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Experimentación nazi en seres humanos

La experimentación nazi en seres humanos consistió en una serie de experimentos médicos llevados a cabo con una
gran cantidad de prisioneros, por parte de la Alemania nazi en sus campos de concentración durante la Segunda Guerra
Mundial. Los prisioneros, mayormente judíos de toda Europa, pero también gitanos, prisioneros de guerra soviéticos y
alemanes discapacitados, fueron coercionados a participar y nunca hubo un consentimiento informado. Por lo general,
los experimentos resultaron en la muerte, desfiguración o discapacidad permanente, y por lo tanto son considerados
como ejemplos de tortura médica.

Uno de los científicos más controvertidos fue Josef Mengele, quien condujo experimentos en el campo de
concentración de Auschwitz.1 En Auschwitz y otros campos, bajo la dirección de Eduard Wirths, se seleccionaron
reclusos para ser sujetos en varios experimentos que estarían destinados a ayudar al personal militar alemán en
situaciones de combate, en la recuperación de personal militar que había sido herido y a la promoción de la ideología
racial respaldada por el Tercer Reich.2 Dr. Aribert Heim dirigió experimentos médicos similares en Mauthausen. Por su
parte, Carl Værnet es conocido por haber llevado a cabo experimentos en prisioneros homosexuales en un intento por
curar la homosexualidad. Después de la guerra, estos crímenes fueron juzgados en lo que se conoció como el Juicio de
los doctores. El rechazo a los abusos perpetrados llevó al desarrollo del Código de Núremberg sobre ética médica.

Josef Mengele
El nombre de Josef Mengele siempre ha sido sinónimo de sadismo y crueldad. Conocido también por el apode de «Ángel de la
Muerte», este médico nazi realizó durante años despiadados experimentos en humanos con la firme intención no sólo de erradicar
a los que consideraba «inferiores», sino también de buscar la perpetuación y proliferación de la raza aria.

De esta forma, Mengele acabó fríamente con la vida de cientos de miles de personas en el campo de concentración de Auschwitz,
donde también llevó a cabo multitud de pruebas en gemelos recién nacidos, sus preferidos para investigar. Durante años, este mal
llamado doctor fue el terror de los judíos enviados a este centro de exterminio.

1.1.- SU NIÑEZ

Josef Mengele nació en 1911 en Günzburg, Baviera. Era conocido en su pequeño pueblo por su alegría, su inteligencia, y unas
ansias terribles de superación. A su vez, destacaba por la gran pasión que sentía hacia la música y el arte –de hecho, llegó incluso
a escribir una obra de teatro que fue representada en su juventud-.

En contraposición con los actos que cometería sólo unos pocos años después, tal era su espíritu solidario que llegó a inscribirse en
la «Cruz Roja» y en varios grupos juveniles similares. No obstante, pronto desarrollaría un gran interés por la antropología, algo
que marcaría su vida para siempre.

«De niño, también hubo ocasiones en las que se escapó por los pelos de enfermedades y accidentes. A los 6 años (…) se cayó en
un profundo barril de agua de lluvia y estuvo a punto de ahogarse. También padeció un terrible ataque de envenenamiento en
sangre. En 1926 el médico de la familia le diagnosticó osteomielitis, una inflamación de la médula ósea (…) que (te) puede dejar
tullido en casos graves, pero a él no le produjo ninguna discapacidad significativa», explican por su parte Gerald L. Posner y John
Ware en su libro «Mengele. El médico de los experimentos de Hitler».

1.2.- SU JUVENTUD Y EL INICIO DE SUS PENSAMIENTOS ASESINOS


A los 20 años su interés por la medicina se hizo patente, aunque en una rama que no tenía tanto que ver con curar enfermedades.
Concretamente, pronto se centraría en el estudio de los orígenes culturales y el desarrollo del ser humano, además de en la
paleontología y la antropología.

«Es difícil concretar con precisión qué corrompió la mente de (…) Mengele. Probablemente fue la combinación entre el ambiente
político y su interés real en la genética y la evolución la que coincidió con el concepto (…) de que algunos seres humanos con
trastornos no eran aptos para reproducirse, ni siquiera para vivir», determinan los autores mencionados.

A esas ideas Mengele sumó las del doctor Ernest Rudin, personaje al que admiraba, y cuya mentalidad era la de que los médicos
debían apiadarse de aquellos cuya vida no tuviera valor matándolos. De hecho, este médico fue el que sentó las bases de la ley de
esterilización obligatoria promovida por el nazismo. Según la misma, todos aquellos que tuvieran, entre otras dolencias,
esquizofrenia, imbecilidad o deformidades físicas, debían ser asesinados para preservar la raza aria.

1.3.- SEGUIDOR DE HITLER Y DE LA IDEA DE LA SUPREMACÍA ARIA

El «Ángel de la muerte» pronto se encontró tratando de conseguir el doctorado en antropología y el título de médico, estudios que
compaginaba con actividades ligadas al partido nazi de Hitler. «En mayo de 1937 presentó la solicitud y a su debido tiempo se
convirtió en el miembro número 5.574.974», determinan Posner y Ware.

Una vez dentro del nazismo, las influencias y los conocimientos de Mengele sobre la evolución humana -afirmaba que podía saber
la raza de una persona analizando las facciones de su cara- le granjearon un rápido ascenso. De esta forma, y con tan sólo 27
años, fue aceptado en las SS después de confirmarse que sus antepasados eran arios.

Poco después, en 1942, fue enviado al frente, donde ejerció, entre otras cosas, de médico de campaña. En batalla, llegó incluso a
conseguir varias medallas por la valentía mostrada en acto de servicio. De esta forma, Josef Mengele se convertiría en toda una
leyenda viva para los miembros de las SS.

1.4.- LOS EXPERIMENTOS DE MENGELE EN EL CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE AUSCHWITZ

Este sádico doctor tuvo que esperar un tiempo hasta que, ya con rango de capitán, se le concedió un puesto como médico en el
campo de concentración de Auschwitz. Ser enviado a este lugar era un sueño hecho realidad para Mengele, pues significaba que
podía llevar a cabo todos los crueles experimentos que deseara.

«El verdadero laboratorio de pruebas humanas de Mengele sería el campo de concentración de Auschwitz, a donde llegaría en
calidad de médico oficial el 24 de mayo de 1943», determina por su parte Óscar Herradón.
Por aquel entonces, este campamento albergaba más de 140.000 prisioneros.

Nada más llegar al campo, el «Ángel de la muerte» consiguió hacerse famoso entre reclusos y soldados alemanes al solucionar de
forma radical un problema que llevaba meses asolando Auschwitz: el tifus. «Unos días después de su llegada, cuando Auschwitz
estaba en medio de la agonía de una de las muchas epidemias de tifus, Mengele se creó fama de ser eficaz de forma radical y
despiadada», determinan Posner y Ware. Este sádico doctor decidió que, para detener la epidemia, debía enviar a las cámaras de
gas a 1.600 gitanos y judíos (tanto hombres como mujeres y niños) que tuvieran cualquier síntoma de tifus. Algo que, según narran
algunos supervivientes, hizo con total frialdad.

Sin embargo, esta no fue la única medida que llevó a cabo el «Ángel de la muerte». «Según la doctora Ella Lingens, una médico
austríaca enviada a Auschwitz, envió a la cámara de gas a todo un barracón de judías, 600 mujeres, y lo hizo limpiar. Luego lo hizo
desinfectar de arriba abajo. Después, puso bañeras entre este barracón y el siguiente, sacó a las mujeres del siguiente para que
las desinfectaran y las envió al barracón limpio. Allí les dieron un camisón limpio y nuevo. El barracón siguiente se limpió de la
misma manera. Fin del tifus. Lo triste es que no pudieran meter en ningún lado a las 600 primeras», explican Posner y Ware en el
texto.

1.5.- SUS EXPERIMENTOS CON GEMELOS

Mengele dedicó un ala especial para el alojamiento de sus gemelos, y de otros sujetos con limitaciones físicas y deformidades
evidentes. Esta zona era conocida con el sobrenombre de "zoológico", mientras que los gemelos participantes en los experimentos
eran conocidos como los "niños de Mengele". De todos los sujetos de experimentación, los gemelos eran los favoritos de Mengele,
por lo que inicialmente recibían un trato preferencial que consistía en poder mantener su cabello y sus ropas así como el recibir
raciones extras de comida. Los guardias tenían estrictas órdenes de no abusar de los niños y debían responder con sus vidas si
alguno de los niños se enfermaba o moría. Mengele solía enfurecerse si alguno de los gemelos llegaba a morir. Los niños de
Mengele también eran excluidos de los malos tratos y el trabajo forzado con el objeto de poder preservar su salud. De cualquier
forma, Mengele no actuaba movido por razones humanitarias, sino por su deseo de que sus especímenes de investigación se
mantuvieran saludables hasta que les llegara el turno de participar en sus experimentos. Al igual que con otros reclusos del campo,
la imaginación de Mengele no tenía límites cuando se trataba de idear nuevos tormentos físicos para sus víctimas.
Los gemelos eran examinados de la cabeza a los pies. Se tomaban medidas exactas de cada parte del cuerpo. El Dr. Mengele
exigía exámenes específicos y cuidadosos. Si algún detalle escapaba al registro, usualmente un médico de la prisión sería
castigado. Mengele inyectó muestras de sangre de un gemelo a otro y registró las reacciones producidas, las cuales consistían
invariablemente en cefaleas insoportables y fiebres que duraban por varios días. Con el propósito de determinar si el color de los
ojos podía ser alterado genéticamente, inyectó soluciones colorantes en los ojos de varios sujetos. Esto invariablemente conducía a
dolorosas infecciones y en ocasiones a la ceguera. Si alguno de esos gemelos moría, Mengele ordenaba que sus ojos fueran
extraídos en la necropsia para después ser colocados en las paredes de su oficina. Los niños más jóvenes eran colocados en
celdas de aislamiento y eran sometidos a una amplia variedad de estímulos con el propósito de observar sus reacciones. Se sabe
que varios gemelos fueron castrados o esterilizados. Otros fueron sometidos a vivisecciones en las cuales Mengele no empleó
ningún tipo de agente anestésico. También se llegaron a inyectar agentes infecciosos por vía intravenosa para observar cuanto
tiempo pasaba antes de que el sujeto sucumbiera a una gran variedad de enfermedades.

Después de que toda la información necesaria era recopilada, los gemelos eran asesinados con una inyección única de cloroformo
aplicada directamente en el corazón. Se tomaban todas las precauciones para que los dos gemelos murieran al mismo tiempo. Los
gemelos eran entonces diseccionados y sus órganos eran enviados a centros de investigación.

Médicos de la prisión relataron el destino de dos gemelos húngaros que arribaron a Auschwitz a finales de 1943. El Dr. Mengele se
encontraba en el momento de la selección, como era su costumbre. El tren llegó en las primeras horas de la mañana. Se
encontraron tres parejas de gemelos, que fueron conducidos al bloque del campo destinado a los experimentos. El Dr. Mengele
ordenó que los gemelos húngaros fueran conducidos al cuarto de exámenes. Los gemelos de 18 años fueron descritos como
"extremadamente atléticos y apuestos". Tenían mucho cabello y vello corporal y les fue permitido conservarlo por las primeras
semanas. Los gemelos fueron bañados y conducidos desnudos de vuelta a la sala de exámenes. Estos comenzaron por la cabeza.
Cada una de las partes de sus cabezas fue medida y examinadas. Estos estudios se llevaron días. Posteriormente fueron
examinados masivamente por medio de rayos-X. La siguiente parte del examen consistió en la colocación de tubos metálicos
introducidos por la fuerza en sus cavidades nasales hasta alcanzar sus pulmones. Después de alcanzar este objetivo, fueron
ventilados con un gas que les causó accesos de tos tan severos que el uso del gas tuvo que ser suspendido. El esputo de sus
pulmones fue recolectado y sometido a diversos estudios.

Los gemelos fueron después fotografiados por varios días. El propósito de las fotografías era mostrar patrones de crecimiento de
cabello. Los médicos obligaron a los gemelos a permanecer de pie, curvarse, arrodillarse y adoptar toda clase de posturas con el
propósito de cumplir con los requerimientos de las fotografías. Por ejemplo, eran obligados a permanecer con los brazos
levantados para que el vello axilar pudiera ser fotografiado.

Después de que las fotografías fueron terminadas, fueron despertados muy temprano una mañana, y conducidos a un cuarto con
varias mesas y una tina de agua caliente. Fueron obligados a permanecer en la tina hasta que se desmayaron a causa del
creciente calor. Después fueron sujetados a las mesas en donde su cabello fue depilado, observando especial cuidado en
mantener intacta la raíz. La misma operación se repitió varias veces hasta que se recolectó la cantidad suficiente de cabello.
Después de esto, fueron totalmente depilados y despojados de todo rastro de cabello y vello corporal. Los gemelos fueron entonces
extensamente fotografiados de nuevo sin cabello.

En otra ocasión, los gemelos recibieron dos litros de una solución no determinada para ser usada como un enema, lo cual les
causó un gran dolor. En diferentes días, los gemelos fueron sujetados en una mesa de exploraciones y sus rectos fueron
prolapsados por la fuerza, con el propósito de realizar una extensiva revisión del tracto gastrointestinal inferior. Este procedimiento
fue realizado sin usar ninguna clase de anestesia. Los gritos de los jóvenes eran tan fuertes, que el Dr. Mengele ordenó que fueran
amordazados. El siguiente día fueron sometidos a una dolorosa y humillante revisión urológica, en la que fueron obtenidas
muestras titulares de los riñones, próstatas y testículos. Varias muestras de semen fueron obtenidas por medio de la fuerza en el
curso de dos días.

Después de tres semanas de estos atroces exámenes médicos, fueron conducidos al laboratorio de disección. Con la intervención
de dos médicos, cada gemelo recibió simultáneamente una inyección en el corazón que les causó la muerte de forma inmediata.
Fueron diseccionados y sus órganos fueron enviados al Instituto de Investigación Biológica racial y Evolutiva en Berlín.

«En otra ocasión infectó a gemelos judíos y húngaros con bacterias de fiebre tifoidea y les extrajo sangre en varias etapas
siguiendo el curso de la enfermedad hasta su muerte. Pretendía comprobar en ellos las similitudes anatómicas y sus reacciones a
determinados experimentos. Tras ello, los diseccionaba», añade el experto.

Sin embargo, sus experimentos todavía podían llegar a ser más inhumanos, sobre todo los que realizaba en bebés (sus sujetos
favoritos de estudio). «El culmen de su depravación llegó en el momento en que pretendió "crear" siameses: escogió a dos niños
gemelos de cuatro años -uno de ellos jorobado-, que respondían al nombre de Guido y Nino. Cuando fueron devueltos a los
barracones dos días después, estaban cosidos por la espalda hasta las muñecas, unidos incluso por las venas. La gangrena se
había apoderado de sus cuerpos y el olor (…) era insoportable», señala el experto.

1.6.- MENGELE Y LA FAMILIA DE ENANOS OVITZ

A su vez, y aunque este maléfico médico estaba obsesionado con la experimentación en gemelos, también llevó a cabo multitud de
pruebas en personas con malformaciones genéticas. De ellas, pretendía averiguar si los problemas genéticos eran hereditarios o
tenían alguna relación con la raza.
«Tristemente célebres entre las "cobayas" de Mengele fueron siete enanos de la familia Ovitz, judíos rumanos que trabajaban para
una compañía circense llamada "Liliput Troupe" y que viajaban por los países del Este de Europa interpretando jazz y realizando
espectáculos». Al parecer, el «Ángel de la muerte» sintió tanta curiosidad por ellos que les realizó todo tipo de pruebas entre las
que se destacaron la extracción de médula ósea o la inserción de agua hirviendo a través de los oídos.

A pesar de todo, esta familia con enanismo logró salvarse y mantenerse viva entreteniendo a este loco doctor nazi. Para ello,
cantaban en las ocasiones especiales canciones en alemán y actuaban para los oficiales del campo. Finalmente, y por suerte,
lograron volver a su natal Transilvania una vez liberado el campo de Auschwitz.

1.7.- SU HUÍDA Y EL MISTERIO DE SU MUERTE

La suerte de Mengele, sin embargo, cambió en 1945, cuando los oficiales nazis del campo de concentración recibieron el aviso de
que debían abandonar Auschwitz y destruir todas las pruebas incriminatorias de sus múltiples crímenes. Y es que los rusos se
acercaban peligrosamente liberando a su paso todos los centros de exterminio que encontraban.

El 17 de enero, el «Ángel de la muerte», el mismo que sólo 3 años antes habías hecho todo lo que estaba en su mano para ser
destinado en Auschwitz, abandonó el campo de concentración para salvar su vida. Con unos escasos 10 días de ventaja sobre el
ejército rojo, se trasladó a otro centro de exterminio a 300 kilómetros, sin embargo, tuvo que volver a huir al saber que los enemigos
volvían a caer sobre él.

A partir de este momento la historia se torna algo confusa. Según la versión más extendida, Mengele huyó disfrazado de soldado
de la Wehrmacht (fuerzas armadas alemanas) tras abandonar su uniforme de las SS. Sin embargo, fue capturado por los aliados
que, al no conocer su identidad, le dejaron en libertad.

En este caso, el destino le sonrió, pues pocos meses después, en abril de 1945, fue identificado como uno de los principales
criminales de guerra nazis y se encontraba en las listas de la Comisión de Crímenes de Guerra de Naciones Unidas. A partir de ese
momento, los aliados nunca detuvieron su búsqueda.

Tras su improvisada liberación habría partido hasta Argentina y Paraguay, siempre bajo la presión de estar perseguido por decenas
de servicios secretos de todo el mundo. A partir de entonces, se cree que vivió bajo la protección de familias alemanas en
Latinoamérica, para lo cual utilizaba un nombre y apellido falsos.

Su muerte, al igual que su huida, no pudo ser más misteriosa. Al parecer, se produjo a principios de 1979 cuando vivía junto a la
familia Bossert, como bien explican Posner y Ware. Según los autores, el 7 de febrero a las 3 de la tarde Mengele salió a dar un
paseo junto a la playa con varios de sus encubridores.
«Alrededor de las 4.30 de la tarde, para refrescarse del sol abrasador, Mengele decidió probar las suaves olas de Atlántico. Diez
minutos después, se encontraba luchando por su vida. El joven Andreas Bossert fue el primero que lo vio (…) Alertado por su hijo,
Wólfram Bossert levantó la vista y vio un movimiento violento del mar. Le preguntó a Mengele si se encontraba bien. La única
respuesta fue una mueca de dolor. Bossert se metió en el mar y nadó a la mayor velocidad que pudo para rescatar a su amigo.
Cuando llegó (…) la parálisis le había agarrotado el cuerpo», explican los autores anglófonos en su libro. Mengele, tras realizar
miles de torturas y protagonizar una huida de película, había fallecido.

Otros experimentos nazis


2.1.- EXPERIMENTOS DE CONGELAMIENTO

Los experimentos de congelación e hipotermia fueron conducidos por el alto mando del partido Nazi. Los experimentos fueron
realizados en seres humanos y tuvieron el objetivo de simular las condiciones que las tropas alemanas experimentaban en el frente
del Este. Los soldados alemanes estaban mal preparados para las condiciones climatológicas que estaban experimentando en el
campo de batalla. De esta forma, miles de ellos morían por los efectos del congelamiento o eran inhabilitados para el combate a
causa de las heridas que les causaba el frío.

Los experimentos fueron conducidos bajo la supervisión del Dr. Sigmund Rascher en los campos de concentración de Birkenau,
Dachau y Aushcwitz. El Dr. Rascher reportaba sus resultados directamente a Himmler, el Comandante en Jefe de las tristemente
célebres SS. El Dr. Rascher publicó posteriormente los resultados de sus experimentos sobre la congelación en una conferencia
médica celebrada en 1942, titulada "Los problemas médicos derivados del mar y del invierno."

Los experimentos sobre la congelación estuvieron divididos en dos partes. En primer lugar, buscaban establecer cuanto tiempo se
necesitaba para descender la temperatura corporal a un grado suficiente para causar la muerte. En segundo lugar, analizaba las
formas más eficientes para resucitar a la víctima de congelamiento.

Los dos métodos principales utilizados para enfriar a la víctima, fueron colocar a la persona en una tina de agua helada, o el
exponer a la víctima desnuda a temperaturas bajo cero en la intemperie.

El método de la tina de agua helada probó ser la manera más rápida para hacer descender la temperatura corporal. La selección
de los sujetos fue hecha entre judíos y rusos jóvenes. A manera de preparación para el experimento, eran desnudados.
Posteriormente les era introducido un termómetro por vía rectal, el cual sería usado para registrar los descensos de temperatura
durante la prueba. Este termómetro era fijado en su lugar por medio de un anillo expandible de metal que era ajustado para abrirse
dentro del recto. La víctima era colocada entonces en la tina de agua helada y comenzaba a congelarse. Se sabe que la mayor
parte de las víctimas perdían la conciencia y finalmente morían cuando la temperatura corporal descendía hasta los 25 °C.

Dos hombres rusos fueron observados por un médico del campo de Birkenau. Los dos eran hombres muy fuertes, y el médico de
las SS quedó impresionado por el tiempo que los rusos podían soportar el frío antes de perder la conciencia. El médico que
observó esto, le pidió al director del experimento que sacará a los dos hombres del tanque. El director no lo permitió, y en su lugar
hizo que aumentaran la temperatura unos cuantos grados para prolongar el dolor de las víctimas. Los dos murieron después de
una dolorosa y prolongada estancia en el tanque.
La segunda forma para congelar a una víctima consistía en atarla desnuda en un poste y dejarla en la intemperie. Los extremos
inviernos de Auschwitz lo convirtieron en la locación natural para llevar a cabo estos experimentos.

La resucitación y los experimentos de calentamiento fueron igual de crueles y dolorosos que los experimentos de congelamiento.

2.2.- LÁMPARAS SOLARES

Las víctimas eran colocadas debajo de lámparas solares que producían un calor suficiente como para quemar la piel. Una víctima
homosexual joven fue repetidamente llevada hasta la inconciencia por medio de métodos de congelamiento, solo para
inmediatamente ser resucitado por medio de las lámparas. Murió una tarde después de ser sometido a numerosas pruebas
similares.

2.3.- LA IRRIGACIÓN INTERNA

La víctima congelada era sometida a un tratamiento de reanimación que consistía en introducir en el estómago, vesícula biliar e
intestinos del paciente, agua calentada hasta límites cercanos al punto de ebullición. Al parecer, todas las víctimas sometidas a
este "tratamiento" murieron a causa de este.

2.4.- LOS BAÑOS CALIENTES

La persona era colocada en agua caliente y la temperatura era incrementada lentamente. Este método probó ser el más útil para la
reanimación de las víctimas. De cualquier manera, muchos sujetos murieron debido al shock provocado por un calentamiento
demasiado rápido.

2.5.- TRATAMIENTO DEL CONGELAMIENTO POR MEDIO DEL CALOR CORPORAL

Heinrich Himmler sugirió al Dr. Rascher el uso de mujeres para calentar a los hombres congelados. El sugirió el que la víctima y
una mujer copularan. Este experimento ocurrió con cierto grado de éxito. De cualquier forma, no fue tan exitoso como el método del
baño caliente.

2.6.- LOS EXPERIMENTOS GENÉTICOS

El logro de la purificación de la Raza Nórdica o Aria era la meta más importante de los Nazis. Los hombres de cabello rubio y ojos
azules estaban supuestamente destinados a ser la única raza. Los negros, latinoamericanos, judíos, gitanos y homosexuales, así
como cualquier otra persona que no encajara en los requerimientos raciales debían ser excluidos de la sociedad futura por medio
del genocidio. Hitler y el Alto Mando alemán elaboraron una lista de reglas que los Nazis debían observar. Las nuevas reglas
obligaban a que todos los oficiales de las SS se sometieran a exámenes médicos antes de contraer matrimonio, con el objeto de
garantizar su pureza racial. Las reglas para el matrimonio eran increíblemente complejas. Miles de solicitudes matrimoniales fueron
rechazadas. Si estas reglas eran quebrantadas, esto podía conducir a la pena de muerte.

El Dr. Sigmund Rascher y su esposa pudieron comprobar por sí mismos lo que le ocurría a aquellos que no siguieran las reglas
matrimoniales del régimen Nazi. La esposa de Rascher era estéril. Ellos no estaban ilegalmente casados, pero adoptaron un par de
niños. Fueron investigados posteriormente por la GESTAPO y ejecutados por el crimen.
Tan pronto como el Partido Nazi llegó al poder, los grupos científicos fueron presionados para realizar investigación acerca de la
pureza de la raza y los experimentos comenzaron. En primer lugar, el Partido necesitaba que la Propaganda probara que todas las
demás razas eran inferiores. Se realizaron diversos estudios antropométricos en los cuales se hicieron análisis de sangre y
medidas de cráneos, ojos y narices. Por medio de pruebas de este tipo, es como se determinó que los gitanos tenían un tipo
diferente de sangre que los inclinaba hacia conductas criminales. "Hallazgos" similares fueron descritos en todas las demás razas,
excepto en la raza de los propios Nazis.

Se realizaron cientos de experimentos genéticos después de que las actividades en los campos de concentración comenzaran. Los
experimentos se dividieron en dos grandes grupos. Por un lado se buscaban métodos para refinar la raza, y por otro, determinar la
causa de los defectos genéticos que se observaban.

2.7.- EXPERIMENTACION SOBRE LAS GRANDE ALTURAS

En los inicios de 1942, varios prisioneros del campo de concentración de Dachau fueron torturados con el objeto de que la Fuerza
Aérea Alemana (Luftwaffe) pudiera averiguar la capacidad del cuerpo humano para adaptarse y sobrevivir a las grandes altitudes.
Una cámara de baja presión fue usada para simular las condiciones atmosféricas de una altitud de más de 68,000 pies. Los sujetos
fueron obligados a entrar en la cámara y las reacciones de sus organismos fueron estudiadas.

2.8.- EXPERIMENTACION SOBRE LA MALARIA

Desde febrero de 1942 hasta Abril de 1945, numerosos experimentos fueron realizados en el campo de concentración de Dachau
con el objetivo de investigar la inmunización en el tratamiento de la Malaria. Varios reclusos en buen estado de salud, fueron
infectados por mosquitos o por la inyección de extractos de las glándulas mucosas de los mosquitos. Después de haber contraído
Malaria, los sujetos fueron probados con diversas drogas para probar su eficacia. En estos experimentos se utilizaron más de mil
sujetos no voluntarios, la mayor parte de los cuales murieron.

2.9.- EXPERIMENTOS CON EL GAS MOSTAZA

En varias ocasiones, entre Septiembre de 1939 y Abril de 1945, se realizaron experimentos en los campos de Sachsenhausen y
Natzweiler, con el fin de investigar el tratamiento más efectivo para tratar las heridas causadas por el gas LOST, un veneno
popularmente conocido como "gas mostaza". Las heridas eran infligidas a los sujetos por los médicos conductores del experimento.
Algunos de ellos murieron como resultado de la exposición al veneno.

2.10.- EXPERIMENTOS CON LA SULFONAMIDA

Desde Julio de 1942, hasta Septiembre de 1943, se realizaron experimentos en el campo de concentración de Ravensbrück para
investigar la eficacia de la sulfonamida. Heridas infligidas en sujetos experimentales fueron infectadas con estreptococos, gangrena
gaseosa y tétanos. La circulación de la sangre era interrumpida atando los vasos sanguíneos circundantes a la herida para crear
una condición similar a la observada en los campos de batalla. La infección era agravada mediante la introducción de restos de
madero o de tierra en la herida. Posteriormente, la infección era tratada con sulfonamida y otros fármacos con el objeto de
determinar su eficacia. Algunos sujetos murieron como resultado de estos experimentos.

2.11.- REGENERACIÓN DE HUESOS, MUSCULOS Y NERVIOS


Desde Septiembre de 1942 hasta Diciembre de 1943, se realizaron experimentos en el campo de concentración de
Ravensbrückcon el objeto de estudiar la regeneración del hueso, el músculo y el nervio, así como el trasplante de hueso de una
persona a otra. Las secciones de los huesos, músculos y nervios fueron removidos de los sujetos.

2.12.- EXPERIMENTO CON AGUA DE MAR

Desde Julio de 1944 hasta Septiembre de 1944, se realizaron experimentos en el campo de Dachau con el objeto de probar varios
métodos para potabilizar el agua de mar. Algunos de los sujetos participantes fueron privados de toda comida y les fue
suministrada únicamente agua de mar químicamente procesada.

2.13.- EXPERIMENTOS SOBRE HEPATITIS

Desde Junio de 1943 hasta enero de 1945, se realizaron experimentos en los campos de Sachsenhausen and Natzweiler para
investigar las causas de la hepatitis epidémica así como el uso de inoculaciones para su tratamiento. Los sujetos experimentales
fueron deliberadamente infectados, y algunos murieron a consecuencia de los experimentos.

2.14.- ESTIRILIZACION

Los experimentos se realizaron desde marzo de 1941 hasta enero de 1945 en los campos de Auschwitz y de Ravensbrück. El
propósito de estos experimentos era el desarrollar un método que fuera capaz de esterilizar a millones de personas en la mínima
cantidad de tiempo y con el mínimo esfuerzo. Estos experimentos fueron conducidos utilizando procedimientos quirúrgicos, rayos X
y varios tipos de drogas. Miles de víctimas fueron esterilizadas (Independientemente de su experimentación al respecto, el gobierno
Nazi esterilizó a alrededor de 400,000 personas como parte de sus métodos de salubridad y control)

2.15.- EXPERIMENTOS SOBRE EL TIFO

Estos experimentos fueron realizados en los campos de Buchenwald y Natzweiler desde Diciembre de 1941 hasta Febrero de
1945. Investigaban la eficacia de algunas vacunas experimentales. En Buchenwald, numerosos reclusos sanos fueron infectados
deliberadamente con la bacteria del tifo. Más del 90% de las víctimas murió como resultado de esto. Otros reclusos sanos fueron
usados para probar la eficacia de diversas vacunas de tifo exantemático y de otras sustancias químicas. En el curso de estos
experimentos, 75% de los sujetos seleccionados fueron vacunados con alguna de las vacunas o alimentados con alguna de las
sustancias químicas para después ser infectados con bacterias de tifo exantemático tras un periodo de 3 o 4 semanas. El 25%
restante fue infectado sin ninguna protección previa con el objetivo de probar la eficacia de las vacunas y de las sustancias
químicas empleadas. Como resultado, cientos de personas murieron. También se realizaron experimentos con fiebre amarilla,
viruela, cólera y difteria. Experimentos similares se realizaron en el campo de concentración de Natzweiler.
2.16.- EXPERIMENTOS CON VENENO

Entre Diciembre de 1943 y Octubre de 1944 se realizaron experimentos en el campo de Buchenwald para investigar los efectos de
varios tipos de venenos en los seres humanos. Los venenos fueron administrados secretamente a los sujetos experimentales en su
ración de comida. Las víctimas morían a causa del veneno o eran asesinadas inmediatamente para permitir la realización de
autopsias. Alrededor de Septiembre de 1944, algunos sujetos experimentales recibieron los impactos de balas envenenadas y
fueron sometidos a tortura.

2.17.- EXPERIMENTOS CON BOMBAS INCENDIARIAS

Desde Noviembre de 1943 hasta Enero de 1944, fueron realizados experimentos en el campo de concentración de Buchenwald
para probar el efecto de varias preparaciones farmacológicas en las quemaduras de fósforo. Estas quemaduras eran infligidas en
los sujetos experimentales con material de fósforo extraído de bombas incendiarias.

¿Cómo definiría a Mengele en un párrafo?


Lo definiría como la encarnación del mal absoluto. Mengele era un sádico que disfrutaba causando dolor a
los otros; personaje absolutamente frío, sin empatía, calculador, representante impecable de la organización
criminal a la que pertenecía, las SS de Heinrich Himmler. Entregado a su sanguinario trabajo con una
devoción rayana en la locura. El apodo con el que se le conocía en Auschwitz no puede ser más acertado: el
«Ángel de la Muerte».
¿Podría narrar brevemente en que consistieron sus experimentos con gemelos?
Su fascinación por los gemelos tuvo su origen en la colaboración que llevó a cabo junto al doctor Otmar von
Verschuer, que en el Instituto de Biología Hereditaria de Fráncfort se decantó por una «especialidad» que ya
había cautivado a Eugene Fischer. Todos ellos pensaban que en los gemelos se hallaba la clave para una más
rápida reproducción de la raza aria, y para conseguirlo Mengele no dudó en utilizar a cientos de niños,
incluso bebés, como cobayas, a los que sometían a radiación, provocaban heridas deliberadamente para
comprobar el aguante del dolor o inoculaban enfermedades como la malaria o el tifus e inyecciones de
cloroformo directamente en el corazón.
¿Cuál diría que fue su experimento más cruel?
Cometió verdaderas aberraciones, como extirpar los ojos a sus víctimas o inyectarles colorantes y sustancias
químicas para cambiarles el color, pero el experimento que más me conmocionó a la hora de investigar al
personaje fue uno que conocemos gracias al relato que dejó un médico judío que estuvo a su servicio para
poder salvar la vida de su familia, Miklós Nyiszli. En una ocasión, Mengele pretendió crear «siameses»; para
ello escogió a dos niños gemelos de cuatro años –uno de ellos jorobado-, que respondían al nombre de Guido
y Nino. Cuando fueron devueltos a los barracones dos días después, estaban cosidos por la espalda hasta las
muñecas, unidos incluso por algunas venas. La gangrena se había apoderado de sus cuerpos y el olor, en
medio del llanto ahogado de los pequeños, era insoportable. ¿Qué clase de persona puede hacer eso?
Existen varias teorías sobre su huída y vida en Latinoamérica. ¿Qué cree usted que sucedió?
Por desgracia, uno de los nazis más terribles escapó de la justicia y no fue sometido a juicio en Núremberg
como otros altos jerarcas del régimen. Su familia tenía un gran capital y pudo conseguir su evasión a
Latinoamérica con una identidad falsa. Hoy se sabe, casi con certeza, que tras refugiarse primero en
Günzburg y después en Baviera, huyó a Latinoamérica gracias a la organización ODESSA y se refugió en
Buenos Aires, datos que conocemos gracias a la investigación que hizo de su paradero el «cazanazis» Simon
Wiesenthal y el Mossad. A pesar de que fueron capaces de localizar a alguien tan influyente como Adolf
Eichmann, responsable de la Solución Final, y juzgarle en Jerusalén, no pudieron detener a Mengele, quien
vivió sin pagar por sus crímenes durante 35 años.
Su muerte, al igual que su verdadero paradero, está rodeada de misterio. Durante los últimos años de su vida
parece ser que vivió en Paraguay y después en Brasil, a donde se trasladó obsesionado con que le capturasen.
Murió en extrañas circunstancias, al parecer ahogado, de manera accidental, tras sufrir un paro cardíaco en
una playa brasileña en 1979. Fue enterrado con un nombre falso pero en 1985 se exhumaron sus restos y se
pudo corroborar su identidad.
¿Existe un número estimado de muertos a manos de este sádico doctor?
No existe, al menos oficialmente, una lista con el número total de muertes de las que fue directamente
responsable Josef Mengele, en parte porque las autoridades nazis mandaron destruir todas las pruebas que se
pudiera de los campos de concentración, aunque algunos autores hablan de hasta cuatrocientas mil. Durante
los últimos años de la guerra, mes a mes, miles de prisioneros, en su mayoría judíos, llegaban en vagones de
ganado hasta Auschwitz. En las mismas vías Mengele era uno de los responsables de decidir quién servía
para sus experimentos y quién para trabajar. Él decidía, a dedo, el triste destino de miles de personas. Por lo
general, las mujeres, los niños y los ancianos eran dirigidos al campo B, a Auschwitz- Birkenau, donde se
encontraban las cámaras de gas y los hornos crematorios.
Para sus experimentos utilizó a cientos de niños y adolescentes, que sucumbieron entre terribles dolores a sus
pruebas, al igual que numerosos adultos sometidos a las más brutales prácticas, pero como también enviaba a
los prisioneros directamente a las cámaras de gas, no podemos dar una cifra exacta. Lo que es seguro es que
fue el responsable directo de miles de muertes.