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F O N D O D E C U LT U R A E C O N Ó M I CA

NOVIEMBRE DE 2017
563
F O N D O D E C U LT U R A E C O N Ó M I CA
NOVIEMBRE DE 2017

3 Insomnios
alfonso reyes

En la Feria Internacional
del Libro de Guadalajara 5 fil 2017

E
l fce se complace en participar una vez más en la fil dossier
de Guadalajara, ahora en su xxxi edición, del 25 de
noviembre al 3 de diciembre de 2017. A lo largo de
este trayecto, para el fondo ha sido y es un honor
y un momento especial participar en esta feria que
6 La frontera nómada
se ha consolidado como una de las más importantes claudio lomnitz
del mundo de habla hispana, junto con las de Buenos
Aires y Bogotá, dicho sea sin demérito de las muchas otras que han ido
creando sus propios estilos, especialidades y tradiciones.
Ferias de libros las hay de muchos propósitos públicos y privados,
8 Héctor Aguilar Camín
virginia bautista
especialidades, tamaños, públicos y duración; las hay para agentes
literarios en busca de negocios, para promover títulos y autores, para
atraer lectores en general, para niños y jóvenes, para académicos,
profesionistas… En cuanto a la atracción de lectores y la inducción a
10 Aclaraciones a Zapata
leer, los efectos de las ferias de libros superan los límites de sus recin-
tos físicos, gracias a la difusión de sus actividades por los medios de
y la Revolución mexicana
comunicación y las redes sociales.
john womack jr.
La fil de Guadalajara se caracteriza por tener un poco o mucho de
todo esto, orientada siempre por la búsqueda de equilibrio entre nego-
cios, promoción de títulos y autores, atracción de lectores, divulgación
cultural y fomento a la imaginación creadora. Como se puede apreciar
12 Curaduría: del arte a internet
en el programa, los eventos están seleccionados, planificados y distri-
rocío martínez velázquez
buidos con el fin de mantener este equilibrio.
Llama la atención el número de actores de la industria editorial que
participarán: alrededor de 2 000 agentes literarios y representantes
de sellos editoriales de 44 países. Para ellos hay un espacio propio, el
13 La obra literaria
Centro de Derechos, con todas las facilidades para cerrar tratos de
negocios.
de Emmanuel Carrère
Es llamativo también el número de eventos dirigidos a niños
agustín gendron
y jóvenes, incluidos talleres de ilustración y otros aspectos de la
elaboración de libros físicos y electrónicos.
El fce no podría estar más complacido por la importancia dada
por la fil a la creación de lectores y potenciales escritores o editores.
15 Yo soy tacto de ojo
Como institución de cultura del Estado —en el sentido más republica-
fabienne bradu
no y democrático de la expresión— esta casa dedica esfuerzos especia-
les a la creación de lectores y al cultivo de la imaginación creadora de
niños y jóvenes, no sólo con su producción editorial, sino con diversas
actividades de lectura, promociones de libros, talleres y concursos a lo
17 Libertad y coacción
largo del año. La formación de una ciudadanía lectora es tarea cons-
gary gertsle
tante de todo Estado liberal democrático.
Visite nuestro stand; habrá muchas novedades y reediciones de
títulos consagrados por los lectores, presentaciones, talleres y mesas
redondas. •
19 El Machete
eduardo vázquez martín

José Carreño Carlón Director general del fce

Martha Cantú, Susana López, Socorro Venegas,


20 Los salvajes en el cine
Karla López, Octavio Díaz y Juan Carlos Rodríguez roger bartra
Consejo editorial

Roberto Garza Iturbide Editor de La Gaceta


Ramón Cota Meza Redacción
León Muñoz Santini Arte y diseño
21 Linda 67
Andrea García Flores Formación
Ernesto Ramírez Morales Versión para internet martín solares
Jazmín Pintor Pazos Iconografía
Impresora y Encuadernadora Progreso, S. A. de C. V. Impresión

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23 Ícaro en el corazón de Dédalo
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La Gaceta
es una publicación mensual editada por el Fondo de Cultura Económica, con domicilio
en Carretera Picacho-Ajusco 227, Bosques del Pedregal, 14738, Tlalpan, Ciudad de
México. Editor responsable: Roberto Garza. Certificado de licitud de título 8635 y de
25 Gilberto Owen
licitud de contenido 6080, expedidos por la Comisión Calificadora de Publicaciones y francisco javier beltrán cabrera
Revistas Ilustradas el 15 de febrero de 1995. La Gaceta es un nombre registrado en el
Instituto Nacional del Derecho de Autor, con el número 04-2001-112210102100, el 22 y cynthia araceli ramírez peñaloza
de noviembre de 2001. Registro postal, publicación periódica: pp 09-0206. Distribuida
por el propio Fondo de Cultura Económica. ISSN: 0185-3716

Ilustración de portada © Andrea García Flores 28

30

Nostalgia de la lluvia
alonso arreola
poema fil 2017

Insomnios
Alfonso Reyes

I II III

Víctima soy de un verdugo ¿A qué me convidas, sueño, Una ciudad escondida


que, en las pausas de la noche, sueño de los desvelados, debajo de mi almohada,
ha dado en palpar las zonas el de los ojos abiertos, en las pausas de la noche
íntimas de mis dolores. el de los perdidos pasos? labra y bulle, sufre y canta.

Adelanta el cauteloso ¿El de fatigar el aire Si se escurren por los muros


paso sin alzar rumores; con las batallas que labro, las cien voces de la casa,
cede la puerta; la estancia motín de puertas adentro no lo sé;
parece que lo conoce. y tempestad en el vaso? si, en los engaños del eco,
llegan, de lejos, palabras,
Yo le opongo el corazón Fabricador de embelecos no lo sé.
como el escudo se opone, que barre el día en su manto;
y abre por el pensamiento dolor que yo he nutrido Pero pienso que germinan
y las imaginaciones. y sufro como heredado. en canteras subterráneas
unas surgentes ocultas,
Usa de mis propias armas, Porque parece que viene como unos ríos de almas.
me ataca con mis mandobles. desde el fondo del pasado
No me concede refugio acarreo de clamores Chorrean risas sin boca
ni tregua que me conforte. y patrimonio de llanto. y gritos que nadie lanza;
suben estremecimientos
¿Por qué no me deja exhausto ¿A qué me convidas, sueño, y hasta fugitivas ansias.
y no me consume entonces? sueño de los desvelados
¿Para qué me da esperanzas que no entiendes de razones En vano alargo los brazos
que al otro día retoñen? ni ves más allá de un palmo? al vuelo de mis fantasmas:
a la nube de Ixïón,
¿Qué destino me reserva ¿Que te quiebras de sutil, en vano Ixïón se abraza.
para tormentos peores, que te ahogas en un charco,
si a cada cordel que aprieta que cada paso que das El amor infatigable
falta voz a mis clamores? es porque cedes un paso? me dice: “Yo soy, aguarda”;
pero es un amor más alto
¡Si ya no me quejo, si Pues si no te doy confianza el que me desvela y llama.
ya no tengo municiones; ¿cómo me tienes confiado?
si ya no imploro siquiera Si cada día te niego Es una onda cordial
ni piedades ni perdones! ¿por qué de noche te aguanto? que todo lo inunda y cala,
un alivio de la tierra,
Afilado el sentimiento Me enredas y me atolondras una cumplida esperanza.
en tanta fatiga y roce, en tus compases de mágico,
parece que de mí mismo aunque yo soy el primero Una bandera de luces
quiero huir, y no sé adónde. en reír de tus enfados. sobre el mundo se levanta,
una fiesta de los hombres,
¡La mano que me sofoca, Aquí te doy testimonio una acción que se solaza.
máteme cuando me toque, del poco caso que hago
y no me dé la limosna de tus torvas amenazas La mano traza en el aire
de otro día, de otra noche! y de tu ceño enojado. certezas que al fin alcanza;
laten jubilosas sienes,
¡Vuelve Adán con sus fatigas, cunde una delicia abstracta.
pide mi cuerpo prestado,
y me retuerce en la cama Y la ciudad escondida
sumiso y atormentado! debajo de mi almohada
—oh, promesa de los fuertes—
¡Viva la primera luz canta y sufre, bulle y labra. •
y viva el canto del gallo!
¡Voy a enjuagarme la frente,
sueño de los desvelados!

El sueño de los desvelados dice al oído: una ciudad


escondida debajo de mi almohada […] canta, sufre, bulle y
canta. El fce publica la primera edición de Poesía. Alfonso
Reyes en la prestigiada colección Capilla Alfonsina.

n ov i e mb r e d e 2 01 7 l a g aceta 3
a
a
Feria Internacional
del Libro de Guadalajara
2017

Madrid
dossier 563

Dedicamos el presente número a algunas de las


novedades, reediciones y reimpresiones que el fce
presentará en la fil de Guadalajara. Anunciamos la
edición ampliada de La frontera nómada. Sonora
en la Revolución Mexicana, con una entrevista a
su autor, Héctor Aguilar Camín, la introducción
de Claudio Lomnitz y un texto aclaratorio de John
Womack Jr. a su clásico Zapata y la Revolución
mexicana, relanzado ahora por esta casa editorial.
¶ Presentamos un adelanto de Los salvajes en el
cine de Roger Bartra, ensayo sobre la otredad, y
una remembranza de Eduardo Vázquez Martín
sobre la influencia de la revista El Machete en los
jóvenes comunistas de finales de los años setenta.
¶ Los lectores del gran poeta chileno Gonzalo
Rojas se deleitarán con Gonzalo Rojas. Iconografía
de Fabienne Bradu. Traemos además un poema,
ensayos, adelantos de nuestras novedades y una
narración de Alonso Arreola en nuestra gustada
sección Trasfondo.

n ov i e mb r e d e 2 01 7 5 l a g aceta
a
fil 2017

Regreso
a La frontera
nómada
De las varias hebras de este libro ya clásico en
his
la historiografía de la Revolución mexicana,
reeditado este año por el fce, un reconocido
antropólogo toma la transformación de la
maquinaria bélica sonorense en un ejército
que será decisivo para el desenlace de la
Revolución y la formación de la maquinaria
política hegemónica de los años veinte. Las
peculiaridades regionales cuentan…

claudio lomnitz

P
ublicado originalmente en 1977
(Siglo xxi), La frontera nómada.
n
Sonora y la Revolución mexica-
na (fce, 2017) de Héctor Aguilar
Camín, fue reconocido desde su
aparición como un clásico
clás de la
historiografía de Méxic
México. El libro
explica cómo el confín más remoto del territorio
pudo conquistar y luego gobernar al ccentro. Es,
además, un texto indispensable para ccomprender
más cabalmente la Revolución mexi mexicana, pues
responde dos preguntas sumamente difíciles de
contestar: primera, ¿cómo se formó un ejército
tan compacto y efectivo en la Sonora revoluciona-
ca
ria?, y segunda, ¿cuáles fueron las características
peculiares del liderazgo de Álvaro Obregón?
Ob El li-
bro explica también de refilón por q qué un militar
tan potente como Obregón pudo esta estar dispuesto a
someterse en algún grado a la jefatu
jefatura de un polí-
V
tico de otro estado, como fue don Venustiano Ca-
rranza.
Héctor Aguilar Camín responde aquí además a
un buen número de preguntas secu secundarias que va
resolviendo a cada paso, según se lle va ofreciendo,
para así ir trazando una panorámi
panorámica rigurosamen-
sab
te analítica y narrativamente sabrosa a la vez. Por
la importancia de la aportación, vvale la pena dete-
nernos aquí en las dos preguntas principales.
conc
La frontera nómada se concentra en los años
191 empieza descri-
que van de 1910 a finales de 1914;
biendo el trasfondo histórico d de la campaña pre-
sidencial de 1910, con el ocaso llocal del reyismo y

6 l a g ac eta
la e ta alvaro
a lvaro obregón a caballo, retrato, ca. 191
19144 n ov i em b r e de 2 017
a
regreso a l a f r ont e r a nóm ada

el auge del maderismo; la historia termina cuando Camín pasa a contar una historia dividida en dos sur a norte, para evitar que los balazos cruzaran la
Álvaro Obregón ha salido ya de Sonora, yendo de grandes momentos: el levantamiento maderista y frontera), cortesías diplomáticas extraordinarias
triunfo en triunfo como jefe de los ejércitos del nor- la contrarrevolución huertista. Tras levantamien- y la formación de una red de mediadores de am-
oeste. tos, enfrentamientos y trifulcas, la fase maderista bos lados de la frontera, con figuras tan señaladas
Curiosamente, este proceso de “nacionaliza- trae consigo el triunfo de José María Maytorena como Plutarco Elías Calles, Ignacio Bonillas, Adol-
ción” de la organización político-militar sonorense en las elecciones para gobernador de julio de 1911, fo de la Huerta y Roberto Pesqueira, que servirían
coincidió con la pérdida de Sonora para el carran- quien así logra ampliar los márgenes de autono- igual para mover dinero y comprar armas, que para
cismo, debido a la alianza del gobernador José Ma- mía del gobierno del estado frente a la Federación. informar de movimientos relevantes desde el otro
ría Maytorena con Francisco Villa, y cuyas razo- Maytorena aprovecha bien una vieja historia so- lado de la frontera, y negociar con políticos y em-
nes quedan explicadas en el libro. De modo que la norense, la guerra contra los yaquis —que era polí- presarios estadunidenses de todo nivel.
alusión poética a la organización militar sonoren- ticamente delicada por la cercanía con los Estados En mis comentarios a este espléndido libro me
se como una “frontera nómada” refiere al hecho, Unidos—, para convencer a Madero de no desar- he referido en un par de ocasiones a “la maquina-
bastante extraño, de que el ejército que se formó mar del todo a las fuerzas revolucionarias sono- ria político-militar” sonorense, pero en realidad,
desde la experiencia fronteriza sonorense salió de renses y aun darles apoyo económico. Se trata de más que una maquinaria, La frontera nómada
ese territorio a vencer primero al ejército federal un ejemplo de la rentabilidad política que siempre describe el nacimiento de una lógica política y su
de Victoriano Huerta y luego al villismo, pero al tuvo la guerra del Yaqui para la clase política sono- consolidación paulatina hasta llegar a conformar
final también tuvo que reconquistar la propia So- rense, sólo que en este caso el pretexto yaqui tuvo un “estilo” o una “tradición” de hacer política, ya
nora. O sea que la organización militar sonorense, trascendencia militar mucho más allá de Sonora. que la guerra, en este libro, es una extensión de la
que se construyó desde la cercanía con la frontera Por otra parte, como el epicentro de la revuelta política […] ¿Cómo se formó un ejército efectivo a
estadunidense, se transformaría, desde el exilio maderista fue Chihuahua, la consolidación polí- partir de un ambiente tan lleno de recelo? Héctor
de la propia Sonora, en la maquinaria político-mi- tica y militar de la red de Guaymas se benefició, Aguilar Camín muestra cómo la maquinaria de
litar más efectiva de la Revolución. además de haber presidido sobre una guerra civil guerra se va transformando en un efectivísimo
Como buen historiador, Héctor Aguilar Camín que no llegó al máximo de destrucción. ejército a partir de la consolidación del liderazgo
evita puntillosamente el anacronismo. Por eso O sea que la revuelta contra Díaz consolidó bien de Álvaro Obregón, primus inter pares, que con-
no arranca su historia con imágenes del ejército un aparato de guerra en Sonora sin consecuencias sigue, además, autonomía frente al gobernador del
sonorense en todo su poderío, sino que comienza económicas devastadoras. Debido a la guerra del estado. Una vez que su liderazgo estuvo consoli-
modestamente con un estudio acucioso de la geo- Yaqui, el gobernador Maytorena pudo consolidar dado, Obregón dejaría que sus jefes operaran con
grafía social de la remota Sonora en los meses que grupos armados bajo su mando, sin ceder todo su buenos márgenes de libertad, formando un ejérci-
siguieron a la publicación de La sucesión presiden- poderío al ejército federal, como hizo Abraham to que resultó ser a la vez flexible y disciplinado.
cial en 1910, de Francisco I. Madero. González en Chihuahua, por ejemplo. Al igual que La consolidación del poder de Álvaro Obregón
En 1910 Sonora era frontera en los dos senti- Chihuahua, Sonora tenía una larga experiencia se debió en parte a su genio militar y político, pero
dos de la palabra: frontera internacional (con los guerrera por ser una frontera de colonización en también a la rivalidad entre el gobernador interino
Estados Unidos, lindante con Arizona) y también guerra contra los indios, y a gran distancia física Pesqueira y el gobernador Maytorena. Al presen-
como horizonte de colonización. Desde la Ciudad del centro del país. Durante el maderismo, Sonora tir que Maytorena pretendía regresar al gobier-
de México, Sonora era entonces el estado más re- consiguió consolidar su autonomía política y mili- no de Sonora, Pesqueira y sus aliados apoyaron
moto del país (Baja California apenas era un te- tar frente al centro, debido a la necesidad —siem- a Carranza, que era gobernador de Coahuila. Si
rritorio). Sin embargo, Sonora también era una de pre apremiante por la cercanía con los Estados Maytorena no hubiera pedido licencia tras el golpe
las zonas de expansión capitalista más dinámicas Unidos— de articular internamente el territorio de Victoriano Huerta, habría podido competir con
del país, con importantes centros de minería del político ante el conflicto yaqui, así como frente a Carranza por el liderazgo a nivel nacional —am-
cobre como Cananea y Nacozari, distritos de ga- posibles conflictos mineros como los que habían bos eran gobernadores legítimamente electos, am-
nadería de exportación, riquísimas zonas de agri- sacudido a Cananea en 1906. Por esto la autono- bos se opusieron al usurpador Huerta, y cada uno
cultura de riego en torno de los conflictivos ríos mía de Sonora y el prestigio político del goberna- hubiera estado al mando de una fuerte maquinaria
del Yaqui, Mayo y Sonora, centros ferroviarios es- dor Maytorena se fueron consolidando de la mano, de guerra—; sin embargo, el interinato de Pesquei-
tratégicos en la frontera estadunidense en Naco, en medio de un sinfín de rencillas, competencias ra, desempeñado en un momento clave, permitió
Nogales y Agua Prieta, una ciudad capital agrícola y recelos de los jefes locales que resultó natural- que el grueso de la maquinaria militar de Sonora
y comercial que rivalizaba con otros centros de mente del desbaratamiento del orden porfirista. se separara de su gobernador e impidió que se vol-
abolengo, como Álamos, y un importante puerto Y en ésas estaban, cuando llegó la noticia del viera un líder nacional. Así, el ejército del noroeste
en el Pacífico, Guaymas. golpe de Estado en la Ciudad de México, y del as- quedó libre para invadir al resto del país, con todo
La frontera nómada arranca con un análisis de censo de Victoriano Huerta a la presidencia de la y su fórmula de confianza interna entre líderes
la articulación política de esta compleja geografía República, seguido por el asesinato de Madero. —forjada ahora en mil batallas libradas afuera de
justo en el momento en que se desmorona el arre- Los dilemas que el asesinato del presidente de la su estado natal—. Sonora dejó de ser un territorio
glo porfiriano, que en Sonora se caracterizó por el República trajo consigo para los revolucionarios fijo y se transformó en un aparato político-militar
largo dominio de un potente triunvirato liderado sonorenses son expuestos de forma notable en que conquistaba poco a poco al país, liberada del
por Ramón Corral, el general Luis Torres y Rafael este libro. Maytorena y los líderes políticos, sono- poder de su gobernador: lo que Héctor Aguilar Ca-
Izábal, quienes se habían ido turnando la guberna- renses en su mayoría, están por resistir y por de- mín llama la “frontera nómada”.
tura por décadas. clarar ilegítimo al gobierno de Victoriano Huerta; Aunque los eventos de los años veinte del siglo
La descomposición de este arreglo también fue sin embargo, Maytorena no sabía de seguro cuán- pasado salen del periodo estudiado, el libro per-
el comienzo de una política estatal articulada des- tos otros gobernadores se alzarían en rebeldía, y mite comprender algunos de sus aspectos más
de el puerto de Guaymas, cuya figura central fue entendía que no se podría ganar una guerra contra fascinantes; por ejemplo, las intentonas de un lí-
José María Maytorena, el belicoso hijo de uno de el centro si Sonora se levantaba sola. Por eso, su der sonorense contra otro —los levantamientos de
los clanes políticos importantes del estado, due- estrategia fue ganar tiempo y jugar a la política, Adolfo de la Huerta y de Francisco Serrano—, la
ños de haciendas y periódicos. Al principio sim- pidiendo una licencia por seis meses, dizque por rivalidad entre aliados tan supuestamente incon-
patizante del Partido Liberal Mexicano, después motivos de salud, y dejando como gobernador in- dicionales como fueron Obregón y Calles, o la idea
reyista, y luego fundador del club antirreeleccio- terino a Ignacio Pesqueira, miembro de otra im- misma de una “familia revolucionaria”, hecha de
nista de Guaymas (maderista), Maytorena terminó portante dinastía política, para que hiciera frente enemigos, como fórmula clave en la formación del
orillado a aliarse con Francisco Villa, para luego a los federales. Mientras, Maytorena se instaló en Partido Nacional Revolucionario tras el asesinato
pasar al exilio en California, donde había estudia- Tucson, Arizona, para ir tejiendo alianzas políti- de Álvaro Obregón.
do el college, donde quedaron por fin depositados cas antihuertistas desde ahí. Así, una radiografía histórica que comienza en
sus papeles personales. En su estudio de la red que La salida temporal de Maytorena en ese mo- la geografía del remoto estado de Sonora se trans-
Maytorena fue forjando, Aguilar Camín nos pre- mento crítico tendría efectos trascendentes para forma en una explicación del modo en que se or-
senta un buen número de actores locales, muchos el “nomadismo” de la maquinaria político-militar ganizó el ejército triunfante de la Revolución, lo
de los cuales son bien reconocibles todavía hoy, sonorense. Al dejar a Pesqueira el paquetón de en- que ayuda a aclarar aspectos fundamentales de la
debido justamente al predominio que alcanzaría frentar al ejército federal, perdió la oportunidad formación del Estado mexicano posterior a la fase
Sonora en la Revolución. Algunos de ellos llegaron de encabezar la maquinaria de guerra sonorense, armada. Es por esto que La frontera nómada es un
a ser presidentes de la República —Álvaro Obre- cosa que ayudó a que se consolidara el mando del clásico de la historia de México: comienza en un
gón, Plutarco Elías Calles y el interino Adolfo de la cada vez más prestigioso Álvaro Obregón. Ade- territorio particular y acaba explicando la forma-
Huerta—. Otros, como Francisco Serra- más, las fases iniciales de la revolución ción del Estado revolucionario.
no, Ignacio Bonillas y el mismo Adolfo constitucionalista en Sonora conllevaron Hay también otra razón que explica la popula-
de la Huerta, fueron aspirantes frustra- también la conformación de una política ridad de este libro, y el porqué de su feliz reedi-
dos a la presidencia. Salvador Alvarado, sofisticada de mediación con los intere- ción: La frontera nómada es la primera obra his-
Benjamín Hill y otros alcanzaron papeles ses estadunidenses, la cual sería necesa- toriográfica de un escritor notable y muy joven,
protagónicos en la labor revolucionaria ria para gobernar el país después. que captura al lector pasaje tras pasaje con estilo
a nivel nacional. Cada uno de estos líde- Se trata de un asunto complejo, trata- relumbrante, sea por la precisión lingüística, la
res queda ubicado con exactitud no sólo do breve pero precozmente en este gran capacidad figurativa o el aliento narrativo. En un
respecto de su contexto de origen sino libro, publicado varios años antes de La despliegue de rigor analítico y gusto narrativo, La
también en sus espacios de movilidad, guerra secreta de Friedrich Katz, es decir, frontera nómada demuestra cómo el centralismo
La frontera
cosa que importa bastante, porque el nómada antes de que hubiera un conocimiento só- posrevolucionario se originó en el margen más re-
dinamismo de Sonora en el periodo era Sonora y la lido de las relaciones internacionales de la moto de la República. La frontera nómada es de
mucho mayor que en otras regiones del Revolución Revolución mexicana. En la guerra contra esos libros que demuestran incontestablemente
mexicana
país. Personajes como Obregón, De la el huertismo, los sonorenses desarrolla- que la ciencia histórica también es una rama de la
Huerta o Calles no estaban anclados en héctor aguilar ron fórmulas de relación con los Estados literatura. •
un pueblo ni tampoco en una sola activi- camín Unidos que iban desde cuestiones de estra-
dad económica. fce, méxico, 2017 tegia militar (Obregón disponía ataques a
Una vez explicada la intrincada geo- ciudades fronterizas, como Nogales, siem-
grafía política de Sonora, Héctor Aguilar pre en un eje oriente-poniente, y nunca de

n ov i e mb r e d e 2 01 7 l a g aceta 7
a
fil 2017

entrevista


La realidad actual
de Sonora tiene muy
poco que ver con la
Sonora de la época
de la Revolución.
Igual que el México
de hoy tiene muy
poco que ver con el
de 1910.

Conversación con
Héctor Aguilar Camín

8 l a g ac eta
la e ta archivo fce n ov
ovii em b r e de 2017
2 017
a
conversación con héctor agu ila r ca mín

Unos hombres de la frontera, Estado expropiador del petróleo, de


la tierra, de los bancos”, señala.
cancías prohibidas que quieren los
consumidores estadunidenses. El
la mayoría de Sonora, que fueron a la El director de la revista Nexos
indica que cuando Calles fundó
narcotráfico es la expresión violenta
de un mercado pujante, sólido pero
Revolución sin saber que fundarían el el pnr no pensaba en un partido
cuasi único como llegó a ser el pri.
imperfectamente integrado. Está
prohibido y genera violencia. Pero
Estado mexicano moderno. Ésta es la “Pensaba en organizar ‘el partido de
los revolucionarios’, dejando abierto
lo que hay abajo es pura integración
con el Norte”.
fascinante historia narrada por Héctor el campo para que otros fundaran
el partido de los ‘conservadores’
El autor de La guerra de Galio
(1990), Las mujeres de Adriano
Aguilar Camín (1946) en La Frontera o los ‘reaccionarios’. El estatismo
económico y el partido hegemónico,
(2001) y Adiós a los padres (2014)
apunta en el volumen que “la histo-
nómada. Sonora en la Revolución de raigambre antiliberal, vinieron
después, con Lázaro Cárdenas (el
ria es un pliego de nuestro presente.
Nuestra historia revisionista ha
mexicana, reeditado ahora por el fce. michoacano que gobernó el país de
1934 a 1940) y el Partido de la Revo-
creado una nueva historia de bron-
ce. Hay demasiadas capas de pintura
lución Mexicana (prm). Y luego con interpretativa”. Por estas razones es
el nacionalismo revolucionario y el vital redescubrir la propuesta de La
virginia bautista pri”, asegura. frontera nómada. Sonora y la Revo-
Ante la pregunta de si hoy co- lución mexicana, que echa luz sobre
nocemos mejor a esos políticos y los caudillos que fundaron los ras-
militares norteños, el fundador de gos centrales del México moderno, y

L
a llegada a la ‘revolución social’ como adherido a la editorial Cal y Arena afirma que, que ahora integra dos textos escri-
presidencia de la la Revolución mexicana ha perdido entre los historiadores profesiona- tos por el historiador posterior-
República de revo- la condición de axioma que tuvo el les, el conocimiento de estos per- mente: “Macbeth en Huatabampo.
lucionarios como siglo pasado, pero los reflejos men- sonajes ha mejorado. “Hay muchos Álvaro Obregón Salido, 1880-1928”
Álvaro Obregón, tales y las creencias asociadas a esa estudios nuevos y está en camino y “Una mirada larga: la revolución
Adolfo de la Huerta etiqueta siguen vivas en la cultura una gran biografía de Álvaro Obre- que vino del norte” además de nuevo
y Plutarco Elías política de México. gón que escribe Ignacio Almada material iconográfico.
Calles representó una “verdadera “Es lo que conocemos como nacio- Bay. Entre el público en general, los
invasión” de valores pragmáticos nalismo revolucionario. Es también sonorenses siguen siendo persona- La edición definitiva
que marcó la forma de hacer política el núcleo de las convicciones y del jes de segundo plano, como lo eran Publicada por primera vez por la
en el país por casi todo el resto del proyecto de Andrés Manuel López cuando escribí La frontera nómada. editorial Siglo xxi en 1977 y reedi-
siglo xx. El doctor en historia por Obrador (fundador y presidente del La memoria popular de la Revolu- tado por Cal y Arena en 1997, esta
El Colegio de México desentraña partido Movimiento Regeneración ción mexicana sigue teniendo en el versión que entrega el Fondo de Cul-
en este título la manera en que los Nacional), puntero en las encuestas primer rango de admiración a los tura Económica a cuatro décadas de
revolucionarios de un remoto estado rumbo a la elección presidencial de derrotados, Zapata y Villa. Y, entre que llegó a las librerías es la edición
limítrofe con los Estados Unidos 2018. Mientras el pri de Peña Nieto los triunfadores, a Lázaro Cárde- definitiva de La frontera nómada.
conquistaron y gobernaron el país se liberalizaba, el antiguo naciona- nas”, narra. “He puesto en ella todo lo que he
y por qué estos caudillos, quienes lismo revolucionario resurgía de sus Respecto de cómo vemos ahora escrito sobre los sonorenses. Son
ganaron la Revolución, fueron cenizas en el proyecto de AMLO. Y a estos caudillos, quien publicó su todos textos históricos o reflexiones
desplazados en el discurso oficial va a la cabeza.” primer libro de ficción, la recopila- históricas sobre la vertiente sono-
por líderes como Emiliano Zapata y El pri regresó a Los Pinos en ción de cuentos La decadencia del rense en la Revolución mexicana”,
Francisco Villa, que la perdieron. A 2012 tras dos sexenios goberna- dragón en 1983, dice que los conoce- informa el ensayista.
40 años de haber dado a conocer su dos por el Partido Acción Nacio- mos mejor, pero no los admiramos “El asesinato de Luis Donaldo
primer libro profesional, con el que nal (pan), pero su inicial discurso más. “Son parte del pleito general de Colosio (en 1994), primer sonorense
descubrió “el placer de la micro- popular sobre la Revolución sufrió la historia patria de México con sus que llegaba a la posición de ser pre-
historia” y su gusto narrativo, el modificaciones, aclara Aguilar Ca- triunfadores. No nos gustan nues- sidente del país desde los años trein-
también escritor, periodista y editor mín. “Dejaron atrás muchos tabúes tros triunfadores, salvo Juárez y ta del siglo pasado, trajo de pronto
reflexiona sobre el actual signifi- del nacionalismo revolucionario. El Cárdenas. Preferimos a los derrota- un eco trágico del pasado: la inquie-
cado de la Revolución mexicana, la mayor de todos, la reforma ener- dos. A Cuauhtémoc sobre Cortés, a tante analogía con el asesinato del
situación de la frontera y si el legado gética, que dejó de ver al petróleo Hidalgo y Morelos sobre Iturbide, a presidente Obregón. Pero, salvo
de estos sonorenses sigue vigente. como parte del patrimonio sagrado Villa sobre Obregón. No hay ver- el paisanaje sonorense, Obregón y
de México y empezó a verlo simple- dad histórica en esto. Hay verdad Colosio tienen poco que ver. Son his-
Mitificación de la mente como un recurso natural mal imaginaria, simbólica, sentimental”, torias distintas de países distintos.
Revolución mexicana manejado por el gobierno y por la concluye. La realidad actual de Sonora tiene
“La Re
Revolución mexicana está des- empresa petrolera. Está claro que muy poco que ver con la Sonora de
dibuja
dibujada, coagulada en algunos es- romper tabúes no hace popular a Integración con el Norte la época de la Revolución. Igual que
tereoti
tereotipos y algunos héroes”, afirma nadie”, apunta. El autor de las novelas Morir en el el México de hoy tiene muy poco que
tajante el novelista nacido en Chetu- golfo (1985) y Toda la vida (2016) ver con el de 1910”, aclara.
mal, Quintana
Qu Roo. Pero ahora “ha Legado sonorense añade que, sin duda, la frontera Para comprender esto, Lomnitz
dejado de ser instrumento de legiti- Entre 1920 —cuando Álvaro Obre- norte de México sigue siendo la gran invita a los lectores, en la introduc-
mación de los gobiernos y empieza gón asciende al poder— y 1936 protagonista de la historia nacional ción del volumen, a acercarse con
a ser sim
simplemente historia”. Estima —cuando Plutarco Elías Calles, el porque, “más que nunca”, los movi- una nueva mirada a este clásico de
que tardaremos
tard algún tiempo en denominado “Jefe Máximo de la mientos transformadores siguen vi- la historia de México. “Comienza en
poder ver
ve este movimiento sin “los Revolución”, salió al exilio— hubo niendo del norte. “Visto con mirada un territorio muy particular y acaba
velos y los
l mitos” que le sobrepuso una ocupación del gobierno mexica- de historiador, en el largo plazo, ese explicando la formación del Estado
el discurso
discur político posrevolucio- no por políticos nacidos en Sonora. proceso es parte del gran movi- revolucionario. Es de esos libros que
nario. “A
“Apenas empezamos a mirar Una Sonora próspera, atípica, que miento de integración con el norte demuestran incontestablemente que
con amplitud
amp y equilibrio a Porfirio en 1910 basaba su economía en las que empezó en el Porfiriato, con los la ciencia histórica también es una
Díaz, en libros como la extraordina- minas de cobre, en la ganadería de ferrocarriles, pero que fue soñado rama de la literatura.”
ria biogr
biografía de Carlos Tello.” exportación, la agricultura de riego, antes por nuestros héroes liberales, A lo largo de los últimos 40 años,
Sobre por qué la posteridad los centros ferroviarios y el puerto con Juárez a la cabeza. Aguilar Camín ha escrito libros
privilegi
privilegió la idea de una revolución de Guaymas, detalla el investigador ”Juárez firmó nada menos que un como Saldos de la Revolución.
justicier
justiciera, popular y social e hizo Claudio Lomnitz en su introducción tratado que cedía a perpetuidad la Cultura y política de México, 1910-
a un lado el espíritu liberal, laico y al libro. Aguilar Camín explica en el soberanía para que Estados Unidos 1980, Después del milagro. Un en-
empresa
empresarial de la fracción ganadora, prólogo que los sonorenses pusie- construyera un canal en el istmo de sayo sobre la transición mexicana,
el autor agrega que “la verdad es que ron los cimientos institucionales, Tehuantepec. Fue el tratado McLane- Subversiones silenciosas. Ensayos
siempre existirá una especie de bre- pacificaron al ejército y crearon Ocampo. Lo rechazó el Senado de historia y política de México,
cha insa
insalvable entre la historia vista organismos como el Banco Central y estadunidense por razones políti- México: la ceniza y la semilla y La
por los historiadores
h profesionales y el Partido Nacional Revolucionario cas internas. El Tratado de Libre tragedia de Colosio. Considera que
la histor
historia sentida y consagrada por (pnr), antecedente del pri. Comercio firmado en 1994 es parte ha evolucionado “poco como histo-
los pueblos.
pueb La primera tiene que “Creo que los sonorenses en el de esa integración, una integración riador, pero mucho como escritor y
ver con la
l búsqueda de la verdad. La poder fueron parte de la tradición ordenada”, y añade que “la migra- memorialista. Cada vez me parece
segunda con la subjetividad colec- liberal mexicana. Tuvieron que ción al Norte y el tráfico de drogas más importante la historia de mi
tiva y su
sus ganas de soñar con lo que pacificar el país a sangre y fuego son parte también de esa integra- pueblo perdido, el Chetumal de mi
cree que se le parece”. y restablecer la fuerza del Estado, ción. Una integración desordenada infancia, que casi cualquier otra
El egr
egresado de Ciencias y Téc- centralizando lo que la Revolución e ilegal en el caso migratorio, pero historia. Esto puede verse en mi
nicas de la Comunicación de la dispersó. Parecen por ello más autó- más profunda y duradera que nin- libro reciente Adiós a los padres”.
Universi
Universidad Iberoamericana está cratas, violentos o antidemocráticos guna otra. Y una integración ilegal, Adelanta que trabaja en una edición
convenc
convencido de que, tras la salida del de lo que eran en realidad”, detalla. y además violenta, en el caso de las de “ensayos históricos, crónicas y
poder del
de Partido Revolucionario “Pero nunca se les ocurrió lo que drogas.” Lo que nadie puede negar registros del pasado inmediato”. •
Instituci
Institucional (pri) en 2000, después vino después: la construcción de —prosigue— es que, “en el fondo, lo
de siete décadas de gobernar de un partido casi único, el interven- que hacen los narcotraficantes no
manera interrumpida, “el membrete cionismo económico del Estado, el es sino cruzar al otro lado mer-

n ovi
ov i e mb r e d e 2 01 7 l a g aceta 9
a
fi l 2017
fil

Aclaraciones
a Zapata y la
Revolución
mexicana
El autor de Zapata
y la Revolución mexicana,
clásico ahora editado por el fce,
hace importantes aclaraciones
a malentendidos sobre ciertos
términos de la primera versión
en español, sin demeritar su
excelencia. Esto es sólo una parte
de una conferencia más amplia,
donde el autor habla de los temas
que le gustaría investigar en esta
veta, un legado para los nuevos
historiadores.

john womack jr.

A la memoria de Stanley Francis


Rother (Okarche, Oklahoma, 27 de marzo
de 1935-Santiago Atitlán, Guatemala,
28 de julio de 1981).

10 l a g ac e ta n ov i em b r e de 2 017
a
acla raciones a z apata y l a r e volu c i ón m e xi cana

A
lo largo de los casi 50 años que vas y provechosas formas de comunión que podrían tador del Sur, la tensión típica de una guerrilla de
han pasado desde mi última in- aprender, como los vínculos entre camaradas. origen y base local cuando comienza a emprender
vestigación profunda acerca de Para entender este problema con la traducción operaciones y enfrentamientos regulares, sobre lo
la revolución del sur, la lucha al español, hay que recordar que cuando en inglés cual estaba leyendo por ese entonces en los escritos
revolucionaria armada que, se dice to move, significa simplemente irse de don- militares de Mao.4
desde su base en Morelos, con- de se estaba viviendo para llegar a vivir a otro si- En quinto lugar, sí tuve entonces la sensatez de
virtió a Emiliano Zapata en su tio, se sepa o no cuál es el nuevo lugar, lo cual ni no hablar de peasants en inglés ni “campesinos” en
dirigente (1911-1919), se han publicado numerosos siquiera importa. Lo importante es el desplaza- español. En inglés, la palabra peasant (o su forma
nuevos estudios históricos, de los cuales he apren- miento, la partida, la experiencia que significa, la plural) sí aparece 11 veces en el libro, pero cinco
dido cantidad de cuestiones que me han resultado tristeza o la esperanza que conlleva, o ambas, pero de ellas en el prefacio (en la misma página), cuando
maravillosamente nuevas […] A lo largo de las si- no las direcciones. Así que este move no se traduci- explico por qué no la uso, y seis veces más adelan-
guientes páginas verán cuánto he aprendido acerca ría como “mudarse” o “cambiar de casa”, a menos te, pero no en mi voz, sino en referencia a otros: la
de la Revolución durante las últimas cinco décadas que fuera un asunto oficial, digamos fiscal o postal primera en alusión a las nociones de Tolstoi y Kro-
gracias a todos estos investigadores, pero verán o policiaco. La traducción al español pudo haber potkin, la segunda en alusión a las nociones de las
también por qué creo que a los historiadores, an- sido “no querían dejar sus pueblos”, pero creo que autoridades capitalinas, la tercera en una cita de
tropólogos, sociólogos y politólogos les queda mu- el italiano queda mucho mejor: “no querían irse de un periodista estadunidense, la cuarta en un título
cho más trabajo por delante para explicar la impor- donde eran”. Definitivamente no pensaba entonces mencionado en una nota al pie, la quinta en el mis-
tancia de la revolución del sur para la Revolución (ni he pensado nunca) que “no querían cambiar”.2 mo título incluido en la bibliografía y la sexta en el
mexicana en sentido más amplio, para sus posibili- Al contrario, me parecía que los anenecuilquenses índice analítico. En la versión en inglés, la palabra
dades, sus límites y su significación histórica. y otros como ellos en Morelos y en otras partes po- campesino aparece 25 veces, pero siempre a pie de
dían cambiar, como describí en el prefacio, al ha- página para mencionar el periódico El Campesino.
Para acercarme a mi argumento, necesito aclarar blar de cómo los ancianos recurrían a los jóvenes En su forma plural, la palabra aparece una vez en
algunos puntos preliminares acerca de aquel libro en busca de una nueva forma de lucha, y también a el prefacio, en mi explicación de por qué sería in-
ya viejo, Zapata y la Revolución mexicana (1969). lo largo del libro (con detalle en los capítulos viii- adecuado usar peasants, mientras que estaría bien
En primer lugar, cuando estaba haciendo mi tesis xi) y en el epílogo, donde al pensar en todo lo que usar “campesinos”, siempre y cuando no significa-
doctoral en 1963, planeaba inicialmente emprender había aprendido ahí y recordar a los niños tan con- ra peasants, sino “gente del campo” o, como decía-
una historia acerca del (mal) llamado “Ejército za- centrados en su futbol (por favor, nada de tipolo- mos en Oklahoma, “gente de campo”, “people from
patista” de 1911-1920. A partir de la poca historia gías indígenas), vi que los niños y niñas se conver- out in the country”. Confieso que no sabía enton-
que conocía entonces sobre los ejércitos de la Revo- tirían en hombres y mujeres fuertes, capaces de ces que durante siglos no había sido un sustantivo,
lución francesa, poco más que la obra Armées Ré- cambiar y con ello resistir la presión del peligroso sino principalmente un adjetivo (como en “el viento
volutionnaires de Richard Cobb, quería hacer una futuro que tenían por delante. campesino”), y que en México adquirió (por impor-
historia como la suya, una historia sociomilitar del En tercer lugar, nunca escribí (ni pensé) que el tación) su sentido social o político pleno apenas en
Ejército Libertador del Sur (nótese que no es Libe- Morelos dominado por el Ejército Libertador del el siglo xx, pero un sentido complejo e inconstan-
ral, sino Libertador).1 A diferencia de Cobb —que, Sur en 1915 fuera una “utopía” o “paraíso”. Carlos te, como explicó Emilio Kourí en la argumentación
para empezar, era un historiador infinitamente Fuentes, Adolfo Gilly y otros después de ellos han más clara, convincente y reveladora que conozco.5
más formado, experimentado, complejo y agudo escrito que ésa era mi idea, y también la suya. Pero Y en sexto lugar, sí, nuevamente Pineda Gómez
de lo que yo jamás sería—, yo sólo contaba con un han estado equivocados en cuanto a lo que yo es- tiene razón en que era (y sigo siendo) escéptico res-
año para hacer mi investigación, y el único archi- cribí, independientemente de lo que ellos pensaran. pecto de lo “indio”, escéptico de que el Ejército Li-
vo amplio y profundo que pude encontrar (estaré La palabra “utopía” sí aparece siete veces en aquel bertador del Sur o el “zapatismo” como movimiento,
siempre agradecido con Josefina Z. Vázquez por viejo libro: tres veces en relación con la utopía de como movimiento armado, como causa revolucio-
ello) fue el Archivo de Magaña de la unam, que no los agricultores; cuatro veces en relación con un naria armada, fuera particularmente “indio”. Quie-
contenía prácticamente nada que me pudiera servir concepto, una visión, un sueño social; ni una sola ro ser lo más cuidadoso posible en este punto. No
para una tesis cobbiana, pero sí muchos otros tipos vez en relación con un hecho, una práctica social. me refiero a la palabra “indio” como cuando se usa
de registros para trabajar en otros sentidos, con La palabra “paraíso” sí aparece una vez, en relación irreflexivamente para significar o incluir “campe-
los que hice todo lo que pude. Nunca pensé sólo en con los “desarrolladores” inmobiliarios en Morelos sino”, “rural” o “campestre”. Me refiero al sentido
una biografía o microhistoria. Gracias a los revolu- durante las décadas de 1950-1960. Sí me parecía de “indio” como Indian en inglés, para designar im-
cionarios cubanos y al Viet Cong, el punto de refe- (me sigue pareciendo) que Morelos fue un mejor lu- plícitamente (a veces explícitamente) lo indígena
rencia que siempre tuve presente era una historia gar para los trabajadores en 1915 de lo que fue en en sentido genético o cultural (o ambos). De hecho,
sociomilitar, de alcance necesariamente nacional 1911, 1912, 1913, 1914 o de 1916 en adelante. Pero no sólo soy escéptico de esta visión de la revolución
y, por lo tanto, internacional. Confieso que en ese nunca pensé ni escribí que fuera una utopía o un pa- del sur, sino que me opongo rotundamente a ella.
entonces no veía con claridad las inevitables impli- raíso. Nótese que ninguna de estas palabras está en Es cierto que muchos “indios” se unieron al Ejér-
caciones, pero sí las intuía, y a medida que escri- el índice analítico. cito Libertador del Sur, lo apoyaron, esperaron que
bía, iba aprendiendo más (aunque no suficiente). Lo En cuarto lugar, es cierto, como señala Pineda ganara. Pero los pueblos de Morelos que eran prin-
que más me sigue interesando es la cuestión militar Gómez, en aquel viejo libro se abre una lamentable cipalmente indígenas no fueron su columna verte-
revolucionaria, todas las conexiones por las que contradicción entre mi percepción del localismo bral en lo económico, político o militar; de hecho,
una clase se levanta y conquista el poder por la vía del Ejército Libertador del Sur, por un lado, y, por tampoco lo definieron culturalmente, más allá de lo
armada. Como título de mi tesis había elegido sim- el otro, su conciencia nacional, su expansión extra- que otros hayan pensado, ya sea en ese entonces o
plemente “The Revolution in Morelos, 1910-1920”. rregional y su ambición nacional de justicia. Y es ahora, a favor o en contra de esta idea. En este sen-
Después de ciertos consejos y reflexiones, me deci- cierto, como él sugiere, que esto derivó de mi desin- tido, aunque me duela, debo declarar que me parece
dí por Emiliano Zapata and the Revolution in More- formada confianza en los antropólogos, en particu- que mi antiguo maestro en estos temas, mi primer
los, 1910-1920 y así quedó registrada en el catálogo lar en Vogt, por sus conferencias introductorias en mentor y mi amigo, don Jesús, estaba equivocado.6
de la biblioteca en Harvard. Sin embargo, no quise Harvard (a las que asistí de oyente durante el pos- Alcanzo a ver una raíz en que muy al principio, muy
decir que Zapata hubiera hecho la revolución ahí, grado), en Redfield, un localista y (al menos como localmente y sólo en cuanto a la función (no en el
sino que ahí la revolución lo volvió su dirigente y la anhelo) armonista, pero también en Lewis, ni loca- lenguaje, sin la palabra), Anenecuilco convirtió a
figura histórica en que se convirtió. lista ni armonista.3 Debí haberme percatado de mi Emiliano Zapata en su calpuleque. Pero ni histó-
Segundo, la oración inicial del prefacio, que en confusa contradicción, debí haberla corregido, para rica, cultural, sociológica, política o militarmente,
inglés habla de “country people who did not want mostrar la auténtica tensión en el Ejército Liber- con todo lo que he aprendido de la historiografía so-
to move”, no resultó muy fiel en su traducción al bre la revolución del sur durante los últimos cuaren-
español como “no querían cambiar” (aunque por lo taitantos años, puedo ver que este título se ajuste a
demás, la traducción de Francisco González Aram- 2 Entre los muchos que han creído que eso pensé y que han
manifestado ya sea su acuerdo o desacuerdo, están Armando Bar- la razón del general en jefe del Ejército Libertador
buru es maravillosa y le estoy muy agradecido). Es tra, Los herederos de Zapata: Movimientos campesinos posrevo- del Sur. Creo entonces que también se equivocaron
más afortunada la traducción al francés, “ne vou- lucionarios en México, 1920-1980 (Ciudad de México: Ediciones el gran nahuatólogo León-Portilla y el temerario,
laient pas bouger”, pero incluso más la italiana: Era, 1985), pp. 12 y 15; Roger Bartra, La jaula de la melancolía:
identidad y metamorfosis del mexicano (Ciudad de México: Edi- brillante, admirable y tan extrañado Bonfil.7 (De-
“un populo di contadini che fecero una rivoluzio- torial Grijalbo, 1987), p. 61; Enrique Montalvo Ortega, “Revolts jemos de lado a los románticos, fueran estructura-
ne perchè non volevano andarsene da dov’erano”. and Peasant Mobilizations in Yucatán: Indians, Peons, and Pea- listas o tipologistas, Paz, Gruzinski...) •
Esta gente no quería dejar su hogar, sus pueblos, sants from the Caste War to the Revolution”, en Friedrich Katz,
comp., Riot, Rebellion, and Revolution: Rural Social
sus parroquias, toda la familia, santos, Conflict in Mexico (Princeton: Princeton University, Conferencia pronunciada en El Colegio de México,
propiedades, títulos, negocios, trabajo, se- 1988 [“Revueltas y movilizaciones campesinas en 22 de noviembre de 2016.
guridad, herencia, valores, recuerdos, fe Yucatán: indios, peones y campesinos de la Guerra
de Castas a la Revolución”, en Friedrich Katz, comp.,
y esperanza que tenían depositados ahí, Revuelta, rebelión y revolución: la lucha rural en
no querían renunciar a sus comuniones México del siglo xvi al siglo xx, traducción de Paloma
Villegas, Ciudad de México, Ediciones Era, 2004, 2a 4 Mao Zedong, “On Correcting Mistakes in the Party”, en
y comunidades, por pobres que fueran, Selected Works, 4 vols. (Beijing: Foreign Languages, 1963-1965),
ed.]), p. 308; Pineda Gómez, La irrupción, p. 60; Vic-
para entablar relaciones incomparable- tor H. Sánchez Reséndiz, De rebeldes fe: identidad y vol. I, pp. 105-116; idem, “Problems of Strategy in China’s Revolu-
mente peores, entrar en el intercambio formación de la conciencia zapatista, 2a ed. (Cuerna- tionary War”, en ibid., vol. I, pp. 153-254; id., “Problems of Strat-
despiadado, azaroso e inconmensurable vaca: Instituto de Cultura de Morelos, 2006), p. 64. egy in Guerrilla War Against Japan”, en ibid., vol. II, pp. 79-194;
Cf. Arturo Warman, “The Political Project of Zapatis- “On Protracted War”, en ibid., vol. II, pp. 113-194; id., “Problems
del mercado laboral, vivir indefinidamen- mo”, en Katz, op. cit., p. 324. of War and Strategy”, en ibid., vol. II, pp. 219-235.
Zapata
te como extraños asalariados entre extra- y la Revolución 3 Evon Z. Vogt, “Anthropology 110a, Peoples and 5 Emilio Kourí, “Sobre la propiedad comunal de los pueblos, de
ños, valerse por sí solos adondequiera que mexicana Cultures of the New World: North and Middle Amer- la Reforma a la Revolución”, Historia mexicana, vol. LXVI, núm.
ica”, Harvard University, Faculty of Arts and Scienc- 4 (abril-junio de 2017), pp. 1923-1960.
tuvieran que ir, en particular si aún no sa- es, Courses of Instruction for Harvard and Radcliffe, 6 Jesús Sotelo Inclán, Raíz y razón de Zapata (Ciudad de
john womack, jr.
bían que podía haber nuevas comunidades 1962-1963 (Cambridge: Harvard University, 1962), p. México: Editorial Etnos, 1943), pp. 192-200.
que ellos mismos podrían construir, nue- fce, méxico, 2017 39; Robert Redfield, Tepoztlan [sic], a Mexican Vil- 7 Miguel León-Portilla, Los manifiestos en náhuatl de Emiliano
lage: A Study of Folk Life (Chicago: University of Chi- Zapata (Ciudad de México: Universidad Nacional Autónoma de
cago, 1930); Oscar Lewis, Life in a Mexican Village: México, 1978), pp. 39-57; Guillermo Bonfil Batalla, México pro-
Tepostlán [sic] Restudied (Urbana: University of Illi- fundo: una civilización negada (Ciudad de México: Centro de
1 Richard Cobb, Les armées révolutionnaires: Ins- nois, 1951 [Tepoztlán, un pueblo de México, traduc- Investigaciones y Estudios Superiores de Antropología Social,
trument de la Terreur dans les départements, avril ción de Lauro J. Zavala, Ciudad de México, Joaquín 1987), pp. 165-166. Le agradezco a Emilio Kourí las discusiones
1793 (floréal an II), 2 vols. (París: Mouton, 1961-1963). Mortiz, 1976, 3a ed.]). que sostuvimos sobre estas cuestiones.

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Curaduría: cionar. Los negocios serán los que encabecen este


cambio al quitar el candado a las nuevas formas

del arte a internet de valor”.


Ahí es donde entra la palabra curaduría. Bhas-
kar hace un análisis de casos prácticos donde se
utiliza este concepto que engloba mucho más que
una selección. Cabe mencionar que el término es
La abundancia de información en internet y la empleado en muchas disciplinas en la actualidad,
y quizá ese uso indistinto desdibuje su significado
diversidad de plataformas para usarla, producirla intrínseco expuesto minuciosamente en este libro.
Al recuperar el significado, entendemos también
y reproducirla ponen a prueba la capacidad de que curaduría es el vocablo idóneo para definir lo
que el autor retrata como uno de los planteamien-
selección, edición o curaduría. El título aquí reseñado tos imperiosos para la supervivencia en el ecosis-
tema digital.
explora las diversas hebras de esta nueva realidad, La palabra curaduría proviene del latín curare,
que significa “cuidar”, además de “curar” y “criar”,
algunas muy prometedoras para el mundo de la explica Bhaskar, sobre todo el sentido de ‘cuidar’
fue claro desde los orígenes de la museografía y
edición. las galerías de arte. Entre los siglos xvi y xvii los
coleccionistas más acaudalados crearon espacios
plagados de objetos diversos: desde instrumentos
científicos hasta fragmentos del mundo antiguo.
Estas colecciones dieron pie a un trabajo de tiempo
rocío martínez velázquez
completo: “Por ejemplo, Elias Ashmole, fundador
del Ashmolean Museum en Oxford, fue un típico
renacentista polifacético: científico, viajero y sol-
Todo lenguaje es un alfabeto de símbolos entonces sobre esta nueva circunstancia: “En tan dado que amasó una increíble colección de objetos
cuyo ejercicio presupone un pasado solo unos años hemos pasado de la escasez de in- que permanece en el centro del museo hoy en día.
que los interlocutores comparten; formación a un tsunami de datos. Pero ¿acaso esos Con el tiempo, estas colecciones crecieron tanto
¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, 2.5 quintillones de bytes valen más que la colec- que se volvieron difíciles de organizar, almacenar
que mi temerosa memoria apenas abarca? ción, considerablemente más pequeña, contenida y cuidar”. La evolución de los museos fue transfor-
jorge luis borges en la Biblioteca del Congreso e incluso la Biblioteca mando la idea misma de curaduría, pues no sólo
de Alejandría? No: mucha de esa información son se requería de hacerse cargo del material sino de

E
l movimiento vertiginoso disemi- videos de cctv, pulsaciones sin significado algu- otorgarle sentido: “Más allá de esta definición es-
nado por el impulso de internet no, correos electrónicos basura. Hemos más que tán los principios suplementarios que yo llamo los
hace un par de décadas no era resuelto el problema de la transmisión y el registro ‘efectos de la curaduría’: la refinación, la simplifi-
más que la génesis de una era que de la información. De hecho, lo hemos resuelto de cación, la explicación y la contextualización. Cada
ha modificado sustancialmente manera tal que ahora existe un nuevo problema: ya uno se acompaña de su propia historia y práctica,
conceptos que se creían absolu- no es la escasez de información, sino la saturación al tiempo que explica su poder en un mundo donde
tos, como el tiempo y el espacio; de la misma”. Por tanto, el desafío ha modificado hay demasiado. La curaduría combina estos efec-
y la conexión, casi permanente y en tiempo real, el esquema: no es tanto la necesidad de producir, tos en una práctica global”. En el libro, Bhaskar se
que ofrecen los dispositivos adaptables a cualquier como de encontrar lo relevante. adentra en esta fascinante crónica que recorre el
bolsillo. La interacción con la pantalla es también Con el derribo de las utopías políticas frente a pasado de los coleccionistas de arte a las grandes
bilateral: los individuos dejan de permanecer táci- cualquier otra forma de gobierno, el capitalismo compañías que hoy dominan la Pangea virtual.
tos a la producción audiovisual y escrita y se van exacerbado se instala en la mayoría de las nacio- Los individuos tenemos acceso como nunca
apropiando paulatinamente del ciberespacio. nes y se instaura en todos los rincones del planeta antes al conocimiento a través de internet, pero
Más allá de la tecnología y sus perfeccionamien- una cultura global, impulsada por el auge de inter- ahondar en el pensamiento requiere más que sólo
tos para que obtengamos velocidad, rapidez y co- net, la movilidad y las redes sociales, que busca conexión constante. Vicente Luis Mora, escritor y
nexión, lo cierto es que, en los últimos años, la can- ganar visibilidad en un orbe virtual donde también crítico analiza el futuro de la literatura en el mun-
tidad de información existente en la red es la más impera la paradoja: todo individuo conectado tie- do tecnológico: “La conclusión es que Google es
vasta en toda la historia: “En los dos últimos años, ne la oportunidad de producir contenidos y com- una forma más de acceso al conocimiento, pero no
la humanidad ha producido más información que partirlos, pero ganar visibilidad dentro de la red representa el saber en sí. Es un semillero de cul-
en el resto de la historia humana y este extraor- es una meta difícil de alcanzar por la avasalladora tura y pensamiento, pero hay que tener un crite-
dinario ritmo de producción sigue creciendo 60% oferta de contenidos. Ese capitalismo generador de rio propio y forjado con el tiempo”.3 Este criterio
anualmente. Al momento de leer esto, las cifras una sociedad de consumo, desde que emerge con la del que habla Mora es uno de los principios de la
probablemente habrán aumentado”, escribe Mi- industrialización ha estado ávida de mirar hacia curaduría: para seleccionar, filtrar y simplificar
chael Bhaskar en su libro más reciente Curaduría. el futuro: no es suficiente situarse en el “aquí y el contenidos determinados se requiere la inteligen-
El poder de la selección en un mundo de excesos ahora” derivado de la certeza de que el producto cia humana.
editado en la colección de Comunicación del Fondo obtenido en el tiempo presente será mejorado en Si en La máquina del contenido la obsesión de
de Cultura Económica. un corto plazo, por tanto, el ansia de experimentar Bhaskar estaba centrada en la evolución del mun-
Bhaskar es editor digital y escritor, y desde nuevas necesidades adquiridas se vuelve insacia- do editorial: desde los orígenes del libro hasta la
hace tiempo indaga en el contexto e intenta dilu- ble: “Nace un homo consumericus de tercer tipo, desmaterialización en la era digital, retratando
cidar el futuro del mundo editorial: “La sensación una especie de turboconsumidor desatado, móvil y el acto de publicar —más allá de poner al alcance
de que la palabra escrita atraviesa por la mayor flexible, liberado en buena medida de las antiguas de la audiencia un contenido al hacerlo público —,
transformación desde tiempos de Gutenberg, pese culturas de clase, con gustos y adquisiciones pre- como un mecanismo de mayor complejidad que re-
a que cada vez sea un lugar común, no carece de visibles. Del consumidor sometido a las coerciones quiere de comprender el entorno y poner filtros,
justificación. No sólo los libros y la edición experi- sociales del standing se ha pasado al hiperconsu- y que responde a un modelo desde Manucio hasta
mentan la transición más profunda desde los albo- midor al acecho de experiencias emocionales y de Amazon; en Curaduría el autor se desprende del
res de la imprenta de tipos móviles, sino también mayor bienestar (mieux-être), de calidad de vida y medio editorial en exclusiva (sin dejar de hablar de
todo nuestro paradigma de comunicación es testi- de salud, de marcas y de autenticidad, de inmedia- él) para tratar de entender un mundo plagado de in-
go del que bien podría ser su cambio más profundo tez y de comunicación”.2 explica el sociólogo Gilles formación y con una ausencia referencial que debe
en la historia”.1 El autor se asombra de las trans- Lipovetsky al describir a la sociedad de consumo. subsanarse con estrategias que direccionen los
formaciones del libro, una historia que revela que Por eso, el libro de Bhaskar es iluminador en contenidos, no sólo algoritmos que intenten vatici-
recolectar la información tenía una enorme com- muchos sentidos. El autor entiende e interioriza nar el siguiente clic del usuario para incentivar el
plejidad y sólo estaba permitida para unos cuantos en sus palabras un conocimiento de esa sociedad consumo.
privilegiados. Pensemos en las tabletas de arcilla, de consumo; entiende a la perfección la Leer a este autor es como viajar en el
el papiro y la vitela de la era pregutenberiana. Y los evolución que han tenido los contenidos tiempo: de los grandes coleccionistas a
sitios de almacenaje: grandes bibliotecas de las que culturales, en especial escritos, pero las empresas más importantes del me-
sin duda destaca la de Alejandría, donde se alber- también audiovisuales y, por tanto, es dio digital, Bhaskar contextualiza casos
gaba todo el conocimiento de la humanidad hasta capaz de condensar los casos de éxito de éxito y de fracaso que denotan cómo
entonces, ciencia, filosofía, literatura, geografía, y con la teoría y de ofrecer una dirección una curaduría consciente puede hacer la
todo tipo de textos de incalculable valor que una en medio de tantos metadatos. Entiende diferencia: “[…] el principal argumento
vez destruida la biblioteca se perdieron irremedia- la fisonomía de los creadores, pero tam- de este libro es que la curaduría puede
blemente. bién desmitifica la concepción del genio, llegar mucho más profundo; que los pa-
De ahí el deslumbramiento del autor: en la ac- y abre una expectativa de orden y selec- trones de selección y arreglo tienen un
Curaduría
tualidad cada persona puede llevar consigo esa ción frente al hartazgo: “Vivimos un mo- El poder de la impacto fundamental en los negocios
misma cantidad de datos, y en la red en general, se mento de inflexión. Por primera vez en selección en un mundiales; la curaduría cambia la forma
ha superado por mucho en número. La ausencia de la historia, menos es más y esto significa mundo de excesos en que trabajamos a lo largo de toda la ca-
información ya no es una dificultad y conseguirla que nuestra idea de los principios econó- michael bhaskar
dena de valor”. Pero además, vislumbra
tampoco supone un obstáculo. El autor reflexiona micos y la creatividad necesitan evolu- un futuro virtual muy prometedor. •
fce, méxico, 2017

1 Michael Bhaskar, La máquina del contenido. Hacia una teoría


de la edición desde la imprenta hasta la red digital, México, fce, 2 Gilles Lipovetsky, La felicidad paradójica, Barce- 3 Vicente Luis Mora, El lectoespectador, Barcelona,
2014, p. 39. lona, Anagrama, 2007, p. 10. Seix Barral, 2012, p. 44.

12 l a g ac e ta n ov i em b r e de 2 017
a
fil 2017

reseña

La verdad
y el éxtasis
La obra literaria
de Emmanuel
Carrère
Breve y sustantiva reseña
de la obra de este profundo,
descarnado y controvertido
escritor francés, homenajeado
por la xxxi Feria Internacional
del Libro de Guadalajara.

agustín gendron

D
urante los de Carrère reside en la manera tan
últimos 17 años, peculiar en la que plantea dichas
Emmanuel Ca- interrogantes desde el inicio de su
rrère ha escrito trayectoria literaria, misma que
con absoluta y arranca en 1982 con la publicación de
brutal franqueza un extenso ensayo sobre el cineasta
sobre su propia alemán Werner Herzog, un creador
persona y sobre otros —entre ellos que, coincidentemente (o no), difumi-
un asesino múltiple, un fascista ruso, na las fronteras entre la ficción y el
sus propios padres y todas las muje- documental.
res con las que ha tenido relaciones A partir de entonces Carrère
amorosas—, explorando en cada nue- emprendió una renovación de la idea
vo libro soluciones formales origina- del relato “basado en hechos reales”.
les y a menudo deslumbrantes, que le Llenos de momentos de una profunda
han permitido solventar un problema intimidad, históricamente precisos,
común a muchos autores: ¿cómo cargados de reflexiones filosóficas de
escribir sobre uno mismo y sobre altos vuelos pero también de recur-
otras personas reales sin convertirse sos narrativos capaces de atrapar al
y convertirlas en personajes noveles- lector desde la primera página, los
cos, y sin reducir el relato a una mera libros de Carrère —13 publicados a
crónica autobiográfica? la fecha, traducidos a más de 30 idio-
La historia entera de la literatura mas— pertenecen a una especie de
está marcada por la búsqueda de res- género híbrido que une el meticuloso
puestas a preguntas como ¿por qué trabajo de reportero con la erudición
nos comportamos como lo hacemos, más rigurosa en teología, filosofía y
aun cuando nosotros mismo sembra- psicología. A través de la innovación
mos la semilla de nuestra propia des- formal, presentan la historia per-
gracia? ¿Por qué tomamos decisiones sonal del autor de una manera tan
de vida que parecen inclinarse hacia insólita como atrayente.
el lado oscuro, cuando no perverso? Mencioné anteriormente dos pala-
La enorme originalidad de las obras bras clave del universo de Carrère: la

n ov i e mb r e d e 2 01 7 l a g aceta 13
a
la verdad y el éxtas i s . la o br a li t e r a r i a d e e m m a nu el c ar r èr e

franqueza y la búsqueda. A fin de in- el hecho de que la madre de Carrère él también padre de dos pequeños angustia vital, cuando, incapaz de
tentar ser fiel a la verdad, este autor es la más connotada historiadora hijos, escribiendo sobre un doble fili- escribir, atrapado en un matrimonio
inventa con cada nueva obra diversas sobre la Unión Soviética de toda cida, Carrère se basó en el clásico de infeliz y aquejado por una constante
maneras de abordar la narración Francia y una presencia constante Truman Capote A sangre fría para depresión, acudía diariamente a la
en primera persona. Y aunque han en la televisión de dicho país, en su escribir un libro completamente dis- iglesia, llenaba docenas de diarios
existido anteriormente aproxima- calidad de secretaria permanente tinto, uno que consiguiera abordar dedicados al análisis de su inter-
ciones literarias a los territorios que de la Academia Francesa. este atroz crimen desde múltiples pretación del Evangelio de san Juan
colindan con la no ficción, como las Además de tan descomunales ex- puntos de vista y con el que el lector versículo a versículo y rezaba fer-
de Daniel Defoe, Thomas de Quincey hibiciones de intimidad, la combina- lograra identificarse como lo haría vientemente. Sin embargo, al cabo de
o Hunter S. Thompson, el trabajo ción de tan heterogéneos elementos con una novela. cuatro años, sus creencias religiosas
de Carrère es diferente y desafía es lo que le ha permitido a Carrère Después de seis años de trabajo y se diluyeron.
las definiciones simples, incluso la escribir un libro memorable tras centenares de páginas desechadas, A través del relato de esta historia
acuñada por él mismo, al referirse a otro, todos ellos preocupados por el en los que, según el mismo autor, dual, Carrère hace un estudio sobre
sus más recientes volúmenes como nivel de violencia que de un momento “rondaba esta historia como una las narraciones escritas del cristia-
“novelas no ficcionales”. a otro puede irrumpir en nuestras vi- hiena su carroña”, Carrère logró nismo durante los años posterio-
Lo que vuelve tan únicas sus das sin advertencia, pero que son en destrabar el mecanismo narrativo al res a la pasión de Jesús, fuentes a
narraciones es acaso la sensibilidad sí actos de violencia creadora, lo que contar el relato en primera perso- menudo contradictorias y llenas de
que las anima, impregnada de una les confiere su singular carácter. na. Comprendió que la forma más lagunas que el creyente debe llenar.
manera de pensar alternativamen- La carrera literaria de Carrère honesta de abordarlo era indagar en Al intentar dar coherencia a cuatro
te escéptica y maniática. En sus puede dividirse en dos etapas: la la única “caja negra” que realmente líneas narrativas acerca de la muerte
páginas vemos la disección de los primera dedicada principalmente a podía descifrar: la suya propia. Un y resurrección de un hombre que se
mecanismos con los que opera una la ficción, y la segunda a los hechos personaje como Jean-Claude Ro- expresaba en parábolas y que más
mente sofisticada, sagaz y culta, reales. Escribió cinco novelas antes mand será siempre un enigma, pero de dos mil años después es venera-
que echa mano de una prosa lírica de cumplir 40 años, todas ellas en al contrastar lo ocurrido el día de la do como Dios por más de dos mil
pero no empalagosa, armada con tercera persona, y muchas de las matanza en los hogares de las fami- millones de personas, el escritor idea
un impudor absoluto al desnudar que ahora reniega. La primera de lias Romand y Carrère, el escritor un recuento ficcional de los apósto-
interioridades que la mayoría de ellas, L’Amie du Jaguar (1983), es una halló la clave para crear una narra- les Lucas y Pablo en su periplo como
nosotros nos esmeramos en ocultar. narración semi autobiográfica que da ción inolvidable. propagadores de la palabra sagrada.
Lo anterior, aunado a una inagotable cuenta de su servicio militar en Indo- A partir de allí y en sus siguientes El objetivo de Carrère, además de
capacidad generadora de historias y nesia, donde daba clases de francés obras, Carrère pasó a ser un perso- llenar con su relato imaginario los
a un instinto por hacer que el lector a viejas damas chinas y experimen- naje real que presenta las acciones huecos entre los diversos testimo-
empatice con sus personajes (aunque taba con cuanta droga se ponía a su ocurridas a otros personajes reales. nios contenidos en las Escrituras,
en ocasiones no lo consiga en abso- alcance. La segunda, Bravura (1984), Tal esquema literario podría dar consiste en tratar de entender cómo
luto) lo han convertido en uno de los se ubica en el verano de 1816, en el lugar al más insoportable narcicis- es que la manera de contar esta
escritores más importantes de la que Mary Shelley creó el mito de mo, pero su abundancia de recursos historia ha conseguido cautivar a los
Francia contemporánea. Frankenstein. permite a Carrère trasmitir al lector seres humanos de tantos y tantos
El mismo Carrère afirma que De su primer periodo, Carrère un sentimiento diametralmente siglos. De esta manera, El Reino es el
“para escribir un buen libro, tienes considera valiosas sólo su tercera no- opuesto: una humildad omnipresen- recuento de la narración del aconte-
que estar convencido de que sola- vela, El bigote (1986) y la quinta, Una te, derivada de no intentar entender cimiento más famoso de la humani-
mente tú puedes escribirlo”, y ha semana en la nieve (1995). Ambas las acciones de los otros, sino de dad, así como una indagatoria acerca
seguido dicha máxima al pie de la son narraciones breves, descarnadas intentar fijar de forma altamente de la manera en que funciona la na-
letra; así, por ejemplo, en El Reino y cargadas de fuerza, cuya tensión imaginativa los límites de dicho en- rrativa y cómo parece no pocas veces
(2015) realiza al mismo tiempo un se va liberando página tras página tendimiento. empujar los límites entre lo que se ha
recuento de su etapa como cristiano hasta llegar a un desenlace pletórico La exploración más profunda de dicho y lo que puede ser dicho.
devoto y un relato de ficción cuyos de violencia física y psicológica. Carrère acerca de esta última idea se Se podría llenar una bibliote-
protagonistas son san Pablo y san En cuanto a su labor ensayísti- deriva en gran parte de las vaca- ca entera con libros que ilustran
Lucas, mientras escriben los textos ca, en 1993 publicó Yo estoy vivo y ciones que él, su pareja, su propio la conversión de un no creyente,
fundamentales de la nueva religión. vosotros estáis muertos, una extraña hijo y el hijo de ella tomaron en Sri empezando por uno de los favori-
En Una novela rusa (2007) narra la y obsesiva exploración de la vida de Lanka durante 2004. Una mañana, tos de Carrère, las Confesiones de
historia de su abuelo materno, un Philip K. Dick, el escritor de ciencia el escritor les propuso mudarse de la san Agustín, pero El Reino parece
inmigrante georgiano tan brillante ficción objeto de culto, cuyas obras cabaña que ocupaban sobre una coli- inaugurar (y esto representa un
como depresivo, incapaz de integrar- visionarias inspiraron las películas na a las casas sobre la playa, pero los elocuente testimonio sobre la época
se plenamente a la vida francesa des- Blade Runner y El vengador del fu- demás votaron en contra, por lo que actual) el género inverso: la ruta que
pués de la Revolución bolchevique, turo (Total Recall), entre otras. Re- se quedaron en su bungalow en las va de la más ferviente devoción hacia
quien termina por servir como in- cordemos que Dick dedicó su obra a alturas, desde donde fueron testigos la duda. Tal recorrido es habitual-
térprete del ejército alemán durante intentar resolver la elusiva pregunta: de la furia del colosal tsunami que mente metafísico; sin embargo, en las
la Segunda Guerra mundial antes de ¿qué es lo real? Al igual que él, Ca- cobró las vidas de 250 mil personas páginas de Carrère se torna también
desaparecer sin dejar rastro alguno. rrère parece hallarse en su elemento en cinco países de la región. físico, sobre todo en las dedicadas a
La madre de Carrère tenía a la sazón al moverse en lo que Graham Greene El relato de tal experiencia, De vi- las andanzas de Lucas y Pablo.
15 años de edad y nunca habló a su llamó “la orilla peligrosa de las co- das ajenas (2009), detalla la búsque- El Reino no es una mera ficción
hijo acerca de dicha desaparición. sas”. A este respecto, los autores más da del cuerpo de Juliette, una niña histórica: se siente más como un
El escritor la anima a compartir su admirados por Carrère son aquéllos de cuatro años desaparecida en el reportaje que narra la historia de los
historia y la plasma en su libro, pero que, como Montaigne, afirman ser tsunami e integrante de una familia narradores, buscando entender lo
la intercala con la narración de los ellos mismos el tema principal de sus amiga del autor y por otra parte, na- que implica contar una historia tan
pormenores de la filmación de un libros, o como Laurence Sterne, el rra la historia de otra Juliette, her- trascendente. Lo que encuentra, una
documental en Rusia. inclasificable creador de Tristram mana de la pareja de Carrère, a quien vez más, es que cada uno de nosotros
Por si esto fuera poco, Carrère Shandy, quien fundió el arte y la acaban de diagnosticarle cáncer. A debe hallar y asumir su propio lugar
incluye en este libro la historia de realidad para quebrar las rígidas través de dicha dualidad de nombres en ella. La necesidad de comprender
un soldado húngaro veterano de la convenciones literarias de su época. y destinos, el autor elabora un relato nuestro papel en el gran teatro del
Segunda Guerra, así como su pro- La segunda etapa de Carrère com- basado en la pérdida: la pérdida de mundo es la esencia no sólo de este
pio testimonio sobre la turbulenta prende cinco libros de narrativa no una hija, de una madre, de vidas que libro, sino de toda la obra de Carrère.
relación amorosa que mantenía por ficcional, todos ellos en primera per- el implacable azar parece despeda- Al igual que en muchos otros
aquélla época con una mujer a la que sona, pero muy diferentes entre sí. El zar una y otra vez, pero que termina libros del autor, El Reino termina con
Carrère escribe una carta abierta- punto de inflexión de su trayectoria siendo una profunda reflexión sobre una auténtica revelación. Uno de los
mente pornográfica, la cual publicó literaria es El adversario (1999), lo que significa la posesión de algo aspectos más atractivos del trabajo
en el periódico Le Monde sin consul- cuyo protagonista, un personaje real realmente valioso y querido. literario de Carrère consiste en que
tarle con la intención de darle una llamado Jean-Claude Romand, es un Este libro nos recuerda que todos el efecto de dichas revelaciones se
sorpresa erótica. El asunto sale te- ciudadano francés quien por 18 años nosotros, de una forma u otra, somos potencia a través de la acumulación
rriblemente mal y le cuesta al autor, se hizo pasar como médico y funcio- testigos de una catástrofe alguna vez de las vivencias que la preceden, y
además de su relación, su estabilidad nario de la Organización Mundial de en la vida; es un rol que todos hemos a través de las cuales el lector traza
emocional. El recuento que Carrère la Salud. En un último intento por de interpretar, y ante el cual necesi- el camino de una vida narrada con
hace de tal desintegración psíquica ocultar su impostura, que empeza- tamos asideros espirituales o de otra honestidad, maestría y sensibilidad.
es una de las descripciones de la ba a descubrirse y que lo obligaba clase. Podría decirse que la obra de Es verdad que Carrère escribe,
manía más inolvidables de todos los a gastar grandes sumas de dinero, Carrère constituye una exploración como muchos otros autores, sobre
tiempos. Romand asesinó en 1993 a su esposa, en torno a este hecho, y así, en el ya la oscuridad, la tragedia humana,
La más que improbable conjunción sus dos hijos, sus propios padres y mencionado El Reino, emprende una la ruindad, el asesinato, la pena y la
de tantos y tan diversos elementos hasta a su perro. monumental travesía narrativa en pérdida; sobre torturados y tortura-
da como resultado una impresionan- Carrère, horrorizado y fascina- busca de tal conexión trascendente dores, pero va más allá: su verdadero
te red de significados. Una novela do a la vez por esta historia, aplicó con uno mismo y con los otros. tema no es la maldad, sino el éxtasis;
rusa termina también con una carta a ella sus dotes como periodista y A través de sus más de 600 pági- su precaria presencia en nuestras
abierta, ésta dirigida a su madre, novelista para elaborar un reportaje nas, El Reino es al mismo tiempo un vidas, cómo desaparece y cómo
con la que espera disipar la oscuri- sólido y conciso en tercera perso- relato sobre la fundación del Cris- somos a menudo tan insensibles a él;
dad que ha envuelto a su familia por na sobre el juicio de Romand y el tianismo y una crónica de la fase de cómo lo anhelamos y lo buscamos sin
tantos años. Lo anterior no tendría subsiguiente circo mediático que lo Carrère como ardiente seguidor de cesar, y cómo, si somos afortunados,
mucha importancia si no fuera por rodeó. Inquietado por el hecho de ser la fe cristiana durante un periodo de nos alcanza. •

14 l a g ac e ta n ov i em b r e de 2 017
a
fil 2017

presentación Puesto que la fotografía ubica de lleno sentido, la fotografía es “el único
al poeta en el ámbito de las aparien- medio de contacto carnal con los

Yo soy cias, se advertirá en esta Iconografía


el inaudito cambio entre el rostro del
joven Gonzalo Rojas y los conocidos
rasgos del anciano, coronados por
la inconfundible gorra marinera.
lectores”, sentenciaba Gisèle Freund,
a fortiori cuando el poeta ha abando-
nado esta tierra para otra órbita. Es
un simulacro de conocimiento y de
proximidad.

tacto de ojo Pocos se imaginan que el joven poeta,


además de una abundante cabellera
a la Albert Camus, traicionaba las
huellas de las penurias y la pulcritud.
No rebasaba el metro con setenta cen-
Uno de los grandes misterios de la
Creación —ésta que no sabemos a
quién atribuir— es que cada rostro
es único. Por supuesto, existen asom-
tímetros, pero la delgadez del rostro brosos parecidos, pero la multiplici-
Presentación del libro Gonzalo Rojas. y del cuerpo le confería más altura de dad y la diversidad son infinitamente
la que tenía. La suya era una delgadez mayores que las excepciones. “Seis
Iconografía, álbum de las mutaciones levemente nerviosa, alentada por mil millones de rostros adornan
la angustia existencial de su primer la tierra, y la cantidad de posibles
físicas y el mundo inmediato de este libro, La miseria del hombre (1948), caras puede superar el número de
y como si sus lecturas filosóficas las partículas del universo”, asegu-
admirable poeta, “metamorfosis de lo asomaran a su cara por las pestañas ra Daniel McNeill en su estudio El
quemadas de sus ojos miopes. Hacia rostro. ¿Será cierto que puede leerse
mismo”, como prefería definir a sus los sesenta años de vida, su rostro el alma en unos ojos? Aquellos que
comenzó a redondearse gracias a la lo dudan, al menos encontrarán aquí
propios poemas, un regalo para sus relativa comodidad adquirida con la al hombre que fue Gonzalo Rojas.
edad madura; sus ojos, a salirse de Por supuesto, no se pasaba la vida
devotos lectores. sus órbitas por exceso de asombro; escribiendo poemas. También leía
y sus labios, a abultarse a causa de —y mucho—, enseñaba, organizaba
un hambre que no hallaba saciedad. encuentros de escritores, se subía a
Cada uno de sus dos hijos heredó una cada rato a coches, trenes y aviones,
fabienne bradu parte de su fisonomía contrastada se bañaba en el mar, jugaba con sus
que divide su vida en un antes y un nietos, dormía la siesta en la cama
después. Pero, un antes y un después china, recorría minuciosamente las

P
ocos se atrevieron el frac de rigor. Una temprana calvi- de quién sabe qué… librerías, daba recitales poéticos en
a escribir, con pun- cie lo había obligado a protegerse con numerosas plazas del planeta, com-
tuales e inspira- toda suerte de sombreros y boinas, En rigor, quizá habría que decir que praba comida en supermercados, se
das palabras, un hasta que descubrió la gorra marine- Gonzalo Rojas no tenía una cata- reía, comía con sus amigos, dialogaba
retrato de Gonzalo ra de raigambre griega, pero de fabri- dura de poeta, toda vez que alguien con quien lo acompañara, y siempre,
Rojas. A falta de cación alemana, durante su primer pudiese definir cuál debiera ser la siempre preguntaba por los mismos y
un Ramón Gómez exilio en Rostock a consecuencia del fisonomía de un poeta. A diferencia sempiternos misterios.
de la Serna —orfebre de semblanzas golpe de Estado de 1973. La adoptó de los románticos y bohemios que
sin par—, el más logrado se debe al como quien sella su fisonomía con solemos visualizar cuando oímos la “Nuestra opresiva percepción de la
crítico español Gonzalo Sobejano, una cifra distintiva y definitiva. Las palabra “poeta”, Gonzalo Rojas siem- transitoriedad de todo es más aguda
quien lo redactó a principios de los compraba por docenas en Hamburgo, pre tuvo una facha de funcionario, desde que las cámaras nos dieron
ochenta del siglo xx, cuando acaba- pero prefería llevar la que parecía la tradicionalmente trajeado y encor- los medios para ‘fijar’ el momento
ba de conocer a su tocayo chileno: menos nueva. Cuando le preguntaban batado, pese a que desde la juventud fugitivo”, escribe Susan Sontag en
“Sesenta y tantos años, estatura por qué llevaba esa gorra, contes- rechazó que se le pegara la camisa de su célebre libro Sobre la fotografía.
mediana, escaso pelo gris o blanco, taba que le servía para no perder la Huidobro o fuera estrangulado por la La relación del arte con el tiempo es,
bigotillo tan ligero que se duda si está conciencia de sus límites… físicos y corbata de Neruda. La pulcritud en el sin duda, un asunto que fascinaba a
o no está sobre sus labios, bondado- poéticos. vestir era otro de sus sellos distinti- Gonzalo Rojas. Una fotografía es un
sos y algo sensuales. ¿Cierto pareci- vos, incluso cuando la miseria juvenil instante que nunca se repite y, a la
do —leve— con el Dámaso Alonso de La fotógrafa Gisèle Freund, notable lo obligaba a empeñar su abrigo cada vez, una fantasía de inmortalidad. En
hacia 1960? No sólo en la fisonomía, retratista de notables escritores, dos por tres o a pedir a sus hermanas corto, una conjunción que evoca la
sino quizá también en algún asomo preguntaba con cierta ironía: “Explí- que le voltearan el cuello desgastado tensión que, en la poesía del chileno,
de timidez (sin ira), en comprensivos quenme por qué los literatos quieren de una camisa que prefería blanca. reúne la conciencia de lo fugitivo y el
modos de sonreír y en el buen timbre ser fotografiados como si fueran Más tarde en su vida, al igual que las anhelo de perdurar. “No repetición
y el buen tono de la voz para leer estrellas, y éstas como si se trata- gorras marineras que adquiría en por la repetición”, asegura Gonzalo
poesía con una corrección emocio- ra de literatos?” Gonzalo Rojas no cada viaje a Alemania, solía comprar Rojas en el poema “Numinoso”, y sin
nante. Gonzalo Rojas llama hermano era reacio como otros intelectuales las mismas camisas blancas en sus embargo, la repetición ha caracteri-
al amigo, y se adivina que llamaría a dejarse retratar. Se sometía con visitas al Corte Inglés de Madrid. A zado su peculiar manera de publicar
así a toda persona próxima si pudiera relativa paciencia al ritual de los pa- raíz de sus estancias en las Universi- antiguos poemas junto a los inéditos
comprobar que ésta no lo extraña- parazzi culturales, pero los retratos dades de los Estados Unidos, cuando en cada nuevo libro.
ba. Al hablar se acerca —también posados casi nunca salían bien. Le ninguna de las instituciones chile-
levemente—, revelando en este sentaba mejor la espontaneidad. Por nas aceptaba contratarlo mientras Antes que la repetición quizá sea más
ademán que él, por su gusto, nunca lo demás, los exilios que desmembra- duró la dictadura, se atrevió a usar asombrosa la conciencia del fenóme-
conversaría entre muchos: siempre ron la familia en distintos continen- camisas oscuras e incluso de colores no poético que el niño Gonzalo Rojas
dialogaría con uno. Cuando se halla tes, favorecieron el intercambio de vivos. Asunto de moda o contagio manifestaba a la muy corta edad de
entre varios puede quedarse un rato fotografías para no perder el ras- del desenfado que su poesía ganó en cinco años. En una toma en que apa-
(lo que permiten las buenas maneras) tro ni el rostro de los parientes. Y esa etapa de su vida, semestralmente rece sentado a un lado de su madre
absorto, recordando, sin abandonar cuando se juntaban en algún país del dividida entre Nueva York, Chicago, enlutada —él mismo viste de negro y
un resto de curiosidad observadora. “transtierro”, nadie olvidaba sacar Pittsburg, Austin, Provo, entre otros frunce el ceño encarando el obje-
Escribe cartas con frecuencia: para una cámara para conservar los es- altos de Norteamérica. El color rojo tivo—, sostiene una fotografía que
asegurar que él no olvida y para no casos momentos de convivencia. Los —en consonancia con su apellido y ofrece a nuestros ojos como si fuera
ser olvidado. Cuando camina, y cuan- álbumes familiares se multiplicaron la tradición china— se volvió a la el testigo de su comprensión del suce-
do no camina, mira un tanto hacia en cada casa y en la de Chillán, la úl- larga la estela de fuego que dividía so artístico. “Esto no es una fotogra-
arriba con ojos enternecidos, des- tima morada de Gonzalo Rojas desde su pecho en dos mitades, a veces en- fía”, parece querer decir parodiando
lumbrados, velados por una lágrima su regreso a Chile en 1994, ocupaban marcadas por unos tirantes que solía a Magritte. Claro, es el sentido que
posible”. un lugar privilegiado en su estirar con los pulgares, como quien ahora atribuiríamos a su gesto y que
biblioteca y sus afectos. Sin juega a que nada ni nadie le importa. definiríamos, sesudamente, como
En compensación a la es- embargo, hay que decirlo una mise en abyme. Pero ¿qué repre-
casez de retratos escritos, claramente: Gonzalo Rojas ¿Por qué a algunos no nos basta la senta la imagen que sostiene en una
los fotográficos abundan, era un pésimo fotógrafo; obra de un poeta? ¿Por qué queremos mano tozuda? Él decía que era un
sobre todo en los últimos nadie que él retratara se conocer a la persona que hay detrás retrato suyo, probablemente sacado
tramos de la vida de Gon- salvaba de una eventual de esta obra? ¿Por qué anhelamos por el mismo fotógrafo ambulante de
zalo Rojas cuando la fama decapitación, de unos pies descubrir la apariencia física de la plaza de Concepción, poco antes
internacional lo alcanzó y fuera de encuadre o de una quien nos embelesa con su sensibili- de la toma de marras. En todo caso,
lo convirtió en un icono de silueta fuera de foco. Su dad y sus palabras? ¿Qué nos aporta es una manera clara e inexplicable-
Gonzalo Rojas
las letras hispánicas. Su Iconografía estilo fotográfico recuerda descubrir la traza de un poeta? En mente precoz de significar: el arte es
gorra marinera no es ajena los abruptos cortes de sus verdad, no nos ayuda para leer mejor una representación de la realidad o,
a la estampa que ha recorri- fabienne bradu versos, pero el primero se sus versos e intentar interpretarlos, como más adelante lo afirmará, un
do el mundo. No la aban- fce, méxico, 2017 debe a una consuetudinaria como tampoco una biografía nos fenómeno de traslación.
donaba nunca, ni siquiera torpeza con los aparatos revela el misterio de la poesía. Sin
en las ocasiones solemnes y la tecnología, cuando la embargo, la emoción que nos susci- Si la fe católica lo llevó a revestir
como la entrega del Premio segunda, a su maestría ta una obra poética puede llegar a la sotana en el Seminario Conciliar
Cervantes, en 2004, aunque poética. despertar un afecto, acaso unilateral de Concepción donde estudiaba la
tuviera que combinarla con e ilusorio, hacia su creador. En este primaria y la secundaria, con la ado-

n ov i e mb r e d e 2 01 7 l a g aceta 15
a
yo soy tacto d e ojo

lescencia y una temprana comezón quisiéramos redimir como quien un mapa del mundo para averiguar hace vidente por un largo, prolijo y
erótica, Gonzalo Rojas abandonó la pretende ayudar al prójimo a morir si aparecía Lebu, su pueblo natal: razonado desarreglo de todos sus
vocación religiosa. “Dios. Mis diez menos solo. La fotografía lo aísla en apenas una cabeza de alfiler sobre la sentidos, dice Rimbaud. La verdad es
años y la iluminación de lo absoluto. un espacio del que ya le es imposible línea del Golfo de Arauco, en el sur que en mí ha funcionado este ejerci-
Proceso místico intensísimo que escapar. Se antoja que le falta aire, de Chile. Si no se leía el topónimo, cio vaticinante —de ahí el término
hace su crisis, no menos intensísima, bullicio, movimiento, compañía y, sin más tiraba el mapa a la basura. de vate o ‘el que ve’—, la cuerda de
a la altura del cuarto año de humani- sobre todo, a nosotros, nos falta la Lebu, que en lengua mapuche signifi- la videncia, que son tan próximas,
dades. Larga niñez sagrada, funda- voz por la que siempre regresa la ca “torrente hondo”, era mucho más además. La videncia comporta una
mento de mis visiones. Pero se abre presencia querida. que su tierra nativa: era el origen jerarquía mayor, estéticamente ha-
el abismo a mis pies, a mis costados. del Mundo, así con mayúscula, como blando, pero también el vaticinio tie-
Estoy solo, en el hoyo absoluto. En el poema titulado “Instantánea”, solía escribirlo. “Lebu es el viento”, ne lo suyo.” “¿Quién dijo videncia?”
Recién cumplo quince años y hago Gonzalo Rojas juega a la “traslación aseguró Gonzalo Rojas en una oca- pregunta el poeta en otro poema. Una
un giro total, quemando lo que había de un sentido a otro”, y según una sión, una realidad que no se percibe ilustración podría vislumbrarse en
adorado y adorando lo que había poética sinestesia, declara: “soy tacto en las vistas antiguas del puerto. La una fotografía en que el niño Gonza-
odiado. Exacerbación sensual más de ojo”. El título del poema invitaría otra fidelidad que nunca traicionó lo, arrodillado frente a una gitana de
que sensitiva. Ánimo de fuga. Mucho, a pensar que privilegia la imagen —el en su vida, además y después de la circunstancia, ofrece su mano a la
muchísimo de El artista adolescente ver y el transver— sobre los demás poesía, era hacia su pueblo natal, a lectura del destino. Pero no se trata
de James Joyce.” sentidos. Pero la “Instantánea” alude donde regresaba cada vez que podía. sino de disfraces y simulacros. En
La recapitulación no puede ser más bien al tiempo y a los desvelos Lebu le dio el nacimiento y la muerte, cambio, Gonzalo Rojas nunca renegó
más clara. Si pierde la fe en el camino del poeta por cautivar los instantes pero, sobre todo, “[le] enseñó a ser de esta dimensión, entre mágica y
a la edad de hombre, en cambio el que encierran las verdaderas reve- genuino y auténtico, y a ser estricto. supersticiosa, de la realidad psíqui-
poeta seguirá atesorando su vida laciones: las epifanías de la vida y de Y a mirar”. A modo de homenaje, ca. Hasta llegó a consultar videntes
entera el conocimiento de las escritu- la poesía. “¡Es el tiempo, es el tiempo llegó a escribir: “Todo se llama Lebu en varias ocasiones decisivas de su
ras sagradas: la Biblia, los dos Testa- que pasa y no pasa, lo remoto del ins- en mí, mi nariz de respirar, mi seso vida. Dejó testimonio de semejante
mentos, los Salmos, el Cantar de los tante que sigue ahí intacto, lo invul- cada día más esquizo, mi tobillo creencia en el poema “Poeitomancia”:
Cantares, los Evangelios y todas las nerable!”, exclama en otra ocasión. derecho tormentoso, la tormenta “—Abra bien la izquierda, estire el
letanías que, de alguna manera, se Es el instante del amor, del absoluto, que soy, el tartamudo que no tiene pulgar hacia fuera; todo/ está escrito
reencuentran en el ritmo de determi- de la asfixia que nace y se extingue arreglo”. por el cuchillo…” Lo más inaudito es
nados versos. Las vidas de santos y en cada beso, en cada abrazo, en cada que el poema concluye con la viden-
de los místicos inspiran temprana- “fornicio”, y es tan efímero como el En la plaza central de Lebu, en los cia de su propia muerte: “… aquí está
mente su imaginación y sus ambicio- relámpago en la noche del éter. primeros años del siglo xx, había el derrame,/ cierre esa mano de loco,
nes. Quería ser santo; fue poeta. cuatro cañones bautizados el Relám- cerebral”.
Gonzalo Rojas es un campeón del pago, el Furioso, el Rayo y el Marte,
En abril de 1935, Gonzalo Rojas se ritmo en la poesía hispanoamerica- que los hermanos Rojas Pizarro En los pasaportes de Gonzalo Rojas
embarca hacia el puerto de Iquique, na contemporánea. El ritmo anima solían montar como si fuesen niños —esos tan oficiales y supuestamente
en el norte de Chile, a bordo de la el latido de sus versos, la diástole y artilleros de la Guerra del Pacífico. confiables papeles de identidad— los
nave Fresia de la Compañía Sudame- la sístole de su respiro, el encadena- Gonzalo corría más veloz que Jacinto datos varían o llegan a ser franca-
ricana de Vapores. Ese mismo año miento y el encabalgamiento de sus y Juan para cabalgar el Relámpago. mente erróneos. A comenzar por su
se presenta al concurso de poesía palabras, y no favorece una acinesia En 1929, el Relámpago y el Furio- fecha de nacimiento: Gonzalo Mario
convocado por el periódico La Crítica del poema. Antes bien, parpadea en so se donaron a David Hermosilla Rojas Pizarro nace el 20 de diciem-
en ocasión de los Juegos Florales. Es- la página, se adelanta, retrocede, Guerra, hijo ilustre de Lebu y recién bre de 1916 a las 2:40 de la mañana,
cribe el poema “Festival” que dedica se apesadumbra o se adelgaza, se nombrado ministro del Interior, pero una barrabasada burocrática
a Diana Daroch, la reina de la prima- interrumpe y oscila en un vaivén quien los instaló en el patio de honor lo hace nacer en el año 1917, porque
vera y, posiblemente, de su corazón entre la oscuridad y la luz; a ratos el del Palacio de la Moneda en Santia- sus padres lo inscriben en el registro
adolescente. “Festival”, de inspira- sentido se oculta, se vuelve críptico, go. Las veces en que Gonzalo Rojas civil el 16 de enero 1917 y el empleado
ción simbolista, gana el concurso y bisémico o movedizo. A causa de visitó al presidente Salvador Allende confunde los dos años. Alguna vez,
se publica el 1º de noviembre de 1935 este incesante ritmo, ondulante o en la Moneda, no dejaba de mirar ya de adulto, Gonzalo Rojas quiso
en el periódico. El premio consiste zigzagueante, un poema de Gonzalo el Relámpago y, de reojo, acechaba corregir el error, pero en vano. No
en una flor de oro que el poeta vende Rojas difícilmente acepta la fijación su infancia. Hasta que la edad se lo le disgustaba desfalcarle un año a
la misma noche por ciento ochenta que opera la fotografía. Si existe una permitió, se retrataba montando un la muerte y también coincidir con
pesos para festejar su primer galar- correspondencia, ésta ha de buscar- cañón de Lebu, aunque ya no fuese el la Revolución rusa para marcar su
dón literario con sus amigos en algún se en la cinematografía que, por lo Relámpago. La última fotografía lo decisiva entrada en este mundo.
restaurante del puerto. Pero no tarda general, liga las imágenes entre sí en muestra de pie, acariciando el lomo Otro error burocrático lo hizo pasar
en escribir estos otros versos que función de un determinado ritmo. del cañón calentado por el sol de por bígamo porque la declaración de
a la letra rezan: “Flor de oro, dulce Lebu que “es la única semilla”. divorcio con María MacKenzie no
gloria transitoria […] todo es peren- En los muchos estudios que tuvo a se había enviado oportunamente a
ne y duradero: /se va el amor, se va lo largo de su vida, Gonzalo Rojas “Al fondo de todo esto duerme un Santiago. Pero otro más se debió a su
la gloria, pero / permanece su ruta conservaba a su alrededor, colgados caballo” es el título de un poema de sola voluntad: en uno de los pasa-
ensangrentada.” de las paredes o reposando sobre el Gonzalo Rojas y de la primera tra- portes se declara “médico” como si
escritorio, más o menos los mismos ducción al alemán de una antología el oficio mayor de poeta consistiera
Miramos la vida de Gonzalo Rojas retratos de escritores: César Valle- suya. El caballo es, sin duda, el ani- en curar las almas de los mortales.
suceder a través de sus retratos. Lo jo, Vicente Huidobro, Rubén Darío, mal totémico del poeta desde que su El Fremdenpass que le otorga la Re-
seguimos en cada una de sus eda- Charles Baudelaire y, en los tiempos padre, antes de morir, le regaló un pública Democrática Alemana, junto
des, de sus circunstancias, en sus de Valparaíso, un dibujo de cuerpo potro colorado que pastaba frente con el asilo y una cátedra de Herr
escenarios y paisajes, a ratos en su entero de Miguel de Cervantes, reali- al mar. Cuando muere Juan Antonio Professor en Rostock, remedia provi-
intimidad y la mitología de sí que va zado por el pintor Carlos Hermosilla. Rojas, el niño Gonzalo apenas roza sionalmente la ausencia de “señales
cimentando. Pero él, ¿cómo nos mira Alternadamente, también lo acompa- los cinco años y no se da muy bien de identidad” que padecía desde que
a nosotros? Sus expresiones son ñaron Paul Valéry, Ezra Pound, An- cuenta de la desaparición definitiva la junta militar chilena lo había des-
cambiantes y van de la cordialidad al dré Breton, Dylan Thomas, Arthur del padre. Toma conciencia de ella pojado de su pasaporte, de su nom-
hartazgo, de la proximidad a la leja- Rimbaud y Franz Kafka. Eran sus cuando, poco después, le roban su bramiento de embajador de Chile en
nía, de la benevolencia a la altivez. En presencias tutelares, sobre las que caballo y resiente la pérdida como Cuba y de su plaza de profesor en la
algunas fotografías, creemos leer en escribió ensayos preclaros, en los que una mutilación. “Cada vez que pasa- Universidad de Concepción. “Porque
sus labios una sonrisa medio burlona pueden leerse vicarios autorretratos ba frente al caballo me sentía bien, no estoy para nadie me echaron./ De
como si nos refrendara una de sus poéticos. No le interesaba tanto la porque era como su presencia, como la república asesinada y de la otra
sentencias favoritas: “No es para tan- calidad de la fotografía como la pro- una reencarnación del padre en me echaron./ De las antologías me
to. Nunca es para tanto”. Parece de- tección que, de alguna manera, estos ese animal.” El “esto” del título del echaron./ De las décadas salobres
cirnos que no nos dejáramos engañar escritores le brindaban. Tan no le poema alude a la última frase que me echaron. De lo que no pudieron/
por este juego de la figuración: “¿A importaba la calidad del retrato que su madre, Celia Pizarro, le susurra es del aire.”
qué mentirnos con la noche moderna algunas veces enmarcaba la fotoco- en el oído antes de fallecer: “¡Qué
de los cinematógrafos, antesalas te- pia de una fotografía. En la biblioteca divertido es todo esto!” El “esto”, Y para terminar, dejemos que el
rrestres del sepulcro?” La diversidad de Chillán los volúmenes coexistían ¿se refería al juego de vivir o al acto poeta inconcluso que se preciaba de
de sus expresiones gestuales trae al con retratos familiares, uno que otro de morir? Lo cierto es que en este ser Gonzalo Rojas, concluya con sus
recuerdo las palabras de José Emilio retrato del Che Guevara o de Octavio verso, “Al fondo de todo esto duerme propias palabras: “… amarremos bien
Pacheco a propósito de su poesía: Paz, y con carteles de las “Folies Ber- un caballo”, Gonzalo Rojas reúne a su las cosas: atemos en un solo haz a
“Por virtud de su radiante maestría, gères”, en los que Joséphine Baker padre y a su madre gracias a la ma- ese nadie que tanto me fascina con el
Rojas puede darse el lujo de ser pro- meneaba su faldita de bananas. Una gia de las sílabas. “No importa/ que callamiento del alumbrado que habré
saico, imprecatorio, irónico, elegía- rubia monumental y desnuda que él hayan pasado tantas estrellas por aprendido a ser con los sufíes o con
co, erótico, oracular y cien cosas más solía llamar su “bibliotecaria”, viaja- el cielo de estos años,/ que hayamos los mineros ignaros; y, sobre todo,
sin dejar de ser nunca un gran poeta, ba, según el humor del poeta, entre la enterrado a tu mujer en un terrible atemos todo eso al encantamiento del
aunque no haya cumplido el requisito biblioteca y el palafito que construyó agosto,/ porque tú y ella estáis mul- amor, sin el cual no anda el mundo:
para ser considerado como tal: estar al final de su vida. tiplicados”, le asegura al “inmortal que es acaso la única utopía que nos
muerto”. minero” en el poema “Carbón”. queda”. •
Cada vez que llegaba a un nuevo
En algunos retratos, el poeta se país en sus incontables mudanzas “De repente asocio los términos
antoja cercado por una soledad que y exilios, Gonzalo Rojas compraba premonición y videncia. El poeta se

16 l a g ac e ta n ov i em b r e de 2 017
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prefacio

Libertad
y coacción

El ascenso de Donald Trump y su


embestida contra el gobierno que él
mismo preside exhiben la tensión
fundamental de la historia política de
Estados Unidos: el liberalismo lockeano
federal versus la realidad mucho más
coercitiva de cualquier estado de la
Unión. Presentamos el prefacio del autor
a la edición del fce.

gary gertsle

E
scribo esto ocho rita en público a jueces y miembros unilateralismo y beligerancia. Desde to, pudiera ser un candidato serio
meses después de de su gobierno mientras trata de so- hace tiempo Trump ha tenido en la a la presidencia de los Estados
la elección de Do- meter, fusiona el lucro personal con mira a México y, desde luego, a los Unidos. Sin embargo, el deterioro
nald Trump y seis asuntos de Estado a una escala mo- migrantes mexicanos en los Estados de la democracia estadunidense en
meses después numental y muestra una indiferen- Unidos; ha amenazado en repetidas estos últimos treinta años relatado
de que asumió cia tal respecto de las tradiciones ocasiones con romper el Tratado en el último capítulo de Libertad y
el cargo. No está de la república estadunidense que de Libre Comercio de América del coacción puede ayudarnos a enten-
claro lo que conllevará su mandato en su discurso inaugural ni siquiera Norte y construir un muro infran- der cómo pudo surgir una figura
(parte de ello depende de si lo finali- mencionó los documentos sagrados queable para detener la “invasión como Donald Trump. Durante este
za o no); pero no hay duda de que su para casi todos los estadunidenses: mexicana”. tiempo, sostengo, el Partido Repu-
elección supone una profunda con- la Declaración de Independencia y la Cuando terminaba Libertad y blicano se enfureció tanto con la
moción para la vida estadunidense. Constitución. En el ámbito interna- coacción en 2015, prácticamente brecha entre su influencia ideoló-
Si bien es cierto que en los Estados cional, Trump ha sido una fuerza nadie (y me incluyo) imaginaba que gica (que era grande) y su habilidad
U id lla política
Unidos lí i siempre
i h id un
ha sido no menos iinquietante
i que amenaza l estrella
la ll d di y de
de El aprendiz d la
l para d bl
doblegar all gobierno
bi a su gusto
deporte de contacto, la presidencia con revertir décadas de compromiso World Wrestling Entertainment, (que era limitada), que sus miem-
de Trump no tiene precedentes en estadunidense con el libre comercio, un promotor de bienes raíces con bros dieron cada vez más rienda
muchos aspectos. Basta presenciar la cooperación internacional y la un pasado problemático que nunca suelta a un desprecio corrosivo por
cómo lanza invectivas e insultos defensa regional, para remplazarlas había ocupado un cargo guberna- el gobierno en sí mismo. El desdén
como rayos a sus oponentes, deme- con un régimen de proteccionismo, mental por elección o nombramien- que mostraron ante los funciona-

n ov i e mb r e d e 2 01 7 l a g aceta 17
a
libertad y coacci ón. la pa r a d oja d e l g o bi e r n o estad u n i d en s e

rios públicos, desde los presidentes convicción de que el control estatal en la cual está tan profundamente te de ellas imaginar un futuro para
Bill Clinton y Barack Obama hasta central de la economía no funciona. embebido. su colonia como una entidad autó-
el servidor público más ordinario, Los conservadores en los Estados Para 2016, los desgastes que había noma, independiente del imperio
fue tan pronunciado que entre las Unidos consideran que la regulación generado la hostilidad del Partido que le había dado vida. Finalmente,
filas republicanas se volvió admi- de la industria y los altos impuestos Republicano al gobierno habían entretanto, estos criollos adquirían
sible considerar al gobierno federal retrasan la inversión y el crecimien- desestabilizado la política estadu- experiencia como miembros de ins-
entero, en términos que Trump más to económico. Desde hace tiem- nidense, con lo que dieron entrada a tituciones representativas. Estaban
tarde promovería, como un pantano po, los republicanos han querido un externo como Trump, un hombre aprendiendo a gobernar.
que debía drenarse. Tómese la dicha liberar a la economía de la camisa cuya ignorancia misma de la Cons- En esta representación excep-
con la que el activista conservador de fuerza que representa el “gran titución e indiferencia a su tras- cionalista de los Estados Unidos en
Grover Norquist hablaba de “aho- gobierno” y dejar que el mercado cendencia histórica le permitieron la historia hemisférica, las raíces
gar” al gobierno federal en una tina, haga maravillas. tomar medidas no convencionales, más profundas de las instituciones
o la actitud arrogante del Partido El caso de los republicanos en incluso radicales, para romper con representativas en las colonias
Republicano con respecto a suspen- contra del gobierno se basa asimis- la parálisis del Congreso y “hacer británicas también permitieron a
der el gobierno federal, medida que mo en su lectura de la Constitución a Estados Unidos grande otra vez”. las colonias separarse sanamente
tomó tres veces a fines del siglo xx de los Estados Unidos. Los republi- Los peligros del trumpismo no de Gran Bretaña. En cambio, se
e inicios del siglo xxi. A comienzos canos han argumentado que quienes podrán refrenarse a menos que —y pensaba que las colonias españolas
de la campaña presidencial de 2016, elaboraron la Constitución en 1789 hasta que— los dos partidos polí- eran incapaces de una separación
el lenguaje incendiario que Trump tenían la intención de que el Esta- ticos logren llegar a algún tipo de igual de decisiva. España, según
usaba con un efecto tan devastador do se mantuviera pequeño, con sus acuerdo sobre el uso legítimo del esta explicación, sobrevivió en las
para castigar a sus oponentes y con- poderes fragmentados y su juris- gobierno y ofrezcan al Congreso, nuevas naciones como un Antiguo
centrar a sus seguidores ya formaba dicción sobre asuntos económicos de nuevo, un cuerpo legislativo que Régimen, un orden anterior que
parte del repertorio del Partido limitada. Por ello, el problema del funcione. Las raíces de la crisis cruzó la división entre colonial e
Republicano desde hacía más de “gran gobierno” en el siglo xx no contemporánea son largas y están independiente. Las manifestaciones
veinte años. La imprudencia retó- fue sólo que no funcionara, sino que enmarañadas. Libertad y coacción de su supervivencia se encontrarían
rica y táctica del partido durante además, en opinión de los repu- las examina a profundidad al expli- en una nostalgia por la monarquía
esta época allanó el terreno para la blicanos, era constitucionalmente car por qué se ha vuelto tan difícil (o gobierno de un solo hombre), en
propia imprudencia de Trump, y la ilegítimo. Durante dos generacio- para los Estados Unidos dejar atrás el vínculo oficial entre la Iglesia
sancionó. nes, los republicanos han definido la la presente encrucijada y ofrece una y el Estado, en una pronunciada
Ahora bien, si una parte de la misión de su partido como restaurar explicación para el ascenso espec- jerarquía social que concentraba un
campaña de Trump para la presi- la república a su forma original, con tacular de Trump. poder político desmedido en élites
dencia fue la culminación de un esti- el argumento de que sólo así florece- Puede parecer que el énfasis de de terratenientes.
lo de politiquería republicana que se ría la libertad individual, la virtud Libertad y coacción en la impor- Alexis de Tocqueville, el gran
venía gestando desde hacía tiempo, más preciada del sistema político tancia histórica de la Constitución analista de la Revolución francesa
otra parte fue una crítica feroz a las estadunidense. de 1789 de este país refuerza una y la democracia en América, hizo
doctrinas del Partido Republicano. Los demócratas, en contraste, manera norteamericana común de que el concepto de Antiguo Régimen
Como candidato, sus políticas eran han creído desde hace mucho que un distinguir la historia de los Estados cobrara importancia para el análisis
claramente populistas. Trump se aparato regulatorio extenso es un Unidos de la de otros países en el de los Estados posrevolucionarios y
presentaba como quien se levanta mecanismo de gobierno indispen- hemisferio. En este marco inter- poscoloniales. Los órdenes antiguos,
en nombre del débil (como el minero sable en cualquier Estado moderno. pretativo, los Estados Unidos son según Tocqueville, podrían sobre-
de Virginia Occidental) contra una Los presidentes y congresos de- retratados como excepcionales en el vivir incluso a rupturas revolucio-
perversa alianza de élites políticas mócratas en general han visto de continente americano, como el único narias, a menudo de maneras que
y económicas en Washington. Las manera más favorable que los repu- país que ha roto de forma limpia con en un principio eran invisibles para
posturas fundamentales que Trump blicanos el aumentar el tamaño del su ancestro imperial y ha adoptado los contemporáneos. Estas super-
articuló durante su campaña Estado central, y en varias ocasio- por completo el sistema de gobierno vivencias habían caracterizado a la
—proteccionismo para la industria nes alegaron que era necesario ex- de una república con énfasis en la Francia revolucionaria, afirmaba
y los trabajadores estadunidenses, pandir la autoridad de éste para res- soberanía popular, las instituciones Tocqueville. Si hubiese estudiado la
restricción de la inmigración, pres- catar al capitalismo estadunidense representativas y el Estado de dere- América Latina poscolonial, segu-
taciones sociales generosas para los de la Gran Depresión, para remediar cho. Desde este punto de vista, las ramente la habría identificado ahí
estadunidenses correctos (es decir, las desigualdades que surgían de las aspiraciones republicanas no eran también. No obstante, Tocqueville
estadunidenses blancos)— rompie- divisiones raciales del país y para más débiles en América Latina, ya creía que con los Estados Unidos ha-
ron con las ortodoxias republicanas luchar contra el comunismo en una que, al igual que los Estados Unidos, bía encontrado una sociedad en gran
neoliberales que insistían en el libre Guerra Fría global. Los demócratas muchos de sus países surgieron de medida libre del Antiguo Régimen.
movimiento del capital y del trabajo se acercaron a la Constitución con hervideros de revolución y guerras La sociedad estadunidense tenía sus
a lo largo de las fronteras naciona- un espíritu práctico: este documento de independencia. Sin embargo, problemas, desde luego, pero éstos
les, privilegiar la acumulación de del siglo xviii sólo podría volverse insertar estas aspiraciones en no eran antiguos, y surgían de las
capital por encima de los derechos relevante para los retos de gestión instituciones duraderas de gobierno circunstancias democráticas del
laborales, la eliminación de la pre- pública en los siglos xx y xxi si sus republicano, se pensaba, fue un pro- país y no de una herencia británica
visión social y la reducción drástica cláusulas se interpretaban de mane- ceso mucho más arduo en América problemática.1
del Estado regulatorio. Haríamos ra abierta y creativa. Latina que en los Estados Unidos, En Libertad y coacción, difiero
bien en recordar que gran parte del La ferocidad de la división entre que nunca descartaron su Consti- del tratamiento excepcionalista que
comentario político en sí durante la republicanos y demócratas sobre tución, nunca pasaron por alto una Tocqueville le da a los Estados Uni-
campaña presidencial se centraba el papel adecuado del gobierno ha elección, y tuvieron una sola guerra dos y argumento que esta nueva na-
en cómo Trump estaba destrozando confundido a muchos observadores civil. Mientras tanto, a las guerras ción también tenía que luchar contra
al Partido Republicano. Constante- extranjeros. La división esclarece de independencia de inicios del siglo un Antiguo Régimen. Ese régimen
mente se manifestaba en desacuerdo lo que está en juego en la lucha por xix en América Latina sobrevino apareció en un lugar inesperado, no
con buena parte de los líderes del el Obamacare (Ley de Salud Cos- casi un siglo de conmoción: múl- en el gobierno central, sino en los
partido. teable), con los demócratas, por tiples guerras civiles, gobiernos estados. A inicios del siglo xix, los
Desde la elección, Trump y los un lado, que creen que mantener republicanos derrocados por empe- juristas estadunidenses localiza-
congresistas republicanos han tra- un sistema nacional de seguros de radores y dictadores, constituciones ban en las legislaturas estatales un
bajado muy duro para disimular sus salud es una medida de la dignidad destruidas y remplazadas. poder, llamado el poder de control,
diferencias, y tienen buenos motivos de una sociedad, y los republicanos Algunos analistas han relaciona- que era casi tan amplio como el que
para hacerlo. Con el control de la que afirman con igual convicción do el éxito político “excepcional” de alguna vez había sido inherente
presidencia y ambas cámaras del que el poder de coacción, que se ma- los Estados Unidos con la relativa a la Corona británica. Este poder
Congreso, y con una mayoría en la terializa en un sistema tal, destruye superioridad de su ancestro impe- confirió una amplia autoridad a las
Suprema Corte, el Partido Republi- la libertad individual y traiciona la rial, Gran Bretaña, frente a España. legislaturas de Massachusetts, Nue-
cano tiene la oportunidad de poner herencia política del país. Durante Desde esta perspectiva, va York, Virginia y otros
en marcha el programa político el mandato de Obama, las amargas los ideales republicanos estados para velar por el
conservador de mayor alcance discusiones sobre el papel apropia- habían avanzado más en bienestar de la población.
en generaciones. Sin embargo, el do del gobierno se extendieron más la Gran Bretaña del siglo Se esperaba, por supues-
potencial del éxito republicano no allá de la salud hasta prácticamente xviii que en España, lo que to, que estas legislaturas
debe oscurecer cuán serio ha sido el todos los aspectos de la legislación. estimulaba a la primera a respondieran a la volun-
desafío ideológico de Trump para el Cada vez más, los miembros más limitar el poder de su mo- tad popular y que, de esa
republicanismo moderno. Puede que recalcitrantes del Partido Republi- narca más que la segunda. manera, hicieran al pueblo
un día los historiadores consideren cano se dieron a la tarea de inmo- Y aunque Gran Bretaña no soberano. •
el “trumpismo” como el momento vilizar al Congreso. Si no podían pretendía que sus colonias
Libertad y
en el que las doctrinas anticuadas reducir el tamaño del gobierno fueran libres y se gober- coacción
de hace más de cuarenta años del central a un nivel suficientemente naran a sí mismas, delegó La paradoja
Partido Republicano sobre el libre ínfimo, al menos lo despojarían poderes esenciales a las del gobierno
estadunidense
comercio, la desregulación de la de su habilidad para gobernar. En asambleas que se habían desde su fundación
economía y un gobierno pequeño ninguna otra democracia madura establecido en cada una de hasta el presente 1 Alexis de Tocqueville, El Anti-
perdieron su poder sobre el imagi- un partido político convencional las trece colonias norte- guo Régimen y la Revolución, trad.
gary gerstle de Jorge Ferreiro, fce, México,
nario estadunidense. había dado cuenta de una hostilidad americanas. Estas asam-
2006; Alexis de Tocqueville, La
Parte de la hostilidad republicana tal ante la institución —el gobier- bleas permitieron a los fce, méxico, 2017 democracia en América, trad. de
respecto del gobierno se basa en la no— que le da razón de existir y criollos que formaban par- Luis R. Cuéllar, fce, México, 1957.

18 l a g ac e ta n ov i em b r e de 2 017
a
fil 2017

introducción mexicano; la crítica del comunismo fenómeno se acelerará en un segundo


soviético era un ejercicio corriente tiempo con la irrupción de la Co-

El Machete en muchos sectores intelectuales


de México y el mundo, lo que ade-
más permitía destacar la evolución
de nuevas realidades sociales: las
luchas de las mujeres y el feminismo,
rriente Democrática del pri, la can-
didatura a la presidencia de Cuauhté-
moc Cárdenas, la creación del Frente
Democrático Nacional y del Partido
de la Revolución Democrática (prd).

abrir el paso la emergencia de diversas culturas


juveniles, el ecologismo, las deman-
das de la comunidad homosexual, la
teología de la liberación y los movi-
mientos indígenas, campesinos y sin-
La unidad de múltiples expresio-
nes de izquierda en 1988 en torno a la
figura del ingeniero Cárdenas libera
al socialismo mexicano de su vínculo
mítico con la Revolución de Octubre;
dicalistas. El Machete, dirigido por a partir de ese momento nuestra
Evocación de los días de la revista Roger Bartra, fue fundamental en izquierda se ancla, para bien y para
ese escenario: abrió el debate sobre mal, en los mares nacionales del
El Machete por un joven comunista de el socialismo y actualizó la agenda liberalismo juarista y el cardenismo
social de la izquierda. revolucionario; cuando en 1989 cae el
ascendencia española en la Ciudad ¿Era preciso desmontar entre muro de Berlín ya casi nadie enarbo-
nosotros el mito de la Revolución de laba en México las banderas rojas.
de México, deseo de volver a tener Octubre? ¿Era necesario ese ejer- El Machete fue fundamental en el
cicio intelectual y político? Aunque desmontaje crítico del estalinismo
una revista con la misma garra crítica, se escucharon voces en contra, este tardío y acompañó al comunismo
proceso se desencadenó al interior mexicano en su conversión definitiva
necesaria en estos tiempos en que todo del pcm y fue dirigido por los más a la democracia. Contribuyó por eso
importantes líderes comunistas de al desarrollo del pensamiento políti-
cambia sin cambiar. la época, con Arnoldo Martínez Ver- co de una sociedad necesariamente
dugo y Gilberto Rincón Gallardo a abierta a la reflexión y al cambio, de
la cabeza, con Valentín Campa como ahí que sea de interés para la cultura
referente moral por su condición que aquel grupo editorial que trabajó
eduardo vázquez martín proletaria y su oposición al estalinis- en la redacción de la revista entre
mo, y por gente más joven como el 1980 y 1981 se dé la oportunidad
antropólogo Roger Bartra, el perio- ahora de editar un nuevo ejemplar de
dista Humberto Musacchio, el poeta, la revista —a cien años de la Revo-

I
ngresé al Partido Comu- gentina; los hijos de algunos de ellos dramaturgo, católico, homosexual y lución rusa y animados por el éxito
nista Mexicano (pcm) serían amigos queridos y a través de comunista, José Ramón Enríquez, o de la edición facsímil de la colección
con quince años. Corría sus experiencias aprendería a mirar los jóvenes escritores y periodistas completa de la revista que el Fondo
1977, era hijo y nieto de América Latina y, de alguna manera, Christopher Domínguez y Roberto de Cultura Económica, en coedición
refugiados españoles y reviviría el exilio de mis padres y Zamarripa. con otras instituciones, publicó en
en la familia era común actualizaría el agravio. Entender la verdadera naturaleza 2016—.
escuchar historias de la No sé qué más habría sido nece- de los regímenes comunistas y el Quizá el desmoronamiento del
Guerra Civil; odiábamos a Francisco sario, pero después de asistir con encuentro con la diversidad social, bloque comunista estaba, como los
Franco y la casa se oscurecía cuando mi padre al cierre de la campaña cultural y política de México, que la objetos que reflejan los retrovisores
se evocaban sus crímenes. Mi abuelo presidencial del líder ferrocarrilero nueva legalidad y los procesos elec- de los automóviles, más cerca de
paterno, muerto en el año 67, había Valentín Campa en la Arena Mé- torales propiciaban, obligó al pcm a nosotros de lo que aparentaba. Años
sido un destacado periodista del xico decidí ingresar al pcm. En las abandonar sus propios dogmas y a más tarde y siguiendo la huella del
Partido Socialista Obrero Español y oficinas del comité central conocí buscar la integración de un proyecto asesino Ramón Mercader, Leonardo
vocero de la República durante el go- al compañero Luciano López, quien más amplio e incluyente. Ese pro- Padura nos mostró, en El hombre
bierno de Juan Negrín, pero su hijo, me puso en el camino de las Briga- ceso llevó a los comunistas, y a los que amaba los perros, los complejos
es decir mi padre, mi abuelo materno das Juveniles Comunistas –especie jóvenes que pretendíamos serlo, a vasos comunicantes que vinculan al
y el hermano de mi madre, militaban de propedéutico para los futuros poner sobre la mesa la agenda de los estalinismo con la Guerra Civil espa-
en el Partido Comunista de España militantes, tutelado de cerca por los derechos de las minorías y a partici- ñola, a León Trotski con el gobierno
(pce). En aquellos años los camara- compañeros del pcm y sin la fuerza par en la evolución de una izquierda del general Cárdenas, a los comu-
das recibían con sabor agridulce las y la autonomía que había ejercido la que renunciaba a la lógica bipolar de nistas de España, México y Cuba, al
noticias que llegaban “del interior” disuelta Juventud Comunista–. Mis la Guerra Fría e iniciaba un camino, muralismo mexicano y el surrealis-
tras la muerte de Franco: la pesadilla queridos compañeros de aquél viaje complejo y contradictorio, hacia una mo francés.
llegaba a su fin pero con ella se esfu- juvenil eran, entre otros, Christo- organización que se proponía una En estos días de cruel déjà vu, en
maban los sueños alimentados en dé- pher Domínguez, Rodrigo Molina, revolución democrática más que otra que actores esperpénticos emulan
cadas de resistencia: una revolución Gabriela Noyola, Martín Rincón –hijo de tipo socialista. los peores papeles de tiranos sin
capaz de reinstaurar la República de Gilberto Rincón Gallardo–, Héctor En nombre de la unidad y a favor escrúpulos y reeditan en tono de
sacrificada y de dotarla, además, de Orestes Aguilar, Cristina Ortega de cierta practicidad, la renovación farsa la crisis con misiles; en estos
un carácter socialista. Kanoussi, Gabriel Orozco, Manolo de las ideas socialistas iniciada por años en que las izquierdas vuelven a
“¿Dictadura? Ni la del proletaria- y Alejandro Soler, Benito Taibo y el pc no fue retomada en la nueva dividirse entre autoritarias y demo-
do”, había dicho Santiago Carrillo, el Roberto Zamarripa. Esta pequeña organización que surgió del proceso cráticas, populistas y claudicantes,
líder de los comunistas españoles, y colectividad no vivió los tiempos de unificación, el Partido Socialista corruptas y puritanas, revoluciona-
aquí, en el “exterior”, los comunistas heroicos de la clandestinidad, pero Unificado de México (psum), donde se rias y reformistas —y mientras la
trasterrados habían dejado de cecear recibió una formación importante privilegiaron los trabajos de cons- derechización se globaliza e incluye
y comían tortillas y chile, tenían para su futura vida pública, porque el trucción territorial y las estrategias fenómenos diversos como los esta-
hijos mexicanos y ellos mismos eran, PCM conquistó muy pronto su regis- electorales sobre las reflexiones dos teocráticos islámicos, Trump, el
cada día más, también mexicanos. tro legal y en 1979 se convertía en la ideológicas que animaron los últi- brexit, la narcopolítica y sus guerras
Mi madre —dibujante, grabadora tercera fuerza política del país. mos congresos de los comunistas. genocidas, el neofascismo húngaro o
y pintora, que había colaborado con Poco después de su participación Entre las bajas lamentables de aquel la beata Polonia— apuesto a que un
Diego Rivera y pertenecido al Taller en el proceso electoral que la refor- momento destaca la desaparición de nuevo número de El Machete será
de Gráfica Popular— decía que en ma política de Jesús Reyes Heroles El Machete, cuyo desenfado crítico oportuno, fundamentalmente porque
1968 se había hecho definitivamente hizo posible, el pcm nos concedió molestaba a los neoestalinistas y a sumará una importante dosis de
mexicana. Aunque era la única de la a los jóvenes que integrábamos las otros camaradas no menos proclives inteligencia y humor al oscuro debate
familia que ceceaba con énfasis cas- brigadas el ingreso a sus filas. Para a la solemnidad y la intolerancia. político de nuestro presente.
tellano, tenía su comunismo inverti- entonces el pcm se proponía abier- Con la creación del psum la izquierda Desde su primera época como
do en esta tierra, en particular en el tamente la creación de una organi- construyó un partido más robusto y órgano del comité central de un pcm
Taller 5 de Autogobierno, una ínsula zación de masas que no hablaba en avanzó en la consolidación de una al- afiliado a la Internacional Comunis-
de Barataria del espíritu del 68 en- absoluto de “violencia revolucio- ternativa electoral de izquierda, pero ta, allá por los años veinte y en tiem-
clavada en la Facultad de Arquitec- naria” y sí de derechos políticos. aquel proceso crítico de finales de los pos del muralismo mexicano, hasta
tura de la unam, y donde María Luisa Aquel pc necesitaba brazos jóvenes, setenta, que buscaba el desarrollo de su edición como revista mensual he-
Martín ejercía de maestra de dibujo. y aunque guardaba todavía algunas un pensamiento propio y original del terodoxa en los ochenta, El Machete
En mis recuerdos adolescentes formas mínimas que recordaban su socialismo mexicano, fue marginado tuvo una utilidad similar al uso que
quedó grabado el 2 de octubre, el antiguo cordón umbilical con la urss, de la vida partidista, por lo que debió tiene el instrumento de trabajo cam-
coraje y el duelo en la casa, la foto del la dirección del partido y la mayoría buscar otras formas de expresión, pesino: despejar el camino, abrir el
niño muerto con un balazo en el pe- de sus militantes fuimos adoptando fundamentalmente en la academia y paso. Esta última publicación forma
cho en la revista ¿Por qué? También el lenguaje democrático de la época. la cultura. parte, aunque de manera excéntrica e
los días en que Franco mandó ejecu- Repensar el papel de los comunis- Pronto vino un nuevo impulso incluso extemporánea, de esta larga
tar a sus últimas víctimas mientras tas a principios de los ochenta obli- unitario que se materializó en la tradición crítica y militante. •
en México esperábamos, pegados a gaba forzosamente a volver los ojos fusión del psum y el pmt: así nació
la radio, que aquellas sentencias de hacia lo que entonces se llamaba “so- el Partido Mexicano Socialista. Ese
muerte no se consumaran. cialismo realmente existente”, donde proceso significó la primera etapa de Eduardo Vázquez Martín, poeta,
Entre el 73 y el 76 llegaron los era posible observar demasiadas integración del socialismo mexicano escritor y secretario de Cultura del
exiliados de Chile, Uruguay y Ar- similitudes con el sistema político con el nacionalismo de izquierdas. El Gobierno de la Ciudad de México.

n ov i e mb r e d e 2 01 7 l a g aceta 19
a
fil 2017

fragmento do hasta la adolescencia fue recogida nos, Hans, quien tiene como novia
por Werner Herzog en una buena a la tierna enana Frieda. Cleopatra

Los salvajes película: Jeder für sich und Gott


gegen alle (Cada quien para sí y Dios
contra todos, 1974). Kaspar Hauser
había sido encerrado y encadenado
toda su vida en una mazmorra sin
planea matar a Hans para quedarse
con su inmensa fortuna. Le admi-
nistra veneno poco a poco en el vino,
pero Hans al caer enfermo se da
cuenta y organiza a la comunidad de

en el cine casi ningún contacto con otros seres


humanos. No aprendió a hablar ni
podía caminar bien. En 1828 apare-
ció sorpresivamente en Núremberg.
Fue exhibido como rareza y estudia-
monstruos para vengarse de Cleo-
patra y de Hércules. En una escena
dantesca de extremo salvajismo, que
fue omitida en la versión final de la
película, los freaks rebeldes castran
do como ejemplo del buen salvaje. A a Hércules. Además le cortan las
Exploración de la mirada diferencia de Víctor de Aveyron, Kas- piernas a Cleopatra, le deforman las
par superó los estragos que le ocasio- manos para que parezcan patas y le
cinematográfica de los seres salvajes nó su vida al margen de la sociedad, pegan plumas en el torso para exhi-
resultó ser muy inteligente, aprendió birla. Ella aparece hacia el final de
y los deformes como testimonio de la con rapidez y se convirtió en un joven la película graznando como la mujer
culto. Fue misteriosamente asesi- pato. Los productores decidieron co-
concepción de la otredad y su nado cuando apenas tenía veintiún rregir el horror de la película con un
años, aparentemente víctima de una final feliz, en el que los enanos Hans
evolución humanitaria en este nuevo intriga dinástica. y Frieda se reconcilian. La versión
Muchas de las personas que eran original de la cinta fue destruida por
libro del antropólogo Roger Bartra. exhibidas como Julia Pastrana, la ser considerada demasiado fuerte
mujer simio, sufrían de diversas para los espectadores.2
Presentamos un fragmento. anormalidades y eran presentadas Las películas que recrean las
como seres monstruosos. Hay una vidas y las desgracias de los seres
impresionante película que ade- humanos que fueron considera-
más de tratar sobre la vida de estos dos salvajes y por ello exhibidos
roger bartra monstruos humanos, los presen- o estudiados como tales son una
ta actuados por ellos mismos. En reminiscencia de viejas expresio-
Freaks (Fenómenos, 1932), dirigida nes del mito. Ya no ocupan un lugar
por Tod Browning, se cuentan las destacado en la imaginación po-
desventuras de esas criaturas explo- pular, aunque su presencia trágica

E
l cine ha acogido La extraña y enternecedora historia tadas en el sideshow de un circo, en en los circos y en las galerías de
las dramáticas de este niño feral, llamado Víctor de una conmovedora actuación de los monstruos influyó mucho en la
vidas de salvajes Aveyron, fue retomada en la exce- propios freaks. Son vistos y exhibi- encarnación mítica de los moder-
reales, de casos lente película L’Enfant sauvage (El dos como monstruos y bestias, pero nos salvajes. Julia Pastrana, Víctor
verdaderos que pequeño salvaje, 1970), dirigida por su bestialidad no es representada por de Aveyron, Kaspar Hauser y los
han estimulado François Truffaut. En ella se recrea rasgos animales, salvo en algunos freaks son todavía símbolos de vie-
la imaginación de la relación de Itard con Víctor y la pocos casos (la mujer cigüeña y la jas actitudes que veían a la otredad
cineastas y conmovido a los espec- educación que recibió para integrar- mujer pato), sino por su anormalidad. como un objeto de lástima y des-
tadores. Ha explorado el atractivo se a la civilización. El caso sería Los personajes son enanos, pinheads precio. Despertaron una curiosidad
de humanos viviendo en un supuesto un tema de discusión entre Itard y (microcéfalos), un muchacho sin morbosa repugnante, pero también
estado natural. Estos ejemplos son Philippe Pinel, el eminente psiquia- piernas que camina con los brazos, impulsaron una mirada humanista
fascinantes porque también revelan tra. Pinel sostenía que el niño había un hombre-torso que carece de las que comprendió que detrás de las
la oculta condición salvaje de quienes sido abandonado porque sufría de cuatro extremidades, dos gemelas deformidades se podían ocultar va-
rodean y explotan a los seres anor- idiotismo. En cambio Itard creía que siamesas pegadas por la cadera, una lores morales significativos. Detrás
males que son exhibidos. Una pelícu- sus deficiencias mentales provenían mujer barbuda, un hombre tan flaco de lo que la sociedad consideraba
la que retoma un caso real del siglo de que había crecido en soledad, al que se presenta como el esqueleto como una fealdad extrema aparecía
xix es La donna scimmia (Se acabó margen de la sociedad. Víctor, el humano, una mujer sin brazos muy una belleza que era necesario reco-
el negocio, 1964), producción franco- pequeño salvaje, fue estudiado como hábil con sus pies y una persona mi- nocer. •
italiana con Annie Girardot y Ugo un ejemplo del hombre en estado tad hombre y mitad mujer. Ellos son
Tognazzi. Se trata de la adaptación a puro de naturaleza. En la película el lo opuesto a los superhéroes salvajes
tiempos modernos de la vida de Julia mismo director, Truffaut, actúa en con poderes especiales que comen-
Pastrana, una mexicana que sufría el papel de Itard y expone con gran taré más adelante. Son fenómenos
de hipertricosis y que fue exhibida sensibilidad no solamente la preocu- anormales disminuidos y despre-
en Estados Unidos y Europa como pación de los filósofos y médicos de ciados que se exhiben al margen del
ejemplo de mujer salvaje.1 El direc- comienzos del siglo xix, sino tam- espectáculo central del circo, con sus
tor de esta película, Marco Ferreri, bién los problemas de la relación de trapecistas, payasos, tragafuegos y, 2 Véase una reseña del accidentado proceso de
filmación de Freaks en el libro de David J. Skal,
traslada la trama a Nápoles, donde en los humanos con la naturaleza, más podemos suponer (aunque no apare- The Monster Show: A Cultural History of Horror,
un convento vive una joven huérfana propios del siglo xx. El doctor Itard cen), domadores y equilibristas. En la Norton, Nueva York, 1993, pp. 146-159.
totalmente peluda. Un empresario quiso demostrar, con sus tenaces película la bella trapecista Cleopatra,
de poca monta la descubre y decide intentos por educar a Víctor, que el que es la amante del hombre fuerte
organizar un espectáculo con la mu- contacto con la civilización provo- Hércules, seduce a uno de los ena-
jer simio. Para lograrlo, el pícaro se caría un salto en la condición del
casa con la joven. La exhibe como un salvaje y que el niño abandonaría su
fenómeno raro supuestamente captu- “estado puro de naturaleza”. Fracasó
rado en la selva africana y monta un en el intento, pero logró una cierta
espectáculo en el que ella actúa con domesticación; sin embargo, gracias
un vestido corto y escotado, imitan- a él la historia de Víctor de Aveyron
do a un mono. Acaban enamorándose se volvió un mito que ha fascinado
y viajan a París a presentar su show; a muchos. La película de Truffaut
pero ahora es un número erótico solamente abarca los primeros años
donde ella baila semidesnuda. Con el de la educación del salvaje, al cuida-
tiempo, la dama salvaje queda emba- do de Itard y de la señora Guérin, que
razada, pero, como en la vida real de recibió una pensión del gobierno para
Julia Pastrana, muere en el parto y cuidarlo en su casa, donde Víctor
su hijo no sobrevive. Ambos cuerpos murió en 1828, a la edad de 40 años.
son embalsamados para un museo, Una versión mucho menos lograda
aunque el marido los reclama para de la historia de un infante feral fue
exhibirlos de nuevo. protagonizada por Jodie Foster en
Antes que Julia Pastrana, que mu- Nell (1994); en este caso se trata de
rió en 1860, hubo otro caso famoso una niña que es encontrada en una
en Francia. En 1797, en los bosques cabaña aislada en las montañas de
de la región de Lacaune, fue encon- Carolina del Norte, tras la muerte de
trado un niño salvaje desnudo. Se su madre. La niña feral es estudiada
escapó, pero fue recapturado en 1799 por médicos, quienes descubren que
y llevado a París, donde el doctor su extraña habla es en realidad un
Itard se encargó de él en la Institu- inglés deformado por el habla afásica
ción Nacional de los Sordomudos. de su madre, que sufrió una lesión
vascular en el cerebro.
Otro niño feral que llegó al cine
1 Véase mi ensayo “El trágico viaje de una sal-
vaje mexicana al mundo civilizado”, Istor, núm. fue Kaspar Hauser. La historia de
64, primavera de 2016, pp. 179-198. este muchacho que vivió solo y aisla-

20 l a g ac e ta l’ e n fan t sauvag e (el pequeño salvaje, 1970) n ov i em b r e de 2 017


a
fil 2017

prólogo

Linda 67
Linda 67 es una novelaa policiaca
singular: contiene los ingredientes
tradicionales del género finamente
mezclados con los recursos narrativos os
osas
y poéticos de las grandes y ambiciosas
novelas del autor. Reproducimos el
ueva
prólogo de Martín Solares a la nueva
aga las
edición del fce, mismo que indaga
raria.
claves de su construcción literaria.

martín solares

C
omo Mario Vargas México, de contar rabelesianamente aunque desde el principio su novela tico pero infalible, capaz de hacer
Llosa, Carlos Fuen- la vida de un joven que muere en una plantea una enorme tensión entre justicia aun en las circunstancias
tes, Jorge Luis represión de estudiantes, y el delirio Dave Sorensen y su suegro —un más adversas; una mujer fatal, que
Borges o Umberto trágico y surrealista que constituyó hombre que mató por pasión y un traiciona todo menos su belleza;
Eco, Fernando el imperio mexicano de los Habsbur- hombre que desea matar por ven- una ciudad que aloja alegremente
del Paso go, don Fernando no podría ganza—. Del Paso optó por una vía la corrupción más reprobable, y un
aceptó el elegir el consabido esque- más estrecha y exigente, que surgió enemigo poderoso que establece un
reto que constituye escri- ma en que un detective a finales de los años treinta y acaso duelo a muerte con el protagonista.
bir una impecable trama hiperracional, de supuesta es una de las que han dado mayo- Pero Linda 67 poco tiene que ver
criminal luego de una gran capacidad analítica, res logros literarios: la confesión con esta receta. Lejos de la comida
carrera dedicada a escribir afronta un crimen y lo re- del hombre que comete un crimen rápida por definición, Fernando del
libros reconocidos por sus suelve a pesar del laberinto por pasión y lucha por escapar a la Paso prefirió ofrecernos una exqui-
virtudes literarias. Fiel a de pistas falsas dispuestas justicia, como se ve en El cartero sita langosta Thermidor construida
su pasión por las más am- por los delincuentes —aun- siempre llama dos veces, de James con material siniestro, pero contada
biciosas formas narrativas, que Linda 67 tiene algunas McCain, y más tarde en las gloriosas con recursos que provienen de sus
Linda 67
el autor de Noticias del Im- Historia de un pinceladas que vienen de novelas de Patricia Highsmith, por novelas anteriores.
perio, Palinuro de México crimen esta tradición, cada vez mencionar sólo dos de los casos más Con Linda 67, Del Paso hizo evi-
y José Trigo eligió una de que el narrador opta por contundentes. dente su capacidad para provocar
fernando del paso
las variantes más oscuras seguir al inspector Gálvez Para la mayoría de los escritores explosiones de poesía dentro de una
de la novela policiaca para fce, méxico, 2017 en sus elucubraciones—. policiacos convencionales, escribir trama vertiginosa y demostró a la
llevarla a un rumbo desco- No adoptó tampoco la una novela negra equivale a pre- vez que un narrador puede adaptar
nocido. Luego de desarro- relación de una lucha entre parar una hamburguesa en la que los rasgos de su estilo a un género
llar con recursos joycianos dos grupos de criminales, siempre deben aparecer los mismos conocido por sus restricciones. Una
el español que se habla en al estilo de Cosecha roja, ingredientes: un detective sarcás- de las peculiaridades más famosas

n ov i e mb r e d e 2 01 7 l a g aceta 21
a
l inda 67

de la prosa de José Trigo, de las cuando Sorensen recibe un anónimo Antonio Tabucchi, las pendientes de punto la forma de la más reciente.
aventuras de Palinuro y los monó- y debe leerlo a hurtadillas durante San Francisco ayudan a Del Paso a La lectura de José Trigo, como Del
logos de Carlota es la enumeración la junta a la que fue convocado en la ilustrar la angustia de Dave Soren- Paso lo ha dicho en algunas entre-
de elementos que comparten una in- agencia publicitaria. En ese capítulo sen. Además, adoptar a la perla de vistas, equivale a subir y bajar por
tensa naturaleza poética. En Linda es francamente envidiable la manera California como escenario implica un relato en forma de pirámide,
67 no desaparece este recurso, sino como Del Paso interrumpe la lectura un reto adicional: luchar y vencer a donde cada capítulo incita al lector
que responde a las necesidades de del anónimo cada vez que está a pun- ese lector que busca contradicciones a realizar un juego verbal fuera de
la historia, a veces incluso de modo to de revelarnos la información. To- o errores en las referencias locales, lo común, que consiste en desapa-
microscópico. Mientras el asesino das las voces son verosímiles en esta saber más que él y mostrar a San recer las palabras que usamos en
planea la trampa mortal que ten- novela, pero la breve aparición del Francisco bajo un punto de vista sin la vida cotidiana y sustituirlo por
derá a su mujer, también enumera chantajista es flamígera. Del Paso igual. un lenguaje novedoso, y una vez
las tiernas fotografías que le tomó hace gala de un humor y un suspenso establecidos en el centro del libro, el
a su amante, Olivia, a medida que infalibles a medida que emerge, en La isla policiaca, o cómo autor nos obliga a viajar de la cima
ambos paseaban por San Francisco. medio de la junta entre publicistas, la técnica crea la emoción a la sima, y regresar al inicio con un
Y cuando el crimen ocurre y llegan la voz de este último, una especie novelesca método vertiginoso, que consiste en
los remordimientos, una serie de de taimado Big Lebowski, sin duda Si la primera parte de esta novela despojar al relato de las invenciones
imágenes poéticas, que condensan la voz más divertida de la novela, la es un siniestro flashback que paso a verbales previamente establecidas,
los temores de este personaje, pasan cual le infunde a Linda 67 una dosis paso construye la escalera hacia el de modo que terminamos por reen-
frente a nuestros ojos a medida que extra de vitalidad. asesinato, la segunda es una lección contrarnos ante la misteriosa ima-
el mundo acosa sin tregua al culpa- En cambio, al construir a sus per- de técnica narrativa: a diferencia de gen inicial de un anciano que carga
ble. Sumergido en las consecuencias sonajes femeninos, Del Paso invoca la prosa predecible de una novela po- un ataúd infantil y atraviesa las vías
pesadillescas de sus actos brutales, una de las tradiciones más efica- liciaca tradicional, el relato de Linda del tren que parte de la estación de
¿qué mejor lugar que el acuario de ces de la narrativa criminal, que 67 lo mismo se ramifica y sigue tres Nonoalco-Tlatelolco.
San Francisco para que Dave dé consiste en crear al mismo tiempo el conversaciones simultáneas que Linda 67, por su parte, cuenta un
rienda suelta a su angustia e imagine desierto y el oasis, como sucede en alterna una discusión entre publicis- viaje tenebroso por un sendero ines-
la cabeza de Linda Lagrange flotan- El cartero siempre llama dos veces y tas con la exposición de la ya men- table. La primera parte de la novela
do en las profundidades? La famosa en Mar de fondo: a la bellísima y po- cionada carta anónima. El capítulo construye escalón por escalón tanto
erudición de Del Paso, presente en derosa esposa del protagonista, que xix, que presenta tres largas digre- la personalidad y las coartadas de
todo el libro, también ayuda a cons- a lo largo del tiempo se vuelve tan siones del extorsionador, recuerda Dave Sorensen como su descenso a
truir y desarrollar la acción y los frígida como caprichosa, y engaña al los mejores monólogos de Noticias la oscuridad, para, una vez realiza-
momentos placenteros, en ocasiones marido con uno de sus conocidos, el del Imperio. Aunque parezca impo- do el crimen, mostrar cómo las fuer-
teñidos de un tono tétrico: cuando autor contrapone a la amante com- sible, también aquí hay numerosos zas del destino se dedican a atacar y
el flamante asesino camina por las prensiva y enamorada, dispuesta a instantes en los que incluso el más desmontar sus planes. Mitad caída
calles de la ciudad y no encuentra todo por su nueva pareja, incluso a procaz de los personajes se permite libre, mitad duelo a muerte con un
sosiego en los lugares públicos de la complicidad. un poco de veloz y prosaica poesía. rival que quiere ir en sentido contra-
San Francisco. En Linda 67 la descripción de la Asimismo, la costumbre del asesi- rio, la forma de la novela policiaca
A su vez, algunos hechos prove- belleza de las mujeres siempre es no de dialogar mentalmente con un de Fernando del Paso recuerda una
nientes de la historia reciente pavi- espectacular, en el mejor sentido de interlocutor imaginario a quien le pirámide invertida.
mentan la carretera por la cual se la palabra. Pero esta novela cuenta cuenta todos sus planes constituye En 1995 un joven reportero entre-
desliza este veloz relato de ficción. también con un personaje invisible un detalle exquisito. Y en lugar de vistó a don Fernando sobre esta no-
La realidad periodística es uno de que aparece página a página y con- presentarnos una fría recapitula- vela suya, luego de haber leído con
ellos. Dos hechos reales fueron men- trola el fino mecanismo de la trama: ción, como es habitual, el capítulo enorme admiración las tres anterio-
cionados en este libro: el polémico la cruel maquinaria del destino, que final cuenta, desde la oscura imagi- res. Don Fernando le dijo en broma:
caso del deportista estadunidense lo mismo parece reír a carcajadas al nación del asesino, una escena que Cuando escriba sobre mi libro, no
O. J. Simpson, acusado y luego empujar la historia en una dirección corona el rompecabezas de la trama vaya a contar el final a nadie —
exonerado de asesinar a su esposa y sorpresiva que ocultarse cuando el con macabra elegancia. como si el valor de esta novela so-
a un amigo de ésta, y el misterioso protagonista más necesita su ayuda. En cuanto a la estructura se brecogedora residiera en la solución
atentado que destruyó un edificio fe- A veces las nubes parecen correr refiere, don Fernando se propuso de un acertijo, y no tuviese el mérito
deral en Oklahoma —mismo que no más aprisa que otros días y a veces explorar nuevas vías y recursos, de crear a un personaje tan entra-
fue resuelto hasta 1996, cuando fue se espera un milagro con desespe- como hizo en cada uno de sus libros ñable como el Ripley de Highsmith,
detenido Ted Kaczynski, el terro- ración. anteriores. Quien intente dibujar una prosa tan apta para la acción
rista conocido como Unabomber—. La elección de San Francisco cada una de sus novelas advertirá como para la poesía, y una historia
Pero ninguna de estas dos menciones como personaje y escenario de su extrema originalidad. La forma tan angustiante como las de James
es empleada aquí para sazonar a la la historia no es una extravagan- de Palinuro de México recuerda McCain—. Lamento decepcionarlo,
novela de realidad y volverla con- cia: allí tuvieron lugar algunos a la de una extraña flor vertical, don Fernando: el valor de su novela
temporánea: la persecución de O. J. de los más emblemáticos filmes nutrida con la fuerza de la poesía: policiaca no radica en el final. Linda
Simpson coincide con el momento en noirs hollywoodenses: El halcón una flor con un lado masculino 67 supera, y por mucho, el estrecho
que Dave comprende que pronto el maltés, Dark Passage, The Lady (dedicado a narrar las aventuras esquema de esas novelas de detecti-
perseguido será él, mientras que la from Shanghai, Death on Arrival de Palinuro, Molkas, Fabrizio y los ves en las que el lector sigue leyendo
noticia de la caída del edificio ocurre y Vértigo. El largo túnel de ho- tíos) y uno femenino (consagrado sólo por el afán de descubrir quién
cuando la confianza del asesino en sí rror que recorrerá Dave Sorensen a contar los andares de Estefanía es el culpable. Podríamos argumen-
mismo se resquebraja y va a de- parece emparentado con el viaje de y las tías). El resultado es una es- tar que con su habilidad para mul-
rrumbarse también. Así, toda la per- dimensiones existenciales cada vez tructura de geometría singular que tiplicar la emoción de sus lectores,
sonalidad de Dave Sorensen queda más estrechas que sufre el prota- sorprende al lector con la inclusión Linda 67 se disfruta porque es una
definida por dos palabras: persecu- gonista de Death on Arrival. Y si de la obra de teatro “Palinuro en novela de aventuras que permite
ción y caída. en Dark Passage la cámara adopta la escalera” en el penúltimo capí- entender la complejidad y la riqueza
Uno de los mayores logros de este exclusivamente el punto de vista del tulo (encerrado en un círculo en el de la mente y el corazón humanos,
relato es la construcción de los per- héroe durante los primeros cua- dibujo de al lado), y porque luego un relato que sube y baja por las
sonajes. En el caso de Dave Soren- renta minutos, en la primera mitad de morir a manos de agentes del calles de San Francisco gracias a
sen, un ser “con el cuerpo limpio y la de Linda 67 también percibimos gobierno el protagonista no fallece sus inesperados giros novelescos;
conciencia sucia”, como diría Pali- la acción desde los ojos y la piel de de modo definitivo, sino que renace la historia de una mujer que cae por
nuro, Del Paso consiguió un asesino Dave Sorensen. Otras referencias y en el desenlace de la historia. un precipicio pero reaparece viva o
tan humano que no parece advertir guiños son constantes: Linda y Dave Por su parte, Noticias del Imperio muerta cuando menos se la espera;
la gravedad de sus actos hasta que viven en la calle Sacramento, la alterna los delirantes monólogos de el caso de dos enemigos que luchan
“la bruma que había ofuscado no misma en la que el protagonista de Carlota con series de tres capítulos a muerte contra el destino y una
su pensamiento, sino su conciencia Death on Arrival visita a su doctor. que abrevan a fondo en la historia de narración que no se olvida nunca,
durante toda la noche y parte del día Las inclinadas calles de esta ciudad la guerra franco-mexicana y narran acaso porque todo está meticulosa-
anterior, comenzaba a desaparecer. asedian sin tregua al protagonista diversos episodios de la misma, mente planeado, desde esa primera
Vio entonces, comprendió con una de Linda 67, quien, aquejado por la contados con extrema concisión y frase que constituye el título del
claridad alucinante, el horror de lo ansiedad, con frecuencia pierde el creando en cada uno de ellos a un libro a las últimas, brillantes líneas
que había hecho y el horror de todo aliento y se las ve negras para re- narrador de rasgos únicos, capaz del remate, donde el héroe imagina
lo que aún tenía que hacer”. Pero si gresar a su casa, como le ocurrió al de dotar a su relato de un sentido las placas que tenía un automóvil y
en la primera parte de esta novela exánime Humphrey Bogart en Dark eminentemente literario. que quedaron grabadas en su piel.
el autor despierta nuestro aprecio Passage. Pero Del Paso no invoca Exceptuando los recursos téc- Podríamos concluir que el final es
hacia el culpable con un vertiginoso estos escenarios porque haya su- nicos que provienen de estas dos tan preciso como el de El halcón
flashback hacia su pasado, la segun- cumbido a la pulsión de incluir en su narraciones y reaparecen discre- maltés y tan delirante como el de
da mitad de la novela es una carrera novela los sitios más emblemáticos tamente en Linda 67, poco parece Death on Arrival. Podríamos decir
a muerte hacia el futuro. Primero que esta ciudad ofrece a los turistas, tener en común la novela policial que es una novela sobre el momento
presenciamos los pasos que le per- y ni siquiera por cumplir con una de don Fernando con semejantes en que el amor y la muerte se toman
miten a Sorensen matar a su esposa deuda hacia sus ancestros cine- logros narrativos. En cambio, Linda de la mano para jugar a las vencidas,
y encubrir su culpa; después, cómo matográficos, sino para expresar 67 guarda cierta similitud estruc- pero eso requeriría otro dibujo. •
las fuerzas del destino se encargan mejor la altura del drama que viven tural con José Trigo, al grado de
de atacar su cuidadosa urdim- los personajes. Si las empinadas que podríamos aventurar que la
bre. Una de las grandes sorpresas calles de Lisboa ayudan a expre- estructura de la primera novela de
novelescas de esta historia ocurre sar el desasosiego de los héroes de don Fernando predice hasta cierto

22 l a g ac e ta n ov i em b r e de 2 017
a
fil 2017

Ícaro
en el corazón
de Dédalo
texto de chiara lossani
e ilustraciones de gabriel pacheco

Inspirada en el relato mitológico de Ícaro, de Henri


Matisse, y en Las metamorfosis, de Ovidio, la autora
Chiara Lossani construye un camino propio para
reflexionar sobre la paternidad en un contexto
actual donde la falta de tiempo provoca en muchos
padres sentimientos como la culpa. En la primera
parte, Chiara se apega al mito clásico para presentar
a Dédalo, constructor de máquinas increíbles y
arquitecto del Laberinto de Creta, donde el rey Minos
lo encierra con su hijo Ícaro, como castigo por ayudar
a Teseo a escapar. La soledad de esta prisión hace
posible que padre e hijo se acerquen y sueñen con la
anhelada libertad. Este aislamiento le revela también
al inventor más grande del mundo que nunca ha
imaginado un juego para su hijo ni ha tenido tiempo
para cuidar de él. Ahora sabe que es sólo de Ícaro de
quien se debe ocupar, y aunque el rey Minos controla
todo lo que sucede en la tierra y el mar, un sueño le
revela que en el cielo él no gobierna y decide construir
unas alas para escapar, pero el resultado de este
invento no es lo que espera, pues como el Laberinto
que construyó, el destino también está lleno de
trampas, curvas y recodos sin salida. Una historia que
habla de ingenio, amor, obsesión y sensibilidad, donde
las ilustraciones de Gabriel Pacheco siguen el tono
poético del texto y donde detalles como los minotauros
de Creta, el rostro de Dédalo o el vuelo de padre e
hijo son tan monumentales como los sentimientos que
representan.

clásicos
1ª ed., 2017; 40 pp.

n ov i e mb r e d e 2 01 7 gabriel pacheco l a g aceta 23


a
ícaro en el corazón de dédalo

24 l a g ac e ta gabriel pacheco n ov i em b r e de 2 017


a
Gilberto
Owen:
el caballo
del azogue
Texto poco conocido
de este espíritu “sin timón
y en delirio”, publicado en Bogotá
en 1934. Trayecto físico y existencial
del poeta desde México a los Estados
Unidos y a Sudamérica; mitología
antigua y cultura clásica en la vida
ordinaria, la bohemia y la desazón
nocturna, el “azogue” de sus
poemas y su vida.

francisco javier beltrán cabrera


y cynthia araceli ramírez peñaloza

n ov i e mb r e d e 2 01 7 l a g aceta 25
a
gilberto owen: el caballo del azogue

E
l ensayo crítico-poético “Pasión n
y vida del Beethoven de Ramón n
Barba” fue publicado en Bogotá, á,
Colombia, en la primera página na
del suplemento cultural Lectu- u-
ras Dominicales del periódico o
El Tiempo el 6 de mayo de 1934, 4,1
siete días antes de que Gilberto Owen2 cumpliera ra
treinta años. La difusión de este ensayo es doble- e-
mente valiosa, pues no sólo ha estado ausente de
las ediciones más completas de la obra del rosari- i-
no, sino que además es un texto impecablemente te
escrito, que demuestra la madurez y el vigor del el
Gilberto Owen listo ya para deleitarnos con su me- e-
jor libro: Perseo vencido. El motivo que inspira el
ensayo aquí presentado es Beethoven (1927), cabe- e-
za labrada en piedra por el escultor colombiano de
origen español Ramón Barba Guichard,3 cuya obra ra
fue determinante en la vida cultural de este país ís
sudamericano.
La pasión de Gilberto Owen por las artes es pa- a-
tente desde su juventud. En 1926, fue uno de los os
cuatro entrevistados que respondieron la encues- s-
ta sobre pintura mexicana efectuada por la revista ta
Forma (1926);4 en 1928, al descubrir Nueva York, k,
escribe entusiasmado sobre los museos, el teatro, o,
los conciertos, el cine:
“Casi todas las noches voy al teatro, a los con- n-
ciertos (en México no hemos oído música, de ve- e-
ras), al cine a veces, a los museos (estos gringos lo
tienen todo; ya no darían ganas de ir a Europa. En n
el museo tienen ‘todo’ el Renacimiento, casi todos os
o-
los primitivos, todo el arte, en fin, y nada suyo, po-
bres ricos).”5 el recuerdo indio de los pómulos de este Gilberto siguiente domingo (6 de mayo) se publica el poempoema-
En Colombia, abordó el trabajo de otros artis- s- Owen ni en la gran boca sensualmente reflexiva ensayo que fue visto, pero no transcrito.
tas, como el pintor Ignacio Gómez Jaramillo, a —única valedera porque se puede tener la seguri- Más curiosidades: “Beto, ven” —Beethoven
—Beethoven—
quien dedicó dos conocidos ensayos: “Cartel so- d
dadd de
d que es solamente
l t iinstintiva
ti ti all ponerlal en ffue un jjuego d l b
de palabras en hi í ti alusión
hipocorística l
bre la discreción de I. Gómez Jaramillo” (1934)6 acción— ni quería dejar que se nos quedara sola- al nombre de Gilberto Oven, como fue anotado en
y “Estudio” (1944).7 Además de estos tres, no co- mente el recuerdo del cabello plano y lacio como las listas de asistencia, cuando alumno del Institu-
nocemos más textos suyos sobre otros artistas una cosa conocida. Quiso mostrarnos más exten- to Científico y Literario de Toluca, en 1919. De ahí
no literatos; sin embargo, su interés por las artes sión carnal de arcilla viva, para que pudiéramos nació “Betoven”, un alias aplicado a su persona.
plásticas es evidente; seguramente hay más exce- llegar a lo más hondo de este espíritu desconcer- Nunca lo dijo, pero en el ensayo que ahora damos
lentes textos suyos al respecto, esperando ser des- tante y sorpresivo. a conocer a sus lectores parece recuperar, “imagi-
cubiertos y rescatados. “Pasión y vida del Beetho- ”Hay casi un deleite sostenido de profundizar, namos”, este recuerdo.
ven de Ramón Barba” es parte de esta pequeña de cavar descubriendo, en esta cabeza de Gilber- A la manera de El río sin tacto, uno de los as-
lista de ensayos, los cuales tienen en común que to —acaso lo creyó difícil para nuestra compren- pectos más notables del ensayo-poema que aquí
encierran la mirada de Owen respecto a una obra sión— que se nos muestra en toda su seguridad de presentamos es la vertiginosa sucesión de escena-
plástica; las suyas son lecturas que nos sorpren- que es mensajero de algo, en su orgullosa modestia rios, el tránsito de una vivencia a otra, la concen-
den porque aluden de manera indirecta a las obras enhiesta y humilde. trada exposición de la trayectoria vivida de Méxi-
referidas, enmarcándolas en un discurso poético ”Ahí está toda extendida su personalidad huma- co a Norteamérica y de ahí a Sudamérica; viaje en
que las realza y recontextualiza. En ese sentido, na y véalo quien lo quiera ver, porque sólo se puede el que son indisociables los placeres, el arte y la
el ensayo que ahora presentamos no es diferente insinuar un arco de conocimiento en el círculo que cotidianidad. No podían faltar los leitmotiv owe-
a lo que nos acostumbró, aunque sí mucho más lí- es la vida de un hombre.”9 nianos: Orfeo, Job, Lot, el naufragado Simbad,
rico; es un discurso abundante en imágenes, todas Owen pertenece al grupo de poetas condenados Eolo, Ofelia, el “tacto líquido, omnipresente”, la
inusitadas, pero que también labran la cabeza del por la fatalidad de que sus lectores no conozcamos manzana y la serpentina seducción13 del “Día ocho,
músico romántico con similar vigor a aquel con el su obra completa, que se nos va dando a cuenta- Llagado de su mano” y de Novela como nube, entre
que Ramón Barba labró la suya en piedra. gotas, en “mensajes”, como les llama Guillermo otros. El paso de una escena a otra está facilitado
Entre este poema-ensayo (al escribir poesía —al Sheridan, a propósito del fragmento de un diario (faded in y faded out) por las nubes (y sus otras
escribir—, Owen siempre innovó; nunca lo hizo bajo escrito por Owen, fechado en julio de 1920.10 Con formas, el humo y la espuma), que guían el recorri-
una sola forma) y el dibujo a lápiz8 —un busto de Gil- el poema-ensayo “Pasión y vida del Beethoven de do de vida ante los ojos del maduro joven que cen-
berto, obra de Barba— parece haber un diálogo, en Ramón Barba” la fatalidad fue más curiosa: ha tra su mirada en la contemplación de esa piedra
el que tercia la voz de Eduardo Zalamea: sido registrado, visto, pero pocos lo han leído. tallada que tiene la fuerza que el poeta imprime a
“Quiso no quedarse en el rostro, sino descubrir Vicente Quirarte da cuenta de él en su libro Invi- sus palabras.
también el cuello descarnado. Bajó hasta la cal de tación a Gilberto Owen, publicado en 2007.11 Ese La física, la fotografía, el cine y la poesía se en-
los huesos que hacen el pecho, para que lo pudié- mismo año pudimos localizarlo en la Biblioteca trelazan en la figura del caballo de azogue, cuyo ga-
ramos ver más. No se iba a resignar a mostrarnos Luis Ángel Arango, en Bogotá. Pero sólo ahora lope no se explica por las fotografías de Eadweard
solamente los ojos abiertos y francos, a pesar de nos percatamos de que ninguno de los recopilado- Muybridge, sino porque sus patas son circulares;
tantas cosas vistas, ojos donde se esconde, que- res de la producción literaria de Owen lo ha pu- imagen que alcanzamos a atisbar entre la lluvia de
riendo salir siempre, la sonrisa constante que se blicado en México. Y es un texto relevante en la referencias literarias, preocupaciones cotidianas
quedó —sólo ese momento hecho ya tiempo de mu- obra del poeta sinaloense, como se podrá apreciar. (an apple a day keeps the doctor away), el trayec-
cho tiempo— seria y grave. No iba a detenerse en También forman parte de esta fatalidad los “Datos to del viaje de vida a lomos de este caballo que es
biográficos” que escribió sobre Emily Dickinson,12 el tren, el avión, el vapor... y al mismo tiempo la
texto no registrado en las Obras de 1979, a pesar sucesión de imágenes capturadas en plata pulida
1 Gilberto Owen, “Litoral de una idea. Pasión y vida del Beetho- de que Luis Mario Schneider conservó una copia y fijadas entre vapores de azogue que se convier-
ven de Ramón Barba”, Lecturas Dominicales, suplemento de El
Tiempo, Bogotá, 6 de mayo de 1934, p. 1. de esos poemas en su archivo personal: aparecen ten en la inasible película de la vida (onírica, su-
2 Rosario, Sinaloa, 13 de mayo de 1904; Filadelfia, 9 de marzo en la última página del suplemento del 29 de abril rrealista, a la manera de Novela como nube) donde
de 1952. de 1934, mismo número donde Owen dio a conocer se dan cita, en lo cotidiano, la música —“Hay que
3 Madrid, 7 de octubre de 1892; Bogotá, 4 de mayo de 1964. “Versiones a ojo de Gilberto Owen” —ocho poe- bajar las escaleras, a tiempo de Bach, apartando
Además de esculpir piedra y tallar madera, fue profesor de escul-
tura en la escuela de Bellas Artes en Bogotá, y trabajó como fotó- mas de Dickinson—. Más curioso todavía es el he- ángeles de sexos bemoles, y remover la basura de
grafo en El Tiempo. Su Beethoven se encuentra en el Conservato- cho de que en la primera página del suplemento del la calle”—, la pintura y la escultura; película que
rio de Música de Bogotá. se desliza ante el espectador impelida por la con-
4 “Encuesta sobre pintura”, Forma, núm. 1, México, octubre,
1926, pp. 5-6. Los entrevistados fueron “José Clemente Oroz- templación de las volutas que conforman la cabeza
co (pintor); Bernardo Ortiz de Montellano (arquitecto); Car- 9 Eduardo Zalamea, “Profundidad”, en “Cinco hombres den- de Beethoven.
los Chávez (músico); Gilberto Owen (literato)”, Gilberto Owen, tro de un ángulo visual”, Lecturas Dominicales, suplemento de El
Obras, México, Fondo de Cultura Económica, 1979, p. 206. Tiempo, Bogotá, 6 de mayo de 1934, p. 7.
5 Gilberto Owen, carta a Clementina Otero, 21 de agosto de 10 Guillermo Sheridan, “Nuevos mensajes de Gilberto”, Letras
1928, Me muero de sin usted, México, Fondo de Cultura Econó- Libres, núm. 166, México, octubre de 2012, columna Saltapatrás,
mica, p. 172. p. 110. Sheridan da crédito del descubrimiento de este diario a
6 Gilberto Owen, “Cartel sobre la discreción de I. Gómez Jara- Rafael Nolasco, quien le envió la portadilla y la primera página.
millo”, El Tiempo, segunda sección, Bogotá, 22 de septiembre de Dice también contener poemas inéditos, en plural, con un solo 13 Indisociables. Por una parte, está la acusación de que las
1934, p. 1. título: “Juventud. Intimidades”. enfermedades se deben a no haber comido una manzana al día,
7 Gilberto Owen, “Estudio”, en Ignacio Gómez Jaramillo, El 11 Vicente Quirarte, Invitación a Gilberto Owen, Universidad pero además permanece la alusión al pecado original: “y un cuer-
arte en Colombia. 46 reproducciones en negro y una en color, Bogo- Nacional Autónoma de México, dge, Equilibrista, Pértiga, Méxi- po aplanado se enrosca al mío”, y más adelante: “Y hay otras
tá, Librería Suramérica, 1944, pp. xi-xiv. A su vez, Jaramillo pin- co, 2007, p. 104. cosas inasibles, el origen de la vida, enroscado en una serpiente,
tó un retrato al óleo de Owen, fumando. 12 Gilberto Owen, “Emily Dickinson (Datos biográficos)”, Lec- y la poesía”. Al respecto, véase Cynthia Araceli Ramírez Peñalo-
8 Ramón Barba, “Owen”, publicado al menos tres veces en Lec- turas Dominicales. Suplemento Cultural de El Tiempo, Bogotá, za, “Biblia y literatura: el pecado original en Owen”, en Antonieta
turas Dominicales, suplemento de El Tiempo, Bogotá, 22 de enero 29 de abril de 1934, p. 12. En México: Francisco Javier Beltrán Julián y Ramón Espinosa (coords.), Filosofía y literatura, Ciudad
de 1933, p. 5; 6 de mayo de 1934, p. 6, y 3 de noviembre de 1934 Cabrera, “Emily Dickinson: un texto olvidado de Gilberto Owen”, de México, Ediciones Eón/Universidad Autónoma de Guerrero,
(sólo la cabeza). Acá reproducimos la primera. La Colmena, núm. 63, Toluca, julio-septiembre de 2009, pp. 37-41. 2015, pp. 275-302.

26 l a g ac e ta monograma de gilberto owen n ov i em b r e de 2 017


a
gilberto owen: el caballo del azogue

Litoral
de una idea
Pasión y vida
del Beethoven
de Ramón Barba
gilberto owen

III cruzan bajo su ventana? Ahí está la


El jinete adopta de pronto un nombre swástica, es cierto, pero el río escapa
muy largo: “¿Qué-Objeto-Tiene-Ir-A- en el mar a toda representación
Sud-América?”, y un cuerpo aplana- esotérica, y el tiempo de mis trenes
do se enrosca al mío. Nadie puede es muy otro que el tiempo del sabio
exigir una piscina romana en un inmóvil.
modesto apartamento moderno. Nos Y hay otras cosas inasibles, el
apretábamos hasta hacernos daño, origen de la vida, enroscado en una
nuestros cuerpos tomaban ahora sí serpiente, y la poesía, y el ventarrón
la forma cuadrada de su continente, de ratas que enloquece el techo, y el
como los salmones se hacen cilíndri- fantasma en su caballo de azogue y,
cos en la lata —habrá que verificar algunas noches, cuando nos tienta el
esta verdad—; nuestra tina, cierta- amor a los libros, Dios.
mente, era demasiado estrecha para La vida recta es sueño y su rubor,
parejas orientales, pero el cuarto señor médico, casi tiene razón.
estaba muy frío y nos divorciaba del
lecho el cansancio cotidiano de goces V
invariables. Se necesitaba decir que Pero de pronto, he aquí que todos los
sí de una manera distinta. Por lo de- meses son noviembre. He aquí que en
más, se estaba bien en aquel vientre esa estación sólo respiran los pinto-
cuadrado, en el que los dos gemelos res impresionistas. Los otros cierran
I Lo demás, inasible. Burlaba la se disponían, ya, a pedir el uno y el los ojos, fatigados en la imposible
Imaginemos con qué leve voz me inmemoria, que le arrojaba una red otro a negar, ella de leche, yo de un definición del contorno del mundo; y
recibe, si más se altera el aire al peso de posturas impostoras. El caballo cobre mortecino, con el agua alar- entonces el jinete y la música hacen
de la huella del ala. Digamos una adelantaba las piernas izquierdas, gando y aplanando mis piernas y sus de las suyas, y el sueño perseguido
sílaba y tendremos su tiempo, pero no, las patas derechas, no, alternaba muslos y mis manos y su vientre y su se refugia en las yemas de nuestros
vigilemos que no signifique nada, y la izquierda delantera y la derecha seno contra mi pecho. De la superfi- dedos. Estaban vacías, tan lejos los
que no resbale por rieles de eles su trasera. No, no. ¿Nunca has visto cie al fondo de la tina no había mayor mangos, las rumbas, el resbalar de
sonido, y que no haya un largo silen- correr un caballo? En realidad las profundidad que cinco centímetros, la piel de pez del seno de Ofelia, y el
cio que la limite y la haga resaltar piernas son circulares, giran como y cabíamos, sin embargo, porque el alba en una tina de Nueva Inglaterra.
demasiado brillante: Dos letras que ruedas, pero el pavimento está lleno cristal nos aplanaba y la imaginación Porque Simbad el Marino lo había
no quieran decir nada, como, por de baches y eso hace el balanceo. no nos soplaba a nuestro volumen predicho: “Este otoño serán cúbicas
ejemplo, en un tumulto, la palabra yo. Pero si no es la realidad lo que nos anterior. El tacto sí, un tacto líquido, todas las frutas y en claroscuro”. Los
Pasa el fantasma sobre su caballo preocupa, sino un fantasma a caballo omnipresente, que me envolvía y la dedos acarician la piedra que, única y
de azogue y dispara contra el sueño de azogue que se nos escapa. envolvía, mis nervios prolongándo- cuadrada, habita este desierto, y los
que apenas nace del huevo de un par- Y el pájaro rompe apenas el huevo se en el agua, en el aire, en la luz. hombres inventan la escultura.
padeo. Ese sueño es informe, pero se del ojo, encubado en un parpadeo, Ella reía de mi gravedad adolorida, Matamos a estatuas de sí mismos
las ingenia para decir que sí antes de dice que sí, y muere. Pero no pode- porque pasada la sorpresa inicial de uno a uno, todos los temas musicales.
morir. Dice que sí y muere. Ayudé- mos llamarle “Sueño de una noche la caricia inusitada sólo quedaba lo Orfeo se vuelve a los infiernos por
mosle a caber tras de la roca no de la de verano”, pues el balazo apremia y ridículo de todo aquello. Pero ustedes todas sus Eurídices, para diver-
noche. Veremos al fantasma agotar Shakespeare muere antes de que aca- son sajones y el ridículo les hace tirse luego, en el viaje de regreso,
sus teorías filosóficas, gesto a gesto, be uno de enumerar las cien mane- reír, y a mí cuidar que las lágrimas en volver el rostro una y otra vez y
sin blanco. Será premio de los que ras distintas de escribir su nombre, no desborden la tina. Y después de verlas convertirse en una procesión
prolongan la vigilia sin leer a Joyce, Bacon y Conde de Oxford, inclusive. todo, a qué viene hablarles de esto innumerable de estatuas de sal, y
se llamará: “La soledad duerme en Y, si lo dejamos a los naipes, sale el as a los peces chatos de las grandes Loth y sus ángeles aplauden. Al fin te
mi sueño” y se beberá con música de de oros y perdemos el barco. Salimos profundidades. Aprisa, que el jinete tengo inmóvil, fuerte y eterna, sueño
Debussy —el juego de distancias del al alba —mírala de alambrista— y resbala de azogue por mi mirada. diciendo que sí para siempre. Te
pastorcillo—, hielo y dos gotas de aún tenemos que cerrar ese baúl, y Adiós, sé buena. No bebas sino buen hace invulnerable la roca cuadrada y
limón. cerrar una boca a punto de decirnos licor, muérete silenciosamente, como mírala rodarse, Partenón abajo, y tú
Podríamos también sobornar al que sí, y ¿dónde habremos dejado el sueño que nace, dice que sí con una intacto, sueño. El fantasma, perdida
fantasma, pero ninguna golondrina otra vez la memoria? seña, y muere. la pista, enloquece a vueltas por el
aprendería el mensaje de memoria, y La creímos inútil y la echamos por Yo me voy a una nube. laberinto de la oreja, y tú y mi tacto
el peso de nuestros argumentos iba la ventana. Mira, aún, esa espiral de y lo que los otros llaman inteligencia
a hacerla menos veloz que la mirada. su humo. Hay que bajar las escaleras, IV alzan su tienda en cada curva, en
Pues a su vez es tan breve, que el mi- al tiempo de Bach, apartando ángeles El señor Eolo me hablaba del amor a cada arista, apacibles y confiados.
croscopio apenas puede aumentarla de sexos bemoles, y remover la basu- los libros. Yo insinuaba preferible el Mas, ¿quién te arroja de pronto al
hasta un segundo. ra de la calle. El que me busca ya me sabor de la carne lectora. Sus meji- mar cuadrado, al mar de la carto-
lleva en sí, irremediablemente. Y es llas se sonrojaban, como las nubes, grafía medioeval, a la pasión de sus
II ineludible pensar, entonces, en Job, de noche, sobre la ciudad. A mí me cabellos? En vano mis sentidos se
A la hora en que las jóvenes de Nueva en Emilio Zola y en los alrededores ofendía la suspicacia del señor Eolo. entrelazan y se tejen red para salvar-
Inglaterra dicen que sí invariable- de Pittsburgh. (Ah, y en el escenario —Sópleme un ojo, usted ha estado te, la malla no es tan fina. Por dentro,
mente, nació un alba inesperada, que que cosía el Elevado: patios irres- leyendo, señor músico, el Lysis plató- Beethoven y la nube, aprisionados
todos sentimos inoportuna. Había pirables en que ni los personajes de nico. Déjeme perderlo: en la piedra, seguían su capricho.
que leer los periódicos, lavarse los los anuncios, con ser tan rubios y En aquella casa hay un sabio. Los dos gemelos reñían en el vien-
dientes, rezar olores olvidados —“el sanos, podían vivir mucho tiempo; Medita, sobre papeles cuadriculados, tre cúbico. Pasaba el fantasma, en
santo olor de la panadería”—, tomar se iban ennegreciendo y muriendo a corrigiendo a rectas todas las formas su caballo de azogue, y te mataba al
el vapor para Sur América y pensar, sombras de sí mismos, ante nuestra demóticas del mundo. Somos sus empinarte sobre cada ola, nacido en
además, en la puntería del fantasma. piedad desesperada, que inútilmente amigos, y en nuestro honor aprisiona ella a sólo espuma.
No era posible. Los hombres han empujaba el invierno para abrirles las nubes dentro de una forma única, Y a un poco de sal en mis ojos. •
inventado para esos casos la divi- una ventana al mar, y sólo era abrir invariable, cubo de cemento armado.
sión del trabajo. Deja las mejillas en un pozo en el mar, a cerrarse al caer Pero por dentro la nube sigue su pro-
el frutero, para no alejar al médico en él, sepulcro. —¿Y por qué no se pio capricho, a salvo del domador en
mordiéndolas, y recorten tus ojos ese comió usted una mejilla cada día?) pantuflas. ¿Cómo explicar los ruidos
anuncio del vapor que sale al alba. contrarios del río y del tren que se

n ov i e mb r e d e 2 01 7 l a g aceta 27
a
N OVEDADES 563
fil 2017

FOND O DE CULT UR A ECO NÓ M ICA


NOV I E M B R E D E 2 017

Teatro escogido
luis de tavira

El presente volumen reúne


las piezas La pasión de Pentesilea,
La conspiración de la Cuca-
ña, La séptima morada, Ventajas
de la epiqueya, Otra Dama Boba,
El jinete del dragón El director de teatro y Citerea,
seleccionadas por el propio autor
La pluma de un grifo y prologadas por José Ramón
Enríquez, que dan cuenta de la
cornelia funke notable imaginación plástica, la
visión muy peculiar del drama,
el sentido de ritmo, tono y
Después de la primera aventura de Lung y Ben, todos los composición, así como de los
dragones del mundo se mudan a su nuevo hogar: La Linde recursos y la mecánica teatral de
un dramaturgo que empezó “a hacer
del Cielo. También los seres fantásticos encontraron re- teatro sin saber que lo que hacía era
fugio en el santuario MímameíĐr, un lugar construido y teatro”. De Tavira siempre aporta
una visión particular, vigorosa
protegido por Barbabas Wiesengrund, su esposa Vita y sus y notable, que en definitiva lo
hijos Ben y Guinever; por si fuera poco, lograron encontrar convierte en uno de los grandes
creadores del teatro mexicano de la
a los últimos pegasos que habitan el mundo. Todo va bien segunda mitad del siglo xx y lo que
hasta que la yegua de pegaso muere y deja a sus tres huevos va del actual.
desprotegidos. Ben, Lung y sus amigos se enfrascarán en letras mexicanas
1ª ed., 2017
la búsqueda de la pluma del sol de un grifo, uno de los se-
res fantásticos más temidos y peligrosos, para salvar a las
tres últimas crías de pegaso que existen; además van con-
trarreloj, pues sólo tienen diez días para completar el viaje
hasta las islas de Indonesia y regresar a los bosques no-
ruegos para rescatar a los potros. Con la invaluable ayuda
de viejos amigos como el homúnculo Pata de Mosca y Lola,
la rata aviadora, y nuevos personajes como Hothbrodd, un
trol de los fiordos, y Me-Rah, una lori parlanchina, Ben y
Lung tendrán que probar su valor y astucia en esta nue-
va aventura. Después de casi diez años de que la autora
publicara la primera parte, llega a librerías la segunda
entrega de esta aventura fantástica, en la que los lectores
podrán sumergirse en mundos mágicos y peligrosos de la
mano de sus personajes favoritos.
a la orilla del viento
1ª ed. en español, 2017, 440 pp.

28 l a g ac e ta n ov i em b r e de 2 017
a
El discreto encanto Curaduría De América a Europa Gonzalo Rojas
de las partículas elementales El poder de la selección Cuando los indígenas Iconografía
en un mundo de excesos descubrieron el Viejo Mundo
arturo menchaca rocha (1493-1892) fabienne bradu
michael bhaskar
La búsqueda de los constituyentes eric taladoire
Gonzalo Rojas es uno de los
primarios de la naturaleza ha En este libro se desarrolla un
exponentes más destacados de
ocupado el estudio científico tema estrechamente ligado con la 1492, el año del encuentro entre
la poesía hispanoamericana del
durante siglos. A partir del siglo xx economía y a la globalización: la el Viejo y el Nuevo mundos es
siglo xx. Su obra, enmarcada
surgieron nombres singulares como creciente importancia de la imagen un parteaguas en la historia,
en la tradición continuadora
quark, leptón, hadrón y la llamada como medio de selección en un y estudiar sus consecuencias
de las vanguardias literarias
“partícula de Dios” o el bosón de mundo lleno de posibilidades de culturales, morales y políticas
latinoamericanas, le hizo
Higgs, además de conceptos como elección. Se retoma en él un término es fundamental para conocer la
merecedor del Premio Cervantes
materia oscura, bariogénesis y técnico para nombrar la tendencia configuración del mundo moderno.
en 2003. Durante 2017 —en el
teoría de cuerdas. A decir del de agregar valor a algo por medio de Así, el autor busca analizar el
marco del primer centenario
autor, la intuición de que existen su imagen. El libro se divide en tres choque entre la cultura americana
de su nacimiento— continúa la
partículas más simples y menores partes que exponen los aspectos y la europea desde un enfoque
celebración de actividades en su
en número que las conocidas histórico-económicos, las diferentes poco abordado: la experiencia
honor en distintos países, y a ellas
actualmente es una idea meramente definiciones y algunos ejemplos de los nativos americanos que
se suma la publicación de esta
estética que representa el punto tomados de la vida real que ilustran fueron llevados a Europa. En
iconografía a cargo de Fabienne
de contacto más extraordinario el tema tratado. Las muy variadas, comparación con los relatos y
Bradu, autora de El volcán y el
entre la ciencia y el arte. Arturo casi excesivas, posibilidades de las relaciones de los ya famosos
sosiego. Una biografía de Gonzalo
Menchaca Rocha estudió física en elección que se tienen hoy en día son cronistas sobre sus impresiones
Rojas, publicada por el fce en
la unam y el doctorado en física parte del modelo económico. Es por del Nuevo Mundo y sus pobladores,
2016, y Rodrigo Tomás Rojas
nuclear en la Universidad de Oxford. ello que una obra que profundice son muy pocos los escritos y
MacKenzie, hijo del gran poeta
Sus áreas de especialidad son los teóricamente sobre esos tópicos y testimonios directos de indígenas
chileno. Cada imagen incluida en
mecanismos de reacción entre que ayude a comprenderlos hasta viajeros. Por ello la mayoría de las
esta colección nos muestra a un
núcleos complejos, la detección de sus últimas consecuencias resulta fuentes documentales utilizadas
hombre que defendió siempre la
partículas cargadas y la simulación indispensable.  en esta obra son los testimonios
belleza de la vida y reivindicó en
hidrodinámica de reacciones de cronistas que, en la travesía
comunicación versos deslumbrantes el goce de los
nucleares. trasatlántica, tuvieron la posibilidad
1ª ed., 2017 sentidos como razón válida de la
de escuchar las impresiones y
la ciencia para todos existencia humana.
experiencias de quienes fueron
4ª ed., 2017
trasladados hacia diversas ciudades tezontle
de Europa. La presente obra aporta 1ª ed., 2017

importantes elementos para


estudiar la Conquista y la Colonia
al enfatizar la experiencia de los
nativos americanos en el Viejo
Continente.
antropología
1ª ed., 2017

n ov i e mb r e d e 2 01 7 l a g aceta 29
a
fil 2017
t ras f o n d o

Nostalgia
de la lluvia
Alonso Arreola

Si es cierto que toda


bu
buena historia debe evocar
ci
alguna circunstancia excepcional,
o si es ccierto que toda literatura
re
realista es sobre víctimas,
e presente relato cumple
el
llos requisitos con creces.

I que llegaban los transportistas con promesa de cortarle la oreja cocon la diría, fue la resistencia de Vinicio
Cada mediodía el Tasita, hombre el efectivo de negocios aledaños, navaja suiza que de pronto resplan-
res al dolor. Ello jugó un papel toral en
cejijunto y silencioso, cuestionaba a momento que aprovechaba para deció en su mano regordeta, to todo esos minutos surrealistas. No se
Dios sobre la identidad de los clien- ausentarse con sigilo innecesario, “por no recibir la lana al insta
instante”. inmutó. Tal vez fue que el evento le
tes que franqueaban la puerta del “pesando e incapaz de confundirse El asunto parecía bien coreografia-
coreogr pareció algo positivo. Tras años de
banco suma,
b a ubicado
bi d en ell centro
t ya nunca con lal tierra”.
ti ” d L fecha.
do. La f h L La h
hora. L ti
La cantidad de vana espera finalmente habría algo
de la ciudad hacía más de cien años. Digamos que su trabajo, de por sí gente. El Tasita ocupando el baño. digno de contar a sus hijos cuando
Aburrido, quieto como la antena que decorativo, tenía aún menos sen- Se trataba de un óleo pintado por la volviera a verlos.
coronaba la montaña distante, impo- tido cuando entraban esos gorilas astucia observante y familiar. Así fue como un día de verano el
niéndose con firmeza a las várices y armados que lo menospreciaban Postrado en decúbito lateral, Tasita se ganó su apodo, su perma-
a la falta de respuestas celestiales, con la sola mirada. Entonces huía sufriendo la atribulada mirada de nencia definitiva en el suma y un
siempre terminaba por entregar su velozmente —cronometrándose con Martita (la nueva gerente en cuyos lugar de respeto entre colegas que
decepción a laberintos que no varia- cuidado— para recoger cuatro tacos planes estaba despedirlo), mucho ahora le devolvían el saludo por la
ban de resultado: cualquiera podría de guisado con la güera, un jugo de podía agradecer Vinicio por no re- mañana. Si hubiese tenido el aguan-
ser hijo suyo. naranja con Pepe Chico y dos sales cibir el segundo y simétrico tajo que te para conducir sus intuiciones a
Este cuadro tendría tintes bucóli- de uva con don Fausto. Porque el lo dejara como pelota, pues el enano la meta de las soluciones, se hubiera
cos —a la manera del poeta cubano Tasita, es decir Vinicio Franco Que- se entretuvo fileteándole una sola considerado una especie de héroe
Eliseo Diego, por ejemplo— si el zada, era propenso a la acidez y a oreja hasta que logró puros jirones de segunda clase. Pero no llegó tan
Tasita no fuera un hombre falto la hinchazón intestinal desde aquel centrífugos, fáciles de trocear en lejos. Sentía que su herida causaba
de geometría, carente de impulsos día de verano en que un par de hijos una segunda etapa, a pesar de que su una lástima solidaria pero soslayaba
intelectuales, incapaz de chispas de la chingada tuvo a bien asaltar el compañero, el gordo con voz chillo- que era como la leche fría que des-
verbales y, sobre todo, de confianza suma. na y media negra en la cabeza, ya truye los embates de la cafeína de-
para aventurar fantasías que traspa- con las bolsas llenas y medio cuerpo rrotada. Si a esa bebida le quitamos
saran la piel del mundo. Una religión II fuera del banco, le gritaba que se valentía (azúcar que redondea los
mal edificada era su única relación Fue a mediodía, mientras obraba con pelaran. ángulos de la violencia), nos queda la
con lo inefable. Hablamos de alguien el pantalón café claro de su impoluto Soslayando la elasticidad oní- cabeza de aquel hombre convertida
que supone controlar el brillo de su uniforme a media rodilla, cuando el rica de aquella escena quirúrgica, en una tasa que no se agita, que se
estancia a voluntad cuando en ver- enano del pasamontañas lo sorpren- hay que decirlo, la mutilación pasó enfría, que se bebe a falta de opcio-
dad sucede que, tristemente, nadie dió en el sanitario de empleados rápidamente. Las habilidades del nes y por puro ocio.
siente su presencia. Animado por para sacarlo a punta de pistola y, hombrecito con la herramienta Debemos agregar que su compor-
un mecanismo infantil, el guardia sometiéndolo sobre el piso dando marca Victorinox eran notables. tamiento ante los hechos, ya cuando
bancario se creía camaleón cada órdenes enérgicamente, cumplió su Igualmente sobresaliente, quién lo los asaltantes se habían esfumado,

30 l a g ac e ta andrea garcía flores n ov i em b r e de 2 017


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nosta lgia de lafilllu via
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fue ejemplar. Se levantó pesadamen- el pelo crecido, cabalgando bana- —¿Todavía quieres ver a tus un sueño. No para darle peso a un
te de aquel mal sueño y pidió calma lidades que, de ser talladas por la hijos?— le preguntó jugándose la instante.
a la concurrencia que temblaba gubia de un poeta caribeño sonarían última carta. —Otro café.
recostada sobre el piso. Se subió los como “quien sueña un sueño y eso El Tasita miró el techo de nuba- Se aproximó el vestido verde
pantalones e hizo la llamada co- es todo”. Claro, Vinicio no producía rrones. Se quitó la capucha de la con medias de licra transparente,
rrespondiente al protocolo. Ayudó líneas reflexivas como ésas. Sus en- gabardina y permitió que las gotas apretadas y brillantes que impe-
a las mujeres y a los pocos niños y, granajes mentales sucumbían al óxi- se estrellaran en su piel. Si fuera dían imaginar nada más que un club
ante la expectación general, pidió un do de la monotonía, aún más fuerte escena de película todo se volvería sándwich. A través de aquellos res-
pañuelo para arrancarse los restos cuando la lluvia proponía su refugio blanco y negro, sonaría de fondo plandores Vinicio pudo percibir un
de cartílago que aún colgaban sobre y recordaba los días como universi- un tema de Nino Rota y Vinicio se profuso y negro vello que le arrancó
su hombro. De ellos caían hilitos de tario cuando el maestro Barredas lo convertiría en Marcelo Mastroiani. una sonrisa: ¿serían velludos sus
sangre que le impedían escuchar miraba —según él— confiando en su Pero no. Según nos dijeron tras el hijos? En otras circunstancias hu-
con regularidad la inútil chicharra futuro y no con el atrevimiento de destello de la Coca-Cola que se fue a biera recordado: “Y ya los hijos van
del suma. Claro, la ayuda tardó en quien coquetea con un alumno. estampar contra el sitio del apéndice corriendo más allá de la mañana”.
llegar. Eso alentó atisbos de solida- En tardes como esa se ponía a re- perdido, el Tasita soltó una bocana- Concepto diferente aunque atado a
ridad con su persona. Hubo quien le cordar la exposición que hizo sobre da de aire que se convirtió en vaho una misma nostalgia, sería más fiel
dio flores en días postreros. Incluso modelos socioeconómicos marxis- inmediatamente. También nos di- para describir el aliento marítimo
salió una imagen suya en primera tas, en el auditorio de la facultad; el jeron que no pensó en casualidades que lo impulsaba ese día. Pero no.
plana del único diario local, gracias mitin en pro de los usos y costum- ni en la amabilidad desesperada y Vinicio era un perro encadenado a
a un fotógrafo aficionado que, pre- bres indígenas del noreste. A recor- terrible de su ex mujer. Nos dijeron un poste.
sente en el suma por primera vez, dar su entrada a la policía, junto a que nada detuvo al relámpago que Cuando se abrió la puerta y apa-
intentaba abrir una cuenta. Hasta otros dos amigos vehementes, para tensó su espalda. Nos dijeron que reció Lucía, el Tasita se incorporó
unos billetes se ganó Vinicio en el limpiar desde adentro las huestes de tras hacer una seña a los de adentro, inmediatamente. Acomodándose el
programa de variedades más visto la ley. A pensar, “como quien sueña recién bautizado por una paciencia nudo de la corbata y el cabello que
de la pequeña ciudad, todo por su un grave color que nunca viera”, ancestral, bajó la escalera y toman- cubría sus carencias, sonrió ner-
vangoguiana faena. Sin saberlo se que de aquellos idealistas sólo había do la calle se volvió hacia Lucía para viosamente. Tras la mujer entraron
arrancó lo poco que le quedaba de quedado él formando parte del Cuer- decir: dos hombres que fueron a sentarse
oreja en perfecto close up con la cá- po de Seguridad Bancaria, jugando —Vámonos a casa. a su mesa, sin levantar la mirada ni
mara de la caja 19, la de Lolita, que solitario como niño en un patio de De ser otro tipo de historia justo saludarlo. Uno grueso y alto, el otro
lo observaba con el gesto de quien recreo inmutable. aquí escucharíamos la cálida y muy bajo. “Tal como me los imagi-
resueltamente piensa “a la mierda Pero el Tasita nunca tuvo amigos. cansada voz de Diego, una vez más, naba”, pensó un Vinicio obnubilado.
este trabajo”. Tampoco formó parte de movimien- completando con dulzura: “Pero Con una charola sobre las manos, la
Desde entonces, además de to político alguno. No vivió coyun- quién vio jamás / el ruedo miste- mesera interrumpió por unos segun-
dejarse crecer el cabello del lado turas generacionales de mayor rioso de tu falda / mientras cortas dos el anhelado encuentro trayendo
izquierdo, Vinicio siguió vegetando trascendencia ni enfrentó la incon- las rosas en la tarde / ni el roce y la al policía de vuelta a la realidad.
normalmente, imperturbable. Claro, gruente idea de cobrar salario por tristeza de la lluvia / como un ajeno —¿Pan?
si su magín ensayara síntesis con los proteger los bienes de quienes abu- llanto por mi cara”. Pero no. El bar- Concretada la entrega sin espe-
ingredientes que se agitaban entre saban del pueblo. Lo cierto es que en do calló cuando esa pareja tomó la rar contestación, el vestido verde
los parietales, en poco tiempo hu- las tardes de lluvia, lastimosamente calle del banco suma. Y entendemos desapareció dejando a la deriva a los
biera podido deducir que su vida era tatuado a las escaleras del suma, su silencio porque, revisando lo que cuatro tripulantes de la mesa-balsa.
tan valiosa como los viejos muebles podía torcer las raíces de su inmóvil nos dijeron otros, nuestros propios —¿Qué tal, papá?
del suma mas no como los bienes y depauperada sombra recreándo- intentos narrativos y lo que Eli- La voz chillona y aguda despertó
de sus clientes ricos, guardados se justificaciones para una vida en seo Diego se guardó, encontramos un epicentro olvidado en el que to-
celosamente en una bóveda impene- pausa. Si la literatura acudiera a placas tectónicas superpuestas cuya davía predominaban los escombros.
trable (los ladrones ni preguntaron mirar las grietas de seres como él, fricción está afectando al esqueleto De reojo, mareado, miró a su otrora
por ella). Pero no. El Tasita cedía su usaría estas palabras de Diego: “Qué entero. El poeta conoce la debilidad ex mujer. Ésta se entretenía en darle
concentración al sabotaje de cual- tedio los sepulta como la muerte a del cuento. Necesitamos vino tinto. vueltas a la servilleta donde descan-
quier vuelo de mosca o avión, así los ojos / que no los cruza nunca la Las paredes tiemblan. En el estéreo saba un pan dulce que había tomado
que se conformó con el conocimien- bendición de unas palomas”. suena un viejo disco de Jacques de la canastilla. Sacudidos por su
to de que su oreja equivalía —según —¿No me habías visto? Brel. Es martes. Necesitamos vino fuerza centrípeta, todos observaron
el bono otorgado por los dueños del Con el correr del agua las arrugas tinto. el pequeño remolino quiromántico,
banco— a un fin de semana de playa troqueladas se acentuaron como hipnotizados de vergüenza. Después
en temporada baja (y claro, guardó riachuelos. Mirando a Lucía bajo la III de unos segundos, el otro sacó un
el dinero, pues sólo con sus hijos lluvia imaginaba el primer llanto de Habían quedado de verse en el café llavero del que pendía la navaja. Se
conocería el mar). quien lo abandonara sin destello en del Parque Central. Él esperaría lo ofreció a su madre asumiendo un
Justipreciado y sin rencores, la mirada. desde las dos y media, ella llegaría deseo. Los tres: el gordo, el enano
Vinicio permaneció en las escaleras —No. Perdona. ¿Cómo estás? como a las tres, con sus hijos. La y el viejo policía, silentes en un
del banco durante dos años más, No obtuvo respuesta. Esquiván- noche había sido difícil. El sueño cuadro vulgar y azulado, se queda-
sobreviviendo a base de tacos y dolo como a un iceberg la mujer tantas veces repetido del circo ron quietos hasta que la mujer cortó
sales estomacales, en espera de que entró al banco y, tras sacudirse donde el niño le asestaba golpes la orejuela en el clímax de un ritual
llegara la jubilación y de que su ex caninamente y dejar el paraguas con una gran espada de goma había inusitado. Un claxon sonó tres veces
esposa accediera a darle el contacto abierto junto a la puerta, bogó sido peor. De bambalinas salían una vaticinando insultos en la calle. La
de sus gemelos, a quienes había de- hasta la caja de costumbre. “Pero mujer y un oso arrojando dinero de nobleza del tiempo alcanzó para que
jado de ver apenas nacieron. Según quien vio jamás el ruedo misterio- juguete a los espectadores. Vinicio la familia cumpliera el sacrificio
le habían dicho algunos chismosos, so de tu falda”, pensaría el Tasita se esforzaba en esquivar a su pe- bajo un sol opaco, flotante, encade-
los bebés dejaron la ciudad al ser si hubiera leído el poemario En queño contrincante pidiendo ayuda, nado al cielorraso de aquella cueva
entregados a una pareja europea. la calzada de Jesús del Monte, lo pero la multitud estaba sorda. Sobra situada en el centro mismo de la
Pero nunca pudo corroborar nada a que le daría voz a sentimientos en decir —hablamos del Tasita— que tarde.
falta de familiares y de tecnología ciernes. Pero no. Lo suyo fue mirar nunca interpretó estas imágenes En el abismo de un silencio palpi-
y porque la insensible Lucía apenas al carro de bomberos que surcó la ni sintió curiosidad por su sentido. tante y doloroso, el cerebro del Ta-
lo saludaba cuando iba al banco. calle renovándole la urgencia con Espectador satisfecho, no bajaría sita se contrajo apagando un último
Amenazado por múltiples restriccio- su gemido. Sabía que ahora y como de las gradas para internarse en destello. No se fatigaría pensando en
nes legales, nunca tuvo manera de cada mes tendría una nueva opor- los camerinos donde se tejían los las casualidades. No buscaría suti-
presionarla. Desde luego que pudo tunidad para pedirle a Lucía que acontecimientos. No se le ocurriría lezas en el libro que nunca leyó (La
encontrar formas, arreglárselas… le diera razones de sus hijos, los porque para él no había nada, ni cir- sed de lo perdido, en cuya página 69
pero estamos hablando del Tasita. gemelos, a quienes había perdido co, ni oso, ni mujer, ni un niño… sólo Eliseo Diego le refuta a un mun-
¿Seguirla, espiarla, pagar un inves- “para nunca recuperarlos ni jamás ráfagas de angustia que interpretaba do intolerante: “Porque quien vio
tigador? Ni hablar de ello. Su inte- tener contacto con ellos”, según le como falta de vitaminas. jamás las cosas que yo amo”). Con la
ligencia era poca y su ímpetu nulo. dijo el hombre que lo atacó vergon- “La eternidad por fin comienza un certeza de que no volvería a perder
Vinicio era de los que esperaban zosamente en el pasillo del juzga- lunes.” De haberla conocido, aquella a su familia, atestiguando aquella
rezándole al karma, cobarde ante do, pues “todos sus medios serían frase le parecería prodigiosa y salva- ofrenda que lo iba ensordeciendo
la sola idea de un enfrentamiento insuficientes contra el amante y dora. La recordaría cada inicio de se- por completo, Vinicio, parecido a
con el poderoso Ramón. Corrían los abogado de su esposa”. mana para sentirse catapultado has- una tasa de feria que gira en el aire
años ochenta. —Tardaste muchos días en ve- ta la siguiente y así perennemente, ignorando el desbordamiento de sus
nir— dijo a la silueta que regresaba propulsado por la fuerza mágica de gritos, dijo algo mientras acercaba
III lentamente. las palabras. De haberla leído sabría la mano a una parte del pasado. Sus
Era un martes lluvioso. Hacía una El Tasita notó que el agua no se que después del encuentro familiar palabras fueron importantes. Está
semana que aguardaba la llegada de había ido de aquel rostro. No pensó los versos saldrían sobrando pues la seguro de ello. Pero no fue escucha-
Lucía, que no se presentaba a sus en otra clase de tormenta. poesía de Diego habría cumplido con do. Eso dijeron quienes lo vieron re-
asuntos habituales. Con el cigarro —Me quitaron todo, Vinicio. salvarle la vida. Pero como no tenía construirse sobre cimientos agrieta-
oculto en la curva de la mano dere- Ramón ha muerto. idea de que algo tan grande como dos, hace más de treinta años. •
cha y la gabardina reflejando el le- La mujer tuvo la idea de actuar la eternidad por fin comenzaría un
trero luminoso de la Coca-Cola que un sollozo en el hombro del policía. lunes, la energía que se acumulaba en
coronaba la tienda de enfrente, el El camión de bomberos pasó de su esternón fue utilizada para llamar
Tasita distraía la siniestra alaciando regreso, inútil como un féretro. a la mesera y no para interpretar

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PROGRAMA DE PRESENTACIONES Y ACTIVIDADES DEL FCE
Del 25 de noviembre al 3 de diciembre de 2017
SÁBADO 25 DE NOVIEMBRE Romeo y Julieta, de William Shakespare, ilustrado por Mercè López La hormiga de fuego invicta. Biología, ecología,
Detrás del arcoíris El bosque dentro de mí, de Adolfo Serra impacto económico y ambiental, de Carlos A. Blanco
Charla-taller con Mónica Brozon, Participan: Mercè López y Adolfo Serra Participan: David Lugo Barrera y el autor
autora de Sombras en el arcoíris Salón de los Ilustradores - 19:00 a 19:50 h Modera: Heriberto Sánchez
Dirigido a niños de 9 a 12 años Pabellón del Conacyt - 19:00 a 19:50 h
FIL Niños - 12:00 a 13:30 h Libertad y coacción. La paradoja del gobierno
estadunidense desde su fundación hasta el presente, Entrega del Premio Hispanoamericano de Poesía
Enmarañando tintas de Gary Gerstle para Niños 2017
Taller de tinta china con Luis Safa, Participan: Ricardo Raphael, Héctor Aguilar Camín y el autor Participan: Eduardo Langagne, Miguel Limón Rojas,
ilustrador de Tito y el misterioso Amicus Modera: José Carreño Carlón Socorro Venegas y autor(a) premiado(a)
Dirigido a niños de 9 a 12 años Salón Antonio Alatorre - 19:30 a 20:20 h Modera: José Carreño Carlón
FIL Niños - 12:00 a 13:30 h Salón Antonio Alatorre - 19:30 a 20:20 h
MARTES 28 DE NOVIEMBRE
Estados Unidos. Política interna y tendencias globales, Rosario electrónica y Alfonso electrónico VIERNES 1º DE DICIEMBRE
de Susana Chacón y Carlos Heredia (coords.) Participa: Ruth Ortega El Poder Ejecutivo en la Constitución mexicana.
Participan: Luis Maira y los autores Área del Libro Electrónico - 15:00 a 15:20 h Del metaconstitucionalismo a la constelación
Modera: Nelly Palafox de autonomías, de Pedro Salazar Ugarte
Salón Alfredo R. Placencia - 16:00 a 16:50 h Fábulas e historias de estrategas, de Renato Tinajero Participan: María Amparo Casar, Ignacio Marván y el autor
Participa: el autor Modera: José Carreño Carlón
Linda 67. Historia de un crimen, Modera: Eduardo Matías Salón Mariano Azuela - 12:00 a 12:50 h
de Fernando del Paso Salón de la Poesía - 17:30 a 18:20 h
Nueva edición Homenaje a Guillermo González Camarena en su centenario
Participan: Roberto Coria, Martín Solares y el autor Tips para concursar: página de registro del Concurso Leamos Participan: Carlos Chimal y José de la Herrán
Modera: Eduardo Matías La Ciencia para Todos Modera: Juan Nepote
Salón 4 - 17:00 a 17:50 h Participa: Heriberto Sánchez Salón 4 - 12:45 a 13:50 h
Área del Libro Electrónico - 18:00 a 18:20 h
No sé dibujar, pero sí capturar bichos Las fronteras de la muerte, de Laura Bossi
Charla con Adolfo Serra La frontera nómada. Sonora y la Revolución mexicana, Participan: María Cristina Islas Carbajal, Ismael Ortiz Barba
Salón de los Ilustradores - 17:00 a 18:00 h de Héctor Aguilar Camín y Rodrigo Ramos Zúñiga
Participan: Claudio Lomnitz y el autor Modera: Heriberto Sánchez
Damián Ortega. Aproximaciones, Modera: José Carreño Carlón Pabellón del Conacyt - 14:00 a 14:50 h
de Luciano Concheiro (comp.) Salón 3 - 18:00 a 18:50 h
Participan: Damián Ortega y Luciano Concheiro Homenaje a Roger Bartra
Modera: Nelly Palafox Historias que se cuentan solas Participan: Nick Caistor, José María Espinasa y Roger Bartra
Salón Antonio Alatorre - 19:30 a 20:20 h Taller de dibujo y pintura con Mercè López, Modera: Gerardo Villadelángel
ilustradora de Romeo y Julieta Salón José Luis Martínez - 19:00 a 19:50 h
Ver con los otros. Comunicación intercultural, Dirigido a niños de 10 a 12 años
de Jesús Martín-Barbero y Sarah Corona Berkin FIL Niños - 18:00 a 19:30 h Cultura de paz, palabra y memoria.
Participan: José Manuel Valenzuela y los autores Un modelo de gestión cultural comunitario
Modera: Rocío Martínez Orfeo, de Martha Riva Palacio Participan: Julián Herbert, Eduardo Limón,
Salón Elías Nandino - 20:00 a 20:50 h Participan: Socorro Venegas y la autora Eduardo Antonio Parra y Socorro Venegas
Salón Antonio Alatorre - 19:30 a 20:20 h Modera: José Carreño Carlón
El gran desencuentro. Una mirada al socialismo chileno, Salón Antonio Alatorre - 19:30 a 20:20 h
la Unidad Popular y Salvador Allende, Última escala en ninguna parte,
de Ricardo Núñez M. (FCE Chile) de Ignacio Padilla. Novela póstuma El cambio climático. Causas, efectos y soluciones,
Participan: Luis Maira, Otto Granados y el autor Participan: Antonio Ortuño, Socorro Venegas y Jorge Volpi de Mario Molina, José Sarukhán y Julia Carabias
Modera: José Carreño Carlón Modera: José Carreño Carlón Participan: los autores
Salón Mariano Azuela - 20:00 a 20:50 h Salón Mariano Azuela - 20:00 a 20:50 h Modera: José Carreño Carlón
Salón 1 - 20:00 a 20:50 h
DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE MIÉRCOLES 29 DE NOVIEMBRE
Formas imaginadas Contenidos digitales para el mundo editorial SÁBADO 2 DE DICIEMBRE
Taller de creación de personajes con Adolfo Serra, Participa: Rocío Martínez Construyendo mundos fantásticos
autor e ilustrador de El bosque dentro de mí Área del Libro Electrónico - 10:30 a 10:50 h Charla e intercambio creativo con Antonio Ramos Revillas,
Dirigido a niños de 7 a 9 años autor de La Dama de la Selva
FIL Niños - 11:00 a 12:30 h Encuentro de Editoriales Infantiles y Juveniles Dirigido a niños de 12 a 15 años
“Literatura y edición infantil y juvenil: ¿cómo mitigar problemas FIL Niños - 12:00 a 13:30 h
El origen de la ciencia. Una antología sociales por medio de la lectura?”
de La Ciencia para Todos Participan: Socorro Venegas (México), Mariana Warth (Brasil) El Universal Ilustrado. Antología,
Participan: Juan Luis Cifuentes y Jorge Flores y María Fernanda Paz Castillo (Venezuela) de Antonio Saborit (coord.)
Modera: Heriberto Sánchez Salón Mariano Azuela - 11:00 a 12:00 h Participan: Julio Aguilar y Antonio Saborit
Pabellón del Conacyt - 15:00 a 15:50 h Modera: Max Gonsen
Renato Tinajero en Ecos de la FIL Salón Mariano Azuela - 13:00 a 13:50 h
Jam de ilustración con Mercè López y Adolfo Serra Preparatoria regional de Jalostotitlán - 12:00 a 16:00 h
FIL Niños - 17:00 a 18:00 h Lo imposible en matemáticas, de Carlos Prieto de Castro
Micrositios: el futuro digital del diccionario y la enciclopedia Participan: Alonso Castillo Ramírez y el autor
Mecanismos de la posverdad, de Jacqueline Fowks (FCE Perú) Participa: Karla López Modera: Heriberto Sánchez
Participa: la autora Área del Libro Electrónico - 14:30 a 14:50 h Pabellón del Conacyt - 14:00 a 14:50 h
Área del Libro Electrónico - 18:00 a 18:20 h
Concurso Booktubers 2017 El complot mongol, de Rafael Bernal
Zapata y la Revolución mexicana, de John Womack Jr. Participa: Socorro Venegas Luis Humberto Crosthwaite (guión), Ricardo Peláez (dibujo)
Participan: Héctor Aguilar Camín, Emilio Kourí y el autor Área del Libro Electrónico - 17:00 a 17:20 h Novela Gráfica
Modera: José Carreño Carlón Participan: Bernardo Esquinca y Ricardo Peláez
Salón 3 - 18:00 a 18:50 h Bíos. El cuerpo del alma y el alma del cuerpo, Modera: Eduardo Matías
de Juliana González Valenzuela Salón del Cómic - 17:00 a 17:50 h
“Diseñador, dibujante, artista, filósofo… Participan: Mercedes de la Garza, Jorge Linares y la autora
¿Qué es y cómo se percibe al ilustrador?” Modera: José Carreño Carlón Firma de libros con Ricardo Peláez, ilustrador
Mesa redonda Salón Mariano Azuela - 17:00 a 17:50 h de El complot mongol, novela gráfica
Participan: Joaquín Campllonch (Argentina), Raquel Echenique (Chile), Stand del FCE - 18:00 a 20:00 h
Adolfo Serra (España), Nívola Uyá (España) Firma de libros con Ada Salas, autora de Escribir y borrar.
Salón México III, Hotel Hilton - 18:45 a 20:00 h Antología esencial (FCE España) Los lectores presentan
Stand del FCE - 18:00 a 18:50 h Nashville o el juego del lobo, de Antonia Michaelis
Curaduría. El poder de la selección en un mundo Participan: Los lectores, Socorro Venegas y la autora
de excesos, de Michael Bhaskar Teatro reunido, vol. I, de Juan Tovar; Salón 3 - 17:00 a 17:50 h
Participan: Ix-Nic Iruegas y el autor Teatro escogido, de Luis de Tavira
Modera: Rocío Martínez Participan: los autores Firma de libros con Antonia Michaelis
Salón Mariano Azuela - 20:00 a 20:50 h Salón 5 - 19:00 a 19:50 h Módulo de Firmas en el Área Internacional - 18:00 a 18:50 h

La otra gran ilusión. Memorias de un físico mexicano, Festival de las Letras Europeas Desigualdad mundial. Un nuevo enfoque
de Jorge Flores Valdés Participan: Antonia Michaelis (Alemania), Muriel Barbery (Francia), para la era de la globalización, de Branko Milanovic
Participa: el autor Marta Sanz (España) y José Luís Peixoto (Portugal) Participan: Gerardo Esquivel, Vidal Llerenas Morales y el autor
Modera: Heriberto Sánchez Salón C, Área Internacional - 19:00 a 20:50 h Salón Mariano Azuela - 19:00 a 19:50 h
Pabellón del Conacyt - 20:00 a 20:50 h
JUEVES 30 DE NOVIEMBRE DOMINGO 3 DE DICIEMBRE
LUNES 27 DE NOVIEMBRE La perenne desigualdad, de Rolando Cordera Cartas al autor, inspiradas en El Cuentacuentos,
Niveles de percepción: cómo usarlos en la creación Participan: Mario Luis Fuentes, Héctor Raúl Solís y el autor de Antonia Michaelis
de imágenes Modera: Irene Castro Participan: Socorro Venegas y la autora
Taller para ilustradores con Mercè López Salón B - 13:30 a 14:20 h Salón 1 - 13:00 a 14:50 h
Salón B, Área Internacional - 9:30 a 14:30 h
De la genética a la epigenética. La herencia que no está El fuego del cielo. Mito y realidad en torno al rayo,
Leer entre dos mundos: la lectura híbrida en los genes, de Clelia de la Peña y Víctor M. Loyola de José Altshuler
(formato digital, formato papel) como un nuevo humanismo Participan: los autores Participan: Faustino Omar García y Hermes Ulises Ramírez
Participa: Nelly Palafox Modera: Heriberto Sánchez Modera: Nelly Palafox
Área del Libro Electrónico - 17:00 a 17:20 h Pabellón del Conacyt - 15:00 a 15:50 h Pabellón del Conacyt - 14:00 a 14:50 h

La trompetilla acústica, de Leonora Carrington Obras completas, de Guadalupe Dueñas


Participan: Tere Arcq y Daniela Tarazona Participan: Beatriz Espejo, Patricia Rosas Lopátegui
Modera: Eduardo Matías y Mauricio Montiel
Salón 2 - 18:00 a 18:50 h Modera: Eduardo Matías
Salón Elías Nandino - 16:00 a 16:50 h

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