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TERCERO: Respecto al primer presupuesto material: existencia de graves y fundamentos

elementos de convicción que vinculan al imputado con el hecho de investigación.-


Oralizados los elementos de convicción por el ministerio público se corrió traslado a la
defensa técnica quien señalo solicita se declare infundado, señala que no hay elementos
de convicción, no hay gravedad en estos; Ministerio Púbico hace mención a lo que
constituye una seria de diligencias que han realizado que giran en torno a una denuncia
verbal, hace alusión a que opone énfasis a que el menor ha sentido un fuerte dolor, señala
que en la declaración de cámara gessell no sabe ni siquiera cuantos hermanos tiene, hay
una situación peculiar en cuanto a la caracterización de las circunstancias vitales, esto
dice que es una limitante que es importante la entrevista única, pues se trata de una
entrevista lamentablemente constreñida y reducida en este caso,, señala que el hecho
ocurrió cuando tocaron el timbre del segundo recreo pero las clases la tenía en el primer
bloque, en el segundo bloque lo realizan con los alumnos de cuarto año, luego vienen del
recreo y realizan las clases con los alumnos del sexto año.
Señala que todo ha ocurrido en un salón pequeño pero de la constatación e ha advertido
que se tratan de aulas estándares, no se convocó al agraviado para que identifique el
lugar. Tampoco jugaron futbol, pues en ese horario, hicieron carrera de postas en
consecuencias el menor se ubica en otro escenario, dice que el menor menciona a su tío
Fredy quien lo acompaño, asimismo la profesora de aula que hasta el ultimo momento
ella no evidencio molestia al caminar al menor, es decir la defensa cuestiona la entrevista
única en síntesis por otro lado los certificados médicos legales no señalaban nada sobre
escoriaciones que se le había encontrado al menor, señala que el Ministerio Publico al
haber leído la guía de evaluación física del Ministerio Publico, lo hizo de manera sesgada
y tendenciosa, señala que tiene que haber convicción de que hubo penetración total o
parcial, los elementos de convicción no ayudan a la tipificación, señala que en el salón
donde se hicieron la constatación no había juguetes, no se le preguntaron al menor que
conoce cono juguetes.
Indica la entrevista única no es suficiente, es imprecisa no ofrece una aportación sólida,
la pericia psicológica del procesado tampoco es suficiente pues no analiza su
personalidad, sobre la hora de los hecho no se especifica, pues a la hora del segundo
recreo el profesor estaba con otro grupo, la declaración de la adre o señala que la abuela
haya ido a recoger al menor, ni tampoco señala que haya ido un tío.
El Ministerio Publico al respecto señala que sobre el tamaño del aula la constatación de
esta señala que esta mide aproximadamente 6x8.
La evaluación psicológica no ha sido objetada, la evaluación del procesado no va a
demostrar si tiene tendencia o no a cometer estos delitos, la pericia psiquiatras si lo va
hacer en su momento.
El hecho de que persona fue a recogerlo, no incide trascendentalmente en los hechos
materia de investigación. El tema materia aun de investigación, de lo que se trata es de
una alta probabilidad de la ocurrencia de los hechos.
Al respecto la judicatura advierte lo siguiente:
Primero: La apreciación de indicios razonables de criminalidad en la fase de investigación
no significa, por si sola, el establecimiento de una presunción de culpabilidad del
imputado, sino que únicamente implica la existencia de motivos razonables que permitan
afirmar la posible comisión de un delito por el eventual destinatario de la medida, es así
que el fundamento vigésimo séptimo de la casación 626-2013, de Moquegua señala que
para la adopción de la prisión preventiva no se exige que se tenga certeza sobre la
imputación, solo que exista un alto grado de probabilidad de la ocurrencia de los hechos,
mayor al que se obtendría al formalizar la investigación preparatoria, valiéndose de toda
la información oralizada y acopiada hasta ese momento (primeros recaudos).
Segundo: Debemos tener en cuenta que el delito que nos ocupa en este requerimiento
tiene cono bien jurídico tutelado es la indemnidad sexual, entendida cono la preservación
de las condiciones biológica y psicológicas que permitan un normal e integral desarrollo
de un menor de catorce años, por no estar en condiciones de decidir sobre la actividad
sexual; es evidente que en los delitos contra la libertad sexual, en la gran mayoría de
casos, estos se ejecutan en la clandestinidad, por lo cual queda la declaración de la
víctima para vincular al procesado con la imputación que se le atribuye, lo que es central
justamente en los delitos de clandestinidad, cono suelen ser en los delitos sexuales, no
solo es la persistencia de la sindicación, sino también la coherencia interna y la presencia
de elementos periféricos.
En tal sentido, al respecto debe de tenerse en cuenta lo señalado por el Acuerdo plenario
02-2005, en su fundamento decimo sobre las garantías es certeza y que son las
siguientes: a) Ausencia de incredibilidad subjetiva. Es decir, que no existan relaciones
entre agraviado e imputado basadas en el odio, resentimientos, enemistad u otras que
puedan incidir en la parcialidad de la deposición, que por ende le nieguen aptitud para
generan certeza. b) Verosimilitud, que no solo incide en la coherencia y solidez de la
propia declaración, sino que debe estar rodeada de ciertas corroboraciones periféricas,
de carácter objetivo que le doten de aptitud probatoria. c) Persistencia en la
incriminación, con las matizaciones que se señalan en el literal c) del párrafo anterior.
Así tenemos de autos, que de manera palmaria no se ha verificado que la madre del
menor Sussan Johana Arias Menéndez, así cono la abuela de este doña Rosa Elvira
Menéndez Fernández, tengan relación alguna con el procesado, es decir no se ha
verificado que existan motivos de enemistad, odio algún otro tipo que pueda evidenciar
un direccionamiento en la atribución del hecho al procesado, ellos se advierte de la
declaración testimonial de ambas personas, que corren en los requerimientos 40 y 49,
quienes señalan que el menor agravado, quien ha señalado que el profesor, es decir el
procesado recién le enseño en este año.
Es decir que no hay una motivación es curia ni tendenciosa de parte del denunciante y el
menor agravado, en imputar un hecho tan grave al procesado.
En relación a la verosimilitud del relato incriminador, advertiremos que este se centra
plasmado en lo declarado por el menor en cámara gessell, en donde de una descripción
del lugar y modo donde se habría ocurrido los hechos en su agravio y la forma en que
estos sucedieron, esto también ocurrido los hechos en su agravio y la forma en la pericia
psicológica Nº 003003-2018-PS-DCLS en la parte referida al relato, es decir hay una
repetición de narración que no encuentra contradicción o incoherencias al respecto; por
otro lado como elemento periférico tenemos que el mismo peritaje psicológico en la
parte relativa del análisis factico se señala descripción de evento violento describe
sucesos descrito en el relato que se dieron en episodio único, lo cual ya de por sí, nos da
un indicativo de coherencia en el relato del menor agraviado y este mismo peritaje
concluye que presenta indicadores de afectación psicología compatibles a evento de tipo
sexual, asimismo presenta decepción, actitud crítica y desaprobación ante forma de
proceder del denunciado.
Por otro lado se tiene las declaración de la madre del menor y de su abuela quienes
ambas coindicen en el caso de Elvira Menéndez Fernández en la pregunta4, señala que a
horas 13:00 del dia14 de marzo del 2018, en circunstancias que recogió a su nieto declaro
que lo noto caminando con las piernas abiertas y al legar al domicilio de ni hija se fue a
su habitación y se tapó con la frazada, motivo por el cual me acerque y de manera
cuidadosa le pregunte que le está pasando, quedándome sola con él en su habitación y
mi nieto me conto que su profesor de educación física le había tocado dando golpecitos
en la espalda mientras le decía que tenía que tener equilibrio, luego con un pequeño palo
empezó a golpear levemente sus nalgas y después de esto me dijo mi nieto que se
profesor le metió la nano dentro del pantalón y le metió el dedo en su potito hasta el
fondo hasta que sintió dolor quejándose callado, en ese mismo sentido también declara
la madre Sussan Johana Arias Menéndez, es decir el relato de las denunciantes se
coinciden con lo relatado por el menor, es decir que hay consistencia en lo que el menor
le comento a su madre y lo que estas han narrado, pues en el relato incriminador del
menor en Cámara Gessell se repiten esas circunstancias, de que el profesor le había
metido el dedo en el ano del menor y que le hizo doler.
Asimismo tenemos el acta de constatación policial del lugar donde habría ocurrido el
hecho, esta se encuentra a fojas 17, en donde se advierte que se hicieron presentes el
instructor a cargo la investigación en la Institución Federico Barreto conjuntamente con
la defensa del agraviado, el Ministerio Publico entre otra personas, en el punto 2 de este
acta se señala que se procedieron a constituir a un salón de clases destinado según se
refiere el director Mario Genaro Ticona Mamani, destinado al departamento de
educación física, la misma que se encuentra ubicada al costado del patio del medio donde
se iza el pabellón nacional, se constató que la puerta de ingresos de dicho ambiente existe
un rotulo informativo donde se lee textualmente plan de fortalecimiento de la educación
física y el deporte escolar, asimismo al ingresar al interior del ambiente de 6x8 metros
aproximadamente de material noble con dos ventanas grandes que dan visibilidad al
patio de primaria las cuales cuentan con sus respectivas cortinas, asimismo se observaron
carpetas unipersonales, 14 sillas de madera, escritorios de madera, colchonetas, existe
también en la parte del fondo de dicho ambiente material deportivo, pelotas de básquet
y futbol, dos bancas de equilibrio de manera y ese dato también resulta revelador porque
el menor en su relato que estuvo haciendo equilibrio y justamente encontraron dos
bancas de manera de equilibrio, entonces llegamos a la conclusión de que también el
lugar, el ambiente físico donde habrían ocurrido estos hechos si existe y que el menor lo
ha narrado en ese sentido; es decir estas corroboraciones periféricas ya señaladas lo
único que hacen es dar fuerza a la versión del menor lo que da como habíamos dicho
verosimilitud.
Si bien es cierto se ha cuestionado la declaración del menor, en cuanto a la técnica
empleada por el psicólogo encargado de la entrevista, indicándose que no hizo las
preguntas necesarias al esclarecimiento de los hechos y que el menor habría recogido del
colegio por su tío a quien el menor llama Fredy, cierto es que el núcleo central de la
sindicación no ha presentado variaciones, es decir el lugar, la forma y la persona que
habría cometido el hecho en su agravio no han variado, no han sufrido cambios al
respecto.
En relación a lo declarado por la profesora Beatriz Ramos Alanoca, también se advierte
que en efecto reconoce que el profesor en este caso el procesado, tuvo clases de
educación física con el menor entre las 8:30 a 9:30, sin embargo también reconoce que
luego de esa hora en el segundo recreo de 11:15 a 11:30, no se percató dónde estaba el
menor ni el profesor, por tanto para la judicatura ese relato no puede dar mayores datos
sobre el momento en que habrían ocurrido los hechos en agravio del menor.
Asimismo la declaración de Genaro Ticona Maman, quien e la pregunta 09 reconoce que
el procesado trabaja en la Institución Federico Barreto desde el 01 de marzo del año 2018
y en la pregunta 10 señalo que dichas clases las realiza en el patio de la institución o en
la sala de educación física de la institución educativa, se repite estas declaraciones
también le brindan solides a lo declarado por el menor ya que en efecto el profesor
estuvo enseñando ese día en el colegio, estuvo brindando clases de educación física y
que estas clases también se llevaban a cabo en el salón lo que el menor también ha
referido.
En consecuencia la judicatura considera que existe un hecho delictivo realizado en
agravio del menor del iniciales JPRAM, que estos hechos se le imputan al procesado Edgar
Alfredo Roque Coqueña, pues la versión vertida por el menor resulta verosímil y está
rodeada de las corroboraciones periféricas que ya se han precisado. Por otro lado en
relación al resultado del reconocimiento médico legal 003016-EIS, de fecha 17-03-18, en
donde se indica que este menor al ser evaluado no presenta signos de actos contra natura
reciente, debemos de apreciar que en efecto que revisado dicho protocolo, en el cual se
concluye que no se presenta signos de actos contra natura, sin embargo también la
judicatura ha podido revisar la guía de procedimientos para la evaluación física para la
integridad de las personas, es así que en la página 80 en relación a las lesiones anales,
señala que de manera general las lesiones grave rectales son más frecuentes por causa
de cuerpos extraños que por el miembro viril, salvo cuando se trate de niños; es mucho
más frecuente dice que las lesiones sea más leves y discretas que en caso de un examen
superficial puede pasar por alto tales vestigios, estas lesiones locales evolucionan por lo
general en un plazo muy breve de ordinario menor de cinco días, señala además en la
página 81 se afirma que los tejidos del ano y del recto son elásticos lo cual significa que
no siempre existen lesiones, estas son referencias científicas que podrían justificar el
hecho de no haber encontrado lesiones anales en el menor.
En consecuencia consideramos que el hecho que no se haya encontrado lesiones en la zona anal
del menor, no descalifica la posibilidad de comisión del delito de violación sexual mediante la
introducción de un dedo a un ano, como ya se ha señalado es posible que no queden huellas de
este tipo de penetración dadas las características del aparato rectal (ano), siendo su característica
esencial su elasticidad, consecuentemente consideramos que la versión del menor supera los
estándares de certeza que exige el acuerdo plenario y que en su calidad de testigo único si tiene
suficiencia incriminatoria, aunado a los demás elemento de convicción que ya hemos referido y
a la precisión hecha e relación a la no aparición de lesiones anales n el examen de integridad física
del menor, consideramos que este primer elemento si se presenta.