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a Ilíada es, sin duda alguna, una de las grandes epopeyas de la Antigüedad Clásica.

Se atribuye al poeta griego Homero, quien también compuso otro famoso poema,
la Odisea. La Ilíada es un texto de carácter épico que narra la cólera de Aquiles a partir
de los hechos acaecidos durante la guerra de Troya. El nombre de la obra procede
de Ilión, nombre griego por el que se conocía la antigua ciudad de Troya. Ambas obras
homéricas están consideradas por los expertos como las dos grandes composiciones
líricas de toda la literatura griega clásica, ya que ambas fueron utilizadas durante mucho
tiempo como principios didácticos y morales.

En esta lección de unPROFESOR vamos a analizar en profundidad cada uno de los


personajes de la Ilíada, tanto los principales como los secundarios. Sigue leyendo y
podrás conocer los personajes de la Ilíada principales y secundarios para poder hacer
correctamente tu trabajo.

Imagen: La crisis de la Historia

El personaje principal de La Ilíada: Aquiles


El personaje más importante de toda la obra es Aquiles, protagonista de la historia. Aquiles está
considerado como uno de los más grandes héroes griegosque participaron en la guerra de Troya.

Era hijo de Peleo y Tetis, razón por la cual a lo largo del texto, Aquiles también recibe el
sobrenombre de "Pélida", y también, en algunas ocasiones, se le describe como "el de los pies
veloces", pues la rapidez era una de sus muchas cualidades en el campo de batalla.

Este héroe se caracteriza por su enorme fuerza y porque nunca era derrotado por ningún guerrero
que osase desafiarlo en combate. La leyenda cuenta que, cuando Aquiles era tan solo un niño, su
madre lo sumergió en el río Éstige y lo hizo inmortal. Sin embargo, esta olvidó meter en el agua el
talón por el que lo sostenía, y por eso, la invulnerabilidad del héroe griego se desvanece cuando es
herido justamente en el talón.

Tal es la fama de esta leyenda que hemos incorporado en nuestra lengua la expresión "el talón de
Aquiles" para referirnos a algo que es nuestra mayor debilidad, en relación a este mito clásico.

Imagen: La Mente es Maravillosa

Héctor, otro de los personajes principales de La Ilíada


Junto con Aquiles, Héctor es otro de los grandes héroes de la guerra de Troya.Hijo primogénito
del rey troyano Príamo y esposo de Andrómaca, Héctor es el mejor guerrero del bando troyano y
el comandante de las fuerzas que defienden la ciudad de los griegos.

Durante la batalla, Héctor mata a Patroclo, amigo íntimo de Aquiles y, por ello, el héroe griego
decide vengarse y mata a Héctor, humillándolo posteriormente al arrastrar su cadáver por el exterior
de las murallas de Troya.

Frente a la cólera desenfrenada de Aquiles, encontramos a Héctor, un guerrero fiel y entregado a la


protección de su ciudad. Mientras que Aquiles lucha en la guerra de Troya con el único objetivo de
alcanzar la fama inmortal, Héctor lo hace porque no le queda más remedio y, como hombre valiente
y con honor, debe defender a su pueblo.

La muerte de Héctor supone un golpe decisivo para el ejército troyano.

Otros personajes principales de la tragedia


Además de los dos coprotagonistas, también hay otros personajes principales en La Ilíada y que a
continuación analizaremos:

Paris

Hermano menor de Héctor. Es el desencadenante de la guerra de Troya pues se enamora


perdidamente de Helena, la mujer de Menelao, rey de Esparta. Paris decide huir llevándose
consigo a Helena a Troya, lo cual desata la ira de Menelao, quien pide ayuda a su hermano
Agamenón, rey de Micenas, para emprender la guerra contra Troya y recuperar a su mujer.

Frente a su hermano Héctor, Paris es un joven iluso y cobarde, que prefiere sacrificar el bienestar de
todos los troyanos con tal de conseguir el amor de una mujer.

Agamenón

Rey de Micenas y principal jefe del bando griego en la guerra de Troya. Es un guerrero egoísta y
su ego hace que tenga varios enfrentamientos directos con Aquiles, su mejor soldado. Cuando cae
Troya, Agamenón se proclama victorioso y regresa a Micenas.

Menelao

Hermano menor de Agamenón. Junto con él, reúne a los ejércitos griegos para marchar sobre
Troya, recuperar a su mujer y así salvar su honor.

Imagen: Emaze
Personajes secundarios de la Ilíada
Junto a los personajes principales de la Ilíada, a continuación estudiamos los personajes
secundarios más importantes del texto homérico:

Helena

Mujer de Menelao. Cuenta la leyenda que la diosa Afrodita sentía celos de la belleza de Helena y
por ello hizo que Paris se enamorase de ella y huyesen junto a Troya, razón por la cual comenzó la
guerra. Simboliza, en la figura de una mujer, el devenir desastroso de la ciudad de Troya y de todos
los troyanos.

Odiseo

Uno de los guerreros más astutos y audaces de las tropas de Agamenón. Es el personaje principal
de la Odisea, la otra gran obra homérica. Suya fue la idea de construir el famoso caballo de
Troya, una enorme estructura de madera que los griegos ofrecieron a los troyanos como señal de paz
pero que sin embargo, escondía en su interior guerreros griegos, que gracias a este artilugio,
consiguieron entrar en la ciudad, evitando las enormes murallas que tanto tiempo habían resistido la
invasión anterior.

Ayax

Uno de los más valientes guerreros aqueos, perteneciente a los ejércitos de Agamenón. Se le conoce
con el sobrenombre de "Ayax el Grande". Su fama le precede, puesto que no cuenta con la ayuda de
los dioses y aún así es uno de los guerreros más feroces y temidos del bando griego.

Patroclo

El mejor amigo de Aquiles, tan cercano como si fuese su hermano pequeño. Lo acompañó durante
la guerra hasta que, en una batalla, este decidió vestirse con la armadura de Aquiles y, al verlo
Héctor, lo confundió con el gran héroe griego y le dio muerte, lo cual supuso la posterior ira y
venganza de Aquiles.

Si quieres seguir aprendiendo lecciones similares a Personajes de la Ilíada: principales y


secundarios , te recomendamos que entres en el módulo Literatura de la asignatura Lengua
española.
Preguntas y comentarios sobre: Personajes de la Ilíada: principales y
secundarios

La Ilíada - Resumen breve


Personajes de la Ilíada: principale... ›
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Marina Maza

Sin duda alguna, una de las tres grandes epopeyas de la Grecia Clásica es la Ilíada, cuyo autor no se
sabe a ciencia cierta quién es, pero se atribuye por mayoría al poeta Homero. Es una de las obras
clásicas por excelencia, fuente de inagotables poemas, textos, novelas, canciones, obras teatrales,
series y películas cinematográficas. Dentro del propio mundo griego, en su época la Ilíada y
la Odisea se consideraban como las dos obras literarias más importantes e influyentes. Tanto es así,
que ambas se utilizaban en los colegios con fines pedagógicos que transmitían los valores morales de
la época.
En esta lección de unPROFESOR vamos a hacer un breve recorrido por la temática y los aspectos
más importantes de los distintos temas que aparecen en la obra. ¡Sigue leyendo este breve resumen
de la Ilíada!

La Ilíada: estructura y argumento


Comenzaremos este breve resumen de la Ilíada hablando sobre la estructura y el tema
principal sobre el que versa la obra. La Ilíada es una epopeya griega, o lo que es lo
mismo, un texto narrativo épico que suele estar escrito en verso, más o menos como si
se tratase una canción antigua que cuenta las vivencias, hazañas y conquistas de un gran
héroe, el cual se toma como modelo de conducta. Está escrita en hexámetros
dactílicos y tiene alrededor de 15.693 versos, los cuales se dividen a si vez en 24
cantos.

El argumento o la temática central gira alrededor de la cólera de Aquiles, ya que el


texto se centra en los hechos acontecidos durante los últimos años de la Guerra de
Troya. De hecho, el nombre de la Iliada procede del nombre griego de la ciudad de
Troya; esto es, Ilión.

Imagen: Slideshare
Argumento de la Ilíada
Como ya hemos dicho anteriormente, la Ilíada narra la cólera de Aquiles y es
precisamente así como da comienzo el relato, con el tremendo enfado del protagonistas
porque el rey de los aqueos, Agamenón ha decidido quedarse la esclava favorita de
Aquiles, Briseida. A modo de venganza, Aquiles decide retirar sus ejércitos y el bando
aqueo se ve diezmado por los troyanos.

En este momento, Patrocolo, primo y amigo íntimo de Aquiles decide ponerse las
armaduras de Aquiles y enfrentar la batalla, con tan mala suerte que lucha directamente
contra Héctor, hijo del rey troyano Príamo y príncipe de Troya, y acaba
muriendo derrotado por Héctor.

Cuando Aquiles se entera de tal desventura, decide vengarse y luchar contra los
troyanos hasta dar caza a Héctor, el asesino de su primo querido. Previamente, los
troyanos no habían querido devolver el cadáver de Patrocolo a Aquiles para que pudiese
enterrarlo en paz, entonces, cuando Aquiles mata a Héctor, ata el cadáver de este a su
carro y lo arrastra por toda la playa de Troya, con el único fin de humillarlo.

Desolado por la desolación y la pérdida de su hijo amado, el rey Príamo baja a la playa
de Troya, al campamento de los aqueos para suplicarle a Aquiles que le devuelva el
cadáver de su hijo y así poder enterrarlo en paz. Ante tal acto paternal y sentimental, el
héroe Aquiles se ve conmovido y decide darle al rey troyano lo que pide, ya que ambos
están en la misma situación, es decir, llorando la muerte de uno de sus seres más
queridos.

De esta forma se termina el relato de la Ilíada, con la reconciliación ante la


devastación de la muerte de dos de los grandes personajes de la obra, el rey troyano
Príamo, quien defiende su ciudad y su gente cueste lo que cueste, frente al todopoderoso
Aquiles, quien tan solo buscar encontrar la fama eterna y que su nombre se repita a los
cuatros vientos, de generación en generación, y así pueda perdurar en la eternidad.
¿Quién le iba a decir a Aquiles que tendría razón y al final lograría su objetivo?

En esta otra lección te descubrimos los personajes principales y secundarios de La


Ilíada.
La Ilíada en la literatura universal
La Ilíada es una de las obras cumbres de la literatura universal. En esta obra se
recogen los grandes temas universales, las pasiones y las envidias humanas, los
sentimientos positivos como el amor, el honor, la verdad, la lealtad, frente a emociones
negativas como la codicia, la ira, la desesperación o la venganza, entre otras muchas.

Este texto sigue vigente en nuestros días porque, al fin y al cabo, seguimos creyendo en
algo más allá del ser humano, que puede tener la potestad de decidir o condicionar
nuestro destilo. La figura del héroe y su desdichado final trágico es un tema
recurrente que ha influido en numerosas obras literarias de todos los tiempos sucesivos.

La guerra como medio a través del cual los hombres intentan conseguir su objetivo
sigue, lamentablemente, estando ahora más vigente que nunca.

Si quieres seguir aprendiendo lecciones similares a La Ilíada - Resumen breve, te


recomendamos que entres en el módulo Literatura de la asignatura Lengua española.
Personajes de la Ilíada:
Aquiles:
Fue el mayor de los guerreros griegos en la guerra de Troya. Era hijo de la
ninfa del mar, Tetis, y de Peleo, rey de los mirmidones de Tesalia. Cuando era
un niño su madre lo sumergió en el Éstige para hacerlo inmortal. Las aguas lo
hicieron invulnerable menos en el talón, por donde lo sostenía su madre.
Aquiles libró muchas batallas durante el sitio de diez años a la ciudad de
Troya. Cuando el rey miceno Agamenón tomó para sí a la doncella cautiva
Briseida, Aquiles retiró a los mirmidones de la batalla y se encerró
encolerizado en su tienda. Los troyanos, envalentonados por su ausencia,
atacaron a los griegos y los forzaron a una retirada precipitada. Entonces
Patroclo, amigo y compañero de Aquiles, le pidió que le prestara su armadura
y le dejara avanzar con los mirmidones a la batalla. Aquiles aceptó. Cuando el
príncipe troyano Héctor mató a Patroclo, el desconsolado Aquiles volvió a la
batalla, mató a Héctor y arrastró su cuerpo triunfante detrás de su carro. Más
tarde permitió a Príamo, rey de Troya, rescatar el cuerpo de Héctor. Aquiles
peleó su última batalla con Memnón, rey de los etíopes. Después de matar al
rey, Aquiles condujo a los griegos hacia los muros de Troya. Allí fue
mortalmente herido en el talón por Paris. La disputa entre Aquiles y
Agamenón, la batalla posterior y el rescate del cuerpo de Héctor son narrados
en la Iliada.

La cólera de Aquiles:
En el comienzo del poema, la asamblea de los soldados, informada de
las causas de la peste [enviada por Apolo contra los aqueos por el ruego
del sacerdote Crises, padre de Criseida], obliga a Agamenón a devolver
a Criseida. Pero éste reclama a Briseida en compensación. Aquiles, que
ama a la muchacha, o, quizá, simplemente por obstinación, rehúsa
entregarla. Agamenón, en virtud de su poder de jefe supremo, se la
hace entregar. Aquiles debe obedecer, pero rehúsa -y en esto está en su
derecho- seguir participando en la guerra. Pronto se reanudan los
combates en torno a Troya. Agamenón, engañado por un sueño, cree
que podrá ontener la victoria sin Aquiles. Pero los éxitos obtenidos por
los troyanos le desengañan pronto. Héctor, principal héroe troyano,
ataca su campamento. Agamenón comprende que debe reconciliarse
con Aquiles. Le manda otra vez a Briseida, con regalos preciosos, y le
promete la mano de una de sus hijas. (P.Grimal)

Así reluce la pica acerada que Aquiles blande en la diestra, meditando


la pérdida del divino Héctor, y buscando con los ojos, en su hermosa
carne, dónde ofrecerá menos resistencia. Todo el resto de su cuerpo
está protegido por sus armas de bronce..., un solo punto se deja ver,
aquél en que la clavícula separa el hombro del cuello, de la garganta.
Allí es donde el divino Aquiles lanzó su jabalina contra Héctor en pleno
ardor. (Ilíada, XXII, 319)

Héctor:
Hijo mayor del rey Príamo y la reina Hécuba de Troya, y esposo de
Andrómaca. En la Ilíada Héctor es el mejor guerrero troyano. Como
comandante de las fuerzas de la ciudad, su contribución a la resistencia frente
al ejército griego durante nueve años es decisiva, y casi al final obliga a los
griegos a huir en sus barcos. Sin embargo, durante la batalla mata a Patroclo,
el amigo amado de Aquiles, el héroe de los griegos. Aquiles, que se había
retirado de la lucha por una disputa con el rey Agamenón, líder de las fuerzas
griegas, vuelve al campo de batalla para vengar la muerte de su amigo.
Desconsolado y frenético, persigue a Héctor tres veces alrededor de las
murallas de Troya, lo mata y después ata el cadáver a su carro y lo arrastra por
el exterior de las murallas hasta la pira funeraria de Patroclo. Al enterarse de
que los griegos se niegan a celebrar los ritos funerales de su hijo, el triste
Príamo acude a Aquiles con la ayuda del dios Hermes y le pide que le
entregue el cuerpo de su hijo. Aquiles accede conmovido por el dolor del viejo
rey y declara una tregua para que los troyanos celebren un funeral adecuado.
La Iliada concluye con una descripción del funeral celebrado en honor de
Héctor. En contraste con el feroz Aquiles, Héctor simboliza el guerrero
caballeroso.

La muerte de Héctor:
Cuando todos los troyanos habían vuelto a entrar en la ciudad, Aquiles
y Héctor se enfrentan solos, al pie de la muralla. Por primera vez en su
vida, Héctor tiene miedo. Huye ante Aquiles, que le persigue. Pero en
el Olimpo, Zeus, que observa el combate, rodeado de todos los dioses,
pesa en una gran balanza el destino de Aquiles y el de Héctor. Una vez
conocidos los destinos por Zeus, nada puede impedir ya el desarrollo
del drama. Atenea, tomando la forma de Deífobo, hermano de Héctor,
acude a su lado. Héctor cree que es auxiliado. Se detiene y hace frente.
Pero Atenea desaparece. Héctor sabe que todo está cumplido, y es
muerto por Aquiles. Al morir, una vez más predice a su enemigo una
muerte próxima. El relato de la Ilíada termina con la embajada de
Príamo, que viene a reclamar a Aquiles el cuerpo de su hijo. No se
continúa hasta lo que se pensaría que es su término natural, la muerte
de Aquiles. Pero la saga de la guerra contra Troya continúa, y es
posible reconstruirla gracias a las alusiones que se hallan en otras obras
literarias, ante todo, la Odisea, y luego las tradiciones seguidas por los
autores trágicos, las notas de los cmentaristas antiguos y los fragmentos
conservados de las epopeyas perdidas. (P.Grimal)

Príamo:
Rey de Troya. Fue padre de 50 hijos, entre los que sobresale el gran
guerrero Héctor, y de 50 hijas, entre ellas la profeta Casandra. Cuando era
joven, Príamo luchó con los frigios contra las amazonas, pero en la época de
la guerra de Troya era demasiado viejo para guerrear. El conflicto comenzó
cuando los griegos se propusieron rescatar a Helena, que había sido raptada
por Paris, el hijo de Príamo. Durante los diezaños de combate, Príamo asistió
ansiosamente al desarrollo de la batalla desde los muros de Troya con su
mujer, la reina Hécuba. Después de la muerte de su hijo Héctor a manos del
héroe griego Aquiles, Príamo se dirigió al campo griego para recuperar el
cuerpo de Héctor. Aquiles perdonó la vida a Príamo y le entregó el cadáver de
su hijo para que recibiese sepultura, pero durante el saqueo de Troya,
Neoptólemo, hijo de Aquiles lo mató.

Agamenón:
Rey de Micenas y jefe de las fuerzas griegas en la guerra de Troya. Era
hijo de Atreo y padeció la maldición lanzada sobre su casa. Cuando los
griegos se reunieron en Áulide para su viaje a Troya, se vieron obligados a
retroceder por los vientos adversos. Para calmar los vientos, Agamenón
sacrificó a su hija Ifigenia a la diosa Ártemis. Su disputa con Aquiles sobre la
princesa cautiva Briseida y las consecuencias de esa cólera forman buena
parte del argumento de la Iliada. Después de un sitio de diez años, cayó Troya
y Agamenón volvió victorioso a Micenas. Con él fue la princesa troyana
Casandra, que le había sido concedida por el ejército griego triunfante.
Clitemnestra, mujer de Agamenón, lo recibió con expresiones de amor, pero
mientras él estaba en el baño, ella le tendió una trampa. Egisto, el amante de
ella, golpeó a Agamenón con una espada y, mientras estaba inconsciente por
el golpe, Clitemnestra lo decapitó con un hacha. Su muerte fue vengada siete
años más tarde por su hijo Orestes. La historia de la muerte de Agamenón es
contada en la primera pieza de la trilogía Orestíada, del poeta griego antiguo
Esquilo.

Áyax:
Combatió en la guerra de Troya. Era hijo de Telamón, rey de Salamina, y
condujo a las fuerzas de esta isla hacia Troya. Un hombre corpulento, lento en
el hablar pero veloz en la batalla, Áyax fue llamado "baluarte de los aqueos"
por Homero. Encolerizado por no habérsele concedido la armadura del difunto
Aquiles, Áyax decidió matar a los jefes griegos Agamenón y Menelao. Para
protegerlos, la diosa Atenea golpeó con violencia a Áyax, que acabó con su
vida clavándose su propia espada.

Menelao:
Rey de Esparta, hermano de Agamenón, rey de Micenas, y marido de Helena
de Troya. Cuando el príncipe troyano Paris raptó a Helena, Menelao organizó
una expedición para rescatarla. Bajo el mando de Agamenón, Menelao y los
demás reyes griegos zarparon hacia Troya. Al término de la consiguiente
guerra de Troya, Menelao fue uno de los griegos que se ocultó en el caballo de
madera y saqueó la ciudad. Después de reconciliarse con Helena, Menelao
intentó regresar a Grecia. Se vieron forzados, sin embargo, a una travesía por
el Mediterráneo oriental, antes de llegar a Esparta, que duró ocho años. Allí
Menelao prosperó enormemente y, junto con Helena, disfrutó de una vida
larga y feliz.

Paris:
También llamado Alejandro, era hijo de Príamo y de Hécuba, rey y reina
de Troya. Una profecía había anticipado que Paris causaría la ruina de Troya
y, por esa razón, Príamo lo abandonó en el monte Ida, donde unos pastores lo
encontraron y lo criaron. Estaba cuidando a su oveja, cuando se suscitó una
discusión entre las diosas Hera, Atenea y Afrodita acerca de quién era la más
bella. Las tres diosas le solicitaron que hiciera de juez. Cada una de ellas
intentó sobornarlo: Hera le prometió que lo haría soberano de Europa y Asia,
Atenea que le ayudaría a lograr la victoria de Troya contra los griegos, y
Afrodita que le concedería la mujer más hermosa del mundo, Helena, la
esposa de Menelao, rey de Esparta. Paris eligió a Afrodita, aunque en realidad
estaba enamorado de la ninfa Enone. Su decisión hizo que Hera y Atenea se
volvieran enemigas acérrimas de su país. Este hecho, unido al rapto de Helena
en ausencia de Menelao, desató la guerra de Troya. Al décimo año del sitio de
Troya, Paris y Menelao entablaron un combate singular cuerpo a cuerpo.
Menelao habría logrado fácilmente la victoria si no hubiera intervenido
Afrodita, que envolvió a Paris en una nube y lo llevó de vuelta a Troya pero,
antes de la caída de la ciudad, fue herido mortalmente por el arquero
Filoctetes y acudió entonces a Enone, para que lo curara con una droga
mágica que tenía. Ella se negó pero, cuando Paris murió, decidió suicidarse
transida de pena.

Patroclo:
Amigo del héroe Aquiles, a quien acompañó a la guerra de Troya. En el
décimo año del conflicto, Aquiles retiró del combate a sus tropas, los
mirmidones, por una disputa con Agamenón, capitán de las fuerzas griegas.
Sin Aquiles, los griegos comenzaron a perder frente a los troyanos.
Finalmente, cuando éstos estaban a punto de quemar las naves griegas,
Patroclo persuadió a Aquiles para que le permitiera guiar a los mirmidones
con el objeto de librar a los griegos del desastre. Vestido con la armadura de
Aquiles, Patroclo condujo a los griegos a la victoria, forzando a los troyanos a
retroceder hasta las murallas de su ciudad. Sin embargo, en su máximo
momento de gloria, Patroclo murió a manos del capitán troyano, Héctor. Para
vengar la muerte de su amigo, Aquiles reanudó la lucha y mató a Héctor.

Andrómaca:
Esposa de Héctor y modelo de madre amantísima y esposa fiel. Poco
antes de su muerte, Héctor no encuentra a Andrómaca en el palacio y marcha
a las murallas, adonde ésta había acudido con su hijo, espantada con las
nuevas que llegan del campo de batalla. Héctor se despide antes de cruzar las
Puertas Esceas de su esposa y del niño asustado de ver a su padre armado.
Andrómaca vuelve a palacio, donde ya toda la casa llora por Héctor, dándolo
por muerto de antemano. Andrómaca consiguió que Aquiles le devolviera el
cuerpo de su esposo para honrarlo.

Helena:
Helena de Troya era la mujer más bella de Grecia, hija del dios Zeus y de
Leda, mujer del rey Tindáreo de Esparta. De niña fue raptada por el héroe
Teseo, quien esperó el tiempo necesario para casarse con ella, pero sus
hermanos, Cástor y Pólux, la rescataron. Más tarde, su fatal belleza fue la
causa directa de la guerra de Troya. La historia de los diez años de conflicto
comenzó cuando las tres diosas Hera, Atenea y Afrodita le pidieron al
príncipe troyano Paris que eligiera a la más hermosa de ellas. Después de que
cada una de las diosas hizo lo posible por influir en su decisión, Paris otorgó
la manzana de oro a Afrodita, quien le había prometido el amor de una mujer
de insuperable belleza. Poco después, Paris zarpó hacia Grecia, donde lo
recibieron cálidamente Helena y su marido, Menelao, rey de Esparta.
Lamentablemente Helena, la más bella de su sexo, fue el premio destinado a
Paris. Aunque vivía feliz con Menelao, cayó bajo la influencia de Afrodita y
permitió que Paris la persuadiera para fugarse con él, llevándosela fuera de
Troya. Menelao, entonces, convocó a los capitanes griegos para que lo
ayudaran a rescatar a su mujer y, con pocas excepciones, ellos respondieron a
su convocatoria. Durante nueve años de conflicto sin solución, Helena se
sentó en su telar en el palacio de Troya tejiendo un tapiz con su dolorosa
historia. Entonces Paris y Menelao decidieron trabar un singular combate
entre los ejércitos opuestos y Helena fue citada para asistir al duelo. Cuando
ella se aproximaba a la torre, donde el anciano rey Príamo y sus capitanes
estaban sentados, su belleza era aún tan incomparable y su pena tan grande
que nadie pudo sentir por ella más que compasión. Cuando los griegos ya
daban por hecha la victoria de Menelao, Afrodita ayudó a Paris a escapar del
enfurecido contendiente envolviéndolo en una nube y poniéndolo a salvo en la
cámara de Helena, donde ésta lo consoló. Después de la caída de Troya,
Menelao se reunió con su mujer y ambos salieron de Troya hacia su Grecia
natal. Ellos, sin embargo, habían disgustado a los dioses y, por tanto, varias
tormentas los arrastraron de una a otra costa del Mediterráneo, por lo que
debieron detenerse en Chipre, Fenicia y Egipto. Al llegar finalmente a
Esparta, Menelao y Helena retomaron su reinado y vivieron una situación de
esplendor el resto de sus días. Tuvieron una hija, Hermíone.

Casandra:
Hija del rey Príamo y de la reina Hécuba de Troya. El dios Apolo, que amaba
a Casandra, le concedió el don de la profecía, pero cuando ella se negó a
corresponder a su amor, Apolo volvió inútil el don haciendo que nadie creyera
en sus predicciones. Casandra advirtió a los troyanos de muchos peligros,
incluso del caballo de madera con el que los griegos entraron en la ciudad,
pero fue desestimada como una loca. Después de la caída de Troya, fue sacada
del santuario del templo de la diosa Atenea por Áyax, hijo de Oileo, y llevada
al campamento griego. Cuando se repartió el botín, Casandra fue entregada al
rey Agamenón como su esclava y amante. Casandra le advirtió de que sería
asesinado si volvía a Grecia, pero de nuevo no obtuvo crédito. A su llegada a
Micenas ella y Agamenón fueron asesinados por Clitemnestra, esposa de éste
y reina de Micenas.

Los dioses en las sagas literarias griegas:


Las leyendas se desprenden poco a poco del mito para dar nacimiento a
conjuntos en que se disciernen los primeros rasgos de una "historia" de los
pueblos helenos. A diferencia de lo que pasó en la India o en la Persia antigua,
el mito teogónico no es normalmente materia de poesía. Figura en las obras
lterarias a título de episodios, de ornamento o de referencia. La literatura
griega, en general tiende a situarse en el nivel humano más que en el divino:
espontáneamente es más de carácter histórico que mítico... [En la obra de
Homero] los dioses no eligieron tal partido o tal otro, más que en la medida de
sus rencores personales, y a veces pasan de un bando a otro. Lo que está en
cuestión no es el destino de un pueblo o de una raza, sino el de un linaje, a
menudo, el de un solo héroe. Y las razones asignadas a los acontecimientos se
sitúan en la historia de ese linaje o de ese individuo. (P.Grimal)

Los dioses de la sociedad descrita por Homero se distribuyeron los poderes y


los honores, dominan la tierra donde viven y mueren los hombres. Mientras
que los dioes de la mayoría de las naciones circunvecinas pretenden haber
creado el mundo, los dioses del Olimpo griego lo más que hacen es
conquistarlo y repartírselo. Una vez hecho esto, no hacen nada, encuentran
más fácil vivir de los ingresos y atemorizar con truenos a la gente que no
paga. Son los dioses de esa aristocracia conquistadora, no las deidades útiles
de la fertilidad de la gente que en realidad labora los campos. Son dioses
completamente humanos, sólo que inmortales y más poderosos. Moralmente
nada se puede decir a su favor, sus móviles son los mismos que impulsan a los
hombres. Con ellos no se puede ni se debe luchar, lo único que puede hacerse
es obtener su favor con súplicas, promesas y sacrificios.

En la sociedad descrita por Homero, el móvil religioso, en el sentido moderno


de la palabra, está ausente. El hombre homérico vive absorbido por la acción o
atento a las palabras de los dioses. Para él, sólamente esta vida tiene relación
con los dioses. El sentimiento genuinamente religioso que se encuentra en
Homero tiene menos que ver con los dioses del Olimpo que con concepciones
un tanto indefinidas como el Hado, la Necesidad o el Destino, a los que el
mismo Zeus tiene que someterse. Con alguna frecuencia aparecen en los
poemas homéricos proposiciones que vienen a ser como juicios universales
sobre la conducta y que parecen apuntar hacia una perspectiva de conjunto en
cuanto al destino humano. La idea de una justicia de Zeus, ante la que deberán
finalmente someterse la violencia y el fraude, aparece tan sólo
incidentalemente. Lo que con mayor frecuencia se manifiesta es la aceptación
resignada de cuanto hay de arbitrario y de injusto en el Hado o Destino, que se
impone a los dioses y a los hombres sin considerar el valor moral de sus
acciones.