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INSTITUCIÓN EDUCATIVA PRE-UNIVERSIDAD

ESTUDIANTIL
RESOLUCIÓN DE APROBACIÓN Nº 4798 DEL 9 DE OCTUBRE DE 2007 EMANADA POR LA SECRETARÍA DE EDUCACIÓN
MUNICIPAL
DANE: 370001001665 CÓDIGO ICFES: 136002 NIT. 64567662-2
Dir. Cra 12 Nº 25 A 43 Ciudadela Suiza TEL. 2786505 E-mail: preestudiantil@yahoo.es  
“Formamos al niño de hoy para el hombre del mañana” 

GUIA FILOSOFÍA ONCE SEGUNDO PERIODO


AREA: ASIGNATURA: DOCENTE:
NOMBRE DEL ESTUDIANTE: FECHA:
1) Investigar que es utilitarismo.
2) Consulta los planteamientos filosóficos y
económicos de John Stuart Mill y Jeremy Bentham.

EL UTILITARISMO EN EL SIGLO XIX.

Por utilitarismo se entiende una concepción de la moral según la cual


lo bueno no es sino lo útil, convirtiéndose, en consecuencia, el principio de
utilidad en el principio fundamental, según el cual juzgar la moralidad de
nuestros actos. Es posible encontrar algunos esbozos de la doctrina
utilitarista en A. Smith, R. Malthus y D. Ricardo, si bien se trata de una
doctrina moral y social que halla sus principales teóricos en J. Bentham,
James Mill y J. Stuart Mill. Para estos autores, de lo que se trata es de
convertir la moral en ciencia positiva, capaz de permitir la transformación
social hacia la felicidad colectiva.

J. Bentham, como hiciera el epicureísmo, estoicismo y Espinosa,


considera que las dos motivaciones básicas, que dirigen o determinan la
conducta humana, son el placer y el dolor. El ser humano, como cualquier organismo vivo, tiende a buscar el
placer y a evitar el dolor. Sólo dichas tendencias constituyen algo real y, por ello, pueden convertirse en un
principio inconmovible de la moralidad: lo bueno y el deber moral han de definirse en relación a lo que
produce mayor placer individual o del mayor número de personas. Decir que un comportamiento
es bueno, significa que produce más placer que dolor. Al margen de esto, según Bentham, los conceptos
morales no son sino entidades ficticias. La felicidad misma no sería sino existencia de placer y ausencia de
dolor. Bentham complementa este postulado básico con la aceptación de los
siguientes supuestos o principios, que constituyen su sistema: 1) que el
objeto propio del deseo es el placer y la ausencia de dolor (colocando así el
egoísmo o interés propio como el fundamento del comportamiento moral); 2)
que todos los placeres son cualitativamente idénticos y, en consecuencia, su
única diferenciación es cuantitativa (según intensidad, duración, capacidad
de generar otros placeres, pureza –medida en que no contienen dolor –, cantidad de personas a las que
afecta, etc.); y 3) los placeres de las distintas personas son conmensurables entre sí. En otros términos, si el
segundo principio suponía una indiferenciación cualitativa de los placeres para un mismo individuo, este
afirma una indiferenciación cualitativa inter individuos. En efecto, si el origen o la modalidad de la sensación
placentera (como la del dolor) son variables irrelevantes, el bien global de una persona cualquiera queda
determinado unívocamente por el sumatorio de las magnitudes de las distintas modalidades de sensación.
Esto tiene también un corolario, y es que, si lo dicho se asume consecuentemente y la tendencia natural de
todo ser humano es hacia la maximización de su placer y minimización del dolor, los medios elegidos para
ello son irrelevantes prima facie. La cláusula prima facie indica no que cualquier medio sea bueno, sino que
(siendo las consecuencias las mismas –en términos de satisfacción –) la elección de uno u otro sería
moralmente indiferente. Hechas estas asunciones, es fácil ver que los asuntos morales podrían dirimirse
fácilmente recurriendo a un simple cálculo utilitarista de las opciones o alternativas de acción puestas en
juego. Finalmente, la atención hacia otras personas (denominada en los sistemas morales tradicionales bajo
los términos de altruismo, bondad, amor, etc.) tiene cabida en el sistema de Bentham, pero en la medida en
que satisfagan los postulados anteriormente mencionados, es decir, en cuanto contribuyan a la satisfacción
del interés propio. En la medida en que una persona necesita ser amada, para así eliminar el dolor de su
soledad, en esa misma medida debe ocuparse de los demás, con el fin de que los demás también se ocupen
de uno: los deberes para con los demás, son deberes en la medida en que los demás nos puedan resultar
útiles.

J. Stuart Mill, por su parte, asume la máxima general utilitarista, según la cual, la tendencia natural de todo
individuo hacia la felicidad presupone el esfuerzo por aumentar el placer y disminuir el dolor. Sin embargo, no
coincide con Bentham en la necesidad de admitir los tres principios anteriormente citados. Respecto al
primero arguye que la felicidad propia no es alcanzable totalmente sin, de una u otra forma, procurar también
la felicidad de los demás. Además, Mill admite el sacrificio, la renuncia o el comportamiento, en general, no
interesado como una actitud moral que, en ciertas circunstancias, puede coincidir con la propia teoría
utilitarista (matizando que dicho sacrificio no constituye un bien en sí mismo, sino un bien en la medida en
que contribuya a la felicidad de los demás). Así, en El Utilitarismo, se nos dice: «En la norma áurea de Jesús
de Nazaret, leemos todo el espíritu de la ética utilitarista: "Haz como querrías que hicieran contigo y ama a tu
prójimo como a ti mismo"». Respecto a lo segundo, Mill no cree en una indiferenciación cualitativa de los
placeres; al contrario, habla de la necesidad de distinguir placeres superiores de otros inferiores. Finalmente,
reconoce que, si esta diferenciación cualitativa debe observarse en una misma persona, ya no podemos
hablar coherentemente de la comparabilidad de los placeres entre diferentes personas. Ciertamente, es
preferible (moral y utilitariamente hablando) una persona que ha conquistado los placeres intelectivos, aunque
insatisfecha en otros terrenos, a una satisfecha en los placeres sensoriales, pero vacía de los contemplativos.
En este punto, el utilitarismo de Mill tiene rasgos de Aristotelismo, epicureísmo (que no hedonismo craso) y
estoicismos innegables.

Estas diferencias entre los sistemas de Bentham y Mill, ha permitido que se distingan entre dos actitudes
utilitaristas subyacentes a cada sistema: un utilitarismo psicológico (Bentham) que pretende el análisis
desapasionado —y no desprovisto de cierta ironía— de las motivaciones del comportamiento individual y
colectivo, y un utilitarismo idealista (Mill) cuya pretensión es destacar que ciertos valores éticos tradicionales
(libertad, compasión, igualdad, etc.) son lo que más conviene (utilitaristamente hablando) al ser humano.

John Stuart Mill

Se puede decir que John Stuart Mill fue un gran economista con teorías
relacionadas con la distribución y producción. En que los bienes de la
fabricación tienen una curva perfectamente elástica y el costo de esta es la
que determina el precio del bien. Sin embargo, como filósofo se enfocaba más en la satisfacción completa del
ser humano. Este ideal para ese entonces no surgió con mucha fuerza, pero tiempo después gracias a los
conceptos de Stuart aparece la consideración de fondos salariales y la relación que se debe de dar entre el
patrón y obrero respecto a las jornadas de trabajo y la formación de sindicatos.

Jeremy Bentham

J. Bentham nació en Houndsditch, Londres y realizó sus estudios en Oxford. Las cuestiones jurídicas llamaron
siempre su atención volcándose plenamente al estudio del Derecho, aunque dedicándose más a la tarea de
reflexión y análisis.
Fundó en 1824 la Westminster Review con el confesado propósito de exponer y defender en ella un
“radicalismo filosófico” tendiente a defender la libertad, que él asociaba con la libertad de pensamiento y
expresión, así como impulsar todas aquellas reformas políticas y constitucionales que fueran necesarias. Esta
última tarea parece haber sido la motivación principal de J. Bentham.
De hecho, no estaba tan interesado como Hume en reflexionar abstractamente sino en someter a juicio y
transformación lo aceptado generalmente en su época.
Es de reconocer que la Inglaterra de la época de Bentham se conmovía ante los excesos atroces de la
Revolución Francesa. Como resultado, el apego a la tradición se fortaleció ante lo sucedido en el continente y
personajes como Edmund Burke llamaban a mantener el estado de cosas en la sociedad. La necesidad de
cambios, no obstante, era innegable, sobre todo en ciertas áreas. Es aquí donde el utilitarismo hizo sus
mayores contribuciones, gracias a Bentham y a J. S. Mill, cuya tarea consistió en acrisolar el pensamiento del
primero siendo que presentaba flancos débiles a la crítica.

TALLER 1
Explica teniendo en cuenta el texto anterior
a. Bien en sentido moral
b. Bien en sentido positivo o económico
c. Cuales son los principios planteados por Bentham
d. Que es la felicidad dentro del utilitarismo
e. Cual es el significado de una persona dentro de un
sistema utilitarista
f. Cuales son los planteamientos de J. Stuart Mill
g. Comenta la incidencia del utilitarismo para nosotros
hoy
h. Utilidad individual
i. Realice un escrito a manera de ensayo en el que
argumente sobre la importancia de ser feliz individual
y colectivamente
ACTIVIDAD 2
1. Consulte la biografía de FEDERICO
NIETZSCHE
2. ¿Que es el nihilismo?
3. ¿Que es el devenir?

VITALISMO

SE LLAMA VITALISTA A TODA TEORÍA FILOSÓFICA PARA LA QUE LA VIDA


ES IRREDUCTIBLE A CUALQUIER CATEGORÍA EXTRAÑA A ELLA MISMA.

Este término es poco preciso pues con él nos referimos a


teorías filosóficas muy distintas, con el único elemento común de
reivindicar la vida como una realidad singular que no puede ser
entendida en términos ajenos a ella. Aunque algunos autores
señalan la presencia de teorías vitalistas anteriores al siglo XIX, es
más común situar estas doctrinas en la segunda mitad de ese siglo
y primeras décadas del XX. Centrándonos en este período,
podemos establecer dos grandes líneas del vitalismo:

1) El vitalismo en la ciencia: con el triunfo de las ciencias


naturales, a partir de la Edad Moderna, muchos autores consideraron que los fenómenos
vitales podían ser explicados en términos materiales; el punto de vista mecanicista
dominante sugería que podemos entender a los seres vivos a partir de la comprensión de
los fenómenos fisico-químicos y que la vida no representa un nivel de realidad
cualitativamente distinto de la realidad inorgánica. Frente a este punto de vista, algunos
biólogos creyeron que existe una diferencia esencial entre los seres orgánicos y los no
orgánicos y que los primeros no pueden ser reducidos a los segundos. Estos científicos
postularon la existencia de un principio propio en los seres vivos, principio responsable de
su comportamiento finalista y de las distintas actividades vitales, por lo que consideraron
que los fenómenos vitales no pueden explicarse mediante las leyes de la física y la química.
Este principio irreductible a términos mecánicos y fisico-químicos recibió distintos nombres:
“fuerza vital” (Claude Bernard, 1813-1878), “fuerza dominante” (Johannes Reinke, 1849-
1931), “entelequia” (Hans Driesch, 1867- 1941).

2) El vitalismo en la filosofía: en la segunda mitad del siglo XIX y primera del XX


encontramos importantes filósofos que desarrollan toda su filosofía a partir de la reflexión
relativa a la vida. Dentro de esta línea del vitalismo se suelen distinguir también diversas
corrientes en función de su concepto de vida. Es habitual señalar al menos dos formas
de entender la vida: la vida en el sentido biológico y la vida en el sentido biográfico e
histórico:

 la vida en el sentido biológico: este concepto subraya


el papel del cuerpo, los instintos, lo irracional, la
naturaleza, la fuerza y la lucha por la subsistencia. El
vitalismo de Nietzsche se incluye en este grupo;
 la vida en el sentido biográfico e histórico: pero
también podemos referirnos a la vida como conjunto de
experiencias humanas dadas en el tiempo, tanto en su
dimensión personal o biográfico como en su dimensión
social o histórica. La filosofía de Ortega y Gasset se
incluye en este grupo. Ortega utilizará las categorías de
la vida entendida de este modo (vivencia, teoría de las
generaciones, perspectiva) para el desarrollo de su
filosofía.

El vitalismo en filosofía se presenta como una doctrina contraria al racionalismo. Los


conceptos más importantes alrededor de los que gira la filosofía vitalista son: temporalidad,
historia, vivencia, instintos, irracionalidad, corporeidad, subjetividad, perspectiva, valor de lo
individual, cambio, enfermedad, muerte, finitud...

Se puede entender la totalidad de la filosofía de Nietzsche como el intento más radical de


hacer de la vida lo Absoluto. La vida no tiene un fundamento exterior a ella, tiene valor en sí
misma. Y la vida entendida fundamentalmente en su dimensión biológica, instintiva, irracional.
La vida como creación y destrucción, como ámbito de la alegría y el dolor. Por esta razón,
Nietzsche creyó posible medir el valor de la metafísica, la teoría del conocimiento y la ética a
partir de su oposición o afirmación respecto de la vida.

TALLER 2 – con ayuda del libro


1. Señala las diferencias entre la concepción
apolínea de la vida y la dionisíaca.
2. Explica el sentido que le da Nietzsche a la
“muerte de Dios”.
3. ¿Nietzsche rechaza todo tipo de valores
morales? Justifica tu respuesta.
4. Destaca los elementos de decadencia que
Nietzsche cree encontrar en la cultura occidental.
5. ¿En qué sentido el cristianismo es “platonismo
para el pueblo”?
6. ¿Cómo se relaciona la muerte de Dios con la
aparición del superhombre?
7. ¿Qué cargos presenta en contra de la filosofía
platónica?

TALLER 3
EJERCICIOS CON TEXTOS

TEXTO 1
“La rebelión de los esclavos en la moral comienza cuando el resentimiento mismo se vuelve
creador y engendra valores: el resentimiento de aquellos seres a quienes les está vedada la
auténtica reacción, la reacción de la acción, y que se desquitan única-mente con una venganza
imaginaria. Mientras que toda moral noble nace de un triunfante sí dicho a sí mismo, la moral
de los esclavos dice no, ya de antemano, a un “fuera”, a un “otro”, a un “no-yo”; y ese no es lo
que constituye su acción creadora. Esta inversión de la mirada que establece valores ―este
necesario dirigirse hacia fuera en lugar de volverse hacia sí― forma parte precisamente del
resentimiento: para surgir, la moral de los esclavos necesita siempre primero de un mundo
opuesto y externo, necesita, hablando fisiológicamente, de estímulos exteriores para poder en
absoluto actuar, ―su acción es, de raíz, reacción. Lo contrario ocurre en la manera noble de
valorar: ésta actúa y brota espontáneamente, busca su opuesto tan sólo para decirse sí a sí
misma con mayor agradecimiento, con mayor júbilo, ...”.

Nietzsche, La genealogía de la moral, I, Alianza Editorial, Madrid

1. Explica el significado de las siguientes expresiones


del texto: “resentimiento”, “moral noble”, “moral de
esclavos”.
2. Explica a qué llama Nietzsche superhombre y
relaciónalo con la tabla de valores de la moral
aristocrática.
3. Compara la propuesta moral de Nietzsche con la
platónica.

TEXTO 2
“Primera tesis. Las razones por las que “este” mundo ha sido calificado de aparente
fundamentan, antes bien, su realidad, ―otra es-pecie distinta de realidad es absolutamente
indemostrable.
Segunda tesis. Los signos distintivos que han sido asignados al “ser verdadero” de las
cosas son los signos distintivos del no-ser, de la nada, ―a base de ponerlo en
contradicción con el mundo real es como se ha construido el “mundo verdadero”: un mundo
aparente de hecho, en cuanto es meramente una ilusión óptico-moral.
Tercera tesis. Inventar fábulas acerca de “otro” mundo distinto de este no tiene sentido,
presuponiendo que no domine en nosotros un ins-tinto de calumnia, de
empequeñecimiento, de recelo frente a la vida: en este último caso tomamos venganza de
la vida con la fantasmagoría de “otra” vida distinta de ésta, “mejor” que ésta.
Cuarta tesis. Dividir el mundo en un mundo “verdadero” y en un mundo “aparente”, ya sea
al modo del cristianismo, ya sea al modo de Kant (en última instancia, un cristiano alevoso),
es únicamente una sugestión de la décadence, ―un síntoma de vida descendente... El
hecho de que el artista estime más la apariencia que la realidad no constituye una objeción
contra esta tesis. Pues “la apariencia” significa aquí la realidad una vez más, sólo que
seleccionada, reforzada, corregida... El artista trágico no es un pesimista, ―dice sí incluso
a todo lo problemático y terrible, es dionisíaco.”

Nietzsche, Crepúsculo de los ídolos. Alianza Editorial, Madrid

1. Explica el significado de las siguientes expresiones


del texto: “mundo verdadero”, “vida descendente”,
“dionisíaco”.
2. Explica qué quiere decir Nietzsche con la frase “los
signos distintivos que han sido asignados al “ser
verdadero” de las cosas son los signos distintivos
del no-ser, de la nada”.
3. Relaciona el contenido del texto con la crítica de
Nietzsche a la metafísica.

ACTIVIDAD 2
1. Consulte la biografía de Max Weber y
Wilhelm Dilthey
2. ¿Que es panteísmo?

Corriente de pensamiento que surge en Alemania a finales del siglo XIX


impulsada por la obra de W. Dilthey, a raíz de su distinción entre las
ciencias de la naturaleza y las ciencias del espíritu, basada en la distinción
ontológica entre el mundo natural y el mundo histórico, al que considera el
resultado de la acción única e irrepetible de los seres humanos. Los hechos
a los que tal acción da lugar quedan vinculados al contexto en que se
produce, y a la relación entre el pasado y el presente, únicos elementos
que pueden permitir su comprensión.

Dilthey se opone a las concepciones de la historia de los románticos y de los idealistas, al


afirmar que las verdades y valores son relativos a cada época, y no la manifestación de lo
Absoluto o de cualquier otra esencia universal, negando así toda finalidad última y trascendente
de la historia.

Los tipos son las únicas formas de generalización legítimas dentro de las ciencias del espíritu.
Estas se basan en las diversas formas de expresión de vivencias semejantes. A partir de un
examen histórico, Dilthey señala tres tipos de visiones:

Naturalismo: Es un enfoque materialista que


postula explicaciones causales y mecanicistas de
la realidad. En consecuencia, es anti-
espiritualista.

Idealismo de la libertad: La persona, la libertad y


la trascendencia divina, es el centro a partir del
cual concibe el mundo.

Idealismo objetivo: Es una perspectiva panteísta


en la cual prevalece la idea del todo y la unidad del universo.

Finalmente, cabe señalar que Dilthey apunta que toda comprensión es comprensión histórica:
todos sus desarrollos metodológicos conducen a considerar la vida como una realidad radical e
irreductible a cualquier otro tipo de realidad y solo comprensible desde sí misma. La historia,
construye estructuras y conexiones dinámicas centradas en sí mismas, de allí, se concebirá el
carácter relativo de los valores y de la verdad: todo valor y toda concepción del mundo debe
ser juzgada de acuerdo a su contexto histórico. Cabe destacarse que Dilthey destacó
puntualmente que no debía interpretarse este método como un escepticismo en función de la
verdad.

TALLER 3
1) Realice un paralelo entre los aportes dados
por Dilthey y Weber.
2) Realice un mapa conceptual con la
información de historicismo presentado por
Dilthey.
3) Resalte la importancia del concepto
historicista para nosotros hoy.