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Acto jurídico:

Simulación absoluta y sucedáneos

“Para que la simulación se pueda dar en un acto jurídico es menester que concurran
por lo menos dos elementos: el propósito de provocar una falsa creencia sobre la
realidad de lo declarado y el acuerdo de simulación. Al haberse burlado la acreencia
de la demandante perjudicándola económicamente, debe ampararse la nulidad del
acto jurídico por simulación, pues, se ha acreditado que la demandada transfirió el
inmueble, con fecha posterior a la pretensión dineraria de la demandante a su
hermana, la misma que no ha demostrado solvencia económica para la adquisición
del inmueble.”

Exp: 646-99 Sala de Procesos Abreviados y de Conocimiento Lima, veinte de


octubre de mil novecientos noventinueve.

VISTOS; interviniendo como vocal ponente la señora Maita Dorregaray, con la razón
que antecede y sus acompañados, por sus fundamentos pertinentes y
CONSIDERANDO, además, Primero.- Que, es materia de apelación la sentencia de
fojas cuatrocientos cuarenta y ocho a cuatrocientos cincuenta y siete, su fecha
treinta de noviembre de mil novecientos noventiocho, la misma que declara
Infundada la demanda de fojas cincuentidós a setenta; Segundo.- Que, es sustento de
la apelación el hecho que no ha considerado el Juzgado la simulación en la venta del
inmueble, así como que la compradora del aludido bien no gozaba de solvencia para
adquirir dicho inmueble; siendo del caso, además, que los demandados han
simulado el negocio jurídico para ocultar el patrimonio del demandado Rafael
Ancieta, para así no pagar su deuda, por lo que ha existido fraude en la celebración
del acto jurídico; Tercero.- Que, para que la simulación se pueda dar en un acto
jurídico es menester que concurran por lo menos dos elementos, como son: a) el
propósito de provocar una falsa creencia sobre la realidad de lo declarado, siendo
por tanto la divergencia entre lo querido y lo que se declara consciente e intencional
y b) el convenio o acuerdo de simulación; Cuarto.- Que, la carga de la prueba le
corresponde a quien afirma hechos que configuran su pretensión, como lo dispone
el artículo ciento noventiséis del Código Procesal Civil, asimismo, siendo todos los
medios probatorios valorados por el juez en forma conjunta, utilizando su
apreciación razonada, para lo cual es pertinente, a efectos de lograr la finalidad de
los medios probatorios, complementando el alcance de estos, la utilización de sus
sucedáneos, que son los auxilios establecidos por la Ley o asumidos por el juez,
encontrándose entre estos los indicios, considerados como actos, circunstancias o
signos suficientemente acreditados a través de los medios probatorios, que
adquieren significación en su conjunto cuando conducen al juez a la certeza en torno
a un hecho desconocido relacionado con la controversia, de acuerdo a lo previsto
por los artículos ciento noventa y siete, doscientos setenticinco y doscientos
setentiséis del código adjetivo citado; Quinto.- Que, en tal sentido tenemos, primero,
que la compraventa cuya nulidad se pretende, fue efectuada con fecha posterior a la
interposición de la demanda sobre pago de suma de dinero presentada por la
demandante contra Pesquera San Rafael Sociedad Anónima y Rafael Ancieta
Calderón; como se verifica de las copias de fojas uno a cinco de autos, al haberse
admitido la misma con fecha veintiséis de enero de mil novecientos noventiséis,
elevándose a Escritura Pública el siete de agosto del mismo año, tal como aparece
del Testimonio que corre de fojas dieciséis a dieciocho de autos; Sexto.- Que, en
segundo término, se debe apreciar el grado de parentesco entre los vendedores y la
compradora del inmueble en cuestión, habida cuenta que conforme a sus propias
manifestaciones contenidas en sus escritos de contestación a la 5 demanda; resulta
ser la adquirente hermana de la vendedora doña Violeta Silva Medina; Séptimo.-
Que, en tercer término, se debe valorar también la falta de solvencia económica de
María Adela Silva Medina para la adquisición del inmueble en cuestión, ya que la
misma no ha podido demostrar de qué manera pagó la cuota inicial de treinta mil
dólares americanos, toda vez que al ser preguntadas por ello en la audiencia de
pruebas de fojas cuatrocientos doce a cuatrocientos diecinueve, respondió que para
el efecto había vendido una propiedad ubicada en la Avenida Principal del distrito
de San Isidro, sin demostrar sus dichos en forma alguna, más aún si afirma que
también pagó la inicial con el dinero que recibió por su Compensación por Tiempo
de Servicios, cuando ello no concuerda con el estado de cuenta exhibido en la misma
audiencia, en donde a fojas cuatrocientos seis aparece como saldo al treinta de
setiembre de mil novecientos noventicinco la suma total de catorce mil novecientos
cincuenticinco dólares americanos con veintidós centavos únicamente, siendo que
las demás alegaciones sobre sus supuestos ingresos por préstamos de dinero que
realiza la compradora, no han sido acreditados tampoco en forma alguna; Octavo.-
Hay que agregar a lo antes expuesto que lo argumentado por la demandada María
Adela Silva Medina en la audiencia de pruebas referida, para justificar la
procedencia del dinero con el que presuntamente pagó la cuota inicial de la
compraventa del inmueble, no concuerda con lo expresado por esta misma al
contestar la demanda a fojas ciento treinticuatro a ciento cuarentiséis; Noveno.-
Que, se ha acreditado el hecho de haber dispuesto el deudor de su patrimonio al
haber sido emplazado por la actora, simulando una compraventa de manera
absoluta, burlando la acreencia de la demandante, perjudicándola económicamente;
Décimo.- Que, siendo ello así, de lo actuado se desprende que el acto jurídico
celebrado entre los demandados respecto al inmueble ubicado en la Calle Valle
Riestra número doscientos noventicinco del distrito de San Isidro, fue simulado en
forma absoluta, por lo que adolece de nulidad y en consecuencia, debe revocarse en
este extremo la sentencia apelada; Undécimo.- Siendo nula la compraventa materia
de la pretensión principal, deben ampararse las pretensiones accesorias de nulidad
de escritura pública y nulidad de inscripción de la misma en los Registros de la
Propiedad Inmueble; Duodécimo.- Que, emitiéndose pronunciamiento sobre la
pretensión principal, de conformidad con lo previsto por el artículo ochentisiete del
Código Procesal Civil, carece de objeto pronunciarse sobre la pretensión
subordinada; por tales fundamentos: REVOCARON la sentencia venida en grado de
apelación, su fecha treinta de noviembre del año próximo pasado, que corre de fojas
cuatrocientos cuarentiocho a cuatrocientos cincuentisiete, en el extremo que
declara Infundada la demanda de fojas cincuentidós a setenta respecto a la nulidad
del acto jurídico por simulación absoluta consistente en la compraventa celebrada
entre los demandados con fecha veintiocho de junio de mil novecientos noventiséis,
elevado a Escritura Pública el siete de agosto del mismo año, sobre el inmueble
ubicado en la avenida Valle Riestra número doscientos noventicinco, distrito de San
Isidro, así como sus pretensiones accesorias; REFORMANDOLA declararon:
FUNDADA la demanda en dicho extremo y en consecuencia Nulo el Acto Jurídico
celebrado entre los demandados sobre el inmueble antes descrito, por tanto sin
efecto legal alguno; Nula también la Escritura Pública de fecha siete de agosto de mil
novecientos noventiséis, del mismo modo Nula la Inscripción Registral que corre en
la Ficha número un millón seiscientos cuarenticuatro mil ciento noventisiete de los
Registros Públicos de Lima, debiendo de cursarse para tal efecto los partes
respectivos; y DECLARARON: Sin objeto pronunciarse sobre la pretensión
subordinada de Ineficacia de Acto Jurídico; y los devolvieron; LLAMARON la
atención a la magistrada y al especialista legal por no haber cumplido con elevar
oportunamente los cuadernos de apelaciones que se especifican en la Razón emitida
por Secretaría; en los seguidos por Construcciones Maggiolo Sociedad Anónima
contra Rafael Ancieta Calderón y otros sobre Nulidad de Acto Jurídico y otro.