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Teóricos de Teoría Psicoanalítica.

Parte I
De Andrés Sin el martes, 10 de julio de 2012 a las 22:18
Chicos, acá subo un archivo que saque del foro de Psikenet. Son teóricos desgravados de Escars y de
la profesora Pla. Son del 2008 pero pueden aclarar varias cosas. Por la redacción se ve que no están
corregidos así que ojo. Pero si tienen problemas para interpretar a Freud como la cátedra quiere.
Creo que es una herramienta re util.

Teórico de Carlos Escars

Existen dos grandes traducciones de la obra de Freud:


- Uno realizado en España, en la década del 20’, cuyo traductor fue López Ballesteros, persona muy
culta pero que no conocía nada de psicoanálisis. Son los libros de Editorial Biblioteca Nueva que
aún aparece hoy. Es una traducción muy fluida, rica en expresión, que conserva la prosa de Freud
(quien recibió el único premio en vida por su escritura) pero posee una gran cantidad de errores,
expresando con diferentes palabras a mismos hechos. Freud, se mostró agradecido en su momento,
porque permitía que se expandiera el conocimiento sobre su teoría.

- Otro realizado en Argentina, en la década del 70’ por la Editorial Amorrortu que le encomendó a
José Luis Etcheverry que traduzca toda la obra de Freud y le compró a un inglés Stratcher, (que era
discípulo de Freud y había traducido toda la obra al inglés), una introducción y notas al pie. El
problema es que perdió la expresión, la prosa. Etcheverry era un hombre que conocía mucho de
historia alemana, pero no de psicoanálisis, aunque consultó a muchos psicoanalistas.

Freud, por 1915, da una serie de 28 conferencias de introducción al psicoanálisis en la Universidad


de Viena para un auditorio con poca gente (por falta de interesados). Esta clase se basa en la primera
conferencia.

¿Quién es el psicoanálisis? Es un modo de tratamiento de pacientes neuróticos. No dice que es una


teoría, en todo caso, hay una teorización del modo de tratamiento.
Como todo, cuando sale un nuevo producto, se lo comercializa como el tratamiento más eficaz. Sin
embargo, Freud no venden nada, incluso dice que es costoso, largo (sin tiempo predefinido), se sufre
y no sabemos si lo mejoraremos

El psicoanálisis puede servir para personas: con oscilaciones de estado de ánimo que no controla,
timidez paralizante que no puede tomar una decisión, trastornos obsesivos, ejemplo, contar baldosas.
Otros ejemplos: asesinaron a alguien, la persona piensa ¿no seré yo? aunque sabe que es absurdo, no
puede evitar esa idea en la cabeza. O un concertista de piano con gran experiencia que se le traban
las manos a la hora de dar un concierto. O una reunión de mujeres donde al llegar le agarra un
tremendo dolor lo que le impide ir.

En cuanto a su comprobación, Freud dice que se suele enseñar algo mostrándolo, viéndolo, como por
ejemplo, en medicina. En cambio aquí en el psicoanálisis, hay un intercambio de palabras, no se ve y
no se puede escuchar por ética o porque de lo contrario se inhibe la persona. Sólo se puede oír hablar
de lo que sucede en una sesión, sin poderlo comprobar, no hay pruebas de que haya ocurrido. La
única manera de vivenciarlo es haciéndolo.
Freud siempre trabajará en relación a los obstáculos que van surgiendo, y teoriza intentando
explicarlas.

¿En qué consiste el tratamiento? En la sección se le pide que cuente todo, existiendo cosas que son
difíciles de reconocerse, admitir, a uno mismo, incluso hay cosas de usted que usted no sabe. Pero no
se ofenda, no le tocó su "amor propio" que llamamos narcisismo. El narcisismo de la humanidad ha
sufrido tres heridas:
- Con Copérnico (teoría heliocéntrica) que rompe con la idea del hombre situado en el centro del
universo
- Con Darwin que muestra que somos una especie más, sin ser hechos a imagen y semejanza de Dios
(diferentes de los animales).
- El psicoanálisis, que rompe con la idea de que uno es soberano de su propia vida, porque vemos
que a veces el sujeto no sabe porque hace algo, o quiere hacer algo y no le sale; a veces no maneja su
propia voluntad ni sus pensamientos.

También dirá que los tres pilares de su teoría son: la resistencia y la defensa (fuerzas opuestas); la
importancia de la sexualidad (le produce distanciamiento con Breuer y otros).

Inicios del psicoanálisis

Freud es un hombre de clase media, hijo de un textil, que se convirtió en médico y conocedor de
ramas que contribuían como la física y la química.
Por aquel entonces, se estaban produciendo grandes avances técnicos, por ejemplo, la perfección del
microscopio. La ciencia era la responsable de que la luz llegará a las casas, el auge de los diques, la
hidráulica, etc. por tal motivo Freud habla de canalización, diques, etc. conceptos de moda en ese
momento, como hoy serían las palabras chips, memoria RAM, página Web. Pero los utiliza para
describir cosas que aún no tienen términos que lo describan.

Al principio se encargó de estudiar las estructuras de las diferentes células, y estuvo cerca del
descubrimiento de las neuronas.
En su libro inconcluso Una psicología para neurólogos, habla mucho de neuronas, por que era una
palabra en boga, lo único que tenía a mano, pero lo utiliza para explicar algo desconocido, por lo que
su concepto de neuronas no quiere decir un tipo especial de células como lo concebimos nosotros.
Otro ejemplo: su sistema nervioso no tiene nervios).

Si consigue una beca de posgrado para estudiar con Charcot, que tenía muchas ideas clasificatorias
(en esa época, no tenían capacidad para descubrir las causas).

A Freud le interesó mucho una de esas clasificaciones, una enfermedad denominada histeria, la cual
siempre había sido considerada como algo muy difícil de explicar, donde la persona tenía terribles
dolores o parálisis sin poder ser explicado por causas biológicas o fisiológicas. El término histeria
proviene de los griegos, que lo consideraban un problema femenino, cuya causa era el útero, pero
tampoco sabían mucho como curarla, ejemplo: un "tratamiento" era la extirpación del clítoris. En la
edad media, sus síntomas eran atribuidos a posesiones demoníacas, debiéndose exorcizar. En la
época de Charcot, había un menosprecio por los padecimientos histéricos, en el sentido de ser
considerado como una simulación: "señora la revise y no tiene nada", no importante. Esta era una
reacción ante una incomodidad que no podían explicar.

Charcot fue el primero en intentar dar una explicación a la histeria. Freud sería el continuador de ese
camino, comenzando a dejar de lado sus estudios de las células.
Freud toma de Charcot, el hecho de que había producido una clasificación de la histeria, entre ellas
la histeria traumática. La histeria siempre está asociada con una expresión en el cuerpo (dolor,
parálisis sensaciones de asco, etc.). Dice que algunos casos surgen como consecuencia de un
episodio traumático (accidentes que producen una ruptura en el cuerpo, en el sentido de golpe así, si
te rompes algo, vas al traumatólogo). La el ejemplo del obrero al que se le cae la madera en el brazo,
y luego de meses le aparece una parálisis, la cual dice que es consecuencia del trauma, pero sin dar
una explicación del por qué ocurría. O sea, hay un episodio anterior que de alguna manera resulta
traumático.
Charcot lo hacía en sus experimentos de clase, hipnotizaba a la persona y le decía "tu brazo va a
estar paralizado" y se le paralizaba. Creía que producía la situación del trauma. Freud le dice "pero
usted no le pegó un golpe sino que fue una palabra" ¿puede ésta producir el mismo efecto de un
golpe, puede romper algo? aquí aparecen idea de relación simbólica entre el trauma y el síntoma.

Freud vuelve a Viena apasionado por el tema, y no encuentra adeptos, salvo un médico mayor a él
llamado Breuer (broier) que trabajaba en una especie de hospital para personas con problemas
mentales, un lugar de descanso, con duchas, etc.
Breuer le cuenta que tiene una paciente llamada Anna O. de 18 años que de a ratos tenía toda la
gama posible de síntomas histéricos. No sabía qué hacer, pero se sentaba a charlar con ella. Contaba
que Anna O., cada tanto, entraba en un estado de somnolencia, ni sueño ni vigilia, que él
denominaba "estado hipnoide". En este estado, comenzaba a contar recuerdos generalmente muy
penosos (gritando, exclamando) que no relataba cuando estaba despierta. Luego, al salir de ese
estado, no recordaba nada pero veía que algunos síntomas desaparecían, específicamente aquellos
que habían aparecido cuando ocurrió la situación del relato. Así, comenzaron a pensar a este relato
como una descarga, habiendo Anna O. atravesado lo que denominaban una catarsis, una descarga. Si
la catarsis aliviaba el síntoma quería decir que se había producido por una falta de catarsis, descarga.
Para dar sentido a este hecho que observaba, da nociones teóricas.
Postula que a un sujeto, cualquier impresión psíquica (situación intensa que perciba), le genera un
incremento de tensión, estimulación. El aparato psíquico tiende a descargar (es como un reflejo
automático, por ejemplo, el arco reflejo de la pierna). A esto lo llamó principio de constancia, y
comenzó a desarrollar su teoría en base a este principio.

Entonces, el síntoma es consecuencia de algo que en su momento no pudo ser descargado (en la
traducción habla de abreacción que significa "descarga hacia afuera"), apareciendo en lugar de la
descarga y cuando se produce esa descarga, desaparece. Entonces inventan el método catártico para
descargar. Y Se valieron de la hipnosis para lograr una ampliación de la conciencia.

Así, la idea de trauma no sólo queda ligada a golpes físicos, sino que hay una situación que actúa
como un golpe por un incremento excesivo de estimulación. .

Esto abre miles de preguntas: ¿por qué no pudo ser descargado? ¿por qué no funciona plenamente el
principio de constancia? ¿Dónde queda lo que no fue descargado?
Conciencia es tener conocimiento de uno mismo, pero Anna O. no sabía ni se acordaba de nada.
¿Dónde estaba lo que no fue descargado? comienza a pensar en una escisión de la conciencia (se
separa en una parte).
Janet ya había hablado de una escisión de la conciencia que padecen las personas con una
degeneración (heredada, biológica) para hacer una síntesis.
Breuer piensa que la escisión de la conciencia viene de manera azarosa: si lo que cuenta lo hace en
estado hipnoide, debe ser que esa situación le sucedió en estado hipnoide, así se forma un grupo
psíquico, y en estado normal otro grupo psíquico, debiéndose, para descargarlo, estar en estado
hipnoide.
Aquí aparece Freud, diciendo en el texto Neuropsicosis de defensa, que la escisión de la conciencia
no surge por un estado hipnoide o por falla de origen, sino que es una consecuencia de algo: está
producida por algo que es un acto voluntario del sujeto, un acto por el cual pretende defenderse de
algo, pero donde el sujeto no tiene idea de lo que sucede.
La pregunta es ahora ¿Defensa contra qué y cuán exitosa es? resulta que consigue una escisión de la
conciencia cuando en realidad el propósito era otro

Teórico profesora Pla

Algo de lo psíquico genera una respuesta somática, por un mecanismo, siempre con un trasfondo de
angustia (susto, miedo, vergüenza, asco). La forma de extirpar al causante del fenómeno histérico,
como es de carácter psíquico, es hablando. Pero los pacientes no podían hablar porque no sabían lo
que lo aquejaba. Observaron que hay algo que representa al sujeto, que llamaremos Yo (lo que uno
sabe de sí mismo, equivalente a la conciencia) que quiere curarse, pero le aparece una oposición a
recordar, (impidiendo llegar al origen patógeno) que denominaremos Resistencia (fuerza que impide
al sujeto recordar), y se opone a recuperar esos recuerdos, de manera que el Yo pasa a ser un
obstáculo para la cura. ¿De donde proviene la resistencia?
En el individuo, actúa una defensa para el yo, de representaciones que le traen enorme displacer,
hasta angustia, que no tolera ya sea porque es vergonzoso, doloroso, penoso, etc., que me las deja
imposibilitadas de aparecer en mi pensamiento normal, en mis asociaciones normales. Es decir,
queda aislado como un agente provocador sin poder formar parte de mis pensamientos normales.
Esta misma fuerza es la que actúa cuando queremos hacer el tratamiento. La resistencia es la misma
fuerza de defensa desde otro punto de vista. O sea, la resistencia actúa para impedir el acceso al
trauma porque está alimentada con la misma fuerza que la psiquis utilizó para expulsar y mantener
fuera de la conciencia al recuerdo insoportable (defenderse).

Freud decide utilizar un método para ver si puede vencer a esta resistencia. Toma de Bergnstein
(creo), el método de la presión, que consistía en poner la mano en la frente sorpresivamente y pedirle
al paciente que recuerde el origen del síntoma y resulta que recordaba más porque es una manera de
agarrar desprevenido al yo, pero luego de varias veces no pasa porque ya se acostumbra, y además
pasa porque hay una sugestión hacia el paciente de que debe curarse. Cabe destacar que en toda
terapia debe haber un respeto por el psicólogo, creencia en su competencia, capacidad. Y esto es
común a toda relación de carácter autoritaria (padre, sacerdote, etc.). Esto puede llevar al que ejerce
el rol autoritario a dominarlo y aprovecharse de él. Pero tiene límites porque el paciente no obedece
totalmente como un robot. Por ejemplo, si le dice háblame de XX cosa, el paciente puede decir no
quiero o hablar un poco pero ir rápidamente a YY que es sobre lo que quiere hablar. Entonces Freud
comienza a decir habla de lo que quieras. Se pregunta, si hablarme de cualquier cosa, o cambiarme la
conversación ¿no será una distracción? Se da cuenta que todas estas distracciones provocadas por la
resistencia le van abriendo un camino. Así ve que hay que invitar al paciente a que hable libremente,
sin importar el tema que traiga, es el inicio del método de la asociación libre. Escuchando puede el
terapeuta darse cuenta de la relación entre el síntoma y algún suceso del paciente que uno conoce.
Pero no basta con comunicarle la relación o causa al paciente. Por ejemplo, si le digo esto te pasa
debido a tu niñera, esto no tendrá efecto terapéutico en el paciente, se debe desandar la secuencia, el
recorrido que tuvo el paciente.

En este momento, se está comenzando a pensar el psiquismo como un lugar con fuerzas de distinto
origen y que entran en conflicto. El aparato psíquico es un Yo y algo que queda por fuera (el grupo
psíquico separado, escindido).

El nódulo patógeno produce el síntoma, pero el síntoma no es el nódulo patógeno, más allá de que
hay algunos elementos. Este agente provocador pretende aparecer en la conciencia pero la fuerza de
la defensa lo empuja hacia atrás, aunque sin embargo, no triunfa del todo, y esta falla de la defensa
hace que surja el síntoma. Lo que quería silenciar lo logra, porque lo que aparece es algo totalmente
disfrazado. Verá que al nódulo patógeno no se puede llegar nunca. En el espacio medio entre las dos
fuerzas opuestas comienzan a aparecer una cantidad de pensamientos, sueños que aparecen a
instancia de la orden del médico, que son pensamientos que no estaban en la conciencia del paciente
pero que no son azarosos, sino que tienen una coherencia, tienen tanta organización como los
pensamientos conscientes, pero que a la persona se le aparecen sin que para él tenga una relación, y
además, están relacionados con lo que se quiere silenciar, las llamará representaciones intermedias
(entre la conciencia y lo reprimido).
Vimos que estas representaciones intermedias tienen tanta organización como los pensamientos del
Yo (al hablar digo algo coherente), habiendo una “inteligencia” que ordena de tres formas diferentes
(es el precursor de lo que será el inconsciente): temática,…El tercero, Tiene un ordenamiento lógico
exterior al contenido de lo que se trata. Por ejemplo, aparece el sol que está relacionado con la
palabra sol musical, sin haber una relación de significados (el Yo establece relaciones, asociaciones
de significados) y estas son las que conducen al nodo de la cuestión.
O sea, al Yo puede ser engañado por la inteligencia superior que realiza asociaciones de
representaciones intermedias.
Aquí comienza la teoría del enlace falso…

El nódulo no es accesible porque no se comporta como un agente patógeno provocador externo. Por
ejemplo, yo empujo varias veces una silla y se mueve varias veces. Este nódulo se infiltra por
cualquier parte del Yo (incluyendo las representaciones intermedias), o sea, no hay un lugar desde
donde se lo pueda sacar (“no es un carozo, sino un líquido”).

¿Qué es eso que tiene el destino de ser reprimido?


Una representación es objeto de defensa del Yo porque se constituyó como traumático. Los
acontecimientos que son traumáticos son los sexuales, porque se desarrollan en dos tiempos: el de la
primera infancia y un segundo momento de florecimiento de la sexualidad, que es la pubertad.
Así, el trauma es algo de carácter sexual que se constituyó en dos tiempos: en su momento no
provoca nada y, en la pubertad, otro hecho relacionado le aporta al primero un significado que no
podía tenerlo en el momento en que era inocente.

El caso de Emma: primero en la infancia va a una pastelería y el pastelero se aprovecha de ella


metiéndole la mano por debajo de la pollera, y hace un gesto como diciendo “me aproveche de vos”;
pese a lo que él hizo, ella era inocente, sin entender lo que hizo, ella volvió al negocio y le quedo
cierta culpa. Esto Emma no lo sabía antes de la terapia. Va a ver a Freud porque no podía entrar sola
a una tienda, y lo que recuerda como aberrante fue que la última vez dos vendedores se rieron y ella
se sintió mal y salió corriendo. El elemento vinculante de ambos es la risa y la tienda.

Cabe destacar, que lo traumático nunca surge en el momento, pero queda impresa, una marca,
llamada huella que no tiene carga, afecto alguno y es la segunda situación, junto con la comprensión
que tiene ahora por su adultez, es la que le otorga un significado (que se construye) a la primera
situación, entendiéndola ahora como un hecho aberrante (aunque inconsciente, el yo no tiene la
menor idea del significado de las relaciones). Cada una por separado no hace nada, es la relación
entre ambos lo que le da el carácter traumático por el vínculo de significación.

Finalmente, del lado de las fuerzas….

Del lado de los efectos (síntomas): tenemos la separación del afecto (quitado por la defensa) que
pasa a la conversión somática que en sí misma es un símbolo (es una manera disfrazada de lo que el
trauma produjo) y el síntoma histérico es como un monumento recordatorio de ese trauma pero el Yo
no sabe a qué está dedicado el monumento.

Representaciones= recuerdos, ideas

Afecto= cantidad de estimulación, en adición, suma.

Teórico 2. 26/04/08

Quiere ver cómo se forma el síntoma, para luego desandar el camino y que desaparezca el síntoma,
pero el encubrimiento de la resistencia impedía el avance. La resistencia o represión es lo mismo
desde diferentes puntos de vista. La resistencia es lo que se ve del lado del médico, cuando intenta
profundizar en el problema. La represión es la hipótesis del mecanismo a expensas del cual se genera
el síntoma. ¿Contra qué ejerce una defensa el yo? hay un conjunto de representaciones intolerables,
donde el yo percibe el afecto de displacer y pone en juego la defensa, el cual extirpa el afecto a la
representación y lo convierte a alguna parte del cuerpo, quedando la representación escindida de la
conciencia, con carácter patógeno. Muchas veces, la defensa actúa aún antes de saber de qué se trata,
muchas veces no pasa por la conciencia.
La defensa llamada represión procura negarle el acceso a la conciencia a un grupo de
representaciones pero que no se destruyen. En un primer momento lo denomina nódulo patógeno,
representaciones cristalizadas. Pero la defensa no es 100% eficaz porque habrán derivados de ese
grupo que van a ceder a la conciencia, siempre y cuando engañen al yo, para eso debe estar
suficientemente disfrazado y por consiguiente no presentar la posibilidad de una comprensión al yo.
A esto capaz de retornar lo denomina síntoma, que es una falla de la defensa y es la prueba de la
insistencia de lo reprimido que quiere aparecer.

Incorporamos la hipótesis del principio de constancia que regula el funcionamiento del psiquismo:
para un buen funcionamiento se requiere la menor cantidad de energía posible, pero un mínimo para
funcionar (vivir), más lo rompe y con menos no funciona. Cualquier impresión psíquica genera un
incremento de la suma de excitación que tiende a su descarga de manera automática. Es como un
aparato eléctrico que tiene especificada la cantidad de voltaje necesario para funcionar. De aquí se
deriva el principio de placer-displacer, donde el incremento de energía se siente como displacentero
y la descarga de energía como placentera. Por lo tanto aquel grupo destinado a la represión, lo está
porque está insertando demasiada energía (en cantidad, que lo transmitimos en términos cualitativos
como placer o displacer).

Representaciones intermedias: no las tienen el individuo, se van creando con el trabajo de asociación
del individuo y el terapeuta, no es cronológico ni por temas, sino "lógico". Es persiguiendo esos
hilos lógicos que surgen por intermedio del analista y por asociación que funciona la interpretación,
y al descubrirlo se desmorona el enlace falso.

Primero a Freud se le apareció el problema de las resistencias que se oponen a una asociación en el
paciente. Luego encuentra otra resistencia. Se producen fenómenos de carácter particular con
respecto al analista: amores, odios, desconfianza, excesivos que distraen del motivo por el cual ha
ido, a punto tal que le importa más la relación con el médico que con sus síntomas.

La resistencia, defensa, se puede vencer hablando y de repente algo pasa, un error, olvido, acto
fallido, llamado lagunas en el discurso. Ahí, en este momento, en el corte está lo más revelador y no
en el relato que venía aconteciendo, que le permite intervenir para generar el enlace correcto.

El enlace falso es una manera muy eficaz de engañar al yo que se produce por una representación
privilegiada que es la asociada al médico. Por ejemplo, no le tengo miedo a los hombres violentos
porque mi papá me pegaba, sino que le tengo miedo al color rojo porque usaba una corbata roja al
pegarme. Es el enlace falso con el analista que hace que se incluya en los pensamientos del paciente.
Así, el fenómeno de transferencia consiste en que se ha realizado un enlace falso con la
representación del médico, la cual forman asociaciones con el resto de las representaciones, y es la
más favorable a que se le formen enlaces falsos.

El psicoanálisis procurará hacer comprensible la resistencia y la transferencia que surge al querer


relacionar el síntoma con su nódulo patógeno y curarlo al ir rompiendo con los enlaces falsos. Esto
no son azarosos y dependen de un "ser superior" (lo inconsciente luego) está regulado de acuerdo a
una ley que la llama proceso primario (leyes que regulan las representaciones que no tienen acceso a
la conciencia; regula cómo se forman los enlaces falsos). Hay un disfraz donde lo más importante
aparece como lo menos importante. "La princesa se parece un mendigo".
En cambio la conciencia, se maneja con leyes estudiadas por la lógica a las cuales las llama proceso
secundario.

Como aparece en la histeria, la aparición deformada del síntoma, la llama “reminiscencia”, que no es
un recuerdo, el cual está bajo las leyes de la conciencia, el proceso secundario. Representa la
presencia de un recuerdo no recordado por haber quedado fuera de la conciencia. Se busca que esa
reminiscencia, síntoma, desaparezca deshaciendo los enlaces ss.

Carta 52: Sobre los elementos del aparato psíquico

Se compone de representaciones que existen en relación con otras representaciones (recuerdos,


conceptos), por eso son grupos.

El aparato psíquico, hay un polo perceptual (sistema Fi) que sirve de filtro, algunas percepciones son
ingresan en el aparato, dejando una marca, huella mnémica (sin afecto). Cuando una huella capta mi
interés por generar placer o displacer, la huella mnémica cargada es la representación. A esa carga la
llama afecto o cantidad que hace que esa huella se transforme en significativa para mí, con un
significado, que quiere decir algo para mí.

Teórico: Psicoterapia de la histeria y el caso Cäcilie

Estudios sobre la histeria: al inicio la Comunicación preliminar (1893) y luego cada uno brinda casos
de sus pacientes (Breuer 1 y Freud 4 o 5). Además tiene un apartado teórico escrito por Breuer y
una parte sobre la psicoterapia de la histeria, la cual leeremos escrito por Freud.

Intenta definir como se abordan los síntomas histéricos, construyendo la esencia del psicoanálisis e
irá mostrando los obstáculos que se fue encontrando, que complejizaron su método y su teoría.
En principio como no sabía hipnotizar, utiliza el método de la presión, que produce una especie de
distracción donde el yo se concentra en esa pavada "mira que tarado este tipo haciendo esto" y se le
cuela un recuerdo. Presiona para que el recuerdo aparezca, pero se encuentra con una resistencia que
impide el recuerdo. No es insensato puesto que si hubo una fuerza de defensa que empujó los
recuerdos, es lógico que se resista a volver. No es que no se le aparece nada, sino que no recuerda un
trauma, algo penoso. Dice tranquilamente, anoche soñé con tal cosa. Comienza a pensar que si bien
no es el recuerdo buscado, si conduce hacia él, es un eslabón que nos conduce a otro eslabón, y a
otro, etc. (el individuo va asociando) se encadenan. Surge más eslabones que también se entretejen
entre ellos con formando cadenas ramificadas que convergen en el recuerdo patógeno, comenzando
conceptualizar lo que denomina la cadena asociativa. Así, en lugar del recuerdo patógeno estaban
otros recuerdos. El síntoma también era un sustituto del recuerdo patógeno.
Hay veces que las asociaciones, cadenas son comprensibles (por ejemplo, piensa en la mesa y
aparece luego una silla) y otras disparatadas, como la mesa con XX, ejemplo mío, un átomo, le
pregunta por qué relaciona la mesa con átomo, le responden y no sé, me apareció así, le aparece sin
voluntad, más allá de su propio yo, de lo que piensa, cree, sabe.
Abandonará el método, pero se quedará con aquello que aparece más allá de lo que piensa y cree,
luego será la ley fundamental del análisis. Al ir al analista, no te hacen la presión, sino que dicen que
digas cualquier cosa, que más allá de lo que digas, la cadena asociativa aparecerá de repente, más
allá del yo, de lo que pretenda que aparezca, aunque sea en un traspié, lapsus.

La segunda cuestión que trata de establecer es ¿cómo se ordenan estos recuerdos, como se
organizan?
Postula una estratificación, niveles en que los recuerdos están ordenados. Lo primero que se le
ocurre es que los recuerdos se ordenan temporalmente (un ordenamiento lineal cronológico, por
ejemplo, parto del resfrío de hoy y voy llegando hasta el momento en que me enfermé) y
temáticamente. Es lo “más común” y que hubiera esperado que ocurriese con la representación
traumática (como un expediente, uno lee desde lo último hacia lo primero, que lo originó) pero no
sucedía eso. Además está el problema de la resistencia que impide llegar. Cuanto más uno se
aproxime a ese núcleo patógeno más fuerte es la resistencia. Sucede que desde el recuerdo que tengo
no es fácil avanzar pero sí puedo avanzar a través de otros hechos, temas, relacionados que están en
el mismo nivel, o sea, comienza a pensar en niveles de resistencia, donde todos los que están a la
misma distancia del núcleo pueden ser asociados.
Pero no pudo pasar al siguiente nivel por qué habría que vencer una resistencia. Sin logró vencerla
un poco y logró un recuerdo de ese otro nivel, automáticamente quedan habilitados todos los
recuerdos de ese nivel para ser asociados. Lo podemos relacionar como una cebolla, y una
resistencia radial (de radio), avanzan en sentido radial era difícil por la resistencia pero podía
caminar alrededor del radio.

¿Pero cómo avanzamos? sucede una cosa curiosa cuando se intenta avanzar de modo radial, en lugar
de A a B se va a C (otro tema) por la resistencia (avancé pero me desvié del recuerdo patógeno,
aunque está a la misma distancia que B. Es un avance en zig-zag (como el movimiento del caballo
en el ajedrez). A estos saltos los denomina “hilos lógicos” (la asociación salta de un hilo lógico a
otro, por ejemplo, de A a C y no a B, donde C venía de W) debiendo descubrir en qué sentido A se
relaciona con C. luego teorizará los modos de asociación entre recuerdos, que no responden a las
leyes de asociación de la conciencia, sino que se asocian según criterios de parecidos, semejanzas,
contigüidades, que suelen tener que ver con su modo de pronunciación y no con su significado,
contenido.

Todo llevaba a converger en el recuerdo, pero el último recuerdo, ese patógeno, aún no parecía. Por
ejemplo, una persona le decía “te acordarás de la cancha de bocha” Resp. No, pero recuerdo todos
los detalles como quienes jugaban, como vestían, los triunfos, etc., pero no se acordaba de la cancha,
a pesar de que todo conducía a ella.

El psicoanálisis se comenzará a concebir cuando abandone la esperanza de que reavivando el


recuerdo patógeno con el afecto se cure. Entre otras cosas, lo que abre este camino es que el método
dependía mucho de la relación del médico con el paciente; se producen situaciones embarazosas
porque el paciente comienza a emitir ciertos comentarios de la relación médico-paciente. Por
ejemplo, puede estar muy motivado con el médico, pero hoy no hizo nada, me parece que yo le
aburrí, o que tiene una intención conmigo, o que no soporto el olor a habano que tiene, cosas que no
sirven, se produce como una interferencia. Por ejemplo, una persona que se manifiesta enamorada o
no lo soporta más, entonces no puede asociar nada. A Breuer le sucedió con Anna O. que comenzó a
padecer ciertos síntomas en su cuerpo considerados como un embarazo psicológico, cierta fantasía
con Breuer de más de 50 años que se “lo manifestaba” a modo de síntoma. Breuer huye, se creyó
que era con él. Freud se da cuenta que no era con su persona, sino que está manifestando algo que yo
esté representando ante ella, lo incluye dentro de la asociación. En lugar de ir de A a C, depositaba,
transfería, desplazaba algo a esa persona (supone algo en Freud), siendo esa asociación equivalente a
las otras pero transferida a su persona como C’. Lo ve formando parte de su aparato psíquico. El
lugar del analista es tomado como un elemento más dentro de las asociaciones del paciente en su
aparato psíquico
Freud lo comienza considerar como parte del proceso del tratamiento, como algo normal. Así, no
sólo no lo curamos de entrada, sino que le generamos un “síntoma” nuevo, el cual es por un lado un
obstáculo, pero a la vez una condición para que el trabajo se realice, sino no hay tratamiento posible,
lo sistematizará como “transferencia”.

Cabe destacar que debe haber una abstinencia: no incluir las reacciones que tendrías ante lo que te
cuenta un paciente, porque si no dejarías de formar parte de su aparato psíquico. Debe haber “un
sólo sujeto” no dos.

Luego su tratamiento lo extiende a todas las neuropsicosis de defensa, se lleva a cabo por la vía de
las asociaciones más allá de lo que el sujeto sabe, de su conciencia, donde el despliegue de la cadena
asociativa se da más allá del yo, siendo la relación con el médico una parte más.

Formación de compromiso: de transacción entre la defensa y la representación traumática escindida.


Esto es lo que ocurre cuando pase de A a C en vez de B. Es un medio triunfo de la resistencia y un
medio triunfo del nódulo patógeno. Y esto se da para cada fenómeno psíquico donde intervengan dos
fuerzas opuestas.

El caso Cäcilie Es el primer caso donde comienza a pensar las raras vinculaciones que se pueden dar
entre el síntoma y alguno de los recuerdos que surgen. Por ejemplo: tiene una neuralgia facial, gran
dolor, le sale una asociación de que un recuerdo le sonó como una bofetada. “la expresión me duele
en el alma, es como si me hubieras pegado una bofetada”, se manifiesta de modo
concreto.

El manuscrito K

Estaba dentro de una carta a Fliss (se ordenan de la A a la Z) con cosas que tal vez Freud no
sostendría en público.

Se pregunta ¿por qué lo sexual es lo que genera el síntoma?

Primero piensa sí será que en nuestra sociedad lo sexual está mal visto, se lo reprime socialmente y
por eso resulta nocivo, tal vez en otras sociedades como el campo esto no ocurra, que "te liberes,
saques la ropa" y chau neurosis. No, no es que en el campo halla menos neurosis, no es una cuestión
originada por el prejuicio social. Parece ser que en la propia sexualidad, hay algo que opera como si
fuera una fuente que emana displacer. Lo traumático está estructuralmente ligado a lo sexual. Lo
deja ahí, luego lo retoma. Hay determinados recuerdos que poseen una intensidad de displacer muy
superior al del momento en que sucedió., la tendencia defensiva normal no alcanza, entonces se
produce la defensa patológica que genera un síntoma. De esto el sujeto no tiene ni idea, como en la
tendencia defensiva normal (uno se defiende contra lo que le produce displacer, tiende a evitarlo) es
inconsciente.
Un recuerdo inconsciente es una paradoja: un recuerdo que yo no recuerdo pero que está. A partir de
esta paradoja empieza a pensar la noción de inconsciente. Algo que no recuerda pese a que tiene
efectos como un recuerdo. Así, con esta hipótesis, puede ir más allá del síntoma, el cual está
expresando algo, es un enigma (no se entiende por qué Emma sale corriendo de la tienda) pero es
posible de ser explicado ¿qué me quiere decir?. Así piensa en La psicoterapia de la histeria en 1896.
El próximo movimiento es dejar en suspenso la cuestión sexual para dedicarse a los enigmas. Los
pacientes en sus asociaciones les contaban sueños, pensará en qué están queriendo decir. Va a tratar
de tomar al sueño de la misma manera que habría tomado el síntoma, un enigma que necesita ser
explicado. Pero al hacer la analogía entre el síntoma y el sueño produce un salto cualitativo enorme
porque antes hablaba sólo de personas enfermas, y los médicos le decían "los sanos" no tenemos
escisión de la conciencia, y dominamos nuestra vida. Pero ahora, ocurre para todos, si usted sueña
entonces tiene inconsciente. Lo que explicaba antes, ahora pasa a valer para todos los que sueñan, o
sea todos, comienza a valer su aparato psíquico para todo ser humano. La defensa deja de ser sólo de
los enfermos, sino de todos los seres humanos.
Teórico Carlos Escars sobre los sueños junto con el capítulo II de La interpretación de los sueños

Freud comienza a encontrarse en la clínica que le contaban sueños, dándose cuenta que un sueño
puede insertarse en el encadenamiento psíquico que ha de perseguirse retrocediendo en el recuerdo a
partir de una idea patológica ¿qué valor tendrían?.
En su época los sueños eran producidos por alteraciones físico-químicas. Freud comienza a
investigar históricamente y encuentra que los sueños quieren decir algo, aunque no sabemos qué, es
un enigma. Para los profanos en todos los tiempos, tenía un sentido oculto, sustitutivo, y al develarse
ese sustituto se alcanzaría el significado oculto del sueño. Tenía un sentido hacia el futuro. Su
interpretación solía estar a cargo de séquitos del rey, del poder, que le interpretaban los sueños para
que pudieran tomar decisiones. Por ejemplo, Alejandro Magno tenía un interpretador. Estaba en
situación de decidir si invadir o no la ciudad de Tira. Había soñado con una figura mitológica, un
sátiro, mitad hombre y mitad demonio que bailaba. el interpretador dice que si dividimos la palabra
sátiro tenemos "tuya es Tiro" (tenían en cuenta las semejanzas de las palabras). Le dice que siga
adelante y triunfa.

Además de anticipar el futuro, encuentra que en los profanos hay dos métodos para interpretar los
sueños:
- La interpretación simbólica del sueño: hacer del sueño una traducción global, tomarlo en conjunto
al sueño y procura sustituirlo por otro contenido análogo en ciertos aspectos. Por ejemplo: un sueño
bíblico en la Biblia. Alguien sueña con 7 vacas gordas y 7 vacas flacas. La interpretación divina
sostiene que vendrán 7 años de penuria y luego 7 años de bonanza, donde cada vaca valía un año;
flaca significaba penuria y gorda bonanza. Se podría haber interpretado de muchas maneras, por
ejemplo, que 7 vacas sean 7 días. Naturalmente, no es posible indicar norma alguna para llevar a
cabo tal interpretación simbólica. Esta depende tan solo del ingenio y de la intuición
del interpretador; por eso la interpretación de los sueños pudo elevarse a la condición de práctica de
un arte que parecia unido a dotes, cualidades particulares. La opinión según la cual el sueño se
ocuparia preferentemente del futuro (un resto del significado profético que antaño se atribuía a los
suemos) es después motivo para que el sentido del sueño, descubierto por via de la interpretación
simbólica, se traslade al futuro mediante um “será” (lo mismo ocurre com el método siguiente)
- El método del descifrado: el sueño se divide en sus elementos componentes donde cada elemento
tiene un significado que proviene de una "clave" código. Por ejemplo, a qué número jugas si soñas
con tal cosa. Aquí el significado no depende del interpretador sino de la clave que me da el
significado, es mecánico. Luego los integro a todos en un entramado.
Freud toma cosa de ambos. Por ejemplo: postula que para interpretar un sueño hay que dividirlo en
partes, sus elementos[1], pero antes la tarea del soñante se limitaba a contar el sueño y esperar una
interpretación, en cambio, ahora se le pide al soñante que diga que significan cada uno de esos
elementos, donde al asociar irá surgiendo que quiere decir verdaderamente el sueño. No hay un saber
externo del sueño, una significación a priori, está en el soñante, en su inconsciente. Además, el
sentido del sueño no es hacia el futuro, surge de la propia historia del sujeto. Se caería en una
paradoja: yo soñante vengo diciendo no se que dice mi sueño, interpretámelo, y vos psicólogo me
pedís que lo interprete yo. Freud dice usted sabe lo que quiere decir, pero no sabe que lo tiene (esto
no es más que una definición del inconsciente: es un saber que no se sabe conscientemente y se trata
de que aparezca a partir de las asociaciones).
Freud ¿qué se le ocurre con cada elemento? Dígame lo primero que se le viene a la mente aunque no
tenga nada que ver con el sueño. Confía que allí, a partir de ello, se comienzan a generar cadenas
asociativas que nos llevarán a algo que usted ignora, a algo del inconciente. O sea detrás de esta
apariencia del sueño, que lo denominado contenido manifiesto, comienzan a surgir asociaciones que
llevan a representaciones, recuerdos que no estaban en el sueño, pensamientos latentes, que nadie
podía prever que estuvieran ligados a ese sueño.
Se encontraba con que un elemento del sueño no quiere decir algo en sí mismo, su valor está en con
qué se asocia. Por ejemplo, soñar con un teatro vacío por si no quiere decir nada, hay que tomarlo en
relación con las asociaciones que aparecen, por ejemplo, en el caso que veremos significaba “que
tonta que sos por apurarte a tener un marido”
Cabe destacar que ningún elemento del sueño está por azar. Además todo lo que diga, asocie está
determinado, obedece a alguna ley, razones. Por ejemplo, diga un Nº al azar, resp. 55, usted dijo ese
número por algo, no al azar. O sea siempre hay un determinismo, está determinado, no es al azar.
Por ejemplo: una mujer joven casada hace 10 años, sueña sentada con su marido en un teatro. Un
sector de la platea estaba desocupado. El marido le cuenta que Elis y su prometido habían querido ir
al teatro pero consiguen tres entradas malas por 1 florín y 50 croissier y no pueden tomarlas. Ella
piensa que eso no es una calamidad.

Freud le comienza a pedir asociaciones, no trate de contarme cómo fue su vida, cómo se siente, sino
que diga lo primero que se le viene a la mente, (que no se inhiba porque sino cierra la vía de
pensamientos, cadena, que se abriría. Debe sofocar la crítica y así se agolpan en su conciencia una
multitud de ocurrencias que de otro modo no hubieran surgido. Además debe estar en reposo con los
ojos cerrados y una atención reconcentrada. Se trata de producir un estado psíquico que muestra
cierta analogía con el adormecimiento y con el estado hipnótico. En ese estado emergen
“representaciones involuntarias” en forma de imágenes visuales y acústicas
por el relajamiento de una cierta acción voluntaria -y seguramente también crítica- que dejamos
actuar sobre el curso de nuestras representaciones. Al cesar la actividad crítica, la energía psíquica
ahorrada o parte de ella, se emplea en la atenta persecución de los pensamientos emergentes. De este
modo se convierte a las representaciones «involuntarias» en «voluntarias». (Muchas personas
encuentran difícil adoptar esta actitud). Lo primero que viene a la mente para Freud, en realidad, no
es cualquier cosa, está determinado y se trabajará con eso (la asociación libre es la regla fundamental
del análisis).
Se considera que una idea (parte de un sueño) aislada puede ser muy insignificante, pero tal vez, en
una cierta unión con otras, que acaso parezcan también desdeñables, pueden entregarnos un eslabón
interesante.
La paciente dice: se me ocurre es que algo relacionado con el sueño había sucedido el día anterior.
Efectivamente, su marido le había contado que Elis se había comprometido y se iba a casar.
¿Y con la idea de la platea vacía que se le ocurre? También es una cuestión que pasó, la semana
pasada, se le había puesto en la cabeza que tenía que ir al teatro, tanto que se apresuró comprando
entradas anticipadas que tuvo que pagarlas de más, y en el día de la obra gran parte estaba vacía.
¿Con esto de 1 florín y 50 croissier? Se me ocurre que mi cuñada hace poco 150 florines como
regalo del futuro marido, la muy tonta no tuvo mejor ocurrencia que apresurarse en ir a comprarse
una joya, sin pensar en darle un mejor uso.
¿Por qué tres entradas? No sé, lo único que se me ocurre es que Elis es tres mese más joven que yo y
se está por casar y yo estoy casada hace años.
¿Qué tiene que ver todo esto, a donde nos conducen? Hay algunas ideas que se repiten. Por ejemplo:
esto de algo que sucedió demasiado pronto, el apresuramiento ¿qué es eso de la queja del
apresuramiento? Su amiga se está por casar, cuando ella se apresuró a casarse hace 10 años. Se le
aparece la idea de que casarse fue apresurado, cuando si esperaba tal vez podría haber conseguido
algo mejor como Elis, algo 100 veces mejor por el mismo dinero (1 florín y 50 croissier, por 150
florines) (en ese momento el padre de la niña entregaba una dote en ayuda para poder mantener a la
futura esposa que no trabajaba). O sea con esa dote, si no me hubiera apresurado como hizo mi
cuñada en comprarse esa joya, hubiera conseguido algo mejor.

Lo que vimos no es el sentido último. Son las cadenas asociativas que empiezan a aparecer, que van
convergiendo en algunos puntos (apresuramiento, queja, menosprecio por quienes se apresuran) y lo
representa en ir al teatro como si fuera el sustituto de casarse.

Está el contenido manifiesto, o sea el relato del sueño, a partir de donde surgen cuestiones. Por
ejemplo, uno nunca se acuerda por completo lo que soñó, duda si sucedió algo. Freud dice que ante
esto uno se puede quedar intentando averiguar más, o considerar al sueño sólo como el relato, el cual
lo tomamos como un “texto sagrado” que no se puede modificar, donde cada punto, coma, cada
error, cada duda, olvido, tiene valor, es parte del sueño. Esos puntos de vacilación son los de mayor
interés, porque de ahí pueden surgir asociaciones importantes. Por ejemplo, no me acuerdo si estaba
en casa A o B, se trata de tomarlos y ver qué tienen en común. Dice que, a veces, si le pide que relate
de nuevo, alguna palabra es diferente, y ahí inquiero, pido asociaciones. Por ejemplo, primero dijo
mesa blanca y luego mesa crema.

Hace con el sueño lo mismo que hacía con el síntoma. Postura una equivalencia entre el sueño y el
síntoma. Tomará al sueño como un síntoma, aunque es distinto en el sentido de que no produce
malestar. Pero ambos son algo a partir de lo cual por asociación se puede llegar a saber su razón. No
son más que modos de expresión de algo no sabido, son formaciones del inconsciente. Luego agrega
otros fenómenos que son tomados de la misma manera en el libro de 1901 “Psicopatología de la vida
de cotidiana” (ejemplo, los sueños son normales pero los toma como un síntoma, y así con varias
cosas como si uno quiere decir una palabra y dice otra, o si queres acordarte de algo que sabes y no
lo logras, teniéndolo en la punta de la lengua; etc., que tienen la misma estructura del síntoma,
misma formación por el inconsciente, pudiéndose usar el mismo método (el visto ¿qué se le ocurre?)
para saber que asociaciones hace porque nunca se lo puede interpretar por sí sólo desde afuera. Por
ejemplo: Juan te olvidastes de traerme los apuntes porque en realidad no querías traérmelo NO!, mal
hecha la afirmación porque estás interpretando lo que hizo Juan desde afuera, sin ver las
asociaciones de Juan hasta donde nos llevan.
Freud dice, nos encontramos con este despliegue de ideas que surge a partir del contenido
manifiesto, surgiendo los pensamientos latentes, que no estaban presentes, que no eran conscientes.
Freud, tendrá que diferenciar entre aquello inconsciente pero reprimido de la conciencia que por más
esfuerzo que se haga no aparecerán, y estos que no son concientes pero que pueden llegar a serlo con
un trabajo de asociación, a los que denomina preconcientes (no los tenes en la conciencia, pero
pueden acceder cuando hago el esfuerzo necesario).

Se da cuenta que si uno partiendo del contenido manifiesto por asociación puede llegar al contenido
latente, nos podemos preguntar de qué manera se plasma ese contenido latente, en el contenido
manifiesto, como se transformó en ello, cuáles son las reglas, leyes. Lo comienza a pensar como una
traducción, expresiones de lo mismo en dos lenguas distintas pero no encuentra la correspondencia
que hay cuando se traduce de una lengua a otra.
Los lingüistas de la época no lo ayudan mucho. Decían que el lenguaje, la palabra, estaba asociada a
las cosas muy pegadas. Por ejemplo, primero ante el pájaro era pi pi pi, luego se va separando hasta
abstraerse y la palabra puede no tener nada que ver con la imagen, donde lo que define a un signo es
su relación con otros signos.
Como la lingüística no ayuda, busca alguna analogía que le permita explicarlo. Encuentra dos
desarrollos que le permiten explicarlo:
- El sistema de escritura de los jeroglíficos egipcios que recientemente se habían podido descifrar,
que era un sistema de escritura en imágenes que eran muy difícil de descifrar porque los signos no
eran arbitrarios y no eran muy claros, eran signos figurales, no era que cada vez que querían decir
mesa escribían una imagen de mesa. Por ejemplo, una imagen de un hombre podía significar día, sol,
el Dios del sol Ra, etc. El significado del signo dependía del signo que tuviera a su lado. Incluso
habían signos que no querían decir nada pero estaban allí para aclarar que significaba el signo de al
lado.
En el sueño, las imágenes no valen por sí como representaciones sino según con que otro signo tenga
al lado (según con qué se asocie) o sea sólo se puede descifrar a partir de ver con que otro “signo”
está conectado. No son cuadros alegóricos (una totalidad) sino una escritura que se plasma en
imágenes pero que no hay que verlo como un cuadro sino como un lenguaje donde la imagen no
tiene relación, más bien, hay que ver como suenan. Por ejemplo: DO = sobretodo.
TO
- Para complementar lo anterior, usa otra analogía. Los llamados remis, acertijos en imágenes. Por
ejemplo, la imagen de un sol y un dado = soldado (dos imágenes unidas que significan otra
cosa).
O sea, el sueño es como un acertijo de imágenes, por eso a otras personas les parecía las imágenes,
partes, como sin sentido.

El sueño aparece como un sustituto de algo inconsciente, que a través del trabajo en terapia surge (el
contenido latente) ¿Qué es lo que está inconsciente? Sigue con la línea de la resistencia sobre algo.
Para entenderlo cuenta un sueño: Una señora mayor de aproximadamente 50 años muy refinada y
culta su venia algo y lo primero que hace es quejarse de su sueño diciendo que ella vive
preocupándose de su hijo (hay que entenderlo en el ambiente de la primera guerra mundial) ella va al
hospital militar y en la entrada dice que quiere hablar con el jefe porque prestar servicios en el
hospital. Ante el médico, acentúa la palabra servicio, y él lo entiende como que quiere prestar
servicios de amor. Duda porque era mayor. Habla con el médico jefe, ella dice que yo y muchas
otras mujeres de Viena estamos dispuestas a... murmullo... soldados, jefes, etc. El médico dice,
suponga usted que se llegaría a... murmullo...Disculpe pero yo soy una mujer anciana y hay que
respetar ciertas cosas no vaya a ser que yo...murmullo... con unos jovencitos.

A Freud le llama la atención de que los murmullos aparecen como el pi pi de una mala palabra en la
TV, donde hay algo parecido a una censura (en esa época en un diario la noticia censurada se tapaba
con una mancha negra, o se quitaba y quedaba esa parte en blanco). En el sueño hay una censura de
algo intolerable en el soñante. Esta censura es una de las responsables de que el sueño aparezca tan
incomprensible, porque para que se exprese fue necesario que lo que se iba a decir se diga de otra
manera, desplazado, aludido por otra cosa, como en el periodismo donde hay que decir algo con
cierto sentido para que el comfer no se de cuenta y lo censure.
La resistencia es la correspondiente a la censura en el sueño.

11º Conferencia: El trabajo del sueño

¿Cómo es el trabajo que el sueño se tomó para plasmarse en un contenido manifiesto? (trabajo del
sueño o elaboración onírica, el trabajo que traspone el sueño latente en el manifiesto) trabajo análogo
al que se toma el periodista (inconciente) para decir algo evitando la censura. También está el trabajo
contrario que va desde el sueño manifiesto al latente denominado trabajo de interpretación. El
trabajo de interpretación quiere cancelar el trabajo del sueño. Los sueños de tipo infantil, que
reconocimos como evidentes cumplimientos de deseo, han sido sometidos, no obstante, a una
partícula de trabajo del sueño, a saber, a la transposición del modo desiderativo en el indicativo y, las
más de las veces, también de los pensamientos en imágenes visuales. Aquí no hace falta
interpretación alguna, sino sólo deshacer estas dos transposiciones. A lo que viene a sumarse a esto,
en calidad de trabajo del sueño lo denominaremos desfiguración onírica, que es la que hemos de
hacer desaparecer mediante nuestro trabajo interpretativo.

Daremos una exposición sobre aquello que el trabajo del sueño hace con el material de los
pensamientos oníricos latentes.
La primera operación del trabajo onírico es la condensación[2]: Por regla general suele estar
presente. Nunca produce el efecto contrario, es decir, no sucede que el sueño manifiesto sea más rico
en su contenido que el latente. La condensación se produce porque:
1) Ciertos elementos latentes se omiten por completo.
2) De muchos complejos del sueño latente, sólo un jirón se traspasa al manifiesto.
3) Elementos latentes que tienen algo en común son fundidos en una unidad. Merced al
desplazamiento un elemento puede recibir desplazamientos de diversas cadenas asociativas que
convergen en una sola imagen o idea.
Si ustedes quieren pueden reservar con exclusividad el nombre de “condensación” para este último
proceso. Sus efectos son particularmente fáciles de demostrar. Por los propios sueños de ustedes
recordarán sin esfuerzo la condensación de personas diferentes en una sola, por ejemplo, el aspecto
de A, pero está vestida como B, realiza unas acciones que recordamos de C y tiene cierto saber que
es de la persona D. Por medio de esta formación mixta se pone de relieve, desde luego, algo común
en las cuatro personas. Lo mismo para objetos o para lugares, se condensan toda vez que tengan en
común algo que el sueño latente destaque.
Al trabajo del sueño ha de importarle mucho la producción de tales formaciones mixtas; puede
demostrarse que si al comienzo le faltan las relaciones de comunidad requeridas para formarlas, él
las crea deliberadamente; por ejemplo, eligiendo la expresión literal para un pensamiento.
Esta característica halla homólogos en muchas creaciones de nuestras fantasías como los centauros y
animales fabulosos de la mitología antigua.
Lo notable en el proceder del trabajo onírico es que el material con que el trabajo del sueño se
encuentra son pensamientos, y pensamientos de los que algunos pueden ser chocantes y
desagradables, pero que están formados y expresados correctamente. Estos pensamientos son
transportados por el trabajo del sueño a otra forma con empleo de los recursos de la fusión y la
combinación. Lo característico es que se afana por condensar dos pensamientos diversos
buscándoles, a semejanza de lo que sucede con el chiste, una palabra multívoca en que ambos
puedan coincidir[3].
Esta operación es debido a factores mecánicos o económicos donde la censura se beneficia de ella
pero no la produce.
- La segunda operación es el desplazamiento[4] producto de la censura. Sus dos características son:
a) que un elemento latente es sustituido por una alusión (alude a algo sin decirlo).
b) que el acento psíquico se traspasa de un elemento importante a otro no importante.

La sustitución por una alusión nos es familiar en nuestro pensamiento de vigilia, pero hay una
diferencia: en el pensamiento de vigilia la alusión tiene que ser fácilmente comprensible. También el
chiste se sirve a menudo de la alusión utilizando por ejemplo la homofonía y la multivocidad de
palabras, entre otras. Pero siempre retiene la condición de la compresibilidad. En cambio en el sueño
la alusión se da con lazos remotos con el elemento al que sustituye; por eso es incomprensible y, si
se la deshace, su interpretación impresiona como un chiste malo o bien como una explicación
forzada, traída de los pelos. Y justamente, la censura onírica sólo ha alcanzado su meta cuando logró
hacer inhallable el camino de regreso de la alusión a lo genuino.
Por ejemplo, una señora que soñó con un canal ¿qué se le ocurre? no se le ocurre nada. Al día
siguiente, dice se me ocurrió una cosa, un chiste que me contaron entre un inglés y un francés (eran
países rivales). El inglés cita una expresión clásica: de lo sublime a lo ridículo no hay más que un
paso. El francés responde: sí, el paso de Kale (es el canal de la mancha que divide a ambos países)
(indirectamente le dice que es un ridículo).
Freud interpreta: de lo sublime que a ella le parecía el análisis no hay más que un paso a lo ridículo,
como lo que hacía en la terapia que lo idolatraba pero lo consideraba un ridículo.
Por ejemplo: el caso del teatro que vimos, donde teatro sustituye a casamiento algo totalmente
diferente. Hay una sustitución, desplazamiento, que pone el acento en otro lado (de algo importante a
algo no importante) donde el apresuramiento hace de nexo. Este es un efecto de la censura, donde
hay una conexión no reconocible, absurda para la conciencia. A esto le llama desplazamiento, efecto
de la censura onírica equivalente a lo que era la represión. Aquí el paralelo con la censura de prensa
se detiene, no se da. En una noticia el significado se puede reconstruir sencillamente por cualquier
externo, en cambio aquí no es comprensible si no es por la asociación del soñante.

-La tercera operación es la transposición de pensamientos en imágenes visuales: no todos los


pensamientos latentes experimentan esa transposición; es mucho lo que conserva su forma y aparece
como pensamiento o como saber; tampoco las imágenes visuales son la única forma en que se
transponen los pensamientos.
Esta operación no es sencilla, imagínese sustituir el artículo de un periódico por una serie de
ilustraciones. Lo que se refiere a personas y objetos concretos serán fácilmente sustituibles por
imágenes, pero habrá gran dificultad en pasar a figuras todas las palabras abstractas y las relaciones
conceptuales como las conjunciones, disyunciones, etc.
Para las palabras abstractas podrían ayudarse con toda clase de artificios. Por ejemplo, se esforzarían
en trasponer el texto del artículo a otra redacción que quizás sonará insólita, pero que contuviera más
componentes concretos y susceptibles de figuración. Esto lo que hace el trabajo del sueño. Por
ejemplo, una palabra abstracta como adulterio (que literalmente significa fractura de matrimonio) lo
sustituye por otra fractura, la de una pierna.
Para la figuración de las partes del discurso que indican relaciones conceptuales, como “porque,
pero, por eso, y, etc.” no les sirven esos recursos, por lo que estos componentes se pierden al
trasponerlo en imágenes.

- Elaboración secundaria[5]: generalmente es preciso abstenerse de explicar una parte del sueño
manifiesto a partir de otra, como si el sueño estuviese concebido coherentemente. Más bien, casi
siempre es comparable a un trozo de mármol, producido con diversos fragmentos unidos por medio
de una sustancia aglutinante, de manera que los dibujos que de ahí resultan no pertenecían a las
piedras originales incluidas. La elaboración secundaria (que forma parte del trabajo del sueño) es la
encargada de organizar algo como un todo más o menos coherente, entramado.

¿Contra qué se ejerce la censura?


En el caso del periodismo se ejerce contra manifestaciones que no agradan al poder. El sensor
político sabe lo que está censurando y por qué. El caso del sueño ¿cuál es el peligro? En el sueño
aparece censurado cierta fantasía sexual, deseo, que no reconoce, que le produce horror pensar que
podía desear semejante cosa.

Su tesis fundamental es que todos los sueños son cumplimientos de deseo. Que se cumpla un deseo
¿qué quiere decir? No es sencillo de pensar que significa ese deseo, y afirmar que en todo sueño hay
deseo. Por ejemplo, dónde está el deseo en un sueño donde muere el hijo.
No cabe duda que lo que motoriza a todo sueño es el deseo pero ¿cómo encontrarlo?. Por ejemplo:
en el sueño de las tres entradas: por análisis podemos terminar descubriendo que hay algún deseo.
En este caso el deseo de ver. Porque ir al teatro apareció como sustituto del casarse. Pero dice porque
muchas veces hay cierto nexo entre ir al teatro y casarse. Muchachas ingenuas aspiran a casarse
porque el día en que se casen podrán ir al teatro (sobre todo obras de adultos que las solteras no
podían ver). Rebrota en este sueño, ese antiguo deseo, curiosidad infantil, que era poder ver lo que
estaba prohibido. Poder ir a ver una obra al teatro está en lugar de casarse por esta conexión del
deseo de ver. Lo que pone en marcha el sueño, le da energía, combustible (los restos diurnos), es ese
viejo deseo de ver, donde ahora su amiga se va a casar. O sea, el deseo es el capitalista que pone la
plata y el que administra, maneja todo es el pensamiento latente.
Le pregunta ¿qué desea ver? Las respuestas que dice ella son insuficientes, quería ver X pero ¡tanto
escándalo por eso!, no quería ver Y,... no quería ver Z.
La gracia del deseo es que es algo que nunca se alcanza a ver, de algo que uno quisiera descubrir,
como mirar por una hendija de una cerradura, está oculto y se ve muy poco. O sea, el deseo no se
reduce a las ganas de obtener algo, sino que es algo que no termina de tener un objeto, un qué, que
uno podría decir que es eso. Hay siempre una insuficiencia de lo que uno desearía ver: entre lo que
no se ve y una decepción de lo ya visto, ilusión de que lo que hay que ver está en otro lado. Lo que
deseamos esta siempre en otro lado, por lo que supone una insatisfacción, falta de oportunidad de
plasmarlo en algo. Por ejemplo: quiero comprarme un celular con XX, YY, ZZ características y si lo
compro me siento satisfecho, pero luego surge uno con AA y tengo el deseo. Aquello que resta
después de haber comprado todos los celulares posibles, ese es el deseo. Lo que resta después de
haber hecho toda la divisa de lo que quiero y me lo compran, lo que queda es el deseo, más allá de
las respuestas ocasionales que uno le pueda dar comprando algo, pero no se satisface. Es algo que
"no se consigue nunca". A esto lo teoriza, con un esquema del aparato psíquico. Piensa en por qué el
sujeto desea ¿Cuál es el origen? Por qué todo el aparato psíquico está movido por el deseo, no puede
hacer otra cosa que desear.

- Para interpretar los sueños se valerán de dos técnicas complementarias: evocarán pensamientos al
soñante hasta que hayan penetrado desde el sustituto hasta lo genuino y, basados en el conocimiento
que ustedes mismos tienen, sustituirán los símbolos por su significado.
- Cabe destacar que también el disparate y lo absurdo de los sueños poseen significado. El sueño
deviene disparatado cuando debes llevar a figuración una crítica contenida en los pensamientos
oníricos. El sueño de la asistencia al teatro (tres entradas por 1 florín y 50 kreuzer) es un buen
ejemplo. El juicio así expresado decía: "fue un disparate casarse tan temprano".
- De igual manera averiguamos lo que corresponde a las dudas e incertezas, que tantas veces
comunican los soñantes, sobre cierto elemento apareció en el sueño, sobre si fue esto o a caso alguna
otra cosa. A estas dudas en certezas nada corresponde, por lo general, en los pensamientos oníricos
latentes; provienen íntegramente de la acción de la censura onírica y equivalen a una expurgación
intentada, no lograda del todo.
- Entre los descubrimientos más asombrosos se cuenta la manera en que el trabajo del sueño trata las
oposiciones del sueño latente. Sabemos que concordancias incluidas en el material latente son
sustituidas por condensación dentro del sueño manifiesto. Ahora bien, las oposiciones son tratadas
de igual modo que las concordancias, y expresadas con particular preferencia por idéntico elemento
manifiesto. Por lo tanto, un elemento del sueño manifiesto susceptible de un opuesto puede
significarse a sí mismo, significar a su opuesto, o a ambos al mismo tiempo. Con esto se relaciona el
hecho de que en el sueño no hallamos una figuración del “no”, al menos unívoca. Una oportuna
analogía encontramos en las lenguas antiguas, por ejemplo, en Egipto antiguo ken quería decir fuerte
y débil. Las confusiones se prevenían, en el habla, mediante la entonación y los gestos; y en la
escritura mediante la continuidad de una imagen. Así Ken fuerte se escribía añadiendo, tras la
palabra ken, la imagen de un hombre erguido.
- En el sueño se hallan inversiones de la situación, de la relación entre dos personas, tal como en el
"mundo al revés". En el sueño es con harta frecuencia la liebre la que dispara sobre el cazador. Por
añadidura, hay una inversión en la secuencia de los hechos, de modo que en el sueño el que precede
causalmente es pospuesto al que le sigue. También hay sueños en que todo el orden de los elementos
esta invertido, de manera que en la interpretación es preciso tomar el último como primero y el
primero como último. A estos rasgos del trabajo del sueño (este y el punto anterior) se los puede
llamar arcaicos. Se aplica por igual a los antiguos sistemas de expresión, tanto lenguas como
escrituras.
- Un elemento manifiesto corresponde simultáneamente a varios latentes y, a la inversa, un elemento
latente puede participar en varios manifiestos, a la manera de un entrelazamiento. En la
interpretación del sueño se muestra también que las ocurrencias sobre un elemento manifiesto
singular no por fuerza acuden siguiendo la serie (como sucedió en el sueño). A menudo es preciso
aguardar hasta que todo el sueño esté interpretado. Además, como vimos, no es una traducción
palabra a palabra.
- Un breve sueño prólogo mantiene muchas veces con el sueño principal que le sigue la relación de
una introducción o una motivación; una proposición subordinada incluida en los pensamientos
oníricos es sustituida por un cambio de escenas intercalado dentro del sueño manifiesto, etc. por
consiguiente, la forma de los sueños en modo alguno carece de importancia y por sí misma reclama
interpretación. Múltiples sueños de una misma noche tienen a menudo idéntico significado.
- Agreguemos algunos otros puntos de vista. En el trabajo del sueño es cuestión, evidentemente, de
transponer a imágenes sensibles, la mayoría de las veces de naturaleza visual, los pensamientos
latentes vertidos en palabras. Ahora bien, nuestros pensamientos proceden de imágenes sensoriales
de esa índole; su materia primero y sus etapas previas fueron impresiones sensoriales, mejor dicho
dos: las imágenes mnémicas de estas. Sólo más tarde se las conectó con palabras y éstas, después, se
ligaron en pensamientos. Por consiguiente, el trabajo del sueño aplica a los pensamientos un
tratamiento regresivo, les hace revertir su evolución, y en el curso de esta regresión tiene que dejarse
de lado todo lo que se sobreañadió.
- Como es natural, el sueño manifiesto pierde importancia para nosotros. No puede menos que
parecernos indiferente que esté bien compuesto o se resuelva en una serie de imágenes aisladas,
inconexas.

- El trabajo del sueño no pueda ser más que condensar, desplazar, figurar plásticamente y someter
después el todo a una elaboración secundaria. Lo que el sueño incluye en materia de juicios, crítica,
asombro, razonamiento, no son operaciones de trabajo del sueño. Casi siempre son fragmentos de
los pensamientos oníricos latentes, que, más o menos modificados y adaptados a la trama, han
pasado al sueño manifiesto. El trabajo del sueño tampoco puede componer “dichos”. Salvo unas
pocas excepciones, los dichos oníricos son reproducciones y combinaciones de dichos que el soñante
escuchó o pronunció el día del sueño y que se incluyeron en los pensamientos latentes como material
o como incitador del sueño.

Les puedo decir que los mecanismos de la formación del sueño son paradigmáticos respecto del
modo en que se generan los síntomas neuróticos.
Sólo queremos apuntar que hemos obtenido nuevas pruebas en favor de la existencia de actos
anímicos inconscientes (los pensamientos oníricos latentes son eso) y que la interpretación del sueño
nos promete un acceso insospechadamente amplio al conocimiento de la vida anímica inconsciente.

Teórico 6/6/08

Del sueño hay dos enigmas, cosas extrañas; transformaciones que lleva a cabo el sueño:
- Por un lado el sueño no expresa un deseo como lo haríamos nosotros: ¡Ojalá!, ¡Deseo que! Sino
que suceden cosas, omitiéndose el modo desiderativo, o potencial, transformándose en tiempo
presente.
- No sucede en términos de reflexión o idea, sino que se vivencia con esa cualidad sensible de
cuando uno percibe (sentidos). No dice pensé que, si no viví tal cosa. Se expresa de modo
alucinatorio (cuando percibe, ve o escucha algo que no está), es como una forma de alucinación (las
cuales las padecen todos los enfermos) pero aquí la tienen todos. Uno no recuerda sino que ve.
Para armar un esquema del aparato psíquico, podemos partir de la vieja idea del arco reflejo de
estímulo-descarga automática. El principio de constancia estaba relacionado con esto.

Primero un polo perceptivo: donde uno recibe lo que viene de afuera en medio hay muchas cosas
que pasan antes de reaccionar, hay varias instancias o sistemas Final: polo motor (acción).

Cada percepción (es momentánea) no pasa y sale directamente en el motor. Sino que deja una
alteración en el aparato, una marca, una huella mnémica (proviene de memoria) de esas percepciones
que hace que cada cosa que me pase no sea nuevo ni desconcertante. La memoria es una serie de
huellas que deja la percepción. Para la psicología la memoria está vinculada con el recordar. Freud
plantea que esas huellas no necesariamente tienen que ser un recordar, son alteraciones que se dejan
en el aparato, no son conscientes, no necesariamente pertenecen al acervo de conocimientos que uno
tiene.

La conciencia, es darnos cuenta de lo que sucede, se encuentra en el extremo motor, gobiernan


nuestro aparato motor. Todo lo que está antes no tiene conciencia, no está sostenido por lo que yo sé.
O sea, percepción es distinta de conciencia. Puedo percibir sin conciencia, salvo que logre atravesar
todas las instancias y llegue a la conciencia.

Las huellas más recientes todavía se hallan en un estado en bruto, es decir no tiene cualidad, las
cuales son del avance progrediente van perdiendo la vivacidad sensorial (“la intensidad”). Por otro
lado cada huella se va asociando, vinculando, encadenando con otras formándose una red. Al
principio se asocian por simultaneidad, por semejanza (por parecido de percepción, ejemplo por
homofonía, la rima) sólo con el avance progrediente, a medida que pierde intensidad, se asocian de
otras maneras que tienen más que ver con el pensamiento (“cierta lógica”).
Así, Freud comienza a pensar dos modos del aparato:
- Uno que enlaza las huellas según la simultaneidad y semejanza, que lo pensará como
desplazamiento y condensación (proceso primario).
- Otro más ligado a lo razonable, que Freud llamará proceso secundario que es como funciona la
conciencia. Que cuando queremos pensar al proceso primario desde la conciencia nos suena absurdo.
Por ejemplo, Freud va en tren con un amigo hablando de pintores, viajando por Italia, Freud quiso
referirse a unos frescos en Orvietto de como era... que no se acuerda (era Signorelli). Le parece
absurdo que no se acuerde de ese recuerdo, huella, que lo sabía. Piensa el olvido de este nombre
como una formación del inconsciente. Haciendo un esfuerzo por recordar le aparecían los nombres
de los pintores italianos Botticelli y Boltrafio ¿Por qué les aparece estos nombres y no Signorelli?.
Se le ocurre que termina con Celli y comienza a asociar no en términos de la enciclopedia, si era
maestros, sino en términos de que le rememoraban. Bo le suena a Bosnia y este en Herzigovina,
luego lo lleva a una historia con un cierto paciente que provenía de ahí; empiezan a aparecer ideas de
ciertas concepciones de la importancia de lo sexual que le daban estos turcos, que sin lo sexual no
tiene importancia la vida. Por otra parte Signorelli le suena a Signore, que en alemán es Hertz.
Aquí están las dos maneras de asociación de las huellas. Hay asociaciones extrañas para la
conciencia, donde no se asocian por su significado, lo que quiere decir, sino por su parecido,
semejanza o continuidad. Por ejemplo: la rima es como el funcionamiento del inconsciente.
El segundo es el que manejamos en la conciencia. El problema es que, estrictamente hablando, uno
no puede ser consciente de todo al mismo tiempo. Lo concibe como un estrecho pasadizo que sólo
puede tener una cosa por vez. Por ejemplo, no puedo decir 20 palabras a la vez. La conciencia es este
estrecho lugar de una cosa por vez, lo cual no quiere decir que uno no pueda evocar, traer otras
cosas; el resto está latente (que está a disposición) y que pueden ir a la conciencia, eso es el
preconsciente (el sistema de huellas, bagaje con la que la conciencia se mueve por la vida, que puede
traer, evocar a su gusto), es lo que la psicología denomina memoria, que se manejan por la lógica,
razonablemente.

Entre el preconsciente y todo lo anterior hay una línea divisoria que es la censura. Los pensamientos
rechazados por la conciencia, quedan por detrás de la barrera de la censura, o sea queda reprimido,
uno sólo es consciente de aquellas huellas que han podido atravesar la censura. Pero no es inflexible.
En su ejemplo, Freud apeló a todas las asociaciones que tenía en el preconsciente (lo que sabía) pero
Signorelli no estaba, pasó del otro lado de la barrera de la censura, fue atraída, chupada por algo que
tenía reprimido.
O sea es una memoria paradójica: es una memoria que uno no recuerda, pero que igualmente se las
ingenia para expresarse (por ejemplo, no se acordaba de Signorelli pero si de Boticelli y Boltrafio).
Las formaciones del inconsciente: sueños, síntomas, olvidos de nombres, etc. son modos en que se
expresa lo reprimido, que está por detrás de la censura. Para qué pasen la barrera, no se expresan
directamente sino mediante sustitutos, donde no se los reconoce, la conciencia no se da cuenta de
que ha sido burlada la censura ¿la conciencia dice que hace esto acá? este idea ridícula, absurda y sin
sentido, o el brazo paralizado cuando yo lo quiero mover, etc.
Por ejemplo: el niño que tenía miedo a los caballos. El niño tenía miedo al padre, eso era
insoportable para él, y la representación padre queda sustituida por la representación caballo que le
tiene miedo. Es un síntoma expresión de lo reprimido. Hay una serie de asociaciones que lo llevan
ahí, al caballo.
Esta idea de expresión a través de sustitutos es lo que vimos antes en los círculos concéntricos.

En el inconsciente uno no es consciente y no puede traerlo con esfuerzo.

En conclusión el esquema tópico (en el sentido de espacial, que divide lugares distintos) es:
inconsciente, preconsciente y conciencia. La huella puede estar en uno de los tres lugares.

¿Cómo se forma un sueño?

Hay huellas movidas, motorizadas por el deseo que chocan con la censura, y la manera de aparecer
en la conciencia es a través de un sustituto. A todo el proceso lo denomina formación del
inconsciente. Freud quería explicar una forma particular de esa formación del inconsciente, el sueño,
que no aparece como una huella común, sino como una percepción, vivido. El sueño altera el estado
de reposo, incluso hay veces que te despertas con taquicardia.
Cuando uno se duerme apaga la luz, la TV, cierra al polo perceptivo y se queda quieto (cierre al polo
motor) o sea el funcionamiento normal del aparato no se da. ¿Como funciona el sueño que termina
produciendo algo semejante la percepción? El movimiento del sueño tomó un camino inverso al del
funcionamiento del aparato, de carácter regrediente. Freud en la IS dice que en el dormir se producen
estas alteraciones, pero no se altera las condiciones del sistema inconciente, salvo tal vez algo
secundario