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DERECHO A LA SALUD

1. CONCEPCIÓN JURÍDICA

El derecho a la salud es un derecho que no se puede negar a la persona ya que está


ligado a la vida otro derecho fundamental que se protege por nuestra legislación y no solo
a nivel nacional sino también a nivel mundial, el derecho a la salud es uno de los más
importantes derechos que han de salvaguardar a la persona humana ya que esta tiene
relación con el bienestar del ser y el disfrute de una vida plena, por ello es que en el
artículo 7° de nuestra constitución política se establece este derecho:

Artículo 7.- Derecho a la salud. Protección al discapacitado Todos tienen derecho


a la protección de su salud, la del medio familiar y la de la comunidad así como el
deber de contribuir a su promoción y defensa. La persona incapacitada para velar
por sí misma a causa de una deficiencia física o mental tiene derecho al respeto
de su dignidad y a un régimen legal de protección, atención, readaptación y
seguridad.

Muchos doctrinarios se pronunciaron respecto a este derecho y sobretodo sobre su


relación directa con la vida el derecho del cual depende este. Por ello Fernández
Sessarego sostiene que "el derecho a la vida es primordial entre los derechos atinentes a
la persona y el presupuesto indispensable de todos los demás. De no existir el derecho a
la vida carecería de sentido referirse a la constelación de derechos reconocidos por el
ordenamiento jurídico para la protección y tutela de la persona humana"1. Es decir que la
vida como derecho fundamental es quien da existencia a los demás derechos
encontrándonos con el derecho a la salud que tiene una relación directa con el derecho a
la vida, asimismo Espinoza Espinoza refiere que "el derecho a la vida es por excelencia
un derecho natural primario del que todo ser humano goza por el solo hecho de su
existencia. Más que una exigencia jurídica constituye un suceso originario e irreversible
con el cual el hombre se encuentra consigo mismo, solamente después puede hablarse
de la necesidad de existir"2, el derecho a la vida es inherente al ser humano desde su
existencia y más que una exigencia es parte del ser, por lo cual es innegable. La
importancia de tratar el derecho a la vida recae en que para preservar este derecho

1 Citado por FERNÁNDEZ SESSAREGO, Carlos, GUTIÉRREZ CAMACHO, Walter, et al. (2005).
La Constitución Comentada. Gaceta jurídica. Primera edición. Lima –Perú. p. 410
2 Ídem.
fundamental inherente a todas las personas, es necesario el amparo a la salud integral.
Por ello se resalta las iniciativas tratadas en la legislación, como son la promulgación de la
ley N° 26842 promulgada en 1997, Ley General de Salud, la cual en su Título Preliminar
señala taxativamente que la salud es condición indispensable del desarrollo humano y
medio fundamental para alcanzar el bienestar individual y colectivo; que la protección de
la salud es de interés público, siendo de responsabilidad del Estado regulada, vigilada y
promoverla; así como que la salud pública es responsabilidad primaria del Estado. Con
ello se sostiene una salud para todos, siendo responsabilidad del estado asegurara su
protección. Asimismo la Organización Mundial de la Salud define el derecho a la salud
como “un estado de completo bienestar físico, mental y social”3.

En su Observación General 144, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y


Culturales de la ONU ofrece una orientación detallada a los Estados en relación a sus
obligaciones de respetar, proteger y cumplir el derecho a la salud. El Comité también
indica que el derecho incluye los siguientes estándares esenciales e interrelacionados:

 Disponibilidad. Los Estados deben asegurar la provisión de una infraestructura


suficiente válida de salud pública e individual en todo su territorio, así como
instalaciones de agua y saneamiento seguras, personal capacitado y
adecuadamente compensado y todos los medicamentos esenciales.
 Accesibilidad. El acceso a la salud consiste en cuatro elementos clave: la no
discriminación, la accesibilidad física, la accesibilidad económica y la accesibilidad
de la información. Las instalaciones y servicios de salud deben ser accesibles a
todos, especialmente a los más vulnerables, sin discriminación de ningún tipo. Las
instalaciones y servicios, así como los factores determinantes básicos de la salud,
tales como los servicios de agua y saneamiento, deben ser accesibles físicamente.
Las infraestructuras de salud, bienes y servicios deben estar al alcance de todos, y
cualquier pago debe estar basado en el principio de equidad para que las familias
más pobres no soporten una carga desproporcionada de los gastos relacionados
con la salud. Los Estados deben garantizar que toda persona tiene el derecho a
buscar, recibir y difundir información sobre la salud, en equilibrio con la
confidencialidad de la información médica.

3Organización Mundial de la Salud


4NACIONES UNIDAS. (2000). El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud (artículo 12
del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales).p. 4-5
 Aceptabilidad. Las infraestructuras de salud deben ser respetuosas con la ética
médica y la cultura de los individuos y las comunidades, así como prestar atención
a los requisitos de géneros y relativos al ciclo de la vida.
 Calidad. Las infraestructuras de salud deben ser científica y médicamente
apropiadas y de buena calidad. Entre otras cosas, esto requiere la provisión de
medicinas y equipos necesarios, profesionales médicos formados y el acceso a
agua y saneamiento.

El derecho a la salud está también estrechamente ligado a la enfermedad que es la causa


por el cual se protege este derecho es por ello que opina Capra refiriendo: "El concepto
de salud y los conceptos de enfermedad relacionados con él no se refieren a entidades
bien definidas, sino que son partes integrantes de unos modelos limitados y aproximativos
que reflejan la red de relaciones entre los numerosos aspectos de ese fenómeno complejo
y fluido que es la vida. El organismo humano es un sistema dinámico con aspectos
psicológicos y fisiológicos interdependientes, haciendo parte de sistemas mayores de
dimensiones físicas, sociales y culturales con los que entabla relaciones recíprocas. Por lo
tanto, no se puede hablar de la salud como un derecho absoluto que se concede, que se
otorga y del cual son responsables solo los médicos y los servicios de salud" 5. Con ello
nos da a entender que el derecho a la salud no es absoluto ya que también depende de
ciertos factores externos y su amplitud abarca otros campos de estudio.

Es importante resaltar también los campos que abarca la salud y esta es organizada por
la organización mundial de la salud6.

El derecho a la salud abarca libertades y derechos.

 Entre las libertades se incluye el derecho de las personas de controlar su salud y


su cuerpo (por ejemplo, derechos sexuales y reproductivos) sin injerencias (por
ejemplo, torturas y tratamientos y experimentos médicos no consensuados).
 Los derechos incluyen el derecho de acceso a un sistema de protección de la
salud que ofrezca a todas las personas las mismas oportunidades de disfrutar del
grado máximo de salud que se pueda alcanzar.

5
FERNÁNDEZ SESSAREGO, Carlos, GUTIÉRREZ CAMACHO, Walter, et al. Ob cit. p. 411
6
Organización Mundial de la Salud
1.1. Violaciones de los derechos humanos en el ámbito de la salud

Las violaciones o la inobservancia de los derechos humanos pueden conllevar graves


consecuencias sanitarias. La discriminación manifiesta o implícita en la prestación de
servicios de salud viola derechos humanos fundamentales. Muchas personas con
trastornos de salud mental permanecen en centros para enfermos mentales contra su
voluntad, a pesar de que tienen la capacidad para tomar decisiones sobre su futuro. Por
otra parte, cuando faltan camas de hospital, se suele dar de alta prematuramente a
personas de esos grupos, lo que puede dar lugar a altas tasas de readmisión, y en
ocasiones incluso a defunciones, y constituye también una violación de sus derechos a
recibir tratamiento.

Asimismo, se suele denegar a las mujeres el acceso a servicios y atención de salud


sexual y reproductiva, tanto en países en desarrollo como en países desarrollados. Esta
violación de los derechos humanos está profundamente arraigada en valores sociales
relativos a la sexualidad de las mujeres. Además de la denegación de la atención, en
algunas sociedades se suele someter a las mujeres a intervenciones tales como
esterilización, abortos o exámenes de virginidad.

1.2. Enfoques basados en los derechos humanos

Un enfoque de la salud basado en los derechos humanos ofrece estrategias y soluciones


que permiten afrontar y corregir las desigualdades, las prácticas discriminatorias y las
relaciones de poder injustas que suelen ser aspectos centrales de la inequidad en los
resultados sanitarios.

El objetivo de un enfoque basado en los derechos humanos es que todas las políticas,
estrategias y programas se formulen con el fin de mejorar progresivamente el goce del
derecho a la salud para todas las personas. Las intervenciones para conseguirlo se rigen
por principios y normas rigurosos que incluyen:

 No discriminación: el principio de no discriminación procura garantizar el ejercicio


de los derechos sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma,
religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición
económica, nacimiento o cualquier otra condición, por ejemplo, discapacidad,
edad, estado civil y familiar, orientación e identidad sexual, estado de salud, lugar
de residencia y situación económica y social1.
 Disponibilidad: se deberá contar con un número suficiente de establecimientos,
bienes y servicios públicos de salud, así como de programas de salud.
 Accesibilidad: los establecimientos, bienes y servicios de salud deben ser
accesibles a todos. La accesibilidad presenta cuatro dimensiones superpuestas:
 Aceptabilidad: todos los establecimientos, bienes y servicios de salud deberán
ser respetuosos de la ética médica y culturalmente apropiados, y sensibles a las
necesidades propias de cada sexo y del ciclo vital.
 Calidad: los establecimientos, bienes y servicios de salud deberán ser apropiados
desde el punto de vista científico y médico y ser de buena calidad.
 Rendición de cuentas: los Estados y otros garantes de los derechos son
responsables de la observancia de los derechos humanos.
 Universalidad: los derechos humanos son universales e inalienables. Todas las
personas, en cualquier lugar del mundo, deben poder ejercerlos.

Las políticas y los programas se han concebido para satisfacer las necesidades de la
población, como resultado de los mecanismos de rendición de cuentas establecidos. Un
enfoque basado en los derechos humanos identifica relaciones a fin de emancipar a las
personas para que puedan reivindicar sus derechos, y alentar a las instancias normativas
y a los prestadores de servicios a que cumplan sus obligaciones en lo concerniente a la
creación de sistemas de salud más receptivos.

1.3. Respuesta de la OMS

La OMS se ha comprometido a incorporar los derechos humanos en los programas y


políticas de atención de salud, tanto en los ámbitos nacional como regional, para lo cual
tendrá en cuenta los determinantes subyacentes de la salud como parte de un enfoque
integral de la salud y los derechos humanos. Además, la OMS ha reforzado activamente
su papel de liderazgo técnico, intelectual y político en lo concerniente al derecho a la
salud, lo que supone:

 fortalecer la capacidad de la OMS y de sus Estados Miembros para adoptar un


enfoque de la salud basado en los derechos humanos;
 promover el derecho a la salud en el derecho internacional y en los procesos de
desarrollo internacionales;
 promover los derechos humanos relacionados con la salud, incluido el derecho a
la salud.

1.4. Jurisprudencia en el Perú7

1.4.1. Doble dimensión del derecho a la salud

"En cuanto al derecho a la salud, la Constitución establece en el artículo 7° que “Todos


tienen derecho a la protección de su salud, la del medio familiar y la de la comunidad así
como el deber de contribuir a su promoción y defensa (…)”. Al respecto, el Tribunal
Constitucional ha sostenido que “el derecho a la salud comprende la facultad que tiene
todo ser humano de mantener la normalidad orgánica funcional, tanto física como mental,
y de restablecerse cuando se presente una perturbación en la estabilidad orgánica y
funcional de su ser, lo que implica, por tanto, una acción de conservación y otra de
restablecimiento; acciones que el Estado debe proteger tratando que todas las personas,
cada día, tengan una mejor calidad de vida, para lo cual debe invertir en la modernización
y fortalecimiento de todas las instituciones encargadas de la prestación del servicio de
salud, debiendo adoptar políticas, planes y programas en ese sentido” (Expediente N°
02945-2003-AA/TC FJ 28).

Asimismo, ha sostenido que “no puede ser entendido como una norma que requiere de
desarrollo legal para su efectividad, siendo así, podemos afirmar que posee una doble
dimensión: a) el derecho de todos los miembros de una determinada comunidad de no
recibir por parte del Estado un tratamiento que atente contra su salud; y, b) el derecho de
exigir del Estado las actuaciones necesarias para el goce de parte de los ciudadanos de
servicios de calidad en lo relacionado a la asistencia médica, hospitalaria y farmacéutica”
(Expediente N° 03599-2007-PA/TC FJ 2).

Es claro que algunas de las más importantes manifestaciones del derecho a la salud se
relacionan con el ámbito sexual y reproductivo, es decir, con aquellas propiedades, entre
otras, que permitan al hombre y a la mujer el ejercicio normal de su actividad sexual, la
protección de su integridad física y psíquica, la autodeterminación en cuanto a las

7RÍOS PATIO, Gino, ÁLVAREZ MIRANDA, Ernesto y SAR SUAREZ, Omar. Constitución Política
del Perú. Lima- Perú. p. 170
posibilidades de reproducción, la atención médica prenatal y posnatal (atenciones de
salud que permitan los embarazos y los partos sin riesgos independientemente de su
condición social o ubicación geográfica), así como, relacionado con los derechos a la
información y a la educación, el acceso rápido y eficaz a información y educación sexual".
(Exp. 00008-2012-AI FJ 85)

1.4.2. El derecho a la salud es derecho fundamental innegable y necesario para el


propio ejercicio del derecho a la vida8

"La Constitución en su artículo 7º reconoce el derecho que tiene toda persona a la


protección de su salud, así como el deber del Estado de contribuir a la promoción y
defensa de aquella. Si bien es cierto que el derecho a la salud no se encuentra contenido
en el capítulo de derechos fundamentales de la Constitución, también es cierto que su
inherente conexión con los derechos a la vida, a la integridad personal y el principio de
dignidad de la persona, lo configura como un derecho fundamental innegable y necesario
para el propio ejercicio del derecho a la vida toda vez que constituye, como lo señala el
artículo I del Título Preliminar de la Ley Nº 26842 - Ley General de Salud, “condición
indispensable del desarrollo humano y medio fundamental para alcanzar el bienestar
individual y colectivo”. En este sentido, este Tribunal ya ha tenido oportunidad de precisar
que el derecho a la salud comprende la facultad que tiene todo ser humano de conservar
un estado de normalidad orgánica funcional, tanto física como mental, así como de
prevenirlo y restituirlo ante una situación de perturbación del mismo, lo que implica que el
Estado debe efectuar acciones de prevención, conservación y restablecimiento, a fin de
que las personas disfruten del más alto nivel de bienestar físico y mental, para lo cual
debe invertir en la modernización y fortalecimiento de todas las instituciones encargadas
de la prestación del servicio de salud, debiendo adoptar políticas, planes y programas en
ese sentido [Cfr. STC 2945-2003-AA/TC, FJ. 28].

El segundo párrafo del artículo 7º de la Constitución ordena que la persona incapacitada


para velar por sí misma a causa de una deficiencia física o mental tiene derecho al
respeto de su dignidad y a un régimen legal de protección, atención, readaptación y
seguridad. Ahora, en cuanto al derecho a la salud mental este Tribunal ha precisado que:
a) el derecho a la salud mental es parte integrante del derecho a la salud;

b) el derecho a la salud tiene como único titular a la persona humana;

8
Ídem.
c) el derecho a la salud mental tiene como contenido el derecho a disfrutar del mayor nivel
posible de salud mental que le permita a la persona humana vivir dignamente; y,

d) la salud protegida no es únicamente la física, sino que comprende también todos


aquellos componentes propios del bienestar psicológico y mental de la persona humana
[STC 02480-2008-PA/TC, FJ. 11].

Entonces, el derecho a la salud presenta una dimensión positiva que lo configura como un
típico derecho "programático", vale decir, un derecho cuya satisfacción requiere acciones
prestacionales y con carácter progresivo en función de las posibilidades presupuestales
del Estado. En este punto es pertinente advertir que el derecho a la salud forma parte del
contenido del derecho a la libertad individual (y, por lo tanto, susceptible de ser tutelada
vía el hábeas corpus) en tanto su agravio se manifiesta en personas cuya libertad
personal se encuentra coartada, tal es el caso de las personas privadas de su libertad en
cumplimiento de una pena, detención judicial o policial. En lo que concierne al derecho a
la integridad personal, la Constitución señala en su artículo 2°, inciso 1, que toda persona
tiene derecho a su integridad moral, física y psíquica y a su libre desarrollo y bienestar. De
ello se deriva que el derecho a la integridad personal, como todos los demás derechos
fundamentales, se encuentra vinculado con el derecho-principio de la dignidad de la
persona humana. Es así que el derecho a la dignidad de la persona humana permanece
indemne en determinadas circunstancias de detrimento económico, cultural, educativo o
cuando la persona se encuentre justificadamente limitada en su libertad individual como
consecuencia de su conducta desplegada, tal es el caso de las medidas de seguridad
impuestas". (Exp. 03425-2010-HC FJ de 6 a 10)