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ARQUITECTURA , CIUDAD , MEDlDAMBIENTE

Sevilla, 2001
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K OWl R A
La ColecciOfl "Kora es frulo del Convenio suscrito enlre la Universidad de
O

Sevilla y la Consejerla de Obfas PUblicas y Transportes de la Junla de M-


dalucla. Tiene como Hnalidad la pUblicación de aquellos trabajos de interés
científico relacionados con materias Que entran dentro de las competencias
administrativas de la citada Consejerfa, tales como: Urbanismo, Vivienda, AI-
Quitectufa, Ordenación del Territorio. Transportes. Obras Públicas. Sistema
Portuario y GesliOn de los Recursos HidrAulicos

Comité cienrnico: Antonio Col/antes de Terán,


Manuel Trillo Leyva y A!}IJStln Argüelles Martrn
Direc/or de la colección: Juan Luis Suárez de Vivero
JAIME LÚPEZ DE ASIAIN

ARQUITECTURA, CIUDAD , MEDlDAMBIENTE

Universidad de Sevilla
Consejería de Obras Públicas y Transportes
Colección: KDRA
Número: 11

Reservados todos los derechos. Ni la totalidad ni parte de este libro


puede reproducirse o transmi1irse por ningún procedimiento electrónico
o mecánico. incluyendo totocopia, grabación magnélica o cualquier al-
macenamiento de información sistema de recuperación, sin permiso es-
crito del Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla.

Portada
Superman llega a la Alhambra.

© Junta de Andalucía
Consejería de Obras Públicas y Transportes. 2001
© Universidad de Sevilla
Secrelariado de Publicaciones. 2001
© Jaime López de Asiain. 2001
Textos: Jaime López de Asiain
Imágenes: Juan Sebastián Bollaín
Fotografías: Juan Sebastián Bol1aín, Jaime López de Asiain, Manuel Delgado y otros.
Construcción del modelo: Miguel Ángel Cejas Tarapiella y Ana López de Asiain.
LS.B.N.: 84-472-0658-0
Depósito Legal: M-34.744-2001
Dise~o Gráfico: M! Victoria Ruiz I Juan Carlos López
Fotomecánica e impresión: Pedro Cid, s. A.
Carlos Martfn Álvarez, 21 - 91 47861 25
A mis hijas:
Maria, que con sus crHicas
y exigencias ha sido mi mejor estrmulo,
y Ana, quien paciente y eficazmente fue capaz
de conslruir el modelo que dio lugar al libro.
íNDICE

PREFACIO . ..................... 11
1. El ENFOQUE BIOCLlMÁTICO EN ARQUITECTURA ................... ,.. .. 13
2. ARQUITECTURA, ENERGíA Y MEDIO AMBIENTE ..................... . 35
3. EL SOL EN LA ARQUITECTURA Y EL ESPACIO URBANO .. 71
4. LA HABITABILIDAD DE LA ARQUITECTURA. HABLEMOS DE LA
VIVIENDA ....... . ................... 87
5. ESPACIO URBANO Y REFRIGERACiÓN PASIVA " ...................... 101
6. DISEÑO BIOClIMATICO y PAISAJE URBANO. EL CASO DEL SUR
DE EUROPA ............................ ......... 123
7. LA EXPOSICiÓN UNIVERSAL DE SEVILLA. 1992 EXPERIENCIA
PilOTO ......................................... , ,.... . .... ..... ............... 147
BIBLIOGRAFíA..................... ........ .... ....... .. 209
AGRADECIMIENTOS ....... . 213

9
PREFACID

A lo largo de los últimos años. empeñados en la apasionante tarea de


reflexionar sobre las condiciones de habilabilidad de la arquitectura y de si-
tuar nuestros proyectos en lugares concretos, preocupados por el me-
dioambienle, hemos proyectado, construido, evaluada y aprendido de nues-
tra propia experiencia y de la de airas Que siguen la misma trayectoria en
todo el mundo.
De vez en cuando, con motivo de una presentación o ponencia en algún
congreso, de conlerencias o lecciones, o, simplemente de la necesidad de
lijar las ideas, estas reflexiones se han convertido en escritos, a veces en
poemas, llegando a formar un conjunto coherente y comprehensivo.
Con el tiempo, estos ensayos y escritos han adquirido tal extensión y
densidad que nos ha parecido oportuno reestructurarlos en forma de libro.
Juan Sebastián Bollarn, compositor y editor de nuestros libros y promo-
tor de este último, no sólo me ha animado a ello sino que ha dado vida a
muchas de las ideas contenidas en éste, generando imágenes que las ex-
presan y desarrollan y estableciendo con ellas una secuencia activa, quizás
cinematográlica, de un conjunto inicialmente inconexo en sí mismo y sólo
unitario en mi biogralía más reciente.
El tema del Enfoque Bioclimático en Arquitectura lo formalicé en 1989
con motivo de la lección inaugural del curso de las Universidades andalu-
zas que me correspondió dar en Sevilla, por turno de antigüedad. Era la opor-
tunidad de hacer la presentación "oficial" y por qué no decirlo, la jusWica-
ción teórica de un ideal que se habla ido lormando en nuestro grupo de
investigación. Rafael González Sandino se había encargado de fundamentar
ese ideal en las tendencias más actuales del pensamiento "débil" y de la fi-
losofía "joven" y su estudio sirvió de base a mi desarrollo.
El segundo tema, Arquitectura, Energla y Medioambiente, había nacido
con la torma de unos apuntes informativos para los alumnos de la Escuela

11
que se interesaban en ello y fue reestructurado y completado en dos oca-
siones posteriores.
El tercer capítulo, El Sol en la ArqU/leclura y el Espacio Urbano, lo com-
puse con elementos fundamentalmente gráficos para una de las ponencias
plenarias del Congreso Mundial del lSES (International Solar Energy So-
ciely), celebrado en Budapest en 1993, que mi amigo el profesor András Zold
me comprometió a presentar en nombre de la Arquitectura. Fue un terrible
compromiso que enfoqué desde el intento de mostrar la nueva preocupación
arquitectónica en algunas obras de arquitectos mundialmente conocidos a
un auditorio compuesto principalmente por cienUlicos, que luego he reela-
borado.
La Habitabilidad de la Arquitectura partió de unas lecciones preparadas
para un curso promovido por Francisco Torres para la Consejería de Obras
Públicas de la Junta de Andalucía, en el tercer desarrollo sobre el tema
"Acerca de la Casa", en cuyas dos primeras rondas no tuve la oportunidad
de participar. Me interesaba subrayar el lema de la habitabilidad como la
esencia de la Arquitectura y aproveché algunos textos magnífiCOS de Richard
Neutra, de Walter Gropius en la elaboración de su propia casa, y de Peter y
Alisan Smithson cuando presentaban su Solar Pavilion en Upper Lawn, re-
fugio íntimo de fin de semana. Ahora se resumen y reordenan las ideas.
El lema del Espacio Urbano y Refrigeración Pasiva es un capItulo per-
manente en el trabajo de nuestro grupo que tuvo su primera oportunidad en
la ponencia ptenaria del Congreso Europeo de Arquitectura de la CEC en Pa-
rís, 1989 y su culminación en esa gran experiencia que constituyó para no-
sotros el estudio y proyecto de los Espacios Abiertos para la Exposición Uni-
versal de Sevilla en 1992, sobre la que hemos editado un libro muy completo.
A partir de estas investigaciones y proyectos recibimos muchos encar-
gos para presentarlos en congresos. Universidades y simposios, tanto en
Europa como en América y Japón. El capitulo seis de este libro se ha ela-
borado a partir de la presentación que hicimos en la Academia de Atenas en
1993, con motivo del Simposio "Energía Solar y Edificación" organizado por
DGXVII de la Unión Europea.
Con lodo esto pretendemos dejar constancia del trabajo del grupo de
profesores, investigadores y arquitectos que constituyen el Seminario de Ar-
quitectura y Medioambiente, y aportar con ello nuestro pequeño grano de
arena a una tarea que apenas comienza y tendrá un cumplido desarrollo en
el ya iniciado siglo XXI.
Este libro se compuso y configuró en sus versiones espaMla e inglesa,
incluyendo la porlada. durante los años 1998 y 1999 Yanduvo peregrinando
en busca de edilor hasla Que a linales del año 2000 la col",ción KORA lo
acogió en su seno.

12
1

EL ENFOQUE BIOCLlMÁTlCO
EN ARQUITECTURA
, . EL ENFOQUE BIOClIMÁTlCO EN ARQUITECTURA

Ante la alarmante situación de contaminación y degradación en que se


encuentra la naturaleza habitada, todos sentimos, hoy, una responsabilidad
ecológica y medioambiental.
"Medio Ambiente y Energía son los grandes lemas Que enfrenta la
civilización actual sobre la tierra. El consumo masivo e indiscriminado de
energia para elevar el nivel de vida no sólo está drenando los recursos
energéticos mundiales sino también poniendo en peligro el ecosistema na-
tural. Ha surgido evidentemente una nueva relación hombre-naturaleza y.
como consecueocia, la Arquitectura, con su objetivo de crear un espa-
cio para vivir adecuado y confortable, se enfrenta al dilema de adherirse
al paradigma técnico. energéticamente consumista, de la civilización post-
industrial. o derivar hacia el romanticismo de lo vernáculo, regionalista o
'natural". Al mismo tiempo, el hombre que habila es cada vez más cons-
ciente de que la ciudad y el espacio arquilectónico. estruclurados desde el
paradigma racionalista-técnico tienden a ser unitormes, secos, insípidos y
sin carácter".

Con estas ideas fundamentales, PLEA (Pasive and Low Energy Architec-
ture) planteó su conferencia anual en la ciudad de Nara (Japón) convocando
a todos los arquitectos del mundo a cuantos de algún modo se sientan in-
teresados o relacionados con estos temas y preocupaciones para reUexionar
y exlraer conclusiones que puedan arrojar luz e iniciativas al respecto. Junio
con el planteamiento básico enunciado, PLEA, sugiere una posible vra de so-
lución que expresa del modo siguiente:

"Una alternativa a este sistema puede ser la adopción de un nuevo pa-


radigma 'orientado hacia el medio ambiente', En vez de negar y destruir el
ecosistema natural. incorporarlo al diseno arquitectónico y urbano por me-
dio de una manipulación, que resolviendo las necesidades de habitabili·
dad Yde contorl, conserve y desarrolle el potencial del entorno nalurat.
"la aplicación y el uso de energla limpia y natural. como la solar o la eóli-
ca. puede disminuir nuestra dependencia de las energías no renovables o
duras y, sobre todo, suavizar su impacto en el medio ambiente y, además,

15
En su origen,
por los años 70,
e/ bioclimatismo
consistió en un
posicionamiento,
frente a/ estudio
de los sistemas
natura/es 1
y cultura tes, I
distinto at que I
e/ Movimiento
Moderno había
postutado.
i
I

-~--=-'
a través de este esfuerzo, sin renunciar a las técnicas mas avanzadas y a
cuanto la ciencia nos ofrece, puede alcanzarse en la era poslindustrial una
arquitectura significativa, un espacia para vivir cultural mente rico· (1).

Este discurso, consecuencia de una nueva cultura en la Que la concien-


cia ecológica y medioambiental constituye uno de sus pilares básicos, en-
cierra en todos sus términos el concepto de lo Que hoy hemos dado en lla-
mar arquitectura bioclimática. Veamos cómo y por Qué.
En su origen, por los anos 70, el bioclimatlsmo consistió en un posi-
cionamiento. frente al estudio de los sistemas naturales y culturales, distinto
al que et Movimiento Moderno había aportado. Se generó la voluntad de no
reducir todo aquello que pueda tener que ver con la producción de la ciu-
dad o de nuevas lormas de arquitectura a un problema científico o ingenie-
ril, ni tampoco a una elaboración puramente tormal o historicista.
En esta voluntad entraron en juego tres factores principales:

1. La evolución de la actitud cienlflica y tecnológica a partir de los 60


que iba en el sentido de corregir el excesivo optimismo con que la
ciencia se planteaba la posibilidad de intervenir en los sistemas hu-
manos o naturales y que conducla a respetar esos sistemas a los
que, éramos muy conscientes, se estaba danando o comprometiendo
a veces con carácter irreversible.
2. La sociedad se habla vuelto cautetosa respecto a los excesos de la
tecnologla y respecto al hecho de que sea predominantemente la
ciencia la que sirva para proyectar nuestro propio futuro.

16
La sociedad
se ha vuello
cautelosa respecto
a los excesos
de la tecnología .

Se empezaba a pensar que los proyectos sobre fines y medios sociales


debían hacerse fundamentalmente desde una autointerprelación de la socie·
dad misma en la que la ciencia sólo jugaría un papel instrumental.
-En consecuencia, el proyecto arquitectónico se constituye en el proyecto
de una vida ideal" (2). No sólo debe reflejar la siluación de la ,"enologia
sino, sobre todo, un ideal de habitar que los individuos o los grupos con·
siguen autointerprelándose y por tanlo haciendo lambién referencia a idea·
les de vida de su pasado que se apropian y reconstruyen de acuerdo con la
cultura y los medios del presente.
y la arquitectura reivindicaba un punto de vista propio que no quiere de-
pender sólo de las innovaciones tecnológicas para crear nuevas formas. Se
pretendía inventar la arquitectura libre y directamente, reclamando la auto·
nomia disciplinar desde la peculiaridad del punto de vista arquitectónico.

3. La incorporación, que en todo caso es posible hacer, de la actitud


dialógica en los posicionamientos que los arquitectos van adoptando
en su tralo con la naturaleza.
El entorno naturat y el contexto arquitectónico deben interrelacionarse e
influirse mutuamente, de tal manera que la arquitectura sea modificada por
el medio en que se inserta en la misma medida en que modifique a ese me·
dio natural o edificado.
Teniendo en cuenta estos tres factores se puede constatar cómo todos
los presupuestos racionales, sistemáticos y científicos, en los que se pre·
tendla fundamentar una arquilectura de "fo moderno·, iban evolucionando.

17
A unos primeros racionalismos arquitectónicos y a sus imperialismos
sucedía un tardo-moderno que tenía mucho más en cuenta el lugar preciso
donde se opera, la estructura social concreta a la que se dirige, e intentaba
actuar sobre el todo urbano (incluyendo aquf la aparición de los regionalis-
mos, es decir el valor de las diferentes arquitecturas, el estudio de los mi-
crosistemas, etc.), pero que se hacía compatible con el edilicio inteligente,
autocontrolado y elaborado desde unos presupuestos racionalistas y tecno-
lógicos. Se trataba, sin embargo, de una arquitectura que no rechazaba el
recaer en un cierto universalismo, porque aunque utilizase el lenguaje mo-
derno lo hacía en tanto que un estilo arquitectónico posible congruente con
los sistemas y la producción de la realidad presente.
Esto constituyó ciertamente un paso adelante dado desde una concien-
cia medioambiental y respetuoso con la realidad cultural, pero, en el fondo,
seguia siendo un saber de sistemas que se había ido complejizando y una
tecnología cada vez más avanzada y ap licada directamente a la vida corriente;
una filosofía de sistemas algo más purificada. En lo que tenía de reacción
contra los excesos del estilo internacional llegaría más allá del tardo-mo-
dernismo y conectaría con la actitud postmodernista. Los intentos de defensa
del proyecto moderno estaban todavfa presentes pero se detectaba la nece-
sidad de una forma que no proviniera sólo de la ironía de Venturi o del re-
pertorio culto de Rossi.
Parece claro que representó una nueva alternativa racionalista, más blanda,
abierta a la necesidad de lo particular, a la contextualización cultural y me-
dioambiental. Estaba, como diría González Sandino, "con los oídos muy aten-
tos a lodos los saberes sobre las diferencias que no nos van a venir sólo
de la ciencia, por mucho que ésta descienda a niveles genéticos o de mi-
crosistemas· (7).
y surge, entonces, una cuestión clave:
¿Estamos obligados a un racionalismo que siga desarrollando la tradi-
ción de lo moderno, o podemos entrever algún nuevo camino para enfren-
tarnos con la producción arquitectónica del hoy, tal y como propone la ten-
dencia bioclimática?
En aquellos momentos aparece este nuevo enfoque arquitectónico, que
trata de recuperar la inlluencia del lugar en las decisiones de diseño y que,
aunque comienza básicamente por considerar los aspectos climáticos, no se
conforma con ello, sino que es consciente de la necesidad de incorporar los
aspectos culturales e históricos del mismo.
Coincide esta situación con la crisis energética mundial de 1974 y con
la preocupación por los efectos contaminantes de la sociedad de consumo,
creándose una cierta confusión disciplinar. Científicos de toda especie, in-
genieros, especialistas en ordenadores, frsicos, economistas, sociólogos, an-

18
lropólogos, etc .. irrumpen en la escena arquitectónica
y se habla de Arquiteclura Solar, Sistemas Solares Pa-
sivos, Arquiteclura de Baja Energía, Arquitectura Bio-
solar, etcétera.
Se crean numerosas asociaciones y movimientos,
(ISES, COMPLES, lEA, ele.) (3), en los Que los ar-
quitectos participan pero donde se encuentran un tanto
confusos y bastante marginados por la predominan-
cia de los aspectos científicos y técnicos que se dis-
cuten , ahogando el verdadero desarrolla de la arqui-
tectura en sí misma.
Muchos arquitectos, entre ellos A. Bowen, funda-
dor de PLEA, conscientes de su responsabilidad, tra-
tan de reconducir la situación hacia el punto de vista
propiamente arquitectónico y poco a poco se va de-
cantando el término arquitectura bioclimática que, aun
quedándose corto en su significado, concreta el in-
tento desde la especificidad disciplinar, adquiriendo
pleno sentido y acabando por representar a la ten-
dencia Que estamos describiendo.
Una definición afortunada de esta tendencia puede
ser la que nos ofrecen Patrick Vardou y Varoujan Ar-
zumenian en su libro Sol y Arquitectura (4):
Los excesos
"La concepción bioclimática es, ante lodo, una especie de compro-
miso cuyas bases son:
del eslilo
Un programa de arquitectura. internacional.
Un paisaje y un lugar.
Una cul1ura.
Unos materiales locales.
Cierta noción del bienestar y det abrigo,
y cuya síntesis es la envoltura habitable".
Porque el momento de la cultura en Que vivimos ahora no es el lardo-
modernismo. Han ocurrido acontecimientos culturales fundamentales como
el de la postmodernidad. Estamos en otro momento cultural , y aunque si-
gamos sirviéndonos de la ciencia, no debemos aislarnos de las tendencias
actuales en la medida en que intentamos conectar con el presente.
Existe ciertamente otro discurso, distinto del discurso científico, que nos
libera y nos permite establecer un diálogo, a la vez racional y emocional,
con el mundo.
Vivimos, por otra parte, la oportunidad de hacernos cargo del patrimo-
nio artístico y cultural entero de la humanidad y uIHizarlo directamente para
la creación de una nueva arquitectura y de las nuevas ciudades.

19

y esta oportunidad viene dada por el


proceso de conocimiento que llamamos Her-
menéutica, Que no es propiamente un mé-
todo sino un arte y que nos permite inter-
pretar, apropiándonos y deleitándonos en
ellas, la pluralidad de formas arquitectóni-
cas históricas.
Pero, ¿vivimos realmente en una cultura
hermenéutica?
La Hermenéutica, en el sentido en que
hoy aparece institucionalizada, tiene un ori-
gen muy reciente y una sedimentación más
reciente todavía. Su origen fundamental se-
ría un descubrimiento. una anticipación ge-
nial de un filósofo alemán, Hans Georg
Gadamer, discípulo del hoy tan debatido
Heidegger, en su obra Verdad y Método (5).
Lo que esta obra trata de aportar sería
una iluminación sobre las condiciones bajo
las cuales se pueden comprender e inter~
pretar los productos (él dice los escurridj~
lOS produclos) del espíritu humano, el arte,
la filosofía, la tradición histórica, y también
Más allá
del tardo-
modernismo,
coneclaría
con la actitud
pos/modernista.

La ironía
de Ven/uri ...

20
sobre la productividad de esta
interpretación en aspectos tan
cruciales como, por ejemplo, la
mediación entre pasado y pre-
sente.
¿Cómo podemos interpretar
y apropiarnos de los productos
culturales existentes, en nues-
tro caso de la arquitectura del • J
:.'
pasado?
,. ,;:"¡. ;;.:-
la Hermenéutica tiene Que
ver con lo que hoy llamamos la
legitimación de un tipo de sa-
ber distinto del que puede pro-
porcionar la ciencia, al menos
la ciencia tal como aparece -- _......
...... ...
-__.......
desde la lIuslraciÓn.
Por definición, el saber cien- ....... .
•••••••••
••
lfIico es el descubrimiento de
una verdad universal, un saber "----.,;fI
objetivamente en el Que el su- ~_-I
. I
jeto procura alienarse de lo que
es el objeto de conocimiento.
Sin embargo, la Hermenéutica
procede de un modo distinto. Se


.· ~
!

trata de rastrear la experiencia j


de verdad allí donde se en-
cuentre e indagar sobre su legitimación. De este modo coincide con la ex- ... 0 el repertorio
periencia de la filosofía, con la del arte y con la de la misma historia. culto de Rossi.
Para centrar esta idea, Gadamer plantea una batería de preguntas:
¿Acaso no es el Arte conocimiento?
¿Acaso no es cierto que en el arte se conoce y reconoce algo y en ese
algo a uno mismo?
¿No pone el arte al hombre ante si mismo, como decía Hegel?
¿No es la Historia del Arte la historia de la verdad humana como apa-
rece en el espejo del arte?
¿No hay un contenido de verdad para nosotros sobre nosotros en las tra-
diciones a las que nos sentimos pertenecer?
¿No hay una pretensión de verdad en la filosofía?

21
Reconversión del "patio sevillano " Muchos arquitectos han elegido
hacia una auténtica sala de estar, para su propia vida, su propio hogar,
cuando siempre se había comprendido una casa preexistente
y usado como lugar de paso o como a la que han modificado.
paisaje interior.

Nos hace pensar


incluso
en la evolución
del tipo patio. •

22
y por último, ¿puede cualquier saber científico suplir a esle saber? ¿No
nos deja el saber cienllfico aira vez, al final, desnudos con este encuentro
tremendo de la comprensión y la auto-comprensión? (6)
El núcleo de la argumentación de la Hermenéutica, dice Gadamer, es que
comprender o interpretar algo o a alguien liene la estructura de un diálogo
en el sentido más prolundo. Para comprender lo otro, "al tú que me habla",
debo permitir que la opinión del otro trascienda mi propia opinión, mi pro-
pio yo.
No puede entenderse eslo, enlonces, como una reducción a la subjetivi-
dad sino ·como un movimiento de ascenso por encima de lo que se es· o
de las perspectivas desde las cuales se comprende. Por esla misma razón,
lo .que comprendo tampoco es la estricta opinión del otro sino "lo que le
gano a la perspectiva del otro al incorporarla a la mia". Es la revelación de
una verdad oculla, latente. Si llamamos horizonte a lo que se puede alcan-
zar desde una determinada visión, la Hermenéutica sería una fusión de ho-
rizontes en la que se divisa un tercer horizonle.
En el diálogo con el otro se producen acuerdos, desacuerdos, desenten-
didos y descubrimientos. Cuando dialogamos verdaderamente con otro (in-
terpretamos un texto o una obra de arquitectura), no puede decirse que do-
minamos sino que nos enredamos en una conversación.
Es decir. no se trata de una comunión mfstica entre dos almas. Los acuer-
dos o desacuerdos se refieren siempre a algo. Un acuerdo sobre algo co-
mún a los dos que, sin embargo, no preexiste sino que se ha construido, se
ha ganado al dialogar. Se produce un desplazamiento hacia lo otro que me
afecta verdaderamente porque, en la medida en que me lo apropio. estoy ha-
ciendo valer en mí algo contra mí.
Se comprende, por otra parte, que para la Hermenéutica, el abismo que
nos separa del airo. del pasado por ejemplo. no sea un obstáculo a superar
sino la condición que pone verdaderamente a prueba la productividad del
comprender. Podemos adivinar desde aquí lo que significa vivir en una cul-
lura hermenéutica. "La actitud de diálogo es hoy un espejo ideal en el que
la sociedad gusta mirarse" IGonzález Sandino) (7).
Pero dialogar es ser vulnerable. hacerse vulnerable, tanto por lo que con-
lleva el estar verdaderamente abierto al otro o a "lo otro", como por la ne-
cesidad de construirse una opinión propia. una experiencia profunda de ver-
dad propia.
La pluralidad de formas del pasado está a nuestro alcance pero cabrra
preguntarse si, como Didero\, estamos en realidad más interesados en re-
colectar que en sembrar, o que lo que sembramos sea efectivamente débil.
como se dice ahora.

23
I,

1
j

Se produce la convivencia entre espacios


y formas viejas y nuevas, y el resultado
se manifiesta como superior a lo uno
ya lo otro.

Lo que es seguramente cierto es Que las pautas de conducta social "dia-


lógicas· (fomentadas a través de la información, la prensa diaria, la TV, elc,),
nos capacitan psicológicamente para la Hermenéutica, para la apropiación
del pasado, y Que la inseguridad o la levedad con que experimentamos los
valores del presente facilita probablemente el abrirnos y deleitarnos en los
valores de las culturas ·otras",
Entonces, si la Hermenéutica es comprender otros sistemas que los pro-
pios y operar dentro de ellos (una capacidad de adaptación y de construc-
ción dentro de un sistema dado), puede considerarse como actitud alín a la
actitud bioclilMtica que pretende insertar la arquitectura en microsistemas
naturales y culturales dados.
¿Qué otra cosa es el enfoque bioclimático sino el esfuerzo por com-
prender un lugar, con sus condicionantes físicos y climáticos pero apro-
piándonos también de los aspectos históricos, culturales y estéticos, para
desarrollar en él la acción arquitectónica? ¿Qué otra cosa caracteriza al ar~
quitecto preocupado por las situaciones medioambientales, que actuar sobre
microsistemas naturales sin deslruirlos?

24
Oesde la actitud fundamental- ... hasta la del que sólo utiliza
mente conservadora y tímida, la preexistencia como disculpa para
que apenas cambia nada .. , implantar formas y diseños propios.

1
!

!
!,

25

-'
Se trata ciertamente de comprender ta peculiaridad concreta de los mi-
crosistemas particulares del -lugar de la arquitectura~. Pero no tan sólo, en
nuestro caso, de interpretar ese lugar para insertar una arquitectura más o
menos recuperadora del pasado, que no lo dañe, que entronque con él y en
él se diluya.
Existen el deseo y la posibilidad de recuperar plenamente el punto de
vista del arquitecto y en ese diálogo con el lugar y su contexto cultural e
histórico, crear formas nuevas; concretar creativamente el resullado de ese
diálogo en el que ambas partes descubren y se descubren en algo nuevo,
distinto, que asumen cada una a su modo y que enriquece la totalidad en
que se implanta. Porque [a responsabilidad ecológica y medioambiental que
preocupa al arquitecto que sigue este empeno no supone, no debe suponer,
una desecación, una limitación de la capacidad creadora ni de [a invención
de formas nuevas.
Es, precisamente, una experiencia vivida por [a mayoría de [os arquitec-
tos adscritos a esta tendencia, [a realidad de nuevas formas arquitectónicas
que surgen de los presupuestos bioc[imáticos en las que (aunque siempre
pueda advertirse una relerencia del pasado), aparece loda [a virtualidad de lo
nuevo. Pérgolas, galerías, patios, calles, plazas, corrales de vecinos, por ejem-
El abrigo ofrecido plo, adquieren nuevas formas y sentido y de algún modo se reconvierten y
por el irregular expresan como arquitectura nueva, como algo que no habra existido antes.
Irazado Citemos un caso significativo. No hace mucho el Colegio de Arquitec-
de un barrio tos ha publicado un libro sobre "Rehabilitación y Vivienda en Sevilla", cuya
lectura a través del análisis de las obras presentadas puede resultar escla-
medieval en climas recedor. Se muestran en él operaciones de reconversión del patio sevillano
extremos. hacia una auténtica sala de estar, cuando
siempre se había comprendido y usado como
lugar de paso o como paisaje interior. Esta re-
conversión, que respeta las formas preexis-
tentes pero las readapta (a veces con lacilidad,
otras con trauma), nos hace incluso pensar en
la evolución del tipo palio, en la aparición de
una nueva tipología que aplicada a un pro-
yecto ex novo puede generar ciertamente es-
pacios desconocidos hasta ahora.
Por otro lado, se advierte que muchos ar-
quitectos han elegido para su propia vida, su
propio hogar, una casa preexistente que han
modificado, utilizando el término en un sen-
• tido profundo, no sólo desde presupuestos fun-
cionales y constructivos que procuren un ma-
yor confort y habitabilidad, sino también,
simultáneamente, desde presupuestos forma-

26
les y estéticos, deleitándose en la conservación de algunos espacios (patios,
galerías, cierras) , y de algunas formas elemenlales (columnas, rejas), y de-
leitándose también en una cuidadosa manipulación y readaptación de esos
espacios o elementos que se complementan con otros elementos o diseMos
espaciales propios de una sensibilidad muy actual.
Las operaciones en la mayoría de los casos son positivas. Se produce
la convivencia entre espacios y formas viejas y nuevas, y el resultado se ma-
nifiesta como superior a lo uno y a lo otro, como si se ampliase la capaci-
dad expresiva y artística de su conjunto.
Naturalmente, en este juego pueden apreciarse muy diversas actitudes y
capacidades. Desde la actitud fundamentalmente conservadora y Ifmida, que
apenas cambia nada, hasta la del Que sólo utiliza la preexistencia como dis-
culpa para implantar formas y diseños propios. Todo ello cabe en la arqui-
tectura del presente. Es claro que cada época se inventa su propio ideal de
habitar como una exigencia ineludible pero no es menos obvio que la cul-
tura contemporánea se caracteriza por su posibilidad de apropiarse de los
ideales de vida del pasado y actualizarlos. Esto explicaría la aparente para-
doja de que un arq uitecto creador elija como casa suya una casa preexis-
tente aunque la rehabilite prolundamente.
Y, ampliando la idea, si somos capaces de rehabilitar edilicios o trozos La perfecta
de ciudad del pasado reconvirtiéndolos en arquitectura de hoy, también preten- adaptación
demos ser capaces de construir ex novo rehabilitando ahora valores del pa- de un lOCO O una
sado o de otras culturas y asumiéndolos para nuestra creación arquitectónica. cashbah a/ clima
Asl, debe ser siempre posible una operación de desoccidentalizaci6n de det desierto.
la cultura, buscando en otras (orientales, africanas,
etc.), inspiración para esos transportes espacio-
temporales que inducimos en un lugar concreto y
para un grupo social preciso. Y que se hace rea-
lidad por medio del proceso hermenéutico pues, si
para comprender hemos de hacernos vulnerables
es claro que al asumir el patrimonio cultural de la
humanidad, lo cual se hace cada vez más asequi-
ble por la lacilidad de comunicación en que vivi-
mos, vamos a asumir también lormas o espacios
o modos de vida que reconviertan nuestra ar-
quitectura y nuestras ciudades. Veamos como puede
esto producirse a partir de la actualización biocli-
mática.
En las primeras reflexiones teóricas que se ha-
cen desde una perspectiva genuinamente biocli-
mática se muestra como, Iras la aparente novedad
de considerar detenidamente el lugar, el micro-

27
El claro
aprovechamiento
de la energia solar
de los pueblos
arracimados
en la ladera sur
de un cerro.

clima, el soleamiento, etc., lo que hay de mas cierto en esta actitud es la re-
cuperación de una verdad invariante de la arquitectura 0, si se Quiere, de
uno de sus elementos constituyentes y caraclerizantes; la inUuencia del lu-
gar en la arquitectura.
El perfeclo Una verdad Que había
funcionamiento sido minusvalorada, tanto
de la casa-palio a nivel edificatorio como
andaluza urbano, a partir de la re-
con su planla baja volución del Movimiento
para el verano Moderno y a la Que nos
y la alta para aproximamos ahora con
el invierno. nuevas herramientas
cienlílicas y tecnológicas.
No es extraño Que
desde esta persuasión se
releyese con mirada
nueva la Historia de la Ar-
quitectura y se pusieran
de relieve lOS logros bio-
climáticos de las arqui-
tecturas det pasado,
• abriendo con ello la po~

I sibilidad de incorporarlos
anuestros propios reper-
torios (procedimientos)

28
proyectuales. El abrigo ofrecido por el irregular trazado de un barrio medie·
val en climas extremos, la perfecta adaptación de un zoco o una cashbah al
clima del desierto, el claro aprovechamiento de la energla solar de los pue·
bias arracimados en la tadera sur de un cerro que frecuentemente salpican
el paisaje, el perfecto luncionamiento de la casa·palio andaluza con su planta
baja para el verano y la alta para el invierno, la transparencia y flexibilidad
de la casa japonesa Que intenta captar la mas mlnima brisa para aliviarse del
húmedo calor, las lorres de viento iranies y tantos ejemplos mas de tipolo·
gías arquitectónicas o urbanas del pasado, aparecieron claramente como es·
Quemas y formas llenos de contenido y de posibilidades creativas.
la cuestión no es trivial porque, entre otras razones, esta nueva mirada
nos permitía enriquecer y consolidar nuestra propia perspectiva de arquitecto
sobre un saber precisamente arquitectónico y también nos prevenía contra
la tentación de reducirnos a lo Que Gregotti llamó arQuilectura y tradición de
/0 nuevo.
Podla seguir siendo deseable e incluso necesario inventar formas radi -
calmente nuevas pero ya sablamos Que no era menos eficaz, ni siquiera re·
presentaba un menor desafío, reutilizar creadoramente la inagotable riqueza La transparencia
Que el patrimonio arquitectónico humano tiene en este preciso sentido. y flexibilidad
Era hasta cierto punto inevitable que en las primeras aproximaciones a de /a casa
lo Que podríamos denominar Historia del Bioclimalismo en arquitectura, las japonesa
arquitecturas primitivas o vernaculas resultasen ser verdaderos paradigmas. que intenta captar
la cuidada adaptación al medio ambiente (que a veces se mostraba clara· la más mínima
mente hostil y de la que el ¡gloo es una muestra excepcional), resulta pri- brisa para aliviarse
mordial en esas arquitecturas porque lo que estaba en juego era la misma
de/ húmedo ca/Dr.
supervivencia. los escasos recursos técnicos y los precarios elementos de
construcción tenían que ser usa·
dos óptimamente.
Pero si esas arquitecturas re·
sultaban fascinantes oejemplares
era precisamente por el hecho de
que en esta perfecta adaptación a
las circunstancias del medio am·
biente, los recursos materiales y
las técnicas constructivas venlan
a ser condicionantes y no de·
terminantes de la forma arqui·
tectónica.
"Además de un valor
inlrlnseco -dice Rappo·
porl- la arquitectura pri·
mitiva y vernácula propor·

29
La cuidada adaptación al medio
ambiente, que a veces se mostraba
claramente hostil, y de la que
el "igloo" es una muestra excepcional,

Ll 10U.4 litI- U'fU


I~lLLV.... , ....... ,1'In.D .... I.IoS
Uj~OITl~ \lI: .... u.

h, > 1 . a. •.t....1....u.I. .. . . 4 . .. 1(100 .


n ... ,... _ _ _ ...... ,,_ AI_'-1tII

Los lactares de clima, emplazamienlo


y limitaciones impuestos
por los materiales y ta tecnoloyia,
pueden condicionar pero no determinar
la forma del afojamiento humano.

Las torres de viento iraníes.


30
ciona el material más obvio y relevante para
el estudio de la influencia Que ejercen di~
versas fuerzas culturales sobre el desarro-
llo y el carácter de la forma construida' . "El
estudio de dicho material muestra Que, ge-
neralmente, para una situación dada, los
factores de clima, emplazamiento y limita-
ciones impuestos por los materiales y la
tecnología. pueden condicionar pero no de~
terminar la forma del alojamiento humano.
Forma Que, ante lodo. se producirá como
resultado de la opción adoptada ante di~
versas alternativas posibles' (8).

Tal opción reflejará, por otra parte, la ima-


gen de una vida ideal expresada por fuerzas so-
cioculturales, en el sentido más amplio del tér-
mino, que tienen mayor importancia en la
generación de la forma arquitectónica que los
factores físicos o meramente climáticos. Esta es
la única explicación posible de que en un punto
aislado del desierto australiano, por ejemplo, se produzca una diversidad La imagen de una
importante entre los modos y las formas del alojamiento y de la arquitec- vida ideal
tura. expresada
Probablemente, este paradigma proporciona el ideal, explícíto o implí- par fuerzas
cito, al que los arquitectos bioclimáficos se adscriben y, quizás por eslo socioculturales
mismo, resulta tan difícil de asimilar no ya por los físicos o ingenieros, sino que tienen mayar
por los propios arquitectos creadores que no quieren aceptar condiciones importancia
previas y que siguen soñando con una creación de formas ex novo, con un en la generación
nuevo lenguaje que sustituya radicalmente al del Movimiento Moderno.
de la forma
sin importarles el equivocarse en aspectos fundamentales para la habitabi-
lidad.
arquitectónica
que los factores
Hacer de una cuestión marginal (como lo habfa sido en el Movimiento físicos
Moderno el lugar y sus circunstancias), una consideración central, sin olvi-
a meramente
dar en ningún momento su exacto Ifmite, no es fácil ni cómodo, sobre todo
en la situación crílica de la arquitectura actual.
climáticos.
Al hilo del discurso debemos aclarar que no creemos que el enfoque bio-
climático, estando ciertamente inmerso en esta cultura ecológica y herme-
néutica que hemos descrito, sea el único camino para generar la nueva ar-
quitectura o producir la nueva ciudad, pero sí es uno de ellos y que, quizás,
puesto Que da prioridad a aspectos tan lundamenlales como la conservación
del medio natural y cultural al mismo tiempo, es uno de los que encierra
mayor potencialidad creadora y, además, presenta una cierta seguridad me-
todológica y una confianza en la validez de los resultados.

31
Arquitectos "creadores " que no quieren aceptar condiciones previas y que siguen
soñando con una creación de formas "ex novo ", con un nuevo lenguaje que sustituya
radicalmente al del Movimiento Moderno, sin importarles et equivocarse en aspectos
fundamentales para la habitabilidad

Si, siguiendo este camino, no alcanzamos la plenitud de la obra de ar-


Quitectura, al menos habremos conseguido desde la claridad del proceso se-
guido, unas viviendas yciudades confortables, soleadas, energélicamente cons-
cientes, adaptadas a la funcionalidad de la vida actual y respetuosas con el
enlomo y el contexto. Significará todo esto un aumento de la calidad de vida
no sólo en cuanto a las condiciones físicas o de conlort, sino también en
cuanto a la (elerencia del hombre Que habita a su historia y a su cultura.

32
(1) PlEA, Carta de la convocatoria al Congreso de 1989 en Nara, Japón. Publicada Notas
en los anales del Congreso. Ed. K. Kimura y Y. Kodama. Nafa, 1989.
(2) RAPAPORT. Amos. "House, form and Cul1ure". Ed. PRENTICE-HAll. Englewood
elills, N. J., 1969.
(3) las siglas corresponden a: 'SES, Inlernalional Solar Energy Society; COMPlES,
Cooperation Mediterranéen pour I'Energie Solarie: lEA, International Energy Agency.
(4) BAROOU, Patrick. ARZUMENIAN, Varoujan. 'Sol y Arquitectura'. Ed. Gustavo
Gili. Barcelona, 1980.
(5) GADAMER. Hans Georg. 'Verdad y MétOdo'. Ed. Sígueme. Salamanca, 1997.
(6) GADAMER, Hans Georg (op. cit.).
(7) GONZÁlEZ SANDlNO, Ralael. Apuntes tomados de clase. ETSA Sevilla, 1989.
(8) RAPAPORT, Amos (op. cit.).

33
2

ARQU/TECTURA, ENERGíA
Y MED/GAMB/ENTE
2. ARQUITECTURA, ENERGíA Y MEDIO AMBIENTE

La crisis energética actual es algo evidente para cualquier ciudadano res· La crisis energética
ponsable. De una manera u otra todos estamos sufriendo y más o menos
directamente la sentimos en nuestros propios bolsillos; la gasolina, la fac-
tura doméstica de la electricidad o el gas, el coste general de la vida, y lo
que es más importanle aunque menos inmediato, la perspectiva de futuro del
bienestar y de la economía familiar, regional o nacional.
Por otra parte, somos conscienles de Que "'a historia y el progreso de
la humanidad dependen de la creciente habilidad del hombre para descubrir
nuevas fuentes de energía, dominarlas y manipularlas en su provecho· (1).
La Revolución Industrial es uno de los ejemplos históricos más caracte-
rísticos. En la Europa de 1900 la mayorfa de la energía humana, y de otros
tipos, se dirigla hacia el comercio, la manufactura, la construcción, el apren-

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37
La hisloria y el progreso de /a humanidad dependen de /a crecienle capacidad
del hombre para descubrir nuevas formas de energía, dominar/as
y manipularlas en su provecho.

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38
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1
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39
Gracias a las minas de carbón y al invento de la máquina de vapor se había
producido un divorcio casi completo con la biosfera.

Se confirma la evolución de la sociedad.

40
dizaje, el transporte, las artes, etc., de tal modo que sólo un 10% de la po·
blación activa se ocupaba de la agricultura. Para la mayoría de la gente, gra-
cias al carbón y a la máquina de vapor, se habla producido un divorcio casi
completo con la biosfera, y la comida era algo que en vez de obtenerse di·
rectamente de la tierra se compraba en una tienda.
Con la producción de 200 toneladaS/hombre/ano en 1900, cada minero
del carbón producla la energía equivalente a 500.000 kffi2 de bosque.
Poco mas tarde, debido a la comercialización del petróleo y sus deriva·
dos, que permiten el uso de la maquina diesel y del motor de gasolina, se
conlirma la evolución de la sociedad, que puede disponer de una energía
abundante, cómoda de manejo, y cuyo precio resulta insignificante. La pro·
ducción de un pozo de petróleo por día equivalfa al frulo dellrabajo de 37.000
mineros del carbón.
Nace la era del petróleo y con ella la nueva ciudad y la nueva arquitec-
tura. Las ciudades americanas primero y las nuevas ciudades europeas, o
sus renovaciones, tras tas guerras, se hacen a la medida del automóvil. Y
no olvidemos Que el coche americano, en 1930, consumfa mas energía por
día Que una legión romana y se utilizaba para bajar al drugsfore a comprar
un paquete de cigarrillos. La movilidad y ta automatización hacen que la

Las ciudades americanas primero


y las nuevas ciudades europeas,
o sus renovaciones, después, se hacen
a la medida del automóvit.

41
población obrera disminuya, aumentando lOS empleados en servicios y ofi-
cinas, a la vez que aumenta el tiempo para dedicar a la educación y al
ocio (2).
Por último, el descubrimiento y dominio de la energla nuclear abre po-
sibilidades que se nos presentan como ilimitadas. Las comunicaciones ex-
Ira e interplanetarias y las aventuras lunares o del Columbia, más recien-
tes, dan buena prueba de ello. Gracias a la energfa y a una tecnología
adecuada el hombre ha desbordado las fronteras del planeta azul y ha co-
menzado una nueva historia de la humanidad. Es interesante expresar grá-
ficamente la relación entre los factores principales que se interrelacionan en
este proceso para poder apreciar con mayor claridad las causas y efectos
del mismo:

ECOLOGIA

ENERGIA - . . PROGRESO ~ MEDIO ARTIFICIAL


(CieJltia)

Nalura¡"za
"'0 "-
,
,.
.--Aliena-
HÁBITAT "" CULTURA "" HOMBRE
(Hechos ArlluileclOnicos) (ArqUlleC1ula)

MEDIO AMBIENTE

En la linea superior podríamos enunciar teóricamente que el descu-


brimiento de nuevas energías, cada vez más potentes y económicas, desa-
rrollarían un progreso ayudado por la ciencia que permitiera construir un
medio artificial óptimo que acaba contaminando la naturaleza. Pero ese pro-
ceso viene limitado por la necesaria relerencia del hombre al medio natu-
ral en sus dos grandes vertientes, lo biológico y lo cultural, de lal modo
que un proceso ilimitado e incontrolado produce la deshumanización y la
alienación.
En la linea inferior del esquema se expresa cómo el hombre a través de
la asimilación cultural del proceso y del artificio, crea su hábitat que de nuevo
se constituye en relación con la energía disponible. Del equilibrio entre es-
los dos ciclos completos depende sustancialmente el equilibrio social y la
historia de la humanidad.

42
Consumo Energético:
1 Ser humano (vivir) 150 wc.e./año/habit.
1. Estadounidense consume: 11.000 w '" (150 w x 73)
1. Españot medio consume: 2.700 w'" (150 wx 18)
1. Terricola medio consume: 2,000 w~ (150 wx 13)
1. Andaluz consume: 1.500 w'" (150 wx 10)
Empleo Final:
Alumbrado 0,2% E. útil ~ Eprimaria - Eperdida
Química 3,6%
Trabaja 17,6%
Calor 78,5% (80% a 150 OC)
Procedencia (España. 1979)
Importada Producida
Petróleo 68.6 M TEC ~ (66,9, 1,7)
Carbón 16 MTEC ~ ( 4,1,11,9)
Gas Natural 2,1 MTEC ~(2,1 'O)
Hidráulica 16.1 MTEC ~(O ,'6,')
Nuclear 2,0 MTEC
TOTAL 104,8 M TEC ~ 69,7% Importada (2)
Fuente: Situación y perspectivas de las Errergtas Renovables en Andalucra. Valeriana Ruiz, 1998.

No nos preocupa, repito, el problema de la escasez o carestía circuns-


tancial de la energía Que puede ser superado por alternativas válidas a corto
o medio plazo tanto como, fundamentalmente, la pérdida de referencia al me-
dio natural Que el hombre ha venido sufriendo en los más recientes tiempos
con el consiguiente desarraigo y alienación Irente a la arquitectura y a la ciu-

Gracias a la energia y a una tecnologia adecuada el hombre ha desbordado


las !ronteras del planeta azul y ha comenzado una nueva historia
de la humanidad,

43
Con el consumo masivo del carbón, Hoy padecemos contaminación urbana a
las grandes chimeneas de las fábricas causa de los escapes
cubrieron de humo y residuos de los automóviles y motores
contaminantes ciudades y regiones de todo tipo.
enteras.

dad que hoy se le ofrece. En esta situación la Arquitectura está sumergida


en una crisis agónica.
Sin embargo, junto con el dominio de la energía y el progreso ha apa-
recido siempre la sombra del peligro a que está expuesta la humanidad por
el mal uso de esta energía que puede también utilizarse para la destrucción,
bien de la humanidad misma, bien del medio ambiente donde el hombre
tiene su hábitat. El consumo incontrolado de madera y ellalado de los ár-

Los bloques
y conjunlo
de edificios
de pisos para
viviendas
u oficinas,
con sus hectáreas
de aparcamiento,
típicas
del desarrollo
urbano moderno.

44
boles produjo, entre Las estrechas
los siglos XIV YXVII. y apreladas calles
gravísimos proble- de una ciudad
mas de desertización
y desequilibrio eco-
medieval" ,
lógico, de lo cual
son buena muestra
nuestra meseta y
airas grandes zonas
españolas y anda-
luzas.
Más adelante,
con el consumo ma-
sivo del carbón, las
grandes chimeneas
de las lábricas cu-
brieron de humo y
residuos contami- 1
nantes ciudades y
regiones enteras.
Hoy padecemos una
contaminación ur-
bana a causa de los
escapes de los auto-
móviles y motores de todo tipo que Irecuentemente supera los límites de ha-
bitabilidad, a pesar de la suficientemente demostrada capacidad de adapta-
ción biológica del hombre a situaciones absolutamente insalubres. Y está
bien presente hoy en la conciencia del hombre la amenaza terrible de la po-
sible contaminación que el uso no controlado de la energía nuclear puede
producir.
Por ello, cualquier consideración sobre la crisis energética nos lleva a
plantear, no precisamente el problema de escasez o carestía circunstancial
de la energía, que puede ser superado por alternativas válidas a corto o me-
dio plazo, sino la necesidad de Que cualquier solución al problema del desa-
rrollo humano pase por la relación enlre consumo energético y equilibrio
ecológico.
Es precisamente a partir de esle planteamienlo, y sólo de él, cómo la cri-
sis energética puede encontrar las soluciones adecuadas para el presente y
el futuro. Ésta es la razón principal de que científicos, profesionales y polf-
ticos dirijan actualmente sus esfuerzos al dominio y manipulación de las
energfas no agotables y no contaminantes, entre las Que se cuenta como bá-
sica y principal la energía solar.

45
la crisis Pero veamos qué ha ocurrido con la Arquitectura y la Ciudad mientras
de la arquitectura tanto. Podemos enunciar, paralelamente a nuestra alirmación anterior, que "la
historia de la ciudad y de la arquitectura depende de la creciente habilidad
del hombre para dominar y manipular la energía".
La forma y el tamaño de las ciudades muestran claramente la cantidad
de energía que la sociedad tiene a su disposición.
Existe actualmente una tendencia, a menudo de carácter sentimental, ha·
cia todo lo que es antiguo o típico; las estrechas y apretadas calles de una
ciudad medieval o el racimo compacto de casas, tiendas, bares, oficina de
Absorbe el calor correos y biblioteca alrededor de una eslación decimonónica, tienen una in·
limidad y una escala humana que se echa en falla en los bloques y conjunto
como un
de edilicios de pisos para viviendas u oficinas, con sus hectáreas de apar·
invernadero cuando camiento, típicas del desarrollo urbano moderno.
el sol brilla
y lo pierde "Pero hemos de reconocer Que si las ciudades antiguas eran peque-
inmediatamente ñas y compactas no se debe a que las anteriores generaciones fueran me-
nos megalómanas Que las actuales, probablemente lo fueron más. Las ciu-
cuando éste se dades se constlUyeron de tal forma no porque pretirieran lo intrincado o
ocu/la. Pero una 10 pequeno en sí mismo, sino porque era la única posibilidad de conse-
gran cantidad de guir un cierto confort, teniendo en cuenta la cantidad y el tipo de energía
energía se insulla de Que se disponfa en aquel tiempo' (3).
en él para
Igualmente, los edificios pueden considerarse según la disponibilidad de
mantenerlo Iresco
energía. El altísimo edificio para olicinas o para un hotel, con cerramiento
en verano de cristal que desafía a la naturaleza, resultarra inhabitable si se abandonase
y calienle a sí mismo. Absorbe el calor como un invernadero cuando el sol brilla y lo
en invierno. pierde inmediatamente cuando éste se oculta. Pero una gran cantidad de
l' _._¡~c:..o<t_

energra se insufla en él para man-


tenerlo fresco en verano y caliente
en invierno. Ha sido disenado para
ser independiente de 10 Que ocurra
fuera; una cápsula aislada de las in-
cidencias del clima exterior.
Estos edilicios tienen, por otra
parte, un aspecto idéntico en cual-
quier lugar donde se construyen
porque sus equipos de calor y frío
les hacen capaces de superar las
variaciones del clima entre un em-
plazamiento y airo. Para ello utili-
zan una gran cantidad de energía,
de lal lorma que el consumo anual
de un edilicio de olicinas moderno

46
Tienen un aspecto
idéntico
en cualqUier lugar
donde se
conslruyen porque
sus equipos
de calor y frío
les hacen capaces
de superar
las variaciones
del clima enlre
un emplazamiento
y airo.

con aire acondicionado es aproximadamente diez veces mayor, por metro


cuadrado, que el de una casa tradicional media.
Pero, junto con el progreso y la prolileración de la producción artilicial
aparece el lantasma de la alienación y el desarraigo. La arquitectura y las
ciudades se despersonalizan, se llenan de artilicio y pierden su relación vi-
tal con el medio natural al que, poco a poco. van deslruyendo y contami-
nando hasta crear algunas situaciones que nos parecen límites.

La arquileclura
y las ciudades
se despersonalizan,
se llenan
de artificio
y pierden
su relación vital

• l.
t'
~ .
con el medio
nalural.

47
Se han evadido hacia el puro discurso poético
que rebusca en la historia lenguajes del pasado
o se limitan al diseño de lo no edificable.

Por una parle. los factores económicos y de crecimiento han obligado a


muchos arquitectos a desarrollar preferentemente los aspectos luncionales y
constructivos de lo arquitectónico investigando y utilizando las nuevas tec-
nologías que ofrece la industria y olvidando, lamentablemente, los aspectos
signilicalivos y estéticos de la forma arquitectónica Que hacen posible la ar-
quitectura y la ciudad para el hombre.
Por otra, los que no se resignan a renunciar a lo más elevado y precioso
Que la Arquitectura ofrece. se han evadido hacia el puro discurso poético Que
rebusca en la historia lenguajes del pasado o se limitan al diseño de lo no
edificable, a permanecer en el papel dibujado o incluso en el lienzo, pintado
sobre el caballete, o en la maqueta que se acaba en sí misma.
Las revistas y las escuelas de arquitectura se ven invadidas por esta ar-
quitectura de evasión que huye del compromiso social y ha creado la figura
del arquitecto diseñador, dibujante, pintor de espacios, no constructor; ex-
trayendO a muchos de los arquitectos y de los alumnos de la realidad so-
cial y cerrándoles la posibilidad de enfrentarse con ella y con las exigencias
del hacer arquitectónico presente. Este tremendo divorcio entre los aspectos
funcionales, constructivos y estéticos, que integran inseparablemente a la ar-
quitectura, constituye la verdadera crisis del momento.

la arquitectura Vaya por delante nuestra convicción de que resulta erróneo ellftulo de
bioclimática este epígrafe. No existe una arquitectura bioclimática sino la Arquitectura,
simple y llanamente. El bioclima nos ofrece tan solo un conjunto de datos,
condicionantes o determinantes, que habrán de tenerse en cuenta en el di-
seño arquitectónico y requerirá soluciones adecuadas en la obra de arqui-
tectura. Podemos, pues, hablar de un enloque, de una concepción biocli-
mática de la Arquitectura. Esta concepción considera como fundamentos
básicos de la Arquitectura a tres grandes aspectos: el lugar, la historia y la
cultura.
El lugar, origen y punto de referencia del hombre y de todo hacer hu-
mano, en sus dos concepciones clásicas de locus y si/us, que hoy podría-
mos traducir como contexto y entorno, aparece como el gran condicionante
del problema arquitectónico, aportando los valores climáticos y microclimá-
ticos por un lado, y, los materiales de construcción, el paisaje y las lormas
constructivas por otro. A la vez, el microclima incluye en una relación inte-

48
Muchos arquitectos
desarrollan
preferenfelnente
los aspectos
funcionales
y constructivos de
lo arquitectónico
investigando
y utilizando las
nuevas tecnologías
que ofrece
la industria
y olvidando,
lalnentablelnente,
los aspectos
significativos
gradara los aspectos térmicos, lumlnicos y acústicos, inseparables en el es- y estéticos
pacio arquitectónico. El paisaje, los materiales y las formas constructivas de la forlna
constituyen una luente inagotable para la inspiración, y a su vez, una deli- arquitectónica.
mitación del campo de posibilidades para la adecuación de las formas ar-
quitectónicas o urbanas.
La Historia señala con precisión la constante adecuación del hombre a
su entorno y nos revela la estructura de la evolución social, económica y
política del hábital humano, aportando asimismo el riquísimo repertorio de

Las revistas
y las escuelas
de arquitectura
se ven invadidas
por esta
arquitectura
de evasión.

49
El paisaje, los maleriales y las formas constructivas constituyen una fuente
inagotable para la inspiración.

lenguajes arquitectónicos que se ha-


cen presentes y compatibles en la ar-
quitectura y en la ciudad.
La Cultu ra, por último, nos
muestra los mecanismos y recursos
del hacer humano, de los hechos ar-
Quitectónicos Que constituyen el es-
pacio habitable y extrae, analiza y
pondera los valores estéticos que han
hecho y hacen posible Que la edili-
cación llegue a ser Arquitectura.
No es, por tanto, la arquitectura
bioclimática una nueva adjetivación.
No es una nueva tendencia o "ismo·
procedente de una elucubración inte-
lectual, que como tal se agota en sr
misma. No es, lampocQ, una invasión
de nuevas tecnologías descubiertas y
desarrolladas por científicos o inge-
nieros. a partir de la energía solar, lo
que, más precisamente. podríamos
denominar "helioarquitectura",
Es importante señalar aquf que.
simplemente a través del propio di-

50
seña arquitectónico, sin otras consideraciones que las que se refieren allu-
gar, al clima, a las orientaciones, al soleamiento, etc., podemos mejorar las
condiciones del hábitat. antes de recurrir a técnicas o sistemas tecnológicos.
Por decirlo más elementalmente todavía: bastaría con considerar por dónde
sale el sol, por dónde se oculta y con qué inclinación incide en cada época
del año, con todas sus consecuencias, para afirmar que estamos haciendo
arquitectura bioclimálica.
Esta consideración ha hecho que, a nivel de diseño y construcción, se
distinga entre sistemas pasivos de aprovechamiento de la energía solar y
sistemas activos, siendo estos último los que hacen uso de tecnología y
mecanismos industriales.

No es, por último, una confabulación económico-política que pretende


establecer un nuevo colonialismo industrial imponiendo y vendiendo tecno-
logía y equipamiento. la consideración y el uso de los recursos locales, el
sol. el viento, la biomasa, las mareas, etc., como energías alternativas ofrece
más bien una perspectiva de ahorro energético y de autonomía e indepen-
dencia que actualiza y recupera el viejo dicho romano: sol omnibus lucet, el
sol luce para todos sin distinción.

la arquitectura bioclimática, el Enfoque Bioclimático de la Arquitectura,


es, por el contrario, una vuelta a la naturaleza y a la realidad; es una recon-
sideración de la relación del hombre con el medioambiente: es una recupe-
ración, a través de la historia y de la cultura, de las constantes y valores ar-
quitectónicos que han estado siempre presentes y han sido patrimonio de la
arquitectura y de la ciudad de los hombres. Podríamos ampliar su signifi -
cado llamándola arquitectura medioambiental.

Es, por otra parte, un nuevo punto de partida para recuperar valores y
constantes que nos permite redescubrir a la arquitectura misma y plantear
su conexión y adecuación al presente, a la vez que nos proporciona una
perspectiva de futuro.

El diseño arquitectónico siempre ha tenido dos vertientes: la de respuesta


y la de propuesta. Respuesta o satisfacción de necesidades de confort y de
entorno y propuesta o modificación de un contexto delinido por un subsis-
tema de necesidades socio-económica-culturales. Por ello, el enfoque bio-
climático, tal como ha quedado delinido, propone una nueva línea de actua-
ción que ayude al arquitecto a responder y a encontrar soluciones para los
problemas arquitectónicos que provienen de las exigencias actuales, de las
aspiraciones de los usuarios o incluso, de las intenciones de los propios di-
señadores. Veamos como este nuevo enfoque del hacer arquitectónico viene
definido por aquellos arquitectos que en todo el mundo están preocupados
por ello y trabajando en esta línea.

51
·Principio de concepción arquitectural que pretende utilizar por medio de
la arquitectura misma, los elementos favorables del clima con Objeto de sa-
tisfacer las exigencias del confort del hábitat" (4). Esta definición es algo es-
casa y su autor se refiere principalmente a los aspectos del bienestar tér-
mico. "Elaboración de nuevos modelos, es decir, la composición de soluciones
arquitectónicas a partir del conjunto de técnicas y de los materiales dispo-
nibles, con miras a conseguir el resultado de confort deseado, conforme a
las exigencias del usuario a partir del clima loca'" (5). Ya aparece aquí una
creación de nuevos modelos, nuevas larmas que suponen también nuevos
valores.
Pero hay otra definición Que aparece más comprensiva y más enrique-
cedora, conforme a nuestros planteamientos:
'La concepción bioclimálica es, ante lodo, una especie de compromiso cu-
yas bases son:
un programa de arquitectura,
Ull paisaje,
ulla cultura,
unos materiales locales,
cierta noción del bienestar y del abrigo,
y cuya sfntesis es la envoltura habitable" (6).
y este es el momento de poner el énfasis en cual sea realmente el ob-
jetivo que se persigue al utilizar el enfoque bioclimálico de la arquitectura.
que no es otro que el de mejorar la calidad de vida. El enraizamiento con el
lugar, la recuperación de nuestra historia y nuestra cultura y la proyección
hacia un futuro energético y ecológico más equilibrado, no hacen sino pro-
mover un hábitat cualitativa e integralmente superior al alcanzado en la ac-
tualidad y abrirnos perspectivas, ciertamente optimistas, en el campo de la
Arquitectura y de la Ciudad.

La arquitectura Se hace preciso aquí hacer una especial mención al Mediterráneo. La


bioclimática historia y la cultura occidental se originan en él, y en su entorno se genera
en España
·I la arquitectura y la ciudad que hemos heredado y a la que formas o abs-
tractos planteamientos modernos no han podido sustituir.
España, especialmente Andalucía y el Levante, es crisol y cuna de cul-
turas mediterráneas y posee toda la sabidurla de la arquitectura bioclimática
histórica. Desde la Alhambra o Medina Azahara, desde sus pueblos arraci-
mados en las laderas orientadas al sur de las colinas y cerros, y los barrios
I de estrechas calles protegidos del calor, del viento y de los frias, hasta las
típicas casas burguesas con patio y dos plantas, una para verano y otra para
il invierno, o provistas de amplios miradores acristalados que captan el sol a
modo de invernadero.

52
Desde
la Alambra
a Medina
Azahara ...
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Esta arquitectura es, en primer lugar, consecuencia de un peculiar modo


de ·vida en el que el sol, particularmente, y el clima, en términos más am-
plios, juegan un importantísimo papel. Es característico de este modo de vida
la participación activa del usuario en el control climático y del confort. tanto
en el ciclo solar diario como a lo largo de las estaciones del año, zonifi-
cando las partes habitables de la casa, utilizando la vegetación, los toldos y
las persianas, cerrando y abriendo ventanas y valiéndose de elementos con-
cretos que constltuyen invariantes arquitectónicas, tales como porches. em-
parrados, patios, galerías, muros de cal, azoleas, lorreones ...
Todos ellos constituyen por sí mismos elementos de la arquitectura bio-
climática y merecen un esludio detallado y profundo que nos permita reuti-
lizarlos de acuerdo con las características y modo de vida del presente. con
lo que se integrarán en la nueva arquitectura y adquirirán nuevas formas
constituyendo también nuevos modelos arquitectónicos y mejorando la ca-
lidad de vida del hábil,l espanol.

53
Arquitectura Andalucía recibe como media anual unas 2.900 horas de sol efectivas
y energía solar Que si evaluamos a razón de 1 Kw/m 2, o, de otro modo, 5.000 Kcal./(m1/día)
en Andalucía y consideramos su extensión de 87.268 km 2, supondría una energía anual
recibida de 15.926.410 miles de Tep.
Por aira parle, Andalucía demandó en el año 1983 un lolal de 9.335,9
miles de Tep como energía primaria Que en el consumo final por sectores
equivalió a 6.449 miles de Tep (7). De ellas 1.307,7 miles de Tep se con-
sumieron en usos domésticos, 1.936 miles de Tep en industria y construc-
ción y 526 miles de Tep en agricultura y pesca.
Esto significa que si aprovechamos la energía solar recibida y la trans-
formamos adecuadamente para su uso específico hasta conseguir tan solo
el 0,2 por mil de su potencial total, podríamos resolver el problema energé-
tico actual de estos sectores.

Pero naturalmente, alguien dirá Que el razonamiento no es tan lineal y,


por tanto, el problema no es tan sencillo. Que la energía solar es una ener-
gra difusa difícil de concretar. Que es una energía intermitente difícil de al-

España, especialmente Andalucía


I y el Levante, es crisol y cuna de culturas
11 mediterráneas y posee toda la sabiduría
de la arquitectura bioclimática histórica.

54
Pueblos arracimados en laderas orientadas al sur de las colinas y cerros .

. -•

11'
••

macenar. Que el consumo energético m~ximo, por ejemplo en usos domés-


ticos, se produce en los períodos de mínima insolación. Que la tecnología
de captación, almacenamiento, transporte y aplicación de esta energía está
muy retrasada, etc. Y tendría razón.
Sin embargo este razonamiento puede conducir a dos opciones comple-
tamente opuestas:

55
-
Típicas casas burguesas con patio y dos plantas, una para el verano
y otra para el invierno.

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56
Casas provistas de amplios miradores acristalados que captan el sol a modo
de invernadero.

57
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Utilizando la vegetación ... ... emparrados ...

... patios ...


Valiéndose de porches...

... zaguanes . .. torreones ...


de entrada ...

------------....
58
- Abandonemos la posibilidad de aprovechamiento de la energfa solar
y esperemos liempos mejores, o,
- realicemos un gran esfuerzo y una inversión económica y humana en
la investigación y el desarrollo aplicado de la tecnología solar para
superar cuanto antes esas dificultades.
Porque sabemos, por otra parte, que como consecuencia de un diseño
adecuado y de una utilización tecnológica apropiada, con los elementos rea-
les con que hoy contamos, se puede conseguir:
Con el diseño solar pasivo, también conocido como arquitectura biocli-
mitica, somos capaces de reducir el consumo energético de calefacción y Con tan sólo
refrigeración hasta un 50% en vivienda y un 30% en edificios públicos. Los el 0,2 por mil
sistemas solares de agua caliente sanitaria pueden reducir el consumo ener- de la potencia total
gético hasta un 80%. de la energía solar
Un diseño consciente puede reducir la necesidad de iluminación artHi- recibida
cía! hasta un 40% en vivienda, y un 60% en edificios de servicios, oficinas, en Andalucía,
elc., y hasta un 90% en escuelas y edificios públicos de uso diurno. podríamos resolver
Sabemos también que en agricultura el uso intensivo de invernaderos y el problema
técnicas solares no sólo produce frutos tempranos y competitivos sino que energético.
ahorra elevados porcentajes de energía. Que la utilización de la fJSiol> _ _ . . .

energfa solar para vehfculos, automóviles, barcos, elc., es una


realidad que se asoma al mercado. Que las plantas de genera-
ción de electricidad por conversión fototérmica o fotovoltaica
van perfeccionándose continuamente y, precisamente, en Taber-
nas. Almería, tenemos un buen ejempto de ello.
y no podemos olvidar algo lundamentat y significativo de
la energfa solar: su calidad de no producir contaminación.
¿Cuál debería ser, entonces, la actitud de una Comunidad
como la andaluza donde el sol es una constante vital y abun-
dante, que el turismo aprovecha para disfrutar tostándose o con-
tra ef cual tratamos de defendernos con un tic ancestral? Pa-
rece evidente que esa actitud debería inclinarse por la segunda
de las opciones propuestas. lo que supondrfa, entre otras acti-
vidades las siguientes:
Proporcionar e invertir prioritariamente en la investigación
básica y aplicada de la técnica y tecnologfa solar en su gran di-
versidad de aspectos. Proporcionar y atender a la formación de
expertos especializados, tanto a nivel de arquitectos e ingenie-
ros como al de técnicos y operarios, a través de la Universidad,
de Institutos especializados, o de Centros de Formación Profe-
sional. Promocionar e incentivar la industria para la fabricación
de componentes solares, paneles captadores, sistemas, ele. In-

59
El uso intensivo de invernaderos y técnicas solares no sólo produce frutos tempranos
I y competitivos sino que ahorra elevados porcentajes de energla.

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i,
La utitización de la energía solar
para vehículos, automóviles,
barcos, etc., es una reatidad
que se asoma al mercado.

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60
centivar a la iniciativa privada a nivel industrial de la construcción para Que
apliquen técnicas de diseño y tecnología solar. Incentivar a promotores e in-
moblliarias para Que desarrollen y apliquen estas técnicas. Propagar y di-
fundir masivamente, entre los usuarios, las posibilidades y ventajas del uso
de la energra solar.
Y, junto con esta labor positiva, creadora e impulsora cabe, también, una
tarea normativa (es ya clásica la referencia a la normativa de vivienda en Is-
rael que prohibe calentar agua sanitaria para uso doméstico con otra ener-
gía que la SOlar), Que conduzca a un máximo uso y rendimiento de las ener-
gras alternativas.
Muchas de estas iniciativas ya estan en marcha y algunas de ellas en
pleno desarrollo a lravés de SODEÁN (Sociedad de Desarrollo de Energías
Alternativas en Andalucía), pero las condiciones de radiación solar lan abun-
dante y la escasa producción propia de energía convencional en esla región,
obliga a un esfuerzo mucho mayor.

La arquitectura Hemos recibido el llamamiento del Consejo de Europa que declara prio-
bioclimática ritaria la utilización de la energía solar para usos térmicos y lumfnicos en vi-
en Europa vienda, edilicios, comerciales, edificios públicos, espacio urbano, etc., y he-
mos conocido lOS programas europeos de desarrollo y aplicación de la energía
solar en los edificios (8):
OPSYS. Que continúa el trabajo de programas previOS para la obten-
ción de datos. Estos datos se están utilizando para finalizar la validación del
programa de simutación para Sislemas Activos Solares (EMGP2).
SSTG. Que desarrolla los trabajos del grupo de Almacenamiento de Ener-
gla Solar.
PASTOR. Que se refiere a una serie de tópicos solares pasivos tales
como:
- Transferencia de calor y movimiento de aire.
- Confort térmico, incluyendo estudios de laboratorio y de campo bajo
condiciones dinámicas.
- Sistemas de control para edificios solares pasivos, especialmente con-
trol prediclivo.
- Iluminación natural en edificios no residenciales.
- Temas de diseño y Planificación urbana.
BUILDING 2000. Programa piloto que fomenta el uso de tecnologías
solares pasivas para el diseño y conslrucción de edilicios no domésticos,
particularmenle en edilicios donde el potencial de replicabilidad es allo, ta-
les como olicinas, hoteles, escuelas. hospitales, etcétera.

61
Programas europeos de desarrollo y aplicación de la energía solar en los edilicios

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Programas europeos de desarrollo y aplicación de la energia solar en los edilicios

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Programas de desarrollo en Andalucía


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64
MONITOR. Oue lleva a cabo una recogida de información sobre edili·
cios solares pasivos, habiendo publicado unos cincuenta lollelos que se di-
lundiran ampliamente entre profesionales y usuarios.
PASSYS. Este programa tiene dos objetivos tundamentates:
Desarrollar y validar modelos de simulación y herramientas simplilica-
das de diseño para sistemas solares pasivos, y preparar procedimientos de
monitorización y evaluación para componentes solares pasivos.
SOUNFO. Que promueve la transferencia de información desde la co-
munidad investigadora de los profesionales del diseño y de la construcción,
incluyendo la determinación de lOS dislintos niveles de información reque-
rida por los diferentes grupos y la generación de métodos y materiales in·
novadores para la enseñanza y para el reciclaje profesional.
ARCHISOL Que trata de estimular el interés y modificar las actitudes
entre los arquitectos en ejercicio y entre los estudiantes de arquitectura y
promover y facilitar el disei'lo bioclimático y le eliciencia energética como
elementos de crQica arquitectónica, a través de diarios y revistas, exposicio·
nes, promoviendo concursos y premios, etcétera.
A los que hemos de ai'ladir muchos otros programas de invesligaciones
y estudios especfficos desarrollados por equipos internacionales dentro de

65
la Unión Europea y por estos equipos en colaboración con grupos de la
Europa del Este y algunos países en vías de desarrollo.
Para completar esta actividad se encargó a un peq uef'io grupo de genle
dirigido por el profesor Thomas Herzog la elaboración de la "Carta Euro-
pea para la Energía Solar en la Arquitectura y el Urbanismo" dentro
del dentro del Proyecto READ de la DG XII, que más tarde tue aceptada ofi-
cialmente en el Congreso Europeo de Arquitectura de Berlín en 1996 y pu-
blicada en el libro ·Solar Energy in Architectura and Urban Planning-, Ed.
Prestel-Verlay, Munich-Nueva York, 1996, en sus versiones alemana, inglesa
e italiana.
Por su gran interés, transcribimos a continuación su texto en versión es-
pañola, publicada en el Biobotetín de FtDAS (9).

Carta europea Preámbulo


para la energía solar
en la arquitectura Aproximadamente la mitad de la energía consumida en Europa se invierte en el
y el urbanismo funcionamiento de edificios y más de un 25% adicional se dedica al transporte. Para
disponer de esta energía se emplea un gran volumen de combustibles fósiles no re-
cuperables de los que las generaciones futuras carecerán. Su producción supone
procesos de conversión cuyas emisiones repercuten de forma duradera y negativa
en el medio ambiente. Además las explotaciones intensivas indiscriminadas, la des-
lrucción asociada a la extracción de materias primas, asl como la reducción en todo
el mundo de las superficies agrfrolas, están causando la desaparición progresiva de
los hábitats naturales.
Esta situación exige un cambio rápido y radical de forma de pensar. sobre fodo
de los prOfesionales e instituciones implicadOS en el quehacer de la construcción.
Un acercamiento responsable a la naturaleza y el aprovechamiento del potencial ina-
gotable del sol como fuente de energía deben ser principios básicos a la hora de dar
forma en el fu/uro a nuestro entorno construido.
En este contexto, la función de la arquitectura, como profesión responsable, ad-
quiere un significado especial. Más que nunca los arquitectos han de influir decisi-
vamente en la concepción y disposición de las estructuras urbanas y de los edifi-
cios, sobre la utilización de materiales y sistemas constructivos y, consecuentemente,
sobre la cantidad de energla consumida.
El objetivo de nuestro trabajo futuro debe ser. por lo tanto, concebir los espa-
cios urbanos y los edilicios de forma que se respeten los recursos existentes y se
aprovechen al máximo las energías renovables -en especial la energfa solar-, ca-
m"giendo de esta manera la si!IJJción anteriormente expuesta.
Alcanzar este objetivo exige ajustar los planes de estudios. los sistemas de abas-
tecimiento energético y los modelos de financiación y re{JiJrto, as! como las leyes y
normativas, a las nuevas metas.

66
los proyectistas
Arquitectos e ingenieros reJlízarán sus proyeclos conociendo a fondo las cir-
cvnstancias locales, los recursos presentes y los criterios decisivos a la hora de uti-
lizar las en8fgíaS y materiales renovables. Considerando la responsabilidad que han
de asumir. debe reforzarse su papel social ante los intereses de las empresas. De-
ben desarrollarse nuevos conceptos de diseño, que pongan de manifiesto el papel
del sol como fuente de luz y calor. ya que una aceptación pública general de la lec-
nología solar solo se alcanzará mediante realizaciones concretas de edificios que in-
cluyan estas tecnologías.
Esto significa:

- Las ciudades, los edificios y sus elementos deben interpretarse como siste--
mas complejos de flujos energéticos y materiales.
- El empleo de energías de bajo impado medioambiental debe ser previsto con
una visión de conjunto. El conocimiento profesional de todas las relaciones,
condiciones y posibilidades funcionales, técnicas y formales es condición ne-
cesaria para poder crear una arquitectura adecuada a nuestro tiempo.
- El amplioy creciente conocimiento de los factores que intervienen en el acon-
dicionamiento de los edificios, del desarrollo tecnológico de los sistemas de
aprovechamiento de la energfa solar y de las posibilidades de simulación,
cálculo y medida debe presentarse sistemáticamente y hacerse accesible de
manera clara, comprensible y aplicable.
- Los estudios y formación de postgrado de los arquileclos e ingenieros deben
adaptarse en sus diversos niveles a las necesidades, mediante sislemas coor-
dinados y aprovechando las pOSibilidades de los nuevos medios de comuni-
cación. las universidades y asociaciones profesionales están llamadas adesa-
rrolfar y ofrecer en este sentido los programas correspondientes.

El lugar

La situación especifica local. la vegetación y edificación existente, las caracte-


rísticas climáticas y topográficas del lugar. la oferla de energras medioambientales,
según la duración e intensidad con que actúan y según las limi/aciones locales, de-
ben ser factores básicos para la planificación y analizarse y valorarse en cada caso
particular.

Los recursos na/urales disponibles en el lugar, especialmente la energ/a solar,


el viento y el calor geotérmico. deben ser activados, utilizados en el acondiciona-
miento y reflejados por la forma de los edificios.
Dependiendo de la si/uación geográfica, forma física y maleriales que la com-
ponen, asf como del tipo de uso que albergan, los modelos de edificación existen-
tes y fu/uros deben relacionarse reclprocamente con diversos aspectos locales, como
son:

67
- Los datos climáticos (orientaciones, distribución de la tuz solar. temperatura
del aÍfe, humedad relativa, dirección, fuerza y duración de los períodos de
viento, cantidad de precipitaciones, etcétera).
- El soleamiento y orientación de los espacios exteriores y de las superficies
del terreno (pendiente. forma, relieve, proporción y medida, etcétera).
- La situación. geometría, dimensiones y masa de los edificios colindantes, for-
maciones topograficas, elementos hidrológicos y vegetación (variación en las
sombras arrojadas, reflejos, volumen, emisiones, elcétera).
- El almacenamiento térmico del suelo.
- Las rutinas en los desplazamientos de personas y máquinas.
- La tradición constructiva y la herencia arquitectónica existente.

los materiales
Los edilicios y espacios exteriores anexos deben concebirse de tal forma que se
reduzca al mínimo posible la cantidad de energfa consumida en fa iluminación, en
la obtención de calor para calefacción yagua caliente. en la refrigeración y ventila-
ción y en el aprovechamiento de energra foto voltaica. El resto de necesidades se cu-
brira mediante soluciones que, según los criterios dictados por un balance energé-
tico general. estén de acuerdo con el nivel más avanzado de la técnica en cuanto al
uso de energ/as de bajo impacto medioambiental.
La utilización de materia/es, sistemas constructivos, tecnofogfas de producción,
transporte. montaje y desmonlaie de elementos constructivos debe tener en cuenta
las cantidades de energía a consumir y las posibilidades de reciclaje.

- Se preferirán las materias wimas abundantes y regenerables y las construc-


ciones que requieran un mfnimo de energfa prima!ia y energías grises.
- Se ha de garantiliJ! el recictaje de los materia/es, su posible reutilización y su
eliminación de una forma neutra para e/ medio ambiente.
- Las construcciones portantes y los cerramientos de los edificios deben ser de
gran durabilidad, de {oana que puedan ajustarse eficientemente los gastos de
material, trabajo y energía y puedan reducirse al mínimo los gastos de puesta
en obra. La relación entre la energía empleada y la durabilidad debe se! la
óptima.
- Se deben desarrollar y favorecer aquellos elementos conslrucJivos relaciona-
dos con el aprovechamiento de energla solar de forma directa o indirecta (apro-
vechamiento activo o pasivo) y fácilmente integrabtes de acuerdo con cri/e-
rios constructivos, formales. Modulares y dimensionales.
- Los nuevos productos y sistemas en el campo de las tecnologías energéticas
y constructivas deben ser fácilmente inte!cambiabfes por los exislentes, inte-
grables y renovables.

El uso
Ene!géticamente deben entenderse los edificios como sistemas globales que,
para satisfacer diversas necesidades. aprovechan de forma óptima fas energfas pre-

68
sentes en e/ medio ambiente. Deben desarrollarse como sistemas duraderas y ca-
paces de acoger posibles variaciones del uso.
- El programa de funciones se distribuirá en planta y sección considerando las
graduaciones de temperatura según el uso y las diferentes zonas térmicas.
- La forma en que se estructura e/ edificio y la elección de fas materiales de-
ben estar planteadas y ejecutadas con la suficiente flexibilidad de manera que
sea posible llevar a cabo cambios de uso con el menor gasto material y ener-
gético posible.
- La permeabilidad del cerramiento del edificio a /a luz, al calor. al aire y a las
vislas debe ser variable y regulable, de forma que se pueda reaccionar a los
cambios en las condiciones climáticas loca/es (pantallas solares y contra el
deslumbramiento. sistemas de desviación de la luz y sombreado. aislamiento
térmico temporal. ventilación natural variable).
- Las exigencias de confort detJerfan queciJr satis/echas en su mayof parte gra-
cias a fa configuración del edificio. a través de medidas pasivas y directa-
mente eficaces. El resto de necesidades de calefacción, refrigeración, electri-
cidad. ventilación e iluminación se cubrirán con sistemas activos de
aprovechamiento de energfas de bajo impacto medioambiental.
- El gasto en tecnologla y energía debe ser adecuado al uso concreto del edi-
ficio. Se hiJn de reconsiderar y. en caso necesafio. modificar /as necesidades
características de las diversas clases de uso. Asf se han de tratar aparte fas
edificios con usos especiales, como museos, bibliotecas. clfnicas, etc.. ya que
presentan exigencias de confort especfficas.

la ciudad
El uso de las energ/as renovables nos ofrece la oportunidad de hacer más atrac-
tiva fa vida en las ciudades. Para la infraestructura del suministro energético y de
transporte, asl como a través del tipo de edificio debe aumentarse al máximo el em·
pleo de energlas renovables. Siempre que sea posible y practicable térmica yeco·
nómicamente se aprovechará la edificación preexistente. Debe reducirse drástica-
mente la combustión de materias primas fósiles.
La relación entre ciudad y naturaleza debe lransformase en una simbiOSIS. Las
intervenciones y alteraciones a llevar a cabo en el espacio públiCO y en fas edilicios
existentes o bien aquellas ocasionadas por las nuevas construcciones tendrán en
cuenta tanto la identidad histórica y cul/ural del lugar como las condiciones geo-
gráficas y climáticas del paraje.
La ciudad debe entenderse como un organismo global y duradefo_ Se ha de re-
gular la transformación continua de los usos, tecnologías y aspecto de /as ciudades
~i/ando en /0 posible la degradación de lo existente y conservando los recursos.

Las ciudades son reservas edificadas de gran contenido en energías primarias.


Sus barrios, edificios y espacios libres. sus infraestructuras, rutinas de funciona-
miento y trans{JOrte deben estar sujetos a un constante proceso de modificación y
reconstrucción conforme a los ciclos de renovación naturales.

69
Deben considerarse como factores bioclimáticos y medioambientales de/ermi·
nantes para la forma de los paisajes y estructuras urbanas creadas por el hombre:
- La arien/ación con respecto al sol (orientación de las calles, estructuración
de los edificios, eliminación de obsláculos para el soleamiento, regulación de
la temperatura, ulilización de la luz natural en los espacios públicos).
- La tapograffa (forma del terreno, soleamiento, situación general).
- La dirección e intensidad del viento (orien/ación de las calles, espacios pú-
blicos protegidos. ventilación controlada, corredores de aire frío).
- La vegetación y la distribución de las superficies verdes (suministro de oxí-
geno, retención de partlculas, regulación de la temperatura. producción de
sombra, barreras contra el viento).
- La hidrogeología (referencia a los sistemas hidráulicos).
Las funciones de la ciudad: la residencia, la industria. los servicias, la cultura y
el ocio, deberán coordinarse siempre que sea funcional y socia/mente factible, con-
siguiendo as! una reducción del tráfico de vehlculos. Al complementarse mutuamente.
se podrán utilizar con mayor intensidad y provecho los dispositivos de producción
y servicios colectivos.
Los vehlculos que no consuman combuslibles fósiles y los peatones deben go-
zar de privilegios en las áreas urbanas. Debe fomentarse el transporte público, re-
ducirse el número de plazas de aparcamiento necesarias y minimizar el consumo de
carburantes.
Una densidad sensata en el planeamiento de nuevos barrios, con un aprove-
chamiento razonable del suelo disponible yunido a un programa de desarrollo, puede
reducir el gasto en infraestructura y transporte y la cantidad de suelo construido. Se
han de prever medidas de restauración del equilibrio ecológico.
En los espacios urbanos debe recurrirse a aquellas medidas que sirvan para me-
jorar el clima de la ciudad. para controlar fa temperatura, para proteger del viento,
regular la humedad o para cafen/ar y enfriar controladamente los espacios libres.
Berlln, marzo 1996.

Notas (1) FOLEY, Gerald. NASSIM, Charlolte. "La Cuestión Energética". Ediciones del Ser-
bal. Barcelona, 1981.
(2) FOLEY, Gerald. Op. cit.
(3) FOLEY, Gerald. Op. cil.
(4) BARDOU, Patrick. ARZUMENIAN, Varoujan. 'Sol y Arquitectura". Ed. Gustavo
Gilí. Barcelona, 1980.
(5) IZARD, Jean Louis. GUYDT. Alain. "Arquitectura Bioclimática". Ed. Gustavo Gilí.
Barcelona, 1980.
(6) BARDDU. Patrick. ARZUMENIAN, Varoujan. Op. cit.
~l (7) Datos de 'Estructura Energética de Andalucla. años 1981-82-83", publicado por
la Consejería de Economía e Industria de la Junta de Andalucla.
'1 (8) Consúltese la revista "APAREJADORES', nD 31. Sevilla, 1989, pp. 44 Yss.
(9) Biobolelln. FIOAS. p. 14, nO24. noviembre, 2000.

70
3

EL SOL EN LA ARQUITECTURA
Y EL ESPACIO URBANO
1I
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1I
3. EL SOL EN LA ARQUITECTURA Y EL ESPACIO URBANO

·Si algún objeto se coloca de modo que quite el sol en su camino


(heliocaminus) a otro, se considera una violación de su derecho al sol-,
Código de Justiniano. Roma. siglo XI

En el pensamiento del filósofo alemán contemporáneo, Hans-Georg Ga-


damer, en su libro "Verdad y Método·, encontramos una referencia impor-
tante a la arquitectura:

Todo arquitecto
debe tener en
cuenta tanto
el objetivo
al que ha de servir
como el lugar
que su obra
ha de ocupar
en un enlomo
espacial delinido.

73
·Una estructura arquitectónica se retiere rms
aUa de sí misma en una doble dirección, Está de-
terminada tanto por el objetivo al que ha de
servir como por el lugar que ha de ocupar
en un entorno espacial definido. Todo arqui-
tecto debe tener en cuenta ambos factores. Su pro.
yecto debe ser disenado para servir auna conducta
vital delinida y para someterse a condiciones pre-
vias naturales y arquitectónicas.
Esta es la razón por la que decimos que un di-
seno acertado representauna 'solución feliz' , sig-
nificando que cumple con su objetivo yque su cons-
trucción contribuye con algo nuevo al contexto
espacial urbano o al paisaje. Este diseno arquitec-
tónico representa, debido a su doble determinante,
un verdadero incremento de ser, es decir es una
obra de arte" (1).

Por otro lado, parece evidente que en la era nuclear


y de la exploración espacial, la humanidad vuelve a mi-
rar al Sol y a sus efectos directos sobre la naturaleza.
Hay una cada vez más profunda conciencia humana de
la necesidad de preservar el medio natural y de dete-
ner la destrucción a que está sometido el planeta tie-
rra y, por consiguiente, la ciencia se aplica intensamente
a obtener un máximo aprovechamiento de la energra
solar, intentando reestablecer el equilibrio ecológico
perdido sin renunciar a todas las comodidades y servi-
cios de una civilización que depende del consumo de
energfa.
También resulta evidente que se producirá un nuevo
equilibrio. Paso a paso, la naturaleza ha sido domesti-
cada por el hombre que promueve aquellos aspectos
más favorables para la vida humana y reduce aquellos
que puedan resultar dañinos o inútiles. El Sol, la luz,
el agua, la vegetación e incluso los animales se aco-
modan a ciclos controlados, que modilIcan su conducla
primitiva, y se constituyen en fuerzas y elementos que
sirvan a la vida humana.
Lo Que la vida humana 11egue a ser en el futuro es
Paso a paso el gran problema que et hombre debe afrontar y será considerado en otro
la naturateza ha momento de nuestra reflexión.
sido domesticada A modo de introducción alterna que nos interesa, vamos a reflexionar
por el hombre. sobre lo que Vilrubio pretendía transmitirnos:

74
'Si nuestras casas particulares han de ser cOlrectas, debemos, desde El clima como
el comienzo tomar nota y considerar las circunstancias de paises y climas determinante
en los que se construyen. Un estilo de casa parece apropiado si ha de ser del estilo de la casa
construida en Egipto, otra en España. otro diferente en el Ponto. otro tam-
bién diferente en Roma y así sucesivamente en terrenos y paises de aIras
caracteristicas. Esto es debido a que una parte de la tierra se encuentra di-
rectamente baio la trayectoria det sol, otra se encuentra más alejada. mien-
tras que otra se encuentra a mitad de camino de las dos. De aqul que,
como la posición del cielo en relación a un sitio determinado de la tierra
resulta naturalmente en diferentes caracterlsticas. debido a la inclinación
del circulo del Zodiaco y la trayectoria del curso del Sol, es evidente que
los diseños de las casas deben también aiustarse a la naturaleza del pals
y a las diferencias del clima.
En el Norte, las casas deben ser totalmente lechadas y plOtegidas todo
lo más posible. no al aire libre. aunque lengan una OIientación favorable. En la era nuclear
Pero donde la fuerza del sol es grande, en los paIses meridionales que pa-
decen mucho calor. las casas deben construirse más descubiertas y orien- y de la exploración
tadas al sur o sureste. Porque por medio del arte pOdemos corregir espacial,
lo que la naturaleza, si se la deiara sola, vendría a estropear. Yasl la humanidad
en otras situaciones y circunstancias también debemos hacer las modifi- vuelve a mirar
caciones que correspondan a la posición del cielo y a los efectos del
clima' (2).
al Sol
y a sus efeefos
diree/os sobre
/a na/ura/eza.

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-
75
La orientación "Explicaré ahora cómo los prap(Jsilos especiales de las diferentes ha-
de las habitaciones bitaciones requieren diferentes orientaciones, adecuadas al uso a Que se
destinan según las partes del cielo. los comedores de invierno y los
cuartos de baño deben tener orientación sudoeste porque necesitan
la luz del atardecer y porque el sol de poniente, alumbrándolos con todo
su esplendor, pero con calor menos fuerle, da una temperatura agradable
a esos cuartos al comenzar la noche. l os dormitorios y las bibliote-
cas deberían orientarse al este, porque los fines a que se destinan re-
quieren la luz de la manana y también para Que los libros y las bibliole-
cas no se estropeen. En las bibliotecas con orientación hacia el mediodfa,
los libros son devastados por la humedad, la carcoma y los gusanos, por-
que los vientos que soplan del sur hacen proliferar los gusanos y destru-
yen los libros, difundiendo sobre ellos su húmedo aliento.
los comedores de primavera y otoño deben orientarse al este
porque cuando las ventanas se abren aese cuadranle, el sol. conforme si-
gue su trayectoria desde la cima de ellas hacia el oeste, les da la tempe-
ratura adecuada a las horas en que se usan, los comedores de verano
deben dar al norte, porque ese cuadrante no está como los demás, ar-
diendo de calor durante el solsticio, ya que no esta expuesto a la trayec-
toria del sol. y de aqul Que siempre se mantenga fresco y haga Que el em-
pleo de esas habitaciones sea en verano saludable y c6modo. lo mismo
ocurre con las galerías con cuadros, las habitaciones de talleres de
tejer y bordar, los estudios de pintura, porque la luz sin variaciones per-
mite que los colores permanezcan inalterables' (3).

En términos de actualidad podrfamos enunciar que inteligencia biocli-


mática y sensibilidad ecológica aparecen como dos vías concurrentes que
pueden conducirnos a un nuevo lipa de arquitectura y a un nuevo lipa de
ciudad. La primera como un cuerpo de conocimiento cienlffico - un instru-
mento práctico cada vez más adecuado y eficiente--, y la segunda como una
poética --una real conciencia del habitar humano en la tierra-o

Un ejemplo de inteligencia bioclimática puede ser el producir una sim-


biosis entre la arquitectura y el medioambiente, es decir, la arquitectura que
se alimenta, se sirve y se enriquece del medio que la rodea y, al mismo
tiempo, alimenta, sirve y enriquece a ese medio.

Por otra parte, la sensibilidad ecológica es el signo de nuestros tiem-


pos; una característica o carácter sustancial de la civilización venidera. En
ciertos aspectos, delimita lo porvenir e incluye contradicciones y resonan-
cias Que hoy en día se perciben todavía con dilicultad, pero Que confirman
I un perfil -la relación con el entorno- Que difícilmente se encontraba en el
viejo concepto de naturaleza. cuando la naturaleza era el puro objeto de la
1I1 mimesis artistica. Puede llegar a funcionar literalmente como un nuevo y dis-
• tinto suelo sobre el que caminar y establecerse.

76
Los comedores de invierno Los dormilorios y las bibliotecas
y los cuarlos de baño deben lener deberían orientarse al este, porque
orientación sudoeste porque necesitan los fines a que se destinan requieren
la luz del alardecer. la luz de la mañana.

En las bibliotecas con orientación


hacia el mediodia, los libros
son devastados por la humedad,
la carcoma y los gusanos, porque
los vientos que soplan del sur
hacen proliferar los gusanos
y destruyen los libros, difundiendo
sobre ellos su húmedo aliento.

77
Los comedores
de primavera y oloño
deben orientarse
al esle ...

I
1
I
i
~... l
Los comedores de verano
deben dar al norte ...

Lo mismo ocurre
con las galerías
con cuadros...

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11

78
!
I
,I
". los estudios de pintura, porque la luz
sin variaciones permite que los colores
". las habitaciones de talleres
permanezcan inalterables.
de tejer y bordar".

79
Como consecuencia de lo anterior se establece un nuevo argumento:
"Queremos", dice Jeffrey Cook, ·capturar el sol y ponerlo en el lugar del
fuego del hogar". Se ha producido un cambio en lo Que ancestral mente el
fuego significaba para la vida civilizada, para los humanos y para la casa
concebida como cobijo y custodio de ese fuego. El lugar del fuego, el ha·
gar, es el más ínlimo y profundo nombre de la casa, de la vivienda, de la
residencia. La casa como cobijo del luego Que permite la vida, y ahora, el
sol asume este papel. la naturaleza -el exterior-, está siendo ahora interio·
rizada y se convierte en nuestro hogar; el más ínlimo, interno y hospitalario
cobijo. Queremos introducir la naturaleza, el cosmos, en nuestra casa, pero
no simplemente como algo Que nos pertenece, Que controlamos y domina·
mas, sino como algo a lo Que deseamos pertenecer incluso más intima·
mente.

Ha habido muy importantes momentos en la historia reciente de la ar·


Quitectura como por ejemplo Ronchamp de Le Corbusier o Upper Lawn de
los Smithson, Que signilican el anuncio de la nueva poética, Que llenan de
significado el discurso funcionalista -culluralmente átono-, restableciendo
su carácter como un medio y no como un fin en sí mismo.

El objetivo de controlar la trayectoria del Sol para calcular las necesida·


des de calor o de luz en una habitación es trascendido por la poesía de la
luz Que se refleja en los muros o que conligura espacios y texturas. El dis-
curso inocuo se llena de significado, el instrumento se restituye a su carác-
ter de instrumento. Esto es posible gracias al control del medio ambiente.
Lo Que equivale a decir Que el desarrollo tecnológico Que permite un con-
trol riguroso del medio y el conocimiento científico Que facilita calcular con
precisión el comportamiento de la naturaleza, permiten también Que el hom-
bre se abandone a su medio natural.

Sin embargo, es muy importante senalar ahora la alteridad de ambos dis-


cursos para Que aparezcan como horizontes irreductibles: el conocimiento
científico del lugar o el tratamiento tecnológico de sus condiciones pueden
1I
,I producir desarrollos Que no tengan nada Que ver con la sensibilidad ecoló-
gica, de la misma manera Que las consecuencias de esta sensibilidad eco--
lógica -la nueva comprensión de la naturaleza-, no necesariamente provie-
nen de la perspectiva -siempre reductiva-, de la inteligencia bioclimática.
Esto expfica cómo arquitectos sensibles a estos ideales, como Mario Bolla,
Juan Navarro Baldeweg o Tadao Ando, pueden cometer serios errores en as-
pectos relativos al soleamiento, al contort lumfnico o térmico o a la habita-
bilidad del espacio y Que, por el contrario, la búsqueda a toda costa del apro-
vechamiento de la energía solar o de las condiciones climáticas lleve a
muchos arquitectos, principalmente aquellos que pretendlan hacer "arqui-
• tectura sola( en los anos 70, a prOducir extranos artefactos tecnológicos Que

80
El lugar del fuego, el hogar,
es el más íntimo y profundo
nombre de la casa.

I
I
i
!
El momento en el cual
Le Corbusier, en Ronchamp, deja
e/ espacio vacío ante el altar.
Queremos caplurar el sol y ponerlo de tal modo que mientras el sol
en el lugar del fuego del hogar. penefra, la luz se convierte en Oios...

81
La poesía de la luz que se refleja en los muros o que conligura espacios
y texturas.

tienen poco Que ver con el siempre profundo sentido de


demanda de espacio habitable de la arquitectura.
Pero, como consecuencia de su interrelación, estas
dos redes de criterios o ideales -sensibilidad ecológica
e inteligencia bioclimálica- deben interacluarse de la
misma manera Que arte y técnica se han interactuado
siempre en la arquitectura. En consecuencia, la arqui-
tectura puede, una vez más, servir como mediador ejem-
plar entre el control y el dominio de los fenómenos na-
turales y la apertura a incluir el medio ambiente natural,
el Sol, como símbolo y realidad de la vida humana.
La identidad cultural perdida con el Movimiento Mo-
derno no se recupera solamente a través de lo vernáculo
o del regionalismo crilico, cuyos argumentos son fre-
cuentemente banales, sino integrando la arquitectura en
su entorno y en su contexto, en el medio natural y cul-
I tural.

11 Es cierto Que el Movimiento Moderno inhibiendo los


medios de expresión de diferentes culturas, intentó re-

B2
Las consecuencias
de esla sensibilidad ecológica
-la nueva comprensión
de la naturaleza-, no necesariamente
provienen de la perspectiva
-siempre reductiva-, de la inleligencia
bioclimática. Eslo explica
cómo arquitectos sensibles a estos
ideales, como Mario Bolla ...

1
1
1

S
.. . Juan Navarro Baldweg ...

83
... o Tadao Ando ...

... puedan cometer


serios errores en
aspectos relativos
al soleamiento,
al confort lumínico
o térmico o a la
habitabilidad
del espacio.

trotraer la arquitectura otra vez al punto cero de la creatividad, pero es in-


dudable también Que el intentar devolver a las culturas el derecho y la obli-
gación de definir su propia arquitectura de acuerdo con sus peculiaridades,
los resullados no fueron muy brillantes. La identidad cultural perdida en el
Por otra parte, Movimiento Moderno se busca en la historia, en la trayectoria del pasado,
la búsqueda a toda y de ahf la importancia
costa del trascendental que el regio-
aprovechamiento nalismo crílico y la verna-
de la energía solar cularidad tuvieron en cier-
o de las tos momentos, aunque sus
propuestashan cardo ame-
condiciones
nudo en el formalismo his-
climáticas lleva a toricista.
muchos arquitectos
a producir extraños Sin embargo, algunas
artefactos miradas locales y regiona-
tecnol6gicos listas signilican hoy nue-
que tienen poco vos enfoques. Queda pues
que ver con el lejos la noción de nuestra
formación clásica de Que
siempre profundo
la arquitectura puede deli-
sentido mitarse como un fenómeno
de demanda ~
único, uniforme y con le-
de espacio I
habitable •
I
yes inmutables y como
consecuencia ha nacido la
de la arquitectura. • consideración de que cual-

84
La identidad cultural perdida
con el Movimiento Moderno
no se recupera solamente a través
de lo vernáculo o del regionalismo
crítico, cuyos argumentos
son Irecuentemente banales.
Sin embargo, algunas miradas locales
y regionalistas signilican
hoy nuevos enloques.

l~-
1.-.-.,
1

I
1

85
quier periodo Que contemplemos o cualquier edificio es tan sOlo un instante
de la realidad de la arquitectura.
la fecundidad no proviene solamente de la concentración en las partes,
sino de las posibilidades disponibles hoy -muy vivas y muy reales-, de
apropiarnos no sólo de la cultura y de las tradiciones más próximas a noso-
tros. sino también de otras distantes herencias, e incorporarlas a nosotros
mismos. La actitud bioclimálica, en este sentido, ha funcionado con un tacto
exquisito. No hay paradigmas, recelas o modelos a seguir. Existe una inci-
tación constante a tener en cuenta el medio natural y el cultural, para com-
prender su diversidad y su significado, para aceptar su variedad e incluso
sus contradicciones y también existe la convicción de que el horizonte limi-
tado por la propia región necesita abrirse más y más a la incorporación de
otras culturas, otras tradiciones y airas formas arquitectónicas,
Inteligencia bioclimática y sensibilidad ecológica, de tal modo que la ar-
quiteclura se inserte en microsistemas naturales y culturales sin destruirlos:
esfuerzo para comprender un lugar y sus condiciones climáticas y lfsicas
pero incorporando al mismo tiempo sus aspectos históricos, culturales y es-
téticos para desarrollar en él la acción arquitectónica: esta es la auténtica ac-
titud bioclimática.

Notas (1) GADAMER. Hans Georg. "Verdad y Método", Ed. Sfgueme, Salamanca. 1997.
(2) VITRUBIO, Marco l. "De Architectura". Ed. U.E.R.T.S.A., Madrid. 1973, libro VI,
cap. l. p. 129.
(3) VITRUBIO, Malco L. Obra citada, p. 130.

86
4

LA HABITABILIDAD
DE LA ARQUITECTURA.
HABLEMOS DE LA VIVIENDA
1
4. LA HABITABILIDAD DE LA ARQUITECTURA. HABLEMOS DE LA VIVIENDA

No existe una razón más profunda, una definición más esencial de la Ar-
quitectura que la habitabilidad. Es, como la racionalidad Que distingue al
hombre dentro del reino animal, lo que determina a la Arquitectura y lo Que
la distingue de las otras Bellas Artes en el mundo de la cultura.
Arquitectura es el espacio habitable. Muchos han hablado de ello y es
interesante apreciar la preocupación Que desde los primeros tratados de ar-
quitectura despierta el tema, por lo que la referencia a Vitrubio resulta es-
pecialmente pertinente:
·Cualquier cosa que se construya ha de ser atendiendo a la solidez.
FIRMITAS, adecuación a la función Que desempena, UTIUTAS, y a la be-
lleza. VENUSTAS.
... Se aliende a la adecuación del edificio cuando la distribución es
impecable y facitita en todo et usn para el fin a que se dedica ... • (1)
"Sera adecuación natural tener luz naciente en los dormitorios y en las
bibliotecas, la luz poniente en las ventanas de los ba~os y en las habita-
ciones de invierno y luz del norte en las galerías de pintura ..." (2)
"... ha de seleccionarse un lugar lo mas saludable posible para el tea-
tro. Porque cuando se dan espectaculoS, los espectadores, con sus espo-
sas e hijos, se sientan todos juntos encantados, y sus cuerpos inmóviles
en su diversión, tienen los poros abiertos dentro de los cuales penetran
los vientos. Si estos vientos vienen de pantanos o ciénagas o de otros lu-
gares insalubres, introduciran exhalaciones nocivas para la salud. Por con-
siguiente. se tratara de evitar estos males seleccionando cuidadosamente
el terreno del teatro .. .' (3)
.... debemos considerar con el mayor cuidado la acústica del teatro
para comprobar que se ha seleccionado un sitio donde la voz tenga una
caída agradable y no sea devuelta con sentido indistinto al oído· (4).
"Deben construirse columnatas detrás de la escena a fin de que si la
lluvia intempestiva interrumpe la representación, la gente tenga donde gua-
recerse y también para que haya espacio para la preparación de todo el
equipO del escenario" (5).

89
Cuando se dan espectáculos, los espectadores,
con sus esposas e hijos, se sientan todos juntos
encantados, y sus cuerpos inmóviles en su diversión,
tienen los poros abierlos dentro de los cuales penetran
los vientos. Si estos vientos vienen de pantanos
o ciénagas o de otros lugares insalubres, introducirán
exhalaciones nocivas para la salud.

I

I
j

I Deben construirse columnatas detrás de la escena a lin


1I de que si la lluvia intempestiva interrumpe
la representación, la gente tenga donde guarecerse.

90
Deben las ciudades ser doladas de paseos espaciosos y adornados al aire libre
y bajo cielo abierto.

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·Por tanto ... , deben las ciudades ser dotadas de paseos espaciosos
y adornados al aire libre y bajo cielo abierto.
El espacio central entre las columnatas y abierto al cielo ha de
embellecerse con jardines, porque pasear al aire libre es muy saludable.
especialmente para los ojos, ya que el aire refinado y purificado que viene
de plantas verdes encontrando entrada en el cuerpo abierto por el ejercí·
CiD tísico da una imagen clara de las cosas, deja la vista clara y la ima-
gen precisa" (6).

91
En las casas
orientadas al sur.
el sol penetra
en et pórtico
de invierno,
mientras
que en verano
el arco solar
descrito se eteva
sobre nuestras
cabezas
y por encima
del tejado,
de manera que hay
sombra . Estos
simptes principios
de diseño sirvieron "Ahora, pues, si es un hecho que los paises difieren unos de olros y
de base son diversos en clima, de forma Que hasta los hombres nacidos en ellos
a la arquitectura se diferencian naturalmente en su conformación Hsica y mental, no pode-
mos vacilar en hacer nuestras casas adecuadas a las peculiaridades de las
solar de la antigua
naciones y razas. porque la misma naturaleza nos lo indica' (7).
Grecia.
En el curso de nuestra investigación hemos encontrado, incluso. algu-
nas referencias anteriores Que se citan en un artículo de K. Butti y J. Perlio
publicado en ERA SOLAR:

"las excavaciones modernas en numerosas ciudades griegas clasicas


muestran Que la arqu itectura solar floreció en toda la región. Las vivien-
das se orientaban al Sur y se planificaron ciudades enteras para permitir
a todos sus habitantes igual disfrute det sol de invierno. Una casa orien-
tada solarmenle reducla la dependencia de sus OCIJpanles de los 005efOS
de carDón, conservando combustible y ahorralldo dinero'.
'Como cita Jenofonle, Sócrates explicaba el sistema en estos térmi-
nos: 'En las casas orientadas al sur. el sol penetra en el pórtico en in-
vierno. mien/ras que en verano el arco solar descrito se eleva sobre nues-
/ras cabezas y por encima del/ejado. de manera que hay sombra'. Est!lS
simples principios de diseoo sirvieron de base a la arquitectura solar de
la antigua Grecia'.
' Como quiera que los griegos veneraban al sol. el desarrollo de laar-
I quitectura solar encontró pocos impedimentos culturales. Teofastro, cono-
cido naturista de la época, comentaba la creencia de cada ciudadano se-
11 gún el cual' . El sol proporciona el calor necesario al mantenimiento de la
vida de los animales y las plan/as. Probablemente. también suministra Sll

92
calor a las llamas lerrenales. Sin lugar a dudas, "mucha
gente cree estar capturando tos rayos det sol cuando
alumbra su luego' (8).
En el diseño arquitectónico, cuando la habitabilidad se
ha estudiado y garantizado, comienza el juego de lo formal
y se llena de significado y capacidad expresiva mientras
mantiene dichas garantías. Si en este juego se pierde la re-
lación con la habitabilidad, lo formal se convierte en acce-
sorio, superficial. frívolo e insustancia l.
Rellexionando sobre el texto de Heidegger, en su libro
"El Arte y el Espacio', "la verdadera necesidad de habitar
consiste en el hecho de que los mortales, buscando siem-
pre de nuevo la esencia del habitar, deben aún aprender a
habitar" (9), e interpretándolo desde una perspectiva de pre-
sente, podemos inlerir que todavía seguimos aprendiendo a
habitar el mundo, o lo que es lo mismo, que debemos se-
guir incorporando a nuestro habitar elementos y valores del
medio que puedan proporcionarnos una mayor riqueza cua-
litativa de sensaciones y fruiciones.
Muchas de ellas no serán nuevas, sino olvidadas o mar-
ginadas por el imperio de la tecnología y del consumo. La
luz y el calor del sol, la frescura de la brisa en nuestra piel,
el aroma y la tersura de una flor, la lejanra de un paisaje, la J _ _ _ s-. ,.
contemplación atenta de la escena urbana, la fluidez de nuestra comunica-
ción con el olro, la comprensión de un lenguaje cultural ajeno y tantas otras

Richard Neu/ra nos


hizo una precisa
explicación del uso
de aquel pequeño
radiador que
calen/aba nuestra
espalda
al siluarnos frente
al lavabo
y a la vez reflejaba
su calor
en el espejo
calen/ando nuestro
ros/ro.

93
vivencias Que constituyen el habitar, forman parte de ese aprendizaje Que,
una vez más, hemos de realizar.
Para ello, probablemente, debemos retornar de la confusión producida
por el falso señuelo de lo tecnológico, Que nos engañó con sus aparentes
logros y creó un medio ambiente artificial, contaminado, distorsionado, in-
comprensible y ajeno,
Por otra parte, esos valores, esos nuevos despertares de vivencias, hemos
de buscarlos en el medio en Que la arquitectura se inserta, en el lugar de la
arquitectura, para Que sean naturales y radicales, es decir, referidos a sus
raíces,
Nuestros maestros inmediatos, aquellos arquitectos Que se enfrentaron a
principios de siglo con la nueva arquitectura sin prejuicios formales y en el
vacio de una nueva época histórica, cultural, económica y social, nos sena-
laron las claves para tratar de aprender a habitar.
Tengo muy presente la precisa explicación Que Richard Neutra nos hizo
del uso de aquel pequeño radiador Que calentaba nuestra espalda al situarnos
frente al lavabo y a la vez rellejaba su calor en el espejo calentando nuestro
rostro, cuando nos instalaba en el apartamento de invitados de su casa,
Asf como la descripción Que hace Ise Gropius del lugar de la construc-
ción de su casa en Uncoln:
-Enlre los solares para la construcción que la Sra, Storrow nos ofre-
ció elegimos una pequena colina rodeada por un gran pomar con una bo-
nila vista del Monte Wachusse1. Se puede ir también andando desde alU
al lago Walden, famoso en todo el mundo por Jos escritos de Henry Tho-
reau Quien tan profundamente influyó sobre Mahatma Gandhi en su for-
mulación del movimiento de resistencia no violento.
la Sra, Storrow nos dio buenos y prácticos consejos sobre cómo so-
brellevar las tormentas de nieve en invierno y cómo capturar las brisas
frescas en verano, pero por aIra parte, nunca intervino en el diseño de la
casa, a pesar de Que elJa era nuestra vecina más directa en su enOlme
mansión en lo alto de la colina arbolada sobre Sandy Pondo,
·Cada tarde deambulábamos para ver la puesla de sol desde nuestra
nueva propiedad y pensábamos la orientación de las ventanas para sacar
el mayor partido pOSible de las vistas y de la luz",
·Por estas razones mi marido Querfa construir una casa compacta, ca-
paz de soportar los rigores de un clima Que tendía a irrumpir en eKtremos
de Iría o calor, con condiciones árticas parte del año mienlras Que en el
resto producía vegetación tropical",
"A mi marido algunas veces le preguntaban por Qué encontró nece-
sario poner una chimenea en el salón, Explicaba Que a él siempre le gus-
taba proveer una casa con lo básico para poder sobrevivir incluso en emer-
gencias. Durante los huracanes en los dlas de escasez de petróleo en la

94
Elegimos una pequeña colina rodeada Ouranle los huracanes en los días
por un gran pomar, con una bonila de escasez de pelróleo en la Segunda
visla del monle Wachussel. Guerra Mundial, la chimenea demoslró
ser en ocasiones nuestro único medio
de manlenernos calienles y de cocinar.

En invierno las venlanas del comedor y del salón hacia el sur permitían
que el sol penelrase en abundancia, de lal modo que en los días claros se podía
suprimir cualquier calor artificial duranle ef mediodía, incfuso en los dias fríos
de enero.

95
Sacar el mayor partido posible de las vis las y de la luz.

Segunda Guerra Mundial. la chimenea demoslró ser en ocasiones nues·


tro único medio de mantenernos calientes y de cocinar, ya Que cortaban
la electricidad a menudo durante días. Pero fuera de este valor practico
en momentos de emergencia, él apreciaba el efecto psicológico del fuego
abierto, Que habfamos aprendido a saborear durante nuestra estancia en
Londres. Crea una atmósfera relajada y parece satisfacer el deseo de
sentirse seguro y a salvo durante una gran nevada. Encontrábamos tam-
bién el dulce olor de la madera quemada como el mejor perfume del
mundo",

"Es mucho más dificil orientar una casa para evitar los efectos del ca-
lor de verano y de la humedad sin un aire acondicionado que proporcione
suficiente calor para los meses de invierno. En invierno las ventanas del
comedor y del salón hacia el sur y el oeste permitlan que el sol penetrase
a ambas habitaciones en abundancia, de tal modo que en los dras claros
cualquier calor artificial podía ser suprimido durante las horas del medio-
día, incruso en tos días de frfo Enero. En verano. por otra parte, con el sol
en una posición mucho mas alta. a estas habitaciones les da sombra un
I alero en la segunda planta, que esta calculado para suprimir completa·
mente el sol de las habitaciones desde Mayo a Septiembre. Pero permi-
-1 tira entrar el aire caliente desde la losa de la terraza a través de una aber-
tura de tres pies enlre el muro de la casa y el alero. la mayorra de los

96
aleros creados para el cobijo del sol producen aire eslancado bajo ellos
que luego melen en las habitaciones en los días sin vienlo",
"A la venlana del oesle, que ofrece la mejor vista, no se le puede dar
sombra de este modo, ya que el sol esta demasiado bajo, Por lo tanlo,
una gran persiana de alumin io que cubre toda la exlensión de la ventana
esta instalada fuera aunque puede ser manejada desde denlro. Teniéndola
fuera, corriendo por carriles, nos permite cerrarla en los días de calor como
si fuese una capa protectora de metal que repele et calor antes de que éste
alcance la ventana y consecuentemente la habilación. De esta manera es
posible mantener la temperatura del salón siempre 10 grados por debajo
de la temperatura e:<lerior, suficiente para resultar confortable y eliminar la
necesidad de aire acondicionado que nunca fue añadido a esta casa en los
años posteriores estando disponible".
"La mayoría de la gente pensó que la canlidad de luz que enlraba en
las habitaciones causarla irrilación constante a los ojos. No se daban cuenta
el hecho de que el deslumbrante electo de luz brillante en una habitación
no es producido sólo por la fuente de luz en sí, sino también por el con-
traste entre el espacio de la ventana y el muro cercano a ésta, que resulta
oscuro alojo. Cuando 2 o 3 ventanas están puestas a una distancia entre
sí, resulla muy dañino para el ojo mirar 1ijamente en su dirección, a me-
nos que estén bien ocultas por cortinas, perSianas o visillos que eliminan
la visla del mundo exterior y fuerza a la geflte a encender la luz al me-
diodía de Ufl día de verano, Pero la situación es completamente diferente
cuando el muro por completo se convierte en una ventana dando tuz bri-
llante, apagada o difusa según se prefiera, ai'ladiendo persianas o cortinas
de fibra traslúcida que crean una luz uniforme, no deslumbrante, agrada-
bte debido a la eliminación de los contrastes'.
"Nosotros invertimos mucho tiempo en ta construcción del jardín. Al
principio sólo lueron plantados Ires arboles estratégicamente en el solar.
Dos bastante grandes, pinos blancos en ellrente y en la trasera de la casa
para ayudar a crear sombras en verano y calor en invierno. También un
roble rojo en la esquina suroeste de la casa, un olmo cerca de la mar-
quesina de la entrada y un olmo americano en medio del aparcamiento. El
olmo. que había empezado a dar una agradable sombra sobre el dormito-
rio, murió de la enfermedad del olmo, y el haya, que habia sobrepasado
su dimensión prevista, fue transplantada al palio del centro de graduación
de Harvard que Gropius y sus compañeros de Archilects Collaboratíve ha-
bían construido en 1952. Los otros árboles ahora han triplicado su tamaño
y muchos otros han sido añadidos, como los dos cedros azules en el lado
este y oeste de la casa y muchos cedro rojos y enebros Pfifzeren en la
vertiente este".
"El area sur de la meseta está rodeada por un apenas visible muro de
piedras que fue puesto allf por el antiguo propietario del solar. Un pequeño
roble que encontramos aIH ahora ha alcanzado un respetable tamaño, A la
derecha e izquierda de éste plantamos dos dogwood americanos y uno
chino y un árbol agridulce. Por otra parte, este área permite la visión de
la colina de árboles que bordean la propiedad a una distancia de 61 me-

97
El pabellón fue proyeclado como un aparato cuyo esquema de habitabilidad
pOdía variar con el tiempo ... Una distribución de habitaciones y pequeños
espacios de jardín que irían sintonizando con el paso de las estaciones.

,
I!
,•

98
tras a través de un campo en pend iente con unos magníficos cantos ro-
dados. Nosotros conseguimos sólo allorar algunos de éstos que estaban
cubiertos con zarzas y a menudo poco visibles y convertirlos allí donde se
encontraban en llamativos centros para plantas como peonías, yucas y li-
rios. Cada planta fue elegida por su resistencia al exigente clima de Nueva
Inglaterra y para proveernos de flores a lo largo de las estaciones. desde
el temprano florecimiento de la andrómeda y el laurel hasta en la entrada
de la casa. el Phlox del florecimiento tardío. Una de las vistas más fasci-
nantes es la del Smokebush en el este del césped cuando florece en Ju-
lio entre nubes de humo rosado que duran hasla la escarcha. La parra
Concord que pusimos enfrente del muro de ladrillo en el lado oeste, ha
alcanzado el techo, da una gran cantidad de uvas, con lo que produce una
sensación de sabor sureno en las fiestas de verano (Sobre la casa de Gro-
pius. de Ise Gropius)" (lO).

O, desde una postura más personalizada y vitalista, el mensaje que Ali-


san y Peler Smilhson nos transmiten en Upper Lawn:

'En un intento de crear una casa climática sencilla, en la que poder


abrir las zonas de servicio de la planta baja a las antiguas áreas pavi-
mentadas del jardfn y poder cerrarlas rápidamente cuando cambie el
tiempo .. :
'Para descubrir lo que es vivir todo el ano en Inglaterra en una casa
con fachadas de vidrio al Sur. Este y Oeste y comprobar si puede oble-
nerse la mayor parte del año suficiente calor solar como para compensar
en cierta medida las pérdidas térmicas' .
"La casa se halla situada en un paisaje inglés del siglo XVIII con la
deliberada intención de disfrutar de sus placeres y su historia y de some-
terse a sus estaciones, admitiendo la melancotfa que la quietud y dichos
cambios estacionales pueden entranar".
'El pabellón fue proyectado como un aparato cuyo esquema de habi-
tabilidad podía variar con elliempo ... una distribución de habitaciones y
pequenos espacios de jardín que irían sintonizando con el paso de las es-
taciones. con los cambios en la utilización familiar, con las variaciones en
la sensibilidad porque Upper l awn era un aparato con el que experi-
menlar cosas en uno mismo' .
"Fue altr donde exploramos los pequeños ajustes. los adornos lem-
porales. la invención de aquellos signos de cambio que más larde l1ega-
rIamos a reconocer como la necesaria labor de la cuarta generación
del Movimienlo Moderno (Upper Lawn. de Alisan y Peter Smithson)' (11 l.

las condiciones bioclimáticas del habitar se hacen objeto de aprendizaje


y por tanto generan necesidad de espacio habitable. los aspectos fisiológi-
cos (Iérmicos. lumínicos y acústicos), los psicológicos, los culturales y es-
téticos se conlunden e interpretan en una sinfonía que no sólo se siente, no
SÓlo se contempla, no sólo se sueña, sino que, todo a la vez, nos envuelve

99
¿Por qué en las revislas
de arquitectura ta totografía está
siempre deshabitada?

y nos sumerge en algo tan sencillo, tan inmediato


y simple como es el habitar un espacio arqui-
tectónico.
y tan fundamental. El medio, el clima, el lugar,
han ido conformando al hombre y a su desarrollo
cultural, y son la más segura referencia para la
construcción de una Historia de la Arquitectura.
He dicho al principio Que cuando el juego de
lo larmal se queda sin soporte, sin fundamento, la
forma se convierte en accesoria, superficial, frívola
e insustancial. yel resultado es algo que se Queda
incompleto, arquitectura a medias. Es de temer que
la arquitectura culfa oficial controlada por lOS san-
tones y por los chupatintas que viven de una ima-
gen, se encuentra actualmente en esa situación, y
como siempre, resulta difícil sacar agua fresca del
pozo. ¿Por qué en las revistas de arquitectura la
fotografía esta siempre deshabitada?
Propongo que aprendamos de nuevo a habitar. que recuperemos nues-
tra preocupación por el medio y volvamos nuestra mirada al lugar y a las
condiciones que ese lugar nos ofrece. para reencontrarnos con la arquitec-
tura y empezar a construir la vivienda del hombre del siglo XXI.

Notas (1) VtTRUBIO. Marco lo "De Architectura". Ed. U.E.R.T.S.A .• Madrid, 1973, libro VI,
cap. 111. p. 12.
(2) VtTRUBIO, Marco lo Obra citada, libro 1, cap. 11, p. 10.
(3) VtTRUBIO, Marco lo Obra citada, libro V. cap. tu, p. 107.
(4) VITRUBIO, Marco lo Obra citada, libro V, cap. VIII, p. 119.
(5) VITRUBIO, Marco lo Obra citada, libro V, cap. IX, p. 119.
(6) VITRUBIO, Marco lo Obra citada. libro V, Gap. IX. p. 120.
(7) VITRUBIO. Marco lo Obra citada, libro VI, cap. vi, p. 13"
(B) BUTIi, Ken. PERlIN, John. Revista "ERA SOLAR", nO 65, Madrid, 1996.
(9) HEIDEGGER. MarHo. "AfIe y Poesía' . Ed. Fondo de Cultura Económica, MéjiCO,
1985.
(10) GROPIUS, tse. 'Sobre la Casa de Gropius·. Ed. SPNEA, Bastan, MA, 1975.
(11) SMITHSON, Atice y Pete!. "Upper Lawn: FoUy Solar Pavillion". Ed. Universitat
.. Politécnica de Catalunya, Barcelona, 1986.

100
5

ESPACIO URBANO
,
Y REFRIGERACION PASIVA
5. ESPACIO URBANO Y REFRIGERACiÓN PASIVA

Para el hombre que históricamente ha habitado en el Mediterráneo los


conceptos Espacio Urbano y Refrigeración Pasiva se asocian de inmediato y
en su asociación generan imágenes y formas Que nos resultan familiares.
Para el urbanista o arquitecta esta asociación significa un objetivo a cum-
plir, un problema a resolver.
Siempre, por aira parte, esta asociación y referencia viene connotada por
la sensación de disfrute del espacio exterior, del 501, la luz, la vegetación, el
agua, el paisaje.
Ya Vitrubio en su Libro VI, capítulo 1°, canta las excelencias de esta re-
gión a la que atribuye las mejores condiciones de habitabilidad y de con-
lort.•... Siendo esta la disposición hecha por la naturaleza del Universo, . o.,
ellerritorio verdaderamente perfecto, situado bajo la mitad de los cielos y
que tiene a cada lado todo el alcance del mundo y sus países, es el ocu-
pado por el pueblo romano· (1).
Toda la cultura greco-romana, por un lado, y árabe, por otro, sin olvidar
la peculiaridad del antiguo Egipto. está llena de referencias a los suaves pai-
sajes, los fértiles valles, los frondosos y floridos jardines, el dulce rumor del
agua, etc., como prefiguración del paraíso.
Vivir en ese paraíso supone principalmente disfrutar de los beneficios del
sol, la luz, el calor, de los cuales debemos aprovecharnos y también, a veces,
defendernos. La relrigeración pasiva adquiere en ese momento su importan-
cia y desarrollo.
Todo esto es porque el ciclo estacional en la región mediterránea supone
un equilibrio entre el invierno y el verano con una transición apenas seña-
lable en la primavera o el otoño. Los inviernos son suaves y los veranos ex-
tremos, aunque aveces se compensan con frescas noches y agradables brisas.
En las zonas marítimas podemos contar con un clima templado y agra-
dable que antecediendo y prolongandO el verano ocupa prácticamente nueve
meses del año, dejando tan sólo tres meses para 10 que podemos conside-

103
Decididamente, la promiscuidad y el forcejeo entre el automóvil y el peatón, han
sido ganados a favor de este último.

¡•
••
I•
1

104
Las calles peatonales y las zonas cerradas al tráfico van ganando dimensión
en la ciudad, y durante fas tardes, los fines de semana o períodos enteros
de vacaciones se aístan zonas habitables de la ciudad, no sólo en los centros
históricos sino también en sus barriadas o espacios periféricos.

rar invierno, siempre templado. En las zonas interiores el clima se hace algo
mas extremo y como consecuencia de los rigores del calor en verano exi-
gen tratamiento de refrigeración durante un período aproximado de 45 días,
yel invierno también se hace más riguroso y algo más largo tomando parte
del otoño y retrasando la primavera; ocho meses cálidos y cuatro Iríos puede
ser el balance en estas 20nas. Solamente en las áreas montañosas la duali-
dad invierno-verano se plantea equilibrada y en ellas podemos considerar
un período de seis meses de clima cálido y otros seis de frio, pero ambos
dentro de una situación moderada.
En general el balance global es favorable al ambienle caluroso y explica
la preocupación por la refrigeración pasiva.
Algo semejante podrlamos decir sobre el ciclo diurno en el cual las ho·
ras del sol y de la luz predominan sobre la noche, excepto en el cortísimo
pet'íodo invernal, y las diferencias de temperatura entre el día y la noche son
Siempre imparlanles, más amplias en zonas desérticas, lo que facilita el ba-
lance lérmica.

105
Facilidad de vida en el espacio exterior; predominancia de la luz sobre
la oscuridad, del calor sobre el Irío; son la causa y la razón de la vida en el
espacio urbano el cual se convierte en protagonista de la ciudad y en el Que
la refrigeración pasiva adquiere toda su importancia.

Estado del arte Además de las lecciones aprendidas de la Historia (ciudades y pueblos
arracimados en las laderas sur de las colinas, calles estrechas y protegidas
del sol en verano y de los vientos Iríos en invierno, plazas y calles pobladas
de arbolado, parques lrondosos y espesos, que en manos de arquitectos y
urbanistas fueron adquiriendo las más variadas y ricas formas y trazados, la
ciudad actual. superada la inlluencia terrible de la umodernidad", empieza a

La SOMBRA, elemenlo
luMamenlal y primario
de la relrigeración pasiva,
adquiere importancia,
y cuando la calle o plaza
no la proporcionan
por su propio diseño,
se incorpora por medio
de grandes superticies
de sombra artificial, lo/dos
o ve/as, por medio
de arbolado de gran porte
o insla/ando apergo/ados.

11

1I
11

106
incorporar nuevas tecnologías y sistemas para hacerse más habitable y para
ofrecerse más conlortable al ciudadano Que no sólo la utiliza para ir de un
lado a otro, al trabajo o para encontrarse, sino más bien para vivirla, reco·
rrerla, disfrutarla, contemplarla. Decididamente, la promiscuidad y el lorce·
jea entre el automóvil y el peatón, han sido ganados a favor de éste último.
Las calles peatonales y las zonas cerradas al Iráfico van ganando dimensión
en la ciudad (incluso Roma, la ciudad ·por excelencia", ha dado reciente·
mente un paso definitivo en esta dirección), y durante las tardes, los ¡¡nes
de semana o períodos enteros de vacaciones se aíslan zonas habitables de
la ciudad, no sólo en los centros históricos sino también en sus barriadas El AGUA,
o espacios periféricos. en sus numerosas
Este espacio urbano peatonal, al convertirse en protagonista, requiere una manifestaciones
alención especial del urbanista y del disenador. y formas
El control y el acceso a la luz natural se valoran y favorecen. de fuentes,
La sombra, elemento fundamental y primario de la refrigeración pasiva, estanques,
adquiere importancia, y cuando la calle o plaza no la proporcionan por su surtidores
propio diseno, se incorpora por medio de grandes superficies de sombra ar· o cauces, no sólo
tificial, toldos y velas, por medio de arbolado de gran porte o instalando se utiliza
apergolados. por su valor
El agua, en sus numerosas manifestaciones y formas de fuentes, estan· decorativo
ques, surtidores o cauces, no sólo se utiliza por su valor decorativo o pai· o paisajístico, sino
sajístico, sino por el efecto positivo refrigerante que su evaporación produce. por el efecto
Como consecuencia de todo lo anterior, el espacio urbano en estos cli· positivo
mas se ha ido haciendo más cerrado, más compacto, más protegido. La luz, refrigerante
la sombra, el frescor, se controlan y conlinan generando recintos urbanos que su evaporación
cada vez más disenados, más amueblados y más habitables. El paisaje ur· produce.
bano se hace más recogido, más in·
esperado en sus recorridos, menos
gigantesco y abierto, más persona-
lizado y acogedor. Diríamos Que sin
prescindir de la herencia histórica o
de los grandes hitos monumentales
existentes, la ciudad mediterránea
tiende a la recuperación del inti-
mismo y a la humanización del pai-
saje urbano, donde el árbol, la fuente,
el banco, el hombre, marcan la di-
mensión y determinan la escala.
Podríamos pensar también Que
el paisaje urbano trata de mimetizar
al paisaje territorial en el Que los nú-
cleos de foresta dispersos, consti-

107
RECINTOS
URBANOS cada vez
más diseñados,
más amueblados
y más habitables.

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11

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luidos por grupos de árboles de pequeño porte, encinas y olivos, pinares,
huertos o bosQuecillos, ofrecen amparo y descanso al viajero y se interco-
nectan dentro de un medio más duro y hostil.

108
El paisaje urbano se hace más El árbol, la fuenle, el banco,
recogido, más inesperado e/ hombre, marcan la dimensión
en sus recorridos, menos gigantesco y determinan la escala.
yabierlo, más personalizado
y acogedor.

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La ciudad, así, se constituye en calles, plazas, parques Que se interco-


nectan y dan abrigo al ciudadano en su transcurrir por la masa construida y
hermética Que se hace permeable a su través.

En esta situación que hemos enunciado y Que atribuimos tanto a la con- Acciones futuras
solidación de la ciudad. Que constituye el medio habitable m~s adecuado de investigación
para el hombre, como a la estabilidad de población que se va produciendo
en los países desarrollados, el tema de la calidad del espacio urbano pasa
a ocupar un lugar prioritario.

Es destacable que el estudio del espacio urbano ha ido reenfocándose


desde sí mismo, desde su propia entidad, y no meramente como una con-
secuencia de la edificación o de la necesidad de establecer nexos entre dis-
tintas funciones o áreas urbanas.

109
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;4'

El paisaje urbano trata de mimetizar


at paisaje territorial en el que los nticleos
de foresta dispersos, ofrecen amparo
y descanso al viajero y se interconectan
dentro de un medio más duro y hostil.

El espacio urbano es un espacio habitable especifico y requiere un Ira-


tamiento de habitabilidad propio y distinto.
La gran renovación en este campo viene dada por los estudios crlticos
y lOS proyectos de rehabilitación que recienlemenle se han realizado por do-
quier en las oficinas municipales y centros de planificación urbana y que na
dado lugar a lo que podríamos llamar el proyecto arquitectónico del es-
pacio urbano ... Aquí es donde la futura investigación y la búsqueda ex-
perimental adquiere toda su potencialidad.
Vamos a intentar identificar y señalar las principales !fneas de investiga-
ción y desarrollo que se nos presentan en este dominio.
Pero. antes que nada. debemos reflexionar sobre los usos que carac-
terizan al espacio urbano y sus nuevas tendencias.
Decfamos al principio que la conquista de este espacio está siendo ga-
nada delinitivamenle por el peatón. Esto es un hecho. pero no excluye la ne-
cesidad de seguir ganando muchas batallas parciales hasta poner al auto-
móvil en su sitio y remitirlo a su verdadera función.

110
El espacio urbano se consliluye en espacio de circulación personal a escala
y dimensión del peatón.

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I
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I
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• ,!

Espacia de estar, reposo


y disfrute.

111
Lugar
de convivencia
y encuentro, donde
el sen/ido social
y colectivo
adquieren
su plenitud.

Si aceptamos esta realidad, el espacio urbano se constituye en espacio


de circulación personal a escala y dimensión del peat6n: en espacio de es-
tar, reposo y disfrute; en lugar de convivencia y encuentro donde el sentido
social y colectivo adquieren su plenitud; en el lugar donde comprar o inter-
cambiar mercancías; y, por último, como síntesis englobante de todas estas
actividades, el espacio urbano se constituye en el lugar donde se produce
el espectáculo humano: ver o ser visto, observar o actuar, aprender o en-
señar, dislrutar o hacer disfrutar.
Como consecuencia, estas actividades exigen que el espacio urbano ad-
quiera una eScala determinada y se conforme en recinto con una delinida
delimitación de sus bordes. Desaparece la indeterminación y se definen los
límites. Aparece un espacio lisico, concreto y dimensionado, cuyos compo-
nentes principales serán: condiciones ambientales; base espacial; estructu-
ras de apoyo; superficies frontera, y equipamiento urbano (2).
Teniendo como gura este esquema podremos desarrollar una importante
investigación y experimentación en tres niveles principales: análisis me-

112
Lugar donde se produce EL ESPECTÁCULO HUMANO: ver o ser visto, observar o
actuar, aprender o enseñar, disfrutar o hacer disfrutar.

dioambiental urbano, clasificación


tipológ ica y diseño medioambiental
urbano, en los que la refrigeración pa-
siva tiene un papel destacado.
Sin olvidar Que la predominancia del
calor es 10 que nos preocupa principal-
mente y lo Que nos lleva a estudiar pre-
ferentemente los sistemas de refrigera-
ción pasiva, el análisis deber ser general
y comprender los siguientes aspectos:
El clima.- Definición y caracteriza-
ción del clima y microclima urbanos. El
fenómeno de la isla de calor y la isla
Iria. La masa térmica considerada como
agente modificador.
Efectos termicos.- La captación y
rellexión de la radiación solar. Geome-
Iría solar urbana. Acumulación y disipación del calor. Equilibrio energético.
La venlilación.-Et viento y las brisas. Direcciones predominantes y tur-
bulencias en el espacio urbano.
La vegetación.-EI árbol. la pérgola vegetal, el arbusto de flor, que se
asocian con la luz y el color. la almósfera luminosa y el paisaje urbano.
La evaporación del ag ua.-límites de humedad relativa. Micronización
y enfriamiento positivo. Estanques y fuentes que se asocian con la sonori-
dad del espacio urbano. los efeclos espaciales del sonido urbano.

tt3
Podremos desarrollar una clasilicación tipológica sobre los distintos tipos
°
de calle, plaza parque, sus caraclerísticas estructurales, sus elementos
constituyentes, sus relaciones, etcétera.

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116
La plaza
El parque

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118
Se puede planlear un esludio tipotógico de los elementos diferenciales
que se refieren a la refrigeración pasiva, tales como bulevares, galerías,
umbráculos, pórticos, jardines, rincones, etc., lo que nos llevaría
a un conocimiento más profundo y completo de las posibilidades de control
y diseño del espacio urbano que nos preocupa.

I
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••
I

119
La REHABILITACIÓN de espacios, calles, plazas, ¡ardines, ele. , exislenles
y su adaptación a los actuales requerimientos.

La CONSTRUCCIÓN de espacios urbanos de enlace enlre zonas y partes


de la ciudad, como consecuencia de nuevas actuaciones urbanas
o edificaciones parciales.

,1
1I

120
l a contaminación.--Contaminación del ai re. Contaminación sonora y
visual.
En los últimos decenios las tipologías se han utilizado como herramien-
tas eficaces y productivas tanto en lo que se refiere at análisis arquitectó-
nico como a la proyectación misma y es evi dente que su aplicación puede
extenderse al tema que nos ocupa. Es este el momento de emprender una
sistemática clasificación tipológica de los espacios urbanos.
Desde la aceptación previa de que la calle, la plaza. y el parque consti-
tuyen los ámbitos tipológicos principales, podremos desarrollar una clasifi-
cación de los distintos tipos de calle, plaza o parque, sus características es-
tructurales. sus elementos conslltuyentes, sus relaciones, etcétera.
Como un paso más, dentro del tema que estamos tratando, se puede
plantear un estudio tipológico de los elementos diferenciales que se refieren
a la relrigeración pasiva. tales como bulevares, galerías. umbráculos, pórti-
cos, jardines, pérgolas, etc., lo que nos lIevarfa a un conocimiento más pro-
fundo y completo de las posibilidades de control y diseño del espacio ur-
bano que nos preocupa.
Como objetivo tinal y resumen de nuestra investigación y futuro desa-
Hallo, se presente el lema del diseño y la proyectación del nuevo espacio
urbano.
Todas las consideraciones expuestas a lo largo de nuestras reflexiones
adquieren sentido e importancia cuando nos proponemos la proyectación y
construcción del espacio urbano que nuestras ciudades necesitan, lo que
puede delinirse en tres grandes tareas:

La rehabilitación de espacios. calles, plazas, jardines, etc., existentes y


su adaptación a tos actuales requerimientos.
La construcción de espacios urbanos de enlace entre zonas y partes de
la ciudad, como consecuencia de nuevas actuaciones urbanas o edificacio-
nes parciales.
La proyectación y construcción de recintos urbanos de nueva creación.
He aquí un amplisimo panorama de trabajo para los próximos años, así
como un campo de aplicación de los desarrollos que la refrigeración pa-
siva, a nivel de espacio urbano, pueda plantear en áreas climáticas y cultu-
rales similares a la cuenca mediterránea.

(1) VlTRUBIO, Marco lo "De Architectura". Ed. U.E.R.ISA, Madrid, 1973, libro VI. Notas
cap 1, p, 131.
(2) SUSTOS ROMERO. Marta A, Tesis doctoral sobre "Arquitectura Bioclimtitica de
los Espacios Públicos" Barcelona, 1993.

121
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1I

6

- ,
DISENO BIOCLlMATlCO
y PAISAJE URBANO.
EL CASO DEL SUR DE EUROPA
6. DISEÑD BIDCLlMÁTICD y PAISAJE URBAND. EL CASD DEL SUR DE EURDPA

Cuando hablamos del confort y el diseño bioclimálico del espacio ur-


bano, es obvio Que el concepto adquiere ciertas connotaciones que tenemos
que precisar: por un lado. las actividades Que ocurren en la calle son muy
dilerentes de aquellas que ocurren en el interior de los edificios, y también
nuestra actitud ante la vida, los hábitos de vestir, y el tiempo Que pasamos
alli son muy diferentes. El espacio urbano constituye un espacio peculiar y
también se habita de un modo peculiar.
Por esta razón es importante, antes de estudiar el tema, clarificar algunos
aspectos básicos. El espacio urbano se usa normalmente para ir de un lado
a OlfO, lo Que requiere una cierta fluidez y lacilidad de circulación. Además
de esto, es un sitio a donde vamos a pasar un rato, para disfrutar del aire
libre, para Quedar con gente y para ir de compras, o simplemente para tomar
algo. Esto significa Que los requerimientos de confort Que pedimos se refie·

El espacio urbano
se usa
normalmente
para ir de un lado
a otro.

125
Las actividades
que ocurren
en la calle
son muy diferenfes
de aquellas
que ocurren
en el interior
de los edificios.

ren principalmente a la temperatura y la protección contra las inclemencias


del tiempo. En cuanto a la temperatura, la variación admisible entre calor y
frfo es mucho mayor Que dentro de los edificios, debido a la ropa utilizada
-abrigos gruesos en invierno y camisetas ligeras en verano--.
Sin embargo. el factor de protección ante las inclemencias es permanente.
la lluvia, la nieve, el viento en invierno o la excesiva radiación solar en vera-
no son elementos contra los cuales el espacio urbano deberfa protegernos
siempre, y Que generan diversos modelos de diseño y elementos arquitectóni-
cos tales como pasarelas. galerlas. avenidas, bulevares, paseos, etcétera,
Por otro lado, a menudo surge un conflicto debido a la confluencia de
actividades de descanso y de circulación, de tráfico de coches y aparcamiento.
Además, no deberíamos olvidar el problema del confor! acústico, que,
en un nivel secundario, también presenla demandas. La limpieza del aire y
los problemas de polución también son preferentes en nuestras considera-
ciones.

la graduación Si aplicamos todas estas ideas al clima de las ciudades del Sur de Europa,
climática en el sur veremos cómo estos factores se concretan y perfilan. Tener en cuenta el clima
de Europa del Sur de Europa significa distinguir situaciones muy diferentes:

• Primero, el clima marítimo. donde los inviernos y veranos son tem-


plados y la temperatura raramente alcanza niveles excesivos para el cuerpo
humano.

126
El espacio urbano
es un sitio
a donde vamos
a pasar un rato,
para dislrular
del aire libre,
para quedar
con genle y para ir
de compras,
o simplemenle
para lomar algo.

Además de esto, los vientos dominantes soplan normalmenle de la orilla


al mar o del mar a la tierra produciendo temperaturas más suaves y rara vez
adquiriendo velocidades incómodas.
Las precipitaciones pluviométricas, principalmente de carácter torrencial,
no alcanzan una frecuencia o duración relevante, excepto en lugares muy
precisos.
• Segundo, el clima continental del interior que normalmente corresponde
a regiones áridas donde los inviernos suelen ser más frfos y en verano las
temperaturas suben a niveles difíciles de soportar. Aquí la protección contra
la radiación solar es
ml1y importante.
En estas lOnas la
existencia de vientos
predominantes, fríos en
La lluvia, la nieve,
inVIerno y cálidos en
verano, supone un pro- el viento
blema aMdido. en invierno
o la excesiva
• Tercero, el cllma radiación solar
montañoso en el Medi-
en verano
terraneo muy amenudo
a corta distancia de la son elementos
costa, con Irlos invier- contra los cuales
nos, lluvia y nieve, y
por el contrario, vera-
I el espacio urbano
debería
nos Irescos.
I protegernos.

127
No deberíamos olvidar el problema A menudo surge un conllíclo
del confort acúslico. debido a la confluencia de actividades
de descanso y de circulació,
de Iráfico de coches y aparcamienlo:

ROUNO
-ABOUT

En todos ellos, como caracterlslica diferencial con los paises del Norte
y Centro de Europa. deberíamos considerar las dos mitades del ano. prima-
vera y verano, por un lado, y otoMo e invierno, por el otro, con lo que tene-
mos que estudiar dos periodos de alrededor de seis meses con condiciones
opuestas.
Esto significa que en el diseno urbano es necesario considerar ambas
situaciones con la misma importancia relativa y resolver los problemas Que
a veces son compatibles y olras veces opuestos.
Sin embargo, teniendo en cuenta todas estas consideraciones, podemos
concluir Que es más lácil para el hombre soportar las inclemencias del frfo
Que la radiación solar y las altas temperaturas en es!as regiones meridionales.
Por tanto, históricamente las ciudades han sido planeadas y disei'ladas
para protegerse del calor del verano. lo Que Quiere decir Que los sistemas
de refrigeración han prevalecido aunque esto no es incompatible mediante

128
E, más lácil para el hombre soportar las inclemencias del Iría que la radiación solar
rla, afias temperaturas, en las regiones meridionales.

••
i
i

I

I
I•
una orientación apropiada con ganancias solares suficientes en invierno. Como
consecuencia, nuestro primer propósito será definir los requerimientos del
confort humano en el espacio exterior.
En verano, la exposición al aire libre a menudo causa molestias de calor
yestrés. En estos casos deberían considerarse las posibilidades de mejorar
las condiciones de conlort sombreando las zonas y, si es posible, disminu·
yendo la temperatura del aire.
Cuando un espacio exterior no está a la sombra, la gente Que lo ocupa
está expuesta primero a los rayos solares directos y segundo a la radiación
solar dilusa del cielo. La radiación solar reflejada en el suelo puede añadir
alguna importante carga de calor. Durante el dra, la temperatura de la super-
licie de la tierra, especialmenle en regiones aridas, es significativamente mas
alta que la lemperalura ambiente. Esta elevación de lemperatura impone una
carga radiante extra de onda larga en la persona a la que afecta, ademas de
la radiaeión solar directa, dilusa y refleja.

129
Históricamente tas ciudades han sido Mejorar tas condiciones de contM
ptaneadas y diseñadas para protegerse sombreando ta lona y, si es posibll,
det cator det verano, disminuyendo ta temperatura del aÍlI,

130
La intensidad sensible de las cargas radiantes solares y de onda larga
depende de la velocidad del viento, de la lemperatura y de la humedad, al
igual que de la ropa Que lleva la gente. Cuanto más alta es la temperatura y
la humedad y más baja es la velocidad del viento, mayor es la sensación
lisica de calor producido por la carga radiante. La radiación solar directa que
alecta a la gente en un espacio al aire libre se puede reducir mediante la
sombra. La efectividad de un elemento de sombra dado, depende de lactares,
de geometría solar, y de la transparencia parcial del material utilizado.
Cualquier plan de refrigeración de un espacio al aire libre debería em-
pezar, por tanto, por minimizar las cargas radiantes so lares y de onda larga,
y aunque dichos tralamientos no comprendan una "refrigeración positiva"
del espacia, son equivalentes desde el punto de vista del confort, a la dis-
minución real de la temperatura del aire de ese espacio.

El cómo la temperatura de confort difiere de un lugar a otro, dependiendo Aspectos biofísicos.


de las estaciones y de los Mbitos de vestir, es un hecho muy conocido, y Confort
ya explicado.

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MES DE AGOSTO

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ZONA DE CONFORT STANDARD

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Ola 1100 mes de Agosto . •
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131
Las ptazas protegidas de vientos tríos
yen/rentadas a/ 50/...

En invierno la protección
contra la lluvia, nieve y viento
es preferente y se debe combinar
con el acceso a la radiación solar
cuando sea posibte.
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...
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Las galerías cubiertas de cristat... Las avenidas con soporta/es ...

132
• Vegelación. Árboles, arbustos y planlas con flores en una proporción de 60%
contra un 40% de superficie construida.
• Producción de sombra. Grandes loldos y pérgolas vegelales.
• Movimiento de aire. Aprovechando las brisas frescas o produciendo ventilación
anabálica en lonas amplías.
I Evaporación. Mediante técnicas de agua micronizada en cortinas, bóvedas

"gelales o lorres Irías,


además de luen/es, cascadas o láminas de agua.
• Conduclos sublerráneos más unidades de evaporación. Siempre que los conduclos
mantengan una temperatura constante mediante agua y protección solar.

1
1

En invierno la protección contra la lluvia, nieve y viento es preferente y


se debe combinar con el acceso a la radiación solar cuando sea posible. Las
galerías cubiertas de cristal , las avenidas con soportales, las plazas protegidas
de vientos Irfos y enfrentadas al sol, son algunos de los diseños urbanos
más frecuentes y electivos.

133
En verano, y en países calurosos, podemos esperar una situación agra-
dable con temperaturas que varían entre 22 y 30 oC, en el espacio urbano.
Con ocasión de la Exposición Universal de Sevi lla, EXPO'92 (1), el SAMA
calculó una reducción de la temperatura mediante el empleo de diseños pa-
sivos. Los sistemas principales fueron:

- Vegetación. Árbo les, arbustos y plantas con flores en una proporción


de 60% frente un 40% de superficie construida.
- Producción de sombra. Grandes toldos y pérgolas vegetales.
- Movimiento de aire. Aprovechando las brisas frescas o produciendo
ventilación anabática en zonas amplias.
- Evaporación. Mediante técnicas de agua micronizada en cortinas, bó-
vedas vegetales o torres frías, además de fuentes, cascadas o láminas
de agua.
- Conductos subterráneos con unidades de evaporación. Siempre que
Protección los conductos mantengan una temperatura constante medianteagua y
contra el Irío. protección solar.

La electividad teórica de estos medios princi-


pales de refrigeración fue:
El uso de espacios parcialmente acondiciona-
dos como filtros progresivos hasta llega a las zo-
nas de tratamiento intensivo, daría una reducción
de la temperatura inicial entre 1 y 8 "C.
En muchas de las zonas designadas se con-
siguieron esos efectos y reducciones de tempera-
tura. Se desarrolló el seguimiento y la evaluación
e incluso un estudio de la actitud de los usuarios
durante los seis meses en que se llevó a cabo la
EXPO'92. los resultados se han publicado y ,..
presentado en varios libros y conferencias inter-
nacionales (2),
Procederíamos de la misma manera en caso
de desarrollar nuestro trabajo en cualquier otro
tipo de clima. Por ejemplo, en caso del Norte y
Centro de Europa, deberíamos tener en cuenta el
predominio del invierno, de la lluvia o nie~e, y
usar los sistemas más adecuados para hacer el
espacio urbano más conlortable, siendo la pro-
tección contra las inclemencias del clima el prin-
cipal objetivo.

134
Siempre que hablemos de arquitectura y espacio urbano podemos con- Factores históricos,
siderar, además de los aspectos fisiológicos, los históricos, culturales y es- culturales y estéticos
léticos, Si aceptamos que la gente y la civilización han construido su hábitat
muy condicionado por el clima y la situación geográfica, esto es mucho más
evidente en el área mediterránea, el Sur de Europa, luente de la civilización
y la cultura occidental.
Una de las contribuciones más importantes al espacio urbano es el Ágora
o Foro producido por la cultura greco-romana y asimilado y formalizado en
dilerentes maneras por la ciudad europea; primero medieval, luego renacen-
tista o barroca y más tarde moderna. Junto al Ágora y el Foro aparece tam-
bién (desde la cultura y civilización árabe, de gran importancia para la pe-
nínsula Ibérica y todo el Mediterráneo) el laca o mercado que a menudo se
sitúa en el espacio urbano como un elemento independiente, pero en la ma-
yoría de los casos, se asocia al Ágora constituyendo la Plaza Principal, La
Calle Mayor, etc. Ellemplo y el espacio religioso, principalmente el cristiano,
asimila estos fundamentos y se asocia generalmente con el espacio urbano
mencionado, relorzando su importancia y significado. La parroquia, la iglesia
principal, o, a veces, la catedral se hayan en este espacio, complementando
su estructura.
No debemos olvidar que la historia resalta con precisión la adecuación
constante entre el hombre y su medio, y revela la estructura social, econó-
mica y política de la evolución del habi tar humano, decantando así
el riquísimo compendio de elementos y lenguajes arquitectónicos Que se
vuelven actuales y compatibles en la arquitectura y en la ciudad. Cultural-
mente, los hechos arquitectónicos que conlorman el espacio urbano
van más allá de su valor histórico, (mucha gente, ignora, por ejemplo, a

Una de las conlribuciones más importantes al espacio urbano es el Agora o Foro


producido por la cultura greco-romana y asimilado y formalizado
en diferentes maneras por la ciudad europea.

135
En la mayoría de los casos el zoco se
asocia al Agora constituyendo la Plaza
Principal, la Calle Principal, elcétera.

Mucha gente ignora, por ejemplo,


a quién represenla
determinada estatua en un sitio.

El templo y el espacio religioso,


principalmente cristiano, asimila es/os
lundamentos y se asocia generalmente
con el espacio urbano mencionado ,
reforzando su importancia y significado.

136
Alenas, Roma, París, Madrid, Nueva York, Río de Janeiro, e/c., se identifican
con piezas urbanas como la Acrópotis, la Plaza de San Pedro,
los Campos Elíseos, la Castellana, Manhallan o el Pan de Azúcar,
independienlemen/e de su significado e historia.

Quién representa la estatua en determinado sitio) y se constituyen distin-


gUiendo los puntos clave para los ciudadanos y para las ciudades. Atenas,
Roma, París, Madrid, Nueva York, Río de Janeiro, etc., se identifican con
piezas urbanas como la Acrópolis, la Plaza de San Pedro, los Campos
Elíseos, la Castellana, Manhallan o el Pan de Azúcar, independientemente
~e su significado e historia. Es principalmente una cuestión de imagen, una
Imagen que se asocia a las tendencias de la cultura en cada momento his-
tórico.

137
Aspectos estéticos. y finalmente, debido a lo esencial de la arquitectura y del espacio urbano,
Armonía y belleza la armonía y belleza constituyen los factores universales y permanentes
que conforman la relación espacial social y son el valor real del espacio y
del paisaje urbano.
El espacio urbano tiene que constituirse como mediador entre las con-
diciones de un sitio y la habitabilidad de los espacios abiertos, conside·
randa que la duración de estancia en el espacio urbano es mucho mayor
en las sociedades modernas y se usa de forma más diversa y espe<:ílica
cada vez:
- espacio para estar,
- espacio social para el encuenlro,
- espacio comercial para intercambio y mercados,
- espacio para la circulación y red de Iransportes.
Si intentamos una aproximación más estrecha, deberíamos considerar el
diseño bioclimático como creación de un microclima, y los principa-
les objelos de diseño serán la ca lle, la plaza y el parque, los cuales la
gente utiliza para pasear, descubrir e identificar la ciudad, interrelacionarse

Espacio urbano
como espacio social
para intercambio
Espacio urbano como espacio para estar. y mercados.

138
Espacio urbano
como espacio
comercial
para el encuentro.

Espacio urbano
como espacio
para la circulacián
y red
de transportes.

139
La calle, en su dimensión para un barrio, predominantemente peatonal, incorpora
una serie de elemenlos de diseño como pórticos, galerías, pasos de peatones, etc.,
todos ellos protegidos del sol y de la lluvia, y algunos elementos lundamenlales
del mobiliario urbano como árboles, bancos, larolas y un pavimenlo adecuado.

140
la avenida, de mayor dimensión, que estructura ta ciudad y siempre une
edificios o zonas singulares, requiere elementos de diseño de mayor importanCia
la/es como bulevares o alamedas, separando a los peatones del tráfico urbano,
,parcamienlos lineales, etc., y añade al mobiliario urbano la presencia
de tuentes o monumentos, pidiendo una perspectiva visual más amplia.

Desde la pequeña
plazuela
para descanso
y lugar de juego
para los niños
de un barrio ...

141
.. . hasta la Plaza Principal que representa
la idiosincrasia de la ciudad.

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El parque tiene un origen más reciente como consecuencia del jardín barroco o de la
ciudad del siglo XIX, y ocupa un papel preferente en las ciudades del Sur de Europa.

Oebido a los crecientes problemas producidos por la invasión de coches


y la masificación de las viviendas, el parque constituye hoy un espacio urbano
vital por excelencia.

142
El hombre, la hisloria, los aconlecimientos, dan nombre a los espacios urbanos
I sus elementos configuradores toman forma y significado.

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143
con otra gente, ir de compras y posiblemente evadirse y crearse la ilusión
de la naturaleza.
La calle concebida como un espacio básico para la circulación y la ca-
municación adquiere formas diferentes dependiendo de su importanCia y
dimensión, desde la pequeña calle de un barrio, hasta la gran avenida o la
autopista. La calle, en su dimensión para un barrio, predominantemente pea-
tona!, incorpora una serie de elementos de diseno muy característicos tales
como pórticos, ga!erías, pasos de peatones, etc., todos ellos protegidos del
sol y !a lluvia, y algunos elementos fundamenta!es del mobiliario urbano
como árboles, bancos, faro!as y un pavimento adecuado.
la avenida, de mayor dimensión, que estructura la ciudad y siempre une
edificios o zonas singulares, requiere elementos de diseño de mayor impor-
tancia lales como bulevares o alamedas, separando a los peatones del trálico
urbano, aparcamientos lineales, elc., y añade al mobiliario urbano la presen-
cia de fuentes o monumentos, creando una perspectiva visual más amplia.
Las tiendas y algunas actividades lúdicas se mezclan con ellas larmando un
tejido casual con las casas y servicios terciarios.
La plaza, heredera del loro o del mercado medieval, también adquiere
lormas y dimensiones que dependen de la escala, desde la pequeña plazuela
para descanso y lugar de juego para los niños de un barrio, hasta la Plaza
Principal que representa la idiosincrasia de la ciudad. En ellas, los pórticos,
protectores del sol y la lluvia, y el mobiliario urbano se desarrollan en to-
das sus posibilidades. El dominio del peatón crece, y las zonas de descanso,
bares, caleterías, etc., ocupan una parle significativa de su espacio. El mo-
numento se instala allf. como un elemento clave.
El parque tiene un origen más reciente como consecuencia del jardrn
barroco o de la ciudad del siglo XIX, y ocupa un papel preferente en las ciu-
dades del Sur de Europa, siendo no sólo un pulmón o paisaje sino un lugar
real para el descanso y la estancia. Se usa todo el año y, debido a los crecien-
tes problemas producidos por la invasión de coches y la masificación de las
viviendas, constituye hoy un espacio urbano vital por excelencia.
Los diversos modelos de diseño urbano yelementos arquitectónicos como
pasarelas, galerías, paseos, bulevares, etc .. formalizan cada parte de la ciudad
y los mobiliarios urbanos, modelos de pavimento, vegetación, agua, equi-
pamiento, etc., se adaptan a cada espacio diseñado.
El sol. la luz, la configuración del espacio, la contemplación de un monu-
mento, una calle, una plaza o un parque adquieren todos sus valores visuales,
psicológicos y estéticos y se convierten en el Objeto preciso de diseño.
El hombre, la historia, los acontecimientos dan nombre a los espacios
urbanos, y sus elementos configuradores loman forma y significado.

144
Como un paseante en la ciudad, el hombre se vuelve espectador y la ciudad
espectácuto. La gente se interrelaciona socialmente y ellos mismos se convierten
en espectáculo sociat.

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145
El espacio urbano
como red
para lransportes
hoy presenla
problemas
muy complejos,
muchas veces
en contradicción
con la habitabilidad
de la ciudad.
Como en Roma,
que alcanza niveles
de problemática
institucional
y política.

Como un paseante en la ciudad, el hombre se vuelve espectador y la ciu-


dad espectáculo. La gente se interrelaciona socialmente y ellos mismos se
convierten en espectáculo social.
De esta manera, el paisaje adquiere todo su significado y el espacio ur-
bano se convierte en un espacio formal arquitectónico.

Notas (1) LÓPEZ DE ASIAIN, Jaime. "Espacios Abierlos de la EXPO'92". Ed. SAMA-ET-
SAS. Colección Textos de Arquilectura. Sevilla, 1997.
(2) LÓPEZ DE ASIAIN. Jaime. Op. cil.

146
7

,
LA EXPOSICION UNIVERSAL
DE SEVILLA.
1992 EXPERIENCIA PILOTO
7. LA EXPOSICiÓN UNIVERSAL DE SEVILLA 1992. EXPERIENCIA PILOTO

Ante un acontecimiento de la trascendencia de la Exposición Universal Introducción


de Sevilla de 1992, destinado a celebrar el 500 Aniversario del Descubri-
miento de América, asr como también mostrar las rutas descubridoras de la
humanidad (Pasado. Presente y Futuro, incluyendo las Que se han abierto
en relación al espacio interplanetario en este siglo, lo Que promete amplias
perspectivas para las investigaciones interespaciales), parecía lógico estudiar
el espacio físico del sitio de la Exposición. Esta tarea se realizarfa teniendo
presente el valor histórico y artístico evidentes de ese recinto y, al mismo
tiempo, las más avanzadas técnicas y logros arquitectónicos disponibles en
la actualidad, así como sugerencias futuras.
Precisamente, era el enfoque bioclimálico de la arquitectura el que pre·
sentaba la mayor gama de posibilidades de creación de espacios y formas
que satisficiesen las necesidades y aspiraciones del visitante, combinando
elemenlos históricos asimilados a Iravés de la evolución cultural y las más
avanzadas técnicas y conocimientos del proyecto bioclimático.
Basada en estos fundamentos y estrechamente vinculada a la necesidad
ele recuperar y conservar la naturaleza y el equilibrio del ecosistema, la ar·
quitectura bioclimálica presentaba los conocimientos científicos y técnicos
necesarios para crear un medio ambiente habitable, adecuado para el hom·
bre, en el inicio del siglo XXI.
La circunstancia afortunada de que la Expo'92 se realizara en Sevilla -una
ciudad estrechamente ligada a uno de los descubrimientos más importantes
de la humanidad, capaz de contribuir con una historia y una cultura prolun·
damente arraigadas en la evolución humana- proponia un problema intere·
sante a los arquitectos.
La historia de Sevilla y Andalucía mostraba la buena relación que ha exis·
!ido. a través del tiempo, con su ecosistema, así como también el uso de
medios naturales y elementos arquitectónicos disponibles de acuerdo con el
sitio y el clima, para resolver problemas ambientales, usados por las cultu·

149
ras Que vivieron o se desarrollaron en ese territorio. Los ejemplos más per-
fectos y originales son los de la cultura árabe, Que tuvieron su auge en An-
dalucía entre los siglos XII y XV, siendo ta Alambra de Granada su más im-
portante y precioso legado.

Et proyecto bioclimático para los espacios abiertos pretende ser un ejem-


plo de continuidad cultural, con enfoques tradicionales de acondicionamiento
natural, especialmente de refrigeración y uso inteligente de las tecnologías
modernas.
Pero el clima sevillano es muy conocido por sus temperaturas extremas
en los meses de verano Que, prácticamente, coincidían con el perlado ele-
gido para la realización de la Expo'92. Entre el 20 de abril y el 12 de octu-
bre están comprendidos los meses de junio, julio, agosto y septiembre Que
son muy calientes y soleados en Sevilla, lo Que, desde el punto de vista de
la construcción del espacio habitable de la Expo'92, exterior e interior, su-
ponía un auténtico desafío para los diseñadores principalmente para la so-
lución de los problemas de refrigeración de los espacios exteriores.

Además del acondicionamiento ambiental de las edificaciones, se debe-


ría dar igual importancia al acondicionamiento ambiental y al control climá-
tico de los espacios abiertos destinados a la circulación, el descanso o las
colas, incluyendo calles, plazas y jardines Que son una parte de nuestra he-
rencia mediterránea, espacios ideales para paseos, encuentros, charlas, co-
midas y copas, algo Que sin duda esperaban encontrar los visitantes de An-
dalucia y de la Expo'92.
La solución ambiental de esos espacios con técnicas de control am-
biental artificial hubiera supuesto, de un lado, romper con la tendencia uni-
versal de recuperación y estrecha vinculación con la naturaleza y de otro, re-
nunciar a la aplicación de los más avanzados conocimientos y técnicas de
climatización pasiva de todo el mundo. Tampoco era posible dejar de con-
siderar los electos Que la climatización artilicial produciría sobre el entorno
inmediato. Esa solución hubiera exigido además la eliminación de la ener-
gía interior acumulada en el recinto Que tendría Que ser extraída como calor
transferido al exterior, tarea nada fácil si se tiene en cuenta la temperatura
exterior y la magnitud del calor a intercambiar.

Desde el principio, nuestra intención lue la de contrariar la tendencia ac-


tual de climatizar grandes centros comerciales con aire acondicionado, ofre-
ciendo como alternativa el desarrollo de una experiencia de refrigeración
global pasiva de espacios abiertos, única en enfoque, escala y punto de
vista cienlffico, lo cual podía constituirse en un paradigma para la solución
de problemas similares en el amplia área física y cultural definida por el mar
Mediterráneo.

150
Este nuevo enfoque de proyecto permitiría que los edificios permanen-
tes de la Expo'92 fuesen considerados ejemplares de la arquitectura anda-
luza y los edificios efímeros serían demostraciones de lO Que es capaz de
proponer al hombre del siglo XXI, el arte y el oficio de la arquitectura de hoy
para las ciudades del futuro. El proyecto de los espacios abiertos sería un
ejemplo de una nueva interpretación de jardines, parques y áreas urbanas
para el ocio, donde se recuperarían modelos históricos y se aplicarían téc-
nicas avanzadas y, además, creíamos Que Expo'92 era una magnífica opor-
tunidad para reflexionar sobre temas específicos de despilfarro energético,
como también mostrar los más avanzados desarrollos en el campo de las
energías alternativas y sus consecuentes propuestas ecológicas.
Trascurrida la Exposición, con el propósito de completar el ciclo de eva-
luaciones de los espacios abiertos de Expo'92, un grupo de profesores y alum-
nos del Seminario Arquitectura y Medioambiente realizó un estudio del uso
y disfrute de los visitantes durante el período de funcionamiento de la expo-
sición, principalmente en los meses de Julio y agosto, de temperaturas más
altas. La metodología usada ha sido la de registrar y analizar el comporta-
miento de los usuarios en los recorridos y espacios abiertos previamente ele-
gidos, en función de los sistemas de control climático y de refrigeración pa-
siva que formaban parte de ellos. La evaluación ha considerado la forma.
frecuencia e intensidad de uso de los espacios abiertos elegidos por los usua-
rios, obteniendo resultados interesantes sobre este tema tan poco estudiado
por los diseñadores.

Lo más significativa, lo que hacía "diferente" a la Expa'92: los espacios


abiertos, su análisis y evaluación, su nacimiento y desarrollo, la clarificación
del proceso completo, Esto no había sido abordado hasta que lo hizo
el Seminario de Arquitectura y Medio Ambiente.

151
Hipótesis de diseño: El plan director de la Expo '92
conceptos iniciales
En el año 1986. un equipo de arquitectos elaboró los criterios básicos
del concurso para el Plan Director de la Expo'92, junto con las autoridades
locales, para garantizar su funcionamiento y proveerla de una estructura bá-
sica. con algunos elementos fijos.

Ya en la presentación del Plan Director se tenía la conciencia de la ne-


cesidad del tratamiento ambiental de los espacios abiertos, debido al verano
riguroso de Sevilla. El Seminario de Arquitectura y Medioambiente demos-
tró no sólo la necesidad de dicho tratamiento, sino también de hacerlo de
¡arma bioclimática y, en general. ecológica, garantizando el uso racional de
los medios de acondicionamiento pasivos, además de su integración con el
espacio y el público.

En consecuencia se redactaron un conjunto de recomendaciones de di-


seño que darfan elementos suficientes para quien fuese a trabajar en Jos pro-
yectos de las avenidas y de los espacios abiertos donde se hacía necesario
un acondicionamiento ambiental.

Se lenía conciencia de la necesidad del Iralamienlo ambienlal de los espacios


abierlos, debido al verano riguroso de Sevilla.

152
Se propusieron soluciones que garantizasen a los visitantes el uso de
esos espacios de forma que los integrasen a la experiencia de la Expo'92
como lugares abiertos particularmente agradables. sin tornarse espacios re-
siduales. promoviendo actividades profundamente arraigadas en la cultura
andaluza y mediterránea como es el hábito de usar la calle intensamente y
como punto de encuentro de las personas.

Criterios generales
El planeamiento general dado por la situación de los terrenos de la
Expo'92 en la Isla de la Cartuja bordeada por el agua, y el proyecto de ajar-
dinamiento y arbolado de dicha zona, aunque acertados, no resolvían ple-
namente el problema, ya que el ecosistema que resultaba de esa actuación
necesitaba de muchos más años para su establecimiento y funcionamiento
detmitivo de los que tallaban hasta 1992. La temperatura
Por eso se consideró necesario y oportuno realizar un estudio que, sin prevista más
disminuir la libertad creativa de los diseñadores. proporcionase los instru- deslavorable
mentos y criterios para la construcción de un espacio global. climática, es- no podía exceder
tética y culturalmente adecuado para el desarrollo de las actividades de la los 35 oC.
Expo'92 y que luego permaneciese como un gran
parque metropolitano capaz de satisfacer las ne-
cesidades de la comarca. t• '"1
Con este objetivo se desarrolló un trabajo
Que contemplaba, principalmente. los siguien-
tes aspectos:
• El estudio y formas de aplicación de una
serie de subsistemas con los que se con-
seguiría un enfriamiento pasivo por me-
dio de una adecuado diseño arQuitectó-
nico y la utilización de los elementos
naturales.
• La integración y coordinación de estos
subsistemas en sistemas globales inte-
grados, en los que se aprovechaba al má-
ximo su capacidad de acondicionamiento
para los espacios abiertos.
• Recomendaciones de diseño que, to-
mando como referencia los sistemas am-
bientales tradicionales de Andalucfa, plan-
teaba las más avanzadas técnicas y
.. ~

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conocimientos desarrollados actualmente
en lo referente al diseño del entorno y de L
153
las edificaciones, así como el uso de los elementos arquitectónicos y
de los materiales constructivos, considerando también las aportacio-
nes producidas por la existencia de grandes láminas de agua y por la
vegetación previsiblemente existente en las lechas de la Expo'92.
La concepción del proyecto, desde el principio de los estudios, tuvo como
objetivo que los espacios abiertos, diesen un sentido de unidad al recinto,
no siendo espacios residuales como en otras exposiciones. Concordando
con la tradición mediterránea y sevillana de pasar parte del tiempo en la ca-
Ue. se crearon lugares de ocio -p lazas con restaurantes, cafeterías, Quios-
cos para espectáculos- donde la gente pudiese disfrutar de un espacio con
personalidad propia, que fuera acogedor.
El plan utiliza concentraciones de parcelas para pabellones, organizando
espacios abiertos especialmente designados como zonas de mayor intensi-

Espacios abiertos.

Uso del agua.

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154
dad de uso público. En estas áreas la Expo'92 tendrá un control ambiental
completo y podrá concretar recursos para proporcionar un ambiente agra-
dable mediante la influencia sobre el clima y la situación de servicios pú-
blicos tales como comercios, restaurantes, kioscos y otras atracciones. Los
principales Pabellones internacionales estarán situados frente a estas áreas.
El agua es un elemento esencial del ambiente que se pretende para la
exposición, tanto por su inlluencia bioclimática refrescante. como por su con-
tribución estética. Se recomienda una conexión jerárquica con el agua del
rio, de forma que los sistemas de agua de la Expo'92 se presenten como una
penetración del rio en ella, más que como una sustitución del mismo.
Fuentes, estanques, y otros elementos ubicados en las áreas peatonales
de circulación de visilantes, fluirán hacia el lago y el canal principal que a
su vez, desembocan en el rfo.

Microclima
en los espacios
abiertos.

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Los jardines
de fa Expo '92_
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155
Se planleó Las con diciones
la modificación climáticas durante los
del microclima. meses de verano en
Sevilla requieren dis-
positivos y estrategias
especiales para ase-
gurar la comodidad
de los visi tantes. El
equipo del Seminario
de arqUllectura biocli·
mática de la Escuela
Técnica Superior de
Arquitectura de Sevilla
ha estudiado las posi-
bles tarmas de mejo-
rar las condicionescli-
máticas mediante la
utilización de estructu-
ras de sombra, usos
especiales del agua,
concentración de ve-
getación y mecanis-
mos para estimular el
movimiento del aire.
Estos sistemas estarán concentrados en las áreas donde se espera Que la
densidad de visitantes sea mayor y se podrán utilizar no sólo para propor-
cionar espacios arquitectónicos que ayuden a vertebrar el diseño del re~
cinto.
La Expo'92 incluye uno de los más ambiciosos proyectos de reloresta-
ción y ajardinamiento jamás acometidos por una Exposición Universal. La
necesidad de plantar los árboles tan pronto como sea posible, para dar tiempo
a que crezcan lo suficiente antes del día de la inauguración, ha sido una de
las consideraciones principales del Plan y ha tenido un importante efecto en
él: en especial, al permitir una zonificación que identifica las áreas de plan-
tación más temprana y las protege de posteriores intrusiones de la cons-
trucción. El Plan propone plantar áreas utilizando un concepto de parque Ii·
neal orgánico, sobre el que se superpondrá el trazado del recinto de la Expo'92.
Este parque lineal afecta a varias partes del recinto, el parque junto al rfo, la
zona de protección y la Huerta de la Cartuja, la zona del lago y el canal norte.
y el borde del río a la altura del Gran Teatro. Estas se unen en ellfmite Oeste
con una banda de aparcamientos arbolados y la autovía oeste. Todo ello. y
los jardines de las plazas centrales, proporcionan un recinto con muchas zo-
nas de parque arbolado.

156
Objetivos Criterio de diseño
para los espacios
Para la Expo'92 se planteó la modilicación del microclima de la Corta de
abiertos estudio
la Cartuja, aprovechando el potencial refrigerador de los Hujos naturales, es
bioclimático
decir, por medio de sistemas bioclimáticos pasivos, para hacer descender las
temperaturas hasta los niveles de confort en las zonas donde se desarrolla-
rían las actividades principales. Se planteó además esta opción como pro-
fundamente cultural, pues se fundamentaba en la relación entre hombre y me-
dio natural.
Los recursos naturales de que se disponra para la modilicación y ade-
cuación del microclima eran:
1. Vegetación.
2. Producción de sombra.
3. Ventilación.
4. Evaporación del agua.
S. Inercia térmica del terreno.
6. Sistemas de onda larga.
1 Organización de filtros.
8. Estrategias de usos horarios, zonificación y aspectos psicológicos.

Datos climáticos de Sevilla


A partir de un estudio detallado de las variables climáticas de la isla, se
consideran como condiciones extremas de cálculo las siguientes:
T seca: 35 oC (temperatura de butbo seco).
H: 40% (humedad relativa det aire).
Con una frecuencia de ocurrencia no superior al S%. La temperatura me-
dia anual fue estimada en 18 oC y la media en agosto de 26,4 oC.

Niveles de confort
Es conocido que la temperatura preterida y confortable de un lugar a otro
varía según las estaciones del año y los habitas de las personas. En Sevilla
y en verano, para los espacios exteriores, las expectativas de confort pueden
situarse entre los 25 y los 30 oC, con una humedad relativa entre el 60% y
el 40%.
Tomando el grático presentado por SlOkolay, Olgyay, Arens y otros (PLEA
84), el Seminario de Arquitectura y Medioambiente (SAB), llegó a la con-
clusión de que era posible extender la zona de confort para las áreas de cir-
culación hasta un máximo de 30 oC, adoptando para las áreas de espera y
estancia un valor medio de 28 oC.

157
Es conocido •B
que la temperatura
preferida
i
- ZONA DE CQNFOOT AMPIJADA-
PARA El USO ClRCUlAClONES,SAB
J
y confortable

J: l
ZONA CE CONFORT PARA
de un lugar a otro MES CE AGOSTO
Tn _ 2 5.1114'C
s.gun Aul........, SZOl<cay ~ SA8
varía según
las estaciones • ZONA DE CONFORT STANDAAD

del año
y tos hábitos
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Nota: El diagrama de condiciones de confort asocia las temperaturas del
aire (termómetro de bulbo seco, en OC) a la humedad relativa del aire ex-
presada en %. Posibilita la incorporación de la irradiación solar f'Nlffil) en
situación del frfo y de ventilación en situación de calor, principalmente en
climas húmedos. Permite determinar zonas de confort para invierno y verano
para una determinada región climática y corregir situaciones de insatisfac·
ción por medio de soluciones naturates.
El diagrama de condiciones de confort propuesto para la tsla de la Car-
tuja muestra Que ta zona conlort para el mes de agosto no coincide con ta
zona confort estándar, debido a las altas temperaturas y a la pequeña velo-
cidad y baja humedad del aire, colocándose por encima de ella. Aumentando
ta vetocidad y humedad del aire y sombreando los espacios la zona para ta
ci rculación de peatones puede ampliarse, como muestra el diagrama de la
ligura.

Estrategias
Para conseguir los objetivos de confort enunciados para los espacios
abiertos de la Expo'92, más concretamente en la Experiencia Piloto y en la
Rotonda Bioclimática, se planteó la utilización de los medios disponibles na·

156
Se Iralaba de utilizar los medios disponibles naturales.

Vegeloción: efecto de refrigeración Protección solar y ventilaci6n

Nivel 2

!males de acuerdo con las estrategias globales pro-


puestas en ese estudio:
a) Conlrol de la Radiación Solar: Se planleó la
utilización de arbolado en tres niveles de al-
tura y densidades, conjuntamente con
barreras de arbustos y plantas de flor. la
utilización de pérgolas para cubrir avenidas
y paseos Que podían ser estructuras cubier- __ J
~

tas con lonas o pl3sticos, o mallas cubier-


tas por lonas o teflón de carácter retráctil.
b) Evitar sobrecalentamiento:Eliminación de la
Iransmisividad de las lonas. Jerarquización
de espacios. Estrategias de usos según ho-
rarios.
e) Reducción de ganancias térmicas: Suprimir
toda refrigeración Que emitiese calor al aire. Estratificación y confi -
namiento de las capas de aire fresco.
d) Extracción de calor: Minoración del efecto del viento. Ventilación
anabática. Permitir la irradiación nocturna por medio de sistemas re-
tráctiles.
el Refrigeración natural: Refrigeración por evaporación, cascadas, to-
rres de enfriamiento, cortinas de agua. Conductores subterráneos de
aire enfriado. Pavimentos enfriados con agua.

159
Na toda solución arquitectónica era aceptable micraclimáticamente.

Agua: evaporación con circulación subterróneas


en circuitos abiertos

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Sistemas integrados Naturaleza del trabajo:


necesidad de modelización
El proyecto de arquitectura e ingeniería de los
espacios abiertos pretendía lograr condiciones mi-
croclimáticas aceptables, lo que obligó a que dicho
proyecto hubiera de ejecutarse tras evaluar el im-
paclo ambiental que las diversas opciones arqui-
tectónicas tenían sobre las variables que determinan
el conlort: temperatura seca, húmeda, radiante y ve-
locidad del viento.
-',
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Se debía tener presente Que no toda solución ar-
quitectónica era aceptable microclimálicamente y
que, incluso, algunas podfan presentar efectos ad-
versos.
Por otro lado, los electos tavarables o deslavo-
rabies no eran siempre evidentes por pura intuición de diseño arquitectónico
y, menos aún, inmediata su evaluación cuantitativa, Por consiguiente, esta
evaluación de las variables de confort sólo podía llevarse a cabo mediante
la simulación y resolución de los sistemas físicos Que cada solución arqui-
tectónica presentaba,
En consecuencia, el trabajo objeto de la propuesta incluyó el propio pro-
yecto, Que por su singularidad requirió una fase previa de modelización, la
cual debió realizarse una vez identificados en el Plan director de la Expo'92

160
los principales problemas y previa zonilicación de acuerdo con las previsio-
nes de uso y características particulares de los espacios abiertos: circula-
ción, paseo, espera, descanso, diversión, etcétera.

Elementos a ser utilizados Estudio bioclimático


para los espacios
Vegetac ión abiertos
El SAMA proponía una proporción de 60/40 de superficie arbolada verde
a superficie edificada. En el recinto de exposición las zonas de vegetación
idealmente debían estar integradas con las edilicadas. Una distribución
interesante de las grandes masas verdes desde el
punto de vista bioclimálico era de un perímetro y
un corazón verde, con el sector intermedio edificado.
En las zonas interiores, la vegetación de bajo y
medio porte podía parcialmente estar situada debajo
de los sistemas de sombra artificial. El conjunto lun-
cionaría entonces como un sistemas de liltros hori·
zontales hasta el estrato Que nos interesa acondi-
cionar, de la cota de 2 m hasta el suelo.
las zonas de vegetación en el interior deblan es-
tar alternadas con zonas abiertas más eficaces para
radiar por la noche calor hacia cielo abierto, una vez
retirados los toldos.

... • L

Las lonas de vegetación idealmente debían estar inlegradas con las edilicadas.

161
Una planta arregla su copa y sus hojas para aprovechar los rayos del sol,
maximizando así su efecto de protección solar.

.....
. ...... "
,'
, .
" o .'. .'1.'
';>;-:: •.••

Las áreas de servicia que apoyan a los pabe-


llones deberían ser ideadas como pulmones verdes,
ya que en ellas se concentrarán los focos de emi-
sión de calor de los pabellones hacia el ambiente:
sistemas activos de refrigeración, cocinas y ma-
quinas.
El arbolado hacia poniente debia proyectarse en
pantallas que canalicen las brisas trescas del SOal
interior del recinto.
\
Vegetación y refrigeración

El efecto de refrigeración de la vegetación con-


sistia en: al Suavización de las temperaturas. b) R e~
ducción la radiación solar. el Incremento de la humedad relativa y de ox.í-
geno. d) Suavización y dirección de los vientos.

'La diferencia más significativa entre los electos refrigeradores de las


plantas y de las estructuras constituidas por el hombre es que la estruc-
tura está hecha de un material no viviente o muerto y por eso tiene una
capacidad refrigeradora limitada, determinada por las caracteristicas térmi-
cas del material; mientras Que una planta, es un organismo vivo, se si-
tuara y arreglará su copa y sus hojas para aprovechar al maximo los ra-
yos de sol maximizando asl su efecto de protección solar" (A. Bowen).

162
La ventilación es la base de la relrigeración pasiva en el espacio abierto.

h trvcturos de protección $Olor Inducción de ventilación por presión del viento

::P:v· • • ~

~"'/ \ ,I el
U~(jf.f//q
\,, .
1:
,, Tfff
11 11
U d

Sombra y ventilación Torres viento


las zonas exteriores de estancia y de circula-
ción de visitantes debfan, desde el punto de vista
bioclimálico estar sombreadas. Dados los plazos,
habla que recordar que la aportación de sombra por
parte del arbolado sería mfnima, los sistemas de
sombra, probablemente sobre superestructuras, de-
berían considerarse según las orientaciones.
Los sistemas serfan retirables durante la noche
para hacer posible la disipación de calor por radia-
ciOn de onda larga hacia el cielo.
los sistemas de sombras debían posibilitar y
promover la ventilación en lOS dos modos en que
podiamos producir: (2) (3) por presión del viento y 3
(4) por diferencia de temperatura.
(5) (6) El diseño de sistemas de sombra de estas caracterlsticas seria
compatible con un óptimo control lumínico y con una gran transparencia en
la visión del paisaje, el cielo y los propios pabellones.
Los espacios descubiertos debían considerar las orientaciones. Orienta-
ciones Norte son adecuadas para el verano. Hacia el sur es lácil proveer pro-
tección solar mediante dispositivos sencillos ylo vegetación. En las orienta-
ciones Este y, especialmente, Oeste, las protecciones solares verticales
adquieren gran importanCia en verano. Los materiales y sistemas adecuados
para la protección solar podían ser de cuatro tipos:

163
a) Vegelales.
b) Pesados, que aprovechan su inercia térmica como en los zocos
árabes.
el Ligeros, con la menor masa térmica posible, máxima rellectancia a
la radiación solar, opacidíld según nivel lumínico deseado y posibi-
lidad de venlilación (7).
d) Cubiertas dobles que presentan las características óptimas para cada
uno de sus haces y ventilación a través de la cámara.

Ventilación
La ventilación es la base de la refrigeración pasiva en el espacio abierto:
para el bienestar bioffsico y para la relrigeración estructural.
Para conseguir los objetivos propuestas hay que producir una velocidad
del aire menor o igual a 1,5 mis, suave para no producir ningún tipo de mo-
lestia y adecuada para alcanzar lOS niveles de confort
Era imprescindible diseñar los espacios públicos y las protecciones so-
lares de forma que usen los recursos naturales a nuestra disposición: (2) (3)
el viento y (4) convecciones. Los elementos a diseñar debían aprovechar
cualquier brisa, especialmenle las del SO. Y potenciar la ventilación anabá-
tica.
(8) Las ordenaciones debían organizarse haciendo posible la penelración
del viento del SO al interior del recinto de la exposición de forma que fuese
canalizado hacia las calles y los espacios públicos principales.
El uso de grandes ventiladores auxitiares (activados por energía solar)
garantizaría un movimiento del aire constante.
(9) El uso la relrigeración por evaporación estaría combinado necesaria-
mente con ventilación para evitar el exceso de humedad en el ambiente.

Agua
La utilización del agua como elemento urbano era recomendable por di-
versos motivos. Desde el punto de vista bioclimático el agua colabora en la
creación de un microclima más fresco de dos maneras:

a) Por efecto de fa inercia térmica de fas masas de agua. En el uso de


masas de agua láminas, lagos y canales. se deberra aprovechar su
capacidad de suavización del clima. Esto puede conseguirse con pe-
queñas masas a través de un diseño adecuado. reteniendo y maxi-
mizando los efectos locales: se debería reducir con sombra más eva-
poración el calentamienlo diurno y lavorecer las pérdidas por

164
Hay que conseguir una velocidad de aire conslante y suave
para no producir molestias.
hlducción de ventiloción por convecc.ión Njveles de s.ombra en Miras sucesivos

l j
}

4 s

Poisoie y cielo Molerioles de cubierto

,
Penetración de bri$O~ evoporoción y

OO~
O 0 \\
0 0 ,\
DO 00 \


165
La utilización del agua como elemento urbano era recomendable
por diversos motivos.

T1 > T2
u~ de los masas de ogva por su inercia poro
suavización de 10$ temperaturas
Optimización noche. favorecer:
- Radiación nocturno 01 cielo

evaporación y por radiación nocturna hacia el cielo.


El dimensionado de la relación masa-superficie que
optimice la eficacia refrigeradora deberá ser objeto
de un estudio especial.
T.35-C T.26,5 · C b) Por evaporación. La evaporación se com-
H.4{}% t" 'c' H _ SO>

/ l binada con ventilación con el lin de con-


trolar el grado de humedad y así manlener
la capacidad evaporadora del aire para ha-
cer posible. 1) el estado de bieneslar bio-
físico y 2) el desarrollo continuo del pro-
Q '" 0,58 KcoI/gr,
ceso.
Proceso de evaporoción de oguo en combi!\OCi6n La evaporación es proporcional a la superficie
con ventilación
LImi te superior poro el confort H _ 80%
de agua en contacto con el aire. Se aconsejan sis-
4
temas Que ta aumenten tales como (4-9) fuentes,
surtidores, cascadas. cortinas, circulación de agua
en canales y bajo la pavimentación (en circuitos cerrados), más (10-12) riego,
aspersión y micronización. El rumor del agua corrienle tiene además efectos
psicológicos de frescor y de control acústico muy favorables.
Cuando el proceso de evaporación se produce en la sombra obtenemos
aire a más baja temperatura. Los sistemas como surtidores, fuentes, casea-
das, etc., deberían ser operados en la sombra. Los sistemas de aspersión y
pulverización deberían operarse en zonas con radiación direcla.

166
El agua colabora con su inercia térmica y -combinado con la ventilación-
con su capacidad de evaporación.

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I( ".lo! "
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Fuentes

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lL. ""\"':.",,('(q
'. , ',

Agua circulando boja pavimentos de piezas


porosos 9

167
La evaporación es proporcional a la superficie de agua en contacto con el aire.
,
, '

. . ' . .' . ' ..


"

. .... ' .
'

Aspersión sobre super~cies porOS05 en zonos


laterales a los vlas de comunicación y espocios Micranización de aguo sobre vegetación
públicos 10 y cubiertos cootrolondo el nivel de humedad
"
Los sistemas evaporadores se colocarfan próxi-
mos a tos usuarios y en las lomas de aire de lOS
espacios Que se deseen acondicionar naturalmenle:
calles Que acceden a ellos y zonas verdes perime-
trales.

-5 --' _:...:..-:--. ...


-S
•...•... ,....,.. ".~:
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~-

- Soluciones integradas

Zonificación y tratamiento biclimatico


El sistema de circulación debía ser de gran eco-
nomía espacial con jerarQuías Yrelaciones sencillas
de modo Que los espacios a acondicionar se re-
duzcan al mínimo. El sistema de circulaciones fuer-
Micronizoción de aguo en combinación 12 temente recomendado por el SAB era el represen-
======'---______
con corrientes de aire
--'::.J lado en los eSQuemas: organizando en bancadas
paralelas descendientes hacia los ejes de los viales
o de las plazas. Estos sistemas semienterrados aprovechan el potencial Ido
del terreno y permiten la integración de todas las estrategias bioclimáticas
hasta ahora recomendadas, como se observa en los gráficos.
El sislema de bancadas paralelas lacililaba la posibilidad de disponer
conductos de aire subterráneos Que aporten un caudal continuo de aire a 18-
22 oC en las zonas de creación microclimática, Que serian dimensionados
con programa de simulación y protolipo. La topografía de la Corta de la Car-
tuja apoyaba la opción de los sistemas de espacios públicos en bancadas.

168
La pavimentación debe ser distinta según reciba -o no- el sot durante el día
y esté -o no- abierta al cielo durante la noche.

A s; 40% R cito

AT_O
Mo~ "'mico
-,

A :s 40%

Ahemotivo de weIo porOKl


0_', combinodo con,~ de v.o
(n\ rmd¡Óonol. Refrigero ~I
"~' el lubsuelo.

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H,o
Q Iolenle
( (

169
Los sistemas semienterrados aprovechan el potencial 'río del terreno y permiten
la integración del resto de estrategias bioclimáticas que hemos visto.

Era imprescindible proyectar una graduación de espacios, enlre el entorno


exterior y los espacios de creación microclimática más intensa.

T >Ka; 35 'C
H . 4(1.5
s Xl oc f'P"<ioo wmiocond>cionoclo>

I s 32 'C .... Mo<o. do ague>


s 3.1. oc
S 35 "C
> 3S 'C
Zano. -'*

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L-________ ~~ ______________ ~ ____________ ==~.

170
Dadas las diferencias de cota existentes entre el agua y las zonas de asen-
tamiento de pabellones (3-4 mm), ésle sería una forma natural de aproxi-
mación al agua.
Recomendábamos para los espacios de circulación y estancia una
cierta especialización horaria en subzonas: partes especializadas para el dia
con densas sombras en diversos niveles (Ioldos, pérgolas y arbolado) y
otras cubiertas por toldos durante el día y abiertas al cielo durante la no-
che. Este sistema darla una mayor eficacia térmica a la vez que riqueza es-
pacial.
Era imprescindible proyectar una graduación de espacios tampón,
intermedios entre el entorno completamente al exterior y los espacios de
creación microclimática más intensa. Los espacios de transición semi-
acondicionados estarlan constituidos por zonas de sombra, arbolado. agua,
etc. No deberían impedir la ventilación y penetración de brisas, sino pro-
moverla.

Metodología la experiencia piloto

Diseños iniciales: subsistemas microclimáticos

El documento bioclimático inicial sugería una serie de medidas de tipo


cualitativo, capaces de producir un efecto favorables sobre el microclima en
estudio. Esas soluciones (medidas) fueron denominadas "Subsistemas mi-
croclimaticos·. Esos subsistemas no podían ser modelados únicamente a
partir de las indicaciones del Documento Bioclimático, sino que necesitaban
ser especificados para su concreción.
Por lanto, la primera etapa del trabajo del SAMA fue la realización de
diseños (proyectos) iniciales. más detallados que en las soluciones pro-
puestas en el Documento Bioclimático para los subsistemas microclimáti-
cos, con el objeto de permitir su modelización. En esta etapa, los grupos de
Termodinámica y de Termotecnia del Departamento de Ingeniería, Energética
y Mecánica de los Fluidos de la Universidad de Sevilla actuaron como ase-
sores del equipo de arquitectura para contribuir a que los proyectos inicia-
les no incluyesen efectos desfavorables de difícil solución posterior, aseso-
ramiento que fue realizado sin coartar la libertad creadora necesaria para
configurarlos por el profesor Baruch Givoni.
Los proyectos iniciales deblan respetar además, como ya fue mencio-
nado, las directrices emanadas del Plan director, del Diseño director y del
Are, Cultural.

171
Modelización de los subsistemas microclimáticos
a) Los subsistemas a simular, relerenciados en el Documento Biocli.
matico, fueron los siguientes:
Protección mediante sombras naturales y artificiales. Vegetación y masa
forestal. Humidificación adiabática mediante pulverización de agua. Oisposi.
tivos de ventilación forzada. Enfriamiento y humidificación mediante el te-
rreno. Pavimentos frias. Enfriamientos nocturnos. Optimización de las varia-
bles de confort y elaboración del balance térmico sobre ocupantes.

b) La modelización de los subsistemas deberra informar sobre los si·


guientes aspectos:
Condiciones termohigrométricas globales resultantes. Condiciones de
confort alcanzables con cada subsistema. Zona (volumen de control) de in-
fluencia de la solución. Viabilidad tecnológica. Viabilidad económica.

Diseño integrado. Sistemas microclimáticos


Las soluciones arquitectónicas definitivas sedan un conjunto integrado
de las soluciones simples, ya estudiadas individualmente. Esos dise~os
Integrados constitufan los diferentes Sistemas de Climatización a emplear,
debiendo ser modelados a partir de los Subsistemas (elementos) indivi-
duales.

Modetización de los sistemas de climatización


la propuesta de simulación realizada por el SAMA estimaba un número
máximo de cuatro sistemas diferentes. Los resultados de la simulación, en
esta etapa, debían alcanzar los siguientes objetivos:

- Condiciones termohigrométricas resu!tantes al agrupar los subsis-


temas.
- Condiciones de confort alcanzables.
- Zona de influencia del sistema.
- Detección de efectos antagónicos entre los subsistemas y eliminación
de aquellos.
- Estrategia de control para asegurar las condiciones previstas al variar
las variables meteorológicas macroclimáticas.

Cada modelo de sistemas de climatización analizarla la influencia de los


dilerenles parámetros (dimensiones, propiedades termofísicas, elc.), apor-
tando nuevas opciones al proyecto para ser evaluadas por el SAMA.

172
AIRE CAlIENTE

. L-________________ ~ . L __________ ~ ______ ~

La primera etapa del SAMA: Seminario de Arquitectura


y Medio Ambiente fue la realización de diseños (proyectos) más detallados,
con el objeto de permitir su modelización.

o
173
Se proyectaron dos tipos de pérgolas (cubiertas por lonas o por mallas metálicas
y enredaderas), estanque central, fuentes controladas por ordenador, torres
de enfriamiento, rotonda con cascadas, densa vegetación, conductos enterrados
y pavimentos refrigerados por agua.

174
Descripción del proyecto
Siguiendo las directrices del Documento Bioclimático del Plan Director,
se adoptó la proporción 60/40 a superficie edificada. La zona verde rodeaba,
protegiendo, las áreas habitables (construidas).
Se proyectaron dos tipos de pérgolas. Una peatonal con pavimento re-
frigerado por agua y cubierta por lona para proteger del sol y de la lluvia.
La aIra preveía circulación de peatones y vehículos y estaba cubierta por es-
tructura de malla metálica eleclrosoldada en la que se apoyaban enredaderas.
En el espacio central, entre las oficinas, se siluó un gran estanque con
la finalidad de: 1) servir como masa térmica y de evaporación y hacer cir-
cular el agua de los pavimentos, y 2) contener fuentes controladas por or-
denador que, por medio de cortinas de agua y surtidores favoreciesen tanto
la refrigeración del recinto como el aspecto estético.
Para disponer de un modelo muy semejante a lo que deberán ser las zo-
nas de ocio y descanso de los visitantes de la Expo'92, fue dise~ada la Roton-
da Bioclimática. donde se integraron la mayoría de los Subsistemas de enfriamien-
to que luego serían usados en la climatización del recinto de la Exposición.
El proyecto de la Rotonda proponía dos niveles de cascada de agua en
circuitos cerrados, una densa vegetación de diferentes niveles y un pavi-
mento refrigerado por agua. El conjunto formado por la Rotonda, el estaque,
las pérgolas y las oficinas, estaría cubierto con estructura de lonas para evi-
lar la radiación solar directa, permitiendo la penetración de brisas del Sur-
oeste y la relrigeración nocturna.
La construcción, instalaciones hidráulicas y plantación finalizaron en abril
de 1988. La monitorización comenzó en mayo de ese mismo a~o y se pro-
longó durante el verano completo, aunque para enlonces no había sido cons-
truida la cubierta de la rotonda, Que se instaló en junio de 1989. De este
modo se realizaron dos evaluaciones, verano del 88 y verano del 89, siendo
esta última completa y contando con la instalación de la cubierta y del pro-
totipo de Cool-tower. además del resto de los subsistemas.

Conclusiones
El resultado de las monitorizaciones y evaluación de la Experiencia Pi-
1010 (ver bibliografía) permitió llegar a las Siguiente conClusiones;
El efecto global alcanzado en la Rotonda bioclimática mostró una reduc-
ción de 5 oC a 8 oC en relación a la temperatura exterior ambiente llegán-
dose a medir en ocasiones hasla 10 °C de diferencia. Los pavimentos en-
friados, torres de enfriamiento, conduelas enterrados y producción de aire
húmedo, eran efectivos y podían ser utilizados para distintas propuestas y
diseños. El enfriamiento evaporativo de aire presentaba algunas desventajas,
como la cantidad de agua necesaria durante el enfriamiento y el hecho de

175
El electo global alcanzado en la Rotonda Bioclimática mostró una reducción
de 5 ·C a 8 ·C en relación a la temperatura exterior ambiente, llegando
en ocasiones a 10 oC de diferencia.

176
que la humedad del aire era muy diUcil de controlar a través de medios pa-
sivos. Por otro lado, presentaba también efectos conexos Que lo tornaban
eficaz, como el hecho de Que las grandes superficies de agua ofrecran una
gran masa térmica; los problemas de reflexión podían ser solucionados por
el uso de fuentes y vegetación. El enfriamiento evaporativo podía ser com-
binado con la ventilación natural a través del efecto de chimenea; en super-
ficies largas y abiertas, la radiación nocturna resultó ser muy eficiente. En el
caso de Expo'92, los conductos enterrados fueron poco utilizados (la gran
superficie tornaría muy cara la propuesta). Estéticamente, el área propuesta
se parecra a un jardín moderno donde los árboles, plantas y fuentes eran los
elementos más importantes y la tecnología se presentaba a través de los ele-
mentos compositivos, pero no como protagonista principal.
Durante los experimentos, realizados entre julio de 1988 y agosto de
1990, la Rotonda fue utilizada por las personas Que trabajaron en las ofici-
nas de Expo'92. Todos estuvieron de acuerdo en cuanto a la sensación con-
fortable producida. Entre tanto, como las rotondas eran planteadas para el
uso de centenas de personas que descansarran allf fue difícil evaluar la efi-
ciencia total. Finalmente, no se utilizó la idea de Rotonda en sr, sino los con-
ceptos de su espacio (como en el Palenque) y los sistemas de enfriamiento
pasivo que se testaron en ella.

Quedaba tan sólo evaluar las teorras y realizaciones desde el punto de Análisis desde
visla del usurario, Que es el destinatario linal de tantos esfuerzos. El equipo el punto de vista
de diseño del Seminario de Arquitectura y Medio Ambiente, ayudado por un del disfrute
de los visitantes

177
buen grupo de alumnos de la ETSA, llevaron a cabo la observación yen-
cuesta cuyos resultados ponderados sobre la forma. frecuencia e intensidad
de uso, de los espacios abiertos más frecuenlados por los visitantes, se
muestra a continuación.

Descripción
Circulaciones principales
Camino de los Descubrimientos:
recorrido de Puerta Triana a Puerta Itálica
Puerta de Triana
(Diseñada por Guillermo Vilches Cocovi.)
Cinco pérgolas vegetales cubren la puerta, tres de mayor altura sobre la
entrada y dos laterales sombrean los espacios equipados con bancos y fuen-
les de chorro cortinas de agua (donde las personas
descansan, se refrescan y esperan para entrar).
Al entrar se encuentra una gran fuente de agua,
que forma una cascada de cuatro metros de altura y
cae sobre una lámina de agua cuyo centro está ocu-
pado por una escultura móvil. La fuenle también acoge
a los visitantes Que llegan al recinto a través del río,
en barco, por la puerla del Guadalquivir y los con-
duce al Camino de los Descubrimientos.
El agua de la cascada humedece el pavimento pró-
ximo a la fuente, refrescando al que se aproxima a
ella. Se constituye en una zona de acogida para quien
llega.
Pasada la luente se llega a la Expo'92 al encon-
trar el Camino de los Descubrimientos a través de una
zona desprolegida ambientalmente, de la cual parte el
"trenecito' y cuya vegetación es insuficiente para som-
brear, aunque sea parcialmente, su paso. El Camino
de los Descubrimientos se inicia teniendo a un lado
el Pabellón de la Navegación y al otro el Pabellón de
lOS Descubrimientos y el Omnimax.
El camino tiene a ambos lados zonas pequeñas de
descanso. En un lateral, el espacio propuesto está pro-
visto de lámina de agua y bancos sombreados por ár-
boles de pequeño porte y palmera. En el otro lado, la
solución adoptada es cubrir los espacios con lonas
blancas. Estos espacios sombreados cuentan con ban-

178
COS, fuentes y escalinatas para sentarse, y alternan con espacios similares
cubiertos con pérgolas vegetales.
Al continuar el recorrido por el Camino de los Descubrimientos, se en-
cuentra una pérgola vegetal de 4,5 metros de altura, colocada en uno de sus
lados, cuya función es proteger de la radiación solar directa. Esa función se
cumple mejor cuando las enredaderas que cubren la pérgola, cubren tam-
bién los lados al caer hacia abajo, lo que no se produjo hasta el mes de
septiembre. los árboles que deberían ayudar al control de la radiación so-
lar, tanto directa como reflejada, poco contribuyen por su tamai10 todavfa pe-
Queño. los bancos que forman los ingeniosos elementos de cimentación de

179
la pérgola, ofrecen un lu-
gar para el descanso. La
pérgola vegetal representa
disconlinuidad en su tra-
yecto, creando zonas des-
protegidas en ta entrada de
la Cartuja, y en los cruces
con las avenidas secun-
darias.
Puerla Ilálica
(Diseñado por Luis F. Gó-
mez Estern y Harald MOl·
berger.)
Es el acceso desde el
aparcamiento de la zona
Norte bajo la autovía que conduce al Puente del Alamillo. Excepto en la pro·
pia puerta, el camino Queda desprotegido y, una vez dentro de la Expo'92,
este espacio carece de tratamiento ambiental. quedando algo indefinidas las
direcciones y recorridos a seguir.
Puertas secundarias
Puerta de Cartuja
(Diseñado por F. Ribas Barange y J. Ovejero Morilla.)
la Puerta de la Cartuja conduce, a través de un puente, al Camino de

-
1Il_~"", ___ " los Descubrimientos. En su parte inicial, el paso esta sombreado por una
pérgola vegetal, que ~m­
bién cubre la entrada. la
Estación de las Tetecabinas,
situada en su proximidad,
se una con la Puerta por
medio de una pasarela con
cobertura de madera, lor-
mada por láminas opacas
de pequeño lamaño que,
ofreciendo protección so-
lar, permiten la visión del
cielo y del paisaje. Una
zona verde y una masa de
agua completan la zona.
La pasarela es un largo
camino sin sombra.

180
Puerla de la Barquela
(Disenada por E. Álvarez-Sala, C. Rubio Carva¡al,
C. Ruiz larrea y Harald MOlberger.)

La Puerta de la Barqueta tiene como acceso el Puente del mismo nom-


bre, totalmente desprolegido. A su llegada está sombreada por una gran co-
bertura de lona y liene estanques de agua sin protección de la radiación solar.
El paso tanlo a la zona de Pabellones Autonómicos como al Camino de
los Descubrimientos, está cubierto por pérgolas vegetales, con algunos tra-
mos desprotegidos.

Puerta de Aljarafe
(Disonado por Anlonio Cano, M. Álvarez y Ricardo Villa.)

A la Puerta de! Aljarafe se llega a través de los aparcamientos Expo'92


y de la estación de ferrocarril. En su zona externa a la Expo'92 se encuen-
tran palmeras alias y vegetación de pequeño porte, intercalada con bancos
sobre las palmeras. Toldos blancos y azules sombrean el recinto. creando
un ambiente agradable.
El acceso esté sombreado por una estructura metálica cubierta por una
lona blanca. Una vez pasada la entrada se encuentra una plaza con palme-
ras, vegetación, bancos y algunas esculturas, sin sombra suficiente para re-
sultar atrayente. (La plaza no precisa ser atravesada para encontrar los pa-
sos sombreados.)

Palenque
Está situado en el centro geométrico de la Expo'92, en la zona interna-
cional. entre las Avenidas de las Palmeras y la del Ombú. Sirve como lugar
de encuentro, fresco y tranquilo, y tiene variados usos, desde espectáculos
hasta celebración de Oras Nacionales. Es una zona de descanso, sombreada
y fresca, separada del entorno inmediato por árboles. cortinas de agua mi-
cronizada y fuentes, que abriga bares, quioscos y pequeños comercios (tien-
das) y cuenta con bancos para el descanso de los visitantes.
La segunda zona es el érea de espectáculos, formada por un escenario
central, rodeado en tres de sus lados por gradas. Un estanque de dos nive-
les y dotado de surtidores, separa la escena del graderío.
La cubierta del Palenque es de color blanco. con aberturas de ventila-
ción en la parle superior de cada uno de los conos Que ella forma y riego
en su superficie exterior.
La zona de gradas organizada para los espectáculos, está acondicionada
mediante una unidad de tratamiento de aire por humidificación evaporaliva.

181
Rodea exteriormente al conjunto una barrera húmeda con estanque, sur-
tidores que funcionan sólo cuando hay viento favorable. Un banco que acam-
pana el perímetro completa el equipamiento.

Otras circulaciones
Paseo alrededor del Lago
(Diseñado por E. Álvarez-Sala. C. Rubio Carvajal y C. Ruiz Larrea.)

Se sitúa entre los pabellones Autonómicos y el Camino de los Descu-


brimientos y se accede a él por la Puena de la Barqueta y por la Puerta de
ttálica. Rodeando el lago se encuentran bares y restaurantes, cuyas terrazas
sólo se utilizan por la noche pues no tiene sombreamiento. Tampoco el pa-
seo alrededor del lago está protegido de los agentes climáticos, siendo su
uso más intensivo también por la noche, durante los espectáculOS que se
realizan en él. La brisa provocada por la masa de agua es insuficiente, de-
bido a la falta de sombra y vegetación
El paseo por los Pabellones Autonómicos está protegido por una pér-
gola vegetal continua. Las estrategias ambientales empleadas en otras zonas
-agua, aire y vegetación- no se han usado aqur, lo que dificulta la estancia
en la zona en las horas de mayor calor.
Camino de las Acacias
Este camino es la conexión entre el Pabellón Real o Canuja y alguno de
los pabellones de los países. Su recorrido se inicia a través de un camino
de tierra, dividido el centro por una pequeña lámina de agua y bordeado por
árboles cuyo desarrollo no ofrece aún un sombreamienlo adecuado. En su

182
recorrido encontramos esculturas y figuras diversas de carácter artfslico. Co-
mienzo poco protegido del sol.
Al llegar al Camino de las Acacias propiamente dicho. se encuentra una
pérgola vegetal Que sombrea un lado del paseo cuyo diseño es similar al de
las descritas del Camino de los Descubrimientos. interrumpiéndose al en-
contrar cada una de las Avenidas, creando zonas expuestas a la radiación
solar. En la Avenida de las Palmeras se produce una doble conexión con la

183
Puerta del Aliarale y la Es-
fera Bioclimálica pero, en
este caso, la interrupción
de la pérgola vegetal y la
consecuente exposición a
la radiación solar está mi-
nimizada por el efecto de
enfriamiento producido por
la Esfera en su entorno in-
I mediato.
Apartir del Pabellón de
los EUA y hasta la Puerta
de Itálica, el camino no
tiene protección solar sufi-
ciente, pues s610 cuenta
con árboles de pequeño
porte y copa insuficiente para sombrearlo, colocados en sus bordes.

Avenidas
las cinco Avenidas de circulación transversal se sitúan entre el Camino
de los Descubrimientos y el Camino de las Acacias. Fueron proyectadas
como espacios de reunión y descanso, además de servir de nexo entre los
pabellones: con plazas y zonas de estancia, cafeterías, quiOSCOS para espec-
táculos y airas equipamientos similares. Presentan así zonas alternativas que
pueden usarse en diferentes épocas y horas del día durante el período de
uso de la Exposición.

184
Avenida V. Avenida de los Arces (300 m x 50 m)

La Avenida se desarrolla siguiendo una pared de vidrio ondulada de 6 m


de altura, por la que cae una cascada de agua que crea tres espacios: dos
laterales de paso bastante desprotegidos, con árboles que, por su tamaño,
no sombrean adecuadamente la circulación de visitantes (que cuentan con
la acción refrescante de la cascada); un tercer espacio inferior, protegido por
una cobertura en parte de plástico y en parte vegetal, en cuya estructura de
apoyo se fija la vegelación. En la parte norte se alternan las terrazas de res-
taurantes y los espacios de descanso.

I
II
I•
i
•¡

~!
185
Las zonas que forman parte de las
terrazas de los reslauranles tienen mi-
cronizadores en las pérgolas vegeta-
les. la pared de vidrio termina, por
uno de sus lados, en un pequeño ca-
nal donde el agua Que se desliza sal-
pica a los visitantes que se acercan
o se introducen en su inlerior. Rocas
y plantas componen la decoración.
Avenida IV Avenida del Ombú
(300 m x 80 m)
Esta Avenida eslá dispuesta en
dos alturas, con la zona central a un
nivel inferior que los pasos laterales
(conHnamiento fresco).
Iniciando el recorrido desde el Camino de los Descubrimientos, se en-
cuentran pérgolas vegetales de doble altura que protegen el paso de la ra-
diación solar constituyendo, desde el punto de vista bioclimálico, el elemento
de control ambiental más eficiente en esta avenida. Están rodeadas de árbo-
"lrJIII _ _ les con micronizadores. En esta zona se localizan las
tiendas y los restaurantes, con una plaza central CIJ-
bierta.
En el área central se destaca una fuente de agua de
gran tamaño delimitada por pasarelas, proyectadas es-
tas para que los visitantes observen el paisaje que les
ofrece la Expo'92. Esta zona sólo cuenta con la som-
bra producida por las pasarelas. lo que dificulta la es-
tancia en su proximidad en tas horas de mayor calor.
Se enfrenta a ella otra luente menor que forma una cas-
cada que termina en un pequeño estanque. teniendo el
conjunto carácter escultórico.
Siguiendo la avenida se repiten los elementos am-
bientales ya usados, pero en menor escala. Una pasa-
rela se desarrolla sobre un estanque sin surtidores y
delimita a un lado la zona de comida y al otra la de
descanso. la sombra existente es escasa.
los pasos lalerales se establecen, al igual que los
propios cortes transversales de la avenida, a través de
pérgolas vegetales discontinuas y, en algunos tramos,
doble !fnea de árboles. En algunas zonas, los árboles
poseen micronizadores.

186
Cierra la Avenida un auditorio de madera sin ningún tipo de tratamiento
ambienta l.

Avenida 111. Avenida de las Palmeras (530 m x 80 m)


Esta Avenida, la más complela desde el punlo de vista bioclimático, es
el área central de los Pabellones Internacionales.
El primer espacio Que se encuentra al iniciar el recorrido de esla Ave-
nida es una fuenle de agua de grandes dimensiones con surtidores vertica-
les, que producen combinaciones y juegos con el agua, que luego salpican
y refrescan a las personas que están en su proximidad.
A conlinuación pasamos por una zona sombreada con pérgola vegetal,
que tiene una lámina de agua y dos fuentes con surtidores a cada lado. Este
espacio está limitado por una zona de bancos.
Siguiendo el recorrido de la avenida, encontramos una zona sin protec-
ción solar eficiente, en cuya primera parte hay una construcción en forma de
laberinto que contiene agua, seguida por una nueva zona de fuentes con sur-
tidores.
Finalmente se llega a la zona local y símbolo de la Avenida 111, que acoge
a los visitantes que entran al recinto a través de la Puerta del Aljarafe, en la
cual está la Esfera Bioclimática.
La Eslera produce frescor general debido a los micronizadores que cu-
bren su superficie, complementados por agua que sube desde el suelo por
surtidores y por seis barras que. empotradas en uno de sus lados e incli-
nadas, poseen orificios por donde sale el agua a presión.

187
De!rás de !a Esfera se
encuentra una zona de
descanso con una lámina
de agua, de!ímilada por
bancos y pequeMs ár-
boles. Posee dos zonas
de paso laterales, situadas
en sus bordes, con cober-
tura perforada de plástico
verde.
Próximas a los pasos
la!erales, a cada lado de la
avenida, se encuentran pe-
queñas zonas de descanso
muy confortables, cubiertas
por pérgola vegetal con mi-
cronizadores, algunas de ellas ocupadas por res!aurantes.
Avenida 11. Avenida de Europa
Es!a Avenida sirve de eje a los Pabellones Internacionales de los 12 paí-
ses de la UE. En su centro está ubicado el Pabellón de la Comunidad .

.~ .

188
Está constituida por dos pasos laterales, desde los que se accede a los
pabellones, cubiertos por una estructura de sombra (toldo de color claro)
que controla parcialmente la radiación solar. La cubierta se halla plastificada
y perforada, produciendo bellos efectos de luz, aunque dejando pasar mu-
cha radiación solar (55%).
Una gran zona central está diseñada como jardín, en el cual se alternan
plazas y zonas de paso que las coneclan enlre si y el Pabellón de la Co-
munidad. La zona en que se encuentra éste, no posee sombreamiento, de-
biendo los visitantes esperar al sol para entrar en él. Esta zona, con la ex-
cepción de la plaza, alterna pavimentos y láminas de agua.
El Jardín Europa lue proyectado como zona de encuentro y centro cul-
tural. La idea fundamental es la del agua formando un río sobre el que exis-
len cuatro plazas de diferente color, cruzadas por puentes y rodeadas por se-
tos que proporcionan un cierto grado de confinamiento del aire. Las torres
Irías marcan la entrada al jardín. Sombra artificial yagua en movimiento se
completan en la zona próxima al Camino de los Descubrimientos, con lá-
minas de agua con surtidores verticales y pavimentos mojados.
Siguiendo en dirección al centro de la Avenida se encuentra una zona de
descanso rodeada de árboles que crea una pequeña plaza y luego una zona
cuyo pavimento está elevado ligeramente dellerreno, debajo del cual corre
agua. La última parte antes de llegar a la zona central se ordena a través de
grandes macetas verdes de sección rectangular con palmeras.
Cierra la avenida una zona de descanso que cuenta con una cubierta de
malla plastificada y perforada, bancos y láminas de agua.

189
Pasando el Pabellón de la CEE, se encuentra una zona de macetas ama-
rillas de sección circular, con palmeras y luego se repite la solución de pa-
vimento yagua Que circula por debajo del mismo. A continuación se incor-
poran nuevos elementos escultóricos formados por piezas verticales sobre
las Que se apoyan superficies inclinadas de color azul y blanco. De la parte
superior de estas esculturas sale un chorro de agua a presión Que moja el
suelo en su entorno inmediato.

Avenida l. Avenida del Agua (300 m x 80 ni)


la protección solar se consigue a través de pérgolas vegetales Que crean
tres grandes zonas de sombra, y se complementa con grandes estanques de
agua, dos fundamentalmente, Que se unen en uno de los extremos formando
una lámina central, rodeando al restaurante localizado en esta zona.
Al iniciar el recorrido desde el Camino de los Descubrimientos, se en-
cuentra una zona próxima al Pabellón de Méjico con varios estanques de
agua y una gran fuente con bancos alrededor.
Los pasos laterales están sombreados con pérgolas vegetales. La del lado
sur cuenta también con una lámina de agua Que los acompaila en su desa-
rrollo. Una pequeña zona de descanso con bancos y árboles con microniza-
dores Que, por su tamaño, todavía no producen sombra suficiente; seguida
por una zona de estancia para espectáculos y el Teatro de los Niños, área
confinada a partir de la depresión gradual de la zona de gradas, cubierta por
plástico blanco irrigado. El Teatro está rodeado por una lámina de agua con
árboles en su interior de valor más decorativo Que para sombreamiento de-
bido a su pequeño tamaño.

190
la úllima parte de !a Avenida esta sombreada por una gran pérgo!a ve-
geta! con micronizadores. Considerada zona mixta, de paso y estancia, abriga
restaurantes, extendiéndose desde e! Teatro hasta e! tina! en e! Camino de
las Acacias.

Circulaciones principale s Evaluación del uso


y disfrute
Camino de los Descubrimientos de los visitantes
Puerta de Triana
La puerla se constituye en un verdadero oasis, al ofrecer sombra entre
dos zonas sin protección ambiental, la exterior (de llegada de autobuses, ta-
xis y automóviles) y la interior, comprendida entre la fuente y el inicio de la
pérgola vegetal.
Tiene el problema de un largo acceso peatonal (excepto para los que lle-
gan en taxi), desde la ciudad (Barrio de Triana), poco protegido del sol dada
la pequeña densidad del arbolado y su escaso crecimiento actual.
Sus bancos acampanados por cascadas de agua, permiten que las per-
sonas descansen y se refresquen . Así, se trans-
tormó en lugar de espera corta, de cita, de en-
cuentros, de intervalo de recorrido (entrada/salida),
de colas protegidas, etcétera.
No es un lugar de permanencia prolongada,
sino de acogida para las personas que llegan a la
Expo'92. Las pérgolas protegen las taquillas y los
servicios con su sombra gralificante.
Fuente con cascada
Al pasar la Puerta, el encuentro con la fuente
constituye un espectaculo que sorprende agrada-
blemente a quien llega, llamando su atención,
invilandolo a registrar con una fotografía ese es-
pacio-tiempo espectacular, a disfrutar de chispo-
rreteo húmedo, a descansar junto a ella, a con-
templarla.
En el ritmo del visitante es una inflexión im-
portante: lo introduce en un mundo diferente y lo
prepara para su disfrute. La escultura móvil que
ocupa su centro, de formas suaves y estilizadas y
colores agradables, llama la atención. Contrasta la
dinamica vivacidad de la caída del agua con los
elementos verticales fijos.

191
Así, la recepción del visitanle resulta ser la combinación de una sensa-
ción agradable de relajamiento a través de la visión del agua, con una len-
sión (atracción) importante producida por el ruido de la cascada.

192
I

I I•
J

Espacio posterior a la fuente
El espacio libre inmediatamente posterior a la fuente recoge la afluencia
de público de las Puertas de Triana y Guadalquivir, y está delimitado por ele-
mentos singulares de peso: el Pabellón de los Descubrimientos y Omnimax
de un lado, y el Pabellón de la Navegación, del airo.
Esta lona, desprolegida ambientalmente, resulta agobiante. Su pavi-
mento, muy duro en la opinión de algunos usuarios, resulta caliente a pe-

193
sar de su color claro. Su
paso es necesariamente
rápido, casi una carrera
hacia la sombra prome-
lida por las pérgolas ve-
gelales y los loldos. No
es agradable permanecer
en este espacio no re-
suelto para la espera del
"trenecillo".
Aquf se inicia el Ca-
mino de los Descubri-
mientos, en un gran es-
pacio sin contenido ni
p.rotección ambiental. que
invita al visitante a circu-

-
lar rápidamente en una di-
• .sc.n~_ •• _.~ ,..
rección claramente mar-
cada por la visión del inicio de la pérgola vegetal.

Zonas laterales de descanso


Se desarrollan junIo a los Pabellones.
La zona con palmeras, espejos de agua y bancos junio al Pabellón de la
Navegación es, en realidad, un paso que da acceso a la entrada cubierta de
ese edificio, mientras que la situada junto al Pabellón de los Descubrimien-

194
tos, sombreada con toldos y pérgolas vegetales que se alternan entre sí, se
constiluye en una zona de descanso más prolongado.
las actividades que se verHican en eslas zonas son, además del des-
canso breve, las previsibles del disfrule de las oportunidades creadas: re-
frescarse, jugar, hacer una comida rápida, dormir la siesta o abrigar las ·co-
las· que se forman en su proximidad.
Se incorpora lo lúdico a la biológica necesidad de buscar abrigo biocli-
málico.
El comportamiento es de libertad con respeto, mostrando seguridad, pla-
cer, relajación.
limpieza y orden son dos características de los ambientes de la Expo'92.
Zona Central
la circulación central del Camino de los Descubrimientos, cubierta por
pérgola vegetal, se constituye en el nexo de unión de los diferentes recintos
que recorre. Las plantas que cubren la pérgola y caen lateralmente forman
una bOV1!da v'lIelal Ylamizan la IUl Que pasa a lravés de ellas. Árboles flan-
Quean sus laterales para dotar de un mayor confinamiento al recorrido.
la sombra ofrecida por la pérgola constituye una estrategia para propi-
ciar situación de confort ampliamente aprovechada. El público camina y se
siente a la sombra, aunque ésta se proyecta fuera de la pérgola en horas de
la mañana y de la larde.
Si bien la función principal es de paso, siempre hay personas descan-
sando en los bancos formados por las bases de las pérgolas, contemplando

'95
a quien pasa, frecuentemente comiendo en las proximidades de los quios-
cos o durmiendo la siesta.
En la zona donde se produce la discontinuidad de la pérgola vegetal, en
la entrada de la Cartuja (pasarela de la Cartuja), se crea un espacio sin
solución ambiental, desprotegido, vacío en contenido y uso y, tal vez en
intención. Como en zonas semejantes, la actitud del visitante es de paso
rapido en dirección a un espacio sombreado próximo, la pérgola en este
caso, que continúa hasta el espacio desprotegido que antecede a Puerta Itá-
lica.

Puerta Itálica. Zona Norte


Si bien la · peineta~ , un enorme toldo blanco que protege la entrada por
esta puerta, ofrece una sombra discreta sobre las taquillas y servicios, la
plaza a la cual se accede se caracteriza por producir desconcierto en el vi-
sitante por la indefinición e inhospitalidad de su espacio. La descompresión
volumétrica de los elementos que forman parte de este espacio contribuye a
la desorientación del visitante, que tiende a encaminarse hacia el Pabellón
Plaza de América, pero de manera ambigua y confusa.

Puertas Secundarias

Puerta de la Cartuja
Pealonalmenle usada, es una puerta ligada a la malla urbana de Sevilla,
en un lugar muy caracteristico próximo a la Plaza de Armas y a la nueva es-
tación de autobuses.
Su pequeño espacio de recepción obliga a la circulación rápida hacia la
pasarela de la Cartuja o a la estación de telecabinas, a través de espacios
sin protección ambiental.

Puerta del Aljarafe


El espacio por el que se llega a ella cumple la función de zona de tran-
sición y corta espera, generalmente para el encuentro de partida de la Expo'92,
de forma agradable y amable. Su cuidado proyecto y ambientación -toldos,
vegetación, piso y bancos- la transforman en un atrayente escaparate para
quien llega en automóvil al aparcamiento general de la Expo'92. Su mobi-
liario (bancos, papeleras y farolas) es insuficiente.
El espacio inmediato posterior a esta Puerta omite tos toldos, creando
un ambiente menos acogedor, principalmente en las horas de mayor insola-
ción, y constituye un nexo entre esta entrada y la Exposición, para ser re-
corrido rápidamente para ·ver cosas". Su sombreamiento se limita a árboles
que bordean el espacio central.

196
Puerta de la Barqueta
Entrada peatonal más usada y representativa, está cubierta por un gran
toldo que ofrece una enorme superficie sombreada, intervalo grato entre el
puente de acceso, totalmente desprotegido, y el espacio libre inmediato pos-
terior, ambiguo (bidireccional) y desconlortable durante el día.
La falta de equipamiento, bancos principalmente, torna desagradable la
espera, producida por la aglomeración de visitantes, consecuencia del pe-
queño espacio de acceso. especialmente en las horas de mayor afluencia de
público, dado que esta Puerta es el acceso peatonal más importante desde
la ciudad. la pérgola vegetal cumple la función de descanso breve a la sa-
lida del visitante.

Palenque
las diversas oportunidades de uso y disfrute ofrecidas por las solucio-
nes ambientales adoptadas para este espacio son distintamente usadas por
lOSvisitantes.
La lona central permite e! descanso en sus más variadas formas cuando
no se realizan espectáculos, la relajación, el reposo, la comida, refrescarse,

197
conversar o simplemente circular, además de posible es agradable. La in-
tensidad y frecuencia de uso así lo demuestran.
En conjunto, el Palenque ha funcionado muy bien y cumplido con sus
diversos cometidos, sin problemas a pesar de su utilización intensiva.

Otras circulaciones
Paseo alrededor del lago
Es una zona desprotegida ambientalmente, proyectada para ser usada du-
rante la noche, cuando acontecen los espectáculos en el lago, y desaprove-

198
\'

\
,"
I

I

chada totalmente como zona de paseo diurno, de recreación o descanso. Su
carácter inhóspito se traduce en el escaso uso hecho de ella por los visi-
lantes durante las horas de mayor insolación.
La solución inadecuada adaptada para la sección transversal Que une el
borde del lago al Camino de las Aulonomfas, impide la visión del espec-
táculo del lago desde dicho camino, otra oportunidad de uso y disfrute desa-
provechada. El factor tiempo/uso es importante en este caso.

Camino de las Autonomfas


Pérgolas vegetales -cuya vegetación está particularmente cuidada y, con-
secuentemente. bien desarrollada- dan continuidad y comprensión al reco-
rrido, protegiéndolo de la radiación solar directa y tornándolo agradable y
muy usado. Es un espacio de circulación relativamente estrecho que da la
impresión de estar frecuente e intensamente usado. Se nota la clara y lógica
preferencia por la sombra para realizar el recorrido, asf como la falta de so-
lución a la conexión entre la pérgola vegetal sombreada y los accesos a los
dilerentes pabellones. No se resolvió el acceso a los Pabellones desde esta
pérgola, por lo que las colas no quedaban protegidas del sol y fue necesa-
rio improvisar protecciones parciales en cada pabellón como es el caso del
de Andalucía.

199
Camino de las acacias
E! paseo por este camino resulta agobiante a pesar de las pérgolas ve-
getales bien crecidas y apoyadas por árboles lateralmente, por la cantidad
de visitantes que lo recorren (consecuenCia de la presencia de lOS Pabello-
nes importantes a ambos lados y numerosos equipamientos tales como ba-
res, información o bancos). Produce sensación de estar "encajonado" a di.
ferencia det Camino de los Descubrimientos y de humedad excesiva en las
proximidades de los pabellones que usan agua en su fachada exterior (caso
del Pabellón del Reino Unido), situaciones que enfatizan el desconforl ya
mencionado.

Avenidas
Avenida V
Esta avenida presenta un buen tratamiento formal sin resolver totalmente
su problema de uso. Las circulaciones laterales no están sombreadas, ofre-
ciendo pocas oportunidades de disfrute al visitante que va de paso.
E! espacio interior, conlinado por la pared de vidrio con su cascada y
cubierlo de micronizadores, se constituye en un agradable lugar de estar, de
uso frecuente para descanso, contemplación, comida rápida o reposo.
Los bares también están protegidos por sombra vegetal, ofreciendo opor-
tunidades de estancia acogedora.
El rumor producido por la presencia del monorrall contribuye a dar vida
a esta avenida, cuyos efectos estéticos son parlicularmente agradables. Su
ocupación es menor, tal vez por ser una zona apartada de los caminos prin-
cipales y centros de interés, y por la menor imporlancia de los pabellones
Que la lIanQuean.

- El agua ofrece oportunidades


para el juego y disfrute de los niños.

Avenida IV

la solución ambiental de esta


avenida es opuesta a la de la V, al
ofrecer su parte central desprolegida
y las circulaciones laterales correc-
tamente sombreadas. Podrra decirse
Que es lo negativo de la Avenida V
y lo opuesto en términos de pro-
yecto, pues carece de singularidad,
de elementos Que la identifiquen
composilivamente.

200
La sombra ofrecida par la pérgola vegetal repite el uso y disfrute de los
visitantes ya mencionadas en olras situaciones similares.

La sombra de las pasarelas que bordean las fuentes de agua permiten


descansar o dormir, comer, refrescarse o jugar, dando valor particular al som·
breamiento junto al agua, que multiplica las oportunidades de disfrute. a pe·
53r de la sombra escasa. No era una zona muy frecuentada durante el día y

201
el pequeño tealro localizado en uno de sus extremos apenas fue usado por
la noche para los especláculos.
A través del uso de sus espacios, ta Avenida V se muestra mejor resuelta
y aceptada que la IV, aunque su uso se acentuó con el tiempo (más intenso
en septiembre).

Avenida 111

Protegida con toldos de plástico verde (originalmente proyectados re-


tráctiles para facilitar la irradiación nocturna) sobre parte de los paseos y

!-',.

I

I
i
~

202
con pérgolas vegetales con micronizadores en su centro, esta avenida ofrece
múltiples oportunidades de disfrute al visitante: paso, y descanso, comida
formal e informal, refrescamiento con las diferentes lormas de presencia del
agua, juegos infantiles y adultos, frescura. etcétera.
La Esfera bioclimálica, de mayor significado simbólico que real, no solo
capta la atención del visitante sino Que también funciona como paseo y des·
canso, ofreciendo la oportunidad de refrescarse.
Es una de las avenidas que mejor lunciona y acoge al público, con múl·
tiples oportunidades de disfrute,

Avenida 11
Esta avenida por un cuidado proyecto se preocupa más por la impresión
formal que el visitante recibe que por el uso real de lOS espacios Que ofrece.
los paseos, protegidos por loldos, son en realidad recorridos sin resol-
ver, ya que no ofrecen el abrigo necesario para protegerse de la radiación
solar.
Las torres de enlriamiento contribuyen favorablemente a producir sensa-
ción de frescura en el ambiente y en los visitantes, debido a sus grandes di-
mensiones y a su buen funcionamiento. Son probablemente uno de los ele-
mentos más eficaces de enfriamiento ambiental, resultando muy llamativos
para los visitantes.
A pesar de que la vegetación es pequeña, crea oportunidades de des-
canso. A esto contribuye la visión llamativa y atrayente del espacio, que in-
corpora esculturas con agua, y el murmullo producido por la vibración del
agua, que discurre por debajo del piso y los puentes y permite el disfrute
de los paseantes.
El pabellón de la CEE, colocado en el centro de la avenida, rompe la
continuidad del espacio protegido, y no ofrece sombra para las largas colas
que se torman en la entrada, situación Que se resuelve precaria e inadecua-
damente por medio de parasoles puntuales y oscuros.
Esta avenida luvo gran aceptación y fue muy usada por los visitantes
para múltiples aClividades, incluso comidas breves.

Avenida I
Nuevamente, en este caso dominan los eleclos visuales sobre los de ha-
bitabilidad.
Los elementos mejor resueltos y más usados son las pérgolas vegetales
con micronizadores, en la última zona.

203
-
·~ _ _ _ _ .tI

Ni la plaza, seca y desprotegida, ni el uso que se /lace del agua, ca·


rresponden a la tradición sevillana: el agua corre simplemente, sin rumorear
y sin contribuir a refrescar el ambiente, aunque existen algunos surtidores.
los arboles que se incorporan a la gran fuente central sólo tienen valor
decorativo; son un gesto compositivo, pero poco eficaz desde el punto de
vista del confort.
las fuentes proporcionan oportunidad a los visitantes de disfrutar y de
refrescarse.
los espacios más usados eran el teatro infantil y los bares situados en
su proximidad y junIo al Pabellón de Méjico, situado al otro extremo de la
avenida.

Conclusiones generales

En lineas generales, ha Quedada demostrado Que es técnicamente posi·


ble acondicionar grandes superficies de espacios abiertos en condiciones
de temperatura Que no excedan de los 45 oC en términos absolutos y cuyas
temperaturas máximas medias no sObrepasen los 36 oC y la humedad rela-
tiva et 40%.

204
El gradiente de temperatura de confort en espacios abiertos puede
ampliarse hasta los 30 oC. siempre que la humedad relativa no sobrepase el
60% y la velocidad del aire sea superior a 1 ITI/seg.
Según las actividades a desarrollar, el confort requerido varía:
• Actividades de paso: pueden superarse las condiciones anteriores hasta
un 20%.
• Actividades de contemplación y estancia breve: pueden superarse las
condiciones anteriores en un 10%.
• Actividades de espera y descanso: deben mantenerse las condiciones
límite establecidas.

Sistemas de refrigeración pasiva para acondicionamiento


de espacios abiertos
Sistemas de sombra
La producción de sombra es el principal y primer objetivo a conseguir.
• La sombra producida por elementos vegetales resulta la más efi-
caz y conveniente.
• Los sistemas de pérgola deben tener en cuenta la geometría solar de
manera que, no sólo protejan del sol en el cenit. sino también en las
situaciones de levante y poniente, especialmente en esta última. Para
ello se recomienda la forma de bóveda o la solución de sombrea-
miento lateral.
• Las circulaciones principales deben orientarse en el eje Norte-
Sur.
• Es importante resolver la continuidad de estos recorridos de ma-
nera que no queden espacios sin proteger en zonas de cambio de di-
rección o de encuentro entre circulaciones y actividades.
• La sombra constituida por elementos construidos, grandes tol-
dos, etc., debe evitar la absorción de calor e irradiación consiguientes.
Para ello, se ha demostrado muy eficaz el enfriamiento superficial por
evaporación de agua, la distancia de la cubierta superior a 8 mso-
bre la cota del suelo o la doble capa de cubierta, ventilada en el es-
pacio intermedio.
Sistemas de evaporación de agua
Se ha comprobado que:
La producción de frío por evaporación de agua resulta muy eficaz y re-
levante.

205
• Las grandes láminas y masas de agua producen un efecto gene-
ral importante, pero requiere una superficie a veces desproporcionada
con relación al espacio útil.
• El uso de surtidores yagua en movimiento aumenta la evapora-
ción y disminuye la superficie necesaria para producir el efecto de re-
frigeración buscado.
• El uso de micronizadores permite la refrigeración puntual de zonas
concretas, pero debe controlarse et grado de humedad relativa para
que no sobrepase el 80%.
• Las torres frias han demostrado su rendimiento y eficacia, sobre todo
en grandes dimensiones.

Sistemas de confinamiento del aire fresco


Desde el punto de vista del aprovechamiento de la refrigeración obtenida
por evaporación de agua, el problema fundamental de diseño consiste en
confinar el aire fresco bajo sombra y en las zonas o recintos de es-
tancia.
Para ello, resulta muy eficaz la creación de zonas deprimidas en rela-
ción con la cota de ta circulación, las barreras de arbolado o elementos
construidos de gran densidad , o las cortinas perimetrales de agua
micronizada que además generan corriente de aire fresco cuando exis-
ten brisas o movimientos exleriores debidos al viento.

Sistemas de utilización de la masa térmica


Es muy importante, en los espacios abiertos, conseguir que la masa tér-
mica de los pavimentos y de los elementos construidos colabore en el
efecto global de la refrigeración.
Para ello, resulta eficaz la humidificación o riego de los pavimen-
tos, el sombreamiento o humidificación de los paramentos vertica-
les y el efecto de enfriamiento nocturno por radiación.

Participación y conducta de los usuarios


Podemos afirmar que, en general. la apreciación de los usuarios ha
sido altamente positiva.
Se ha comprobado como factor general, que el efecto psicológico pro-
ducido por la presencia de vegetación, de sombra y de agua en sus di-
ferentes aspectos (estanques, fuentes, surtidores, cascadas, micronizadores,
etc.l, es de gran importancia para el usuario y contribuye en gran medida a
su sensación de confort.

206
Por otra parte, además de las condiciones ambientales Que el usuario
disfruta, se ha demostrado muy deseable el contacto directo con los ele-
mentos utilizados para la refrigeración:
El contacto con las superficies enfriadas para descansar o dormir la siesla,
sumergir los pies cansados en las aguas de un estanque, permanecer bajo
un chorro de micronizadores en bóveda vegetal o bajo una torre fría, la pro-
ximidad de una cascada o de una pared enlriada por agua, etc., son accio-
nes que se han registrado como muy frecuentes en los visitantes.
Desde el punto de vista de la evatuación general de tos problemas ha-
bidos en los espacios abiertos de la Expo'92, podrramos señalar:
• Problema de conexión del recinto de la Expo'92 con la Ciudad
para los peatones.
• Discontinuidad en el tratamiento de los recorridos generales con
grandes zonas desprotegidas sin sombra.
• Discontinuidad de protección entre los recorridos tralados, pérgo·
las, etc .. y las avenidas principales.
• Discontinuidad entre los recorridos y avenidas y lOS pabellones o
espacios de visila.
• Imprevisión y falta de solución para las colas de espera en la ma-
yoría de los pabellones.
• Cierta escasez de espacios de estancia y reposo bien acondi-
cionados y con el confinamiento del aire fresco resuelto. durante las
horas del mediodía.
Sin embargo:
• La valoración media de los visitantes y usuarios ha sido muy
positiva y "el microclima" ha resultado ser uno de lOS mayo·
res y mejores atractivos de la Expo'92, así como uno de sus
principales reclamos de publicidad.
• Desde el punto de vista de la investigación ha resultado una
tarea muy fructífera y ha arrojado numerosas experiencias,
comprobación de teorías e innovaciones, que pOdrán servir
de punto de partida para posteriores trabajos.

207
I

I
I,
I

I
,I
I:
BIBLIOGRAFíA

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AGRADECIMIENTOS

En un libro como éste. amalgama de rellexiones. experiencias, inter-


cambios y discusiones Que se han producido a lo largo de tantos anos en
una tarea de equipo, deberían figurar como coautores todos aquellos que han
trabajado o colaborado conmigo, especialmente aquellos que se han reunido
en el Seminario de Arquitectura y Medioambiente a partir de 1980,
Con riesgo de olvidar a alguno quiero dedicar mi agradecimiento en pri-
mer lugar a los veteranos arquitectos Ángel Díaz Oomínguez y Manolo laffar-
ga Oslere!, con quienes he realizado la casi totalidad de mis experiencias ar-
Quitectónicas de proyecto y construcción y a Pilar Alberich que con su
capacidad de srntesis y de crítica operativa ha dado forma a muchos pro-
yectos bioclimáticos realizados por el SAMA, asr como al también veterano
compañero de cátedra y pensador Rafael González Sandino Que ha sabido
dar fundamento teórico a nuestra actividad con gran rigor y paciencia.
En segundo lugar a mis colaboradores más próximos en la Escuela, José
María Cabeza, Alberto Ballesteros, Jorge Gómez Calvo, José Pérez de Lama,
Jaime Martfnez Davison, Rafael Herrera, David Cañavate, Víctor Moreno, Juan
José Monloya, mi hija Maria, Gabriel Verd, el ingeniero agrónomo Fernando
de la Casa, y a cuantos alumnos y amigos han aportado su esfuerzo y han
soportado mis exigencias y tensiones de trabajo, no siempre demasiado blan-
das, lo reconozco.
Para la ejecución final de este libro, aparte de la colaboración de Juan
Sebastián sin la cual no hubiera sido posible, y de aquellos cuyos créditos
aparecen en la edición, hemos de agradecer su aportación a lo largo de los
años a aquellos Que han contribuido a la creación de un ingente archivo de
diapositivas, pellculas, videos y CD, de cuyo acervo se han entresacado las
imágenes Que ilustran el libro y expresan algunas de las ideas principales.
De todos estos Queremos destacar especialmente: Javier Grondona y José
Carlos Babiano, con su libro Rehabilitación y Vivienda en Sevilla. editado
por el Colegio de Arquitectos: Guillermo VázQuez Consuegra, uno de los pri-

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meros colaboradores como alumno de la catedra en los años 60, con sus
libros Arquitectura Pública en Sevilla y Cien Edilicios en Sevilla; Glorgos
Makris, aulor de una tesis en la AA School de Londres que yo traduje; Va·
leriano Ruiz Hernández y sus colaboradores con sus gráficos y estudios enero
géticos; mi buen amigo y gran arquitecto Fernando Higueras; profesor Owen
lewis, director de E.R.G. del University College de Oublln, con quien he co-
laborado en numerosos programas europeos, asl como todos los miembros
de su equipo a quienes se deben varias de las fotografías utilizadas; el equipo
de alumnos que durante los seis meses de la Expo'92 fotografiaron a los vi·
sitantes para estudiar su comportamiento; y finalmente, lodos tos autores no
mencionados o desconocidos que con su aportación han colaborado a crear
el archivo de imágenes y documentación que mencionábamos al principio y
que constituye un valioso material para la catedra y la Escuela.

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