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DURKHEIM, representante del paradigma objetivo u olista dentro de la sociología, más bien

ligado al positivismo.

Aborda la temática de la relación individuo-sociedad planteándola fundamentalmente en la


sociedad, en cómo sus componentes fundamentales se imponen al individuo, a las relaciones
sociales (sistema normativo). Para su estudio se divide en 4 teorías principales:

1- Teoría del orden social: se deriva del planteo positivista anterior. Si bien no se busca volver
al orden perdido, medieval, está presente la idea de que las sociedades tienden a ser un todo
ordenado y del conflicto como algo patológico. Dentro de esta teoría se distinguen como
conceptos importantes: solidaridad mecánica y orgánica, conciencia colectiva e individual.

2- Teoría de la socialización: él no emplea este concepto sino que los intérpretes lo utilizan al
pensar el plateo individuo-sociedad. Aparecen allí dos grandes conceptos: integración y
regulación social.

3- Objeto de estudio: hechos sociales. Se trata del planteo del método: la explicación causal
(en “Las reglas del método sociológico). Inscripto en el desarrollo de la sociología como
ciencia; Durkheim plantea a la sociedad como un organismo viviente, y por tanto le otorga una
dimensión metodológica próxima a los modos de funcionamiento de las ciencias naturales.

4- Planteos en torno al concepto de representaciones sociales: cómo surgen las categorías del
pensamiento social.

Antecedentes: Positivismo (construye su planteo en discusión con la obra de Comte). Toma la


importancia del orden social y la preponderancia de la sociedad por sobre el individuo, así
como la construcción de la sociología como ciencia positiva y su visión naturalista pero rechaza
las cuestiones de corte metafísico que asocian esta nueva ciencia con una religión positiva.

1- En “La división del trabajo social” analiza cómo se genera el orden en la sociedad, cómo se
da el vínculo entre los individuos, el lazo social. Rechaza otras explicaciones previas de carácter
político (Montesquieu) o individualista (Spencer). Para él el vínculo es de tipo moral, hay una
fuerza moral que es la que une a los individuos y que toma forma en la conciencia colectiva.
Esta noción remite al conjunto de valores y creencias que son comunes a la mayoría de la
sociedad (utiliza un criterio estadístico), y que toma distintas formas en las distintas
instituciones que la representan. Se manifiesta por ejemplo en los códigos y convenciones que
regulan las relaciones entre los individuos, o en instituciones como la religión, que cumple
también un papel de integración en tanto construye esta conciencia colectiva ofreciendo una
explicación del mundo por medio de mitos y realizando acciones concretas -ritos- que
refuerzan esos valores y creencias. Es decir que genera los mecanismos por los cuales sus
creencias se reproducen y se mantienen vigentes.