Anda di halaman 1dari 3

La neumonía neonatal es la infección pulmonar de un recién nacido.

Puede
comenzar dentro de horas del nacimiento, como parte de un síndrome de sepsis
generalizada, o después de 7 días, limitada a los pulmones. Los signos pueden
ser sólo dificultad respiratoria o progresar a shock y muerte. El diagnóstico se
realiza por la clínica y la evaluación de laboratorio para sepsis. El tratamiento
inicial consiste en antibióticos de amplio espectro que se cambian por fármacos
específicos contra el microorganismo lo antes posible.

La neumonía es la infección bacteriana invasiva más frecuente después de la


sepsis primaria. La neumonía de inicio temprano forma parte de una sepsis
generalizada que se manifiesta en el momento del nacimiento o pocas horas
después. Por lo general, la neumonía de inicio tardío sobreviene después de los 7
días de vida, la mayoría de las veces en las UCI neonatales, en recién nacidos
que requieren intubación endotraqueal prolongada por patología pulmonar
(denominada neumonía asociada a los cuidados de la salud).

Patogenia
Los mecanismos de infección posibles son los siguientes:
1. Transplacentario. La infección transplacentaria por gérmenes que pasen desde la
circulación materna es poco frecuente, por la función de filtro de las membranas
placentarias. En estos casos, se encuentra una infiltración difusa de polimorfonucleares y
microorganismos infectantes en los alvéolos. En ocasiones también se identifican restos
de líquido amniótico, lo que indica la posibilidad de aspiración intrauterina previa a la
sepsis hematógena. Este mecanismo de infección es el más típico de las viremias
maternas y de los raros casos de sepsis materna por neumococo.
2. Inhalación de líquido amniótico. Es poco frecuente. Puede aparecer prenatalmente o
durante el parto.
3. Aspiración de material infectado. Puede producirse antes, durante o tras el parto. En
estas situaciones se observa un patrón típicamente bronconeumónico, asociado en los
casos más graves a hemorragia pulmonar o a inflamación pleural de diverso grado.
Además de Staphylococcus aureus, puede estar causado por otros gérmenes, como
Escherichia coli, Klebsiella, Enterobacter y anaerobios. Se pueden presentar
complicaciones del tipo de neumatoceles, abscesos, empiemas y pioneumotórax.
4. Inhalación de aire contaminado. Del personal hospitalario o del material usado en la
atención al niño, sobre todo causado por Pseudomonas. Constituyen en este caso las
neumonías de origen nosocomial.
5. Vía hematógena. A partir de otro foco de infección o en el curso de una septicemia.

Como factores de riesgo, se encuentran principalmente la rotura prematura de


membranas (mayor de 24 horas, establecido de forma arbitraria), la asfixia fetal (en la que
el neonato aspira el líquido amniótico infectado con los movimientos respiratorios tipo
gasping realizados al nacimiento) y la iatrogenia(cualquier medida de soporte ventilatorio).
Signos y síntomas
La neumonía asociada a los cuidados de la salud de inicio tardío se manifiesta con
un inexplicable empeoramiento del estado respiratorio del paciente y cantidades
cada vez mayores y un cambio en la calidad de las secreciones respiratorias (p.
ej., espesas y de color marrón). Los lactantes presentan cuadros graves, con
inestabilidad térmica y neutropenia.

Diagnóstico
 Radiografía de tórax

La evaluación incluye radiografía de tórax, oximetría de pulso, cultivos de sangre,


y la tinción de Gram y cultivo de aspirado traqueal.

Deben observarse infiltrados nuevos y persistentes en la radiografía de tórax, pero


pueden ser difíciles de reconocer si el recién nacido presenta displasia
broncopulmonar grave.

Si la tinción de Gram muestra un número significativo de leucocitos


polimorfonucleares y un solo microorganismo similar al que crece a partir del
cultivo del aspirado traqueal, aumenta la probabilidad de que este microorganismo
sea la causa de la neumonía. Como la neumonía bacteriana en recién nacidos
puede diseminarse, también es necesario realizar una evaluación completa para
sepsis, incluida una punción lumbar. Sin embargo, los hemocultivos son positivos
en sólo el 2-5% de los casos de neumonía asociada a los cuidados de la salud.

Tratamiento
 Por lo general, vancomicina y un β-lactámico de amplio espectro

El tratamiento antimicrobiano de la enfermedad de inicio temprano es similar al de


la sepsis neonatal. La vancomicina y un β-lactámico de amplio espectro como
meropenem, piperacilina/tazobactam o cefepima son el tratamiento inicial de
elección en la mayor parte de las neumonías asociadas a los cuidados de la salud
de inicio tardío. Este esquema trata la sepsis, así como la neumonía con
patógenos típicos adquiridos en el hospital, incluida P. aeruginosa. Los patrones
locales de infección bacteriana y resistencia siempre deben ser usados para
ayudar a seleccionar las opciones empíricas de antibióticos. Después de conocer
los resultados del antibiograma, se indican antibióticos más específicos.

neumonía por clamidias


La exposición a clamidias durante el parto puede provocar una neumonía por
clamidias entre las 2 y 18 semanas. Los lactantes presentan taquipnea, pero en
general no están en estado crítico y también pueden tener antecedentes de
conjuntivitis por el mismo microorganismo. Puede haber eosinofilia, y las
radiografías muestran infiltrados intersticiales bilaterales con hiperinsuflación.

Tratamiento

 Eritromicina

El tratamiento con eritromicina lleva a una resolución rápida Como en los recién
nacidos la eritromicina puede causar estenosis hipertrófica del píloro (EHP), deben
controlarse signos y síntomas de este cuadro en todos los recién nacidos tratados
con eritromicina y sus padres deben ser asesorados en relación con los riesgos
potenciales. La azitromicina, en dosis de 20 mg/kg VO 1 vez al día durante 3 días
también puede ser eficaz. El diagnóstico de neumonía por Chlamydia trachomatis
debe instar a evaluar a la madre y su pareja, porque la infección por clamidias
materna no tratada puede causar complicaciones como enfermedad inflamatoria
pélvica y esterilidad.