
y la de los Estados, ya que el Estado-nación sigue siendo el marco legítimo de desarrollo
de las sociedades.
La Constitución supone un nuevo paso importante en el proceso que impulsa a las
naciones y los puebl