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Amadeo Vives Doña Francisquita

DOÑA FRANCISCA. Madre de doña Francisquita. Papel que también ama a la cómica. Cardona impide que Fernando
característico, para contralto (o mezzosoprano): entre allí y riña con Lorenzo.

DON MATÍAS. Padre de Fernando. Papel. Don Matías se encuentra con los muchachos y se produce
otro malentendido que da a Fernando la idea de fingir que se
LORENZO. El de la botillería. Papel relativamente modesto interesa por Francisquita para provocar los celos de Aurora.
para barítono: Llega un grupo de estudiantes con Vicente, un amigo de
Fernando y Cardona que va a casarse.
IRENE «LA DE PINTO». Amiga de Aurora. Papel de poca
importancia para mezzosoprano Reaparece Francisquita y Fernando, con la ayuda de
Cardona, la aborda y empieza a notar la belleza de la
BUHONERA. Pequeño papel para soprano lírica o lírico- muchacha, pero sigue enamorado de Aurora y ésta sigue
ligera: excitando sus celos: cuando entra una rondalla de carnaval,
Aurora canta un pasacalle y se va con los demás.
SERENO. Pequeño papel para barítono o bajo. Francisquita, a pesar de todo, confía en lograr el amor de
Fernando.
COFRADES, DEPENDIENTES, UNA «NARANJERA»,
UNA AGUADORA, GENTE EN GENERAL. Acto II. Explanada del Canal, junto a un merendero. Se oye a
Aurora cantar una canción, y los cofrades que celebran el
carnaval responden con una pieza humorística. Llega
Amadeo Vives SINOPSIS ARGUMENTAL
Cardona, disfrazado de maja, perseguido por varios hombres
Acto I. Una plaza de Madrid, en la que se destacan una atraídos por sus "encantos", y entra también Fernando.
1871 - 1932 iglesia y una botillería. Llegan Don Matías y Doña Francisca; el anciano quiere
presentar a Francisquita a su hijo, para que conozca a la que
Mientras un lañador y una buhonera pregonan sus servicios, él cree que será su madrastra.
Doña Francisquita en la plaza se encuentran dos estudiantes: Fernando Soler y
su amigo Cardona. El primero está enamorado de Aurora "La Fernando empieza a sentir amor por la joven, molesto al
Beltrana", actriz del Teatro de la Cruz, pero ésta se burla del pensar que ella piensa casarse con un anciano como su padre,
Comedia lírica en tres actos, el tercero dividido en dos inexperto joven. De ]a iglesia salen Francisquita y su madre, para convenirse así en Doña Francisquita.
cuadros. Doña Francisca; la muchacha está enamorada de Fernando y
Música de Amadeo Vives. se siente herida al ver que éste sólo piensa en la cómica. Cuando todos se van, Fernando, que oye una canción de
Libreto de Federico Romero y Guillermo Fernández Shaw Francisquita deja caer un pañuelo para atraer la atención de Aurora desde el merendero, vacila en sus sentimientos
Fernando; éste lo recoge y con este motivo ella puede amorosos, que expresa en su famosa romanza Por el humo se
entablar conversación con el joven al que ama en secreto. sabe dónde está el fuego.
PERSONAJES
Cuando las dos mujeres se van, Cardona comenta la belleza Cardona, que sigue disfrazado de maja, vuelve y para
DOÑA FRANCISQUITA. Hija de Doña Francisca, molestar a Aurora finge una escena galante con Fernando.
de Francisquita, pues entiende que le conviene más a su
enamorada de Fernando. Papel para soprano lírico-ligera o Aurora se pica. Francisquita regresa y logra que Fernando le
amigo que la actriz, pero Fernando sigue pensando sólo en
ligera: declare su amor; luego finge un desmayo y él la acoge en sus
Aurora.
brazos, cosa que molesta a Don Matías, que ha vuelto al
FERNANDO SOLER. Hijo de don Matías, enamorado de lugar. Se organiza un baile y Francisquita baila con
Cuando ambos estudiantes se van, Francisquita y su madre
doña Francisquita y antes de Aurora. Papel para tenor lírico- Fernando; Don Matías se consuela bailando con Aurora.
reciben la visita de Don Matías, padre de Fernando, que
ligero:
aspira a la mano de la muchacha, aunque por un momento
Doña Francisca cree que es ella la cortejada. Cuando se Acto III. En una calle. Siguen oyéndose las rondas del
CARDONA. Amigo de Fernando. Papel para tenor lírico- carnaval y desfilan varias parejas de disfrazados. Doña
aclara el malentendido, Francisquita decide seguir el juego y
ligero. El papel requiere versatilidad y vis cómica: Francisca y su hija Francisquita anuncian a Don Matías que
finge aceptar al anciano para dar celos a Fernando.
no asistirán a la fiesta y el anciano decide quedarse en casa.
AURORA, La Beltrana. Actriz, medio enamorada de Francisquita ha hecho creer a su madre que es de ella de
Llega Aurora "la Beltrana" con Irene, su amiga. La actriz
Fernando. quien Fernando se ha enamorado, y la madura dama,
sigue incitando con desprecios a su rendido admirador, y
Cardona la increpa. Aurora entra en la botillería de Lorenzo, creyéndose lo, se dispone a acudir también a la fiesta.
En le baile, Cardona se pelea con Aurora, y ésta, furiosa,

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Amadeo Vives Doña Francisquita

hace recaer su mal humor sobre Lorenzo. Éste que sabe que LAÑADOR- ¡Cántaros viejos compongo yo! IRENE- (A Aurora.) ¿Nos vamos o no?
Aurora está enamorada de Fernando, acude a la casa de Don
Matías para desafiar al joven. Don Matías decide acudir al BUHONERA- ¡La buhonera! AURORA- Con en desplante se asustó. Así podrá ver que yo
desafío. soy ¡una mujer!
En el patio de una casa de Cuchilleros se celebra un baile. LAÑADOR- ¡El lañador!
Aurora y Cardona cantan el Bolero del Marbú, pero IRENE- ¡Serás siempre la misma! ¡Qué cosas tienes, mujer!
Fernando sólo piensa en volver a ver a Francisquita. Llegan UNA VOZ INTERIOR- ¡Eh, eh! (Aparece en la puerta de la iglesia Francisquita, y se detiene
ésta y su madre, que coquetea ridículamente con Fernando. (La Buhonera y el Lañador se van. Salen Fernando y observando las miradas de Fernando y Aurora.)
Don Matías recrimina a la señora sus inadecuadas Cardona. El primero es un joven estudiante con ribetes de
aspiraciones amorosas, diciéndole que podría ser la madre de poeta; el segundo también estudiante, más vivo que el FRANCISQUITA- ¡Cuánto la quiere el que adoro!
Fernando. Es Cardona entonces quien hace ver a Don Matías hambre.)
que lo mismo podría ser él el padre de Francisquita. El DOÑA FRANCISCA- ¡El sermón del padre Lucas fue una
anciano se da cuenta de su error y acepta compungido que CARDONA- (Con énfasis gracioso y juvenil.)Vamos a ver lo hermosa perorata!
quien debe casarse con la muchacha es su hijo Fernando. que pasa en la boda de Vicente.
Todos celebran el próximo enlace, y Aurora se consuela DOÑA LIBERATA- ¡Qué sermón, doña Francisca!
coqueteando con Cardon FERNANDO- (Señalando a la derecha. segundo término.)
¡Mírala por donde llega! ¡Cómo la mira la gente! DOÑA BASILISA- ¡Digo, doña Liberata!
DOÑA FRANCISQUITA
CARDONA- Pero ¿no me oyes, Fernando? FERNANDO- (A Aurora.) No me niegues tu albedrío, que es
el bálsamo vital.
ACTO PRIMERO FERNANDO- No puedo oírte, Cardona. Para mí no hay más
derecho ni más ley que esa persona. FRANCISQUITA- (Aparte.) ¡Cómo le esquiva la ingrata!
Plaza de Madrid con varias bocacalles. Frente al público, (Sale por segundo término derecha Aurora la Beltrana,
puerta de la casa de doña Francisca Coronado, que tiene cómica del teatro de la Cruz, garbosa, bella y provocativa. AURORA- Me parece, don Fernando, que te han dirigido
una bollería. Más al fondo, la "Botillería del Manchego", La acompaña Irene la de Pinto, otra bolera del mismo coral. mal.
propiedad de Lorenzo Pérez. A la derecha, atrio de una Fernando las aborda.)
iglesia. Es de día. FRANCISQUITA- (Aparte.) ¿Por qué le quiero yo así?
FERNANDO- ¡Aurora de mi día, estrella de mi cielo...!
ESCENA 1 FERNANDO- (Apasionado, a Aurora.) ¡Por Dios, contesta
AURORA- ¡Ay Jesús, qué dos figuras! que sí!
El Lañador y la Buhonera. Salen pregonando.
CARDONA- Nos va a lucir el pelo. DOÑA FRANCISCA- (A las viejas.) ¡Qué magnífica
1.- [11’30] LAÑADOR- ¡El lañador! El que tenga tinaja que oración!
componer, que me diga que suba por que yo sé remendada y AURORA- (Muy postineramente.)
zurcida con el punzón. Ha llegado, señoras, el lañador. Aurorilla, la Beltrana, soberana del bolero, ni se rinde por DOÑA LIBERATA- ¡Fenomenal!
zalemas ni se vende por dinero. En la calle del Soldado
BUHONERA- Veinte alfileres doy por un cuarto. ¿Tienen come, duerme y vive sola. El que quiera conquistarla pida la DOÑA BASILISA- ¡Ay, qué sermón!
pellicas para vender? ¡Hiladillos de Granada! ¡Agujillas de vez en la cola.
coser! (Han salido de la iglesia doña Francisca, jamona, doña DOÑA FRANCISCA- ¡Qué bien está!
(Cruza un Aguador.) Basilisa y doña Liberata, ancianas y devotas mujeres.)
FRANCISQUITA- ¡Quiérole sin que él me quiera! ¡No hay
LAÑADOR- ¡Adiós, paisano! CARDONA- (Aparte, a Fernando.) ¡Eso es una bola! una desgracia igual!
(Salen de la botillería del fondo Lorenzo Pérez, el dueño, y
AGUADOR- ¡Adiós, galán! FERNANDO- ¡Es verdad que se la rifan! su amigo el mayoral Juan Andrés.)
BUHONERA- ¿Paisano has dicho? ¡Ja, ja, ja, ja! CARDONA- No se lo digas, melón, que hay que conocer el LORENZO- No tienen prisa.
(El Aguador hace mutis.) corazón de la mujer.
JUAN ANDRÉS- Velas allí.
LAÑADOR- ¡Hago por dos cuartos una ratonera! FERNANDO- (Aparte.) ¡Quién supiera en el libro leer de un
corazón de mujer! LORENZO- ¡Eh, Beltraneja!
BUHONERA- ¡Vean el surtido de la buhonera!

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Amadeo Vives Doña Francisquita

AURORA- ¿Pero es a mí? ¡Si es mi Lorenzo! Fernando, FERNANDO- (Acercándose un poco a ella.) Que os FERNANDO- ¡Es deliciosa!
adiós. Vamos, Irene, que están los dos. (Confidencial, a detenga, perdonad. (Aparece de nuevo Francisquita con el pañuelo en la mano.)
Fernando.)
Ese sí que es un hombre con circunstancias, con DOÑA FRANCISCA- (Desde la puerta.) ¿Qué es, FRANCISQUITA- ¡Oh, perdonad! ¡Oh, perdonad! ¡Ah!
circunstancias. Francisca? (Con gracia.) Aunque las señas coinciden con mi pañuelo
(Se va al fondo con Irene, abrazando a Lorenzo y entrando bordado, si alguna dama pregunta que si lo habéis
con él en la botillería.) FRANCISQUITA- (A su madre, quitando importancia.) encontrado, decidle vos que aquí vive la viuda de Coronado;
Nada, madre. El pañuelo que me da. (A Fernando.) Esperad, decidle vos que aquí vive la viuda de Coronado, y que su hija
FERNANDO- ¡Malhayan las mujeres! Le desafío. no sé si es mío. lo tiene para su dueña guardado.
(Airado, quiere avanzar sobre Lorenzo. pero le ataja
Cardona.) FERNANDO- Al descuido se os cayó. FERNANDO- (Complacido.) Perded, señora, cuidado.
(Sale la madre y dice agriamente:)
CARDONA- ¡Guárdate, que si él te calienta no tendrás frío! FRANCISQUITA- (Aprovechando la ocasión para
insinuarse.) No lo tengo en esta manga. DOÑA FRANCISCA- Pero ¿aún no habéis acabado?
FERNANDO- ¡Mírala cómo se ríe! ¡Mírala tú!
DOÑA FRANCISCA- Corta la conversación. FRANCISQUITA- (A su madre, algo nerviosamente.) No
CARDONA- Tú no mires, porque haces el bú. está de más lo parlado.
FRANCISQIJITA- (Sin hacer caso a su madre finge buscar
FERNANDO- Yola quiero mirar, porque es mi vida y mi luz. el pañuelo.) CARDONA- (Aparte.) Ya he comprendido el recado.
Ni tampoco en esta otra.
DOÑA FRANCISCA- (Despidiéndose de las dos viejas, que DOÑA FRANCISCA- (A su hija.) ¡Cuidado!
luego se van por el fondo izquierda.) Adiós, doña Basilisa. FERNANDO- De que es vuestro yo doy fe.
Adiós, doña Liberata. FRANCISQUITA- ¡Guardado!
FRANCISQUITA- ¿Está un poco descosido?
CARDONA- (A Fernando, por Francisquita.) Fíjate, que no CARDONA- (Aparte.) ¡Recado! ¡Y van dos!
es ésta costal de paja. FERNANDO- (Mirando el pañuelo.) En efecto. (Los cuatro se saludan, ellas con reverencias y ellos con el
(Vienen hacia el portal las dos Franciscas.) sombrero.)
DOÑA FRANCISCA- Ya está bien.
FERNANDO- Para mí, sin Aurora, no habrá consuelo. FRANCISQUITA- ¡Quedad, señores, con Dios!
FRANCISQUITA- Por ventura, ¿es de encaje?
DOÑA FRANCISCA- (Por Fernando y Cardona.) Nos DOÑA FRANCISCA- ¡Quedad, señores, con Dios!
miran esos hombres, la vista baja. FERNANDO- Sí, yo os lo fío.
FERNANDO y CARDONA- ¡Marchad, señoras, con Dios!
FRANCISQUITA- Déjame, madre mía, que mire al cielo. FRANCISQUITA- ¿Tiene marcas en rojo? (Madre e hija se dirigen a su casa. Francisquita y Fernando
se dirigen una última mirada. La madre se impacienta.
DOÑA FRANCISCA- No repliques, bachillera. FERNANDO- Son de advertir. Un corazón que sangra. Cardona se regocija.)

CARDONA- ¡Ah! Fíjate en sus ojos bellos. FRANCISQUITA- (Aparte.) Ese es el mío. BUHONERA- (Dentro.) ¡La buhonera!
FRANCISQUITA- (Aparte.) ¡Ah! Si a los ojos me mirara
toda el alma viera en ellos. FERNANDO- Y una efe. LAÑADOR- (Dentro.) ¡El lañador!
(Las Franciscas pasan par delante de Fernando y Cardona.
La madre se adelanta; la hija deja caer el pañuelo.) FRANCISQUITA- (Recalcando.) Francisca quiere decir. FERNANDO- ¡Adiós!
(Toma el pañuelo y se dirige a su casa.)
CARDONA- El pañuelito se le cayó. FRANCISQUITA- (Ya en el umbral) ¡Adiós!
(Avanza. pero Fernando le pide paso.) FERNANDO- (A Cardona.) ¡Es muy hermosa!
FERNANDO- ¡Adiós!
FERNANDO- Deja, Cardona; lo cojo yo. DOÑA FRANCISCA- ¡Gracias a Dios! (Madre e hija entran
(A Francisquita, queriendo entregarle el pañuelo.) en su casa.) FRANCISQUITA- ¡Adiós!
Señorita... (Doña Francisca quita del umbral de la puerta a su hija.)
CARDONA- Y es de advertirte, para inter nos, que la madre
FRANCISQUITA- (Fingiendo no comprender.) Caballero.. y la hija, me gustan las dos.

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Amadeo Vives Doña Francisquita

ESCENA II su amor por Francisquita a pesar de sus achaques. Doña tercero que me viene a preguntar. Y, por no perjudicarle si
Francisca imagina que don Matías ronda su casa por ella. cobró la tercería le diré sencillamente que se acaba de mudar.
Cardona y Fernando tienen que encargar en la iglesia los El anciano inicia su proposición con rodeos y alardeando de
trámites para la boda de una amigo común, Vicente. Pero fuerzas juveniles. Cuando finalmente doña Francisca se da FERNANDO- (A Cardona.) ¿Qué ha contestado?
Cardona trata de quitar de la cabeza de su amigo Fernando cuenta de que el galanteo va dirigido a su hija, casi se
a Aurora, haciéndole ver que si Francisquita ha dejado caer desmaya. CARDONA- (Aparte, a Fernando.) Que este papel lo hacen
el pañuelo es para llamar su atención, y que la muchacha las viejas con mucho aquel.
vale mucho más que la cómica. ESCENA VI
AURORA- (Acercándose a Cardona.) Y le puede usté añadir
La joven decide fingir y aceptar al anciano como modo de que a esa tal Encarnación no la debe hacer sufrir su volcánica
ESCENA III atraer el amor de Fernando. Para ello empieza diciéndole a pasión... Y que el modo de triunfar en las cosas del querer no
don Matías que Fernando la corteja en secreto para que éste es dar celos, sino dar... en el quid de una mujer...
FRANCISQUITA- (Dentro.) Peno por un hombre, madre, lo riña y despierte de este modo los celos del joven.
que no me quiere. ¡Cómo se lo digo, madre, para que el FERNANDO- (A Cardona.) Dile tú que su querer de mi
hombre se entere! ¡Qué feliz sería, madre, si me quisiera! ESCENA VII pecho se borró; que no vuelva a suponer que por ella sufro
Pero ¡cómo va a quererme, cuando yo peno y él no se entera! yo. ¡Ah! ¡No!
Aurora e Irene entran y Lorenzo expresa sus celos, que
FERNANDO- (Con emoción.) Siempre es el amor, siempre Aurora aplaca. Lorenzo y su amigo Juan Andrés prepararán AURORA- (A Cardona.) Diga usté que ya le vi de coraje y
es el amor travieso y hace suspirar, hace suspirar por eso. El una calesa para que Aurora pueda acudir a lo fiesta del de rabia temblar.
que quiere y no es querido nunca se debe dar por vencido. Carnaval.
FERNANDO- Tú responde que de mí no se vuelva en su
¿Has oído, Cardona? ¡Qué maravilla! Pues sí que tiene razón vida a acordar.
esa letrilla. ESCENA VIII
AURORA- Por mi parte... tururú que en latín significa, que
CARDONA- ¡Ah! Cuando el hombre más pintado se Aurora, Irene, Fernando y Cardona. Éstos salen de la en paz.
encalabrina, buscar deberá el olvido, que es la mejor iglesia.
medicina. Por que al hombre más pintado ¡quién le promete CARDONA- (Tapando la boca a Fernando.) No respondas...
que una niña, si se empeña, no ha de tratarle como un 3.- [4’54] CARDONA- (A Fernando.) Allí la tienes: porque tú de insultarla serías capaz.
juguete! prepárate para enrabiarla con tu desdén.
(Hacen mutis los dos por la derecha, e inmediatamente sale AURORA- (A Cardona.) ¿Es usté su ama de cría?
Francisquita de su casa con un tablero con tortas, mientras FERNANDO- Dale tú celos. Yo no sabré.
canta.) FERNANDO- (Casi con rabia.) ¡Y se burla todavía!
AURORA- (A Irene.) No mires, chica; sígueme a mí, no se
FRANCISQUITA- Siempre es el amor, siempre es el amor figuren que estar aquí no es coincidencia sino un ardid. AURORA- (A Irene, por los dos hombres.) Mira qué dos
travieso y hace suspirar, hace suspirar por eso. El que quiere (Las dos mujeres echan a andar hacia la botillería; Cardona palominos, tan iguales, tan atontados. ¡Ay! ¡Los pobres están
y no es querido nunca se debe dar por vencido. las detiene.) cortados!

FERNANDO- (Canta dentro, algo lejos.) Amor, amor... No CARDONA- (Con sorna.) Hagan el favor, señoras, de FERNANDO- Están pasmados de tu frescura.
juegues con mi corazón. decirme, si lo saben, donde vive en esta plaza una tal
Encarnación que a mi amigo don Fernando (Recalcando AURORA- (Muy postineramente.) Se me figura que al
FRANCISQUITA- ¡Amor, amor! ¡Amor! mucho las palabras.) le ha sorbido todo el seso y, aunque mirarme así, quedaron los dos prendados de mí.
sabe que aquí vive, no conoce su mansión. (Dirigiéndose a Irene.) Vamos, tú.
ESCENA IV
AURORA- No es ingeniosa vuestra invención; pero merece FERNANDO- Anda ya.
Francisquita y su madre discuten por el incidente del contestación.
pañuelo; Francisquita se defiende diciendo que su conducta IRENE- Vámonos.
ha sido siempre virtuosa. FERNANDO- (Aparte.) Va a contestar altiva y fiera. ¡Vaya
una manera de rabiar! CARDONA- Déjala.
ESCENA V (Aurora y Fernando se ríen, exagerado las carcajadas.)
AURORA- (Devolviéndole la pelara.) Su merced no es el
Llega don Matías, padre de Fernando, deseoso de declarar primero, su merced no es el segundo: su merced es... el AURORA- ¡Ja, ja, ja, ja!

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Amadeo Vives Doña Francisquita

FERNANDO- ¡Ja, ja, ja, ja! FERNANDO- ¡A su edad! UNOS- ¡Bien va!

AURORA y FERNANDO- ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja,! CARDONA- Tendrás que convencerte. OTROS- ¡Qué envidia dan tus flores!

CARDONA- Esta carcajada suena a funeral. FERNANDO- ¿Yo, de qué? UNOS- ¡Me muero por tus amores!

AURORA- (Viniendo desde el fondo, donde ya se hallaba, al CARDONA- De que esa no es tu suerte. OTROS- ¡En tu cara miro el cielo!
primer término, en el que está Fernando.) ¡Ah! ¿De qué te
finges valiente si estás, de verme, temblando? Vete a buscar FERNANDO- ¡Ya veré! UNOS- ¡Me ciega tu resplandor!
la calesa que te espera Encarnación.
CARDONA- Aurora no te quiere; no pienses más en ella. OTROS- ¡Tú serías mi consuelo!
FERNANDO- Yo te juro que has de verme de su brazo en el
paseo y que vas a suplicarme que te mire por favor. FERNANDO- (Con energía.) Vaya buscarla, ¡porque yo UNOS- ¡Ay, quién pudiera conseguir tu favor!
reviento si en esa loca no hago un escarmiento!
AURORA- (Aparte.) ¡Ay, madre mía! ¿Será verdad? OTROS- ¡Ya llegan! ¡Viva el rumbo, viva el buen humor!
CARDONA- (Deteniéndole.) ¡No, señor! Ahora ven acá. (Se acerca más la música interior.)
FERNANDO- (Aparte.) ¡Voy a hacer una barbaridad! ¡Todo llegará!
(Suenan dentro, a lo lejos, guitarras y bandurrias.) FERNANDO y CARDONA- Ya viene aquí, la flor de lo
AURORA- Vamos ya. castizo; diciendo van lo bien que Dios las hizo. No igualan su
ESTUDIANTES- (Saliendo. Entre ellos figura el Novio y el hechizo en todo Madrid.
IRENE- Vamos ya. Padrino.)
Cuando un hombre se quiere casar, si puede ser, ha de mirar ESTUDIANTES- (Al mismo tiempo que Fernando y
FERNANDO- Anda ya. la gracia de la mujer. Cardona cantan la anterior estrofa.)
En el amor la belleza es lo primero; mas lo mejor es el garbo ¡Vivan las mujeres finas y arrogantes! ¡Olé ya! Dime tú si
CARDONA- Déjala. y el salero. quieres a los estudiantes. ¡Bueno va! (Los estudiantes abren
(Mutis de Aurora e frene por la botillería.) Gentil mujer: tu gracia sin rival nos tiene que vencer. ¡Ah! calle y se colocan en dos hileras: llegan la Novia y la
Cuando un hombre se quiere casar, si puede ser, ha de mirar Madrina.)
la gracia de la mujer.
ESCENA IX (Suenan otras bandurrias y guitarras. Fernando y Cardona, MODISTAS- (Al entrar.)
entre los grupos, fraternizan con los muchachos.) Si una niña se llega a casar, en el amor ha de encontrar lo
Cardona frena el intento de Fernando de entrar en la bueno de lo mejor.
botillería a por Aurora, tratándola de casquivana y coqueta. UNOS ESTUDIANTES- ¡Ya están aquí!
Don Matías oye el final de la discusión y cree que hablan de TODOS- Unidos van el amor y la alegría. Cortejo dan a la
"su" amada Francisquita, a la que defiende con pasión. OTROS- ¡Llegando van! novia en este día.
¡Reíd, reíd! Que acaba de pasar la gracia de Madrid. ¡Ah!
ESCENA X UNOS- ¡Mirad! Ved que en todos los lances de amor ha de vencer, sin
vacilar, la gracia de la mujer.
Fernando, Cardona, una Novia, su Novio, el Padrino, la TODOS- ¡Mirad el garbo madrileño!
Madrina, modistas y estudiantes invitados a una boda. 5.- [3’33] CARDONA- (Dirigiéndose a los novios.) Amigos,
Comienzan a sonar alegremente las campanas de la iglesia. UNOS- (Mirando hacia el fondo.) ¡Venid! oídme: en estos instantes yo quiero ofrendarar mis flores
fragantes. Ahí va, con mi alma entera, mi canción de
CARDONA- ¿Y tú qué harás ahora? OTROS- ¡Llegad! primavera.

FERNANDO- (Malhumorado.) ¡Yo qué sé! UNOS- ¡Viva la sal! TODOS- ¡Cantad!

CARDONA- Tu padre está indignado. OTROS- ¡Reíd! CARDONA- (Cantando con mucha fantasía.) Canto alegre
de la juventud que eres alma del viejo Madrid: vuela ya y, en
FERNANDO- Yo también. UNOS- ¡Cantad! tu volar de pájaro, pregona nuestro júbilo por los celestes
ámbitos.
CARDONA- ¡Quién pudo figurarse! ¡Tu padre en tales OTROS- ¡Olé!
trotes! TODOS- Canto feliz, tú que puedes volar, difunde hasta el

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sol la dicha de amar. Contigo quisiera la primavera y el amor CARDONA- Ya me parece le está en camino. FERNANDO- Este ruiseñor, este ruiseñor prendado está de
cantar. ti.
FERNANDO- Yo quiero daros explicaciones, pues me figuro
FERNANDO- (Dirigiéndose a los novios.) Gozad la que algún bribón mi nombre honrado tomó el menguado para FRANCISQUITA- ¿Cómo pudo ser, cómo pudo ser, si nunca
primavera de vuestra vida; muy juntos gozad. Las penas ya fingiros una pasión. vino aquí?
muy lejos están. Pero el encanto de aquel momento en que os
jurasteis amor eterno, nunca, nunca volverá. CARDONA- ¡Pues vaya modo de comenzar! ¡Lo ha echado FERNANDO- Viene a tu rosal y en esta rama te dice que te
Si es igual amor que primavera, debéis amaros la vida entera todo, todo a rodar! ama.
y eterno así, ¡ah! será vuestro abril. ¡Viva el alma juvenil!
FRANCISQUITA- ¡Ah! ¡Ah! ¿No era usté? FRANCISQUITA- Me dice que me ama.
TODOS- Canto alegre de la juventud que eres alma del viejo
Madrid: vuela ya y, en tu volar de pájaro, pregona nuestro FERNANDO- Juro que no. FERNANDO- Te dice que te ama.
júbilo por los celestes ámbitos.
Canto feliz, ¡ah! tú que puedes volar, difunde hasta el sol la FRANCISQUITA- Alguien, entonces, lo simuló. FRANCISQUITA- Y, aunque creo yo, creo yo, que con su
dicha de amar; y en la primavera que nos espera suena sin pico miente, jamás, jamás, cantó un trino ni un gorjeo tan
cesar. ¡Suena tú, que sabes el amor cantar! FERNANDO- Ningún recado yo os he mandado; no a valiente. ¡Ah! ¡Ah!, etc.
vuestra reja vine jamás.
6.- [0’45] ESTUDIANTES- (Yéndose.) Cuando un hombre DOÑA FRANCISCA- (Dentro.) ¡Francisca! ¡Francisca!
se quiere casar, si puede ser, ha de mirar la gracia de la CARDONA- Todo el zurcido se ha descosido. ¡Bien lo
mujer. merezco; no lo haré más! FRANCISQUITA- Mi madre me llama.
(Fernando y Cardona van a salir también, cuando les
detiene la voz de don Matías.) FRANCISQUITA- No os sofoquéis, Fernando, que acaso la FERNANDO- Su madre me estorba.
invención fue de alguien que ha querido hacer la imitación de
un cuento que mi abuela solíame contar. ¿Os divierten los CARDONA- Su madre me escama.
ESCENA XI cuentos? ¿Lo queréis escuchar?
(Francisquita sale de su mostrador, se para en el centro de FERNANDO- De hablarla yo siento la necesidad.
Don Matías sale nuevamente de casa de Francisquita la escena y rompe a cantar.)
indignado con su hijo y con Cardona, y trata de provocarlos FRANCISQUITA- De mí, de seguro, muy pronto sabrá.
por haber dicho que Francisquita es casquivana y acusando Era una rosa que en un jardín languidecía de casto amor por (Francisquita se va por la puerta de su casa. Suenan las
a Fernando, de cortejar, sin embargo, a Francisquita. Luego un ruiseñor, mientras un zángano zumbador, a enamorarla doce.)
se va, indignado. desde el panal todas las tardes venía al rosal. Y, al ver la rosa
que el ruiseñor amor sentía por otra flor, al zángano infeliz, FERNANDO- Es Francisca muy hermosa.
ESCENA XII cuando venía, la rosa le decía: ese ruiseñor, ese ruiseñor
soberbio y cantarín, cuando tú no estás, cuando tú no estás, CARDONA- Al fin logro que lo digas.
Cardona se da cuenta de que Francisquita ha urdido todo señor, en el jardín viene a mi rosal y en esta rama me dice
esto para dar celos a Fernando; por esto tiró el pañuelo al que me ama, me dice que me ama, me dice que me ama. Y, FERNANDO- ¡Cuando a Aurora se lo cuenten sus amigas!...
suelo. Cardona recomienda a Fernando que se dedique a aunque creo yo, creo yo que con su pico miente, jamás,
Francisquita, éste decide hacerle caso, pero sólo para dar jamás cantó un trino y un gorjeo tan valiente. ¡Ah! ¡Ah!, etc. CARDONA- Esta tarde, con Lorenzo, al Prado va.
celos a Aurora. Sale Francisquita y un cura de la parroquia
la previene contra las fiestas del Carnaval. FERNANDO FERNANDO- ¡Y nosotros!
Y después ¿qué pasó? ¿Y después,
ESCENA XIII CARDONA- ¡Qué ceguera!
CARDONA- Eso mismo digo yo.
Cardona se acerca a Francisquita e improvisa un diálogo FERNANDO- No lo puedo remediar.
entre ella y Fernando, provocando que al fin ambos FRANCISQUITA- Que el pobre zángano, más infeliz, (Suena, dentro una rondalla M guitarras y bandurrias.)
empiecen a dialogar. aunque más viejo que aquella flor, llamó al ruiseñor, para (Por las guitarras.)
quejarse de su actitud y amenazarle con su aguijón, si no ¡Esos ya van! ¡Qué alegre es Madrid en Carnaval!
FRANCISQUITA- Ese es mi nombre. sabía callar su pasión. Desde el día aquel, supo el ruiseñor de
la rosa ser tierno trovador, y, enfrente del rosal, desde aquel CARDONA- El pueblo de Madrid encuentra siempre
FERNANDO- Nombre divino. día, el pájaro decía... diversión lo mismo en Carnaval que en viernes de Pasión.

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Amadeo Vives Doña Francisquita

FERNANDO- Conserve Dios su buen humor. CARDONA- ¡Calla! la izquierda, un Tocador de Guitarra y dos Muchachas. En
(Sale un grupo de Mujeres del pueblo) el fondo, están sentados en el suelo un Jornalero, su Mujer,
AURORA- Siento igual que una moza de Embajadores. una Hija de quince años y un Chico de diez o doce.
MUJERES- (Con gracia.) Me ha dicho mi marido que no me (Francisquita sale a la puerta de su casa.)
vista de maja ni manola de Buenavista, porque prefiere el (Por Lorenzo.) Quiero a un hombre porque sí. Que él me Gentes de diversa condición y máscaras entran y salen. Al
hombre que vean todos que soy una manola de todos modos. quiera no lo sé. ¡Qué más da! Soy así; le prefiero a todos ¡y través de la reja se oye la voz de Aurora la Beltrana.
rabien los demás!
HOMBRES DEL PUEBLO- (Saliendo con la rondalla de 9.- [7’13] AURORA- Cuando te digo que vengas y no
guitarras y bandurrias.) FRANCISQUITA- (Aparte.) Le ha vuelto loco esa mujer. quieres tú venir...
No vayas con careta, porque repara que no hay otro aliciente (Aurora y Lorenzo se sientan en la calesa. El pueblo
como tu cara, ni te vistas de seda. aplaude.) TORERO- (Por Aurora.) ¡Olé lo fino!
Que a tu figura le basta ¡ay!, con el garbo de tu cintura.
(Sale Lorenzo y da unas palmadas ante la puerta de la FERNANDO- (A Cardona, con despecho.) De mí ya más no AURORA- ...no sabes, niño del alma, lo que me haces tú
botillería. Detrás sale Juan Andrés, conduciendo una calesa se ríe. ¡Lo vas a ver! sufrir. Que si lo supieras vendrías corriendo a beberte las
que entra en la plazuela.) lagrimitas que por tus ausencias estoy yo vertiendo. ¡Ay!
FRANCISQUITA- Si Dios protege mis artes, yo venceré. Que por tus ausencias estoy yo vertiendo. ¡Ay!
CORO- Una calesa. (Se abre la puerta de la iglesia y suena un alegre repique de (Jaleo dentro del merendero.)
campanas. Francisquita retira el puesto y entra en su casa.
LORENZO- (Llamando a Aurora que está dentro.) ¡Vamos, Sale del templo la comitiva de la boda con gritos TORERO- ¡Vaya estilo y gracia!
chiquilla! entusiastas.)
MAJA- ¡Sí que canta bien!
FERNANDO- (Nervioso.) ¿Oyes, Cardona? AURORA- (Con entusiasmo.) ¡Vivan los novios! ¡Vivan mil
años! ¡Que el cielo les dé felicidad! MILICIANO- Esa es Amarilla.
AURORA- (Saliendo de la botillería; a Lorenzo.) ¡Ya estoy (Fórmase frente a la iglesia el grupo de la boda.)
aquí! MAMA- ¿Cómo ha dicho usté?
CORO- De la emoción la novia ya perdió el color. Gocen
CORO- Es la Beltrana. siempre, por siempre, de amor. NIÑA 1ª- Mamá...
(La calesa se pone en marcha.)
LORENZO- Sube, princesa. NIÑA 2ª- Mamaíta...
(Aurora sube arrogante a la calesa y, de pie, mira a TODOS- Suenen guitarras mientras cantan las voces de las
Cardona y a Fernando con atención.) campanas.¡Viva el jaleo y al amor abran paso los madrileños! MAMA- ¿Qué ocurre?
¡Viva el pueblo de Madrid por gallardo y por jovial! ¡Eres tú
FERNANDO- Me desafía. sin igual, porque llevas dentro campanas de cristal! NINA 1ª- No alternes con ellos. ¡Por Dios!
(Vivas. Gran alegría. Cuadro.)
AURORA- (Con arrogancia.) ¡Viva Madrid! NINA 2ª- Mira lo que son.

CORO - ¡Viva! ACTO SEGUNDO JORNALERO- (Al Chico.) Niño, niño... quieto.

AURORA- (Con garbo, de pie sobre la calesa.) Soy Su MUJER- Cuidado, Pepín.
madrileña... Explanada en las inmediaciones del Canal. A la izquierda
del actor, fachada de un merendero con una ventana con CHICO- (A gritos y llorando.) ¡Es que no me quedan torrijas
CORO- ¡Olé! reja en primer término y puerta de entrada en el segundo. a mí!
Sobre la puerta, un rótulo fijo que dice: "Merendero de la (Sale la Aguadora por el fondo.)
AURORA- Porque Dios ha querido que así lo sea. Constitución".
AGUADORA- ¡De la Puente de Berro!... ¿Quién quiere el
CORO- Es la verdad. ESCENA I agua?

AURORA- Y, en mis amores... En la primera mesa de la derecha hay una Mamá y dos MAMA- ¡Aguadora, aguadora!... ¡Venga una jarra!
Niñas, que son dos señoritas pobres. En la segunda mesa del (La Aguadora se acerca al grupo de la Mamá y las Niñas.)
FERNANDO- ¡Yo no resisto! mismo lado una Maja, también con antifaz; un Torero,
vestido de corto, con calañés, y un Miliciano. En la mesa de TORERO- ¡Lástima que Aurora no vuelva a cantar!

7
Amadeo Vives Doña Francisquita

MILICIANO- ¡Esa es una chica para trastornar! todos un estandarte con el título de la comparsa.) TODA LA COFRADIA- ¡Zumba! ¡Zúmbale la pandereta!
(Salen por la izquierda tres Dependientes de comercio.) ¡Zumba! ¡Todo el año es Carnaval!
COFRADES- ¡Baila, baila, baila! ¡Canta, canta, canta! ¡Siga, (Se van los cofrades por el fondo, bailando.)
DEPENDIENTE- (Evolucionando c6micamente.) Con el siga, siga! ¡Viva, viva, viva el buen humor!
brillo de la chistera y este traje de estambre inglés, de seguro COFRADES- (Haciendo mutis.) ¡Alza, mili! ¡Sube,
que quien me mire me confunde con un marqués. COFRADE 1º. (Adelantándose.) Oíd la nueva caución. ¡Ahí Manuela! ¡Canta, compadre! ¡Baila, Ramón! ¡Ruede la bola!
va! La cofradía de la alegría la cantará. En toda nuestra ¡Siga el jaleo! ¡Viva la bulla! ¡Y el buen humor!
TORERO- (A la Maja, por los Dependientes.) ¡Vaya unos nación no habrá mayor diversión. Y aquel a quien el cantar le
tipos! ¡Fíjate, Inés! pueda picar, si mucho le pica, será un picarón. ¡Abajo el ESCENA II
mentir! ¡Y arriba el porrón! (Bebe en un porrón de vino.)
DEPENDIENTE 1º- Oye, Atilano... (Señalando a la Mamá y Cardona, vestido de mujer, rechaza las insinuaciones de
las niñas.) ¿Pero, no ves? TODOS- ¡Porrón! (Le imitan.) varios hombres y lamenta su error al disfrazarse así para
arrimarse a muchachas hermosas sin despertar recelo.
DEPENDIENTE 2º- Son dos huríes. LOS TRES COFRADES- (Grotescamente.) Si ves la gran Luego le hace ver a Fernando que Francisquita es la que ha
silueta de un burro con careta... Con el tirolirolí, con el promovido que don Matías le presente a su "futura
DEPENDIENTE 3º- Hombre... son tres. torilorilón. madrastra" para ver a Fernando otra vez. Fernando empieza
a sentir el atractivo de Francisquita pero piensa todavía en
MAMA- (Por los Dependientes.) Niñas, niñas: conviene que TODA LA COFRADIA- Con el tirolirolí, con el toritorilón. Aurora.
los miréis.
(Las Niñas se insinúan con los ojos. Las Dependientes se LOS TRES - ...no te rías porque en su rebuznar algo, a lo
acercan a la Mamá, que bebe despacio, y a las dos Niñas.) mejor, te puede enseñar. Mas viendo a tres señores con cara ESCENA III
de doctores... Con el tiroliralí, con el toritorilón.
AGUADORA- (A la Mamá.) ¡Ha acabado usté, señora! Entra Francisquita, que ha dejado atrás a su madre y a don
TODA LA COFRADIA- Con el tirolirolí, con el toritorilón. Matías. Fernando, casi sin querer, acaba declarando que
MAMA- Sí, señora... ¿Cuánto vale? siente amor por ella.
LOS TRES - ...no te debes en cambio fiar no vayan también
DEPENDIENTES- (A la Mamá.) No podemos consentiría careta a llevar. ¡Zumba! ¡Zúmbale la pandereta! ¡Zumba! ¡Y 10.- [5’45] FRANCISQUITA- ¡Le van a oír! ¡Cállese usté,
que pague. que escape cada cual! imprudente!
(Pagan los Dependientes; se va la Aguadora y quedan
aquellos galanteando a las Niñas y a la Mamá.) TODA LA COFRADIA- ¡Zumba! ¡Zúmbale la pandereta! FERNANDO- No puedo yo poner murallas a un torrente.
¡Zumba! ¡Todo el año es Carnaval!
NARANJERA- ¡La naranjera! FRANCISQUITA- Si en un momento yo creí que le amaba,
(Evoluciona la Cofradía y vuelve a quedar formada público.) fue una ilusión fugaz, porque a su padre di, con mi amor, la
CHICO- Naranjas, padre. fiel promesa de una esposa muy cariñosa.
LOS TRES - Si ser dichoso quieres, huirás de las mujeres.
JORNALERO- ¿No estás aún harto? Con el tirolirolí, con el torilorilón... FERNANDO- No mate en flor una ilusión de primavera, ya
que sus ojos avivaron esta hoguera.
NARANJERA- (Marchándose por la derecha.) ¡La TODA LA COFRADIA- Con el tirolirolí, con el
naranjera! ¡Tres por un cuarto! torilorilón... FRANCISQUITA- Por Dios, no siga con tan loco desvarío...
(Las muchachas que están sentadas junto a la mesa de la Su amor es de otra, su amor no es mío.
izquierda, se levantan y bailan un fandango.) LOS TRES - Mas si buscas solamente ascender, te podrá
ayudar muy bien tu mujer, y si ella fuese hermosa y un tanto FERNANDO- ¡Mi amor es sólo de quien supo encenderle!
COFRADES- (Dentro.) ¡Alza, Pilili! ¡Sube, Mañuela! dadivosa... Con el tirolirolí, con el torilorilón...
¡Canta, compadre! ¡Baila, Ramón! ¡Ruede la bola! ¡Siga el FRANCISQUITA- Mas yo, ¿qué haré, pobre de mí, si ya le
jaleo! ¡Viva la bulla! ¡Y el buen humor! TODA LA COFRADIA- Con el tirolirolí, con el di todo mi amor a quien su mano me ofreció? (Aparte.) De
torilorilón... mi pecho ya se escapa la verdad del amor mío; mas sabré
TODOS LOS DE ESCENA- ¡Ruede la bola! ¡Siga el jaleo! poner a prueba la verdad de su cariño. (A él, otra vez.) De su
¡Viva la bulla! ¡Y el buen humor! LOS TRES - ...ten cuidado al probar la ascensión, que podrás padre seré siempre, muy contenta, esposa fiel.
(Sale la "Cofradía de la Bulla" con distintos disfraces muy bien hacerte un chichón. ¡Zumba! ¡Zúmbale la
pintorescos y sin dejar de tocar sus instrumentos ruidosos. pandereta! ¡Zumba! ¡Y que escape cada cual! FERNANDO- Quiero verla muy dichosa, mas conmigo, no
Algunos llevan también grandes porrones de vino. Precede a con él.

8
Amadeo Vives Doña Francisquita

FRANCISQUITA- Tiemblo ya emocionada, trémula de afortunado! FRANCISQUITA- ¡Adiós!


alegría, cuando en mi boda pienso...
FRANCISQUITA- El esposo afortunado (Picarescamente.) FERNANDO- ¡Adiós!
FERNANDO- ¡Por caridad, no siga!.. será don Matías... que llegó primero.
LOS DOS- (En apartes.) ¡Adiós! (Hacen mutis
FRANCISQUITA- Voy a ser señora y, desde ese día, quiero FERNANDO- ¡Pobres de mis sueños! simultáneamente Francisquita y Fernando.)
que me llamen: ¡Doña Francisquita! (Fernando va a
interrumpirla, pero ella le impone silencio y continúa.) Con FRANCISQUITA- No desesperen, sin embargo, sus anhelos.
ese tratamiento, ya no seré tan niña, pues creceré a los ojos ¡Ah! (Acercándose a él con viva emoción.) ¡Que si mi amor ESCENA IV
de todas mis amigas, y serán mis sueños realidad cumplida le ha de faltar, sabré a su amor corresponder con un cariño
cuando escuche a todos: ¡Doña Francisquita! maternal! Cardona sigue animando a Fernando a cortejar a
Francisquita y ambos se van. El Liberal se queja de que
FERNANDO- (Sin poderse ya contener.) ¡Ah! Por Dios se lo FERNANDO- (Entre desengañado y enardecido; con todos se van sin pagar.
pido, ¡no me dé tormento! Porque su voz hiere, cruel, mi emoción.) ¡Ah! Yo su amor pretendo con pasión ardiente;
corazón. ¡viva pasión que hace estallar mi corazón!
(Fernando canta, acercándose a Francisquita.) ESCENA V
FRANCISQUITA- (Aparte, mientras que Fernando dice lo
FRANCISQUITA- Sus palabras me emocionan, sus acentos que antecede.) La emoción va a descubrirme; pero ¡siga la Entran doña Francisca y don Matías, fatigados, pero
me enternecen... (A Fernando otra vez, con coquetería.) comedia! (Otra vez a él.) Un amor de pronto, sólo es flor de Francisquita insiste en que busquen a Fernando para hacer
¡Amor tardío! ¡Cuando en mi pecho prendió otro amor! un día; en la misma forma que llega se olvida. la presentación oficial. Don Matías galantea a Francisquita.
Cuando sea una señora...
FERNANDO- Yo no olvido.
FERNANDO- ¡Por mi amor! ESCENA VI
FRANCISQUITA- ¡Qué ilusiones!
FRANCISQUITA- ...por merced de un caballero... Cardona trata de hacer seguir a Fernando, pero éste oye la
FERNANDO- ¡Yo la adoro! voz de Aurora y se queda atrás, dudando todavía entre las
FERNANDO- ¡Yo seré! dos.
FRANCISQUITA- ¡No se aloque! ¡Ah!
FRANCISQUITA- ...no podré, con mis amigas...
FERNANDO- ¡Bella locura! FERNANDO- (Con sentimiento y fantasía.) Por el humo se
FERNANDO- ¿Quiénes son? sabe donde está el fuego; del humo del cariño, nacen los
FRANCISQUITA- ¡Ah! celos. Son mosquitos que vuelan junto al que duerme y,
FRANCISQUITA- ...ir al Prado de paseo. zumbando, le obligan a que despierte. ¡Si yo lograra, de
FERNANDO- ¡Sol que me alumbra! verdad, para siempre, dormir el alma, dormir el alma! y en la
FERNANDO- ¡Claro está! celdilla del amor aquel borrar el vértigo de aquella mujer.
FRANCISQUITA- ¡Ah! Por una puerta, del alma va saliendo la imagen muerta. Por
FRANCISQUITA- Como ya estaré casada... otra puerta llama la imagen que podría curarme el alma. Se
LOS DOS- (En apartes.) ¡Que ya por fin, pueda mi amor me entra por los ojos y a veces sueño que ya la adoro. Cariño
FERNANDO- ¡Como yo! conquistar su corazón! de mi alma recién nacido, la llama extingue, ¡ay! de aquel
cariño.
FRANCISQUITA- ...tendré sólo permitido... FRANCISQUITA- Fernando, adiós.
¡Vana ilusión!
FERNANDO- ¿Qué tendrá? FERNANDO- ¿Por qué se va?
En amores no vale matar la llama si en las cenizas muertas
FRANCISQUITA- ...cuando salga por las tardes... FRANCISQUITA- Comprenda usté... queda la brasa. El amor se aletarga con los desdenes y parece
dormido pero no duerme. ¡Ay, quién lograra de verdad, para
FERNANDO- ¡Dígalo! FERNANDO- Mas ¿volverá? siempre, dormir el alma, dormir el alma! y en la celdilla del
amor aquel borrar el vértigo de aquella mujer fatal. ¡Ay!
FRANCISQUITA- ...pasear con mi marido. FRANCISQUITA- Vendré después. ¡Fatal!

FERNANDO- (Con pasión.) ¡Pues seré yo ese hombre FERNANDO- La espero aquí.

9
Amadeo Vives Doña Francisquita

ESCENA VII FERNANDO- (Sintiendo un instante de ternura.) ¡Bien AURORA- ¡Pues de esta mujer te vas a acordar!
sabes tú que te quería con el afán de hacerte mía! (Mutis de Fernando, rápido. Aurora se vuelve a sentar junto
Lorenzo, con Juan Andrés y un guitarrista, preparan la fiesta a la mesa, con visible desesperación.)
y piropean a Cardona, vestido de mujer. AURORA- Fernando, ven, que todavía seré tu amor y tu
alegría. ¡Si estoy leyendo en tus ojos que tu vereda es la mía!
ESCENA VIII ESCENA X
FERNANDO- (Alejándose de ella.) No puede ser; aquel
Cardona y Fernando se sientan en el merendero. Sale amor mío murió y siento el ansia de otro querer. Aurora, de mal humor, se pelea con Irene. Cardona vuelve,
Aurora con frene, y se quedan pasmadas ante el aparente vestido ahora de hombre, e irrita aún más a Aurora. Irene se
galanteo de Fernando con la "mujer" que lo acompaña. AURORA- ¡No! (Apasionada, acercándose a él y casi va.
Aurora no soporta más el diálogo y se abalanza contra abrazándole.) Escucha, mi bien; tú no debes tratar a tu nena
Cardona, que huye. ¡mi vida!, con ese desdén. No digas que no: tú no puedes
querer a ninguna ¡mi vida! queriéndote yo. Te quiero besar... ESCENA XI
(Fernando intenta desasirse de ella.) y mis ojos, temblando
ESCENA IX en los tuyos, ¡mi vida! se quieren mirar. Entran de nuevo doña Francisca, agotada, y don Matías,
casi ahogado de fatiga, con Francisquita, que saluda a
2.- [5’52] AURORA- ¡Escúchame! FERNANDO- No sigas, Aurora. (Se separa otra vez de ella.) Cardona.
Te acuerdas ahora de hacerme dichoso!
FERNANDO- No puedo escucharle; calla, déjame.
AURORA- ¡Ven, celoso! ESCENA XII
AURORA- (Con vehemencia.) ¡Ah! Escucha, Fernando: no
vayas con ella, que si me abandonas ¡qué va a ser de mí! FERNANDO- ¡No lo creas! Dichos y Fernando. Este sale sin darse cuenta de quiénes
están en escena.
FERNANDO- ¡No me grites así! AURORA- (Con despecho.) Pues, entonces, ¿por qué me
aporreas? 3.- [8’04] FERNANDO- (Aparte.) Fui demasiado
AURORA- Lo que he de decirte se dice muy bajo; lo siento vehemente.
en el fondo de mi corazón. FERNANDO- (Remedándola y en son de burla, de pie y
apoyado en la mesa de la izquierda.) Me gustas, mujer, FRANCISQUITA- (Aparte. Con alegría.) Ya le tenemos
FERNANDO- (Con displicencia.) ¡Gentil canción! cuando pliegas los labios y dices, ¡mi vida! fingiendo un aquí.
querer. ¡Qué hermosa que estás! Ya comprendo por qué a
AURORA- Bien sabes tú que tengo el alma por tu querer tantos hombres, ¡mi vida! los llevas detrás. Cuando tantos CARDONA- (Aparte, a Fernando.) Ya te esperaba
atormentada. sedientos por ti beben los vientos, no se diga que estás impaciente.
penando por otro, que es uno más.
FERNANDO- No te reirás de que lo dude. DON MATIAS- (Aparte.) ¡Los dos frente a frente! ¿Por qué
AURORA- ¡Lo juro yo por estas cruces! AURORA- (Rabiosa y siguiendo a Fernando, que ha venido consentí?
a primer término de la escena.) Te quieres burlar, mal
FERNANDO- Por ti, mujer, no he de sufrir, no he de volver hombre, de mí. Te juro que sí te vas a acordar. Porque a la FERNANDO- (A Francisquita.) Por despedirme he venido.
a padecer por tu querer. No sé fingir; no puede ser. Aurora Beltrán no la puede morder ningún alacrán.
FERNANDO- Me dices a mí que es burla el desdén. Tú FRANCISQUITA- (A Fernando, disimulando.) Venga, hijo
AURORA- (Con vehemencia.) No sé si tú me quieres. sabes muy bien de quién lo aprendí, y de Fernando Soler no mío, con Dios..
se puede reír ninguna mujer.
FERNANDO- (Displicente.) ¡Bah! (Aurora se queda mirando o Fernando fijamente. Al ver que DON MATIAS- (Aparte.) Hay que afinar el oído.
él no la hace caso, le dirige un gesto de desprecio y se va a
AURORA- Tampoco sé si tú me olvidas. la mesa de la izquierda. De pronto, se levanta y se dirige a CARDONA- (Aparte.) De nuevo he podido juntar a los dos.
Fernando fieramente, como queriéndole escupir en el rostro
FERNANDO-¿Yo? toda la rabia que lleva dentro.)
FRANCISQUITA- (Aparte.) Va a delatarme la emoción.
AURORA- Lo que yo sé es que vivo cuando tú me miras; en AURORA- ¡Te tendrás que acordar!
cambio muero si tú no quieres verme. ¡Ah! ¡Con lo que yo te FERNANDO- (Aparte.) Aunque me obliguen no me iré.
quiero! FERNANDO- No te enfades, mujer. Deja el tiempo correr.
DON MATÍAS- Al grano ya sin dilación.

10
Amadeo Vives Doña Francisquita

DOÑA FRANCISCA- (A don Matías.) ¡Qué malas pulgas DOÑA FRANCISCA- Para yerno Fernandito me parece a mí CARDONA- Dos epítetos añadir quiso su lengua ampulosa.
tiene usté! mejor.
FERNANDO- Al rendirla mis respetos yo la beso con amor.
CARDONA- (Aparte.) Se está cargando el nubarrón. FRANCISQUITA- ¡Ah! ¡Ah! (Imitando el tono de
Fernando.) Si mañana se arrepiente y se aparta de ese amor DON MATIAS- Pero hazme el favor de besar sin epítetos.
FERNANDO- (Dirigiéndose a Francisquita; pero como imprudente... (Fernando besa largamente la mana de Francisquita.)
quiera que don Matías, sospechando, se acerca a su hijo, ¡Ea...! ¡fuera ya! ¡Se acabó! ( Irritado.)
Fernando, en aquel momento, cambia la mirada, fingiendo FERNANDO- (Aparte.) ¡Ah! Su dulce voz hirió de amor el
cantar al lucero vespertino. Cardona aprovecha este instante corazón. ¡Ah! CARDONA- ¿Qué es lo que dice?
para llevarse a don Matías.) Bella estrella de la tarde que en
el cielo apareció: ¡Dios te guarde! FRANCISQUITA- ...Cual querré a mi marido, ¡ah!, le DON MATIAS No vi desvergüenza igual. ¡Fuera!
prometo quererle si es que regresa. Recordad en vuestra
FRANCISQUITA- (Aparte.) ¡Ah! Seré su estrella de la tarde ausencia mi promesa. ¡Adiós! ¡Adiós! Yo quedo aquí CARDONA- ¡Cómo se pone!
sola yo. ¡Sola yo! pensando en vos.
FRANCISQUITA- (Aparte.) ¡Qué dulce beso me dio!
FERNANDO- Vespertino lucero, ¡ah! que me alumbres DON MATÍAS- (A Fernando, con nerviosidad.) Si te vas,
espero desde ahora y que no te apagues con la aurora. Adiós, como dices, yo no te fuerzo... FERNANDO- Padre, ¿por qué enfadado estás?
adiós... ¡Oh, luz del claro sol!
DOÑA FRANCISCA- (Aparte.) ¿Será farsante? CARDONA- (Aparte.) ¡Ahora sí que te vas!
FRANCISQUITA- (Comprendiendo la actitud recelosa de
don Matías, le hace un gesto.) Del amor insensato que le CARDONA- (Aparte.) ¿Será mastuerzo? DON MATIAS- Yo no me enfado, pero a mi lado no
atormenta... volverás.
DON MATIAS- Mas, abrevia, Fernando, que el tiempo
DON MATIAS- (Aparte, a Francisquita.) Así me gusta. vuela. FRANCISQUITA- (Aparte.) ¡Nunca me he emocionado
más!
CARDONA- (Aparte.) ¿Qué es lo que intenta? FRANCISQUITA- Tal despedida me desconsuela.
DOÑA FRANCISCA- (A su hija.) ¡Qué pálida estás!
FRANCISQUITA- ...si se va de la Corte podrá curarse. FERNANDO- Pues besando su mano, que es de princesa...
CARDONA- (A Fernando.) ¡Qué pena me das!
DON MATIAS- (Aparte.) No hay más remedio que DON MATIAS- ¡Rayos y truenos, que se la besa!
fastidiarse. FERNANDO- ¡Partir yo debo y no volver quizás! (Aparte.)
FERNANDO- ...me despido muy triste, porque me alejo. Si no es para adorarla no volveré jamás.
FRANCISQUITA- Y yo espero que vuelva pronto, pronto y
curado. DOÑA FRANCISCA- (Aparte.) ¡Se explica el joven! FRANCISQUITA- (Aparte.) ¡Si no ha de ser mi esposo no
quiero verle más!
DON MATIAS- ¡No tengas prisa! CARDONA- (Aparte.) ¡Se irrita el viejo!
DOÑA FRANCISCA- (Aparte.) ¡El pobre chico no volverá
CARDONA- (Aparte.) ¡Ya la he calado! FERNANDO- (Cogiendo delicadamente la mano de jamás!
Francisquita.) Pequeña mano, blanca y hermosa.
FRANCISQUITA- ...Para ser el tesoro de nuestra casa. CARDONA- (Aparte.) Se incomoda; tiene la mosca en la
DON MATIAS- (A Fernando.) ¡Tu cortesía ya es enfadosa! oreja ya. Preveo que a su lado no volverá jamás.
DOÑA FRANCISCA- ¡Sermón perdido!
FRANCISQUITA- (A don Matías.) No te disguste que sea DON MATIAS- (A Fernando.) Por fin te vas. Sabe que a mi
CARDONA- (Aparte.) ¡Menuda guasa! amable. lado no volverás jamás.

FERNANDO- ¡Ah! Tenía un amor, un amor que creí que CARDONA- (Aparte.) ¡Qué intransigente! QUINTETO
llenaba mi vida, mas ya se acabó.
DOÑA FRANCISCA- (Aparte.) ¡Qué insoportable! FERNANDO- ¡Ay Madrid de mi alma, guarda a la que adoro
FRANCISQUITA- (Aparte.) ¿Qué es lo que dice? ¿Que bajo llaves de oro; porque yo volveré su cariño a buscar y a
aquel cariño ya se acabó? DON MATIAS- ¿Para qué dices blanca y hermosa? Con jurarla mi fe, que sin ella no sé cómo voy a alentar. Vivo en
decir "mano", ya basta y sobra. la esperanza de volver un día para hacerla mía. Volveré, lo

11
Amadeo Vives Doña Francisquita

juro; quiero volver soñando con su querer. Yo no puedo vivir comparaciones, mas yéndose él fuera soy un figurín. Si se va, LORENZO- Báilanos, Aurorilla, aquel bolero tan resalado.
sin su amor celestial, ni sus ojos de luz, ni su voz de cristal. de fijo no volverá. Le exijo que viva allá. Me podré yo casar
Yo no debo partir sin hablarla de amor, sin volver a escuchar sin azar ni temor de que vuelva a terciar en mis lances de AURORA- (En un desplante.) El que mis bailes quiera que
de cristal su voz. amor. ¡Qué feliz voy a ser! ¡Un marido ejemplar con mi yaya a verme sobre el tablado.
nueva mujer! ¡Vivir para ver!
FRANCISQUITA- No me aventuro a dejar que se vaya pues Don Matías intenta que Fernando se marche. Francisquita, LORENZO- (Aparte, a ella.) Si conmigo esta tarde bailar no
ya me parece que tengo su amor, y es peligroso perderle de al despedirse de Fernando, simula un desmayo y cae en sus quieres, en berlina me pones ante esta gente.
vista cuando es necesario cuidarle mejor. Quiero tenerle brazos, con gran irritación de don Matías y los comentarios
cerca, muy cerca. Se impone de nuevo buscar un ardid. Si se divertidos de Cardona. AURORA- Bailaré una mazurca que es lo nuevo en el baile.
va de Madrid, bien me puede olvidar. Por que gane la lid,
hadas buenas, venid y ayudarme a triunfar. Vivo en la LORENZO- (Despechado.) Yo no entiendo esa danza; no
esperanza de que sea mío. Si se va, Dios mío, debe volver ESCENA XIII podré acompañarte.
soñando con mi querer. Yo no puedo vivir sin la dulce
ilusión de que voy a vencer con ingenio y tesón. Él no debe Mientras don Matías masculla su enojo por tener Fernando FRANCISQUITA- (Para que lo entienda Fernando.) ¡La
partir sin hablarme de amor. ¡Que yo vuelva a escuchar su a Francisquita en brazos, Aurora e Irene hacen comentarios mazurca, Matías! ¿Quieres tú que bailemos?
voz de cristal! despectivos y se preguntan si es la misma "mujer" que antes
estaba con Fernando. Francisquita finge reponerse y quiere DON MATIAS- Si tú quieres yo bailo de cabeza en el suelo.
DOÑA FRANCISCA- Yo no comprendo porqué don Matías bailar. Don Matías se contiene apenas al ver que Fernando (Fernando hace un gesto y Francisquita, con otro, indica
no deja a Fernando que siga en Madrid. ¡Ay, Virgen mía, si se queda. "déjame hacer a mí".)
yo consiguiera que un mozo tan guapo viniera por mí! No 1o
puedo soñar si se va de Madrid. ¿Por qué no gestionar que lo AURORA- (A Lorenzo, con desdén y mirando a Fernando
dejen aquí? ¡Qué alegría me da como llegue a saber que ya ESCENA XIV con intención.) ¡Alguien puede que quiera decidirse a
no se va! Yo no comprendo por qué don Matías no deja a sacarme!
Fernando que siga en Madrid. ¡Ay, Virgen mía, si yo (Comienza el número sonando la rondalla y las voces que se
consiguiera que un mozo tan guapo viniera por mí! Si se va, van acercando; al final de la estrofa entran en escena los LORENZO- (Amenazador, para Fernando también.)
Dios mío, no hay que pensar que vuelva por mi portal. Yo no tocadores, Lorenzo y Juan Andrés y un grupo de mujeres con ¡Alguien puede que quiera la pelleja jugarse!
puedo vivir sin la dulce ilusión de un apuesto galán que me disfraces.)
llame al balcón. Él no debe partir sin que hablemos los dos. FERNANDO- (Aparte.) Me molestan los hombres que
Si cayera a mis pies, ¡Jesús, qué emoción! 4.- [8’05] TODOS- ¡Olé! ¡Viva! ¡Olé! presumen de jaques.

CARDONA- Quiere ponerle barreras al viento, tejado a los CORO-Los que quieran patatas y vino añejo que se acerquen FRANCISQUITA- Tiene grandes peligros apelar a
mares, distancia al amor... Más le valiera, señor don Matías, y formen en el cortejo; porque un hombre rumboso paga el desplantes. (Aparte.) Quiere la Beltrana con Fernando bailar;
ponerse en ayunas, y a buenas con Dios. ¡Quién es el guapo guateque, ¡y no es nadie obsequiando Lorenzo Pérez! mas eso, como pueda, lo habré de evitar.
que para los vientos, que encierra los mares y mata el amor!
Si se va, volverá. Si se queda, peor; porque veo que ya le ha (Los grupos forman un conjunto pintoresco. Lorenzo se AURORA- (Con arrogancia,) El que quiera... el que quiera
cazado el amor y aunque Dios dispondrá, tengo yo para mí, acerca a Aurora, que da muestras de mal humor.) bailar con mi cuerpo, que se acerque a beber en mi vaso.
que ya no se va. Quiere ponerle barreras al viento, tejado a (Dos de los Dependientes se adelantan.)
los mares, distancia al amor. Más le valiera, señor don LORENZO- Y tienes, Aurorilla, lo que has pedido, lo que
Matías, ponerse en ayunas, ya buenas con Dios. Si se va, has pedido. LORENZO- (Adelantándose un poco.) ¡Al que beba le rajo
sospecho que volverá más loco de lo que está. Yo tendré que la frente!
danzar y coser y zurcir, pues habré de terciar en la trama AURORA- (Un poco de mal talante.) Muchas gracias, (Los Dependientes, asustados, se retiran.)
sutil. Él no debe marchar sin que hagamos los dos una Lorenzo, pero es sabido, pero es sabido que quien mucho
barbaridad. ¡Se hará, vive Dios! desea cuando lo tiene, cuando lo tiene piensa ya en otra cosa AURORA- (Como si no oyera la amenaza de Lorenzo.)
que nunca viene, que nunca viene. ¿Quiénes gustan del baile y del trago?
DON MATIAS- Yo no me cabe ni sombra de duda de cómo
la quiere; la adora el bribón. Debe salir de mi casa al instante FRANCISQUITA- (A Cardona.) ¡Qué bizarra es la moza y FRANCISQUITA- ¡Ah! ¡Nadie la baila! ¡Qué desencanto!
porque es peligrosa la aproximación. Si se va de Madrid, ya él qué gallardo, y él qué gallardo!
podré respirar, porque al cabo en la lid me podría ganar. Si a CARDONA- Yo, señorita, bebo en mi vaso. (Por Fernando.)
Francisquita la noble apostura del joven Fernando le hiciera CARDONA- (A Francisquita;) Bizarría y gallardía que huele Ya éste no quiero verle borracho.
"tilín", cuando no viera más que esta figura, que no es a palos, que huele a palos.
justamente la de un serafín, me abrumarían las FERNANDO- Este Cardona siempre es igual.

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Amadeo Vives Doña Francisquita

AURORA- (Con más energía.) El que quiera... el que quiera porque vas a perder ante esta joven. Y deja que la baile un FRANCISQUITA- (Apasionadamente.) No le irás, porque yo
bailar con mi cuerpo, que se acerque a beber en mi vaso. caballero, porque no se la come. (Le suelta las manos y me muero si tú le vas.
Lorenzo baja la cabeza avergonzado.) Y, por si andando el
FRANCISQUITA- (A don Matías.) No hay hombre capaz de tiempo, te ves en este trance peliagudo, aprende la mazurca y FERNANDO- Yo pensé que tú me alejabas, no sé por qué.
bailarla. quedarás mejor que con los puños.
(Ataca la mazurca: Don Matías toma de la mano a Aurora y FRANCISQUITA- ¡Ah! Porque vi que tú suspirabas por otro
FERNANDO- (Levantándose.) Si tú quieres que salga, yo comienza a bailar con ella.) amor.
salgo.
AURORA- (A don Matías.) Gracias, caballero: FERNANDO- Fue pasajera locura, no tal amor.
FRANCISQUITA- ¡Claro que quiero!
(Fernando, desde el extremo derecha, cruza hacia Aurora.) DON MATIAS- (Más amable.) Hija, ¡no hay de qué! CARDONA- (A doña Francisca.) ¿Y usté no se anima?
DON MATIAS- (Sorprendido por la actitud de Fernando.)
¿Qué hace este ganso? CARDONA- (Por don Matías.) ¡Es una peonza! DOÑA FRANCISCA- ¡No me be de animar!

FRANCISQUITA- (Con entusiasmo, por Fernando y para DOÑA FRANCISCA- ¿Se ha fijado usté? CARDONA- ¡Olé ya su cuerpo! ¡A bailar!
excitar el amor propio de don Matías.) Ese es un hombre (Bailan doña Francisca y Cardona con arras parejas.
tranquilo y guapo. DON MATIAS- (Aparte.) ¡Qué bien he quedado! Cuadro animadísimo.)

DON MATIAS- Ese no es nadie. (Rápidamente se adelanta AURORA- (Aparte.) ¡Me ha salido mal!
a Fernando y llega antes que él junto a Aurora.) ¡Venga ese ACTO TERCERO
vaso! DON MATIAS- (Aparte.) Ahora Francisquita que soy todo
un hombre verá. CUADRO PRIMERO
TODOS- ¡Olé!
AURORA- (Aparte.) Yo que he pretendido que él se Una calle de Madrid, que cruza de un lado a otro del
DON MATIAS- (Bebiéndoselo de un trago.) ¡Ya está! decidiera, no lo he conseguido; ¡pero me han cogido en la proscenio. Al frente, dos casas, separadas por una calle.
ratonera! (Sigue el baile.) Destácase la casa de. la izquierda que es la de dan Matías.
LORENZO- (A sus amigos, que intentan detenerlo.) En la esquina de la otra casa hay un farol encendido. Es de
¡Dejadme todos! ¡Tú, Juan Andrés! FRANCISQUITA- (A Fernando.) ¿Qué vamos a hacer noche.
nosotros dos?
FERNANDO- (Queriendo apartar a don Matías.) ¡Padre! ESCENA I
FERNANDO- Lo indicado creo que es bailar.
CARDONA- (A don Matías.) ¡Caramba con su merced! El Sereno.. Luego seis Muchachas y seis Caballeros
FRANCISQUITA- (Cogiéndose decidida del brazo de Románticos.
FERNANDO- ¡Ah! Fernando.) Pues aprovechemos esta casualidad.
(Empiezan los dos a bailar y, al dar una vuelta don Matías, (Nadie en escena. Dentro. lejos. suenan castañuelas. Los
LORENZO- (Que se ha desasido de las manos de sus amigas ve a la pareja y no puede contener su ira.) Románticos cantan dentro. como un murmullo.)
y se adelanta.) ¡A ver ese jaque!
DON MATIAS- ¿Qué hace este granuja? 5.- [9’00] VOCES LEJANAS- ¡Olé! ¡Viva!
FERNANDO- (Al ver la actitud de Lorenzo, sale a defender
a su padre.) Padre: quite usté... AURORA- (A don Matías, que intenta dirigirse a ROMANTICOS- ¡Ah!
Fernando.) ¡No me deje usté! (Al ver a Fernando que baila
DON MATIAS! (Con una mano echa atrás a Fernando tiene un movimiento de coraje, pero se sobrepone.) SERENO- (Dentro.) ¡Ave María Purísima! ¡Las nueve... y
violentamente, y con la otra a Cardona.) ¡Atrás! ¡Atrás!! sereno! (Sale a escena por la calle del centro.) ¡Todo son
DON MATIAS- (Al pasar junto a Fernando, conforme bultos! ¡Todo parejas! ¡Todo son citas de ellos y de ellas!
TODOS- ¡Olé! baila.) Cuando acabe el baile ya te lo diré. Yo, sin embargo, no estoy tranquilo; por las esquinas huelo y
vigilo, por si en los grupos de rondadores hay endiablados
DON MATIAS- (Sale al encuentro de Lorenzo. Hay unos FRANCISQUITA- ¡Pobre don Matías; ya se enfurruñó! (A conspiradores. (Se va por la derecha. repitiendo:) ¡Ave
segundos de lucha. Al fin lo sujeta, dominándolo, y le dice:) Fernando.) Tú no temas nada. María Purísima! ¡Las nueve... y sereno!
Pero ¿qué te has creído, jovenzuelo? ¿Crees tú que no hay (Cruzan la escena algunas parejas sueltas.)
vigor en estos brazos? Ya ves lo que me queda todavía de FERNANDO- Nada temo yo.
aquel vigor de antaño. No vuelvas a crecerte con desplantes, VOCES LEJANAS- (Después de sonar nuevamente las

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castañuelas.) ¡Olé! ¡Viva! ELLOS- Me venció tu galana hermosura. En medio del ambiente festivo de la noche de Carnaval,
Cardona acude a casa de Fernando para salir con él.
ROMÁNTICOS. ¡Ah! ELLAS- ¡Caballero galante...! Fernando le cuenta la irritación de su padre por una
(Aparecen, lentamente, por separado, de una en una. y por supuesta carta que le ha escrito a Francisquita, Cardona ve
distintos sitios, hasta seis parejas de muchachas y caballeros ELLOS- ¡Vamos ya, que la noche está oscura! enseguida que se trata de un ardid de Francisquita y lo
románticos enamorados.) anima a ir al baile de Cuchilleros.
ELLAS- Del amor en pos cuando usté me tapa en esa capa
ELLOS- (Amorosamente.) ¿Dónde va, dónde va la alegría? marchamos los dos. ESCENA VI
¿Dónde va, dónde va la hermosura? Oiga usté, por favor,
vida mía, que la noche está oscura y el amor no es amigo del ELLOS- Ven aquí, por Dios, madrileña guapa que en esta Fernando se va y poco después llega Aurora. Cardona le
día. Venga usté, por Dios, madrileña guapa, que en esta capa capa cabemos los dos. (Iniciando el mutis.) dice que Fernanda se ha ido "con Encarnación": luego
cabemos los dos. emprenden un diálogo en el que Aurora y Cardona acaban
ELLAS- Vamos despacito. mandándose a paseo.
ELLAS- Sepa usté, sepa usté, caballero, que el amor, que el
amor no me asusta; sepa usté que yo quiero al que quiero, si ELLOS- Vamos, vida mía. ESCENA VII
al mirarle me gusta a la luz del primer reverbero. Como yo
no sé, porque no le veo, si es guapo o feo, retírese usté. ELLAS- Para hablar quedito. Acuden Irene y Lorenzo en busca de Aurora, pero esta está
de mal humor y se va dejando a Lorenzo plantado.
ELLOS- ¡Cuánto daría si me alumbrara la luz primera del ELLOS- Hasta el nuevo día.
buen amor! ¡Rasga las nubes, luna, lunera; pon en mi cara tu ESCENA VIII
resplandor! Ven, mi lucero, que soy un caballero y en esta ELLAS- Todo amor respira. Quiero suspirar.
capa, que a mí me tapa con garbo y arte, sabré cantarte lo que Irritado, Lorenzo decide ajustar las cuentas a Fernando,
te quiero. ELLOS- Cuando amor suspira pronto va a besar... (Hacen creyendo que es quien le está quitando a Aurora. Pero al
mutis las seis parejas y suenan dentro, simultáneos, varios llamar aparece don Matías. Lorenzo le da el recado de que
ELLAS- Guarde su capa de guapo mozo; no estoy por eso de besos.) quiere enfrentarse con Fernando. Don Matías se siente
la canción; porque me asusta que en el embozo se esconda un ofendido y decide ir al baile de Cuchilleros a terciar en el
beso de perdición. Si en esta capa quisiera usté encerrarme ESCENA II asunto.
tendrá que amarme como yo quiero.
Fernando se sorprende de ver salir a su padre; éste aduce
ELLOS- Por tu amor, hermosa, soy capaz de todo. que va a salir con su "novia". CUADRO SEGUNDO

ELLAS- Yo no le querría sino de este modo. ESCENA III Patio de una casa. En la planta alta corredor volado, y, en
él, una o dos puertas. del piso entresuelo. En el lateral
ELLOS- Dime lo que pides, dime lo que quieres. Pide ya, por Ante la casa de don Matías, doña Francisca le pregunta a su izquierdo escalera, que une el corredor con el patio. Bancos
favor. hija si su maduro novio le gusta "en serio". Francisquita convenientemente distribuidos. Varios faroles de aceite
sigue fingiendo que es así. En este momento aparece don encendidos. Por encima de la tapia que cierra el lateral
ELLAS- Pediré sólo amor. Matías en la ventana y Francisquita le dice que no irá al derecho, luz de luna.
baile de Cuchilleros porque Fernando la corteja y finge que
ELLOS- ¡Amor! hasta le manda cartas. Don Matías se retira. ESCENA I

ELLAS- ¡Ay, qué hermosa noche! ESCENA IV 6.- [2’05] CORO- ¡Ah!

ELLOS- ¡Noche de cantares! Francisquita y su madre se quedan junto a la casa: SERENO- ¡Ave María Purísima! ¡Las nueve y media y
Francisquita escucha a través de la ventana la filípica que nublado!
ELLAS- ¡Noche de querellas! don Mallas le suelta a su hijo. De paso, le hace creer a su
madre que es por ella por quien suspira el joven. Ambas CARDONA- Aurorilla la Beltrana ¿no quiere cantar?
ELLOS- Tiemblan las estrellas con febril temblor. deciden entonces ir, a pesar de lo dicho, al baile de
Cuchilleros. AURORA- (Bajando la escalera como una reina.) Allá bajo
TODOS- ¡Noche misteriosa, madre del amor! Vamos ya, muy gustosa; no me hago de rogar.
caballero galante capullito fragante a correr amorosa ESCENA V
aventura. CORO- ¡Viva, viva la Beltrana! ¡La sal de Madrid!

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CARDONA- Es la sal y la pimiento y el ajonjolí. Fernando "se la regala", Lorenzo se va confundido. La


llegada de Francisquita y su madre y el efusivo trato de ésta FERNANDO- Mira que en su voz cálida y cordial, vibra el
AURORA- Unas boleras cantaré si así le place a la reunión. con Fernando convencen a Lorenzo de su error. madrigal del amor sincero.

TODOS- Unas boleras cantará para alegrar el corazón. ESCENA III FRANCISQUITA- ¡Cómo me entristece tu cara afligida!

FERNANDO- (Aparte.) Yo no comprendo cómo esa mujer Doña Francisca coquetea grotescamente con Fernando, FERNANDO- Padrecito mío se impone la vida.
pudo tenerme loco de ilusión. pero éste no comprende la situación y le pide ayuda para
casarse con Francisquita. Doña Francisca interpreta que el FRANCISQUITA- Ven, que con un mimo te quiero probar
AURORA- Pues atended. Pues escuchad. ¡A ver si hay uno muchacho la ama a ella, pero Fernando no se da cuenta. que voy a ser la miel de tu hogar. Debes olvidar mi
que me sepa acompañar! maquinación, pero no me borres de tu corazón.
ESCENA IV Hija cariñosa seré para ti. ¡Mírame! ¡Bésame! ¡Ven aquí!
CARDONA- (A Aurora.) Qué le acompaño, morena? (Don Matías se aparta, rechazando suavemente a
Llega don Matías que hace llamar a Lorenzo. Cardona y las Francisquita.) ¿Es que te ha dolido que te engañé? Mira por
AURORA- Pues el Marabú, bolero gitano, que usté ya sabe dos mujeres se apartan. qué fue; tú eres justo y bueno. ¿Cómo ser, Matías, tu esposa
que tiene mucho salero. fiel, si antes suspiraba de amor por él?
(Se sienta Aurora en un banquillo y Cardona en otro.) ESCENA V
FERNANDO- Junto a Francisquita nacer sentí un amor que
7.- [1’55] AURORA- (Marcando el ritmo con los dedos.) A Lorenzo llega ante don Matías, se disculpa, y afirma que en mí yo no sospechaba. (Don Matías, entre los dos, va
un jilguero esperaba mi jaula de oro... Con el ay, con la Fernando ama a doña Francisca. Don Matías se horroriza, emocionándose.) Ve que ya no sabe mi corazón cómo
marabay; con el ú con el marabú. ¡Ay, que me mú, que me pero imagina que se refiere a Francisquita y llama a su hijo. desprenderse de esta ilusión.
muero, San Juan de la Cruz! ...Pero en vez de un jilguero se
ha entrado un loro. Con el ay, con el marabay; etc. ESCENA VI FRANCISQUITA- Dime tú por qué de tu lagrimal gotas de
cristal salen a tu cara.
CARDONA- (Devolviéndole la pelota.) Esa jaula no sabe lo Doña Francisca responde y afirma que Fernando está
que la espera... Con el ay, con la marabay; con el ú con el enamorado de ella y no de Francisquita. Don Matías FERNANDO- El feliz amor que logré alcanzar, te hace a ti
marabú. ¡Ay, que me mú. que me muero, si me vences tú! Es expresa su incredulidad. llorar. ¡Nunca lo pensara!
un pájaro el loro de mucha cuenta... Con el ay, con el
marabay; con el ú, con el marabú. ¡Ay, que me mú que me ESCENA VII FRANCISQUITA- Padrecito mío, perdona mi engaño.
muero, Virgencita de la luz!
Aurora se mete en la conversación y explica que Fernando FERNANDO- Dime, al ver mi dicha, que no te hace daño.
AURORA- Yo acostumbro a los pajarracos cortar las alas sin es un "saltamontes": el otro día lo vio abrazado a
decir Jesús. y después, para mí... ¡Marabú! Francisquita y el mismo día también requebraba a una maja, FRANCISQUITA- Ven, que con un mimo te quiero probar
y ahora, además, le jura amor eterno a doña Francisca. que voy a ser la miel de tu hogar.
CARDONA- Mira bien que los pajarracos podrán picarte si Entra Fernando y se sorprende al ver allí a su padre. Doña
los retas tú. y después de picar... ¡Marabú! Francisca se precipita a pedir consentimiento para casarse LOS DOS- Debes olvidar mi maquinación, pero no me
con Fernando: Don Matías le afea el proceder diciendo que borres de tu corazón. Hijo cariñoso / hija cariñosa seré para
LOS DOS- ¡Viva el bolero del Marabú! podría ser su madre. Cardona le echa en cara que este ti. ¡Mírame! ¡Bésame! ¡Ven a mí! ¡Ah!
reproche se lo puede aplicara sí mismo. Don Matías se da cuenta de su error y renuncia a la mano
Unos románticos elogian la pieza y exigen que haya baile. de Francisquita. deseándole que sea feliz con su hijo. Acto
Se baila el fandango. Cardona invita a todos a comer y 9.- [3’26] FRANCISQUITA- Yo no fui sincera, perdóname; seguido invita todos a beber y celebrar la boda.
beber, aunque al llegar Fernando, Aurora se marcha y se si yo te engañé, fue porque le amaba. (Señalando a
quedan él y Cardona solos. Fernando confiesa que ama a Fernando.) Tú mis travesuras perdonarás, y este matrimonio
Francisquita con pasión. bendecirás. ESCENA FINAL

FANDANGO FERNANDO- Padre, no me niegues tu bendición y tu Cardona propone a Aurora encontrarse esta noche y ella
corazón abre a la indulgencia. Ya que su marido no puedes parece acceder. Don Matías propone el brindis final.
ESCENA II ser tú serás el padre de mi mujer.
10.- [1’11] TODOS- Canto alegre de la juventud que eres
Lorenzo viene a provocar a Fernando, creyéndolo FRANCISQUITA- Yo voy a tener siempre para ti un amor alma del viejo Madrid: vuela ya y, en tu volar de pájaro,
enamorado de Aurora. Cuando Cardona le asegura que filial puro y verdadero. pregona nuestro júbilo por los celestes ámbitos. Canto feliz,

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tú que puedes volar difunde hasta el sol la dicha de amar, y


en la primavera que nos espera suena sin cesar.

(Intervienen las bailarinas. Nuevos olés y aplausos.)

FINAL DE LA ZARZUELA

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