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UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS

UAPA

ESCUELA DE PSICOLOGÍA
LICENCIATURA EN PSICOLOGÍA CLINICA

PRESENTACION
Nombre:
Norman Paulino
Matricula:
14-7961
Carrera:
Psicología Clínica
Materia:
Psicofarmacología
Trabajo:
Actividad IV
Profesor/a:

Laura Pou Ottenwalder


Sección:
GV
Clasifique los principales antidepresivos por su tipo.
Describa su mecanismo de acción, usos terapéuticos y efectos adversos.
Los antidepresivos son un grupo de medicamentos que tratan la depresión. También pueden
usarse para tratar otras afecciones de salud. Los productos químicos que los componen
afectan a las personas de diferentes maneras. Es por eso que hay varios tipos. Es posible
que tenga que probar uno o más tipos de antidepresivos antes de encontrar uno que
funcione. Aprenda sobre los tipos de antidepresivos y hable con su médico para ver cuál(es)
debe tomar.

Antidepresivos atípicos
Estos medicamentos se denominan “atípicos” porque no encajan fácilmente en su propia
categoría.

Los tipos de antidepresivos atípicos son:

 bupropion
 trazodona
 mirtazapina.

Cada medicamento tiene diferentes efectos secundarios. Al igual que la mayoría de los
antidepresivos, pueden causar náuseas, fatiga y nerviosismo. La sequedad en la boca,
la diarrea y los dolores de cabeza también son comunes.

La trazodona se puede utilizar junto con un SSRI. Esto puede ser útil para el insomnio con
depresión.

El bupropion puede recomendarse para personas que tienen ciertos problemas de salud. El
más común es el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (ADHD). Otros
problemas son la dependencia a la nicotina o la cocaína. No debe tomar este tipo de
medicamento si tiene un trastorno convulsivo o bulimia. Los efectos secundarios incluyen
agitación, pérdida de apetito y dificultad para dormir. Por lo general, el bupropion tiene
menos efectos secundarios sexuales.

Antidepresivos tricíclicos
Los antidepresivos tricíclicos afectan a tres sustancias químicas cerebrales. La serotonina,
la norepinefrina y la dopamina. Este es uno de los tipos de antidepresivos más antiguos.
Los fármacos son eficaces, pero se utilizan cada vez menos debido a la cantidad de
efectos secundarios. No se usan en pacientes mayores, personas con glaucoma o en
hombres con próstatas agrandadas.

Los tipos de antidepresivos tricíclicos son:

 amitriptilina
 clomipramina
 desipramina
 doxepina
 imipramina
 nortriptilina
 protriptilina
 trimipramina.

Los efectos secundarios comunes de los tricíclicos incluyen:

 sequedad en la boca
 visión borrosa
 estreñimiento
 dificultad para orinar
 deterioro del pensamiento
 cansancio
 agravamiento del glaucoma.

Este tipo de antidepresivo también puede afectar su presión arterial y su frecuencia


cardíaca.

Recordando conceptos: ¿qué es depresión?


El principal objetivo de los diferentes tipos de antidepresivo es tratar la depresión. Partiendo
de esta premisa, se justifica hacer un pequeño repaso de qué consideramos depresión. A
nivel clínico se considera depresión aquel cuadro en el que se presenta un estado de ánimo
triste (pudiendo verse como irritable en el caso de la depresión infantil) junto con la ausencia
de motivación y de experimentación de placer, juntamente con otros síntomas tales como
problemas de sueño o peso.
Las personas deprimidas tienden a presentar un elevado nivel de pasividad a nivel vital,
sintiendo que tienen poco control de sus vidas y apareciendo frecuentemente sentimientos
de desesperanza. Quien padece una depresión presenta pues un elevado nivel de afecto
negativo, junto con un bajo afecto positivo y, en general, suele presentar un bajo nivel de
activación tanto a nivel mental como fisiológico.
Así, los diferentes tipos de profesionales que se encargan de trabajar con el fin de mejorar
la situación de estas personas han de encontrar métodos y mecanismos que permitan hacer
frente a dichas dificultades, habiéndose creado desde la farmacología los diferentes tipos de
antidepresivos que se describen a continuación.
Principales tipos de antidepresivos
Los diferentes antidepresivos tienen diferentes mecanismos de acción, mas las principales
hipótesis y tratamientos explican la depresión a partir de la degradación de monoaminas
y/o serotonina, con lo que los antidepresivos creados se centran principalmente en evitar la
degradación de dichas sustancias y mantenerlas durante más tiempo en el espacio
sináptico.
1. Inhibidores de la enzima MonoAmino Oxidasa o IMAOS
Se trata de los primeros antidepresivos descubiertos. Su actuación se basa, como en el
resto de tipos de antidepresivos, en impedir la degradación de las monoaminas,
concentrándose en una enzima en particular. Esta enzima es la monoaminooxidasa, que es
emitida desde la neurona presináptica cuando capta un exceso de monoaminas en la
sinapsis cerebral con el fin de eliminar dicho exceso. Así, eliminar o bloquear esta enzima
impide la degradación de mono aminas en el espacio sináptico, habiendo una
disponibilidad mayor de estos neurotransmisores.
Sin embargo este tipo de antidepresivo presenta un elevado riesgo para la salud, dado que
en interacción con sustancias que contengan tiamina (sustancia que se encuentra
fácilmente en una amplia variedad de alimentos) puede provocar crisis hipertensivas, junto
con otros efectos secundarios desagradables. Por esto son principalmente empleados en
los casos en que otros antidepresivos no han presentado efecto.
Tipos de IMAOS
Dentro de los IMAOS podemos encontrar dos subtipos. El primer subtipo es el de los
inhibidores irreversibles de la monoaminooxidasa, cuyo principal mecanismo de actuación
es la completa destrucción de esta enzima, con lo que hasta que ésta no vuelva a
generarse se pierde su funcionalidad básica. Este tipo de antidepresivo es el que presenta
mayor riesgo, siendo peligrosa su interacción con otras sustancias ricas en tiamina y
habiéndose de vigilar cuidadosamente los alimentos a consumir para evitar problemas
graves de salud.
Un segundo subgrupo son los inhibidores reversibles de la monoaminooxidasa o RIMA, los
cuales resultan preferibles a otros tipos de IMAOS debido a que no suponen un riesgo tan
elevado ni tienden a interaccionar con la dieta. Su funcionamiento se basa en inhibir de
forma temporal la función de la enzima. La moclobemida es una de las sustancias que
forman parte de este tipo de antidepresivos.
Estos fármacos son, después de los IMAOS, los más antiguos y lo que por un largo período
de tiempo fueron los antidepresivos más empleados. Su mecanismo de actuación se basa
en impedir la recaptación de serotonina y noradrenalina. Sin embargo su actuación es
inespecífica, afectando a otras hormonas tales como la acetilcolina, la histamina y
la dopamina. Debido a ello puede presentar efectos secundarios serios e incluso resultar
adictivos.
La sobredosis por este tipo de sustancias es potencialmente mortal. Por estos motivos y
ante el descubrimiento de nuevas sustancias ya no son tan empleados, más se pueden
seguir encontrando en la práctica clínica debido a su mayor efecto en casos de depresión
graves.
3. Inhibidores Selectivos de la Recaptación de la Serotonina o ISRS
Los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina son en la actualidad el tipo de
antidepresivo más empleado en la práctica clínica, siendo tratamiento de elección en casos
de depresión, entre otras cosas porque los efectos secundarios que producen no son tan
intensos como los de otros fármacos utilizados con el mismo fin.
Se trata de psicofármacos que actúan inhibiendo de manera específica la reabsorción de la
serotonina, no presentando efectos en otros neurotransmisores. Si bien pueden producir
algunos efectos secundarios estos suelen ser leves (náuseas, vómitos o sedación ligera
entre otros), son una de las clases más seguras, aplicándose en pacientes que no han
tenido contacto previo con antidepresivos.
Además de ello, la relación existente entre depresión y ansiedad y el mecanismo concreto
de actuación del ISRS hace que se haya utilizado también como tratamiento de elección en
algunos trastornos de la ansiedad.
4. Inhibidores Selectivos de la Recaptación de la Serotonina y la Noradrenalina o
ISRN
Este tipo de antidepresivo, siendo sus exponentes más conocidos la venlafaxina y la
duloxetina,actúa sobre la serotonina y la noradrenalina al igual que ocurre con los
tricíclicos. La principal diferencia con este otro tipo de antidepresivo se encuentra en su
especificidad, es decir mientras que los inhibidores duales de la serotonina y la
noradrenalina tienen un efecto únicamente en estos dos neurotransmisores, los tricíclicos
tienen un efecto en otras sustancias como la acetilcolina, pudiendo producir efectos
secundarios.
Dado que trabajan no solo sobre la serotonina sino también con la noradrenalina estos
fármacos manifiestan un efecto relativamente más rápido que otras sustancias.
5. Inhibidor Selectivo de la Recaptación de la Dopamina y la Noradrenalina:
Bupropión
Si bien esta sustancia es más conocida por resultar de gran utilidad en la desintoxicación
de la nicotina y otras sustancias, el bupropión ha demostrado tener efectos positivos en
casos de depresión, actuando al inhibir el transporte de dopamina y noradrenalina.
Riesgos y efectos secundarios
Como todos los psicofármacos, el uso de los diferentes tipos de antidepresivos puede
conllevar diversos riesgos y efectos secundarios. Hay que tener en cuenta que entre la
primera administración de antidepresivo y su acción terapéutica, en general, pueden llegar
a pasar entre dos y cuatro semanas debido a que las neuronas tienen que realizar un
proceso de adaptación y modificación de sus receptores, especialmente en lo relativo a la
serotonina.
Sin embargo, la presencia de efectos secundarios puede darse antes de notar sus efectos
terapéuticos, motivo por el cual el tratamiento con antidepresivos suele ser discontinuo y en
muchas ocasiones abandonado. Algunos de los síntomas y riesgos del consumo de los
diferentes tipos de antidepresivos disponibles son los siguientes.
Dependencia
Algunos tipos de antidepresivos pueden generar tolerancia y dependencia, siendo ejemplo
de ello los tricíclicos. Asimismo el cese brusco de su consumo puede generar síndromes de
abstinencia y efectos rebote, siendo necesario pautar tanto su consumo como el cese de
éste. Es por eso que en ocasiones no se recomienda realizar una retirada brusca de su
consumo, sino una más gradual que permita que el organismo se adapte a la nueva
situación.
Sobredosis
La toma de una cantidad excesiva de antidepresivos puede conducir a una intoxicación y
sobredosis, pudiendo ésta última resultar letal. Los tricíclicos son algunos de los fármacos
que han registrado casos de este fenómeno, hecho a valorar a la hora de medicar a
pacientes con ideaciones suicidas.
Crisis hipertensiva
Este tipo de efecto secundario es uno de los mayores riesgos que producen los IMAOS. Se
debe a la interacción de esta sustancia con sustancias ricas en proteínas y tiamina,
elementos frecuentes en la alimentación. Por ello es necesario un estricto control de la
dieta y la realización de analíticas sanguíneas para prevenir problemas.
Síntomas sexuales y genitales
La toma de algunos antidepresivos produce en ocasiones un descenso en la libido de
quienes los toman, disminuyendo el deseo o pudiendo provocar situaciones como la
anorgasmia o la eyaculación retardada. Esto ocurre porque el desequilibrio hormonal
producido por el consumo de estas sustancias se nota mucho en el comportamiento sexual,
al ser este muy sensible a este tipo de cambios.
Somnolencia y problemas de sueño
Muchos tipos de antidepresivo provocan la aparición de somnolencia y sedación como
síntoma secundario. Otros, como los IMAO, pueden llegar a suprimir el sueño paradójico o
REM, produciendo asimismo problemas a la hora de consolidar nuevos conocimientos.
Síntomas maníacos
Algunas sustancias provocan que se pase de un estado deprimido a uno maníaco. Ejemplo
de ello es el bupropión.
Otros síntomas somáticos y gastrointestinales
La presencia de náuseas y vómitos resulta habitual con la toma de estas sustancias. así
como de cefaleas y temblores. De hecho, este tipo de síntomas son los síntomas
secundarios más comunes durante el consumo de antidepresivos, siendo generalmente
leves. Muchas de estas alteraciones aparecen inicialmente y con la aparición de tolerancia
a la sustancia desaparecen.