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Siglo nuevo

sexualidad

ASEXUALIDAD

Vida sin sexo


¿Se puede vivir sin relaciones sexuales? Sí. ¿Existen las perso-
nas asexuadas? La respuesta también es sí. La falta de apetito
sexual es un rasgo personal que se debe a muchos factores,
y tanto si se quiere permanecer así o si se busca ayuda para
solucionarla, son decisiones respetables.

Por: Psicólogo Sexólogo Silvestre Faya


Foto: Archivo Siglo Nuevo

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as personas asexua-
das son aquéllas que,
gozando de todas sus
funciones para realizar una
vida sexual de pareja, no la
apetecen ni la buscan ni les
hace falta. Son también aqué-
llas que pudiendo autocom-
placerse sexualmente a través
de la masturbación, no lo ha-
cen y no experimentan deseo
sexual alguno. ¿Será posible
vivir así?

RADIOGRAFÍA COMPLETA
Muchos hombres y mujeres
son asexuados, es decir, viven
en un limbo erótico, pues pa-
ra ellos la sexualidad sólo se
hace evidente cuando acuden
a un sanitario público y tienen
que elegir a cuál entran. Ellos
ven pasar la vida de esta ma-
nera y no sienten frustración
al hacerlo. De igual manera, e-
xisten matrimonios que lle-
van años conviviendo como si
fueran hermanos, y sólo ellos
saben cómo es su vida íntima.
La falta de deseo sexual
–que no obedece a alguna en-
fermedad física o psicológica,
ni a una decisión de castidad-
se denomina deseo sexual
inhibido o hipoactivo, es decir,
no se tiene ninguna atracción
por lo sexual, o si ocurre es en
un grado mínimo. Puede cla-
sificarse en primario cuando
la falta de interés sexual siem-
pre ha estado presente en la
persona, y secundario cuando
este apetito existía y se perdió.
Puede ser total por una falta
general de apetito sexual, o se- embargo una vez estimuladas MOTIVOS Y RAZONES estados depresivos, un pobre
lectivo cuando está restringi- llegan a experimentar excita- Esta situación se considera u- concepto de la propia imagen
do a una persona o actividad, ción y orgasmo, pero conclui- na alteración del deseo sexual, corporal, ansiedad, historia
por ejemplo, negarse al coito do el episodio se quedan tan y se presenta más frecuente- de abusos sexuales, mala rela-
pero no a la masturbación. impávidas como al principio; mente en mujeres que en hom- ción de pareja o incluso hastío
En cuanto al grado en el otras, en cambio, rechazan bres. En la mayoría de los ca- por la rutina sexual.
que se presenta, hay perso- cualquier intento que haga su sos responde a un trastorno En la mujer es muy frecuen-
nas que muestran desinterés pareja por comenzar un en- de tipo psicológico atribuible te el pensamiento de que la ini-
al erotismo de su pareja, sin cuentro sexual. a un bajo nivel de autoestima, ciativa sexual es únicamente

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males acarrean incapacida-


des físicas o psicológicas que
también modifican la conduc-
ta amatoria.
Fuera de toda esta serie
de causas, debe decirse que
son los aspectos emocionales
los que determinan en mayor
medida la carencia de apetito
sexual.

ESTABLECER ACUERDOS
Las personas que viven con
una pareja anhedónica, es de-
cir, que no tiene ganas de dis-
frutar la vida –especialmente
el sexo-, tienen diversas ma-
neras de reaccionar: Pueden-
decidir aceptar esa faceta de
su pareja considerándola
‘normal’, como en el caso del
varón que cree que la mujer
es incapaz de sentir placer, lo
acepta y sigue usándola se-
xualmente sin importarle que
ella no disfrute. O pueden sen-
tirse culpables o incapaces de
provocar en su pareja el más
mínimo rasgo de goce y vivir
en una frustración silenciosa.
Pasar los días así –de cual-
quiera de estas dos maneras-
es sumamente difícil.
Hay muchos casos en que
la relación distanciada sexual-
mente se compensa con una
¿Se puede vivir sin relaciones sexuales y sin apetito sexual? relación amistosa dentro del
matrimonio o una relación de
Sí, se puede, pero quien elija este camino ausente de gozo sexual pareja . Pero esto se da cuan-
do hay acuerdos dentro de su
tendrá que vivir sin el brillo del éxtasis pleno dinámica. Estos pactos hacen
posible mantener la unión a
del hombre, y por ello cree que pero también puede suceder No podemos negar la in- pesar de la falta de la actividad
es él quien tiene la obligación después de que ha habido una fluencia del sistema hormonal y el placer sexual, y funcionan
de proporcionarle placer, ne- infidelidad o un fuerte disgus- masculino y femenino en la a- siempre y cuando ambos los a-
gándose ella misma un papel to entre ellos. En otros casos, petencia sexual, así como la cepten por voluntad y de bue-
activo en la vida íntima con su la inhibición del deseo sexual influencia de medicamentos na gana.
compañero. aparece de manera repentina, que limitan la expresión eró-
En algunas parejas, el ape- asociada a lo que se llama ‘deci- tica. Algunas enfermedades
tito sexual comienza a inhibir- siones arbitrarias’. Éstas son arruinan la vida de quienes las DECIR SÍ AL SEXO
se cuando uno de sus miem- determinaciones que la perso- padecen pues los convierten Iniciar un tratamiento con-
bros o ambos se percatan de su na toma luego de una sensa- en esclavos de sus cuidados tra la inhibición del apetito
incapacidad para ser padres; ción de traición real o ficticia. sanitarios. En ocasiones, esos sexual implica que la pareja

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desee mejorar su vida ínti-


ma y esté dispuesta a asumir
un cambio en su manera de
comunicarse en la cama. El
proceso conlleva la práctica
-supervisada por el terapeu-
ta- de ejercicios tales como
caricias y masaje sensorial sin
estímulo erótico, a fin de des-
pertar el placer sensual antes
que el sexual. Esto se refiere
a disfrutar del contacto físico
primero y luego, más adelante,
se dará masaje en zonas eró-
genas y genitales.
Se requiere de la acepta-
ción de cada uno de los miem-
bros de la pareja de obtener
placer a través de la autoesti-
mulación personal o compar-
tida. Es importante al igual
aprender a echar a volar la i-
maginación en fantasías se-
xuales privadas o en pareja.
Y, finalmente, intentar la rela-
ción coital buscando el placer
orgásmico.
¿Se puede vivir sin relacio-
nes sexuales y sin apetito se-
xual? Sí, se puede, pero quien
elija este camino ausente de
gozo sexual tendrá que vivir
sin el brillo del éxtasis pleno.
La elección es personal, las
consecuencias las vive -o su-
fre- la pareja, por eso, hay que
asumir de manera responsa-
ble cualquier decisión. §
Correo-e: sexologosilvestrefaya
@hotmail.com