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Algunas Estadísticas que el INEI realizo sobre violencia en el Perú

El Instituto Nacional de Estadística e Informática-INE realizo una investigación llamada “Perú:


Indicadores de violencia familiar y sexual, 2000-2017”, elaborada con información de las ENDES
Continuas y de los registros administrativos sobre el tema que generan las instituciones. La violencia
en el Perú es un problema social de graves consecuencias para la salud, la economía y el desarrollo
de los pueblos, se instala de manera silenciosa en numerosas familias y deja sus terribles secuelas,
sin embargo, la violencia es un problema que generalmente se calla y se oculta principalmente por
la propia víctima. Como respuesta a estos hechos, a comienzo de la segunda mitad del siglo pasado,
la sociedad y el Estado han tratado de regular el ejercicio arbitrario de la violencia;
fundamentalmente, con el fin de proteger a los más vulnerables.

En el Perú, en los últimos años hubo importantes avances normativos orientados a erradicar y
sancionar la violencia contra las mujeres. Las estadísticas de violencia contra la mujer dan cuenta
de la importancia del tema y de la necesidad de desarrollar acciones para la prevención y generación
de información que sea útil para la toma de decisiones y mejoramiento de las políticas públicas.

Algunos datos importantes que debemos conocer:

La violencia contra la mujer es cualquier acción o conducta que, basada en su condición de género,
cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer tanto en el ámbito público
como en el privado.

En el año 2016, se aprecia que el 68,2% de mujeres de 15 a 49 años de edad que tienen o han tenido
relación de pareja, han sufrido alguna forma de violencia física, psicológica y/o sexual por parte de
su actual o último esposo o compañero en algún momento de su vida.

El 31,7% de mujeres alguna vez unidas fueron víctimas de violencia física por su actual o último
esposo o compañero, en el año 2016. Los resultados muestran disminución de 6,5 puntos
porcentuales en el periodo 2009-2016.
En los últimos doce meses anteriores a la entrevista, el 10,2% de mujeres alguna vez unidas (casadas,
convivientes, separadas, divorciadas o viudas) sufrieron maltrato físico y el 2,5% declaró que su
esposo o compañero las obligó a tener relaciones sexuales en contra de su voluntad o a realizar
actos que ella no aprobaba.

El 44,1% de mujeres agredidas físicamente buscaron soporte en personas cercanas; en primer lugar,
recurren a la madre, luego a la amiga(o)/vecina(o), hermana, entre otras, en el año 2016. La
comisaría es la institución de mayor recurrencia (75,9%); siguen Defensoría Municipal-DEMUNA,
Fiscalía y Juzgado.
En el primer semestre 2017, la Policía Nacional del Perú da cuenta de 94 mil 48 denuncias por
violencia familiar; 40,8% por agresión física, 36,4% por violencia psicológica y 22,8% por violencia
sexual. En el año 2016, el total de denuncias registradas alcanzó 164 mil 488.

El 35,2% de las denuncias por violencia familiar consideraron como principal causa los problemas
conyugales y el 24,5% problemas familiares, en el primer semestre 2017.
Entre enero y mayo 2017, se registraron 2 mil 494 denuncias por violencia sexual a mujeres, la
mayoría tenía menos de 18 años de edad (68,9%).

En el año 2016, el Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual-PNCVFS, que promueve
el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, atendió a 63 mil 22 personas afectadas por
violencia familiar y 51 mil 425 entre enero y agosto 2017.
La violencia

1. Concepto

Según la OMS (2002) La violencia es el uso intencional de la fuerza física,


amenazas contra uno mismo, otra persona, un grupo o una comunidad que
tiene como consecuencia o es muy probable que tenga como consecuencia
un traumatismo, daños psicológicos, problemas de desarrollo o la muerte.

Anceschi (2009) señala que la violencia es un concepto subjetivo de


definición compleja, ya que puede adquirir diversos tipos de acepciones
según el punto de vista desde el que lo analicemos. Así la definición no será
la misma desde una perspectiva moralista o jurídica y dentro del ámbito
jurídico un penalista no la definirá de la misma manera que un civilista. Es
por ello que realmente su definición es compleja identificando casos en los
que incluso esta es “legítima” como método de resolución de conflictos (Vidal,
2008; Garaigordobil y Oñederra , 2010).

Calabrese (1997:112) indica que “la violencia y la agresión son dos caras de
la misma moneda que tradicionalmente ha sido aceptada como mecanismo
de control por los individuos que han ostentado el papel hegemónico dentro
del grupo social que de uno u otro modo se han visto justificados y por lo
tanto, legitimados en el ejercicio de esa violencia y de ese poder arbitrario”.

En este sentido Gorjón (2004: 31-32) señala que el propio Consejo General
del Poder Judicial indica que “conceptualmente la violencia se presenta como
un estadio más avanzado de la agresividad. No hay violencia en sentido
técnico, por una agresión aislada, esporádica, sino que esa agresión debe
producirse en un contexto de sometimiento de la víctima. El agresor -sujeto
dominante- se mueve en un ambiente en el cual la víctima se encuentra
subordinada. Ello se produce paulatinamente en un contexto de continua
agresión y correlativo deterioro de la personalidad de la víctima. En este
sentido puede hablarse de relaciones de dominación”.

Vidal (2008) la definen como “la violación de la integridad de la persona “, la


cual “suele ejercerse cuando interviene la fuerza física o la amenaza de su
uso, pero también cuando se actúa en una secuencia que causa indefensión
en el otro”, por lo que este autor la considera un proceso en el que
participamos todos y no un simple acto cuyo fin es la afirmación del “dominio”
a través del cual busca el “control” de la presencia y las condiciones del estar,
así como hacer del otro un medio considerándolo como propio y operando
siempre sobre el “estar” del sujeto. (p. 17-20).

Causas según teorías psicológicas


- “Teorías biologicistas”: como los de Halperin (1994) o Wurtman (1995) que
explican la agresividad desde las deficiencias genéticas, hormonales y de los
neurotransmisores.

Estudios fundamentados en “teorías del condicionamiento” (clásico, operante


y social) las cuales justifican el aprendizaje de este tipo de conductas a través
de distintas vías (Bandura y Walker, 1963; Berkowitz y Rawlin, 1963;
Anderson y Bushman, 2002 y Pahlavan, 2002).

“Teorías psicoanalistas” que explican las pulsaciones agresivas como


innatas y parte de la estructura psíquica del hombre (Freud, 1920). - “Teorías
de la freustración-agresión” (Dollar et al., 1939; Berkowitz, 1993; Espinosa et
al., 2003 y Naouri, 2005).

Teorías como la de las “habilidades sociales” que explicajan por la existencia


de un déficit de las competencias o señales sociales apropiadas (Slee, 1993;
Sutton y Smith, 1999) - “Teorías miméticas” según las cuales las relaciones
humanas son conflictivas y violentas a causa del deseo (Barahona, 2006 y
Rojas Marcos, 1995).

“Teorías contextuales o ecológicas” (Díaz-Aguado, 2004 y Bronfenbrenner,


1979).
“Teorías sociológicas” las cuales atribuyen este tipo de conductas a variables
ambientales y del contexto social (Ovejero, 1997).

Algunos de los principales tipos de violencia


Violencia física.- Es la que se ejerce de manera física sobre de una o varias
personas, puede ser ejercida mediante golpes y otros maltratos físicos, es
cualquier acto que infrinja algún daño físico a otra persona de manera
intencionada, usando la fuerza física, dañando a la persona, ya sea con el
uso de algún objeto o con el mismo cuerpo (puñetazos, patadas), además
de el hacinamiento en lugares y condiciones infrahumanas, no dar los
alimentos necesarios, negar atención médica, etc., es decir, cualquier tipo de
maltrato físico con el que se pueda dañar a la víctima causándole lesiones
tanto externas como internas.
Violencia sexual.- Dentro de la violencia física se encuentra la violencia
sexual, entendiéndose como violencia sexual cualquier acto, que degrade,
dañe o comprometa su integridad sexual y física. Es una violencia que implica
el abuso de poder (físico, jerárquico, etc.), por parte del agresor (hombre o
mujer), en contra de la víctima (que puede ser también un hombre o una
mujer de cualquier edad).
Este tipo puede dividirse a su vez en violación que es la agresión sexual
directa, la corrupción de menores, entendiéndose los actos de tendencia
sexual en personas menores de edad, como exhibir escenas sexuales, o
hacerles presenciar los actos sexuales, etc., violentando su inocencia, o el
acoso sexual, que es cuando a una persona le realizan requerimientos
tendientes de tipo sexual, de manera insistente y en contra de su voluntad,
ya sea en el ámbito laboral, escolar o social.
Violencia económica.- Son las acciones u omisiones intencionadas y
perpetradas por el agresor, tendientes a afectar la supervivencia económica
de la víctima, tales como limitaciones económicas, enfocadas a controlar y
restringir el ingreso de las percepciones económicas de la víctima, sabotajes
a nuevas fuentes de ingresos que pudiera obtener la víctima, así como la
retención del salario por un empleador o el pago de un salario menor al
acordado por la realización de un trabajo, como en los casos en que la víctima
queda indefensa ante el abuso, al ser ilegal en un país, incapaz mental, o
presenta algún otro impedimento para defenderse de la violencia ejercida
contra ella.
Violencia patrimonial.- Son los actos y omisiones intencionados tendientes
a afectar la supervivencia de la víctima, tales como la sustracción, retención,
o destrucción de bienes, valores y documentos que afecten los derechos
patrimoniales de la víctima, así como de su familia, de manera tendiente a
afectar a la víctima.
Violencia psicológica y emocional. Esta puede ser ejercida de maneras
diferentes en una persona o en varias, mediante actos u omisiones que
dañen la estabilidad psicológica y emocional de la víctima, tales como el
abandono (como en los casos de abandono de ancianos, infantes o
incapaces), insultos, humillaciones, marginación, comparaciones
degradantes o destructivas, infidelidad, amenazas, rechazo (como en el caso
del rechazo y la indiferencia a los infantes), así como varios dichos y actos
tendientes a menoscabar la autoestima y la estabilidad emocional y
psicológica de la persona, este tipo de violencia puede ser ejercida por una
persona o por varias, en contra de la víctima (o víctimas).

Consecuencias de la Violencia
La violencia trae dos tipos de consecuencias: Físicas y Psicológicas

Consecuencias físicas

• Homicidio.
• Lesiones graves
• Embarazo no deseado
• Abortos
• Estrés
• Vulnerabilidad a las enfermedades

Consecuencias Psicológicas.

• Suicidio
• Problemas de salud mental
• Ausencia de Autoestima
• Ser víctima de violación o abuso sexual conlleva los siguientes
sentimientos: Temor. Culpa. Desvalorización, Odio, Vergüenza, Depresión,
Asco, Desconfianza, Aislamiento, Marginalidad y Ansiedad,
• Ser diferente (se sienten diferentes a los demás
Como ser agentes de cambio

 Informarse del tema: nunca hay que dar por sentado que conocemos sobre
un tema. La mayoría de las personas desconocemos los aspectos cruciales
sobre la violencia. Al estudiar y conocer los aspectos que generan violencia,
podemos identificar patrones para prevenir situaciones de riesgo.

 Genera y fomenta un ámbito de respeto: tratemos a los demás como nos


gustaría que nos traten. Aprendamos que mediante un diálogo respetuoso y
tolerancia podemos encontrar puntos de acuerdo para solucionar problemas.

 La violencia no se debe aceptar bajo ninguna circunstancia: los pellizcos,


los jalones del brazo o el golpecito, son acciones que deben evitarse siempre.
Está comprobado que una vez aceptas esta situación, comienza un proceso
de “normalización de la situación”. Es decir, piensas que no fue tan malo y te
acostumbras a las agresiones.

 Siempre expresa tu postura: la violencia psicológica puede estar


camuflada bajo distintas formas y es más frecuente de lo que se cree.
Muchas veces pensamos “no quiero generar problemas” o bien, temes que
tu pareja se aleje y se opta por la sumisión. Si pensamos diferente, es
importante expresarse con firmeza, respeto y claridad.