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INFORME

PRACTICAS DE CAMPO
ANTROPOLOGÍA SEXTO SEMESTRE
“Ejercicio de la atención médica* y la violencia obstétrica en pacientes embarazadas
dentro la Clínica de Salud Pública de la comunidad de Quialana, Tlacolula de Matamoros,
Oaxaca”.

Lugar de trabajo de campo: San Bartolomé Quialana


-Distrito: Tlacolula de Matamoros
-Sitios de trabajo: Clínica de Salud IMSS

Semana 1

La ejecución de las actividades comenzó el martes 14 de julio del presente año. Con
actividades calendarizadas se especificaron prioridades para el siguiente trabajo de
campo.

-Conocer la comunidad
-Realizar una monografía personal del lugar
-Utilizar métodos de investigación etnográficos
-Presentación con las autoridades correspondientes
-Clínica de la comunidad
-Presidencia Municipal
-Acordar tiempos y espacios de trabajo con las autoridades e involucrados
correspondientes
Semana 2

Para la segunda semana se había establecido un horario de trabajo con la médico a


cargo de la clínica de salud de la comunidad. Esto permitía a su vez delimitar los
alcances del trabajo de campo.

-Trabajo en conjunto con la médico encargada


-Charlas informales
-Establecer contacto con el cuerpo médico de la clínica
-Charlas informales
-Conocer física y orgánicamente la clínica
-Familiarizarme con la rutina o protocolo de atención al paciente
-Utilización de métodos etnográficos

Actividades: Realicé la presentación formal de los documentos que avalan el trabajo


de campo con la médico encargada de la unidad CENTRO DE SALUD IMSS. Se me
presentó el mismo día con la enfermera que labora en la unidad así como con dos
personas de la comunidad que están a cargo del aseo de las instalaciones.

Posteriormente se me dio un recorrido por las instalaciones qué, cuentan con todos
los servicios públicos necesarios para brindar el servicio de salud pública. Mismos
servicios que una relativa mayoría de la población posee en la comunidad.

Se me permitió la permanencia en la sala de espera para descripción de la rutina de


atención por la que tiene que pasar un paciente. Presencié el protocolo que ejecuta la
enfermera, la médico y el/la paciente.

El acercamiento con mujeres embarazadas consistía en encuentros indirectos donde


me presentaba en la sala de espera y posteriormente se me indicaba (por parte de la
médico) sí podía presenciar la consulta de seguimiento. Donde la mujer embarazada
con previo aviso accedía.
Siendo las consultas el contacto más íntimo con las mujeres embarazadas y el ejercicio
médico.

De lo siguiente se obtienen los siguientes datos específicos:

-La clínica y comunidad cuentan con servicios de agua potable, luz e internet
-La médico a cargo es pasante de medicina de la Universidad Autónoma Benito Juárez
-Está a cargo de la clínica desde hace 9 meses, llega a la comunidad como producto de
un cambio debido a mal entendidos con la comunidad anterior
-La enfermera trabaja de lunes a viernes de 9am a 6pm; para ser enfermera en la
clínica de la comunidad se requiere que ésta sea originaria de ahí, pues la lengua
materna es elemental para la comunicación con los pacientes
-Para ser enfermera se le da prioridad a las mujeres que hayan pasado una
capacitación por parte del IMSS (no es necesaria la licenciatura)
-Hay una enfermera a cargo los fines de semana
-Las actividades realizadas en la clínica se constituyen en su mayoría por chequeos o
revisiones calendarizadas a mujeres embarazadas, seguido de consultas por
enfermedades diversas y pobladores masculinos
-Las mujeres embarazadas acuden en relativa mayoría a consulta que la demás
población

-Las mujeres embarazadas representan la prioridad de atención médica para la clínica


y el médico a cargo
-Se lleva un registro médico de todas las mujeres embarazadas (sin excepción de
alguna mujer según datos del médico)
-Las mujeres embarazadas en la comunidad la han de conforman una mayoría las
mujeres de 30 o más años
-Se calendariza la atención médica por tipo de embarazo que lleven las mujeres,
siendo las de embarazo de alto riesgo la prioridad para las consultas y horarios más
prontos que sobre otros pacientes
-Las mujeres que no quieran acudir a atención médica, son buscadas y llevadas (en su
contra) al centro médico, una actividad que realiza la enfermera por el vínculo que
mantiene en la comunidad
-El centro médico tiene estrictamente prohibido negarle atención a una mujer
embarazada, aunque ésta no haya asistido a sus citas previas
-La médico está obligada a ser quien canalice a las mujeres que están en la última
etapa de embarazo al hospital para que sean programadas al parto
-Se da seguimiento a las mujeres y a sus hijos después del parto

El conocimiento de la rutina laboral de la clínica me permitió elaborar preguntas para


las entrevistas estructuradas a realizar con el cuerpo médico en la semana siguiente.

Semana 3

Durante esta semana se realizaron entrevistas a las dos enfermeras (en tiempos
laborales respectivos) y al médico encargado.

Se hicieron observaciones de consultas médico-mujeres embarazadas y se


presenciaron charlas informales entre ellas, de ello se obtuvo información sobre
concepciones y posiciones de ambos actores dentro de lo que se consideró ejercicio
médico. Se establecieron criterios de manejo de la información, entre los cuales se
procuró distinguir entre la experiencia personal de la paciente y la experiencia laboral
del médico.

-La médico encargada asume como su principal labor médica la atención a mujeres
embarazadas
-Lleva un control documental de las mujeres embarazadas, así como de las mujeres ya
aliviadas
-El médico indica que antes de atender a una mujer embarazada ésta tiene que ser
checada por la enfermera, ella deberá descartar que tenga alguna infección vaginal o
algún signo vital desfavorable para su condición
-Una vez atendida por la enfermera pasa al consultorio con la médico y ésta le explica
los resultados del chequeo
-La paciente comenta sus dudas respecto a ello, le son respondidas por el médico sin
embargo, estas son en su mayoría llamados de atención por “descuidos” de la mujer
hacía su embarazo
-Estos llamados de atención se hacen presentes en ciertos casos, no con todas las
embarazadas. Bajo criterios como infecciones vaginales, multigesta o añosas, los
embarazos han de considerarse de alto riesgo, aunque la mujer no presente queja
alguna o conocimiento de ello
-Las mujeres multigesta tienden a pedir (argumenta el médico) un método para dejar
de embarazarse después del cuarto o quinto hijo
-El médico ha establecido que las mujeres tienen un número idealizado de hijos a
concebir
-Una mujer embarazada ha comentado que está en espera de su hijo hombre, pues
solo ha tenido mujeres, ha descartado que sea un factor numérico lo que condicione su
estado de salud
-El médico pregunta a la futura madre sobre el cumplimiento de sus recomendaciones
y enfatiza en el seguimiento que se le ha dado a su embarazo en el hospital IMSS de
Tlacolula
-La relación entre la clínica y hospital se aterriza en un plano netamente entre
médicos, pues de la relación que ellos mantengan se han priorizado la atención a
mujeres embarazadas*
-Las mujeres con las que se tuvo acercamiento han de mostrar rechazo a la atención
que le es brindada en el hospital, solo han de acudir a éste en el momento del parto.
Han sentido una familiarización a atenderse en la clínica de su comunidad y
estableciendo un acercamiento con la enfermera antes que con la médico
-No se han especificado los sucesos del rechazo pero si aludido a las condiciones de
trato en la que se exponen, como prepotencia* por parte de ginecólogos hacía ellas o el
rechazo a atenderlas aunque lleven una orden médica de su clínica de salud

*Fragmentos y transcripciones de las charlas entre Elizabeth y la médico de la clínica


Elizabeth, una mujer originaria de Tlacochahuaya pero que radica desde hace más de 4
años en la comunidad se reusaba a cumplir las indicaciones que le daba la médico a
cargo de la clínica, así mismo abogaba por no acudir al hospital del distrito ya que
recibía tratos déspotas de la ginecóloga.

Su segundo embarazo y siendo éste de alto riesgo, la médico se molesta con la paciente
aludiendo que no ha cumplido ninguna de sus indicaciones y que no volverá a darle
servicio de consulta en un futuro si continúa acudiendo a éstas fuera de tiempo y sin
haber ido previamente al hospital. Elizabeth solo escucha y responde que se siente bien
y que ella considera que “éste” embarazo no es de alto riesgo pues no se ha enfermado
como en el “otro”.

El primer proceso de embarazo de Elizabeth fue altamente riesgoso (alude la médico)


y considera una irresponsabilidad que nuevamente tenga otro embarazo a tan sólo un
año de haber tenido una experiencia peligrosa de salud. Por su parte la mujer
embarazada comenta que no ha sido bien tratada en el hospital y que de no sentirse muy
mal no ve necesario acudir, hasta la fecha del parto. Ella comenta que éste segundo
embarazo ha sido para concebir al niño (hijo hombre) y ha dejado entre palabras
evidenciar un deseo y planificación de su segundo hijo y no una mera irresponsabilidad,
de igual forma sucede con su desinterés de volver al hospital pues alude a no gratos
momentos que vivió ahí que quizás podrían traducirse en un temor de regresar.

Semana 4

Sucede un cambio en la clínica la médico encargada dejará las instalaciones de la


clínica, cederá el lugar a una nueva médico, las actividades planificadas han de
modificarse para adaptarse a tiempos y espacios que la médico proponga.

Se posponen durante dos días entrevistas debido a que tiene que realizar papeleo y
actividades administrativas dentro y fuera de la clínica. Durante este tiempo también
se agenda visitas con el presidente municipal para dar aviso de la finalización del
trabajo de campo.
Se opta por visitar otras instancias de atención a la mujer que haya en la comunidad.
Se halla dentro de la presidencia municipal una instancia encargada de la violencia
hacía la mujer. Se acuerda una charla y entrevista con la encargada. La cual asume la
violencia como toda aquella acción que ejerce un hombre hacía una mujer, quedando
descartada algún conocimiento o tipo de violencia obstétrica registrada en la
comunidad.

Sin embargo se alude a la inhibida participación de mujeres en la planificación de una


familia. Y del control de la suegra sobre la vida de sus nueras y nietos.

Obtenidos ciertos datos elementales para el entendimiento de la vida orgánica demla


comunidad, agradecimos en tiempo brindado por el instituto de la mujer y se
retomaron actividades en la clínica el día posterior.

La clínica pasó por un ajuste de cambios que alteraba el manejo de consultas en la


clínica, debido a que una médico entraría por cubrir a otra.
Las consultas se reprogramaron a otros días, incluyendo el de las mujeres
embarazadas, por lo que se realizó durante ese tiempo actividades fuera de la clínica,
como recorridos a la comunidad.

Cuando el relevo de cargos sucede en la clínica, se efectúa el mismo proceso de


presentación con la médico a cargo que recién llega, y se agenda una entrevista de la
cual se obtienen datos sobre la formación médica del pasante y cómo ésta es
concebida por el propio médico en relación con el paciente.

La última entrevista estructurada se realiza con la enfermera que atiende los fines de
semana, y la última visita se anuncia el 10 de agosto en el palacio municipal,
informando de lo trabajado y sucedido durante la estancia en la clínica al presidente
municipal y sus allegados.
Conclusiones

San Bartolomé Quialana es una población que se encuentra catalogada con índices de
pobreza según el INEGI. Su organización social y política está dirigida por normas
internas. Siendo el presidente municipal la máxima autoridad.

La relación que se llega a establecer entre los índices de pobreza y la organización


política de la comunidad son de carácter cultural, pues ésta se ha constituido bajo
relaciones matrimoniales monogámicas donde las mujeres son dependientes
económicamente de los hombres, inhibiendo la actividad laboral que ellas puedan
ejercer dentro y fuera de la comunidad. Esto ha llevado a que se presenten casos
donde el orden de comunión en una familia se vea alterado por agresiones, físicas,
emocionales y verbales hacía la mujer, misma que ha de recibirlas bajo la lógica de la
dependencia conyugal. (Informa la sede del instituto de la mujer de Quialana)

El instituto de la mujer en Quialana es una instancia del gobierno federal que se ha


interesado en llevar platicas de prevención y ayuda jurídica cuando alguna mujer lo
solicite. Dos años de labor y esta instancia no ha tenido progresos significativos según
informa la directora de la misma. Esto se debe a la prohibición de los hombres sobre
las mujeres de acudir al lugar citado. Siendo un número reducido la que acude en
busca de orientación psicológica.

De ello desprendo lo siguiente: las mujeres de Quialana a partir del año 2012-13 han
tenido contacto con factores externos que han informado de maneras distintas sobre
los tipos de violencia de la que pueden llegar a ser objeto. Sin embargo, se carece de
información alguna sobre la violencia a mujeres embarazadas, sea por parte de su
familia, conocidos o en el servicio médico.

Las mujeres embarazadas han de confiar el desarrollo de este proceso en manos del
médico encargado de la clínica. Éste ha de registrar tiempos de consulta, alertar si
existiese alguna relativa anormalidad y en caso de que no, sólo programar el parto de
las mismas en el hospital del distrito.
Durante los días de observación la rutina de atención fue sumamente rigurosa,
siguiendo un protocolo y un desvinculamiento emocional y empático entre médico y
paciente durante el ejercicio médico de la consulta.

Así mismo se connota la estrecha relación que se establece entre la enfermera y las
mujeres embarazadas, puesto que el ejercicio médico de la revisión se realiza entre
platicas, ademanes y algunos movimientos tácticos permitidos con confianza a la
enfermera sobre el cuerpo de la mujer, caso severamente negado con la médico a
cargo.

La negación total a recibir atención sólo sucedió en dos ocasiones con mujeres de la
comunidad. Uno ocurrido a principios del año en curso, caso donde una joven de 16
años llegó de manera inconsciente al hospital pero ya ahí fue intervenida salvado la
vida de su hijo y ella. Actualmente acude a consulta con regularidad, caso que da
seguimiento la médico a cargo.

Otra de las mujeres ha sido Elizabeth, quien actualmente tiene 3 meses de embarazo
(aprox). Ella ha tenido una experiencia que en sus palabras no ha sido agradable en el
hospital, pues alude a malos tratos recibidos durante su primer parto. Su salud se vio
condicionada con aquel embarazo, éste segundo es considerado por la médico de la
comunidad como de alto riesgo. Esto posiciona a Elizabeth como una de las pacientes
más vigiladas y atendidas en la clínica, su caso representa una tarea de alerta diaria
para las enfermeras y médico.

Concluyo, en la subjetiva creencia de la violencia obstétrica como un conjunto de


elementos que alteran y omiten signos de alarma que ponen en riesgo la vida de la
mujer y el embrión durante el proceso de embarazo. Por ello mismo de las actividades
realizadas y observadas, se puede adjudicar que el ejercicio médico se ha limitado ha
protocolos de atención donde la empatía a la mujer no rebasa más allá de
señalamientos de cuidado, sin prestar atención a otros signos de carácter cultural y
social que las mujeres puedan presenciar.
Sin embargo, el control de la clínica sobre los procesos de embarazado de la mujeres
de Quialana, se han mantenido hasta la fecha bajo relaciones de poder poco forzadas y
evidentes entre médico y paciente. Y no han llegado ha alterar el proceso biológico del
embarazo, ni puerperio (a excepción de los casos mencionados, dados en el hospital
del distrito).